AGLI

Recortes de Prensa   Martes 18  Enero 2011

 

...Y ahora, ¿reformas?
Editorial www.gaceta.es 18 Enero 2011

No es de extrañar que Mariano José de Larra resumiera las costumbres del sector público español con aquel célebre “vuelva usted mañana”. Siglo y medio después de las denuncias del pobrecito hablador, nuestros gobernantes siguen dándonos elocuentes muestras de que no han modificado en nada su conducta. Así, pese a que la economía española lleva más de medio año intervenida de facto por nuestros socios comunitarios, Zapatero sólo ha utilizado este periodo para marear la perdiz, engañando a los españoles, a los mercados y a Bruselas con un programa de reformas descafeinado y diferido sine díe.

Fue el pasado mes de mayo cuando Bruselas y el FMI constituyeron al alimón un fondo de rescate de 750.000 millones de euros para países en problemas. Su propósito era claramente el de tranquilizar a los mercados durante un tiempo en el que los países de dudosa solvencia debían ejecutar todas las reformas necesarias para dotar de credibilidad a sus economías. Con ese fin, Zapatero recibió llamadas de medio mundo –desde Washington a Pekín, pasando por nuestra principal acreedora Angela Merkel– así como la visita de una delegación del FMI encargada de supervisar la inquietante situación financiera de nuestra banca y de nuestro sector público.

Todos ellos coincidieron en que las cajas constituía el talón de Aquiles de nuestra economía, volviendo imprescindible su urgente reestructuración a través del FROB. Sin embargo, para que el Estado pudiera disponer de esos fondos sin hacer tambalear a la economía, era necesario que en primer lugar saneara sus muy deficitarias cuentas, lo que a su vez requería de una reforma laboral que, al generar empleo, proporcionara cuantiosos ingresos tributarios.

Medio año después, queda claro que Zapatero se ha reído de todo el mundo. Ni ha llevado a cabo la reforma laboral que el país necesita –abaratando de verdad el coste del despido y, sobre todo, poniendo fin a la negociación colectiva–, ni ha contenido los gastos del sector público –especialmente de unas autonomías que siguen despilfarrando como en los tiempos de la burbuja inmobiliaria–, ni ha concluido el proceso de consolidación y recapitalización de las cajas. De ahí que, por mucho que ahora se nos repita que la nueva visita del FMI a España es una cuestión meramente rutinaria, es evidente que nos encontramos más bien ante un acto de rendición de cuentas en el que, debido a la dolosa negligencia del Gobierno, nuestro país obtendrá un clamoroso y preocupante suspenso

Por supuesto, Zapatero podrá volver a prometer, como ya hiciera en mayo, que durante este año acometerá todas las reformas que dejó pendientes el anterior. Pero su problema es que toda su credibilidad ya se ha agotado. De nada sirve que ahora amenace desde el Financial Times con meter en vereda a las comunidades autónomas cuando nada ha hecho para contener su descontrolado gasto y cuando es presa de los nacionalismos y de sus propios barones regionales.
Tanto ha dejado Zapatero que se pudrieran las cosas que la situación se ha deteriorado hasta un punto de difícil retorno, al menos mientras él siga al frente del Ejecutivo. Desde mayo seguimos como país en el filo de la navaja y no tendremos ninguna opción de salir de él mientras continúe en el poder el mismo político que negó la crisis y que prometió unas reformas que sólo se ha encargado de obstaculizar. La principal reforma que necesita este país son unas elecciones anticipadas; en caso contrario, el FMI hará bien en ir preparando la intervención económica de iure.

Subirse al carro
EDUARDO SAN MARTÍN ABC 18 Enero 2011

España no da para diecisiete instituciones que hacen lo mismo. Eso es en sustancia lo que Aznar afirmó el pasado fin de semana. Una conclusión que dicta el sentido común y las cuentas. Y el principio de subsidiariedad. Lo dijo Fraga hace dos décadas, con su propuesta de «ventanilla única», que el mismísimo Pujol compró. Pero eran los tiempos del furor autonómico y aquella reflexión cayó en saco roto. El propio Aznar firmaría con González el último gran pacto de las autonomías, con el que se completaría el traspaso de competencias.

A uno podrá gustarle más que a otros, pero, como pone de relieve la encuesta publicada por ABC, la percepción de que el Estado autonómico no funciona bien es aplastante entre los españoles, que, obviamente, no votan todos al PP. De tal manera que, aunque las propuestas que Rajoy presentó el año pasado sobre la racionalización del gasto y las competencias de las CCAA recibieron las descalificaciones de costumbre, todos los grupos están terminando por arrimar ese ascua a su sardina. En especial el PSOE, que teme una sangría en las autonómicas de mayo. Zapatero la semana pasada y Jáuregui el domingo se subían al carro comandado por el PP. Eso sí, asegurando que los «recentralizadores» son los otros.

Es cierto que Aznar dio un paso más: que lo que es inviable es el modelo, porque una cosa es un estado federal y otra, un «estado marginal» sin recursos. Lo que han aprovechado los nacionalistas catalanes para meter baza en interés propio: ya habían advertido ellos que el «café para todos» se nos indigestaría. Revisionismo de otro cuño que no conmueve a una prensa local soliviantada, sin embargo, con los propósitos de PP y PSOE. Habrá que hilar fino a la hora de fijar los términos del debate: es el funcionamiento o el propio modelo. Pero el debate mismo es ineludible.

Dilo tú primero...
Lo de Jáuregui es una treta de tercera división dialéctica. ¿No los hay de primera entre los pretorianos de Zapatero?
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 18 Enero 2011

COMO suele suceder en nuestra vida política, tan corta de talento como larga de intereses, los problemas les sirven a los partidos políticos, más que para provocar una rápida y eficaz solución, para que unos puedan utilizarlos como una maza contra los otros. Es un efecto más de la partitocracia y de la defensa del propio empleo que tanto gusta a los líderes, grandes o pequeños, locales, regionales o nacionales, de la derecha o de la izquierda. Ahora, por ejemplo, se pone en primer plano el despilfarro que genera la organización autonómica del Estado con la que, contando con ayuntamientos y diputaciones provinciales, se duplican, triplican y hasta cuadruplican funciones y gastos administrativos. Eso era algo que estaba visto y anunciado desde que el Título VIII de la Constitución entró en el telar parlamentario; pero ahora, con la escasez que exige la crisis y la moderación que nos impone la UE, algunos caen en la cuenta de lo que viene siendo obvio desde hace décadas.

El ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, que parecía más brillante y sensato cuando le contemplábamos en la distancia de vicelehendakari vasco y, más todavía, cuando ejercía de eurodiputado, es de los de la maza. Sin venir a cuento, en provocación innecesaria, ha retado al PP, al hilo de las declaraciones de José María Aznar, para que «si está dispuesto a limitar el autogobierno, que lo diga en su programa autonómico». No estaría de más, y se echa de menos, que Mariano Rajoy nos contara su programa de Gobierno en lo autonómico y en todo lo demás. Ahora que las encuestas, que las carga el diablo, le señalan como muy probable y futuro jefe del Ejecutivo ya no puede seguir con la negación de lo que hay dejando en el misterio lo que debe de haber. Lo que no está claro es que sea Jáuregui, en la pulsión de funcionar como si el PSOE fuera el partido de la oposición, quien le reclame ese anticipo al PP.

Josep Durán, en quien no escasea el sentido común a pesar de su fundamento cristianodemócrata, les ha pedido a los dos grandes partidos nacionales que, con «coraje», abran debate sobre el futuro de las Autonomías, empezando por su número. A cuatro meses de unas elecciones autonómicas, en el lote en el que algunas resultan superfluas, eso puede tener su coste político; pero, tal cual nos provocaba Francisco de Quevedo, ¿nunca se ha de decir lo que se siente? Independientemente de las mañas astutas de Rajoy, es al Gobierno a quien corresponde llevar la iniciativa en este y otros asuntos problemáticos. Lo de Jáuregui es una treta de tercera división dialéctica. ¿No los hay de primera entre los pretorianos de Zapatero?

Hacia el tiempo del miedo
Se trata de la Ley del Trato Igualitario o de antidiscriminación, que es el golpe de gracia contra el Estado de Derecho
HERMANN TERTSCH ABC 18 Enero 2011

ESTÁN nerviosos. Porque el plan era quedarse. Abolir la alternancia entre los dos grandes partidos por medio de una alianza permanente con todo el espectro secesionista. Que expulsara al Partido Popular del sistema. Su diseño estaba definido en el Pacto del Tinell. Habría sido la victoria postrera de la impoluta y gloriosa II República, la victoria que Rodríguez Zapatero le debía a su abuelito. Y el final de la Transición y la Reconciliación Nacional que consideran una farsa superada. Había que dividir otra vez a España en dos partes, homologables a las que supuestamente hubo entonces. Y readjudicar el papel de vencedores y buenos y derrotados y malos. Parece que no va a poder ser. El desastre económico, la ineptitud de la dirección y la propia lógica demencial del objetivo lo han impedido.

Pero la traca final de esta legislatura puede helarnos a todos el corazón. Porque no asumen la derrota y son capaces de todo. La llegada de Rubalcaba al mando marcó el final del tiempo en el que apostaban por un vuelco gracias a una recuperación. La mentira ya no era eficaz y la remontada imposible. Ahora llega el tiempo del miedo. Están dispuestos a utilizar todos los medios del Gobierno y el Estado para acabar con el rival. El miedo callejero queda a iniciativa de sindicalistas y de esos jóvenes sabedores que todo vale contra los fascistas y que lo somos todos los demás. Pero las formas más sutiles para callar bocas ya toman forma. Ayer el ministro Ramón Jáuregui anunciaba la creación de un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales que enjuiciará y sancionará programas y televisiones que, en su opinión, generen clima de crispación o fomenten «valores devaluados de convivencia». No sean ilusos, no van a por Belén Esteban ni sus socios de la Noria. Es que la nueva pluralidad televisiva no les gusta. La consideran culpable de su desastrosa situación en los sondeos. Rompe aquella deliciosa armonía que existía con la supremacía total del izquierdismo en televisión. Pero llega otra ley para acallar a todos. Con el miedo y la delación. Se trata de la Ley del Trato Igualitario o de antidiscriminación —cocinada bajo Leire Pajín— que es el golpe de gracia contra el Estado de Derecho. Un comité designado por el Gobierno, sin mediación judicial, se dedicará a «prevenir eliminar y corregir toda forma de discriminación en el sector público y privado». Actuara por iniciativa propia o por denuncias. Y la carga de la prueba recae sobre el denunciado. Tendrá que demostrar su inocencia. «Corresponderá a la parte demandada (….) la aportación de una justificación objetiva o razonable».

Dice el borrador de la ley: «Queda prohibida toda conducta, acto, criterio o práctica» tipificada. Prohibidos los criterios. Como cualquier cosa puede tacharse de discriminación —toda elección, toda decisión lo es— la ley otorga al Gobierno poder absoluto para intervenir en conductas individuales, empresas, organizaciones, relaciones personales o asociativas. El Gobierno tendrá capacidad de intervención en todas y cada una de las actuaciones y relaciones privadas y públicas de los individuos. Plena discrecionalidad. Una ley de leyes de ingeniería y experimentación social propia de una novela de terror totalitario. Que ningún gobernante occidental en sus cabales sugeriría siquiera en broma. Un puro delirio totalitario. Son las armas que el Gobierno prepara para intentar impedir la alternancia democrática. No perdamos los nervios. Pero sepamos la que se nos viene encima.

Comer, cenar,...
EDUARDO URIARTE  El País 18 Enero 2011

A estas alturas de reconocidos errores, auténtica causa de que hayamos padecido el azote del terrorismo doméstico en España tanto tiempo, siendo el último país incapaz de hacerlo desaparecer de la Europa Occidental, sería irresponsable que desde las instancias ejecutivas se decidiera, siguiendo la costumbre, un nuevo volantazo cambiando lo que de verdad funciona para acabar con ETA. No sería la primera vez, aunque en esta ocasión espero mayor prudencia tras el estrepitoso fracaso de la última negociación, donde se pudo descubrir que ETA es incompatible con lo que se entiende negociar. Ocasiones previas para llegar a esa conclusión ya habían existido.

Si desde instancias gubernamentales se da lugar a equívocos, la volveremos a pifiar. No se puede comer con los que apoyan una determinada política que está dando los resultados precisos y cenar con quien niega validez a uno de los instrumentos más útiles en esa política para que ETA acabe, si no ha acabado ya, como es la ley de Partidos. Los equívocos en la política frente al terrorismo en toda latitud han sido fuente de inconvenientes para que éste finalice. Los de enfrente lo deben tener claro.

Además, existe la posibilidad de que ETA se haya acabado ya. Es el excesivo interés que desde instancias políticas y mediáticas se pone en su comunicado, y en el comunicado que viene, y el que Batasuna se dirija a ella como el pueblo elegido a Yahvé, lo que probablemente le haga existir. Porque desde hace mucho tiempo está inoperante. ETA sólo existe en los comunicados, y a ETA en esos comunicados sólo le interesa salvarse, es decir, legitimar ante la historia sus asesinatos, y una vez conseguido, seguirá existiendo. Por eso, tiene que insistir en la necesidad de un proceso de negociación, en el que no estamos los demás, para alcanzar una consecución política, por pequeña que fuere, que justifique tanta crueldad inútil. Y una vez justificada, continuar, abandonando cualquier solución.

Hoy no hay "proceso", aunque haya procesión. Lo de ahora consiste en que ETA se liquide y, si no, que Batasuna condene el terrorismo de ETA si quiere ir a las elecciones. Así de sencillo, así de claro, sin mediadores ni fanfarrias, sin premio por dejarlo. Todos los discursos que desde instancias políticas se realicen lo único que producen es una mayor movilización del mundo de ETA, que ya nos ha planteado todo un calendario de ellas, para resurrección de toda su gente, incluidos sus difuntos. Como a los agónicos, hay que dejarla en paz sin jarabe político.

Mientras más vueltas se le dé, mientras más sean llamados a gestionar su final, peor, porque así conseguiremos, como en veces anteriores, resucitar al muerto. Es cierto que hay quien quiere que no se muera sin más, sin gloria póstuma, sin alguna conquista política que le sobreviva, por eso no es conveniente cenar con el PNV el mismo día que se come con el lehendakari. Es, por si acaso, para no dar lugar a equívocos, para no resucitarla.


Nacionalismo, lenguas y cinismo
Antonio Espinosa www.vozbcn.com 18 Enero 2011

En asunto de lenguas no conozco gente más cínica que los nacionalistas catalanes y sus asimilados catalanistas. Los mismos que en la fase de redacción de la Constitución española de 1978 se expresaban así:

“Creo que es justo decir también que el derecho a la lengua materna es un derecho del hombre, un requisito pedagógico de la máxima importancia. Cambiar de lengua en la niñez dificulta extraordinariamente la capacidad del niño. Nosotros nunca vamos a obligar a ningún niño de ambiente familiar castellano a estudiar en catalán”. (Ramon Trías Fargas, CiU, Comisión Constitucional, debate sobre el art. 3 CE, 1978)

Hoy no tienen el mínimo pudor en mantener y defender un modelo de inmersión que niega los derechos que declaraban entonces y obliga a los niños de ambiente familiar castellanohablante a estudiar en catalán. Son los mismos que, ante la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, estableciendo la vehicularidad del castellano y del catalán, hablan de rotura del pacto constitucional olvidando, con la mayor deshonestidad, las posiciones y argumentos que esgrimieron en la Comisión Constitucional que dio origen a la propia Constitución.

Sigue su desvergüenza argumental cuando afirman, como lo hace la actual consejera de Enseñanza, Irene Rigau, que:

“No se trata de vehicularidad, ni de horas, sino de nivel de conocimientos adquiridos durante la enseñanza obligatoria. [...] Al acabar la ESO los escolares catalanes tienen el mismo nivel de conocimiento del castellano que los de cualquier otro lugar del Estado español”.

Miente descaradamente la consejera. Pueden aprobar el examen de lengua castellana, pero nadie con dos dedos de frente puede creerse que, niños igualmente inteligentes, tras 10 años de escuela, unos con 25 horas semanales de enseñanza en castellano y otros, los niños catalanes, con sólo 2 ó 3 horas, acaben la enseñanza con el mismo nivel de castellano. De ninguna manera tendrán la misma fluidez y riqueza de lenguaje, de ninguna manera poseerán el mismo dominio del lenguaje culto y técnico. Difícilmente tendrán, incluso, los mismos conocimientos de las reglas ortográficas y gramaticales.

Si fuera cierto (que no lo es), que el dominio del castellano es el mismo entre alumnos que tienen el catalán como lengua vehicular y aquellos otros que tienen el castellano, lo que quedaría demostrado es que el grado de conocimiento final de un idioma no depende de que dicho idioma sea vehicular o no.

Concentración para pedir un trato idéntico al uso de las dos lenguas oficiales de Cataluña.

Si fuera cierto (que no lo es), ¿por qué los colegios privados donde llevan a sus hijos Artur Mas (CiU), Joan Laporta (Solidaritat) o José Montilla (PSC) tienen el castellano, el inglés y el catalán como lenguas vehiculares? ¿Por qué el empeño del nacionalismo catalán y sus asimilados catalanistas en destacar la importancia de la vehicularidad del catalán para su mejor aprendizaje, a la vez que niegan el valor que, para su mejor aprendizaje, supondría la vehicularidad del castellano? Sencillamente, puro cinismo en el intento sistemático y planificado de expulsar el castellano de la escuela y la administración catalanas, de cantonalización lingüística de España e, incluso, de convertir el castellano en una lengua extranjera.

Todo sabemos, incluidos los nacionalistas catalanes, que existen programas de bilingüismo escolar que aseguran el bilingüismo y la bialfabetización garantizando resultados escolares en la media o por encima de la media y siendo mucho más respetuosos con los derechos lingüísticos de los escolares que el modelo de inmersión lingüística obligatorio vigente en Cataluña.

Sin embargo, los nacionalistas catalanes y los catalanistas afirman que la inmersión obligatoria es el mejor sistema para que los alumnos aprendan una lengua diferente a la que tienen como lengua propia y hablan en su un entorno familiar. Si esto fuera cierto, ¿no sería un modelo generalmente practicado en todo el mundo en lugar de ser una excepción? Además, si el objetivo perseguido fuese realmente el mejor conocimiento del catalán y del castellano, lo lógico sería que los escolares con lengua propia castellana y entorno castellanohablante fueran inmersionados en catalán, mientras que aquellos que tuvieran como lengua propia el catalán y entorno catalanohablante fueran inmersionados en castellano.

¿Por qué sólo se practica la inmersión a los castellanohablantes? Porque el objetivo real es la construcción nacional. Los rancios nacionalismos de hoy como los del siglo XIX siguen empeñados en homogeneizar lingüística y culturalmente a su población. Prisioneros, todavía hoy, del dogma ideológico que establece una correspondencia unívoca entre lengua, pueblo y nación política, intentan una y otra vez crear ámbitos lingüístico-culturales homogéneos sobre los que edificar fronteras culturales que acaben siendo fronteras políticas.

En Cataluña, como en prácticamente el resto del planeta, la realidad desmiente esa correlación dogmática. Decir que la lengua catalana y el pueblo de Cataluña son la misma cosa podía tener una base sociológica en 1910, pero ahora, cuando poco más de un tercio de la población catalana es catalanohablante habitual, no parece muy fundamentado, como ha apuntado Albert Branchadell.

En este contexto, un gobierno realmente democrático no debe tener como objetivo practicar la ingeniería social y pretender retroceder un siglo desde el punto de vista sociolingüístico, no sólo porque es imposible, sino porque supone vulnerar los derechos lingüísticos de más de la mitad de su población. Su objetivo, por el contrario, debe ser garantizar la igualdad de derechos lingüísticos de sus ciudadanos y asumir que es la mayoría social de catalanohablantes y castellanohablantes la que legitima la oficialidad de ambos idiomas en Cataluña y es la oficialidad el pilar donde fundamentar la vehicularidad en la enseñanza del catalán y del castellano.

Hacer del bilingüismo uno de los rasgos característicos de Cataluña es un proyecto que no destruye una realidad para construir otra, parte de una realidad bilingüe en Cataluña y la mejora, la robustece. Este proyecto si que sería un ejemplo, un caso catalán en Europa y en el mundo, con él si que haríamos, parafraseando a Lluís Companys, una auténtica contribución al patrimonio de la Humanidad y marcaríamos un surco en su Historia. Seguir ejemplos de apropiación de las instituciones de gobierno para imponer una u otra lengua, no nos hace diferentes, sino que nos inscribe, junto a otros, en las páginas más grises de la Historia.

Antonio Espinosa es secretario de Acción Política de Ciudadanos

Rasgos "tunecinos" en la España actual
Francisco Rubiales Periodista Digital 18 Enero 2011

Algunos lectores de Voto en Blanco se escandalizaron al leer el recien publicado artículo España: lecciones que extraer de Túnez, donde afirmábamos que hay rasgos comunes entre la España de Zapatero y el Túnez que se ha rebelado contra el sátrapa Ben Alí, destacando dos: la corrupción generalizada y la marginación y desesperación de los jóvenes españoles, la mitad de los cuales están en el paro y sin esperanzas de un futuro digno.

Hoy queremos destacar dos rasgos concretos que hacen de España un país que tiene terribles semajanzas con el Túnez de Ben Alí, donde, por cierto, el presupuesto de educación por persona es muy superior al español. Nos referimos a la actuación de Manuel Chávez, que concedió personalmente una subvención de diez millones de euros a una empresa de la que su hija Paula era apoderada, y la presencia en el gobierno de la comunidad de Murcia de un sobrino del presidente Valcarcel.

Esos dos rasgos tunecinos demuestran que los dos países están próximos no sólo geográficamente, sino también políticamente, vinculados por la corrupción, el abuso de poder y otras muchas lacras.

Manuel Chaves acaba de recibir un varapalo humillante del Tribunal Superior de la Junta de Andalucía, que obliga al gobierno de Griñan a abrir expediente sancionador al actual vicepresidente tercero del gobierno de Zapatero por haber concedido una subvención millonaria a la empresa en la que su hija Paula era directiva y apoderada. Chavez, haciendo gala de esa arrogancia que caracteriza a los sátrapas, se niega a dimitir, a pesar de que sabe que en cualquier democracia seria habría tenido que hacerlo, de manera fulminante. Manuel Cháves y la Andalucía que él ha gobernado, todo un "cortijo" del poder socialista, huelen a Túnez.

En Mucia, el consejero de Cultura y Turismo, Pedro Alberto Cruz, ha tenido que ser intervenido de urgencia en el Hospital General Universitario Reina Sofía de Murcia por fracturas múltiples en la cara, causadas por tres jóvenes que le agredieron, uno de ellos con un puño de hierro. El consejero Cruz es sobrino del presidente murciano, el popular Ramón Luis Valcárcel. Eso de colocar a familiares en el poder también huele a Túnez.

En Túnez, los rebeldes han asesinado a Imed Trabelsi, sobrino de la esposa de Ben Ali y alcalde de la ciudad costera de La Goulette, trasladado al hospital con heridas de arma blanca.

Es justo reconocer que existen distancias entre Túnez y España. La sociedad española goza de más libertades y la agresión al consejero murciano es rechazada masivamente por brutal y antidemocrática, mientras que el asesinato de Imed Trabelsi ha sido acogido en Túnez con alegría colectiva. Pero no es menos cierto que en ambos países se dan, aunque en escalas diferentes, los mismos problemas y dramas: corrupción, nepotismo, abuso del poder, privilegios indecentes de los políticos y rechazo creciente a la casta, un rechazo que en Túnez ya se había transformado en odio pero que en España todavía no.

Manuel Chaves, un tipo repudiado ya por la sociedad española, que resta votos cada vez que aparece en televisión, debería quedar al margen del liderazgo de este país, del mismo modo que un sobrino del presidente de Murcia jamás debería ser consejero de su gobierno. La democracia y l decencia impiden esos abusos de poder, aunque los sátrapas españoles, cegados por la arrogancia, ni siquiera se den cuenta.

Llenar el país de corrupción, de poder abusivo y de jóvenes desempleados y sin futuro son "pecados" que España y Túnez comparten, aunque en Túnez esos dramas son más dolorosos y graves. Hay otro factor importante que asemeja a los dos países: la creciente indignación de los ciudadanos ante las injusticias, los privilegios, los abusos y las corrupciones del poder.

Esas similitudes, dramáticas y cargadas de peligro, demuestran que el camino emprendido por el liderazgo en muchos países es erróneo y que los vicios que practican los dirigentes de esos países son sospechosamente parecidos.

Zapatero y Rajoy, líderes de partidos cerrados a la sociedad y al progreso, que anteponen sus intereses al bien común, que conviven fácilmente con la corrupción y cuyos dirigentes practican el nepotismo, el amiguismo, el clientelismo, la impunidad y la afición a los privilegios y ventajas, deberían reflexionar a aprender de Túnez, donde ha quedado demostrado que la paciencia de los oprimidos y de los que tienen hambre y sed de justicia tiene un límite.

Voto en Blanco
La calentura
La violencia política surge siempre de la demonización del adversario. Es urgente enfriar la fiebre trincherista
IGNACIO CAMACHO 18 Enero 2011

TODA violencia política surge de un contexto de agresividad que demoniza al adversario en un clima de sectarismo hostil en el que los más exaltados encuentran la justificación para el ataque físico. La responsabilidad penal de una agresión es sólo de los que la llevan a cabo y en su caso de los instigadores directos, pero existe una escala de responsabilidad moral que alcanza a quienes amparan, justifican o exculpan los actos de brutalidad, y una responsabilidad política que afecta a los que inspiran el clima de enfrentamiento civil capaz de propiciar la barbarie. Por eso resulta una inaceptable enormidad culpar a los socialistas y sindicalistas murcianos de la autoría intelectual de la paliza al consejero Cruz, pero algunos de sus dirigentes más inmoderados deberían replantearse hasta qué punto han contribuido a generar o minimizar el contexto de crispación y señalamiento ad hominem en el que se ha producido esta embestida cavernaria.

Llueve sobre mojado. El episodio murciano tiene características de atentado político, incluidas la premeditación y la animadversión extremista, pero su aspecto más inquietante es que no se trata de un hecho aislado. En los últimos años hemos visto repetidos actos violentos en mítines y conferencias, casi siempre con víctimas del PP o de colectivos disidentes del nacionalismo y con autores de signo ultraizquierdista, nacionalistas radicales o antisistema. Da igual porque nada se parece más a un fanático que otro fanático. El problema es que estas noches de cristales rotos no han generado el rechazo suficiente en una sociedad política dominada por la calentura sectaria; antes al contrario, siempre ha habido una cierta indiferencia oportunista cuando no directas coartadas exculpatorias. En vez de estrechar la solidaridad imprescindible entre los agentes de la política democrática se han dado actitudes ventajistas que trataban de aprovechar la intimidación del rival. Y si la dirigencia pública no levanta barreras tajantes ante la crecida de la violencia no puede extrañar que parte de la opinión pública incube el virus de hostilidad banderiza que es perceptible en las redes sociales y otros foros de internet donde el anonimato se convierte en amparo para una repugnante modalidad de guerracivilismo.

Esa furiosa fiebre trincherista hay que enfriarla antes de que sea demasiado tarde. La línea entre la discrepancia y el exabrupto, entre el antagonismo y la belicosidad, entre el rival y el enemigo, entre la legítima confrontación y la contienda espuria, la tiene que trazar la clase dirigente sin una sola concesión a los casuismos, a las justificaciones y a las disculpas. Sin fisuras que sólo sirven para que se cuelen por ellas los demonios goyescos de nuestro sempiterno cainismo. En Murcia no le han partido la cara sólo a un miembro del PP; han apaleado los fundamentos de la convivencia democrática.

ETA sigue, Batasuna renace, el peligro crece
Pascual TamburriEl Semanal Digital 18 Enero 2011

La "tregua" de ETA tendrá consecuencias en las elecciones. Algunas cosas ya las hemos visto, pero otras han cambiado desde 2006. A peor. Tenía razón Jaime Mayor Oreja.

Por si ustedes no lo sabían, España ha estado 43 días en un estado de anormalidad constitucional. El estado de alarma, previsto en el artículo 116 de la Constitución y aplicado por primera vez por el PSOE ante su fracaso al resolver una cuestión laboral, terminó en la medianoche del pasado día 15. Volvemos a la normalidad. O más bien no: porque ETA sigue existiendo, y mientras una banda semejante siga en pie, con sus medios y con sus fines, ningún país puede presumir de democracia, o al menos no de normalidad.

ETA está, dice, en tregua. ¿Anormalidad pero sin sangre? Es decir, no mata y anuncia que de momento renuncia a hacerlo. Pero no renuncia a nada más, y eso es señal de que quiere conseguir sus objetivos de siempre –independencia, socialismo y Navarra- por nuevos medios. Que ni siquiera son nuevos porque ya antes hemos estado en treguas y pausas en los asesinatos, con unas u otras palabras.

Manuel Cerdán cree en La Gaceta que estamos ante un Faisán II, o quizás algo peor. Buenos argumentos no faltan: la red de delación a ETA siguió funcionando con Rubalcaba ya en Interior, y el "alto el fuego permanente" excluye tanto la renuncia a objetivos políticos como la desaparición de sus instrumentos (bandas de terroristas, depósitos de armas, recaudación de extorsión, reclutamiento de asesinos y confidentes). Y nadie se atreve a hablar del Faisán I y de los nombres implicados. Mientras, ETA adapta sus ritmos a las necesidades del PSOE, o de una parte de éste. Del poder con el que quiere "negociar" .

Sería sin embargo un error considerar la situación de 2011 idéntica a otras anteriores. Óscar Elía en Época ha enumerado seis aspectos decisivos que distinguen el engaño de 2006 con la farsa de hoy: Zapatero no es protagonista, el PSOE evita conversaciones directas, se busca hacer posible una participación directa de ETA-Batasuna en la política, se trata de evitar una reacción contundente del PP, las víctimas y la sociedad están divididas o paralizadas, y se guardan las formas no paralizando, pero sí orientando, la acción de las Fuerzas de Seguridad. Otras cosas no han cambiado, y esencialmente vuelve a haber un "proceso" oculto" y uno público, que no van ni mucho menos al mismo ritmo. Hay, eso sí, un nuevo escenario político en el mundo abertzale, y hay posibles consecuencias de esa situación para el futuro de Navarra.

Un complejo juego político en el que Batasuna toma las decisiones
Batasuna –usemos este nombre para referirnos a la llamada izquierda abertzale, es decir a la vertiente política de ETA- se ha comprometido varias veces a "todos los esfuerzos necesarios" para lograr una "alianza electoral" entre abertzales, en Navarra y fuera de ella. Pero no cualquier alianza, sino una en la que se den dos condiciones: no debería haber candidaturas ilegalizadas o excluidas por su vinculación a ETA, y la misma Batasuna debería llevar la batuta en la coalición.

En Navarra, los batasunos han dicho que conocen las "las diferencias que existen ente el conjunto de organismos políticos de izquierda, progresistas y abertzales", pero que todo eso tiene que superarse para combatir al enemigo común y lograr una mayoría independentista, aunque relativa, por primera vez en la historia. El domingo 16 los batasunos, EA y Alternatiba hicieron público en Vitoria su acuerdo "Euskal Herria ezkerretik" para buscar juntos, desde la izquierda, soberanía y socialismo. Una importante ficha movida.

Nadie como Patxi Zabaleta para darse cuenta de quién sale perdiendo en esa jugada. Ni Aralar en general ni Nafarroa Bai en particular pueden negarse (en público) a algo que implique la unidad de los nacionalistas, pero no es difícil darse cuenta de que habrá problemas. Por de pronto, Eusko Alkartasuna parece estar a la vez en una coalición general con los batasunos y en una navarra con los partidos de Nafarroa Bai –Aralar y PNV tras la marcha de Batzarre hacia Izquierda Unida-, y eso es pura bigamia. Txentxo Jiménez ve a sus pies el abismo: "si Aralar tuviera conocimiento fehaciente de que un partido de NaBai tiene firmado otro acuerdo electoral para Navarra, consideraría que ha roto la coalición". Un escenario en el que la paralización de ETA y la legalización de Batasuna implicaría la presencia de nacionalistas en tres candidaturas en Navarra (Batasuna-EA, Aralar-PNV-NaBai y Batzarre-IU), excelente noticia para el PSOE, o bien la unidad al precio que Batasuna quiera ponerle.

El PNV y los nuevos problemas
No dudo que Zabaleta dará una respuesta inteligente a pesar de que las circunstancias no son fáciles. También hay que esperar antes de la fecha de presentación de candidaturas alguna novedad por parte del PNV, más allá de la sempiterna declaración contra la violencia y contra la ilegalización… por lo demás nada incómoda en realidad.

El presidente de PNV, Iñigo Urkullu, ya ha dicho con todas las letras que ETA y los batasunos quieren "dificultar y, si pueden, dinamitar" el proyecto de NaBai. De hecho, los jelzales no descartan que Batasuna consiga sus objetivos y se dicen dispuestos a recorrer solos su propio camino. Que no podría ser, en Navarra y fuera de ella, sino el de reunir a todos los nacionalistas no de izquierdas y en general a todos los que, por una razón u otra, vean en el PNV la única posible defensa contra la conversión de ETA-Batasuna en un fuerza política decisiva.

Pero el PNV no es el portaviones político de antaño, y bastante tiene con sus propios problemas. Urkullu sabe que la Unidad Antiterrorista del la policía autonómica, la llamada Ertzaintza, fue usada para espiar… al PP de Álava. Pero aún no ha dimitido la dirección del PNV alavés ni se ha llegado al fondo de esta cuestión. Otro Faisán (¿se imaginan qué estaríamos oyendo si el caso fuese el contrario?) para mayor confusión de todos. Mientras, Joseba Egibar nunca dejó de defender que legalización de la izquierda abertzale es "un elemento clave para el proceso de pacificación" en Euskal Herria, y el PNV está desunido, aunque no en Navarra. Joseba Arregui, ex casi todo en el PNV, cree que sería un suicidio político intentar otra negociación con ETA, tanto por razones prácticas como morales. Pero nadie como él conoce el mundo abertzale en toda su diversidad, y sabe que esa regla tiene una excepción por abajo, el miedo, y otra por arriba, el éxito.

¿Dónde vamos?
La conclusión no puede ser otra, también para Navarra, que la ya explicada aquí mismo por el profesor Luis Miguez. Zapatero no ha renunciado al "proceso de paz" y espera de alguna manera beneficiarse de él en nuevas circunstancias. Se ha demostrado que tenía razón Jaime Mayor Oreja, y estamos ante un espectáculo que parece pactado de confusión política, destinado a confundir a quienes en 2006-2007 reaccionaron y a quienes hoy podrían oponerse. Y la verdad es sólo una: "Eta no se disolverá y Batasuna estará en los ayuntamientos" en mayo, con toda probabilidad. Pero Batasuna, que es ETA, está fuera de la convivencia y su lugar es la cárcel, y no cabe su presencia en las urnas de ninguna manera si no es tras su total extinción y el cumplimiento íntegro de todas las penas. También las aún no impuestas, y también las que deben imponerse a los colaboradores políticos de todo tipo de la banda.

Si no se cumple esa condición estaremos en una anormalidad democrática aún mayor que la actual, con dos beneficiados (ETA y PSOE), unos cuantos frustrados en sus deseos pero atados por sus palabras (los nacionalistas no armados) y muchos millones de españoles con menos libertad. Por no hablar de los navarros, sometidos otra vez a una lotería postelectoral y encadenados ya durante más de 32 años a una disposición constitucional.

Si me preguntan
Gabriela Bustelo www.gaceta.es 18 Enero 2011

Fue la cabeza visible de la operación 13-M, que llevó a cabo una ofensiva contra el PP.

Si me preguntan ustedes quién estaba implicado en la trama Filesa que creó sociedades falsas para robar fondos públicos con los que financiar al PSOE, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan ustedes quién tejió una tupida telaraña en torno al GAL para apartar las sospechas que se cernían en torno a Felipe González como principal implicado, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan ustedes quién era el segundo de abordo de Maravall cuando se creó una ley para “idoneizar” a centenares de PNN socialistas y convertirlos en catedráticos, de modo que las universidades se han estancado en una politización sin precedentes, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan quién estaba conchabado con el turbio comisario JAG para filtrar a voluntad el Sumario Malaya, les respondería: Rubalcaba. Si me preguntan quién ha llevado, lleva y llevará la negociación oficial y extraoficial con ETA, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan quién ha activado el sistema de espionaje Sitel que permite al Gobierno interceptar las conversaciones telefónicas y correos electrónicos de quien se le antoje, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan ustedes quién fue la cabeza visible de la operación 13-M, que llevó a cabo una ofensiva televisiva, radiofónica y telefónica contra el Partido Popular en la jornada previa a las elecciones generales, lo que constituye una manipulación de la voluntad popular y está expresamente prohibido por ley, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan quién dijo entonces “Los españoles se merecen un Gobierno que no les mienta” y quién ha dicho en diciembre de 2010 “Todas las elecciones tienen su aquel”, les respondería: Rubalcaba.

Si me preguntan ustedes quién, sin haber sido votado en las urnas, acapara la mayor cantidad de cargos políticos y detenta más poder que nadie en ninguna otra democracia occidental, les respondería: Rubalcaba.

Y si me preguntan ustedes qué dinosaurio seguirá ahí cuando despertemos, les responderé: Rubalcaba.

Los comandos
Alfonso Ussía La Razón 18 Enero 2011

Ramón Luis Valcárcel, Presidente de Murcia, arrasa en las elecciones. Las expectativas de la cita electoral que se avecina, son más contundentes. Puede superar el 60% de los votos de los murcianos. Ese es el problema.

El socialismo en España ha dado marcha atrás en su integridad democrática. «La esencia de la democracia es aceptar las derrotas». Lo dijo Felipe González. Eran otros socialistas. Con todos sus desastres agónicos, el PSOE de González fue competente y moderno. El de Zapatero es un socialismo necio y antiguo, rabioso por el seguro desastre electoral que se le viene encima. Y la izquierda revanchista no acepta los resultados electorales si le son adversos. Zapatero es un Largo Caballero en tontorrón, una antigüedad ideológica. Quitando a Rubalcaba y a Ramón Jáuregui, su Gobierno es de risa. No lo habría empeorado ni Homer Simpson.

Pero lo preocupante es la agresividad que ha contagiado a muchos. De ello también tiene la culpa lo que el gran columnista de «ABC», Ignacio Camacho –gracias, Ignacio–, denomina «la trituradora». Hay que triturar la honra y la tranquilidad de los que no son partidarios de ellos. Difícil empresa, por cuanto ellos son bastantes, pero muchos más los que de ellos nada quieren saber. Y en Murcia, la diferencia es abismal.

Una ola de odio y de impotencia ha llegado a Murcia. Insultos y agresiones a su presidente, a su hija y algunos miembros de su Gobierno. A su consejero Pedro Alberto Cruz, una paliza brutal. La trituradora. Esta nueva izquierda del pasado siglo que ha reiventado Zapatero no quiere ser vencida ni por las urnas. Y los españoles, que antaño teníamos fama de valientes y arrojados, somos más bien corbardes. Se vio después del atentado islamista de 2004. Nueve millones de españoles resistieron. La periodista de Prisa Maruja Torres, que pertenece a la Trituradora, escribió que en España había nueve millones de hijos de puta. Lo que no se atrevió a escribir jamás de un terrorista de ETA se lo endosó a nueve millones de ciudadanos por votar al Partido Popular.

Pero los milagritos duran poco. Este Gobierno, el más mentiroso, incompetente y gamberro de nuestra Historia reciente, ha fracasado y asiste, con estupor, a su deterioro paulatino. Harán lo posible para que el batacazo no se produzca. Cuentan con la colaboración de los sindicatos, sus mejores clientes subvencionados. Y son maestros en la organización y convocatorias de actos intimidatorios. Madrid, Valencia, Galicia, La Rioja, y ahora Murcia. El ministro Rubalcaba ha prometido cumplir con su deber con quince días de retraso. Y el PSOE ha advertido al Partido Popular que no politice la agresión de su consejero. Se les vuela de las manos hasta la seguridad de los representantes de los españoles.

La sociedad ha retrocedido en tolerancia y respeto por la libre elección de los ciudadanos, eso que se llama democracia, aunque muchos no lo hayan entendido así. Mucho tendrán que hacer para variar el rumbo de las ilusiones. España no está harta de los socialistas, sino de estos socialistas, que todavía hay clases. Los que regaron desde el primer día de su mandato los campos olvidados del rencor. En Murcia han estallado. ¿La culpa? Los votos, las urnas, los instrumentos primarios de la libertad y la democracia.

Una agresión política
Editorial La Razón 18 Enero 2011

La primera consideración que ha de hacerse de la criminal agresión contra el consejero de Cultura de Murcia y colaborador de LA RAZÓN, Pedro Alberto Cruz, es que tiene un claro móvil político. No se trata de un episodio de delincuencia común, sino de matonismo político puro y duro que lleva el sello de la izquierda radical. El insulto que precedió al ataque delata la intención de los tres agresores: «Sobrinísimo hijo de puta», en alusión al parentesco de Cruz con el presidente de la Región de Murcia, Ramón Luis Valcárcel. Con este atentado a un consejero se ha dado un salto cualitativo en las protestas callejeras que desde hace varias semanas se vienen realizando en la capital murciana contra los recortes del gasto público del Gobierno regional.

Este clima de tensión, alimentado por unos dirigentes sindicales que parecen descargar contra los gobernantes del PP la frustración que les producen los recortes sociales del Gobierno del PSOE, es el que ha envalentonado a la ultraizquierda «borroka» y chulesca. Es natural que los dirigentes sindicales murcianos se quieran desmarcar del ataque, pero tendrán que preguntarse si el ambiente de crispación y agresividad que han fomentado contra Valcárcel no habrá servido de coartada a los matones. El mismo interrogante vale para los responsables socialistas y, en especial, para quienes tienen la obligación institucional de velar por la seguridad y la tranquilidad de los ciudadanos.

En este punto, la actuación del delegado del Gobierno, Rafael González, dista mucho de haber sido competente y previsora. Peor aún, hay fundadas sospechas de que desoyó deliberadamente las advertencias y peticiones de más seguridad hechas por las autoridades regionales. Lejos de multiplicar la vigilancia sobre los manifestantes más violentos y de acentuar la protección de los cargos públicos, el delegado González ha desatendido su obligación, a pesar de que ya se habían registrado agresiones a viviendas y amenazas anónimas contra consejeros autonómicos. No sin razón, Mariano Rajoy denunció ayer la pasividad del Ministerio del Interior. Por el contrario, es un sarcasmo que el PSOE pida ahora al PP que «no politice los hechos», cuando es notorio que el delegado del Gobierno ha ignorado o desoído todas las señales de alarma y todas las peticiones de protección.

Por lo demás, resulta preocupante el aumento del matonismo de izquierdas, que está pasando de las amenazas a las agresiones directas, sin que los responsables de la seguridad ciudadana parezcan inquietarse lo más mínimo. Ya no se contentan estos comisarios ideológicos de puño americano fácil con haber impuesto su ley en las universidades, donde tras acogotar a unos rectores pusilánimes deciden quién puede y quién no puede pronunciar una conferencia. Se aproximan fechas electorales a las que no son ajenas las dificultades y angustias derivadas de la crisis económica, y la brutal paliza al consejero Cruz podría no ser la última si el Ministerio del Interior no se toma más en serio su obligación de garantizar la seguridad de los responsables políticos, aunque sean de la oposición.

SOBRE EL ISLAM EN EUROPA
Según un psicólogo danés la integración de los musulmanes en nuestras sociedades occidentales es imposible
 Minuto Digital 18 Enero 2011

Recuperamos esta interesante entrevista publicada por EuropeNews en diciembre de 2009. La entrevista, a pesar de contar con más de un año de antiguedad, es de absoluta actualidad y recomendamos su lectura.

Nicolai Sennels, de 33 años, es un sicológo danés. Ha trabajado durante varios años para las autoridades de Copenhague. En febrero del 2009 publica un libro titulado “Entre los criminales musulmanes. La experiencia de un sicólogo en Copenhague“. En su libro, Nicolai Sennels adopta un enfoque sicológico sobre la relación entre cultura musulmana, la cólera, la gestión de las emociones y la misma religión musulmana. Su investigación se ha centrado en cientos de horas de observación en el transcurso de los tratamientos terapéuticos de 150 jóvenes musulmanes internados en la prisión para jóvenes de Copenhague.

EuropeNews: “Nicolai sennels, ¿cómo le ha surgido la idea de escribir un libro sobre los criminales musulmanes en Dinamarca?”

Nicolai Sennels: “Tuve la idea en febrero del 2008, en el transcurso de una conferencia sobre integración en Copenhague. En mi intervención, subrayé que las personas de cultura musulmana son confrontadas a una dificultad, e incluso a una imposibilidad de integrarse de manera armónica y de realizarse en Dinamarca. Esta declaración fue acogida con fuertes resistencias por los hombres políticos daneses y por mi superior jerárquico de la prisión para jóvenes. Me sorprendió mucho ya que pensaba que decir que ciertas culturas se integran mejor que otras en las sociedades occidentales era una evidencia. Europa entera tiene dificultades para integrar a los musulmanes, y esta empresa parece pertenecer al terreno de lo imposible.

Según la Policía danesa y la Oficina Danesa de la Estadística, más del 70% de todos los crímenes cometidos en la capital danesa son obra de musulmanes. El Banco Nacional ha publicado recientemente un informe según el cual los costos que originan al país un musulmán extranjero se elevan a más de 300.000 euros en concepto de ayudas sociales federales. A lo que hay que añadir otras ayudas sociales de otras clases, por desempleo, por gastos de intérpretes, por clases especiales en las escuelas (el 64% de los niños escolarizados cuyos padres son musulmanes no saben leer ni escribir correctamente en danés después de 10 años de escolarización en una escuela danesa), por la asistencia social, por los policias suplementarios, etc…

Mi intervención ha desembocado en una advertencia legal, una especie de sancción profesional, con la amenaza de que si reitero mis palabras seré despedido. Según las autoridades de Copenhague, parece ser que está permitido declarar que los problemas que enfrentan los musulmanes son causados por la pobreza, los medios de comunicación, la policía, los propios daneses, los políticos, etc. Pero dos cosas no son admitidas: 1) hablar de la importancia de la cultura, 2) evocar la responsabilidad propia de los extranjeros en cuanto a sus dificultades para integrarse en nuestras sociedades.”

EuropeNews: “Examinemos su libro de cerca. Usted habla de cuatro mitos sobre la integración. El primero trata de la diferencia entre la cultura de los inmigrantes.”
Nicolai Sennels: “He descubierto que los jóvenes de cultura musulmana tienen otras necesidades en materia de trabajo social que los daneses u otras personas de cultura no musulmana. Entre los musulmanes siempre hay una disproporción extrema en el comportamiento antisocial y antidemocrático. La Oficina Danesa de Estadísticas ha publicado un informe según el cual los ocho primeros lugares en la lista de la criminalidad por país de origen de los criminales corresponden a países musulmanes. Dinamarca está en el noveno puesto.” (En Dinamarca delinquen más los marroquíes, los argelinos, los turcos, etc, que los propios daneses. De manera que si no hubiesen musulmanes en Dinamarca habría que reconvertir el 90% de los agentes de policía en otra cosa, en jardineros por ejemplo).”

EuropeNews: “Esto significa que debemos tratar a los musulmanes de manera distinta a los no musulmanes?”
Nicolai Sennels: “Según mi propia experiencia, los musulmanes no comprenden nuestra manera occidental de gestionar los conflictos por el diálogo. Ellos son educados en una cultura que comporta figuras de autoridad y consecuencias externas al individuo muy bien definidas. La tradición occidental, que utiliza el compromiso y la introspección como principales herramientas para tratar los conflictos tanto interiores como exteriores, es considerada como una debilidad en la cultura musulmana. En gran medida, simplemente no comprenden esta manera más suave y más humanistas de tratar los asuntos sociales. En el contexto del trabajo social y de la política, esto significa que el individuo necesita más limitaciones y consecuencias más severas para estar en situación de adaptar su comportamiento.

EuropeNews: “Esto nos lleva directamente al segundo mito, ya que se dice a menudo que la criminalidad de los inmigrantes está causada por problemas sociales y no por su origen cultural. En su libro usted se muestra en desacuerdo con esa tesis y señala la religión como fuente de criminalidad entre los musulmanes.”
Nicolai Sennels: “Yo reformularía sus palabras hablando de la cultura musulmana y no de la religión, ya que hay muchos musulmanes que ignoran lo que está escrito en el Corán y no frecuentan las mezquitas. Pero están fuertemente influenciados en el nivel cultural. Constatamos que la cólera en particular es muy bien aceptada en la cultura musulmana.

En la cultura occidental y en otras culturas no-musulmanas, como en Asia, la agresividad o una súbita explosión de cólera son vistas como comportamientos que lamentamos posteriormente y que nos causará vergüenza. En la cultura musulmana ocurre totalmente lo contrario. Si alguien escarnece vuestro honor, se espera que demostreís vuestra agresividad y que os vengeís tanto verbalmente como físicamente. De esa manera, la agresividad da un estatus inferior en nuestra cultura, pero un estatus más elevado en la cultura musulmana. Pero hay otra razón más profunda para explicar el comportamiento antisocial tan ampliamente difundido en las comunidades musulmanas y la gran resistencia a la integración, y esta es la muy fuerte identificación que los musulmanes tienen de pertenecer a la cultura musulmana.

Mi encuentro con la cultura musulmana ha sido un encuentro con una cultura excesivamente fuerte y muy orgullosa. Es ciertamente una cualidad que puede garantizar la supervivencia de una antigua cultura través del tiempo.Todas las investigaciones de las que disponemos sobre la integración de los musulmanes en las sociedades occidentales indican que seguimos encaminándonos en la dirección equivocada. Desgraciadamente, una cultura fuerte y orgullosa vuelve a sus miembros prácticamente incapaces de adaptarse a otros valores.

Cuando se trata de identidad para los musulmanes, la nacionalidad no cuenta para nada en comparación con la cultura y la religión. De ahí, en consecuencia, una poderosa y creciente oposición a la cultura y los valores occidentales en los ghettos musulmanes de Copenhague y de otras grandes ciudades europeas.

EuropeNews: “Como usted lo ha subrayado, muchos musulmanes tiene un lazo muy fuerte con su identidad religiosa. el tercer mito que usted refuta en su libro concierne el porcentaje de extremistas y de fundamentalistas musulmanes. Presumiblemente este porcentaje sería relativamente bajo. ¿Cual es su experiencia?”
Nicolai Sennels: “La gente espera que la mayoría de los musulmanes sean modernos y acepten los valores occidentales. Mi experiencia es diferente, y esto ha sido demostrado por las estadísticas que acabo de citar. En febrero del 2008 nos hemos visto confrontados en Dinamarca a gravísimos disturbios protagonizados por jóvenes musulmanes. Estos disturbios eran en parte una reacción a la presión de la policía danesa debida al fuerte aumento de la criminalidad y también en respuesta a la reimpresión de las caricaturas de Mahoma en todos los diários daneses. Esta reedición era un acto de solidaridad con el caricaturista Kurt Westergaard, cuya vida está todavía seriamente amenazada.

En esos disturbios se vío a musulmanes no- practicantes en su vida cotidiana tomar la defensa de su cultura y su religión de una manera muy agresiva. Copenhague estubo cubierta de humo durante una semana a causa de un centenar de incendios, y la policía y los bomberos que trataban de controlar y apaciguar la situación fueron atacados.

Muchos de los protagonistas de los disturbios fueron a parar a la prisión donde trabajaba y tuve la oportunidad de hablar con ellos. Casi la totalidad de ellos eran musulmanes y todos ellos afirmaron que sus actos (provocar incendios, atacar la policía, etc.) estaban justificados poque la sociedad danesa, al aumentar la presión sobre la integración y reimprimiendo las caricaturas de Mahoma hacía prueba de racismo contra el islam y la cultura musulmana. Los escasos daneses que tomaron parte en los disturbios lo habían hecho por motivos completamente distintos. Sus acciones estaban principalmente motivados por la búsqueda de aventura o de emociones fuertes.”

EuropeNews: “El cuarto mito es que la pobreza de los inmigrantes lleva a una mala situación social. En su libro usted afirma que es lo contrario lo que es verdad.”
Nicolai Sennels: “Mi experiencia es que la muy débil prioridad concedida a la escolaridad de sus propios hijos, la dejadez en su educación y la falta de motivación para planificar una carrera profesional son importantes factores que conducen a la pobreza. Esos factores son comunes en muchos musulmanes tanto en nuestras sociedades como en los países musulmanes. Además una cuarta parte de los jóvenes musulmanes en Dinamarca tiene antecedentes penales. Una deficiente capacidad para la lectura, una fuerte aversión contra la autoridad y un expediente criminal cargado vuelven difícil la obtención de un empleo bien renumerado. Es el comportamiento asocial que vuelve pobre y no lo contrario.

Desgraciadamente, muchos políticos ven la pobreza como la principal causa de los problemas de integración. Pienso que es un punto de vista horrible y unidimensional acerca de las personas pobres y los individuos en general. La idea de que el comportamiento de las personas está determinado por la cantidad de dinero que tienen en el banco es un punto de vista extemadamente limitado. Como sicólogo diplomado por la Universidad de Copenhague, yo diría que factores mucho más importantes en la vida que el dinero influencian el comportamiento y la manera de pensar de los individuos.”

EuropeNews: “¿Cuales la conclusión de su investigación? ¿La integración de personas de cultura musulmana en las sociedes occidentales es posible?”
Nicolai Sennels: “Yo diría que los optimistas, las gentes que dicen que la integración es posible cargan con una gran responsabilidad ante el futuro. Es muy posible que estén entreteniendo una esperanza, un sueño sin fundamento en la realidad. Existen excepciones, pero en su mayor parte la integración de los musulmanes no es posible. Personas cualificadas y llenas de compasión trabajan en toda Europa sobre estos problemas para tratar de encontrar soluciones, miles de millones de euros han sido gastados ya en esos proyectos, pero los problemas siguen agravándose.

La explicación sicológica es, en realidad, muy sencilla: las culturas musulmana y occidental son fundamentalmente muy diferentes. Esto significa que los musulmanes deben hacer grandes cambios en su identidad y en sus valores para estar en medida de aceptar los valores de las sociedades occidentales. Cambiar las estructuras básicas de su propia personalidad es un proceso sicológico y emocional extremadamente exigente. Aparentemente, muy pocos musulmanes se sienten motivados para esta empresa.”

EuropeNews: “¿Qué vamos a hacer con los musulmanes que ya están entre nosotros?”
Nicolai Sennels: ” En primer lugar, debemos parar inmediatamente toda inmigración de personas provenientes de países musulmanes hacia Europa hasta que hayamos comprobado que la integración de los musulmanes es posible. En segundo lugar, debemos ayudar a los musulmanes que no quieren o no están en situación de integrarse en nuestras sociedades occidentales, a construir un nuevo sentido a sus vidas en una sociedad que ellos comprendan y que les comprendan. Esto significa ayudarlos a empezar una nueva vida en un país musulmán. Tenemos actualmente los medios económicos para hacerlo. Como ya he dicho anteriormente, cada inmigrante proveniente de países musulmanes nos cuesta unos 300.000 euros de promedio. Con este dinero podríamos ayudar a esta gente a vivir una vida feliz en un país musulmán sin tener que integrarse en una sociedad que no comprenden y que por lo tanto no pueden aceptar. No solamente los musulmanes se beneficiarían de esta medidas, sino también las sociedades europeas.”

Fuente: EuropeNews http://europenews.dk/en/node/28848

VIOLA LA 'REGLA DE ORO' DE LA UNIÓN MONETARIA
Irlanda se salta a Trichet y comienza a imprimir euros por su cuenta
El Banco Central de Irlanda, saltándose los mecanismos ordinarios, ha impreso más de 40.000 millones en los últimos meses, el 25% de su PIB.
Manuel Llamas Libertad Digital 18 Enero 2011

Algo insólito está aconteciendo en el seno de la Unión Monetaria. El Banco Central de Irlanda está imprimiendo su propio dinero a fin de facilitar líneas de liquidez (préstamos a corto plazo) para mantener en pie su sistema financiero. El organismo monetario lleva semanas ofreciendo su propia liquidez a los bancos del país, saltándose así los mecanismos ordinarios para este tipo de operaciones propios de la Unión Monetaria, es decir, a través del Banco Central Europeo (BCE).

El programa, denominado "emergency liquidity assistance", sirve para que el Banco Central de Irlanda inyecte dinero a su banca sin necesidad de acudir al BCE. Así, bajo el epígrafe "other assets" ("otros activos"), la entidad ha prestado al sistema financiero nacional un total de 51.094 millones de euros a cierre de 2010, incrementándose en más de 40.000 millones de euros en tan sólo los últimos tres meses.

Esto significa imprimir en dinero el equivalente al 25% del PIB irlandés -estimado en unos 160.000 millones de euros-, una cifra que ha sido inyectada directamente por el banco central en el sistema mediante la concesión de préstamos de "emergencia" a su banca a cambio de una serie de activos basura que, en teoría, deberían servir como colateral. Y es que, tales créditos no están respaldados por bonos del Estado ni son préstamos del BCE, sino una inyección de liquidez directa por parte del Banco Central de Irlanda.

Pese a ello, Irlanda cuenta con la autorización de BCE. Un portavoz del organismo monetario europeo señaló que el Banco Central de Irlanda está, efectivamente, creando el dinero preciso para prestar a su banca en sustitución de la tradicional financiación que concede el organismo que preside Jean Claude Trichet. En concreto, señaló que la entidad irlandesa puede crear sus propios "fondos" si lo considera oportuno, siempre y cuando se lo notifique al BCE.

Irlanda imprime dinero
Además, según fuentes internas del BCE, se trata de cuantías pequeñas "sin importancia sistémica". Una puntualización cuanto menos curiosa si se tiene en cuenta que, poniendo esos 40.000 millones de nueva creación en perspectiva, Irlanda ha impreso en tan sólo tres meses el equivalente a 3,5 billones de dólares en EEUU por parte de la Reserva Federal (FED).

El Banco Central de Irlanda viene así a sustituir en parte la financiación extraordinaria que viene prestando desde hace tiempo el BCE a los bancos de la zona euro a un tipo de interés del 1% a cambio, eso sí, de entregar una serie de activos (de calidad) para avalar tales créditos.

El problema para los bancos irlandeses, sin embargo, es que su volumen de activos sanos, susceptibles de ser presentados como garantías aceptables para el BCE, se ha reducido de forma drástica. De hecho, el rescate de Irlanda se precipitó precisamente por esta situación, ya que fue el propio BCE el que forzó la petición de ayuda por parte de Dublín tras mostrarse reticente a seguir aceptando su deuda como colateral.

La financiación del BCE
En este sentido, el BCE se ha visto obligado a ampliar su capital por primera vez en su historia debido al deterioro que ha sufrido su balance tras aceptar activos de dudosa calidad para prestar dinero (deuda pública de los PIIGS y, en especial, de Irlanda y Grecia cuyo rating ha sido rebajado a nivel de bono basura).

Los préstamos del BCE a la banca irlandesa se dispararon desde los 95.000 millones de euros el pasado agosto hasta un récord de 136.400 millones el pasado noviembre, en plena crisis soberana de Irlanda. Curiosamente, el pasado diciembre la financiación del BCE cayó por primera vez desde enero de 2010, hasta los 132.000 millones (4.000 menos respecto a noviembre). Pero este descenso fue, precisamente, más que compensado por la línea de "emergencia" del Banco Central de Irlanda, ya que creció en 6.400 millones durante diciembre, hasta un total de 51.000 millones de euros.

Así, si a la deuda de 132.000 millones que acumula la banca irlandesa con el BCE su suman los 51.000 millones en préstamos del Banco Central de Irlanda, resulta que el sistema financiero celta está siendo sostenido en el aire gracias a unas líneas de liquidez extraordinarias de 183.000 millones de euros, lo que equivale a cerca del 110% del PIB irlandés.

Fuga de depósitos
Estos créditos están siendo empleados para que los bancos irlandeses sigan pagando a sus acreedores (evitando así la quiebra) al tiempo que compensan la drástica fuga de depósitos que está sufriendo el sistema desde hace meses. Así, solo en noviembre, se estima que el volumen de depósitos retirados de los bancos del país ascendió a 27.000 millones de euros (el 5,4% del total). El volumen total de depósitos ha caído un 15,1% interanual, mientras que los de los no residentes se desplomaron un 28,6%. Esta tendencia no ha dejado de agravarse.

"Esta es una historia de horror: muestra el estado catastrófico del sistema bancario irlandés," señala Tim Congdon, del International Monetary Research. "Los bancos han pedido prestado un total de 183.000 ó el 110% del PIB. Han quemado todo su capital y una gran cantidad de sus depósitos. Todo esto se va a terminar acumulado en la deuda nacional".

Y es que, tanto el BCE como ahora también el Banco Central de Irlanda prestan dinero a los bancos irlandeses a cambio de activos que nadie quiere, prueba inequívoca de que el sistema está quebrado y las pérdidas recaerán en el contribuyente irlandés e, incluso europeo. Cuestión aparte son las presiones inflacionistas que se podrían desarrollar en la zona euro como resultado de esta impresión artificial de dinero por parte de Irlanda si este mecanismo se llegase a extender a otros países.

Por último, Irlanda, sumida también en una profunda crisis política, acaba de solicitar a Bruselas una rebaja del interés exigido por la UE y el FMI para pagar el rescate del país. Brian Lanihan, ministro de finanzas, aseguró que pedirá oficialmente dicho descuento. El interés del rescate a Irlanda, fijado en el 5,8%, es demasiado alto, según Dublín. De hecho, el ministro pretende "iniciar la discusión sobre cómo mejorar este tipo de interés" para mejorar las condiciones acordadas en el rescate.

PSOE
Hoy Murcia, mañana el Estado
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital 18 Enero 2011

Federico Jiménez Losantos ha intuido en su blog por dónde pueden ir las cosas en España tras el apalizamiento a un consejero del PP en Murcia. Sobre todo, por dónde pueden ir las cosas en España si el PSOE comienza a desgastarse de verdad no en el poder, sino a la italiana: no teniéndolo. Demasiados indicios ya, los que se han referido y otros que voy a aportar aquí, sustentan, en efecto, la proyección del suceso local hacia el futuro y hacia el resto del Estado. Esto es lo que puede pasar si el PP gana las elecciones autonómicas en donde no le llaman, y luego las generales. Porque en Murcia, donde la insalvable diferencia entre el primer partido y el segundo teóricamente debería aconsejar la entrega de la izquierda al desasimiento místico, está ocurriendo.

Que a pesar de ser este territorio objetivo prioritario para los "espías" telefónicos de Rubalcaba (la Unidad Central Operativa, especialmente creada para instruir telediarios desde los territorios no afectos), Interior no está obteniendo resultados. Y como resultados debemos entender que no ha sido posible establecer policialmente que en Murcia hay tramas corruptas del PP de algún calado, tras tomar bastantes ayuntamientos en superproducciones que dejarían la partición del Mar Rojo según Cecil B. de Mille como un mediometraje albanokosovar de arte y ensayo. Tal está siendo el fracaso del "presidenciable" que los electores de las localidades intervenidas, en cuanto pudieron hacerlo, votaron en masa al PP, incluso los que nunca lo habían hecho. Eso mantiene exasperados a los cargos y bases socialistas, que han decidido que sólo acudiendo civilizadamente a las urnas o apelando a la corrupción intrínseca del PP no van a ganar los representantes de la superioridad ética. Por tanto, no le hacen ascos a un "plan B". Que se parece, en todo, al de las memorables jornadas del 12 y el 13-M tras los atentados de Atocha.

La noche del 13-M, militantes socialistas y de los sindicatos "de clase" perfectamente identificados se apostaron frente a la sede del PP en Murcia, como ahora lo han perpetrado cada pocos días frente a la casa particular del presidente autonómico Valcárcel, y para lo mismo: para forzar la realidad hasta que ésta confiese lo que no ha hecho. Entonces, aporrearon al bedel del PP regional cuando a éste se le ocurrió sacar la basura (salió a echar la basura y la basura se echó sobre él), hoy agreden dos veces a la hija de Valcárcel y convidan por internet a su coral apiolamiento. Hace seis años gritaban "asesinos". Seis años después berrean "chorizos". Eso para ir haciendo boca, antes de la precampaña. Qué será en campaña. En la incipiente primavera de 2004 arrojaban calumnias. En el invierno de 2011 a las calumnias las acompañan huevos con tinta color de sangre, naranjas podridas y algún que otro perdonable intento de linchamiento (contra el secretario general de la Presidencia). Y lo decisivo: lo que hicieron en España los profesionales de cierta radio para malquistar a la población contra el Gobierno, en estas fechas lo iniciaron los intelectuales de la provincia, señalando durante estos meses al consejero de Cultura de Murcia como verdadero causante de la crisis mundial, llegando a crucificarlo en efigie y siendo paseados sus "restos" en procesión (lo que le ha ocurrido en persona es algo más tranquilizador: sólo le han roto el cráneo). No es del todo infrecuente, desde el siglo pasado, esto de que los intelectuales con sus ocurrentes tesis causen desgracias irreparables.

El camino para que el PSOE vuelva al Gobierno en España ahora que aún no se ha ido se está diseñando en estos momentos en Murcia, y desde luego no parece que tenga mucho que ver con una regeneración de la socialdemocracia.
abarca@libertaddigital.tv

Pedro Alberto Cruz
Víctimas o responsables
Juan Morote Libertad Digital 18 Enero 2011

Resulta curioso que los chicos de Prisa hayan conminado al PP a respetar el Estado de derecho en un editorial. El juntaletras de turno se ha arrogado la potestad de diferenciar qué constituye un ataque al Estado de derecho y qué no. Así, recrimina a Ramón Luis Valcárcel que se muestre indignado y poco flemático ante la brutal agresión que ha sufrido su consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz.

Los chicos de El País van a pretender poco a poco que el culpable de la agresión sea el agredido, y aquellos que se han quejado del delito aparezcan como cooperadores del responsable. Esto ya lo hemos visto antes, recuerdo perfectamente cuando le decían a Jaime Mayor, tras un atentado de la ETA, que ya tenía otro muerto, como si Mayor fuera el responsable directo o indirecto del atentado. No he visto a estos escribidores al dictado hacer referencia al acoso, a la violación sistemática de derechos fundamentales, que han sufrido los miembros del Gobierno autonómico de Murcia durante las últimas fechas. No les he leído que criticaran la actitud de los dirigentes socialistas mostrando una connivencia absoluta con los sindicatos, que son los que han protagonizado el hostigamiento constante a los gobernantes populares.

El clima que se ha creado en Murcia, o el que se intentó crear en Madrid, es el inductor de la agresión que ha sufrido Cruz. Para acabar de arreglar el tema, ha salido Rubalcaba a la palestra exigiendo a los del PP que no utilicen la agresión como arma política. Veamos, quien ha utilizado la agresión de tal guisa no es otro que el PSOE, en este caso, y en muchos otros el PP se ha limitado a poner la víctima. El acoso sistemático, con voluntad de coaccionar la acción de los gobernantes legítimamente elegidos, lo llevan protagonizando en Murcia las fuerzas políticas y sindicales de izquierdas desde hace semanas. La clave del ataque que ha sufrido Cruz radica en la falta de talante democrático de la izquierda en general. Los socialistas creen que la democracia se instauró para que gobernaran ellos. No entienden, ni entenderán jamás, que la mayoría prefiera que gobierne el PP. Y su incomprensión les lleva a adoptar medidas profundamente totalitarias como son las de perseguir e insultar por la calle a los gobernantes del partido popular.

Era previsible la actitud de Rubalcaba, y la de sus correligionarios. En cambio, me preocupa mucho más la actitud de los oráculos del PP. Vamos a ver en los próximos días cómo desde las propias filas de los populares se afloja y, como en el tango, en vez de pelear se ponen a correr. Encontraremos a los adalides de la prudencia popular, amantes del eclecticismo y de la vaciedad ideológica, señalar que la reducción de liberados sindicales en Murcia se podría haber hecho de otra forma, o que no era necesario llevar las cosas hasta ese punto, que el momento era tras las elecciones, y un conjunto de comentarios tan absurdos como faltos de principios y bonhomía. Se ha agredido a un defensor de la libertad, se ha atentado contra la autoridad democrática, y el ataque perpetrado ha sido inducido por las fuerzas de izquierdas. Me gustaría que todos lo tuviéramos claro.

Murcia o cómo puede ser el PSOE después de mayo
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 18 Enero 2011

Es de temer y esperar que la derecha reaccione como lo hace siempre: tarde y llorando. Y es de esperar y temer que si el PSOE pierde en mayo la mayor parte de su poder territorial, en municipios y autonomías, empiece a comportarse al modo en que lo ha hecho en Murcia, donde hace tiempo que perdió hasta la esperanza de disputar el poder al PP. Allí, según las encuestas, Valcárcel podría doblar en escaños a los socialistas, un palizón electoral que la izquierda contesta mediante un palizón físico a un consejero particularmente odiado por socialistas y sindicalistas, infeliz pareja que –aunque el ahora obrerista Arenas no quiera enterarse– formará, como en los dos últimos años de Aznar, el habitual piquete violento que hará lo que sea, donde sea y como sea para echar al PP del poder.

Por desgracia, la parálisis política y la cobardía física han propiciado siempre el triunfo de la izquierda violenta. Ni el golpe del 34 ni el proceso revolucionario del 36 se habrían producido si la derecha, tras ganar las elecciones, hubiera creído en sí misma y hubiera defendido a sus votantes y, de paso, a la legalidad vigente. Pero el apocamiento, el maricomplejinismo de la derecha política no son de hoy sino de hace un siglo. El democristiano Alcalá Zamora, presidente de la II República, hizo cuanto pudo –y no fue poco– para impedir la alternativa política coherente y sin contemplaciones a republicanos y socialistas. Lerroux, felizmente civilizado, había perdido su fiereza de "joven bárbaro" y Gil Robles, con el mayor poder electoral de la derecha, nunca supo qué hacer ante el veto a su legítimo acceso al poder ni contra la rebelión en la calle de los que habían perdido en las urnas. Ni la CEDA, ni siquiera monárquicos autoritarios como Calvo Sotelo fueron capaces de preparar un mecanismo de defensa de su gente y, de paso, de la legalidad, pese a que desde finales del 33, la "bolchevización" del PSOE, contra la que se había enfrentado valerosamente Besteiro, conducía fatalmente a la Guerra Civil. Si no se paraba antes a los socialistas.

Pero nadie los paró. En julio del 36 la derecha política quedó al albur de lo que un pequeño grupo de corte fascista como la Falange y un minúsculo movimiento tan del XIX como los carlistas hicieran para contrarrestar la violencia revolucionaria mediante la violencia reaccionaria. Grandes y pequeños partidos se encomendaron a quienes más difícilmente podían movilizarse para la política contrarrevolucionaria, que eran los militares. Y a la Iglesia, que resistió, pero sólo simbólicamente, a quienes desde 1931 y, en especial, desde 1934, la habían señalado como el enemigo ideológico no ya a vencer sino a exterminar. Es casi milagroso que Franco ganara la guerra, aunque fuera gracias al esfuerzo heroico de las bases sociológicas de la derecha. Pero por desgracia el triunfo militar –y clerical católico– impidió durante la segunda mitad del franquismo una vertebración política moderna y una puesta al día ideológica de la amplia mayoría social que respaldaba al Régimen. La Transición, que fue una forma de enterrar la dictadura desde dentro y sin que los antifranquistas pudieran tomar por asalto el Valle de los Caídos –ahora, sí–, también salió adelante de milagro. Y buena parte de los defectos del sistema constitucional del 78 se basan en la falta de cultura política, de criterios de orden moral y de formación intelectual.

En realidad, hasta la llegada de Aznar al frente del PP en 1990, nadie, salvo pequeños grupos de intelectuales y periodistas entre los que sobresale el que acabó creando el grupo de Libertad Digital, se preocupó de forjar una alternativa ideológica al PSOE, cuyo dominio universitario y mediático era aplastante. La derecha social sólo podía agruparse en torno a dos valores políticos: la nación y la libertad; es decir, la idea de España que une a todas las derechas, y los principios liberales, que son los únicos capaces de despertar de su modorra tradicional a la parte más joven y dinámica de esta media España. Sin embargo, el maldito complejo de derechas, que se manifiesta siempre en la invocación al centrismo, desde Alcalá Zamora a Rajoy, desde Suárez a Aznar, ha proscrito de la política profesional las ideas que más gustan a sus votantes.

Tan largo excurso nos lleva de nuevo a la UVI de un hospital de Murcia, donde un destacado dirigente del PP pena su opción ideológica y su indefensión práctica. Mi impresión, no de ahora sino desde hace tiempo, es que la Izquierda es violenta con la Derecha porque se siente legitimada para ello; y la Derecha no se defiende de esa violencia porque, en el fondo, asume su deslegitimación por parte de la Izquierda, sea mediática o matonesca. La descomposición del PP en materia de ideas y valores ha sido tan rápida en estos últimos años que no me parece probable, ni siquiera posible, que recapacite sobre esa atávica propensión suicida a aceptar su indefensión institucional, política, ideológica y hasta física. Ya sabemos lo que desde el Poder es capaz de hacer el PSOE. También desde la oposición. Habría que empezar a organizar, y para ello lo primero es debatir, la forma de evitar que un PSOE aliado al resto de la Izquierda y los nacionalistas acabe en la calle, violentamente, a la manera de sus conmilitones de Murcia, con un Gobierno de derechas, solo o asociado con la izquierda nacional. Si la legitimidad del PP depende de la Izquierda, que es la fórmula Gallardón, está perdida. Si la Derecha no cree en sí misma no puede defenderse. Y nadie cree menos en esa parte sustancial de España que los políticos profesionales que la representan.

La Revolución Cultural de Jáuregui
EDITORIAL Libertad Digital 18 Enero 2011

A pesar de que se le acusa de lo contrario, si de algo no anda ayuno el Ejecutivo es de ideas. El problema es que todas son malas y sólo persiguen que el actual inquilino de la Moncloa o su previsible sucesor se perpetúen en el poder. La última ocurrencia liberticida del Gobierno ha venido de la mano de Ramón Jáuregui, ministro de Presidencia, que ha anunciado la próxima creación de un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales con capacidad sancionadora. Abreviando, un remedo a nivel nacional del funesto CAC catalán, que se encargue de amordazar a las televisiones críticas con el poder.

Jáuregui, que ha protagonizado una de las comparecencias de contenido más surrealista de cuantas se recuerdan en su ministerio, cree que "tenemos que hacer una reflexión en el país sobre los contenidos de las televisiones", un esfuerzo que, según él, han de protagonizar las propias emisoras. Si no lo hacen ahí estará ese consejo "para ayudarlas". Ni haciéndolo aposta habría el ministro cuadrado de manera tan magistral el fondo con la forma, totalitarias ambas. El nuevo artilugio en manos del Gobierno se convertiría de este modo en una "ayuda" para que las televisiones dejen de programar lo que incomoda al poder político. Todo en aras de una supuesta "entronización de falsos valores" que, presumiblemente, atentan contra los principios democráticos.

Los "falsos valores" que perseguiría el consejo audiovisual serían aquellos "devaluados de convivencia" (sic) que difunden "determinados personajes de escaso mérito como modelos sociales". Un fiel retrato de la telebasura con la que las cadenas afines al Gobierno alimentan su parrilla de programación. Jáuregui, sin embargo –corrección política mediante–, no ha querido dar nombres, pero sí insistir en que una de las labores del consejo será poner freno a cierto "clima de crispación y enfrentamiento" que, siempre según él, se promociona desde algunas emisoras de televisión.

La clásica coartada de enunciar un mal menor reconocido por todos pero, a fin de cuentas, inevitable, para que el poder político pueda invadir un terreno que hasta el momento le estaba vedado. Con el consejo en funcionamiento no cabrá pues más apelación que al propio consejo, que de un modo necesariamente arbitrario, se constituirá en juez y parte de las buenas formas televisivas. Como parece altamente improbable que el Gobierno incomode a sus terminales mediáticos habituales que son, por añadidura, los que con diferencia más telebasura emiten, sólo cabe pensar que este consejo nace para acallar las crecientes críticas al Gobierno que se dan en canales de TDT de nuevo cuño como Intereconomía, Veo7 o LDTV, antena televisiva de Libertad Digital.

Sería, pues, una suerte de consejo creado para parchear un problema concreto de un momento concreto, el del alarmante descrédito del decadente tardozapaterismo en el que nos encontramos inmersos, reprimiendo una de las libertades ciudadanas más básicas como es la de prensa. Como en el caso de otras leyes de ralea semejante, el consejo audiovisual no conseguiría más que castigar severamente a unos para que los poderosos gocen de una injustificada impunidad. Un clásico de este Gobierno que, sabedor de que el país le ha dado ya la espalda, trata por todos los medios de atornillarse al poder cueste lo que cueste.

culpa a zapatero del embrollo
Rajoy no reformará el Estado autonómico porque es "muy útil" para España
Rajoy marca tres prioridades para mejorar el modelo autonómico, si bien no especifica cómo hacerlo. Acusa a Zapatero de llevarnos a la situación actual.
PABLO MONTESINOS Libertad Digital 18 Enero 2011

Cuando en casa propia es imposible ponerse de acuerdo mejor es echar la pelota al tejado de la ajena, donde aún están peor las cosas. Esto debió pensar Mariano Rajoy, que en vez de concretar las medidas necesarias para reformar el actual Estado de las autonomías culpó a José Luis Rodríguez Zapatero de todo el embrollo.

Y es que, a ojos del presidente popular, si las cuentas de los Gobiernos regionales son ahora insostenibles el único a quién hay que mirar es al jefe del Ejecutivo: "Si las comunidades están en endeudadas es por culpa del Gobierno que les ha dejado y si pueden tener más déficit público también", arguyó, para recordar que el modelo dejado por el Gobierno de José María Aznar fue "reformado" y "ahora estamos donde estamos".

Por ello, al ser preguntado en el Senado sobre la postura gubernamental, Rajoy recordó que Zapatero "dice muchas cosas y muchas contradictorias que contradicen las que dice anteriormente". Un juego de palabras para acto y seguido recalcar que si "no hubiera liquidado" la herencia del PP ahora "el problema" no existiría.

Los tres puntos a modificar
Una vez se lavó las manos, Rajoy informó de los tres palos que considera que se deben modificar. Todo, eso sí, dejando claro que está "a favor del Estado de las autonomías" porque "ha sido muy útil para los españoles".

Y lo primero que Rajoy cree que se debe acometer es una Ley de estabilidad presupuestaria que fije techos de gasto y endeudamiento. El motivo: "Hemos gastado por encima de nuestras posibilidades".

Segunda medida: la unidad de mercado ya que, ante la la fórmula europea de normas "iguales y comunes", no tiene sentido "que aquí haya diecisiete distintas". Lo que propone el jefe de la oposición son "pocas normas claras y entendibles" que todas las CCAA compartan.

Por último, la tercera idea capital es "la igualdad de todos los españoles" indiferentemente de donde nazcan. Y es que, insistió en varias ocasiones, "toda obra humana debe ser mejorable".

No ceder más competencias
Eso sí, lo que no quiso Rajoy es concretar cómo quiere llevar acabo lo anteriormente expuesto, si bien apeló a la "cooperación" entre todas las comunidades tras "treinta años cediendo competencias".

Obviamente, lo dicho este martes por el líder opositor antes de reunirse con el Grupo Popular en la Cámara Alta tampoco suena al diagnóstico de Aznar, quién le instó a una reforma en profundidad ante una sistema inviable. Sin citar al ex presidente, Rajoy reclamó abandonar "especulaciones" y centrarse en hacer "cosas razonables y sensatas".

En una reunión en Génova 13 con periodistas del gremio, Cristobal Montoro fue aún más taxativo sobre una reforma del actual modelo autonómico. En su opinión, el sistema actual es el correcto pero el Gobierno lo ha perturbado.

No vale cualquier final
Regina Otaola Libertad Digital 18 Enero 2011

He escuchado estos días una afirmación que me parece demencial. Se ha llegado a decir que después de vivir tantos años bajo la amenaza etarra la mayoría de los amenazados aceptarán cualquier final de ETA con tal de que desaparezca la amenaza. Esto dicho así a muchos les puede parecer lógico, pero no nos engañemos, no lo es de ninguna de las maneras.

Si aceptamos el "como sea" estamos dando ya por hecho que aceptamos la derrota ante el terrorismo. Que los años de sufrimiento haciéndoles frente no han servido prácticamente para nada. Porque si después de más de 800 asesinatos y miles de heridos, además de cientos de amenazados directos, resulta que cuando ETA considera que es más eficaz para sus fines dejar de aterrorizar (aparentemente) todos debemos decir amén, significa que se han salido con la suya. Aterroriza que algo queda es la lección que se puede desprender de ese "que se acabe como sea".

Se hace necesario, imprescindible, que cada día se haga una labor pedagógica al respecto. En un Estado democrático como el nuestro, las leyes se han de cumplir, gusten o no, los terroristas han de cumplir sus penas porque la libertad y la vida de los ciudadanos son los bienes más preciados a salvaguardar. Es decir no se puede consentir que los totalitarios y violentos se salgan con la suya. No podemos consentir por ejemplo que se cierre una capilla en la Universidad de Barcelona por las amenazas de unos energúmenos, como tampoco se puede consentir que unos radicales amenacen a un gobierno autonómico como el de Murcia y den una paliza de muerte a un consejero por el hecho de ser un adversario político. A estos violentos se les debe aplicar la ley sin fisuras de ningún tipo. Nadie con responsabilidades de gobierno puede calificar los hechos como de "poca o nula importancia". No se puede permitir la violencia como argumento para machacar al adversario.

Este Gobierno que tiene la responsabilidad de gobernar para todos los ciudadanos debería dedicar tiempo y recursos para que los jóvenes aprendan lo que es el respeto hacia el otro, hacia sus ideas y creencias, y no sólo cuando hablamos de mujeres o gays o musulmanes. Al Gobierno le compete más aún proteger la posibilidad de debate público entre contrarios, porque ésta es la esencia de la Democracia. La violencia como arma o estrategia política liquida la condición previa para que pueda darse, como en el País Vasco donde se halla tan degradada por décadas de acción terrorista.

Ya sé que es como pedir peras al olmo cuando cada día vemos más medidas encaminadas al control gubernamental de aquellos que no les ríen las gracias. Pero es necesario exigirlo, no caer en la desesperanza. La esperanza de una España mejor es lo que nos debe hacer perseverar
 

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El Senado estrena el multilingüismo a 12.000 euros el Pleno
 www.gaceta.es 18 Enero 2011

El Senado ha cumplido hoy una de las peticiones más demandadas por los parlamentarios nacionalistas y ha permitido, por primera vez, el uso de una lengua cooficial en una moción, que los senadores han podido seguir gracias a un sistema de traducción simultánea y pinganillos instalados en sus escaños. En total, se han gastado casi 12.000 euros por sesión para la tradución simultánea.

Ha sido el senador Ramon Aleu, del PSC, el primero que se ha dirigido a sus compañeros parlamentarios en catalán para defender una moción de su grupo sobre el abandono escolar.

Una intervención que ha obligado a la mayoría de senadores a colocarse unos cascos para escuchar a los traductores -el Senado ha contratado a dos para el euskera, dos para el gallego y tres para el catalán y el valenciano-.

Tras las palabras de Aleu, seguidas de numerosos aplausos, le ha sustituido en la tribuna de oradores la senadora popular María Jesús Sáinz, quien ha dicho sentirse orgullosa de su lengua (el gallego), pero ha preferido no utilizarla en su intervención porque el tema que se debatía afecta a todos los españoles y el castellano es el idioma en el que todos la iban a entender.

España
Rebelión de pinganillos en el Senado
El discurso en catalán de Ramón Aleu, del PSC, inaugura la necesidad de traducción en una Cámara Alta con numerosas ausencias en sus escaños
PALOMA CERVILLA / MADRID ABC 18 Enero 2011

«Yo no pienso ponerme el pinganillo. El Senado es una institución del Estado y aquí se habla en castellano. No voy a entrar en el Pleno y hacer el ridículo», bramaba un senador por los pasillos de la Cámara Alta, horas antes de que, por primera vez en la historia, sus señorías tuvieran que utilizar un pinganillo para poder entenderse en el Pleno del Parlamento. No quería que lo inmortalizaran en esa imagen, que quedará para siempre en la memoria del Parlamento.

Como él otros muchos: «No voy a estar, no tengo nada que ver con esta moción»; «¿Pinganillo?, no, ni me lo he probado, no voy a estar».

Significativas ausencias se contabilizaron este martes en el salón plenario cuando el senador del PSC, miembro de la Entesa Catalana de Progreso, Ramón Aleu, subió a la tribuna a las ocho menos diez de la noche para explicar en catalán una moción para instar al Gobierno «a intensificar los planes acordados entre el Ministerio de Educación y las Comunidades Autónomas en la Conferencia Sectorial de Educación para luchar contra el abandono escolar prematuro y promover el éxito escolar».

Del Gobierno solo estuvo presente la senadora y ministra de Sanidad, Leire Pajín, pero, al menos al principio, no se puso el pinganillo, según fuentes socialistas, porque entiende el catalán. La ministra de Ciencia, Cristina Garmendía, abandonó el Pleno justo cuando empezaba Aleu a hablar y ella había finalizado su intervención en una interpelación.

Muchas faltas en el PP
La bancada del PP era la más vacía, y los pocos senadores asistentes prácticamente no utilizaron los auriculares. La visión desde la tribuna de prensa engañaba sobre el uso real del pinganillo, un modelo de «camuflaje», que parece escogido para que no se vea demasiado y atenuar la imagen real que se ofrece. En la bancada socialista también había deserciones, pero menos que en el PP y también algún rebelde no hizo uso del auricular.

A Aleu le respondió en castellano la senadora popular María José Sainz. Aunque lo pudo hacer en gallego, utilizó el castellano, porque es la lengua «en la que nos entendemos todos». No hicieron lo mismo los nacionalistas vascos.

Fue el tema del día en el Senado. Ni siquiera el ministro Rubalcaba, cuyas intervenciones en la sesión de control al Gobierno siempre despiertan expectación, pudo eclipsar lo único de lo que se hablaba ayer en la Cámara Alta. Una expectación que se reflejó en la sala de prensa del Senado, habitualmente ocupado por el pequeño grupo de periodistas que siguen semanalmente la actividad parlamentario, y que ayer se desbordó como si fuera uno de los días grandes, esos en el que el presidente Zapatero asiste a la sesión de control o se celebra la Conferencia de Presidentes.

Todos buscaban su pinganillo, la manera de poder entender los debates parlamentarios. Pero la imagen estaba en el salón de plenos. Como si de un regalo de Reyes Magos se tratara, todos los senadores se encontraron en su escaño, después de regresar de las vacaciones de Navidad, un pequeño cablecito con un auricular. Pero parece que este regalo no ha entusiasmado a sus señorías.

ataluña
Tras el Estatut, la crisis del modelo autonómico
El PP pide reducir organismos como diputaciones y consejos, pero defiende el sistema actual
M. P. / BARCELONA ABC Cataluña 18 Enero 2011

El debate sobre el modelo autonómico ha calado con fuerza en la política catalana hasta el punto de moderar las expectativas sobre el concierto económico planteado por CiU tras reconquistar la Generalitat. Si hace una semana el presidente de la Generalitat instaba a España a moverse para evitar el riesgo de ruptura, hoy los nacionalistas preparan argumentos y actuaciones políticas para frenar una hipotética recentralización consecuencia de la insostenible situación financiera del entramado administrativo actual. El líder democristiano Duran Lleida, así como el propio Artur Mas, coinciden en señalar el «café para todos» como pecado original del modelo territorial pactado en la Transición, por lo que tratan de fijar el debate y la lupa fuera de Cataluña, cuyas aspiraciones de autogobierno están legitimidas por la vía de las Comunidades «históricas».

Pese a querer afrontar la discusión sobre esa perspectiva, la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez- Camacho, ha instado al presidente de la Generalitat a que encabece una reforma de las administraciones públicas catalanas para evitar duplicidades y reducir costes, aunque ha dejado claro que los retoques no deben implicar un recorte en la autonomía de Cataluña como tampoco del modelo de Estado de las autonomías.

«Hay un exceso de administraciones públicas y no podemos tener consejos comarcales, diputaciones, veguerías y tantas empresas públicas», ha dicho. En declaraciones a los medios en la fiesta de los Tres Tombs del barrio barcelonés de Sant Andreu, la presidenta popular ha pedido reducir el «exceso» y aplicar el principio de austeridad, aunque ha negado que esta medida tenga que suponer un recorte en la autonomía de Cataluña ni en el Estado de las Autonomías en el resto de España.

Camacho también ha pedido al presidente de la Generalitat que ponga en marcha un «plan de choque inmediato» para sacar a Cataluña de la crisis económica que padece. Para la dirigente popular, el coste de la vida ha subido mas de un tres por ciento; y además suben los precios de gas, luz y transporte, mientras se congelan los sueldos y las pensiones.

Por su parte, el secretario de Organización del PSC, José Zaragoza, no ve peligrar el modelo del Estado de las 17 autonomías y ha asegurado que no ha visto el supuesto documento que ha elaborado el PSOE, en el que el partido abogaría por homogeneizar las autonomías. También ha quitado hierro a las declaraciones del ex presidente José María Aznar, que abogaba por recortarlas.

En cuanto a los independentistas, el presidente de ERC, Joan Puigcercós, juzga «inviable» que el gobierno de Artur Mas pueda «plantar cara» a la homogeneización de las autonomías del Estado, porque ha otorgado a Unió Democrática la representación en Madrid y «ya se sabe» que «Duran Lleida no es amigo de la causa soberanista». Tras participar en un acto en Ponts (Lleida), el dirigente independentista ha pedido, asimismo, que Mas convoque a los partidos catalanes que quieran dar conjuntamente una respuesta a «los intentos del gobierno de homogeneizar el Estado», a la vez que le ha reclamado que acepte crear una comisión parlamentaria para conseguir el concierto económico. Para Puigcercós, sin embargo, el nuevo presidente catalán «ha vuelto a la época de los gobiernos ambiguos de Jordi Pujol, con un gran discurso patriótico desde Convergencia, pero con la visión menos soberanista de Unió». A su juicio, «poca cosa más se verá», más allá del discurso pronunciado el sábado por Artur Mas en el que alertó de que su gobierno se rebelará contra cualquier intento de homogeneización autonómica. Entiende el político republicano que el gobierno catalán, «difícilmente podrá hacer frente a Madrid ante el recorte de las competencias a Cataluña, cuando tiene una consejera de Justicia que sostiene tesis como las que argumentó ante la consulta independentista de Arenys de Munt, comparándola con un acto de enaltecimiento al terrorismo». Por otra parte, ha cargado contra el denominado «gobierno de los mejores». «Quizá sí que lo es —ha remarcado—, pero a favor de los intereses de España y en contra de una parte sustancial de catalanes que, como sabe Mas, no quiere más recortes».

PRÓXIMO CURSO
Educación abre la matrícula por internet para garantizar la elección de modelo
Enviará 21.000 cartas a hogares con niños de 2 años para recordar que pueden inscribirles en cualquier línea aunque no la oferte el colegio
MARTA FDEZ. VALLEJO | BILBAO. El Correo 18 Enero 2011

El Departamento vasco de Educación ha puesto fecha ya al período de matrícula para el próximo curso, del 31 de enero al 11 de febrero. La gran novedad para este año es que las familias podrán inscribir a sus hijos en el colegio a través de internet. El propósito de la consejería al abrir esta vía 'on-line' es facilitar un proceso que garantice a los padres la libre elección de centro y de modelo lingüístico. La consejería, además, enviará 21.000 cartas a hogares con niños de 2 años en las que les explica que pueden optar por cualquier línea -castellano, bilingüe o euskaldun- aunque no la oferte la escuela elegida.

Se formarán grupos si hay un mínimo de solicitudes, alrededor de 20. Esta era una de las principales reclamaciones del PP cuando cerró el pacto de gobierno con el PSE: que se garantice a las familias el derecho a elegir el castellano como lengua de aprendizaje. Los populares han denunciado durante años que los padres que optaban por el modelo A se encontraban con que al ir a apuntar a sus hijos a un colegio les decían que no había alumnos suficientes para esa línea y se les derivaba a las aulas euskaldunes. En otras ocasiones, las direcciones de los centros trataban de convencerles de que matricularan a sus hijos en la enseñanza íntegra en euskera porque, de lo contrario, se arriesgaban a quedarse sin plaza en el colegio que querían.

El proceso informatizado que activó el pasado curso la consejería de Isabel Celaá resultó insuficiente para el PP. Los populares consideraron que los poco más de cien alumnos que solicitaron enseñanza en castellano en centros que no tenían esa línea no representaban la demanda real. Denunciaron que los padres no habían tenido información suficiente y que continuaban sufriendo «presiones desde los centros». Llegaron a acusar a la consejera de Educación de «incumplir» los compromisos adquiridos por el equipo de Patxi López en materia educativa, uno de los pilares del pacto de gobierno.

Este año Educación ha lanzado una campaña de matriculación con «más garantías» para que se respete la libertad de elección de modelos, señalan los portavoces del departamento. «La matrícula 'on-line' evita interferencias. Los padres tendrán toda la lista de colegios, concertados y públicos, y podrán elegir por internet el centro y el modelo que quieran, independientemente de si se oferta o no la línea lingüística que desean», señalaron sus portavoces.

Campaña informativa
La consejería lanzará una campaña informativa para dar a conocer el nuevo proceso de matriculación, en la que se explica con claridad a las familias que pueden optar por cualquiera de los tres modelos vigentes en la actualidad (A, B o D). El PP logró arañar 200.000 euros del presupuesto de este año para ese fin. La campaña se desarrollará con anuncios en medios de comunicación, dípticos, además de las cartas a los 21.000 hogares con niños de 2 años, edad a la que la inmensa mayoría de los pequeños comienza su vida escolar.

En la misiva, Educación recuerda también a los padres que hay centros que «están incorporando el trilingüismo de forma decidida» y que, de acuerdo con las líneas del departamento, dan asignaturas en inglés. «Por eso es importante que conozcas el proyecto lingüístico de tu elección», señala en la carta la consejería de Celaá, que ha hecho una apuesta clara por la enseñanza en tres idiomas.

Con este nuevo sistema por internet los responsables de la enseñanza vasca pretenden también facilitar el trámite de las matriculaciones, ya que los padres pueden apuntar a sus hijos desde casa y a cualquier hora. El plazo 'on-line' se cierra un día antes, el 10 de febrero, ya que es necesario entregar la documentación en el colegio elegido antes del 11.

 

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