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Recortes de Prensa   Domingo 16  Enero 2011

 

Intervenidos
España es desde hace nueve meses una economía tutelada al alimón por los mercados y el Directorio europeo
IGNACIO CAMACHO ABC 16 Enero 2011

TIENE razón Aznar: España está intervenida de hecho y las autonomías se han vuelto insostenibles. Otra cosa es que el diagnóstico, por acertado que sea, lo deba de hacer en tan delicado momento un ex presidente que además fue el que dio el impulso final a la dispersión de competencias; lo que hizo luego Zapatero fue directamente poner en marcha una centrifugadora. Pero la afirmación en sí misma no tiene réplica posible. El Estado se desangra por el gasto sobredimensionado del régimen autonómico y la política económica está desde mayo tutelada al alimón por el Directorio europeo y los mercados de deuda. Eso es una intervención indirecta, formalmente más suave que el rescate, pero bajo el mismo principio condicional: o aplicamos un ajuste o nos dejan caer en la suspensión de pagos.

Puede gustar más o menos, pero España es desde hace nueve meses una economía bajo custodia. El déficit fiscal originado por la política de derroche ha provocado la cesión de soberanía en una doble dirección. Por un lado, los inversores que compran nuestra deuda exigen medidas que garanticen la solvencia del Estado para pagar el principal y los cada vez más elevados intereses, y por otro —en el fondo es el mismo—, la creación del fondo comunitario de rescate supone una intervención de facto que establece condiciones de cumplimiento obligado. El margen de maniobra del Gobierno es mínimo por más que el presidente se empeñe en volver a su frivolidad en cuanto siente el más leve alivio de la presión internacional. La propia conversión —poco sincera, desde luego— de Zapatero al reformismo es la prueba clamorosa de esa imposición de criterios; para seguir en el poder ha tenido que desautorizarse de forma abrupta a sí mismo. Su brusca enmienda a la totalidad representa —está muy dicho— un fracaso sin paliativos tanto más escandaloso cuanto más solemne fue su público desdén por las medidas que se ha visto obligado a emprender.

En cuanto a las autonomías, queda fuera de duda que la situación no admite por más tiempo el tren de despilfarro clientelar en el que viven instaladas desde hace al menos una década y media. En este caso se trata de responsabilidades compartidas por todas las fuerzas políticas que las han gobernado, por lo que corresponde a todas el deber de embridar ese desbocado impulso de gasto. No se trata tanto de un problema del reparto de competencias —que también, pero en todo caso es menos prioritario— como de la necesidad de racionalizar los recursos que las administraciones regionales manejan a cañonazos de pólvora del rey. Si no se logra ese ajuste puede sobrevenir una quiebra que arrastre hasta el desplome al régimen autonómico. Acaso Aznar esté poco autorizado para ejercer de profeta, pero su discurso contiene verdades tan objetivas que no cabe relegar al desprecio. Estamos al borde de un abismo y lo de menos es de quién sea la voz de alerta.

Agamenón y su porquero
La España autonómica, no cerrada del todo a la potencialidad constitucional, es económicamente inviable
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 16 Enero 2011

SOSPECHO que a José María Aznar le gusta fingirse a sí mismo para perpetuar su propia gloria. Es el problema del eventual discontinuo que genera la dedicación política: hoy mucho y mañana nada, independientemente del mérito acumulado. De ahí las apariciones que, de vez en cuando, proyectan en el presente quienes fueron, por el PSOE o por el PP, jefes del Gobierno y gozaron del aplauso mayoritario. Felipe González, mejor actor que Aznar, disimula con mayor naturalidad esa pulsión; pero los buenos catadores de la política saben que el síndrome de abstinencia no arranca únicamente de la dependencia de ciertas sustancias, sino que cuelga también de muchas experiencias y hasta de algún propósito. Por eso Aznar se les apareció en León a sus viejos subordinados y les dijo, según la pauta de Juan de Mairena: ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré más despacio.

El veterano líder de los populares, cuando es invierno, suele revestirse con una bufanda larga, larguísima, que evoca la solemnidad de la estola y con la que, se supone, se siente amparado para pontificar. De esa guisa, en una de esas liturgias huecas que los partidos se ofrendan a si mismos, Aznar demostró que tienen mucho más claras las ideas que los recuerdos y, en olvido del Pacto del Majestic que le instaló en La Moncloa, el chupinazo inaugural de la demasía autonómica, les advirtió que no podemos organizar nuestra vida en común multiplicándolo todo por diecisiete.

Es evidente que la España autonómica, no cerrada del todo a la potencialidad constitucional, es económicamente inviable; pero más nocivo y demoledor resulta lo que ello debilita al Estado en el que debieran asirse la certeza jurídica, la unidad educativa y la coherencia nacional. En consecuencia no es malo, salvo mejor opinión de Mariano Rajoy, que Aznar se apareciera para recordarlo. Alfredo Pérez Rubalcaba descalifica al ex presidente por esas declaraciones que, si fuera tan listo, astuto y eficiente como se nos quiere dar a entender, las agradecería por lo mucho que le ahorra al PSOE en el gasto de algo parecido. Como no somos alemanes y, en consecuencia, no parece posible que aquí se retrotraigan privilegios territoriales, raro concepto que antepone el territorio a los individuos, quizá sería cosa de ir pensando en que las próximas legislativas tuvieran valor constituyente para que el Congreso resultante pudiera revisar los supuestos sobre los que hoy sustentamos la convivencia para que resulten económicamente viables, respetuosos con la Historia y, en lo pragmático, nos haga fuertes frente a nuestros socios y vecinos.

El agónico en la recta final
Carlos Dávila www.gaceta.es 16 Enero 2011

El aún presidente pretende dejar lista, como herencia póstuma, la reforma de las pensiones; antes, claro está, de que la canciller alemana Angela Merkel vuele hacia Madrid el próximo 3 de febrero.

Empiezo con una pregunta: ¿puede ser que algunos embajadores extranjeros en España sepan más del por­venir de Zapatero que los propios dirigen­tes del PSOE y, desde luego, que los minis­tros de su Gobierno? Pues no se cansen, sí: hay por lo menos un par de representan­tes de países de la Unión Europea que esta semana especulaban en público con la “pronta desaparición” (palabras textuales de uno de ellos, no del cronista) del actual presidente español. Al tiempo que estos dos embajadores mostraban su informa­ción privilegiada, al tiempo, digo, un puñado de socialistas y algún miembro del Partido Popular (todavía se reúnen, no crean) coincidían en que los días de Zapa­tero en La Moncloa están más contados que los siete que tiene cada semana. En ese grupo de socialistas habitaban en estas fechas, como por ensalmo, históri­cos del partido puñetero, el del puño y la rosa, que curiosamente coincidían con los embajadores citados en que la dimisión del aún jefe del Gobierno podía adelan­tarse mucho más de lo esperado.
Patética actuación

Estas dobles conversaciones que revelo se produjeron sin embargo días después, no muchos, de que el todavía presidente com­pareciera en la entrevista televisiva más patética de su carrera. Dejando a un lado lo desacertado de la escena y la escasa natu­ralidad de la comparecencia, lo que quedó fue un Zapatero más sonado que aquel mítico Luis Folledo de sus malos tiempos, que repetía cantinelas como monsergas mil veces aprendidas y que cada vez que se encontraba ante una pregunta más o menos incómoda (no muchas, por cierto) se eriza­ba en la incómoda silla a la búsqueda de una posición que transmitiera lo que de ninguna forma era capaz de enviar: tran­quilidad a la corta audiencia que le siguió menos que nunca. Los analistas del tostón presidencial en Antena 3 ya han reparado mayoritariamente en que Zapatero habla­ba del futuro del partido y no del suyo, con una perversa amalgama de mensajes que, probablemente, disimulaban algún lapsus de los llamados freudianos. Es más: pues­to en el trance de aclarar cuándo y cómo va a contar lo que ya tiene decidido, Zapa­tero, como los infantes de los colegios anti­guos (los de ahora no se abochornan por nada), se ponía literalmente colorado. Ni siquiera el maquillaje disfrazaba su espan­tosa denuncia gestual.

Tan extendido es el rumor sobre la posible –algunos la adjetivan de inme­diata– salida de Zapatero de La Moncloa que incluso se atreven a ponerle fecha. La especulación es esta: el aún presidente pretende dejar lista, como herencia pós­tuma, la reforma de las pensiones; antes, claro está, de que la canciller alemana Angela Merkel vuele hacia Madrid el próximo día 3 de febrero. Una vez resuel­to, a su modo, el gran tomate de las pen­siones, jubilación dilatada incluida, Zapatero puede hallarse –prosiguen los rumores– en la situación de presentarse ante el público en general como un gran patriota que renuncia al poder para, como en el caso de Suárez, no ser un estorbo para las reformas subsiguientes que precisa España y, aún más, para la estabilidad interna, externa y mediopen­sionista que necesita nuestro país.

Rubalcaba-Chacón
De una estrategia así –dicen– se aprove­charía sobre todo el Partido Socialista, que, en todo caso, aceptaría el dedazo con que Zapatero marcaría a su sucesor. Sucesor mejor que sucesora. Pero fíjense en lo que clásica y tópicamente se llama el “entorno de Zapatero”. La simpatía por Rubalcaba no es que sea descriptible, es que es direc­tamente lo contrario: manifiesta antipatía. Durante meses, es de suponer que muy bien asesorada desde su círculo familiar más íntimo, la actual ministra de Defensa se ha destacado por su cautela y su prudencia. Y todavía más: por su interés por desengan­charse del estigma catalán y soberanista que la ha perseguido desde que llegó de Barcelona. La relación entre la ministra de Defensa y Rubalcaba es absolutamente imposible. En el caso, han influido facto­res de todo tipo, en algunos de los cuales, por ser privados, no hay necesidad de entrar. Sí se puede afirmar que ahora mismo existe una divergencia brutal de intereses que, nada paradójicamente, coin­ciden en una sola cosa: en la ambición de los dos: ambos quieren ser los sucesores; ambos están dispuestos a conseguirlo.

Aterra en los círculos amis­tosos de Zapatero que, al fin, el actual vicepresidente se lleve el gato al agua. táctica de Rubalcaba es bien conocida: superficialmente insiste en su nula ambi­ción de poder. En su intención de dar por concluida su carrera política. El ministro del Interior es extraordinariamente hábil al aportar además argumentos familia­res, personales, hasta de salud, para con­vencer de que sus servicios a España ya han concluido. Tan bien representa ese papel que los habituales interlocutores terminan por creerle a pies juntillas. Un periodista me aseguraba antes de las pasadas navidades: “Quien no le conoz­ca pensaría que lleva encima una dura cruz”. Pero esta es la capa más a la vista de la personalidad del vicepresidente; por debajo se averiguan intenciones menos ciertas. En todo caso, hay un sector de la vida política española en el que Rubal­caba produce más temor que entre los españoles medios: el Partido Socialista.

Fuentes muy cercanas, cercanísi­mas, de la facción que un día atendió por “guerrismo” y que ahora expresa inequívo­camente sus opiniones en la revista Temas afirman su oposición al relevo de Zapate­ro por la vía de Rubalcaba. Es cierto que este grupo de antiguos dirigentes del PSOE no tiene candidato definido: cualquiera de los aspirantes que aparecen en las quinie­las les resulta o débil o francamente inacep­table. ¿Aceptaría un mal menor? Hay que conocer cómo se las gasta Guerra: prime­ro, habla en contra y luego se aviene a casi todo (recuérdese lo que hizo con el Estatu­to de Cataluña); por tanto, lo más probable es esto: que al final promueva una candi­data (directamente a Carmen Chacón) que le merece un poco, sólo un poco, más de confianza que el vicepresidente.
Sangrante anécdota

Por lo demás, la opinión generalizada es que cuanto más dure la agónica situación en que vive el Partido Socialista, más cruel, más fuerte será el caos, el galline­ro en que se ha convertido. Asunción en Levante, Hereu en Barcelona, la preva­ricadora imputada de Madrid por otro lado... ¿Alguien ha caído en la cuenta del poco provecho que le ha sacado el PSOE a la disputa popular de Cascos? Bien, pues ese es síntoma de la descomposición doméstica que salpica todas las actuacio­nes del partido aún en el poder. Las míni­mas actitudes de Zapatero, por anecdó­ticas que aparezcan, son signo de su pro­pia destrucción. El lunes pasado, según cuentan las crónicas, cometió apenas ter­minada la entrevista de la televisión de Planeta una irresponsabilidad clamoro­sa: pidió un cigarro para calmar su tenso nerviosismo. El presidente de un Ejecu­tivo que persigue hasta el agobio a los fumadores, que lleva a la ruina a los hos­teleros, se fuma, nunca mejor dicho, su propia ley en un espacio laboral donde él mismo ha vedado el tabaco. Esa actua­ción fotografía mejor que ninguna otra el estado terminal en que se halla.

Cara, yo gano; cruz, tú pierdes
* Julio Ariza, www.gaceta.es 16 Enero 2011

La izquierda muestra habilidad para presentar la violencia pública como monopolio de la derecha.

Hace algo más de un año, el 5 de noviembre de 2009, Nidal Malik Hasan, un musulmán psiquiatra del Ejército americano, provocó una matanza en Fort Hood, Texas, al grito de “¡Alá es grande!”, tras meses de compartir con colegas opiniones tan aterradoras como que hay que degollar a los infieles. ¿Veredicto de la prensa al uso? Se trataba de un individuo sometido a presión, probablemente afectado por el Síndrome de Estrés Postraumático (que nunca hubiera pisado un campo de batalla no afectó a este curioso diagnóstico), que acabó estallando. Nada que ver aquí: hagan el favor de seguir circulando. La semana pasada, Jared Loughner, un joven de 22 años consumidor de drogas y con más que probable esquizofrenia paranoide, definido por sus compañeros como izquierdista, ateo confeso y partidario de quemar banderas norteamericanas, disparó contra una congresista demócrata en un tiroteo que causó seis víctimas mortales. ¿Interpretación de los medios? La primera plana de El País del lunes resume el sentir general: “La matanza de Tucson cuestiona al Tea Party”. ¿No es evidente?

Cara, yo gano; cruz, tú pierdes. Esa parece ser la única regla de juego que aceptan los progresistas en la interpretación de la realidad. Durante décadas, cada vez que el proyecto revolucionario marxista se convertía en una tiranía feroz, se insistía en que se había “traicionado” el socialismo, en que este no era el producto genuino, que el bueno era el que estaba empezando en... (rellenen ustedes mismos la línea de puntos: China, Vietnam, Etiopía, Cuba, Nicaragua...)

Todavía estaban calientes los cadáveres de las víctimas de un pistolero aún anónimo y el objetivo principal, la congresista demócrata por Arizona Gabrielle Giffords, en la mesa de operaciones, cuando la izquierda norteamericana se lanzó, primero en Twitter y en blogs y luego en la prensa seria, a buscar los culpables últimos de la masacre en la bestia negra de los demócratas: el Tea Party.

Incluso el principal responsable de la investigación, el sheriff del condado de Pima, Clarence Dupnik (demócrata), contribuyó en el sorprendente linchamiento mediático con sus primeras declaraciones la tarde misma de la matanza de Tucson. Dupnik culpó claramente a “el vitriolo que sale de ciertas bocas decididas a derribar el Gobierno; a la ira, el odio y el fanatismo que está alcanzando cotas indignantes en este país”.

Raúl Grijalva, diputado demócrata de la Cámara de Representantes por Arizona, declaró en The Huffington Post: “La líder del Tea Party, Sarah Palin, debería reflexionar sobre la retórica que emplea. Si quiere contribuir al discurso público, lo mejor que podría hacer es callarse”.

Quizá se llevó la palma del oportunismo el columnista de The New York Times Paul Krugman. “Uno sólo tenía que contemplar las multitudes en las manifestaciones McCain-Palin” para deducir que algo así “tenía que suceder”.

En esas horas en las que el nombre de Jared Loughner no decía nada a nadie, operativos demócratas pidieron públicamente a los republicanos que expresaran su repulsa cada vez que alguien como el comentarista de la Cadena Fox Glenn Beck dijera algo incendiario, y alguien hizo notar que, en la página web de su grupo de activistas, SarahPAC, Sarah Palin había apuntado a la congresista Giffords con una simbólica mirilla de rifle, un signo que claramente intentaba transmitir la idea de que la demócrata era objetivo a batir electoralmente, no literalmente.

Tras un primer momento, en cuanto se conocieron mejor las circunstancias del atentado y sus protagonistas, la teoría según la cual detrás del crimen estaba el Tea Party, empezó a venirse abajo. La propia víctima no era precisamente el objetivo obvio de un derechista radical. De origen republicano, se opuso a diversas medidas propuestas por Obama y pedía que se endurecieran las leyes contra la inmigración ilegal.

Por otra parte, los vídeos que Loughner, de 22 años, había colgado en YouTube, pintaban el retrato de un psicópata de ideas obsesivas y erráticas, no un ideólogo. Jared Lee Loughner, era un solitario con cargos por consumo de drogas a quien una compañera de clase, Caitie Parker, definía en su cuenta de Twitter como “izquierdista, bastante progresista y extrañamente obsesionado con las profecías sobre el año 2012”.

Entre los libros favoritos que cita Loughner en su perfil figuran El Manifiesto Comunista y Mein Kampf, lo que indica un gusto lector bastante ecléctico, no precisamente del gusto del Tea Party.

Pero si la derecha no inspiró ideológicamente al asesino, ¿no ha creado, al menos, el clima de enfrentamiento en que una tragedia así se hace más probable? Ahí están las mirillas de Palin, el lenguaje bélico de sus mensajes políticos.

Sin embargo, nada de esto es nuevo ni privativo del Tea Party o el Partido Republicano. La propia palabra “campaña” para referirse al periodo electoral procede del lenguaje bélico. Y en cuanto al mapa con candidatos bajo mirillas de rifle, uno prácticamente idéntico lo hizo público en 2004 el Comité del Liderazgo Demócrata teniendo en esta ocasión como objetivos distritos republicanos que habían quedado, en palabras del documento, “tras las líneas enemigas”. De la propia Giffords dijo el blog impecablemente izquierdista DailyKos: “Para mí es como si hubiera muerto”, después de que la congresista votara contra la permanencia de Nancy Pelosi como líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes.

Durante el último medio siglo, la izquierda ha mostrado una habilidad asombrosa para presentar la violencia pública como un monopolio de la derecha, pese a la abrumadora evidencia en contrario. Por citar un magnicidio que marcó la Guerra Fría, todo el mundo recuerda el asesinato del presidente John Kennedy. Lo que es menos recordado -ocultado, en realidad- es que el asesino Lee Harvey Oswald, era un comunista admirador del régimen de Fidel Castro que se había exiliado temporalmente a la Unión Soviética.

De hecho, durante la segunda mitad del siglo XX proliferaron sangrientos grupos terroristas (Brigadas Rojas, Baader Meinhoff, FARC), casi todos ellos de signo izquierdista. En nuestro propio país operaron el Grapo, el Frap y ETA. Esta última, responsable de más de un millar de asesinatos, es irresponsablemente calificada en ocasiones de “banda fascista” cuando desde su fundación ha dejado claro (y el lector de su último comunicado de tregua trampa puede comprobar) su carácter marxista-leninista.

“La violencia es la partera de la historia”, dijo en su momento Karl Marx, y sus seguidores han tomado sus palabras al pie de la letra. En El Libro Negro del Comunismo, Stéphane Courtois cita un total de muertes que “... se acerca a la cifra de 100 millones”. El análisis detallado del total es el siguiente: 20 millones en la Unión Soviética, 65 millones en la República Popular China, un millón en Vietnam, dos millones en Corea del Norte, dos millones en Camboya, un millón en los regímenes comunistas de Europa oriental, 150.000 en Latinoamérica, 1,7 millones en África, 1,5 millones en Afganistán y unos 10.000 muertes provocadas por “el movimiento comunista internacional y partidos comunistas no situados en el poder”.

En 1925 Bernard Shaw recibe el Premio Nobel de Literatura, el juicio del jurado no deja lugar a dudas: “Por su trabajo que está marcado tanto por idealismo como por humanidad”. El mismo Shaw en su Racionalización de Rusia escrita después de un conocimiento directo de la realidad estalinista escribe: “A diferencia de Gran Bretaña, en la Rusia de Stalin, un hombre entra en la cárcel como un criminal y sale como un hombre común, salvo la dificultad de hacerle abandonar ese lugar”.

En 1930 la población de los campos de concentración soviéticos nunca bajó de los 10 millones de prisioneros. ¡Al tonto de Shaw nunca se le retiró el Premio Nobel!

Los ejemplos de siniestra estupidez son incontables. Anna Louise Strong, reputada periodista y activista de izquierdas se atrevía a escribir: “El método soviético de recomposición de los seres humanos es tan conocido y eficaz que ahora los criminales a veces solicitan el ingreso en sus cárceles”.

Lo cierto es que acaba produciendo verdadera repugnancia la incapacidad de una gran parte de la “intelectualidad” de izquierdas para analizar la realidad con una mínima objetividad y coherencia. Muchos siguen creyendo que pueden hacer un círculo cuadrado, cuando Dios mismo, que es omnipotente, no puede hacerlo.

* Julio Ariza, editor.

Yo acuso a ciertos sindicatos de ser criminales
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital 16 Enero 2011

Hace dos días, pregunté al consejero de Cultura murciano, Pedro Alberto Cruz, dado que los sindicatos estaban creando un irrespirable y típicamente frentepopulista, es decir, soviético clima de linchamiento contra él: "¿Has recibido alguna amenaza o te ha ocurrido algo?". "Bueno, he notado que cuando voy a entrar a mi casa hay alguno que me insulta". La horda. Unas semanas atrás, en una concentración sindical le habían señalado: "ojalá te entre una enfermedad y te mueras". Esta noche en que escribo lo estaban esperando en la puerta de su casa, con exactamente el mismo argumento sindicado de estos días: "sobrinísimo hijo de puta". El clima de linchamiento se ha transformado en algo de lo que hago directamente responsables a los sindicatos. Ellos son los culpables. Mi artículo anterior resultó por desgracia profético. Lean más arriba, si todavía les queda estómago. Espero que algunos vayan a la cárcel y a sus apoyaturas morales y políticas se las desenmascare. Esa prisión preventiva donde ya deberían estar desde hace unas semanas si el Delegado del Gobierno socialista creyera que la gente del PP también son seres humanos cuya vida, dignidad y buen nombre merece alguna lejana protección. Los sucesos de hace unos minutos: entre varios, han apalizado al consejero murciano de Cultura Pedro Alberto Cruz con un puño americano, dejándolo grave.

Pocos precedentes como éste habrá en España, desde la Guerra Civil. Desde lo de los Guardias de Asalto con Calvo Sotelo. Porque de eso se trata: de crear un ambiente guerracivilista por parte de una izquierda emboscada tras la aséptica denominación de sindicatos "funcionariales" para tratar de ganar en la calle lo que no pueden en las urnas. Unos señalan y otros ejecutan, excepto que sean los mismos, que es muy posible. No estoy acusando como hacen los demócratas americanos de que hayan creado un vago, poco mensurable y finalmente discutible "ambiente de crispación" que haya desembocado a través de tortuosos procesos mentales de algún loco en trágicas consecuencias políticas. No es algo obra de "elementos incontrolados". Sino algo infinitamente más grave: estoy acusando directamente de que algunos sindicatos "de clase" en Murcia han puesto a Cruz en la situación precisa de que alguien, de entre los suyos o aledaños, le dé el paseo. No hay posibilidad de dudas retóricas. "Sobrinísimo", lo llamaron. Ya sabemos quién lo llama así, como sabemos quién llama "txakurra" a la gente decente. Todas las pruebas de esto se han publicado estos días rigurosamente, por tierra, mar y aire. Sólo hay una diferencia de ciertos sindicados "funcionariales" o de gentuza que utiliza sus siglas con su beneplácito respecto a los batasunos: que éstos ahora mismo aseguran repugnar de estos métodos criminales. Qué vacías veo aún las cárceles. Los sindicados "pacíficos" en Murcia deben renegar de ellos y, qué duda cabe, de las comunes reivindicaciones, a partir de hoy irremediablemente teñidas de sangre. Y aún alguien dirá que estos agentes son "interlocutores sociales". De acuerdo: estrictamente en los "vis" a "vis" de los módulos de alta seguridad.

Vaya cara dura
Eduardo Arroyo El Semanal Digital 16 Enero 2011

Los últimos días ha trascendido a prensa los problemas en la Universidad de Barcelona, a causa de un grupo de estudiantes "laicistas" que impide a otros asistir a misa.

Los mencionados "laicistas" reclaman que la capilla sea un "espacio de todos". Esto, como se ve, es una pura estupidez: el mundo entero está repleto de espacios que no son "de todos". La casa de cada uno de los que claman por convertir la capilla en un "espacio de todos", no es "de todos" sino de sus propietarios. Cines, calles, centros públicos y privados, clubes, asociaciones, etc, toda nuestra sociedad civil está entretejida de reglas que, como la capilla de la Universidad de Barcelona, no vetan la entrada sino que restringen ciertos comportamientos. De hecho, pocas instituciones tienen sus puertas más abiertas a toda persona, de la clase o condición que sea, que las de la Iglesia. Lo saben bien los cientos de miles de personas que sobreviven gracias a la ayuda que la quintaesencia de lo público –el Estado y su gobierno- les niega por su incompetencia y su corrupción.

Los "laicistas" de la Universidad de Barcelona harían bien en ser honestos y decir sencillamente que odian la religión –la católica, claro. Que apostaría el sueldo de un mes que a su nivel de comprensión y su bagaje cultural acerca del tema es el equivalente al de un berberecho esa es otra cuestión.

Pero lo que aquí importa es subrayar que se está poniendo de moda –de hecho esto sucede ya hace años- la impunidad para ciertas agrupaciones o personajes que te dicen lo que tienes que pensar recurriendo a la amenaza. Los que van a misa en la Universidad de Barcelona está claro que no amenazan a nadie. Si alguien se siente amenazado por ellos habría que achacarlo más bien a alguna patología personal que a un dato objetivo y constatable. En realidad, si hay una amenaza es la de los que manifiestan su hostilidad a los asistentes a misa, cosa que no les impide llenarse la boca con una palabrería hiper-hipócrita acerca de los "espacios de todos". Con su actitud queda muy claro que hay que ser como ellos para ser aceptado en su peculiar universo; de hecho y para empezar, en ese "todos" quedan claramente excluidos los que van a misa.

¿A dónde quiero llegar con esto? Pues a que esa impunidad se extiende cada vez más. En Barcelona existe un fiscal –un tal Aguilar- que persigue el "odio" y la "discriminación" con los impuestos de todos. ¿No es el caso de la Universidad de Barcelona un buen ejemplo para que nos muestre qué sabe hacer con el dinero de nuestros impuestos? Pero no se ha escuchado nada al respecto. Al parecer, los conceptos de "odio" y "discriminación", tan elásticos y poco precisos como la "humillación" que quiere perseguir la ministra Pajín, quedan como en "paréntesis fenomenológico" a la hora de aplicárselos a agrupaciones de extrema izquierda que, por ejemplo, han arrasado varias veces el centro de Madrid, el Barrio de Gracia barcelonés y que constantemente nutren –y han nutrido durante décadas- las organizaciones más violentas que existen en Europa Occidental.

Cabe preguntarse: ¿por qué no hay algún "fiscal especial" para ellos?
Pero vayamos a los datos. Todo el mundo vive en estado de histeria con el terrorismo islámico pero ¿qué dicen los fríos números? Si se consulta el informe anual de Europol EU Terrorism Situation and Trend Report para los años 2006, 2007 y 2009, es fácil concluir que de los actos violentos totales registrados respectivamente en estos tres años por Europol en la UE -498, 583 y 515- fueron cometidos en buena parte por la extrema izquierda -55, 21 y 28, también respectivamente. Sin embargo, distorsiona un poco la imagen el hecho de decir que 136, 254 y 256 actos violentos en 2006, 2007 y 2008 han sido cometidos -¿adivinan donde?- en España por "separatistas"; es decir, por una organización marxista revolucionaria denominada ETA. El truco de enmascarar a la extrema izquierda como "separatistas" oculta el hecho de que la inmensa mayoría de la violencia ejercida en la UE proviene de agrupaciones de izquierdas, mientras que el fanatismo musulmán acapara mucha más propaganda mediática que acciones verificables de tipo violento.

Las acciones violentas de "extrema derecha" son asimismo insignificantes según consta en los informes de Europol, pese a los intentos también mediáticos de elaborar tremendas redes "delictivas" y de imputar una cobertura ideológica a acciones que no son más que el vandalismo generado por la sociedad nihilista actual y del que los poderes públicos son no poco inocentes. Pese a todo ello no hay ningún fiscal que persiga el "odio" y la "discriminación" de la extrema izquierda, lo cual es aprovechado por grupúsculos "antisistema" para arrasar el escaparate de un tendero, reventar una conferencia en la universidad o atemorizar a alguien que va a misa. La poca razón que pueda quedarles en su primaria y pedestre crítica al ultracapitalismo global queda en entredicho gracias a sus formas mafiosas, sustentadas en el terror de la guerrilla urbana que tanto les gusta. O sea que si les pagara el G-20 o Davos no lo harían mejor.

El terror llega ya hasta lo intelectual e histórico. De hecho, cuando actitudes que no gustan en 2011 por su incorrección política real son inmediata y absurdamente vinculadas a sucesos ocurridos hace 70 e incluso más años, esta pauta de comportamiento no sucede siempre con todos. El pasado 21 de diciembre, el corresponsal de The Guardian en Bruselas, Leigh Phillips, informaba de que la Comisión Europea, por boca del comisario de Justicia Viviane Reding, negaba la petición de los ministros de Asuntos Exteriores de Lituania, Letonia, Bulgaria, Hungría, Rumania y la República Checa que solicitaba que los crímenes comunistas "debían ser tratados de acuerdo con los mismos estándares" que los de "los regímenes nazis".

Este doble estándar, esta verdadera apología del cinismo, deriva directamente de la hegemonía intelectual y cultural de la izquierda, que dicta quién es y quién no es aceptable. Esa misma hegemonía que ha impuesto, por ejemplo, su lenguaje y su ideología "de género" a los próceres mediáticos de la carcundia nacional, como el ABC, La Razón o Telemadrid que califican de "violencia machista" con la misma soltura interesada que El País o Público.

Lógicamente, la respuesta de la comisario Viviane Reding es de lo más esperable. Porque si fuera enteramente coherente, muchos de los que hoy día pretenden imponer a toda la sociedad sus estándares mentales y morales, debieran primero ajustar cuentas con su pasado. A lo mejor, como sucede con algún que otro dirigente "contra la Intolerancia", hace 20 o 30 años, esos personajes estaban llamando a la "guerra revolucionaria", a la "lucha armada", a la "sociedad sin clases" y haciendo la vista gorda ante los campos de prisioneros de Siberia.

Así que nadie se crea demasiado toda esa fraseología sobre el "odio", la "convivencia", la "intolerancia" y otras palabrejas reiteradas por incorruptibles "Robespierres" de pacotilla. En realidad todo eso no es si no la última actualización de una "Stasi" renovada y adaptada a los tiempos. Vaya cara dura.

Socialdemocracia islámica
El fundamentalismo mahometano no es ajeno a lo que está sucediendo en Túnez
Gustavo Bueno www.gaceta.es 16 Enero 2011

Cartago, destruida por Roma; los bizantinos, sustituidos por los Omeyas y, siglos más tarde, por los otomanos; protectorado de Francia, también de la colaboracionista y nazifascista. Hoy, junto a las ruinas de Cartago, aún custodia el cementerio norteamericano, cuidados con primor como en todos los memoriales del Imperio, los cuerpos de 3.000 soldados yanquis muertos por la democracia en el norte de África cuando la última Guerra Mundial. Túnez alcanzó la independencia en 1956, en plena Guerra Fría, y, desde entonces, viene siendo gobernado por un partido socialdemócrata, el RCD, que pertenece a la Internacional Socialista, como el PSOE o el PSI (recuérdese cómo aquel corrupto primer ministro socialdemócrata italiano, Bettino Craxi, huyó a su retiro tunecino de Hammamet). Ahora, el militar sucesor de Burgiba, Ben Ali, reelegido democráticamente presidente, la última vez todavía con el 90% de los votos, acaba de huir y se refugia en Arabia Saudita. Fundamentalistas democráticos y progresistas ingenuos se han puesto muy contentos por tal victoria del pueblo sublevado, tras unos episodios sangrientos que aseguran espontáneos, y lo peor es que hasta se lo creen. Y con notable majadería pregonan algunos que nos encontramos en el umbral de una supuesta transición tunecina a la democracia.

No hace tanto, culminó en Túnez la sustitución del francés por el árabe en el sistema educativo, la enseñanza del Corán tiene presencia importante en el horario escolar y hasta las monedas cambiaron en la fecha la numeración “arábiga” por el alefato. ¿Y cómo olvidar que esta revuelta comenzó cuando un informático se inmoló protestando por el maltrato policial?

El partido Al Nahda, Renacimiento, todavía no está legalizado, pero el fundamentalismo mahometano no es ajeno a lo que está sucediendo en Túnez. Sucede que las “socialdemocracias islámicas” sólo pueden sostenerse en regímenes pretorianos, como lo fue el de Saddam Hussein en Irak.

El PSOE de Zapatero descubre que el Estado Autonómico es una ruína
La convención autonómica del PSOE, prevista para los próximos 28, 29 y 30 de enero en Zaragoza, será el escenario de este nuevo cambio
 www.lavozlibre.es 16 Enero 2011

El PSOE de Zapatero descubre que el Estado Autonómico es una ruína El PSOE de Zapatero descubre que el Estado Autonómico es una ruína

Madrid.- Le ha llegado el turno al concepto de Estado autonómico. José Luis Rodríguez Zapatero está dispuesto a dar un giro radical, también en este ámbito, a los planteamientos que durante años ha defendido al frente de su partido. La convención autonómica del PSOE, prevista para los próximos 28, 29 y 30 en Zaragoza, será el escenario de este nuevo cambio. Según fuentes gubernamentales, el jefe del Ejecutivo aprovechará para lanzar una «propuesta potente y osada» encaminada a garantizar una administración territorial «más eficiente» y económicamente viable.

El presidente del Gobierno dio ya una pista en su balance de fin de año, cuando afirmó que existen diferencias de regulación entre comunidades autónomas que suponen un importante lastre para la actividad económica. Es más, llegó a decir que habría que «homogeneizar» normativas e introducir «parámetros similares», pero argumentó que quien debe llevar la iniciativa en ese proceso son los propios gobiernos autonómicos.

La forma de hacer que no parezca una imposición desde arriba está diseñada. Los socialistas desarrollarán su propuesta en el programa marco -lo que llaman el «manifiesto autonómico»- para las elecciones del próximo 22 de mayo.

Es toda una novedad porque, hasta ahora, cada vez que el PP sacaba este asunto a colación, desde el PSOE se colocaba al partido opositor la etiqueta de reaccionario y antiautonomista. El pasado octubre, sin ir más lejos, el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, alegó que la propuesta de Mariano Rajoy de revisar el modelo para evitar duplicidades administrativas y reducir el gasto público escondía su nostalgia por la España «una, grande y libre».

Entre los socialistas, siempre existió, aún así, un verso suelto. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, llevaba años predicando en el desierto algo similar a lo que propugnaba el PP, pero con una salvedad: él nunca habló de la devolución de competencias al Estado. En sus propias filas torcían el morro cada vez que le oían decir algo como «no es imprescindible que en España todo haya que dividirlo por 17». La cosa ha cambiado.

Según fuentes conocedoras del plan que se hará público a fin de mes, el PSOE irá más allá de proponer actuaciones concertadas en materia de horarios comerciales, como anunció Zapatero el pasado lunes durante la presentación del informe económico 2010, para tranquilidad de los empresarios. «Nos proponemos revisar algunas otras ataduras que todavía limitan la capacidad de nuestra economía», dijo entonces. Entre ellas, habló de reducir las actividades sometidas a licencia municipal e incorporar «nuevos instrumentos de coordinación» entre las comunidades autónomas y el Gobierno central.

DEFENSORES DEL PUEBLO
Es decir, no todo se limita a reducir las cargas administrativas para las empresas. «Es bastante cuestionable que tengamos que tener 17 defensores del pueblo -dice uno de los principales responsables de la futura propuesta-; como tiene bastante poco sentido el dineral que se gastan las comunidades en tanta televisión pública».
Entre los «nuevos instrumentos de coordinación» se estudian, siempre según las citadas fuentes, fórmulas similares a la de la central de compra de medicamentos recientemente creada. Y, además, se aspira a encontrar el modo de suprimir duplicidades en la prestación de determinados servicios.

El equipo del vicepresidente tercero, Manuel Chaves, lleva tiempo trabando en este asunto. El pasado diciembre ya anunció en el Congreso que pediría un informe a la Agencia de Evaluación de Políticas Públicas para corregir posibles errores de modelo vigente.

Hasta ahí todo son coincidencias con el PP. La diferencia es, dicen en el PSOE, que ellos no tratan de «adelgazar» el Estado autonómico sino «apuntalarlo» con medidas que mejoren la «eficiencia, eficacia, coordinación, austeridad y colaboración entre administraciones». El modelo, afirman, ya no puede desarrollarse hacia fuera, con más cesión de competencias, pero sí hacia adentro.

Cataluña
Rivera considera que “a la España autonómica le hace falta una profunda reforma política”
“La situación actual nos lleva a un estado fragmentado, descoordinado, con gobernantes autonómicos que se saltan la Constitución”.
Redacción /www.vozbcn.com  16 Enero 2011

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, ha respondido las advertencias del presidente de la Generalidad, Artur Mas, quien este sábado avisó a los que quieren “homogeneizar” o “armonizar” el Estado de las autonomías, que “se enfrentarán” a la Generalidad y a “la voluntad y el sentimiento de mucha gente de este país que está dispuesta a defender lo que nosotros significamos y lo que nosotros representamos”.

Rivera ha señalado que “a la España autonómica le hace falta una profunda reforma política”, ya que “la situación actual nos lleva a un estado fragmentado, descoordinado, con gobernantes autonómicos que se saltan la Constitución y las leyes”.

Ciudadanos “plantará cara” a Mas
“Mas plantará cara contra la racionalización del estado autonómico, pero Ciudadanos le plantará cara [a él] para que deje de ser un Presidente insumiso e irrespetuoso con las sentencias judiciales”, ha subrayado.

El diputado autonómico considera que los dos principales partidos nacionales son cómplices de la compleja situación del modelo territorial: “El PP y el PSOE han desarrollado un estado autonómico a golpe de pacto con los nacionalistas y para contentar a sus barones territoriales, sin tener en cuenta la racionalización de los servicios y la eficiencia económica a la hora de la prestación”.

Y propone la supresión de las Diputaciones, la reforma del Senado y modificar el actual modelo de las televisiones autonómicas cuyo coste es insostenible, como iniciativas que mejorarían el actual modelo autonómico.

“Gabilondo debe dimitir”
Rivera también se ha referido al vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que este viernes reconoció que el Ejecutivo no iba a hacer cumplir las recientes sentencias del Tribunal Supremo, que obligan a la Generalidad de Cataluña a ‘adaptar su sistema de enseñanza’ para ‘que el castellano sea reintroducido como lengua vehicular de forma proporcional y equitativa en relación al catalán en todos los cursos del ciclo de enseñanza obligatoria’.

Para el líder de Ciudadanos, “Rubalcaba y Zapatero son responsables de que en todo el territorio español se cumplan las leyes, si abandonan ese mandato, estarán abandonando la defensa de los derechos de los ciudadanos en España. Si en Cataluña no se aplica la sentencia y tras casi 30 años de inmersión no podemos disfrutar del bilingüismo en las aulas, Gabilondo debe dimitir. Un ministro de Educación que ignora por completo los derechos constitucionales que el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo otorgan a los estudiantes y los padres y madres catalanes, no puede ser el Ministro de todos los ciudadanos”.

“[Zapatero] está permitiendo la deslealtad y la insumisión de la Generalidad en relación al Estatuto, a la sentencia del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo. El Presidente español es incapaz de hacer cumplir la Constitución porque fue el responsable de impulsar un Estatuto inconstitucional”, ha concluido.


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La tregua de ETA: ¿Un Faisán II?
Manuel Cerdán www.gaceta.es 16 Enero 2011

El alto el fuego permanente que ha decretado la banda terrorista no incluye el fin de la recaudación del llamado impuesto revolucionariol Los terroristas han intensificado el envío de misivas de extorsión en los últimos meses para poder financiarse. En estos momentos reina el desconcierto: hay empresarios que han recibido amenazas de comandos diferentes. En el actual proceso podrían repetirse los hechos de la última tregua: que ETA siga cobrando mientras negocia con el PSOE.

ETA acaba de anunciar un alto el fuego “permanente, general y verificable” pero, según me aseguran mis fuentes de la Seguridad del Estado, esa oferta no incluye la extorsión económica. La banda terrorista necesita engordar su cuenta corriente y, por tanto, no renuncia al cobro del impuesto del terror. Sus arcas, últimamente, están mermadas y los etarras no tienen otra fuente de financiación. Sólo viven del negocio de la extorsión, aunque los servicios secretos españoles desde hace años han rastreado, con ayuda internacional, los circuitos financieros para detectar si ETA ha pretendido blanquear el dinero negro. Bueno, en este caso, el dinero rojo: del color de la sangre.

La banda armada ha incrementado el envío de cartas en los últimos meses pero, al mismo tiempo, ha sembrado la confusión entre los honrados ciudadanos vascos que se ven obligados a pagar bajo amenaza de muerte. O lo peor: bajo la amenaza de muerte de sus seres queridos. Lo que multiplica el daño de la infamia. Los empresarios vascos ya no saben a quienes pagan. Aquella maquinaria del mal llamado “impuesto revolucionario” de ETA, que dirigía con mano de hierro Azkoiti, es toda una descoordinación. Algunos empresarios han recibido nuevas cartas después de haber pasado por caja y han sido extorsionados por comandos diferentes. Algunos de ellos han hecho llegar su protesta a la banda a través de los intermediarios habituales cuando se han percatado de que su dinero no ha llegado de manera efectiva a la tesorería etarra.

Y en esas estábamos cuando ETA ha anunciado su nueva oferta de paz. Ya saben, la verborrea de siempre: “Un proceso de solución definitivo y con el final de la confrontación armada” o “el proceso democrático debe superar todo tipo de negación y vulneración de derechos y debe resolver las claves de la territorialidad y el derecho de autodeterminación que son el núcleo del conflicto político”. ¡Asombroso! Una pandilla de terroristas, con más de 1.000 muertos a sus espaldas, hablando de democracia y de vulneración de derechos. Como si una raposa diera lecciones de civismo y pacifismo a una gallina de corral.

Todo este proceso me huele a chamusquina. Creo que nos encontramos en la antesala de una segunda parte del escándalo Faisán. En aquella ocasión la banda terrorista seguía cobrando el impuesto del terror al mismo tiempo que negociaba con el presidente Zapatero, en Ginebra, tras declarar un alto el fuego. Se daba la chocante circunstancia de que algunos intermediarios de la negociación formaban parte de la red de extorsión, como era el caso del histórico Madariaga. Hasta el punto de que cuando fue detenido por la Policía francesa dijo que quería hablar con la jueza Le Vert o con Zapatero. El dirigente socialista vasco Eguiguren lo había utilizado para transmitirle a Josu Ternera una nueva oferta de negociación. Madariaga hizo las gestiones sin romper su alianza con su socio Elosúa, el dueño del bar Faisán de Irún, en una red de cobro del impuesto que estaba siendo investigada por la Policía. Y ya saben ustedes en qué degeneró todo ese contaminado proceso: en el chivatazo a ETA. Una de las felonías más graves, junto a los GAL, desde que tenemos democracia en España.
Esquizofrenia

Eran aquellos meses de abril, mayo y junio de 2006 cuando se podía escuchar al portavoz del Gobierno, Fernando Moraleda, decir que había que tener confianza plena en la Policía para que verificara el alto el fuego de la banda. Entonces, se producía una peligrosa dicotomía: mientras unos agentes de seguridad afirmaban que ETA cumplía a rajatabla su compromiso de alto el fuego, otros seguían a sus colaboradores cuando pretendían llevar a Francia un paquete con varios millones de pesetas que habían cobrado de empresarios vascos. Una esquizofrenia que dejó al Cuerpo Nacional de Policía con el culo al aire y como protagonista de una de las mayores indecencias de nuestra historia. Espero y deseo que, en esta nueva fase, los funcionarios del Estado se comporten como lo que son: funcionarios del Estado, no del Gobierno de turno. Ya tenemos antecedentes alarmantes como el vodevil de la entrega de Roldán o el caso Gürtel para estar vacunados.

En las anteriores negociaciones tanto el Gobierno de Zapatero como sus socios del PNV (por boca de Urkullu) dijeron públicamente a ETA que el alto el fuego no podía considerarse permanente mientras se produjera la más mínima amenaza o extorsión. El dirigente peneuvista aseguraba el 18 de abril de 2006: “Seremos exigentes en ese terreno y en esto compartimos criterios con el presidente del Gobierno”. Pero todo era una pantomima. Mientras hacía esas declaraciones, uno de los suyos, Gorka Aguirre, un alto cargo del PNV, hacía de intermediario entre ETA y los empresarios vascos para el pago del impuesto del terror.

Sucedía que, entre el compromiso etarra del alto el fuego y de su renuncia a la extorsión y la culminación del chivatazo, los policías lograron grabar a los dirigentes etarras y a Elosúa 44 veces en España, 36 de ellas en el bar Faisán, y 18 en Francia.
Maquinaria activa

Mientras los enviados del Gobierno de Zapatero se reunían en Oslo con emisarios de ETA, el 12 de noviembre Madariaga seguía viéndose en Irún con Elosúa y Gorka Aguirre para agilizar el envío de dinero al otro lado de la frontera. El 31 de diciembre Eguiguren se veía por última vez con Josu Ternera en la capital noruega pero, al día siguiente, se producía un nuevo encuentro en el bar Faisán entre Elosúa y Aguirre. La maquinaria de la extorsión seguía activa hasta el punto de que la declaración de alto el fuego de ETA, el 22 de marzo de 2006, no impedía que Madariaga siguiera gestionando el pago del chantaje con Elosúa y el dirigente peneuvista.

Rubalcaba fue nombrado por Zapatero ministro del Interior a comienzos de abril de 2006 y es poco probable que no fuera informado por la Policía de aquellos encuentros en Francia y España. La red siguió funcionando con el nuevo ministro hasta que estalló el chivatazo un mes después, el 4 de mayo. Un policía avisó a Elosúa de que no cruzara la frontera porque iba a ser detenido. El Ministerio del Interior decidió abortar una de las más importantes redadas contra el aparato de extorsión de la banda terrorista, que se investigaba en la Audiencia Nacional.

Después de un sinuoso proceso judicial, el tribunal central ya cuenta con el expediente de la jueza francesa Le Vert que debe aclarar algunos aspectos oscuros de la causa. Pero, en estos momentos, los documentos de la comisión rogatoria están en fase de traducción del francés al español y el magistrado todavía no ha facilitado la documentación ni a la Fiscalía a los abogados de la acusación. Ese retraso no tiene ningún sentido en los años en que vivimos. La Justicia a veces sigue mostrando modales del siglo XIX. ¿Traducción? ¿Acaso es incompatible facilitar el expediente original a las partes mientras se traduce el texto? ¿Acaso el fiscal Carlos Bautista o Daniel Portero no están capacitados para traducir del francés o encargar de manera paralela una traducción al tiempo que la Audiencia Nacional culmina la oficial.

Inaudito. Lo mismo que la supervivencia de ETA. Llevamos más de 50 años soportándola y, de manera cíclica, como si nos introdujéramos en el túnel del tiempo, la banda terrorista acapara los titulares de los diarios y las cabeceras de los telediarios para comunicarnos por enésima vez que está dispuesta a dejar las armas. Es una vuelta al eterno retorno nietziano y una tomadura de pelo. Una vez más con ese trasnochado lenguaje de las treguas. Lo de siempre: “Llamamiento a las autoridades de España y Francia para que abandonen para siempre las medidas represivas y la negación de Euskal Herria”.
Jerga del terror

Esos terroristas, que en el comunicado se autodenominan “organización revolucionaria vasca”, siguen con esa jerga caduca y trasnochada. En los cursos del doctorado de Ciencias de la Información elaboré un trabajo sobre el lenguaje de ETA en sus comunicados. La conclusión era contundente: argot pobre y zafio (“marear la perdiz”), bajo nivel intelectual (“actuar con responsabilidad histórica”), grandes dosis de cinismo e hipocresía (liberación nacional, derechos humanos...), discurso político agotado y un empacho de chulería y bravuconería matona (amenazas a la Ertzaintza, Fuerzas de Seguridad, medios de comunicación..).

Hace unos días nos hemos encontrado con su penúltimo comunicado y, aunque han dulcificado sus pretensiones, vuelven a los mismos parámetros de las negociaciones de Argelia, Santo Domingo, Oslo, Ginebra... Lo que más me llama la atención es que, comunicado tras comunicado, ETA va incorporando a sus manifiestos las ideas ofrecidas por los emisarios de Zapatero. Como si se buscara una negociación a la carta. Veremos lo que sucede en los próximos meses. Si nos vemos abocados a un Faisán II porque ETA, al margen de su comunicado anunciando el alto el fuego, sigue con la extorsión y el cobro del impuesto del terror a los empresarios vascos.

ETA mata tres veces
Antonio SALVÁ La Razón 16 Enero 2011

Padre de Diego Salvá, último guardia civil asesinado por ETA en Palma Nova
En un fatídico 30 de julio de 2009, mientras comía en un restaurante en Ibiza, recibí una llamada telefónica de mi hija Leticia diciéndome que había estallado una bomba en Palma Nova y que había asesinados y heridos. En un primer momento le dije que era una confusión y que era imposible.

Rápidamente marqué el móvil de mi hijo Diego y no medió señal, y a partir de ese momento mi vida cambió totalmente. Fue como un «shock». Piensas que algo así nunca te sucederá, pero esta vez fue todo lo contrario. Desde entonces, sin quererlo, me siento empujado a salir en los medios. Lo hago para no traicionar la memoria de mi hijo, ya que ETA asesina tres veces: primero con mi hijo Diego; luego viene el olvido (casi peor que el asesinato en sí mismo; y en tercer lugar, lo que nadie sabe excepto las víctimas: la lucha interna contra el odio porque, si caes en él, tu vida se hace insoportable. Yo lo calificaría como asesinato interno.

Esta situación sólo se puede superar con fe, sabiendo, como les entonaron a Carlos y Diego, que esta vida no es el final, porque si no, tu vida resulta insoportable. Respecto a la posible negociación, aún no probada, espero que no sea realidad, ya que, el solo hecho de reunirse con los etarras equivaldría a darles un reconocimiento político. Para mí las excarcelaciones y sus arrepentimientos «light» son como si se acercaran a la tumba de mi hijo y lo volvieran a asesinar de nuevo. O lo que es lo mismo, en este «victimódromo» te sientes más humillado y desamparado por las autoridades, que son las que debieran velar sobre todo por las víctimas.

Al Gobierno le pido que no negocie, bajo ningún concepto. Espero que con las treguas-trampa y con la T-4 se haya vacunado definitivamente. Tampoco debe legalizar a Batasuna-ETA y deben pensar que tanto ellos (el propio Gobierno), como algunos partidos, no pueden obtener rédito electoral estos sucesos, porque es tristísimo y algo que incluso debería estar penado por ley. El Ejecutivo tiene que impedir como sea la venta de la paz, ya que si así fuera sería, simplemente, rendición o claudicación. En este caso, ETA sería la vencedora de una guerra que nunca existió y que llaman conflicto vasco.

El final del crimen organizado no debe ser negocio para nadie. Las declaraciones del lendakari, diciendo que no le importaría perder su puesto si ello supusiera un avance para la paz, aun a costa de un gobierno Batasuna-PNV, lo considero un comentario muy peligroso y triste, sobre todo, por venir de una persona tan destacada del PSOE. No me lo esperaba.

El final de ETA debe ser el punto final. Creo que depende en gran medida de la juventud vasca que debe decir no a ETA, como no a la droga. Es imprescindible que entreguen las armas, pidan perdón a las víctimas, y declaren los crímenes cometidos y no reconocidos. Igualmente, tienen que desmantelar la estructura del odio que tienen muy bien organizada. En pocas palabras: arrasar su «fábrica» de hacer etarras, porque si no, se está enquistando el problema.

Si algún joven vasco me lee, le recuerdo lo que pasó con el pueblo alemán: se avergonzaron de su pasado nazi. Pues de tí, de tú actitud, depende que las futuras generaciones se avergüencen o se enorgullezcan de ti. Pásalo.

Rectificación pendiente
EDITORIAL El Correo 16 Enero 2011

La legalización exigiría el rechazo explícito de la izquierda abertzale a la amenaza de ETA

La declaración de un «alto el fuego permanente y general» por parte de ETA y la proximidad de los comicios locales y forales del 22 de mayo sitúan a la izquierda abertzale ante el momento crítico de intentar el regreso a la legalidad. Ni la amenaza terrorista ha desaparecido para siempre ni los representantes de la antigua Batasuna han mostrado fehacientemente su rechazo a la misma, por lo que no parecen solventadas las razones que llevaron al Supremo y al Constitucional a dictar la ilegalización de la izquierda abertzale. Ésta ha anunciado su reconversión mediante el registro de un nuevo partido, aunque es probable que esté pensando también en otras alternativas electorales que le permitiesen volver a las instituciones.

Pero la única manera que tiene de concurrir a las urnas es que rompa explícitamente con la trayectoria de terror trazada por ETA, dado que a tenor de la doctrina emanada del Constitucional sería jurídicamente insuficiente que las nuevas marcas de la izquierda abertzale se comprometieran genéricamente con las vías pacíficas y democráticas, aun denostando cualquier expresión de violencia física o coactiva. Todo parece indicar que sólo la condena o rechazo explícito de la violencia ejercida o latente en manos de la banda etarra permitiría al Gobierno eludir la impugnación ante los tribunales del partido que pretenda inscribir la izquierda abertzale o de las plataformas que articule para las elecciones.

En contra de lo que la antigua Batasuna se empeña en transmitir, no es a la democracia a la que le corresponde cambiar para que en ella se integren quienes la han combatido hasta ahora violentándola mediante el asesinato o prestando cobertura pública al terror. Es más que improbable que ETA anuncie su disolución en tan breve plazo, por lo que toca a la izquierda abertzale dar los pasos que faltan y con urgencia para tratar de asegurar su presencia en los próximos comicios. Del empeño que ponga en demostrar que asume las reglas de juego comunes dependerá su legalización. Porque por mucho que la izquierda abertzale y sus aliados insistan en emplazar a los poderes constitucionales solo a ella corresponde probar su desarme sometiéndose al Estado de Derecho y rebajando el tono triunfal con el que trata de neutralizar las resistencias internas.

Batasuna: ser o no ser
Pablo Mosquera La Voz 16 Enero 2011

ETA se ha pronunciado y no está dispuesta ni a desaparecer ni a dejar de ser el referente del mundo que según los nacionalistas merece una salida electoral, cuestión que deberíamos desmitificar como hemos desmitificado otras cuestiones para bien del caminar en sentido de la normalidad socio-cultural de Euskal Herria.

Los nacionalistas, radicales, soberanistas, con independencia de lo que hagan ETA y Batasuna, ya tienen EA y Aralar como espacios de oferta política a quien votar en las próximas elecciones. Por tanto, dejemos de rasgarnos las vestiduras con complejos de culpabilidad democrática.

El problema de Batasuna es que, tras lo acontecido, no le queda más que una respuesta: la ruptura contundente y diáfana con ETA. Por usurpar el espacio de la sociedad civil. Por no aceptar el mandato de las asambleas del proceso que ha conducido a la declaración del cese para cualquier actividad o presencia de grupos violentos, ya que ha llegado la hora de hacer política. Por ser condición indispensable para tener crédito entre los demócratas.

Batasuna se va a quedar en el medio. Entre ETA y la sociedad soberanista, incluidas las familias de los presos que ya no se creen que podrán volver como orgullosos gudaris. Aquí se trata de salvar la piel, y desmarcarse cuanto antes de la bestia.

Tanto al PNV como a los constitucionalistas, la presencia de los batasunos en las listas electorales de la primavera les distorsiona los cálculos electorales. La partida se juega mejor con los que están hoy, sin añadidos. Y para los ciudadanos, el asentamiento de la democracia requiere de un tiempo, que aún no ha pasado, de gobiernos sin nacionalistas, precisamente para devolver la cultura de la normalidad.

El problema de Batasuna es que, tras lo acontecido, no le queda más que una respuesta: la ruptura contundente y diáfana con ETA. Por usurpar el espacio de la sociedad civil. Por no aceptar el mandato de las asambleas del proceso que ha conducido a la declaración del cese para cualquier actividad o presencia de grupos violentos, ya que ha llegado la hora de hacer política. Por ser condición indispensable para tener crédito entre los demócratas.

Batasuna se va a quedar en el medio. Entre ETA y la sociedad soberanista, incluidas las familias de los presos que ya no se creen que podrán volver como orgullosos gudaris. Aquí se trata de salvar la piel, y desmarcarse cuanto antes de la bestia.

Tanto al PNV como a los constitucionalistas, la presencia de los batasunos en las listas electorales de la primavera les distorsiona los cálculos electorales. La partida se juega mejor con los que están hoy, sin añadidos. Y para los ciudadanos, el asentamiento de la democracia requiere de un tiempo, que aún no ha pasado, de gobiernos sin nacionalistas, precisamente para devolver la cultura de la normalidad.

Batasuna se va a quedar en el medio. Entre ETA y la sociedad soberanista, incluidas las familias de los presos que ya no se creen que podrán volver como orgullosos gudaris. Aquí se trata de salvar la piel, y desmarcarse cuanto antes de la bestia.

Tanto al PNV como a los constitucionalistas, la presencia de los batasunos en las listas electorales de la primavera les distorsiona los cálculos electorales. La partida se juega mejor con los que están hoy, sin añadidos. Y para los ciudadanos, el asentamiento de la democracia requiere de un tiempo, que aún no ha pasado, de gobiernos sin nacionalistas, precisamente para devolver la cultura de la normalidad.

Tanto al PNV como a los constitucionalistas, la presencia de los batasunos en las listas electorales de la primavera les distorsiona los cálculos electorales. La partida se juega mejor con los que están hoy, sin añadidos. Y para los ciudadanos, el asentamiento de la democracia requiere de un tiempo, que aún no ha pasado, de gobiernos sin nacionalistas, precisamente para devolver la cultura de la normalidad.

Las vías legales para el retorno de Batasuna
Juristas coinciden en que la condena expresa de ETA o incluir a militantes «limpios» en listas de EA son las únicas vías para que la coalición participe en las elecciones locales
ANTONIO SANTOS | BILBAO. El Correo 16 Enero 2011

La izquierda abertzale tiene «complicado» o «prácticamente imposible» estar en las elecciones municipales del 22 de mayo. Así lo creen los juristas consultados por EL CORREO, que advierten que Batasuna tiene dos únicas posibilidades de estar en las urnas: o realizan una «condena expresa» de ETA o convencen a EA, o a otro partido como Alternatiba -la escisión de Ezker Batua liderada por Oskar Matute-, de incluir en sus listas a militantes radicales que estén «limpios», sin vinculación con algunas de las 13 marcas ilegalizadas desde 2003 por los tribunales Supremo y Constitucional en función de la Ley de Partidos. El magistrado del Supremo Joaquín Giménez y los catedráticos Juanjo Álvarez y Juan José Solozabal entienden que, en la actual situación, es muy difícil que Batasuna concurra. Aunque sus reflexiones muestran ciertos matices.

La izquierda abertzale ha anunciado su voluntad de presentar los estatutos de un nuevo partido «entre el 22 de enero y el 5 de febrero», aunque confía en que sea más cerca de la primera fecha. La elección de esos días concretos para acudir al Registro de Partidos del Ministerio del Interior no es baladí. Una vez que Batasuna cumpla con esta formalidad, el departamento de Alfredo Pérez Rubalcaba dispone de 20 días para revisar la documentación en busca de alguna irregularidad antes de dar el visto bueno.

Si los funcionarios encuentran indicios de una posible ilegalidad, trasladarían el caso a la Fiscalía, que dispondría de otros veinte días para sopesar si impugna el nuevo partido ante el Tribunal Supremo. Sumados los dos plazos administrativos, la izquierda abertzale necesita un margen de al menos 41 días entre su visita al Registro y la convocatoria de las elecciones municipales, algo que sucederá en torno al 22 de marzo. Si estrecha el margen, corre el riesgo de que los trámites le dejen fuera, sin que se llegue a decidir si los estatutos cumplen o no la legalidad.

Es la parte que mayor controversia suscita entre los juristas. El profesor de la Universidad del País Vasco Juanjo Álvarez defiende la idea de que «si los estatutos se ajustan a la legalidad», se debe permitir «por convicción democrática» que la nueva marca concurra «en igualdad de condiciones». Advierte que «hay que deslindar lo político de lo jurídico» y que el debate se debe ceñir «sólo» a la ley. «Si los estatutos se ajustan formalmente, debería permitirse el registro de la nueva marca. Luego ya se verá qué hacen sus integrantes y se podrán tomar medidas», subraya para mostrar a continuación su convicción de que la Fiscalía «no dejará pasar» al nuevo partido. «Va a haber una ilegalización preventiva», insiste. En su opinión, la Sala del 61 del Tribunal Supremo -encargada de aplicar la Ley de Partidos- y el Constitucional tendrán que «esforzarse» para explicar «desde lo jurídico» que un partido que «en lo formal» cumple, se queda fuera del juego democrático. Álvarez recuerda que, con la misma exigencia que ahora se aplica a Batasuna, Aralar no hubiera podido existir desde hace diez años.

El resto de expertos muestra una postura diferente. Entienden que no basta con unos estatutos correctos, si existe la sospecha de que Batasuna intenta una treta. Así lo ve el magistrado Joaquín Giménez. «Debe haber una certeza más allá de toda duda razonable», señala. La nueva marca de la izquierda abertzale debería, a su juicio, «verificar y autentificar» su cambio de actitud respecto del terrorismo. El juez del Supremo considera que los integrantes del partido deberían aportar «claros datos de escisión» ante la violencia y «sacudirse la tutela de ETA, el carácter vicarial del grupo y la fascinación» por el terrorismo. «Los cambios -insiste- no se producen de un lunes a un martes». El planteamiento de Giménez lo secunda Solozabal. El catedrático añade que «una refundación» de Batasuna «no sería creíble si no viniera acompañada de una rectificación», de una «ruptura expresa con la línea anterior de HB».

Todos coinciden en que, al margen de los pasos que pueda dar Batasuna, la clave reside en la postura que adopten la Fiscalía General y la Abogacía del Estado -dependientes ambas por jerarquía del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero-. En este sentido, una fuente del Supremo, que nada tiene que ver con los expertos antes mencionados, recuerda cómo parte de las listas de ANV pasaron el filtro judicial porque el Ministerio Público sólo impugnó la mitad de las candidaturas en las anteriores elecciones municipales. «El tribunal sólo conoce lo que le ponen encima de la mesa. Fiscal y abogado del Estado son quienes deciden la intensidad probatoria».

Los juristas creen que es una posibilidad que plantearía muchas «complicaciones» al Supremo y al Constitucional. Incluir a algunos candidatos en sus listas, «limpios» de vinculaciones con anteriores planchas ilegalizadas, haría muy difícil «articular una demanda». «Sería una estrategia inteligente», avisa un magistrado que prefiere mantenerse en el anonimato. «Eso sería incontrolable», añade el catedrático Juan José Solozabal. El profesor de la Universidad Autónoma de Madrid ve, sin embargo, un problema a futuro para la formación creada por Carlos Garaikoetxea. «Si ETA volviera a actuar y esos concejales no condenaran la violencia pondrían en serios apuros a todo el partido», explica. Hasta tal punto de arriesgarse a una ilegalización de las siglas. Si la opción elegida fuera Alternatiba, habría alguna posibilidad de impedir su presencia en las elecciones. La formación de Oskar Matute, fundada en 2009, apenas tiene una trayectoria democrática que le dé poso de legalidad, al contrario de lo que sucede con EA, con larga experiencia institucional y de Gobierno.

Los partidos con representación en el Congreso, a excepción del PNV, han aprobado una reforma de la ley electoral para aumentar los controles para impedir que una marca relacionada con Batasuna «se cuele» en las instituciones. Las fórmulas añadidas a la norma permitirían, incluso, la retirada del acta de concejal a quien, días después de la toma de posesión del escaño, se niegue a condenar la violencia. Se pretende así que no suceda lo que en esta legislatura con ANV: aunque el partido fue ilegalizado, sus electos pasaron a tener el rango de ediles no adscritos y mantuvieron su actividad. Algunos, incluso, ejercen como alcaldes, caso Marian Beitialarrangoitia en Hernani. Fuentes del Supremo muestran sus dudas de que esta reforma no vaya a ser corregida en el futuro por el Constitucional. «Si se cuelan es muy difícil echarles. El Constitucional tiene jurisprudencia donde ha dejado claro que existen serios problemas para perder el escaño una vez que se ha tomado posesión», advierte esta fuente.

13 MARCAS ILEGALIZADAS DESDE 2003
Herri Batasuna. Coalición nacida en 1978. En 1997, Baltasar Garzón encarceló a su mesa nacional por ceder un espacio de televisión para emitir un vídeo de ETA, en las generales del año anterior. Una nueva ejecutiva, liderada por Arnaldo Otegi, impulsó su refundación como Batasuna, en 2001.

Batasuna. Apenas duró dos años hasta que la ilegalizó el Supremo. Antes, en agosto de 2002, Garzón había ordenado la suspensión de sus actividades.

Euskal Herritarrok. Plataforma creada en 1998 para las autonómicas. Obtuvo 14 escaños y respaldó a Ibarretxe. También participó en las municipales de 1999 y en las autonómicas de 2001. Fue ilegalizada en 2003, junto a HB y Batasuna.

Sozialista Abertzaleak. Grupo parlamentario de EH en Euskadi y Navarra, registrado en 2002. El auto de ilegalización de Batasuna ordenaba su disolución, aunque la negativa de la Mesa del Parlamento vasco derivó en el 'caso Atutxa'.

AuB. Plataforma electoral para las municipales vascas y las del Parlamento navarro de 2003. El Supremo anuló 241 de sus 249 listas antes de los comicios.

Herritarren Zerrenda. Candidatura para las europeas de 2004. Fue anulada por el Supremo.

Aukera Guztiak. Agrupación electoral nacida en 2005 para las autonómicas. El Supremo anuló sus listas. Pidieron el voto para EHAK.

EHAK. Fue la marca para las autonómicas de 2005. Aunque había sido constituida varios años antes, no había tenido ninguna actividad pública. Fue ilegalizada en septiembre de 2008.

Abertzale Sozialisteen Batasuna. El 27 de marzo de 2007 Marije Fullaondo presentó ante el Registro de Partidos la documentación para solicitar la inscripción de las siglas ASB con el fin de presentarse a las municipales. El Supremo prohibió su registro.

Abertzale Sozialistak. Ante la imposibilidad de concurrir como ASB, Batasuna promovió agrupaciones electorales. Se anularon las 246 listas presentadas.

ANV. La tercera opción en aquellas elecciones. El Supremo anuló 133 de sus 268 candidaturas. Fue ilegalizada en 2008.

D3M. Agrupación electoral presentada para las autonómicas de 2009. El Supremo la anuló porque creía que era un «señuelo» de ETA.

Askatasuna. Partido fundado en 1998 por HB. El Constitucional anuló sus listas antes incluso de que la Fiscalía iniciara el proceso para su ilegalización.

Batasuna, pieza clave contra ETA
Batasuna se ha convertido en una pieza clave para acabar con la banda terrorista ETA, sobre todo, después del alto el fuego «permanente, general y verificable» decretado por los etarras el pasado lunes.
Madrid - Inmaculada G. de Molina La Razón 16 Enero 2011

Al menos, así lo creen el Gabinete de Zapatero y el Partido Socialista de Euskadi. De hecho, los socialistas consideran prioritario que concurra a las elecciones municipales y autonómicas de mayo próximo para seguir avanzando en el «proceso de pacificación» de Euskadi, confirman a LA RAZÓN fuentes gubernamentales.

Ahora bien, el Gobierno no está dispuesto a que vuelva a las instituciones democráticas a cualquier precio, tras el fracaso del denominado «proceso de paz». «La situación ha cambiado radicalmente respecto a los últimos comicios, en los que ANV consiguió colarse por la puerta de atrás gracias a una cierta permisividad», admite un destacado dirigente del socialismo vasco.

El Ejecutivo lo tiene claro: la izquierda abertzale podrá acudir a la próximo cita con las urnas siempre y cuando condene la violencia y se desligue de una vez por todas de ETA. «Si Batasuna cumple esta premisa, la banda estará más acorralada que nunca. Dejará de tener un brazo político», puntualiza ese mismo dirigente del PSE. De ahí la importancia que el Gobierno confiere a la presentación de la izquierda abertzale a las elecciones. Es más, a día de hoy, espera «por las noticias que tiene» que cumpla con la Ley de Partidos Políticos. De hecho, Iñigo Iruín, abogado de batasunos y etarras, le ha trasladado la apuesta de la izquierda abertzale por la democracia.

Fuentes gubernamentales creen decisivo este paso de Batasuna en un escenario en el que ETA no haga expresa su renuncia definitiva a la violencia. De hecho, algunos miembros del Ejecutivo apuestan por que la banda etarra se extinga con el paso del tiempo, al no contar con «una red social y política y al estar prácticamente desarmada».

No obstante, fuentes del PSE no descartan un nuevo comunicado de los terroristas hacia la primavera próxima, que sirva de catapulta a Batasuna para concurrir a las elecciones. Con independencia de lo que decida ETA, la realidad es que Iruín trabaja en la redacción de unos estatutos de una nueva marca con la que Batasuna intentará estar presente el próximo 22 de mayo. Los estatutos de esta nueva formación política se podrían dar a conocer a la opinión pública a finales de este mes de enero.

No obstante, la izquierda abertzale no ha descartado concurrir a las urnas de la mano de EA no sólo en Euskadi, sino también en Navarra. En esta autonomía, Eusko Alkartasuna comparte coalición, bajo la siglas de NaBai, con el PNV, Aralar y Batzarre. Por tanto, la integración de los batasunos en EA supondría de facto la desaparición de Nafarroa Bai.

Si, al final, cumplen la Ley de Partidos Políticos, requisito indispensable impuesto por el Gobierno para regresar a las instituciones democráticas, su presentación a las municipales dará jaque a ETA, lo que, sin duda, tendrá unos réditos electorales para la lista de Patxi López, según fuentes socialistas.

El fin de la organización terrorista también serviría de impulso para el PSOE en las generales de marzo de 2012. «Sería la mejor herencia que podría dejar a su sucesor» José Luis Rodríguez Zapatero, si, al final, decide no repetir con candidato a la Presidencia del Gobierno, asegura un líder del socialismo español.

Sin careta
Irache Sorzábal y David Pla, como responsables del “aparato político” y, junto a ellos, Alejandro Zobarán, del “aparato militar”, con sus correspondientes capuchas, blusones y boinas, el “uniforme” de ETA para estas ocasiones, tomaron asiento tras una mesa, flanqueados de las banderas del País Vasco, Navarra y la del “Arrano Beltza” (Aguila Negra), que ha adoptado la llamada “Izquierda Abertale” como emblema, y se dispusieron a leer el comunicado.
Irache Sorzábal leyó el texto en euskera / David Pla está fugado de la Justicia / Alejandro Zobarán no abrió la boca
J. M. Zuloaga La Razón

Nada había de nuevo en la escenografía, hasta habían colgado detrás el escudo de la banda, el “Bietan Jarrai” (“adelante con las dos”), con el hacha para golpear y hacerlo con la astucia y el sigilo de la serpiente. Por no cambiar, tampoco había modificaciones sustanciales en el texto. Los pistoleros repetían sus objetivos estratégicos de independencia (con la anexión de Navarra) y “socialismo”, reivindicaban su papel de vigilantes del “proceso” y ofrecían una negociación (ya lo habían hecho en el comunicado del 5 de septiembre del año pasado.

Para que los que desean una “solución pactada” y que una parte de la sociedad, la que ha sufrido el terrorismo y las amenazas constantes, no salga victoriosa frente a la otra, y esto termine, al menos, en empate, añadían una serie de calificativos al alto el fuego. A partir de ahí, mediadores internacionales y dirigentes de la “izquierda abertzale” se lanzaron a hacer todo tipo de interpretaciones y a asegurar que el comunicado incluía cosas que no estaban en el texto. Daba igual. La pelota había sido lanzada al tejado del Gobierno y ellos confían en que el Ejecutivo se avenga a jugar el partido. El tiempo dirá.

David Pla, un tipo insignificante, según los que le conocen, había desaparecido de su casa aprovechando que la Justicia francesa no contaba con pruebas suficientes como para mandarle a la cárcel. Aunque está casado, tiene un hijo y disponía de trabajo, no lo dudó un minuto y volvió a la clandestinidad, en la que ya había estado varios años, cuando formaba parte de la estructura “militar” de la banda en territorio galo y formó parte de un “comando” que fue enviado a Zaragoza para preparar atentados. Antes había sido portavoz de la organización juvenil proetarra Jarrai, en la que destacó por sus posiciones radicales y por ser un auténtico maestro en el siniestro oficio de amenazar. Es navarro de Pamplona y leyó el comunicado en castellano.

Irache Sorzábal utilizó el euskera (era profesora de esta lengua) para dar a conocer la proclama etarra. Los sucesivos descabezamientos del “aparato político”, han llevado a esta guipuzcoana de Irún, hasta el “comité ejecutivo” de la banda. En situaciones como la actual, cuando ETA decide dar un alto el fuego (que es un arma más, según precisa siempre la banda) porque cree que de esta manera puede avanzar mejor hacia la consecución de sus objetivos, la importancia y el protagonismo del “aparato político”, del que depende (“Hanes”), el sub aparato de negociación, aumenta dentro del organigrama criminal.

Los expertos creen que no va a pasar mucho tiempo sin que, en una entrevista o con otro comunicado, la banda vuelva a hablar y serán Sorzábal, Pla y los que les acompañan en este “aparato”, los que se ocupen de preparar todo lo necesario.

El tercer encapuchado, el que no abrió la boca, es, según las citadas fuentes, Alejandro Zobarán, “Xarla”, un dirigente del “aparato militar”, que no podía faltar para escenificar el acuerdo total del “comité ejecutivo”. Las desavenencias surgidas durante el anterior proceso entre el “político” Francisco López Peña, “Thierry”, y el “militar”, Garikoitz Aspiazu, “Txeroki”, le costaron muy caro a ETA.

En un hecho sin precedentes, se llegaron a expulsar el uno al otro, y, cuando el primero fue arrestado, se le “olvidó” comunicar a la “organización” una serie de detalles que dejaron sin seguridad a varios de sus compinches, entre ellos el propio “Txeroki”, que fue detenido. Zobarán no es, precisamente, un tipo que pueda presumir de duro y con los nervios templados. Tuvo que abandonar el “comando” en el que estaba en Guipúzcoa por los ataques de ansiedad que sufría. Los otros dos encapuchados, Sorzábal y Pla, tampoco son un prodigio de inteligencia (es con lo que cuenta ETA en la actualidad)y, si destacan en algo, es en su maldad y en la obsesión por hacer daño a España y a los españoles. Eso es algo que nadie debe olvidar, sobre todo aquellos que, de la noche a la mañana, parecen haberse caído del caballo, derribados por un rayo y creen haber visto la luz, donde sólo haytinieblas...y muy peligrosas.

La Guardia Civil sabía un año antes que Carrero era objetivo de ETA
Se trataba de realizar un atentado para evitar que “todo continuara exactamente igual”. Los servicios secretos confirmaron la conexión entre los terroristas y el Partido Comunista.
Javier Sedano. Madrid www.gaceta.es 16 Enero 2011

Mucho se ha escrito y hablado sobre el asesinato del almirante Carrero Blanco en diciembre de 1973 pero pocos –muy pocos– han sido los documentos oficiales que han arrojado luz sobre los prolegómenos y ejecución de uno de los más trascendentes atentados llevados a cabo por la banda terrorista ETA. LA GACETA ha tenido acceso en exclusiva a uno de ellos y, más allá de los datos que presenta, su importancia reside en lo que desbroza y en que se adelanta en dos meses al primer documento conocido sobre los proyectos etarras de asesinar a altas personalidades durante esos primeros años de la década de los setenta.

El documento, fechado en Andorra bajo el título: “PROYECTOS COMUNISTAS DE REALIZAR ATENTADOS CONTRA PERSONALIDADES ESPAÑOLAS”, certifica no sólo que los servicios secretos españoles eran conocedores de los movimientos que ETA y el Partido Comunista mantenían en territorio francés sino que, efectivamente, los objetivos que había que eliminar estaban perfectamente definidos, entre ellos Carrero Blanco, por esas fechas vicepresidente del Gobierno de España. Era el 17 de octubre de 1972, exactamente un año y dos meses antes de su asesinato. “Entre las personalidades que ellos consideran promotoras de la idea y capaces de conseguir la continuidad del Régimen... señalan al Vicepresidente del Gobierno, verdadero motor del Régimen franquista tantos años, que tiene todos los resortes de poder en sus manos y a quien ven como futuro jefe de Gobierno y como tal su influencia sobre el Príncipe será decisiva”. Son palabras extraídas del informe que obra en nuestro poder y elaboradas por los agentes de la Guardia Civil destacados en Andorra, que formaban parte de la red de informadores y comandos que el Gobierno tenía desplegada por tierras galas y del Principado.

Otros objetivos
Pero, además de Carrero Blanco, otras cabezas de la élite política eran, por esas fechas, dianas preferentes para conseguir los objetivos propuestos. El Rey Juan Carlos se encontraba entre ellas, del entonces Príncipe dicen que se lo han dado todo hecho. Y aparecen más nombres: “... al falangista Girón, que ya ha empezado a salir de su madriguera, y a Rodríguez de Valcárcel, como figuras destacadas, sin olvidar al director de la Guardia Civil, franquista destacado y que por su lealtad a Carrero Blanco, se lo trajo expresamente de Argelia para ponerlo al frente de la Guardia Civil, como brazo ejecutor suyo, desde donde, siguiendo sus directrices, desprecia y persigue con saña a los patriotas vascos”, palabras que cierran el documento y una clara alusión a la consolidación ideológica del movimiento terrorista creado 13 años atrás y términos que marcan el camino de lo que, posteriormente, sería el protocolo asesino de ETA. El falangista Girón es José Antonio Girón de Velasco, ministro de Trabajo entre 1941 y 1957, miembro del Consejo del Reino y procurador de las cortes franquistas; Rodríguez de Valcárcel, en ese año de 1972 presidente de las Cortes Españolas y del Consejo del Reino; y Carlos Iniesta Cano, quien fuera director de la Guardia Civil hasta 1974.

Reuniones francesas
Además, el informe, desconocido hasta ahora, certifica oficialmente que los servicios secretos policiales conocían a la perfección los movimientos de los terroristas en el país vecino. Así comienza el documento: “Noticias recogidas en los medios comunistas españoles de Francia señalan que existen proyectos de realizar atentados para eliminar personalidades destacadas del Régimen actual, con el fin de evitar que a la muerte o sustitución de Franco, lo que consideran ocurrirá a corto plazo, puedan forzar la continuidad del Régimen, y con ello privarles de poder volver a España, sobre lo que ya se habían hecho ilusiones y concebido esperanzas”. Efectivamente, los informadores de la Guardia Civil saben ya de las conexiones galas entre ETA y el Partido Comunista y de su pretensión de eliminar por la vía rápida a altos cargos del Estado. Dos años después, en 1974, la Policía confirmaría el hecho tras la detención de Eva Forest después del atentado de la calle Correo en Madrid: ETA y el Partido Comunista montaron en la capital una red de apoyo a la banda, red que ya estuvo operativa en el año que nos ocupa, 1972.

El documento continúa reflejando los comentarios acerca de las posibles decisiones futuras a adoptar por altos cargos del Estado y concreta que el hecho de adoptar la medida del asesinato se produce “como consecuencia de la actitud que vienen adoptando determinadas personalidades... que hacen hincapié en que después de la muerte de Franco todo continuará exactamente igual, lo que viene causando entre ellos gran disgusto puesto que tuerce todos los planes del Partido Comunista”.

Todo se ajustaba e iba sucediéndose conforme a lo desvelado por la red de informadores. Efectivamente, José Miguel Beñarán Ordeñana, Argala, e Ignacio Pérez Beotegui Wilson, dos de los etarras que asesinan a Carrero Blanco, viajaron a Francia en diciembre de 1972 –dos meses después del informe que tenemos entre manos– para dar cuenta a la dirección etarra de sus evoluciones en la capital. En la reunión se comunica a Ezquerra su designación como jefe de un comando de gran importancia en Madrid, junto a Argala y Wilson.

‘Navidades Negras’
Se estaba diseñando el magnicidio. De esta reunión también se hizo eco la red de informadores policiales. “Nuestros colaboradores desplazados en Francia nos confirman que el día 15 de los corrientes, se celebró una reunión entre elementos directivos del movimiento separatista vasco ETA-ENBATA con miembros de la dirección del Partido Comunista de Toulouse, en la que se acordó llevar a efecto en distintos puntos de España una operación denominada Navidades Negras o Turrón Negro, en la cual se incluyen secuestros, acciones subversivas y violentas, que serán realizadas en el más breve plazo posible”. Así reza el comienzo de otro de los informes que obra en nuestro poder, emitido el 17 de diciembre de 1972 por el agente principal en Francia del servicio de información de la Guardia Civil, el cual se reproduce en el libro Las razones ocultas de un asesinato, de Carlos Estévez y Francisco Mármol.

En este segundo informe se añade, además, que la reunión “de manera especialísima” giró sobre la forma de obligar al Gobierno “a poner en libertad a los miembros de la ETA detenidos, cosa de la que se vienen preocupando desde hace algún tiempo, y que ahora han planteado al PC abiertamente (ya existían contactos y relaciones entre ambas organizaciones), buscando no solamente apoyo y consejo sino el conseguir una actuación conjunta”. El medio más eficaz sería el secuestro de personalidades de gran relieve, como el Príncipe Juan Carlos, el vicepresidente del Gobierno Carrero Blanco, el director general de la Guardia Civil o familiares de alguno de ellos. El agente concluye que están dispuestos a actuar tan pronto como se les dé orden para ello.

El 20 de diciembre de 1973, un año después, se pone fin a la historia. Carrero Blanco salta por los aires.

ETA cambió la historia de España
Como cada mañana, aquel 20 de diciembre de 1973, el presidente del Gobierno, Luis Carrero Blanco, acudió a misa de nueve a los Jesuitas de la madrileña calle de Serrano. A la salida, a las 9.25 horas, le esperaban el inspector de Policía José Antonio Bueno y su chófer, José Luis Pérez Mogena. El almirante y previsible heredero de Franco subió en el vehículo oficial, un Dodge Dart de color negro que no disponía de blindaje.

El coche comenzó la marcha en dirección al domicilio del presidente, donde solía desayunar antes de acudir a su puesto de trabajo. Le seguía un automóvil igual en el que se trasladaban dos inspectores y otro conductor. Al pasar por el 104 de Claudio Coello, justo detrás de la fachada donde había asistido a misa, el vehículo oficial aminoró la marcha porque había un Morris 1.300 en doble fila, pasó junto a él y se situó justo encima de cien kilos de explosivos que previamente habían sido colocados por tres etarras. Los terroristas habían alquilado meses antes un sótano en el portal de al lado, habían construido un túnel y habían puesto la carga explosiva. Incluso el coche situado en doble fila había sido puesto por ellos.

La explosión provocó que el Dodge negro volara por los aires y ascendiera verticalmente hasta una terraza del edificio de Jesuitas, donde la chatarra y los tres cuerpos quedaron encajados. Abajo, el agujero de 10 metros de diámetro provocado por la explosión se llenó de agua al alcanzar las tuberías del subsuelo. Los policías que viajaban en el segundo Dodge subieron a la terraza y trataron de sacar los cuerpos. Carrero Blanco y el inspector Bueno llegaron cadáveres al hospital. El chófer fue el único que entró vivo en la ciudad sanitaria Francisco Franco, pero falleció a los pocos minutos. El atentado provocó un terremoto en las instituciones españolas, ya que Carrero Blanco estaba llamado a conducir la transición.

“Si alguien intentara otra negociación con ETA se suicidaría políticamente”
Joseba Arregi, ex consejero de Cultura del Gobierno Vasco y profesor de la UPV, afirma que “Batasuna dice que ahora apuesta por vías democráticas porque el terrorismo de ETA ha dado sus frutos, justifica sus asesinatos”. “Muchos han caído en la tentación de hacer el juego a sus necesidades tácticas”, añade.
Miguel Gil. Corresponsal político www.gaceta.es 16 Enero 2011

“La nueva tregua es fruto de la debilidad de ETA. Es lo único que se debe valorar”, zanja Joseba Arregi. Ex presidente del PNV en Guipúzcoa, Arregi es uno de los artífices en la sombra del cambio en el País Vasco. Desde su plataforma cívica, Aldaketa (Cambio), promovió la alternancia que finalmente se dio en el Ejecutivo autónomo: “La normalidad es posible” en el País Vasco.

-¿Le parece que el comunicado de ETA aporta alguna novedad?
-De aportar alguna novedad, sería negativa, pues cuando los llamados mediadores y sus compañeros de viaje de Batasuna habían pedido una tregua unilateral e incondicional, ETA no la concede.

-La banda vuelve a supeditar su acción criminal al logro de sus objetivos políticos.
-Condicionar la tregua y su mantenimiento a la consecución de la territorialidad y la autodeterminación es lo mismo de siempre, inaceptable. Y la amenaza del final del comunicado, diciendo que seguirán en la lucha hasta que se consiga lo que quieren, es igual de terrible que toda la historia de terror de ETA.

-El Gobierno lo ve como una paso hacia el final de ETA. ¿Comparte su reflexión? ¿Por qué?
-Se trata de un comunicado anunciando una tregua sobre otra tregua –explicada después de estar en vigor–. Hasta ahora, las treguas no terminaban con una nueva tregua, sino con un atentado. La nueva tregua es fruto de la debilidad de ETA. Es lo único que se debe valorar.

-Se habían creado muchas expectativas ante el anuncio de ETA. ¿Le parece bien? ¿No supone hacerle el juego a la banda?
-Las expectativas las había creado la izquierda nacionalista, con la ayuda de los llamados mediadores. Y es cierto que demasiados políticos y comentaristas han caído en la tentación de hacer el juego a las necesidades tácticas de Batasuna.

-¿Cree que estamos ante el principio del fin de ETA?
-Todo lo que está sucediendo desde el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo, incluida, de manera especial, la Ley de Partidos y la ilegalización de Batasuna, está propiciando de modo efectivo el final de ETA. Pero es preciso tener claro que el final de ETA significa acabar con todo lo que ha significado ETA, no simplemente que desaparezca hacia el futuro la violencia y el terror: también debe desaparecer respecto del pasado, en la forma de condena clara de esa historia.

-Ahora demandan la legalización de su ‘brazo político’, al que el Gobierno reconoce esfuerzos. ¿También los aprecia?
-Vivir en el contexto de una organización militar que lo controla todo jerárquicamente y que asesina a los disidentes significa que nadie se puede mover sin permiso. Si Batasuna se está moviendo, y todo parece indicar que lo está haciendo, implica un esfuerzo enorme. Pero ello no debe inducir a error: el esfuerzo es enorme porque el punto de partida era la sumisión a ETA y su terror. Pero el esfuerzo lo debemos medir mirando al punto de llegada: condenar la historia de terror de ETA y aceptar el Estado de derecho y la democracia. Con esta medida, los esfuerzos son radicalmente insuficientes.

-¿Cree que puede volver a darse una negociación política?
-No. Está descartada y si alguien lo intentara, se suicidaría políticamente.

-Otegui se incardina en el relato de ETA sin ambigüedad en su última entrevista. De hecho apela a ETA V asamblea, donde, además de dividir la banda en varios frentes, se dijo que la actividad criminal debía acomodarse a las circunstancias...
-En todos los documentos de la izquierda nacionalista se encuentra una referencia a que ahora Batasuna puede apostar por las vías exclusivamente políticas porque la lucha armada de ETA ha dado sus frutos. Es inaceptable porque implica justificar cada uno de los asesinatos de ETA, algo que no podemos permitir.

-Por primera vez, el ‘brazo político’ de ETA puede quedarse sin una sola representación tras unos comicios. ¿No es esta la principal novedad que atañe a ETA?
-Aunque sea la primera vez que la izquierda nacionalista no tenga representante alguno en las instituciones democráticas, el daño a ETA y a todo el conjunto de ETA-Batasuna comienza cuando el Estado les coloca ante la alternativa de “o juego antisistema con el terror, o juego dentro de la democracia abjurando del terror, pero nunca más las dos cosas a la vez”. Ahora se puede producir en toda su pureza la consecuencia de ese paso ya dado, pero que es lo único que está motivando los pasos que dicen que están dando. No se han convertido a la democracia. Les ha obligado la alternativa impuesta por el Estado de derecho desde la firma del pacto antes referido.

-¿Cómo valora la actitud del Partido Nacionalista Vasco? ¿Considera que ha renunciado a vincular el fin de ETA con la política?
-El PNV se encuentra, al igual que todos los nacionalistas, en la compleja tesitura de salvar el proyecto nacionalista radical de la derrota de ETA. La dificultad que tiene es que el proyecto nacionalista radical ha servido para asesinar a más de 800 personas. No hay forma democrática de salvar ese proyecto, aunque se pretenda ejecutarlo sin violencia, porque significaría que el futuro de Euskadi se escribe sobre la justificación de todos los asesinatos. No hay que olvidar que, hasta ahora, el PNV ha criticado todas las medidas políticas y legales que han sido efectivas contra ETA y han provocado la extrema debilidad en la que se encuentra la organización terrorista.

-Ahora, los ‘jeltzales’ abogan en voz baja por la legalización de Batasuna, pero exhibiendo sintonía con el Gobierno en materia antiterrorista.
-El PNV no quiere dejar sin cubrir el flanco de los votos del nacionalismo radical, pero tampoco puede facilitar el juego de la izquierda nacionalista, que nació, sobre todo, para sustituir al PNV.

-¿Y la del PP?
-El PP está haciendo bien tres cosas: apoyar la política antiterrorista del Gobierno que busca la derrota de ETA; estar atento a que no se produzcan desviaciones fundamentales en dicha política; y exigir que la narrativa del futuro político de Euskadi se escriba sobre la memoria, la dignidad y la justicia debida a las víctimas asesinadas.

-¿Cree que la política del ‘palo y la zanahoria’ es buena para los presos?
-No se trata de una política de palo y zanahoria, sino de debilitar a ETA en uno de sus flancos más importantes, en el frente de los presos, siempre dentro de lo legalmente posible. Se trata de vaciar el caladero donde ETA recluta sus repuestos, en los círculos de familiares, amigos y conocidos de los presos. Se trata de que la expectativa de amnistía conjunta se desvanezca y se convierta en presión para que ETA lo deje ya, única condición para que puedan tener alguna esperanza dentro de lo legalmente permitido y posible.

-¿Debe tratarse a ETA desde otra perspectiva que no sea la de una banda criminal?
-A ETA debe tratársele como lo que es, una organización terrorista con fines políticos. No es una banda de cacos ni de mafiosos que asesinan. Es un grupo que ejerce el terror con vistas a alcanzar fines políticos. Esto lo hace mucho más condenable. Es preciso aprender de los adversarios políticos: el nacionalismo que no es ETA/Batasuna está empeñado en despojar a ETA de toda intencionalidad política, para así poder salvar su proyecto político de la derrota. Frente a ello hay que recordar que ETA ha matado en nombre de un pueblo vasco imaginario, en nombre de la autodeterminación y en nombre de la territorialidad, de su derecho a definir quién es vasco y quién no.

España
Embajadas, pancatalanismo y lengua
CiU no esta dispuesta a rebajar el gasto en fomento patriótico tras su llegada a la Generalitat
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC 16 Enero 2011

Ni el progresivo aumento de los presupuestos ni la inyección de dinero del Estatuto, ni la emisión de bonos a un alto interés (4,75%) ha impedido que, hoy por hoy, el déficit de la Generalitat catalana ascienda a 7.800 millones de euros, lo que ha obligado al nuevo gobierno de Artur Mas a aplicar drásticas medidas de austeridad. Entre éstas destaca la prórroga de los presupuestos de 2010, que ascendía a 39.699 millones de euros —la cifra más alta hasta ahora y que lograda a base de endeudamiento— a la espera de que los nacionalistas aprueben las cuentas para 2011 que, ya advierten, serán inferiores a las del año anterior por primera vez en la historia del Gobierno catalán.

Pero lo que CiU no parece estar dispuesta a rebajar es el gasto en fomento patriótico. De momento, se sabe que Mas mantendrá las polémicas embajadas en el exterior, esas oficinas de dudosa utilidad —la Generalitat ya tiene una red de 35 oficinas comerciales— y que ha permitido, por ejemplo, colocar al hermano del republicano Josep Lluís Carod-Rovira en la delegación de París con un sueldo de 80.000 euros al año.

El mantenimiento de esas embajadas forma parte de la política exterior de la Generalitat, presupuestada en 2,2 millones de euros y que sólo son la punta de ese iceberg identitario construido por el Gobierno de Jordi Pujol, heredado por el tripartito y que ahora retoma CiU. Un iceberg que se nutre de subvenciones deportivas, pancatalanismo y apoyo a entidades dedicadas a la promoción de la cultura catalana.

Es el caso de Òmnium Cultural, brazo ideológico del independentismo catalán y organizador, entre otros actos, de la manifestación del pasado mes de julio en contra de la sentencia del Tribunal Constitucional contra el Estatuto o determinados actos antimonárquicos. Desde 2004, esta entidad ha recibido 7,6 millones de euros en ayuda oficiales.

El presupuesto anual dedicado a política lingüística supera los 2.400 millones de euros, que incluye subvenciones, ayudas a medios de comunicaciónen catalán y televisión autonómica, educación... El abanico de proyectos y asociaciones beneficiadas por estas ayudas públicas incluye, por ejemplo, la red de escuelas Amics de La Bressola, situada en el sur de Francia y que, desde 2004, ha recibido seis millones de euros gracias a la generosidad del ex vicepresidente Carod-Rovira. Los casales catalanes en el exterior recibieron 2,5 millones de euros y la Plataforma ProSelecciones Catalanas, 4,8 millones. En este sentido, deportes tan minoritarios como el fistball o los bolos, han sido mimados por el único hecho de competir a nivel internacional.

Generosidad exterior
Asimismo, el Gobierno catalán siempre se ha mostrado muy generoso con entidades situadas fuera del territorio catalán, como la Comunidad Valenciana, Baleares o Aragón, que en un solo año, recibieron dos millones de euros con el compromiso de extender el ideario catalán en sus respectivos ámbitos. Paralelamente, la administración autonómica no ha dejado de crecer hasta convertirse en un ente faraónico en el que trabajan 226.000 funcionarios, frente a los 140.000 de 2003. Una cuarta parte del presupuesto va destinado a personal. Asimismo, si hace ocho años, la Generalitat tenía 227 trabajadores eventuales, asesores o cargos de confianza, hasta ahora había 303. El número de empresas, consorcios o fundaciones dependientes de la administración catalana asciende a 260, de las que el anterior gobierno pretendía eliminar 70. Pero nunca más se supo.

Documentos incautados a ETA en 2008
ETA: "Las treguas se encaminan a provocar contradicciones al enemigo"
La banda decidió mantener su estrategia político-militar tras el ‘proceso de paz’. Afirma en sus textos que frena los atentados para “alcanzar saltos políticos”. La banda ordenó a Otegui que urdiera Bateragune.
Alberto Lardiés. Madrid www.gaceta.es 16 Enero 2011

Fracasado el proceso de paz, ETA escribió a finales de 2008 sus planes para el futuro. Básicamente, la idea de los etarras era combinar las acciones criminales con las treguas. La estrategia de la banda asesina está recogida en el revelador documento Línea de actuación de cara al futuro: caracterización de la fase política, incautado a los terroristas meses atrás y al que ahora ha tenido acceso LA GACETA.

A los terroristas se les pueden achacar multitud de cuestiones, pero, desde luego, son claros en sus documentos. El punto séptimo del texto se titula “Desafíos de la Organización y su intervención de cara a la fase política”. En ese marco se incluye el epígrafe “e) Iniciativas políticas”. Y ahí, los pistoleros dejan al descubierto sus intenciones. “Los objetivos de las iniciativas políticas deben estar siempre encaminados a avanzar en la lucha de liberación, a generar nuevas condiciones, a dar un vuelco al debate político o a provocar contradicciones al enemigo”.

“Del mismo modo –prosiguen–, las iniciativas políticas deben estar canalizadas hacia el fortalecimiento del carácter político de Euskadi Ta Askatasuna y a fortalecer su capacidad de influencia”.

Entre sus “iniciativas políticas” la banda incluye, por supuesto, las declaraciones de alto el fuego. No sólo es que opinen así los agentes de la lucha antiterrorista consultados, sino que los propios etarras lo escriben. “Las principales iniciativas de ETA y las más significativas han estado unidas, frecuentemente, a una tregua o alto el fuego y conexas a un proceso u oferta que han tenido un carácter diverso”. Y, a continuación, enumera: “Conversaciones de Argel en 1989; a la llegada al gobierno del PP en 1996; acuerdo conseguido con PNV y EA en 1998; unida a la iniciativa de Cataluña, en 2004 la decisión de no actuar en el ámbito territorial del Principat; unido al último proceso de negociación de 2006”.
“Gran valor”

Las valoraciones que los etarras hacen de sus propias estrategias rozan el surrealismo, pero no tienen desperdicio. “Las iniciativas caracterizadas o acompañadas por un alto el fuego o tregua han sido iniciativas de gran potencialidad y efecto político”, aseguran. “Así, siendo el alto el fuego o la tregua instrumentos de gran valor para la Organización, se deben ofertar sabedores de que su valor se agota o recorta con su uso”.

Por ello, “sólo se establecerán, gestionarán y se mantendrán altos el fuego y treguas, tanto parciales como generales, con el objetivo de alcanzar puntos de inflexión y saltos políticos dentro del proceso de liberación”.

Los investigadores policiales han llegado a la conclusión de que, tras hacer estas reflexiones, ETA decidió ordenar a Arnaldo Otegui que crease, junto con Rafael Díez Usabiaga y otros proetarras, una nueva máscara política con la que parapetarse.

“Para desgastar la referencia y la dependencia que existe hacia las instituciones que provienen del marco particionista, será imprescindible crear otra referencia institucional y política en el abertzalismo y en las bases de la Izquierda Abertzale”.

Como siempre, los batasunos siguieron las directrices de sus jefes etarras y urdieron Bateragune (Todos juntos), una suerte de comité de dirección de ETA-Batasuna. Otegui, Usabiaga y otros individuos fueron arrestados en octubre de 2009 por ello y serán juzgados este mismo año.
¿Ficción?

Por tanto, cobra fuerza la posibilidad de que la división del entramado terrorista entre posibilistas y duros sea una impostura más para lograr unos objetivos comunes. ¿Realmente ETA y su brazo político, Batasuna, caminan por sendas distintas o van de la mano pero simulan una división?

Los expertos consultados discrepan al respecto. Para unos, todo se trata de una treta común de dos tentáculos inseparables. Para otros, el divorcio es real y los batasunos presionan a ETA, tal y como suele destacar el Ejecutivo y sus medios afines. Todas las fuentes sí coinciden en algo: el debate es real, pero es meramente estratégico. Es decir, los batasunos no cuestionan los años de lucha armada, sino que piensan que esa estrategia ya no sirve. Abonan esta tesis las recientes palabras de Otegui a Gara, donde hacía suya la reflexión de ETA en su V Asamblea, cuando los etarras decidieron dividirse en varios frentes que adaptan su lucha a cada época.

Debates aparte, Otegui y Usabiaga pronto serán juzgados por la creación de Bateragune al servicio de ETA. La Fiscalía solicita 10 años de prisión para los acusados por integración en banda armada.

Rubalcaba se declara a favor de la política lingüística en Cataluña
El vicepresidente primero del Gobierno concuerda con la decisión del Tribunal Supremo, que no cuestiona el modelo
 www.lavozlibre.es 16 Enero 2011

Madrid.- El vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha declarado a favor del modelo lingüístico en la enseñanza en Cataluña concordando con la decisión dictada el pasado mes por el Tribunal Supremo que "no lo cuestiona".

La citada sentencia señala que el gonierno de Cataluña "deberá adoptar cuantas medidas sean precisas" para que el castellano se considere también lengua vehicular en el sistema educativo obligatorio, conjuntamente con el catalán.

Según la interpretación de Rubalcaba, la sentencia del Supremo "no cuestiona la constitucionalidad" de la Ley de Educación Catalana, de modo que la "da por buena". De esta forma, en su opinión, es a la Generalitat a la que "corresponde" aplicar la ley en virtud de la sentencia, a pesar de que tanto CiU como el PSC anunciaron que no la acatarán.


 

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