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Recortes de Prensa   Viernes 29 Abril 2011

 

El paro condena al Gobierno
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 29 Abril 2011

Y nos condena a todos. Cinco millones de parados –que la ministra Salgado hasta se congratule porque la cifra por la mínima no se ha superado es una burla siniestra-suponen la mayor catástrofe social vivida en democracia por España. En primer lugar para quienes la sufren, es especial esos 1,4 millones de familias con todos su miembros en paro y esos mas de dos millones de larga duración con los subsidios agotados. Pero también para el conjunto de la economía española, en suma, para todos nosotros.

Porque el mazazo es terrible y sus efectos demoledores. De poco sirve este o aquel repunte aquí o allá, en turismo o en industria, con el 21,29% de desempleados (cifra por cierto adelantada unas semanas por el diario Negocio, que tengo el honor de dirigir) todo queda arrasado y las posibilidades de recuperación se alejan cada vez más. Paro significa parálisis, imposibilidad de consumo, de movimiento económico alguno. Con cinco millones de parados no hay quien pueda caminar hacía adelante.

Nos condena a seguir arrastrándonos por una crisis a la que cada vez se ve más lejana salida mientras que otros países cercanos la dejan cada vez más atrás. Nos condena a todos. Y por supuesto condena a este Gobierno y al partido, el PSOE, que con sus políticas no solo no ha sabido combatir la situación sino que la ha empeorado. La negó, la ocultó, la dio por concluida nada más reconocerla y fue incapaz hasta que le obligaron de tomar una sola medida coherente contra ella. Su verdadera política fue buscar a quien echarle la culpa en vez de afrontar sus responsabilidades. Un día, antes de las elecciones pasadas, pregunta si ZP era el indicado para pedalear la cuesta arriba. La respuesta no puede ser más clara. Ahí esta, haciéndose el muerto, en plena rampa.

Hoy la noticia, que a nadie ha sorprendido pero que no por ello nos deja menos angustiados, nos coloca de nuevo ante el espejo de la realidad, fuera de los espejismos diarios con que estos saltimbanquis que nos gobiernan pretenden distraernos. Y a ella se añade otra igualmente negativa. Los precios se disparan. La inflación alcanza el 3,8 %. Y el primer causante de esa subida los alimentos. O sea, cinco millones de parados, los precios disparándose y los costes de las hipotecas subiendo. Porque para frenar esa inflación Europa ya ha empezado a subir y subirá aún más los tipos de interés. Porque ellos están ya creciendo y creando empleo. La locomotora ha arrancado, el tren se mueve, pero nosotros, que un día estuvimos en los vagones delanteros, ya no estamos ni en el de cola. Estamos a puntos de desengancharnos y quedarnos en vía muerta.

Y este Gobierno, nuestro Gobierno, su presidente y sus ministros son además una de nuestras peores rémoras. Irresponsables y por ellos insensatos responsables de la enorme gravedad de la situación. El único servicio real que podrían hacerle ya a España es irse cuanto antes, hoy mejor que mañana. Pero de verdad, no como ZP, que no se ha ido de nada. De nada donde no pudiéramos echarle. El se hace el muerto pero nos esta matando a todos.

P.D. La encuesta oficial, la del CIS, y de cocina gubernamental no solo no disminuye la distancia PP-PSOE,(mas de diez puntos) sino que la aumenta ligeramente,tras el anuncio de no presentación de Zapatero. Y el trabajo de campo fue hecho en las semanas inmediatamente posteriores a la noticia.

Plan Hidrológico
Desde lo alto de las azoteas
Lara Vidal Libertad Digital 29 Abril 2011

Durante años, las más diversas instancias políticas han intentado mentir a la opinión pública norteamericana en relación con lo que sucede en España. ETA asesinaba, pero el lobby de los nacionalistas vascos se camelaba a las autoridades de Nevada por eso de que hubo ovejeros vizcaínos que se asentaron en el estado a inicios del s. XX y, al parecer, eso justificaba el tiro en la nuca o la bomba. El nacionalismo catalán desbordaba más que de sobra el marco de la constitución, pero aquí la prensa decía que los catalanes –así, todos y cada uno de ellos– sólo querían un Estado federal como los Estados Unidos, es decir, exactamente todo lo contrario de lo que persiguen desde la Transición.

Son sólo dos ejemplos, pero más que significativos. Han sido los siete años de ZP los que han provocado una alteración absoluta de esa visión. La gestión económica del Gobierno español ha resultado tan nefasta que ha llevado al euro a una situación límite con las consecuencias que semejante circunstancia tiene incluso para los norteamericanos. Y, presionados por una realidad económica pésima, los medios de comunicación han comenzado a informar de una manera muy distinta sobre España. De entrada, ZP ha ido apareciendo como un verdadero peligro no sólo para los españoles sino también para la Unión Europea y, de rebote, para los mismísimos granjeros de Oregón. Luego el análisis se ha ido profundizando para llegar poco a poco a la conclusión de que el sistema de administración territorial que hay en España es un verdadero disparate y la causa de casi todos los males que afligen a la nación.

Por último, se ha llegado al fondo del vaso para ver que el nacionalismo catalán es origen directo de males sin cuento. La última ocasión ha sido una información publicada en el Financial Times esta semana –un medio que últimamente atiza a ZP y al sistema autonómico cada dos por tres– donde, dentro de los dislates que ha sufrido España en los últimos años, menciona de forma expresa la aniquilación del Plan Hidrológico Nacional. ¿Quién iba a decirnos que una de las primeras tropelías cometidas por el nacionalismo catalán en comandita con ZP –preferir que el agua del Ebro diera en el mar a que sirviera para regar las huertas de Valencia, Murcia y Almería– la iba a descubrir el Financial Times años después relacionándola correctamente con que España se encuentre en el borde del abismo? Pues así está resultando. Y es que como dijo Jesús: lo que se habló en la soledad de las habitaciones lo acabarán gritando desde las azoteas... o desde los medios especializados.

Deuda, mentiras y campaña electoral
Luis Riestra Delgado* El Confidencial 29 Abril 2011

Como tendremos casi otro año de campaña electoral en que el Gobierno no abordará sus responsabilidades y distraerá a la población mediante toda serie de artimañas, desde el insulto directo al adversario al simple uso de la mentira, tal vez sea conveniente que intentemos eliminar algunas falsedades a ver si así logramos que en algún momento nuestros políticos se centren en la gravedad de nuestros problemas económicos.

Hasta ahora, el escaso debate y la peculiar atención que se ha dedicado a la crisis ha consistido en una especie de baile de erizos en que el Gobierno intenta que parezca que la oposición no tiene propuestas al tiempo que consigue que achacarle a ella la dureza de las medidas tomadas (a medias). Por otro lado, la oposición maniobra como puede, evitando quedar como el malo de la película, e intenta que el Ejecutivo atienda sus responsabilidades y tome las medidas correspondientes a una crisis de la que, como veremos, es en gran parte responsable. El resultado de este juego de equilibrios entre poderes clientelares y mediáticos ha sido la pérdida de tres años valiosos, mientras la situación sigue deteriorándose y el margen de actuación se reduce según pasan los días.

Veamos pues algunas de las mentiras económicas a las que acudirá este Gobierno irresponsable:

La burbuja inmobiliaria es culpa del PP
Falso. En realidad, lo que se conoce como burbuja es el proceso final de inflación y sobrevaloración de activos en que se produce una fase de euforia compradora, donde la adquisición de esos bienes pierde toda conexión con su uso natural y con las necesidades que estos satisfacen. Hablamos más bien de un período corto en relación al proceso inflacionario de dichos bienes en el que se pierde toda racionalidad, en que acuden al mercado todo tipo de personajes sin experiencia en el mismo, en que aparecen nuevos instrumentos de financiación y modalidades de contratación de la compra apalancada de dichos activos y donde las transacciones pierden cualquier vinculación con las virtudes económicas más elementales; son momentos en que se generan las expectativas más absurdas y las transacciones son verdaderos timos económicos comprometiendo a futuro, vía endeudamiento, unos supuestos beneficios que son imposibles.

Más allá de lo absurdo de querer hacer control o pedir responsabilidades a un Gobierno de hace más de 8 años, como si por medio no hubiera “gobernado” nadie, veamos que nos dice la estadística de endeudamiento hipotecario de las familias y su relación comparativa con otras variables afines:

¿Les dice algo la cresta de las curvas?
Pero, ¿acaso se era consciente a finales de 2.003-2.004 del nivel de endeudamiento hipotecario (y total) de las familias y de sus riesgos? Sí, ya entonces había cierta preocupación en ciertos círculos, pero entonces, o no interesaba que se hablara del tema o, como ha resultado ser el caso del actual Gobierno, se acudía a esa verdad económica como otra forma de manipular la opinión pública para llegar al poder. Entonces, como ahora, era impensable que entre finales del 2.003 y marzo 2.004 se tomaran medidas correctivas por estar inmersos en una campaña electoral. Lo que se hizo entonces fue usar argumentos económicos para hacer creer a los votantes que se iba a resolver el tema, cuando en realidad se les traicionó haciendo justo lo contrario, es decir, potenciar la euforia inmobiliaria para llegar a 2.008 con una tasa de paro irreal. Así, los socialistas tendrían su éxito electoral aunque la economía y muchas familias españolas se arruinaran.

Lo que tocaba en 2.004 era hacer más progresiva la deducción por adquisición de la vivienda habitual o eliminarla, pechar progresivamente los beneficios en la compraventa de viviendas en función de su antigüedad de compra, limitar el crecimiento del crédito hipotecario a las familias e incentivar la oferta para que se ajustara a la demanda y a la renta de las familias. En realidad se hizo lo contrario. Si de verdad se quiere buscar los responsables de la exuberancia irracional inmobiliaria, encamínense al Ministerio de Economía y Hacienda socialista y sigan hasta el Banco de España. Adivinen quien repite.

Nuestra crisis es culpa de la “situación” internacional
Entre finales de 2003 y marzo de 2004 era impensable que se tomaran medidas correctivas por estar inmersos en una campaña electoral. Lo que se hizo entonces fue usar argumentos económicos para hacer creer a los votantes que se iba a resolver el tema, cuando en realidad se potenció la euforia inmobiliaria para llegar a 2008 con una tasa de paro irreal

Falso. Sabemos que este Gobierno, en su irresponsabilidad, insiste en que no es responsable de nada, pero evadirse de las particularidades españolas de nuestra crisis es simplemente hilarante; puede que su electorado más irracional se crea sus mentiras, pero al español medio van a tener muy difícil colársela. Lo correcto, en nuestro caso, es centrarse en nuestro particular proceso al que la crisis internacional puso fin.

Una de las mayores carencias del debate de la crisis es obviar que toda burbuja de activos tiene su génesis en otra de deuda: es allí donde hay que buscar el origen de la misma y donde mejor se puede estimar su dimensión. Una forma de saber si se vive una burbuja de crédito es ver el crecimiento del endeudamiento y compararlo con el PIB nominal; en la medida en que la deuda crece disparada a una tasa por encima de la del valor del crecimiento nominal de la producción de la economía (PIB nominal) estaríamos en territorio de burbuja. Centrarse solo en los precios de los activos es un error, ya que eso solo mide una de las dimensiones del fenómeno, lo que hay que ver es el valor total (precios por cantidad) y eso nos lo indica la valoración de la contrapartida del valor de los activos, es decir, el pasivo y en concreto la deuda (círculo rojo del siguiente gráfico). Igualmente es un error ver solo el endeudamiento de las familias, aunque ellas son las que más sufren la crisis; es necesario ver también el endeudamiento empresarial y no solo del sector de la construcción, ya que la burbuja de deuda lo infecta todo, incluso falsea el déficit del Estado. Véanos de nuevo que dice la estadística:

En el año 2.006, tercero de la era socialista, se llegó a la locura de que, mientras el PIB nominal (línea naranja) crecía al 7,7%, el endeudamiento privado creció a casi el 23% anual (línea azul) y el endeudamiento total un aparente 17%; digo aparente, pues por la misma burbuja de crédito parte de los ingresos públicos eran producto indirecto de esa locura crediticia, y el supuesto superávit público, además de ser mentira (otra), se consiguió en parte con aumento de la presión fiscal. Así tenemos que, entre 2.004 y 2.008 el endeudamiento total pasó de 1,8 billones de euros a 2.9, o sea, el equivalente al 100% del PIB del 2.008 (con la tasa de crecimiento del último año del PP hubiera sido la mitad); no me digan que un billón de euros no es un “buen” empuje electoral, y luego, ya se vería, como si hay que contar mentiras. Las medidas correctivas para evitar ese desastre anunciado son similares a las comentadas en el punto anterior y los responsables de no hacerlo son los mismos.

Culpar al entorno internacional sería tanto como culpar a un sector privado que se vio abandonado, si no engañado, por sus instituciones, algunas de las cuales casi fueron creadas ex profeso para protegerle de esa monstruosidad económica y no lo hicieron.

Es que no se podía crecer de otra forma
Falso. En el cálculo del crecimiento económico las transacciones de activos “viejos” (y no solo de viviendas) tienen, como es correcto, una aportación mínima en el cálculo del PIB, y buena parte del endeudamiento señalado fue un puro cambio de propietarios. En cuanto a los activos nuevos financiados con la otra parte de ese endeudamiento, simplemente decir que sí, que se incluyen total o parcialmente en el cálculo y que inflaron el PIB nominal, que trajeron un crecimiento real desequilibrado y aportaron más insolvencia en balances de los agentes económicos. Había otra forma de crecer pero no se hizo simplemente por razones electorales y por intereses particulares.

Tras ocho años de dejación y manipulación económica-electoral al servicio de ambiciones personales y de un proyecto político disparatado, al próximo Gobierno le dejarán tal muerto que lo mejor que puede hacer es ir acostumbrándose a que tendrá que inmolarse políticamente. Como tengamos la mala idea de mentirnos y escojamos, como nos adelantaba en este medio Antonio Zarzalejos, un Gobierno débil, sea tripartito o no, o que algún agente extraño vuelva a intervenir en la campaña electoral y consiga torcer el resultado para que se parezca al actual desgobierno, tendremos asegurado un futuro a la portuguesa. Lo que se requiere es un cambio a un gobierno responsable y fuerte, que asuma que por sacarnos del foso puede perder elecciones y que tendrá que tomar tal cantidad de medidas impopulares que prácticamente cavará su tumba electoral; no debería ser así, si no que deberíamos premiarle por su responsabilidad, pero ese es el estado de cosas que el actual debate económico traduce en términos electorales. De momento parece que el señor Rajoy lo tenía asumido en marzo de este año cuando dijo: “Si en los seis primeros meses al frente del Gobierno no me montan tres huelgas generales, será que no lo estoy haciendo bien”. Veremos.

Cierto es que todos los elementos comentados, cada gráfico, cada dato, cada variable y cada conclusión tienen matizaciones, solo que entonces no podría resumirles un informe de veinte páginas en un artículo de unas 1.500 palabras, o en cuatro páginas con dos gráficas. Creo que al menos lo esencial está dicho.

*Luis Riestra Delgado es economista.

22-M
¡Vota contra la derecha!
Cristina Losada Libertad Digital 29 Abril 2011

Si no recuerdo mal, fueron los socialistas quienes insistieron en que la campaña electoral en ciernes no debía de convertirse, de ningún modo, en una batalla sobre cuestiones diferentes a aquellas llamadas a dirimirse en las urnas. Querían que se hablara sobre las aceras, los jardines, las papeleras, los carriles bici, los guardias urbanos y otros graves asuntos que inquietan a los sufridos habitantes de pueblos y ciudades y, en el caso de las autonómicas, quizá de alguna cosa de mayores dimensiones, pero siempre del mismo orden peatonal, siempre a pie de calle. Todo ello, naturalmente, a fin de evitar una espantosa desviación, a saber, que unos vulgares comicios municipales se transformaran, a la manera de aquellos de 1931, en un plebiscito sobre –y contra– el Gobierno de Zapatero. Hasta el presidente anunció su retirada para conjurar ese voto de castigo.

Por unos instantes, los socialistas se apropiaron de ese mantra tan caro al Partido Popular –y que tan caro le sale– que dicta ceñirse a "los problemas que preocupan a los ciudadanos". Pero pronto volvieron a demostrar que su labor primordial es, por contra, conseguir que los ciudadanos se preocupan de los problemas que convienen al partido. Y, en este difícil trance, lograr que sus votantes, como en el anuncio aquel, no les abandonen. De ahí que el gran empeño del socialismo sea ahora semejante al del médico Paulov y traten de reproducir los estímulos que provoquen en los electores el deseo irrefrenable de votarles. El galeno ruso observó que sus perros salivaban al oír una campanada cuando habían asociado ese sonido a la llegada de la comida. A juzgar por la precampaña, en el PSOE piensan que sus votantes acuden con su papeleta entre los dientes en cuanto escuchan ¡la derecha!

El reflejo pavloviano es, al parecer, más fuerte si la secuencia incluye ¡extrema derecha! Por ello, la lección que daba, el otro día, Marcelino Iglesias. ¿Por qué los fachas no tienen aquí un partido propio?, se preguntaba el politólogo. Y se respondía: por la sencilla razón de que ya tienen su nido en el PP. Simple y a la altura. No sé si la idea de sus electores que revelan tener los publicitarios de Ferraz es realista, pero desde luego no resulta halagadora. Piensan que lo único que aún puede inducirles a votar al PSOE es la aversión a la derecha, que sólo el odio político los estimula. Los tratan como a animalitos.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Derecha
El PP y las elecciones
Pío Moa Libertad Digital 29 Abril 2011

Un análisis de las elecciones habidas en España concluye que el voto español es rígido, cada cual vota a "su" partido, diga este lo que diga o haga lo que haga, y no existe ese voto oscilante que da la victoria al PSOE o al PP según las ocasiones. La única diferencia estriba en que el voto de izquierda es más numeroso (el país es sociológicamente de izquierda, aseguran los "expertos"), y el PP solo puede ganar cuando parte de ese voto se desmoviliza. Así parece inducirse de los tres vuelcos electorales habidos: el de 1982, el de 2000 y el de 2004. En el primero ganó mayoría absoluta el PSOE con un 80% de participación electoral, la más alta habida hasta ahora; en la segunda ganó el PP, pero con una participación baja, del 69%; y en la tercera volvió a ganar el PSOE, con una participación del 76%.

Por tanto, la única esperanza para el PP radica en que una parte de la izquierda se abstenga, como ocurrió en 1996 y 2000, ya que no tiene posibilidad real de atraer más votos que los tradicionales suyos. De ahí que su estrategia se oriente a facilitar la abstención izquierdista: la crisis le da el trabajo casi hecho, pero aún así debe tranquilizar a la izquierda para que no se movilice, y exhibir al efecto una política (o falta de ella) de "bajo perfil", centrándose en la economía, que, como sabemos por Rajoy, "lo es todo". En rigor, el PP abandona la política para seguir en ella las iniciativas del PSOE, como único modo de llegar al poder.

Ese análisis olvida un dato clave en democracia: la formación de la opinión pública. No siempre fue España sociológicamente de izquierdas. En la transición apoyó masivamente la opción franquista de reforma contra la propuesta izquierdista de ruptura. Después, la opinión varió poco a poco, como he expuesto en La Transiciónde cristal. Y dio un tremendo vuelco, en 1982, otorgando al PSOE un triunfo arrollador después del desastre político de Suárez. Desde entonces la izquierda gana cuando la participación es alta, y pierde cuando parte de sus votantes se abstiene por una u otra causa. La verdadera razón de ello está bastante clara: Suárez desarmó ideológicamente a la derecha con sus maniobras de vuelo corraleño, renunció a la batalla de las ideas, dejando la formación de opinión pública a socialistas y separatistas. Su estilo se institucionalizaría después en la derecha salvo –y muy relativamente– con Aznar.

En suma, el PP ha renunciado a hacer política, si por tal se entiende algo más que las maniobrillas y mentirijillas del día a día. Cree tener garantizado, haga lo que haga, un porcentaje de votos suficiente para darle una cuota de poder regional y municipal, incluso el gobierno, si tiene la suerte de una desmovilización izquierdista. Algunos creen que si alcanza el Gobierno cambiará de actitud. Yo creo que no. Su inanidad político-intelectual es ya una seña de identidad del partido. Suárez ha marcado una impronta indeleble en la derecha española.

La armonía perversa
La noticia de la «paz» entre Hamás y la AP sólo podría ser buena si Hamás renunciaal terrorismo
HERMANN TERTSCH ABC 29 Abril 2011

LA paz es algo que todos añoramos siempre. En la vida personal y en nuestras sociedades, casi todas traumatizadas por guerras más o menos recientes, es el bien que más cotiza, el valor más alto. Es un valor al que, por supremo, estamos dispuestos a sacrificar muchos otros. De ahí el gran éxito de la paz como valor supremo, pero también como señuelo para convencer a las sociedades a renunciar a su dignidad y su libertad. La historia nos demuestra que cuando las sociedades, o los individuos, sacrifican la dignidad primero, la libertad después, en aras de una paz, ésta no es más que una estafa, el preludio de una guerra o la paz de los cementerios, el miedo y la indignidad. Nos llega ahora de El Cairo la noticia de que la Autoridad Palestina (AP) y la organización terrorista Hamás han hecho la «paz». Que han superado tres años de conflicto —muchas veces armado— entre ellos. La AP gobierna en Cisjordania. Hamás lo hace en Gaza. Ahora dicen haber superado sus diferencias y quieren celebrar elecciones en los territorios palestinos para reunificar el gobierno. En los países árabes y aquí en España se ha recibido la noticia con alborozo. En realidad es un desastre. Y perversa esa armonía. Porque en aras de la unidad y de la «paz» entre las dos facciones palestinas, la que estaba cerca de ser un gobierno democrático —la AP—, ha asumido la unidad de acción con una organización terrorista, Hamás. Sin que ésta haya renunciado a sus métodos terroristas ni a sus objetivos que son la guerra con Israel hasta la destrucción del Estado judío. Más bien al contrario, la AP se ha acercado a Hamás. Lo revelan declaraciones de sus ministros, celebrando la muerte de civiles israelíes, niños incluidos, como actos de «legítima resistencia». Hamás es incompatible con una paz en libertad, tanto para palestinos como para israelíes.

Las revoluciones en el mundo árabe tienen, al menos en sus orígenes, una voluntad emancipadora y antitotalitaria. Pero entre sus primeros efectos perversos está el fortalecimiento de la corriente de opinión que da por muerta la solución de los dos estados en el conflicto palestino. Sobre ésta se ha basado todo intento de solución desde que Arafat la asumiera. Cada vez son más las voces que, como Hamás, reniegan de la creación de un estado israelí y otro palestino. Y hablan de una «solución surafricana», de la convivencia de palestinos y judíos en un estado. Lo que por lógica demográfica supone el fin del estado de Israel. Como pretensión no es más que preludio a una declaración de guerra. La noticia de la «paz» entre Hamás y la AP sólo podría ser buena si la nueva armonía se basara en la renuncia de Hamás al terrorismo y su reconocimiento del Estado de Israel. Lo que ha sucedido es todo lo contrario. Aquí nos está sucediendo algo parecido. El afán de paz de algunos quiere echar por la borda la dignidad de todos los españoles y la libertad en el País Vasco. Los terroristas no han renunciado a nada. Ni a las armas, ni a sus objetivos, ni a su historial de crimen, terror y extorsión. Y los socialistas quieren legitimar todo ello en aras de una supuesta armonía entre vascos. Y con vistas a futuras alianzas. Así, se han acercado a los postulados de los satélites de ETA. Y utilizan ya el lenguaje de los terroristas para desacreditar a quienes defienden las líneas rojas que han cruzado. A los que, con ETA legitimada en su historia, acabaríamos siendo los judíos en un estado de Hamás.

Impuesto revolucionario
ETA quiere cobrar de los contribuyentes
Guillermo Dupuy Libertad Digital 29 Abril 2011

No creo desvelarles nada si les digo que la principal fuente de financiación de la organización terrorista ETA es, desde hace mucho tiempo, la que le ha procurado y sigue procurando el Estado español a través de las retribuciones públicas que cobran sus terminales políticas en las instituciones. Teniendo este hecho bien presente, es perfectamente lógico que la banda terrorista trate de sacar el máximo provecho al instrumento que consideran, desde un punto de vista estratégico, más conveniente –y creo que con razón– para no perder esa portavocía política y financiación pública, como es su último anuncio de tregua. No es que su tregua haya dejado de ser una tregua, no: el alto el fuego de los terroristas, si hemos de creerlos, sigue siendo un cese meramente temporal de la violencia, que sigue estando condicionado a la consecución de aquellos objetivos por los que han venido asesinando y convocando treguas en el pasado. Lo que ha pasado es que los terroristas acaban de incluir expresamente en ese cese temporal de la violencia la cancelación de la extorsión a los empresarios, según han hecho público los presidentes de las patronales vasca y navarra.

Se trataría, efectivamente, de la primera vez que la banda terrorista anuncia la cancelación del mal llamado "impuesto revolucionario", cosa que no debería sorprender a nadie si no fuera porque la tramposa clase política y mediática que padecemos nos ha hecho creer lo contrario en el pasado con sus tramposos "informes de verificación". Eso, por no hablar de la sistemática ocultación, política y mediática, de los irredentos y chantajistas términos en los que la banda terrorista siempre ha fijado sus treguas.

Con todo, esta cancelación del impuesto revolucionario seguiría siendo tan temporal y condicionada políticamente como lo han sido todos los "alto el fuego" de ETA. Que yo sepa, la banda terrorista no ha sustituido su chantajista anuncio de tregua por un anuncio de rendición y disolución, incondicional e irreversible. Y, que yo sepa también, la apenas velada amenaza de Otegui de hace unos meses en Gara señalando que "nuestra presencia en las elecciones de mayo es fundamental para abordar la irreversibilidad del proceso" sigue estando vigente.

Con todo, no quiero dar la impresión de que no me parezca importante la cancelación de las cartas de extorsión anunciada por los terroristas. Este anuncio va a fortalecer el poder anestesiante que tienen los ceses de la violencia, aunque sean temporales y condicionales, para una clase política y mediática, ya de por sí proclive a maquillar las chantajistas treguas de la ETA como si de anuncios de rendición y arrepentimiento se trataran. Lo que me parece evidente es que la ETA no va a tener ningún inconveniente en renunciar temporalmente al impuesto revolucionario si con ello favorece la posibilidad de seguir nutriéndose del contribuyente. Ya habrá tiempo para volver a la doble financiación, ¿verdad Erkicia?

Mentalidad genocida de Peces-Barba
Pío Moa Libertad Digital 29 Abril 2011

(en Época)
Peces Barba fue seleccionado por Rodríguez para intimidar y silenciar a la AVT ante el “proceso de paz”, como tuvo a bien llamar a la colaboración con la ETA: legalización de las terminales de los asesinos, dinero público para ellos y su propaganda, promoción internacional y de imagen dentro del país, insidias para dividir y desacreditar a las víctimas directas, más otras cosas aún ignoradas, porque esos chanchullos delictivos se han llevado a espaldas de la población. Y la llave maestra de todo el plan: los estatutos de “segunda generación”, inventados y queridos exclusivamente por la casta política (incluido el PP) y que han avanzado un largo paso hacia la negación de la soberanía nacional y la balcanización de España. Premios increíbles a los asesinos y precisamente por sus asesinatos, so pretexto de “paz”. Al lado de eso, lo del Faisán es poco más que una anécdota, aunque bien reveladora.

La selección de Peces tenía su razón. Él fue defensor de la ETA en el Juicio de Burgos, y no por obligación sino por simpatía y con olvido –como siempre—de las víctimas. Simpatía basada en su proximidad, luego más acentuada, al PSOE, partido cuyas fuertes afinidades con la ETA he resaltado, y sin las cuales no se entendería tanta infamia como presenciamos a diario. Peces cofundó también la revista Cuadernos para el Diálogo, diálogo con los comunistas, no con otros; y no porque sus promotores ignorasen el carácter totalitario del marxismo. En 1989, un PSOE agradecido a sus servicios le regaló nada menos que una universidad, la Carlos III, cuyo carácter antidemocrático he sufrido, por la agresión de una pandilla de marxistas amparados por su rector.

Pero esto último es casi anecdótico. Otra fechoría suya fue cerrar despóticamente la capilla de la universidad. No se olvide que las universidades son una institución fundada en gran parte por la Iglesia y propia de la cultura cristiana que ha conformado Europa. Y ahora vemos a Peces predicar furiosamente contra el cristianismo, con argumentos como este: “La Iglesia católica vuelve por sus fueros y por su prepotencia desde Juan Pablo II hasta el Papa actual", cosa que según él no debe tolerar una “Europa laica”. Para esa gente, el laicismo viene a ser una religión sucedánea y excluyente, como la entendían y entienden los marxistas. Por lo tanto, dice el bárbaro, “la laicidad –tal como la interpreta su afiebrada mollera—es el objetivo de la democracia”. No la libertad de culto entre otras libertades, ni el mantenimiento del estado de derecho, atacado por él con su colaboración en el proceso de “paz”, de colaboración con banda armada. Según él, este gobierno delincuente “consiente demasiado” a los cristianos, y deberían romperse los acuerdos con el Vaticano y suprimir la enseñanza reglada de la religión, piensen lo que piensen y quieran lo que quieran los padres. “Cuanto más se les consiente y soporta, peor responden. Sólo entienden del palo”, concluye el infame.

Todo esto podría sonar a chifladuras irrisorias de un perturbado si no tuviéramos la experiencia histórica de la república y la guerra civil. Lo único en que concordaban las izquierdas, con las que ideológicamente se identifica Peces, (en lo demás se mataban entre sí) era en demoler la Iglesia, exterminarla y borrar la cultura cristiana que había dado forma al país. El resultado fue el asesinato a mansalva del clero y de muchos creyentes, una orgía de quemas de iglesias, monasterios, bibliotecas, obras de arte invalorables. Hasta rompieron las cruces de los cementerios en su afán criminal. Todo esto constituye un genocidio, literalmente. La izquierda española, falta de un solo pensador u obra de pensamiento dignos de recordación, nunca examinó ni sacó lección alguna de aquella monstruosidad. ¿Cómo pudo llegar a tan terrible crimen? Lo he examinado en varios libros y puede resumirse así: con ideas como las de Peces.

Marruecos: monarquía, terror y revolución
Para Mohamed VI, los integristas son un enemigo cómodo. ¿Un atentado? Se entierra a los muertos. Suena cínico, pero así es una monarquía absolutista. Por eso habrá una revolución
JUANJO SÁNCHEZ ARRESEIGOR El Correo 29 Abril 2011

HISTORIADOR, ESPECIALISTA EN EL MUNDO ÁRABE

Mientras las revoluciones que sacuden todo el mundo árabe son un soplo de aire fresco, una puerta inesperada que abre opciones que antes parecían imposibles, los 15 muertos (una cifra provisional) en el atentado de Marrakech son un retorno a las pesadillas del pasado. Por el momento el atentado no ha sido reivindicado, pero el método y el objetivo elegido -una cafetería en una zona muy turística, en una plaza monumental considerada patrimonio de la Humanidad- parecen dejar clara la autoría de los integristas islámicos.

Las revoluciones árabes han sido movimientos populares masivos de carácter esencialmente laico. Tan solo en Libia se han documentado algunos destellos de lenguaje religioso, calificando a Gadafi como enemigo de Dios. A la hora de la verdad, el tan temido integrismo islámico ha resultado ser un movimiento minoritario. Cuando la gente se decidió a desafiar todos los peligros y lanzarse a la calle, prescindió de los integristas y del terrorismo. Sin embargo en Marruecos, tras algunos conatos de protestas masivas, la situación pareció volver a la normalidad. ¿Por qué?

Es necesario despejar ciertos tópicos sobre la sociedad marroquí, especialmente el mito de que la monarquía posee entre las masas un prestigio especial. La lucha por la independencia estuvo vinculada a la figura del sultán Mohamed V, abuelo del monarca actual, que fue destronado por los franceses. Entonces sí, el rey se convirtió en un ídolo para las masas, pero tan pronto como llegó la independencia, estableció la monarquía absoluta que rige actualmente, aunque manteniendo siempre una fachada democrática y constitucional. El supuesto respeto y veneración reverencial de los marroquíes por su monarca es una ficción instaurada por decreto, sostenida mediante una represión implacable y sistemática.

Marruecos ha prosperado económicamente durante los 55 años transcurridos desde la independencia, pero de una manera muy desigual. Las regiones rurales siguen siendo extraordinariamente míseras. Las tasas de analfabetismo -32% hombres y 55% mujeres- son de las más altas del mundo islámico. Es preciso irse a Pakistán o a Yemen para encontrar cifras comparables. Visitar el campo marroquí es como montarse en una máquina del tiempo. Tan solo algunos elementos modernos como automóviles destartalados o antenas de televisión demuestran que no se ha regresado a un siglo XVII en plena crisis económica. La miseria rural se prolonga en los barrios de chabolas urbanos, donde los campesinos descubren que, como su país no se ha industrializado, su única alternativa es emigrar. Mientras tanto el rey controla la economía a través del holding Omniun Norte Africano, acumulando una fortuna personal inmensa.

Este es el caldo de cultivo del integrismo. La mayoría de los terroristas marroquíes han surgido de estos cinturones de miseria que rodean la prosperidad y la relativa modernidad urbana. La ficción jurídica de que el rey posee algún tipo de autoridad religiosa porque es el 'comendador de los creyentes' se puede cortocircuitar invocando directamente a Dios, jugada que no está al alcance de la oposición laica. Se organiza así una jugada devastadora para el poder: El campo-pobreza-ignorancia-Islam-tradición- aislacionismo, contra ciudad-riqueza-cultura-laicismo-modernidad-mundialización.

Lo que sucede realmente en Marruecos, y en el resto del mundo islámico, es que este mecanismo infernal nunca consigue arrancar de verdad. El integrismo es un movimiento arcaizante. Pese a su repetido lema de 'El Islam es la solución', en realidad los integristas son un problema en si mismos porque se oponen al desarrollo social que es indispensable para que Marruecos salga de la crisis permanente. Ahora bien, ese desarrollo exige muchos recursos, que no están disponibles ni lo estarán mientras la familia real y sus amigotes sigan absorbiendo un porcentaje tan inmenso de la renta nacional. Al mismo tiempo los atentados integristas perjudican al turismo y amenazan la economía nacional. Por lo tanto en Marruecos es necesaria una revolución, pero una revolución laica.

Las revoluciones árabes han logrado en pocos meses lo que los integristas no habían logrado en decenios de atentados y sublevaciones sangrientas. Dos dictadores han caído ya, mientras que otros tres se balancean en el filo de la navaja. El poder de los atentados es tan solo ruido y artificio, pese a toda la sangre injustamente derramada. En cambio el poder de las masas ha demostrado ser verdadero poder. Mubarak y Ben Ali se vendían a sí mismos como valladares contra el peligro integrista, pero cuando se vieron acorralados intentaron aproximarse a los integristas, con la bendición saudí, pues existía un objetivo común: impedir la democratización de las sociedades árabes.

Tras doce años de reinado, la gente ya no espera nada del monarca alauita. En estas condiciones ¿por qué no estalla la revolución? El miedo a los integristas puede reforzar al poder, como sucedió en Argelia durante la guerra civil. Tras diez años de matanzas, todo quedó casi igual que antes. La gente puede estar a la espera de ver cómo se resuelve la situación en Libia, Siria y Yemen. Por otra parte, mañana mismo un pequeño incidente puede desencadenar la sublevación general contra la monarquía.

Para Mohamed VI, los integristas son un enemigo mucho más cómodo. ¿Un atentado? Se entierra a los muertos, se reparan los desperfectos, se persigue a los culpables, se emite un comunicado de indignada condena y la vida continúa. Suena muy cínico, pero una monarquía absolutista funciona así. Por eso habrá una revolución.

TOQUE DE ATENCIÓN EN CAMPAÑA
Las Pymes se destapan "al borde del abismo" y señalan a los culpables
El Semanal Digital 29 Abril 2011 29 Abril 2011

Los empresarios del Este de la Comunidad de Madrid han convocado una jornada de protesta el siete de mayo para "apretar las tuercas" a las administraciones que agravan su precaria situación.

La falta de crédito de las entidades financieras, y el difícil acceso al que existe, ante la que se encuentran los pequeños y medianos empresarios y los autónomos se está viendo seriamente agravada por la deuda acumulada por las administraciones, dejando sus negocios y trabajos en una situación cada vez más comprometida. Además, muchos de estos empresarios temen denunciar la morosidad de los organismos públicos y el papel que juegan las entidades financieras por si pudiese afectar a su ya herida actividad.

Por ello, y aprovechando la cercanía de una elecciones autonómicas y locales, los empresarios del Este de la Comunidad de Madrid saldrán a la calle para denunciar esta "situación insostenible". La Federación de asociaciones empresariales del Este de Madrid (Fedesma) ha convocado para el próximo 7 de mayo una jornada de protesta en Rivas Vaciamadrid para advertir cómo de manera alarmante la región está perdiendo un tejido empresarial "irremplazable" que, según su presidente, Enrique Martínez Piqueras, podría llevar a "décadas de empobrecimiento". "La deuda, por ejemplo, de muchas administraciones locales genera una falta de liquidez que, unida a la inexistencia del crédito, empuja la actividad de muchas pymes y autónomos al borde del abismo", aseguró Martínez Piqueras.

Según explicó el presidente de Fedesma, los políticos deben tomar conciencia de hasta qué punto la deuda pública afecta a los pequeños empresarios ya que las entidades financieras prefieren absorverla debido a sus altos tipos de interés, mientras que "a la pequeña y mediana empresa se le imponen condiciones leoninas para poder acceder al crédito".

Esta falta de financiación "impide que las empresas puedan hacer frente a su actividad diaria superando sus problemas de liquidez. Además, es un obstáculo para emprender nuevos proyectos que nos permitan ser más competitivos. Por otro lado, impide el camino hacia los mercados extranjeros, una de las principales vías de escape para poder colocar nuestros productos y servicios, alejándonos de la débil demanda interna que tenemos en nuestro país", lamentó Martínez Piqueras.

Una de sus primeras reclamaciones, medidas económicas eficaces aparte, es el cumplimiento de las leyes de pago por parte de los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, ya que en su morosidad reside el principal de sus problemas. "La paradoja es que muchas pymes y autónomos no pueden ´denunciar´ el hecho porque temen perder, con esta acción, parte de su futura actividad", explicaron desde Fedesma.


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Tierra prohibida
El veto de los socialistas catalanes a Zapatero simboliza el fracaso de una aventura temeraria y sin sentido
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Abril 2011

HACE apenas tres años, José Luis Rodríguez Zapatero era el político mejor valorado en Cataluña. Los votos de la comunidad catalana le permitieron renovar su mandato presidencial en 2088; la quincena de escaños de ventaja que sacó allí al PP corresponde exactamente a la diferencia global obtenida en toda España. El lío del Estatuto, que hizo crujir las costuras del modelo constitucional, le proporcionó entre los catalanes una popularidad creciente y victoriosa: por fin habían encontrado «en Madrid» un gobernante que entendía su compleja sensibilidad identitaria. Era aclamado y querido, un valor seguro de mutua confianza. Hoy, apenas un cuatrienio después, el romance ha terminado; los socialistas han sido desalojados del poder autonómico y el presidente ha recibido el veto de sus propios compañeros para la campaña de las municipales. Le han prohibido cruzar el Ebro y no quieren ver en sus mítines a nadie que represente al zapaterismo. La política no deja sitio para la compasión en horas bajas.

Por medio de ese desengaño está la sentencia con que el Tribunal Constitucional revocó parcialmente el Estatuto de marras, lógica consecuencia de su marrullera redacción calzada a martillazos en el ordenamiento jurídico, y también media el abrasivo desgaste que la crisis ha provocado al presidente entre el electorado de izquierdas. Los nacionalistas han vuelto a gobernar la Generalitat y lo contemplan como un interlocutor poco fiable, mientras para los votantes socialistas se ha convertido en el responsable de la quiebra del Estado del Bienestar. Armó un destrozo irreparable sin contentar a nadie. Ya no es útil para la causa del soberanismo ni para la del proteccionismo clientelar. Su apuesta catalana se ha desmoronado y todo el embrollo que organizó a cuenta de la deriva estatutaria ha desembocado en un rotundo descalabro. Para Cataluña se quedó corto; para el resto de España se pasó de frenada. La herencia consiste en un caos social y una ruina financiera. La apuesta por el soberanismo ha propiciado un repunte del fervor por la independencia. Los votantes de las capas populares urbanas, el feudo tradicional del socialismo catalanista, se sienten desamparados en medio de la recesión y el desempleo. Su partido teme una fuga masiva de votos y ve en peligro incluso la simbólica Alcaldía de Barcelona. El resumen de esa aventura temeraria, de ese proyecto deslavazado, es el de un meteórico descenso hacia ninguna parte.

Le han trazado un cordón sanitario. Repudiado por las bases y vetado por el aparato del PSC, despreciado por los nacionalistas y abandonado por sus antiguos socios radicales, Zapatero se ve ahora desterrado de la Cataluña en la que cimentó su última victoria, preterido como un apestado político. Es la factura de su improvisación y de su incompetencia: un modelo esclarecido, flagrante, palmario, de fracaso.

Juicio a ETA en la Sala del 61
Editoriales ABC 29 Abril 2011

Presumir que la legalidad de los partidos que integran Bildu es un antídoto a la infección etarra sería tanto como cerrar los ojos a la verdadera naturaleza estratégica de esta coalición

LA sala del 61 del Tribunal Supremo tiene nuevamente la responsabilidad de resolver sobre la legalidad de lo que la Abogacía del Estado y el Ministerio Fiscal, con apoyo explícito en informes policiales sólidamente documentados, consideran que es el último intento de ETA —la coalición Bildu— para participar en las elecciones del 22-M e integrarse por cuatro años más en las instituciones del País Vasco y Navarra. Además, es preciso que la resolución que dicte el Supremo se encuentre rodeada de las máximas garantías, empezando por la correcta constitución de la sala del 61, cuya composición respecto de la que decidió la ilegalización de Sortu ha de variar, porque el nombramiento de uno de sus magistrados, Rafael Gimeno-Bayón, ha sido anulado por el pleno de la sala Tercera del Supremo, motivo suficiente para que el presidente de la sala del 61 no lo convoque a las sesiones jurisdiccionales sobre Bildu.

El Gobierno y el Partido Popular están claramente de acuerdo con las demandas presentadas y apoyan la anulación de todas las candidaturas de Bildu. Comprobado que ha sido ETA la que ha propiciado e inducido la creación de este frente independentista, las listas de Bildu están viciadas estructuralmente, sin necesidad de que, además, estén integradas por personas con vinculaciones proetarras. En todo caso, estos vínculos serán a mayor abundamiento de la nulidad radical provocada por el hecho de que Bildu responde únicamente al designio etarra de mantener un frente político propio en las instituciones. Condicionar la decisión del proceso judicial al análisis biográfico de cada candidato o presumir que la legalidad de los partidos que integran Bildu es un antídoto a la infección etarra sería tanto como cerrar los ojos a la verdadera naturaleza estratégica de esta coalición en el conjunto de movimientos que está realizando ETA, no para desaparecer, sino para perpetuarse. Movimientos tan falsarios como anunciar la renuncia a la extorsión a los empresarios —después del tiroteo en Francia, la fuga de Troitiño o la incautación de cientos de explosivos en el País Vasco—, como si el fin, meramente provisional, del chantaje fuera una concesión aparte de la tregua declarada en enero pasado. Pero si ETA hace este anuncio es porque quiere lanzar humo frente al Supremo y recibir los parabienes de quienes insisten, como en 2006, en que «esto va en serio». Y cuanta más confusión provoque ETA entre los socialistas, más distorsionado será el mensaje que llegue a la sala del 61 acerca de la pertinencia jurídica y necesidad histórica de que todas las candidaturas de Bildu, sin excepción, sean anuladas.

La eterna pesadilla
Julio Somoano www.gaceta.es 29 Abril 2011

Pumpido no clamará contra un “Guantánamo electoral”, pero esta vez tampoco apretará a tope

No conocer la historia –o pretender que no la conocemos– nos obliga a sufrir de nuevo lo peor de ella. La Justicia tiene de nuevo la pelota proetarra en el tejado y de nuevo mirará de reojo al patio político antes de tomar una solución. La esfinge que representa esta virtud se retira cada cuatro años la venda de los ojos y vuelve a hacer política. Sólo así se entiende ese flirteo con la flagrante injusticia de que vuelvan a financiarse con nuestros impuestos los defensores de quienes quieren acabar con nuestra libertad.

“Sortu es el plan B de ETA”. Coinciden en ello la Abogacía del Estado, la Fiscalía y cualquier mortal con capacidad de raciocinio que eche un vistazo a los informes de la Guardia Civil. El otrora hombre de paz Otegui se lo dice con claridad a su mujer en una conversación plagada de gracietas terroristas en la que se funde con la nueva marca en un nosotros desgarrador para cualquier hombre de bien. Cierto es que Bildu aglutina a otros dos partidos con pedigrí democrático. Pero no es menos cierto que esta vez juegan la misma estrategia que ETA y el gol que nos quieren meter debería pagarse con un fuera de juego. Ningún Estado democrático solvente permitiría que les diéramos agua, en diluvio de euros. Pero en España sólo cuenta la política, con “p” minúscula. Y Patxi López no es Redondo Terreros (recuerden su entrevista con Otegui ante la desolada madre de Pagaza). Esta vez Pumpido no clamará contra un “Guantánamo electoral”, pero tampoco apretará a tope, que los principios aquí cuestan votos. Ya lo sufrirán los que tengan que vivir en un bastión batasuno otros cuatro años. O las nuevas víctimas con cargo a los presupuestos.

*Julio Somoano es periodista.

El guiño de la serpiente
Consuelo Sánchez–Vicente www.gaceta.es 29 Abril 2011

La desvergüenza de quien no la tiene no puede sorprender y ETA ni sabe lo que es eso.

La desvergüenza de quien no la tiene no puede sorprender, y ETA ni sabe lo que es eso; pero irritar vaya si resulta irritante el comunicado perdonavidas que ayer envió la banda a los empresarios vascos y navarros para que “comuniquen a la sociedad” que se acabó el mal llamado “impuesto revolucionario”. ¿Estrategia electoral? Sin duda. Buscar la gratitud de la víctima – el podría haber sido peor - es la clave y lo perverso del conocido como Síndrome de Estocolmo, por el que la víctima de un secuestro, por ejemplo, puede “comprender” e incluso llegar al extremo de justificar o explicar ante los tribunales las razones de su secuestrador, aunque no haya sido él sino la policía quien le devolvió la libertad. Está documentado clínicamente que, en casos así, una vez acabada la angustia y antes de que les muerda la depresión, a algunas víctimas les inunda una corriente de generosidad y bondad casi universal.

Que los empresarios extorsionados agradezcan a ETA que deje de extorsionarlos es, para mí, el objetivo de esta nueva estratagema de la banda, ayudar a ganar votos y hacer un poquito más “populares” cara a las elecciones del 22-M a sus “bildus” en Euskadi y sobre todo la más esquiva Comunidad Foral. Y no hay más, es tonto engañarse, y con ETA además es peligroso. Las melindres de leguleyos sobre la ilegalización de Bildu que se traen estos días medio Gobierno y prácticamente todos los partidos democráticos vascos menos el PP, no tienen que ver, en mi opinión, con sus convicciones al respecto sino con las elecciones el 22-M. Ninguno duda de que Bildu es como poco una criatura proetarra, si no la propia ETA, Otro disfraz de ETA. tristemente. Si los partidos juegan al equívoco es porque les interesa. Para arañar votos nacionalistas, simplemente.

Si los proetarras tuvieran clarísimo que ni disfrazados de largarterana van a poder presentarse a las elecciones del 22-M, ¿creen ustedes que ETA se esforzaría tanto en disimular las garras como lo está haciendo? ¿A que no?

La familia Troitiño
Antoñito anda por ahí viendo cómo se escapa de la repentina toma de conciencia del mismo tribunal que le liberó
CARLOS HERRERA ABC 29 Abril 2011

LA fotografía de la familia de los Troitiños resulta conmovedora. Los mismos que deben reunirse por Navidad, a beber chacolí en fiestas, a repartir regalos con el Olentxero, a celebrar el cumpleaños de las sobrinitas, a brindar por la victoria de su equipo o a disfrazarse por carnaval, se juntan para reivindicar el buen nombre de su asesino favorito, del héroe de la tribu, del chavalote que tanto ha luchado por su país, del destripaterrones que tan bien nos ha matado. Qué majo Antoñito, que mató a veintidós personas —españoles miserables al cabo— por el buen nombre de EuskalHerría, que asesinó con tanta precisión y con contundencia tan certera. Pobre Antoñito nuestro que ha penado en cárceles españolas y que, una vez puesto en libertad por un tribunal de jueces embobados, sufre el acoso de las fuerzas reaccionarias españolistas. A Antoñito, un angelito que lo dio todo por su sueño igualitario, socialista e independentista, le han puesto en busca y captura por un aquél de la muy confusa administración de Justicia, y ahora que había recuperado su legítima libertad lo quieren volver a enchironar durante otros siete años más. No hay derecho, dicen los de la foto, los hermanos, los primos, los titos, los sobrinos.

A toda esa chusma miserable, hermanos, primos, titos, sobrinos, les parece razonable que su héroe matara a veintidós personas de la forma más cruel. Y que dejara lisiados y trastocados para siempre a otros tantos, ya que luchaba por un bien superior, por alcanzar el nirvana de la patria libre, el paraíso de la Euzkadi socialista, el territorio en el que la tierra y sus expresiones más seculares se convirtiera en el único valor de cambio posible. Ninguno de los cabrones de esa foto, de los hijos de su madre y de la madre de su madre, ha pensado ni un solo momento en las familias de aquellos a los que Antoñito —y otro hermano encarcelado por la matanza de Hipercor en Barcelona— dejó sin padre o sin hermano, sin hijo o sin sobrino. Los cabrones de la foto creen a pies juntillas y sin disimulo que los muertos matados por Antoñito bien muertos están y creen, asimismo, que todos los que se escaparon a sus garras de Goma Dos merecerían haber corrido la misma suerte de aquellos a los que aún hoy siguen llevando flores a sus tumbas. Y se presentan ante la sociedad sin ningún tipo de rubor a denunciar «un proceso lleno de odio y venganza» contra el tipo al que, en un ejercicio irresponsable y estupefaciente, dejaron libre unos magistrados a los que se les debería caer la cara de vergüenza.

Esa es la fotografía de la infamia. La fotografía intolerable de la España de la perplejidad. Si usted o yo tuviéramos un hermano que hubiera matado a veintidós personas, a buen seguro, nos taparíamos algo más. Ni siquiera sé si celebraríamos su puesta en libertad, pero no se nos ocurriría, en cualquier caso, reivindicar sus fechorías. Y extrañamente convocaríamos a la prensa para acusar al Estado de persecución motivada por el odio. Es lo que nos diferencia con los asesinos etarras y su familia nacionalsocialista. Un pobre preso sin delitos de sangre lleva más de treinta años encarcelado por causa de su deseo de fugarse, y dice la Administración de Justicia que aún le quedan diez años más. A su hermana, que pide su puesta en libertad, no le hacen ni puñetero caso. En cambio a estos capullos les dan, en su propio entorno, altavoz sin límites.

Lo cierto es que el sujeto en cuestión, Antoñito, anda por ahí viendo cómo se escapa de la repentina toma de conciencia del mismo tribunal que irresponsablemente le liberó. El otro, en cambio, anda metido en una huelga de hambre.

Si usted lo entiende, le suplico que me lo explique.

Los Troitiño
Santiago González El Mundo 29 Abril 2011

La foto de 'El Mundo' muestra la rueda de Prensa en la que la familia Troitiño rodea a la portavoz del Movimiento Pro Amnistía. Consideran que el Estado actúa por odio y venganza, sin reparar, tal vez, en que su pariente tiene sobre su conciencia (o sobre el vacío que le hace las veces) los asesinatos de 22 personas, una menudencia, quién no ha tenido 22 prontos en otras tantas mañanas en las que se levanta con el pie cambiado.

Hace unos años, en una serie televisiva, 'Los juicios de Nuremberg', el fiscal Jackson, interpretado por Alec Baldwin, ve los documentales rodados por los aliados al entrar en los campos de exterminio. "Hoy he entendido lo que es el mal", decía conmocionado. "Es la ausencia de empatía".

Pues eso. ¿Por qué no le dejan en paz? plantea su familia. Los Troitiño son la refutación empírica de los prejuicios de Arzalluz. Antonio en el comando Madrid y su hermano Domingo en el comando Barcelona que perpetró la matanza de Hipercor eran contrapuestos por el viejo dirigente nacionalista a una ETA bucólica, arcádica, seráfica y algunas esdrújulas más, cuya encarnación natural sería Txomin Iturbe, un ejemplar nacionalista de Mondragón. La ETA de Txomin sería una ETA humanista frente a "la ETA de los Troitiños", dijo, que era más asesina por marxista leninista y, en definitiva, por española.

Esta foto, a la que complementa la noticia (también con foto) de la página siguiente, en la que los amigos de un asesino que cumple condena de 30 años por haber sido cómplice en el asesinato del guardia civil José San Martín y por haber intentado el secuestro de un consejero del BBV en 1992, banco en el que trabajaba. Los empancartados reclaman su readmisión. Es de suponer que también los ascensos que hubieran podido corresponderle.

Es lo que hay. Familias como éstas deberían hacer que nos replantearamos el artículo 25.2 de la Constitución y la Ley General Penitenciaria en él basado. O exigir su cumplimiento total. El objetivo único de la pena (la reinserción social del penado) exige no devolver a estos tipos a familias y amigos como los suyos, unos ambientes que les llevarán, inevitablemente, a la recaída en el viejo vicio de asesinar a sus semejantes. La cadena perpetua revisable sería lo más adecuado en estos casos. Hasta que se sientan tan lejanos a los asesinos que fueron, que puedan volver con sus familias sin peligro. Para ellos ni para nosotros.

El problema no es Solidaritat
Maite Nolla www.gaceta.es 29 Abril 2011

La coalición a la que pertenecía Joan Laporta es con toda seguridad el grupo más coherente que habita en el Parlamento de Cataluña.

Ellos se presentaron a las elecciones con un solo punto en su orden del día particular y a ello han consagrado su actividad desde el minuto uno, que dirían los futboleros. Ellos sólo están aquí para pedir la independencia. Sus propuestas, en estos cinco meses de legislatura, se han movido entre la declaración unilateral de independencia, la prohibición de la bandera española, la petición de ilegalización del PP, o la persecución eficaz a la consejera de Justicia por su pasado como abogada del Estado –hasta que ella misma decidió humillarse y hacer el ridículo en público, y de recurrir los referéndums ha pasado a votar en ellos–.

Y pese a lo discutible de sus formas, han sido sus diputados los que más y mejor han denunciado la conducta de la vicepresidenta de la Generalitat, Joana Ortega, y su particular manera de redecorar su currículum.

Pero el problema no es que Solidaritat pida que se prohíba la bandera española en Cataluña –lo sorprendente sería lo contrario–, el problema es que Solidaritat hace a tiempo completo lo que CiU y el PSC hacen los fines de semana.

Al fin y al cabo, entre pedir que se prohíba la bandera española y retirarla de los ayuntamientos gobernados por CiU con la excusa barata de que está en el tinte, me quedo con los que, por lo menos, dan la cara. O, puestos a comparar, el Montilla del verano pasado, el que se manifestó contra el Constitucional o el que acudió al Senado a declararse insumiso, hubiera podido pasar por un diputado de Solidaritat cualquiera. O el futuro alcalde de Barcelona, el muy moderado Trias, votó “sí” en la consulta independentista del pasado 10 de abril, y junto a Trias, Artur Mas, Jordi Pujol y Convergencia en pleno, que lleva apoyando estas performances desde su inicio hace más de un año en Arenys. Solidaritat quiere que los independentistas de fin de semana se retraten.

*Maite Nolla es abogada.

Sobran escoltas en el País Vasco
En Exclusiva | J.Chicote. El Confidencial 29 Abril 2011

En el último año 500 escoltas han perdido su puesto de trabajo en el País Vasco y Navarra, donde actualmente trabajan unos 2.700 efectivos de seguridad privada encargados de proteger a políticos, empresarios y profesionales amenazados por ETA. El drástico y afortunado descenso de la actividad terrorista (el último atentado mortal en España fue el asesinato de dos guardias civiles en Mallorca el 30 de julio de 2009) ha provocado que los gobiernos central y vasco hayan retirado paulatinamente la protección a aquellos que no están en primera línea de fuego.

La consecuencia es que a las empresas de seguridad privada no sólo les sobran escoltas sino que están haciendo lo posible para librarse de éstos. Según denuncian los afectados, las compañías les están haciendo la vida imposible para que presenten su baja voluntaria y se vayan sin la correspondiente indemnización tras varios años jugándose la vida.

“Quieren que te aburras y que te vayas para no pagar un despido a una persona que lleva trabajando quince años. La mayoría somos de fuera y no te dicen que puedes irte el fin de semana hasta el mismo viernes o te obligan a pedir un día libre por burofax. Te sancionan a la mínima y si denuncias te suspenden de empleo y sueldo durante el proceso. Si ganas recuperarías todo el dinero, pero mientras tanto no puedes pagar la hipoteca ni los gastos, no te puedes permitir ir a los tribunales”. Son palabras de Benito Chacón, que lleva once años protegiendo vidas en el País Vasco y lidera un sindicato independiente, USETI, con unos 300 miembros. Precisamente, se está celebrando estos días en Bilbao el Congreso Nacional de Escoltas.

En los años duros las empresas traían a la inmensa mayoría de los escoltas de fuera del País Vasco, pero “ahora que no hay muertos y falta trabajo en todos los sectores, la gente de aquí quiere entrar aunque cobren menos que los veteranos”. Un escolta puede ganar unos 2.600 euros mensuales pero a fuerza de sumar 300 horas laborales. “Trabajo treinta días al mes, a diez horas diarias de media y luego descanso tres días”, asegura Chacón, que añade que “puedes terminar una jornada a las dos de la mañana después de catorce horas de trabajo y que la siguiente empiece a las cinco de la mañana. Tienes que hacerlo, porque sin horas extras ganamos una miseria por un trabajo en el que te la juegas a diario”.

Efectivamente, el salario base de un escolta es de tan solo 876,41 euros brutos mensuales. Si le sumamos los pluses de peligrosidad, transporte y vestuario, la cifra llega a 1.426,78 euros. En los desplazamientos disponen de 9,20 euros para comer; pernoctar y desayuno, 15,56; pernoctar y dos comidas, 31,12 euros. Si el desplazamiento es de más de siete días, el escolta se tiene que arreglar con 24,73 euros diarios para alojamiento y comidas.

El Gobierno Vasco paga a las empresas, dirigidas por ex miembros de distintos cuerpos de seguridad públicos –guardias civiles, policías, ertzainas y militares-, unos 6.000 euros mensuales por cada escolta, además de las partidas de coche y gastos. Esto supone un negocio que mueve unos 250 millones de euros anuales.

Un escolta que prefiere no revelar su nombre ha declarado a El Confidencial que ha llegado a adelantar de su bolsillo 1.400 euros “del gasoil y los peajes, porque la empresa nos obliga a ponerlo nosotros y nos lo paga cuando pasan dos meses”. Después de más de una década como guardaespaldas, la empresa acaba de darle un espejo para revisar los bajos del coche por si hubieran colocado un artefacto.

Todos los escoltas llevan instalado un localizador en su teléfono móvil que sirve a las empresas para vía satélite tener su ubicación. “Es ilegal y vulnera nuestra privacidad. Estamos controlados las 24 horas del día y utilizan la información para sancionarnos si registramos el servicio a 500 metros del lugar de la recogida del protegido”, sostiene Benito Chacón. Otro escolta asegura que se ha llegado a un punto en el que “estamos más pendientes de si hay cerca una patrulla de la Ertzaintza para hacernos una inspección que de vigilar a los etarras”.

Accidentes y suicidios por estrés laboral
Desde USETI pidieron una reunión con la Viceconsejería de Seguridad del Gobierno Vasco para tratar estos asuntos, pero no han recibido respuesta. Son muchos los escoltas que ven la cuerda demasiado tensa. Se han jugado la vida durante años, la tensión de la amenaza terrorista y la imposibilidad de conciliar la vida laboral con la familiar –hay un muy alto porcentaje de divorcios entre los escoltas- se traduce en numerosas bajas psicológicas. Las situaciones más dramáticas han terminado en suicidio, como ocurrió con un escolta que se quitó la vida en Vitoria el pasado 19 de marzo. “Están presionando a gente que lleva pistola”, advierte Benito Chacón. En los últimos diez años se han registrado doce muertes relacionados con el trabajo, entre accidentes y suicidios motivados por el estrés laboral, según los cálculos de USETI.

Vicente de la Cruz, presidente de la Asociación Española de Escoltas (ASES), confía en recuperar puestos de trabajo si las administraciones transfiere a las empresas privadas servicios de escolta que actualmente hacen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, “como ya hicimos con los empresarios”, dice. Coincide con los escoltas consultados en cuanto a la “precariedad” que sufren y sostiene que “las empresas se han encontrado con que han bajado los precios que paga el Gobierno Vasco y por eso intentan que se vayan los escoltas veteranos y sustituirlos por otros más baratos”.

ARABA, GIPUZKOA Y BIZKAIA
Las provincias vascas cambian de nombre
 Minuto Digital 29 Abril 2011

El PP ha presentado una batería de enmiendas a la citada proposición de ley con las que pretende mantener al menos el nombre en castellano de las tres provincias vascas junto al euskera porque, a su juicio, el objetivo debe ser adaptar la denominación oficial “a la realidad plurilingüe” del País Vasco, consagrada en la Constitución y el Estatuto.

La Comisión de Política Territorial del Congreso aprobará el próximo miércoles, para su remisión al Senado, la proposición de ley pactada por el PSOE y el PNV para cambiar el nombre de las tres provincias vascas para que pasen a denominarse Araba-Álava, Guipuzkoa y Bizkaia.

Así se acordó, según fuentes parlamentarias, en la Ponencia celebrada antes de la Semana Santa para tratar el asunto, pese a que la falta de ‘quorum’ impidió que se pudieran incorporar al texto el paquete de enmiendas acordadas por PSOE y PNV, tal y como estaba previsto.

Ante esta situación, se decidió mantener ‘vivas’ tanto las enmiendas suscritas entre socialistas y nacionalistas vascos como las registradas por el PP, que serán debatidas y votadas en la Comisión de Política Territorial que se celebrará la próxima semana.

Este cambio de denominación oficial, planteado por el PNV en numerosas ocasiones en las Cortes y hasta ahora negado por PSOE y PP, se incluyó en la negociación de los Presupuestos Generales del Estado para 2011 y finalmente el PSOE aceptó su tramitación en el Pleno del pasado 15 de febrero, donde ya sólo se opusieron PP y UPyD.

Con esta medida, se busca cambiar la denominación oficial de las tres provincias como acordaron sus respectivas Juntas Generales: Gipuzkoa por Guipúzcoa, Bizkaia por Vizcaya y Araba-Álava por Álava. Salvo en esta última, desaparece la mención al castellano, que era el argumento que el PSOE venía alegando para rechazar la petición del PNV (la última vez, en el Debate del estado de la Nación de julio de 2010).

Socialistas y nacionalistas tienen pactadas tres enmiendas que se limitan a corregir el guión de Araba-Álava por una barra (Araba/Álava), al entender que “la norma académica señala que es éste el signo gráfico que debe utilizarse cuando se trata de una denominación en distintos idiomas de una misma entidad y no el guión, que se usa para los casos de dos entidades distintas que conforman una unidad administrativa”.

Además, ambos partidos defienden que “lo correcto es recoger primero la acepción en euskera, a tenor de lo dispuesto por las Juntas Generales de Araba/Álava, que señala que en los casos en que el mensaje haya de ser comunicado en las dos lenguas oficiales, se dará preferencia en el orden al euskera”.

Es más, el primer partido de la oposición defiende que lo correcto es que cada provincia tenga dos denominaciones oficiales separadas por la conjunción ‘y’, ni guiones ni barras, esto es, “Álava y Araba, Guipúzcoa y Gipuzkoa, y Vizcaya y Bizkaia”.

Estas tres formaciones son las únicas que han planteado enmiendas, puesto que el resto de formaciones nacionalistas y las minorías de izquierda aceptan la denominación que acuerden los representantes vascos.

SEPARATISMO CATALÁN
PxC, separatista y antiespañola: separatistas catalanes en sus listas
 Minuto Digital 29 Abril 2011

Que el tiempo pone a cada cual en su sitio, es un dicho español de gran arraigo. Además, suele ser cierto y su principal aliado es el tiempo, que no perdona a los tahúres de la política. Lo decimos porque Plataforma per Catalunya (PxC), el partido que lidera Josep Anglada, acogerá en sus listas electorales el próximo 22 de mayo a destacados radicales independentistas. La candidatura de PxC en Berga (Barcelona) estará integrada por dirigentes de Estat Català y de los 17 que componen la lista seis concurrieron en 2007 bajo las siglas del secesionista Partit Republicà Català. Esto demuestra que las denuncias de nuestro digital sobre el partido separatista y anti español de Anglada eran ciertas.

Lista electoral de Plataforma per Catalunya en Berga para el próximo 22 de mayo, en la que se han incorporado seis políticos que en 2007 fueron bajo las siglas del Partit Republicà Català, según ha recogido la prensa local.

La noticia, que provocaría alguna sonrisa de no ser por la gravedad de la estafa sufrida por miles de honrados catalanes que otorgaron su voto al partido de Anglada las pasadas elecciones regionales al Parlament, nos ilustra sobre las razones que ya adelantó Pablo Barranco para dejar de forma voluntaria PxC cuando era su secretario general.

¿Resultado? Vía Democrática, la única opción honesta
La noticia ha generado un terremoto interno en PxC, donde varios candidatos habrían pedido que se les retirase de las listas. Según ha declarado a MD el cabeza de lista de una importante ciudad de la periferia barcelonesa, “después de conocer que algunas candidaturas de PxC se encuentran contaminadas por el separatismo más radical de Cataluña, Vía Democrática se dibuja como la única opción posible a la hora de valorar los partidos que se oponen a la inmigración descontrolada y la invasión islámica de Cataluña”.

Antecedentes
Tal como anunciaba nuestro digital en Diciembre, Anglada estaba escorando la PxC hacia posiciones separatistas, motivo por el que no le pareció mala idea fotografiarse con la estelada independentista. La famosa fotografía no era más que otra vuelta de tuerca al giro secesionista. Antes, Anglada ya había votado a favor del Estatut.

Por otra parte, sus socios europeos mostraban su apoyo a la independencia de Cataluña en una entrevista en el diario Avui.

Separatistas en PxC
Joan Bernat Ribot fue alcalde de La Quart (Barcelona), entre 1983 y 1999, encabezando primero lacandidatura de CiU y luego de ERC. Posteriormente se afilió, y fue uno de sus dirigentes, a Estat Català (se presentó en 2003, 2004 y 2007). Antes, sorprendentemente, según publica Nació Digital, se había presentado en la lista de Alianza Popular. Además, en 1992 fue en la lista de ERC al Parlamento autonómico, en el número 13 por Barcelona. Por medio, se dejó querer (1999) por el Partit per la Independència, de Àngel Colom y Pilar Rahola; y por el Partit Republicà Català. Ahora, va de tres con PxC.

Independentista y xenófobo
“Soy independentista de toda la vida. En los años 80, cuando era alcalde de La Quart, colgaba esteladas en Berga, y nos trataban de locos, y ahora lo sigo haciendo.

La lista de PxC, con seis de PRC
El ex alcalde de La Quart coincide con PxC en el discurso anti inmigración y considera al resto de españoles que viven en Cataluña como inmigrantes: “Si 50 años después de llegar aquí muchos españoles no se han integrado y no son capaces ni de decir bon dia, ¿cómo lo van a hacer los inmigrantes que llegan ahora?”. En esta línea, Bernat lanza el mismo mensaje populista que PxC, e incluso que algunos sectores del PP: “Con la crisis no hay recursos para todos y los de aquí pagamos las consecuencias de la gran ola de inmigrantes que nos llegan“.

La lista de PxC la encabeza Carme Prada Garcia, que en 2007 fue la candidata delPartit Republicà Català (PRC), ahora integrado en Solidaritat Catalana. Además de Bernat y Prada, Carme Bernat Prada también repite. En 2007 fue de cuatro en el PRC y ahora, en PxC, va de once. Encarnación Romero Robles ha pasado de ir lanueve con el PRC a la ocho con PxC. Pere Barniol Soca también ha ascendido un puesto en cuatro años. Y Roser Pulgarín Giralt será el próximo 22M la diez con PxC, en 2007 fue la quince con el PRC. En 2007 PxC no se presentó en Berga.


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