AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 4 Marzo 2011

 

Democracia sin filtros
La falta de filtros de calidad política ha permitido alzarse al poder a un colectivo sin capacidades dirigentes
IGNACIO CAMACHO ABC 4 Marzo 2011

NO lo puede remediar. Está tan encantado de haberse conocido que se pone a sí mismo de ejemplo cada vez que —la última, en Túnez— se le ocurre ponderar las virtudes de la democracia. En su elogio de la igualdad de oportunidades Zapatero tiende siempre a presentarse como un paradigma, y ni por un momento da en pensar que precisamente su caso plantea dudas sobre las limitaciones del sistema: cómo un político de escasa preparación y mediocre trayectoria puede llegar a presidente del Gobierno.

Uno de los problemas más graves de la democracia española —recientemente denunciado por el riguroso informe de la Fundación Everis— consiste en el empobrecimiento de la clase dirigente. En la falta de filtros de mérito, de liderazgo y de calidad política que ha permitido alzarse al poder a un colectivo mermado de conocimientos y de experiencia que se ampara en la cohesión de organizaciones cerradas y estructuradas en torno al criterio de fidelidad jerárquica. Zapatero es el epítome de ese defecto porque ha alcanzado la cúpula y esa visibilidad ha puesto en escandalosa evidencia su penuria de formación, su exigua solvencia y su infantilismo político; pero de él para abajo existe una pléyade de gobernantes de distinto nivel caracterizados por la ausencia de capacidad de gestión, de criterio intelectual y de sentido de la responsabilidad, cuyo principal y casi único capital reside en una fuerte ideologización y una rocosa determinación para sobrevivir a costa del erario público. No sólo en el PSOE: hay —muchos— zapateros y zapateritos en el PP, en las formaciones nacionalistas y en Izquierda Unida: gente que no ha hecho en su vida otra cosa que militar en unos partidos capaces de garantizarles una carrera institucional por puro instinto sectario y sin demostrar ninguna competencia específica. Y en ese gregarismo laten los vicios del sistema, desde la corrupción al clientelismo.

En un país como Túnez, castigado por largas experiencias dictatoriales y expolios de casta, un panorama así puede sonar a música celestial; pero no es Túnez sino Alemania, Francia o Gran Bretaña el referente de comparación de la democracia española, donde la igualdad de oportunidades ha derivado en ausencia de selección de méritos debido a la predominancia de mecanismos de adocenamiento basados en la obediencia. La carencia de cualificación de la dirigencia política es una lacra en una sociedad que sí se ha vuelto bastante exigente, por necesidades de competitividad, en la cualificación de sus cuadros directivos civiles. La falta de soluciones y respuestas a la crisis, la política de gestos, ocurrencias e improvisaciones es el resultado de ese negligente abandono de la ambición de excelencia. Y lo que Zapatero ve desde hace años como una virtud —«Sonsoles, no sabes los cientos de miles de españoles que podrían llegar a presidente»— se ha convertido en una verdadera deficiencia colectiva.

De la impostura
En Túnez ha protagonizado Zapatero su penúltimo esperpento y el alarde supremo de falta de principios
HERMANN TERTSCH ABC 4 Marzo 2011

ATRAPADOS todos como estamos en la inmensa escombrera en que han convertido la vida pública y la economía de este país, disparates y desafueros que en otros países —y aquí en otras circunstancias— despertarían una sana indignación y repudio social, aquí nos parecen ya anécdotas. En realidad lo son, dada la magnitud del daño general. ¡Cómo indignarse ya por 20.000 litros de combustible que el presidente del Gobierno tuvo a bien consumir para dormir en su cama en Moncloa y volver horas después hacia el Mediterráneo oriental por donde había venido el día anterior! Sin que el protagonista se planteara siquiera la posibilidad de que el gasto añadido y evitable de este capricho personal ofendiera a quienes son conminados a diario a sacrificarse y añadir dificultades a sus muy difíciles vidas, por el bien del ahorro nacional. ¡Cómo no tomarse ya como chufla y oportuna chirigota el concurso de ocurrencias de los ministros sobre el ahorro energético! ¡Cómo no reaccionar con gesto aburrido ante la enésima trampa que permite nuevos endeudamientos suicidas mientras se predica rigor en el gasto! No haremos disquisiciones históricas sobre las causas de que esta sociedad tenga las tragaderas que tiene. Aunque habría que reflexionar sobre la maldición que ha llevado a la sociedad española a comenzar el siglo XXI con tal mansedumbre ante el delirio de sus gobernantes, que dejado a España marginada de la evolución común de los países desarrollados y la relega en prácticamente todos los campos, en muchos a la competencia directa con el Tercer Mundo.

Hablemos hoy de una política exterior que define a su responsable. Comenzó con una traición efectista, aquí largamente aplaudida. Fue la primera gran grieta en un jarrón que hoy es sólo loza rota. En la que se amontonan capítulos de vergüenza con Cuba y Venezuela, de enajenamiento con la UE, de impericia paleta con China. Lo explica muy bien Javier Rupérez en su libro «Memorias de Washington» recién publicado en «La Esfera de los libros». La retirada de Irak bajo los socialistas estaba prevista en Washington y no habría supuesto un problema insalvable en las relaciones. La forma en que se hizo, en un acto de deserción, por sorpresa pese a garantías contrarias del ministro de defensa y poniendo en peligro la seguridad de otros aliados, destruyó en minutos una relación de confianza labrada en décadas y que ya tenía categoría privilegiada. Pero la máxima expresión de la traición y hostilidad hacia nuestro aliado y suprema potencia la protagonizó Zapatero en Túnez. Allí hizo un llamamiento a los demás países aliados a unirse a la deserción. Cuando a diario morían decenas de soldados norteamericanos. Aquella vileza no se la perdonará Washington nunca a Zapatero. España sufrirá por ello cuando él lleve tiempo jubilado.

Si en Túnez comenzó aquella política exterior ideologizada, tercermundista y tan ignorante de la historia y la realidad, en Túnez ha protagonizado ahora Zapatero su penúltimo esperpento y el alarde supremo de falta de principios. En tono paternalista —dando consejo al buen salvaje—, les dijo a políticos tunecinos, todos con más experiencia, cultura, dominio de idiomas y conocimiento de la historia que él, que con la democracia se disfruta mucho. Y que su abuelo, ese protomártir que promociona desde que llegó a Moncloa, murió fusilado. «Como muchos, José Luis, como muchos» le podían haber respondido. Tan sólo un día antes, en Abu Dhabi, ante los jeques de un régimen mucho más implacable que el derribado por los tunecinos, no había hablado de disfrutar en democracia. Sino de dinero que ansiaba de quienes reprimen a los demócratas. En tres días, todo un alarde de impostura y amoralidad. Y lo llama «realpolitik».

El síndrome de la prisa
José Antonio VERA La Razón 4 Marzo 2011

La velocidad y la luz han sido los temas de la semana. Les ha entrado la misma fiebre por ahorrar que otrora tuvieron por gastar. Y quieren hacerlo como siempre, a golpe de decreto. Nos bajan el límite a 110 cuando en Holanda lo suben a 130.

Le llaman ahorro a lo que quiere decir recaudación. Necesitan cobrar más por multas porque han gastado tanto en tan poco tiempo que sólo nos quedan deudas. Y un agujero rojo que asusta en la otrora boyante Seguridad Social, que está ya en déficit. Nada ni nadie se libra del vendaval.

A Zapatero y sus ministros les ha empezado a entrar el síndrome de la prisa. Reaccionaron tan tarde y tan mal ante la crisis que ahora quieren ser los primeros en tomar medidas para hacer frente a la escalada de los precios del petróleo. Quieren mandar al mundo el mensaje de que son ejemplares en recortes. Sí, probablemente hay que recortar, sobre todo si cae la producción de crudo. Pero sería bueno no hacerlo a lo loco como siempre, sin consultar a nadie como de costumbre, despreciando a la oposición y a los sectores más directamente afectados como es habitual.

La cuestión es que ahora sólo se habla de ahorrar, cuando lo que necesita España es consumir. Si no hay consumo no hay reactivación, las empresas carecen de ingresos para crear empleo y nadie se atreve a sacar de la hucha el dinero, pues hay tanto miedo que sólo pensamos en quedarnos como estamos, esperando un milagro que no llega porque los milagros en economía no existen, sólo hay causas y efectos, gestión y resultados, acierto o fracaso.

¿Ahorrar? Por supuesto. El Gobierno y las autonomías tienen que ahorrar eliminando gasto corriente superfluo. Pero no quieren ajustarse el cinturón sino apretar el nuestro recortando derechos, retrasando la jubilación y cociéndonos a multas e impuestos para cobrar más y poder mantener así su tren de gastos en subvenciones, eres falsos, televisiones deficitarias y mamandurrias regionales.

El país necesita reactivarse y el Gobierno lo que propone es detenerlo. Se puede bajar el déficit subiendo el IVA y otros impuestos, pero eso es sólo pan para hoy. Al final a la gente no le compensa comprarse un coche nuevo y aguanta con el que tiene. Resultado: las ventas de turismos caen hasta el 27,6 por ciento. Si no se venden coches y no se venden casas, el país está parado. Porque ambos sectores son los que tiran de la actividad, por mucho que ZP se empeñe en hablarnos de economía sostenible. Y medidas como reducir la velocidad a 110 o apagar las farolas no servirán de nada.

Después de años de gastar sin parar en lo que no tenían, al Gobierno de Rodríguez Zapatero le han entrado las prisas. Ven que esto se acaba y deciden cosas a lo loco en un intento desesperado por evitarlo. Sin darse cuenta de que cada vez es peor porque hay menos tiempo, menos recursos, menos paciencia y más hartazgo ante tanta improvisación y tanta ocurrencia y tanto bandazo.

El aparato presidencial
Javier Quero www.gaceta.es 4 Marzo 2011

Resulta que el 23-F lo paró Bono y la Transición la hizo Zapatero. La culpa de que el país vaya mal es del ciudadano que no apaga las luces.

El presidente no deja el aparato quieto, y esto nos sale carísimo. Se trata del miembro más activo del Gobierno, y eso se nota. El aparato, que se alza cada vez que puede, es ese Falcon con el que Zapatero ora se desplaza a dar un mitin, ora vuela a los Emiratos, ora regresa a casa a darle a Sonsoles su ósculo de buenas noches y vuelve al aparato para dirigirse a Túnez a impartir lecciones sobre la Transición.

Con arreglo a la nueva Memoria Histórica resulta que el 23-F lo paró Bono y la Transición la hizo Zapatero. En LA GACETA también pusimos ayer nuestro granito de arena en la reinterpretación de nuestro pasado al afirmar que en el país árabe Zapatero “habló hasta de la muerte de LA Franco”. Yo pensé que lo de tocar generala era otra cosa, francamente.

Zapatero, desde su avión, desafía la ley de la gravedad y la gravedad de la situación económica. A bordo, el presidente reflexiona y mira abajo, donde estamos los de a pie; y así medita sobre la mala suerte de verse obligado a presidir un país que no está a su altura. No me refiero a los 10.000 metros que separan el suelo del aeroplano, sino a su talla intelectual, sólo comprendida por privilegiados pensadores de la Filosofía moderna, como José Blanco, Leire Pajín o Miguel Sebastián.

Y es que la culpa de que el país vaya tan mal es de los ciudadanos que no apagamos las luces de la cocina, que freímos los huevos de uno en uno en lugar de a la vez, para gastar menos gas; que conducimos un coche a más de 110, que no cambiamos los neumáticos cuando debemos, que nos ponemos corbata para ir a una comunión, que para colmo no es por lo civil. Las familias españolas somos las culpables de esta penosa situación económica por gastar cuando tenemos que ahorrar y ahorrar cuando toca gastar. Y encima tenemos casas en propiedad y si nos quedamos en el paro no se nos ocurre otra cosa que apuntarnos al Inem. ¡Qué vergüenza de pueblo le ha tocado gobernar al abnegado Zapatero!

Hay quien asegura que el presidente piensa así porque es víctima del síndrome de La Moncloa. Yo creo que La Moncloa es víctima del presidente. Aunque no vuele, Zapatero está en las nubes y el día que descienda a la realidad será mediante un aterrizaje de emergencia.

Donde pisaba el caballo de Atila no volvía a crecer la hierba. Aquel equino era mejor jardinero que el Sabatini comparado con ZP, capaz de asimilar cualquier terreno fértil al erial de su incapacidad. Y además de cara, nos sale caro.

Sin puño y sin rosa
El socialismo clásico es un fracaso continental, en España hemos sustituido los obreros por parados
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 4 Marzo 2011

ALGUNOS de los candidatos que el PSOE presentará en las elecciones locales y autonómicas del próximo mayo han decidido el diseño de su propaganda con dominio del color rojo, pero sin la presencia de la rosa, el puño y la sigla que define desde 1879 al socialismo español. Vivimos tiempos en los que los fines tienden a justificar los medios; pero, aún así, esa condición vergonzante de quienes aspiran a gobernarnos y no son capaces de soportar el peso de su propia identidad parece bochornosa. Sería más ético, y muchísimo más elegante y señorial, que si no se sienten orgullosos de su pertenencia al partido que lidera José Luis Rodríguez Zapatero se den de baja y acudan a las elecciones bajo otro manto protector. Además, la ocultación de la sigla socialista en los carteles y demás anuncios electorales de quienes representarán al PSOE en los concejos y parlamentos regionales, ¿no tiene visos de disimulo y estafa, de ocultación de la verdad?

Tomás Gómez y Jaime Lissavetzky, los socialistas que optan a líderes de la oposición en el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, ya han presentado las primeras piezas de su campaña, como lo ha hecho Óscar López, aspirante a presidir la Junta de Castilla y León, sin que las cuatro letras que identifican la formación a la que pertenecen, y que los respalda, luzcan en ellas. Dado el relativismo moral en el que nos han incrustado las circunstancias sociopolíticas de Europa y España, es muy posible que ese ocultamiento no le importe a nadie, ni tan siquiera a los más veteranos socialistas; pero es todo un síntoma de descomposición del partido —más partido que nunca— que fue socialista, obrero y español y que, a juzgar por los hechos va teniendo muy poco de esas tres notas identitarias. El socialismo clásico es un fracaso continental, en España hemos sustituido los obreros por parados y ser español no cotiza en muchas de las circunscripciones centrífugas que han desvirtuado las Autonomías que se diseñaron en 1978.

Unos candidatos sin biografía pertenecientes a un partido enmascarado son, en el caso de Madrid, una ofensa a la ciudadanía. Más aún si se tiene en cuenta que sus predecesores, como la crecientemente repipi Trinidad Jiménez o el risible Miguel Sebastián, no actuaron según la confianza de sus votantes y se buscaron la vida (política) en cargos de mayor lucimiento y menor sacrificio que el de jefes de la oposición frente a un gobierno con mayoría absoluta. Llegan al provocador desparpajo de que Lissavetzky, que es miembro todavía del Gobierno que ha fraguado el insoportable paro que padecemos, propone hacer de Madrid «la ciudad del empleo».

Velos y desvelos
No parece buena idea esa de que a quien Alá se la dé San Pedro se la bendiga, de modo que cada centro haga de su aula una mezquita
alfonso de la vega ABC Galicia 4 Marzo 2011

En Arteixo se acaba de plantear nuevamente un asunto muy espinoso que es de temer va a generar muchos problemas a la convivencia social española y europea. La existencia de ghettos integristas incapaces de adaptarse a las condiciones públicas propias de una sociedad abierta. Hasta ahora aquí en España la mayor fuente de fanatismo e intolerancia se encontraba en los nacionalistas. Pero existe otro problema latente. Un Islam que envalentonado por la estulticia pseudo astuta gubernamental intenta imponer sus costumbres también en espacios o instituciones públicas. La combinación de intolerancia, fanatismo, primitivismo religioso con tecnología occidental se ha demostrado devastadora.

Un aspecto de esta cuestión, simbólico pero de gran gravedad, es el uso del velo islámico que además resulta más imposición que una elección voluntaria. Hay padres que prefieren el sometimiento teocrático con el sello de opresión y servidumbre a la educación libre y abierta.

Curiosamente nuestras feministas progres presupuestadas e igualitarias están desaparecidas en combate. Ni están ni se les espera. Los socialistas que parece que no han aprendido que no se debe jugar con fuego, contra lo que se podría pensar de sus supuestos planteamientos ideológicos racionalistas, fomentan el Islam para acosar a la Iglesia católica.

El caso de Arteixo se va a resolver con una larga cambiada, es decir con el traslado de la niña con su velo. No parece buena idea esa de que a quien Alá se la dé San Pedro se la bendiga, de modo que cada centro haga de su aula una mezquita. Entendemos que como ocurre en otros países debería existir un criterio común basado en principios éticos de orden superior y de aplicación para toda España.

Cuando se descubren otras culturas caben diferentes actitudes ante ellas. Todas son de igual valor: multiculturalismo y relativismo posmoderno. No se deben discriminar, auque ellas nos discriminarían si pudieran. La nuestra siempre es la mejor. Así opinan o tal es la consideración propia de integristas, totalitarios, nazis del Tercer Reich y nacionalistas periféricos españoles. Pero la occidental racionalista e ilustrada se basa en la sociedad abierta con instrumentos para la convivencia: laicismo basado el comportamiento moral público en la ética, es decir en lo que es común a todos los hombres, pero no en ningún credo no demostrable. Sus corolarios son: igualdad ante la ley, libertad de cátedra y de conciencia. Libertad de cultos pero no en centros escolares o públicos no propios de cada confesión. Empirismo como método de búsqueda del conocimiento. Tolerancia como consecuencia de la comprensión que ningún método de conocimiento es tan perfecto como para que permita acceder a la verdad absoluta.

Pero hay unos límites para ejercer la tolerancia que deben ser estudiados y fijados. Es decir, tolerar es virtud propia del fuerte y del sabio. Otra cosa diferente y opuesta es consentir. Defecto del ignorante sin criterio moral, intelectual o filosófico. O del cobarde.

El Islam se ha mostrado una confesión religiosa históricamente incompatible con las sociedades abiertas, los estados de derecho y los regímenes políticos democráticos liberales. No olvidar este hecho y actuar en consecuencia nos puede evitar muchos males presentes y futuros.

FECAPA HA CRITICADO LA SITUACIÓN
Dos alumnas de un instituto sevillano se quedan sin título de ESO por no cursar Educación para la Ciudadanía
 Minuto Digital 4 Marzo 2011

El Tribunal Supremo estableció en enero de 2009 que no existe el derecho a la objeción de conciencia a Ciudadanía. El Supremo resolvió así una polémica que duró años y que encontró respuestas distintas en función del tribunal regional que analizara el problema.

Los que rechazaban, apoyados por la Iglesia católica, esta materia consideraban que tenía un carácter adoctrinador y que defendía una supuesta “ideología de género” y el “relativismo”. Los defensores rechazan esas ideas y recuerdan que asignaturas similares se imparten en gran parte de Europa. Finalmente, el Supremo resolvió que Educación para la Ciudadanía “no implica fines de adoctrinamiento ni transgresión” de la Constitución. Sin embargo, la lucha de algunos contra la asignatura continuó, aunque ahora contra los manuales con los que se imparte la materia.

La Federación Católica de Asociaciones de Padres de Alumnos (Fecapa), una de las instigadoras en Andalucía del rechazo a Educación para la Ciudadanía, ha criticado la decisión tomada por el instituto sevillano, al que ha acusado de practicar acoso docente. Según Fecapa, la decisión del instituto es “arbitraria, y contraria a derecho” y el resultado es que “se está persiguiendo a dos alumnas”.

Dos alumnas de un instituto público de Las Cabezas de San Juan (Sevilla) se han quedado sin el título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) por no cursar dos asignaturas: Educación para la Ciudadanía (3º de ESO) y Educación ético-cívica (4º de ESO). Consideraron que la materia les adoctrinaba sobre cuestiones morales contrarias a las de su familia, algo que el Tribunal Supremo considera que no es cierto.

Al tener pendientes estas dos materias, la obtención del graduado en ESO dependía del criterio del equipo docente. Los profesores entienden que las dos menores no cumplen con las competencias básicas y los objetivos generales de la etapa que les harían merecedoras del título, por lo que no se lo conceden. Se trata, por ejemplo, de conocimientos sobre la Constitución o el sistema de partidos políticos, que forman parte de estas asignaturas.

La Delegación de la Consejería de Educación en Sevilla, tras varios meses, ha decidido respaldar a los profesores. El delegado en Sevilla, Jaime Mougán, tiene previsto firmar en breve -previsiblemente hoy- la resolución que da la razón al centro.

Las alumnas están estudiando 1º de Bachillerato con una “matrícula condicionada”, según detalló ayer Mougán. Pero ahora deberán volver a matricularse de 4º de Secundaria para adquirir todas las competencias necesarias para superar la etapa, señaló el delegado de Educación. La decisión tomada por la consejería andaluza -que puede ser recurrida por los afectados por la vía judicial- no ha sido sencilla. Incluso dentro de la Inspección Educativa, que ha elaborado varios informes sobre este asunto, hay disenso.

El equipo docente decidió no conceder el título de ESO a las dos alumnas -que en el resto de materias tienen un buen expediente- en septiembre del año pasado. Los padres acudieron a la Comisión Técnica Provincial de Reclamaciones, el órgano que media cuando hay discrepancias en las calificaciones de los alumnos. Esta comisión recomendó al centro educativo, en octubre, que reconsiderara su decisión por el perjuicio que se podría causar a las dos estudiantes.

Sin embargo, el equipo docente del instituto la ratificó el 26 de enero pasado y denegaron el título de ESO a las dos alumnas. Finalmente, el delegado de Educación, Jaime Mougán, ha tenido que resolver el asunto y se ha decantado por apoyar la decisión tomada por los profesores. Las estudiantes tendrán que matricularse otra vez de 4º de Secundaria.

“No se puede dar carta de naturaleza a la abstención a una asignatura, porque se puede abrir una espita para que alguien decida no cursar otras asignaturas”, señaló Mougán, quien reconoció que es el primer caso de este tipo que se detecta en la provincia. Un argumento similar fue el que utilizó recientemente ante el Tribunal Constitucional la Abogacía del Estado para rechazar la objeción: “Hoy la objeción recae sobre Educación para la Ciudadanía. Mañana podría objetarse la asignatura Ciencias de la Naturaleza, porque se explica en ella la teoría de la evolución, incompatible con la letra del relato bíblico de la Creación”.

Según el abogado defensor de las dos familias
La decisión de dejar sin título de ESO a dos alumnas por objetar a EPC es política
 www.gaceta.es 4 Marzo 2011

El abogado Carlos Seco, que representa a las familias de las dos alumnas sevillanas a las que no se les concede el título de la ESO por no cursar Educación para la Ciudadanía, ha afirmado hoy que la decisión es "puramente política y ajena al ámbito educativo".

El letrado ha explicado que se puede obtener el título de la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) con una nota de un uno sobre diez en asignaturas como Física o Matemáticas, y ha criticado que, sin embargo, no se puede lograr si un alumno objeta a Educación para la Ciudadanía.

Carlos Seco ha asegurado que la Inspección General de la Consejería de Educación de Andalucía emitió en 2007 una resolución en la que permitía la obtención del título con notas bajas en Matemáticas o en otras asignaturas.

Por ello, el representante de las dos familias ha subrayado que la "culpa" de que las niñas de un instituto público de Las Cabezas de San Juan (Sevilla) no obtengan la titulación no es de los padres sino del "sistema educativo".

Ha recordado que las alumnas, que no cursaron Educación para la Ciudadanía en 3º de la ESO y Educación ética-cívico de 4º de la ESO, han obtenido buenas calificaciones en todas las asignaturas.

El representante de las dos familias también ha calificado como "contraria a la norma e ilógica" la decisión de dejar sin título a las alumnas porque en octubre de 2010 el equipo docente del instituto aseguró que las chicas habían superado todas las calificaciones.

Preguntado por el hecho de que el Tribunal Supremo dijera en 2009 que no se podía objetar contra Educación para la Ciudadanía, el abogado ha afirmado que la Junta de Andalucía no informó a los padres de que no se podía admitir ese trámite y que su petición de objeción ha "dormido el sueño de los justos".

El consejero andaluz de Educación, Francisco Álvarez de la Chica, por su parte, ha respaldado hoy al equipo directivo del instituto público y ha dicho que la ley hay que respetarla.


Marta, de Gran Hermano 12 (GH 12), víctima del nacionalismo
Criticó la imposición del gallego en la enseñanza y despertó la ira del nacionalismo, que ha votado en contra de la joven
 www.lavozlibre.com 4 Marzo 2011

Madrid.- Marta, la joven que desveló la chapucera imposición del gallego, ha sido expulsada de Gran Hermano 12 (GH 12), víctima del voto en contra del nacionalismo gallego. Sus declaraciones el pasado 15 de febrero poniendo de manifiesto de forma espontánea y evidente el papel que desempeña la imposición del gallego en la enseñanza le han costado su lugar en la casa. Así se lo hizo saber Mercedes Milá a su llegada al plató de Telecinco: "¿Por qué estás aquí, si has sido trabajadora, te has esforzado, te has preocupado por los demás? Te voy a dar una pista, cometiste un error grave para tu gente, lo verás enseguida, pero te adelanto que puede ser que los gallegos no hayan votado para que sigas. ¿Sabes de qué hablo?"

Y a lo que se refería Milá es a que los sectores nacionalistas gallegos más radicales criticaron de forma masiva las bienintencionadas declaraciones de Marta (ver vídeo), en las que aseguró que, en Galicia, en cuanto tienen ocasión se burlan de la imposición establecida por el sistema de enseñanza y recurren al castellano para adquirir realmente los conocimientos.

La joven gallega no tenía idea de a qué se refería Mercedes Milá y se lo hizo saber: "No, siempre he dicho que me siento orgullosa de ser gallega, que adoro Galicia, que añoraba mucho mi tierra, he hablado en gallego...". Antes de que pudiese continuar, Milá informó a Marta de que, ante los ataques verbales que la joven había sufrido por parte del nacionalismo gallego, su padre tuvo que dar la cara por ella: "Fíjate qué curioso, que hasta tu padre ha tenido que salir en la prensa para defenderte". "Pues me dejas loca, no sé qué ha pasado", respondió la joven.

Fue entonces cuando Mercedes Milá procedió a contar qué había ocurrido fuera de las 'fronteras' de la casa de Guadalix: "Ni te imaginas la que se ha liado por un comentario tuyo sobre el gallego, nosotros no le dimos importancia, yo te defendí cuando la bola ya estaba creciendo, sin importancia, pero luego tu padre tuvo que salir en la prensa para dar la cara por ti. Aunque al ver el vídeo tienes difícil defensa...".

Atónita y haciendo memoria, Marta procedió a dar su versión de la polémica, dejando claro que "es verdad que en los cascos urbanos no se suele hablar gallego. Cuando digo lo del acento en si es más cerrado o no, yo no lo entiendo porque no lo hablo, cuando es muy marcado no lo entiendo, pero no porque tenga nada en contra de eso. Mis abuelos hablan muchísimo y hablan gallego".

"Es una realidad que se ha vivido, pero no estaba hablando por mí, no pienso eso de Galicia, estoy muy orgullosa de ser gallega, llevo mi bandera a donde sea. Nunca he querido decir que Galicia sea malo, porque estoy muy orgullosa de ser gallega", se excusó la joven, quien ahora tendrá que lidiar con la crítica nacionalista, tal y como le hizo saber la presentadora de Telecinco: "Tú ahora tendrás que dar explicaciones, pero todos tienen que entender que no hay una actitud que dañe a nadie".

Para zanjar la polémica, Marta trató de agradar a sus paisanos diciendo que "siempre he nombrado Galicia, he destacado la fama de trabajadores de los gallegos y he intentado responder y dejar a Galicia bien alta".

Sin embargo, Milá siguió hurgando en la herida. "Lo que no entiendo como no hablas gallego", le dijo, a lo que Marta respondió con autoridad: "Sí lo hablo, pero no bien, es como si fuera 'spanglish'. Yo más o menos me defiendo".

Para acabar, Mercedes Milá hizo un guiño al sector más nacionalista de Galicia y pasó por alto la imposición que bien defendió Marta dos semanas atrás. "La penitencia va a ser que vas a dar clases de gallego y la próxima vez me vas a hablar en gallego", amenazó Milá antes de cambiar de tema.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
ETA no cuela, de momento
Editorial www.gaceta.es 4 Marzo 2011

Tiene razón Rubalcaba, “La España negra existe”. Pero no en el sentido literario que él le da (en la presentación de una serie de relatos de sucesos, que el ministro tuvo la humorada de introducir) sino en el más literal. Negra de terrorismo y muerte; y negra de supuestas complicidad y connivencia de un Gobierno ante el blanqueamiento de su brazo político.

Los informes policiales, encargados por la Abogacía General del Estado, no dejan dudas ni de la conexión de Sortu con ETA: Sonia Respaldiza, promotora del nuevo partido es posible integrante de la banda; ni tampoco de la sui géneris forma que tiene la banda de entender el alto el fuego: poniendo a un guardia civil en el punto de mira (comando Vizcaya) o en primer tiempo de saludo esperando órdenes de arriba para perpetrar más atentados (comando itinerante Navarra, según revela hoy LA GACETA). Todo ello refleja la división interna de ETA (entre los duros y los posibilistas), pero también lo poco fiables que son sus treguas y lo delirante que resulta que una pandilla de revientanucas en activo traten de vender la burra al Estado de derecho de un partido político ajeno a la violencia. La prueba es que Sortu no condena los atentados cometidos por ETA en el pasado.

Así las cosas, la Sala del 61 del Tribunal Supremo no ha podido sino admitir a trámite la demanda de la Abogacía del Estado para impedir que se inscriba en el registro de partidos. Lo escandaloso hubiera sido lo contrario. El abogado general del Estado subraya que la nueva formación es sucesora de Batasuna-ETA y explica su estrategia: “El complejo ETA-Batasuna utiliza tácticamente a Sortu para estar en las elecciones municipales y forales del próximo mes de mayo en el País Vasco”. Tal posibilidad ha sido felizmente cortocircuitada por la decisión del Supremo.

Pero ETA maneja un plan B, consistente en llegar a los comicios, bien a través de agrupaciones de electores, bien a través de Eusko Alkartasuna (EA), utilizándolo como siglas de alquiler. Este último sería el camino más factible y más impermeable a los controles del Estado de derecho. Si lo logra, podría obtener unos 700 concejales en el País Vasco y Navarra (alrededor de 150.000 votos), haciéndose con decenas de alcaldías. Con ese caballo de Troya, el brazo político de ETA se convertiría en la tercera fuerza en votos, sólo por detrás del PNV y el PSE.

En este contexto, resulta sarcástico que el ministro del Interior dijera en la presentación del libro La España negra, que junto a ella existe “la España segura gracias a la Policía”. ¿Una España segura? ¿Con comandos etarras cargando sus pistolas y poniendo a guardias civiles en el punto de mira, en medio de un alto el fuego? ¿Con un Ministerio Público que consagra la impunidad al oponerse a que Txapote sea imputado por el asesinato de un concejal de UPN? ¡Txapote, el etarra que se carcajea como un Míster Joker ante los jueces, el mismo que secuestró y mató a Miguel Angel Blanco! ¿Una España segura? Lo dice el ministro del Faisán, el ministro que tiene a un ex director general de Policía imputado por colaboración con banda armada, el ministro de un Gobierno que detiene a etarras por un lado y que espera una falsa paz de ETA por otro, a cambio de que los proetarras se encaramen a las instituciones, a través de un proceso electoral. Afortunadamente, ya no con una Sortu al que el Supremo acaba de quitarle la delgada máscara, pero puede serlo con el vientre de alquiler de las siglas EA.

Cerco a ETA
Editoriales ABC 4 Marzo 2011

La actuación simultánea de los poderes del Estado contra todos los frentes del entramado terrorista es la única fórmula para derrotar el terrorismo

EN apenas tres días se ha desvelado la falsedad de la enésima tregua de ETA, con la desarticulación de uno de sus más peligrosos «comandos», probable responsable del asesinato, entre otros, del inspector Eduardo Puelles, y con la información que la Abogacía del Estado ha utilizado para justificar la demanda de ilegalización de Sortu, la última mascarada etarra para estar en las elecciones municipales del próximo mes de mayo. La actuación simultánea de todos los poderes del Estado contra todos los frentes del entramado terrorista es la única fórmula que garantiza la derrota del terrorismo, de la manera incondicional y absoluta que es admisible en un Estado democrático y de Derecho. Tan evidente es para los servicios de información de las Fuerzas de Seguridad del Estado que Sortu está bajo el control de ETA, que la Abogacía del Estado pide al Supremo que no se admita su inscripción como partido porque es «continuación o sucesión» de las actividades de Batasuna. En definitiva, la vía legal elegida por la Abogacía del Estado es la de ejecutar en Sortu las sentencias de ilegalización del entramado batasuno. Este procedimiento exigirá una convincente acreditación de la vinculación entre uno y otro. Pero para cumplir esta condición deben servir los informes policiales que ya permitieron al ministro del Interior, Pérez Rubalcaba, afirmar que Sortu es continuación de Batasuna, esto es, de ETA, sumándose así al primer mensaje que lanzó el PP contra la nueva trampa etarra y por el que, como es habitual, fue criticado por dirigentes socialistas. Guste o no a estos, a ETA solo la frena la política antiterrorista asentada en la acción policial y en la ilegalización de su frente pseudopolítico.

Ahora bien, es evidente que la izquierda proetarra no cejará en su empeño de participar en las elecciones municipales y forales del País Vasco y Navarra. Y lo hará buscando cobijo en agrupaciones de electores, partidos democráticos —como Eusko Alkartasuna— o franquicias aún desconocidas. La Ley de Partidos Políticos ofrece remedios para todos estos fraudes y ninguno debe ser descartado, menos aún tras la última reforma de la ley electoral, que facilita la impugnación de listas contaminadas y permite la expulsión de candidatos electos que, después de la ilegalización de su partido, no condenen la violencia. Este esfuerzo de todas las instituciones del Estado justifica el consenso político contra ETA, siempre que su objetivo sea la derrota incondicional de los terroristas. Cuanto más cerca esté el fin de ETA, más fuertes y decididas deben ser la presión policial y la acción de los tribunales.

La estrategia de la derrota
El Editorial La Razón 4 Marzo 2011

Sortu camina paso a paso hacia su ilegalización. Lo que era una evidencia desde su presentación se trasladó ayer negro sobre blanco al Tribunal Supremo en una demanda de la Abogacía General del Estado en la que defiende que es un instrumento de ETA. La Sala del 61 del Supremo admitió a trámite la iniciativa y acordó dejar en suspenso el proceso para la inscripción de Sortu en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior, tal y como prevé la Ley de Partidos. LA RAZÓN adelanta hoy que los magistrados resolverán las peticiones de la Abogacía y la Fiscalía unos días antes de que concluya el plazo de presentación de candidaturas para las elecciones forales y municipales, así como que el Constitucional no se pronunciará hasta pasados los comicios.

La Abogacía General del Estado, con los informes elaborados por la Guardia Civil y la Policía Nacional, ha presentado una sólida y fundamentada demanda en la que establece una serie de conexiones directas entre Batasuna y Sortu: un promotor de Sortu gestionaba una cuenta para pagar a etarras condenados; otra de las promotoras es citada con un nombre clave como miembro de ETA; el jefe de prensa de Batasuna organiza los actos de la nueva formación; conversaciones de un apoderado y su hijo prueban una estrategia común, y personas vinculadas a Batasuna alquilaron coches para registrar los estatutos. La Abogacía del Estado sostiene que Sortu «forma parte de una estrategia política sincronizada de la que ETA es motor y parte actora principal»; denuncia «la negativa reiterada» de los vinculados a Sortu «a condenar, rechazar o ni siquiera realizar un juicio negativo de los actos de terrorismo realizados hasta ahora por ETA», y afirma que «el rechazo estatutario» al terrorismo «es cosmético, retórico e instrumental, no real». Nos parece especialmente relevante el párrafo en el que la Abogacía, el Gobierno en suma, confirma que la banda terrorista «no se ha disuelto, no se ha transformado en partido político ni ha manifestado de ningún modo su propósito de cesar la actividad terrorista». La desarticulación del «comando Vizcaya», listo y preparado para atentar, o la exclusiva de LA RAZÓN sobre que ETA mantiene en cada una de las provincias vascas y en Navarra al menos un comando activo, prueban que la banda mantiene la amenaza y no se siente derrotada.

Frente a los cantos de sirena del nacionalismo y de algún sector del socialismo vasco, el «caso Sortu» ha demostrado que el control de ETA sobre ese mundo es férreo. Los terroristas han tutelado este proceso desde el principio, como lo hicieron en otros similares, porque su presencia en las instituciones es vital. Que el Gobierno y el PP se hayan mantenido firmes en este primer envite ha sido la respuesta que cabía esperar. De la misma forma, están obligados a no equivocarse ante el supuesto Plan B de Batasuna. La democracia sólo debe esperar la disolución de ETA. Cualquier opción que no contemple esa premisa tiene que ser frenada. Sería la única garantía de que ese mundo quiere participar en política. Hasta entonces, la estrategia debe centrarse en buscar y lograr la derrota incondicional de los terroristas.

Sortu, el señuelo que el PSE no quería ver
EDITORIAL Libertad Digital 4 Marzo 2011

Si a alguien le quedaba alguna duda sobre la validez de la tregua de la ETA, puede ir despejándola desde ya mismo. Es, como ya se advirtió en su momento, una trampa, una simple estratagema para ganar tiempo, reorganizarse y acceder de nuevo a una porción de poder municipal en las elecciones de mayo. Nada que no supiésemos ya pero que, gracias a la detención de dos terroristas en Bilbao y Galdácano, puede servir para refrescar la memoria de los olvidadizos. En cuanto la banda hubiese conseguido sus objetivos, estos dos individuos se habrían puesto a funcionar atentando, según se desprende de la investigación, contra un juez vizcaíno y un agente de la Ertzaintza.

La ETA, por lo tanto, está muy lejos de haber declarado una tregua, y esto debería hacer que ciertos socialistas vascos como Jesús Eguiguren se sonrojasen de vergüenza. Una vez hecho esto no estaría de más que revisasen su opinión sobre Sortu, la penúltima marca inventada por los terroristas para concurrir a las elecciones. Sería una noticia casi tan buena como la que nos ha regalado el Tribunal Supremo al admitir a trámite la demanda contra esta formación de perfil, como mínimo, filoetarra.

La abogacía del Estado considera que Sortu es la sucesora de Batasuna, ilegalizada hace ya casi una década después de que los jueces considerasen probado que aquel partido no era más que un órgano de la banda terrorista cuyo cometido era copar las instituciones democráticas a través de las urnas. Nos encontraríamos, pues, con la enésima reedición de un partido que es ilegal no por sus ideas, sino por su vinculación con una banda terrorista.

Que el Tribunal Supremo actúe es una buena noticia, pero no deberíamos confiarnos. Tal vez lo de Sortu no sea más que un señuelo para distraer y, en paralelo, aparezca otra formación que, esta sí, consiga sortear los impedimentos legales. No sería la primera vez que algo así sucede. Coincidiendo con las municipales de 2007 los proetarras presentaron dos partidos distintos: EHAK y ANV, que terminó haciéndose con un buen número de concejalías gracias a la pasividad selectiva de la Fiscalía General del Estado. Meses después, cuando se probó que compartía caja de financiación y que había desviado cerca de 1,5 millones de euros a Batasuna, fueron ilegalizadas de manera fulminante. Pero ya era tarde. Los concejales –y algunos alcaldes– siguieron ahí.

Aún estamos a tiempo de evitar que vuelva a producirse algo tan lamentable como lo que sucedió hace cuatro años. No hay que bajar la guardia y actuar de inmediato. Ellos ni perdonan ni se despistan, el Estado de Derecho tampoco debería de hacerlo.

Sortu atenazado
EDITORIAL El Correo 4 Marzo 2011

La izquierda abertzale no puede demorar su rechazo a la propia existencia de ETA hoy

La gravedad de los atentados que podrían imputarse a tres de las personas detenidas el pasado martes por su presunta integración en un comando de ETA -los asesinatos del inspector de policía Eduardo Puelles y del brigada del Ejército Luis Conde, así como otros intentos frustrados de ataques mortales- adquiere especial relevancia cuando la izquierda abertzale dice querer pasar página -en los estatutos de Sortu- respecto a su pasado connivente con el terrorismo y la inmensa mayoría de la sociedad espera que la banda terrorista desaparezca para siempre.

La desarticulación de un grupo de activistas que al parecer había ejecutado la mayor parte de los actos criminales anteriores a la tregua y a su propio aletargamiento supone una magnífica noticia pero despierta, al mismo tiempo, la lógica inquietud por la persistencia del peligro que entraña la mera existencia de la trama etarra. Las revelaciones en torno a los detenidos han coincidido con la presentación, por parte de la Abogacía del Estado, de la demanda ante el Tribunal Supremo contra la inscripción de Sortu en el registro de partidos políticos.

La razón fundamental que esgrime es que la nueva marca surge del seno de la ilegalizada Batasuna y se presenta como fruto de un debate que habría tenido lugar en la izquierda abertzale sin que los estatutos de Sortu den más noticias del mismo. Es evidente que los promotores de la nueva formación y sus impulsores legales han tratado de argumentar su pertinencia precisamente como continuación de la izquierda abertzale tradicional, buscando su legalización mediante la formulación estatutaria de 'contraindicios' limitados a declarar su rechazo del terrorismo y su desenganche futuro respecto a la trama etarra. Lo cual implica que deberán perseverar en la ruptura expresa con ETA no solo para rebatir los argumentos de la Abogacía del Estado o de la Fiscalía General ante el Supremo, sino para que la sociedad confíe en su palabra.

La argucia empleada por los promotores de Sortu para justificar su silencio ante el descubrimiento del último arsenal y los planes que albergaban los etarras, señalando que hablarán cuando la nueva marca sea legal, resulta elocuente en tanto que contradictoria con la locuacidad con la que vienen pronunciándose sus patrocinadores sobre todo menos sobre la persistencia de ETA.

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