AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 8  Enero 2011

 

No nos lo merecemos
Editorial www.gaceta.es 8 Enero 2011

No nos merecemos a un vicepresidente del Gobierno que nos mienta y que, además, desprecie al Parlamento y a la Prensa (los dos contrapoderes básicos de un Estado de derecho) con sus evasivas y chanzas respecto a graves asuntos como Faisán, la compra del silencio a Amedo o las filtraciones del Sumario del caso Malaya cuando era secreto.

Su desplante de ayer ante los requerimientos del corresponsal político de LA GACETA no es una simple anécdota, sino que revela toda una categoría (o más bien la falta de categoría democrática) de quien ha hecho de la mentira su estilo de gobernante.

Nadie en su sano juicio puede creerse que Rubalcaba siguiera sin conocer, cinco días después de su publicación, las revelaciones de LA GACETA, sobre las promesas que se le hicieron a Amedo en nombre de Felipe González para que guardara silencio sobre los GAL a cambio de un indulto. Tampoco es creíble su “ignorancia” –como llegó a decir en la rueda de prensa– sobre la filtración ordenada por el supercomisario González del Sumario secreto del Malaya. Se supone que el número dos del Gobierno tiene que estar perfectamente al día de las portadas de los rotativos nacionales, singularmente si son críticos con el Ejecutivo. Máxime cuando se envió, además, a Interior el contenido de la información. Resulta irónico que unos minutos antes, y refiriéndose a las pensiones, el propio Rubalcaba dijera que “políticos y periodistas” están obligados a seguir con todo detalle la actualidad.

Y no hablamos de cuestiones ajenas a los negociados o responsabilidades de Rubalcaba. Cuando se hicieron las “promesas” a Amedo, en 1993, él era portavoz del Gobierno de Felipe González; y cuando se produjeron las filtraciones del Malaya, en mayo de 2006, él ya tenía la cartera de Interior y era el jefe jerárquico del comisario Juan Antonio González.

Además el superministro se contradice. Primero replicó al periodista de LA GACETA que “no ha leído” la noticia; pero a renglón seguido sentenció: “Ningún policía filtra jamás un sumario secreto”. Si no conocía la noticia, ¿cómo podía lanzar esa afirmación? Si tanta indiferencia despierta en él, ¿por qué gasta dos minutos en hacer pedagogía, insistiendo en que Interior es escrupuloso con la división de poderes?

No es la primera vez que cogemos a Rubalcaba en contradicciones y maquinaciones. Su historial da bastante juego, con alguna frase para la historia como aquella de: “Ya no hacen falta más informes de verificación. El alto el fuego es completo y real”, pronunciada en mayo de 2006, siete meses antes de que ETA se llevara por delante a dos ecuatorianos en el atentado de la T-4. Pero también tenemos acusaciones endosando la responsabilidad del espionaje de Sitel a Aznar. Y, por supuesto, su mutismo tan permanente como sospechoso cada vez que se le inquiere en el Parlamento sobre el chivatazo del Faisán.

Salvando las distancias, se podría trazar un paralelismo entre Rubalcaba y su antecesora, otra numero dos igualmente poderosa y no menos altanera, que, en su caso, negó los hechos en el affaire de Beneixida y nos distinguió con su olímpico desprecio. También se condujo con arrogancia, hasta que una reforma de la ley electoral en el hemiciclo la dejó en evidencia. En el caso de Rubalcaba, sólo pedimos que cumpla con su deber democrático y ofrezca una explicación sobre dos asuntos lo bastante inquietantes en un Estado de derecho como para dar la cara ante los ciudadanos. Nosotros seguiremos cumpliendo con el nuestro que consiste en preguntar cuántas veces haga falta y, no menos importante, en seguir informando.

El que rompe paga
Aquí resulta más eficaz invocar la ley de la taberna: el que rompe paga y se lleva los vidrios rotos
M. MARTÍN FERRAND ABC 8 Enero 2011

LAS leyes que se tejen en el Parlamento tienden a vaporosas. Su incumplimiento y escasa aplicación son parte del folclore nacional y, si alguna llegara a ser invocada para su aplicación, ya se encargarán los tribunales de aplazar su cumplimiento o retorcer su espíritu con el mecanismo procesal con el que, como gran sustituto de la Justicia verdadera, nos vamos apañando en esta democracia paródica en la que dos hombres, solo dos —José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy—, tienen potestad, salvo en Cataluña y el País Vasco, para decidir quién es el alcalde de cada municipio, el presidente de cada autonomía, los representantes parlamentarios de cada circunscripción y los nombres máximos del Poder Judicial y del Tribunal Constitucional. Eso es algo tan representativo como queramos admitirlo y da paso a un juego parlamentario distinto del que describen los manuales de la ciencia política y los usos en las naciones de acreditados modos democráticos.

Aquí resulta más eficaz invocar la ley de la taberna: el que rompe paga y se lleva los vidrios rotos. Si esa fuera nuestra manera de enfrentarnos al problema financiero, uno de los más perturbadores y graves entre los asuntos pendientes en la vida nacional, estaríamos a salvo; pero, desgraciadamente, aceptamos el proceloso caldo en el que se entremezclan los intereses de unos, las debilidades de otros, la inconsecuencia del sistema y la conveniencia de los renovados caciques regionales y tenemos a la vista una realidad tan indeseable como inútil para el conveniente desarrollo de la economía y el progreso de las personas.

El hecho de que los contribuyentes, siempre sufridos y amedrentados, paguemos con nuestro dinero el fracaso de las instituciones financieras es moralmente reprobable; políticamente, descalificador del Legislativo y del Ejecutivo y, económicamente, la cimentación de nuevas y mayores catástrofes. El método, auspiciado por el Gobierno, bendecido por el Banco de España y tolerado por el BCE, con el que se están fusionando —amancebando para ocultar responsabilidades— muchas de nuestras Cajas de Ahorro clama al cielo. No solo se mantienen, acumulando la perversiones; sino que se confirman en sus cargos de administración y dirección a quiénes han sido responsables de la situación. Si se les aplicara la Ley de la taberna, su suerte sería muy distinta. También el futuro del sector financiero, la potencialidad del progreso español y, sobre todo, la confianza de los ciudadanos, ahítos de tanto encubrimiento y mandanga como propician los dos monopolistas, uno por la izquierda y otro por la derecha, del poder en la vida española.

Capitulación
Agustín DE GRADO La Razón 8 Enero 2011

E l socialismo en estado puro de la colectivización forzosa, la estatalización y la planificación centralizada desapareció entre los escombros del Muro de Berlín. Colapsó por su manifiesta incapacidad para generar prosperidad y adaptarse a la naturaleza humana, esencialmente libre. El socialismo light que Europa occidental desarrolló bajo la seductora etiqueta del Estado del Bienestar sucumbió en 2010. Y con él, la socialdemocracia como alternativa política. Creyó que la crisis generada por el capitalismo salvaje y la codicia del mercado libre anularía a las fuerzas liberal-conservadores, pero es la socialdemocracia quien resulta desplazada del Gobierno cada vez que los ciudadanos hablan en las urnas.

Hasta que eso suceda en España, a los socialistas no les queda otra que aplicar recetas que siempre repudiaron: austeridad, reformas, liberalizaciones y recortes. Auténtico callejón sin salida para el PSOE. Proclamó que «la salida de la crisis será social o no será» y va a quedar triturado política y electoralmente. Todas las encuestas lo confirman. Y los think tanks próximos lo reconocen: «Por esta vía la socialdemocracia puede terminar por quedarse sin papel y sin apoyos sociales suficientes, precisamente por no ser capaz de plantear una alternativa propia». Y ésta es la que ofrecen, precisamente ahora: un gobierno de coalición que permita al PSOE diluir la responsabilidad en la aplicación de medidas tan poco socialistas. Capitulación ideológica en toda regla. Reconocimiento de que no hay una salida a la crisis desde la izquierda, pero que todo vale para mantenerse en el poder.

Artur Mas, el sedicioso ignorante
Enrique de Diego El Semanal Digital 8 Enero 2011

El sedicioso Artur Mas ha dado muestras de su supina ignorancia. Según Mas, los Estados pasan y las naciones quedan y él se siente en la narrativa de una nación catalana de mil años. Eso es una grosera mentira. Él pertenece a la estupidez totalitaria puesta en marcha el siglo pasado por Prat de la Riba, con una idea de nación similar a que tenía Adolfo Hitler y con la consideración de que el odio es el sentimiento por excelencia de los nacionalistas.

Cataluña nunca fue una entidad política, ni mucho menos una nación, sino un conjunto de condados dentro de la Corona de Aragón. Fue ésta la más interesada en la unión con Castilla para hacer frente a su enemigo francés. Fue Juan II de Aragón el más interesado en el casamiento de su hijo Fernando, que llegó a Valladolid vestido de paje en una embajada aragonesa. Pero la realidad de España es muy anterior. Cuanto menos viene de Leovigildo y el reino godo, del que todos los reinos y condados cristianos se consideraron herederos, como base de legitimidad para la reconquista.

Aragoneses y castellanos combatieron en Italia y en el Mediterráneo defendiendo intereses comunes heredados de la Corona de Aragón.

Lo que mostró el falsario de Prat de la Riba fue la supuesta traición de todos los catalanes hasta que empezó él con su empanada mental totalitario. Traición, no, lealtad a España. Cataluña siempre fue y siempre será España.

La Lubianka mediática
En la izquierda, al desconcierto se une la desesperación; y a esta, la agresividad.
Óscar Elía www.gaceta.es 8 Enero 2011

Más allá de su previsible crisis electoral, la izquierda española es presa de dos pavorosas crisis. En lo intelectual, deambula sin rumbo entre la progresista telebasura, el lobby cejijunto y los pelotazos mediáticos de Mediapro y Prisa. En lo social, ha perdido dramáticamente su capacidad de movilización, y a duras penas es capaz de juntar a un puñado de cuadros sindicales o afiliados de partido. Es verdad que, enfrente, la derecha política no parece menos yerma en ideas y capacidad de movilización social. Pero la diferencia es que a su lado ha surgido con fuerza una constelación de grupos variopintos, que tienen en común un conjunto nebuloso de principios liberal-conservadores, y que están influyendo crecientemente en la política nacional.

Esto provoca desconcierto en el partido de la derecha, pero es en la izquierda donde al desconcierto se une la desesperación; y a la desesperación, la agresividad. Primero, porque este nuevo y asilvestrado liberal-conservadurismo español está levantando una sólida alternativa cultural e ideológica al progresismo. Y segundo, porque se ha mostrado y se muestra capaz de llevar a los suyos a la calle en un número que la izquierda se ve incapaz de movilizar.

Disputa de la calle y disputa de las ideas; demasiado para una izquierda acostumbrada al monopolio de ambas. Su reacción es lo que constituye un fenómeno único en Europa y Estados Unidos: en vez de librar la batalla de las ideas con la derecha, la izquierda se crispa, denuncia peligrosas y oscuras conspiraciones, y pasa a defender la denuncia, la censura, las multas y el cierre de medios. Perdidas las ideas y la calle, la prensa progresista se está convirtiendo en una suerte de Lubianka mediática, caracterizada por el gusto a la delación, por la agresividad chequista y por el afán de destruir al prójimo. La diferencia entre ella y su denunciada caverna mediática es que sólo ella defiende sepultar para siempre a la segunda, a golpe de censura, en un oscuro sótano.

AVANCE ISLÁMICO EN EUROPA
Turquía planea expandir el Islam en Europa y reconquistar Al Andalus
 Minuto Digital 8 Enero 2011

El famoso portal fundado por el polémico periodista australiano Julián Assange, Wikileaks, ha hecho públicos una serie de documentos durante los últimos meses acerca de la política seguida por Estados Unidos. Sus revelaciones eran de sobra conocidas para toda persona medianamente informada, pero seguro han sacudido a muchas personas autosatisfechas en su panfilismo e idiotismo cotidiano, debidamente dosificadas y manipuladas por los periodistas ‘progres’ europeos. Sin embargo, el portal de Assange también ha revelado otras obviedades que pueden servir de bálsamo al adormecimiento generalizado: varios países islámicos, como Turquía, se preparan para expandir la yihad o Guerra Santa en toda Europa.

De hecho, el Primer Ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, junto a su partido, Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), están planeando la manera en que los musulmanes residentes en Europa puedan ejercer su papel de quinta columna. Papel que ya en la década de 1970 fue explícitamente revelado por personalidades como Houari Boumedienne.

Uno de los medios para lograrlo es mediante la denominada Alianza de Civilizaciones, de la que Erdogan ha sido siempre muy partidario, que se aplique en forma de «tolerancia multicultural». Dicha tolerancia consiste en que sólo se sancionaría a quienes critiquen al Islam, pero no a los musulmanes que critiquen a Europa y Estados Unidos por sus raíces cristianas.

Un nuevo Califato
El caso turco es especial, pues hasta la revolución de Mustafa Kemal Ataturk en 1923, Turquía era el Imperio Otomano, el último califato islámico que planeaba expandir la yihad tal y como dejó escrito el Profeta Mahoma. Incluso, como revela Wikileaks, el partido de Erdogan apela al mitificado Al Andalus español, pero también a la venganza de la Batalla de Turquía que tuvo lugar en 1683 a las puertas de Viena en la segunda ocasión en que fue sitiada por los turcos, y liberada por una fuerza combinada de alemanes, polacos y austríacos.

Pero para ello, un objetivo es fundamental: garantizar el ingreso de Turquía en la Unión Europea. Eso le permitiría al país fundado por Ataturk volver a la senda del califato y convertirse en punta de lanza de la yihad.

Cataluña
«Todos los musulmanes de España somos células terroristas durmientes»
Un marroquí que preside una asociación árabe de Lérida alerta del auge del islamismo radical en el país
JANOT GUIL / LÉRIDA ABC 8 Enero 2011

«Todos los musulmanes en España somos células terroristas durmientes». Esta contundente sentencia, pese a su apariencia, no es fruto de un ánimo racista, xenófobo. De hecho, la pronuncia Omar Charah, un marroquí que vive en España desde hace veinte años y que es presidente de la Asociación Cultural Árabe Atlas, con sede en Lérida. Es una alerta que pretende movilizar a todos los que anhelan convivir en paz y tolerancia en nuestro país, sea cuál sea nuestro origen o religión.

Charah, que ha sufrido represalias (amenazas verbales, ruedas pinchadas...) por denunciar el islamismo radical que predica el imán de la Mezquita Ibn Hazm de Lérida, Abdelwahab Houzi, da la voz de alarma. El salafismo-wahabita, la corriente islámica que inspira a Al Qaida, la que en el 11-M llevó a varios «muyahidines» a dejarnos una cicatriz del tamaño de una vía en la estación de Atocha, se extiende por todo el territorio español. Se predica desde el «minbar» (púlpito) de algunas mezquitas, recorre las calles de nuestras ciudades de la mano de los «policías religiosos» que velan por su doctrina, que hostigan a los refractarios ...y, finalmente, recala en las casas de muchos inmigrantes musulmanes que viven en condiciones muy precarias.

Esta semilla del odio de la «yihad» subvencionada dese países como Arabia Saudí, que habla de «ellos y nosotros», persigue el «califato universal» y denigra a la mujer, puede germinar rápidamente. Halla terreno fértil entre una comunidad de inmigrantes, con o sin papeles, a la que la crisis económica general golpea de manera especial; a la que que cohesionan mensajes contra la inmigración que asoman en los discursos políticos y en charlas ciudadanas de a pie de calle. Ellos y nosotros. Las cosas son o «halal» (acorde a la ley islámica) o «haram» (prohibido). «Ésta gente se aprovecha del rechazo al “moro”», subraya Charah. Si te sientes rechazado y no ves salida, el imán te ofrece una... Te acoge, te ayuda, te promete felicidad eterna. Células terroristas durmientes en potencia, valga la exageración de buena fe que suele acompañar a toda alerta.

Cataluña, epicentro
Como viene explicando este diario en las últimas semanas, el extremismo islámico está llevando una cruzada en nuestro país. Una prueba: en 2010 se han celebrado diez congresos salafistas en España, mientras que en 2008 hubo sólo uno.

El fenómeno, que tiene como uno de sus epicentros Cataluña, la comunidad autónoma con más inmigrantes musulmanes, preocupa a políticos, policías y jueces. De resultas, los últimos dos estamentos ya han pedido al primero que mejore la ley para poder castigar el enaltecimiento de carácter «yihadista». Que se de den facilidades para expulsar a los imanes que animan a sus fieles a la Guerra Santa. En este sentido, Charah también interpela a la clase política, a la que acusa de dejadez a la hora de atajar este problema, y de la que censura que se centre en medidas de menos calado que «buscan rédito electoral», como la prohibición de llevar el velo integral —«burka» o «niqab»— que promovió en primer lugar la ciudad de Lérida y a la que han seguido varios municipios.

Para el presidente de la asociación Atlas sería más efectivo que los gobiernos hicieran una labor intensa a través de las asociaciones de inmigrantes, instándolas a ejercer de mediadoras y, sobre todo, supervisando la eficacia de su tarea. Para asegurarse de que no acabe siendo una inanidad subvencionada.

La conexión «yihadismo»-España, con capital en Cataluña, se ve allende nuestras fronteras. Una de las entregas de las filtraciones de Wikileaks revelaba que Estados Unidos considera la comunidad catalana como «el mayor centro mediterráneo de actividad de radicales islamistas». Todo ello en base a un informe supuestamente secreto del ex embajador norteamericano, Eduardo Aguirre, fechado en octubre de 2007. Aguirre incluso proponía que el consulado de Estados Unidos en Barcelona se convirtiera en una platafoma para una agencia que coordinara la lucha antiterrorista, una central de inteligencia con la mira puesta en la «yihad».

Como epítome del asunto: el imán Abdelwahab Houzi. Nacido en Marruecos y salafista confeso (aunque en público rechaza el añadido de wahabita), mantiene una pugna con el Ayuntamiento de Lérida que encabeza Ángel Ros (PSC), que le ha precintado «sine die» la mezquita de la calle Norte por exceso de aforo y le ha condenado a rezar en el recinto ferial de los Campos Elíseos.

La Policía Nacional ha puesto a Houzi en la cima del ránquing de salafistas a los que vigila, y en su currículum acumula incidentes, como denuncias por poligamia y malos tratos o una investigación en curso de la Fiscalía sobre su gestión económica al frente de la mezquita a raíz de una denuncia anónima, de algunos de sus fieles.

Le acusan de irregularidades en el uso del dinero que en los últimos años viene recolectando para financiar una nueva mezquita. No hace mucho, después de un rezo uno de los feligreses de Houzi fue inquirido para que hiciera un donativo para pagar el futuro lugar de culto.«¿Todavía recogéis dinero?», dijo el parroquiano, que creía más que pagado el templo. Y se fue a su casa. A los pocos días, las «patrullas religiosas», los «barbudos» (las largas barbas forman parte de su credo) del imán seguían al fiel curioso por la calle. Para disuadirle de hacer más preguntas. Como cuando entran a los bares regentados por musulmanes y les exhortan a no vender alcohol.

En las entrevistas que ha concedido —como a ABC el pasado agosto—, Houzi responde a las acusaciones de radical con evasivas y retórica doctrinal. «Cuando decimos que volvemos al Islam puro queremos decir el Islam de la misericordia, de la convivencia, de la paz», afirmaba a este diario. Para quien quiera creérselo.

Nueva fase en el terrorismo galleguista
Los terroristas galleguistas no militan en el BNG. Pero sin duda prefieren que gobierne este partido a que no lo haga
carlos ruiz miguel ABC Galicia 8 Enero 2011

EL único terrorismo activo en España es el galleguista. Se habla de y de un eventual «comunicado», pero hoy en día, esa organización no es operativa: en 2010 no me constan atentados de ese grupo. Algunos se empeñan en hablar también de la supuesta «amenaza yihadista» y del sospechoso grupo, pero no consta ningún atentado «yihadista» en España, no ya en 2010, sino desde hace muchos años. El único atentado que algunos se empeñan en atribuir al «yihadismo» es el del 11-M, hace ya casi siete años y sobre el que existen muchas más sombras que certidumbres. El hecho objetivo, por tanto, es que el terrorismo galleguista, que existe desde 1975, es el único terrorismo que hay ahora en España. Y el problema es que su actividad es creciente. La ofensiva producida esta Navidad abre una nueva fase que no hay visos de que sea pasajera.

Aunque los elementos operativos terroristas suelen ser fanáticos y no excesivamente inteligentes, la inteligencia de sus ideólogos y estrategas, no debe ser minusvalorada. En otras fases de su actividad, el objetivo fue el PP. Así ocurrió en el año 2003, cuando el objetivo era mayormente el PP. Posteriormente, cuando el PP perdió el poder regional y nacional su objetivo fueron mayormente empresas de diversos sectores. Y ahora, el objetivo primordial lo constituye el PSOE. ¿Por qué?

La ofensiva terrorista contra el PSOE se produce, no creo que casualmente, después de su derrota en Cataluña. Esa derrota ha dejado claro, que la estrategia del PSOE de «alianza con los nacionalistas» tiene un claro perdedor: el PSOE. Esa estrategia ha llevado al PSOE a perder el gobierno regional en Galicia y amenaza con hacerle perder también su poder municipal. No es extraño que, después de su hundimiento en Cataluña causado por su alianza con la izquierda nacionalista, haya voces en el PSOE de Galicia que ven necesario replantearse la creación automática de «bipartitos» en los municipios gallegos. Esto significaría que el BNG corre un riesgo, muy serio, de perder poder.

Los terroristas galleguistas no militan en el BNG. Pero sin duda ninguna prefieren que gobierne este partido a que no lo haga. Creo que los atentados producidos constituyen un «mensaje» al PSOE. Se trata de atemorizar a aquellos sectores del PSOE (como en el ayuntamiento de Teo, donde, por cierto, estalló una bomba en la sede del PSOE) más hostiles a renovar el bipartito. El terrorismo ha crecido gracias a múltiples complicidades, que incluyen a jueces y fiscales que, en su día no quisieron calificarlo como lo que es: terrorismo. Pero ya no se pueden seguir cerrando los ojos a la realidad.

Islamismo
Delincuencia común y terrorismo
GEES Libertad Digital 8 Enero 2011

Las cada vez más frecuentes alertas que se dan en suelo europeo frente a la amenaza del terrorismo yihadista obedecen no sólo a la detección de células y redes que planean atentados –o a la constatación de que la propaganda terrorista navega con buen viento por internet–, sino también a la comprobación de que la financiación de estos elementos terroristas no les supone ningún problema. Sobre todo gracias al gran aprovechamiento que hacen de fondos obtenidos de diversas actividades ilícitas, desde la pequeña delincuencia hasta tráficos varios –de drogas, armas, mercancías robadas– o la falsificación de dinero y documentos de identidad. El gran juicio que acaba de comenzar en París el 3 de enero, y las detenciones recientes en España nos ayudan a ilustrar esta realidad.

El lunes 3 de enero ha comenzado en París el juicio contra 8 yihadistas, y este proceso, que durará previsiblemente hasta el 28 de este mes, volverá a aportar muchos indicadores –la mayoría ya conocidos, eso sí– sobre cómo funcionan estas redes terroristas en suelo europeo. El abanico de acusaciones contra los ahora procesados es amplísimo: tentativa de atraco a mano armada, asociación de malhechores en relación con empresa terrorista, financiación de empresa terrorista y tenencia de armas de guerra y de explosivos también en relación con empresa terrorista. Desmantelada en 2005, esta célula había intentado entonces un robo contra un depósito de fondos de la compañía Securitas en la localidad de Beauvais, en Oise. Por suerte, la identificación de tres de los detenidos por las cámaras de seguridad de la compañía permitió desmantelar la red.

Esta utilizaba como base el restaurante de uno de sus miembros, un franco-argelino, situado en las afueras de París, en Clichy-Sous-Bois: en él se intervinieron dinamita, dos fusiles de asalto, dos pistolas y varias identificaciones de policía falsificadas. El origen de los detenidos es variado, lo que sucede cada vez con más frecuencia en las células yihadistas salafistas neutralizadas en toda Europa: dos franceses, un franco-argelino, un argelino y cuatro tunecinos. Uno de los miembros del grupo, Ouassi Cherifi –alias El Turco–, ya había sido condenado en 2002 a cinco años de prisión por tráfico de pasaportes falsificados. Durante su estancia en la cárcel conoció al francés de origen argelino Safé Bourada, uno de los condenados por los sangrientos atentados del Grupo Islámico Armado (GIA) cometidos en París en 1995. Aparte del establecimiento de vínculos o del refuerzo de estos en prisión –que es otra constante entre los terroristas yihadistas actuando en suelo europeo–, es interesante destacar la figura de Bourada: lideraba un grupúsculo, Ansar al Fatah, que se financiaba a través de fondos obtenidos de la prostitución. En fin: delincuentes terroristas, delincuentes comunes y delincuencia organizada actuando al alimón, vulgarizando en cierta medida a los terroristas y la imagen en términos de amenaza que estos representan ante las opiniones públicas.

En España tenemos aún reciente el caso de la denominada Operación Kampia del pasado 1 de diciembre, desarrollada por el Cuerpo Nacional de Policía contra una red de sustracción y falsificación de pasaportes en Barcelona, con ramificaciones en Tailandia y otros países asiáticos, de la que aquí dimos cuenta. Siete personas eran detenidas, la mayoría paquistaníes, desmantelando una red que compraba pasaportes robados por delincuentes comunes y luego los enviaban a Tailandia para abastecer a grupos y redes terroristas. Esta operación enlaza con otra anterior, la "Operación Fish", desarrollada también en Cataluña en 2008, y que entre otras detenciones permitió aquel año la de un miembro del grupo que se disponía a volar a Tailandia con 48 pasaportes en su poder.

Por otro lado, la Operación Dinio de la Guardia Civil permitía detener en la localidad navarra de Tudela entre el 19 de noviembre y el 3 de diciembre a seis argelinos acusados de 50 robos en domicilios, asociación ilícita y, tres de ellos, también de tráfico de drogas. Aunque los detenidos en Navarra no aparecen en principio vinculados a actividades terroristas, su perfil es el ideal para alertar sobre lo dicho hasta ahora. Además, y esto es importante en términos preventivos, su notable especialización a la hora de desvalijar viviendas puede ser aprovechada más pronto que tarde –si es que no lo ha hecho ya– por las células terroristas. Y es más que probable que sean cortejados, probablemente en prisión, para consolidar dicho aprovechamiento de cara al futuro.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Guerra Civil
Razones del sadismo "republicano"
Pío Moa Libertad Digital 8 Enero 2011

Uno de los tópicos sobre nuestra guerra civil –después de caer por tierra el embuste de que la represión nacional fue muy superior a la roja– afirma que en los dos bandos hubo un terror parecido. Quizá en cifras absolutas sea así, pero no, desde luego, en la intensidad de los odios y de la crueldad, en la cual el Frente Popular superó, con mucho, a sus contrarios. Hice algunas referencias al hecho en Los mitos de la guerra civil, un rasgo casi siempre mezclado con robos y pillajes masivos.

Como, en términos puramente humanos, los dos bandos pertenecían al mismo país, resultan un poco chocantes estas diferencias. La clave no está, desde luego, en las personas mismas, sino en las concepciones y sistemas políticos implicados. He expuesto en varias ocasiones y libros la frecuente invocación al odio como arma revolucionaria por parte del PSOE y de otros partidos de izquierda. A menudo la derecha ha calificado de "fratricida" a la guerra civil, pero este era un concepto muy alejado de la izquierda: incluso una persona relativamente moderada como Federica Montseny negaba cualquier posible sentimiento fraternal, afirmando que entre su bando y el contrario había más diferencias que entre los habitantes de la Tierra y los eventuales marcianos. Según las doctrinas izquierdistas, las derechas no representaban otra cosa que la opresión, el atraso, la explotación de los trabajadores y el oscurantismo religioso. No había, por tanto, ninguna razón para tenerles consideraciones. Admitiendo ese punto de vista, su odio resultaba mucho más radical de lo que podía ser el de la derecha, pues esta, debía admitirse, se veía obligada a limitar su terror y a respetar a la masa de las izquierdas, ya que vivía de explotarlas (aunque la mitad del pueblo, al menos, votase a los explotadores). En cambio las izquierdas nada tenían que perder, más bien al contrario, exterminando a sus enemigos. Y con tanta mayor saña y despreocupación moral podían hacerlo cuanto que, desdeñosos de ideas religiosas, sabían que no había otra vida en la que debieran penar por ningún crimen. Si alguna contención hubo, derivó del mal efecto de su terror en otros países a cuya ayuda aspiraban, y del miedo creciente a perder la guerra y sufrir las consecuencias.

La propaganda "republicana", es decir, del Frente Popular y de inspiración básicamente comunista, ha achacado las atrocidades a los anarquistas, cuando en verdad todos las cometieron; o, alternativamente, a "venganzas" lamentables pero comprensibles por parte de gente inculta y secularmente oprimida. En realidad fueron los dirigentes de los partidos, gente relativamente culta e imbuida de doctrinas utópicas, quienes con sus propagandas incitaron a la gente año tras año, y organizaron de forma sistemática el terror mediante las chekas, el SIM y otros medios. Una variante de esa falsedad, en Cataluña, consistió en la atribución de los crímenes a "los murcianos y andaluces" inmigrados. Pero, observa José María Fontana (Los catalanes en la guerra de España), la intensidad del terror en Cataluña fue superior al de otras regiones, y en él participaron todos los partidos y toda clase de apellidos regionales.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sobran las autonomías

Enrique de Diego www.gaceta.es 8 Enero 2011

El problema de Cataluña es la existencia misma de la Generalitat catalana y del Parlament.

La incompetente proteica que destruye nuestra tambaleante economía, Elena Salgado, salió a tranquilizar a los mercados. Cada aparición suya hunde la Bolsa. Pues bien, dijo que había cotejado los datos de las autonomías y que estaban bien, y presentó eso como ejercicio de transparencia. En relación con Cataluña indicó que la deuda era de 2.800.000 euros. Esta semana Artur Mas ha hecho público que la deuda se eleva a 7.800.000. Tres veces más. Si eso es transparencia y credibilidad en las cifras, hay que echarse a temblar.

Mas ha reducido en el 23% los altos cargos. Eso demuestra que con Montilla sobraban muchísimos. Y demuestra aún más que con Artur siguen sobrando. De hecho, sobran todos, incluido Mas de lo mismo, porque la cuestión insoslayable es que lo que sobran por insostenibles son las autonomías. El problema de Cataluña es la existencia misma de la Generalitat catalana y del Parlament, focos de casta parasitaria que están hundiendo a la sociedad catalana.

Las sociedades salen adelante y progresan con bajos impuestos, pocos políticos, trabajo, iniciativa y esfuerzo. Cataluña tiene altos impuestos y demasiados políticos y eso ha echado abajo un tejido industrial que en su día fue modélico.

Lo mismo sucede en el resto de España con ese engendro de las autonomías. Tenemos la friolera de 1.206 diputados autonómicos. Súmense consejeros, ministrillos y ministriles. Tenemos un Senado que hay que cerrar y que despilfarra dinero en traducciones para gentes que se entienden perfectamente en español. Tenemos televisiones y radios autonómicas. Tenemos cinco niveles administrativos: europeo, nacional, autonómico, provincial (diputaciones) y local (ayuntamientos). Es demencial.

Esto no se resuelve con una simple alternancia, sino con una clara alternativa. No es suficiente con que el PP llegue al poder, porque lo que está mal, lo que nos está hundiendo, es el sistema. Sobran las autonomías. Todas.

Otrosí: España pierde al día 200 autónomos, según ATA. Faltan autónomos, sobran políticos.

La cuestión nacional
Me preocupa que el President diga que a todos nos corresponde construir la nación catalana soberana. A todos, no. Le corresponde a quien quiera
MIQUEL PORTA PERALES ABC Cataluña 8 Enero 2011

Si quieren que les diga la verdad, hay algo del nuevo Govern —en concreto del President— que me preocupa. A ver si consigo explicarme. Por un lado, resulta que Artur Mas me dice que, en la presente coyuntura, lo más importante es la salida de la crisis. Y yo que respiro tranquilo pensando que habrá tregua en la dichosa cuestión nacional catalana. Pero, unos días después el propio Artur Mas me dice que «debemos reaccionar ante las amenazas contra nuestra realidad nacional». Y no sólo eso, sino que añade que «a todos nos corresponde construir nuestro proyecto común de futuro, sabiendo quienes somos y de donde venimos, pero al mismo tiempo, hacia dónde queremos ir, qué horizontes queremos alcanzar».

A ver. ¿No me había dicho que lo más importante es hoy la lucha contra la crisis? ¿A qué viene, pues, eso de reaccionar contra nuestra realidad nacional amenazada? ¿De qué realidad nacional amenazada está hablando? Conociendo al personaje, deduzco que la realidad nacional amenazada es la catalana. Mi gozo en un pozo: ni siquiera durante una semana puedo librarme de la dichosa y soporífera cuestión nacional catalana. Vaya suerte la mía. Veamos ¿Quién es el amenazador? Entiendo que el malo de la película —los malos de la película— debe ser el Tribunal Constitucional que recorta el Estatuto, el Tribunal Supremo que pide bilingüismo en las aulas, el gobierno de Zapatero que recurre al TC la Ley de Consultas de la Generalitat y, por supuesto, el PP y Ciutadans que están en la onda del Constitucional y el Supremo.

Y yo me pregunto por qué el cumplimiento de la ley es una amenaza. Y yo me pregunto si no será la realidad nacional catalana la que es una amenaza para el Estado de derecho. Me cuesta imaginar que Algarve, Alsacia, Baviera, Patagonia, Guanajuato o California vieran amenazada su realidad por sentencias de sus respectivos Altos Tribunales. Alguien me dirá que Cataluña es una nación y los territorios citados sólo son únicamente regiones. Pero, ¿dónde está escrito que la nación catalana —a efectos exposititos vamos a suponer que lo sea— está por encima de la ley?

Puesto a seguir —¡qué remedio!— con la dichosa cuestión nacional catalana, hay algo en las palabras de Artur Mas que me preocupa. Repito lo dicho por el President: «A todos nos corresponde construir nuestro proyecto común de futuro, sabiendo quienes somos y de donde venimos, pero al mismo tiempo, hacia dónde queremos ir, qué horizontes queremos alcanzar». Así, leída a botepronto, la frase suena bien. ¿Quién no está dispuesto a construir un proyecto común de futuro? Pero, después del primer bote, viene el segundo, el tercero, el cuarto y el quinto. Y esos botes son los que me preocupan. Me preocupa el quienes somos, el de donde venimos, el hacia dónde queremos ir y el qué horizontes queremos alcanzar. Todo eso, dicho por un nacionalista como Mas, tiene —así lo entiendo— la siguiente lectura: somos miembros de una nación catalana secular que ha de alcanzar su plenitud nacional. ¿Plenitud nacional? Un eufemismo —entiendo— de la soberanía. ¿Soberanía? Un eufemismo —entiendo— de la independencia. Por supuesto, ser independentista es lícito. Lo que me preocupa es que el President afirme que «a todos nos corresponde construir» ese proyecto. Pues, no. A todos, no. Le corresponde a quien quiera, pero a no todos y todavía menos por decreto.

La gran burbuja
La persistencia de la amenaza terrorista contribuye a que la política vasca adquiera un volumen desproporcionado respecto a su peso real
KEPA AULESTIA El Correo 8 Enero 2011

La pregunta más temible de los últimos meses está siendo ésa de ¿cómo ves 'esto'? 'Esto' es la situación vasca o, por ser más precisos, su diferencial etarra. Se trata de una pregunta recurrente, obligada y hasta cortés, tras la que quien la formula puede ocultar su parecer a la espera de alguna respuesta. Pero la cuestión resulta deliberadamente tan vaga que al interpelado no le queda más remedio que salir del embrollo tratando de adivinar qué piensa ese interrogador tan común en nuestras calles. «Creo que la cosa va bien» puede ser la respuesta más aconsejable por menos comprometida. Permite apuntarse, por si acaso, al bando de los optimistas.

A estas alturas no es conveniente que a uno le tachen de agorero. Pero tampoco es bueno precisar más. «Creo que la cosa va bien» obliga al interlocutor a guardar silencio durante unos segundos, pensativo sobre la «cosa» y el «bien». Si el encuentro es fortuito y no es necesario detenerse durante mucho tiempo el intercambio de saludos puede dejar en el aire las impresiones de cada cual. Afortunadamente ya ha llegado 2011 y va reduciéndose la ansiedad a la espera del esperado comunicado de ETA. Puede llegar esta tarde o mañana; o quizá nunca llegue lo que esperamos.

Hoy tendrá lugar una manifestación en Bilbao que reunirá con toda seguridad a varios miles de personas ávidas de un acto unitario en torno a la causa moral que más cohesiona a la izquierda abertzale: los presos como victimarios convertidos en víctimas que encarnan la entrega absoluta a la causa. Es el consabido ritual que libera de culpa al ejército de seguidores que ha podido alentar el conflicto extremo sin arriesgar personalmente nada. El problema es que las manifestaciones las carga siempre el diablo, y no es fácil predecir quién y para qué va a capitalizar el anunciado éxito de la convocatoria de hoy. Si servirá para acelerar el tránsito hacia una izquierda abertzale desarmada, o si por el contrario hará que las armas recuperen la influencia perdida respecto a su entorno.

Muchos de los asistentes marcharán con la conciencia de participar en su última manifestación. En la última manifestación de toda una era. Otros muchos caminarán envalentonándose a cada paso, reviviendo metro a metro los cincuenta años de historia que necesitan reivindicar. Y habrá quienes, desmemoriados o juveniles, se manifiesten en la creencia de inaugurar la etapa triunfal de un Pueblo que, sin renunciar definitivamente a las armas, se apresta a establecer el armisticio necesario para poner a prueba al Estado opresor. Una burbuja colosal en suma.

La política es un juego de apariencias que se enfrenta sólo a dos pruebas objetivas: el escrutinio electoral para ocupar un número tasado de cargos públicos y la determinación de los ingresos fiscales con los que cuentan las instituciones. Todo lo demás puede inflarse a placer. El volumen que ocupa la política vasca es absolutamente desproporcionado respecto a su verdadero peso. La persistencia de la amenaza terrorista y las cábalas sobre su final siguen contribuyendo a ello. El mecanismo del artificio es de una sencillez sorprendente. Se basa en que cada formación, cada sigla, tiende a expandirse mediante la proliferación de los vínculos que mantiene con las demás sin hipotecar por ello su particular personalidad. De manera que hasta los partidos menores parecen determinantes de cara al futuro.

Esta misma semana hemos visto que la EA comprometida con la suerte de la izquierda abertzale ha aprovechado la patética espera del comunicado de ETA para hacerse valer. Mientras que Aralar ha querido dejar claro que las eventuales coincidencias que pudiera tener con la izquierda abertzale no obstan para que defienda los espacios -léase Nafarroa Bai- que tanto esfuerzo le han llevado conquistar frente a la deriva etarra. Qué decir de la trinidad que en ocasiones parecen representar jeltzales, socialistas y populares, buscando cada uno aumentar su volumen político ensayando la versatilidad de relaciones con los otros dos, unas veces para provocar celos entre ellos y otras para trocar principios por intereses. Si a esto le sumamos los puentes que de manera pública o vergonzante se tienden desde la política democrática hacia ese otro mundo de la izquierda abertzale, el resultado es una gran burbuja que cualquier día estallará sumiendo a la política vasca en un desconcierto sin remedio entre la identidad y el poder.

La dialéctica política lleva siempre a que cada uno de sus actores diga representar mucho más de lo que es. En el caso de Euskadi el problema es que hay tantos protagonistas con pretensiones de representarlo todo -el país, la democracia, el derecho, la solución, el pasado o el futuro- que la burbuja se convierte en una recreación imposible de la realidad. La política da para mucho menos de lo que aparenta. Demasiado significante para tan poco significado. Claro que es tentador acomodarse en ese diálogo de ascensor al que conduce el hastío por una parte y el bienquedismo por la otra. «Creo que la cosa va bien». Diga lo que diga ETA en ese comunicado que pierde interés a cada minuto que pasa sin que se haga público, y junto a las críticas y reproches que podamos formular a su contenido, concluiremos que la cosa va bien. Por qué no.

Buena voluntad
Carmen GURRUCHAGA La Razón 8 Enero 2011

La decisión de Pedraz, adoptada a instancias del fiscal (Gobierno) resultará difícil de comprender para una parte de la sociedad vasca, la de las víctimas; al tiempo que será aplaudida por la otra.

La parte del auto que asegura: «No hay base para apreciar que tras la convocatoria se encuentre ETA u otra organización terrorista a ella asimilada, ni aún que se pretenda una exaltación de las mismas», resulta irreal. Porque para el común de los mortales, el convocante de la marcha es uno de los tentáculos de la banda.

Asimismo, quien exige un cambio de política penitenciaria para favorecer a unos asesinos está apoyándolos y, casualmente, los delincuentes son miembros de ETA.

Otra cosa es que en este momento procesal haya a quien le interese creerse que unas personas independientes, «motu proprio», montan semejante sarao a favor de los presos al que, casualmente, se adhiere toda la izquierda abertzale a título individual o colectivo. Curiosamente, la Guardia Civil y la Ertzaintza sí vinculan a algunos de los convocantes con el mundo de ETA, pero esta evidencia, hoy, carece de importancia. Quizás, el famoso comunicado de ETA en el que indica que la tregua es unilateral, indefinida y contrastable a instancias internacionales está tardando demasiado en llegar, mientras lo único que se sabe es que se está aprovisionando como si fuera a continuar con su actividad terrorista. Por eso puede haber quien vea conveniente mandar una señal de buena voluntad a la banda.

Mas de lo mismo
Editoriales ABC 8 Enero 2011
Artur Mas parece empeñado en una política estéril de gestos soberanistas e identitarios

En vez de afrontar la crisis económica y ocuparse de los problemas de los ciudadanos, Artur Mas parece empeñado en una política estéril de gestos soberanistas e identitarios. Ahora ficha a la viceconsejera de Carod Rovira para «asuntos exteriores» con la intención de mantener la red de «seudoembajadas» de la Generalitat. Las proclamada usteridad no resulta creíble mientras se conserven estas estructuras inútiles y costosas, montadas por el tripartito para complacer a los afines y buscar puestos para la clientela. Las promesas de cambio que auparon a CiU ante los electores parecen, por ahora, papel mojado.

El Ayuntamiento de Barcelona veta a la prensa en castellano en los colegios
Sólo los medios que editan en catalán pueden acceder al concurso de suministro de publicaciones en las escuelas. El importe del contrato supera los 160.000 euros. No es la primera vez que se excluye el castellano. ERC prohibió a los medios escritos no catalanes
Enrique Morales. Madrid www.gaceta.es 8 Enero 2011

El Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por el socialista Jordi Hereu en coalición con la formación nacionalista Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y la coalición ecocomunista Iniciativa per Catalunya (ICV), ha dado un nuevo paso para la exclusión del castellano en la vida pública y social de Cataluña.

El pasado día 29 de diciembre, sólo dos días antes de que acabase el año, los barceloneses se encontraban con un excluyente anuncio en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BPOB). En él se abría el plazo para adjudicación del suministro de prensa escrita a los colegios de la Ciudad Condal con una importante limitación: al citado concurso sólo podrían presentarse aquellas empresas que impriman sus publicaciones exclusivamente en catalán.
Importante partida

El contrato del suministro, nada desdeñable desde el punto de vista económico, supera los 160.000 euros durante un año. Además del restrictivo requisito de la lengua, sólo podrán optar las empresas con un volumen anual de negocio igual o superior a 300.000 euros y una tirada media superior a 20.000 ejemplares.

Estos dos requisitos, unidos al del catalán obligatorio, dejan prácticamente claro cuáles son los medios periodísticos que pueden optar a esta subvención encubierta, que además dispara la difusión de forma artificial.

Resulta curioso que en la oferta de contratación pesa prácticamente igual el criterio económico y el cumplimiento de los mínimos exigidos. El Partido Popular no ha pasado por alto el asunto y el presidente del grupo municipal del partido en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández Díaz, ha solicitado oficialmente que el alcalde, o un concejal en el que delegue, explique el motivo de tan singular y discriminatoria concesión.

Pese a lo sorprendente del asunto, desde 2007, la publicación obligatoria en catalán ha sido el requisito fundamental a la hora de la adjudicación de la partida, que ha variado poco en los últimos ejercicios.

Campaña en buses
Hace algo más de un año y medio, el ayuntamiento y la Entidad de Transporte urbano que depende de él hacían patente una nueva muestra de la discriminación del castellano en la vida catalana.

El consistorio vetaba una campaña impulsada por la Asociación por la Tolerancia, que tenía previsto incorporar en los autobuses de la ciudad y que pretendía dar a conocer la sentencia del Tribunal Supremo que obliga a la Generalitat a incluir la casilla del castellano en los impresos de inscripción de las escuelas.

La organización independiente ya había adelantado la mitad del importe de la campaña, pero el ayuntamiento socialista decidió que no se llevase a cabo puesto que podría suscitar una polémica. Evidentemente, la prohibición de la Administración municipal es lo que generó el conflicto y también una respuesta contundente del Partido Popular y otros organismos cívicos catalanes.

Fernández Díaz impugnó el pasado enero el nuevo Reglamento de Usos Lingüísticos del consistorio porque asegura pretende excluir el castellano del ámbito municipal, con el pretexto de potenciar el catalán.

Según informó la Voz de Barcelona, el PP continuaba así el camino iniciado por el diputado del Grupo Mixto en el Parlamento autonómico de Cataluña, José Domingo, quien presentó alegaciones a dicho Reglamento por constatar que este discrimina a los castellanohablantes.

En el año 2007, el Departamento de Gobernación de la Generalitat de Cataluña, que en ese momento estaba en manos de los nacionalistas de ERC, remitió una circular a un centenar y medio de centros cívicos de Cataluña que dependían de este departamento en el que se indicaban exactamente los medios a los que podían suscribirse, todos en catalán, excepto el diario deportivo Sport y la revista Lecturas, que se editan en castellano.

El comunicado era muy explícito y aseguraba que solamente se subvencionaría los medios incluidos en el listado.


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