AGLI

Recortes de Prensa   Miércoles 6 Abril 2011

 

La agenda de Rajoy
EDITORIAL Libertad Digital 6 Abril 2011

Madrid acogerá el próximo sábado una manifestación de las víctimas del terrorismo cuyo objetivo es instar al Gobierno a que derrote a ETA sin atajos, sin cesiones políticas, sin beneficios penitenciarios, sin pactos con los asesinos, sin engaños. Será la tercera manifestación en menos de seis meses. Las dos primeras, que fueron convocadas en solitario por Voces contra el Terrorismo, la organización que dirige Alcaraz, constituyeron inesperados éxitos de participación pese al clamoroso silencio de los medios de comunicación. Sólo Libertad Digital, esRadio y Libertad Digital Televisión –que retransmitió íntegras ambas marchas– dieron apoyo y cobertura a esas iniciativas, que agruparon a decenas de miles de personas para reivindicar memoria, dignidad y justicia para las víctimas.

Después de esas dos experiencias, la Asociación de Víctimas del Terrorismo ha decidido que ahora es el momento de plantarse ante la negociación política con ETA. No hay más motivos de fondo que los que ya había en noviembre o en febrero, cuando la banda criminal ya había impulsado sus nuevas siglas y cuando el chivatazo a ETA recobraba actualidad judicial y ponía de manifiesto los horrores del proceso impulsado por Zapatero desde incluso antes de acceder a la Moncloa. Sin embargo, la dirección del PP, a diferencia de lo que ocurrió en las dos anteriores ocasiones, ha mostrado su apoyo a la convocatoria e incluso se ha dado la consigna de asistir. No es que el PP estuviera ausente en las otras citas. Esperanza Aguirre, María San Gil, Jaime Mayor Oreja, Carlos Iturgáiz, Regina Otaola, Ignacio Gil Lázaro e Ignacio Cosidó sí que acudieron a esa llamada junto a Ortega Lara y miles de ciudadanos, pero ni Rajoy, ni Cospedal, ni Basagoiti ni Oyarzábal tuvieron a bien siquiera apoyar verbalmente dichas manifestaciones.

De entonces acá nada ha variado, motivo por el que le resulta tan difícil de explicar a Rajoy qué le ha llevado en esta ocasión a adherirse a la convocatoria. Sea como fuere, está por ver que acuda en persona a la manifestación. De momento y en La Ser no ha querido comprometerse. Nada extraño en el dirigente popular, por otra parte. Ha dicho, eso sí, que su corazón está con las víctimas, pero que tiene que mirar la agenda. Ante semejante regate, la mejor respuesta es la de una oyente de esRadio que dejó el siguiente mensaje en el buzón del programa de Federico Jiménez Losantos: "Quiero decirle al señor Rajoy que mi corazón está con él, pero tengo que mirar la agenda porque es probable que el día que haya elecciones no pueda ir a votarle".

Negociación ETA-PSOE
La memoria de las víctimas
Ignacio Gil Lázaro Libertad Digital 6 Abril 2011

El chivatazo del caso Faisán implica muchas cosas pero fue –sobre todo– una traición a los muertos. Durante décadas España ha soportado el inmenso dolor causado salvajemente por una pandilla de asesinos. Una banda sanguinaria a la que Zapatero y Rubalcaba elevaron a la condición de interlocutores del Estado en ese sucio y pestilente experimento llamado arteramente "proceso de paz" que supuso negar la razón jurídica del Estado de Derecho para ir a remolque de los caprichos de los criminales. Una dejación miserable que este Gobierno prolongó después de la explosión de la T-4 mintiendo descaradamente a los españoles en función de un mero interés partidista. Hoy, por tanto, los autores de esa conducta han de enfrentarse a su responsabilidad porque el tiempo acaba siempre trayendo hasta las playas los restos de todo naufragio.

Ya no valen más trucos ni engaños. Este Gobierno ha de asumir la verdad de sus actos por mucho que esté intentando disfrazarla detrás de una verborrea vana. Los papeles incautados a ETA muestran una inquietante deriva gubernamental hacia el abismo, hasta el extremo de que a punto estuvieron de poner al Estado de rodillas ante una manada de delincuentes travestidos de "patriotas" redentores de Euskadi. Por eso a Zapatero y a Rubalcaba hay que exigirles con todo rigor las correspondientes explicaciones. Los españoles merecen saber hasta dónde estuvo o no dispuesto a claudicar su Gobierno en función de un hipotético cese del terrorismo cuya administración espuria quedó prácticamente en manos de esos cobardes miserables que han hecho de la muerte y la extorsión su signo de identidad desde hace ya más de medio siglo.

Es tiempo de coraje. Ya no valen mentiras articuladas a cuenta de la conveniencia de unos pocos. La Nación está por encima de un puñado de gobernantes que casi la pusieron en almoneda. El honor colectivo de los españoles no admite que las nauseabundas revelaciones contenidas en las actas incautadas a ETA queden sin una aclaración completa. Aquellos que urdieron el guión del chalaneo con los terroristas tienen ahora que decir qué hay de cierto o no en el relato hecho por la banda. No es esta una cuestión optativa ni que pueda diluirse aduciendo que Rubalcaba está perseguido por la oposición a tenor de sus posibilidades sucesorias. Tampoco cabe invocar la lealtad al Pacto Antiterrorista para tapar así a aquellos que actuaron contra la razón de ser del mismo. Cuando está en juego la dignidad colectiva del pueblo español no sirve refugiarse en trucos de baja estofa intentando eludir de este modo la exigencia histórica que plantea el imperio de la verdad.

¿Por qué quienes hoy niegan veracidad a las actas de los terroristas afirmaron el 11-M que ETA mata pero no miente? ¿Qué credibilidad tienen aquellos que dijeron que el atentado de Barajas suponía el fin del diálogo, cuando se sabe ahora que éste continuó bajo cuerda? ¿Qué cabe esperar de unos gobernantes que son capaces de mirar antes por su propia estrategia que por la herencia moral que dimana del compromiso con tanta sangre inocente derramada? ¿Alguien puede admitir que, mientras el PSOE arropa la conducta de Zapatero y Rubalcaba, tipos como Usabiaga, De Juana, Ternera o Elosua continúan estando tranquilamente en libertad? ¿Es esto lo que Conde-Pumpido entendía como "hacer que las togas se ensucien con el polvo del camino"? Ha llegado el momento de poner las cosas en su sitio, porque la regeneración de la política española reclama pasar a limpio los borrones de aquel tiempo de vergüenza e ignominia en el que algunos creyeron que la Ley podía quedar en suspenso si con ello arrimaban el ascua a su sardina.

En definitiva, el juicio de los hechos se vuelve hoy contra aquéllos que pretendieron escribir a su antojo el final de una página de tragedia inmensa cuyo justo cierre solo será posible desde la cabal certeza de contar con vencedores y vencidos. Vencedores, sin duda, el conjunto del pueblo español que ha sabido aguantar con grandeza la locura salvaje de los asesinos. Vencidos, todos aquéllos que empuñaron las pistolas para hacer del matonismo su cloaca y tratar de imponerle a la libertad el lazo negro de su demencia mafiosa. Por eso, también el próximo día 9 –en las calles de Madrid– miles de ciudadanos reivindicarán de nuevo el legado que constituye para todos los españoles de bien esa referencia colosal e inembargable que es y será siempre la memoria de las víctimas.

Guerra interna en el PSOE
Editoriales ABC 6 Abril 2011

Si al PSOE le falla Andalucía, es que su crisis es mucho más profunda y grave de lo que desearían sus estrategas electorales

EL PSOE andaluz está demostrando que un partido político, cuando se acerca a un fin de ciclo, se convierte en un campo de batalla donde se ajustan cuentas.

Tanto tiempo en el poder, y después de haberlo ejercido tan arbitrariamente, ha hecho que el socialismo andaluz sea hoy un ejemplo de decadencia política, acompañada de corrupción, abuso de poder y nepotismo. Las encuestas han reflejado las consecuencias de esta forma de gobernar, dando al PP expectativas reales de ganar en unas elecciones autonómicas y de alcanzar las alcaldías de las capitales en los próximos comicios municipales. Elecciones autonómicas que también en Andalucía son urgentes, porque la crisis del socialismo es cada día más evidente. El presidente andaluz, José Antonio Griñán, no cuenta con la lealtad de su partido, dividido entre los que lo apoyan y los seguidores de Chaves, dedicado en exclusiva a enfrentarse a su pasado político.

No es causalidad que el PSOE se tope repentinamente con diversos conflictos internos. El temor a perder el poder refuerza la unidad o la hace saltar por los aires.

Los socialistas apuntan a esta segunda opción. En un mismo día —el domingo siguiente al anuncio de Zapatero en el Comité Federal— los militantes socialistas saludaban al grito de «presidente» a tres de sus dirigentes, desoyendo la recomendación de hablar solo de las elecciones locales y municipales. Y al día siguiente, el Gobierno autonómico andaluz sufría su cuarta crisis en dos años con la dimisión de su consejero de Gobernación y Justicia, Luis Pizarro. Si al PSOE le falla Andalucía, es que su crisis es mucho más profunda y grave de lo que desearían sus estrategas electorales. El desplome del régimen socialista provocó la salida de Chaves y se acelera bajo el mandato de José Antonio Griñán, haciendo más acusada la tensión entre ambos. Los negocios de familia y los fraudes con dinero público van a ser la etiqueta que quede al socialismo andaluz en su paso por el gobierno de Andalucía. Pero el problema es para el PSOE en su conjunto, porque el electorado andaluz ha sido, junto con el catalán, decisivo para sus últimas victorias electorales. En Cataluña ya se vio qué consecuencias tuvo el experimento del tripartito social-nacionalista. Y aunque no sean situaciones homogéneas, sí comparten algo fundamental: la pérdida de miedo del elector socialista a una derrota del PSOE.

Chivatazo a ETA
Excusatio non petita, accusatio manifesta
Guillermo Dupuy Libertad Digital 6 Abril 2011

Lo más paradójico del bochornoso voto particular de José Ricardo de Prada contra el auto de la Audiencia Nacional que, afortunadamente, desestima la no menos vergonzosa pretensión de la Fiscalía de que el chivatazo a ETA no constituya un delito de colaboración con organización terrorista, es la forma que este magistrado tiene de excusar los hechos enjuiciados con el objetivo de que no sean "criminalizados". Al tratar de justificar la delación policial a ETA por la "negociación política" o "proceso de paz" en el que estaban inmersos el Gobierno y ETA (tal y como también hizo el policía que la perpetró por teléfono), el magistrado discrepante transluce el hecho decisivo de que ese delito se tuvo que producir por orden del Ejecutivo. Si no, no se entiende su referencia a las negociaciones del Gobierno con ETA, ni que diga que los policías involucrados en este capítulo "no actuaban autónomamente sino en cumplimiento de sus obligaciones profesionales, dentro de las márgenes de actuación y en situación y contextos como el expresado".

Ya es escalofriante constatar que un magistrado en ejercicio y –se supone– en plenas facultades mentales pueda considerar que un policía pueda estar "cumpliendo sus obligaciones profesionales" cuando lo que trata, en realidad, es de evitar la detención policial de unos terroristas, alertándoles de su inminente detención. Pero más terrible aun es que, por el hecho cierto de que "la finalidad última de los delitos terroristas es política", este indigno magistrado afirme que "es en este plano, en el de posibles negociaciones políticas, donde se encuentran legitimados los Gobiernos de los Estados a disponer de un determinado margen de actuación, en que, sin infringir normas jurídicas que impliquen una quiebra del Estado de Derecho, les permita llevar adelante acciones tendentes a obtener resultados que quedan indiscutiblemente bajo lo que son las obligaciones de todos los Gobiernos".

Pero, ¿qué mayor quiebra del Estado de Derecho que admitir una "negociación política" entre un Estado y una banda terrorista? Pero, ¿cómo no va a ser una flagrante violación del imperio de la ley revelar a los terroristas que van a ser detenidos por orden judicial para que puedan huir? Naturalmente que es obligación de todo Gobierno lograr que los terroristas dejen de matar; pero tratar de lograrlo cediendo o simplemente mostrándose condescediente con lo que exigen a cambio es aceptar la contraproducente lógica del chantaje o la del síndrome de Estocolmo, pero no desde luego la del Estado de Derecho. Ni el Gal puede buscar justificación en "la obligación de todo Gobierno" de acabar con el terrorismo, ni menos aun los delitos que, durante la paz sucia de ZP, objetivamente han beneficiado a la banda terrorista.

Por otra parte, ni el Derecho ni los Tribunales de Justicia juzgan finalidades últimas, como las que pudiera perseguir la "guerra sucia" de González o la no menos infame "paz sucia" protagonizada por Zapatero. Ni siquiera juzga las finalidades últimas de los terroristas. Lo que se juzga son los medios. Y si, por "seguir adelante" en esas negociaciones, que ya socavaban en sí mismas el Estado de Derecho, el Gobierno ordenó secretamente evitar la detención dictada por el juez Marlaska, el Ejecutivo de Zapatero perpetró un delito de colaboración con banda armada.

Desde la Fiscalía General del Estado, y a raíz de ese infame "proceso de paz", se animó a jueces y fiscales a ensuciar sus togas con el polvo del camino. Una de las más sucias, desde luego, es la que, para vergüenza y escarnio de nuestro Estado de Derecho, todavía viste José Ignacio de Prada.

Zapaterismo táctico
Ángela VALLVEY La Razón 6 Abril 2011

Durante años, el zapaterismo ha gobernado España con técnicas publicitarias. El Gobierno era una suerte de gigantesca empresa política y los ciudadanos la masa de consumidores a los que se pretendía vender un único producto: el socialismo. No un socialismo moderno y avanzado, pongamos por caso una socialdemocracia a la finlandesa, sino un socialismo de lustre añoso, prefelipista casi. Felipe González dijo en un congreso del Partido aquello de «el marxismo o yo», y el PSOE eligió a Felipe.

El zapaterismo , sin embargo, no dio opciones para escoger, se lanzó alegre, ávidamente, sobre una sociedad –exhausta después de los últimos calambrazos del aznarismo, y deprimida tras un atentado terrorista feroz– con su ideología de pegatinas rojas que no hubiesen desentonado un día después de la muerte de Franco. Parecía que Franco acababa de expirar una semana antes de que el PSOE ganara las elecciones generales por primera vez, en 2004. Había en el ambiente una excitación propia de la Transición: Irak, Mujeres, Memoria, Proceso de Paz, Estatutos, cordones sanitarios para aislar a los fascistas… Había que refundar España tras una larga dictadura.

Con el socialismo llegaba la alacridad de lo moderno (de lo que nos quisieron vender como moderno, pese a ser prefelipista y más viejo que el toser). Faltó poco para que legalizaran de nuevo al PC. Con las cuentas en números negros, no había ni que pensar en la economía que, allá por 2004-2007, era una chorrada que podía aprenderse en dos tardes. La caja del Estado estaba llena, y funcionaba en piloto automático, de modo que el zapaterismo puso sus energías en motivar al público para que consumiera las grandes cantidades de socialismo que abarrotaban la talega de sus ideólogos.

Se informó pródiga y cansinamente a los consumidores (votantes) sobre los beneficios de consumir el «producto socialismo», resaltando la diferencia de éste sobre las demás marcas, especialmente la de la «derecha extrema» (el principal partido de la oposición, denominado así por Zapatero en su momento). Se anunció el «producto socialismo» por medios psicológicos: en forma de Leyes basadas en argumentos simples que, aunque no demostraban la superioridad objetiva del producto socialismo, sí desataban los deseos del consumidor mediante sabrosos estímulos ideológicos. Se creó la demanda del producto socialismo donde, poco antes, no existía más que una multitud de consumidores en general abatidos y apáticos.

Zapatero se va, siguen sus leales. ¿Sus leales?
Roberto Blanco Valdés La Voz 6 Abril 2011

Es posible que ninguno de los incondicionales que le han salido desde el sábado dentro del PSOE a Zapatero (los mismos que hasta ese día lo presionaron como lobos para que anunciase cuanto antes que no repetiría) haya leído los sabios versos de Ridruejo: «La lealtad verdadera/ es apearse del burro/ y desmontar la quimera».

Pues, ¿cuántos de los que ahora huyen de su sombra, al igual que de la lumbre, para no ver perjudicada su expectativa electoral, tuvieron, durante los últimos siete años, el valor de serle leales de verdad? ¿Cuántos, en lugar de la falsa lealtad de los cabezazos de asentimiento y los aplausos, se atrevieron a decir que había que bajarse de la burra y desmontar las locas quimeras que han llevado a España al desastre en el que está?

¿O es que va a resultar que Zapatero es el único responsable del hundimiento de la imagen exterior de España, de haber metido el sistema autonómico en un callejón sin salida, de un destrozo sin precedentes de nuestro sistema de equilibrio de poderes, de la traición a los principios de la socialdemocracia o del empecinamiento en no reconocer la existencia de la crisis, que contribuyó a agravar profundamente sus efectos?

Todo el mundo sabe que no: y, entre todo el mundo, de forma muy especial los dirigentes del PSOE (o sus intelectuales orgánicos) que, o han guardado un silencio cómplice ante tanto desatino, o contribuido animosos a su culminación. Los mismos, para no callarnos nada, que han tachado de traidores a todos los que hemos osado denunciar como disparatadas las decisiones de Gobierno que hoy, con meses o años de retraso, incluso ellos reconocen en privado como tales.

Por eso, el anuncio de Zapatero de que no repetirá, no cambiará sustancialmente, por desgracia, el panorama político español. Es verdad que obligará al PP a modificar una estrategia concentrada solo en darle caña al presidente, pero la pura verdad es que las figuras que emergen como posibles sustitutos al frente de la candidatura socialista (Chacón y Rubalcaba) son plenamente corresponsables de la gestión gubernamental y de sus diversos desvaríos: la primera es miembro del Gobierno desde el 9 de julio del 2007, y el segundo, desde el 11 de abril del 2006.

¿Cómo interpretaron Rubalcaba y Chacón su lealtad al presidente? ¿Cómo lo hicieron todos los que, en el Gobierno, en el partido o en el entorno intelectual socialista, pudieron haber alzado la voz contra lo que ahora ellos mismos juzgan errores tan de bulto como para haber llevado a Zapatero a ser el presidente español peor valorado de la reciente historia democrática? La respuesta es fácil: de la peor manera posible: diciendo a todo que sí y acusando de renegado a quien se atrevía a discrepar. Es triste, aunque posiblemente por eso siguen hoy todavía en donde están.

El régimen se desmorona
El Editorial La Razón 6 Abril 2011

La situación política en Andalucía presenta los síntomas de un cambio de ciclo, si bien le cuadraría mejor, después de tres décadas de poder omnímodo socialista, la descripción de la caída de un régimen. El escándalo de los ERE, las acusaciones que pesan sobre los hijos del anterior presidente regional, la división en el PSOE y una comunidad a la cola en casi todos los parámetros económicos y sociales de España han configurado un escenario crítico.

En el seno del partido, la pugna entre Chaves y Griñán se ha llevado por delante al consejero de Gobernación, Luis Pizarro, estrecho colaborador del primero y número dos del partido. Su renuncia, así como las marchas de otros afines, ha sido la expresión pública de una guerra intestina cuyos efectos pueden ser letales. De entrada, el partido se agrieta y se resiente por la falta de liderazgo. Pero también se resquebraja un modelo de hacer política que parecía invulnerable y al que la crisis, el paro y el empobrecimiento han minado hasta la raíz.

La red clientelar que este régimen ha tejido durante treinta años ha constituido un blindaje y una garantía para perpetuarse en el poder. Bajo esa opaca maraña de intereses se ha fraguado, por ejemplo, el fraude de los ERE, que parece apuntar directamente a Griñán y Chaves, entre otros. Aunque debe anteponerse, antes que nada, la presunción de inocencia, la responsabilidad política de ambos parece apoyarse en distintos documentos oficiales. Lo cierto es que el escándalo crece casi a diario.

Hoy, LA RAZÓN publica que la Junta dio una subvención de 150.000 euros a una empresa vinculada a dos de los imputados en la trama de los ERE. Un dinero público que fue a parar a una sociedad que no reunía los requisitos necesarios. Con ser grave lo probado hasta la fecha, lo parece aún más que el Gobierno andaluz haya persistido en entorpecer la labor de la Justicia. Que la jueza que instruye esta investigación haya dado un ultimátum de 72 horas a la Junta ante la reiterada desobediencia en la entrega de las actas de los Consejos de Gobierno desde 2001, so pena de acusarla de obstrucción, demuestra hasta qué punto los gobernantes socialistas se sienten por encima del bien y del mal, síntoma inequívoco de deterioro institucional. Además, no cabe ignorar las acusaciones de nepotismo que se han dirigido a Chaves, basadas en informaciones sobre las ayudas millonarias a la empresa donde trabajaba su hija o las confusas actividades profesionales de su hijo, que habría mediado a favor de varias empresas para contratos públicos a cambio de comisiones.

Insistimos en que es necesario respetar la presunción de inocencia, pero no podemos ocultar que las acusaciones son graves y exigen que Chaves cumpla con su deber de dar explicaciones convincentes y no limitarse, como hizo ayer, a responder que «no tiene nada que decir». El régimen socialista enquistado en Andalucía desde la Transición democrática se desmorona y las encuestas indican que el cambio es posible después de un paciente y serio trabajo del PP. Será positivo para una comunidad lastrada por un partido que se apropió del poder para eternizarse en él con el resultado conocido.

Llanto por Andalucía
Editorial www.gaceta.es 6 Abril 2011

Los socialistas andaluces andan a la greña, y no es para poco. En el horizonte se les dibuja la pérdida de un cortijo de gran valor, de un califato amurallado que ha resistido toda suerte de embates. Su fuerza era de tal que, lo que hubiera podido derribar a Gobiernos en cualquier otro lugar, apenas les afectaba, porque siempre tenían a quien cargar con las culpas; véase, por ejemplo, el caso Marbella, en el que, pese a las obvias responsabilidades de la Junta, consiguieron que todo quedase reducido a la corruptela de un político atípico, y de cuatro pájaros de la farándula, aunque uno de eso pájaros, ¡qué casualidad!, goza de celda de lujo y de trato exquisito en la cárcel andaluza que le cobija.

La salida de Chaves fue un síntoma de que algo no acababa de encajar. Empezaron a menudear las informaciones sobre las cacicadas sin cuento en las que anda envuelto alguno de los aplicados miembros de su extensa familia, hermanos, hijos comisionistas, hijas capaces de conseguir subvenciones millonarias, en fin, un portento de parentela. La cosa no llegaba a más porque la unidad de poder y la coordinación de funciones no flojeaba, y había conseguido que la inspección fiscal fuese siempre favorable a los intereses cortijanos. Pero la prensa empezó a atar cabos, a contar cosas, a comparar situaciones y casos, ese feo vicio de la opinión que pretende imponer una cierta uniformidad sin respetar las peculiaridades regionales que saben dar tanto juego cuando se manejan con tino, y empezaron a menudear los escándalos.

Apareció entonces la madre de todas las arbitrariedades, las virguerías conseguidas por los servicios de empleo con un vigor y una creatividad verdaderamente dignos de encomio si no fuera porque se aplicaron a timar al resto de los españoles, a esa gente vulgar y poco imaginativa que cree que para ganar hay que trabajar, y no tiene el garbo necesario para adjudicarse indemnizaciones millonarias por el despido de un puesto que nunca se ha ejercido.

La certeza del ocaso abrirá en canal las luchas intestinas que siempre se agudizan cuando se adivina quiebra. Las dimisiones de Pizarro y de Gómez Periñán son un sonoro aldabonazo sobre la seria situación en que se encuentra el Gobierno de Griñán, que no parece conformarse con ser teledirigido desde la fantasmal presidencia que ocupa el señor Chaves, con los eficaces auxilios del gran muñidor de cuanto se ha cocido en Andalucía, del señor Zarrías. Es muy probable que el familión de Chaves no esté teniendo exactamente las mismas oportunidades que tenía cuando el patriarca estaba en activo, o que el reparto de las subvenciones de IDEA, que se hacían a pachas, ya no contente tanto a los amigos del ex presidente, lo que no deja de ser muy ingrato y hasta un punto injusto, tras tantos años de sacrificio por Andalucía.

Las fotos de la familia se asoman a los periódicos nacionales y ya se sabe que la fama es mala compañera para según qué cosas. Como en el poema de Lorca: “En la mitad del barranco/ las navajas de Albacete,/ bellas de sangre contraria,/ relucen como los peces”. No es un espectáculo edificante, pero es lo que suele pasar cuando un poder sin control se enquista por más de tres décadas en una región y la somete para vivir a su costa. Los especialistas dispuestos a borrar cualquier huella ya no dan abasto, mientras la Junta le niega documentos a la Justicia con las más peregrinas disculpas. Todo un espectáculo que deja un irreprimible hedor, y que agudiza su pánico.

Goldstone en Pallywood
La certeza de ver en lo judío al diablo acompaña al inconsciente occidental desde hace demasiado tiempo
GABRIEL ALBIAC ABC 6 Abril 2011

LA historia me la contó un periodista ya curtido en años de cubrir guerras. «Llamé a mi periódico y pedí hablar con el director. Oye, aquí no hay ningún genocidio, le dije, ni siquiera una matanza; esto es una escaramuza entre guerrilleros y fuerzas regulares. Él me respondió que el periódico había apostado por el genocidio y que a mí me pagaban por contarlo. Así que lo conté». Sólo cuando Human Rights Watch publicó, meses después, su informe sobre Yenín, estuve seguro de que aquel viejo escéptico no me tomaba el pelo. El medio millar de víctimas civiles exhibidas por las fuentes palestinas, quedaban en 75: 52 combatientes fedayines y 23 soldados israelíes. Apenas ocupó ese informe algún que otro cuadradito en páginas interiores. El genocidio vende. Sobre todo, si se atribuye a Israel. La seca verdad atrae a pocos compradores.

La historia se repite. No es tan nuevo. La certeza de ver en lo judío al diablo acompaña al inconsciente occidental desde hace demasiado tiempo. El 16 de octubre de 2010, la Comisión de Derechos humanos de la ONU ratificaba el informe de la comisión, presidida por el juez sudafricano Richard Goldstone, en el cual se atribuía veracidad a las denuncias por crímenes de guerra, lanzadas —vivimos en un mundo muy paradójico— por Fatah y Hamas contra Israel tras la operación abierta por el Tsahal en Gaza a fines de 2008. Era la prueba del nueve de la perversidad judía, y como tal fue exhibida por los titulares de casi toda la prensa europea. La gran ventaja de vivir en tiempos de Internet es que no hace siquiera falta acercarse a la hemeroteca para comprobarlo. Basta con irse a Google y hacer búsquedas en tres o cuatro idiomas. Crímenes de guerra. En primera página. Y punto.

El viernes pasado, el Washington Post publicaba un sobrio artículo de título calculadamente frío: Reconsidering the Goldstone Report on Israel and war crimes. Lo firmaba Richard Goldstone (http://www.washingtonpost.com/opinions/reconsidering-the-goldstone-report-on-israel-and-war-crimes/2011/04/01/AFg111JC_story.html?hpid=z3). Se requiere un gran coraje moral para escribir allí que las claves mayores sobre las cuales él había alzado su propio informe eran falsas. Y pedir perdón por el mal causado: «Si hubiera sabido entonces todo lo que ahora sé, el informe Goldstone hubiera sido diferente». Ni hubo «crímenes de guerra», ni «civiles tomados como blanco» por las fuerzas israelíes; tomados como escudo por Hamás, en todo caso. Los lectores de prensa escrita podrán hallar la noticia, rebuscando atentamente en el interior de sus periódicos. Para quienes se alimentan de lo que las pantallas televisivas dictan, esta retractación no habrá ni sucedido.

El antisemitismo no es una locura. No sólo. Es una estrategia eficacísima. Por eso ha funcionado igual de bien en tiempos y mundos tan diversos. Si alguien acapara sobre sí todo el infinito mal para el cual está tan capacitada la especie humana, si ese alguien puede ser aislado, puesto aparte como la nefanda semilla de Satán, marcada por el deicidio, entonces todos podemos quedar tranquilos con nuestra conciencia. Apostamos por contar el «genocidio de Israel contra los palestinos». Y a lo benéfico unimos lo beneficioso.

Víctimas del 11-M piden reabrir el caso porque “no se ha juzgado a los autores”
Presentan un escrito en la Audiencia Nacional. Exigen por segunda vez nuevas diligencias para conocer a los inductores de la matanza. El juez Velasco rechazó otra petición la pasada semana.
Alberto Lardiés. Madrid La Razón 6 Abril 2011

“Donde hay poca justicia, es un peligro tener razón”. Con esta cita de Francisco de Quevedo como lema, 19 víctimas del 11-M reclamarán hoy en la Audiencia Nacional que se reabra el sumario 20/2004, en que se investigó el atentado más grave de la historia de Europa.

El perito Gabriel Moris, que participó en la pericia de los explosivos durante el juicio del 11-M y fue vicepresidente de la AVT, encabeza a este grupo de víctimas, que desea conocer básicamente dos cuestiones: qué explosivo estalló en los trenes y quiénes fueron los inductores del ataque. En su nombre, los abogados Manuela Rubio y Juan Carlos Rodríguez Segura presentarán esta mañana un escrito al que ha tenido acceso LA GACETA.

En buena medida, la petición tiene que ver con las declaraciones en el juzgado número 43 de la Audiencia Provincial de Madrid que están prestando los 48 miembros de los Tedax que en la época del atentado estaban a órdenes de Juan Jesús Sánchez Manzano. Este agente está acusado de tres delitos –encubrimiento por ocultación de pruebas, de omisión del deber de perseguir delitos y de falso testimonio– por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M.

En las 18 páginas del documento, los letrados, que defendieron a la AVT durante años y ahora están en Voces contra el Terrorismo, aseguran que “las declaraciones prestadas en plaza de Castilla están directamente relacionadas con las solicitadas por esta parte desde el año 2007”. A su juicio, las revelaciones que puedan hacer los Tedax quizá servirían para resolver “las lagunas del caso”.

“¿Se puede decir que son hechos diferentes a los atentados la investigación del responsable de que las muestras del arma del crimen no se pusieran a disposición de la Justicia?”, se preguntan. Para denunciar, a renglón seguido, “que se han ocultado pruebas, que no conocemos quién dio la orden y que desconocemos el arma del crimen, y, como consecuencia de ello, las responsabilidades penales derivadas del mismo”.

Según exponen, ya el 21 de mayo de 2007 presentaron el primero de sus escritos para exigir la reapertura de la causa. Y más tarde insistieron en su petición en varias ocasiones. Sin embargo, dichos escritos han sido desestimados “no contestando las cuestiones” que se plantean en ellos. Y se quejan de que todavía “los autores no han sido llevados ante la Justicia”.

Sentencias
Además, recuerdan que el Tribunal Supremo sentenció que en los trenes explotó “Goma-2 ECO y otro explosivo”. Como se sabe, la Goma-2 ECO, que estaba en todos los trenes y que también utilizaron los siete islamistas que se suicidaron en Leganés, proviene de Mina Conchita (Asturias). Pero el hecho de que en la pericia de explosivos se hallasen nitroglicerina y dinitrotolueno demuestra que en los trenes pudo haber titadine, el explosivo que habitualmente utilizaba la banda terrorista ETA.

“Querer saber más no es empecinarse en demostrar una culpa concreta. Quizás la única culpa clara en todo esto es la de quien, viendo los agujeros, taras y lagunas del caso, ya no quiere saber más”, abundan los letrados.
Como conclusión, los abogados introducen la mencionada cita a Quevedo. Y aseguran que para sus representados “tener razón es un peligro en un país donde hay una justicia que depende del momento político de turno”.

Este escrito es la apelación de las víctimas a la decisión que tomó la pasada semana el juez Eloy Velasco, que desestimó la solicitud de reapertura presentada el pasado 11 de marzo por este grupo de víctimas. En un escueto auto, Velasco explicó que la investigación de un mando policial que intervino en el esclarecimiento de los hechos –en referencia a Sánchez Manzano– “carece de relevancia para reaperturar el procedimiento por dichos atentados”.
Cuando este grupo de víctimas presentó el primer escrito, un mes atrás, LA GACETA pudo hablar con Gabriel Moris, que sostiene que “en el juicio se manipularon los resultados de la pericia de explosivos hasta el punto de cambiar el sentido de la sentencia”. “No tengo nada contra el juez Gómez Bermúdez, pero sí contra la sentencia que dictó”, añade.

Se suman
Al presentar ese escrito, el grupo era de 18 víctimas. Pero ya se ha sumado otra. Además, este diario ha podido saber que otras víctimas están mostrando su intención de sumarse.

Estos días, la juez Coro Cillán se ocupa en la Audiencia Provincial de investigar todo lo relacionado con los tres delitos de los que está acusado el ex jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Un procedimiento al que se han sumado la AVT y la Unión de Oficiales de la Guardia Civil.

Los letrados de las 19 víctimas insisten en sus escritos en que el Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional debe practicar las diligencias necesarias para esclarecer los hechos, con total independencia de la querella contra Sánchez Manzano. Contra Manzano. No es que estas víctimas compartan las tesis del acusado. En la Audiencia Provincial sólo se puede determinar si el comisario cometió los delitos de los que está acusado, pero no se puede investigar la matanza. Ello sólo podría ocurrir en la Audiencia Nacional, que se ocupa de los casos de terrorismo.

El Cervantes de Gibraltar ya ofrece sus cursos de español a los «llanitos»
La nueva sede empieza a funcionar con las primeras 120 solicitudesEs el primer centro que se abre en un territorio que España reclama, y donde se habla tanto inglés como castellano
LUIS AYLLÓN / MADRID ABC 6 Abril 2011

El Instituto Cervantes de Gibraltar es ya una realidad. Aún no ha sido inaugurado oficialmente, pero en su sede definitiva, estrenada el pasado lunes y abierta al público para matriculaciones, se preparan ya los primeros cursos, que comenzarán el próximo día 26. Hasta el momento, se han apuntado unas 120 personas, la mayoría de ellos «llanitos», nombre con el que se conoce también a los habitantes del Peñón.

La decisión de abrir un Cervantes en Gibraltar fue adoptada en diciembre de 2004, dentro de los llamados Acuerdos de Córdoba alumbrados por el Foro Trilateral de Diálogo impulsado por Miguel Ángel Moratinos, tras su llegada al Ministerio de Asuntos Exteriores. En ese foro, cuyo objetivo declarado es fortalecer entre el Peñón y las poblaciones del campo de Gibraltar, las autoridades de España, del Reino Unido y de la colonia británica participan en pie de igualdad.

Tras los Acuerdos de Córdoba se comenzó a trabajar en la implantación del Cervantes de Gibraltar, que tiene unas características especiales y que ha provocado cierta polémica, ya que se trata del primero que funcionará en un territorio reclamado por España como propio. Además, los Cervantes se montan en lugares donde no se habla castellano y, en este caso, la mayoría de la población gibraltareña es bilingüe: hablan inglés y español, con un acento andaluz similar al de sus vecinos de La Línea de la Concepción.
Acercamiento

Aún así, se considera que el centro, que está dirigido por el linense Francisco Oda, sociólogo y antiguo jefe de Estudios de la Escuela Diplomática, puede desempeñar un importante papel en la mejora del uso del español y en el acercamiento de los gibraltareños a nuestro país. «Estoy convencido de que será un elemento conciliador, un punto de encuentro sereno, que ayudará a superar los desencuentros», señaló a ABC Francisco Oda, quien subraya que «se puede ser muy gibraltareño y a la vez tener una gran pasión por la lengua española y la cultura hispánica».

Oda agregó que, aunque muchos adultos hablan español en Gibraltar, la lengua puede estar en peligro, porque los más jóvenes, por internet o por las emisiones de televisión, trabajan fundamentalmente con el inglés.
Especialidad en finanzas

Lo cierto es que, entre las preinscripciones habidas hasta la fecha, hay distintos tipos de personas. Por un lado están británicos y originarios de países del Este que trabajan en el Peñón y que no hablan español. Por otro, gibraltareños que hablan fluidamente nuestro idioma —mezclado con expresiones en inglés—, pero que tienen dificultades para escribirlo. Y finalmente, niños, cuyos padres desean que no sólo hablen bien inglés sino también español. Habrá cursos de español aplicado a las finanzas y los negocios, al turismo, la sanidad o la Judicatura y, además otros sobre literatura española y cubana.

No hay aún fecha para su inauguración ni se sabe si ondeará en el centro la bandera roja y gualda. No sería la primera vez, porque ya hubo un Consulado General de España, que fue cerrado por Franco en 1954. De momento, lo que hay es solo una placa en la sede que señala que allí se ubica el Instituto Cervantes.

Lo que se da como seguro es que, contrariamente a lo que sucede con los otros Cervantes, no será inaugurado por el Príncipe de Asturias. Tampoco es previsible que asista la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, que ha mostrado mucho menos entusiasmo que su predecesor, Miguel Ángel Moratinos, por seguir con el Foro de Diálogo, que, se encuentra en estos momentos prácticamente estancado.
Inauguración distinta

Lo más probable es que cuando se produzca la inauguración quienes asistan sean la directora del Instituto Cervantes, Carmen Cafarell, y algún responsable de Exteriores. La sede del centro se encuentra en la céntrica Market Lane, en el Cloister Building, un edificio del siglo XIX, facilitado por la familia del conocido empresario gibraltareño Joe Gaggero. Cuenta con cuatro aulas, sala de conferencias y una biblioteca.

La Audiencia corrobora el delito de colaboración con ETA en el 'caso Faisán'
El chivatazo a la banda seguirá siendo investigado por el juez Ruz

 www.lavozlibre.com  6 Abril 2011

Madrid.- La Audiencia Nacional rechaza la petición de la Fiscalía de retirar el delito de colaboración con organización terrorista a los tres imputados por el chivatazo policial a ETA, lo que permitirá que la causa continúe investigándose en este tribunal y no sea trasladada a un juzgado de Irún (Guipuzcoa), donde se produjeron los hechos.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal confirma, con el voto particular del magistrado José Ricardo de Prada, que la decisión del magistrado Pablo Ruz de imputar un delito de colaboración con ETA al ex director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, y a los otros dos imputados "no fue arbitraria, en vacío, irrazonable o incursa en un error patente", ya que esta calificación "en absoluto parece descartada" de forma "provisoria e indiciaria" a partir del resultado de la instrucción.

Los magistrados de la mayoría, Fernando García Nicolás (presidente) y Julio de Diego (ponente), sostienen, en contra del criterio del fiscal Carlos Bautista, que, según la jurisprudencia del Supremo, "no es necesario comulgar con las finalidades de la organización" para sostener "la existencia del tipo delictivo", ni excluir a miembros del Cuerpo Nacional de Policía de su comisión por "su perfil profesional".

Sin embargo, el juez discrepante opina que acciones como el chivatazo a ETA tienen "plena justificación" en el marco de "un proceso de negociación política o de un proceso de paz", un argumento que el PP juzga "repugnante", y los sindicatos policiales SUP y CEP, erróneo.

Para De Prada, los gobiernos están obligados a "la utilización de cuantos instrumentos políticos legítimos puedan existir desde la perspectiva de un Estado social y democrático para la obtención de la pacificación y el fin de la lacra del terrorismo".

En un tono inusualmente duro, el juez critica abiertamente a sus compañeros de tribunal, a los que atribuye "un análisis sumamente simplista del conjunto de los hechos" y acusa de "mantener una actitud claudicante" que permite "la instrumentalización política interesada por parte de aquellos que están aplicados en hacerla".

******************* Sección "bilingüe" ***********************
El manifiesto de los 2.300: cuando ya hace treinta años de casi todo
Jesús Royo Arpón  www.lavozlibre.com

Aunque la mayor parte de afirmaciones de aquel manifiesto fueron proféticas, y se han ido cumpliendo durante estos años, en el momento en que se hicieron no eran evidentes, ni mucho menos. Pensemos que la vida oficial y la escuela era toda en castellano. No existía TV3. Yo entré de profesor de catalán ese año, y mis alumnos de Santa Coloma apenas lo entendían. Las nóminas de los profesores, que ya dependíamos de la Generalitat, eran bilingües, etcétera

Los redactores del manifiesto eran perspicaces e hicieron un buen diagnóstico, quizá porque conocían bien los mecanismos del alma nacionalista, y que detrás del victimismo inicial se escondía la prepotencia que se ha ido manifestando posteriormente. Pero otra cosa era el ambiente de entonces y el grado de maduración social e ideológica. En primer lugar, la fecha. El golpe de Tejero les chafó la guitarra a sus autores, pero el Manifiesto, pero al salir pocas semanas después, quedó asociado a aquel momento, por más que ellos juraron que el manifiesto era anterior al golpe.

Y sobre todo, fue el banderín de enganche de un funcionariado remiso al cambio que significó la democracia y la autonomía. Es cierto que entre los firmantes también había trabajadores, que pensaban -con razón- que la cosa del catalán era ajena a la lucha obrera, más bien una causa burguesa que se solía utilizar para dividir y enfrentar al proletariado. Y también es cierto que la reacción oficial, y de la izquierda oficial, fue convocar histéricamente a somatén: ocupar primeramente las portavocías sindicales, políticas y sociales (Barral, Vázquez Montalbán, y tantos otros), levantar el espantajo del lerrouxismo y correr la voz de que los 2.300 eran funcionarios resentidos y nostálgicos del bunker franquista. Eran tiempos convulsos, con poco margen para la sutileza. La reacción que provocó el manifiesto fue tan descomunal -el PSC se volcó en ello- que generó unos anticuerpos potentísimos: la Crida, el 'no ens dividiran', la catalanización de los sindicatos, el impulso a la inmersión (se estaba fraguando en la DEC, a las órdenes del camarada Arenas, Joaquim).

Entre los promotores, el desánimo debió ser brutal. A Jiménez Losantos Terra Lliure le pegó un tiro en la rodilla. Amando de Miguel cambió de Universidad lo más rápido que pudo. Y muchos funcionarios pidieron traslado, los más con amargura por haber dejado aquí todas las ilusiones y tener que irse bajo una bronca de improperios. Resultado: diez años de plomo, que el nacionalismo aprovechó para levantar sin ninguna oposición todo el andamiaje del semiestado que es ahora Cataluña: TV3 , primera ley de normalización, inmersión en primaria, nomenclátor de calles exclusivo en catalán. Apogeo nacionalista, entrega total de la izquierda a la causa nacional.

La reacción vino en los 90, de la pura base, de la gente escandalizada por los atropellos nacionalistas, coreados por las izquierdas en su nuevo papel de palmeros del señorito. Ya en los noventa, contra viento y marea, surgen grupos que plantan cara al monstruo: 'Cadeca', 'Profesores por el bilingüismo', y sobre todo 'Tolerancia'. El nuevo manifiesto, el del año 94, ese sí creo que es fundacional, y ha cuajado, y ha fructificado: Foro Babel, Ciutadans. Y, por su fuerza moral, ha parado los pies al nacionalismo rampante, ETA incluida (¡Qué diferente, la ETA de los 80. a muerto diario, y, sobre todo, muerto celebrado con champán, de la ETA de hoy, acorralada: si hasta la Iglesia le dio esquinazo!).

Conclusión: el manifiesto de los 2.300, ¿no fue contraproducente? ¿No fue un lujo intelectual al que se sumaron los restos corporativos del inmovilismo, y contra el que se levantó la inmensa nube tóxica del nacionalismo, que abrasó todo el campo de las ideas en Cataluña? ¿No fue, si no la excusa, sí la ocasión para expulsar la lengua castellana del consenso social catalán, y cortar el paso a las masas de castellanohablantes del nuevo establishment que estaba en construcción? La marginación política de los bilingüistas hoy, que somos un casi extraparlamentarios, quizá es fruto de la bronca posterior al Manifiesto del 81.

Conclusión bis: treinta años después, debemos releer el manifiesto, quizá debemos conmemorarlo, pero debemos sobre todo pasar cuentas con el pasado. La mayor parte de los que lo vivimos, lo hicimos fatal, y de ahí vienen no pocos errores -y horrores- de hoy. Más que una reivindicación póstuma de unos héroes incomprendidos y maltratados, debemos abrir un ámbito de valoración y discusión de lo que fue, lo que pasó y cómo hemos llegado hasta aquí.

Reuniones ETA-PSOE: Las actas de ETA y aquí no pasa nada
Eduardo Arias Minuto Digital 6 Abril 2011

Esta pasada semana hemos visto publicadas las actas que ETA levantó de las negociaciones que los terroristas mantuvieron con el PSOE. Sin que ello sea lo más importante dichas negociaciones fueron mucho más lejos de lo que admitía la autorización aprobada en el Congreso al respecto. Sin que ello sea lo más importante las negociaciones se mantuvieron cuando a todo el pueblo español se le dijo que ya no se negociaría más con la banda terrorista. Sin que ello sea lo más importante en las negociaciones el PSOE llegó a ofrecer hasta Navarra. Y sin que ello sea lo más importante durante dichas negociaciones el PSOE obstruyó la labor policial contra ETA, como poco, cuando no se convirtió en cómplice de los etarras haciendo el pino para evitar sus detenciones.

Sin dejar de señalar que es increíble y lamentable que en el Estado español, para saber la verdad de la actuación de un Gobierno, sea necesario acudir a las actas internas de la banda terrorista ETA, ¿qué es, entonces, lo más importante?

ETA está acabada. Finiquitada. Liquidada. Lo está, posiblemente, desde el Gobierno de Aznar. La nula capacidad operativa etarra demuestra que, simplemente, no puede hacer, en el fondo, prácticamente nada. ¿A que viene entonces ponerse a negociar con un enemigo derrotado?

Yo sólo encuentro una explicación. Hemos asistido no a una negociación entre una banda terrorista y un Gobierno español. Hemos asistido a una negociación entre dos grupos políticos a los que les une una vieja camaradería, en la que el PSOE es la izquierda moderada y ETA la izquierda radical, en la que el PSOE es la izquierda integrada en el sistema y ETA la izquierda revolucionaria, en la que el PSOE es la izquierda de la autodeterminación según y como y ETA es la izquierda de la independencia. Entre estos dos compañeros de viaje, ambos de izquierdas, sólo hay diferencias de grado pero, en el fondo, comparten buena parte de objetivos y no hay que olvidar la admiración del PSOE por la ETA de la época de Franco.

Sólo desde esa vieja camaradería entre ETA y PSOE se puede explicar haberse sentado a hablar de concesiones con quién no tiene medio de presión alguno ya. El PSOE, en definitiva, al sentarse a negociar con ETA no hace otra cosa que apoyar objetivos políticos de la banda terrorista con algunos de los cuales el PSOE está absolutamente de acuerdo y con algunos otros con los que, aunque no sean propios del PSOE, le resultan admisibles y comprensibles. Tómese nota de todo esto para saber quién es el PSOE. En alguna ocasión he oído y leído por ahí que la tradición socialista no es separatista. Es mentira. Véase la historia de la II República y el repugnante papel del PSOE y se sabrá que al PSOE el separatismo nunca le molestó y que, de hecho, no tuvo escrúpulos en ponerse de su lado y en ponerlo a su lado.

Por fin, hay que señalar que hemos asistido a una negociación entre ETA y el PSOE en la que el PSOE buscaba una baza electoral. La baza electoral de una paz final conseguida con una banda terrorista a la que el Estado estaba y está en condiciones de imponer la paz y la justicia sin necesidad de negociación alguna.

Repito. ETA está acabada. Sólo hace falta un Estado español dispuesto a darla el descabello y a terminar de una vez con esta panda de tarados con Estado de Derecho y, si es necesario y casi aunque no lo sea, sin él. Si el Estado español toma esa decisión ETA durará poco y estoy convencido de que las Fuerzas Armadas, las Fuerzas de Seguridad del Estado y el pueblo español, en ese caso, estarían dispuestos a soportar con dignidad algún último coletazo, esta vez sí serían de verdad los últimos, de la banda.

Para la negociación que habría que entablar con ETA no sería necesario acta alguna. Bastaría medio minuto de televisión. Si no dejan las armas de inmediato se aplicará la Pena de Muerte. Si las dejan, sólo la Cadena Perpetua. Esa es toda la negociación posible con ETA.

La lupa de Rubalcaba
TONIA ETXARRI El Correo 6 Abril 2011

Algo más que la lupa del vicepresidente del Gobierno va a necesitar el Estado de Derecho para detectar a los posibles infiltrados de Batasuna en las próximas elecciones locales. Comprobado que el tiempo se agotaba, los promotores de Sortu, ya con la camiseta de Bildu gracias a la generosidad de EA y Alternatiba, no están dispuestos a perder la ocasión de seguir representados en ayuntamientos y diputaciones. El tiempo apremiaba y el recurso que habrían tenido que presentar ante el Tribunal Constitucional debía de ser ordinario y no electoral y no hubiera sido tratado con la urgencia que el equipo de Iruin necesitaba.

Por lo tanto, de Sortu a Bildu en el juego de la oca. Si Bildu es la alternativa a Sortu, como dicen sus seguidores, o, por el contrario, resulta ser su continuidad es el 'quid' de la cuestión sobre el que deberá dilucidar la Justicia, si dispone de los elementos probatorios suficientes para demostrar que entre EA y Alternatiba se han colado, como Zelig, los amigos de Batasuna sin desentonar ni un matiz del color de la foto para esta ocasión. No hará falta, sin embargo, que si se detectan anomalías democráticas en las candidaturas se extienda la ilegalización a los partidos que prestan su espacio a la izquierda abertzale, como advirtió, hace días, el Fiscal General del Estado. Cándido Conde-Pumpido anunció que cualquier partido que prestara su espacio a representantes contaminados del entorno de Batasuna podría ser ilegalizado.

Pero no es preciso pasarse de celo profesional cuando la reforma de la ley electoral, apoyada por PSOE y PP, contempla la posibilidad de apartar a los candidatos con el expediente sucio sin tener que anular las siglas de los partidos que les han abierto su pequeña casa de par en par. EA, desde que se disoció de las alianzas electorales con el PNV, ha visto reducida su representación en el Parlamento vasco a un solo escaño. Y Alternatiba, escindida de la izquierda de Madrazo, tiene todavía que medirse en las urnas. Se les presenta, pues, a los dos una oportunidad para concentrar fuerzas abertzales y de izquierdas aunque ese espacio también estará disputado por Aralar, que ha sido la referencia constante a la que todos los interlocutores democráticos recurrían cada vez que Batasuna protestaba porque a la izquierda abertzale no se le dejaba expresar en las urnas.

Con este ambiente de desconfianza y recelos ha empezado la campaña electoral en el País Vasco, en donde los colectivos de víctimas del terrorismo creen que el gol les va a venir por el ángulo más inesperado. Las víctimas llevan funcionando desde el minuto uno de este partido con todas las lentes de aumento necesarias porque no se fían. Han aplaudido todas las acciones de persecución que han llevado a cabo las Fuerzas de Seguridad del Estado contra los terroristas. Cierto. Pero la revelación de las actas ha añadido un gramo más de desconfianza a la que venían acumulando desde que conocieron los mensajes confusos en torno a los contactos del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, con ETA. La manifestación del sábado, como se produce en un momento de tensión electoral tan marcado, seguramente se convertirá en una demostración del descontento de estos colectivos hacia el Gobierno. Pero los líderes políticos no deberían acudir a esta protesta. Las víctimas no necesitan ninguna tutela. Ya son mayorcitas.

Agur, Sortu
Todo encaja si tenemos en cuenta la circular de Batasuna en enero pasado, declarando haber llegado al punto final de las concesiones y celebrando el eco alcanzado por su «apuesta política»
ANTONIO ELORZA El Correo 6 Abril 2011

Una de las páginas más brillantes de 'Tiempo de silencio' era aquella en que ironizaba acerca de las conferencias de Ortega y Gasset. Si no recuerdo mal, y bien puede suceder porque en el tema se mezclan en mi mente el libro y las explicaciones sobre el tema de su discípulo Paulino Garagorri, el filósofo exhibía ante la asistencia una manzana y señalaba que los espectadores creían ver eso, una manzana, cuando en realidad solo estaba presente ante ellos la cara visible de la manzana. La oculta estaba compresente, término existente en italiano pero no en español.

La distinción puede ser muy útil a la hora de valorar el tema de la legalización de Sortu, la heredera de Batasuna al parecer transformada en organización democrática opuesta al terrorismo (perdón, a la violencia), que explícitamente manifestó para probarlo un tajante rechazo a ETA. La mayoría de las críticas dirigidas a la posible legalización destacan la ausencia de cualquier tipo de condena o distanciamiento respecto de la trayectoria terrorista etarra en el pasado o, dicho de otro modo, la falta de arrepentimiento en quienes han cometido o respaldado la comisión de tantos crímenes. A mi juicio, se trataba de un planteamiento equivocado, ya que entonces, lo mismo que si era requerido el fin de ETA para legalizar a Sortu, con excluir esa posibilidad, bastaba. Nada más ver el cuadro de veteranos en la sala donde Etxeberria e Iruin presentaron los estatutos, si partimos de la base de que los hombres nunca cambian de ideas, estaríamos ante una escena digna de Billy Wilder y su Asociación de Amigos de la Ópera en Some like it hot.

Con toda seguridad, ninguno de ellos se ha arrepentido de su compromiso con la organización terrorista en el pasado. Esto es grave desde el punto de vista moral, pero no tenía que serlo desde el punto de vista político, por lo menos en lo que concierne a la legalización, ya que la condición no figura en la Ley de Partidos. Ahí está el caso de los dirigentes de las Brigadas Rojas en la Italia de los años 90, quienes rechazaron el terrorismo que aun seguían practicando algunos con sus siglas, porque ya dicha táctica había perdido todo sentido político. Esto era lo deseable para el mundo de Batasuna, y por otra parte encajaba con la actitud de distanciamiento frente a la violencia que según las encuestas prevalecía en las gentes de la izquierda abertzale.

Por eso, ante la rotundidad de las afirmaciones contenidas en los estatutos de Sortu podía pensarse que a la evidencia proporcionada en el acto correspondía una actitud similar de rechazo como algo naturalmente compresente. Quedaba por ver si en lo sucesivo Sortu proporcionaba signos de que realmente ahora se trataba de hacer política independentista al margen de y frente a ETA. Había que recordar que en la sentencia del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo en 2009 donde era confirmada la ilegalización, no solo se hablaba de declaraciones explícitas de condena de los actos violentos que Batasuna había omitido, practicando todo lo contrario, sino de «la pluralidad de actos y comportamientos» de los cuales cabía deducir «el compromiso con el terror y contra la coexistencia organizada en el marco de un Estado democrático».

La sorpresa es que una vez planteada la legalización, nada sucedió. Ni un artículo sobre el contenido de la nueva etapa, ni un milímetro de cambio en la lengua de palo de Gara y un silencio elocuente de ETA, que escucha cómo su antiguo brazo político le rechaza como si oyera llover. Llega la detención del comando Otazua, que invalida los argumentos de los bienpensantes sobre una ETA que ya supuestamente no quería atentar y la respuesta de Sortu se produce envuelta en eufemismos y significativamente tarde, contra «la violencia». Por fin, ETA lanza su comunicado apelando al de siempre, Brian Currin, a efectos de impulsar la internacionalización del conflicto. Seguro que Sortu, si es que aun vive, está de acuerdo.

Todo encaja si tenemos en cuenta la circular interna de Batasuna en el mes de enero pasado, declarando haber llegado al punto final de las concesiones y celebrando el eco alcanzado por su «apuesta política». Nada de rechazo ni toma de distancia respecto de ETA, cuyo comunicado de alto el fuego celebra. Nada se le exige ni se le exigirá. Toca al Estado aceptar lo que se le propone para la «normalización política». «Proceso democrático para solucionar de manera definitiva el conflicto político y el conflicto militar», aurrera. Sin duda Batasuna no forma parte de ETA; se limita a practicar con la banda un ejercicio de natación sincronizada.

De momento, se ha perdido una gran ocasión para normalizar la vida política vasca, ya que con Bildu volvemos al pasado, voten los jueces lo que quieran más tarde.

Vestigios de inconsistencia
MARIA ANTONIA PRIETO ABC Cataluña 6 Abril 2011

En octubre de 2003, al conseller en cap, Artur Mas, se le ocurrió una solución «imaginativa» para lograr la participación de las selecciones catalanas en eventos internacionales: competir bajo bandera de Andorra. Puesto que el asunto implicaba a un Estado soberano miembro de las Naciones Unidas, el número dos del gobierno de CiU tuvo la deferencia de telefonear al jefe del Gobierno andorrano —dicen que el hombre jamás se recuperó de aquello— para informarle de sus planes. Pujol y Duran se comportaron decentemente e ignoraron pública (que no privadamente) la ocurrencia, pero a raíz de aquello Mas se convirtió en símbolo hilarante de la superficialidad.

Casi ocho años después y coincidiendo con sus primeros cien días como presidente de la Generalitat, Mas ha votado a favor de la independencia. Pudo haber esquivado el asunto con absoluta naturalidad, puesto que nada ni nadie puede obligar al presidente de un gobierno a participar en un referéndum alegal y puesto que el programa electoral de CiU no contiene ni una sola palabra sobre la ruptura entre Cataluña y el resto de España.

Sin embargo, y aunque se ha asegurado de que no quede constancia gráfica de un momento, éste sí, histórico, el presidente de todos los catalanes —el mismo que en su discurso de investidura subrayaba que la sociedad no está preparada para soportar «la tensión tremenda» de un referéndum soberanista— ha declarado con su voto de mentirijillas que si de él depende Cataluña se separará de España. ¿Por qué no lo dijo antes? Artur Mas ha arrastrado con él incluso a una consejera supuestamente constitucionalista, la misma que como Abogada Jefe del Estado en Cataluña recurrió el referéndum de Arenys de Munt. Tal vez todo esto no sea más que una solución «imaginativa» para tapar los recortes sociales y acallar los primeros abucheos, pero en cualquier caso indica el regreso a la inconsistencia.

ENTREVISTA A LA PRESIDENTA DE LA AVT
Ángeles Pedraza: “Si alguien ha demostrado el máximo de generosidad en España, han sido las víctimas del terrorismo”
 Minuto Digital 6 Abril 2011

Este próximo sábado, todos los españoles de bien tenemos una cita en Madrid. Las víctimas del terrorismo, de nuevo, se han visto obligadas a realizar un llamamiento a todos los españoles para que las apoyemos en su lucha contra la injusticia que permitirá ver a los terroristas de ETA en los ayuntamientos vascos. Para finalizar la ronda de entrevistas que hemos realizado en MD con motivo de esta manifestación, traemos hasta nuestras páginas a Ángeles Pedraza, madre coraje y presidenta de la AVT, promotora de esta manifestación.

-El próximo día 9 de abril la sociedad civil saldrá de nuevo a la calle siguiendo la llamada de las víctimas del terrorismo. ¿Cree que ETA va a conseguir estar en los ayuntamientos vascos de la mano de Sortu u otro partido?
Nosotros vamos a estar el día 9 de Abril manifestandonos en Madrid para que eso no suceda, porque nos tememos que van a intentarlo por todos los medios. Pero las víctimas y la ciudadanía tenemos que exigirle al Gobierno que no.

- Si lo están ¿quién cree que será el culpable?
Por supuesto si estan la culpa será del gobierno y los políticos que les han dado respiro.

- El consejero de Interior del Gobierno Vasco, Rodolfo Ares, ha dicho que esta manifestación va en contra del Gobierno. ¿Qué le parece esta afirmación?
Esta manifestación va en exigencia al Gobierno para que Eta no esté en las instituciones bajo ningun disfraz.Yo le preguntaría que por qué no ha opinado en contra de quien iban las manifestaciones que ha habido en Bilbao a favor de la legalización de Sortu.

- Maixabel Lasa pidió “generosidad” de las víctimas con ETA ¿Acudirá esta señora o algún representante a la manifestación? ¿Qué le pareció esta petición?
Yo se lo que me contaron otros representantes de Asociaciones de Víctimas porque desde la AVT anulamos la reunión que teniamos programada con ellos. Y no esperamos que vengan a la manifestación.

- En todo caso, varios políticos, de diferentes formaciones, han dicho que tendredrán ustedes que ser generosos con los etarras. ¿Qué le parece este tipo de afirmaciones por parte de políticos vascos?
Yo les contestaría a todos estos políticos que si les hubieran matado a una hija como serían ellos de generosos. Como ya he dicho muchas veces, si alguien ha demostrado el máximo de generosidad en España, han sido las víctimas del terrorismo que en ningun momento se han tomado la justicia por su mano.

- ¿Por qué algunos políticos solo hablan de las víctimas para criticarlas y, por otra parte, callan ante casos como el de el bar Faisán?
Porque yo creo que es tal la verguenza que suponen casos como el Faisan, que es mejor echar balones fuera y hablar de otros temas. Pero desde la AVT vamos a seguir adelante por llegar hasta el final de este caso y otros que siguen sin resolverse.

- Por último: por que deben acudir los ciudadanos el día 9 a la manifestación de las víctimas?
El dia 9 de Abril, próximo sábado, todos los ciudadanos españoles debemos estar en Madrid, en la manifestación a las 17,00 horas. Saldrá de la Glorieta de Bilbao y terminará en la Plaza de Colón. Por la Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia de las víctimas, y de todos los españoles, debemos estar exigiendo que ya esta bien, que llevamos mas de 1000 asesinados y mas de 50 años, y ya se acabó.
 



Recortes de Prensa   Página Inicial