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Recortes de Prensa   Miércoles 23 Febrero 2011

 

Las democracias occidentales también están podridas
Francisco Rubiales Periodista Digital 23 Febrero 2011

Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras teóricas democracias del planeta necesitan una revisión urgente de su política, un profundo rearme ético y una revolución interna que vincule férreamente al sistema democrático con los grandes principios y valores. Proteger, como han hecho hasta ahora, a sátrapas y ladrones como a Gadafi, Ben Alí y Mubarak, o hacer la vista gorda ante países teóricamente democráticos, que se deterioran envueltos en corrupción, como España y otros, es un error que, tarde o temprano, pagarán caro.

El asesino libio Muamar el Gadafi, acorralado por su pueblo, y Ben Alí, de Túnez, y Hosni Mubarak, de Egipto, los dos líderes que han caído, víctimas del desprecio y del acoso de sus respectivos pueblos, eran protegidos de Occidente y considerados como dirigentes ejemplares por los gobiernos de países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros muchos, entre ellos España, cuyas democracias, a juzgar por lo que están apoyando y promoviendo, también están podridas.

Países tan dictatoriales e injustos como Marruecos, Argelia y Jordania, cuyos pueblos ya han iniciado sus rebeliones para derrumbar a sus gobiernos dictatoriales y corruptos, gozan del apoyo irrestricto de Estados Unidos y de las principales democracias de Occidente, una verdadera vergüenza que resulta incomprensible y que sólo se explica si se considera que esas grandes democracias occidentales han perdido sus baluartes éticos y están ya también intensamente podridas y corrompidas.

Algunas de esas democracias de Occidente, como es el caso de España, se sientan en los foros internacionales, forman parte de instituciones teóricamente democráticas, como la OTAN y la Unión Europea, sin que nadie reproche a sus dirigentes sus corrupciones y abusos de poder, sin que los grandes países occidentales presionen a sus dirigentes para que sean decentes y dejen de explotar y humillar a sus ciudadanos. Aunque resulta evidente que esos países están corrompidos y que sus clases dirigentes están ganándose a pulso el desprecio y el rechazo de sus ciudadanos, nadie los recrimina su comportamiento antidemocrático y, a veces, indecente y hasta criminal.

El apoyo de Occidente a países inicuos, rechazados por sus pueblos e infectados de corrupción es un síntoma alarmante del hundimiento ético general, que está afectando no sólo a dictaduras y a regímenes totalitarios y crueles, sino también a países que, al menos en teoría, son considerados como democracias y estados de derecho, sin merecerlo lo mas mínimo.

Occidente entero necesita con urgencia una revolución ética que erradique la corrupción, que anteponga los principios y los valores a la conveniencia y que establezca un vínculo férreo entre la democracia y los grandes valores, sobre todo la justicia, la igualdad y la decencia.

En países como Grecia, Portugal, Italia y, sobre todo, España, además de otros muchos oficialmente considerados como democracias, se están produciendo procesos de descomposición tan intensos que terminarán, inevitablemente, con sus pueblos alzados contra la injusticia y la iniquidad de sus gobernantes, incapaces de anteponer el bien común a sus intereses propios, infectados de corrupción, que han dinamitado todos los controles democráticos que impiden la opresión y el despotismo del poder, capaces de robar y de prostituir la vida pública y habituados ya a aplastar a sus pueblos, a mentir, a manipular, a someter a las masas y a utilizar el dinero público para beneficiar a sus familiares y amigos y para mantenerse en el poder.

Ese comportamiento, más propio de tiranías que de países democráticos, ha prostituido la política y desprestigiado la democracia hasta niveles que los políticos, alienados y viviendo en sus burbujas de privilegios y lujos, son incapaces de percibir.

La crisis, al traer austeridad, desempleo, pobreza y privaciones a sociedades que antes eran prósperas, ha puesto en evidencia el mal gobierno, las enormes desigualdades y los injustos privilegios y abusos de las clases gobernantes, que disfrutan de pensiones y sueldos de lujo mientras el pueblo al que representan vive en el desempleo, la pobreza creciente , esquilmado a impuestos y obligado por la fuerza a privaciones dolorosas.

Cuando los dirigentes perciban el profundo daño que han causado y hasta donde ha llegado el nivel de indignación de sus pueblos, ya será demasiado tarde y, como ha ocurrido en Túnez y Egipto, no habrá otra solución que la rebelión del pueblo contra los tiranos, estén o no estén protegidos por la etiqueta de la democracia, que ya no es una doctrina ni una praxis sino un vulgar ropaje que camufla a verdaderas manadas de indeseables encaramados en el poder.

Y para terminar, un hermoso VÍDEO que refleja la lucha del pueblo por la decencia.
http://www.youtube.com/watch?v=SNocyz1NRjA
Voto en Blanco

¿Qué ha cambiado, exactamente?
Luis del Pino Libertad Digital 23 Febrero 2011

Hace quince días, asociaciones como la AVT o Dignidad y Justicia no consideraban necesario adherirse a una manifestación convocada para denunciar la negociación del Gobierno con ETA, pero hoy nos desayunamos con la noticia de que ambas convocan una manifestación el próximo 9 de abril, para exigir que ETA no esté presente en las instituciones y para denunciar las excarcelaciones de etarras.

Así que me pregunto: ¿qué ha cambiado en estos quince días?

Evidentemente, nada. Ni siquiera se puede invocar como excusa el hecho de que, desde entonces, Sortu se haya presentado en sociedad, porque esa presentación de la nueva Batasuna era un movimiento anunciado.

En consecuencia - y viendo el éxito de la última manifestación de Voces contra el Terrorismo -, alguien que fuera malpensado podría sospechar que lo que se pretende con esta nueva convocatoria es reconducir la rebelión cívica hacia cauces más oficialistas y evitar así que ese movimiento ciudadano se vaya de las manos.

Pero ya saben ustedes que los días impares yo no soy nada mal pensado. Así que me supondré, en lugar de ello, que algunos han visto la luz y han entendido que es preciso denunciar en la calle lo que otros venimos denunciando desde hace meses. De arrepentidos está lleno el reino de los cielos.

En cualquier caso, la actitud de los partidos será un buen termómetro de por dónde van los tiros. Si los mismos que se desmarcaron de la manifestación del 5 a las 5 se suben ahora al carro de la nueva convocatoria, querrá decir que la asistencia masiva a la última manifestación de la rebelión cívica ha hecho saltar todas las alarmas en algunos despachos. Y que eso ha motivado que algunos se sientan obligados a mover ficha.

Sea como sea, coincido con las palabras que Alcaraz ha pronunciado en esRadio: dice el presidente de Voces contra el Terrorismo que le parece una buena noticia que algunos rectifiquen.

O que al menos se vean forzados a fingir que rectifican, añadiría yo.

Secretos del 23-f
Pío Moa Libertad Digital 23 Febrero 2011

El 23-F puede considerarse el episodio final de la transición. Presentado como un golpe involucionista, haciendo derivar todas las culpas a algunos militares y habiéndose ocultado a la opinión pública aspectos esenciales del asunto, hoy sabemos con razonable certeza “el 70% de la trama”, según ha expresado Luis María Ansón, que estuvo muy metido en todo ello. Lo sabemos gracias a los estudios de Jesús Palacios, principalmente.

Lo que se ha ocultado después fueron sobre todo tres cosas: A) La desastrosa gestión previa de Adolfo Suárez, que había dilapidado el ingente capital político heredado del franquismo y soliviantado a casi todo el mundo (terrorismo brutal, paro masivo, demagogia antiespañola y separatista rampante, flirteos con regímenes totalitarios y terroristas, etc.) B) La necesidad de un “golpe de timón”, propuesta por Tarradellas y sentida entonces por casi toda la clase política, incluidos el rey y Felipe González. C) La implicación de todos ellos en un golpe para llegar a un gobierno de concentración, mediante una operación chapucera que trataba de imitar artificialmente el modelo francés que dio lugar a la vuelta de De Gaulle al poder en 1958.

Alguien tenía que pagar el pato, y ahí se demostró la flojera y capacidad de embuste de la nueva clase política española. Al fracasar aquella especie de autogolpe, el rey pudo corregir la situación gracias a una autoridad heredada de Franco. Y fue la estabilidad social heredada del régimen anterior, que no la calidad –muy baja—de sus políticos, lo que permitió que el montaje no tuviera consecuencias demoledoras.

Hoy, cuando el ciclo democrático nacido de la transición está llegando a su fin, debido precisamente a la ínfima calidad de la mayoría de nuestros políticos, viene muy al caso el descubrimiento de la verdad, de la que quizá podamos aprender unas cuantas cosas, aunque los necios se obstinen en “mirar al futuro

El 23-F con ETA al fondo
El Editorial La Razón 23 Febrero 2011

Hoy se cumplen 30 años del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, una fecha señalada en rojo en la memoria de los españoles, que sintieron por unas horas cómo la libertad recuperada se resquebrajaba. Tres décadas de la imagen del teniente coronel Antonio Tejero, pistola en mano, en el Hemiciclo del Congreso de los Diputados, y del dramático sonido de los disparos que los españoles escucharon por la radio con la incontenible impresión de que la historia de España volvía a torcerse como si los anhelos de democracia fueran misión imposible.

Y tres décadas de la decisiva intervención del Rey, que se erigió entonces en el responsable principal de que aquella intentona no sólo fracasara, sino que supusiera además para el país una suerte de catarsis. Sin quererlo, los golpistas provocaron una carrera acelerada y sin vuelta atrás hacia la libertad, la modernidad y el progreso. En pleno siglo XXI, sin embargo, arrastramos todavía alguno de los factores que contribuyeron decisivamente a crear un caldo de cultivo en el que la asonada pudo planificarse y ejecutarse.

Más allá del clima político de aquellas fechas, con el inicio por parte del PSOE de una dura campaña de oposición, la aprobación de los Estatutos de Autonomía del País Vasco y Cataluña a fines de 1979 y las consiguientes elecciones autonómicas que dieron mayoría a las fuerzas nacionalistas, o la descomposición de UCD, que precipitó la dimisión de Suárez el 29 de enero de 1981, el terrorismo de ETA y de los Grapo fue un elemento determinante para generar un ambiente opresivo y asfixiante en la democracia joven e inexperta de principios de los 80.

Hay que recordar, por ejemplo, que la brutal campaña terrorista de ETA causó 76 muertos en 1979 y 92 en 1980, los dos años más letales de la banda. Y también se nos hace imposible olvidar cómo todas esas víctimas, la mayoría militares, guardias civiles o policías, eran despedidas casi en la clandestinidad y de forma vergonzante. El golpe del 23-F fue en buena medida una respuesta absolutamente equivocada en todos los sentidos a aquella situación trágica de los denominados años del plomo de ETA. Quienes intentaron subvertir el orden constitucional prestaron un pobre favor a la lucha contra el terrorismo. El regreso al pasado nunca hubiera sido una solución, sino que habría supuesto el agravamiento del problema.

La asonada, como después los atajos de la guerra sucia, o, en otro plano moral, la negociación de los gobiernos democráticos con ETA, en la que algunos sobrepasaron las líneas rojas de los principios del Estado de Derecho, fueron una sucesión de atropellos y fracasos en la lucha contra ETA. Esta particular memoria histórica nos debe servir no sólo para subrayar colectivamente el valor supremo de la libertad y de la paz, sino también para aprender que el fin del terrorismo sólo puede llegar tras la derrota de la banda mediante la utilización contra los asesinos y sus cómplices de todos los medios policiales y judiciales de la democracia sin atajos ni medias verdades. Hace 30 años, los pistoleros pusieron contra las cuerdas al Estado de Derecho recién estrenado y unos golpistas trasnochados cayeron en su trampa. No conviene olvidarlo hoy.

23-F: la verdad hasta ahora silenciada sale a la luz
Juan Carlos Olarra www.elsemanaldigital.com 23 Febrero 2011

El estudio de determinadas informaciones nunca antes reveladas y el acceso a los testimonios de algunos personajes que han decidido romper su silencio después de treinta años me han permitido reconstruir por primera vez la verdadera historia de lo que ocurrió entre los días 23 y 24 de febrero de 1981. La realidad expuesta con toda crudeza y de la forma más sintética es la que sigue.

El asalto al Congreso de los Diputados fue planificado y coordinado por los servicios de inteligencia españoles, en ejecución de un plan preconcebido por algunos personajes significativos que ya estaban dinamitando la UCD y planeando su fuga a las filas del partido socialista. Asimismo contaron con apoyos de las facciones más agresivas de los nacionalismos vasco y catalán. Los objetivos diversos pero confluyentes de tan curiosa alianza pasaban por forzar un golpe de timón del régimen político español hacia la izquierda, por un lado, y hacia la desmembración del poder central del Estado, por otro, reforzando al mismo tiempo la frágil legitimidad de la Corona.

Los servicios de inteligencia españoles, siguiendo las instrucciones de la junta política antes referida, aprovecharon de modo eficaz su infiltración en los movimientos golpistas del ejército español, tan poco representativos como ruidosos en aquella época. Por un lado amplificaron en todo lo posible cualquier manifestación de descontento del ejército, especialmente las derivadas de los asesinatos terroristas, acuñando la consigna del “ruido de sables” que fue eficientemente propagada por los medios de comunicación. Por otro lado dieron una cierta rienda suelta (aunque corta) a diversas iniciativas, absolutamente pintorescas si se consideraban aisladamente, y pusieron los medios necesarios (incluso materiales) para que el día 23 de febrero se precipitasen simultáneamente las actuaciones de varios militares, que no tenían un origen común. La jugada maestra se cerró con un hábil control informativo, incluido un apagón de varias horas, que permitió alcanzar las dosis necesarias de dramatismo que el momento exigía. En tal sentido se utilizó la selectiva fuga de columnas acorazadas, una hacia TVE y otra, teóricamente, amenazando con tomar el palacio de la Zarzuela. Durante esas horas clave se consiguió generar el estado de opinión buscado entre la población (el gobierno y el parlamento secuestrados, el Rey amenazado…) reforzado con las imágenes de los tanques en las calles de Valencia (pareció excesivo y arriesgado forzar su salida en Madrid). A partir de ahí fue fácil gestionar la confusión entre los principales militares implicados, que años después seguían sin entender cómo pasaban las cosas que pasaban si cada uno de ellos creía ser la cabeza de un plan perfectamente diseñado, y poner el broche de oro de la intervención televisiva del Rey.

Los elementos que salían reforzados de esta maniobra eran aquéllos contra los que la asonada se habría dirigido según la versión oficial, es decir la monarquía, la izquierda política y el desarrollo del poder nacionalista y se creaba al tiempo una especie de vacuna destilada de sospecha contra la derecha política y social, a la que se imputaba complicidad “de espíritu” con el recreado pronunciamiento. Todo ello a través de un ingenioso guión, brillantemente ejecutado de manera pulcramente incruenta pero espectacular y cargada de dramatismo audiovisual, de carácter francamente pionero en su especie.

NOTA: Todo cuanto antecede es un puro ejercicio de ficción literaria en el que cualquier parecido con la realidad debe imputarse a la mera casualidad. Si lo prefieren, es pura y llanamente mentira La razón que me ha llevado a darle este formato pseudoperiodístico y esta estructura un tanto orsonwelliana ha sido la lectura de todos los especiales que la prensa escrita española ha publicado estos días, sin poderse resistir al peso de las cifras de aniversario redondas en decenas. El denominador común de la mayoría de tales trabajos han sido tópicos como las entrevistas a “personajes clave que por fin rompen su silencio” o el acceso a informaciones o documentos “nunca antes revelados”. En muchos de los casos la historia subyacente no era sino una especie de trama de guión construida a través de una interpretación libre y desbocada de elementos reales muy distantes de las conclusiones obtenidas, lo que produce resultados que no se alejan mucho del ejercicio seminovelesco de las líneas que anteceden. Puestos a escribir historias de ficción, me quedo con la mía. Los silencios que no se hayan roto hasta ahora, seguro que se irán con sus dueños y la verdad con la que nos tendremos que conformar será la del sumario, que es la que nos queda en un Estado de Derecho.

Los otros culpables
Jesús Laínz http://elblogdejesuslainz.blogspot.com  23 Febrero 2011

Todos los defensores de la virtud democrática compiten en los últimos tiempos por demostrar su valiente firmeza con los llamados «violentos», calificativo perfectamente inútil en política y que hace añorar aquella definición de Tip y Coll, sin duda mucho más atinada, de «los que violan lento».

Pero algunos malintencionados, inspirados por una trasnochada concepción de la justicia, todavía nos atrevemos, sin esperanza, a ansiar el paso siguiente.

Porque, aunque aquella inmortal metáfora arbórea baste para explicarlo todo, se olvida que el hecho de que haya desalmados que durante medio siglo han asesinado en nombre de la Euskadi irredenta es consecuencia de la elaboración ideológica que ha parido la alucinación por la que muchos han estado y siguen estando dispuestos incluso a matar. Y eso no lo ha hecho Herri Batasuna desde su fundación en 1978, sino que viene de mucho más atrás.

Pues la campaña de lavado de cerebro de los vascos, elaborada con una explosiva mezcla de ignorancia, imbecilidad y malicia, arrancó el día en que aquel gran canalla de Sabino Arana escribió que «en odio al español como invasor andamos muy cortos los bizkainos patriotas de hoy comparados con aquellos de otros siglos que en su idioma llamaban extranjeros a los españoles y los recibían a flechazos y a tiros».

Así empezó todo y así ha continuado siendo a lo largo de un siglo. Tras su derrota en la Guerra Civil, los peneuvistas se tiraron cuarenta años explicando en todo foro internacional en el que pudieron meter la nariz que «la nación vasca, la más vieja de Europa, es la única nación de la Europa occidental que no ha quedado liberada de la ocupación militar extranjera», idea que recogió en los años 60 la ETA, organización escindida del PNV que no ha parado de repetir que seguirá practicando la «lucha armada» mientras dure la ocupación. Y por si hubiera necesidad de algún ejemplo en concreto, basten estos dos: en primer lugar, la explicación que dio la ETA al anunciar hace algunos años que no atentaría en Cataluña: porque ambas naciones comparten el destino de estar ocupadas por España. Y, en segundo, las palabras del a la sazón presidente del PNV, Javier Arzalluz, cuando reprochó a los etarras el 22 de abril de 2000 que continuasen con su actividad terrorista porque «mientras más usen de las armas, más obstaculizarán la política nacionalista unida y retrasarán cada vez más la fecha de nuestra independencia», tras lo que lamentó que no fuesen capaces de «ver que la violencia ayuda al enemigo».

Así pues, en palabras textuales del presidente del PNV, la ETA y sus crímenes no son el enemigo a batir, sino España.

Toda esta locura criminal no es fruto de Herri Batasuna y sus posteriores encarnaciones, sino del PNV. Es su gran éxito: haber conseguido crear un mundo imaginario y haberlo inoculado en muchos vascos desde niños hasta entusiasmarlos. Los responsables de que haya quienes asesinan son los que les han dado un móvil, por desquiciado que sea. Y si hay justicia en otra vida, pues evidentemente en ésta no la hay, habrán de acabar pagando su inmensa culpa, aun cuando ellos no aprieten el gatillo y vayan a misa los domingos.

Y podríamos continuar hablando de esos partidos que, aun no siendo nacionalistas, han permitido todo esto, por acción u omisión, e incluso durante mucho tiempo han compartido gobernación --y hasta consejerías de educación-- con el partido de Arzalluz.

Pero contendremos la pluma.

Europa debe actuar
Editoriales ABC 23 Febrero 2011

LOS dramáticos cambios que se están produciendo en la orilla sur del Mediterráneo y Oriente Próximo no solo van a afectar a los países donde la población se ha alzado, sino que representan un cambio esencial para Europa y su entorno inmediato. No sería razonable que desde la ribera norte se contemplase este proceso como un asunto lejano o ajeno, porque el único resultado sería agravar sus efectos. Bastante desenfocada ha estado hasta ahora esa política —dedicada a dar por buenas las relaciones con gobiernos de todo tipo, a sabiendas de que se trataba de simples dictaduras— como para seguir cometiendo los mismos errores. En el caso de Libia, sin ir más lejos, la pasividad ante las terribles atrocidades cometidas por Gadafi llevará a los libios a un mayor sufrimiento y quién sabe si incluso a la guerra civil, con la que han amenazado el sátrapa y su familia. Ministros, militares y diplomáticos abandonan un régimen cuyo mesiánico y estrafalario líder —a todas luces ajeno a la realidad y dispuesto a morir matando, según expresó en su apocalíptico discurso de ayer— no tiene más respuesta que bombardear a la población indefensa.

Ha llegado el momento de que la Unión Europea tome la iniciativa y envíe una señal inequívoca a Trípoli, indicando que la continuidad de Gadafi es ya inaceptable. No basta un simple comunicado de condena y un llamamiento a la contención, sino una batería de sanciones que demuestre que la UE abandona su tradicional estrategia de componendas, que a la postre no ha sido positiva para sus intereses y que ha condenado a millones de ciudadanos de esos países al atraso y la postración. Nuestra complacencia ha contribuido a someter a naciones enteras al chantaje de tener que elegir entre la dictadura o el integrismo islámico, porque el modelo europeo de democracia no ha sido defendido por nadie. Las palabras del presidente del Gobierno, al alegrarse de la expresión de las «ansias de libertad» en los países árabes, serían más apropiadas si no hubiera sido él mismo el impulsor de mecanismos como el de la Alianza de Civilizaciones, cuyo objetivo más evidente era precisamente entenderse con gobernantes que, como Gadafi, están aplastando a sus ciudadanos, o con otros a los que las manifestaciones han defenestrado como expresión de liberación.

MANIFESTACIÓN DE LA AVT
Todos con las víctimas | La AVT se manifestará en Madrid
Minuto Digital 23 Febrero 2011

La mayoría de asociaciones y colectivos de víctimas se han unido para rechazar la presencia de la organización terrorista y su entorno en los próximos comicios “bajo cualquier subterfugio o disfraz”.

“ETA no puede concurrir a las urnas ni bajo las siglas de un partido nuevo, ni a través de agrupaciones electorales, ni empotrada en ningún partido legal”, sostienen.

Las víctimas del terrorismo han convocado una manifestación el próximo 9 de abril en Madrid contra la vuelta de ETA a las instituciones tras las elecciones municipales del mes de mayo y contra la salida de los terroristas de la cárcel.

MANIFIESTO POR LA DERROTA DEL TERRORISMO: ETA FUERA DE LAS ELECCIONES

Las víctimas del terrorismo rechazamos la presencia de ETA en las elecciones del próximo 22 de mayo, bajo cualquier subterfugio o disfraz. ETA no puede concurrir a las urnas ni bajo las siglas de un partido nuevo, ni a través de agrupaciones electorales, ni empotrada en ningún partido legal. No aceptamos ni el plan A de Sortu, ni el plan B de las agrupaciones, ni el plan C de Eusko Alkartasuna y los autodenominados “polos soberanistas”.

Las víctimas del terrorismo consideramos ofensiva y grave la complacencia, incluso la euforia y “esperanza”, con las que destacados dirigentes de distintos partidos políticos nacionales han saludado la última trampa electoral de ETA. La vuelta de Batasuna a las instituciones sería un paso terrible, en la peor dirección, porque liquidaría la esperanza de derrotar a ETA.

Las víctimas del terrorismo denunciamos el doble discurso de quienes proclaman su firmeza contra el terrorismo, pero no hacen todo lo que pueden y deben para conseguir la derrota efectiva de ETA. Reclamamos menos retórica y más claridad; menos cálculo y más determinación.

Las víctimas del terrorismo consideramos especialmente alarmantes los intentos de endosar en exclusiva a los tribunales de Justicia la responsabilidad de impedir la presencia de ETA en las elecciones. La responsabilidad primera es del Gobierno, porque es el Gobierno quien debe aportar las pruebas necesarias para frenar los planes de ETA. Ahí están los precedentes: cuando ha habido voluntad política, ETA ha fracasado. Cuando esa voluntad ha faltado, ETA ha conseguido eludir la Ley.

Las víctimas del terrorismo rechazamos también los apaños penitenciarios que tienen por objetivo reducir el tiempo en prisión de los asesinos de ETA. Condenamos la perversa política del “palo y la zanahoria” que hurta a las víctimas, sin contar con ellas y bajo engaño, su principal derecho: la Justicia. No aceptamos que ningún terrorista salga a la calle por la puerta de atrás de Nanclares de Oca y exigimos el cumplimiento íntegro y efectivo de todas las condenas.

Por último, las víctimas del terrorismo consideramos imprescindible una defensa activa de los valores constitucionales y democráticos de la Justicia y la Libertad. La sociedad española no puede aceptar la impunidad política ni penal de los terroristas porque ello supondría renunciar a la consideración de España como un “régimen de derechos y libertades”, según la definición del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo. Dicho Tribunal sentenció que la ilegalización de Batasuna era una “necesidad social imperiosa”. Hoy, la necesidad social imperiosa es mantener a Batasuna fuera de la legalidad.

Por todo ello, las víctimas del terrorismo convocamos a los ciudadanos a una manifestación el próximo 9 de abril en Madrid contra la vuelta de ETA a las instituciones y contra la salida de los terroristas de la cárcel. El apoyo firme y lúcido de los ciudadanos es la fuerza más importante con la que contamos las víctimas. Gracias a ese apoyo, logramos impedir gravísimos retrocesos en la lucha contra el terrorismo. Con ese apoyo, podemos conseguir ahora la derrota definitiva de ETA. Está en nuestras manos. Juntos, podemos salvaguardar la dignidad de nuestra democracia y conquistar la libertad para todos.

ESTUDIO DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA
Acudir a las mezquitas, “factor de riesgo” para la radicalización de los musulmanes que viven en España
Minuto Digital 23 Febrero 2011

La asistencia periódica a ciertos oratorios y mezquitas parece ser un factor de riesgo crucial para la radicalización de los jóvenes musulmanes que viven en España.

Algunos entornos urbanos en los que se ubican ciertos centros educativos son “puntos calientes” sobre los que es necesario actuar para inhibir la polarización intergrupal y favorecer la verdadera integración social de estos jóvenes. Así lo refleja un estudio realizado en la Universidad de Granada, que advierte de que en España existen contextos de riesgo sobre los que las autoridades deberían centrar su atención.

Según los datos facilitados por la institución académica, el barrio almeriense de El Puche es el que presenta unos indicadores globales de mayor riesgo de radicalización.

Los investigadores han articulado un cuestionario para la evaluación de dicha radicalización con diferentes variables sociodemográficas, de posicionamiento y de conducta religiosa, así como múltiples factores que pueden contribuir a la radicalización. Entre ellos, destacan algunas como el extremismo religioso, el conflicto percibido, la privación relativa y la legitimación del terrorismo.

La investigación se ha desarrollado con una muestra conformada por 1.952 jóvenes de 34 centros educativos. Se ha realizado una investigación en profundidad del riesgo de radicalización en cuatro contextos sociales desde un punto de vista de la seguridad y el informe hace hincapié en la necesidad de estudiar el fenómeno de la radicalización islámica.

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El liderazgo del lehendakari
Germán Yanke www.elsemanaldigital.com 23 Febrero 2011

Seguramente impresionado por tanto llamamiento a ejercer una suerte de “liderazgo da la paz”, el lehendakari López da la impresión de estar un poco atribulado. Y seguramente por la congoja de la adversidad -¿qué hacer en circunstancias tan especiales?- se le nota un tanto confuso.

Insiste siempre que puede en que su deseo es que Sortu sea legalizado porque eso significaría que cumple todos los requisitos legales para ello. Añade que habla a menudo con el vicepresidente Pérez Rubalcaba y que los deseos de este coinciden con lo suyos. Sin embargo, el vicepresidente, que podría desear como todos que haya una (otra más bien) “izquierda abertzale” que nada tenga que ver con ETA, ha dicho claramente que, a su juicio y el de sus asesores, Sortu es la continuación de Batasuna y, por ello, no ha dado por buena su inscripción en el registro de Partidos Políticos y ha remitido el asunto a la Fiscalía y a la Abogacía del Estado. No ha dicho, lavándose las manos, que los tribunales decidan, sino que este nuevo partido es la continuación del ilegalizado. López no. López, si hacemos caso a sus repetidas intervenciones, desea que Sortu sea legalizado y hace constantes referencias a que no hay que poner trabas a la paz, que ve cercana a pesar de temer, de vez en cuando, que seamos engañados. Si Rubalcaba piensa lo mismo que López, según sostiene este último, es cosa de averiguar, pero, escuchándoles, no es lo mismo la prudencia de López (que confía en que los tribunales no sean engañados) que la decisión del vicepresidente (que pide que no se engañen y para ello aporta informes y subraya que una cosa y la otra, Batasuna ilegalizada y Sortu clonada, son lo mismo.

López, además de no querer emitir un juicio sobre la estrategia de Batasuna más allá de hablar de lo que “se mueve” y de que “escucha cosas distintas”, reitera tantas veces como puede y con el mismo tono dos consejos de destinatario distinto: a unos, que reclamen la desaparición de ETA; a otros, que no pongan obstáculos a la paz. Incluso añade que, puestos a poner las cosas en una suerte de baremo, es más importante la paz que el pacto que ahora tiene suscrito con el PP y gracias al cual gobierna en el País Vasco. Resulta un poco sorprendente ya que, cuando se firmó ese pacto, su primer objetivo era –se nos dijo- la paz mediante la desaparición de ETA. ¿Piensa ahora que quizá hay otros caminos similares o mejores? Debería explicarlo. ¿Y qué demonios puede ser poner obstáculos a la paz, que al parecer se cifran en un determinado nivel de escepticismo a que “lo que se mueve” y “lo que se oye”? Si la paz es callarlos no es paz. Si la paz no es la exigencia del cumplimiento de la ley y la negación de la impunidad tampoco. ¿O terminará siendo un obstáculo afirmar que, como el vicepresidente asegura, Sortu es la continuación de Batasuna, el mismo invento aderezado de gestos (lo que se mueve) y retórica (lo que se oye)?

No dudo, a pesar de todo, de que el prudente lehendakari tenga claras las ideas que le llevaron a pactar su investidura. Lo que creo que no tiene claro es cómo ejercer ahora su liderazgo de la paz y la libertad. Porque si cree que, por la presentación de Sortu, tiene que hacer o decir algo distinto a lo que decía y hacía antes de estos “históricos acontecimientos” sería un imprudente. Cuando no se encuentran las palabras adecuadas, que suelen ser sencillas, es mejor callarse.

Un pasado muy presente
TONIA ETXARRI El Correo 23 Febrero 2011

Cuando a las víctimas del terrorismo se las recuerda por sus nombres, y se les pone rostro, se estrecha el margen de las excusas y limitaciones que la nueva marca de Batasuna se ha impuesto para poder presentarse a las próximas elecciones, con los estatutos pasados a limpio. El recuerdo de Fernando Buesa y el escolta Jorge Diez asesinados hace once años por ETA forman parte de un pasado muy presente. Es a víctimas como ellos a las que se han referido todos los que mantienen sus dudas sobre la apuesta de la nueva franquicia de ETA. Si no se mueven más de lo que han sido capaces hasta ahora, quedará para la historia: Sortu no está capacitada para condenar atentados como los cometidos contra ciudadanos como el exvicelehendakari Buesa, su escolta, los pobres que se cruzaron en el camino del comando que iba a matar a Priede , el ex consejero José Ramón Recalde, y así hasta 857 asesinatos.

El pasado no es genérico. Tiene 857 nombres. Y eso es lo que están reclamando quienes piden garantías de que la apuesta del entorno político sea, esta vez, algo más que una treta para volver a instalarse en las instituciones. Seguramente Fernando Buesa, cuya actitud crítica fue decisiva para que los socialistas rompieran su acuerdo de gobierno con el PNV en 1998, estaría parcialmente satisfecho de los avances que se han producido en este país, con la disminución de la crispación en la política parlamentaria y en la propia calle. Pero quienes le conocieron, que recuerdan que denunció el acoso que sufrían entonces los dos partidos constitucionalistas hasta una semana antes de que ETA acabara con su vida, saben que estaría parcialmente satisfecho. Por su exigencia democrática. Diría que queda mucho por hacer porque la banda terrorista sigue tutelando a quienes dicen que se quieren separar de la violencia.

Quizás por eso su viuda, Nati, se muestra cautelosa al hablar del fin de la pesadilla. Quizás por eso el propio lehendakari , en las palabras que pronunció en la ofrenda floral, quiso dirigirse a Nati y a Begoña Elorza para decirles que espera no equivocarse. Porque en la pasada tregua se cometieron errores de bulto que el Gobierno socialista ahora no quiere repetir.

Siempre que reaparece Batasuna con una nueva marca electoral, la política se vuelve confusa y el escaso sentido del humor que existe en este País Vasco de nuestras entretelas desaparece como por arte de magia. Y se dan situaciones tan rocambolescas como la protagonizada por Fernando Savater, al que se le ocurrió decir en una entrevista distendida, con muy poca fortuna, que él se divirtió en los años de terrorismo. Y le cayó encima una mole pesadísima de críticas y descalificaciones. En un programa de ETB una tertuliana, que ignoraba que el profesor, víctima de amenazas terroristas , ya había pedido disculpas por su ironía, le llamaba «sinvergüenza». Savater , exclamaba , «había ofendido a las víctimas. En la mesa de tertulianos había dos víctimas que, aunque discrepaban de las expresiones de Savater, no se sentían en absoluto ofendidas. Queda, en fin, mucho por hacer hasta llegar a lograr la sociedad con la que soñaba Fernando Buesa.

Lo dijo ayer , con toda solemnidad, la portavoz del Gobierno vasco, Idoia Mendía.

EL 9 DE ABRIL EN MADRID
Víctimas del terrorismo convocan una marcha "contra la vuelta de ETA a las instituciones"
EUROPA PRESS | MADRID El Correo 23 Febrero 2011

Las víctimas del terrorismo han convocado una manifestación el próximo 9 de abril en Madrid contra la vuelta de ETA a las instituciones tras las elecciones municipales del mes de mayo bajo cualquier denominación y recuerdan al Gobierno que la primera responsabilidad para impedirlo es suya, por lo que le exigen que no se ampare en los tribunales.

Las asociaciones y colectivos de víctimas decidieron en una reunión celebrada ayer dar una respuesta contundente a las intenciones de la organización terrorista para estar presente en las elecciones y decidieron convocar a los ciudadanos para salir a la calle a exigir que se ponga freno a la banda.

La manifestación está convocada de forma conjunta por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Dignidad y Justicia, la Fundación Miguel Angel Blanco, la Asociación de Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado Víctimas del Terrorismo, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M y las asociaciones de víctimas de Canarias, La Rioja y Murcia.

Las víctimas del terrorismo consideran imprescindible que ETA no participe en las elecciones del 22 de mayo "bajo cualquier subterfugio o disfraz". "ETA no puede concurrir a las urnas ni bajo las siglas de un partido nuevo, ni a través de agrupaciones electorales, ni empotrada en ningún partido legal", sostienen en el manifiesto de la convocatoria. Para ellas no es aceptable "ni el plan A" de Sortu ni cualquiera de los otros planes alternativos mediante agrupaciones de electores, a través de Eusko Alkartasuna o los autodenominados "polos soberanistas".

Doble discurso de los políticos
En este contexto, consideran "ofensiva y grave" la "complacencia" e incluso "euforia y esperanza" con la que a su juicio algunos dirigentes políticos de los grandes partidos han saludo la "última trampa electoral" que ha presentado la banda a través Sortu. A su juicio, la vuelta de Batasuna a las instituciones "liquidaría" la esperanza de derrotar a ETA, por lo que rechazan el "doble discurso" de quienes proclaman firmeza contra el terrorismo pero a la vez "no hacen todo lo que pueden y deben para conseguir la derrota efectiva" de la organización terrorista.

"Reclamamos menos retórica y más claridad; menos cálculo y más determinación -sostienen-. Las víctimas del terrorismo consideramos especialmente alarmantes los intentos de endosar en exclusiva a los tribunales de Justicia la responsabilidad de impedir la presencia de ETA en las elecciones".

Según defienden, la responsabilidad primera es del Gobierno porque es quien debe aportar las pruebas necesarias para frenar los planes de ETA. Según recuerdan, los precedentes demuestran que los planes de colarse en las instituciones han fracaso cuando ha habido voluntad política y han logrado eludir la Ley cuando esa voluntad ha fallado. La manifestación también tendrá el objetivo de rechazar los "apaños penitenciarios" que reducen el tiempo en prisión de los etarras.

Política de 'palo y zanahoria'
"Condenamos la perversa política del 'palo y la zanahoria' que hurta a las víctimas, sin contar con ellas y bajo engaño, su principal derecho: la Justicia -advierten-. No aceptamos que ningún terrorista salga a la calle por la puerta de atrás de Nanclares de Oca y exigimos el cumplimiento íntegro y efectivo de todas las condenas".

Para las víctimas, es imprescindible una defensa activa de los valores constitucionales y democráticos de "la justicia y la libertad", ya que consideran que la sociedad no puede aceptar "la impunidad política ni penal de los terroristas". Según reconocen las asociaciones, el apoyo de los ciudadanos es la fuerza más importante con la que cuentan, y además recuerdan que gracias a su movilización ya se logró impedir "gravísimos retrocesos" en la lucha contra el terrorismo.

Vuelta a las calles
Con esta movilización, las víctimas vuelven a la calle después de las masivas manifestaciones que protagonizaron la pasada legislatura de la mano de miles de ciudadanos en contra de la negociación con la organización terrorista y el diálogo abierto por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

En total, entre los años 2005 y 2007 movilizaron hasta en ocho ocasiones a la ciudadanía en las calles de Madrid bajo el liderazgo de la Asociación de Víctimas del Terrorismo. Su principal exigencia era la no negociación con ETA, aunque también defendieron firmeza con el ex preso etarra Iñaki de Juana Chaos y rechazaron la legalización de Acción Nacionalista Vasca.

SEPARATISMO CATALÁN
Se triplica la opción independentista en Cataluña
Minuto Digital 23 Febrero 2011

El catedrático emérito de Sociología de la Universidad de Deusto Javier Elzo y el director de la Càtedra Lideratges i Governança Democràtica de Esade, Ángel Castiñeira, han sido los encargados de dirigir este proyecto que se realiza por tercer vez en Cataluña.

La opción independentista se ha triplicado en diez años y se ha reducido a la mitad la opción autonomista, según un estudio de la Fundació Carulla y la Càtedra Lideratges i Governança Democràtica de la escuela de negocios Esade.

Según el estudio, menos de un tercio de los catalanes apoyan la opción autonomista, mientras que la independentista supera ya la opción federalista.

Elzo se ha referido a la catalanidad en la presentación de los datos, explicando que no está relacionada “con la sangre ni con la cuna”, se trata de un catalanismo de “convicción”, de la voluntad de ser catalanes.

La encuesta, realizada en 2009, ya queda “antigua” para explicar el catalanismo, según ha admitido Elzo que ha especificado que “después del Estatut, del Tribunal Constitucional (TC) y la manifestación de julio”, la encuesta queda anticuada.

“El independentismo catalán es afectivo y sociocultural”, ha manifestado el catedrático que lo ha comparado con el vasco, “más histórico y político”.

“Con los datos actuales, el 45 por ciento de los catalanes dirían que sí a la independencia”, se ha atrevido a cuantificar Elzo.

La mayoría de datos constatados por la encuesta no han tenido un cariz político, y es que la encuesta ha puesto de relieve los valores “blandos” y “hechos a medida” que tienen los catalanes además de la desafección hacia las instituciones ligada a la personalización de los valores.

Dos elementos son los esenciales de este estudio, la apropiación individual de los espacios de la vida cotidiana que los han alejado de las instituciones y el rechazo al modelo estandarizado.

Casteñeira ha definido este rechazo como “vida tuneada”, y ha señalado que la encuesta presenta la crisis de la idea de “deber moral” impuesto externamente.

“Existe una crisis sobre la figura de poder”, ha lamentado Castiñeira, que ha especificado esta falta de “control social” en los padres, los jefes, los profesores y los sacerdotes.

Elzo ha explicado que la encuesta demuestra que los catalanes tienen valores “flexibles”, que se adaptan y ha comparado este hecho con la figura de un junco.

El estudio clasifica además a los catalanes por su sistema de valores, los neoconservadores, los individualistas egocéntricos, los individualistas pragmáticos, los individualistas cívicos y los neomodernos.

Los neoconservadores, casi el 30 por ciento de los catalanes se consideran máximos defensores de la moral tradicional, son los más religiosos y se consideran catalanes –para el 46 por ciento de ellos, es el primer idioma a conocer por delante del castellano–.

El individualista egocéntrico, el 10,8 por ciento de los encuestados, es el menos feliz de todos y está formado mayoritariamente por hombres que viven solos.

Sin embargo, el pragmático, un 16,4 por ciento, es gente “de orden”, catalanistas, pero “light” y tres de cada cuatro han nacido en Cataluña.

El individualista cívico, casi uno de cada cuatro de los catalanes, son personas centradas en el trabajo, poco religiosos y más catalanistas de convicción.

Por último, los neomodernos, un 20 por ciento de los catalanes, están muy interesados por lo político, pero “laxos” en lo moral y muy necesitados “implícitamente” de referentes.

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