AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 10 Febrero 2011

 

Bandazos con el déficit público
Editoriales ABC 10 Febrero 2011
Zapatero vive al día, y lo mismo se abraza a la política de restricciones que impone Merkel que retorna al gasto público incontrolado

SI en algún momento Rodríguez Zapatero se pregunta por qué los ciudadanos ya no se fían de él y los mercados y gobiernos europeos tienen a España por un factor amenazante para la recuperación económica, puede buscar la respuesta en las reacciones que ha provocado su decisión de premiar al Ejecutivo nacionalista de Cataluña con una singular autorización para refinanciar su enorme deuda pública. Como era previsible, en pocas horas tras el anuncio del acuerdo entre Zapatero y Artur Mas, otros gobiernos autonómicos, y hasta el alcalde de Madrid, demostraron que la situación no está para más hechos diferenciales ni tratamientos privilegiados. Ante la marea de críticas que se le venía encima, Zapatero ha optado por ahorrarse problemas internos y autorizar de manera general la refinanciación de las Comunidades Autónomas. El Gobierno socialista elimina de un plumazo una de las medidas principales con las que quería demostrar su compromiso con la austeridad y el control del gasto público. La prohibición de nuevos endeudamientos estaba asfixiando las economías autonómicas y locales, pero al menos tenía un objetivo concreto y coherente con la gravedad de la situación. De pronto, Zapatero antepone la necesidad de contar con el apoyo de CiU al mantenimiento de una política económica de crisis en materia de gasto público. Es decir, vuelve a dar prioridad a su estabilidad política frente a la responsabilidad que le incumbe como gobernante.

El resultado de esta improvisada rectificación es el de siempre: aumenta el descrédito de España ante los socios europeos y agrava los efectos más perniciosos de la organización autonómica del Estado. Ahora, el Gobierno tiene que abordar la segunda parte de este craso error y debe decir qué repercusión va a tener su enésima prueba de ineptitud gestora en el déficit. De hecho, la estructura de gasto de estas administraciones sigue, salvo excepciones, intacta, amarrada a empresas públicas, personal designado a dedo, representaciones inefables en el exterior y medios públicos de comunicación perfectamente reducibles. Pero Zapatero ha decidido vivir al día y lo mismo se abraza a la política de restricciones que le impone Merkel que vuelve por los fueros del gasto público incontrolado para asegurarse los apoyos políticos necesarios. Siempre tendrá a mano un pensionista, un funcionario o un trabajador que acabe pagando sus facturas.

Nacionalismo económico
En nombre de la autonomía regional o localhemos recuperado la intervención estatal
FERNANDO FERNÁNDEZ ABC 10 Febrero 2011

A mis alumnos extranjeros les castigo con una conferencia titulada España: una transición económica de éxito, que acaba con una sección cada vez larga dedicada a los interrogantes de futuro. Estos últimos tienen que ver con tres temas de actualidad tan rabiosa como secular. Nuestro limitado entendimiento de lo que significa una unión monetaria que obliga a vincular salarios a productividad si no queremos exportar trabajadores y asumir un permanente diferencial negativo de renta per cápita. La excepción cultural de nuestro sistema financiero, unas Cajas de Ahorros que no daban problemas mientras eran oferentes de fondos porque nadie mira el ADN a los fondos soberanos, pero que se hace insostenible desde que las Cajas decidieron convertirse en tomadoras netas en el interbancario europeo y la gente se pregunta a quién le está prestando dinero. Y un Estado de las Autonomías que, aparte de los conocidos problemas de gasto público, se está convirtiendo en la puerta trasera por la que se cuela el más rancio nacionalismo económico. Hace tiempo que me preocupa esta tendencia proteccionista de lo local en que se ha convertido la España plural. Porque si había alguna continuidad básica en nuestra transición económica más allá de las lógicas discusiones de ritmos, ésta era la búsqueda permanente de mayor libertad y flexibilidad en los mercados de bienes y factores, continuidad que se ha roto radicalmente: asistimos impasibles a la creación política de nuevas barreras al mercado interior y nuevos espacios de control público, justificados en el hecho diferencial y la protección de lo autóctono.

Son muchos los efectos colaterales de la visita de Artur Mas a la Moncloa. El más importante, sin duda, que la restricción fiscal española no es vinculante si se trata de asegurar la legislatura. También que la contribución de CiU a la gobernabilidad de España es inversamente proporcional a la posibilidad de que el PP tenga mayoría absoluta. Pero el daño a la racionalidad económica ha sido mucho mayor. Casi toda la prensa ha celebrado que un pacto entre socialistas y nacionalistas catalanes permita a Madrid y Barcelona participar en la gestión de su privatizado aeropuerto. Pero solo el proteccionismo del viejo INI o, mejor aún, el localismo cantonal denunciado por Joaquín Costa pueden dar cobertura lógica a semejante decisión. Ambos aeropuertos son infraestructuras nacionales, financiadas con fondos estatales, o incluso europeos por su dimensión internacional, cuya utilidad se extiende mucho más allá de su ámbito geográfico y cuya razón de ser está precisamente en las externalidades que generan en un amplio entorno. Si el Estado decide privatizarlas es por necesidad, como me temo es el caso, o por convicción de que muchos servicios públicos se prestan de manera más eficiente bajo gestión privada, como me gustaría creer que ha sucedido. En ninguna de las dos circunstancias se justifica el control municipal de los mismos.

Con decisiones como éstas se da un paso más en desmontar un camino de éxito, el de la transición económica continua desde una economía cerrada, autoritaria y fuertemente intervenida hacia una economía abierta, de mercado y libre de cargas burocráticas y regulatorias e injerencias de las administraciones públicas. En nombre de la autonomía regional o local hemos recuperado la intervención estatal. Lo que no le permitimos al Estado central no solo lo justificamos, sino que lo apreciamos cuando lo hacen los gobiernos autonómicos o municipales. Pero el coste es el mismo, menos libertad económica y más intervencionismo, menos productividad y más desempleo.

Un país de plastilina
Aquí, en aras de la igualdad, se pudo llegar a darle prerrogativas sobre costas a cualquiera de las dos Castillas
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 10 Febrero 2011

JOSÉ Luis Rodríguez Zapatero, cortito de fuerzas, derrochó su energía en la reinvención sañuda del pasado histórico y ahora no parece capaz de enfrentarse al futuro que se cuece en el fuego del paro, el déficit y la deuda. Es un presidente dúctil y maleable para un país de plastilina, una desgracia histórica en un momento nacional complejo en el que tratan de anteponerse los intereses de las partes al más fundamental y prioritario del todo. La obsesión igualitaria que acompaña, inseparablemente, a la socialdemocracia alcanza a las personas, un disparate, y a los territorios, un desvarío, y así nos luce el pelo... de la dehesa. Falta un necesario instinto de conservación nacional sin el que carecen de sentido los regionales y hasta los locales.

La historia comenzó con el desafortunado «café para todos» con el que la Transición quiso resolver, sin entrar en matices, los problemas territoriales, e históricos, de algunas porciones del Estado. Aquí, en aras de la igualdad, se pudo llegar a darle prerrogativas sobre costas a cualquiera de las dos Castillas, o a las dos, para que no fueran menos que Cataluña y el País Vasco. Se fabricó un monstruo autonómico —prefederal— y, como suele suceder, el monstruo ha crecido y quiere más. Más de todo. Competencias, prerrogativas y, naturalmente, presupuesto, mucho presupuesto. La igualdad entre las personas debe circunscribirse a sus derechos y oportunidades, lo demás son diferencias. En esa línea, los territorios tendrán que evolucionar según sus proyectos y el entusiasmo de sus vecinos dentro, eso sí, de una ordenación común del Estado, pero sin privilegios ni cortapisas con el único afán de la igualdad dolosa.

Ha bastado con que, bien o mal, el presidente dúctil y maleable libere a Cataluña del compromiso de no incrementar el endeudamiento para que todos los gatos quieran zapatos. Ya los tienen. A endeudarse tocan. Esa falta de firmeza y criterio en La Moncloa, evidenciada por los efectos que producen las más mínimas presiones de la opinión pública y las tracciones de los poderes regionales, es una forma irresponsable de gobierno y gestión que abunda en los problemas que nos angustian sin aportar remedio alguno. Es natural, por otra parte, que si nos hemos dado un formato nacional tan pintoresco como para que La Rioja sea igual que Cataluña los riojanos no quieran ser menos que los catalanes y, sobre todo, que los caciques de Logroño no se resignen a una posición de inferioridad con respecto a los de Barcelona que, al tiempo, defienden sus «privilegios» contra las reivindicaciones de, por ejemplo, Tarragona. Los países de plastilina son así.

La extrema izquierda de Rubalcaba
Editorial www.gaceta.es 10 Febrero 2011

“Me hace preguntas patéticas para lucirse en cadenas de extrema derecha”. Al zafarse así del marcaje del diputado Gil Lázaro, Alfredo Pérez Rubalcaba lanzó una falsedad, una afrenta y un bote de humo

Falsedad, porque si por extrema derecha se refiere a Intereconomía, patina lamentablemente, además de faltar el respeto a los millones de españoles que siguen a los medios del Grupo. Lo nuestro es la crítica al poder, con valentía y sin complejos cuando incurre en el abuso o ataca a la libertad. Que no se confunda el señor Rubalcaba: ese es nuestro DNI ideológico. Afrenta, porque se está burlando de las víctimas de ETA al frivolizar sobre un asunto tan serio como el caso Faisán, prueba del nueve del hilo directo que ha mantenido el Gobierno con los asesinos de casi 1.000 españoles. Y bote de humo, porque sigue sin dar cuenta de sus responsabilidades políticas, asunto que centró en sus justos términos Gil Lázaro cuando dijo que esa responsabilidad no está determinada porque declare un testigo u otro ante el juez Ruz, sino “por el escándalo de que su director general de la Policía esté imputado”.

En lugar de eso, el émulo de Fouché le dio a la máquina de fabricar insidias, y acusó a otros de extremistas. ¡Él! ¡Precisamente él! ¿Hay algo más violento y extremista que montar un grupo terrorista para hacer la guerra sucia contra ETA, secuestrar a ciudadanos inocentes (Marey) y encima meter la mano en la caja, tirando de los fondos reservados de Interior? ¿Y quién era el ministro de la Presidencia, en el Gobierno de González, que se hizo cómplice del terrorismo de Estado al decir: “El Gobierno ha combatido siempre al terrorismo con la ley en la mano”? ¿Siempre? ¿También cuando Lasa y Zabala fueron secuestrados, torturados y enterrados en cal viva?

La famosa X de los GAL vuelve a estar de actualidad con el escrito presentado por el ex subcomisario Amedo para tirar de la manta. El asunto puede ponerse muy interesante, incluso para Rubalcaba, que no sólo hizo de cristal opaco como portavoz del Gobierno, sino que estuvo presuntamente en la famosa reunión, junto con Benegas y Galindo, en la que el PSOE ofreció dinero a Amedo para que cambiara su declaración sobre el GAL, según el ex policía.

Si el GAL fue un chapucero atajo para acabar con ETA; Faisán ha sido “el precio político pagado en el proceso de paz”, como dice Gil Lázaro. Mientras la Real Academia no diga otra cosa, dar un soplo a unos terroristas es colaboración con banda armada. Y en eso están presuntamente pringados o salpicados conspicuos policías a través de una serie de pistas que investiga la Audiencia Nacional. Que el investigador policial de Faisán, Carlos Germán, quisiera borrar la única prueba del soplo, acrecienta el olor a cloaca de Estado del que habla Gil Lázaro.

La izquierda, cargada de complejos –e incluso de exquisitos cadáveres en sus armarios–, es experta en sembrar ceremonias de la confusión para endosar su violencia a la derecha. Con la arrogante impunidad que otorga el prestigioso DNI de progre, algunos como Almodóvar insinúan que el PP estaba detrás de un golpe de Estado en el 11-M, otros como Fernando Trueba omiten 80 años de sovietismo para sentenciar que “todas las dictaduras para mí son de derechas”. O con la caradura del cretinismo como Óscar López piden acabar con “las intereconomías”. Y uno, en fin, con el maquiavelismo del maestro de la simulación, trata de matar al mensajero (y al diputado), repartiendo carnés de extremistas. Una maniobra a la desesperada propia de quien puede tener a la Justicia en los talones.

Mentir y callar: la nueva forma de negociar
Alfredo CasqueroEl Semanal Digital 10 Febrero 2011

Desaparecido un tiempo largo de estas mis queridas páginas de El Semanal Digital vuelvo con cierta nostalgia del teclado y de la letra impresa que se pierde, o eso parece, en la red. Y vuelvo, como siempre, con la sensación de que nada ha cambiado. En el Gobierno de la Nación continúa la incompetencia como norma de conducta y la indolencia en la oposición. RuGALcaba, igual de mentiroso pero con mucho más poder, sigue en el machito, dando lecciones de cómo no se debe ser, pero de cómo se mantiene un político sin demasiados miramientos, (por no decir escrúpulos) en la cresta de la ola. Y ahora toca, otra vez, mentir sobre ETA. Ha perfeccionado si cabe la técnica. La mentira sigue siendo pieza clave en el devenir ruGALcabiano, pero mezclado con dosis de silencio y de ocultamiento, el resultado es devastador. Salgan las víctimas cuantas veces quieran a la calle; proteste el PP con la boca pequeña; crujan las entrañas de la memoria de las víctimas, pero nada frenará una negociación anunciada y descrita hasta la saciedad por Mayor Oreja.

Los pasos dados hasta la fecha son de una sincronización perfecta entre ETA y su extensión política y el Gobierno del PSOE. Eguiguren desvela, queriendo o sin querer, los pasos dados, y anuncia los pasos posteriores, cual si de un nigromante se tratara. Y Rubalcaba lo prepara, lo cocina, lo presenta y lo enreda todo. ETA, bajo las siglas en esta ocasión de "Sortu" da sus primeros pasos entre la calculada sospecha del PSOE, y el silencio de la prensa adicta. No se entiende esta celebración socialista de la estrategia batasuna de no ser por sospechar que se ponen la venda antes de la herida. A Batasuna no se la ilegalizó porque sus estatutos dijeran tal o cual cosa, o no lo dijeran. Fue ilegalizada por ser ETA, por formar parte de la misma estructura y darle cobijo, amparo y publicidad. Y eso no ha cambiado.

Después de veinticinco años de sometimiento, apoyo y camino compartido, la sociedad española no se merece una trampa del hombre que tapó los GAL y ocultó la negociación con ETA y se sirvió del 11-M para favorecer a su partido. Del mismo que niega la evidencia en relación al caso Faisán y se sirve ahora de la necesidad imperiosa que tenemos los españoles de ver el fin de ETA.

Yo no tengo ninguna duda. Y nada desearía más que equivocarme y reconocer, en unos meses, mi enorme error. Pero mucho me temo que tenemos un Ministro de Interior que no nos merecemos y que forma parte de una suerte de castigo divino por pecados anteriores. Pero no lo duden: ETA-Sortu se presentará a las elecciones del 22 de mayo. El PSOE remontará en las encuestas y de una derrota claramente anunciada, más algún incidente o trampa, hará que a alguno del PP se le hiele la sonrisa.

El PSOE tiene más de cien años de historia. Y algún que otro muerto y alguna que otra turbia historia por desvelar. La de ETA será una más.

Trajes a medida
Algunos llevan pisando moqueta en Sevilla más tiempo que Mubarak en El Cairo
Javier G. FERRARI La Razón 10 Febrero 2011

Si con el escándalo de los ERE falsos en Andalucía no caen cabezas políticas habrá que pensar que eso de las distintas varas de medir es algo más que una sospecha. La Junta de Andalucía, en manos de los socialistas desde hace mas de tres décadas, no ha querido, no ha podido o no ha sabido, controlar la bonita suma de 700 millones de euros, montante que abarca el escándalo Mercasevilla y los Expedientes de Regulación de Empleo falsos, ficticios, de los que se habrían beneficiado ex altos cargos del PSOE. Que ahora, después de intentar durante mucho tiempo quitar hierro al asunto, haya tenido que salir la consejera de Presidencia, Mar Moreno, a reconocer que al menos 37 personas se llevaron una pasta gansa de las arcas públicas, de manera totalmente fraudulenta, se compadece mal con el rechazo a que se forme una comisión de investigación en el Parlamente andaluz.

Si es verdad que el Gobierno autonómico quiere llegar hasta el fondo de este fondo de reptiles, ¿por qué no permitir que se investigue? La respuesta sólo puede darla José Antonio Griñán. En este caso sí que se han hecho trajes a medida para personas que no tenían derecho a ellos. Bien es cierto que para quien sólo vea ciertas televisiones, oiga determinadas radios y lea ciertos diarios, esta historia les sonará a chino. Los mismos que llevan meses y meses cargando la mano con otros presuntos casos de corrupción que afectarían al PP, se han dado mus con el que amenaza con ser uno de los escándalos de mayor calado de los últimos años. Que sean los mismos que han permitido los ERE fraudulentos quienes lleven la investigación no deja de tener su gracia.

¿Cómo van a explicar los responsables de este desaguisado a ese 50% de jóvenes en paro que hay en Andalucía que se les han despistado unos centenares de millones de euros? Pues muy malamente. Con esto no estoy diciendo que quien la haya hecho que la pague independientemente de las cantidades escamoteadas.

Pero la persecución de la que están siendo objeto algunos es desproporcionada a la vista de lo ocurrido con Mercasevilla y sus efectos colaterales. A un año de las elecciones autonómicas andaluzas que volverán a coincidir con las generales, la ola que amenaza llevarse por delante, por primera vez, a los socialistas que llevan atornillados al sillón del poder treinta años largos, puede convertirse en tsunami si la bola del presunto fraude sigue creciendo. A Javier Arenas le van a hacer la campaña desde la Junta. Negarse a la comisión de investigación parlamentaria es, cuando menos, motivo para el mosqueo.

Si tanto interés dice tener el Gobierno Griñán, según su número dos, por aclarar las cosas hasta sus últimas consecuencias tendrán que decirle con mucha claridad a la opinión pública andaluza cuál es la razón para cerrar las puertas a cal y canto en sede parlamentaria. Si eso es transparencia, que venga Dios y lo vea. Quizá, como dijeron los socialistas cuando desalojaron del poder a CIU en Cataluña, haya llegado la hora de ventilar el aire viciado de tanto despacho oficial. Algunos llevan pisando moqueta en Sevilla más tiempo que Mubarak en El Cairo, y eso no puede ser bueno para las articulaciones y los músculos de las piernas. Una temporada paseando por la calle seguro que tonifica a más de uno.

Manos a la obra
Una de las cosas que más sorprenden en la política española es que el descrédito del Gobierno, el más amplio y fundado en lo que llevamos de democracia, no va acompañado de un incremento significativo de ilusión o de esperanza en la alternativa.
J. L. González Quirós www.gaceta.es 10 Febrero 2011

Frente a ello, nada más fácil que decir que la oposición y su líder no lo están haciendo bien. Sin negar este aspecto del problema, sería bueno preguntarse por las razones más hondas, si es que las hay, que sean capaces de explicar la desesperanza y el conformismo de los electores.

Pese al carácter berroqueño del voto de izquierda, la verdadera razón reside en que una gran mayoría de los electores, de izquierda y de derecha, está acostumbrada a que el Gobierno y los políticos lo sean todo, a que no haya nada en el espacio público que no sea política partidista. Entre quienes pretenden hacernos creer que poseen las llaves del Paraíso, y el que las políticas de unos y de otros sean con frecuencia indiscernibles, el interés por la política ha llegado a ser el que es, de manera que la gente se queja de lo que va evidentemente mal, pero no se entusiasma con nada de lo que pudiera sustituirlo. Por eso, aunque la oposición se oponga, lo mismo da si lo hace con fiereza que si lo lleva con parsimonia, no se generan novedades en que los ciudadanos puedan depositar sus esperanzas.

El enorme peso de los poderes públicos hace que los españoles nos hayamos acostumbrado a esperar casi todo de los distintos Gobiernos y que los políticos se hayan dedicado a prometernos el oro y el moro. Frente a esta situación en que cualquier iniciativa se subordina a la razón política y en la que la oposición pretende que cualquier esperanza dependa de su llegada al poder, la sociedad se adormece, se inhibe y ello trae consigo la disminución radical de cualquier posibilidad real de hacer que las cosas cambien de verdad y, en consecuencia, también en política.

Lo que se puede reprochar a la oposición es precisamente su parvedad a la hora de sembrar esperanza, su dedicación exclusiva a la crítica y/o a la política rutinaria. Lo curioso es que la alternativa política no hable de estas cosas por miedo a perder votos, que no diga que sólo trabajando más, siendo más valientes, creativos y arriesgados podremos hacer una sociedad más rica y competitiva. Cuando la derecha se dedica a superar el populismo de la izquierda, está cavando su propia tumba, esa cultura política predominante en España y que nos distingue con nitidez no ya del mundo sino del resto de Europa. Mientras el PP no se atreva a sostener que, por ejemplo, los sindicatos se queden sin subvenciones, como sucede en Alemania, o que los partidos vivan de las cuotas de sus afiliados, lo que haría, por cierto, que pudiesen empezar a ser internamente democráticos, como quiere la Constitución, los ciudadanos que lo prefieran lo seguirán haciendo por falsas razones, por motivos puramente negativos, y no se dignarán a creer que pueda representar una alternativa realmente nueva y atractiva, que puedan atreverse a arreglar la justicia o la educación, por poner ejemplos obvios. El PP debiera saber que una victoria sin programas orientados en esa línea será siempre una victoria pírrica, que gobernará, si es que llega a ello, atenazado por sus adversarios y que, en mucho menos de dos legislaturas, le estarán llamando de todo a calles llenas. A veces se oye decir que si los políticos le dijesen la verdad a los ciudadanos perderían completamente su apoyo, no ganarían nunca las elecciones y que esta es precisamente la causa de la atonía de la oposición. Me parece que esto activa una versión bastante idiota de la estrategia de poner el carro delante de los bueyes. Claro está que poner en pie una alternativa distinta no es sólo tarea de los políticos, ni siquiera es tarea primordial de ellos, porque siempre preferirán subirse a un carro en marcha que empezar a empujarlo cuando parece inamovible.

Somos los ciudadanos los que tenemos que agitar el panorama y empezar a crear una sociedad distinta, una nueva realidad económica que sólo será posible con iniciativas imaginativas y atrevidas, que a veces fracasarán pero otras muchas saldrán adelante. Los ciudadanos tienen que darse cuenta de que, además de imposible, una vida en la que no todo se reduzca a conseguir un salario público o a obtener los favores de cualquier baranda, tiene que ser forzosamente aburrida, detestable. Es obvio que los aparatos políticos han creado la situación en que muchos esperan vivir de la sopa boba de las Administraciones, muchos sí, pero no todos.

Los españoles no podemos permitirnos el lujo de perecer a causa de la suma incompetencia del Gobierno y de la escasa diligencia de la oposición. Urge que dejemos de pensar en soluciones que nos lleguen desde arriba y que comencemos a pensar no en qué puede hacer el Gobierno, sino en qué podemos hacer por este país tan desafortunado y, naturalmente, por nosotros mismos, así que ¡manos a la obra!

*José Luis González Quirós es analista político.

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Sobre Batasuna y su disfraz
Ernesto Ladrón de Guevara Minuto Digital 10 Febrero 2011

Debo avanzar que mi condición de víctima de ETA me pone en una situación de parte más que de juez. Digo que soy víctima de ETA no porque haya atentado contra mí, que afortunadamente no lo ha hecho hasta ahora, sino porque ETA, y sobre todo su tinglado social y político, me han privado de libertad durante algo más de diez años de mi vida que es una sexta parte de mi existencia hasta ahora. Me han robado derechos fundamentales, me han privado de muchos cafés y “chiquitos” con mis amigos por no hacerles pasar el trago de compartir conmigo los escoltas y el estigma. Me han impedido ir a pasear con mi mujer por las calles más transitadas como el resto de los ciudadanos que no han tomado posición ante ETA como lo he hecho yo, teniendo que ir a dar una vuelta a los lugares más apartados e intransitados. También me han impedido salir a la calle cuando me apeteciera y me han postrado entre las paredes de mi domicilio en ocasiones en las que, simplemente, –así de elemental- quería salir, por no llamar a mis sombras permanentes, ya que ello supone tener la vida totalmente programada, sin margen a la espontaneidad. No me han dejado ir por los mismos lugares a las mismas horas para no repetir rutinas. Me han colocado la etiqueta de persona rara a la que asignan servicios de protección del Estado, a la que muchos conciudadanos han mirado como si fuera un privilegiado –tiene bemoles la cosa-, etc… He tenido múltiples dificultades para cumplir con las obligaciones de mi trabajo con normalidad. En fin… No voy a seguir contando las penurias que supone llevar escolta.

¿Y saben por qué me asignaron una protección? –La llama eufemísticamente “acompañamiento”- Sencillamente porque me sumé a un movimiento cívico allí a finales de los años noventa y luego me tocó durante un tiempo hacer de portavoz y Secretario del mismo, y convocaba y organizaba actos de protesta contra ETA. Me colocaron la etiqueta de amenazado, es decir de secuestrado y privado de libertad, para que no me matara ETA tras nuestra visita a Estrasburgo –Parlamento e instituciones europeas-; y por denunciar allí un neonazismo nacionalista, mientras la mayoría de los partidos políticos nos señalaban por llevar los trapos sucios fuera de casa. Sí, de exagerar y cosas así. Y cierto dirigente nacionalista nos calificaba de brazo político del GAL, nada menos. Luego pasó lo que pasó: asesinato de López de Lacalle, compañero nuestro, y apedreamiento de la casa de Ibarrola y talado de los árboles de la preciosa obra artística que es el Bosque de Oma, etc.

Ese fue el comienzo de mi esclavitud. Algún día contaré vicisitudes que suceden a la gente que como yo llevan escolta durante un largo periodo de tiempo. ¿Y saben quiénes son los responsables de todo eso? Pues lo son los que ahora se presentan bajo un manto de pacifismo barato y falso para chupar de las ubres de la hacienda pública. Y me dirán: ¿usted no sabe perdonar? Pues miren: no. No perdono. No me da la gana perdonar. Me han hecho demasiado daño. Y yo soy de los menos damnificados por esta gentuza que es o ha sido la mano política de ETA. ¿Cómo vamos a permitir que esta chusma se presente a las elecciones? ¿Qué pasa? ¿Que ahora borrón y cuenta nueva? ¿Y los más de 900 muertos? ¿Qué pasa con esa gente que hace no mucho nos gritaba frente a las concentraciones cívicas “Así, así, así hasta Madrid”, y “ETA, mátalos”? ¿Presentan un partido sin tan siquiera pedirnos perdón por lo que han hecho, con la pretensión de colocarse en las instituciones y luego ya veremos?

Agradezco las palabras del lehendakari, Patxi López, que ha dicho que no van a conseguir nada, simplemente con buenas palabras sin hechos concretos, y que son los tribunales los que ahora tienen la palabra. Ya veremos en qué queda todo esto.

Y más aún agradezco a Basagoiti por su firmeza; por cerrar toda posibilidad a la legalización de quienes hasta hace poco iban de la mano de ETA, -y puede que ahora también bajo un disfraz-.

Estoy con los manifestantes del otro día en Madrid, pese a que no me gusta el tufillo de división que se entreveía en el PP, y el excesivo protagonismo de algunos políticos que iban entre las víctimas y los ciudadanos, –ahora es tiempo de unión, no de división- Era una manifestación contra ETA, contra el chivatazo del Faisán y contra Batasuna en todas sus formas. Contemplé “on-line” los discursos, que me emocionaron. Es una buena forma de hacer una catarsis contra los manejos y las maniobras de los etarras que tratan de hacerse un hueco en el abrevadero del dinero fácil conseguido desde las instituciones, ante la perspectiva de la mengua de recursos obtenidos por la extorsión, mal llamado “impuesto revolucionario”.

Discrepo, no obstante, cuando se dice que “tiene que haber vencedores y vencidos”, pues con ello se le da la razón a ETA cuando afirmaba que lo suyo era una guerra, y no simple actuación mafiosa, delictiva. No, a ETA no hay que vencerla. Yo no estoy en guerra contra ETA, como tampoco lo estoy contra el potencial delincuente que me atraca al doblar una esquina de la calle. Lo mío no es una guerra, es una demanda al Estado para que siga ejerciendo la fuerza de la represión del delito, de la persecución del delincuente y su reclusión, haciendo cumplir las penas impuestas por la Justicia. ETA ha querido siempre presentarse como grupo armado, militar, y nos ha ganado en el terreno del uso perverso del lenguaje. Así, ahora, se presentan, con la anuencia de los partidos democráticos, como Izquierda Abertzale, que es como si dijéramos “patriotas de izquierda”. Los medios de comunicación han caído en la trampa al asumir la expresión como normal, como si fueran un grupo ideológico y no un colectivo mafioso que opera desde la nocturnidad imponiendo el temor en la población para lograr sus objetivos. De la misma manera no podemos admitir que haya habido una guerra con ETA y por tanto hayan de ser “vencidos”. No. Han de ser perseguidos, que no es lo mismo, y han de ser marginados en el más puro ostracismo social, para ignominia suya y estigma público perdurable.

Me produce una profunda desazón en mi espíritu que haya partidos nacionalistas que se ponen a aplaudir a los que otrora fueran colaboradores necesarios de ETA por aparecer con una nueva vestimenta de oportunidad. ¿Es que son como ellos? ¿Será verdad lo del árbol y las nueces?

Aún confío –no demasiado- en el Estado de Derecho en este país, y en la sensatez de los partidos llamados constitucionalistas. Espero que no caigan en tentaciones viles. Aunque sólo sea por motivaciones de tipo electoral, confío en que impidan a esta morralla presentarse a las elecciones.

Contaminación
Los testaferros de Batasuna se agarran a un rígido discurso ortopédico para que no se les vea el cartón
IGNACIO CAMACHO ABC 10 Febrero 2011

EN vísperas de carnaval una densa nube sucia, un manto de smog fotoquímico, vela estos días la transparencia velazqueña del aire de Madrid y reviste su atmósfera con un tinte sombrío. Las partículas de dióxido de nitrógeno envenenan los pulmones de la capital del Estado, manchan la ropa tendida en las azoteas y dificultan la respiración en las empinadas cuestas de la Corte; algunos ciudadanos hipersensibles o simplemente alérgicos han empezado a salir a la calle con mascarillas y desde las autovías periféricas se divisa la capa de humo nocivo como una siniestra boina gris encasquetada sobre el skylinede la ciudad. Bajo este cielo de azul engañoso que esconde compuestos volátiles dañinos, los testaferros de Batasuna se han presentado con los papeles de su partido postizo y un discurso de rigidez ortopédica cuyo hermetismo esconde la voluntad de que no se les vea el cartón. No traen capucha, ni siquiera boina, y enseñan manos limpias a sabiendas de que como no existen radiografías de intenciones será difícil, incluso para la justicia, escudriñarles un alma ennegrecida por años de silencio cómplice con el terrorismo.

Los impostores han repintado escrupulosamente la fachada de su nueva barraca política. Han borrado los síntomas perceptibles de contaminación etarra y el Estado va a tener que hilar muy fino para encontrar componentes tóxicos en esa trama de camuflaje. Otra cuestión es que quiera hacerlo, porque bajo la impecable cautela oficial se adivina en el discurso implícito del entorno socialista una cierta complacencia con la música del nuevo baile de máscaras. Al fin y al cabo es tiempo carnavalesco y en el juego de disfraces siempre ha existido un obvio componente convencional de autoengaño. Lo que oculta la identidad no es el ardid de la careta propia sino el disimulo de la mirada ajena.

Así como al alcalde Gallardón lo acusan los ecologistas de haber rebajado el rasero de vigilancia ambiental, la oposición sospecha que al Gobierno le gustaría ensanchar el margen de tolerancia antiterrorista y no vería con malos ojos que los tribunales rechazasen indicios contaminantes en ese Sortu que se presenta con retórica fascistoide de amaneceres dorados, aprovechando la tregua de ETA como el smogse beneficia de la aparente bondad de los anticiclones. El Supremo va a tener que analizar la solicitud de registro con un medidor de partículas. Si no está bien afinado se pueden colar sustancias cancerígenas en el organismo de la democracia, que es ultravulnerable a cualquier grado de polución invisible.

El ambiente capitalino está cargado por el estancamiento y la humareda, una neblina insana que quizá puedan despejar las lluvias de febrero. Pero nada contamina más la atmósfera madrileña que el venenoso, fratricida, tramposo pulso de la política.

Los angeles batasunos y los crédulos fervorosos
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 10 Febrero 2011

Los más alborozados partidarios de la legalización de la nueva marca de ETA-HB (espero que este extremo, al menos, no lo nieguen), son hoy aquellos mismos que en la estela de Zapatero apostaron ciegamente por el proceso de Paz y a los que ni siquiera bombas y asesinatos convencieron de su error. Es más muchos lo perciben como una segunda parte y derivada de aquella primera, que consideran un éxito. Lejos de comprender que ha sido siempre la acción policial, la determinación política, el peso de la justicia, la presión internacional, el aislamiento social y la asfixia económica los que llevan al terrorismo a su situación agónica, en laque de nuevo se encuentran,siguen diciendo que fue aquel indigno proceso, un balón más de oxígeno para ETA en otro memoneto terminal, es el que ha alumbrado este nuevo y definitivo.

Pero lo que deja perplejo es el alborozo incontenible, el trágala inmediato con el nuevo disfraz, la complacencia con los pasos y las estrategias etarras. Y la inquina y descalificación terrible contra todo aquel que pone en duda ya no solo intenciones sino que señala la burda trampa y el evidente hecho de que son parte de la estrategia ETA (resulta estremecedor que alguien crea otra cosa tras las diseñadas puestas en escena conjuntas) y que el objetivo prioritario, esencial y a la que se dirige todo el entramado es a no perder lo ultimo que les queda: el dinero y el poder municipal. Escuchando y viendo a algunos diríase que los acrisolados demócratas y adalides de la paz son esas camadas, tanto la de los mayores que sale un día, como la de los cachorros que sacan al siguiente, de bien adoctrinados voceros (el mismo guión y hasta una idéntica frase clonada) y que los que tenemos déficit democrático y somos enemigos de la paz quienes denunciamos el montaje. No digamos la pérfida oposición del PP a quienes y ahí se incluye a todos sus millones de votantes se les suponen tachas no democraticas y manchones fachas por doquier. La simpatía, comprensión, sonrisa y hasta cercanía sentimental de esos fervorosos crédulos ,a la hora de hablar de neonato Portu, de esos ángeles batasunos, se transforman en agresivo ademán, ira nada contenida, descalificación personal y hasta expresión de desprecio y odio cuando se dirigen a quien se opone a esa inmediata recepción , con credenciales blancas, con entrada hasta la cocina, de quienes han protagonizado 40 años de terror y asesinatos. .

ETA quiere seguir en los ayuntamientos, ese es el inequívoco objetivo, porque tiene la agónica necesidad de estarlo. Por eso sus pasos. Esta al borde de la derrota. Pero ha de ser derrotada. No recompensada. Ha de disolverse, entregar las armas y pagar por sus crímenes. No puede bajo ningún concepto que mientras ellos sigan existiendo, con las pistolas guardadas pero con las pistolas y sin mención alguna de disolverse y entregarse, en un abrir y cerrar de ojos y papeles, esten con la papeleta y en los ayuntamientos. Ellos tienen prisa. La democracia ninguna y ha de tomar todas las precauciones. Tiene derecho y para eso está la Justicia Es algo que todos parecíamos tener claro. Pero está claro que no. Que unos, aquellos, no. Solo se replegaron.

Y ahora en la ofensiva, mas allá, mucho más allá que el Gobierno, más prudente y escamado, protagonizan e instauran una nueva oleada de desaforada carrera por el atajo con el que suponen que acaba ETA. Su integración, nunca su derrota. Que es legitimo, aunque en absoluto lo comparto, pensar tal cosa. Pero lo que es intolerable es que a quienes diferimos- alegrándonos eso también de que forzados por las circunstancias los etarras y sus cómplices den los pasos que están dando como única salida que les queda- y señalamos la trampa y el peligro, se nos insulte y descalifique, se nos trate como enemigos odiosos y se nos atribuyan infames intenciones. Que uno ha tenido que aguantar , como aguantó ,que un día le dijeran en el debate de Madrid Opina” que “se alegraría de que ETA volviera a matar” , (he sido siempre muy pudoroso en hablar de que fui uno de los 13 periodistas en la lista del Comando Madrid) que es lo que me dijo Maria Antonia Iglesias (cosa que luego negó haber dicho pero que es perfectamente audible en la cinta) o los epítetos de José Maria Calleja (condenado por cierto por la Justicia por atribuir intenciones de ese jaez a Isabel Sansebastián) el miércoles en “Al rojo vivo” de la Sexta por haber defendido lo que aquí defiendo y haberle reprochado como algo infamante que descalifique a quienes nos oponemos a este enjuague como enemigos de la paz y que nos alegraremos si todo este proceso que el supone irreversible se desbarata. O sea, en el paso anterior de atribuir una atrocidad al pensamiento marcada según ellos por una directriz política. Vamos que sus enemigos parecemos cada vez más nosotros y cada vez menos esos ángeles batasunos, sin “padre” ni “madre”, sin sexo etarra, en los que tan fervorosamente creen.

Deseo fervientemente el fin de ETA, entre otras cosas para regresar tranquilo al Durango donde pase mi niñez y pirmera juventud, que siento parte de mi.Quiero que se acabe ETA, que acabemos con ETA. Cuanto antes. Pero sin atajos, ni contrapartidas. Con su rendición a los demócratas. No tomándonos el pelo como de nuevo pretenden hacer ahora. Si quieren ser legales, jugar en el juego democrático, que demuestren que lo son ahora, que bien han demostrado que antes no lo eran . Que esperen. Que la Justicia se tome el tiempo necesario, que para decisión de tal trascendencia no hay prisa ni debe haberla. Confío en nuestro Estado de Derecho y en nuestros Tribunales. Lo digo de corazón. Y me gustaría, me gustaría más que nada, creer en mi Gobierno. Pero aquí, dado el pasado bien reciente, no puedo dejar de tener todas las dudas.

¿Adónde nos conduce la nueva 'nacional'?
Se confunde el Gobierno de López si piensa que la falta de reacciones altisonantes y estridentes significa que se está aceptando su política lingüística educativa
ARANTZA AURREKOETXEA El Correo 10 Febrero 2011

PARLAMENTARIA DE EAJ-PNV

En mayo de 2009 se trazó en Euskadi una nueva 'nacional', que no está resultando gratuita a la sociedad vasca. Su objetivo está cada vez más claro, desandar lo andado y, en el mejor de los casos, frenar o ralentizar los avances producidos en los ámbitos cultural, lingüístico y educativo. Sus autores muestran su satisfacción públicamente, porque el tráfico transcurre sin ruido, tranquilo; libre de los estruendos de la época anterior. Y me pregunto ¿no será que no hay ruido porque se han callado quienes lo provocaban?

Pero esta 'nacional' no conecta, ni vertebra, y abandona las vías del consenso político y de la cohesión social construidas en los últimos treinta años. En educación existen varios y buenos ejemplos que ilustran esta imagen, como son los modelos lingüísticos y la campaña de prematriculación 2011-2012.

«Este Gobierno ha dejado atrás la guerra de los modelos», decía Patxi López a sus altos cargos el mes pasado, en referencia a los modelos lingüísticos vigentes. Con estas palabras se refería a unos modelos que son fruto de unos grandes acuerdos alcanzados por la mayoría política de este país en el período 1982-1993, en torno a la Ley de Normalización del uso del euskera y a la Ley de la Escuela Pública Vasca. No se puede entender, por tanto, que esta frase haya salido de la boca de un lehendakari, a quien le correspondería defender el sistema de modelos, que socialmente han avalado miles de familias. Estas, año tras año, han podido elegir libremente y decantarse por los modelos que enseñan en euskera, sobre todo, por el modelo D, el que mejor garantiza la consecución del objetivo establecido para la finalización de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, esto es, una capacitación real de comprensión y expresión, oral y escrita, en euskera y castellano.

En cambio, nos habla de la guerra superada porque lo que nos quiere vender es su paz, de la mano de un marco de educación trilingüe sin las condiciones necesarias para garantizar que se vaya a producir un avance real en los niveles de conocimiento y de uso del euskera, porque a la par de la necesaria flexibilidad para que cada centro elabore su propio proyecto lingüístico, deben figuran los niveles que habrá de alcanzar la mayoría del alumnado, y no figuran. Así, nos presentan una 'nacional' moderna, con varios carriles - lo que está muy bien-, pero ¿adónde nos conducen?

Asimismo la prematriculación del curso 2011-2012 llega por segundo año consecutivo condicionada por su socio de Gobierno, ávido partidario de impulsar el modelo A, que constantemente le exige garantizar la libertad de elección conjunta de modelo y centro, y además le obliga a introducir en el Presupuesto de 2011 una partida de 200.000 euros para realizar una campaña especial, a fin de informar a las familias de que ahora pueden elegir en libertad. La reacción del Gobierno no se ha hecho esperar, y, una vez más, ha resultado intencionadamente ambigua y confusa, porque al otro lado tiene a los centros, con unos proyectos lingüísticos que han ido evolucionando en razón de su autonomía y de la voluntad de las familias que forman parte de su comunidad escolar.

En consecuencia, el Gobierno ha realizado unas comunicaciones contradictorias. En primer lugar afirma categóricamente que si la escuela recibe un mínimo de solicitudes, deberá abrir un aula para dicho modelo. A continuación dice que en los casos en que se solicite en primer lugar un modelo no ofertado en el centro, la Delegación de Educación estudiará la posibilidad de formar grupo en dicho modelo y nivel en el propio centro o en la zona.

Tampoco la carta enviada a las familias por el Departamento de Educación se ajusta a los términos de la normativa vigente cuando pone el acento en un modelo A, con euskera e inglés como asignaturas, y no hace lo propio con los modelos B y D. Se reclama, sin embargo, la atención de las familias hacia los centros que están incorporando el trilingüismo de forma decidida de acuerdo con las líneas del Departamento, y se olvidan citar el carácter experimental del proyecto trilingüe al que se refieren, así como la existencia de proyectos plurilingües en otros muchos centros. Con todo, parece ser que, entre las muchas llamadas de atención y advertencias de la carta, se les ha olvidado introducir una que diga que los escolares han de conseguir una capacitación real y suficiente, en nuestras dos lenguas oficiales, a fin de que puedan utilizar el euskera y castellano en sus relaciones habituales.

Se confunde el Gobierno de López si piensa que la falta de reacciones altisonantes y estridentes significa que se está aceptando política y socialmente su política lingüística educativa. Si en el nuevo marco no se concretan los niveles de euskera, castellano e inglés (o francés) para cada etapa educativa, si no se comprueban las condiciones y los recursos necesarios para que la mayoría del alumnado sea capaz de alcanzar unos niveles homologables al marco europeo de las lenguas, este Gobierno podrá trazar una nueva 'nacional', pero sin que responda ésta a los intereses y a la voluntad mayoritaria de las familias vascas.

Ni esta sociedad ni las familias vascas se han dejado llevar hasta ahora por la confrontación estruendosa ejercida por quienes ahora nos venden libertad, y confiamos en que tampoco se van a dejar influir esta vez por inacabados e indefinidos marcos trilingües, ni por confusas y torticeras campañas de prematriculación como esta última. Precisamente porque confío en la sociedad vasca, he preferido esperar al final de la prematriculación para escribir este artículo. Por cierto, ¿los de la nueva 'nacional' confían en la sociedad para la que tienen que gobernar? Porque si no confían, es normal que esta tampoco confíe en ellos.

Sortu, el cambio sin ilusión ni condena
Pilar Velasco Estrella Digital 10 Febrero 2011

Según el último barómetro de enero, sólo el 0,1% de los españoles creen que el terrorismo de ETA es el principal problema de este país, en número, unas 40.000 personas, menos de la población de cualquier capital vasca. Sólo al 1,4 por ciento le afecta personalmente, un porcentaje que aumentaría si la casualidad de los encuestados hubiera recaído sobre familias o amigos de los más de 800 asesinatos de la banda, o en los amenazados dentro y fuera de Euskadi. El CIS, por tanto, ignora a Sortu. Los ciudadanos, también. En las cuarenta preguntas de la encuesta sociológica no se percibe la necesidad ni la preocupación de que la izquierda abertzale esté en las próximas elecciones como sinónimo de una mejora democrática en España.

En el estado de ánimo colectivo, la posible normalización política en el País Vasco, a pesar de ser histórica, no ilusiona. Sortearán el filtro de los tribunales, pero llegan tarde para reivindicar el nacimiento de un proyecto de cara a la opinión pública. El paso que en muchas épocas se ha esperado como un milagro político, llega a destiempo. Es decir, hay desencanto y a su vez hay novedades: Sortu da más pasos de los que muchos, dentro y fuera del arco abertzale, se esperaban.

La decisión es judicial pero el proceso es político. La formación pos Batasuna rechaza, sin precedentes, “absolutamente y sin ambages la violencia”, y se ajusta escrupulosamente (ni más, ni menos) a la Ley de Partidos. Pero no sólo eso. Si buscamos el lado positivo en la hoja de ruta de la izquierda abertzale desde su última ilegalización a los estatutos de Sortu, es la primera vez que el grupo político se impone al militar, echándole un pulso en un proceso interno de unos ocho meses de debates y asambleas que ha derivado en la redacción del documento recién depositado en Interior. Como comenta una socióloga conocedora del entorno, en un momento en que la dirección de ETA ha cambiado varias veces en un año, cuando según las últimas informaciones policiales la banda está más débil que nunca y al mando de dos mujeres y un hombre de unos treinta años, el documento se avaló en asambleas con un ochenta por ciento de consenso”. Los últimos boletines semanales de la Izquierda Abertzale dejan entrever que la línea política ha podido incluso frente al colectivo de presos, los más duros y quienes más resistencia han puesto.

El hecho de que los impulsores de Sortu no tuvieran otra salida no implica que no la hayan tomado. De hecho, han buscado apoyos internacionales, en el ámbito del derecho y líderes del Sinn Féin, dentro del transcurso democrático interno para acatar el margen legal y las exigencias democráticas. Así lo han reivindicado en la rueda de prensa. Primero en inglés, después en castellano. Insisten en que no son continuidad de nadie y que sus estatutos son garantistas. En cuanto a pedir la disolución de ETA o la entrega de armas, no han dicho nada.

Es lógico que políticos, juristas y ciudadanos se pregunten, con legítimas sospechas, si forman parte del entramado etarra; o si la jugada está enfocada en participar en los comicios de mayo. Lo segundo parece lógico, ¿para qué si no harían un partido? Sobre lo primera, la ley contempla ilegalizar la nueva marca de Batasuna, antes o después de las urnas, una garantía para que futuros concejales no se blinden en sus escaños incumpliendo la Ley de Partidos.

En la pelea por los votos, los partidos no tienen claro cómo influiría en las elecciones vacas. Las anteriores ilegalizaciones han supuesto un movimiento de votos a favor de formaciones como Aralar. El Psoe cree que el PP utilizaría la legalización para arremeter contra el Gobierno; y los populares no aceptan que participe en las elecciones sin que ETA haya desaparecido; para el PNV, en el otro extremo, su incorporación supone la normalización de la política. El semáforo seguirá en rojo hasta que hablen los tribunales. Si dan el visto bueno, habrá meses de recelos, de semáforo en ámbar, con más o menos credibilidad y entusiasmo, la luz verde pretende abrir el camino hacia la desaparición definitiva de la violencia. Los pasos están claros, sólo tienen que cumplirse con la ley y la sensibilidad que merecen quienes la han sufrido.

Aunque la mona se vista de seda…
Regina Otaola Libertad Digital 10 Febrero 2011

Ya saben cómo sigue el refrán: "mona se queda". Aunque los terroristas se disfracen de demócratas, terroristas se quedan y aunque Eguiguren se disfrace de... presidente de los socialistas vascos se queda.

He leído el extracto de los estatutos de esa cosa llamada Sortu en cuyo capítulo preliminar los batasunos ya se retratan fehacientemente. Es que no pueden disimular lo que son y no han dejado de ser por mucho que se empeñen algunos.

En ese capítulo se recoge lo siguiente:
"Mostramos nuestra voluntad y deseo de contribuir con el resto de agentes políticos, sociales y sindicales a:

* La definitiva y total desaparición de cualquier clase de violencia, en particular, la de la organización ETA.
* La superación de las consecuencias de toda violencia y terrorismo, en pos de la paz, justicia y reconciliación de la sociedad vasca.
* Al reconocimiento y reparación de todas las víctimas originadas de las múltiples violencias que han tenido presencia en nuestro pueblo..."

Todos estamos al cabo de la calle de lo que para los batasunos significa "toda violencia" porque así nos lo han hecho saber infinidad de veces. No es otra cosa que el ejercicio de su deber por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

De forma que si estos Estatutos se dan por buenos, se estará diciendo que la Fuerzas y Cuerpos en lugar de luchar por derrotar el terror lo que han hecho es ejercer la violencia. Que aquellos terroristas que han muerto por enfrentamientos con la legalidad, son víctimas de la violencia ejercida por esos mismos Cuerpos y Fuerzas y que además se les debe un reconocimiento y reparación por parte de los demócratas. Con lo cual, se estará reconociendo que en España no ha imperado el Estado de Derecho y se estará dando la razón a los terroristas cuando exigen siempre una verdadera democracia en este país, que consiste en que ellos puedan hacer lo que quieran, amenazas y asesinatos incluidos, pero que las Fuerzas del orden no intervengan para nada.

Esta tomadura de pelo es la que tanto gusta al presidente de los socialistas vascos. Eufórico está el hombre porque gracias a ETA-Batasuna desde el lunes hay paz en esta tierra. Y además aprovecha esta coyuntura para retrotraerse a la Transición y afirmar que dejó algunas heridas abiertas que ahora se pueden cerrar. Me pregunto a qué se refiere con esa afirmación después de 30 años en los que quién más ha (des)gobernado ha sido su partido. Heridas abiertas son las que dejarán él y todos los que den por buena la nueva marca del terror que quieren dar carpetazo a más de 800 asesinados y miles de heridos y mutilados.

En definitiva, un día de estos me voy a tragar una mosca porque no acierto a cerrar la boca del asombro, asombro que me producen tanto los terroristas disfrazados de angelitos como el Eguiguren que a los asesinados los denomina "ausentes". Lo que les digo, una vergüenza para una Nación que se precie de verdad.

El federalismo del PSOE

Desde la época de la transición, el PSOE siempre ha sido partidario de un Estado federal
Francesc de Carreras www.lavanguardia.es 10 Febrero 2011

Catedrático de Derecho Constitucional de la UB

Durante el último fin de semana de enero pasado, hace menos de quince días, el PSOE celebró en Zaragoza una convención sobre política autonómica para fijar su programa ante las elecciones que se celebrarán el próximo mayo. El núcleo central de lo allí aprobado está contenido en el documento denominado Lo que hay que hacer (tranquilos: sólo el título recuerda a Lenin), un texto del más grande interés y que apenas ha sido objeto de atención, ni por parte de los políticos –incluidos los socialistas– ni por parte de los medios de comunicación.

Desde la época de la transición, el PSOE siempre ha sido partidario de un Estado federal. Lo explica muy bien el libro de Luis Fajardo en el que se hace un detallado repaso a la posición de los socialistas en esta materia durante los últimos 30 años (Luis Fajardo, ¿Hacia otro modelo de Estado? Los socialistas y el Estado autonómico, Thomson Reuters, Madrid, 2009). Por tanto, no es nuevo que sus propuestas autonómicas vayan en este sentido, aunque sí es significativo hacerlo ahora, tras la desorientación ocasionada por las reformas estatutarias que siguieron al Estatut de Catalunya. El documento aprobado en Zaragoza supone, pues, una importante rectificación: volvemos a las posiciones de hace diez años.

En efecto, poco queda de aquel vago e impreciso discurso de Rodríguez Zapatero sobre la España plural en el que el presidente se complicaba la vida desviándose por la senda metafísica de las identidades colectivas de los pueblos de España. Lo que hay que hacer, por el contrario, adopta un tono eminentemente práctico y un lenguaje de izquierdas en el que, básicamente, lo que preocupa es que el coste del Estado de las autonomías no perjudique al Estado social. No se olvide que las principales políticas públicas que desarrollan derechos sociales (educación, sanidad y servicios sociales) son competencia de las comunidades autónomas.

Así pues, el núcleo central del documento presta especial atención a la igualdad entre personas y a la solidaridad entre comunidades e, implícitamente, considera que el modelo territorial de Estado no debe estar vertebrado en torno a la identidad de los pueblos, sino en torno a los valores de igualdad y solidaridad. Un giro notable y, probablemente, un cambio del mismo concepto de Estado autonómico: de la idea de Estado plurinacional, basado en identidades colectivas, se pasa a un Estado federal, basado en la igual libertad de las personas.

El federalismo es una técnica para dividir los poderes del Estado y, de este modo, hacer que su acción sea más eficiente, más eficaz y más controlable. El federalismo se justifica en la idea de democracia y tiene poco que ver con la identidad, aunque mucho con la diversidad. No encuentra su origen en la idea de nación propia del romanticismo y del historicismo alemán o del positivismo francés, sino en la idea liberal racionalista de separación de poderes según la interpretaron los padres fundadores de Estados Unidos. Después, esta idea se ha ido desarrollando en la práctica de los estados federales –en especial Estados Unidos y Alemania– hasta el día de hoy.

Según cifras del año 2009, España encabeza los estados de la UE con mayor gasto público descentralizado territorialmente. Por tanto, la autonomía de nuestras nacionalidades y regiones se ha desarrollado mucho y muy rápidamente. Sin embargo, estamos retrasados en los otros dos elementos federales básicos: la participación de las comunidades autónomas en el Estado y la colaboración, cooperación y coordinación entre Estado y comunidades, así como de estas entre sí. Ambos retrasos ocasionan dos tipos de problemas: primero, falta de legitimidad de ciertas decisiones estatales que afectan a las comunidades autónomas (caso reciente, la airada reacción de algunas comunidades al acuerdo Zapatero- Mas sobre la autorización estatal para que la Generalitat emita deuda pública); segundo, duplicidad de las mismas funciones, gastos inútiles, cargos injustificados, burocratización e ineficiencia de las administraciones, tanto la estatal como las autonómicas y locales.

Es a la vista de tal situación que el documento aprobado por el PSOE propone una serie de medidas concretas que, basándose en los valores de cooperación, concertación y lealtad constitucional, alcancen el objetivo de que todas las administraciones públicas funcionen con una mayor austeridad, simplifiquen trámites, no impongan barreras arbitrarias a la unidad de mercado y logren una mayor cohesión social mediante unos mejores, más eficientes y eficaces, servicios sociales. Asimismo, para que todo ello sea posible, son necesarias ciertas reformas institucionales: desde la tan esperada del Senado hasta la revitalización de la Conferencia de Presidentes Autonómicos y la nueva propuesta de Conferencia de Gobiernos.

Este es, pues, el federalismo del PSOE: sobre el papel el giro está dado. Ahora falta nada menos que poner en práctica esta nueva política que ya ensayó en su etapa de ministro Jordi Sevilla. Además, si son capaces de mirarse limpiamente a la cara, también el PP estaría de acuerdo con estos planteamientos.

Cree que no vale condenar a ETA para entrar en las instituciones sin rechazar su «historia del terror»
La AVT exige al Gobierno que «no pase la pelota» de Sortu a los tribunales
La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha exigido al Gobierno que "no pase la pelota" a los tribunales sobre Sortu, el nuevo partido de la izquierda abertzale presentado esta semana, y le ha reclamado que dé "una respuesta contundente" a su intento de concurrir a las elecciones municipales del próximo mes de marzo.
Madrid - Ep La Razón 10 Febrero 2011

En rueda de prensa con motivo del 30 aniversario de la AVT, su presidenta, Ángeles Pedraza, ha insistido en que se trata de "los mismos perros con distinto collar", algo que a su juicio demuestra que uno de sus impulsores de la formación sea Rufi Etxebarria, un "antiguo conocido" de Batasuna.

"ETA es lo mismo que Batasuna, y no queremos que ETA esté en las instituciones -ha reiterado Pedraza-. Ellos nunca van a condenar y nosotros no vamos a aceptar. Es sólo un mareo más, una vuelta de tuerca más".

Por ello, aunque ha anunciado que la AVT ha pedido una reunión al fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido; ha defendido que el asunto no debe llegar "de carambola" a los tribunales, ya que el Gobierno y el Ministerio del Interior son los encargados de redactar los informes policiales que demuestren la vinculación de Sortu con la organización terrorista.

"Que no pasen la pelota a los tribunales, que no nos mareen", ha reclamado la presidenta del colectivo de víctimas al Ejecutivo, al que a la vez ha exigido una "respuesta contundente". A su juicio, la historia ha demostrado que este tipo de formaciones pueden ser ilegalizadas cuando existe "voluntad política" y se dejan pasar también por motivos políticos, como "demuestra" la presencia de Acción Nacionalista Vasca (ANV) en ayuntamientos vascos y navarros.

Según ha anunciado, las asociaciones y colectivos de víctimas están unidas para poner en marcha todas juntas una campaña de movilizaciones con apoyo de la sociedad si el Ejecutivo no da esta "respuesta contundente" que le reclaman.

No perderá el tiempo leyendo sus estatutos
Además, ha desvelado que para ella no hay "ningún paso en positivo" del nuevo partido en sus estatutos, los que según ha avanzado no se ha leído ni piensa hacerlo porque no está dispuesta a "perder el tiempo" con asuntos que no benefician a las víctimas del terrorismo.

Una de las fundadoras de la AVT hace 30 años, Ana María Vidal-Abarca, se ha mostrado también contundente sobre las intenciones de Sortu y ha avanzado que "cambian de táctica cuando les conviene" pero persiguen el mismo objetivo de entrar en las instituciones para conseguir dinero para la banda.

"Matan cuando les conviene y no matan cuando no les conviene", ha lamentado la viuda del militar de Caballería Jesús Velasco Zuazola, asesinado por ETA el 10 de enero de 1980 cuando mandaba el Cuerpo de Miñones de la Diputación Foral de Alava.

Sin embargo, Vidal-Abarca ha recordado que las víctimas siempre han dado "un ejemplo de civismo" y por ello, si finalmente Sortu es legalizado, aceptarán la decisión y seguirán trabajando "con la ley en la mano" para "solucionar tantas injusticias que se han dado a lo largo de la historia".

Legitimar el asesinato
En este contexto, Pedraza ha reconocido que tras más de cinco décadas de violencia terrorista, viven con el temor de que "estando a punto de ganar, vayamos a perder". "Vivimos con desasosiego la posibilidad de que los políticos nos fallen y se lancen a anunciar un final del terrorismo con prisas; algo que sólo beneficiaría a los terroristas que tienen que cumplir sus penas, y que deben cumplirlas íntegramente, por todo el dolor y sufrimiento causado durante más de cincuenta años", ha confesado.

Por ello, ha advertido de que la AVT "no va a ceder ni un milímetro" en ninguna de sus reivindicaciones hasta conseguir un final "justo" para las víctimas en el que haya "vencedores y vencidos" y "jamás un empate macabro en el que haya que aceptar un grado de impunidad histórica, política y penal a cambio de paz".

Según ha advertido, el retorno del entorno etarra a las instituciones políticas "legitimaría la senda del asesinato". "No basta una condena a la violencia de ETA para que vuelvan a las instituciones -ha advertido-. La condena debe abarcar a ese proyecto político contrario al sistema democrático y toda la historia de terror de ETA".

Actos del 30 aniversario
Para conmemorar el 30 aniversario desde el nacimiento de la AVT -impulsada por Ana María Vidal-Abarca, Sonsoles Alvarez de Toledo e Isabel O'Shea-, la asociación ha preparado un amplio abanico de actos que desarrollará a lo largo de este año y que se centrarán en explicar su labor durante estas tres décadas y trasladar a la sociedad la importancia de las reivindicaciones que todavía están pendientes.

Estos actos se centrarán en cinco ejes principales que comienzan con un manifiesto que será enviado al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero; los tres vicepresidentes del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, Elena Salgado y Manuel Chaves; los presidentes del Congreso y el Senado, José Bono y Javier Rojo; el presidente del Tribunal Supremo y del CGPJ, Carlos Dívar; la Defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano; el presidente del Tribunal Constitucional, Pascual Sala; y el presidente de la Audiencia Nacional, Ángel Juanes.

El resto de las acciones giran en torno al documental 'No he de callar....', un congreso internacional de víctimas del terrorismo que se celebrará en Madrid el próximo junio, la exposición '30 años con las víctimas...' y la entrega de los premios 'Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia'.

El portavoz de Sortu aprobó con notable a una etarra presa en Francia
El portavoz de Sortu, el profesor de Periodismo de la Universidad del País Vaco (UPV), Iñaki Zabaleta, aprobó con 'notable' a la etarra Elena Beloqui, mientras esta se encontraba en prisión en Francia, un país con el que la UPV, según fuentes universitarias, no tenía ningún tipo de convenio para poder impartir clases a distancia, ni tampoco en las prisiones galas.
Madrid - Ep La Razón 10 Febrero 2011

El acta que firma el catedrático de la UPV Iñaki Zabaleta corresponde a la asignatura de tecnología de la comunicación, impartida en euskera, y está recogido dentro del informe que realizó la Guardia Civil en septiembre de 2005, en el que se denuncian irregularidades en relación con los alumnos presos (por pertenencia a ETA), y en algunos casos, huidos de la Justicia, informaron a Europa Press en fuentes de la lucha antiterrorista.

A raíz de este informe, la Fiscalía abrió diligencias y se sigue un procedimiento en el Juzgado de Instrucción de Getxo número 3, donde se están investigando las irregularidades que aún no han prescrito en relación con los alumnos de la UPV que estaban presos.

El acta que firma el profesor Iñaki Zabaleta corresponde a la asignatura de Tecnología de la Comunicación de tercero de Periodismo, de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Información. La nota que otorga a la alumna Elena Beloqui es de un notable en la convocatoria de junio de 1989.

En aquel momento, Beloqui se encontraba en una prisión francesa, ya que había sido detenida el 11 de enero de ese mismo año, después de haber cursado el resto de la carrera estando huida de la Justicia.

Según el citado informe de la Guardia Civil, durante los tres pirmeros años de carrera, de 1985 a 1988, no sólo se encontraba huida sino que estaba integrada en la "Oficina" política del "aparato político" de ETA, cuya labor consistía en la confección de los comunicados de la banda reivindicando atentados que firmaba como "Ziordia"; así como desempeñando funciones de coordinadora entre el KHK con KAS. Sin embargo, durante esa época aprobó todas las asignaturas con notas excelentes.

Incluso parte del curso 1988/1989, que es el que corresponde al acta de la asignatura que firma el ahora portavoz de Sortu, también estuvo huida, ya que fue detenida en enero de 1989. Sin embargo, antes de ser detenida, según el informe de la Guardia Civil, ya consta en la Universidad en el grupo de alumnos con el código "P" (presos), tal y como aparece en su ficha del curso 88/89.

Pero ni siquiera consta en su expediente cuál fue su sistema de acceso a la universidad a la hora de hacer la matrícula, ni tampoco consta una dirección de contacto para que la UPV pudiera mantener una correspondencia con ella. Además, la UPV tampoco contaba con un convenio que pudiera facilitar el contacto con los alumnos presos para que, una vez que fue arrestada e ingresó en prisión, pudiera continuar sus estudios.

De hecho, este fue un dato muy polémico cuando salieron a la luz las irregularidades en los expedientes académicos de los presos de ETA, ya que los propios profesores de la UPV se mostraron extrañados de que los presos de ETA en Francia siguieran estudios de carácter presencial en la UPV.

Entre las conclusiones del citado informe de la Guardia Civil, se señala que "estas actas son firmadas por profesores afines a la izquierda abertzale o a ETA" e incluso, se precisa, "podría haber algún acta firmada por profesores amenazados por ETA".

El expediente correspondiente a Elena Beloqui no es uno de los que forman parte de esta investigación del Juzgado de Getxo, ya que la fiscalía, en su denuncia, consideró que, "aún pudiendo acreditarse ciertas falsedades", estas habrían quedado prescritas, ya que el último acta corresponde a 1991. Elena Beloqui fue condenada en España a 13 años por su implicación en el aparato internacional de ETA, Xaki, aunque fue puesta en libertad en 2008 para seguir un proceso de fecundidad in vitro.

¿Adónde nos conduce la nueva 'nacional'?
Se confunde el Gobierno de López si piensa que la falta de reacciones altisonantes y estridentes significa que se está aceptando su política lingüística educativa
ARANTZA AURREKOETXEA El Correo 10 Febrero 2011

PARLAMENTARIA DE EAJ-PNV

En mayo de 2009 se trazó en Euskadi una nueva 'nacional', que no está resultando gratuita a la sociedad vasca. Su objetivo está cada vez más claro, desandar lo andado y, en el mejor de los casos, frenar o ralentizar los avances producidos en los ámbitos cultural, lingüístico y educativo. Sus autores muestran su satisfacción públicamente, porque el tráfico transcurre sin ruido, tranquilo; libre de los estruendos de la época anterior. Y me pregunto ¿no será que no hay ruido porque se han callado quienes lo provocaban?

Pero esta 'nacional' no conecta, ni vertebra, y abandona las vías del consenso político y de la cohesión social construidas en los últimos treinta años. En educación existen varios y buenos ejemplos que ilustran esta imagen, como son los modelos lingüísticos y la campaña de prematriculación 2011-2012.

«Este Gobierno ha dejado atrás la guerra de los modelos», decía Patxi López a sus altos cargos el mes pasado, en referencia a los modelos lingüísticos vigentes. Con estas palabras se refería a unos modelos que son fruto de unos grandes acuerdos alcanzados por la mayoría política de este país en el período 1982-1993, en torno a la Ley de Normalización del uso del euskera y a la Ley de la Escuela Pública Vasca. No se puede entender, por tanto, que esta frase haya salido de la boca de un lehendakari, a quien le correspondería defender el sistema de modelos, que socialmente han avalado miles de familias. Estas, año tras año, han podido elegir libremente y decantarse por los modelos que enseñan en euskera, sobre todo, por el modelo D, el que mejor garantiza la consecución del objetivo establecido para la finalización de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, esto es, una capacitación real de comprensión y expresión, oral y escrita, en euskera y castellano.

En cambio, nos habla de la guerra superada porque lo que nos quiere vender es su paz, de la mano de un marco de educación trilingüe sin las condiciones necesarias para garantizar que se vaya a producir un avance real en los niveles de conocimiento y de uso del euskera, porque a la par de la necesaria flexibilidad para que cada centro elabore su propio proyecto lingüístico, deben figuran los niveles que habrá de alcanzar la mayoría del alumnado, y no figuran. Así, nos presentan una 'nacional' moderna, con varios carriles - lo que está muy bien-, pero ¿adónde nos conducen?

Asimismo la prematriculación del curso 2011-2012 llega por segundo año consecutivo condicionada por su socio de Gobierno, ávido partidario de impulsar el modelo A, que constantemente le exige garantizar la libertad de elección conjunta de modelo y centro, y además le obliga a introducir en el Presupuesto de 2011 una partida de 200.000 euros para realizar una campaña especial, a fin de informar a las familias de que ahora pueden elegir en libertad. La reacción del Gobierno no se ha hecho esperar, y, una vez más, ha resultado intencionadamente ambigua y confusa, porque al otro lado tiene a los centros, con unos proyectos lingüísticos que han ido evolucionando en razón de su autonomía y de la voluntad de las familias que forman parte de su comunidad escolar.

En consecuencia, el Gobierno ha realizado unas comunicaciones contradictorias. En primer lugar afirma categóricamente que si la escuela recibe un mínimo de solicitudes, deberá abrir un aula para dicho modelo. A continuación dice que en los casos en que se solicite en primer lugar un modelo no ofertado en el centro, la Delegación de Educación estudiará la posibilidad de formar grupo en dicho modelo y nivel en el propio centro o en la zona.

Tampoco la carta enviada a las familias por el Departamento de Educación se ajusta a los términos de la normativa vigente cuando pone el acento en un modelo A, con euskera e inglés como asignaturas, y no hace lo propio con los modelos B y D. Se reclama, sin embargo, la atención de las familias hacia los centros que están incorporando el trilingüismo de forma decidida de acuerdo con las líneas del Departamento, y se olvidan citar el carácter experimental del proyecto trilingüe al que se refieren, así como la existencia de proyectos plurilingües en otros muchos centros. Con todo, parece ser que, entre las muchas llamadas de atención y advertencias de la carta, se les ha olvidado introducir una que diga que los escolares han de conseguir una capacitación real y suficiente, en nuestras dos lenguas oficiales, a fin de que puedan utilizar el euskera y castellano en sus relaciones habituales.

Se confunde el Gobierno de López si piensa que la falta de reacciones altisonantes y estridentes significa que se está aceptando política y socialmente su política lingüística educativa. Si en el nuevo marco no se concretan los niveles de euskera, castellano e inglés (o francés) para cada etapa educativa, si no se comprueban las condiciones y los recursos necesarios para que la mayoría del alumnado sea capaz de alcanzar unos niveles homologables al marco europeo de las lenguas, este Gobierno podrá trazar una nueva 'nacional', pero sin que responda ésta a los intereses y a la voluntad mayoritaria de las familias vascas.

Ni esta sociedad ni las familias vascas se han dejado llevar hasta ahora por la confrontación estruendosa ejercida por quienes ahora nos venden libertad, y confiamos en que tampoco se van a dejar influir esta vez por inacabados e indefinidos marcos trilingües, ni por confusas y torticeras campañas de prematriculación como esta última. Precisamente porque confío en la sociedad vasca, he preferido esperar al final de la prematriculación para escribir este artículo. Por cierto, ¿los de la nueva 'nacional' confían en la sociedad para la que tienen que gobernar? Porque si no confían, es normal que esta tampoco confíe en ellos.

La hidra de las cien cabezas
Nota del Editor  10 Febrero 2011

Esto de que les preocupe el conocimiento de la lengua regional por parte de los demás, es harto sospechoso. Si estuvieran preocupados de verdad por la calidad de los estudios de los demás, tendrían que preocuparse de tantas cosas que ni Dios es capaz.

Lo subyacente esa aquí lo importante, no les preocupa que a los niños se les inocule la lengua regional para satisfacer sus propias conveniencias políticas, lo dan por bueno, con tal de asegurar su posición. La pregunta de siempre es bien simple: ¿Porqué le tienen tanto miedo y odio a que la gente pueda elegir libremente un sistema educativo enteramente en lengua española, sin imposición de lengua regional alguna ? Los que defendemos el derecho constitucional del deber de conocer el idoma español y no deber de conocer lengua regional alguna estamos hartos de que unos desalmados impongan e inoculen las lenguas regionales para seguir viviendo del cuento. Nosotros no nos metemos con quienen quieren estudiar en u otro idioma, sea regional o universal, siempre que ello no sea a nuestra costa, tanto pecuniaria como de oportunidades o exclusiones.

Sin el idioma regional se evaporaría su mundo basado en excluir y forzar a los demás a atender a sus injustificadas e irracionales necesidades de contar con una población a la que inocular su idioma regional para que perdure unos años más, y disponer de una materia prima social deformada con sus bastardos ideales..

 



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