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Recortes de Prensa   Lunes 14 Febrero 2011

 

La polémica financiación de las autonomías
JUAN VELARDE FUERTES ABC 14 Febrero 2011

El déficit del sector público español está ahora planteado dentro de esa realidad que son los datos básicos procedentes del presupuesto de 2009. Como se señala en la documentadísima aportación de Mario Garcés Sanagustín, presidente de la Asociación Profesional de Interventores y Auditores del Estado, en el libro «Por un Estado autonómico racional y viable» (Faes, 2010), «las comunidades autónomas duplican en dotación inicial el presupuesto del Estado y… la diferencia entre éste y las Corporaciones Locales es sólo de cuatro puntos (porcentuales) a favor del sector público estatal». Además, en estos momentos España se ve presionada para que equilibre el sector público. Para el año 2010, después del 11,1% del déficit respecto al PIB en el año 2009, la influyente Economic Intelligence Unit estima será del 9,1% del PIB. Dentro del conjunto de las 42 economías avanzadas que analiza, sólo nos superan Gran Bretaña con el 10,1% y Grecia, con el 9,7%. Automáticamente, por nuestro tamaño, en el seno de la Eurozona nos hemos convertido en el máximo elemento desequilibrador.

Lo lógico sería actuar con mucha fuerza sobre la realidad financiera de las autonomías. ¿Por qué éstas procuran escabullirse de un control que no sólo procede de la posición centralizadora que debe tener el Estado central, sino de los riesgos que, de mantener la actual situación, se derivan para nuestra existencia en la Eurozona? Precisamente de Garcés Sanagustín son éstas las «cuatro razones basales que inspiran este movimiento de centrifugación». La primera «la huída de la contabilidad nacional mediante la constitución de entidades que, actuando en el sector empresarial, pueden obtener financiación en los mercados bajo fórmulas que no computen como déficit público». Además, «la contratación administrativa ha huido, paulatinamente, del ámbito de regulación de la legislación pública que ha permitido, durante muchos años, la creación de sociedades o entidades públicas empresariales en las que declinó la aplicación de las normas generales de selección y formalización de los contratos». También, «la huída de los sistemas tradicionales de captación y reclutamiento de empleados públicos, traspasando la concepción originaria del funcionario público investido de prerrogativas unidas a un modelo más flexible de contratación». Finalmente, «la fuga del régimen presupuestario, de endeudamiento o de control interno».

Esta actuación de las comunidades autónomas, efectivamente debe preocuparnos porque, como se indica en el excelente artículo de Pablo Arellano Pardo, «El endeudamiento de las Comunidades Autónomas. Reglas a las que está sometido y situación actual», aparecido en la revista «Interventores y Auditores del Estado», enero-junio 2011, de los datos de deuda pública publicados en el «Boletín Estadístico» del Banco de España, de acuerdo con la metodología PDE o sea, el Procedimiento por Déficit Excesivo abierto a España, (y para) noviembre 2010, las comunidades autónomas son responsables del 17,5% de la deuda pública total, con un 9,9% de deuda respecto al PIB sobre un 59,7% del total de las Administraciones Públicas. Conviene advertir que en el año 2000, la responsabilidad de las Autonomías en la deuda pública total era sólo del 10,6%.

Pero todo eso, ¿por qué es muy preocupante? Sencillamente porque del análisis de la evolución del comportamiento fiscal de las autonomías procede esta constatación que se lee en el importante artículo de Luis María Cazorla Prieto «The State guide Autonomous Communities in Spain: A Relationship that Complicants the Task of Reducing Public Deficit», publicado en «Aestimatio», diciembre 2010: «La experiencia vivida en España durante los últimos meses ha revelado las dificultades para lograr un acuerdo con las comunidades autónomas en el terreno de la reducción del déficit, y el tiempo transcurrido para llevarlo a cabo subraya el problema de si el Estado español va a ser capaz de, rápidamente, garantizar la obediencia respecto a las exigencias económicas y financieras que pudieran proceder de los organismos que constituyen los poderes financieros mundiales. En otras palabras, que el Estado español, dada su estructura territorial, no se encuentra en la mejor de las situaciones para actuar como conducto de ciertas exigencias que puedan proceder de organizaciones político-financieras supraestatales», y precisamente por la realidad fiscal autonómica.

En ese contexto situemos las recientes reclamaciones catalanas para financiar su considerable déficit que se unen a la solicitud del concierto económico, con antecedentes que proceden de Trías Fargas y su libro «La balanza de pagos interior» (Sociedad de Estudios y Publicaciones, 1960), seguido de toda una pléyade de estudios, entre los que destaca el de Castells publicado en 1979 y que en lo que conozco llega a las exposiciones de Sala i Martín, en «Catalanisme Obert al Segle XXI: L' Economia» (Fundació Catalunya Oberta, 2001). Pero la puesta en orden de todo eso gracias al trabajo de Ezequiel Uriel Jiménez y Ramón Barberán Ortí, «Las balanzas fiscales de las comunidades autónomas de la Administración Central (1991-2005)», desgraciadamente se suele dejar a un lado.

Una de las grandes cumbres del pensamiento neoclásico, el sueco Knut Wicksell sostuvo que la legislación que favoreciese el incremento del gasto debería respaldarse en una votación de los 5/6 de las cámaras legislativas. Podría ser conveniente algo de eso para ordenar la coyuntura fiscal autonómica española, aunque protestasen algunos «keynesianos vulgares». Desde el libro de Buchanan y Wagner, «Democracy in deficit: The political legacy of lord Keynes» (Academic Press, 1977) está claro que este sendero que señalaba Wicksell no era una tontería.

El caos de Cataluña, de las cajas y del propio Zapatero
@Roberto Centeno El Confidencial 14 Febrero 2011

A lo largo de nuestra larga Historia -no en vano España es la nación más vieja de Europa-, no han sido pocas las ocasiones en que nos han impuestos desde el exterior determinados cambios y conductas, y casi todas para mejor. La más reciente, en 1958, consecuencia del colapso económico del modelo autárquico que había puesto a España al borde de la suspensión de pagos, que llevaría a una intervención del FMI que obligaría, a su vez, a la puesta en marcha de un duro plan de estabilización y liberalización económica. Este ajuste, realizado por el mejor y más capaz grupo de economistas que jamás haya tenido esta nación, obtendría un éxito tan espectacular que, en solo 15 años, España pasaría de ser una nación subdesarrollada a una industrializada; la renta per cápita relativa a los nueve países que integraban la entonces CEE pasaría de la mitad en 1958 al 81,4% en 1975, el nivel de convergencia jamás alcanzado con la Europa más rica, que el desastre político y económico de la Transición hundiría hasta el 70,8 % en 1985, y que hoy, 35 años después está en un 76 % y bajando.

La situación actual guarda muchas similitudes con la del 58, con un modelo económico agotado y España al borde de la suspensión de pagos. Alemania y Francia tienen en marcha un vasto plan de rescate que se iniciará en marzo con la compra masiva de deuda española y, a cambio, exigen la adopción inmediata de reformas estructurales esenciales y un recorte drástico del gasto de las AAPP. Ese fue el mensaje de la Sra. Merkel, y eso fue lo aceptado por Zapatero. Hasta aquí las similitudes, pero las diferencias son abismales. Tenemos el peor y más inepto grupo de responsables económicos en 200 años, y un déspota irresponsable y mentiroso como jefe de Gobierno que no respeta compromiso alguno.

El cambio de Gobierno en Cataluña puso cifras a una realidad que todos conocíamos, a pesar de las mentiras reiteradas del Banco de España, el INE y la Sra. Salgado. El déficit de esta comunidad no era el que afirmaba su anterior Gobierno, ni tampoco los organismos antes citados, ni el que proclamaría a bombo y platillo en diciembre la Sra. Salgado. Era tres veces mayor. Y cuando en mayo los Gobiernos de Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha sean barridos en las urnas, nos vamos a encontrar con una situación tan caótica o peor que la de Cataluña, aunque donde no cambie el Gobierno nos seguirán engañando, como en Valencia o el Ayuntamiento de Madrid.

Y así las cosas, un Artur Mas horrorizado por la situación, que se ha encontrado con una deuda de 40.000 millones, un déficit de más de 7.000 que no le permite pagar ya a los proveedores, y una caja vacía para hacer frente a las nóminas a partir de marzo, se reúne con Zapatero y le exige 11.000 millones de euros entre efectivo y “permisos” -avales del Estado- para emitir deuda a gogó, avales imprescindibles porque los mercados están cerrados a cal y canto para la deuda catalana. O eso o el Apocalipsis, que se concretaría en las suspensión de pagos de Cataluña, lo que arrastraría la de España y también al euro como explicaba el otro día el Financial Times. A cambio, Mas reducirá el gasto un ridículo 10%, ni siquiera el 25 % que prometió a los catalanes, y se niega a subir impuestos. ¿Y cómo piensa entonces equilibrar las cuentas? Pero como si de un cambio de cromos se tratara, con un irresponsabilidad y una falta absoluta de sentido del Estado, Zapatero le dijo que si a cambio de su apoyo político.

Moody´s, la agencia de calificación más “amiga” del régimen, ha amenazado con bajar el rating de la deuda española en marzo si se confirman las promesas de Zapatero a Mas

Y estalló la tormenta. El resto de CCAA, igual o peor que Cataluña, pusieron el grito en el cielo. Y como Zapatero no podía hacer caso omiso de sus graneros de votos, una vez más “café para todos”. Dejando de momento de lado lo más importante, la reacción de la Sra. Merkel, a la que ha engañado pero que ocupada con el tema Weber no está estos días para otras cuestiones, pero que como monte en cólera y no empiece a comprarnos pronto deuda se acabó la fiesta. El caos está servido, el gasto sigue a toda máquina, las necesidades de endeudamiento 2011 de las CCAA ascienden a unos 25.000 millones de euros, de momento la Sra. Salgado autoriza, es decir, garantiza el aval del Estado emisiones por 14.000 millones, aparte 7.500 millones de refinanciaciones -4.500 solo de Cataluña -, algo que no podrán devolver. Y entre tanto, ¿qué pasa con el déficit?.

Y hasta que Merkel se pronuncie, que se pronunciará, sobre el irracional y mendaz comportamiento de Zapatero, Moody´s, la agencia de calificación más “amiga” del régimen, ha amenazado con bajar el rating de la deuda española en marzo si se confirman las promesas de Zapatero a "Mas y los demás". Si esto ocurriera, el coste de la deuda española se dispararía de nuevo, lo que supondría un coste mínimo adicional de 4.000 millones de euros, que unido a los más de 120.000 empleos públicos creados en 2010 por estos insensatos, equivalen a todas las medidas de reducción de gasto tomadas hasta ahora juntas y sumadas. ¡Pero en manos de quién estamos!

Y luego el caos las cajas de ahorro
Y el segundo tema crucial a la vez que caótico, es el de las cajas de ahorro, la “manada de pequeños bancos” en palabras de The Economist que son el “quebradero de cabeza de Europa”. Aquí, lo realmente increíble, lo que es de Juzgado de Guardia, es que después de tres largos años, el Banco de España, a base de permitirles realizar toda las trampas del mundo para ocultar su situación real a los agentes económicos y a los mercados, ha perdido completamente el norte y dentro de la maraña que tan irresponsablemente ha ayudado a construir, es incapaz de saber qué pasa.

¿Cuando una caja sea nacionalizada y revendida, quién se hace cargo de la deuda pendiente, el comprador o los españoles?
Toda la preocupación actual parece girar alrededor del ladrillo, morosos, substandars y activos adjudicados por préstamos incobrables. Y las cajas, con toda su cara, a la vez que ponen el cazo para exigir más dinero del robo legal del FROB, ocultan al menos 80.000 millones de agujero según el BdE, ¡pero no se les cae la cara de vergüenza afirmar que ocultan decenas de miles de millones, después de haberlo negado a todos los azimuts!, eñ cual evalúa ahora en 180.000 millones la “exposición potencialmente problemática” para la “manada”, la mitad de lo que opinan otras fuentes independientes. Y eso no es todo, porque hay al menos un par de cosillas más.

La primera, una deuda externa gigantesca de más de 700.000 millones de euros, porque estos insensatos financiaron con el visto bueno del todavía más insensato Banco de España el 50% de los préstamos realizados en la época de la burbuja con dinero a corto de bancos y cajas europeos. Una deuda que no pueden devolver y que están transformando en deuda de España, refinanciando decenas de miles de millones con aval del Estado.

Y la pregunta es: cuando una caja sea nacionalizada y revendida, ¿quién se hace cargo de la deuda pendiente: el comprador o los españoles? La segunda, CCAA, Ayuntamientos y empresas públicas, quebrados en su inmensa mayoría, tienen un endeudamiento oficial de más de 200.000 millones de euros y creciendo, y eso, Sres del BDE, ¿no es “exposición potencialmente problemática”? Y luego, la guinda del pastel: Mas, aparte de dinero y avales, exigió a Zapatero que -debido a que Endesa no se vendió a Gas Natural a precio de saldo-, para compensar tamaña “ofensa a Cataluña” y para que La Caixa y el Banco de Sabadell se expandan más aún fuera de Cataluña, reciban cajas a precio de derribo, empezando por Caja Madrid. Realmente intolerable.

Y por último, el caos del sistema estadístico nacional
La manipulación descarada y brutal de las estadísticas oficiales en España es un tema recurrente, que a pesar de las denuncias, las incoherencias y las falsedades evidentes, sigue funcionando a toda máquina. El Financial Times primero, y varios bancos de inversión después, demostrarían que la caída oficial del PIB durante 2008 y 2009 era falsa, porque no coincidía ni con sus componentes ni con el paro generado, según estos fue ¡cuatro veces superior! Trichet afirmaría hace unos meses “las estadísticas españolas son difíciles de creer”. Y ahora, con la desvergüenza y la falta de ética profesional que les caracteriza, el BdE y el INE, que “coinciden” en todas sus mentiras -“usual, pero un tanto extraño” denuncia el A.Laborda de FUNCAS- nos dicen que el PIB del cuarto trimestre ha crecido en un 0,6%.

Si cogemos los componentes del PIB, tal como aparecen en la publicación anteayer de la Agencia Tributaria, las ventas interiores de las grandes empresas han caído un 4,1% en el cuarto trimestre, la inversión un 14,8% -con un desplome del 20,3% en la construcción- medido por el gasto las ventas interiores suponen el 57% del PIB y la inversión el 21%, mientras que las “exportaciones deflactadas muestran una tendencia decreciente”. Las ventas minoristas amplían su tendencia al descenso en el cuarto trimestre y caen un 3,8% en diciembre. Las ventas del sector servicios, que constituyen los dos tercios del PIB medido por la producción, corregidas de calendario y deflactadas, cayeron un 4,3%, y si miramos ventas de automóviles, consumo aparente de cemento, ventas de gasóleo automoción, etc, etc, nos vamos a una caída del PIB del cuarto trimestre en el entorno del 4%, a años luz de lo las cifras oficiales. En resumen, el negacionismo y la irresponsabilidad sigue creciendo sin freno, el caos está servido.

Patio de monipodio
La izquierda ha venido usando su «superioridad moral» sobre la derecha para tapar sus desafueros
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 14 Febrero 2011

SI por doce trajes, cuatro chaquetas, cinco pares de zapatos y cuatro corbatas, los medios de comunicación «progresistas» le han montado a Camps el cirio que conocen, ¿se imaginan ustedes la que hubieran montado de haber ocurrido en una comunidad del PP lo acaecido en Andalucía, con 647 millones de euros afanados, no en el sentido de «afán», sino en el de «robar o hurtar» que se le da en la jerga de los truhanes? Pues con truhanes estamos tratando, individuos que se han apropiado del dinero destinado a jubilaciones anticipadas sin haber dado golpe en las empresas en quiebra. ¡Claro que se lo imaginan! Titulares de a cuarta, declaraciones indignadas, insultos, descalificaciones, sarcasmos, y peticiones de penas, que no llegaban a la de muerte por no existir en España. Pero ahí los tienen ustedes, calladitos como muertos ante el mayor escándalo de la democracia, pues se han usado fondos dispuestos para ayudar a los menos favorecidos a los chupópteros de siempre.

Ésta es nuestra izquierda. Una izquierda a la que ya no le queda ni vergüenza, tras haber perdido el rumbo, el liderato y las recetas, que tiene que pedir prestadas a la derecha. Una izquierda convertida en clan familiar, que mira por los suyos sin atenerse a ninguna norma ideológica o ética y a la que, tras proclamar que «bajar los impuestos es de izquierdas», sólo le falta decir que «también es de izquierdas quedarse con el dinero de los que se van a paro». Y si no lo dicen, lo practican. Ahí los tienen, en el lugar de la ignominia, Sevilla, sentando cátedra de ciencia política su numero dos: «Rajoy y Arenas son incompatibles con la democracia porque pierden siempre las elecciones», y anunciando por enésima vez su número uno que «la recuperación ya ha empezado». Con la entera sala aplaudiendo. ¿Cómo no iban a aplaudir si la crisis no ha ido con ellos?

La izquierda ha venido usando su «superioridad moral» sobre la derecha para tapar sus desafueros. La altura de sus principios, empezando por «la defensa de los débiles», le ha permitido ocultar desde los crímenes del estalinismo al saqueo del dinero público, que por ser público «no es de nadie», según aquella humorada de una de sus ministras. Pero a estas alturas los conocemos de sobra para saber qué se esconde tras esas alharacas sociales: un afán de obtener ventajas sobre los demás que les asemeja al más grosero capitalismo. Y puede incluso que a algo aún más castizo y antiguo: al Patio de Monipodio, al amparo del Estado de Bienestar.

Lo que puede explicar que siendo Andalucía la más subvencionada de las comunidades españolas, sea, tras décadas de gobierno socialista, la que aparezca a la cola de todas ellas. Claro que ahora sabemos para qué se empleaban esas subvenciones.

La corrupción es ya inasumible en España y abre las puertas a una dictadura
Francisco Rubiales Periodista Digital 14 Febrero 2011

La Historia demuestra que después de la corrupción, inevitablemente, llega una dictadura, abierta o camuflada, pero dictadura al fin y al cabo. Es un principio que casi nunca falla y que explica por qué Cuba recibió con los brazos abiertos al dictador Fidel Castro o cómo América Latina está siendo dominada por autoritarios como Hugo Chávez, Rafael Correa, Evo Morales y Daniel Ortega o por qué fue tan sólida la dictadura de Franco en España o por qué razón un partido tan demencial como el GIL se hizo con el poder, por mucho tiempo, en la ciudad española de Marbella.

Si este principio es cierto, España es ya un terreno lo bastante abonado para padecer una dictadura. El último de los escandalos de corrupción, la utilización en Andalucía de fondos públicos para prejubilar a socialistas y amigos del poder en empresas en las que nunca trabajaron constituye, probablemente, la cima de la montaña de estiercol que la falsa democracia española ha construido desde la muerte de Franco. El escándalo de los falsos EREs en Andalucía apesta tanto que ya debería haber dimitido medio gobierno andaluz, pero, como suele ocurrir cuando las entrañas del sistema están podridas, nadie ha dimitido y los responsables, aunque la nausea indigne a los ciudadanos, se ponen de perfil.

Matsa, Mercasevilla, la tela de araña de contrataciones a dedo tejida por los socialistas y ahora el fondo de reptiles para pagar jubilaciones a los amigos del poder, junto con otros cientos de escándalos, hacen que el nivel de corrupción andaluz se coloque a la cabeza del español, que ya es inasumible. El escándalo de las falsas prejubilaciones pagadas con dinero de todos los andaluces, en el que están implicados varios cargos y ex cargos públicos, es un golpe moltal para el cortijo que han creado Manuel Chaves, José Antonio Griñán y compañía.

El hecho de que la corrupción sea el cimiento sobre el que los dictadores construyen sus reinos está más que demostrado, como también está probado que la corrupción es letal para la democracia, un sistema que se basa en la confianza de los ciudadanos, un valor decisivo que se pierde con el mal gobierno, el abuso del poder y la corrupción.

Muchos demócratas no entienden por qué los inteligentes italianos votan a Berlusconi y le perdonan casi todas sus extravagancias y carencias democráticas, pero la razón es evidente: los partidos tradicionales, en teoría demócratas, como la democracia cristiana, el comunista y el socialista, fueron tan corruptos que los italianos prefieren a un millonario en el poder, que no necesita robar y que al menos tiene el mérito de haber hecho su fortuna al margen del erario público.

En muchos países destrozados por el mal gobierno y la corrupción, el terreno está abonado para cualquier tipo de tiranía. En España, después de Aznar y Zapatero, con la confianza de los ciudadanos derrumbada, el país al borde de la ruina por el mal gobierno y la democracia desprestigiada por la corrupción, el abuso y la impunidad de los políticos, la democracia está tan deteriorada que cualquier salvapatrias que prometa limpieza y regeneración sería recibido con los brazos abiertos por el pueblo frustrado y empobrecido, incluso si el redentor fuera un tirano.

Ese drama de la llegada a España de un tirano, si algún día ocurriera, habría que incluirlo en el enorme saco de estragos que han causado a España la derecha y el socialismo, especialmente este último con la figura lamentable de Zapatero. Ni unos ni otros han sabido prestigiar la democracia, ni generar confianza e ilusión en unos ciudadanos españoles que ya contemplan a los políticos, que deberían ser queridos y apreciados como representantes del pueblo, como uno de los peores problemas de la nación.

Voto en Blanco

Negociación
Con las víctimas o con la ETA
Pío Moa Libertad Digital  14 Febrero 2011

El terrorismo, lo he señalado a menudo, ha tenido en la España del siglo XX y hasta ahora un peso político desproporcionado, superior al de cualquier otro país europeo, por más que las historias habituales lo traten casi como una curiosidad. También he explicado la causa del fenómeno: los muy numerosos recogenueces (¡acierto descriptivo de Arzallus!), dedicados a sacar rentas políticas de los atentados. Recogenueces casi siempre izquierdistas y separatistas, y no por azar: el terrorismo en España ha sido de izquierda o separatista en más de un noventa por ciento.

El terrorismo tuvo un papel decisivo en el hundimiento del régimen liberal de la Restauración, como recordaba Cambó; influyó mucho en el proceso de descomposición de la república, y ha tenido un papel mucho mayor del que suele reconocérsele en la transición pre y sobre todo postfranquista (véase La Transiciónde cristal). Así, las autonomías fueron diseñadas y ampliadas sobre las de la república como una especie de huida hacia delante ante la presión de la izquierda y los nacionalistas, a su vez presionados por la ETA; y con la ilusión de quitar de ese modo argumentos y apoyo popular a los asesinos. Hoy, los nuevos estatutos de "segunda generación", que admiten nuevas "naciones", es decir, nuevas soberanías, cobran su sentido como nuevos intentos de satisfacer a la ETA, de darle casi todo lo que exige, premiando sus incontables crímenes a cambio de que deje de matar. Los anteriores asesinatos quedan así justificados y recompensados como medios de hacer política; de paso, el gobierno recogería las nueces electorales por "haber terminado con la plaga", y quizá el premio Nobel para Rodríguez, que por algo bautizó la fechoría como proceso de "paz". Todo a costa del derecho, de la Constitución y de una España en proceso de cuarteamiento.

Un rasgo de esa política tenía que ser el acoso a las víctimas directas (porque la víctima, no tanto de la ETA como de las políticas recogenueces, es la sociedad entera). Recordemos que la AVT nació contra el desprecio oficial y periodístico a las víctimas en tiempos de Suárez, cuando eran enterradas de tapadillo. Y González, que repartía dinero a manos llenas a las lesbianas bolivianas y colectivos semejantes, lo negaba o restringía a la AVT. Solo con Aznar las víctimas fueron más protegidas y desempeñaron el papel político que les correspondía, como denuncia viviente del carácter de la ETA, encubierto o justificado por la llamada "solución política".

El ataque a la AVT llegó a su colmo, no podía ser menos, con Rodríguez, que encomendó a Peces-Barba la misión de intimidarla y silenciarla; y al no lograrlo trató de desacreditarla y dividirla, formando grupillos "disidentes". Hasta que, efectivamente, la AVT fue reducida a la inoperancia por el PP de Rajoy. Una argucia usada en defensa de estas fechorías pretende que para hacer política ya están los partidos, y que las víctimas deben limitarse a una labor asistencial y poco más. Idea antidemocrática –no solo los partidos, sino todo el mundo, tiene derecho a hacer política–, reveladora de hasta qué punto están esos políticos comprometidos en la recolección de las sangrientas nueces.

Gracias al tesón de Alcaraz les ha salido mal la jugada. Y así, la elección entre la ETA y las víctimas se ha convertido en un eje definitorio de la política española. Estar con las víctimas es estar con la sociedad, la justicia, la decencia, la libertad y la integridad de España. Tratar de silenciarlas o desentenderse de sus reclamaciones significa justamente lo contrario.

Un crimen de estado
Luis del Pino Libertad Digital 14 Febrero 2011

¿Qué fue el 11-M? Desde luego, no un atentado terrorista.
Echen ustedes la mirada atrás y comparen cómo está España hoy - institucional, económica y socialmente - y cómo estaba hace sólo siete años. Y pregúntense si hubiera sido posible esta total descomposición, este visible agusanamiento, si la masacre del 11-M no se hubiera producido.

La respuesta es, por supuesto, que no. El 11-M, con su secuela de muerte y destrucción, representa un claro punto de inflexión, un brusco golpe de timón, que abrió la caja de Pandora en nuestro país, liberando todos los males y poniendo de relieve todas las contradicciones latentes desde la Transición.

En cuanto a la ejecución material, y como si de un negativo fotográfico se tratara, en la imagen del 11-M sólo acertamos a ver lo que el 11-M no fue: sabemos que lo que nos han contado es mentira - mentira de principio a fin -, y que todos los trazos de la imagen real fueron cuidadosa y concienzudamente difuminados para que la verdadera imagen no fuera reconocible. Empezando con el propio desguace y escamoteo de los trenes.

Pero lo que sí somos capaces de percibir es un hilo conductor entre esa masiva falsificación inicial de las pruebas y el ominoso silencio posterior de todas las instituciones y estamentos oficiales, empezando por la práctica totalidad de nuestra clase política: sin necesidad de conocer los detalles de las investigaciones, una parte nada desdeñable de la opinión pública es perfectamente consciente de que el 11-M oculta una auténtica montaña de porquería, que nadie se atreve a remover, por temor a las consecuencias.

El pasado 11 de marzo, como informamos hoy en Libertad Digital, el Rey recibió a los representantes de las asociaciones de víctimas del 11-M. La conversación, muy cordial, no tuvo desperdicio, y el punto culminante se produjo cuando algunas de las víctimas presentes le plantearon la posibilidad de que la masacre de Madrid hubiera sido un crimen de estado y le manifestaron su deseo de llegar a saber toda la verdad.

La respuesta de Su Majestad les dejó helados: "Lo lleváis crudo. A mí todavía me ocultan cosas del 23-F".
¿Fue el 11-M un crimen de estado, como esas víctimas le plantearon al Rey? Sí, quizá sea ése el término que mejor describe aquella masacre que cambió la Historia de España. Y la respuesta del Rey es bastante ilustrativa del modo en que funcionan en España los servicios de información: hay cosas de las que es mejor no hablar, y que es preciso ocultar incluso a la más alta institución del Estado.

Lo que pasa es que - a diferencia del 23-F, que fue un golpe de estado incruento - el 11 de marzo de 2004 fueron asesinadas 192 personas, casi 2000 resultaron heridas y muchas decenas de miles de españoles quedaron marcados para siempre.

Y ninguna democracia puede aguantar, sin desmoronarse, que un crimen de esa magnitud quede impune.
La pregunta es: ¿quién organizó ese crimen de estado y dónde están aquéllos que hubieran debido evitarlo o, cuando menos, castigarlo?

Tribunal Constitucional
Árbitro parcial
Emilio Campmany Libertad Digital 14 Febrero 2011

Es habitual entre nosotros atribuir a los dos partidos mayoritarios por igual las disfunciones que se producen exclusivamente por culpa del PSOE. Este domingo nos informa El Mundo de que el Rey se ha entrevistado con tres ex presidentes del Tribunal Constitucional para tratar el tema del bloqueo que sufre la renovación de tres de sus magistrados y la cobertura de la vacante producida por el fallecimiento de un cuarto.

Está muy bien que su Majestad se preocupe por el buen funcionamiento de tan alta institución, pero el problema no es nuevo y ni siquiera es ahora cuando es más grave. La situación, en palabras del editorial del periódico, se debe a la "pertinaz negativa de los socialistas a aceptar a uno de los candidatos que proponían los populares –el magistrado Enrique López– y la no menos contumaz resistencia de éstos a aceptar el veto". Se está dando la falsa impresión de que ambos partidos son responsables en la misma medida del bloqueo que el tribunal padece. Y no es así.

Para empezar, ningún partido tiene derecho de vetar los candidatos del otro. Encima, el PP jamás ha vetado a ningún aspirante socialista, que los ha habido tan poco idóneos como pueda serlo López. Si el problema es que es dudoso que éste cumpla el requisito de los quince años de ejercicio profesional porque los socialistas creen que no se deben contar los que pasó en el Consejo del Poder Judicial, que, cuando el Congreso lo nombre, recurran a los tribunales la designación y que sean éstos los que decidan. ¿Quiénes son los socialistas para decir cuando es legal o no un nombramiento que corresponde a otros?

El PSOE se empeñó en que María Emilia Casas presidiera el tribunal durante seis años seguidos, cuando la Constitución permite hacerlo sólo durante tres. Y se negó igualmente a cubrir la vacante de García-Calvo, que pertenecía al sector conservador, para beneficiarse de que un puesto que correspondía cubrir al PP estuviera vacante.

El Mundo pone de relieve lo importante que es regularizar la situación del tribunal ahora que ha de debatir sobre algunas leyes que el Gobierno Zapatero ha presentado como símbolos de la ampliación de derechos. Es el caso de las leyes sobre el matrimonio homosexual y el aborto. Y no se dan cuenta, o no quieren darse, que es eso precisamente lo que hace que el PSOE bloquee la renovación. Zapatero se ha hinchado a hacer leyes inconstitucionales, desde el estatuto de Cataluña hasta la ley del aborto, y necesita que el Tribunal Constitucional no le afee la conducta o lo haga de la manera más suave posible. Los populares no tienen en esto más responsabilidad que la de haber intentado no dejarse avasallar y, con todo, podían haber hecho mucho más.

Así que la culpa del desprestigio del tribunal no la tienen los políticos en general, sino el PSOE. A quien tiene que llamar el Rey no es a los ex presidentes del TC, sino a Zapatero y exigirle que deje de mangonear la institución y eso tendría que haberlo hecho hace mucho tiempo, no ahora. Y El Mundo, en vez de vestirse de ángel neutral y acusar a los dos partidos como si ambos fueran igualmente culpables, podría denunciar la utilización torticera y partidaria que el PSOE viene haciendo del tribunal cuando ostenta el poder. Así son las cosas para quien quiera verlas.

O integración o multiculturalismo
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 14 Febrero 2011

El pasado jueves, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, declaró que "hemos estado demasiado preocupados por la identidad de la persona que venía y no lo suficiente sobre el país que le recibía". Y añadió que el concepto de multiculturalismo es un "fracaso". Si le suenan estas palabras es porque cinco días antes el primer ministro británico David Cameron había criticado "la doctrina del multiculturalismo de Estado", con estas palabras: "No hemos sido capaces de dar una visión de la sociedad a la que apetezca pertenecer. Incluso hemos tolerado que esas comunidades se comporten de un modo que va en contra de nuestros valores". Y si a su vez estas palabras le despertaban un rincón de la memoria sería porque a mediados de octubre Angela Merkel, la canciller alemana, había dicho de la política "multikilti" de "vivir en comunidades adyacentes" había "resultado en fracaso". Y John Howard en Australia o José María Aznar en nuestro país habían dicho cosas parecidas.

El multiculturalismo no existiría sin dos ideas que son netamente de izquierdas. La primera es que el individuo no existe, que sus decisiones no son tales y que si tiene algo real es de prestado, pues lo que le define es su cultura. Todo es cultura, y ésta es un fenómeno colectivo. La segunda idea es el relativismo. No hay valores absolutos, pero es que tampoco hay valores que sean mejores que otros. Por lo que tampoco hay culturas superiores o inferiores, sólo son formas distintas, alternativas, de organizar la vida en común. Imponer nuestros valores sería un crimen, y aceptar tal cual viene la cultura que cruza nuestras fronteras es un acto debido, merced a la tolerancia. Una "tolerancia" mal entendida y que no se tiene con nosotros. Nuestra civilización, la única que de veras merece ese nombre, es el precipitado de todo lo que la izquierda odia sinceramente. Y unas cuantas cuñas clavadas desde culturas distintas sólo pueden venir bien si sirven para minar lo que hemos heredado.

¿De veras ha fracasado? La pregunta es ¿de veras podía ser el objetivo de esa política integrar a los inmigrantes? El multiculturalismo es una política de segregación cultural que renuncia, por principio, a la integración. Si la confluencia de comunidades distintas se une a la crítica permanente a la del país de acogida, ¿no es inevitable que surjan conflictos? ¿No es imposible que surja de ahí un entendimiento, una concordia? La integración no es una cédula que se entrega al que llega, sino un acto voluntario del inmigrante de formar parte de la sociedad de acogida. Y esto sólo se puede producir si la sociedad es lo suficientemente orgullosa como para que tenga que hacer un esfuerzo. O integración o multiculturalismo, no hay otra.

José Carlos Rodríguez es periodista y miembro del Instituto Juan de Mariana

Las democracias islámicas
En el Islam, fe religiosa y poder político no se conciben separados, ni en grado de autonomía, ni de subordinación
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 14 Febrero 2011

TODA esa algazara con que Occidente recibe el proceso revolucionario desatado en los países islámicos del norte de África se me antoja una patética muestra de «wishful thinking», propia de mentes decadentes y perezosas. En la concepción musulmana, orden religioso y orden político no conforman esferas separadas, ni en grado de autonomía ni siquiera de subordinación de la segunda a la primera. Cuando se compara este proceso con el que en Europa se desató con la Revolución Francesa (aunque su origen debamos buscarlo en la Reforma protestante), se olvida que en el Occidente cristiano orden religioso y orden político siempre estuvieron separados, aunque subordinado el segundo al primero; lo que el proceso revolucionario instauró fue la subversión del orden político contra el orden religioso, la «soberanía» del rey o del pueblo rebelados contra la ley divina. En el Islam, fe religiosa y poder político no se conciben separados, ni en grado de autonomía, ni de subordinación, ni muchísimo menos de subversión del orden político contra el religioso; en el Islam, las creencias religiosas «santifican» o legitiman el poder político, que a su vez sostiene la vigencia y difusión de la fe. El poder político, en la concepción musulmana, es unidad en la fe de la «umma» o comunidad de los creyentes y garantía de la expansión del Islam; y todas las revueltas que en el mundo musulmán han sido no han tenido otro propósito, consciente o inconsciente, sino restaurar la institución histórica del califato.

Las autocracias del norte de África siempre fueron vistas por los mahometanos como un impedimento para tal propósito; y, visto desde su perspectiva, no les falta razón. Son regímenes, en efecto, que dificultan o impiden la cohesión de la «umma», por atender otros propósitos espurios (sostenimiento de dinastías usurpadoras, permisividad con otros cultos religiosos, sometimiento a los dictados yanquis, etcétera). La restauración de ese quimérico califato que devuelva la conciencia de «umma» es la utopía tácita o confesa que ha alimentado todas las revueltas islámicas; utopía que una y otra vez se ha estrellado con la escasa capacidad política del temperamento musulmán, así como con trabas geográficas y étnicas diversas.

La democracia es una creación política a la que el cristianismo dio forma, con su teoría del poder divino que, a través del pueblo, se deposita en un gobernante; y, en sus manifestaciones últimas, ha devenido una herejía cristiana. Para un musulmán, la democracia es simplemente una blasfemia, una abominación repugnante; pues Islam significa «sumisión a Alá», y toda su dinámica religiosa tiende consiguientemente a proclamar la majestad inaccesible de Alá y la insignificancia del hombre creado, a quien no le resta otro destino sino acatar con sentido fatalista el abismo infranqueables que separa la divinidad desencarnada y la humanidad débil y sometida. Si un musulmán se aviene a hablar de «democracia» es para referirse, en términos que al occidental pasen inadvertidos, a una recuperación de la «umma» o comunidad de creyentes. Lo que de estas revueltas salga no serán, como los ilusos pretenden, regímenes democráticos, sino un Islam más robusto en el caso de que cuajen; y un Islam más enviscado y áspero en el caso de que fracasen. Y, en uno y otro caso, dolor, mucho dolor, como el que ya están padeciendo las minorías cristianas en Egipto, mientras por aquí seguimos tocando el arpa, en loor a ese oxímoron delirante llamado democracia islámica.

www.juanmanueldeprada.com

Egipto
Ahora empieza
GEES Libertad Digital  14 Febrero 2011

Se terminó la revuelta, empieza la revolución. O eso parece, porque en estos procesos tan dinámicos y cambiantes, con tantos actores internos y externos tratando de llevar el agua a su molino, todo es posible y cualquier previsión una lotería. De momento los manifestantes –¿el pueblo?– han derribado a la cabeza del régimen dictatorial y han conseguido que éste prometa compartir el poder, hacer una serie de reformas –empezando por no perseguir a los que lo han zarandeado– disolver el parlamento, y convocar elecciones libres. De momento, el único resultado descartable es un Tiananmen, pero no sabemos lo que nos espera.

El régimen, es decir, el ejército, ha demostrado una gran flexibilidad. Muy pronto decidió no arriesgar el gratuito capital de prestigio de que goza entre la población adoptando una actitud neutral, como si no la cosa no fuera con él. Al final terminó sacrificando a su cabeza y cediendo mucho terreno. Pero no nos engañemos, su objetivo es salvarse a sí mismo, dirigir el proceso, ser una pieza esencial de lo que venga y preservar todo lo que sea posible de sus privilegios, que permiten a los altos mandos vivir como pachás y al conjunto de la oficialidad muy por encima de sus equivalentes en la sociedad civil. Las fuerzas armadas controlan infinidad de empresas que proporcionan ingresos para todo el aparato militar y retiros dorados para el generalato y otros muchos, escalafón abajo.

Lo que sucedió el jueves 10 no sólo dejó en el más espantoso ridículo a los altos responsables de la inteligencia americana –anunciando la inmediata dimisión de Mubarak– si no que fue una cruel burla para los concentrados en la plaza Tahrir: a las tres de la tarde el recién nombrado jefe del partido del régimen anuncia la dimisión. A las cinco un general se pasa por la plaza para ratificarla, y un poco más tarde lo hace el jefe del estado mayor. Por fin el Consejo Superior del ejército emite un comunicado en el que dice que satisfarán las demandas de los manifestantes. Hay que suponer que Mubarak dijo resignarse a lo que le exigían y los sorprendió a todos en el momento mismo de su alocución pública. Un verdadero acto de autismo que explica muchas de las cosas que venían sucediendo en el palacio presidencial. No hacía falta ninguna cualidad profética para adivinar la indignación de la plaza. El día siguiente era viernes y las muchedumbres que salían de las mezquitas lo enfrentaron a su hora de la verdad. Si no fueron más bien sus conmilitones, recuperados de la sorpresa de la noche anterior.

Qué representan las masas anti-Mubarak no deja de ser una pregunta sin contestación, aunque su número creció espectacularmente en la última semana. Primero el martes 8, después de que el bajón de los días anteriores pareciera preconizar un progresivo declive de la protesta y por tanto un triunfo de la táctica oficial de resistencia pasiva. Finalmente el decisivo viernes 11. La extensión a todo el país y la erupción de una serie de huelgas industriales -al tiempo que brillaban por su ausencia los apoyos populares al régimen- le prestan legitimidad a la equiparación de la protesta con el pueblo: pero numéricamente ha sido una parte pequeña de los más de ochenta millones de egipcios. Puede que la mayoría silenciosa estuviera con ellos, pero lo perfecto hubiera sido un referéndum inmediato sobre la retirada o permanencia del rais. Ni Obama ni nadie pidió esta salida democrática. Pensar que Mubarak no lo tomó en cuenta porque sabía que lo iba a perder es pasar por alto el grado de desconexión con la realidad que se hizo patente en sus últimas veinticuatro horas en el poder.

Si no conocemos la evolución de la representatividad de la protesta, de lo que sí estamos seguros es de su heterogeneidad. Sus demandas han sido políticas y sumamente generales. No han publicado un solo manifiesto. Sólo muy recientemente los corresponsales han empezado a hablar de los líderes de unas manifestaciones –casi sería mejor hablar en singular– que en todo momento han parecido absolutamente acéfalas. ElBaradei ha querido ponerse a su cabeza, no sabemos con qué grado de aceptación. Lo que sabemos es que los Hermanos Musulmanes son la única fuerza organizada y los militares los han tomado como principales interlocutores. Los generales pueden seguir explotando el miedo que inspiran y pueden jugar a dividir a unos presuntos colaboradores en el poder tan lastrados por el anonimato. De momento se está desmontando el tinglado de la ya histórica Plaza de la Liberación. ¿Volverán a incendiarse las pasiones si las expectativas son defraudadas? ¿Qué expectativas y de quién? El futuro sigue plagado de incógnitas. Lo único seguro es que en Egipto y todo el mundo árabo-islámico de hoy más democracia equivale a más islam.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Golpe en El Cairo
El gran juego empieza ahora, cuando el espantajo de Mubarak sale de escena y los focos iluminan a sus sucesores
GABRIEL ALBIAC ABC 14 Febrero 2011

LA clave del dominio está en hacer que aparezca como evidencia lo contrario exacto de lo que sucede. La política es el arte de tejer ficciones con las cuales suplir la realidad. Fábrica de espejismos, que son único suelo firme sobre el cual se alza el glacial palacio de espejos de la sumisión. Egipto ahora. Como último laboratorio del álgebra del golpe de Estado, que teorizó Gabriel Naudé, en 1639, para dar razón de una toma del poder tan vertiginosa «como el rayo que aniquila antes de que el trueno pueda ser escuchado».

Un dictador asienta su estabilidad sobre el control absoluto de aparatos represivos que no pueden permitirse flaquezas. Ese control puede ejercerlo él, o bien delegarlo en un fiel vicario. La primera hipótesis entraña una fuerte erosión de esa imagen de padre severo pero justo sobre la cual se asienta la leyenda dictatorial. La segunda trae consigo riesgos difíciles de acotar: el poder que, bajo una tiranía, acumulan la policía política y los servicios de inteligencia es ilimitado. Y la tentación de —como el Iznogoud del cómic de Goscinny— «ser Califa en lugar del Califa», late siempre en el hombre que sabe todo de todos y puede con todos hacer lo que le venga en gana: prisión, como tortura, como muerte. En el plazo largo, hay sólo dos opciones: o el dictador va decapitando a sus sucesivos hombres de las alcantarillas, o el hombre de las alcantarillas acaba por asaltar los salones de palacio, con todas las posibilidades de éxito que el material de engaño acumulado pone a su alcance.

Un militar —el cuarto desde la independencia de Egipto— ha caído; estaba políticamente muerto desde hace cuatro semanas. Un militar —el quinto desde la independencia de Egipto—, el señor de las sombras, el control y la tortura, Omar Suleiman, ha dado jaque a Mubarak: refriega entre generales. De los jóvenes a los que torturó, encarceló, asesinó durante dos decenios, ha hecho instrumento de su ascenso. No se le puede negar astucia. Pero el gran juego empieza ahora, cuando el espantajo de Mubarak sale de escena y los focos iluminan a sus sucesores. De momento, les bastará con una convencional retórica, hecha de palabrería populista y garantías internacionales. Muy pronto, sin embargo —y eso Suleiman lo sabe mejor que nadie—, llegará la hora de la verdad: la recomposición de un nuevo régimen que no ponga en riesgo los básicos privilegios de la casta armada.

Egipto no es El Cairo. Como no era Argelia Argel en el no tan lejano año 1991 que vio ganar al islamista FIS las elecciones y desencadenar una guerra civil entre religiosos y militares, cuyo rebote temen ahora los argelinos. Suleiman debe saber —o sospechar, al menos— qué dirían las urnas del Egipto profundo en unas elecciones libres. Y cuáles serían los costes de una victoria de los Hermanos Musulmanes y de sus periferias más extremas: desde la pérdida de las inmensas ventajas que la corrupción generalizada otorga a los militares, hasta el riesgo bélico que la ruptura del tratado de paz con Israel arrastraría.

El gran juego no ha hecho más que comenzar. Pueden vencer militares o clérigos: los que poseen armas y medios organizativos. La población, en esta partida, es rehén y envite. Sacrificable.

James Carafano
Egipto: el fin del principio
Fundación Heritage Libertad Digital 14 Febrero 2011

A las 17:34 del viernes, el vicepresidente egipcio Omar Suleiman anunciaba: "Ante las graves circunstancias que atraviesa el país, el presidente Hosni Mubarak ha decidido renunciar a su cargo como presidente de la república".

La salida de Mubarak se ha considerado de largo ya un requisito previo para la transformación del Gobierno. Sin embargo, su salida ni siquiera significa que la crisis haya terminado. Los militares han sido importantísimos encauzando la respuesta del Ejecutivo y ahora, con la salida de Mubarak, las fuerzas armadas –una de las pocas instituciones del Gobierno ampliamente respetadas en ese país– tendrán la responsabilidad de encauzar el proceso de transición.

Los militares egipcios se enfrentan a muchos desafíos: restaurar el orden, combatir la violencia, asegurarse de que no se derrumbe la economía y dirigir un proceso político que conceda tiempo y espacio para que se oigan las diversas voces del pueblo egipcio.

La necesidad más acuciante de Egipto es la reforma económica que mejore la vida y el sustento de sus ciudadanos y que cree una plataforma que permita prosperar a la sociedad civil. Si se permite que la Hermandad Musulmana o la "vieja guardia" del país se adueñen de la revolución, nunca se podrán satisfacer las necesidades y las aspiraciones del pueblo egipcio y el país podría convertirse en un Estado autoritario incluso menos deseable que el régimen de Mubarak.

Todo lo que sabemos con certeza es que la situación de Egipto seguirá siendo presumiblemente cambiante durante semanas, meses y hasta años. Además, puede que lo acaecido en Egipto no sea lo último que Oriente Medio haya visto de su histórica transformación.

Un liderazgo firme por parte de Estados Unidos es más importante que nunca. Respecto a Egipto, la prioridad para la política de Estados Unidos debería ser fijar claras expectativas para un Gobierno responsable. Sea cual fuere el régimen que emerja en el Cairo, debería respetar la libertad y los derechos humanos de sus propios ciudadanos, particularmente los de las mujeres y los de la minoría cristiana de Egipto que comprende cerca del 10% de la población del país.

Estados Unidos también debería enfatizar la importancia del cumplimiento de las obligaciones legales de Egipto conforme al Tratado de Paz de 1979 entre Egipto e Israel y de asegurar el derecho de paso comercial a través del Canal de Suez.

El acercamiento al nuevo régimen de Egipto es sólo uno de los pasos a dar en el apropiado ejercicio del liderazgo americano. En vez de dejar a la administración libre de responsabilidades, la salida de Mubarak marca hoy un nuevo comienzo para Washington ya que tiene que mejorar su desempeño para así mantener el ritmo de los cambiantes acontecimientos en esa parte del mundo.

©2011 Libertad.org
* Traducido por Miryam Lindberg

LA UE IMPONDRÁ TECHOS ANUALES DE GASTO A LAS CCAA
Bruselas prepara una Directiva para ‘meter en cintura’ a las comunidades autónomas
@Carlos Sánchez. El Confidencial 14 Febrero 2011

El amplio margen de maniobra con el que las comunidades autónomas han elaborado sus presupuestos anuales, toca a su fin. La Unión Europea prepara una Directiva que restringe y limita sus competencias de forma severa. Hasta el extremo de que Bruselas obligará a incluir las cuentas regionales en el marco de una planificación presupuestaria a medio plazo, lo que limita su margen de actuación a la hora de gastar. No sólo eso, la nueva Directiva obligará a las regiones a presentar mensualmente su contabilidad en términos de caja, y no, como hasta ahora, de manera trimestral, como les exige el Ministerio de Economía y Hacienda.

La Directiva, igualmente, obligará a los Estados miembros a presentar unos “presupuestos realistas” elaborados a partir de escenarios macroeconómicos “prudentes”, con un horizonte de planificación de tres años “como mínimo”, aclara la norma. Y con este objetivo establece la obligatoriedad de que todos los países pongan en funcionamiento “mecanismos adecuados de coordinación entre todos los subsectores de sus administraciones públicas”. Es decir, incluyendo tanto a las comunidades autónomas como a las corporaciones locales.

Se trata, dice la propuesta de Directiva, de “asegurar la integración coherente de todos ellos [los subsectores] en la planificación presupuestaria”. La norma matiza que la transparencia fiscal deberá abarcar “de manera exhaustiva y coherente todos los sectores de las administraciones públicas”. Y, en este sentido, deja bien claro que cada administración estará sujeta a “a las reglas presupuestarias numéricas”. Esto quiere decir que será obligatorio cumplir los objetivos de déficit, pero también puede interpretarse como un toque de atención para que cada ‘subsector’ tenga asignado un determinado ‘techo de gasto’ que no podrá superar.

En España, actualmente, las regiones está sometidas a objetivos de déficit, pero hay un incipiente debate sobre la necesidad de imponer techos de gasto a cada administración periférica, lo que limitaría mucho su margen de maniobra. El presidente Zapatero se mostró partidario recientemente de legislar sobre techos de gasto autonómicos (como los que tiene la Administración central), pero “sin imposiciones” en aras de respetar la autonomía de los territorios. Mariano Rajoy, por su parte, los ha defendido como un instrumento de enorme utilidad para controlar el gasto público.

A la espera de una legislación nacional, la propuesta se abre paso en Europa, y en la propuesta de Directiva se aclara que la nueva norma debe entrar en vigor no más tarde del 31 de diciembre de 2013. Es decir, coincidiendo con la fecha límite que ha dado Bruselas a España para lograr el objetivo de situar el déficit fiscal en el 3% del producto interior bruto (PIB).

Trampas griegas
Para evitar ‘trampas’ como las utilizadas en Grecia, la Directiva precisa que todas las operaciones de los fondos y organismos “extrapresupuestarios” se integrarán en los presupuestos ordinarios. E incluso aclara que los Estados miembros publicarán información detallada sobre la incidencia del gasto fiscal en los ingresos. En el caso de las comunidades autónomas, la Directiva obliga a publicar todos los pasivos contingentes que “puedan incidir de manera significativa en los presupuestos públicos”. Y, en particular, las garantías públicas, los préstamos morosos y las pérdidas previsibles que puedan llegan a incurrir las empresas públicas.

Entre las nuevas exigencias, también se incluye una declaración de las prioridades del Gobierno a medio plazo, desglosadas por partidas importantes de gastos e ingresos y por subsectores de las administraciones públicas, que muestren cómo se conseguirá el ajuste hacia el objetivo presupuestario a medio plazo con respecto a las proyecciones basadas en el supuesto de que no se modifiquen las políticas.

En la norma se deja bien claro que en la información entregada a Bruselas se debe detallar qué administración incurre en déficit con el objetivo de aclarar las futuras responsabilidades. La propuesta de Directiva se enmarca en el proceso de revisión del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), y que con el tiempo se ha comprobado que ha sido un instrumento insuficiente para frenar los elevados déficits presupuestarios en los que han incurrido países como Irlanda, Grecia o España.

La nueva Directiva se enmarca en un paquete legislativo presentado por la Comisión Europea en septiembre pasado destinado a reforzar la gobernanza económica en la UE y la zona del euro. El paquete consta de seis propuestas: cuatro de ellas se refieren a cuestiones fiscales, incluida una reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), en tanto que dos nuevos reglamentos tienen por objeto detectar y abordar los desequilibrios macroeconómicos emergentes en el seno de la UE y la zona del euro.

"No opino de Zapatero nunca en público"
Pérez-Reverte habla en Veo7: "España es un país enfermo, inculto y que alardea de ser inculto"

 Periodista Digital 14 Febrero 2011

Poco dado a salir en televisión, el escritor Arturo Pérez-Reverte se sentó en el plató de 'En Confianza' de Veo7 el domindo 13 de febrero de 2011 para hablar de la Ley Sinde, de Moratinos --al que llamó "perfecto mierda"-- y de un país que considera que está enfermo, que es inculto y que no tiene solución.

La misma noche en la que se entregaban los premios Goya, Pérez-Reverte fue preguntado por la 'Ley Sinde', a la que mostró su apoyo aunque considera que es imperfecta y apuntó:
Yo no entiendo de 'leyes Sinde', soy un tío que escribe, y desde ese punto creo que hay que regular.

El presentador de 'En Confianza', Casimiro García-Abadillo, quiso saber la opinión del autor de 'El Capitán Alatriste' sobre Zapatero. El invitado contestó:
No opino de Zapatero nunca en público. No hablo de presidentes en público.

Casimiro García-Abadillo: ¿Y de Rajoy?
A.P.R: De Rajoy sí puedo opinar porque no es presidente. Es muy tímido.

Casimiro García-Abadillo: ¿Qué opinas cuando lees en los periódicos que en un sitio como Cataluña no se puede estudiar en la escuela pública en castellano?
A.P.R.: Se me llevan los demonios. (...) Hay estupidez y complejos. No quiero hablar de esto, soy un tipo que escribe libros. Pero la causa es la estupidez y complejos.

El escritor aseguró que no ha hablado con el ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos después de haber escrito en su cuenta de Twitter que era un "perfecto mierda" cuando, llorando, cedió su puesto a Trinidad Jiménez en octubre de 2010. Pérez- Reverte confesó:

Dije que se fue como un mierda. Un mierda es alguien débil o falto de carácter. Yo dije eso. Nunca he tenido contacto con Moratinos ni antes ni después. Me parece muy bien que alguien llore. Yo he llorado muchas veces pero que un Ministro se vaya llorando después de una gestión pues no me gustó y lo dije. Y lo sigo manteniendo.

El entrevistador quiso saber cómo se define Pérez-Reverte ideológicamente y el invitado, tajante, contestó:
Yo no me defino ideológicamente aquí para nada. Quien quiera saber cómo soy ideológicamente que me lea. Mis lectores saben muy bien lo que soy.

A la pregunta de si España tiene remedio, el escritor sentenció:
España es un país históricamente enfermo. Es un país inculto que alardea de ser inculto y vuelvo a definir cultura como caudal de conocimiento. Creo que un país sin cultura, sin conociendo, no va a ninguna parte. Mis esperanzas son muy pocas. Tenemos una especie de maldición, envidia, ignorancia, a lo que ha contribuido el peso de la Iglesia.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
Autoritarismo lingüístico
Editoriales www.gaceta.es 14 Febrero 2011

Sabido es que el artículo 3.1 de nuestra Carta Magna establece que todos los españoles tienen el derecho a usar el castellano; y sabido es que los nacionalistas, allí donde han alcanzado el poder, han hecho de la violación sistemática de este precepto constitucional la base de su acción de gobierno.

Frente a esta alevosa violación de las libertades ciudadanas, los distintos Gobiernos de España han adoptado una posición pusilánime, cuando no colaboracionista, con los partidos nacionalistas, especialmente con los nacionalistas catalanes. Sedientos del apoyo de CiU o ERC en el Congreso de los Diputados, las formaciones políticas nacionales, sobre todo el PSOE, han preferido sacrificar los derechos de los catalanes a quedarse en minoría en la Cámara baja.

Las consecuencias de tan continuada genuflexión han sido letales para los españoles en general y para los catalanes en particular. Los sucesivos Gobiernos de la Generalitat han incumplido durante una década las diversas sentencias del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, ratificadas posteriormente por el Tribunal Supremo, que exigían, primero, que la enseñanza del castellano contara con al menos tres horas semanales dentro de los planes de estudio; segundo, que no se usara en exclusiva el catalán durante las actividades de acogida matinales en colegios y guarderías; y tercero y más importante, que en los formularios de preinscripción escolar se consultara a los padres sobre sus preferencias por la enseñanza en castellano o en catalán.

En contra de las resoluciones judiciales de nuestros más altos tribunales, la Generalitat ha continuado sin impartir la tercera hora de castellano, imponiendo el catalán en las actividades matinales y omitiendo la casilla sobre preferencia lingüística en las preinscripciones escolares. Toda una vulneración del Estado de derecho –al sometimiento de los políticos a las leyes y a los tribunales– que el tripartito trató de sortear con la aprobación de la Ley de Educación de 2009, donde se daba un refrendo normativo a todos estos dislates autoritarios.

El problema para las aspiraciones liberticidas de los nacionalistas es que el Tribunal Constitucional declaró contrarios a la Carta Magna los preceptos sobre los que se asentaba la Ley de Educación, de modo que el Tribunal Supremo, hace apenas dos meses, dio la razón en tres históricas sentencias a las familias que deseaban escolarizar a sus hijos en castellano.

La reacción del nuevo Ejecutivo de Artur Mas no se hizo esperar: la Generalitat se declara insumisa gracias a que el Gobierno central, encargado de hacer cumplir la ley a todos los ciudadanos y Administraciones, ha optado por permitírselo. Afortunadamente para nuestras libertades y desgraciadamente para las pretensiones totalitarias de nuestros políticos, hay sectores ciudadanos que todavía no aceptan convertirse en súbditos y que siguen buscando amparo en la Justicia. De ahí que Convivencia Cívica Catalana, en representación de tres familias de la región, haya interpuesto una querella por prevaricación contra Meritxell Ruiz Isern, directora general de Atención a la Familia y Comunidad Educativa, por incumplir las tres sentencias del Supremo.

Se trata de un primer paso que, pese a todo, no debería olvidar quiénes son los responsables últimos de este persistente atentado contra nuestras libertades: los cuadros dirigentes de los partidos políticos nacionalistas catalanes y de un PSOE que, a modo de cooperador necesario consiente que la Generalitat incumpla las resoluciones del Supremo y viole los derechos constitucionales de los catalanes.

Proceso de paz 2.0
La versión 2.0 en pruebas sustituye el concepto de «paz» por el más unilateral del «fin de la violencia»
IGNACIO CAMACHO ABC 14 Febrero 2011

LA única demostración empírica y positiva de que Jaime Mayor Oreja no lleva razón en su constante y agorero lamento de Casandra, con el que trata de advertir a la confiada sociedad española de la presencia de un caballo de Troya terrorista construido a expensas de una presunta negociación subterránea con el Estado, consiste en que los tribunales troyanos cierren el paso a ese artificio electoral urdido por los estrategas batasunos y ordenen su traslado inmediato al otro lado de las murallas de la democracia. La hipotética admisión por el Supremo o el Constitucional del nuevo partido, aceptando la condena táctica de la violencia que sus promotores pronuncian sin referirse a los crímenes pasados y sin que medie la disolución verificable de ETA, supondrá por ajustada a derecho que pudiese resultar un profundo quebranto de la cohesión nacional que ha alentado la resistencia democrática al terrorismo y dejará en una gran parte de la opinión pública el sinsabor amargo de un fracaso: la certeza moral de que el pragmatismo de un final más o menos acordado de ETA puede sustituir la premisa esencial de no pagar contrapartida alguna con la que los asesinos pudiesen obtener por dejar de matar lo que jamás han conseguido en cuarenta años de sufrimiento y sangre.

La teoría de una nueva o continuada negociación Gobierno-ETA carece de respaldo verosímil y cuenta —en la firmeza policial y judicial de los últimos tres años— con abundantes elementos objetivos con que rebatirla. No sucede lo mismo, sin embargo, con la idea de una nueva revisión del «Proceso de Paz» en la que los contactos directos con la banda hayan sido sustituidos por estrategias de quid pro quo trazadas con su brazo político a través de emisarios, mediadores y demás profesionales de la intermediación. Esa versión 2.0 en pruebas diferiría de la antigua en que el concepto recíproco y concesivo de «paz» se ha transformado en el más unilateral del «fin de la violencia», pero vendría a mantener el elemento común del rescate institucional de una izquierda abertzale que dé continuidad política al proyecto etarra sin una ruptura definitiva y explícita con el pasado y sin despejar las dudas sobre la tutela terrorista; simplemente bajo la benévola y remota esperanza de que sea una Batasuna reconvertida la que aísle a ETA y la convenza para desistir de su delirio a cambio de la construcción de una pista civil de aterrizaje.

Mientras la versión definitiva del Proceso 3.0., la que traiga de serie la derrota completa de ETA y sus cómplices, no tenga fecha prevista de salida al mercado, las profecías jeremíacas sobre una capitulación del Estado y un cambio implícito de las reglas de juego vigentes dispondrán de una base sobre la que sostenerse. Jeremías era sin duda un fundamentalista y un llorón, pero si ha pasado a la historia es porque rara vez se equivocó en sus taciturnos pronósticos.

Nada es igual
Nadie con altura moral que presuma de cierto rigor intelectual puede poner en la misma balanza al PP y a Batasuna
TONIA ETXARRI El Correo 14 Febrero 2011

Los recelos de una parte de la sociedad en contraste con el entusiasmo desmedido entre quienes quieren ayudar a Batasuna a que vuelva a las instituciones recuerdan algunos de nuestros particulares 'episodios nacionales' de otros tiempos. Pero el pulso de ETA con la sociedad democrática va cambiando. A nadie se le escapa ya que no se es demócrata «de un día para otro» como muy certeramente ha declarado hace unos días Patxi Elola, conocido concejal socialista de Zarautz que procede de ETA p-m, como Mario Onaindia o el propio Teo Uriarte. Y precisamente porque quienes más conocen las dificultades del proceso de adaptación a la democracia son quienes se muestran más escépticos, la percepción de dominio público es que si Batasuna ha sacado a Sortu de la chistera no ha sido porque se haya convertido a la democracia sino por 'imperativo legal'.

De los engaños se aprende. Y la opinión pública sabe que la Ley de Partidos, de la que tanto abjuraron las fuerzas nacionalistas, ha sido el motor que ha puesto en marcha la reconversión del brazo político de ETA. Esa toma de conciencia es el principal avance que se detecta en la sociedad vasca a pesar de que Batasuna ha vuelto a dirigir el debate político y a pesar de que algunos de nuestros dirigentes más destacados vuelven a recurrir al juego de la equidistancia cuando faltan 97 días para concurrir a las próximas elecciones.

Una vez conocida la paralización de la inscripción de Batasuna-Sortu por decisión del ministerio de Pérez Rubalcaba, a pesar de que destacados compañeros de partido, como el alcalde de San Sebastián Odón Elorza no hace 'ascos' a que Batasuna pueda concurrir a las elecciones, habrá que reconocer que la izquierda abertzale ha vuelto a descolocar a casi todos. Casi. Mientras la dirección de ETA mide su respuesta pública ahora que sus socios políticos dicen que la dejan sola, los portavoces democráticos incurren en contradicciones. En el Partido Popular; también en el Partido Socialista.

Y de la confusión renace un discurso con intención de recuperar el espacio del epicentro (que no del centro) para instalarse en la cómoda equidistancia. Ni unos ni otros. El PNV se apresuró a abrir el melón de las comparaciones. «Estamos oyendo mensajes que nunca antes se habían pronunciado», vino a decir. Y no se refería únicamente a Batasuna-sortu. También al PP, después de la alusión a la generosidad servida de la mano del secretario general de los populares, Iñaki Oyarzábal. Pero muchos socialistas se apuntaron al juego. El propio lehendakari Patxi López. El presidente del Senado Javier Rojo. Y creció la riada en cuestión de segundos. Todos han cambiado: ETA-Batasuna-Sortu y el PP. Ha sido el coro de la pasada semana. Se trata de un juego pernicioso.

Nadie con altura moral que presuma de cierto rigor intelectual puede poner en la misma balanza al PP y a Batasuna. Resulta obsceno resucitar a estas alturas el franquismo que, afortunadamente y gracias a los esfuerzos de una oposición democrática responsable y al buen hacer de Adolfo Suárez, entre otros, pasó a mejor vida hace más de 34 años. Puede ser que el mensaje de Jaime Mayor incomode, sobre todo porque carece de pruebas cuando denuncia supuestos pactos entre el Gobierno y ETA.

Pero se reduce el debate político hasta el más bajo nivel imaginable cuando, en la guerra partidaria, se equipara al PP con el mundo de Batasuna dando una imagen de dependencia de los primeros con el franquismo para poder hablar de los segundos con el terrorismo. Una ecuación endiablada, donde las haya. Por la sencilla razón, y sonroja tener que recordarlo, que el partido que lidera Basagoiti en el País Vasco no tiene que demostrar que es democrático. No tiene que desligarse de ningún conglomerado terrorista. O fascista. Ésa es una tarea que le corresponde a Batasuna porque procede del mundo terrorista que tanto daño ha causado.

Y como la nueva Batasuna se ha limitado, de momento, a rechazar las acciones futuras de ETA pero no a ETA, porque en el fondo sabe que la banda se resiste a desaparecer, parece lógico que los ciudadanos escarmentados planteen sus dudas razonables. La aparición de la nueva marca de Batasuna eclipsó parcialmente los actos de conmemoración del asesinato de Joseba Pagazaurtundua cuya familia le rindió, la pasada semana, un homenaje ocho años después de su asesinato. Su hermana Maite denuncia cierto síndrome de Estocolmo con ETA, en la sociedad vasca, por culpa del miedo, mientras la maquinaria de la izquierda abertzale prepara la manifestación del próximo sábado a favor de su legalización.

El PNV dice que no va acudir a la marcha pero entre sus valedores figuran dos 'pata negras' del nacionalismo como Arzalluz y el exalcalde de Getxo. Vamos aprendiendo. La gente que quiere pruebas se pregunta qué va a pasar con los 42 ayuntamientos en donde sigue gobernando ANV. ¿Mantendrán sus siglas ? ¿Se reconvertirán en la segunda marca que sustituirá a Sortu en caso necesario? Y quienes dudan, porque acertaron con su escepticismo en 1998 y en 2006, sueñan con que la historia no les vuelva a dar la razón.

Ni callados ni sumisos
Regina Otaola www.gaceta.es 14 Febrero 2011

No me cabe duda de que España es hoy la principal reserva natural europea de reptiles, faisanes y arrano beltzas (el aguilucho de los etarras).

Depredadores de nuestros recursos económicos y democráticos, sin embargo son especies a proteger por los autodenominados progresistas que nos gobiernan. Para mantener esa reserva a buen recaudo, nos quieren bajar los humos a los que ni volamos ni nos arrastramos ni necesitamos disfrazarnos de pacíficos.

La protección a las bestias conlleva dejarles hacer, dejarles ser y actuar a sus anchas. Mientras al ciudadano normal le quieren callado, sumiso y obediente (sobre todo si es de derechas). Así, la aprobación de leyes que invaden nuestra libertad, nuestro libre albedrío, nuestra responsabilidad va in crescendo. Por eso reconozco la labor que está desarrollando el dueño del asador Guadalmina y al mismo tiempo discrepo de su rebeldía contra la ley.

En un Estado de derecho como el nuestro, aunque sea defectuoso, las leyes se han de cumplir mal que nos pese, excepto aquellas que permiten la objeción de conciencia. De lo contrario, cada cual cumpliremos con lo que nos gusta y dejaremos de cumplir con lo que nos disgusta, por ejemplo con Hacienda. Sin embargo, en este país nuestro resulta que a algunos ciudadanos de a pie los persiguen hasta la saciedad por incumplir una ley como la denominada antitabaco, imponiendo sanciones descomunales y exorbitantes, mientras a otros les dejan incumplir con total impunidad.

Si hablamos de la Ley de Banderas, hay ayuntamientos en el País Vasco que siguen incumpliéndolas y no pasa nada. Se les sigue tratando y subvencionando como si tal cosa. En Cataluña siguen incumpliendo la ley sobre el uso del español en los colegios y no es que no pase nada, sino que siguen haciéndoles reverencias y concediéndoles caprichos.

Todo ello es, en cierta medida, el resultado de una sociedad civil a la que le falta músculo para ejercer su ciudadanía con anterioridad a la aprobación de las leyes que consideran injustas, como la Ley Antitabaco. La batalla, la movilización, hay que darla principalmente con anterioridad para dejar claro a los diputados cuál es la postura que el colectivo afectado mantiene, y claro está también que un colectivo unido conseguirá mucho más.

Una vez aprobada la ley, queda el recurso de conseguir las 500.000 firmas para su modificación, y por mi parte firmaré encantada para que se modifique una ley que me parece injusta se mire por donde se mire. No soy fumadora aunque lo he sido, y mucho, pero lo dejé porque así lo decidí yo misma, no porque nadie me lo impusiera.

España necesita una sociedad civil fuerte que sea escuchada, que sea tenida en cuenta y que exija se legisle desde el sentido común y con la voluntad puesta en el bien común y no en sancionar leyes invasivas de nuestra libertad. Ni callados ni sumisos; libres y responsables de nuestra libertad como personas, sí. A mayor músculo de la sociedad civil, menor reserva natural de especies indeseables.

*Regina Otaola es alcaldesa de Lizarza.

Odón Elorza
Los guionistas de ETA
José García Domínguez Libertad Digital 14 Febrero 2011

Demasiado cobarde para luchar y demasiado gordo para salir corriendo, ese Odón Elorza, de San Sebastián, a mí siempre me ha recordado al protagonista de La historia de un idiota contada por él mismo, aquella novela de Félix de Azúa. Un tipo que, al modo de Odón, había comprado todas las coartadas ideológicas de la épica insurreccional con tal de huir de la vida adulta y sus áridas responsabilidades. Proceder típico, por lo demás, de una generación de señoritos que, en palabras del propio Azúa, se creyó llamada a dirigir la revolución y acabó dirigiendo un departamento municipal. Ésa que aún no ha dejado de rendir culto al santoral mitológico en el que ETA tiene su altar de honor junto al viejo póster del Che Guevara y la quimera ya algo prostática del mayo francés.

Así, el niño Elorza, como el prosista Cercas o el orgánico Ramoneda, anda estos días muy ocupado en buscarle analogías morales al partido de Miguel Ángel Blanco con el de los matarifes de Miguel Ángel Blanco. Que "entre el franquismo y la derecha también hubo continuidad", viene de deponer en auxilio retórico del enésimo disfraz de Batasuna. Pues, igual que en los demás casos, se trata de vindicar la legitimidad, si no política sí sentimental, del discurso de las pistolas. ETA, nos pretenden hacer creer, representaría la última rémora fatal de la dictadura, de ahí la pertinencia tanto del olvido como del perdón.

Obviando la clamorosa evidencia estadística de que ETA ha matado, sobre todo y por encima de todo, en la democracia y contra la democracia. Al punto de que el noventa y cinco por ciento de sus crímenes –811 sobre un total de 857– los ha cometido con Franco amortajado bajo una losa de mil quinientos kilos en el Valle de los Caídos. Y es que, frente a lo que pretenden sus ilustres abogados de oficio, la ETA que se esconde bajo las faldas de Sortu no es hija putativa del franquismo, sino de la Transición y la temeraria negligencia histórica que con ella brotó. La que por aquel entonces llevó a amnistiar su reguero de sangre sobre la Tierra a cambio de nada, ni tan siquiera de un falsario "lo siento". Tal como otra vez ansía Odón.
José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Sortu. La debilidad de un Estado inexistente
Carlos Martínez-Cava Minuto Digital 14 Febrero 2011

La presentación en sociedad de la nueva cara de Batasuna, donde todos sus rostros han estado en la cárcel o tienen juicios por colaboración con ETA, pertenencia a banda armada, enaltecimiento del terrorismo, deja a millones de españoles con la sensación de estar asistiendo a la extrema impotencia de un Estado que es incapaz de frenar el crecimiento de la semilla que se dispone, una vez estallada, resquebrajar definitivamente la Unidad de la Nación.

El cortafuegos empleado hasta ahora ha sido la propia Constitución, la Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos, y la expresa condena de la violencia como requisito para impedir su acceso a la vida pública, subvenciones y blindajes institucionales que comporta el tener la condición de diputado o concejal.

Ahora ya no. Sortu ha sido creada para entrar como un perfecto Caballo de Troya en el Sistema de 1.978. El sistema de las autonomías y ahora también de los partidos que pueden servir para romper la unidad indisoluble que esa misma Constitución consagra. Democráticamente, eso sí.

¿Hay posibilidades de que ello no sea así? En otros regímenes de Derecho comparado sí lo es. Y el primer referente es Alemania y sus dos conocidas Sentencias del Tribunal Constitucional de los años 50.

Quizá sea oportuno recordar qué motivó aquellas Sentencias y el porqué de su importancia.
Como reacción al Derecho totalitario, algunos Estados de Europa de la segunda posguerra optaron por constitucionalizar los derechos electorales y, entre éstos, el de la libertad de asociación política, en contraste con el monopolio del partido único, que fue impuesto en Rusia soviética, en la Alemania nazi y en la Italia del fascismo

El caso de la Ley Fundamental de Bonn de 1949 representa, sin duda, el paradigma de la llamada democracia militante. Fue Loewenstein21 quien en los años 30 del pasado siglo acuñó el concepto de democracia militante, (streitbare Demokratie). Con esta expresión el filósofo alemán aludía a aquella democracia que ante el dilema popperiano de si es posible “permitir a los enemigos de la democracia utilizar la maquinaria democrática con el único propósito de derrocar la democracia”, responde con la elección de una “democracia capaz de defenderse”. La democracia militante será una democracia que en aras de su protección permitirá la persecución y prohibición de los partidos políticos “enemigos” de la Constitución también de los que persigan determinados fines políticos que contraríen el orden constitucional establecido, aunque esos fines se persigan por métodos perfectamente democráticos.

La Constitución protege dos bienes jurídicos diferentes, que se convierten así en causas que pueden justificar la prohibición de un partido político. Por un lado, se prohíbe la pretensión de obstaculizar o destruir el “libre orden democrático”, propugnando una ideología antisistema, o llevando a cabo acciones o realizando comportamientos contrarios al mismo. Se trataría, pues, tanto de una prohibición de fines o ideologías, como de una proscripción de actividades antidemocráticas.

Por otro lado, se protege también otro bien jurídico diferente: la puesta en peligro de “la existencia de la República Federal”.

La Sentencia de prohibición del SRP (Partido nazi) de 23 de octubre de 1952 afirma que el mismo supone un orden político basado en el Estado de Derecho sobre la base de la autodeterminación del pueblo según la voluntad de la mayoría, de la libertad y de la igualdad. Entre los principios básicos de este orden debe contarse como mínimo: el respeto a los derechos humanos concretizados en la Ley Fundamental, sobre todo el derecho a la vida y al libre desarrollo, la soberanía popular, la división de poderes, la responsabilidad del Gobierno, la legalidad de la Administración, la independencia de los jueces y tribunales, el principio de pluralidad de partidos junto con el derecho de formar y ejercer constitucionalmente una oposición (BVerfGE 2, 1 12-13).

En los años siguientes, la jurisprudencia ha ido concretando aún más la fórmula, de lo que podemos deducir que la relación de elementos de la Sentencia del SRP era más un estándar mínimo que un numerus clausus. La Sentencia de prohibición del PDK (Partido comunista) de 1956 añade la dignidad del hombre como valor supremo en un orden democrático y libre, y destaca que la libertad de espíritu, el debate de ideas y la igualdad de trato de todos son presupuestos elementales y postulados del orden libre y democrático. Más tarde se integrarían a estos elementos que conforman el libre orden democrático: la libertad de expresión, la neutralidad religiosa y acerca de las concepciones del mundo; el proceso libre y abierto de formación popular de opinión y voluntad y la igual valoración de todos los ciudadanos en el ejercicio del derecho de sufragio.

En España no tenemos un precepto o pronunciamiento legal que impida la existencia de un partido que, en sus enunciados o intenciones persiga el desgajar una región o parte de España del resto de la Nación. El único límite es que no actúe con medios violentos.

Es decir, se proscribe el terrorismo, pero no la idea misma de destruir la Nación.

Y llegados aquí, nos encontramos con la encrucijada: con un PP que no tiene otra que acatar la Ley de Partidos que ellos mismos crearon en sus dos legislaturas. Un PP que permitió que pueden tener cabida quienes pretenden fragmentarlo mediante la formación de partidos regionales independentistas de corte lingüístico, costumbrista, etc. mientras actúen por medios pacíficos

Todos irán contra Zapatero por este motivo sin caer en el fallo mismo del Sistema que permite esta semilla de destrucción.
La única solución pasa por legislar en el mismo sentido que lo hizo Alemania y tener un articulado en el mayor escalón jerarquico que diga: “Queda prohibida la existencia de cualquier partido o asociación que ponga en peligro la unidad de España”

Porque no hablamos ya de terrorismo, hablamos de la semilla nacionalista que creció al albur de un sistema autonómico que permitió crecer en las Ikastolas y en las escuelas de muy determinadas regiones el odio a España, deformando su historia y fomentando la voluntad de romper la Nación y su orden legal.

Por ello, para mí, la enunciación perfecta de ese precepto al mayor nivel podría tener un enunciado como éste: «Prohibición de partidos separatistas, racistas y fundamentalistas de corte teocrático islamista que vayan contra las raíces cristianas y occidentales que han sido el garante de libertad de los españoles».

Todas las quejas, artículos, protestas cívicas o palabras vertidas por diputados de cualesquiera partidos no serán mas que vana y vacua energía desperdiciada. Y mientras tanto, las gentes de Sortu en Vascongadas o sus emulos en otras regiones celebrarán satisfechos la debilidad de un Estado que murió abriendo las puertas de la fortaleza para que la destruyeran en una noche de papeletas inflamadas por el odio a la España que les cobijó.

Por una España defendida. Por una democracia militante que no permita –como decía Popper- a los enemigos de la democracia utilizar la maquinaria democrática con el único propósito de derrocar la democracia. Y en este caso, a la Nación misma.

Sea.

Discurso leído en Andoaín en el homenaje a Joseba Pagazaurtundúa
MAITE PAGAZAURTUNDÚA – EL MUNDO  14 Febrero 2011

Queridos amigos,

Un mes después del asesinato de Joxeba expresé públicamente que el miedo extendido en el País vasco a lo largo de más de treinta años lo había distorsionado y que parecía el mundo al revés.

Era cierto entonces y sigue siendo cierto, de otra forma, en estos momentos.

Hace ocho años éramos considerados como gente incómoda. Y lo éramos tan sólo por atrevernos a decir que a nosotros, a los amenazados de muerte, nos acusaban de fascistas y asesinos quienes apoyaban a los asesinos. El mundo al revés.

Los amenazados de muerte y los ciudadanos que querían libertad nos habíamos organizado un tiempo antes, para rebelarnos ante este estado de cosas en el movimiento de ciudadanos Basta Ya, porque estábamos hartos del desamparo de las instituciones que deberían habernos protegido. Sin embargo, quienes sustentaban el gobierno vasco nos consideraron pocos días después del asesinato de Joxeba como “el reverso de ETA”. Y los perseguidos por ETA éramos los mal visto por una sociedad de rehenes del secuestro simbólico del terror.

El miedo había puesto del revés las conciencias y ETA conocía la ventaja del terror y la utilizaba y por eso recuerdo haber escrito que resultaba urgente entender la estrategia del miedo, para desmontarla y vencerla. El hábito de tolerancia ambiental ante la subcultura de ETA, de sus pintadas, de sus carteles, de sus manifestaciones brutales, del matonismo, se había convertido en un rasgo psicosocial de una parte de la sociedad vasca, de la sociedad que mandaba y manda. La tolerancia ambiental ha sido el rasgo definitorio de muchos de sus líderes naturales: de sus cantantes, escritores, cocineros, futbolistas. Es así.

Y la sociedad vasca siente pereza de mirarse. El hábito de ser ciegos, sordos y mudos ante ETA, pero de criticar las políticas que les hacían frente legalmente ha sido, de hecho, el mayor obstáculo de fondo para mantener en el tiempo lo que ha llevado a ETA a la decadencia actual del asesinato.

Y tantos años de propaganda de Batasuna, de protagonismo público, de legitimación de su estrategia asesina acompañada de su descaro al decir a la cara de los muertos que sus deseos políticos eran más importantes que nuestra vida, han dejado un rastro de fango en la sociedad y también de dolor añadido en quienes no hemos cerrado los ojos.

Ocho años después del asesinato de Joxeba, el mundo de Batasuna ha vuelto a situarse en el centro de la opinión pública con un juego de ilusionismo. Han dicho que condenarán la violencia en el futuro. Y la mayoría olvida que la medida de la ruptura de Batasuna con ETA está ya puesta, como escribió Joseba Arregui, en la historia de terror que han compartido. Esa historia es el cordón umbilical que les ha unido y les sigue uniendo a ETA.

Aceptar el olvido de que la medida de la ruptura de Batasuna con ETA ya está puesta en la historia del terror que han compartido significa deshumanizar una vez más a las víctimas que fueron matadas, a los acosados, a los extorsionados, a los que no se atrevieron a hablar, a los que se huyeron... Y la sociedad debería reflexionar sobre el deseo de impunidad de los delitos de los etarras. En ningún otro tipo de delito grave considerarían con tranquilidad de conciencia el deseo aberrante de disponer del derecho constitucional a la justicia de los ciudadanos que han sufrido el terrorismo y de quitárselo. Los mismos que quemarían en la hoguera al fumador fuera de la ley, dejarían sueltos a los asesinos múltiples mañana o pasado mañana encantados de la vida.

En una sociedad rehén todavía del miedo a ETA, la tentación de ser compasivo con el cruel, puede llevar a volverse muy cruel con las víctimas de los etarras:

-Quitándoles los derechos y pidiendo impunidad judicial.
-Criticándoles el uso de la palabra pública, cuando protestasen.

-Utilizando la memoria colectiva para falsear el pasado, como sepulcros blanqueados.
-Convirtiendo, como ya ha ocurrido en algún caso, el homenaje y la memoria a las víctimas en un sarcástico escenario para que los políticos se homenajeen a sí mismos.

Nos jugamos la victoria del Estado de Derecho sobre el terror de ETA, pero nos jugamos también el discurso colectivo y la calidad de nuestro sistema democrático, sus garantías, la degradación de sus grandes principios. Y, claro está, ligado a todo esto está la posibilidad o no de enterrar dignamente a los muertos.

Queridos amigos, no estamos todavía en el primer día de la paz, ni de la libertad. Aquí seguimos, escoltados. Y aquí seguimos, obligados a decir cosas obvias, mal vistos por los que siempre nos han visto mal. Invisibles a los ciegos de conveniencia.

Pero como nos jugamos un futuro escrito con ley y decencia, seguiremos utilizando lo que tenemos: la palabra en la reivindicación de la ley y de los principios que sustentan cualquier democracia digna de ese nombre.

Por un hombre decente, ¡Viva la libertad!.

Un beso, querido hermano.

(Tristes) desvaríos lingüísticos.
Gorka maneiro labayen http://elblogdegorka.blogspot.com  14 Febrero 2011

A Mikel Basabe, parlamentario de Aralar, le ha producido una pena inmensa la propuesta de UPyD que trata de modificar la configuración del Consejo Asesor del Euskera, ese organismo cuya misión principal es la de asesorar al Gobierno Vasco respecto de la política lingüística a aplicar sobre (y a veces contra) los ciudadanos vascos. A Mikel Basabe, todo hay que decirlo, le producen una pena inmensa todas aquellas propuestas que pongan en cuestión las políticas de imposición lingüística que históricamente se han aplicado en Euskadi y, en concreto, aquellas iniciativas que él considera no van en la línea de construir una sociedad compuesta de ciudadanos obligatoriamente vascoparlantes. A menudo, por tanto, y producto de esa ceguera del que no ve más allá de sus propios intereses, despacha con argumentación escasa iniciativas que tratan de solucionar problemas o disfunciones... y procuran paliar sufrimientos gratuitos que se infringen contra los ciudadanos. La propuesta a la que él se refiere en su artículo "Lobotomías en Osakidetza", consiste en solicitar al Gobierno Vasco que garantice que, entre los vocales a los que tiene derecho a nombrar la consejera de Cultura de entre personalidades de reconocido prestigio para formar parte del Pleno del Consejo Asesor, haya al menos tantos monolingües en castellano como bilingües. Es decir, y superando las manipulaciones que utiliza Basabe en su escrito, que al menos la mitad de sus miembros no sepa euskera. ¿Para qué? Para que en dicho órgano estén representados los sujetos pacientes de la política lingüística, es decir, los monolingües, aquellos que no saben euskera y que sufrirán en sus carnes las políticas que se apliquen. Esto es, que tenga presencia en dicho órgano el punto de vista del monolingüe en castellano. Porque resulta que, a día de hoy, los que asesoran políticas concretas no forman parte de la ciudadanía que las sufre y, en cambio, quienes sí las padecen (o las disfrutan) no tienen ni voz ni voto en dicho Consejo. Y ello a pesar de que esa parte de la ciudadanía es mayoritaria. Ésta es la iniciativa parlamentaria que atormenta estos días al señor Basabe y que a UPyD llena de orgullo.

Más triste nos parece, sin embargo, que el Parlamento Vasco, incluidos los socialistas, haya rechazado la última iniciativa planteada por nuestro grupo en el Parlamento Vasco, relacionada con la política lingüística. Algo sencillo de entender, incluso para los que miran para otro lado: que a los que no tienen competencias lingüísticas en euskera se les permita tener acceso a las listas de sustituciones de personal docente no universitario, siempre que sea para impartir clases de asignaturas donde el euskera no sea necesario. Y que se les permita tener acceso en igualdad de condiciones que a los euskaldunes. Por ejemplo, para dar clase de geografía en castellano. Una monstruosidad para los nacionalistas de toda la vida y para los nacionalistas sobrevenidos que nos gobiernan, pero de sentido común para quien todavía no ha sido inoculado por el virus del sectarismo y las obsesiones lingüísticas. Y para quienes defendemos, contra viento y marea, el discurso de la ciudadanía. Porque, ¿necesita un profesor de lengua castellana saber euskera para impartir sus clases? ¿Necesita un profesor de historia saber euskera para impartir su asignatura en castellano? ¿Necesita un profesor de ciencias naturales que imparte sus clases en inglés saber euskera? Según cualquiera que tenga sentido común, no. Para el actual gobierno (y el señor Basabe), sí. Tal como están ahora las cosas, sólo como último recurso, es decir, cuando no hay otro, se les permite tener acceso a las listas y ser contratados. De modo que se relega a muchos ciudadanos a ejercer su oficio de forma vergonzante, a ser un mero “último recurso”. Así, aparte de producirse injusticas flagrantes (lo vean o no quienes miran para otro lado), la enseñanza pública pierde excelentes profesionales que, o se tienen que ir de Euskadi, o no pueden venir a desarrollar su labor. Quizá sea esto último lo que se pretende. Y se rechaza, por la vía de los hechos y de la imposición lingüística, habilitar una política más abierta y razonable, una política que fomente un bilingüismo amable y voluntario, una política que trate a los ciudadanos como ciudadanos y no como utensilios al servicio del sistema o del idioma. Esto sí es realmente triste: que la política lingüística (y la cultural y la educativa) no hayan sufrido cambios relevantes desde el cambio de gobierno, por razones electorales y por el miedo reverencial que los sobrevenidos tienen al conjunto del nacionalismo. Esto sí que es triste: comprobar cómo una mayoría de representantes políticos obvia los obstáculos que gratuitamente se imponen a los ciudadanos. Y todavía más triste es que se pretenda tildar de enemigo del euskera a quien señala y pretende corregir estos desvaríos.

Revolución en El Cairo

José María MARCO La Razón 14 Febrero 2011

Empecé a comprender lo que estaba ocurriendo en El Cairo el viernes 28 de enero por la tarde. Desde entonces la televisión y la pantalla del ordenador han estado ocupadas por las noticias de Egipto. Así que compartí, aunque fuera de lejos, la explosión de júbilo con la que los manifestantes de la Plaza Tahrir, tan valientes, tan decididos y tan prudentes, acogieron la dimisión de Mubarak.

Las explosiones de euforia son contagiosas, como se vio en las oleadas de democratización de los años 80 y 90. Es posible que con la que acabamos de vivir arranque algo similar. Los países son muy distintos, eso sí. Argelia –con una revuelta islamista sofocada recientemente– es muy distinta que Yemen, un país dividido en tribus y territorios mal articulados, y que Jordania o Marruecos, más estables por el régimen monárquico. (Cuba, por cierto, no cae lejos…).

Es un hecho que la gente ha perdido el miedo y ha demostrado que puede conseguir lo que se proponía sin violencia. Uno de los factores ha sido internet, los móviles, las televisiones por satélite: el acceso instantáneo a la información y la comunicación continua plantean un nuevo escenario, el del control de las autoridades por la gente y el de la creación permanente de la opinión política. Los regímenes que salgan de esta sacudida –los nuestros también– tendrán que aprender a gestionar esta fuente permanente de crítica y de inestabilidad. Los autócratas lo tienen más difícil.

Estados Unidos no sirve ya de modelo, ni de elemento de estabilización. Nunca –y ya es decir– las palabras de Obama habían sonado tan huecas. Quedan las subvenciones con que Estados Unidos mantiene la amistad de las Fuerzas Armadas. Aunque han logrado que el Ejército egipcio no se rompa, no han bastado para garantizar la supervivencia del aliado, ni bastarán a la hora de contribuir a una transición pacífica. El dinero, en este caso, no es suficiente.

La gran incógnita son los islamistas, en Egipto los Hermanos Musulmanes. No son Al Qaeda, pero conviene no engañarse: su objetivo es el establecimiento de un régimen islamista. Su adhesión a la democracia es exclusivamente táctica, aunque tal vez resulten útiles si los demás tienen claro cuáles son sus propios objetivos. Las dificultades que nosotros mismos seguimos teniendo para ilegalizar los partidos políticos etarras dan la medida de los problemas de nuestros vecinos.

Hay un último hecho, más importante que los elementos culturales y religiosos. Es la incapacidad de las elites árabes para crear las condiciones de una economía de mercado. Los países árabes son, tanto como musulmanes, socialistas, y eso desde los años 50. Los resultados están a la vista: pobreza generalizada, corrupción masiva, ineficiencia del Gobierno, inseguridad jurídica y fanatización de parte de la población. Si no se empieza a resolver este aspecto –y es muy difícil abordarlo– hemos entrado en un ciclo de desestabilización permanente. El Ejército, que es la única institución capaz de mantener el orden, no lo podrá hacer mediante el solo recurso a la fuerza.

¿Qué le debemos a ETA?

Lo más descorazonador es que ETA pudiera haber sido derrotada con las herramientas legales habilitadas durante los gobiernos de Aznar
ALFONSO DE LA VEGA ABC Galicia 14 Febrero 2011

EN la sala sociocultural de Caixa Galicia organizada por «Coruña Liberal» se celebró la conferencia ofrecida por la presidenta del Foro de Ermua, Inmaculada Castilla de Cortázar, acerca de la negociación con ETA. Intervinieron la presidenta de Coruña Liberal, Pilar Pato, y el catedrático de la UDC José Antonio Portero, quien presentó a la conferenciante y mostró su extrañeza porque aún se continúe con este problema del terrorismo, en cuyo tratamiento ha faltado valor e inteligencia. Así, recalcó que la sociedad española no tiene ninguna deuda con nadie del terrorismo.

Castilla de Cortázar aseguró que, aunque no sea obvio, existe una negociación política del PSOE con la banda terrorista ETA. En su condición de médico se lamentó de la falta de respeto a la verdad, pues se pretende escenificar la derrota pactada de ETA como escaramuza electoralista. Ello supondría la derrota del «espíritu de Ermua» por el que la sociedad civil se rebeló contra la injusticia y exigió unidad contra el terrorismo a la clase política en el convencimiento de que si se quisiese al terrorismo se le podría derrotar con la ley. Valoró igualmente la lección de las víctimas que renuncian a la venganza delegando en el Estado de Derecho el castigo de los culpables.

Pasó revista luego a los varios y numerosos síntomas que permiten diagnosticar la existencia de la negada negociación. Con perspectiva histórica, observó que Zapatero estaba en conversaciones con ETA desde antes del 11 M, y que una vez producidos los atentados de Madrid ya se permitió interceder en el Congreso por el fin pactado de ETA en mayo de ese año.

Estamos ahora y desde entonces en la ruta de negociación indicada por Jesús Eguiguren, presidente socialista en el País Vasco, que viene a coincidir con la de ETA expresada por Otegui en Anoeta. Sin embargo, tras el fracaso de la anterior, Zapatero que no quiere la derrota policial de ETA pues no desea que haya vencedores ni vencidos, ahora ha realizado tres cambios fundamentales en su estrategia: negar la negociación, presentar la falsedad de que la izquierda separatista es diferente de ETA, e incluir la humillante presencia de mediadores internacionales.

Rubalcaba es el inteligente bruñidor de esta estrategia «antiterrorista» que combina una aparente dureza policial con un sinfín de concesiones a los terroristas y su entorno. Mientras Eguiguren, hombre cercano al entorno etarra, explica que el PSOE va a traer la paz al País Vasco. Paz acordada con ETA. Y pretende que ETA vuelva a las instituciones vascas, para lograr dentro de ellas un acuerdo vasco entre vascos. Una las víctimas de ese pacto sería la propia alternativa constitucionalista en el País Vasco.

Para Zapatero no sería desdeñable perpetrar un gobierno a la catalana con ETA Batasuna en vez de ERC. Por ello, ETA parece estar más a gusto con Zapatero que con el PNV. Sin embargo, pasa por un mal momento, pues ha visto reducida a una cuarta parte los 28 millones de euros de subvenciones públicas que percibía sin contar con la maquinaria de extorsión.Es muy probable que ETA vuelva a todas las instituciones ahora o en las próximas autonómicas tras un nuevo golpe de efecto que se espera.

Pero lo más descorazonador, sin embargo, es que ETA pudiera haber sido derrotada con las herramientas legales habilitadas durante los gobiernos de Aznar. ¿Por qué Zapatero actúa así? Hay que precaverse del lenguaje tramposo que oculta la verdad. Si ETA pasa a las instituciones, debemos concluir que no hay democracia en España.

Hay que oponerse a la entronización de ETA antes de que sea demasiado tarde. Conviene tener en cuenta el posible argumento falsamente humanitarista de la «generosidad» y la «reconciliación» con los criminales, la búsqueda de la paz pactada que imposibilita la verdadera derrota que es el fin total de ETA.

Frente al relativismo gubernamental es preciso convencerse de la necesidad que tiene la sociedad civil de hacer entender a los políticos que no todo vale. Pero el muro de Berlín cayó, pues éstos habían llegado a subestimar el verdadero nivel de hartazgo de los ciudadanos. Al cabo, la conciencia moral es el último baluarte de la Libertad.

Durante el coloquio posterior se juzgó con poca benevolencia el presente papel de los medios de comunicación, pero se valoraron las oportunidades que ofrece internet en el discurso de la decencia. Inmaculada Castilla resaltó el papel de las sociedades de derechos civiles en el «no os dobleguéis», como, en otro orden de cosas ocurrió aquí en Galicia. Por ello le dijo a Rajoy: «Habéis ganado las elecciones gracias al movimiento cívico».

En el hoy de España no son los políticos e instituciones sino los movimientos cívicos como el Foro de Ermua quienes utilizan el lenguaje de la verdad y de la decencia. El discurso basado en la conciencia moral, último baluarte de la libertad.

¿Qué le debemos a ETA?

José Amedo, ex subcomisario de Policía condenado por la guerra sucia contra ETA
"Garzón es uno de los hombres más canallas y perversos que andan por este país"
“Los GAL sirvieron para que el Gobierno francés colaborase con España para acabar con ETA”. “Los policías imputados en el ‘caso Faisán’ deben ir a por quienes les dieron la orden para abortar la operación”.
Diego Carrasco y Alberto Lardiés. Madrid www.gaceta.es 14 Febrero 2011

José Amedo, ex subcomisario de Policía, está convencido de que el escándalo político-jurídico del caso del chivatazo a ETA es otro de los asuntos que guardan numerosas similitudes con la guerra sucia de los GAL. Esta desvergüenza también se produjo bajo el mandato de un Gobierno socialista y con unas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado cuya cúpula está imputada en la Audiencia Nacional por el juez Pablo Ruz.

-¿Qué similitudes destaca entre los GAL y el Faisán?
-En cuanto a la escala de mando son las mismas. Me refiero a las directrices. Una decisión de ese calado político en plena negociaciones con la banda terrorista no se asume ni por un director general de la Policía ni por un ministro del Interior. Esas resoluciones se decretan al máximo nivel político.

-¿A quién se refiere cuando habla de responsables al máximo nivel?
-A José Luis Rodríguez Zapatero y a Alfredo Pérez Rubalcaba. Cuando se está inmerso en una actividad terrorista para reconducirla, transformarla o evitar que siga adelante, lógicamente el máximo responsable de la lucha antiterrorista es el presidente del Gobierno.

-De momento, hay tres policías imputados y el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, no va a ir a declarar a la Audiencia Nacional...
-Este secretario de Estado de Interior es simplemente la correa de transmisión y nada más. No puede tomar esa decisión, jamás. Ni aproximarse. Ya no hablemos del jefe superior de Policía de Bilbao.

-Entonces, Camacho tampoco tomó la decisión del chivatazo...
-Insisto en que el máximo responsable de la lucha antiterrorista de un país es su presidente del Gobierno.

-¿Qué mensaje les enviaría a los policías que están imputados?
-A los funcionarios de la seguridad del Estado, del nivel que sean y que estén implicados en estos hechos, les digo que tomen nota de los que nos sucedió a nosotros con el GAL.

-¿Qué quiere decir?
-Simplemente que estén ojo avizor porque todo indica que en unos meses habrá un cambio político de otro signo y como no actúen con diligencia y astucia se verán acorralados, encarcelados, con la pérdida de su empleo y olvidados por los políticos que les mandaron. Ellos se encargarán de protegerse. Ya digo, similitudes absolutas con la cadena de mando.

-¿Qué opina de la instrucción que hizo el juez Baltasar Garzón del ‘caso Faisán’?
-Como en otras ocasiones, el juez de la Audiencia Nacional se ha prestado al servicio de los intereses políticos. Es más, recientemente se ha dicho que el Gobierno de Zapatero lo ha querido colocar de asesor para el Gobierno colombiano.

-¿Qué opinión le merece la carrera de Garzón dentro de la judicatura?
-Es uno de los hombres más canallas y perversos que andan por este país. Se ha servido de la toga para conseguir fines netamente políticos.

-¿Qué le parece que Garzón tenga, ahora, tres querellas en el Tribunal Supremo?
-Este juez tiene que probar su propia medicina y lo que sabemos de él es muy poco todavía. Durante sus años de ejercicio profesional ha hecho muchas chapuzas. Recuerdo cuando en 1994 me llamó a su despacho en la Audiencia Nacional y, tras unos saludos rutinarios como “qué bien te veo...”, me preguntó: “¿Te han indultado?”. Yo le contesté: “¿Te han hecho ministro?”. En ese día me presionó para que me pusiera de su lado para acabar con los socialistas. Y es que el juez había averiguado extrajudicialmente unas cuentas de las que se habló en Suiza.

-¿Cree que el magistrado Pablo Ruz tendrá la suficiente independencia para investigar hasta el final el Faisán?
-Fundamentalmente va a depender de la actitud de los funcionarios policiales que cumplieron las órdenes de sus superiores.

-¿Por qué?
-Porque no sería nada bueno que se enfrenten entre ellos. Que los políticos no lo consigan. Y que vayan a por quienes les dieron las órdenes porque si no, van a caer en la misma dinámica en la que caímos nosotros.

-Entonces, ¿es una decisión política?
-Sin ningún género de duda. Es una orden política al más alto nivel. Solamente los torpes pueden pensar que eso no es así. ¿Cómo van a tomar ellos las decisiones? No tiene sentido. Es imposible. Son los intereses del Gobierno en la negociación con ETA.

-¿Cuál es el modo de actuar de los políticos con respecto a los policías implicados?
-Al principio comenzarán con promesas de todo tipo. Como, por ejemplo, que te van a facilitar la defensa, que no te preocupes por nada, luego un indulto, etcétera. Posteriormente, comenzarán con presiones en general y finalmente acabarán acorralados. En otras palabras, procesados y con entrada en prisión.

-¿Qué le parece la actual tregua de ETA?
-La banda terrorista ya no tiene recorrido. No tiene mano de obra. Ahora, está compuesta de gente sin capacidad política, procede de las herriko tabernas, de las ikastolas, vamos, sin formación. La sociedad vasca está saturada del problema de ETA.

-¿Entonces?
-La tregua de ETA forma parte del apaño que los políticos se han montado durante años para acabar con la banda de una forma u otra. Ahora bien, el brazo político sí tiene más recorrido. El Gobierno quiere apuntarse el tanto de esa reconducción política.

-Toda su carrera profesional ha estado ligada a la lucha antiterrorista. ¿Cree que todo lo que hizo, en general, ha servido para derrotar y acabar con ETA?
-No me cabe la menor duda; he salvado unas cuantas vidas. No obstante, hay que situarse en aquellos años y pensar que he visto morir a mucha gente asesinada por ETA. Mire, la primera vez que me quisieron matar fue en 1973 el jefe del comando Vizcaya, luego lo intentaron en 1981 y en 1987 Santi Potros mandó a uno de los comandos a ejecutarme con un rifle con mira teles-cópica. También intentó acabar con mi vida un año más tarde en Vitoria un colaborador de la cúpula de Batasuna que, además, trabajaba para mí. Luego, cuando salí de prisión, también quisieron asesinarme, según consta oficialmente.

-¿Cómo pudo eludir ese peligro constante?
-Yo tenía la gran ventaja de que me había criado entre ellos y tenía una cobertura especial. Poseía una conexión con conocidos y una red de control en el sur de Francia.

-Pero ¿sirvió para algo?
-Para que el Estado francés, que daba una cobertura total y absoluta a los que asesinaban en España, colaborase con el Gobierno español. Sirvió para que tuviera un problema en su territorio y reaccionase.

-Francia era el santuario de etarras...
-Las autoridades francesas estuvieron mucho tiempo sin hacer nada. He visto cosas bochornosas: cómo, por ejemplo, en una feria de un mercado se pagaba el impuesto revolucionario; cómo alternaba gente que venía de matar de España con los policías franceses.

La cifra de empresas de la Generalitat se ha duplicado desde 2006
Un tupido entramado de entidades públicas es el gran responsable de los números rojos del gobierno catalán
ÀLEX GUBERN / BARCELONA ABC Cataluña 14 Febrero 2011

Que la situación financiera de la Generalitat es pésima, no es ningún secreto: una deuda acumulada de 28.096 millones de euros (diciembre de 2010), previsión de alcanzar los 40.000 en 2012 y necesidad urgente de encontrar financiación para, a corto plazo, pagar amortizaciones de deuda, compromisos de pago e incluso las nóminas de los funcionarios. La pregunta que se hacen muchos ciudadanos es: ¿cómo hemos llegado hasta aquí? La respuesta es tan sencilla como compleja: descontrol en el gasto y demasiada alegría presupuestaria en tiempos de bonanza, un déficit desbocado que año tras año ha llevado la deuda a cotas históricas.

En el origen, la creación de una super estructura, tanto dentro de la propia Generalitat como en sus aledaños —empresas, entidades de derecho público, organismos autónomos, sociedades participadas, consorcios...—, que hace que sólo en costes de personal, en 2010 el Govern gastase 11.144 millones de euros en el pago de nóminas a sus 266.322 empleados, el 58% de los cuales con categoría de funcionario. Si a la deuda de lo que podría calificarse como «grupo Generalitat» se suman las obligaciones y otros insrumentos financieros del Instituto Catalán de Finanzas —una suerte de banco público que por ejemplo vehicula las ayudas públicas a Spanair— la deuda total ascendería hasta los 38.555 millones. En este escenario, los últimos cuatro años —segundo tripartito— han sido determinantes para el desequilibrio de las finanzas públicas. Desde 2006, cuando el capítulo de gastos e ingresos estaba compensado —en el 13,9% del PIB—, las dos curvas no han dejado de separarse, hasta llegar al máximo diferencial alcanzado en 2010: un 3,6% que explica el déficit del pasado ejercicio.
Hipertrofia administrativa

El gobierno de José Montilla ha legado una administración hipertrofiada, en un crecimiento de gasto y de personal sólo comparable al de los años ochenta, cuando en los albores del estado autonómico Cataluña construía su administración. La necesidad de contentar, a partir de un oneroso sistema de cuotas, a los tres partidos del ejecutivo hicieron imposible cualquier intento de reducción del aparato administrativo. Solo en el tramo final de la legislatura, Montilla puso en marcha, de manera nada eficaz, un plan de racionalización administrativa, incluyendo la revisión de unas 60 entidades.

En 2006 los empleados directos de la Generalitat eran 118.240; cuatro años después, 131.679.
En el actual escenario de emergencia económica, muchas miradas convergen en el subsector de las entidades públicas, creadas con el objetivo de mejorar la eficiencia de la administración, pero que a la postre, y de manera acusada en los últimos cuatro años, se han convertido en un desbocado potro de gasto financiero. En números absolutos, las entidades han pasado de las 108 que se tenían contabilizadas en 2006 a las 224 de 2010.

En 2006 los empleados directos de la Generalitat —policías, maestros, personal de la administración...— eran 118.240; cuatro años después, la cifra había crecido hasta los 131.679, un 11,4% más. Si el aumento de personal directo ya ha sido mucho mayor que el crecimiento de la población en el mismo periodo (sobre el 5%), el crecimiento en las entidades ha sido incluso más elevado. De la plantilla de 69.182 personas en 2006 en las entidades se ha pasado a 96.643 en 2010, un crecimiento del 36,8%. Mucho mayor ha sido la evolución del gasto en este capítulo: de 3.920 millones a 5.479 para los salarios del personal directo (un 40% más), y de 2.751 millones a 4,664 (70% más) para el personal de las entidades.

Todas estas cifras, recopiladas en un informe elaborado por la Cámara de Comercio de Barcelona, apuntan a lo que bien puede calificarse como el agujero negro de las cuentas del Govern. Hay ejemplos: la Agencia Catalana del Agua podría arrastrar una mochila de deuda de unos 1.400 millones, que en el caso del Instituto Catalán del Suelo llegaría a los 900. Esto por lo que respecta a institutos y agencias, ya que en las empresas o en los consorcios —participados en mayor o menor medida por la administración— sucede otro tanto.

El capítulo de gastos también se ha disparado: crecimiento del 101% en la Generalitat (de 189 a 381 millones), y del 269% (de 74 a 272) en el capítulo de alquileres y cánones. Otras partidas, más modestas pero posible vehículo de amiguismos, también se han disparado. Es el caso del de publicaciones e informes, que si en la Generalitat desciende un 14% (hasta los 11 millones) en las entidades paralelas crece un 196% (hasta los 10 millones) en los últimos 4 años. Con este panorama, hasta se entiende la resistencia de la Generalitat, se diría que por imposibilidad, a llevar más allá del 10% la reducción del presupuesto.

ADIÓS AL ESPAÑOL
Nombres en euskera para las tres provincias vascas
 Minuto Digital 14 Febrero 2011

El portavoz nacionalista considera que este cambio obedece a “una demanda notable de la sociedad vasca en ese sentido vinculada a la declaración que en tal sentido hicieron los órganos que ostentan la representación más genuina, más directa de cada uno de los Territorios, que son las Juntas Generales”.

El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, ha apostado por que las Cortes Generales aprueben el cambio en la nominación de los Territorios Históricos vascos ya decidido por las tres Juntas Generales porque, entre otras cuestiones, el PP también ha apoyado cuestiones similares en Cataluña y Galicia.

Erkoreka ha recordado que el PNV desea que las Cortes Generales asuman oficialmente que se elimine la denominación en castellano de Vizcaya y Guipúzcoa, mientras que la del Territorio alavés sea Álava-Araba, conforme a la decisión aprobada por sus Juntas Generales, “representación genuina de cada uno de los Territorios”.

También ha recordado que “este tipo de retoques en la demarcación oficial” ha sido posible en otras provincias bilingües y que se trata de una petición que el nacionalismo vasco “viene formulando en Madrid desde hace mucho tiempo”.

“Ahora, como ha sido posible alcanzar un acuerdo en el contexto de la negociación presupuestaria con el PSOE a este respecto, creemos que es una buena ocasión para que una reivindicación histórica, largamente acariciada por nuestro grupo parlamentario, se pueda llevar a la realidad”, ha añadido.

Asimismo, ha precisado que en otros casos se ha permitido este cambio en el nombre que suponía modificaciones fonéticas, cuestión que no se da “prácticamente” en el caso de los Territorios vascos.

“El PP ha entrado en estos temas en Cataluña y Galicia. Además, en Galicia como principal promotor de ese tipo de cambios nominativos”, ha insistido


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