| |
|
España en manos antiespañolas
Alfredo Casquero El Semanal Digital 22 Julio 2010
PSOE y PP juntos suman más del 80 por ciento del electorado.
Injusticias de la ley aparte, la abrumadora mayoría con que cuentan
los dos grandes partidos les avala para acometer las reformas que la
democracia española lleva precisando desde hace años. Ahora que los
nacionalistas catalanes, con el PSC a la cabeza, no quieren bajar
del monte, es hora de renunciar a los propios intereses electorales
y pensar en el interés general. La cobarde sentencia evacuada tarde
y mal por los magistrados del TC, ensombrece aún más, si cabe, el
panorama político español, situándolo en una especie de vertiginoso
túnel del tiempo, trufado de declaraciones exageradas, inoportunas o
directamente ilegales. Al margen de la ley sólo se sitúan los
delincuentes. Y es en ese margen en donde se deben atender las
demandas de incumplimiento de la sentencia efectuadas por el
bachiller Montilla, sus comparsas tripartitos, y el ultra
nacionalista Mas. El combate dialéctico entre los partidos catalanes
se aleja aún más de la moderación con la que el pueblo catalán, tan
distante de su clase política, vive los días previos al verano.
Un Estatuto que no fue votado ni por la mitad de los electores,
porque no interesaba, ha sido elevado a rango de norma máxima,
incluso por encima de la Ley de leyes, que es la Constitución. La
indigencia intelectual y moral del presidente Rodríguez le llevó a
decir aquello de lo discutido y discutible que es una nación, cuando
a la vista está que no tiene nada de discutido y menos de discutible
ser considerado como tal. Ahí radica todo el enfado onírico del
independentismo catalán. El TC les ha tumbado el preámbulo, aunque
dejó pasar aspectos de bulto. Pero el hecho es que clarifica qué es
nación o no, lo cual es un insulto a quienes están acostumbrados a
tragarse que el Ebro nace en el extranjero, o que Casanova murió a
manos de Felipe IV. Es lo que tiene el nacionalismo, se creen sus
propias mentiras, y es casi imposible el debate o el diálogo.
El PSOE es preso de Zapatero, y éste es preso de su ambición por
mantenerse en el poder y su falta de escrúpulos y rehén de su
desconocimiento de la historia y de la realidad española. Sin rubor,
PNV y CIU venden caro su apoyo. Y Zapatero lo acepta. En el debate
de presupuestos veremos hasta qué punto la política se ha convertido
en una mercado de intereses particulares y partidistas en el que los
apoyos se dan en función de lo que se recibe, y se paga en función
de lo que se necesita. Veremos hasta qué punto ni PSOE ni PP se
merecen los votos españoles, puesto que ninguno de los dos son
capaces, de una vez, de asumir su condición de partidos nacionales,
y pactar reformas legales que impidan el chantaje nacionalista.
Veremos, para nuestro desconsuelo, cómo se desangran jirones de
prestigio de una nación que nunca termina de saber quién es, ni
hacia dónde va, pero que siempre consigue salir a flote, porque el
pueblo, que a veces es sabio, le presta la justa atención a sus
políticos.
El malestar de España
EDURNE URIARTE ABC 22 Julio 2010
Eché de menos una pregunta en la rueda de prensa de Montilla ayer.
La siguiente: «Sr. Montilla, ¿se siente usted parte de la nación
española? Y, si eso es así, ¿le preocupa el malestar de España?».
Lamentablemente, nadie se lo preguntó. Lo que es peor, ni siquiera
se lo preguntan al propio presidente del Gobierno de España. También
a él le inquieren por el malestar de Cataluña, no por el malestar de
España.
Y es que la clase política, pero también la intelectual, ha dado por
supuesto que el problema de España es el malestar de Cataluña sin
darse cuenta de que el problema de España es, crecientemente, el
malestar de España. El malestar de los españoles que se sienten
maltratados por Cataluña. Que están agotados con las permanentes
exigencias de los políticos catalanes. Que están hartos de que el
afán de la clase política sea satisfacer a los nacionalistas
catalanes y no a la mayoría de españoles.
Es hora de reparar los daños a Cataluña, retó ayer José Montilla. Y
añadió, no se puede tapar la boca a la sociedad catalana y la
sociedad española no puede tapar los ojos. El problema para Montilla
y su partido es que el rampante malestar de España exige un
planteamiento de ese reto en la dirección justamente contraria. En
la reparación de los daños a España, en la petición de que no se
tape la boca a la sociedad española y tampoco los ojos la sociedad
catalana.
Cataluña tiene un problema, por lo tanto, España tiene un problema,
remató Montilla. Y España tiene un problema y, por tanto, Cataluña
tiene un problema.
La gran diferencia entre estos dos malestares, el de Cataluña y el
de España, es que nuestra clase política ha dedicado todo el período
democrático a responder al malestar de Cataluña. Con un sonoro
fracaso. No ha resuelto el malestar de Cataluña y ha creado, sin
embargo, otro malestar de consecuencias imprevisibles, el malestar
de España.
Palabra de terrorista
David Felipe Arranz Periodista Digital 22 Julio 2010
Ellos dicen que han abandonado la banda terrorista ETA, que
disienten del brazo político y que están “arrepentidos”; por eso, la
dirección general de Instituciones Penitenciarias les está
concediendo permisos para salir entre semana para trabajar o
estudiar (imaginamos que derechos humanos). Los presos con penas a
sus espaldas de cientos de años, responsables de aniquilar cuantas
vidas se les ha antojado llevarse por delante y del mal
inconmensurable que han causado a más de 900 personas que yacen bajo
tierra y a miles de familias enteras, quieren ver a sus padres,
hermanos e hijos. La primera víctima de ETA fue Begoña Urroz, una
bebé de 22 meses, asesinada en 1960.
Han descubierto el truco. Ellos, insisten, lloran, quieren ahora ver
a sus hijos entre semana y volver a sus hogares, al tálamo nupcial,
que se está en él muy calentito, a condición de regresar a prisión
los fines de semana. Dice Rubalcaba que han renegado de la lucha
armada o han sido expulsados de la banda terrorista, que también la
asociación ilegal y delincuente se reserva el derecho de admisión,
que hay asesinos y asesinos, vaya. Sus delitos fueron públicos. Sus
atroces asesinatos fueron comunicados de forma pública. Los jirones
de carne de los españoles fueron repartidos por el pavimento para
concienciar a la opinión pública. ¿¿Dónde está la comparecencia
pública de tanto arrepentido?? ¿¿Cuándo y quién escuchó sus
lamentos?? El fino oído del ministro, parece.
Los muertos fueron en su día niños palpitantes de vida, sí, y
también químicos, estudiantes, quiosqueros, pescaderos, marineros,
senadores, cocineros, odontólogos, profesores universitarios,
periodistas, taxistas, carteros, tramoyistas, esposas e hijos
–consulten la lista de asesinados por ETA– los que, como los etarras
enjaulados ahora, querían trabajar o estudiar. Imagínense quiénes
estamos pagando con nuestros impuestos (familiares y víctimas
inclusive) los cursos de “resocialización” –que así llama la
jerigonza técnica de prisiones a este proceso de regreso a la
sociedad– de los reclusos terroristas.
Dice Rubalcaba que “hablar de estos temas no beneficia a nadie”,
pero ejerzo mi libertad de informar a través de un medio de
comunicación para el que escribo y, señor ministro, hablo de lo que
creo conveniente. Imagino que tampoco le agradará que los ciudadanos
hablen del Caso Faisán y del chivatazo a ETA, el mayor escándalo de
nuestra democracia: si es que mire que hay temas desagradables,
señor ministro. Ahora que la dirección general de Instituciones
Penitenciarias concede estos espléndidos regímenes de semilibertad a
los responsables de decenas de muertos, cada vez más terroristas se
convierten, por arte de birlibirloque, en disidentes. Ya podrían
haber disidido antes, ¿no?, cuando colocaban los artefactos en los
bajos de los coches, en las vías del tren o en los grandes
almacenes.
A esta vergüenza nacional no saben qué eufemismo aplicarle desde el
Ministerio del Interior: régimen abierto, régimen específico de
prisión atenuada, régimen específico flexibilizado y, la última moda
de la temporada del estallido 2010, los módulos de “respeto”
(divertido, ¿verdad?) en los que los culpables limpian sus celdas y
las mantienen ordenadas, sirven la comida y desempeñan, atención,
comisiones de convivencia para resolver posibles conflictos. No se
me ocurre a nadie mejor para dirimir un conflicto entre dos personas
que un condenado por terrorismo. Para ello se les ha aplicado el
artículo 100.2 del reglamento penitenciario, que aboga por
flexibilizar la situación de estas almas cándidas: "Con el fin de
hacer el sistema más flexible, el equipo técnico podrá proponer a la
junta de tratamiento que, respecto de cada penado, se adopte un
modelo de ejecución en el que puedan combinarse aspectos
característicos de cada uno de los mencionados grados, siempre y
cuando dicha medida se fundamente en un programa específico de
tratamiento que de otra forma no pueda ser ejecutado. Esta medida
excepcional necesitará de la ulterior aprobación del juez de
vigilancia correspondiente, sin perjuicio de su inmediata
ejecutividad".
Abiertas las bocas de los familiares de las víctimas con este
régimen tan abierto, es difícil que a uno no le entre un moscardón
entre los dientes y de los gordos. Un moscardón hediondo que deja un
rastro de muerte y amonal a su paso y con el que coquetea el
Gobierno. La decisión de dejarles semilibres parte de los equipos
técnicos de las prisiones, quienes se dirigen a la “junta de
tratamiento”, que es la que informa a favor de la libertad
condicional; si el juez de vigilancia penitenciaria y el fiscal dan
el visto bueno y consideran que el terrorista enchironado es un tío
legal y no supone un peligro ambulante para el resto de la
ciudadanía, la dirección general de Instituciones Penitenciarias le
abre finalmente las puertas de la cárcel para que corra a abrazar a
su retoños y a su pareja. Ojo, que muchos de los presos son ya
mayorcitos, que mataban españoles hace unas décadas y ahora
necesitan cursos de formación. Interior anuncia que es cerca de un
centenar de presos el que se prevé se acoja a este algodonoso
apartado del código penitenciario: van a necesitar muchos profesores
y material didáctico.
Mucho cuidado: ahora los etarras saben que por hacer buenos guisos,
ordenar la celda y poner la mesa en Nanclares de Oca, en unos años
están fuera. Es cuestión de ir perdiendo capacidad de reflexión
ética… y, de eso, los terroristas saben mucho y también este
Gobierno. Debemos entender, pues, que cualquier condenado que se
declare arrepentido de sus actos, por muy atroz que resulte su
crimen y sin que haya cumplido la totalidad de la condena que en su
día le impuso el juez (verbigracia, un par de siglos), podrá
acogerse a este amable programa de reclusos redimidos; quizá seamos
el resto de ciudadanos, con todo el hampa suelto por las calles por
fregar bien los platos en chirona, los que tengamos que buscar lugar
seguro entre rejas, que va a ser como acogerse a sagrado.
"Estoy arrepentido": palabra de terrorista.
No hay legitimidad por encima de la Ley
Joaquín Leguina. Blog. Minuto Digital. 22 Julio 2010
Nos vamos acostumbrando a esa anomalía catalana consistente en que
por aquellas tierras reine no la ley del silencio, sino la de la
unanimidad. Sobre todo en lo tocante al encaje jurídico político de
aquella Comunidad Autónoma dentro del Estado. Por ejemplo, sin que
nadie lo hubiera anunciado, resulta que ahora el “pacto
constitucional está roto”. Y uno se pregunta: ¿Por qué? Y llega una
respuesta que nos dice con tono propio de Fedor Dostoievski: “Porque
España nos ha humillado y ofendido”. Y así, repitiendo
machaconamente las mismas sinsorgadas, estos jeremías han acabado
por creerse sus propios lamentos.
Pero siendo esto malo, es aún peor el hecho constatable que en buena
parte de los medios madrileños que, con mayor o menor entusiasmo
apoyan a Zapatero, parece haberse impuesto esa misma omertá y en
ellos sólo aparecen “tribunas” y opiniones firmadas o emitidas por
políticos y universitarios catalanes que entonan a coro la misma
matraca: el Estatuto es intocable… y poco les importan los
argumentos que prueban hasta la evidencia que el famoso Estatuto no
cabe en la Constitución ni a martillazos y, como la Constitución es
flexible pero no tanto, por ello es preciso suprimir y reinterpretar
un buen número de artículos del citado Estatuto. Menos artículos, en
todo caso, de los que -a juicio de otros muchos y prestigiosos
constitucionalistas- no caben en la Constitución. Una Constitución
que fue aprobada en Cataluña mediante referéndum con un apoyo
popular mayor del doble que el muy magro apoyo obtenido por este
Estatuto de marras.
Pero ésa es otra, los políticos catalanes y sus “intelectuales
orgánicos” nunca argumentan a favor de la constitucionalidad de los
artículos eliminados o interpretados por el TC, sino que hacen un
pase negro y nos pretenden meter a todos en un jardín prohibido,
aquel donde se enfrentan legitimidad y legalidad. Lo cual es un
disparate con perfume totalitario. ¿Por qué? Porque en democracia la
legalidad puede ser buena o mala –y, por supuesto, es cambiable-,
pero siempre es legítima. En otras palabras: no existe ninguna
legitimidad que esté por encima de la ley… y menos aún por encima de
la Constitución. Y lo dicho sobre el Estatuto vale también para la
nueva ley despenalizadora del aborto. También ella es de obligado
cumplimiento.
Zapatero y sus promesas
Opinión ABC 22 Julio 2010
El Gobierno no parece haber aprendido que el método de prometer lo
que no se puede dar pone en riesgo las instituciones y crea
confrontaciones innecesarias
La reunión que ayer mantuvieron Rodríguez Zapatero y Montilla sobre
el Estatuto de Cataluña se saldó con una escenificación de mensajes
equívocos y promesas vacías que recuerdan el proceso previo a la
aprobación del texto estatutario. Esta vez, Zapatero ha cambiado a
Artur Mas por Montilla, pero las promesas de desarrollar el
autogobierno catalán y de modificar leyes estatales para compensar
los efectos de la sentencia del Tribunal Constitucional se parecen
mucho a los compromisos que el presidente del Gobierno asumió con el
líder nacionalista para sacar el Estatuto adelante, con el resultado
ya conocido. Zapatero quiere ganar tiempo, calmar las aguas y
entretener a los partidos catalanes con medias palabras y ofertas
inanes. Sin embargo, el Gobierno no parece haber aprendido que este
método de prometer lo que no se puede dar pone en riesgo las
instituciones y crea confrontaciones innecesarias. Las declaraciones
oficiales de Montilla y la vicepresidenta De la Vega al término de
la reunión expresan un voluntarismo inverosímil en políticos con
responsabilidad de gobierno. Su diagnóstico de la situación creada
tras la sentencia del TC es un cúmulo de falseamientos de lo que
este órgano ha declarado y de las posibilidades reales que ambos
gobiernos tienen para dejar sin efecto las interpretaciones y
juicios de inconstitucionalidad del alto tribunal sobre el Estatuto.
No es un problema de voluntad política el que tienen Zapatero y
Montilla con lo que ellos llaman «desarrollo del Estatuto», sino de
puro y simple respeto a la Constitución y a la sentencia del TC.
Creer que un pacto político es suficiente para convertir en legal lo
que el TC ha declarado ilegal revela un grave desprecio por el orden
constitucional y, en definitiva, por el Estado de Derecho. Por eso
es igualmente irresponsable reducir la sentencia del TC a una
sucesión de meras recomendaciones o limitar sus pronunciamientos de
inconstitucionalidad o interpretación a cuestiones de forma. No es
cierto, por ejemplo, que el TC permita al Parlamento nacional dar a
Cataluña el poder judicial que estaba previsto en el Estatuto solo
con reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial. El TC ha dejado muy
claro que el poder judicial está al margen de la organización
autonómica del Estado y que solo tiene como órgano de Gobierno al
CGPJ. Y estos principios no se pueden alterar por ninguna ley, sea
orgánica o estatutaria. Acuciado por el problema que él mismo creó,
Zapatero está al borde de incurrir en el segundo engaño estatutario,
del que nadie más que él, ni el Partido Popular ni el TC, sería
responsable.
Bloqueo político
Ignacio VILLA La Razón 22 Julio 2010
El curso político ha terminado este año con el Debate sobre el
Estado de la Nación celebrado hace unos días en el Congreso. Debate
típico y tópico de tantas otras ocasiones, desactivado en esta
ocasión, aunque parezca mentira, por el triunfo en el Mundial de
Fútbol. Pero lo cierto es que los políticos se van de vacaciones,
una vez cerradas las votaciones y las respectivas resoluciones del
Debate, en la misma situación en la que nos encontrábamos antes del
enfrentamiento entre Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy: es decir,
con la situación totalmente encallada. La oposición pidiendo
elecciones anticipadas y el presidente dispuesto a seguir hasta el
final «cueste lo que cueste».
Lo más importante de la situación en la que nos encontramos no es
saber si ganó Rajoy o Zapatero –como si esto fuera un partido de
fútbol– lo único importante es que hemos llegado a una posición sin
retorno posible. Con un presidente del Gobierno acabado en sus
formas; con un Ejecutivo sin programa y sin capacidad; con una
crisis económica que no ve la luz; en definitiva, con un ambiente de
inestabilidad institucional ayudado por la reacción del nacionalismo
catalán ante la sentencia de la reforma del Estatuto y con un
Zapatero que tiene una imagen cada vez más deteriorada y cada vez
más fundido política y anímicamente.
Estamos ante un grave bloqueo político, con un Gobierno renqueante y
con un presidente agotado que no tiene salida visible. Sólo unas
elecciones generales pueden provocar la reactivación institucional,
económica y social que necesitamos. Mantenernos en esta inercia en
la que el Gobierno se atrinchera y la oposición pide que se vaya a
su casa no hace más que deteriorar a pasos agigantados la crisis
política que desde luego se encuentra embotellada y precintada.
Ahora previsiblemente el ritmo va a ir bajando de forma paulatina.
Zapatero mantiene un mes de agosto de Consejos de Ministros y de
aparente actividad en el Palacio de la Moncloa. El mes de
septiembre, la vuelta a la realidad y un otoño caliente por una
crisis económica que se va a agravar nos van a situar de nuevo ante
la crudeza de una realidad que puede provocar de forma inexorable la
convocatoria adelantada de elecciones generales. En ese itinerario
no nos podemos olvidar de la ficticia huelga general convocada por
los sindicatos para el mes de septiembre, que ya veremos en qué
queda, y de los resultados de las elecciones catalanas, que se van a
convertir, sin ningún género de dudas, en la clave para la decisión
de verdad sobre el futuro de Zapatero. De esas elecciones dependerán
muchas cosas.
Especialmente si el presidente aguantará como sea para agotar la
Legislatura o si por el contrario sí se verá obligado a ese adelanto
de elecciones que ahora aparece como el fantasma maldito.
Estamos en situación de bloqueo. Y esto tiene un límite, por mucho
que se nos pinte el paisaje de rosa y añil. La política tiene otros
colores mucho más agrios y diferentes.
ZP año 10.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 22 Julio 2010
Celebramos hoy el décimo aniversario de una desgracia nacional, la
elección de Zapatero como secretario general del PSOE, decisión que
posteriormente, con el apoyo de los votos, nos trajo al hijo del
viento a nuestros pesares. Aquel día comenzó a gestarse la
catástrofe.
No tengo capacidad para redactar un memorial de agravios, ni una
lista de las tribulaciones por las que nos ha hecho pasar este
hombre y menos aun para detallar el contenido del cáliz de la
aflicción del que nos hará beber.
Solo sé que se va de vacaciones y que va a dedicar todos sus
esfuerzos a diseñar nuevas medidas que consigan exprimirnos aun más,
el seguirá gastando a manos vacías, aspergiendo demagogias sin
cuento, amenazando a los ricos con volver a drenar sus fortunas pero
de rondón sacándonos la pasta a los que no somos ricos, como siempre
ha hecho cuando ha lanzado su demagógica amenaza.
Es el año 10 de Zapatero, año horrible pero que ha hecho excelentes
los nueve anteriores, o concretando mejor los 5 anteriores en que ha
gobernado, y lo triste es que este año terrible se convertirá en
estupendo cuando dentro de unos meses estemos hundidos y nos
acordemos de lo no tan malo que ha sido el año 10 de la era de ZP.
Lo que me deja estupefacto en este hombre es que ha sido capaz de
alcanzar la cumbre entre aquellos que competían por el número uno
del ranking de políticos que más daño han hecho a su país con menos
esfuerzo, porque debo reconocer que la capacidad de ZP para hacer en
cada momento lo que es menos conveniente es casi infinita, infinitud
esa que nos proporcionará en el futuro innumerables momentos para el
llanto y el crujir de dientes.
Infeliz aniversario este, que descanse en paz ZP, durante sus
vacaciones, digo.
Venezuela
Santuario de terroristas
GEES Libertad Digital 22 Julio 2010
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha incluido un año más a
Venezuela en la lista negra de países que no cooperan plenamente en
los esfuerzos de lucha antiterrorista de Washington. Los
legisladores norteamericanos alegaron que Caracas ha establecido
alianzas con Estados como Irán, y ha apoyado a organizaciones
terroristas como las FARC y Hezbolá. Cada vez es más evidente que
narcos, guerrilleros, etarras y huidos de las justicia se sienten en
este país a sus anchas, felices y contentos de que un gobierno les
deje vivir y actuar sin limitaciones.
Por lo tanto, no es de extrañar que el gobierno de Colombia vaya a
presentar videos, documentos y fotografías ante la OEA que
demuestran lo que ya se sabía: que altos jefes de las FARC y del ELN
campan a su aire en territorio venezolano. Lo que significa que
Caracas ha ignorado desde hace al menos seis años las advertencias
sobre la presencia de los narcoterroristas. Sin embargo, a Uribe le
han llovido críticas por la "inoportunidad" de estas nuevas
acusaciones contra Chávez, precisamente cuando está a punto de ceder
su cargo a Juan Manuel Santos, que había tendido una mano a Chávez
para tratar de normalizar las relaciones entre los países vecinos.
El comandante, por supuesto, ya ha amenazado con romper relaciones
diplomáticas con Colombia, al tiempo que ha anunciado que no
asistirá a la próxima toma de posesión de Santos –al que dice
pensaba acudir– y ha vuelto a hablar de un supuesto complot para
asesinarlo. Además, ungrupo de periodistas colombianos fue detenido
en Venezuela y posteriormente deportado mientras llevaban a cabo un
trabajo informativo sobre la supuesta presencia de un jefe
guerrillero del ELN en territorio venezolano.
Los que critican la denuncia de la administración uribista dicen que
la esperanza de diálogo entre Venezuela y Colombia ha sufrido un
duro revés y lamentan que se está tratando de reactivar "viejas"
acusaciones. Pero lo cierto es que a día de hoy Venezuela es un
paraíso para los narcoterroristas de las FARC y demás, así que no
sacar a la luz pruebas irrefutables de ello sería negar lo
innegable.
Las guerrillas colombianas le han servido en su momento a Chávez
para luchar contra el "imperialismo norteamericano", hasta que se
fue dando cuenta en vez de sumar le restaba puntos, y se fue
desmarcando (Chávez sabe que los narcoterroristas no tienen
popularidad ni siquiera en Venezuela). Llegó a pedir que se
reconocieran a las FARC y el ELN como fuerzas insurgentes de
Colombia y no como grupos terroristas, y meses más tarde pedía
liberar sin condiciones a sus secuestrados. Una ambigüedad de Chávez
tiene que ver en parte con el ordenador sustraído a Raúl Reyes, con
pruebas que ya en 2008 relacionaban a las FARC con el mandatario
venezolano.
Mientras Chávez actúa de víctima y exhuma los restos del Libertador
Simón Bolívar, Venezuela no sólo acoge con beneplácito a terroristas
sino se que ha convertido en el centro de distribución de la cocaína
producida en Colombia y en el mayor puerto de embarque de ese
producto con destino a los mercados de Estados Unidos y Europa. Esta
es la realidad de un país que se está cargando, si no se lo ha
cargado ya.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.
Zapatero: del talante al poder absoluto
El presidente del Gobierno cumple diez años dominando el PSOE
Eva Santos (Efe) / www.lavozlibre.es 22 Julio 2010
Madrid.- José Luis Rodríguez Zapatero cumple hoy diez años al frente
del PSOE en su peor momento de imagen ante los ciudadanos por la
gestión de la crisis, que empaña una década que comenzó liderando
una oposición constructiva al PP y continuó con cuatro años de
medidas sociales en plena bonanza económica.
El 22 de julio del año 2000, de manera inesperada, Zapatero fue
elegido secretario general del PSOE en medio de la mayor crisis
interna del socialismo español en décadas, liderando un movimiento
de nuevo cuño bautizado como 'Nueva Vía'.
Zapatero, en la declaración de principios de su proyecto, proclamó
la lealtad a las raíces y al pasado del PSOE, y defendió un partido
"ágil, dinámico y moderno", con autoridad, pero sumando "las
capacidades de todos".
Pese a que parecía tener en contra a todas las 'familias' del
socialismo, Zapatero no dudó en desafiar al todopoderoso aparato de
Ferraz y se fue abriendo paso entre los militantes -hartos de los
bandazos del partido desde la renuncia de Felipe González-, gracias
a un minucioso trabajo casi a pie de calle.
Junto a su 'número dos', José Blanco, Zapatero se midió con pesos
pesados del socialismo como José Bono, Rosa Díez y Matilde Fernández
y, finalmente, sacó nueve votos al entonces presidente de
Castilla-La Mancha.
Llena de rostros desconocidos, con una media de edad de 40 años, la
nueva Ejecutiva socialista no tenía representación de los
tradicionales sectores del partido: ni guerristas, ni renovadores.
Zapatero aterrizó suave (le apodaron 'Bambi') en el escenario de la
política nacional, haciendo gala de su mantra -'Talante, talante,
talante'- y apostó por el cambio tranquilo y una oposición
constructiva, lo que se tradujo en un fluido diálogo con el Gobierno
de José María Aznar que permitió firmar dos acuerdos significativos:
el pacto por las libertades y contra el terrorismo y el pacto por la
Justicia.
Pero no faltaron enfrentamientos con el PP por asuntos como el
hundimiento del petrolero 'Prestige'.
Una de las actuaciones más polémicas de Zapatero fue cuando el 12 de
octubre de 2003, durante el desfile del Día de la Hispanidad,
permaneció sentado y no se levantó al paso de la bandera
estadounidense en protesta por la guerra de Irak.
Las elecciones de 2004, a las que se presentó con el logo 'ZP',
estuvieron marcadas por los atentados del 11-M y por la amarga
batalla posterior entre PP y PSOE a cuenta de la autoría de estos,
y, pese a que días antes de los comicios el Centro de
Investigaciones Sociológicas vaticinaba una mayoría absoluta del PP,
los socialistas vencieron con cinco puntos de ventaja.
En su programa, Zapatero llevaba la retirada de las tropas españolas
en Irak y esa fue su primera medida nada más acceder al Gobierno.
Con su llegada a la Moncloa, el partido quedó en manos de José
Blanco, que lo condujo con mano de hierro.
Poco queda del PSOE que heredaron, porque Zapatero y Blanco han ido
moviendo piezas hasta conseguir un partido a su medida, en una tarea
no exenta de dificultades, en las que tuvieron que dinamizar la vida
orgánica del socialismo español.
Una década después, se han 'jubilado' los tradicionales 'barones' de
la época de Felipe González, e incluso muchos de los dirigentes de
'Nueva Vía' tienen ahora papeles muy secundarios, como Jesús Caldera
o Juan Fernando López Aguilar.
Su primera legislatura, que se desarrolló en un contexto de bonanza
económica, estuvo caracterizada por la política social, con la
aprobación de leyes como la del matrimonio homosexual, igualdad,
contra la violencia de género o dependencia.
El terrorismo también marcó esos primeros cuatro años y, en marzo de
2006, ETA anunció un alto el fuego permanente que alumbró un proceso
de paz que el Gobierno dio por "roto, liquidado y acabado" en enero
de 2007, tras el atentado de la T-4 del aeropuerto de Barajas.
También se dio un impulso reformista a los estatutos de autonomía,
que tuvo en el catalán su principal exponente. Y durante estos diez
años los socialistas han alcanzado otro de sus sueños: gobernar en
el País Vasco.
'Con Z de Zapatero' fue el eslogan que el PSOE escogió para una
campaña "desenfadada" con la que pretendía explicar los logros del
Gobierno en esa legislatura, con la mirada puesta en las elecciones
generales de 2008, que volvió a ganar.
Una década después de aquel caluroso día de julio de 2000, en
algunos sectores del PSOE ha comenzado a hablarse tímidamente de
recambio.
El Parlamento catalán solicita a RTVE lo
que se niega a hacer en TV3
En la televisión autonómica todas las películas pueden verse en
catalán y en su lengua original excepto si es el español
www.lavozlibre.es 22 Julio 2010
Madrid.- Dos varas de medir diferentes. Eso es lo que pretende el
nacionalismo catalán para las televisiones públicas de España y
Cataluña. Mientras que el objetivo en TV3 es instaurar el
monolingüismo en catalán, para la televisión estatal solicitan
contenidos bilingües y que el ciudadano pueda escoger la lengua en
la que ver la televisión.
El Parlamento autonómico ha aprobado una propuesta de resolución
para instar al tripartito a que se presente ante el Gobierno central
con una proyecto por el cual en todas las producciones y contenidos
de RTVE que sean originales en catalán, el receptor pueda escoger el
idioma, según publica La Voz de Barcelona. Sorprende esta decisión
en tanto en cuanto TV3 prohíbe el audio dual en las películas
originales en español.
Más concretamente, la petición estaba basada en que todos los
contenidos que sean originales en catalán, RTVE los emita en el
idioma original. De este modo, el castellano o el resto de lenguas
extranjeras que puedan estar disponibles se escucharían con el
servicio dual que ofrece la nueva TDT, que permite la fácil
utilización de este servicio, según CiU. Sin embargo, la enmienda
que finalmente ha sido aprobada ha cambiado el orden de las lenguas
y establece que el catalán “tiene que ser la lengua de emisión por
defecto”.
La propuesta ha sido presentada por CiU en la comisión de Política
Cultural del Parlamento autonómico de Cataluña y ha sido aprobada
por asentimiento. La sesión se ha caracterizado por la ausencia de
diputados del Grupo Mixto-Ciudadanos y por el voto favorable del
diputado del PP, Rafael López: “Este es el modelo de bilingüismo y
pluralidad lingüística de Cataluña”.
Por su parte, obviamente, la petición fue aprobada “de manera
radical y contundente” por las tres formaciones políticas que
componen el Gobierno en Cataluña: PSC, ERC e ICV-EUiA.
Esta propuesta choca frontalmente con la actitud de la televisión
regional, que en enero de 2009 en nombre de su directora, Mònica
Terribas, defendió que las películas que eran originarias en español
se viera solo en catalán. El castellano no podía ser elegido ni en
formato dual. Aseguró que TV3 no tenía los derechos de emisión de
películas en español aunque sí del resto de idiomas. Todas las
películas que se emiten en TV3 pueden verse en formato dual en
catalán y en su lengua original, excepto si esta es el castellano.
******************* Sección "bilingüe"
***********************
Encuentro estatutario
El Editorial La Razón 22 Julio 2010
Se esperaba con expectación la primera entrevista entre José Luis
Rodríguez Zapatero y José Montilla después de la sentencia del
Tribunal Constitucional sobre el Estatut. Tras el encuentro, pocas
novedades y varias incertidumbres. El presidente de la Generalitat
pretende impulsar una acción política que recupere íntegramente la
norma estatutaria, tal como reclaman el tripartito y CiU. En el
actual clima preelectoral que existe en Cataluña estas formaciones
defienden que el fallo del Tribunal Constitucional no puede estar
por encima de la voluntad de pacto expresada por los catalanes
cuando refrendaron el Estatut y de las Cortes Generales que lo
aprobaron. No repetiremos de nuevo el escaso porcentaje de
ciudadanos que avalaron el proyecto, pero debemos insistir en que
tienen que aceptar las reglas de juego marcada por la Constitución.
Por ello, el presidente del Gobierno y Montilla, el máximo
representante del Estado en Cataluña, deberían desarrollar el
Estatut dentro del marco constitucional. Es un grave error buscar
atajos para no cumplir la sentencia impulsados por una coyuntura
electoral que parece, según las encuestas, desfavorable para los
socialistas catalanes.
El episodio de ayer en La Moncloa aportó cierta confusión sobre un
futuro que se atisba complejo. El presidente del Gobierno se mostró
conciliador y se comprometió a explorar «todas las líneas de
trabajo», jurídicas, políticas y de cooperación institucional que
permitan desarrollar al máximo el Estatut dentro de los márgenes
trazados por la sentencia del Tribunal Constitucional. Ese
diagnóstico, aunque vago, debería interpretarse como un cierto
ejercicio de responsabilidad. El problema es que el marco
constitucional no es suficiente para los nacionalistas y que el PSC
actúa impulsado por un tacticismo de consecuencias imprevisibles. La
sociedad catalana, no la minoría soberanista, rechaza los
radicalismos y quiere el cumplimiento del Estatuto. La política no
debería ser un instrumento para buscar problemas sino para encontrar
soluciones. La gran preocupación de los catalanes, como le sucede al
conjunto de españoles, es la crisis económica. Por ello, todas las
administraciones deberían dedicar sus esfuerzos a hacer frente a
este grave problema y dejar de lado las estériles luchas
partidistas.
Zapatero es el presidente del Gobierno de España y su
responsabilidad es cumplir y hacer cumplir las leyes. En este
sentido sería fundamental que se recuperara el pacto constitucional
que tan extraordinarios frutos ha dado desde 1978 hasta nuestros
días. Un pacto que ha permitido un desarrollo económico, social y
político que era inimaginable cuando se aprobó la Constitución. Por
su parte, Montilla debería preocuparse de los problemas reales de
los catalanes y no olvidar que la fuerza del socialismo en Cataluña
nunca ha sido ejercer de nacionalistas. Una elección tras otra
perdieron frente a Pujol porque se alejaron del sentir de la mayoría
de sus votantes en las elecciones generales. La Sentencia del
Estatut establece un marco suficiente para continuar con el
desarrollo de la autonomía catalana dentro del marco constitucional
y sin provocar conflictos tan artificiales como absurdos.
La debilidad del Gobierno
El Editorial La Razón 22 Julio 2010
Las votaciones de las resoluciones del Debate sobre el Estado de la
Nación evidenciaron ayer una realidad que es imposible maquillar: el
Gobierno afronta su etapa parlamentaria más difícil de toda la
legislatura. El Ejecutivo sólo logró salvar una de las medidas que
le puede dar más margen de movimiento en los próximos meses: el
techo de gasto presupuestario con el que contará el Gobierno para
2011, resolución que fue aprobada gracias a la abstención de CiU y
de Coalición Canaria, por lo que los 169 votos socialistas fueron
suficientes para que esta medida trascendental siga su curso. Ésa
fue una de las pocas satisfacciones de los socialistas, que vieron
cómo se cerraba el Debate sobre el Estado de la Nación con nueve
derrotas –cinco más que el año pasado– y con el dato más que
preocupante al ver que salían adelante ocho propuestas de la
oposición.
El Ejecutivo vio cómo no salía adelante una de sus iniciativas
«estrella»: la propuesta de resolución pactada entre el PSOE y el
PSC sobre la sentencia del Tribunal Constitucional relativa al
Estatut, que no logró el apoyo de los grupos nacionalistas catalanes
CiU y ERC, al entender que esta propuesta no incluía la declaración
que aprobó el viernes pasado el Parlamento de Cataluña, que
gravitaba sobre el preámbulo de la norma catalana, que fue
cuestionado por el TC.
Pero quizá el correctivo más severo fue ver cómo toda la oposición
se unía para aprobar la propuesta para que el Gobierno no aplique su
decisión de congelar las pensiones contributivas en 2011 con el fin
de ahorrar 1.500 millones de euros y que tampoco retrase la edad de
jubilación. De esta forma, los grupos de la oposición pactaron una
enmienda transaccional al entender que esta medida del Gobierno
traicionaría el espíritu del Pacto de Toledo, algo que siempre se le
ha reprochado al Ejecutivo.
De esta forma se escenificaron ayer la soledad y la debilidad del
Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Y la vuelta del verano no
va a ser más venturosa si se confirma que CiU no apoyará los
Presupuestos Generales del Estado, a lo que se suma la incertidumbre
que ha suscitado el encuentro entre Artur Mas, Josep Antoni Duran i
Lleida y el líder del PNV, Íñigo Urkullu. A pesar de que su
contenido no ha trascendido, nadie ignora que ambas fuerzas
nacionalistas están buscando puntos de consenso con vistas a la
votación de los Presupuestos Generales del Estado.
Así las cosas, el Gobierno tendrá que hacer numerosos encajes de
bolillos y no pocas concesiones, que puede que no siempre se ajusten
al interés general, si quiere lograr una estabilidad parlamentaria
que le permita ejercer su labor gubernamental sin sobresaltos. Visto
lo visto ayer, parece que va a ser bastante complicado que los
socialistas lleguen a un pacto consistente con alguna de las fuerzas
políticas del Congreso, que transmiten la sensación, cuando no la
confirmación, de que dan por amortizado al actual Ejecutivo hasta el
punto de que no están dispuestas a darle ningún balón de oxígeno que
le facilite llegar al final de la legislatura.
Hemiciclo con mucho estrés
Mientras la política catalana sea la que es, la cuestión
estatutaria, hoy por hoy, no tiene solución
valentí puig ABC 22 Julio 2010
BAJO las estrellas inaccesibles del cielo estival pasa, ya cansino,
el vuelo fugaz de la política. Lo que hoy parece inscrito
lapidariamente, mañana se desvanece. No hay palimpsesto más
cambiante que el marcador electrónico de la Carrera de San Jerónimo.
De ahí depende Zapatero, como del cuentagotas de una botella de
suero. Tal vez ya estemos en plena fatiga estructural del
zapaterismo.
No hay equipo médico habitual porque el estado del paciente varía
según cada votación. Ocurrió el martes y volverá a ocurrir. Son
pruebas de estrés. Las piden los doctores del PP, de CiU, del PNV y
de PSC, por motivos diametralmente opuestos. Y la fragilidad del
Gobierno las atrae como un campo magnético. A primera vista, eso
lleva al PNV a ir tasando su voto a los presupuestos generales, CiU
regula su «tempo» electoral —con el horizonte de futuras alianzas— y
aquel injerto práctico que fue el PSC-PSOE no sabe cÓmo reconducir
las viejas leyes de la selección de la especie.
En conjunto, no cesa la presencia proliferante del «Estatut»
entrelazada, al modo de una figuración barroca, con las graves
consecuencias de una recesión económica cuyas causas tanto internas
como externas no han sido encaradas con la debida prontitud. En
definitiva, el Estado autonómico y el futuro económico sienten
directamente el escalofrío del filo de la navaja. Para los
ciudadanos, enfrascados en el eclipse del crédito y la aspereza del
desempleo, la pregunta es si la política está a la altura de tales
circunstancias.
Con los más diversos envoltorios, la cuestión estatutaria catalana
lleva más de un siglo ocupando desproporcionadamente la vida pública
de España.
Específicamente, la catalana, por supuesto. Absorbe energías en
exceso. Hoy por hoy, mientras la política catalana sea la que es, no
tiene solución. No existe otra vía que la conllevancia, y eso si es
que la polvareda actual se aquieta. Pero con elecciones autonómicas
a la vista la sinrazón también sirve como estrategia. Una vez más,
se vio el martes que la «unidad de la fuerzas catalanas» es un mito,
pero, aun así, ahí está el ex presidente del Barça alentándolo de
nuevo, según el modelo de aquella antigualla que fue la
«Solidaritat» de inicios del siglo XX que solo duró tres años por
efecto de autodestrucción. CiU mantendrá las incógnitas hasta donde
pueda e incluso más allá. Se trata de llegar a las elecciones
autonómicas sin dar a conocer bazas. Hay tiempos y lugares en los
que, sin ambigüedad, la política pierde presión.
En octubre, los presupuestos generales para 2011 son una cita
crucial. Anteayer, CiU se abstuvo al votarse el techo del gasto en
2011 y, con oportuna dilación de su postura, el PNV votó no. Pero
con la «rentrée«, PNV y CiU habrán intercambiado sus papeles. Para
entonces, Urkullu conocerá las contrapartidas que Zapatero ofrece
para el sí y CiU estará posiblemente en otra cosa, es decir,
buscando votos por el centro y en la franja independentista: para
eso le importa deteriorar al máximo el tripartido y la tramoya
umbilical que mantiene en pie la gran máquina de poder que es el
PSC-PSOE.
www.valentipuig.com
El Senado aprueba definitivamente el uso de
los pinganillos en los plenos
La nueva ley que permitirá utilizar las lenguas cooficiales costará
unos 750.000 euros anuales
Ep. www.lavozlibre.es 22 Julio 2010
Madrid.- El Senado ha aprobado con la única oposición de PP y UPN la
reforma de su Reglamento para el uso de las lenguas cooficiales en
sus plenos a partir del próximo año, aunque solo en el debate de las
mociones y no en las sesiones de control al Gobierno o el debate de
iniciativas legislativas.
La iniciativa ha salido adelante con el apoyo del PSOE, Entesa
Catalana del Progrés, CiU, PNV, BNG y todos los senadores del Grupo
Mixto excepto la representante de UPN, María del Mar Caballero. En
total, los votos a favor han sumado 134 frente a los 115 que ha
recibido en contra.
El encargado de defender la reforma ha sido el senador de la Entesa
Miquel Bofill (ERC), quien ha iniciado su intervención en catalán y
continuado en castellano para arremeter contra el PP por su rechazo
"pintoresco, peregrino y poco democrático" a la iniciativa. "Algunos
parece que quieren que nuestra lengua no exista y nosotros no
existamos como catalanes, gallegos o vascos", ha asegurado.
Bofill ha lamentado que el PP no se haya sumado al consenso de los
demás grupos parlamentarios en torno a la medida, que ha reconocido
que es "tímida" respecto al texto inicial presentado por 34
senadores de todos los grupos excepto del PSOE y el PP y supone un
acuerdo "de mínimos".
Por ello, ya ha avanzado que los senadores nacionalistas seguirán
trabajando para generalizar el uso de las lenguas en todas las
actividades de la Cámara Baja y ha asegurado que para ello no se
conformarán con este avance y presentarán nuevas iniciativas,
incluso en el actual periodo de sesiones.
En este sentido, ha pedido al PSOE que "deje de conducir mirando
siempre por el retrovisor al PP" y ha preguntado a los socialistas
si no hubiera sido mejor "coger el toro por los cuernos" y abordar
de una vez por todas esta reforma en profundidad. Pese a todo, ha
animado a todos los senadores a brindar con cava catalán el próximo
mes de enero cuando por primera vez se pueda intervenir en euskera,
gallego o catalán en el pleno. En el mismo sentido se ha manifestado
su compañero de Entesa Carles Bonet, quien ha asegurado que hoy se
trata de "un día importante" y ha augurado que no pasará mucho
tiempo hasta el PP reconozca este "gran avance".
En su respuesta, la senadora del PP Rosa Vindel ha criticado que con
esta medida se vaya a "poner obstáculos" al debate democrático en el
Senado pese a hablar el mismo idioma todos sus miembros y se ha
preguntado qué opinarán los parlamentarios europeos al ver a los
senadores españoles "debatiendo con el pinganillo puesto".
El PP considera "incomprensible" que se quiera "imponer el interés
de unos pocos sobre el interés general" y ha sostenido que no se
trata de una demanda que exista en la sociedad, a la que además se
está restando la posibilidad de conocer lo que se debate en las
Cortes Generales. Vindel ha reprochado "a quienes presumen de que
hay que hablar con todo el mundo" que ahora propongan que el debate
político "se centre en lo que tenemos diferente y conviertan los
debates en una inmensa Torre de Babel".
Además, ha censurado la "mala costumbre" de reforma el Reglamento de
la Cámara sin el consenso de todos los grupos, algo que, además de
un "desprecio" al PP como grupo mayoritario de la Cámara, considera
"nefasto desde el punto de vista democrático".
Sin embargo, el senador del PSOE José Ignacio Pérez Sáenz ha
rechazado que la medida se trate de "un ridículo mundial" o "algo
demencial" y ha recordado que "no es nada nuevo" porque el Senado ya
permitía el uso de todas las lenguas en la Comisión General de
Comunidades Autónomas, por lo que solo se trata de "una evolución".
En su intervención, Pérez Sáenz ha sostenido que no se trata de un
asunto sólo lingüístico sino de un tema "clave en la concepción de
España" y ha recordado que el objetivo es avanzar en el uso de las
lenguas en una Cámara autonómica en la que deberían tener "cabida
natural".
Quien se ha opuesto a todos estos argumentos, además de los
'populares' Vindel y Juan Van-Halen, ha sido la senadora de UPN, que
considera que la iniciativa "va en contra del sentido común y
práctico de las cosas". "Tenemos una lengua común además de las
lenguas propias y esta medida no favorece al entendimiento", ha
sostenido tras preguntar al Grupo Socialista si también va a
utilizar todas las lenguas en sus reuniones de grupo y va a tener
que recurrir a "los pinganillos".
La contratación de traductores podría tener un coste aproximado de
750.000 euros anuales. Según los cálculos del PP, esta cifra se
elevaría hasta los 1,2 millones. Y a esto hay que añadir otros
600.000 euros más para adaptar las instalaciones del Senado para que
el servicio funcione.
Interpretar las lenguas cooficiales en el
Pleno costará un millón de euros al año
Traducir las actas del Senado podría retrasar hasta 28
días su tramitación
22 Julio 10 - Madrid - Maribel Casado La Razón 22 Julio 2010
La Cámara Alta aprobó la medida por 135 votos a favor y 115 en
contra. Sólo contó con la oposición de PP y UPN.
Cumplido ya el último trámite, el Senado daba ayer luz verde al uso
de las lenguas cooficiales durante el debate de las mociones en el
Pleno. No había dudas: 134 votos a favor (PSOE, Entesa Catalana del
Progrés, CiU, PNV, BNG y senadores del Grupo Mixto) y 115 en contra
(PP y UPN) dictaban lo que será el futuro de la Cámara Alta. Un
horizonte que ya cuenta con algunos peros. Y es que más allá de la
pluralidad lingüística, tan defendida por unos, o el disparatado
coste que supondrá la medida, tan criticado por otros, subsiste un
problema de fondo mayor. La llegada de las lenguas cooficiales a los
plenos afectará de forma directa y negativa a la agilidad
parlamentaria.
Un ejemplo. El diario de sesiones de la última sesión de la Comisión
General de Comunidades Autónomas celebrada el pasado 24 de mayo no
estuvo disponible hasta el 24 de junio, según explican fuentes
parlamentarias. Así, resulta cuando menos significativo que las
actas del único espacio hasta ahora en el que los senadores podían
hacer sus intervenciones en euskera, catalán, valenciano o gallego,
tarden hasta un mes en publicarse, 28 días más que en una sesión
plenaria normal, cuyo tiempo estimado es de dos a tres días.
Es más, según las mismas fuentes, en muchas ocasiones los senadores
reciben al día siguiente en su mail un correo electrónico con el
diario de sesiones. Así, no sólo no se agiliza el trabajo de la
Cámara Alta, sino que se ralentiza.
El coste económico
Y aquí es cuando, además, hay que añadir el coste que implica esta
medida y que podría superar el millón de euros al año. Una vez más
hay que hacer referencia a la comparecencia del presidente de la
Generalitat, José Montilla, en la Comisión General de Comunidades
Autónomas. Si cada minuto de su intervención supuso un coste de
traducción de 108,33 euros por minuto (6.500 la hora), sólo hay que
hacer cálculos. El hecho de que sólo puedan utilizarse en el debate
de las mociones reduce la traducción a unas siete horas por Pleno, y
como hay dos al mes, hablamos de 14 horas mensuales. Si sus señorías
tienen diez meses hábiles... la cifra total ascendería a 909.970
euros.
Y esto sólo para pagar a los intérpretes, ya que no se incluye el
gasto de traducción de las actas escritas. Además, tal y como
explica el senador del PP Juan Van-Halen, parte de este coste
entraría en los presupuestos de este año y no en el de 2011 como
aseguran los autores de la propuesta. Cierto es que el grueso de la
factura tendrá repercusión en los presupuestos del próximo año, pero
hay que tener en cuenta que primero hay que preparar el escenario. Y
es que, de septiembre a enero, sería necesario adecuar todas las
salas, por lo menos la de plenos, instalar cabinas y contratar
traductores para que todo esté a punto para el primer pleno del año.
La medida supondrá «un frenazo a la agilidad parlamentaria», a
juicio de Van-Halen, quien señaló que «por el interés de unos
cuantos, los ciudadanos verán restringido su derecho a la
información». Mientras, los senadores nacionalistas, contentos por
el avance logrado en la Cámara Alta, invitaron a la gente a brindar
con cava catalán el próximo 1 de enero.
El gasto extra de la Cámara Alta
Euskera, catalán, valenciano y gallego, sólo en el debate de las
mociones o en la Comisión General de CC AA. A partir de 2011 la
Cámara Alta tendrá que adaptar su presupuesto para hacer frente a
este gasto extra.
- 108,33 euros el minuto de traducción
Es lo que se gastó la Cámara Alta para traducir al líder del PSC,
José Montilla, en la Comisión General de CC AA.
- 909.970 euros costará la nueva medida
El Senado se gastará casi un millón al año en la traducción
simultánea durante el debate de las mociones en el Pleno.
Recortes
de Prensa Página
Inicial
|