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Recortes de Prensa   Jueves 2 Junio 2011

 

Ante la indignación, más España
Ricardo Chamorro El Semanal Digital 2 Junio 2011

El movimiento de indignados paso de ser una mera anécdota a convertirse en una causa de reflexión nacional.

Realmente existe una indignación en relación a un sistema que no termina de convencer al pueblo español, que se siente manejado por intereses que ni comprende y que intuye que le están arruinando.

La intención de la izquierda progre de monopolizar las acampadas no ha sido del todo posible ya que la realidad de las gentes que asistieron a las concentraciones ha superado las expectativas de los organizadores, la pluralidad de gentes y de ideas ha sido absoluta. No obstante cada vez que va pasando el tiempo el poso que va quedando en las acampadas forma parte, mayormente, de la indigencia intelectual sesentayochista, pero la gente que estuvo entre los inicios y el 22 de mayo fue muy heterodoxa y por lo tanto considero que es la razón por la que el movimiento no explosiono en una revuelta ultraizquierdista frente a la derecha.

Lo cierto es que el 22 de mayo la izquierda del PSOE sufrió la mayor derrota de su historia y todo en un ambiente de indignación generalizado hacia el sistema.

Ahora habrá que preguntarse cuál es el problema que tiene este sistema, ¿Es solo un problema económico o hay algo más?

Algo que comparto con los indignados es que los valores políticos o éticos del Estado, como entidad aglutinadora de los distintos organismos en los que se estructura la sociedad y no como Leviatán burocratizado, deben dominar sobre las estructuras económicas.

Así lo dicen ellos:
Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Pero el mercado es lo que es, su naturaleza y su objetivo está claro ¿Qué deberíamos hacer para tratar de controlar en mayor medida nuestro destino? Para no ser simplemente productos de mercado en este sistema que se caracteriza en ser reino de la cantidad, del número y de masas anónimas, deberíamos reafirmar nuestra identidad comunitaria, nuestra unidad histórica y natural, identidad plural que ancla sus orígenes en Roma, es decir incidir más en España y nuestra españolidad.

Por ello no comparto con los indignados que no se permita sacar la bandera de España, porque precisamente las naciones, comunidades naturales, históricas y humanas unidas, son las únicas que pueden convivir con los mercados siendo el parapeto protector de sus ciudadanos nacionales frente a la globalización. España es la comunidad más vasta, donde se integran las dimensiones espirituales, morales y materiales del pueblo español, sin esa identidad seriamos solo números unidos únicamente por el mercado y seriamos perfectamente manejables como individuos. Rechazar nuestros rasgos comunitarios y de identidad, es como si en el tráfico mercantil una empresa tratara de competir sin imagen corporativa diferenciada, ni estructura jurídica alguna.

La persona sin un conocimiento de su historia pasada, sus orígenes y su cultura es como un árbol sin raíces, con una pequeña brisa cae al suelo.

Los mercados y la competitividad son fuerzas positivas que crean movimiento, pero en si mismo atienden a la lógica mercantil ante la cual la homogeneización de las sociedades reduce la diversidad y convierte a todos los individuos en clientes potenciales de productos únicos y globales. Ante dicha intención, propia del carácter de los mercados, las naciones deben fortalecer su identidad y sus rasgos históricos, culturales y de carácter, para cimentar entidades fuertes que convivan con los mercados aprovechando su energía para hacerse más competitivas y exigentes.

Como dice el escritor, político del PDL italiano y director del centro de estudios de la Fundación Nueva Italia, Salvatore Santangello, "la lección más clara que nos llega del escenario despiadado de la economía globalizada es que los Sistemas-País más eficaces y victoriosos son los que más intensa, radical y arraigadamente cimentan su «virtud» competitiva (y la alimentan) en su patrimonio genético, en su historia, en la historia de su tierra y de las «personas», individuales y colectivas, que la pueblan. En otros términos, el horizonte significativo en el cual los Sistemas-País encuadran el sistema de inteligencias, experiencias y competencias que los hace mejores es exquisitamente comunitario."

La idea de España surgió para organizar y estructurar comunitariamente la península ibérica tribal, por parte de Roma, incorporándola a la historia de occidente, resurge como refugio e idea organizativa a la que volver cuando cae el imperio, resurge como ideal común que mantienen reyes, soldados y labriegos que por medio de fueros repueblan y reconquistan España del poder agareno, resurge como ideal estructurador y de destino de soldados, religiosos, poetas e idealistas, evoluciona como fuerza de defensa del pueblo ante la invasión francesa en Móstoles o en Gerona, se mantiene como parapeto del pueblo ante los privilegios y abusos del antiguo régimen, es utilizada por ambos bandos para ensalzar el patriotismo del pueblo en nuestra guerra fratricida con resultados desastrosos, es la responsable de que hoy disfrutemos de un Estado Democrático y de Derecho, así como de una Constitución donde se señala expresamente la igualdad de los españoles y la unidad indivisible de la Nación Española.

España ha sido mayoritariamente refugio y esperanza de los humildes. España ha sido invocada por personajes de distintas ideologías, idea superior a las tendencias de izquierda y derecha, Rafael Alberti, Picasso, Gabriel Celaya, Miguel Hernández, Luis Rosales, Dalí, Unamuno, Baroja, Ortega y Gasset, Azaña, Claudio Sánchez Albornoz, Gregorio Marañón, Ramiro de Maeztu, Azorín, los hermanos Machado, Pedro Laín Entralgo, Torrente Ballester, Pérez de Ayala…

A pesar de sus luces y sus sombras España es la única estructura posible cuyo cuidado, fomento y buena gestión, fuera de sectarismos, sería el recurso del pueblo para mantener su estado social de bienestar y enfrentarse al siglo XXI con un escudo protector ante los mercados sin alma que preocupan tanto a los indignados.

Rajoy hablo en esta línea hace unos años afirmando: "Quiero que España vuelva a sentirse segura de sí misma: de lo que es y de lo que quiere. Quiero que los españoles fortalezcamos lo que nos une. Y lo quiero porque de este modo podremos estar en la vanguardia del siglo XXI y afrontar con éxito los retos inaplazables que nos pone por delante el nuevo milenio en seguridad, competencia, investigación, empleo, medio ambiente o inmigración."

La presidenta electa a la Junta de Castilla la Mancha y secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, también argumento en esta línea en relación al proyecto del PP "La idea de que España es un gran país, la idea de que la libertad es la mejor conquista de los españoles, la idea de que esa libertad es la base de la igualdad y del avance. La idea de que tenemos un país del que estamos orgullosos y del que nos sentimos parte".

Fomentar la idea de España, su unidad de mercado, su historia, su trascendencia universal, su identidad única y plural, es un gran objetivo, aparte de un buen negocio, que cualquiera que quiera sacar a nuestro pueblo de la crisis tendrá que tener muy presente.

El muerto vivo
César VIDAL La Razón 2 Junio 2011

Ya sé que existe una convicción absoluta en que ZP es un cadáver y que después de su designación sabatina en pro de Rubalcaba es difícil acercarse a él y no tener la sensación de que desprende el fétido hedor de la muerte. Sin embargo, a pesar de tanto signo acumulado, no da la sensación de que ZP se haya percatado lo más mínimo de su estado físico-político. En su discurso dedocrático, se jactó, por ejemplo, de que iba a diseñar en el próximo congreso del PSOE las líneas maestras no sólo de la socialdemocracia española sino incluso mundial. Me consta que semejante pretensión es difícil siquiera porque los lobbies gay y feminista no tienen en ningún partido socialista o socialdemócrata ni lejanamente el peso que en el PSOE.

Por añadidura, en ninguno de esos partidos hay, por suerte para ellos, nacionalistas catalanes. Pero no se trata de que lo que afirma ZP sea posible sino de que se lo cree y lo anuncia a los cuatro vientos. De hecho, con el espectro de la quiebra económica cerniéndose sobre nuestras cabezas como los buitres ansiosos de despojos, en los últimos tiempos, su Gobierno sólo se ha ocupado de sacar adelante una ley que abre el camino hacia la eutanasia; de impulsar una delirante ley de igualdad de trato que constituye un torpedo contra la línea de flotación de no pocos colegios católicos y de poner en funcionamiento una comisión encargada de estudiar el futuro del Valle de los Caídos que recuerda esas películas en la que un negro de un pueblo de Mississippi es juzgado por un jurado de miembros del Ku-Klux-Klan bajo la acusación de violar a una chica pálida como la leche.

Si se suma a esa conducta el reparto derrochón del presupuesto entre amiguetes y la cólera de ciertos medios porque la Real Academia de la Historia sostiene análisis históricos que no son los del zapaterismo y su recua de presuntos hispanistas sin vergüenza, de nulidades sectarias que ocupan cátedras de provincias y de chupópteros de la mal llamada Memoria histórica, cualquiera puede ver que ZP no se siente muerto.

Por el contrario, sigue contemplándose como un punto de inflexión progresista en la Historia de España que ahora pasa un mal rato porque muchos no llegan a entender su grandeza, pero que acabará diseñando el futuro guste a quien guste. Sospecho que en el seno de tal visión –de esquizoide la calificaba recientemente un psiquiatra en un programa de televisión con referencia específica y repetida a ZP– Rubalcaba, hijo de un voluntario falangista, aparece como un sucesor capaz de ganar las últimas batallas de una guerra civil que ZP lleva librando hace más de siete años.

Teniendo en cuenta el historial del ministro del Interior y que en su haber figura lo mismo el SITEL que el Faisán quizá no le falta razón a ZP para ese optimismo, pero no cabe engañarse. O vamos a unas elecciones anticipadas y el Gobierno que surja de ellas acomete todas las reformas necesarias o la situación económica empeorará de tal forma que el que gane –Rubalcaba o Rajoy– se va a encontrar un erial en el que difícilmente podrán crecer más que paro, miseria y violencia. Todo por empeñarse en no seguir el mandato de Jesús de dejar que los muertos entierren a los muertos.

La pretendida revolución romántica
La pretensión de erigirse en representantes del pueblo revela una actitud antidemocrática.
Jaime Ignacio del Burgo www.gaceta.es 2 Junio 2011

“La revolución ha comenzado”. Así rezaba una pancarta en la Puerta del Sol. En el momento de escribir estas líneas, los indignados han anunciado que no se moverán hasta conseguir una respuesta a sus reivindicaciones. Conocemos algunas de las resoluciones aprobadas por aclamación en las asambleas de la acampada donde reside ahora –así lo han decidido por sí y ante sí– la soberanía popular tales como que cambie la ley electoral para acabar con el actual bipartidismo; que los banqueros y los mercados no condicionen la acción de los Gobiernos; que los corruptos devuelvan lo robado (eso está muy bien) y “los políticos” actuales desaparezcan de la escena pública porque no se representan más que a sí mismos y su único objetivo es llenarse los bolsillos; que el salario mínimo sea de 1.200 euros y se establezca un tope máximo para los sueldos; que se nacionalice la banca, la educación, la sanidad, las telecomunicaciones y los servicios sociales; que los consejeros del Banco Central Europeo se elijan por sufragio universal; que se reduzca la jornada laboral para poder dedicar más tiempo “al ocio y otros bienes”; que se minore el suelo de los directivos para crear empleo; que las cooperativas de trabajadores tengan preferencia sobre las empresas privadas; que se eliminen las subvenciones a las empresas que tengan beneficios; que “el pueblo” tenga acceso directo a todos los medios de comunicación; que se elimine el neoliberalismo; o que se expropien las viviendas vacías. En fin, todo un rosario de reivindicaciones y propuestas. Algunas son razonables, otras absurdas u obsoletas, y las más tienen un tufillo totalitario o anarcoide que apesta. A eso llaman democracia real.

No deja de ser chocante que la “revolución romántica” –como la han bautizado algunos medios extranjeros– haya estallado con un Gobierno socialista-radical en el poder. Pero más paradójico resulta que en vez de exigir a quien gobierna la responsabilidad de lo que ocurre, la endosen por igual al Partido Popular. Como también lo es que las acampadas se hayan producido en vísperas de las elecciones municipales y autonómicas con la pretensión de deslegitimar el resultado de las urnas, despreciando el hecho de que en las diversas y numerosas opciones que han concurrido a los comicios se refleja la pluralidad de una sociedad libre y democrática, que no precisa de ningún salvapatrias callejero.

No es cierto que entre nosotros haya un bipartidismo perfecto, como existe –por ejemplo– en los Estados Unidos, que pasan por ser paradigma de democracia y donde republicanos y demócratas copan las instituciones representativas porque así lo deciden sus ciudadanos. En la mayoría de las comunidades autónomas y, por supuesto en los municipios, los votantes han podido elegir entre un buen número de opciones políticas. No hay bipartidismo en Cataluña, País Vasco, Galicia, Asturias, Aragón, Baleares, Cantabria, Madrid, Andalucía y por supuesto Navarra. Y si en otras comunidades sólo los dos grandes partidos se han disputado el poder con posibilidades de éxito, es porque los demás no logran convencer a los votantes. Tampoco hay bipartidismo a nivel nacional, pues en el Congreso de los Diputados y en el Senado se asientan otras formaciones minoritarias que condicionan, para bien o para mal, la acción del Gobierno, salvo que cuente con mayoría absoluta.

Da la impresión de que los congregados en la Puerta del Sol y en otros lugares de España –que no tienen ningún derecho a ocupar indefinidamente la vía pública y menos en un régimen democrático que respeta la libertad de expresión, reunión, manifestación y asociación política– pretenden el desbordamiento de las instituciones para conseguir por la vía de hecho la entrada en un nuevo proceso constituyente, al margen de las previsiones de la Constitución. Comparar a España con Túnez, Egipto u otros países con regímenes dictatoriales laicos o islamistas es un insulto a la dignidad de nuestro país y amenaza con arruinar todavía más las expectativas de recuperación económica.

Otra cosa es que nuestra democracia necesite reformas profundas, no para destruir el sistema sino para fortalecer su pureza democrática en el marco de la Constitución. Después del 22-M, lo que toca ahora son las elecciones generales. Los partidos tendrán que decidir si mantienen una actitud conservadora e inmovilista o proponen a la ciudadanía reformas dirigidas a restablecer las previsiones constitucionales. En mi opinión, es preciso reforzar la independencia judicial; reformar el Tribunal Constitucional; revisar la ley electoral; garantizar la igualdad básica de todos los españoles; acabar con el desistimiento del Estado en el ejercicio de aquellas competencias que la Constitución le atribuye para dar cumplimiento a los grandes objetivos nacionales; implantar la austeridad en todas las Administraciones; declarar una guerra sin cuartel contra la corrupción; y, sobre todo, diseñar una nueva política económica que genere empleo y permita sostener los pilares de la sociedad del bienestar como son la educación, la sanidad y los servicios sociales. Pero debe quedar claro que la soberanía popular no reside en las plazas ocupadas sino en las instituciones democráticas. La pretensión de un puñado de indignados de erigirse en representantes del pueblo –por muy poderosas que sean su razones– revela una actitud revolucionaria y antidemocrática.

*Jaime Ignacio del Burgo es ex diputado del PP por Navarra y académico de la Real Academia de la Historia.

Normalizar el castellano
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com 2 Junio 2011

El comportamiento lingüístico de los catalanes es muy peculiar. Los mensajes que se difunden son contradictorios y altamente interesados, políticamente interesados. No digo yo que mi discurso se libre de ello, pero como mínimo tiene a su favor que va contracorriente, no comulga con lo políticamente correcto y comporta un cierto grado de riesgo personal: me permito el lujo de pensar por libre, y perdónenme la petulancia.

Hoy quiero analizar un punto que en mi opinión resulta crucial en el sistema sociolingüístico catalán: la imposibilidad de la normalización del castellano. Es decir, el castellano en Cataluña es una situación de hecho, pero no de derecho, es algo transitorio, no permanente, es una anomalía que debe tolerarse ahora y corregirse en su momento. El castellano nunca podrá ser una cosa normal. El nacionalismo lingüístico se basa es ese punto, más o menos elaborado o disfrazado, y es prácticamente imposible que se mueva de ahí. Lo aceptan nacionalistas y no nacionalistas, hasta la izquierda, PSC e IC. Los castellanohablantes lo son "de momento", hasta que se decidan a pasarse al catalán, primero aprendiéndolo, luego hablándolo en exclusiva en público (como Montilla, por ejemplo), finalmente adoptándolo como lengua familiar. Para lo cual hay un momento clave en el que decides que el catalán sea la lengua de tus hijos. Ese es el paradigma en que estamos. Este proceso puede durar un siglo o dos, es igual, pero lo importante es que esté siempre vigente y vaya produciendo un saldo positivo de catalanohablantes, suficiente para corregir la pérdida relativa del catalán por baja natalidad o por otras razones. O puede que incluso deba ser permanente: es decir, que el estadio castellanohablante sea un paso más o menos necesario de la integración de los forasteros en Cataluña, sean o no hispanohablantes: pero un paso a superar en cuanto empiecen a escalar puestos en la pirámide social.

Para que eso sea posible, lo fundamental es que el castellano no pueda ser normal. O lo que es lo mismo: que no tenga derechos. Ninguno. Muchísimo menos la igualdad, esa igualdad que el TC ha dictado como única posibilidad acorde con la Constitución. Ese simple detalle significaría el fin de todo el montaje lingüístico-social. Y los escato-sociolingüistas añaden: sería el fin del catalán, su sentencia de muerte. "El bilingüisme és la fi del català", se dice en las escuelas. Lo que quiere decir realmente es que el castellano nunca podrá ser normal. Nunca.

En uno de los muchos coloquios a que he asistido en mi vida, un ingenuo se preguntaba: "En el Quebec han establecido una lista de derechos de los angloparlantes (un 20 por ciento de la población). ¿No se debería formular lo mismo para los hispanoparlantes de Cataluña, considerada como una minoría lingüística?" Y añadía: "Quizá no ahora, quizá para más adelante, cuando se supere la emergencia actual...". La respuesta es no. Jamás. Si se le diera cancha al castellano en Cataluña, aunque fuera sometido al catalán, concluyen, "desapareceríamos". Poca broma.

El loro opone resistencia
Lejos de depurar los excesos del pasado, los vamos acumulando y adaptando a las nuevas situaciones
MANUEL MARTÍN FERRAND ABC 2 Junio 2011

En la vida política española, demasiado pancista y escasamente atenta a la demanda social, son frecuentes los arranques briosos y decididos, como de jaca jerezana, seguidos de parones bruscos y tercos, tal que de mula zamorana. Es el caso, al menos en Madrid, de Rosa Díez y su flamante partido socialdemócrata. Ayer, en esta misma columna, subrayaba la decisión de los concejales de UPyD que, en ejercicio de sensatez y respeto a los ciudadanos, habían anunciado su renuncia al coche oficial que les corresponde como ediles del gastoso Ayuntamiento de Alberto Ruiz-Gallardón, el más endeudado de España y, posiblemente, de toda Europa. Han bastado unas horas para que David Ortega, el portavoz del grupúsculo, matice la renuncia y aclare que su partido necesitará «uno o dos» coches para su actividad diaria que, se supone, no es compatible con el metro, el autobús, los trenes de cercanías o el cochecito de cada uno de ellos.

No es éste un asunto de naturaleza cuantitativa. Un par de automóviles no son, en el orden de los principios éticos y estéticos, menos que cinco. Lo cualitativo, que es lo que debiera orientar el gasto público en general y el de nuestros supuestos representantes en particular, reside en el respeto a cada céntimo de euro de los aportados al común por los muchos y variados impuestos, tasas y gravámenes con que nos sangran, no sin saña, las Administraciones públicas.

Decíamos ayer que es necesario y urgente acabar con ese loro devorador de chocolate que, tacita a tacita, se come una parte importante y prescindible del Presupuesto. Por lo que se ve, el loro opone resistencia. El significativo recular del partido de Rosa Díez en el Ayuntamiento madrileño toma razón de la advertencia del futuro jefe de la oposición en la Asamblea, el socialista Tomás Gómez, que justifica el derroche motorizado por razones de «seguridad», ya que «hace años» ETA amenazó a la Corporación. Pamplinas, si el riesgo de los ediles, muchos ignotos, es real habría que declarar el estado de sitio. No es que no se justifiquen más de media docena de coches representativos, meramente protocolarios, para la totalidad de los servicios municipales, es que tan siquiera cabe, en un estricto planteamiento democrático que priorice el servicio a los ciudadanos, la existencia de plazas reservadas para el aparcamiento de los munícipes y otros servidores y cargos públicos. Aquí, lejos de depurar los excesos del pasado, los vamos acumulando y adaptando a las nuevas situaciones y olvidamos algo fundamental: el privilegio, cualquiera que fuere, de un representante popular niega la dignidad de su representación.

El TS atisba y Rubalcaba "a lo suyo".
Vicente A. C. M. Periodista Digital 2 Junio 2011

Cada día que pasa avanzamos un paso más en la indignidad de un sistema dominado por elementos de una bajeza moral incalificable. Se han producido de modo casi simultáneo dos acontecimientos a cada cual más vergonzoso y que por sí solos bastarían para justificar la reacción de los ciudadanos y la toma de las calles. Este sistema además de corrupto, inmoral y anti democrático, está lleno de una casta de sujetos que se complementan y se apoyan mutuamente al más viejo estilo de mafias o logias. Como diría el Tribunal Supremo "se atisba un desequilibrio en la calidad de la democracia en España".

Por un lado y como hecho más lamentable ha sido el nombramiento como Comisario Principal, máximo cargo dentro de la carrera policial, del Sr. Manzano, imputado en el mayor delito que se puede cometer en el ejercicio de sus funciones en las pesquisas policiales tras los atentados terroristas del 11M en Madrid. Este nombramiento realizado por el Ministro del Gobierno de los GAL y ahora de Interior, el Sr. Rubalcaba, solo es comprensible desde la perspectiva de un pago por los servicios prestados. Lo que habría que preguntar es si esos servicios son por los que precisamente se le están juzgando y más que probablemente sea condenado. Falseamiento documental, manipulación y destrucción de pruebas, etc.

Es de suponer que para el Sr. Rubalcaba, estas acciones son meritorias, y desde luego que lo son, pues nada menos que el PSOE llegó al poder tras esos atentados , negando cualquier teoría sobre la autoría de los mismos que no fuera la que le convenía a sus intereses partidistas y controlando la comisión de investigación del Congreso, donde este sujeto, el Sr. Manzano, cometió perjurio. Así que supongo que también este ascenso premia la fidelidad y puede que también, por qué no pensarlo, el silencio. No sé qué pensarán el resto de Comisarios de carrera sobre este injustificado e insólito premio, pero yo desde luego en su caso, pediría explicaciones.

Pero si ese asunto apesta, no menos apesta el tercer rechazo del Tribunal Supremo a investigar el brutal e incomprensible aumento patrimonial del Sr. Bono, Presidente del Congreso. Este rechazo es incomprensible cuando en su resolución dice cosas como que "se atisba un desequilibrio patrimonial". ¿Y eso qué significa? Pues para estos jueces, nada. Es decir que un balance donde los bienes adquiridos superan con creces a los ingresos habidos durante cierto periodo de tiempo, o sea el desequilibrio patrimonial, solo se "atisba". Curioso verbo que según la definición de la Real Academia de la Lengua Española significa "Mirar, observar con cuidado, recatadamente" y es sinónimo de vislumbrar o conjeturar.

Solo el TS puede investigar ese desequilibrio patrimonial que atisba, pero se niega por tercera y última vez a hacerlo y con ello bloquea cualquier acción judicial sobre el Sr. Bono, ya que ningún juzgado ordinario tiene competencia sobre personas aforadas y deben inhibirse. Es lo lamentable de la Justicia en España, que cualquier político aferrado a su cargo, queda impune y blindado por sus prebendas injustificadas comparado con el resto de ciudadanos. Otra vergüenza más que sumar al estado de la Justicia en España. Cada día que pasa nos acercamos más hacia la total destrucción de esta Nación. ¿Cuándo despertará esta sociedad?

La ley vehicular de acampadas
Urge un cambio en el idioma vehicular de las acampadas, y tal vez incluso una Ley al respecto: ¿por qué no el chino mandarín como idioma tronco de las acampadas?
E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ABC Cataluña 2 Junio 2011

Si alguien cree que tiene una opinión sólida sobre algo, lo que sea, es que aún le faltan por leer varios periódicos del día y a sus columnistas. Personalmente, no tengo un criterio claro sobre las acampadas de «indignados» en el centro de la ciudad y mucho menos aún sobre los modos y maneras de gestionar desde la Administración la limpieza y seguridad de los concentrados y sus campamentos, así como de la limpieza y seguridad de cualquier ciudadano que trabaje, viva o pase por allí. Y esta falta de solidez de criterio sobre este asunto tan actual era, en mi caso, anterior a la lectura de un esclarecedor artículo publicado en el diario «Avui», que ha venido a plantearme aún más dudas, pues el articulista consideraba a los «indignados» españolísimos, porque el idioma vehicular de la Plaza de Cataluña está siendo el español, con el fin, según esgrimieron los «indignados» como excusa, de llegar al máximo de personas posible.

Y dice el articulista con mucha razón que, si ése fuera realmente el motivo, se habría usado el idioma inglés o incluso el chino mandarín, por lo que deduce que el uso del castellano es en el fondo una artimaña para apoyar la consigna de ¡aparcar los nacionalismos! En fin, no es más que un ejemplo de lo complicado que resulta estar a favor de algo y de lo contrario a un tiempo; es decir, «indignado» por la actualidad política y a favor de un uso natural del castellano en Cataluña. Habrá que suponer que, tras la lectura de ese artículo, muchos catalanistas indignados tendrán que elegir entre lo uno o lo otro, porque..., ¿y si el campamento fuera una maniobra calculada por el españolismo acechante para la desinmersión del catalán?..., ¿y si detrás de esta «imposición» popular del castellano en la Plaza de Cataluña estuviera Albert Rivera, empeñado en devolverle sutilmente a Artur Mas y a Irene Rigau la patata ya fría de las cinco sentencias del Tribunal Supremo contra la «immersió» educativa en el catalán?... Urge un cambio en el idioma vehicular de las acampadas, y tal vez incluso una Ley al respecto: ¿por qué no el chino mandarín como idioma tronco de las acampadas?

Ley de víctimas del terrorismo
Comprar voluntades
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 2 Junio 2011

El desbloqueo de la modificación de la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo evidencia la necesidad del Gobierno socialista de dar un impulso a su aprobación ante el inminente desenlace del proceso de negociación con la banda terrorista ETA.

En diciembre de 2004, Zapatero nombra alto comisionado para las víctimas del terrorismo a Gregorio Peces Barba. A los pocos días, Peces Barba mantiene una reunión con la junta directiva de la AVT, que yo presidía por aquel entonces. De aquella primera reunión, y de las mantenidas posteriormente con la AVT y con otros colectivos, quedó claro que se estaba utilizando la reforma de la Ley de Víctimas con el objetivo de detectar las debilidades que los colectivos de víctimas pudieran tener y utilizarlas para adaptar la ley con el objeto de emplearla como mordaza para el proceso de negociación.

Las continuas promesas, posponiendo la fecha límite para la aprobación de la ley, se fueron incumpliendo una tras otra, hasta el cese de Peces Barba como alto comisionado. Y la ley se quedó en un cajón.

En esta segunda legislatura, con el proceso de negociación vigente, el Gobierno vuelve a retomar la ley hace más de un año. En la exposición que realicé en la correspondiente comisión del Congreso de los Diputados, expuse algunos puntos por los que consideraba esta ley un fraude para las víctimas del terrorismo, que volvería a discriminar a unas víctimas con respecto a otras, al introducir grandes diferencias entre víctimas que están en igualdad de condiciones. Pero no fue esta mi crítica principal. Dije entonces que, para el colectivo de víctimas que represento, la principal prioridad era que se incluyera en el texto de la ley la prohibición expresa de negociar con terroristas.

Después de siete años, el difamador diputado socialista Antonio Hernando (lo de difamador lo digo porque dicho diputado no tuvo reparo en recurrir a la difamación en unas declaraciones efectuadas en el Congreso contra la AVT que yo dirigía) ha aceptado ahora ponerse de acuerdo para incluir en la ley el siguiente texto: "El Estado reitera su compromiso de perseguir la derrota definitiva, incondicional y sin contrapartidas del terrorismo en todas sus manifestaciones".

Seguro que hay muchos que aplaudirán con euforia esta iniciativa, que creerán que esto significa que el Gobierno socialista ni negocia ni negociará con ETA. Me extendería en exceso si recogiese en este artículo todas y cada una de las promesas y compromisos que los distintos Gobiernos socialistas realizaron, negando cualquier nueva negociación con ETA; por supuesto, ninguna de esas promesas fue cumplida, ni ningún compromiso mantenido. Baste con recordar que el Presidente de este Gobierno fue el que firmó el Pacto por las Libertades y Contra el Terrorismo, que traicionó nada más firmarlo, al iniciar conversaciones con ETA estando aún en la oposición, y que sigue traicionando.

Este mismo presidente es el que llevó al Congreso, en 2005, su decisión de abrir un proceso de diálogo con ETA. Permítanme que recuerde aquí un extracto de la intervención de Zapatero en el Congreso el 17 de mayo del 2005:

Por eso, y convencidos como estamos de que la política puede y debe contribuir al fin de la violencia, reafirmamos que, si se producen las condiciones adecuadas para un final dialogado de la violencia, fundamentadas en una clara voluntad para poner fin a la misma y en actitudes inequívocas que puedan conducir a esa convicción, apoyamos procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia, respetando en todo momento el principio democrático irrenunciable de que las cuestiones políticas deben resolverse únicamente a través de los representantes legítimos de la voluntad popular. La violencia no tiene precio político y la democracia española nunca aceptará el chantaje.

Si leen con detalle la resolución parlamentaria que dio permiso al Gobierno para oficializar el proceso de negociación con ETA, podrán comprobar la capacidad de manipulación y el modo de retorcer el significado de las palabras para encubrir una negociación con terroristas. De hecho, poco difiere la interpretación de este párrafo del compromiso adquirido en la reforma de la ley de Víctimas del terrorismo.

Estamos ante un nuevo engaño, una nueva trampa. Lo han hecho con la reforma de la ley de Partidos, que supuestamente se hacía para impedir que ETA siga en las instituciones y que, como hemos comprobado, ha terminado posibilitando que Bildu entre en las instituciones, burlando la ley por otros caminos. Y harán lo mismo ahora.

Quieren emplear esta ley para utilizarla como una chequera y comprar voluntades, especialmente de aquellas organizaciones y asociaciones de víctimas creadas desde la llegada de Zapatero al poder, junto con algunas ya existentes que siempre se opusieron a quienes abogamos por la rebelión cívica contra el proceso de negociación.

A pesar de ser consciente de la eficacia de este movimiento del Gobierno socialista para aplacar la respuesta de colectivos y víctimas contra la negociación encubierta, no cejaremos en nuestro empeño de resistir a las tentaciones y engaños. Pues si necesaria puede ser, de forma puntual, la ayuda económica a los que tenemos la suerte de estar vivos, prioritaria es la obligación que tenemos para con los que fueron asesinados: velar por su memoria, dignidad y justicia. Si este no fuera nuestro principal compromiso, no seríamos merecedores de ninguna de las reformas que pretenden vendernos con esta ley, que no es, por mucho que les cueste reconocerlo, sino un agravio y un fraude.

Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.

Franco
Cautiva y desarmada
Cristina Losada Libertad Digital 2 Junio 2011

Este es el parte final del asalto a la libertad académica. El último bastión del fascismo ha caído. Cautiva y desarmada la Real Academia de la Historia, las fuerzas del antifranquismo sobrevenido han conseguido todos sus propósitos. La anacrónica institución se ha rendido y rectificará las biografías del monumental Diccionario que tanto sulfuran a indoctos hijos del panfleto y a profesores que no fueron llamados a participar en su elaboración. Bien está lo que bien acaba. A fin de coronar este triunfo de la Inquisición cultural, se espera que la entrada sobre Franco, motivo y pretexto del asedio, sea dictada en persona por la comisaria del ramo y afamada guionista del film Mentiras y gordas. ¡Ojalá fuera broma!

La cuestión que aquí se dirimía quedaba reflejada en la declaración del catedrático García Cárcel al diario El País: "Es una polémica desorbitada, hinchada y artificial. No tomaría ningún tipo de medida, porque significaría no respetar la opinión académica de un historiador como Luis Suárez Fernández. Se puede estar de acuerdo o no con él, pero me parece increíble que la ministra de Cultura pida una rectificación. No existe la Historia en singular, existen los historiadores. Lo contrario sería participar de la defensa del pensamiento único". A su vera, sin embargo, notorios eruditos mostraban su espanto ante el delito de calificar al régimen franquista simplemente de autoritario (necesitan otro diccionario) y algún librepensador pedía la destrucción de toda la edición. Lo dicho, auténticos discípulos de Erasmo, dignos herederos de la Ilustración.

Nada más autoritario, nada más franquista, que la presión por someter a los académicos a las exigencias del poder. Nada más totalitario que la pulsión por encerrar la historia y la cultura en el redil de la política. Y nada tan lastimoso como la servidumbre del "mundo de la cultura" ante los sucesores del Arriba: sólo uno de los elegidos defendía la libertad intelectual. Una independencia que, a la postre, tampoco ha amparado la Academia. Y mucho menos el siempre temeroso Ministerio de la Oposición. La biografía de Franco que firma Suárez es, naturalmente, discutible, pero su grave error, su infracción imperdonable, radica en que no constituye una reprobación. Pensó con antigua ingenuidad la Academia, que un Diccionario no es lugar para hacer juicios y dictar condenas. Y pensó mal.

Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Sinde
Franco y el gallinero progre
Pío Moa Libertad Digital 2 Junio 2011

Ante el tratamiento del Diccionario biográfico de la Academia de la Historia a Franco y a algunos personajes de la República y del Frente Popular, la prensa progre y la Sinde, ministra de Cultura (sic), se han alborotado mucho. Ellos creen que Franco fue un dictador totalitario o fascista, destructor de una ejemplar república democrática; que Azaña fue un gran estadista y Negrín un gran patriota y defensor de la libertad; que el Frente Popular no liquidó la legalidad republicana, sino que la afirmó; que dicho Frente se componía de políticos y partidos enamorados de las libertad; que Stalin y los stalinistas defendieron la democracia española; que el envío del oro español a Moscú fue un acto legal y legítimo sin repercusión política especial; que Carrillo merece todo tipo de homenajes aunque "se pasara" un poco en algunos aspectos; que no existió el gigantesco expolio y destrucción de bibliotecas, obras de arte, iglesias, etc., ni una genocida persecución religiosa; o que, si hubo algo de ello, no tuvo mayor relevancia comparado con los crímenes "fascistas", el principal de los cuales fue haberse levantado contra tan ejemplares, progresistas y democráticos jefes izquierdistas y separatistas; que no hubo entonces un proceso revolucionario o que, si lo hubo, se debió al alzamiento fascista contra la libertad; etc. etc. Creen también en el "prestigio" como historiadores de Preston, Juliá, Viñas o Casanova.

En cambio, esa gente niega cualquier valor a méritos de Franco como haber vencido una revolución; haber mantenido a España fuera de la guerra mundial y desbaratado el injustísimo bloqueo exterior; haber eliminado el hambre y el analfabetismo e industrializado el país; haber dejado una nación próspera y reconciliada que ha permitido una transición sin demasiados traumas... Su pecado original, haber derrotado al Frente Popular e indirectamente a Stalin, borra cualquier otro mérito o gracia posible.

Bien, las creencias son libres y esos señores tienen derecho a tragarse y propalar las mayores necedades, nadie va a negárselo. Dada su presencia pública, sí cabría exigirles que se atrevieran a debatir sus creencias, pero hasta ahí no llega su audacia.

Su audacia la demuestran en otros campos: la desenvoltura con que no solo gritan, sino que demandan la censura y la imponen en cuanto está a su alcance, o exigen la "corrección" de textos no acordes con sus creencias, o acusan a otros de mentir, sin dar la menor prueba al respecto. Con lo cual demuestran ser tan "demócratas" como aquellos republicanos y frentepopulistas que tan agudamente describe Azaña: "¿Tendremos que resignarnos a que España caiga en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?". ¿Tendremos que resignarnos a que este gallinero imponga sus memeces como historia y cultura españolas?

San Gil ve un "rotundo fracaso" el resultado del PP vasco y pide más "dureza" a Rajoy
 www.gaceta.es 2 Junio 2011

Sobre la legalización de Bildu y su éxito en las elecciones, la ex presidenta del PP vasco asegira que "hemos retrocedido 20 años porque muchos no le plantan cara y otros se ponen de perfil".

La ex presidenta de los 'populares' vascos considera que el resultado electoral del Partido Popular en el País Vasco ha sido un "rotundo fracaso" y ha recalcado que Mariano Rajoy debería haber sido "más duro, más firme, más contundente y más claro" contra Bildu durante la campaña electoral.

"Tenía que haber hablado más de Bildu porque afecta a todos los españoles. No lo he felicitado (a Rajoy) y bastante es que no he dicho públicamente lo que pienso", asegura San Gil en un entrevista en 'XL Semanal'.

La ex dirigente del PP vasco, que cree que en la vida hay que defender lo que uno cree, califica de "desastre" el resultado en el País Vasco. "Hemos retrocedido 20 años porque muchos no le plantan cara y otros se ponen de perfil", subraya. A su entender, ahora puede decir que los hechos le han dado la razón. "Si yo hace cuatro años cuento que Bildu está legalizado y que el presidente de mi partido no ha querido hablar de ellos en campaña electoral, hubieran pensando que yo me había vuelto loca", exclama.

En cuanto al pacto que suscribieron PSE y PP en el País Vasco, considera que era "esencial" y, de hecho, revela que ella en el 2005 votó a Patxi López para que fuera lehendakari. Eso sí, critica que el pacto de legislatura que hizo el PP no tenga "contrapartida". "A mi me parece que debían haber exigido más", apostilla.

La ex presidenta del PP vasco María San Gil también reconoce en la entrevista en la revista XL Semanal, a la que ha tenido acceso Europa Press, con motivo de su libro 'En la mitad de mi vida', que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le ofreció "un tema de mujeres maltratadas" pero "había que estar en Madrid" y ella no quería dejar San Sebastián "ni volver a la política".

También recuerda que Rajoy le pidió que diera el salto a la política nacional y fuera su número dos en la lista, algo que ella rechazó. "Después de mí se lo ofreció a Pizarro y aceptó. Ahora estamos los dos fuera. Resulta paradójico ¿no? Los dos nos fuimos, ¿será que los dos nos hemos tarado? El partido durará muchísimos años, pero...", explica. Así, San Gil confiesa que, después de haber abandonado el PP, no ha encontrado trabajo "todavía". "Para mí es difícil; vivo en San Sebastián, sigo llevando escolta, tengo un perfil complicado... y lo entiendo", afirma. También reconoce que se marchó del PP porque entendió que su partido "había cambiado de actitud en aspectos" que, a su juicio, "son esenciales".

"Yo empecé a no encontrarme cómoda y a darme cuenta de que lo que yo estaba defendiendo no estaba siendo respaldado por mi presidente nacional", sostiene. Y es que Rajoy le pidió que colaborara con Alicia Sánchez-Camacho y José Manuel Soria en la redacción de la ponencia sobre nacionalismos con motivo del Congreso que el PP celebró en Valencia. "Yo no compartía cosas esenciales del texto, como la relación con el PNV, la unidad de España o la derrota de ETA --resalta--. Hay cosas que son innegociables".

Es más, recuerda que llamó a Rajoy a su casa para mostrarle su discrepancia y él prometió que se corregirían. "Tengo perfectamente claro que me mintió", enfatiza, para insistir en que ella "no encajaba en el cambio de estrategia del PP". "Por eso, cuando dije que me iba, no entendí que me clavaran tantos cuchillos en la espalda. ¡Pero si me estaba yendo! Les dejaba el camino libre, no me metí con nadie, así que para ellos yo era un problema menos", dice, tras recordar que lleva "tres años callada".

El empleo público se ha disparado un 28,2% en la última década
España tiene más funcionarios que comerciantes y hosteleros

El número de empleados públicos aumenta a un ritmo de 70.000 al año
EFE. Periodista Digital 2 Junio 2011

La Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas) ha publicado un informe sobre la situación del personal de las distintas administraciones del Estado que arroja que el número de empleados públicos aumenta a un ritmo de 70.000 al año en la última década. --VER INFORME PDF--

Según los datos de los profesores Miguel Ángel Malo de la Universidad de Salamanca, Luis Garrido de la UNED y Begoña Cueto de la Universidad de Oviedo contrastados con la Encuesta de Población Activa, el número de empleados públicos ha pasado de 2,5 millones en el año 2000 a 3,2 en 2010.

Estos expertos estiman "que en el crecimiento del nivel de empleo público en la última década, han sido las comunidades autónomas las protagonistas indiscutibles, seguidas de los ayuntamientos, frente a un comportamiento sumamente moderado de las administraciones centrales".

De acuerdo con sus cálculos, el mayor crecimiento se ha producido en Andalucía donde hay un 18,3% más de funcionarios que hace 10 años, seguida de cerca de Cataluña, con un 18%. La tercera en crecimiento es la Comunidad de Madrid, con una subida de un 11,3%, pero en su caso no sólo incluye personal autonómico o de ayuntamientos, sino también de los Ministerios y otros organismos de la Administración central presentes en la capital.

Pons lo ve alarmante
El vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, ha calificado de "alarmante" que casi el 24 por ciento del PIB español "esté en la economía sumergida", así como que en España haya aumentado el número de funcionarios, de forma que haya más funcionarios que "trabajadores de bares y cafeterías, de comercios o de talleres de automóviles".

"Eso quiere decir que España se está convirtiendo en un país de funcionarios. Y sin trabajadores en el sector privado, la función pública no se puede mantener", ha alertado González Pons en una entrevista en Telemadrid, que ha recogido Europa Press.

En cuanto al dato de la economía sumergida, que representa el 23,7 por ciento del PIB, el diputado del PP ha afirmado que es algo "gravísimo". "Eso quiere decir que ya vamos casi a un cuarto de la economía española que está debajo de la alfombra", ha enfatizado

Economía sumergida
Por otro lado, la economía sumergida en España supone el 21,5% del Producto Interior Bruto mientras que el volumen de empleo no declarado en el país supera los 4 millones, según otro informe de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas).

Los autores señalan que el empleo sumergido ha ido creciendo paulatinamente en la segunda mitad de la pasada década.

De estimaciones medias para el período 1980-2008 de alrededor del 12,5% sobre el PIB oficial, se ha pasado a unos niveles para el período 2005-2008 que se sitúan entre el 20 y el 23,7%.

Según los autores del estudio, el aumento de la economía sumergida coincide con el fuerte crecimiento de la actividad económica oficial.

En este sentido, resaltan que entre 1980-2008 se elevó la presión fiscal lo que incentivó las actividades sumergidas, que en 2000 supusieron una pérdida de recaudación fiscal de 31.000 millones de euros, el 5,6% del PIB oficial.

Casi 70.000 funcionarios más por año.
Madrid - Patricia Alarcón La Razón 2 Junio 2011

En beneficio, particularmente, de las autonomías y de los ayuntamientos, por delante de la Administración central. Y no sólo eso. El mayor incremento del personal del sector público se ha llevado a cabo durante la recesión. Así lo revela un informe elaborado por Funcas (Fundación de Cajas de Ahorros), en base a la Encuesta de Población Activa (EPA).

De nuevo trasciende del informe la diversidad autonómica. Andalucía lideró la lista de la contratación pública por autonomías, con un 18,3% más de funcionarios que hace una década, seguida de Cataluña, con un 18%, y de Madrid, que registró un incremento del 11,3%, pero con la inclusión del personal de los ministerios y otros organismos de la Administración central. En cualquier caso, tanto en la comunidad andaluza como en la catalana, se reflejaron incrementos de empleo público de más de 120.000 personas, mientras que en la Comunidad de Madrid rondaron las 77.000 personas. Por el contrario, destacan cuatro casos en los que el aumento ni siquiera alcanzó el 1%: en Ceuta y Melilla sólo repuntó la contratación pública en un 0,1% en diez años; y no mucho mayor fue el porcentaje que registró Navarra, de un 0,6%, mientras que en Asturias y La Rioja sólo sumaron el 0,7%.

En términos relativos, estos datos se traducen en que el incremento medio de empleo público a lo largo de una década fue del 28,2%, pero este porcentaje fue superado por Baleares (61,7%), Cantabria (46,9%), Cataluña (43,8%), Castilla-La Mancha (41,6%), Extremadura (38,5%), Aragón (35,4%), La Rioja (33,7%), Galicia (33,2%) y la Comunidad Valenciana (32,2%). Además, si bien el peso del empleo público en nuestro país se alinea con la media del resto de los países de la OCDE y se cifra en un 13%, la paradoja pasa por reconocer el repunte que se ha producido en nuestro país desde el inicio de la crisis. Desde el tercer trimestre del año 2007 y hasta finales de 2010, las administraciones públicas incorporaron 244.000 personas, un dato que sobresale frente al incremento total en una década y que se cifró en 700.000 empleados. Según Funcas, se debe a la aplicación de la ley de dependencia, a la descentralización del Sistema Nacional de Salud y al aumento del personal de seguridad.

De hecho, el informe concluye que la gran mayoría de los empleados públicos incorporados durante la crisis se concentran en la Policía, en el ámbito de la enseñanza primaria (en especial en el ámbito autonómico) y en el sector de la Sanidad, sobre todo en auxiliares de enfermería y cuidados de personas, que dio lugar a un aumento de 76.100 personas.

Por otra parte, Funcas pone el acento en la temporalidad de los empleados públicos. Subraya que debería estudiarse al fondo el caso de los interinos o el personal estatutario, cuyas duraciones que pueden incluso superar los diez años.

24.492 mujeres
El estudio elaborado por Funcas desvela «intensas diferencias por sexo». Entre ellas, que el grueso del aumento del empleo público se dio en el sector de la sanidad, donde la mayoría de los contratados fueron mujeres. El grupo de enfermeras o profesionales del trabajo social en el sector público subió en 24.492 personas durante la crisis.

LAS REGIONES CUENTAN CON 2.388 ENTES Y EL ESTADO CON 454
Las CCAA crearon 597 empresas públicas en los años más duros de la crisis
@Carlos Sánchez. El Confidencial 2 Junio 2011

La crisis ha pasado de largo en las comunidades autónomas. Al menos, en relación al tamaño del sector público. Los datos que acaba de publicar el Ministerio de Hacienda indican que entre enero de 2008 y enero de 2011 -los años más duros de la crisis- las comunidades autónomas crearon nada menos que 597 empresas públicas. O lo que es lo mismo, en apenas tres años el inventario de entes públicos ha pasado de los 1.789 que había al comenzar la crisis a los 2.388 que existían al comenzar este año.

Durante ese trienio, por el contrario, el número de entes estatales -dependientes del Gobierno central- ha pasado de 478 a 454, lo que representa una disminución de 24 sociedades.

Los datos del inventario general de entes públicos reflejan que incluso en 2010 –en plena política de ajuste del gasto- el número de sociedades no ha dejado de crecer, aunque a un ritmo menor. En el segundo semestre de 2010, las regiones crearon únicamente dos nuevos entes públicos. La cifra, sin embargo, puede estar distorsionada. El propio Ministerio de Economía ha reconocido que en los últimos meses se han aflorado al menos una cincuentena de entes públicos que ni siquiera se habían contabilizado en anteriores inventarios.

El aumento en 2010, por lo tanto, tendría más que ver con ese proceso de afloramiento que con la creación de nuevos entes. Según los datos del departamento de Elena Salgado, de las 59 entidades dadas de alta durante el segundo semestre de 2010, “sólo 22 corresponden a entidades de nueva creación”, Y en el mismo sentido, de las 57 que causaron baja en este periodo, únicamente 42 corresponden a bajas ocurridas durante el segundo semestre de 2010.

¿Y qué comunidad ha sido la más ‘generosa’ a la hora de crear nuevos entes públicos? Pues claramente, Cataluña, que si al comenzar la crisis contaba con 260 entes públicos (de ellos algo más de la mitad bajo la fórmula jurídica de consorcios), el 1 de julio del año pasado su número había llegado ya a 451. O lo que es igual, un increíble aumento del 67% en apenas tres años. A continuación se encuentran Navarra y Canarias, cuyo sector público ha crecido alrededor de un 40% en ambas regiones. En todo caso, por encima del 33% que ha crecido el número de entes públicos autonómicos desde el primer año de la crisis.

En el lado contrario se encuentran Baleares, Extremadura, Murcia y La Rioja, donde el aumento ha sido sensiblemente inferior a la media. Tan sólo en Ceuta y Melilla no se ha producido un aumento del sector público.

Madrid versus Cataluña
Así las cosas, una comunidad autónoma como es Cataluña (que representa el 18,63% del PIB nacional), cuenta con 451 empresas públicas (incluyendo todas las fórmulas jurídicas), mientras que en Madrid, con un peso en el conjunto de España equivalente al 17,93%, su sector público lo componen 170 entes.

Los datos de Hacienda reflejan, igualmente, que más de la mitad de los entes públicos corresponden a sociedades mercantiles y consorcios; pero destaca también la existencia de 568 fundaciones que consolidan en el perímetro de las cuentas públicas. Las comunidades autónomas, de hecho, han creado tan sólo en el segundo semestre de 2010 nada menos que 27 fundaciones públicas. Probablemente, algunas ya existían, pero ahora han aflorado.

En el caso de la Administración General del Estado, y en coherencia con el proceso de consolidación fiscal, hay que destacar el cierre de 31 sociedades mercantiles desde 2008. Aún así, todavía hay 184 empresas públicas y 59 fundaciones.

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Movimiento 15-M
El final de los indignados en Cataluña
Antonio Robles Libertad Digital 2 Junio 2011

Me acerqué a la acampada de indignados de la Plaza Cataluña atraído por la novedad. ¡Es tan reconfortante una brizna de viento!

Nada más entrar me sorprendieron dos evidencias: no había ni una bandera y la mayoría de mensajes, escritos artesanalmente en cartulinas tendidas como ropa en cuerdas improvisadas o pintadas en el suelo, estaban en castellano. El detalle no es menor, pues certifica por sí mismo la espontaneidad de la acampada, algo inaudito en Cataluña y cuestionado malévolamente por muchos (en TV3 solamente aparecen personas hablando castellano cuando la información es inmediata e imposible de cribar, como pasa en las catástrofes; cuando tienen tiempo de elaborar la información la realidad castellanohablante desaparece). De haber estado instrumentalizada por sindicatos, partidos u organizaciones paralelas, la acampada estaría inundada de senyeras, esteladas y pancartas escritas solamente en catalán con eslóganes nacionalistas. En su lugar, sin embargo, aparecía una increíble pluralidad nacida de la espontaneidad de cientos de personas indignadas por causas muy diversas y difícilmente reducibles a una pauta común.

Me topé con un joven amigo, uno de tantos protagonistas de aquel milagro. Le pregunté por esa extraña novedad. "La gente está harta, aquí la clase política no pinta nada". Le miré con condescendencia: si la spainrevolution cuajaba, el establisment nacionalista acabaría con ella en dos días. Inútil recordárselo a una juventud aturdida aún por el éxito.

Dos días después, la Junta Electoral Central mandó desalojar las plazas. El día de reflexión era para todos, incluidos los acampados. Paradojas de la indignación: los mismos que exigían respeto por la separación de poderes y por la independencia del poder judicial, se lo pasaban por el forro cuando les afectaba a ellos. Comportamiento muy político, por cierto.

Una semana después, el separatista y consejero del Interior de la Generalidad de Cataluña, Felip Puig, mandó desalojar la plaza con 300 efectivos de Mozos de Escuadra armados hasta los dientes. La carga fue gratuita y obscena. Ni una sola acción violenta habían protagonizado en las dos semanas de acampadas por toda España. 121 heridos, 37 de ellos agentes. Vergonzoso. De fondo sonaban patéticas las disculpas de Rubalcaba para no cumplir con la ley el día de reflexión: "La policía está para solucionar problemas, no para crearlos". Felip Puig, sin embargo, una semana después y coincidiendo con el día de reflexión fulbolística ante la final de la Champions, tenía un motivo nacional de primer orden para desatender el consejo que le llevó a no desalojarlos en el día de reflexión electoral: los indignados ocupaban la plaza donde los forofos del Barça habían de celebrar su previsible triunfo en la Champions.

Para pellizcarse y no sentir nada. Se chotea de la separación de poderes, incumple la disposición de la Junta Electoral Central, se mea en la democracia y, sin embargo, envilece al cuerpo de Mozos de Escuadra mandándolos contra jóvenes indefensos para servir a sus instintos culés. Toda una metáfora de la política catalana. Ese mismo día nacieron los indignados con TV3 por su sesgada información de los acontecimientos y el derroche de dinero público. Un motivo más para limpiar la plaza de chusma españolista. Días antes habían contraprogramado el manifiesto inicial de la spainrevolution con el de catalanrevolution. No estaban dispuestos a que el "fet diferencial català" quedara diluido en el 15-M nacido en Puerta de Sol de Madrid. El 31 de mayo lo puso blanco sobre negro Ferran Sáez Mateu en el Avui: Indignats i espanyolíssims. La caza de brujas se ha puesto en marcha. Twitter comienza a satanizar de ultraderechista a todo el que se les opone.

Fracasado el desalojo, desembarcan los independentistas al día siguiente a lomos de la comisión por el "derecho de autodeterminación". Dirige la operación el peronista Diego Arcos, presidente del "Casal Argentí de Catalunya", personaje turbio al servicio del independentismo, el mismo que soltó en la inauguración de los referendos que había que "romper el Estado por cualquier medio". Vean el vídeo de la Asamblea (38:30) del 29 de mayo donde toman la plaza.

La acampada de indignados en Cataluña tiene los días contados.

POLÍTICA
María San Gil afirma que desde el PP le clavaron cuchillos en la espalda cuando se fue
Denuncia que Rajoy le mintió sobre las relaciones con los nacionalistas y la postura de su partido hacia «la unidad de España o la derrota de ETA».
COLPISA La Voz 2 Junio 2011

Han pasado tres años, pero María San Gil mantiene abiertas las heridas que motivaron su salida de la dirección del PP. La expresidenta de los populares en el País Vasco denuncia que cuando abandonó su cargo desde su propio le clavaron «cuchillos en la espalda» pese a que se fue «sin dar ningún portazo». «No entendí» esa reacción, añade, porque en vez de alegrarse por la marcha de alguien que «no encajaba con el cambio de estrategia del PP» los dirigentes del partido se enfadaron.

San Gil ha tardado en hacer su ajuste de cuentas con Mariano Rajoy y la dirección actual del PP, pero al final lo ha hecho en una entrevista con 'XL Semanal', el dominical de los diarios del grupo Vocento que se distribuirá este fin de semana. Acusa al líder de su partido, aún es militante de base, de colocarse «de perfil» ante Bildu ante la que tenía que «haber sido más duro, más firme, más contundente, más claro» en la denuncia de lo que supone la coalición electoral de la izquierda abertzale.

Rajoy justificó sus escasas alusiones a Bildu durante la campaña electoral por respeto institucional hacia el Tribunal Constitucional, que autorizó su presencia en los comicios. San Gil, en cambio, cree que el presidente del PP «tenía que haber hablado más de Bildu porque afecta a todos los españoles». Esa es la razón de que «no le he felicitado» por los resultados electorales, unos resultados que en el País Vasco, a su juicio, fueron «un fracaso rotundo».

La expresidenta del PP en Euskadi explica que abandonó el primer plano de la política porque Rajoy «me mintió» en la relación que iba a tener su partido «con el PNV», en su postura sobre «la unidad de España o la derrota de ETA», unos asuntos que para ella «son innegociables». San Gil señala además que es una persona que necesita «respetar y admirar» a su «jefe y si eso se pierde » Con el paso del tiempo, añade, la situación no ha cambiado y el PP «no está dirigido como yo creo que debiera estarlo». Pese a este desacuerdo mantiene su militancia de base aunque, avisa enigmática, «tiempo al tiempo».

San Gil cree además que el PP fue generoso en exceso con el pacto con los socialistas vascos para desalojar al nacionalismo del Gobierno vasco y que Patxi López se convirtiera en lehendakari. «Me parece que debían haber exigido más» porque su partido no recibe «contrapartida» alguna por su respaldo parlamentario. Apunta, no obstante, que el acuerdo era «esencial» para «abrir la ventanas y airear el Gobierno vasco». Es más, confiesa, en vez de votar al candidato del PP en las elecciones autonómicas «voté a Patxi López para que fuera lehendakari».

España
San Gil dice que Aguirre le ofreció «un tema de mujeres maltratadas» pero prefirió quedarse en San Sebastián
La revista XL Semanal publica el próximo domingo una jugosa entrevista en la que la expresidenta del PP vasco revela que s fue del partido «poruqe entendía que algo había cambiado» y critica a Rajoy por no haber sido «más duro» con Bildu en la campaña
ABC / MADRID ABC 2 Junio 2011

La expresidenta del PP vasco María San Gil reconoce en una entrevista concedida a la revista XL Semanal -que se entregará el próximo domingo junto a ABC- que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, le ofreció en su día ocuparse de un "tema de mujeres maltratadas", pero ella no quería dejar San Sebastián por Madrid "ni volver a la política".

La entrevista de la que fuera dirigente del PP vasco, siempre destacada por su firmeza en la lucha contra los terroristas a los que ha encarado de frente con un coraje sin igual, se produce con motivo de la publicación de su libro "En la mitad de mi vida", y San Gil recuerda también el momento en el que Rajoy le pidió que diera el salto a la política nacional y fuera su "número dos" en la lista, algo que ella rechazó.

"Después de mí se lo ofreció a Pizarro y aceptó. Ahora estamos los dos fuera. Resulta paradójico ¿no? Los dos nos fuimos, ¿será que los dos nos hemos tarado? El partido durará muchísimos años, pero...", explica y a continuación San Gil confiesa que, después de haber abandonado el PP, no ha encontrado trabajo "todavía". "Para mí es difícil; vivo en San Sebastián, sigo llevando escolta, tengo un perfil complicado... y lo entiendo", afirma.

«Entendí que el PP había cambiado de actitud»
También reconoce que se marchó del PP porque entendió que su partido "había cambiado de actitud en aspectos" que, a su juicio, "son esenciales". "Yo empecé a no encontrarme cómoda y a darme cuenta de que lo que yo estaba defendiendo no estaba siendo respaldado por mi presidente nacional", sostiene. Y es que Rajoy le pidió que colaborara con Alicia Sánchez-Camacho y José Manuel Soria en la redacción de la ponencia sobre nacionalismos con motivo del Congreso que el PP celebró en Valencia.

"Yo no compartía cosas esenciales del texto, como la relación con el PNV, la unidad de España o la derrota de ETA -resalta-. Hay cosas que son innegociables". Es más, recuerda que llamó a Rajoy a su casa para mostrarle su discrepancia y él prometió que se corregirían. "Tengo perfectamente claro que me mintió", enfatiza, para insistir en que ella "no encajaba en el cambio de estrategia del PP". "Por eso, cuando dije que me iba, no entendí que me clavaran tantos cuchillos en la espalda. ¡Pero si me estaba yendo! Les dejaba el camino libre, no me metí con nadie, así que para ellos yo era un problema menos", dice, tras recordar que lleva "tres años callada".

Rotundo fracaso del PP vasco
Por otra parte, la expresidenta de los populares vascos considera que el resultado electoral del partido en el País Vasco ha sido un "rotundo fracaso" y ha recalcado que Mariano Rajoy debería haber sido "más duro, más firme, más contundente y más claro" contra Bildu durante la campaña electoral. "Tenía que haber hablado más de Bildu porque afecta a todos los españoles. No lo he felicitado (a Rajoy) y bastante es que no he dicho públicamente lo que pienso", asegura San Gil.

Revela que votó a Patxi López en 2005 para que fuera lendakari
"Hemos retrocedido 20 años porque muchos no le plantan cara y otros se ponen de perfil", subraya. A su entender, ahora puede decir que los hechos le han dado la razón. "Si yo hace cuatro años cuento que Bildu está legalizado y que el presidente de mi partido no ha querido hablar de ellos en campaña electoral, hubieran pensando que me había vuelto loca", exclama en un momento del cuestionario.

Eso sí, ve con buenos ojos el pacto que suscribieron PSE y PP en el País Vasco y que considera que era "esencial". De hecho llega a revelar que ella en el 2005 votó a Patxi López para que fuera lendakari. Eso sí, critica que el pacto de legislatura que hizo el PP no tenga "contrapartida". "A mi me parece que debían haber exigido más", apostilla.

La consejera Rigau llama 'fundamentalista' a Rivera por defender el bilingüismo
PP y Ciudadanos instan a la Generalitat a acatar las sentencias sobre el castellano en las aulas
 www.lavozlibre.com  2 Junio 2011

Madrid.- La consejera de Educación de la Generalitat de Cataluña, Irene Rigau, calificó ayer de "fundamentalista" al líder de Ciudadanos (C's), Albert Rivera, después de que éste le instara a cumplir con las cinco sentencias del Tribunal Supremo que exigen que el castellano sea lengua vehicular en la enseñanza junto al catalán. Rigau justificó la inmersión lingüística en las aulas recordando la sentencia del Tribunal Constitucional de 1994 que avala la primera ley de política lingüística que priorizó la lengua regional sobre la oficial en toda España.

Rivera contraatacó recordando a la consejera el fallo del Constitucional en 2010 y los cinco del Supremo que obligan al reconocimiento del castellano como lengua vehicular. "Si no cumple la sentencia, quedará inhabilitada políticamente", apuntó el líder de Ciudadanos.

"Nos preocupa que su gobierno, como han hecho los gobiernos anteriores de Cataluña, continúe anteponiendo sus proyectos políticos separatistas por encima de la ley y del respeto a los poderes del Estado de derecho. Un gobierno sólo puede hacer lo que le permite la ley y no lo que le gustaría", aportó la 'popular' María José García, que llevó al pleno la misma reclamación que Rivera.

Ciudadanos ya ha mandado una carta al presidente de Cataluña, Artur Mas, para instarle a buscar "un punto de convivencia lingüística en las escuelas para que se adapten al sistema educativo legal y a un sistema de calidad". Rivera pretende que se implante un modelo con "un 40% de clases en catalán, un 40% en castellano y un 20% de clases en inglés". Y recordó a Mas que es el mismo sistema "que aplican algunas de las escuelas privadas donde ustedes llevan a sus hijos".

Pese a la insistencia del PP y de Ciudadanos, CiU no cede en su intención de mantener la imposición lingüística en la enseñanza y parece que seguirá apostando por el desacato judicial.

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