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Recortes de Prensa   Miércoles 11 Mayo 2011

 

Un mercado dividido en 17
El Editorial La Razón  11 Mayo 2011

El deterioro continuado de la unidad de mercado es hoy uno de los principales lastres que arrastra la economía española. En un documento conjunto sobre
competitividad en la industria, presentado ayer por el presidente de CEOE, Juan Rosell, y su homólogo del Círculo de Empresarios, Claudio Boada, se detalla
hasta qué punto es esencial corregir la actual deriva del proceso de descentralización autonómica hacia la fragmentación del mercado nacional.

El trabajo de los empresarios y del «think thank» advierte de que la segmentación del mercado y la dispersión normativa suponen una pérdida de atractivo para la inversión y les achaca la caída de casi un 80% de la inversión extranjera directa en España durante 2009, hasta situarse en niveles cercanos a los de 1992 y 1993.

Esta misma denuncia la realizó recientemente el presidente valenciano, Francisco Camps, quien pidió un «gran pacto de Estado que garantice la unidad de mercado,
que aumente la seguridad jurídica y que elimine las barreras a las inversiones».

En efecto, cualquier economía, pero más una en dificultades como la española, necesita un marco regulatorio que allane el camino a los inversores y emprendedores, y no uno convertido en un campo de minas, con profusión de reglas distintas en lo que pretende ser un terreno de juego conjunto. Esta situación nos impide mejorar en competitividad. La vorágine regulatoria de las comunidades autónomas eleva costes y dificulta la movilidad, pero sobre todo impide explotar el potencial de un mercado amplio y común, lo que acaba por lastrar el crecimiento y la creación de empleo.

El principal problema de la quiebra de la unidad de mercado aparece cuando las distintas administraciones actúan con el propósito principal de abortar la competencia ,en lugar de fomentar la actividad económica en un marco de libertad; o cuando se obcecan en poner zancadillas, en vez de perseverar, por ejemplo, en políticas como las de algunas comunidades en materia fiscal, en las que han provocado una redistribución de la actividad económica. Entonces, la inflación normativa se convierte en un intervencionismo que paraliza el desarrollo de los territorios y ahuyenta las inversiones ante un horizonte de incertidumbres y de actuaciones arbitrarias desde el poder político.

No puede ser casualidad que la Comunidad de Madrid, auténtica locomotora económica de España, ocupe el primer puesto en el ránking del índice de libertad económica por las políticas liberales y reformistas de Esperanza Aguirre. Como tampoco que las socialistas Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha se encuentren en los últimos puestos de esa relación por estrategias opuestas, las que priman el gasto público y disuaden a la iniciativa privada. Si España quiere emprender con garantías un proceso de reactivación de la economía, es urgente una reforma estructural para reconducir la unidad de mercado y hacer funcionar la descentralización de forma eficaz en el terreno de la competitividad. La deriva actual sólo conduce al desplome de la inversión y a la devaluación de España como mercado atractivo.

España, cada día peor
Editorial www.gaceta.es  11 Mayo 2011

Este próximo 12 de mayo se cumplirá un año desde aquella fatídica jornada en la que un descolocado Zapatero subió a la tribuna del Congreso de los Diputados
para anunciar lo que, según su propio discurso, cabría considerar el mayor recorte de “derechos sociales” de la democracia.

Este próximo 12 de mayo se cumplirá un año desde aquella fatídica jornada en la que un descolocado Zapatero subió a la tribuna del Congreso de los Diputados
para anunciar lo que, según su propio discurso, cabría considerar el mayor recorte de “derechos sociales” de la democracia: una reducción media del 5% del
sueldo de los funcionarios, una congelación de las pensiones, la supresión del cheque-bebé y la eliminación de la retroactividad en las ayudas a la
dependencia.

Recordemos que en aquel momento, ante la deplorable condición en la que se encontraban nuestra economía y nuestras cuentas públicas, los inversores
internacionales nos cerraron el grifo del crédito. Con 4,5 millones de parados y un déficit público que en 2009 había superado el 11% del PIB, nadie se fiaba
de que sin reformas pudiéramos hacer frente a unas abultadísimas deudas que no paraban de crecer. De ahí que, para recuperar nuestra credibilidad, ese 12 de
mayo lo más inmediato fuera atajar el déficit por la vía fácil –metiéndole la tijera a algunas de las mayores partidas del presupuesto– y que durante las
siguientes semanas se anunciaran toda suerte de planes y más planes para racionalizar de nuevo el gasto y para reformar el mercado laboral.

Esta aparente conversión del indisciplinado Gobierno de Zapatero a la sensatez que requería una de las mayores crisis económicas de nuestra historia sirvió
para engañar durante un tiempo a los ahorradores internacionales y a los burócratas de Bruselas: entre mayo y octubre de 2010, nuestra prima de riesgo cayó
prácticamente a la mitad y las aguas volvieron a su cauce. Zapatero, siempre tan dado al cortoplacismo, al populismo y a las mascaradas, incluso llegó a
decretar el fin de la crisis de deuda en Europa.

Sin embargo, los mercados pronto volvieron a intranquilizarse ante tanta palabrería sin sustancia. Más allá del superficial recorte del gasto en mayo, las
promesas del Ejecutivo socialista, como ya habían venido comprobando en todos los ámbitos los sufridos ciudadanos españoles, no eran más que una cortina de
humo detrás de la que ocultar una activa complicidad con los sindicatos, los caciques regionales y demás grupos de presión contrarios a las reformas.

Así, por un lado, las autonomías, lejos de contener sus gastos, siguieron desbocándolos a ritmos jamás vistos; por otro, la reforma laboral, pese al
simulacro sindical que supuso la huelga del 29-S, se descafeinó por completo al excluir la imprescindible eliminación de la negociación colectiva. De ahí que
los dos talones de Aquiles de nuestra economía –el déficit y el paro– hayan continuado hasta hoy por donde anduvieron en mayo: el déficit de 2010 ha rebasado
el 9% del PIB y el desempleo ha estallado hasta los cinco millones de parados.

No debería sorprendernos, por tanto, el que en la actualidad la prima de riesgo de la deuda pública sea prácticamente la misma que hace un año. El recorte a
pensionistas, funcionarios y dependientes pudo ser el último recurso del que disponíamos para salvar a corto plazo la desesperada situación a la que el
propio Gobierno nos había abocado; pero lo cierto es que –desgajado de un plan más amplio donde el sector público se apretara verdaderamente el cinturón y
donde se acabara con la autocracia sindical sobre nuestras relaciones laborales– fue un recorte inútil que sólo contribuyó a que los más débiles pagaran una
parte de la factura de la crisis.

Por mucho que se nos acuse de antipatriotas, debemos repetirlo: durante este último año, España no ha hecho las reformas. De hecho, todos los datos indican
que hoy estamos peor que entonces.

Hemeroteca
Ángela Vallvey La Razón  11 Mayo 2011

Declaraciones de miembros del Gobierno –et al.– en los últimos años: 15, enero, 2007, Zapatero: «Vamos a superar a Alemania en renta «per cápita». De aquí
al 2010 les podemos superar perfectamente». 5, abril, 2007, Solbes: «Yo no veo afectado para nada el sector de la construcción». 3, julio, 2007, Zapatero:
«La próxima Legislatura lograremos el pleno empleo en España». 21, agosto, 2007, Zapatero: «España está totalmente a salvo de la crisis financiera». 11,
septiembre, 2007, Zapatero: «España ha entrado en la ‘Champions League’ de la economía mundial». 16, octubre, 2007 Zapatero: «No hay atisbo de recesión
económica». 24, octubre, 2007, Solbes: «Rajoy tiene una visión apocalíptica de la economía». 9, enero, 2008, Zapatero: «Crear un alarmismo injustificado en
torno a la economía es lo menos patriótico que conozco». 10, enero, 2008, Solbes: «Estamos ante una gradual desaceleración. Se trata de una evolución natural
y un fenómeno saludable».14, enero, 2008, Zapatero: «La crisis es una falacia, puro catastrofismo». 6, febrero, 2008, Zapatero, ante los datos de paro de
enero: «Los 130.000 no son parados, sino personas que se han apuntado al paro». 11, febrero, 2008, Solbes: «Los que auguran el riesgo de recesión no saben
nada de economía». 6, febrero, 2008, Zapatero: «No estamos en una crisis económica. Tenemos alguna dificultad que nos viene de fuera». 29, junio, 2008,
Zapatero: «Como todo, es opinable y depende de lo que entendamos por crisis». 8, julio, 2008, Zapatero: «En esta crisis, como ustedes quieren que diga, hay
gente que no va a pasar ninguna dificultad». 23, septiembre, 2008, Solbes: «Yo no sé si es la peor; pero, sin duda alguna, desde que yo tengo uso de razón, y
tengo sesenta y seis años, sí es la peor crisis de la que yo tengo conocimiento». 24, septiembre, 2008, Solbes: «Nosotros no hemos negado nunca la crisis».
18, diciembre, 2008, Zapatero: «No; nadie lo sabía. En cuanto hemos entrado en una situación objetiva de crisis, he sido el primero en hablar de una crisis
del sistema financiero internacional y de una crisis económica». 16, marzo, 2009, el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman: «Las perspectivas
económicas de España son aterradoras. El camino de salida de la crisis para España será doloroso o extremadamente doloroso». Zapatero, 8, mayo, 2011: «La
oposición política y algunos medios han dicho en más de una ocasión que engañé a la ciudadanía con la crisis económica, lo cual es auténticamente una
falsedad radical». (Sic).

El Estado desbocado
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es  11 Mayo 2011

En su día más triste, el 12 de mayo de 2010, Zapatero anunció en el Congreso el programa de recortes drásticos que le venía impuesto desde Bruselas, con
llamada de acompañamiento de Obama.

En su día más triste, el 12 de mayo de 2010, Zapatero anunció en el Congreso el programa de recortes drásticos que le venía impuesto desde Bruselas, con
llamada de acompañamiento de Obama. Sueldos de los funcionarios, pensiones, cheque-bebé, inversiones en infraestructuras, ayudas al desarrollo, capítulo a
capítulo todos los componentes del tinglado socialista se derrumbaron ante la consternación de los diputados del partido del Gobierno. En aquella ocasión, el
inminente prejubilado de León se comprometió a una reducción del gasto público de 15000 millones y al cumplimiento de un calendario estricto de reducción de
déficit hasta recuperar el equilibrio en 2014. Sin embargo, el curso de los acontecimientos demuestra que el camino tan dolorosamente trazado no se está
siguiendo.

En el primer trimestre de este año, los gastos de personal de la Administración central han crecido respecto al ejercicio anterior, al igual que los
gastos corrientes. Si los intereses de la deuda experimentan a su vez una evolución al alza debido a las perturbaciones provocadas por la dramática situación
griega, nos podemos encontrar a final de año con la necesidad de un incremento de recursos para el erario de 4000 millones. Esto nos lleva a una nueva poda
de diversas partidas o a una subida del IVA y de los impuestos especiales porque el IRPF y Sociedades no admiten ya ni un roce. La conclusión es que el
Estado es un caballo desbocado que no responde a las riendas y que ignora la presión del freno. Y si introducimos en la ecuación el despilfarro autonómico,
se nos acaban las lágrimas. La conclusión es que la situación presente no se sostiene hasta marzo del 2012.

La actual inestabilidad de los mercados de deuda puede dar en cualquier momento un bandazo descendente que nos deje de nuevo expuestos a la catástrofe.
Por eso es tan necesario que el 22 de mayo sea un revulsivo que provoque la convocatoria de elecciones generales anticipadas. No es una cuestión de derechas
o de izquierdas, de este partido o del otro, de la ambición personal de tal o cual barón territorial, es un asunto de gran calado nacional en el que los
españoles nos jugamos nuestra supervivencia como sociedad avanzada. Si la mayoría de nuestros conciudadanos percibe la gravedad del problema y actúa en
consecuencia, estamos salvados. De lo contrario, mujeres y niños primero.

Bauzá se compromete a que 'nadie sea discriminado' en materia lingüística
El candidato del PP en Baleares defiende 'la libertad de expresarse' en castellano y catalán
TIN   www.lavozlibre.com 11 Mayo 2011

Madrid.- El candidato del PP en Baleares, José Ramón Bauzá, ha defendido que su objetivo es que los ciudadanos tengan "la libertad de expresarse" en
castellano y catalán, las dos lenguas oficiales de la comunidad que aspira a gobernar.

"La lengua debe ser un motivo de unión, ya que es un instrumento de comunicación. Lo que yo quiero es que en nuestra comunidad la gente pueda expresarse en
libertad, y que nadie sea discriminado por ello", afirma en una entrevista en el diario 'ABC'.

La libertad lingüística en la enseñanza es una de las asignaturas pendientes en una región donde el socialista Francesc Antich ha apuntalado el trato de
favor al catalán y el arrinconamiento del idioma común a todos los españoles.

Preguntado por la legislatura de Antich, Bauzá sostiene que "se han perdido cuatro años". "Ha sido una legislatura estéril, porque el único objetivo ha sido
gobernar a todo costa", añade.

Las encuestas otorgan mayoría absoluta a Bauzá, pero él prefiere ser prudente: "No hay que confiarse". "La mayoría absoluta es muy difícil de conseguir, lo
sé por mi experiencia como alcalde", señala.

El PP consigue la cuadratura del círculo
Nota del Editor  11 Mayo 2011

Si hay libertad de expresarse en castellano y catalán, habrá obligación de saber castellano y catalán, por tanto ¿donde está la libertad ?.

Lo que está claro es que hay imposición del catalán, del que constitucionalmente no hay deber de conocer.

El PP no quiere tener las ideas claras, sólo conseguir los votos de la gente que no lee la letra pequeña, y luego se llevan las manos a la cabeza, como los votantes del tal Núñez de la Junta de Galicia.

La ETA dicta la ley
Pío Moa Libertad Digital  11 Mayo 2011

(Con ruego de difusión)
Dos de las amnistías de la transición puede decirse que fueron impuestas por la ETA. Parte de la Constitución se debe indirectamente a la ETA. La llamada
“solución política” a la ETA significaba, en román paladino, que la banda terrorista podía dictar sus exigencias políticas en mayor o menor medida, según los
gobiernos del caso, pero siempre en medida significativa, ejerciendo una influencia corruptora permanente sobre la política española.

Esta pesada y
demoledora influencia sufrió un fuerte retroceso en la época de Aznar y pareció hacerse definitiva con el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo,
pero con la llegada de Zapo al poder, la ETA ha cobrado una influencia mucho mayor y más desembozada que nunca en las instituciones españolas, hasta el punto
de que el gobierno y el Tribunal (anti)Contitucional se han puesto a su servicio. Y ello ha ocurrido, tomen buena nota del hecho, después de que Aznar
hubiera puesto a los asesinos contra las cuerdas. ¿Creen ustedes que es una simple coincidencia?

****A Pascual Sala le pone "la carne de gallina" que se cuestione su independencia. En cambio no le pone rubor en la cara. Amigo de la ETA y del gobierno,
piel de rinoceronte. Recordar a Ionescu.

Mas contesta a Impulso que el bilingüismo escolar crearía segregación social
www.impulsociudadano.es  11 Mayo 2011

MAS CONTESTA A IMPULSO CIUDADANO QUE EL MODELO DE BILINGÜISMO ESCOLAR OCASIONARÍA SEGREGACIÓN SOCIAL Y LINGÜÍSTICA E INCOMPETENCIA EN LENGUA CATALANA.

La asociación IMPULSO CIUDADANO pone en conocimiento de la opinión pública la carta que ha recibido del Presidente de la Generalitat, Molt Honorable Sr. Artur Mas, en respuesta a la que fue remitida por la asociación instándole a la adaptación del modelo escolar lingüístico catalán a la jurisprudencia del Tribunal Supremo.

El pasado 28 de enero la asociación Impulso Ciudadano remitió al Presidente de la Generalitat una carta proponiendo medidas para el cumplimiento de las sentencias del Tribunal Supremo referentes a las lenguas vehiculares de enseñanza y solicitando audiencia.

El Presidente de la Generalitat ha contestado con la carta que se adjunta en la que pone de manifiesto que el catalán continuará siendo la única lengua vehicular de enseñanza y considera que la propuesta conciliadora de Impulso Ciudadano de presencia equilibrada del catalán y del castellano como lenguas de enseñanza supondría una ruptura del modelo lingüístico en la escuela catalana que ocasionaría, entre otras cosas, “segregación social y lingüística” e “incompetencia lingüística en lengua catalana”.

Desde Impulso Ciudadano lamentamos la cerrazón del Gobierno catalán que se empecina en eludir los claros pronunciamientos judiciales que le obligan a equipar la enseñanza en catalán y castellano y que tiene la osadía de defender la “exportación del modelo lingüístico de inmersión obligatoria en catalán” a otros territorios europeos en situaciones similares, cuando sólo Galicia y Baleares han intentado aplicar un sistema de escolarización parecido y en la actualidad este se encuentra fuertemente cuestionado y en trance de modificación a favor de un modelo bilingüe.

Además, no se ajusta a la verdad que el modelo de inmersión lingüística haya sido avalado por los Tribunales, cuando claramente el Tribunal Supremo ya tiene reiterada doctrina que establece que por mandato de la Constitución el catalán no puede ser la única lengua de enseñanza.

Invitamos a la Presidencia de la Generalitat a acatar las sentencias de los Tribunales y a impulsar un cambio sustancial en el modelo educativo catalán que lo haga respetuoso con la normativa constitucional e introduzca las dos lenguas oficiales como vehiculares. Desde Impulso Ciudadano, defendemos que la marca primera del modelo debe asentarse en el derecho a decidir de los padres respeto a las lenguas vehiculares en la escuela, obviando el sectarismo y el fanatismo y apostando por un sistema plural y diverso que permita dar cabida a todas las sensibilidades, tanto las de los que abogan por el trilingüismo (las lenguas oficiales y el idioma extranjero como lenguas vehiculares) y el bilingüismo (sólo las lenguas oficiales) como la de aquellos otros modelos que priman al catalán o al castellano como lenguas docentes en la escuela.

Sólo un modelo que permita la diversidad de subsistemas zanjará el cansino y continuo debate sobre lengua e identidad que se ha instalado fundamentalmente entre la clase política catalana. El Presidente de la Generalitat, como máximo responsable del Gobierno de Cataluña, debe rectificar y tener el valor de introducir cambios sustanciales que permitan llegar a la paz educativa en la sociedad catalana, porque no puede ignorar que cada vez son más los padres que defienden el equilibrio lingüístico en la escuela y que no encuentran respuesta en las Administraciones Públicas.

Finalmente, lamentamos que el Sr. Mas no haya encontrado un hueco en su agenda para llevar a efecto la entrevista solicitada e informamos de que, a día de hoy, tampoco el Departamento de Enseñanza ha convocado a esta asociación.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

ETA celebra lo que el Constitucional consiente
EDITORIAL Libertad Digital  11 Mayo 2011

Al etarra que portaba la pancarta en favor de Bildu sólo le ha faltado hacer referencia al dolor que el Constitucional ha causado entre las victimas
parafraseando a De Juana: "sus lágrimas son nuestras sonrisas y terminaremos a carcajada limpia".

Por si fueran pocas o escasamente contundentes las pruebas que han demostrado que Bildu es el cauce por el que ETA/Batasuna ha querido y podido burlar
nuevamente la Ley de Partidos, este martes el ufano etarra Andrés Errandonea lo ha vuelto a poner en evidencia al exhibir a su salida de prisión una pancarta
en favor de Bildu, en la que también se podía leer la proclama "independencia y socialismo" en vascuence. Por si aun hubiera dudas de quién está detrás de
Bildu, la conjunción "y", que en euskera se traduce por "ETA", venía en la pancarta del etarra en letra mayúscula y en color distinto al de las palabras
"indenpendentzia" y "sozialismoa". Sólo ha faltado que Errandonea hiciera referencia al dolor que ha causado entre las víctimas la sentencia del
Constitucional que ha legalizado a Bildu con la mismas palabras con las que el Iñaki de Juana Chaos hizo referencia al dolor de las víctimas que causaba un
atentado: "sus lágrimas son nuestras sonrisas y terminaremos a carcajada limpia".

En cualquier caso, la jactancia con la que el no menos irredento Errandonea se ha recochineado de las víctimas del terrorismo y ha celebrado la nueva burla
etarra a la Ley de Partidos debería ponernos a todos la carne de gallina, si no fuera porque ya nos la ha puesto la repugnante sentencia del Tribunal
Constitucional. Y es que, más elocuentes aún que la forma con la que este etarra, carente de arrepentimiento alguno, identifica a Bildu con la banda
terrorista, eran las contundentes y numerosas pruebas que llevaron al Supremo a impugnar todas sus listas, pero que los magistrados del Constitucional
designados por el PSOE han tenido la desfachatez de desestimar sin motivo alguno y sin jurisdicción para ello.

Como de forma coincidente han venido a denunciar en sus votos particulares los cinco magistrados que se han opuesto a la legalización de la listas de Bildu,
la sentencia del Constitucional constituye una extralimitación en las funciones de este Tribunal pues se basa en una nueva valoración de las pruebas que el
Supremo ya había valorado.

Pero lo peor que han hecho los magistrados designados por el PSOE no es, con ser grave, convertir al Constitucional en una instancia de "supercasación" que,
ciertamente, desvirtúa su naturaleza, sino la de permitir que ETA siga teniendo terminales políticas en las instituciones, beneficiándose así tanto de la
información como de la subvención pública que esta le garantiza. Todo para comportarse como servil correa de transmisión de un Gobierno que no podía negarse
por segunda vez a instar la ilegalización de los proetarras, pero que, como luego se ha sabido, se había comprometido con el PNV a que ese "trabajo sucio" lo
hiciera nuestro politizado y servil Tribunal Constitucional.

Este histórico y bochornoso capítulo de degradación de nuestra nación como Estado de Derecho, que para colmo se ha escrito en claro beneficio de una
organización terrorista que ha segado la vida a casi un millar de españoles, no pone "la carne de gallina" al presidente del Gobierno ni, visto su silencio,
a Rajoy. Tampoco se la pone al presidente del Tribunal Constitucional, como también cabría esperar si no fuera porque él es uno de los seis magistrados que
han "perpetrado" la sentencia que ha abierto las puertas a los proetarras.

No. Lo que pone la carne la carne de gallina a Pascual Sala, por confesión propia, es que se cuestione su desacreditada independencia. Si ese cuestionamiento
es un derecho y un deber de todo ciudadano desde que, al grito de "Montesquieu ha muerto", los socialistas consagraron la designación política de los
miembros de los más altos órganos de nuestro Poder Judicial, todavía es más pertinente ahora, visto el abyecto extremo al que ha llegado su falta de
independencia: un extremo en el que una sentencia judicial causa lágrimas a las víctimas y alborozo a sus verdugos.

Políticos con togas
Diego Armario www.gaceta.es  11 Mayo 2011

Los magistrados del TC han incurrido no ya en un error, sino en una aberración jurídica.

Por más que se empeñe el Partido Socialista en afirmar que atreverse a cuestionar el fallo del Tribunal Constitucional es inaceptable, una vez conocida la
sentencia sobre la legalización de Bildu y algún voto particular en contra, no existe otra alternativa que reiterar que esos políticos con togas han
incurrido no ya en un error, sino en una aberración jurídica.

En el Tribunal Supremo están que fuman en pipa porque algunos de esos supuestos colegas que han dado luz verde a la franquicia etarra, han entrado a analizar
unas pruebas que ellos habían considerado validas y las han rechazado, cuando esa decisión excedía sus competencias. En estos momentos el debate sobre la
urgente necesidad de recuperar la dignidad y credibilidad del Tribunal Constitucional lo hacen los propios miembros de la carrera judicial que se han sumado
a la crítica que desde otros ámbitos, no profesionales, se viene haciendo contra esa instancia de marcado carácter político.

No beneficia a la democracia que el Tribunal Constitucional ande en coplas, pero los autores de la música son sus propios miembros y los responsables de la
letra son los políticos que mantienen sus cuotas de poder e influencia para nombrarlos.

El espectáculo que dio con el fallo el estatuto de Cataluña ha sido superado ahora.
Por eso pienso que han actuado así no por convicción sino por conveniencia. No hay nadie en este país que dude sobre la confluencia de objetivos, la
identificación de estrategias y la vocación matonista de quienes han conseguido colarse en las elecciones del 22 de mayo, sin condenar a ETA, ni pedirle que
abandone las armas.

Los de Bildu y demás amigos de ETA han pedido a sus seguidores que revienten las urnas con votos para la coalición, cuando en el fondo ese trabajo podrían
hacerlo ellos directamente, porque tienen experiencia en reventar todo aquello que no es de su agrado.

Bildu
Silencio, se acata
Cristina Losada Libertad Digital  11 Mayo 2011

Diríamos que algo no cuadra en un país donde los políticos comunicaran, cada día, a la hora del té, que obedecen las leyes y no cometen delitos. Imagínese
que el secretario del PSOE, en sus comparecencias del lunes, anunciara solemne su respeto al ordenamiento jurídico. Y, sin embargo, no andamos tan lejos de
ese extraño espectáculo. Una y otra vez se reproduce cuando un alto tribunal dicta una sentencia de alcance. Hasta el mindundi del partido pronuncia, antes
de nada, la frasecita ritual del "acato y respeto". Ganas dan de preguntarle, ¿y qué sucedería si no la acatara? Vana apelación al raciocinio. La declaración
de acato es innecesaria y redundante, pero no sólo se hace, también se exige. Y se convierte, como estos días, en la fórmula que disfraza el empeño de
censurar la controversia.

Ahora, incluso, el presidente del Constitucional se refugia en lugar sagrado para huir de la polémica sobre el pase electoral extendido a Bildu. ¡Y reclaman
un Estado laico! De eso nada. Los hay que anhelan una teocracia con los magistrados del TC afines en el rol de sumos sacerdotes. Infalibles siempre: ni el
Papa de Roma. Y, ante todo, jamás sujetos a la crítica. Habrá que preguntarle a Pascual Sala su sacrosanta opinión sobre los sapos y culebras que soltaron
nacionalistas y socialistas catalanes contra la sentencia del Estatuto. ¿O estamos en el doble rasero y la ley del embudo?

No sobraría tampoco que los socialistas, esos acatadores ejemplares, evaluaran la pieza que la ministra Chacón firmó entonces con su papi, aquella que
acusaba a ciertos magistrados de ignorantes, ofensivos, obsesos y preconstitucionales. Se titulaba, modesta, "Apuntes sobre Cataluña y España". Pues bien,
cuando un miembro del Gobierno y un ex presidente lanzan tales dardos y brindan su apoyo a la "indignación y el rechazo" suscitados por una sentencia, ¿es
desacato, insumisión, blasfemia, ultraje al Estado de Derecho, insidia, deslegitimación o simple desacuerdo?

La coacción es selectiva. No afectará a Chacón ni a González, ni al PSC ni a CiU ni al PNV, por citar a unos cuantos exentos. Sólo a los pringados. Cualquier
crítica a una acción judicial o policial, que provenga del lado oscuro, sito a la derecha, es transformada en prueba de su aversión a la democracia,
congénita. ¿Veis cómo no son ni serán nunca demócratas? Esas niñerías les encantan. Excitan a los peques, ceban la superioridad moral y consiguen amedrentar
a la fiera. Al grito de ¡acata!, vuelve a la jaula.

Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Justicia y política
Los jueces del Constitucional no vieron cosas demasiado visibles al ignorar la trayectoria de ETA y Batasuna, inventándose partidos y coaliciones. Han
preferido acumular jurisprudencia de autojustificación eludiendo una realidad que cantaba
ANTONIO ELORZA El Correo  11 Mayo 2011

Sobre la sentencia de legalización de Bildu por parte del Tribunal Constitucional hay tal vez demasiadas cosas que comentar. Algunas relativas al marco
político que la ha rodeado, destacando por encima de todas el extraño fenómeno de un Gobierno del cual parte la iniciativa de ilegalización y que luego
exhibe una auténtica euforia al ver que su propósito se ha visto rechazado, a pesar de que ha dado por medio del fiscal y del abogado general del Estado
todos los pasos requeridos para la ilegalización. Era comprensible la primera reacción de acatamiento de la sentencia. Incomprensible resulta en cambio la
subsiguiente ola de declaraciones aprobatorias de la misma, fielmente secundada, esta vez desde la madrugada del día 6 por los medios de comunicación afines.

Es como si la jugada de hacer que hago, pero menos mal que no me han dejado hacer, hubiese tenido éxito. O según otra hipótesis, que ante el vuelco obligado
por el ultimátum de Urkullu, para poder sobrevivir hasta el término de legislatura, la cuadratura del círculo de promover la ilegalización sin costes acabara
así en un final feliz, sin que importasen las repercusiones para la vigencia del Estado de derecho y para el propio objetivo de forzar la renuncia definitiva
de ETA, ahora inalcanzable dado el éxito de la operación Bildu.

Porque curiosamente en el desenlace de esta historia ETA ha sido totalmente olvidada. Al Tribunal Constitucional, lo mismo que a la minoría en el Supremo, no
le han preocupado lo más mínimo las actuaciones bien significativas de la banda. Es como si ETA se encontrara ya en el sueño eterno, a pesar de la tonelada y
media de explosivos y del tiroteo de Francia. Para desgracia de todos, ETA existe y sin embargo no dice palabra ante las declaraciones y los estatutos de
Sortu, ni ante su prolongación en Bildu. ¿Se ha vuelto un ángel de tolerancia? Más adecuado es pensar que tales maniobras políticas cuentan con su
aquiescencia como mínimo, con lo cual el tinglado de la aparente separación se cuartea. El silencio aquí habla.

El Tribunal Constitucional no lo ha escuchado, pero resulta más grave que tampoco haya escuchado lo que dijo Bildu ante el hecho armado de Francia,
invalidando toda la retórica sobre la trayectoria antiviolencia de EA y su socio, la cual por otra parte se vería truncada de involucrarse en una maniobra al
servicio de un partido que para la ley sigue siendo parte de ETA. El comunicado de Bildu, hace menos de un mes, se limitaba a «rechazar (sic) el incidente»,
poner en tela de juicio la versión de la policía francesa y, como si estuviera en los entresijos de la banda, afirmar que «el alto el fuego de ETA sigue en
vigor» y a modo de coletilla añadir que «debe ser responsabilidad de todos los agentes el dar pasos decididos y firmes hacia la normalización y pacificación
de Euskal Herria». Es decir, un texto rigurosamente de Batasuna, como tantos otros antes, que cualquier observador identifica sin dificultades, y en la única
ocasión en que Bildu se topó con ETA. ¿No les ha interesado a los jueces leer la noticia donde

Tampoco citan la circular de Batasuna de 11 de enero donde queda de relieve que Batasuna sintoniza con ETA y que ha llegado al límite de sus concesiones
formales. ¿La tuvieron delante? Por fin, no vieron cosas demasiado visibles al ignorar la trayectoria de ETA y Batasuna, inventándose sucesivos partidos y
coaliciones para salvar el obstáculo de la legalidad, en un remake político de 'El hombre de las mil caras'. Claro que los testaferros deben estar
incontaminados; hasta que dejan de estarlo, y el comunicado aludido debiera mostrar como en las películas de mutantes que ya habían asumido la contaminación.

Lo estupendo es ver cómo el Constitucional añade por iniciativa propia una cara más a la serie batasúnica para cortar el nudo gordiano de la formación de
Bildu.

El obstáculo era en principio insalvable. ¿Cómo explicar, sin la intervención de Batasuna, que la distribución de puestos diera prioridad al supuesto magma
de 'independientes'? ¿Cómo es posible desde un cuarto de millar de lugares negociar sin asamblea alguna ni representante visible? El Tribunal Constitucional
lo resuelve con la invención de un nuevo sujeto político no afectado por la ilegalidad de Batasuna: «La Izquierda Abertzale», citada con mayúscula, «la
llamada izquierda abertzale, corriente política o ideológica que como tal no está proscrita» y es susceptible de actuar, de pactar con EA y el otro, y que
además ya es algo separado de ETA. Otra cuadratura del círculo (p. 45): «La estrategia de la organización terrorista y del partido político ilegalizado [no
acreditan] la instrumentalización de la coalición electoral al servicio de dicha estrategia». Porque Batasuna ya no lo es, sino Izquierda Abertzale, y puede
así reingresar en la legalidad por la puerta trasera. Lo demás sobra.

Bildu/ETA y la «carne de gallina»
Editoriales ABC  11 Mayo 2011

La imagen de un preso etarra sosteniendo a la salida de la cárcel un cartel de Bildu impugna el seráfico relato del Tribunal Constitucional

LA imagen del etarra Errandonea sosteniendo, a la salida de la cárcel, un cartel de Bildu es la más precisa descripción gráfica de la relación entre ETA y
esta coalición separatista y toda una impugnación al relato seráfico que ha hecho el Constitucional en la sentencia que avala las candidaturas de esta
formación abertzale. La lectura detallada de esta sentencia revela que la doctrina que permite a Bildu concurrir a las elecciones del 22 de mayo siembra de
minas jurídicas la futura labor de los jueces y de las Fuerzas de Seguridad del Estado en la lucha contra las mafias políticas de ETA. Da la impresión de que
la mayoría del TC esperaba que la banda repartiera carnés de afiliación entre los partidos integrantes de Bildu para poder dar por acreditada la relación
entre estos y aquella. Y a falta de tales pruebas ilusorias, el TC echa por tierra no solo los informes policiales, sino la trascendencia probatoria que
hasta ahora habían tenido los documentos de ETA para acreditar la comisión de delitos y las vinculaciones proscritas por la ley de Partidos. Así se explica
esa asombrosa conclusión de la sentencia, según la cual no está acreditado que la intención de ETA de tener un partido a su disposición se haya materializado
en Bildu. Errandonea piensa todo lo contrario.

El futuro de la lucha contra el frente político de ETA se ha hecho incierto, después de tantos años de esmerada labor legislativa, judicial y policial para
desterrar a los terroristas de la democracia. También queda desguarnecido el papel jurisdiccional del Supremo, al que por mandato constitucional y legal le
corresponde la función de valorar las pruebas, quedando a expensas del TC solo en cuanto su juicio probatorio sea arbitrario y vulnere un derecho fundamental
o libertad pública. Los contundentes votos particulares apoyan esta tesis, porque de la sentencia del Supremo sobre Bildu se podrá decir cualquier cosa menos
que la valoración de las pruebas que contiene no sea realista y fundada tanto en la propia fiabilidad de las pruebas aportadas como en la experiencia del
Estado en la lucha contra ETA. Un dato revelador, aunque inútil: de los 27 magistrados que han resuelto sobre Bildu en ambos tribunales, 14 estaban a favor
de anular sus listas y 12 en contra. La aritmética no desdice la legitimidad de la sentencia, pero ilustra sobre el peso de las razones jurídicas del Estado,
humilladas frente a las de Bildu. Y esto sí —reproduciendo la expresión empleada ayer por Pascual Sala, presidente del TC— que pone la «carne de gallina».

Juicios y prejuicios
La justicia no es progresistao conservadora, es justiciaa secas, y todo adjetivola pervierte
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  11 Mayo 2011

LAS sentencias sobre Bildu recuerdan el chiste judío: acuden dos litigantes al rabino con su pleito. Expone el primero sus argumentos y el rabino dice:
«Tienes razón». Lo hace luego el segundo y el rabino dice. «Tienes razón». «Pero rabino —dice un testigo del lance— no puedes dar la razón a ambos». «Pues tú
también tienes razón», sentencia el rabino. Lo mismito que el Constitucional y el Supremo. Lo malo es que el chiste judío es una broma, mientras el caso
Bildu es una trágica realidad. Bildu no puede ser legal e ilegal al mismo tiempo. La justicia no puede tener dos varas de medir y un Estado de Derecho no
puede sustentarse sobre opiniones opuestas en asuntos que afectan a la vida, los derechos y la legalidad de sus ciudadanos.

¿Cómo hemos llegado a esta situación? Pues muy sencillo: habiendo dejado entrar la política en la justicia, que es tanto como meter la zorra en el gallinero.
El hecho de que haya jueces «progresistas» y jueces «conservadores» lo demuestra. La justicia no es progresista o conservadora, es justicia a secas y todo
adjetivo la pervierte, al romper el principio de equidad. Los magistrados no deben juzgar según sus pre-juicios, que impiden los juicios ecuánimes. Pero es
lo que ocurre en España, con la consecuencia de que puedan predecirse sus decisiones según el bando a que pertenecen y quien les haya nombrado. En otras
palabras: hemos renunciado a la separación de poderes, esto es, a una verdadera democracia. Y aquí quiero rendir homenaje a don Manuel Aragón, el único
magistrado que ha demostrado estar por encima de sus prejuicios.

¿Tiene remedio? Sí: echar a la zorra del gallinero. Hacer la justicia totalmente independiente. Elegir como jueces aquellas personas que no se dejan llevar
por su prejuicios. ¡Pero esas personas no existen!, me dirán. Sí, existen, aunque son pocas. Todos las hemos conocido, en el bachillerato, la vida
profesional o los círculos sociales. Son individuos egregios, solitarios, con un sentido innato de la imparcialidad, que van por el mundo por encima, no de
los demás, sino de sí mismos, de sus tendencias, querencias e ideologías. De ahí que la primera condición de un verdadero juez sea no estar afiliado a nada
ni comprometido con nadie. Su único compromiso es con la ley; su único norte, la equidad; su única lealtad, la justicia. Por algo se la representa con los
ojos vendados y una balanza en su fiel. Un juez puede equivocarse, por algo es humano, lo que no puede es simpatizar con nada. Y menos, con una tendencia
política. Por no hablar ya de ser nombrado por los políticos.

Como ven, estoy enumerando justo lo contrario de lo que ocurre en España. Y así nos va. Pues si nuestros problemas económicos son grandes, nuestros problemas
como nación y como Estado son mayores. Una país puede vivir sin políticos, sin periódicos, sin todo, pero no sin justicia independiente.

Sumo sacerdocio
Decir división de poderes, decir democracia, es sencillamente decir que nada del Estado es sagrado
GABRIEL ALBIAC ABC  11 Mayo 2011

NO entro en la sentencia. No soy jurista. Aunque tampoco tan analfabeto como para ignorar que un Tribunal Constitucional no es poder judicial. Sí, estructura
de resolución de conflictos interpretativos en el texto de la Constitución. No se accede a él por la vía codificada de la carrera judicial, sino por la
arbitraria decisión de los partidos que componen el Parlamento. No ser independiente está en la esencia de su origen. Ni son independientes los diputados
respecto de los ciudadanos que los votan (y, dicho sea en honor escrupuloso de la verdad, de los jefes que los incluyeron en sus listas), ni lo es un miembro
del Constitucional respecto del partido que impuso su nombramiento. Quien nombra, manda. Siempre.

No entro, digo, en su sentencia acerca de la constitucionalidad de otra sentencia: la del Supremo sobre Bildu. Con el Tribunal Supremo tiene el
Constitucional un viejo conflicto. Tan viejo como la Constitución de 1978, una de cuyas no menores ambigüedades es la indefinida relación que el árbitro de
la Constitución (eso es el Constitucional) mantiene con el vértice último —subrayo: último— del Poder Judicial, la instancia jurisdiccional más allá de la
cual no hay recurso, sencillamente porque, de haberlo, dejaría de ser un Tribunal Supremo, y todo el artefacto jurídico quedaría flotando en el vacío; o, lo
que es lo mismo, en la arbitrariedad de los otros dos poderes que, con el judicial, juegan esa sutil danza en la cual, «por la fuerza de las cosas, el poder
limita al poder», en fórmula cristalina de Montesquieu.

En la mutua contraposición de esos tres poderes (materializados en Parlamento, Gobierno y Jueces) se crea el espacio neutro que permite existir al ciudadano.
Sin tal neutralización de maquinarias de dominio, éste quedaría asfixiado. Y reducido a la condición misérrima de súbdito. ¿Cuál es el milagro que la
neutralización de fuerzas estatales llamada democracia pone como blindada potestad del individuo? La interrogación, la pregunta. La potencia irrenunciable de
objetar siempre, de no dar fe a nadie, de negarse a tratar al Estado como a una entidad teológica. Decir división de poderes, decir democracia, es
sencillamente decir que nada —nada— del Estado es sagrado. No lo es ninguna de sus instituciones. Menos que ninguna, aquella de la cual pende la garantía
constitucional.

Mucho más grave que la sentencia —previsible, al fin, como parte de la esgrima que Supremo y Constitucional cruzan desde que existen, y que se consumó, no
hace tanto, en una asombrosa sentencia condenatoria del primero contra el segundo— es la enormidad lanzada ayer por el presidente del Supremo, al cual su
formación jurídica no exime de atenerse a la más elemental de las convenciones democráticas: la primacía de la interrogación ciudadana sobre los dictados
institucionales. «Cuestionar la independencia del Constitucional» —dijo ayer Sala— «es atentar contra lo más sagrado…». Atentar, dijo. Pero, en la voz de
quien preside una institución que garantiza la libertad de todos y de cada uno, asimilar una «interrogación» (eso significa «cuestionar») a un «atentado»
sacrílego, eso sí, pone —perdóneseme el uso de su inelegante fórmula— «la carne de gallina».

Arriba el telón
EDUARDO SAN MARTÍN ABC  11 Mayo 2011

Cuando ya languidecía, la espontaneidad del etarra Ander Endorranea devuelve el asunto Bildu al cotarro de la campaña. Todo el pescado parecía vendido y
Rajoy centraba el tiro en la economía, que es de verdad lo que le hace pupa al PSOE, pero la pancarta de Endorranea interpela de tal forma a la mayoría de
los magistrados del Constitucional que les deja con la sentencia al aire y devuelve su resolución al centro del cuadrilátero electoral.

Como muy bien señalaba el magistrado progresista Manuel Aragón en su voto particular, la mayoría del TC se pasó su propia doctrina por el arco de triunfo
para realizar una nueva valoración de la prueba, algo que corresponde únicamente a un tribunal de instancia, de los cuales el Supremo es la última barrera.
¿Conocido su ímpetu revisionista, realizará ese núcleo tan celosamente garantista del TC una nueva valoración de los informes de las Fuerzas de Seguridad a
la luz de la prueba flagrante que aporta el etarra excarcelado? ¿Volverá a impugnar la Fiscalía del Estado las candidaturas de Bildu aprovechando la
oportunidad que les brindan las leyes? En una de las primeras notas de esta campaña, nos preguntábamos si la <CF2>commedia é finita</CF>. Creíamos que sí.
Pero un actor inesperado ha obligado a subir de nuevo el telón.

El acuerdo de Loyola sigue vivo
Resulta imprescindible que el PSN aclare si está dispuesto a coaligarse con los nacionalistas.
* Jaime Ignacio del Burgo www.gaceta.es  11 Mayo 2011

“La vuelta a las instituciones de la izquierda abertzale es otra condición sine qua non para un nuevo proceso. El juego de Sortu-Bildu se asemeja a lo que
ocurrió con el Partido Comunista de las Tierras Vascas y después con ANV. El Gobierno aparentó una irreductible firmeza para evitar que Batasuna o sus
franquicias pudieran presentarse a las elecciones de 2007. Sortu no estará en las de mayo. Pero todo parece indicar que sí estarán Alternatiba y los
independientes abertzales, escondidos bajo el paraguas de Eusko Alkartasuna. Por otra parte, siete magistrados de la Sala del 61 del Tribunal Supremo
proclives al Gobierno se han encargado de allanar el camino para que el Tribunal Constitucional levante la ilegalización de Sortu. Así lo espera Eguiguren.

Con los proetarras en las instituciones, Sortu legalizado y ETA en tregua estaríamos ante un escenario similar al que condujo a la negociación de 2006” Estas
eran las últimas palabras del artículo que publiqué hace unos días bajo el título “Eguiguren sigue en Oslo”.

Rubalcaba ha dicho en Pamplona que “con la Constitución y el Amejoramiento nadie podrá hacer nada si los navarros no quieren y a nosotros nos gusta la
singularidad de esta tierra”. Estoy de acuerdo en que la Constitución y el Amejoramiento constituyen una garantía inexpugnable para cualquier intento de
anexión de Navarra a Euskadi por la vía de los hechos consumados. Pero en el anterior proceso lo cierto es que socialistas (Eguiguren, que actuaba en nombre
del Gobierno), nacionalistas (Imaz y Urkullu) y batasunos (Otegui) pergeñaron un procedimiento destinado precisamente a burlar las previsiones
constitucionales.

El 31 de octubre de 2006, en Loyola, los reunidos definieron las “bases políticas del futuro acuerdo” que se sometería a la aprobación de la mesa de partidos
cuya constitución había autorizado el presidente Zapatero. “Aceptamos –dice textualmente el punto 1.1– que existe una realidad conformada por vínculos
sociales, lingüísticos, históricos, económicos y culturales llamada Euskal Herria que se constata en los territorios de Araba, Nafarroa, Bizkaia y Gipuzkoa
en el Estado español y Lapurdi, Zuberoa y Baxe-nafarroa en el Estado francés”. En el punto 1.4 a) se establece el compromiso de “promover la creación de un
órgano institucional común para los cuatro territorios comprendidos en dichos ámbitos. Este órgano institucional tendrá las atribuciones ejecutivas y de
propuesta legislativa en el marco competencial que se acuerde, de conformidad con el ordenamiento jurídico”. Por último, el punto 1.4 b) expresa la voluntad
de “crear, impulsar, desarrollar y financiar instituciones del conjunto de los territorios y ámbitos administrativos de Euskal Herria”, a cuyo objeto “nos
comprometemos a que el acuerdo resultante, dentro de la Unión Europea y el respeto de las legislaciones de los Estados correspondientes, contemple la
creación de una eurorregión vasca u otras estructuras institucionales que la evolución del Tratado de la Unión Europea vaya posibilitando”.

Se dirá que todo esto es historia pasada. Sin embargo, no es así. Eguiguren, que cuenta con la plena confianza de Zapatero y del propio Rubalcaba, con quien
este último diseñó en un hotel de Conil (Cádiz) en la Semana Santa de 2005 la estrategia a seguir para el acuerdo con ETA, ha declarado lo siguiente: “Lo
único que queda de cara al futuro es el borrador del 31 de octubre. No ha quedado más que el acuerdo de Loyola. Todo lo demás no sirve.

El método está quemado. El Gobierno no se va a sentar nunca más con ETA para decirle que no va a detener a sus miembros. Es inimaginable.” Esta confesión de
Eguiguren al periodista Imanol Murua (El triángulo de Loyola, San Sebastián, 2010, págs. 171-172) no sólo descubre la razón de ser del chivatazo del Faisán,
sino que revela que el acuerdo de Loyola sigue vivo y constituye el punto de partida de un futuro proceso de negociación.

Dicho lo anterior, es incuestionable que Navarra sigue estando en el ojo del huracán. Recuerdo que el 30 de noviembre de 2006 interpelé a Rubalcaba para que
confirmara o desmintiera que Navarra estaba en la mesa de negociaciones con ETA-Batasuna. Negó que así fuera y dijo que todo era fruto de mi calenturienta
imaginación. No dijo la verdad, pues un mes antes se había alcanzado el acuerdo de Loyola.

Así las cosas, ante las elecciones del 22 de mayo resulta imprescindible que el PSN aclare si está dispuesto a coaligarse con los nacionalistas y a aceptar
la creación de un órgano institucional común como el pactado en Loyola. Si no lo hace, demostrará que su lealtad a la Constitución y al Amejoramiento del
Fuero es papel mojado.

En tal caso, la única esperanza para quienes defendemos el actual estatus de Navarra residirá en que el Partido Popular obtenga mayoría absoluta en las
próximas elecciones generales, lo que le permitirá abortar cualquier intento de claudicación.

*Jaime Ignacio del Burgo es ex diputado y académico de la Real Academia de la Historia.

ESTE JUEVES, A LAS 15.30H, EN LDTV
Libertad Digital asiste al adiós del símbolo de Lizarza
Un viaje que se realiza mientras los magistrados del TC se reunían para tomar una decisión sobre Bildu
Lizarza, el adiós de un símbolo
Libertad Digital  11 Mayo 2011

El 27 de mayo de 2007, el milagro electoral se obró en Lizarza. El PP obtuvo el porcentaje mínimo de votos requerido por la ley para que los resultados
fuesen válidos y se alzó con la alcaldía de un municipio que había estado siembre bajo la sombra de las marcas electorales de ETA, a excepción del periodo
2003-2007, en el que fue gobernada por un casi desaparecido Joseba Egibar.

Libertad Digital estuvo allí durante la jornada electoral, siendo el primer medio nacional en informar del más que posible nacimiento de un símbolo del
constitucionalismo en el corazón de la Guipúzcoa que dominaban los batasunos.

Una semanas después, la que acababa de ser cabeza de lista del PP a las Juntas Generales de Guipúzcoa, Regina Otaola, daba un paso al frente y asumía la
alcaldía de esta pequeña localidad, situándose de ese modo en el centro de la diana de los terroristas y de sus acólitos.

Desde ese día, la nueva alcaldesa trabajó duramente para conseguir convertir un antiguo bastión de Batasuna-ETA en un espacio de libertad. Izó la bandera
española en el ayuntamiento; retiró las pancartas y carteles de apoyo a los terroristas de ETA; limpió las pintadas del municipio; cambió el nombre de la
plaza principal del pueblo, que pasó de llevar el nombre de un etarra a llamarse Plaza de la Libertad; y se ocupó de los problemas diarios de los vecinos.
Unas gestas que fue contando con inusitada humildad en su propio blog, al tiempo que se convertía en un símbolo de la lucha por la libertad para muchos
ciudadanos.

A mitad de la legislatura municipal y en plena campaña de las elecciones autonómicas vascas, en febrero de 2009, los servicios informativos de LDTV se
desplazaron, encabezados por Dieter Brandau, hasta la pequeña localidad guipuzcoana, donde entrevistaron a Regina Otaola y recorrieron el pueblo en medio de
las medidas de seguridad en las que las amenazas de ETA y su entorno obligan a moverse a Otaola. Un encuentro que se completó con la presencia de María San
Gil, otro símbolo de la libertad que había abandonado la presidencia del PP vasco meses antes.

Como no podía ser de otro modo, el pasado viernes, después de que el Tribunal Constitucional legalizara Bildu, LDTV se volvió a desplazar hasta Lizarza,
donde volvió a ser recibida por la alcaldesa. Allí, Regina Otaola y Dieter Brandau hablaron sobre el final del símbolo de la libertad que ha supuesto este
consistorio durante los últimos cuatro años. Un reportaje que se emitirá este jueves 12 de mayo a las 15.30 horas y, posteriormente, a la medianoche del
mismo jueves.

Y es que, casi con toda probabilidad, Bildu, volverá a hacerse con las riendas de un ayuntamiento que volverá a ser el símbolo de ETA en las instituciones
tras cuatro años de normalidad democrática.


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