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Recortes de Prensa   Domingo 8 Mayo 2011

 

PSOE: peor imposible
Editorial www.gaceta.es  8 Mayo 2011

No hay más que ver los primeros mítines del 22-M. Un Zapatero que trata de cobijarse tras el burladero y evitar el ruedo de las multitudes (¿por miedo al tomatazo?) tuvo la humorada de decir: “Somos el partido que ha logrado el mayor nivel de protección social”.

No es una jugarreta de los hados, pero cualquiera diría que ha querido el Destino que el PSOE iniciara su campaña electoral en el aniversario de la quiebra del Reino de España y el tirón de orejas que le dio Bruselas a Zapatero. No es cuestión de gafe que los dirigentes socialistas se dispongan a vender su devaluada mercancía en los mítines, cuando en este año ominoso hemos tenido una economía monitorizada y hemos llegado a la dramática cota de los cinco millones. Y no es ni una fatalidad ni una mala suerte, porque ellos mismos, Zapatero, Salgado, Pepiño Blanco, se lo han ganado a pulso. Aunque, siguiendo el apolillado guión escrito por Alfonso Guerra, han recurrido al ventilador que esparce porquería para endosar su responsabilidad al PP.

No hay más que ver los primeros mítines del 22-M. Un Zapatero que trata de cobijarse tras el burladero y evitar el ruedo de las multitudes (¿por miedo al tomatazo?) tuvo la humorada de decir: “Somos el partido que ha logrado el mayor nivel de protección social”. Cuando todos sabemos que la principal protección social es el empleo; que el subsidio es pan para hoy y hambre para mañana; y que el amortizado líder se arropa en fórmulas inoperantes cuando no ha tenido el valor y la honradez de afrontar las medidas quirúrgicas necesarias para reformar el mercado de trabajo.

Y Blanco tuvo la desfachatez de asegurar que, de no ser por el Gobierno socialista, la gente lo pasaría infinitamente peor. ¿A quién pretende engañar? Si no hubiera estado el Gobierno socialista, se habrían afrontado mucho antes la crisis, se habrían adoptado medidas y los costes sociales habrían sido menores. Pero sobre todo, de no haber estado Zapatero en La Moncloa, probablemente no hubiera hecho falta que Europa creara una suerte de protectorado con España, obligándole a reducir el déficit, y a aplicar severos tijeretazos sociales. Ahora que el PSOE intenta vender en los mítines la burra de conquistas sociales y económicas que sólo existen en su imaginación, conviene refrescar la memoria y recordar lo que pasó hace justo un año. Entre el 3 y el 7 de mayo de 2010, el Reino de España entró en quiebra. Fue una semana negra, los inversores llegaron a rechazar bonos que se remuneraban con tipos de interés de hasta el 18%. Como resultado, las principales Bolsas europeas cayeron en picado, la española se dejó un 14%. El país se encontraba en situación de insolvencia. Ese mismo fin de semana se aprobó el rescate y la intervención. El lunes las Bolsas rebotaron y el Gobierno retomó el aliento. La ayuda que la UE y el FMI prestaron a España in extremis no era gratuita. Al dinero imprescindible para que Zapatero pagase las deudas que había contraído previamente lo acompañó un plan de ajuste que el Gobierno tendría que adoptar.

Ha pasado un año y hemos llegado a la primera de las convocatorias electorales que tendrá que atravesar el PSOE durante una crisis que contribuyó a agravar. Muy en la línea de los socialistas de siempre, están utilizando la mentira como arma política, y haciendo creer que con ellos las cosas van mejor. Cuando parece justo al revés, con el PSOE... peor imposible. Pero se lavan las manos de sus propios desaguisados económicos y los cargan en el haber del rival, que, desde las generales de 2008, ha venido ejerciendo de Pepito Grillo. El PSOE ha puesto toda su maquinaria a funcionar para crear una versión alternativa de la realidad. Nada que no supiésemos, pero los españoles harían bien esta vez en no dejarse engañar.

El semestre de la crisis real
Pilar García de la Granja www.gaceta.es  8 Mayo 2011

Estamos en el peor momento de la crisis: los parados se quedan sin subsidio y lo ahorrado se ha gastado. Zapatero deja una crisis institucional sin precedentes. Queda una España incapaz de crear empleo y riqueza.

Esta semana que termina el Banco de España ha hecho público su informe trimestral sobre la evolución de la economía española. Dice el organismo que el crecimiento de la economía entre enero y marzo fue de dos décimas. Apunta que ese crecimiento del 0,2% es gracias a la exportación porque el consumo interno y la inversión siguen desplomados. Indica que aún sigue siendo peligrosa la evolución salarial –subida de media del 3,1%–, y que espera mejoría hacia final de año. Todo según el guión, porque en este país cualquier cosa que tenga que ver con la realidad está guionizada dependiendo de las necesidades.

Si hay que meter a los terroristas en los ayuntamientos, guionizamos el acuerdo de paz a través de unos mediadores internacionales y terminamos manipulando a los jueces del Constitucional. Si hay elecciones a la vista, le explicamos al Banco de España que tiene que advertir un ligero crecimiento –en realidad crecer dos décimas del PIB y nada es lo mismo– y parece que podemos vender recuperación. Si a eso le sumamos el espectáculo del Instituto de Crédito Oficial aseverando que se ha incrementado la confianza del consumidor en abril, una semana después de conocer que en España hay prácticamente cinco millones de parados, pues nos encontramos con el cuerpo del guión: el Gobierno insiste en que la economía va mejor. Es más, el propio presidente Zapatero argumentó en un mitin en León que la culpa de la crisis económica es de Aznar y de sus políticas en 1996 y adelante, y que, gracias a él y a sus reformas, el país saldrá más fortalecido. Oír para creer.

Pues bien, estamos en el peor momento de la crisis. Como explica el profesor Velarde, durante los años 2008-2010, el Gobierno de España puso en marcha unas políticas expansivas en medio de la peor crisis económica de la Historia –por falta de conocimiento– que han conseguido hundirnos aún más en el hoyo de la depresión económica. Y aquí estamos, en 2011, buscando brotes verdes y trabajo.

Incapaces de llenar el depósito de la gasolina, que ha batido el quinto récord anual en precio, gracias a la brutal subida de impuestos –el 45% del precio de la gasolina son impuestos–. Se ha convertido en misión imposible llegar a final de mes y comer razonable –porque el precio de los alimentos se ha disparado–. Y finalmente, es muy complicado pensar que dos millones de personas, de los actuales cinco millones de parados, vayan a encontrar nunca un empleo en España. Esto es la España del presidente Zapatero.

Una España en la que ha creado una crisis institucional sin precedentes e incapaz de crear riqueza y empleo porque se han demonizado los sectores clave, pilares de nuestra economía: la construcción y el turismo. Ya no hay dinero para un PHN y decidieron que los campos de golf eran para turistas ricos. Ya no hay dinero para infraestructuras y tenemos sembrada España de aeropuertos fantasma. No hay dinero para pagar profesores, pero está España plagada de museos de arte moderno. No hay dinero para la sanidad, pero impedimos que Barbacid recaude nueve millones de euros para investigar contra el cáncer.

Lo peor llega ahora, cuando los parados se quedan sin subsidio, cuando la red familiar se resquebranta ante la desesperación del paro, cuando los jóvenes no tienen futuro y los mayores no tienen capacidad de ahorro. Ahora que lo ahorrado se ha gastado, que el crédito es prácticamente inaccesible, que la economía no crece y que se dispara la inflación… ahora es cuando viene lo peor.

El PSOE va a desaparecer
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com  8 Mayo 2011

El PSOE va a desaparecer. Ha desaparecido ya de Cataluña, donde, como buitres, los socialistas, como chorizos, se han repartido las viviendas de protección oficial. Las presentan como si fueran para la gente necesitada y se quedan ellos con ellas.

El PSOE va a desaparecer. Denominarse socialista será una vergüenza por los siglos de los siglos. Va a desaparecer de esa Andalucía que han convertido en una cloaca infecta, inmunda, donde la familia Chaves nos recuerda a la familia Corleone. En el futuro va a haber que exigir responsabilidades de todo tipo a muchos políticos depredadores, pero también a muchos jueces y policías negligentes y cómplices.

El PSOE va a desaparecer porque es un antro de corrupción, porque su gestión ha sido nefasta y encima nos han insultado con la arrogancia de su estupidez. Hay que retirarles esas jubilaciones de lujo, esos blindajes corruptos. El PSOE va a desaparecer porque lo marcan todos los indicios, porque es un clamor en la calle, porque lo impone el instinto de supervivencia de una sociedad llevada al desastre y al abismo de la indigencia.

El PSOE va a desaparecer porque ha convertido el Estado de Derecho en un Estado de deshecho, con un Tribunal Constitucional que es una mera caja de resonancia de Ferraz, y que ha culminado el clima de traición y vergüenza nacional, plegándose y poniéndose al servicio de los intereses de ETA.

No queda otra que convertir el 22 de mayo en el ejercicio de un gran voto de castigo contra un partido socialista que debe desaparecer.

Otrosí: El día 14 a las 12 horas, en la Plaza de Cibeles, la Plataforma de las Clases Medias convoca a la sociedad civil a protestar y plantar cara a la casta parasitaria que está depredando, expoliando y arruinando a las clases medias. Cuento con todos y cada uno de los oyentes de A Fondo. No sólo con su asistencia, sino con que cada uno lleve a sus amigos, familiares y compañeros de trabajo o de paro. No esperes que nadie te resuelva tus problemas, lucha, muestra tu dignidad y tu coraje.

22-M: un poco de atención al acto
Carlos Dávila www.gaceta.es  8 Mayo 2011

“Se comprende el poco entusiasmo que existe para ir a votar en un momento en que los políticos no pasan por su mejor momento, pero atención al acto: nos jugamos la persistenciaen el poder de unos filibusteros de la políticaque han dejado España hecha unos zorros”.

No se engañen: cada vez que se abre una campaña electoral, la tentación es escribir: esta es la ocasión más trascendente de la democracia. Y bien: ¿es esta la ocasión más trascendente de la democracia? Hemos vivido tanto y tantas cosas desde que un día se murió Franco, se hizo duramente la Transición y España se mudó de ropa más rápidamente de lo que suele hacerlo una artista de cabaré, que sería una solemne estupidez atribuir a estos comicios del próximo día 22 una importancia inaudita, incomparable con todas. Por tanto, serenémonos: estamos ante una ocasión única para cambiar no ya de Gobierno, sino casi de régimen, pero no menos interesante de lo que fueron las elecciones municipales del 95 o las generales posteriores del 96. No aludo a otras en las que también nuestro país modificó su rumbo, por dos razones: la primera, porque la modificación siempre fue negativa (¿o es que ya nos hemos olvidado de un malhechor llamado Felipe González?); la segunda, porque en la ocasión en que contra todo pronóstico la izquierda más radical, más cutre y más vengativa, 2004, derrotó al centro-derecha, esa voltereta no se hubiera dado si no hubiera sido por un terrorífico acontecimiento: el masivo atentado de Madrid del que siete años más tarde continúa sin saberse quién lo produjo, quién fue el autor verdadero, no el sicario de chicha y naba, y con qué lo produjo (el arma del crimen).

Quíntuple crisis
Por tanto, y con toda honradez, no me voy a referir a esas ocasiones. Sí a las otras dos para manifestar lo siguiente: que hoy como entonces de lo que se trata es de desalojar del poder a un partido que ha destrozado a España. En el 95 y en el 96 vaciando el Estado de toda legitimidad con robos pertinaces y crímenes contraterroristas, y hoy, 2011, creando una quíntuple crisis social, económica, institucional, territorial y moral de la que vamos a tardar lustros –los que vivan tendrán que soportar esta previsión– muchísimos años.

De aquella hecatombe producida por la falta de escrúpulos de la gobernación de Felipe González y de su incapacidad para dirigir la política económica, se salió porque las recetas terapéuticas eran más sencillas: regeneración general y cambio absoluto en la política que había conducido a España a casi la ruina. Ahora el proceso es mucho más complejo y, además, no cuenta con el entusiasmo que se apreciaba en aquellos años, un entusiasmo de una población que aún no había perdido su fe en la capacidad rehabilitadora de la clase política. Hoy, existen dudas sobre esta capacidad. El crédito de nuestros políticos está en el subsuelo gracias a la ingente labor destructora (mentiras sostenidas, promesas incumplidas, improvisaciones sostenidas, inutilidad administrativa, persecución del rival...) que está siendo todavía el signo distintivo de los años de Zapatero.

Especie tóxica
Zapatero y su cuadrilla se están ocupando estos días, y entre otras cosas, de confundir de nuevo al personal. Ahora de lo que se trata es de que la gente crea que el día 22 “sólo” nos jugamos el gobierno de municipios grandes o pequeños o de regiones más o menos importantes. La especie no puede ser más tóxica. Este domingo 22 puede comenzar o frustrarse un cambio del régimen políticamente homicida que ha protagonizado Zapatero en estos siete años. Ha desenterrado el hacha de guerra que se había guardado con el primer Gobierno de Adolfo Suárez, ha decidido fomentar la confrontación entre las dos España sempiternas, ha convertido a la Nación más vieja de Europa (incluso mucho más veterana que la propia Alemania) en un territorio deshilachado con tendencias centrífugas ya indisimulables, ha pervertido las costumbres morales destrozando el consenso secular sobre las mismas, ha convertido a España en sujeto de todas las rechiflas exteriores imaginables, ha negociado de igual a igual con espantosos terroristas despreciando a las víctimas y haciendo trueques casi penales, ha llenado el país de parados que ya ni siquiera tienen la menor esperanza de recolocación y ha endeudado históricamente a generaciones de españoles que en los próximos años tendrán que pechar con la torpeza iluminada de este gobernante convertido en pesadilla nacional.

Lo que nos jugamos
¿Se puede con esta desdicha considerar estas elecciones como un mero acontecimiento municipal y autonómico? Naturalmente que no. Ese es el deseo y a la vez la trampa de los socialistas. Únicamente si durante esta campaña, que ya cumple su tercer día, logran el sumidero de Ferraz y la factoría de Rubalcaba infundir en la opinión pública la idea de que ahora sólo tenemos que decidir quiénes serán nuestros alcaldes o nuestros presidentes regionales puede el PSOE mantener la esperanza de unos resultados medianamente aceptables. Pero se trata de algo muy diferente, algo opuesto por el vértice: un fracaso espectacular –el que tanta gente espera y desea– de los cómplices de Zapatero nos llevaría irremediablemente a una presión total para lograr la convocatoria de elecciones generales anticipadas.

Cuanto antes, desde luego, en los comienzos del venidero otoño. Si se cumplen los pronósticos y el Partido Popular consigue las metas que se avientan, ¿cómo dejar todavía en manos de este incompetente la gobernación de España? El destrozo que es aún capaz de causar no es previsible. A Zapatero no le importa una higa en este momento lo que ocurra en el país, salvo una nueva hecatombe económica de la que no estamos vacunados; lo que le interesa es dejar atada y bien atada su sucesión partidaria.

Por higiene nacional
Estamos, en consecuencia, ante un momento en que nos jugamos la higiene nacional. Ni más ni menos. Comprendo los reparos; incluso aquellos a los que siempre nos ha gustado votar porque antaño sólo nos botaban encontramos en este trance algunos reparos. Recuerdo una anécdota del finado Pío Cabanillas Gallas que puede inducir mi pensamiento en este trance. Decía Cabanillas que un amigo suyo (sus mejores anécdotas las residenciaba por si acaso en los demás) estaba un día en situación lujuriosa con una calipoterra gallega que, mientras él se afanaba en quedar como un campeón, se dedicaba, displicente, a engullir pipas Facundo. El hombre, ya un poco enojado por la escasa dedicación que le prestaba su amante ocasional, no pudo más y reclamó: “Amor, amor, no te pido, pero por lo menos un poco de atención al acto”. Pues eso: el día 22, se comprende la falta de entusiasmo en un momento en que los políticos enamoran menos que la difunta Lola Gaos, pero... un poco de atención al acto porque nos jugamos la derrota de unos filibusteros de la política que están dejando España hecha unos zorros.

Regreso a 2007
Óscar Elía www.gaceta.es  8 Mayo 2011

Rubalcaba ha pasado por Pamplona. Algo así como volver años después a la escena del delito: en la campaña electoral de 2007, el Gobierno buscaba el acuerdo con ETA y los socialistas navarros no disimulaban sus ansias por pactar con el anexionismo vasco. Como uno y otros salieron impunes de aquello, en la misma Navarra negociada y negociable se ha plantado Rubalcaba cinco años más tarde, para reivindicar esa política que hoy siguen repitiendo los socialistas con precisión.

La extensa y airada reacción social a la sentencia del Tribunal Constitucional ha descarrilado la campaña electoral, muy a pesar de los partidos, arrastrados a un terreno que no desean. El PSOE, pillado en plena fechoría, ha elevado la agresividad al máximo, junto con la Lubianka mediática, conjunto de medios caracterizados por aceptar mejor al brazo político de ETA que a Jaime Mayor Oreja. El PP se muestra enojado, aunque no está claro si con los autores de la fechoría o con quienes la denuncian y le obligan a no hablar sólo de economía.

Ante esta indefinición, la izquierda practica el bombardeo preventivo: atiza con saña a los críticos y aconseja a Rajoy cuidarse de esa “extrema derecha”. Extrema estupidez, que funciona entre otras cosas porque en las campañas de 2007 y 2008, el PP cometió el error de no someter a decisión de los votantes qué modelo de política antiterrorista preferían: si el de la mano tendida de los Zapatero y Rubalcaba o el de la derrota total de ETA de los Aznar, Mayor Oreja o el propio Rajoy. No lo hizo, y la impunidad lleva ahora al PSOE a repetir los mismos pecados de la campaña de 2007, dando además lecciones a los populares de política antiterrorista.

Los ciudadanos quizás no podamos echar a los malos políticos, pero sí podemos convertir su vida en un infierno
Francisco Rubiales Periodista Digital  8 Mayo 2011

Los ciudadanos no podemos cambiar el injusto sistema vigente, ni expulsar a los políticos del poder, pero sí podemos vengarnos pacíficamentey convertir su vida en un infierno.

La "venganza" de los ciudadanos contra los que han corrompido la sociedad, degradado la democracia y empobrecido al mundo ya está en marcha. El objetivo final es cambiar un sistema que ha dejado de ser democrático y se ha convertido en indigno e injusto por culpa del monopolio del poder que ejercen los partidos. La democracia ha sido sustituida por la oligocracia y los ciudadanos han sido expulsados de los procesos de toma de decisiones. Tras haberse apropiado del Estado y de todos sus recursos, los ciudadanos no pueden cambiar el sistema, pero sí pueden convertir la vida de los políticos en un infierno.

La "venganza" de los ciudadanos ya está en marcha y afecta a casi todo el mundo: en las dictaduras árabes, el pueblo se rebela contra los sátrapas, mientras que en Occidente desarrollado las masas votan en contra de lo que sus gobiernos les proponen y castigan sin misericordia en las urnas a los partidos políticos y a sus políticos profesionales. En Islandia han expulsado al gobierno y han decidido no pagar las deudas contrídas por políticos venales y redactar una nueva constitución verdaderamente democrática y ciudadana. En Cuba y otras dictaduras, la oposición ciudadana al abuso se viste de resistencia y sabetea la economía. Todo estos ejemplos mundiales, junto con otros muchos desconocidos y lo recientemente ocurrido en Finlandia, donde la extrema derecha acaba de quintuplicar sus votos, es una njeva consecuencia de la venganza cívica contra los sucios políticos que gobiernan contra la voluntad popular y han asesinado la democracia en todo el mundo.

Muchas propuestas de la Unión Europea, entre ellas la de dotarse de una Constitución común, fueron torpedeados por los ciudadanos, que votaron en contra de lo que ya habían aprobado sus respectivos parlamentos, demostrando así que existe un divorcio profundo entre la casta política y la ciudadanía. Ese divorcio entre ciudadanos y políticos, convertido ya en un enfrentamiento agrio, es el rasgo más importante en la política mundial en los comienzos del siglo XXI.

Los caminos de la "venganza" democrática son muchos: apoyo a partidos minoritarios; voto en blanco, abstención, oleadas de votos nulos, desprestigio de la clase política, desprecio y abucheos públicos a los dirigentes, insumisión fiscal y un rechazo creciente, que a veces se transforma en odio, hacia los dirigentes fracasados que han llenado el mundo político de corrupción, privilegios inmerecidos, enriquecimientos inexplicables, nepotismo, desigualdad, abuso de poder, burocracia inútil y desprecio real a una ciudadanía que la democracia define como la "soberana" del sistema.

En España, uno de los países del mundo donde los estragos causados por los malos gobernantes han sido más insorporables, el antes admirado Zapatero, cuya rostro de político arrogante capaz de legislar contra la voluntad de las mayorías por fin ha salido a la luz, ha tenido que prometer a los ciudadanos que no se presentará a las elecciones de 2012 para evitar una catástrofe electoral al socialismo, su partido. Otros muchos dirigentes de la derecha y de la izquierda española padecen un claro rechazo ciudadano y un creciente desprecio por sus implicaciones en corrupciones, nepotismo, ayudas a familiares, enriquecimientos ilícitos y otra decenas de tropelías y canalladas políticas. Las próximas citas electorales españolas se perfilan ya como escenarios para una gran "venganza" de los ciudadanos contra los grandes partidos.

En Estados Unidos, la popularidad extraordinaria que consiguió Obama en su periplo hacia la Casa Blanca, se ha esfumado en apenas un par de años. Sorkozy le tiene pánico a la extrema derecha francesa, que hasta podría ganar las próximas elecciones, mientras que la alemana Ángela Merkel, a pesar de haber derrotado a la crisis y convertido a la economía alemana en el motor de Occidente, pierde una elección tras otra.

Los "síntomas" de la rebelión de los ciudadanos son tan evidentes y palpables que sólo los ciegos, los fanáticos y los políticos alienados y encerrados en sus burbujas de lujo son incapaces de percibirlos. Los ciudadanos se sienten traicionados y engañados por los políticos, a los que no perdonan sus reiterados fracasos en la economía, en la limpieza, en la justicia y en la lucha contra los grandes males del mundo: pobreza, desempleo, desigualdad, hambre, pérdida de valores, explotación, inseguridad y otros muchos.

La democracia ha quedado reducida a una relativa libertad de expresión y a una peregrinación ciudada a las urnas, cada cuatro años, para elegir a gente que ya ha sido elegida antes por los partidos políticos, toda una farsa indecente que los ciudadanos ya no quieren soportar más. La estadística dice que las filas de los descontentos, dispuestos a vengarse de la casta política, crece cada día con la incorporación de cientos de miles de nuevos ciudadanos indignados y enfurecidos contra los ineptos que les malgobiernan y que se han olvidado del bien común para convertirse en acaparadores de poder y privilegios.

Y de ese modo nuestro mundo avanza hacia la gran confrontación, hacia esa nueva gran guerra mundial que muchos pensadores han anticipado y descrito como una confrontación de gran alcance entre los pueblos y sus gobernantes.

Voto en Blanco

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Concentración de las víctimas del terrorismo: Ante la traición a España, ETA fuera de las instituciones
www.hazteoir.org  8 Mayo 2011

¡Hola, JL!
Concentración de las víctimas del terrorismo: Ante la traición a Espña, ETA fuera de las instituciones
Sábado 14 de mayo de 2011, 17.00 horas
Plaza de la República Dominicana, Madrid

Sí, asistiré

Seguramente ya sabes, por las noticias, que ETA podrá presentarse a las Elecciones locales del próximo 22 de mayo.

El Tribunal Constitucional ha autorizado todas las listas electorales de Bildu, la marca que, según el Tribunal Supremo, Batasuna-ETA utilizará en esta ocasión para defraudar la Ley de Partidos y concurrir, una vez más, a unas elecciones con las que obtendrá poder y dinero de los contribuyentes.

La asociación Voces contra el Terrorismo ha convocado una concentración en Madrid para el próximo sábado 14 de mayo a las 5 de la tarde en la plaza de la República Dominicana (ver mapa). El lema: Ante la traición a España, ETA fuera de las instituciones.

La Asociación de Víctimas del Terrorismo ha anunciado su adhesión. HazteOir.org también se suma, al igual que lo harán en los próximos días distintas entidades de la sociedad civil española.

¿Cuento contigo el próximo sábado 14 de mayo para dar un nuevo testimonio de apoyo a las víctimas del terrorismo y exigir que Bildu-ETA no vuelva a estar en las instituciones democráticas?

Pincha en el siguiente enlace para confirmar tu asistencia a la concentración de las víctimas del terrorismo:

http://www.hazteoir.org/evento/38406-concentracion-victimas-terrorismo-eta-fuera-instituciones

Para ETA, estar en las instituciones es de vital importancia. Si se cumplen sus expectativas, los terroristas obtendrán 250 millones de euros en subvenciones por representantes en ayuntamientos y juntas generales. 250 millones de euros de los contribuyentes para mantener su negocio del terror.

Para el Gobierno de Zapatero y de Rubalcaba, que Bildu-ETA esté en las elecciones también es de vital importancia. Hay mucho en juego para el PSOE: el fin negociado de ETA, el apoyo de PNV para seguir en el poder hasta 2012 y, dependiendo de los resultados de las próximas Elecciones Generales, apoyarse en los nacionalistas para seguir en el poder durante cuatro años más.

Los magistrados del Tribunal Constitucional son nombrados por los partidos políticos. Al legalizar unas listas electorales que el Tribunal Supremo había prohibido porque son parte del entramado de ETA, el Tribunal Constitucional ha manchado un poco más su ya desgastado prestigio y ha extendido entre los ciudadanos la sensación de que sus magistrados no actúan con independencia, sino según lo que se espera de cada uno por la lealtad al partido que los ha promovido al cargo.

Por estas razones, y por las víctimas del terrorismo en España, por su memoria, su dignidad y la justicia que merecen, te pido que acudas el próximo sábado 14 de mayo a las 5 de la tarde a la plaza de la República Dominicana, en Madrid, a secundar la convocatoria de Voces contra el Terrorismo.

Pincha en el siguiente enlace para confirmar tu asistencia:

http://www.hazteoir.org/evento/38406-concentracion-victimas-terrorismo-eta-fuera-instituciones

Porque no queremos rendirnos al terrorismo sino derrotarle con la Constitución y las leyes en la mano, estaré con mi familia el próximo sábado 14 de mayo a las 5 de la tarde en la Plaza de la República Dominicana, exigiendo que ETA salga de las instituciones democráticas.

Tres peticiones adicionales:

No te olvides de traer a la concentración tu bandera española
Y si no puedes venir, por favor reenvía este mensaje a tus familiares y amigos
Si puedes ayudar como voluntario, por favor, inscríbete en la página de VCT: www.vocescontraelterrorismo.org

¡Te espero!

Muchas gracias por tu compromiso activo con las víctimas del terrorismo

Nicolás de Cárdenas y todo el equipo HO

Democracia tonta
Este pusilánime ejercicio de «democracia tonta» otorga a ETA un premio político sin que renuncie a las armas
IGNACIO CAMACHO ABC  8 Mayo 2011

NO era doble lenguaje; se trataba de doble juego camuflado en una banda ancha de mensajes de apariencia contradictoria. El Gobierno y el PSOE no estaban en sintonía distinta respecto a la legalización de Bildu, sino que se habían repartido desde el principio los papeles en una estrategia común presidida por la intención de dar paso libre a los batasunos y urdida con el estilo sinuoso de Rubalcaba. El Constitucional era la baza última de ese designio, en el que la impugnación de la candidatura proetarra desempeñaba el papel de un arriesgado farol con el que salvar la cara ante la opinión pública. La operación estaba diseñada en la confianza de que la disciplina práctica de voto de los magistrados del TC garantizaba el veredicto favorable a los verdaderos intereses gubernamentales sin que el poder tuviese que asumir el coste ni la responsabilidad. La permeabilidad política del Alto Tribunal avergüenza al sistema judicial y degrada su credibilidad, pero hace tiempo que está descontada. La prioridad del poder consistía en permitir el acceso de Bildu como fórmula de relegalización de Batasuna, y el Constitucional le ha servido de instrumento ejecutor para no mancharse las manos. El tiempo dirá cuáles son las contrapartidas de este oportunista paso atrás que liquida de hecho el Pacto Antiterrorista, retrocede diez años en la lucha del Estado contra ETA y permite a la banda colocar un comando político en las instituciones vascas.

Las sospechas sobre una nueva hoja de ruta de un Proceso de Paz 2.0 cobran fuerza ante esta especie de mascarada que otorga al conglomerado etarra un premio político sin tener que dejar las armas. En el mejor de los casos, el desenlace supone un desconsolador ejercicio de democracia tonta, que es la que bajo el aliento de un pusilánime buenismo permite que se aprovechen de ella sus enemigos. Esa medrosa debilidad estructural consintió que ETA pasara tres décadas encastrada en los mecanismos institucionales hasta que la unión de los grandes partidos corrigió el desajuste en un ejercicio de firmeza con el que el zapaterismo se ha sentido incómodo desde su llegada al poder. Volvemos pues al tiempo de los apaciguamientos políticos y las poquedades morales, agravadas por el frívolo tacticismo que caracteriza los mandatos de esta Presidencia; un mensaje desalentador si obedece a la resignación y alarmante si responde a proyectos o maniobras diseñadas en zonas de sombra.

La operación deja varias heridas y estragos graves. Acrecienta el desamparo de las víctimas, torpedea la unidad antiterrorista, fortalece a ETA, irrita a una parte considerable de los ciudadanos y arruina el ya escaso prestigio del Constitucional, que fue abiertamente zarandeado por quienes ahora lo aplauden con ocasión del fallo del Estatuto catalán. Demasiado precio para una victoria táctica cuyos frutos ni siquiera están claros.

La crisis, guión de campaña
Editoriales ABC  8 Mayo 2011

Bildu seguirá en medio de la polémica política, porque es ahí donde lo han puesto el Tribunal Constitucional y la doblez socialista, en vez de colocarlo extramuros de la democracia

EL impacto, aún no superado, por la legalización de las candidaturas de Bildu se ha impuesto al debate electoral en los primeros compases de la campaña para las elecciones del 22-M. Sin embargo, estos comicios siguen siendo fundamentales para el futuro político de España porque cada día que pasa es más evidente la necesidad de que los españoles cuenten con una alternativa al PSOE y a estos ochos de gestión saldada con la mayor tasa de paro en Europa. Así se refleja en la encuesta que hoy publica ABC y que ratifica las buenas expectativas del Partido Popular. Es evidente que Bildu seguirá en medio de la polémica política, porque es ahí donde lo han puesto el Tribunal Constitucional y la doblez socialista, en vez de colocarlo extramuros de la democracia, como sentenció el Tribunal Supremo. Lo que resulta inverosímil es que el PP, y no Bildu, sea el destinatario de los ataques electorales del PSOE a cuenta de la política antiterrorista, lo que aumenta las dudas acerca de si el Gobierno realmente quería la ilegalización del nuevo brazo político de ETA.

Lo que no podrá evitar el PSOE, además de los huecos en los mítines de Zapatero, es que, tras Bildu, aparezcan de nuevo la crisis económica, el paro, la morosidad, los desahucios, la pérdida de ilusiones y la desesperación de cientos de miles de ciudadanos. Por eso el PSOE se aferrará en esta campaña a explotar los tópicos de la propaganda habitual de la izquierda, que siempre reclama para sí el privilegio de ser juzgada por lo que dice y no por lo que hace. Esta oferta engañosa ya no cala en el electorado, que demuestra, encuesta tras encuesta, que no basta con descalificar al PP como derecha de la derecha, en palabras poco originales de Rubalcaba, ni en responsabilizar a Aznar de los cinco millones de parados, como hizo Zapatero. El grado de cobardía que revelan estas palabras es asombroso, pero todo apunta a que el programa de agitación socialista perseverará en este método para intentar otra vez sembrar el miedo a la derecha. Pero gritar que el PP quitará derechos sociales después de los recortes en pensiones, maternidad, salarios públicos, dependencia y vivienda aprobados por Zapatero es un puro ejercicio de hipocresía.

Son elecciones locales y autonómicas las que se celebran el próximo 22-M, en efecto, pero la crisis económica, por un lado, y la descomposición del Gobierno, por otro, hacen una pinza sobre los socialistas para someterlos a un juicio político que marcará el resto de la legislatura y la tendencia para las generales de 2012.

Fallo
La estrategia etarra de las coaliciones está calcada del frentepopulismo estalinista. Bildu no es una novedad
JON JUARISTI ABC  8 Mayo 2011

COMO era de temer, se consumó el disparate. No aprenderán, y mira que es fácil. Lo que el Tribunal Constitucional ha legalizado se llama ETA aunque Bildu se llame, como se llamó en otro tiempo Herri Batasuna o incluso, que se nos olvida, Euskadiko Ezkerra, antes de que Juan María Bandrés, Mario Onaindía y el actual senador Roberto Lertxundi se apropiasen de esta última etiqueta para construirse una pasarela hacia el PSOE. Las coaliciones abertzales que surgieron en los orígenes de la Transición incluían pequeños partidos que se definían como independientes y, en algún caso, opuestos a la «lucha armada» y a ETA. Fue cuestión de meses que tales capillitas desaparecieran, fagocitadas o simplemente depuradas por el aparato político de la banda, que ni se tomó el trabajo de infiltrarlas. Conscientes de su inanidad, los dirigentes de aquellas microscópicas naderías se encaramaban a la cúpula de la coalición, pisándose el gañote unos a otros, después de haber rendido pleitesía a los verdaderos amos de la barraca. ¿Que ni Eusko Alkartasuna ni Alternatibason parte de ETA? Lo serán en poco tiempo, no se llamen a engaño. Si no lo son ya, gracias al fallo del Tribunal Constitucional. Menudo fallo. No se puede fallar más fastuosamente.

La teoría de las coaliciones frentistas en ETA viene, a través del nacionalismo revolucionario, de la estrategia frentepopulista del estalinismo. O sea, de la instrumentalización comunista de las alianzas de fuerzas antifascistas o antiimperialistas. En las desdichadas democracias populares subsistieron, hasta el derrumbamiento del comunismo, restos espectrales de antiguas organizaciones no comunistas subordinadas a la dictadura efectiva del Partido. Eran lo que quedaba de las formaciones sedicentemente socialcampesinas, socialdemócratas o socialcristianas que se subieron al carro de los frentes populares en los años del antifascismo y la descolonización. Los comunistas se las merendaron, pero dejaron subsistir las siglas y, a veces, un minúsculo cónclave de ancianitos provisto de sello de goma. No es el futuro, sino el presente del ya provecto ex lehendakariGaraicoechea, por ejemplo.

Y de su partido, un cadáver político desde el Pacto de Estella. Eusko Alkartasuna, partido de memos desgajado del PNV hace un cuarto de siglo, sólo tenía dos destinos practicables: regresar a la matriz o engancharse a Batasuna, y se ha decidido por este último. Ahora no es nada, no es más que nada, nada, nada y hedionda nada que al olerse apesta, pero da igual. Por navidades estará enterrado bajo el nuevo aparato de la única izquierda abertzaleque realmente cuenta, al que no es difícil vaticinar un período de intensa actividad municipal de agitación y propaganda, exigiendo la amnistía de todos los presos de ETA para que coman las uvas de nochevieja con la gran familia nacionalista, qué menos. Todos, Urkullu, Urízar, Matute, Otegi, Troitiño, en fin, todos en paz, ilusionados y felices, sin violencia, sin culpa, sin memoria incómoda, y así hasta la próxima fase armada de la interminable guerra del pueblo vasco por su independencia. Que llegará. No la independencia, sino la misma indecencia de siempre, que ni se ha ido ni se irá, porque encuentra fácil acomodo en la estupidez progresista.

Mayor Oreja tenía razón
Ha sido un balón de oxígeno para una ETA contra las cuerdas. Los abertzales vuelven con todas las de la ley
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  8 Mayo 2011

LO que ha venido a dictar el Tribunal Constitucional, no sin cierta altanera suficiencia —«simples sospechas», «irrelevante contenido», «insuficiencia probatoria»— es que el Tribunal Supremo, la Policía, la Guardia Civil, la Fiscalía General y la Abogacía del Estado se equivocaron e incluso excedieron al negar a Bildu el acceso a las urnas. ¿Es posible? Naturalmente. Como pudo equivocarse el Constitucional, al ser de humanos errar. Pero es quien tiene la última palabra y hay que acatarla. Lo que no quiere decir compartirla, como hicieron ya cinco de sus miembros. Por no hablar de la mayoría de los españoles. ¿También el Gobierno? Rubalcaba nos dice que no dieron instrucciones al Tribunal. Por una vez, hay que creerle. ¿Para qué necesitaban darle instrucciones si lo habían elegido ellos?

Mientras los nacionalistas nos ofrecen el farisaico consuelo de que la sentencia tiene enmienda: si alguno de los concejales de Bildu muestra que no ha roto sus lazos con Batasuna —es decir, con ETA— será desposeído del cargo según la nueva legislación. Pero ¿cómo se demuestra eso? ¿Tendrá que participar en un atentado o hacer apología del mismo? ¿Bastará la condena genérica del terrorismo? ¿Podrá invocar el derecho a no autoincriminarse u otro parecido? Quiero decir que, del mismo modo que se ha tenido prisa en defender los derechos de quienes hasta ahora no habían hecho el más mínimo reproche a ETA, podía haberse tenido un poco de paciencia para exigirles que demostraran con hechos, no simples palabras, que habían roto categórica, definitiva y contundentemente con la banda terrorista, ¿Era mucho pedir después de tan larga espera de sus víctimas? Pero no se ha tenido, demostrando, en el mejor caso, una falta de sensibilidad grande, y en el peor, una precipitación de la que ojalá no tengamos que arrepentirnos. Bueno, el peor-peor prefiero ni imaginármelo. Pues se mire por donde se mire, esto ha sido un balón de oxígeno a una ETA contra las cuerdas. Ahora puede respirar de nuevo. Los abertzalesvuelven a las instituciones con todas las de la ley y pagados con dinero público. Al final, resulta que Mayor Oreja tenía razón. ¡Y miren ustedes cómo le habían puesto!

Otra de las pocas cosas que han quedado claras es que sobra uno de nuestros más altos tribunales. Un Constitucional corrigiendo a un Supremo sólo trae confusión y desprestigio a la Justicia, al no poder ser algo legal e ilegal al mismo tiempo. Aunque más contribuye todavía el haber puesto en manos de los políticos las magistraturas superiores, rompiendo así la primera ley de la democracia: la separación de poderes. Desde que Franco salía bajo palio de las catedrales, no se había visto tan confuso maridaje de Estado.

Bildu
¿Por qué va a exigir a ETA su «desaparición definitiva e incondicional» precisamente ahora, cuando ya le han dicho que no tiene que hacerlo?
JAVIER ZARZALEJOS El Correo  8 Mayo 2011

Mirar al Tribunal Constitucional para situarse ante lo que supone la legalización de las listas de Bildu sería seguir una pista falsa, por mucho que el Gobierno recurra a la formulación ritual del «respeto a las decisiones judiciales» para atribuir a este órgano la responsabilidad integral de la decisión. De la resolución del Constitucional puede decirse que, en contra de lo que algunos aseguraban, no sólo ha rectificado la aplicación de los preceptos constitucionales hecha por la Sala Especial del Tribunal Supremo, sino que ha entrado de lleno en lo que la Sala había dado por probado, revocando la valoración de esta para negar fuerza probatoria suficiente a lo que aportaron la Fiscalía y la Abogacía del Estado. Tampoco está de más apuntar la peculiaridad de que esta mayoría 'progresista' se haya construido no sobre los 12 magistrados que integran el Tribunal sino sobre 11, al haberse bloqueado por el Gobierno el proceso de elección del candidato para cubrir esa vacante cuya propuesta corresponde al PP. Y, así, sobre 11 miembros, 6 magistrados contra 5 han adoptado una decisión en la que de nuevo el Tribunal Constitucional ha decidido actuar como una segunda instancia en vez como una Corte de garantías constitucionales en sentido propio.

Sin embargo, ni los votos particulares frente a la sentencia del Supremo que anuló las candidaturas de Bildu, ni en lo que se conoce, el fallo del Tribunal Constitucional contienen argumentaciones innovadoras ni pruebas de contrario. En suma, nada que contradiga la impresión de que los magistrados de esa exigua mayoría que ha decidido hayan hecho mucho más que envasar jurídicamente el discurso benevolente que tanto ensalza los supuestos pasos dados por la izquierda abertzale para distanciarse de ETA. Deberá explicarse con mucho detalle por qué el material probatorio aportado por la Policía y la Guardia Civil carece, a juicio del Tribunal, de fuerza suficiente para demostrar el propósito fraudulento de Bildu, mientras hay que acoger como hechos probados las conjeturas voluntaristas sobre la conversión democrática de Batasuna que en presentación granulada ha copado las listas de Bildu con decenas de 'independientes'.

La decisión del Constitucional da fuerza jurídica a un simple relato político, más o menos plausible según la credulidad de cada uno, pero, en todo caso, opinativo y carente de soporte en la realidad frente a las evidencias de intervención de ETA-Batasuna desde la concepción de la estrategia electoral hasta su ejecución, lista por lista y nombre por nombre. Los socialistas han querido alimentar, difundir y avalar ese relato de la Batasuna en trance de transformación virtuosa hasta convertirlo en distintivo de 'progresismo' judicial, mediático y político. La legalización de Bildu explica el Zapatero que meses atrás se dirige a la Batasuna ilegal para asegurarle que sus pasos «no serán en balde», y desde entonces todas las declaraciones escuchadas hasta llegar a las del propio lehendakari Patxi López con su reiterado aval a Bildu y a sus candidaturas y su honda preocupación por el respeto al derecho de sufragio de quienes las integran. Pero la presencia de Bildu en las elecciones da cuenta también de ese pacto entre el PNV y el Gobierno que al hilo del apoyo parlamentario que los nacionalistas le prestan a Zapatero se extiende a lo importante: el compromiso de los socialistas de actuar en sintonía con el PNV en este terreno.

Ese acuerdo, nunca explicitado hasta ahora, tuvo su materialización concluyente en el eficaz ultimatum lanzado por Urkullu a Rodríguez Zapatero y, lo que es peor, en la profética confianza del presidente del Gobierno en que el Tribunal Constitucional satisfaría al nacionalista y aseguraría la continuidad de su Gobierno. En este desairado triángulo, el Partido Popular afronta algunos daños colaterales. La confianza que depositó en los socialistas se ha visto defraudada no ya por la decisión de un Tribunal, sino por el doble lenguaje y la doblez política mostrada por los que aquí y en Madrid han jugado con una mano a condenar a Bildu y con otra a bendecirla. También, y sobre todo, porque a la vista de lo ocurrido el PP tiene que deshacer la impresión de que el pacto real, el que cuenta, es el que existe entre el Gobierno con el PNV, mientras que el otro, el suyo con el Gobierno y el PSOE frente al fraude de la izquierda abertzale ilegal, el que recuperaba el Pacto por las Libertades, llegado el momento, ha vuelto a quebrarse como se quebró en la pasada legislatura cuando el Gobierno decidió abrir la negociación política con ETA-Batasuna. Puede ser contradictorio e injusto pero que la legalización de Bildu no sea responsabilidad del PP no significa que no le afecte.

En una declaración entre patética y algo peor, el lehendakari instaba a los recién legalizados a que «demuestren que rechazan y combaten la violencia» -¿acaso se les ha legalizado sin haberlo demostrado?- y añadía que la sociedad vasca y la democracia «no tolerarán nuevos engaños e iniquidades», lo que lleva a preguntar por los anteriores engaños e iniquidades que estos mismos habrían cometido. Un paso más de López para advertir a Bildu -¿ahora?- de que «si quiere que su propuesta sea creíble, debe dar un paso más y exigir a ETA su desaparición definitiva e incondicional». Bildu, como si oyera llover. ¿Por qué va a exigir a ETA su «desaparición definitiva e incondicional» precisamente ahora, cuando ya le han dicho que no tiene que hacerlo?

El Gobierno contra Bildu: ¿ha habido tongo?
Roberto Blanco Valdés La Voz  8 Mayo 2011

Como en esas películas de intriga en las que algo desentona sin que el espectador sepa encontrar una explicación hasta que se revela el desenlace de la trama, también en el caso Bildu han sucedido cosas muy extrañas, que únicamente a la luz de la decisión del Tribunal Constitucional (TC) pueden entenderse, por más, que a falta de mayor información, quepan aún dos interpretaciones diferentes.

La primera sería, digamos, la oficial: el Gobierno habría hecho todo lo posible para evitar que Bildu concurriese a los comicios, confiando en que las pruebas aportadas a partir de los informes policiales serían suficientes para lograr tal resultado, primero en el Tribunal Supremo y, después, en el Constitucional.

Si fuera así, y durante semanas ha parecido que lo era, no se entienden, sin embargo, muchas cosas. Entre ellas: que el PSOE desease una resolución del TC favorable a Bildu, o, según lo expresó Eduardo Madina, número dos del Grupo Parlamentario Socialista, un fallo «agradable» en la materia, entendiendo por tal, sorprendentemente, uno contrario a la posición de su Gobierno; que Zapatero haya podido tranquilizar al PNV anunciando, con días de antelación, ¡lo que fallaría el Constitucional!; o, incluso, que los magistrados de la llamada mayoría progresista, una parte de los cuales habían venido demostrando hasta la fecha un alineamiento progubernamental sin la más mínima fisura, hayan optado ahora por ir contra el Gobierno.

Para esos tres hechos cabría encontrar, por supuesto, una explicación «simple, clara... y equivocada» (Mencken): que la posición del PSOE demostraría su autonomía respecto del Gobierno, que la profecía de Zapatero sería consecuencia de su intuición sobresaliente y que la votación del Constitucional expresaría la independencia de criterio del alto tribunal.

Pero esos hechos llamativos podrían encajar también en una interpretación de lo sucedido con Bildu alternativa a la oficial: la de que el Gobierno ha jugado con dos barajas y ha hecho tongo, para obtener un resultado -la aceptación final de Bildu- sin pagar el precio político que hubiera debido asumir si no hubiese impugnado sus candidaturas. Según esta segunda interpretación, que casa a la perfección con las habilidades que atribuyen a Rubalcaba amigos y adversarios, el Gobierno habría diseñado, con tiralíneas, una estrategia oculta para la legalización que se habría ido cumpliendo pasa a paso, dirigida en última instancia a que decidiese un órgano en el que, por decirlo descarnadamente pero sin faltar a la verdad, tiene una segura mayoría: el Constitucional.

Tal interpretación, de confirmarse, dejaría una certeza y una incógnita: la trágica certeza de que un Tribunal Constitucional tan leal a los partidos no sirve para nada; y la incógnita inquietante de por qué tiene interés el Gobierno en que los partidarios de ETA vuelvan a las instituciones.

Asalto a la razón
Carlos Sánchez. El Confidencial  8 Mayo 2011

Camilo José Cela, que conocía como nadie a los gallegos, contó en cierta ocasión una anécdota deliciosa. Un paisano suyo fue a ver al notario y le confesó: ‘Mire, señor notario, si me muero en San Benitiño de Abaixo, quiero que me entierren en San Benitiño de Arriba; pero si me muero en San Benitiño de Arriba, que me entierren en San Benitiño de Abaixo’. El notario, hombre cabal, no podía salir de su asombro ante tamaña ocurrencia y le interrogó sobre las razones. ‘Sólo por joder, señor notario, sólo por joder’, le contestó el paisano.

El mundo etarra es probable que nunca haya leído a Cela, pero hace algunos años -cuando todavía podía presentar candidatos a las elecciones al parlamento europeo- alguien colgó una pancarta en Sevilla en la que se podía leer: ‘Vota Batasuna, es lo que más duele’. Como se ve, un caudal de ideología en tan efímero eslogan..

No hace falta pasar por la Sorbona para deducir que la decisión del Tribunal Constitucional de permitir la participación de Bildu en las elecciones es, sin duda, ‘lo que más duele’. O lo que más jode, como se prefiera. Y no sólo por el hecho de que la llamada izquierda abertzale vuelva a marcar el paso de la agenda política española al comienzo de unas elecciones tan transcendentes, sino, sobre todo, por la deriva institucional en la que se mete un país en el que el Tribunal Constitucional ha horadado un poco más el terreno en su particular descenso hacia los infiernos de la razón. No es, desde luego, la única institución agrietada, pero ahora se explica con toda nitidez por qué Rubalcaba jugó fuerte para que Pascual Sala fuera nombrado presidente en lugar de Manuel Aragón, el candidato del ministro Caamaño y de la ex vicepresidenta De la Vega, en última instancia la enemiga íntima del ministro del Interior. Un doble juego que, sin duda, retrata a quien pretende dirigir a los socialistas españoles en un futuro próximo.

El problema de la sentencia a favor de Bildu no es que los compañeros de viaje de quienes han apoyado históricamente el terrorismo se vayan a presentar a unas elecciones, al fin y al cabo lo han hecho en otras ocasiones y la lucha contra ETA ha funcionado de manera razonable tanto en el frente político como el policial, sino que se da apariencia de legalidad a una sentencia de carácter estrictamente político -en las dos direcciones- que no tiene nada que ver con el cumplimiento del ordenamiento constitucional. Ya sea dando la razón a Bildu -que es el caso- o no haciéndolo. Lo que se ha filtrado de la sentencia del TC no es más que material de análisis político, pero de ninguna manera puede calificarse el fallo como de naturaleza jurídica. Lo que han hecho los magistrados, tanto del Supremo como del Constitucional, es un simple juicio de intenciones. ETA lo sabía, y por eso, el lobo se ha convertido en cordero en pocos meses.

Ese es el fondo de la cuestión. La Ley de Partidos es, desde su nacimiento, un instrumento de carácter político -aunque con fachada de herramienta jurídica- para echar a los terroristas de las instituciones, y en verdad que ha cumplido un eficaz papel en este sentido. Pero como no puede ser de otra manera, se ha mostrado incapaz de resolver otros problemas. En particular, el nudo gordiano de la cuestión. Se puede declarar terrorista a una organización, pero no a sus activistas, lo cual ha provocado una situación tan pintoresca como la actual. Los adláteres de los terroristas se mezclan con gente de bien y aquí paz y después gloria, cuando todo el mundo sabe que estamos ante un inmenso fraude de ley. Parece evidente que a medida que se alejan los atentados terroristas en el tiempo -y la izquierda abertzale lo sabe- la Ley de Partidos es un instrumento cada vez menos útil. No se pueden ilegalizar las ideas.

Correveidiles del poder
Probablemente, el error de esta estrategia parte de querer responder con la vía judicial a un problema de naturaleza exclusivamente política, lo que ha obligado a convertir a los tribunales en correveidiles del poder. Ni que decir tiene que los señores magistrados no han querido morder la mano de quienes les dan de comer mostrando su discrepancia con tan evidente instrumentación de las togas, y eso explica que la Justicia gane día a día en descrédito, sin que nada ni nadie haya sido capaz hasta el momento de detener ese viaje hacia ninguna parte.

La legalización del entorno de ETA era el trágala para seguir gobernando. Todo un sarcasmo en un país con 900 víctimas mortales sobre la mesa. Cruel ironía de la historia servida por Urkullu.

La lucha contra el terrorismo de ETA -aunque suene a obviedad- es política, y por eso lo peor de la sentencia del Tribunal Constitucional es que quiebra una estrategia común de los dos grandes partidos que había funcionado razonablemente bien. Como sostiene Nicolás Redondo Terreros, lo que no es de recibo es que los partidos se parapeten en decisiones judiciales para resolver los problemas. Lo pertinente es el aislamiento de los terroristas y sus secuaces sin cambiar de estrategia a mitad de partido, máxime cuando los terroristas mantienen todavía unidades operativas y un discurso sobre la violencia social de indudable interés para un segmento de la población. Es increíble que todavía la izquierda abertzale se lo coja con papel de fumar a la hora de denunciar el totalitarismo etarra, jugando a un posibilismo indigno en una sociedad democrática.

Y aquí es donde radica otra cuestión fundamental en todo lo relacionado con la sentencia del TC sobre Bildu: el hecho de que la posición de un partido que se dice soberanista, como es el PNV, condicione de manera determinante lo que queda de legislatura. Los nacionalistas han planteado el envite en estos términos. O el PSOE -y sus satélites judiciales- apoyaban la legalización de Bildu o el Gobierno saltaba por los aires por falta de mayoría suficiente para sacar adelante los Presupuestos de 2012 o leyes tan importantes como la reforma de las pensiones, todavía en tramitación parlamentaria. En última instancia, esto quiere decir que la legalización del entorno de ETA era el trágala para seguir gobernando, todo un sarcasmo en un país con 900 víctimas mortales sobre la mesa. Cruel ironía de la historia servida por Urkullu.

Legitimidad perdida
Parece difícil creer que algo parecido hubiera podido suceder en cualquier otro país europeo con un problema de violencia política como tiene España, pero este tipo de escenarios son los que sin duda explican que ETA haya cumplido medio siglo de vida. Lo peor no es, desde luego, que Bildu saque cientos de concejales y el mundo abertzale pueda obtener unos resultados notables, al fin y al cabo ni Bildu va a cambiar la historia del País Vasco ni mucho menos la configuración territorial del Estado. Lo peor es que el mundo de la antigua Batasuna recupera una legitimidad perdida, lo cual, como sostiene Antonio Basagoiti, anima a pensar que el terrorismo no queda erradicado del mapa como una forma de hacer política deplorable. Ese es el error, y habría que añadir la inmoralidad del nacionalismo democrático, para quienes los batasunos siguen siendo los chicos de la gasolina, que diría Arzalluz, que un día decidieron cruzar la muga.

En cualquier futuro momento histórico alguien puede pensar que la lucha violenta puede llegar a dar sus frutos. Y de ahí la necesidad de que el proceso de integración del mundo violento en la democracia sea auténtico y no forzado por movimientos tácticos para no perder respaldo popular o financiación

En cualquier futuro momento histórico -y en el País Vasco se han sucedido hasta tres guerras carlistas- alguien puede pensar que la lucha violenta puede llegar a dar sus frutos. Y de ahí la necesidad de que el proceso de integración del mundo violento en la democracia -sin duda un objetivo loable y necesario- sea auténtico y no forzado por movimientos tácticos para no perder respaldo popular o financiación. De lo contrario, esta falsa conversión puede desembocar en lo que Walter Benjamin distinguía entre violencia explícita y violencia latente. La que no se ve pero que es perceptible. Y sobre la cual ninguna ley puede influir de forma decisiva. Y que conecta directamente con lo que Hannah Arendt denominó banalización del mal. Cuando la violencia se convierte en un acto burocrático y hasta cotidiano mediante la utilización de eufemismos. O que enlaza con la concepción jusnaturalista que sirvió de base ideológica para el terrorismo durante la Revolución Francesa. La violencia es algo natural, una especie de materia prima, cuyo empleo no genera contrariedades siempre que no se abuse poniéndola al servicio de fines injustos: el terrorismo.

Se trata de un envilecimiento intelectual como el que en su día llegaron a sufrir gentes como Julio Caro Baroja, quien solía recordar que cuando salía de Itzea, en Vera de Bidasoa, los jóvenes le insultaban porque para ellos no era lo suficientemente vasco. Ni que decir tiene que esa instrumentación de la violencia cotidiana y banal es la que alimenta el nacionalismo democrático manteniendo artificialmente el falso objetivo de la independencia. Bildu es, en este sentido, su mal necesario. El Constitucional no ha hecho más que legitimar el uso de la violencia, aunque sea latente.

Mirar el censo
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo  8 Mayo 2011

La captura de los jefes del 'aparato político' de ETA, con 'Thierry' al frente, en mayo de 2008 en Burdeos dejó en manos de la Policía francesa una ingente cantidad de material informático. Uno de los documentos intervenidos era un manual para buscar datos de empresarios en los censos electorales. «Tenemos el censo de Euskal Herria Sur del 2007, el censo del Estado español sin embargo, es del 1999 (...) -señalaba el texto etarra-. Además de la dirección del empresario, también recogemos la dirección de la familia (hijos, padres) ya que es una información importante, por un lado para utilizarlos como destinatarios de las cartas (a veces se las enviamos a direcciones de los familiares, para aumentar la presión)».

La participación de la izquierda abertzale en las elecciones ha supuesto para ETA la oportunidad de acceder a los censos y a los datos contenidos en ellos de millones de personas de toda España. En 2004, en Limoges, la Policía gala intervino a la banda 28 discos compactos de alta capacidad numerados del 1 al 28. El primero de ellos llevaba una pegatina con el anagrama del hacha y la serpiente y el siguiente rótulo: 'Errolda (censo). 1994 eta 1999. Hego Euskal Herria'. El disco número 2 contenía el censo de Sevilla, Málaga y Jaén. Los restantes almacenaban los censos del resto de provincias. Hace tiempo que en la dotación habitual de los comandos de ETA se incluye un ordenador o los discos del censo de la demarcación en la que actúan.

Los censos se han convertido en instrumentos habituales de todos los aparatos de la banda terrorista. Un documento del 'aparato militar' de 2008 menciona el nombre de una mujer, supuesta ertzaina, indicando que trabaja en una localidad guipuzcoana. «Marido cipayo. Mirar en el censo para saber si viven» en esa localidad, se ordena. Viene después otro nombre y se anota «picolo (guardia civil). Mirar en el censo». Como el militar, los aparatos de extorsión y de falsificación de la banda han hecho un uso intensivo de las listas de electores obtenidas por las candidaturas de la izquierda abertzale y pasadas de inmediato a ETA.

La presencia de candidatos de la izquierda abertzale en las listas de Bildu ha hecho surgir el temor de que los censos de electores actualizados acaben en las manos de los terroristas. Ese es un problema de seguridad, pero no probablemente la consecuencia más importante que plantea la legalización de las candidaturas de la coalición en la que las gentes de Batasuna -disfrazadas de independientes- se codean EA y Alternatiba.

No es seguro que la legalidad empuje a Batasuna a romper definitivamente con ETA o lleve a la banda a abandonar las armas. Más bien al contrario. La vuelta a las instituciones elimina el incentivo principal que ha tenido Batasuna para presionar a los terroristas. Los pasos dados por la izquierda abertzale han sido fruto de la necesidad de recuperar la legalidad. Desaparecida esta necesidad, desaparece también el estímulo para que Batasuna se enfrente a la banda.

La resurreción de ETA
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  8 Mayo 2011

Aquellos que aseveraban y pontificaban con la imposibilidad de la derrota de ETA y de lo inevitable por tanto de negociar con ellos son ahora quienes la dan por muerta y derrotada. Así lo proclaman a los cuatro vientos y en ello basan la necesidad de amparo democrático a sus hijos huérfanos. Esa es la base fundamental de la doctrina que han acabado por aplicar los magistrados del PSOE en el Tribunal Constitucional a instancias de Zapatero y tras que Urkullu hiciera “esas cosas que no se pueden contar”.

Pero van más allá. ETA está derrotada por obra y gracia y casi en exclusiva de este Gobierno, de ZP. Un Gobierno, repiten y proclaman ellos mismos y sus voceros, que es el que “mas ha hecho” en la lucha contra ETA. Una apropiación procaz, que traspasa cualquier línea de indecencia, apoderándose con repulsivo y saqueador afán personal y electoral de tanto sufrimiento, tanta sangre derramada y que insulta cualquier memoria bien reciente.

Pregonarán por todos los medios y manera la especie y la convertirán en mantra, en spot publicitario, esa mendaz falsificación de nuestra historia, de la sangre, de las lagrimas y del sudor de tantas gentes de tantas victimas de tantos hombres y mujeres, de policías y guardias civiles, de militantes por la libertad y la vida, de gobiernos y gobernantes que antes que ellos los sufrieron y combatieron. Y a los que jamás se les ocurrió, como a ellos en este alarde insensato , interesado y miserable, proclamar tal cosa.

Fueron los gobiernos de UCD de Suárez y del PSOE de González quienes sufrieron el embate más atroz de la bestia en el máximo de su poder. Los terribles finales de los 70, todos los 80 y buena parte de los 90. Hubo años que cada lunes había una matanza y que eras pocos los días en que no nos desayunábamos con la noticia de un asesinato o sin noticias de un secuestrado. Se sufrió, se combatió, se cometieron errores, a veces tan graves como el GAL, y la situación finalmente dio un importante giro durante el Gobierno de Aznar a quien, siendo aún líder de la oposición, la organización terrorista pretendió matar mediante la explosión de un coche bomba el 19 de abril de 1995. Llegado al poder es indiscutible su empeño y eficacia en la lucha contra el terrorismo. Leyes que consiguieron rebajar aquellos repugnantes privilegios de los etarras presos y conseguir cumplimento de penas; apoyo incondicional, defensa de las victimas, logrando al fin cambiar aquella tristísima situación de opacidad y hasta abandono donde amen de haber padecido el crimen poco menos que parecían ellos los culpables y sus verdugos las victimas; esfuerzo policial máximo, logró de su aislamiento internacional y finalmente su asfixia institucional y que fue n arrancándoles sus bases operativas y hasta entonces y en muchos casos legales. Al final de su mandato ETA estaba tremendamente debilitada y su derrota podía empezar a vislumbrarse. Porque no se tenía otro objetivo ni misión: la derrota de los terroristas. Una sola entrevista con motivo de su tregua-trampa zanjó cualquier posibilidad de negociación política.

La llegada de Zapatero no pareció variar aquella premisa habida cuenta de que había sido impulso del pacto antiterrorista entre PP y PSOE. Pero a nada comenzó el ahora descubierto doble juego. Y se alumbró aquel Proceso de Paz que algunos recordamos como marcado por la infamia y donde la imagen de De Juana Chaos preside el escenario de la vergüenza y la presencia de ANV en los ayuntamiento la prueba de la indignidad. Un enorme balón de oxígeno para quien estaba al borde de la asfixia.

El Proceso de Paz fue volado por la propia ETA, aunque ZP, después de los asesinatos de la T-4 aún siguiera negociando e intentando el atajo. La tozuda evidencia condujo de nuevo a la recuperación de la unidad y de la firmeza, a señalar otra vez el verdadero objetivo: la derrota del terror y de los terroristas, sin premio político, sin peaje alguno de la sociedad porque simplemente y graciosamente “dejaran” de matarnos sino con la exigencia de que pagaran ellos y sus cómplices por sus crímenes. Y una vez más esa política firme llevó a ETA a la desesperación, la agonía y la desesperanza.

En eso hemos creído y nos quieren hacer creer que hemos estado y estamos. Pero no. Resulta que no. De golpe se proclaman, los que ayer señalaban la imposibilidad de derrotar al enemigo, como vencedores, cuelgan la piel del oso y levantan los brazos en señal de victoria. Ocultan, por supuesto, que el oso ni ha entregado la garra ni tiene la más mínima intención de hacerlo con las pistolas. Que así lo ruge a cada tiempo. Lo único que ansiaba era oxigeno para sus camadas y así lo ha perpetrado , diseñado y pactado. Y así , con esos seis votos con la sigla del PSOE tras ellos, lo ha logrado. 254 listas con los huevos de la serpiente se presentarán a las elecciones, ocuparan ayuntamientos y recibirán el dinero de nuestros impuestos. Han conseguido la papeleta sin la mínima exigencia obligatoria de que sus jefes dejarán la pistola. Ahora tienen las dos cosas.

ETA no está en absoluto derrotada. Está, eso es indudable, y después de este largo esfuerzo que he intentado resumir de tantos lustros y de tanto sacrificio a lo largo de tantos años, policialmente acorralada y con su capacidad dañina tremendamente mermada. Pero lo que ha hecho este gobierno de Zapatero no es lo que con tanta fanfarria campanea sino más bien todo lo contrario. Lejos de finalizar su trabajo y concluirlo de una vez todas y de la unica manera que se debe y puede: la victoria de la libertad, la vida y los pacíficos contra el terror, los asesinos y sus cómplices que han de pagar por sus crímenes y no recibir para nada premio alguno por cometerlos, se han puesto en el mismo y perverso atajo que anteriormente y se han puesto a reandar por el camino contrario Una vez más lo que ha hecho ha sido propiciar la resurrección de la banda. Esa sentencia y ese doble juego socialista ha conseguido la resurrección política y social de la banda. Lo empezamos a ver la noche del día 5, noche triste de la democracia, y lo seguiremos viendo a cada día que pase por las plazas y por las calles del Pais Vasco. ZP no ha derrotado, como dice y seguro que en su alucinación supone, a ETA. La ha resucitado.

Descalificaciones injustificables
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA. La Voz   8 Mayo 2011

JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA ES CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

El fallo del Tribunal Constitucional otorga el amparo a Bildu y el lunes se publicará la sentencia cuyos argumentos, es razonable suponer, coincidirán con los del voto de los seis magistrados del Tribunal Supremo que discreparon de la sentencia que excluyó las listas ahora admitidas por el TC. En cinco días un cambio completo. El domingo pasado escribí que los argumentos de la Fiscalía para excluir a Bildu me parecían insuficientes y al leer poco después la sentencia del TS y el voto discrepante no dudé en coincidir con este. Por eso el fallo del Tribunal Constitucional no me ha sorprendido en absoluto. Se trataba de una cuestión de valoración de pruebas; no se cuestionaba la ley de partidos ni la electoral; no se exigían ejercicios de interpretación como en la sentencia sobre el Estatuto catalán. Se trataba sólo de otorgar o no a las pruebas fuerza suficiente para negar el derecho de sufragio pasivo a cientos de personas. El TS entendió que ETA y Batasuna siguen formando en 2011, como en 2003 cuando la segunda fue ilegalizada, una unidad indisoluble y que Bildu era su criatura. Tres cabezas del mismo monstruo. Entendió que el rechazo a la violencia suscrito por todos los candidatos de Bildu no era creíble, no era sincero. Y que la incontaminación de los candidatos independientes de Bildu era una trampa. El TS otorgó plena credibilidad a las pruebas presentadas por la Fiscalía y la Abogacía del Estado. El TC, por el contrario, las ha considerado insuficientes; que contienen sospechas, pero no pruebas. Los dos tribunales han decidido con las leyes en la mano, valorando las alegaciones de las partes y analizando las pruebas. Como cualquier tribunal. Y como sucede con frecuencia en los tribunales ha habido división de opiniones, que para eso son órganos colegiados en los que, al final, se impone la mayoría. El alboroto político y mediático era previsible, aunque esta vez se han leído y escuchado barbaridades tremendas que realzan la respetuosa crítica de Rajoy. En vista de cómo se las gasta el paisanaje reconforta decir que el sistema ha funcionado. Un Estado de Derecho en el que, como debe ser, las sentencias de los tribunales, gusten o no, se acatan y las del TC se imponen a las del TS cuando no coinciden.

Desoyendo las barbaridades, lo que queda de las críticas al TC nada nuevo aporta a lo escrito en sede académica tiempo ha. El TC se enfrenta a asuntos de gran alcance político porque para eso nació. Para enjuiciar las leyes aprobadas por la mayoría y para garantizar los derechos del individuo frente al sentir mayoritario o las decisiones del poder, que es de donde pueden venir las amenazas. Para afirmar la hegemonía de la inmensa mayoría o la fuerza del poder que la gobierna no hace falta tribunal alguno, se imponen por su propio peso. Descubrir que en el TC hay opiniones diversas es descubrir el Mediterráneo, pero atribuir la opinión de los unos a pura ideología y pesebrismo, y la de los otros a un impoluto ideal de justicia, es poco equilibrado y bastante estéril para lo que importa de verdad: que el Estado de Derecho funcione por encima de la controversia política. Los magistrados del TC, como los del TS, como los de cualquier tribunal, saben de derecho y tienen sus propias concepciones, como todos las tenemos. Pero no argumentan a la brava ni deciden pensando en favorecer al gobierno o a la oposición. Afirmarlo es una falsedad. Leánse las sentencias y los votos discrepantes. Se comprobará que en unas y otros hay solidez jurídica y coherencia. Eso es lo que importa. Que nos gusten políticamente o no las sentencias es secundario. Los que hoy ganan, mañana pierden y hay que aceptarlo.

Quedan, claro, cuestiones como la selección de los magistrados, su edad, su número, la duración en el cargo o la naturaleza y cantidad de asuntos que han de resolver pero, se adopte al respecto de ellas la solución que se quiera, al final siempre estaremos en las mismas: en los casos de contenido político siempre habrá discrepancias

en el Tribunal pero el fallo será único. Se trata de saber si contribuimos a respetarlo explicándolo, aunque no nos guste, o nos echamos al monte porque no nos gusta. Hay que optar porque en el caso de Sortu, el TC, a mi juicio con razón, rectificará al TS.

Descalificaciones merecidas. Por la desaparición del Tribunal Constitucional
Nota del Editor  8 Mayo 2011

Es inadmisible que un tribunal contaminado, formado por "juristas" elegidos por los partidos políticos tengan la última palabra en temas de gran trascendencia.
En primer lugar, tales "juristas" sólo tienen a su favor el hecho de haber aprobado unas oposiciones, lo que no les da derecho a arrogarse la re-interpretación
de un texto que fue aprobado en referendum por los españoles (sólo algunos, la propaganda oficial fue brutal y los críticos silenciados).

Por otro lado, es inadmisible que una sentencia sea válida por una mínima diferencia de votos entre los elegidos por un grupo de profesionales de la política, sea el tribunal que sea. Y tampoco es de recibo que los tribunales no apliquen el sentido común y se dejen llevar por su reinterpretación de la literalidad de las estúpidas leyes que salen del congreso de los inútiles, sólo cuando les interesa por sus intereses partidistas, como en la anticonstitucional sentencia 337/1994 de TC por la que se les conculca a los niños el derecho a ser escolarizados en su lengua materna española), por aquello de que los artículos de la constitución están en bloques distintos, y unos valen y otros no.

Las mejores leyes lingüísticas son las inexistentes, lo mismo que el tribunal constitucional español, ejemplo inmejorable de anticonstitucionalismo.

Vaciando la Constitución
Mario Conde www.gaceta.es  8 Mayo 2011

No presto atención a las etiquetas porque prefiero concentrarme en las ideas.

Dicen que la decisión de legalizar a Bildu adoptada por el Tribunal Constitucional es una “victoria progresista”. Hace ya tiempo que no presto atención a las etiquetas porque prefiero concentrarme en las ideas. Pero esta definición quizás contribuya aclarar el verdadero alcance de ese término. Si esa sentencia es “progresista”, significaría que el “progreso” equivale a evidenciar la destrucción del orden jurídico al laminar una sentencia del Tribunal Supremo, máxima instancia judicial, por un órgano de sustancia política. No es la primera vez que sucede, desde luego, pero creo que es la más importante. Progresista sería, entonces, permitir que unas personas que según el Supremo se encuentran vinculadas, de alguna manera, con el terrorismo etarra accedan a posiciones oficiales dentro de las instituciones del Estado que tratan de demoler. Progresista sería evidenciar que un partido político, el PNV, está dispuesto a cambiar apoyos a una Ley de Presupuestos por una sentencia –así llamada– que legitime esa inclusión de quienes se dice vinculados a una organización terrorista en asientos de la organización estatal, y otro partido, el PSOE, acepta el intercambio. Progresista sería, entonces, poner de manifiesto que el Poder Judicial es sólo una terminal del poder político en su vertiente más obscena. Progresista sería, entonces, ejecutar ante la sociedad española una comedia con actores políticos y judiciales tendentes a conseguir un resultado apetecido en lo político a base de sacrificar la confianza en lo judicial.

Es verdad que nuestra Constitución nació vieja. Fueron momentos difíciles en los que elaborar un texto destinado a ordenar nuestra convivencia no resultaba tarea fácil. Lo entiendo y así lo escribí hace ya muchos años. Se impone un cambio para mejorar a la vista la experiencia de estos años. Pero con la sentencia de Bildu, el Tribunal Constitucional ha dejado a una buena parte de esa vieja Constitución prácticamente sin contenido.

La banda del Constitucional
Román Cendoya www.gaceta.es  8 Mayo 2011

Nunca ha habido más terroristas en activo: miles de agentes electorales.

Como usted y yo financiamos desde ayer a la banda democrática Bildu, por concesión de los bienmandaos del Tribunal Constitucional, tenemos los mismo derechos que los terroristas democratizados. Por ejemplo, ellos disponen de todos mis datos a través del censo que gentilmente les ha regalado la banda de Pascual Sala. Yo quiero que todo el mundo sepa dónde viven los chicos y las chicas del Constitucional. ¿Por qué? Por nada. Es más, exijo que se les retire inmediatamente cualquier servicio de protección y escolta porque todo el mundo es bueno y no se puede sospechar de nadie. Si eres terrorista tienes más credibilidad que la Guardia Civil o la Policía Nacional.

Los bienmandados del Constitucional tienen una formación y capacitación tan brillantes como los hijos de Chaves, que no pueden encontrar un trabajo que no dependa de las prebendas del jefe. Por eso se prestan a lo que sea necesario. Urkullu ha dicho que [el PNV] “ha hecho cosas que no se pueden contar”. Pero para que todas esas “cosas” hayan sido eficaces, Pascual y su peña han hecho lo que han hecho. Entre otras cosas, cargarse la validez probatoria de los trabajos de las FSE en materia de terrorismo. Por eso, no me extrañaría nada que además de los Ternera, De Juana, Usabiaga o Troitiño se deje en libertad a todos los terroristas que no hayan sido detenidos asesinando a alguien y con las manos en la pistola. Es que si no, son “sospechas”.

Esta sentencia viene adornada de la gran mentira de Rubalcaba: “ETA está más débil que nunca”. Nunca ha habido más terroristas en activo: miles de agentes electorales mandados por la banda. Por eso han renunciado a la extorsión revolucionaria. Ahora se financiarán mediante los impuestos y tasas del Estado que gestionarán en los ayuntamientos y diputaciones. Han pasado del zulo al coche oficial. ETA está fortísima, porque seis bienmandados, con Sala a la cabeza, han vitaminado y potenciado a los terroristas. No son sospechosos de esto. Son claramente autores materiales

El silencio de los lingüistas
JESÚS M. SEPTIEN El Correo  8 Mayo 2011

El hablar una lengua no excluye el (re)conocimiento de otras sino que lo favorece. Y ayuda al aprecio de las propias
JESÚS M. SEPTIEN ES CORREDACTOR DEL DISEÑO CURRICULAR BÁSICO DEL PAÍS VASCO Y AUTOR DE 'UNA ESCUELA SIN FRONTERAS'.

Los resultados de las pasadas elecciones sindicales de la enseñanza dieron lugar a interpretaciones apresuradas que, una vez pasado un cierto tiempo, conviene analizar con calma. En primer lugar, si bien es verdad que las mayorías han cambiado y las tres centrales nacionalistas han obtenido mejores resultados que la central que ostentaba hasta ahora la mayoría minoritaria, CC OO, este supuesto éxito habría que matizarlo en cuanto que sumados todos los votos escrutados la participación apenas supera la mitad del censo total de la enseñanza pública.

Ya sabemos que la abstención, en buena lógica, no debe ser contabilizada pero es susceptible de interpretación y en este caso a nadie se le escapa que un índice de abstención tan alto puede ser considerado tanto como un castigo a la falta de unión sindical, como la muestra de un cierto cansancio hacia las convocatorias de huelga planteadas desde la desunión y bajo la reiteración de eslóganes y consignas en los que conviene distinguir las soflamas sindicales de los verdaderos objetivos de los trabajadores de la enseñanza.

Las críticas a la firma de acuerdos en minoría por CC OO y UGT en circunstancias tan adversas han ocultado otros debates como la necesidad de estabilizar al profesorado sustituto, la carrera docente, la necesidad de reforzar los equipos directivos, los problemas de convivencia, la equiparación entre la red privada y la pública, el reparto de los alumnos inmigrantes y problemáticos, etcétera.

Todos estos temas pueden ser susceptibles de un debate social, pero si hay uno que en el momento presente sobrepasa al propio ámbito laboral docente, es la interpretación de los votos obtenidos por las centrales nacionalistas como un voto en contra de los programas de trilingüismo propiciados por la consejería de Educación y Universidades.

El ataque a los planes de trilingüismo se hace con el argumento de que la introducción de una lengua extranjera puede perjudicar el desarrollo del euskera, dando por supuesto que las actividades pedagógicas dedicadas al desarrollo de la competencia en una lengua ocuparía el espacio que se tendría que dedicar a la otra, en este caso la lengua minorizada, permítasenos la expresión sociolingüística. El debate recuerda al que se suscitó cuando en los años 80 existía la creencia de que el bilingüismo, especialmente el temprano, podía tener repercusiones negativas en el proceso de aprendizaje de los escolares. Se consideraba que aprender una lengua más ocupaba el tiempo y los recursos que había que dedicar, supuestamente, a desarrollar otras estrategias de aprendizaje. Desde hace tiempo esta valoración ha cambiado radicalmente y tanto los datos como las opiniones de los expertos (Cummins, Siguán, Vila, Baker, Ruiz Bikandi, Etxebarria�) muestran sin ningún género de dudas que esas prevenciones eran injustificadas. Hoy se encuentra muy extendida la opinión de que la enseñanza bilingüe ejerce una influencia más positiva en el proceso de aprendizaje que la monolingüe.

De los datos extraídos en distintas experiencias bilingües se puede afirmar que, si se dan las condiciones de aprendizaje y de escolaridad adecuadas, estas son más beneficiosas (aparte del hecho objetivamente positivo de conocer otra lengua) que el aprendizaje en una sola lengua. Se afirma que el sujeto bilingüe tiene «un rango de experiencias» más amplio y variado que el monolingüe porque, al operar con dos lenguas y por tanto con dos códigos lingüísticos, le permiten examinar el mundo desde dos visiones diferentes (Cummins, 1992).

En la actualidad los razonamientos y las teorías desarrolladas para defender la implantación del bilingüismo se muestran igualmente válidas para la introducción de una tercera o cuarta lengua, siempre que se haga con los procedimientos adecuados. Y sería interesante que los profesores universitarios enriquecieran con sus opiniones más alla del mero ámbito académico y no se dejara como un tema de confrontación sindical. Más aún cuando diferentes autores (E. Coelho, Lasagabaster, Sierra) plantean una superación del debate sobre el trilingüismo desarrollando estudios sobre un presente cada vez más plurilingüe e intercultural.

Desde luego es indiscutible que las actitudes de los alumnos que hablan dos o más lenguas tienen una disposición favorable al aprendizaje de otras lenguas y no haría falta hacer muchas encuestas entre las familias sobre su posicionamiento a favor de que el sistema de enseñanza ofreciera a todos los alumnos de la pública la oportunidad de terminar la enseñanza obligatoria dominando una o dos lenguas extranjeras además de las cooficiales. Sin hablar de las empresas del País Vasco que en una gran cantidad cifran sus resultados en las relaciones internacionales. La pregunta que se plantea es qué quieren los que se muestran en contra de los programas trilingües. ¿Que solo ofrezcan estos programas algunos centros elitistas de la privada? ¿Que nuestros hijos tengan que peregrinar por academias si quieren aprender? (Con todos los respetos para ingente labor de estos centros privados). ¿Que solo los alumnos 'becarios' o de altos ingresos puedan aprender idiomas haciendo cursillos en el extranjero?

Una última reflexión, para terminar, de la mano de Amin Maalouf. Mientras la religión suele ser un elemento de separación de los individuos y los grupos sociales en función de sus creencias, y tiene vocación de exclusividad, las lenguas no. «Es posible hablar a la vez el hebreo, el árabe, el italiano y el sueco pero no es posible ser a la vez judío, musulmán, católico y luterano (�). La lengua tiene la maravillosa particularidad de que es a la vez un factor de identidad y factor de comunicación». El hablar una lengua no excluye el (re)conocimiento de otra/s lenguas sino que lo favorece. Y ayuda al aprecio de las propias.

Mentiras gordas de algunos "lingüistas"
Nota del Editor  8 Mayo 2011

Cualquier profesional medianamente enterado sabe que una de las mayores dificultades en la elaboración de los currículos, es seleccionar el material que
hay que tratar de que los alumnos aprendan, y cuanto más alto sea el nivel educativo, más especialidades se diseñan para poder incluir materias que de otro modo entrarían.

Por eso, el bilingüísmo, trilingüísmo, en definitiva el multilingüísmo, son desviaciones disparatadas del camino esencial de la enseñanza.

Está claro que el bilingüismo es una falacia, se necesitarían tres cerebros, antecesores de tres cerebros y un mundo estático sin nuevas aportaciones conceptuales ni vocabulario.

Todas las personas tienen su propio vocabulario, formado por la base de su lengua materna y los conocimientos mas o menos profundos de otras lenguas y materias,
y que para comunicarse con los demás, utilizan el subconjunto que saben común con sus interlocutores.

Cualquier persona que estudia en su lengua materna, aprende parte de su lengua materna (nunca termina de aprenderla), si además estudia otras lenguas, aprende parte de ellas, y en muchos casos, conceptos en esas otras lenguas, si además estudia otras materias, aprende el vocabulario y conceptos de esas materias en el idioma en el que se las explican, pudiendo en alagunos casos, conocer parte de ese vocabulario en otras lenguas.

En tiempo pasados, para evitar el caos que supone la traducción de conceptos y palabras de un idioma a otro, algunos seleccionaron el latín como lengua común,
evitando que cada cosa tuviera seis mil o más nombres diferentes; en algunos idiomas se copian directamente las palabras del idioma inventor del vocablo, sin pudor alguno, en otros como el español, se adaptan ortográficamente, lo que complica un poco las cosas. En la actualidad, es el inglés el idioma más copiado, y por
estupidez, se permite que las minorías nacionalistas nos impongan poco a poco sus palabras en lengua regional, del todo innecesarias puesto que no se
trata de conceptos nuevos sino de ir penetrando y rompiendo el idioma español y de paso la nación española. Por eso tenemos aquí una sección "bilingüe", para denunciar ese despiste, estupidez o mala intención de algunos.

Los jueces que legalizaron Bildu tenían escrita la sentencia días antes del fallo
Los magistrados discrepantes con la sentencia que permite a la coalición proetarra Bildu estar en las elecciones municipales del 22-M tienen fundadas sospechas de que días antes de la deliberación final existía una sentencia que estimaba su recurso.
D. C. Madrid www.gaceta.es  8 Mayo 2011

Los magistrados discrepantes de la sentencia del Tribunal Constitucional, que permite a ETA estar presente en los comicios municipales y forales del próximo 22 de mayo, “sospechan” que el fallo podía llevar redactado varios días en la línea de estimar el recurso de la coalición Bildu.

Fuentes jurídicas consultadas por este diario han manifestado que “la izquierda judicial del Constitucional ya esperaba este resultado” porque “presumían que estaba circulando una ponencia que sería favorable para los intereses de la coalición proetarra”.

Es más, el modus operandi en este órgano jurídico-político es el siguiente: “Cuando se trata de un asunto de especial sensibilidad e interés para el Gobierno, un equipo de letrados del tribunal prepara una serie de informes jurídicos que comulguen con la futura decisión de los magistrados”, explican fuentes conocedoras del funcionamiento del tribunal. De esta manera, “se construyen los argumentos jurídicos que posteriormente se reflejan en los fundamentos de derecho de la sentencia”, subraya. En cualquier caso, “siempre se toma primero la decisión política, extramuros del Tribunal Constitucional, y luego se busca la argumentación jurídica para revestir la resolución”, comentan.

En este sentido, fuentes jurídicas señalan que “existe un equipo de letrados muy bien conectado con el Gobierno y que algunos de ellos han ocupado importantes cargos en el Ministerio del Interior como Miguel Ángel Montañés (fiscal de carrera y amigo personal del Ministro de Justicia, Francisco Caamaño) y Fernando Pastor, ex subsecretario del Ministerio de Justicia”.

Por otra parte, los cinco votos particulares que emitirán los magistrados tienen el común denominador de que van a defender la decisión adoptada días antes por la Sala del 61 del Tribunal Supremo, explican fuentes jurídicas.

Desestimar
Uno de los magistrados discrepantes con la sentencia explicó a LA GACETA que “el Supremo hizo lo que tenía que hacer”. Y es que el bloque conservador, que votó a favor de impedir que la máscara política de Batasuna pudiera estar en las instituciones, tenía muy claro que “las pruebas valoradas y aceptadas por el Tribunal Supremo eran suficientes para desestimar el recurso de Bildu”.En consecuencia, “lo reseñado y documentado tanto por la Policía como por la Guardia Civil supone un claro motivo para frenar a la coalición”, comenta un miembro de la carrera judicial. Además, la Fiscalía y la Abogacía del Estado consideraron probado que Bildu era el brazo político de ETA/Batasuna y que existieron reuniones con la izquierda abertzale para preparar la estrategia electoral.

En otro orden de cosas, “no se entiende cómo el Gobierno, a través de la Fiscalía y la Abogacía, promueve la acción de apartar a los etarras de las próximas elecciones y luego sus propios correligionarios son los que permiten lo contrario”, subraya un magistrado. En consecuencia, “la sentencia del TC forma parte de la hoja de ruta del Gobierno con ETA. Todo esto es un montaje”, manifiesta.

En cualquier caso, “la resolución judicial que se dará a conocer esta semana será escandalosa no sólo por su contenido, sino por lo que permite. Esto es, que los proetarras estén en las instituciones democráticas”, razona un miembro del Tribunal Constitucional.

«Los jueces no saben lo que han hecho»
Los concejales del PP en los feudos de Batasuna temen un retroceso de sus libertades en la vida municipal vasca
ITZIAR REYERO / SAN SEBASTIÁN ABC  8 Mayo 2011

Han pasado los últimos cuatro años reclamando la disolución de los ayuntamientos dirigidos por los proetarras de ANV. Y, justo ahora que vislumbraban la luz al final del túnel, la resolución del Tribunal Constitucional sobre el futuro de Bildu les ha arrancado sus últimas esperanzas de integrar unos consistorios libres de la sombra de ETA. «Evidentemente es un retroceso gravísimo. Otra vez empezamos la partida de cero», sostienen los concejales no nacionalistas que en estos días tratan de hacer campaña en sus respectivos pueblos privados de libertad, mientras ven cómo los acólitos de Batasuna campan a sus anchas y se preparan para recuperar de golpe el poder municipal. Esencialmente en Guipúzcoa, donde todo apunta a que la coalición de EA, Alternatiba y los «independientes» de Batasuna pasarán a ser la primera fuerza del territorio histórico.

La frustación en la oposición es palpable: «Los jueces no saben lo que han hecho. Ahora estos vendrán creciditos. ¡Todavía lograrán echarnos!», se lamentan. ABC ha hablado con tres candidatas del PP vasco que aspiran a revalidar sus actas de concejal en los feudos tradicionales de los radicales. Ningún representante del PSE quiere hablar del tema. «No les apetece. Quieren hablar de sus propuestas para los pueblos y no de Bildu», contestan desde la dirección de los socialistas vascos, que tan favorable se ha manifestado en torno a la legalización.

Los concejales populares con los que se ha puesto en contacto ABC no se cortan a la hora de establecer responsables. «Siempre he estado convencida de que pasarían y más escuchando las declaraciones de algunos dirigentes del PSE. Es escandaloso que los mismos jueces que estimaron que ANV es ilegal sean quienes les permitan estar ahora en los ayuntamientos», afirma Iciar Lamararin, concejal del PP en Mondragón, uno de los 42 pueblos que conserva ANV, y compañera de escaño municipal de Pello Urizar. A Lamarain la convergencia de EA con Batasuna no le ha pillado por sorpresa. «Todos los que estamos en el ayuntamiento lo veíamos venir. En cuatro años EA nunca ha votado nada en contra de la alcaldesa. ¡Pero si ha pasado más tiempo en el despacho de ANV que en el suyo propio!», atestigua. Y aunque afirma que «no se puede decir que Urizar sea etarra», está segura de que Batasuna dominará la coalición. «EA sabe que políticamente está muerta y se ha dejado utilizar», asevera.

Concejal y víctima
Candidata a revalidar su escaño por el PP en Hernani, Mari Luz Anglada comparte con sus compañeros de partido la preocupación por que los peores años del plomo y las amenazas tornen a los plenos municipales. Como en Mondragón, ANV logró colar su lista en Hernani y llegó a la alcaldía. «Han estado bastante moderados para como son ellos», admite. En cambio, ahora que Bildu ha sido bendecida por el TC, teme que la vida municipal se enturbie de nuevo. «Es decepcionante. Nos hemos pasado muchos años luchando por las libertades para que ahora se pongan los mismos de siempre pero con distinto nombre», denuncia.

Una constatación compartida también por la concejal popular y víctima directa de ETA Pilar Elías, quien se presenta por quinta vez al también guipuzcoano consistorio de Azcoitia. «Es un claro paso atrás, una vergüenza. Nos pisotean a quienes siempre hemos estado en primera línea contra los terroristas», asevera, aunque sin perder la energía para seguir dando la batalla: «Yo me presento a ciegas siempre, sin poder hacer campaña, pero aquí estaré».

Elías, Anglada y Lamarain hacen un mismo pronóstico electoral para Guipúzcoa: «Bildu barrerá, los votantes históricos de EA disconformes con el viraje radical del partido se irán y el PNV será el gran perdedor de esta jugada», auguran.

González y la tercera llamada del cartero de los GAL
Manuel Cerdán www.gaceta.es  8 Mayo 2011

Ha sido denunciado por pertenencia y dirección de organización terrorista. La decisión de admitir a trámite la querella es de Pablo Ruz, el juez que investiga el ‘caso Faisán’. El Supremo amparó dos veces a González. ¿Qué hará ahora la Audiencia Nacional?

EL último juicio contra los GAL, celebrado la primera semana de abril contra el comisario Miguel Planchuelo, aún pendiente de sentencia, ha generado las primeras consecuencias. El sindicato de funcionarios Manos Limpias presentó el jueves pasado en la Audiencia Nacional una querella criminal contra el ex presidente Felipe González Márquez por los delitos de pertenencia y dirección de organización terrorista. Es decir, por ser el creador y responsable directo de los Grupos Antiterroristas de Liberación, entre 1983 y 1986, periodo en el que bajo su presidencia los GAL asesinaron a 27 personas en Francia y España. No hay que olvidar que Brouard, Lasa y Zabala fueron liquidados en territorio español.
La querella fue presentada en el Juzgado Central de Instrucción número 5, donde Baltasar Garzón instruyó, entre otras, las causas contra los atentados Batxoki y La Consolation y el secuestro de Segundo Marey. La decisión de admitir o no la querella partirá de su actual titular, el juez Pablo Ruz, que en la actualidad investiga el chivatazo a ETA. GAL y caso Faisán son dos de los casos más deleznables de nuestra joven democracia.

En el apartado octavo de la querella los abogados del sindicato Manos Limpias mantienen que los hechos en los que se basan para acusar a González no han prescrito. Se apoyan en el auto 8610/1999 de la sala segunda del Tribunal Supremo que considera para la prescripción de ese tipo de delito, tanto el derogado código penal de 1973 (artículo 260) como el vigente de 1995 (artículo 131), 20 años sin interrupción. Los letrados mantienen que, al margen de las investigaciones que se abrieron sobre los GAL en la Audiencia Nacional –la última permanece abierta, pendiente de sentencia– no se ha podido investigar al ex presidente hasta la salida de Felipe González de La Moncloa en el año 1996 y lo razonan razonablemente: “Dado su control (de González) sobre las instituciones del Estado que debían investigar los crímenes del GAL, se constituyó toda una estrategia destinada a ocultar su responsabilidad como máximo dirigente de la dicha organización terrorista”. Y, cómo no, lo consiguieron. También con la ayuda de muchos compañeros de profesión y medios periodísticos. Y eso lo digo yo.

Sin duda alguna, el más perjudicado en todo ese proceso de encubrimiento, coacción y mentira fue el subcomisario José Amedo, en quien las manos negras del poder pretendieron en todo momento focalizar la responsabilidad sobre los GAL. Buscaban un chivo expiatorio, como a Roldán con la corrupción, pero fracasaron. En el programa sobre los GAL que dirigí en Telemadrid se podía comprobar cómo todas las instituciones del Estado se habían confabulado para impedir que González acabara en el banquillo. Desde el fiscal general hasta un buen número de magistrados del Supremo. Sin olvidar al ministro de Justicia.

Por eso no le falta la razón en sus argumentos a Manos Limpias. En dos ocasiones el juez Baltasar Garzón intentó actuar contra González, pero el Tribunal Supremo lo impidió. La primera tras el famoso organigrama de la X de los GAL y la segunda, gracias a la laboriosidad de Pascual Sala –el mismo de Bildu en el Constitucional– que se sacó de la manga la figura de la estigmatización sobre la figura del presidente del Gobierno para no citarlo a declarar. González vio caer a sus más inmediatos colaboradores en asuntos relacionados con la corrupción, el espionaje o el crimen de Estado, pero él siempre se mantuvo inmaculado. La lista de damnificados es interminable: Barrionuevo, Roldán, Sancristóbal, Manglano, García Vargas, Narcís Serra, Sancristóbal, Alfonso Guerra, Vera…

Manos Limpias resalta en su escrito las contradicciones de nuestro sistema judicial: “Resulta inaudito que en un Estado de derecho como al que aspira convertirse España…. no se quiera investigar, ya por razones de Estado, ya por temor a profundizar en dichas acusaciones. Causa perplejidad cuando la Audiencia Nacional ha incoado procedimientos que nos son tan ajenos como los de Pinochet, en relación a la guerra sucia en la dictadura militar de Chile, o contra dirigentes chinos por genocidio en el Tíbet y, por otro lado, se nos impone la memoria histórica respecto a nuestra guerra civil ocurrida hace 75 años y, sin embargo, se mira para otro lado frente a los crímenes de Estado de nuestra democracia”.

La pregunta que se harán muchos de ustedes es por qué ahora y no antes esta querella contra el ex presidente del Gobierno. La respuesta no está en el viento, no flota en el viento, como aseguraba Bob Dylan en su canción, sino porque nadie se atrevió o no lo dejaron.

Tras las recientes revelaciones de algunos testigos durante el último juicio de los GAL, en las que señalaban a González como su inductor, el panorama es diferente y más propicio. El escrito de los letrados así lo corrobora: “José Amedo afirmó que la decisión de crear los GAL fue del ex presidente del Gobierno, Felipe González, del ex ministro del Interior José Barrionuevo, del ex secretario de Estado de Seguridad Julián Sancristóbal, contando con el consentimiento de dirigentes del PSOE como Ricardo García Damborenea y Txiki Benegas”. Esa es la versión de Amedo. Al menos, que se investigue. Porque si sus acusaciones sirvieron en el pasado para llevar a otros a la cárcel, ¿por qué ahora carecen de valor?

Según la querella, Amedo llegó a afirmar: “Me pasaron (al teléfono) a Julián Sancristóbal y este me dijo que me los trajera (a los tres mercenarios portugueses de los atentados contra los bares Batxoki y La Consolation) si estaban dispuestos a actuar en Francia porque Felipe González creía que había que montar un operativo para presionar a Francia” y “el primero que me habló de esa decisión política fue Sancristóbal en su despacho, que era una decisión de González, porque había que presionar a Francia”.

Durante el juicio contra el comisario Planchuelo, Sancristóbal declaró que no tomaron ninguna decisión “que no fuese autorizada por las administraciones centrales del Ministerio del Interior”. El comisario Planchuelo, ex jefe superior de la Policía en Bilbao, que se sentaba en el banquillo, manifestó: “El Gobierno autorizó el secuestro de Marey por la situación en el País Vasco y el caos existente en esos años , con un muerto hoy y otro mañana, además de pretender salvar al capitán de Farmacia Martín Barrios”. Entonces secuestrado por ETA.

Todas estas manifestaciones no eran nada novedosas porque, ya en junio de 1997, el secretario de los socialistas vascos Ricardo García Damborenea declaró ante Garzón que había consultado en varias ocasiones ante González la conveniencia de responder al terrorismo de ETA con sus propias armas. Según Damborenea, González autorizó las acciones sucias en el sur de Francia.

Los abogados de Manos Limpia destacan que la apertura de una investigación sobre la implicación de González en los GAL siempre ha sido dificultada porque el es presidente ostentaba un gran poder: “Es evidente que es muy difícil que, siendo el querellado la persona con mas poder en España en el momento de los hechos y que controlaba la administración del Estado, existan pruebas directas de su responsabilidad”. Pero, en el escrito, destacan el hecho probado segundo de la sentencia de 29 de julio de 1998 de la Sala Segunda del Tribunal Supremo: “En 1983 la actividad terrorista de ETA constituía un problema político y social de primer orden en el País Vasco y en toda España, singularmente agravado porque las autoridades francesas no colaboraban con las españolas, de modo que el sur de Francia se había convertido en un refugio para los etarras que realizaban sus distintos delitos dentro de nuestro territorio y podían pasar luego impunemente a Francia donde tenían su residencia e incluso cobraban el mal llamado impuesto revolucionario”.

Y el Supremo añade: “En diversos sectores sociales fue prosperando la idea de que para vencer en la lucha antiterrorista era necesario intervenir en territorio francés a fin de mover a los responsables del país vecino a prestar su colaboración a la Policía española”.

Esa sentencia del Supremo recoge también un documento desclasificado del Cesid, con fecha 6 de julio de 1983, en el que bajo el título “Acciones en Francia”, se recomienda que la “forma de acción más aconsejable es la desaparición por secuestro”. Otro documento del Cesid, de 28 de septiembre del mismo año –nota de despacho “Asunto: Sur de Francia”– asegura: “Está previsto realizar acciones violentas en el sur de Francia en fechas inmediatas”.

En una de las notas, conocida como “acta fundacional de los GAL”, aludida por el Supremo en la sentencia, se reconoce: “Sólo quien esté conduciendo la lucha contra el terrorismo en su conjunto podrá decidir emprender o no este tipo de acciones”. Sin duda alguna, la nota se refería al presidente del Gobierno, quien representa la máxima autoridad en la lucha antiterrorista.

La querella de Manos Limpias se hace eco de las declaraciones del ex presidente a El País. Los abogados entrecomillan las palabras de Felipe González: “Tuve una sola oportunidad en mi vida de dar una orden para liquidar a toda la cúpula de ETA… No se trataba de unas operaciones ordinarias de la lucha contra el terrorismo. En aquel momento sólo cabía la posibilidad de volarlos a todos juntos en la casa en la que iban a reunirse. No te estoy planteando el problema de que yo nunca lo haría por razones morales. El resultado es que dije que no”.

Efectivamente, no respondía a razones morales, porque los GAL ya habían asesinado a 27 personas. Era por razones políticas. Porque, según la fecha en la que González contextualiza ese supuesto plan –1989 o 1990– España ya había llegado a un acuerdo con Francia en el trato que debían de dar nuestros vecinos del norte a los sanguinarios terroristas. Por tanto, una acción sucia de tanto calado podía desbaratar las buenas relaciones con el Gobierno de Chirac.

El escrito de querella solicita al juez la declaración de González como imputado y la de varios testigos: Amedo, Damborenea, Benegas, Planchuela, Vera y Guerrero Lucas, entre otros. Asimismo, pide al magistrado el testimonio de tres periodistas que, públicamente, han relacionado a González con los GAL. Pedro J. Ramírez escribió que González en los pasillos del Congreso, durante la recepción del día de la Constitución de 1987, le confesó: “Lo único que tenemos que negociar con ETA es que si ellos dejan de matarnos a nosotros, nosotros dejaremos de matarlos a ellos”. Pilar Cernuda, en su libro El presidente: “Es rigurosamente cierto que semanas antes de que empezaran a conocerse las actividades del GAL, en una cena celebrada en el hotel Ercilla de Bilbao, Felipe González dijo con rabia que a los terroristas había que machacarlos con sus propias armas, las del terrorismo”. Y Martín Prieto: en otro libro sobre los GAL se afirma que González, durante la campaña electoral de 1982, declaró al periodista Martín Prieto que el único camino para acabar con ETA era combatir a la organización terrorista con sus mismas armas.

Aunque el escritor de novela negra Jame M. Cain sentó la máxima de que el cartero siempre llama dos veces, puede producirse una tercera llamada del cartero de los GAL. El Supremo amparó en dos ocasiones al ex presidente González, pero ¿cuál será ahora la respuesta de Audiencia Nacional?


“La sentencia del TC forma parte de la negociación del Gobierno con ETA”
María Jesús González, víctima de ETA y madre de Irene Villa. “El dictamen tira por la borda el trabajo de víctimas, policías, guardias civiles y jueces”. “Los informes eran exhaustivos, no sé qué necesitaban los magistrados”.
José María Olmo. Madrid www.gaceta.es  8 Mayo 2011

María Jesús González perdió una pierna y un brazo en un atentado de ETA, en Madrid, en octubre de 1991. Su hija, Irene Villa, perdió las dos piernas y tres dedos de una mano. Desde entonces, María Jesús no ha dejado de luchar contra la banda terrorista, reivindicando la memoria y el turno de palabra de las víctimas. Pero el camino le ha deparado decepciones. La última es el fallo del Tribunal Constitucional (TC) que permitirá a la izquierda abertzale regresar para presentarse a las elecciones del 22-M. María Jesús presiente que esta no será la última derrota que sufran las víctimas.

-¿Usted cree que Bildu es ETA?
-Por supuesto.

-¿Esperaba que la decisión del TC adoptara esta decisión?
-Mi deseo era que fuera diferente, pero tenía la impresión de que iba a ser la que ha sido, porque creo en lo que dice Jaime Mayor Oreja y, si él dice que había una negociación, la sentencia iba a ir en este sentido. Ya lo sabía. Tenía muy poca fe desde el principio. Me llevé una alegría cuando el Tribunal Supremo sentenció que Bildu efectivamente era ETA y que no les permitían presentarse pero, con todo, seguí sospechando que el TC sí se lo iba permitir.

-¿Qué pensó cuando conoció el dictamen?
-Casi me muero de pena. Me sentí desamparada por el Estado de Derecho. Pensé que nosotros, las víctimas, ya no contábamos, pero sí los asesinos. Me da pena que en un país tan estupendo como éste los mafiosos y los asesinos vayan a poder representar en las instituciones a otros españoles.

-¿Cree que el fallo es fruto de una deliberación judicial o que responde a otro tipo de consideraciones?
-Creo que es la consecuencia de una negociación política del Gobierno con ETA. No hay ningún motivo legal que justifique esta sentencia. He visto todos los informes que han elaborado Guardia Civil y Policía Nacional, poniendo en riesgo sus vidas, y que han dicho lo que era: que Bildu es ETA.

-¿Cree que es una casualidad que los seis magistrados que han dado el visto bueno a la entrada de Bildu en las instituciones fueran designados en su día por el PSOE?
-No, no es una casualidad. Es el resultado de una negociación política en la que el PSOE tiene que hacer lo que sea para contentar a su interlocutor. Las negociaciones exigen cesiones. Es evidente que la sentencia del TC forma parte de la negociación del Gobierno con ETA.

-¿Qué supone esta sentencia?
-Es un retraso en la lucha antiterrorista, incluso una anulación de la lucha antiterrorista. Supone tirar por la borda el trabajo de muchos años, no sólo de las víctimas, sino también de la Justicia, de la Policía, de la Guardia Civil... Los magistrados nos han dicho: “Vosotros trabajad, que nosotros haremos lo que queramos”. Los informes han sido exhaustivos, diciendo cómo, quién, qué relación existía... Todo, lo han dicho todo. Pero les ha dado igual. No sé qué es lo que necesitaban para que la sentencia fuera en otra dirección. Han sido los terroristas los que han ganado la batalla. Yo, por lo menos, me siento derrotada, aniquilada, vencida. Pero, de todas formas, no voy a dejar de luchar. Aunque me sienta mal, ahí estaré.

-¿Considera que la respuesta de los partidos ha sido la adecuada?
-No, creo que no. He echado de menos una oposición que preguntara lo que pasa y que le pidiera cuentas al Gobierno. La oposición debería haberle pedido explicaciones al Gobierno. Me siento como si estuviéramos en una dictadura sudamericana.

-En las filas del PP afirman sentirse engañados por el Gobierno.
-Unos señores tan inteligentes se dejan engañar porque quieren. Hasta yo sabía que nos querían engañar. No creo que les haya engañado nadie. En todo caso, se habrán dejado engañar.

-¿Debería romper el PP, en su opinión, el pacto de Gobierno con el PSE en el País Vasco?
-Por supuesto que lo debería romper. Cuando se unieron fue gracias a unos acuerdos en los que se decía que no se iba a ceder ante ETA, y es mentira. Allá ellos con su conciencia y con lo que quieran hacer.

-¿Qué sienten en estos momentos las víctimas del terrorismo con las que ha hablado?
-Unos están muy enfadados, con ganas de salir a las calles, y otros, completamente desolados. Sobre todo, desamparados. Sumidos en la tristeza y en la desesperación.

Orden de PERSECUCION SOCIAL contra el Constitucional,
INTERNET   8 Mayo 2011

A Dios lo que es de Dios, y al César lo que es del César. Y esto claramente, mientras se haga éticamente, es del César.
Aquí repetimos nuevamente los nombres

ORDEN DE PERSECUCION SOCIAL
El Tribunal Constitucional ha cometido tal vez la mayor infamia de nuestra democracia en estos 30 años, al legalizar al partido etarra Bildu para que
pueda ocupar cargos públicos.

Conviene recordar que esta traición se ha cometido con la aquiescencia del PP, pues Rajoy acordó aceptar la renovación del Tribunal Constitucional
hace unos meses, sustituyéndose 2 magistrados del PP por 1 del PP y otro del PSOE.

Por supuesto que los que han votado a favor de Bildu en el TC son títeres y nada más, pero eso en abdsoluto les exculpa de su macabra responsabilidad.

A favor de Bildu se han pronunciado el presidente del TC, Pascual Sala, los magistrados Eugeni Gay, Pablo Pérez Tremps, Elisa Pérez Vera, Adela
Asúa y Luis Ignacio Ortega, ponente.

Pero comportarse como títeres y venderse de esa manera, aunque no debe tener consecuencias físicaa para estos desventurados, tampoco puede
salirles gratis.

Por eso nos hacemos eco de la siguiente Orden de Persecución Social:
"Pedimos que los magistrados del PSOE que han votado si a Bildu sean perseguidos socialmente a perpetuidad. Que los ciudadanos les hagamos la vida imposible por cualquier medio legal. Que se les pite, se les abuchee y se les mire mal siempre, en cualquier sitio y a cualquier hora, que no se les venda ni se les compre, y que se les afee su conducta a perpetuidad. Ya que estos jueces nos han dejado sin justicia, la única justicia que nos queda es la del pueblo cada día en la calle. Por favor, difundidlo."

Esta puede ser una buena manera no cruenta de castigar comportamientos tan inaceptables. Sin duda que así se puede conseguir que la próxima vez otros se lo piensen mucho más antes de hacer cosas parecidas.

Los que se venden así, sistemáticamente buscan el relumbrón y la adulación. Son vanidosos y para llegar a un alto cargo y que la gente les admire están dispuestos a cualquier cosa, literalmente. Nada más eficaz y más desmoralizador para ellos que mancharles perpetuamente su imagen en público, vilipendiarles, abuchearles y criticarles tan frecuente y crudamente como sea posible. No lo resistirán, o pagarán un alto precio personal por ello. Y los próximos, que se lo vayan pensando.

Un Constitucional PROETARRA
Ayer noche -con nocturnidad y alevosía- el soviet mundialista del Constitucional ha aprobado la infecta legalidad del brazo político de los bandoleros etarras.

Que el inmundo fallo ha favorecido a la ETA y que Bildu es ETA tiene fácil constatación, aparte de por las pruebas aportadas, al ver las celebraciones de todo ese submundo criminal al conocer la escatológica decisión de dicho soviet mundialista Constitucional.  Está claro también quien manda, a dónde iriía Bildu sin la ETA. Como claro está que esto es parte de la agenda internacional mundialista para descomponer los estados mientras se avanza hacia una tiranía mundial. Es que ETA (también conocida como comando Rotschild) es puro mundialismo, lo mismo que Zapatero o que Mariano. Son el complejo PPSOETA.

De la mayor gravedad por el grado máximo de traición a la patria es la actitud de los pelagatos calentapoltronas del Constitucional, que sólo siguen las indicaciones de sus partidos, que sólo siguen las indicaciones de sus amos extranjeros masónicos mundialistas. Es bueno recordar que de esto SI QUE TIENE LA CULPA AZNAR.

Cuando su gobierno saliente en 2004 no nombró a los muñecos del Tribunal Constitucional que le correspondían, dejando intencionadamente la mayoría en manos del PSOE. Gracias a lo cual ha sido aprobado el secesionista Estatuto Catalán y ahora se permite con esta sentencia que la ETA tenga acceso a cargos políticos y a decenas de millones de Euros del dinero público.

Recordamos aquí abajo un pasaje que explica el funcionamiento aparentemente incomprensible y aberrante de las instituciones. Cuando las instituciones están tan podridas que sirven exactamente para lo contrario de lo que nacieron, sólo cabe explanar el solar en el que provocadoramente se alzan y empezar de nuevo. O eso o atenerse a las consecuencias.

Si hay algo que toda esta casta de políticos degenerados (=masones), masones (=satanistas) y terroristas (=masones) -junto con la masónica "iglesia" vasca, no lo olvidemos-, si hay algo que no soportan es la luz de la verdad. Forman el colectivo condicionado por la entelequia. Pues difundamos los datos que les desamparan, y todos ellos fuera ya de las instituciones como en Islandia. Y si puede ser, mejor aún a buen recaudo.

EXTRACTO DEL LIBRO "EL  NUEVO  ORDEN  MUNDIAL, GENESIS Y DESARROLLO DEL CAPITALISMO MODERNO" (1996)
http://albalonga.tripod.com/

Más explícito aún habría de ser un francmasón de tronío, el Doctor Encausse, quien en su obra "Traité élémentaire d'occultisme" dejó escritas estas palabras: "Hay ingenuos que abren los libros de Historia donde se encuentra una idílica imagen representando a un señor que gesticula y que grita ¡A la Bastilla! Esos incautos se figuran simplemente que la toma de la Bastilla se efectuó gracias al furor populardesencadenado por el gesto soberbio del tribuno. Sin embargo, yo lamento decirles que se engañan grandemente, pues hicieron falta cuarenta y dos años para preparar el grito de Camille Desmoulins. Para tomar la Bastilla fue necesario que todos los oficiales que debían estar de guardia en Versalles ese día pertenecieran a la orden masónica; hizo falta asegurarse la complicidad de los más altos servidores del rey; y se necesitó que los cañones que sirvieron para la toma de la Bastilla fueran transportados a los Inválidos quince días antes por hombres entregados a la causa. En fin, fue preciso orquestar una revuelta y lanzar a los parisinos al asalto de la fortaleza del Estado".

COMENTARIO:
El texto anterior da que pensar (a los que no lo hayan pensado antes): según el mismo cabe suponer con bastante fundamento que cuando el funcionamiento de las instituciones desafía a toda lógica y sentido común, cuando los hechos discurren por los caminos más escabrosos, cuando se vulneran todas las leyes delante de nuestras pasmadas caras con absoluto descaro, no estamos ante una simple contrariedad o una desafortunada "conjunción planetaria"

aval del tc por 6 votos a 5
Los magistrados del PSOE aprueban las listas de ETA
La sentencia contará con cinco votos particulares y se dará a conocer en los próximos días.
ÁNGELA MARTIALAY Libertad Digital   6 Mayo 2011

Bildu ha pasado el filtro del Tribunal Constitucional. Seis de los jueces del Alto Tribunal, todos ellos nombrados a propuesta del PSOE, han decidido rehabilitar las 254
candidaturas de la coalición formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba y candidatos independientes podrá concurrir a las elecciones municipales y forales del próximo día 22 en el País Vasco.Por seis votos contra cinco, el Alto Tribunal dejará a esta marca electoral presentarse a los comicios.

A favor de Bildu se han pronunciado el presidente del TC, Pascual Sala, los magistrados Eugeni Gay, Pablo Pérez Tremps, Elisa Pérez Vera, Adela Asúa y Luis Ignacio Ortega, ponente.

En contra han votado los magistrados Francisco José Hernando, Ramón Rodríguez Arribas, Francisco Pérez de los Cobos Javier Delgado (todos ellos nombrados a propuesta del PP) y Manuel Aragón, del denominado bloque progresista.

La decisión ha tenido que ser avocada a pleno por primera vez desde que se aplica la Ley de Partidos, dada la fuerte división existente en el seno interno del garante de la Constitución. A las 7 de la tarde la Sala Segunda del TC –compuesta por seis magistrados- empató por tres votos contra tres la ponencia del magistrado de corte conservador Hernando donde se vetaba a Bildu por lo que ésta se ha sometido a votación en una segunda ronda. Entonces, la resolución también fue rechazada por 6 magistrados frente a 5. Esto ha obligado al tribunal a designar a un nuevo ponente: al magistrado Luis Ignacio Ortega que será el encargado de redactar la sentencia a favor de esta marca electoral. El TC ha fallado a favor de Bildu después de que el Tribunal Supremo sentenciara consideraba "probado" que la coalición "se ha erigido como un cauce simulado y fraudulento para soslayar la ilegalización judicial del brazo político de ETA y así permitir el acceso de Batasuna/ETA a las instituciones representativas".

Durante todo el procedimiento judicial que finalizado con la decisión del TC tanto la Fiscalía como la Abogacía del Estado se han mostrado en contra de que Bildu esté en las urnas ya que la han considerado los herederos de Batasuna. La resolución que avala a Bildu cuenta con cinco votos particulares –de los magistrados discrepantes- y se dará a conocer en los próximos días. Este jueves el Tribunal sólo notificará el fallo donde se alega que se ha vulnerado el artículo 23.2 de la Constitución, es decir, el derecho a participar en las elecciones democráticas. Desde las 00:00 Bildu puede ya comenzar su campaña electoral.



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