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Recortes de Prensa   Domingo 27 Febrero 2011

 

¿Le queda a Zapatero algo por prohibir?
EDITORIAL Libertad Digital 27 Febrero 2011

La base del socialismo es restringir las libertades individuales, porque este es la único modo de ver convertidos en realidad unos principios constructivistas diametralmente contrarios a la naturaleza humana. Desde esta perspectiva, está fuera de toda duda que para ser socialista hay que tener primero una fuerte inclinación totalitaria y vocación de ingeniero social.

Esta evidencia primordial choca, sin embargo, con la opinión mayoritaria de la sociedad moderna, en última instancia refractaria al recorte de derechos, por lo que el socialismo sedicentemente democrático ha de travestir su esencia con la farfolla metafísica que intenta convencer a los ciudadanos de que su ataque a la libertad es, en realidad, la manera de extender unos novedosos "derechos de ciudadanía" que, por otra parte, nadie ha logrado hasta el momento identificar adecuadamente.

José Luis Rodríguez Zapatero resulta ser, bajo esta perspectiva, el perfecto socialista, y lo único que lo diferencia de sus colegas es su mayor ineptitud a la hora de enfrentarse a los retos cotidianos que las sociedades modernas exigen de sus gobernantes. Incapaz de entender cómo funcionan las interacciones sociales y víctima de un sectarismo ideológico inveterado, Zapatero se nos muestra cada vez más insolente en su afán de imponernos todo tipo de trabas a los ciudadanos, tal vez con la esperanza de que su proyecto revolucionario en lo social disimule su inverecundia en lo político y su fracaso absoluto en lo económico.

Y es que al Gobierno apenas le quedan ya actividades que prohibir habida cuenta de que prácticamente en todos los sectores de la vida cotidiana ha metido sus zarpas coactivas. El consumo de tabaco en locales privados, la ingesta de dulces y otros alimentos hipercalóricos en los colegios, las opiniones supuestamente discriminatorias a criterio de la autoridad gubernativa, los toros en alguna región española, los crucifijos en las aulas o el uso de internet como herramienta para compartir información son algunos de los ejemplos que nos indican con gran fidelidad el apego real que los socialistas de Zapatero tienen por la libertad individual.

En cambio, todas las restricciones que su Gobierno impone a los ciudadanos honrados contrastan con las facilidades que constantemente otorga a quienes deciden incumplir la ley atentando contra nuestros derechos. En España, delinquir sale muy barato y si el responsable no ha cumplido aún dieciocho años, entonces resulta casi gratis, aunque haya acabado con la vida de otro ser humano de la forma más cruel. Por su parte, los que atentan contra la propiedad ajena, ya sea por vagancia como los "okupas", o por afán de lucro como las bandas de desvalijadores, gozan también de una serie de ventajas legales que convierten su actividad delictiva en una forma de vida más bajo el paraguas de la impunidad.

Y en esta tesitura llega Rubalcaba y anuncia a todos los españoles su decisión de restringir más aún la velocidad en las carreteras aprovechando los disturbios de Oriente Próximo para, según asegura, ahorrar divisas. Una astracanada que bien hubiera merecido del personaje haberla presentado en sociedad como otra ampliación de los "derechos de ciudadanía" prometidos por Zapatero.

Diferencias difícilmente comprensibles
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Opinión 27 Febrero 2011

JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA ES CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE A CORUÑA JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA

En el principio fue el orgullo de exhibir la diferencia, mostrándola tal cual ella es, lengua distinta o insularidad; rebuscándola en códices o fiestas tradicionales o, simplemente y con mucho desparpajo, inventándola para no ser menos que el de al lado. Las autonomías se consolidaron a plena satisfacción de una ciudadanía que se encontró, como caída del cielo europeo, con financiación suficiente para alimentar la autoestima y colocar a la prole cerca de casa en algún escalón de la función pública propia, tras haber cursado estudios en la universidad más próxima de las varias propias. Tres décadas de financiación generosa para crecer institucionalmente, para subvencionar empresas, fletar denominaciones de origen y cantar la calidad propia. Para decirle al mundo que nada como lo propio. Ha sido Jauja pero la fiesta se acabó.

Con la crisis hemos descubierto que hay diferencias que no se pueden pagar y otras que no encuentran justificación en opinión de los ciudadanos. Veamos. Varias autonomías han puesto en marcha modelos distintos para abaratar la factura farmacéutica y Cataluña estudia recortar algunos servicios sanitarios. Sin olvidarnos de las diferencias en los programas de vacunación infantil. En materia educativa, las convocatorias de plazas de profesorado han puesto de manifiesto que las diferencias entre comunidades provocan disgusto y hasta una manifestación ante el ministerio en la calle de Alcalá pidiéndole que coordine calendarios. Atentos, padres de familia a los quebraderos de cabeza que irán provocando los grados de Bolonia cuando los hijos emprenden un traslado. No serán los primeros, pero serán más. En materia medioambiental los ecologistas piden retirar competencias sobre costas a autonomías y ayuntamientos. Para qué hablar de las diferencias en materia de impuestos. Ustedes, viajando y hablando con sus familiares, compañeros de empresa y conocidos de otras comunidades, seguro que pueden continuar la lista de diferencias que carecen de justificación razonable.

El tema se las trae, desde luego, y no debería abordarse ni acusando de antiautonomista al mensajero, ni añorando un comité de sabios que expeditivamente decida la recentralización como ahora se dice. Ni es posible, ni es recomendable. Como la situación y el asunto son problemáticos, la solución será compleja y reclama cordura, algo difícil hoy porque, encima, ni las instancias estatales, gobierno, y Cortes, ni las autonómicas ya en campaña electoral, están para muchas reflexiones.

Habría que revisar las diferencias que no encuentran apoyo razonable en necesidades e intereses diferentes de unos ciudadanos que, por encima de límites territoriales, se ven iguales y aspiran a lo mismo por derecho de ciudadanía, sin merma de las evidentes particularidades. Las fronteras autonómicas no se explican por razones raciales, ni religiosas, ni culturales, ni históricas, ni jurídicas, ni económicas siquiera. Se establecieron las autonomías para mejorar la calidad de vida de todos nosotros, no por el simple afán de construir diferencias cuyos beneficios no se alcanzan a comprender. Se establecieron porque gestionaban mejor que el Estado, más distante y desconocedor, más opaco y proclive a mimar a los fuertes, más dado a intervenir la vida de los ciudadanos. Eso se decía, pero al empeñarse las autonomías en copiar a los estados parecen haber caído en defectos parecidos.

En mayo habrá nuevos gobiernos autonómicos y locales, y en 2012 en Moncloa; deberían reflexionar sobre todo esto porque el futuro, con unos nuevos estatutos ajenos a la crisis, expansivos en competencias y en gastos, vean los nuevos derechos prestacionales reconocidos, se complicará en los próximos años y la incomprensión de la gente ante tanta diferencia no favorece el fortalecimiento de las propias autonomías.

Vacunas fachas
¿Cómo van a ser los plazos de vacunación contra el Eusko Sarampionoa los mismos que para el sarampión andaluz?
ANTONIO BURGOS ABC 27 Febrero 2011

ESTAMOS vendidos. Por muchos años que hayan pasado desde la triste payasada del 23-F, no acabamos de vivir en una democracia asentada, moderna, progresista, igualitaria. Siempre hay quienes quieren volver a las andadas, a la España unitaria y centralista donde no gozábamos de los beneficios del Título 8º de la Constitución ni de la racionalidad de poder disfrutar de 17 defensores del pueblo, 17 tribunales de cuentas, 17 servicios de salud, 17 tribunales superiores de Justicia, 17 consejos audiovisuales y 17 boletines oficiales. Nada, los fachas, que no descansan. Y a cada instante quieren volver a «la unidad de las tierras y los hombres de España», sin tener en cuenta la felicidad que crean las autonomías, sobre todo a los que están enchufados en ellas, ora del PSOE, ora del PP, que no veas cómo viven.

Digo todo esto por las vacunas infantiles. Gracias al Estado de las Autonomías, España había conseguido un logro social importantísimo, del que muy pocos países europeos pueden disfrutar: que tuviéramos 17 calendarios de vacunación infantil distintos, 17, señal indudable tanto de progreso y de modernidad como de respeto a las peculiaridades de cada autonomía. Pero como el enemigo no descansa, hay una llamada Asociación Española de Pediatría que quiere que se unifique el calendario de vacunación infantil en toda España. Qué horror. Qué forma más lamentable de querer volver al pasado, al centralismo que creíamos felizmente superado. Menudo nido de fachas y de anticatalanes y antivascos tiene que ser esa Asociación Española de Pediatría...

Porque, vamos a ver: ¿cómo va a ser la difteria catalana igual que la difteria castellano-manchega? Sabido es que la difteria catalana, según ordena la Constitución, debe tratarse con el máximo respeto a sus peculiaridades. ¿Cómo un niño catalán, por tanto, va a tener que vacunarse de difteria a los mismos meses que otro castellano-manchego? ¿No saben en la Asociación Española de Pediatría que la difteria catalana exige un tratamiento acorde a su hecho diferencial? Y quien habla de la difteria catalana habla del sarampión vascongado, o Eusko Sarampionoa. ¿Cómo van a ser los plazos de vacunación contra el histórico Eusko Sarampionoa los mismos que para el vulgar sarampión andaluz, que es una birria de sarampión? ¿Y la rubeola? ¿Dónde jamos a la rubeola? No hay derecho a que la rubeola navarra tenga que depender en sus plazos de vacunación de la rubeola extremeña. ¿Por qué va a tener Navarra que renunciar a los derechos forales de su rubeola y adaptarse el adocenado almanaque pediátrico de Extremadura, y quien dice Extremadura dice Asturias o Murcia? ¿Qué tienen que ver los bebés navarros con los extremeños, asturianos o murcianos para que deban someterse los pobres al mismo calendario de vacunación contra la rubeola?

Espero que por bien del progreso, de la modernidad y del por aquí te quiero ver, y por el respeto a las diversidades del Estado español, ese descabellado proyecto centralista de la muy facha Asociación Española de Pediatría nunca se lleve a cabo y podamos seguir disfrutando de este democrático caos de 17 calendarios de vacunación infantil distintos, 17. ¡Viva el Eusko Sarampionoa y viva la Tos Ferina de Madrid, que sí!

Estado autonómico y colapso del Estado
Basta ver lo que está ocurriendo con la Generalidad catalana. Lo repito: ¿sacrificaremos el «Estado social» para que sobreviva el «Estado autonómico»?
CARLOS RUIZ-MIGUEL ABC GAlicia 27 Febrero 2011

Insisto: el desarrollo del Estado autonómico lleva al colapso del Estado social. Algunos prefieren negar la realidad alegando que «los servicios sociales corresponden a las autonomías». El problema, sin embargo, de este «argumento» (que sólo puede explicarse por ignorancia o por interés de quienes se estén beneficiando del régimen autonómico detentando cargos o recibiendo subvenciones), es que no es cierto por estas tres razones: no niega mi afirmación; no es históricamente cierto; y tampoco es cierto en el presente. Veamos.

Lo primero que debe quedar claro es que «Estado social» es mucho más que «servicios sociales». Para ser más precisos: los «servicios sociales» son sólo una pequeña parte del «Estado social». Y esto se demuestra de forma muy fácil: esos «servicios sociales» autonómicos no forman parte de la «Seguridad Social» que depende del Estado central. Y no creo que nadie pueda negar que sin «Seguridad Social» no hay «Estado social». La «Seguridad Social» paga las pensiones de los jubilados y los inválidos y de ahí sale el dinero para los parados.

Lo segundo que conviene recordar es que las dos prestaciones sociales más importantes que ahora son competencias autonómicas (la educación y la sanidad), ya existían como tal mucho antes de que se crearan las comunidades autonómas. Y es que, aunque alguno no lo recuerde, o no quiera recordarlo, la educación y la sanidad gratuitas ya existían en España, proporcionadas por la Administración central, cuando no existían el régimen autonómico. Es más, convendría preguntarse si la degradación de la educación (el nivel de la educación en España está en los últimos puestos en la escala europea) no se debe precisamente a que la misma se ha descentralizado.

Lo tercero que cumple decir es que ni siquiera es cierto que los «servicios sociales» correspondan a las «autonomías». Aunque el artículo 27.23 del Estatuto de autonomía de Galicia atribuye a la autonomía competencia en «asistencia social», resulta que el artículo 25.2 de la Ley 7/1985, de Ley de Bases de Régimen Local atribuye al Municipio competencias en «k) Prestación de los servicios sociales y de promoción y reinserción social».

Conviene recordar para quienes quieren seguir negando la realidad que no hace ni un año se han congelado las pensiones para poder pagar los intereses de la deuda pública que, en una medida muy importante está causado por el Estado autonómico. Basta ver lo que está ocurriendo con la Generalidad catalana. Lo repito: ¿sacrificaremos el «Estado social» para que sobreviva el «Estado autonómico»?

¿Están los Estados Unidos fomentando la rebelión en los países islámicos?
Francisco Rubiales Periodista Digital 27 Febrero 2011

¿Están los Estados Unidos promoviendo las revoluciones populares en los países islámicos del norte de África y la penínsila Arábica? Está también Inglaterra e Israel en ese movimiento estratégico? ¿Por qué Gadafi acusa simultáneamente a Estados Unidos y a Al Qaeda de estimular la rebeldía? Que los grandes poderes mundiales están estimulando cambios importantes en los países musulmanes es ya una sospecha imparable que toma cuerpo entre los analistas políticos y expertos de todo el mundo. Los argumentos y datos que sustentan esa sospecha son cada día más numerosos y sólidos. Algunos expertos son todavía más osados en su análisis y hablan de una increible "alianza" entre los anglosajones (USA y Gran Bretaña), Israel, cuyo mayor beneficiario es el mundo de Bin Laden. Sin embargo, nadie parece conocer el fin de esas revueltas o qué ganaría Occidente con esas revoluciones en paises de alto valor estretégico. El objetivo final de sustituir las dictaduras por democracias, es demasiado burdo para ser creible. Tiene que haber otros objetivos ocultos y esos objetivos deben interesar por igual a Washington, Londres, Tel Aviv y a Al Qaeda. Sea cual sea el objetivo final, las monarquias tradicionales y las dictaduras personales del mundo árabe estorban ya al gran poder mundial.

Las potencias dominantes de Occidente han retirado su apoyo a regímenes y dictadores a los que había apoyado y protegido durante años, como son los casos del tunecino Ben Alí y el egipcio Hosni Mubarak. Resulta sospechoso que los grandes medios de comunicación del mundo, casi en su totalidad dominados por los anglosajones y los judíos, hayan apoyado desde el principio y sin dudarlo las revueltas de los rebeldes en Túnez, Egipto y Libia. Lo mismo ocurrió en el antiguo Sahara Español, hoy dominado por Marruecos, donde los rebeldes saharauis construyeron un campamento libre que constituyó todo un desafío para la monarquía marroquí, un conato de rebelión aquel que sirvió de ensayo para los posteriores revueltas de Túnez, Egipto, Libia y otros países musulmanes.

No es menos sospechoso que, también sin dudarlo, los grandes líderes de Occidente se hayan puesto inmediatamente del lado de los rebeldes, a pesar de que las rebeliones traerían consigo, seguramente, una profunda crisis petrolífera que puede dar la puntilla a la ya maltrecha economía mundial.

Dos altos funcionarios anglosajones han intervenido de manera oportuna y evidente para estimular el éxito de las revueltas con declaraciones que han dado alas a los rebeldes en Egipto y Libia, respectivamente. Por un lado, nada menos que el Director de la CIA, Leon Panetta, dijo que Mubarak, probablemente, dejaría el país en breve; y por otro, un Secretario del Ministerio de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña mintió diciendo que Gadafi estaba de camino a Venezuela.

Pero, gracias a la inteligencia y a la capacidad de atar cabos, la conspiración está cobrando cada día más perfiles de realidad, hasta el punto de que las primeras historias sobre la "preunta conspiración" anglosajona" empiezan, incluso, a escribirse. Sin embargo, los grandes secretos de esos nuevos movimientos estratégicos permanecen ocultos en el cerebro de muy pocos, sin que ni siquiera los altos mandatarios ajenos al gran poder mundial y los de segundo nivel tengan más información que los simples ciudadanos.

La tesis oficial que justifica el apoyo de Occidente a los rebeldes musulmanes es poco creíble porque la Historia demuestra que la democracia es incompatible con la cultura y con la religión del Islám y que todas las revoluciones democráticas terminan siendo controladas por los radicales islamistas, como ocurrió en Irán cuando fue depuesto el Sha Reza Palhevi.

¿Cual es la verdadera razón, entonces, del apoyo a los rebeldes? ¿Por que y para qué los poderosos quieren que el control de esos países pase de líderes amigos a más que probables enemigos islamistas?

Es probable que la clave sea tan compleja y maquiavélica que cause espanto. Quizás la explicación esté en que se acerca la etapa final del petroleo, que sde agota, y que los grandes poderes mundiales quieren controlar las últimas gotas de ese preciado líquido, cuyo precio se disparará en los mercados. Es probable que el ascenso del islamismo radical sea la escusa necesaria para un enfrentamiento bélico abierto con Irán y con regímenes aparentemente amigos pero en realidad competidores molestos que alteran el mercado, como Arabia, cuyos fondos, casi infinitos, están subvencionando el islamismo radical en todo el mundo, sobre todo en las comunidades islámicas que han infintrado a Europa.

Hay otro argumento tenebroso que sustentan la necesidad de un nuevo orden mundial, dentro del cual estaría comprendido el triunfo de revoluciones radicales en paises del Norte de África. Muchos expertos y grandes estrategas afirman que el mundo actual, atravesado por la crisis económica y por el caos creciente en el gobierno mundial, no tiene otra salida que una gran guerra y que del mismo modo que la Segunda Guerra Mundial fue la única salida de la terrible crisis mundial de 1929, la Tercera, ya en preparación, será la solución de la crisis actual, no menos grave que aquella Gran Depresión.

Con rel islamismo radical dominando el norte de África, los pozos de petroleo y el estratégico Canal de Suez, la excusa para una nueva gran guerra estaría garantizada. Si los amigos de Bin Laden llegan al poder, cortarán el Canal de Suez, tránsito obligado de casi la mitad del crudo que llega a Europa, lo que haría reaccionar a Israel y a todo Occidente como un resorte. Como prueba de que las cosas pueden estar cambiando rápidamente, tras la caída de Mubarak dos barcos de guerra iraníes han sido autorizados a cruzar el Canal de Suez por primera vez desde la época del Sha de Persia.

Según esta tesis, la maniobra anglosajona azuzando visiblemente las revueltas podría ser equivalente a la realizada en Pearl Harbor, cuando a pesar de tener descifrados los códigos secretos de comunicaciones de los japoneses, conociendo el día la hora y el lugar del ataque y a pesar de los intentos de algunos funcionarios en Washinton, las altas esferas políticas lograron evitar que se avisara del ataque a la base de Pearl Harbor. El objetivo, plenamente conseguido, era forzar la participación de EEUU en la Guerra Mundial, apareciendo como país agredido y no como agresor.

Este análisis, que ojalá sea equivocado, únicamente pretende explicar lo inexplicado hasta ahora e introducir un poco de lógica en el caos y en la irracionalidad que envuelve a las revueltas de países como Túnez, Egipto y Libia, detrás de las que parece que estallarán otras en países también musulmanes, de gran valor estratégico y ricos en petroleo y gas.

Voto en Blanco

Dos revoluciones diferentes

Mario Conde www.gaceta.es 27 Febrero 2011

Esas rebeliones parece que aspiran al establecimiento de un régimen democrático.

No creo que las revueltas del mundo islámico sean de brote espontáneo. La amenaza incuestionable de Irán, el deseo de Israel de evitar contaminaciones en otros países islámicos y la protección de EE UU pueden explicar la propagación del movimiento. Arabia Saudí, y Kuwait, alejados de patrones democráticos, no se han visto contaminados y, en ambos casos, sobre todo en el primero, suministran petróleo a EE UU.

Todos conocíamos la enajenación de las libertades reales que sufren los países que ahora se rebelan contra sus dictadores. La respuesta de la huida es la menos dañina. El aferrarse al poder según el modelo Gadafi proporciona pérdidas de vidas humanas de manera tal que no creo que sea exagerado hablar de una suerte de genocidio. El empleo de palabras y frases tales como “soy la gloria y moriré como un mártir” evidencian el riesgo de la paranoia convertida en liderazgo político.

Cualquiera que sea su causa, esas rebeliones parece que aspiran al establecimiento de un régimen democrático. Son, en consecuencia, revoluciones predemocráticas. Quieren disponer de una legislación y de un orden de comportamiento similar al que tenemos en el mundo occidental. Curiosamente, al mismo tiempo, en algunos países de Occidente parece que nace una revolución posdemocrática al percatarnos de que ese modelo al que esos otros países ahora en rebelión aspiran se ha convertido en un régimen de libertades más formales que reales, ha visto crecer una clase política endogámica y cerrada que, junto con sus partidos políticos, se ha convertido en una preocupación seria para muchos españoles. Mientras esos países se rebelan para solicitar un modelo jurídico-político determinado, nosotros nos damos cuenta de que con ese sistema la sociedad civil se ha visto cercenada, en muchos casos laminada, y alejada de la posibilidad de decidir su propio destino.

Curioso que en el tiempo coincidan esas dos, digamos, revoluciones: una violenta que aspira a conseguir lo que la otra, pacífica, pretende superar.

De la no-violencia a la democracia
El politólogo Gene Sharp sistematizó en los años 90 los supuestos que permitirían el desmantelamiento pacífico de las dictaduras
ANTONIO ELORZA El Correo 27 Febrero 2011

Los medios de información británicos han destacado la importancia de las ideas del profesor Gene Sharp, teórico de la no-violencia, sobre las tácticas adoptadas por los manifestantes de la plaza de Tahrir en El Cairo. Sharp es un politólogo seguidor de Gandhi que en los años 90 intentó sistematizar los supuestos que podrían permitir el desmantelamiento pacífico de las dictaduras, empezando por la birmana, a cuyo tema dedicó 'De la dictadura a la democracia', utilizado más tarde en Irán, en Serbia y ahora en textos traducidos al árabe, al parecer distribuidos entre los manifestantes cairotas.

Tal vez sea una repetición del espejismo que hizo de Marcuse el padre espiritual del 68. No obstante, sus advertencias son útiles para entender el éxito de tunecinos y egipcios, y el contraste con la experiencia trágica aún en curso en Libia. Para empezar, las dictaduras autoritarias de Túnez y Egipto dejaban unos resquicios para la acción y ofrecían unos límites represivos, transitoriamente vulnerados y convertidos en factores de movilización, que el neosultanismo de Gadafi no estaba dispuesto a conceder, tras unas vacilaciones iniciales. Su voluntad omnímoda no toleró nunca la formación de círculos de poder intermedios, ni vínculos asociativos en la sociedad civil, ni autonomía militar. Inspirada en la sharía, la justicia ofrecía actuaciones delirantes: así el guiño que en un reciente artículo menciona Juan Goytisolo, entendido como signo de copulación y puede llevar a una condena de muerte.

El reducto de oposición se localizó primero en la Cirenaica, el este del país, foco de reiteradas revueltas en el pasado, algunas de inequívoca orientación islamista, y ahora bastión de la lucha contra el 'líder de la revolución'. El triunfo de quienes ya pasaban de la protesta al ataque al poder y a sus símbolos (edificios oficiales, comisarías) se vio favorecido, según la precisa crónica del 'Corriere della Sera', por el alineamiento con el pueblo de fuerzas militares y policiales, tras una primera fase de enfrentamiento dirigido por el propio yerno de Gadafi. Un hecho que de haberse extendido inmediatamente al resto de Libia hubiese arrastrado la muerte súbita de la autocracia.

La recomendación central de Sharp, de evitar o acotar la violencia del desafío democrático, se impuso en el Este, pero no pudo afirmarse inicialmente en Trípoli contra la respuesta violenta de los seguidores de Gadafi y de la aviación. Transitoriamente la calma se impuso en la capital. Si en Bengasi o Tobruk las manifestaciones de descontento tuvieron que transformarse en sublevación popular para ocupar el poder a escala local, esta exigencia se hizo todavía más clara en los núcleos urbanos occidentales, mientras las posibilidades de victoria habían de ser mayores al decrecer el seguimiento a las órdenes de Gadafi. Sólo que en un primer momento las disidencias registradas indicaban un alto grado de tensión, pero no representaban aún una fractura decisiva de la lealtad en el Ejército o entre los paramilitares. El buen funcionamiento de los llamamientos a la movilización popular no podía así contrarrestar por sí solo el imperio de las armas. El orden reinó en Trípoli.

Otra advertencia de Gene Sharp vuelve a ser aquí pertinente: «Los estrategas del desafío deben recordar que va a ser extraordinariamente difícil, si no imposible, desmantelar la dictadura si la burocracia y las fuerzas armadas se mantienen plenamente leales y obedientes en el cumplimiento de sus órdenes». Personalmente, he de confesar que esta hipótesis me llevó a ser pesimista hasta que tuvo lugar la ocupación popular de Misrata, prueba de que también en el Oeste del país funcionaba la combatividad popular, verosímilmente apoyada en una débil voluntad de resistencia o en el cambio de bando de las fuerzas del régimen. Se desvanecen así las posibilidades de que se cumpliera el anuncio de Gadafi de una guerra civil del oeste contra el este. Los opositores movilizados supieron mostrar la firmeza de su opción por encima del riesgo en que incurrían y tal vez como en el este, llevaron a sectores militares al reconocimiento de que la injusticia de su causa antipopular les colocaba en un callejón sin salida. Por añadidura, las noticias confirmadas acerca de la utilización represiva de soldados mercenarios ha tenido un efecto demoledor para el prestigio del régimen.

Cuando escribo estas líneas, el terror sigue imperando en el silencio de las calles de Trípoli. La duración y el dolor de la agonía del régimen son una incógnita. Pero mientras llega al Oeste la contestación, cabe observar en Bengasi un signo de esperanza que indica el seguimiento de otra recomendación de Sharp, al ser formado un comité de quince miembros, en su mayoría profesionales, para el gobierno de la ciudad liberada: el triunfo de la resistencia va acompañado de la construcción de instituciones democráticas.

Oda a la espontaneidad
El terreno se prepara para el último y verdadero movimiento: Irán. En París, la oposición al régimen de los ayatolás ultima sus planes para organizar la ‘revolución’.
Julio Ariza www.gaceta.es 27 Febrero 2011

Estados Unidos e Israel han decidido que las fichas del tablero en Oriente Próximo deben moverse; para los judíos es una cuestión de supervivencia. Si alguien plantea tú o yo, la respuesta es siempre cierta: yo, es decir, tú.

Resulta hasta divertido escuchar a Simon Peres animar a los jóvenes sumergidos en Facebook y Twitter a construir su futuro en libertad y seguir adelante con esas espontáneas manifestaciones de protesta. Tan divertido como comprobar como en la peor de las dictaduras de la zona, Arabia Saudí, esos mismos jóvenes no parecen sentir esa llamada de liberación. Será que esos muchachos andan atareados llenando barriles de petróleo para el consumo de los progres de Nueva York o Los Ángeles.

El patrimonio de los dictadores de Libia, Egipto, Qatar, Túnez, Marruecos o Arabia Saudí parece no preocupar a estos próceres patrocinadores del Gobierno mundial. Ninguno de ellos plantea la repatriación de esas enormes fortunas y su devolución a sus legítimos propietarios, los pueblos esquilmados por sus corruptos dirigentes.

Cantidades de dólares que en vez de servir para paliar la miseria de esas personas son utilizadas por Occidente para tapar los agujeros producidos por la codicia. Pero la ONU, calladita, ese no es su problema, mientras sus orondos funcionarios llenan sus estómagos a nuestra costa en el Smith & Wollensky de turno. Ya se sabe que en estos locales ponerse a pensar en la exclusión de los 10 millones de cristianos coptos del proceso constituyente en Egipto resultaría una vulgaridad inaceptable, incluso para el lúcido Simon Peres.

Con los cambios, la inestabilidad se va instalando en toda la zona y el terreno se prepara para el último y verdadero movimiento: Irán.

En París, la oposición al régimen de los ayatolás ultima sus planes para organizar la revolución, así es como los estrategas de esta movida quieren que se llame al movimiento desestabilizador. Y si esta no funciona, los gritos darán paso a los cañones. Esto es lo que hay, amigos, y si no, al tiempo...

*Julio Ariza, editor.

El terrorista reversible
La complacencia con Gadafi ha sido tan obscena, obsequiosa y evidente que no deja resquicio al disimulo
IGNACIO CAMACHO ABC 27 Febrero 2011

EL tipo que puso la bomba que mató a 260 personas en un avión que volaba sobre Lockerbie cumplió tan sólo diez años mal contados de cárcel: Gran Bretaña lo devolvió el año pasado a su país, Libia, por compasivas «razones humanitarias». El hombre que ordenó el atentado, el coronel Muammar El Gadafi, no sólo no cumplió pena alguna sino que recibió durante años atenciones preferentes de los grandes líderes europeos, que lo agasajaron con reiteración, le pasaron la mano por la espalda y se rieron mucho con él agradecidos porque les vendía petróleo, les compraba armamento y contenía a los integristas islámicos plantado con su jaima como un dóberman en el patio de atrás del Magreb. Era tanta la mutua satisfacción y tan preclara la amistad recíproca que Europa sacó a Libia de la lista de países terroristas y le entregó en 2003… ¡la presidencia del Comité de Derechos Humanos de la ONU! Ahora esos dirigentes tan estupendos de esas naciones tan serias, incluida España, acaban de descubrir que aquel socio tan simpático y estrafalario era en realidad un conspicuo malhechor que usaba para asesinar a su pueblo las armas que ellos mismos le suministraban. Con alborotada contrición y enorme alharaca diplomática se han llamado a escándalo y proponen juzgarlo como criminal de guerra, hondamente decepcionados por tan patente abuso de confianza.

Ni siquiera ante China, cuyo régimen totalitario es sistemáticamente soslayado por Occidente dada la rentable pujanza comercial de que hace gala como cliente comprador de bienes, deuda y servicios, ha sufrido la dudosa ética de la realpolitik una humillación tan flagrante como en el caso libio. La complacencia con Gadafi ha sido tan obscena, obsequiosa y evidente que no deja resquicio al disimulo. No sólo porque las democracias han ignorado adrede su continuo y reiterado apoyo al terrorismo, amnistiando por dos veces su incontestable participación en graves crímenes cometidos en suelo europeo, sino porque han armado hasta ayer mismo su tiranía y le han mostrado sumisa gratitud con visitas aduladoras y sonrojantes recepciones. Una coba indisimulada, un vergonzoso doble rasero que en plena guerra civil libia inhabilita a las naciones europeas como cómplices morales del sátrapa al que con tardía e impostada pesadumbre pretenden volver airadamente la espalda.

Lo sabe el pueblo en armas y lo sabe Gadafi. Lo sabe tan bien que se cree autorizado a resistir desde la confianza en que si eventualmente aguanta el pulso podrá por tercera vez obtener, para él o para su hijo aprendiz de tirano, un relativo silencio de conveniencia. En su sangriento delirio megalómano conoce bien las claves de un mundo al que desprecia por débil, por pusilánime, por medroso y por hipócrita. Y porque le ha demostrado que sus farisaicas condenas son tan reversibles como interesadas sus absoluciones.

El injustificable abandono de Libia
Editorial ABC 27 Febrero 2011

La ONU y la Unión Africana sienten ahora cómo chirrían sus estructuras ante los tardíos debates abiertos en su seno sobre el destino de Gadafi

DURANTE muchos años, los libios van a reprochar al mundo libre su injustificable falta de coherencia y su inacción en estos tristes momentos en los que Gadafi destruye su propio país. A pesar de la evidencia inapelable de los hechos, el mundo libre ha faltado a sus principios y está abandonando a todos los libios que hoy luchan por la libertad, aunque con ello corramos el riesgo de dejarlos en el futuro en manos de los extremistas islámicos, y de provocar una suerte de éxodo hacia Occidente de miles de musulmanes descontentos en busca de otro modo de vida. Es necesario pasar por alto los convencionalismos de salón y tomar las decisiones que puedan evitar, precisamente, escenarios indeseables que mañana resultarían mucho más peligrosos y costosos de afrontar. En estas mismas páginas ya se ha evocado la posibilidad de que en Libia se pueda reproducir el modelo de Somalia, cuya sola mención debería bastar para no seguir mirando hacia la costa sur del Mediterráneo como si lo que allí sucede no fuera más que un desastre meteorológico. Pese a ello, si la ONU y la Unión Africana sienten cómo chirrían sus estructuras ante los tardíos debates abiertos en su seno sobre el destino de Gadafi y su familia, se debe, sobre todo, a la incapacidad de Estados Unidos y Europa para liderar un movimiento claro y activo de condena contra un tirano cuyo innoble comportamiento era de sobras conocido desde hace mucho tiempo.

Libia es sólo un elemento —y ni siquiera el más grande— de un conjunto de escenarios que pueden causar abruptamente un daño terrible a nuestro confiado modo de vida. Es imposible predecir lo que puede suceder, por ejemplo, en Irán, cuya influencia en los mercados energéticos es mucho mayor que la de Libia y está dirigido por una versión persa y mucho más agresiva que la que representa el sátrapa norteafricano. ¿Qué pueden esperar de Occidente los partidarios de la democracia cuando salgan a manifestarse a las calles de Teherán bajo las balas de Ahmadineyad? Es evidente que la fragilidad de las sociedades modernas frente a un entorno inestable no se resuelve cultivando cierto tipo de relaciones que, a la postre, equivalen a rodearse de un campo de minas, sino preparándose concienzudamente para hacer frente a los riesgos y trabajando con decisión para eliminarlos cuando sea posible, no mirando para otro lado.

Libia, caldo de cultivo para Al Qaeda
Manue Cerdán www.gaceta.es 27 Febrero 2011

La situación en Libia es cada vez más alarmante para la seguridad y estabilidad de Occidente. Durante años el país magrebí ha sido el santuario de todos los terroristas del mundo. El descontrol es mucho mayor que en Túnez, ya que Al Qaeda se mueve con más facilidad. Es, por tanto, un terreno abonado para el resurgir de los yihadistas de Bin Laden. Ahora los rebeldes son los que organizan la vida cotidiana de los ciudadanos. Existen casos similares en el Líbano y Palestina, con el movimiento Hamás. Europa debería aprender la lección, porque no es la primera vez que se ve obligada a intervenir.

La situación en Libia, ya abocada a una guerra civil, cada vez es más alarmante. No sólo para la indefensa población libia, cuyos muertos se cuentan por centenares, sino para la seguridad y estabilidad de Occidente. Y no me refiero a los efectos que el conflicto está provocando en los intereses económicos sobre el suministro de petróleo y gas natural, que ha disparado los precios de estos dos combustibles, sino a la amenaza terrorista. Los expertos en terrorismo internacional creyeron tener controlados a los Hermanos Musulmanes en Egipto y los movimientos salafistas en Túnez y Marruecos durante las revueltas en esos países, pero Libia es otra cosa.

El descontrol es mayor y las células de Al Qaeda se mueven con más facilidad en un Estado –la Gran Jamahiriya Árabe Libia Popular Socialista– que durante años ha sido el santuario de todos los grupos terroristas del mundo. Al menos así ha sido tratado por todos los organismos internacionales. No hay que olvidar que Libia fue condenada por participar en el atentado, en diciembre de 1988, contra el vuelo 103 de la Pan Am, de Fráncfort a Nueva York, que explotó en el aire sobre la ciudad escocesa de Lockerbie. Murieron 259 pasajeros en el avión y 11 habitantes de la población, en tierra. Tras una larga y costosa investigación, Gadafi se vio obligado a asumir su responsabilidad y tuvo que indemnizar con fuertes sumas de dinero a los familiares de los fallecidos.

Gadafi, hasta que comenzó a sentir los efectos económicos del embargo internacional, no renunció a ser el anfitrión de los mayores canallas del terrorismo mundial. Pero, tras las primeras revueltas populares, el líder libio se ha quitado la careta y ha mostrado su peor versión del dictador sanguinario. A Gadafi le ha traicionado su vena terrorista y ha lanzado contra la población a un ejército de mercenarios y asesinos. Por eso, Libia es un terreno abonado para el resurgir de Al Qaeda –siempre contraria al régimen gadafista– y un marco ideal para que los yihadistas de Bin Laden organicen sus pelotones armados, como ya hicieran en Afganistán con los muyaidines antisoviéticos y con los talibanes. Ahora, en territorio libio, según la CIA y otros servicios secretos europeos, disfrutan de una coartada perfecta para movilizar a los fundamentalistas contra Gadafi para después poder controlar la situación. Si Al Qaeda se mueve en las sombras, es para quedarse en el país magrebí, no con fines altruistas. Y una vez consolidada su presencia, en medio de la anarquía y el desorden, en grandes ciudades como Trípoli –casi dos millones de habitantes– y Bengasi –cerca de un millón– a ver quién es el valiente que le corta las alas.

Tenemos casos similares en Palestina o Líbano. ¿Qué pasa con el movimiento Hamás? Se ha hecho con el control de las poblaciones de Gaza y Cisjordania, en las que combate para la constitución en tierras palestinas de un Estado islámico. ¿Por qué ese dominio sobre los demás? Porque sus dirigentes se presentan, y en algunos casos lo consiguen, como los gestores más eficaces para erradicar la pobreza. Construyen escuelas, levantan hospitales y ayudan a los necesitados, al mismo tiempo que arman a los jóvenes y siembran el odio hacia Israel y Occidente. La explosión popular en Libia está generando un proceso similar. Se está dando el caso de que los rebeldes son quienes organizan la vida cotidiana de los libios en la zonas que han arrebatado al régimen de Gadafi. Y ahí es donde Al Qaeda tiene su caldo de cultivo. Resulta determinante que, en estos momentos, residan en territorio libio más de un millón setecientos mil extranjeros, de los que un millón y medio son egipcios. Algunos de estos han regresado a su país, pero la mayoría piensa permanecer en Libia. Ese grupo de desadaptados es un blanco perfecto para los intereses yihadistas. Ocurrió en Irak, Afganistán, Balcanes, Chechenia, Sudán o África subsahariana. ¿Qué me dicen de Al Qaeda del Magreb, los que secuestraron a los cooperantes españoles? Las franquicias de Bin Laden son expertas en orientar a los desharrapados hacia la yihad. El argumento de que los infieles occidentales son los culpables de todos sus males cala hondamente entre los descamisados fundamentalistas.

A todo ello hay que sumarle los efectos colaterales de las medidas de castigo de Estados Unidos y la ONU. Me refiero a los embargos y bloqueos. Son acciones contra los dictadores, pero quienes soportan sus consecuencias son los habitantes. Ha ocurrido en Cuba con el embargo norteamericano y en Irak por las perversiones de Sadam Husein. A veces es más práctico acabar antes de raíz con el dictador que esperar a que su pueblo lo derroque, pero con un carísimo derramamiento de sangre. Tampoco hay que olvidar la presencia de Al Qaeda en los países vecinos de Libia. Sudán, Níger y Chad, los Estados fronterizos del sur, se han convertido en tres grandes semilleros de nuevos militantes de la banda de Bin Laden, que vivió varios años en Jartum.

España y sus socios europeos deberían aprender la lección en serio. No es la primera vez que un país europeo ha intervenido militarmente en Libia para frenar las pretensiones expansionistas de Gadafi, como cuando invadió Chad. Francia lideró la operación Gavilán y Estados Unidos bombardeó Trípoli y Bengasi en abril de 1986. El entonces presidente Reagan justificó las acciones militares por el apoyo que el líder libio daba a los terroristas. Lo que muy poca gente conoce es que España también participó de manera encubierta en aquellas operaciones de castigo.

Los agentes del Cesid realizaron una misión de apoyo a la fuerza aérea norteamericana balizando sobre el terreno las instalaciones estratégicas más importantes de los libios, que luego fueron castigadas desde el aire. El servicio secreto español se sirvió de colaboradores que había infiltrado en la red de empresas que España disponía en territorio libio en el negocio del petróleo. El general Alonso Manglano y sus subordinados fueron felicitados por Washington por su brillante tarea. Aquella colaboración española sirvió para que Cesid se desprendiera internacionalmente del estigma de su participación en el golpe del 23-F.

No era la primera vez que EE UU castigaba a Gadafi. En agosto de 1981 los aviones norteamericanos del portaaviones Eisenhower derribaron dos cazas libios en medio del incidente del golfo de Sidra. Gadafi había extendido de manera unilateral sus aguas territoriales a 60 millas –110 kilómetros– y la Casa Blanca lo castigó severamente. Bin Laden se halla ahora en la misma encrucijada de 1978 cuando los servicios secretos saudíes le pidieron que ayudara a la CIA en la formación, organización y financiación de muyaidines para acabar con la presencia del Ejército soviético en Afganistán.

El espionaje americano invirtió en aquel conflicto más de 3.000 millones de dólares con el fin de que Bin Laden organizara esas redes de yihadistas para combatir a los soviéticos utilizando la guerra de guerrillas. Pero, finalmente, todo aquel dinero invertido por los estadounidenses se le vino encima. Se produjo una letal paradoja: los dólares, además de servir para expulsar a los rusos, también fueron destinados a sentar las bases de la organización terrorista más peligrosa de la historia. Bin Laden fundó Al Qaeda en 1988, una vez acabada la guerra de Afganistán.

La llamó “la Base” porque él había sido el responsable de la base de datos y de financiación de los muyaidines que, una vez finalizada la contienda, se pasaron a la organización secreta del príncipe saudí. La Administración USA, el presidente Ronald Reagan, sin quererlo financió al peor enemigo de Estados Unidos después del comunismo. Uno de sus sucesores, George H. W. Bush, cometió otro imperdonable error en la guerra del Golfo: perdonarle la vida a Sadam Husein cuando lo tenía a sus pies. El resto de la historia ya la conocen ustedes.

Lo sorprendente de todo este proceso de sublevaciones y revueltas populares en países islamistas, tras la mecha encendida en Túnez, es la situación incólume en Arabia Saudí y Kuwait. Se han visto afectados Marruecos, Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Jordania y Bahréin, pero en los territorios saudíes y kuwatíes todo permanece igual. Las olas de protestas han pasado desapercibidas en dos de los regímenes más absolutistas del mundo árabe. Y en las dos potencias petrolíferas de la zona. La geopolítica tiene esas cosas.

Y en los dos países donde Al Qaeda tiene menos presencia, aunque sus más furibundos activistas, como su fundador, Bin Laden, y Mohamed Atta –el cabecilla de los atentados de las Torres Gemelas– nacieran en esos lares. También fueron financiados en muchos momentos de sus vidas por los príncipes saudíes. Misterios del yihadismo.

Crisis identitaria en el Norte de África: dimensión de la catástrofe
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 27 Febrero 2011

Se está preparando un "tsunami" de multiculturalidad que amenaza con anegar el sur de Europa: al parecer, se dice que un millón de norteafricanos busca asentar sus reales en el sur de la UE.

No sé lo que va a pasar en el norte de África, ahora que está triunfando la democracia por doquier y que, finalmente, parece que todos los dictadores –curiosamente modelos de la izquierda- van cayendo uno a uno. No es menos sorprendente que Libia, con el que los líderes europeos y también estadounidenses, se entrevistaban hasta hace nada sin recriminarle nada, sea ahora un "sátrapa" que "bombardea" a la población, como ha explicado nuestra muy avispada ministra de asuntos exteriores, Trinidad Jiménez. Algo análogo puede decirse del pro-occidental Mubarak.

El caso es que se está preparando un "tsunami" de multiculturalidad que amenaza con anegar el sur de Europa: al parecer, se dice que un millón de norteafricanos busca asentar sus reales en los países del sur de la UE. Y eso que triunfa por fin la libertad. La cosa sería chusca -¿huye tanta gente de la democracia?- si no fuera por la posible dimensión colosal de la catástrofe.

Algunos países miembros del egregio club de Bruselas se aprestan a solicitar ayuda diciendo que el dispositivo "antiinmigración" FRONTEX no tiene capacidad para afrontar el asunto que, abiertamente, ya se ha bautizado como "crisis humanitaria".

Para aderezar la ensalada, nuestro ministro Rubalcaba, el mismo de los GAL, el que rodeado de todos los micrófonos de decenas de cadenas, anunciaba que el chapuzo-terrorismo del PSOE, era un invento de "la derecha", ese Talleyrand de pacotilla, resulta que dice que "Europa tiene que ser tierra de acogida para los que huyen del terror". Me pregunto si esa frase es también aplicable cuando los que "huyen del terror" son, por ejemplo, cien millones. Porque si "los que huyen del terror" en China –tiranía sin igual con la que nuestro gobierno y nuestros líderes, de izquierda y derecha, blasonan de hacer negocios- se pusieran en marcha, es muy posible que nos encontráramos con una nueva invasión similar a las de Gengis Kan en el siglo XIII. ¿Habría que acogerlos porque "huyen del terror"?

Supongo que sí, en opinión de nuestro amigo Rubalcaba. Pero el caso es que todo el mundo parece obviar las consecuencias de semejante decisión. Y es que lo que se está gestando en el norte de África no es una crisis humanitaria sino una crisis identitaria. Se trata de algo que va a poner en cuestión si queremos o no defender lo que somos ya que si Europa no encuentra las razones para detener la invasión de un millón de extranjeros inasimilables, si Europa no basa esas razones en la propia supervivencia, antes que en una errónea y deletérea concepción pseudo-caritativa que comparten desde numerosas iglesias hasta la extrema izquierda, entonces no existirá ninguna razón para justificar la llegada del siguiente millón de gentes, así mismo inasimilables, "que huyen del terror".

Y es que en el fondo las masas de bárbaros dispuestas a aplastarnos –que por cierto, darían buena cuenta de todos los "progresistas" y demás chusma que colabora con ellos- siempre ha estado ahí desde que Europa existe. El problema ahora está en que fallan las fuerzas que se aprestan a la defensa por la sencilla razón de que el enemigo no son ellos; el enemigo está dentro y muta y se adapta para formular cada sofisma, cada silogismo artero que mina y socava las razones para la defensa.

Por eso, en estos tiempos, la piedra de toque radica en distinguir quién apuntala el perímetro armado que defiende lo que somos y quién contribuye a su demolición. Reivindicar en estos tiempos un supuesto orgullo de ser "de derechas" en respuesta –meramente reaccionaria- al nihilismo desencadenado de la izquierda equivale a soslayar contenidos sin los cuales Europa y su civilización están perdidas.

Elevar a Cameron o a Merkel a paradigmas de lo que hay que defender equivale a obviar la profunda decadencia moral, política e identitaria –igual o incluso más avanzada que la nuestra- en que se hayan sumidas esas dos naciones, y a sostener de modo indirecto un declive progresivo con el que esos dirigentes conviven plenamente, pese a unas temerosas y equívocas críticas dirigidas recientemente contra el multiculturalismo.

Y es que Europa no está para tonterías. En las situaciones de urgencia, siempre son necesarias medidas que se dirijan a la raíz de los problemas. Por lo que respecta al caso español, creer a estas alturas que un batiburrillo de liberalismo político y económico, mezclado con unas gotas de fundamentalismo neoconservador y filosionista en política exterior, un ultranacionalismo "cívico" de resonancias "fachas", como sucedáneo de la nación arraigada en la estirpe, y los oropeles oportunos de un catolicismo "light" –diluido y dulzón- hecho a la medida que el "establishment" necesita; creer que todo esto, digo, es la receta precisa para neutralizar las fuerzas sanas del pueblo. Constituye una engañifa monumental en la que solo sale beneficiada la modalidad bipartidista de la decadencia que impera en nuestro país.

Para empezar, resulta imperioso definir lo que nuestro pueblo es; es decir, un país europeo, blanco y occidental, guste o no. España puede ser castigada por otros cuatro años de zapaterismo, del mismo modo que puede caer pedrisco o llegar la plaga de la langosta. Pero si nos extinguimos, si dejan de existir los que físicamente son españoles, arraigados, nacidos y crecidos en esta tierra durante varios siglos, entonces España habrá dejado de existir y dará igual todo. Habremos pasado al desván de la historia y no habrá posibilidad de marcha atrás. De igual manera, si nos convertimos en una minoría en nuestra propia tierra, el resultado será el mismo a corto plazo, como explicara la inmortal y profética novela de Jean Raspail, titulada hace más de treinta años " el campamento de los santos".

Reiteramos, por tanto, que lo que nos amenaza es, no una crisis humanitaria, sino una crisis identitaria y para superarla debemos "tomar posesión" –en palabras de Julián Marías- de lo que somos. Tenemos que sacudirnos los compromisos ideológicos, las medioverdades de tintes radicales y sobre todo, los límites "políticamente correctos" que contribuyen a defender tanto las izquierdas como las derechas. En ello nos va el derecho mismo a seguir existiendo sobre este planeta. Ojalá la Providencia se apiade de nuestra inmensa estupidez.

"Explicar lo que sucedió en Túnez, Egipto o Libia primordialmente en términos del impacto que allí han tenido las nuevas tecnologías de información es una exageración"

PRESENTACIÓN DEL LIBRO: "PZ. PROYECTO ZAPATERO. CRÓNICA DE UN ASALTO A LA SOCIEDAD"
www.libertadlinguistica.com 27 Febrero 2011

http://plazadeamboage.blogspot.com/

El Ferrol: Lunes 28 de febrero de las 13:30 horas, en el Parador de Turismo Plaza Contralmirante Azarola Gresillón, s/n
La Coruña: Lunes, 28 de febrero a las 18:30 horas en la Sala de conferencias la Fundación Caixa GaliciaC/Médico Rodríguez 2-4, esquina c/ Juan Flórez
http://www.outono.net/elentir/2011/02/22/el-lunes-28-se-presenta-proyecto-zapatero-en-la-coruna-y-ferrol/

Opiniones
Es un libro que va al fondo de las cosas y que explica lo que a la mayor parte de la gente le pasa desapercibido. Un libro no sólo para leer, sino también para recomendar y para reflexionar. Absolutamente necesario. (José Javier Esparza, historiador y escritor)


Cuando en una sociedad muchas mentes están en parada cardiorespiratoria -están casi muertas-, una buena descarga puede devolverles a la vida. Este libro es un desfibrilador: espero que muchos se lo apliquen a la cabeza, al sentido común, y reaccionen.
(José Luis Requero, Magistrado de la Audiencia Nacional)

Leer este libro te hace ser más consciente de la imperiosa necesidad de implicarnos en la defensa de los principios que dignifican a las personas, la libertad, la vida, la dignidad y la justicia. Recomiendo su lectura para despertar a tiempo del letargo social que está teniendo consecuencias irreversibles. (Francisco José Alcaraz, Presidente de Voces Contra el Terrorismo)

Zapatero ha cambiado profundamente la cultura española. Los autores despejan cualquier duda al respecto. (Cristina López-Schlichting, periodista)

Estamos ante una reflexión profunda, sólida e imprescindible sobre el proyecto de Zapatero. Una nueva expresión de ingeniería social, tan seria como inquietante, destinada a transformar la sociedad española arrancando de raíz las señas de identidad históricas, los valores familiares y la religión. Es un intento de reescribir la historia e imponer un modelo oficial, una educación sustentada en el adoctrinamiento y una falsa igualdad de la mujer bajo el paraguas del crimen que representa el aborto. En definitiva, una sociedad hedonista, sin principios o valores, manipulada por medio de las consignas de la izquierda y, sobre todo, descristianizada. (Francisco Marhuenda, Director de La Razón)

Excelente análisis de la política de Rodríguez Zapatero. En estos años, HazteOir.org ha sabido defender la vida, la libertad y los derechos humanos. Ignacio Arsuaga y Miguel Vidal, por su parte, articulan y desarrollan un argumento moral para que no perdamos el hilo de la dignidad. (José María Marco, escritor)

Sólo a partir de un diagnóstico certero es posible el proceso de activación y renovación que urge a la sociedad civil española. Este libro lo consigue con gran claridad y rigor. (Jaime Urcelay, Presidente de Profesionales por la Ética)

Cada generación tiene su Goliat, que con su poder destruye todo lo bueno que hay a su alrededor. Pero también suele aparece algún David, que con valentía y astucia, logra tumbar lo que parecía imbatible. Hoy, en España, el Goliat más poderoso es el “Proyecto Zapatero”, del que habla este libro… y el David, HazteOir.org. (Álex Rosal, Presidente del Grupo Libres)

Vivimos un momento que reclama dos cosas: que la sociedad sea consciente de su desnudez y que despierte a recuperar lo que es suyo frente al exceso de Estado y a la endogamia de sus políticos. Hacen falta voces que denuncien, que aviven conciencias. La plataforma Hazte Oir responde a esta necesidad. El libro que tiene en sus manos el lector, al margen de ideología concretas, denuncia esta invasión del poder político sobre esferas que deberían ser privativas de la sociedad. Una y otro, plataforma y libro, son iniciativas muy positivas en el camino de recuperación por la sociedad civil de lo que propiamente le pertenece. (Mario Conde http://www.fundacioncivil.org/ )

El proyecto de ingeniería social que encarna la agenda de Zapatero es fruto de una corriente profunda de la cultura europea desde el 68. Es importante describir sus factores y sus raíces, como hace este libro. Es urgente también iniciar una paciente reconstrucción cultural y moral que requerirá nuestros mejores esfuerzos. El poder que pretende asaltar nuestra sociedad sólo encontrará un dique: personas y comunidades libres, dispuestas a la aventura de un testimonio lleno de razones y de belleza humana. (José Luis Restán, periodista)

Es imprescindible conocer a qué nos enfrentamos, y este libro tiene la virtud de ser sencillo, claro y riguroso. Quienes dicen que son leyes para distraer la atención de problemas mayores, creo que no entienden nada. La izquierda tiene una agenda para nuestro país, para cambiar nuestra sociedad, para moldear a nuestros hijos y nuestras conciencias. Si no entendemos esto, nada podremos hacer. Por ello esta iniciativa de Hazte Oír es importantísima. (Antonio Arcones, Presidente de Criteria Club de Lectores)

Arsuaga y Vidal Santos realizan una minuciosa descripción de los objetivos y mecanismos de una política liberticida; proporcionan las claves y el impulso para resistirlo y superar sus efectos, en la mas pura tradición cívica que los emparenta con el admirable Tea Party americano. Es un libro necesario tanto para entender el zapaterismo como para afrontar con garantías el postzapaterismo. (Óscar Elía Mañu, Grupo de Estudios Estratégicos, GEES)

Un libro certero, clarividente y riguroso, cuya lectura es esencial para comprender el origen de la transformación cultural que está sufriendo España. Sólo con un análisis como éste es posible hacer frente y vencer a este embate de la cultura de la muerte. Y se le vencerá con la sobreabundancia de una propuesta infinitamente más atractiva, constructiva y a la altura de la dignidad humana, como la que promueve HazteOir. Mi profundo reconocimiento y agradecimiento a Ignacio Arsuaga y Miguel Vidal por este extraordinario análisis y por su visión positiva y esperanzada de la vida. (Lola Velarde, Presidente de la Red Europea del IPF y miembro del Pontificio Consejo para los Laicos)

Una denuncia del más peligroso proyecto antiliberal de la España democrática. (Carlos Rodríguez Braun, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid).

Moisés Naím: "Ni Túnez fue Wikileaks, ni Egipto Facebook, ni Libia Twitter, las revoluciones las deciden los fusiles del ejército"
Pablo López,Periodista Digital 27 Febrero 2011

"La de Túnez fue la Revolución de Wikileaks y la de Egipto fue la Revolución Facebook. Gracias a Wikileaks, los tunecinos conocieron el cable donde el embajador estadounidense revelaba la extraordinaria corrupción del dictador y su familia. En Egipto, fueron los jóvenes hartos de Hosni Mubarak y su régimen quienes se encontraron y organizaron a través de Internet. Facebook y Twitter hicieron posible que, por fin, el pueblo se lanzara a las calles. El resto es historia."

Así comienza Moisés Naím su columna Ni Facebook, ni Twitter: son los fusiles en El País para a continuación, con brillante técnica literaria, despertar al lector con un:  Pues no. Esta no fue ni es la historia. Esta incompleta visión de lo que allí sucedió no ayuda a entender la marea árabe y su posible evolución de aquí en adelante.

Naím, nacido en Caracas, Venezuela en 1952 --fue Ministro de Economía e Industria a finales de los ochenta--, reputado analista de política internacional, escritor y columnista del New York Times, además de editor de la revista Foreing Policy, hace un sólido análisis del trasfondo histórico que ha llevado a los acontecimientos recientes en el norte de África:

No hay duda de que las redes sociales, en especial Facebook y los mensajes a través de Twitter, o las filtraciones de Wikileaks, tienen algo que ver con los alzamientos populares en el mundo árabe. Algo. Pero explicar lo que sucedió en Túnez, Egipto o Libia primordialmente en términos del impacto que allí han tenido las nuevas tecnologías de información es una exageración.

Esta perspectiva no nos explica, por ejemplo, por qué Libia, un país con una bajísima penetración de Internet (cerca de 350.000 usuarios en una población de más de seis millones) o en Yemen, con índices aún más bajos, han sido de los países más sacudidos por las revueltas populares. Una de las sorpresas de las protestas callejeras en Egipto ha sido su diversidad social, religiosa, generacional y regional.

Y aunque en Egipto hay proporcionalmente más usuarios de Internet que en el resto de la región, cabe suponer que un porcentaje importante de quienes participaron en las revueltas no tiene una cuenta en Facebook ni tuitea; muy probablemente ni siquiera usa regularmente Internet.

Claro que, una vez que surge un grupo de líderes coordinados por Internet y que logra movilizar a un número mayor de seguidores, muchos otros que comparten sus exigencias y deseos de cambio se les unen, habiéndose enterado a través de canales distintos a Internet.

Aquí, la frase más importante es "que comparten sus exigencias y deseos de cambio". Es esta frustración generalizada, producto de décadas de malas políticas económicas, combinadas con vasta corrupción, creciente desigualdad y una amplia desesperanza, lo que crea la motivación para tomar las plazas. Y ver por televisión que en otros países esto da resultados y que el pueblo en la calle logra derrocar a un dictador que hasta hace poco era intocable también es una potente fuerza movilizadora. Y en esto los canales de noticias en árabe que llegan vía satélite han sido una fuerza mucho más poderosa que Internet.

Pero, quizás, lo más relevante es que la fascinación con el papel de las nuevas tecnologías en los cambios políticos en el mundo árabe ha opacado la importancia que en todo esto ha tenido una vieja tecnología: los fusiles. El papel de las Fuerzas Armadas en lo que sucedió en Túnez o Egipto ha sido tanto o más determinante que Facebook.

En estos países, los militares les quitaron el apoyo a los dictadores, y a estos no les quedo más opción que irse. Si bien inicialmente fueron los grupos en Facebook quienes convocaron a los egipcios a la plaza de Tahrir, fue el Ejército el que hizo posible que la plaza se transformara en el lugar donde las familias podían ir sin miedo a manifestar su repudio al régimen.

Afortunadamente, los militares egipcios no tuvieron la propensión genocida de algunos de sus colegas libios. En Libia, las Fuerzas Armadas se han fragmentado y algunas unidades y los mercenarios de Gadafi han estado dispuestos a liquidar a sus opositores. Otros uniformados están luchando al lado del pueblo. Si los militares no se hubiesen dividido y todos hubiesen acatado las órdenes de Gadafi de "matar como ratas" a quienes protestan en las calles, el futuro del régimen libio no estaría en duda.

Al final los que definen cuándo y cómo muere una dictadura son los militares. ¿Y qué tiene que ver Internet con todo esto? Mucho menos de lo que estamos leyendo y oyendo en las noticias de estos días.

Reconocer esta realidad ayuda a vislumbrar mejor el futuro político de los países sacudidos por estas revueltas populares. En Egipto, por ejemplo, a menos que la presión popular continúe, obligando a las Fuerzas Armadas a aceptar reformas más profundas, la revolución solo habrá servido para reemplazar una pequeña élite corrupta por otra.

Los militares egipcios son un importante factor económico y obtienen enormes beneficios de las malas políticas que tienen a miles de jóvenes egipcios sin empleo y sin futuro. Y quitar los privilegios al estamento castrense seguramente exigirá mucho más que montar una página en Facebook o denunciarlos en Twitter.

estudio demográfico
El Islam se dispara en Euskadi
El País Vasco acoge a más de 30.000 musulmanes, casi el doble que hace tres años
MARÍA JOSÉ TOMÉ | BILBAO. El Correo 27 Febrero 2011

La oposición de los ciudadanos libios radicados en España a la masacre cometida contra sus compatriotas por Muamar Gadafi tiene su epicentro en un piso de la Alameda Urquijo de Bilbao. Desde estas oficinas, los representantes de la Casa Libia en Euskadi lideran las iniciativas de condena y protestas contra el tirano impulsadas por los emigrantes de aquel país establecidos en Madrid, Barcelona, Málaga, Valencia o Cantabria, incluida una manifestación convocada a través de Facebook en la Ciudad Condal. No solo son los libios; también los argelinos, marroquíes, tunecinos, egipcios, mauritanos.... Los 30.000 musulmanes afincados en el País Vasco observan desde miles de kilómetros de distancia la ola de libertad que recorre los países árabes con una mezcla de esperanza y también de dolor por la brutal represión en Trípoli.

Según el último estudio demográfico realizado por la Unión de Comunidades Islámicas de España (Ucide), son en concreto 30.313 los ciudadanos musulmanes que residen en Euskadi, el 40% de ellos afincados en Vizcaya. La mayoría son marroquíes (14.386) y argelinos (4.673). Representan el 1,3% de la población vasca, la mitad que en el conjunto de España, pero su presencia se ha disparado de forma espectacular en los últimos tiempos debido a la inmigración y la adhesión al Islam de las segundas generaciones hasta duplicarse en sólo tres años: en 2008, el mismo informe anual de la Ucide estimaba que eran apenas 16.000 personas.

Fue en la década de los 70 cuando las primeras familias procedentes del Magreb se asentaron en localidades industriales de Guipúzcoa; de hecho, la primera mezquita se inauguró en Eibar en 1982 a raíz del fallecimiento de una mujer musulmana y la falta de medios para llevar a cabo los rituales funerarios. En la actualidad existen en Euskadi una veintena de centros de oración que «siempre se quedan pequeños», asegura Ahmed El Hannafy, presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Euskadi y del centro cultural Assabil, que, junto a la mezquita Assalam de Bilbao, constituyen uno de los principales lugares de culto y difusión de la cultura islámica en el País Vasco. «La comunidad musulmana se está ampliando de tal forma que no estamos preparados para dar la respuesta que quisiéramos», reconoce. De hecho, ya han solicitado permiso para abrir una nueva mezquita en Bilbao destinada a 800 fieles.

Aunque funciona desde 2006, Assalam fue inaugurada oficialmente en diciembre. Estos días están de enhorabuena: acaban de dar la bienvenida al nuevo chej o imán del templo, Mohamed Diyab Mohamed, un joven egipcio de 30 años licenciado en Al Azhar, la más prestigiosa y emblemática universidad del Islam. Hasta ahora, el jefe espiritual de la mezquita venía becado por una temporada en función de un convenio con la Ucide, pero «creemos que tener un imán fijo es beneficioso para la comunidad». «Tenía previsto incorporarse en noviembre, pero Dios le tenía reservado participar en la revolución», comenta el portavoz de la mezquita. «Los egipcios han sentido su dignidad, su libertad», se felicita el imán en su lengua natal. Ya ha empezado con sus clases de castellano.

Desmontar prejuicios
Son las seis y media de la tarde y en el templo reza una docena de personas. Los viernes, el día sagrado, la mezquita no da abasto y los fieles se agolpan en la entrada. En esta ocasión, todos son hombres; las mujeres tienen una pequeña sala aparte. Son las normas del Islam, difíciles de comprender para una mentalidad occidental. «La gente no sabe realmente lo que es el Islam, cómo se trata a la mujer, cómo es la familia...», se defiende Ahmed, ingeniero agrónomo de profesión pero que se dedica a la instalación de placas de pladur. La comunidad islámica, dice, está en una «constante lucha» por desmontar prejuicios, más enraizados si cabe desde los atentados terroristas del 11-S y el 11-M.

Buena parte de los esfuerzos de entidades como Assabil -hay una veintena en Euskadi- van encaminados a darse a conocer y acabar con los estereotipos: son habituales las jornadas de puertas abiertas o la puesta en marcha de iniciativas integradoras. «Aquí llegamos a tener un grupo de montaña, un equipo de fútbol...» En las fechas señaladas, como el Ramadán, ofrecen dulces a los vecinos. «Hay quien los acepta y quien no. Pero en general, estamos bastante integrados», comenta el portavoz de los musulmanes vascos. «Yo estoy casado con una valenciana y mis hijos hablan euskera. Son musulmanes, sí, pero también son vascos con todas sus obligaciones y derechos».

En Álava residen 9.532 practicantes de la religión islámica que, entre otras reivindicaciones, luchan por conseguir una almacabra, un cementerio donde sepultar a sus muertos según sus ritos. En Bilbao lo consiguieron y, desde 2008, disponen en Derio de una parcela donde los cadáveres son enterrados, una vez purificados, con su cabeza hacia La Meca. Es el único que existe en Euskadi. «Llevamos años tratando de conseguir lo mismo en Álava, pero el tema está parado», comentan desde la asociación Al Indimay que, en árabe, quiere decir 'la integración'.

Precisamente, con el ánimo de canalizar las demandas a la Administración, 24 de las cerca de medio centenar de entidades culturales islámicas han constituido recientemente el Consejo Musulmán Vasco. La primera y única reunión hasta la fecha se celebró en diciembre en Vitoria. «De momento hemos tenido una toma de contacto y pronto tendremos otro encuentro», comenta un portavoz de la asociación vitoriana. El propósito es crear la figura de un interlocutor único que negocie directamente con las instituciones medidas para el conjunto de la comunidad y que engrase la relación entre las distintas asociaciones que, hoy por hoy, funcionan de manera un tanto estanca.

El representante de la Unión de Comunidades Islámicas de Euskadi reconoce que, en los últimos años, «se han conseguido cosas», aunque su lista de demandas es aún amplia. Reclaman, por ejemplo, que la circuncisión se incluya en el catálogo de prestaciones de Osakidetza, locales para hacer las cinco oraciones preceptivas diarias en hospitales, menús 'halal' en escuelas o centros sanitarios... «Hemos conseguido que en los comedores de los centros de menores ya se sirva carne de animales sacrificados según nuestros ritos que ya se empieza a ver también en los supermercados», se felicita El Hannafy. Otro logro fue la asignación de un profesor de religión, eso sí, insuficiente para casi 3.000 alumnos musulmanes.

Son las siete de la tarde y dos de estos escolares se quitan sus deportivas de marca en el vestíbulo de la mezquita Assalam. Van a rezar. «Las nuevas generaciones son nuestra esperanza, trabajamos para que a ellos no se les llame extranjeros». Buena parte de la labor desarrollada desde las asociaciones va encaminada a la ardua tarea de que los hijos de los inmigrantes conserven las tradiciones del Islam. Y lo están consiguiendo. «Aquí tenemos clases de árabe y religión islámica y hay lista de espera».

Entre tanto, la Casa Libia prepara una nueva concentración para pedir a la comunidad internacional «que no permanezca impasible ante un régimen dictatorial que bombardea y asesina a una población civil inerme», pide Idris Erdiwa, un marino mercante afincado en Bilbao desde hace 25 años. En su web, el comunicado de condena del bombardeo sobre Trípoli está ilustrado con la imagen del 'Guernica' de Picasso; un terrible paralelismo con el que los libios vascos claman para que episodios tan vergonzantes de la historia no se repitan nunca más.

MUCHO PROMETER EN ELECCIONES PERO...
El Partido Popular promete que se hablará castellano en las aulas
Minuto Digital 27 Febrero 2011

Es más, promete enseñanzas comunes en toda España con el fin de “garantizar la cohesión del sistema educativo en todo el territorio nacional”.

El PP avanza en su programa-marco autonómico que si gana las elecciones garantizará “a las familias que sus hijos puedan estudiar en castellano en todas las etapas educativas” y “puedan elegir el centro de su preferencia, sea público o privado”.

Dentro de este capítulo educativo, los ‘populares’ dicen que garantizarán “el derecho al concierto” y que promoverán “la revisión de los criterios de admisión para que los padres no encuentren obstáculos en su elección del centro”.

Además, se comprometen a implantar evaluaciones externas para que los padres y la sociedad tengan información transparente sobre los resultados académicos y de gestión de cada uno de los centros educativos.

Asimismo, el PP anuncia que trabajará por reducir el abandono educativo temprano (aunque no concreta cómo lo hará); impulsará la realización al final de cada etapa educativa de pruebas académicas de carácter general que evalúen los conocimientos de cada alumno; y promoverá un Bachillerato de tres años con una organización más flexible.

A partir de los 15 años, añade, los alumnos que lo deseen podrán acceder a programas de Cualificación Profesional Inicial de la máxima calidad, con un carácter preferentemente práctico y con formación en empresas y centros de trabajo.

Programa-marco para las elecciones autonómicas
El PP garantiza a los padres que sus hijos "puedan estudiar en castellano"
www.gaceta.es
 27 Febrero 2011

Se compromete a promover "un gran pacto nacional" del agua basado en los criterios de unidad de cuenca y sostenibilidad medioambiental.

El PP avanza en su programa-marco autonómico que si gana las elecciones garantizará "a las familias que sus hijos puedan estudiar en castellano en todas las etapas educativas" y "puedan elegir el centro de su preferencia, sea público o privado". Es más, promete enseñanzas comunes en toda España con el fin de "garantizar la cohesión del sistema educativo en todo el territorio nacional".

Dentro de este capítulo educativo, los 'populares' dicen que garantizarán "el derecho al concierto" y que promoverán "la revisión de los criterios de admisión para que los padres no encuentren obstáculos en su elección del centro". Además, se comprometen a implantar evaluaciones externas para que los padres y la sociedad tengan información transparente sobre los resultados académicos y de gestión de cada uno de los centros educativos.

Asimismo, el PP anuncia que trabajará por reducir el abandono educativo temprano (aunque no concreta cómo lo hará); impulsará la realización al final de cada etapa educativa de pruebas académicas de carácter general que evalúen los conocimientos de cada alumno; y promoverá un Bachillerato de tres años con una organización más flexible. A partir de los 15 años, añade, los alumnos que lo deseen podrán acceder a programas de Cualificación Profesional Inicial de la máxima calidad, con un carácter preferentemente práctico y con formación en empresas y centros de trabajo.

Este documento, de 47 páginas, será aprobado el próximo fin de semana en la Convención que el PP va a celebrar en Palma de Mallorca. La vicesecretaria de Organización del PP, Ana Mato, ha dirigido este programa-marco, en coordinación con el director de estudios y programas del PP, Baudilio Tomé, y las aportaciones de cargos autonómicos, los grupos parlamentarios del Congreso y el Senado y la Fundación FAES que preside José María Aznar.
Crear centros bilingües y trilingües

El PP apuesta por adecuar los horarios de los centros escolares de educación infantil y primaria para adaptarlos a la jornada laboral de los padres, y a promover una red integrada de centros infantiles de 0 a 3 años como medida de apoyo a la conciliación de la vida familia y laboral. También se compromete a impulsar la creación de centros bilingües o trilíngües donde exista lengua cooficial, en los que al menos un 30 por ciento del horario se imparta en inglés.

En el capítulo de universidades, plantea adaptar un calendario unitario de pruebas de acceso a la universidad, crear un amplio sistema de becas de postgrado y líneas blandas de financiación abiertas a los estudiantes con buen rendimiento, promover un estatuto del personal docente e investigador, y fomentar la atracción de docentes e investigadores internacionales para reforzar la calidad de las universidades españolas. Además, impulsarán un sistema de financiación de la universidad pública "claro, transparente y que esté vinculado a los resultados de la docencia y la investigación".

Con respecto a la violencia de género, el PP avanza que fomentará la coordinación entre comunidades autónomas y ayuntamientos; reforzará la protección y la confidencialidad de las victimas; ampliará la asistencia y el apoyo que reciben las mujeres maltratadas a los menores y mayores que dependan de ellas; impulsarán la implantación del 'expediente único' como instrumento de información, coordinación y protección de las víctimas; e incrementarán los medios telemáticos, tanto en teleasistencia como en pulseras de localización de agresores.

"Reconocimiento público de las madres"
En cuanto a la familia, el primer partido de la oposición dice que llevará a cabo una política integral de protección y reconocimiento público de la familia y que impulsará medidas como "el reconocimiento público de las madres por su contribución insustituible al bienestar social, a la solidaridad intergeneracional y a la transmisión de la cultura". Además, promete medidas económicas, sociales y culturales para garantizar la protección a la maternidad, aunque no precisa cuáles serán.

En el apartado de sanidad, los 'populares' señalan que potenciarán las nuevas tecnologías en este ámbito y que modernizarán la atención primaria, "según un modelo más avanzado, más accesible y más cercano a los ciudadanos".

Entre otras medidas destacan: una tarjeta sanitaria única que permita a cualquier ciudadano el acceso a servicios y prestaciones en todas las comunidades autónomas, sean o no la de su residencia; la libre elección de médico y centro y el derecho a una segunda opinión; y una nueva política farmacéutica que contribuya a una evolución compatible con la innovación y la sostenibilidad económica, defendiendo el modelo de oficinas de farmacia en el marco del Sistema Nacional de Salud.
"Uso racional de los recursos hídricos"

En el apartado dedicado al medioambiente, el PP apuesta por favorecer una gestión integral del agua que permita reducir el consumo y mejorar la eficiencia, así como por impulsar un uso más racional de los recursos hídricos reduciendo las partidas de aguda en las redes públicas de abastecimiento, fomentando el ahorro y la reutilización.

También se compromete a promover un gran pacto nacional basado, entre otros criterios, en los de unidad de cuenca, sostenibilidad medioambiental, prioridad de uso en la propia cuenca, garantía de las necesidades presentes y futuras de la misma y solidaridad interterritorial.

Los 'populares' anuncian que si ganan las elecciones promoverán un uso "más racional del suelo mediante instrumentos de ordenación territorial que integren los aspectos energéticos, ambientales y de transporte", fomentarán la implantación y uso de energías limpias; potenciarán "modos de transporte público urbano e interurbano menos contaminantes"; y fomentarán el uso de vehículos más eficientes, comenzando por los parques móviles de las distintas administraciones.

En el turismo, abogan por aplicar un tipo de IVA súper reducido a los servicios de alojamiento, restauración y transporte de personas aproximando su tratamiento fiscal al de los principales competidores europeos. También avanza que revisará las tasas aeroportuarias y portuarias con el fin de hacer más competitivo el turismo en España.

Mentirosos, inútiles, idiotas, incompetentes, falsarios.
Nota del Editor 27 Febrero 2011

La mayoría de los políticos profesionales del PP, y todos los profesionales de la política del PP, nos consideran idiotas y así nos tratan.

Pero para que conste, en estas páginas hay amplia muestra de que los la mayoría de los políticos profesionales y todos los profesionales de la política del PP son mentirosos, inútiles, idiotas, incompetentes, falsarios, sin sentido alguno del honor a la palabra dada, sin principio ético, sin sentido alguno del servicio a la sociedad.

Si algún profesional de la política del PP tuviera la intención de cumplir la promesa, podría empezar exigiéndolo ya en Galicia, Valencia y Baleares, donde sus colegas panzistas se la pasan por la entrepierna.

Incluso el famoso centroman, Aznar, tuvo la desfachatez de insultar por escrito, diciendo que podíamos utilizar el español y las lenguas regionales ante la reclamación contra la imposición de éstas, claro y el chino también podemos utlizar, hasta el árabe para el exámen de conducir.

Desgraciadamente, enfrente está el PSOE, infinitamente peor, y con estos mimbres, España no tiene solución.

Crece el miedo a la islamización en EE UU
Entre 7 y 10 millones de musulmanes viven legalmente en Norteamérica. El número de musulmanes se triplicó en apenas 10 años.
Sara Galán. Los Ángeles www.gaceta.es 27 Febrero 2011

A uno de cada cinco estadounidenses no le gustaría que su vecino fuese musulmán. El 31% reconoce que preferiría no viajar en un avión en el que hubiera pasajeros de rasgos árabes y casi la mitad de los ciudadanos reconoce tener prejuicios hacia una religión que “predica la violencia entre sus creyentes”. Cuando son preguntados cómo definirían el islam, hablan de “fanatismo”, “radicales” o “terror”.

Las investigaciones de la compañía de sondeos Gallup y el Pew Research Center ponen de manifiesto el creciente temor de los habitantes del país a lo que los medios de comunicación han bautizado como “la islamización de Norteamérica”.

La última polémica sobre la tormentosa relación con el islam se ha vivido en California. El temor a que la localidad de Temecula se convierta en foco de actividad extremista no ha sido suficiente para evitar que se levantase una mezquita para la comunidad musulmana, formada por unas 150 familias.

El caso de Temecula es sólo un ejemplo de lo que está sucediendo en todo el país. Según el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas, el número de mezquitas y centros religiosos islámicos se ha incrmentado un 42% en los últimos 10 años y la afluencia a ellas ha crecido un 75%. Sólo en Nueva York hay más de 100 centros de oración musulmanes, un tercio de los cuales ha sido construido a partir de 1990.

“En Estados Unidos hay entre 40.000 y 50.000 mezquitas pero no hay ni una sola iglesia en Arabia Saudí”, dice el teólogo Mark Durie, colaborador de la Universidad de California.

El número de estadounidenses que se ha convertido al islam también se ha disparado y crece a ritmo de entre 20.000 y 100.000 nuevos fieles al año. Los estudios hablan ya de entre 7 y 10 millones de musulmanes viviendo legalmente en el país, el triple que hace una década. Casi la mitad de los estadounidenses que profesan esta religión pertenece a la comunidad afroamericana, mientras que un 24% proviene del sur de Asia, el 12% es de origen árabe y el resto procede de África, Europa e Iberoamérica.

De seguir esta tasa de conversiones, el Islam se puede convertir en la religión dominante en las áreas urbanas de mayoría afroamericana para el año 2020.

Los ciudadanos más catastrofistas temen un Gobierno islámico en Estados Unidos. Pensamientos alimentados porque, desde la llegada de Barack Obama al poder, los musulmanes cuentan con un fuerte lobby en Washington.

EXAMEN PARA TAXISTAS
Los taxistas en Cataluña prefieren el castellano
Minuto Digital 27 Febrero 2011

A los candidatos se les ha permitido elegir la lengua de la que debían acreditar un conocimiento básico, de entre las dos oficiales en Cataluña. Todos los aspirantes, 240 en enero y 140 este viernes, han elegido el castellano. Además, la mitad de los que realizaron el examen en enero, lo han suspendido.

El Instituto Metropolitano del Taxi de Barcelona ha realizado en las últimas dos convocatorias, por primera vez, una prueba básica de idioma a los aspirantes a taxista que proceden de países donde no es oficial el castellano ni el catalán.

La medida se ha instaurado porque en los últimos años se había detectado un sustancial aumento de los taxistas que, a pesar de haber superado los exámenes para conseguir la credencial municipal, no entendían el castellano ni el catalán, algo que sucedía especialmente con los procedentes de Pakistán.

Desde una de las entidades encargadas de la evaluación de los aspirantes se señala que todos ellos han elegido el castellano porque “es la lengua vehicular que, mayoritariamente, aprenden en su primera etapa de integración”. Sin embargo, la normativa del sector señala específicamente que ‘los usuarios del servicio de taxi tienen el derecho a expresarse en lengua catalana en las comunicaciones con los conductores’.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

POR LA DERROTA DEL TERRORISMO: ETA FUERA DE LAS ELECCIONES
Foro de Ermua  27 Febrero 2011

EL FORO ERMUA LLAMA A LA POBLACIÓN A ACUDIR A LA MANIFESTACIÓN DEL 9 DE ABRIL EN MADRID
Bilbao, 25 de febrero de 2011

* SORTU no es más que un señuelo. ETA tratará de estar en las elecciones camuflándose en las listas de otro partido, a través de agrupaciones de electores o mediante cualquier otro subterfugio.

* El Gobierno tiene los medios para cerrar a ETA el paso a las Instituciones, sea cual sea el camino que escojan los terroristas. No puede aceptarse ninguna excusa. Si ETA finalmente concurre a las elecciones será porque lo ha pactado con el Gobierno.

* Desde enero de 2010 se han ido acumulando indicios que hacen temer que continúa una negociación encubierta con ETA.

Los reiterados apoyos del Presidente del PSE a Batasuna, la modificación del discurso del Ministro de Interior que hace poco más de un año exigía la plena disolución de ETA para permitir a Batasuna (Izquierda Abertzale) estar en las elecciones, la falta de reacción ante unos supuestos mediadores internacionales a los que el Gobierno no ha desautorizado, el mantenimiento del brazo político de ETA en 42 ayuntamientos o la salida de presos terroristas a la calle, entre otros muchos indicios, junto con el precedente de la anterior negociación y el modo en el que se desarrolló, son suficientes para sospechar que continúa la negociación con ETA.

* La complaciente reacción de una gran parte del entorno del Gobierno ante la obscena presentación de SORTU, así como el discurso oficial del ejecutivo señalando que ésta puede ser la “tregua definitiva” de ETA, son elementos de máxima relevancia que parecen destinados a preparar a la opinión pública para la presencia de ETA en las elecciones.

Es necesario que la población muestre su frontal oposición a la presencia de ETA en las Instituciones y que el Gobierno tenga muy claro que tendrá que hacer frente a una movilización ciudadana imparable y de grandes dimensiones si no impide que la banda terrorista vuelva a presentarse a las elecciones.

Por eso, es fundamental acudir a la manifestación del día 9 de abril de 2011, contra la presencia de ETA en las Instituciones y contra la excarcelación de terroristas.

Educar con la ley
Que yo sepa, en todos los países civilizados se educa a niños y adolescentes para que convivan pacíficamente. Aún más: ese objetivo se da por supuesto sin necesidad siquiera de enfatizarlo con especiales técnicas de enseñanza
FERNANDO SAVATER El Correo 27 Febrero 2011

Desde hace bastante tiempo venimos arrastrando en Euskadi la cuestión de definir y establecer unas actividades de 'educación para la paz' en nuestro plan de bachillerato. Por lo visto, es muy complicado lograr un diseño que dé gusto a todo el mundo (lo que no está claro es por qué todo el mundo tiene que meter baza en esta materia y no en la asignatura de geografía o de gimnasia): unos exigen más presencia de víctimas, otros se conforman con menos, los hay que reclaman mayor variedad en el tipo de víctimas que irán a las aulas, etc. Y lo mismo ocurre en lo referente a los contenidos teóricos que deben impartirse y sobre los que tampoco hay demasiado acuerdo. Pasa lo de siempre en nuestro bendito país: no hay nada que suscite más discordia entre nosotros que la definición de la paz.

Desde un punto de vista estrictamente pedagógico, la verdad es que toda esta polémica resulta bastante asombrosa. Que yo sepa, y algún tiempo he dedicado a la cuestión, en todos los países civilizados se educa a niños y adolescentes para que convivan pacíficamente. Aún más: ese objetivo se da por supuesto sin necesidad siquiera de enfatizarlo con especiales técnicas de enseñanza. Se les enseña cuáles son sus derechos y sus deberes en la comunidad que comparten, sin necesidad de recordarles que no deben ejercer la violencia contra sus vecinos ni mostrarles en vivo ejemplos trágicos de lo que ocurre cuando se viola esta norma elemental. Me resisto a creer que los alumnos vascos están hechos de una pasta especial y que tienen más tendencias homicidas que el resto de sus coetáneos. Si tienden a excusar los comportamientos violentos más que otros, será porque algunos adultos se han esforzado en condicionarles perversamente. De modo que lo urgente no es darles argumentos contra la violencia sino dejar de dárselos para la violencia.

Hace pocas semanas, la prensa informaba de un encuentro del diputado general de Guipúzcoa, Markel Olano, con estudiantes de bachillerato. Por lo visto, el señor Olano les argumentó contra el uso de la violencia y les recordó los padecimientos de las víctimas que causa pero quedó algo sorprendido al ver que los muchachos parecían estar más preocupados por los abusos del Estado y por los males políticos que pueden venirnos de la coalición entre socialistas y populares que por los daños del terrorismo etarra. Comparto desde luego la buena intención pedagógica del diputado general y su preocupación, pero algo menos su sorpresa. Después de todo, él mismo ha creído oportuno poner una placa que califica izar la bandera del Estado del que somos ciudadanos y que él representa como «imposición» legal, dando a entender cierto abuso coactivo de la ley misma. Quizá sean lecciones como esa las que hayan perturbado el juicio moral y político de algunos neófitos.

A mi juicio, cuando estamos formando a los ciudadanos que han de vivir en un Estado de derecho, la mejor educación para la paz es inculcar el conocimiento y el respeto de las leyes vigentes. Que naturalmente pueden ser modificadas cuando llegue el caso, pero desde lo preceptuado por la misma legislación: nunca cuestionadas o atropelladas desde fuera, como si se tratase de imposiciones antidemocráticas contra los ciudadanos. La paz de la convivencia social que nos interesa no es un estado de ánimo o un mero atributo de la conciencia moral de cada uno sino el marco de la legalidad legítimamente establecida. Fuera de él, habrá tantas opiniones sobre lo bueno y lo malo, lo injustificado y lo justificable, como individuos y el acuerdo efectivo será un deseo piadoso pero imposible.

De modo que resulta prioritariamente educativo aclarar que quienes pretenden hacer política asesinando y extorsionando están tan fuera de las leyes democráticas como los miembros de las fuerzas del orden público que utilizan procedimientos ilícitos -torturas, malos tratos�- contra los sospechosos detenidos (o quienes denuncian falsamente haberlos padecido). No se pueden imponer proyectos políticos por medio del terrorismo ni defender la legalidad vigente con métodos ilegales.

Y todo ello es una lección especialmente pertinente ahora, cuando parece que finalmente incluso quienes se han mantenido más tenazmente al margen y en contra de las instituciones democráticas parecen dispuestos a aceptar -sin duda forzados por las circunstancias y por la constatación del fracaso de los métodos criminales- que deben asumirlas e integrarse en ellas para tratar de convencer a la ciudadanía de la pertinencia de su proyecto político. Que nunca podrá invalidar la legalidad vigente sino todo lo más aspirar a cambiarla de acuerdo con lo en ella misma establecido.

Puede ser pedagógicamente oportuno que los escolares conozcan de primera mano las vivencias de las víctimas del terrorismo, para que se informen mejor de la historia reciente de su país. Pero esas entrevistas no deben sustituir sino complementar la comprensión de la realidad constitucional en que vivimos y dentro de la cual aspiramos a una convivencia en paz no retórica sino efectiva.

Amateurismo
Nunca es más grotescoel nacionalismo que cuando se reviste del espíritude la seriedad
JON JUARISTI ABC 27 Febrero 2011

SEGÚN los partidos y medios de prensa nacionalistas que exigen del lehendakariLópez mi destitución como vocal del Consejo Asesor del Eusquera, la hostilidad que profeso hacia dicho idioma quedaría probada por algo que solté hace cuatro años en una entrevista radiofónica: «El eusquera no es mi lengua. Su futuro me resulta indiferente».

Confundir indiferencia con hostilidad es de paranoicos. Lo que callan quienes me presentan como un enemigo de la lengua vasca es que la frase en cuestión contestaba (en vascuence) a una pregunta del entrevistador de Radio Euskadi acerca de lo que yo sentiría si el eusquera se extinguiese. Pues nada, le dije. Si tal cosa llegara a ocurrir, sería porque vosotros, los que lo habláis y vivís de ello, habríais decidido dejar de hacerlo, por aburrimiento o por declive económico de vuestra mamandurria. Por mí, como si te operas, Contreras.

Al eusquera, que en Alcobendas no sirve ni para preguntar la hora, nunca le he sacado un céntimo, sobra decirlo. Si acepté formar parte del mencionado Consejo fue por elemental delicadeza con el lehendakarique me nombró para tal menester, y, sobre todo, porque me divierte chinchar. Insisto: me divierte.

Frecuentar apriscos clandestinos donde cabras menores de edad son obligadas a prostituirse no es bueno para el espíritu. Los nacionalistas deberían buscarse otras formas de ocio. Volver a las sanas tradiciones de nuestros antepasados (partir troncos con hachas de sílex, romper peñascos a cabezazos, lanzar relinchos intrépidos desde la cumbre del Gorbea y deportes por el estilo). No sólo mejorarían su salud, en general, sino el sentido del humor. Serían más comprensivos con mi indiferencia ante el futuro del eusquera o con el hecho de que Fernando Savater reconozca que se lo ha pasado bomba, con perdón, combatiendo a ETA.

Se trata de que aprendan a estimar las virtudes del amateurismo. Por afición y sólo por afición, dediqué en otro tiempo ratos perdidos a la investigación de asuntos de filología vasca, e incluso di varios cientos de clases gratis en la universidad a estudiantes de dicha especialidad —que hoy son catedráticos— sobre materias de la misma. Publiqué un puñado de artículos, algún libro propio, traducciones de ajenos, todo por amor al arte. Poca cosa, lo admito. No me consta, sin embargo, que quienes claman por mi destitución hayan hecho otra que chupar del bote alardeando de amor al eusquera y a las aves de corral.

La indignación que muestran con Savater es aún más estúpida, porque es bien sabido que éste ha eludido siempre cualquier actividad que no le divirtiera. Es el amateur más profesional que conozco. Por amateurismo lo enchironaron y lo expulsaron de la universidad en tiempos de Franco, y por amateurismo se convirtió en el portavoz fundamental de la resistencia cívica al terrorismo abertzale cuando los que ahora lo despellejan templaban gaitas, en el mejor de los casos, o jaleaban directamente a la banda y su cortejo. En fin, a Savater lo recuerdo, en San Sebastián, hace once años, a la cabeza de la primera manifestación convocada por ¡Basta ya!, musitando con retranca, ante la aparición de grupos violentos de reventadores: «¡Mira que si encima lloviera!». Y estaba jarreando.

'La Vanguardia', una mirada al mundo en dos lenguas
Javier Godó La Vanguardia 27 Febrero 201

La Vanguardia, desde su lejano nacimiento en 1881, ha avanzado del brazo de la sociedad a la que sirve e interpreta de manera fiel, constante y rigurosa, ni más despacio ni más deprisa de lo que espera la inmensa mayoría que se ve reflejada pluralmente en sus páginas. Al compás de los grandes cambios locales y mundiales, nuestro diario ha ido forjando un estilo propio que, a día de hoy, es altamente valorado por su moderación, apertura, diversidad, proximidad y cosmopolitismo.

Con este acreditado estilo ofrecemos una mirada universal sobre todo aquello que sucede a nuestro alrededor, buscando siempre la máxima complicidad y conexión con nuestros lectores, la primera y última razón de ser de nuestra labor profesional. Ahora, tras más de tres décadas de recuperación de la democracia en España y de la autonomía de Catalunya, deseamos ofrecer la posibilidad de que La Vanguardia también pueda ser leída en catalán, la lengua materna de muchos de nuestros lectores, suscriptores y anunciantes, y el idioma propio y oficial de este país junto a la lengua castellana, que es nuestro rico puente principal hacia el exterior.

La progresiva normalización social del catalán, su pujanza en todas las expresiones culturales contemporáneas y su presencia en la formación de las nuevas generaciones de ciudadanos han ensanchado de manera significativa el mercado de un idioma que forma parte del paisaje europeo desde la época medieval. Además, en las calles, tiendas, oficinas, fábricas y hogares de Catalunya se usan, de forma corriente, dos lenguas hermanas que constituyen un patrimonio común de Catalunya y de España en su conjunto. Es esta una realidad viva que La Vanguardia quiere, a partir de ahora, recoger con la vocación de servir mejor a quienes depositan su confianza en nosotros cada día para acceder a las claves de la compleja y palpitante actualidad. Nuestro compromiso firme y atento con el público, con la libertad de expresión y de mercado, y con el sentir de la sociedad en la que estamos enraizados nos conduce de manera natural a doblar nuestra oferta. A partir del próximo mes de mayo, La Vanguardia será también un gran diario europeo en catalán, sin por ello dejar de serlo en castellano. Cada lector podrá escoger la versión de La Vanguardia en el idioma que desee, tanto en papel como en la edición digital.

La Vanguardia refleja, con su nueva oferta, la plural y tranquila normalidad lingüística de Catalunya, algo que nos recuerda que nuestro centenario rotativo nació precisamente cuando la Renaixença cultural, económica y política catalana empezaba a dar sus primeros frutos. Por otro lado, somos plenamente conscientes de que nuestra apuesta ensancha de manera importante la presencia de la lengua catalana en los quioscos y en la red, extremo que sirve para incentivar, si cabe, nuestra voluntad de elaborar un producto excelente en todos los sentidos, siempre con la ambición de centralidad que nos define y que nos vincula a las preocupaciones e intereses más importantes de la ciudadanía. Dos lenguas y un mismo estilo asentado en criterios de responsabilidad y fiabilidad. Para que los hechos de la realidad lleguen relatados sin distorsiones ni adulteraciones, como espera nuestro público. Dos lenguas y una única mirada.

Nuestro compromiso es seguir haciendo lo que sabemos hacer, ahora en dos idiomas, para estar más cerca de quienes nos compran, nos leen y nos comentan, de acuerdo con los ejes de un mundo donde lo cercano y lo global constituyen las dos caras de una misma moneda. Es una nueva responsabilidad y un reto que La Vanguardia asume con satisfacción y normalidad, como corresponde a una empresa que ocupa –por tradición, audiencia, liderazgo y buen hacer– el centro del sistema informativo y cultural de la sociedad catalana, influyendo a la vez en toda España y proyectando al mundo los nombres de Catalunya y Barcelona.

Las víctimas dejan los «personalismos» y se unen contra la presencia de ETA en las instituciones «bajo cualquier disfraz» / Exigen «perseguir a estos buenos de paja»
Las víctimas de ETA no aceptan «ni el plan A ni el B»
«El tiempo se agota, y esta es la última oportunidad». Así lo cree Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), y así lo han entendido el resto de asociaciones de víctimas que han decidido darse la mano y salir unidas a la calle el 9 de abril, con una sola voz: «Por la derrota del Terrorismo: ETA fuera de las elecciones».
Madrid. Carmen S. Macías La Razón 27 Febrero 2011

Las víctimas rechazan la presencia de ETA bajo cualquier subterfugio o disfraz. «Ni bajo las siglas de Sortu, ni a través de agrupaciones electorales, ni ‘‘empotrada’’ en ningún partido legal» aceptan su regreso a las instituciones. «No aceptamos ni el plan A ni el plan B de las agrupaciones ni el plan C de Eusko Alkartasuna y los autodenominados polos soberanistas», destacan.

También rechazan los apaños penitenciarios que tienen por objetivo reducir el tiempo de prisión de los asesinos de ETA hurtando así a las víctimas su derecho a la Justicia.

«La unión hace la fuerza»
Cristina Cuesta, directora de la Fundación Miguel Ángel Blanco asegura que ha sido muy importante aunar las voluntades de todas las asociaciones. «La unión hace la fuerza y en esta ocasión es la consecuencia lógica de ese consenso que firmamos en un manifiesto en el mes de noviembre». Por su parte, José María Morales, presidente de la Asociación de Víctimas en la Región de Murcia destaca que «cada uno hemos dejado de lado nuestras particularidades por un mismo fin: la derrota de ETA». «Ellos tienen muchas marcas, pero hasta que no sea firme su condena contra el terrorismo no hay que dejarles entrar en las elecciones. Deberán pasar por lo menos cuatro años sin que concurran para comprobar si lo que dicen es verdad».

También el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero considera «importantísimo» esa unión que han conseguido por primera vez las víctimas en mucho tiempo, dejando al margen los «personalismos». «Lo más importante es que todas las víctimas del terrorismo vamos juntas».

Asimismo destaca cómo ETA-Batasuna busca desesperadamente recursos financieros para subsistir, de ahí su pretensión de mantener la representación política en los municipios.

«Imploramos acabar con su entramado económico», afirma Portero. Y es que si sale adelante cualquiera de los planes de los herederos de Batasuna, la formación abertzale volvería a obtener ingresos a través de subvenciones públicas al amparo de programas presupuestarios destinados a la financiación de partidos políticos.

El presidente de Voces contra el Terrorismo, Francisco José Alcaraz aseguró que «siempre» estará junto a las víctimas y compartiendo sus reivindicaciones y por ello participará también en la marcha.

José Vargas, presidente de la Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo (ACVOT), asegura que, aunque sea como víctima y a título personal, él acudirá a la marcha porque «los mismos asesinos que mataron a nuestras familias no se pueden haber vuelto buenos de repente» y cree que las Fuerzas de Seguridad «deberían estar muy pendientes para perseguir y descubrir a estos buenos de paja, que son unos listos capaces de dar la vuelta a todo».
De alguna manera, han empujado también a los partidos políticos a posicionarse. Partido Popular y UPyD, en concreto, ya han confirmado su presencia en la marcha.

Por otra parte, las víctimas son conscientes de que sus ideas chocan con la «euforia» o «grave complacencia» con la que algunos destacados dirigentes políticos han saludado la última trampa electoral de la banda terrorista y creen que «la vuelta de Batasuna a las instituciones liquidaría la esperanza de derrotar a ETA». La presidenta del Foro Ermua, Inma Castilla de Cortázar exige a los políticos a los que corresponde «que actúen» para «evitar que se vuelva a legitimar» a la banda terrorista.

Apoyo ciudadano
Han sido muchas las veces en las que las víctimas del terrorismo han salido a la calle y siempre con un mismo fin: la desaparición de ETA. Ellos, con sus manifestaciones masivas también impidieron que retrocediera la lucha contra el terrorismo. Vuelven a reclamar el apoyo de los ciudadanos, porque esta es la fuerza más importante que tienen.

Victoria contra Segi
El juez de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, prohibió tan sólo unas horas antes la manifestación prevista para las 19 horas de ayer en Vitoria, en la que se iba a recordar a los ocho huidos acusados de integrar la ilegalizada Segi, que esta semana habían anunciado acciones de protesta contra la aplicación de euroórdenes para su entrega a la Justicia española. Ismael Moreno, que se encuentra de guardia esta semana, adoptó esta decisión a instancias de la asociación Dignidad y Justicia, que el viernes había solicitado su prohibición, al sostener que la convocatoria del acto corría a cargo del Movimiento Pro Amnistía, que según los informes de la Guardia Civil se corresponde a la ilegalizada organización Askatasuna.

«Antxon», un hombre de ETA, ideólogo de la «hoja de ruta» de Batasuna
Etxebeste integra la «mesa permanente» con Iruín, Etxeberría y UsabiagaEste órgano transmite las órdenes al portavoz Txelui Moreno, que no se sale del guión
J. PAGOLA / I. REYERO / MADRID ABC 27 Febrero 2011

El ex máximo dirigente de ETA Eugenio Etxebeste, «Antxon», interlocutor de la banda en un sinfín de negociaciones con el Gobierno que terminaron en fracaso, es el impulsor de la «hoja de ruta» que en los últimos tiempos transita la «izquierda abertzale» para presentarse a las elecciones y, así, colarse en las instituciones. Precisamente, uno de los objetivos de esta estrategia es crear un partido legal —Sortu— para tener voz en un hipotético «proceso democrático», término con el que la banda se refiere a su pretensión de imponer un «estado independiente vasco».

«Antxon», que representa la historia de ETA, de la vieja —«zaharra»— y de la nueva —berri»—, pertenece a la «mesa permanente», de la que también forman parte Íñigo Iruín, Rufino Etxeberría y Rafael Díez Usabiaga. Este órgano se ha encargado de diseñar y ejecutar, desde la sombra, la nueva «hoja de ruta» de la «izquierda abertzale» con rumbo a las instituciones, después de que las Fuerzas de Seguridad desmantelaran Bateragune, el enésimo intento de recomponer Batasuna. Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por ABC subrayan que de los cuatro, el auténtico «cerebro» es Eugenio Extebeste. Su condición de ex máximo jefe de ETA le convierte en buen conocedor de los entresijos de la banda, donde es respetado incluso por terroristas de última generación. Es el nexo histórico entre la organización criminal y los actuales «batasunkides» que posibilita que, cada uno en su papel, transiten la nueva «hoja de ruta» de manera coordinada. Además, no tiene causas pendientes con la Justicia, lo que le da amplio margen de maniobra y, también, garantías de estabilidad en su cometido. Desde hace tiempo mantiene muy buenas relaciones con Iruín, Usabiaga, Otegi, e incluso con «Josu Ternera», de quien en los últimos meses se han detectado pasos hacia la dirección de la banda criminal.

Iruín es, dentro de esta «mesa permanente», el encargado de la «ingeniería legal» montada para que la «izquierda abertzale», con Sortu u otras fórmulas, en estas o en siguientes elecciones, pueda estar con siglas propias en las instituciones. Por ello, se reserva el trabajo de «cocina» y elude protagonismo en los actos públicos, a excepción del convocado para presentar los estatutos de Sortu.

Rufino Etxeberría es la cara visible de la nueva estrategia. Su función es clave también, ya que, en su condición durante muchos años de «comisario político» de ETA, transmite a las bases de la «izquierda abertzale» que los impulsores de la presunta «apuesta por las vías exclusivamente políticas» no son unos traidores que reniegan de cincuenta años de terror —como en su día lo fue Patxi Zabaleta—, sino que se mantienen leales al pasado, si bien desde el punto de vista legal deben comenzar de cero para sortear la Ley de Partidos. Por ello rechazarán futuros atentados, pero nunca los perpetrados hasta ahora.

Díez Usabiaga, con el margen de actuación limitado aparentemente, ya que su libertad condicional conlleva la exigencia de no participar en la actividad política, representa en estos momentos el nexo entre la «mesa permanente» y Arnaldo Otegi, que desde la cárcel de Logroño se mantiene implicado en la nueva estrategia.
Portavoces escoltados

Desde el órgano permanente se dicta a los portavoces, especialmente a Txelui Moreno, lo que deben transmitir a la opinión pública. Para que no se salgan ni una coma del guión, les acompañan en sus intervenciones los «comisarios políticos» de última generación. Hasta hace poco, el encargado de escoltar a Moreno era Gorka Zabala, pero fue detenido en la última operación de la Guardia Civil contra Ekin en Navarra. Los expertos antiterroristas no tienen duda de que el sustituto ya está ejerciendo su función.

Con toda probabilidad, «Antxon» es el integrante de ETA con más experiencia en procesos de negociación con el Gobierno que resultaron ser un fiasco. Desempeñó, asesorado por Iruín, el papel de interlocutor oficial de la banda en las conversaciones de Argel. Tras el fracaso, «Antxon» fue trasladado a la República Dominicana, desde donde siguió ejerciendo ese papel. De hecho, en Santo Domingo entró en contacto con emisarios del Ejecutivo de Felipe González, incluido el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Vera.

Detrás del intento de la «izquierda abertzale» de disponer de un partido legal, en este caso Sortu, está su pretensión de representar a ETA en una nueva mesa de partidos, en el contexto de un nuevo proceso de negociación. En la ponencia «Zutik Euskal Herria», la propia Batasuna reconoce que es indispensable disponer «de una formación política legal para la intervención político-institucional, así como para participar en la mesa de partidos donde se logre el acuerdo político resolutivo», esto es, independencia para el País Vasco.

En esa misma dirección va el documento «Planificación del curso político 2010-2011», cuya autoría se atribuye, entre otros, a «Antxon». En el mismo se asegura que los comicios municipales de mayo «tienen que ser altavoz del proceso democrático y la resolución del conflicto». «Situamos la legalización dentro de los mínimos que tienen que ser aceptados para que el proceso avance —añade el informe—. El hecho de ser legales en las elecciones supone un paso importante en la lógica del proceso democrático». En documentos internos, la propia ETA ha dejado claro que «proceso democrático» no es sinónimo de «proceso de paz», sino un instrumento para imponer la independencia.

En una conferencia ofrecida en diciembre en Rentería, «Antxon» reconocía que la apuesta de la «izquierda abertzale» por las vías políticas es meramente táctica, ya que a través de la vía «político militar» no ha logrado nada.


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