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Recortes de Prensa   Sábado 2 Abril 2011

 

Adiós a Zapatero
EDITORIAL Libertad Digital 2 Abril 2011

Zapatero ha sido y sigue siendo el peor presidente de la democracia española. De modo que el anuncio de su marcha no puede sino producir alegría, aunque matizada por el convencimiento de que, de no haber tomado él la decisión, la puerta abierta se la habrían señalado igualmente los españoles.

Quiso llevar a España a la rendición ante ETA, ofreciendo a los terroristas triunfos políticos, traicionando el sacrificio de los cientos de españoles a los que la banda asesinó, y denigrando a sus familias y los supervivientes de los atentados. Su apuesta por aliarse con los nacionalismos ha producido el Estatuto catalán, engendro sólo parcialmente anulado por el Tribunal Constitucional y que consagra la desigualdad entre los españoles. Su política internacional nos ha alejado de nuestros aliados para acercarnos a regímenes como Cuba o Venezuela, poco democráticos, incapaces de reconocer los derechos humanos, pero de izquierdas, que es el único salvoconducto que los socialistas han tomado en cuenta. Ha dividido constantemente a los españoles con leyes como la del matrimonio homosexual, la igualdad, la memoria histórica, el tabaco, el aborto, la educación para la ciudadanía, empeñado en que todos vivamos según el manual del progre rancio indica que debemos vivir y morir.

Pero ha sido la economía la que finalmente le ha dado la puntilla. Su ineptitud en la materia, que ni dos ni mil tardes han podido reducir, y ese sectarismo ideológico con el que se enfrenta a todos los asuntos que ha abordado han agravado en España una crisis que sí, es mundial, pero que en nuestro país ha hecho más daño y nos está siendo más difícil salir. Sólo cuando la ruina amenazaba con llevarse por delante el euro, y el "corazón de Europa" nos ha obligado a tomar medidas más racionales, Zapatero ha renunciado en parte a su programa izquierdista y, por lo tanto, ruinoso. Pero ha sido demasiado tarde, y demasiado poco para los cinco millones de parados que su política ha dejado sin empleo.

Con el anuncio de su marcha, Zapatero ha vuelto a demostrar que lo que más le importa no es España sino el PSOE y él mismo. Anunciándolo antes de las municipales y autonómicas su partido espera contener la sangría de votos. Y haciéndolo con casi un año de plazo da tiempo a que la sucesión se produzca y el vencedor se cure de las heridas del proceso. Pero en esta España que se desangra, a Zapatero no le importa abrirle otra brecha: la de su sucesión. Un presidente que se va porque sabe que nadie le quiere en el cargo es un presidente que no debería seguir ni un minuto más en el cargo. Sería lo mejor para España. Por eso continuará hasta 2012.

Faisán
Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS La Razón 2 Abril 2011

Cuando escribo en los periódicos procuro evitar, en lo posible, los temas puntuales y moverme en el terreno de las ideas. Pero llega un momento en que un hecho puntual consti-tuye, por sí solo, el reflejo de una idea. Y si esa idea es escandalosa, subversiva, peligrosa, uno no tiene más remedio que decirlo. Así ocurre con ese ave de colorido plumaje que encubre realidades inmundas. Vino del río Fasis, en la actual Turquía. Los griegos lo aclimataron en Grecia, luego pasó a Roma, al final a nosotros y a otros sitios más. Lo buscaban por su carne sabrosa, sobre todo un poco «faisandée», un poco podrida. Pero pronto cobró mala fama. Aristófanes llamaba faisanes a los que otros llamaban sicofantas, chantagistas, calumniadores, practicantes del juego sucio dentro de una democracia. Eso sí, con plumaje aparente. Parece que sigue igual. No quiero entrar en el detalle, es bien conocido. Podrán decir que la versión de ETA no se ajusta a la verdad en tal o cual punto. Ellos no dan ninguna explicación, solo que están libres de mancha. Pero hay algo que está más allá de cualquier duda: que hubo una negociación con ETA, con delegados suyos y todo. Y unos supuestos mediadores. Y que tras el atentado de la T4 habían, sí, detenido a terroristas, pero habían negociado. Y habían pregonado con mil altavoces que jamás iban a hacerlo. Un «accidente», la muerte de los dos ecuatorianos, había cortado la negociación, nunca más la habría. Pues la hubo: de un lado, selectivamente, apretaban el tornillo a los terroristas, de otro les ofrecían un paraíso de esperanzas. Mefistófeles y Maquiavelo se quedaban pequeños a su lado. La verdad es la verdad, aunque la diga el PP. Ya saben: «Amicus Plato sed magis amica veritas», amigo es Platón, pero más amiga es la verdad. Esto lo decía Aristóteles, pero no la cúpula de nuestro Gobierno.

Yo no pertenezco ni he pertenecido nunca a ningún partido. El 7 de enero de 2005 escribí en «Abc» una «Carta abierta a Rodríguez Zapatero», en ella denunciaba el error de la negociación. Lo he dicho muchísimas veces y lo han dicho muchísimos otros. Pero Zapatero es un hombre que no aprende, sigue su idea, por fantástica que sea, hasta que se estrella. Y si se estrella pasa a otra cosa, como si nada, nunca se disculpa. Ni la muerte de los dos ecuatorianos, a los que tanto debemos, le hizo reflexionar. Paró un momento, luego volvió a las andadas. Dijeron, él y los más cerriles, que González y Aznar habían hecho lo mismo: pero cambiaron en cuanto vieron la realidad de las cosas. González era un chico listo de Sevilla que creía que con hacer lo contrario de Franco, estaba bien. Pero cuando empezó a comprender cómo era el mundo pasó del «a la OTAN de entrada no» a entrar en la OTAN. Sabía aprender a rectificar. Yo le oí en una comida que a la ETA había que dejarle salvar los muebles. Pero tuvo los ojos abiertos y vió que la ETA no lo aceptaba. Obró en consecuencia. Y Aznar, en cuando le tomó la temperatura, hizo lo mismo. Deberían no haber entrado en el juego, pero se salieron en cuanto vieron que era juego sucio. No comparemos, pues. Zapatero, por desgracia, es diferente. Inasequible al desaliento, ya recuerdan, sigue y sigue. Lo importante no es lo que diga, es lo que hace. Y hace siempre lo mismo, sin remedio. Nunca he dudado de su buena voluntad: quería acabar con la ETA por su vía mirífica, y de paso eternizarse en el Gobierno. Los hechos que se oponían le eran transparentes. Lo malo es que, parece, tiene numerosos seguidores, lo mismo si gira a babor que a estribor. Algún arte de seducción tiene, sin duda. Y con algunos de sus partidarios tiene evidente éxito. Se lo perdonan todo. Y no lo comprendo. Acompañaba la negociación con mil presiones sobre el sistema judicial, con mil cerrar los ojos ante lo que pasaba, ante su propia leniencia con los terroristas. El detenerlos o soltarlos no dependía de los hechos, sino de la negociación: de la presente o de la que preparaba. Las puertas de las cárceles eran giratorias, como eran giratorias las que cambiaban a un fiscal general por otro, a su conveniencia o lo que creía su conveniencia.

¿Y qué decir de Rubalcaba? Cuando fue ministro de Educación, yo era prácticamente el jefe de la oposición a la reforma educativa que cristalizó en la LOGSE del 90 y en los decretos subsiguientes. Debatimos largamente. Le encontraba una persona inteligente y razonable, respetuosa en el trato, no decía esas cosas que ahora dice. Hacía incluso concesiones, algunas conseguimos. Aunque al final sacaba lo esencial. ¿Creía en aquellas patrañas pedagógicas que tanto daño han hecho y hacen a nuestra nación? ¿O era como aquel que cabalgaba un tigre y veía que lo mejor era seguir sobre su lomo? No sabría decirlo. Me resultaba extraño que un hombre de Ciencia aceptara presidir una degradación semejante. Ahora le sale al rostro y la garganta la reacción de alguien que se siente cercado y en peligro, que quiere seguir pese a todo. Es la reacción del «o ellos o nosotros». Claro que puedo equivocarme, no es un hombre al que yo sea capaz de descifrar. En todo caso, es bien claro que el partido socialista sigue aferrado a los dogmas pedagógicos, que en tiempos no tenía.

Ya escribí sobre esto en LA RAZÓN: ningún ministro de Educación es capaz de negociar sobre la Educación porque el pasado y los dogmas les oprimen. En lo demás también.

Zapatero no se va, le echan
Isabel Durán Periodista Digital 2 Abril 2011

Hoy José Luis Rodríguez Zapatero ha anunciado que no se presentará a un tercer mandato. Pero Zapatero no se va, le echan. Tras una larga agonía por el hundimiento en las encuestas no sólo de su figura sino de la marca PSOE y el histórico batacazo en Cataluña, fue Felipe González puso el cascabel al gato: "sólo puede decidir no ser candidato, serlo depende del partido". Y Zapatero tomó nota.

De haber continuado con su intención de no tirar la toalla, como dijo a una televisión hace dos meses, podría haberse producido un hecho inédito en las filas socialistas: que al presidente del Gobierno y secretario general del partido le apearan del burro sus propios correligionarios.

Zapatero les echó varios pulsos. Instalado en el olimpo monclovita con la superioridad de quien se sabe en posesión del ordeno y mando no daba crédito que la rebelión de sus huestes fuera más allá de dos díscolos barones a los que había amonestado públicamente.

Pero Zapatero se había convertido en un apestado. El 60% de los socialistas no le querían a él como candidato según los sondeos de sus medios más afines. Los cabezas de lista rehuían de su presencia en sus mítines. Incluso las siglas PSOE se arrastraban en cotas tan bajas que en la cartelería electoral se han escondido y reducido a pequeñas muescas, no fuera a ser que los votantes identifiquen a los candidatos municipales y autonóimicos con la nefasta gestión económica del país.

Eso de puertas adentro. De puertas afuera la cosa no es mejor. Zapatero se había convertido, según el CIS de marzo, en el presidente peor valorado de la historia. Peor incluso que Felipe González en la época de los GAL o Aznar en la guerra de Irak.

Tantas alabanzas de ahora en adelante no ocultan la cruda realidad: los barones y gran parte de la militancia estaban literalmente hasta el gorro de un presidente que recorta derechos sociales a bandazo limpio, que dice una cosa y su contraria, que desprecia a todos, empezando por sus propios ministros, salvo a sus íntimos.

José Blanco ha dicho que Zapatero tenía decidido que no iba a presentarse a un tercer mandato desde el primer día que llegó a La Moncloa. Afirmación indemostrable e inverosímil en el presidente que más ha cambiado de opinión en asuntos clave de la historia reciente.

En cualquier caso, en el momento más crítico para España, con la intervención en Portugal pisándonos los talones y las reformas a medio hacer, los socialistas endiñan a los españoles lo que no quieren para ellos.

Tras el 22-M se abrirá el proceso de primarias con el resquebrajamiento interno del partido. Zapatero dice que no habrá dedazo. Por si acaso ya se ha molestado en señalar que el PSOE “tiene inteligencia y cerebro femenino”. A buen entendedor… Rubalcaba sobra.

Un año de inestabilidad e incertidumbre que deberían ahorrarnos convocando elecciones anticipadas y dejando que sean los ciudadanos los que decidan quién es su candidato.

El 'cadáver político' de ZP ya está en su ataúd
César Sinde Periodista Digital 2 Abril 2011

Hace unos meses Duran-Lleida dijo que Zapatero era un cadáver político. Quizá consciente de que ya hiede demasiado, este cadáver tan vivo ha decidido meterse en un ataúd y no se presentará como candidato a las elecciones de 2012. Sin embargo, aún nos queda un larguísimo velatorio hasta las primarias y un doloroso entierro tras la más que previsible y merecida debacle electoral del PSOE en las municipales y autonómicas primero y las generales después.

Así pues hoy hemos dado el primer paso para enterrar el 'cadáver político' de ZP. Sin embargo, tal y como ha reiterado el presidente de Castilla La Mancha. José María Barreda, el cadáver seguirá tomando decisiones durante un año. Así pues, la putrefacción tan extendida por el Gobierno y el PSOE podrá expandirse mucho más ya que de elecciones anticipadas nada de nada.

En cualquier país serio, un indigente intelectual como Zapatero no habría llegado a presidente del Gobierno, por mucho que manipulase en su favor un atentado terrorista. Y en un país medianamente serio, un presidente del Gobierno habría presentado la dimisión tras reconocer que siguió negociando con una banda terrorista tras haber volado por los aires todo un aparcamiento de un aeropuerto y haber matado a dos personas. Pero esto no es todo, porque el PSOE que tanto usa del terrorismo con fines electoralistas, llegó a dar un chivatazo a una banda de asesinos para que no se detuviera al aparato de extorsión de los asesinos porque no convenía a la negociación que estaba llevando a cabo con los asesinos. Y es que el ansia infinita de paz del mismo Zapatero que bombardea Libia, tenía como objetivo para su reválida en 2012 presentar la milonga del fin de ETA previa negociación con los que han matado a casi 1.000 compatriotas.

También, en un país medianamente serio, un presidente habría dimitido si la tasa de paro hubiera alcanzado el 20'5% de la población activa o si la tasa de paro juvenil estuviera en el 43%. También habría dimitido cualquier presidente de cualquier país en el que se hubieran destruido 300.000 empresas en dos años o en el que el jefe de Gobierno hubiera predicho recuperaciones económicas que finalmente no ocurrieron.

Pero ya se sabe que 'Spain is different' y aquí Zapatero ha podido ser un chapuzas, un mediocre, un pitoniso económico de tres al cuarto y un traidor a los muertos y no pasa absolutamente nada. Los españoles en vez de sangre, tenemos horchata en las venas. El patán se larga sin que nadie de su partido se haya atrevido a señalarle la puerta. Pues muy bien, que se larguen todos los del PSOE con él.

Zapatero
Mutis antes del 'meneo'
Cristina Losada Libertad Digital 2 Abril 2011

No habrá épica en su retirada como no la hubo en su llegada. Apartarse del poder evoca cierta nobleza y la retirada del político goza de buena prensa. El poder es innoble, sabemos, pero seduce al que lo posee. Loas, por tanto, al que se desprenda de sus viscosas ligaduras. Sin embargo, en relación con Rodríguez Zapatero hay que hacer, antes del posible e improbable elogio, una parada. Anunciar una retirada del poder cuando el poder, de todas formas, se va a retirar de uno, se asemeja demasiado a una espantada.

Nos enteramos hoy, por él mismo, que siempre pensó en la conveniencia de no prolongar por más de ocho años su estancia en La Moncloa. Bien calladito se lo tenía. Ya era mejor haber guardado ese secreto para siempre. Pero, hasta el final, porfía en el intento de que no parezca lo que es y de que sea lo que no parece. Cuando sólo ha sucedido algo muy prosaico y terrenal y a la altura de cualquiera: un actor cobardón hace mutis antes de que le den un meneo.

La opinión pública, criatura impredecible, estaba devorando con delectación a uno de sus hijos predilectos. El presidente que gozó de popularidad a raudales, el chico de simpáticos hoyuelos que las buenas señoras querían por hijo y por yerno, daba boqueadas en el suelo de los sondeos. Y el talludo adolescente que creía en su baraka -ya hay que creer- la da por perdida y se adelanta al sacrificio. Lo hace él, para que no lo hagan otros, votantes y compañeros de partido, que son, por definición, los peores. Se va antes de que le despedacen los suyos. Aunque, como póstuma demostración de quién manda, les deja dicho todo cuanto deben hacer.

Al producirse en pleno descenso del PSOE a los infiernos, el gesto de Zapatero queda como un reconocimiento anticipado de la derrota. Como si él no quisiera llevarla sobre sus hombros, a pesar de que le culparán de cualquier modo. Lo mejor para su partido hubiera sido que apurara hasta el final el cáliz, se presentara, asumiera su responsabilidad y diera paso, después, a una transición ordenada. Y lo mejor para España habría sido que nunca se hubiera presentado.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Marcha de Zapatero
Se va el Faisán
Horacio Vázquez-Rial Libertad Digital 2 Abril 2011

No quiero hablar de los detalles. Lo que importa es que se va. Mejor o peor en términos de análisis político, mejor o peor para los criterios de Botín. Bueno para todos los españoles y para toda la clase política, que se ve repentina e inesperadamente saneada, expulsado de su maltrecho organismo este cuerpo extraño a la nación cuestionable y cuestionada que, desde hace siete años y quince días, amenaza con ser desencadenante de gangrena. La retirada del malvado presidente de la sonrisa es una esperanza de vida nueva, la que sea.

No se retira él solo, va con el jodido bebé el agua sucia de lo que se pretendía régimen con aires de eternidad. El vicepresidente, ministro universal que igual negocia con ETA que viaja a Marruecos a pedir perdón por lo que hayamos hecho o vayamos a hacer, el todopoderoso y mentiroso Rubalcaba, se desvanece del panorama político junto con el hombre al que quería sustituir. El Faisán no ha sido pieza menor en los cálculos previos a esta jugada, a esta derrota. A menos, claro está, que los socialistas quieran más que nada en el mundo pegarse un tiro en el pie, justo ahora, cuando acaban de sacar la carabina, y entonces lo elijan secretario y candidato. Sería una justa culminación, demostrativa del estado moral de la izquierda española, pero no les daría una ventaja electoral.

Aunque es posible que ese deterioro del partido del gobierno, esa tendencia tanática que vienen demostrando desde hace tiempo, les lleve a decisiones tan locas como proponer a Carme Chacón —que tanto contribuyó, en las manipulaciones internas socialistas, a poner en el puesto a Zapatero, y que hizo del ejército español lo que hizo, y que no puede quitarse como una chaqueta un pasado nacionalista y, definida y explícitamente, antiespañol— para la doble candidatura a la secretaría general y el gobierno. Bueno, allá ellos, que cuanto peor elijan, mejor. Que coloquen allí personajes imposibles, que se están matando a codazos para ser los primeros en salir cuando se abra la gatera.

Es una buena noticia para el PP de cara a las municipales y autonómicas, lo de tener delante un enemigo acéfalo o, tal vez, tricéfalo, con un mandamás liquidado, un segundo sospechoso de colaboración con banda armada, y quizás una tercera que sigue los consejos de su marido, el mismo que aconsejaba a Zapatero hace ocho años.

No piense nadie que lo que acabo de decir refiere a detalles. Sólo he apuntado tendencias. Los detalles —quién o quiénes lo presionaron lo bastante, si él mismo llegó a la conclusión debida o si lo traicionaron los más próximos— no importan. Yo no brindé con cava cuando murió Franco, ni lo voy a hacer ahora porque se marche este idiota tóxico, pero, como recuerdo el modo en que cambió el aire aquella mañana de 1975, sé que la transformación atmosférica de hoy es realmente notable. Yo respiro más tranquilo. ¿Usted no?

vazquezrial@gmail.com
www.vazquezrial.com

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El turno de las víctimas
Editoriales ABC 2 Abril 2011

Las víctimas de ETA fueron arrinconadas en una estrategia perfectamente definida para legitimar el diálogo emprendido entre la banda y el Gobierno

DESPUÉS de varias semanas pendientes de cada palabra, gesto o acto de Sortu, de ETA o de cualesquiera dirigentes proetarras que decidieran coger un micrófono para hacer su aportación al nuevo engaño de los terroristas, las víctimas de ETA piden la palabra de nuevo, porque otra vez se sienten preocupadas y están indignadas. Temen que se las traicione otra vez. El Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero frenó el movimiento cívico que impulsaron las víctimas de ETA en las legislaturas de José María Aznar e hizo cuanto pudo para debilitar su ejemplaridad ética contra la negociación con los etarras. Fueron manipuladas, arrinconadas y enfrentadas a las víctimas del 11-M, en una estrategia perfectamente definida para legitimar el diálogo emprendido entre ETA y el Gobierno. Estas víctimas, que ven ahora con estupor cómo se confirman sus denuncias contra el engaño masivo de la anterior negociación entre 2005 y 2007, volverán a manifestarse legítima y justificadamente el próximo día 9, en Madrid, para exigir que ETA se quede fuera de las instituciones. Y lo piden como contrapunto a la toma de postura de muy significados representantes del socialismo vasco a favor de la legalización de Sortu, secundados por mensajes a medias y discursos contradictorios de responsables nacionales del PSOE e incluso de miembros del Gobierno. No son el Partido Popular ni las víctimas a quienes el Gobierno ha de demandar unidad frente a ETA, sino al presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, y otros dirigentes del partido, que son quienes con diferente intensidad han asumido el papel de avalistas públicos de Sortu.

La Sala del 61 del Tribunal Supremo ha desmentido las bondades estatutarias de Sortu y lo ha situado en su escenario natural, que es ETA. Pero no se puede ignorar la división que existe en la Sala —otra división, otra fractura que puede anotar Zapatero en su paso por el Gobierno—, porque es trasunto de la falta de coherencia en un Gobierno que defiende una cosa en las demandas de la Fiscalía y de la Abogacía del Estado, pero que no se recata en utilizar espontáneos para dejar caer que desea otra. Con toda razón el Tribunal Constitucional se sitúa ahora en el centro de la atención pública y de las víctimas, en especial, porque entre el doble lenguaje del PSOE y la falta de unanimidad en el Supremo nunca ha tenido ETA tantas posibilidades de sacar adelante un recurso de amparo contra la Ley de Partidos Políticos. Las víctimas vuelven a tener razón.

Las actas y los actos
Al chaval que presenció cómo acribillaban a tiros a su padre, le hiere lo que está sucediendo.
Salvador Ulayar www.gaceta.es 2 Abril 2011

PNV y EA negaron en su día veracidad a las informaciones que hablaban de sus pactos con la ETA para echar del mapa político a los llamados partidos constitucionalistas. De allí salió la tregua-trampa de 1998. ¡Cómo creer a una banda! Terminaron apareciendo tales acuerdos en documentos firmados y sellados. Casi nada. ZP y los suyos han jurado y perjurado –vaya que sí– que no negociaban cuestiones políticas con los matarifes. ¿Y qué género de cuestión será lícito negociar con asesinos? Pero ni eso supuso un límite.

Apareció un documento, el acuerdo de Loyola. Allí los emisarios gubernamentales, los nacionalistas y los etarras consensuaban un texto sobre la creación de un órgano común entre Navarra y el País Vasco, entre otras cosas políticas. Paso en favor de la integración –que Eguiguren propuso directamente–, en favor de las apetencias de los asesinos y del nacionalismo vasco en general. Y teniendo en cuenta que el navarro que suscribe, siendo un chaval, presenció cómo acribillaban a tiros a su padre con el objeto de imponer esa integración, qué quieren, es para sentirse herido ¿verdad?
Rubalcaba negaba la extorsión mafiosa que el representante del empresariado navarro, señor Ayesa, denunciaba durante la tregua-trampa pactada entre ZP y los de Ternera. Ayesa fue descalificado desde el PSE, pues osaba hacer melindres a la paz embustera de ZP. Al contrario que Otegui, quien tenía discurso de paz. El mismo ministro también juró –y perjuró– que tras el atentado de Barajas quedó rota cualquier negociación. Falso. Tras aquella salvajada continuaron apañando.

Estos y otros ejemplos nos muestran que en este asunto, del presidente para abajo, nos vienen gobernando a base de embustes. Por eso resultan indignantes las excusas de mal pagador que profieren los socialistas, sus apelaciones a la falta de credibilidad de las actas de la banda, hato de asesinos, no lo olvidemos, a los que ZP les otorgó credibilidad internacional llevando la negociación al Parlamento Europeo. ¿En qué quedamos? La cosa es que esas actas cuadran con asuntos como el del Faisán, el rocambolesco trajín de De Juana (hoy desaparecido por arte de magia) y sus huelgas de pan, miel y ducha erótico-festiva; o la desvergüenza de colarnos al apéndice de la ETA, ANV, en las instituciones, declarándola legal o ilegal por trozos. Lo aconsejaba la jugada de Bermejo. Asuntos de tanta gravedad como los referidos, y otros que por razones de espacio no podemos compendiar aquí, debieran significar una acusación ante la justicia por alta traición para ZP y sus negociadores, que no se limitaron a tomar la temperatura a los matarifes para luego, viendo la situación de los irreductibles etarras, mandarles a los guardias.

Llevaban años traicionándonos con el apaño y en un momento dado acordaron una tregua. ¿Consensuaron también aquellos tan siniestros como ridículos disfraces a lo Ku Klux Klan? Pero una acusación de alta traición se daría en un país que no estuviera achatarrado, como es nuestro caso. El apaño con la banda, tal y como denuncia Jaime Mayor, continúa secretamente. ¿Datos? Que no se detiene al negociador Ternera a pesar de estar localizado; el mantenimiento del permiso del Congreso para negociar; la generosidad de los beneficios penitenciarios, etc. Esta negociación sumergida ha cursado con la necesaria destrucción de la rebelión cívica que, como hemos sabido, tanto estorbó a las negociadores; la anulación de la AVT iniciada con Casquero y secundada, no lo olvidemos, por su vicepresidenta y actual presidenta Ángeles Pedraza, a la que no le ha interesado hasta hoy el paradero del negociador Ternera. ¿Por ser cuestión reclamada por el odioso Alcaraz? Explíquese.

Asimismo hemos sabido que en el año 2008 Rajoy y Zapatero acordaron un pacto en asunto de terrorismo nunca explicado. Siempre he sospechado que el desguace de la rebelión cívica de aquella AVT ha sido una de sus consecuencias. Hace unos meses la presidenta de la AVT daba un aprobado a la gestión de Rubalcaba. Sí, sí, como lo leen. Y no se crean, para entonces ya conocíamos de sobra mucho de cuanto hoy sabemos con mayor certeza aún.

Pero las movilizaciones precedentes de Voces Contra el Terrorismo le han arrastrado a la convocatoria del día 9, so pena de seguir quedando en evidencia, de caer en mayor descrédito. Lavado de cara con hechuras de operación de control de daños, en cuyos lemas se va de rositas ZP, sus apaños con la banda, el teatrillo de la ETA buena y la ETA mala. Ahora, está por ver a qué empuja la coyuntura o qué gritarán los manifestantes. Bueno, Basagoiti dijo que acudirá en apoyo del Gobierno. Se engalla sin rubor Rubalcaba afirmando en el Congreso que gracias al proceder del Gobierno durante la tregua-trampa va muy bien la lucha contra la ETA. Falso: hoy la ETA sigue aún con vida por culpa de los embustes de José Luis Rodríguez Zapatero y sus cuates.

*Salvador Ulayar es una víctima de ETA. Con 13 años vio cómo mataban a su padre en Echarri Aranaz (Navarra).

Todo está en manos de Rajoy
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 2 Abril 2011

Zapatero ha cumplido los pronósticos que, de puro incumplidor, nadie pensó que cumpliría. Anunciar que se va en unos meses significa que tratará de llegar hasta Marzo, pero eso no depende de él sino de Rajoy. Una moción de censura por la repugnante y reiterada coyunda con la ETA acabaría políticamente con ZP –a quien ahora se empezará a ver como un tío simpático- y con Rubalcaba. La petición del PP de Madrid –Aguirre parece la única de ese partido que sigue en política- de un inmediato adelanto de las elecciones generales es totalmente lógica. Pero la lógica del combate no es la de Mariano Rajoy. En su mano está echar a Zapatero por la vía rápida o pedirse el primer puesto para cargar con su féretro, que sin duda es lo que hará Gallardón. Se quedará a medias, no sea que.

Cuando se apuesta por el desgaste del otro y el otro se desgasta del todo, puede cobrarse la apuesta o seguir manteniéndola, por el placer de saber que ganarás. El arriolismo gallardonero se basa en la deserción de la tarea de Oposición y en el conchabeo con la Izquierda para heredarla (véase el rescate bancario o las complacencias del neo-PP vasco con los pobrecitos etarras dizque torturados), ya que en la derecha no tiene más problemas que los medios a los que persigue, que somos pocos, aunque cada vez más influyentes. O cada vez menos influidos por el PP, que ha renunciado a un discurso político coherente y a un programa de Gobierno claro para salir de la ruina económica. Para Rajoy, la mejor situación era la que había hasta el sábado. A partir de ahora, el PSOE celebrará las primarias lo más lejos posible del 22 de Mayo y jugará a remontar, algo que no suele favorecer a la derecha de pitiminí y a los maricomplejines ministrables.

Las opciones de Rajoy son todas. La resolución, probablemente, ninguna.. Toda su táctica ha sido la de desgastar y, sobre todo, dejar que el PSOE se desgastara. Misión cumplida. Pero después del 22 de Mayo, lo desgastado quedará amortizado. Y si el PSOE aprovecha las exequias zetaperas volverá a ser un enemigo temible, sobre todo para los que viven de temerle. ¿Por dónde saldrá Rajoy? Si por él fuera, ni saldría, pero no tiene más remedio. Y el primer acto en que debe retratarse es la manifestación de las Víctimas del Terrorismo el 9 de Abril. Hasta el viernes, Rajoy dejó caer que podría ir. Desde el sábado, eso supone empezar la guerra que hasta ahora ha eludido, basarse en la Derecha para atacar a la Izquierda. Y no es ese el guión de Mariano Gallardón. Si lo cambia, mejor, porque se compromete para las elecciones y la Moncloa. Pero me extrañaría. Cuando uno duerme demasiado, sigue teniendo sueño.

Legalidad frente a ETA
El Editorial La Razón 2 Abril 2011

Esta semana pedíamos al Gobierno una explicación sobre el episodio de las actas de ETA. Después de varias comparecencias del Ejecutivo, parece evidente que no está dispuesto a responder por las actuaciones plasmadas en los documentos de la banda, que eran en buena medida un relato de los hechos que se produjeron durante la negociación entre el Gobierno y los terroristas. El Gobierno ha preferido culpar al PP en un intento baldío de desviar la atención y de pasar una página en la que están en juego cosas de gran relevancia como la lealtad y la confianza, principios clave en la lucha contra el terrorismo. Las palabras frente a los hechos valen de poco y, de momento, los socialistas sólo han aportado retórica cuando se los acusa de maquinar un gran engaño.

El Gobierno ha pretendido de forma injusta utilizar en su defensa el alto el fuego de ETA en la etapa de Aznar para trasladar a la opinión pública que todos intentaron e hicieron lo mismo. La manipulación no puede ser mayor. No sólo porque el PNV fue el que negoció aquella tregua, sino porque el Ejecutivo del PP nunca estuvo dispuesto a una sola concesión política y por eso aquello acabó con un único encuentro mientras los socialistas mantuvieron decenas de ellos. El presidente Aznar respondió ayer como debía. Fue concluyente y convincente. Acusó de «deslealtad» al Gobierno, de negociar cuando aseguraba que no lo hacía y de estar dispuesto a pagar un precio a los terroristas. Uno de los muchos méritos de Aznar fue que sacó la política antiterrorista de los atajos en los que fue metida por el PSOE hasta arrinconar a la banda. «La lucha contra ETA debe basarse sólo en la Ley y en toda la Ley y no se puede distinguir entre terroristas buenos y malos, porque todos son los mismos, da igual su nombre». Principios que sirvieron entonces y valen hoy.

Aznar habló de los nombres de ETA. Para él, para una mayoría del Tribunal Supremo y para la opinión pública, Sortu es Batasuna y Batasuna es ETA. El auto de la mayoría de magistrados de la Sala del 61 contra la marca proetarra da fe de ello. La trascendencia del fallo radica en su solidez jurídica y en que, a diferencia del voto particular a favor de inscribir la marca proetarra como partido, se atiene a los documentos intervenidos a ETA y Batasuna y huye de las conjeturas. Esos papeles especifican que Sortu forma parte de una estrategia fraudulenta diseñada por ETA en 2009, que contempla el falso distanciamiento de la violencia. Por tanto, la banda ha ordenado y ha tutelado el proceso. El voto particular de siete magistrados, en cambio, no concibe que todo sea una trampa y defiende una especie de legalización «a prueba». Increíblemente, no ven similitudes entre Sortu y Batasuna, y ensalzan «el carácter contundente del rechazo de la violencia contenido en los estatutos». Cabe recordar que ANV, viejas siglas recuperadas por Batasuna, también negaba la violencia y aquello acabó como acabó. Estos magistrados rechazan «una ilegalización preventiva», pero no hay tal cosa, porque los papeles de ETA ya demuestran que existe la connivencia y la continuidad en las siglas.

Aznar blandió ayer la legalidad como la mejor política contra el terrorismo. Toda la Ley, dijo. Un principio básico contra ETA y Sortu que no hay que olvidar.

Valientes gudaris
Alfonso Basallo www.gaceta.es 2 Abril 2011

Al conflicto libio lo llaman Protector Unificado y a lo de ETA, guerra.

No lo llaman guerra sino operación, concepto que lo mismo sirve para un roto (Plus Ultra) que para un descosido (Triunfo). Pero tiene bemoles tanto remilgo en llamar al pan, pan, cuando no enviamos a Libia caramelos y tiritas sino cazabombarderos y una fragata con lanzamisiles. Tiene bemoles, sobre todo, el uso selectivo de la bicha que nadie en el Gobierno quiere mentar al referirse al conflicto libio; pero que no tiene ningún empacho en nombrar cuando se sienta con los etarras, convirtiendo un problema de delincuencia en un guerra entre iguales, como si fuéramos federales y confederados. “Estábamos en guerra: vosotros matabais, nosotros deteníamos”, les decía el emisario de Moncloa a los terroristas, convirtiendo tácitamente a unos revientanucas de mierda en valientes gudaris.

Con delincuentes no se negocia: se les entretiene con cháchara, y acto seguido se les atrapa y se les mete en chirona. No es el caso. Aquí lo que se ha prometido se ha cumplido. Se prometió no detener y no hubo detenciones; se acordó con ellos soltar a De Juana Chaos y se hizo; y dejar en la calle a uno de los verdugos de Ortega Lara y así fue; se les explicó que Rubalcaba fue puesto ad hoc en Interior para llevar el proceso y ahí están los hechos; todas las piezas encajan. Incluso la oferta de una unión vasconavarra que hizo Eguiguren, no es una ocurrencia friki, sino que encaja en la deconstrucción del Estado que propulsó el zapaterismo para hacer un traje a medida a los abertzales, con el Estatut en primer término, después del famoso viaje de Carod a Perpiñán. Lo más inquietante de todo es la coherencia entre negociaciones y hechos. Tan inquietante que la Audiencia ha abierto diligencias previas con los tres correos del zar.

Eso sí, a la guerra de verdad la rebajan a “apoyo humanitario” y la OTAN la bautiza primero, Odisea, que evoca a nombre de buque oceanográfico en la Antártida y después, Protector Unificado, que suena a profiláctico.

Cumplir la ley
EDITORIAL El Correo 2 Abril 2011

El Supremo considera que la defensa de la libertad de todos es superior a los derechos que puedan asistir a los integrantes de Sortu

La resolución del Tribunal Supremo desestimando el registro legal de Sortu fue contestada por siete de los 16 magistrados que componen su Sala Especial. Tan novedosa discrepancia de criterios en torno a la ejecución de la sentencia que en marzo de 2003 ilegalizara las sucesivas siglas de las que había dispuesto la izquierda abertzale en ningún caso cuestiona el auto dictado mayoritariamente por la citada Sala. El Supremo se ha visto obligado a adoptar una posición ante los estatutos de un partido formalmente nuevo frente a las demandas que reclamaban su no legalización por «continuar o suceder» la actividad de otro declarado ilegal y disuelto, contando con las alegaciones del primero. Se ha visto obligado a hacer cumplir la ley en un asunto que afecta a derechos y libertades fundamentales, y cuya casuística se vuelve resbaladiza desde un punto de vista jurídico, puesto que se refiere a orígenes e intenciones de naturaleza política cuando menos equívocos.

Aunque el voto particular suscrito por los siete magistrados discrepantes entiende que la sentencia incurre en una «ilegalización preventiva», el veredicto mayoritario de la Sala del 61 se basa en los antecedentes de Sortu hasta llegar a la conclusión de que su nacimiento fue «gestado, alentado y tutelado» por ETA. La sentencia del Supremo parece ajustada a Derecho en la medida en que la información disponible apunta a la existencia de una línea de continuidad entre la izquierda abertzale encuadrada en la extinta Batasuna y el patrocinio de Sortu, sin que se haya explicitado ruptura alguna en «la unidad de sujeto ETA/Batasuna». Puede ser cierto que el veredicto se basa en un relato, pero más lo es que tanto el contenido de los estatutos de Sortu como las alegaciones presentadas por sus defensores responden a una narración interpretativa de acontecimientos que no constan más que en tales textos. No se trata de una «ilegalización preventiva» sino de la defensa de un bien -la libertad de todos- que el Supremo ha entendido superior a los derechos que puedan asistir a los integrantes de Sortu. De modo que solo la convicción de que la realización de estos últimos derechos no conculca la libertad de todos podría corregir la sentencia por parte del Tribunal Constitucional.

Un voto particular contundente
Los argumentos del voto particular son muy sólidos desde el punto de vista jurídico, desvirtuando la inferencia realizada por la mayoría de que Sortu actuaría a las órdenes de ETA-Batasuna
EDUARDO VÍRGALA FORURIA El Correo 2 Abril 2011

CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL

El auto de la Sala del art. 61 del Tribunal Supremo que ha declarado la improcedencia de la inscripción de Sortu continúa una cierta tendencia de algunas resoluciones de la Sala (ahora de la mayoría) de aceptar acríticamente la posición del Gobierno y de la Fiscalía. Lo novedoso del nuevo auto no es tanto lo anterior como que, por vez primera, las discrepancias entre los miembros del tribunal han aflorado y lo han hecho de forma importante en un voto particular que firman siete de los dieciséis magistrados y que demuestra que existían, y siguen existiendo, razones jurídicas contundentes para legalizar a Sortu. Intentaré, por ello, en las líneas siguientes valorar este voto particular, adelantando ya mi coincidencia sustancial con el mismo.

El auto no analiza en detalle lo exigido por el art. 12.3 de la Ley de Partidos en cuanto a la posible similitud sustancial de Batasuna y Sortu en sus estructuras, organización y funcionamiento, en las personas que los componen o representan o en los medios de financiación. En cuanto a lo primero, basta, para la mayoría de la Sala del 61, con que Sortu se identifique con la denominada izquierda abertzale, ya que ésta integraría también a ETA y a Batasuna. También sería determinante la mera presencia en la presentación de Sortu de conocidos miembros de la izquierda abertzale, pero esto, como recuerda el voto particular, no es óbice para poder inscribir un nuevo partido siempre que esas personas no realicen en la actualidad las conductas por las que fue ilegalizada Batasuna. Finalmente, en cuanto a la financiación, la propia Guardia Civil reconoció no haber encontrado ningún dato a ese respecto.

El art. 12.3 de la Ley de Partidos termina indicando que cabe también la ilegalización si, al margen de los datos anteriores, el nuevo partido tuviera disposición a apoyar la violencia o el terrorismo. Frente a esta exigencia, los estatutos de Sortu propugnan la desaparición del terrorismo de ETA y rechazan «sin ambages» la actuación de ETA «en cuanto sujeto activo de conductas que vulneran derechos y libertades fundamentales de las personas». En este sentido es determinante la anunciada sanción de expulsión para el futuro afiliado que realice «alguna de las conductas previstas en el artículo 9 de la Ley Orgánica 6/2002, de Partidos Políticos». Sin embargo, como aduce el voto particular, el auto pasa de puntillas por esta cuestión, probablemente por asumir con los escasos datos antes mencionados la sucesión de Batasuna por Sortu, dando lugar a una especie de ilegalización preventiva. Ilegalización preventiva no permitida constitucionalmente y, además, en todo caso, innecesaria en estos momentos por la reforma legal de enero de este año que permite la desposesión de los electos de un partido que sea ilegalizado después de su elección.

Todo esto, claro está, si de la pruebas practicadas en la vista no se infiere con certeza que lo anterior es un fraude y, por lo tanto, que Sortu estaría desarrollando la misma actividad de complemento político del terrorismo que venían realizando Batasuna y sus sucedáneos. Esto ha de realizarse, como ha reiterado el Tribunal Constitucional y recuerda el voto particular, en base a certidumbres basadas en hechos y no a partir de sospechas y convicciones. Pues bien, pese a que el auto habla de una prueba sólida que demuestra la continuidad de la antigua Batasuna en Sortu, realmente lo que se ha aportado es una prueba de indicios, ya que tanto el Gobierno como la Fiscalía reconocen la inexistencia de una prueba directa de tal continuidad.

La base principal y determinante de la prueba es un documento de ETA («Proceso democrático») en el que se diseña una estrategia de cooperación entre la actividad terrorista y la política del entorno abertzale. Sin embargo, las fases y ritmos marcados en el documento poco se compadecen con lo sucedido en la realidad, en tanto en cuanto ya el primero de ellos, el pacto ETA-Estado, sería previo para forzar la legalización de un partido de la izquierda abertzale, mientras que la declaración de tregua, sin pacto previo con el Estado, se ha proclamado en medio de un debate en la izquierda abertzale en que quedan claras las discrepancias con ETA, lo que es reconocido incluso por el principal testigo policial en la vista oral a pesar de que luego la mayoría prácticamente no lo recoja en su relato. En definitiva, si hubiera que resumir el auto en una frase creo que lo expresa con absoluta nitidez el voto particular cuando dice que aquél «sustituye la valoración de la prueba por la construcción de un relato de identificación entre los miembros de la izquierda abertzale, la banda terrorista ETA y la creación de Sortu como producto de una instrucción directa de ETA».

Conocido el voto particular, los argumentos en esta ocasión para que un recurso de amparo prospere son mucho mayores que en procedimientos anteriores de ilegalización o de rechazo a la inscripción de un partido, pero tampoco conviene olvidar la doctrina del Tribunal Constitucional sobre la valoración de la prueba por el Supremo de forma que sólo la revisa si actuó deduciendo «una conclusión irrazonable o arbitraria». En todo caso, los argumentos del voto particular son, a mi entender, muy sólidos dese el punto de vista jurídico, desvirtuando la inferencia realizada por la mayoría de que Sortu actuaría a las ordenes del entramado formado por ETA y Batasuna. Como eso supondría como conclusión una restricción de derechos fundamentales indispensables para el Estado democrático, entraría con plenitud la jurisdicción del Constitucional, y en última instancia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, para poder anular el auto y permitir la inscripción de Sortu.

El Supremo se adelanta al recurso
JUAN JOSÉ SOLOZÁBAL El Correo 2 Abril 2011

CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL. UAM

Como era de prever la construcción del auto del Tribunal Supremo oponiéndose a la legalización de Sortu se basa en la afirmación del fraude de ley por parte de los que pretenden la inscripción del partido político abertzale. Estaríamos así en el caso presente, contra las apariencias, ante la aceptación meramente formal de las normas legales con el propósito verdadero de infringir el ordenamiento, esto es, ante actos realizados al amparo de una norma legal persiguiendo un resultado ilícito.

El auto insiste en la continuidad de Sortu con la ilegalizada Batasuna, de modo que la ruptura preconizada por quienes se presentan como una nueva formación es cosmética o aparente. Desde luego hay múltiples aspectos continuistas entre Sortu y Batasuna, como son mismo espacio político, condición de sus avalistas y patrocinadores públicos, etc. Pero el problema es jurídico, mostrar que la ruptura afirmada por Sortu, su actitud ante la violencia, la aceptación por su parte de las reglas del juego democrático, son ciertas y no se plantean exclusivamente en términos ficticios. La mayoría del Tribunal Supremo ha considerado que la creación del nuevo partido responde a una estrategia de ETA que sustituiría a Batasuna por Sortu, pero que no supone elemento de novedad que ordene rectificar la denegación de la inscripción de Sortu, consecuencia obligada de la ilegalización de Batasuna acordada en 2003. Sortu, para la mayoría del Tribunal Supremo, se limita a suceder a Batasuna.

Desde un punto de vista jurídico tres cuestiones fundamentales en este auto: primera, utilización como modo de prueba decisivo de un documento de autoría próxima a ETA, de 2009, que diseñaría la estrategia que se estaría llevando a cabo, principalmente a través de Sortu ('Proceso democrático: reflexiones sobre la alternativa para la solución democrática'). En segundo lugar, empleo abundante de la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y del Tribunal Supremo, que abonaría el fundamento de la justificación del fallo del Supremo. Según esta doctrina española y europea, el Estado constitucional tiene derecho a defender su ordenamiento frente a estrategias diseñadas por una organización terrorista, aunque esa defensa comporte limitaciones de los derechos fundamentales como el de la participación, siempre que tal limitación, así la referida al ejercicio de derecho pasivo electoral, se trate de una limitación proporcionada y restringida. De modo que el Tribunal Supremo sentencia con la vista muy próxima a lo que pueda ocurrir en ulteriores instancias de apelación en virtud de eventuales recursos de amparo o ante Estrasburgo.

Es interesante, finalmente, la afirmación del Tribunal Supremo adelantándose a quienes, por ejemplo en el voto discrepante, pretendan minimizar la importancia de la inscripción del partido, aludiendo a las oportunidades para su ilegalización posterior. Según el Tribunal Supremo no hay que olvidar que las cautelas tomadas por la ley electoral tras su reforma de 2011 respecto de la ilegalización sobrevenida de los partidos políticos en razón de su apoyo al terrorismo tienen siempre una consideración complementaria y no impiden que el Estado tome preventivamente medidas contra la vulneración de su ordenamiento, que se producirían si se inscribiese un partido contra lo previsto en la Ley de Partidos Políticos.

Los poetas de la guerra y los jueces que sí creen a ETA
Ely del Valle El Semanal Digital 2 Abril 2011

Marzo acaba con la gasolina en su máximo y el euribor cuesta arriba amenazando a las 350.000 familias que, según previsiones, perderán su casa en 2011 al no poder pagar la hipoteca.

Sin embargo, lo que acapara las portadas de los periódicos son las actas que los mediadores de ETA redactaron durante sus reuniones con los emisarios gubernamentales. No es para menos. Independientemente del contenido de estos documentos, el hecho de descubrir que Zapatero no tuvo ningún reparo en volver a dialogar con los asesinos de la T4, mientras aseguraba en sede parlamentaria que eso no ocurriría jamás de los jamases, es una de las cosas más inquietantes que han ocurrido en nuestra democracia.

De poco sirve esgrimir el argumento de que ETA no dice la verdad. Si el Tribunal Supremo se ha basado en documentos de la banda terrorista para ilegalizar a Sortu, no vamos a ser los demás los que pongamos en entredicho la veracidad de lo que deja Eta por escrito; y lo que revelan esas actas, entre otras muchas cosas, es que el Gobierno no solo ha estado ocultando las extorsiones a empresarios, sino que además se ofreció a financiar a los etarras a través de "alguna organización internacional".

Sinceramente, espero y deseo fervientemente que alguien demuestre que ETA, en contra de lo que aseguró en su día Alfredo Pérez Rubalcaba, miente. De no ser así, llevaremos siete años gobernados por sus cómplices. Mejor no pensarlo.

Y mientras en esta España nuestra contenemos la respiración ante lo que puede ser el mayor escándalo de nuestra historia reciente, allende nuestras fronteras la Otan toma el mando en la operación de los aliados contra Gadafi, y con el cambio de timonel, la intervención en Libia pasa de llamarse "Amanecer de Odisea", que era una cursilada como un piano, a denominarse "Protector unificado" que es un nombre más apropiado para aligerar conciencias: no estamos en una guerra; estamos protegiendo.

No sé ustedes, pero servidora siempre ha tenido curiosidad por saber quién, cómo y basándose en qué, es el encargado de bautizar las operaciones militares internacionales. Una siempre se ha imaginado que esta variante de la poesía bélica debía ser obra de un experto en el arte del haiku venido a más, que encerrado en un búnker norteamericano se pasaba las horas muertas acosando a las musas para resumir en dos palabras la esencia de tan importantes misiones. Craso error.

Por lo visto, esos títulos son el resultado de un sistema aleatorio que tiene el Departamento de Defensa estadounidense de manera que, cuando se preparan los ataques, nadie pueda relacionarlos con el objetivo a batir. Nada que ver con el sencillo ingenio de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que no se arredran a la hora de bautizar el caso del chivatazo del bar Faisán como "Caso Faisán". Al pan, pan y al vino, vino; lenguaje simple, directo y claro. Al fin y al cabo, aquí el objetivo a batir ya viene avisado de casa por gentileza del ministerio de Interior…

Siete togas con piedad
Jorge Bustos www.gaceta.es 2 Abril 2011

Uno quisiera que los magistrados de la Sala del 61 –buen nombre para un bar de copas– se pareciesen más a los 12 hombres sin piedad de Henry Fonda, aquel jurado popular que experimenta, a fuerza de conversaciones en una habitación, el tránsito redentor del prejuicio culposo a la duda razonable primero y a la unanimidad justa después, lo que permite salvar la vida a un joven chicano condenado de antemano a la horca. Pero los siete magistrados de la Sala del 61 que claman contra la “ilegalización preventiva” de Sortu encarnan, con su exceso de piedad, el viaje inverso: parten de la duda razonable sobre la conversión paulina del perroflautismo proetarra para acabar enrolándose en su cortejo de palmeros, compartiendo el paso de Santa Democracia de la Herrikotaberna con los cofrades Urkullu y Txusito Eguiguren, el scarface de los socialistas vascos.

Las siete togas con piedad del Supremo padecen un acceso de garantitis leguleya, una venérea clásica de nuestro sistema judicial a costa de la cual se ha echado sus buenas risas el tal Carcaño, por ejemplo, y que consiste más o menos en ponerse a escrutar las suelas de las botas del violador en busca de intolerables grumitos de barro mientras la víctima grita debajo. Las víctimas del terrorismo, por cierto, ya han salido a gritar justicia, pero la moqueta de ciertos despachos judiciales reviste un grosor considerable y amortigua el clamor callejero a la vez que facilita las pisadas de los heraldos rubalcábicos, arropa los susurros de la negociación y permite que la veste judicial, ya que ha de mancharse de polvo de camino según la doctrina Pumpido, al menos no se colme de pelusillas. Uno invitaría a estos siete garantistas desaforados a que salgan del despacho y se dejen caer por el aquelarre batasortu de hoy en Bilbao, y pongan el oído a las proclamas que allí se berrean, que no son precisamente citas de Stuart Mill ni extractos versificados de Tocqueville.

En todo caso, si alguien merece una ilegalización preventiva –todo un oxímoron jurídico–, serían precisamente estos chicos de los recados de la mafia del hacha y la serpiente que se reputan de una estirpe mixta entre el Che y Bolívar y no son más que paletos con boina que han jodido bien a su propio pueblo.

Aunque fuera sólo a veces, uno piensa que la Justicia, con mayúscula institucional, no debería ser otra cosa que la justicia, con minúscula popular, aquello que todo el mundo ve que es justo, y no un mamoneo de notables.

Cuando un periodista americano le preguntó a John Ford qué era el cine, él respondió: “Vea usted caminar a Henry Fonda. Eso es el cine”. Si un periodista americano nos pregunta un día qué es la Justicia en España, Dios quiera que ya no tengamos que contestar: “Vea usted cazar a Garzón. Eso es la Justicia en España”.

Mentiras
Las mentiras, cuando tu interlocutor no padece alzheimer, tienen las patas muy cortas
JUAN MANUEL DE PRADA ABC 2 Abril 2011

DICEN que el comer y el rascar todo es empezar; y lo mismo podría predicarse del mentir. Se empieza mintiendo con rubor y embarazo, pero una vez que se le coge el tranquillo a la mentira, se acaba mintiendo con la misma facilidad con que se respira. Esta inercia gustosa de la mentira parece haberse adueñado de nuestro gobierno, que después de mentirnos sobre sus conversaciones con los etarras también pretendía mentirnos sobre sus conversaciones con el príncipe de Gales, a quien los cronistas de sociedad califican de «elegantísimo», que es como piadosamente se denomina a los príncipes en edad provecta a los que ya se les pasó el arroz. Los fontaneros de Moncloa debieron ver muy pasado al provecto príncipe, a quien la maledicencia popular atribuye ciertos brotes de alzheimer; y así discurrieron intercalar algunas mentiras en un comunicado de prensa en el que se insinuaba que Zapatero y el provecto príncipe ambos habrían hablado sobre Gibraltar. Pero las mentiras, cuando tu interlocutor no padece alzheimer, tienen las patas cortas; y en unas pocas horas la embajada británica, actuando al más puro estilo etarra, emitió un desmentido que dejaba a la altura del betún a los fontaneros de Moncloa.

Aquí podría haber saltado Rubalcaba como un resorte, para tildar de «bazofia llena de mentiras» el comunicado de la embajada británica, como ha hecho con las actas etarras. Rubalcaba, que en cierta ocasión famosa nos advirtió que «ETA mata, pero nunca miente», se ha empeñado después en convencernos de lo contrario.

O, dicho con más exactitud: primero pretendió convencernos de que ETA no mata, lo que justificaba negociar con ella; y, ahora que ETA ha enseñado las actas de aquella negociación, pretende convencernos de que tales actas son una bazofia llena de mentiras. Sin embargo, para ser una bazofia llena de mentiras, les falta un elemento primordial. Un mentiroso compulsivo empieza por mentir sobre sí mismo, sobre sus propósitos o finalidades, para después atrapar a su interlocutor en su telaraña de mentiras; así actúan, por ejemplo, los fontaneros de Moncloa cuando insinúan que Zapatero habló sobre Gibraltar con el provecto príncipe de Gales.

Pero si uno lee las actas de la negociación descubre que los etarras no mienten sobre sí mismos, sobre sus propósitos o finalidades; por el contrario, descubre que los etarras se mantienen erre que erre, aferrados a sus principios con una lealtad que podríamos calificar de encomiable, si no fueran principios criminales. Y, al mismo tiempo, descubre que los representantes del gobierno tratan de torcer y ablandar esos principios con todo tipo de golosinas, ofreciendo a los etarras el oro y el moro a cambio de ciertas concesiones mínimas. Golosinas y halagos que los etarras rechazan tozudos; y es la tozudez etarra, la adhesión inquebrantable a sus principios, lo que impide a la postre que se alcance un acuerdo.

Esto es lo que las actas revelan: por un lado, una parte dispuesta al cambalache, que comercia con unos principios en los que no cree; por otro, una parte aferrada a unos principios en los que cree a machamartillo, dispuesta a no ceder ni un ápice. Si las actas fueran una «bazofia llena de mentiras» habrían empezado por pintar a unos etarras contemporizadores y dúctiles; pero revelan exactamente lo contrario, y esto les confiere una verosimilitud estremecedora. Las mentiras, cuando tu interlocutor no padece alzheimer, tienen las patas muy cortas.

www.juanmanueldeprada.com

Os vamos a echar, socialistas
Enrique de Diego El Semanal Digital 2 Abril 2011

Hay una guerra que nos ha declarado Zapatero, el Gobierno y el partido socialista a todos los españoles. Es la guerra que nos ha declarado la casta parasitaria a las clases medias. Es una guerra que estamos perdiendo, pero que tenemos que ganar porque en ellos nos va la supervivencia. Es una guerra que llevan décadas perpetrando contra las gentes indefensas. Es una guerra cruel y despiadada en la que se utilizan todas las armas del poder, la coacción estatal, la expoliación, la depredación, la Fiscalía, la Justicia pervertida y politizada. Esa guerra se cobra muchas víctimas cada día. Esa guerra busca un genocidio económico. Aceptamos esa guerra. Nos disponemos a darla con todas las consecuencias. Vamos a por ellos.

Emilio Botín ha de ser un gran banquero, pero no parece un buen analista político. Además, la democracia se basa en el principio de un hombre, un voto, por lo que la opinión, y el voto, de Emilio Botín vale ni más ni menos que la de cada uno de los 350.000 autónomos y empresarios que cerraron el año pasado por la nefasta gestión de Zapatero. En realidad, Botín le ha hecho un flaco favor a Zapatero. Le ha retirado la respiración asistida. Por lo demás, el pasado fin de semana, los socialistas castellanomanchegos se han reunido sin invitar a Zapatero y han hablado de él como un hombre del pasado, al tiempo que apuestan por la separatista Carme Chacón. Ha dicho José Bono que "un hombre no tiene la culpa de todos los males de un pueblo", en referencia al cadáver político, al cara huevo de Zapatero. Y lleva razón. Bono, tú también tienes la culpa. Tú tienes muchísima culpa. Tú te has forrado mientras hundías a los españoles. Sabemos cómo te lo has llevado crudo y a dónde te lo has llevado. La culpa es compartida, la tiene todo el Gobierno y todo el partido socialista. Los socialistas han devuelto la palabra hambre al diccionario y a la cruda realidad de las familias españolas. Iros. Os vamos a echar.

Hay mentiras y mentiras. Y luego está Rubalcaba
Pepe Álvarez de las Asturias El Semanal Digital 2 Abril 2011

No me creo nada de lo que diga y sí me creo cualquier cosa que se diga de él, por muy retorcida que parezca.

«El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera.» Una verdad como un templo la que, allá por el s. XXVIII, nos dejó el poeta inglés Alexander Pope. Y una magnífica definición anticipada de nuestro temido y oscuro Vicepresidentísimo. Solo que en su caso no ha tenido que inventar veinte más, sino doscientas. Y las que quedan. Lleva tantas mentiras, tan gordas, durante tantos años y sobre tantos asuntos y trasuntos que probablemente él mismo no sepa ya distinguir cuándo miente y cuándo no, o cuando dice medias verdades y cuándo mentiras a medias. Me lo imagino, a Rubalcaba (¿realmente se llamará así o será un seudónimo?), no sé, mintiendo hasta en el recuento de pinchos que se toma en el bar de la esquina, el de toda la vida, ése al que lleva acudiendo desde hace diez o quince años, atendido por el mismo camarero que, además, sabe que su ilustre cliente lleva diez o quince años engañándole, y su ilustre cliente sabe que el camarero lo sabe y le da igual, porque lo de mentir es superior a él, o sea, que es intrínseco a sí mismo. No sé si me explico.

Rubalcaba miente, y sigue mintiendo cuando le demuestran que miente, y así va mentira sobre mentira y sobre mentira hasta el infinito de las mentiras, que si existe y alguien lo conoce, desde luego que es sólo él.

«De vez en cuando di la verdad para que te crean cuando mientes», afirmaba Jules Renard. Y también tenía razón. Y también lo sabe al dedillo el Ministro de Escuchas, Negociaciones y Asuntos Oscuros. Y es exactamente lo que hace, de vez en cuando. Pone su carita de abuelete inocente y entrañable, así, subiendo mucho las cejas y arrugando mucho la frente; mueve sus manitas distraidoras (dis-traidoras); habla despacito pero con fuerza, convicción y cristalina claridad… y suelta su minúscula verdad rodeada de gigantescas mentiras. Pero tiene la innegable habilidad, el muy zorro, de centrar la atención en la minúscula y obviar las gigantescas. Por aquello del árbol que no deja ver el bosque, o el árbol y las nueces o algo así. El caso es que después del Gal, el 11-M, los agit-props, las negociaciones, las cárceles con-sin etarras, los faisanes, los fiscales, los nombramientos predestinados y lo que te rondaré morena, después de años de mentira tras mentira demostradas hemeroteca tras hemeroteca, sigue siendo el ministro más valorado. ¿Pero de verdad la gente se imagina al siniestro ministro de presidente omnipotente? ¡Sería como elegir a Darth Vader!

Lo reconozco, Rubalcaba siempre me ha producido un profundo pavor. Me acojona de verdad. Porque, aunque mienta como un regimiento de cosacos, de él me lo creo todo (yo lo he llamado la Primera Paradoja Rubalcaba; la Segunda Paradoja Rubalcaba sería aquello de «Merecemos un gobierno que no nos mienta»). O sea, que le creo capaz de cualquier cosa. De cualquier cosa. Por poner, fíjense, me creo incluso que lo de su reciente enfermedad misteriosa no fue sino una operación de marketing frente a la operación de Esperanza Aguirre, para contrarrestar simpatías post operatorias (una especie de "Operación Anti-Operación).

Siguiendo la clasificación del psicólogo De Vries, hay mentiras y mentiras. Los niños mienten en la medida en que confunden sus fantasías con la realidad (le pasa a ZP, por ejemplo); los adolescentes mienten para afrontar sus frustaciones al chocar con el mundo real; el adulto miente cuando no ha superado los obstáculos que le ha puesto la vida, y engaña para sentirse el triunfador que nunca ha sido; y el anciano miente cuando no se perdona los errores que ha cometido a lo largo de su existencia. Nuestro hombre estaría, por obvias razones biológicas y psicológicas, entre el adulto y el anciano. O sea, entre el que engaña para sentirse triunfador y el que no se perdona los errores del pasado; depende de cómo haya dormido esa noche. Aunque, sinceramente, en cuestión de remordimientos me da que anda más bien escaso; así que, si hablamos del pasado, me inclino a pensar que lo que le pega es la máxima de Orwell de que para cumplir las mentiras del presente, es necesario borrar las verdades del pasado. En eso, Rubalcaba, es un verdadero maestro. Maestro del Mal, pero maestro.

En fin. No sé si ha quedado claro que no me fío de Rubalcaba ni un pelo de su calva. Que no me creo nada de lo que diga y que paradójicamente sí me creo cualquier cosa que se diga de él, por muy retorcida que parezca (en realidad, cuanto más retorcida, más creíble me parece). Mark Twain distinguía tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y las estadísticas. Se nota que aún no había nacido Rubalcaba (¿o sí, y también nos miente sobre su verdadera edad?). Si el escritor hubiera conocido a nuestro Vicepresidentísimo, su famosa cita habría quedado así: «Hay tres clases de mentiras: La mentira, la maldita mentira y Rubalcaba.» Y luego se habría ido a pescar al Mississippi con Tom Sawyer.

Cataluña
Aquí un pujolista
Pablo Molina Libertad Digital 2 Abril 2011

Los independentistas catalanes, entre los que me cuento, estamos muy satisfechos con la valentía de Jordi Pujol y su voto a favor de la independencia de Cataluña en un referéndum que, por desgracia, todavía no es vinculante. A ver si cunde el ejemplo y los nacionalistas catalanes nos dan una alegría marchándose de España, a poder ser antes de las próximas elecciones generales, para que los escaños del PSC y CIU en el congreso de los diputados no perviertan la elección del presidente del país.

Dice Pujol, mente privilegiada y coherente donde las haya, que una Cataluña independiente es perfectamente viable. Probablemente haya utilizado para llegar a esa conclusión sus vastos conocimientos financieros, suficientemente acreditados en su trayectoria al frente de Banca Catalana pero, sinceramente, a los independentistas catalanes del resto de España, la sostenibilidad de una Cataluña emancipada nos importa básicamente un carajo.

Es la viabilidad de España lo que nos preocupa y, desde esa perspectiva, es irrefutable que la secesión de una autonomía que se apropia de recursos comunes gracias al tratamiento financiero claramente ventajista de su estatuto es una ventaja que podría incluso llegar a solucionar los problemas de nuestras finanzas públicas, dado el carácter pedagógico de su ejemplo respecto a otras comunidades autónomas que reclaman en sus estatutos el mismo tratamiento que a Cataluña.

Al hijo treintañero que exige su herencia familiar y la de sus hermanos para pulirse la pasta en caprichos bajo la amenaza de marcharse de casa, hay ayudarle a hacer la maleta y acompañarle hasta la puerta entre vítores y abrazos. No porque los padres quieran nada malo para él, sino porque su primera obligación es preservar la supervivencia de la familia en su conjunto.

Arturo Mas no debe ver tan clara la viabilidad del futuro estado independiente, porque su proyecto nacionalista se queda en el establecimiento de un concierto económico a imagen y semejanza de la rémora carlista que opera en País Vasco y Navarra, pero ya es demasiado tarde para eso. Después de treinta años de chantajes continuados bajo la amenaza de fragmentar la nación, ha llegado el momento de culminar las aspiraciones del noble pueblo catalán liberándolo de las cadenas centralistas de un Estado opresor. ¿Concierto económico para seguir dentro de España? No hombre, no, Arturo. El ejemplo de tu referente intelectual y ético debe vacunarte contra la tibieza separatista. Si Pujol dice que lo mejor es independizaros de España, hazle caso, hombre. Y de paso tranquiliza a tu colega, el oscense piadoso, porque ya verás cómo Martínez Sistach bendice el proceso y hasta es posible que se convierta en el primer Papa de la Iglesia catalana.

Arturo, no seas españolazo. Independiza a Cataluña, chaval. Ya verás qué guay.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

Apología de la cara dura
Eduardo Arroyo El Semanal Digital 2 Abril 2011

Hace unos días leí la noticia de las últimas andanzas de los "convergentes". El titular hacía referencia a la reaparición de Pujol que vaticina que "o independencia o desaparece Cataluña".

Al parecer, en una conferencia en la Universidad Pompeu i Fabra, el paleo-dirigente nacionalista sentenció que "si la idea de España que ahora prevalece se consolida, la alternativa está entre la independencia y la gradual desaparición de la catalanidad y de Cataluña". Semejante estupidez solo puede decirse en una universidad conocida por su filiación "convergente", es decir, por una característica intrínseca y, a la vez, absolutamente anti-universitaria, como solo podría nacer de la mente envilecida de un partido político.

Tampoco es de extrañar este tipo de declaraciones en alguien instalado durante toda su vida –nada menos- en la estafa intelectual del nacionalismo catalán. Pero lo que sí que resulta nuevo es la estrategia de azuzar a la secesión mediante el ingenioso eslogan de que Cataluña "desaparece". En el lenguaje nacionalista catalán –cuya sinvergonzonería y su corrupción moral presenta solo ligeras diferencias con el caso vasco o gallego-, esa "desaparición" radica en que a los catalanes se les priva del denominado "derecho a decidir" y en el "expolio fiscal" que, en su opinión, sufren los catalanes; un "expolio" que contrasta con la solidaridad económica que siempre ha demostrado Cataluña.

Todo esto es, sin duda, enternecedor. Primero porque Pujol ha tenido siempre la caradura de hablar en nombre de Cataluña de modo análogo a Luis XVI: Cataluña es él mismo y por eso las críticas a él eran, en el pasado, críticas a Cataluña, igual que, por ejemplo, las críticas a la política del Estado de Israel se convierten, por arte de birlibirloque, en "antisemitismo", metiendo en el mismo saco al pescador de Haifa y al primer ministro que ordena arrasar un campo de refugiados, al tendero de Tortosa y al conseller de CiU que se lleva un oscuro 3%.

Pero lo que es el colmo es que unos tipos como Pujol y su tropa digan que Cataluña va a desaparecer. ¿Quiere decir Pujol que la casta política que expolia al conjunto de los españoles con impuestos crecientes, con una política neoliberal que deslocaliza empresas al Tercer Mundo solo porque es más barato, es diferente en Cataluña? ¿Se refiere a la tasa de nacimientos muy por debajo de la tasa de sustitución generacional, debido entre otros motivos a la persecución de las familias ocasionada por políticos tanto del tripartito como de CiU? ¿Menciona la progresiva invasión demográfica de Cataluña por poblaciones inasimilables a las que, sin embargo, se les impone el ridículo requisito de hablar catalán? ¿Ha hecho gala el gobierno del pío y católico Pujol de esa rebeldía ante el Estado, de la que tanto blasona, a la hora de dejar de aplicar en Cataluña, por ejemplo, la ley estatal del aborto? Porque gracias a ésta ley ha ido "desapareciendo" Cataluña por el expeditivo método de eliminar físicamente a numerosos catalanes.

Indudablemente, Pujol no está pensando en nada de esto. Todas estas lacras que hunden y merman todos los días la catalanidad han crecido al amparo de CiU, del tripartito y del oportuno silencio de Pujol. Y es que mientras él continúa con sus fobias y filias personales, constantes históricas y metapolíticas deletéreas siguen operando en Cataluña pero también en Valencia, Galicia o Andalucía. Su gobierno ha sido una parte fundamental en las tareas de ingeniería social que han conducido a la precariedad laboral de los catalanes, al invierno demográfico en aquella región, a la formación de "guettos", a la inseguridad creciente a cargo de mafias extranjeras o a la casta política privilegiada que obtiene salarios y prebendas astronómicas mientras ese catalán de a pié, al que normalmente apelan cada cuatro años, malvive cada vez peor para dejar algo a sus hijos.

En este sentido la casta política catalana no es en absoluto diferente de la de Madrid, Lisboa o Berlín. Todos ellos están en plena sintonía con los planes del capitalismo global que, ese sí, expolia a naciones enteras mientras abre un abismo creciente que ya no contempla ricos y pobres, sino más bien pobres y ultra-ricos. Es precisamente en esta sintonía en la que se hallan Jordi Pujol, Artur Mas y toda la tropa de políticos catalanes que con el lema de la "independencia" solo quieren decir que aspiran a gestionar ellos, y no el gobierno de la nación española, la ruina de los catalanes en su beneficio del poder.

Por todo esto es hora de que los catalanes sepan que la casta política de Madrid o de Andalucía no es en suma demasiado diferente a la catalana y que los problemas que azotan al extrarradio de Madrid o Bilbao obedecen al mismo contexto global que castiga al payés de Osona o al trabajador metalúrgico del cinturón obrero barcelonés. Los problemas de ninguno de ellos tienen solución dentro de la dinámica que plantean ni CiU ni ningún otro partido al uso. Todos ellos harán lo imposible para que ciertas cosas –las que verdaderamente importan- sigan exactamente como están y harán causa común para que nadie de fuera pueda irrumpir en ese sistema de egoísmos en el que, sin embargo, todos ellos medran y viven. Sin duda, si esto ocurre veremos extraños compañeros de viaje y combinaciones políticas que jamás se producirían a la hora tomar una medida real en interés de los ciudadanos. Los que no vivimos de la política estamos acostumbrados a las discusiones e insultos interminables que impiden el acuerdo hasta de las flores que hay que plantar por primavera.

Que ahora Jordi Pujol se pretenda el oráculo que vaticina la "desaparición" de Cataluña es solo la guinda del pastel para una vida dedicada a la mentira y sacrificada en el altar del medro de la clase política. Pero, lógicamente, si consigues el dinero suficiente como para pagarte una universidad puedes decir cosas como esas sin sonrojarte y posiblemente aún peores. Solo apelando a abracadabrantes derechos históricos y a pretendidas "identidades nacionales" –que no afloran, por cierto, en ningún libro histórico y/o político en las principales lenguas europeas de los últimos quinientos años- puede distraerse la atención respecto de la parte de responsabilidad que Pujol y gente como él, tienen en la situación en la que ahora nos vemos todos los españoles, catalanes o no. Qué jeta, madre.

Pujol
Libérate
Maite Nolla Libertad Digital 2 Abril 2011

De pronto un día, Pujol ha pasado de pensar qué pensarían su mujer, sus hijos y su portera y ha salido a la calle a proclamarse independentista. España le ha dejado sin argumentos ante los independentistas, a los que ya no puede convencer. Motivos no le faltan; empezando por el insufrible expolio fiscal. Los catalanes somos los pagaderos de España, como ha reconocido Alicia Sánchez-Camacho para sorpresa de sus hagiógrafos madrileños. Pujol intentó frenar a los que buscaban una solución a contracorriente y dedicó su vida a vertebrar España, pero la fractura estatutaria y una lista de agravios que por repetida no mengua, le obligan a decidirse por la independencia, ese enorme cul de sac. Un mal menor y, en todo caso, indeseable.

Alguno puede pensar que Pujol nunca ha dejado de ser así; otra cosa es que ahora lo diga después de toda una vida de oficialidad y disimulo. Porque está mayor y se siente liberado, o por lo que sea. De hecho existe bibliografía en abundancia que apunta en la dirección de que Pujol ha sido un gran comediante que se ha aprovechado del viento a favor y de la estupidez de los políticos españoles. Que en realidad dejó al tripartit un piso amueblado. Que su supuesta contribución a la gobernabilidad de España no era más que una forma absolutamente desleal de vaciar el Estado poco a poco y de forma irreversible. Que la manera en la que introdujo el nacionalismo minoritario en todos los ámbitos de la sociedad merece un premio al gran trabajo de ingeniería social y política. Que después de veintitrés años acabó acomplejando a socialistas y populares y, para muestra, ahí tienen el ejemplo de Montilla diciendo cosas que dejan a Duran i Lleida en lo que dice que es, un nacionalista moderado. Que el complejo llega hasta el punto de que todos los partidos en Cataluña tienen que llamarse "cé" y que los sindicatos tienen que ser más "cé" que nadie. Y aunque nadie haya hecho más por el nacionalismo catalán que Zapatero en estos siete años, gracias al trabajo de campo previo de don Jordi, el que más ha hecho por el independentismo en Cataluña ha sido precisamente Pujol. Por eso el independentismo tardío de Pujol es como la salida del armario de algunos cantantes; no, si ya se veía, ya.

Víctimas de la violencia política del estado
Luis del Pino Libertad Digital 2 Abril 2011

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 2/4/2011: "Víctimas de la violencia política del estado"

El Parlamento Vasco ha aprobado este jueves una proposición no de ley del PNV, del Partido Socialista, de Eusko Alkartasuna, de Izquierda Unida y de Aralar por la que se insta al Gobierno vasco a poner en marcha las medidas necesarias para que las víctimas de lo que denominan "violencia política" del Estado sean reconocidas y reciban compensaciones a cargo de los presupuestos públicos.

La proposición no de ley, muy similar en su espíritu a la Ley de Memoria Histórica, se basa en un informe presentado al Parlamento Vasco en diciembre de 2010 y en el que se afirma que entre 1968 y 2008 se habrían producido centenares de vulneraciones de los derechos humanos por parte del Estado español por motivos políticos.

Esa proposición indigna, que equipara a las víctimas de ETA con los miembros del entorno proetarra y abre la puerta para repartir dinero a los etarras y a sus familias, ha contado con el voto a favor del Partido Popular del País Vasco, que tan sólo se abstuvo en uno de los puntos menos relevantes, en el que se pedía la constitución de una ponencia parlamentaria.

En esa proposición no de ley se afirma textualmente que "es preciso reconocer que los sufrimientos padecidos por las víctimas del terrorismo, las violaciones de derechos humanos que han sufrido y, desgraciadamente, siguen sufriendo, no han sido las únicas. Que existen otras violaciones de derechos humanos que han producido sufrimientos ciertos, y hasta ahora ni reconocidos ni reparados".

Es decir, se afirma que en España el Estado vulnera los derechos humanos y se equipara a las víctimas del terrorismo con esas otras hipotéticas víctimas de esa hipotética violencia política del Estado.

¿Y cómo define esas víctimas el Parlamento vasco? Pues acudiendo al informe en que se basa la proposición no de ley aprobada el jueves, vemos que define a las víctimas de la forma siguiente:

"Se entenderá por víctimas las personas que, individual o colectivamente, hayan sufrido daños, inclusive lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdida financiera o menoscabo sustancial de los derechos fundamentales... El término víctima incluye además a los familiares o personas a cargo que tengan relación inmediata con la víctima directa."

Es decir, que, por ejemplo, los familiares de los proetarras que consideren que han padecido "sufrimiento emocional" podrían tener la consideración de víctimas y acceder a ayudas públicas, según esa proposición no de ley.

¿Y quiénes son los que ejercen esa "violencia de motivación política"? Pues, según el informe:

"Los autores de las acciones violentas son agentes del Estado, que actúan con evidente abuso de poder o extralimitándose en sus funciones, así como organizaciones y grupos parapoliciales que han contado con su apoyo o aquiescencia."

En cuanto al modus operandi de esos "agentes del Estado", dice el informe:

" Las acciones que producen vulneraciones de derechos humanos se realizan: a) con cierto grado de organización, lo que se manifiesta en una periódica repetición de actos y actores; b) con el intento de influir en la sociedad o en la política, provocando sentimientos de terror e impotencia; y c) bajo un contexto de impunidad, que impide no sólo la investigación judicial de los hechos en cuestión y la sanción de los culpables, sino incluso el propio reconocimiento y reparación de las víctimas y su dignidad."

Es decir, que el informe en que se basa esa proposición no de ley aprobada con los votos del PP y el PSOE se afirma que en España hay agentes del Estado que, en un contexto de impunidad judicial, se dedican a vulnerar los derechos de los ciudadanos de manera repetida y periódica, con el fin de provocar terror a la sociedad y conseguir unos determinados fines políticos.

Vamos, que en el País Vasco han estado actuando dos tipos de terrorismo: el de ETA y el de los "agentes del estado español".

¿Y cuántas de esas acciones de "violencia con motivaciones políticas" habría realizado el estado español, según ese informe? Pues no menos de 500, según las gráficas que el informe incluye.

En la proposición, finalmente, se insta al gobierno de Pachi Lópeza a:

- "Poner en marcha medidas y actuaciones destinadas al reconocimiento de dichas víctimas"
- "Instaurar un mecanismo de contacto con las personas que se consideren víctimas".
- "Establecer medidas tendentes a la reparación del sufrimiento de las víctimas"

y
- "Establecer el decreto o decretos que marquen las ayudas a implementar, con la necesaria dotación presupuestaria."

Todo esto, insisto, ha contado con el voto favorable del PP y del PSOE, que no han tenido reparo (de hecho, el PSOE incluso la ha promovido) en apoyar una iniciativa:

- en la que se viene a decir que el Estado español habría estado desarrollando a lo largo de los años una auténtica campaña de terror represivo de carácter político.
- en la que se equipara en la práctica el "sufrimiento" de las víctimas de ETA con el de esas supuestas víctimas del supuesto terror del estado.
- y en la que se insta a que se habiliten ayudas a esas víctimas del terrorismo de estado a cargo de los presupuestos públicos.

Así que ya saben ustedes:

- El Parlamento Vasco no moverá un dedo para ayudar a las decenas de miles de vascos que han tenido que exiliarse de su propia tierra por la campaña de terror nacionalista.

- Tampoco hará nada para aclarar los centenares de atentados de ETA que siguen sin ser juzgados siquiera y cuyos responsables se desconocen.
- Ni, por supuesto, intentará reparar de ninguna manera las humillaciones morales y el acoso que los no nacionalistas llevan sufriendo 40 años en el País Vasco.

Pero se preocupará de que los miembros del entorno proetarra reciban una adecuada compensación por las molestias sufridas durante la campaña de acoso, amenazas, extorsiones, secuestros y asesinatos a que ha sometido a todos los españoles durante medio siglo.

Es decir, que para los parados, los jubilados o los funcionarios españoles no hay dinero, pero sí que lo habrá para dar ayudas con cargo a los presupuestos públicos a las personas que se consideren víctimas de la violencia política del Estado español.

Todo esto, con el voto favorable del PSOE y del PP.

Es todo un detalle, ¿verdad?

El voto en casa
Total que ahora, tras convencerse de que la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto no perseguía otra cosa que la demolición de Cataluña, el hombre se ha echado a un lado y ha abierto las compuertas.
XAVIER PERICAY ABC Cataluña 2 Abril 2011

AL parecer, Jordi Pujol ha votado. Por la independencia. Y, al parecer, ha votado sí. Estupendo. Todos los ciudadanos, de los más tiernos a los más ajados, tenemos derecho al pataleo. Incluso si el pataleo adquiere tintes esperpénticos. Así pues, no veo por qué el ex presidente de la Generalitat iba a ser menos. Por otra parte, esta misma semana, dos días antes de emitir su voto, Pujol había ya anunciado sus intenciones en la Pompeu Fabra. Según propia confesión, se ha quedado seco, sin argumentos. Un hombre sin argumentos. ¿Existe acaso algo más triste? Y, encima, con ochenta años cumplidos y después de haber dedicado la vida entera a amasarlos —los argumentos—. Como para desesperarse. Pues no.

Y es que esos argumentos que Pujol tenía y ha perdido sólo le servían para contener las aguas. Eran, como si dijéramos, una especie de diques que él oponía a los anhelos de independencia de los demás, catalanes todos. Sólo eso. Total que ahora, tras convencerse de que la sentencia del Constitucional sobre el Estatuto no perseguía otra cosa que la demolición de Cataluña, el hombre se ha echado a un lado y ha abierto las compuertas. Y, para que nadie se confunda sobre sus intenciones; para que nadie crea que semejante reacción no obedece más que a la voluntad de no perecer ahogado ante el empuje de la marea y que él, en el fondo, sigue siendo el de siempre, o sea, un hombre de orden; para disipar, en fin, cualquier sombra de duda, este mismo jueves ha comunicado en las ondas que ya ha votado por la independencia y que ha votado sí. En una palabra, que estamos ante un hombre nuevo. ¡Lo que hace la pérdida de argumentos! Eso sí, Pujol, fiel a los tiempos en que «La Vanguardia» le publicaba entrevistas escritas por él de cabo a rabo, ni siquiera se ha molestado en ir a votar a uno de esos tenderetes de feria que hay por la calle: ha exigido que le traigan la urna a casa. Ahora sólo falta que le traigan también la independencia.



busca apoyos para rajoy
El PP asume las tesis antiespañolas de nacionalistas vascos y catalanes
Da su apoyo a Mas en su rebelión contra el déficit y aprueba una moción sobre 'torturas' policiales en el País Vasco.
P. Montesinos/R. Vilas Libertad Digital 2 Abril 2011

El Partido Popular vuelve a asumir como propio el discurso nacionalista en el País Vaso y Cataluña, una de las premisas de la actual dirección nacional salida del congreso de Valencia. Lo protagonizan Antonio Basagoiti y Alicia Sánchez Camacho, dos de los dirigentes regionales más identificados con Mariano Rajoy y lo hacen en dos asuntos capitales, como el trato a las víctimas del terrorismo y en el permanente chantaje de la Generalidad al Estado en materia económica.

Dos noticias que conocemos en una de las peores semanas del Gobierno Zapatero, acorralado por las actas de ETA y el escándalo del chivatazo, mientras amplios sectores de la opinión pública reclaman al PP una respuesta más contundente.

Una estrategia que no puede desligarse de la proximidad de las elecciones y las expectativas de triunfo que todas las encuestas otorgan a Mariano Rajoy. La prioridad del líder del PP es, sobre cualquier otra consideración, allanarse el camino hacia La Moncloa. De ahí el empeño que ha puesto en reconstruir las relaciones con el PNV -según ABC, el pasado 17 de marzo se vieron en secreto Mariano Rajoy e Iñigo Urkullu en Madrid- y CiU –las conversaciones con su portavoz en el Congreso, Duran Lleida, son más que fluidas-.

Ni siquiera, parece, un escándalo de la magnitud del chivatazo a ETA y las actas de la negociación de ETA ha supuesto un abandono de este proyecto de entente con los nacionalistas para un futuro Gobierno de Rajoy. Todo pese a que tanto CiU como, sobre todo, el PNV siguen acudiendo en auxilio de Zapatero cada vez que lo necesita. El útlimo ejemplo, ayer mismo, con la negativa del PNV a apoyar la petición del PP de comparecencia de Alfredo Pérez Rubalcaba en el Pleno del Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el chivatazo a ETA.

En la Cámara de Vitoria ha salido adelante, con el respaldo del grupo que dirige Antonio Basagoiti, una iniciativa a fin de conceder ayudas a los "damnificados por actuaciones policiales o agentes del Estado". Los populares dieron su visto bueno al texto en lo fundamental asumiendo la reparación de las víctimas de "motivación política", dando pábulo a las acusaciones -cada vez más insistentes- de miembros de ETA de que las Fuerzas de Seguridad practican la tortura.

Para empezar, confiesan en Génova, este apoyo viene en contra de uno de los principios fundamentales de la política antiterrorista del PP, y que pasa por estar "siempre" del lado de las víctimas del terrorismo y, enlazando en corto, de la Policía y la Guardia Civil. Así lo expone, tras conocer el movimiento de Basagoiti, un miembro del aparato de la formación, que alerta de que "que estamos llegando a límites insospechados".

Las víctimas del terrorismo han sido contundentes, a la par que unánimes: "Lo que se trata es de tapar a nuestra víctimas, de volver a enterrar al símbolo de la tenacidad ciudadana, de igualarlas incluso con miembros de la banda terrorista que las asesinó contra todos nosotros", afirma Salvador Ulayar, a través de su blog. "Yo hubiera votado en contra. Ya está bien de confundir y de tratar a todos de la misma manera. A víctimas y verdugos", se queja la todavía alcaldesa de Lizarza, en declaraciones a Libertad Digital. Para Regina Otaola, "son cosas como éstas las que me ratifican en el hecho de dejar la política en el País Vasco".

A Mariano Rajoy le pilló esta noticia en Mérida. Sin embargo, el líder del PP no se refirió a este extremo, y su entorno -en fuentes- quedó sorprendido por la decisión de Basagoiti, pero no le reprobó.

Tampoco dio respuesta el jefe de la oposición al otro disfraz nacionalista, que en este caso llega desde Cataluña. Durante una visita a Mataró, la líder del PPC, Alicia Sánchez Camacho, asumió como propias las tesis de CiU en relación a los recortes económicos anunciados por el Ejecutivo central, y añadió: "No estamos dispuestos a pagar los errores del señor Zapatero y le pedimos al señor Mas que deje de darle apoyo mientras no cumpla el plan de financiación" que tiene con la región.

La tesis de Sánchez Camacho es que Cataluña se merece lo acordado antaño y que, si ahora se recorta, es por la ineptitud de dos personas: el anterior presidente regional, José Montilla, y el actual jefe del Ejecutivo a nivel nacional, Rodríguez Zapatero. Sobre este último, "ahora quiere que seamos los catalanes los que hagamos más esfuerzos", se quejó.

Unas quejas que chocan frontalmente con la primera gran receta de Rajoy para salir de la crisis económica: apretarse el cinturón. De hecho, excluyendo el paquete de medidas que incluía la citada congelación de las pensiones, el PP ha dado vía libre -aunque a regañadientes- a todos los planes propuestos por el Ejecutivo socialista.

En Génova admiten que el Partido Popular tiene que nadar, de aquí a las elecciones generales, entre dos aguas: intentar mantener intacto su apartado de Principios y Valores pero, además, reforzar su buena sintonía con los nacionalistas vascos y catalanes.

Los contactos se suceden, yendo a más a partir de la mitad de la presente legislatura, tanto en el Congreso de los Diputados como al máximo nivel, entre Rajoy y los líderes Urkullu (PNV) y Mas (Duran). Hace poco más de dos semanas, sin ir más lejos, el presidente del PP se reunió por espacio de dos horas en Madrid con el dirigente peneuvista. Encima de la mesa, además de ETA, los venideras elecciones.

Tanto en País Vasco como en Cataluña, explican en Madrid -de nuevo, en voz soterrada-, intentan que esta entente cordiale vaya a más, y ya de paso conseguir que el PP no se vea como un enemigo. Traducido: no habrá llamada al orden, a pesar de que -en el caso vasco- este respaldo del PP venga con las actas de ETA encima de la mesa y con el debate abierto sobre la idoneidad de ruptura con el Gobierno por "buscar atajos y mentir a todos los españoles".

La red concertada tendrá mayor autonomía para aplicar el trilingüismo
El pacto con Educación permitirá a colegios e ikastolas duplicar el número de centros que aplican la enseñanza en tres idiomas
MARTA FDEZ. VALLEJO mfernández@diario-elcorreo.com | BILBAO. El Correo Abril 2011

LA CIFRA: 1,5 millones de euros es la partida que destinará Educación el próximo curso para impulsar el trilingüismo en la red concertada. 800.000 se destinarán a la formación de los profesores y el resto a la aplicación del modelo.

El pacto entre el Departamento de Educación y la patronal de la red concertada va más allá de la subvención de 1,5 millones de euros para impulsar el trilingüismo en ikastolas y colegios privados. El acuerdo firmado el pasado jueves y que presentó ayer la consejera Isabel Celaá da mayor libertad al sector privado en la aplicación de este proyecto de enseñanza en tres idiomas y refuerza su papel en el diseño del futuro modelo lingüístico que se implantará en las aulas vascas. El convenio prevé que se duplique el número de centros que participan en el programa experimental el próximo curso, de 24 a, como mínimo, más de medio centenar.

l protocolo modifica las reglas del juego. «El modelo cambia. La red concertada realizará un desarrollo autónomo del programa, participará en la gestión junto con el departamento. Este acuerdo permite un margen de flexibilidad», adelantó ayer la titular de Educación. En concreto, la consejería da una mayor autonomía a los colegios privados para administrar las subvenciones que reciben y para organizar la enseñanza trilingüe en las aulas.

Por ejemplo, los centros tienen la obligación de impartir materias en euskera, inglés y castellano, con un mínimo de un 20% en cada idioma, pero el desarrollo de ese requisito no será rigido. «Ese número de cinco o seis horas o sesiones semanales en Primaria o Secundaria se configurarán en el marco del proyecto lingüístico de cada centro, a partir de áreas completas del currículo o de bloques de las mismas», apunta el convenio.

La forma de evaluar los resultados también ha suscitado un mayor consenso entre la patronal de ikastolas y centros subvencionados. Los alumnos que participen en el programa experimental realizarán una evaluación final con la referencia del Marco de Común Europeo para las lenguas, una de las principales reivindicaciones del sector de las ikastolas desde hace años. Además, los responsables de los centros que se sumen al proyecto experimental formarán parte de una comisión de seguimiento, que vigilará que se cumplan todos los compromisos adquiridos por Educación y por los colegios.

Este mayor margen de maniobra que se deja a la red concertada ha facilitado el respaldo de las patronales al proyecto estrella de Celaá. «La autonomía organizativa que se nos permite para aplicar el marco trilingüe ha sido un factor fundamental para llegar al pacto», resaltó Imanol Igeregi, responsable de las Ikastolas de Partaide. Igeregi, que destacó la voluntad de su colectivo por alcanzar acuerdos con el departamento, apuntó también que la red concertada participará en el diseño del futuro modelo que se aplique en la escuela vasca.

«Consenso últil»
Celaá dejó ver ayer su apuesta por la colaboración con este colectivo que atiende a la mitad del alumnado vasco. La consejera destacó la necesidad de que «participen todos los sectores para consensuar el modelo final» y habló también de un sistema de «gestión conjunta» del trilingüismo. El documento firmado recuerda que ikastolas y colegios tienen experiencia en la introducción de las lenguas extranjeras y apunta que «el sistema educativo vasco se encuentra en un momento óptimo» para alcanzar este consenso, que calificó de «el primer pacto educativo importante desde el que se logró en 1992».

La consejera alabó la actitud «inteligente» y «razonable» de las patronales que han firmado el protocolo para impulsar el trilingüismo, las ikastolas de Partaide, Eusko Ikastola Bagatza, Ikas Giltza (las cooperativas laicas), Kristau Eskola -colegios religiosos- y AICE (Asociación Independiente de Centros de Enseñanza). «Han sabido subordinar las dificultades -en referencia al conflicto por el recorte de los sueldos a los docentes- al logro de este consenso extremadamente útil que permita lograr un modelo de gestión conjunta que modernice la enseñanza», subrayó.

Los portavoces de Kristau Eskola se felicitaron también por el acuerdo alcanzado, que les aporta, dijeron, «medios» para continuar con el trabajo que ya hacían de enseñanza en varios idiomas. El protocolo de actuación establece que Educación financiará con un millón y medio de euros este impulso al trilingüismo en los colegios privados. Cerca de 800.000 euros se dedicarán a formar a los profesores -al 9% de las plantillas-, y el resto a aplicar el modelo en las aulas.

Plataforma per la Llengua o usar a inmigrantes para imponer el catalán
Grabarán un vídeo musical con asociaciones de extranjeros para mostrar que su lengua regional es un 'elemento de inclusión'
 www.lavozlibre.com 2 Abril 2011

Madrid.- La Plataforma per la Llengua está preparando su próxima acción para reforzar la imposición del catalán y desterrar al castellano. Bajo el lema 'El català, llengua comuna' ('El catalán, lengua común'), grabarán un 'lip dub' -vídeo musical de una sola secuencia- para ensalzar el valor del idioma regional como elemento de integración entre los inmigrantes.

Plataforma per la Llengua se valdrá de hasta 20 asociaciones de extranjeros para reforzar su mensaje de que el catalán es un "elemento de inclusión" de las personas que vienen de otros países.

Con el ritmo de la canción 'Corren' del grupo manresano 'Gossos', comenzarán a grabar el 15 de abril en la plaza de la Universidad, con la participación del grupo 'Macedònia', encargado de la coreografía, y los actores Jordi Martínez y Lina Forero.

Al día siguiente se rematará el rodaje en la Rambla del Raval junto a una veintena de comparsas y de numerosas caras conocidas como el cantautor Lluís Llach, el actor Joel Joan, la cantante Núria Feliu, el músico Yacine Belacehne, el periodista Xavier Graset o el cantante Pere Tàpies.

Durante la presentación de la iniciativa, reivindicaron ayer que en la sociedad catalana, donde se hablan más de 250 idiomas, "el catalán es la lengua que une" y con la que quieren "construir la sociedad y que todo el mundo pueda compartir".

La Asociación de Mujeres Ecuato-guineanas E'Waiso Ipola, la asociación de Profesionales Bolivianos en Barcelona, la Asociación de Amigos del Pueblo Marroquí, la Casa Eslava, la Comunidad Palestina de Cataluña, los Otros Andaluces... son algunos de los colectivos que se han sumado al proyecto.



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