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Recortes de Prensa   Miércoles 19  Enero 2011

 

Se acabó la fiesta
Juan Pablo COLMENAREJO La Razón 19 Enero 2011

No está en cuestión el Estado de las Autonomías por la simple razón de que nadie tiene ganas de meterse en líos a destiempo. El problema es el dinero. Se ha terminado el manantial de billetes que manaba de la construcción en la edad de oro del crecimiento. Las arcas públicas están vacías. No queda para casi nada y el resto hay que pedirlo en los mercados. Nos están mirando. El Fondo Monetario Internacional ha enviado al grupo de especialistas en taponar agujeros. Nos van a hacer un torniquete a la antigua usanza con mordedor y cinturón apretado mientras se preparan para cortar a la altura de la femoral. Por mucho que nos empeñemos nuestro sistema territorial es bonito a la par que inviable. Suena muy bien la descentralización, pero nos hemos pasado con las multiplicaciones. Tenemos de todo por dos, por tres y hasta por cuatro en algunos rincones nacionales. Asegura Rajoy que es partidario de la reorganización de las competencias. Si apuesta por recuperar competencias a cinco meses de las elecciones autonómicas le regala argumentos a un PSOE necesitado de clavos a los que agarrarse para quitarse el frío de las encuestas. Se ha visto con lo de Murcia.

El Partido Popular debe estar callado incluso cuando le parten la cara. No hay tiempo para más debates. O recortamos nuestra estructura o nos la trocean desde fuera. Alemania y Francia no van a pagar nuestra hermosa descentralización. Se acabó la fiesta española aunque nuestros políticos prefieran no darse por enterados.

El número de las autonomías
Javier Quero www.gaceta.es 19 Enero 2011

Descentralizar el Estado no era hacer fotocopias reducidas. España ya no es una sino 17 pequeñas y agobiadas.

En el país de la tensión máxima y la pensión mínima todo es cuestión de números, pero con las comunidades autónomas los números no cuadran. Lo dice Aznar y hasta Zapatero, que es un número. El problema no es que España fuera una grande y libre, sino que ahora son 17 pequeñas y agobiadas. El Estado de las autonomías, ideal sobre el papel, consistió en la práctica en la creación de 17 caricaturas de la madre patria para que a esa España no la reconociera ni la madre que la parió ni la autonomía que la adoptó. La idea de descentralizar el Estado no consistía en hacer fotocopias reducidas. No era esto. Y si era esto, no funciona, oiga. Cada comunidad autónoma posee su parlamento, su gobierno, su televisión autonómica, su parque móvil, sus mini ministerios llamados consejerías, su defensor del pueblo… a imagen y semejanza del Estado que la inspiró. Así pasa, que con tanto cuento, no salen las cuentas.

Al honrado ciudadano, que con sus impuestos financia un Ministerio de Educación, una Consejería de Educación y una Concejalía de Educación, ¿quién le explica que nuestros escolares sean tenidos en Europa como los peor educados? Al fiel imponente de la Hacienda pública, que mantiene un Ministerio del Interior, una Consejería de Seguridad y una Concejalía de Seguridad, ¿quién le tranquiliza después de que unos desconocidos asalten y expolien su casa? Al contribuyente, que sostiene con su dinero un Ministerio de Sanidad, una Consejería de Sanidad y una Concejalía de Sanidad, ¿quién la argumenta por qué tiene que esperar seis meses para operarse el riñón, cuando un riñón es lo que le cuesta mantener esa macroestructura?

El rompecabezas de las autonomías es un quebradero de cabeza a la hora de reducir el gasto público. Si lo dice Aznar, le llaman facha. Si lo dice Zapatero, se ensalza su visión de estadista. Lo de siempre. Los de siempre.

En LA GACETA de ayer, se indicaba que el árbitro navarro Undiano Mallenco “ocupa la decimocuarto plaza” en el ranking mundial de colegiados. Cuestión de números. Decimocuarto plaza es sinónimo de decimocuarta puesto. Todo es relativo. En España, los principios son secundarios porque da lo mismo un cuarto puesto que ponerse en un cuarto. Los españoles, a la cuarta pregunta, con la esperanza en el quinto pino, sólo confiamos en la suerte de un décimo. De hecho, tenemos un vicepresidente, que en un segundo se ha colocado primero y que nunca fue sin cero.

¡Y a esos, que me les retiren el café!
Roberto Blanco Valdés La Voz 19 Enero 2011

Como aquel entrañable personaje de Cien años de soledad que descubre, él solito, aunque con varios siglos de retraso, que la Tierra gira alrededor del Sol, el Gobierno acaba de enterarse, tras más de una década de denuncias por parte de quien sabe del asunto, que el Estado autonómico en su forma actual presenta profundas distorsiones.

La cosa es evidente y no hacía falta para verla que llegara la crisis económica que ha puesto el país patas arriba. El régimen autonómico ha crecido de forma desmesurada, desordenada y desigual como consecuencia, entre otros factores, de un sistema abierto de distribución de competencias que permite al Gobierno, o a su mayoría en las Cortes, descentralizar no en función de lo razonable sino de la necesidad de recabar apoyos (siempre nacionalistas) para seguir en el poder.

Ese insensato crecimiento no ha ido acompañado además ni de una reforma local que, por agrupación, suprima muchos de los municipios españoles, ni de la eliminación de las diputaciones, con lo que el barullo competencial, acrecentado por la falta de una adecuada coordinación administrativa y cooperación institucional, se ha convertido en la norma general.

¿Resultado final? Que el Estado autonómico ?no el que pudimos haber construido con menos demagogia y cobardía, sino este? resulta financieramente inviable y debe ser reformado para que nuestro sector público no dé en quiebra.

Aceptada pues la necesidad de la reforma, lo que resulta insultante es que ciertos nacionalistas, entre los que están algunos de los principales responsables del presente despiporre, se hayan aprestado, en cuanto ha parecido abrirse el debate sobre aquella, a proponer que se acabe con lo que llaman «café para todos» o, lo que es lo mismo, que se reduzca (¿o se suprima?) la descentralización de las comunidades que, a su juicio, nunca se deberían haber constituido.

Tal idea ?una provocación en realidad? parte de un principio tan falso hoy como hace treinta años, cuando ya se intentó, sin éxito, el diseño de privilegios territoriales que ahora vuelve a suscitarse: el de que hay territorios que tienen más derecho que otros a la autonomía.

Ello es sencillamente inaceptable. El derecho a la autonomía no ha nacido en España de ningún carácter peculiar de uno u otro territorio, sino de la voluntad de todos de constituirse en comunidades con arreglo a la Constitución. Por tanto, que nadie se engañe: «Los hombres, y señaladamente los españoles, no toleran con paciencia ver disfrutar a otros de prerrogativas y privilegios, y por todos los medios buscan ocasión, o de conseguir iguales distinciones, o de destruir aquellas de que no gozan». La frase fue pronunciada por el conde de Toreno, gran líder liberal, en las Cortes gaditanas. Por si hubiera alguna duda.

Licencia para amordazar
Editorial www.gaceta.es 19 Enero 2011

Este Gobierno no parece saber contentarse con los asuntos propios, en los que es notoriamente ineficiente, y no cesa en su empeño de ampliar los campos en los que poder dejar huella de su escaso respeto a la libertad y de su afán de entrometerse en asuntos que le deberían ser completamente ajenos: desde el tabaco a la educación de nuestros hijos, pasando por Internet.

Como si no soportásemos ya bastantes injerencias pretende ahora invadir uno de los ejes más sensibles de una democracia: la libertad de expresión e información, consagrados en el artículo 20 de la Carta Magna, con la creación de un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA).

La excusa –siempre hay una excusa cuando se trata de justificar amenazas tan toscas– es la necesidad de velar por la “calidad ética de los contenidos televisivos”. Sonaría a chiste malo, si no se tratara de un asunto tan grave. Cuando un ministro como Jáuregui invita a las televisiones a hacer “una reflexión sobre los contenidos” y añade que el Consejo de Medios estará “parar ayudarlas”... es como para echarse a temblar. ¿Un organismo que depende de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones? ¿Un organismo cuyo único precedente en España es el Consejo Audiovisual Catalán –CAC–, máquina de premiar a medios políticamente afines y de castigar a los críticos?

Y sobre todo, suenan a sarcasmo, las apelaciones éticas. Carece de credibilidad un Gobierno cuando pone como excusa la mala calidad de un buen número de programas de televisión, producidos precisamente por muchos de sus amigos, por los beneficiarios directos de sus arbitrarios y mortíferos hachazos a los restos de la televisión pública a su alcance (como La Sexta). La pobreza del pretexto deja al desnudo el más que sospechoso objetivo de su proyecto: ampliar su capacidad de censura.

Todo esto es inquietante, pero relativamente previsible –en el Gobierno de la ley Sinde–; lo escandaloso es la complacencia con la que se está recibiendo esta infausta iniciativa por la Asociación de la Prensa; la colaboración que, una vez más, está mostrando el señor González Urbaneja, más preocupado, según parece, por caer bien a los poderosos que por cumplir con sus funciones y defender con gallardía el oficio de los periodistas y su libertad, sin la que quedan convertidos en meros voceros de los poderosos. Sus declaraciones diciendo que siempre ha sido “favorable” a la creación de un CEMA, es decir de un instrumento de censura, con capacidad sancionadora, le retratan. Pero se proyecta aún más con su ¿ingenuidad? al añadir: “Entiendo que debe estar formado por personas independientes, de prestigio y buen criterio”. ¿En qué mundo vive el presidente de la Asociación de la Prensa Madrileña?

Este Gobierno no cesa de acosar a los medios libres, porque su afán de control es irrefrenable en todo aquello que no le incumbe, seguramente para compensar su escandalosa incompetencia en lo que le es exigible, y todo indica que en la recta final y agónica que les espera no va a vacilar en echar mano de su juguete censor. Dos ejemplos muy recientes lo atestiguan: la multa que el señor Sebastián ha impuesto a este grupo con una excusa realmente peregrina, y la declaración de la ministra Pajín, tan activa en la propagación de las necedades más variadas, reclamando que su departamento revise la información que publican los medios sobre Sanidad. Maestros en la prohibición, y a la busca de coartada, este Gobierno es una amenaza que no cesa para la libertad de todos.

Zapatero avala el plurilingüismo en el Senado: "Son todas ellas lenguas españolas"
 www.gaceta.es 19 Enero 2011

El presidente del Gobierno ha destacado además que el modelo autonómico español es "idóneo" porque acerca la administración a los ciudadanos y porque, además, reconoce la "pluralidad" de España y sus diversas identidades.

Zapatero ha aprovechado su intervención para respaldar el uso de las lenguas cooficiales en la Cámara Alta, al que ha dicho asistir "con toda naturalidad". "Las lenguas en que muchos de sus señorías, como tantos ciudadanos, se expresan a diario encuentran hoy un nuevo espacio en la Cámara que está llamada por definición a reflejar la pluralidad territorial. Lenguas que, como reconoce y establece la Constitución, son todas ellas lenguas españolas", ha señalado.

En pleno debate sobre la eficacia del funcionamiento del Estado autonómico, Zapatero ha destacado que el modelo es "idóneo" porque acerca la administración a los ciudadanos y porque, además, reconoce la "pluralidad" de España y las "diversas identidades" que integran el "marco común de convivencia". "Una pluralidad que no nace de la Constitución, sino que la Constitución reconoce y ampara", ha apostillado.

Además, Rodríguez Zapatero, ha defendido el "valor" y el "vigor" del Estado autonómico y, al mismo tiempo, ha advertido que el modelo implica un compromiso de "lealtad" y de "cooperación". Aprovechando la votación en el pleno del Senado del nuevo Estatuto extremeño, Zapatero ha proclamado que el modelo "sigue siendo eficaz hoy y lo será en el futuro".

Y además, ha lanzado un mensaje a todos los gobiernos autonómicos al decir que el momento actual de crisis demanda que todas las administraciones, cada una desde sus "competencias y responsabilidades", lleven a cabo "un esfuerzo conjunto y exigente de gestión de los asuntos públicos con la mayor austeridad y exigencia posibles". "Es una exigencia para todos, para el Estado, para las comunidades autónomas y para las corporaciones locales", ha insistido el presidente.

Zapatero ha avisado también de que "el compromiso con la España de las autonomías entraña por sí mismo un compromiso de lealtad y de cooperación, un compromiso de desarrollo conjunto, de concertación y de solidaridad".

En este sentido, ha recalcado que este compromiso es "explícito" en el Estatuto extremeño, según se recoge en los principios de "lealtad institucional, solidaridad, cooperación y mutua ayuda", pero también en el artículo 65, que establece que la Junta podrá negociar convenios con otros gobiernos regionales para la prestación de servicios.

Extremadura apuesta por la cooperación
De hecho, ha reconocido que el Gobierno extremeño lleva tiempo impulsando iniciativas de cooperación horizontal y con el Estado, de modernización y simplificación, y ha opinado que ese camino de concertación y cooperación, para el que el Estatuto extremeño supone un modelo, tiene un "largo alcance potencial".

A su juicio, la aprobación del nuevo Estatuto extremeño demuestra "la vitalidad del modelo autonómico y su capacidad de adaptarse a las necesidades el futuro". De hecho, ha recordado que el modelo lo "consagra la Constitución" y que "ella misma permite actualizarlo".
Modelo de "prosperidad"

Para Zapatero, el Estado autonómico está "indisolublemente ligado a la prosperidad" que ha alcanzado España en democracia, "a pesar de los periodos de crisis económica" como el actual. Es más, lo ha calificado como "el más idóneo para gestionar y desarrollar, de un modo equilibrado y solidario, las prestaciones propias del Estado social" porque "acerca la administración a los ciudadanos".

Extremadura es la octava comunidad que se dota de un Estatuto autonómico de 'segunda generación'. En opinión de Zapatero, estas reformas demuestran el "vigor" del Estado autonómico, pero también la "reafirmación del compromiso de los ciudadanos, hoy de los extremeños, con sus propias instituciones, con las competencias y recursos financieros de las mismas, con los servicios públicos de los que son responsables y con su capacidad de actuar en cooperación con las demás administraciones y de participar en las decisiones estatales y europeas".

Sobre el caso extremeño, el jefe del Ejecutivo ha defendido que el modelo autonómico le ha brindado "avances" y "posibilidades de futuro". En concreto, ha destacado como "éxitos" del modelo autonómico el que hoy Extremadura pueda ofrecer una educación "comparable" al de cualquier otra comunidad, que ofrezca atención sanitaria "plena" o que albergue empresas de innovación y sea "líder en desarrollo de energías renovables".

Y, en este contexto, ha defendido que el modelo autonómico español "sigue siendo eficaz y lo seguirá siendo en el futuro", porque la reforma estatutaria lo que hace es, precisamente, hablar "del presente y del futuro" cuando fija en las instituciones de la comunidad la "responsabilidad democrática" de actuar para la recuperación del empleo, la conservación medioambiental, la eficiencia energética o la difusión de la cultura y, además define como nuevas competencias los desafíos del futuro.

El jefe del Ejecutivo ha felicitado a los extremeños por los avances logrados en estos años, y por su nuevo Estatuto, y ha comprometido la "lealtad" y la "colaboración" del Gobierno central en su colaboración y desarrollo. Finalmente, ha aplaudido el apoyo unánime que ha logrado el texto, en el Senado y en la Asamblea Regional, aunque ha apuntado que ese apoyo "abrumador" le ha parecido "un poco extraño en algún momento del debate", pero ha añadido que esto es "es la fuerza de la democracia".

Con cinco millones de parados, España rota y ZP cobrando dos sueldos.
Nota del Editor 19 Enero 2011

Si, ZP forzosamente tiene que cobrar dos sueldos, uno de presidente del gobierno de lo que queda de España y otro de Marruecos para que no quede nada de España. De otro modo no se explica lo que hace, y menos aún que haya creyentes de la izquierda que aún confían que el PSOE haga algo sensato.

El discurso del odio
Javier Algarra www.gaceta.es 19 Enero 2011

Las izquierdas trasnochadas ya no tienen cabida en la sociedad del siglo XXI.

El enemigo externo de las democracias es el nihilismo de los fundamentalistas, y el interno, la debilidad y la indiferencia. La afirmación es de André Glucksmann, filósofo francés que participó en el Mayo del 68 como militante maoísta, y que estableció un paralelismo entre nazismo y comunismo. El autor asegura que el nacionalismo, el antisemitismo, el islamismo, el antioccidentalismo y el materialismo tienen en común el narcisismo y el odio. Odio a los principios occidentales enraizados en los valores judeo-cristianos: la moral, la libertad, la razón, la responsabilidad y el valor trascendente y moral de las personas.

El derribo del Muro de Berlín abrió los ojos de este ensayista de padres judíos austríacos para renegar de los crímenes del socialismo, apoyar la causa chechena, denunciar la actitud complaciente de los países occidentales hacia la Política de Putin y apoyar a un Sarkozy que ayuda a los balseros vietnamitas que huyen del comunismo, a los sindicalistas de Solidarnosc, a los disidentes rusos, bosnios, kosovares....

Fue el presidente de la RFA, Willy Brandt, quien dijo aquello de que “quien no es comunista a los 20 años es que no tiene corazón y quien lo sigue siendo a los 40 es que no tiene cerebro”. Las izquierdas trasnochadas ya no tienen cabida en la sociedad del siglo XXI y mucho menos las técnicas de agit-prop que pretenden criminalizar a la derecha democrática y dar carta de naturaleza a la izquierda violenta radical.

Es inconcebible que Ramón Jáuregui diga que la reacción del PP al ataque sufrido por el concejal de Cultura de Murcia es una agresión democrática intolerable. La agresión, señor ministro de Presidencia, la han cometido unos descerebrados armados con puños americanos.

Similares a los que, amparados en siglas antisistema, organizan una batalla campal en Barcelona el día de la huelga general. Cachorros de una izquierda radical que sigue alimentando el discurso del odio.

El PSOE, comisario audiovisual
Editoriales ABC 19 Enero 2011

Si el problema fuera la «telebasura», el Gobierno habría actuado antes. Pero lanza esta idea ahora, en año electoral y con las encuestas en contra

EL Gobierno socialista está dispuesto a encarar el último año de su mandato como un tratamiento ideológico de choque para contrarrestar el desánimo entre sus votantes. La impotencia ante la crisis y la magnitud del desempleo están en el origen de esta estrategia agónica de recuperación electoral, con la que el Ejecutivo renuncia a resolver los problemas capitales de la sociedad española y acepta, por el contrario, crear otros nuevos. En este contexto de agitación ideológica se enmarca el anuncio hecho por el ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, de constituir el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales y dotarlo con competencias inspectoras y sancionadoras sobre los contenidos de las televisiones. Nuevamente, el PSOE urde un comisariado a medida, un asalto intervencionista vestido con ropaje de virtud, porque Jáuregui justifica esta iniciativa denunciando la «banalización», los «personajes de escaso mérito» o la «vejación en directo de la dignidad y el respeto», como características de algunas programaciones televisivas. También con la asignatura de Educación para la Ciudadanía quería el Gobierno crear buenos ciudadanos, eso sí, mediante el adoctrinamiento de los alumnos en algunos de los tópicos de la ortodoxia progresista y de izquierda.

La «telebasura» es la última coartada para un Gobierno obsesionado con prohibir, sancionar e intervenir. Nada hay que objetar a la revisión de programas televisivos inadecuados en función del horario en el que se emitan o de unos contenidos manifiestamente contrarios a la ley. Pero esta función inspectora y sancionadora ya se puede ejercer por la Administración Pública. No hace falta dar al Consejo Estatal de Medios Audiovisuales ese sesgo inquisidor, y menos aún convertirlo en tutor de las líneas editoriales de las cadenas de televisión y radio, que es en lo que se convertirá si, como dijo Jáuregui, utiliza como pretexto los «climas de crispación y enfrentamiento», que, en el lenguaje de la izquierda, es una manera de señalar a radios y televisiones no afines al Ejecutivo. Si el problema fuera la «telebasura», el Gobierno habría tomado medidas mucho antes. Pero lanza esta idea ahora, en año electoral, con las encuestas en contra y necesitado de mensajes que reanimen a una izquierda que, al parecer, solo puede ser movilizada con la visceralidad. Ya lo dijo Zapatero una vez: necesitan poner a España en tensión.

Atentados y demonios familiares
Brotes de violencia política en España indician la vuelta a las andadas de un pasado que nunca debió ser
alfonso de la vega ABC Galicia 19 Enero 2011

SI la cigüeña aparece por la candelaria como anuncio de la primavera venidera, para nuestra desgracia como españoles, brotes de violencia política en diferentes lugares de nuestra geografía indician la vuelta a las andadas de un pasado que nunca debió ser. Además de las agresiones recientes en Murcia, aquí en Galicia se vienen produciendo varios atentados en los últimos tiempos. ABC contabiliza hasta ocho, en los últimos siete meses, seis contra sedes del PSOE y dos contra otras del PP.

La autoría más probable, dicen, es la del nacionalismo terrorista. Porque aquí hay también terroristas y batasunos con gaita, algunos engordados incluso por una «educación» deformada en mitos de cierta historiografía nacionalista descarrilada. Los que asistimos a manifestaciones pro derechos civiles durante la longa noite del bipartito pudimos observar bien cerca la cara del odio, la provocación, la hipocresía y violencia casi impunes. Del lumpen y no tan lumpen. No estamos en el 36, ¿de momento? Más vale que nunca nos acerquemos siquiera.

El Azaña intelectual explicaba, aunque tarde, porque el Azaña político tuvo bastante responsabilidad de lo sucedido, la violencia y degradación de la coexistencia republicana: «Se trataba de un problema de libertad, de razón, de dignidad humana… veo a muchos jóvenes, en general desprovistos de primeras letras, lanzarse a oprimir el juicio ajeno… padecemos de un estallido de odio, de crueldad. En él se complacen más gentes de las que enumera». Y es que la maestría en el hombre suele ser amenazada por tres malos compañeros: la ambición, la ignorancia, la hipocresía, que acompañan al fanatismo.

Uno de los grandes estudiosos del alma humana, el profético Dostoyesvki, describía en 1870 los principales caracteres del terrorista nihilista y su caldo de cultivo social. Dualidad social: aristocracia sin muchos horizontes intelectuales, población con pocos medios económicos. Complejo de inferioridad hacia la inteligencia y hacia la cultura extranjera. Creciente frivolidad en la costumbres. Utilización de la ambición ajena. Pérdida de referencias morales y tradicionales. Considerar el bien o el mal como prejuicios a eliminar en el nuevo orden a imponer. Ostentación de mala educación y burla de convenciones sociales y de la urbanidad o «buena» educación. Apocamiento de la derecha: «para el hombre ruso el honor es tan solo una carga superflua».

Buena parte de la tropa nacionalista presente se recluta entre acomplejados o fracasados que prefieren lo suyo a lo bueno o lo mejor. Pero recordemos al Azaña intelectual de la Guerra de España: «Es obligación moral sacar de la lección el mayor bien posible, y cuando la antorcha pase a otras manos… Si alguna vez sienten que otra vez el genio español vuelve a enfurecerse con la intolerancia, el odio y el apetito de destrucción... que piensen en los muertos… que nos envían el mensaje de la patria eterna que dice a todos sus hijos, Paz, Piedad, Perdón...».

Los nacionalistas radicales atacan la sede de Círculo Balear con piedras
Jorge Campos ya ha presentado la correspondiente denuncia ante la Policia Nacional
 www.lavozlibre.es 19 Enero 2011
miércoles, 19 de enero de 2011, 12:57

Madrid.- Los miembros del Círculo Balear que han acudido a su sede de Palma de Mallorca en la mañana de este miércoles, 19 de enero, se han encontrado con las ventanas de la fachada rotas. Esta vez han utilizado piedras para atacar la fundación presidida por Jorge Campos que defiende la libertad lingüística, después de que el 30 de diciembre de 2010 hicieran lo mismo con pintadas en el edificio.

Ante los hechos, Jorge Campos ya ha presentado la correspondiente denuncia ante la Policia Nacional, que ha acudido inmediatamente al lugar de los hechos.

Jorge Campos señala que “se están incrementando las acciones violentas, ya que el pasado 30 de diciembre, coincidiendo con la manifestación independentista de Palma de Mallorca, la sede del Círculo Balear ya fue atacada con pintura roja”.

Además, estas acciones se unen a las múltiples denuncias interpuestas por el presidente del Círculo Balear en el último año contra el entorno nacionalista radical, como demuestran los procedimientos judiciales que se están instruyendo contra varios miembros identificados y pertenecientes a la organización independentista Maulets.

En tan sólo 20 días, la sede de Círculo Balear ha sido atacada en dos ocasiones y para Jorge Campos "esta escalada violenta es preocupante por lo que va a solicitar medidas de protección a Delegación de Gobierno".

"En un Estado democrático y de derecho no se puede tolerar que las agresiones a los que defendemos las libertades y los valores constitucionales queden impunes. Es evidente que la violencia en Baleares es monopolio del sector nacionalista radical. Un sector muy minoritario, sin respaldo social, que subsiste gracias a un entramado asociativo que se nutre de generosas subvenciones públicas como ha demostrado en varias ocasiones el Círculo Balear", afirma Campos.


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*La majadería se estrena en el Senado
EDITORIAL Libertad Digital 19 Enero 2011

Aunque Schiller nos advirtiera de que "contra la estupidez hasta los mismos dioses luchan en vano", no podemos dejar de denunciar el bochornoso espectáculo que constituye el uso de traductores de lenguas regionales en el Senado para que los señores senadores no tengan que debatir en español, la única lengua que les es común, como al resto de los españoles.

El estreno oficial de esta majadería a cargo de los contribuyentes, aprobada este verano gracias al PSOE y a las formaciones nacionalistas, se ha producido este martes a cargo del socialista Ramón Aleu, quien ha utilizado el catalán en una moción sobre educación. El sistema de traducción simultanea que permite a los senadores hacerse entender cuando pronuncien sus discursos en catalán, euskera, valenciano o gallego ha requerido la compra de 400 equipos de traducción con auriculares, que han costado 4.526,48 euros. En cada sesión plenaria trabajarán siete intérpretes (tres de catalán y valenciano, dos de gallego y dos de euskara) que irán rotando semana tras semana entre los 25 traductores contratados, a los que se les abonará también los desplazamientos y la estancia en forma de dietas, ya que casi todos ellos residen fuera de Madrid. Con un desembolso por sesión de 12.000 euros, el esperpento supondrá para los contribuyentes un gasto de 350.000 euros por año. Y todo para que los senadores se puedan comunicar entre sí en lenguas que no todos entienden y evitar el uso de la única que les es común.

No quedaríamos cortos, por ello, si nos limitamos a criticar este circo en términos puramente económicos. Y es que este insulto a la inteligencia resulta ofensivo para los ciudadanos no sólo en su condición de contribuyentes sino también de españoles. Pudiendo los senadores comunicarse en castellano, tal y como lo han venido haciendo hasta ahora y lo siguen haciendo fuera de la cámara, el sistema de traducción simultánea es una muestra de desprecio al español tanto como una ficción que, al margen de lo que dice la Constitución, choca contra la realidad de lo que es España. Porque España no es una yuxtaposición de pueblos con lenguas distintas, sino un país en el que todos sus habitantes tienen una lengua común, que es, además, la única oficial de todo el Estado.

Los defensores de tan ofensivo esperpento han tendido, además, la orwelliana desfachatez de justificarlo en términos de "normalidad". Sí, normalísimo: tan normal que semejante disparate no tiene equivalente en ningún país civilizado del mundo. Sencillamente, no hay "traductor" que lo haga comprensible a un extranjero ni a nadie que tenga el más elemental sentido común.

El país de las peregrinas normalidades.
Antonio Javier Vicente Gil PD

Felicitémonos porque ya somos normales en este país, hasta ayer debíamos ser, si no anormales, sí como poco prenormales, porque la normalidad reina por fin entre nosotros, peregrina normalidad, pero reina por fin. En el Senado ha comenzado oficialmente la temporada del pinganillo y todos los senadores más contentos que unas pascuas floridas han hablado de normalidad, y yo la verdad no veo la normalidad por ningún lado y miren que he mirado.

Pero no veo la normalidad porque considere un esperpento el numerito del pinganillo en tan alta sede parlamentaria, que no es eso, que si quieren pinganillos para ser felices la felicidad está por encima de todo. Si las lenguas cooficiales han de usarse en el Senado, que se usen, no seré yo quien critique tal cosa. Lo que considero inadmisible, incongruente, injusto y vejatorio es que si se permite utilizar en el Senado las lenguas cooficiales para que todas sus señorías con lengua cooficial puedan hablar en la lengua cooficial que les competa porque están en su derecho a usar la lengua cooficial porque es cooficial, sin embargo solo hayan puesto servicios de traducción plurilingüe unidireccional, solo se traduce del gallego, vasco, catalán etc. al castellano, pero no en la otra dirección.

Esto es un agravio monumental, porque resulta anormal ver como unos españoles ejercen sus derechos a hablar con sus lenguas cooficiales y se les obliga a escuchar todo lo que se dice en el Senado en castellano, cuando lo lógico sería que al senador catalán se le tradujese todo lo que se dice al catalán y al valenciano al valenciano y al vasco al vasco y no esta cosa tan peregrina preñada de parcialidad insultante.

Es cierto que haría falta un mayor número de traductores, pero el dinero no es el problema, el problema es la injusta forma de tratar las lenguas cooficiales, urge el establecimiento de la traducción simultánea multilingüe y multidireccional, del castellano al euskera, gallego, catalán y valenciano, del euskera al castellano, gallego, catalán y valenciano; del gallego al castellano, euskera, catalán y valenciano; del catalán al castellano, euskera, gallego y valenciano; y del valenciano al castellano, euskera, gallego y catalán.

Eso sería normalidad y no la filfa de normalidad que han implantado en el Senado que lo único que consigue es vejar a las lenguas cooficiales y a sus hablantes por no dejarles ser también oyentes.

Dispendio innecesario
José Antonio VERA La Razón 19 Enero 2011

Pocos países tienen una riqueza lingüística del nivel y la categoría de España. Nos debemos sentir orgullosos de un hecho cultural tan sobresaliente. Saber y hablar correctamente en cada Comunidad los diferentes idiomas oficiales que, amén del castellano o español, lo son también en al menos cinco autonomías del Estado me parece un hecho incuestionable contra el que nadie con sentido común se manifiesta en este momento. Hubo un tiempo en el que las hoy lenguas co-oficiales estaban perseguidas y corrían el riesgo de desaparecer. Por fortuna ése es un peligro ya inexistente. Gallego, euskera, catalán y valenciano han sido normalizados y los ciudadanos los emplean habitualmente en sus diferentes territorios.

Ahora el problema está en evitar algunos de los excesos a los que son dadas determinadas formaciones políticas nacionalistas o secesionistas. En vez de velar por el bilingüismo pretenden implantar de facto un sistema de lengua exclusiva en el que el castellano sea menos importante que el inglés. Grave error. Borrar de la vida cotidiana al segundo idioma más hablado del mundo es un lujo tan inconsciente como estúpido. Igual que es un lujo injustificable pagar por servicios de traducción simultánea en el Senado cuando todos hablamos y conocemos perfectamente la lengua común. No se entiende nada este nuevo dispendio del denominado Estado de las Autonomías en unos tiempos de crisis en los que cualquier ahorro es más que relevante.

Tregua con detenciones
EDITORIAL El Correo 19 Enero 2011

Los arrestos calibran la voluntad de quienes tratan de desarmar el independentismo

Las detenciones de diez jóvenes, al parecer integrantes de diversas estructuras ilegales de la izquierda abertzale, no solo demuestran que el Estado de Derecho actúa en la persecución de toda actividad presuntamente delictiva; indican también que en la órbita de ETA coexisten posturas que en ocasiones parecen diferenciarse hasta un disenso rayano con la ruptura. Es lo que cabría deducir si se confirma que el hijo del portavoz de la izquierda abertzale que más distante se ha mostrado respecto a la perpetuación de la banda, Txelui Moreno, participaba en el restablecimiento de Ekin como mecanismo de control político de ETA sobre las organizaciones que se mueven a su alrededor. Las cábalas sobre el grado de autonomía que ha podido alcanzar la izquierda abertzale respecto al dictado etarra, sobre la eventualidad de que la búsqueda de su legalización pudiera conducirla a romper con la banda, deberían tener en cuenta la persistencia de un magma de vínculos personales, de un espíritu colectivo labrado en el fundamentalismo y alimentado frente a la «represión del Estado», que ralentiza el camino hacia el definitivo desarme independentista. La izquierda abertzale y quienes con ella forman parte del Acuerdo de Gernika -EA y Aralar- advirtieron de que la actuación de la Audiencia Nacional y de los cuerpos policiales que procedieron a los arrestos podía dar la razón a los sectores más inmovilistas, léase al núcleo duro de ETA.

Resulta arriesgado interpretar la acción o la inacción del Estado de Derecho en clave política. Es posible que los poderes del Estado sientan la necesidad de demostrar que el «alto el fuego» no les compromete. Pero de ahí a concluir que tratan de colapsar la evolución que pudieran estar experimentando los distintos sectores de la izquierda abertzale revela la querencia por demonizar el funcionamiento ordinario de la democracia. A lo sumo, las detenciones pondrían a prueba la solidez del mencionado 'proceso' y la voluntad de sus valedores.

Nuevo escenario vasco
¿Quiénes son los 'agentes', que surgen doquiera se publica un comunicado soberanista? El término vale para sindicalistas, profesores, curas, lo que sea� siempre que sean de la cuerda
MANUEL MONTERO El Correo 19 Enero 2011

La política vasca se asemeja a un teatro? Así deben de pensarlo quienes desde hace meses anuncian que llega «un nuevo escenario». Seguramente el comunicado de ETA es el pistoletazo de salida. Por lo que se puede colegir, los mentores del 'nuevo escenario' tienen tres convencimientos: a) Las iniciativas de ETA, bélicas o interbélicas, abren y cierran periodos históricos. b) A cualquier tregua de ETA ha de seguir una negociación política. c) Ha de producirse un realineamiento de fuerzas: en el 'nuevo escenario' 1998 fue el frente soberanista; en el de ahora, el polo soberanista formado en torno a Batasuna, disputando al PNV la hegemonía nacionalista.

Eso, en cuanto al contenido. Pero el 'nuevo escenario' tiene otras características, que sin ánimo de exhaustividad, podríamos resumir en las siguientes: la sustitución de la realidad por palabrería; el diseño batasuno; el papel central de la fe; el protagonismo de unos misteriosos agentes interpuestos.

Nos rodean nombres rimbombantes, de tronío, que no expresan realidades sino querencias. A la palabra se le concede un poder telúrico, como un tótem a adorar, al que no se puede negar. ¿Se dice 'proceso de paz'? A quien muestre algún escepticismo se le dirá contrario a la paz. Batasuna inventa 'proceso democrático' y el nombre 'democracia' lo envolverá todo, justificando tropelías y negando la democracia. Paz, democracia, diálogo, negociación: las palabras hermosas esconden conceptos siniestros. Encubren chantaje, tutela terrorista, imposición política

El palabro 'nuevo escenario' pertenece a esa neolingua que anuncia una especie de paraíso. Tiene una utilidad inmediata. Cuando se imponga, permitirá despotricar contra aquellos que no vean novedad sino 'déjà vu'. Servirá para desautorizar a 'los inmovilistas' que se niegan a la normalización, pacificación y democratización de Euskal Herria, ya que siguen anclados en 'las viejas recetas del pasado' (otro clásico).

El vocablo ha sustituido a los hechos y se convierte en más importante que éstos. No es palabrería neutral, sino de diseño. Son expresiones de la izquierda abertzale, a las que se atribuyen poderes sobrenaturales, metahumanos, pues expresan deseos, pero acaban confundiéndose con la realidad o la sustituyen. Un ejemplo: se ha acuñado el término 'el fin de ETA' y se emplea sin pruebas de que llega. Su uso exhaustivo lleva al convencimiento de que ya está aquí. Quien dude -ver para creer-, quedará descalificado por estar contra el fin de ETA. Como si este final consistiese solo en la fe y el terror hubiese sido mera consecuencia de nuestro imaginario, culpa nuestra. El 'nuevo escenario' se basa en la fe: creer sin pruebas, creer en lo que no se ve.

Otrosí: sin datos consistentes se asegura que la izquierda abertzale se ha puesto seria con ETA y le ha arrancado esta tregua tan poco lucida. Se dice ahora que ETA ha defraudado tales peticiones. ¿Su comunicado ha desilusionado a la izquierda abertzale? Todos vienen a afirmarlo. Todos menos la izquierda abertzale. Sus representantes dicen que la declaración de ETA «abre de forma clara e inequívoca la oportunidad de avanzar de forma irreversible hacia un marco de paz y soluciones democráticas», que es una decisión «valiente», con «alcance histórico y determinante», entre más flores.

¿Suenan disgustados, defraudados? Pues se diría que no, que están más bien encantados. Y, aun así, se difunde la idea de su insatisfacción con ETA. ¿Son unos niños incapaces de decir sus gustos, una infancia a tutelar?

Es el grado máximo de la fe, no creer en lo que se ve. Se ve a HB contenta y se la cree disgustada. Todo sea por mantener un argumento, más importante que la realidad.

En el diseño batasuno del 'nuevo escenario' los factótum serán los 'agentes', otra expresión del argot local. Acuerdos como la Declaración de Gernika y demás avisos del 'nuevo escenario' los hacían distintos 'agentes' políticos y sociales (a veces culturales). La expresión se usa machaconamente. Pese a su brevedad, el comunicado de ETA cita dos veces a gente tan misteriosa y decisiva. Dice que «multitud de agentes políticos y sociales vascos» se han dado cuenta de que el secular conflicto político vasco necesita una solución justa y democrática. ¿Quién ha de alcanzar acuerdos para consensuar la autodeterminación? Pues los 'agentes políticos y sociales vascos'. Albricias: son testigos y jueces. Ellos han visto el problema y nos lo solucionarán. ¿Quiénes son los 'agentes', que surgen doquiera se publica un comunicado o noticia soberanista? El término vale para sindicalistas, profesores, curas, futbolistas, 'personajes de la cultura', periodistas, vecinos, lo que sea� siempre que sean de la cuerda o firmen con la izquierda abertzale.

La neolingua emplea el término 'agentes' para dar la impresión de que es gente responsable, independiente, que (preocupada) asume los problemas vascos, de forma que su coincidencia representa a la sociedad vasca. No son los grupos con votos y representación detrás, sino personas y colectivos que gustan hacer montón y que hasta se autodenominan 'agentes'. Su importancia no depende de que sean representativos, sino de su alto grado de conciencia coincidente con la 'batasunía', mira qué casualidad. En el nuevo escenario' resultan más importantes dos o tres docenas de 'agentes' que el 20 o el 30 por ciento de los votos, que no generan agentes ni nada.

De las acepciones que el Diccionario da a la palabra 'agente' sólo dos pueden servir al caso: «Persona o cosa que produce un efecto» y «persona que obra en poder de otra», que viene como anillo al dedo.

Por qué digo que Artur Mas sobreactúa
Jesús Royo Arpón  www.lavozlibre.es 19 Enero 2011

No sé, a mí me da la impresión de que Artur Mas no se cree lo que dice, o se lo cree pero con la fe del carbonero, justo para no desentonar con el nacionalismo ambiente. Mas no da un perfil de nacionalista militante de piedra picada: es castellanohablante -al menos con su madre, según me cuenta la gente del pueblo donde veranea-, habla castellano en casa -al menos con su mujer, hija de un industrial checo afincado en Barcelona-. Aunque eso no significa gran cosa, también eran castellanohablantes Maragall y Montilla, y sus respectivas. No se dio ninguna prisa en cambiar su nombre -Arturo- en el DNI, hasta hace pocos años, a sugerencia de alguien del partido. Su juventud tampoco es que fuera un dechado de catalanismo: le faltó poco para entrar como yerno en la familia de Valdecasas, el rector franquista de la Universidad en los años de la 'Caputxinada'. En cuanto a la escuela, tampoco marca gran bulto nacional: estudió en Aula, escuela bilingüe, y sus hijos van al Liceo Francés. Los de Montilla, al colegio alemán. La inmersión en catalán, por lo visto, es para el populacho.

¿De verdad cree que ser catalán es mejor que no serlo, o sea, que ser castellano? Es sencillamente ridículo, además de torpe y ofensivo. ¿Qué es eso de que "la lengua seduce", hombre de Dios? O sea que cuando aprendemos catalán, ¿lo hacemos porque caemos enamorados de su sonoridad y belleza sin par? Dice que ser catalán no es 'solo' cosa de herencia, o sea de sangre y raza, sino también de proyecto. O sea que, como en el 'Pueblo Elegido', se puede 'ser' catalán por raza, que es lo normal, o por conversión, como los 'prosélitos'; y expían el pecado de no ser catalán de socarrel con una dura penitencia: decir sin titubeos 'setze jutges d'un jutjat mengen fetge d'un penjat'. Serán, eso sí, 'altres catalans': también lo son, pero por la vía B.

Luego tiene afirmaciones que denotan un españolismo 'por excelencia', a lo Unamuno, como que el catalán no es un español cualquiera, sino que es más español que nadie. "Cataluña no se convertirá en una región periférica". "Ningún catalán se puede sentir discriminado respecto a otros territorios del estado". "[Hay que incrementar] el nivel linguístico, también en castellano".

El párrafo sobre la inmersión es impagable: reconoce que es inicua, una discriminación, aunque necesaria. ¿Y para qué es necesaria? Para mantener la temperatura patriótica: si no, la sociedad catalana "se va a descatalanizar y se van a olvidar los referentes culturales y lingüísticos". Lengua y patria, otra vez. El detalle sobre "la inmersión en castellano" debe ser por ignorancia, porque si no es caso de mala fe: dice que la ley catalana permite la opción por "la inmersión en castellano. Lo que pasa es que la gente lo pide poco". Hágaselo mirar, president.

Y para mí lo más lacerante: declara que "el PSC es clave" en el tinglado nacional. Para convencer a su gente de que debe aceptar la inmersión por su bien, ya que es mejor ser catalán -aunque sea 'otro catalán'-, que no serlo, que el catalán "abre puertas en vez de cerrarlas" -cerrar puertas debe ser que cosa del castellano: por eso los padres conscientes hablan a sus niños en catalán, así no les cierran las puertas-.

Para acabar, no me resisto a reseñar la carta de la señora Carme Macià, el día 28 de diciembre, llena de buen sentido: "[En la encuesta del CIS] sólo el 9 por ciento de los catalanes son partidarios de la inmersión en catalán... El 87 por ciento son partidarios del bilingüismo, es decir, quieren que sus hijos aprendan y tengan asignaturas en las dos lenguas por igual: tanto en castellano como en catalán. Por tanto, ese bilingüismo integrador y equilibrado en la enseñanza de Cataluña, que defiende el Tribunal Supremo, coincide plenamente con lo que pensamos la inmensa mayoría de los catalanes. Confiemos en que Artur Mas lo tenga en cuenta". O sea que le pide a Mas bilingüismo en la escuela, por fidelidad al pueblo de Cataluña, tal como él mismo prometió al jurar el cargo. Gol.

Galicia / fragua histórica
Nacionalismo en guardia
Molesta que la tarta presupuestaria hay que repartirla entre diecisiete, y no los blindajes autonómicos
abel veiga ABC Galicia 19 Enero 2011

SIN duda hay elecciones a la vista. Unas elecciones donde los partidos nacionalistas se juegan mucho en las tres comunidades «nacionalidades históricas». Dejemos ahora al margen la propia expresión y el intento por parte de unos pocos de negar cierta historia el resto de comunidades. El nacionalismo que de nuevo ha recobrado el gobierno catalán alerta de un posible pacto de estado entre las dos fuerzas mayoritarias que podrían orquestar una reducción de competencias autonómicas o recuperación por parte del estado. Algo que no es ni nuevo ni sacrílego, ahí está el artículo 155 del propio texto constitucional. Incitan a que se reflexione sobre el número de autonomías y la posibilidad de reducirlo, epítome más de una manifiesta insolidaridad y forma de entender leyes, Constitución e instituciones.

Parece que algunos prefieren perder un ojo para que otros pierdan los dos. Más de treinta años después del acceso autonómico tanto de Cataluña y País Vasco, allá por 1979, y el cierre del sistema con el acceso de Navarra, sui generis, y de Extremadura, el estado autonómico quedó cerrado. A mediados de los noventa se produciría una equiparación lógica y racional de las comunidades que accedieron por la denominada «vía lenta» a las tres históricas y Andalucía, con aquel delicado problema almeriense. Parece que molesta esa igualación por la base, y molesta porque la tarta presupuestaria hay que repartirla entre diecisiete. No molestan los blindajes autonómicos y estatutarios de cara a las inversiones para el próximo quinquenio.

En País Vasco la situación es mimética. Casi dos años después de perder la Lehendakaritza, el PNV quiere demostrar su verdadero peso en las urnas, tanto en lo local como en las Diputaciones forales. El diálogo y sostén de Zapatero, los pactos sobre la negociación o no del gobierno con ETA y querer ser interlocutor de toda solución le sitúan en un plano cómodo de cara a mayo.

Peor es la situación del nacionalismo en Galicia. Xosé Manuel Beiras, el hombre que llevó a su propio cenit al BNG y que éste defenestró —o más bien la UPG— con poca piedad amaga y critica el mismo día que el consello ejecutivo de la formación aprueba su programa marco para las elecciones del 22 de mayo. Al frente de Encontro Irmandiño, Beiras insta a la regeneración democrática del Bloque, o lo que es lo mismo, la ruptura unidireccional que marca y lleva marcando la UPG, corriente fuerte y rígida de la formación. Amenaza con una nueva formación política. Es posible que el BNG sufra una sangría de votos. Lleva años en caída lenta pero continua. Veremos la fuerza verdadera de su discurso tras el paréntesis de gobierno. Tal vez ha llegado la hora de la refundación y de regenerar un debate y un discurso nuevo. Más allá del de comarcas en vez de diputaciones

¿UN GASTO NECESARIO O SUPERFLUO?
El pinganillo enfrenta a los nacionalistas con el PP y divide al PSOE
El Semanal digital 19 Enero 2011

Anasagasti protagonizó la primera incoherencia de una medida que ha llegado al Senado para quedarse y que ERC intentará extender al Congreso con la ayuda de CiU, PNV, BNG, NaBai y CC.

La imagen de los senadores recurriendo al famoso pinganillo para entenderse en el Pleno del Senado se ha convertido en el asunto del día y motivo de acalorada polémica. Por una parte, entre los partidos nacionalistas y el PP. Por la otra, en el propio seno del PSOE, cuyo voto fue clave para que la medida saliera adelante en la Cámara Alta (sin validez en las sesiones de control al Gobierno ni en las interpelaciones a los ministros, para evitar la imagen de José Luis Rodríguez Zapatero y su equipo recurriendo a la traducción simultánea).

Paradojas de la política española, Iñaki Anasagasti, uno de los senadores que más peleó para la implantación de las lenguas cooficiales en la Cámara de representación territorial, no tuvo empacho en subir este miércoles a la tribuna y reconocer en euskera que su dominio de la lengua vasca "no es muy bueno". Algo que atribuyó a que durante su niñez y su juventud fue "perseguida".

Eso sí, Anasagasti no dudó en culpar a "la derecha recalcitrante" de incendiar un debate que tiene una pregunta importante de fondo: si la lengua oficial en toda España es el castellano, y habida cuenta de los tiempos de crisis por los que atraviesa el país, ¿es de recibo gastarse 11.950 euros por sesión parlamentaria en el Senado para que sus señorías se entiendan?

Para los nacionalistas, sí. CiU y PNV consideraron este miércoles que ese gasto es insignificante en el Presupuesto de la Cámara Alta, sobre todo tratándose de una medida que favorece "la convivencia y la cohesión", en palabras del portavoz adjunto de los nacionalistas catalanes en el Congreso, Pere Macías. Por su parte, el peneuvista Josu Erkoreka se felicitó por una iniciativa que supone, según él, "un paso adelante en el reconocimiento de la pluralidad" de España, así como "un gesto de tolerancia propio de un sistema democrático avanzado".

El portavoz de ERC en la Cámara Baja, Joan Ridao, fue más allá y acusó a los populares de padecer un "problema mental" por tener una concepción "supremacista" del castellano. Y les recriminó que deseen que el catalán, el gallego o el euskera se conviertan en lenguas de "andar por casa".

El uso de las lenguas cooficiales se limita por ahora al Senado. Sin embargo, Esquerra ha impulsado una proposición de ley en el Congreso, que lleva la firma de CiU, PNV, CC, BNG y Nafarroa-Bai, para garantizar su uso también en en los escritos y en las intervenciones ante el Pleno y las comisiones parlamentarias del Congreso.

El objetivo de esta iniciativa es retomar la práctica que se adoptó en la anterior legislatura con Manuel Marín como presidente y que tan sólo estuvo vigente tres semanas. La conocida como "fórmula Marín" permitía a los diputados hacer una breve introducción de sus intervenciones en una lengua cooficial siempre que fuera acompañada de su correspondiente traducción al castellano para que sus palabras pudieran ser incorporadas por los taquígrafos al Diario de Sesiones.

Al sucesor de Manuel Marín, José Bono, esa idea no le gusta lo más mínimo. De hecho, el presidente del Congreso es una de las voces socialistas que se han alzado en contra -pese al criterio de su partido- del uso de las lenguas cooficiales en la Cámara de representación territorial. Eso sí, a su manera de a buen entendedor, pocas palabras bastan: "Tengo una opinión, pero es mejor que no me pronuncie sobre lo que hace una Cámara que tiene todos mis respetos", señaló este miércoles.

Más claro fue Alfonso Guerra, contrario al "innecesario" uso de las lenguas cooficiales porque los senadores se entienden perfectamente en castellano. "Eso es evidente y cualquier persona sensata lo sabe", afirmó. Para José María Barreda, en cambio, hay que "acostumbrarse" y no es para tanto.

Quienes sí tienen un criterio unánime son los populares, contrarios a gastar dinero en traducciones a su juicio innecesarias. En este sentido se manifestaron este miércoles dirigentes como Soraya Sáenz de Santamaría, Esteban González Pons y María Dolores de Cospedal. Esta última lo consideró un "tremendo disparate" teniendo en cuenta "la que está cayendo".

Cuesta 12.000 euros la sesión
El Senado, una Torre de Babel con pinganillos
La Cámara Alta estrena la traducción simultánea. El PP, única formación que rechaza usar las lenguas cooficiales.
Maribel Casado La Razón 19 Enero 2011

Cuatro horas tardó en llegar la ansiada foto. La de Sus Señorías con el pinganillo a cuestas para entender lo que decían algunos de sus compañeros de escaño en el Senado, algo inaudito hasta ahora. Algunos, incluso, hacían malabares para evitar que los auriculares terminasen en el suelo. Las sonrisas de quienes no necesitaban traducción contrastaba con la perplejidad de los que, por no entender, no entendían ni cómo se colocaban los dichosos artilugios. La falta de costumbre, quizá. Sea como fuere, nada empañó la felicidad de los senadores nacionalistas, y mucho menos la del portavoz de la Entesa, Ramón Aleu, el primero en usar el catalán en un Pleno de la Cámara Alta.

«Quiero dar las gracias a Sus Señorías por hacer posible que podamos expresarnos en lenguas distintas al castellano», comenzaba su alegato el senador del PSC, mientras por otro canal un traductor subtitulaba lo que decía. Y así, satisfecho, continuó defendiendo su moción. Discurso que pasó casi desapercibido ante la imagen de un hemiciclo más vacío de lo normal (por parte del Gobierno sólo estaba Leire Pajín, mientras que muchos senadores se negaron a entrar por no usar el pinganillo).

Tras los grandes aplausos llegó el turno del PP. Pese a que la senadora popular María Jesús Sáinz era gallega decidió hablar en castellano porque «es una lengua que entendemos todos y en la que todos nos vamos a entender», y lo hizo a pesar de asegurar que «ama Galicia y la lengua gallega, de la que se siente orgullosa».

Pero el descanso sin auriculares duró poco. Llegó el turno de la senadora del PNV, Miren Leanizbarrutia, que más que hablar en euskera hizo un alegato poco común de la lengua vasca. Tanto es así que su intervención estuvo más centrada en este tema que en el de la Educación y el fracaso escolar, sobre lo que versaba la moción. «El euskera se hace oír hoy en este Estado», matizó la parlamentaria vasca, mientras el resto de senadores, la gran mayoría de los asistentes en este caso, no soltaba los auriculares.

A partir de aquí, todos y cada uno de los que subieron a la tribuna agradecieron a su manera la buena nueva y hablaron su lengua vernácula. Todos salvo los parlamentarios del PP, que se mantuvieron fieles a sus ideas, y aquellos cuyo único idioma es el castellano. Momentos aprovechados por los intérpretes para descansar. Y precisamente los siete traductores que ayer se daban paso unos a otros, sin cometer error alguno, se convirtieron en los más buscados. Acomodados en la sala Enrique Casas, equipada con cabinas de traducción, manifestaron su expreso deseo de no hablar con los medios ni ser fotografiados para mantener su anonimato.

Pero las idas y venidas de declaraciones comenzaron por la mañana. Uno de los primeros en hablar fue el presidente del PP, Mariano Rajoy, que señaló que «las lenguas son para entenderse y no para crear problemas». Y fue más allá, indicando que «lo normal en la calle» es que los ciudadanos se entiendan sin traducciones y eso es lo que debería ser también normal en la Cámara.

Mientras, la portavoz del PSOE en el Senado, Carmela Silva, se mostraba convencida de que el PP usaría las lenguas cooficiales, aunque de puertas afuera de la Cámara Alta lo critique. Ayer, al menos, no fue así.

En catalán
- «Quiero dar las gracias a Sus Señorías por hacer posible que podamos expresarnos en lenguas distintas al castellano», Ramón Aleu (PSC)
En castellano
- «Amo Galicia y la lengua gallega, de la que me siento orgullosa. Pero voy a hablar en castellano porque es una lengua que entendemos todos», María Jesús Sáinz (PP)

Zapatero defiende ante el Senado el uso de las lenguas «españolas»
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha defendido hoy, ante el pleno del Senado, la utilización de las lenguas cooficiales en esta Cámara porque, ha recordado, la Constitución establece que "son todas ellas lenguas españolas".
Madrid - Ep La Razón 19 Enero 2011

Zapatero ha subido a la tribuna al término del debate de la reforma del Estatuto de Autonomía de Extremadura aprobada hoy por el Senado y ha hecho referencia al uso, ayer por vez primera en las sesiones plenarias, del catalán, gallego, vasco y valenciano, lo cual ha obligado a implantar un sistema de traducción simultánea.

Tras remarcar el presidente que el modelo autonómico hace posible el reconocimiento de "nuestra pluralidad territorial", ha apuntado que hoy asistía a un pleno donde "con total naturalidad" se había manifestado esa pluralidad con el uso de las lenguas cooficiales.

"Las lenguas en que muchas de sus señorías, como tantos ciudadanos se expresan a diario -ha manifestado-, encuentran hoy un nuevo espacio en la Cámara que está llamada, por definición, a reflejar la pluralidad territorial". Y a continuación, Zapatero ha añadido que la Constitución reconoce que "son todas ellas lenguas españolas".

La polémica por el uso de las lenguas cooficiales, a la que se opone el PP, se había colado hoy durante el debate de la reforma del Estatuto de Extremadura, a raíz de una mención del senador del grupo popular José Antonio Monago al "extremeño" que iba a usar en su alocución al pleno de la Cámara.

En el turno a favor de la reforma estatutaria, Monago ha manifestado: "Me van a permitir que les hable en extremeño, que es el lenguaje de mi tierra, pero realmente me van a entender porque no hacen falta instrumentos para que compartamos este idioma". Sus palabras han provocado algunas protestas en los escaños y aplausos procedentes del grupo parlamentario popular.

Protestas de senadores populares
Posteriormente, ha hecho alguna otra mención al idioma "extremeño" que han generado nuevamente rumores en el hemiciclo. Y la cuestión ha vuelto a la tribuna cuando el senador del BNG Xosé Manuel Pérez Bouza ha censurado a Monago por su "gracia", con la que a su juicio menospreciaba a las lenguas cooficiales. "Se equivoca de plano, usted y los que le ríen las gracias", ha sentenciado entre protestas de los senadores populares.

El senador de ERC, Carles Bonet, ha arremetido contra quienes han criticado el uso de las lenguas cooficiales bajo el argumento de que es un despilfarro cuando "debería ser motivo de orgullo".

Bonet ha hecho notar que los 300.000 euros que cuesta esta medidas suponen "tres diezmillonésimas partes del PIB". Y ha añadido que si alguien cree que es un despilfarro destinar este dinero "para que uno de los organismos centrales del Estado exprese la pluralidad lingüística congénita en España" es porque "no quiere la pluralidad, no ama la pluralidad y no ama a España".

Después, en un nuevo turno, el propio Monago ha pedido disculpas a Pérez Bouza por si creía que le había ridiculizado, pero ha insistido en que él hablaba en extremeño que, ha remarcado, "le puede gustar más o menos, pero barato sí que es".

 

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