AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 31 Marzo 2011

 

Traición a los muertos y a los vivos
Viendo cómo nos ha mentido el Gobierno no cabe esperar que asuma ninguna responsabilidad.
Francisco José Alcaraz www.gaceta.es 31 Marzo 2011

Las nuevas revelaciones del contenido de las actas en el proceso de negociación con ETA no hacen más que confirmar todas y cada unas de las denuncias y críticas que durante años hemos realizado contra el mal llamado proceso de paz.

A pesar de no sorprenderme el contenido que estamos conociendo, no deja de generarme sentimientos de desazón al comprobar que delitos y actitudes inmorales de tal gravedad se han realizado sin que tenga la más mínima consecuencia política y judicial. Al mismo tiempo, me siento satisfecho por la rebelión cívica que en la pasada legislatura hizo frente al proceso de rendición, pues en las actas queda reflejada la importancia de esta rebelión en contra de los intereses pactados entre Gobierno y ETA.

Son muchos los puntos que recogen las actas que justificarían decir a Zapatero que ha traicionado a los muertos y los vivos. En especial el que hace referencia al chivatazo a ETA y la implicación política en este delito que yo considero de alta traición a todos y cada uno de los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado asesinados o heridos por ETA.

Al margen de las responsabilidades que tienen que depurarse en la Audiencia Nacional, existe la responsabilidad política tanto del presidente del Gobierno como del ministro de Interior, ambas deberían haberse asumido desde hace mucho tiempo. Pero no seamos ingenuos, conociendo la trayectoria de este Gobierno y viendo cómo nos ha mentido en multitud de ocasiones, no cabe esperar que asuman ninguna responsabilidad.

El simple hecho de que un Gobierno se siente a negociar políticamente con una banda terrorista ya es legitimar a su interlocutor y por ende a lo que representa; puede que sea legal, hecho que se debería modificar en el Código Penal, pero a todas luces es inmoral. En las actas también se hace referencia a lo que llamamos “paz por presos”, es decir, que se excarcelara a algunos presos. Ejemplo de las cesiones del Gobierno es el caso de De Juana Chaos, que tuvo todo el apoyo del PSOE, y cambió de régimen penitenciario como fruto de una falsa huelga de hambre. Este es otro motivo más para decir a Zapatero que ha traicionado a muertos y vivos, pues España entera se movilizó contra ETA sin ceder ni un ápice en sus exigencias cuando pedía acercamientos y como consecuencia de la firmeza de los españoles y del Gobierno, algunos fueron asesinados y otros como Ortega Lara estuvieron 532 días en un zulo.

Otra referencia es la propuesta a la financiación de ETA a través de organizaciones internacionales. Es decir, que de haberse producido este extremo, ETA hubiese asesinado con bombas y pistolas que portarían asesinos financiados por nuestro propio Gobierno. Este hecho por sí solo es suficiente para que la Fiscalía actuara de oficio exigiendo las actas de Suiza y emprender las acciones judiciales contra el Gobierno, pues si estas propuestas de los negociadores estaban avaladas por Zapatero, no sólo sería una traición a los muertos, hubiese sido una colaboración con banda terrorista para cometer asesinatos.

En el año 2007 la asociación de abogados afín al PSOE llamada Adade interpuso una querella en la Audiencia Nacional por mis declaraciones contra el presidente del Gobierno. Hoy, cuatro años después, el tiempo ha vuelto a darme la razón en las mencionadas declaraciones que dieron origen a la querella y que decían: “El proyecto de ETA es el proyecto asumido por el Gobierno”; “La declaración de tregua de ETA es una declaración consensuada entre el Gobierno y la banda”; “Que es indignante que encontremos al Gobierno y partidos afines defendiendo a terroristas”.

El tiempo ha vuelto a darnos la razón y aunque aquella querella fue archivada por la sección cuarta de la Audiencia Nacional, de haber prosperado, mi defensa tenía previsto solicitar las actas de negociación con ETA como prueba para demostrar el sentido de mis declaraciones. Y ¿ahora qué?, se preguntan muchos, ahora es el momento de volver a la rebelión cívica para hacer frente al proceso de negociación que aún continúa, aunque el Gobierno lo niegue como es habitual. Hay hechos incuestionables que evidencian la existencia de esta negociación: la inmunidad de Josu Ternera, la desaparición de De Juana Chaos, ETA en 43 ayuntamientos, la resolución parlamentaria para negociar con ETA, los acercamientos masivos de presos de ETA, las excarcelaciones de asesinos, etc.

Sólo espero que en un futuro no muy lejano podamos conocer las actas de la negociación que se está dando en este momento y de nuevo, el Gobierno y ETA, puedan reflejar como obstáculo en el cumplimiento de sus acuerdos la actitud de una sociedad movilizada que dirá alto y claro: en mi nombre no.

*Francisco José Alcaraz es presidente de Voces contra el Terrorismo.

Actas de ETA
Traición sin consecuencias
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 31 Marzo 2011

Cuando en el verano del 2004 empecé a denunciar el proceso de negociación del Gobierno con la ETA, algunos por incrédulos y otros por descubiertos empezaron a marcar distancias y ponerme en el punto de mira de sus críticas.

Después de la primera manifestación de la rebelión cívica convocada el 22 de enero del 2005 las posiciones empezaron a ser mucho más claras: había que deslegitimar a Alcaraz y para ello recurrieron a la calumnia. Pero hay un momento donde la campaña se recrudece coincidiendo con las elecciones en la AVT del año 2006 y donde se articula, con la complacencia del Ministerio del Interior, el asalto a la AVT utilizando a algunas víctimas del terrorismo que actuaban como punta de lanza del Gobierno.

Como la jugada no les salió bien pasaron a subir el nivel desde periódicos, shows de televisión, radios y revistas afines al poder, y algunas víctimas del terrorismo haciéndole el caldo al Gobierno iniciaron una campaña demoledora no sólo contra mi persona, sino también contra mi esposa.

Pero no era suficiente y encontraron en la asociación ADADE presidida por José Mariano Benítez de Lugo una oportunidad para acallarnos. Interpusieron una querella en la Audiencia Nacional contra mi persona por decir cosas contra el jefe del Ejecutivo como:

"El proyecto de ETA es el proyecto asumido por el Gobierno", "la declaración de tregua del ETA es una declaración consensuada entre el Gobierno y la banda" o "es indignante que encontremos al Gobierno y partidos afines defendiendo a terroristas".

Esa querella fue justamente archivada y El País, de forma abyecta, atacó sin escrúpulos a la sección cuarta de la AN integrada por Fernando Bermúdez, Teresa Palacios y Flor María Sánchez. De haber prosperado aquella querella mi defensa tenía previsto pedir a la Audiencia Nacional las actas de la negociación con ETA, actas que respaldarían todas y cada unas de las denuncias que realicé y que años después habiendo conocido algún dato más creo que aún está más justificadas si cabe.

En multitudes de ocasiones, tanto en entrevistas como en artículos, he denunciado durante años que el arma más poderosa que tiene ETA contra el Gobierno son las actas de la negociación y así queda reflejado con el conocimiento que tenemos de algunas partes de las actas.

Y ahora ¿que pasa? Esa es la gran pregunta y no podemos permitir que la respuesta sea que "no pasa nada", porque en la medida que estos hechos tan graves y bajo mi punto de vista delictivos puedan quedar impunes sin que tenga las consecuencias políticas y penales que merecen, estaremos destruyendo gran parte de nuestra democracia y la libertad estará condicionada a los pactos entre políticos y terroristas.
Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.


Credibilidades
El Gobierno otorgó credibilidad a los terroristas cuando se sentó con ellos en una negociación política
IGNACIO CAMACHO ABC


ESTE Gobierno que niega toda credibilidad a los terroristas de ETA fue el primero en otorgársela cuando se sentó con ellos en una negociación política. Y muy amena, según los indicios. Cuando te sientas con un puñado de asesinos en una mesa formal, rodeado de intermediarios internacionales e intérpretes —de euskera, cabe colegir—, cualquiera pensaría que los tomas en serio. Ellos también lo pensaron, sin duda, al punto de que levantaron unas actas igual que los mediadores redactaron las suyas. Rubalcaba dice que esos papeles no tienen crédito porque los han escrito unos canallas. Puede ser. Pero más que creer o no creer, lo razonable es verificar si lo que dicen es falso o es cierto. Si nadie comprobase nunca las declaraciones de los malhechores, muchos crímenes, incluidos los de ETA, quedarían impunes porque la justicia se basa a menudo en los testimonios de los delincuentes. El caso GAL, sin ir más lejos, se aclaró gracias a la confesión de un rufián con todas las letras, un policía corrupto, un sicario cuya revelación resultó ser cierta. También entonces el portavoz del Gobierno se defendió diciendo que no había que creer a un truhán de esa especie. Y, qué casualidad, ese portavoz era… el mismo Rubalcaba.

En punto a credibilidad, y salvando las amplísimas distancias comparativas, este Gobierno tampoco tiene mucha que digamos. Ha mentido tanto y se ha contradicho tantas veces que resulta imposible encontrarle un discurso coherente. El propio presidente dejó dicho que para él las palabras están al servicio de la política. Es decir, que se utilizan a conveniencia finalista, al margen de su significado y, por supuesto, de su adecuación a la verdad. Verdad, mentira, qué conceptos tan elásticos, tan relativos en boca de un hombre para el que la política es la ultima ratiomoral. Maquiavelo era un becario. ¿Tiene credibilidad un político capaz de pasarse un año entero negando una evidencia tan palmaria como la crisis? Si fue capaz de negar eso contra toda razón y toda lógica, ¿por qué no habría de negar una secuencia mucho más secreta y oscura como la de las negociaciones con ETA?

Las palabras al servicio de la política. Pongamos dos palabras, pronunciadas inmediatamente después del atentado de Barajas. Una: el sustantivo «accidente». Dos: el verbo «suspender», empleado respecto al diálogo con los terroristas. Sendos lapsus de un hombre abrumado por la tragedia, cabía pensar. ¿O tal vez se trataba de dos mensajes cifrados que daban a entender que estaba dispuesto a continuar negociando más allá de la línea roja de la tregua?

Conjeturas, sí. Pero conjeturas verosímiles e indicios acumulados que dejan el rastro de una amarga sospecha. Para disiparla no bastan abstractas negativas amparadas en secretos de Estado o epistemologías de cartón. Hacen falta explicaciones. Muchas. Contundentes. Claras. Es el precio que tiene haberse juntado con un hatajo de canallas.


Creyeron a ETA
Agustín de GRADO La Razón 31 Marzo 2011

Nos dicen que no debemos creer a ETA. Todos a coro. Ahora que hemos descubierto las entrañas de una negociación infame. Pero fueron ellos quienes primero la creyeron. Para ser exactos: los únicos que la creyeron cuando no había motivos. Creyeron que había llegado el momento en el que la organización terrorista aceptaría la paz definitiva. Creyeron en su buena voluntad para abandonar su pasado de crimen, extorsión y terror.

Y tanto lo creyeron que retorcieron el Estado de Derecho, engañaron a los españoles y se humillaron ante sus interlocutores encapuchados cada vez que se irritaban. Porque Zapatero creía en la palabra de ETA colocó a Rubalcaba en Interior «para blindar el proceso». Porque creía en su generosa disposición se destituyó a Fungairiño, héroe de la lucha antiterrorista, como fiscal jefe de la Audiencia Nacional. Porque creía que su «ansia infinita de paz» sería correspondida se ordenó a la Policía, la Guardia Civil y la Ertzaina que dejaran de detener terroristas.

Y aunque las cartas de extorsión seguían llegando a los empresarios, Zapatero y su Gobierno creían y creían a ETA: «Sabiendo que se pide dinero, decimos que no consta. Si el problema es el dinero, siempre se podrá arreglar por medio de una organización internacional». Y no bastó el atentado de la T-4 para que dejaran de creer en ella. Volvieron a sentarse con los terroristas, ofrecieron la liberación de presos con delitos de sangre y les dejaron este mensaje: «Que el Gobierno salga reforzado en las elecciones es imprescindible para implementar el proceso». A ver quién insulta ahora a Mayor Oreja por explicar que «Zapatero necesita a ETA y ETA necesita a Zapatero».

Libertad vs socialismo
La banalidad, el mal
Bernd Dietz Libertad Digital 31 Marzo 2011

¿Qué tienen aquí en común el político, el vendedor, el predicador, el intelectual, el actor o el chamán de éxito? Lo que llamamos labia, desvergüenza, carisma, elocuencia, zalamería y ojito. La aptitud de llevarse el gato al agua, cual flautista de Hamelín. De arrastrar ratas, niños y demás voluntarios hasta ahogarlos, embelesados en entusiástica bandería. Mas junto al reconocimiento de que lo que opera es la maña para decirle a la gente lo que ansía oír, analicemos nuestro prurito de resultar engañados. No tanto el perfil profesional de los gurúes y la panoplia de destrezas que determinan su cotización, cuanto la contextura biológica y cognitiva de los resueltos primos. ¿Por qué nos reconforta que nos mientan? ¿Por qué nos repatean el realismo y la razón responsables?

La función crea el órgano. La demanda el producto. La oportunidad el negocio. Si el liberalismo rechaza la prohibición de las drogas no es porque éstas no acarreen adicción o su consumo efectos perjudiciales. Es porque compete a cada individuo renunciar al autoengaño y la servidumbre. Administrar su libertad. Ello no se logra con medidas represivas, que multiplican astutamente la hipocresía y el crimen, según enseñan el Chicago de Capone o el México actual. ¡Cómo hemos degenerado desde que Kant imaginara al hombre dejando atrás una minoría de edad en la que penaba por deméritos propios! Se evidencia en qué pocilga hozamos. La de una clac subalterna, ávida de recibir directrices sobre lo que nos conviene. Una grey que compra lotería anticipando cómo gastará el premio, se conmueve con los telediarios y vota con el prejuicio a flor de piel.

"Miénteme, dime que me has esperado estos cinco años", le pide Sterling Hayden a Joan Crawford en Johnny Guitar. La fe del carbonero. El éxtasis de triunfar en Gran Hermano exhibiendo supina catetez. La confianza en los sacamantecas institucionales, en el humanismo progresista, en el agua bendita. La actitud que adoptamos al conservar esperanza en el fondo de bondad de quienes no paran de regalarnos testimonios de su incombustible vileza. Recordemos a esos alemanes, genuinamente crédulos, sinceros y obedientes, en quienes los nacionalsocialistas avivaron el gusanillo del comunitarismo popular. ¡Qué hermoso fue sentirse conformando una gran familia, sin barreras de clase o rango académico, aunados por un destino manifiesto! Apenas sobraban los judíos, cuyo talento era desmoralizador y mataron a Cristo, como hoy persiguen a los palestinos.

En el timo de la estampita, el más siniestro es el estafado. El tontaina con ínfulas. Verbigracia, los cuatro mil quinientos docentes gallegos quijotescamente pertrechados para lo peor, con tal de no dar clase en español. La función pública, escudilla en ristre. O el tierno eurodiputado del PP, presto a favorecer a los falsos lobbistas. Otros colegas no tuvieron ocasión de picar, pues la tentación les pilló sin el pinganillo y lucen inglés de garrafón. Si estalla este país, o incluso si tras arraigar la lobotomía progresista queda mansurronamente para vestir santos y servir cubalibres, con nuestro solar hecho migas, la culpa no será de los Rajoy o Rubalcaba, que listos como teas rentabilizarán la ruina.
Bernd Dietz es catedrático de Filología Inglesa y escritor.

El turno de Siria
Rubén Kaplan Minuto Digital 31 Marzo 2011

La República Árabe Siria, uno de los países más dictatoriales y despóticos de Medio Oriente, ubicado en la orilla oriental del Mar Mediterráneo, con una población de casi 20 millones de habitantes, que comparte fronteras con Turquía por el norte, Irak por el este, Israel y Jordania al sur y Líbano por el oeste, afronta el cimbronazo que está estremeciendo a muchas de las naciones islámicas de la región.

En Egipto, el derrocamiento de Hosni Mubarak, posicionó como fuerza política mayoritaria para las elecciones parlamentarias de septiembre en ese país, a la Hermandad Musulmana, el movimiento jihadista sunita del que surgió la organización terrorista Hamas que gobierna Gaza. En Libia, la intervención de la NATO para evitar que el sanguinario Muammar Gadafi siguiera asesinando a sus opositores, tardíamente hará replantear a EE.UU. que su participación en el conflicto, aunque sea por razones humanitarias, y su intención de proveer de armas a los insurgentes, es funcional a los planes de Al Qaeda, cuya meta es establecer un califato pan-islámico en el mundo y trabaja para derrocar a los regímenes que considera no musulmanes y pretende expulsar de los países islámicos a los ciudadanos occidentales no afines a su religión.

Por el contrario, detrás de la revuelta en Siria, no están los elementos más radicalizados musulmanes, sino un pueblo hastiado del régimen tirano de Bashar al-Assad, quien gobierna con mano de hierro desde hace 11 años, después de suceder por herencia a su padre Hafez al- Assad, que rigió los destinos del país desde 1970-producto de un golpe de Estado- hasta su muerte en el año 2000. Bashar es a la sazón, Presidente del Partido Baaz y líder del Frente Nacional Progresista.

El levantamiento popular de la población de mayoría sunita en Siria (74%) contra el régimen de Bashar Assad, cruel y salvajemente reprimido, con un saldo de muertos y heridos difícil de determinar fehacientemente, tuvieron como epicentro la ciudad meridional de Deraa y se propagaron el viernes 25 de marzo a las localidades de Homs, Alepo, Latakia y algunos sectores de Damasco.

En noviembre de 2009 se produjo el hallazgo, por parte de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de uranio enriquecido en tres lugares de Siria, reforzando la convicción que los sirios, quienes no pudieron dar explicaciones convincentes al respecto, estaban desarrollando energía atómica. Este episodio, motivó en su momento que la OIEA exigiera una urgente e inmediata revisión de los presuntos sitios nucleares. La principal causa de sospecha fue el descubrimiento de rastros de material de esa índole cerca de un pequeño sector nuclear de investigación de las afueras de Damasco. En agosto del 2007, el Ministro de Comercio de Corea del Norte firmó un acuerdo con Siria sobre “Cooperación en el Comercio, la Ciencia y la Tecnología.” El 6 de septiembre del mismo año, en forma sorpresiva, ocho aviones Cazabombarderos F-15I “Trueno” perteneciente al Escuadrón 69 Hammers ( Martillos) de la fuerza aérea israelí cruzaron la costa Siria. En tierra, un grupo comando hebreo que había desembarcado antes, marcaba con láser el objetivo de las aeronaves. Los F-15I se dirigieron a la zona norte guiados por el inercial asistido por GPS y sus dispositivos LANTIRN, localizaron el blanco y el punto láser. En un instante, dejaron caer sus bombas Paveway y el target literalmente voló en mil pedazos. Las fuerzas sirias almacenaban material nuclear procedente de Corea del Norte. Los informes de inteligencia indicaban que unos días antes del bombardeo israelí, por la noche, un barco carguero norcoreano desembarcó esa carga en el puerto de Tartous, desde donde fue trasladado al objetivo atacado por la aviación israelí. Siria afirmaba que la nave contenía cemento.

El incidente por el que Siria acusó a Israel de invadir su espacio aéreo y prometió responder el ataque, se dilucidó pronto. Presuntamente, el destino del bombardeo era la instalación militar de Al Kibar. Más tarde, se confirmó oficialmente que se trataba de un reactor nuclear sirio, construido con la ayuda de Corea del Norte. Calificados especialistas afirmaron que el régimen comunista chino tenía también una conexión con el mismo. El Doctor Ronen Bergman, periodista y autor del libro The Secret War with Iran (La guerra secreta con Irán), afirmó: “Yo diría que, a pesar de que el reactor nuclear que fue bombardeado en Dir A-Zur, en Al Kibar Siria, era un reactor de Corea del Norte, la base de los conocimientos nucleares sirios son chinos, y China a lo largo de los años ha estado ayudando en la investigación y proveyendo de know-how a los sirios”. Los inspectores del Organismo que visitaron el sitio Dir-Azur después del bombardeo de 2007, detectaron plutonio altamente procesado. Los rastros de ese mineral sugieren que el programa nuclear de Siria está más avanzado de lo que previamente se había evaluado. En su momento, Siria alegó que el reducto Al Kibar -sospechosamente parecido en estructura a uno en Corea del Norte, según la inteligencia estadounidense- era sólo una instalación militar convencional, aunque tras el bombardeo procedió a limpiar cuidadosamente el lugar y construyó un nuevo edificio encima del destruido, dificultando el trabajo posterior de los inspectores de la OIEA. Éstos, no obstante, encontraron durante una visita a ese lugar numerosas huellas de uranio y también de grafito, dos elementos que suelen usarse en la construcción de instalaciones nucleares. Siria había asegurado que esos restos procedían de las bombas usadas por la aviación israelí, algo que los expertos del OIEA consideraron “poco probable”. Hace unos años, el general George Sada, quien fuera el segundo oficial de mayor rango en la fuerza aérea de Irak escribió en su libro “Saddam’s Secrets”: “Hay un indeterminado número de armas de destrucción masiva llevadas de Irak a Siria y deben ser encontradas y devueltas a manos seguras”. La República Árabe Siria fue definida en su momento por el gobierno estadounidense, como “el régimen que respalda el terrorismo, toma decisiones para desestabilizar el Líbano, permite el ingreso de combatientes extranjeros a Irak y reprime a su gente. A pesar de esas expresiones, el gobierno del presidente Barak Hussein Obama, decidió en febrero de 2010 reanudar las relaciones diplomáticas con Siria luego de casi cinco años en que estuvieron congeladas. La Casa Blanca creía ilusoriamente que la medida distanciaría a Damasco de Irán.

Siria dominó el Líbano durante cerca de 30 años hasta que un levantamiento libanés y la presión internacional por el asesinato, en febrero del 2005, del ex primer ministro Rafik al-Hariri, lo forzó a retirar sus tropas.

La supresión física de los adversarios antisirios es una práctica habitual de Damasco. Entre los asesinados se encuentran el periodista Samir Kasir (02-01-2005), el ex comunista George Ají (21-06-05), el magnate y parlamentario Gebran Tueni (21-12-05), el ministro de Industria Pierre Gemayel, hijo de Amin Gemayel (21-11-06), el legislador Antoine Ghannem (02-09-07), el brigadier general Francois al-Hajj (12-12-07), y Wisam Eid (25-01-08), capitán de la unidad de inteligencia de la policía libanesa. En otra época el druso ahora pro-sirio Walid Jumblatt, llamaba al extinto presidente sirio Hafez Assad “criminal cultural” y al gobierno del presidente actual, su hijo Bashar, lo definió como “la cabeza de la mafia, no un régimen”. En mayo del año 2009, en virtud de duros comentarios del líder druso contra el grupo terrorista chiíta de Hassan Nasrallah se produjeron feroces enfrentamientos entre los seguidores de Jumblatt y el Hezbollah, en las montañas libanesas de Shouf. Desde entonces, Walid Jumblatt ha morigerado su retórica, probablemente para no continuar con la saga trágica, que en 1931 inauguró su abuelo Fouad Jumblatt, asesinado tras una emboscada en agosto de 1931 en Wedi Ain Bel, y siguió su padre Kamal Jumblatt , ultimado a la edad de 59 años, también en una celada cerca de la localidad de Baaqlin, Shouf. Walid Jumblatt, heredero de una honrosa prosapia, ha claudicado con los otrora enemigos sirios, verdugos de su progenitor.

La demencia criminal de Gadafi no implicaba que fuese un riesgo para Estados Unidos ni para la NATO y sin embargo, ambos decidieron intervenir.

La República Árabe Siria, donde renunció todo el gabinete a instancias de Assad, junto con Irán, son patrocinadores consuetudinarios del terrorismo y proveen armamento y misiles al Hezbollah, asentado en Líbano, y al Hamas en Gaza, constituyéndose en un peligro para Israel y Medio Oriente. Sus respectivos pueblos son asesinados y violentamente reprimidos en sus protestas, pero no surge evidencia que haya planes de Occidente para liberarlos de las dictaduras que los oprimen.

lo habla habitualmente el 56% de los jóvenes
A pesar de los ataques, los separatistas no pueden con el español en Cataluña
 Minuto Digital 31 Marzo 2011

A pesar del constante ataque al español desde las instituciones controladas por los separatistas en Cataluña, el 54% de los jóvenes de 14 a 19 años tienen como lengua inicial el castellano y el 29%, el catalán, según se desprende del estudio Conocimientos y Usos del Catalán en Cataluña. La presencia del castellano como lengua primera se mantiene relativamente estable con la edad. Así, el 54% de los jóvenes de 14 a 19 años tiene el castellano como lengua primera, y también la tiene el 50% de los mayores de 65 años.

Paralelamente, el catalán como lengua inicial a la población es progresivamente más presente con el aumento de la edad. Así, el 48% de la población mayor de 65 años tiene el catalán como lengua habitual. El 83% de las personas de 65 años y más nacidas en Cataluña tienen el catalán como lengua inicial. Esta cifra se reduce al 45% en el caso de los jóvenes de 14 a 19 años nacidos en Cataluña.

Por último, destaca el crecimiento de las otras lenguas como lengua inicial entre los grupos más jóvenes. El 15% de los jóvenes de 14 a 19 años tiene como lengua inicial una lengua diferente al catalán y al castellano (el 1% en el caso de los mayores de 65 años).


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Más cerca de los asesinos que de los asesinados
Editorial www.gaceta.es 31 Marzo 2011

Lo más grave de lo revelado en las actas de la negociación con ETA, que está ahora bajo la lupa del juez Ruz, no es sólo que los emisarios del Gobierno hayan podido incurrir en delitos como colaboración con banda armada. Lo más grave de todo es que el conjunto abrumador de indicios viene a demostrar lo que medios de comunicación como los del Grupo Intereconomía venimos sosteniendo desde la primera legislatura: que la negociación con la banda terrorista es uno de los ejes sobre los que ha gravitado el zapaterismo para aferrarse al poder, bloquear el paso a la oposición y pasar a la Historia con la foto de una falsa paz, a cambio de dejar en la negociación con una pandilla de delincuentes jirones del Estado de derecho.

La prueba de que no es un episodio aislado sino el leitmotiv del zapaterismo es que quienes están en danza no son cuatro correveidiles sino parte de la cúpula policial, con la posible complicidad de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, o conspicuos dirigentes socialistas; y que el Gobierno y sus emisarios pusieron en juego el aparato del Estado en el toma y daca con los etarras. LA GACETA revela hoy dos cesiones escandalosas: que el Gobierno pactó con ETA la excarcelación de Iñaki de Juana Chaos, cuando de cara a la galería el propio Rubalcaba alegó “razones humanitarias; y que se acordó con la banda dejar en libertad a uno de los carceleros que retuvo en un zulo a Ortega Lara, durante año y medio. Y aporta nuevos datos de la hoja de ruta de la unificación de Navarra y País Vasco, que el socialista Eguiguren ofreció a ETA en mayo de 2007. Es decir, la justicia –De Juana Chaos–, el dolor de las víctimas –Ortega Lara– y la unidad de España –el anschluss vasconavarro, una de las exigencias de territorialidad de ETA–, puestas en almoneda y utilizadas como objeto de trueque por los correos de Zapatero ante una banda de asesinos.

Traducido todo esto en términos penales arroja un saldo inquietante. A los delitos que la Justicia debe esclarecer –revelación de secretos, colaboración con banda armada, omisión del deber de perseguir delitos e incluso financiación ilegal, si se confirma que el Gobierno ofreció dinero a los etarras usando a organizaciones internacionales– habría que añadir además el de alta traición –art. 102 de la Constitución–. Alta traición en sentido estricto, si se demuestra la connivencia del Gobierno en la oferta de Eguiguren de ponerle en bandeja la unificación vasco-navarra. Pero alta traición también en sentido lato, por haber andado en tratos y pactos con quienes atentan contra la unidad de España y la integridad de los españoles y por poner a su disposición los mecanismos del Estado –Policía, Fiscalía–.

A todo eso, Rubalcaba, lo llama “bazofia” en su doble estrategia de imitar al avestruz y de jugar a hermano Tonetti del Congreso. Pero cada minuto que pasa queda más en evidencia. Parafraseando a Amaral “sin él” no tendríamos chivatazo del Faisán ni negociación con ETA ni suspensión del Estado de derecho para que, cobijados bajo el paraguas protector de la tregua, los terroristas se libraran de la poli. ¿Bazofia? No piensa lo mismo el juez Ruz, que investiga tan graves hechos y que debe rastrear las pistas para certificar si las pisadas de la negociación terminan en el Ministerio del Interior y en el Palacio de la Moncloa. De momento, Rubalcaba es el superior jerárquico de imputados en colaboración con banda armada, y según las actas fue fichado expresamente por Zapatero para ponerlo al frente de Interior durante la tregua trampa. Es decir, vino a lo que vino. En su cada vez más endeble defensa, volvía ayer a recitar su mantra, alegando que los terroristas mienten y que sus documentos no tienen valor. Pero como recordaba ayer el tenaz Gil Lázaro: “ETA mata pero no engaña”. Una frase que seguro que le suena de algo al ministro del Interior. En el 11-M convenía decir tal cosa... ahora menos.

Respecto al valor de las actas, hay que subrayar que no son comunicados sino lo más parecido a registros notariales de conversaciones que ETA se limitó a levantar y que le fueron incautadas por la Policía. Es decir, que en principio no son textos manipulados. Los abogados de Manos Limpias acaban de desmontar la tesis de que no es creíble lo que ETA escribe en un acta, porque precisamente un acta de Sortu en la que no se condena a la banda ha sido uno de los motivos para que el Supremo no permita la legalización del partido.

Resulta inevitable establecer un paralelismo entre el encogimiento de hombros de Zapatero ante la calamitosa deriva económica y los balones fuera de Rubalcaba por la negociación con ETA. En los dos casos, los responsables parecen haber perdido contacto con la realidad y niegan la evidencia. Pero mientras que en el desastre económico estamos ante una negligencia y una mala gestión, en la negociación con ETA nos encontramos con algo más grave: la complicidad de un Gobierno democrático con una banda de asesinos. Con el agravante de que no estamos ante un episodio aislado, sino ante un guión perfectamente trazado cuyos perfiles van quedando paulatinamente nítidos, a la luz de las investigaciones judiciales. Este sería el resumen: Zapatero y su entorno comenzaron a negociar con ETA antes de llegar al poder, a través de Eguiguren y el PSE; continuaron posteriormente durante la tregua-trampa, y –según las actas– para eso fichó expresamente a Rubalcaba; retomóaron las negociaciones tras el atentado de Barajas y ha seguido durante el último año, hasta culminar con la llegada de los proetarras a las elecciones empotrados en las listas de EA. Hasta la fecha, lo que teníamos era un iceberg del que emergían dos o tres puntas –el bar Faisán, el paradero de Josu Ternera, la excarcelación de Díaz Usabiaga–. A partir de la investigación judicial, la masa sumergida empieza a estar al descubierto.

¿Se negoció tras la T-4?
El Editorial La Razón  31 Marzo 2011

El debate político, ocupado casi en exclusiva por la situación económica y la sucesión de Zapatero, ha dado un giro radical al irrumpir en la Prensa aspectos desconocidos de la fallida negociación entre el Gobierno y ETA. La publicación de unas supuestas actas de las reuniones, incautadas al dirigente terrorista «Thierry», ha causado asombro y sembrado la perplejidad entre los ciudadanos. El contenido de los diálogos, la catadura moral que demuestran algunos negociadores, así como las presuntas cesiones que el Estado estaría dispuesto a hacer a la banda forman un «tótum revolútum» que requiere ser expurgado y valorado en su justa medida. Igual de improcedente es equiparar las «actas» a la fe notarial que despacharlas como «bazofia llena de mentiras».

Es cierto que los terroristas, además de asesinar y extorsionar, mienten y difaman para ayudar a sus propósitos. Pero también es verdad que la documentación intervenida estaba destinada al consumo interno, por lo que no necesitaban tegiversar el contenido de los diálogos. En todo caso, la versión de una parte nunca es la verdad completa. Y, por otro lado, debe tenerse en cuenta lo que supone una negociación: un tira y afloja donde cada cual sobreactúa para vender su mercancía o para descalificar al contrario.

Que los representantes del Gobierno hicieran promesas imposibles o ilegales no significa que tuviera el ánimo real de concederlas, como fue el caso de la anexión de Navarra. Es deplorable, ciertamente, que los negociadores gubernamentales utilizaran un lenguaje ruin y cobardón, lo que revela que el Gobierno no eligió bien a quienes debían representarle con más dignidad y coraje. Lo más preocupante, sin embargo, no es esa pequeña crónica de infamias que los etarras se regodean en describir para ponerse ellos mismos en valor. No; lo más inquietante son los datos que demostrarían que el Gobierno reanudó la negociación tras el atentado mortal de la T-4. En la memoria de todos están las afirmaciones solemnes de Zapatero y Rubalcaba en los días siguientes a aquella voladura que mató a dos personas de que se ponía «punto y final» a la negociación.

De confirmarse la versión etarra, no sólo no se habrían cortado de raíz los contactos, sino que el Gobierno se habría reunido para «retomar el proceso» sólo tres meses después del atentado y habría vuelto a hacerlo más veces en mayo, hasta que la propia ETA decidió romper la baraja. Ni que decir tiene que estamos ante un asunto de la máxima gravedad que exige una explicación detallada, exhaustiva y sin asomo de dudas por parte del ministro del Interior y del presidente del Gobierno.

Los ciudadanos tienen derecho a saber si son los terroristas los que mienten y los que se inventan nuevas rondas negociadoras después de que sus gobernantes les garantizaran lo contrario. Como es natural, el beneficio de la duda debe favorecer al Gobierno, pero si éste no demuestra que los terroristas mienten o que los negociadores actuaron por su cuenta y riesgo, todo el peso de la condena recaerá sobre él. Por higiene democrática, por respeto a las víctimas y por dignidad, Zapatero y Rubalcaban tienen la obligación de aclarar este grave episodio en sede parlamentaria sin dilación y sin rodeos.

La Justicia, rehén del proceso de paz
Editoriales ABC 31 Marzo 2011

El Ejecutivo socialista frenó la acción de los Tribunales contra ETA y puso a la Fiscalía al servicio de la negociación con los terroristas

LOS intentos de ver equivalencias entre la reacción del Gobierno de Aznar ante la tregua etarra de 1998 y la negociación mantenida por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero con ETA son un ejercicio de imaginación calenturienta. Por lo pronto, la tregua de 1998 fue una estrategia concertada de ETA y PNV; la de 2006, de Zapatero con ETA. Y si en algún apartado las diferencias se hacen más nítidas es en el de la relación de uno y otro Gobierno con la Justicia. El Ejecutivo socialista frenó la acción de los Tribunales contra ETA y puso a la Fiscalía al servicio de la negociación política con los terroristas. Lo hizo antes y después del atentado terrorista de la Terminal 4 de Barajas.

Empezó con el cese de Eduardo Fungairiño como fiscal jefe de la Audiencia Nacional, aun antes de que ETA anunciara oficialmente la tregua el 24 de marzo de 2006. El Gobierno sabía que Fungairiño no iba a prestarse a componendas. En su lugar fue nombrado Javier Zaragoza. Pronto empezaron a notarse los efectos. La Fiscalía dejó de apoyar la imposición de medidas cautelares contra actos de la izquierda proetarra y facilitó actividades políticas de la ilegalizada Batasuna, por ejemplo, en su reunión pública con el Partido Socialista de Euskadi, en julio de 2006. La compenetración de esta nueva Fiscalía con el juez Garzón fue absoluta —descompensando la independencia del Juez Grande-Marlaska y de otros—, alumbrando trampas como el auto de 26 de enero de 2007, que declaraba la impunidad de la «izquierda abertzale», con la consecuencia de que los Otegi, Permach y otros del mismo jaez podían dedicarse impunemente a la política. Así es como el 23 de marzo de 2007 se produjo uno de los hechos más bochornosos de la historia judicial española, con la absolución forzosa de Otegi, pese a que la sentencia de la Audiencia Nacional declaró que había cometido un delito de enaltecimiento. El fiscal retiró la acusación en el acto del juicio oral. Hubo fiscales que no pasaron por el aro y fueron retirados del caso, como el que se negó a rebajar la pena pedida para De Juana Chaos por un delito de amenazas en octubre de 2006. El mismo De Juana que el 1 de marzo de 2007 fue puesto en libertad, logrando el chantaje que había planteado con su huelga de hambre. No, no todos hicieron lo mismo. Lo que hizo el Gobierno de Zapatero no tiene precedente.

Palabra de ETA
Melchor Miralles El Confidencial 31 Marzo 2011

Las actas de los terroristas sobre las reuniones negociadoras entre el Gobierno y ETA, mantenidas entre el verano de 2006 y mayo de 2007, colocan al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y al vicepresidente y ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, en una situación que en cualquier país democrático sería insostenible. No tanto por lo que dicen los documentos elaborados por los etarras, que también, sino porque al contrastar lo escrito con los hechos y con lo sucedido, se evidencia que el Gobierno, entre otras bagatelas, mintió en el Parlamento y en sus declaraciones públicas, pidió perdón por detener terroristas, se pasó por el arco del triunfo el Estado de Derecho, dio un chivatazo a ETA para cumplir un compromiso adquirido en la negociación, se cargó a un fiscal eficaz para colocar a uno obediente, trabajó para que Batasuna fuera legal, liberó a un asesino múltiple, tomó la iniciativa para retomar la negociación tras romperse el proceso por la bomba de Barajas que segó dos vidas, dijo que la negociación política y la técnica (o sea, el precio a pagar por la ausencia de crímenes y la forma de envolverlo) debían ir en paralelo y ocultándoselo a la opinión pública, se planteó darle dinero a la banda, puso en la diana a más de la mitad de los ciudadanos ante los criminales al decir que el PP, las víctimas del terrorismo y la prensa entorpecían el proceso negociador… No debieran seguir en sus cargos ni un minuto los responsables de semejante iniquidad.

Mientras el PP centra sus críticas y reclamaciones de dimisión en Rubalcaba, por interés electoral, el vicepresidente y ministro de Interior dice sentirse orgulloso. Y el presidente no abre la boca. Desde el Gobierno, se centra su defensa en dos argumentos: primero, en el "y tú más" al recordar la reunión de los enviados de José María Aznar con ETA en Ginebra en 1998; segundo, en que no se le puede dar credibilidad a la palabra de ETA, a unas actas elaboradas por los propios terroristas.

Bien, respecto al primer argumento, es inconsistente. En 1998 la tregua de ETA fue negociada por los terroristas con el PNV en Lizarra, y, anunciada públicamente, el Gobierno mantuvo una reunión que no condujo a ningún sitio, y se acabó el proceso. Además de falaz, no se sostiene por ningún lado.

Nunca se habían traspasado estas líneas rojas
Es anonadante que el Gobierno apele a la "inmoralidad" de dar crédito a lo que dicen los documentos incautados a Thierry y después las Fuerzas de Seguridad del Estado aporten los mismos a la Justicia para basar en ellos las acusaciones que les sientan en el banquillo

Y en lo que se refiere al segundo, me parece a mí que a lo que no se debe otorgar credibilidad ni crédito es a la propaganda de los terroristas a través de sus comunicados, a la palabra de ETA cuando formula doctrina, pero a los documentos que les incautan la Guardia Civil y la Policía sí se les da, hasta el punto de que son habitualmente, como es lógico, la base de las pruebas que utilizan los Tribunales para dictar sentencias condenatorias. Es anonadante que el Gobierno y sus mariachis apelen a la "inmoralidad" de dar crédito a lo que dicen los documentos incautados a Francisco Javier López Peña, Thierry, el jefe del aparato militar de ETA, y después los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado aporten los mismos a la Justicia para basar en ellos las acusaciones que les sientan en el banquillo. Y a la vez, acepten la palabra de ETA cuando a través de algún comunicado decreta una tregua, tienden una trampa o trata de engatusarnos con discursos vacíos que sólo destilan amenazas de seguir asesinando si no nos sometemos a su estrategia. El mundo al revés.

Cualquiera que conozca la historia de esta organización terrorista sabe que, históricamente, las actas etarras elaboradas en los anteriores procesos negociadores (Argel con González y Ginebra con Aznar) reflejaban literalmente el contenido de lo hablado entre los representantes del Gobierno y los de la banda etarra. Y, por cierto, en ninguno de esos dos procesos de diálogo se traspasaron las líneas rojas que se han traspasado en el que nos ocupa. Pero insisto, no es solo la palabra de ETA, es que en este caso lo que coloca al Gobierno a los pies de los caballos es que los hechos conocidos, lo que se sabe que sucedió, lo que consta además en el sumario del Faisán, acredita que las cosas ocurrieron de ese modo. Y, como explicaban acertadamente ayer en El Confidencial J.L. Lobo y A. Mendoza, el presidente y el vicepresidente engañaron hasta a sus propios colegas con los que se sientan en el Consejo de Ministros.

Y no nos engañemos, además de la responsabilidad evidente del ministro de Interior, es José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente del Gobierno, el último responsable de lo sucedido. Los jueces que hagan su trabajo y cuando lo terminen veremos si han podido reunir pruebas para establecer las responsabilidades penales, que puede haberlas también. Entre tanto, la responsabilidad política es la que se puede y se debería sustanciar, y sólo puede hacerse anunciando el presidente que disuelve las cámaras. Pero no sucederá. Ellos están orgullosos de su iniquidad.

PS.- Sánchez Manzano, jefe de los Tedax que intervinieron el 11-M, contra el que se sigue un procedimiento judicial pese a la labor obstruccionista de Interior, ha dicho literalmente a una persona de su entorno más cercano: "He hecho y dicho lo que me han dicho que haga y diga. Si no me mantengo, ¡qué va a ser de mí y de mi familia!". Así está el patio.

España se merece un Gobierno que no negocie con ETA
Pascual Tamburri www.elsemanaldigital.com 31 Marzo 2011

"¿Un Gobierno que no le mienta?" Desde luego, los españoles lo merecen. Y antes aún uno que no negocie con los asesinos, lo que sí han hecho Zapatero y… su heredero.

El vicepresidente del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, tiene respuesta para todo, o caso. Entre el lunes y el martes El Mundo y La Gaceta ya han comenzado a publicar en papel, como El Semanal Digital ha informado en la red, las actas del largo diálogo entre el Gobierno del PSOE y la banda de criminales más veterana de toda Europa. ETA aprovechó su suspensión temporal de asesinatos, que le fue recompensada durante la primera legislatura de Zapatero, para reorganizarse y para intentar conseguir algunos de sus objetivos de siempre.

Ahora sabemos con certeza lo que antes sospechamos, y lo sabemos con la garantía incluso de El País. Nadie niega ya que hubiese tregua, ni que hubiese conversaciones políticas entre representantes socialistas del Estado y portavoces de ETA. El único matiz que divide unas versiones de las otras es si y cuánto los líderes del PSOE ayudaron a la ETA a sobrevivir mejor a su propia tregua, y en qué medida esperaban unos y otros apuntarse el tanto del final de la banda. Un tanto que, por cierto, el PSOE no ha renunciado a llevar en 2012 en su cuenta de resultados.

Las cosas serán como sean, pero lo seguro es que el PSOE hacía una cosa mientras decía otra, y eso lo hacía sentándose con los máximos enemigos armados de la democracia en España. Los subordinados de Zapatero, y de Rubalcaba, llenaron de esperanzas a los terroristas abertzales, hasta el punto de que éstos llegaron a creer posible un triunfo político a pesar de todos los palos policiales acumulados durante las dos legislaturas de Aznar (también entonces se le cortejó con una tregua que el PNV intentó capitalizar en nombre de toda la familia abertzale) .

Ya no hay dudas en lo fundamental: hubo tregua, era una trampa, ETA lleva mintiendo desde que empezó a matar y sus interlocutores han intentado mentir a los españoles. Entre 2011 y 2012 vamos a ir a las urnas llevando como candidatos a personajes que participaron en ese "proceso", o o que trataron de beneficiarse de él. Debemos actuar en consecuencia.

Jornada del CEU en Burgos
Ortega Lara: Rajoy apoyó a las víctimas "mientras le fuimos de utilidad"
Dice que los responsables políticos del chivatazo deberían haber dimitido y estar procesados por colaboración con banda armada y por traición.
libertad digital 31 Marzo 2011

El ex funcionario de prisiones, José Antonio Ortega Lara, que estuvo secuestrado por ETA 532 días entre 1996 y 1997, ha manifestado tener a veces la sensación de que "el Sr. Rajoy nos apoyó mientras le fuimos de utilidad y que ahora nos hemos convertido para él en una rémora que entorpece sus aspiraciones políticas".

Esta afirmación la realizó Ortega Lara durante su intervención en la I Jornada "Víctimas del Terrorismo: Memoria, Dignidad y Justicia", organizada por el Observatorio Internacional Víctimas del Terrorismo de la Fundación Universitaria San Pablo-CEU que se está celebrando en Burgos desde el día de ayer. El salón de actos de Caja Círculo, completamente abarrotado de gente, fue el escenario de esta Jornada.

En contraste con esta actitud del actual presidente del PP, Ortega Lara, que se dio de baja como militante de este partido en mayo de 2008 a raíz de la dimisión de María San Gil como presidenta del PP del País Vasco, resaltó "el ejemplar apoyo a las víctimas del terrorismo por parte de los gobiernos del PP al frente de la Nación, algo que quedará para siempre en nuestra memoria y en nuestro corazón".

El ex funcionario de prisiones fue también muy crítico con la negociación política con ETA que en su opinión está llevando a cabo el actual gobierno del PSOE: "esta ominosa negociación política con los terroristas supone una sangrante humillación, ya que se está llevando a cabo menospreciando la memoria de los asesinados y socavando la dignidad de las víctimas como personas, a la vez que se les escamotea la justicia que merecen. Todos ellos se convirtieron en víctimas por ser españoles y por defender el Estado de Derecho y la Constitución".

En referencia al chivatazo a ETA, más conocido como el "caso Faisán", Ortega Lara señaló que "supone la mayor humillación a las víctimas, a los propios policías que arriesgan su vida y a España". Por todo ello consideró que "los responsables políticos de este chivatazo debían haber dimitido y tenían que estar procesados por colaboración con banda armada y por traición".

Ortega Lara, que está convencido de que el Gobierno socialista permitirá de nuevo a ETA presentarse a las elecciones, piensa que por todo ello "la rebelión cívica tiene hoy mas sentido que nunca, porque está en juego nuestra libertad, el Estado de Derecho, la pervivencia de España como Nación y el futuro de nuestros hijos". Aunque advirtió que "al igual que ocurriera en otros episodios en nuestra historia pasada, no debemos esperar que nos saquen de este atolladero quienes nos metieron en él. Aseguró que, una vez mas, "tendremos que ser el pueblo llano quienes aportemos un poco de sentido común y de racionalidad frente a la deriva errática de estos gobernantes insensatos".

El encargado de inaugurar estas Jornadas fue Cayetano González, Directorio del Observatorio Internacional de Víctimas del Terrorismo del CEU, quien aseguró que estos actos tienen un doble objetivo: "rendir un homenaje a las víctimas del terrorismo y hacen posible que se oiga su voz". Para González, "las víctimas tienen mucho que enseñarnos y nosotros, los que no somos víctimas, mucho que aprender de ellas".

Además, el Director del Observatorio hizo referencia a la situación actual, asegurando que "no son tiempos fáciles ni para las víctimas del terrorismo ni para los ciudadanos tras el conocimiento de los graves hechos acaecidos durante el proceso de negociación del actual Gobierno con ETA". Fue entonces cuando hizo alusión a "las declaraciones hechas el pasado mates en la sede de la soberanía nacional por parte del Vicepresidente del Gobierno y Ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba en las que se mostraba orgulloso de lo que su partido hizo la legislatura pasada durante el mal llamado proceso de paz".

Ante esta afirmación, Cayetano González quiso recalcar que él, "como ciudadano, como español, por razones éticas, morales y democráticas, de quien me siento orgulloso es de personas como José Antonio Ortega Lara, José Antonio Sáenz de Tejada, Mª Mar Blanco, Jaime Mateu y Eloy Morán y de todas y de cada una las 858 víctimas de la banda terrorista ETA y de los 192 fallecidos el 11 de Marzo del 2004 en los trenes del Corredor del Henares".

Cayetano González finalizó su intervención dando las gracias a todas las víctimas del terrorismo, "que son lo mejor de la sociedad y un ejemplo de dignidad y fortaleza moral. Nunca podremos devolverles a sus seres queridos, pero siempre podemos demostrarles todo el cariño, solidaridad y afecto que se merecen".

En esta I Jornada de Víctimas del Terrorismo también intervino la hermana del concejal del PP Miguel Ángel Blanco, asesinado por ETA el 12 de julio de 1997. María del Mar Blanco se mostró muy crítica con la actual política antiterrorista del Gobierno de Zapatero: "negociar significa claudicar y justificar los objetivos de los terroristas. La paz nunca puede tener precio político".

Asimismo, la hermana de Miguel Ángel Blanco aseguró que nos encontramos "ante una nueva tregua electoral de ETA. Es mas de lo mismo para volver a las instituciones vascas, conseguir financiación para la actividad terrorista y recabar información". Calificó de "homenaje a las víctimas del terrorismo" el cambio político que se ha producido en el País Vasco con la llegada hace dos años a la Lehendakaritza del socialista Patxi López con el apoyo del PP.

Tomó también la palabra Jaime Mateu, víctima del terrorismo por partida doble: perdió a su padre, Francisco Mateu Cánoves, en un atentado de ETA en 1978 y, años después, la banda terrorista asesinaba a su hermano Ignacio, guardia civil. Mateu hizo un repaso de la actitud de los Gobiernos ante el terrorismo etarra, destacando "la postura cobarde que tuvo la UCD" en este asunto y pidió la dimisión del Ministro del Interior actual. Además, aseguró que para combatir el terrorismo, es preciso que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado sigan aplicándose como hasta ahora; que no haya una negociación, "porque ello implica que haya vencedores y vencidos"; y que la sociedad apoye los movimientos de víctimas. Mateu finalizó diciendo que "no perdono, ni olvido pero no vivo con odio".

Por su parte, José Antonio Sáenz de Tejada relató cómo conoció la noticia de que ETA había asesinado a su hijo, el guardia civil Carlos Sáenz de Tejada, y a su compañero, Diego Salva en Mallorca el 30 de julio de 2009. Sáenz de Tejada, visiblemente emocionado ya que ayer se cumplían 20 meses de la muerte de su hijo, pidió que "si Dios existe, que den caza a los asesinos y que terminen con esta barbarie".

Eloy Morán, miembro de la Junta Directiva de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11M, contó a los asistentes cómo se convirtió en víctima aquel fatídico día. Aseguró que "esos ataques no iban dirigidos solamente contra quienes viajaban en los trenes, sino también contra todos aquellos españoles que defienden los valores democráticos. Siete años después de la masacre del 11M, Morán mostró su indignación porque "aún no se ha hecho justicia, ni se ha puesto a quienes perpetraron la masacre en la cárcel", haciendo alusión también a las irregularidades cometidas en torno a la investigación.

La I Jornada "Víctimas del Terrorismo: Memoria, Dignidad y Justicia" continuará en la tarde de hoy en Burgos con una mesa redonda en la que tomarán parte, el Presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti; la portavoz de UPyD, Rosa Díez y el exsecretario general de los socialistas vascos y actual Presidente de la Fundación para la Libertad, Nicolás Redondo Terreros.


El PP defiende la denominación bilingüe para las provincias vascas

PSOE y PNV han pactado que pasen a llamarse Gipuzkoa, Bizkaia y Araba/Álava
Ep www.lavozlibre.com 31 Marzo 2011

Madrid.- El PP ha presentado una batería de enmiendas en el Congreso a la proposición de ley para cambiar la denominación oficial de las tres provincias vascas con el fin de intentar que al menos se mantenga el nombre en castellano junto con el euskera. La Cámara baja ha acelerado la tramitación de esta reforma, que estará en el Senado a mediados de abril para su aprobación definitiva.

Este cambio de denominación oficial, planteado por los nacionalistas en numerosas ocasiones en las Cortes y hasta ahora negado por PSOE y PP, se incluyó en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011 y finalmente los socialistas aceptaron su tramitación en el Pleno del 15 de febrero, donde ya sólo se opusieron PP y UPyD.

El objetivo es cambiar la denominación oficial de las tres provincias como acordaron sus respectivas Juntas Generales: Gipuzkoa por Guipúzcoa, Bizkaia por Vizcaya y Araba/Álava por Álava. Salvo en esta última, desaparece la mención al castellano, que era el argumento que el PSOE venía alegando para rechazar la petición del PNV (la última vez, en el Debate del estado de la Nación de julio de 2010).

PSOE Y PNV: BARRA EN VEZ DE GUIÓN
Socialistas y nacionalistas han pactado tres enmiendas que se limitan a corregir el guión de Araba-Álava por una barra (Araba/Álava) al entender que "la norma académica señala que es éste el signo gráfico que debe utilizarse cuando se trata de una denominación en distintos idiomas de una misma entidad y no el guión, que se usa para los casos de dos entidades distintas que conforman una unidad administrativa".

Ambos partidos también defienden que "lo correcto es recoger primero la acepción en euskera a tenor de lo dispuesto por las Juntas Generales de Araba/Álava, que señala que en los casos en que el mensaje haya de ser comunicado en las dos lenguas oficiales, se dará preferencia en el orden al euskera".

El PP defiende el mantenimiento del castellano en la denominación oficial de las tres provincias vascas, junto con el nombre en euskera. Su argumento es adaptar la denominación oficial "a la realidad plurilingüe" del País Vasco, consagrada en la Constitución y el Estatuto.

PP: CASTELLANO Y EUSKERA
A su juicio, lo correcto es que cada provincia tenga dos denominaciones oficiales separadas por la conjunción 'y', ni guiones ni barras: "Álava y Araba, Guipúzcoa y Gipuzkoa, y Vizcaya y Bizkaia".

Estas tres formaciones son las únicas que han planteado enmiendas, entre otras cosas porque tanto las demás formaciones nacionalistas como las minorías de izquierda aceptan la denominación que acuerden los representantes vascos. Por ello, la tramitación de la proposición de ley será rápida: una reunión de ponencia y otra en la Comisión de Política Territorial, que tiene competencia legislativa plena, para remitirlo al Senado en una o dos semanas.
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