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Recortes de Prensa   Domingo 29  Mayo 2011

 

Moción de censura, cuestión de liderazgo
Mario Conde www.gaceta.es 29 Mayo 2011

El presidente del PP se debe sentir reforzado por la victoria sin paliativos del 22 de mayo.

No albergo duda alguna de que las maniobras derivadas del modo de ser de algunos socialistas de hoy tienen como objetivo el control del poder del partido. Derivada y sucesivamente, se orientan a gobernar el proceso de demolición al que se ve sometido electoralmente y, en la medida de lo posible, ganar o cuando menos perder con cierta dignidad las próximas elecciones generales. De otro modo, el PSOE, con su tradición histórica, podría verse situado en una indeseable, al menos para ellos, marginalidad política. Para conseguirlo necesitan tres cosas: la primera, desembarazarse de modo definitivo del lastre que supone el presidente del Gobierno actual y su equipo de incondicionales. La segunda, nombrar un nuevo candidato que arroje una imagen de mínima solvencia y seriedad en los ámbitos imprescindibles de la vida pública. La tercera, alguna conquista política capaz de traducirse en votos, como puede ser la forzada paz con ETA, algo que, para quien quiera ver, se viene preparando con concesiones variadas, entre las que la sentencia del Tribunal Constitucional que legaliza a Bildu podría constituir un elemento de capital importancia. Pedirles que antepongan los intereses de España a los meramente de partido equivale a llover sobre el mar.

La situación de España, en los terrenos económico, político, social e institucional, es grave. No puede negarse la evidencia: el sistema del que nos dotamos en 1978 se muestra incapaz de servir a los intereses globales del país. Funciona para la pervivencia privilegiada de la clase política. Pero hablamos de ciudadanía. Y en ese territorio la conclusión es tan diáfana como demoledora: los políticos son un serio problema nacional. Una victoria electoral no purifica su imagen, al igual que una derrota no la desciende mas allá del suelo en el que se encuentra. Conviene tenerlo claro.

En política de partido es comprensible que el presidente del Gobierno quiera esperar lo máximo posible para convocar elecciones. Pero si piensa en España, semejante actitud implica marginar los intereses nacionales, por mucho que el Financial Times, que bebe en fuentes conocidas, sentencie la bondad de su estiramiento para implementar las reformas necesarias. No puede hacerlo porque su autoridad, o lo que de ella queda después de la debacle, ha quedado demolida entre los suyos: no las aprobarían en el Parlamento. Carece de legitimidad social y hasta de soporte político. Es necesario un nuevo Gobierno. Seguramente presionarán desde Europa, pero debería ser la presión de nosotros, los españoles, la que provocara el resultado que mejor defiende los intereses patrios.

Y esa es la labor de un líder de la oposición. Teóricamente, cuando menos, el presidente del PP se debe sentir reforzado por la victoria sin paliativos obtenida el 22 de mayo pasado. Es verdad que, si escucha el sonido de las cifras, comprenderá que el resultado es debido, en medida no despreciable, a los casi dos millones de votos socialistas que no han querido repetir y que, sin embargo, no se han cambiado de bando. Funcionó el plebiscito, sí, pero eso no quiere decir necesariamente que se haya votado al PP por lo rotundo y claro de su programa, por lo indiscutible de su liderazgo, por la monumental confianza que provoca entre los españoles. Confundirse en este punto puede traer consecuencias algo más que desagradables.

Por ello, el líder debe presentar moción de censura proponiéndose como nuevo presidente de Gobierno. Es su obligación moral y política, y es algo que debe a los españoles que, buscando la expulsión de Zapatero, votaron a su partido. No entenderán –se lo aseguro– de nuevo una actitud pasiva. La economía desciende a niveles de difícil retorno. En Grecia se prepara un referéndum que podría traer como derivada su exclusión del euro. Después, quizás, Portugal. Y todo ello, y otros datos adicionales, generaría una espiral peligrosa para nuestro país. La banca necesita refinanciarse en 700.000 millones de euros, fruto de la política enloquecida derivada de la entrada en el euro. No puede ser que en esas aguas navegue el barco con un capitán cuyo rumbo es ninguno, cuyo futuro es el olvido y cuya impericia provocó que se inundara la bodega y se parara el motor de babor.

Cierto es que el postulante puede perder la votación. Pero es hora de un discurso profundo. Debe desgranar ante los ciudadanos, ante los parlamentarios, ante toda Europa, qué es lo que va a implantar en España. No debe detenerse en explicarnos por qué Zapatero debe irse. Eso lo sabemos y por eso los españoles han votado. Debe explicarnos por qué y cómo puede estabilizar la nave y para ello tiene que explicarnos el rumbo. Y eso equivale a medidas concretas en los terrenos que nos importan: en economía, en Justicia, en legislación electoral, en Administración autonómica, en empleo juvenil, en reforma laboral, en reforma financiera, qué hacer con las cajas de ahorros, en financiación de partidos y sindicatos, qué reformas constitucionales son necesarias... No es hora de abstracciones ni de palabras que suenan a viejas antes de acabar de ser pronunciadas por las gargantas de siempre. Tiene la obligación moral y política de hacerlo y de conseguir que le voten en un momento como este los parlamentarios que no lo harían nunca en otras circunstancias. Tiene, además, que comprometerse a convocar elecciones. Pero tiene que decirnos qué quiere hacer. Y si no le votan, que sean ellos cómplices de dejar a España en esta encrucijada. Los españoles se lo demandaremos en el momento oportuno.

Si se calla, si guarda silencio, si asiste diletante al espectáculo dejando que su victoria se edifique sobre las ruinas de España, su inacción provocará una inevitable y mayúscula decepción en la sociedad civil. Una decepción sin precedentes y a todos los efectos.

*Mario Conde es abogado del Estado y empresario.

Presidente «in pectore»
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC 29 Mayo 2011

LA tormenta que amenazaba llevarse por delante al PSOE, al gobierno y al propio Zapatero (Chacón dixit) se ha convertido en tempestad en un vaso de agua, sin otra víctima que la interfecta, quien, llorosa y agraviada, se sacrificó, cuan en tragedia griega, para que tan negros presagios no ocurriesen. No habrá congreso federal, sino una mera «conferencia de ideas» allá por septiembre. Ni primarias, si no se presenta más que un candidato, y ¿quién va a presentarse después de endosar los líderes a Rubalcaba? Esta es la tan loada «democracia interna» socialista. La practicaron una vez, salió Borrell, y no han vuelto a practicarla. Con lo que la crisis queda cerrada. ¿Están seguros? Pues tan seguros como aquello de «atado y bien atado».

Por lo pronto, quedan abiertas las heridas de los navajazos al más alto nivel. Preso de esas ansias convulsivas de traicionar a todo el mundo, Zapatero, tras apoyar a Rubalcaba para sucederle, prefirió luego a Chacón. Por qué, no lo sabemos. Tal vez, por ver en ella un vehículo más idóneo para sucederse a sí mismo. El caso es que Rubalcaba quedó fuera de juego, junto a la vieja guardia, que montó el contragolpe, obligando al presidente a desmontar su golpe y quedar como mascarón de proa, o más bien de popa, de la nave socialista, con más vías de agua que bombas para achicarla. Anabel Diéz, que la conoce bien: «Zapatero cede el mando a Rubalcaba».

Que la crisis se ha cerrado en falso se ve nada más rascar su superficie. ¿Qué ideas hay que discutir en esa conferencia? ¿Qué planes, qué rutas? No hay nada que discutir. Bruselas las ha trazado hace tiempo. Solo queda completar las reformas allí dispuestas: la laboral, la financiera, la presupuestaria, los recortes regionales y municipales, que aún no se han hecho, ni, por la pinta, Zapatero tiene muchas ganas de hacer. ¿Las tiene Rubalcaba? Nos tememos que tampoco. Su especialidad son los manejos ocultos, los complots tras las bambalinas, las intrigas políticas, las celadas al adversario. Cuando lo que aquí se necesita es un líder de verdad, alguien que dé un puñetazo en la mesa y pongo firmes a sindicatos y a empresarios, a banqueros y a presidentes de comunidades, a alcaldes y a los infinitos paniaguados que están viviendo de los presupuestos. Pero no veo a Rubalcaba en ese papel. Por lo que mucho me temo todo se quede en política de salón, en pura camelancia, en el golpe que Zapatero se ha dado contra sí mismo. Seguimos como estábamos, solo que peor, para no perder la costumbre.

Carme Chacón ha salvado la vida de su padre político. Mejor dicho: la ha prolongado. Y al prolongarla, ha prolongado la de su rival, presidente in pectoredesde ahora. Cotilleos. Los tres serán historia el próximo marzo. Si llegan. O llegamos.

Comercios
Alfonso USSÍA La Razón 29 Mayo 2011

Si yo fuera el propietario de un comercio en la Puerta del Sol de Madrid, me sentiría indignado con los indignados. Si yo fuera el propietario de un comercio en la Puerta del Sol de Madrid me sentiría indignado con la pasividad del ministerio del Interior y la Delegación del Gobierno. Además, que la acampada ha perdido completamente su sentido, muchos la han abandonado y sólo quedan los presumibles anti-sistema. No es concebible tanta pasividad por parte de las autoridades. Han secuestrado la plaza central de Madrid, que se ha convertido en una cloaca. Manifesté mi simpatía y comprensión en un principio por la protesta de quienes no encuentran la luz de su futuro después de haberse formado con el esfuerzo de muchos años. Pero éstos ya no están en Sol. Manifesté mi simpatía y comprensión por todos aquellos, que la crisis económica ha dejado sin trabajo, sin recursos y sin esperanza. Pero éstos ya no están en Sol. Están buscando trabajo, recursos y esperanza. Han quedado los de siempre. Los que no hacen nada para salir de donde se encuentran, que en numerosos casos es la nada voluntaria e indolente. Ya no se ven en Sol paisajes diferentes de personas. Son todos iguales. Perfectamente uniformados de pasivos de la ultraizquierda. Rubalcaba, con la que lleva encima, no tiene ni un minuto para que la libertad de todos y los derechos de todos sean respetados. Para mí, que no se atreve a desalojar aquello que él ayudó a alojar. Un grave problema. El arma disparó por la culata, y la reacción de la ciudadanía no se vio influida para nada. Los indignados tendrían que sentirse indignados por los que han manipulado sus protestas. Los indignados de verdad ya no están. Pacíficamente han desistido. Pero su lugar ha sido ocupado por los profesionales de las asambleas estalinistas.

La Puerta del Sol presenta un espectáculo lamentable, una visión ruinosa y chabolista. Hora es de hacer cumplir la ley y devolver a todos los madrileños, visitantes y turistas sus derechos de libre circulación. Y hora es, sobre todo, de hacer cumplir la ley para que los últimos indignados de la Puerta del Sol y sus aledaños, los comerciantes, puedan ganarse la vida honestamente, como siempre han hecho, sin sufrir el quebranto y la suciedad de sus negocios. La Puerta del Sol es hoy un basurero. Quedan ahí los restos de una convocatoria que tuvo su significado y lo perdió porque se les fue de las manos a los convocantes. Y ya es hora de que todo vuelva a ser como solía. Una plaza libre y limpia por la que pasó una muchedumbre harta y en la que se ha quedado un último retén de profesionales de la ocupación.

Tendrá Rubalcaba que ordenar su desalojo. Y ahí se verá el carácter «pacifista» de los reunidos. Muchos lo son, pero otros esconden entre sus flores y sus lamentos por el calentamiento global la violencia de los sufragados oficiales. Si el pacifismo es cierto, y después de diferentes advertencias, las porras no tienen que salir de sus fundas ni golpear a nadie. Pero será imposible, porque no todos los que allí restan son pacifistas ni sinceros. Se han aprovechado de una situación trágica para montar su verbena de suciedad. Esto no es Egipto, como ha dicho el frívolo de Obama, sino una gran democracia, como le ha corregido Sarkozy. Allí protestan porque quieren votar, y aquí lo hacen para dificultar el derecho al voto libre y soberano.

Rubalcaba tiene que ordenar que la Puerta del Sol vuelva a ser lo que ha sido siempre, no un campamento insalubre de desocupados. Los de verdad ya no están. O la Policía, o el enviado del Ministerio del Interior para repartir los sobres prometidos. Pero ya.

Los verdaderos indignados
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 29 Mayo 2011

Mucho se habla de los indignados pero ¿son ellos los verdaderos "indignados" o tan solo están usurpando el papel de otros?

Según el diario ABC, dichos puntos son: "1) Reforma electoral encaminada a una democracia más representativa y de proporcionalidad real y con el objetivo adicional de desarrollar mecanismos efectivos de participación ciudadana; 2) Lucha contra la corrupción mediante normas orientadas a una total transparencia política; 3) Separación efectiva de los poderes públicos, y 4) Creación de mecanismos de control ciudadano para la exigencia efectiva de responsabilidad política". Vaya aportación. Como era de esperar, el caos asambleario ha producido el esperpento de la obviedad. Podían haber propuesto, por ejemplo, "mecanismos efectivos para la preservación de la Paz en el mundo" o la "lucha contra la pobreza". El pasar de los días y la pérdida del interés real por parte del cártel mediático más importante –que es quién realmente les ha estado apoyando-, hace que el fenómeno de los indignados subsista solo gracias a las contusiones propinadas por los Mossos d´Esquadra en Barcelona. En Madrid, el asentamiento indignado pone las cosas cada vez más difíciles a los comerciantes y no será nada raro que se importe a Madrid el "modelo catalán" de la porra y el furgón policial.

Mientras tanto en nuestro país sopla un viento aparentemente nuevo. Las elecciones municipales han propiciado al partido del gobierno un rapapolvo contundente. Todo es nerviosismo en las filas del PSOE pero ¿en el nombre de qué? O, dicho de otro modo, ¿qué está llamado a sustituir al zapaterismo? Afortunadamente, con solo indignación poco puede hacerse y con quienes llevan quince días para parir cuatro ideas minusválidas no es de esperar que pueda hacerse nada de interés. Frente a las crisis inducida por el PSOE, como catalizador y acelerador de la descomposición nacional, existe algo que no deja de preocuparme: la hipoteca de ciertas ideas defendibles e incluso necesarias en el altar de otras ideas que están en la raíz misma de la crisis que padecemos. A este respecto, Federico Jiménez Losantos nos decía hace un par de días en su columna de El Mundo que Rajoy y su PP deben explotar una idea de gran potencial: "La idea de España". Me pregunto cuál es la "idea" de España que ellos tienen y de la que habla Federico. ¿Se trata de un espacio burocrático de "derechos" y "libertades" sin más? ¿Quizás de un enjambre multiétnico en el que "conviven" más de cien nacionalidades distintas? Esos "derechos" y "libertades" ¿son ajenos al progresivo deterioro de la espiritualidad y de la conciencia de las raíces de España, algo que, sin ir más lejos, a mi me preocupa bastante? ¿Son esos "derechos" ajenos a la sustitución de la política por la eficacia económica y, más concretamente, por la eficacia económica de ciertos modelos?

Debo reconocer que se me abren muchos interrogantes, unos interrogantes que se tornan en temores cuando compruebo el ambiente intelectual que se respira entre los enemigos del zapaterismo. Sin ir más lejos, el pasado día 26 de mayo Ignacio Sánchez Cámara escribía una brillante "Tercera" de ABC titulada Un proyecto de ingeniería social, acerca del proyecto socialista de cambiar las conciencias y de modelar la sociedad a la medida de los dogmas de la izquierda. Nos dice: "Este proyecto de ingeniería social… persigue la modelación de la sociedad y sus costumbres a los dictados del poder político". Nada que objetar a algo que el catedrático de filosofía del derecho dice de manera muy brillante. Sin embargo, el artículo de Sánchez Cámara descansa en un sofisma de alcance: que el proyecto de ingeniería social que tan certeramente denuncia se hace para combatir "la libertad". Nos dice que el poder político que busca tamaña fechoría es "un poder que, por cierto, nunca ha obtenido la mayoría absoluta, que sí lograron González y Aznar" y por eso "la naturaleza del proyecto consiste en la transformación moral radical de la sociedad". Me pregunto si cambiaría la esencia destructora y deletérea de la ingeniería social del PSOE si éste hubiera conseguido la mayoría absoluta. Por otro lado, continúa diciendo el autor, "su objetivo es el combate contra el cristianismo y el liberalismo (y no cabe olvidar a este último). Todo proyecto de ingeniería social es enemigo de la libertad. Este lo es también del cristianismo, y, más concretamente del catolicismo. Se trata de derruir los fundamentos católicos de la sociedad española, por más que se invoque solo la aconfesionalidad del Estado y la libertad religiosa".

Acabáramos: para Sánchez Cámara, cristianismo y liberalismo van indisolublemente unidos. Se identifica "liberalismo" con "la libertad" y a mi no me queda claro qué es lo que se entiende por uno y por otro. ¿Acaso quienes queremos revertir la decadencia en la que estamos no buscamos también una "transformación moral radical de la sociedad"? ¿No es ese "espacio de derechos", individual e irrenunciable y que el liberalismo considera sagrado, el que ha servido de refugio a todas las perversiones, taras y malicias capaces de hacer crujir los fundamentos de la sociedad? ¿No invocan precisamente la "libertad" quienes quieren abortar a cualquier edad, quienes quieren investigar con embriones o quienes buscan "modelos de familia" alternativos? Todos y cada uno de ellos podrían refugiarse en su sagrado de "derecho a decidir" para solicitar cambios legales que normalizaran esas y otras mil perversiones. Y es que la lucha, antes que por "la libertad" es una lucha por la Verdad, por los contenidos con los que pretende llenarse el orden social. Pero la cosa no acaba ahí: el semanario Alba nos ilustra con una entrevista a Carlos Rodríguez Braun, economista, tertuliano y enemigo del Estado a quién imputa todos los males. Braun critica a Solzhenitsyn y al cardenal Van Thuan, encarcelado por los comunistas chinos, dado que les acusa de "equidistancia" entre capitalismo y comunismo, por lo que es evidente que no tiene ni idea de lo que ambos autores imputan a sendas ideologías. Preguntado por la encíclica Centesimus annus, para el célebre comentarista argentino, "la Iglesia siempre ha reconocido la libertad individual y la propiedad privada, más explícitamente en esta que en otras encíclicas. Es, por tanto, un documento en el que podemos mirarnos los liberales". No obstante, "contiene un elemento de tensión: otorga al Estado la capacidad y el mérito de organizar la sociedad. Y eso contradice el reconocimiento de la libertad y sus instituciones".

Para Braun, que la Iglesia conceda al Estado un papel en la organización social es negativo y sin embrago es buena por reconocer la propiedad privada sin más, dejando traslucir el reduccionismo económico de los liberales y la irracionalidad absoluta de considerar que cualquier norma social es poco menos que un plan quinquenal soviético. Tal vez un comentarista más avispado y menos dulcemente fanático, alguien capaz de percatarse de que, por ejemplo, el régimen que encarcela a Van Thuan hace pingües negocios con las multinacionales occidentales –y en los EEUU, sin ir más lejos, ha destruido seis millones de empleos en los últimos diez años- en nombre e la "libertad de mercado". Claro que todo esto no es de extrañar dado que la emisora COPE, de la Conferencia Episcopal española, durante casi una década, y aún hoy, ha confiado la difusión de sus noticias a los más claros exponentes de ese turbo-liberalismo fundamentalista que evita siempre exponer que los mismos males que se imputan al Estado pueden también encontrarse en el mercado y que por eso, la tan cacareada "doctrina social de la Iglesia", es para muchos liberales, un foco de "intervencionismo" detestable.

Así las cosas, la hipoteca de las ideas cristianas en el altar de liberalismo, una idea que nace subvirtiendo el antiguo régimen para instaurar, por ejemplo, el neo-esclavismo del que viven las grandes empresas occidentales en el Sudeste asiático, está destinada a conducir las respuestas de reversión de la crisis a una vía muerta. Abortada la resistencia en lo intelectual, todo queda reducido a la medida que el sistema necesita para subsistir y, de éste modo, nos encontramos con críticos que se mueven en los mismos parámetros que los críticos de los sistemas de detrás del Telón de Acero: cambios mínimos para que todo siga igual. No es necesario que exista una policía secreta para disidentes porque bastará con que lo fundamental quede incólume. De ahí que me de la risa floja cuando escucho hablar de "indignados" que acaban profiriendo lugares comunes de la izquierda, obviedades plagadas de vaguedad, o recetas típicas del capitalismo manchesteriano bajo el disfraz de "la libertad".

Tengan todos los "indignados" que pululan por la España de hoy la seguridad de que ningún indignado auténtico recibiría la benevolencia mediática y la amable crítica por parte del poder establecido que han recibido ellos. Que sepan que cuando se "pincha hueso" de verdad no solo se disparan las alarmas sino que, como en la Cuba castrista, puede ser el propio vecino el que te denuncie. Es necesario por tanto revisar incluso lo más obvio y aprender a conceder el beneficio de la duda a aquellos frente a los cuales todos parecen elevar una unanimidad sospechosa. Solo la defensa del Estado-nación y de nuestra identidad ancestral puede devolvernos la Verdad que unos y otros pretenden arrancarnos y que es causa de auténtica y legítima indignación. Solo entonces seremos verdaderamente libres.

Liderazgo fiable para la nación
El Editorial La Razón 29 Mayo 2011

Hace una semana el Partido Popular de Mariano Rajoy logró una de las mayores victorias electorales de la historia democrática de España. El mapa político giró 180 grados y los populares recogieron una extraordinaria confianza de los ciudadanos en su capacidad y en su forma de entender la política y gestionar lo público. Si para los socialistas los lodos electorales del 22-M fueron productos de los polvos de una gestión calamitosa, para Rajoy, el abrumador respaldo de la gente fue también el reconocimiento a una trayectoria complicada en la que supo mantener un discurso cercano a las preocupaciones y problemas de los españoles. Ese sentido de la responsabilidad y del interés general resultó fundamental para que el presidente del PP no se perdiera por atajos cortoplacistas ni cediera a presiones ventajistas en una travesía que se prolonga siete años. Rajoy ha preferido la solidez y la fiabilidad del corredor de fondo a las prisas y las improvisaciones del político oportunista. Si un político piensa en las próximas elecciones y un estadista en la próxima generación, es evidente que el presidente del PP encaja en el segundo perfil, y que esa concepción transmite credibilidad.

Rajoy se ha ganado la confianza de una mayoría de españoles. Se la ha ganado poco a poco, a veces en la victoria, pero también en la derrota. La seriedad y el sentido común son atributos que los electores acaban por valorar, como también castigan los bandazos, las dudas y la desunión. Conducir organizaciones políticas en ciclos desfavorables con el sosiego de quien cree en lo que hace es una cualidad excepcional en la clase política. Su mensaje reformista y regeneracionista en el fondo y centrado y moderado en las formas ha calado porque lo ha preservado en medio de vaivenes electorales, lo que conllevaba sus riesgos.

El liderazgo y el proyecto de Rajoy poseen también el valor añadido de su experiencia gubernamental. Demostró en aquellos gobiernos presididos por José María Aznar que sabe cómo enfrentarse a una crisis tan severa como la actual y cómo superarla. Aquella Administración probó que era posible crear millones de puestos de trabajo y sanear las cuentas públicas hasta convertir a España en la octava potencia mundial del planeta después de recoger el testigo ruinoso de la etapa socialista. Cuando ayer se presentaba en sociedad el que será adversario socialista de Rajoy en las elecciones generales de 2012 y se ponderaba su experiencia y bagaje gubernamentales, habría que recordar cómo las administraciones socialistas empobrecieron España y cómo el PP, con Rajoy, aupó al país a sus mayores cotas de prosperidad.

Uno de los mayores fracasos socialistas en las últimas elecciones ha sido el mensaje falaz de que el PP carecía de propuestas o que las ocultaba por su impopularidad. Los españoles no lo han creído. Las recetas económicas de Rajoy son conocidas, así como sus reformas en otros ámbitos que el país requiere con urgencia. El PSOE ha decidido prorrogar la interinidad y el desgobierno en función de su estrategia de partido, pero a costa de los intereses generales. Rajoy ganará porque los españoles lo quieren. En eso consiste la democracia, aunque los socialistas sólo acudan a ella cuando les interesa.

La piel del oso
Nota del Editor 29 Mayo 2011

Si el PSOE de ZP ha conseguido el 38% del voto y el PP de Rajoy el 48%, algo falla en lo que queda de España, y considerar una exitosa batalla el que
el PSOE haya conseguido el 38% es un disparate de optimismo. Utilizando criterios racionales, el PSOE sólo debería haber consegido los votos correspondientes a sus profesionales, enchufados y aprovechados, y siendo muy pesimistas, no creo que puedan superar el 10% a pesar de ERE's, PAR's, sindicatos (estos si que lo tienen bien montado, chupan a dos bandas, PSOE y PP, según corresponda en el tiempo).

Si el PP sigue esperando, puede llevarse más sorpresas, ahora que se ha visto que las formas de entrar en política han aumentado, antes sólo era posible
partiendo de la política local e ir escalando, pero la aparición de UPyD desde muy dentro del PSOE y de FAC desde muy dentro del PP, la cosa ha cambiado, a pesar de que otros descontentos se rajaron y no lo intentaron (fueron comprados por un plato de lentejas con salchichas franco-alemanas).

La verdad es que estamos en manos de unos, al menos trileros, PSOE, y otros al menos inútiles, PP. Y si tiene unos minutos para sonreir, sonrojarse, quizás (por aquello de no haber hecho lo suficiente para que la historia de Mouseland terminase), eche un vistazo al video Mouseland (tierra de ratones, con subtítulos en español)  (Thomas C. Douglas 1904-1986):
 http://www.youtube.com/watch?v=UtTW72F8xo0&feature=share

España / EL DEDAZO DE ZAPATERO
La penúltima renuncia
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Mayo 2011

La última de sus renuncias, y la penúltima de sus transformaciones, ha llegado en forma de dedazo sucesorio, el procedimiento que siempre criticó al Partido Popular. Bien es cierto que se trata de una decisión forzada por una conjura de barones del partido, una especie de putsch de coroneles decididos a arrebatarle de facto el poder a cambio de permitir que agote —más o menos— la legislatura. Pero José Luis Rodríguez Zapatero ha tenido que tragarse otro cáliz de contrariedad consigo mismo, un año justo después de la amarga reconversión que le impuso en forma de ajuste socioeconómico la Unión Europea. Fracasado en su apuesta de proteccionismo socialdemócrata, obligado a renunciar uno tras otro a los principios que proclamaba con gran solemnidad retórica, repudiado casi hasta la fobia por los electores y al final sometido por sus propios correligionarios, el presidente ha consumido otro sorbo de cicuta como colofón de doce meses de descalabro. Ya era, desde que anunció su retirada —también presionado por la impaciencia de la nomenclatura socialista—, un presidente interino. Pero desde ayer es, simplemente, una figura decorativa, una marioneta, un guiñapo político.

Su mandato ha concluido de hecho, tanto en el partido como en el Gobierno, aunque en su asombrosa voluntad de autotransformación es probable que aún intente alguna pirueta. Ha terminado en medio de un naufragio electoral clamoroso, un revés descomunal que ha arrastrado al PSOE moderno a los peores resultados de su historia. Tras siete años de poder y una década al frente de la organización socialista, el balance zapaterista es desastroso: un país en quiebra social, un Gobierno a la deriva y un partido en la UCI. Y la sensación de que los años de esplendor formaron parte de un borroso proyecto aventurerista. Los aventurerismos siempre acaban mal, aunque a veces gozan de momentos de gloria.

El zapaterismo era más un estilo que un proyecto. De hecho, el ascenso al poder le sobrevino de forma impremeditada a consecuencia del traumático shock del 11-M. El nuevo presidente no tenía experiencia ni formación; ni siquiera una biografía política relevante. Su forma de gobernar fue un monumento a la improvisación, disimulado por una efectista puesta en escena. Bajo un leve soporte ideológico, el del llamado republicanismo cívico, y un vago designio de apertura y diálogo, el célebre talante, el zapaterismo levantó una arquitectura política efímera y de diseño, basada en la gestualidad, la escenografía y el superficialismo. Acompañaba el empeño una encarnadura intelectual esquemática resumida en el paradigma del buenismo —la ausencia de conflicto, la ética indolora—y un espíritu moral rupturista con los valores del consenso y el sacrificio que habían caracterizado al socialismo democrático de la Transición. Proyectado sobre la realidad española, ese relato se tradujo en medidas proteccionistas y de subsidios, que garantizaban el apoyo de los sindicat<CW-14>os; leyes de bajo coste sobre derechos civiles de minorías, que daban al gobierno una pátina de nuevo progresismo social y feminista, y en una estrategia de alianzas con grupos radicales que impulsó el aislamiento del centro-derecha y marginó en la práctica al 40 por 100 de los españoles.

El pacto con los partidos soberanistas propició, de manera quizá más colateral que premeditada, el aflojamiento de los pernos que sujetaban el modelo territorial del Estado. La oleada de reformas estatutarias, rozando o transgrediendo la Constitución, zarandeaba la tradición de unitarismo federal de los socialistas y provocó las primeras tensiones internas, resueltas por la amalgama del poder. Zapatero ganaba elecciones y mantenía cohesionado el partido. También gozaba de éxito en una sociedad española acostumbrada a vivir en la prosperidad; el suyo era un proyecto para colectividades acomodadas, en las que la gente tenía trabajo fácil, pagaba hipotecas y disponía de amplios créditos al consumo. Los problemas vinieron cuando asomaron las primeras nubes de recesión.

El modelo no habría aguantado una etapa de sufrimiento social, porque estaba diseñado para una sociedad confortable, pero Zapatero cometió además el error de minusvalorar la crisis y negar las evidencias. La ocultación le alcanzó para ganar las elecciones de 2008, pero el desplome del empleo y la actividad económica, con el consiguiente incremento geométrico del déficit, le llevó a una situación insostenible. El Estado quedó a punto de quebrar y el Gobierno fue severamente zarandeado por los socios europeos, alarmados por el reciente financiero rescate de Grecia.
Falsas promesas

La epifanía de la crisis se precipitó sobre la cabeza del presidente en mayo de 2010, en forma de llamadas imperativas de Obama y Angela Merkel, obligándole a enmendar a la totalidad el discurso proteccionista —«jamás habrá ajustes ni recortes de derechos sociales»— que había sostenido literalmente hasta la víspera de aquel doloroso fin de semana en que crujieron los mercados de deuda. Tuvo que rebajar salarios, pensiones y derechos laborales: una tumba política para cualquiera, pero sobre todo para quien había prometido mil veces dejarse inmolar antes de hacerlo.

A partir de ese momento se produjo una caída de popularidad superior incluso, en vértigo, a la velocidad de su ascenso. La valoración de la figura presidencial alcanzó características de fobia social en pocos meses; fue un abandono masivo, de proporciones catastróficas. Y aunque las tímidas medidas de ajuste frenaron la hecatombe financiera del Estado, no provocaron ni un atisbo de alivio inmediato en el comportamiento de la economía. Las tímidas iniciativas de distracción que trató de emprender —más leyes de ingeniería social e igualitaria— se perdieron en medio de la tormenta.

Sólo quedaba el momento exacto del naufragio, anticipado por derrotas sucesivas en las elecciones gallegas, europeas y catalanas de 2010. Se produjo el domingo pasado, en forma de un castigo electoral cercano a la catarsis. El PSOE sufrió un voto de rabia más que decepción, y resultó laminado de todo su poder territorial y local, reducido a la condición práctica de un partido de ámbito agrario. Luego, esta semana, la segunda catarsis, la interna: una rebelión contra el liderazgo liquidado en las urnas. Los barones alzados por las bravas contra la hoja de ruta del presidente le han obligado a torcer el brazo, renunciar a las primarias y proponer a Alfredo Pérez Rubalcaba como candidato a las generales.

Su apuesta de continuidad, la ministra Carmen Chacón, epítome de su estilo líquido, ha sido empujada a la cuneta por la vieja guardia del partido. Ahora ya ni siquiera el calendario está en sus manos: tendrá que convocar las elecciones cuando convenga a su sucesor. Más interino que nunca, Zapatero ha culminado su año de autoenmiendas como lo empezó, comulgando a la fuerza con decisiones impuestas. Es la otra característica de su manera de entender la política: hacer una cosa y su contraria. Incluso ganar unas elecciones… y perderlas.

Fantasmas en Ferraz
Editorial www.gaceta.es 29 Mayo 2011

El candidato no puede sacudirse la responsabilidad que comparte con ZP.

Si el presidente de EpC diera el nivel de cultura imprescindible, sabría que, más que Ferraz 70, la sede del PSOE parecía ayer la casa Usher de Edgar Allan Poe o la mansión Bly de Otra vuelta de tuerca de Henry James: ruinas en estado de descomposición habitadas por espectros y almas en pena que hacen patéticos esfuerzos por aparentar normalidad.

Porque lo más parecido a un fantasma es el cónclave de un partido en el que nadie dimite después del mayor batacazo electoral en décadas, en el que nadie es culpable de nada después del colapso al que han conducido a España, ni hay el menor asomo de autocrítica (“no más que la necesaria” tuvo Zapatero la desfachatez de decir), y en el que tienen la inmensa caradura de reivindicar –¡a estas alturas!– las señas de identidad de “una socialdemocracia” que sólo existe en su imaginación, porque durante estos años no han gobernado con otra brújula ideológica que el autismo y la ambición por atornillarse en la poltrona.

Ni “reflexiones profundas” como pedía Chacón ni “debate de ideas” como propugnaba Patxi López. En lugar de una catarsis, y una convocatoria de elecciones anticipadas, el partido huye hacia adelante, imponiendo un candidato a dedo, con un mensaje ridículamente triunfalista: “Rubalcaba es un sprinter capaz de ganar en 10 meses las elecciones”.

El Comité Federal ha sido la constatación del cierre en falso de la mayor crisis del PSOE, después de una semana de infarto y traiciones, con dos cadáveres (Zapatero y Chacón) y un recambio (Rubalcaba) que logra la rara proeza de sumar lo peor del felipismo y lo peor del zapaterismo. En su presentación de credenciales como candidato ante la plana mayor del partido, Rubalcaba apelaba a su lealtad al partido y a su país. No está claro, sin embargo, que el paso dado sea bueno ni para el PSOE ni para España.

Para el partido, porque el Comité Federal deja numerosos flancos abiertos: desde el hecho de que sustituya el congreso extraordinario por una mera conferencia en septiembre; hasta las reticencias de los rivales que se ha granjeado Rubalcaba... esos “amigos” de los que supuestamente hay que defenderle, según Zapatero (¿se referirá a Barreda y a su amigo el consorte Barroso?), y sobre todo el problema de bicefalia que genera la candidatura de Rubalcaba. Cierto que el superministro acumula ahora mucho poder, pero no todo: no podrá configurar las listas para las elecciones generales de 2012. Y Zapatero seguirá en la Secretaría General, pero con respiración asistida.

Las bicefalias están bien como elemento decorativo en las águilas de los escudos heráldicos, pero suelen dar mal resultado en los partidos. Ocurrió con el enfrentamiento Borrell –candidato– y Almunia –líder del partido– en otro momento bajo del PSOE, el posfelipismo. Muchos no creen, incluso, que un superviviente tan correoso y maniobrero como el ministro del Interior se vaya a conformar con la candidatura y sostienen que no dudará en llevar hasta sus últimas consecuencias el golpe de mano brillantemente incoado con la eliminación de Chacón y la humillación de Zapatero, al imponerle unas primarias de mentirijillas. Como publica hoy LA GACETA, va a lanzar sus barones –como Patxi López o Fernández Vara– para copar todo el poder.

Porque, aunque no sea líder del partido, Rubalcaba ha llevado las riendas del Gobierno como eminencia gris, desde el minuto uno. Al fin y al cabo, fue él quien aupó a Zapatero al poder, entre los días 11 y 14 de marzo de 2004, a golpe de insidias y sms; fue él quien pilotó el proyecto estrella del zapaterismo: la negociación-trampa con ETA, engañando al respetable con su doble disfraz de pirómano-bombero al frente de Interior; fue él quien enterró el zapaterismo con la crisis de Gobierno de octubre pasado, empujando a la cuneta a De la Vega y perfilándose como sucesor; y es él quien ahora vuelve a demostrar quién manda, tomándose a título de inventario la democracia interna del partido.

Pero lo que no es bueno para el PSOE tampoco es, en este caso, bueno para España. En su afán por soltar el lastre de todo lo que huela a zapaterismo, defendió en el Comité Federal “un nuevo proyecto”. Difícilmente van a lanzar un nuevo proyecto los mismos perros... con los mismos collares. Del mismo modo que no tienen autoridad para ocuparse del futuro, como dijo Zapatero, cuando el cónclave de Ferraz es puro pasado. Ni pueden postularse ahora como los que van a pilotar la salida de la crisis; una salida que esperan, como a Godot, mientras la prima de riesgo se dispara hasta los 250 puntos básicos.

¿Proyecto nuevo? ¿El portavoz de Felipe González en la edad oscura de aquel Gobierno socialista? ¿El superministro que tiene localizados a killers como Josu Ternera o fugados a carniceros como Troitiño? ¿El ministro del Interior que acata decisiones judiciales cuando le conviene –Bildu, bendecido por el Constitucional–, pero elude el cumplimiento de la Ley cuando no le viene bien –no desalojó Sol, a pesar del acuerdo de la Junta Electoral Central–?

Zapatero ha sido una verdadera pesadilla para España: nos ha llevado a la ruina económica, pero también a una crisis territorial, una crisis institucional y una crisis de valores. Ha sido desleal con los españoles, con el PP y, a la larga, con el propio Partido Socialista al que ha arrastrado al descrédito, la desmoralización y la atomización. Pero no es un ente aislado que haya actuado por libre. Tan responsables del múltiple destrozo han sido sus compañeros de viaje.

Ni Chacón, con su melodramática elegía por el proyecto perdido (“yo quería...”), ni Rubalcaba ahora, brindando el toro como si fuera nuevo en esta plaza, pueden sacudirse la lepra que comparten con Zapatero.
Por lo tanto, que no traten de engañarnos con la melodía del “nuevo socialismo”. Tarareada en un cónclave de opereta como el Comité Federal suena más falsa que Judas.

El Candidato de la radicalización.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Mayo 2011

El PSOE vuelve a demostrar una vez más que su interés principal no es servir a España, sino servirse de ella. Ese Comité federal compuesto por un grupo de personajes de currículos políticos tan deleznables como el de Chaves y sus asuntos de la Junta Andaluza con los caso de MATSA, ERE's fraudulentos y 25 años de mandato con el clientelismo y favoritismo descarado a la gente afín al PSOE. O el del mismo candidato propuesto, Rubalcaba, del que sobra comentar lo abultado y dañino bagaje de actuaciones. O el caso de Blanco, el látigo del PP que no duda en adquirir un ático en primera línea de playa edificado en terrenos que nunca podrían cumplir con la Ley de Costas.

Hoy, ese Comité va a tener la desfachatez de corroborar a Rubalcaba como el único candidato a unas primarias en las que su única opositora ha sido obligada a retirarse, por el bien del Partido, y de la gobernabilidad de España. Lástima que no haya tenido el valor de mantener su postura y obligar a un adelanto electoral. Unas primarias sin contrincante. Unas primarias que serán una farsa y una excusa para mantener esta agonía de España y que Zapatero siga de fachada como Presidente sin poder real, ni plan de actuación para las reformas urgentes que necesita España. Su único objetivo es que Rubalcaba, "como sea" y nos podemos temer lo peor, consiga dar la vuelta a la intención de voto, ante un asustadizo y pasivo PP.

Todos conocemos los métodos arteros de este sujeto que no duda en manifestar que "conoce todo de todos". Un personaje que usa su poder para obtener una posición de ventaja sobre sus opositores y propios camaradas, usando herramientas como el sistema SITEL de control de comunicaciones. Un personaje que ha mentido sin pestañear en asuntos que incurren directamente en traición al Estado. Un sujeto responsable máximo de la cúpula de Interior que pone trabas a la Justicia en temas como el del "chivatazo" a ETA. Un sujeto que no dudó en poner en libertad a etarras , en fin, un sujeto de cuidado.

Y esta es la baza que va a jugar el PSOE para vencer al PP. No dudo que en diez meses y con esos antecedentes, Rubalcaba sea capaz de eso e incluso de más. Medios y ganas no le van a faltar y ya ha demostrado que para el la Ley es algo que se cumple si interesa a sus fines, y si no, pues hace dejación de sus funciones. Solo debemos recordar la noche del 13M del 2004 y su pasividad frente a las concentraciones y acampada en la Puerta del Sol de Madrid. ¿Quién puede ser capaz de votar a semejante personaje y quedarse con la conciencia tranquila? Solo aquellos fanáticos y sectarios de su propio partido y gentes sin escrúpulos y sin ideología incapaces de sentirse españoles y que solo buscan su propio beneficio.

España no se merece tener de Presidente, ni ahora de hecho, ni en el futuro, a un personaje de los antecedentes del Sr. Rubalcaba. Creíamos que con Zapatero se había llegado a lo más bajo y mezquino en la representación del Estado, pero con Rubalcaba, se puede demostra que cualquier situación por deseperada que sea siempre puede empeorar.

Democracia interna al estilo Rubalcaba
EDITORIAL Libertad Digital 29 Mayo 2011

El historial del PSOE con sus procesos de primarias para elegir candidatos electorales no ha sido precisamente ejemplar –ahí está su catálogo reciente de damnificados para acreditarlo–, pero al menos es un partido que brindaba a sus afiliados la posibilidad de pronunciarse libremente sobre las distintas candidaturas, cosa que, por ejemplo, no ha llevado a cabo jamás su principal rival político. Pues bien, con la forma en que se ha designado a Rubalcaba como candidato "oficial" del partido, también este leve rasgo de democracia interna ha quedado destruido.

La farsa de estas primarias cocinadas por Rubalcaba y presentadas por un Zapatero más patético que nunca difícilmente va a engañar a los militantes de su partido, por más amplias que sean sus tragaderas políticas... que lo son. En cuanto al resto de la sociedad española, el ridículo que está protagonizando el PSOE con esta fantochada antidemocrática no va precisamente a contribuir a mejorar una imagen ya de por sí bastante depauperada por méritos propios.

Zapatero se marcha de la política destruyendo también la ya de por sí bastante anémica democracia interna de su partido, algo por lo demás consecuente con el carácter intrínsecamente destructivo del personaje. Ciertamente no podía encontrar un sucesor más adecuado, por lo deletéreo, que Alfredo Pérez Rubalcaba, el hombre de la portavocía de la corrupción felipista, del Gal, del 13-M y del Faisán, que con el consentimiento de ZP y la colaboración necesaria de unos barones regionales únicamente preocupados de mantener el escaso poder que las urnas les han reservado, se ofrece ahora a la militancia socialista como el tipo que va a ilusionar a la sociedad española entera para captar su confianza en las próximas generales.

No hay otro político en España que presente un rechazo más contundente a los principios democráticos que el inmarcesible Alfedo Pérez Rubalcaba, como lo acredita su presencia constante en el puente de mando de todas las operaciones del PSOE destinadas a vulnerar las reglas del juego democrático. Desde esta perspectiva, la adulteración de un proceso de primarias hasta convertirlo en un triste espantajo es sólo la consecuencia natural de haber tenido como protagonista al vicepresidente y ministro de Interior.

Con unos pocos meses hasta las elecciones generales a las que va a concurrir como cabeza de lista del PSOE y la imperiosa necesidad de remontar el penoso resultado de las recientes autonómicas y municipales, Rubalcaba no va a tener reparos en poner en juego toda su astucia y su falta de escrúpulos para subvertir las reglas básicas del combate democrático si ello sirve a sus objetivos. Ya lo ha hecho otras veces. Ahora, además, lo hará desde el poder. Vayamos todos preparándonos para vivir unos meses escalofriantes.

Financieros a la fuerza
Las instituciones han puesto a los contratistas al borde de la quiebra usándolos como financieros de deuda paralela
IGNACIO CAMACHO ABC 29 Mayo 2011

EN algunos ayuntamientos, como el de Sevilla, existen facturas pendientes de pago… ¡en pesetas! Eso significa que hay proveedores que llevan más de nueve años sin cobrar, tiempo en el que más de uno habrá quebrado. Al borde de la quiebra están también muchos contratistas de bienes y servicios a los que autonomías y municipios han utilizado como financieros involuntarios de una deuda pública ingente y en muchos casos no contabilizada. Empresas sanitarias, energéticas, de telecomunicaciones, de hostelería, pero también profesionales, autónomos y comerciantes pequeños y medianos que suministraban materiales de necesidad inmediata. Hay hasta clínicas que han cerrado quirófanos por impago de conciertos; una verdadera procesión de afligidos que durante años ha ido acumulando bien a su pesar una verdadera nube tóxica de pasivo.

Esa trampa gigantesca es lo primero que se van a encontrar los nuevos alcaldes y presidentes autonómicos, como se la toparon los dirigentes de CiU —hasta un 0,6 por ciento más de la deuda oficial reconocida— cuando tomaron posesión de la Generalitat catalana. Nadie está limpio de responsabilidad: ocurre lo mismo en las comunidades y ayuntamientos que han estado bajo gobierno del PP. Una deuda inembargable y muchas veces oculta que colapsa el tejido productivo y debería ser la prioridad de cualquier programa de reactivación de la economía y del empleo. El problema es que no basta con hacer auditorías y poner el grito en el cielo contra la bancarrota heredada; urge encontrar fondos para pagar, y las instituciones ya hace tiempo que están al límite —y bastante por encima— de su crédito.

De manera que la única solución, parcial pero imprescindible, es una poda de gasto superfluo. Eso no va a alcanzar para poner el contador a cero pero al menos proporcionará un cierto alivio y sobre todo otorgará autoridad moral para exigir sacrificios o quitas. Porque durante años, los proveedores no sólo se han desesperado de no cobrar sino que mientras se asfixiaban han visto proliferar empresas, nóminas y organismos oficiales cuyos directivos dilapidaban –en ocasones también a débito, para más recochineo— los fondos que faltaban para hacer frente a la montaña de impagos. El adelgazamiento de esa masa administrativa insostenible es una cuestión de ejemplaridad que es menester abordar sin dilaciones ni prórrogas como providencia preliminar de regeneración de la vida pública.

Se trata de una cuestión antipática que conlleva despidos, cierres y demás medidas de ajuste, y que será utilizada por los adversarios políticos para alimentar el discurso del miedo a la derecha, el eje del debate político de los próximos meses. Pero no es negociable: o recortes o ruina. Ruina de las instituciones y ruina de los particulares que las han venido sosteniendo con su deuda paralela.

Tras celebrar un Consejo de Dirección
UPyD rechaza pactar con PP y PSOE si no se comprometan a reformar la ley electoral y devolver al Estado la educación

Díez asegura que en ningún caso se facilitará el acceso a la alcaldía de acusados en procesos de corrupción
 www.lavozlibre.com 29 Mayo 2011

Madrid.- Unión, Progreso y Democracia (UPyD) ha asegurado este sábado que no alcanzará ningún pacto con PP y PSOE en los 26 ayuntamientos en los que son clave para formar gobierno si los candidatos de los partidos no se comprometen públicamente a apoyar la reforma de la ley electoral y la devolución de las competencias de Educación al Estado.

De no llegar a ningún acuerdo, UPyD actuará con "sentido de responsabilidad" para "respetar al máximo" el voto de los ciudadanos, según ha manifestado la líder de la formación, Rosa Díez, tras celebrar un Consejo de Dirección para analizar el resultado obtenido en las elecciones locales y autonómicas del día 22 y estudiar su estrategia de futuro y los posibles pactos que se pueda alcanzar en los consistorios españoles.

Díez ha explicado que si cualquier fuerza política se compromete a cumplir esas dos condiciones, UPyD votará a su candidato pero "no entrará a formar parte de coaliciones de gobiernos autonómicos o locales. Con ello, la formación tratará de mantener intacta la libertad de voto para condicionar la acción de gobierno autonómico o municipal.

No obstante, Díez ha asegurado que en ningún caso UPyD facilitará el acceso a la alcaldía de acusados en procesos de corrupción a los que siempre votará en contra. Asimismo ha insistido en que no se trata de "un pacto para los municipios españoles" en los que son llave para formar Gobierno sino que "son pactos de Estado, con partidos de Estado que tienen consecuencia en las mayorías municipales". Sobres las conversaciones, Díez ha señalado que la formación ha establecido "con claridad" cuales son las condiciones para llegar a un acuerdo aunque, según ha apuntado, las negociaciones "siguen en el aire porque todavía no han respondido". En este sentido, ha anunciado que "muchos dirigentes" del PSOE "a todos los niveles" se han puesto en contacto con UPyD, incluso algún miembro de la Ejecutiva Federal se ha puesto en contacto con ella. Sin embargo, ha señalado que "nadie de la dirección nacional del PP me ha llamado".

RESULTADOS ELECTORALES
Tras el Consejo de Dirección, Díez ha mostrado su "satisfacción" y "felicidad" por los resultados electorales obtenidos por UPyD después de una campaña que ha considerado "complicada" con un "bipartidismo obligatorio". Así, ha destacado que UPyD ha pasado de tener tres cargos públicos en España a un total de 160 tras los comicios del 22 de mayo obteniendo representación en 11 Comunidades Autónomas. Con ello, UPyD sube el voto en Andalucía, Murcia y Madrid y obtiene presencia en seis capitales de provincia: Alicante, Madrid, Burgos, Ávila, Granada y Murcia. Además, ha conseguido dos asientos en diputaciones provinciales por Burgos y Ávila, y es clave para formar Gobierno en 26 municipios, 10 de ellos en Madrid; 6 en Castilla y León; cuatro en Andalucía; tres en Castilla-La Mancha y uno en Canarias, otro en Cantabria y el mismo número en La Rioja.

DICE QUE QUIERE "EVITAR GUETOS"
La Generalidad promoverá el catalán entre los imanes
La Generalidad promoverá la enseñanza de catalán entre los líderes religiosos de todas las confesiones para que eviten la creación de guetos.
libertad digital 29 Mayo 2011

La Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalidad promoverá la enseñanza de catalán entre los líderes religiosos de todas las confesiones, mayoritariamente los imanes, para que ayuden a sus comunidades a integrarse y eviten la creación de guetos.

En una entrevista de Europa Press, el responsable de la dirección, Xavier Puigdollers, se ha reafirmado en la promoción del catalán entre los imanes, y ha anunciado que "esta voluntad de integración y de esfuerzo también se pide a los líderes religiosos de otras confesiones".

"Deben hacer un esfuerzo para integrarse en la cultura y hablar la lengua propia, sea cual sea su lengua de origen, para evitar, precisamente, posibles guetos", ha argumentado, y ha destacado que los responsables de las comunidades son clave para ayudar y animar a sus miembros a integrarse en Cataluña.

El director de Asuntos Religiosos, que depende de la Consejería de Gobernación y Relaciones Institucionales encabezada por Joana Ortega, ha expresado su apoyo a la construcción de una gran mezquita en la ciudad de Barcelona, una reivindicación histórica del colectivo musulmán en la ciudad.

Puigdollers ha vinculado la construcción de grandes mezquitas a su aceptación social, y ha apuntado que la Generalidad promoverá el diálogo social en este sentido: "Las cosas se deben hacer y se irán haciendo con el tiempo".

"Cuando dentro de la sociedad la pluralidad se acepte con tranquilidad, el resto irá viniendo, y será una cuestión de formas, de hechos, de tiempo", ha estimado el director general, quien ha defendido que la práctica religiosa debe respetar el resto de derechos sociales, la paz y la cohesión social.

En cuanto a una eventual ley catalana para prohibir los velos integrales, como apuntó Ortega, ha afirmado que debe enfocarse desde "la seguridad, el derecho de las personas y la higiene", en lugar de la religión, y ha afirmado que ahora no es una prioridad del Gobierno autonómico.

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Bildu y la demolición del Estado constitucional
Manuel Cerdán www.gaceta.es 29 Mayo 2011

Tras el 22-M la marca Batasuna tiene mayoría en 74 municipios del País Vasco. La prioridad de sus concejales y alcaldes es el utogobierno y la independencia para Euskadi.

BILDU puede traducirse en español por aunar, por unión, pero no nos confundamos: ese sentimiento de agrupamiento de la coalición abertzale únicamente tiene valor cuando quienes se unen lo hacen para destruir el Estado español. Ese es el primer punto del programa que van a desarrollar los 74 municipios donde la marca Batasuna tiene mayoría. Todos aquellos que vienen pregonando la recuperación democrática de la franquicia de Batasuna –los 953 ediles ya apoltronados en las instituciones municipales vascas, el 25% del voto– van a emprender, como lo han hecho hasta la fecha EH o ANV, una política de confrontación con el Estado y la Constitución. Ese es su primer objetivo. Olvidémonos del arreglo de las calles, los planes de ordenamiento urbano, la política para reducir el paro, etcétera... Los concejales y alcaldes de Bildu tienen otros cometidos. Basta dar un repaso a su programa electoral para saber por dónde van los tiros: autogobierno e independencia para Euskadi como prioridad. Ya, por lo pronto, han recordado que están en contra del proyecto de la Y vasca del AVE y que van a torpedearla desde los ayuntamientos. Primero, desde San Sebastián, si logran la vara de mando. El rechazo al AVE Madrid-País Vasco parte de unos principios nacionalistas de pacotilla: “El AVE nos va a cercar a Madrid y eso es perverso para la independencia de Euskadi”.
Navarra y presos

Los defensores de la legalización de Bildu esgrimen que es más aconsejable arrastrar a la coalición hacia el sistema para que, una vez dentro y tras renunciar a la violencia, desde una normalización democrática, todo ello sirva para contagiar a ETA a fin de que los terroristas opten por el abandono de las armas. Durante meses partidos democráticos como el PSE y el PNV han tirado del carro en beneficio de la coalición independentista, pero ahora falta por ver si ETA se siente implicada en este proceso lleno de supuestos y renuncia al tiro en la nuca. Los terroristas seguirán enredando durante meses con los observadores internacionales, con unas aspiraciones ya trasnochadas y caducadas: que el Estado de derecho haga concesiones inconstitucionales como la anexión de Navarra o la liberación de presos.

Durante años, desde la ilegalización de Batasuna, las fuerzas democráticas y los expertos en terrorismo han observado que, mientras se mantuvieran a los cómplices de ETA alejados de las instituciones, serían los propios batasunos quienes presionarían a la banda para que dejara de matar. Eso no ha ocurrido durante años hasta la declaración de la última tregua. ETA ha dejado de matar pero no se ha desarticulado. La amenaza, pues, sigue vigente. Ahora, con Bildu en los ayuntamientos y Sortu a las puertas de las elecciones generales, el Estado ha perdido un arma de presión para acabar con ETA. Ese ha sido, sin duda alguna, el gran patinazo del Tribunal Constitucional: además de colocarnos a un millar de quintacolumnistas en las instituciones, ha privado al Estado de una de sus mejores bazas para acabar con ETA. Las gestoras ya no necesitan pedir dinero a la banda porque con los caudales públicos van a poder financiar los autobuses y las marchas a favor de los presos, los homenajes a etarras liberados, los actos por la independencia y el odio hacia España.

¿Por qué no tengo la esperanza de que ETA se contagie del éxito electoral de Bildu? Porque a la propia Bildu interesa que ETA siga en la clandestinidad. ¿Qué haría Bildu si ETA decide romper la tregua y coloca una serie de bombas en las vías del AVE al País Vasco? Reaccionaría como sus hermanos de Batasuna cuando, tras el asesinato de Gregorio Ordóñez, justificaron la acción porque el edil popular podía llevar al PP a la alcaldía de San Sebastián en las elecciones municipales.

Me consta que quienes han defendido desde el Gobierno, el PSE y el PNV la legalización de Bildu ya están arrepentidos. Suponían que la coalición abertzale de izquierda iba a conseguir unos resultados moderados y que el mapa electoral vasco no iba a verse modificado. Pero lo más grave es que ha sido el Gobierno y estas fuerzas políticas las que le han hecho la campaña a los violentos. Creían que Bildu se iba a pegar un batacazo electoral y que con su legalización se ajustaba a lo que ellos denominan normalización democrática. ¿Pero cómo iba a pegarse Bildu un batacazo tras la campaña electoral gratuita que le han brindado el Gobierno y los nacionalistas vascos? Si pensaban legalizarlos desde un principio, para qué tanto recoveco y disimulo. Además todo ese proceso de incertidumbre y de una aparente presión gubernamental ha degenerado en el victimismo de la izquierda vasca y ha propiciado la movilización de casi trescientos mil votantes en el País Vasco que, no nos equivoquemos, aspiran a la recuperación de la marca Batasuna. Los mismos que consiguieron hace años dos escaños en las elecciones al Parlamento Europeo. El Gobierno y sus socios han conseguido despertar a la bicha. No se necesitaban tantas alforjas para llegar a una sentencia tan política como la del Constitucional. Y ahora, su presidente Pascual Sala tiene la desfachatez de reclamar respeto hacia sus magistrados. La respuesta social ha sido una querella por prevaricación presentada por Manos Limpias y otras asociaciones contra los miembros del tribunal que legalizaron a Bildu. Los delitos de prevaricación son los más difíciles de demostrar en los tribunales pero la querella va a servir para que se conozca la trastienda de nuestros magistrados y sus relaciones con el poder político.

Si el TC quiere conocer cuáles son las relaciones de Bildu con Batasuna sólo tiene que echar un vistazo a las páginas de Gara de la noche electoral y comprobará cómo los dirigentes de Bildu se quitaban la careta democrática y constitucionalista –al menos ese es su catecismo para acogerse a la Ley de Partidos Políticos– y jaleaban todo tipo de consignas a favor de Batasuna y ETA. Desde la noche del domingo 22 hay que ver cómo se han animado las herriko tabernas, decoradas con símbolos de ETA y eslóganes anti-España. La presencia en el frontón donostiarra Atano III de dirigentes batasunos como Joseba Permach, Rufino Etxeberría, Joseba Álvarez o Díez Usabiaga, quienes fueron vitoreados por las masas, demostraba que el aparato batasuno seguía controlando la franquicia abertzale. Aquello era como una celebración del engaño. De la consumación de una jugada perfecta, consentida por el Gobierno y el Tribunal Constitucional y con la anuencia del PNV y el PSE.

Ahora todos ellos se llevan las manos a la cabeza porque con Bildu en una mayoría de pueblos e instituciones vascas la política municipal en Euskadi va a ser ingobernable. Nos lo decía hace poco la candidata del PP al Ayuntamiento de Getxo, que por unos votos se ha quedado a las puertas de esa Alcaldía: “Ustedes no saben lo que es convivir con esta gente en los ayuntamientos, les invito a que se los lleven una época a sus casas”. Esa sería una buena invitación para Pascual Sala, el presidente del Tribunal Constitucional, quien el viernes insistió una vez más en la reivindicación de independencia de sus magistrados. No tiene sentido que el Tribunal Supremo declare ilegal a Sortu –una célula madre de Bildu– y que el Constitucional le enmiende la plana, entrando en un terreno que no le compete. Si hacemos un cómputo del número de seguidores de Batasuna que han sido designados concejales por el lugar que ocupaban en la papeleta, nos daremos cuenta de que la mayoría es de la cuerda de Otegui y compañía.

Ahora muchos se lamentan. Es el caso del ya ex alcalde de San Sebastián, Odón Elorza. Desde hace meses se convirtió en uno de los mayores defensores de la legalización de la coalición batasuna. Ahora, en cambio, tras su defenestración, ha calificado a Bildu como una coalición “arcaica, muy negativa y antidemocrática” y ha pedido al resto de las fuerzas políticas a que hagan todo lo posible para que los batasunos no accedan al consistorio donostiarra.

Al Gobierno de Zapatero le sucede lo mismo. No va a obtener nada de la operación, en todo caso una mayor presión del PNV y, posiblemente, la ruptura con el PP. La presencia de Bildu en un centenar de ayuntamientos y en otras instituciones, como las Juntas Generales y las Diputaciones Forales, va a suponer una constante política de demolición del Estado constitucional y, lo más chocante, financiado con fondos institucionales.

Estupores
El voto vasco se ha comportado como en las elecciones inmediatamente precedidas de rupturas de treguas etarras
JON JUARISTI ABC 29 Mayo 2011

¿CÓMO se explica el resultado obtenido por Bildu en las elecciones municipales del domingo pasado? Me sorprendió el estupor de los comentaristas en la noche electoral, porque un conjunto de factores conocidos permitía augurarle una cifra de votos bastante alta. En primer lugar, era previsible que la coalición monopolizara el voto separatista, devorando el de Aralar y royendo el del PNV. El frentismo independentista constituye la opción natural de la comunidad nacionalista, por encima de las lealtades partidarias (baste recordar la unanimidad que suscitó el Pacto de Estella en 1998). Si el PNV no ha mostrado esta vez un entusiasmo semejante, se debe a su lógica desconfianza hacia quienes lo estafaron entonces, que son los mismos que aparecen como el núcleo de Bildu; es decir, la Batasuna de siempre. Pero eso no significa que, como ingenuamente han supuesto el PP y el PSE, el PNV tenga interés en frenar a Bildu en San Sebastián o en la Diputación de Guipúzcoa, ni siquiera en su propio beneficio, si ello exige algún tipo de compromiso con los partidos constitucionalistas. Su contribución a la unión sagrada del nacionalismo —Eguíbar lo ha dejado claro— consiste hoy en una prudente inhibición.

Habrá quien considere esta pasividad como una manifestación de cobardía, pero hay que tener en cuenta las tradicionales relaciones de familia entre el nacionalismo sedicentemente moderado y el radical (léase PNV y ETA). Ambos aspiran a deshacer al otro e incorporarse sus bases y su electorado. De momento, Bildu representa, para el PNV, una amenaza compensada por ciertos cambios ventajosos en el panorama. Si, por una parte, implica una reducción de la influencia del PNV en el conjunto del electorado nacionalista, por otra suprime la diversidad de la oferta política en el campo del nacionalismo radical. Ya se ha cargado a Aralar y en pocos meses no quedará ni rastro de los mamporreros de la operación, vale decir EA y los disidentes abertzales de Izquierda Unida. No es aventurado pronosticar que la actividad política de Bilduse desarrollará en torno a los ejes de la amnistía para los presos etarras y la anexión de Navarra (objetivos que el PNV ha evitado asumir desde hace un cuarto de siglo). Sin aludir directamente a la independencia, ambos ejes la presuponen como condición necesaria y definen así un programa máximo del nacionalismo vasco que, más temprano que tarde, exigirá el recurso a la violencia, aunque todavía sea imposible vislumbrar las formas que adoptará aquélla.

El problema no es si ETA volverá o no a ejercer las modalidades de terrorismo que hemos conocido hasta ahora, si optará por una violencia más difusa o más concentrada y espectacular, sino advertir que la realización de dicho programa requiere la intimidación violenta de la población opuesta al nacionalismo. Buena parte del voto constitucionalista afluirá al PNV, buscando protección en el nacionalismo pretendidamente moderado. En parte, según los dirigentes del PP vasco, esto ya se ha comenzado a producir tras la legalización de Bildu. Es cierto: el medroso comportamiento electoral de los vascos ha sido muy semejante al de los comicios inmediatamente posteriores a las rupturas de las treguas de ETA.

Euskadi es diferente
La dinámica de los partidos estatales hace que los puestos de Madrid sean más apetecidos por sus dirigentes que los propios del País Vasco. Pero lo más preocupante es la falta de banquillo en los partidos no nacionalistas
PEDRO JOSE CHACÓN DELGADO El Correo 29 Mayo 2011

PROFESOR DE HISTORIA DEL PENSAMIENTO POLÍTICO. UPV-EHU

A los que últimamente vienen repitiendo que «Euskadi es diferente», para explicar tanto el tsunami de Bildu como la escasa incidencia aquí del movimiento de 'los indignados', habría que recordarles al menos tres cosas: una, que cuando dicen que Euskadi es diferente están copiando un lema que en España se usó mucho a partir de los años sesenta, para fomentar el turismo procedente del norte de Europa; dos, que con esta expresión de ahora el segundo término de la comparación, que se escamotea pero que todo el mundo entiende, no es Europa, sino justamente España, y ello por la sencilla razón de que todo lo que se ha hecho aquí siempre en política se ha hecho con relación al resto de España. Y tres, que la diferencia en Euskadi no es sólo hacia el exterior, sino también y sobre todo en su propio interior, ya que las distinciones, para completar el análisis, habría que aplicarlas igualmente a los distintos territorios vascos.

No obstante, quien más padece, sin duda, las consecuencias de ese «Euskadi es diferente» son los no nacionalistas. Una derrota de las dimensiones de la actual tendría que servir para zarandear definitivamente y sustituir incluso las bases ideológicas y culturales sobre las que se asienta la práctica política del no nacionalismo en Euskadi. El hecho mismo de que hoy su presencia institucional se reduzca a lo que suceda en Álava lo dice todo. La soledad en la que se encuentra ahora la Lehendakaritza, sostenida por los dos grandes partidos estatales a la vez, frente a todo el nacionalismo sociológico mayoritario, ofrece un espectáculo insólito respecto del resto de España, con muchas dosis de dramatismo y de pérdida irremisible de influencia española en un trozo fundamental de su territorio histórico.
Hay que empezar por recordar, una vez más, el acoso inmisericorde al que se ha sometido al no nacionalismo en el País Vasco en los últimos treinta años. Que todavía sobrevivan sus representantes políticos en algunos pueblos de Guipúzcoa y de Vizcaya resulta hasta milagroso. Esto explica muchas cosas: por ejemplo la endeblez de los cuadros dirigentes del no nacionalismo, muchos de ellos encumbrados en tiempos difíciles ante la ausencia de mejores cabezas, espantadas por la violencia de persecución. A ello hay que sumar la propia dinámica de los partidos estatales, que hace que los puestos de Madrid sean más apetecidos por sus dirigentes que los propios del País Vasco, a diferencia de lo que ocurre en los partidos nacionalistas. Pero lo más preocupante de todo es la evidente falta de banquillo en los partidos no nacionalistas, que ven amenazados por el nacionalismo algunos de sus enclaves simbólicos de asentamiento: la margen izquierda vizcaína es el caso más sintomático en este sentido.

Ante este panorama desolador del no nacionalismo vasco, la explicación tiene que ser más de fondo y más estructural. La juventud vasca no nacionalista, procedente sobre todo de la gran inmigración española de los años sesenta, se ha quedado durante toda su vida a la intemperie, sometida a un continuo bombardeo ideológico por parte del nacionalismo y completamente desasistida por quienes debieran haberla siempre apoyado y reconfortado en los difíciles tiempos que tuvo que pasar aquí. A mí no se me olvidarán nunca las continuas apelaciones de Felipe González, cuando venía al País Vasco en sus tiempos gloriosos, diciendo a sus enfervorizados seguidores, muchos de ellos jóvenes, que el nacionalismo democrático era una fuerza fundamental para la gobernabilidad del país. Los que le escuchábamos y le veíamos luego marcharse a Madrid, nos quedábamos acongojados: de modo que el mismo nacionalismo que nos estaba oprimiendo ideológicamente en el País Vasco, acaparando todos los resortes de la política autonómica, en los peores años de fuego, era bueno para la gobernabilidad de España, y eso nos lo decía el líder político que representaba la única esperanza para la supervivencia de nuestra identidad aquí y fuera de aquí.

El nacionalismo ganó la calle hace mucho tiempo y ello ha supuesto que nuestra juventud no haya conocido otros valores y otras referencias políticas y culturales que las nacionalistas. El resto de España, sus élites intelectuales y políticas, no han reparado nunca en esto, más aún, han fomentado que el País Vasco derive irremisiblemente hacia el nacionalismo sociológico. Las izquierdas estatales, y el caso de la Izquierda Unida vasca (Ezker Batua) ha sido paradigmático cuando se sumó al proyecto de Lizarra desde el minuto uno, han contribuido eficazmente, con esa condescendencia permanente hacia los nacionalismos, a la desacreditación de la idea de España como proyecto común.

La juventud vasca en general, tanto la nativa como la procedente de la inmigración, se ha sumado mayoritariamente al proyecto nacionalista y eso no hay quien lo cambie a corto plazo. El no nacionalismo debería reflexionar profundamente sobre esto y plantear, donde haya que hacerlo, la situación que estamos viviendo aquí, si es que España quiere seguir teniendo presencia real y de futuro en el País Vasco.

La única esperanza cierta de la política no nacionalista actual es Antonio Basagoiti. Con él la identidad no nacionalista presenta frescura y dinamismo, se postula sin complejos y diciendo lo que piensa. Y eso, hoy por hoy, y aquí más que en ningún otro sitio, no se paga con nada. Cuando se presentó en Euskaltzaindia, para reivindicar el euskera como lengua propia, hizo algo sencillo y natural, pero a la vez profundamente revelador de por dónde hay que ir: es la identidad por toda política, no hay otra en el País Vasco actual, porque es trabajándose el ámbito cultural desde donde el nacionalismo vasco ha conseguido su hegemonía aquí.

Y Bildu nos trajo la pazzzz
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 29 Mayo 2011

El domingo 22 no hubo incidentes, ni protestas, ni encartelados en los colegios electorales de los proetarras. ¿No os ha llamado la atención semejante pazzzz?

Desde que los tribunales españoles ilegalizaron los partidos de los proetarras, éstos boicoteaban las votaciones -ante la indiferencia de la Ertzaintza, por cierto. Las imágenes de los políticos rodeados de chulos con carteles aparecían en las televisiones y los periódicos. En 2007, la legalización parcial de ANV (partido legal que condena la violencia, según ZParo) no los evitó. Sin embargo, en las elecciones de hace una semana no hubo ningún incidente de ese estilo en Vascongadas y Navarra.

¿Queréis más pruebas de que Bildu es el brazo político de los terroristas?

Lo único bueno de la legalización de Bildu es que sus mayores defensores, el PSOE, el PNV e IU, han sido triturados en las elecciones. ¡El PNV se ha quedado prácticamente sin alcaldías en Guipúzcoa y en la mitad oriental de Vizcaya! No es que Bildu sea el primer partido en municipios que llegaron a estar gobernados por Batasuna, como Ondárroa, Mondragón y Lequeitio, sino que se han hecho con Bermeo, Guernica, Azpeitia, Zarauz...

Los socialistas vascos no tienen ninguna provincia. En Vizcaya ha ganado el PNV; en Guipúzcoa, Bildu; y en Álava, el PP; y los alcaldes Vitoria y San Sebastián han sido derrotados por los candidatos del PP y de Bilud, respectivamente. El secretario general de los socialistas guipuzcoanos AHORA trata de que Bildu no gobierne donde ha sido el partido más votado. ¿Por qué? Si son demócratas y legales...

Iñaki Arriola reconoce que han errado en reconocer al verdadero adversario. No eran PNV ni PP, sino Bildu, que ha irrumpido con una fuerza «sorprendente». Ahora intenta evitar que gobierne tanto en la Diputación foral como en el Ayuntamiento de San Sebastián

Esperaba unos grandes resultados para Bildu, ya que iba a sumar votos de Batasuna y de Eusko Alkartasuna, que había sido primer partido en Guipúzcoa y San Sebastián, pero, sinceramente, no los esperaba tan grandes. El PNV se frotaba las manos esperando tragarse los restos de EA (unos 70.000 votos), pero la cúpula de este partido ha preferido aliarse con los batasunos antes que con los hijos de Sabino.

CODA: Para leer:
-El vértigo de gobernar. http://www.elcorreo.com/alava/20110524/mas-actualidad/politica/bildu-ante-vertigo-gobernar-201105240751.html
-La hora del retrato. http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20110524/politica/hora-retrato-20110524.html
-Rubalcaba: "El alto el fuego de ETA cuenta con unas bases sólidas". http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2009/07/31/p244513
-Análisis lingüístico de Bildu, de Jon Juaristi. http://www.fgregorioordonez.org/revista/articulo.php?id=8139

La Generalitat promoverá el catalán entre los imanes a cambio de una mezquita
Con el argumento de la integración
 www.lavozlibre.com 29 Mayo 2011

La Generalitat quiere que los imanes prediquen a Alá en catalán La Generalitat promoverá el catalán entre los imanes a cambio de una mezquita

Madrid.- La Generalitat promoverá el catalán entre los imanes a cambio de una mezquita. Quiere que se predique a Alá en catalán. La Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalitat promoverá la enseñanza de catalán entre los líderes religiosos de todas las confesiones, mayoritariamente los imanes, para que ayuden a sus comunidades a integrarse y eviten la creación de guetos. El responsable de la dirección, Xavier Puigdollers, se ha reafirmado en la promoción del catalán entre los imanes, y ha anunciado que "esta voluntad de integración y de esfuerzo también se pide a los líderes religiosos de otras confesiones". "Deben hacer un esfuerzo para integrarse en la cultura y hablar la lengua propia, sea cual sea su lengua de origen, para evitar, precisamente, posibles guetos", ha argumentado, y ha destacado que los responsables de las comunidades son clave para ayudar y animar a sus miembros a integrarse en Cataluña.

GRAN MEZQUITA EN BARCELONA
El director de Asuntos Religiosos, que depende de la Conselleria de Gobernación y Relaciones Institucionales encabezada por Joana Ortega, ha expresado su apoyo a la construcción de una gran mezquita en la ciudad de Barcelona, una reivindicación histórica del colectivo musulmán en la ciudad. Puigdollers ha vinculado la construcción de grandes mezquitas a su aceptación social, y ha apuntado que la Generalitat promoverá el diálogo social en este sentido: "Las cosas se deben hacer y se irán haciendo con el tiempo".

"Cuando dentro de la sociedad la pluralidad se acepte con tranquilidad, el resto irá viniendo, y será una cuestión de formas, de hechos, de tiempo", ha estimado el director general, quien ha defendido que la práctica religiosa debe respetar el resto de derechos sociales, la paz y la cohesión social. En cuanto a una eventual ley catalana para prohibir los velos integrales, como apuntó Ortega, ha afirmado que debe enfocarse desde "la seguridad, el derecho de las personas y la higiene", en lugar de la religión, y ha afirmado que ahora no es una prioridad del Govern.


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