AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 6 Mayo 2011

 

El pulso de la campaña
Óscar Elía www.gaceta.es  6 Mayo 2011

Una izquierda ilegítimamente crecida, y una derecha absurdamente temerosa, conducen a un extraño equilibrio de fuerzas morales en el inicio de esta campaña electoral.

TENGO para mí que por carácter, tradición e historia, el pueblo español es más naturalmente conservador que izquierdista y que sólo 40 años de inmersión cultural y mediática progresista explican dos cosas: que el PSOE tenga aún fuerza electoral y empuje moral, a pesar de que la experiencia lo muestra como un partido y una ideología fallidos; y que desde el Partido Popular no pocos se avergüencen de su electorado liberal-conservador y no sólo se lean, sino que se crean, los editoriales del diario El País.

Ambas cosas, una izquierda ilegítimamente crecida, y una derecha absurdamente temerosa, conducen a un extraño equilibrio de fuerzas morales en el inicio de esta campaña electoral: la oposición aspirante a lograr el poder empieza atrincherada a la defensiva en el campo donde cree tener menos críticas, la neutra gestión económica; y el partido gobernante jugando a opositor, ideológicamente agresivo y políticamente global, embiste sin hacer ascos a tema alguno, pese a su contrastado patán comportamiento a la hora de gestionar lo público.

Esto es lo enfermizo de esta campaña: los grandes temas nacionales, más sensibles para la derecha que para la izquierda, y donde los estropicios socialistas son de mayor alcance –terrorismo, unidad nacional, política exterior, educación– dan más alergia en Génova que en Ferraz. Y eso que para esta campaña y hasta 2012 representan una posibilidad histórica para alejar al PSOE por mucho tiempo de cualquier centro de poder, desactivarlo ideológicamente y construir una sólida alternativa liberal que acabase con décadas de progresismo oficial y centrase un país escorado a la izquierda, que, tengo para mí, sigue siendo pese a todo naturalmente conservador. Desde este punto de vista la cosa ha empezado mal, con un enfermizo equilibrio moral. ¿Cómo terminará?

El irresponsable Zapatero
Francisco Rubiales Periodista Digital  6 Mayo 2011

Zapatero, que quiere retirarse de la política como un prócer, cuando en realidad ha sido un payaso, acaba de afirmar que ni él ni su gobierno son responsables de la crisis, ni del desempleo masivo que está padeciendo España.

¿Quien es, entonces, el responsable? Según Zapatero, Aznar, pero esa acusación, utilizada cientos de veces, ya no es creíble.

¿Querrá Zapatero, cuyo gobierno ya dijo que el dinero público no era de nadie, instaurar un nuevo principio rastrero en democracia, según el cual los gobernantes no son responsables de sus actos, ni de los daños que causan con su mal gobierno? ¿Quiere todavía más impunidad, cuando la que disfruta es antidemocrática e indecente?

Zapatero es un caradura redomado, un gobernante dañino que, por los estragos que ha causado, merece ser declarado por los españoles "persona no grata" y sometido a juicio. Es un dirigente antidemocrático y sin altura que ni siquiera es capaz de asumir sus responsabilidades.

Ningún gobernante europeo actual, ni probablemente en todo el mundo desarrollado, ha concitado tanto rechazo de sus propios ciudadanos. Según las encuestas, el 80 por ciento de los españoles desaprueba su política y más de la mitad le exigen que dimita y convoque elecciones anticipadas. Ni siquiera el egipcio Hosni Mubarak, ni el tunecino Ben Alí, ambos derrocados por sus pueblos, tuvieron nunca tanto ciudadano en sus respectivos países como Zapatero en España.

Ha acumulado tanto rechazo y desprecio de su pueblo que ha tenido que prometer que no será candidato en 2012 para evitar a su partido un desastre electoral.

¿Tampoco es responsable del terrible endeudamiento de España? ¿No es responsable del despilfarro? ¿Y de haber utilizado el dinero público para comprar votos? ¿Y del uso reiterado de la mentira como política de gobierno? ¿Ni siquiera es responsable de haber dado alas al nacionalismo radical, con el que ha pactado sin otra justificación que mantenerse en el poder? ¿No es responsable tampoco de haber impulsado personalmente un Estatuto de Cataluña insolidario, desigual, que sólo beneficiaba a la casta política catalana, contrario a la Constitución y que ni siquiera era una demanda del pueblo catalán?

Zapatero es culpable de muchas cosas, de demasiadas, pero, sobre todo, lo es de haber introducido en España una política rastrera y envilecida que ha contaminado toda la sociedad española. Un gobierno que reconoce que premia a los agentes de policía que ponen más multas carece de decencia y ni siquiera merece el respeto de la gente honrada y digna.

Zapatero es culpable directo de haber destruido la confianza de los españoles en el poder político, de haber desprestigiado la democracia como sistema, de haber empobrecido al país, de haber despilfarrado, de haber alimentado l corrupción, de haber creado un Estado insostebible, tan monstruuoso que no puede ser financiado y que es la principal fuente de la ruina española, de haber destruido más de un tercio del tejido productivo español, de haber antepuesto siempre sus propios intereses y los de su partido al bien común y de haber hecho retroceder a España muchas décadas en prosperidad, decencia, orgullo, prestigio y dignidad.

Esa es la verdad y puede ser fácilmente probada ante tribunales independientes.
Voto en Blanco

Los responsables de que ETA esté en las elecciones
Luis del Pino Libertad Digital  6 Mayo 2011

ETA volverá a estar en las elecciones y continuará disfrutando del poder municipal que Zapatero le permitió adquirir en los anteriores comicios.

Pero erraríamos el tiro si centramos las críticas en el Tribunal Constitucional. Los seis magistrados que han avalado que continúe la presencia de terroristas en las instituciones (Pascual Sala, Eugeni Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Adela Asúa y Luis Ignacio Ortega) pasarán a la historia nacional de la infamia con su ofensa a las víctimas de ETA y al propio Estado de Derecho. Pero no dejan de ser unos simples mandados, al servicio de los amos políticos que les nombran.

Tiremos, pues, por elevación. Y fijémonos en quienes manejan los hilos del guiñol constitucional, nombrando a magistrados genuflexos y dictándoles la pertinencia o impertinencia de sus resoluciones.

Y aquí sería fuerte la tentación de volcar nuestra indignación exclusivamente sobre el Partido Socialista. Y volveríamos a errar el tiro, al menos parcialmente.

El pasado mes de octubre, Mariano Rajoy y José Luis Rodríguez Zapatero pactaron desbloquear en el Senado la renovación del Tribunal Constitucional. De ese modo, se eligió a cuatro nuevos magistrados (dos a propuesta del PP y dos a propuesta del PSOE) para sustituir a los cuatro cuyo mandato había concluido. Ese mandato había terminado hace años, pero el PP había estado bloqueando hasta entonces la renovación, para evitar que socialistas y nacionalistas tuvieran mayoría. Sin embargo, en octubre de 2010 Rajoy decidió dar marcha atrás en su estrategia de bloqueo, con lo que se sustituyó a tres magistrados "conservadores" y uno "progresista" por dos "progresistas" y dos "conservadores".

Hasta entonces, en el Constitucional había cinco jueces de cada bando, más un undécimo magistrado (Manuel Aragón) que, aunque nombrado a propuesta del PSOE, votó junto con los conservadores en contra del Estatuto catalán y era contrario también a la presencia de ETA en las instituciones.

Pero el pacto alcanzado en octubre de 2010 entre Rajoy y Zapatero alteró el equilibrio, dejándolo en 6 a 4 (más Manuel Aragón).

Ahora, la votación del Constitucional ha arrojado el resultado previsto: seis votos a favor de permitir la presencia de terroristas en las instituciones y cinco en contra (Manuel Aragón y los cuatro conservadores).

Lo cual quiere decir que, de no haberse producido esa renovación parcial del Constitucional hace siete meses, el resultado de la votación tendría que haber sido justo el contrario: 5 a 6. Y ETA se habría quedado fuera.

Por tanto, se equivoca quien piense que es exclusivamente Zapatero, que es exclusivamente el PSOE, quien mete a ETA (de nuevo) en las elecciones.

Rajoy tenía en su mano haber evitado lo que ha sucedido ayer y, de nuevo, ha contribuido a que el PSOE y ETA se terminen saliendo con la suya. Es, por tanto, tan responsable como Zapatero de la indignidad que ayer se cometió.

Supongo que alguien tendria que preguntarle a Rajoy por qué accedió a renovar el Constitucional, que tanto tiempo llevaba bloqueado, justo en vísperas de la decisión relativa a la presencia de ETA en las instituciones.

¿A cambio de qué pactó usted esa renovación, señor Rajoy?

Sea cual sea la respuesta, lo único cierto es que los asesinos de tantos españoles continuarán, gracias a unos y otros, en las instituciones de las que Aznar les expulsó en su día y a las que volvieron tras el 11-M.

El sueño americano
Espero que la sociedad española despierte de su letargo y empiece a cambiar este país.
Ketty Garat www.gaceta.es  6 Mayo 2011

Cuando F. Scott Fitzgerald escribió El Gran Gatsby no intuía ni por asomo que su personaje encarnaría a la perfección el ideal del sueño americano: el icono nacional del esfuerzo y el afán de superación. Un sueño americano que Barack Obama dice querer rescatar. Cuando las víctimas de los atentados del 11-S han visto satisfecha su sed de justicia con la muerte de Bin Laden, la sociedad norteamericana en masa ha salido a la calle dando una muestra de civismo y amor patrio que queda lejos del comportamiento español. Se discute la publicación de la imagen del cadáver de Osama, pero se nos olvida que EEUU ha hecho justicia. No conocemos todos los detalles de la operación Gerónimo ni cómo se rescató el Alakrana, pero sí sabemos que lo primero es un duro golpe contra el terrorismo internacional y lo segundo una cesión ante ellos. Allí se les declara la guerra a los terroristas, bajo imperativo legal; aquí discutimos sobre su presencia en las elecciones, les dejamos gobernar 43 instituciones y permitimos que se fuguen. ¿A que no imaginan a Bin Laden como portavoz parlamentario de los Derechos Humanos como a Josu Ternera?

Su bipartidismo y el nuestro sólo coinciden en la palabra. El español es víctima de la muerte de Montesquieu: cuotas políticas en tribunales, órganos reguladores, cajas y todo el sistema. El estadounidense es reflejo de la independencia de los poderes del Estado: una sociedad despierta que no frustra la iniciativa ciudadana sino que la catapulta. Sólo en esa concepción participativa de la política se entienden personajes como Martin Luther King. “Sueño que un día esta nación se levantará…”. Yo también tengo un sueño: que la sociedad española despierte de su profundo letargo, comience a cambiar su país, se arranque la indolencia, vibre con sus valores, presuma orgullosa de hacer justicia luchando contra los terroristas que atentan contra su libertad. A 15 días de las elecciones, me pregunto ¿es mucho soñar?

*Ketty Garat es periodista.

TC, coartada política
Julio Somoano www.gaceta.es  6 Mayo 2011

Y otra vez. Al margen de la decisión a última hora del Constitucional, la enfermiza actitud resultadista de nuestra sociedad ha vuelto a tapar con la argamasa de la desidia un hecho sumamente grave en una democracia real: las presiones al Alto Tribunal.

El TC se ha convertido en una coartada para los intereses políticos más espurios. Barbaridades en cualquier Estado de derecho serio como el Estatuto de Cataluña, que atenta directamente contra principios de la Constitución, se maquille como se maquille, se han perpetrado con el interesado visto bueno de ese tribunal que ofrece al ciudadano la sensación de que actúa al modo de una convención de mercaderes de favores. Do ut des.

Montesquieu establece en El espíritu de las leyes que las verdaderas democracias deben basarse en tres pilares independientes: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Así lo hace Estados Unidos. Ese país, blanco perfecto de un sector ideologizado que dispara a ciegas cuando huele a yanqui, ya se convirtió hace más de dos siglos en un referente del “menos malo de los sistemas”, como lo describía Churchill. Allí sólo tienen –y pagan– un Alto Tribunal. Los magistrados de la Corte Suprema, consensuados en el Senado, se retiran únicamente cuando ellos lo deciden. De hecho, suele decirse en Washington que “no se jubilan nunca y se mueren raras veces”. Su designación vitalicia les libra de buena parte de la presión al tomar decisiones trascendentes para su país.

Al volver la vista a España, nos entra el sonrojo. En pocos días hemos visto estupefactos cómo el Gobierno, a través de la Abogacía y la Fiscalía, ha defendido una posición en el Supremo de cara al público, y ha presionado en sentido contrario cuando el caso ha llegado al Constitucional. Una vela a Dios y otra al diablo. Ya lo anunció Guerra en los años ochenta: “Montesquieu ha muerto”.

Osama Bin Laden habría sido feliz en España
Alfredo Casquero www.elsemanaldigital.com  6 Mayo 2011

Bin Laden estaría celebrando la victoria propiciada por el Tribunal Colaborador de poderse presentar en las elecciones.

Osama Bin Laden ha tenido la terrible desgracia de nacer en Riad. Si hubiera nacido en cualquier pueblecito español de la tierra vasca, en Larraga por poner un ejemplo, ahora no entonaría el mea culpa con Neptuno sino que estaría celebrando la victoria propiciada por el Tribunal Colaborador de poderse presentar en las elecciones. Osama, junto con Ternera, Troitiño y De Juana Chaos disfrutarían de un "txikito" en cualquier herriko taberna minutos antes de llamar al presidente Zapatero para darle las gracias. En España Osama Bin Laden habría sido feliz. Hubiera disfrutado de su pasión por el asesinato con la tranquilidad de poder salir a los pocos años y con la seguridad de contar con un apoyo numeroso en la sociedad, en la política y en los tribunales de. (Imposible escribir "Justicia"). Podría gozar de un paseo por la ría, de un sueldo del Gobierno, de alguna cátedra en alguna universidad, y posiblemente pronunciaría más de una conferencia, eso sí, generosamente pagada. Pero nació en un lugar equivocado, y ofendió a alguien equivocado.

Aquí no. Aquí se consumó la fechoría, la indignidad, la felonía de un tribunal tan desprestigiado como politizado. Se cumplió de la A, a la Z de Zapatero, la hoja de ruta anunciada por Mayor Oreja. El Tribunal Constitucional ha permitido a ETA que nuevamente esté presente en las elecciones, fundamentalmente porque ése era el deseo del Gobierno y del PSOE, y por esa razón y no por su prestigio precisamente, Pascual Sala, fue puesto ahí. La alegría de ETA es siempre tristeza de los españoles, pero ayer, al filo de la madrugada, como los ladrones o los asesinos, el infame Constitucional dio carta blanca a los colaboradores de ETA.

Ni un minuto más debe el PP apoyar a López en el Gobierno Vasco. Ni un minuto más debe mantener su firma junto al PSOE en el Pacto antiterrorista porque una vez más les han engañado, y ya van muchas. Dios no quiera que la serpiente se revuelva, como en todas las treguas anteriores. Porque el veneno y la fuerza renovada la habrá obtenido gracias al PSOE y a su tribunal, con minúsculas.

ETA puede cantar victoria. El complejo de nuestra democracia. La complicidad de la izquierda española y los nacionalistas, y sobre todo la corrupción que en esencia padece el Tribunal antiguamente llamado Constitucional permitirá que dispongan de censo, dinero y altavoz. Los asesinos de más de ochocientos españoles pueden decir, sin problemas, gracias Tribunal Constitucional, gracias PSOE, gracias Zapatero. Gracias a todos vosotros, por colaborar.

¡Qué asco dan los colaboradores!


******************* Sección "bilingüe" ***********************

En campaña: el PSOE salva a ETA

Editorial www.gaceta.es  6 Mayo 2011

La presencia de Bildu y el espectáculo de partidismo del TC empañan las elecciones.

La campaña del 22-M se ha iniciado con una noticia alentadora para la democracia y otra pésima. La primera es que, a juzgar por la encuesta del CIS, podemos estar ante un cambio de ciclo en España, con la pérdida de buena parte del poder municipal y autonómico del PSOE. Si los pronósticos se confirman y el anagrama de la gaviota sustituye al del puño y a la rosa en feudos como Castilla-La Mancha o Baleares, o el PSOE pierde añejas alcaldías como Sevilla o Barcelona, y, sobre todo, el partido de Zapatero no puede gobernar en solitario en ninguna comunidad autónoma, se estará repitiendo la historia de 1995, cuando la victoria del PP sobre el partido de Felipe González prefiguró el batacazo socialista de las generales un año después.

La mala noticia es que el Constitucional no ha frenado el acceso de los cachorros de ETA a las elecciones, y que su celo garantista protege a quienes el Supremo describe como “testaferros” de los violentos, lo que parafraseando a Ortega Lara demuestra que el TC parece estar “más cerca de los asesinos que de los asesinados”. Que los proetarras hayan lograr burlar la legalidad y salirse con la suya, pasando por encima de las inequívocos informes de la Abogacía del Estado, de la Fiscalía y de la sentencia del Supremo, o el informe de la Guardia Civil que demuestra el apaño de EA y ETA para crear Bildu, confirma la inquietante sospecha de que el guión pactado entre el Gobierno y los violentos se ha cumplido.
La prueba es que, ante el empate alcanzado por la Sala Segunda del TC entre jueces conservadores y progresistas, fue el Pleno, el que decidió la balanza a favor de Bildu. Un Pleno con mayoría de progresistas sobre conservadores, y presidido por Pascual Sala, clásico del felipismo, que se negó a que González declarara por los GAL y apoyó la excarcelación del asesino Troitiño. La presencia de Bildu y el nuevo espectáculo de partidismo dado por un TC cada vez más desprestigiado empaña la campaña que acaba de iniciarse. Sin embargo, hay motivos para la esperanza, al recuperar buena parte del tejido autonómico y local ese rasgo consustancial con la democracia que es la alternancia.

El desastre del zapaterismo también amenaza al PSOE y –con toda justicia– el partido que elevó a presidenciable una figura tan nefasta ve ahora cómo las urnas pueden desalojar al puño y a la rosa de prácticamente toda posibilidad de Gobierno, incluso en sus feudos más tradicionales, –hasta Extremadura peligra–. Aunque se empeñe en vender brotes verdes, los hechos señalan a ZP como un rey Midas al revés, que va extendiendo un erial donde antes sólo había motivos para festejar la fertilidad.

La primera gran conclusión de la encuesta es que los españoles preparan un voto de censura al zapaterismo, a pesar del tan repetido carácter local de la cita del 22-M. Precisamente por esto, la campaña electoral del PSOE se plantea como una reivindicación de la naturaleza de los comicios, y algunos candidatos tratan de desvincularse todo lo posible del que todavía hoy es su secretario general. Los socialistas no quieren aceptar su responsabilidad política, y pretenden presentarse como inocentes, casi como los acusados de Nuremberg aludían a la “obediencia debida” para justificar su apoyo al horror. No es probable que los ciudadanos españoles se traguen esta ridícula pirueta, pero, en cualquier caso, hay que resaltar que la encuesta del CIS se realizó antes de que se conociera la renuncia de Zapatero a la reelección, y desconfiar de la capacidad del aparato de propaganda del PSE sería un error político muy caro.

También se juega mucho el PP en la cita con las urnas. Pudiera parecer que la oposición parte con cierta ventaja después de la que sin duda ha sido la peor legislatura de la democracia, pero precisamente por eso las expectativas son muy altas, y sólo el hecho de no cumplirlas pudiera amargar mucho el sabor de la victoria. El caso de Castilla-La Mancha es un claro exponente de que queda mucho por hacer, porque aunque el CIS contemple una mayoría de Cospedal, la distancia sigue siendo muy corta, y si el PSOE consigue mantener esa plaza lo convertirá en el símbolo de la recuperación de cara a las siguientes generales. Del mismo modo, si se confirman los datos de la encuesta y finalmente Barreda pierde junto con Extremadura y Baleares, el hundimiento podría obligar al Gobierno a plantearse un adelanto de elecciones, porque será difícil que un partido pretenda mantener La Moncloa cuando es incapaz de liderar ni una sola autonomía, exceptuando la andaluza y la vasca, que no concurren a estas elecciones.

A este nuevo mapa político de España habría que añadirle el refrendo espectacular que recibe la gestión de los populares allí donde gobiernan, como en Madrid, Murcia o Valencia comunidades en las que el socialismo se convierte en algo testimonial, o peor aún en los caso de Ceuta y Melilla, donde rozan el llegar a convertirse en fuerzas extraparlamentaria. La cara más controvertida del PP, la encontramos en Asturias, donde una crisis inexplicable ha dinamitado la posibilidad de una victoria tranquila.

Claro que todas estas reflexiones se apoyan en las arenas movedizas de una encuesta, cuando todavía los partidos no han puesto en juego su espectacular maquinaria de propaganda. El CIS también resalta un importante porcentaje de indecisos. A ellos va dirigida la campaña que acaba de empezar. El PP quiere presentarse como la alternativa inevitable, el PSOE pretende salvar los muebles y no verse obligados a un adelanto electoral, que dejaría sin opciones a un candidato que todavía ni siquiera han decidido.

Depuración ideológica en el País Vasco
Existen numerosos municipios vascos donde las candidaturas no nacionalistas han experimentado una coerción sistemática de sus posibilidades de representación política
PEDRO JOSÉ CHACÓN DELGADO El Correo  6 Mayo 2011

PROFESOR DE HISTORIA DEL PENSAMIENTO POLÍTICO UPV-EHU

Cuando en el País Vasco se invoca la necesidad de que las elecciones sean democráticas y puedan concurrir a ellas todos los partidos políticos y todas las opiniones organizadas, cualquiera puede advertir la razón de ese aserto y convenir en lo deseable que sería que aquí viviéramos en semejante escenario de pluralismo y representatividad, de modo que no hubiera ningún sector significativo de todo el espectro político, social y cultural vasco que no tuviera su correspondiente representación en todas las instituciones democráticas, tanto a nivel local como foral, autonómico, general y europeo. Ahora bien, si tenemos en cuenta lo que ha ocurrido en la política vasca en los últimos treinta años, dicha afirmación requeriría alguna importante matización, a mi juicio.

En efecto, el periodo conocido en toda España como la Transición ha tenido aquí la peculiaridad de contar con un movimiento insurreccional armado, dividido en múltiples frentes e imbricado en prácticamente todos los sectores de la vida social, imbuido de un objetivo para nada disimulado, consistente en desacreditar la legitimación del poder político español y sustituirlo por uno propio. Ese proyecto abiertamente secesionista está basado en una ignorancia supina de la historia contemporánea vasca, a la que se pretende entender desvinculándola de la española, con el añadido de un falseamiento profundo de toda la historia de épocas anteriores, para hacer pasar por real y verídica la ensoñación de un pueblo vasco siempre libre. Ese movimiento ha tenido como vértice de actuación la violencia extrema, consistente en eliminar personas que representaran los símbolos del poder político opuesto, y a su vez se ha bifurcado en diversos brazos de violencia difusa y subsidiaria de la principal, que han ejercido la misma o mayor fuerza coercitiva que la matriz de la que emanaban.

Durante todas estas décadas hemos asistido, por tanto, a un ejercicio continuado de asesinatos políticos, extorsión económica, amedrentamiento ideológico e imposición cultural y simbólica cuyo resultante ha sido la construcción de un imaginario absolutamente inédito en el País Vasco, delirante en muchos aspectos, desprovisto de todo fundamento histórico, distorsionador de la imagen real de Euskadi y sobre todo escamoteador de su auténtico entramado sociológico. Esto último se ha conseguido por el expeditivo método de no hablar jamás de la gran inmigración española al País Vasco, salvo para integrarla al nuevo sistema de creencias, en ningún caso para considerarla lo que efectivamente es: la clave principal para explicar toda la realidad política, social y cultural del País Vasco contemporáneo.

El balance de este singular escenario, dudosamente propicio para generar un sistema político democrático, ha sido la eliminación física de todo el tradicionalismo histórico vasco-español que, con el nacionalismo y el socialismo, completaba el trípode en el que se basaba la política vasca anterior a la Guerra Civil. En el ámbito socialista, por su parte, la terrible persecución sufrida ha engordado el síndrome 'vasquista' entre su militancia, que posterga de su ideario las señas de identidad originariamente españolas, tanto las del Perezagua enfrentado a cara de perro a la exclusión etnicista del primer nacionalismo, como incluso las del Prieto autonomista, republicano y liberal, que intervino decisivamente en el primer Estatuto. El movimiento de fondo correlativo a toda esta depuración física e ideológica del no nacionalismo ha consistido en un enorme trasvase de inmigrantes españoles, singularmente los hijos de los llegados aquí en la posguerra, a las posiciones nacionalistas, sobre todo extremas, algo que se puede explicar por el feroz adoctrinamiento ejercido en ciertos enclaves conocidos de Gipuzkoa y Bizkaia, donde la convivencia entre población nativa y sobrevenida ha sido más intensa, a diferencia de lo ocurrido en las grandes poblaciones vascas, donde la inmigración española ha podido hacer toda su vida en barrios construidos por ellos y para ellos (guetos, los llaman los nacionalistas) sin apenas contacto diario con la cultura nativa.

De estas consecuencias mayores de la actividad insurreccional vasca en la Transición se deduce que hay un número muy significativo de municipios, sobre todo en Gipuzkoa y también en Bizkaia, pero en general en todo el País Vasco (no me puedo olvidar de Llodio, por ejemplo, bastión histórico del tradicionalismo alavés), donde las candidaturas no nacionalistas han experimentado lo que bien podríamos denominar una coerción sistemática de sus posibilidades de representación política. La presión ambiental, sobre todo en núcleos de población donde toda la gente se conoce, ha sido de tal calibre durante varios decenios seguidos, que la presentación electoral de candidaturas políticas, que no respondieran de un modo u otro a los designios de la construcción nacional vasca, ha sido absolutamente imposible.

Los que han ejercido esta política de tierra quemada sobre la geografía y la historia vascas podrán dar por bueno, sin duda, lo conseguido hasta ahora y pensarán que, si se acaba para siempre el ciclo violento, las bases de partida son suficientemente sólidas como para garantizar opimos frutos en un futuro inmediato. En muchos pueblos vascos, no obstante, hay señales y testimonios que anuncian algo sensiblemente distinto, porque hay mucha gente callada a su pesar, contraria a las consignas habituales, que no habla nunca de política fuera de su círculo más íntimo, y que espera secretamente el momento de poder hacerlo sin miedo a represalias.

Cuando de ahí surjan ciudadanos que encaucen dignamente esa opinión reprimida hasta ahora, podremos decir que, por fin, ha llegado la democracia a Euskadi, la democracia de verdad.

La hora del Tribunal Constitucional
Las presiones sobre los jueces en vísperas del fallo sobre Bildu dicen muy poco de la escrupulosidad ética de sus autores o de su cultura constitucional, en la mejor de las hipótesis
JUAN JOSÉ SOLOZÁBAL El Correo  6 Mayo 2011

CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UAM

Las presiones a que se ha visto sometido el Tribunal Constitucional en las vísperas de su decisión sobre el caso Bildu, en forma de juicios precipitados e interesados sobre el sentido de la resolución del amparo -cuando aún no había sido tomada- o anunciando la retirada de apoyos parlamentarios, puede considerarse que cuestionan la independencia e imparcialidad del órgano jurisdiccional. Estas manifestaciones dicen bien poco sobre la escrupulosidad ética de sus autores, en el peor de los casos, o sobre su baja cultura constitucional en la mejor de las hipótesis. Tales presiones ignoran la conveniencia de la actuación del Tribunal Constitucional como verdadero tribunal supremo electoral, último garante de la limpieza de las elecciones, que hay que proteger asegurando la regularidad de las candidaturas, y en especial la igualdad competitiva entre las mismas, que quedaría mermada si alguna de ellas contase con el patrocinio de la banda criminal ETA.

En muy buena medida la independencia del Tribunal Constitucional resulta de una lógica institucional que quizás cuesta entender a quienes no creen en el Estado de derecho, pero que es difícilmente innegable: los tribunales son órganos colegiados que determinan su voluntad exclusivamente en razón de argumentos jurídicos, sin sometimiento a instrucción o mandato alguno. Ello ocurre de manera especial en el caso del Tribunal Constitucional, controlado por una vigilante opinión pública, y cuya decisión puede ser revisada finalmente por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Ocurre además que la trascendencia de los casos que conoce un Tribunal Constitucional le hace incrementar su cuidado y refuerza sin duda su prudencia. En este sentido sí que puede hablarse del carácter político del Tribunal Constitucional, si con ello se quiere significar la trascendencia de sus resoluciones para la comunidad, sin duda mucho mayor de ordinario de la que se sigue del resto de los tribunales.

Con toda razón se espera que el supremo intérprete de la Constitución a la hora de aplicar la Norma Fundamental tenga en cuenta este alcance general para todo el orden constitucional de sus fallos. A ello se suele aludir cuando se reclama del Tribunal Constitucional un ejercicio de ponderación solicitando una consideración de los diversos intereses en juego, no sólo de los directamente implicados en el proceso concreto del que se trate sino de los del sistema constitucional en globo.

En el caso de Bildu lo que acabo de señalar podía llevar a tener en cuenta dos factores, más allá de especificidades de orden procesal que ahora no viene a cuenta considerar, que permiten quizás distinguir entre el caso de Sortu en el Supremo y el amparo ante el Tribunal Constitucional de Bildu. En el caso de Sortu, primeramente, estábamos ante un supuesto de asociación, en el que lo que se planteaba era la continuación de un partido ilegalizado a través de una estructura política cuya dependencia quedaba suficientemente probada para la Sala que dictó la sentencia. En el caso Bildu no se trataba de la constitución de un partido político, sino de una coalición electoral cuyo juego, como es obvio, tiene una operatividad considerablemente más reducida, limitada como está a la actividad política parlamentaria, en Juntas y Ayuntamientos, a llevar a cabo con integrantes de otras formaciones cuya escrupulosidad democrática e independencia no ofrecen dudas (me refiero a EA y Alternativa). Por ello, en conclusión, la prudencia debía llevar al Tribunal, en el ejercicio de un juicio de ponderación del que hablaba con anterioridad, a considerar los perjuicios para el orden constitucional que se derivan de las restricciones de la participación política, y en particular las posibilidades de adoptar una decisión que discriminara las listas según los indicios de su contaminación de acuerdo con la información acreditada suficientemente de que se disponía.

No era fácil la posición del Tribunal Constitucional. No estaba garantizado su acierto, pero de la seriedad de su empeño institucional no tenemos duda.

Tribunal anticonstitucional
Nota del Editor  6 Mayo 2011

Como ya he repetido en mucha ocasiones, el último interprete de la constitución española debe ser la ciudadanía española, pues tal texto legal es el único que fue sometido a referendum y por tanto a su interpretación por los ciudadanos votantes (por cierto yo voté en contra, me pareció una verdadura basura desde el punto de vista lógico).

Que alguien, por muy interesado en que siga el tinglado del constitucionalismo, defienda al Tribunal Constitucional, constituye una falta de respeto y rigor intelectual inadmisible. Si repasamos los asuntos más sonados, desde la sentencia sobre Rumasa, el decreto 337/1994 que roba a los niños español hablantes su inalienable derecho a ser escolarizados en su lengua materna, el español y les obliga a ser escolarizados en cualquier lengua regional, vulnerando sus derechos constitucionales y humanos, el estatuto de Cataluña y su apoyo al terrorismo, no queda más remedio que pedir la desaparición de tal nefasto tribunal, lo mismo que todas las cátedras de derecho constitucional, puesto que si para su interpretación se utilizan criterios políticos (miembros electros por los partidos políticos), el derecho constitucional está muerto.

Si alguien no tiene bastante con lo expuesto, sólo tiene que buscar alguna demanda que alguna asociación haya presentado ante tal tribunal contra la imposición lingüística y vea la respuesta: inadmitida por no haber justificado su importancia constitucional.

La diferencia entre "Gerónimo" y "Faisán"
José Antonio Gundín www.elsemanaldigital.com  6 Mayo 2011

Obama se ha marcado un objetivo irrenunciable: derrotar y eliminar a los terroristas. En España, los asesinos se fugan y se apoya al brazo político de ETA.

Primera condición para derrotar al terrorismo: querer derrotarlo. Segunda condición: derrotar a los terroristas. Tercera condición: no renunciar jamás a las dos anteriores. Esa es la lección que acaba de impartir Barack Obama para aprovechamiento de todos, empezando por quienes lo elevaron hace dos años a los altares de la progresía como nuevo beato laico y luego le dieron el Nobel de la Paz a cuenta. ¿Habrá aprendido la lección su feligresía española? Parece que no, a juzgar por el espectáculo montado en torno a la ilegalización de Bildu.

Estaba descontado que los nacionalistas vascos salieran en ardorosa defensa de los batasunos, pues como ya dijimos en Lo que el PNV exige a Zapatero a cambio de su apoyo hasta 2012 , del 6 de abril, y en Bildu y la negociación del Gobierno con Batasuna , del 27 de abril, es la única forma en que recuperen el Gobierno de Vitoria. Pero no figuraba en el guión que los socialistas vascos y catalanes se revolvieran públicamente contra la sentencia del Tribunal Supremo. La reacción del PSC y del PSE es, además, de provocadora, muy sospechosa, pues lejos de significar rebeldía o disidencia suena a reparto de papeles entre un PSOE, que está obligado por el pacto antiterrorista con el PP, y unas sucursales que practican el nacionalismo de los acomplejados.

Buena parte de los dirigentes socialistas periféricos, y no tan periféricos, abominan de los pactos con el PP, ya sea el que sostiene a Patxi López al frente de Ajuria Enea, ya sea el antiterrorista y el de la Ley de Partidos. Esa es la razón por la que la izquierda aún no ha digerido el monumental fracaso de la negociación con ETA, por la que tres asesinos en serie estén huidos sin que el Gobierno dé muestras de mayor prepocupación y por la que las víctimas del terrorismo sienten la obligación de salir a la calle cada cierto tiempo para dar la voz de alarma.

Esta semana ha sido muy ilustrativa de cómo se enfrentan al desafío terrorista los gobiernos norteamericano y español. El primero lo hace sin complejos, con convicción y con el apoyo unánime de la sociedad; el segundo, el de Zapatero, jamás ha empleado la palabra "derrota" referida a ETA y su política antiterrorista ha dividido gravemente a la sociedad española, sembrándola de sospechas, medias verdades e intenciones ocultas, con chivatazos bochornosos para un Estado de Derecho. ¿Se imagina alguien que en Estados Unidos una parte del Partido Demócrata protestara contra la persecución de los terroristas islámicos y rechazara la operación contra Bin Laden? Pues eso es lo que, salvando las distancias, está sucediendo en España con los dirigentes socialistas y la derrota de ETA.

Mientras tanto, Troitiño, De Juan Chaos y Josu Ternera continúan prófugos de la Justicia. Y no será porque la competencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad españoles tengan nada que envidiar a los estadounidenses. La diferencia reside en otra parte. Allí se planifican operaciones como la "Gerónimo", mientras que aquí las operaciones se llaman "Faisán".

BILDU.¿Última Estación?
Carlos Martinez-Cava Arenas Minuto Digital  6 Mayo 2011

Muchos han sido los que atisbaron, tras las ruinas de los vagones del 11-M y el humo que aquello no era sólo un atentado, sino un cambio de régimen. Un brutal giro hacia un plan trazado en los prolegómenos de la Transición para desguazar España.

Un plan donde se vendía de inicio una descentralización amable que acercaría la administración a los ciudadanos y que acabaría con el “perverso” centralismo de años atrás.

Los Estatutos de Autonomia fueron aprobándose, desarrollandose, sobrepasando con el tiempo el mismo espíritu para el que habian sido creados y haciendo necesarias Leyes Organicas para armonizar competencias.

Dos fuerzas centrifugas impulsaban el desguazamiento de España: el terrorismo y la propia ley electoral. Esas dos fuerzas se constituyeron en instrumentos de chantaje permanente sobre todo el pueblo español. La primera desde la sangre y el miedo; la segunda, desde la extorsión que da la fuerza de saberse eterna bisagra en cualquier gobierno y tener preparada la lista de peticiones exclusivas y excluyentes para hacer posible la gobernabilidad.

Asi fueron pasando los años, hasta que de la capacidad de maniobra del llamado “Estado Central” apenas quedó ya un 20 %. Ni la Sanidad, ni la Educación (intrumento por el cual se ha educado a la juventud en el desconocimiento primero, y en el odio a España, después) pudieron servir para reflotar la situación. Se rompió el vínculo y obligación de un servicio militar común. Se rompió la independencia del Poder Judicial. Se doblegó a las Cajas de Ahorro para que abandonaran su fin social y se constituyeran en palancas de poder y financiación de los enclaves autonómicos.

Y llegamos a la Estación de Atocha y a los 192 muertos. Y de aquellas ruinas nace un nuevo gobierno en jornadas de acoso al partido que habia gobernado, rompiendo el respeto y neutralidad de las horas de reflexión pre electoral. Un gobierno que pronto anunció su intención de abrir paso a nuevas reformas estatutarias. Y se propicia entre Artur Mas y Zapatero un borrador de un Estatuto que iría mucho más alla de lo que cualquier Estado Federal en Europa contiene.

Poco importó si la votación y aprobación de aquel texto (cuasi constitucional) fuese en porcentajes irrisorios que en cualquier nación occidental no hubiesen sido considerados validos. Poco importó que en las otras autonomías gobernadas por el PP como Valencia se siguiera esa Hoja de Ruta, o que en Andalucia el PP aprobara lo que al Estatuto de Cataluña le discutía en materia competencial. El nuevo régimen se abría paso.

A toda la Nación Española le pareció que el envite de Ibarretxe constituía un cisma de tintes luteranos si lo explicamos en terminos religiosos. Pero quedó. Y muchos nos preguntamos qué nos reservaba éste Presidente “por accidente” para la región vascongada. Para esa otra fuerza centrífuga que luchaba por desgajar España. Pronto se vislumbró: “La Paz”. El anhelo de Zapatero por ser aquel que derrotó al terrorismo.

Derrotar al miedo y al terror. La cuestión no era, ni es, que fuerzas terroristas o para-terroristas manifestaran un “arrepentimiento” por los crímenes cometidos (más de mil asesinatos, robos, extorsiones, exilios, dramas personales y familiares, etc), sino la legitimación en pie de igualdad de una ideología separatista que, por su mera concurrencia en unas elecciones, pretende destruir la Unidad Nacional y construir un Estado Socialista y Totalitario.

De poco sirvió el ejemplo del Tribunal Constitucional Alemán que, en los años 50, declaró fuera de la ley los partidos comunistas y nazi por su trasfondo totalitario y antidemocrático. De poco sirve que, en Francia, por ejemplo, los partidos separatistas no puedan tener siquiera un hueco porque son directamente alegales.

Quizá aquellos trenes tenían todavía una estación por recorrer. Quizá quedaba una bomba sin explotar. Quizá era necesario tener que aceptar que estas fuerzas corrosivas y nihilistas se estén aprestando ya para apropiarse de fondos públicos desde los que crecer y sembrar esa semila de serpiente desde la que ahogar la Nación y la dignidad de un pueblo.

Se han servido de esos treinta años transcurridos de aquel plan puesto en marcha. Nadie a primeros de los años 80 pudiera haber imaginado que los Tribunales hicieran legal lo que ahora ha sido declarado tan legitimo como PSOE, PP, UPyD o cualquier otro partido.

La puerta la abrieron, y no debemos olvidarlo nunca, quienes rompieron la independencia del Poder Judicial en 1985, y quienes pudiendo restaurarla en 1996 no lo hicieron.

Publicas son las caras de esos Magistrados del TC que han propiciado una resolución que, a muchos, nos provoca algo más que tristeza o indignación. Pero al igual que sostengo que Zapatero se podrá ir, pero el ejemplo sembrado por él permanecerá porque Zapatero ya somos todos, esos rostros de esos magistrados, no son sino el espejo donde millones de españoles se han de mirar para interrogarse cómo ha sido posible llegar hasta aquí.

No caben las manifestaciones cívicas, no cabe la rabia. Sólo nos cabrá el orgullo de iniciar un movimiento de refundación y restauración nacional que devuelva las garantías y libertades que nunca debimos perder ni dejar que nos fuesen arrebatadas. Por los unos y por los “hotros” como decía Unamuno.

Por eso hoy, es un buen día. Un día para alzarse y reclamar por encima de todo oportunismo electoral de corto plazo, la necesidad de abrir un nuevo periodo constituyente y acabar con esta farsa de un Estado que solo tiene de democrático el nombre, pues no protege ni la Dignidad ni la Justicia.

¡Abandona toda esperanza!

José Luis Requero Libertad Digital  6 Mayo 2011

Cuando escribo estas líneas aun no he leído la sentencia del Tribunal Constitucional, pero la prensa da idea de las razones que le han llevado a permitir que Bildu esté en las urnas. Sí que leí las Sentencias del Tribunal Supremo y ante la contundencia tanto de sus razonamientos como de las pruebas en las que se apoya, intuyo que el Tribunal Constitucional va a tener difícil convencer y eso que por convicción y deformación profesional estoy abierto a que, con razones jurídicas, se me convenza de que un criterio jurídico puede ser erróneo.

Ante el Tribunal Constitucional ya no sé que pensar: cada vez que me acerco a su doctrina tengo la sensación de que el Derecho se escribe de nuevo. Me siento merecedor de que mi título de licenciado sea anulado. Lamentablemente nos tiene acostumbrados a este tipo de situaciones. El último y sonoro episodio fue con motivo del Estatuto de Cataluña. Por lo que significa este Tribunal reclamé respeto ante las amenazas e insultos preventivos que le dirigieron los impulsores del Estatuto, aunque viendo su trayectoria habría que concluir (parafraseando a Zapatero y su opinión sobre la muerte de Bin Landen) que el Constitucional "se ha buscado su destino", luego se ha buscado la crítica ácida y que la clase política lo conciba como un órgano susceptible de manipulación.

He dicho y repito que el Tribunal Constitucional no es un tribunal de Justicia: es un órgano político, una tercera cámara parlamentaria donde se hace política con el revestimiento del lenguaje jurídico, con las formas y la liturgia de un órgano judicial. El tiempo y el goteo de casos se empeñan en darme la razón. Ahora penden del Tribunal Constitucional asuntos relevantes: la educación para la ciudadanía, la ley del aborto o los llamados "matrimonios" homosexuales o temas que afectan directamente a Garzón, pero visto el caso Bildu, ¿cabe esperar que contraríe la actual mayoría política e ideológica? Cuando alguien lleva al Constitucional asuntos de esa naturaleza, en el sello de registro debería añadirse lo que Dante puso a las puertas del Infierno: "abandona toda esperanza".

Vuelvo a Bildu. Cuando días antes de dictar sentencia, ante la amenaza de ruptura por parte del PNV, Zapatero dijo aquello de "vamos a darnos un tiempo hasta que resuelva el Constitucional"; cuando es noticia de primera plana que hubo contactos entre el Gobierno y el Tribunal, cuando la división de votos se corresponde matemáticamente a la designación política de cada magistrado, cuando está en el aire la idea de una negociación con ETA, cuando se conocen algunos pormenores de lo hablado con la banda, ¿hay motivo para cambiar de opinión?

Creo en el Estado de Derecho, por eso denuncio que alrededor de la aplicación y enseñanza de la Constitución se concentre tanto mercenario del Derecho, algo que no ocurre con otras ramas jurídicas; he defendido y mucho al Tribunal Constitucional cuando ha sido atacado injustamente, lo defendí incluso cuando el Tribunal Supremo condenó a sus magistrados, pero este episodio es determinante, y su gravedad que se acentúa cuando quien humilla al Tribunal Supremo fue su Presidente.

José Luis Requero, magistrado de la Sala de lo Contencioso de la Audiencia Nacional

LA MARCA DE RUBALCABA
José Antonio VERA La Razón  6 Mayo 2011

El vicepresidente es tan Maquiavelo que no le importa sacar partido de la buena voluntad de los demás.

Eta vuelve a las instituciones democráticas en el País Vasco, como habíamos sostenido y escrito algunos, fundamentalmente porque así estaba previsto en la nueva hoja de ruta del Gobierno con el mundo proetarra.

Esta estrategia lleva la marca indeleble de Rubalcaba y consiste en hacer lo mismo que antes, es decir, pactar y negociar, pero sin decir que se está haciendo, o sea, con más sigilo y habilidad, subliminalmente como le gusta al vicepresidente, transmitiéndo la impresión de que todo es fruto del azar y bajo el estricto cumplimiento de la ley.

El problema es que al final las cosas se saben y, por mucho que el portavoz mire al cielo y se haga el inocente, el blanqueamiento de Bildu y su “legalización” por el TC, es obra de Rubalcaba. Su última y más sofisticada obra, consistente en aparentar que se actúa como se debe contra la banda (recurso de la Fiscalía y la Abogacía del Estado, pacto con el PP y declaraciones públicas contundentes), cuando soterradamente se está urdiendo la vuelta a las instituciones por la vía que menos implica en teoría al Gobierno. Por la vía del Tribunal Constitucional.

Sólo en apariencia, porque de facto sabemos que el TC es un tribunal político que en cada caso actúa en función de la representación política de sus miembros. Antes era más del PP y ahora es claramente del PSOE. Luego el TC hace hoy lo que le dice el PSOE, o sea, el Gobierno, que si bien estaba actuando formalmente contra Bildu (para evitar la crítica del PP, de las Víctimas, de la Prensa y de la opinión pública en general), en realidad lo que hacía bajo cuerda era insinuar a sus vocales en el TC que tenían que votar a favor de que la coalición de alkartasunos y proetarras se pudiera presentar a las elecciones. Y así ha ocurrido. Mucho peor que en los anteriores comicios con ANV. En esta ocasión son blanqueadas más candidaturas de batasunos que hace cuatro años.

El PSOE ha respirado y Zapatero ha dormido tranquilo. Y Rubalcaba ha sonreído porque logra lo que quería, dejando en la cuneta al PP, aprovechándose de la buena voluntad del partido de Rajoy. Es lo peor de todo. Rubalcaba es tan Maquiavelo que no le importa sacar partido de la buena voluntad de aquellos que han ido con él pensando que era sincero cuando fingía como si quisiera dejar de verdad a ETA fuera de las instituciones.

La realidad es que era todo un montaje, una farsa, una representación, un teatrillo urdido por este especialista en simulaciones y decorados que, una vez más, como ya antes demostrara con el Gal y con el 11-M y el Faisán, es capaz de aprovecharse de la buena fe de los demás para salirse con la suya y hacer lo que quiere. En este caso, cumpliendo la hoja de ruta pactada, en la que la “legalización” de Bildu no deja de ser un mero episodio.

El PNV asusta
Martín PRIETO La Razón  6 Mayo 2011

La política parlamentaria asimétrica de Zapatero consiste en irse a la cama con cualquiera, siempre pagando, menos con el PP, lo que suscita exaltaciones de pequeños egos como el PNV. Urkullu ha anunciado la suspensión de su apoyo al Gobierno como si un asteroide entrara en rumbo de colisión con la Tierra. A menos que se hayan dado a la nigromancia, ¿qué más da que el PNV respalde o no a un muerto por enterrar? Con elecciones generales a tres meses, la aprobación a fin de año de los Presupuestos no es determinante. Si como parece se va a producir una alternancia, será el nuevo Gobierno el que tendrá que presupuestar aunque sea a base de leyes de acompañamiento.

En lo que acierta Urkullu es en dar por supuesto que el Supremo es sensible al poder político y ni espera al Constitucional para manifestar su dolor por el congelamiento de Bildu. El PNV es el más derechista que hay en España, siendo hasta confesional, pero su complejo paterno-filial hacia ETA les hace ir en socorro de quienes si gobernaran en el País Vasco les meterían en la cárcel como primera providencia, incautando sus negocios y redes de poder. Es importante que el abertzalismo se despegue de ETA, pero más que el PNV deje de ser abogado del diablo. Otra cosa es que la Justicia sea independiente. Algún día el Supremo recuperará su apellido y el Constitucional dejará de ser un tribunal manipulable de casación para dedicar su edificio a la biología molecular.

Una sentencia lamentable
El Editorial La Razón  6 Mayo 2011

Los peores pronósticos se han cumplido: el brazo político de ETA ha recibido luz verde para presentarse a las elecciones del próximo día 22 y, de este modo, colarse otra vez en las instituciones y controlar decenas de ayuntamientos. El Tribunal Constitucional así lo decidió ayer al filo de la medianoche al legitimar el grueso de las listas electorales de Bildu.

Esta sentencia anula la dictada por el Tribunal Supremo la pasada semana, lo que supone un grave enfrentamiento institucional que debilita el Estado de Derecho y fragiliza la seguridad jurídica. Aunque no sea la primera vez que ambos tribunales chocan con estrépito, en este caso los daños son de excepcional dimensión porque afectan a la lucha contra el terrorismo y significan un retroceso en el aislamiento institucional a su entramado político y social.

Con su decisión de ayer, el Constitucional ha dado vía libre a que pueda repetirse el error que supuso hace exactamente cuatro años permitir la entrada en los ayuntamientos vascos y navarros a miembros de ANV, los mismos que, con el tiempo, terminaron convirtiéndose en voceros de las consignas de ETA. Ni siquiera la reunión conocida ayer entre miembros de la banda terrorista y los nacionalistas de EA para articular la estrategia que permitiera a los batasunos colarse en las instituciones, ha sido motivo suficiente como para determinar la ilegalidad de la coalición abertzale.

La deslegitimación del TC ha alcanzado un grado tal que o bien los partidos políticos pactan una reforma radical del tribunal para que su sistema de elección y sus funciones se ajusten al espíritu de la Constitución, en vez de degenerar en tribunal de casación frente al Tribunal Supremo, o los daños que provocará en la trabazón institucional tendrán consecuencias irreversibles.

En el plano político, también tendrá repercusión el doble lenguaje que desde un principio han empleado los dirigentes socialistas respecto a la legalización de Bildu. Así, mientras por un lado Rubalcaba daba satisfacción al PP al impugnar todas las listas, por otro los socialistas vascos, catalanes y no pocos del propio PSOE presionaban abiertamente en favor del brazo político de ETA. En qué medida el fiasco resquebrajará otra vez el Pacto Antiterrorista no tardaremos en comprobarlo.

En todo caso, cabe esperar del PP que extraiga las conclusiones de un episodio en el que sus expectativas han sido burladas y que reaccione política y legalmente con determinación. Más aún, tiene la obligación, porque así lo piden sus votantes y las víctimas del terrorismo, de hacer todo lo posible para neutralizar la malhadada sentencia del Constitucional. Tiene tiempo e instrumentos legales suficientes. Gracias a la última modificación de la Ley de Partidos es posible ilegalizar una formación si su comportamiento revela complicidad o apoyo a ETA. Por tanto, el proceso para expulsar a los batasunos de los ayuntamientos y organismos forales no termina con la sentencia del Tribunal Constitucional, sino que sigue vivo con la vigilancia atenta a la actuación de Bildu, de sus dirigentes y de sus cargos electos. Y al menor indicio de que favorecen a los terroristas, o los justifican o los exaltan, se ha de instar su ilegalización de forma inmediata.

El TC se cree a ETA
Editoriales ABC  6 Mayo 2011

ETA ha estado treinta años en las instituciones vascas y su presencia sólo ha rendido beneficios a sí misma. Solo se avanzó hacia la paz cuando los terroristas fueron expulsados del Parlamento

LA peor de las opciones ha sucedido con la decisión del Tribunal Constitucional —por un estrechísimo margen de seis a cinco— de revocar la anulación de las candidaturas de Bildu, sentenciada por la sala del 61 del Tribunal Supremo. El Estado ve así frenado su proceso de desmantelamiento de la estructura «política» de ETA, que recibe un balón de oxígeno en el último segundo de una historia que podría haber supuesto el fin del terrorismo en las instituciones vascas. Ésta es la situación que ahora se habría consolidado si el TC hubiera tomado en consideración la realidad de los hechos, la fuerza de las pruebas y las lecciones de la experiencia. La sentencia del TC —propiciada por la intervención sobrevenida de su pleno, en el que la mayoría «progresista» se ha impuesto— devuelve la lucha contra ETA a las épocas en las que se creía que ETA y sus títeres políticos eran cosas distintas y en las que se pensaba —por cobardía o buena fe, o ambas cosas— que la expulsión de los terroristas sólo serviría para aumentar sus coartadas. Pues bien, ETA ha estado treinta años en las instituciones vascas y su presencia sólo ha rendido beneficios a sí misma. Únicamente se avanzó realmente hacia la paz cuando los terroristas fueron expulsados del Parlamento por aplicación de la ley de Partidos Políticos. Fue entonces posible plantearse el cambio político, cuando un socialista llegó a Ajuria Enea gracias a los votos del Partido Popular, el nacionalismo pasó a la oposición y el discurso de ETA sobre el «conflicto» empezó a perder fuerza. Cambio político que puede tener las horas contadas.

Sólo faltaba el empujón que el TC no ha querido dar para que la democracia fuera realmente plena en el País Vasco. Su decisión frustra las expectativas de quienes anhelan la derrota incondicional y completa de ETA, pero alimenta la de quienes temen esa derrota. Lamentablemente, no sólo ETA y el PNV —siempre, a las duras, juntos— deseaban esta sentencia del TC. También los socialistas que viven con vértigo o con miedo o con prejuicio que el fin de ETA pudiera venir, tal y como estaba llegando, de la mano de la ley y de la justicia, sin negociaciones ni diálogos que rehabilitaran el intento de 2005-2007 y desautorizaran la política de firmeza que siguen asociando a Aznar. Ya tienen a ETA cuatro años más en las instituciones, que sólo van a servir para que los terroristas consoliden su posición chantajista en una hipotética negociación con el Estado. Porque ETA, director de orquesta de los partidos integrados en Bildu, no está por la labor de un proceso de rendición o de desaparición. A lo sumo busca una fórmula para perpetuarse política y socialmente, sin tener que rendir cuentas ante los tribunales y eludiendo su condena histórica. Y para eso necesita la mascarada política que ha bendecido el TC.

Ahora se verá si, además, el PNV decide ayudar al Gobierno socialista en su agonía final, lo que sólo abonaría sospechas de que el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero decía una cosa, pero le interesaba la contraria. El vocerío socialista sobre Bildu distó mucho de ser espontáneo. Los que criticaban al Supremo y pedían la revocación de su sentencia actuaron con extraordinaria contumacia y seguridad. Como si tuvieran la certeza de que realmente su criterio era el que querían el PSOE y el Gobierno. Las piezas pueden empezar a encajar rápidamente, aunque algunas queden fuera de juego, como el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tanto por la decisión del TC, como por la deslealtad que le ha dispensado una parte de su propio partido.

Por eso, la sentencia del TC tendrá consecuencias políticas, aplazadas o no por razones electorales, porque sería ingenuo pensar que en esta situación sólo ETA, Bildu y el PSOE tienen algo que decir. La Ley de Partidos Políticos y las reformas electorales antiterroristas de principios de este año han quedado inutilizadas por la sentencia del TC. Si los informes policiales, si las demandas de Fiscalía y Abogacía del Estado y si la sentencia de la Sala del 61 que declaran que Bildu es ETA no sirven para excluir sus candidaturas, entonces todo el sistema legal de protección de la democracia frente al terrorismo se ha venido abajo.

El acuerdo antiterrorista también sale perjudicado por la sentencia del TC en la medida en que ha sido precedida de una ceremonia de confusión celebrada por los socialistas, que parecen creer en el don de la ubicuidad: recibir los votos del PP en el País Vasco y apoyar las tácticas políticas de ETA ante los Tribunales. Parece llegado el momento de que los populares se pregunten —y actúen en consecuencia de la respuesta— si es posible apoyar a un lendakari cuyo partido quería que Bildu —es decir, ETA/Batasuna— se presentara a las elecciones.

TC
En su línea habitual
Pablo Molina Libertad Digital  6 Mayo 2011

Nada más acorde con la altura ética del Tribunal Constitucional español que su decisión de que los enemigos de la Constitución española, de cuyo cumplimiento es garante, pasen a dirigir o a formar parte de unos órganos también constitucionales como son los ayuntamientos del País Vasco. Lo raro habría sido que el TC validara la sentencia del Supremo que prohíbe a los cómplices del terrorismo formar parte del Estado, porque en tal caso habría habido una ruptura en la trayectoria exquisitamente desleal con la nación que nuestra más alta magistratura inició con Rumasa y perfeccionó de modo sublime con el más reciente Estatuto de Cataluña.

En todo caso acatamos la sentencia del Constitucional, faltaría más, y de paso felicitamos a la mayoría "progresista", que no ha tenido reparo en rebozar sus togas en el polvo del camino a la hora de adoptar una decisión que agravia a la memoria de las víctimas del terrorismo, escarnece a sus familiares y nos envilece a todos. A todos los que pensamos que el orden constitucional es incompatible con la presencia de un grupo terrorista en las instituciones democráticas, claro, que es lo que el Supremo, tribunal al menos tan respetable como el TC, dice que va a ocurrir con unas listas electorales que no son más que "un cauce simulado y fraudulento para soslayar la ilegalización judicial del brazo político de ETA y así permitir el acceso de Batasuna/ETA a las instituciones representativas".

Estamos en una bancarrota moral de tal magnitud que el Pascualsalazo de anoche ni siquiera obedece a la búsqueda de esa quimérica "paz" de la que tan partidaria es nuestra izquierda, seguramente algo ya más que pactado por el gran Eguiguren de cara a la campaña electoral de las próximas generales. Es sólo la contrapartida que exigen los seis diputados del PNV para validar los presupuestos generales del Estado y permitir que Zapatero aguante hasta el final de la legislatura.

Muy torpe ha estado ahí Urkullu, porque si hubiera aguantado el tipo podría haber utilizado el cartucho del chantaje presupuestario en una ocasión futura. Alguien debería haberle explicado que para vulnerar el estado de Derecho y quebrantar la constitución, Zapatero no necesita animadores.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

La larga sombra del Gobierno
EA y Alternativa no han descontaminado a sus socios, sino que estos han contaminado toda la candidatura
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  6 Mayo 2011

SI algo vienen reflejando las sentencias de nuestros más altos tribunales es que los magistrados llamados «progresistas» suelen mostrar una sensibilidad de «izquierdas», mientras los tenidos por «conservadores» muestran una de «derechas». O si lo quieren a lo bestia, que los primeros «votan» en sus sentencias PSOE, y los segundos, PP. Lo que tampoco debe extrañar, pues los primeros han sido designados a propuesta de los socialistas, y los segundos, de los populares. Así de precaria es nuestra democracia, a la que falta la plena independencia del tercer poder, el judicial, para ser un pleno estado de Derecho. Tanto nuestro Consejo General del Poder Judicial como los tribunales Supremo y Constitucional no son otra cosa que reflejos en miniatura de los parlamentos que los eligieron, por lo que los partidos no necesitan decir a sus designados qué deben hacer, al hacerlo ellos motu proprio. Completa el dislate que los padres de la Constitución, en su afán de ser más legalistas que nadie, crearon dos instancias máximas, el TS y el TC, que debido a renovarse en fechas distintas, sus mayorías pueden ser diferentes, y sus sentencias, contradecirse. Atolladero al que estamos abocados hoy con algo tan delicado y trascendente como la legalización de Bildu.

Que la llamada izquierda abertzale, llámese Batasuna o cualquier otro nombre, no son más que encarnaciones, disfraces, máscaras de Eta para penetrar en las instituciones democráticas está más que demostrado y ratificado por ley. El problema se plantea cuando, en vista de que se ha descubierto su maniobra, esa izquierda decide unirse a partidos ya legalizados que avalen su condición de demócratas y poder así presentarse a las elecciones. ¿Se aceptan tales candidaturas, como sostuvieron seis magistrados de la Sala 61 del Tribunal Supremo invocando el principio de que, de no hacerse, se privaría de representación a los partidos legítimos, o se rechazan, como sostuvieron los otro nueves magistrados de la Sala, alegando que estamos ante una maniobra para introducir a Eta en las instituciones, en otras palabras, ante un fraude de ley?

Es verdad que, ante el acorralamiento de Eta, la izquierda abertzale se ha distanciado de ésta y acercado a los partidos democráticos. Pero ha habido también un corrimiento de ciertas fuerzas democráticas hacia el entorno social de Eta, hasta llegarse a la fusión representada por Bildu. La pregunta del millón es: ¿basta esa fusión para legalizar a quienes han venido siendo el ropaje político de Eta? El Supremo ha dicho que no, que ni el ropaje ni la compañía bastan para dar patente legal a una maniobra fraudulenta. Y si la prohibición afecta a partidos legalizados, ellos han tenido la culpa, por prestarse a dar aval democrático a quienes todavía no han demostrado serlo. En otras palabras: que Eusko Alkartasuna y Alternativa no han descontaminado a sus compañeros de coalición, sino que esa compañía ha contaminado la entera candidatura. Existe incluso una figura jurídica para ello: asociación con malhechores. El que se asocia con malhechores, se convierte automáticamente en malhechor.

Escribo esta «postal» mientras el TC debate el tema. Vamos a ver si sus componentes siguen la pauta prevista o la rompen. Preparémonos para lo peor y esperemos lo mejor.

Entró, entró
Santiago González El Mundo  6 Mayo 2011

Creo recordar que este mismo título llevó este blog el día que se autorizó la concurrencia parcial de ANV a las elecciones municipales de 2007. La opinión pública tiene conocimiento el mismo día de que el partido irreprochablemente democrático que ha colado en las elecciones del próximo día 22 a los independientes de Batasuna, se había reunido con ETA en febrero de 2009 para tratar del tema, que estuvieron en posición genuflexa ante la banda terrorista, que se refirieron al asesinato del empresario Uría como “cosas que pasan” y que los terroristas levantaron acta de lo mansos que les parecían sus interlocutores:

“Ante todas las reflexiones y la lectura de la Organización, expresan su acuerdo con un “sí, sí, sí”. Humildad, debilidad, falta de determinación; y los representantes de Hosto (Hoja, Eusko Alkartasuna) reflejaron una buena voluntad y formalidad.”

Se acabó. Ya están dentro. El resultado ha sido apretado, un seis a cinco. Más justo que el 9-7 al que revoca, pero ya no se empleará esa rara interpretación de las sentencias de que su sentido lo explican los votos discrepantes. En estos días, todos los candidatos de Bildu, no solo los de EA y Alternatiba, partidos que, efectivamente, nunca han practicado la violencia, van a tener acceso al censo electoral. El día que ETA decida poner fin a la tregua (ella no ha dicho que las treguas sean para siempre) tendrán una guía para la acción, un catálogo completo con los nombres y los domicilios de los enemigos del pueblo vasco.

Seis magistrados del Tribunal Constitucional: Pascual Sala, Eugeni Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Luis Ortega y Adela Asúa, propuestos todos ellos por el PSOE, han determinado que la sentencia del Tribunal Supremo había vulnerado derechos constitucionales de los recurrentes. La correlación de fuerzas era mayor a favor del ‘bloque de progreso’, pero el magistrado Manuel Aragón, rara avis, volvió a votar contra el criterio de su tribu. Ahora, tendrán que ser otras instancias las que garanticen el primero de los derechos constitucionales a tantos ciudadanos que han sentido sus vidas amenazadas a los largo de los últimos años, si la cosa se tuerce.

La reputación del TC, ya muy tocada desde la presidencia de Mª Emilia Casas, la penosa aventura del Estatuto de Cataluña, y la decidida actitud de no acatar su sentencia expresada el pasado verano por las instituciones catalanas, no se va a reponer de esta sentencia. Sus señorías han demostrado ser poco prácticos. Una vez consumado el desaguisado, pudieron haber pensado en el desprestigio de la institución y cambiarse los votos. Pascual Sala, Elisa Pérez Vera y Luis Ortega, un suponer, en contra de Bildu y que votaran a favor tres magistrados propuestos por el PP.

Sentencia sobre Bildu
Las víctimas se manifestarán contra Bildu el día 14
Agencias | Madrid El Correo  6 Mayo 2011

El Colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite, ha afirmado que siente "vergüenza ajena" por las presiones que ha recibido el Constitucional

Las víctimas del terrorismo tienen previsto manifestarse el próximo 14 de mayo en Madrid, en plena campaña electoral, para protestar por la decisión adoptada la pasada noche por el Tribunal Constitucional de permitir la presentación de la coalición Bildu a los próximos comicios del 22 de mayo. La plataforma Voces contra el Terrorismo ha anunciado que convocará una manifestación para ese día y la presidenta de la AVT, Ángeles Pedraza, ya ha dicho, al ser preguntada por esta convocatoria en una rueda de prensa, que su asociación se unirá a cualquier iniciativa en contra del fallo del Constitucional.

Para las víctimas, según Pedraza, la sentencia del TC supone "la presencia de ETA en las próximas elecciones", lo que "destroza toda esperanza de una derrota definitiva de la organización terrorista". También la plataforma HazteOir.org, en un comunicado, ha respaldado la movilización del 14 de mayo para que la sociedad civil, dice, responda a los "desmanes de las instituciones a favor de ETA".

Covite siente "vergüenza"
Por su parte, el Colectivo de víctimas del terrorismo del País Vasco, Covite, ha afirmado que siente "vergüenza ajena" ante la "inaceptable presión política ejercida desde algunos partidos políticos, especialmente desde el PSE y el PNV" sobre el Tribunal Constitucional (TC), del que "se sabían dueños políticos de su decisión" sobre la presencia o no de Bildu en las próximas elecciones forales y municipales, "aprovechándose indecentemente de la falta de independencia de este órgano". En un comunicado, Covite, tras conocer el fallo del TC que permite a Bildu estar en los comicios del 22 de mayo, a pesar de haber "quedado probado en la reciente sentencia del Tribunal Supremo que obedece a la estrategia diseñada por ETA", ha recordado que las víctimas del terrorismo se han "jugado mucho" con la decisión del Constitucional. "Esta claro que desde altas instancias se quería que Batasuna-ETA se colaran en nuestras instituciones y lo han logrado", ha lamentado.

A su juicio, para ello "han sabido actuar con un perfecto reparto de papeles". Covite ha destacado que "el problema es que en este teatro bochornoso en el que hemos asistido de espectadores, a partir de este momento nos convertimos nuevamente en ser víctimas propiciatorias de la infamia, y las que sufriremos las consecuencias". "El resultado ha sido claro, un tribunal de marcado carácter político ha abierto nuevamente la puerta a Batasuna, desgraciadamente tiene un nombre y una afiliación política", ha concluido el colectivo.

"Hoy las víctimas lloramos", dice Jiménez-Becerril
Asimismo, la eurodiputada del PP Teresa Jiménez-Becerril ha lamentado del Constitucional sobre Bildu ya que considera que "ETA es la única que ha ganado con este fallo, mientras las víctimas lloramos". Jiménez-Becerril ha afirmado en un comunicado que ahora "todos y cada uno de los españoles y españolas debemos preguntarnos cómo hemos permitido que los terroristas estén de celebración mientras nosotros estamos apenados, cuando lo natural hubiera sido exactamente todo lo contrario". Además, ha señalado que impedir "esta situación tan triste para la democracia estaba en nuestras manos". "Hoy ETA ríe y las víctimas lloramos y esta es la España en la que hemos aceptado vivir", ha dicho la eurodiputada, que ha destacado que "de nada han servido las manifestaciones de las víctimas pidiendo al Gobierno que no permitiese este agravio, ni de nada sirve tampoco señalar de nuevo a los culpables, por todos conocidos".

La eurodiputada ha indicado que "aunque esta es la España en la que hemos aceptado vivir, porque en ella hemos nacido, hay días en que algunos no estamos orgullosos de nuestra tierra, porque ver que la lucha por la Justicia y la libertad es pisoteada por quienes deberían defenderla es una auténtica vergüenza". "ETA está de fiesta y España de luto, pero no nos van a achicar y vamos a seguir luchando por los que murieron y por sus hijos, para enseñarles que aunque hoy haya ganado la dictadura del miedo, de la injusticia y de la conveniencia política, mientras que han perdido el valor y la decencia, no vamos a tirar la toalla", ha recalcado la eurodiputada popular. "Yo voy a seguir mirando al cielo, amando a España y defendiendo aquello en lo que creían quienes murieron a manos de ETA, señalados por los que se sentarán en nuestros ayuntamientos con el beneplácito de los zorros de la política y de sus legisladores políticos. Hoy hemos perdido muchos y han ganado unos pocos, y lo triste es que les hemos dejado ganar", ha concluido.


El blanqueo a la ETA salva a ZP en La Moncloa
Isabel Durán, Periodista Digital  6 Mayo 2011

El presidente del PNV anunció el lunes pasado que suspendía toda colaboración y apoyo al Gobierno por la decisión del Tribunal Supremo de ilegalizar Bildu. A las diez de la noche recibió una llamada que duró un cuarto de hora. José Luis Rodríguez Zapatero, al aparato, quería tranquilizar a Iñigo Urkulu. Le llamaba para pedirle "calma" y "un margen de confianza" a la espera de la resolución del Tribunal Constitucional para "recuperar la sintonía".

Cuatro días más tarde, al filo de las cero horas del jueves 5 de mayo de 2011, jornada negra marcada en el calendario de historia de la democracia española, la petición de Zapatero se hacía realidad. La estabilidad de los socialistas al frente de la nación estaba fiada a que los etarras estuvieran en las elecciones. Y los mal llamados progresistas del TC, por el voto de calidad de su presidente, el ínclito Pascual Sala, lo habían conseguido rompiendo el empate a cinco.

El Ejecutivo había hurtado al Tribunal Supremo la valoración de una prueba definitiva para la ilegalización de la coalición. Un documento de ETA que reproduce una reunión de los terroristas con los líderes de EA, dispuestos a convertirse en partido-vientre, para diseñar la estrategia que finalmente ponían milimétricamente en marcha en estos comicios. Esa prueba llegaba in extremis al Constitucional en plenas deliberaciones de la mano de la Guardia Civil. El acta etarra incautada en una operación contra abogados de ETA hacía más de un año resultaba que Interior no había podido descifrarlo antes.

El Gobierno del PP casi acabó con la ETA en todos sus frentes. El socialismo la ha blanqueado dinamitando las instituciones desde dentro tal y como estaba marcado en su hoja de ruta. Quien ha dejado en evidencia que la supervivencia de Zapatero en La Moncloa dependía de que ETA estuviera en las elecciones ha sido su propio socio nacionalista.

El resultado: Bildu celebró la noticia al grito de "Presoak kalera amnistia osoa (“Libertad para los presos, amnistía para todos”), y Euskal presoak, etxera (“Presos vascos a casa”). Lemas que como se ve, no tienen nada que ver con ETA. Sólo quieren amnistía para los asesinos, secuestradores y extorsionadores. Y los 6 del TC que lo vean.

Las víctimas del terrorismo no lo han podido decir más claro: "hoy nos han vuelto a matar a todos". Es el "salto al vacío", como ha dicho certeramente Jaime Mayor Oreja del régimen socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ¡Dan ganas de borrarse el DNI!

"El que crea en la Justicia es que está muy mal de la cabeza [en relación a la legalización de Bildu]"
Losantos: "Hoy es un día para que cualquier español se avergüence de su casta"
Verdad Mentira Periodista Digital   6 Mayo 2011

El periodista Federico Jiménez Losantos comentó en Es La Mañana de Federico, en Es Radio, que la carta blanca otorgada a Bildu para que pueda concurrir a las elecciones del 22 de mayo supone el fin de toda creencia en el sistema judicial, al menos en lo que se refiere a las decisiones adoptadas por el Tribunal Constitucional.

Apunta Losantos que:
Hoy nos toca afrontar uno de los días más repugnantemente negros, oscuros, sórdidos, lamentables, penosos, ilegales, ilegítimos, golpistas, dirían algunos, en el caso de que los que se han cargado el sistema español. Esto no es ni una democracia ni una democracia liberal ni nada.

Añade que:
Esto [la legalización de Bildu] es una vergüenza, hoy es un día para que cualquier español se avergüence de su casta, de su descastada casta dirigente y para que un ciudadano corriente, es decir un pagano, no porque no crea en nada, hay que ser paganos con respecto a la Justicia porque el que crea en la Justicia es que está muy mal de la cabeza, al menos al nivel del Constitucional, el Supremo y el Consejo General del Poder Judicial, que son simples empleados, de muy bajo nivel, y nombrados por los partidos políticos y que según como vayan, votan.

Precisa que:
Hoy es uno de estos días en los que un sistema se labra la destrucción. Hoy empezaba la caída del sistema llamado constitucional del 78. Puesto que no rige la Constitución en Cataluña ni en el conjunto de España y como no rige la Constitución en la lucha antiterrorista, sino que se empeñan en luchar a favor de los terroristas porque le conviene al Gobierno, un sistema que funciona así no es que merezca morir, sino que es necesario liquidarlo.

Detalla que:
El hecho en sí es que el Constitucional declara inconstitucional la sentencia de hace dos días del Tribunal Supremo. Lo primero que hace el Constitucional es decir que el Supremo ha emitido una sentencia anticonstitucional. Los seis jueces de estricta observancia progre, de lo peor, de los que perpetraron el Estatuto de Cataluña, estos han colocado de nuevo a ETA en las instituciones. Anoche, en Bilbao, como ya había avisado Zapatero, Rubalcaba y Caamaño al PNV y supongo que a la ETA, que son sus amigos, de que los iban a legalizar [a los de Bildu] le dijeron a Urkullu que no dijera que no iba a aprobar los presupuestos. Esto ha sido un repugnante compadreo con los criminales.

Los argumentos de Jiménez Losantos son una verdad a medias, pero no por el hecho en sí de que no tenga razón en este aspecto, sino porque resultaría terrorífico no tener ni la más mínima creencia en el ámbito judicial. Con sus disfunciones, al menos en los tribunales ordinarios, lo cierto es que muchos conflictos se siguen solventando con ecuanimidad y resuelven conflictos largamente enquistados.

Otra cosa es lo sucedido con la legalización de Bildu y que no es otra cosa que la crónica de una decisión anticipada, sobre todo cuando los jueces que tenían que deliberar sobre la coalición acaban teniendo un sesgo político - Seis jueces del Tribunal Constitucional propuestos por el PSOE dan vía libre a los proetarras de Bildu para acudir a las elecciones- y -En campaña: el PSOE salva a ETA-.

El propio Federico Jiménez Losantos anticipaba hace algunas semanas cual sería la decisión respecto a Bildu y se ensañaba con la facción del PP que aún era crédula respecto a las palabras de Alfredo Pérez Rubalcaba sobre que lo efectivo era impugnar lista por lista, no a la coalición entera. El resultado final, que a medianoche, segundos antes del arranque de la campaña electoral, Bildu estará compitiendo para entrar en las instituciones -"El PSOE siempre engaña a los niñatos de la derecha"-.

Bildu
El agua en la pecera
Ignacio Cosidó Libertad Digital  6 Mayo 2011

Cuando ETA estaba a punto de perecer por falta de agua, el PSOE ha optado por echarle una jarra en la pecera con la esperanza de que la piraña se convierta en sardina. En la historia de la lucha contra el terrorismo, nada había debilitado más a los terroristas que excluirlos de las instituciones democráticas. Sin el dinero, sin el control social, sin la proyección mediática, sin el poder político que les daba gobernar ayuntamientos y su presencia en las instituciones vascas y navarras, ETA era como un pez sin agua que daba sus últimas bocanadas. Ahora su presencia en las urnas les dará oxigeno. Creo que quizá todavía no seamos plenamente conscientes del alcance de este desastre, pero las victimas sí han sentido ya la presencia de los terroristas en las urnas como una dolorosa bofetada. Y las fuerzas de seguridad del Estado –que se han dejado la piel en demostrar la conexión de Bildu con ETA– han recibido los hechos como una humillación. ¿Cómo es posible que se crea más a los cómplices de los terroristas que a ellas?

La apuesta del PSOE por la rehabilitación política de Batasuna, sin que ETA haya anunciado siquiera su renuncia definitiva al terrorismo ni su brazo político haya condenado los cientos de asesinatos perpetrados por la banda, ha sido pública y notoria. Este apoyo manifiesto va desde el lehendakari Patxi López hasta el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, pasando por el PSC. Todos han clamado por que el Tribunal Constitucional revocara la sentencia del Supremo que certifica que Bildu no es más que un instrumento de ETA para colarse en las urnas.

El Gobierno ha hecho además un lamentable doble juego, pactando simultáneamente con el PNV que Batasuna podría concurrir a las elecciones y con el PP que no lo haría bajo ninguna fórmula. Después se han lavado públicamente las manos dejando "al libre arbitrio" de los tribunales la decisión; pero por debajo de la mesa se ha maniobrado cuanto ha estado en su mano para que la sentencia del Constitucional fuera la que ha sido. Habrá quién se admire por la habilidad de la jugada, a mi me provoca un profundo rechazo por sus métodos y por sus resultados.

La vuelta de ETA a las instituciones tiene por otra parte un principal responsable, Alfredo Pérez Rubalcaba. El presidente de facto del Gobierno es quien ha tendido puentes para la extensión política de ETA en las próximas elecciones. En una situación de naufragio electoral socialista, cada vez resulta más claro que Rubalcaba pretende utilizar el principio del fin de ETA como una plataforma de lanzamiento de su candidatura a la presidencia del Gobierno. El ministro del Interior parece dispuesto a pagar un precio a cambio de escenificar un final anticipado.

La presencia de ETA en las elecciones es un eslabón más de un proceso que pasa por un final en el que no haya vencedores ni vencidos. Pronto comenzaremos a ver los "ajustes políticos" que nos anunció Rubalcaba para lograr la "pacificación", la "normalización" y la "superación del conflicto político vasco" en el "nuevo tiempo" del que habla ya el PNV.

A pesar de lo que esto significa, no pensamos rendirnos. Seguiremos utilizando todos los instrumentos que el Estado de Derecho nos concede para evitar que los cómplices de los terroristas estén presentes en las instituciones, estas instituciones que ahora les han abierto las puertas. Volveremos unirnos en las calles, volveremos a reclamar junto a ellas la derrota del terrorismo. Los cantos de victoria no pueden corresponder a quienes apoyan una lucha que genera muerte, la victoria última corresponde a los que han dado tanto y a tantos en la búsqueda infatigable de la libertad.

El 22 de mayo confío que el conjunto de los españoles seamos capaces de lanzar un claro mensaje a los políticos socialistas: la inmensa mayoría queremos la derrota incondicional de ETA, queremos un final del terrorismo en el que las víctimas descansen y los terroristas paguen por sus crímenes y queremos a los representantes políticos de los terroristas fuera de las instituciones democráticas. Les quiero trasladar mi profunda confianza y firme convicción de que cualquier posible compromiso de este Gobierno con ETA tendrá en todo caso en las próximas elecciones generales su fecha de caducidad.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

ETA en las elecciones, gracias al TC y al Gobierno
EDITORIAL Libertad Digital  6 Mayo 2011

La última franquicia electoral de ETA estará en las elecciones municipales. El Tribunal Constitucional, la instancia judicial más politizada en España, ha decidido que Bildu concurra a las elecciones, pese a las evidencias presentadas por las Fuerzas de Seguridad del Estado de su relación inequívoca con la banda terrorista. De hecho, Bildu es una marioneta diseñada por los terroristas, programada y activada por los pistoleros para allanar su camino hacia la impunidad y disfrutar, de paso, de una fuente de ingresos públicos con los que seguir alimentando su maquinaria criminal. Por encima de las supuestas razones legales en las que los magistrados del TC pretendan basar su decisión, a nadie le cabe en España la más mínima duda sobre la génesis, sustancia y función de unas listas formadas por ETA/Batasuna y cuya repulsa a la violencia no es ni siquiera teórica, sino una pura pantomima ordenada y "bendecida" por los propios pistoleros.

El TC ha seguido a rajatabla las indicaciones del Gobierno y específicamente de Rubalcaba, autor intelectual de una comedia cuya primera representación en el Tribunal Supremo no fue más que un espejismo de legalidad y dignidad. Las listas etarras han colado como pretendían Zapatero y Rubalcaba, en un trágala que el PNV desveló al afirmar que el Gobierno se había comprometido a ello y que estaba en juego su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado. Así, Zapatero dispondrá de un balón de oxígeno para completar la legislatura. A cambio, ETA irrumpirá de nuevo en los municipios para escarnio de las víctimas del terrorismo, de los verdaderos demócratas y de los policías y jueces, que alguno hay, que luchan contra ETA pese a las cada vez más recurrentes pegas y obstáculos de la política.

La campaña de las autonómicas y municipales comienza, por tanto, con la inclusión de quienes han hecho del asesinato, el secuestro, la extorsión y la amenaza su único programa. Que en semejantes condiciones el Gobierno se escude en la independencia judicial es de una bajeza moral difícilmente comparable. Así, los comicios, al menos en el País Vasco, son un remedo, una parodia, un insulto para los demócratas y la última ofensa para las víctimas de ETA y sus familiares. Con esa decisión, el TC ratifica y da luz verde a la "democracia" nacionalista, un sucedáneo en el que se equipara a quienes han dado su vida con los que se le han quitado, a quienes han defendido la democracia con aquellos que han jaleado los tiros y las bombas. Pero las responsabilidades no se pueden limitar sólo al TC. El Gobierno del PSOE es el principal culpable de que se repita la historia, el principal culpable de que ETA reciba un espaldarazo y pueda mantener sus conexiones institucionales otros cuatro años; es decir, cuatro años más perdidos en la lucha contra el terrorismo.

Sería de esperar que la reacción del PP estuviera a la altura de la gravedad de la situación en el País Vasco y dejara de apoyar por vagas razones prácticas el plan del PSOE y de ETA, ese en el que no hay ni vencedores ni vencidos y en el que la historia sólo la escriben quienes han empuñado las armas. Los demócratas vuelven a estar donde casi siempre en el País Vasco, en esa zona de la existencia donde una palabra de más contra el credo nacionalista puede significar el tiro en la nuca.

Bildu
Primeras consecuencias
GEES Libertad Digital  6 Mayo 2011

La actitud socialista a las reformas del Código Penal y la Ley del Menor en el año 2000 y a la Ley de Partidos generó suspicacias, porque los socialistas no estaban nada convencidos de que fuese justo ni conveniente ilegalizar al brazo político de ETA. De hecho, Zapatero era uno de los más opuestos a sacar a Batasuna de las instituciones. Sólo el crimen de Santa Pola de agosto de 2003 hizo que los socialistas apoyasen la medida. Hoy, tras años de travesía por el desierto, ETA logra un triunfo histórico importante, porque no sólo vuelve a las instituciones: lo hace por la puerta grande, con el apoyo del Gobierno y el aval del Tribunal Constitucional.

¿Qué podemos esperar tras la sentencia del TC y el regreso de ETA? La consecuencia más evidente es la adquisición de más dinero para el entramado etarra. Aunque no vaya a parar a los comandos, sí lo irá a organizaciones afines y militantes, liberando recursos ilegales. Pero más allá de eso, hay que señalar en segundo lugar que el previsible control en no pocos ayuntamientos supondrá la deslegitimación de los principios sobre los que éstos se asientan. Se convertirán en arietes contra derechos y libertades fundamentales, a través de los cuales se erosionen los principios constitucionales, con mayor fuerza allí donde la coalición tenga más representación.

En tercer lugar, desde 1978 todos los ayuntamientos en manos de la izquierda abertzale son instituciones fallidas, que generan inestabilidad dentro y la irradian hacia el exterior, hacia otras instituciones. La entrada de Bildu nos introduce de nuevo en la misma situación, que parecía superada: los ayuntamientos se desestabilizarán sí o sí.

En cuarto lugar, la legalización de Bildu implicará un aumento de la conflictividad social, asociada a la recuperación de espacios públicos. Así como la salida de ETA de las instituciones supuso un golpe a su estructura callejera, el regreso tendrá un negativo impacto en el orden público. Casi nadie duda que en los ayuntamientos gobernados por Bildu, o donde su presencia sea mayor, se reactivará la agitación social.

En quinto lugar, la rehabilitación de ETA a través de Bildu originará un problema con las víctimas, ya que hablamos de etarras sin arrepentir, que son conscientes de que esto no es una rendición, y que celebraron con júbilo ayer la sentencia. En pueblos y ciudades vascas, las víctimas convivirán con unos etarras sin arrepentir que son conscientes de su enorme triunfo. Esto generará situaciones muy complicadas.

Son sólo cinco consecuencias, las más previsibles, evidentes y directas: recuperación económica etarra, deslegitimación del Estado, desestabilización de instituciones, conflictividad social y tensión con las víctimas. A esto, ya desde este verano, habrá que sumar las consecuencias de los pactos políticos y sociales que socialistas y etarras interrumpieron en Loyola, que se retomarán ahora, y que afectan al ordenamiento jurídico e institucional español, vasco y navarro.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.



El PSOE lleva a ETA a las urnas
El Constitucional gana la partida al Supremo y Bildu consigue colarse en las elecciones. Los magistrados propuestos por el PSOE respaldan a la coalición por seis votos contra cinco. El ‘progresista’ Manuel Aragón se suma al bloque de los ‘conservadores. Las 254 candidaturas de Bildu estarán en las urnas el 22-M.
D. Carrasco y A. Lardiés. Madrid www.gaceta.es  6 Mayo 2011

Conforme al guión esperado. El Pleno del Tribunal Constitucional (TC) decidió anoche que Bildu, la coalición parasitada por Batasuna, esté en las elecciones municipales y forales del próximo 22 de mayo. No hubo unanimidad. El resultado final fue de seis votos a favor de estimar el recurso de amparo de Bildu, frente a cinco votos en contra. El bloque progresista, compuesto por una mayoría de magistrados nombrados a propuesta del PSOE, se impuso a los afines al PP. Así, la decisión adoptada el pasado domingo por el Tribunal Supremo quedó anulada y las 254 candidaturas de Bildu estarán en las urnas.

El debate entre los magistrados fue tenso. Por sorpresa, el magistrado progresista Manuel Aragón se sumó a las tesis de los conservadores Francisco Hernando, Ramón Rodríguez Arribas, Javier Delgado Barrio y Francisco Pérez de los Cobos. Pero sus votos contra la presencia de Bildu no fueron suficientes frente a los siete votos del presidente del TC, Pascual Sala, el vicepresidente, Eugenio Gay, y los magistrados Elisa Pérez Vera, Luis Ignacio Ortega, Pablo Pérez Tremps y Adela Asua.

El ponente de la sentencia será Luis Ignacio Ortega, llegado al tribunal en enero a propuesta del PSOE. En principio, el ex presidente del Tribunal Supremo Francisco Hernando presentó al Pleno una ponencia que avalaba que los testaferros de ETA no podían estar en las instituciones. Pero no fue aprobada por la misma mayoría, de seis votos contra cinco.
El fallo reconoce a la coalición su derecho fundamental a la participación política, consagrado en el artículo 23 de la Constitución. El TC juzga la presunta violación de los derechos mientras que el Supremo estudia la legalidad. Para los magistrados del Constitucional, las pruebas que utilizó el Alto Tribunal para anular las candidaturas de Bildu no tenían una consistencia suficiente. En otras palabras, no se ha respetado el criterio garantista sobre la valoración de la prueba que recoge la jurisprudencia del TC.

Contra el criterio de la mayoría, liderada por el presidente del TC, varios magistrados decidieron emitir un voto particular. Los cuatro conservadores, así como el citado Manuel Aragón consideran que Bildu es un sucedáneo del brazo político de ETA y que por ello no debería concurrir el 22-M.

La decisión llegó tras 12 horas de tensas deliberaciones. En torno a las siete de la tarde, la Sala Segunda del TC constató que el empate ideológico entre conservadores y progresistas era inamovible. En ese momento, el presidente de la Sala y vicepresidente del TC, Eugenio Gay, avocó la decisión sobre Bildu al Pleno. Y ello porque declinó hacer uso de su voto de calidad, que podía haber utilizado para desempatar.

Así las cosas, el Pleno se reunió pasadas las ocho y media de la tarde. La llegada del asunto cambiaba por completo el escenario, ya que, como adelantó LA GACETA, los progresistas dominan por siete a cuatro a los conservadores. Y al filo de las doce de la noche, cuando se cumplía el plazo, los magistrados hicieron pública su decisión, con el resultado ya comentado.

Por la mañana, antes de que la Sala Segunda comenzara a trabajar sobre las ponencias, el tribunal se reunió para decidir sobre el escrito presentado por Bildu para recusar al magistrado Francisco Hernando por haber participado en la ilegalización de Batasuna en el año 2003. El tribunal decidió rechazar de plano la recusación por “manifiestamente infundada”. El auto razonó que el hecho de haber intervenido en el proceso sobre Batasuna “no constituye un motivo que permita poner en duda la imparcialidad” de Hernando porque el asunto de Bildu es distinto.
Sí a las agrupaciones

Tras tumbar la recusación contra Hernando, la Sala Segunda adoptó por unanimidad conceder el amparo a la candidatura batasuna de Zalduondo (Álava). Según los magistrados, el Supremo anuló esta lista sin tener pruebas suficientes. Así, un total de 11 agrupaciones de electores proetarras estarán también en las urnas.

El fallo del TC desoye los argumentos presentados por la Fiscalía y la Abogacía del Estado en la mañana de ayer. El Ministerio Público argumentó, en su informe de 53 folios, que había quedado probado por la Sala del 61 del Tribunal Supremo que ETA señaló una serie de obligaciones que debía cumplir la coalición y marcó la línea y modo de actuar de la misma en cuanto a la condena de la violencia por parte de los miembros de la coalición. Además, en otros documentos aportados, como “Bases para el acuerdo electoral”, se recordaba la colaboración de Eusko Alkartasuna con el complejo Batasuna y cómo debían gestionarse los cargos de la coalición.

En este sentido, el Ministerio Público, al igual que hizo en el recurso contencioso-electoral que presentó ante el Supremo, subrayó la relevancia del documento Herri Akordioa (Acuerdo Popular), que contiene el acuerdo de la coalición, las indicaciones y directrices para elaborar las listas (número de candidatos que correspondería conforme a un criterio de proyección de votos en anteriores elecciones en cada municipio) y el programa común.

Sobre la condena a la violencia, la Fiscalía puso de manifiesto al TC que la trayectoria democrática de EA y Alternatiba y su compromiso contra la violencia etarra no fue discutido por el Supremo. Ahora bien, la inclusión de “independientes” (testaferros de ETA) en sus listas había impedido a la coalición “una declaración más clara e inequívoca” frente a la violencia. Por su parte, la Abogacía del Estado insistió en sus alegaciones en que existen pruebas de que la estrategia de la banda terrorista ETA era converger con EA.

ETA
La AVT responsabiliza al Gobierno del regreso de ETA a los ayuntamientos
Minuto Digital  6 Mayo 2011

También las víctimas tienen palabras para el PP, porque “no ha cumplido con su compromiso y obligación de hacer todo lo posible para evitar el regreso de ETA a las instituciones”.

La AVT ha denunciado “las maniobras del Gobierno para legalizar a Bildu” y ha atribuido al Ejecutivo la “responsabilidad clamorosa del regreso de ETA a las instituciones”.

En un comunicado, las víctimas del terrorismo manifiestan su “profunda desolación, máxima indignación y más firme rechazo ante la vuelta de ETA a las instituciones democráticas bajo las siglas de Bildu”.

“El Gobierno y el Partido Socialista han sido los protagonistas de un cínico y estudiado simulacro, como han puesto claramente de relieve las declaraciones de sus líderes en los últimos días, en las que han llegado incluso a alardear de tener completamente controlado al Tribunal Constitucional”, han señalado.

Las víctimas del terrorismo, recuerdan, que desde el primer momento denunciaron las maniobras del Gobierno para legalizar a Bildu, a pesar de los informes policiales que acreditan de “manera irrefutable que EA está al servicio de la estrategia de ETA”.

“Al aceptar el regreso de ETA a las instituciones democráticas, el Gobierno paga a la organización terrorista un precio político inasumible”, aseguran.

Por ello, le exige que “aclare, inmediatamente, a cambio de qué lo ha hecho, cuáles son las siguientes concesiones a ETA y si el próximo paso, en esa negociación, es la legalización de Sortu”.

“Por su responsabilidad directa en el regreso de ETA a las instituciones -insisten-, las víctimas del terrorismo exigimos la inmediata dimisión del presidente del Gobierno, el señor Rodríguez Zapatero, y del vicepresidente primero y ministro del Interior, el señor Rubalcaba”.

La responsabilidad del PSOE en “esta estafa”, dicen, es “incluso superior a la de los que tristemente se han mostrado públicamente favorables a la legalización de ETA-Batasuna, porque éstos, añaden, “cuando menos no han tenido la indecencia de recurrir al engaño”.

“Nos aseguraron que apoyaban al Gobierno porque lo estaba haciendo bien y que la reforma de la LOREG cerraba todas las puertas a una posible vuelta de ETA a las instituciones. Pero la realidad ha sido que ese apoyo, esa reforma y el procedimiento escogido para la impugnación de las candidaturas han sido otras tantas coartadas para permitir la presencia de ETA en las elecciones”, añaden.

Según la AVT, todo ello debe tener consecuencias, “tanto en forma de asunción de responsabilidades, como desde luego en la adopción de decisiones políticas inmediatas”.

Alcaraz convoca una manifestación en Madrid el 14 de mayo contra la presencia de Bildu
 www.gaceta.es  6 Mayo 2011

Otras asociaciones como la AVT, Dignidad y Justicia y Fundación Miguel Ángel Blanco apoyarán las movilizaciones que se convoquen.

La plataforma Voces contra el Terrorismo, presidida por Francisco José Alcaraz, ha convocado una manifestación en Madrid el próximo 14 de mayo para protestar por la decisión del Tribunal Constitucional de revocar la sentencia del Supremo sobre Bildu, que permitirá a la coalición formada por Eusko Alkartasuna (EA), Alternatiba e independientes de la izquierda proetarra presentarse a las elecciones municipales del 22 de mayo.

En declaraciones a Europa Press, Alcaraz ha denunciado que "se ha consumado la traición" porque después de los comicios "252 ayuntamientos del País Vasco y Navarra tendrán representantes de ETA entre los concejales de las corporaciones gracias al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que ha permitido de forma tácita la continuidad de ETA en las instituciones".

A su juicio, la decisión de que Bildu podrá concurrir a las elecciones demuestra la "utilización torticera de las instituciones por parte del Gobierno para colar a ETA en los ayuntamientos", así como la "nula independencia de tribunales como el Constitucional, al ser sus componentes elegidos por los partidos políticos".

Para Alcaraz, "de nuevo el tiempo vuelve a dar la razón a personas como Jaime Mayor Oreja, que ha denunciado, al igual que Voces contra el Terrorismo, en la más profunda soledad la continuación de la negociación del Gobierno con ETA".
"Se ha derogado de facto La Ley de partidos"

Es más, ha remarcado que la decisión del Constitucional "ha derogado de facto la Ley de Partidos Políticos" y "de nada ha servido la encomiable labor de los Cuerpos y Fuerzas del Seguridad del Estado para demostrar, como ha dicho el Tribunal Supremo, que Bildu es ETA, ya que el Gobierno se ha valido de un tribunal que no tiene ninguna independencia para consumar su pacto con ETA".

"No puede quedar ninguna duda, llegado a este punto, de la existencia de la negociación con ETA. Negarla es ser cómplice por omisión o acción con el proyecto político de este Gobierno en materia antiterrorista", ha subrayado.

Por todo ello, Alcaraz ha advertido de que Voces contra el Terrorismo "no se quedará cruzada de brazos mientras los terroristas celebran con champán la inclusión de ETA en los comicios", por lo que ha emplazado a otras asociaciones, partidos políticos y ciudadanos a secundar la manifestación del 14 de mayo y "dejar claro al Gobierno que no aceptan los chantajes de los terroristas".

Este viernes por la mañana, organizaciones como la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Dignidad y Justicia, Fundación Miguel Ángel Blanco y otras víctimas como Conchita Martín --viuda del teniente coronel Blanco-- han celebrado una rueda de prensa para valorar la decisión del Tribunal Constitucional y han trasladado su apoyo a todas las movilizaciones que se convoquen contra la presencia de Bildu en las elecciones del 22 de mayo.

TRAS EL FALLO DEL TC SOBRE BILDU
Voces contra el Terrorismo llama a los españoles a manifestarse el 14 de mayo
Francisco José Alcaraz ha anunciado una nueva manifestación ante la decisión del Constitucional. La fecha para la rebelión cívica será el 14 de mayo en Madrid.
LIBERTAD DIGITAL  6 Mayo 2011

La decisión del Tribunal Constitucional de desacreditar al Supremo y permitir a Bildu que esté en las elecciones del próximo 22 de mayo ha sido la gota que ha colmado el vaso para las víctimas del terrorismo. Según han hecho saber a Libertad Digital y esRadio ven en esta decisión una nueva muestra de la negociación de ETA con el Gobierno. De hecho, el propio PNV confirmó el otro día que el Gobierno le había asegurado que la coalición que esconde a los batasunos estaría en los comicios.

En este sentido, Francisco José Alcaraz ha avanzado que su asociación va a convocar otra manifestación contra las decisiones que están dando oxígeno una y otra vez a ETA y su entorno. La fecha elegida para continuar con la rebelión cívica será el próximo 14 de mayo en Madrid, tal y como anunciado el propio Alcaraz

Así el presidente de Voces Contra el Terrorismo ha explicado a esRadio el sentir de las víctimas ante la decisión del Constitucional: “Es una traición a las víctimas del terrorismo” aseguró Alcaraz. Además, consideró que con ello se “consuma esta gran traición de este Gobierno en este proceso de negociación. Entendemos que esta decisión está auspiciada por los intereses del Partido Socialista y también de la banda terrorista ETA dentro de este proceso”, explicó.

Por todo ello, Alcaraz considera conveniente recordar “todos y cada uno de los pronósticos de Jaime Mayor Oreja” porque dada la decisión del TS “el tiempo vuelve a darle la razón, a él y a quienes denunciábamos este proceso de rendición con ETA”.

En un comunicado, VCT denuncia que "a partir del día 22 de mayo, 252 ayuntamientos de la comunidad autónoma vasca y navarra, tendrán representantes de ETA entre los concejales de las corporaciones, gracias al Gobierno de Rodríguez Zapatero que ha permitido de forma tácita la continuidad de ETA en las instituciones".

De este modo, la asociación recuerda que "las continuas declaraciones de miembros del Gobierno e incluso del propio Lehendakari Pachi López, dejan al descubierto la connivencia de éstos con el proyecto de Bildu, es decir, la negociación sumergida que desde Voces Contra el Terrorismo venimos denunciando desde hace tiempo".

Así , VCT dice que no se quedará cruzada de brazos mientras que los terroristas celebran con champán la inclusión de ETA en las elecciones, por lo que ha emplazado "a todos los ciudadanos, asociaciones, partidos políticos, medios de comunicación a secundar la convocatoria de protesta" . "En los próximos días se harán públicos todos los datos para dejar claro al Gobierno que no aceptamos los chantajes de los terroristas" ha añadido.

 

"ESTAMOS DESOLADOS"
Pedraza, sobre la convocatoria de VCT: "Nosotros nos sumamos a lo que haga falta"
La presidenta de la AVT se ha mostrado partidaria de salir a la calle tras la decisión del TC de permitir que Bildu esté en las elecciones.
LIBERTAD DIGITAL  6 Mayo 2011

Ya hay convocada una manifestación de víctimas para el 14 de mayo. Voces contra el Terrorismo no ha dudado en llamar a la Rebelión Cívica tras conocerse el fallo del Tribunal Constitucional de permitir que Bildu, coalición en la que se esconden los batasunos, esté en los comicios locales el próximo 22 de mayo.

En una rueda de prensa, Ángeles Pedraza, presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, ha asegurado que aún "no les había dado tiempo mirar" en convocar una manifestación. Es por ello por lo que esRadio le ha preguntado si se adherirían a la marcha ya convocada por Voces contra el Terrorismo. Ante esto Pedraza ha asegurado que "nosotros nos sumamos a lo que haga falta".

Del mismo modo, la presidenta de la AVT aseguró esta mañana en esRadio que la decisión del TC "es una afrenta total a las víctimas y a la dignidad de esta democracia". "Estamos desolados, indignados y traicionados".

En este sentido, Pedraza se preguntaba cuál es el precio político pagado por el Gobierno. Y po ello, criticó a todos aquellos que apoyan a Patxi López. "No se puede seguir apoyando a un lehendakari que apoya a Bildu a muerte".

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