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Recortes de Prensa   Sábado 21  Mayo 2011

 

Democracia Real Ya (III): el día después
Luis del Pino Libertad Digital  21 Mayo 2011

Editorial del programa Sin Complejos del sábado 21/05/2011

Me da la sensación de que está todo el mundo de los nervios pensando en el impacto que las concentraciones de indignados pueden tener sobre las elecciones de mañana.

¿Están también ustedes preocupados por eso?

Pues relájense y dejen de preocuparse. En primer lugar, porque la influencia de esas concentraciones sobre las votaciones del domingo va a ser bastante pequeña.

Y en segundo lugar, porque la verdadera importancia del movimiento 15M no está en las elecciones del domingo, sino en lo que va a suceder el día después de las elecciones.

Las intenciones originales del gobierno de Zapatero eran poner en marcha, justo después de las elecciones municipales, la nueva ronda de ajustes que las instancias internacionales le están reclamando. Tal como ha denunciado el sindicato USO, entre los planes previstos se encuentran una nueva bajada de sueldo a los funcionarios y una reducción del período de cobertura de desempleo, de 24 a 18 meses. Eso, que sepamos: probablemente los ajustes tengan que ir mucho más lejos.

Pero esas intenciones originales del Gobierno están ahora en entredicho, gracias a las concentraciones que se están celebrando en toda España y especialmente en Madrid.

Porque si algo han dejado claro los acontecimientos de esta última semana son tres cosas:

1) Que el descontento social ha alcanzado límites insoportables.

2) Que la gente ha empezado a organizarse por su cuenta, en vista de que los partidos tradicionales han fracasado a la hora de dar cauce a ese descontento social.

y 3), lo más importante, que la gente ha descubierto que se puede organizar una protesta multitudinaria por Internet, a pesar del silencio total en los medios informativos tradicionales, y organizarla con éxito.

En resumen: que la gente - la gente descontenta - ha descubierto que tiene poder. Y cuando la gente descubre que tiene el poder en la mano, ya es muy difícil quitárselo.

Hasta ahora, el descontento de los parados, el de los autónomos, el de los jóvenes, el de los jubilados, el de los simples ciudadanos, se ha mantenido cuidadosamente escondido gracias a unos sindicatos apesebrados, a unos medios de comunicación demasiado complacientes con el poder y a unos partidos políticos tradicionales que han renunciado a actuar como portavoces de la ciudadanía.

Pero ahora, los descontentos han descubierto que no necesitan, para salir a la calle, ni a esos sindicatos, ni a esos medios de comunicación, ni a esos partidos políticos. Han descubierto que los ciudadanos podemos, y debemos, protestar por nuestra cuenta si nadie más nos convoca a protestar.

En consecuencia, los planes del PSOE para la recta final de la legislatura se han venido abajo. No porque ahora haya diez mil personas concentradas en la Puerta del Sol - que eso, insisto, es irrelevante - sino porque si el Gobierno intenta imponer nuevos recortes después de las elecciones municipales, si el Gobierno continúa intentando que los españoles paguemos la factura de una crisis que no hemos provocado, no son diez mil personas, sino varios centenares de miles, las que van a echarse a la calle, convocadas por los mismos procedimientos con los que esta protesta de hoy se ha puesto en marcha y ya con la experiencia del éxito anterior.

Olvídense ustedes por un momento de las elecciones de mañana y fíjense en las consecuencias que este movimiento tiene a medio plazo, porque esas consecuencias son de gran calado:

1) En primer lugar, si el gobierno de Zapatero ha podido mantenerse hasta el momento sin convocar elecciones anticipadas es porque las instancias internacionales continúan comprando cantidades ingentes de deuda española, retrasando así la quiebra de nuestro país. Y si hacían eso era en la confianza de que Zapatero iba a poder sujetar el descontento social y aplicar durísimos recortes a los españoles. Pero ahora, eso se ha acabado. Las manifestaciones en la calle, de las que ya se han hecho eco profusamente los medios de comunicación extranjeros, están lanzando a los inversores internacionales el mensaje de que los españoles de a pie no estamos dispuestos a seguir pagando la factura de una crisis que no es responsabilidad nuestra. En consecuencia, el Gobierno va a tener cada vez más dificultades para conseguir que las instancias internacionales le permitan agotar la legislatura. Y las perspectivas electorales del PSOE irán desplomándose con cada nueva manifestación que se convoque contra los recortes. Así que, por primera vez, y gracias a los indignados que se manifiestan en decenas de ciudades de España, se abre la puerta a una convocatoria anticipada de elecciones.

2) En segundo lugar, también el Partido Popular se enfrenta a un dilema importante a partir del domingo. Si Rajoy persiste en su dontancredismo, si continúa sin querer hacerse portavoz de los humillados y ofendidos, entonces los descontentos continuarán metiendo en el mismo saco a los dos partidos mayoritarios y la sangría de votos de los populares de aquí a las elecciones de 2012 puede ser, si no tan grande como la del PSOE, sí desde luego bastante considerable. O el PP se pone a la cabeza de la manifestación a partir del lunes, o también lo arrastrará la riada.

Porque la cuestión es muy simple: los españoles están hartos.

Están hartos de corrupción. Están hartos de subvenciones a los sindicatos y a los partidos políticos. Están hartos de que el dinero que a los ciudadanos les falta se lo repartan algunos con total descaro.

Los españoles están hartos de que los partidos políticos no sean internamente democráticos. Y de que la Justicia no sea independiente. Y de que políticos, banqueros y constructores mantengan una perpetua relación incestuosa.

Los españoles están hartos de no poder controlar de ninguna manera a sus representantes. De que los políticos hablen un lenguaje que nadie entiende y a nadie le importa. De que todo tipo de incompetentes arruinen nuestras perspectivas de futuro.

Los españoles están hartos de que quienes nos gobiernan gocen de todos los privilegios, mientras que a nosotros nos coartan cada vez más libertades.

En suma: que los españoles están hasta las narices de que haya tanto mangante que no sólo vive a nuestra costa, sino que encima se ríe de nosotros.

Y los españoles han dicho basta.

No importa en absoluto lo que los partidos opinen, o dejen de opinar, sobre la concentraciones. Esas movilizaciones van a continuar, y mucho más multitudinarias, después del 22-M, le guste a quien le guste. Especialmente si el Gobierno pretende seguir haciéndonos pagar la factura de la crisis.

En consecuencia, cada partido deberá elegir, a lo largo de los próximos meses, dónde quiere estar: si del lado de los ciudadanos - de esos ciudadanos que sufren, de esos ciudadanos que están hartos e indignados - o del lado de un sistema que ya está muerto. Un sistema que hace tanto tiempo que murió, que el olor que despide es ya imposible de ocultar.

Justa indignación
Javier Nart www.gaceta.es  21 Mayo 2011

Esta incipiente rebelión no es ni de derechas ni de izquierdas, es contra todos ellos.

Ya va siendo hora de que nuestra casta política comience a descender de su torre de marfil y se manche con el polvo de la calle. Que entiendan que hay vida (y ciertamente inteligente) más allá del Congreso de los Diputados, de las secretarías de los partidos políticos. Asombra el asombro de nuestros próceres cuando contemplan las manifestaciones de tanto ciudadano harto y que han concentrado en la Puerta del Sol de Madrid a más personas que ninguno de ellos en sus mítines de audiencia prefabricada e incentivada.

Unos y otros, tirios y troyanos, moros y cristianos, peperos y socialistas, han respondido con idéntica estúpida zafiedad: unos, con desdén, “que se presenten a las elecciones”; otros, sin querer enterarse, “que no se abstengan y que nos voten”.

Siguen en la más gloriosa de las higueras. Porque esta incipiente rebelión no es ni de derechas ni de izquierdas (si existe en España tal cosa), es contra todos ellos, contra sus privilegios, contra su ceguera. Exigiendo una democracia real y no esta democracia secuestrada por la partitocracia.

Claman con absoluta justicia y razón por su participación verdadera, no encauzada y domesticada por la “dictadura del secretariado”, por los aparatos políticos. Porque, a estas alturas, nadie cree (ni ellos mismos) que las estructuras de partidos sean lo transparentes y fluidas que debieran ser.

Partidos que son sistemas de poder oligárquicamente dominados y frente a los que el ciudadano carece de toda posibilidad alternativa. Pretender la creación de una nueva plataforma es aventura tan heroica como romántica. Algo así como enfrentarse a El Corte Inglés desde una mercería.

Y, porque creo en la democracia, como creen esos miles de indignados ciudadanos, afirmo que la libertad ni nace ni termina en el puño y la rosa o en la gaviota, sino en cada uno de nosotros. Y algo muy grave ocurre en España cuando, tras el paro y la crisis, el principal problema es quien debería sacarnos de ella: la clase política.

El último mitin
La posible pérdida de poder ha cegado al PSOE hasta lo patológico.
Antonio Guerra www.gaceta.es  21 Mayo 2011

Cuando hoy termine el día de esta primavera ventosa y tornadiza, también habrá terminado, con el último mitin, la campaña electoral. Sin embargo, los actos de protesta del 15-M, a cargo del movimiento Democracia Real Ya, alteran el análisis final de una campaña que ha sido horrenda y filibustera. No se puede negar que el despertar de esta parte dolida de la sociedad, más cerca del mayo francés del 68 que de las recientes manifestaciones en los países árabes, ha supuesto una corriente de aire fresco. No han faltado politólogos que han justificado el origen de esta rotunda protesta contra los partidos políticos en el libro ¡Indignaos!, de Stéphan Hessel. Nada más lejos de la realidad. Si hubiera sido posible una encuesta entre los participantes del 15-M en la madrileña Puerta del Sol, ni siquiera un 1% habría leído el libro del sabio y anciano francés, con prólogo de Sampedro.

La fulminante protesta ha surgido de forma espontánea, y a la desesperada, procedente de un sector de españoles decepcionados de los partidos políticos, y muy especialmente de los últimos Gobiernos socialistas, que han llevado a España a una situación insoportable: desempleo hasta niveles tercermundistas, pérdida de prestigio internacional, pactos financieros con el capitalismo más deplorable, congelación de pensiones, rebajas salariales a los empleados públicos, pactos con los asesinos de ETA, justificándolos con una falsa etiqueta de progresismo… y así hasta completar una larga lista de torpezas que han conducido al desaliento y la mayor desesperanza. El curioso fenómeno de esta protesta, que algunos han llamado “revolucionaria”, es que Zapatero y sus ministros se han prestado con rapidez a apoyarla y a confesar sin escrúpulos que están a su favor. Cuando precisamente los últimos Gobiernos socialistas y los graves errores de Rodríguez Zapatero han sido los principales culpables de todo lo que se protesta en este movimiento. No cabe duda de que el Gobierno, ante la probable ausencia de apoyo popular en las elecciones del próximo domingo, intenta pescar votos en este río revuelto con un ejercicio de cinismo y poca vergüenza como nunca conocieran dueñas. ¿Quién es el amigo de Botín sino el tal Zapatero? ¿Quién cedió y sonrió ante los sátrapas del mercado mundial sino el leonés? ¿Quién ha ensuciado la política hasta conducir a España a un guerracivilismo de enfrentamientos lamentables sino este falso y demagogo Maquiavelo de tres al cuarto? ¿Cómo es posible que esta honrada protesta ante la desesperación provocada por el curvicejo quiera ahora encabezarla él mismo?

Lo que no quieren reconocer el PSOE, Zapatero y los socialistas bien situados es que, más que el ensayo de Hessel, la presente situación recuerda a otro libro de un ministro de Franco, El ocaso de las ideologías, de Fernández de la Mora. La izquierda está en declive porque la institucionalización de la partitocracia ha degenerado en corrupción, nepotismo e ineficacia ante los problemas de la sociedad española. No es una casualidad que Alemania, Francia, Inglaterra y casi el 70% del resto de los países europeos esté gobernado por la derecha o el centro-derecha. El fracaso de la izquierda europea se inició cuando el filósofo francés André Glucksmann, antiguo paladín de la gauche divine, decidió apoyar en 2007 la candidatura de Sarkozy, al tiempo que denunciaba a las democracias débiles y acomplejadas, siempre miedosas de condenar la demagogia y el totalitarismo de la izquierda. Así empezó todo, y el proceso de regeneración continúa, pero los socialistas y comunistas españoles no se quieren enterar.

Aparte del 15-M, la campaña electoral ha sido un despropósito. El hecho de que Zapatero nos haya llamado bellacos a más de media España, o que un concejal socialista de Jaén quisiera “matar a hostias” a su oponente del PP, muestra hasta qué límites de intolerancia se ha movido el PSOE en estos días. Tal vez lo más indignante para los socialistas es que el PP no ha caído en la trampa de la provocación, con un Rajoy paseando indiferente su palmito de niño grande por las plazas de toros y campos de fútbol hablando de economía, sin prestar atención a la andanada izquierdista y convencido de que la indiferencia, y no la algarada, es la mejor muestra de desprecio en los inteligentes. La muy posible pérdida del poder ha cegado al PSOE hasta lo patológico. Y los socialistas, que tanto presumen de estrategias electorales, han caído como pardillos. Hasta Alfonso Guerra ha fracasado en Huelva en su papel de caricato. Sus chascarrillos estuvieron a punto del abucheo. ¡Qué desastre!

*Antonio Guerra, médico, escritor y periodista, fue director de ‘El Socialista’, delegado de Andalucía en las publicaciones ‘Cambio’ y ‘Diario 16’, y contertulio en diversos programas de radio.

Reflexión fallida
Gloria Lomana La Razón  21 Mayo 2011

Lástima que lo que fue ilusión de jóvenes utópicos acabe enredado entre okupas, antisistema, radicales y oportunistas. Una vez más, los españoles iremos a votar tras una jornada de reflexión alterada. Durante muchos años fue el terrorismo el que nos atenazó en días como este, y solo hace ocho años, las movilizaciones del 13-M influyeron en el voto. Para quienes creen que Zapatero llegó envuelto en una guerra y se irá metido en una o en dos –si Libia no se acaba–, tienen ahora otro episodio que incluir al repertorio: llegó tras las algaradas de la jornada de reflexión de hace siete años, y si esto no se para, se irá envuelto en lo mismo.
Protestan contra un Zapatero crispado, un Rajoy pesimista, unas listas bloqueadas, unos candidatos imputados, unas campañas electorales huecas, unos mítines de cartón... No es de extrañar que ante este panorama, los jóvenes indignados ni vean conveniente el voto a partidos, ni útil el voto en blanco, que no ha hecho reflexionar a los políticos hasta ahora. Atención pues mañana a la abstención, pero también al voto nulo, la última modalidad de la protesta.

El Ministerio del Interior ha infiltrado a la Brigada de Información entre los manifestantes, que han certificado que la revolución es espontánea, que nada ha sucedido instigado por el PP, como le habría gustado demostrar a Rubalcaba, que esto no es un 13-M, como el PSOE le montó al PP en 2004. Que solo hay hartazgo y la red para convocarse. Aunque esto no es Túnez ni Egipto, los indignados miran a la avenida Burguiba y a la plaza Tahir para señalar que los jóvenes, cuando se movilizan, pueden cambiar el mundo, ante la atónita mirada de los Servicios Secretos. Tampoco es el mayo del 68 porque no pretenden acabar con el imperialismo y el capitalismo, pero se inspiran en el brete en el que, aquellos otros jóvenes, pusieron al presidente De Gaulle.

Lo sorprendente, decían todos los analistas, es que con cinco millones de parados, la gente no se hubiera echado a la calle ya. Y nos temíamos lo peor: el asalto a los comercios, los bolsos, los cajeros automáticos... los robos por veinte euros como en los años 80. Por eso esta movilización del 15-M, pacífica en un principio, tenía el mérito de haber sabido decir basta pero de forma ordenada. Pero tanta calma veremos lo que dura, porque bajo la alfombra de manifestantes que hoy cubre la Puerta del Sol, malviven la mitad de los jóvenes españoles, los más preparados de la historia, que no han encontrado empleo. Solos y desasistidos por los sindicatos, hoy más convertidos en verticales con el régimen que nunca. En una cosa tiene razón el líder de UGT: «Esto se veía venir». Por eso, lástima que algunos hayan intentado sacar tajada de este pacífico movimiento, infiltrándose en sus filas y llamando al boicot de un mitin de Rajoy. Esperemos que tras el pretendido boicot al PP y el asalto simbólico a los Bancos de Valencia y Cadiz, las movilizaciones del 15-M sigan siendo pacíficas. Porque lo que si sería una lástima es que, lo que ha comenzado siendo la movida ilusoria de jóvenes utópicos acabe en siete días enredada entre okupas, antisistema, radicales y oportunistas.

Movimiento 15-M: ¿qué hay detrás?
Óscar Rivas Minuto Digital   21 Mayo 2011

Se equivocan quienes afirman que la mayoría de los manifestantes del llamado movimiento 15-M son extremistas antisistema. Pero mienten quienes niegan que la voz cantante la hayan tomado los extremistas antisistema. Al menos en Madrid. Sé lo que digo y por qué lo digo. Porque yo estuve allí. Vi a sus portavoces. Pero ante todo les oí. Escuché lo que decían. Decían estar contra el poder. Lo que ocurre es que sus palabras no se correspondían con sus hechos. Sus palabras hablaban de libertad, pero sus hechos la amordazaban. Estaba a unos metros cuando presencié cómo dos de estos gallitos, porrito en boca, marcaban la consigna de impedir que aquellos que no fueran portavoces pudieran hacer declaraciones a los medios de comunicación. Actuaban así so pretexto de evitar manipulaciones informativas, solo que evitándolo pretendían sibilinamente manipular la información.

En un momento dado, observé cómo en el transcurso de unos minutos el número de furgones policiales se incrementó exponencialmente. Comprobé cómo en ese preciso instante dos de los gallitos asamblearios –sus pintas les delataban- se dedicaron a tomar nota de las matrículas de los furgones: uno las grababa con cámara de vídeo, el otro con cámara fotográfica. Como intuía por dónde iban los tiros me acerqué a uno de los policías para saber qué sucedía. Su respuesta fue breve pero precisa: “está a punto de salir Esperanza Aguirre”. En efecto. Apenas habían transcurrido diez minutos de reloj cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid aparecía por la Puerta del Sol. Fue entonces cuando las pretendidas protestas bipartidistas de los congregados se tornaron clamorosamente unipartidistas; sus voces no se dirigían contra PP y PSOE, sino solo contra el PP; no contra Zapatero, sino única y exclusivamente contra Aguirre.

España tiene cinco millones de razones para estar indignada. Su número de parados duplica la media europea. En cuanto a los jóvenes, la tasa de desempleo rebasa el 40% triplicando la media mundial.. Luego es natural que una buena porción de españoles se sienta desasistida por una casta política que en verdad no les representa. Particularmente, comparto esa impresión. Sin embargo, no por ello debemos permitir que los árboles nos impidan ver el bosque. Y éste no es difícil de divisar: es evidente que no es el PP, sino el PSOE quien está dejando España hecha unos zorros; si el paro tiene nombre y apellidos, estos no son los de Esperanza Aguirre, sino los de José Luis Rodríguez Zapatero, el mismo que ahora les pide su voto “progresista”.

Me consta que la gran mayoría de españoles que se han movilizado por lo que han dado en llamar una democracia real” lo han hecho llevados por la buena fe. Un sentimiento, del que carecían quienes han terminado por vampirizar su movimiento. Madrid les ofrecía grandes oportunidades. Podrían haberse manifestado en La Moncloa, donde pace Zapatero; o en el Ministerio del Interior; allí pudieron haberle mesado las barbas a Rubalcaba. Pero no lo hicieron. Prefirieron manifestarse contra Esperanza Aguirre. La elección no fue casual. Ni mucho menos espontánea. Obedecía a intereses muy concretos, y no necesariamente a los de la extrema izquierda. Aunque sean estos quienes han dirigido el cotarro en la Puerta del Sol. Una pandilla de porreros no da para más. Son lo que son: tontos útiles. Quienes han tratado de obtener réditos de su presencia también son de izquierdas; también radicales, solo que de apariencia más respetable, y ferozmente subversivos. Por algo están en el poder.

Eclipse de Sol
Alfonso Basallo www.gaceta.es  21 Mayo 2011

¿Pero hubo una vez unas elecciones autonómicas y locales?

¿Cuántos de ustedes han seguido los mítines de campaña, lo déjà vu, en lugar de la Puerta del Sol, lo nunca visto? Por primera vez en décadas, el centro de gravedad de la democracia ha dejado de estar en escaños y despachos para situarse en el kilómetro cero de España, en la diana de una sociedad que no se siente representada por los políticos convencionales. Convertido en un gigantesco plató, un Ágora inclasificable y naif, Sol ha eclipsado una campaña de la que nadie se acuerda (¿pero hubo una vez unas autonómicas?) Harían mal los políticos en ignorar la voz del pueblo y sus quejas –muchas justificadas–; y peor aún haría mucho ingenuo, afectado de síndrome de Estocolmo, en pensar que bajo los adoquines de este Mayo está la playa.

Primero. Todas las revoluciones comienzan siendo festivas y transversales y acaban como acaban (¿o no son transversales y suscribibles por tirios y troyanos la libertad, la igualdad y la fraternidad?). Cierto que izquierda y derecha son dos formas de hemiplejia (Ortega dixit), pero la que patentó esa dicotomía fue... la izquierda. Y es ella la que se lleva los gatos al agua quitándose y poniéndose disfraces, primero ecologista, luego feminista, ahora 2.0. No hay más que ver las consignas estatistas con las que han trufado los mensajes del 15-M.

Segundo. Caen en kafkiana contradicción al enfrentarse al Sistema desde fuera del Sistema, pero convirtiéndose ellos mismos en Sistema. La prueba es que el festival anarquista se ha petrificado, con sus órganos de gobierno (asambleas teledirigidas), sus ministerios (comisiones de Comunicación, Legal, Guardería), su sturmtruppen (orcos que ladran a los periodistas, o pintan de color unidades móviles de la tele, pasándose por el arco del triunfo la libertad de expresión) y hasta su censura (la Asamblea no permite grabar a los medios en ciertas áreas). ¿Espontáneo? ¿Qué es eso de La Asamblea?

¿Eclipse o espejismo?

Movimiento 15-M
Sordos
Maite Nolla Libertad Digital  21 Mayo 2011

Qué bonito es ver al presidente del Gobierno y a sus ministros socialistas subirse al coche oficial y mandar al chófer que ponga Papá cuéntame otra vez. Porque tienen Consejo de Ministros, que si no serían los primeros en buscar la arena de la playa debajo de los adoquines de la Puerta del Sol. Lo que pasa es que es complicado hacer oposición desde el Gobierno o ser antisistema desde el sistema; para eso hay que tener mucha cara o ser del Tripartit. Pero el Gobierno, superada la timidez inicial, ha decidido ponerse de parte de los que protestan, tanto en la parte romántica como en la parte ilegal.

Lo que si me gustaría saber es por qué el Gobierno ha dicho que no sólo va a escuchar a los acampados, sino que sus propuestas son posibles. ¿Dónde ponemos el listón? ¿En el número? ¿En que son de izquierdas? ¿En que son muy simpáticos? ¿Por qué?, que diría Mourinho. Las víctimas del terrorismo también han salido y seguirán saliendo a la calle y el Gobierno siempre ha considerado que sus manifestaciones debían clasificarse por defecto en la extrema derecha. O cuando al PSC le nació Ciudadanos, hasta el punto de conseguir noventa mil votos en Cataluña y subiendo, a los socialistas sólo se les ocurrió decir que les pagaba la FAES –con condena incluida a la señora Sáenz Díaz, digamos que por mentir–. Carmelo González también acampó en la Plaça de Sant Jaume, ante la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, y no le hicieron ni puñetero caso. Es verdad que coincidió con la protesta pacífica de Iñaki a base de hincharse a jamón de York y, seguramente por eso, la plantada de Carmelo quedó en segundo plano. Pero sus propuestas eran tan posibles que el Tribunal Supremo, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y hasta el Tribunal Constitucional, en la sentencia sobre el Estatut, le acabaron dando la razón. Y en todos esos casos, los miembros del Gobierno se quedaron sordos. Recuerden, por ejemplo, el caso de Paco Caja. Llegó a recoger las firmas suficientes para presentar una iniciativa legislativa popular en el Parlamento de Cataluña, y cuando subió al estrado a defenderla se quedó literalmente sólo en el hemiciclo con los diputados de Ciudadanos y del PP. Los demás se largaron; los socialistas los primeros.

Me da la sensación de que han contraprogramado un poquito tarde. Puede ser que les dé igual y que esto no sea nada más que un ensayo con público para las generales de dentro de un año; para las elecciones del domingo está todo el pescaovendido. De todas formas, se apuntan los primeros a escuchar porque así llevaron a Zapatero desde la nada al Gobierno: no saben actuar de otra manera. Necesitan de este tipo de precursores o coadyuvantes; llámenlo como quieran. Para ellos la política no es suficiente y la verdad es que les ha funcionado hasta ahora. A partir del domingo, ya veremos.

¿Está la izquierda detrás del 15-M?
 www.gaceta.es  21 Mayo 2011

Juan Ramón Rallo, economista y fundador del Instituto Juan de Mariana: "En la gestión electoral del populismo nadie gana al PSOE"
Marc Vidal, emprendedor y experto en redes sociales: "No hay más que gente exhausta de tanta humillación"

Juan Ramón Rallo: Sí. Aunque pueda tratarse de un grupo heterogéneo, su núcleo duro es de extrema izquierda: su programa político pasa por subir los impuestos, expandir el gasto público, regular aún más el mercado laboral y nacionalizar la banca y la vivienda. Aseguran estar en contra de la casta política, pero en última instancia no cuestionan su necesidad ni realmente saben lo que piden: quieren más Estado y menos mercado. Y todo cuanto suponga ampliar el intervencionismo estatal beneficia a los políticos y, entre ellos, al PSOE y a la izquierda.

Marc Vidal: No, ni la izquierda ni la derecha.Tras esta protesta no hay más que gente exhausta de tanta humillación. Detrás no está la izquierda ni la derecha y sus portavoces no representan a nadie. Si los que están acampados son pertenecientes a una u otra estructura social es lo de menos. Lo trascendente es que, en meses, lo que se avecina también se los llevará a ellos por delante.

Juan Ramón Rallo: El movimiento 15-M ofrece la muy errónea versión de que la crisis económica se debe a la mayor libertad con la que nos agraciaron los políticos en la última década, olvidando que en realidad la originaron unos monopolios públicos llamados bancos centrales. Se trata de una narrativa coincidente con la del PSOE: el libre mercado (al que equivocadamente se identifica con el PP) causó la crisis; el PSOE no es responsable, sino víctima.

Marc Vidal: Esto es puro fogueo. ¿Cómo se explica que a medida que se fabricaban parados a paladas, hasta llegar a los cinco millones, nadie hiciera nada? Ahora la madera se ha podrido y no hay mucho que hacer, sólo esperar, ver cómo la economía entra en parada técnica y a sobrevivir. Tras eso, miles de españoles se lanzarán a la calle y no para acampar precisamente. Lo que estamos viviendo esta semana es puro fogueo.

Juan Ramón Rallo: La reivindicación ayuda a captar simpatizantes. El ambiente reivindicativo de Sol es el propicio para que nuestros políticos intenten captar el voto de los simpatizantes volviéndose todavía más populistas de lo que ya son por defecto. Y en la gestión electoral del populismo nadie gana al PSOE.


Marc Vidal: Quieren inyectar cloroformo. Tengo claro que esclerotizar a la sociedad es uno de los objetivos básicos de la clase política y de sus derivados. Inyectan la dosis adecuada de cloroformo para que nadie se levante demasiado del sofá en el que vivimos cómodamente. Si no ¿cómo se entiende que durante todo el proceso en el que la crisis se extendía y se diluían algunos de nuestros derechos fundamentales, ni Dios saliera a la calle a protestar? Finalmente eso parece haber tocado final.

Juan Ramón Rallo: Han actuado en plena campaña. El Movimiento 15-M ha interrumpido la campaña, de modo que ya no se debate ni sobre los atropellos ni sobre las bellacas mentiras del PSOE, sino sobre la idéntica responsabilidad de PP y PSOE ante esta crisis.

Marc Vidal: No tiene ideología. Si es la izquierda o la derecha la que está detrás, poco tendrá que ver. Esto enlaza con la falta de expectativas de millones de personas. La gente confiaba en los medios y estos les fallaron, por eso ahora las redes sociales son las que señalan y los medios difunden. Esto no tiene ideología, aunque algunos se esfuercen, y mejor que así sea. Esto está en contra de gestores públicos que se cebaron como cerdos a costa de quienes les votaro

De perfil
CÉSAR ALONSO DE LOS RÍOS ABC  21 Mayo 2011

Y llegó la protesta. En la propia Puerta del Sol ¿Quién no había denunciado como algo raro el silencio y la inacción ante la miseria reinante? No existe tertulia alguna en la que no se haya tratado de explicar la ausencia de movilizaciones. El seguimiento a las huelgas protocolarias de CC.OO. y UGT había sido el mínimo. Se barajaron todas las causas posibles de la contención: la economía sumergida, el papel de la familia, los efectos enriquecedores de la burbuja inmobiliaria, el senequismo… En las encuestas, el líder de la oposición había venido dando unos índices de popularidad inferiores a los del jefe del Gobierno a pesar de la ceguera que había demostrado este ante la crisis económica y a pesar de haberse entregado a la promoción de mini proyectos estatales. Hasta que ¡por fin! las encuestas comenzaron a dar el desplome definitivo del partido socialista. Tuvo que renunciar ZP a la carrera presidencial para que pudiera imponerse por décimas la imagen de Rajoy.

En plena campaña electoral se han puesto en pie los hijos del Régimen. Les sobran tanto las razones para la indignación que se limitan a llevarlas en las camisetas. La reacción del PSOE y el PP ante la denuncia del bipartidismo, como reino de la manipulación representativa y de la corrupción, ha sido muy distinta. En estas circunstancias a los socialistas les parece una bendición compartir con el PP las críticas al sistema; los populares, en cambio, lo consideran una maniobra siniestra en el sentido etimológico y político del término. Creo que el movimiento no afectará a los resultados electorales pero sí al clima político. Es una advertencia ante las legislativas. Por un lado esta experiencia prueba que la indefinición política es muy peligrosa para quien la practica. Te acostumbra a no pensar, a no crear, a no luchar… Hace tiempo González dijo que se puede morir de éxito. Es preferible, en todo caso, a morir de perfil.

Ni un español sin su partido político
Pablo Molina Libertad Digital  21 Mayo 2011

"Hay gente pa tó", dicen que respondió el torero Belmonte cuando Ortega y Gasset le explicó que se dedicaba a la metafísica. Y algo de verdad tiene que encerrar la frase, porque lo de crear partidos políticos es una manía que no se extingue en España, tras más de treinta años de continuas decepciones.

La peña todavía no se ha enterado de que aquí hay dos partidos nacionales y otros dos nacionalistas con posibilidades de decidir en sus respectivos ámbitos. Punto. El resto de partiditos y partidetes son el tributo de exotismo ideológico que el sistema paga gustoso para que esto parezca una democracia aseada en la que el pueblo está adecuadamente representado.

Sin ir más lejos, las elecciones autonómicas que se están dilucidando este fin de semana han convocado a una pléyade de formaciones más o menos pintorescas, que han empleado sus escasísimos recursos en una guerra fratricida por llegar a los 800 votos y dar en la cresta al adversario. Sin embargo, ninguno de los varios cientos de partidos que están en activo difiere lo suficiente de la media como para que pueda ser considerado una opción novedosa. Aquí, el acuerdo en los grandes temas es general, con propuestas que van desde la socialdemocracia a la extrema izquierda, y no hay ningún partido que se salga de ese guión.

Ni siquiera este nutridísimo catálogo de ofertas políticas que son las mesas electorales de las autonómicas –mucho más divertidas que las nacionales, dónde va a parar– basta para que un español con inquietudes y lecturas encuentre un partido que pueda llegar a entusiasmarle lo suficiente como para perderse un domingo de playa o de campo por ir a votar.

En mi caso particular, no he podido localizar partido alguno cuyo programa no me provoque arcadas. No los culpo, porque mis exigencias, aunque sencillas, no son precisamente el pasaporte a la popularidad: abolición de las autonomías, ilegalización del aborto, prohibición de cualquier tipo de subvención, sufragio censitario sólo para los que pagan impuestos directos y sus cónyuges y libertad para elegir educación, sanidad y sistema de pensiones privados o públicos son los ejes centrales de mi propuesta programática... y el pasaporte más directo al suicidio político de cualquiera que la defienda en una sociedad tan colectivista como la nuestra.

Eso nos pasa a los de derechas, conservadores a fuer de liberales, porque los rojos están cojonudamente representados. Ellos tienen, y lo digo con sana envidia, una constelación de formaciones que van desde los que exigen la implantación de la dictadura del proletariado y los sóviets a los que tienen un cierto toque milenarista, con energías positivas, altermundismo y sentimentalismos varios.

Al final tendremos que exigir una democracia directa, en la que todos los ciudadanos votemos a diario las leyes del parlamento por medio de las nuevas tecnologías. El problema es que, al menos al principio, votarán también los espectadores de los programas de entretenimiento de las cadenas generalistas, pero en cuanto vean que no hay nominados para la expulsión y que además hay que leer varios folios sin dibujitos si uno quiere enterarse de lo que se va a votar se dedicarán a lo suyo, que es enviar mensajes de SMS a la tele poniendo a parir a la Campanario o, en su defecto, al último objetivo del odio marujil patrio.

¿Elitista? Por supuesto. Pero no es que quiera negar el voto a alguien. Es simplemente que cada uno debe opinar únicamente de aquello que entiende. Todo un signo de civilización, se pongan como se pongan los radicales democracistas.

El impacto electoral de #acampadasol
Juan Varela Estrella Digital  21 Mayo 2011

A la Junta Electoral Central le costó tiempo y una votación muy ajustada prohibir las manifestaciones de #acampadasol y #15m en la jornada de reflexión. Cinco votos a favor, cuatro en contra y una abstención reflejan la tensión de una decisión con graves consecuencias. Para la democracia y la defensa de los derechos fundamentales, y para el propio proceso electoral que la decisión pretende proteger.

Si muchos nos cuestionamos por qué se falla en contra del derecho de reunión y de expresión cuando la Ley Electoral atañe a los partidos y a la petición de voto, un comunicado de Jueces para la Democracia llega para defender esa opinión, ya recogida por la doctrina del Tribunal Constitucional, cuando defendió la pertinencia de una manifestación feminista en el Día de la Mujer de marzo de 2008, también en jornada de reflexión de las anteriores elecciones generales.

La indignación del #15m es contra la partitocracia, contra el sufrimiento de la crisis. Se gestó en en el largo debate contra la ley Sinde que acabó en la formación de #nolesvotes. Los ciudadanos han aprendido el poder de las redes y cómo se pueden usar para una nueva política. Pero la política electoral sigue. Y la sordera de los partidos provocará víctimas en las elecciones del 22-M. Por eso todos han reaccionado de una forma u otra. Tímida, a sabiendas de que nadie puede rentabilizar esta protesta partidariamente.

¿O sí?

El gobierno y el todopoderoso vicepresidente y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, es el gran perdedor. La protesta desborda al PSOE. Como el resto de partidos, nunca pensó que alcanzaría esta fuerza. Las reivindicaciones de los acampados apuntan al sentimiento más profundo de su electorado y de algunos de sus dirigentes, sorprendidos y muy preocupados. Ninguno de sus estrategas ni las juventudes socialistas supieron alertar del tsunami que agitaba internet y a tantas conciencias.

Pero el gobierno padece sordera y solipsismo hace tiempo. Muchos cargos socialistas se quejan de la concentración de poder y decisiones en Rubalcaba y la viceministra económica Elena Salgado. Ideólogos de políticas no compartidas ni siquiera por todo el consejo de ministros.

El PP aventa el fantasma del 13 de marzo de 2004, cuando los sms y la protesta ante Génova puso en jaque al gobierno de Aznar. Rajoy y Esperanza Aguirre presionan a Rubalcaba contra la diana conspirativa. Saben que cuanto más tiempo se mantenga la acampada sin desalojo policial habrá más personas, los tradicionales votantes del orden, pero también a quienes no les gusta ver alterado el proceso electoral, demandando el desalojo al ministro del Interior.

Más allá del bipartidismo, IU intenta recordar la coincidencia de muchos de sus mensajes con los de la protesta y las izquierdas nacionalistas son tan ajenas al movimiento 15m como el PNV o CiU.

Los acampados continúan sus asambleas mientras en los medios -otro blanco de sus reivindicaciones- y en la política tradicional se juega una batalla que los miembros de la Junta Electoral oían crujir bajo sus sillas, a pocos metros de esta nueva política que lucha por abrirse paso en la calle e internet.

Indignaos
Es como si el esclavo le pidiera a su amo que lo esclavice más amorosamente, que le brinde mejor techo y más comida
JUAN MANUEL DE PRADA ABC  21 Mayo 2011

HAY quienes aventuran que la acampada de la Puerta del Sol está manejada entre bambalinas por la izquierda; pero la izquierda no necesita recurrir a tales manejos, por la sencilla razón de que el clima de la época está suficientemente anegado de sus consignas utópicas (consignas que luego se pasa por el forro de los cojones cuando gobierna). Y así, toda revuelta o protesta popular que surja en nuestra época tendrá infaliblemente una formulación «progresista», más o menos quimérica o desorganizada, pero «progresista» siempre. Porque esos chavales indignados son hijos de su época; y su carácter, su conciencia y, en general, toda su esfera interior (lo que los antiguos llamaban alma) han sido moldeados por la propaganda progresista, que es algo así como el líquido amniótico en el que han sido gestados, y la leche nutricia que los ha alimentado mientras fueron a la escuela o a la universidad, mientras veían televisión o navegaban por internet. Nadie necesita manipularlos, puesto que han sido previamente moldeados; y quien ha sido previamente moldeado en el progresismo, aun cuando revienta (o sobre todo cuando revienta), lo salpica todo de progresismo.

Así pueden comprenderse las palabras solidarias con que los socialistas acogen la acampada de la Puerta del Sol, que a simple vista pueden parecer cínicas. Y que sin duda lo son, pero de un modo mucho más alevoso y sofisticado de lo que a simple vista parece. Cuando Zapatero, Chacón o Pajín se precian de «comprender» a los chavales indignados actúan con la misma socarronería del ciego cabrón del Lazarillo, que después de descalabrar al protagonista con una jarra de vino se burla de él, mientras lo cura aplicándole vino en las heridas: «¿Qué te parece, Lázaro? El mismo vino que te enfermó te cura y da salud». Los socialistas saben bien que un empacho de consignas progresistas sólo puede concluir con una vomitona de consignas progresistas; y esto es lo que, a la postre, refleja la menestra de proclamas que se vociferan en la Puerta del Sol: un vómito de progresismo enfermo que sólo podría sanarse auténticamente renegando de la causa de sus males; pero tal sanación exige una «metanoia», un cambio de mente que quienes han sido moldeados en el progresismo no pueden acometer. Que ni siquiera pueden vislumbrar.

Sin embargo, en la naturaleza humana subyace siempre —no importa cuán anegada esté de propaganda, cuán moldeada por el clima corruptor de su época— una nostalgia de la belleza, el bien y la verdad. Y ese fondo es el que asoma, magullado, malherido, hecho trizas o añicos, entre la empanada mental de proclamas que los chavales indignados lanzan contra el «sistema» que los ha moldeado; proclamas cuyo lenguaje acata los códigos que el propio «sistema» les ha inculcado: democracia participativa, libertades ciudadanas, subsidios, financiación pública, etcétera; y todo ello aderezado con un emotivismo párvulo y efervescente. Que es como si el esclavo le pidiera a su amo que lo esclavice más amorosamente, que le brinde mejor techo y comida más abundante; requerimiento que halaga al amo sobremanera, pues cuando el esclavo reclama mejoras en las condiciones de su esclavitud está reconociendo que sin esclavitud no podría sobrevivir ya, que no hay vida fuera de la esclavitud. Y entonces el amo le dice al esclavo con sorna, mientras satisface sus peticiones utilizando como remedio la causa de sus males: «¿Qué te parece? El mismo vino que te enfermó te cura y da salud».

Kilómetro 0 de la #spanishrevolution
Graciano Palomo Periodista Digital  21 Mayo 2011

No puedo entender como a determinados dirigentes de la derecha y aliados mediáticos, perfectamente identificados, les da tanto pánico que un grupo de ciudadanos se haya aposentado en la Puerta del Sol para sustanciar la indignación no contenida que envuelve ya a una inmensa mayoría de españoles.

¡No lo puedo entender!

Esas mismas terminales mediática de la derecha y en algunos casos de la ultraderecha llevan ocho años –los mismo que Zapatero en el poder- llamando a la rebelión cívica ante la quiebra del país y la muerte de la esperanza de varias generaciones.

Pues bien, ahí están protestando contra las seis quiebras mayúsculas –la de España, la financiera, la de esa generación, la de la fe en el socialismo, la del empleo, la de la calidad de vida- y no creo sinceramente que sea el “oro de Moscú” los que los mueva. Porque no son sólo jóvenes desairados, con porros o sin porros, los que protestan. Hay muchos sectores del pueblo llano. Hartos ya de estar hartos han decidido, al menos, levantarse por unos días y decir, en efecto, “No nos representan”.

Algunos comentarios de diferentes dirigentes politicos a propósito del 15-M ya justifica por si solo la “spanishrevolution” que se está produciendo en el Kilómetro 0, en el corazón de todas las españas.

Porque denuncian la corrupción generalizada de la clase política. Sí, generalizada. La falta de democracia real, si la falta de democracia real, la carestía de vida, si la carestía de vida, la inexistencia de un futuro, la avaricia de unos cuantos y en general la tomadura de pelo de los que mandan.

¿Por qué tanto miedo? Deben tener pánico esos dirigentes políticos que utilizan el servicio público para su enriquecimiento y medro personal; deben temer esos dirigentes económicos que se creen que el mundo es suyo. Debe temer en definitiva, ese gobierno socialista del presidente José Luis Rodríguez Zapatero que ha conducido España al avismo.

Escrito lo anterior, también afirmo que una democracia “real” no se construye desde el asambleaísmo, ni desde posiciones demogagógicas.

Pero al menos se debate. Libremente. Porque lo he visto y comprobado.

Este movimiento asambleario quedará en nada después del próximo domingo. Pero si los que ganen las elecciones no toman nota de que ya les tenemos calaos volverá la riada a las calles y entonces será peor. Mucho peor.
¿De quién son, a quién pertenecen los indignados?
Pedro de Hoyos Periodista Digital

España se asombra ante sí misma, se ve en un espejo cóncavo y no se reconoce. ¿Éstos somos nosotros, los de la Puerta del Sol, los de la plaza de Cataluña? Nosotros, los mansos, los acobardados, los masificados ¿hemos decidido de pronto rebelarnos como si no nos conociéramos?

Los perroflautistas se mezclan con mentes de calado, los profesionales de la haraganería con los académicos en paro, vagos y maleantes con generosos altruistas. ¿Somos nosotros, es España así? ¿Es España la que sale a la calle porque ya no le cabe en casa la indignación, es España la que sale a protestar por vergüenza torera? ¿De quién son, a quién pertenecen los indignados?

Rajoy y sus mesnadas no aluden en su último mitin a los amotinamientos de este dos de mayo tardío, ¿cada dos siglos reacciona España?, se olvidan voluntariamente de la situación, meten la cabeza debajo del ala y tiran por la calle del medio, no se reconocen en esa España mezcla de indigentes intelectuales y de intelectuales indigentes. Ésa no es su España, ése no es su público, ésos no son sus votantes. No necesitan los mitineros conservadores, qué complejos para definirse de derechas y enarbolar un programa de derechas, aludir a un problema que no les compete. ¿Por qué manchar su impoluto mitin?
Acampada_Sol
ZapaHuero sí se refiere a ellos; en su habitual discurso vacío de contenido, repleto de promesas vacuas, de poesía rayana en la astracanada, tiene palabras de comprensión postiza, de acercamiento de cartón piedra, de cariño esforzadamente impostado. Ahí tiene qué rascar, busca “pillar” algo. Ése sí es, al menos parcialmente, su pueblo ahí tiene a muchos de sus desencantados, a muchos de sus absentistas. Ésa es la España que le pedía “No nos falles”. Y Zapahuero falló, perdiendo años en regalías, devolviendo impuestos, entregando dinero a los homosexuales de Zimbabwe o Puerto Rico, hablándonos falsamente de brotes verdes que no existían fuera de su imaginación, todo lo que ahora pagamos con los recortes de salarios, con los despidos, con los EREs, con las pensiones...

Ésa es la España que le ha vuelto la espalda; tal vez ésos fueran sus votantes algún lejano día, tal vez ésos fueran sus colegas de botellón electoral para alcanzar el poder pero no lo son para mantenerse. Ésos indignados ya no son de Zapatero, ya no le pertenecen por muchas flores oratorias que les arroje.

¿De quién son, a quién pertenecen los indignados? Por lo visto ayer parecen hijos de una España que los ignora o los manipula, cuando en realidad son nuestros propios hijos que no se conforman con votar cada cuatro años, que no se conforman con la alternativa PPSOE, que quieren que funcionen las reglas constitucionales que nos hemos dado. Son miembros de una España que, unida por la base de reivindicaciones comunes, juega con el fuego de la mezcolanza ideológica exagerada y desproporcionada, susceptible de caer en las manos del primer listillo demagogo cuyo fácil verbo sirva de fácil banderín de enganche.

El lunes, cuando la democracia formal haya hablado, ellos quedarán y comenzarán los fuegos artificiales, los juegos malabares, las verbales golosinas bobaliconas y el confetti que los profesionales de la política les tenderán para atraerlos. Que las elecciones generales están ya muy cerca, tal vez demasiado cerca. Y los necesitan. Los profesionales de la política los necesitan por su voto. Y España por sus ideas y su rebelión cívica y ejemplar. (Contra lo que yo me temía)

'Indignados', perroflautas, porroflautas y gente de todo pelaje
Cesar Sinde Periodista Digital

Como mi artículo “Indignados: moved el culo y buscad trabajo” ha suscitado tan airadas reacciones por parte de algunos, me expreso mejor.

1º) La idea central de ese artículo era enfatizar que los actos propios pueden mucho más que los ajenos para construir nuestra vida. El que los políticos socialistas gestionen mal y haya poco empleo no es excusa para dejar de buscarlo, para dejar de formarse o para culpar a TODOS los políticos de la situación individual de cada uno cuando la culpa es del PSOE.

2º) Hacer una sentada para protestar por una mala situación económica será legítimo, pero es poco eficaz. Y más aún cuando NO se protesta contra los responsables de la situación: los socialistas. El PSOE lleva gobernando 7 años en España. En 2004 la tasa de paro era de poco más del 10%. En cifras totales, teníamos poco más de 2 millones de desempleados. En 2011 hay más de un 20% de tasa de paro y llegamos a los 5 millones de parados. Si no se protesta contra los responsables de la situación que se denuncia, se pierde toda legitimidad y credibilidad. Es como protestar porque ha habido terrorismo en España y no hablar de ETA.

4º) Hablando de ETA: no oigo a los “demócrata-realistas” de la Puerta del Sol protestar porque el brazo político de los asesinos de casi 1.000 personas, o sea ETA, vuelva a los ayuntamientos. En una “democracia real” los asesinos y sus simpatizantes suelen estar fuera de las instituciones. En una “democracia real” se cumple la ley. Lo contrario genera la corrupción que tanto denuncian. Curiosamente, la ley no les avala para estar allí en jornada de reflexión y, sin embargo, están pese al dictamen de la Junta Electoral Central. Por tanto, hacen justo lo mismo que rechazan.

3º) Denuncio el espíritu comodón de mucha gente joven de hoy y su visión paternalista del Estado. Habrá de todo. Pero la cultura de lo fácil es lo más extendido entre la gente joven. Muchos jóvenes quieren que los políticos “den trabajo”. Pues no. Los políticos, los buenos políticos al menos, son los que crean las condiciones para que la sociedad cree puestos de trabajo. Sin embargo, esta obviedad no la he oído a los que andan en Sol. Tampoco entiendo por qué hay inmigrantes con títulos universitarios trabajando en hostelería o en servicio doméstico y nadie se indigna y, sin embargo, un español se ofende cuando le dicen que si no tiene trabajo en lo suyo, busque empleo en lo que sea.

4º) Las condiciones para crear empleo son, en síntesis, el estímulo de la actividad económica privada mediante diferentes iniciativas. Sólo el sector privado genera riqueza. Riqueza de la que se nutre el Estado con los impuestos para pagar las prestaciones sociales.

5º) Por no denunciar a los socialistas responsables del paro y la crisis, por la falta absoluta de rigor en la denuncia de los problemas, por el sesgo ideológico radical de sus proclamas y hasta por el pestazo a porro, a calimocho, a cerveza y a vino que hay en muchas partes de la Puerta del Sol, creo que allí lo que más abunda son perroflautas y porroflautas. Las 20.000 personas que estaban en Sol ayer viernes son una minoría. En Madrid capital hay 4 millones de personas. En la Comunidad, 6 millones. Había mucha más gente en su casa o haciendo su vida que en la Puerta del Sol. Hay millones de españoles a los que estos tipos no nos representan.

Manifiesto de deberes civiles
Jesús Montesinos Periodista Digital

Obsesionados por reclamar derechos políticos, la parte de la sociedad civil que se manifiesta estos días en la puerta del Sol de Madrid o en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia olvida sus deberes civiles. La fuerza de choque de la sociedad indignada escora la centralidad hacia la izquierda, con planteamientos contra la banca, a favor de un mayor intervencionismo estatal en la economía o recuperando el gasto social de la socialdemocracia de posguerra. Pero en una huida de mayores responsabilidades nadie plantea deberes como pagar impuestos, la responsabilidad social individual (trabajar más y mejor) o reducir el consumo de bienes y servicios públicos.

Los motivos para el cabreo son evidentes y muchos. Por eso la gran simpatía que despiertan movimientos como el del 15/M, al margen de su sintonía ideológica con la izquierda política. Hay millones de indignados en España y los acampados han encontrado la chispa para ilusionarlos. Además, con su proverbial alejamiento ciudadano, los políticos españoles de cualquier color y valor son incapaces de detectar lo que está pasando. Como mucho intentan muñir el espectáculo mediático y hasta contradecirse con sus acciones. Por eso el cabreo (mejor traducción al español que el indignados de Hessel) seguirá creciendo. Y nadie va a salir a explicar los derechos y deberes a los que optan por tirarse a la calle para pedir el cambio.

Los datos del último trimestre abundan en el desplome económico y la consiguiente desconfianza. Sigue creciendo el paro, el poco crédito que había se dedica a sanear los bancos/cajas y a emisiones de deuda pública y el consumo interno ralentiza su crecimiento a un 0, 7 % ( un 1,7 en último trimestre de 2010), con lo que solo las exportaciones aparecen como baluarte de cierta recuperación muy sectorizada. Esto trae consigo la caída del impuesto de sociedades, el IVA y de otros fondos de recaudación fiscal, con lo que las administraciones dispondrán de un tercio menos de ingresos. El ajuste de servicios, inversiones y gasto corriente va a ser obligado. No va haber ni para pan y circo.

Incluso direccionando todos los ingresos disponibles hacia el gasto social y castigando el hígado de los más ricos, la realidad es tozuda y no hay dinero para tanto bienestar. Los recortes son obligados. Los nuevos ayuntamientos y autonomías necesitarán a partir del día 23 mucha imaginación para gestionar la miseria. Hay pues que ajustar mucho los derechos en esta crisis de época (no época de crisis), aunque en a través de un megáfono quede valiente acabar con Botín. Por eso lo importante en este momento es que la sociedad civil se plantee también sus deberes y racionalice sus derechos. Al fin al cabo, como dicen en la república de Ikea, no es más rico quien más tiene sino quien menos necesita.

Frente a la crisis sistémica los movimientos sociales tienen que defender derechos pero también asumir el cumplimiento de deberes. Dan Heath y Chip Heath dicen en su libro “Cambia el chip” que el esfuerzo está en vencer las resistencias al cambio. Los hábitos políticos que ahora se critican están tan introducidos en nuestra vida que hasta para cambiarlos recurrimos a sus vicios. Unos hábitos que siempre han hablado de derechos a los ciudadanos y nunca recuerdan los deberes (es políticamente incorrecto). De ahí el recurso de la “peña” a los principios del socialismo utópico y a lemas románticos como el que dice: “Si no nos dejáis soñar no os dejaremos dormir.” Pero ni una palabra a los deberes que debe asumir el ciudadano para crear el nuevo sistema por la fatiga del actual (no por derrocamiento en las plazas).

www.twitter.com/jmontesinos

Hoy las campanas doblan por el PSOE, ¿y mañana?
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital

Doblan las campanas a muerto en el campanario más alto de la progresía, El País. Tañen lamentos por la pérdida de poder que anticipan mañana. Son sones plañideros para mover a quienes aun no han podido mover para que acudan a votar al PSOE. ¿Por quién doblaran mañana?

Doblan las campanas a muerto en el campanario más alto de la progresía, El País. Tañen lamentos por la pérdida de poder que anticipan mañana. Son sones plañideros para mover a quienes aun no han podido mover para que acudan a votar al PSOE. ¿Por quién doblaran mañana?

El País escribe un artículo que quiere ser sollozo y titula “El PSOE concluye resignado a perder parte de su poder autonómico”, uno casi llora al leerlo, mis gemidos los ha oído hasta mi vecina, pero ¡qué pena!

Dicen que el golpe puede ser muy duro y eso es una clara injusticia para quienes nos han llevado al pleno empleo en el INEM. Los antiguos votantes del PSOE, al parecer, no están haciendo ni puñetero caso a las súplicas que Blanco ha diseñado para implorarles el voto, y que los chicos del doberman se hayan visto rebajados a eso no es justo.

Mis sollozos se tornan en clamor lastimero al leer que sería un golpe injusto además de injustificado el que los votantes castigasen a ZP y su gobierno dando dolorosísimas patadas en los culos de alcaldes y mandamases autonómicos socialistas que lo han hecho de maravilla. ¡Qué vida más cruel!

Para cerrar la campaña nada mejor que una mentira más de Zapatero soltada en el mitin final. Dijo que “No nos asustan las manifestaciones y reivindicaciones, a los socialistas nos comprometen”, algo a todas luces falso de toda falsedad cargada además de mendacidad crónica porque durante sus años de gobierno ha habido muchas manifas, con cientos de miles de ciudadanos, que ZP se ha pasado por el forro, y no solo no le comprometieron sino que usó todos sus medios para silenciarlas.

Tengo la convicción de que a Rubalcaba, que ha abandonado la campaña para centrarse en ello, aun le queda el truco final. Por eso hoy las campanas doblan por el PSOE, pero ¿y mañana?.

Regeneración contra degeneración
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com  21 Mayo 2011

El PSOE va a desaparecer. Izquierda Unida va a desaparecer, aunque ya hace tiempo que desapareció. El sistema es hoy, aquí y ahora, el PSOE y Zapatero, Bono y Griñán, la familia Chaves y Rubalcaba, Cándido Méndez y Leyre Pajín, y también Cayo Lara y Gaspar Llamazares y Toxo. Eso es el sistema que ha creado cinco millones de parados. Ese es el sistema contra el que se va a votar el 22-M. Lo que hay en Sol no es otra cosa que la cloaca del sistema, el comunismo que ya no es capaz de presentarse con su nombre, y se camufla detrás de las propuestas de Regeneración.

Hemos avanzado tanto con Regeneración que ya se propone una democracia real, aunque no saben definir sus propuestas, porque son el totalitarismo.

Lo comprobamos los miembros de Regeneración cuando ayer sacamos carteles bien normales en los que se decía "Zapatero, dimisión" y "Socialismo igual a miseria". Fuimos rodeados no por un grupo de exaltados sino por la turba unánime que gritaba fascistas y violencia para pasar a la agresión. No soportaban, por ejemplo, a Intereconomía. Decían que los de Regeneración éramos fascistas porque estábamos en contra del aborto, pero no hablábamos del aborto, criticábamos el socialismo que nos ha llevado a la miseria y esos violentos no lo soportaron. Pueden acampar porque no han trabajado nunca.

Los miembros de Regeneración demostramos que no les tenemos miedo, que sabemos que están muertos, que van a desaparecer por la cloaca de la historia en las urnas este próximo domingo y que no están haciendo otra cosa que mostrar su mentira, su manipulación, su podredumbre y su desesperación. Pretenden convertir la Plaza de Colón en la Plaza de la Revolución de La Habana. Zapatero también es culpable de esa degeneración de Sol.

Pero frente a la degeneración se yergue la regeneración. El partido Regeneración, con su candidatura a la alcaldía de Madrid, sí está por una democracia real, con división de poderes, sin coches oficiales, sin subvenciones a los sindicatos. El partido Regeneración sí está por la reforma de la ley electoral, pero para empeorarla al servicio de Izquierda Unida y el comunismo genocida, sino para dar la representación al ciudadano.

Nosotros, en Regeneración, estamos por el derecho a la vida, a la propiedad y a la libertad. Estamos contra el socialismo, que es el mal absoluto, de todos los partidos, incluido el del manirroto Gallardón.

A nosotros no nos amedrentaron, ni nos van a amedrentar. Regeneración merece vuestro voto. Es la solución, es la salvación.

Contra Zapatero, contra Gallardón, Regeneración.
Contra el socialismo, Regeneración.

Contra el paro, Regeneración.
Por una democracia real, Regeneración.

Regeneración es la única solución, es la única salvación.

Reflexionemos
La principal enfermedad de la democracia es el amancebamiento entre los tres grandes poderes del Estado
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC  21 Mayo 2011

GENERALMENTE, en el día a día, no solemos reflexionar mucho sobre lo que nos pasa y, mucho menos, sobre los sentimientos y emociones que ello produce en nuestro interior. Conscientes de nuestras limitaciones aceptamos el entorno y nos sumergimos en él obligados, un poco, por la disciplina de la buena educación y, un mucho, por las inercias, las prisas y las perezas. Hoy es un día señalado para la reflexión, así lo propicia nuestro ordenamiento y conviene a la salud democrática. Me refiero, claro está, a la conveniencia de discurrir sobre cuál es la mejor de las ofertas políticas que tenemos a la vista, de ejercitar el entendimiento para buscar las luces y las sombras que las acompañan. Es decir, que la jornada de reflexión compete a quienes nos permitimos la elegancia de la duda y resulta superflua, incluso inconveniente, para quienes están instalados en la certeza y ya saben, desde los comicios municipales y autonómicos del 2007, a cuál de las listas otorgará mañana su confianza.

En esta ocasión, de cara al 22-M, la reflexión de unos y la certeza de otros se perturba por la presencia de un movimiento sobrevenido y polimorfo que, además de alterar el ánimo y las campañas de los candidatos de la ortodoxia democrática, proponen una democracia real que no explicita suficientemente. He leído con atención el «manifiesto» de los congregados en la Puerta del Sol de Madrid, y otros equivalentes suscitados en otras ciudades españolas, y en ninguno de ellos se señala la principal enfermedad que lastra y deforma la democracia que se asienta en la Constitución del 78: el amancebamiento, en ocasiones obsceno, entre los tres grandes poderes del Estado. El resto de sus demandas, centradas en un rechazo al modelo electoral vigente, es impecable, pero ignora los principios sobre los que debe levantarse el edificio de un Estado fuerte y de derecho, una Nación integradora y una convivencia próspera en la que la Educación busque la excelencia y la Justicia no invite a clasificarla entre los géneros bufos.

Mañana, en las urnas, 45.000 concejales renovarán su mandato o serán sustituidos por otros y unos cuantos centenares de parlamentarios harán lo propio en los 13 parlamentos autonómicos en los que corresponde el relevo; pero, en el fondo y a la vista de las circunstancias, mientras Europa le pide a José Luis Rodríguez Zapatero que cumpla sus directivas y controle el sueldo de los directivos de las instituciones financieras, lo que se cimenta mañana son las bases de la gran transformación —regeneración— pendiente. La de marzo del año próximo salvo que la sensatez del PSOE adelante las legislativas.

El mito de las listas abiertas
Jesús Fernández-Villaverde*. El Confidencial  21 Mayo 2011

Una de las ideas que más se menciona como una posible reforma de nuestro sistema político es el introducir listas abiertas en las elecciones a diputados. Ya que el domingo tenemos elecciones, en este post intentaré argumentar que las bondades de las listas abiertas son un mito. Aunque las listas abiertas suenan muy bien, lejos de solucionar nada, probablemente solo harían nuestro sistema político más disfuncional.

Quizás la mejor prueba de mi afirmación es que España ya tenemos un sistema de listas abiertas, el que elije a los senadores, algo que a muchos periodistas y políticos que hablan del tema parece que se les olvida siempre, y que no parece tener ninguno de los efectos positivos de “mayor democracia” o de “eliminar la partitocracia”, argumentos habituales para defender dicho sistema.

Pero claro, como nuestro Senado es simplemente una manera de malgastar el presupuesto, uno puede argumentar que los efectos de las listas abiertas en el Congreso de los Diputados serían muy diferentes. Analicemos pues lo que podría ocurrir en este caso basándonos en la deducción y en la experiencia de otros países y de España, pues aparte del Senado, las listas abiertas eran el sistema de elección de diputados durante la II República (por cierto, dos posts míos al respecto, aquí y aquí).

En primer lugar, cuando la gente habla de listas abiertas creo, sinceramente, que en general no tiene muy claro de qué están hablando (siempre hay excepciones, claro). Es como la idea de federalismo. Cuando estaba en la carrera de derecho me encontraba constantemente con gente que decía: “los problemas territoriales de España se resuelven con el federalismo”. Inmediatamente, mi respuesta era: “¿qué quiere decir federalismo?”, y normalmente la única réplica era una pila de ambigüedades. Tan federales, al menos de nombre, son EEUU, Canadá o Alemania, y en la práctica las cosas funcionan de manera muy distinta en cada uno de estos tres países. Así que olvidémonos de decir cosas como “listas abiertas” o “federalismo” sin más porque suenen fenomenal, y entremos en los detalles: ¿qué son las listas abiertas? ¿Cómo las vamos a implementar?

Cómo la mayoría de los comentaristas no concretan sus propuestas, me temo que tengo que hacerlo yo. Esto tiene el problema que los lectores me respondan que en realidad lo que ellos tienen en la cabeza cuando se habla de listas abiertas sea distinto. Bueno, díganme exactamente cómo querrían estructurar el sistema de listas abiertas y podremos discutirlo. Mientras tanto, me voy a ceñir a un sistema de listas abiertas como el que se emplea en otros países, como el que empleamos en el Senado en España o como el que tuvimos durante la II República.

Paso a paso
Lo primero que tenemos que hacer es determinar la circunscripción electoral. Claramente, no puede ser una unidad que elija a un solo diputado, pues eso es el sistema mayoritario de toda la vida sobre el que ya he hablado largo y tendido (aquí y aquí). Las únicas alternativas plausibles serían o bien irse a circunscripciones pequeñas, por ejemplo, que elijan de unos 3 a 6 diputados o, como ahora, mantener las circunscripciones provinciales (en esta opción buena parte de las provincias elegirían, como ahora, a un número reducido de diputados). Irse a una circunscripción autonómica (al menos en las CCAA más grandes como Andalucía o Cataluña) o una nacional significaría que los electores tendrían que efectuar docenas de selecciones en sus papeletas electorales, lo que, encima de pesado, probablemente llevaría a que la gente llegase a la urna con la papeleta ya rellena que les da el partido para evitarse un dolor de cabeza monumental. Quizás se pudiera tener, como en la II República, un sistema mixto, donde lo normal es la circunscripción provincial (o quizás autonómica) pero con excepciones como los municipios de Madrid y Barcelona, que serían circunscripciones separadas.

En un mundo con disciplina de voto (que no significa nada más que la mayoría de la gente va con la papeleta ya rellena de casa que el partido le ha enviado por correo), el sistema de listas abiertas no ofrece ninguna ventaja con respecto a nuestro sistema actual y sí muchos inconvenientes

Este aspecto del tamaño de las circunscripciones me importa menos porque no creo que tenga mucha repercusión en la práctica excepto al aumentar o disminuir la representación de partidos más pequeños. Lo único que merece la pena destacar es que los diputados deberían mantener una relación razonable con la población y no como el Senado en la actualidad, donde la mayoría de las provincias escoge a cuatro senadores independientemente de su población (reliquia de cuando las cámaras altas representaban al territorio, es decir, a los grandes terratenientes).

Una vez que hemos determinado la unidad de elección de diputados, tendríamos que decidir cómo se vota y a cuántos diputados. Pongamos, por ejemplo, que la circunscripción sea de 6 diputados. Entonces un sistema sencillo sería simplemente que cada elector pudiese seleccionar a 4 candidatos y que los 6 candidatos que más votos tuviesen salieran elegidos.

¿Por qué solo 4? Bueno, si permitimos a los electores elegir a 6 candidatos, si un partido presenta a 6 candidatos y sus votantes no solo son mayoritarios sino que además mantienen la disciplina de voto (al menos una buena parte), el partido coparía todos los puestos, dejando nada a todas las demás minorías. Esto no sería más que un sistema super-mayoritario que exacerbaría los defectos de los sistemas mayoritarios puros sin ninguna ventaja aparente. Ya que le experiencia histórica es que en este tipo de sistemas la gran mayoría de los votantes se suelen ceñir a las instrucciones partidistas (para quien lo dude, miren ustedes las elecciones a nuestro senado), esta situación, lejos de ser una excepción sería la norma.

Pero incluso si limitásemos el voto a 4 diputados, la situación más corriente sería que el partido más votado tuviera 4 diputados y el segundo 2, sin que esto refleje muy bien el porcentaje de votos de los mismos (como ahora para el senado casi siempre es 3 y 1). Esto llevaría a mayorías muy sesgadas en el Congreso, grandes vuelcos de voto y paradojas como que el tener a los votantes bien colocados o ser más disciplinados permitiría a las minorías ganar las elecciones.

La disciplina de voto
Es decir, que en un mundo con disciplina de voto (que no significa nada más que la mayoría de la gente va con la papeleta ya rellena de casa que el partido le ha enviado por correo), el sistema de listas abiertas no ofrece ninguna ventaja con respecto a nuestro sistema actual y sí muchos inconvenientes.

Que la disciplina de voto se mantenga es, además de una observación empírica, consecuencia del sencillo hecho que en el mundo moderno, adquirir información es muy costoso. Averiguar si me gusta más o menos el cuarto o el quinto de la lista de mi partido tiene un coste significativo, sin que puede implicar que el resultado cambie mucho; ¿o sabría usted escoger entre el 12 y el 13 de la lista del PSOE por Madrid o de la lista del PP? (sí, ya sé que ese argumento también se aplica al votar en general pero mientras que la “persuasión moral” probablemente lleve a muchos a votar, que es un coste menor, no creo que la misma fuera tan efectiva como para inducir un estudio detallado de los distintos candidatos, que es un coste mucho mayor, en especial cuando uno puede simplemente votar la “lista oficial” sin cambios).

El lector me podrá decir que la disciplina de voto se podría romper y que por tanto mis predicciones anteriores no se cumplirían. Aunque no creo que así ocurra, ¡en realidad sería incluso peor! Hay varios argumentos de porque es así (manipulación de votaciones, fragmentación del Congreso, endogeneidad de candidatos) pero, por motivos de espacio, me voy a centrar en uno muy concreto. Si la gente empieza a votar sin disciplina lo más probable es que nos encontrásemos con problemas como los que atascaban a los partidos en la II República: los candidatos más radicales siempre robaban unos cuantos votos a los candidatos más moderados, ya que era una manera para los votantes de darse un gusto “ideológico” sin sufrir demasiado las consecuencias.

La II República tenía muchos problemas (agrario, territorial, militar, económico) y las listas abiertas solo llevaron a partidos minoritarios y populistas y con propuestas absurdas a desplazar a partidos más moderados

Si uno, por poner un ejemplo, es del partido mayoritario A por pragmatismo pero no por convicción (por ejemplo, porque en realidad sus preferencias son para el partido B, más “puro” ideológicamente), un sistema de listas abiertas le permite votar a casi todos los candidatos de A excepto a uno o dos de B. Esto conduciría a Congresos más radicalizados y con diputados que podrían montarse campañas basadas en propuestas populistas sabedores que siempre podrían tentar a muchos de los votantes de los partidos “más respetables” que les diesen un voto o dos. ¿Y qué ganamos con esto? Nada: simplemente diputados más irresponsables y mayor polarización. En vez de menos “partitocracia”, tenemos más caos.

Mi lectura de las elecciones de la II República es que este efecto fue particularmente grave. La II República tenía muchos problemas (agrario, territorial, militar, económico) y las listas abiertas solo llevaron a partidos minoritarios y populistas y con propuestas absurdas a desplazar a partidos más moderados que intentaban propuestas más razonables pero más “aburridas”.

Existen, por supuesto, maneras alternativas de organizar las listas abiertas (por ejemplo, los puestos para cada partido se podrían asignar de manera proporcional pero dentro de la lista del partido seleccionar a los candidatos con más votos entre el partido en sí mismo, como se hace en varios países del norte de Europa, o el sistema de voto transferible de Irlanda) pero creo que, en buena medida, los argumentos anteriores se aplicarían de manera muy similar.

En resumen y después de pensarlo mucho, no veo que exista ninguna razón, ni teórica ni empírica, que sugiera que las listas abiertas no serían más que un desastre. Suenan muy bien, pero el diseño de instituciones tiene que estar basado en análisis más serio. Los lectores más habituales de nuestro blog saben que he escrito recientemente sobre los sistemas electorales mayoritarios y este post se puede entender como una breve pausa en esta serie que presento como aperitivo para las elecciones. Pronto volveré al tema principal de mi exposición: empezar a cambiar, de verdad, la gobernanza, de nuestra universidad.

Agradecemos la publicación de este artículo al blog Nada es Gratis

*Jesús Fernández-Villaverde es profesor del Departamente de Economía de la Universidad de Pennsylvania

La Libertad, claro
Xavier Pericay ABC   21 Mayo 2011

Durante años, uno de los principales argumentos de los garantes del modelo de inmersión lingüística ha sido la inexistencia de una demanda efectiva de escolarización en castellano. «El número de peticiones registradas en toda Cataluña —suelen aducir— no alcanza siquiera la docena, por lo que no tiene sentido modificar el sistema.» Por supuesto, se les olvida añadir que la Administración tampoco ha facilitado las cosas, con su postura cerril a favor del modelo vigente o con la supresión de aquella casilla destinada a elegir, se supone, la lengua de enseñanza. Pero, aun así, está claro que la mayoría de los padres deseosos de escolarizar a sus hijos en castellano —o también en castellano— no han querido significarse con una demanda de esta naturaleza, por cuanto al hacerlo, y dejando a un lado lo incierto del desenlace, a quienes significaban de verdad era a sus vástagos. ¿A quién le gusta que el hijo aparezca marcado, ya desde sus primeros pasos escolares, como una rara avis? Y luego está la consideración, nada despreciable, de que el conocimiento del catalán resulta indispensable para quien pretenda ejercer en Cataluña una actividad relacionada con la cosa pública. De que se trata, en suma, de la lengua del poder.

Con todo, es posible que algo esté cambiando en este terreno. Convivencia Cívica Catalana acaba de anunciar que existen ya 500 familias dispuestas a exigir que la Generalitat aplique lo que prescriben de forma inequívoca tres sentencias recientes del Tribunal Supremo que no hacen sino recoger la doctrina emanada del fallo del Constitucional sobre el Estatuto; a saber, que en el sistema educativo autonómico deben usarse por igual ambas lenguas oficiales. Y lo más relevante, por lo que tiene de novedoso, es que entre esas familias hay muchas cuyo idioma familiar es el catalán. Lo cual demuestra, por si hacía falta, que lo que está en juego aquí no son los sentimientos, sino la libertad. Nada más y nada menos.

Díez ve perverso que concejales proetarras compartan escaño con aquellos a los que han querido asesinar
Europa Press  21 Mayo 2011

La portavoz y diputada de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), Rosa Díez, ha calificado hoy de auténtico "desastre" la decisión del Tribunal Constitucional de autorizar la participación de Bildu en las próximas elecciones y, en tal sentido, ha advertido de que con ello se facilitará que representantes de una organización creada por ETA compartan escaño en muchos ayuntamientos del País Vasco y Navarra "con aquellos a los que han querido asesinar".

Díez, que hoy ha participado en un acto político en Valladolid, junto con, entre otros, los candidatos del UPyD a la Alcaldía y las Cortes, Rafael Delgado y Félix S. Montesinos, respectivamente, ha incidido en que la legalización de Bildu era la "peor de las noticias" que podían darse al inicio de la campaña electoral por cuanto, según ha indicado, además de la contienda entre partidos democráticos, éstos tendrán que competir también con "los enemigos de la democracia".

En ese escenario, "el peor de los posibles en el inicio de campaña pero también el peor a partir del domingo en Euskadi, ya que se producirá un retroceso de las libertades", la líder de UPyD, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha insistido en que los peor parados serán aquellos ediles de partidos democráticos con representación en instituciones locales del País Vasco y Navarra, ya que "se verán obligados a sentarse al lado de otros que siguen las instrucciones de una banda que les ha querido asesinar o que ha asesinado a algunos de sus amigos".

Por ello, Díez ha criticado abiertamente a un Tribunal Constitucional que, en su opinión, "ha incumplido su obligación al revisar las pruebas del Supremo, cosa que no le corresponde", y que, en cambio, "ha cumplido con la doctrina y exigencias del PSOE", de ahí que volviera a reiterar una vez más la necesidad de acometer una profunda reforma de la Justicia para evitar que cualquier partido político "pueda meter mano" en sus órganos de representación.

En la misma línea, el candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León por esta formación, Félix S. Montesinos, ha declarado con gracias a decisiones como las del Constitucional, "que ha quedado a la altura del betún", España, "es hoy el "hazmerreir" de toda Europa, al tiempo que ha aprovechado para instar nuevamente al candidato del PSCL, Óscar López, a que se pronuncie de una vez por todas sobre qué opina de la participación de Bildu en los próximos comicios.

Los manifestantes desbordan la Puerta del Sol durante la jornada de reflexión
Ana I. Gracia. El Confidencial  21 Mayo 2011

Ya no los para nadie. La Puerta del Sol se quedó minúscula ante la presencia de miles de indignados que no dejaron de llegar durante toda la noche para mostrar, por sexta jornada consecutiva, su repulsa al sistema. Ni la prohibición de la Junta Electoral Central ni el rechazo del Tribunal Supremo a levantar el veto ni la presencia policial ha desmovilizado a los manifestantes que consiguieron un ‘llenazo’ en la Puerta del Sol. 26.000 personas, según la Policía, han colapsado el centro de las protestas. Sus réplicas se han podido oír desde Japón hasta Argentina. La gente sigue en la calle en plena jornada de reflexión, y no saben cuándo ni dónde acabará. La prueba de fuego de que esto no termina con el 22-M es que ya hay convocadas asambleas por barrios para el 28-M.

Cien, doscientos, quinientos, miles, miles y miles. Conforme la noche caía, las calles se seguían llenando de gente indignada dispuesta a desafiar cualquier prohibición y cualquier predicción. Algún cartel presagiaba que quedaba noche y movimiento para rato: “Ya tenemos el Sol, ahora vamos a por la Luna”. Todos esperaron las campanadas en un impoluto silencio que nadie se atrevió a romper. Dos gritos mudos avisaban de que el sábado de reflexión estaba a punto de llegar. El éxtasis estalló cuando los manifestantes comenzaron a saltar al grito de “ahora todos somos ilegales” y “así, así, así bota Madrid”.

Grupos anónimos debatían sobre política en cualquier rincón. Todos expresaban sus quejas y sus ideas. Algunos vaticinaban que el movimiento 15-M llegará lejos. “¿Dónde estabas tú en mayo de 2011?”, se podía leer. Estaban los que se reían por haber reventado la campaña electoral: “Colorín, colorado, vuestro cuento se ha acabado”. Otros muchos como Manuela, una jubilada madrileña, abandonaron la Puerta del Sol nada más pasar la medianoche. “Es jornada de reflexión. Yo vuelvo el lunes. Pero vosotros tomad las plazas, las calles, la Historia. No dejéis que nadie os la escriba. Ésta es vuestra”, aconsejaba a un grupo de veinteañeros que se empeñaban en que todo el mundo supiera que están “sin curro, sin casa, sin futuro”.

15-M, un movimiento, muchas plazas, decenas de países. El tsunami #acampadasol se multiplica al segundo. La web oficial tomalaplaza.net informaba ayer de la convocatoria de concentraciones en 73 ciudades de España y 25 en Europa, Asia y América. En Sol las pancartas y los mensajes se multiplican. Todos piden, cada uno a su modo, un cambio real en un folio pegado con un trozo de celo en cualquier rincón. “Nos roban el presente y nos joden el futuro”; “sin casa, sin curro, sin futuro”, “se os acabó el chollo”, “esto es reflexión”, “estamos en Transición. Queremos la revolución” son algunos de los miles mensajes que se pueden leer.

La Policía Nacional, que también reforzó su dispositivo, recibió la consigna de no desalojar mientras no hubiera incidentes. Los organizadores se encargaron durante todo el día de concienciar a los indignados de que no se diera ningún motivo para que los desalojasen. El resultado fue mucha agua y escasez de alcohol; comida para quien tuviese hambre sin arrojar la basura por el suelo, ninguna riña, muchos abrazos gratis para todo aquel que quisiera y ni un solo desalojo.

Un 'brainstorming' multitudinario
El éxito de la revolución social obligó ayer a sus representantes a volver a organizarse para dirigir el rumbo que hoy tomará el movimiento. Hubo asambleas durante toda la noche. Para escuchar la opinión de todos, hay buzones que recogen las iniciativas. Por ahora, entre las más relevantes a nivel político está la reforma de la ley electoral, que no haya financiación privada dentro de los partidos, que se saque a los imputados de las listas electorales, la reforma del Senado, listas abiertas, circunscripción única y escaños proporcionales en número de votos. Quieren también más participación en los presupuestos, una ley de responsabilidad política y reformas de las condiciones laborales de la clase política, además de derogar la ley de partidos y aumentar el salario mínimo. Pero quieren mucho más.

Aunque todavía no hay un manifiesto firme que armonice las ideas claves del brainstorming ciudadano, hay dos ideas inapelables: exigir un cambio en la Ley Electoral y que el movimiento no se diluya pasado mañana. La red social es un hervidero a favor del movimiento y su réplica en plazas y embajadas lo hace todavía más fuerte. En las próximas horas se verá cómo toma más cuerpo si cabe la reivindicación bajo el lema toma la plaza.

EL CONSTITUCIONAL Y EL SUPREMO MANTIENEN LA PROHIBICIÓN DE LAS MANIFESTACIONES
La protesta de los 'indignados' arruina a Zapatero y Rajoy el cierre de campaña
@Alberto Mendoza / José L. Lobo. El Confidencial  21 Mayo 2011

La protesta de los indignados se extendió ayer con fuerza por toda España, arruinando a José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy el cierre de la campaña electoral, cuyos mensajes pasaron casi inadvertidos. Miles de personas desafiaron en la Puerta del Sol de Madrid la prohibición de la Junta Electoral Central, que fue ratificada anoche por el Tribunal Constitucional y el Tribunal Supremo, obligando al Ministerio del Interior a tolerar las concentraciones.

El movimiento que ahora se conoce como Toma la plaza mantiene convocada una nueva protesta para este sábado, jornada de reflexión, y ya comienza a organizarse para resistir más allá del 22-M. Mientras, el PSOE y el PP continúan sin saber reaccionar ante un fenómeno que les ha sorpendido con el pie cambiado. Ambos partidos celebraron anoche el fin de la campaña con sendos mítines en la capital, ensimismados en los mensajes que llevan repitiendo en las últimas semanas y eclipsados por el creciente protagonismo de los indignados.

Frente al último esfuerzo de Zapatero y Rajoy para pedir el voto a los españoles, unas 20.000 personas se reunieron en el centro de Madrid bajo el lema No nos representan, ajenas a los actos de los partidos políticos. Las acampadas se han reproducido con éxito en muchas ciudades de España, e incluso han sido copiadas, aunque de forma minoritaria, en otros países europeos.

El malestar por la crisis económica y el funcionamiento del sistema político ha dotado a este movimiento de una gran popularidad, a pesar de que hasta anoche no fue capaz de fijar una lista de reivindicaciones. Tras deliberar en asamblea, los indignados de la Puerta del Sol aprobaron 16 propuestas que van desde el cambio de la ley electoral, con listas abiertas, a una reforma fiscal favorable a las rentas bajas. Asimismo, reclaman nacionalizar empresas y tumbar normas como el Plan Bolonia, la ley Sinde o la Ley de Extranjería.

Zapatero se aleja de Sol
Precisamente la cercanía del foco de la protesta a la Plaza Mayor -que dista apenas 200 metros de la Puerta del Sol- aconsejó al PSOE cambiar este último escenario, el inicialmente previsto para su mitin de cierre de campaña, por un pabellón del Recinto Ferial Juan Carlos I, a las afueras de la ciudad. Zapatero, al que acompañaban los candidatos a la Comunidad y el Ayuntamiento, Tomás Gómez y Jaime Lissavetzky, respectivamente, sólo se refirió en un par de ocasiones durante su intervención a los activistas del Movimiento 15-M, aunque no los citó expresamente.

Primero dijo que "a nosotros no nos asustan las movilizaciones, sino que nos comprometen", dando a entender que es el PP el que está preocupado por el alcance de la protesta. Pero, en realidad, los socialistas no ocultan su alarma ante el riesgo de que el desapego hacia la clase política que proclaman los indignados se traduzca el domingo en un elevado índice de abstención, que perjudicaría mucho más al PSOE que al PP. De ahí que Zapatero añadiese a renglón seguido, en una clara alusión a aquéllos: "No estoy de acuerdo con quien no quiere votar, porque el voto es la palanca más poderosa de cambio que hay".

El líder socialista, por lo demás, repitió los ya desgastados argumentos que ha utilizado durante toda la campaña. "Vamos a superar la crisis y a hacer que la economía española crezca con más fuerza", proclamó, aunque no dio ninguna pista de cómo piensa alcanzar ese objetivo. Volvió a presumir de que "este es el momento de la historia de España con mayor protección social", pese a los recortes generalizados que él mismo impuso hace un año. Y acusó de nuevo a Rajoy de que el paro "sólo le interesa como arma electoral".

Tampoco hubo el menor asomo de autocrítica en el discurso de Zapatero por el alcance de la crisis o los casi cinco millones de parados. Por un momento pareció que iba a hacerlo: "Me siento el principal responsable...", se arrancó a decir. Pero añadió a continuación: "...de ayudar a quienes no tienen trabajo a que encuentren un empleo".

Sonó casi a sarcasmo cuando afirmó, dirigiéndose a Lissavetzky, el rival de Alberto Ruiz-Gallardón: "Jaime, te veo de alcalde", porque todas las encuestas dan al candidato del PP una holgada victoria por mayoría absoluta en la capital. Y dedicó a Gómez, el contrincante de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, otro brindis al sol: "Tomás, con tu fuerza y tu valentía eres capaz de cambiar lo que sea necesario".

Rajoy esquiva a los 'indignados'
El PP había plantedo estos comicios como un referéndum sobre la gestión de Zapatero, con la intención de forzar un adelanto electoral. Rajoy, Aguirre y Ruiz-Gallardón, que compartieron anoche escenario en el Palacio de los Deportes de Madrid, no cambiaron el guión, y evitaron cualquier referencia directa a las protestas de la Puerta del Sol. No obstante, el líder popular trató de reivindicar el papel de los políticos y llamó a ejercer el "derecho político más sagrado" acudiendo a las urnas. "Estas elecciones son el primer paso para recuperar la imagen de un país serio y ordenado", dijo como guiño a su electorado conservador, sigue con cierta inquietud el devenir del movimiento Toma la plaza.

En la calle Génova se teme que la abstención, ya sea fruto de la euforia de las encuestas o del mensaje de los indignados, estropee la amplia victoria que pronostican todos los sondeos. Por ello, también la presidenta madrileña afirmó que la auténtica "rebeldía", para que "triunfe la democracia sin adjetivos", consiste respaldar al PP en las urnas. Aguirre ha destacado estos días por su oposición a la protesta de la Puerta del Sol, e incluso bromeó durante la tarde de ayer con enviar a los 90.000 militantes de su partido en Madrid a acampar en la calle Ferraz, frente a la sede del PSOE.

En el acto de cierre electoral, la presidenta madrileña volvió a cargar contra los protagonistas de la protesta porque, a su juicio, son millones los españoles que están en esas circunstancias de desempleo y desencanto hacia la política por la "indignidad" del Gobierno. No obstante, puede darse la paradoja de que un adelanto electoral -que Zapatero ha descartado- obligue al PP a gestionar desde el Ejecutivo la conflictividad social asociada a las protestas, que se vería reforzada, además, con la contribución de parte del electorado socialista y de IU.

Crecen las protestas en Sol
La prohibición dictada por la Junta Electoral Central, que ha vetado las manifestaciones durante las jornadas de reflexión y votación, así como la llegada del fin de semana, no han hecho más que avivar las protestas en Madrid y el resto de España, pese a lo cual Rubalcaba dio a entender ayer que el Gobierno las tolerará, asegurando que las fuerzas de seguridad actuarían con "oportunidad, congruencia y proporcionalidad". El vicepresidente y ministro del Interior añadió que "para resolver un problema, la policía no va a crear otro".

El Ejecutivo, finalmente, permitió que la Puerta del Sol se abarrotara ayer de manifestantes, que volvieron a lanzar consignas en contra del PSOE, el PP, los bancos o la crisis. Esta tarde la concentración volverá a repetirse, aunque el campamento permanente, dotado de todo tipo de servicios, ya ocupa de por sí todo el espacio de esta céntrica plaza. Asimismo, hay convocadas asambleas durante el 22-M y también para el próximo 28 de mayo. , por lo que las movilizaciones se prolongarán, al menos, hasta el próximo fin de semana.

Los 'indignados' desafían las leyes y el Gobierno lo consiente
 www.gaceta.es  21 Mayo 2011

Miles de personas permanecieron durante toda la noche en la Puerta del Sol y en otros lugares en numerosas ciudades de España al comienzo de la jornada de reflexión a pesar de la decisión de la JEC. El Gobierno, entretanto, ha decidido no intervenir en defensa del cumplimiento de las leyes.

La mayoría de personas que continúan en la Puerta del Sol están sentadas, acomodadas sobre cartones o en tiendas de campaña. Al igual que durante toda la noche, la inmensa mayoría de los asistentes consumen agua, refrescos y las cervezas que adquieren por un euro de los comerciantes chinos. Los grupos de personas acampados se extienden también por las calles adyacentes de la Puerta del Sol, donde hace una temperatura agradable. Desde el inicio de la concentración, la noche se ha desarrollado en un tono festivo y sin incidentes.

En algunos puntos de la Puerta del Sol permanecen grupos de debate y asambleas y desde el campamento central se siguen divulgando anuncios por megafonía. Por este canal de comunicación los organizadores de la concentración han anunciado que entre las 3.00 y las 4.00 horas se reanudaba el reparto de comida para los asistentes. La presencia policial en la plaza a las 3.30 se reducía a cinco furgones de la Policía Nacional protegiendo la sede del Gobierno de la Comunidad de Madrid.

También hay efectivos del SAMUR y camiones del servicio de limpieza del Ayuntamiento, si bien desde la organización del campamento han establecido equipos de limpieza que con bolsas recogen la basura vertida por los presentes. La Puerta del Sol, ya con menos aglomeración de gente, sirve de zona de tránsito para los jóvenes que salen de discotecas y bares de la zona ajenos a la movilización.

En otro momento de la noche la megafonía ha anunciado como una "buena noticia" que por la mañana al amanecer se repartirá chocolate caliente a quien permanezca en la plaza.
Plaza de Cataluña

Los miles de acampados que han permanecido esta noche en la Plaza de Cataluña de Barcelona se han despertado ya en el día de reflexión de las elecciones municipales y tras una intensa noche con una asamblea que duró hasta las tres de la madrugada.

La noche se ha desarrollado en un ambiente de respeto, sin altercados, si bien con algún momento aislado de tensión, que se ha resuelto sin violencia, han explicado a Efe algunos de los acampados.

Miles de personas, 8.000 según la Guardia Urbana y unas 20.000 según los organizadores, celebraron con aplausos y gritos de "¡no nos vamos!" el inicio de la jornada de reflexión a las doce de la noche, y reiteraron su intención de permanecer en la Plaza Cataluña a pesar de la prohibición dictada por la Junta Electoral Central.

El sonido de las cacerolas, los silbatos y los gritos de alegría de los congregados han roto a las doce en punto de la noche el silencio con el que las personas reunidas en la céntrica plaza barcelonesa escuchaban a los que tomaban la palabra en la asamblea, que ha empezado a las 22.45 horas y ha acabado a las 03.00 de la madrugada, con una hora y media de preguntas y debate.

El aumento del salario mínimo, la expropiación de los pisos vacíos, la posibilidad de cancelar las hipotecas con la devolución de los pisos, el final de los recortes en educación y sanidad, la aplicación de la tasa Tobin a las transacciones bancarias o una nueva ley electoral son algunas de las cuestiones abordadas que podrían integrarse en un posible documento conjunto.

Las comisiones que tendrán lugar hoy deberán encauzar todos los debates y opiniones de cara a elaborar un documento consensuado.

Los 'indignados' han protagonizado la noche más multitudinaria hasta ahora en la Plaza de Cataluña, que han dedicado varios minutos de silencio a las víctimas de Siria o por los antepasados que habían luchado por la libertad.

Los acampados se han desmarcado de los 'botellones' que se formaron en la plaza e incluso han pedido a los que querían tocar sus tambores que no perturbaran el descanso del millar de jóvenes que han dormido apenas unas horas.

A lo largo del día de hoy continuarán los debates y charlas monográficas sobre empleo y cooperativismo, vivienda, educación o consumo responsable.

Para las 14.00 horas de hoy están previstas asambleas simultáneas en los barrios barceloneses de Sants, Gràcia, Poblenou, Poblesec, Nou Barris, Eixample, Sant Antoni, Les Corts, Clot-Camp de l'Arpa y Ciutat Vella-Raval, y para las 18.00 horas se ha convocado una "asamblea de reflexión colectiva".

El 15-M optará por la resistencia pasiva en la jornada de reflexión
 www.gaceta.es 21 Mayo 2011

Las concentraciones han seguido muy activas y los "indignados" se han preparado para resistir todo el fin de semana.

El movimiento ciudadano 15-M ha optado por la resistencia pasiva y mantiene sus concentraciones a pesar de que la Junta Electoral Central (JEC) las considera ilegales a partir de esta medianoche, aunque Interior ha confirmado que la Policía no va a disolverlas.

Miles de personas continúan participando en las concentraciones, incluida la de la Puerta del Sol -a pesar de que la Junta Electoral Provincial de Madrid también ha prohibido la protesta de hoy-, que también continuará mañana por la decisión tomada esta tarde de forma asamblearia.

A la movilización de Sol se unen la mayoría de las protestas que se mantienen en otras ciudades españolas, que también han decidido continuar durante la jornada de reflexión. Mientras, la sala segunda del Tribunal Constitucional no ha admitido el recurso de un abogado contra el acuerdo de la Junta Electoral Central de prohibir las concentraciones de mañana y pasado, al estimar que no se ha agotado la vía ordinaria. El Tribunal Supremo, por su parte, ha inadmitido esta noche el recurso de IU contra la decisión de la JEC por considerar que la coalición no está legitimada para recurrir el acuerdo.

Las Fuerzas de Seguridad del Estado "saben lo que tienen que hacer", ante las concentraciones, según ha asegurado este mediodía el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha añadido que la Policía y la Guardia Civil actuarán "hoy, mañana y pasado" bajo los principios de la "congruencia, oportunidad y proporcionalidad". El ministro del Interior ha hecho una llamada a la tranquilidad de los ciudadanos, porque, según ha dicho, en casos como éste lo que tiene que hacer el Gobierno es explicar que "no corre peligro nada", pues "la gente ejerce sus derechos y la Policía garantiza que esos derechos se ejercen en el marco de la ley".

La Abogacía del Estado ha recomendado al departamento que dirige Rubalcaba que no se haga uso de la fuerza para disolver estas concentraciones si no son violentas, y que se actúe de forma "proporcionada" para cumplir con la resolución de la Junta.

Así, los servicios jurídicos del Estado creen que la Policía debe informar primero a los asistentes de que las manifestaciones en jornada de reflexión o en el día de la votación son ilegales para después instarles a desistir y desalojar estos lugares de forma pacífica.

El Gobierno ha hablado con las comunidades con fuerzas de seguridad propias, y en el caso de Cataluña, la Generalitat ya ha dicho que será "flexible" a la hora de hacer cumplir la decisión del órgano electoral.
Seguirán acampados

En esta jornada, las concentraciones han seguido muy activas y los "indignados" se han preparado para resistir todo el fin de semana. La más numerosa sigue siendo la de la Puerta del Sol, donde la afluencia ha ido aumentando a medida que avanzaba la tarde, y pasadas las 20:00 horas la plaza vuelve a estar llena, como en jornadas anteriores.

Los concentrados en Sol están cada vez más preparados, y ya cuentan con una enfermería que ha atendido bajadas de tensión o incluso una crisis epiléptica, así como una guardería para cuidar a los niños de los que quieren participar en las movilizaciones o en las asambleas en las que se siguen votando las decisiones de esta improvisada comunidad. Decisiones como la de convocar para la medianoche, cuando entra en vigor la resolución de la Junta Electoral- un "grito mudo": los participantes se taparán la boca con cinta adhesiva durante cinco minutos.

Como en jornadas anteriores, la afluencia a la plaza en la que se encuentra el kilómetro cero ha ido aumentando a medida que avanzaba la tarde, y también en otros enclaves de España en los que se mantienen las concentraciones, como en Barcelona.

"¡Hemos perdido el miedo! Todos a la Plaza Cataluña desde las 12 de la noche del viernes hasta el domingo", rezan los carteles distribuidos en la plaza de Cataluña.

Mientras, en la Plaza de España de Palma ondea sobre la estatua ecuestre de Jaime I el Conquistador una bandera de Islandia, como homenaje de los manifestantes a un pueblo que "se ha negado a pagar la deuda pública que otros provocaron".

Nunca más el Muro de Berlín
Enrique de Diego www.gaceta.es 21 Mayo 2011

Cayó el Muro de Berlín en 1989, aunque algunos todavía no se han enterado.

Cayó el Muro de Berlín en 1989, aunque algunos todavía no se han enterado y andan deambulando huérfanos de Marx y el socialismo, añorantes de un totalitarismo genocida que hundió a las sociedades en la miseria y que extendió por el mundo los campos de concentración.

Cayó el Muro de Berlín en 1989 y no enterramos entonces a una izquierda que ya no tenía sentido, que había fracasado, que había provocado tragedias y había quitado el alma y el futuro a los jóvenes sobre los que había gobernado con su tiranía.

Cayó el Muro de Berlín en 1989 por consunción, porque no funcionaba, porque el socialismo real llevaba a las sociedades al hambre y la indigencia, y todavía algunos huérfanos no se han enterado y andan mostrando su ignorancia como si los demás no fuéramos conscientes de que nunca permitiremos que se nos quite la libertad.

Cayó el Muro de Berlín en 1989 y la izquierda ha hecho un esfuerzo sobrehumano para sumir en el sueño de sus quimeras, de sus pesadillas, a una parte de nuestros jóvenes a través de un sistema educativo fracasado, de mendaces grupos de comunicación subvencionados, de infectos productos pseudoculturales de estricto adoctrinamiento. Y todo ello arruinando al contribuyente, hundiendo a las clases medias.
Sí, cayó el Muro de Berlín y algunos, de manera extemporánea, están empeñados en volver a levantarlo. Pero no se lo vamos a permitir, porque amamos sobre todas las cosas nuestra libertad personal y sabemos que la solución, la regeneración democrática necesaria para salir de esta crisis a la que nos ha abocado el socialismo es profundizar en la libertad, es más libertad y menos socialismo, menos esclavitud.

El sistema está podrido y hay que regenerarlo, pero el sistema, en primer lugar, es el socialismo, es la opresión del Estado, es la expoliación de la casta parasitaria.

No queremos que España sea Cuba ni Venezuela ni que la Puerta del Sol sea la plaza de la Revolución de La Habana. ¡Viva la libertad!
Nunca más el Muro de Berlín.
 

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Derecho al esfuerzo, a la libertad, pescadillas fritas y El Che.
Nota del Editor  21 Mayo 2011

La pescadilla frita se muerde la cola. Las juntas electorales, minúsculo grupo de "juristas" y por tanto en España, dependientes en muchos niveles de los
partidos políticos, han decidido, y no por unanimidad, que la concentración de la Puerta del Sol es ilegal. Y va IU y presenta recurso, y naturalmente
lo tumban puesto que si se arrogan la representación, al tratarse de un partido, la respuesta es clara y el TC dice no se han agotado las instancias inferiores
(lo normal, caso imposible de haberlo hecho, sería la respuesta de que el asunto no tiene justificación constitucional para prestarle atención).
Y los "legalistas" de las tertulias dicen que sean los propios concentrados quienes presenten recurso, como si fueran un partido o algo así y por tanto
inutilizando la independencia de la concentración. Si a mí se me ocurre presentar un recurso, su admisión y resolución están sujetas al calendario del tribunal conrrespondiente y ya puedo esperar sentado. Lo que está claro es que las juntas electorales se han metido en terreno que no les corresponde al no haber relación
con los partidos políticos, al contrario, una total animadversión por su comportamiento contra los intereses de la ciudadanía.

Hay algunas gentes que se sulfuran porque algún deseducado de la Puerta del Sol anda blandiendo una foto del Che Guevara, otro de los asesinos cubanos de la
"revolución" del comandante Fidel, gentes que a lo peor dicen que hay que cumplir la "legalidad vigente" (una simpleza de las juntas electorales),
y pretenden no enterarse de que en alguna parte de lo que antes era España, hay un enorme monumento al asesino, desgraciadamente, pagado con parte
de mis impuestos; aunque hay quien piensa que si se le pone un bigote y se le quita la boina, se puede transformar fácilmente en los que muchos creen que es
el presidente que de nuevo necesita el PP, y por eso no sería necesario desmontarlo como lo han hecho, con monumentos fundamentales de nuestra historia. Y que pasa con otros numerosos monumentos y calles dedicados a asesinos (alguno vivo). Y que pasa con los filoterroristas que el TC va a poner en las administraciones públicas y de los que ya estan en ellas (recogiendo nueces).

En cuanto a esfuerzo y libertad son dos palabras que deseo tengan en cuenta los buenos de la Puerta del Sol para que no se dejen dominar por los que las odian.

La alternativa es el PP
El Editorial La Razón  21 Mayo 2011

Los jóvenes acampados en la Puerta del Sol atribuyen su frustración y malestar a, entre otros motivos, la ausencia de alternativas políticas que los representen y que defiendan su modelo de sociedad. De ahí que aseguren abominar por igual de PSOE y de PP, a los que culpan de fosilizar la acción política y de taponar los cambios que necesitan la sociedad y las instituciones. Puede que tengan algo de razón. De hecho, no es la primera vez que se oye esa misma acusación y otros pequeños partidos, como IU y UPyD, llevan mucho más tiempo advirtiendo de los efectos negativos que encierra un bipartidismo que copa más del 80% de la representación de los españoles.

Pero las leyes son las que son y si no gustan o se consideran injustas lo democrático es promover otras para que las apruebe el Poder Legislativo. Así funciona la democracia y así lo exige el Estado de Derecho, que no es una improvisación ni una imposición de ningún partido, sino el resultado de un pacto constitucional entre todos los españoles. Por eso, al medir con el mismo rasero a quien gobierna y a quien está en la oposición, los «indignados» de Sol rehúyen la responsabilidad de elegir, se escudan en la descalificación general y se pierden en propuestas que van desde la utopía estilo boy scout hasta el rancio ideario de la extrema izquierda, pasando por ocurrencias infantiloides impropias de jóvenes universitarios.

La pésima situación económica, social y anímica que padece España no es una plaga bíblica ni la fuerza de un destino inexorable. Es consecuencia de hombres y mujeres concretos, de gobernantes con nombres, apellidos y filiación ideológica, de partidos y de programas políticos que han sido votados democráticamente. Por tanto, lo que procede ahora, ante las elecciones de mañana, es decidir y elegir, censurar a unos y confiar en otros. Lo que no vale es meter en el mismo saco a tirios y troyanos, a los causantes del desastre y a los damnificados.

Nada hay tan conformista y tan nocivo para el progreso como la descalificación general, sin matices ni distingos. Eso fue, justamente, lo que hicieron en el siglo pasado los dos movimientos totalitarios, el fascismo y el comunismo: desprestigiar a los grandes partidos democráticos presentándolos como los causantes de la crisis económica y moral que padecían las sociedades europeas. En consecuencia, las elecciones municipales y autonómicas de mañana son la oportunidad perfecta para actuar como demócratas y poner a cada cual en su sitio mediante el voto.

El Partido Popular que dirige Mariano Rajoy dista mucho de ser un partido perfecto, desde luego, pero es la única alternativa real, viable y fiable que tienen los votantes para salir del pozo del desempleo y del desaliento en que los han sumido siete años de Gobierno socialista. No es casual que todas las encuestas y sondeos de opinión coincidan en los mismos pronósticos: allí donde ya gobierna, el PP recibirá el mismo apoyo que ya tenía o lo incrementará aún más; y donde es oposición, tiene altas probabilidades de desbancar al PSOE. Y en democracia, lo que cuenta y decide es la voluntad de la mayoría, no los deseos de una pequeña minoría que sólo se representa a sí misma.

Incógnitas
Han hecho su trabajo y pueden volver a hacerlo, pero ahora toca respetar el derecho a votar sin interferencias
IGNACIO CAMACHO ABC  21 Mayo 2011

LA ley es la base del sistema democrático. No hay democracia sin normas como no la hay sin urnas, cuyo funcionamiento regulan precisamente las leyes. Cuando se formula un desafío de desobediencia explícita y se afirma que el régimen asambleario es más democrático que las elecciones, se está adoptando una actitud autoexcluyente del sistema. Es decir, antisistema. Ese concepto del que los componentes del colectivo de «indignados» han tratado de separarse es el que puede acabar determinando su actitud si persisten en boicotear el final de la campaña con un rechazo manifiesto de la legalidad que puede degenerar en algarada antidemocrática. La actitud hasta ahora irreprochable de los concentrados se vuelve una expresión de intolerancia al vulnerar a propósito las reglas y corre el riesgo de perder gran parte de las simpatías que ha despertado su protesta. Han hecho su trabajo y pueden volver a hacerlo pero ahora toca respetar el derecho de los demás ciudadanos a votar libremente, sin interferencias. También de los ciudadanos miembros de partidos políticos que gozan de la misma libertad para pedir y obtener el voto que la que los manifestantes tienen para negárselo.

El reto del movimiento contestatario ha sembrado de incógnitas la jornada del domingo. También la de hoy, en la que el Estado y el Gobierno que lo representa ha sido obligado a elegir entre dos males: permitir un incumplimiento masivo de la ley o forzar una situación indeseable e incontrolable. En ambos casos —peor sin duda la segunda opción— las elecciones tendrán que celebrarse en condiciones de cierta anormalidad, un fenómeno que se está convirtiendo en peligrosa costumbre. Muchos millones de españoles empiezan a sospechar que se limita su libertad de elección democrática, y ese ambiente de recelo enturbia el sistema tanto como los vicios políticos que con razón denuncian los convocantes de la rebelión civil.

La influencia que la oleada de descontento pueda tener en el resultado de la votación está asimismo por determinar. El carácter generalista y apolítico de la movilización contrasta con un programa de peticiones que coincide en gran medida con el de IU, formación que acude a las urnas coaligada de hecho con el PSOE. En todo caso se trata de una opción libre siempre que se encauce de acuerdo a las reglas del juego, pero abre dudas sobre el apartidismo de la queja, y tendría un solo damnificado principal que no es precisamente el que ahora mismo ostenta la responsabilidad de Gobierno. Si por el contrario, el escrutinio electoral no registra sorpresas significativas, los dos grandes partidos cometerían un grave error de no tomar nota de estos acontecimientos. Guste mucho, poco o regular, esta sacudida de frustración, hartazgo y crítica va a determinar parte del futuro político. Y el cartero de sus quejas va a seguir pasando por la puerta de las instituciones.

Democracia Real Ya
JOSÉ LUIS QUINTELA JULIÁN La Voz  21 Mayo 2011

Si ustedes son de los -o las- que han ido acompañando en estos nueve años el recorrido de esta columna, habrán podido ver reflejado en multitud de ocasiones un deseo, un pulso constante. Y ese no es otro que la convicción y el interés de que la democracia, esa sacrosanta construcción colectiva que ha de ponerse al servicio de los intereses de toda la ciudadanía, sea cada vez más participativa y real, más inclusiva y generadora de equidad y nos lleve, así, a la excelencia personal y colectiva.

Pero miren, predicar de esta guisa en la España de hoy es un poco, si me lo permiten, hacerlo en el desierto. El actual nivel de desencuentro entre las opciones mayoritarias da poco juego transversal. Casi todo se limita a un toma y daca en el que los partidos, una vez conseguido el apoyo de la ciudadanía en un proceso electoral, dan poca cancha a la riqueza conceptual, al matiz y a la integración de todas las visiones que conforman el caleidoscopio en que hemos convertido nuestra sociedad. Aquellos que propugnamos un entendimiento transversal y un cierto nivel de consenso institucional para los grandes temas solemos recibir algunas palmaditas en la espalda -y alguna puñalada-, pero de ahí no pasa... Los partidos, y todos me lo han reconocido en petit comité, están demasiado ocupados con sus cuestiones estructurales como para plantearse otros modos...

Ante esto, la sociedad ha ido incrementando su desafecto hacia la política y los gestores de la misma. Un hecho que ha sido progresivo, y que parece que se encuentra ahora en un momento de clímax, con la perspectiva de las elecciones municipales -mañana mismo ya- en la puerta. Los nuevos modos de comunicación, una perspectiva sociológica más individual en la sociedad del siglo XXI y una sensación de hastío generalizado en la sociedad han terminado de preparar un caldo de cultivo cuya génesis ya viene de atrás.

Algunas personas me han planteado entre ayer y hoy qué me parece el movimiento Democracia Real Ya. Otras, abiertamente, se preguntan por la posible existencia de una mano negra que quiera sacar tajada en el corto plazo -estas elecciones- o en un horizonte temporal más amplio... Y yo quedé de escribir algo, como forma de posicionamiento personal.

Lo cierto es que los movimientos sociales espontáneos, por definición, son algo vivo. Y, seguramente, estoy de acuerdo con muchas de las cosas que estos días se han expresado en Sol y en el resto de las concentraciones de nuestras ciudades. Y, con otras, no. Pero si la esencia del movimiento es dar voz a la ciudadanía, y que se avance significativamente en dotar de mecanismos de mayor participación del pueblo en las decisiones y en las instituciones, mi respuesta es un rotundo sí. Sólo hace falta la voluntad. Y esto incluye que los aparatos de los partidos clásicos entiendan que han de perder poder y capacidad de maniobra en beneficio del resto de la sociedad.

Lo que es evidente es que la prioridad de toda sociedad ha de ser la de garantizar el derecho a una vida digna a todas las personas en cualquier parte del mundo. Y eso implica que todas las personas, independientemente de su lugar de nacimiento, puedan ejercer sus derechos, incluidos el derecho a la salud, a la educación, a la alimentación y a la participación social y política.

Evidentemente, esto ha de hacerse de una forma organizada. Por eso es necesario un modelo económico y social, impulsado desde unas determinadas estructuras. Pero la misión de tales ha de favorecer, sobre todo, una distribución justa de los recursos y una reducción de las desigualdades que impiden a todas las personas el pleno ejercicio de esos derechos. Los gobiernos y los partidos políticos, del signo que sean, deben poner los derechos de las personas por delante de intereses partidistas y particulares.

Creo en un modelo de ciudadanía basado en el compromiso activo de todas las personas para conseguir un mundo más justo y sostenible. Y ese compromiso incluye la reclamación -de forma no violenta y adecuada- de un mundo más justo, con derechos para todos y todas, y donde gobiernos y empresas actúen de acuerdo con su cuota de responsabilidad. La vía existe para transformar luego tal reclamación en otra sensibilidad -quizá otro partido político- para tratar de hacer un planteamiento diferente. Además, desde mi punto de vista, sí que hacen falta algunas reformas del sistema -listas abiertas, papel del Senado, política anticorrupción-.

Cuando lean ustedes este artículo, estaremos en plena jornada de reflexión de las elecciones municipales. Y, si se aplica lo previsto en la ley, las concentraciones no estarán activas ni hoy ni mañana. No me parece mal. Y es que, desde mi punto de vista, eso no es un drama, porque lo importante es retomar el espíritu de la reflexión y el avance el día posterior a las elecciones. Porque lo importante -lejos de la exaltación o la ira del momento- es que la expresión de un sentimiento mayoritario de indignación no sea flor de un día, y que sepamos reaccionar como conjunto para edificar los cimientos de una sociedad más igualitaria. Es importante, ¿no? Para mí sí, porque considero inadmisible y éticamente reprobable que las medidas para luchar contra la crisis se lleven a cabo sólo a cuenta de las personas más vulnerables y de sus derechos, perpetuando un sistema basado en valores alejados de la justicia y la solidaridad, y en el que priman únicamente los mercados por encima de las personas y sus necesidades...

jl_quintela_j@telefonica.net

Otro atípico día de reflexión
Editorial ABC  21 Mayo 2011

La acampada de la Puerta del Sol ha hecho más nítido el caos de la campaña electoral del PSOE y la deriva demagógica de Zapatero

LA sala Tercera del Tribunal Supremo ha ratificado la decisión de la Junta Electoral Central de declarar ilegales las concentraciones previstas para hoy y mañana por los grupos que integran el movimiento 15-M. Por tanto, la responsabilidad única y directa del mantenimiento de esta situación de ilegalidad corresponde al Ministerio del Interior, cuyo titular solo se apoya en un informe de los Servicios Jurídicos del Estado basándose en la Ley de Seguridad Ciudadana y en la normativa que regula el derecho de reunión. La inacción de Pérez Rubalcaba contra los congregados en la Puerta del Sol está fundada en el argumento de que esas normas no permiten la disolución automática de una concentración aunque no esté autorizada administrativamente, salvo en casos extremos de comisión de delito o de actos violentos. Sin embargo, no deja de ser un ardid jurídico de última hora, utilizado «ad hoc» por el Gobierno para evitar la posible convulsión que un desalojo forzado de Sol generaría con toda probabilidad. Y, desde luego, no deja de ser una forma oportunista de dejar en evidencia a la Junta Electoral Provincial de Madrid, a la Junta Electoral Central y al propio Tribunal Supremo para salir al paso del laberinto en el que los «indignados» de Sol, y de muchos otros lugares de España, han encerrado al Gobierno.

En el plano político, la acampada de la Puerta del Sol ha hecho más nítido el caos de la campaña electoral del PSOE, caracterizada por la dispersión de discursos, la insolidaridad entre líderes nacionales y la deriva demagógica de un Zapatero crispado en su adiós. Por eso el PSOE se ha agarrado al clavo ardiendo de unas concentraciones que claman contra el «sistema» y no contra el Gobierno de los cinco millones de parados y del millón y medio de familias sin un solo empleado. En su desesperación, los candidatos y portavoces socialistas dicen hacer suyas las preocupaciones de los concentrados, obviando que lo que a éstos preocupa, según sus propuestas, es la supresión de la Audiencia Nacional, la derogación de la Ley de Partidos Políticos y la implantación de una política económica solo homologable a la de Corea del Norte. La izquierda, nuevamente, busca exculparse de su gestión y recurre a esconderse tras la derecha y el sistema democrático. La situación del PSOE es inquietante y la del PP, a tenor de los sondeos, esperanzadora. Hoy es día de reflexión. Debería ser también el primer paso de un cambio necesario.

Indignación
JAVIER ZARZALEJOS El Correo  21 Mayo 2011

Habrá que disculpar a los suspicaces. Por un momento alguien ha podido extrañarse de que haya sido ahora, precisamente a unos pocos días de unas elecciones con buen pronóstico para el Partido Popular y muy malo para la izquierda, cuando ha prendido la indignación. No parece que los acampados tengan hoy más motivos para expresar su descontento que un año o cinco meses atrás y, sin embargo, han soportado el deterioro de las condiciones económicas y de sus propias expectativas laborales y personales con gran paciencia hasta que han dicho «basta», seguramente sin reparar en que mañana se celebran elecciones.
El efecto electoral de esta protesta, si es que lo tuviera en magnitud apreciable, es un asunto abierto a la especulación. La música ha encontrado amplia comprensión. La cuestión es quién pone la letra y lo que ésta signifique.

De todas formas, la coincidencia de estas protestas con los comicios sí ayuda a poner en evidencia dos falacias, dos serias distorsiones de la realidad, que dan cuerpo a la denuncia. La primera, que todos los políticos son iguales y que la culpa es del «sistema». Bien es verdad que eso fue al principio de la acampada. Con el paso de los días, los interpretes mediáticos de guardia han ido pasando a limpio las cosas, aclarando que la culpa en realidad es del PP. Lo relevante es que con esta descalificación de la política, pierde sentido la democracia porque no tiene objeto pedir cuentas a quienes gobiernan ni merece la pena votar ya que el «sistema» es el que siempre manda. La arrogante pretensión de contar con las claves de una «democracia real» no cuadra con la negación de la competición democrática que implica elegir entre opciones dentro de un terreno de juego de reglas compartidas.

La segunda de estas falacias consiste en demonizar la política mientras se deja a salvo a la sociedad como una víctima, toda virtud, de esta casta de privilegiados que «no nos representa». Nos guste o no, la política tiene mucho de espejo de la sociedad que la segrega. Sería muy tranquilizador pensar que nuestros problemas radican en liberar a una sociedad estupenda de una política enferma. Pero las cosas son algo más complejas y no se pueden reducir a la elección del chivo expiatorio más adecuado sabiendo que se formará una cola de indignados esperando su turno para propinarle a la política la patada que les alivie de su indignación.

Tenemos muchos problemas como sociedad y no menos como organización política institucional. Pero si de algo debería huir España como del diablo es del discurso de la antipolítica del que nunca ha salido otra cosa que populismos, justificaciones para el autoritarismo intervencionista y coartadas para la corrupción.
«Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir». Este cursi remedo de los eslóganes del 68 francés podía leerse en uno de los carteles que los acampados exhibían en la Puerta del Sol. Otro indicio, por lo que sugiere, de que estamos ante la tercera generación que en Europa es víctima de la estafa cultural y moral que el progresismo empezó a trabar hace casi 50 años. Al calor de la Europa del bienestar, los profetas de la revolución sexual y de la sociedad del ocio prometían, precisamente a los jóvenes, la emancipación de todas las estructuras «represivas» que, como la familia y el trabajo, reproducían la moral burguesa y la dominación patriarcal. Proclamaban que la deconstrucción y la sospecha habían conseguido dejar al descubierto esos artificios represores apuntalados por los grandes relatos de la política y la religión. Hombres y mujeres liberados de semejantes servidumbres vivirían dedicados a su autorrealización sin restricciones, y con culpables siempre a mano -el famoso «sistema»- para derivar hacia ellos toda responsabilidad. Y en ello seguimos, buscando el paraíso terrenal de la adolescencia sin término que, claro está, son otros los que nos impiden alcanzar.

Comparadas con las del 68 en París, las reivindicaciones se han vuelto más prosaicas porque el paraíso prometido parece que tarda en llegar. Pero en lo demás, aquel engaño, urdido por una filosofía que se proponía como su antídoto, sigue funcionando y atrae a nuevas víctimas como todavía hoy sigue ocurriendo con los juegos de trileros o esos viejos timos en los que la gente vuelve a caer aunque sean bien conocidos.

Es casi fascinante que mientras se repudia la globalización, la acampada se difunda a través de Twitter, con tecnología de las más grandes multinacionales que transmite la descalificación del capitalismo a países que el capitalismo ha transformado de sociedades agrarias en economías emergentes.

Se proclaman defraudados por el sistema y tienen razón al denunciar -¿a quién?- un horizonte tantas veces angustioso por carente de expectativas. Pero ese reproche deberían dirigirlo también a un sistema educativo que les ha fallado por culpa de paradigmas pedagógicos pretendidamente críticos y emancipadores a los que seguimos aferrados a pesar de su fracaso. Y a un debate público en el que las más exitosas discusiones políticas se localizan en los programas de la telebasura. Exigen responsabilidades a los bancos, a los mercados, y al capitalismo. Bien está. Pero si no quieren engañarse, no deberían olvidarse de ajustar cuentas con Marcuse, Foucault y Sartre.

¿Demokrazia real o democracia?
Alfredo Casquero www.elsemanaldigital.com   21 Mayo 2011

Desconozco realmente quién está detrás de la masa concentrada en Sol, aunque lo sospeche. En estos últimos días he recorrido la zona K, y he podido observar, en primera persona, el ambiente. He escuchado. He visto. He asistido a reuniones asamblearias imposibles, en las que se invitaba a la gente a un "mundo sin dinero", en palabras textuales de uno de los asambleados, en las que se criticaba a banqueros, ricos, empresarios en una ignorante, parcial y utópica visión de la vida. Los carteles, los gritos, las soflamas, apuntan a una mezcla heterogénea de grupúsculos de izquierda muy radical, izquierda radical, e izquierda. Junto a eso, mucha gente, mucha, reunida en torno a unas ideas que posiblemente compartamos quienes pensamos que nuestra democracia, efectivamente, adolece de muchos problemas. Jovenes sin trabajo, parados, y personas preocupadas honradamente con la situación. Ciudadanos que ven cómo su dinero es repartido entre los diecisiete parlamentos autonómicos o en las pensiones de lujo de los políticos.

Sin embargo surgen varias dudas. Es altamente sospechoso el momento elegido para manifestarse, a dos días de unas elecciones en las que al Partido Socialista se las pintaban calva. Altamente sospechoso el lugar, enfrente de la Comunidad de Madrid, bastión popular. Altamente sospecho el interés de los medios proclives al PSOE, y no tan proclives, que por fin han encontrado una excusa perfecta para no hablar del chivatazo de ETA, de la presencia de la banda comunista en las instituciones, de los cinco millones de parados, de la corrupción en Andalucía y de la patada en el susodicho que ha recibido Zapaparo por parte de los miles de ciudadanos que no han acudido a sus mítines.

Algunos de buena fe, piensan que hay detrás una auténtica rebelión popular. Pero no se engañen. Ayer dieron varias pistas acerca de cómo entienden ellos la democracia, o que es lo que pretenden como "alternatiba", o lo que proponen para el "kambio" con b de burro y k de Rubalkaba. La primera medida, es incumplir la ley. Lo cual no es excesivamente positivo, ni invita a la esperanza. Es muy discutible la propia existencia de la jornada de reflexión. A mí personalmente me parece una bobada, pero es la ley, aunque la izquierda sea muy proclive a incumplirla. Y los líderes de la citada revuelta aconsejan un acto de insumisión, una patada corcuerana al Estado de Derecho. Cuentan con la complicidad del Ministro del Interior, lo cual deja todo meridianamente claro. ¿A que no se permitiría una concentración el sábado de las víctimas de ETA? Es evidente que no. Las propuestas económicas que evacuaron ayer, tras todo un día de asamblea, son para echarse a temblar. Todas ellas medidas que atentan contra la libertad, y que la realidad ha demostrado inútiles para el progreso, pues son las clásicas reivindicaciones de la ultraizquierda (más impuestos, expropiaciones, menor libertad en educación, planificación y dirigismo), probreza, pobreza, pobreza.

Creo haber comentado en alguna ocasión que algo preparaban los socialistas, para frenar la más que previsible debacle electoral. Sinceramente, no sé hasta qué punto el PSOE está detrás de la acampada en Sol. No tengo ninguna prueba de que así sea. Tan sólo una sospecha. Lo que tengo meridianamente claro es que, aunque parezca extraño, esto beneficia al PSOE, sino, Rubalcaba hubiera ya disuelto la concentración y tanto El País como Público, los buques insignias del régimen, habrían puesto ya el grito en el cielo, denunciando el atropello con enormes y grandilocuentes artículos de los consabidos y consabidas corifeos. Desincentivar el voto hacia el PSOE y el PP, e insinuarle para los partidos más a la extrema izquierda es una calculada e ingeniosa estrategia. En primer lugar porque la desafección del voto socialista era ya un hecho y nada aporta eso. Le puede quitar votos al PP de jóvenes que pensaban votarles por primera vez, y enamorados de la romántica idea propuesta ya no lo hagan. En segundo lugar, el voto a las formaciones de ultraizquierda, fundamentalmente IU y ERC, son en definitiva votos para el PSOE, es por ello la tranquilidad con que lso dirigentes de este partido asumen lo que está ocurriendo.

Quizá sea pronto para calcular el alcance y la verdadera intención de este movimiento parcialmente "okupa". Pero han conseguido, quizá sabiéndolo, que no se hable de los argumentos que ayudaban a la derrota del PSOE. Y seguro que sin pretenderlo han logrado que por fin, mucha gente que no es de izquierdas, sepan quién votar en este plebiscito nacional del 22 de mayo.

Sr. Rubalcaba, menos milongas y cumpla la Ley.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  21 Mayo 2011

No me viene de sorpresa el que el Sr. Rubalcaba, actual Ministro de Interior, con unos antecedentes políticos conocidos de absoluta deslealtad democrática, se niegue a aplicar la Ley y velar por la seguridad ciudadana en sus derechos de no ser coaccionados en su libertad amparada por la Constitución de votar en libertad. Un personaje que compartió las mentiras del Gobierno de Felipe González instigador del terrorismo de Estado con el grupo GAL. Un personaje que incumplió la Ley al hacer declaraciones políticas en el día de reflexión de las elecciones generales del 2004. Un personaje responsable de la Comisión de Control del Congreso encargada de investigar los sucesos de los atentados del 11M, con descaradas obstrucciones a que se conocieran los hechos con la colaboración de otros representantes de partidos nacionalistas separatistas.

Porque la pregunta es simple ¿a quién beneficia toda esta movida del batiburrillo de las concentraciones del "acampasol"? Pues nada más que a la izquierda. Porque es evidente que no ha habido ninguna manifestación en contra del Gobierno , ni de las medidas anti sociales que ha tomado. Es evidente que las furias y las acusaciones van contra quien ven ahora y siempre como el enemigo a batir, la derecha que dicen representa este descafeinado PP del Sr. Rajoy. Porque es evidente que no es casualidad que los gritos de este grupo manipulado vayan contra Dª Esperanza Aguirre y que piensen manifestarse contra el Sr. Rajoy en su último acto de campaña en Madrid. Para estos coleguis, el Sr. Zapatero ni el PSOE, ni quienes les han apoyado en las mentiras de negar la crisis, del despilfarro contínuo, de la corrupción a escala superlativa,de los EREs fraudulentos, etc. no tienen ninguna responsabilidad. Es el sistema y sobre todo el PP el culpable.¡Acabáramos!¿Cómo podría no ser de otra manera?

Y yo no creo en las casualidades, ni en la improvisación. Puede que al principio, este movimiento cibernético fuese algo espontáneo y naciera con la pureza idealista de querer denunciar una realidad, la democracia en España deja mucho de ser real. Desde luego que no es democrático el que un voto no valga lo mismo y sume diferente dependiendo de la circunscripción donde se vote. Desde luego que no es muy democrático votar a listas cerradas. Tampoco lo es el que no exista separación entre los poderes del Estado de Derecho y que el poder Judicial esté absolutamente politizado y mangoneado por los dos principales partidos, PSOE y PP.

Pero de lo que se trata es de que para que algo cambie de un modo pacífico solo hay una solución, y es la de votar. Yo una vez expuse que debería haber un voto en rojo que sería de rechazo a la política del Gobierno y que debería obligar a unas elecciones generales. Pero lo que se ha establecido es o la inútil abstención o el voto en blanco que es el "no mojarse" o el "que hagan lo que quieran". Así que la única alternativa inteligente es la de ejercer el derecho al voto y elegir entre las opciones aquella que nos ofrezca más confianza, dentro de la desconfianza general que pueden producirnos todas las opciones.

Así que como demócratas, lo que debemos exigir a este Gobierno y al Ministro de Interior es que, en primer lugar cumpla la Ley. Lo que la Junta General ha dicho es que se prohíbe cualquier tipo de manifestación que interfiera contra el proceso de votación, tanto mañana, día de reflexión, como el domingo, día de la votación. Solo espero que esta vez, el Sr. Rubalcaba cumpla con la Ley y no venga con la milonga de que "la policía está para resolver y no para empeorar las situaciones". Lo siento, pero la misión de la policía, en un país democrático, es velar por los derechos de los ciudadanos y evitar que grupos de energúmenos, dirigidos o no, coaccionen la libertad de otros. La concentración de la Puerta del Sol debió ser disuelta por la policía nacional o municipal, por alteración del orden público. Al no hacerse, se ha estado incumpliendo la Ley y se está cometiendo un delito.


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¿Reflexión?
Alfonso Ussía La Razón  21 Mayo 2011

No entiendo que me concedan un día para reflexionar lo que tengo decidido desde mucho tiempo atrás. Y no creo que haya un solo español con intención de votar que no tenga resuelta la consecuencia de su reflexión anterior a este día. Voy a votar. Todos los sistemas son mejorables, pero el democrático es el único que se acerca a la libertad y los derechos humanos. En nuestro sistema es urgente igualar el valor de los votos de todos los españoles. En la actualidad, el voto de un madrileño, un montañés, un andaluz o un extremeño es menos valioso que el de un vasco o un catalán. En nuestro sistema es urgente modificar el fraude de las mayorías pactadas. El partido que más votos obtenga es el que tiene que gobernar. En nuestro sistema hay que cambiar, aunque no se atrevan los grandes partidos a enfrentarse con los nacionalismos, la Ley Electoral. En una democracia, la abstención es un derecho, por supuesto. Pero la abstención es también un impedimento moral y ético para protestar con derecho y libertad.

Ignoro cómo va a terminar lo de la acampada en la Puerta del Sol de los indignados y los infiltrados en la indignación. El PSOE es magistral cuando se trata de extender la gasolina ante una casi segura derrota. Pero me inclino a pensar que en la presente ocasión, no hay manipulación que les sirva. Han alcanzado, durante sus siete años gobernantes, el más alto nivel de incompetencia. Han demostrado tener una infinita capacidad para equivocarse. Han arreglado todos los problemas que España no tenía, creando más problemas aún. Han despilfarrado el dinero público. «El dinero público no es de nadie», dijo una ilustre ministra socialista. Lo contrario. El dinero público es de todos. Han mentido descaradamente en su momento negando la crisis económica. Mientras las naciones con Gobiernos serios adoptaban medidas urgentes para sobrellevar los malos vientos, Zapatero mentía, insultaba a los que anunciaban la crisis económica y prometía la idílica situación del pleno empleo. Cinco millones de parados es su pavoroso saldo. Han utilizado la Justicia en su favor, contando con la colaboración de fiscales y jueces dispuestos a ello. Han pronunciado en siete años el mayor número de sandeces y tonterías que caben en ese período de tiempo. Se han desdicho y han sido obligados a desdecirse. Han gobernado con sectarismo, resentimiento y compulsiva majadería.

Han borrado a España del respeto y el protagonismo en la política internacional. Han procedido a llevar a cabo recortes sociales que nunca habrían sido demolidos por esa «Derecha» a la que tanto aborrecen. Han actuado como socialistas de principios del siglo XX, y no como socialdemócratas de su tiempo. Han abierto heridas cicatrizadas y rencores dormidos. Se han cargado la armonía de la reconciliación. Han pretendido ganar con setenta y cinco años de retraso una terrible guerra civil que perdieron, con toda seguridad, por sus errores. Y han intentado instalar en España el ambiente de aquellos años insufribles. Han pactado con el entorno del terrorismo etarra su vuelta a las instituciones democráticas. Han sido unos paletos. Han gobernado en Cataluña con los que desean que Cataluña se deslinde de España. Han gobernado en Galicia con los que desean que Galicia se independice de España. Han sido desastrosos. No necesito reflexionar mi voto. Será para los únicos que pueden ganar a quienes nos han llevado al borde del abismo. Mi voto está reflexionadísimo.

22-M y la generación perdida: ¡escuchadlos, por favor!
Federico Quevedo. El Confidencial  21 Mayo 2011

El viernes por la tarde-noche los principales líderes políticos del país echaron el cierre a la campaña electoral que culmina con las elecciones municipales y autonómicas de este domingo. Un domingo en el que no va a ocurrir nada distinto de lo que estaba previsto que ocurriera: va a ganar el PP y la única duda es si lo hará con la suficiente contundencia como para que esa victoria obligue al presidente Rodríguez a adelantar las elecciones generales, pero eso no lo sabremos hasta casi la media noche. Hasta llegar a ese momento hemos soportado una campaña electoral tediosa y aburrida, en la que el PSOE se ha empeñado -yo creo que inútilmente- en convencer al personal de que si ganaba el PP vendría el fin del mundo y ha sacado a pasear de nuevo el miedo a la derecha de la derecha de la derecha de la..., y el PP nos ha dicho que con el PSOE ya ha llegado casi el fin del mundo y que si siguen en el poder nunca saldremos de esta interminable crisis económica. Hagamos una salvedad: tal y como están las cosas, lo segundo es más creible que lo primero. Un coñazo, insisto, solo animado por la interferencia del TC con el asunto de Bildu, que tampoco duró mucho.

Hasta que el pasado domingo, una semana antes de las elecciones, pasó lo que nadie esperaba que pasara: miles de jóvenes y no tan jóvenes salieron a la calle a manifestar su indignación y su desencanto con una situación de la que responsabilizan a toda la clase política en general. Y no les falta razón porque aunque buena parte de la responsabilidad de la crisis recaiga sobre el actual Gobierno, sin embargo del deterioro de la calidad de nuestra democracia son responsables todos y cada uno de ellos, sin distinción. El caso es que a partir de ahí el asunto se desmandó, y lo que parecía solo una pequeña muestra de descontento se ha acabado convirtiendo en un auténtico estallido social de repercusión mundial y que amenaza con extenderse por todas las capas de población y clases sociales, pero que tiene su origen en una generación que ha perdido por completo la esperanza y a la que lo que le ofrecemos es un futuro incierto y desolador. Es una generación perdida, sin duda mucho mejor preparada que la nuestra, con mucha más capacidad para el desarrollo de sus aptitudes, pero inevitablemente condenada a vagar por una interminable cuneta de contratos basura y empleos de baja cualificación. O a emigrar.

El asunto se desmandó, y lo que parecía solo una pequeña muestra de descontento se ha acabado convirtiendo en un auténtico estallido social de repercusión mundial

Eso es desesperante. Pero si además esa generación percibe que quienes tienen en su mano la facultad de mejorar sus vidas, solo se ocupan de mejorar las suyas propias. Si lo que tienen como ejemplo es una constante acumulación de agravios vía corrupción, despilfarro, abusos, etcétera por parte de la clase política, esa desesperanza se hace todavía más dolorosa. Y si además observa como las oligarquías económicas y financieras se cubren las espaldas en las crisis para no perder sus cuotas de poder y sus bolsas de dinero invertidas en escandalosas SICAVS mientras miles de trabajadores acuden a engrosar las filas del paro, esa desesperanza no solo se vuelve dolorosa, sino agresiva. Y si para colmo los primeros -la casta política- y los segundos -la casta económica- se ponen de acuerdo para ayudarse mutuamente ¡con cargo a nuestros impuestos!, y encima negándonos la posibilidad de financiar la falta de recursos que sufrimos como consecuencia de la crisis económica, entonces solo queda una opción: salir a la calle y gritar ¡Basta Ya! No podemos más. Y si para colmo resulta que nos encontramos en medio de una campaña electoral y nada de esto se escucha en los mítines de nuestros políticos, únicamente entregados a la causa de tirarse los trastos a la cabeza para ver quien obtiene el mejor resultados en las urnas, o para evitar que el desastre sea peor de lo que auguran los sondeos, entonces es perfectamente comprensible que ese clamor social haya estallado como una bomba en plena apoteosis de la campaña para romperla e introducir un elemento de reflexión que hasta ahora era ajeno a la clase política.

Pues aquí estamos, en Sol y en miles de plazas de toda España, y ya no solo de España. Son decenas de miles de jóvenes los que se citan cada tarde para expresar ese descontento. La apariencia, es cierto, es la de que la mayoría son jóvenes de izquierdas, quizás porque los de derechas no se quieren hacer notar por cierto complejo... Pero están ahí también. Lo sé. Me consta. Comparten esa lucha. Quizá no comparten todas las reivindicaciones que están surgiendo de esas asambleas que nos traen el recuerdo de viejos procesos revolucionarios -el final del capitalismo, la nacionalización de la banca, la expropiación forzosa...-, pero si aquellas que tienen que ver con la naturaleza de nuestra democracia y el modo en el que hemos permitido que se deteriore hasta el extremo en el que lo ha hecho. Muchas de sus propuestas, tanto las de tipo económico-social, como las de tipo político-institucional, son perfectamente estudiables e, incluso, asumibles. Todos sabemos que el capitalismo no va a morir de esta ofensiva revolucionaria, pero si conseguimos un capitalismo más humano, más solidario, habremos dado un paso importantísimo en la búsqueda y la consecución de un mundo mejor, más justo, más libre...

Hoy, sin duda, no es el momento de que los políticos se acerquen a escuchar estas demandas, estas reivindicaciones. Ni mañana. Hoy toca reflexionar y el domingo votar. Los políticos ya han hecho su trabajo, un mal trabajo por cierto, obviando cuales eran los verdaderos problemas y las verdaderas necesidades de los ciudadanos, dedicándose a su particular confrontación partidaria. Los ciudadanos hablarán en las urnas, y seguramente hablarán en la dirección que han pronosticado las encuestas porque es lo lógico en una situación de crisis como la que vivimos y que necesariamente pasa factura a quien más responsabilidad tiene. Pero a partir del día 23, cuando hayan hablado las urnas, no callemos esa voz que se ha levantado en las plazas de nuestras ciudades. Sigamos esa lucha, continuemos hasta conseguir que se escuche ese grito de cambio, pero no de cambio político, sino de cambio social, de cambio de una sociedad enferma y resignada por otra audaz y dispuesta a luchar por su futuro. Exijámosles que escuchen, que tengan en cuenta esas reivindicaciones, que se atrevan a proponer cambios, que den pasos de verdad en favor de una democracia de ciudadanos en detrimento de 'su' democracia de partidos. Se puede. Podemos. Solo hace falta que la ilusión que ha nacido estos días en la Puerta del Sol, y en las plazas de todas España, no muera con el cierre de la última urna del domingo, con el recuento del último voto, porque entonces la desesperanza por el fraude será todavía mayor que la que llevamos acumulada por tanta mentira y tanto engaño.

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Ruptura de esquemas
TONIA ETXARRI El Correo  21 Mayo 2011

Como no se despejará la incógnita de las consecuencias electorales del movimiento asambleario de los 'rebeldes con causa' hasta mañana, domingo, por razones obvias, la campaña finalizó con la opinión dividida en torno a la conveniencia, o no, de respetar el derecho cívico a celebrar la jornada de reflexión sin injerencias políticas. Nunca una contienda electoral había experimentado un trayecto tan dispar y desequilibrado como la que acabamos de pasar; con una semana dedicada a Bildu (descontados los quince días de la precampaña, claro está) y la siguiente, con la ofuscación de los candidatos tras la aparición del movimiento de ciudadanos indignados y dispuestos a cuestionar la base sobre la que descansa nuestra imperfecta democracia. Con el 'plante' ante el bipartidismo y la exigencia de la división real de poderes, se ignora si los concentrados en algunas ciudades (sobre todo, en Madrid) se han marcado una fecha de caducidad o, por el contrario, se trata del germen de una nueva organización que piensa tener vida propia hasta... ¿las próximas elecciones generales?, ¿hasta que en la próxima legislatura se reforme la denostada ley electoral?, ¿ hasta que el pueblo unido jamás sea vencido? Un lema, por cierto, recuperado después de 38 años, porque se cantaba en nuestro país cuando Franco agonizaba y los Quilapayún daban conciertos abortados por la Policía.

El caso es que la idea de mantener las concentraciones, por muy silenciosas que éstas sean, sin respetar la jornada de reflexión, sin injerencias, ha provocado un nuevo debate entre quienes reclaman que se acaten las indicaciones de la junta electoral y quienes, en cambio, empiezan a introducir la duda sobre el posible anacronismo de una jornada sin alusiones electorales. La reclamación de cambios ha tomado carrerilla a tal velocidad que ha pasado por encima de los propios candidatos. ¡A ver si ahora la exigencia del acatamiento de las leyes supone una antigualla conservadora de los extremos impronunciables!

Lo cierto es que uno de los capítulos electorales más bochornosos de nuestra historia más reciente ocurrió en la jornada de reflexión de las elecciones generales de marzo de 2004. Algunos de nuestros políticos más notables se mostraron tan irrespetuosos con la necesidad, marcada por ley, de no incordiar a los votantes con la publicidad partidista, que aparecieron ante la prensa. Recordarán el escándalo. También la protesta por la publicación de entrevistas de candidatos en el día decretado para el sosiego electoral. Un espectáculo lamentable del que brotó la chispa que encendió la hoguera de la desconfianza mutua.

Hoy, la llama sigue retroalimentándose en torno a la aparición de estos jóvenes que están logrando romper los esquemas de la política tradicional. Los clásicos del oficio han comenzado sus apuestas: si el movimiento acaba mañana, tan solo se ha tratado de influir en el voto para romper la tendencia que venían marcando las encuestas. Si el 15M tiene visos de continuidad, que se vayan adaptando nuestros representantes. Se les va a cuestionar hasta el carné de identidad.

Rubalcaba, el cazador cazado

Editorial www.gaceta.es  21 Mayo 2011

La vida da muchas vueltas. Que se lo digan a Alfredo Pérez Rubalcaba, el gran manipulador de la jornada de reflexión previa a las elecciones generales de 2004, hoy responsable del Ministerio del Interior, y uno de los candidatos más obvios para sustituir a Zapatero, que se enfrenta a un dilema desagradable, y del que no podrá salir con una de sus mentiras habituales. Como ministro responsable de las fuerzas policiales, habrá de garantizar que se cumpla el mandato de la Junta Electoral Central que ha prohibido de manera expresa la continuidad de la concentración en la Puerta del Sol considerando, con buen criterio, que se trata de un acto incompatible con la serenidad que la ley establece como garantías de la libertad de voto en la jornada anterior a unas elecciones. Era patético verle ayer, en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, tratar de lavarse las manos ante el embarazoso brete: “La Policía tomará sus decisiones en función de lo que pase”...

Como si él no estuviese al frente de la Policía. Y no es menos patético ver al presidente dejarle solo frente al peligro con una frase estólidamente zapateril: “Interior actuará con inteligencia”. La misma persona que afirmaba que la sentencia del Constitucional sobre Bildu debe acatarse, se ve ahora ante un peliagudo dilema. Si no es consecuente con esa afirmación y con su cargo de responsable de Interior, está yendo directamente contra el Estado de derecho y, en puridad democrática, debería dimitir. Pero si manda a los antidisturbios contra los manifestantes está firmando la sentencia del PSOE, cuyo batacazo en las urnas puede ser aún mayor después de la escenita, que reproducirán televisiones de toda Europa.

Por si acaso, se ha ocupado de preparar una salida oportunista inventando unos principios acomodaticios que ha de cumplir siempre cualquier actualización de la Policía: “Oportunidad, congruencia y proporcionalidad”, en este orden y según sus propias palabras. Interior añadía ayer que no desalojará la Puerta del Sol “mientras no haya incidentes”. Un subterfugio nada convincente que trata de eludir el cumplimiento de la ley.

Haga lo que haga, Rubalcaba está en un mal paso; sus hipócritas disculpas de cumplir las órdenes judiciales cuando pone en la calle a algún etarra quedarán en evidencia, una vez más, si no ordena el desalojo de la vía pública ocupada por personas cuyo respeto a la ley brilla por su ausencia. Pero si cumple con su deber, molestará a sus electores y a esa pléyade de almas bellas que son tan incapaces de resistir la violencia legítima del Estado como de condenar la violencia ilegítima de los terroristas, o la burla de la ley de una multitud halagada por la curiosidad y embriagada de protagonismo y pretenciosidad. La Policía no cumple ningún papel en las ensoñaciones de los descontentos e indignados, pero tampoco lo cumple ni la ley ni la democracia en sus proclamas, hueras, contradictorias y regresivas. Nos referimos a la Policía democrática, porque en los lugares en los que llegan al poder los revolucionarios, la Policía se acaba haciendo siempre brutalmente con el control de la situación, como lo hacen ya esos individuos que pretenden impedir a los periodistas que entrevisten a quien les venga en gana y les ordenan de malas maneras que se dirijan a los portavoces oficiales, como si ya estuviesen al mando del Palacio de Invierno. No nos da ninguna pena Rubalcaba, que parece enfrentarse, por una vez, con una trampa no urdida por él, y de la que difícilmente va a salir ileso. Ni él ni el Gobierno.

Sin remedio
KEPA AULESTIA El Correo  21 Mayo 2011

La omnipresencia de las concentraciones del Movimiento 15-M en el último tramo de la campaña electoral se ha convertido en un reto para la habilidad estratégica de los partidos políticos, como se convertiría en desafío para la Junta Electoral Central si alguien solicitase una aclaración sobre el alcance de la prohibición dictada en la noche del pasado jueves. El órgano que supervisa el desarrollo democrático del proceso electoral entendió en su resolución que las convocatorias del 15-M invitaban a la exclusión de candidaturas. Lo cual era cierto cuando se iniciaron las protestas y se divulgó el «no les votes».

Pero curiosamente cuando los 'indignados' parecen esforzarse más por evitar consignas que aludan directamente a los comicios del domingo es cuando los dos grandes partidos han acabado diferenciándose en su actitud. Los socialistas pidiendo el voto de los descontentos sin ningún pudor, y los populares dejando traslucir su incomodidad ante la persistencia de las concentraciones. Como si los candidatos de Rajoy, que no él, no se percataran de que la trampa en la que pueden caer es la que ellos mismos construyan. Nadie se había dado cuenta de que la acampada de la Puerta del Sol se hallaba frente a la sede de la presidencia de la comunidad madrileña hasta que lo señaló Esperanza Aguirre.

La actuación de los 'indignados' no suscita un estupor ciudadano que pudiera desencadenar una reacción silente en las urnas. Por eso cabe vaticinar que el perjudicado electoralmente por las concentraciones será quien más molesto se muestre ante las mismas. Aunque es probable que de todo esto surja, más allá de las consabidas bromas sobre los sms de Rubalcaba, otra teoría de la conspiración. Sobre todo si el PSOE logra acortar distancias respecto al paseo triunfal que las encuestas, o sus propias expectativas, pronosticaban al PP. Especialmente si eso ocurre después de que Interior opte por la actuación «inteligente», es decir permisiva, anunciada por el presidente Zapatero.

En Euskadi son otros los temores que afloran ante el recuento electoral, y forman su particular cadena. El PNV tiene razones para estar preocupado de que la irrupción de Bildu le reste presencia y ponga en peligro su actual posición al frente de determinadas instituciones, no sólo en Guipúzcoa. Al PSE-EE le acongoja pensar en que el PNV pudiera complicarle la vida en Álava, a pesar de las denuncias de corrupción, y en la Margen Izquierda. Las formaciones menores se hacen cruces al no sentirse en condiciones de beneficiarse de la marejada del 15-M, que más bien favorecería a Bildu si activase el voto joven. De modo que la campaña podría acabar como empezó: con Bildu en todos los titulares.

Claro que el comportamiento electoral siempre es enigmático. Nunca se ajusta a las carambolas previstas, si no que revela su juego fatídico cuando ya no hay remedio para nada. Ninguna campaña anterior pudo apurarse como ésta, hasta el último momento, protagonizada por una sigla, M15M, que no concurre a las elecciones. Pero ya ni eso tiene remedio.

La urgencia de modificar el TC
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial  21 Mayo 2011

Es grave afirmar que el Tribunal Constitucional, si no se atiene estrictamente a su función, se constituye en un poder autónomo y sin límites que, por vía de los recursos de inconstitucionalidad de las leyes, puede imponerse al Parlamento y, por vía de los recursos de amparo, al Tribunal Supremo y a otros órganos jurisdiccionales. No lo afirmo yo -lo cual no tendría mayor importancia- sino algunos de los miembros de la instancia de garantías constitucionales verdaderamente alarmados ante lo que se denomina de forma técnica “exceso de jurisdicción”.

A propósito de la revocación del auto de la Sala del 61 del Supremo sobre las listas de la coalición Bildu, el magistrado José Hernando de Santiago, en su voto particular, afirmaba que “la competencia para ilegalizar a las formaciones políticas (…) está atribuida al Tribunal Supremo. Me parece oportuno insistir: la competencia es del Tribunal Supremo; y lo que al Tribunal Constitucional le corresponde es enjuiciar, en su caso, que el ejercicio de esa competencia no vulnere alguno de los derechos fundamentales susceptibles de recurso de amparo”, e insta al TC a asumir “con convicción” que su función “no es la de ejercer como órgano de segunda instancia que examina de nuevo los aspectos fácticos sobre los que versó el proceso judicial y que vuelve a valorar la prueba como si del propio órgano judicial se tratara”.

En este criterio abundó también el magistrado Manuel Aragón Reyes, según el cual “no se puede pretender de este Tribunal, en la función de control constitucional que le corresponde, la valoración individualizada y singular de cada una de las pruebas practicadas en el proceso sustanciado ante el Tribunal Supremo, pues en otro caso, con infracción del principio de exclusividad de la jurisdicción ordinaria, incurriríamos en un claro exceso de nuestra jurisdicción constitucional”. Francisco Pérez de los Cobos es aún más terminante: “La principal razón de mi discrepancia radica en que, a mi juicio, el Tribunal ha incurrido en la sentencia dictada en un exceso de jurisdicción, rebasando los límites que para el control de constitucionalidad, dimanan tanto del artículo 44.1. b), como del 54 de nuestra Ley reguladora”.

La mayoría -denominada “progresista”- del TC, sin embargo, se empleó a fondo en revisar hasta la última coma del auto del Supremo, humillándolo como cuando en 1999 revocó otra de sus más importantes decisiones y excarceló a la entonces Mesa Nacional de Herri Batasuna. Después del “caso Bildu” –Sortu será legalizado con una nueva humillación al TS-, todo apunta a que por vía de recurso de amparo, una exigua pero suficiente mayoría de magistrados estaría por revocar la denominada doctrina Parot –no de un plumazo, sino caso por caso-, doctrina que alarga –haciendo justicia material- las condenas de etarras sanguinarios condenados al amparo del Código Penal de 1973 que preveía exorbitantes beneficios penitenciarios. El viernes se conoció una nueva sentencia del Supremo ratificándose en la tal doctrina y advirtiendo del error que supondría revocarla.

¿Quién puede imponerse al TC? ¿Existe algún mecanismo para limitar la real y arbitraria voluntad de una eventual mayoría de magistrados que se saben absolutamente impunes?

La doctrina Parot fue elaborada por el Supremo con toda cautela y contraste, y no sin un debate largo y complejo. Si el TC la abrogase –bastaría una sentencia en un recurso de amparo para que prosperasen los demás interpuestos- estaríamos de nuevo ante un claro exceso de jurisdicción porque el vértice del Poder Judicial -uno de los tres del Estado- es el Tribunal Supremo, siendo el Constitucional una instancia de garantías constitucionales que no ha de entrar en cuestiones de aplicación de ley ordinaria. Pero ¿quién puede imponerse al TC? ¿Existe algún mecanismo para limitar la real y arbitraria voluntad de una eventual mayoría de magistrados que se saben absolutamente impunes?

Otro TC o su sustitución por el Supremo
No existe control alguno, de tal manera que en sus manos está declarar constitucional o no, por ejemplo, la ley del aborto, o la de los matrimonios homosexuales o cualquiera otra. Y revocar tantas cuantas sentencias desee por vía de amparo. Estamos ante un poder sin límites, profundamente politizado, que desequilibra el buen funcionamiento del Estado. ¿Cómo solucionarlo? A través de una modificación radical del Título IX de la Constitución.

Podría arbitrarse una modificación constitucional que garantizarse el carácter técnico y verdaderamente independiente del TC:

1) Elección vitalicia de los magistrados del TC a semejanza del Tribunal Supremo de los Estados Unidos. De esa manera ninguno de ellos estaría pendiente de los deseos del partido que le propuso.

2) La mitad de los miembros del TC deberían proceder de la carrera judicial, es decir, habrían de ser profesionales de la magistratura, y la otra mitad, elegidos de entre personas de reconocido competencia jurídica, y en ambos casos por la actual mayoría de tres quintos de la Cámara.

3) Modificación de la Ley Orgánica del Poder Judicial para restringir y reglar el alcance de sus sentencias y establecer filtros a la admisión de recursos de amparo.

4) Supresión del voto de calidad del Presidente del TC, alterando el número de magistrados: trece en vez de doce.

Existe otra alternativa: la supresión del Tribunal Constitucional y la creación de una Sala especial y permanente del Supremo que se constituyese en instancia de garantías constitucionales de tal manera que se asegurase el respeto al ámbito propio jurisdiccional ordinario y la coherencia del conjunto del funcionamiento del Estado. Esta opción fue debatida por los constituyentes pero no llegó a prosperar. Ahora se perfila como la mejor de todas las posibles.

La actual situación es insostenible porque los magistrados del TC carecen de límites normativos en el ejercicio de la jurisdicción constitucional. La Constitución no estableció controles porque confiaba –y era lógico- que la alta magistratura y responsabilidad que asumían estas personas les llevaría a autorregularse, lo que, por desgracia, no ha sucedido, como denuncia el grupo minoritario.

Piénsese, en estas condiciones, y con una mayoría tan politizada como la que ahora existe en el TC, qué sucederá con las leyes que no gusten al PSOE en una eventual legislatura próxima bajo gobierno del PP. Por lo demás, resulta del todo incomprensible que Federico Trillo no haya hecho eficientemente sus deberes y una plaza vacante en el TC que correspondería cubrir a propuesta de los conservadores siga pendiente de acuerdo con el PSOE.

En un día de reflexión tan indignada y tras una penosa campaña electoral, al borde de unos comicios decisivos, hay que empezar a meditar seriamente sobre el cúmulo de disfunciones que nuestra Constitución presenta y que el TC ha agudizado ejerciendo un poder irresponsable y sin límites que irrita profundamente. Como han denunciado Manuel Aragón Reyes, José Hernando Santiago, Francisco Pérez de los Cobos, Javier Delgado Barrio y Ramón Rodríguez Arribas. O sea, gente solvente cuya alerta en sus votos particulares parece que quiere ser ocultada y silenciada. Las disfunciones del sistema político-constitucional no son sólo ni principalmente las impugnadas por los indignados de la Puerta de Sol –el bipartidismo, los sindicatos, la banca- sino también instituciones camufladas en un envoltorio de sacralidad opaca y destempladamente prepotente.

PROTESTAS | La Policía sólo puede actuar en caso de que se produzcan incidentes
España, entre la reflexión y la indignación
Sol descansa antes del amanecer del día de reflexión. | Reuters
J. Ossorio | E. Belmonte | J. Riera | X. Salgado | Madrid El Mundo 21 Mayo 2011

España ha amanecido esta jornada de reflexión con concentraciones en las plazas más emblemáticas de la mayoría de las ciudades españolas y, en especial, en la Puerta del Sol de Madrid. Los 'indignados', como se conoce ya a los seguidores del 'Movimiento 15-M. Toma la plaza', desobedecen así la prohibición de la Junta Electoral Central.

En la madrileña Puerta del Sol, la concentración ganaba esta noche el órdago lanzado por la Junta Electoral. Hasta 16.000 personas, según datos de la policía, han desafíado la resolución que prohibía las acampadas de los 'indignados' por considerar que podía interferir en el desarrollo de la jornada de reflexión.

La Policía Nacional recibió la consigna de no desalojar la acampada mientras no se produjeran incidentes. Los efectivos destacados en Sol, capital del denominado 'movimiento 15-M', informaban a los asistentes a las concentraciones que salpican toda la geografía española que éstas no cuentan con autorización y que podrían ser multados.

Del otro lado, los organizadores de la protesta promovieron al filo de las doce de la noche un "grito mudo" que escenificaba su desafío silencioso a la prohibición. De esta manera, querían demostrar que su presencia allí no "pretende influir en las elecciones", según uno de los portavoces del movimiento.

Además, durante la noche se repartieron octavillas con instrucciones y consignas para evitar provocar incidentes que desencadenen en la acción policial. Al mismo tiempo, se instó a que los voluntarios encargados de velar por la seguridad localizaran y apartaran a reducidos grupos ajenos al movimiento que tuvieran la intención de caldear el ambiente.

Al margen del insólito escenario legal que envuelve esta atípica jornada de reflexión, las cifras de afluencia han levantado los ánimos de la concentración. La Puerta del Sol y sus calles aledañas han estado esta noche completamente inundadas. La agencia Lynce calculó que en el momento de mayor afluencia se dieron cita en la zona hasta 19.000 personas.

"Llevaba más de un año en el paro, aquí siento que tengo algo que hacer, tenemos mucho que decir". Antonio tiene cerca de 40 años y hasta hace unos días empleaba su tiempo en luchar por reincorporarse al mercado laboral. Ahora forma parte de una de las comisiones que se han organizado en la 'república independiente' de Sol, en su grupo de trabajo se vela por el civismo y la seguridad de la protesta.

Este sábado de "reflexión en la calle" ha venido a confirmar que la intención del 'Movimiento 15- M' es sólida. Ha conseguido eclipsar la etapa final de la campaña electoral. Además, han logrado hacer prácticamente imperceptible -al menos, a pie de calle- la presencia policial en la zona.
En Barcelona, 20.000 personas

La plaza Catalunya de Barcelona también ha protagonizado una noche marcada por las protestas que acabaron con una impresionante batucada festiva.

Durante dos horas, un ruido ensordecedor planeó sobre una plaza que ya empieza a convertirse en un símbolo para quienes reclaman cambios en el modelo de democracia, y que esta noche ha congregado a 20.000 personas, según cifras de los organizadores, y a 8.000, según la Guardia Urbana.

Algunos llevaban flores, símbolo pacífico ante un desalojo que, tal y como planeaba Interior, no se producirá si no hay incidentes. De hecho, "más flores y menos capullos" es lo que reclamaban algunos trabajadores de Parcs i Jardins de Barcelona, que temen la privatización de la entidad e inminentes despidos.

En Tarragona, una veintena de personas pasaron la noche al raso en la Plaza de la Font, según los participantes en la protesta, que esta tarde decidirán también en asamblea sus siguientes acciones reivindicativas.

Y en Lleida, unos 40 jóvenes han pasado su segunda noche al raso en la plaza Ricard Vinyes, donde quieren seguir concentrados mañana y realizar una resistencia "pacífica y pasiva".

En Galicia, cerca de 5.000 personas se concentraron en la noche del viernes y la madrugada del sábado a ritmo de música en las plazas de las principales ciudades gallegas con la misma intención de denunciar la situación política y económica del país.

La mayor protesta tuvo lugar en la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela. Allí se llegaron a concentrar más de 2.000 personas. En Vigo, cerca de 1.000, igual que en A Coruña.
Protestas pacíficas y festivas

Andalucía también se ha unido al movimiento. Con los gritos de 'no nos mires, únete' arrancó la protesta de miles de personas en Málaga. La gente ha abarrotado la plaza de la Constitución, donde un grupo de 'indignados' lleva acampando desde este martes. "No somos mercancía ni de bancos ni de políticos", han asegurado.

Unas 600 personas han permanecido acampadas en la plaza de la Encarnación de Sevilla, según un comunicado del 'Movimiento 15M', y para hoy, día de reflexión con motivo de las elecciones de mañana, han organizado asambleas y diversas actividades culturales.

En Palma de Mallorca los concentrados en la plaza de España han hecho un llamamiento a los palmesanos a sumarse y apoyarles ante un posible desalojo. "Perdimos el miedo", ha afirmado Jordi, uno de los organizadores, quien ha añadido que han dormido en la plaza unas 200 personas.

Cerca de 2.000 personas permanecían a las tres de la madrugada de este sábado en la plaza del Ayuntamiento de Valencia en un ambiente festivo e inmersas en diferentes actividades y debates organizados por el movimiento.

En Alicante, an la plaza de la Montañeta, alrededor de sesenta personas, según los concentrados, han pasado la noche, a escasos metros de la Subdelegación de Gobierno y este domingo decidirán cómo mantener sus protestas sin incurrir en la ilegalidad.

En Castilla y León, las concentraciones se han extendido por Valladolid -con más de 150 ciudadanos-, Burgos, León, Zamora, Soria, Segovia, Salamanca y Palencia.

Por su parte, el País Vasco ha movilizado a unas 300 personas en Bilbao, y en Vitoria animan a seguir tomando la calle.

Cuatro profesores están imputados por prevaricación en un juzgado de Guecho (Vizcaya)
La Universidad del País Vasco 'regala' la carrera de Ciencias Políticas a la jefa etarra González Peñalba

Deportada en República Dominicana y luego en prisión, le fueron 'aprobando' asignaturas y con buenas notas
EFE Periodista Digital  21 Mayo 2011

En su expediente consta que su nota media final es de 7,6 (notable)

La ex dirigente etarra Belén González Peñalba, alias Carmen, cursó casi la totalidad de la carrera de Ciencias Políticas cuando estaba deportada y, por tanto, era ilegal que pudiera estar siquiera matriculada en la Universidad del País Vasco (UPV). Un regalo que deben explicar los profesores imputados por prevaricación en un juzgado de Guecho (Vizcaya).

Según informa el diario La Gaceta, la jefa terrorista accedió a la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación en el curso 1992/93 y después cursó la licenciatura de Ciencias Políticas y Sociología desde 1993/94 hasta el año 2001.

La etarra estuvo deportada en la República Dominicana desde 1989 hasta octubre de 1999. De allí viajó a Francia, donde fue arrestada poco después. En el tiempo en que estuvo deportada en el país caribeño, Carmen aprobó todas las asignaturas de la carrera menos una. Y consiguió aprobar la última asignatura en septiembre de 2001, cuando ya estaba presa.

En su expediente consta que su nota media final es de 7,6 (notable). Estos datos están recogidos en un auto al que ha tenido acceso La Gaceta.

Por este escándalo de los aprobados a terroristas deportados han sido investigados doce miembros de la UPV, de los que cuatro fueron finalmente imputados.

Se trata del ex vicedecano de la facultad de Ciencias Sociales José Antolín Iria; la ex secretaria académica Miren Gorrotxategui Azurmendi; el tutor Xabier Aierdi Urraza y el administrativo Imanol Tejero.

En este procedimiento está personada la asociación Voces Contra el Terrorismo, que preside Francisco José Alcaraz y cuyos abogados son Juan Carlos Rodríguez Segura y Manuela Rubio.


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