AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 10 Abril 2011

 

INFORME ANUAL | Frente al año anterior
EEUU suaviza su visión de la lingüística en España
Washington El Mundo 10 Abril 2011

El informe anual del Departamento de Estado de EEUU sobre la situación mundial de los Derechos Humanos en 2010 no levantará la misma polvareda en España que el del año anterior, en el que se apuntaba a una discriminación lingüística de los castellanohablantes en las escuelas de Cataluña y los hospitales de las Baleares.

En el capítulo del informe dedicado a la situación de los Derechos Humanos en España, se dedican tres párrafos a la situación lingüística, y todos ellos hacen referencia a Cataluña. Sin embargo, en esta ocasión el tono utilizado es mucho más neutro, pues se limita a hacer una descripción de los diversos puntos de vista, y de las sentencias judiciales al respecto, sin entrar a hacer valoraciones.

"La polémica sobre la política lingüística oficial continuó, con algunas personas quejándose de que las políticas en Cataluña interfieren con la educación en la lengua mayoritaria del país, el castellano. De la misma forma, también hubo catalanohablantes que elevaron su preocupación de que el catalán no recibe un trato de igualdad", reza el texto.

A continuación, se hace referencia a la sentencia del Tribunal Supremo del pasado 22 de diciembre en la que se establece que el castellano debe ser considerado "lengua vehicular" del sistema educativo catalán. A continuación, se expone que la opinión del anterior gobierno tripartito, y del actual de CIU es que la sentencia se limita a las tres familias que presentaron la demandas, y no cuestiona la política de inmersión lingüística.

Asimismo, el informe recoge la nueva normativa aprobada en Cataluña que requiere a los catedráticos de las universidades catalanas la posesión de un nivel mínimo de compresión de la lengua catalana, que se debe acreditar a través de un examen. Ahora bien, el documento también informa de que será posible realizar excepciones para evitar la pérdida de "profesores con talento".

A raíz de la polémica por el informe del año pasado, el Gobierno español rechazó que existiera una política lingüística discriminatoria en las comunidades con dos lenguas oficiales, y envió un informe al Departamento de Estado de EEUU ofreciendo información detallada sobre la realidad lingüística en España.

En declaraciones públicas, José Luís Rodríguez Zapatero aseguró que la conveniencia lingüística funciona "razonablemente bien", aunque reconoció que es posible que haya "algún hecho concreto" que pueda "perturbar el respeto a las dos lenguas en algunas comunidades".


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Resistencia a la mentira
Editorial www.gaceta.es 10 Abril 2011

Zapatero ha estado y está embarcado en sucias negociaciones y maniobras con ETA desde antes de su llegada al Gobierno. Las víctimas han conseguido, sin embargo, frenar a Zapatero; han logrado sacudir la conciencia adormecida de muchos españoles, y salieron ayer de nuevo a la calle para decir con toda claridad que ETA no puede estar en las instituciones democráticas.

Las víctimas del terrorismo representan en la historia de la democracia española un movimiento insólito. Aquí, donde hasta las revoluciones se han pretendido hacer desde arriba, las asociaciones de víctimas, nacidas desde abajo, y tras haber sido escogidas en un macabro sorteo por el sadismo de ETA, han asentado los cimientos de un formidable impulso ciudadano dispuesto a resistir a todo trance las debilidades y las mentiras de un Gobierno deseoso de lograr algún apaño con los criminales, y ocupado únicamente en el cálculo del hipotético interés político que el PSOE podría obtener con el miserable proceso de paz que ha sido la criatura política preferida de Zapatero.

Zapatero ha estado y está embarcado en sucias negociaciones y maniobras con ETA desde antes de su llegada al Gobierno. Es posible, por cierto, que la supuesta certeza de Zapatero acerca de la autoría del 11-M se deba a la fiabilidad que le merecían las personas con las que en ese mismo momento estaba de compadreo, lo que le permitió la desfachatez de explotar miserablemente en su favor el mayor atentado de la historia de Europa, una conducta que mostró bien claramente su catadura moral, su apuesta por alcanzar el poder a cualquier precio y sin límite moral alguno.

Las víctimas han conseguido, sin embargo, frenar a Zapatero; han logrado sacudir la conciencia adormecida de muchos españoles, y salieron ayer de nuevo a la calle para decir con toda claridad que ETA no puede estar en las instituciones democráticas, que los asesinos no pueden convertirse en concejales sin pasar antes por la cárcel para cumplir sus condenas, porque, de lo contrario, ETA habría ganado, y el sacrificio de miles de víctimas habría sido inútil para nosotros, convertido en un simple trámite para la feliz consecución de los fines de los asesinos.

La manifestación de ayer tarde pone de manifiesto que cada vez son más los españoles dispuestos a resistir las mentiras del Gobierno, sus caramelos envenenados, sus palabras de bella apariencia pero de siniestra intención. Las asociaciones de víctimas, y millones de ciudadanos con ellas, quieren que el PSOE y sus dirigentes se unan decididamente a este rechazo de la ETA, aunque sólo sea por solidaridad con sus víctimas, con los muchos militantes del PSOE que han sufrido en sus carnes y en su alma el zarpazo del terrorismo etarra. No se puede seguir negociando nada ni practicando ninguna clase de atajos con quienes no quieren otra cosa que imponernos sus exigencias, humillarnos y doblegarnos. El PSOE, ahora que está a tiempo, debería deshacerse de una buena vez de Zapatero y de Rubalcaba, que son los últimos responsables de una política indigna y, lo que es peor, completamente inútil, porque es necio creer que quienes se han acostumbrado a imponer su voluntad a golpe de pistola vayan a abandonar sus pretensiones simplemente por no ser mayoritarias.

Este periódico va a apoyar la merecidísima reprobación de un Gobierno que se empecina en la mentira y en el error, que prefiere la compañía y el aplauso de los criminales al calor y la piedad con las víctimas. La manifestación de ayer es un grito de dignidad, de valor, de rebeldía, un grito que deberán oír también esos jueces que tan sensibles dicen mostrarse a las circunstancias, al número de los que pretenden cualquier cosa. Pues bien, las asociaciones de víctimas sólo exigen que se cumpla la ley, y que se respete la democracia, que el Estado sepa mantener con dignidad su papel de poder que reclama para sí el monopolio de la violencia legítima, y que sea consciente de su obligación de mantener, por encima de todo y por difícil que resultare, la dignidad de las instituciones, la vigencia de la Constitución y el respeto y el cariño que merecen las víctimas del terrorismo.

Lo paradójico de esta situación es que un Gobierno declinante y, en el fondo con graves carencias de legitimidad, acabe por ceder en cosas que sería muy fácil defender, que cualquier Gobierno del mundo sabría mantener con serenidad y con firmeza. ETA ha perdido su batalla, y no se puede consentir que lo logrado a base de la heroica resistencia de las Fuerzas de Seguridad, que ayer se unieron emotivamente al resto de las víctimas, y por la dignidad y la constancia de las asociaciones, que no siempre han gozado del pleno apoyo de fuerzas políticas, lo acabe ganando ETA por la vanidad de unos políticos en retirada, pero deseosos de apuntarse alguna medalla, que sería, en todo caso, un baldón. No queremos ningún Príncipe de la Paz, queremos una serena y definitiva victoria de la democracia, sin celebraciones, pero sin concesiones que nos avergüencen, como las que este Gobierno indigno ha ido ofreciendo a los malhechores. No queremos a ETA en las instituciones ni disfraces de la banda en las elecciones. No queremos un Gobierno amigo de los asesinos y de sus peones, sino un Gobierno valiente que, de una vez por todas, defienda, sin desmayo ni disimulos, la libertad, la democracia y la dignidad de todos.

No más engaños a las víctimas
Editoriales ABC 10 Abril 2011

Un clamor popular exigió ayer al Gobierno socialista que la derrota policial y judicial de ETA incluya la extinción política de la banda

LA multitudinaria asistencia a la manifestación convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo demuestra que el sentimiento de inquietud y preocupación por la presencia de ETA en las instituciones es real. El Gobierno no debe hacer oídos sordos, otra vez, a las víctimas de ETA, porque no están dispuestas a ser engañadas como en la anterior legislatura. Las víctimas saben que hay un riesgo cierto de que la banda consiga permanecer en los ayuntamientos vascos a partir del 22 de mayo. Si esto sucede, se deberá a una conjunción de factores que son los que ayer denunciaron las víctimas con toda legitimidad y razón. Factores que incluyen las asombrosas declaraciones a favor de legalizar Sortu hechas, entre otros, por el lendakari López; lendakari gracias al PP y a unas elecciones en las que ETA no participó por la Ley de Partidos Políticos. Factores como la calculada ambigüedad del Gobierno, que en el Supremo pide ilegalizar Sortu y ante los micrófonos afirma con solemnidad que «Sortu no es ETA». Y factores como la doctrina judicial de los votos particulares emitidos en la Sala del 61 y el la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que convergen en la legalización del proyecto político de ETA —así calificado por la mayoría de la Sala del 61— y, consecuentemente, de la negociación Estado-terroristas («caso Faisán»).

La detención continuada de «comandos» no es una estrategia original de este Gobierno y no sirve para despejar dudas. Sí fue novedoso y decisivo extender a partir de 2002 la persecución legal al frente político de ETA, de manera que sus testaferros —Herri Batasuna, Euskal Herritarrok, Batasuna, ASB, PCTV, ANV, Sortu y otros de similar pelaje— unieron su suerte a la de los pistoleros. Hubo que esperar a una mayoría absoluta del PP, con José María Aznar al frente. Con la ley de Partidos Políticos, que tantas críticas apocalípticas recibió, se rompió la estrategia de vasos comunicantes entre votos y pistolas que ETA impulsó desde la Mesa de Alsasua, auténtico plan de colonización de las instituciones para hacer más eficiente su terrorismo y sus campañas de intimidación social.

Por eso, las víctimas de ETA que ayer se concentraron masivamente en Madrid no piden más detenciones. Piden que la derrota policial y judicial de ETA incluya su extinción política, porque, si no es así, no será una verdadera derrota.

clamor de las víctimas
ETA fuera de las elecciones
EDITORIAL Libertad Digital 10 Abril 2011

Mientras miles de españoles clamaban en las calles de Madrid contra la negociación con ETA y su participación en las próximas elecciones municipales, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, declaraba en el País Vasco que "ETA no ha cerrado la puerta y nosotros tampoco". Y ahí dejó la frase, válida lo mismo para un roto que para un descosido. La ambigüedad es una de las señas de identidad del Gobierno que más veces se ha reunido con los terroristas, así como la evidencia de que frente al terrorismo el PSOE aplica unos cálculos políticos que eliminan todo rastro de credibilidad en un discurso cuyo efecto más inmediato es ofender a las víctimas al tiempo que se ponderan los planteamientos de quienes no tienen más retórica que la de las pistolas.

Si como dice el ministro del Interior estamos ante el principio del fin de ETA no será precisamente por el delirante proceso llevado a cabo por el Gobierno durante la pasada legislatura. Y no será tampoco por las facilidades que se dieron a los cabecillas del aparato de extorsión terrorista en lo que constituye el caso Faisán del chivatazo a ETA. Si la banda está en una fase terminal eso tiene que ver con el rigor de algunos jueces y, sobre todo, con que los terroristas y sus voceros hayan visto seriamente limitada su presencia en las instituciones.

De lo que se trata ahora es de evitar que ETA pueda concurrir a las elecciones municipales y más cuando ninguno de sus representantes "institucionales" ha hecho el más mínimo alegato serio, sincero y decente en contra de la violencia; cuando su teórica desvinculación de la banda es negada por la propia trayectoria de los impulsores de las nuevas siglas, sean Sortu, Bildu, o cuando lo que se pretende con escaso disimulo es forjar una coalición en la que EA encarnaría el papel de caballo de Troya de las amenazas y la extorsión.

En cuanto al apoyo del PP a esta convocatoria, la tercera en los últimos seis meses y la única "bendecida" por Rajoy, parece obvio que en el dirigente popular ha hecho mella la agresiva campaña de la izquierda que equipara cualquier oposición a los planes y planteamientos del Gobierno con los postulados de la extrema derecha. Tal vez es en esos complejos donde haya que buscar las causas de la ausencia de Rajoy en la manifestación de Madrid. Sin embargo, considerar que su presencia en un acto de estas características puede ser un paso en falso en su camino hacia la Moncloa es tanto como renunciar a algunos principios fundamentales de su partido y de un amplio sector de la sociedad que le sostiene con sus votos, tan válidos como los que dice perseguir Rajoy en el caladero socialista. Dar la espalda a las víctimas del terrorismo y largarse a recoger un premio a Ponferrada no encaja con la teoría del PP sobre la materia.

Movilización
José María MARCO  La Razón 10 Abril 2011

La manifestación convocada por el conjunto de las Asociaciones de Víctimas del Terrorismo ha sido un éxito rotundo. Una primera causa del éxito es su carácter unitario y consensuado, arropado además por el Partido Popular y por los medios de comunicación, en especial LA RAZÓN, que le dedicó una magnífica portada.

Se ha evitado la tentación de utilizar a las víctimas del terrorismo para poner en una posición incómoda al Partido Popular. Así no se iba a ninguna parte: conviene tenerlo en cuenta y seguir todos dispuestos a debatir y consensuar las medidas que habrá que tomar a partir de aquí.

Otra razón del éxito es que la manifestación responde a hechos conocidos y verificables, como los expuestos ayer en nuestro editorial. Entre ellos está el voto particular de los magistrados del Supremo, afines a la mayoría que rige el Tribunal Constitucional, y la actitud tanto de los socialistas vascos, tan comprensivos con los etarras, como de los socialistas en el Gobierno español, siempre distantes con las víctimas del terrorismo.

El poder de convocatoria de unas asociaciones dispuestas a pactar sus acciones, en función además de unos hechos concretos, coloca al movimiento en una situación de especial responsabilidad. En contra de lo que se suele oír, la sociedad española es capaz de movilizarse con intensidad y rapidez. No hay ningún otro país en el que se haya producido una movilización democrática como la que hubo aquí durante la primera Legislatura de Rodríguez Zapatero. Entonces no había crisis económica visible, y aquella movilización consiguió algo casi imposible, como es que los socialistas no revalidaran un segundo mandato con mayoría absoluta.

Ni siquiera en Estados Unidos se ha logrado algo parecido, porque allí la derrota electoral de los demócratas el pasado noviembre se produjo en plena crisis. Como se demostró ayer, la sociedad española está mayoritariamente con las víctimas del terrorismo. Seguro que las asociaciones de víctimas responden con madurez y responsabilidad, como siempre lo han hecho, a ese respaldo que ayer se expresó con tanta calidez y tanto cariño.

Contra ETA en las urnas
EDITORIAL EL Correo 10 Abril 2011

Asociaciones de víctimas del terrorismo se manifestaron ayer en Madrid para expresar su rechazo a la posibilidad de que la izquierda abertzale pueda participar en las próximas elecciones municipales en el País Vasco. Como es bien conocido, la Sala del 61 del Tribunal Supremo ya negó a Sortu, sucesión de la prohibida Batasuna, su constitución como partido; sin embargo, algunos estamentos temen que personas de esta organización intenten infiltrarse subrepticiamente en las instituciones, camufladas en la coalición Bildu, que encabeza Eusko Alkartasuna. La manifestación ha sido pues, en cierta medida, preventiva. Sus convocantes abogan por que no se permita que quienes han arropado a ETA, han disculpado sus crímenes y en ocasiones han mantenido clara complicidad con ella sean admitidos en la ceremonia democrática al menos hasta que la organización criminal se haya extinguido por completo. Esta es, de momento, la opinión de los tribunales, y también parece ser esta la intención del Gobierno, cuyo ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se reunía ayer con el consejero de Interior del Ejecutivo vasco, Rodolfo Ares, para coordinar la lucha contra ETA y manifestar que ambos vigilarán «con dos lupas» las futuras listas vascas para evitar fraudes.

Comparaciones
La cuestión no son las 'actas' de ETA, sino la actuación del Gobierno. No habría que olvidar que las 'actas' se han conocido porque un magistrado -no el PP- considera esa documentación relevante para la instrucción del 'caso Faisán'
JAVIER ZARZALEJOS El Correo 10 Abril 2011

Aferrados a la supuesta fidelidad literal de unas notas de los representantes de ETA en la reunión de mayo de 1999 con enviados del entonces presidente del Gobierno José María Aznar, los mismos que califican las 'actas' de ETA de «bazofia» y «documentos llenos de mentiras, omisiones y manipulaciones», insisten en equiparar aquel encuentro en Suiza con el proceso de negociación con ETA-Batasuna mantenido por este Gobierno.

La legitimación retrospectiva de un balance de gobierno tan desolador se ha convertido en una necesidad crucial de los socialistas. Mucho más ahora que Zapatero tiene que construir con urgencia su propio relato viendo que desde sus propias filas se remite a la historia el juicio o, peor aun, la absolución por lo hecho en el poder.

A esta necesidad responde, en último término, un afán verdaderamente compulsivo por comparar, no como explicación sino como coartada. Resulta un poco excesivo, incluso para la agresiva propaganda oficial, equiparar un encuentro de dos horas y media, transcurridos nueve meses de tregua etarra, con un proceso de negociación que, según declaraciones en sede judicial, incluyó hasta 65 reuniones con la banda y 200 con su brazo político ilegalizado. Dicen -yo no lo creo- que en esa duradera relación hubo recepciones ofrecidas por los anfitriones noruegos, rondas de confesionario con los mediadores y almuerzos de trabajo. De ser así, hay que reconocerlo: el empaque sin precedentes que habría adquirido el evento negociador y su variada puesta en escena dejaría más disminuida aun aquella solitaria reunión en Suiza.

Como la propaganda lo es porque desafía la lógica y la realidad, lo que no explica es cómo ETA no aprovechó la oportunidad de sacarle hasta las entretelas al Gobierno del momento. Si se renunciaba a derrotar a la banda, si se invitaba a la negociación política, si Aznar no hacía otra cosa que acercar presos etarras para congraciarse con la banda, ¿cómo es posible que ETA dejara pasar todo lo que se le ofrecía? La propaganda no lo explica, ETA sí. En el 'acta' -aquí ETA habla de sí misma- reprocha a los interlocutores no llevar «ninguna propuesta concreta». Explícita fue también la banda en el comunicado de junio en el que informaba del encuentro: «Las premisas han sido claras, planteando por parte de la organización ETA la necesidad de respetar el proceso político que se ha iniciado y la palabra de Euskal-Herria y descartando por parte del Gobierno español esa posibilidad». Meses después en su boletín 'Zutabe', ETA insistía en que los enviados de Aznar habían ido «con las manos en los bolsillos» y criticaba al Gobierno por haberse situado como «un observador ajeno al proceso», un argumento que ya había utilizado en la propia reunión cuando espetó a los interlocutores: «Ustedes están realizando una lectura externa de la situación actual como si no estuvieran implicados». Ejerciendo de líder, en una entrevista al Diario Vasco el 31 de octubre de 1999, firmada por el hoy director general de EITB, Alberto Surio, Rafael Díez Usabiaga concluyó: «El Gobierno ha utilizado la única reunión con ETA como un instrumento represivo».

Lo cierto es que en aquellas circunstancias el Gobierno del PP creyó que lo conveniente era tener una reunión con ETA y muchas con el PSOE. Era lo que había que hacer. Años después, otro Gobierno decidió que lo conveniente era lo contrario: tener muchas reuniones con ETA y una con el PP. Por comparar.
Aznar dejó claro que se trataba de acreditar si en ETA existía esa voluntad inequívoca de abandono de la violencia de la que hablaba el Pacto de Ajuria-Enea. Pues bien, acreditado quedó que ni «final dialogado» ni «paz por presos». A pesar de lo que tantos sostenían, mientras presionaban al Gobierno para que librara a ETA de la carga de la prueba, ETA no jugaba a eso. Muchos de aquellos que entonces proclamaban el «final dialogado» como un imperativo moral, como una verdad evidente e indiscutible, hoy se exhiben escandalizados -«¡Aznar habló con ETA!»- desde su conversión forzada y a tiempo parcial a la primacía de la ley en la lucha contra ETA.

Sobre los movimientos de presos, es una lástima que la propaganda oficial, siempre atenta a recordar la autorización dada por el Congreso al Gobierno en mayo de 2005, tenga flaca memoria para las dos resoluciones parlamentarias de noviembre del 98 y de junio del 99 promovidas por IU y PNV y EA respectivamente, con el concurso del PSOE -el PP no tenía mayoría absoluta- en las que se instaba al cambio en la política penitenciaria. Se mantuvo la dispersión y de esos movimientos se excluyeron los traslados a cárceles del País Vasco de presos en cumplimiento de condena, salvo casos muy singulares y estrictamente limitados. Eso sí, faltaban 4 años y una mayoría absoluta del PP para que se pudiera impulsar con éxito una ley de cumplimiento efectivo de las penas que el PP venía reclamando en solitario desde muchos años atrás.

La cuestión no son las actas de ETA sino la actuación del Gobierno. Por mucho que se pretenda embarrar el terreno, no habría que olvidar que las 'actas' se han conocido porque un magistrado -no el Partido Popular- ha considerado que esa documentación es relevante para la instrucción en el 'caso Faisán' por la verosímil vinculación del llamado 'chivatazo' con la negociación con ETA. La sección de lo Penal de la Audiencia Nacional, con una posición discrepante, ha ratificado la imputación por delito de colaboración con banda armada a los implicados en el caso.

Sin tí soy alguien
Ernesto Ladrón de Guevara Minuto Digital 10 Abril 2011

Sí, Sr RuGALcaba, sin usted somos más dignos, pasamos menos vergüenza ajena, conseguiremos una idea más moral de la vida pública.

Sin Rubalcaba, el señor que estuvo en el gobierno de los GAL y de Roldán, la vida pública será más limpia, menos oscura, más ética. Rubalcaba tiene una extraña asociación con los episodios más marrones de nuestra historia próxima, como aquel 11-M y los sucesos posteriores que dieron, contra toda previsión, entrada a Zapatero en este Gobierno ruinoso. Sin Rubalcaba no habría tantos impedimentos para depurar las cloacas del Estado, que, por ejemplo, impiden resolver las incógnitas que rodean a ese episodio negro que sucedió en Atocha. Sin Rubalcaba no habría sucedido lo del Bar Faisán y las complicidades con ETA, etc.

Sigo creyendo en la política como espacio de servicio a los ciudadanos, como lugar en la que éstos tienen participación, tal como predica la Constitución en palabra huera. Sigo creyendo en la política como pedagogía de valores, donde se transmita lo más sano y digno del ser humano, desde donde se enseñe vicariamente a la sociedad comportamientos cívicos. Sigo pensando en la utopía de la política como ámbito de los valores, porque si no es así la política no sirve, la política se convierte en algo sucio, deleznable, y la propia democracia acaba teniendo en sí los designios de la desvirtuación, de la descomposición. Pero Rubalcaba representa lo opuesto. Allí donde esté Rubalcaba uno teme lo peor. Uno ve representado en ese señor siniestro la quintaesencia del uso ilimitado de medios ilegítimos. Y yo soy de los que creo que el fin no justifica los medios, y que es preferible lograr objetivos justos por caminos indirectos pero diáfanos que por la vía rápida pero plagada de procedimientos espurios. La ley obliga más a los gobernantes que a los ciudadanos, pues éstos deben ser garantes de la misma y ser ejemplo para que los ciudadanos aceptemos la fuerza del Estado como fundamento de la convivencia.

Recuerdo en mi paso por el partido socialista dos episodios que dieron lugar a un cambio en mi vida. El primero fue cuando dimití de un cargo público que desempeñé a finales de los años ochenta. Un personaje que entonces era vicelehendakari y ahora ministro me recriminó ser muy rígido, de no tener “flexibilidad”. Le contesté que en cuestión de principios yo era inflexible “a mucha honra”, y que me debía al imperio de la ley por encima de todo en el desempeño público. En la otra ocasión rompí el carné del partido ante otro dirigente ya desaparecido de este mundo terrenal cuando me dijo que el adversario a abatir –desde el plano político- no era el PNV, que en ese momento tenía una clara complicidad con el mundo proetarra, sino el PP que era el rival en la Moncloa. En ambos casos añadí una enorme decepción pues cuando me afilié al socialismo creía que defendía causas justas y que la motivación de justicia social, de libertad y de democracia estaba por encima de otras consideraciones. Hoy considero que aquella decisión de marcharme de un partido socialista con la carcoma metida en su tuétano fue una de las mejores que he adoptado en mi vida.

Causa desazón, y me corroe las entrañas ver al Gobierno de mi país pactando una desactivación de los aparatos de persecución del delito, tramando con ETA una estrategia de inhibición del Estado de Derecho. Eso es colaboración con el terrorismo aunque la finalidad sea desactivarlo. En este caso el fin no justifica los medios si es mediante la degradación de los pilares que justifican el Estado constitucional. Veremos lo que dice la justicia al respecto, pero a ninguna persona de bien le puede causar indiferencia un hecho tan grave. No me es suficiente lo que se dice del proceso de amnistía anterior en el que una parte de ETA abandonó las armas en los prolegómenos de la democracia. ¿Sirvió de algo? Evidentemente, a la luz de lo que sucedió en las décadas subsiguientes de poco. Yo no estaba a favor del régimen extinto en la fase previa a la democracia en España y por ello jamás se me ocurrió empuñar las armas. Quien asesina es un criminal sea cual sea su motivación, aunque esté movida por ideales excelsos y utopías bellísimas. Ni estuve a favor de aquella amnistía ni estoy a favor de la conculcación de los más elementales principios del funcionamiento democrático en este momento para poner fin a una secta mafiosa que nos ha estado privando de libertad y ha enquistado el fundamento de la convivencia cívica. No se pueden buscar atajos ilegítimos para lograr resultados inciertos por anhelados que sean éstos por el conjunto de la sociedad.

He visto a mucha gente, incluidos mi familia y yo mismo, pasarlo muy mal por su compromiso con el Estado de Derecho, la Constitución y por su confrontación activa con las fuerzas represoras de la libertad y la democracia en el País Vasco de las que ETA y sus secuaces eran instrumento fundamental. He perdido amigos bajo las balas de ETA, como López de Lacalle que tengo en mi recuerdo permanentemente. He sido testigo de cómo mucha gente se ha tenido que marchar del País Vasco por la presión ambiental. Y, a pesar de todo, han resistido activamente muchos ciudadanos vascos, entre los que me encuentro, que preferían seguir sufriendo y defender el Estado de Derecho a doblegarse vilmente ante los servidores de la serpiente y el hacha.

Por eso se me revuelven las entrañas ante lo que ya sospechábamos pero que ahora certifican las actas requisadas a ETA. Ni más ni menos que el Gobierno había pactado con ETA mirar para otro lado, no darse por aludido ante la extorsión “revolucionaria”, conceder beneficios penitenciarios a gente como De Juana Chaos, no detener a etarras, dar entrada a los seguidores de la Banda en la política y otras cuestiones deleznables. ¿Es mejor eso que la persistencia del terrorismo? Yo solo digo que así no, que eso no es… Para que el Gobierno sea legítimo tiene que ser antes digno, y someterse al imperio del derecho. Por muy bien que lo haya hecho el Gobierno en esta última legislatura en la persecución al terrorismo, lo desvelado en los documentos captados a ETA deja descompuestos y desnudos a sus máximos mandatarios.

La dimisión de Rubalcaba es una circunstancia indispensable para el saneamiento de la cosa pública. De Zapatero hablaremos más tarde.

MANIFESTACIÓN EN MADRID
España contra el terrorismo y su presencia en las elecciones
 La Razón 10 Abril 2011

Más de 200.000 personas se han manifestado en las calles de Madrid para exigir al Gobierno que impida a ETA entrar en los ayuntamientos en las elecciones locales del próximo 22 de mayo.

Bajo el lema ‘Por la derrota del terrorismo: ETA fuera de las elecciones’, la manifestación, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), ha sacado a la calle a miles de ciudadanos de toda España para dejar claro al Ejecutivo que no aceptarán la vuelta de la organización terrorista a las elecciones a través de cualquier “engaño”.

“Si ETA consigue estar en las elecciones es porque Zapatero y Rubalcaba lo permiten”, ha dejado claro la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, en el discurso que ha puesto fin a la marcha sobre un gran escenario ubicado en la plaza de Colón.

El mismo mensaje se podía leer en muchas de las pancartas que llevaban los ciudadanos, en las que estaban escritos lemas contra Sortu y Bildu y también contra el Gobierno, y especialmente el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Precisamente, han sido los gritos contra el Gobierno los que han protagonizado la manifestación. ‘Zapatero dimisión, Rubalcaba prisión’, ha sido uno de los cánticos más escuchados junto a numerosas referencias al caso Faisán y el presunto chivatazo a ETA.

En la marcha ha participado también una amplia representación del PP, encabezada por la secretaria general del partido, Maria Dolores de Cospedal, pero con la ausencia del presidente del partido, Mariano Rajoy, quien ha telefoneado personalmente a Pedraza para excusar su asistencia.

Minutos antes de comenzar la manifestación, Cospedal ha resaltado que “el PP estará siempre con las víctimas del terrorismo”, y ha subrayado que el mensaje de su partido “es muy simple” y consiste en que “ETA, se llame como se llame, no puede estar en las elecciones ni en las instituciones”.

Por su parte, el vicesecretario de Comunicación ‘popular’, Esteban González Pons, ha afirmado que esta manifestación “no es contra el Gobierno, sino contra ETA”, aunque ha subrayado que en la concentración echaba en falta a “Zapatero, Rubalcaba y Chacón”.

También se ha sumado a la convocatoria una nutrida representación del PP vasco liderada por su presidente, Antonio Basagoiti, quien ha advertido de que si el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero “mete la pata” con la banda terrorista ETA, Rajoy se encargará de “sacarla pasado mañana”. Aún así, ha pedido a Zapatero y Rubalcaba que hagan “todo lo contrario que hicieron hace cuatro años porque si esta vez ETA no llega a las instituciones se la derrotará.

A pesar de todo, la vicesecretaria de Organización y Electoral del PP, Ana Mato, ha asegurado que “confía” en el Gobierno y ha mostrado su esperanza en que “consiga” que la banda terrorista no esté presente en las listas electorales para el 22 de mayo.

Para el eurodiputado ‘popular’ Jaime Mayor Oreja, las víctimas del terrorismo han mostrado este sábado su unidad pese al proyecto de Zapatero, que ha consistido, en su opinión, en “dividirlas”. A su juicio, el Gobierno está “demasiado atrapado” en un proyecto de resolución de conflicto, pero le ha advertido de que “es demasiado lo que ha avanzado para que ahora eche marcha atrás”.

Una vez comenzada la manifestación, los dirigentes ‘populares’ –entre los que se encontraban numerosos diputados y senadores– se han colocado en segundo plano y han dejado paso a los representantes de víctimas del terrorismo en la cabecera de la marcha.

Por su parte, la líder de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha acudido acompañada del diputado de la formación en el País Vasco, Gorka Maneiro, y los candidatos al Ayuntamientos y la Comunidad de Madrid; y todos ellos se han situado entre los ciudadanos en medio de la marcha.

Rosa Díez ha advertido en declaraciones a Europa Press de que contra el Gobierno socialista “hay que prevenirse”, al tiempo que ha avisado de que en España “no hay una justicia independiente”. En cualquier caso, ha señalado que el objetivo de la manifestación es decir al Ejecutivo que “si piensa que va a ser gratis meter a ETA en las instituciones, que se den cuenta que no va a ser así”.

NO VAMOS A PERMITIR OTRO ANV
La manifestación ha partido a las 17.00 horas de la madrileña glorieta de Bilbao y ha inundado las calles Sagasta y Génova hasta la plaza de Colón, donde sobre un escenario han intervenido Conchita Martín, viuda del teniente coronel Blanco; Daniel Portero, hijo del fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía Luis Portero asesinado en el año 2000; y Mari Mar Blanco, hermana del concejal Miguel Ángel Blanco.

Conchita Martín ha recordado a las víctimas del ámbito militar y de las fuerzas de seguridad, que ha asegurado que ascienden a 600, mientras que Mari Mar Blanco ha realizado un emotivo recuerdo de su hermano y ha evocado cómo su asesinato movilizó a toda la sociedad unida contra el terrorismo.

La diputada ‘popular’ en el Parlamento vasco ha asegurado que la banda ha utilizado “siempre” a sus cargos públicos en las instituciones “para intimidar” y ha advertido de que sólo quieren continuar en los ayuntamientos “para seguir imponiendo su proyecto totalitario”.

Por su parte, Portero ha animado a “mostrar firmeza” de cara a los próximos comicios. “Al Gobierno no le debe temblar el pulso, si tiene que ilegalizar, que ilegalice”, ha pedido incluyendo en esta reivindicación a Eusko Alkatasuna. Portero ha finalizado además su intervención rompiendo unos papeles como símbolo de las actas de ETA.

La encargada de concluir el acto ha sido Pedraza, que ha insistido en la responsabilidad del Gobierno para impedir a ETA entrar en los ayuntamientos. “Ya está bien de dobles discursos, de presiones a los jueces y de maniobras en la oscuridad”, ha exigido.

Además, ha repasado la situación de Sortu y Bildu y ha advertido de que “no vale” que Rubalcaba dirá que va a revisar las listas con lupa. ¿O qué pretenden, ¿colarnos otro ANV?”, ha preguntado antes de garantizar que las víctimas no lo permitirán.

“Escúchenos bien señor Rubalcaba: no vamos a aceptar otro partido mitad legal, mitad ilegal. No vamos a aceptar una nueva trampa. No vamos a aceptar que ninguna sigla contaminada por ETA pueda participar en el juego democrático. Todo partido político que se preste a servir de vientre de alquiler de ETA tiene que ser ilegalizado”, ha subrayado entre los aplausos del numeroso público.

GLOBOS AL CIELO Y EL HIMNO DE ESPAÑA
Además, los asistentes han guardado un emotivo minuto de silencio en memoria de todas las víctimas del terrorismo, en honor de las que también se han soltado al cielo decenas de globos azules y blancos.

Asimismo, se ha podido ver en una pantalla gigante un breve documental en el que ciudadanos anónimos y víctimas mostraban su rechazo a la presencia de ETA en las instituciones y a la negociación con la organización terrorista y el acto ha finalizado con el himno de España, tocado en vivo por una orquesta contratada para la ocasión.

La unanimidad de las asociaciones de víctimas en torno a esta convocatoria ha sido prácticamente total y también ha participado la plataforma Voces contra el Terrorismo, liderada por el expresidente de la AVT Francisco José Alcaraz. Sin embargo, ha acudido con su propia pancarta con el lema ‘No más mentiras, no más treguas trampas, en mi nombre no’.

Alcaraz ha augurado que la izquierda abertzale “entrará en las instituciones” porque “de algún modo hay voluntad política”. “Sólo hay que escuchar al Partido Socialista, sobre todo a sus dirigentes vascos, las ganas que tienen de que ETA pueda estar en los ayuntamientos”, ha subrayado.

MILES DE PERSONAS CON LAS VÍCTIMAS
"Si ETA consigue estar en las elecciones es porque el Gobierno lo permite"
Decenas de miles de personas -18.314 según Efe- asistieron a la manifestación de las víctimas, que exigieron que ETA no esté en las elecciones.
LIBERTAD DIGITAL 10 Abril 2011

Decenas de miles de personas volvieron a salir a las calles de Madrid para alzar su voz contra la banda terrorista ETA y dejar bien claro al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero las líneas rojas que no debe atravesar: la negociación con los pistoleros -que muchos ven en ciernes- y que permita que Batasuna se cuele en las instituciones el próximo 22-M.

Después de que Voces contra el Terrorismo se manifestara ya en dos ocasiones, en esta ocasión fue la Asociación Víctimas contra el Terrorismo la que convocó, contando -"como no podía ser de otra forma"- con el espaldarazo de Francisco José Alcaraz.

Eso sí, la marcha se articuló en dos puntos diferentes. Una cabecera, la de la AVT, en la que estuvieron su presidenta, Ángeles Pedraza, y víctimas como Mari Mar Blanco y otra, la de VcT, en la que estuvieron el citado Alcaraz y Teresa Jiménez Becerril, Pilar Elías, Salvador Ulayar y los padres de Sandra Palo, entre otros. La protesta también contó con una amplísima representación del PP -María Dolores de Cospedal, a la cabeza- pero no estuvo Rajoy. En esta ocasión también se sumó UPyD.

Aunque desde el PP se quiso dar a entender que la marcha no era contra el Gobierno, los manifestantes dejaron claro con sus gritos que en la diana de sus críticas estaban tanto Zapatero como Alfredo Pérez Rubalcaba: "Zapatero, embustero", "Zapatero, dimisión" o "Rubalcaba a prisión" fueron algunos de los gritos. También se escuchó "¿Dónde está Rajoy?", en relación a la ausencia del líder popular.

Nuevamente, se pudo ver un mar de banderas españolas. En cuanto a las pancartas, se pudo leer "Por un final del terrorismo con vencedores y vencidos", "Por la derrota de ETA. No a la impunidad", "Ni plan A, ni plan B, ni plan C. 22-M sin ETA", "Sortu es ETA" o "No más mentiras, no más treguas trampa".

La manifestación transcurrió desde la glorieta de Bilbao a la plaza de Colón. Durante el recorrido, gritos y más gritos en contra del Gobierno. "Se le ha pedido a Zapatero que se vaya", recordó la popular Cayetana Álvarez de Toledo, en declaraciones a esRadio. Las imágenes ofrecidas por LDTV dibujaban una calle Génova abarrotada de miles y miles de personas.

Recuerdo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad
El turno de discursos lo inició Conchita Martín, viuda del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, con un sentido recuerdo a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Más de 600 agentes perdieron la vida, según recordó. Durante un tiempo, recalcó, "fueron ignorados, escondidos" y sus nombres "ocultos".

Por todo ello, exigió tanto al Gobierno vasco como al central que no cedan, y criticó en especial las palabras de Patxi López en pro de que Batasuna se cuele en las instituciones. "Sortu, Bildu son máscaras". A los etarras "condena íntegra de las penas", exclamó Martín.

Daniel Portero rompe las actas de ETA
Una de las intervenciones más contundentes fue la de Daniel Portero, presidente de Dignidad y Justicia –personado en la causa del caso del chivatazo a ETA-. Con energía comenzó recordando que las víctimas "no sólo son los asesinados" ya que "hay muchísimos heridos y familiares". "ETA sigue armada, sigue teniendo arsenales, sigue teniendo órdenes para actuar".

En este sentido, acusó a la Audiencia Nacional de ser cómplice de los terroristas por dejar en libertad a la "Mesa Nacional de Batasuna, correa de transmisión con los terroristas". "Pese a lo que digan algunos dirigentes del gobierno vasco tenemos que mostrar firmeza en la derrota de ETA-Batasuna", apuntó.

Para Daniel Portero es fundamental que la memoria de las víctimas "esté por encima de la memoria de los terroristas". Para terminar, mostró los 95 folios de las actas de la negociación: "Estas son las actas de ETA, y esto es lo que hago con las actas". En ese momento las rompió y tiró ante el aplauso de los asistentes.

Mar Blanco pide la derrota de ETA
También tomó la palabra Mar Blanco, que recordó, sobre el asesinato de su hermano, que el papel del concejal de HB de Eibar fue imprescindible para cometer el crimen. "ETA se ha valido siempre de sus cargos públicos para intimidar" y para "ayudar a eliminar a los constitucionalistas". "No se puede sacrificar la libertad por una paz posible", dijo Mar Blanco, que dijo en nombre de las victimas que "nosotros no cedemos, no claudicamos, porque está en juego nuestro sistema de valores".

"No puede haber atajos para acabar con el terrorismo. No son hombres de paz, son colaboradores necesarios", dijo la diputada vasca, para quien "ETA es un problema presente, no pasado" y "no ha cambiado". "No podemos ni debemos relajarnos hasta su derrota definitiva", proclamó Blanco antes de pedir su "desaparición total sin ceder nada a cambio y manteniendo la dignidad de todas las víctimas". Concluyó diciendo que el hecho de que ETA "no esté en las elecciones es clave para su derrota definitiva".

Pedraza: "Si ETA consigue estar en las elecciones es porque el Gobierno lo permite"
Cerrando el acto ha tomado la palabra la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, quien ha comenzado diciendo que "no queremos ver nunca más a un terrorista en nuestros ayuntamientos e instituciones", tampoco "ver cómo los cómplices de los pistoleros usan nuestro dinero para financiar sus campañas" y finalmente "no queremos ver nunca más al estado de derecho de rodillas en una abyecta negociación con los terroristas".

Pedraza ha dicho que "no queremos ver más chivatazos, ni más atajos ni traiciones". Además ha señalado que "hemos venido aquí hoy" para plantear tres exigencias.

La primera "al gobierno para que cumpla con su primera obligación, y ya está bien de dobles discursos, que es impedir la presencia de ETA en las elecciones del 22 de mayo". Para "que quede claro", decía Pedraza, "si ETA consigue estar en las elecciones es porque Zapatero y Rubalcaba lo permiten".

En este sentido ha pedido que se ilegalice a Bildu a Sortu o a cualquier "vientre" que acoja a los terroristas. "¿A qué espera el Gobierno para actuar?" Se preguntaba Pedraza. "No nos vale que Rubalcaba diga que va a revisar con lupa con una o con dos las listas de Bildu. La Ley es clara", seguía Pedraza, "o qué pretenden, ¿colarnos otro ANV? ¡No lo vamos a permitir!". "ETA tiene que ser ilegalizada, por el bien de la democracia, por la memoria de las víctimas y por la causa de la libertad", proclamaba.

La segunda exigencia es que el Gobierno "ponga punto y final a su aberrante política de apaños penitenciarios"y ha recordado el caso de De Juana para preguntar al Gobierno "¿dónde está?" El sanguinario terrorista. "No a que los terroristas salgan por la puerta de atrás de Nanclares de Oca, sí a la doctrina Parot, sí al cumplimiento íntegro de sus condenas", sentenciaba Pedraza.

La tercera exigencia, "dirigida a todos los partidos políticosy personas con responsabilidad pública", es que "no olviden nunca en aras de ningún fin la verdadera historia de estos cincuenta años". La historia de las miles de víctimas del terrorismo, tanto los muertos como los heridos porque "aquí tiene que haber un final con vencedores y vencidos".

"Igual que no aceptamos una guerra sucia no vamos a aceptar una paz sucia porque eso nos distingue a los demócratas de los que no lo son", señalaba Pedraza. "Tenemos derecho a ganar, tenemos derecho a la derrota definitiva de ETA". Por último, proclamaba, "nunca jamás cueste lo que nos cueste y pese a quien le pese dejaremos de defender lo más valioso que tenemos la dignidad de la democracia española y la libertad de todos".

El himno nacional puso el broche final a la protesta, que volvió a ser masiva. También se guardó un minuto de silencio por los caídos, momento que fue el más emotivo. En el centro de las críticas: Zapatero y Rubalcaba, a los que se le exigió que dejen sus cargos. Políticos y víctimas coincidieron en pedir al Gobierno que ETA no esté en los Ayuntamientos de País Vasco y Navarra.

POLÍTICA
La marcha de las víctimas se convierte en una protesta contra el Gobierno
Decenas de miles de personas salen a la calle en Madrid para exigir al Ejecutivo que ETA «no esté en las elecciones» del 22-M
MATEO BALÍN | MADRID. El Correo 10 Abril 2011

LAS REACCIONES
ÁNGELES PEDRAZA | PRESIDENTA DE LA AVT
«Que no nos digan cuentos. Bildu es una criatura de ETA. Y es ETA quien ha planificado la fusión de Batasuna con EA»
DOLORES DE COSPEDAL | SECRETARIA GENERAL DEL PP
«Con ETA no se negocia; con ETA se termina. Se llame como se llame no puede estar en las elecciones ni en las instituciones»
DANIEL PORTERO | PRESIDENTE DE DIGNIDAD Y JUSTICIA
«No le debe temblar el pulso al Gobierno para ilegalizar al que sea fagocitado por ETA. Y si esto incluye a EA, habrá que hacerlo»
Se escucharon gritos reiterados de «Zapatero, dimisión» y «Rubalcaba, a prisión»

Decenas de miles de personas se manifestaron ayer por las calles de Madrid para advertir al Gobierno de que si ETA está en las elecciones del 22 de mayo será culpable por no impedirlo. La marcha, organizada por la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), se convirtió en un acto de protesta contra el Ejecutivo por la última negociación con la banda y personificó sus reproches en José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba, centro de las críticas de los asistentes. La plana mayor del PP acudió a la manifestación y echó balones fuera para justificar la ausencia de Mariano Rajoy, que tenía programada una entrega de premios en Ponferrada (León). Los populares, eso sí, cargaron contra el PSOE por dejar solas a las víctimas.

Bajo el lema 'Por la derrota del terrorismo: ETA fuera de las elecciones', miles de personas marcharon por el centro de Madrid para exigir al Gobierno que impida la presencia del entorno político de ETA en los comicios municipales de mayo. La marcha arrancó silenciosa, con retraso y repleta de banderas españolas, que se vieron también ondeando en los balcones. De entre las enseñas y pancartas habituales sobresalía un enorme crucifijo. El habitual grito de 'fuera ETA' se apagó rápidamente con el murmullo del avance y dio paso a gritos contra el Gobierno que marcaron el tono de la marchas hasta el final. Los más repetidos fueron «Zapatero, dimisión» y «Rubalcaba, a prisión».

Los convocantes reclamaron al Ejecutivo que deje de lado «los dobles discursos, las presiones a los jueces y las maniobras en la oscuridad» para que los «etarras» no estén en las instituciones. E insistieron en un mensaje: si la banda lo consigue sólo habrá dos responsables: Zapatero y Rubalcaba.

La presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, centró su discurso final en Sortu y Bildu, las marcas electorales que la izquierda abertzale, dijo, pretende presentar a las elecciones. A Sortu la dio casi por enterrada tras vetar el Tribunal Supremo su inscripción en el registro de partidos, mientras que de Bildu alertó de su «especial peligrosidad» por ir en coalición con EA y Alternatiba. «Que no nos digan cuentos, Bildu es una criatura de ETA. Y es ETA quien ha planificado la fusión de Batasuna con EA, lo dicen las fuerzas de seguridad», aseguró Pedraza, que instantes después se preguntó: «¿A qué espera el Gobierno para actuar? Pero de verdad, no a medias o de mentiras», dijo ante el clamor popular concentrado en la plaza de Colón.

Más duro aún fue Daniel Portero. El hijo del fiscal Luis Portero, asesinado por ETA en 2000, intervino con un discurso que no dejó títere con cabeza. Al Gobierno le exigió que «no le debe temblar el pulso» para ilegalizar a cualquier formación que pueda ser fagocitada por ETA o Batasuna. «Y si ese extremo incluye a EA habrá que hacerlo», sentenció. El presidente de la asociación Dignidad y Justicia aseguró que las víctimas «pisarán el acelerador» para impedir que Bildu esté en los comicios y cifró en 25 millones de euros los fondos que han recibido las diferentes marcas políticas de la banda que han pasado por las instituciones.

Un faisán enjaulado
El 'caso Faisán', que investiga el chivatazo policial a ETA durante el proceso de paz de 2006, fue otro de los temas más utilizados por los oradores para denunciar los «apaños» de la política antiterrorista del Gobierno. No en vano, la mascota elegida para la ocasión fue un faisán vivo enjaulado que centró los objetivos de los más de doscientos periodistas acreditados en la multitudinaria convocatoria. «No queremos más chivatazos, ni más atajos, ni más traiciones», señaló la presidenta de la AVT. «¡Llegaremos hasta el final!», aseguró Daniel Portero, cuya asociación se encuentra personada en la causa que se sigue en la Audiencia Nacional. Al chivatazo también se refirieron dirigentes del PP como Esteban González Pons o Ana Mato, que reclamaron explicaciones al Ejecutivo.

Precisamente, la Audiencia Nacional centró algunas intervenciones. Pedraza dijo que seguirán «muy atentos» a los procesos contra terroristas, para que cumplan íntegras sus condenas, y Portero acusó directamente al tribunal «de ser cómplice por permitir que miembros de la mesa nacional de Batasuna vayan a Burdeos y Bayona a entrevistarse con ETA».

"Si ETA está en las elecciones es porque Zapatero y Rubalcaba lo permiten"
 www.gaceta.es 10 Abril 2011

La presidente de la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, afirmó hoy que si ETA consigue estar presente de algún modo en las próximas elecciones locales será porque el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, "lo permiten".

Así lo ha dicho Pedraza durante su intervención al término de la manifestación convocada por su asociación bajo el lema "Por la derrota del terrorismo: ETA fuera de las elecciones", que ha finalizado con una suelta de globos mientras sonaba el himno nacional.

La presidenta de la AVT ha dicho que el Ejecutivo es el único responsable de impedir que la banda terrorista esté presente en las elecciones y, una vez que el Tribunal Supremo ha cortado el paso a Sortu, ha puesto su punto de mira en Bildu, la coalición integrada por Eusko Alkartasuna (EA), Alternatiba y abertzales independientes.

Según Pedraza, no vale con que Rubalcaba diga que va a revisar una a una las listas de Bildu para que no se cuele ningún terrorista, porque "la ley es clara y si ETA crea un partido nuevo como Sortu ese partido es ilegal y si ETA forma una coalición como Bildu esa coalición es ilegal".

"Y si ETA utiliza otro partido, se llame EA o como se llame, hace que ese partido sea ilegal", ha continuado.
Pedraza ha señalado que las víctimas no aceptarán que ninguna sigla "contaminada" por ETA pueda participar en el juego democrático, porque todo partido político que se preste a servir de "vientre de alquiler" de la banda terrorista "tiene que ser ilegalizado".

"Que no nos cuenten cuentos: Bildu es una criatura de ETA y ETA es quien ha ideado y planificado la fusión de Batasuna con EA", ha señalado la presidenta de la asociación de víctimas, que ha añadido que no es una afirmación suya, sino que lo dicen los documentos de la banda incautados por las Fuerzas de Seguridad del Estado.

La presidenta de la AVT ha exigido también al Gobierno que ponga punto y final a lo que ha llamado "aberrante política de apaños penitenciarios" y ha asegurado que terroristas que han matado a decenas de personas "reciben beneficios (penitenciarios) e incluso salen de la cárcel antes de cumplir la totalidad de sus condenas".
Dos cabeceras

La manifestación está organizada bajo dos cabeceras, una de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, presidida por Ángeles Pedraza y Mari Mar Blanco. Destacados miembros del Partido Popular como la secretaria general María Dolores de Cospedal, el vicesecretario de comunicación, Esteban González Pons, Federico Trillo, Alberto Ruiz Gallardón o Jaime Mayor Oreja marchan también detrás de esa pancarta. Junto a ellos, otros miembros del PP se han desplazado hasta Madrid desde el País Vasco, Antonio Basagoiti, Iñaki Oyarzábal, María del Mar Blanco, Carlos Urquijo y Carmelo Barrio. Mariano Rajoy, sin embargo, se ha puesto en contacto esta misma tarde con la presidenta de la AVT, Angeles Pedraza, para disculpar su asistencia.

Bajo la cabecera de la asociación de Francisco José Alcaraz, Voces contra el Terrorismo, entre otras víctimas , se encuentraban Teresa Jiménez Becerril, Pilar Elías, Salvador Ulayar. También estaban los padres de Sandra Palo.

Minutos antes de comenzar la manifestación, Cospedal ha resaltado que "el PP estará siempre con las víctimas del terrorismo", y ha subrayado que el mensaje de su partido "es muy simple" y consiste en que "ETA, se llame como se llame, no puede estar en las elecciones ni en las instituiones".

Por su parte, el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, ha afirmado que esta manifestación "no es contra el Gobierno, sino contra ETA", aunque ha subrayado que en la concentración echa en falta a "Zapatero, Rubalcaba y Chacón".

También ha acudido la líder de Unión Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, junto a otros dirigentes de esta fuerza política, así como representantes de policías y guardias civiles.

Los participantes, que portaban muchas banderas de España, corean cánticos como 'Fuera ETA', "Zapatero embustero' y numerosos gritos contra el Gobierno y Zapatero, solicitando su dimisión.

La manifestación ha partido a las 17.00 horas de la madrileña glorieta de Bilbao y se desarrolla por las calles Sagasta y Génova hasta la plaza de Colón.

Las víctimas de ETA han alertado contra los intentos de "endosar" en exclusiva a los tribunales la responsabilidad de impedir la presencia de la banda terrorista en las elecciones.

La unanimidad de las asociaciones de víctimas en torno a esta convocatoria es prácticamente total. y también participa la plataforma Voces contra el Terrorismo, liderada por el expresidente de la AVT Francisco José Alcaraz. Según ha explicado, apoya cualquier iniciativa contra el terrorismo, aunque portará su propia pancarta con el lema 'No más mentiras, no más treguas trampas, en mi nombre no'.

Por su parte, la Federación Autonómica de Asociaciones de Víctimas del Terrorismo ha decidido no sumarse a la marcha porque considera que se debe dejar actuar al Estado de Derecho y no "presionar" la justicia.

Además, la Federación no quiere entrar en ningún debate político.

Una voz contra ETA
Centenares de miles de personas se manifiestan en Madrid contra cualquier disfraz de los abertzales. La cúpula de los populares arropa a las víctimas.
Carmen S. Macías  La Razón 10 Abril 2011

Centenares de miles de personas recorrieron ayer las calles de Madrid desde las cinco de la tarde para exigir al Gobierno que impida a ETA entrar en los ayuntamientos. Bajo el lema «Por la derrota del terrorismo: ETA fuera de las elecciones» las víctimas aunaron sus voces para rechazar la presencia de los terroristas bajo cualquier disfraz. «Ni bajo las siglas de Sortu ni a través de agrupaciones de electores ni “empotrada” en ningún partido legal».

Si Bildu, el relevo de Sortu para alcanzar la meta abertzale de estar presente en las elecciones, consigue concurrir en los comicios del 22-M será porque el «Gobierno no ha sido capaz de impedirlo», insisten. La marcha se convirtió también en una dura crítica al Ejecutivo después de que se hayan conocido las actas de la negociación con ETA y el chivatazo del «Faisán» y se escucharon numerosas consignas en su contra.

Era la primera vez que las víctimas acudían tan unidas bajo un mismo fin: derrotar a ETA. La marcha, convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), también contó con una amplia representación del PP, encabezada por la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal, pero con la ausencia del líder del PP, Mariano Rajoy.

Minutos antes de comenzar la marcha Cospedal resaltó que «el PP estará siempre con las víctimas del terrorismo», y subrayó que el mensaje de su partido «es muy simple» y consiste en que «ETA, se llame como se llame, no puede estar en las elecciones ni en las instituciones». El vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, destacó antes de incorporarse en la cabecera que la manifestación «no es contra el Gobierno, sino contra ETA», aunque dijo que echaba en falta a «Zapatero, Rubalcaba y Chacón».

Y es que ningún miembro del Gobierno o del PSOE estuvieron presentes. De hecho, las víctimas se quejan de que algunos miembros del PSOE mantienen un doble discurso sobre ETA e incluso han llegado a pedir «una oportunidad» para Sortu. Tres cuartos de hora antes del inicio oficial de la marcha, la zona ya estaba tomada por cientos de voluntarios con chalecos fluorescentes que se esforzaban en mantener el orden.

La cabecera de la manifestación se fue nutriendo de representantes de las asociaciones adheridas a la marcha que, a medida que avanzaban desde Bilbao en dirección a la plaza de Colón, eran aclamadas por los manifestantes. Más atrás, en tercera fila se encontraban los políticos que habían acudido a arropar a las víctimas.

Entre ellos, el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón; el número dos de Aguirre, Ignacio González acompañado por Francisco Granados y Javier Fernández Lasketty; el PP vasco encabezado por Antonio Basagoiti, miembros del PP navarro o los diputados Jaime García Legaz, Ignacio Astarloa y la líder de UPyD, Rosa Díez, entre otros. Los más aplaudidos a su llegada fueron Mayor Oreja y Carlos Iturgaiz, al igual que Álvarez del Manzano, que se incorporó una hora más tarde.

Minuto de silencio
Una vez llegó la cabecera a Colón se guardó un minuto de silencio que acabó con un sonoro aplauso. En las pantallas situadas en la plaza se proyectó un vídeo donde varias víctimas del terrorismo y ciudadanos recordaban que los abertzales, por muchos disfraces que se pongan, tienen «mismo ideario, mismas reivindicaciones, mismo peligro. Sería una traición a las víctimas del terrorismo». Otras calificaban de «vergüenza» la posible legalización de los abertzales a quien denominaron como «una agrupación de asesinos».

Después del vídeo, tomó la palabra Conchita Martín, viuda del teniente coronel Blanco, en representación de todas las víctimas en el ámbito militar; Mari Mar Blanco, en el ámbito político, y Daniel Portero por las víctimas del mundo de la judicatura. Mari Mar Blanco recordó que el asesinato de su hermano fue posible porque un concejal de HB en Éibar (Guipúzcoa) prestó ayuda a los secuestradores y asesinos de Miguel Ángel y dijo que ETA «es un problema presente, no pasado».

El más crítico fue Daniel Portero, hijo del fiscal jefe de Andalucía, Luis Portero, asesinado en 2000, al asegurar que la Audiencia Nacional es «cómplice» de la banda por dejar en libertad en 2009 a varios dirigentes de Batasuna que hacen ahora de «correa de transmisión» con la dirección etarra. Portero dijo que al Gobierno «no le debe temblar el pulso» para ilegalizar a cualquier formación «que pueda ser fagocitada por ETA-Batasuna», en referencia a Bildu, y le sugirió a Rubalcaba que en vez de utilizar una lupa para mirar las actas de Bildu emplee un «microscopio» porque intentarán buscar cualquier resquicio para colarse.

Además, advirtió de que su asociación llegará «hasta el final» en el caso del «chivatazo» a ETA, y rompió unos folios de los que, dijo, eran las actas levantadas por la banda terrorista con el Gobierno.

El Gobierno vende sus logros
A pesar de que ningún miembro del Gobierno ni del PSOE acudió a la marcha, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, dijo ayer que cuando las manifestaciones son convocadas por las víctimas merecen todo el respeto, mientras aseguraba que el Gobierno está «respondiendo a su demanda de hacer justicia y de liquidar la violencia». Desde Huelva, la ministra de Defensa, Carme Chacón, optó por resaltar también los logros en la «lucha contra ETA».


El Gobierno incumplió en la negociación con ETA los 10 acuerdos del Pacto Antiterrorista
Rubalcaba urdió el consenso en 2000 y pilotó el ‘proceso de paz’ en 2006. Las actas de Thierry denuncian los pasos de los emisarios del Ejecutivo. Hicieron promesas a una banda que debía “perder toda esperanza”.
Alberto Lardiés. Madrid www.gaceta.es 10 Abril 2011

Casi 11 años después de que se aprobase, leer hoy el Pacto Antiterrorista sirve para demostrar que durante la negociación con ETA el Gobierno zapaterista incumplió todos los acuerdos que alcanzó con el PP a finales del año 2000. Este extremo queda aún más claro si se comparan esos pactos con los hechos y con las actas de la banda criminal. Sólo una persona participó activamente tanto en la firma del acuerdo primero, y como en el diálogo con los etarras después. Se trata, claro está, del vicepresidente primero, ministro del Interior y portavoz del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba.

La mera negociación, con independencia de los términos en que se produjese, suponía una ruptura de facto de un acuerdo que intentaba que “ETA pierda toda esperanza” y apostaba por “firme resolución de derrotar la estrategia terrorista”. Pero lo más escandaloso es que el diálogo con los terroristas y su brazo político comenzó a urdirse, como se sabe, ya en 2001, al iniciarse las conversaciones entre el hoy presidente del PSE, Jesús Eguiguren, y Arnaldo Otegui en el caserío Txillarre de Elgóibar (Guipúzcoa), localidad natal del batasuno. Sólo habían pasado unos meses desde la firma del Pacto Antiterrorista por parte del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y su homólogo en el PP, Javier Arenas, el 8 de diciembre de 2000.

El acuerdo constaba de un preámbulo y 10 puntos que fueron la base de una estrategia de firmeza sin ambages frente a ETA. Estrategia que sirvió para crear la Ley de Partidos, entre otras cosas. Durante el proceso de paz, todos esos puntos fueron violados. Así se puede ver en el gráfico adjunto. Las actas de la negociación incautadas a Javier López Peña Thierry, son la confirmación de que el Pacto no fue respetado.

Por ejemplo, los negociadores del Ejecutivo dialogaron de tú a tú con los etarras y prometieron cesiones varias del Estado de derecho. No debían recordar afirmaciones taxativas del Pacto Antiterrorista como que “el diálogo propio de una sociedad democrática debe producirse entre los representantes legítimos de los ciudadanos” o que “de la violencia terrorista no se extraerá, en ningún caso, ventaja o rédito político alguno”. Frente a los terroristas, incluso después del salvaje atentado contra la Terminal 4 de Barajas, que causó dos muertos, los emisarios gubernamentales censuraron la actitud de la AVT que entonces dirigía Francisco José Alcaraz, obviando aquello de que “las víctimas del terrorismo constituyen nuestra principal preocupación”.
Contexto y firma

¿Por qué se firmó aquel acuerdo histórico que después quedó hecho añicos? Fue una oferta del propio Zapatero, en el contexto posterior a la tregua de ETA entre septiembre de 1998 y noviembre de 1999, con el consiguiente intento de diálogo por parte del primer Gobierno de José María Aznar. Los populares sólo mantuvieron un encuentro con ETA el 19 de mayo de 1999 en la localidad suiza de Vevey. Aznar reconoció la reunión sólo tres semanas después de producirse. El diálogo no fructificó. Y la banda asesina volvió a los atentados.

En ese marco, la firma del Pacto Antiterrorista fue posible gracias a los contactos entre Javier Zarzalejos, que era secretario de la Presidencia y que había estado en la reunión con ETA, y el mencionado Rubalcaba, que había sido el interlocutor del PSOE con el Gobierno en la tregua etarra de 1998-99. El socialista Jesús Caldera, entonces número dos de Zapatero, también jugó un papel fundamental en las negociaciones para alcanzar el acuerdo.
Tras la llegada a La Moncloa en 2004, Zapatero, con tintes mesiánicos y azuzado por el ínclito Eguiguren, se propuso conseguir la paz. A cualquier precio y sin escatimar en recursos. La banda criminal llevaba sin asesinar desde 2003 y había decretado una tregua exclusiva para Cataluña en febrero de 2004.

En el Debate del Estado de la Nación, en mayo de 2005, Zapatero apeló a su intención de articular el diálogo con los terroristas y a finales de ese mes consiguió que el Congreso aprobase el posible diálogo con los terroristas. Días después, en junio, ETA hizo extensivo su alto el fuego a todos los cargos electos a través de un comunicado en Berria y Gara. En aquel escrito, los etarras recordaban que había empezado a matar a cargos electos precisamente a raíz del Pacto Antiterrorista (“ETA decidió ampliar la línea abierta contra los dirigentes de España a todos los electos de los partidos que firmaron ese Pacto”, decían) y exigían al Gobierno que se alejase de “las cenizas de ese Pacto”.

Como se ha explicado, Rubalcaba se había convertido en la referencia para Zapatero en materia antiterrorista precisamente por su habilidad para suscribir el acuerdo con los populares seis años antes. Y en abril de 2006, el jefe del Ejecutivo decidió que el hoy vicepresidente del Gobierno aterrizase en el Ministerio del Interior para ocuparse de toda la negociación. Así, el mismo político que había negociado con el PP los pormenores del pacto de Estado pilotó todo el proceso de paz que suponía su demolición.

Rubalcaba colocó estratégicamente a sus peones en la negociación para no perder ni un detalle de todo lo que se hablaba con los etarras. Ya antes de ser nombrado ministro, sus consejos hicieron que Zapatero eligiera al felipista Javier Moscoso, ex fiscal general del Estado y ex ministro de la Presidencia, como negociador. Y después, ya como titular de Interior, colocó a Manuel Gómez Benítez, abogado también felipista y amigo de Baltasar Garzón. Entre otras cosas, Gómez Benítez, aún vocal del Consejo General del Poder Judicial a propuesta del PSOE, se sumó a la negociación para controlar al inefable Eguiguren.

Culpadas, difamadas, silenciadas
Ayer, como en 1981, cuando tres mujeres fundaron la AVT, las víctimas han exigido justicia y que no se negocie con ETA
EDURNE URIARTE ABC 10 Abril 2011

Díptico editado por la Guardia Civil con varias de las víctimas de ETA miembros del Instituto Armado

Eran las cinco de la tarde del 13 de junio de 1991. El guardia civil Ricardo Couso Río llegaba al colegio Franciscanas de Montpellier de Valle de Trápaga, en Vizcaya, para recoger a su hijo Ricardo, de 9 años. A las puertas del colegio, un etarra le disparó 6 tiros. Murió delante de su hijo. El lugar estaba lleno de padres y madres, pero ni uno solo se acercó a consolar, a abrazar y a acompañar a aquel niño que permaneció sentado completamente solo en un banquito de piedra hasta que llegaron los compañeros de su padre.

Es la terrible historia de una de las 857 víctimas mortales de ETA y de su familia. Y es también la historia de una sociedad que ha sostenido el terrorismo con su comprensión del crimen, con su silencio, con su miedo, con su negociación. Hasta nuestros días. Entonces y ahora, las víctimas han constituido el gran obstáculo para la realización de los objetivos de ETA. De ahí la significación, no sólo ética, sino profundamente política de la historia de la movilización de las víctimas. Una historia política que pasa por tres etapas: la inculpación, la difamación y el silenciamiento.

El periodo de la inculpación, años 70 y 80, es aquel de los años de plomo, del «algo habrá hecho» en que los asesinados por ETA eran convertidos en sospechosos, cuando la inmensa mayoría de la sociedad vasca callaba, miraba hacia otro lado o simpatizaba con los asesinos. En aquella terrible atmósfera, —«todo lo que diga es poco ante la realidad de aquel momento», relata Ana María Vidal Abarca—, nació la AVT, la asociación de víctimas más importante. Con otras dos mujeres, Sonsoles Álvarez de Toledo e Isabel O´Shea, la fundaron en febrero de 1981. Pocos años después, convocaron su primera rueda de prensa. Alquilaron un salón del hotel Velázquez, llamaron a todos los medios de comunicación y lo llenaron de sillas. Acudieron dos periodistas, recuerda Ana María. Y eso que era Madrid.

Por la misma época, el 20 de mayo de 1986, Cristina Cuesta convocó en San Sebastián la primera concentración en repulsa por el asesinato del policía nacional Manuel Fuentes Pedreira. Acudieron unas cuarenta personas a la plaza Gipuzkoa y aquello constituyó el nacimiento de una movilización que no dejó de crecer. Otras tres mujeres, Cristina Cuesta, Teresa Díaz Bada y Consuelo Ordóñez fundaron COVITE en noviembre de 1998. Y en la misma época nacieron el Foro de Ermua y Basta Ya, movimientos cívicos que, junto con las asociaciones de víctimas, han protagonizado desde entonces la movilización social antiterrorista.
Acallar a las víctimas

Esa movilización antiterrorista se convirtió en el gran obstáculo para la victoria de ETA. Pues sus activistas no sólo lucharon contra el sostenimiento político y social de ETA en el País Vasco sino que exigieron justicia para las víctimas y denunciaron la negociación del Estado con los criminales. La segunda etapa de la movilización de las víctimas, la de su difamación, se sitúa en ese contexto. Cuando Zapatero decidió negociar con ETA, encontró en las víctimas la principal oposición. Los papeles del etarra Thierry, conocidos hace unos días, incluyen las siguientes frases de un negociador del Gobierno, pronunciadas en una reunión con ETA en junio de 2006: «No contábamos con el nivel de ataque del PP, de la mayoría de la prensa y de la AVT. Os quedará la duda pero el Gobierno ha hecho lo imposible en el campo de la judicatura. Como ejemplo, el caso de Batasuna. Pero el PP ha encontrado un agarradero entre los jueces y las víctimas».

En ese contexto se produjo la demonización de las víctimas desde muchos de los que apoyaron la negociación con los terroristas. Mientras las víctimas se manifestaban en la calle contra la negociación del Gobierno socialista con ETA, éstas eran convertidas en extremistas, exaltados o fundamentalistas por políticos y opinadores. Javier Marías llegó a calificar a la AVT de «brazo manifestante de la extrema derecha mediática». Y es que, como relata Cristina Cuesta, «había que acallar a las víctimas para negociar».

El socialismo y el nacionalismo volvían a confluir tras aquella unidad antiterrorista del PP y del PSOE que dio lugar al Pacto Antiterrorista y la Ley de Partidos, dos de los mayores logros políticos de la movilización social. Pero algunos socialistas como Zapatero, herederos de la izquierda antifranquista que apoyó a ETA, nunca creyeron, en realidad, en su derrota. La negociación era para ellos, no tanto una solución pragmática o el fruto de su obsesión por la paz, sino el reflejo de la comprensión histórica de las razones del terrorismo antifranquista y ultranacionalista de ETA. Y las víctimas, quienes lo ponían de manifiesto ante la sociedad.

Hay dos mecanismos finales para acallar a las víctimas que permanecen en la actualidad y que se han reactivado a raíz de las maniobras para legalizar a Sortu. La de sugerir que el antiterrorismo se ha convertido en un medio de vida y la de deslegitimar la voz de las víctimas tachándola de imparcial. Incluso Felipe González ha caído en la primera. Lo hizo el pasado marzo cuando, en pleno debate sobre Sortu, dijo sobre Jaime Mayor Oreja que «tiene una especie de terror al vacío de que no haya ETA». Sobre el segundo mecanismo, son múltiples las voces que lo han usado. Se trata de anular la voz de las víctimas por su «extremada subjetividad», por su «vinculación sentimental». Como señala Maite Pagazaurtundua, es una vieja técnica nacionalista, adoptada últimamente por otros muchos sectores, que pretende, además, restringir a las víctimas al duelo privado y eliminar la memoria pública.

El catedrático Francisco Laporta lo escribió durante la negociación del Gobierno con ETA. Las víctimas deben ser excluidas de la toma de decisiones «por razones de imparcialidad», afirmó. Pues la decisión en cuestión es la de realizar determinadas cesiones a los criminales y no deben opinar aquellos que se oponen a tales acuerdos.

A día de hoy, el final de ETA es incierto. Aún no sabemos si ese final será el de la derrota o el de su victoria, al menos parcial, a través de la incorporación a las instituciones y la consecución de algunos de sus objetivos políticos. Lo que sí sabemos, como señala Cristina Cuesta, es que la AVT y la movilización de las víctimas han sido líderes y pioneras en la resistencia contra ETA. En la exigencia de justicia, en la deslegitimación del terrorismo y en la vigilancia del Estado y sus tentaciones de apaciguamiento y negociación. En 2011 como en 1981.

«Zapatero, nosotros primero»
Han faltado pocos y cada uno ha hecho y dicho lo que quería y sentía: «No queremos a ETA en las instituciones»
TERESA JIMÉNEZ BECERRIL ABC 10 Abril 2011

Todavía falta tiempo pero a mí, como a muchos de los que se encaminan a la Glorieta de Bilbao, ya nos late el corazón. Riadas de gente que salen del Metro llevando orgullosos sus banderas de España, porque aunque muchos no conozcan el lema de la manifestación, saben bien por qué están allí: «Para apoyar a las víctimas del terrorismo y honrar a quienes pagaron el precio más alto por defender la libertad».

Cuántas veces he visto a mi madre llorar sosteniendo la pancarta de las víctimas mientras la gente nos decía «no estáis solos». Y ella los veía allí, aplaudiendo al grito de «valientes». Y mi madre y tantas otras madres que perdieron a sus hijos se emocionaban viendo a quienes no habían perdido a nadie, allí, con nosotros. Y de eso se trata. De querer acompañar y mitigar el dolor de las víctimas, a las que se exige una injusta generosidad. Pues hoy, de nuevo, volvemos a emocionarnos y a indignarnos. Todos por igual, víctimas o no, españoles, al fin y al cabo, que llevan años desconfiando de un Gobierno que no ha sido capaz de convencer a sus ciudadanos de que no está negociando con ETA. Alrededor de veinte manifestaciones prácticamente idénticas en sus objetivos demuestran que este Gobierno pasará a la Historia no como aquél que acabó con ETA, sino como el que llevó a las víctimas a la calle.

Estoy llegando a la cabecera y empiezo a respirar una alegría contagiosa, mezcla de solidaridad, unión, fuerza, ilusión y esperanza e inevitablemente tristeza por el recuerdo de nuestros seres queridos asesinados. A mi lado, el padre de Irene Fernndez, que me dice con lágrimas en los ojos: «Uno cría a su niña para que luego vengan estos asesinos y te la quiten». Lleva orgulloso la foto de su hija con el uniforme de la Guardia Civil. Trago saliva y grito con fuerza «a ETA se la vence, no se la convence». Veo a Pilar Elías con su nieto, ahí sin achicarse ante quien la quiere doblegar; veo a tantos amigos con carteles de muchachos y muchachas jóvenes, civiles, militares, en cuyos nombres exigiremos que sus asesinos no tengan privilegios y no sean excarcelados por motivos políticos. Veo caras de conocidas periodistas, políticos, pero sobre todo víctimas arropadas por miles de españoles.
«Ahí en medio estaba yo»

La pancarta de salida avanza despacio y seguro que muchas de las más de cuarenta asociaciones presentes no se moverán. Lo importante es que mañana, viendo esa multitud, podamos sentirnos orgullosos y decir: «Ahí en medio, no se dónde, estaba yo» escuchando cómo Mari Mar nos recordaba de nuevo ese espíritu de Ermua que cambió la lucha contra ETA despertando conciencias que no se pueden echar a dormir.

Escucho y comparto el discurso de Conchita Martín, que es un ejemplo de dignidad, coraje y verdad cuando nos dice que actividad terrorista no se puede convertir nunca en actividad política. Oigo una voz que me es familiar. Es Dani Portero. Ya no se puede decir más claro: «La Audiencia Nacional es cómplice». Nos recuerda también que ETA no está débil, que es mentira, y nos pregunta si queremos que ETA nos siga robando desde las instituciones. Al final rompe las actas de ETA en mil pedazos, pero la verdad de la negociación está grabada en la memoria de los españoles. Cierra Ángeles Pedraza, que con contundencia le recuerda a Zapatero lo que son Sortu y Bildu y que si llegan a las instituciones será porque él y Rubalcaba lo permiten con su doble discurso. Y desde la plaza de Colón, las imágenes se suceden: Maria Jesús, la madre de Irene Villa; Toñi, la madre de Silvia, y tantas otras víctimas... Pero también oigo las voces de todas ellas que corean «Zapatero las víctimas primero» que acalla ese «Zapatero dimisión» que se escucha como un clamor difícil de silenciar.

Recortes de Prensa   Página Inicial