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Recortes de Prensa   Viernes 11 Febrero 2011

 

El paro y la nueva casta aristocrática
EDITORIAL Libertad Digital 11 Febrero 2011

Cada vez resulta más evidente que en España se está formando una nueva casta aristocrática compuesta por quienes se aprovechan de su poder e influencia para
acceder a todo tipo de privilegios que los separen de los pobres mortales que pagamos nuestros impuestos. Los políticos son sin duda la cabeza visible de
esta aristocracia, y su desvergüenza quedó reflejada hace bien poco al decidir que los españoles debían trabajar más años antes de jubilarse mientras los
diputados reciben su generosa pensión completa con tan sólo siete años en su cargo.

Así, mientras perdemos puestos de trabajo a mansalva gracias a la inacción de un Gobierno demasiado preocupado por mantener un mercado laboral cuya rigidez
heredamos del franquismo, dejarán de percibir subsidios al menos medio millón de parados, aquellos que más están sufriendo las consecuencias de la política
socialista de creación de paro. Mientras, el PSOE nos vende como reducción de privilegios una propuesta que sigue situando a los diputados fuera del régimen
al que está sometido cualquier otro trabajador, y que les permite unas cuantiosas indemnizaciones cuando los españoles decidamos que no los queremos en el
Congreso.

Es cierto que al menos ya no cobrarán en cualquier caso, encuentren o no empleo, disfrazando una falsa indemnización de falso subsidio. Pero el régimen de
los diputados, a los que elegimos entre nosotros y el dedazo de la cúpula de cada partido y a quienes retiramos por el mismo método, es similar a un contrato
de obra, por el que desde luego ningún trabajador cobra 60 días por año trabajado. Sólo incluyendo a los diputados dentro del mismo régimen que padecemos los
demás españoles se podrá hablar de que han terminado sus privilegios en este terreno.

En lo que al paro se refiere no hay más tiempo que perder. Hace ya años que no había más tiempo que perder. El Gobierno no puede escudarse en las
negociaciones de otros miembros de la casta –sindicatos y patronal– para dejar nuestro mercado laboral sin una reforma seria. Una reforma que, entre otras
medidas, elimine de raíz el poder que estos aristócratas mantienen sobre nosotros por la vía de los convenios colectivos. Pero, sobre todo, hay que acabar
con los privilegios de la casta, tanto los más simbólicos como los que les permiten decidir la forma en que debemos vivir, trabajar y relacionarnos.

Impuestos
Vampirizar al contribuyente
Emilio J. González Libertad Digital 11 Febrero 2011

Cuando uno contempla la serie de cifras de recaudación tributaria desde que empezó la crisis, lo primero que piensa es "bueno, aquí debe haber habido un
recorte brutal del gasto público". Porque si los ingresos por Sociedades e IVA se han reducido prácticamente a la mitad, lo mismo que los procedentes del
Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos documentados –una de las grandes fuentes de recursos de los presupuestos autonómicos–, mientras la
recaudación por IRPF se ha desplomado un 10%, lo lógico es que las administraciones públicas se adapten a esta situación, se aprieten bien apretado el
cinturón y reduzcan sus dispendios en porcentajes similares, cuando menos. Por desgracia, esto es España y aquí nadie está dispuesto a abandonar la
mamandurria presupuestaria ni a desprenderse del poder que la misma confiere, con lo que los recortes del gasto, por lo general, brillan por su ausencia. Y
lo vamos a pagar muy caro.

En esta crisis, nuestra clase política está demostrando muy claramente que dista mucho de estar a la altura de las circunstancias. Nuestros políticos, con
honrosas excepciones, o bien son socialistas de izquierdas, o bien son socialistas de derechas, pero socialistas a fin de cuentas porque todos anteponen los
intereses de las administraciones públicas que gestionan, que suelen coincidir con los suyos, a los de los ciudadanos y las empresas, que son quienes
aportan, con sus esfuerzos y sufrimientos, los dineros que luego ellos dilapidan con tanta alegría como prodigalidad. A esta miopía ideológica ahora se suma
otra de carácter llamémosle técnico, que va a tener importantes consecuencias para superar la grave crisis socioeconómica actual. Y es que nuestros políticos
se creen poco menos que la crisis se va a superar en dos días, que los dineros van a volver a fluir hacia las arcas públicas con la misma ‘alegría’ con que
lo hicieron en los años anteriores al estallido de la burbuja inmobiliaria y que ellos van a poder seguir gastando a su antojo con la misma prodigalidad con
que lo hacían en el pasado. Si en el futuro vamos a volver a disponer de tantos recursos como antes, se dicen muchos de ellos a sí mismos, ¿por qué vamos a
tener ahora que apretarnos tanto el cinturón? Mejor emitimos deuda, que ya la pagaremos después, cuando vuelvan los tiempos de las vacas gordas y, mientras
tanto, vamos a seguir colocando a familiares, amigos, amiguetes, correligionarios y allegados en las administraciones públicas para garantizarnos su
fidelidad y sus votos. Y así son incapaces de ver que en estos años de vacas flacas, esos honrados bovinos no es que estén delgados, es que se han quedado en
los huesos y van a tardar en recuperarse muchísimo más de lo que piensan quienes les ordeñan con tanta fruición hasta la extenuación de los pobres animales.

Las vacas ni mucho menos van a volver a engordar tanto como antes porque desaparecida la burbuja inmobiliaria, se acabaron los enormes ingresos tributarios
–IVA, Transmisiones Patrimoniales, Bienes Inmuebles– que iban ligados a la disparatada evolución de los precios de la vivienda. Si ahora nuestra economía
tiene que reducir salario y precios para volver a ser competitiva, la recaudación tributaria, en el mejor de los casos, apenas va a variar. Si las familias
tienen que devolver las enormes deudas contraídas en los años del boom inmobiliario, no van a gastar y, por tanto, no van a generar más ingresos fiscales con
su consumo. Y menos aún los casi cinco millones de parados que hay en nuestro país, muchos de los cuales ya no tienen ni ingresos, al menos ingresos
declarados a Hacienda. Si continúan subiendo, como probablemente lo harán porque es una tendencia estructural, los precios de los alimentos, las materias
primas y el petróleo, la capacidad de consumo de las familias también se va a ver mermada y, con ello, su capacidad de gasto, de generar actividad económica
a través de él y, con ella, de incrementar los ingresos tributarios, lo mismo que las empresas. Y, para más inri, en este contexto Zapatero sigue con su
apuesta por las energías renovables, las más caras de todas, mientras reniega de la más barata y limpia: la nuclear. Vamos, que ni en sueños los presupuestos
públicos van a poder contar en el futuro con tantos recursos como en los años anteriores a la crisis.

¿Lo entienden nuestros políticos? Por lo que estamos viendo, en absoluto. Ellos siguen con la misma dinámica anterior y así vemos a los líderes autonómicos
que, en vez de moderar sus dispendios y larguezas, piden autorización para endeudarse, que ya se pagará todo después o, con su corteza de miras, ya vendrá
otro detrás de mí que lo arregle. Asimismo, y con Artur Mas a la cabeza, pretenden seguir saqueando las arcas del Estado para poder seguir manteniendo sus
privilegios. Siguen sin entender que si una empresa está en crisis, lo que hace para sobrevivir no es aumentar su plantilla, sino reducirla. Pues aquí hay
una grave crisis fiscal del sector público y, sin embargo, en lugar de plantearse despedir funcionarios y, sobre todo, contratados laborales, como ha hecho
Cameron en el Reino Unido, siguen y siguen engordando la nómina pública con más gente que no se necesita para nada. Y siguen subvencionando con largueza a
sus amigos los sindicatos, los cineastas y demás parásitos que están pegados como lapas a las ubres de las vacas públicas. Y siguen disparando alegremente
con pólvora del rey, mientras vampirizan al contribuyente a base de más y más impuestos, sin darse cuenta de que ya apenas le queda sangre para que se la
extraigan y de que necesita un largo periodo de dura recuperación para reponerse y recobrar su salud que, en definitiva, es la de la economía española.

Rubalcaba
Gestos y realidad
Agapito Maestre Libertad Digital 11 Febrero 2011

El carácter agresivo de las fotos de Pérez Rubalcaba cuando fue preguntado en el Congreso de los Diputados sobre su "culpabilidad" por el caso Faisán, será
histórico. Único. Esos gestos componen un compendio del histrionismo político del Gobierno socialista. La historia del socialismo español, como en general
todas las historias de los partidos políticos, tiene una dimensión negra imposible de eludir para comprender el Gobierno actual de Rodríguez Zapatero. Al
crecimiento de esa historia está contribuyendo de modo decisivo, sin duda alguna, la figura de Pérez Rubalcaba; de hecho, este personaje representa la
continuidad entre la etapa más negra de Felipe González, cuando se perseguía de modo ilegal a los terroristas, y la más oscura de Rodríguez Zapatero, que
siempre podemos caracterizar por la negación de la víctima del terrorismo y el cambalache político con ETA.

A nadie sensato, pues, se le escapa el significado político del caso Faisán; en otras palabras, escritas desde el sentido común, creo que detrás del
chivatazo de la policía a los terroristas hay un delito claro del Gobierno español. La insistencia del PP en este asunto me parece ejemplar no sólo para
defender la democracia, sino también para hacerse cargo de un asunto denunciado de modo contundente por los medios de comunicación. Lo publicado por la
prensa es tan obvio que resulta ridículo buscar más pruebas de lo que es un chivatazo de la "policía española", o al menos de la parte de la policía que
controla el Gobierno, a los etarras.

El caso Faisán, independientemente de lo que digan los jueces, ya ha pasado a la historia negra del PSOE. A veces, la contingencia de la vida política, en
este caso unas imágenes, unas fotografías, en fin, unos gestos, como los del ministro del Interior, ponen en su sitio, en su oscuro lugar, a un Gobierno al
que se le llena la boca de democracia, cuando en realidad está actuando de modo totalitario. Los gestos terribles de Pérez Rubalcaba, tan teatrales como
falsos, revelan su participación en la cosa. En efecto, si la política es pura escenificación, teatro, podrían esas fotos ser presentadas como la prueba
principal de su responsabilidad en el caso Faisán.

La sobreactuación de Pérez Rubalcaba fue propia de un histrión, de alguien que no cree una sola palabra de lo que dice. En fin, los gestos desafiantes de
Pérez Rubalcaba, en el Congreso de los Diputados, puede que produzcan miedo a quienes desconozcan la historia negra del socialismo español, pero también
confirmación de una continuidad en la historia trágica de España.

Hay que ser rastrero
Pepe Álvarez de las AsturiasEl Semanal Digital 11 Febrero 2011

El presidente del GAL, de los fondos reservados, de Roldán, de las cloacas del Estado, de la multicorrupción, y un largo etcétera ha hablado. Y se ha
retratado.

Felipe González fue a la SER, cadena amiga y cómplice de asuntos sucios, para soltar sus sobradas habituales desde la presunta impunidad de su condición de
"ex" de unas cuantas cosas. Entre gracieta y gracieta soltó, escupió, una bajeza que incluso para él resulta más rastrera de lo habitual. Su odio a Jaime
Mayor Oreja es tan profundo y tan endémico que raya en lo enfermizo. Lo acusó necesitar la existencia de ETA para vivir, de tener "una especie de terror al
vacío de que no haya ETA", ya que eso le dejaría sin discurso político; y la insistencia del ex Ministro de Interior en hablar de contactos y negociaciones
entre Gobierno y ETA el ex presidente González, alias Mister X, lo consideró algo "verdaderamente salvaje". Y añadió, por si las dudas, que Mayor Oreja tiene
la mente "un poco perturbada" y que no quiere que desaparezca el fenómeno del terrorismo. Tal cual. Y como para hacerle compañía, o la pelota, o lo que sea a
su exproletario y neomillonario exjefe, Marcelino Iglesias apunta con su gracejo habitual que "da la sensación permanente de que (Mayor Oreja) necesita a ETA
para existir y salir en los medios".

Pues mire, don Marcelino, Jaime Mayor Oreja existe a pesar de ETA, mal que le pese a usted. Y mire, señor X, si hay alguien que quiera con todas sus fuerzas
que ETA desaparezca de la faz de la Tierra, ése es Jaime Mayor Oreja. Será porque lleva décadas en el punto de mira de los asesinos, él y su familia; será
porque ya se han cargado a infinidad de amigos y compañeros; será porque no se cansa de denunciar la verdad sobre la serpiente, esa verdad que sabemos todos
pero unos callan, otros disimulan y los de siempre negocian.

Me viene a la memoria una entrevista en la que Mayor Oreja, recordando los tiempos del plomo, esos en los que ETA asesinaba a 100 inocentes cada año y luego
se recochineaba de los muertos ("¡devuelve la bala!"), mostraba a cámara una foto que tenía sobre la mesa de su despacho, en la que aparecía él con 8 o 10
compañeros de partido… todos asesinados por ETA. Uno detrás de otro. Todos menos él. Y no será porque los etarras no lo hayan deseado con toda su rabia y
todas sus ganas.

Por eso, cuando el presidente de los GAL, de Roldán, de los fondos reservados, de las cloacas de Interior y del CESID, el mismo que reconoció que pudo acabar
con la cúpula de ETA y no lo hizo, cuando Mister X González escupe que Jaime Mayor Oreja (que cuenta sus muertos por decenas) vive por y para la existencia
de ETA, lo único que hace es ponerse a la altura rastrera de la serpiente. Con su fiel Marcelino al lado.

Decir esa barbaridad de Mayor Oreja, además de canalla y miserable cinismo, es tan injusto como decirle a Irene Villa que se aprovecha de su mutilación para
hacerse publicidad; o a la viuda de Goyo Ordóñez que la culpa fue suya por ir provocando; o a Mayte Pagaza que deje de dar la tabarra con lo de su hermano
para salir en los medios; o a Rubén Múgica que se olvide ya de su padre, coño, que no es para tanto… que a Zapatero le mataron a un abuelo que no conoció y
no va llorándolo por las esquinas, o sí, pero lo suyo está justificado.

En fin, que lo que de verdad les pica, lo que les come y carcome y reconcome por dentro, en lo más hondo de sus oscuras almas, es que Mayor Oreja tenga toda
la razón; y que cada vez que abre la boca diga verdades como puñeteros puños; y que cada vez que denuncia que el Gobierno de Mister Paz no ha dejado de
negociar con ETA en ningún momento (¡ese Txusito!) y que lo del Faisán apesta a cloaca del Estado y que lo de Herri Batasuna/Euskal
Herritarrok/Batasuna/Autodeterminaziorako Bilgunea/Herritarren Zerrenda/Aukera Guztiak/Partido Comunista de las Tierras Vascas/Abertzale Sozialisten
Batasuna/Acción Nacionalista Vasca/Demokrazia Hiru Milioi/Iniciativa Internacionalista/Sortu es tan ETA como la propia ETA y que hay que estar siempre
(¡siempre!) con las víctimas, sí o sí, y que lo otro es traicionar su memoria y pisotear su dignidad y escupirles a la cara de sus muertos… que todo eso sea
verdad verdadera y que Mayor Oreja se lo recuerde cada día, eso es lo que les jode. Y que muchos lo compartamos, incluidos unos cuantos también de su
partido. Y eso les jode más. ¡Pues que se jodan!

Señor Mayor Oreja, por favor, no se calle nunca. Gracias.

Atrapados por el pacto
Con un disfraz más sofisticado, a Sortu le permitirán ira las elecciones.
Ketty Garat www.gaceta.es 11 Febrero 2011

Génova y la carrera de San Jerónimo son estos días un hervidero de almuerzos parlamentarios. Un tema: Sortu. Un sentimiento: el temor. Y una conclusión: “El
Gobierno está preparando el terreno”. Lo dicen parlamentarios de la dirección del PP ante el discurso satisfecho de un Rubalcaba que se felicita porque el
rechazo, (que no condena), de la violencia, (que no terrorismo), no llegaba “desde hace años”. “Con un disfraz más sofisticado, les permitirán ir a las
elecciones”. Su temor es patente, pero no oficial. Nadie de la dirección pone voz a las dudas. Sólo prudencia y cautela. Porque el PP es esclavo del Pacto
Antiterrorista. Del de Madrid y el País Vasco. Les permite “información e intercambio de opiniones”, pero saben que el Gobierno “lo romperá” porque “le
interesa rentabilizar en solitario”, un final, pactado, de ETA. “No nos fiamos de Rubalcaba ni de Zapatero”. ¿Por qué mantienen entonces un acuerdo con
quienes no se fían? ¿Con un Rubalcaba que “es la X del Faisán”? La estrategia del PP es contradictoria o, si me apuran, bipolar.

El escándalo del caso Faisán empieza a darle la razón a Ignacio Gil Lázaro. Sus intervenciones han dejado las de Rajoy o Soraya como una Coca-Cola pasada:
sin burbujas. Dos sesiones de control esta semana: Congreso y Senado. Y Rajoy, Soraya y Pío, en la misma consigna de “sólo economía”. “Esto ya lo hemos
vivido ¿no?”, bromea la prensa. En los corrillos, prefieren no hablar de ETA. Aprietan los labios y arquean las cejas.
¿Debería el PP tener la boca cerrada? ¿O comenzar a hablar? Dejar de apretar los labios para que salgan sonidos, palabras… o incluso, oposición... no sólo de
un diputado. ¿Para esto sirve el pacto? ¿Para callar al PP? ¿Tendrá que ver esto con el CIS? Le da 10 puntos de ventaja al PP, pero Rajoy no pasa el examen.
Sólo aprueba Rubalcaba… ¿Será porque no le preguntan bien la lección?

*Ketty Garat es periodista.

Ruina autonómica
José Antonio VERA La Razón 11 Febrero 2011

Las autonomías están como el país, pero peor. Sus únicos ingresos proceden de lo que les traspasa el Estado, con la particularidad de que el Estado ahora
paga menos, tarde y mal. Si tenemos en cuenta que las comunidades ya de por si se metieron en una dinámica de gasto desbocado muy por encima de sus
posibilidades, el resultado es el que es vemos. O sea, ruina. Hay gobiernos regionales que dicen abiertamente que quieren devolver competencias y otros que
no saben qué hacer para pagar las nóminas. El caos es llamativo, y algo habrá que hacer para solventarlo. La solución no es decirle a Cataluña que se puede
endeudar más y a las demás que no. El agravio es evidente y tienen razón los que protestan. El problema de fondo está en el café para todos. Hicimos un
Estado ingobernable cuando no había necesidad alguna de 17 autonomías con 17 parlamentos, 17 gobiernos y todo multiplicado por 17.

Autonomía «política» sólo se debió dar a Cataluña y el País Vasco, que era donde había necesidad, y en los demás territorios hacer una descentralización
administrativa amplia pero dependiente del Gobierno central. Así hubiéramos garantizado el mercado único y la unidad de acción, y no esta babel en la que
cada cual habla un lenguaje distinto, con normas y bases diferentes. La cuestión es que hay un escenario caótico sobre el que convendría actuar cuanto antes,
y lo que es peor, una situación insostenible de las finanzas con amenaza de quiebra. Permitir que se sigan endeudando puede ser útil coyunturalmente, pero no
es solución, pues sólo servirá para agravar la situación.

La única solución se llama austeridad. Cataluña nunca debió llegar a los actuales niveles de déficit y deuda. Lo ha hecho porque desde los tiempos de Pujol
se han dedicado a vivir a lo grande financiando servicios que actualmente ni los Estados se pueden permitir. No sólo por las embajadas, que también. Es la
filosofía. El hecho de acumular radios y TV autonómicas, empresas públicas para cualquier actividad, subvenciones millonarias para organizaciones
identitarias, independentistas, pancatalanistas o soberanistas. Ahora hemos sabido que el coste de prohibir los toros le va a suponer a la Generalitat el
desembolso de 300 millones de euros. El chocolate del loro, se dirá. De acuerdo. Pero es que son «pequeñas» cantidades que al final suman una gran cantidad.
Y lo que es peor, en muchos casos se está detrayendo dinero en principio destinado a pagar la Sanidad y la Educación para hacer este tipo de políticas
expansionistas, o para «fer naçió», en terminología de Pujol.

Las autonomías han de tener la financiación que les corresponda y sea justa. Pero a partir de ahí deben tener sus cuentas saneadas con techos máximos de
gasto y límites al déficit. Si para sanear han de vender solares o edificios, que lo hagan. Si tienen que devolver competencias, que lo pidan. Si han de
privatizar empresas, que se pongan a ello. Pero lo que no pueden ni Europa ni España ni nadie es seguir financiando el actual desmadre.

De matamala a matapeor
Nota del Editor 11 Febrero 2011

Lo que faltaba, dar por buena las autonosuyas catalana y vasca, lugares donde el español hablante es una especie a extinguir y peores ejemplos de lo que no
se debe hacer en la administración pública.

Zapatero activa el despilfarro
Editorial www.gaceta.es 11 Febrero 2011

Porque si Zapatero ha hecho poco caso a la austeridad que le han exigido desde Bruselas, el resto de Administraciones no le ha andado a la zaga.

Zapatero ha vuelto a poner en alerta a los mercados en el momento menos oportuno. Las comunidades autónomas tienen la difícil tarea de obtener fondos para
refinanciar los 10.000 millones de euros de deuda que les vencen este año y la confusión generada por el compromiso alcanzado por el presidente del Gobierno
con Artur Mas no contribuye a facilitar las cosas, sino todo lo contrario. El justificado enfado de la mayoría de las comunidades, denunciando un trato de
favor a Cataluña, provocó que Zapatero rectificara y extendiera a todas las comunidades autónomas las promesas realizadas a la Generalitat de autorizar
nuevas emisiones de deuda. Un episodio lamentable que reabre dudas y recelos entre los inversores y los socios comunitarios.

El desliz de Zapatero supone un error de consecuencias incalculables, que pone en evidencia el creciente descontrol de las finanzas públicas de las
autonomías, cuyo endeudamiento está en máximos históricos: 107.624 millones de euros, que suponen más del 10% del PIB. La cifra podría no parecer importante
si se tiene en cuenta que el déficit anual del conjunto del Estado se situó en 2009 en el 11,2% del PIB. Sin embargo, el dato adquiere tintes mucho más
dramáticos al concretar que el 50% de toda de esa deuda se generó en los últimos dos años y que el despilfarro autonómico, lejos de moderarse, se está
acelerando: en los nueve primeros meses de 2010, las autonomías se endeudaron un 20% más que en todo el ejercicio anterior.

El insultante despilfarro autonómico supone una onerosa carga para la solvencia de España. Porque si Zapatero ha hecho poco caso a la austeridad que le han
exigido desde Bruselas, el resto de Administraciones no le ha andado a la zaga. Un ejemplo paradigmático es Cataluña. En las dos legislaturas en las que ha
gobernado el tripartito, la deuda catalana prácticamente se ha duplicado, desde el 7,9% al 15,1% del PIB. De hecho, Cataluña, con 30.000 millones de euros,
ya acumula un 30% de toda la deuda autonómica de España, muy por encima de su participación en el PIB nacional, que es del 18%. Y, precisamente, ha sido el
afán de Zapatero por tapar las vergüenzas del despilfarro de Montilla y sus acólitos el desencadenante de este penoso episodio. El déficit aflorado en
Cataluña con el cambio de Gobierno no ha hecho sino despertar sospechas sobre la credibilidad de las cifras autonómicas.

La reacción no se ha hecho esperar. La agencia de calificación Moody’s advirtió de que analizará con lupa el nuevo escenario de la CC AA en la revisión que
está haciendo del rating de España, y la prima de riesgo volvió a repuntar por encima de los 200 puntos básicos. Un aviso que se agrava ante el augurio
generalizado entre los expertos de nuevas réplicas de las tormentas del euro en los próximos meses. Ayer, sin ir más lejos, afloraban nuevas alertas por el
aumento de la rentabilidad de los bonos portugueses a 10 años, que a primera hora de la mañana superaba el 7,5%, su máximo histórico –medio punto por encima
de cuando saltaron las alarmas en enero– y que se frenaron gracias a la intervención del BCE. Mientras tanto, el diario francés Les Echos aseguraba que el
alto grado de autonomía de las comunidades españolas es una fuente importante de inquietudes para los mercados financieros.

La situación es preocupante y evidencia la necesidad de establecer por ley techos de gasto a unas Administraciones cuyos presupuestos están repletos de
partidas superfluas que deberían suprimirse de un plumazo. Sea la cuantía que sea la de estos gastos, es inadmisible que mientras se piden sacrificios a
todos los españoles, las autonomías sigan malgastando a manos llenas. La situación es intolerable y demanda que se ponga coto al manirroto régimen socialista
que ha llevado a España a la ruina.

Gobierno funambulista
Rocío Albert www.gaceta.es 11 Febrero 2011
ZP ha vuelto a dar un trato de favor a Cataluña, la comunidad menos solvente.

Definitivamente, somos un país de pandereta. No está el cadáver frío –léase Merkel saliendo de nuestras fronteras– cuando ya estamos trampeando otra vez. ZP
se ha lucido de nuevo. Primero, intenta convencer a Europa de que se puede fiar de nosotros, que tenemos un serio compromiso para reducir el déficit público
y que se va a vigilar de cerca a las comunidades autónomas para conseguirlo. Luego, ¡zas!, olvida todo lo acordado en el último Consejo de Política Fiscal y
Financiera (CPFF) y cambia de opinión a la primera presión. Esta semana hemos asistido a un nuevo trato de favor a Cataluña, que es, por cierto, la comunidad
menos solvente de España, permitiéndole endeudarse a largo plazo, con el aval de todos los españoles, para hacer frente a sus inminentes compromisos de pago.
Sin olvidar que Cataluña es una de las CC AA con más deuda pública en porcentaje del PIB y, además, una de las que han incurrido en un mayor déficit. Ello
plantea algunos interrogantes sobre su capacidad futura para hacer frente a sus obligaciones, lo que hace surgir la duda sobre si se ha vuelto abrir la caja
de los truenos.

Para que no digan, dos comunidades de distinto signo político, Castilla-La Mancha y Murcia, ya se han quejado sonoramente. El Gobierno haciendo nuevas
piruetas en la cuerda floja ha reinterpretado como le ha venido en gana lo acordado en el CPFF y ha buscado nuevas posibilidades para que las CC AA puedan
endeudarse.
Es cierto que no les deja emitir nueva deuda, pero les deja refinanciar la antigua. Vamos, como siempre impera el corto plazo pues ya deben tener
internalizada la idea de que “a largo plazo todos muertos”. El problema es que este Gobierno funambulista, rey de la pista, olvida que España sigue estando
bajo sospecha, que se la está jugando desde hace tiempo y ya no tiene red. Nos lo ha advertido Merkel y lo que es más importante es que el mercado nos envía
todos los días señales desde el parqué, que no consigue alcanzar los 11.000 puntos. ¿Por qué será?

Autonomías
La última broma de Rajoy
Cristina Losada Libertad Digital 11 Febrero 2011

Al borde del colapso financiero, y sólo en ese trance terminal, algunos han caído en la cuenta de que tal vez, quizás, algún día habrá que introducir algún
ajuste en el Estado de las Autonomías. De ahí que destaque una iniciativa y que lo haga, ay, por su intranscendencia. Y es que el Partido Popular ha
presentado una moción para "racionalizar" las administraciones públicas y las autonómicas, en concreto. Pero ha tenido la astucia de llevar la cosa al
Senado, cámara muy noble y romana, que sobresale por carecer de resonancia. Cuanto allí sucede –jaleo de pinganillos al margen– pasa a mejor vida tristemente
y sin mayor impacto. De modo que si los de Rajoy deseaban cubrir el expediente y, al tiempo, ahorrarse el revuelo que se monta al grito ritual de
¡centralistas!, han hecho lo correcto. Su pequeña y tímida moción ni ha despertado el interés de la prensa ni ha excitado a nadie. O casi.

El término "racionalizar" ya despierta el recelo de los expertos en derivar cualquier debate político hacia la simplificación tremendista. Pero aplicado a
las autonomías, aun con paños calientes, provoca un rechazo tajante... al pasado. En cuanto escucharon la palabreja, el PSOE y los nacionalistas arguyeron
que, en efecto, algo habrá que hacer, un año de estos, por acabar con las duplicidades y disfuncionalidades, pero que hacerlo hoy y a instancias del PP
entraña un salto atrás, a aquellos tiempos ominosos e innombrables. Así, aunque la moción contenía elementos razonables o "puntos interesantes" o no aportaba
novedades, no se podía aprobar. ¡Por el pasado! Qué sería de tantos cráneos previlegiados sin ese pasado centralista, ese coco destinado a asustar al
respetable, que justifica su dolce far niente y su "nada se toque" en sus feudos. En Alemania, se redujo el poder de los Länder sin temor al regreso del
Reich. Pero hay lugares donde racionalizar significa racionalizar.

En vano se esforzó García Escudero en distanciarse de las propuestas de FAES y de Aznar. Socialistas y nacionalistas concluyeron que fijar límites de gasto,
reestructurar empresas y fundaciones públicas, garantizar la unidad de mercado y permitir la privatización de las televisiones autonómicas resultan ideas
inaceptables, precisamente, por coincidir con las de FAES y Aznar. ¿Racionalizar? Jamás.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

El patio trasero
La larga hegemonía socialista ha transformado la autonomía andaluza en un monocultivo de poder viciado
IGNACIO CAMACHO ABC 11 Febrero 2011

CONVERTIDA desde hace treinta años en el patio trasero del socialismo español, Andalucía ha incorporado el estereotipo de la corrupción a su imagen colectiva
con la misma pasiva docilidad que el paradigma folclórico, el clientelismo o una tasa de paro cercana a los niveles del subdesarrollo. La larga hegemonía
socialdemócrata ha transformado la autonomía en un monocultivo de poder viciado cuyos abusos causan ya una casi absoluta indiferencia en la opinión pública
nacional, que los percibe con la indolente trivialidad de un rasgo de pintoresquismo. Unido al doble rasero moral de que goza la izquierda en la sociedad
española, este concepto desdeñoso o displicente del hecho andaluz favorece el enrocamiento de un régimen semioligárquico que se perpetúa mediante redes de
dependencia a menudo basadas en el fraude. Episodios que en Madrid, Cataluña o Valencia causarían conmoción informativa y agrios debates políticos a escala
de Estado gozan en Andalucía del provecho de una sordina desalentadora, como si fuesen excrecencias naturales de su condición postergada.

Así está ocurriendo con el escándalo de los ERES falsos, un fraude de enormes proporciones —más de 700 millones de euros— perpetrado desde el mismo seno del Gobierno autonómico. Una Consejería de la Junta transfería a una agencia pública fondos millonarios para excluirlos del control de la intervención de
cuentas, y una malla de altos cargos e intermediarios vinculados al PSOE organizaba con ellos despidos y prejubilaciones masivas en las que se incluía a
decenas de militantes del partido que jamás habían trabajado en las empresas afectadas por los expedientes de regulación. Con frecuencia eran los
conseguidores y comisionistas quienes proponían a dichas empresas en crisis la realización de despidos subvencionados que ellos mismos gestionaban,
manipulando con desaprensiva naturalidad el dinero del desempleo en una comunidad afligida por un millón de parados. Todo ello durante varios años, con
continuidad estructurada bajo amparo oficial, y con la complicidad o anuencia sucesiva de varios consejeros del Gobierno regional y el probable conocimiento
del actual presidente en su condición de anterior responsable de la Hacienda autonómica.

Tal vez se trate de una de las mayores inmoralidades públicas de la última década en España, una ciénaga corrupta que abriría cualquier telediario de haber
sucedido en otro territorio menos contaminado por su propio arquetipo de folclorismo político. Al producirse en el ámbito andaluz, sin embargo, se convierte
de inmediato para la escena nacional en una peripecia anecdótica a beneficio del inventario picaresco que acuna el tópico de un caciquismo encastrado. En la
comodidad de esa imagen sesgada y complaciente sestea con impunidad moral un sistema de poder que ha subvertido la autonomía para manejarla como un
latifundio.

Nuestro hombre libre
HERMANN TERTSCH ABC 11 Febrero 2011

UNA de las características más destacables, ya casi legendarias, de nuestro presidente de Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero, es su extravagante relación
con la verdad. En un principio, cuando los españoles comprobaron la frecuencia con la cual incurría en contradicciones consigo mismo nuestro Gran Timonel, y
la cantidad de veces en que era evidente que sus afirmaciones eran inciertas, muchos cayeron en la tentación de considerarlo un mentiroso compulsivo. Y
creyeron —¡ay ilusos!— haber detectado con ello una debilidad del leonés de Valladolid. Craso error. Porque se trata de una de sus armas más temibles. Lo
cierto es que Zapatero se siente siempre libre para elegir la verdad del momento. Nos lo dijo un día con esa solemnidad pedestre suya. Y nada menos que para
desmentir a san Juan. Ya saben, un viejo chamán de esas creencias caducas del cristianismo. Nos reveló el presidente que no es cierto, como pretende el
Evangelista, que la verdad nos haga más libres. «Es la libertad —dijo— la que nos hace más verdaderos». Somos libres de elegir la verdad en cada momento. Y
podemos cambiarla siempre que nos venga en gana, sin que nos deban turbar en absoluto las contradicciones que puedan generarse. Eso es la libertad. De ahí la
ausencia total de zozobra, incomodidad ni, por supuesto, mala conciencia en nuestro presidente cuando alguien le recuerda alguna afirmación incierta o
manifiestamente falsas.

Así ha vuelto a ser ahora con el esperpento de la deuda de nuestras comunidades autónomas que vuelve a dejar por los suelos la credibilidad nacional en el
exterior. Resulta que el presidente había negado la posibilidad de endeudarse o refinanciar su deuda a diversas comunidades autónomas. Porque había impuesto
—y había presumido de ello con la canciller alemana, Angela Merkel— una férrea disciplina para controlar el gasto de las comunidades, su deuda y su déficit.
Hasta que llegó a Madrid el martes el presidente de la Generalidad, Artur Más. Éste, que tiene en el congreso los votos necesarios para que Zapatero llegue,
como sea, al final de la agonía de esta legislatura, le dejó claro que se endeudaría. Porque el pozo negro que ha dejado el Gobierno del tripartito en
Cataluña le obliga a ello. Y porque además quiere y puede. Y Zapatero le dijo a él que sí. Cuando a todos los demás les había dicho que no. Cuando se
enteraron los otros afectados, los presidentes de comunidades gobernadas por socialistas o populares se quedaron primero estupefactos. Y después montaron en
cólera. A Zapatero, que ya había pasado de una verdad a la otra, le sorprendió tanta respuesta airada. Y les dijo a todos que no se pusieran así. Que podían
servirse a placer con la deuda. En horas, todo el ejercicio de disciplina para controlar déficit y deuda se había ido por el sumidero que suele evacuar las
promesas y en general la palabra del presidente. Los hechos no importan. Y a Zapatero le sorprende que se le recuerden. No entiende las reacciones. Porque ya
tiene otras verdades disponibles para la ocasión. Dice que permitir a Cataluña lo que no permitía a Castilla-La Mancha y a Murcia no supone un trato
diferente. Y que permitir a todos lo que no les permitía horas antes no es rectificar. Nada de lo sucedido, con todas sus consecuencias, para Cataluña, para
las demás comunidades y para la credibilidad de España, ha existido en la verdad transmutada del presidente. Y si no lo entiende

Merkel, esa cristiana caduca que no entiende a este hombre libre, peor para ella. No intenten discutir ni debatir con él. Es inasible nuestro hombre libre.

Ese ERE y olé
CARLOS HERRERA ABC 11 Febrero 2011

ES un escándalo de los que sí da dolor de cabeza a quien lo protagoniza, a quien lo consiente, a quien convive con él, a quien no lo evita, a quien no lo
denuncia o a quien, en suponiéndolo, mira para otro lado. El fraude de los falsos ERE´s de Andalucía destapado a raíz del caso Mercasevilla habla de la
perversión de un régimen más arrogante, impune y descarado de lo contemplable, que no se para en barras convencido de la omnipotencia de su poder y que no
tiene reparos en establecer mecanismos de robo en el convencimiento de que su fuerza es tanta que nunca habrá de tener ningún tipo de consecuencias. Que en
la región en la que el paro tiene fuera de combate a cerca de un millón cien mil personas se establezca una red de engaño y mangancia mediante la cual se
distraiga una suculenta cantidad de dinero del fondo destinado a solucionar la continuidad de empresas con problemas —con destino aún ignoto—, es un doloroso
escarnio y un ejemplo de hasta donde puede llegar la falta de escrúpulos de un número de sujetos aún por determinar. En la Andalucía del «Nunca Pasa Nada» se
desoyeron más de tres avisos de la Intervención General en la que ponía reparos sobre la gestión de fondos opacos, ajenos a fiscalización, destinados a la
financiación de expedientes de regulación de empleo de varias empresas con problemas. Nadie quiso preocuparse por el manejo de cerca de setecientos millones
de euros de los que se sabe, por ahora y entre otras cosas, que han servido para incluir en diversos listados de prejubilación a 37 personas que jamás han
trabajado en dichas empresas. Alguno de ellos socialistas de diverso ejercicio. La pregunta que se hace ahora cualquier inquieto y perplejo espectador de
este nuevo pasaje de corrupción es dónde ha ido a parar ese dinero que, en algunos casos, ni siquiera han visto los trabajadores incluidos —con su
conocimiento o no— en los falsos expedientes. La que se hace inmediatamente después es aún más inquietante: ¿cuánta gente lo sabía y

qué grado alcanzaban en la Administración andaluza? Ítem más: ¿Puede producirse este desfalco grosero y sinvergüenza sin que esté al cabo de ello alguna
autoridad competente que ocupe algo más que una Dirección General?

Con asuntos como el que concierne es lícito que el contribuyente, el pagano, el sufridor administrado, albergue el convencimiento de que en la red de la
gestión pública proliferan los mangantes y los corruptos en una proporción bastante mayor a la asumible. Mercasevilla, el caso que va desprendiendo delitos
uno detrás de otro, ha significado un antes y un después: desde que un empresario aportara una grabación en la que el gerente de dicha empresa pública exigía
cerca de medio millón de euros a cambio de la concesión y subvención de una escuela de hostelería, se ha abierto un filón de irregularidades que apunta a una
posible financiación paralela del partido eternizado en el poder. Ahora todo son aspavientos en la Junta de Andalucía —en la que es obvio decir que mora
mucha gente honrada y mucho servidor público impoluto, etcétera—, y prolifera la sobreactuación de varios de sus voceros, pero lo cierto es que ese despertar
a la investigación y a la depuración es excesivamente brusco como para ser del todo convincente y se produce, conviene no olvidarlo, como consecuencia de la
investigación de la juez Mercedes Alaya, no como un prurito fiscalizador surgido de los propios mecanismos de control de la Junta.

La más elemental de las higienes democráticas invita a exigir responsabilidades políticas: un caso así no se solventa echándole la culpa a «cuatro golfos»
que se aprovecharon de la bondad ilusa de sus inmediatos superiores. Sigan atentos a la pantalla.

Preguntas sin respuesta
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 11 Febrero 2011

SI rechazan «toda clase de violencia, en particular la de Eta», ¿por qué se niegan a pedirle que se disuelva? Si son una formación «nueva» que nada tiene que
ver con las anteriores relacionadas con Batasuna, ¿qué hacen tras ella hombres como Rufi Etxeberría e Íñigo Iruín, que han estado en todos esos mejunjes? Si
«reconocen el dolor de las víctimas de toda violencia», ¿por qué rehúsan tomar contacto con sus asociaciones? Más sospechoso: ¿a qué ese empeño en repetir
una y otra vez lo de «toda clase de violencia», en vez de hablar sencillamente de «terrorismo»? A no ser, claro, que incluyan la «violencia que el Estado
ejerce en el País Vasco», una de las tesis favoritas de cuantos vienen usando o respaldando la violencia de Eta para alcanzar sus objetivos políticos.

Demasiadas preguntas sin respuesta, lo que no hace más que acrecentar las dudas sobre esa Sortu que se nos presenta con el logotipo de una salida de sol
rutilante. ¿No será más bien su ocaso? ¿No será que, puesta contra la pared por el acoso judicial y policial, la rama política de Eta no haya tenido más
remedio que hacer que rompe con ella para recuperar posiciones?

Existe casi unanimidad en que ha sido un paso adelante. Pero a partir de ahí las opiniones divergen. Hay quien lo considera una oportunidad que no puede
desaprovecharse para solucionar un conflicto enquistado y complejo. Pero no creo equivocarme al decir que son más, muchos más, los que lo consideran otra
tregua-trampa de las muchas que Eta y su entorno nos han tendido, y hemos caído en ellas. Nadie se alegraría más que las víctimas del terrorismo, que
incluyen no sólo los asesinados sino cuantos han sufrido y sufren discriminación y acoso en el País Vasco, que la paz llegase. Pero son precisamente esas
víctimas quienes más temen a esos nuevos «mensajeros de la paz» que nos llegan con una rama de olivo, pero sin responder a la pregunta fundamental: ¿por qué
no condenan la violencia pasada de Eta y la piden que entregue las armas? ¿Miedo o connivencia? No lo sabemos, pero tenemos derecho a dudar de ellos mientras
no nos lo demuestren con hechos, no con palabras. Y hasta el momento, sólo han tenido palabras, y ni siquiera todas las necesarias para alejar las dudas.

Pues si lo que quieren es defender democráticamente la independencia de Euskadi, les sobran opciones: pueden hacerlo en cualquiera de los partidos
nacionalistas legalizados. Hasta el plan Ibarretxe era una independencia de facto. Pero mientras no lo hagan, es lógica, legítima e incluso imperativa la
sospecha de que estamos ante un nuevo intento del nacionalismo vasco mantener la doble vía de negociación con el Estado español: unos en las instituciones y
otros con las pistolas.

UN SERIO BACHE
Las batallas internas y su pérdida de tirón electoral marchitan UPyD
Ana I. MartínEl Semanal Digital 11 Febrero 2011

Los procesos de primarias que han celebrado en toda España han dejado no pocas heridas abiertas. A ello se unen las malas noticias que les trajo el CIS y el
varapalo de las catalanas.

¿Han acabado los días de vino y rosas para UPyD? El último barómetro del CIS -conocido el martes- relegaba a la formación de Rosa Díez a la quinta posición
de la tabla, con una estimación de voto del 2,9% (hace justo un año era del 4,4%); y los procesos de primarias abiertos en los últimos meses en prácticamente
todas sus agrupaciones provinciales y regionales para elegir los candidatos a las elecciones municipales y autonómicas han dejado muchas heridas abiertas.

Tal es así que últimamente se ha acentuado el goteo de bajas repartidas por toda España, y varios de esos desencantados se están agrupando para crear una
Asociación de Víctimas de UPyD. Entre ellos, Mikel Buesa, uno de los fundadores de la formación, que la abandonó en julio de 2009 por su "deriva
autoritaria".

La idea surgió en Huelva, epicentro del último caso más sonado. "No queremos que se siga engañando al pueblo español, y como último servicio a la democracia
nos hemos propuesto desenmascarar a Rosa Díez (...). UPyD es un fraude, el mayor que se ha cometido en la España democrática. Y Rosa Díez una caudilla con un
partido a sus pies", asegura Ramón López García, ex responsable de Organización en la provincia y uno de los promotores de la iniciativa.

El 28 de enero, el Consejo Local de UPyD de Huelva se reunió de forma extraordinaria, y sus miembros acordaron de forma unánime presentar su dimisión -aunque
fuentes oficiales de UPyD sostienen que fueron cesados antes- y darse de baja en el partido, junto con otros 24 afiliados de base de esa agrupación. El
motivo según ellos: la adulteración "fraudulenta" del censo de afiliados para colar en el proceso de primarias a un empresario llamado Gonzalo Leandro, junto
con 36 familiares, amigos y trabajadores de su empresa.

La historia se repitió días después en Córdoba. A principios de febrero, su Consejo Local también dimitió en pleno por el mismo motivo: "La entrada de última
hora, en el censo electoral, de un grupo de personas relacionadas entre sí, con la intención manifiesta de apoyar a un candidato determinado", rezaba el
comunicado que emitieron. En Sevilla los militantes del partido de Díez también andan a la gresca y en Baleares tampoco han faltado bajas últimamente.

Desde UPyD, fuentes autorizadas remarcan que todos los procesos de primarias se han hecho siguiendo escrupulosamente los estatutos y que todas las bajas son,
no por casualidad, de militantes que formaban parte o apoyaban candidaturas que no ganaron. Y añaden además que, en vez de airear en los medios las quejas,
deberían dirigirse a la Comisión Electoral.

La cuestión es que en los últimos tiempos militantes de UPyD de toda España han lavado la ropa sucia en la prensa. Ya fue sonada la batalla que mantuvieron
los partidarios de Rosa Díez y sus críticos en el primer Congreso del partido (en noviembre de 2009), cuando estos se agruparon en torno a la candidatura de
Valia Moreno. Meses después éste fue suspendido de militancia y finalmente decidió abandonar las filas de la formación.

En Madrid y Cataluña UPyD también ha vivido no pocos enfrentamientos internos. Los críticos madrileños protagonizaron una desbandada de 200 afiliados, según
ellos (aunque según el Consejo de Dirección fueron 80). Y en tierras catalanas parte de la cúpula dimitió a pocos meses de las elecciones autonómicas.

Aquellos comicios, por cierto, fueron un punto de inflexión en la aún corta trayectoria del partido: tras los los éxitos que cosecharon en las elecciones
generales de 2008 y vascas de 2009 (obtuvieron un escaño en cada una), en Cataluña sólo arañaron 5.293 votos (el 0,17%), menos incluso que la formación con
la que concurría la popular Carmen de Mairena. En mayo tendrán otra prueba de fuego para compro
bar si UPyD es capaz de reponerse a los golpes.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El papel de Sortu
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC 11 Febrero 2011

Desde posiciones de derecha y de izquierda se defiende la idea de la fundación de Sortu como un acontecimiento positivo, una prueba de de la derrota de ETA,
el triunfo del Estado. Zapatero y Patxi López piden prudencia en todo caso. El PP se engalla. Estando de acuerdo los Arriola en dejar la legalización de
Sortu en manos de los jueces, tratan de deslucir la jugada del gobierno para que la desaparición real de ETA no se traduzca en ganancia de votos para
Zapatero. Ese es el problema para ellos.

Mi discurso va por otro lado. Sortu es el invento que necesitan los nacionalistas (el PNV también) a estas alturas de la película. Con medio siglo de terror
han conseguido la hegemonía social, cultural y política del movimiento euskaldún. Las conquistas de las doctrinas de Arana han llegado a tal punto que
desbordan no sólo las propuestas que tuvieron los abertzales de derecha e izquierda en los años sesenta de este siglo pasado sino las que pudieron soñar en
los tiempos de la II República. A estas alturas piensan que el camino que les queda por recorrer puede andarse ya sin el manejo de las pistolas. No es una
táctica. Creen en verdad que se trata de una cuestión de votos y que hay que terminar con farsas como la del actual gobierno vasco. Sortu no es una táctica
para ellos sino el tramo final de una estrategia compartida, de una o de otra manera, por todos los nacionalistas vascos. ¿No es significativo que el PNV
haya defendido la legalización de Sortu como la obligada correspondencia del gobierno de Zapatero al apoyo que ellos dieron a los Presupuestos? Urkullu sale
en defensa de la legalización de los abertzales de izquierda. Porque se trata del interés del conjunto de los nacionalismos, del frente nacionalista. Para el
PNV la legalización de Sortu supondrá a corto plazo la vuelta al poder no sólo de los partidos hegemónicos sino mayoritarios electoralmente y la posibilidad
de avanzar hacia la realización del sueño de Arana.

Demagogia proetarra
Diferencias Ulster-Vascongadas
Pío Moa Libertad Digital 11 Febrero 2011

Dado el intenso y deliberado confusionismo sobre los dos casos, promovido por las organizaciones proetarras españolas y por la prensa británica con
pretensiones de seriedad, mencionaré algunos puntos que no solo diferencian, sino que oponen la cuestión del Ulster y la del nacionalismo vasco.

1. Irlanda fue sometida a sangre y fuego por Inglaterra. Las Vascongadas siempre se consideraron parte de España desde que salieron de la protohistoria, y
participaron como tal en todas las empresas hispanas.

2. El Ulster es la última parte de Irlanda retenida, con mejores o peores razones, por Inglaterra. En ella los irlandeses católicos han sufrido
tradicionalmente discriminación y humillaciones. Las Vascongadas han pasado por los avatares comunes al resto del país, y desde finales del siglo XIX se
convirtieron en una de las regiones más ricas.

3. El nacionalismo irlandés procede claramente de una situación de opresión secular, una de cuyas manifestaciones más brutales fue la Gran Hambruna de
mediados del siglo XIX, un hecho no muy disímil del Holodomor sufrido por Ucrania a manos de Stalin. Nada remotamente semejante sucedió jamás en las
Vasgongadas.

4. Los ingleses siempre se consideraron muy superiores a los irlandeses católicos. El nacionalismo vasco, surgido muy recientemente en la historia, se
basa en un racismo extremo y perfectamente infundado, con la pretensión de ser los vascos una "raza superior", idea tomada en parte de Inglaterra y asentada
parcialmente en la expansión industrial bilbaína, vista como signo de tal superioridad. La exhibición de racismo nacionalista desapareció después de la II
Guerra Mundial, por razones obvias, pero continúa siendo el fundamento inconfesado de un nacionalismo que, sin tal idea, perdería su razón de ser.

5. En el Ulster se desarrolló un terrorismo mucho más sangriento que en España, y por parte de católicos y de protestantes. En las Vascongadas no ha
habido un terrorismo de respuesta al de la ETA por parte de las víctimas, aunque sí algún terrorismo gubernamental, mucho menor comparativamente que el
nacionalista.

6. Las negociaciones del Gobierno inglés con el brazo político del IRA tienen su fundamento en la eliminación de una antidemocrática opresión infligida a
los católicos. Respecto a las Vascongadas, la llamada negociación no es otra cosa que colaboración con quienes quieren implantar en la región una situación
de opresión y discriminación antidemocrática contra los no nacionalistas, y en parte lo han ido consiguiendo. En el caso del Ulster, el resultado favorece la
democracia; en el de las Vascongadas va directamente contra ella.

Creo que estas diferencias (el tema podría ampliarse mucho) bastan para explicar por qué no pueden aplicarse las mismas recetas a situaciones en rigor
opuestas. Pero hay que insistir en la evidencia contra el confusionismo deliberado de los asesinos, los recogenueces y un Gobierno de hecho proetarra.

Batasuna
Sortu: ¿con S de señuelo?
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Febrero 2011

Dado que en los estatutos de Sortu se equipara el monopolio legítimo de la violencia de un Estado de Derecho con la violencia criminal que, en el futuro,
pudiera practicar una banda terrorista; dado que sus representantes se siguen negando abiertamente a condenar a ETA y a pedir su disolución; dado que este
partido ha sido públicamente liderado y respaldado por irredentos e históricos dirigentes del brazo político de ETA, como Pernach, Eugenio Echeveste, alias
"Antxon", Rufi Echebarria, Diaz Usabiaga, Pernando Barrena, Tasio Erquicia, Jon Petricorena; y, sobre todo, dada la positiva acogida que están teniendo estos
apenas disfrazados batasunos entre el Gobierno y sus medios de comunicación, tenemos el derecho y el deber de fijarnos en estas siglas como el nuevo
"partido" con el que ETA pretende seguir estando en las instituciones y cobrando dinero público.

Dicho esto, también debemos tener presente que el Gobierno y su dependiente Fiscalía, por las mismas nihilistas razones electorales por las que impulsan esta
paz anestesiante y colaboracionista, tienen que disimular respeto a una Ley de Partidos, cuyo espíritu y cuya letra no pueden debilitar denigrándola como un
"Guantánamo electoral". Por otra parte, la capacidad del Gobierno para ocultar los rasgos más proetarras y veraces de Sortu, por grande que esté siendo, es
limitada, como también lo es su capacidad para subrayar, publicitar y dar por veraces los rasgos más engañosos de este partido respecto a su supuesta ruptura
con la banda.

Por todo ello, debemos también barajar la posibilidad, por improbable que nos parezca, de que este burdo intento con el que el Gobierno de Zapatero y ETA
pretender volver a burlar la Ley de Partidos no sea más que un señuelo con el que ocultar un plan B; un plan B con el que los proetarras podría volver a
colarse y el Ejecutivo fingir que ha sido a su pesar.

Aunque esto no sea más que una hipótesis por mi parte, tiene su lógica y, sobre todo, la respalda la experiencia del pasado. Recuérdese lo que pasó en marzo
de 2007 con Abertzale Sozialisten Batasuna, con la que los batasunos no disimularon ni siquiera con el nombre. La Fiscalía instó su ilegalización, el partido
no pudo presentarse a las municipales y Candido Conde Pumpido sacó hipócritamente pecho como garante de la Ley de Partidos. Luego, sin embargo, se supo que
había un compromiso previo con otra formación paralela (ANV), siempre y cuando las llevara a cabo caras menos conocidas del entorno etarra. Gracias a esa
maniobra, ETA sigue teniendo representación y subvención en numerosos municipios.

Sigamos fijándonos en Sortu, pero no descartemos que Gobierno y ETA repitan la jugada con otras siglas.

Marca negra
Iñaki EZKERRA La Razón 11 Febrero 2011

No es una marca blanca porque Batasuna ha tenido un especial empeño en decir que ese partido es Batasuna; o sea, en rentabilizar la marca negra de la casa,
en vender su historia de sangre como el mejor producto comercial. No han condenado la violencia. La han rechazado de una vaporosa manera «como método
político». Lo que ha hecho Batasuna, o sea ETA, es algo menos tranquilizador que la táctica del lobo de Caperucita.

No está tratando de ocultar su rostro con  el gorro de dormir de la abuela y con el embozo de las sábanas, sino mostrando ostentosamente los colmillos y diciendo que no son para morder. ¿Cómo van a condenar el millar de asesinatos de ETA si son su seña de identidad y si los están usando como propaganda, como señuelo y como valor electoral? Eso sería humillarse y de lo que se trata es de humillar a la democracia. Se trata de decirle a la clientela totalitaria: «Esto no es Aralar ni ninguna cursilada democrática. Éste es el partido de ETA. Si queréis más ETA, ya sabéis a quién tenéis que votar».

Lo más insufrible es su chulería, su modo arrogante de
refrotarnos el trámite formal de su pacifismo de pega como una amenaza. ¿Pero han visto ustedes sus rostros patibularios? Nunca un rechazo a la violencia fue
tan temible. Han necesitado un cuarto de siglo para decir eso y decirlo de esa forma. Han necesitado del miedo a no colarse en unas elecciones. ¿Eso es un
nuevo y positivo paso? Lo que de verdad es positivo y nuevo aquí no son esas caras de mala sombra sino, la «posibilidad» de quedarse fuera de todas las
instituciones vascas.

Regate largo
Que nadie espere de Sortu una futura condena de lo que ETA haga. Ya han declarado que no lo harán. Es el mensaje tranquilizador para que los suyos no crean
que tendrán que matar al padre, con lo que también tranquilizan al padre
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 11 Febrero 2011

Cuando el Tribunal Europeo de Derechos Humanos avaló la Ley de Partidos y la ilegalización de Batasuna, el cielo se derrumbó sobre las cabezas de la
izquierda abertzale. Aquella sentencia no sólo acababa con el instrumento de apoyo político a ETA. También acababa con la persistente deslegitimación del
sistema constitucional español mediante la cual ETA y sus diferentes marcas políticas venían intentando justificar el terror desde la consecución de la
democracia.

Esta pretensión de nuevo partido abertzale se basa en unos estatutos en los que la expresión del «rechazo de la violencia como instrumento de acción
política» quiere constituir ese «contraindicio» que daría credibilidad a la ruptura del nuevo partido con la banda terrorista. Pasadas complicidades se dan,
sin más, por extinguidas.

«No estamos ante un regate en corto a la normativa legal», afirmó Rufino Etxeberria. Corto, ciertamente no. Pero todo ese énfasis en lo respetuosos que van a
ser a partir de ahora con la legalidad, el pluralismo y las libertades significa, en primer término, la confirmación punto por punto de las razones que
llevaron al Estado de derecho a colocar fuera de la ley y de las instituciones democráticas a las sucesivas marcas políticas ETA: su condición de
instrumentos de complicidad y de extensión del terror que la banda generaba. Todas sus manifestaciones de futuro delatan su pasado. Y no es que se niegue a
nadie la posibilidad de rehabilitación. Es que la izquierda abertzale que se ha presentado en Bilbao no escenificó rectificación alguna frente a la atrocidad
y el daño inmenso que ETA ha causado con su apoyo y su aplauso. Lo que hicieron esos nuevos y tan viejos portavoces de la izquierda abertzale fue concederse
una autoamnistía que pretenden que la sociedad acepte y los tribunales convaliden como pago a cuenta por una mercancía -la desaparición de ETA- que ni pueden
ni quieren ofrecer.

Por eso no hay mirada alguna sobre una trayectoria criminal de décadas. A lo más que llegan en su declaración es a amalgamar a las víctimas para que convivan
en un mismo recuerdo indiferenciado el inocente con el terrorista al que le estalló la bomba antes de poder cumplir su propósito criminal. El mencionado
Rufino Etxebarria explicó que la «oposición» al uso de la violencia, «incluye la violencia de ETA, si la hubiera, en cualquier manifestación». Como no están
dispuestos a decir nada de la violencia irreparable que ya ETA ha practicado, esperan que el futuro les aligere de ese aparente compromiso, al menos durante
una temporada ahora que ETA ha dicho que está en tregua. De este modo, reciclan la pirueta verbal a la que recurrían después de cada atentado: la condena es
inútil y lo importante es que no haya violencia que condenar. Pero si ETA volviera a atentar con el nuevo partido ya legalizado, Iñigo Iruin ya ha precisado
que incluso con la reciente reforma de la Ley Electoral, «la exigencia a los cargos electos es de 'rechazo' y 'separación', no de 'condena', si quieren
evitar quedar incursos en la nueva causa de incompatibilidad sobrevenida que se introduce con la modificación legal». Que nadie espere pues una futura
condena de lo que ETA haga. Ya han declarado que no lo harán. Es el mensaje tranquilizador para que los suyos no crean que tendrán que matar al padre, con lo
que también tranquilizan al padre que sigue armado y presente. Pero si se muestran tan cicateros con las exigencias legales, tendrán que admitir que se les
apliquen los filtros legales con todo rigor.

«Esto no es una refundación de partidos ilegalizados, sino una ruptura respecto a ellos». Que Iñigo Iruin pusiera voz a esta declaración de pretendida
ruptura con el pasado es una contradicción biográfica dudosamente convincente. Cotejar las afirmaciones de superación de la tutela de ETA con la lista de
asistentes al acto del Palacio Euskalduna del pasado lunes en Bilbao sería una broma pesada sino fuera una provocación. Además de mantener intactos cincuenta
años de terror, la exigencia de que se abra un «proceso democrático» -es decir una negociación sobre el marco jurídico-político en la que la violencia
terrorista testifica el conflicto sobre el que hay que negociar- y la acumulación de fuerzas soberanistas como objetivos proclamados por el nuevo partido,
mantienen a esta iniciativa en la misma perspectiva estratégica de ETA. El ajuste de esa relación es una necesidad de supervivencia pero no una ruptura.

Se ha repetido que la concurrencia de Batasuna a las elecciones de mayo sería 'la prueba del nueve' de la credibilidad en la firmeza del Gobierno. Pues bien
esa prueba ha empezado y no basta con derivar la solución a los jueces que decidirán sobre y hasta dónde llegue la información que les proporcionen las
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, dentro de los procedimientos que insten la Fiscalía y la Abogacía del Estado. El Gobierno a estas alturas debe
tener una posición razonada sobre esta pretensión de la izquierda abertzale. No es simple cauce burocrático entre este proyecto de reconstrucción de un
partido ilegalizado y los tribunales.

Para probar la veracidad de su propósitos, los estatutos del nuevo partido prevén la expulsión de quienes justifiquen la violencia. Si así fuera, tal vez la
solución estaría en permitir que se constituyera. Visto el público del Euskalduna y sólo con la aplicación de sus propios estatutos tendría que disolverse al
día siguiente.

Cataluña
Tres familias contra una "nación"
Antonio Robles Libertad Digital 11 Febrero 2011

A veces el destino de los pueblos depende de la decisión de un solo hombre. Mandela en Sudáfrica es un ejemplo mítico. Pocos creían en el poder del olvido
para sanar a toda una nación, y él lo hizo por todos. También puede desatar las fuerzas contenidas de una revolución. Lo ha demostrado hace unas semanas el
joven vendedor de frutas, Mohamed Bouazizi, que se inmoló en Tuñez, y su fuego prendió el norte de África y Oriente Medio.

En Cataluña nos faltan ciudadanos atentos. No es que haya muchos políticos injustos, lo que pasa es que no hay suficientes ciudadanos dispuestos a ir
contracorriente. Llevamos treinta años haciendo de la ley un sayo en función de los intereses del establishment catalanista. Y cuando los Tribunal fallan por
fin contra el abuso, los responsables incumplen las sentencias como vulgares delincuentes. Y se vanaglorian de ello, y hacen electoralismo con ellas, y
desautorizan a los Tribunales y cuestionan sus decisiones, y humillan a las víctimas criminalizando sus intenciones. Desde el periodista orgánico más
insignificante al presidente de la Generalitat.

Es en este contexto, con la sociedad civil callada, cuando aparecen tres padres de familia que deciden cuestionar el poder entero del Gobierno de una
sociedad que actúa como un Estado sin serlo y que cuestiona la separación de poderes por el simple hecho de no plegarse a sus intereses.

Ayer, Francisco Caja, presidente de CCC, en representación de tres padres de familia, decidió interponer una querella por prevaricación contra Meritxell Ruiz
Isern, directora general de Atención a la Familia y Comunidad Educativa de la Generalitat de Cataluña por incumplir, a sabiendas de su injusticia, las
sentencias dadas por el Tribunal Supremo de 9, 13 y 16 de diciembre de 2010 referentes al derecho que tienen los ciudadanos a recibir la enseñanza en la
lengua vehicular de su preferencia, sea éste el catalán o el castellano. Las sentencias no dejan lugar a dudas: el modelo lingüístico de inmersión
lingüística vigente en las escuelas de Cataluña es "contrario al espíritu y a la letra de la Constitución" y, en consecuencia, "el castellano no puede
resultar excluido como lengua vehicular".

Pocas bromas: en una sociedad democrática no se puede abusar de todos en todo momento ni incumplir la ley indefinidamente. Porque siempre puede salir un
abogado armado con tres padres y la ley para llevar al prevaricador ante los tribunales. E inhabilitarte para cargo público por prevaricación (artículo 14 y
272 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal). Han empezado por la directora de Educación por ser quien ha firmado la orden sobre los criterios de preinscripción
de principios de curso publicadas en el Diario Oficial de la Generalitat el 4 de febrero pasado donde se ignoran por completo las sentencias de los
Tribunales. Ni habilitan casilla alguna para que los padres puedan optar a la lengua o lenguas vehiculares, ni facilitan la conjunción lingüística que
sancionó el Tribunal Constitucional en la que se fundamentó el Supremo, ni rectifican la atención personalizada desautorizada por éste.

La línea de los querellantes es incidir sobre las personas concretas, ir contra los responsables directos de las decisiones ilegales. Han empezado por
Meritxel, seguirán por la consejera de Educación, Irene Rigau, y por el presidente de la Generalitat, Artur Más, coautores y últimos responsables. Política y
mediáticamente han dejado claro que no cumplirán la sentencia. Le seguirán los directores de cada centro. El artículo 404 del Código Penal tipifica la pena
de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a diez años. Que así sea.

El cántico del instituto Pau Casesnoves de Inca: 'Yo soy catalán'
Realizaron una actividad en el patio para ensalzar el catalán y contra la libertad lingüística
 www.lavozlibre.es 11 Febrero 2011

Madrid.- A modo de réplica contra el cántico "yo soy español, español, español..." que se usa para animar a la selección de fútbol, el instituto Pau
Casesnoves de Inca (Mallorca) ha puesto a sus alumnos a cantar estrofas como "yo soy de Mallorca, catalán insular".

El centro mallorquín, denunciado por la asociación Círculo Balear, paró ayer jueves las clases para ensalzar la lengua catalana con una canción titulada 'Jo
soc català'. La iniciativa se enmarca dentro de una protesta conjunta de 18 centros baleares contra una propuesta de libertad lingüística del 'popular' José
Ramón Bauzá, que se ha comprometido a equiparar castellano y catalán en la enseñanza si gana las elecciones autonómicas del 22 de mayo.

Los 18 centros -15 institutos, dos colegios y un centro de adultos- que se adhirieron a la protesta apenas representan el 6% de las escuelas públicas de la
región. Las actividades que se realizaron tenían el objetivo de defender la unidad de la lengua de Josep Plá y el modelo de inmersión lingüística que ya se
practica en la comunidad gobernada por el socialista Francesc Antich.

La Consejería de Educación, comandada por el PSOE, aprobó los actos pero pidió que no se mencionaran siglas concretas. Sin embargo, el IES Pau Casesnoves
hizo caso omiso y sí citó a los 'populares' en el manifiesto de repulsa leído por los alumnos, dirigido a Bauzá, que además es el alcalde de Inca.

En la actividad no faltaron signos nacionalistas como un mural de los llamados Países Catalanes, con Baleares incluido, que se exhibió en el patio.

 


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