AGLI

Recortes de Prensa   Miércoles 29 Junio 2011

 

El estado, ¿de qué nación?
Roberto Blanco Valdés La Voz  29 Junio 2011

L a representación política, clave de arco de los sistemas democráticos, se basa en un principio que, según las coyunturas, puede tener más o menos de ficción: que los representantes actúan en nombre y por cuenta de los representados. Es decir, que la nación oficial -la que se sienta en el Congreso y el Senado- es un espejo de la nación real que ha votado a sus señorías.

Bastó seguir ayer el debate del estado de la nación para comprobar que los durísimos momentos que atraviesa el país real -el que, por resumirlo en dos datos esenciales, está a la cola del crecimiento y a la cabeza del paro entre los Estados de la Unión- se corresponden más bien poco con un país oficial que sigue enzarzado en un duelo a garrotazos similar al que pintó Francisco de Goya, aunque con una notable diferencia: que mientras en el mural del inmenso aragonés solo se hundían los combatientes, en este duelo nuestro se hundirá España entera, de un modo irremisible, si nadie lo remedia.

Y el comienzo del remedio pasa, sin ningún género de dudas, por la convocatoria de elecciones, como ayer volvió a plantear Rajoy en el Congreso y como pide la inmensa mayoría de un país que no puede entender el empeño de un espectro en fingir que sigue al mando de la nave.

Pues esta es, al fin, la trágica situación de una nación cuyo estado es el encefalograma plano: que un espectro -poco más que eso es ya políticamente Zapatero- se empeña en continuar mientras pueda hacerlo legalmente pese a la evidencia incontestable de que todo lo que ha intentado para sacar al país del atolladero en el que se ha metido, en no pequeña medida por la irresponsable contribución de este Gobierno, no ha servido absolutamente para nada.

Porque el problema no es solo que el Gobierno haya impulsado, contraviniendo su programa y sus promesas, un programa de ajuste draconiano, que ha rebajado el nivel de vida de millones de personas: el gran problema es que, pese a tantos sacrificios, ese programa no ha dado ni un solo resultado. Así lo resumía hace tres días, en una entrevista en La Voz, Javier Díaz Giménez, consejero del gabinete económico de la presidencia del Gobierno: «España se queda atrás y las reformas no han funcionado».

Esa y no otra es la razón por la que Zapatero carece ya de todo derecho a pedir al país que achante con él hasta que acabe su mandato. Y esa y no otra es la razón por la que la acusación de que la oposición no ha colaborado, gran eslogan del Gobierno para los meses que vienen, carece ya de credibilidad.

La oposición pide elecciones, que sería lo que haría el PSOE si fuera el PP quien hubiera conducido a España a este desastre, porque no hacerlo la convertiría en cómplice de un Gobierno que ha agotado todo su crédito y que está haciendo que se esfume a paso de gigante el del país.

Estado de calamidad
José Antonio VERA La Razón  29 Junio 2011

Uno de los momentos calientes del Debate del Estado de la Nación se produjo cuando el jefe de la oposición le preguntó al presidente: «¿Por qué razón se empeña usted, señor Zapatero, en prolongar esta calamidad?». Asunto bien planteado por Rajoy, porque eso es hoy lo que casi todo el mundo se pregunta.

Si nada funciona y hay que estar mendigado apoyos y malvendiendo a trozos el país a los nacionalistas, sería mejor que acabáramos ya la representación y se convocara a las urnas para que sean los ciudadanos quienes decidan.

No está en esas Zapatero. Ayer se mostró resignado y apeló al patriotismo para intentar que la ciudadanía no le recuerde como un fracasado sino como alguien que intentó hacer lo que pudo pero sin mucha suerte. Se acepta la buena intención, por supuesto. Aunque resulte baldío el intento. Incurrió el presidente en las justificaciones de siempre y en los reproches conocidos hacia Rajoy: «Usted no ayuda y sólo quiere que las cosas vayan peor». Salvo la jalea de los suyos, poco eco encontró nuestro hombre en su despedida parlamentaria, que a tenor de los demás resultó «decepcionante», «agotada» y «patética». Lo que no fue obstáculo para que que, dentro de la cortesía, Rajoy le deseara buena suerte «en lo personal y familiar». No podía ser de otra manera. Ambos se han enfrentado muchas veces y se han dicho lo que han podido. Zeta creyó tener liquidado a su contrincante tras las últimas elecciones. Estuvo a punto, pero la realidad es que el que está hoy noqueado es él y quien le puede suceder en la Moncloa, el líder del PP. ¿Por qué? Se lo explicó Mariano en claro castellano: «Hemos pasado de codearnos con los mejores a ocupar el furgón de cola» de Europa. Más aún: «Recibió usted la mejor de las herencias y nos deja la peor».

Zetapé ocupó gran parte de su denso discurso en prometer nuevas medidas para pymes, ayuntamientos, hipotecas y para controlar el gasto autonómico. La pregunta era obligada: «¿Y por qué no lo hizo antes?» A lo que respondió otra vez con excusas, circunloquios, reproches y una novedad: se colgó la medalla de haber inventado ¡las becas! Enhorabuena.

Zapatero no termina de irse
Editoriales ABC  29 Junio 2011

EL debate entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición transcurrió ayer por los cauces previstos. Zapatero llegó al Congreso como un gobernante cesante, con un saldo de cinco millones de parados y la mayor crisis económica de la reciente historia de España. El golpe electoral del 22-M todavía hace mella, y eso se notó en la falta de entusiasmo del Grupo Socialista, que solo se animó cuando Zapatero utilizó la sal gruesa contra Mariano Rajoy, con el tópico reproche de no haber apoyado las reformas del Gobierno y añadiendo la acusación de que había utilizado en su réplica datos falsos. Zapatero no ofreció un «sprint» final de reformas convincentes o novedosas, que sacudieran la modorra y la inercia en la que está instalado el Gobierno, más pendiente de lo que Alemania puede hacer por Grecia que de lo que él puede hacer por España. Y este es el problema que subyacía al discurso de Zapatero: la pérdida de control sobre los acontecimientos que afectan a la economía española. Por eso fue certero Mariano Rajoy cuando desarmó dialécticamente a Zapatero al afirmar que no lo acusaba de la crisis, sino de haberla negado, de haberla agravado y de haber dilapidado «la mejor herencia recibida», en referencia a la situación económica que dejó el Partido Popular en 2004, gracias a cuyas rentas ha vivido el Gobierno socialista hasta la eclosión de la crisis financiera.

Fue un debate, por tanto, perdido en la absoluta disparidad de papeles que Zapatero y Rajoy cumplen en la política nacional. El primero, abrumado por su fracaso en la gestión de la crisis. El segundo, aupado al liderazgo político tras los resultados de los comicios municipales del 22 de mayo. Solo la prerrogativa de disolver el Parlamento mantiene al presidente del Gobierno con vida política. En todo caso, la réplica de Zapatero a Rajoy marca la senda del discurso del PSOE —y, por tanto, de Rubalcaba— contra el PP, que es el mismo de los últimos meses. Los socialistas se van a emplear a fondo en denunciar que los populares no han actuado con sentido de Estado ante la crisis. Pero esta agenda demuestra que, realmente, el PSOE no ha aprendido nada de las elecciones municipales y autonómicas.

Si, en general, ningún partido de la oposición puede responsabilizarse de las políticas de pactos del Gobierno, en el caso español la acusación al PP es una insidia, vista la estrategia del Gobierno de pactar con cualquiera antes que con Rajoy. Están registradas para la posteridad las cesiones abusivas que ha tenido que hacer el Gobierno al PNV y a CiU para lograr su abstención y sus votos, respectivamente, y sacar adelante las reformas de la negociación colectiva y del sistema de pensiones. Diga lo que diga Rajoy —y aunque demuestre con datos sus apoyos al Gobierno al comienzo de la crisis y las múltiples propuestas hechas en materia laboral, social y fiscal—, el Gobierno y el PSOE no tienen más opción que socavar al adversario, a falta de un balance propio favorable. Las políticas sociales serán, también, un campo de batalla entre el Gobierno y la oposición, pero ahí la situación del Ejecutivo es de extrema debilidad, porque no es posible abanderar la cohesión social ante las políticas de la derecha, como pretende el presidente del Gobierno, cuando bajo su mandato se ha superado el 20 por ciento de tasa de paro y se ha llegado al límite de los cinco millones de parados.

Añádanse desahucios, empobrecimiento, exclusión social, y quedará completado el cuadro de una crisis económica que se ha transformado en la crisis social que hará de España un país más pobre.

En lo político, Zapatero reflejó ayer con cruda nitidez el estado actual del socialismo español: sin discurso frente a los ciudadanos, crispado frente a la oposición y fracasado frente a la crisis. La petición de elecciones generales anticipadas no es una obsesión del Partido Popular, sino la necesidad democrática de provocar un revulsivo, por el único cauce legítimo que conoce el sistema, que es convocar a los ciudadanos cuando el Gobierno se ha agotado. Otros países en crisis no han empeorado su situación por convocar elecciones anticipadas, como Irlanda o Portugal. Al contrario, sus gobiernos han tomado las riendas de la situación, con mayor o menor acierto, pero con el respaldo de unos ciudadanos que han votado con conocimiento de la crisis que padecen. Con los resultados desastrosos del 22 de mayo en las elecciones locales y autonómicas, cualquier Ejecutivo europeo habría dimitido en bloque para dar paso a una nueva legislatura. Pero el Ejecutivo socialista de Rodríguez Zapatero ha decidido convertirse en la excepción negativa a la normalidad democrática. Y lo ha conseguido, porque Zapatero no termina de irse.

El último patriota
JOSÉ MARÍA CARRASCAL ABC  29 Junio 2011

HACER leña del árbol caído no es agradable ni elegante, pero el presidente del Gobierno no nos deja otra opción con su discurso de ayer, engañoso, inoperante y vacío, como si quisiera cerrar su mandato con una muestra de lo que ha sido todo él. Ni una sola palabra de arrepentimiento por la cadena de errores cometidos desde que negó la existencia de una crisis hasta que se vio obligado a renunciar a la reelección debido a ella. Ni la más ligera admisión de responsabilidades por la calamitosa situación en que deja España. Ni una sola verdad sobre el pasado, el presente o el futuro. Solo las viejas y trilladas mentiras sobre el posible inicio de la recuperación en la segunda mitad del año, los obligados guiños a la izquierda —incluidos los «indignados» del 15-M— y las puñaladas arteras al PP, dando a entender que es el culpable de nuestras desgracias por no apoyarle en sus reformas. Olvidando, primero, que esas reformas no son suyas, sino le han venido impuestas desde fuera. De por sí nunca las hubiera hecho. Y segundo, que ni siquiera las está llevando a cabo con la diligencia y profundidad que requieren, razón de que sigan apremiándole desde las instancias internacionales. En resumen, el Zapatero de siempre, traicionando a todo el mundo, empezando por él mismo.

Pero lo más obsceno en este discurso sobre el estado de la nación, que lo único que tuvo bueno fue ser el último, estuvo en el aroma patriótico —¿o patriotero más bien?— que le insufló. El mismo personaje que cuando le preguntaron si España era una nación contestó que «ese es un concepto discutido y discutible»; el que se lanzó a una negociación con Eta sin saber dónde se metía; el que prometió a los nacionalistas catalanes darles lo que le pidieran y ha rebajado el nivel de nuestro país en todas las clasificaciones internacionales, se nos presenta ahora como un cruzado de los de «¡Santiago y cierra España!», atreviéndose incluso a acusar de falta de patriotismo a quienes le critican. Y eso, no, señor Zapatero, eso es ya demasiado. Usted puede revisar toda la memoria histórica que quiera, tener sus ideas sobre qué se hizo bien o mal en el pasado y dar sus opiniones al respecto, faltaría más. Pero darnos lecciones de patriotismo, no. No, porque para eso hay que creer en el propio país, cosa que usted, lo siento, ha demostrado creer muy poco. Ahora dice que «es necesario un esfuerzo colectivo para superar la crisis». No era lo que decía cuando, aliado con los que no se sienten españoles, trataba se establecer un cordón sanitario en torno a los que no pensaban como usted, es decir, a media España por lo menos. Lo mínimo que pudo usted hacer ayer, fue disculparse por ello. No lo hizo, sino continuar con sus insidias. Lo que quiere decir que su último discurso sobre el estado de la nación fue tan falso como lo que ha venido haciendo al frente de ella.

Zapatero, "persona non grata"
Francisco Rubiales Periodista Digital  29 Junio 2011

Ningún dirigente político ha causado más daño a España en menos tiempo que Zapatero. Ha hecho más daño concentrado que Fernando VII. No se merece salir de rositas después de sus estragos. Ante la ausencia de una Justicia independiente y firme, la justicia popular debe actuar. Zapatero merece un duro castigo.

El debate sobre el "Estado de la Nación" de 2011 ha sido lamentable y frustrante. Un Zapatero mentiroso, parcial y abrumado por sus fracasos fue incapaz de reconocer sus innumerables errores y carencias, se defendió con la astucia de un profesional y evitó ser apuntillado por un Rajoy mediocre, sin vigor e incapaz de despertar un sólo gramo de ilusión en los españoles. Definitivamente, la política, en España, está arruinada y los ciudadanos han sido abandonados en manos de una de las peores castas políticas de la historia moderna del mundo..

Pero el balance de Zapatero, que se niega a convocar elecciones y liberar a España del calvario estéril que supone su agonía política, es terrible y, a pesar de que enfrente tenga a un político plano y sin nervio, está derrotado y huele a cadáver. Se encontró con un país pujante y solvente en 2004 y lo está dejando en la estacada, arruinado, sin futuro, triste y lleno de pobres y desempleados. Él no asume ni una pizca de culpa y dice que todo lo ha hecho bien, pero los datos son abrumadores y la España que él ha gobernado está arruinada y es una piltrafa de país, sin prestigio ni crédito internacional, una patria más desintegrada, dividida y sin esperanza. Sus fechorías y fracasos sólo son comparables a los que protagonizó Fernando VII, el peor monarca de nuestra historia, en el siglo XIX, otro tipejo que destruyó a España y la dejo maltrecha durante casi dos siglos, .

Ya no basta con expulsar a Zapatero del poder. Hay que declararlo "Persona non grata" y hacerle la vida imposible en este país que él ha arruinado e inundado de pobreza y tristeza. Hacerlo sería justo y, además, los españoles lo necesitan para lograr la catarsis que sirva de base a la recuperación. España tiene que resurgir sobre las cenizas del Zapaterismo denostado. Cualquier otra fórmula para resucitar es incompleta e inviable.

Nunca nadie causó tanto daño a su país en menos tiempo. En tan solo 7 años, Zapatero ha hecho de España una piltrafa mundialmente desprestigiada, empobrecida, cutre, inmoral, corrupta, indecente, insolvente y plagada de maleantes, desempleados, pobres y mareas enormes de gente triste y asustada. Bajo su batuta infectada. España se ha degradado, tras haber perdido también la confianza en el poder y la fe en la democracia.

Algunas de sus últimas tropelías son de de una injusticia y falta de ética sangrantes: Ha alimentado las fauces de las sanguijuelas nacionalistas vascas y catalanas, expertas en chantaje y extorsión; Moratinos, su ex ministro de Exteriores, ha hecho su campaña internacional como candidato a la FAO con aviones Falcon del ejército español y gastando dinero público, mientras que Bibiana Aido ha encontrado un puesto de alta asesora en la ONU, cargo que nos ha costado 99.5 millones de euros prometidos a ese organismo internacional, a pesar de la ruina que arrasa a España.

Un tipo así merece que le declaremos "persona non grata" y que le expulsemos no sólo del poder, sino también del país. Nunca antes como ahora la venganza del pueblo fue tan justa y necesaria.

Tenía que haber dimitido o convocado elecciones anticipadas porque es evidente que los españoles no le quieren, pero el tipo se aferra al poder y, cargado de descaro e indecencia, dice que terminará la legislatura para realizar las reformas que España necesita. La verdad es que las reformas que España necesita no las hace y las únicas que propicia son "reformas" tan cargadas de indecencia como comprar bonos catalanes devaluados con el dinero de las pensiones, romper la unidad de mercado en beneficio de los nacionalistas vascos, convertir a los cachorros de ETA en los duelos de las Vascongadas, regalar hospitales al nacionalismo catalán, humillar a las víctimas del terrorismo, elevar la prima de riesgo por encima de los 300 puntos y convertir a España en el basurero empobrecido, corrupto y sin futuro de Europa.

Un tipo así merece ser despreciado y oficialmente castigado por el pueblo que él mismo ha arruinado y al que ha arrebatado la confianza, la esperanza y la alegría. No despreciarlo hasta el cansancio dejaría abierta en el alma de España una herida enconada y casi imposible de curar. No haber ajusticiado o destituido al rey felón traidor de Fernando VII, como se merecía, después de haber asesinado, mentido, engañado, robado y hundido a España, nos dejó una enfermedad de la que España todavía no se ha curado. Del mismo modo, no castigar a Zapatero con la dureza que se merece nos cerraría las puertas de la dignidad futura y de la decencia que deseamos.

Las fechorías de Zapatero no cesan en su agonía, sino que se agudizan. El envilecimiento del sistema avanza a medida que se acerca el final del triste "Zapaterismo". Sus medidas para mantener el poder dinamitan la unidad de España, rompen el concepto de igualdad entre los españoles, destruyen el mercado único, empobrecen cada día más a la nación y siembran la sociedad de descontento, impotencia, desconfianza y rabia.

La reciente decisión de cerrar la ruta ferroviaria que une Toledo con Albacete, pasando por Cuenca (por ser “un absoluto desastre”) demuestra que Zapatero, sin conciencia, decencia o pudor, utilizó la línea ferroviaria de alta velocidad como arma política en determinadas provincias y comunidades, practicando un derroche económico que debería considerarse delito.

¿Alguien cree justo que este cenutrio, después de lo que ha hecho, se marche del poder sin castigo, se integre en el Consejo de Estado y cobre una pensión de lujo el resto de sus días, pagada por los mismos españoles a los que ha arruinado, arrebatado la dignidad y hundido?

Dejar a Zapatero sin un castigo ejemplar es apostar por un futuro donde pueda instalarse en el poder un tipo de similar estofa, capaz de destruir de nuevo el país con impunidad. El castigo colectivo de Zapatero es el único camino de la regeneración de España y la puerta que se abre para recuperar lo que él nos ha arrebatado: unidad, alegría, prosperidad, valores, principios, respeto, prestigio y mil cosas más.

Por mucho menos de lo que Zapatero ha hecho, los islandeses, dando un ejemplo mundial de decencia y dignidad ciudadana, han sentado en el banquillo al primer ministro que contribuyó a arruinarlos y que no supo hacer frente a la crisis.

La necesidad de castigar a Zapatero con el mayor desprecio colectivo imaginable es tan vital y perentoria que no cabe duda alguna al respecto. La única duda planteable es decidir si con él deben ser castigados también sus cómplices (ministros y asesores) más cercanos y tal vez también su partido en pleno, culpable de cobardía, de apoyar el desastre y de, por lo menos, haber disfrutado de privilegios y guardado un silencio indecente mientras la nación se hacía añicos.

Voto en Blanco

In artículo mortis.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 29 Junio 2011

El espectáculo fue grotesco, pero también irritante , indignante y reflejo de la situación de enroque patético y desesperado de Zapatero, dispuesto a mantenerse hasta el final aunque eso signifique llevar a España al hundimiento total. Zapatero es consciente de su debilidad agónica, pero también de que con las concesiones al partido anti español y secesionista PNV, se garantiza agotar la legislatura y llevar a término su alocado programa ideológico. Y de paso, da tiempo a que Rubalcaba prepare el terreno para manejar la situación de debacle electoral y logre la "tensión" y crispación suficientes para animar al electorado de extrema izquierda y a sus indecisos a votarle para que el PSOE culmine el proceso de descomposición de España.

Tras un discurso vacío como todos los precedentes desde que reconoció la crisis económica, Zapatero sigue empeñado en no hacer nada que perjudique a Rubalcaba y no tomará las medidas anti sociales que son necesarias y exigidas por la UE para mantenernos vivos. Y además, tiene la desfachatez de decir en su "despedida" que "ama a España". Una mentira que en su boca es aún más flagrante y despreciable. Zapatero desde que asumió el poder ha tratado de satisfacer las aspiraciones de ETA y los partidos vascos nacionalistas separatistas. Ha negociado sin descanso, cediendo en todas y cada una de las exigencias y como siempre, negando sus actuaciones.

Zapatero es consciente y responsable de, como dijo Rajoy, mantener el calvario de España por intereses meramente partidistas y con los apoyos mercenarios de quien solo busca la independencia de España. Eso sí, no antes de haber obtenido el botín y expoliado a este moribundo "in artículo mortis". Ayer, Zapatero acusó a Rajoy de ser como el perro del hortelano, sin embargo él debería ser acusado de fiera acorralada que prefiere morir matando o como el escorpión, que no controla su naturaleza.

Da vergüenza oír al representante del PNV, Erkoreka, el que dijo que nunca antes había obtenido tanto por tan poco, como de nuevo en su discurso de apoyo a que Zapatero agote la legislatura, recordó a Zapatero que eso estaba condicionado a que este cumpliera "el acuerdo". Un acuerdo que se le ha exigido por el PP a Zapatero que aclare y que lo explique públicamente a los españoles. Porque ¿cuánto va a ser el precio final de mantener a esta farsa de Gobierno hasta que decida convocar elecciones generales? El de CiU ya lo sabemos, el patrimonio de la Seguridad Social en Cataluña, ocho grandes centros hospitalarios valorados en más de 500 millones de euros.

Hay quienes aún creen ilusos que Zapatero se despedía. Lo real es que nunca ha tenido la intención de irse sino de apurar hasta el último segundo su mandato y como mal perdedor, seguir el ejemplo de otros camaradas de su partido en el traspaso del poder y "quemar las naves". Es decir, entorpecer al máximo la labor de gobierno de Rajoy, si es este el que finalmente accede y dejarle rehén de un lastre de nombramientos y leyes que condicionen su legislatura con la oposición feroz del PSOE comandados por el agitador Rubalcaba.

Yo aconsejo al PP que no se deje convencer y ceda ahora a las jugadas de un PSOE desesperado. Ante todo hay que asegurar la gobernabilidad y que no tengas al enemigo dentro de casa, como le sucedió al Sr. Aznar, cuyo error fue no desmontar esa envenenada herencia que le dejó González. Espero que no vuelvan a caer en el mismo error.

Zapatero, decidido a prolongar el calvario de la Nación
EDITORIAL www.libertaddigital.com 29 Junio 2011

No le ha faltado razón al líder del PP, Mariano Rajoy, al considerar que la situación política y económica en la que está inmersa España es de tan notoria e indiscutible gravedad que debería resultar absurdo debatir sobre cuál es el estado de la Nación por mucho que ése sea el nombre del debate que se ha celebrado este martes en el Congreso. Así debería ser, ciertamente, si todos los intervinientes en el mismo tuvieran un mínimo de apertura a esa lamentable realidad; pero el presidente del Gobierno, tras su patética intervención, ha vuelto a dejar en evidencia que él no es uno de ellos.

Con afirmaciones propias de un mentiroso compulsivo, Zapatero no ha dudado en quitar gravedad a la situación y en aferrarse a cosas como que "en los últimos trimestres nuestra economía ha presentado un patrón de recuperación caracterizado por la fortaleza del sector exterior"; o que "el turismo será uno de los sectores de actividad que contribuirá a que en 2011 se alcancen las previsiones de crecimiento logrando más de 55 millones de visitantes".

Evidentemente, el presidente del Gobierno no ha podido soslayar los cinco millones de parados, pero ha tenido la desfachatez de quitarle hierro asegurando que "ya hemos observado el primer incremento interanual en el número total de horas trabajadas o del empleo temporal". No menos alarmante ha resultado verlo calificar el colapso económico que padecemos como "la corrección de los desequilibrios propios de nuestro anterior modelo de crecimiento". Sólo le ha faltado hablar de "los brotes verdes" o de "la luz al final del túnel", pero como Zapatero viene utilizando estas expresiones desde que tuvo que admitir la existencia de la crisis, ha preferido expresarlo con otras palabras.

Decidido a prolongar el estéril calvario que para la Nación supone su permanencia en el Gobierno, Zapatero ni siquiera se ha molestado en anunciar esas numerosas y profundas reformas que, según él, iban a justificar el agotamiento de la legislatura. Tan sólo ha anunciado una inconcreta propuesta de fijar un techo de gasto para las autonomías y un par de demagógicas promesas para frenar los desahucios hipotecarios y la morosidad municipal que sufren las empresas. Si lo primero se puede traducir en un encarecimiento del crédito hipotecario y un debilitamiento de su seguridad jurídica, lo segundo tiene todo el aspecto de que va a correr a cuenta del contribuyente.

Con un presidente de Gobierno que no alcanza a admitir la gravedad de la situación y que consecuentemente no propone medidas de envergadura para paliarla, más que nunca resulta evidente la imperiosa necesidad de celebrar nuevas elecciones como condición sine qua non para tratar de poner fin a la agonía. Con todo, que a nadie llame engaño ni "el tono de despedida" o de "fin de ciclo" que se ha podido detectar en casi toda la lamentable intervención de Zapatero. Ha sido de despedida por cuanto es su último debate del estado de la Nación, pero no, desde luego, porque esté decidido a irse antes de agotar la legislatura. Pretende quedarse hasta el último día, le cueste lo que le cueste a una Nación a la que ya ha colocado al el borde del colapso.


******************* Sección "bilingüe" ***********************
¿Qué Estado? ¿Qué nación?
GABRIEL ALBIAC ABC  29 Junio 2011

ENVUELTO en la armadura de su estolidez, deliró ayer el presidente. No es nuevo. Hablamos de alguien que llegó al cargo merced a una rara carambola: su partido daba por perdidas las elecciones en 2004, buscó sacrificar a un desechable don nadie; no había otro más adecuado a ese desairado papel que el tal Rodríguez Zapatero. Y llegó lo no previsto: el 11M. Gobernó. Trajo la ruina.

Daba vergüenza oírle farfullar ayer tonterías económicas que no entendía. Pero no, vergüenza daba al principio. Ahora concita el aburrimiento y el enfado. ¿Cómo ha podido permitir el Parlamento que una nulidad así dispusiera de siete años para completar su política de tierra quemada? Es terrible la responsabilidad de quienes no han sabido —más allá de las siglas de partido— negociar juntos la destitución de un sujeto fuera de sus cabales y, por tanto, perjudicial en igual medida para todos. Un insensato no tiene ni color ni ideología. Tiene sólo peligro.

Tampoco es un azar que este desastre sucediera. Es el síntoma final de una serie de fatales carencias de la España contemporánea. No hay Estado ya. No hay nación siquiera. No hay nada más que un turbio tejido de intereses, de los cuales da muestra poco equívoca el afán con que las gentes que gobiernan batallan por buscarse un buen empleo internacional antes del definitivo desastre. Lo más lejos posible. Allá donde poco se sepa de sus habilidades.

No hay Estado. Democrático. Si es que lo que define a un Estado democrático sigue siendo aquella contraposición de poderes que teorizara Montesquieu: la que imponía que, por la fuerza de las cosas, el poder refrenara al poder. Viene de atrás la destrucción: de la felipista ley orgánica del poder judicial, que enterró la hipótesis constitucionalista de 1978. Es lo que llega ahora al paroxismo en esa horrible farsa, que trueca algo que no es poder judicial, el Tribunal Constitucional, en irregular instancia de casación de la última instancia jurisdiccional: el Tribunal Supremo. El modo en el cual Zapatero garantizó al PNV la anulación de la sentencia del Supremo sobre Bildu, a manos de la institución partidista que preside el señor Sala, hubiera provocado una crisis de Estado en otros sitios. Aquí no.

No hay Gobierno. Ni un átomo de eso quedó, desde el día mismo de hace más de un año en el cual la UE dictó —bajo amenaza de intervención— a Zapatero el viraje de su política económica. Hay ministerios descoordinados, que no saben a qué juegan. Y hay uno que suplanta a la Presidencia: el ministerio a cargo del control policial. Que su titular sea el próximo candidato socialista es lo único serio —¿o preocupante?— en esta farsa.

No hay nación. La «cuestión discutible y discutida», de la cual partió la era Zapatero, ha acabado por construir realidad a su medida. Zapatero creó, primero, el disparate de aceptar dos sujetos constituyentes distintos en el estatuto —Constitución, de hecho— de Cataluña. Lo remató, finalmente, cuando obtuvo del Constitucional una sentencia encaminada a encarrilar la mayoría independentista en el próximo parlamento vasco. ¿Nación? Ni discutible, ni discutida. Dinamitada. Es la histórica herencia del hombre que soñaba con pasar a la historia. Puede dormir tranquilo: ya ha pasado.

No, no le da vergüenza
Editorial www.gaceta.es  29 Junio 2011

Un Rajoy contundente le calificó de “lastre” –pocas descripciones son más precisas–.

El último Debate del Estado de la Nación de esta agónica legislatura fue también un duelo entre ese boxeador sonado del que se burlan quienes le mantienen con respiración asistida y un líder opositor contundente y seguro que le dejó en evidencia. El primero sigue en Babia, escurriendo como un adolescente el bulto de sus responsabilidades y soñando con que las reformas impulsadas bastan para sacar a España del agujero, y el líder del PP trataba de bajarle bruscamente a la realidad, calificándole de “lastre” –pocas descripciones son más precisas– y apremiándole a adelantar las elecciones.

En ese sentido, un debate que amenazaba con ser la enésima reedición del día de la marmota, tuvo al menos una utilidad práctica. Dejar bien claro ante toda España el contraste entre el idealismo surrealista –o el inmenso desahogo– de Zapatero y el realismo de Rajoy. Una escena, por encima de todas, sintetiza ese contraste.

Cuando el presidente trató de irse por la tangente buscando comparaciones entre España y otros países de Europa y Rajoy le espetó: “¿No le da a usted vergüenza?”. Parece que no, y ese es el problema del presidente. Que ha perdido el pudor y el sentido de la realidad y sigue vendiendo castillos en el aire (“volveremos a crear empleo”) o tapando su fracaso sin paliativos como gestor a golpe de insultos contra su rival, al que acusa de mentir o de ser “desleal” (¡mira quién fue a hablar!). Esa desvergüenza y no la lógica fue la que rigió sus intervenciones de ayer: comenzó con su acostumbrada retórica sofista (llamando “escenario convulso” a la guerra de Afganistán); siguió después con su optimismo delirante, con subterfugios ridículos como que “crecemos lentamente pero no lo necesario”; bordeó lo hilarante al proclamarse inventor de las becas y el permiso de paternidad y desembocó en el esquizofrénico pozo en el que él mismo se ha metido al decir que las reformas no pueden ser a costa de la equidad social. Para empezar, las reformas han sido tímidas, tardías y contraproducentes. Y para seguir, ni siquiera han podido evitar hacer trizas ese Estado de bienestar cuya defensa es “prioritaria” para Zapatero. Como le recordó Rajoy, el socialista ha dado el mayor tijeretazo de derechos sociales de la democracia. Y, por otro lado, nada hay más antisocial que la destrucción de más de dos millones y medio de empleos.

El presidente de Bildu y los cinco millones de parados no dudó en apropiarse del legado de la Transición, recordando los 30 años de democracia y prosperidad, cuando el suyo ha sido un triste epílogo de ruina económica y atropello de derechos y libertades; en presumir de la eficacia en la lucha contra el terrorismo, cuando los proetarras han conseguido inauditas cotas de poder en el País Vasco, y en reclamar austeridad, cuando el suyo ha sido el Gobierno del despilfarro y los socialistas han apurado hasta el último minuto las arcas públicas de comunidades y ayuntamientos para tirar con pólvora de rey y favorecer a sus redes clientelares.

Oyéndole hablar ayer en el hemiciclo y dibujar un panorama de recuperación y confianza, Zapatero parecía un extraterrestre que hubiera caído en un país que nada tiene que ver con el que se ha forjado en su imaginación, prestándose a crueles ironías como la de González Pons: “¿Pero este de qué planeta ha venido?”. El problema es que el iluminado de La Moncloa no parece dispuesto a apearse el burro, pese a los requerimientos de Rajoy –“¿Hasta cuándo va a imponer este calvario estéril?”–, que le instó a abrir el país a las urnas y adelantar elecciones, porque el factor tiempo puede ser una variable crítica. Aunque su alusión a que las reformas pendientes estarán listas en septiembre podría abonar la tesis de un posible adelanto electoral.

Un clamor que no es exclusivo del PP, al que también se suma uno de los que mantienen al zombi con respiración asistida: Duran i Lleida (CiU) que se ensaña ahora con el boxeador grogui constatando que la “legislatura está agotada” y “la sociedad, inquieta”. Duran reclamó el adelanto electoral para otoño”.

Contrastó el optimismo patológico de Zapatero con el realismo de Rajoy. Frente al rosario de cifras sacadas de contexto y medias verdades con las que el socialista trataba de justificar su fracaso, el popular tiene claro que “poner el pie en la senda de la recuperación es una obra titánica”. Es la diferencia entre un patético espectro que ya no está en el mundo de los vivos y un político con los pies sobre la tierra que se prepara para gobernar.

También en el bombardeo de imprecaciones al que le sometió en las réplicas un Zapatero desesperado, demostró Rajoy su realismo y frialdad, dejando en evidencia que el presidente se pierde en los palos de ciego. Ante las acusaciones de falta de concreción, Rajoy le recordó las propuestas hechas por el PP que fueron sistemáticamente rechazadas. Y ante los intentos del presidente de eludir su responsabilidad buscando culpables en la era Aznar o en los malvados mercados, Rajoy le recordó que cuando llegó al poder, en 2004, se encontró con “la mejor herencia” y lo que ha dejado siete años después es “la peor”, pasando de una tasa de paro del 11% al 21%, y una prima de riesgo de cero a 270 puntos básicos.

Lo que vimos ayer en el hemiciclo fue a un político que protagonizaba una evasión de sí mismo y a otro que se prepara para el asalto final a La Moncloa y se perfila como alternativa, tras la victoria del 22-M en las urnas. Y aunque un Zapatero más irritado y fuera de sí que nunca insistió en ser respetuoso con los tiempos, la sensación general es que de otoño no pasa. Ojalá. Como dijo Soraya Sáenz de Santamaría, cada semana con Zapatero en La Moncloa nos cuesta cara a los españoles.

Zapatero
Debate sin consenso
Agapito Maestre www.libertaddigital.com 29 Junio 2011

Tengo la sensación de que Rajoy no ha sabido aprovechar la ocasión del debate de la Nación. Salió como ganador, pero no creo que haya conseguido empatar el partido. Lejos de desmontar uno por uno los proyectos y designios del Gobierno de Zapatero, se limitó a una descalificación general de la figura del presidente. He ahí la manera más insensata de erosionar el concepto de alternativa política. Por el contrario, Zapatero ha sabido correr todas las bandas, ha ganado tiempo a través de un descenso a los mismos talleres donde se fabrican esas soluciones; más aún, ha conseguido no sólo dar un diagnóstico de la crisis más acertado que el de Rajoy, sino que también ha explicado todas y cada una de las medidas que su Gobierno ha tomado para salir de la crisis.

Y, además, ha reconocido, cosa extraña en un tipo como Zapatero tan dado al voluntarismo, al adanismo y al escapismo de la realidad, que las medidas producirán efectos positivos lentos y a largo plazo. Ha sido realista y pegado al guión que le han dictado en la UE para contentar a los mercados internacionales. Zapatero ha tenido en este debate el mérito de remontar su reputación: salió a hablar como un perdedor, alguien sin ninguna credibilidad, y acabó como un tipo más curtido, batallador y razonador que Rajoy.

Zapatero ganó el debate, sobre todo, en el principal apartado: el económico, y consiguió que apenas le rozase la gran tragedia de España: ETA está en las instituciones, porque así lo ha querido él y la mayoría de su Tribunal Constitucional. ¿Por qué no quiso extenderse Rajoy en el asunto de Bildu? Es inexplicable esa indolencia a no ser que, en el fondo, sea una simulación para preparar el "trágala" futuro.

No nos engañemos, aunque Rajoy gane las futuras elecciones generales y yo así lo creo, Zapatero ayer, en el Congreso de los Diputados, supo explicar mejor, mucho mejor, que en anteriores ocasiones, las medidas económicas que se habían tomado para salir de la crisis. No cabe la menor duda de que este político, al final de su mandato, parece haber rectificado algunos de sus principales errores en materia económica. También Zapatero, como algunos otros socialistas sensatos, tiene una cierta capacidad de autocrítica. Ayer lo demostró con creces, sobre todo, a la hora de diagnosticar que nuestra crisis procede de nuestro modelo productivo.

Liberad a Otegi
Ángela Vallvey La Razón  29 Junio 2011

Piden diez años de cárcel para Otegi por ser parte de Beteragune, eso que el fiscal y el juez Garzón denominaron «la comisión de coordinación de la izquierda abertzale encargada de refundar la ilegalizada Batasuna a las órdenes de Eta». Otegi asegura que, en realidad, lo de Beteragune era una organización desvinculada de la «lucha armada» que apostaba por crear «un polo soberanista a la izquierda del PNV», un proyecto que actualmente se ha materializado en lo de Bildu, coalición de EA e independientes que «apuestan por las vías exclusivamente pacíficas y democráticas».

Vistos los últimos sucesos de acoso e intimidación por parte de las huestes de Bildu, que han llegado incluso a impedir una detención a la gendarmería francesa, no sabemos si eso quiere decir que ahora «apuestan» por métodos que ya no matan, aunque acojonan como siempre. Dice Otegi que Eta cree que «la lucha armada» (el terrorismo) es compatible con «el proceso democrático», pero que ellos, los de Beteragune o Bildu o como sea, piensan que no.

Otegi cuenta la «transformación de la izquierda abertzale», que ahora rechaza la violencia, dice, después de que una bomba de Eta asesinara a dos inmigrantes ecuatorianos en la T4 de Barajas. Matar inmigrantes queda fatal, desde luego, no hay nada más políticamente incorrecto en cuestión de matanzas.

Es curioso que Otegi haya mencionado a esas dos víctimas de Eta, asesinadas en 2006, de origen extranjero, pero –que yo sepa– no se haya acordado de los muertos que sucedieron a aquellos dos pobres jóvenes ecuatorianos en la lista de la infamia etarra: un anciano, y dos igualmente jóvenes guardias civiles asesinados en Capbreton, en 2007; un ex concejal socialista, un guardia civil, un brigada de artillería y un empresario vasco en 2008; un inspector jefe de policía y dos guardias civiles en 2009, y un gendarme francés en 2010.

Por cierto: los que dicen que hace mucho que Eta ya no mata, tienen flaca memoria, o bien consideran que un año sin matar es tanto tiempo que deberíamos estar agradecidos (rendidos) a la «generosidad» de la banda de asesinos. Aunque en algo lleva razón Otegi: sería injusto condenarlo a él a diez años de prisión por tratar de conseguir –con menos suerte– lo mismo que ha logrado la Justicia a través de su más alto tribunal: convertir a Bildu en una opción política legal, real y poderosa.

Manifiesto fundacional del M14: "los cabreados"
Alfonso Merlos www.elsemanaldigital.com  29 Junio 2011

Lea aquí los principios bajo los que pueden inscribirse en esta plataforma apócrifa los españoles que están hasta el flequillo de lo que pasa en este bendito país y no comulgan con el M15.

El principal responsable de la crisis española se llama Zapatero.

La denominación M14 para la plataforma alude a una fecha, 14 de marzo de 2004, en la que la victoria del PSOE en las elecciones generales marcó el inicio de lo que millones de españoles consideramos un desastre nacional sin paliativos. Serán bienvenidos a nutrir sus filas aquellos compatriotas que, a diferencia de "los indignados" entiendan que:

1. El principal responsable de la crisis española es José Luis Rodríguez Zapatero y no lo que se denomina en términos abstractos y obtusos "el sistema".

2. Para manifestar el rechazo a un estado de cosas es innecesario el asalto de supermercados, la toma de televisiones autonómicas, el levantamiento de poblados chabolistas ilegales en el centro de grandes ciudades, el secuestro de parlamentos regionales o la agresión a las fuerzas del orden.

3. La recuperación de la ideología comunista sería el toque de gracia definitivo para España.

4. Es compatible mantener vivo el espíritu de lucha cívica en los espacios públicos con conservar la higiene personal.

5. Para mostrar auténticas ansias de regeneración es más legítimo hacer ondear en una concentración de personas la bandera constitucional de España que la de la II República.

6. El paro masivo socialista que sacude esta vieja nación no es imputable ni a José María Aznar ni a los años de crecimiento económico durante sus dos mandatos sino a una política económica improvisada, populista y ruinosa.

7. Es más coherente y racional la durísima crítica que se ha hecho durante siete años en radios, televisiones, periódicos, foros de Internet y en la propia calle al desgobierno del PSOE que la ha que aflorado atolondradamente en los dos últimos meses coincidiendo con un escenario pre y post electoral.

8. Para que España tenga una democracia real, el partido de ETA (ahora Bildu) no puede competir con formaciones democráticas sino que debe ser llevado a la clandestinidad.

9. Para que España tenga una democracia real, los centenares de miles de exiliados vascos y navarros por el terror nacionalista deben recuperar su derecho al voto en los territorios de los que fueron expulsados.

10. Será inviable una verdadera recuperación nacional mientras jóvenes con extraordinarios expedientes académicos sean expulsados al extranjero en busca de un empleo al tiempo que son ascendidas a ministras jóvenas cuyo currículum cabe en el pico de una servilleta.

www.twitter.com/alfonsomerlos

Terminar con ETA
JOSEBA ARREGI - EL CORREO  29 Junio 2011
Hay quien está empeñado en que la política vasca sea entendida de la misma forma que los fenómenos meteorológicos: simplemente suceden, sin que nadie pueda cambiar nada en ellos. No pocos medios se han referido al resultado electoral de Bildu En las últimas elecciones llamándolo tsunami. Y de la ETA que se sobrevive a sí misma algunos predican que va a desaparecer en cuanto a la izquierda nacionalista radical adquiera fuerza suficiente.

Desaparecer desaparecen las tormentas, las sequías, las inundaciones. Los fenómenos sociales y los fenómenos históricos son producto de la acción de los humanos. Dice la cultura moderna que una de sus características principales es la diferencia entre evolución natural, entre la naturaleza y la historia, la evolución social. Si esta última estuviera sometida a las leyes de la evolución natural, nada tendría que hacer la libertad humana.

ETA no es producto de la naturaleza, no es fenómeno natural, no ha sido, ni es, una tormenta que puede pasar. ETA ha sido producto de decisiones humanas, en su inicio, en su historia, en su mantenimiento, en su legitimación, en su situación actual en todo. Por eso ETA no va a desaparecer de la forma en que se pone el sol, o sale la luna, o se desarrollan las tormentas de verano para dar paso a anocheceres tranquilos. Con ETA hay que terminar.

El lenguaje que se está desarrollando en estos momentos en la política vasca es peligroso porque da a entender que ETA puede disolverse como un azucarillo en un vaso de agua: fin de ETA, ETA va a desaparecer, lo va a hacer pronto. No. ETA no va a desaparecer si no terminamos con ETA. Porque además de la tentación de considerar a ETA como un fenómeno de la naturaleza del que nadie es responsable, podemos estar cometiendo otro error garrafal: pensar que la disolución de ETA, si se produce, implica el fin de todo lo que ETA supone, ha supuesto, y puede seguir suponiendo que el futuro.

ETA ha supuesto mucho en la historia vasca desde que nació. La existencia de una organización terrorista en el seno de una sociedad deja huellas Y consecuencias mucho más profundas, más duraderas incluso que el tiempo de su propia existencia. La sociedad en la que se ha instalado una organización terrorista como ETA deja secuelas muy importantes en el seno de esa sociedad, en sus comportamientos, en su cultura social, sindical, educativa, en su forma de celebrar las fiestas, en la forma de entender las lenguas, el deporte, la política misma.

Terminar con ETA significa ser conscientes de todas esas consecuencias, de todas esas huellas. Pudiera suceder que ETA desapareciera como organización terrorista, que dejara de actuar, que resultará inoperante por incapacidad, pero que sus efectos le sobrevivieran, siguieran ejerciendo y condicionando la realidad social, cultural y política de Euskadi.

Terminar con ETA significa, por eso, algo más que la mera desaparición de la organización terrorista, por muy importante y necesaria que ésta sea. Terminar con ETA significa enfrentarse a todas las consecuencias que su existencia ha producido la sociedad vasca, en todos los niveles.

En algunos medios de comunicación se ha podido leer la alegría que en algunos produce, al parecer, que el terrorista Txeroki manifieste que ahora la estrategia de la lucha armada ya no sirve, que ahora procede poner en marcha otra estrategia, la de usar medios exclusivamente políticos. Suena a que la camisa negra ya no está de moda, no surte los efectos oportunos en la plaza pública, y ahora es mejor ponerse una camisa blanca. El uso o no del terror queda reducido al uso de una táctica que se puede cambiar por otra, a cambir simplemente de estrategia como se cambia de método, como se cambia de opinión o como se cambia de traje.

Pero resulta que el uso del terror es algo más que una estrategia. Resulta que el uso del terror es algo más que una simple táctica. Resulta que el uso del terror es algo más que un medio que no condiciona los fines. Por una razón muy sencilla: el terror crea fenómenos sociales sociales y vitales irreversibles. Un asesinato no se puede cambiar como una camisa, porque el asesinato es irreversible, no tiene vuelta, no tiene cambio. El uso del terror crea realidades definitivas que no quedan a disposición del terrorista para poder afirmar que cambia de táctica como si simplemente se cambiara de zapatos.

Tras los resultados electorales, tras la ceremonia de confusión que ha puesto en marcha la izquierda nacionalista con la aquiescencia de quienes buscan un lugar en el panteón de la historia, tras el susto que han sufrido algunos, se esconde un hecho muy grave, que es el de pensar que ETA pueda desaparecer sin más, como si hasta ahora no hubiera sucedido nada que fuera irreversible, como si lo sucedido hasta ahora fuera simplemente una cuestión de método sin más consecuencias, de forma que ahora pudiéramos afrontar el futuro como si nada realmente grave e irreversible se hubiera producido.

Pero hay más de 800 asesinados que gritan su silencio obligado para decir que eso no es así, que no puede ser así, que la existencia de ETA hasta ahora ha creado realidades irreversibles como esos asesinatos, como las huellas que ha dejado ese método, estrategia o táctica que mata en los comportamientos de los vascos, en sus usos, en sus valoraciones, en su forma de ver y vivir la política.

ETA no va a desaparecer si no terminamos con ella. Pero terminar con ETA exige enfrentarse a las realidades irreversibles que ha creado ETA con su terror. Porque construir el futuro sobre el mismo proyecto de ETA, pero por vías exclusivamente políticas, es dotar de supervivencia a lo que ha sido la causa de tantos asesinatos, de tanto miedo, de tanta amenaza, de tanta desestructuración de valores, de tanta cultura antisistema y de violencia en varios grados y formas. No nos engañemos.

PAÍS VASCO
José Luis Bilbao: “Bildu está en las JJGG gracias a los acuerdos de PNV y Zapatero”
 Minuto Digital  29 Junio 2011

“Hace falta tiempo y nos siguen pidiendo tiempo, y les estamos dando tiempo a ustedes (Bildu) y al señor Zapatero también. Por lo menos, reconózcanlo”, ha indicado.

El candidato a diputado general de Vizcaya por el PNV, José Luis Bilbao, ha señalado a los portavoces de Bildu en las Juntas Generales de Vizcaya que “ustedes, que tantas diatribas nos echan por nuestros acuerdos con Zapatero, deberían saber, y si no pregunten a sus jefes, que gracias al PNV y a sus relaciones con el señor Zapatero, entre otras cosas, han hecho posible que ustedes están hoy aquí, con esta normalidad que tenemos”.

Durante su intervención en el turno de réplica al resto de grupos en el pleno de elección del diputado general de Vizcaya, Bilbao se ha dirigido a los portavoces de Bildu para señalarles que “lo que ya es un poco duro es que, cuando sus jefes nos piden tiempo, y tiempo es aguantarle a Zapatero una temporada más, resulta que somos los culpables de darle tiempo a Zapatero para que aquí se puedan hacer otras cosas con una cierta tranquilidad”.

Asimismo, José Luis Bilbao ha destacado que gracias a los acuerdos del PNV con Zapatero, se está cumpliendo lo previsto en el Estatuto de Gernika.

Respecto a la política fiscal, Bilbao ha respondido a la portavoz popular, Esther Martínez, -que había ofrecido acuerdos si se bajan los impuestos-, que “ahí no va a haber acuerdo”. “Nosotros no somos partidarios, ni vamos a presentar propuestas en esta Cámara para bajar los impuestos. Podremos acordar otras cosas en otras materias, pero en esa no”, ha agregado.

Según ha destacado, el tema fiscal “lo que no necesita hoy son globos sonda: hoy quito el Impuesto de Patrimonio, mañana el Impuesto de Sociedades, subo uno o bajo lo otro”.

Respecto a propuestas para la eliminación de la deducción por inversión en vivienda, Bilbao ha asegurado que de lo que de su gobierno dependa, no van a tocar esa deducción “y si el gobierno socialista pretende modificarlo, que sepan (los contribuyentes) quién quiere eliminar esa deducción”.

El portavoz de Bildu, Joseba Gezuraga, le ha respondido al candidato del PNV a diputado general que “no a va a ser usted quien defienda a Bildu”. “A Bildu la defenderemos nosotros. Nos podrá calificar o descalificar, pero la defenderemos nosotros con nuestros actos”, ha advertido.

Asimismo, ha considerado “sarcástico que ahora se hable de falta de credibilidad democrática de Bildu, cuando esta coalición ha pasado la doble lupa y el filtro del Tribunal Constitucional y luego el voto de más de 300.000 electores de Euskal Herria avalan la política de Bildu en materia de pacificación y de normalización”.

“No nos den lecciones de democracia y en materia de normalización y pacificación menos”, ha pedido Gezuraga, para añadir que “en credibilidad democrática tampoco las admitimos”.

Asimismo, ha destacado que “el electorado ha hablado bien claro y desea un final dialogado del conflicto y no quiere soluciones que se han demostrado inútiles una y otra vez”.

No obstante, ha reconocido que, “en materia de pacificación, falta camino por recorrer”, pero ha subrayado que “se han dado pasos decisivos para alcanzar la pacificación de Euskal Herria”.

Bildu y las miserias
Esther Esteban  www.lavozlibre.com 29 Junio 2011

Se ha cumplido lo peor y una vez mas...... he errado el análisis. Finalmente las miserias partidistas han sido más fuertes, más poderosas, más viscerales e intensas que el interés general y Bildu ha conseguido hacerse con el poder en la Diputación de Guipúzcoa, con una demostración de fuerza, impensable hace solo un par de meses. Las víctimas tienen muchos motivos para sentirse humilladas y abandonadas a su suerte y los demócratas podemos escribir, el de ayer, como un día aciago que representa el epílogo de un gobierno agonizante, que solo se atreve a balbucear que él no ha tenido nada que ver en esta indignidad. La designación de Martín Garitano como Diputado General de Guipúzcoa supone, no solo que la izquierda abertzale ha conseguido unas cuotas de poder que ni ellos mismos podían imaginar, sino que ETA al no haberse disuelto podrá seguir tutelando el proceso y la llegada al poder de sus amigos.

Por si tuviéramos alguna duda, Garitano lo dejó meridianamente claro colocándose junto a la medalla de diputado general, un pin en la solapa con el número de preso de Otegui. El poder de los símbolos como poder! . Y nada mas simbólico para Bildu que poder equiparar a las víctimas y a sus verdugos desde lo más alto, hablando de una solución sin vencidos cuando la realidad es que los de la capucha llevan contabilizadas 858 víctimas inocentes.

Ahora resulta que todo es igual, que igual es que te descerrajen un tiro en la nuca porque no piensas como ellos, que utilizar pacíficamente las urnas para defender tus ideas. Se nos puede decir que el periodista Martín Garitano es solo un independiente en las listas de Bildu, pero no se puede borrar de un plumazo su pasado como si no existiera. Él fue el responsable de esa portada infame en la que se podía leer: "Ortega Lara vuelve a la cárcel" el día que el funcionario de prisiones fue liberado de su muerte en vida tras 532 días de tortura, y sus artículos están plagados de elogios bochornosos hacia los del tiro en la nuca.

Se nos podrá decir que Bildu es una coalición de partidos que han estado a este lado de la democracia, que a estas alturas nadie puede cuestionar el ADN de EA, por ejemplo, pero lo sustancial es que los del lado oscuro han ganado esta partida que ha dejado un reguero imborrable de sangre y dolor. Es cierto que ha sido un tribunal desprestigiado, político y politizado quien nos ha dejado a todos al pie de los caballos, pero sin la voluntad política de hacerlo jamás se podría haber realizado.

La realidad ahora-, mas allá de los lamentos o que desde el gobierno se siga repitiendo el mantra de que pueden ser ilegalizados si hay una vuelta a la violencia y no hay condena- es que BILDU solo con la diputación de Guipúzcoa va a tener acceso a 840 millones de euros y a los datos fiscales de todos los contribuyentes, no solo los del País Vasco, y eso es dinamita pura en manos de quienes tienen pocos escrúpulos.

Son días de júbilo para los amigos de ETA y días de sombra para quienes, errando todos los análisis, penamos inocentemente, que estábamos en el camino de la derrota, una derrota sin concesiones donde quedaría claro quiénes eran los vencedores y quienes los vencidos. Ahora, según Garitano, en el País Vasco se inicia una nueva era histórica, y tendremos que ver cuánto de histórica y para quién. Él habla con ese lenguaje ambiguo, de cosas que se le entienden bien, como de que "van a ganar ambas partes", es decir que los asesinos pueden estar tranquilos porque ellos les garantizaran el silencio de los corderos.

El asunto es que esos corderos somos todos menos ellos, incluidos por supuesto el PNV y el PSE, que han permitido con su miopía cortoplacista que BILDU se haya hecho con el bastón de mando de instituciones tan importantes. Sea como fuere ya no vale de nada lamentarse y llorar, porque tenemos los políticos que tenemos y una ausencia de principios y valores que nos hacen confundir quiénes están en el lado oscuro y quiénes de verdad nos pueden hacer ver la luz, porque si es que existen no alcanzamos a vislumbrarlo. Ojalá tengan razón quienes pronostican que estamos escribiendo aunque sea de esta manera tan vergonzosa y humillante el final de ETA, pero mucho me temo que ese final no va a ser precisamente feliz. Nada de lo que se construya confundiendo a las víctimas y a los verdugos puede serlo.

Malos días para la democracia si el precio es la memoria y la dignidad de los inocentes en un intento de que nadie les escriba y mucho menos de que tengan un hueco de justicia cuando se escriba la historia.

Adiós, presidente
Francisco Muro de Iscar Estrella Digital  29 Junio 2011

¿Qué se siente en la tribuna del Congreso de los Diputados cuando uno es consciente de que ha fracasado, de que no ha sido capaz, no lo es y no lo será de enderezar el rumbo de un país marcado por la crisis? ¿Cómo se siente un político cuando es responsable de dejar a su partido en la peor situación de la historia democrática, con los peores resultados y las más negras expectativas? El testamento de Zapatero ayer en el debate sobre el mal estado de la nación, su impotencia y su inutilidad, se resume fácilmente: nada en un vaso de agua. El tiempo está agotado. Hay que empezar a hacer el duelo y prepararse para lo que viene, que será peor.

Podrá el presidente enmascarar su fracaso económico, el primero, el más grave, gracias al crecimiento de las exportaciones y, en segundo lugar, al regreso de un turismo que no puede ir a otros sitios y elige España. Pero no van a mejorar ni los datos de paro ni la confianza exterior y cualquier tormenta en Europa va a ser una inundación en España. Si no creamos empleo, no hay salida a la crisis y ninguna de las medidas del Gobierno va a tener efectos en el medio plazo. No estamos luchando contra la crisis, estamos acomodándonos a la crisis. La brecha cada vez más grande entre ricos y pobres en España, no en Níger, es algo que debería abochornar al presidente.

El segundo fracaso es el institucional. El descrédito de los políticos, la incapacidad para alcanzar un acuerdo institucional o un pacto de Estado para afrontar los retos ineludibles, para llevar a cabo un montón de reformas necesarias, la crisis irresoluble y vergonzosa del Tribunal Constitucional, la nueva situación en el País Vasco, -con Bildu en los ayuntamientos y las víctimas y los demócratas de nuevo amenazados-, la corrupción y el chalaneo con los partidos políticos para lograr mantenerse en el poder, son señas de identidad de este período que no afectan sólo al PSOE, ni son responsabilidad exclusiva suya, pero que marcan el mal estado del Estado de Derecho en nuestro país.

Su mayor logro es el éxito de los indignados: los que han ocupado las plazas de España durante un mes y a los que ha tratado de hacer guiños irreflexivos; la mayor parte de los ciudadanos cabreados, sean del color que sean, y, también, los indignados de su propio partido, desde la cúpula hasta las bases. Todos somos indignados, nadie discute el malestar social generalizado, aunque desorganizado y poco operativo.

Adiós, presidente. Esto llega a su fin. Hace tiempo que prometí no volver a pronunciar dos palabras: "peor, imposible". Pero hoy vuelven a mi boca. Cuanto más tarde en llegar el final, peor estaremos. De usted depende.

Ante la llegada de Bildu al Gobierno de la Diputación Foral de Guipúzcoa, Euskadi Información Global: Manifiesto de Intenciones
Raúl González Zorrilla Periodista Digital  29 Junio 2011

Rufino Etxeberria y Joseba Permach, dos de los más destacados representantes de Batasuna en los tiempos negros en que está organización terrorista abogaba por “socializar el terror” a toda la ciudadanía vasca, han rendido honores al nuevo diputado general de Guipúzcoa, un botarate llamado Martín Garitano, ex redactor-jefe del antiguo diario proetarra “Egin”, apologeta de los miembros de ETA encarcelados a los que dice “amar” y defensor a ultranza del independentismo vasco más mostrenco, irracional y reaccionario.

Al igual que ya ocurrió en San Sebastián, la infamia se ha consumado en Guipúzcoa y, ante este ejecutivo foral judicialmente legal, políticamente nefasto y éticamente indecente, desde Euskadi Información Global, en virtud de la línea de transparencia que seguimos para con nuestros lectores y obligados por el hecho de que nuestra redacción principal se encuentra en San Sebastián, queremos hacer explícito nuestro manifiesto de intenciones y señalar lo siguiente:
Consideramos que tal y como se desprende de los informes elaborados por las Fuerzas de Seguridad, la Diputación foral de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián se encuentran ahora mismo en manos de un proyecto político diseñado por la banda terrorista para introducirse en las instituciones vascas. Por lo tanto, y a pesar de la legalidad de su existencia, derivada de una sentencia perversamente política del Tribunal Constitucional, consideramos que cualquier organismo gobernado por Bildu se convierte en una institución espuria, indecente desde un punto de vista moral y permanentemente limítrofe con el delito. Bajo estas consideraciones será como trataremos a estos vascos y vascas que sin escrúpulos y sin vergüenzas, tras negociar directamente con la banda terrorista ETA, se han hecho en Guipúzcoa con gran parte del poder municipal y con prácticamente todo el poder foral.

A partir de hoy, nuestro principal objetivo periodístico consistirá en denunciar, descubrir y revelar todos los muchos intentos que se van a hacer desde las instituciones gobernadas por Bildu para pasar página y olvidar el casi millar de asesinatos cometidos por la banda terrorista ETA, siempre amparada en su cometido atroz por una caterva de indeseables como la que hoy gobierna la Diputación foral de Guipúzcoa o el Ayuntamiento de San Sebastián.

De igual modo, a partir de ahora nuestra voz quiere ser la voz de millares de víctimas del terrorismo y de cientos de miles de vascos no nacionalistas que llevan medio siglo padeciendo asesinatos, chantajes, amenazas y humillaciones, y que hoy más que nunca, contemplan el futuro cargados de miedos y temores.

Jamás aceptaremos el que es uno de los principales objetivos de Bildu en particular, y del mundo nacionalista vasco en general: soslayar que el terrorismo de ETA es el principal desafío existente a la democracia en el País Vasco y convertir cincuenta años de asesinatos y de extorsión nacionalterrorista en un “problema colectivo” que debe ser solucionado “a través del diálogo” o mediante una negociación tan equidistante como falsaria e indecente entre la banda terrorista ETA y el Gobierno de España. Jamás aceptaremos el discurso de la desmemoria, que trata de convertir nuestro reciente pasado en un escenario irreal en el que "ha habido sufrimiento por ambas partes”, en el que “todos tenemos que ceder” y en el que hay que ofrecer espacios para “la reconciliación”.

A partir de ahora, nuestro trabajo tendrá, además, un nuevo objetivo: recordar permanentemente que nuestro sistema de libertades se impone como moralmente superior a los planteamientos totalitarios e integristas de quienes presentan como único mérito el haber dejado sospechosamente de apoyar a los criminales que han asesinado, hasta el momento, a casi un millar de personas.

Frente a quienes se empeñan en recibir con palmas a los asesinos descarriados que presuntamente regresan a la civilidad y ante quienes se afanan por diseñar un nuevo escenario en el que las permanentes reclamaciones de memoria, verdad, justicia y reparación lideradas por la gran mayoría de las víctimas del terrorismo se transmuten en peticiones indecentes que hablan de perdonar a los criminales o que apelan a “sumar esfuerzos” entre quienes matan y quienes mueren, hoy queremos poner especialmente de manifiesto que nosotros seguiremos trabajando por mantener vivas las reclamaciones de firmeza policial, eficacia jurídica y aislamiento político contra los muchos terroristas que aún son y frente a los cómplices políticos de éstos. Llámense como se llamen.

Tendremos en cuenta que Bildu se encuentra gobernando en la Diputación Foral de Guipúzcoa y en el Ayuntamiento de San Sebastián, entre otras muchas instituciones importantes del País Vasco, gracias al apoyo electoral que le ha otorgado una parte destacada de la sociedad vasca, ciega ante medio siglo de atentados terroristas, sorda ante las reclamaciones de justicia de las víctimas, muda a la hora de denunciar la barbarie, insensible ante la violencia, la extorsión y las amenazas, y absolutamente incapacitada para defender los derechos democráticos más elementales de las personas. También tendremos en cuenta que nada de esto hubiera sido posible si el PNV no hubiera renunciado, desde hace mucho tiempo ya, a la defensa de los principios éticos, ideológicos y políticos más elementales y, sobre todo, si el PSE-PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y de Patxi López no se hubiera empeñado, con el fin de cumplir lo acordado en sus contactos con los criminales, en diseñar una eficaz pista de aterrizaje institucional para los proetarras .

Queremos recordar que Bildu, a través de los diferentes órganos de gestión de la Diputación Foral de Gipuzkoa, va a tener acceso a información extraordinariamente confidencial de los ciudadanos guipuzcoanos, en particular, y de muchos españoles, en general. Ante esta dramática situación, que deja en manos de un partido político tutelado por la banda terrorista ETA datos estrictamente privados de decenas de miles de ciudadanos, de empresas y de organizaciones, consideraremos a Bildu, y a los miembros de esta organización, como los únicos responsables de cualquier fuga, filtración, traspaso, entrega, difusión, copia o reproducción que pueda llevarse a cabo de esta información y que pueda ser utilizada por la banda terrorista ETA o los secuaces de ésta.

TERRORISMO
Mikel Buesa: “Bildu aportará 45,9 millones de euros anuales al entramado de ETA”
 Minuto Digital  29 Junio 2011

El catedrático Mikel Buesa, especializado en la financiación de ETA y hermano de Fernando Buesa, asesinado por la banda terrorista en 2000, ha asegurado que la presencia de Bildu en ayuntamientos y en la Diputación de Guipúzcoa aportará 45,9 millones de euros anuales al entramado etarra.

Buesa se refirió a este asunto en Madrid durante unas jornadas organizadas por la Red Europea de Víctimas del Terrorismo, que dirige la española María Lozano. Esta jornada ha reunido en la sede de las instituciones europeas en Madrid a víctimas del terrorismo comunitarias para hablar de su papel en la sociedad.

Buesa pronunció una conferencia titulada “ETA y la tregua de 2010-11: un lejano e incierto final del terrorismo”, en la que analizó las consecuencias económicas que, a su juicio, tendrá la llegada de Bildu a las instituciones.

El catedrático de la Universidad Complutense defendió que la presencia de Bildu en ayuntamientos y en la Diputación de Guipúzcoa servirá para sanear las finanzas del llamado Movimiento Nacional de Liberación Vasco (MNLV), que lidera ETA y del que forman parte asociaciones de todo tipo.

Según Buesa, Bildu va a tener acceso en la Comunidad Vasca y Navarra a presupuestos municipales y forales que suman un total de 1.207 millones de euros, lo que supone el 30,2 por ciento del dinero de las instituciones públicas vascas y navarras.

Esta situación, según el catedrático, permitirá al MNLV financiarse a través de una triple vía: sueldos oficiales a alcaldes y concejales, ayudas establecidas a los grupos municipales, y subvenciones desde las instituciones a asociaciones próximas al movimiento abertzale.

De acuerdo con el análisis de Buesa, esto podría permitir al MNLV hacerse con una financiación de unos 45,9 millones de euros anuales. Destacó que este es un presupuesto notable, puesto que en los últimos años el entramado de ETA venía manteniéndose con unos ocho millones de euros anuales.

Cataluña
La sentencia que nunca existió
Un año después del fallo del TC, el Govern de CiU piensa en el derecho a decidir, y PP y C,s exigen su aplicación
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC Cataluña  29 Junio 2011

«No somos salva-Zapateros», aseguraba ayer el portavoz del Govern, Francesc Homs, en respuesta a las críticas del PPC a la ayuda prestada por los nacionalistas en el Congreso. Y para demostrarlo, cargó contra el incumplimiento del presidente socialista en materia estatutaria, especialmente en lo que respecta a la financiación catalana.

No obstante, CiU hace tiempo que dio por superada esa fuente de autogobierno y justo un año después de que el Tribunal Constitucional (TC) dictara una sentencia en la que cuestionaba las líneas rojas del Estatuto catalán, el ejecutivo catalán ha revalidado su apuesta por una «transición hacia el derecho a decidir» —la cita es del discurso de investidura del presidente Artur Mas— con un objetivo principal: conseguir un pacto fiscal similar al concierto vasco.

El fallo del TC dio lugar a una masiva manifestación de aire independentista que obligó a los socialistas —que entonces gobernaban Cataluña— a prometer el rescate del Estatuto. A pesar de ese alarmismo, la sentencia nunca ha llegado a aplicarse. Así lo afirma el PP, que en el próximo pleno del Parlament someterá a votación una moción en la que se propone ajustar las normas catalanas a las sentencias judiciales derivadas del fallo del TC. En concreto, insta a revisar el Código Civil catalán, la Ley de Educación de Cataluña, el Código de Consumo, la ley de acogida de las personas inmigradas, la ley de consultas populares, la ley del Síndice de Greuges, la ley del Consell de Garanties Estatutàries; la Ley de Política Lingüística y el decreto sobre el uso de la lengua catalana en documentos notariales.

El presidente de Ciutadans (C’s), Albert Rivera, aseguró que «tenemos un Govern insumiso un año después de la sentencia del TC, un Govern que desacata las sentencias», por lo que su formación también presentará durante esta legislatura propuestas de modificaciones de las leyes que tengan que adaptarse al Constitucional.



Recortes de Prensa   Página Inicial