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Recortes de Prensa   Sábado 5 Febrero 2011

 

Faisán: caso abierto
Editorial www.gaceta.es 5 Febrero 2011

No debería echar las campanas al vuelo Rubalcaba porque el juez Pablo Ruz haya decidido no llamar a declarar a Antonio Camacho, número dos de Interior, en relación al caso Faisán. El momento procesal es un “por ahora” y no implica cerrar las investigaciones sobre el chivatazo ni dejar de poner la lupa sobre el secretario de Estado y su famoso número de teléfono con el que habló con imputados en el affaire del Faisán.

Lo que ha ocurrido es que el magistrado de la Audiencia Nacional se ha atenido a un informe policial de Interior para señalar que el testimonio ante los tribunales del secretario de Estado de Interior, no es “determinante” a efectos de establecer la verdad de lo sucedido en torno al chivatazo. Quedan pendientes otras muchas diligencias y Camacho podría ser llamado a declarar en el curso de la investigación.

La coartada esgrimida por el Gobierno, a saber, que diversos miembros de las Fuerzas de Seguridad utilizaban con alguna frecuencia el móvil de Camacho, resulta inverosímil, el más débil de los pretextos para engañar a la opinión pública justo cuando el caso Faisán estaba a punto de ser revelado en toda su verdad.

Pero mientras el juez de la Audiencia Nacional investiga de forma minuciosa, cuidando las garantías procesales, el Gobierno trata de guardar las espaldas de Camacho. Como hoy publica LA GACETA, el Ministerio de Justicia acaba de echarle una mano, al respaldar su blindaje dentro de la carrera fiscal. Y Rubalcaba, por su parte, aprovecha la finta procesal de ayer para buscar tajada política. Es plenamente consciente de que en su propio futuro el mayor lastre es precisamente el turbio caso Faisán. El affaire no hace sino acentuar esa sombra sobre el posible sucesor de Zapatero como candidato socialista en las próximas elecciones generales. Su enfado farisaico ante los periodistas en el día de ayer –el ministro habló de “calumnias” contra su secretario de Estado– es de una hipocresía propia del número dos del Gobierno. Porque el caso no está cerrado. Y la Justicia no ha dicho su última palabra sobre el Faisán.

Al margen de la finta procesal de esta semana, hay una serie de hechos ciertos que se resumen en uno: en plena tregua-trampa de ETA, en mayo de 2006, hubo un soplo de Interior a la banda de asesinos. Y por ese asunto están imputados varios cargos de la cúpula policial, con Víctor García Hidalgo, ex director general de la Policía en primer término. Y desde el número de teléfono de Camacho, número dos de Rubalcaba, se hicieron llamadas a los imputados. Y el juez de la Audiencia Nacional investiga, entre otras cosas, la conexión del chivatazo con el PSOE. También sabemos que desde la propia Justicia –Garzón– y desde la Fiscalía se ha tratado de entorpecer el proceso judicial, echando tierra sobre la investigación del chivatazo. Y que esta es una de las pruebas inapelables de que el Gobierno no ha roto del todo los hilos de la negociación con los asesinos.

Huelgan las arrogantes réplicas de Rubalcaba, que se ha tomado a broma la treintena larga de preguntas parlamentarias. Porque si hasta ahora los responsables de Interior no han tenido que comparecer ante la Justicia para explicarse, al menos sí deben hacerlo ante todos los españoles en sede parlamentaria. Porque mientras callen Rubalcaba y Camacho las sospechas seguirán creciendo. Si el propio Rubalcaba se niega a “poner la mano en el fuego” por sus compañeros del partido y del Gobierno, cómo no han de tomar cuerpo las sospechas entre la ciudadanía. Tanto que quizá se lleven por delante al propio superministro y a su número dos.

Faisán desplumado
El Editorial La Razón 5 Febrero 2011

El panorama judicial del caso del chivatazo a ETA se despejó para el Gobierno de forma inesperada. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz decidió ayer no citar a declarar al secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, porque su testimonio en la causa «no es determinante» para el esclarecimiento de los hechos. Hay que recordar que el pasado martes el magistrado ordenó identificar a los usuarios de tres teléfonos pertenecientes a la Subsecretaría del Ministerio del Interior, que desde la noche anterior a la delación (que se habría producido el 4 de mayo de 2006) hasta septiembre de ese año, intercambiaron llamadas con el ex director general de la Policía Víctor García Hidalgo y el jefe superior de la Policía en el País Vasco, imputados en la causa. Uno de esos teléfonos era de Antonio Camacho.

A la vista de un «informe ampliatorio» de la Policía sobre el tráfico de llamadas que se produjo en torno al bar Faisán de Irún, Pablo Ruz denegó la solicitud de la acusación popular de Dignidad y Justicia de que se citara a prestar testimonio a los titulares de las líneas, entre ellos Camacho. Justificó su decisión en «la irrelevancia» del número de contactos que achacó a «una relación orgánica y funcional» entre los interlocutores. Para el juez, hay, por tanto, llamadas sospechosas y otras que no lo son, por mucho que todas se produjeran en un mismo contexto y por personas de un círculo muy estrecho.

Es sorprendente que el magistrado concluyera en tan sólo dos días y sin declaraciones de por medio que el testimonio del número dos de Interior no era «determinante», en un caso en el que están imputados varios subordinados. El juez tendrá sus razones, pero lo cierto es que rompe súbitamente con la línea de investigación mantenida.

El magistrado parece apuntar en realidad a que el chivatazo a ETA, que frustró la operación policial contra la red de extorsión en pleno proceso de negociación entre el Gobierno y la banda, se fraguó entre un estrecho grupo de mandos policiales sin responsabilidad alguna del Ministerio del Interior, más allá de la que pudiera afectar al ex director general de la Policía. El propio Pérez Rubalcaba apuntaló ayer esta hipótesis al eludir en dos ocasiones poner «la mano en el fuego» por que ningún subordinado estuviese implicado, si bien no dudó en defender la «honorabilidad» de su número dos.

El chivatazo es un episodio de una extraordinaria gravedad. Como hemos defendido, la investigación debe llegar hasta el final, caiga quien caiga. No se pueden admitir medias verdades ni cierres en falso. O hipótesis poco convincentes sobre funcionarios que actúan por libre sin respetar la dependencia jerárquica.

La Justicia y la democracia deben ser ejemplares, más aún en la lucha contra ETA. Tanto como las víctimas que hoy saldrán a la calle en Madrid para pedir la derrota de la banda y rechazar un final dialogado. Lo hacen porque ven síntomas inquietantes parecidos a los del proceso que acabó en la T-4: el Faisán, excarcelaciones de terroristas, traslados penitenciarios, guiños a Batasuna, tregua trampa, creación del nuevo partido proetarra... Creen que algo no funciona y su inquietud no puede ser ignorada.

Marketing para un funeral
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 5 Febrero 2011

Despachemos lo obvio con celeridad: la reforma de las pensiones era necesaria y es mejor que se haya alcanzado con el acuerdo de los agentes sociales que sin él. Dicho lo cual, lo que aquí se plantea es cosa diferente y que se formula así: ¿Qué cráneo privilegiado alumbró la extravagante idea de vender esa reforma envuelta en un Acuerdo Social y Económico fraudulento por inexistente y hacer una puesta en escena triunfalista en la Moncloa como si el ASE fuese una reedición de los Pactos de la Moncloa? O formulada la cuestión en otras palabras: ¿Hasta dónde llega el sentido de irrealidad del Gobierno al celebrar eufóricamente lo que la prensa más próxima al PSOE de Zapatero denominó un “pacto doloroso”? Y si quieren, una vuelta más: ¿Han perdido el Gobierno, el PSOE y los sindicatos el oremus y celebran su propio funeral publicitándolo con una suerte de marketing impostado?

No es cierto, como se ha escrito con profusión incontenida, que el pacto para la reforma de las pensiones haya dado al Gobierno un balón de oxígeno. Tampoco lo es que la visita de Merkel haya rehecho el desgarbado perfil gubernamental. Y mucho menos que los sindicatos hayan remontado de su postración. Por una sencilla razón: porque tanto la reforma del sistema público de pensiones, como los ajustes anteriores de las llamadas políticas sociales, como la virtual liquidación de las Cajas de Ahorro, son medidas que vienen exigidas por una crisis de dimensiones inéditas y dictadas por las fuerzas dominantes de los mercados internacionales y, en esencia, constituyen una reformulación a la baja del Estado de bienestar. Y así lo entienden a la perfección los ciudadanos.

No hay, pues, nada que celebrar, sino necesidad de adaptarse al nuevo escenario socio-económico e ir dinamizando procesos sucesivos de reformas estructurales. El Gobierno socialista, que se sobreseyó con simulación en el reconocimiento de la crisis, agravándola, es el autor obligado de esas reformas que constituyen el vademécum de lo que jamás haría un partido socialista y de lo que, en ningún caso, admitiría su electorado natural. De ahí que no se entienda por qué el Ejecutivo ha querido engañarnos de nuevo.

El ASE (Acuerdo Social y Económico) es una falsedad política porque se trata de un pacto con sindicatos y CEOE para ampliar el cómputo para la percepción de las pensiones públicas y para elevar la edad legal de jubilación de 65 a 67 años. El resto del manido ASE no es más que humo, declaraciones evanescentes, manifestación de buenos propósitos repetidos ad nauseam, envoltura, en definitiva del pepinazo en la línea de flotación del sistema de pensiones.

Tiene todo el sentido del mundo que Merkel aplauda la reforma -y otras que vendrán- y que lo haga Sarkozy, porque responden a un modelo que se mueve en la órbita ideológica de la derecha conservadora y, sobre todo, a los intereses de sus economías nacionales en el espacio de la moneda única. También tiene sentido que los presidentes de los grandes bancos españoles consideren ésta y otras medidas de parecido corte como muy positivas porque así las valoran los mercados, que son en los que sus entidades deben girar con su negocio que Zapatero ha puesto difícil con el desplome de la marca España.

Pero carece por completo de racionalidad política, ideológica, táctica y estratégica que el Partido Socialista, el Gobierno y los Sindicatos remeden en la Moncloa episodios históricos con un campanudo acto que los ciudadanos en general lo consideran como funerario para el PSOE y para UGT y CC OO. La oposición, más en sintonía con la calle que los actores de la representación monclovita, se abstuvo de hacer bulto en el acto de la firma, dejando en una patética soledad al Gobierno y los sindicatos -los empresarios estaban en su papel después de haberlo perdido durante demasiado tiempo- en la celebración del velatorio ideológico de la izquierda española.

Más les hubiese valido dejarse de fanfarrias y haber firmado en privado el pacto de reforma de las pensiones sin tratar de sacar unos imposibles réditos políticos. Solemnizar la contradicción a las propias convicciones -eso es lo que ocurrió en la Moncloa el pasado miércoles- es una estupidez que sólo comenten políticos y sindicalistas que han dejado de auscultar el latido ciudadano. El ASE es un ménage à trois en el que el Gobierno, los sindicatos y la patronal se han tratado de rescatar a sí mismos. Pero lo han hecho tan mal y con tanta insensibilidad que el tiro les ha salido por la culata, a salvo de la CEOE que se ha comportado con coherencia en la negociación haciendo la vista gorda sobre el hecho incontrovertible de que el acuerdo es sobre pensiones y nada más que sobre pensiones.

Merkel y el complejo de inferioridad del gobierno español
La oposición, más en sintonía con la calle que los actores de la representación monclovita, se abstuvo de hacer bulto en el acto de la firma

La segunda parte del marketing funerario de la izquierda española se produjo el jueves durante las seis horas en las que la canciller Angela Merkel estuvo en Madrid. Quien crea que los muy medidos elogios de la jefa del Gobierno alemán inyectan vitaminas políticas a Zapatero, vuelve a equivocarse por dos razones: 1) porque a la ciudadanía de un país como España no le gusta que su Gobierno se someta a examen en su propia casa y 2) porque con el elogio, Merkel anunciaba nuevos ajustes de enorme calado como la desvinculación del incremento salarial de la tasa de inflación, la introducción con el máximo rango legal de techos de gasto y la homogeneización europea en el trato fiscal a las empresas.

Y si hubiese dudas sobre la interpretación de la estancia española y los pronunciamientos aquí de la canciller, ahí están algunos de los titulares de la prensa: “Merkel aprueba a Zapatero pero le pone más deberes para marzo” (El Mundo); “Merkel pone nuevos deberes a España” (ABC); “Merkel da su aprobado a España y pone deberes” (La Vanguardia); “El giro de Zapatero entusiasma a Merkel, Sarkozy y Botín” (Público); y “Merkel pone más deberes” (Cinco Días). Y en esa línea cuantos titulares se quiera.

¿Alguien puede asegurar que la dirigente alemana dio un balón de oxígeno al Presidente del Gobierno? Parece todo lo contrario. De nuevo, esa sensación de inferioridad ante la dirigente alemana se acentuó por el formato que el Gobierno preparó para su visita a Madrid sin que ni los secretarios generales de UGT y CC OO se pisparan de que su presencia en el almuerzo celebrado –y siguen las celebraciones- en la Moncloa fue otro gancho en el estómago de sus militantes y de los electores de izquierda.

En política hay que conjugar la ética de la responsabilidad con la ética de la convicción. A veces, la responsabilidad se impone sobre la convicción pero la dignidad exige que sea con dos límites: no celebrar como un éxito político lo que constituye una exigencia responsable pero contradictoria con los principios ideológicos y, en determinadas coyunturas, como la actual para Zapatero, no atornillarse en el poder, devolver la decisión al cuerpo electoral antes que incurrir en un procaz travestismo político.

Y subrayo el concepto de travestismo porque Merkel al poner sobre la mesa el Plan de Competitividad que afectará a salarios, techo de gasto y fiscalidad empresarial, coloca un artefacto explosivo -en realidad, una bomba de relojería- en los fundamentos de la tradicional política económica socialdemócrata en Europa. Si el Plan prospera -–y debe hacerlo para que la germana aumente el Fondo de Rescate- ya puede despedirse la izquierda continental de regresar al poder en al menos un cuarto de siglo porque las políticas llamadas progresistas no serán posibles, ni siquiera la del SPD alemán.

Por descontado, el Partido Popular tiene la responsabilidad de apoyar la reforma de las pensiones y la reforma-liquidación de las Cajas. Pero nadie tiene derecho a reclamar al primer partido de la oposición española que participe en esa “Mazurca para dos muertos” -Gobierno y sindicatos- que con marketing funerario se representó el miércoles en la Moncloa. Que al menos alguien acompañe con realismo, la también realista e inevitable decepción ciudadana.

Adiós a la Esfinge
Mohammadi, gobernador de Samangán, fue asesinado hace cuatro años en Kabul, mientras se dirigía a rezar.
Gustavo Bueno www.gaceta.es 5 Febrero 2011

Este piadoso talibán era gobernador de Bamiyán cuando, hace 10 años, decidieron que aquellas milenarias y gigantescas estatuas de Buda eran ídolos que sólo servían para atraer turistas infieles y degenerados, corrompidos en su latría al arte y la cultura. Aquel marzo de 2001, enfadados además los talibanes por los extravagantes gastos que la Unesco dedicaba al estudio y conservación de tales ídolos, se esforzaron por reducirlos a polvo. Infieles de todo el mundo, incluidos exóticos japoneses, se empeñan desde entonces en reconstruir tales Budas, aunque sea virtualmente, en hologramas.

Ahora, mientras se resquebraja el régimen pretoriano de Mubarak, un portavoz castrense intentó hace tres días calmar a los manifestantes, con poco éxito, mediante un apaciguador comunicado leído por televisión en el que aseguraba que “es posible para los nietos de los faraones y los constructores de las Pirámides” volver a la normalidad. Parece que estos laicos militares egipcios prefieren aparentar que no se han enterado de que grupos cada vez más numerosos, de los que forman el pueblo egipcio, ya no se sienten nietos, ni bisnietos, ni siquiera choznos de los faraones, sino humildes partículas de una Umma global e intemporal. Les une un iconoclasmo ortodoxo, como hace 10 años en Afganistán o como cuando asesinaron a 58 turistas en Luxor, en 1997. Un iconoclasmo que anima a buena parte de esos jóvenes egipcios revolucionarios que “reclaman espontáneamente democracia y libertad” y saquean, rompen y queman el Museo Nacional de Egipto en los entreactos de esos puntuales y beatos rezos multitudinarios que practican mirando a la Meca.

Llegará “la democracia” a Egipto, y lo menos malo será la destrucción de momias o de la Esfinge. En Bamiyán emplearon disparos de cañón y dinamita; gracias a Alá, pronto Ahmadineyad podrá facilitarles bombas mucho más contundentes.

Fuera de juego egipcio
Zapatero buscó obsesivamente separarse de la política exterior de Aznar.
Óscar Elía www.gaceta.es 5 Febrero 2011

España trata de sumarse como puede a los países que presionan al régimen de Mubarak, aunque la voluntad y las ganas de Trinidad Jiménez dan para poco. La Alianza de Civilizaciones de Zapatero no sólo implica un apaciguamiento ante grupos y regímenes islamistas caracterizados por triturar los derechos humanos, sino un escrupuloso respeto a aquellos regímenes que sin ser islamistas reprimen al mundo árabe: la pertenencia del partido de Ben Ali a la Internacional Socialista es sólo el aspecto cómico de la actitud de la izquierda ante estos regímenes, que ha incluido en España el apoyo a Marruecos e incluso al golpe de Estado en Mauritania en 2008. ¿Cómo va a presionar Zapatero a unos regímenes a los que siempre ha reconocido?

Por otro lado, el giro español hacia el radicalismo palestino sacó a España del club de países fiables en relación con el terrorismo. La financiación por la AECID de ONG de apoyo a Hamás y de proyectos cercanos al grupo terrorista y la buena relación con Hezbolá –ante la que las tropas desplegadas en Líbano mantienen una exquisita neutralidad- invalidan la capacidad de interlocución de España hacia el moribundo régimen de Mubarak y hacia los países que soportarían la ofensiva islamista, singularmente Israel. ¿Cómo exigir ahora cuando uno se ha alineado inequívocamente con sus enemigos? ¿y cómo denunciar el peligro islamista si se lleva años apoyándolo?

Zapatero buscó obsesivamente separarse de la política exterior de Aznar, que corría paralela a la Agenda de la Libertad diseñada por Bush en el año 2005: guerra al terrorismo islamista y presión a los regímenes dictatoriales para que se abrieran política y económicamente. Pero los socialistas sacaron a España de una posición internacional bien definida y que hoy nos podía haber permitido ser exigentes con Mubarak y denunciar el peligro que suponen los Hermanos Musulmanes. En lugar de eso, España está absolutamente fuera de juego respecto a Egipto.

Marruecos, en espera
Martín PRIETO La Razón 5 Febrero 2011

La ministra Trinidad Jiménez está sometida a una ducha escocesa. Su colega y vicecanciller alemán la ha tratado con el manoseo propio de Sarkozy, pero en metrosexual. Inútil estrategia de aproximación indirecta porque tiene pareja y él está casado con un hombre.

Peor lo está pasando la doña recibiendo al embajador marroquí, un polisario renegado, o clamando en Bruselas y Madrid que la teocracia alauita está haciendo reformas. Mohamed VI prometió acabar con los años de plomo de su padre Hassan II. El Mazen (núcleo real) ha avanzado hacia atrás alimentando con irredentismo territorial las necesidades sociales. Pero, ¿qué va a decir la ministra si Marruecos está en lista de espera para el incendio del Magreb? Mohamed no es Ben Alí ni Mubarak; según la genealogía que se gastan, desciende de Mahoma y es El Comendador de los Creyentes. La cita de insatisfechos internautas para una insurgencia el próximo día 20 no funcionará o será reprimida militarmente. Si hubiera revolución en Rabat, España temblaría desde Algeciras a Irún. Y si cayera Argelia más nos valdría negociar con Putin y alargar hasta los Pirineos los gaseoductos rusos. En esta crisis impera el cinismo diplomático occidental y, en concreto, la medrosidad europea que reparte doctrina democrática y espera el triunfo de la represión a palos. Por una vez no me sumo a las censuras a doña Trini por su almibarado trato con el incómodo vecino del sur. No conectó Al Yazira para seguir la sangrienta algarada de El Cairo, sino por ver si pasa algo en Argel o en Rabat. Que nos quedemos como estamos.

Enredados en el modelo autonómico
El Título VIII de la Constitución sigue significando para algunos lo que significó en el inicio de la democracia: 'romper España'. Hoy, 33 años después y de otra forma, continúan planteando lo mismo
JAVIER ROJO 5 Febrero 2011

PRESIDENTE DEL SENADO

Resulta un tanto paradigmático que en los últimos meses, y al calor de la crisis económica más grave que ha sufrido España en los últimos ochenta años, se hayan cargado las tintas contra nuestro sistema autonómico, contra la organización del Estado y de nuestra convivencia. Parece ser que este modelo plasmado en la Constitución y que hemos ido perfeccionando a los largo de más de tres décadas de democracia es el culpable, para algunos, de que España no se pueda sacudir la crisis de encima.

Resulta todavía más paradójico que quienes más énfasis están poniendo en esta denuncia tuvieron en su día altas responsabilidades, tanto autonómicas como de Estado, y que cuando las desempeñaron, jamás dijeron nada ni remotamente parecido. Más bien al contrario, se afanaron en llevar a cabo lo que se denominó 'segunda descentralización' e incluso bajo su Gobierno se realizaron las transferencias de competencias a las comunidades autónomas más importantes, como fueron la educación y la sanidad.

Me llama la atención también que en este debate, aquellos que tienen ahora las responsabilidades de gobernar sus respectivas autonomías, o bien estén callados o, directamente, le nieguen la mayor a los impulsores de esta especie de discurso-protesta, que en mi opinión está adquiriendo tintes de cierta impostura. Es decir, asistimos con estupor a este tira y afloja entre miembros del mismo partido que en el mismo día pueden lanzar a la opinión pública mensajes contradictorios o directamente contrapuestos.

Siempre he defendido el Estado de las Autonomías que recoge nuestra Carta Magna porque considero que ha supuesto y sigue suponiendo un impulso muy importante al desarrollo social, económico y político de nuestro país. Eso no quiere decir, sin embargo, que debamos ser capaces, desde la tranquilidad, el sosiego y la prudencia, de detectar aquellas cosas que no funcionen bien o que supongan un gasto injustificado a las arcas públicas. Es decir, que perfeccionemos y hagamos más eficiente nuestro modelo, lo que no significa que debamos retroceder treinta años para volver al punto de partida o a un centralismo tan ineficaz como inconveniente para la convivencia de las diferentes singularidades y para la diversidad de nuestro país.

Porque podemos ponernos como queramos, más o menos estupendos en nuestros discursos, pero la España real es como es, con sus distintas lenguas, distintas culturas y distintas identidades, muy arraigadas en la ciudadanía y que forman este mosaico tan rico en matices que es España.

Lo que sí se hace cada día más evidente es la necesidad, o más bien la urgencia, de reformar el Senado para que esta institución sea la encargada de amortiguar las tensiones territoriales, para que las comunidades autónomas dispongan de un lugar común en el que debatir, discutir ,coordinar, acordar y avanzar en la vertebración de España desde la diversidad y el respeto a las distintas identidades que la conforman. Pero también para entender, comprender y reconocer los desacuerdos que puedan existir. Un Senado reformado será el instrumento para la solución a todo lo que hoy se cuestiona y donde nadie ya podrá ocultar su responsabilidad.

El pasado fin de semana en Zaragoza el PSOE impulsó su manifiesto autonómico como compromiso con los ciudadanos de cara a las próximas elecciones de mayo. En este documento apostamos por llevar a cabo políticas de acción concertada para la creación de empleo en las distintas comunidades autónomas, la recuperación económica y el compromiso de aunar fuerzas para racionalizar la acción de las administraciones públicas, al tiempo que se mantiene el equilibrio territorial.

La convención ha servido para dar el impulso necesario a nuestro modelo autonómico, centrado en la asociación y cooperación entre regiones, en el trabajo conjunto con la Administración central y el avance en la movilidad y el dinamismo entre autonomías, lo que garantizará el desarrollo y la garantía de los servicios públicos, el mantenimiento del Estado del bienestar y la aplicación de austeridad y eficacia en el gasto público.

Este es nuestro compromiso, esta es la labor que hemos decidido llevar a buen puerto y es una defensa a ultranza de nuestro modelo autonómico que, si bien es cierto que podemos hacer más eficiente, es un sistema que ha situado a España entre los países más importantes del mundo, a pesar de que algunos se empeñen en vendernos otra versión de la historia. El Título VIII de la Constitución sigue significando para algunos lo que significó en el inicio de la democracia: 'romper España'. Hoy, 33 años después y de otra forma, continúan planteando lo mismo.

España es un país fantástico, con grandes posibilidades y con un nivel de vida bastante aceptable. Miremos al futuro y no al pasado, avancemos hacia el progreso y, con determinación y valentía, sin complejos reformemos la Cámara Alta para que el debate autonómico tenga un espacio en una institución común como el Senado. La realidad así nos lo exige para seguir construyendo un gran país como el nuestro.

Autonomías, senado, monarquía
Nota del Editor 5 Febrero 2011

Ya está bien de marear la perdiz. Si no desmantelamos las autonomías, el senado y la monarquía, y seguimos con los profesionales de la política, España no tiene
remedio.

Los mini-estados autonómicos
El Estatuto de Galicia de 1981 y los gobiernos al amparo del mismo han tratado de copiar los órganos de Cataluña
carlos ruiz miguel ABC Galicia 5 Febrero 2011

¿SON las autonomías mini-Estados? El ex presidente Aznar (el gobernante con el que España alcanzó su mayor prosperidad en los tiempos recientes) ha planteado el problema. Y, como siempre que habla, muchos se han lanzado contra él. Pero ¿se ha equivocado? Me temo que no, y pretendo argumentarlo.

El «nacionalismo» sostiene que «cada nación debe tener su propio Estado». Este dato esencial trata de ocultarse hoy día. Pero hay que tenerlo muy presente para comprender la crisis del Estado autonómico. Desde que la Constitución de 1978 permitió la creación de Comunidades Autónomas, tanto el Estatuto catalán de 1979, como la obra de los gobiernos nacionalistas creados al amparo del mismo, y el nuevo Estatuto de 2006 se explican desde la obsesión del nacionalismo catalán por crear un «Estado» catalán para la supuesta «nación» catalana.

El catalanismo ha creado casi todos los órganos propios de un Estado, para que en el momento de una eventual separación, ya exista la estructura político-administrativa que haga posible esa independencia. Si el Estado de la Nación Española tiene un Tribunal de Cuentas, el «mini-Estado» de la «nación» catalana también. Y lo mismo ocurre con otros órganos: Consejo de Estado, Defensor del Pueblo, Tribunal de Defensa de la Competencia, Consejo Económico y Social, Agencia de Protección de Datos Personales… y hasta el Tribunal Constitucional remedado como «Tribunal de Garantías Estatutarias» (copiando, por cierto, el nombre del Tribunal Constitucional de la Segunda República Española: «Tribunal de Garantías Constitucionales»). Esta actividad «para-estatal» del nacionalismo catalanista se ha tratado de extender a todos los campos propios de un Estado: relaciones internacionales, administración de justicia, policía, educación, sanidad, etc.

El problema es que las demás regiones españolas tienen a su vez otra obsesión, que es la de ser como la catalana. Y eso hace que traten de copiar su «mini-Estado». Esta obsesión es especialmente grave en el nacionalismo gallego que considera al catalán su «faro». Es un hecho que el Estatuto de Galicia de 1981 y la obra de los gobiernos regionales creados al amparo del mismo han tratado de copiar los órganos (Consejo de Cuentas, Defensor del Pueblo, Consejo Económico y Social, Tribunal Gallego de Defensa de la Competencia, …) y la legislación que creaba la autonomía catalana, muy en particular, la legislación lingüística. El proceso imitativo se pretendía continuar con un nuevo Estatuto de Galicia en la senda del catalán.

Los hechos son los hechos. Y me temo que las palabras de Aznar no están alejadas de los mismos.

El 5 a las 5
Hay motivos
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 5 Febrero 2011

El 5 a las 5 estaré en Madrid, pero mi presencia carece de cualquier tipo de mérito, pues para quienes hemos tenido que enterrar a nuestros seres queridos –en mi caso, a mi hermano y mis dos sobrinas gemelas, con poco más de tres años– constituye una deuda moral para con ellos: he de velar por que se haga justicia y por que sus asesinatos no sirvan para lograr ninguno de los fines políticos por los que ETA los mató.

Si me quedara en casa contemplando cómo se están acercando a la comunidad autónoma vasca a los asesinos de ETA, cuando casi toda España no estuvo dispuesta a ceder a esta exigencia y chantaje mientras se seguía secuestrando y asesinando, sentiría que estoy traicionando a las víctimas –quienes pagaron un alto precio por no ceder– y a mí mismo.

Si excusara mi presencia por motivos "a la carta", sentiría estar haciendo una distinción entre las distintas víctimas que fueron asesinadas, pues hay que recordar las múltiples manifestaciones, concentraciones y actos de toda índole que llevamos a cabo cuando el Gobierno, aplicando la ley torticeramente, excarcelaba a De Juana Chaos. Las víctimas de este asesino múltiple no merecían otra cosa, pues su liberación debida a maniobras políticas era un insulto a la justicia.

Las víctimas que han sido asesinadas por los terroristas Iñaki Rekarte, Andoni Muñoz de Vivar, José Luis Álvarez "Txelis", Kepa Pikabea, Jorge Uruñuela, José Manuel Fernández Pérez, Andoni Alza , Fernando de Luis Astarloa, Idoia López Riaño "La Tigresa", Fernando García Jodrá , Nerea Bengoa Ziarzolo, Jaione Intxaurraga Uribarri, Ignacio Gracia Arregi, Iñaki de Rentería y por otros muchos que están siendo excarcelados por la "generosidad" de nuestro Gobierno, merecen la misma justicia y la misma denuncia que realizamos cuando De Juana Chaos. No han pedido perdón, no han resarcido a las víctimas, no están colaborando con la justicia para aclarar los cientos de atentados sin esclarecer y, sobre todo, no han cumplido sus condenas: en una palabra, no ha habido justicia.

Entre las excusas que algunos "bienpensantes" esgrimen para justificar su ausencia se encuentra la de que la línea roja serán las elecciones municipales: si para entonces ETA sigue en las instituciones, habrá llegado el momento de movilizarse. Mas no hace falta esperar para hacerlo, pues ETA ya está en más de 40 ayuntamientos debido a que así lo quiere el Gobierno. Por consiguiente, es lícito preguntarse: ¿cuántas manifestaciones o concentraciones han convocado para exigir al Gobierno que aplique la ley con el objetivo de desterrar a ETA de las instituciones? Si el Gobierno, con sentencia firme, no ha actuado ahora y nos ha engañado a todos, ¿quién nos garantiza que actuará contra ETA si de nuevo entra en los ayuntamientos?

Acercamientos masivos de terroristas, excarcelaciones de asesinos, indulto encubierto a Josu Ternera, ANV en los ayuntamientos, Usabiaga en libertad y burlándose de la justicia, De Juana desaparecido, bloqueo de las extradiciones de etarras desde Venezuela (¿se acordaba alguien de este tema?), declaraciones de Eguiguren jactándose de compartir mesa y mantel con un asesino en busca y captura, Patxi López invitando "a todos" a renunciar a "que una mitad de la sociedad venza a la otra mitad, es decir sin vencedores ni vencidos", José Antonio Pastor señalando que "sería bueno" que Batasuna pudiese estar legalizada, Rubalcaba asegurando que en Nanclares de Oca ya "no hay presos de ETA", Zapatero manifestando que los "pasos" que está dando la denominada izquierda abertzale y los "mensajes" que está lanzando son "insuficientes hoy", pero que "no van a ser en balde"...

Creo que hay más que sobrados motivos para sentirme obligado moralmente a estar el 5 a las 5. Esa noche podré dormir con mi conciencia tranquila y sabiendo que no habré defraudado a mi hermano Ángel y a mis sobrinas Miriam y Esther. Ese día ellos no tendrán que esforzarse en tratar de justificar ninguna ausencia.
Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.

En El Cairo y en Túnez, quien vuelve es Rifa
GUY SORMAN ABC 5 Febrero 2011

Durante la revolución de julio de 1830, el joven Rifa, de la ciudad de Tahta en el Alto Egipto (Al Tatawi), se encontraba en París: imán titulado de la mezquita de Al Azhar en El Cairo, acompañaba a una delegación de príncipes egipcios a los que su pachá, Mehemet Ali, había encargado estudiar en Francia las ciencias contemporáneas para que su país sacara provecho de ello a su regreso. Los príncipes se distrajeron, pero Rifa aprendió rápido el francés y se convirtió en el niño bonito de los salones de la época. A lo largo de los siete años que duró su estancia, reunió una gigantesca biblioteca que más tarde ordenó traducir al árabe. Una vez acabada su misión, se convirtió en el principal consejero del pachá, creó escuelas para niñas, publicó los primeros periódicos en lengua árabe e introdujo las ciencias en la enseñanza: Rifa fue el fundador del Egipto moderno, en unos tiempos en los que su país resplandecía sobre el conjunto del mundo musulmán. Pero hubo una reforma, solo una, que Rifa no logró que el pachá consintiera: la adopción de una Constitución política. A Rifa le había impresionado especialmente la Revolución de 1830: el rey Carlos X era impopular, los parisinos se rebelaron, unos cañonazos causaron algunas víctimas, pero tres días más tarde, Luis Felipe ascendía al trono con el beneplácito general y sus poderes delimitados por una nueva Constitución. Rifa contó todo eso y otros recuerdos en un pequeño libro titulado L'Or de Paris (El oro de París), donde también habla de las parisinas: son, escribía, tan infieles como las cairotas, pero ¡en Francia a sus maridos les da igual!

Nada le parecía más útil a Rifa que ese concepto de Constitución: permitía cambiar de régimen sin guerra civil, minimizando la violencia. Pero el pachá de Egipto, dispuesto a aceptar todo de la ciencia francesa y partidario de Rifa en sus controversias teológicas con los clérigos integristas de Al Ahzar (Rifa consideraba concretamente que el Corán no imponía el velo a las mujeres y tampoco privarlas de educación ya que mediante la educación podían acceder al Corán), se negó a que su poder absoluto fuese limitado por una Constitución. ¡Qué pena! La faz del mundo árabe podría haber cambiado. En nuestros tiempos, los egipcios más ilustrados son conscientes de ello ya que es un retrato (presumiblemente) de Rifa el que adorna la entrada de la nueva biblioteca de Alejandría. Ello no impidió que, tras las reformas de Rifa, Egipto se convirtiera en un país lo suficientemente moderno para que hasta la década de 1950, su futuro y su prosperidad parecieran asegurados; lo mismo que en Irak, Siria o Líbano. La verdadera tragedia del mundo árabe no se debe en absoluto al islam o a no se sabe qué fatalidad cultural, sino a la influencia nefasta de las ideologías contemporáneas. Nasser es el culpable, a partir de 1956, de haber roto la economía egipcia desde el momento en que sustituyó la burguesía cosmopolita y emprendedora de El Cairo y Alejandría por el modelo soviético: el resto del mundo árabe le siguió, con expulsiones y nacionalizaciones, y los desastrosos resultados económicos y éticos que conocemos.

Cuando los Hermanos Musulmanes, una hermandad inicialmente más orientada hacia la ayuda mutua que hacia la violencia, trataron de oponerse a él, Nasser los exterminó, ordenó ejecutar a sus jefes y los condenó a la ilegalidad. El mismo esquema se reprodujo en Argelia, donde el ejército impuso el socialismo (moderado por la corrupción) y demonizó a los partidos musulmanes después de que estos tuvieran el mal gusto de ganar las elecciones municipales en 1991. Fue tras la anulación de esas elecciones por parte de la dictadura militar (una prevaricación vivamente aprobada en aquella época por François Mitterrand) y no antes, cuando los islamistas iniciaron en Argelia una guerra civil inacabada.

Esta historia del mundo árabe, reducida a lo básico, conviene tenerla en mente para entender los levantamientos de Túnez o de El Cairo. La alianza contra natura entre las democracias occidentales y los déspotas árabes frente al supuesto peligro islamista es una invención conjunta de esos déspotas y de nuestros demócratas. Nicolas Sarkozy, que retoma para sí la tesis sin palabras refinadas de Jacques Chirac, declaraba muy recientemente que había que «elegir entre Ben Ali y los barbudos». Pero entre los manifestantes de Túnez o de El Cairo distinguimos pocos barbudos: consideraremos que los «Hijos de Rifa» (una expresión utilizada con frecuencia por los demócratas egipcios para reconciliarse con su propia historia) son mayoritarios, en cualquier caso entre la clase culta, que es la que dirige la revuelta. Por tanto, Rifa tenía razón: los árabes son perfectamente capaces de adoptar una Constitución sin que esta sea ni islamista, ni tiránica. Añadamos a beneficio de aquellos a los que atraigan las comparaciones que la revolución iraní de 1979 fue dirigida por una clericatura chií, una tecnocracia religiosa propia del Irán feudal y totalmente desconocida en las sociedades suníes del Magreb. A los Hijos de Rifa, por tanto, les falta constituirse en un partido o movimiento social, algo que, lo reconocemos, no ha sido, hasta ahora, su punto fuerte.

GUY SORMAN ES ENSAYISTA

AGUIRRE, SAN GIL, MAYOR E ITURGÁIZ, con las víctimas el 5 a las 5
Decenas de miles de personas claman en Madrid contra ETA y la negociación
O. MOYA / L. F. QUINTERO / M. R. MARTÍN Libertad Digital 5 Febrero 2011

La manifestación convocada por Voces contra el Terrorismo bajo el lema "No más mentiras, no más treguas trampa" ha sido un éxito rotundo que batió las previsiones más optimistas. Decenas de miles de personas abarrotaron todo el recorrido previsto por la madrileña calle de Juan Bravo hasta Colón a pesar del silencio mediático y el ninguneo político con algunas destacadas excepciones.

María San Gil, Jaime Mayor Oreja y Carlos Iturgáiz, que asistieron a título personal, llegaron juntos a la manifestación y se situaron en la segunda fila. Los asistentes les recibieron con una gran ovación. También fue ovacionado José María Álvarez del Manzano, ex alcalde de Madrid. Además, diputados regionales del PP de Madrid y su portavoz, David Pérez, se sumaron a la protesta.

Esperanza Aguirre dio la sorpresa al presentarse en el acto. No se colocó en la zona acotada para los políticos, detrás de la pancarta, sino con los ciudadanos, que la rodeaban felicitándola por su presencia llenándola de abrazos. En declaraciones a LDTV, Aguirre dijo que "visto lo visto, lo del bar Faisán, lo que prepara ETA-Batasuna, había que estar aquí".

La presidenta madrileña señaló que en un principio pensó que el comunicado de ETA "no era suficiente" para sumarse a la protesta. Su presencia "ha sido una reflexión de los últimos días", explicó. Según dijo, "cada vez se añadían más razones" para ir.

Con gran humor, le respondió a Federico "pa'que veas" cuando el periodista le preguntó cómo es que se había sumado finalmente a la protesta. También bromeó con la simpatía de la periodista, Adriana Rey, mientras multitud de ciudadanos le aclamaban al grito de "presidenta, presidenta".

En la manifestación se escucharon gritos de "Zapatero dimisión" y hubo menciones al escándalo del chivatazo a ETA y a Rubalcaba. Muchos de los asistentes atendieron la petición de VcT y la marcha estuvo plagada de banderas de España.

Entre las muchas víctimas que participaron en la protesta estuvo José Antonio Ortega Lara, mezclado con la multitud. También asistieron Gotzone Mora y el actor Manolo Zarzo.

Acompañándolas, como siempre, estaba Cayetano González, director del Observatorio de Víctimas del Terrorismo de la Universidad San Pablo-CEU.

"Que el clamor retumbe en toda España"
El acto final de la manifestación, presentado por la periodista de LD y esRadio Ketty Garat, comenzó con la intervención de Santiago Abascal. El presidente de DENAES recordó que ETA mata "porque son los enemigos de la nación y de la libertad". "Esa es la esencia del problema, ni hay más lecturas ni más enigmas", enfatizó. Afirmó que "siempre" acudirá a la llamada de las víctimas y pidió que "el clamor retumbe en toda España". "¡Viva España!", exclamó desde el estrado ante un emocionado Salvador Ulayar y el resto de víctimas.

La portavoz del PP en las Juntas de Guipúzcoa y alcaldesa de Lizarza, Regina Otaola, criticó durante su intervención la intención del Gobierno Zapatero de colar de nuevo una franquicia electoral de ETA en las próximas elecciones municipales y la táctica del Gobierno de presentar que hay una ETA buena y una mala.

"Les conocemos muy bien. Odian a todos los que no piensan como ellos. Son fanáticos. Esto no se cambia de la noche a la mañana. Nos quieren hacer creer que hay una ETA buena y una ETA mala. Sabemos que la contrapartida será que puedan presentarse a las elecciones municipales", dijo.

Otaola, que recordó durante su intervención cómo los ediles batasunos han usado históricamente sus cargos para beneficiar a ETA, recordó que el motivo de estar el 5 a las 5 ha sido "evitar que esto suceda", y que el Gobierno negocie con ETA el final del terrorismo a cambio de réditos políticos.

El siguiente en tomar la palabra fue la víctima de ETA Juan de Dios Dávila, que dio las gracias a todos los asistentes y a los políticos que sí acudieron: "Demuestran que están aquí para servir y no para ser servidos". Visiblemente emocionado, recordó que "ningún gobierno está legitimado para conceder los objetivos políticos de los terroristas". "Hoy está viva la esperanza de un pueblo, que busca la verdad, que no desespera y que no se rendirá", exclamó.

La indignación de Toñi Santiago
Visiblemente indignada, Toñi Santiago recordó el día en el que los asesinos de la banda terrorista ETA asesinaron a su hija Silvia. "Muchas veces me he preguntado por qué no fui yo, y no ella, quien murió aquel día, o por qué no nos fuimos las dos juntas". Pero se contestó: "Mi hija necesitaba que me quedara aquí para que junto a su padre lucháramos porque su asesinato no fuera en vano".

En este sentido criticó con dureza las concesiones de Rubalcaba a los terroristas de ETA a quienes acerca a las cárceles del País Vasco, a los que permite salir de España para cruzar a su mascota, o a aquellos que permite someterse a tratamientos de fertilidad para concebir. También que "mientras yo tengo que visitar una lápida, el asesino de mi hija puede hacer videoconferencia con su padre". Es "una indignidad", concluyó. Tras ella tomaron la palabra 17 víctimas que, cada una con sus argumentos, exclamaron: "¡En mi nombre, no!".

La rebelicón cívica es imparable
El último en hablar fue el portavoz de Voces contra el Terrorismo, Francisco José Alcaraz, que advirtió de que las víctimas del terrorismo "no estamos dispuestos a más mentiras, no estamos dispuestos a más treguas-trampa" y lamentó que con casos como el del chivatazo a ETA, "uno de los mayores delitos de la democracia", se tenga que "ensuciar la labor" de las Fuerzas de Seguridad.

Asimismo, aseguró que "los terroristas y sus cómplices serán los vencidos, pese a quien le pese" y que las víctimas del terrorismo saldrán a la calle "las veces que haga falta, bien convocando o bien acompañando a quienes tienen la obligación moral de convocarnos". "La rebelión cívica es imparable", concluyó. Como colofón, en Colón sonó el himno nacional.

Europa
Cameron admite que el multiculturalismo ha fracasado
Defiende un «liberalismo muscular» que desafíe al extremismo islamista
Munich - Ep La Razón 5 Febrero 2011

El primer ministro británico, David Cameron, afirmó ayer que el multiculturalismo ha fracasado en el Reino Unido e hizo un llamamiento en favor de un «liberalismo muscular» que desafíe al extremismo islamista. «Francamente, necesitamos menos de la tolerancia pasiva de los últimos años y más de un liberalismo activo, muscular», dijo David Cameron durante su intervención en la Conferencia de Seguridad que se celebra en Múnich, Alemania.

En ese sentido, dijo que la «tolerancia manirrota» ante prácticas inaceptables de las comunidades no blancas sólo ha servido para fortalecer el extremismo. La «tolerancia pasiva» de la sociedad ha permitido a sus ciudadanos hacer lo que quieran mientras no quebranten las leyes, pero defendió que un país auténticamente liberal «cree en ciertos valores y los fomenta activamente», según las palabras recogidas por la agencia de noticias británica UKPA.

«La libertad de expresión, la libertad de credo. La democracia. El Estado de Derecho. La igualdad de derechos sin influencia de la raza, el género o la inclinación sexual. Les dicen a sus ciudadanos: esto es lo que nos define como sociedad. Pertenecer a ella es creer en estos valores», apostilló. El tema central de su discurso ha sido el terrorismo, del que dijo que debe ser afrontado no sólo mediante los servicios secretos y la vigilancia, sino también atacando a la ideología del extremismo islamista. Estas palabras han sido criticadas desde sectores musulmanes de la sociedad británica precisamente por su coincidencia en el tiempo con una manifestación en la ciudad de Luton de la Liga de Defensa Inglesa, un grupo de ultraderecha.

Refugio de extremistas
Sin embargo, Cameron en su intervención también arremetió contra los extremistas de derechas y contra los fundamentalistas cristianos y abogó por realizar una clara distinción entre la religión musulmana y la ideología política del islamismo radical. Algunos miembros del Partido Conservador y activistas simpatizantes con los «tories» creen que Gran Bretaña se ha convertido en un refugio seguro para todos aquellos que tienen un punto de vista político anti occidental. Cameron instó a seguir combatiendo el terrorismo no sólo en lugares como Afganistán sino en el interior de las fronteras nacionales occidentales, donde también se ha asentado el extremismo islámico.

Cameron pide combatir el extremismo islámico en las sociedades occidentales
El primer ministro británico, David Cameron, instó hoy en la 47 Conferencia de Seguridad de Múnich a seguir combatiendo el terrorismo no sólo en lugares como Afganistán sino en el interior de las fronteras nacionales occidentales, donde también se ha asentado el extremismo islámico.
GCT 5 Febrero 2011

David Cameron dijo que "Europa debe despertar y reconocer lo que pasa en nuestros países", dijo el primer ministro británico, quien pidió incrementar los esfuerzos de integración, pero también una actuación más severa ante los grupos islamistas.

Cameron aclaró que "el terrorismo no está ligado a un solo grupo étnico", pero añadió que la amenaza actual en las sociedades occidentales se encuentra en que "muchos jóvenes disponen de una mala interpretación del islam".

"Hay que diferenciar entre religión e ideología, hay que aplicar distancia entre el extremismo islámico y el islam", afirmó Cameron.

El primer ministro británico admitió como un fracaso de los occidentales que en la mayoría de los casos no se ha logrado presentar a esos jóvenes radicales "una visión de nuestra sociedad, necesitamos una identidad nacional para todos".

"Hay que mostrarles que el terrorismo es malo se presente como se presente, es una distorsión del islam", insistió.

Cameron abogó hoy por una "menor tolerancia pasiva, hay que defender la libertad y la (libertad de) religión".

El primer ministro británico no se refirió en ningún momento de su discurso a las revueltas civiles en países árabes como Egipto, Túnez y Yemen.

Posteriormente, en el turno de preguntas, Cameron se remitió a la respuesta oficial de la responsable de Exteriores de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, quien transmitió la voluntad de los Veintisiete de que el régimen egipcio inicie "inmediatamente una transición democrátic".

Tres un breve descanso después de la intervención de la canciller alemana, Angela Merkel, y de Cameron, intervendrán en el mayor foro interncional de seguridad la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton; el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, y el ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov.

Durante la jornada, Ashton presentará un informe de la reunión del Cuarteto de Oriente Medio (Rusia, UE, EEUU y la ONU) prevista en el marco de la Conferencia de Seguridad de Múnich.

Merkel ya denunció un modelo fallido
Las declaraciones de Cameron van en consonancia con las que pronunció Merkel el pasado octubre, cuando dijo que el multiculturalismo había fracasado y que Alemania no había hecho lo suficiente para integrar a sus inmigrantes. «Desde hace año, décadas, el enfoque era que la integración no era algo que había que promover, que la gente viviría los unos con los otros (...) Eso ha resultado falso», declaró. Merkel afirmó que se ha pedido muy poco a los inmigrantes en el pasado y ha reiterado que deberían aprender alemán.

EN MADRID
Miles de personas se manifiestan contra “la tregua trampa” de ETA
 Minuto Digital 5 Febrero 2011

Miles de personas se manifiestan en Madrid convocados por la plataforma Voces contra el Terrorismo para manifestar su oposición a cualquier negociación con la banda terrorista ETA.

Víctimas del terrorismo, cargos públicos del PP y distintas organizaciones han acudido a esta convocatoria contra la “tregua trampa” de ETA, en referencia al alto el fuego anunciado por la banda terrorista el pasado 10 de enero.

Miles de personas se han manifestado en Madrid convocados por la plataforma Voces contra el Terrorismo para expresar su oposición a cualquier negociación con la banda terrorista ETA y para protestar contra lo que creen un proceso pactado con el objetivo de que Batasuna pueda presentarse a las elecciones municipales de mayo y, por lo tanto, tenga representación institucional.

Víctimas del terrorismo, cargos públicos del PP y distintas organizaciones han acudido a esta convocatoria, que ha recorrido la madrileña calle Serrano y para la que han llegado una treintena de autobuses de varias ciudades españolas, contra la “tregua trampa” de ETA, en referencia al alto el fuego anunciado por la banda terrorista el pasado 10 de enero.

Los lemas y cánticos de la marcha han tenido dos claros destinatarios: el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a quienes los manifestantes han pedido la dimisión y han exigido que Batasuna no pueda presentarse a las elecciones, que cuenten la verdad sobre el caso del chivatazo al bar Faisán y que no haya excarcelaciones de presos etarras o acercamiento a cárceles vascas.

La manifestación ha estado encabezada por una pancarta que rezaba “No más mentiras. No más treguas trampa, en mi nombre no”, y tras ella se ha situado el líder de la organización convocante Voces contra el Terrorismo, el ex presidente de la AVT Francisco José Alcaraz, arropado por cargos políticos del PP.

En concreto, han asistido a la convocatoria el ex ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, la ex líder del PP vasco María San Gil así como los eurodiputados Carlos Iturgaiz y Teresa Jiménez Becerril y numerosas víctimas de ETA como José Antonio Ortega Lara. Todos ellos se han situado junto a Alcaraz en la cabecera de la manifestación, haciendo un recorrido de casi una hora hasta llegar al número 28 de la calle Serrano, a la altura de la plaza de Colón.

También ha asistido a la marcha la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, si bien ella no se ha situado en la cabecera, sino que ha recorrido varios cientos de metros saludando a la gente que había acudido, que la ha arropado al grito de “presidenta, presidenta”.

CASO DEL CHIVATAZO
En el recorrido de la marcha se han podido ver multitud de banderas de España así como pancartas de víctimas de la violencia de ETA y otros carteles que recordaban la excarcelación de presos. En medio de los cánticos que han pedido la dimisión Zapatero y de Rubalcaba ha habido numerosas referencias al caso del chivatazo al bar Faisán, siendo el vicepresidente el objeto de numerosos gritos como “Rubalcaba papanatas, el faisán te delata” o “Rubalcaba, el chollo se te acaba”.

Tanto los políticos, ovacionados por los asistentes, como las propias víctimas han exigido al Gobierno que “diga la verdad” sobre este asunto y, en concreto, Alcaraz ha lamentado que el caso del chivatazo “ensucie el nombre de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado por un Ministerio del Interior que se niega a decir la verdad”.

Por ello, el presidente de Voces contra el Terrorismo ha defendido que “sobran los argumentos” para salir a la calle y ha asegurado que “la rebelión cívica” será siempre la respuesta a los pasos del Gobierno “que puedan dar algo de oxígeno a ETA”.

Así, ha explicado que han salido a la calle para “exigir al Gobierno que ETA no esté de nuevo en las instituciones y también para pedir que se haga justicia, y que, bajo argumentos falaces, no excarcelen a los terroristas sin haber cumplido sus penas”.

AGUIRRE PIDE UNIDAD A LOS PARTIDOS
Esperanza Aguirre, por su parte, ha pedido al Gobierno que mantenga la firmeza para impedir que las candidaturas sucesoras de Batasuna concurran a las elecciones de mayo, ante lo que ha pedido la unidad de todos los partidos y así evitar “pagar precio político” por el fin del terrorismo. Para ello, ha evocado las palabras pronunciadas por el vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras los atentados del 11 de marzo en las que dijo que España se merece un gobierno que no mienta.

La dirigente madrileña ha evitado polemizar sobre las ausencias políticas en la manifestación de Voces contra el Terrorismo. “Cada uno puede hacer lo que quiera”, ha respondido al ser preguntada concretamente por el líder del PP, Mariano Rajoy, añadiendo que “tampoco el PP de Madrid ha asistido como tal”.

Por su parte, Mayor Oreja ha insistido en afirmar que está convencido de que Batasuna “estará en las elecciones” de mayo y ha vuelto a denunciar que “hace tiempo que hay un proyecto pactado y negociado entre ETA y el Gobierno”.

El dirigente ‘popular’ ha advertido de que hay ciertas “constantes” que siempre se repiten, como que “ETA no se disuelve y que, de uno u otro modo, Batasuna se presentará a las elecciones municipales”.

Sobre el hecho de que se escucharan más gritos de “Zapatero, dimisión” que de condena de los asesinatos de ETA, Mayor Oreja ha señalado que “en el fondo lo que se está pidiendo es que digan la verdad”. “Ése es el mensaje, sea cual sea el grito”, ha añadido.

VENCEDORES Y VENCIDOS
Otra de las frases más recurrentes de la manifestación ha sido que “ETA y Batasuna son lo mismo”, como así lo han remarcado varias víctimas del terrorismo que han subido al escenario colocado en el tramo final de la marcha. En todos los casos, han exigido al Gobierno que no permita que la izquierda abertzale se presente a los comicios y que no negocie con los terroristas.

Las víctimas también han insistido en que el final de ETA tiene que llegar con “vencedores y vencidos”. Para Carlos Iturgaiz, los terroristas tienen que “pudrirse en las cárceles” y ha aprovechado para reclamar que las Fuerzas de Seguridad intervengan para que Batasuna no pueda presentar su partido el próximo lunes, como está previsto.

“Esta es la voz clara de las víctimas y del pueblo que apoya a las víctimas, decir a Zapatero y Rubalcaba que no nos pueden obligar a perdonar lo imperdonable, ni nos pueden obligar a olvidar lo inolvidable. La gente no quiere que ETA haga política nunca”, ha demandado la eurodiputada Jiménez Becerril durante la marcha.

CIERRE DE LA MANIFESTACIÓN
Las víctimas, unánimes: "En mi nombre, ¡no!"
Las víctimas, en un inmejorable broche final, tomaron la palabra: "En mi nombre, ¡no!"

LIBERTAD DIGITAL 5 Febrero 2011

En un emotivo e inmejorable final de acto, algunas de las víctimas han subido al escenario para gritar alto y claro su mensaje contra los asesinos de ETA y contra la política del Gobierno de Zapatero. Pilar Elías, Teresa Jiménez Becerril, Salvador Ulayar, entre otros, han dicho unánimes: ¡En mi nombre, no!

Rosa Jiménez: hija de José Jiménez Mayoral, asesinado por ETA el 9 de octubre de 1982 en Behobia, Irún: ¡En mi nombre, NO!

Pilar Elías: viuda de Ramón Baglieto, concejal de UCD asesinado por ETA el 12 de Mayo de 1980 en Elgoibar: "No exite la ETA buena y la ETA mala. Los terroristas de Anclares de Oca no están arrepentidos. No más beneficios a los asesinos de ETA. ¡En mi nombre, NO!

Mercedes Cordero: hija de Moisés Cordero, guardia civil asesinado el 28 de julio de 1979 en Herrera, Guipúzcoa: "Los asesinados nos representan a atodos. No hay una sola razÓn que justique ninguna cesión a los batasunos. ¡En mi nombre, NO!

Alejandro Urteaga: víctima del terrorismo desde el 21 de noviembre del año 2000, en que ETA atentó contra la Casa Cuartel de Irún: "A pesar de que en la Transición fueron perdonados un millar de etarras, no pocos de ellos para seguir matando. ¡En mi nombre, No!"

María Jesús González: víctima del terrorismo desde el 17 octubre de 1991. ETA colocó una bomba en los bajos de su coche. Sufrió junto a su hija, Irene Villa, graves secuelas: "Con sus tratos con la ETA (del Gobierno) se dio carta de naturaleza política a los asesinos y eso deslegitima a España y la democracia. ¡En mi nombre, NO!

María José Rama: viuda de Juan Carlos Beiro, guardia civil asesinado por ETA el 24 septiembre de 2002, en Leiza: "Algunos hemos dado trozos de nuestro cuerpo y nuestra alma. ¡En mi nombre, y en el de mis hijos que se quedaron sin su padre, NO!

Salvador Ulayar: hijo de Jesús Ulayar, ex alcade de Etxarri Aranaz, asesinado el 27 de enero de 1979 en esa misma localidad: "(El Gobierno) metió a los terroristas en nuestras instituciones. Escaños que son sagrados que ocupó gente como Gregorio Ordóñez, Fernando Buesa, Tomás Caballero y Alberto Jiménez Becerril. No ha movido ni un dedo ni piensa moverlo por sacarlos de ahí. ¡En mi nombre, NO!

Carmen Miranda: viuda de Ramón Navía, capitan del Ejército de Tierra, asesinado por ETA en Madrid el 6 de febrero de 1992: "Por muchas leyes que se aprueben nunca conseguirán apagar nuestro clamor. ¡En mi nombre, NO!"

Javier Gismero: víctima del terrorismo desde el 11 de marzo de 2004. Viajaba en el tren que estalló en la Calle Téllez: "Exigimos que el Gobierno ponga a disposición de la Justicia los documentos que solicitan las víctimas del 11-M. ¡En mi nombre, NO!"

Pilar Díaz: hija de Máximo Díaz Bardera, policía nacional asesinado por ETA el 21 de mayo de 1985 en San Sebastián: "Los etarras mataron a los nuestros pero algunos además se empeñan en matar nuestra ciudadanía. ¡En mi nombre, NO!"

María Isabel Chamizo: viuda de Reyes Ochado Muñoz, guardia civil asesinado por ETA el 15 de octubre de 1983 en Oñate, Guipúzcoa: "Jamás pararemos hasta que no se derrote a la banda terrorista ETA. ¡En mi nombre, NO!"

Francisco Javier Íñigo: hermano de Miguel Ángel Iñigo Blanco, guardia civil asesinado por ETA el 9 de mayo de 1978 en San Sebastián: "Han excarcelado a 19 etarras. ¡En mi nombre, NO!"

Rubén Leal: hermano de Mario Leal Baquero, asesinado por ETA el 6 de diciembre de 1985 en Mondragón: "¡En mi nombre, NO!"

Pilar Crespo: madre de Juan Pablo Moris, asesinado en los atentados de 11 de marzo de 2004. "Nos sentimos utilizamos. ¿Alguien podia dar una razon para no estar aquí?. ¡En mi nombre, NO!

Encarni Carrillo: viuda de Manuel Indiano, concejal del PP asesinado por ETA el 29 de agosto de 2000 en Zumárraga. "El Gobierno puede por acción u omisón ser cómplice de una banda terrorista. ¡En mi nombre, NO!"

Ramona Garrido: viuda de José María Latiegui, asesinado por ETA el 14 de abril de 1981 en Usurbil: "Impunidad para Josu Ternera, ¡en mi nombre NO!

Teresa Jiménez Becerril: hermana de Alberto Jiménez Becerril, concejal del PP, asesinado por ETA junto a su mujer, Ascensión García, el 30 de enero de 1998 en Sevilla: "No nos van a obligar a olvidar lo inolvidable, a obligar a perdonar lo imperdonable y a renunciar a la justicia. No nos van a callar porque la mejor arma que tenemos es nuestra voz y el mayor cómplice de quien negocia con ETA es nuestro silencio. A mí que me maten, pero yo nunca voy a premiar a los terroristas para que no me maten. ¡En mi nombre, NO!

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A la izquierda del padre
La eventual legalización de la izquierda abertzale genera los movimientos y la inquietud que se vive en el nacionalismo
KEPA AULESTIA El Correo 5 Febrero 2011

Las vicisitudes por las que atraviesa Nafarroa Bai reflejan la tensión que se vive en la vertiente izquierda del nacionalismo ante la próxima o inminente legalización de la extinta Batasuna. No solo porque es de Perogrullo suponer que sin esta última eventualidad ni EA se hubiese movido de donde estaba, ni Aralar se hubiera arrimado tanto al PNV. Los nervios se desatan a medida que se acerca el día en que sabremos cómo será y qué hará la izquierda abertzale sin la tutela de ETA. Una incógnita que probablemente comience a despejarse a partir del próximo lunes cuando, con los auspicios de Lokarri, Iruin explique el basamento jurídico de los estatutos del todavía innominado partido y Etxeberria proceda a inscribirlo en algún lugar del universo simbólico «abertzale y de izquierdas» con la intención de que se perciba ya desarmado.

Navarra fue el territorio en el que mejor cuajaron las escisiones del PNV y de Batasuna, EA y Aralar, en relación a sus matrices. El partido de Garaikoetxea heredó a mediados de los 80 casi todo el patrimonio jeltzale, y el de Zabaleta atrajo, a partir del 2000, a una parte importante de la izquierda abertzale de dicha comunidad autónoma, en la que tradicionalmente había sido más moderada. La paleta de colores del nacionalismo adquirió unos tonos muy distintos del lado navarro. Tanto que dio lugar a lo que nunca antes fue posible: una candidatura unitaria capaz de aglutinar a todos los abertzales con excepción de Batasuna. En este sentido conviene tener en cuenta que desde el restablecimiento de la democracia Na-Bai ha sido más la excepción que la regla. Por lo que es probable que el nacionalismo en Navarra se encuentre en puertas de volver a su estado habitual.

Navarra ha sido durante todos estos años el argumento reivindicativo del nacionalismo en Euskadi, así como mitad espejo mitad banco de pruebas de algunos de sus movimientos. Sin duda lo está siendo con la crisis de Na-Bai, porque en ella se refleja y se larva la nueva competencia que se vive entre las formaciones nacionalistas junto al alineamiento de cada cual tomando como referencias al PNV y a la izquierda abertzale por ahora ilegal. En realidad esta ha sido la gran constante desde la transición, la dificultosa ordenación del espacio abertzale que iba quedando entre la política trazada por el EBB y Herri Batasuna con sus sucesivas marcas. Un doble desafío, porque cada aspirante a ocupar ese terreno ha pretendido siempre poseerlo en exclusiva, y porque el paulatino deslizamiento de los jeltzales de la democracia cristiana hacia una socialdemocracia institucional fue añadiendo mayor complejidad a la tarea.

Esta misma semana un dirigente del PNV con memoria, el diputado general de Álava Xabier Agirre, se atrevió a expresar lo que en su partido tantas veces han anhelado al proclamar que el mejor servicio que Eusko Alkartasuna podría brindar al país sería su desaparición. El abanico partidario se extiende y se pliega en un movimiento pendular casi constante. Pero el período que Batasuna lleva ilegalizada no ha servido para que se afianzasen las otras fuerzas a la izquierda del PNV. EA ha continuado su declive, rompiéndose en Hamaikabat, lo mismo que Ezker Batua, dando lugar a Alternatiba. Tampoco Aralar ha conseguido eclosionar en una coyuntura aparentemente tan propicia. Seguramente todo ello se debe a que la atomización del espectro abertzale de izquierdas -o asimilado- haya coincidido con la especial ventaja que los principales partidos adquieren cuando se anuncia o se teme la alternancia. Aunque el horizonte próximo no parece más despejado para estas formaciones menores.

A la extrema debilidad de EA se le une su creciente -y hasta inexorable- dependencia respecto al destino de la izquierda abertzale, de manera que de facto podría encontrarse al borde de la desaparición que le deseaba Agirre; mientras que a los miembros de Hamaikabat no les quedará más remedio que integrarse individualmente en las candidaturas jeltzales. Por su parte Aralar elude confrontarse en campo abierto con la eventual legalización de la otra izquierda abertzale para sortear la coyuntura inmediata al arrimo del PNV. La reivindicación de Na-Bai como punto de encuentro con los pocos jeltzales navarros y con los denominados «independientes» constituye un pretexto oportuno para ello; pero tan distante de la política en Euskadi que resulta inevitable que quede en evidencia la desigualdad de semejante emparejamiento. Aunque en el fondo lo que elude Aralar es confrontarse consigo misma: con la trabajosa paradoja que le supondrá explicar su continuidad como formación autónoma cuando la antigua Batasuna se desarme.

Es imposible predecir cómo será y qué hará la izquierda abertzale legal cuando empiece a actuar sobre un tablero en el que todas las demás piezas protagonizarán también sus propios e imprevisibles movimientos. Todo desarme genera auténticas metamorfosis. De modo que tampoco sería extraño que reverdezcan complicidades ancestrales y se orillen incompatibilidades algo menos ancestrales. Sobre todo si la izquierda abertzale de Etxeberria e Iruin se presenta a las elecciones locales y forales y el PNV se ve necesitado de su concurso para preservar el máximo de poder a cambio de repartirlo con los recién desarmados. Reparto al que pedirían ser invitados los partidos menores que hoy se mueven inquietos a la izquierda del padre.

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