AGLI

Recortes de Prensa   Martes 1 Marzo 2011

 

Compromiso del PP
En 2012 puede no parecer tarde para el PP, pero sí lo es para la nación.
Óscar Elía www.gaceta.es 1 Marzo 2011

La acelerada deslegitimación política del Gobierno socialista corre paralela al proceso de degradación económica, política, institucional y moral de la nación, expresada en el auge del prohibicionismo. En la calle, esta desconocida ofensiva estatalista provoca actitudes que van desde la resignación hasta la indignación y el desprestigio de toda la clase política; fenómeno este que por otro lado no está circunscrito a nuestro país, y que afecta principalmente al votante liberal-conservador. ¿Qué compromiso debe establecer en estas circunstancias el PP con los votantes para no verse arrastrado? Hasta ahora, ha interpretado según su interés electoral esta progresiva degradación: cuanto más se ha ido corrompiendo la vida nacional con las enloquecidas medidas de Zapatero, más han mejorado sus expectativas electorales. Hoy, sus magníficas previsiones contrastan con las pésimas para la nación. Y es peligroso confundirlas.

Primero, porque según el clásico aforismo, es más fácil destruir que construir: muchos de los pasos que se están dando a diario en materia educativa, autonómica o de libertades públicas, no se recuperarán ya probablemente nunca. Y segundo, porque la degradación se acelera progresivamente: las embestidas gubernamentales actuales son cada vez más continuadas y profundas. Las de hoy serán superadas por las de mañana. Y así hasta 2012.

Poco hay de qué felicitarse, salvo que se confunda el interés propio con el de la nación, la España virtual en vez de la real, y el futuro deseado en vez del presente indeseable. El compromiso del PP no es consigo mismo, sino con sus votantes; no con las encuestas, sino frente a un Gobierno destructivo; y no con el paraíso de 2012, sino contra una presente y destructiva degradación. Es aquí y ahora donde se debe exigir al PP compromiso firme en defensa de principios y valores que aquí y ahora se pierden y se ganan.

En 2012 puede no parecer tarde para el PP, pero sí lo es para la nación y sus libertades.

El miedo, la soberbia y la enfermedad mental destruyen a los políticos
Francisco RubialesPeriodista Digital 1 Marzo 2011

El depuesto dictador tunecino Ben Alí está en coma y se muere en un hospital exclusivo de Arabia, donde sólo son tratados los miembros de la familia real saudí y sus amigos íntimos. Los especialistas médicos y algunas fuentes cercanas aseguran que se muere de una mezcla de rabia y miedo, de soberbia y terror, síntomas claros del mal que afecta a los políticos en el poder, descubierto y detallado por el neurólogo inglés David Owen, que fue también ministro laborista de Sanidad y de Asuntos Exteriores británico.

Algunos rumores aseguran que Hosni Mubarak, el también depuesto dictador egipcio, se está desmoronando, víctima del terror, de la rabia y de una patológica ansia de venganza contra el pueblo que lo ha expulsado del poder. Gadafi, el dictador Libio, acorralado por su pueblo, se comporta en su caída como una bestia sin control, como un enfermo mental peligroso.

Pero la enfermedad no sólo afecta a los políticos que pierden el poder. Hay miles que gobiernan cuando deberían ser tratados en instituciones de salud por claros desequilibrios mentales y trastornos graves de personalidad.

¿Que le pasa a los políticos, que están perdiendo la cordura en el poder y que en algunos casos se convierten en auténticos monstruos?

No hace mucho, Voto en Blanco publicó el informe titulado ¿Padece Zapatero el síndrome de la arrogancia?, donde se analizaban síntomas que vinculaban al dirigente español con la enfermedad de los políticos detallada por Owen.

Pocos días después, el mismo blog publicó un artículo titulado Psicopatocracia (¿los psicópatas gobiernan el mundo?), que incluía un sorprendente video sobre el poder de los psicópatas encaramados en la cumbre del poder.

"En el poder y en la enfermedad" es el título del interesante ensayo, editado en España por Siruela, en 2010, del ex ministro laborista de Sanidad y de Asuntos Exteriores británico David Owen, cuya autoridad en el contenido de su libro viene avalada por su condición de neurólogo. La obra analiza las enfermedades y desequilibrios de muy ilustres políticos -de Lincoln a De Gaulle, pasando por Churchill, Roosevelt, Nixon, Yeltsin y otros muchos, en los que descubre algunas patologías grave que incapacita a muchos de ellos para gobernar.

A David Owen se debe la descripción de un desequilibrio emocional que padecen algunos políticos, que el autor denomina síndrome de hybris, cuyos rasgos principales son que se emborrachan de poder, incurren en el iluminismo caudillista, son adulados por su entorno porque no soportan ser criticados, y se perciben a sí mismos como imprescindibles para evitar una debacle de la nación o del pueblo que dirigen. Los afectados por esta enfermedad del poder creen acertar en todas sus decisiones y disponer de conocimientos ilimitados, lo que les separa emocionalmente de la realidad en la que viven.

En España, la enfermedad de hybris es conocida como el "Síndrome de la Moncloa", que afecta a presidentes del gobierno, pero está mucho más extendida de lo que se cree, afectando a ministros, presidentes de comunidades, consejeros, alcaldes, concejales y altos cargos.

José Luis Rodríguez Zapatero encarna con una fidelidad modélica casi todos los síntomas de la enfermedad del poder, pero son muchos los políticos españoles que la padecen y es probable que esa patología sea la que está causando a España su actual ruina y su profunda decadencia. Las contradicciones, los cambios de rumbo, las mentiras, la obsesión por las reformas, el odio al adversario, el autoritarismo disfrazado de sonrisa, la compra de votos con dinero público, los pactos con partidos de ideología contraria, la arbitrariedad, el desorden y la inmensa torpeza que demuestra en los asuntos internacionales son, probablemente, consecuencias lógicas de esa enfermedad descubierta y descrita por Owen.

La principal víctima de la enfermedad de Zapatero es España, sumida en la descomposición ética, la falta de confianza y la tristeza, pero también son víctimas la izquierda española entera, que está sufriendo un descrédito que le alejará del poder durante décadas, y la casta política, cuyo desprestigio está alcanzando niveles preocupantes.

El rechazo de los españoles a Zapatero, cada día más extendido y sólido, sería algo más que una reacción política y se acerca a una reacción defensiva frente a alguien claramente incapacitado para dirigir una nación de hombres y mujeres libres.

Lo más sorprendente de todo el triste panorama que rodea al Zapatero enfermo es la actitud pasiva e irresponsable del PSOE, que se dirige hacia la tumba política, de la mano de su líder, sin resistencia alguna, sin visión de futuro, con una actitud suicida incomprensible.

Muchos compañeros de viaje del caudillo de la Moncloa saben que está desorientado y que carece de la lucidez necesaria para gobernar, pero pocos se atreven a cuestionarlo, demostrando así un servilismo indecente. Pero ya hay algunos que hablan con cierta claridad, Joaquín Leguina le ha llamado claramente enfermo; Cayo Lara se pregunta en público ¿qué le pasa a Zapatero?; el periodista Iñaki Gabilondo, maestro en España de lo sectario y lo parcial, en un gesto de crítica que por una vez le honra, declaró hace pocas semanas, en una entrevista en la Sexta, que Zapatero era un hombre que minusvaloraba las dificultades y sobrevaloraba sus capacidades, plasmando así, con palabras suaves pero con claridad meridiana, el perfil de un peligroso alucinado con altos poderes.

Voto en Blanco

Hacia el estado de excepción
Tienen quince meses de manos libres, pánico y obsesión por impedir que se les hunda el proyecto
HERMANN TERTSCH ABC 1 Marzo 2011

WILLY Münzenberg fue un brillante agitador comunista alemán que elevó la manipulación y la intoxicación política a la categoría de arte. Fue el inventor y promotor de toda la red de organizaciones «independientes» que trabajaron para Stalin en las sociedades democráticas occidentales. Dirigidas por agentes propios pero nutridas por idealistas, necios y biempensantes —los célebres tontos útiles— lograron contrarrestar con eficacia durante décadas los esfuerzos de demócratas y anticomunistas por revelar al mundo las atrocidades del régimen soviético. Murió en 1940 en Francia en su huida hacia España, aunque nunca se supo si asesinado por nazis o comunistas. Pero su legado pervivió en la cultura de la izquierda hasta nuestros días. Aquel genio organizador era un intelectual y habría sentido cierto rubor ante los pedestres argumentos de los actuales agentes intoxicadores y tontos útiles en defensa de los continuos recortes de libertades del Gobierno socialista español. Las razones y las cortinas de humo de sus agentes para justificar u ocultar los crímenes de Stalin eran torticeros hasta la obscenidad. Pero tenían un músculo intelectual del que carecen las sinsorgadas que ahora oímos a favor de la reducción de la velocidad en carreteras, la represión de nuestra lengua o la persecución del fumador y de la propiedad privada de los establecimientos. Pronto oiremos otras para justificar leyes como la de «Igualdad de trato», atentado capital contra el Estado de Derecho que prepara el Gobierno para dotarse de manos libres en implacable injerencia de las conductas ciudadanas, vidas privadas y relaciones personales. Todo lo que hemos visto en intervención coercitiva en nuestras vidas empalidece ante los planes del Ejecutivo para desactivar toda autodefensa del ciudadano ante la voluntad impositiva del poder.

Consciente de la pedantería que supone citarse uno mismo, insisto —ahora que tantas encuestas hacen creer que basta con aguantar unos meses para olvidar esta pesadilla— en la tesis central de mi «Libelo contra la secta». El Gran Timonel y su tropa no han dejado nunca lugar a dudas sobre su voluntad de permanencia: «El cambio que invocamos va mucho más allá de una mera alternancia en el Gobierno». Zapatero llegó con la intención de quedarse y de abolir, si no «de iure», sí «de facto», la alternancia política en España. Por medio de alianzas frentepopulistas y la destrucción de la oposición. Y una labor legislativa con este fin. Que la crisis económica y su propia ineptitud hayan hecho casi inalcanzable este objetivo no significa que renuncien al mismo. Por eso no debe sorprender lo sucedido desde que asumieron que no habría una recuperación económica a tiempo para forzar el olvido de sus mentiras y del fracaso de su gestión. Las medidas adoptadas y las ya anunciadas tienen por objeto imponer en el país un virtual estado de excepción. El Gobierno, erigido en único intérprete de los intereses colectivos, adopta medidas extraordinarias, provisionales o no. Todas tienden a cercenar las libertades individuales, sirven para combatir a la oposición con las armas del Estado y otorgan discrecionalidad a la acción de gobernar. Ajenos a todo escrúpulo, tienen quince meses de manos libres, pánico y obsesión por impedir que se les hundan el proyecto y el acomodo. Lo harán «como sea» o «cueste lo que cueste», por utilizar dos de las expresiones favoritas y más reveladoras del caudillo de esta siniestra aventura.

PSOE
El PER y la prejubilación neonatal
Pablo Molina Libertad Digital 1 Marzo 2011

La corrupción a los ritmos vertiginosos que caracterizan al PSOE cuando gobierna sólo se puede mantener en el tiempo si hay una masa suficiente de ciudadanos también corrompida con dinero público a través de subvenciones, empleos ficticios, enchufes administrativos, prejubilaciones neonatales o cualquiera de las miles de variantes que los socialistas han patentado a lo largo de su mefítica historia. Cuando la práctica totalidad de los habitantes de una región o un país viven exclusivamente de su esfuerzo, existe una gran severidad popular en la reprensión pública de la corrupción política. En cambio, cuando la práctica más extendida es vivir del esfuerzo ajeno gracias a las dádivas del poder, la gente suele mirar para otro lado cada vez que sale a la luz alguno de los casos que la propia presión interna de la ciénaga empuja a su superficie.

El fangal en que ha acabado convertida la Junta de Andalucía sólo tiene parangón en el albañal organizado por el tripartito en Cataluña, comandado, cómo no, por la filial catalana del PSOE, aunque en honor de los socialistas andaluces hay que destacar que su capacidad para el trinque está muy por encima de todo lo conocido hasta el momento. Claro, han tenido treinta años para ejercitarse y perfeccionar la técnica mientras que los de Montilla y Carod sólo dispusieron de apenas dos legislaturas, pero, incluso así, proporcionalmente es difícil que alguien le quite al socialismo andaluz su bien ganado título oficioso como la organización política más corrupta del Planeta Tierra.

Si sólo tuviéramos en cuenta la capacidad socialista para el trinque resultaría digno de estudio, por lo inaudito, el hecho de que el partido que acredita una trayectoria tan corrupta haya revalidado su mayoría absoluta en Andalucía siete veces consecutivas. Lo que explica la aparente paradoja es la existencia del PER como eje vertebrador de la voluntad popular en torno a un partido dispuesto a financiar la vagancia compartida a cambio del voto.

En las ciudades andaluzas puede haber, y de hecho la hay, una gran indignación por la forma tan grosera en que los socialistas se llenan los bolsillos, pero en el amplísimo agro andaluz hay mucha gente a la que con estos gobernantes no le va nada mal. Con dos hijos mayores de edad y ocho o diez olivos, entre el Plan de Empleo Rural y las subvenciones de la Unión Europea, cualquier familia tiene un bien pasar sin pegar ni un puñetero palo al agua. Si además sus miembros son hacendosos y deciden trabajar en la economía sumergida, el resultado es que en pocos años se pueden dedicar simplemente a leer el Boletín Oficial de la Unión Europea, para gestionar el trinque presupuestario de los distintos cultivos según la subvención que tengan asignada.

Las peonadas del PER justifican las cacicadas de los ERE, porque siendo todos conscientes de la propia vileza, la ajena se disculpa con mayor facilidad. O lo que viene a ser lo mismo: la autonomía que trinca unida, siempre permanecerá unida. Y ariquitaun.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

¿Quo Vadis, Izquierda?
«¿Cómo es posible que la izquierda no aproveche los enormes errores que ha cometido últimamente la derecha? La respuesta es fácil: porque la izquierda lleva mucho tiempo perdiendo no sólo terreno, sino también identidad, al haber perdido la batalla de las ideas, que precede siempre a la del poder»
POR JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 1 Marzo 2011

NADA ilustra mejor el fracaso de la izquierda como la crisis que padecemos. Siendo, desde su origen hasta sus últimas consecuencias, producto del capitalismo más feroz y desvergonzado, quien está sufriendo sus mayores consecuencias es el socialismo, hasta el punto de haber desaparecido de los gobiernos europeos, con residuos marginales, como el griego o el español, con el agua al cuello ambos. ¿Cómo es posible que la izquierda no saque provecho de los tremendos errores de la derecha? Es lo primero que se le ocurre a uno. La respuesta es bien fácil: porque la izquierda lleva mucho tiempo perdiendo no sólo terreno, sino también identidad, al haber perdido la batalla de las ideas, que precede siempre a la del poder.

Los pilares de la izquierda son el grito de la Revolución Francesa «¡Igualdad, libertad y fraternidad!», la proclama de la Internacional socialista «¡Proletarios de todo el mundo, uníos!» y el mandato del Manifiesto comunista de Marx y Engels «la nacionalización de los medios de producción», llevado a la práctica en la Unión Soviética, faro y patria de la izquierda universal durante el siglo XX.

De esos tres pilares no queda hoy ni rastro. La izquierda ha ido vendiendo su alma al diablo, traicionándose a sí misma y empeñando las joyas de su corona. Comencemos por la igualdad. Según demostró Djilas en su famoso libro «La nueva clase», el partido se convirtió en la nueva aristocracia, con privilegios tanto o mayores que los de la antigua. De la libertad, mejor no hablar. «Libertad, ¿para qué?», preguntó y respondió Lenin a Fernando de los Ríos. En efecto, ¿para que se quiere la libertad en el paraíso? Y lo grande es que la entera izquierda se lo creyó, con visitas reverentes al mismo, incluida la de Felipe González y Alfonso Guerra a poco de ser legalizado el PSOE, firmando acuerdos de intereses comunes con sus líderes, aunque luego prefirieran a los norteamericanos. En cuanto a la fraternidad, es verdad que a diferencia del capitalismo, fundado en el principio hobbesiano de «el hombre es un lobo para el hombre», el socialismo buscó la hermandad de todos los hombres, el internacionalismo, opuesto a todo tipo de nacionalismo, en el que veía una de las principales causas de las guerras y desgracias de este mundo. Con buena parte de razón. Pero la emergencia de la Unión Soviética, con su «socialismo en cada país» junto a la internacionalización creciente del capitalismo y su mercado global, ha hecho ir replegándose a la izquierda hacia posiciones nacionalistas, hasta convertirse en sierva del nacionalismo. El mejor ejemplo lo tenemos en España con la llamada izquierda abertzale, que sólo tiene de izquierda el nombre, por ser toda ella ultranacionalista. Ese es un caso extremo, pero ni mucho menos único. Tanto a nivel de Estado como en el de sus diversas comunidades, el socialismo español, con la honrosa excepción del PSV, prefiere pactar con los partidos «nacionalistas» (aunque yo preferiría llamarles «localistas»), que con el otro gran partido de ámbito nacional, creando alianzas contra-natura al menos desde su propia ortodoxia.

Esta renuncia a sus posiciones básicas ha obligado a la izquierda a buscar nuevos campos en que desarrollarse y distanciarse de la derecha: el ecologismo, el feminismo, la homosexualidad, el aborto, la eutanasia, con revoluciones que sustituyan a la de toda su vida: la lucha de clases y el proletariado contra sus explotadores. Y así la vemos envuelta en revoluciones como la «verde», la feminista, la sexual, la de las drogas, tan de moda en los últimos tiempos. Pero si el ecologismo no es más que una consecuencia del excesivo desarrollo industrial —y por eso sólo apto para países industrializados—, el resto de las citadas revoluciones no son otra cosa que subproductos de la revolución burguesa, teniendo muy poco que ver con la preconizada por la izquierda como liberadora de las masas trabajadoras. La mejor prueba de ello la tenemos en que todas esas revoluciones de nuevo corte buscan el provecho del individuo aislado, no de la clase obrera, y menos, la de la sociedad en su conjunto. Tratan de satisfacer los deseos más personales de cada individuo, incluso cuando no son compartidos por la mayoría de la población. Es como hemos llegado a la paradoja de que en los pocos países comunistas que aún quedan —como Cuba—, la homosexualidad esté mal vista, por no decir perseguida, y las mujeres sigan haciendo de comparsas o concubinas de los grandes líderes, mientras la izquierda occidental ha convertido el feminismo y la homosexualidad en dos de sus banderas. Pero eso, repito, es más un coletazo de la revolución burguesa que elementos de la proletaria.

Aunque donde más se nota la renuncia de la izquierda a su pasado y a sus fines es en el terreno económico. ¿Qué gobierno socialista o socialdemócrata incluye hoy en sus planes la «nacionalización de los medios de producción», que era una de los elementos básicos de una política de izquierdas? El único que hizo algo parecido fue el primero de Felipe González, con la nacionalización de Rumasa, pero para privatizarla inmediatamente, con grandes ganancias de sus amigos. El resto fue privatizar y privatizar. Por no hablar ya de lo que ha hecho Zapatero últimamente, bajo orden de la más altas instancias económicas conservadoras y desdiciéndose de su política social en toda la línea.

Con tales premisas, ya no extraña tanto que la izquierda vaya retrocediendo en los países desarrollados y sólo gobierne en los subdesarrollados donde el control de las masas y el resentimiento de éstas contra el anterior colonialismo prevalece. Pero incluso en ellos empieza a imponerse entre la población la idea de que sólo han cambiado unos amos por otros, sin que haya cambiado su suerte. Fíjense lo que está ocurriendo en el mundo musulmán.

Dicho esto, que debe de sonar como un réquiem a la izquierda, no tengo más remedio que añadir algo que puede extrañar a más de uno: la izquierda sigue siendo necesaria para el buen funcionamiento de un país. Hoy, más que nunca, dado el avance arrollador de la derecha. Fue la consigna ultraconservadora de «¡Fuera Estado! ¡Ningún control!» lo que nos llevó a la crisis actual, que aún no hemos superado. Es necesario el Estado, como son necesarios los controles, pues en otro caso, volveremos a la ley de la selva. La política tiene que ser realista, es decir conservadora, para ser efectiva. Pero tiene que contener también un porcentaje de idealismo, es decir, de izquierdas, para que satisfaga las ansias de mejora de la mayoría. Convertir los ideales en dogmas lleva a la tiranía, religiosa o política. Pero un régimen sin ideales es antihumano, ya que los humanos no nos contentamos con permanecer tal como hemos venido a este mundo, sino deseamos avanzar. En ese avance, la izquierda tiene el importante papel de corregir a la derecha para que no se extralimite y reparta justa y equitativamente tanto cargas como beneficios. Lo malo es cuando la izquierda se pone al volante y emprende una marcha alocada hacia su utopía, llevándonos al infierno, que ella llama paraíso.

Aunque lo peor de todo es cuando la izquierda pierde todo tipo de referencias, y tanto le da hacer política de izquierdas diciendo que es de derechas, o de derechas diciendo que es de izquierdas, confundiéndolo todo y no aclarando nada. En España hemos tenido últimamente abundantes muestra de ello, por lo que no debe de extrañar la situación en que nos encontramos, en la que nadie sabe dónde está ni hacia dónde vamos. Lo extraño es que quede todavía gente de izquierdas. Aunque se me dirá que de izquierdas, lo que se dice de izquierdas, ya no queda nadie.

JOSÉ MARÍA CARRASCAL ES PERIODISTA

Occidente y la revuelta árabe
Editoriales ABC 1 Marzo 2011

España es la gran promotora de la Alianza de Civilizaciones, que buscaba el entendimiento con las satrapías ahora desmanteladas

Entramos en el tercer mes de una revuelta política que abarca a los árabes que van desde el estrecho de Ormuz hasta el Mediterráneo Occidental. No es una revuelta unitaria. Las características políticas de cada país van de despotismos muy diferenciados entre sí, desde el ilustrado de Omán al ignaro de Libia, pasando por satrapías como las de Yemen o Egipto a conflictos con marcado carácter étnico, como es el caso de Bahrein, o revueltas contra la democracia más desarrollada de todos los Estados árabes, la iraquí, que ya en sus balbuceos ha acogido ímprobas muestras de corrupción. Y que en un estado débil han favorecido expedita contestación popular, jaleada por un entorno político regional en el que todos parecen haber perdido el miedo.

Occidente muestra su dificultad para articular una reacción adecuada a unas revueltas que dicen reivindicar los valores sobre los que se asienta nuestro sistema político. Estados Unidos ha tardado casi dos semanas en manifestar sin tapujos su apoyo a la revuelta libia. Y ello, a pesar de que Muamar el Gadafi es el dirigente político internacional con más sangre norteamericana en sus manos. Francia se alineó desde la primera hora con el régimen de Ben Alí, como se ha sentenciado el domingo con la caída de la ministra de Exteriores, Michèle Alliot-Marie, y España, gran promotora de la causa de la Alianza de Civilizaciones, que buscaba el buen entendimiento con las satrapías que hogaño son desmanteladas, busca un lugar bajo el sol, como lo demuestra el empeño del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, por pasar mañana por Túnez antes de que el nuevo primer ministro, Beyi Said Essebsi, haya cumplido 100 horas en el cargo. Alguna primacía debía tener España.

Pero por más diferencias que singularicen cada revuelta nacional, lo cierto es que se prolonga en el tiempo un extendido desorden político que no contribuye a dar seguridad a los mercados, que son los únicos generadores de la riqueza que varios de esos pueblos necesitan desesperadamente. Y Occidente —tanto Europa como América— deben tomar nota de la lección que esos pueblos han dado con su levantamiento. La sociedad globalizada no guarda lugar para ciudadanos de segunda con menos libertades que otros.

Turquía
Mal modelo, Erdogán
GEES Libertad Digital 1 Marzo 2011

Turquía no era mal modelo para los países musulmanes durante el siglo XX. Ataturk llevó a cabo un proceso de secularización y modernización del país que pronto acercó al país a occidente. Bajo su tutela primero, y el ejército después, la estabilidad del país y su progreso económico y político le hizo ser reconocido por las democracias aliadas, convertirse en aliado de Estados Unidos y miembro de la OTAN. Desde luego, esta Turquía podría ser un modelo para muchos países, y de hecho lo fue para no pocos. A distancia, el ejército egipcio ha jugado un papel análogo en El Cairo, y aún trata de jugarlo tras la caída de Mubarak.

Cuando Erdogán llegó al poder en Ankara, algunos advertimos que pondría en riesgo el papel jugado por Turquía en dar estabilidad y seguridad a la zona. Sin embargo, se saludó su llegada con la etiqueta de "islamista moderado", y se le presentó como la prueba de que los islamistas podían integrarse en el juego democrático. Hoy, cuando se le presenta como modelo a seguir en los países árabes, podemos hacer balance.

En el interior, el país ha girado en los últimos años hacia el islam cuando no el islamismo, poniendo en juego las estructuras nacionales y su enganche con Europa. Ha provocado una fuerte división y malestar en las fuerzas armadas turcas –columna vertebral de la secularización turca– por la islamización del país y por llevar a cabo ascensos por criterios políticos. Sus reformas electorales han quitado poder a los partidos más laicos y seculares; ha cultivado a la Turquía más rural y musulmana frente a la urbana y moderna. Sus reformas institucionales caminan en una única dirección: mayor presencia islámica en el aparato del Estado.

En el exterior, el alejamiento de Europa en temas religiosos ha supuesto un frenazo a la idea de su entrada en la UE. Vetó unas maniobras de la OTAN en el mediterráneo porque acudía Israel; presionó para evitar que el escudo antimisiles fuese dirigido hacia Irán. Del año pasado son los dos episodios más agudos, el de la flotilla de activistas islamistas dirigida contra Israel desde puerto turco –seguida de una escalada retórica y diplomática contra los judíos–, y la maniobra junto con Lula para proteger el programa nuclear iraní de las inspecciones de la comunidad internacional.

Entre uno y otro, lo exterior y lo interior, las minorías étnicas y religiosas están sufriendo una presión creciente: los cristianos son perseguidos cada vez con mayor intensidad, y a Erdogán, por otro lado, no le ha temblado el pulso al reprimir brutalmente a los kurdos de una manera salvaje. Todo ello dentro de una reotomanización agresiva y nacionalista, que busca situar a Turquía como referente del mundo musulmán y país dominante en la región.

Recorte de libertades, represión de minorías, reislamización de un Estado laico, alianza con el Irán de los ayatolás y ruptura de la tradicional amistas y enfrentamientos con Israel. A esto hemos llegado en 2011 de la mano de Erdogán, el "islamista moderado" tan celebrado en su día. ¿Por qué señalarlo como modelo?

Por los islamistas egipcios, tunecinos y por los círculos islamistas europeos, está claro: Erdogán está consiguiendo devolver a la Turquía moderna al Imperio Otomano. Y lo está haciendo, además, a la vista de todos y sin generar oposición alguna. Todo un éxito estratégico. Cosa distinta y aún más escandalosa es que los europeos celebren como un éxito que los Hermanos Musulmanes pretendan emular a Erdogán en Egipto, como si no fuesen a hacer otra cosa que lo de aquel en Turquía, acabar con las estructuras seculares y laicas de lo que queda de régimen.

No nos equivocamos con Erdogán en su día y no nos equivocaremos ahora: si se da cualquier tipo de poder político a los islamistas egipcios, vestidos con el hábito de "moderados", Egipto irá a peor. E irá más a peor conforme más poder tengan. Deben ser excluidos del juego democrático, o dentro de un tiempo lo lamentaremos.

Mal modelo, Erdogán. Por lo menos para los que queremos un Egipto más libre y estable, y un Oriente Medio más seguro.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Seis tipos de musulmanes
Los 100 millones de musulmanes fundamentalistas aceptan la violencia.
Santiago Velo de Antelo www.gaceta.es 1 Marzo 2011

El reciente estudio de Massimo Introvigne, sociólogo de las religiones y representante contra la cristianofobia de la OSCE, es sumamente clarificador.

Introvigne considera la existencia de seis tipos de musulmanes. Los ex musulmanes, intelectuales y profesionales que viven en Occidente, que creen en la cultura islámica pero no en Dios; los ultraprogresistas, que también viven en Occidente, aceptan la democracia e interpretan el Corán de manera suave, y los progresistas, creyentes que ya hacen del Corán su vida, pero que pueden llegar a aceptar cierta modernidad. Entre los más drásticos figuran los conservadores, devotos del Corán interpretado de manera tradicional, que están a favor del velo femenino, pero que llegan a aceptar la libertad religiosa y el diálogo con otras culturas y son el 90% de todos los musulmanes en el mundo. Los fundamentalistas, que son 100 millones y que aceptan la violencia según los casos, entre los que se encuentran los chiíes o los Hermanos Musulmanes egipcios. Y por último los ultrafundamentalistas, violentos seguidores de los talibanes y Al Qaeda y que rondarían los 100.000.

Según el informe, más de 1.000 de entre los 1.500 millones de musulmanes del mundo estarían encuadrados dentro de los tres sectores más radicales, de los cuales 100.000 podrán ser calificados de terroristas pero donde hasta 100 millones aceptan la violencia.

Parece que con tantos fanáticos que aceptan la fuerza como arma de su religión, efectivamente, hay un problema, del que puede que Obama aún no se haya enterado. Introvigne rectifica las palabras del mandatario cuando habló de los “musulmanes moderados”. Él, aún, no ha encontrado ninguno de Marruecos a Malasia pues “no existen”, ya que los que en Occidente son presentados como tales, muchas veces como interlocutores válidos del islam, no son más que marxistas o masones que no pueden ser considerados musulmanes.

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Libios y vascos
Alfonso Ussía La Razón 1 Marzo 2011

El Boletín Oficial del Estado, con fecha 15 de septiembre de 1974, publicó una disposición que contribuyó de manera muy negativa a la enajenación mental de los leguleyos del momento. «Orden por la que se regula la exportación de un matrimonio que dos ó tres veces garrofa, garrofín y goma de garrofón». Esta disposición del BOE fue registrada por Eduardo Ruiz de Velasco, gran compilador junto a Evaristo Acevedo, de las erratas de prensa del Reino de España. El texto referido a la Orden oficial anima a la menestra cerebral. Regular la exportación de un matrimonio, aunque fuera en pleno franquismo, entra de lleno en los espacios del abuso. Pero hacerlo «que dos ó tres veces garrofa, garrofín y goma de garrofón» resulta de imposible cumplimiento. Llevo más de treinta años intentando interpretar el sentido de la disposición y sigo como el primer día. Sometido a la negrura de la comprensión.

Y hete aquí que el «Lehendakari» del Gobierno vasco, Pachi López, se ha adornado con un pensamiento que puede llevarme hacia el mismo camino que el BOE. «Los vascos también somos libios buscando la libertad». La frase precisa de un análisis desapasionado y riguroso. En primer lugar, los vascos ya tienen todas las libertades habidas y por haber. Otra cosa es que algunos de ellos hayan confundido la libertad plena con la libertad de matar a la gente, y en ese caso, no hay que buscar la libertad sino la justicia. El nacionalismo vasco y sus originales planteamientos de Sabino Arana, que aún no han sido rechazados por sus seguidores de hoy, no admitiría el establecimiento de comparaciones entre los vascos y los libios. Si rechazaba a los alaveses por considerarlos «casi burgaleses», lo de los libios queda fatal. El nacionalismo es racista, y si considera un insulto que un vasco-español sea comparado con otro español –el humilde maqueto inmigrante como los antepasados de Pachi López–, no quiero ni pensar en su reacción al ser equiparado a un árabe.

Los vascos no son nada libios. Los libios buscan su libertad, y los vascos, por españoles, la tienen. Los libios se han levantado contra un tirano asesino, y los vascos, cada cuatro años, tienen la oportunidad de elegir a sus gobernantes, siempre que éstos acrediten que no comparten la dulzura del terrorismo. Los vascos, por españoles, son libres de moverse por todo el mundo, y establecerse allí donde les salga del güito. Los vascos pueden ser lo que quieran. Banqueros, empresarios, políticos, restauradores, agricultores, ganaderos, cantores de orfeón o remeros de traineras. En Libia, los banqueros, empresarios y políticos sólo lo podían ser los familiares y amigos de Gadafi, y allí no hay orfeones ni regatas de traineras. Entre el nivel de vida de un vasco y un libio se establece el mismo trecho intelectual que entre Ortega y Gasset y Sabino Arana, por poner el ejemplo de dos personas fallecidas para que nadie se enfade. Los vascos, por españoles –aunque Zapatero se empecine en lo contrario– pertenecen y pertenecemos al mundo libre, desarrollado, democrático y abastecido. Los libios no. Y cuando maten a Gadafi –que lo harán–, tampoco lo conseguirán porque otro Gadafi aparecerá por el horizonte. Los vascos no son musulmanes, sino cristianos y mayoritariamente católicos. Hubo una época en que había más sacerdotes vascos que seguidores del Athletic de Bilbao. Los vascos nunca han manifestado su deseo de ser libios. Los vascos no saben montar sobre camellos, y menos aún, en dromedario. Y el resumen de la frase de Pachi López no puede ser otro que el que sigue. Todo el mundo tiene derecho a soltar de cuando en cuando una gilipollez.
 

Presionar a los jueces
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo 1 Marzo 2011

La Asociación Víctimas del Terrorismo, junto a otros grupos similares, ha convocado una manifestación que se celebrará el próximo mes de abril en Madrid para oponerse a la legalización de Sortu y a que listas afines a la ilegalizada Batasuna puedan concurrir, con la fórmula que sea, a las próximas elecciones.

La iniciativa de la AVT ha levantado críticas de cualificados portavoces del socialismo vasco que le han acusado de pretender presionar a los jueces, por un lado, y de dirigir su protesta contra el Gobierno, por otro. Resulta llamativa la primera de las quejas cuando hace pocos días, el 19 de febrero, se celebró en Bilbao una manifestación en favor de la legalización de Sortu avalada por partidos nacionalistas y a nadie se le ocurrió acusar a sus promotores de presionar a los jueces.

Las asociaciones de víctimas organizadoras de la manifestación quieren dejar oír su voz sobre la legalización de siglas afines a Batasuna, una voz que, por cierto, coincide con lo que ha hecho el Gobierno -rechazar la inscripción en el registro de Sortu- y con lo que ha expresado la Fiscalía General del Estado, que considera que el nuevo partido es sucesor de Batasuna y, por tanto, no debe ser legalizado. Esa voz es contraria a la de aquellos que se han pronunciado públicamente por la legalización de Sortu sin que tampoco hayan sido acusados de presionar a los jueces.

El Gobierno, a través del Ministerio del Interior, se ha negado a inscribir a Sortu en el registro de partidos y ha enviado la documentación a la Fiscalía. Ese comportamiento se ajusta a lo establecido en la ley de partidos. Ha hecho más: ha solicitado informes a la Policía y a la Guardia Civil y se los ha remitido también a la Fiscalía para que tenga más elementos de juicio a la hora de promover ante los tribunales la anulación del nuevo partido.

Para los partidarios de la ilegalización, la actuación del Ejecutivo resulta impecable. Las críticas o, más que las críticas, las desconfianzas, no proceden de lo hecho sino de algunos discursos emanados de las filas socialistas que no han arropado la actuación ilegalizadora del Ministerio del Interior. Desde las filas del socialismo vasco se está haciendo un discurso de buena voluntad y mano tendida hacia los movimientos de la izquierda abertzale con el que resulta difícilmente justificable la negativa de Interior a dar el visto bueno al nuevo partido.

Hay un cierto punto de desencuentro entre lo que se hace -rechazar la legalización- y lo que se dice. La falta de un discurso pedagógico que dé arrope a las actuaciones del Gobierno y que haga éstas más comprensibles para los ciudadanos puede ser interpretada por algunos como un doble juego y de ahí nace la desconfianza entre los sectores más sensibles con el terrorismo, como son las víctimas.

Seguimos normalizándonos
andrés freire ABC Galicia 1 Marzo 2011

ESTE periódico nos informaba el domingo de que muchas de las consellerías del gobierno del Partido Popular siguen sin tener información pública en castellano. A pesar de sus promesas electorales de acabar con la discriminación lingüística, el gallego continúa siendo de facto nuestra única lengua oficial, en contra de la ley, en contra de los derechos de los ciudadanos, en contra del sentir de sus votantes.

En nada me ha extrañado lo que cuenta ABC. Ya lo he dicho en numerosas ocasiones: la mal llamada normalización lingüística es una idea tentadora para cualquier político. Legitima la existencia de la autonomía, facilita la educación patriótica, justifica una televisión y una radio públicas, así como el reparto masivo de dinero entre las clases intelectuales, ayuda a la cohesión de un territorio diverso, y alienta la aparición de una tropa de choque presta a defenderte en nombre de la patria. Es utópico pensar que un gobierno, cualquier gobierno, va a desaprovechar las potencialidades de control social que acompañan al concepto de normalización.

El Partido Popular no podía ser distinto. Recordemos que el ignominioso decreto de enseñanza del bipartito contó al principio con su apoyo. Sólo una vez constatada la oposición popular al decreto, y que esta oposición era radical en buena parte de su propio electorado, el entonces candidato Feijóo se decidió a impugnarlo. Ello le dio las elecciones, aunque a veces da la impresión de que el propio Feijóo no quiera reconocerlo.

Sin muchas ganas, y tras muchas presiones, abolió el dichoso decreto. Desde entonces, se ha sentido libre para proseguir con esa política normalizadora. Los carteles, como toda información pública, siguen practicando el monolingüismo, la cultura oficial continúa aburriéndonos con sus tediosos discursos de exaltación patriótica, ingentes cantidades de dinero son derramadas a los amigos para defender Lengua y Cultura, las subvenciones siguen condicionadas al uso del gallego, y numerosos cargos políticos proclaman su idea de que somos unos «anormales» a los que es preciso reeducar para que sean fieles a las palabras de la tribu.

Ocurre, empero, que de vez en cuando llegan las elecciones, y los ciudadanos tenemos derecho por unos días a que el poder político preste algo de atención a lo que opinamos. Se acercarán a nosotros reclamando nuestro voto, y harán —para esto sí— algo que no han hecho en cuatro años: mandarnos una carta en las dos lenguas para facilitar su alcance y comprensión.

Que cada uno haga con su voto lo que quiera. Por mi parte, tengo claro que quien no respeta mi lengua, no puede pretender mi apoyo. Mi papeleta no apoyará en las urnas a alguien que proscribe el castellano en la página web de su diputación. Hasta aquí hemos llegado.

el golpe más importante desde el alto el fuego
La Guardia Civil detiene a cuatro miembros 'legales' de ETA en Vizcaya sospechosos de asesinar a Puelles

MELCHOR SÁIZ-PARDO / AGENCIAS | MADRID / BILBAO El Correo 1 Marzo 2011

La Guardia Civil se ha incautado de 200 kilos de explosivo que el comando desarticulado escondía en un local del barrio de Aperribai, en Galdakao
Los detenidos son Daniel P. Alonso, Iñigo Zapirain Romano, Beatriz Etxebarria Caballero y Lorena López Díaz
Los arrestados podrían estar relacionados con el asesinato del policía Eduardo Puelles en 2009

Algunos de ellos pudieron intervenir en el atentado con una potentísima furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos el 29 de julio de 2009, que provocó 65 heridos

La operación tiene su origen en la documentación incautada al que fuera número uno de ETA y jefe del 'aparato militar' de la banda, Mikel Kabikoitz Carrera Sabore, alias 'Ata'

Asesinato de Puelles
Puelles, un laureado jefe del grupo de seguimiento de terroristas de la Policía Nacional, fue asesinado el 19 de junio de 2009. Los terroristas colocaron una bomba-lapa en su coche particular, un Renault Megane, que estaba estacionado en un aparcamiento en la puerta de su casa de la localidad vizcaína de Arrigorriaga. El artefacto, compuesto por unos dos kilos de explosivo, estalló sobre las 9 de la mañana, cuando el inspector jefe puso en marcha su coche.
El funcionario murió calcinado dentro del vehículo, que se incendió de manera inmediata, ya que la bomba estaba situada junto al depósito de gasolina. Desde un principio, los investigadores centraron sus pesquisas en un comando compuesto por activistas no fichados, con informadores en Arrigorriaga.

Cuatro asesinatos
El asesinato de Puelles fue el primero cometido por la banda terrorista tras la llegada a la ‘lehendakaritza’ de Patxi López, el 7 de mayo de ese año, con el apoyo del PP y de UPyD. Tras la muerte del inspector, ETA cometió otros tres asesinatos antes de declarar la tregua de septiembre de 2010. El 30 de julio de ese año, apenas 40 días del fallecimiento de Puelles, ETA, esta vez con un coche-bomba mató en Palma de Mallorca a los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá Lezaún. Ya en 2010, el 16 de marzo, pistoleros de la banda asesinaron en la localidad gala de Dammarie-lès- Lys al gendarme Jean-Serge Nérin durante un tiroteo.

La Guardia Civil ha detenido esta madrugada en Vizcaya a cuatro presuntos miembros ‘legales’ (no fichados) de ETA, sospechosos de ser miembros del comando que asesinó el 19 de junio de 2009 en Arrigorriaga al jefe de la lucha antiterrorista de la Policía Nacional, Eduardo Puelles, la última víctima mortal de la banda en el País Vasco, entre otros atentados recientes en Euskadi y comunidades limítrofes.

Se trata, según fuentes de la investigación, del golpe más importante a la organización desde que los pistoleros declararan su alto el fuego el pasado septiembre. La Benemérita sospecha, además, que el comando desarticulado podría haber llevado a cabo acciones al menos desde 2007. Al parecer, este comando de 'legales' ya estaba formado cuando Jurdan Martitegi y Arkaitz Goikoetxea Basabe dinamizaron el 'complejo Vizcaya' a comienzos de ese mismo año, siguiendo órdenes del entonces jefe de comandos de ETA, Garikoitz Azpiazu Rubina, alias 'Txeroki'.

200 kilos de explosivo y varias pistolas
La Guardia Civil se ha incautado de 200 kilos de explosivo que el comando de ETA desarticulado escondía en un local del barrio de Aperribai, en Galdakao, y propiedad de Daniel Pastor Alonso, uno de los arrestados. El material explosivo estaba formado fundamentalmente por nitrato y nitrotolueno y se almacenaba en varios bidones que han sido retirados por efectivos del Instituto Armado. Junto a los 200 kilos de explosivos, la Guardia Civil ha encontrado varias pistolas, que investigan si han sido utilizadas en algún atentado terrorista y diverso material para la fabricación de bombas.

Según han informado fuentes de la lucha antiterrorista, en esta lonja se ha encontrado también cordón detonante, detonadores, un bidón con polvo de aluminio, otros materiales usados para la fabricación de bombas y tubos de PVC para la construcción de lanzagranadas caseros.

Además, en la vivienda en la que residen en Bilbao la pareja formada por Iñigo Zapirarin Romano y Beatriz Etxebarria Caballero, otros dos de los detenidos en esta operación, se han encontrado también explosivos y materiales para la fabricación de bombas. Los efectivos del instituto armado también registran en Bilbao el domicilio de la cuarta detenida en esta operación, Lorena López Díez, a la vez que custodian la vivienda de Daniel Pastor Alonso en la capital vizcaína, que será registrada cuando termine la inspección de la lonja de Galdakao y el detenido sea trasladado a Bilbao para que asistir a este registro.

La Guardia Civil ha expuesto esta tarde en la Comandancia de la Benemérita de Bilbao el material incautado. El delegado del Gobierno en el País Vasco, Mikel Cabieces, ha estado presente en el acto y ha asegurado que "tanto el Gobierno como los que trabajamos alrededor de él sabemos que éste no ha cambiado un ápice la política antiterrorista y que lo único que espera de ETA es su desaparición. Mientras que eso no ocurra, no va a cambiar la política antiterrorista que ha dado y está dando tan buenos frutos"

Sin antecedentes
Efectivos de la Jefatura de Información del instituto armado desataron la operación minutos antes de las 05:00 horas de la madrugada en Bilbao y en la cercana localidad de Galdakao. Los cuatro detenidos son la pareja formada por Iñigo Zapirain, de 34 años, y Beatriz Etxebarria, a los que se añaden Lorena López -los tres arrestados en Bilbao- y Daniel Pastor, de 37, con domicilios en Galdakao y Bilbao. Los arrestados carecen de antecedentes policiales, según las fuentes consultadas.

Beatriz Etxebarria Caballero trabajaba en una herriko taberna de Bilbao, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista. Fuentes de la investigación han llamado la atención sobre las edades de los detenidos, todas ellas comprendidas entre los 31 y los 37 años, lo que según estas fuentes da pistas sobre el perfil del comando y su posible experiencia a la hora de perpetrar atentados.

.Mandos de la lucha antiterrorista explicaron que la investigación que se culminó esta madrugada con la captura de los cuatro 'legales' comenzó hace un año y medio, tras la caída Mikel Carrera Sarobe, 'Ata' el que entonces era el máximo jefe militar de ETA y número 1 de la banda. Entre la documentación incautada a 'Ata', detenido en Francia el 25 de mayo del pasado año en la localidad vascofrancesa de Bayona, había papeles que hacían referencia a este comando.

Uno de los comandos más activos de ETA
Los expertos de los servicios de Información sospechan que, además de estar relacionados con el asesinato de Eduardo Puelles, los hoy detenidos serían los integrantes de uno de los más activos comandos de ETA de los últimos años, con atentados en Vizcaya, Burgos y Cantabria. En particular, se cree que algunos de ellos pudieron intervenir en el atentado con una potentísima furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos el 29 de julio de 2009, que provocó 65 heridos, entre ellos varios agentes, dos mujeres embarazadas y seis menores.

La Guardia civil también maneja la hipótesis de que estos miembros de ETA podrían estar relacionados con otros tres atentados con bomba en Bilbao todavía no esclarecidos y que se cometieron a pocos kilómetros de donde fue asesinado Puelles. Estos atentados fueron sendas bombas contra el escolta Gabriel Ginés -herido grave, se salvó- y contra una sede socialista, ambos cometidos en el barrio bilbaíno de La Peña (junto a Arrigorriaga) en octubre de 2007 y abril de 2008, respectivamente, y la bomba-lapa colocada en el coche de un agente de la Policía del barrio de Zorroza en septiembre de 2008, que no explosionó.

El último golpe a la banda había sido el pasado 18 de enero, apenas una semana después de que ETA convirtiera en permanente su alto el fuego. Entonces la Guardia Civil y la Policía capturaron a diez supuestos activistas en Álava y Navarra -entre ellos al hijo hijo del portavoz de Batasuna, Txelui Moreno- acusados de ser miembros de Ekin , el aparato encargado de hacer cumplir las directrices de la banda,y de Askatasuna, la organización de apoyo a los presos.

HASTA ESA EDAD, SOLO VALENCIANO E INGLÉS
Contra el español: pretenden que los niños valencianos aprendan español a los 8 años de edad
 Minuto Digital 1 Marzo 2011

Escola Valenciana ha presentado un modelo de educación linguística que propone excluir el castellano de todas las aulas de la Comunidad Valenciana hasta que los alumnos tengan 7 u 8 años. Hasta esa edad, los niños deberían estudiar solamente en valenciano -como mínimo un 50% del tiempo escolar- y en inglés, que se incorporaría como lengua vehicular -y no sólo como materia docente- a partir de los tres años y contaría con un 25% del tiempo lectivo.

Tal como afirma el documento de forma oficial: “La incorporación del castellano de aplazaría hasta el término del ciclo primero [de primaria, 7 años] o el comienzo del segundo ciclo de primaria [8 años] para evitar los riesgos de una enseñanza simultánea de tres lenguas en el contexto formal del aula en una edad tan temprana”.

Jaume Fullana, portavoz de Educación de Escola Valenciana, explica que “la presencia social del castellano es mucho más elevada y su aprendizaje está asegurado teniendo en cuenta el contexto actual. Por tanto -añadió-, buscamos compensar las carencias de uso social que puede tener el alumnado en valenciano e inglés, y que en castellano no existen”.

Vicent Pasqual, autor del modelo plurilingüe de Escola Valenciana presentado en La Nau de la Universitat de València, negó que sea un “ataque” a la lengua de Cervantes, y recalcó que “el valenciano no es un problema en los estudios de los niños valencianos, sino antes bien la condición necesaria para la excelencia”, según las estadísticas. Al acto asistió la plana mayor de todos los grandes partidos políticos, excepto el PP, los tres sindicatos mayoritarios y la confederación de padres de alumnos.

La Vanguardia se escribe en catalán
Juan Varela Estrella Digital 1 Marzo 2011

"A partir del próximo mes de mayo, La Vanguardia será también un gran diario europeo en catalán, sin por ello dejar de serlo en castellano". Es la promesa de Javier Godó en el anuncio de la primera edición en catalán del periódico centenario. La Vanguardia da un paso esperado desde que El Periódico lanzara edición en ese idioma en 1997. Godó lo hace cuando la preeminencia del catalán en la prensa comienza a acabarse, al menos en cabeceras. En La Vanguardia están convencidos de que esta edición no es sólo una proclama política, sino la evidencia de una realidad social y cultural.

El conde de Godó lo resume: "La progresiva normalización social del catalán, su pujanza en todas las expresiones culturales contemporáneas y su presencia en la formación de las nuevas generaciones de ciudadanos han ensanchado de manera significativa el mercado".

El último paso ha sido el lanzamiento de Ara, un diario en catalán con un fuerte apoyo social y político que representa la nueva Cataluña. Un país con dudas desde la reforma y sentencia del Estatut sobre su encaje en una España permanentemente giroscópica a fuerza de tensiones autonómicas y centralistas.

La Vanguardia ha oído el mensaje. Sabe que tiene que cambiar para mantener su poder y posición de referente en esa nueva realidad política y social. La respuesta de su público es favorable, tanto que los sondeos internos indican preferencia por la futura edición en catalán que por la castellana. Jóvenes educados en catalán y lectores mayores son los más atraídos por la nueva edición.

Con el proyecto de La Vanguardia todos los diarios de información general de Barcelona se podrán leer en catalán. Sólo las ediciones de los diarios nacionales mantienen el castellano como lengua principal. Una situación con la que se espera aumentar el 28,6% de lectores de prensa en catalán, el consumo más bajo en esta lengua de todos los medios de comunicación, según datos del Baròmetre de la Comunicació.

Es el triunfo de un idioma que el diario quiere alejar de su uso por el nacionalismo. La Vanguardia quiere sostener su papel de centralidad política y sociológica. Por eso sus responsables destacan que “no cambiarán los contenidos” y esperan que “la lengua deje de sufrir el abuso de la politización”.

La televisión autonómica TV3 ha sido el gran instrumento de difusión y normalización del catalán. El Periódico apostó por una realidad en construcción cubierta sólo por cabeceras nacionalistas como Avui o El Punt. Ahora La Vanguardia rubrica un proceso de 30 años. "La Vanguardia -argumenta su editor- refleja, con su nueva oferta, la plural y tranquila normalidad lingüística de Catalunya.

La Vanguardia aspira a aumentar su difusión de algo más de 190 mil ejemplares en tres o cuatro mil más con la edición catalana. Un crecimiento que sumará las generosas subvenciones de la Generalitat a la prensa en catalán, tanto en papel como en digital.

Un equipo de periodistas y lingüistas trabaja desde septiembre en un proyecto con traducción automática y manual. Desde fin de año el sistema se prueba en la redacción y a partir del 1 de marzo un equipo de entre 15 y 18 personas editará un diario que su redacción escribirá en cualquiera de los dos idiomas.

Los responsables del proyecto quieren “alma” para la nueva edición. Y repudian la mera traducción, por eso los lectores se encontrarán con titulares con matices diferentes y una nueva web lavanguardia.cat.

El lanzamiento se promociona en el propio diario, la web y con un gran despliegue en Twitter y Facebook, además de una inusual gira por 30 ciudades de Cataluña donde los propios responsables del diario se sorprenden de la expectación y se están reencontrando con un público orgulloso de una cabecera considerada patrimonio nacional.

HASTA ESA EDAD, SOLO VALENCIANO E INGLÉS
Contra el español: pretenden que los niños valencianos aprendan español a los 8 años de edad
Minuto Digital  1 Marzo 2011

Escola Valenciana ha presentado un modelo de educación linguística que propone excluir el castellano de todas las aulas de la Comunidad Valenciana hasta que los alumnos tengan 7 u 8 años. Hasta esa edad, los niños deberían estudiar solamente en valenciano -como mínimo un 50% del tiempo escolar- y en inglés, que se incorporaría como lengua vehicular -y no sólo como materia docente- a partir de los tres años y contaría con un 25% del tiempo lectivo.

Tal como afirma el documento de forma oficial: “La incorporación del castellano de aplazaría hasta el término del ciclo primero [de primaria, 7 años] o el comienzo del segundo ciclo de primaria [8 años] para evitar los riesgos de una enseñanza simultánea de tres lenguas en el contexto formal del aula en una edad tan temprana”.

Jaume Fullana, portavoz de Educación de Escola Valenciana, explica que “la presencia social del castellano es mucho más elevada y su aprendizaje está asegurado teniendo en cuenta el contexto actual. Por tanto -añadió-, buscamos compensar las carencias de uso social que puede tener el alumnado en valenciano e inglés, y que en castellano no existen”.

Vicent Pasqual, autor del modelo plurilingüe de Escola Valenciana presentado en La Nau de la Universitat de València, negó que sea un “ataque” a la lengua de Cervantes, y recalcó que “el valenciano no es un problema en los estudios de los niños valencianos, sino antes bien la condición necesaria para la excelencia”, según las estadísticas. Al acto asistió la plana mayor de todos los grandes partidos políticos, excepto el PP, los tres sindicatos mayoritarios y la confederación de padres de alumnos.

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