AGLI

Recortes de Prensa   Lunes 23  Mayo 2011

 

¿Ganaron todos?
Javier Nart www.gaceta.es  23 Mayo 2011

El Estado debe ser de todos y no del partido dominante.

La campaña electoral, incluso los resultados que todos asumirán como victoriosos es noticia táctica, hipotecada por la explosión del hartazgo y cólera de una sociedad que ha traspasado los niveles del escepticismo… con grave riesgo de concluir en fractura social e institucional. Es cierto que las plazas ocupadas lo han sido por una minoría, unas decenas de miles de personas, pero su significado y alcance traspasa con mucho la cuantificación de los indignados.

Nuestros políticos confunden la cosa pública con su personalísimo protagonismo. La ciudadanía con sus personas. El interés general con los intereses que gestionan. Son representantes de la oligarquía política que en régimen de mercado ponen a disposición del consumidor-votante un producto preestablecido, prefabricado y cerrado ante el que no existe opción.

Y no se diga que cualquiera puede crear un partido porque, siendo verdad, es una absoluta mentira: se precisa mucho dinero y apoyo mediático… esto es visto bueno del sistema… financiero. Y en esas estamos, en un Estado ocupado por la casta convertida en vehículo de poder, en modus vivendi, en gestor de intereses que poco o nada tienen que ver con sus idearios (más evidente en la izquierda genuflexa ante el poder financiero). Se precisa una regeneración democrática que no vendrá con los victoriosos electos envueltos en las sombras de la corrupción, imputados en causas penales. El Estado debe ser de todos y no del partido dominante. Transparencia y ética no retóricas sino efectivas. En estas elecciones la victoria del PP se nos presenta como un plebiscito antizapateril. Es cierto. Pero seguimos ante la cruz de la cara de lo que antes era la cara de la cruz.

Mi esperanza en un cambio profundo es corta: si el PSOE presentó en sus listas 20 imputados, 22 había en las del PP. Y con todo, la derrota del PSOE era una necesidad más que una opción. Pero las urnas no depuran. Se equivoca quien confunde votos con refrendo ¿Victoria del PP? ¿Derrota del PSOE?

El balance
España sigue siendo de izquierdas
Manuel Llamas Libertad Digital  23 Mayo 2011

La mayoría de la población que reside en España mantiene desde hace décadas, por no decir generaciones, un ideario netamente socialista. Es decir, una ideología política que, más allá de las típicas siglas partidistas, defiende la figura paternalista del Estado, la redistribución de la riqueza mediante impuestos progresivos, el aumento del gasto, las pensiones públicas, una educación y sanidad estatalizadas, las rigideces del mercado laboral, las políticas de subvenciones y prestaciones públicas o la aspiración profesional de convertirse en funcionario, entre otras características típicas del Estado de Bienestar.

Y esto, por desgracia, sigue siendo así pese a la histórica victoria obtenida por el PP en las elecciones autonómicas y municipales del 22 de mayo. Las regiones y provincias españolas se han teñido del azul popular, pero, a poco que rasquen la superficie, el color ideológico subyacente sigue siendo el rojizo tenue, propio de una sociedad favorable al estatismo. Los factores que explican este fenómeno son múltiples y variados, y en muchos casos derivan de procesos históricos acontecidos décadas e, incluso, siglos atrás: el feudalismo del Antiguo Régimen, el caciquismo de la Restauración, el nepotismo y la burocracia de la era republicana, el movimiento marxista que apunto estuvo de alcanzar el poder o la autarquía económica del franquismo han ido conformando la fuerte y rígida estructura estatal que aún rige España.

Sin ir más lejos, muchos de los "derechos sociales" que defienden hoy PP y PSOE surgieron por obra y gracia del Generalísimo. Es el caso de la Seguridad Social, las viviendas públicas, los alquileres fijados por ley (rentas antiguas), la actual estructura sindical o la legislación que aún impera en el mercado de trabajo. Desde el fin de la Guerra Civil (1939) hasta el Plan Nacional de Estabilización (1959), España sobrevivió durante dos décadas bajo la etiqueta de "país en vías de desarrollo" gracias al yugo intervencionista y marcadamente estatista de una dictadura inspirada por la Falange. La relativa apertura económica llegó en los años 60, y con ella, el conocido "milagro" español. Desde entonces, sin duda, se han producido destacados cambios y avances, pero por desgracia España sigue siendo socialista.

Basta con observar la última encuesta sobre política fiscal elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) en 2010. Así, en general, la mayoría de los españoles valora satisfactoriamente los servicios públicos y justifica el pago de impuestos para su mantenimiento; de hecho, el 45% opina que el gasto público en sanidad, educación y servicios sociales debería incrementarse, incluso si eso significa que haya que subir los impuestos (sólo el 4,1% defiende lo contrario, menos gasto y menos impuestos); el 73% defiende que se incremente la fiscalidad a las rentas más altas; el 56% considera que el Estado debe esforzarse más en perseguir el fraude tributario; el 81% piensa que engañar a Hacienda es engañar al resto de los ciudadanos. Por último, un par curiosidades: casi el 79% de los encuestados estudió en un colegio público y el 18% trabaja en la Administración.

Con estos mimbres se explican muchas cosas, como el hecho de que el PP de Génova se escore a la izquierda para tratar de cosechar votos en eso que algunos llaman centro político, y que no es más que la típica socialdemocracia; o que la educación –de nivel medio o superior–, al estar mayoritariamente bajo el control del Estado, se haya convertido en una máquina muy eficiente para pulir a medida "ciudadanos" sumisos, dependientes y favorables al statu quo, es decir, al poder político. Sin ir más lejos, el movimiento 15-M de la Puerta del Sol, pese a que algunos lo tildan de antisistema, no deja de ser otro reflejo, aunque más evidente, del poso izquierdista que todo lo impregna en España. Y es que, estos jóvenes, acompañados de parados, hipotecados, pensionistas y algún que otro contribuyente bienintencionado, protestan contra el poder político sugiriendo como alternativa mucho más Estado y menos mercado con el ilusorio fin de cambiar las cosas... ¡A peor!

Es algo sintomático y, por ello, profundamente preocupante. El histórico vuelco electoral padecido por el PSOE también se puede interpretar desde esta óptica. Así, salvo contadas excepciones como la de Aguirre en Madrid o Cascos en Asturias, las autonómicas y municipales del domingo no fueron un éxito del PP sino, más bien, un rotundo fracaso del PSOE. Los electores infligieron un brutal voto de castigo a Zapatero tras sus repetidas mentiras, engaños y fracasos en la gestión de la crisis, pero también debido a los recortes públicos aplicados a funcionarios y pensionistas. El PP apenas ganó 550.000 votos, mientras que el PSOE perdió casi millón y medio. Y en este punto, tan sólo cabe recordar que Rajoy se opuso firmemente a tales "rebajas sociales". Así pues, España sigue siendo un país de izquierdas tras el 22-M, sólo que gobernado por un partido de centro a nivel autonómico y local.

Manuel Llamas es jefe de Economía de Libertad Digital y miembro del Instituto Juan de Mariana.

La casta política
JUAN CARLOS VILORIA El Correo  23 Mayo 2011

El derrumbe del prestigio social sufrido por la clase política española, cuyo punto álgido ha cuajado en el movimiento de los 'indignados' pero que las oleadas del CIS venían detectando tiempo atrás, tiene unas complejas raíces históricas y sociales ancladas en el siglo XIX. Pero el colapso de la economía nacional en tres años de crisis, el incremento constante del ejército de parados, y el goteo persistente de escándalos de corrupción ligados a los partidos, ha catalizado los fantasmas del alma nacional.

El fracaso de los políticos frente a la catástrofe económica que en un abrir y cerrar de ojos ha enterrado los sueños de millones de jóvenes ha hundido los últimos restos del crédito que restaba a los dirigentes españoles. La frustración se ha agudizado al constatar que las recetas socialistas diseñadas para el reparto y la equidad tampoco sirven. Hay un cierto fatalismo en la memoria nacional que contempla con impotencia histórica la incapacidad de su clase política para unirse frente a la tragedia común. La ineptitud para lograr la unidad social de un pueblo para derrotar a los ejércitos de la crisis setenta años después de la Guerra Civil se proyecta en el alma colectiva de la nación como la repetición de aquel gran fracaso de la clase política.

El espejismo de la Transición cuando los Tácitos de Marcelino Oreja olvidaban el pasado para construir el futuro y que junto a socialistas, sindicatos, el exilio de Moscú y de París se reconocían en cenáculos secretos y en Juntas y Platajuntas, se desvaneció con la dimisión de Suárez y el primer González. Adolfo Suárez fue canibalizado por sus propias huestes y González después de unos años de mayoría absoluta extravió en los pasillos de la Moncloa camino a la 'bodeguilla' el espíritu de la Transición. Aquel paréntesis de desarme cívico y político se fue como una brisa dejando paso al asalto de los oportunistas de la política, los sectarios de vocación y los charlatanes reciclados con traje de Galerías Preciados. En España, el equivalente a la Escuela Nacional de la Administración (ENA) que en la Francia de la posguerra formó a futuros presidentes, ministros y secretarios generales en los valores de la alta gestión del Estado, salvando las distancias estaba en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense. Aquella entrañable institución debería haber servido de vivero a una clase política formada, independiente, seria, profesional. Pero no fue así. Llegaron los aparateros, salieron de los viveros de las Juventudes, aterrizaron los recién afiliados de-toda-la-vida, formaron una casta y se hicieron con el control de la vida política española. Y hasta ahora.

El electorado siempre llama dos veces
Roberto Blanco Valdés La Voz  23 Mayo 2011

Como en la película de todos ustedes conocida (El cartero siempre llama dos veces) también en política democrática los electores acaban pasando factura antes o después. En el caso de José Luis Rodríguez Zapatero no ha sido antes, sino después. Después sí, porque tras una primera legislatura con fiascos clamorosos (la frustrada negociación política con ETA y la desestructuración territorial del Estado por medio de una reforma delirante, entre otros varios), Zapatero consiguió alzarse por segunda vez con la victoria al grito de ¡que viene la derecha! Pocos de sus votantes pudieron probablemente sospechar que aquella primera legislatura, como mínimo manifiestamente mejorable, sería seguida por una -la actual- simple y sencillamente desastrosa. Tan desastrosa que los electores le han pasado la factura a Zapatero por adelantado y en piel ajena: la de los alcaldes y presidentes autonómicos del Partido Socialista.

Únicamente así cabe entender el auténtico tsunami electoral que se produjo ayer en las elecciones municipales y autonómicas, en las que el hundimiento socialista y el ascenso del PP ha sido tan amplio y, sobre todo, tan generalizado, que solo cabe juzgarlo como un castigo adelantado a un presidente del Gobierno que ha llevado al país a una situación de auténtica emergencia nacional.

En esos resultados, que dejan al PSOE prácticamente sin poder autonómico y muy castigado en al ámbito local, habrá jugado, claro, el hartazgo con partidos gobernantes que lo eran en algunos casos desde hace casi treinta años. Y también, sin duda, el acierto de los candidatos alternativos que pretendían acabar con esa anormalidad de que un partido gobierne en democracia durante décadas sin ninguna interrupción.

Pero esos casos particulares no permiten explicar el inmenso castigo sufrido ayer por el Partido Socialista por unos electores que han votado con toda claridad contra el Gobierno y al hacerlo se han olvidado muchas veces de si su alcalde o su presidente de comunidad había gestionado bien o mal las competencias que por ley le pertenecen.

Los datos gallegos confirman también esa tendencia con toda claridad. Es cierto que el PSOE podrá conservar, en algún caso por los pelos, las alcaldías de Lugo, Ourense y Vigo, pero no lo es menos que, tanto los datos globales de Galicia, como los particulares de Ferrol, Santiago y A Coruña ponen de relieve que los socialistas gallegos no se han escapado de una debacle que es mayor si se tiene en cuenta que también el BNG, pese a conservar la alcaldía pontevedresa, ha sufrido una muy seria pérdida de votos.

Cuando ustedes lean este artículo, el PSOE estará empezando a digerir lo que, ya al comenzar el escrutinio electoral, una de sus dirigentes, Elena Valenciano, adelantaba que sería una noche muy aciaga. Lo ha sido, de hecho, mucho más de lo que, seguro, predijeron los más pesimistas analistas del PSOE. Pero, que a nadie le quepa duda, a este resultado han llegado los socialistas por entregarse sin pensarlo (o, peor, por pensar solo en el poder) a un dirigente político cuyas inmensas carencias de responsabilidad y formación fueron perceptibles desde muy poco después de su llegada, no ya a la presidencia del Gobierno, sino a la dirección del Partido Socialista. Todos han jugado a negar esa evidente realidad. Desde ayer ya ninguno podrá hacerlo.

Antisistema
CAMILO JOSÉ CELA CONDE La Opinión   23 Mayo 2011

La proliferación desde el domingo pasado de manifestaciones en las principales capitales españolas ha sido un éxito que ha sorprendido incluso a los convocantes. Organizadores -por llamarles de alguna manera- y asistentes son en su mayoría jóvenes, se declaran decepcionados ante la falta de oportunidades laborales y ponen por delante su disconformidad tanto con el procedimiento electoral vigente como con la pereza de los principales partidos a la hora de modificarlo. Pues bien, a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se le ha ocurrido la manera de resolver ese conflicto inesperado; el único, por cierto, que ha sido capaz de poner un poco de sal en el soserío generalizado de los mítines, los debates (?) y las ruedas de prensa. La señora Aguirre sostiene que lo que tienen que hacer los activistas antisistema es presentarse a las elecciones.

Vaya por delante que llamar "antisistema" a quienes promueven iniciativas como la de Democracia-real-ya indica fallos graves de memoria, en especial cuando uno cuenta con los años suficientes como para haber vivido aquel fenómeno del mayo 68 en París o, por ser justos con el orden histórico, las manifestaciones estudiantiles de dos años antes en Madrid. Los jóvenes que protestan ahora no van en contra del sistema en sí. Abominan de la interpretación sesgada de los usos democráticos que se hace a menudo desde la cúpula de los partidos con más poder. En realidad esa actitud debería ser calificada de prosistema; es más, de sacudida necesaria para lograr, o intentar al menos, que el sistema funcione como debería ser. Pero al margen de las precisiones semánticas, la perla salida de las meninges de la presidenta de Madrid parece de las de órdago a la grande. Si los antisistema se presentan a las elecciones, aceptando el reglamento de reparto de escaños tal y como está, el problema desaparece por completo desde luego. Igual que sucede si quienes sufren de anorexia comen, los fumadores dejan el tabaco, los bulímicos ayunan y los parados encuentran trabajo. Muerto el perro, como dice el refrán, la rabia dura poco. Responder a quienes abominan de los usos actuales diciéndoles que se sometan a ellos suena o bien a no haber entendido nada de lo que sucede o, cosa más probable, al ensayo de un ejercicio de cinismo prepotente.

Pero sucede que la supuesta boutade de la presidenta no lo es tanto. Supongamos que en la próxima oportunidad los denostados como antisistema se presentan a las elecciones con un programa en busca los votos de los descontentos, incluyendo los de los actuales abstencionistas. Si lograsen unir ese electorado potencial, el vuelco parlamentario iba a ser de los que hacen época. Pero cuesta poco entender que un camino así estaría sembrado de obstáculos. Una cosa es coincidir en lo que no nos gusta; otra muy diferente ofrecer una alternativa electoral coherente y aceptable por todos los que hoy enseñan, con razón, su rabia.

La agonía
Zapatero es el cerebro de un adolescente, injertado sobre una ignorancia más allá de lo descriptible
GABRIEL ALBIAC ABC  23 Mayo 2011

«ASÍ es como acaba el mundo. No con un estallido, sino con un sollozo». T. S. Elliot da clave poética a lo que todo hombre sospecha: que sucede el fin de un mundo cada vez que un sistema de convenciones se desmorona, cada vez que eso a lo cual llamamos lo más evidente hace quiebra y aparece como grotesco tejido de convenciones tras del cual se parapeta un poder al cual no rozan jamás ni honradez ni inteligencia. El fin del mundo es siempre. Pero hay días en los cuales su simbólica emerge con la cegadora intensidad de lo insoportable.

Se acabó. El septenato necio terminó ayer. En la hecatombe electoral que hubiera debido consumarse hace tres años. La perpendicular da ahora sobre el vacío en el cual naufraga la máquina de acuñar votos que fue el Partido Socialista desde su reinvención en 1975 mediante aquella envidiable amalgama del dinero de la socialdemocracia alemana y del Departamento de Estado. Los inacabables años de corrupción y crímenes de Estado bajo González habían de mostrar hasta dónde puede llegar gente sin más objetivo político que el de enriquecerse deprisa y eternizarse en el Gobierno. Ocho años de normalidad gris bajo Aznar daban a pensar que, al fin, comenzábamos a sospechar lo que es la democracia: el aburrido sistema político en el quienes asesinan o roban en nombre del Estado van aburridamente a la cárcel. Luego, en el estupor que siguió al asesinato en masa del once de marzo de 2004, el poder cayó en manos de la gente más mortífera para un país civilizado: Zapatero es el cerebro de un adolescente no demasiado agudo, injertado sobre una ignorancia más allá de lo descriptible. Lo espantoso es que, tras la exhibición de eso a tumba abierta durante sus cuatro primeros años, el voto de 2008 volviera a darle en la urnas la presidencia, condenándonos ya irremisiblemente a la ruina en la cual hemos desembocado y que no hay manera de camuflar bajo retóricas de humanitarismo angelical, cantarín y faldicorto.

Lo de ayer tiene valor de referéndum. Nadie era tan estúpido como para fantasear que votaba a su particular alcalde o presidente autónomo. No es imaginable la unanimidad antisocialista del voto, si así fuera. Cada uno de los caciques locales que fueron desalojados de feudos considerados hasta hace muy poco tiempo inexpugnables, era una bofetada en el rostro de un presidente al cual el ciudadano medio ha constatado como el más funesto desde la democracia. No me apiadaré de esos caciques: son parte de un sistema de corrupción sistemática que ha alzado a los peores; y que ha despedazado cualquier fe del ciudadano decente en la políca.

Una última calderilla de vergüenza debiera bastar a quien no sea un simple ganapán a cargo de la hacienda pública para que constatase cómo todo se ha acabado, cómo prolongar esta agonía ocho meses más es un suicidio en toda regla, cómo hay que cerrar el ciclo, adelantar las elecciones generales, poner todo al servicio de una nueva administración que intente arreglar algo de lo destrozado. Una última calderilla de vergüenza. El drama es que nos las vemos con gente que carece de eso. Y así se nos acaba el mundo. Sin que el sollozo acabe en estallido.

Elecciones anticipadas
Editoriales ABC  23 Mayo 2011

Desde hoy, el presidente del Gobierno no se opone a las críticas del PP y de Rajoy: Zapatero se enfrenta directa y personalmente a los españoles

RODRÍGUEZ Zapatero y el PSOE recibieron ayer la más clara y definitiva moción de censura por su gestión de la crisis. Aunque los comicios eran locales, los socialistas se jugaban el voto de castigo por los cinco millones de parados y una pésima dirección del país en los últimos años. El propio Zapatero descartó limitar el resultado electoral a los ámbitos municipal y autonómico desde el momento en que planteó la votación de ayer como un pulso al PP. Pues bien, Zapatero ya sabe que ha perdido rotundamente su apuesta, porque los ciudadanos no creen ya el espantajo de la derecha antisocial y extrema. Por el contrario, Zapatero tiene que pechar con una derrota socialista histórica, no mitigada por su renuncia anticipada, que hace imposible, con rigor y lealtad democráticos, el agotamiento de la legislatura en 2012. Esta prolongación de mandato hasta 2012 sólo se producirá si el presidente del Gobierno malversa la facultad constitucional de disolver el Parlamento para seguir apalancado en La Moncloa y esperar que escampe la crisis en la confianza de que el PSOE mejore sus expectativas. Si este es el planteamiento de Zapatero, volverá a cometer un grave error, uno más y el último de su vida política, porque la derrota del PSOE es tan abrumadora que no da pie a interpretaciones. No ha habido «dulce derrota», sino una debacle en toda regla. Los electores han cambiado alcaldes y presidentes autonómicos, pero también han puesto punto y final al zapaterismo.

El poder autonómico y municipal está en manos del PP de manera tan general que, en las condiciones actuales, significa que los ciudadanos quieren un cambio nacional. Desde hoy, Zapatero ya no se opone a las críticas del PP, ni a las peticiones de elecciones anticipadas de Rajoy. Zapatero se enfrenta directa y personalmente a los españoles. El resultado de ayer es, igualmente, un refrendo a Rajoy y a su estrategia de moderación frente a la crispación socialista. A Rajoy se le ha exigido que superara cada elección como si de un examen personal se tratara. Desde el Congreso de Valencia los ha aprobado todos, lo que debería servir para que la derecha se centre en propiciar el cambio político en las próximas elecciones generales, y a hacerlo en torno al liderazgo —sin estridencias, pero eficaz— de Mariano Rajoy.

Al PSOE le han dejado descalzo los "zapateros"
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  23 Mayo 2011

.- La irresponsabilidad como norma de estar en política

Zapatero como secretario general del PSOE les demostró a sus correligionarios de partido lo que nos ha demostrado a todos los españoles. Su absoluta falta de ética para hacerse responsable de sus actos y actuar en consecuencia. Y su maniobra sistemática para jugar ora a Presidente del Gobierno, ora a líder del PSOE ora a hacerme el muerto para escamotearse de las obligadas decisiones y que así le dejen seguir vivo. Ayer, como le tocaba asumir la escalofriante derrota sufrida por su partido, bajo su dirección y la de su camarilla de incompetentes encabezada por Blanco, se puso en Presidente y achacó lo primero a lo segundo, pero como crisis así general era algo de lo que el es máximo sufridor pero en absoluto tenga que ver con su gravedad y alcance. Vamos lo mismo que hace pero en sentido contrario cuando tiene que hacer de presidente y la culpa de los cinco millones de parados la tiene la oposición que lleva más de 7 años fuera del Gobierno.

La derrota sin precedentes a que ha llevado a sus siglas haría que cualquiera con dignidad y cuajo se presentará ante sus militantes y dejara su cargo de Secretario General sin más preámbulos. Como Presidente ya es bien conocido lo que piensan la mayoría de españoles, pero ahora toca hablar en clave más interna y de partido. Pues no, sigue adelante con ese enjuague que urdieron y que los va a meter en un nuevo laberinto con puñaladas de primarias entre ellos como si no tuvieran bastantes con las que se han llevado en las urnas. El gran timonel ZP sigue enfebrecido en una deriva alucinada y una derrota que ha estrellado el buque ya contra el arrecife, no le han quedado apenas un barril y dos tablones que salvar del naufragio y ahora en la isla desierta se prepara a canibalizar a los cuatro supervivientes.

Claro que a imagen y semejanza de lo que NO hace Zapatero muchos permanecen en su estela. Porque no solo el es responsable. Lo son también sus corifeos. Ese sanedrín de Blancos, Leires y Bibis que ha ocupado el PSOE y que se ha convertido en un verdadero cáncer del centenario partido al que han trasformado en cuevecilla de vanidades y juegecitos de progres que jalean a “democracias placeadas” pero se olvidan de los sentimientos y las verdaderas soberanías populares.

¿Y que decir de esos barones derrotados?. Pues que nada, que ellos tampoco tienen culpa de nada, que es cosa de la susodicha, de la en un tiempo inmentable crisis. Ni la collera a palos de Griñan-Chaves que ha perdido todas las capitales andaluzas, ni los “pasados” al nacionalismos del PSC a quien los originales han pasado por la piedra y que por palmar ya palman hasta en Badalona, aquí a manos del PP, amen claro de su Barcelona. Y así el balear, el valenciano, la aragonesa, el “invictus” madrileño, el canario, el murciano, el asturiano, el mismísimo extremeño también fundido y mendigando candela de IU, y no digamos nada del castellano leones y ni mentemos al manchego. Que lo de Barreda es de poema. Ni con ley electoral hecha a medida ha podido mantener porque ha perdido por 60.000 votos y en cuatro de sus cinco provincias, cuyas diputaciones han volado. Ha ganado únicamente en Ciudad Real y por unos centenares de votos. Tan solo el riojano, el logroñes ha tenido un gesto de vergüenza torera y se ha cortado tras perder la alcaldía la coleta cuando le ha podido el toro.

¿Lo harán todos los otros mentados? Lo harán al menos lo que venían del poder y lo han perdido. O harán lo de Zapatero. Quizás muchos piensen en aguantar como él. Pero una cosa es la pretensión y otra el movimiento telúrico que en el seno del PSOE casi está obligado a desatarse. Una cosa es su interés y otra el del colectivo y de las siglas. Que hay otros y quienes en la adversidad si han sabido llevar el barco a buen puerto. Miren por ejemplo al inteligente alcalde de Toledo, Emiliano Garcia-Page. O al de Cuenca, el único que ha logrado un vuelco a favor del socialismo en una capital de provincia. Zapatos para caminar tiene el PSOE, lo le sobran son muchos “zapateros”.

Hay que seguir corneando el cadáver de Zapatero
Francisco Rubiales Periodista Digital  23 Mayo 2011

Zapatero, a pesar de la humillante derrota sufrida en 22 de mayo, ha decepcionado de nuevo a los españoles al culpar a la crisis de la humillación de su partido, aplastado electoralemnte por el PP en todos los rincones de España y negándose, también, a reconocer que el gran culpable de la derrota es él mismo. Se resiste a dimitir y a convocar elecciones anticipadas, lo que ya constituye un deseo colectivo de la mayoría de los españoles. Su partido, consciente ya de que Zapataro es un cadáver político que huele mal y un gran estorbo para España, para el socialismo y para la esperanza colectiva de su pueblo, tiene que sacarle con urgencia un billete de tren para León.

Un inteligente lector de este blog ha sugerido en uno de sus comentarios que carece de sentido seguir corneando el cadáver de Zapatero. Yo, sin embargo, creo que nada tiene más sentido que seguir empitonando a Zapatero, que, aunque haya prometido irse en el 2012 y a pesar de que sea un cadáver político, sigue siendo el máximo responsable de nuestros males, el primer dirigente del PSOE, el partido que más culpa tiene en los presentes dramas de España y el presidente del gobierno de España, el político que nos sigue conduciendo hacia la ruina, la derrota y el fracaso. Atacar a Zapatero constituye un deber para todo ciudadano decente de España, ya que él es el símbolo de un sistema antidemocrático, opresivo, ajeno a la voluntad popular, cada día más repudiado por los españoles.

Cornear a Zapatero, referencia de una forma deleznable de hacer política, es fundamental para los demócratas, pues él se ha convertido en el símbolo y en la encarnación de la ignominia y del mal gobierno, en la prueba viviente de que la democracia española es ladina, mentirosa, truculenta, falsa, avarienta y corrupta.

Es cierto que Zapatero es ya un cadáver político, pero un cadáver descarado y sin dignidad, empeñado en mantenerse en el poder, en contra de la voluntad popular.

Agobiado por el rechazo, tuvo que prometer a los ciudadanos, contra su voluntad, que no se presentará a las elecciones de 2012, pero esa retirada parcial no fue suficiente ni sirvió para frener el rechazo popular, plasmado de manera contundente e inmisiricorde en la jornada lectoral del 22 de mayo.

Cornear a Zapatero es cornear a su partido, cómplice sumiso de todos sus desmanes y abusos, en la parte más frágil, en la secretyaría general, ya tan podrida y amortizada que resulta irrecuperable. También significa arremeter contra la degenerada democracia española, golpeándola en su pilar maestro: nada menos que el presidente del gobierno, máximo representante del sistema, junto con el monarca.

Además, cornear a Zapatero es una cuestión de Justicia, pues nadie es más responsable que él de los desastres que han postrado y arrodillado a España: desmepleo masivo, desencanto, avance estremecedor de la pobreza, estímulo del nacionalismo radical y del independentismo, mentiras al ciudadano, torpeza y mala gestión de la crisi económica, pactos contra natura con enemigos de España, sin otro fin que mantenerse en el poder, corrupción galopante en el sector público, medios de comunicación comprados, Justicia intervenida por el poder político y un largo etcétera de desatinos y violaciones de las reglas básicas de la democracia que incluyen capítulos tan vergonzantes como el desmontaje del Estado de Bienestar y del Estado de Derecho.

Zapatero merece como nadie las cornadas del pueblo español por haber despilfarrado hastsa la locura y haber endeudado a las próximas tres generaciones de españoles, por hacer pagar el grueso de la factura de la crisis a las clases menos pudientes del país, por haber beneficiado a los banqueros y a los grandes empresarios, en detrimento de los más desprotegidos, por haber desprestigiado a la clase política, por haber perdido el prestigio y el peso de España en el concierto mundial y por haber hecho de los españoles, que eran los europesos que más valoraban la democracia, un pueblo plagado de antisistemas y de gente indignada con los abusos del poder político.

Cornear a Zapatero significa cornear también al rey, a los partidos políticos, a los grandes tribunales de justicia polítizados, a la Fiscalía, que se somete a los designios del partido en el poder, a los corruptos que se esconden en el sector público, a los miles de políticos españoles que se han enriquecido sin poder justificarlo, al los que están esquilmando a los ciudadanos con sus multas y obsesión recaudatoria, a todos los que despilfarran el dinero público y a los cientos de miles de enchufados, familiares y amigos de los partidos que cobran del erario público y que están esquilmando y asfixiando la economía española.

Voto en Blanco

La casta política
JUAN CARLOS VILORIA El Correo 23 Mayo 2011

El derrumbe del prestigio social sufrido por la clase política española, cuyo punto álgido ha cuajado en el movimiento de los 'indignados' pero que las oleadas del CIS venían detectando tiempo atrás, tiene unas complejas raíces históricas y sociales ancladas en el siglo XIX. Pero el colapso de la economía nacional en tres años de crisis, el incremento constante del ejército de parados, y el goteo persistente de escándalos de corrupción ligados a los partidos, ha catalizado los fantasmas del alma nacional.

El fracaso de los políticos frente a la catástrofe económica que en un abrir y cerrar de ojos ha enterrado los sueños de millones de jóvenes ha hundido los últimos restos del crédito que restaba a los dirigentes españoles.

La frustración se ha agudizado al constatar que las recetas socialistas diseñadas para el reparto y la equidad tampoco sirven. Hay un cierto fatalismo en la memoria nacional que contempla con impotencia histórica la incapacidad de su clase política para unirse frente a la tragedia común. La ineptitud para lograr la unidad social de un pueblo para derrotar a los ejércitos de la crisis setenta años después de la Guerra Civil se proyecta en el alma colectiva de la nación como la repetición de aquel gran fracaso de la clase política.

El espejismo de la Transición cuando los Tácitos de Marcelino Oreja olvidaban el pasado para construir el futuro y que junto a socialistas, sindicatos, el exilio de Moscú y de París se reconocían en cenáculos secretos y en Juntas y Platajuntas, se desvaneció con la dimisión de Suárez y el primer González. Adolfo Suárez fue canibalizado por sus propias huestes y González después de unos años de mayoría absoluta extravió en los pasillos de la Moncloa camino a la 'bodeguilla' el espíritu de la Transición. Aquel paréntesis de desarme cívico y político se fue como una brisa dejando paso al asalto de los oportunistas de la política, los sectarios de vocación y los charlatanes reciclados con traje de Galerías Preciados.

En España, el equivalente a la Escuela Nacional de la Administración (ENA) que en la Francia de la posguerra formó a futuros presidentes, ministros y secretarios generales en los valores de la alta gestión del Estado, salvando las distancias estaba en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense. Aquella entrañable institución debería haber servido de vivero a una clase política formada, independiente, seria, profesional. Pero no fue así. Llegaron los aparateros, salieron de los viveros de las Juventudes, aterrizaron los recién afiliados de-toda-la-vida, formaron una casta y se hicieron con el control de la vida política española. Y hasta ahora.

« Carta abierta en defensa de la pluralidad y convivencia de poéticas
Agustín García Calvo 23 Mayo 2011

http://blogs.larioja.com/pequena/2011/5/22/agustin-garcia-calvo-la-asamblea-la-puerta-del-sol 

Asamblea de la Puerta del Sol
Madrid
19 de mayo de 2011

Sois la alegría, es la alegría de lo inesperado, de lo no previsto, ni por parte de las autoridades y gobiernos, ni por parte de los partidos de cualquier color, verdaderamente imprevisto: vosotros mismos o casi todos, hace unos pocos meses o semanas, tampoco lo preveíais que pudiera surgir. Aunque esto es así, la alegría es lo inesperado y no hay otra alegría, no hay futuro, como repetiré ahora, sin embargo voy a decir algo que parece contradictorio, que es que yo estaba esperando esto desde hace cuarenta y tantos años, cuarentayséis. [vivas y aplausos]

Os cuento un poco cómo: por los años sesenta, como habéis oído los más jóvenes, empezó a levantarse por el mundo una oleada principalmente de estudiantes en las universidades, cámpuses y sitios así de Tokio, California… el sesentaycinco, en febrero, esa oleada llegó a Madrid; yo me dejé arrastrar por ella con mucha alegría, me costara lo que me costara; como sabéis, la ola después siguió en Alemania con Rudi Dutschke el Rojo y después finalmente en Francia, con el famoso mayo francés, donde fue más o menos terminando la ola. Os voy a decir cómo entiendo yo que aquello del año 65 se relaciona con esto. Tal vez alguno de los más viejos o no tan viejos os lo podrán decir (que aquí seguramente incluso los padres de los más viejos de vosotros eran en aquel entonces estudiantes en la ciudad universitaria de Madrid, corriendo conmigo delante de los guardias, que entonces se llamaban los grises...), pero por mi parte os lo voy a decir: es que en aquellos años en el mundo avanzado o “primero” se estaba estableciendo un régimen, un régimen del poder, que es justamente éste mismo que ahora estáis padeciendo conmigo… Me callo un poco mientras... [Mucho jaleo. Una voz: “¡No te calles, sigue!”] …se estaba estableciendo este régimen, que es el que hoy estáis padeciendo conmigo, y que es, para decirlo brevemente, el régimen, la forma de poder en que el Estado, la gobernación, la administración estatal está del todo confundida con el capital, con las finanzas, con la inversión financiera: enteramente confundida. [Aplausos, gritos.] Por tanto, se puede decir que es el Régimen del Dinero, simplificando, y por tanto yo creo que muchos de vosotros por lo bajo estáis sospechando que es contra eso principalmente contra lo que os levantáis, contra lo que sentís ganas de gritar, de decir lo único que el pueblo sabe, que es decir ¡NO! [Aplausos largos. Voces: “ahí está”.]

Por tanto, aquello que me arrebató a mis treintaynueve años, hace cuarenta y seis, es lo mismo que ahora llega a su culminación, a su casi vejez: el régimen del estado-capital, el régimen del dinero, efectivamente da señas él mismo de estar cansado, con cosas como los cuentos de la larguísima crisis y cualesquiera otros que os lleguen, y con las cifras y estadísticas con las que cada día tratan de entreteneros para que no sintáis, no os deis cuenta de lo que está pasando por detrás de las cifras y de los nombres que gobiernos o partidos sacan para eso, para teneros entretenidos precisamente. De manera que es bastante lógico que me encuentre entre vosotros en este momento de, más que madurez, envejecimiento del régimen, como me encontraba en sus comienzos. Para mí el levantamiento de los estudiantes por el mundo en el 65 obedecía a que se daban cuenta de lo que nos venía encima; ahora vosotros habéis tenido mucha más cantidad de sufrimiento directo de lo que el régimen es, aunque lo llaméis con diferentes nombres a este sufrimiento, y por tanto es, al mismo tiempo que inesperado, lógico que os estéis levantando y voceando contra ello.

Yo puedo contaros más, pero tampoco querría, por ponerme aquí a colaborar a mi manera con este levantamiento, como quiera que lo llaméis, no querría parecer que vengo a dar consejo, pero, a pesar de que no quiero parecer tal cosa, os voy a adelantar un par de ocurrencias que me vienen, ocurrencias negativas sobre todo. Lo primero es no contar para nada con el Estado sea cual sea: ninguna forma de organización estatal. [Aplausos y revuelo.] Es un error que por lo que veo muchos de vosotros percibís sin que haga mucha falta decíroslo. Por tanto, y a consecuencia y a continuación, tampoco se puede utilizar para nada la Democracia, ni el nombre de ‘democracia’. Lo siento, esto ya veo que no despierta tan inmediatos aplausos, pero sin embargo tengo que insistir en ello. Ya comprendo que lo de elegir lemas como “Democracia real ya” puede ser, por parte de quien lo inventara, una táctica, una táctica para no dar demasiado la cara, porque parecería que decir de frente y de inmediato “¡No a cualquier Estado, democrático o no!”, podría sonar mal y esta timidez o modestia puede esplicarlo, pero yo creo que es hora de irse desprendiendo de este engaño. La Democracia es un trampantojo, es un engaño para lo que nos queda de pueblo vivo y de gente; lo era ya desde que se inventó entre los antiguos griegos en Atenas y otros sitios. Es un trampantojo que está fundado sobre todo en esta confusión que el nombre mismo denuncia: demo y kratos. Kratos es poder y Demo se supone que es pueblo, y, sea lo que sea de los avatares de cualquier historia, nunca el pueblo puede tener el poder: el poder está contra el pueblo. [Bravos.] Esto es una cosa demasiado clara, pero hay que entenderla. [Aplausos y vivas.] De manera que supongo que esta contradicción que está ínsita en el propio nombre de la democracia os anima mucho más a entenderlo de veras. El régimen democrático es simplemente el más avanzado, el más perfecto, el que ha dado mejores resultados, el que ha llegado a producir el Régimen del Bienestar en el que nos dicen que vivimos; es simplemente eso, pero al mismo tiempo no deja de ser el Poder, el de siempre. Por el contrario, cuanto más perfecto, cuanto más avanzado, está más avanzado en sus trucos para engañar y por tanto en el manejo de la mentira, que es esencial para cualquier Poder. Esto espero que lo entendáis también bien: sin mentira no se sostiene ninguna forma de Poder. La mentira es el hacer creer, la fe, y ése es el cimiento, el fundamento para cualquier estado. De manera que, si alguno de vosotros tiene la ilusión de acceder a una democracia mejor, pues le pediría que se fuera desengañando de ese camino. No es por ahí, no es por ahí, y si vuestro levantamiento llegara a alcanzar un carácter organizado, en definitiva semejante al de la propia administración del Estado, estaría ya con ello mismo perdido, no estaría haciendo más que repetir otra vez la misma historia con otros colores y perfeccionada justamente porque ha asimilado el levantamiento, porque ha asimilado la protesta, que es la manera en que a través de revoluciones siempre fracasadas los estados han venido avanzando; es lo que justamente les hace falta, porque para seguir siendo el mismo como lo es, el Dinero no puede menos de cambiar, cambiar para seguir igual: éste es el gran truco que tenéis encima. Cuando os sugiero o os pido la renuncia a ideas de otro estado mejor, de otro poder mejor y os recuerdo que… [Jaleo grande en la plaza.]

…ya voy a terminar para que os entretengáis con otras cosas a lo mejor más divertidas que yo. Cuando estoy atreviéndome a recomendaros el desengaño de cualquier forma de poder, y por tanto estoy borrando de la lista algunas de las reivindicaciones que vuestros dirigentes han establecido y divulgado, al mismo tiempo os estoy desengañando de otra cosa, que es el Futuro, el Futuro: éste es el enemigo. Comprendéis bien que al rechazar vuestro levantamiento como intención de encontrar otro régimen mejor, estoy desengañándoos de el futuro. El futuro es eso con que os engañan, a los viejos también, pero sobre todo a los más jóvenes, cada día: os dicen “tenéis mucho futuro” o “tenéis que haceros un futuro”, “cada uno tiene que hacerse su futuro” y eso es justamente, aunque no lo digan, una resignación a la muerte, a la muerte futura. El futuro es eso; por tanto, el futuro es el que necesita el Capital; el dinero no es más que crédito, es decir, futuro, fe en el futuro; si no pudiera echar cuentas, ni habría Banca ni habría presupuestos estatales. El futuro es de ellos, es su arma. Por tanto, nunca dejéis que os suene como algo bendito o beneficioso: debe sonaros justamente a muerte, que es lo que es el futuro. Lo que estemos haciendo aquí, lo que estéis haciendo aquí, ello dirá lo que da de sí, pero no tenemos futuro; no tenemos futuro porque eso es propio de las Empresas, de las finanzas y del Capital. ¡No tenéis futuro!: esto es lo que hace falta ser valientes para denunciar.

Os voy a dejar ya, no voy a hacer más sugerencias por ahora. Una cosa mucho más práctica y de momento: desearía por supuesto que después de las famosas elecciones de… del 22, que estorban mucho (ya lo habréis visto cómo no sólo los Medios os enredan junto con la cuestión de las elecciones, que no tienen nada que hacer, sino que muchos de vosotros perdéis una gran parte de vuestro tiempo pensando cuál es lo que hay que hacer respecto a votar o no votar y votar por acá o votar por allá), es un estorbo formidable… de manera que mi deseo sería que, cuando pase ese coñazo, esa estupidez de las votaciones, sigáis vivos, sigáis vivos y más o menos juntos los unos con los otros. [Aplausos.] Y en ese caso me atrevería a sugeriros una táctica de momento (seguir haciendo las asambleas aquí es probablemente un error que no puede sostenerse mucho): desde luego en esto, en una rebelión como ésta, como ya creo que todos sabéis, no puede haber otro Órgano ni decisivo ni representativo más que las asambleas. Y os lo voy a decir enseguida por qué [Aplausos]: no puede haberlo porque las asambleas como ésta misma tienen esta gran ventaja: que no se sabe cuántos son, están entrando y saliendo, y nunca se pueden contar, y por tanto nunca pueden votar, como hacen los demócratas, porque no se sabe ni cuántos son ni cabe estadística ni cabe cómputo ninguno. Esto es lo que a una gran asamblea la acerca a ser eso de pueblo, que no existe pero que lo hay, y que es lo que queda por debajo de las personas, que ésas, sí, se cuentan en número de almas y en número de votos, pero lo que queda por debajo, no. Así que no renunciar nunca a las asambleas. Tal vez una dispersión.

Ahora me dirijo un poco a la parte de vosotros que son estudiantes más o menos y que me tocan más de cerca: una de las tareas más inmediatas sería ocupar las escuelas y facultades... [Aplausos.] Y termino diciéndoos por qué: porque hace mucho tiempo bajo el Régimen del Bienestar, bajo este régimen que padecemos, los centros de enseñanza, las Universidades, han quedado reducidas a una sola condición real, que es la examinación: examinar, todo lo demás son cuentos. [Aplausos.] Tienen que examinar para producir por ese camino futuros funcionarios tanto del Capital como del Estado o de la Universidad misma, que es también una parte de esos implementos del Estado.

Por tanto y para dejaros, mi sugerencia va en este sentido: ocupación de los centros, hacerlos reconocer que no están ahí ni para enseñar ni para investigar ni para nada, que están ahí para examinar, examinaros y producir así futuros funcionarios, están creando vuestro futuro, en eso no nos engañan, y por tanto la acción más inmediata ¿cuál puede ser?: pues naturalmente la destrucción, el boicoteo de los exámenes en curso; por ejemplo, los que ahora acaban de empezar en mayo mismo. Es algo de corazón. [Aplausos.] Con esto que a lo mejor lo primero os puede parecer un poco descabellado, pero que, si os dejáis pensarlo, a lo mejor no tanto, recordando que la sumisión a los exámenes es simplemente sumisión al futuro, que nosotros no tenemos futuro, y recordando que los centros en los que estáis metidos están destinados solamente a eso, a la fabricación de futuro y números de funcionarios, tal vez no os parezca tan insensata la propuesta. Pero os parezca o no, con esto ya me despido, volviendo a repetiros la alegría que esto tan inesperado me ha traído y que al mismo tiempo estaba esperando desde el año ’65. ¡Salud! [¡GRACIAS!]
http://librosdeagustingarciacalvo.blogspot.com/2011/05/asamblea-de-la-puerta-del-sol.html?spref=fb

El Movimiento 15-M responderá con una sentada al posible desalojo policial
Paula Delgado Labrandero | Madrid El Mundo  23 Mayo 2011

Con sombreros de periódico improvisados para soportar el asfixiante calor, unos centenares de "indignados" y varios más de curiosos proceden a inaugurar la Asamblea del octavo día de acampada.

"Han venido desde el Sáhara para apoyarnos. A las 12.30 (coincidiendo con la celebración de la Asamblea general) harán un comunicado en la jaima en árabe, inglés y español", se escucha desde megafonía. "Somos portada en el New York Times, en el Herald Tribune y varios medios de comunicación más de todo el mundo", presume uno de los organizadores interrumpido por aplausos y silbidos de júbilo.

"El 28 de mayo se decide si seguimos o no", explican lor organizadores. Hasta entonces, la máxima prioridad del campamento base es seguir estableciendo los diferentes protocolos de actuación que tienen asignados más de una decena de comisiones.

Con la megafonía escupiendo los mensajes de "No nos vamos" o "De Sol no nos moverán" y refrescando a los asistentes con 'sprays' de agua y crema hidratante, algunos de los "indignados" amenizan la calurosa y sofocante espera de la Asamblea que empieza con 24 minutos de retraso.

Con dos intérpretes para sordomudos, el portavoz y organizador de la Asamblea inicia su discurso pidiendo disculpas por el retraso y anunciando que mañana las 12.00, día 24 de mayo, tendrán lugar en la Plaza del Carmen las Asambleas de cada distrito.

Recordando el protocolo de funcionamiento de las Asambleas y especificando que únicamente son los representantes de cada comisión los que ofertan propuestas, recuerda que a las 16.00 será la siguiente en la Plaza de Jacinto Benavente .

Con el 'grito de guerra' "Hasta la victoria siempre", este organizador da paso a escuchar las propuestas de las diferentes comisiones para determinar su aprobación o no. "Manos arriba significa aprobación, brazos en cruz significa disconformidad y un movimiento continuo significa pasar al siguiente tema", recuerda.
Disidencias internas

El cúmulo de las horas, el cansancio, la falta de sueño, el sofocante calor pero sobre todo las cada vez más muestras de oportunismo individual han hecho mella en un campamento base que ya hoy ha aprobado un protocolo de resistencia pasiva en caso de desalojo policial.

El portavoz de la Comisión de permanencia explica en Asamblea las pautas a seguir. "Hemos decidido activar un protocolo de actuación en caso de intención de desalojo por parte de la policía. Número uno, mantener la calma. Tenemos abogados que nos aconsejan, recuerda. Número dos, hacer una sentada pacífica, en silencio y agarrados. Es muy importante que os agarréis aquellos que seáis afines, matiza. Y tercer punto, enviar una cadena de sms con el texto: Están desalojando Sol. Ven a defenderla", concluye. Antes de despedirse, recuerda que la única fuente fiable de información es la difundida desde megafonía.

"La organización no acepta dinero y si alguien os lo está pidiendo os está engañando", avisan desde megafonía.

Varias de las comisiones analizan la desorganización y falta de interés común que en las últimas horas se está apoderando de los asentados en Sol. "Existe una desorganización general", inicia su discurso el portavoz de Infraestructuras.

Pero el momento de discusión más acalorado se ha producido cuando la portavoz de comisión de Feminismos ha reivindicado el aborto libre y gratuito. Uno de los "indignados" se ha mostrado claramente en contra y ha expresado su malestar por el oportunismo de las minorías en detrimento de atender lo que realmente les une: la disconformidad con el sistema electoral actual.

"Yo estoy en contra del aborto, estoy aquí porque estoy a favor de cambiar el actual sistema y en contra de los políticos". Este indignado se ha mostrado en contra de centrar las Asambleas en individualidades que no representan a todos los acampados. "Tenemos un sentimiento único y no hay que entrar en individualidades que no me representan", ha sentenciado en su turno de réplica.
Propuestas aprobadas de las Comisiones

La propuesta más aclamada ha venido de mano de Jacobo, portavoz de la comisión de Infraestructuras. "Esta tarde nos van a instalar placas solares para proveer de energía al campamento", ha anunciado. Concienciados con la preservación del medio ambiente, los acantonados en Sol han incidido en la necesidad de mantener limpio el campamento. "Este campamento quiere ser un ejemplo en sostenibilidad y reciclaje", ha concluido Jacobo entre fuertes aplausos de los asistentes.

Desde la comisión de Extensión se ha propuesto la anulación de Asambleas generales a partir de las 20.00, hora en que comienzan las reuniones con los barrios. "Esta tarde a las 18.00 se comunica", ha explicado su portavoz. Han pedido la colaboración de varios participantes para organizar la 'reunión de los barrios'. "Les vamos a dar formación específica a las 15.00", ha anunciado.

Para mantener el civismo y colaborar por el bienestar de los vecinos, desde la comisión Legal se ha propuesto reducir los horarios de música y uso de la megafonía. "Proponemos un filtro en la megafonía, solo la usaremos para cosas importantes. También hace falta un control del horario de música para respetar a los vecinos", aclara la portavoz.

La comisión de Migración ha ido más allá y ha anunciado una manifestación para el próximo domingo 29 de mayo. El recorrido partirá a las 10.00 horas desde la plaza de Cibeles y concluirá, aproximadamente, a las 14.00 horas en la misma puerta del Sol.

Del mismo modo, todas las comisiones han pedido la colaboración de los participantes. "Todos somos participantes, no voluntarios. Es necesario relevarnos para mantener la horizontalidad", han especificado desde la comisión de Acción en representación de todas.

ELECCIONES Y 11M
Juan Antonio Bueno, concejal de España 2000 en Alcalá de Henares:
“Impulsaremos la apertura de una nueva investigación del 11M”

 Minuto Digital  23 Mayo 2011

Hace unos meses, el que fuera candidato de España 2000 a la Alcaldía de Alcalá de Henares (hoy concejal electo), Juan Antonio Bueno, se comprometia publicamente a impulsar una nueva investigación del 11-M en caso de obtener representación España 2000 en las elecciones municipales de mayo. ahora, bueno es concejal en Alcalá, por lo que suponemos que ésta será una de sus prioridades.

Bueno afirmaba que “si obtenemos representación en las próximas municipales, impulsaremos la apertura de una nueva investigación del 11M”

Juan Antonio afirma que “ el Ayuntamiento debería de ser parte interesada en la resolución de varios aspectos oscuros de ese fatídico día, aparte que desde Alcalá salieron todas las mochilas y una gran parte de las víctimas eran alcalaínas, resulta que en la mañana del 11M a unas tres horas tras las explosiones, en el Ayuntamiento de Alcalá se recibió una llamada avisando de la colocación de más bombas en la estación de la Continental, en una notaría y en el propio Ayuntamiento, lo que obligó al desalojo de los edificios y atrajo a un buen número de periodistas a la zona, en ese preciso momento, ¡que casualidad!, fue localizada la furgoneta que usaron los supuestos terroristas, en la calle Infantado”

El nuevo concejal afirma que “pese a la importancia de estos hechos la llamada al Ayuntamiento con la amenaza de bomba ni se investigó en profundidad, ni se incorporó al sumario en el juicio del 11-M, no se sabe ni se quiere saber quienes hicieron esa llamada que sirvió para la distracción de los medios de comunicación. El Ayuntamiento puede colaborar en estos aspectos no resueltos y además es un deber moral hacia sus ciudadanos y las víctimas trabajar para que se esclarezca todo lo que aconteció en esos días y que no caiga en el olvido”.

Juan Antonio Bueno concluye “Nosotros no podemos tener la actitud de muchos políticos a los que les es indiferente o no les interesa conocer quien hay detrás del atentado, es algo de una importancia incuestionable para este país y para las víctimas, sobre todo después de toda la manipulación que ha arrastrado la investigación.”

Israel
Flotilla 2.0
GEES Libertad Digital  23 Mayo 2011

Con los ojos israelíes vueltos hacia la explosiva convergencia entre Hamás y Fatah, y hacia la "marcha verde" puesta en marcha por Siria en los Altos del Golán, se ultiman los preparativos para la nueva flotilla islamista que partirá definitivamente el día 12. Con más barcos y medios, mejor financiados y apoyados, los nuevos flotilleros buscarán de nuevo el choque con las fuerzas de seguridad israelíes.

La salida de la flotilla, pensada para final de mes –coincidiendo con el aniversario de la primera en 2010–, se ha tenido que retrasar hasta justo después de las elecciones generales para evitar mezclar sus consecuencias con los resultados, que darán previsiblemente la victoria al partido de Erdogán. La misma noche tras las elecciones, o el día siguiente a más tardar, la organización IHH lanzará a los flotilleros contra Israel.

Desde que se dio a conocer tras la muerte de varios de sus activistas en la cubierta del barco-fortaleza Mavi Marmara, se han revelando los vínculos de miembros de la organización con actividades terroristas, no sólo con Hamás, sino en algunos casos con la propia Al Qaeda. Hoy algunos países occidentales, como Alemania, han prohibido a la organización.

Pero más allá del carácter islamista de la IHH, y de que sea cobiijada por el partido de Erdogán, está el hecho de que su aparición coincide con la "marcha verde" lanzada por Siria en los Altos del Golan contra las posiciones israelíes. Más allá también del intento de Assad por esconder y aún desactivar las protestas contra el régimen –decenas de muertos sólo en los últimos dos días–, está el claro intento de poner a Israel ante la espada de su deslegitimación internacional y la pared de permitir las incursiones impunes en sus fronteras.

El envío de la flotilla coincide también con el segundo aniversario de las elecciones amañadas ya las revueltas en Irán. Se trata de uno de los países que más participaron en la polémica de 2010, que decidió mandar su propia flotilla contra Israel y que trata de meter a Hamás en su esfera directa de influencia, mediante armas y dinero.

Pero, sobre todo, se llevará a cabo tras el discurso de Obama del otro día, que tantos enojos ha causado en Israel, y tras la entrevista con Netanyahu en la Casa Blanca, que ha certificado que las relaciones entre ambos países están en mínimos históricos.

Si bien algunos factores no eran previsibles cuando la IHH organizó la flotilla 2.0, la suma de todos ellos da como resultado una situación previsiblemente explosiva. Sobre todo si sumamos el más importante: los intentos de poner en marcha una nueva intifada, la tercera, que coincidiendo con los intentos de Fatah y Hamás de impulsar un Estado palestino, llevarán la sangre a la región.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

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Libertad y prosperidad
César VIDAL La Razón  23 Mayo 2011

El siglo XX constituyó una terrorífica sucesión de batallas libradas entre el socialismo y la causa de la libertad. El primero adoptó las más diversas y siniestras formas. Unas veces, fue internacionalista y se envolvió en la bandera roja; otras, fue nacionalista y llevó camisa negra, parda o azul. Sin embargo, en todos los casos sólo trajo violencia, miseria y supresión de libertad. En las últimas horas previas al final de la campaña electoral, Falange se sumó a los ocupantes de la Puerta del Sol. Es coherente porque el socialismo azul comparte buena parte de la cosmovisión económica del socialismo rojo y como él provocó la desgracia de millones de personas. En 1959, a dos décadas del final de la guerra civil, España se moría de hambre y estaba al borde de la quiebra fundamentalmente porque la ortodoxia económica oficial era la de la Falange de gente como Girón que no tenía la menor idea de economía, que rezumaba voluntarismo y que insistía en avanzar más todavía en la misma dirección con la que llevaba aplastando económicamente España desde hacía veinte años.

En 2011, España ha vuelto a entrar en el Top Ten de las naciones al borde de la quiebra simplemente porque llevamos siete años de política socialista salpimentada de alianzas con los nacionalistas. En 1959, España pudo salir adelante y comenzar el espectacular desarrollo de los años sesenta simplemente porque Franco decidió ser pragmático y aceptar una profunda liberalización económica pautada por el FMI y diseñada por los tecnócratas del Opus. En 2011, España sólo podrá salir adelante si liberaliza a fondo su economía y se libra como de la peor plaga de las aciagas recetas socialistas que nos han llevado, entre otras maravillas, a tener más de cinco millones de desempleados y un cuarenta por ciento de paro juvenil. Por supuesto, puestos a ocupar un espacio público, falangistas y antisistema, anarquistas y comunistas, socialistas y bilduistas –¡qué apoyo más revelador el de Bildu a estas ocupaciones!– pueden clamar contra el capitalismo, el liberalismo y el simple sentido común, pero es un hecho objetivo y repetido hasta la saciedad que sus recetas son las que siempre traen demagogia, pobreza y castas empeñadas en decir a los demás hasta cómo miccionar. Históricamente, la pobreza tiene su mayor enemigo en la libertad.

Se trata de la libertad de elegir y de contratar como quieren las partes y no como se le antoja a los liberados sindicales; la libertad para gastar el dinero como nos place y no como desean los burócratas; la libertad que deriva de esa propiedad privada que tanto molesta a los estatalistas; la libertad que viene de poder disfrutar unos ahorros no devorados por los impuestos o la inflación; la libertad de una educación escogida de acuerdo con la propia conciencia y no como se le pone en las insignias al comisario político de turno; la libertad para abrir empresas sin temor a que la quiebre la agencia tributaria, los ayuntamientos o las CCAA; la libertad para ir a una iglesia o no ir a ninguna; o la libertad incluso para acudir a los toros, fumar o hacerse vegetariano según nos apetezca. No lo entienden y no quieren entenderlo empeñados en que cuanto más recorten la libertad mejor nos irá. Se equivocan trágicamente. Sin libertad, no existe la menor posibilidad de prosperidad.

Convocatoria inmediata de elecciones

Editorial www.gaceta.es  23 Mayo 2011

Hay que tener sensibilidad para escuchar”. El autor de esta frase debía cumplir con su palabra, por primera vez en su malhadada tra-yectoria, y obrar en consecuencia. Porque los españoles han hablado y le han dicho “No” a ZP, uno de los peores gobernantes que hemos tenido la desgracia de soportar desde Fernando VII. Han dicho “No” a sus experimentos con gaseo-sa, su deplorable inacción econó-mica y su desprecio por los dere-chos y libertades. Y lo han hecho en unas autonómicas y locales que tenían carácter plebiscitario. Tal como vaticinaban los sondeos, la debacle del PSOE ha sido históri-ca, perdiendo bastiones territoria-les en los que llevaba décadas gobernando. Rajoy ha logrado una victoria espectacular que le pone en la rampa de lanzamiento a la Moncloa. Tras la victoria de un PP que se perfila ya como el nuevo gestor de la política española, el presi-dente debe convocar elecciones generales anticipadas. Esperar hasta marzo sería un parto dema-siado largo (diez meses) y agudiza-ría aún más la crisis económica y social y el desprestigio de España. El país no puede permitirse seguir los lunes al sol.

Han dicho “No” a sus experimentos con gaseosa, su deplorable inacción económica y su desprecio por los derechos y libertades. Y lo han hecho en unas autonómicas y locales que tenían carácter plebiscitario. Tal como vaticinaban los sondeos, la debacle del PSOE ha sido histórica, perdiendo bastiones territoriales en los que llevaba décadas gobernando. Rajoy ha logrado una victoria espectacular que le pone en la rampa de lanzamiento a la Moncloa. Tras la victoria de un PP que se perfila ya como el nuevo gesque se perfila ya como el nuevo ges-tor de la política española, el presidente debe convocar elecciones generales anticipadas. Esperar hasta marzo sería un parto demasiado largo (diez meses) y agudizaría aún más la crisis económica y social y el desprestigio de España. El país no puede permitirse seguir los lunes al sol.

Ahora sí podemos hablar, con absoluta propiedad, del fin del zapaterismo. Han hablado los españoles en las urnas y le han señalado al presidente el camino de vuelta a su casa. Después de siete años de política devastadora tenemos, por fin, razones para creer en un higiénico cambio. El mapa autonómico y municipal de España ha amanecido hoy con más siluetas de gaviotas que anagramas del puño y la rosa, y el partido que nos llevó a la ruina y negoció con terroristas ha sido desalojado de bastiones emblemáticos como Castilla-La Mancha y Extremadura o capitales importantes como Sevilla y Barcelona. Centros de poder del PSOE de toda la vida han sido barridos de un plumazo en una jornada histórica.

La foto-finish del 22-M reedita la historia de 1995, cuando la victoria del PP sobre Felipe González prefiguró el batacazo socialista en las elecciones generales un año después. La situación del país entonces era dramática, con más de dos millones de parados, corrupción y crimen de Estado. Pero ahora es sencillamente insostenible, con cinco millones de desempleados, y un millón trescientos mil hogares con todos sus miembros sin trabajo. Por esta razón, Zapatero debería tener la decencia moral de acortar la agonía que pesa sobre España y convocar elecciones generales anticipadas. Como hemos repetido por activa y por pasiva, si él es parte sustantiva del problema, no puede ser la solución. Esta vez no lo hemos dicho sólo los medios de comunicación o los sondeos, sino quien tiene la última palabra en una democracia: las urnas.

Su marcha servirá, sobre todo, para aflojar el grueso dogal que atenaza a España; pero también puede proporcionar una oportunidad para impulsar un cambio en Ferraz, dando paso a un Partido Socialista moderado, con sentido de Estado, alejado de ingenierías sociales, demagogias sexuales o revanchistas revisiones de la Historia que sólo sirven para dividir a los españoles. Sería la oportunidad de hacer autocrítica y abrir un debate ideológico sobre el rumbo de un Partido que, por la radicalización que le ha imprimido el zapaterismo, parece haber regresado por el túnel del tiempo a la prehistoria (antes de Suresnes). El proceso de primarias que va a abrirse en su seno debería servir para impulsar ese cambio y cerrar ese malhadado paréntesis en la historia del PSOE, del que echan pestes los propios militantes.

A la espera de que adopte una decisión urgente para sacar a España del colapso, debemos felicitarnos por el paso dado el 22-M. Estas elecciones las ha ganado, en primer término, la democracia. El aumento de participación demuestra que no es cierto el desinterés del ciudadano ante la marcha de los asuntos públicos; y el cambio de siglas y de caras en alcaldías y comunidades autónomas implica recuperar ese rasgo esencial de la democracia que es la alternancia. En segundo término, las ha ganado la cordura y la sensatez, la constancia y la buena gestión que ha acreditado el Partido Popular, que se perfila ya como alternativa creíble y solvente tras el erial del zapaterismo. Su líder, Mariano Rajoy, el hombre tranquilo, ha tenido la paciencia y la habilidad necesarias para acabar con el rival político que le humilló y maniató con el cordón sanitario, y para presentar un proyecto eficaz para combatir a la crisis.

El PP tiene por delante una endiablada papeleta, al enfrentarse a una crisis sin precedentes y, sobre todo, a la herencia envenenada que le deja el PSOE con las cotas históricas de paro, los deberes exigidos por Bruselas a medio hacer –con asignaturas hueso por aprobar como las reforma laboral y financiera, y la reducción del déficit–; y el campo minado de la deuda de autonomías y consistorios. Su trayectoria y su solvencia nos ofrecen unas garantías de las que carecía el Partido que ha gobernado España bajo la batuta (es un decir) de un líder irresponsable y atrabiliario.

Sólo cabe lamentar la llegada de Bildu a las a las instituciones, con la complicidad de un Tribunal Constitucional sectario. Los proetarras se han reído del Estado de derecho y de las víctimas, al colarse en municipios vascos y tener acceso al erario público. Y todo ello como moneda de cambio en la negociación del Gobierno con los enemigos de la paz. Que Bildu se haya convertido en el partido más votado en San Sebastián es una vergüenza desde el punto de vista democrático y una nueva y dolorosa afrenta para las víctimas del terrorismo.

Finalmente, se impone una reflexión sobre la incidencia del 15-M, estrella mediática de la campaña, en el resultado de las urnas. La alta participación supone una réplica al “no votes” coreado por los indignados; y los pobres datos de IU inversamente proporcionales a los obtenidos por el PP demuestran que la crítica al bipartidismo ha pinchado en hueso. Es más, en lugar de desmovilizar al electorado de los dos grandes partidos, la revolución de Sol ha tenido cierto efecto vacuna, aunque el gran perjudicado haya sido, con toda lógica, el autor del desastre económico.

Como señalábamos en nuestro editorial de ayer, la última palabra en una democracia no la tienen happenings asamblearios como los del circo del Sol, sino el ciudadano ejerciendo el derecho constitucional al voto. Nos alegremos de que haya sido así. Su influencia solo relativa en las elecciones confirma el carácter de bluff de esta protesta confusa, difusa y evanescente, trufada de eslóganes totalitarios o utópicos. Dicho esto, haría mal el partido que se perfila como futuro inquilino de la Moncloa en olvidarse del 15-M. Que la única voz que estén obligado a atender los servidores públicos sea la de las urnas, no quiere decir que no deban escuchar un clamor tan multitudinario, sobre todo en sus propuestas de regenerar la democracia. Pero la más urgente era la crisis de Gobierno, y el resultado del 22-M demuestra que se ha dado el primer paso para abordarla. España no puede permitirse seguir el lunes al sol.

22-M
Ha ganado la ETA
Pío Moa Libertad Digital  23 Mayo 2011

A primera vista, lo que llama la atención en estas elecciones es el varapalo al PSOE y el triunfo del PP. Pero creo más sustancial la evidente inmadurez de un electorado sin alternativa y sometido año tras año a la política-basura instrumentada por los dos grandes partidos. El PSOE tendría que haberse hundido mucho más, dadas las fechorías y delitos de los mandamases socialistas. Quien ha derrotado al PSOE no ha sido el PP, sino la crisis económica, demasiado evidente para embellecerla con palabras bonitas como se ha hecho con la colaboración con el terrorismo y el separatismo o la falsificación de la historia.

Me parece iluso –ojalá me equivocara– esperar que el PP impulse un cambio verdadero que permita la regeneración de nuestra democracia y el reforzamiento de la unidad nacional. Toda su actuación durante los años de Rodríguez ha sido de colaboración práctica con los desmanes del gobierno, fuera de algunas quejas inanes y pellizcos de monja. Es el partido de la nena angloparlante y "la economía lo es todo", cada vez menos nacional y más nacionalista, que ha aceptado la muerte de Montesquieu, copiado los disgregadores "estatutos de segunda generación" y ayudado a la legalización de la ETA con una oposición totalmente ficticia. Como ha ayudado con su escapismo futurista a la totalitaria "ley de memoria histórica", clave ideológica de todo lo demás. La insignificancia intelectual y moral de sus líderes habla por sí sola.

El penúltimo delito de Rodríguez ha sido la legalización de la ETA, que ha registrado uno de sus mejores resultados electorales de la historia y cuyas arcas tendremos que alimentar entre todos. PSOE y PP, con sus trapacerías, inconsecuencias y demagogia barata han impulsado en las Vascongadas este éxito que alimentará el separatismo también en otras regiones. La ETA, o mejor dicho la política seguida hacia ella por los gobiernos españoles (con la excepción parcial de Aznar), ha sido la causa profunda de la crisis a que ha llegado la democracia en España. Un problema que no encontrarán ustedes analizado en profundidad en casi ninguna parte. He dicho, exagerando poco, que la ETA dicta la ley. La Constitución tiene la impronta indirecta de la ETA, pues sus mayores defectos vienen del intento de contentar a los nacionalistas para "quitar argumentos" a los etarras. Y luego la "solución política" ha sido el venero de innumerables actitudes demoledoras de la democracia y la unidad nacional. El problema pareció en vías de solución con Aznar, pero el delincuente mayor que ha pasado por el Gobierno, Rodríguez y su tribunal anticonstitucional, lo han reactivado al máximo. Y no es previsible que Rajoy vaya a solucionarlo. Al contrario.

La furia de la democracia
Gabriela Bustelo www.gaceta.es  23 Mayo 2011

José Luis Rodríguez Zapatero a estas alturas, se estará planteando ya su futuro profesional.

Si había algo que nos habíamos ganado a pulso era la furia. Si había algo que considerábamos legítimamente nuestro quienes calamos a Zapatero desde el primer momento era la furia. Quienes no votamos al PSOE en 2004 ni en 2008 sabíamos que, a lomos de nuestra bien ganada indignación, por fin íbamos a saborear el placer de un vuelco electoral en estas elecciones locales del 22-M. ¿Y qué pasó? Pues lo de siempre. O, mejor dicho, lo de nunca. Porque siempre pasa lo de nunca.

El martes estaban quitando el polvo a las urnas de España cuando el Kilómetro Cero del país se empezó a llenar de jóvenes que se autodenominaban indignados y decían pertenecer a un movimiento llamado Democracia Real Ya. De pronto, para nuestro enorme estupor, precisamente los que habían votado al PSOE el 14-M se estaban apoderando de nuestra furia legítima. “Esto no es una crisis, es un atraco”, les oímos decir boquiabiertos. Pasaron las primeras 48 horas de incertidumbre en las que no sabíamos si los de Sol eran los “Manipulados Unidos” de Rubalcaba o un popurrí inconexo de okupas, manguis, jubiletas, pijoapartes, anarcoides, amas de casa y parados. Mientras no se pronunciaban, la incógnita persistía y un nubarrón negro parecía cernirse, una vez más, sobre unas elecciones en las que los sondeos castigaban al PSOE. Finalmente, el rapto de la ira ha resultado ser un bluf. El 15-M se ha desinflado por falta de ideas coherentes. El único resultado sobre la campaña ha sido aumentar el número de votos de UPyD y de Izquierda Unida, dos partidos que, salvando las evidentes distancias, han logrado transmitir esa credibilidad que es la gran carencia del PSOE actual.

Pero la cortina de humo de los indignados ha conseguido desviar la atención del protagonista más siniestro de estas elecciones: ETA, presentada bajo el disfraz de Bildu. Los candidatos de la marca blanca etarra, ensoberbecidos, se pasean abiertamente con pegatinas pidiendo la liberación de sus compañeros etarras encarcelados. En el País Vasco se impone Bildu como gran fuerza política a partir de hoy, quitando una considerable cantidad de votos a ese PSOE que ha apadrinado a los nacionalistas etarras desde su llegada al poder. La gran noticia es el descalabro de José Luis Rodríguez Zapatero, que a estas alturas se estará planteando ya su futuro profesional. Estamos ante el dramático momento de analizar con frialdad su herencia política, sobre la que ahora correrán mares de tinta sombría. Como nos ha obligado a repetir a quienes nunca creímos en él, tardaremos años en superar la nefasta influencia del peor gobernante de nuestra democracia.

La pérdida de las alcaldías socialistas de Barcelona y Sevilla, el resultado histórico de Aguirre y Gallardón en Madrid, el batacazo del PSOE en Andalucía y la victoria de Camps en Valencia serían los puntales de unas elecciones que demuestran el claro hartazgo del electorado con el Gobierno socialista. En resumen, la debacle socialista es casi general. En cuanto al Partido Popular, la estrategia de Mariano Rajoy de ignorar las provocaciones de la izquierda le ha dado, evidentemente, un magnífico resultado. Esa flema gallega tan criticada por algunos ha sido la llave de la victoria de los Populares. Recordemos que la estrategia preferida de Zapatero, declarada por él mismo, ha sido la de tensionar y no es poco el mérito de quien ha sabido no entrar al trapo en ningún momento. La prudencia, la autocrítica y el buen carácter con que Rajoy encaja el eterno aluvión de críticas merece un aplauso que hasta ahora le han dado pocos. Tiempo tendrá para demostrar lo que hay tras su mesurado temple.

Fiel a su excentricidad antológica, España ha tardado siete años en castigar en las urnas al peor Gobierno de nuestras tres décadas largas de democracia. Es evidente que la indignación no es sólo de unos miles de jóvenes acampados en la Puerta del Sol, sino de la gran mayoría del país. Como dice Elena Valenciano, esta no ha sido una buena noche para el PSOE, que tiene por delante unos tiempos difíciles en los que el partido entero deberá someterse a un mesurado proceso de autocrítica y purga de sus bases. El descrédito de la izquierda, generalizado en todo Occidente, azota con fuerza al partido socialista, que se enfrenta a la difícil sustitución del ya finiquitado Zapatero. Parece poco probable que candidatos como Rubalcaba y Chacón, tan próximos en ideología, vayan a poder librarse de la mala influencia que supone haber estado tan cerca de él.

Recordemos que las últimas apuestas personales de Zapatero, como Trinidad Jiménez, Gómez y Lissavetzky, han sido sonados fracasos. Estas elecciones nos han devuelto la fe en la democracia a quienes la habíamos perdido durante estos siete años.

La furia silenciosa que hemos sentido estos días ha estallado el 22-M como un sentimiento común a miles de españoles. El siguiente paso lógico es el de unas elecciones anticipadas.

*Gabriela Bustelo es escritora.

Bildu
La democracia española en jaque
Guillermo Dupuy Libertad Digital  23 Mayo 2011

No han llegado a alcanzar el triunfo que los nacionalsocialistas obtuvieron en Alemania en las elecciones de julio del 32, pero casi: con casi 1.134 ediles y 313.321 votos, la coalición electoral con la que, según el Supremo, la organización terrorista ETA pretendía –y, gracias al Constitucional, ha conseguido– burlar la Ley de Partidos, se ha convertido en la primera fuerza política del País Vasco en número de concejales.

Lo de menos, con ser gravísimo, es la información, el altavoz propagandístico o las multimillonarias subvenciones que este brazo político de ETA va a obtener de su acrecentada presencia institucional. Lo peor es la perversa dinámica que Bildu va a imponer a nuestra democracia, sabiendo, como todos fingen ignorar, que su brazo armado ni se ha disuelto, ni ha entregado las armas, ni, menos aun, arrepentido de su largo y criminal historial de "lucha armada". Por el contrario, nos encontramos con una organización terrorista, que ha dejado meridianamente claro que va a tutelar todo el proceso según el cual, su renuncia estratégica y temporal a la violencia directa, debe ir paralela a la consecución de los objetivos secesionistas y totalitarios por los que ha venido en el pasado intercalando treguas y tiros en la nuca.

Frente a esto, algunos buscarán consuelo en la no menos apabullante victoria que el partido de Rajoy ha conseguido en el conjunto de España; indiscutible victoria que, de confirmarse en las generales, permitiría, en principio, hacer realidad la promesa de Aznar de echar a Bildu de las instituciones, conforme a la letra y el espíritu de la Ley de Partidos, traicionados ambos por la actual mayoría "progresista" de magistrados del Constitucional.

Sin embargo, está por ver que Rajoy se atreva en el futuro a poner en riesgo esta "oportunidad para la paz" con la que Zapatero se quiere despedir y con la que tantos encubren y silencian el chantaje de ETA. Esta chantajista "oportunidad para la paz" exige no sólo la ya consentida permanencia proetarra en las instituciones, sino también que prosiga el proceso de excarcelación de terroristas y un cambio en el marco jurídico-político del País Vasco, que, sin olvidar a Navarra, haga realidad el compromiso de Zapatero de que "con la paz, todo tendrá cabida, tenga el alcance que tenga", incluido, naturalmente, "el derecho a decir de los vascos".

Un Gobierno del PP que se opusiera a la "pacífica" demolición de nuestra nación como Estado de Derecho, en la que estamos inmersos, se arriesga a que la violencia, el derramamiento de sangre y el "esto nos pasa por un gobierno facha" pueda volver a ser determinante para desbancar a un Gobierno legítimo, tal y como ya ocurrió del 11-M al 14-M, con la inadmisible excusa de que sus autores eran galgos y no podencos.

Zapatero se irá, pero su nihilismo ha dejado incubando en nuestra democracia un huevo, en el que late, y seguirá latiendo, una serpiente.

Sr. Rajoy, no desengañe ahora a sus votantes
Vicente A. C. M. Periodista Digital  23 Mayo 2011

España, si excluimos de ella a las comunidades secesionistas de Cataluña y El País Vasco, han dado una respuesta contundente a años de Gobierno socialista dando un vuelco electoral sin discusión. La única mancha de este día, como cabía esperar, ha sido la victoria de la formación de coalición de BATASUNA, que ha alcanzado el poder gracias a que BILDU fue legalizada por un Tribunal Constitucional plegado a las directrices del Gobierno del Sr. Zapatero.

Un día en lo que más resalta es la numerosa abstención y el más de un millón de votos en blanco. Bien es verdad que la abstención se mueve en unos valores demasiado frecuentes en este tipo de elecciones, lo cual no deja de ser un fracaso de un sistema incapaz de incentivar a los ciudadanos a acudir a las urnas. Lamento profundamente que mis conciudadanos desprecien la oportunidad democrática de expresarse mediante su voto, algo que distingue a una democracia (aunque sea imperfecta) de otro tipo de regímenes de gobierno.

Otro hecho lamentable de ayer fue la desmedida actitud eufórica del Sr. Gallardón, quizás debido a un exceso...de orgullo al revalidar la Alcaldía. Y por otro lado, tras el discurso ilusionante y muy oportuno de Dª Esperanza Aguirre pidiendo la convocatoria de elecciones generales , vino la nada convincente actuación del Sr. Rajoy. En mi opinión, fue un desengaño total a lo que, los allí presentes del PP y los que atendíamos a la retransmisión televisada, esperábamos oír en esos momentos.

El mapa político de las Comunidades Autónomas donde se han celebrado elecciones, ha sufrido un cambio radical donde el PP no solo se ha afianzado y reforzado en las Comunidades donde ya gobernaba, véase Madrid, Valencia, Murcia, La Rioja, sino que además ha logrado retomar el gobierno en otras como Baleares. No obstante, en Asturias y Navarra ha pasado a segundo plano tras su escisión política con otras formaciones como Foro de Asturias del Sr. Cascos, toda una agradable sorpresa, y UPN a las que en buena lógica deberá prestar su apoyo.

En esta semana es de suponer que habrá reunión de las directivas. Sería aconsejable que el PP se planteara atacar de frente y exigir en el Congreso la convocatoria de elecciones generales mediante la correspondiente moción de censura. Está clar que el PSOE, el Gobierno con Rubalcaba al mando y el Sr. Zapatero, no van a querer abandonar el poder. La excusa de ayer del Sr. Zapatero significa de hecho la condena de España a una intervención y el adelanto de la quiebra del Estado. El PP no puede seguir en la pasividad de esperar a que la fruta caiga madura, porque cuando quiera recoger el fruto, este estará podrido.

Los españoles han dejado clara su posición y su apoyo al cambio, solo queda que el PP no lo dilapide y deje que quien ha llevado a España a esta desesperada situación, consiga sus objetivos usando cuantas oportunidades se le presenten, incluso las de los apoyos de los secesionistas y acuerdos con los representantes del brazo político de ETA.

VALORACIÓN DE LAS ELECCIONES LOCALES Y FORALES EN EL PAÍS VASCO Y NAVARRA
FORO ERMUA  23 Mayo 2011

Bilbao, 23 de mayo de 2011
Las elecciones locales y forales en el País Vasco y en Navarra han estado marcadas por la presencia y resultados de Bildu, sustituto de Batasuna, brazo político de ETA. La Ley prohíbe que ninguna continuación de un partido ilegalizado concurra a las elecciones. Pero como ya es habitual, la Ley no se ha cumplido en el País Vasco. Los responsables son el PSE-PSOE y el Tribunal Constitucional, que ha mostrado no sólo su falta de independencia respecto a los partidos políticos, sino que ha generado un severo y quizás irreparable daño a la Institución.

La victoria electoral de BILDU se suma a la victoria política y jurídica conseguida por ETA ante el Tribunal Constitucional, lo que ha supuesto la eliminación de hecho de la Ley Orgánica de Partidos Políticos y de las últimas reformas de la Ley Orgánica Electoral General para impedir la presencia proetarra en las instituciones. La realidad es que la política del gobierno de Rodriguez Zapatero ha convertido a una ETA débil y a punto de ser derrotada en una ETA legal que retornado con una fuerza política inédita.

Dicho lo anterior, el éxito indisimulable de un partido que se alza como brazo político de los terroristas debe explicarse por dos fenómenos que se retroalimentan:

1º.- La negociación encubierta del PSE-PSOE con ETA, promoviendo una hipócrita ilegalización, mientras por un lado movían sus resortes judiciales para que finalmente Bildu concurriera a las elecciones y, por otro lado, generaban a través de sus propias declaraciones un ambiente en el que el frente político de ETA aparecía no como los emisarios de los terroristas, sino como unas pobres víctimas.

La hipocresía del PSE-PSOE y la deliberada confusión que ha generado ha arrinconado el discurso de los demócratas, de la firmeza antiterrorista, del cumplimiento de la ley y del respeto al Estado de Derecho. El discurso nítidamente democrático se ha convertido en un discurso agónico y residual, mientras permitía cobrar fuerza a un superficial buenismo que aspira a buscar una solución para el problema terrorista a través de atajos que esquivan los principios que sostienen la libertad y la auténtica democracia.

Los resultados aritméticos no cuadran sin un importante desplazamiento del voto socialista a BILDU. La manifiesta connivencia del Partido Socialista de Euskadi con BILDU ha sido decisiva para propiciar la reagrupación del voto de izquierda en torno a esta coalición. Las declaraciones siempre favorables de Patxi López a Bildu han confundido a su electorado y han sido decisivas para el resultado de la opción política de ETA.

2º.- Cincuenta años de asesinatos, extorsión, secuestros, amenazas y coacciones han macerado a la sociedad vasca hasta conducirla a una situación que se resume con el dato brutal de que aproximadamente una de cada cuatro personas que han votado, ha decidido apoyar al partido más cercano a los terroristas (en realidad, al partido diseñado por los terroristas, “el gallinero de partidos” en expresión de la propia ETA). Esta cercanía, tolerancia, simpatía o identificación con quien desde hace decenas de años ejerce la violencia no es desconocida en la literatura de masas. Es un cáncer que suele acompañar, precisamente, a la violencia totalitaria.

La combinación de estos dos elementos, ha dejado un mapa electoral extremadamente propicio para ETA. Un Gobierno débil, atrapado en su propia debilidad y en sus mentiras sobre la negociación, junto con un fuerte apoyo en términos electorales, hacen temer la aceleración de un proceso de negociación política en el que el terrorismo, pasando por encima de la justicia, la memoria y dignidad de las víctimas y de la democracia, trate de cobrarse el premio político de sus centenares de asesinatos.

El apoyo recibido por BILDU no legitima en absoluto la negociación política. El éxito electoral de los totalitarios no los convierte en demócratas ni obliga a la democracia a doblegarse ante ellos. Más bien al contrario, exige que los ciudadanos democráticos seamos más firmes, si cabe, para evitar la cesión ante los terroristas.

Sólo el compromiso y la firmeza, en el País Vasco, en Navarra y en el resto de España, de quienes sientan repugnancia ante lo que está sucediendo, podrá impedir que ETA obtenga un precio por cincuenta años de terror.
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Vapuleo
Descalabro socialista, réquiem del zapaterismo, hegemonía del PP y el dibujo definido de un cambio de ciclo. Y Bildu…
IGNACIO CAMACHO ABC  23 Mayo 2011

HABLARON las urnas, y hablaron claro. La democracia real, la voz del pueblo, ha desoído la cháchara de la campaña y la algarabía de la revuelta de los «indignados» para acentuar la tendencia que permanece desde hace tiempo instalada en el fondo de la opinión pública. Descalabro socialista, réquiem del zapaterismo, hegemonía del PP y el dibujo definido de un cambio de ciclo incluso en territorios renuentes como Andalucía o Castilla-La Mancha. El PSOE ha sido arrollado por una marea de castigo; barrido en votos y en cuotas de poder autonómico y municipal, con un vapuleo sintomático en Madrid y abultadas derrotas en feudos significativos como Barcelona y Sevilla. Ha recibido una tunda inclemente y se le han escapado votos en todas direcciones: hacia IU, hacia UPyD, hacia la abstención e incluso hacia la derecha. El Gobierno sale del trance en ambulancia, con heridas gravísimas de diversas trayectorias y rumbo a la UCI; queda abierta la incógnita de cuánto tiempo podrá sostener su agonía.

Las elecciones han resultado sin ninguna duda un fracaso del liderazgo de Zapatero, una factura de la incompetencia gubernamental para gestionar la crisis y una expresión palmaria de malestar sociológico; pero también un éxito resonante del Partido Popular y del liderazgo templado de Mariano Rajoy. El líder de la oposición ha pasado por la campaña sin estridencias ni distracciones, centrado en su mensaje de alternativa socioeconómica, ajeno a provocaciones y eventualidades, y ha cosechado un histórico margen total de votos que le permite consolidar su aspiración de cambio. El «mapa azul» del recuento provisional, a expensas de los pactos de reparto de poder territorial, lo deja en situación de «presidente a la espera»; la presión sobre las elecciones anticipadas va a dominar su discurso de los próximos meses. Es improbable que tenga éxito en la estrategia pero le servirá para acentuar el desgaste y la inestabilidad del Gobierno.

El derrumbe socialista favorece la emergencia de triunfadores secundarios como Izquierda Unida y la UPyD de Rosa Díez, beneficiarios evidentes de la penitencia del zapaterismo y probables receptores parciales del voto de protesta, que también parece haber impulsado el aumento del sufragio blanco y nulo. La mala noticia del día, aunque esperada, se llama Bildu, la verdadera fuerza antisistema. Su potente irrupción compromete directamente al PSE de Patxi López y supone un desagradable contratiempo para la causa democrática por más que algunas interpretaciones voluntaristas traten de escrutar en el fenómeno un respaldo al presunto rechazo de la violencia. La realidad es la que es: a día de hoy, ETA sigue con las armas y sus amigos entran a saco en las instituciones. Un premio por adelantado y sin garantías que tiene muy concretos responsables en cuya hoja de servicios quedarán anotadas las consecuencias.

22-M
Debacle y cambio de ciclo
Carmelo Jordá Libertad Digital  23 Mayo 2011

La jornada electoral nos deja varios puntos interesantes para en análisis político de los que el primero y más obvio es la debacle del PSOE, que ha llegado a un punto de caída que ni los más pesimistas en el partido y alrededores preveían.

Porque la derrota es total y sin paliativos: en porcentaje, en número de votos, en los feudos más significativos, en todas las batallas simbólicas... El PSOE ha perdido lo que tenía ganado y también ha caído allí donde parecía que no se podía caer más: las derrotas en Castilla-La Mancha, Extremadura o Sevilla ocupan las portadas, pero los resultados en regiones como Murcia, Cantabria, Valencia, Baleares o Madrid son escalofriantes.

Tan severo es el castigo que realmente parece claro que el PSOE de Zapatero se ha hundido definitivamente, presa de su nefasta gestión y, sobre todo, por su empecinamiento en mentir sobre la crisis hasta que la situación, hace justo un año, se demostró insostenible.

Con este resultado está claro que el cambio se ha producido y que no habrá remontada significativa.

Así las cosas, en mi opinión esto no forzará las generales, por muy insostenible que parezca la situación: con una oposición que no parece que vaya a atreverse a plantear la moción de censura; con los presupuestos y las reformas garantizados por el apoyo del PNV y CC (el resultado en las islas puede ser de gran ayuda para esto); y sin candidato socialista, Zapatero se va a resistir a convocar elecciones y no tendrá problemas en aguantar... si la economía se lo permite.

Esto, por supuesto, no quiere decir que ZP no debería convocar ya; esa es otra cuestión.

Del otro lado, el PP arrasa, sí, pero no crece en voto de manera significativa, aunque sí lo hace en algunos lugares importantes: Andalucía, Castilla-La Mancha, Extremadura... En otros baja poco (sobre todo para lo que ha pasado, como en Valencia) y hay un tercer grupo que resulta más interesante: aquellos en los que los errores políticos de Rajoy les han causado una severa derrota.

El más representativo y humillante de todos ha sido, por supuesto, Asturias, donde el PP ha desperdiciado la posibilidad de tener una gran mayoría para verse ahora obligado a mendigar consejerías a Cascos. Más allá de lo que nos parezca el que fuera vicepresidente de Aznar, este es uno de los resultados más hermosos del 22-M: la demostración de que no todo son las siglas y de que una personalidad arrolladora puede imponerse a las grandes maquinarias de los grandes partidos.

Sí, es cierto que Cascos no es un "outsider" del sistema, pero su victoria tras ser rechazado por los populares y montar un partido en unos pocos meses tiene algo de épico... y es una importante lección.

Como una lección son también los resultados en Madrid. Por supuesto, para el PSOE y para todos aquellos que confían en que las primarias son algo así como un bálsamo de Fierbrás que todo cura y que ahora ven como la efectividad electoral de un show tan publicitado como el de Gómez, es nula.

Pero también deben de ser una lección para un PP que ve cómo Gallardón tiene un retroceso muy importante (120.000 votos y un 6%) mientras Aguirre absorbe el desembarco de UPyD casi sin inmutarse. ¿Qué modelo de partido y de gestión quiere realmente la gente? Yo creo que está claro.

La última de las buenas noticias es sin duda el magnífico resultado de UPyD, no sólo en Madrid donde casi duplica sus resultados en las Generales y podría aspirar al menos a otro escaño, sino en otras muchas provincias en las que empieza a ser una fuerza significativa.

Eso y su mayor exposición mediática, ahora ya casi inevitable, pueden servir para que en próximas convocatorias la gente sí perciba al partido de Rosa Díez como un voto realmente útil. A partir de ahí y si sigue el descalabro socialista...

Y, por supuesto, la principal de las malas noticias es el éxito de Bildu, no sólo por los más de 300.000 votos que ha alcanzado (casi tantos como el PNV), lo que ya sería un dato terrible; o por el centenar largo de ayuntamientos en los que impondrá su terror; sino también por la podredumbre social que este resultado muestra: la sociedad vasca está gravemente enferma, y no porque apoyen a un partido de radicales independentistas, sino porque entre la opción ETA (Bildu) y la opción no ETA (Aralar) se ha decantado con entusiasmo por la primera: 300.000 votos frente a 30.000.

Por último, no puedo terminar este artículo sin una referencia a la famosa #spanishrevolution cuya fuerza real se ha visto este domingo: ninguna. Tras una semana de portadas, hemos visto que sólo estábamos ante un circo mediático avivado por la fascinación de la prensa por las revueltas callejeras. Hay más voto en blanco y nulo, sí, pero pretender atribuirlo a los alegres acampadores es una temeridad y, además, ¿qué efecto real tiene?
Carmelo Jordá es redactor jefe de Libertad Digital.

Escenario complejo
FLORENCIO DOMÍNGUEZ El Correo  23 Mayo 2011

Las elecciones de ayer en el País Vasco han dejado un vencedor principal, la coalición Bildu, que superó las mejores expectativas y obtuvo unos resultados muy superiores a los que preveían las encuestas. No fue sólo en Guipúzcoa, feudo tradicional de la izquierda abertzale, sino también en Vizcaya y Álava, donde cosecharon unos notables resultados. Particularmente llamativo es el éxito de San Sebastián, donde Bildu superó a la lista encabezada por un alcalde como Odón Elorza, que perdió su imagen de candidato incombustible.

Los socialistas vascos no fueron capaces de neutralizar el 'efecto Zapatero', un efecto adverso que ya habían detectado hace semanas en las encuestas. Se vieron arrastrados por el desgaste y la erosión sufrida por el Gobierno central y su presidente y ni siquiera su presencia al frente del Ejecutivo vasco pudo neutralizar esa tendencia tan desfavorable.

Junto a Bildu destacan los resultados obtenidos por el PP, especialmente en Álava, donde ha sido la primera fuerza política en Juntas Generales y en el Ayuntamiento de Vitoria, lo que le da argumentos suficientes para reclamar al PSE apoyos para presidir esas dos instituciones. Los resultados alaveses de los populares representan un importante respaldo a la estrategia de Antonio Basagoiti, que puede recuperar el poder institucional que tuvo su partido hasta hace cuatro años. La mano tendida sin condiciones a Patxi López para que liderada el gobierno del cambio se ha demostrado un buen negocio político para el PP.

El PNV, con la salvedad del triunfo incontestable en Bilbao de Iñaki Azkuna, que ha demostrado ser capaz de captar a todos en todo tipo de electorados, no está para muchas celebraciones porque tiene el peligro de perder el poder en Álava y Guipúzcoa. Vizcaya ha demostrado que continúa siendo el feudo del PNV frente a las incertidumbres de los otros territorios en los que la formación nacionalista, curiosamente, ofrece perfiles más radicales que los de sus compañeros vizcaínos.
En cualquier caso, los resultados de anoche evidencian la complejidad de gestión del mapa político vasco, la necesidad de pactos para conseguir mayorías en las Diputaciones y los dilemas que se van a plantear en los partidos a la hora de concretar esos pactos. ¿Es posible, por ejemplo, un acuerdo entre el PNV y el PSE en la Diputación de Guipúzcoa y, al mismo tiempo, otro acuerdo entre socialistas y populares en la Diputación alavesa?

El día después: Bildu y la economía
EDITORIAL Libertad Digital  23 Mayo 2011

El clamor del cambio político en España ha topado con la agenda del presidente del Gobierno, perfectamente capaz de asimilar las reivindicaciones de la puerta del Sol y, al tiempo, de obviar las consecuencias y conclusiones de un resultado como el registrado el 22-M. Entre la "democracia real ya" que se resiste a dejar de hacer el ridículo y la democracia sin adjetivos (los votos, las urnas y la alternancia en el poder), Zapatero se aferra a la demagogia y el asamblearismo más primitivo. Ensimismado y obsesionado con agotar la legislatura a la espera de un improbable milagro económico y una foto con ETA, ha dejado claro que por su cabeza no pasa la disolución de las cámaras y la convocatoria de elecciones, pese a que los principales indicadores económicos reflejan su encastillamiento como otro palo en la rueda de la recuperación.

Tal vez no haya tenido tiempo de digerir la abrumadora moción de censura de las urnas, el inapelable rechazo electoral que suscita su figura, el suspenso sin paliativos a una gestión lamentable, el final de un ciclo y una herencia catastrófica, con cinco millones de parados (de momento) y el asalto a las instituciones vascas por parte de los proetarras. El descrédito económico, político y judicial de España es de tales dimensiones que Zapatero será el primer presidente de la democracia que entregará a su sucesor un país mucho peor de como lo encontró y definitivamente tocado respecto a su integridad territorial merced a dos de sus grandes operaciones: el Estatuto de Cataluña y la legalización de la última marca batasuna.

Zapatero no debería permanecer más tiempo en la Moncloa que el necesario para que su partido sustancie el relevo en un proceso de primarias que promete emociones fuertes, por lo que en otoño tendría que haber elecciones anticipadas en España. En cuanto al PP, hace bien su líder, Mariano Rajoy, al exigir austeridad y rigor a los nuevos presidentes autonómicos, alcaldes y concejales. El mismo rigor que debería aplicarse él para hacer frente a la amenaza que supone Bildu en los ayuntamientos vascos, al reto que plantea la agrupación de fuerzas nacionalistas y socialistas en el País Vasco y en menor medida en Cataluña. Rigor también a la hora de mostrar, de una vez, el programa económico con el que el PP pretende tomar las riendas de España y desatascar la salida de la crisis. Y austeridad para gestionar una victoria que no es un voto en blanco para ejercer una oposición tranquila, demasiado tranquila para muchos. Es la hora de aportar soluciones y afrontar los problemas al margen de plazos, agendas y calendarios; de aprovechar la oportunidad que presenta un apoyo electoral masivo.

Como primera providencia, la auditoría sobre las comunidades autónomas y los ayuntamientos que a partir de ahora gobernará el PP presenta ya algunos indicios muy ilustrativos, como la quema de documentación municipal que obligó a intervenir a la Guardia Civil en el Ayuntamiento onubense de Valverde del Camino. Es más que probable que los cajones de estas administraciones estén plagados de impagados y pufos de todo tipo y condición y sería más que conveniente que el PP asuma medidas como un ajuste radical de la dimensión y número de las administraciones locales y autonómicas. Y eso, sólo para empezar.

Una nueva era
MANUEL MONTERO El Correo  23 Mayo 2011

Las elecciones del 22-M crean un nuevo punto de partida en el País Vasco. Son las del retorno de la izquierda abertzale a la contienda electoral y las ha saldado con un resultado espectacular, convirtiéndose Bildu en la segunda formación. Habrá contribuido el papel protagonista que le han adjudicado la política y los medios de comunicación; quizás también la expectativas que hayan podido suscitar las promesas de alejamiento del terror. Al margen de qué razones le han aupado, la irrupción de Bildu -con sólidas posiciones en las tres provincias, el mayor número de concejales y la primacía en Guipúzcoa- constituye el dato más relevante de la noche electoral en el País Vasco.

El éxito de la izquierda abertzale tendrá repercusiones en la política general de la comunidad autónoma. Además, abre una nueva circunstancia, que estaba larvada pero que se convierte desde ahora en una cuestión clave: se está escenificando la lucha entre el PNV y Bildu por la hegemonía dentro del nacionalismo. El 'polo soberanista' frente al nacionalismo moderado: el combate por la primacía en la comunidad nacionalista puede convertirse en uno de los ejes de la vida política vasca. La nueva marca de la izquierda abertzale se acerca al nacionalismo moderado, incluso superándole en la provincia más nacionalista.

La nueva situación coloca en una difícil encrucijada al PNV, que venía ejerciendo una especie de defensa paternalista respecto al que se está convirtiendo en su principal adversario. No sólo pone en riesgo su histórica hegemonía sobre el nacionalismo. Además, le sitúa en la tesitura de profundizar en el soberanismo -ámbito que, de momento, parece arrebatarle Bildu- o de sostener su tradicional ambigüedad entre el autonomismo y el soberanismo. Una u otra opción le comporta serios riesgos políticos, entre ellos el de perder su identidad frente a la fuerza ascendente. Además, ¿podrá el PNV llegar a pactos en los ámbitos políticos importantes con una izquierda abertzale que, por ejemplo, cuestiona de raíz obras públicas que considera institucionalmente decisivas?

Los resultados de estas elecciones tienen también su impacto en el ámbito constitucionalista. El efecto más relevante es la pérdida de posiciones del PSE. Sin duda, repercute en la caída de sus votos la debacle general del PSOE -«no será una buena noche» para los socialistas, aseguró su portavoz en la primera hora-, pero también se evidencia que no está cuajando electoralmente la gestión del Gobierno vasco, a veces explicada con criterios evanescentes y planteamientos dubitativos.
El PP, en cambio, rentabiliza su apoyo parlamentario al PSE, convirtiéndose por ejemplo en el primer partido en Vitoria y en Álava. De hecho, al sostener su pacto con los socialistas, su discurso resulta más nítido que el del PSE, el principal beneficiado por el acuerdo, que queda atrapado por el mensaje antiderechas de Zapatero, con una actitud ambigua respecto a quien les apoya.

Estas elecciones han cambiado las cosas, pero pervive el pluralismo característico de la sociedad vasca. Ahora tiene una nueva formulación. Cada territorio histórico presenta un partido mayoritario: Bildu en Guipúzcoa, PNV en Vizcaya, PP en Álava; y sin que cumpla tal papel en ninguna provincia el partido que tiene el Gobierno. La circunstancia es insólita.

Un Gobierno vasco políticamente debilitado, un Bildu recién creado y abocado a asumir responsabilidades locales al tiempo que se desgaja de las tutelas históricas que ha tenido la izquierda abertzale, un PNV en apuros al ver cuestionada su hegemonía en el nacionalismo -Azkuna obtiene mayoría absoluta en Bilbao, pero al tiempo el PNV la pierde en las Juntas Generales-: tales son algunas de las claves con las que arranca la nueva era política en el País Vasco. También está la casi desaparición de pequeños partidos (EA, IU, Aralar, con resultados que les alejan del papel destacado que llegaron a ejercer, o subsumidos en la coalición en la que por su composición quedan diluidos). En cierto sentido la política vasca se simplifica, con dos grandes bloques en el nacionalismo y otros dos, de menor entidad, en el constitucionalismo. Y hay una paradoja: el socialismo que tiene el Gobierno autónomo es la fuerza que sale más dañada de las urnas.

La nueva era exige pactos y se adivina que serán complicados, de cara a instituciones claves como las diputaciones y algunos ayuntamientos cruciales. La coalición nacionalista entre un PNV institucional y un Bildu con actitudes antisistema resulta complicada, pero será la cuestión a dilucidar las próximas semanas.

En el País Vasco se ha abierto una nueva era cuya dinámica es aún difícil de intuir. Y en lo que se refiere al panorama que se presenta en el conjunto de España, cabría definirlo como el principio del fin del periodo socialista. El PSOE ha sido derrotado en todas las líneas. Ha perdido poder autonómico; sus bastiones históricos los ocupa el PP. Todo es por la crisis, vienen a decir sus dirigentes. Sin duda, pero también por la forma en que la han gestionado, confiando en medidas voluntaristas, en la difusión imposible de optimismos y derrochando desconcierto, lo que no suele gustar a la ciudadanía.

Es el principio del fin y el PSOE lo ha de afrontar en condiciones dificilísimas. Con un Gobierno cuyo apoyo electoral se ha evaporado, ha de entrar en la búsqueda de un candidato mediante primarias que pueden trocear al partido, a una distancia de diez puntos con el partido de la oposición y sin políticas bien definidas. Los meses que van desde aquí hasta que llegue el fin de su estancia en el poder pueden serle verdaderamente agónicos.

Ni espontáneo ni plural, la izquierda más radical
@Roberto Centeno. El Confidencial  23 Mayo 2011

Uno de los fenómenos más repetitivos y desgraciados de nuestra Historia es cuando la buena gente resulta engañada por grupos radicales, que les hacen creer que son demócratas y desean el bien del pueblo. Cuando estos radicales han triunfado, han llevado a España a la ruina o a la Guerra Civil. Mucho peor aún es el caso de personas que, sirviendo de tontos útiles y sin molestarse en comprobar el origen real de las cosas y mucho menos de comprobar in situ la realidad, describen en los medios estos movimientos con una aureola romántica e incluso heroica, más propia de plumas mercenarias que de personas sensatas.

Si se hubieran molestado en comprobar un mínimo el origen de este movimiento, se habrían dado cuenta que el dominio ‘Democracia Real Ya’, que fue quien empezó la fiesta, pertenece a un conocido radical de Izquierda Andaluza, una escisión de Izquierda Unida, aliado con antisistemas y okupas. Hay que estar ciego o haberse caído de un guindo para llamar a esto “movimiento espontáneo y plural”. Una pluralidad que quedó perfectamente reflejada ayer, cuando agredieron violentamente a Enrique de Diego, fundador de un colectivo antimarxista minoritario denominado ‘Rebelión de las clases medias’, al entrar en la plaza.

Aparte de molestarme en comprobar el origen, decidí también pasar por la Puerta del Sol para ver por mí mismo lo que estaba ocurriendo. Lo hice el jueves a las dos de la tarde y hubo dos cosas que me llamaron la atención: primera, un grupo de unos 50 miembros de CCOO que repartían doctrina y que vociferaban contra todo aquel que sale o entra en la Comunidad de Madrid (la única CCAA que todavía crea empleo, y blanco del odio ciego de la izquierda en general y del Gobierno y sus secuaces en particular), el cerco de cuya sede es la principal seña de identidad del movimiento.

Segunda, un chico joven que estaba leyendo un manifiesto a unas 60 o 70 personas sentadas en el suelo, que era un compendio de los disparates más increíbles y absurdos de la izquierda radical, propuestas sin pies ni cabeza, que de llevarse a la práctica llevarían a cualquier país al caos y a la miseria. Expropiación de los pisos vacíos y su alquiler a los jóvenes a precios simbólicos, nacionalización de la banca, control de todas las grandes empresas o su sustitución por empresas públicas, subidas de impuestos, restablecimiento del impuesto sobre el patrimonio, cierre de las centrales nucleares, sustitución por energías renovables, ayuda al tercer mundo, etc, etc. Disparates que provocaban el entusiasmo de los allí reunidos, que los coreaban con gritos y grandes aplausos.

Los sindicalistas de CCOO, que han expoliado y expolian sin contemplaciones a la clase trabajadora, cobrando un 8% de cada ERE, comparten 1.500 millones de euros anuales con UGT y CEOE por políticas activas de empleo, que reciben ríos de subvenciones de los poderes públicos porque sí, forman piquetes de energúmenos vociferantes, en lo que tienen experiencia probada, ante la Comunidad de Madrid.

Jóvenes que, en principio, están parados y sin esperanza, piden más impuestos, más energías renovables -la mayor fuente de enriquecimiento para una elite cercana al poder en la historia industrial de España y causa de que cuatro millones de familias no hayan podido encender la calefacción este invierno-, ayuda al tercer mundo y a los parados españoles que les zurzan… ese era el ideario esencial en la Puerta del Sol el jueves a mediodía. Que además pidan algunas cosas que pedimos todos, como el cambio de la ley electoral -porque lo pide Izquierda Unida, que en otro caso tampoco lo harían- es irrelevante.

La culpa no es de Zapatero: es de los banqueros y empresarios
Esa misma noche, durante una larga tertulia en Veo-7, tuve ocasión de interrogar en directo vía satélite a varios presuntos líderes de la cosa. La primera pregunta era obvia, ¿cómo y quién tomaba las decisiones de lo que se pedía, de lo que se hacía o de lo que se iba a hacer? La respuesta es que se decidía en forma asamblearia por círculos temáticos, es decir, por soviets en plan cutre. ¿Quién dirige la asamblea y qué círculos temáticos se tratan? La respuesta fue: “los que ya estaban allí”, porque la mayoría se había unido después. ¿Y quién estaba allí? No answer. El segundo, los círculos temáticos se decidían en función del “apoyo popular” medido por los aplausos, es decir, se iban exponiendo temas y el más aplaudido se convertía en un círculo temático. Por ejemplo: “hay que expropiar los pisos vacíos y alquilarlos a precio simbólico a los jóvenes”, miles de aplausos y circulo temático que te crió para “debatir” el tema. “Hay que nacionalizar la banca”, lo mismo, a debatirlo. “Hay que cerrar las centrales nucleares”, tema esencial para proporcionar empleo a los jóvenes y acabar con el paro, idem. “Prohibición de la Sanidad y la Enseñanza privada”, etc…

Si el Gobierno se rinde ante unos radicales (un 0,2% de españoles han asistido a las concentraciones y un 0,02% de izquierdistas revolucionarios son quienes les controlan) se sitúa al margen de la Ley.

He aquí algunas preguntas y algunas respuestas. Si el culpable principal del desastre, de los seis millones de parados, del 45% de paro juvenil es Zapatero, ¿por qué no se trata en un círculo temático? Porque la culpa no es solo de Zapatero, es del sistema, de los banqueros y de los empresarios. ¿Por qué no se han concentrado en Moncloa en lugar de frente ala Comunidad de Madrid, que es la única de España que crea empleo? Porque fue aquí el lugar donde terminó una manifestación y ya nos quedamos. ¿Por qué atacan a los empresarios, que son los únicos que crean empleo? Porque han despedido miles de personas sin justificación para sustituirlas por mileuristas y porque lo hacen mucho mejor las empresas públicas. ¿Por qué piden que se ayude al tercer mundo en lugar de destinar esos recursos a ayudar a los españoles que no tienen nada? Porque la solidaridad es esencial. Y, luego, las pancartas claramente guerracivilistas: “Madrid será la tumba del neoliberalismo”; “No pasaran”, etc. Esto es lo que hay, la “Spanish Revolution”, una estafa total a los parados, a los mileuristas y a los desheredados de Zapatero y del socialismo.

Y así las cosas, el tema ha tenido también una enorme repercusión mediática en los medios y prensa extranjeros, prescindiendo de muchos europeos, que no se enteran de nada, que ven similitudes entre la Puerta del Sol y la Plaza de Tahir, la prensa norteamericana se muestra certeramente preocupada por la situación, porque la relacionan con las revueltas en Grecia, y temen, con toda razón, que los tímidos ajustes realizados por Zapatero se paralicen, que no se haga ningún ajuste más y España se precipite hacia la suspensión de pagos. La preocupación en los mercados es creciente y la prima de riesgo ha subido como la espuma: el viernes cerró en 245 ¡Olé por el 15-M y los espontáneos!

Su intención primera era paralizar las elecciones del domingo, donde la izquierda debería experimentar una derrota histórica, pero el miércoles vieron que no tenían ni de lejos la fuerza necesaria y ahora solo tratan de modificar el resultado, aunque sea modestamente, a favor de la izquierda. Y si eso ocurre y Zapatero, con su irresponsabilidad manifiesta, se pone al frente de la procesión -“si tuviera 25 años estaría en la Puerta del Sol”, dice este irresponsable-, nuestra ruina a corto plazo está asegurada.

Si a ETA, no al acatamiento de la Ley
Mucho más preocupante que lo anterior fue la respuesta a otras dos preguntas concretas que hice a dos de los líderes. La primera referente a Bildu, como estaban tirando balones fuera en todas las preguntas referentes a Zapatero y a su desastrosa gestión de la crisis, le dije: “Le hago una pregunta sencilla, cuya respuesta tiene que conocer sin duda, dicen que Bildu ha enviado a varios representantes, aparte de apoyar totalmente su ‘programa’. ¿Hay gente de Bildu con ustedes, hay proetarras en la Puerta del Sol?”. “No lo sé -contestó-, pero si vinieran serían bienvenidos”, fue la aterradora respuesta. Textual, pueden descargar el vídeo si quieren comprobarlo. No sé a ustedes pero a mí, si todavía podía quedarme un resto de simpatía, un resto de comprensión, para algunas de las peticiones de los concentrados, se desvaneció totalmente. Los que manejan el tema, los que mandan de verdad, no son parados, no son gentes de buena voluntad, son marxistas leninistas de la línea más extrema, son la izquierda radical más pura y dura de Occidente, éstos son los que controlan de verdad a los acampados en Sol.

Hacia la una de la madrugada se conoció la decisión de la Junta Electoral de prohibir las concentraciones del día de reflexión y al poco tiempo los radicales hicieron conocer su respuesta: “La soberanía nacional reside aquí y no en el Congreso”. ¡Olé sus narices! Yo me niego también a acatar la ley, en concreto, me niego a hacer la declaración de la renta, eso sí, pacíficamente y sin violencia. El Tribunal Supremo y el Constitucional han declarado también ilegal la concentración, no sé qué hará el Gobierno -ahora es sábado por la mañana- pero si el Gobierno se rinde ante unos radicales (un 0,2% de españoles han asistido a las concentraciones y un 0,02% de izquierdistas revolucionarios son quienes les controlan) se sitúa al margen de la Ley. El Rey debe hacer cumplir la Constitución, si no ¿para qué queremos un Rey? Debe disolver el Gobierno y convocar elecciones.

Los ¡indignados! asombran al mundo
Ángel F. Fermoselle. El Mundo  23 Mayo 2011

Y llegó el #15m y destrozó la campaña. Todo iba más o menos según lo previsto. Ya habíamos oído de las simplezas y las arremetidas de unos, de las invocaciones de miedos y torpezas de otros; habíamos escuchado los eslóganes de siempre -matiz arriba o abajo- de todos. Zapatero ya había dicho que, sin crisis inmobiliaria, no habría tantos parados. Le faltó agregar que después de los lunes vienen los martes. Rajoy ya había felicitado al imputado Camps con su "Paco, eres un gran presidente. Te votan porque te quieren", en una repleta plaza de toros valenciana. Mereció la Puerta Grande.

Hasta José María Aznar y Felipe González, que siempre han huido de encuentros públicos conjuntos, se dejaron ver en un clima de cierta cordialidad, convocados por Ruiz Gallardón y, tal vez, San Isidro. A pesar de que Aznar comparara a Zapatero con Chávez, y que González dijera que "hace falta valor para hacer negocios hasta con la visita del Papa", la cordialidad fue tanta que hasta pudimos contemplar una insólita imagen de Ana Botella, Mar Utrera y Mar García Vaquero, las parejas de los tres políticos, juntas y cómodas en su común función de acompañantes.

Ya entonces habían sembrado dudas los 'populares' sobre la sostenibilidad económica del país incluso en los foros internacionales; ya habían acusado los socialistas a sus máximos rivales de antipatriotismo. Entonces, ya había cometido Zapatero la torpeza de insultar a miles de ciudadanos al calificar de "bellaco" a cualquiera que dijera que él había hecho recortes sociales. Rajoy seguía evitando cualquier debate, sintiéndose ganador y eludiendo cualquier oportunidad de cometer errores.

Ya había ocurrido casi todo, incluido que el aspirante socialista a alcalde de la población madrileña de Las Rozas, Miguel Ángel Ferrero, hubiera detenido 12 horas su campaña para casarse (¿no se le ocurrió un momento mejor?). Y Puigcercós, fiel a sí mismo, ya había lanzado su última barbaridad: "Los votantes del PP robarían igual que Camps".

Solo hubo una salida del guión previsible -bueno, en realidad, no-: la de un etarra, Ander Errandonea, levantando el puño izquierdo y enarbolando una pancarta de Bildu al abandonar, tras 25 años de prisión, una cárcel manchega, exhibiendo, por si alguien no la hubiera notado, la extrema cercanía entre la coalición 'abertzale' y los pistoleros de ETA.

"La peor campaña de la democracia"
Era tan aburrida la campaña que el mismísimo 15 de mayo, el día clave, en su sección de preguntas dominicales, Miguel Ángel Mellado, vicedirector de El Mundo, tan sagaz siempre, la consideró "la peor campaña de la democracia".

Pero es que nadie contaba con ellos. Nadie sabía, ni mucho menos sus jóvenes protagonistas, que iban a montar una #Spanishrevolution de una relevancia tal que iba a estallar en mil pedazos la campaña electoral. No sabían, no, que iban a ganarse la simpatía de decenas de miles de ciudadanos en todo el país y que, finalmente, iban a asombrar al mundo con un indignado grito surgido, probablemente, de la pluma y las entrañas de Stéphane Hessel.

Resulta tremendamente sorprendente, y también refrescante, que el autor de '¡Indignaos!', nacido ¡en 1917!, haya catapultado con su alegato de 27 páginas a un profuso y creciente número de jóvenes que se han unido, a través de las imparables redes sociales, para luchar de un modo tan pacífico que conmovería a Gandhi contra los partidos políticos mayoritarios, la codicia de los banqueros y la demoledora situación económica de nuestro país.

La 'primavera española', célebre ya en el mundo entero, ha hecho Historia, fundamentalmente sacándole los colores a un Estado que no sabe cómo frenar esa creciente ira general que ha movido a tantas personas a manifestarse contra las propias reglas del juego democrático. Inaudito.

"Si los jóvenes somos el futuro del país y estamos o bien parados o bien explotados con contratos basura, ¿qué futuro le espera al país?", se pregunta uno de los #acampados en Sol. "Dicen que somos las generación más preparada de la Historia. Tengo dos carreras, pero solo me ofrecen un trabajo de 5.000 euros brutos al año" se queja una de las seguidoras del #yeswecamp.

La insurrección pacífica de los #notenemosmiedo demuestra hasta qué punto el sistema está obsoleto. Al menos, le resulta arcaico e inútil a buena parte de quienes vivimos bajo este sistema. Y no es que los #nolesvotes tengan la receta tras el derrumbe. De hecho, muchas de sus propuestas, hermosas e ingenuas, refrescantes y utópicas, resultan tan inaplicables como esperanzadoras. Pero el verdadero valor reside en su misma formulación, en el puro cuestionamiento de las bases estructurales del método con el que, dicen, el sistema los subyuga. "No somos anti-sistema; el sistema es anti-nosotros", defendían quienes tomaron el kilómetro cero.

Los acampados indignados han sido capaces de generar una admirable sociedad paralela perfectamente organizada en medio del caos, y han logrado trascender las fronteras y difundir el mensaje de la #Spanishrevolution por numerosas ciudades extranjeras, desde Varsovia o Praga a Rabat o Washington D.C. La rebelión popular de los indignados, ya internacional, sorprende a los miembros del 'establishmen't a este lado del capitalismo, y amenaza con propagarse con más fuerza después del 22-M independientemente de los resultados electorales.

Mientras los partidos políticos tradicionales seguían peleándose, apoyándose en el criterio de que atacar al rival resulta más eficaz que presentar un programa, e instalados en lo de siempre -mítines, proclamas, visitas a los mercados, y apretones de mano-, esta vez con un coste cercano a los 30 millones de euros, los jóvenes de la plataforma Democracia Real Ya!, sin presupuesto pero con una desbordante imaginación, han logrado dinamitar la campaña electoral y mostrarle al mundo que el descrédito institucional y la ferocidad de la crisis deben ser afrontados desde perspectivas nuevas, tan innovadoras como su propio movimiento.

El mayo español, independientemente de qué ocurra los meses venideros, ha constituido una intensísima y al mismo tiempo pacífica bofetada en lo más profundo del engranaje que sostiene nuestro sistema económico y político. Mientras algunos partidos políticos de izquierda han intentado apropiarse de las ideas de los jóvenes del @nonosrepresentan, identificarlas como suyas y sumar los votos de quienes las defienden, nuestros gobernantes, los de todos los partidos, harían bien en cuestionarlo todo. Absolutamente todo. Y, antes que ninguna otra cosa, a sí mismos.

La AVT afirma que Bildu es "el triunfo político de ETA"
 www.gaceta.es  23 Mayo 2011

La presidenta de la AVT, Angeles Pedraza, considera que los resultados obtenidos por Bildu suponen "el triunfo político de ETA".

La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Angeles Pedraza, considera que los resultados obtenidos por Bildu en las elecciones municipales del pasado domingo suponen "el triunfo político de ETA" y ha acusado al Gobierno de dejar "una herencia de miedo y terror".

Pedraza ha asegurado este lunes a Europa Press que "hoy es un día negro" para las víctimas del terrorismo y para todos los españoles porque, a su juicio, los votos que han recibido los proetarras significan "un retroceso en la democracia", algo de lo que ha responsabilizado directamente al Gobierno.

Tras lamentar que los resultados de Bildu fueron celebrados en la noche electoral por "los mismos de siempre" como el portavoz de la izquierda abertzale Rufi Etxebarria, la presidenta de la AVT ha dicho a dirigentes vascos como el lehendakari, Patxi López, o el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, que su "apoyo" a la coalición se ha traducido en una "pérdida de su libertad y poder".

Así se ha referido, por ejemplo, a la victoria de Bildu en San Sebastián o en la Diputación de Guipúzcoa, algo que Pedraza ha calificado de "deprimnte", ya que supone "moralmente un varapalo" para todas las víctimas del terrorismo.

Sobre los 313.231 votos obtenidos por los proetarras en el País Vasco y Navarra, que se traducen en 1.138 concejales, Pedraza ha señalado que le "da qué pensar" acerca de si estos electores "no saben qué es el terrorismo, qué es tener miedo, qué es perder a alguien...".

La presidenta de la AVT ha insistido en responsabilizar al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero de estos resultados de Bildu en las elecciones municipales, pero también "a todos los políticos que lo han apoyado".

"La herencia que deja el Gobierno es de miedo y terror", ha subrayado, aunque ha hecho hincapié en que "las víctimas tienen que seguir luchando".

Los indignados del 15M, las elecciones y Bildu
Eduardo Arias Minuto Digital  23 Mayo 2011

¿Dónde estamos? Estamos en el más que probable preludio de una próxima victoria electoral en unas generales, adelantadas o no, del Partido Popular. El PSOE lo sabe. Todos lo sabemos.

¿Qué ha pasado en la Puerta del Sol y en algunas plazas del resto de España? Concentraciones de organizaciones de extrema izquierda moviendo a muchos simpatizantes de extrema izquierda y de una izquierda un poco menos extrema para la que el PSOE no es suficientemente radical y algúnos, pocos, pobres incautos. Ahora irán a la baja hasta que los indignados, por una temporada, regresen a sus casas.

¿Qué ha pasado en Vascongadas con Bildu? Que Bildu obtiene unos resultados electorales muy importantes que demuestran que la sociedad vasca, y cuidadín con la navarra, está enferma y perdida para España salvo que mucho cambien las cosas. Ha sido el PSOE, previo manejo de su Tribunal Constitucional, el que ha dado entrada a Bildu.
¿Qué tenemos en el futuro? Una extrema izquierda que empieza a movilizarse, el predominio separatista en Cataluña y Vascongadas y una próxima victoria electoral del Partido Popular.

¿Qué puede adivinarse de todo esto? Los pueblos que no recuerdan su historia están condenados a repetirla y los que la recuerdan también porque los seres humanos somos como somos y tropezamos cincuenta veces en la misma piedra. La victoria de la CEDA durante la II República recuerda, en cierta forma, al más que previsible triunfo del PP en los próximos comicios electorales. Si después de la victoria de la CEDA la izquierda española, en sus diversas formas, la lió parda ¿podemos esperar algo parecido de la izquierda española y de los separatistas hoy día?

¿Y después de la victoria del PP? La crisis no termina. El PP cogerá el Gobierno con una economía estancada o en recesión en peor estado del que ya está ahora mismo. Es hasta posible pensar, conociendo el PSOE, que, por aquello de que cuanto peor mejor, tiendan a dejar una herencia económica más lamentable todavía de la que dejarían aún queriéndolo hacer bien. Por otro lado, personalmente, dudo mucho que vayan a ser soluciones económicas liberales las que nos saquen de la crisis y, aún así, es tal la profundidad de la misma que, en el mejor de los casos, levantar cabeza llevará tiempo. ¿Tendrá tiempo el PP? ¿Permitirá el PSOE, aliado con los separatismos y ya más cercano a la extrema izquierda que a una socialdemocracia moderada que transcurra ese tiempo? ¿Y si aunque pase el tiempo el PP mejora la situación poco o muy poco, que es lo que uno se teme, e incluso exige al pueblo español atravesar un periodo de durísimos recortes sociales y de un ajuste severo y sensible de cinturones?

No soy optimista. No creo que el PP vaya a sacar al pueblo español de la crisis ni en poco, ni en mucho tiempo e intuyo que la izquierda y la extrema izquierda están entrenando pata tomar la calle y el PSOE ha dejado dos regalos envenenados, una en Cataluña y otro en Vascongadas: CiU y Bildu. El primer asalto, el movimiento del 15 M, les ha quedado hasta bien de momento y lo de Bildu les ha salido redondo. Lo de Ciu en Cataluña ya lo tenían.

¿España entrará en la ingobernabilidad, en la agitación social de extrema izquierda y en los desafíos separatistas? Yo me temo que sí. Es conocida la expresión de que a la civilización siempre la salva un pelotón de soldados. ¿Tiene España soldados? ¿Tiene España alguna formación política capaz de afrontar todo esto?

Eduardo Arias es Presidente del Nudo Patriota Español

La casta: 21 millones de euros se repartirán PP y PSOE en subvenciones por sus concejales
 Minuto Digital  23 Mayo 2011

El Gobierno, teniendo en cuenta las tasas de deflación derivadas del aumento de los precios desde 2007 y la reciente reforma electoral, fijó en 276,86 euros los cantidad a abonar a los partidos, coaliciones y agrupaciones electorales por cada acta de concejal conseguida en estas municipales, que son las que convoca el Ejecutivo central, y 55 céntimos por cada voto recibido, siempre que se traduzcan en concejales.

El PP y el PSOE se repartirán alrededor de 21,2 millones de euros en subvenciones por los concejales y votos recabados en las elecciones municipales celebradas este domingo. En concreto, los ‘populares’ recibirán en torno a 11,8 millones por parte del Estado, que abonará, por su parte, a los socialistas unos 9,4 millones.

Así las cosas, la contribución estatal que el partido de Mariano Rajoy recibirá se acercará a los 12 millones de euros: 7,3 millones por los 8,4 millones de electores que le respaldaron y unos 4,6 millones por los 26.499 ediles conseguidos.

Los casi 9,5 millones de euros que corresponden a los socialistas se deben a los 21.767 concejales que lograron en los comicios de este 22 de mayo (6,02 millones) gracias a los 6,2 millones de papeletas que respaldaron su opción política (3,4 millones).

Por su parte, el Estado abonará a Izquierda Unida (IU) un total 617.397 euros por los 2.230 concejales obtenidos, mientras que 42.082 euros irán a parar a Unión, Progreso y Democracia (UPyD), la formación que lidera Rosa Díez, que se estrenó este domingo en unas comicios municipales consiguiendo 152 ediles.

De su lado, los nacionalistas de CiU y PNV recibirán 1,06 millones y 244.190 euros, respectivamente, por los 3.8662 y 882 ediles conseguidos por ambas formaciones; Esquerra Republicana (ERC), 387.327 euros (por sus 1.399 concejales); Iniciativa per Catalunya (ICV), 110.190 euros (398 ediles), y el Bloque Nacionalista Galego (BNG), 163.347 (590 concejales).

Asimismo, el Estado subvencionará con 112.162 euros a Coalición Canaria, que ha logrado sacar 391 ediles en estos comicios; con 89.148 euros a Unión del Pueblo Navarro (UPN), que ha sumado 322 concejales, y con 19.380 euros a Nafarroa Bai con sus 70 ediles.

Por último, la coalición de Bildu, que conforman Eusko Alkartasuna (EA), Alternatiba y abertzales independientes, recibirá en torno a medio millón de euros: cerca de 172.000 euros por los 313.231 votos recabados en el País Vasco y Navarra y 315.066,68 euros por sus 1.138 concejales.

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