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Recortes de Prensa   Miércoles 18 Mayo 2011

 

La racionalización del Estado
Jorge del Corral La Voz  18 Mayo 2011

En los últimos meses están siendo numerosos los estudios que se presentan sobre la racionalización del Estado, ahora que la crisis económica nos ha mostrado que el rey va desnudo y que los oropeles con los que se cubría están sin pagar y hay que devolverlos.

La Fundación Ciudadanía y Valores (Funciva), institución independiente formada por personas de diferentes áreas del saber y variados planteamientos ideológicos, que pretende crear un ámbito de investigación y diálogo que contribuya a afrontar los problemas de nuestra sociedad desde una perspectiva de cooperación y concordia, ha hecho público un estudio titulado Diez propuestas para la racionalización del Estado Autonómico, que no conviene echar en saco roto.

A juicio de Funciva, las diez medidas que pueden contribuir a que España salga de la crisis y consolide un federalismo cooperativo de tipo ejecutivo, que no requiera modificar la Constitución, son: la limitación de la dimensión institucional del Estado autonómico; la reforma de los parlamentos autonómicos, desprofesionalizándolos; la agrupación de municipios para reducir a 2.000 los actuales 8.112; la redefinición institucional de las diputaciones provinciales; la privatización de los entes autonómicos de comunicación audiovisual; la reordenación del mapa universitario; el control del déficit de las Administraciones local y autonómica; el reforzamiento de la unidad del mercado como garantía del crecimiento y la cohesión social; la no discriminación por razones lingüísticas en el ámbito de la Administración y la enseñanza, y, en décimo lugar, la aprobación de una Ley General de Cooperación.

En cada una de estas medidas figura una justificación, unos objetivos y su materialización, destacando de entre todos la finalidad global: la de concebir la descentralización como una técnica y no como una ideología, ya que al imaginarla así se ha configurado la descentralización como un fin en sí mismo que ha determinado la asunción de la tesis de que cuánta más descentralización mejor, olvidando interesadamente que la organización territorial del poder no es sino un medio al servicio de un fin: la realización del Estado social y democrático de derecho que señala la Constitución de 1978, y no la creación de 17 reinos de taifas que ni queremos los españoles ni se sostienen económicamente.

Informe sobre la plataforma DemocraciaRealYa
Internet  18 Mayo 2011

En enero de 2011 y ante la perdida de votos del PSOE y el imparable avance de la derecha, diversos miembros de la izquierda empiezan a gestar un contraataque típico de la rama socialista y con tintes Rubalkabianos.

El 20 de Enero en Jerez de la Frontera, en el Barrio Arrabal, varios miembros de la enseñanza y militantes del PSOE se reúnen para dar forma y planificar el calendario de actuaciones.

Los acontecimientos tienen que ir encadenados, primero un “golpe de estado” protagonizado por Zapatero al introducir a ETA en el Sistema, para posteriormente, dar un “golpe social” movilizando y controlando todo el movimiento ciudadano descontento para canalizarlo hacia la izquierda y así, evitar fuga de votos hacia la derecha.

El responsable del sistema logístico en Internet es Manuel Jesús Román Estrade con raices socialistas. Se le encomienda montar una web y toda la infraestructura sin límite de presupuesto. Estamos hablando de un portal con todas las lengua tribales de España incluido el Bable. Todo esto no es producto de la improvisación y mucho menos, de un movimiento sin fines políticos.

El 1 de Marzo registran el dominio en Internet, tres meses antes de la elecciones, y comienzan a dar forma al portal para cubrir los tiempos.

En la plataforma Democraciarealya, emergen varios abogados socialistas, que bajo la apariencia de espontáneos, llegan a gastos pagados para resolver cualquier problema legal e impedir que el calendario de actuaciones no se vea interrumpido. Un ejemplo es la redacción de un documento de libre divulgación para blindar las manifestaciones y acampadas en la vía pública.

Conclusiones:
Entendiendo que muchos grupos sociales, e incluso el movimiento Masby, tuvimos la tentación de unirnos en un principio, queremos denunciar públicamente que no se trata de un fenómeno espontáneo, si no mas bien, orquestado y dirigido por el PSOE para impedir el avance de la derecha en España y con intenciones de propagarse por Europa, para contrarrestar el avance imparable de la extrema derecha europeísta.

Por tanto recomendamos a todos los simpatizantes del Movimiento Masby y los defensores de las libertades de España, se abstengan en participar en actos organizados por este grupo de perroflautas, peluos, marionetas programadas, antisistema, que además están apoyados por el fracasado Willy Toledo y apadrinado por Alfredo Pérez Rubalcaba. Estos dos sujetos aclaran cualquier duda de este documento.

Las consecuencias te las dejamos a ti, solo tienes que calcular si la potenciación de la izquierda radical, mas los grupos afines a ETA, mas los partidos autonomistas, mas los votos socialistas son mayoría o no respecto a un PP con dislexia política. Un PP que no va a contar con muchísimos votos de ciudadanos de la derecha por ser un partido traidor.

Queremos agradecer el trabajo desinteresado de varios miembros del Movimiento Masby que han participado en la investigación .
Mas informacion en http://www.masaborreguera.com/democraciarealya.html

Atentamente
Juan Vte. Santacreu – Coordinador Movimiento Masby

Urnas, única solución
Editoriales ABC  18 Mayo 2011

Las urnas son la única solución a los problemas que plantea la plataforma Democracia Real Ya (DRY) que, de composición heterogéa, se ha echado a la calle en contra del actual sistema político, económico y social, pero sin proponer una alternativa al mismo. Motivos de sobra hay para el lamento de los que no ven salida a la crisis, paganos como todos de la nefasta gobernación del país por parte de quienes han tenido esa responsabilidad durante ocho años: el PSOE y Zapatero. Pero los sistemas democráticos reales y serios del mundo solventan estos asuntos en las elecciones. Uno se presenta, propone un programa y si convence al electorado puede cambiar las cosas.

Las urnas, democracia irreal
Nota del Editor  18 Mayo 2011

Precisamente las urnas no resuelven nada, a la vista está a situación de lo que queda de España, y eso que el turismo aún funciona a causa de los líos de nuestros competidores próximos.

Eso de que uno, en política, se presenta, es una imposibilidad, porque los profesionales de la política han blindado los sistemas de participación y no hay forma de hacerlo.

En numerosas ocasiones hemos reclamado el final de los profesionales de la política, cuyo único interés es vivir a costa de nuestros impuestos, de esquilmar nuestros bolsillos para comprar votos y seguir mangoneando para ellos y sus adláteres.

Si quieren propuestas, las tienen en el boletín del año pasado: lengua común, fuera autonomías, fuera profesionales de la política, reducción de funcionarios, gestión transparente, fuera sindicatos dependientes del gobierno, etc.

Lo que me preocupa es que este movimiento, deseado desde hace mucho tiempo, haya surgido ahora, y no se haya visto en apoyo de las víctimas del terrorismo y tampoco cuando algunos países árabes iniciaron la revuelta. Ya sé que la movilización de masas es muy complicado y aleatorio cuando no hay un "organizador" con muchos medios.

El problema de estas movilizaciones es la falta de mecanismos para filtrar con criterios racionales las alocadas propuestas que muchos lanzan y que como no haya una fuerte oposición, pueden salir adelante y convertirse en otro problema aún peor. Es como si en la Puerta del Sol pretendieran escribir una nueva constitución, o en otras palabras, extraer de 7.000 constituciones personales una común para todos.

Antipolítica
GABRIEL ALBIAC ABC  18 Mayo 2011

EN la red hay otro mundo. No es visible. Pero puede que sea el único vivo. Emergen síntomas de él. A veces. La mayor parte del tiempo, los de arriba, perdidos en la perpetua repetición, ni lo sospechan.

Internet no es un espejo, sin embargo. Del mundo. Es otro mundo. Añadido. Cada vez, más ajeno al primero. Y, en la misma medida, mucho más interesante. Un mundo en el cual las jerarquías consolidadas por pereza e inercia, que rigen en el viejo, no imponen su rodar automático. Por primera vez, desde que el Estado moderno existe, un crío con un portátil, conectado a la red en cualquier punto del planeta, puede hablar de tú a tú a cualquier poderoso. Y ganarle la partida. Ya se trate de movilizar a ciudadanos sin nombre, a los cuales nada salvo la red misma —nada— une frente a prácticas de gobierno hasta hoy invulnerables, ya se trate de romper los monopolios abusivos de las corporaciones que regentan literatura, arte o música… Porque, en el fondo, no va de eso. En el fondo, lo del ciberciudadano va esencialmente de un rechazo práctico del Estado. De la puesta en marcha de un mundo subterráneo, el de la red, que no deja lugar a Estado, nación o frontera. Mucho menos, a todos los lugares comunes que esas instituciones han ido acumulando en sus siglos de existencia.

Los hemos visto, hace unos meses, poner en jaque a los grandes del planeta en torno a la abusiva persecución de Julian Assange y de WikiLeaks. Los hemos visto, en España, triunfar sobre los anacrónicos empeños de la SGAE en preservar un sistema de comercialización musical ya náufrago de un tiempo infinitamente lejano: porque, en la red, los minutos valen años y las semanas siglos. Y hemos visto —los que saben ver, no tantos— la bella arrogancia con la cual reivindican la ausencia de rostro, que es lo más característico de ese universo de letras y guarismos que es Internet. Anonimous es —en desenfadado homenaje al protagonista de Vindicta— la más divertida intervención política de estos años, en un país donde la política es esencial aburrimiento. No creo que esta vez consigan mucho, en su empeño de animar a la deserción de las urnas. Pero sólo intentarlo anima más que todo lo aquí hecho desde 1975.

Los chavales de anteayer en la Puerta del Sol madrileña eran una paradójica mezcla de ambos mundos: lo más viejo y lo más nuevo. Una anacronía desoladora se enseñoreaba de sus carteles y consignas. Que eran, en buena parte, espejo de la infantilización de la España contemporánea: cascarilla crujiente de palabras tan muertas como «socialismo» o «anarquía», como «izquierda» o «derecha», como «progreso» o «reacción»… Y, por debajo, algo prodigioso, hasta hace pocos años impensable: la capacidad de movilizar a cientos o a miles, sin estructura organizativa alguna, sin jerarquía, sin líderes, sin sindicatos, sin partidos, sin nada. Sólo con la red. Y con un portátil de cuatro perras. Y una wifi gratuita en cualquier cafetería.

Es un mundo confuso. Que, las más de las veces, ni siquiera conoce su propio rostro. Y que debe enmascararse, cuando emerge al exterior, bajo caretas anacrónicas, por completo inapropiadas. Pero es el único futuro de la democracia. Si es que la democracia tiene algún futuro.

Acampada en Sol
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  18 Mayo 2011

Ahora nos llega la revolución juvenil, 40 años después que en Occidente y dos meses más tarde que en el mundo árabe

«ESPAÑA es el país de los frutos maduros», escribía poéticamente Eugenio Montes. Lo que, traducido a prosa, quería decir que hemos llegado tarde a todo. Al Renacimiento, a la Reforma, a la Ilustración, a la revolución industrial, a la revolución agrícola, a la revolución sexual (la revolución política aún no la hemos cerrado) y estamos llegando tarde a la revolución económica. Ahora nos llega la revolución juvenil, cuarenta años después que en Occidente y dos meses más tarde que en el mundo árabe, para vergüenza nuestra, pues la famosa «movida» fue una coña. Pero más vale tarde que nunca y nuestros jóvenes se han lanzado a la calle con pancartas que ponen a caer de un burro a los dirigentes sin excepción y acampan por las plazas mayores de las villas como protesta de lo que está ocurriendo en el país. Pero la primera pregunta que se le ocurre a uno no es ¿por qué lo hacen?, sino ¿por qué han tardado tanto en hacerlo? Sí, ¿cómo es posible que los jóvenes españoles hayan tardado tanto en darse cuenta de lo que les ocurre, con más de un 40 por ciento de paro y escasas posibilidades de iniciar una actividad profesional decente, a no ser que pertenezcan a un partido, lo que de por sí ya es una indecencia?

Aunque la respuesta es fácil: porque, pese a tan malas perspectivas, a los jóvenes españoles no les había ido del todo mal, o al menos eso se creían. Los políticos y la sociedad les había adormecido con todo tipo de estupefacientes, empezando por la poca necesidad de esforzarse en el estudio o trabajo y terminando por aceptar la idea de que, a sus años, lo primero es divertirse, y luego, lo demás. Si encima se tenía garantizada en casa la comida, la cama y la libertad para volver cuando le diera a uno la gana, se comprende que los jóvenes españoles no tuvieran muchas ganas de echarse a la calle a protestar. Suena a crítica a ellos, pero no lo es. Ellos no han hecho otra cosa que seguir las pautas que les marcaban los mayores. Somos nosotros los principales culpables de tanta imprevisión e irresponsabilidad.

Y ha tenido que ser la crisis, la puñetera crisis, la que descubriera la farsa, como el niño que gritó que el rey iba desnudo: tanta tolerancia, tanto consentimiento, tanta indulgencia con los jóvenes era en realidad una trampa que les atraparía de por vida. El «ya tendré tiempo para trabajar, ahora toca divertirme», de moda durante tantos años, se ha convertido en el dramático «aquí no tendré nunca trabajo». Los jóvenes españoles empiezan a darse cuenta de que no tienen futuro, de que son «una generación perdida», como se les definía el FMI de Dominique Strauss-Kahn, otro que tal. Y han empezado a acampar en las plazas públicas, ya no con el botellón, sino con la pancarta. Un poco tarde, como ocurre con todo en España. Esperemos que no demasiado tarde.

Democracia de baja calidad
No hay otra democracia real que la de las urnas, pero la calidad de sus mecanismos es manifiestamente mejorable
IGNACIO CAMACHO ABC  18 Mayo 2011

SIN dinero en las arcas de ayuntamientos y autonomías y sin ideas en el caletre de sus gestores políticos, esta campaña sólo podía basarse en vulgaridades genéricas, que de eso anda siempre bien surtida nuestra dirigencia. Los socialistas se han aferrado a la monserga de la extrema derecha y los populares a la ecuación Zapatero=Paro, un cruce de consignas banales y de trazo grueso que irrita a quienes ya están hartos de cháchara. Cómo los agentes públicos sólo hablan para sus propias aficiones, mucha gente ha empezado a desengancharse por el peligroso camino del nihilismo antisistema, soñando con una presunta «democracia real» que atisban más en twitterque en las urnas. Los calificativos sobre la democracia —orgánica, popular, real— suelen resultar sospechosos, pero en todo caso ese descontento heterogéneo es muy combustible y la clase política está en el centro de la probable hoguera. El incipiente movimiento de protesta tiene músculo aunque le faltan por ahora propuestas concretas que cristalicen su desencanto; como les dé por promover el voto en blanco la nomenclatura oficial va a tener que tentarse la ropa.

Por el momento todo lo que se les ocurre a los profesionales de la política ante una sacudida social en ciernes es tratar de apropiársela o de dirigirla contra el adversario para que no perjudique sus propias expectativas de voto. No se dan cuenta de que los están cuestionando a todos ellos juntos porque mucha gente ya no aprecia diferencias en un discurso ventajista, maniqueo y simplón. Esta movida, llegue donde llegue, que igual es a ninguna parte, la ha provocado la esclerosis a que los partidos y sus dirigentes están llevando al sistema. El paroxismo de esa atrofia lo simboliza una campaña inane cuyos protagonistas, enfrascados en una lucha puerta a puerta por el poder, han olvidado que hay montones de españoles asfixiados de problemas a los que nadie está prestando la atención que merecen. O se los trata como contribuyentes o como electores, pero no como completos ciudadanos.

El vuelo que pueda alcanzar esta embrionaria protesta será responsabilidad de quienes no sepan darle cauce. En vísperas de una jornada electoral la clase política siente pánico a las distorsiones que no tiene bajo control. El peligro principal consiste en que las redes sociales no hagan jornada de reflexión y articulen una crecida contestataria de imprevisibles efectos; en esas zonas convulsas siempre se mueven mejor los agitadores de oficio, pero esta abigarrada peña que acampa en las plazas no tiene pinta de ser gente que se deje utilizar. Por inoportuno que parezca su ruido alguien debería escucharlo y ofrecer alternativas de regeneración. La democracia real ya existe y es ésta, la del sufragio universal libre, pero la calidad de sus mecanismos de representación resulta manifiestamente mejorable.

No enterarse de nada
José Antonio VERA La Razón  18 Mayo 2011

Aquí lo que hay es mucho caradura aprovechado que pretende colgarse medallas que no le corresponden. Y por eso han surgido desde la izquierda todo tipo de voces tratando de sacarle partido a la protesta focalizada estos días en la Puerta del Sol de Madrid. Que desde el PSOE quieran aparentar que tales ciudadanos están en sintonía con sus ideas no es más que un exponente bochornoso del descaro con que funcionan los políticos. Lo mismo habría que decir si los que actuaran en tal sentido fueran del PP. Y es que lo que está ocurriendo nada tiene que ver con las siglas actuales. Se trata de protestas espontáneas al margen de sindicatos u organizaciones al uso, jóvenes sin empleo y sin futuro a la vista, vecinos cabreados o hartos de tanta corrupción, gente que reclama democracia de verdad, o sea, participativa y directa, listas abiertas fuera de este teatro-circo en el que las aristocracias partidarias manipulan nombres y candidaturas a su antojo con el único fin de mantener sus actuales privilegios. Se veía venir el motín. Razones hay sobradas para sumarse a él. Pero pensar que los que protestan son meras correas de sindicatos o partidos es no enterarse de nada. Es no saber de qué va el descontento ni hacia quiénes se dirige. Es no querer ver lo que sucede en el siglo XXI aquí en tu país.

Lo quieren todo, y lo quieren ahora
Carlos Fonseca. El Confidencial  18 Mayo 2011

Jóvenes y no tan jóvenes, estudiantes y parados, se han echado estos días a la calle para protestar por la falta de futuro que los políticos han decidido para ellos. Ya no se resignan. Se han cansado de mensajes vacios que hablan de una recuperación económica que nunca llega ni se traduce en la creación de empleo. Están hartos de la ostentación indecente de salarios, bonus y pensiones millonarias de banqueros y empresarios que reclaman sin pudor sacrificios y austeridad a quienes menos tienen. No están dispuestos a asumir sin más la condición de “generación perdida” que les asignan los gurús económicos que viven de predecir el futuro ajeno. Están indignados, cabreados, cansados de que les tomen el pelo, y lo mejor de todo es que han dejado a un lado la resignación para salir a la calle a pregonarlo.

En octubre del año pasado volcaba en esta columna (Seamos realistas, pidamos lo imposible) mi decepción por la indiferencia con que los trabajadores, en general, y jóvenes, en particular, asumían cifras de paro nunca conocidas y un futuro sombrío, y envidiaba las protestas en Francia contra el retraso de la edad de jubilación de los 60 a los 62 años. ¡Que arda Madrid!, escribía con el deseo de que el ejemplo francés prendiera en nuestro país. Y ha ocurrido.

Las manifestaciones que arrancaron el pasado domingo y han sacado a miles de personas a la calle son un bofetón a una manera de hacer política que ha dado la espalda a los ciudadanos. La campaña electoral en la que estamos inmersos, precedida de una precampaña eterna, es un ejemplo de la política cortoplacista de los dos partidos mayoritarios, embarcados en una carrera de promesas que no van a poder cumplir.

Muchos jóvenes han llegado al convencimiento de que la política ha quedado reducida a una lucha de poder entre PSOE-PP, instalados cómodamente en el bipartidismo del hoy me toca a mí y mañana te toca a ti. Se han desencantado de una clase política que ignora la corrupción propia y denuncia la ajena sin ningún rubor, y que se ha ido alejando de las preocupaciones de la calle para instalarse en la macroeconomía del FMI, el Banco Central Europeo, las agencias de calificación, la Bolsa, el PIB y otros indicadores que a la gente corriente no le resuelven los problemas. Ellos solos han alimentado la desafección ciudadana de la política.

El PP dice que las movilizaciones, que Esperanza Aguirre califica de antisistema, no van con él, que son un ajuste de cuentas de la izquierda desencantada con Zapatero que, además, le beneficia en su estrategia del cuanto peor, mejor. El PSOE asiste temeroso a una “revolución” juvenil que interpreta le restará votos y ha dejado sin efecto el manido ¡que viene la derecha! como último recurso para movilizar a un electorado decepcionado. E IU se frota las manos ante lo que considera un potencial caladero de votos que nunca ha sabido atraer. Se equivocan, porque este movimiento ni obedece ni se identifica con siglas, y aunque los efectos de su protesta perjudiquen a unos más que a otros, las reivindicaciones les conciernen a todos los partidos sin excepción.

Los partidos suelen ignorar la realidad que les incomoda y dejan que este tipo de movilizaciones espontáneas se diluyan en reivindicaciones utópicas, la ausencia de líderes y la inexistencia de una estrategia que vaya más allá de mañana. Por eso es el momento de apoyar este movimiento de la sociedad civil. Los manifestantes no aspiran al poder, sino a cambiar la forma de hacer política en beneficio de una “democracia real” en la que los ciudadanos no seamos “marionetas en manos de políticos y banqueros”. Creen que otro mundo es posible. Son realistas y piden lo imposible; lo quieren todo, y lo quieren ahora. A mí me parece de justicia.

Hasta el próximo miércoles.

Un malestar difuso que afecta al conjunto del sistema
José Luis González Quirós*. El Confidencial 18 Mayo 2011

No hace falta una capacidad muy aguda de análisis para constatar que, se mire por donde se mire, el sistema político español está alcanzando unas altísimas costas de desprestigio, y que el malestar de muchísimos ciudadanos crece a ojos vista, muy especialmente entre las capas más ilustradas e independientes, de las que deberían nutrirse las instituciones políticas en una situación de plena normalidad. Las direcciones de los partidos, ocupadas siempre en un muy miope día a día, no son los lugares ideales para percibir con nitidez el fenómeno, pero mal harían en no analizarlo y tratar de buscarle remedio, y no mero lenitivo.

Este malestar no está, todavía, políticamente articulado, y afecta al conjunto de los partidos, más a los grandes, desde luego, y, muy especialmente, al partido en el poder, pero está creando un estado de opinión que supone una grave objeción a la forma de funcionamiento de esta democracia que, más pronto que tarde, debería de encontrar respuesta en una reforma de fondo que, de no hacerse bien y relativamente pronto, puede poner en un riesgo muy serio la viabilidad de la democracia.

Este malestar está cristalizando en un conjunto de ideas bastante coherentes a las que nadie se ocupa de dar respuesta, confiando ciegamente en que la lealtad de los ciudadanos a la democracia, que nadie pone en cuestión, se traduzca inmediatamente en fidelidad a este sistema concreto que nos gobierna, lo que no es sino otro caso de cortedad de miras, del defecto de fondo que los descontentos señalan. Entre los argumentos que expresan el malestar de fondo, merece la pena destacar las siguientes:

1. Los partidos son sordos a los problemas reales de la sociedad española y los reducen, de manera irresponsable, a su aspecto puramente electoral; en consecuencia, las proclamas de los políticos tienden a parecer falsas, insensibles y oportunistas.

2. Como los partidos son conscientes de esta situación parecen haber decidido, hace tiempo, que no tienen nada que decir salvo a los muy convencidos, de manera que su acción política se vuelve dogmática, previsible y rígida. Ello acentúa más la distancia entre los ciudadanos y los partidos y convierte en retórica vaga cualquier intento de cumplir la función que les atribuye la Constitución de ser cauces de participación ciudadana.

3. Los ciudadanos tienen la impresión cada vez más firme de que la situación es inamovible y el bipartidismo reinante se les antoja una camisa de fuerza muy estrecha para la realidad en la que viven.

4. Técnicamente se dice que vivimos en un sistema de bipartidismo imperfecto, pero el sistema resulta ser imperfecto en otros muchos sentidos que provocan una honda frustración, por ejemplo, su incapacidad para consensuar reformas que todo el mundo entendería como necesarias, como la de la educación y la Justicia, o su resistencia interesada a poner remedio cierto y razonable a problemas que causan hastío y una ira sorda a muchos ciudadanos, como el terrorismo o, en otro orden de cosas, el abuso desmedido de determinadas fuerzas minoritarias.

5. Los políticos no inspiran ninguna confianza. Los electores no ven en ellos a personas, sino a siglas, y no comprenden su sumisión al liderazgo, por negativo que esté resultando al propio partido, como le ocurre ahora mismo al PSOE, ni la absoluta falta de iniciativa de la mayoría de ellos, además de su absoluto desinterés por las cuestiones que realmente preocupan a quienes representan.

6. Cada vez se tiende a pensar más en los partidos como auténticas redes mafiosas en las que la protección de unos por otros es el mandato fundamental. Nadie puede entender el desinterés que muestran los partidos por limpiar sus propias filas y eso se interpreta, desgraciadamente, como una muestra de que la corrupción está metida en el seno mismo de las organizaciones, de manera que se tiende a pensar y a sentir que son los partidos mismos los que promueven la corrupción como sistema para blindar su poder económico y la situación personal del conjunto del escalafón.

7. Por último, los electores piensan que el objetivo de los partidos es siempre distinto al que proclaman, de manera que les atribuyen una dosis estructural de mentira y de manipulación, una actitud que impide radicalmente cualquier intento de explicar con sinceridad, sin miedo, y de manera razonable las políticas que una buena mayoría de electores apoyaría. En consecuencia, los partidos se ven como meras máquinas para llegar al poder y permanecer allí el mayor tiempo posible, nada que ver, en último término, con someter propuestas a los electores para que estos decidan por si mismos lo que consideran mejor.

Este es el panorama una semana antes de unas elecciones decisivas. Muchos españoles van a interpretarlas, seguramente, como una manera de castigar a un personaje que les ha hecho mucho daño, pero el supuesto vencedor de esta convocatoria, haría muy mal en no darse cuenta de que tampoco ellos producen ningún entusiasmo.

* José Luis González Quirós es analista político

Movimiento 15-M: Títeres de la izquierda
EDITORIAL Libertad Digital 18 Mayo 2011

Basta echar un vistazo a las propuestas de Democracia Real YA –la plataforma ciudadana que promovió las manifestaciones del pasado domingo en más de 60 ciudades de España– para darse cuenta de que, lejos de ser un legítimo, espontáneo y transversal movimiento de protesta contra la falta de alternativas y de soluciones que ofrece nuestra clase política, se trata de un movimiento muy bien organizado por parte de la izquierda para apropiarse del justificado malestar social y proponer políticas aún peores que los problemas que ya padecemos.

Más que a un mayor grado de democracia, a lo que parecería que aspiran los miembros de Democracia Real YA es a una adulteración de la misma. No en vano, la democracia no entiende de adjetivos, sean éstos real, orgánica o social. Siempre que se quiere matizar su clarísimo significado original asociándolo a diversos calificativos, sólo cabe descubrir un subyacente deseo por socavarla.

No es de extrañar, por tanto, que partidos como IU o el PSOE hayan querido sacar rédito de esta protesta ciudadana –por ejemplo, vinculándose a través de su página web con el manifiesto de la plataforma–, como si estos partidos no formaran parte de esa clase política que es legítimamente percibida por los ciudadanos como el tercer principal problema de nuestro país, o como si esta plataforma ciudadana de izquierdas no promoviera las ideas que en gran parte son responsables de la crisis que padecemos.

La izquierda es experta en el agitprop y en valerse electoralmente de la crispación, como bien quedó demostrado con los movimientos, también falsamente espontáneos, del "Nunca mais", el "Hay motivo" o el "No a la guerra". Ahora, con casi cinco millones de parados, y ante la nula iniciativa del principal partido de la oposición para liderar el malestar ciudadano, es evidente que esa izquierda quiere ocupar semejante vacío, aunque ello suponga convertir una protesta a favor de la democracia en una destinada a pervertir sus bases y a mejorar las perspectivas electorales del PSOE.

Movimiento 15-M
Desfondamiento de la democracia
Agapito Maestre Libertad Digital 18 Mayo 2011

Aunque al principio los manifestantes hubieran estado manipulados por los socialistas, o por cualquier oportunista del viejo troskismo español, el movimiento de protesta social contra el sistema político ya está en marcha. El Movimiento 15-M existe. Quizá sea sólo un símbolo, dirán los simples de espíritu, pero un símbolo es el comienzo y el final de toda política. Es menester abrir los ojos y no despreciar lo real. Es en el terreno simbólico, precisamente, donde juegan su partido principal quienes se sienten, y de hecho lo están, excluidos del sistema político. Los excluidos siempre han reaccionado, más o menos, como los del 15-M; ante la proscripción y exclusión de la representación política pública, los excluidos se unen y forman asociaciones independientes de todos los manejos institucionales. Y salen a la calle. A lo que salga.

Desconozco cuántos se unirán a las protestas, e incluso soy incapaz de prever si llegarán a ser más de cinco o seis mil personas en toda España; tampoco creo que consigan emular a los resistentes de las plazas de Túnez y el Cairo; pero nada de eso importa ahora. ¡Quién habla de futuro en un país arruinado por la carencia absoluta de alternativas políticas! Los manifestantes de la Puerta del Sol levantan, sencillamente, acta del presente político. Dejan con las vergüenzas al aire al PSOE, porque es incapaz de crear un discurso que ilusione, y a IU la ridiculizan, porque pueden mostrar que ellos reúnen en un rato a más gente, véase los concentrados el domingo en la Puerta de Sol, que los dirigentes comunistas en sus mítines perfectamente pagados por el erario público.

Muchos periodistas se toman a broma las manifestaciones de los indignados españoles, peor para ellos, porque demuestran una gran estulticia. No quieren oír el grito de estos "desarrapados", pero es muy sencillo de verbalizar. Los movimientos sociales primarios, y estamos ante uno muy primario, se expresan, sin duda alguna, torpemente, pero con contundencia. Sí, sí, esta gente dice una cosa muy simple y concreta: "Esto no funciona". "La democracia española está muerta".

El Movimiento 15-M es un símbolo. Quizá sea el primer símbolo de la muerte de un periodo de la política española; en efecto, está agotado el período que va de la Transición hasta hoy. He ahí el momento en que llegará al poder un hombre, un político profesional del institucionalismo democrático, que sólo se emociona viendo a los ciclistas subir el Tourmalé.

Izquierda
¡Servidumbre Real YA!
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 18 Mayo 2011

Carecer de propuestas no es lo mismo que tener unas que sean pésimas. A nadie se le podrá criticar por falta de ideas acerca de cómo reformar el mundo (de hecho, muy probablemente nos iría mejor a todos si tales reformistas se prodigaran menos), pero, como obvio, sí habrá que censurar a quienes transmitan ideas contraproducentes para nuestras libertades y nuestro bienestar.

Se ha extendido el mito de que la plataforma ‘Democracia Real YA’ era un grupo heterogéneo de ciudadanos sin un perfil ideológico claro que salía a la calle a protestar sin nada específico que ofrecer. No es cierto. Basta con acudir a su página web para encontrarnos con una serie de casi 40 propuestas mucho más concretas que la mayoría de las que integran los programas electorales de nuestros partidos políticos. Entonces, ¿a qué viene el discurso de que no proponen nada? Pues, básicamente, a que son un movimiento de izquierda extrema al que hay que tratar con algodones: la izquierda más moderada pretende disculparlos tachándolos de ciudadanos bienintencionados pero ingenuos y la derecha más acomplejada prefiere descalificarlos como populacho sin nada que ofrecer en lugar de entrar en el debate de las ideas y demostrar su inanidad.

Y es que resulta curioso cómo un movimiento que clama no ser "mercancías en manos de políticos y banqueros" hace todo lo posible para convertirse en tales. Será que el lema de la plataforma, lejos de una repulsa, constituye un desiderátum; un suspiro por lo que podría ser pero no es. Al cabo, ¿qué otra conclusión cabe extraer de una masa que reclama que los políticos añadan nuevas trabas al mercado de trabajo para dificultar más la contratación; o que propugna que los gobernantes nos suban todavía más los impuestos para poder disponer discrecionalmente –léase, despilfarrar– de una porción aun mayor de nuestros recursos; o que defiende la nacionalización de la banca y que, por tanto, los agujeros que ésta genere a las órdenes de los políticos y de sus clientes sean cubiertos, siempre y sin excepción, por unos esclavizados contribuyentes? Justamente quieren convertirnos en títeres de una clase política a la que, lejos de recortarle sus poderes, se los incrementa de manera exponencial: más intervención sobre las relaciones laborales, más recaudación tributaria para gastar a placer y, por si fuera poco, control total sobre unos bancos que, como las cajas, pasarían a estar dirigidos por sus subalternos.

¿La alternativa real a la depresiva situación actual? Devolverle el control a cada ciudadano sobre su dinero para que lo gaste o ahorre en lo que prefiere; permitirle firmar los contratos, laborales, mercantiles o civiles, que considere oportunos con las provisiones que repute adecuadas; y eliminar, de verdad, los privilegios de la banca: a saber, fin del monopolio de los bancos centrales, libertad de elección de moneda, supresión de los fondos de garantía de depósitos y aplicación estrica, sí, de la legislación concursal a los bancos para que no sean rescatados por la puerta de atrás de su nacionalización total o parcial.

Es cierto que las ideas de 'Democracia Real YA' no resisten un análisis de más de cinco segundos, pero no por ello hay que negar su existencia: de hecho, lo mismo sucede con nuestra clase política y con la mayoría de los autodenominados intelectuales. No ocultemos sus propuestas, saquémoslas a la luz y expliquemos cuáles son sus consecuencias: más desempleo, más impuestos, más déficit y más bancos (públicos) quebrados que rescatar. Quieren regenerar la política, pero no para incrementar la exigua esfera de libertad de los individuos a costa de la reglamentación estatal, sino para terminar de convertirlos en las mulas de carga de la casta gobernante. Sorpresa: la nueva izquierda no es otra cosa que la izquierda de toda la vida.
Juan Ramón Rallo es doctor en Economía y jefe de opinión de Libertad Digital. Puede seguirlo en Twitter o en su página web personal.

Movimiento 15-M
Indígnense, nenes
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital 18 Mayo 2011

Los antisistema siempre han sido los enviados del peor sistema, y no venían a eliminar la autoridad, sino a imponer la más sangrienta y, peor, la más aburrida. Los libertarios, ya es suficientemente conocido, venían en realidad a acabar con la libertad y los que ahora dicen sentirse constreñidos por unos capitalismos y unas democracias que presuntamente "les niegan derechos" desearían sentirse absolutamente acogotados por cualquier gerontocracia que no les dejara ni levantarse para ir a orinar. En realidad, ellos quieren ser esa gerontocracia ya a partir de los dieciocho años. Tienen alma de unánimes aplaudidores. A su lado, los maulas de la antigua cúpula política de Caja Castilla-La Mancha eran exploradores románticos.

No merecen ningún respeto, no, los supuestos humillados y ofendidos ante las elecciones autonómicas y municipales del domingo. Lo único que los humilla y los ofende es que ya no haya dinero para mantenerlos, como hasta ahora. Han estado tan a gusto que en realidad son unos reaccionarios preventivos: no han salido a negar las instituciones porque quieran otras, sino porque quieren las mismas, no están en contra del presente, sino del futuro (nada de extraño que el PSOE más fósil les haga guiños, tras un desconcierto inicial: como que representan lo mismo). La postura realmente sedicente frente al actual estado de cosas no es que estos eternos jóvenes de todas las generaciones se echen a la calle de la que no han vuelto desde que se fueron de botellón hace veinte años, sino ir a votar para que la socialdemocracia vaya a las mismas zahúrdas de la Historia que, esperamos que por mucho tiempo, le aguardan a Strauss-Kahn, el del Fondo Monetario Internacional. Pero a los protestatarios que enarbolan folletos de autoayuda como si fuese aquel "libro rojo" que sacó el PSOE en los años ochenta les pilla muy a contrapié llegar al colegio electoral a tiempo, porque el domingo se levantarán a las diecinueve de la madrugada tras la habitual fiestuqui de dos días. Hacia la justicia social por la resaca.

¿Rebeldes, éstos? Son los mismos que, encuesta universitaria tras encuesta universitaria, dicen querer cambiar el mundo de mayores por el procedimiento de meterse a arrojados funcionarios. Son los que claman por la llegada de una fantasmagórica "Sociedad del Conocimiento" cuando ni se han molestado en saber que en castellano hay un signo de apertura de exclamación en el tontuelo "¡Indignaos!" (al menos, que se "indignen" ortopédicamente exclamando como es debido). Estos aspirantes a arreglar todo lo que está mal en el mundo volviéndolo mucho peor aún hacen estos días sentadas en la vía pública. Para eso sí sirven: para esperar a todo sentados. Llevan desde que Rodríguez Zapatero ganó sus primeras elecciones pasándoselo teta y corroborando que vivían "en la mejor situación española de la Historia", y ahora que parece que hay que ponerse a trabajar un poco para arreglar lo que ellos mismos han contribuido a perpetuar se acuerdan de que la paga que les había prometido el Estado se volatiliza y que tienen que madurar de repente, sin tener la edad para ello. Es decir, como si tuviesen esos mismos cuarenta o cincuenta años, en cualquier caso menos de sesenta, que ya tiene a sus espaldas el actor Willy Toledo, quien se sienta en la calle estupendamente, a mover el rumbo del planeta.
abarca@libertaddigital.tv

La rebelión incívica
Moa Libertad Digital 18 Mayo 2011

1.- En algo se parecen las actuales movilizaciones de la izquierda con el movimiento cívico que propugnamos algunos: en la crítica a la indecente chusma política que está destruyendo el país. En lo demás, las diferencias son radicales.

2.-La rebelión o movimiento cívico debe tener un programa de reformas posibles y necesarias: eliminar la colaboración con la ETA y encausar a sus responsables, garantizar la división de poderes, una ley electoral más apropiada, asegurar la unidad nacional frente a los separatismos y la soberanía frente a su disolución en el magma de la UE, reclamar Gibraltar, etc. La rebelión de la ultraizquierda que vemos en marcha solo mantiene las ideas más nefastas de la izquierda. Aparte de atacar las libertades, empezando por la de culto y de conciencia, solo tiene una idea precisa, fuertemente impresa en los niñatos que se concentran y sus repugnante mentores, de ideas totalitarias: “alguien” tiene que resolverles la vida y darles empleo (que no trabajo, necesariamente) y, a ser posible, hacerles felices. Ese “alguien” es el estado, es decir, el dinero extraído al resto de la sociedad.

3.- Aparentemente claman también contra el PSOE, pero a la hora de la elección, ya sabemos cual es su “voto útil”. Y están contra el PSOE porque creen que no es todo lo totalitario que ellos quieren.

4.- Quizá entran en una estrategia de movilización de la izquierda para llevarla a votar ante ante la posibilidad de victoria electoral del PP. Como dicen los “expertos”, España es “sociológicamente” de izquierda, y la derecha solo puede esperar el triunfo si una parte de aquella no se moviliza. Hace muchos años que la derecha ha renunciado a la lucha por las ideas y a la creación de opinión pública: se limita a explotar parasitariamente el filón de los votantes contrarios al socialismo.

5.- Estas manifestaciones pueden perjudicar al PSOE ahora mismo, pero son solo una continuación de los “chapapotes” montados por la banda de Zapo contra Aznar. Es PSOE es experto en instrumentalizar esas movilizaciones. En ese aspecto constituye un aperitivo de lo que esperaría a la banda de Rajoy si ganara las próximas elecciones.

6.- La agilidad agitativa de los convocantes contrasta con la pasividad y torpeza de los sectores políticos razonables, supeditados en parte al PP e incapaces de utilizar los amplios medios de difusión, información y movilización que hoy ofrecen las redes sociales y, en general, Internet. Unos se mueven, difunden sus mensajes, los otros se sienten satisfechos de ver que hay quien piensa como ellos, y ahí queda la cosa.
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****La mera presencia de la colonia inglesa en nuestro territorio define a España como “el aliado-lacayo”

Democracia real ya
Luis del Pino Libertad Digital 18 Mayo 2011

Hace tres semanas, y cuando el silencio era casi unánime en todos los medios informativos, publiqué en mi blog un artículo hablando de las manifestaciones convocadas a través de Internet por la plataforma Democracia Real Ya.

En ese artículo decía que, por primera vez, veía posibilidades de que una movilización convocada a través de Internet tuviera éxito.

No me equivoqué.

En aquel artículo ya comentaba mi opinión sobre las reivindicaciones de dicha plataforma, que no pasan de ser una explosiva mezcla de dos cosas bien distintas, que nada tienen que ver la una con la otra: el hartazgo de la clase política (que se concreta en la demanda de una reforma democrática del sistema) y una querencia antiliberal bastante casposa (que se concreta en la petición de más intervencionismo).

El domingo pasado estuve en la Puerta del Sol para ver de primera mano qué gente acudía a la convocatoria, qué era lo que se decía en los discursos y qué posibilidades tenía el movimiento de llegar a algo.

Y lo que vi es que allí se dieron cita personas de muy variada condición, aunque con una clarísima mayoría de asistentes tendiendo a la izquierda. Vi carteles en contra de la corrupción, a favor del laicismo, reclamando puestos de trabajo, a favor de la enseñanza pública... Escuché gritos contra políticos de todos los colores, consignas contra los banqueros, discursos bastante aburridos de un cierto carácter antiliberal... Lo que no había era banderas (excepto dos banderas republicanas).

La sensación que saqué es que se estaba intentando articular un movimiento ciudadano de protesta con carácter aparentemente apartidista y que, al mismo tiempo, estaban los de siempre tratando de manipular ese movimiento en su favor.

Pero, en cualquier caso, quedaba claro que la convocatoria había sido un relativo éxito.

Después leí las noticias sobre los incidentes ocurridos en la Puerta del Sol ya de noche y pensé: "Ya les han mandado a estos muchachos unos cuantos energúmenos de nómina para crear follón, presentarles como violentos y abortar el movimiento en sus inicios". Lo cual quería decir una de dos cosas: o efectivamente abortaban el movimiento, porque la gente se asustara, o ese movimiento iba a cobrar nuevo impulso.

Y lo que ha sucedido es que el movimiento ha cobrado nuevo impulso. A las 8 de esta tarde, la Puerta del Sol era un hervidero de personas para protestar por el desalojo (esta madrugada) de algunos manifestantes que habían decidido acampar en el Km 0 de la capital.

¿Qué va a pasar ahora? Pues que las cosas se le van a complicar al Gobierno, a quien estas movilizaciones no benefician en nada. Tampoco benefician al PP, pero para el PSOE son letales. Y lo son por varias razones distintas:

- en primer lugar, porque las imágenes del descontento social están ahora saliendo en esos mismos medios de izquierdas que procuraron en su momento silenciar la convocatoria.

- en segundo lugar, porque estas movilizaciones recuerdan, inevitablemente, a las que se han producido en el Norte de Africa en los últimos meses. Y nada le puede hacer más daño al PSOE que la comparación inconsciente, en la mente de los electores, con esos gobiernos que han sido derribados por los ciudadanos.

- por último, el apoyo financiero internacional al gobierno de Zapatero dependía, en buena medida, de que todo el mundo pensaba que se podrían llevar a cabo reformas económicas sin demasiada contestación social. La imagen de los españoles en la calle, protestando por la crisis, es enormemente dañina para la credibilidad internacional del Gobierno.

Sigan atentos al desarrollo de este movimiento, porque la cosa se va a poner interesantísima.

¿Va a ser positivo o negativo lo que suceda? Pues dependerá de quién se alce con la victoria a la hora de manipular ese movimiento. Probablemente sea IU quien más se beneficie de los acontecimientos, aunque también podrían resultar beneficiados otros partidos menores, como UPyD y Ciudadanos, si los dos partidos mayoritarios continúan cometiendo torpezas en su tratamiento del tema.

Pero, en cualquier caso, lo que está claro es que el guión del final de la legislatura acaba de romperse. Y alguien va a tener que improvisar sobre la marcha.

Lo cual no es necesariamente malo.

Navegante
Tanto Twitter para esto
Daniel Rodríguez Herrera Libertad Digital  18 Mayo 2011

En la concentración de este martes en Sol se gritaba como consigna "Queremos salir en Telemadrid". Tanto rollo dospuntocero, tanta cosa de que con internet no hacían falta medios de masas, y al final lo que quieren los revolucionarios de las redes sociales es salir en la tele, que si no parece que nadie les hace caso.

Discúlpenme que no se me levante el entusiasmo, pero la primera revuelta de Twitter en España se parece mucho a las manifas antifas de toda la vida, sólo que con un montón de despistados que se han unido creyendo que eso es otra cosa, gracias a lo cual hay más de dos gatos. Ha sido lo mismo de siempre, consignas anticapitalistas y piedras contras las lunas. Sólo que con gente de corbata y vaqueros de moda haciendo bulto.

En Twitter se puede poner #15m todas las veces que se quiera, pero cuando llega el día D y la hora H alguien ha tenido que organizar el cotarro, poner las pancartas, preparar las consignas, ejercer de equipo de seguridad y hasta pedir permisos a la delegación del Gobierno. ¿Creen que eso lo han hecho los internautas que empezaron repitiendo el #nolesvotes como unos posesos y ahora están en la puerta del Sol? No, claro. Lo han hecho quienes tienen la experiencia, capacidad e iniciativa de hacerlo y, gracias a ello, se han hecho con el liderazgo del movimiento.

Así, la organización de todo este sarao ha corrido a cargo de la extrema izquierda de siempre, de los okupas de toda la vida. La voz cantante ha corrido a cargo no del "pueblo" en general, sino de unos personajes muy en concreto. Allí se presentó Willy Toledo, uno de los principales apoyos de la tiranía castrista en España, sin que nadie lo echara a gorrazos, pese a que los organizadores se autodenominan "Democracia real ya", que debe ser el nuevo pseudónimo de las democracias populares de antaño. Antes lo hizo Carlos Taibo, uno de los más conocidos soportes dizqueteóricos de los antiglobalización españoles. El manifiesto es un recorrido por los tópicos de la izquierda más rancia, esa que lo pide todo del Estado y se cree que al mismo tiempo puede haber empleo y prosperidad y que los políticos no se conviertan en una casta.

Las manifestaciones contra la guerra de Irak fueron multitudinarias porque acudió gente de todo el espectro político. A una escala infinitamente menor, algo similar está ocurriendo ahora. Sin embargo, entonces mucha gente se fue descolgando según se dio cuenta de que aquella protesta teóricamente apartidista no era más que una pantalla para promocionar a la izquierda. Quizá el punto de inflexión fue aquel vándalo barcelonés que aprovechó el ambiente para asaltar El Corte Inglés y llevarse un jamón.

Cuando los del Twitter se den cuenta de que alguien quiere llevarse el jamón, abandonarán a la extrema izquierda. Y entonces acabará la #spanishrevolution.

Daniel Rodríguez Herrera es subdirector de Libertad Digital, editor de Liberalismo.org y Red Liberal y vicepresidente del Instituto Juan de Mariana.

De la Regeneración a la Degeneración
"Lo que hay en Sol no es otra cosa que la cloaca del sistema"
Enrique de Diego. Periodista Digital  18 Mayo 2011

El PSOE va a desaparecer. Izquierda Unida va a desaparecer, aunque ya hace tiempo que desapareció. El sistema es hoy, aquí y ahora, el PSOE y Zapatero, Bono y Griñán, la familia Chaves y Rubalcaba, Cándido Méndez y Leyre Pajín, y también Cayo Lara y Gaspar Llamazares y Toxo. Eso es el sistema que ha creado cinco millones de parados. Ese es el sistema contra el que se va a votar el 22-M. Lo que hay en Sol no es otra cosa que la cloaca del sistema, el comunismo que ya no es capaz de presentarse con su nombre, y se camufla detrás de las propuestas de Regeneración.

Hemos avanzado tanto con Regeneración que ya se propone una democracia real, aunque no saben definir sus propuestas, porque son el totalitarismo.

Lo comprobamos los miembros de Regeneración cuando ayer sacamos carteles bien normales en los que se decía Zapatero, dimisión y Socialismo igual a miseria. Fuimos rodeados no por un grupo de exaltados sino por la turba unánime que gritaba fascistas y violencia para pasar a la agresión. No soportaban, por ejemplo, a Intereconomía.

Decían que los de Regeneración éramos fascistas porque estábamos en contra del aborto, pero no hablábamos del aborto, criticábamos el socialismo que nos ha llevado a la miseria y esos violentos no lo soportaron. Pueden acampar porque no han trabajado nunca.
Los miembros de Regeneración demostramos que no les tenemos miedo, que sabemos que están muertos, que van a desaparecer por la cloaca de la historia en las urnas este próximo domingo y que no están haciendo otra cosa que mostrar su mentira, su manipulación, su podredumbre y su desesperación.

Pretenden convertir la Plaza de Colón en la Plaza de la Revolución de La Habana. Zapatero también es culpable de esa degeneración de Sol.

Pero frente a la degeneración se yergue la regeneración. El partido Regeneración, con su candidatura a la alcaldía de Madrid, sí está por una democracia real, con división de poderes, sin coches oficiales, sin subvenciones a los sindicatos. El partido Regeneración sí está por la reforma de la ley electoral, pero para empeorarla al servicio de Izquierda Unida y el comunismo genocida, sino para dar la representación al ciudadano.

Nosotros, en Regeneración, estamos por el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad. Estamos contra el socialismo, que es el mal absoluto, de todos los partidos, incluido el del manirroto Gallardón.
A nosotros no nos amedrentaron, ni nos van a amedrentar. Regeneración merece vuestro voto. Es la solución, es la salvación.
Hoy estaré de nuevo en Sol, con mis comentarios en el informativo de Intereconomía.

Contra Zapatero, contra Gallardón, Regeneración.
Contra el socialismo, Regeneración.
Contra el paro, Regeneración.
Por una democracia real, Regeneración.
Regeneración es la única solución, es la única salvación.

España desolada: ciento una razones para no votar ni a PSOE ni a PP
Nacho Cardero. El Confidencial  18 Mayo 2011

Camps, Costa, Ripoll, Toledano, Valadez, Cuenca… Así hasta sumar una centena. De la Gürtel valenciana al cortijo andaluz, hay ciento una razones para no votar ni a PSOE ni a PP este 22 de mayo, tantas como imputados se presentan a las elecciones municipales y autonómicas. No hay excusas. Frente al derecho de los políticos a la presunción de inocencia también está el derecho de los ciudadanos a no ser tomados por tontos. Según una encuesta reciente, nueve de cada diez españoles piensan que las formaciones se mueven por intereses particulares, de equilibrio de poder, pongo a este candidato al frente de la lista porque controla el aparato, no por el interés de la sociedad. Si hubiera agencias de calificación para los partidos como las hay para la deuda soberana o las cajas de ahorros, a buen seguro que su nota no pasaría de bono basura.

Acaso por ser éste un país cuajado de pífanos y tramperos de baja estofa, nuestra clase política ha pasado de puntillas por los temas clave que preocupan a los ciudadanos. No sólo hay omertá respecto al mapa de la corrupción, esa piel de toro banderilleada por un sinfín de causas judiciales que tan gráficamente se muestra en la Red como ejemplo de la incuria de nuestra clase dirigente, sino que el pacto de silencio se extiende a otras materias que deberían haber sido verdadero objeto de debate en estos comicios, especialmente ahora que comienza a aparecer negro sobre blanco la situación insostenible de las arcas de ciudades y comunidades autónomas. ¿Alguien ha puesto sobre el tapete la conveniencia de suprimir las diputaciones? ¿O de evitar duplicidades de gasto en las administraciones? ¿Y qué dicen de la financiación municipal? ¿Y de la autonómica? ¿Quién ha hablado de la incapacidad de los ayuntamientos para ingresar o del déficit oculto de nuestras regiones?

Los candidatos han dispuesto de tiempo para hacerse la fotografía de rigor con los damnificados de Lorca y el bruñido trofeo de los campeones de Copa, pero no para dar soluciones a los problemas que están conduciendo a España hacia el abismo. Al socaire de estos hechos, cabe concluir que el nivel de estas elecciones es bajo, muy bajo, por no decir ínfimo.

Esta estrategia de dar la callada por respuesta, de la que son paradigma Mariano Rajoy (junto a su alter ego Pedro Arriola, inmarcesible gurú de Génova), por parte del PP, y Carme Chacón (de la mano de Miguel Barroso), por el lado del PSOE, dice mucho de la progresiva irrelevancia de nuestra clase política. Como explica el profesor Ludolfo Paramio en La globalización y el malestar en la democracia, “la desconfianza de los ciudadanos hacia los gobiernos y los partidos es consecuencia de su percepción de esta pérdida real de poder: la democracia seguirá siendo la mejor forma de gobierno, pero quienes gobiernan o aspiran a gobernar serán crecientemente irrelevantes”. Aunque la estrategia surta efecto, aunque sean unos candidatos eficientes, quizá buenos mandatarios si alcanzan el poder algún día, jamás se les colgará la medalla de hombres de Estado. No al menos para una minoría independiente y culta que no perdonará ni el silencio, ni la inacción, ni sus listas de imputados, ni la sumisión del interés general al particular en un contexto tan sombrío como el actual, del que sabemos su origen pero desconocemos su estación de término. Esa mancha no desaparece con una victoria en las generales. Al menos, no debería.

Son las formaciones minoritarias, con las que este diario no puede ocultar cierta afinidad por compartir verbo afilado e irreverente y por moverse al margen de la triada hegemónica que controla el país, caso de UPyD y Ciudadanos, las únicas que se atreven a encarar el problema de España sin complejos. Rosa Díez, líder de UPyD, lo hizo con una Proposición de Ley en el Congreso de los Diputados para dificultar la presencia de imputados en listas, en la que se incluía una modificación de la Ley Electoral, que no se ha podido discutir antes de los comicios del 22-M, como era su intención, por zancadillas de los dos grandes partidos. En la exposición de motivos de dicha PL, se argüía que “la presunción de inocencia no puede convertirse de modo abusivo, sin daño para la democracia, en una patente de corso que permite enrocarse en las instituciones públicas a los imputados por corromper su funcionamiento, utilizando para su defensa los medios materiales y jurídicos que la institución puede poner a su servicio, con lo que esto implica de mal uso de tales recursos, privatizados de hecho para servir a intereses personales, y de suspensión de la igualdad ante la ley mediante las ventajas de todo tipo de que pueden disponer los cargos públicos en contraste con los ciudadanos privados”.

Si hubiera agencias de calificación para los partidos como las hay para la deuda soberana o las cajas de ahorros, a buen seguro que su nota no pasaría de bono basura

La oposición a este tipo de iniciativas y el comportamiento abúlico y clientelista de los partidos, mezclado en caliente con las consecuencias devastadoras de la crisis laboral, ha provocado un divorcio entre la sociedad civil y la clase política sin parangón en la historia reciente del país. Los ciudadanos no se fían. Movimientos espontáneos un tanto anárquicos, en los que se mezclan bloggers y jóvenes con kufiya, como #nolesvotes o Democracia real ya, cultivados en Internet y promotores de las manifestaciones del domingo 15 y martes 17 de mayo, se encargan de poner voz a este malestar creciente. No se trata de tomar el Parlamento ni de quemar conventos, como pretextan las grandes formaciones para menospreciar este tipo de iniciativas, sino de la creciente necesidad de una sociedad civil fuerte sin adhesiones inquebrantables a blasones roídos.

El informe que mejor refleja el desencanto actual, de mención obligada entre los estudiosos de la cosa, es Pulso de España 2010. Un informe sociológico (Biblioteca Nueva, 256 páginas), que disecciona a los jóvenes de nuestro país, chicos amamantados en la Red que no se consideran ni conservadores ni progresistas, sino todo lo contrario. Este informe, coordinado por José Juan Toharia, presidente de de Metroscopia, catedrático de Sociología en la Autónoma de Madrid y director académico de la Fundación Ortega-Marañón, nos describe a un país hastiado, cansado, harto de su clase dirigente: “Los españoles anhelan el relevo de ambos partidos [PSOE y PP] por otro tipo de estilo de gobernar y de controlar al Gobierno (…) Los españoles no abominan de la política, sino del modo, generalmente ramplón, mediocre y mezquino en que suelen conducirse la mayoría de los políticos. De estos políticos”.

Lo que está sucediendo en este país evoca a Casa Desolada de Charles Dickens, en el que sus protagonistas acuden a los juzgados para dirimir un pleito que se prolonga en el tiempo generación tras generación, y que cuando finalmente Lord Canciller emite veredicto, ya nadie se acuerda del origen de la disputa, pues los que la iniciaron se encuentran dos metros bajo tierra y los vencedores no tienen nada que celebrar por una sencilla razón: todo el dinero que por ley les corresponde será para pagar las costas del sinfín de abogados que les han asesorado en tan dilatado período de tiempo.

Algo similar le sucederá a España, cuyas cuadernas crujen hasta casi romperse, si los dos grandes partidos se llaman andana y, arrinconados por una opinión pública crítica, no tratan de recuperar la confianza de los ciudadanos y de unos mercados que tampoco se fían de nuestra clase dirigente. Tanto PSOE como PP están condenados a hacerlo, a aprender de sus errores y adaptarse a una sociedad que va mucho más rápido que sus políticos. Ellos son los que nos gobernarán tras el 22-M y a ellos hay que pedirles transparencia, que castiguen la corrupción, que levanten la alfombra de las cuentas públicas, que digan la verdad, en definitiva, que tomen medidas para acabar con esta España exangüe y desolada. Está en sus manos.

Sígueme en: http://twitter.com/nachocardero

Irritación ciudadana
EDITORIAL El Correo  18 Mayo 2011

La ola social que aboga por una regeneración debe asentar los cimientos de la democracia

Varias ciudades españolas -Bilbao entre ellas- están siendo estos días escenario de manifestaciones, algunas muy concurridas, en protesta por lo que los participantes denuncian como mala calidad de nuestra democracia y ante la falta de expectativas que hoy perciben la sociedad española en general y la juventud en particular.

El movimiento que ha organizado estas protestas bajo el lema 'Democracia real ya', nacido al socaire de la crisis y propagado a través de las redes sociales, tiene como inspiración el libro 'Indignaos', del escritor francés Stèphane Hessel, antiguo miembro de la Resistencia francesa que insta a los ciudadanos a rebelarse contra la mediocridad de la clase política y a adueñarse de su propio futuro.

Pese a que ha irrumpido casi por sorpresa, a nadie debiera extrañar esta reacción si se tiene presente que en repetidas encuestas del CIS los políticos son señalados por los ciudadanos españoles como el tercer problema del país, solo por detrás del paro y la crisis económica y por delante, por ejemplo, del terrorismo. La corrupción y la profesionalización (en el peor de los sentidos) de una actividad que debiera estar guiada por la generosidad y la voluntad de servicio han provocado un distanciamiento entre la clase política, a la que se percibe como una casta aparte, y una ciudadanía cansada de cargar con las consecuencias más duras de la recesión.

La irritación es comprensible y legítima, pero debe ser manejada con cuidado. Junto a los sectores sociales más conscientes pueden marchar extremistas que no pretendan perfeccionar la democracia sino socavar sus pilares. Las llamadas a la abstención y las críticas al sistema -y no solo a los encargados de gestionarlo- han sido históricamente caldo de cultivo para movimientos y caudillajes que de ningún modo podrían identificarse con el llamamiento de Hessel. Vale, pues, recordar la paradoja de Churchill: «La democracia es el peor de los regímenes políticos? a excepción de todos los demás». Nuestros políticos tienen la tarea urgente de regenerar el único sistema defendible y convencer a unos ciudadanos hartos de corrupción y de incompetencia de que esta es una democracia 'real'.

No les votes punto com
TEODORO LEÓN GROSS El Correo  18 Mayo 2011

Los grandes partidos, ante el movimiento '#nolesvotes', han tirado del manual de marketing respondiendo con calculada indiferencia durante semanas. Es la reacción habitual de la partitocracia ante cualquier foco de erosión. Y el motor primigenio de '#nolesvotes' era castigar electoralmente a PSOE, PP y CiU por la Ley Sinde redactada contra el interés de la ciudadanía sometiéndose al 'lobby' de la industria y la presión de algunas cancillerías. Las redes han sido el catalizador del descontento -sin el fuego del norte de África pero con mucha pólvora- aglutinándose bajo etiquetas como Democracia real ya o Ciudadanos en blanco, iniciativas de regeneración democrática ante la corrupción de los partidos y la degradación del sistema. Solo '#nolesvotes' ayer apuntaba, a cuatro días de la cita en las urnas, dos millones de usuarios únicos en su web; y Democracia real sacó más gente el 15-M que los sindicatos el 1 de mayo. No todos son votos, pero la sombra de esas cifras es alargada. Los partidos pueden actuar no dándose por enterados, pero el fenómeno viral se contagia por las redes y es algo más que el cabreo de unos 'rebeldes sin casa'. La ciudadanía percibe a la casta política como un gran problema nacional en los barómetros del CIS. Mirar para otro lado es una solución, pero poco inteligente.

En el PP están encantados con esta efervescencia ante la agónica desesperación del PSOE para movilizar a su electorado. Al cabo la derecha sabe que cuenta con sus diez millones de votantes siempre ahí desde 1996 con una fidelidad a prueba de todo, mientras la clientela socialista ha oscilado arriba y debajo de ocho a once millones, con algunos castigos muy duros. Pero unos y otros se equivocan con sus miopías cortoplacistas calculando escaños sin ver que el fenómeno va más allá de la pelea en las urnas. La indignación remite a un Estado insostenible, una administración ineficaz, una sociedad narcotizada, un sistema electoral injusto, una clase política mediocre muy profesionalizada, un modelo económico ladrillero que ha empobrecido al país, privilegios bancarios, incapacidad para consensuar siquiera una reforma educativa? y entretanto la casta guardando sus corralitos. Siempre han despreciado la abstención y además la partitocracia descuenta el voto en blanco antes de repartirse el pastel. La ciudadanía empieza a asumir que la solución no pasa por cambiar de gobiernos como cromos sino cambiar un sistema endogámico que los grandes partidos defienden a machamartillo con sus listas cerradas cada vez más corrompidas y la retórica gastada de sus maquinarias electorales. Democracia real es un deseo razonable.

Acampa que algo queda
Jorge Bustos www.gaceta.es  18 Mayo 2011

Deploramos el gregarismo y aplaudimos que los corderos se conviertan en leones. Pero, queridos compañeros de indignada generación, quizá estáis en paro por la incompetencia de alguien a quien votasteis, y desde luego coreando cursiladas antisistema no vais a encontrar trabajo

Una floración sesentayochista se apoderó de ciertas plazas de España el 15-M en demanda de “democracia real” y la cosa ha adquirido rango de “movimiento ciudadano”, sea eso lo que sea. En Madrid, qué curioso, eligieron la Puerta del Sol para su acampada regeneracionista, pero no crean ustedes que tiene algo que ver con el detalle de que allí se ubique el despacho de la presidenta Aguirre, cuyo rostro no acompaña precisamente al de Ernesto Guevara en las paredes de los jacobinos congregados. Se concentraron allí por inercia de Nochevieja. La cosa acabó como cualquier performance democrática de izquierdas, con 24 detenidos, cinco polis heridos y otra quedada al día siguiente pidiendo la libertad de los héroes represaliados, según los cánones narrativos del cíclico mito revolucionario.

Vamos a ver una cosa del tema este. No ocultamos nuestra simpatía hacia todo el que advierte y denuncia el autismo maloliente en que yace esta partitocracia. Deploramos el gregarismo y aplaudimos que los corderos se conviertan en leones. Pero, queridos compañeros de indignada generación, quizá estáis en paro por la incompetencia de alguien a quien votasteis, y desde luego coreando cursiladas antisistema no vais a encontrar trabajo. El 68 no volverá, estamos en 2011, no somos tunecinos y gobierna el PSOE. Apurad el tetrabrik de Don Simón y poneos a buscar curro mejor ya que dentro de media hora. O cread de una vez un partido político articulado al que podamos adherirnos, si es que tenemos la suerte de que el TC no lo ilegalice por mandato a pachas del PP y del PSOE.

Estos happenings utopistas –la utopía es la partera del totalitarismo–, si no venían orquestados de fábrica, no han tardado en ser parasitados jaraneramente por nostálgicos de la tricolor, oportunistas de la litrona, inhaladores de pacifismo de liar, anarquistas que no han leído a Bakunin, abogados verdes de la foca monje o publicistas de sí mismos como Willy Toledo, de quien dicen que se ha mudado a una jaima en la Cañada Real por solidaridad con el pueblo saharaui. La izquierda se ha pasado toda la campaña estimulando la movilización de su electorado y estos aquelarres, en los que no hay un solo votante del PP, van y surgen en plena recta final de campaña. Ahí tienen a Lissavetzky y Gómez, que serán losers pero no tontos, y ya han expresado su apoyo ventajista al movimiento Democracia Real y a su santa rebeldía, a ver si del río revuelto les cae en la criba expectante algún colorado salmonete.

Pensar aún que son protestas espontáneas equivale a la ingenuidad de suponer que un petrolero partido de Zapatero mancharía tanto como uno de Rajoy, o que la “exclusión aérea” de Libia comporta una decisión tan belicosa como la de Aznar en Irak, pero nada de esto es así porque, por si ustedes no se han enterado todavía, en Europa los muertos de la izquierda mueren menos que los de la derecha y Berlusconi corrompe vírgenes mientras Strauss-Kahn se queda en “mujeriego”. Y si la crisis le toca al socialismo en el Gobierno la protesta cursa contra el sistema en general, pero si le hubiera tocado de presidente a Rajoy aquí se monta un 36 si el de barbas no se va a su casa a la primera manifa. Porque la calle, amigos, siempre ha sido de la izquierda desde tiempos de Robespierre.

Tras poner estos puntos sobre las equis, que decía un albañil de la tele, podríamos inquirir por qué nadie acampó en Bilbao en protesta por los cuatro coches electorales del PP vasco destrozados por neodemócratas que seguramente voten Bildu. O por qué nadie acampa en Barna cuando rocían con pintura roja a dos señoras que pedían el voto para Alberto Fernández o pintan en sus sedes una diana y la regeneracionista leyenda “foteu el camp, fills de puta”. Pero qué estoy diciendo. ¿El PP? ¡Fascistas! ¡Y tú, pásame ya el porro!

Llegó la hora de los valientes
Eduardo Castillo www.gaceta.es  18 Mayo 2011

Muchos candidatos deberían temer el 23-M. Para entonces se sabrán definitivamente vencedores en aquellos municipios o autonomías en los que han peleado y las mayorías absolutas les han permitido sobrevivir a las bisagras políticas. Pero no será hasta entonces cuando conozcan el verdadero estado de las finanzas públicas que deben asumir y gestionar. Se encontrarán con Administraciones sobredimensionadas, gastos inasumibles, deudas mayúsculas y poco, muy poco, dinero en la caja, además de una potencia recaudadora penosamente mermada por la crisis.

Hace pocos días, el HSBC advertía de que miles de millones de euros se ocultaban en los balances de los municipios. Un déficit camuflado que se sumará al acumulado todos estos años y que hará todavía más insostenible el sistema autonómico. Para corregirlo no habrá posibilidad de acceder, de forma inmediata, a los fondos de competitividad que reclaman algunas comunidades, ni tampoco podrán endeudarse para poder financiarse, ya que así lo marca la ley. En definitiva, tendrán que ser eficientes para sobrevivir –exactamente lo mismo que han hecho las empresas, grandes y pequeñas, en un contexto de crisis ante la falta de financiación–. Pero, sobre todo, tendrán la oportunidad y el momento, por fin, de hacer política a secas, sin grandes recursos, que sea eficiente y que dé verdadero sentido al sistema descentralizado de comunidades y ayuntamientos. Será una de las pocas y últimas oportunidades que tengan para hacerlo. Lo fácil sería devolver las competencias que no pueden mantener y que en su día reivindicaron poder asumir. Muchos, a voz en grito. También podrían subir los impuestos y las tasas o pagar (si pagan) a proveedores a 180 días. Pero, ¿por qué no empezar por sí mismos? Suntuosos sueldos, flotas ingentes de coches oficiales, asesores a mansalva, dietas, en algunos casos, de escándalo... Algún Gobierno autonómico ya empezó a hacerlo. ¿Habrá muchos más valientes?

¿Dónde está la democracia?
José Damián González www.gaceta.es  18 Mayo 2011

Etimológicamente, democracia significa “el poder del pueblo”. Lo que sucede es que los autodenominados países democráticos se han anquilosado en sistemas muy imperfectos, ciertamente mejorables. En España, en particular, el sistema se ha pervertido considerablemente; la llamada democracia representativa ni es representativa realmente ni es en esencia democracia. Se ha convertido en un enjambre de políticos profesionales que, haciendo oficio de la política, se plantean sus cargos no como un verdadero servicio a sus representados, sino como una forma de ganar dinero y un modo de atesorar.

Tenemos una ley electoral absurda para los tiempos que corren, hecha sólo para perpetuar a los de siempre, con poquísimas posibilidades de renovación, con unas listas cerradas y bloqueadas que catapultan a los cargos, no a los que más valen sino a los más serviles en los aparatos de los partidos. Los que gobiernan se sirven de las instituciones para su provecho propio y para el de sus respectivos partidos. Véase, si no, lo que pasa con la Fiscalía General del Estado, con el Consejo General del Poder Judicial, con el Tribunal Constitucional, con el CIS, con los tribunales de cuentas, con las televisiones públicas, etcétera, etcétera.

En este clima no es de extrañar que la purulencia reviente por algún sitio y que la gente, harta de tanta incuria y de tanto aprovechategui, salga a la calle para decir ¡basta! Es lamentablemente posible que las manifestaciones del pasado domingo no tengan continuidad, como también lo es que en ese movimiento espontáneo se incrusten individuos antisistema, oportunistas del radicalismo inconsecuente. También es paradigmático ver cómo los partidos instalados en el poder tratan de capitalizar ese descontento en beneficio propio y en perjuicio del adversario. Una lástima. Pero es verdad que en esta sociedad anestesiada tiene que empezar a diluviar a borbotones el descontento para que algo se mueva. Ojalá que todo esto no quede en agua de borrajas.

Un topo en el TC
Ediotrial www.gaceta.es  18 Mayo 2011

Sabíamos que el Tribunal Constitucional estaba politizado; lo que ahora sabemos es que, además, está gravemente contaminado por una juez que en un trabajo académico justifica de tal forma a los proetarras que está al borde de la apología del terrorismo. Si una persona como la magistrada progresista Adela Asúa, que ve “legítimo” el apoyo político que ETA recibe de su entorno, es una de las que tienen que decidir sobre la excarcelación de 60 asesinos, al derogar la doctrina Parot, entonces, apaga y vámonos. Porque tenemos en el tribunal encargado de interpretar la Norma Suprema a lo más parecido a un topo, una persona intoxicada. Y no podemos respirar tranquilos ante una instancia que va a seguir favoreciendo a los enemigos de la democracia y de la convivencia pacífica, como ya lo ha hecho al legalizar a Bildu.

Ya había razones para la alarma social con la actitud de un tribunal a fin de cuentas político (el TC) enmendando la plana a la máxima instancia jurisdiccional (el Supremo) y un pleno prestándose a hacer el juego a los filoetarras y cumpliendo con su parte del guión de la negociación con ETA. Pero ahora contamos con una prueba concretísima, un documento de rango científico –no una mera opinión de tertulia televisiva– en el que su autora, la juez Asúa, considera “legítimo” que las organizaciones satélites de ETA presten a los killers “apoyo político, moral y social”. En un trabajo publicado por la Universidad Nacional de México, titulado Terrorismo y conductas periféricas, la magistrada señala que la defensa a los etarras “permanece en el terreno legítimo de la diversidad”; y critica a las asociaciones de víctimas por la presión que supone ampliar “los requisitos típicos de las figuras delictivas”. En ocasiones, el lenguaje y los contenidos de esta señora recuerdan más a los editoriales de Gara, o las homilías del padre Arzalluz que a una magistrada del TC. Y que, encima, se niega a responder a LA GACETA cuando le interroga sobre este extremo o sobre las relaciones de sus familiares con el PSOE vasco. Sorprenden sus escrúpulos garantistas, que rozan lo obsceno, pero habría que recordarle que si nunca delinquen las instituciones, sino las personas, hay sujetos con nombre y apellidos como Troitiño, con responsabilidades penales muy concretas, cuya puesta en libertad avaló el TC.

Una magistrada así de contaminada no debe decidir sobre la excarcelación de 60 asesinos etarras. Aunque en diferentes términos y grados, es tan juez y parte como Pablo Pérez Tremps, que fue recusado en 2007, cuando tenía que decidir sobre el Estatut, por haber hecho un informe sobre ese texto años atrás. Constituiría un atropello al Derecho que la autora de Terrorismo y conductas periféricas votara sobre la derogación de la doctrina Parot, que implica una amnistía encubierta para decenas de carniceros, y no menos grave, que fue una de las cesiones ofrecidas por el Gobierno Zapatero a la banda, según las actas incautadas a Thierry.

En este sentido, la doctrina Asúa (insistimos, estamos ante una publicación académica) es una prueba más de la hoja de ruta pactada por el Gobierno y ETA para dar una salida política a quienes han vivido durante décadas del tiro en la nuca y la extorsión y alcanzar esa falsa paz con la que Zapatero trata de poner la guinda a su calamitosa estancia en La Moncloa. También confirma que en su descarada politización, el TC parece más deudor del tacticismo de un Gobierno sectario que de interpretar la Carta Magna. Lo cual lleva a plantear una vez más la utilidad real del Tribunal Constitucional en España.

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA, "CLAVE"
Alberto Recarte: "España seguirá en riesgo con un crecimiento del 1%"
Los retos son reducir el déficit, sanear la banca y crecer. Los dos primeros son factibles, según explicó Recarte en una conferencia en el CFA Institute.
Libre mercado Libertad Digital  18 Mayo 2011

En una conferencia organizada el martes por el CFA Institute, en colaboración con la Escuela de Negocios CUNEF, Alberto Recarte explicó los grandes retos a los que se enfrenta la economía nacional. Presentado por Borja Durán, presidente de CFA España y socio directo de Wealth Solutions, y bajo el título Las Reformas y el Posible Rescate de España, el presidente de Libertad Digital detalló los factores clave para evitar una posible intervención de España por parte de las autoridades internacionales, al estilo de lo acontecido en Grecia, Irlanda y Portugal.

Estos tres grandes retos son cumplir con los objetivos de déficit público marcados por Bruselas, sanear el sector financiero para que vuelva a fluir el crédito e impulsar el crecimiento económico. Según Recarte, los dos primeros objetivos son factibles, mientras que "la gran debilidad de España es el crecimiento".

Así, si bien el déficit debe reducirse hasta el 6% del PIB este año, el problema radica en que el Gobierno confía en que el PIB avance un 1,3% en 2011 y más del 2% en 2012 y 2013 para poder cuadrar las cuentas. Unas previsiones que, a la vista de los datos, parecen excesivamente optimistas.

Déficit público
Pese a ello, la ventaja en este ámbito consiste en que "hay margen para recortar la inversión pública", situada en el 5% del PIB en los últimos años; el nivel de deuda pública sigue siendo baja (60,2% del PIB en 2010) en comparación con la media europea; además, la privatización de activos como Loterías, el 49% de AENA y otras participaciones industriales podría reportar unos 38.000 millones de euros a las arcas públicas.

En este sentido, el "gran reto siguen siendo las CCAA. El resto del ajuste lo tendrán que hacer los gobiernos autonómicos". Y la ventaja para el Gobierno es que la Constitución permite restringir el gasto de autonomías y ayuntamientos. De este modo, es muy probable, según Recarte, que la necesaria corrección de las cuentas regionales se produzca a partir de las elecciones del 22 de mayo. En definitiva, reducir el déficit al 6% en 2011 es "posible".

Sistema financiero
El segundo gran reto es sanear el sistema financiero. "El estallido de la burbuja inmobiliaria ha provocado unas pérdidas de entre 200.000 y 250.000 millones de euros al sector". Sin embargo, bancos y cajas han provisionado ya cerca de 100.000 millones y han aumentado sus reservas de capital por valor de otros 50.000, lo que hace un colchón total próximo a los 150.000 millones de euros. Así pues, "faltarían unos 75.000 millones por cubrir", indicó.

Pese a ello, gracias al elevado margen de explotación que disfrutan las entidades españolas es posible aumentar las provisiones en otros 55.000 millones de euros en 2011 y 2012, faltando unos 20.000 millones que serían cubiertos por el FROB (fondo de rescate bancario). De este modo, "la mayoría de las pérdidas estarían cubiertas a finales del próximo año", avanzó. "Lo grueso está hecho. El sector financiero no va a ser el culpable del posible rescate de España. Son cifras perfectamente asumibles", enfatizó Recarte.

Así pues, "suponiendo que se logra recortar el déficit y sanear la banca, ¿qué queda para que no nos pase lo mismo que a Grecia?", preguntó. "Lo más importante": impulsar el crecimiento. Un reto que pasa, ineludiblemente, por "reformar la negociación colectiva", advirtió. Y es que, "sin la reforma de la negociación colectiva España no crecerá".

El reto del crecimiento
La "gran incógnita" que aún debe despejar España es "por dónde vamos a crecer" y, por tanto, "cuál será la próxima fuente de generación de empleo". No obstante, tal y como explicó Recarte en su último ensayo, tres artículos en los que analiza la evolución de la economía española desde la perspectiva del empleo, ni la Administración Pública ni la construcción serán los motores laborales del país en los próximos años, a diferencia de lo acontecido en las últimas décadas. "Queda, pues, o la industria o los servicios".

Sin embargo, la clave no es "dónde se crecerá sino establecer las condiciones necesarias para permitir tal crecimiento". Y éstas, más allá de reducir el déficit y sanear la banca para que conceda créditos, pasan por "reformar el mercado de trabajo".

Entre los múltiples aspectos que se podrían cambiar, Recarte apostó por eliminar la financiación pública a los sindicatos; reducir los convenios colectivos existentes -que se dividen en nacionales, sectoriales, provinciales, etc.-; que los salarios no se indexen a la inflación; borrar la ultraactividad (que impone la vigencia del convenio en caso de que empresarios y sindicatos no alcancen un acuerdo), así como reformar las cláusulas de descuelgue para permitir que las empresas se desliguen del convenio en caso de pérdidas.

En este sentido, Recarte calificó la indexación de salarios a la inflación como un "sistema salvaje", ya que impide mejorar la competitividad de la economía española. No obstante, éste es el principal motivo por el que España ha registrado históricamente una inflación más alta que la media de la zona euro y, especialmente, Alemania, con la consiguiente pérdida de competitividad.

Por ello, si no se reforma adecuadamente la negociación colectiva "el IPC español seguirá siendo más alto que la media de la zona euro", limitando de paso el crecimiento económico. Y he aquí el gran problema, según Recarte: "Si España sigue creciendo al 1% tendremos dificultades, ya que caeremos en un círculo vicioso del que será muy difícil salir".

Pese a ello, la dificultad aquí radica en que la mera negociación de los convenios "dan trabajo a cerca de 50.000 personas de sindicatos y patronal", los cuales no tienen "ningún interés" en reformar el actual sistema.

Por otro lado, Recarte criticó duramente la política económica del Gobierno durante la crisis. Así, la inexistencia de reformas estructurales, el aumento del gasto público, así como el retraso a la hora de contener el déficit y, sobre todo, recapitalizar la banca han sido obstáculos para la recuperación. En concreto, estos "errores de política económica han causado directamente entre 500.000 y 1 millón de parados adicionales", más allá de la crisis.

Por último, también abogó por reformar la estructura fiscal con el objetivo de incentivar la inversión y atraer capital foráneo. Recarte propuso reducir las cotizaciones sociales, como mínimo, en cinco puntos y bajar el Impuesto de Sociedades al 15%, así como subir en 2 puntos el IVA para compensar la consiguiente caída de la recaudación.

Zapatero pide el voto a los bellacos
Roberto Blanco Valdés La Voz  18 Mayo 2011

¿E s usted un bellaco? Resulta muy probable. Para saberlo, no debe, sin embargo, dirigir su mirada al Diccionario de la lengua española para comprobar allí si su personalidad o hábitos encajan en alguna de las acepciones («malo, pícaro, ruin, astuto, sagaz») que aporta la Real Academia de ese término caído casi en el desuso.

No, para saber si es un bellaco no es necesario que el lector se someta a ningún tipo de autocrítica, sino que constate si forma parte de alguno de estos grupos: pensionistas con remuneraciones congeladas, empleados públicos con salario rebajado, trabajadores con derechos laborales recortados por la reforma del mercado de trabajo o ciudadanos que deberán trabajar más y cobrar menos como consecuencia del cambio del sistema de pensiones.

Pues bien, si usted se encuentra ahí -lo que es fácil, pues ahí están un montón de millones de personas- con seguridad es un bellaco, pues así lo ha proclamado públicamente nada más ni nada menos que el presidente del Gobierno al afirmar, pásmense, lo que escribiré ahora entre comillas: «Mienten como bellacos quienes digan que se están produciendo recortes en el Estado de bienestar».

Es decir, que mienten como bellacos y que, al hacerlo, deben tener tan perversa condición, los millones de personas afectadas por las durísimas medidas de recorte que acaban de citarse, a las que podrían añadirse otras, por supuesto, como la supresión de la retroactividad para los nuevos solicitantes de la prestación de dependencia; y que mienten como bellacos los medios de comunicación (algunos afines al Gobierno y varios públicos dependientes de él o de otros Ejecutivos regionales socialistas) que han venido dando cuenta de las decisiones de tal naturaleza adoptadas por Zapatero desde que, con casi dos años de retraso, reconoció la existencia de la crisis. Quien tenga dudas, que lea las páginas del diario de sesiones del Congreso correspondiente al pleno de 12 de mayo del 2010, en el que el presidente presentó un plan de ajuste calificado casi unánimemente como el más duro de nuestra democracia.

Un plan que juzgó entonces Zapatero absolutamente indispensable, pese a que había jurado que jamás lo adoptaría -pues eso era cosa de derechas, es decir, de derecha extrema- y del que ahora reniega, como si nunca lo hubiera impulsado, para presentarse a la campaña electoral limpio de polvo y paja, en una nueva operación de transformismo que ha convertido al presidente, no en la viva imagen del doctor Jekyll y mister Hyde, sino en algo más chusco, menos serio y más propio de la España de esperpento que él representa en estos terribles momentos como pocos: en una especie de Mortadelo (rey del disfraz y pareja de Filemón el del Tío Vivo) que lo mismo se viste de empresario, que de currante, que de lagarterana.

Hablemos de lo que interesa, Sr. Rajoy.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  18 Mayo 2011

¿Y usted Sr. Rajoy qué sabe de lo que interesa realmente a los ciudadanos?¿Qué sabe de lo que interesa a los nacionalistas vascos y catalanes ¿Qué está usted dispuesto a hacer para evitar que ETA esté en las Instituciones?¿Va usted a salvaguardar la Unidad de España? Mucho me temo Sr. Rajoy que a Usted lo único que le interesa es no remover el avispero de lo que considera la izquierda tramontana y no quiere verse otra vez acusado de derecha extrema y ver sus sedes rodeadas de furibundos manifestantes. Usted teme la respuesta del PSOE, la del Sr. Rubalcaba y el Sr. Blanco. Usted no quiere otro 13M.

Pero esa actitud no le va a servir para nada, porque ya sabe que de la desesperación el PSOE hace virtud y es capaz de idear cualquier cosa para enfangar el terreno de juego democrático y echar la culpa al PP de todos los males que aquejan a la sociedad. Y mientras usted hablando de números, déficits y el paro. ¿Por qué no habla de corrupción¿?Por qué hipócritamente cobija al Sr. Camps y le llama "amigo"?Su credibilidad Sr. Rajoy queda muy tocada porque su falta de firmeza y de liderazgo en su propio partido resulta evidente y causa regocijo a sus enemigos.

El PP no puede mantener una actitud de doble discurso en el que solo algunas voces como la de la Sra. Aguirre o la del Sr. Aznar son esos versos sueltos que dicen lo que los votantes del PP esperan oír a sus líderes. A nadie hay que explicarle que España va mal. Cinco millones de parados son plenamente conscientes de ello, ocho millones de pensionistas también y los pocos que aún conservan el trabajo, ven como su futuro y sus pensiones penden de un hilo delgado que ya está a punto de romperse.

Usted habla de que cuando llegue al Gobierno hará muchas cosas, pero no dice qué medidas va a adoptar. Y desgraciadamente para salir de la crisis no hay demasiadas alternativas. usted es consciente de que habrá que tomar medidas drásticas y que tendrá a los Sindicatos en contra. Su labor será boicoteada por una izquierda que intentará hacerle fracasar sin darle tregua y volviendo a fomentar el fantasma de la "derechona" y el "cordón sanitario". Así que será mejor que tenga las cosas claras ya y empiece por no cooperar en las nuevas alianzas entre nacionalistas y PSOE.

Humildemente le aconsejo que ya que le van a acusar de ser radical y que actuará contra el estado del bienestar, esa cosa que los del PSOE venden como el edén, usted debería dejar su "buenismo" y retomar aquél discurso de su primera legislatura en la oposición tras el 11M. Decir las verdades evitará que otros quieran darle la vuelta.

El trolas
Alfonso USSÍA La Razón  18 Mayo 2011

Quiere ser el presidente de la gente común. Sugiere que los votantes de Esperanza Aguirre no pertenecen a la gente común. Es decir, que hay en Madrid muchísimas más personas no comunes que comunes. Este Gómez se mete en unos berenjenales absurdos. Ha dicho que estudió de niño en un colegio público de Parla. Trola. Estudió en un colegio privado. Para salir del paso y empequeñecer la mentira, justificó su falsedad con un argumento delirante. Que en sus tiempos de infantito no existían en Parla colegios públicos. Había nueve. Ahora, un gran trabajo de Paula Poveda publicado en el suplemento de Madrid de La razón, nos regala una nueva bola de Gómez.

El candidato de la «gente común» sólo vive en Parla cuando hay elecciones. El candidato de los menesterosos, los afligidos y los necesitados habita normalmente en un precioso chalé de dos plantas en una urbanización. Muy común. Cuenta el chalé con quinientos metros cuadrados de parcela y un club social con atrayentes piscinas. Lo que no resulta del todo común es que el aspirante a presidir Madrid con los votos de la «gente común» disfrute de esos bienes nada comunes en la provincia de Toledo.

Concretamente en Carranque, en una urbanización con sólo cuatrocientos vecinos. Empadronado en Parla y vecino de Carranque. La «urba» no está nada mal para ser de gente común. Cuenta con dos comunes piscinas, algunas comunes pistas de tenis, una común cancha de baloncesto, un común campo de fútbol y un club social de lo más común. Y los precios de los comunes chalés allí construídos para la gente común oscilan entre 250.000 y 400.000 euros, lo que nos da a entender que sus propietarios son gente de lo más común. Lástima que la mayoría de ellos no pueda votar a su vecino Gómez. Carranque es municipio toledano, castellano-manchego, y los vecinos establecen sus democráticas diferencias entre Cospedal y Barreda.

 Entra con holgura en el ámbito de la honestidad ser el propietario de un hermoso chalé en Carranque. Espero no ser objeto de una perversa interpretación. Pero no entra con holgura en el ámbito de la coherencia hacer demagogia con el argumento de la gente común cuando no se forma parte de dicho apartado. Tener un chalé es legal pero no es común. Tener una parcela de quinientos metros cuadrados a cuarenta kilómetros de Madrid es tan agradable como legítimo, pero no es común.

Presentarse como el candidato de la gente común sin ser común es otra trola de Gómez. Con lo sencillo que resulta decir la verdad. «Me llamo Tomás Gómez, quiero ser presidente de la Comunidad de Madrid, tengo un chalé en Carranque, Toledo, y les pido su voto». Y nada que objetar. Incluso es aceptable convencer a los votantes madrileños que vivir en Toledo no supone un desprecio hacia Madrid. Un considerable número de «ertzainas» viven en Cantabria por la seguridad de sus hijos y cumplen su trabajo a la perfección en el País Vasco. Ventajas de la cercanía. Para mí, que Esperanza Aguirre pasa totalmente de los disparates, las trolas y los insultos de Gómez. Ella a lo suyo. Por el contrario, la campaña de los dos principales candidatos, Gallardón y Lissavetzky, al Ayuntamiento de Madrid está siendo tan educada como ejemplar, o lo que es igual, nada común.

Y finalizo recordando los nombres de los seis magistrados del Tribunal Constitucional que después de abrir las puertas de las instituciones a los proetarras, y cumpliendo la obediencia debida al Gobierno, pretenden tumbar la «Doctrina Parot». Pascual Sala, Eugeni Gay, Elisa Pérez Vera, Pablo Pérez Tremps, Luis Ignacio Ortega y Adela Asúa Batarrita. Nada tiene que ver con el artículo, pero es lo que hay.

Cumplir las sentencias
Editoriales ABC  18 Mayo 2011

La consejera de Educación de Cataluña tiene a gala el incumplimiento de las resoluciones judiciales sobre enseñanza del castellano

Cumplir las sentencias de los jueces es una regla elemental en un Estado de Derecho y, en general, en una sociedad civilizada. Sin embargo, parece que esta norma universal no rige para la consejera de Educación de la Generalitat catalana, que tiene a gala el incumplimiento de las resoluciones judiciales sobre enseñanza del castellano. Es lógico que algunas asociaciones cívicas estén dispuestas a exigir por los cauces oportunos la responsabilidad jurídica de la consejera. A pesar de su rechazo al castellano como lengua también «propia» de Cataluña, no tendrá más remedio que poner en práctica el mandato de los jueces.

La necesaria «Doctrina Parot»
Editoriales ABC  18 Mayo 2011

La «doctrina Parot» fue una buena decisión del TS, entre otras razones, porque era una cuestión de justicia material que un asesino en serie no se viera beneficiado por la redención de su condena

ESCARMENTADO por la polémica tras la sentencia sobre Bildu, el Tribunal Constitucional respondió ayer con un comunicado inusual a las informaciones que anunciaban una posible revocación de la «doctrina Parot», criterio implantado en 2006 por la Sala Segunda del Tribunal Supremo para aplicar los beneficios penitenciarios del Código Penal de 1973 a presos con diversas condenas. La «doctrina Parot» fue un revés para el frente penitenciario de ETA, porque supuso el cumplimiento efectivo del plazo máximo de treinta años de permanencia en prisión. Esta garantía de encarcelamiento —nunca más allá de la condena que legalmente correspondía cumplir a un terrorista—, unida a la reforma de 2003 del Código Penal, que extendía ese plazo máximo a cuarenta años, ha sido decisiva en el fortalecimiento de la acción judicial contra ETA y en el desistimiento de muchos presos etarras, que pasaron de estar sometidos a la obediencia de la banda a criticar la continuidad de la violencia terrorista. La firmeza penal debilitó las estructuras de ETA.

Por estas razones, y porque era una cuestión de justicia material que un asesino en serie, terrorista o no, no se viera beneficiado desproporcionadamente por la redención de su condena por trabajos o estudios, la «doctrina Parot» fue una buena decisión del Tribunal Supremo. Además, se ajustaba al principio de legalidad mejor que la interpretación anterior, que aplicaba los beneficios penitenciarios sobre el plazo máximo de treinta años, lo que implicaba dos reducciones consecutivas de las diversas condenas impuestas al delincuente. En todo caso, se trata de una cuestión jurídicamente compleja, en la que la afectación de derechos fundamentales justifica la intervención del TC a través del recurso de amparo. El comunicado de este tribunal anuncia que no habrá una revisión global de la «doctrina Parot» —pronunciamiento impropio de una nota de prensa— y que el TC limitará el juicio constitucional sobre dicha doctrina a su aplicación a cada caso. Mejor así, aunque será inevitable que el TC tenga que declarar, antes o después, si la «doctrina Parot» se ajusta o no a la Constitución en cuanto un preso se lo plantee en su recurso de amparo. Es decir, si es o no constitucional que los beneficios penitenciarios se apliquen a cada condena y no al tiempo máximo de cumplimiento; y si es constitucional o no que esta doctrina del TS se aplique a presos que confiaban en una liquidación de sus condenas conforme al criterio anterior a 2006. Hay argumentos jurídicos suficientes para responder afirmativamente a ambas cuestiones.

¿Primavera egipcia?
«Mientras los europeos nos entretenemos discutiendo si lo que había en Midán et-Tahrir eran galgos o podencos, en Egipto siguen quemando iglesias y asesinando cristianos»
SERAFÍN FANJUL ABC  18 Mayo 2011

DESDE que Jean Antoine Galland descubriera a principios del siglo XVIII Las mil y una noches, los europeos no hemos cesado de inventar el Oriente y en especial a los árabes, por una sencilla razón de proximidad. Prodigiosas hazañas sexuales, un mundo de fijo entreverado de fábula, la palabra misterio dominando sobre cualquier raciocinio… De hecho, más fantasía nuestra que de las sociedades aludidas. Ése fue el caudal de argumentos de que se nutrió la literatura romántica de viajes, e incluso de ficción, cuando se ocupaba de moros.

Mérimée —en 1841, en Anatolia y aplicando la misma plantilla de irrealidad que usó para España— asegura que siempre se acordará del Oriente «comme d'un premier amour», pero lo que más aprecia de la Turquía del tiempo es la libertad, lejos de todo lazo y deber que le imponen las sociedades «brillantes et polies», o sea, la civilización francesa. Como otros literatos, el autor no distingue entre su circunstancia e interés personal y la comunidad humana que lo circunda y llega a destacar como ingrediente ejemplar de la vida en Turquía, ¡la libertad! Desde Galland y su imperecedera aportación han pasado tres siglos, pero Tartarín de Tarascón no ha muerto y seguimos prefabricando imágenes caprichosas sobre los árabes, a voluntad, según conveniencias ideológicas o coyunturales del momento, aunque en nuestros días el inofensivo histrión se revista de ropajes y discursos menos vistosos, más pedestres. Los motivos, en verdad literarios, han cambiado, pero los mecanismos y las funciones perduran. La penúltima onda es descubrir arrolladoras ansias de libertad en el Mundo Árabe, junto a la obviedad de que «son como nosotros». Pues claro: ¿quién va a discutir eso?

Viene todo esto a propósito de una Tercera de ABC (8 marzo 2011) de Guy Sorman, que me suscitó perplejidades y preguntas de difícil respuesta. Por no alargarnos, soslayaremos la insistencia en el victimismo, la cómoda división del mundo en víctimas y victimarios: de manera automática, los occidentales somos culpables —todos— por acción o por omisión, de cuanto de malo acaece a los musulmanes y de nuestro lado no hay sino «idea preconcebida», «ceguera occidental», «prejuicio», «ignorancia profunda del islam». Hasta las maldades de los Hermanos Musulmanes se atribuyen, por vía nada indirecta, al fascismo italiano, no a una concepción teocrática y pietista que pretende islamizar el mundo entero e instaurar el reino de Allah por la fuerza, con la Shari'a por bandera y el aplastamiento del discrepante como praxis. No es sorprendente que coincida en las formas con los totalitarismos.

Sorman es autor de un notable y sugerente libro (Les enfants de Rifaa), que leí con gran satisfacción, acerca de la modernización de Egipto mediante los becarios y estudiosos que acudieron a Francia durante el siglo XIX para adquirir conocimientos científicos, técnicos y culturales en general. Quizás el punto de mayor discrepancia que suscita —y en lo que insiste en el mencionado artículo— es la idea de que la occidentalización (por cierto, sañudamente combatida por los Hermanos Musulmanes) importada a Egipto por Rifaa at-Tahtawi (y otros) «condujo a los árabes» al cambio político y cultural. Es decir, el autor ve a los árabes como un todo homogéneo, justo lo que critica acremente en «nosotros».

Sobre la profundidad de la occidentalización de Egipto —que tanto nos esperanzaba a quienes allí vivíamos en los años setenta, como augurio de bienestar y libertad futuros— hoy no podemos ser optimistas: el retroceso social de ese país es dramático, no figuraciones de ignorantes o tergiversaciones de mal intencionados. Y lo menos malo que se me ocurre es que Sorman y yo tenemos una percepción muy distinta de la realidad: «Los islamistas, antioccidentales y antisionistas, están ahora mismo fuera de juego», «sin un componente islámico significativo »; quieren «vida normal», «vuelta a la democracia», porque han hecho una «revuelta democrática». Dudo mucho que la idea que abrigamos de democracia Sorman (supongo) y yo mismo —lo cual significa que ambos podamos expresar nuestras ideas y, a ser posible, sin odiarnos— coincida con la de un islamista, cuyo objetivo reside en que información y opinión se supediten por completo a la Shari'a (véase al respecto no el Corán, que yo tampoco tomo como determinante total, sino la Declaración de Derechos Humanos en el Islam, El Cairo, agosto de 1990, firmada por ¡57! países). Si Sorman no interpreta como un servidor los rezos masivos de esas concentraciones humanas, la indumentaria de las escasas mujeres presentes o la «pasa» en la frente de los hombres («zabiba», el callo que produce en la frente la reiteración de prosternaciones al rezar), es problema suyo, no de ignorancias ajenas.

Sin embargo, no es en los enfoques o las opiniones donde mayor discrepancia provoca el texto antedicho, sino en la presentación de algunos acontecimientos de mucho bulto que, sencillamente, no sucedieron así, a saber: «Este islam político sólo se volvió violento después —no antes—de que lo reprimiera Nasser». Es imposible que el autor desconozca la durísima campaña de violencia desarrollada por los Hermanos, en los años Cuarenta, que condujo a su ilegalización primero, en 1948, y después al asesinato —por ellos mismos— del primer ministro Mahmud Fahmi an-Nuqrashi, en diciembre de ese año. Y faltaban cuatro para el ascenso de Abd en-Naser. Tampoco se corresponde con la realidad de los hechos afirmar que en Europa «se ocultó» la anulación de las elecciones de 1991 en Argelia y que, por tanto el movimiento político islamista pasó a la violencia, o sea al terrorismo. En España, por desgracia, conocemos demasiado bien esta historia de los pobres terroristas que, ante la sordera del poder «no tienen más remedio» que acudir a otros medios. Y, desde luego, en nuestro país llevamos veinte años oyendo esa explicación en torno al F.I.S y al G.I.A. No creo que en Francia nos vayan a la zaga.

Por último, afirmar que el despotismo árabe data de la década de los cincuenta y es de origen socialista-comunista, es decir occidental, es mecerse en los dulces campos del Edén, por mucho que se haga una caricatura a cuenta de los faraones: « el despotismo es su tradición desde tiempos de los faraones (que no eran árabes, pero da igual)». Los primeros que inducen a pensar en la arabidad de faraones, babilonios o asirios, son los mismos árabes en sus manuales de historia y en libros escolares donde aseguran, más que sugieren, tal cosa, con evidente abuso de la Geografía. Y en cuanto a la historia del despotismo árabe, requiere varias tesis doctorales y de una hospitalidad extrema de ABC para permitirnos volver sobre el asunto, pero desde luego no comienza en 1950, a no ser que lo circunscribamos al establecimiento de dictaduras militares o regímenes de partido único; o que nos tomemos en serio el chascarrillo de la «shura» (consejo) de Mahoma, embrión y germen de toda democracia, como es universalmente sabido. Y no falta quien lo sostiene sin reírse.

Mientras los europeos nos entretenemos discutiendo si lo que había en Midán et-Tahrir eran galgos o podencos, en Egipto siguen quemando iglesias y asesinando cristianos, naturalmente por culpa del imperialismo y sus maquinaciones, no porque los jefes del ejército —musulmanes ellos— hayan visto una vía hacia donde derivar la rabia popular ante la enésima frustración —y las que hagan falta— por las supuestas reformas tras la caída de Mubarak. Queremos trigo, no prédicas, como si las palabras significaran lo mismo en cualquier parte.

SERAFÍN FANJUL ES CATEDRÁTICO DE ESTUDIOS ÁRABES

Pugnan a la desesperada por el voto de los «indignados»
PSOE e IU «dirigen» el voto antisistema contra el PP
Candidatos de la izquierda se apropian del discurso de «Democracia Real Ya» con la vista en el domingo.
A. Bartolomé / M. Romero La Razón  18 Mayo 2011

MADRID- Cuando sólo quedan cinco días para las elecciones municipales y autonómicas, PSOE e Izquierda Unida intentan arañar votos de donde sea. Ambos partidos han visto una oportunidad única en las manifestaciones que desde el pasado domingo ha venido desarrollando la plataforma «Democracia Real Ya», que proclama así su descontento con el panorama político, económico y social.

Todo empezó cuando, en más de cincuenta ciudades españolas, un movimiento nacido en Twitter –las etiquetas #acampadasol o #spanishrevolution se han convertido en temas del momento no sólo en España, sino a nivel global– llamó a la protesta en contra del sistema. En Madrid, la cita acabó con 19 detenidos, la quema de contenedores y mobiliario urbano destrozado. Luego vendría una acampada y, ayer, una nueva «quedada» en Barcelona, Valencia, Sevilla, Alicante, A Coruña, Vigo, Santiago, Palma de Mallorca y de nuevo Madrid, donde amenazaban con quedarse en Sol hasta el 22-M.

PSOE e IU se han dedicado a enviar mensajes de solidaridad a los protagonistas de la protesta y a pedir sin ningún pudor que voten en contra del PP, desmarcándose de cualquier crítica que bien pudieran asumir los de Ferraz, en el poder desde hace siete años.

Ayer, el manifiesto de la plataforma «Democracia Real Ya» estuvo colgado en la página web del Partido Socialista, aunque «por error y sin autorización», según esta formación política. El manifiesto estuvo colgado, como mostró un usuario de Twitter con un enlace, en el apartado que la corriente Izquierda Socialista tiene en el portal del partido. «La publicación del Manifiesto de #democraciareal en nuestra web se ha hecho por error y sin autorización. Ya ha sido borrada», señaló el PSOE desde su cuenta oficial en la red social.

El PSOE se esforzó durante buena parte de la tarde por acabar con cualquier rastro de la página en cuestión, porque los internautas podían seguir entrando en el enlace mucho después de conocerse, informa Efe.

Pero el apoyo es un hecho. El primero en salir en defensa de los descontentos fue José Blanco. El vicesecretario general del PSOE aseguró que comprendía que hubiera «muchos ciudadanos indignados por la crisis, que es una injusticia» y les pidió que votaran en contra del PP, porque fueron «los que compartieron mesa y mantel con los de la codicia y ahora quieren volver para seguir especulando».

El canal es la política
Aunque Blanco no ha sido el único en pronunciarse a favor de «Democracia Real». Después de que la pasada madrugada la Policía desalojara a los manifestantes que habían acampado en Sol, Tomás Gómez, el candidato socialista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, instó a los jóvenes a que se rebelaran ante la situación actual. Gómez destacó que «los auténticos antisistema son los anarcoliberales y los anarcoderechistas» que quieren acabar con los poderes públicos desde despachos lujosos». Dijo incluso que se «identificaba con sus reivindicaciones», pero que el canal y el instrumento que tiene la mayoría para cambiar el mundo es la política.

En IU van a la zaga. Cayo Lara incluso estuvo en la manifestación del domingo, y el partido se encargó de contarlo, aunque los organizadores de la protesta no quieren identificarse con él, y más de uno ha protestado por ello. Lara ha criticado al Gobierno de Zapatero por pasar «del recorte al desalojo, trayendo más beneficios para los amos y porra para los de abajo, para los trabajadores y los jóvenes de la Puerta del Sol». En este sentido, añadió que apoya a los manifestantes, pero que IU no pretende liderarles. Eso sí, aprovechó para pedir el voto porque «los que creen que castigan al sistema no votando se equivocan, porque eso significa que los poderosos tendrán más poder».

Desde el PP, Mariano Rajoy defendió a los políticos afirmando que en 30 años ha conocido a mucha gente «con mucho compromiso, esfuerzo y trabajo» y que «lo fácil es descalificar a los políticos».

Sin aludir directamente a las movilizaciones y acampadas de «Democracia Real Ya», señaló que ha sido «concejal y diputado provincial, diputado autonómico y a lo largo de 30 años he conocido a mucha gente con mucho compromiso, esfuerzo, trabajo y gente muy competente de nuestro partido y de otras fuerzas políticas», subrayó.

Por su parte, UPyD se comparó con los que promueven la protesta porque salen poco en los medios. «A nosotros también nos silencian, pero hacemos lo que podemos», ha dicho el partido de Rosa Díez.

Desde «Democracia Real Ya» afirman que con estas declaraciones los partidos políticos «se degradan todavía más» y que no van a conseguir su apoyo. También recuerdan que «no van a respetar la jornada de reflexión, porque ya han reflexionado» y que no están de acuerdo con lo que hay. Pero la izquierda está empeñada en hacerse con esta «marea» y no parece que vaya a renunciar a ello.

ENTREVISTA AL AUTOR DE 'EXPAÑA'
Nicolás Salas: “Hay que prohibir a los partidos políticos traidores a la Constitución”
 Minuto Digital  18 Mayo 2011

Es, sin duda, una de las plumas más afiladas de la escena periodística española. Su estilo, 100% políticamente incorrecto tal como demuestra en esta entrevista, le ha granjeado la simpatía de multitud de españoles que se han volcado con su último libro, “Expaña. Libro blanco sobre el esperpento español”, un análisis certero de la realidad española que, por desgracia, nos ha tocado vivir.

Nicolas Salas, que tiene publicados más de 40 libros, reside en Sevilla desde 1934 y es sevillano de adopción. Fue Director de “ABC” de Sevilla entre los años 1976 – 1984.

¿Por qué este libro? ¿Tan mal está España?
La sociedad española se siente estafada. Ha perdido la confianza y la esperanza en la clase política y en la Justicia. Mi libro es un Libro Blanco del Esperpento Español, o sea, una base documental que refleja la realidad nacional, un país que ya es “Expaña” por la pérdida de los valores básicos para convivir en paz. Y mucho cuidado con el futuro inmediato de la Unión Europea: los rescates son una estafa a las sociedades de Grecia, Irlanda y Portugal en beneficio de los culpables de la ruina… Y no lo soportarán esas sociedades y se echarán a la calle y el kilo de carne de político se pagará a cero euro…

¿Es un libro políticamente incorrecto?
Para los corruptos, desde luego que sí, pero para los que ansían justicia es una bocanada de aire puro. Una base documental para Regenerar a España.

Los ciudadanos ven a los políticos como un problema ¿Es para preocuparse?
A la vista de los resultados de mi libro, es un axioma.

Parece que la sociedad civil y los políticos van por caminos distintos…
Por supuesto. La sociedad ya no puede soportar más que la expolien y los responsables de su ruina económica y moral se queden tan contentos gracias a las leyes que ellos mismos han creado en su beneficio. España tiene el 43 por ciento del paro juvenil, más del doble que la media de los 27 países de la Unión Europea. Eso es un volcán que reventará cuando se acaben las reservas de la economía sumergida y el colchón social de las clases medias…

¿Cómo solucionar todo esto?
Copiando a Islandia, que ha encarcelado a todos los responsables de su ruina: banqueros, políticos, funcionarios, empresarios, sindicalistas, y expoliándoles sus riquezas en beneficio del Estado y negándose a pagar las deudas de los corruptos…; A la China comunista, que condena a cadena perpetua y/o pena de muerte a los corruptos, sean quienes sean…; A los Estados Unidos y a Israel, que buscan a los asesinos donde se encuentren y los eliminan como alimañas que son, doctrina que debe aplicarse, por ejemplo, a los terroristas Ternera, De Juana y Troitiño…

España necesita partir de cero y ya hay síntomas evidentes en las calles desde las últimas semanas con las Rebeliones Cívicas de los funcionarios y empleados públicos de Andalucía contra el enchufismo y la corrupción en la Junta de Andalucía, el rechazo social de las Víctimas del Terrorismo al Gobierno de Zapatero y al Tribunal Constitucional, y las denuncias contra los anti demócratas… Hay que prohibir a los partidos políticos traidores a la Constitución, y aprobar una nueva Carta Magna; crear un Tribunal de Responsabilidades políticas, económicas y sociales que condenen a cadena perpetua y trabajos forzados a los corruptos y les expolien sus riquezas procedentes de la corrupción; eliminar todas las gabelas y sinecuras que se han otorgado los políticos a sí mismo; crear leyes electorales que impidan la Partidocracia; de financiación de Partidos que impidan la corrupción; imponer la Independencia de la Justicia para que el Consejo del Poder Judicial sea libre; eliminar el Tribunal Constitucional ya convertido en Prostitucional; eliminar el Senado; potenciar los Ayuntamientos y convertir las Diputaciones en representaciones descentralizadoras de las provincias y eliminar las 17 Comunidades Autónomas y todo su aparato burocrático, verdadero cáncer nacional irreversible, causante de la pérdida de la unidad nacional de mercado y legal de los españoles, una vez traicionado el espíritu vertebrador y solidario de su creación por el ministro Manuel Clavero; eliminar las subvenciones a Partidos, Sindicatos, Patronales y ONGs y potenciar a las organizaciones con garantías, como órdenes religiosas dedicadas a la beneficencia; Caritas, Cruz Roja, etc.;

En su libro cita en varias ocasiones a MinutoDigital.com ¿Cómo están los medios en España?
Como periodista con 61 años de profesión ininterrumpida desde mayo de 1950, siento vergüenza del panorama actual de los Medios de Comunicación. Luchamos por las TV privadas y hoy Tele-5 es el máximo testimonio de para qué están sirviendo: su máximo ejecutivo dice “que la ética se mide por la audiencia…” Sentí pena el sábado viendo que solo Intereconomía transmitió en directo el acto de protesta de las Víctimas del Terrorismo contra la legalización de Bildu, y que Mariano Rajoy no estuvo; me frustra tener que acudir a Internet, a Minuto Digital sobre todo, para enterarme de lo que sucede en España, porque los Medios tradicionales aplican el sectarismo paralelo de los partidos y me asquea que los Medios no informen de las realidades del Islam en Cataluña, Madrid, País Vasco y otras zonas; en fin, los Medios, salvo excepciones que todos conocemos, están acumulando una enorme responsabilidad moral en la degradación democrática de España.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Rueda de Prensa a cargo del Presidente de Convivencia Cívica Catalana,
Convivencia Cívica Catalana, 18 Mayo 2011

Francisco Caja, acompañado de los tres Padres, que obtuvieron sentencia favorable a sus peticiones, con gran concurrencia de medios de comunicación.

El Tribunal Supremo se ha pronunciado en términos inequívocos sobre el modelo lingüístico implantado en las escuelas de Cataluña: «Como afirma el motivo y en contra de la doctrina del Tribunal Constitucional esa exclusión de hecho del castellano como lengua vehicular pervierte el modelo lingüístico establecido en la Constitución de conjunción lingüística o de bilingüismo integral de modo que se implanta un modelo de inmersión lingüística contrario al espíritu y a la letra de la Constitución.»

Hagamos un poco de historia. El inconstitucional modelo llamado de inmersión lingüística fue implantado por el gobierno catalán en el curso 1993-4, mediante diversos decretos (Decreto 75/1992, de 9 de marzo, Decreto 94/1992, de 28 de abril, y Decreto 95/1992, de 28 de abril). De nada sirvió que el 23 de diciembre el Tribunal Constitucional en su sentencia 337/94 se pronunciara en términos inequívocos acerca de la inconstitucionalidad de la exclusión de cualquiera de las lenguas cooficiales como lengua vehicular. Esa sentencia en ningún caso legitimaba la constitucionalidad del modelo de inmersión lingüística, sino el de conjunción lingüística o de bilingüismo integral (un modelo en el que ambas lenguas cooficiales son utilizadas como lenguas vehiculares). Pero, como dice la sentencia, ese modelo constitucional había sido pervertido ya por el gobierno de la Generalidad.

Pero, al César lo que es el del César: el gobierno catalán contó con los colaboradores necesarios para el mantenimiento de ese modelo inconstitucional. Con el PSOE primero y el PP, más tarde. En 1996 el PP accede al gobierno mediante un pacto con CiU, el llamado pacto del Majestic, y consiente la situación de inconstitucionalidad que el modelo de inmersión lingüística supone. La situación se agravará en 1998 con la entrada en vigor de la Ley 1/1998, de Política Lingüística, que supondrá la elevación de ese sistema a rango de Ley. El PSOE y el PP no sólo no impugnarán esa ley ante el Tribunal Constitucional sino que impedirán que el Defensor de Pueblo interponga el recurso de inconstitucionalidad solicitado por Convivencia Cívica Catalana contra la misma. Las presiones que ejercieron sobre el ombudsman español destacadas figuras de ambos partidos, sumadas a las amenazas del propio Presidente Pujol, hicieron finalmente desistir al entonces Defensor del Pueblo, el Sr. Álvarez Miranda, de su decisión de interponer el recurso.

En resumen, la irresponsabilidad de los dos grandes partidos nacionales, que han preferido vulnerar la Constitución para gobernar con los nacionalistas antes que llegar a los necesarios acuerdos de Estado entre ellos, y la permanente deslealtad constitucional de los nacionalistas han hecho posible el mantenimiento de un sistema lingüístico escolar que vulnera gravemente el derecho de educación y el principio de igualdad.

Durante 17 años los escolares catalanes han sufrido un modelo lingüístico escolar inicuo y es hora de exigir responsabilidades por ello. Lejos de ello los nacionalistas se han apresurado a declarar que no acatarán la sentencia, que no modificarán una sola coma del actual sistema de inmersión. Su actitud certifica la naturaleza antidemocrática de la ideología que profesan. Atentar contra las bases del Estado de derecho el algo que no puede quedar impune. Nos jugamos en este envite los fundamentos de la democracia: la separación de poderes. Porque el fallo de la sentencia es inequívoco: «declaramos el derecho del recurrente a que el castellano se utilice también como lengua vehicular en el sistema educativo de la Comunidad Autónoma de Cataluña, y en consecuencia y para ello la Generalidad deberá adoptar cuantas medidas sean precisas para adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada por la declaración de la Sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán».

Sts cuca: «que anulamos por no ser conforme con el Ordenamiento Jurídico y declaramos el derecho de la recurrente a que el castellano se utilice también como lengua vehicular en el sistema educativo de la Comunidad Autónoma de Cataluña, y en consecuencia y para ello la Generalidad deberá adoptar cuantas medidas sean necesarias para adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación creada por la declaración de la sentencia 31/2010 del Tribunal Constitucional que considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán, incluyendo el derecho de los niños en educación infantil a recibir la enseñanza en la lengua peticionada por los padres y de igual modo declaramos que el modelo oficial de preinscripción en educación infantil ha de preguntar por la lengua habitual a los padres o tutores de los niños preinscritos en los cursos escolares en centros sostenidos con fondos públicos.»

Afortunadamente en nuestro ordenamiento jurídico existen los medios para hacer que las sentencias se lleven a puro y debido efecto. Desafiar al Estado es una estrategia insensata. Es la que parece que los nacionalistas han adoptado. Pero la inmersión lingüística está herida de muerte. Sin duda los nacionalistas pueden prolongar su agonía. Pero con ello sólo lograrán acelerar la muerte de su propio proyecto político que ahora, despojado de sus máscaras, se revela como un proyecto intrínsecamente antidemocrático.

Conclusiones e implicaciones de las sentencias
1.- El único sistema educativo legal hoy para Cataluña acorde con el Ordenamiento Jurídico sería:

- Educación infantil y primer ciclo de primaria: En la lengua de educación elegida por los padres, excluyendo el sistema de atención individualizada.

El modelo de preinscripción debe preguntar por la lengua familiar habitual para poder planificar necesidades lingüísticas.

- Primaria y ESO: Modelo de conjunción lingüística o bilingüismo integral: Se excluye explícitamente la inmersión lingüística y obliga a que, tanto el castellano como el catalán sean lenguas vehiculares, en proporciones que pueden ser variables según el grado de normalización de cada lengua (entorno socio-lingüístico). Este trato de favor a una lengua siempre será “transitorio, suficientemente motivado y nunca excluirá a la otra como lengua de educación”. Ninguna lengua puede ser considerada “preferente” o “única”, ni normativamente ni de hecho.

2.- Las sentencias obligan a la Generalitat a adaptar su sistema educativo:
- El Tribunal Supremo no se limita a resolver tres casos puntuales, sino que analiza y juzga el sistema educativo, el fallo, explícitamente, afecta al sistema global y obliga* a un cambio en el sistema de enseñanza, para adaptarlo a la situación tras la STC 31/2010.(*el fallo utiliza el término “deberá adaptar” , y no “podrá adaptar”)

3.- Las sentencias rebaten con contundencia los argumentos de la Generalitat y las sentencias del TSJC

- Las sentencias anulan, “dejando sin ningún valor ni efecto” las resoluciones administrativas de Educació y las sentencias del TSJC. (No se limita a “revocarlas”)

4.- La Política lingüística de la Generalitat ha ido demasiado lejos, extralimitándose en las competencias constitucionales y los mandatos judiciales, que han interpretado a su conveniencia.

- También es responsable de esta situación el Estado que debería controlar y corregir estos excesos.

EJECUCIÓN:
Art. 104
1. Luego que sea firme una sentencia, se comunicará en el plazo de diez días al órgano que hubiera realizado la actividad objeto del recurso, a fin de que, una vez acusado recibo de la comunicación en idéntico plazo desde la recepción, la lleve a puro y debido efecto y practique lo que exija el cumplimiento de las declaraciones contenidas en el fallo y en el mismo plazo indique el órgano responsable del cumplimiento de aquél.

2. Transcurridos dos meses a partir de la comunicación de la sentencia o el plazo fijado en ésta para el cumplimiento del fallo conforme al artículo 71.1.c), cualquiera de las partes y personas afectadas podrá instar su ejecución forzosa.

3. Atendiendo a la naturaleza de lo reclamado y a la efectividad de la sentencia, ésta podrá fijar un plazo inferior para el cumplimiento, cuando lo dispuesto en el apartado anterior lo haga ineficaz o cause grave perjuicio.

ART. 112 LEY REGULADORA DE LA JURISDICCIÓN CONTENCIOSO-ADMINISTRATIVA
Transcurridos los plazos señalados para el total cumplimiento del fallo, el Juez o Tribunal adoptará, previa audiencia de las partes, las medidas necesarias para lograr la efectividad de lo mandado, y singularmente, previo apercibimiento, podrá:

a) Imponer multas coercitivas de 25.000 a 250.000 pesetas a las autoridades, funcionarios o agentes que incumplan los requerimientos del Juzgado o de la Sala, así como reiterar estas multas hasta la completa ejecución del fallo judicial, sin perjuicio de otras responsabilidades patrimoniales a que hubiere lugar la imposición de estas multas le será aplicable lo previsto en el artículo 48.

b) Deducir el oportuno testimonio de particulares para exigir la responsabilidad penal que pudiera corresponder.

El bucle catalán
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com  18 Mayo 2011

En el crecimiento y declive de las lenguas, el fenómeno de 'ceder la lengua' es decisivo, crucial. Las lenguas no crecen por demografía, sino porque unas se imponen y las otras ceden. O, dicho con mayor suavidad, unas se adquieren y otras se abandonan, unas se aprenden y otras se olvidan. El bilingüismo, que solemos presentar como una riqueza (cuantas más lenguas sepas mejor, decimos), en realidad es la condición para el cambio de lengua. Entre una situación inicial en que se habla A y otra terminal en que se habla B hay necesariamente una etapa intermedia en que se habla A y B. O sea, por decirlo gráficamente, entre los abuelos -que hablan solo una lengua- y los nietos -solo otra lengua- están necesariamente los padres bilingües.

Los hablantes de las lenguas dominantes suelen ser monolingües: no tienen por qué ser bilingües, nada les obliga, con su superlengua se bastan. Los 'English speakers' no necesitan hablar ninguna otra lengua, con su inglés van a todas partes y mandando. En cambio los hablantes de lenguas dominadas, o minoritarias, deben ser bilingües a la fuerza, si no quieren quedar fuera y aparte del poder, del conocimiento o del mercado comunicativo. En condiciones normales, el bilingüe hará lo posible para que sus hijos no lo sean: no porque odie una lengua y ame la otra, aquí los amores cuentan poco, sino por evitarles a sus hijos la situación poco fluida, diríamos comunicativamente pastosa, la desventaja del bilingüe frente al monolingüe -el monolingüe en la lengua poderosa, claro.

Todo eso es cierto, en líneas generales y con muchas variaciones y matices. Por ejemplo, en Cataluña la lengua dominante es alternativamente el castellano y el catalán: el español es la lengua del Estado y del gran mercado comunicativo (cine, comercio, industria), pero el catalán es la lengua del poder local, que determina el poder económico, la política, la iglesia y la escuela. Con lo cual se produce un bucle curioso: el catalán es lengua recesiva en la escala mundial, pero es dominante en el circuito local. Lo cual, a efectos prácticos, explica que la alta burguesía sienta el catalán como un estorbo, una rémora inconveniente, ya que los negocios se hacen en español o cada vez más en inglés, y que en cambio el proletariado sienta su lengua, el español, como lengua de atraso y pobreza, y que mire de adquirir el catalán para escalar puestos en su estatus. En las clases altas –de Pedralbes, para entendernos-, los abuelos catalanohablantes tienen nietos castellanohablantes. En las clases bajas –digamos en Santa Coloma-, los abuelos castellanohablantes tienen nietos catalanohablantes. En ambos casos los padres son bilingües, y dan el cambiazo por la razón más poderosa que existe: por el bien de sus hijos.

Consecuencia sorprendente, al menos para nuestras cándidas izquierdas, IC y PSC: la inmersión lingüística escolar no es liberadora, sino todo lo contrario: al niño proletario castellanohablante se le está diciendo cuál es su horizonte de progreso, se le hace dócil para que acepte las reglas del juego y su lugar en él. La sorpresa de ese niño es cuando descubre que en realidad su lengua, el castellano, es la preferida de las clases dirigentes, es la lengua que da más oportunidades y abre más puertas, o puertas más anchas. Y sobre los inmigrantes: se suele decir que con el catalán se sitúan mejor en la parrilla de salida, y nuestros pedagogos presentan con orgullo al niño pakistaní que solo habla catalán y urdu. Error. Cuando se obliga al niño inmigrante a aprender el catalán –a los maestros de las 'aules d'acollida' se les dice que ante todo hay que evitar el contacto del niño inmigrante con la lengua castellana-, en realidad no es por su bien, no es para darle una herramienta mejor de progreso personal, sino que se le recuerda su horizonte proletario, se le está dictando la norma social que debe seguir y acatar: sumisión al reparto de poder existente, aceptación del statu quo. Con el castellano, a lo mejor gozaría de más oportunidades, demasiadas. Podría ser una competencia peligrosa... Por favor, despierten ya, izquierdistas de pacotilla.

De pactos
Gloria Lago www.lavozlibre.com  18 Mayo 2011

Cada vez más personas nos muestran su convencimiento de que Feijoo ha llegado a un pacto con los nacionalistas. ¿Es posible? Sí. ¿Es probable? Es muy probable.

Primero lo intentó con el PSdG. Nada más llegar al poder nombró para llevar las cuestiones lingüísiticas a un normalizador que había trabajado para el bipartito, alguien que era, además, del sector más nacionalista del PSdG. Como era de esperar, los socialistas gallegos no rebajaron un ápice el tono de sus críticas. Ante esta muestra de debilidad, el nacionalismo más duro sacó a la calle la artillería pesada, BNG, FPG, CIG y todo el tejido asociativo de Galicia que durante años ha ido cayendo en sus manos ante la pasividad de la sociedad civil, presionaron en la calle y en la prensa. Donde sólo había un fuego de campamento Feijoo creyó ver, o tal vez le convino ver, un incendio de grandes proporciones cuyas llamas irían extendiéndose colina arriba hasta ennegrecer con su molesto humo su pequeña casita de la cima.

¿Hubo pacto? Pruebas no hay, pero indicios hay muchos y, no sólo porque la elección de lengua en la enseñanza se haya esfumado, por el adoctrinamiento, por el monolingüismo que perdura en la Administración, o por la Ley de Comercio que permitiría obligar a un comerciante a rotular en gallego. Mirad a vuestro alrededor ¿dónde están las diversas plataformas que salían a la calle un mes sí y otro también? Hace un año que han entrerrado el hacha de su guerra; creen que ya han conseguido lo que querían. A veces escenifican alguna protesta "light" como sucedió hace unos días al presentar la Xunta una nueva Ley que, supuestamente, nos permitiría a los padres elegir la lengua en la enseñanza. Ayer en nota de prensa desde Galicia Bilingüe contamos la verdad del contenido de esa Ley. Era una nota muy breve pero muy clarita, "é o que hai". Hoy aparece en diversos medios como una nota discordante, como un verso suelto, recordándole a la ciudadanía entre el impúdico derroche de anuncios electorales que un problema que limita nuestros derechos sigue sin resolverse. Lo que tal vez el inquilino de la casita de la colina y los pirómanos de las libertades ajenas no ven es que ese verso suelto va formando palabra a palabra un poema que acabará por convertirse en un himo de libertad. La coherencia y los argumentos sólidos van calando en un sector creciente de la sociedad, y a ellos se suman quienes lícitamente tienen la conservación de la lengua gallega entre sus prioridades vitales pero que se estan dando cuenta de que permitir elegir es el único camino sensato. Esta semana tuve una larga conversación con una de estas personas, una persona, digamos, "relevante" del sector cultural gallego. No es la primera que ha dado el paso, que se ha quitado la venda.

Hay que continuar sacando a la luz los abusos y hay que seguir reclamando ante los tribunales los derechos que la ley nos reconoce, pero es muy necesario ofrecerles argumentos a unos ciudadanos tantos años anestesiados por slogans, tenemos que intentar animar a las personas sensatas y tolerantes que hacen cultura en gallego para que cambien la conversación en petit comité por el artículo valiente. Tal vez así Feijoo se vuelva un día y vea con quienes ha pactado: con aquellos que no son nada sin las subvenciones y con un montón de humo.

> Más información en http://elblogdeglorialago.blogspot.com/

Los talibanes se reducen
alfredo aycart ABC Galicia 18 Mayo 2011

Que el PSOE se sume a la política de imposición lingüística evidencia su desconcierto, también en materia cultural

DESAPARECIDAS las subvenciones injustificadas, la Mesa por la Normalización Lingüística va quedándose en lo que siempre fue: la plataforma residual constituida por el BNG para luchar contra la libertad de los gallegos a elegir la lengua en la que quieren expresarse. Ayer apenas consiguió reunir a un centenar de entusiastas del autoritarismo en torno a su presidente, Carlos Callón. Fue tal el fracaso que ni siquiera el censor Bieito Lobeira se sumó a la concentración convocada en Santiago de Compostela para reiterar la apuesta radical por la exclusión del castellano de las aulas.

Sí estaban sin embargo escritores de tan significada orientación como el hagiógrafo de Zapatero, el notable escritor Suso de Toro, al lado de personajes de la representatividad del candidato nacionalista a la tenencia de alcaldia, Ruben Cela, o de la capacidad discursiva de la parlamentaria Ana Pontón, nacionalista de UPG, la rama que aumenta su influencia interna a medida que la coalición se jibariza.

Muestran los talibanes de la lengua un comprensible temor al plurilingüismo que defiende el Gobierno gallego. En la medida en que aumentan las capacidades de comprensión de los estudiantes, en la medida en que se ensanchan sus posibilidades de futuro con la apuesta por la modernidad de la educación en tres lenguas, se reduce la influencia de quienes parecen incapaces de sustraerse del aldeanismo que inspira su decimonónica concepción de la galleguidad. No es ilógico el desenfreno de Carlos Callón y sus cómplices. Se trata simplemente del primario afán de supervivencia de quienes ven sus prebendas amenazadas.

Que se sume a la política de imposición que propugnan el desnortado secretario general del PSOE gallego, Manuel «Pachi» Vázquez, evidencia con pristina claridad el desconcierto socialista en materia cultural, reflejo directo de la incoherente concepción autonómica que ha impuesto el declinante presidente en funciones. El testaferro de José Blanco se permitió meter el idioma en campaña electoral, al sugerir que el presidente de la Xunta pisotea el gallego. Es una réplica mediocre a la recuperación de la normalidad en el uso de las lenguas oficiales que propugna Núñez Feijóo frente a la imposición del bipartito y su decretazo para expulsar el castellano de la Comunidad.

Mala estrategia, colofón de una campaña nefasta. La radicalidad lingüística está en decadencia, como demuestra la escasa repercusión de los actos de los autoritarios, abocados a una deseable, aunque excesivamente lenta, desaparición. El problema del BNG, en esta y otras materias, es que sólo cosechan el rechazo de la sociedad a la que pretenden imponer sus criterios hasta en los hábitos sociales más íntimos.

Tres familias piden al TSJC la ejecución "forzosa" del castellano como lengua vehicular en las aulas
Las tres familias a las que el Tribunal Supremo (TS) dio la razón en una sentencia que obliga a la Generalitat a introducir el castellano como lengua vehicular de la enseñanza, además del catalán, han pedido al Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) la ejecución "forzosa" de este fallo y que obligue a la Conselleria de Enseñanza de la Generalitat a adaptar esta normativa.
Barcelona - Europa Press La Razón 18 Mayo 2011

En rueda de prensa, el presidente de la entidad Convivencia Cívica Catalana (CCC), Francisco Caja --que ha aglutinado las demandas--, ha explicado que el 23 de abril finalizó el plazo legal para que la Generalitat adaptara la normativa a esta sentencia, y que desde entonces solamente ha manifestado su voluntad de preservar la inmersión lingüística en Catalunya.

"Ahora esperamos que el TSJC esté a la altura", ha dicho Caja, quien espera que el tribunal catalán comunique a la Generalitat la firmeza de la sentencia y que, en caso de que los jueces catalanes se declaren en huelga de brazos caídos, ha dicho, vengan las fuerzas de orden público a imponer el orden.

Ante la pasividad que, a su juicio, demuestra la Generalitat, Caja ha pedido que se procese a los responsables de esta normativa --la consellera Irene Rigau y el presidente del Govern, Artur Mas-- por prevaricación y por desobediencia a la autoridad: "Si es necesario, que lleven a la cárcel a todos y cada uno".

Caja ha avanzado que, después de las elecciones, unas 500 familias enviarán una instancia por carta a la consellera para reclamar el cumplimiento de la sentencia del TS, ya que, a su parecer, la mayoría de los padres rechazan el modelo de inmersión lingüística en catalán.

"Esta broma de la inmersión ha durado más de 17 años, y es grave", ha asegurado Caja, para quien el Govern, si es demócrata, debe resignarse y aceptar que este modelo es contrario a la Constitución española.

PERFIL DEFINIDO
Las familias que han acudido a esta asociación responden a un perfil muy definido: se trata de alumnos en la escuela concertada, de una "determinada zona de Barcelona" y catalanohablantes --aunque las tres familias demandantes se han confesado castellanohablantes--.

Una de las madres denunciantes, Consuelo Santos, ha reclamado el derecho de sus hijos a aprender el castellano, mientras que Caja ha criticado el "horror" con el que las familias descubren que sus hijos no saben español.

"Se adoctrina a los escolares en el odio a España", ha defendido Caja, quien ha achacado el menor rendimiento escolar entre los alumnos castellanohablantes al idioma en el que se imparten las clases.

Para éste, no puede afirmarse que los alumnos catalanes, con dos horas de castellano semanales, tienen el mismo nivel en este idioma que el resto de comunidades, donde se imparten las 35 horas semanales en castellano; y ha acusado a la Generalitat de practicar un bautismo catalanista en las escuelas que "cambia el alma a los niños".

Cataluña
Padres de alumnos que hablan catalán también reclaman el español en clase
Las familias se han dado cuenta de que sus hijos «no hablan bien el castellano» y estudian exigir a la Generalitat 30.000 euros por cada niño como indemnización
ESTHER ARMORA / BARCELONA ABC 18 Mayo 2011

Los padres castellanohablantes no están solos en la cruzada contra la inmersión lingüística en Cataluña. Muchas de las 500 familias que, tras las elecciones municipales del próximo 22 de mayo, elevarán a la consejería de Enseñanza de la Generalitat una reclamación para que sus hijos reciban las mismas clases en castellano que en catalán tienen la lengua autonómica como materna. Lo confirmó ayer en rueda de Prensa Convivencia Cívica Catalana (CCC), entidad que ampara a las familias que luchan desde hace años para conseguir el bilingüismo en las aulas de esta Comunidad. «Se han dado cuenta de que sus hijos no hablan bien el castellano y quieren una solución», indicó Francisco Caja, presidente de CCC.

Adelantó también que «se trata, en su mayoría, de padres que escolarizan a sus hijos en centros de la red educativa concertada y residen en la zona alta de Barcelona». Acompañado de miembros de las tres familias a las que Tribunal Supremo (TS) dio la razón el pasado diciembre con tres contundentes sentencias que obligan a la Generalitat a cambiar el modelo lingüístico educativo, Caja confirmó ayer, tal como avanza hoy ABC, que ya hay medio millar de padres dispuestos a exigir a la consejería el derecho a una educación bilingüe para sus hijos.

«Si incumplen la ley, cárcel»
El responsable de CCC recordó también que las familias, cuyas denuncias propiciaron los fallos del TS, —a los que se refirió como «héroes de la causa lingüística»—, amparadas por Convivencia, han elevado ya un escrito ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) reclamando la «ejecución forzosa» de las sentencias. Asimismo, y, ante la pasividad demostrada por las autoridades educativas, han pedido que se procese a la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, y al presidente de la Generalitat, Artur Mas, por un delito de «prevaricación» y «desacato a la autoridad judicial». «Si es necesario que vayan a la cárcel que vayan. Si se castiga a un ciudadano por no cumplir la ley, ellos deben tener el mismo trato», denuncia el presidente de CCC. Añade que: «Por mucho que atente contra una ideología política no puede vulnerarse el principio de legalidad». A su entender, «lo que está ocurriendo en Cataluña contradice el espíritu y la letra de la Constitución. Nos jugamos la naturaleza democrática del sistema».

Consuelo Santos, Marina Gala y Feliciano Sánchez, los tres padres que hay tras los fallos del Supremo han abierto el camino a otros muchos para reivindicar sus derechos lingüísticos en Cataluña, dan por sentado que la lucha no ha terminado, aunque confían en que «la justicia acabe imponiéndose y el castellano recupere su presencia en las aulas».

«El rendimiento es peor»
Gala denuncia que, pese a que ella y su marido refuerzan en casa el castellano de sus hijos, «con eso no hay suficiente». «Está claro que no son lo mismo dos horas de castellano a la semana que las 35 que reciben los alumnos de otras comunidades autónomas», afirma Francisco Caja, quien recuerda que «hay estudios de peso como el de la prestigiosa Fundación Jaume Bofill que, amparándose en los resultados de los informes PISA, demuestran que el rendimiento de los alumnos castellanohablantes es mucho peor que el de los que tienen el catalán como lengua materna».

Por este motivo, los padres agraviados van a abrir una nueva vía: la de la indemnización económica. El responsable de Convivencia Cívica adelantó que todas las familias que lo estimen conveniente pueden reclamar a la Generalitat una indemnización «en concepto de todos los años en los que sus hijos no recibieron enseñanza en castellano». Según ha podido saber este diario, la cantidad media que podría reclamar un padre rondaría los 30.000 euros. «Ya que la consejera ha hecho caso omiso a los tribunales y parece que la vía civil tampoco la hace reaccionar, utilizaremos la presión económica», afirma Caja.

Ni él, ni su asociación, ni los padres a los que representa confían en que el conflicto lingüístico se desencalle en breve, aunque están dispuestos a «esperar todo el tiempo que sea necesario para que se detenga esta injusticia en los colegios e institutos catalanes». «La mayoría de nosotros llevamos más de seis años de dura lucha, por eso no vamos a rendirnos, aunque sabemos que la victoria no es fácil», declara Consuelo Santos, una de las madres afectadas.

«Confiamos en el TSJC»
«La Generalitat practica desde hace años un bautismo catalanista en las escuelas que cambia el alma a los niños», denuncia Francisco Caja. Ahora le toca mover ficha al TSJC. «Confiamos en la justicia catalana. Esperamos que esté a la altura», apuntan los padres.
«Es una cuestión de libertad»

«Eso de que los niños hablan correctamente el castellano cuando dejan la escuela es totalmente falso». Marina Gala, de 47 años, tiene ocho hijos, seis de ellos totalmente inmersionados en catalán, y, pese a que su marido y ella se esfuerzan por reforzar el «débil castellano» de sus vástagos en casa, tiene claro que «no es suficiente» para garantizar a sus hijos las competencias lingüísticas mínimas en esa lengua. Por esta razón, hace unos años se apuntó a la lucha contra la inmersión lingüística educativa, que supone, a efectos de aula, que todas las clases se imparten en catalán excepto la de Lengua y Literatura Castellana. Marina confiesa su «desencanto» ante la actitud pasiva de la Generalitat y su «indignación» cuando el Govern alardea de que no va a cumplir las sentencias del TS. «No podemos elegir centro ni tampoco lengua de escolarización. Luchamos porque es una cuestión de libertad», denuncia esta madre de Tarragona.

Los padres catalanes se hartan y piden al TSJC el castellano en las aulas
Entre las familias denunciantes, muchas son catalanohablantes
Europa Press www.lavozlibre.com 18 Mayo 2011

Madrid.- Las tres familias a las que el Tribunal Supremo (TS) dio la razón en una sentencia que obliga a la Generalitat de Cataluña a introducir el castellano como lengua vehicular de la enseñanza, además del catalán, han pedido al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) la ejecución "forzosa" de este fallo y que obligue a la Consejería de Enseñanza a adaptar esta normativa.

En rueda de prensa, el presidente de la entidad Convivencia Cívica Catalana (CCC), Francisco Caja -que ha aglutinado las demandas-, explicó ayer que el 23 de abril finalizó el plazo legal para que la Generalitat adaptara la normativa a esta sentencia, y que desde entonces solamente ha manifestado su voluntad de preservar la inmersión lingüística en Cataluña.

"Ahora esperamos que el TSJC esté a la altura", dijo Caja, quien espera que el tribunal catalán comunique a la Generalitat la firmeza de la sentencia y que, en caso de que los jueces catalanes se declaren en huelga de brazos caídos, apuntó, vengan las fuerzas de orden público a imponer el orden.

Ante la pasividad que, a su juicio, demuestra la Generalitat, Caja pidió que se procese a los responsables de esta normativa -la consejera Irene Rigau y el presidente del Govern, Artur Mas- por prevaricación y por desobediencia a la autoridad: "Si es necesario, que lleven a la cárcel a todos y cada uno".

Caja avanzó que, después de las elecciones, unas 500 familias enviarán una instancia por carta a Rigau para reclamar el cumplimiento de la sentencia del TS, ya que, a su parecer, la mayoría de los padres rechazan el modelo de inmersión lingüística catalán.

"Esta broma de la inmersión ha durado más de 17 años, y es grave", aseguró Caja, para quien el Govern, si es demócrata, debe resignarse y aceptar que este modelo es contrario a la Constitución española.

PERFIL DEFINIDO
Las familias que han acudido a esta asociación responden a un perfil muy definido: se trata de alumnos en la escuela concertada, de una "determinada zona de Barcelona" y catalanohablantes -aunque las tres familias demandantes se han confesado castellanohablantes-.

Una de las madres denunciantes, Consuelo Santos, reclamó el derecho de sus hijos a aprender el castellano, mientras que Caja ha criticó el "horror" con el que las familias descubren que sus hijos no saben español.

"Se adoctrina a los escolares en el odio a España", defendió Caja, quien achacó el menor rendimiento escolar entre los alumnos castellanohablantes al idioma en el que se imparten las clases.

Para éste, no puede afirmarse que los alumnos catalanes, con dos horas de castellano semanales, tienen el mismo nivel en este idioma que el resto de comunidades, donde se imparten las 35 horas semanales en castellano; y acusó a la Generalitat de practicar un bautismo catalanista en las escuelas que "cambia el alma a los niños".

TRAS AVALAR A BILDU
DyJ estudia querellarse contra los magistrados del TC por prevaricación
La querella se presentaría contra los seis magistrados del Alto Tribunal que dieron luz verde a Bildu para estar en las urnas el próximo domingo.
A.M Libertad Digital 18 Mayo 2011

La asociación de víctimas Dignidad y Justicia, que preside Daniel Portero, estudia estos días presentar una querella por prevaricación contra los magistrados del Tribunal Constitucional que avalaron las presencia de la coalición Bildu en las elecciones municipales y forales del País Vasco el próximo domingo.

Según ha podido saber Libertad Digital, los abogados de esta asociación estudian la posibilidad de querellarse ante el Tribunal Supremo contra los seis jueces del TC –todos ellos nombrados a propuesta del PSOE- que votaron a favor de que la coalición formada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba y candidatos proetarras estuviera en las urnas.

El pasado día 6 el Constitucional avaló por seis votos frente a cinco la legalidad de Bildu. La sentencia de la mayoría de magistrados contó con duros votos particulares de la minoría que sostuvo que este tribunal se extralimitó cuando llevó la contraria al Supremo convirtiéndose en una tribunal de "super-casación".

Por otro lado, Portero ha criticado que la Abogacía del Estado y la Fiscalía no se hayan planteado recurrir al Tribunal de Estrasburgo para impedir que Bildu concurra a las elecciones, informa Servimedia. Según Portero, "desde las instituciones del Estado no se ha estudiado para nada la posibilidad de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos opinara al respecto". A su juicio, si la Abogacía y la Fiscalía recurrieron las listas de Bildu, podrían haberse dirigido a los jueces europeos "como última instancia".


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