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Recortes de Prensa   Viernes 1 Julio 2011

 

"No hay pan para tanto chorizo"
Francisco Rubiales Periodista Digital  1 Julio 2011

"No hay pan para tanto chorizo" se perfila ya como el gran eslogan del movimiento 15 M de los indignados y los que no se sienten representados. Ele eslogan
compite con otro muy acertado y representativo, el de "No nos sentimos representados", pero el de los chorizos, por su fuerza comunicativa, tiene ventajas.
Tal vez llegue a ser para los españoles del futuro lo que fue aquel eslogan de "La imaginación al poder" que se convirtió en símbolo del mayo francés de
1968.

El "No hay pan para tanto chorizo" es un eslogan sencillo, potente y didáctico, perfecto como resumen de un sentimiento colectivo, una frase concluyente que
plasma con maestría la situación actual de España, un país que parece gobernado por un charcutero y dominado por una clase política donde existen demasiados
ineptos, aprovechados, egoístas, arrogantes y ladrones.

El "No hay pan para tanto chorizo" difunde muchos mensajes a la vez: que ya no queda dinero para robar, que hay demasiados delincuentes en el sector público,
que el pueblo está indignado y que el país, por obra de sus políticos, ha sido convertido en una inmensa fábrica de chacina.

En torno a ese eslogan es posible articular una rebelión cívica y un movimiento de regeneración ilusionante, siempre que logremos preservarlo precisamente de
esos chorizos que han destruido España y que ahora, asustados, pugnan por desacreditar y eliminar la rebeldía ciudadana que no controlan.

El Estado está utilizando tuda su sutileza y que, por fortuna, ya no es mucho porque está atrofiado por el exceso de poder y de dinero, para aplastar el
movimiento rebelde. La policía se infiltra en las manifestaciones y practica la violencia para desacreditar a los pacifistas; los periodistas comorados
resaltan la estética negativa del movi,iento y otros errores, también para desacreditarlo; los políticos fingen que se adhieren a sus demandas, pero en el
fondo odian a los indignados y los consideran sus auténticos enemigos; los grandes empresarios que hacen negocios con el poder, la derecha que espera
sustituir a la izquierda en el festín público, los cientos de miles de enchufados y sinvergüenzas que viven de los fondos públicos, los nacionalistas que
viven a cuerpo de rey chantajeando al Estado y otras tribus impresentables del Estado español sueñan con destruir a los indignados para que todo siga igual.

Pero el movimiento, a pesar de sus debilidades y de haberse dejado dominar, muchas veces, por los agitadores profesionales de una izquierda mezquina que es,
precisamente, la principal causante de la ruina de España, está sirviendo como catalizador y como vehículo para que millones de españoles hartos de ver a
tanto sinvergüenza en el poder se manifiesten contra la canalla política y exijan cambios drásticos.

Los políticos están asustados y apenas son ya visibles. Búsquenlos por las calles y verán como parece que la tierra se los ha tragado. Están esustados y
esperando que escampe para seguir disfrutando de un sistema que ellos han pervertido para convertirse en los "nuevos amos".

Ya sólo confian en esa policía que ellos han equipado y entrenado con mimo para que les defiends de la indignación popular. Perro olvidan que la policía, por
muy entrenada que esté, es pueblo, al igual que los soldados, y que cuando descubran que los malos no son los que salen a las calles, sino los que se
esconden como ratas, entonces volveran sus porras y sus fusiles hacia los palacion y despachos donde se cuecen la corrupción, la injusticia y el abuso.

Voto en Blanco

Nuevas y buenas ideas: Campus FAES 2011
Jaime GARCÍA-LEGAZ La Razón  1 Julio 2011

España sufre las consecuencias del peor Gobierno de nuestra etapa democrática. Un Gobierno del PSOE vuelve a dejar España en una situación deplorable. Felipe
González dejó un 23% de tasa de paro; José Luis Rodríguez Zapatero, un 22%. El déficit público que dejó el PSOE en 1996 fue del 6,7% del PIB; una cifra
similar a la que va a dejar Zapatero. El cierre de cientos de empresas cada día vuelve a ser la triste realidad económica de la España de 2011, como lo fue
en el periodo 1993-1996. Con José Luis Rodríguez Zapatero, España ha vuelto a estar encuadrada en el club de los PIGS, como en los tiempos de Felipe
González.

Son millones los españoles que ahora recuerdan que, con el Gobierno de España que presidió entre 1996 y 2004 quien hoy preside la Fundación FAES, José María
Aznar, España creó cinco millones de nuevos empleos; fue socio fundador del euro; redujo la tasa de paro del 23% al 11%; se logró el primer superávit
presupuestario de la democracia; se redujo la deuda pública casi 25 puntos sobre el PIB; la deuda pública española llegó a ser mejor valorada que la alemana;
se rebajaron los impuestos y España se convirtió en el segundo inversor del mundo en Iberoamérica. Esos fueron los frutos de las políticas que el gobierno de
Aznar pensó y diseñó en FAES durante los años de oposición.

El Campus FAES está diseñado para ofrecer a los españoles nuevas y buenas ideas sobre las que sustentar las políticas que permitan reconstruir España tras
ocho años de socialismo destructivo. En el plano político, es necesario poner en marcha iniciativas que desalojen a los proetarras, a los que el PSOE ha
vuelto a abrir las puertas de las instituciones democráticas, de municipios y diputaciones vascas y navarras. En el Campus FAES ofreceremos ideas sobre cómo
hacerlo.

El retorno al crecimiento y a la creación de empleo exige profundas reformas: la laboral, la bancaria, la institucional, la territorial y la del gasto
público. Sin un mercado de trabajo flexible, sin un sistema bancario saneado, profesional y transparente, sin una justicia independiente, sin una
administración que ayude al empresario, sin unos gobernantes honrados y eficaces, y sin unas administraciones públicas que se aprieten el cinturón, será
imposible volver a crecer y a crear puestos de trabajo en España.

Todas esas reformas estarán en nuestros debates de Navacerrada. En el plano internacional, España necesita regresar a la primera división de Europa,
abandonar el club de los PIGS, recuperar una relación privilegiada con los EE UU en el marco de una revitalización europea del vínculo atlántico, volver a
jugar el papel protagonista que siempre tuvo en Iberoamérica, y jugar un papel más activo en los acontecimientos que se vienen sucediendo en la orilla sur
del Mediterráneo, en lo que se conoce como la primavera árabe.

Esa agenda nacional de recuperación y reformas es la auténtica protagonista del Campus FAES.

Gallardonia o gastonia
Nota del Editor  1 Julio 2011

A ver si se llevan a este pájaro, que se ha montado el Palacio de Gallardonia frente a la Cibeles, a los cursos de FAES y no le dejan salir sin antes haber aprobado un sencillo test de sentido común económico y humildad.

Ayer no tuve más remedio que estacionar el coche en la calle, una calle lejana, a muchas estaciones de metro  del centro, y como toda la zona está bajo los vigilantes-expoliadores de los ciudadanos, invención gallardonia del empleo como movimiento contínuo a costa de los ciudadanos, tuve que pagar dos euros por una hora. Si tenemos en cuenta que el terreno ya fue pagado por los compradores de los pisos, a la propietaria, Agencia del
Suelo de Madrid (imagínese como lo consiguió tal agencia municipal), el robo es manifiesto.

Y no me pongan como ejemplo la comunidad de Madrid, donde se gastan enormes fortunas en publicidad, y en anular los conocimientos goegráficos de los
madrileños para aumentar la presión monárquica (por ejemplo, cambio de nombre del Hospital del Norte a Hospital Reina Sofia) con el gasto inútil que
implica.

La Unión Monetaria: un cadáver insepulto
@Manuel Muela*. El Confidencial  1 Julio 2011

Ha pasado a convertirse en un lugar común, desde que estalló la crisis financiera, recurrir a la fragilidad de las instituciones europeas -y en concreto de
su Unión Monetaria- para justificar toda suerte de actuaciones en los mercados financieros internacionales con el propósito de obtener la máxima rentabilidad
de las debilidades, muchas de ellas fundadas, de la deuda soberana europea y por ende de la moneda única, el euro.

Lo malo de ello es que son las propias autoridades de la Unión las que alimentan el esperpento en que se han convertido las diferentes políticas que emanan
de ella, siendo el mascarón de proa de las mismas las de rescate de los países más débiles del área. Entre estas políticas de rescate y los famosos test de
estrés bancarios se está brindando un espectáculo que, si no fuera por el dramatismo que encierra, tendría grandes posibilidades de obtener el premio a la
mejor ópera bufa, superando a las del Nápoles del siglo XVIII.

En algunos comentarios anteriores me he referido a las negativas consecuencias de la huída hacia adelante de la Unión Europea desde el Tratado de Maastricht
de 1992. Pero la constitución posterior de la Unión Monetaria, nacida con los fórceps de la contabilidad creativa y de la ingeniería financiera, para crear
el euro y ejecutar las políticas expansivas del crédito, representa, en mi opinión, la sublimación de un despropósito. Esto ha herido de muerte no sólo a la
Unión Monetaria, sino a todo el proyecto de construcción europea que, a los ojos de millones de europeos, se percibe como un problema para mantener los
principios y los equilibrios políticos y sociales, que estaban en el frontispicio de los Tratados de Roma de 1957. Aquellos principios se han ido diluyendo
en beneficio de los del capitalismo financiero, de origen anglosajón, convertido hoy en la ideología dominante en una Europa cuyas potencias centrales habían
sido modelo de capitalismo industrial, mucho más creativo y, sobre todo, más positivo para enriquecer el tejido productivo de los países que lo practican. La
llamada crisis de la deuda soberana, si no se maneja adecuadamente, y por el momento no se está haciendo, puede apuntillar el proyecto europeo.

Entre las flaquezas de la condición humana está la de la desmemoria, comprensible entre la gente corriente, pero mala compañera de los gobernantes y grupos
dirigentes. Muestra de ello es lo que estamos viviendo con motivo de la depresión económica que asola a algunos países de la Unión, entre ellos el nuestro,
como consecuencia de unas políticas crediticias y monetarias erróneas, que han estimulado el consumo y la especulación, tentaciones ambas en las que resulta
fácil caer cuando el ambiente es propicio, sobre todo cuando se viene de la escasez, aunque eso no exima de la responsabilidad contraída.

La situación es tan comprometida que exigiría un ejercicio de humildad para solicitar el concurso de la comunidad internacional: está claro que las
exigencias actuales, junto con las que prepara la Autoridad Bancaria Europea, no van a resolver nada

Tan es así que las familias y empresas de los países afectados están purgando sus propias culpas financieras, el que las tenga, y también las de otros que,
como mínimo, son coautores del drama. Pero estos últimos, y me refiero en este caso a las autoridades y gobiernos de la Unión Monetaria, no solo no asumen
sus responsabilidades, sino que plantean soluciones poco realistas además de injustas, que tienen poco recorrido, como se ve en el caso de Grecia, y que son
el germen de convulsiones graves, como mínimo, en toda la Europa de la periferia.

Pocos dirigentes parecen recordar el Tratado de Versalles de 1919, que selló la paz después de la Primera Guerra Mundial, y que determinó que Alemania
asumiría todas las responsabilidades por causar la guerra: además de perder territorio, Alemania tuvo que hacer frente a ingentes indemnizaciones que la
empobrecieron y humillaron y que, a la postre, arruinaron la República parlamentaria de Weimar y dieron paso al nacionalsocialismo. El después es conocido;
por eso, quienes hoy predican el empobrecimiento y la humillación de los países de forma inmisericorde están confesando su impotencia y, lo que es peor, su
desvarío.

Creo que hay sobradas razones para afirmar que la Unión Monetaria está tratando de taponar de forma alocada y poco práctica los errores acumulados durante
los diez años del euro, eludiendo reconocer las pérdidas que ello ha ocasionado a todo su sistema financiero, con el Banco Central Europeo a la cabeza de las
mismas. Por eso resultan chocantes y vanidosas las pruebas de estrés de unas entidades crediticias europeas inundadas de deuda soberana. Sólo sirven para
alimentar la especulación, los grandes operadores financieros son extra europeos y las agencias de calificación también, y para aumentar la indignación de
los contribuyentes. Ni la Unión Monetaria ni la propia Unión Europea pueden con el problema; no digamos los respectivos gobiernos nacionales dedicados al
sálvese quien pueda: Francia negocia con sus bancos, Alemania con los suyos etc, etc. De España qué vamos a decir.

La situación es tan comprometida que exigiría un ejercicio de realismo y de humildad para reconocer el fracaso y solicitar el concurso de la comunidad
internacional: el foro podría ser el G-20, transmutado en un nuevo Bretton Woods, que estableciera las pautas de salida al agujero europeo, concordando las
reglas contables y financieras para evitar una quiebra de incalculables consecuencias para todos. Porque está claro que las reglas y exigencias actuales,
junto con las que prepara la Autoridad Bancaria Europea, no parece que vayan a resolver nada. Al fin y al cabo, si la Unión Monetaria nació con la
contabilidad creativa y la ingeniería financiera, bien se podrían usar éstas de nuevo para salir del atolladero y alumbrar un tiempo de moderación y de
realismo político, cuya ausencia nos ha puesto al borde del abismo.

*Manuel Muela es economista

PD entrevista a Enrique de Diego autor de Historia clara de la España reciente
Discurso de presentación del libro 'Historia clara de la España reciente'
Enrique de Diego: "La gloria del Estado elefantiásico no puede edificarse sobre la miseria de la sociedad"
Redacción Periodista Digital  1 Julio 2011

En los momentos de extrema gravedad que viven nuestra Patria y nuestra sociedad es importante tener una conciencia clara de por qué hemos llegado hasta aquí.
Ese es el objetivo de ‘Historia clara de la España reciente', el libro que ha sido presentado este jueves 30 junio 2011 en el Ateneo Científico, Literario y
Artístico de Madrid. Reproducimos por su interés la conferencia que pronunció su autor, el periodista Enrique de Diego.

Podemos racionalizar y comprender la acumulación de errores sistémicos que nos han situado en una encrucijada tremenda en la que está en juego la
supervivencia de Epaña como sociedad abierta e incluso, en sentido estricto, la de una parte de la población. Me quedo con la opinión de una de las mejores
cabezas de España, el catedrático Dalamacio Negro para quien ‘Historia clara de la España reciente' es una "síntesis estupenda".

PANORAMA DESOLADOR
Decía el Premio Nobel de Economía, James Buchanan, que "el pastor que defiende los intereses de su grey merece el respaldo de ésta". Es lo que pretendo y
hago con mi libro. Es momento para que la gente deje de perder el tiempo con libros sobre adelgazamiento o con meras recopilaciones de artículos de famosos o
de presuntos gurúes mediáticos. Ésta es una lucha decisiva que se da en las mentes y que precisa la recuperación urgente de un sentido personal de la
dignidad ilustrada. Comprender la historia con sus porqués se mueve en la línea de las soluciones.

Hacia donde se mire el panorama resulta desolador y descorazonador. Como esos grandes cetáceos, reyes de los amplios mares, que por extraños errores en sus
sistemas de orientación se varan en las arenas de las playas y mueren asfixiados en largas agonías, incapaces de retornar a las aguas salvadoras, nuestra
sociedad ha perdido el rumbo, lo perdió hace tiempo, y ha ido acumulando errores que la tienen desorientada y atenazada, aunque cada vez más consciente de
los peligros y más confusa respecto a la salida. La solución es el horizonte abierto de la libertad, las aguas de la sociedad abierta marina, no las arenas
cenagosas de la esclavitud.

Nosotros no somos conservadores, no estamos por conservar lo que no funciona y nos lastra llevándonos al desastre. Nosotros no concedemos un valor positivo
al término estabilidad, porque es falsa estabilidad la que nos mantiene varados mientras nos va faltando el aire. Nosotros estamos por el cambio y la
regeneración, por la libertad.

CASTA PARASITARIA
Es importante tener claro el diagnóstico de nuestros males, del cáncer terminal que con extendida metástasis corroe al cuerpo social. Padecemos, somos
víctimas del fracaso del socialismo, de la opresión del Estado sobre la sociedad al servicio de una casta parasitaria de políticos profesionales, que depreda
a las clases medias en un letal genocidio económico. Casta parasitaria política que ha degradado la democracia mediante una concentración de poderes que
incluye la francachela y el dominio sobre el poder financiero y mediático y que añade al sindical y a una falacia de sociedad civil degradada hacia la que se
reparten prebendas y migajas a través de la cultura de la subvención. Todo ese sistema opresivo, de privilegios y corrupción, ha hecho quiebra y amenaza con
arrastrar a la sociedad entera.

Como toda crisis del socialismo, funciona consumiendo tejido productivo y humano que va siendo expulsado del sistema hacia la indigencia y los comedores
sociales. Y, como si se tratara de un agujero negro, va subiendo por la escala social. Nadie puede sustraerse, mediante el esfuerzo individual, a lo que es
un fallo general de todos los órganos del sistema y, por tanto, es el sistema el que, en un esfuerzo común de vitalidad personal y social, ha de ser
corregido y desmantelado, mediante el criterio de menos Estado y más sociedad civil.

NECESITAMOS MÁS CAPITALISMO
No voy a detenerme demasiado en indicar que no es una crisis del capitalismo. Lo que necesitamos es capitalismo, es libertad, es esfuerzo, es trabajo. El
capitalismo parece funcionar de manera muy simple, mediante un conjunto de continuas decisiones libres que denominamos con mayor o menor fortuna la ley de la
oferta y la demanda, pero es muy complejo y tocar, condicionar, intervenir en esos mecanismos es de una gravedad completa, de una irresponsabilidad suicida,
porque sólo el capitalismo asegura el mantenimiento de los niveles de población alcanzados. Y la disyuntiva es bien sencilla: o capitalismo o hambre.

Nosotros no vamos a perder ni un minuto en defender a la casta parasitaria y a sus privilegios, porque son el problema, porque queremos desmantelarlos. Pero
tampoco nos vamos a sumar a quienes, huérfanos del socialismo, productos de la mala educación hacia el biotipo del ignorante ilustrado, deambulan por las
calles y plazas de España con propuestas ultraconservadoras de mantenimiento del sistema o de exigencia de dosis mayores del mal. No deja de ser un desafuero
y un sarcasmo, por ejemplo, que se propugne la ‘banca pública', cuando las cajas quebradas por los políticos han sido la manifestación ostentosa del fracaso
de lo público. Nosotros no defendemos lo público, lo estatal, nosotros exigimos que nos permitan ser ciudadanos privados con toda su dignidad. Nosotros no
nos vamos a sumar a los reaccionarios, que piden más burocratización, más intervención y, al final, comunismo, porque todo eso es lo que nos está hundiendo.

PIQUETERISMO CONTRA SOCIEDAD CIVIL
Constatamos, eso sí, que, a los males acumulados que están haciendo mella en el cuerpo enfermo y agonizante de la nación, se está sumando un deterioro del
imperio de la Ley y una demolición vandálica de las ruinas de un Estado de Derecho que nunca ha estado a la altura de ese término y que siempre ha permancido
genuflexo y al servicio de los privilegios de la casta parasitaria. Ese ataque del imperio de la Ley se perpetra en pinza desde arriba y desde abajo, desde
el Gobierno, el Ministerio del Interior, con la comparsa de los coros y danzas de la casta.

Un mal llamado Tribunal Constitucional, mera caja de resonancia del Gobierno, se pliega a los terroristas. Ayuntamientos e instituciones se niegan a que
ondee la bandera nacional, en gravísimo reto que implica una declaración de hecho de la independencia. Gobiernos autonómicos rechazan cumplir sentencias del
Tribunal Supremo que contradicen sus designios liberticidas. Y para rematar la faena se concede práctica impunidad a quienes se ha utilizado con histórica
recurrencia para intentar amedrentar a los adversarios de un socialismo que ya ha sido erradicado por las urnas, coaccionando con un supuesto poder de la
calle.

Eso entraña un riesgo de argentinización, de piqueterismo, de chavismo, ante el que no vamos a cerrar los ojos, ni nos vamos a dejar confundir por el hecho
de que, a título de mero camuflaje y como primeros compases de la música, para captar la atención antes de interpretar los horrendos sones totalitarios,
utilicen nuestro discurso, lo que vengo, y venimos propugnando desde hace años. No hay salida al atolladero a través de una imposible regeneración hacia la
esclavitud. Eso es un callejón cegado. La autopista de la salvación está en la regeneración por la libertad, que propugnamos y a la que pretende contribuir
poderosamente ‘Historia clara de la España reciente'.

Es una estupidez colosal que un ministro del Interior que confunde la prudencia con la negligencia pretenda ser presidente del Gobierno cuando hace una
completa dejación de sus funciones, cuando da muestras de una inutilidad completa.

Los partidos y los sindicatos deben financiarse de sus afiliados. Es preciso cortar las subvenciones a sus redes clientelares. No podemos sostener a la casta
parasitaria y debe ser desmantelada. Necesitamos más empresas y menos chiringuitos revestidos de instituciones. Deben ser suprimidas las autonomías. No
podemos mantener el parasitismo de diecisiete autonomías.

Lo que por sí es inservible y oneroso no lo puede administrar bien nadie. No se trata de que las autonomías las gobierne el PP, sino de cerrarlas. Clausurar
esos estúpidos parlamentos de los miniestados. Hay que cerrar las diputaciones y reabrirlas luego en dimensiones sostenibles. El alcalde ha de ser elegido de
manera directa a doble vuelta, de forma que los ayuntamientos recuperen su sentido de ámbitos de gestión, acabando con la gravosa parlamentarización que los
hace igualmente inviables.

Somos millones de patriotas españoles, orgullosos, además, del título de patriotas, orgullosos de España, que amamos la libertad, que estamos dispuestos a
conquistarla cada día y de avanzar hacia la libertad, no de retroceder hacia la esclavitud.

ACABAR CON EL CLIENTELISMO
La gloria del Estado elefantiásico no puede edificarse sobre la miseria de la sociedad. Por esa línea ni habrá sociedad ni habrá Estado. Son precisas
correcciones profundas en nuestro sistema sanitario y de manera urgente, mediante el cheque escolar, en el educativo, cerrando muchas facultades que para
nada sirven, salvo para egregar a gentes que no tienen salida en el mercado y cuya vagancia cuesta muy cara al contribuyente.

Pero es obvio que antes que cerrar quirófanos es imprescindible, es de justicia mínima cerrar embajadas de las autonomías, bajarse de los coches oficiales -
somos la nación del mundo con más gente viajando con cargo al contribuyente-, eliminar todos los privilegios abusivos de los que se han dotado los políticos,
no pagar los pelotazos de los retiros de los expresidentes autonómicos, algunos tan nefastos como José Montilla o José María Barreda.

Elminar las ayudas al exterior concedidas a los amigotes y todo el entramado de subvenciones al parasitismo socialista y nacionalista. Mientras haya un
español en un comedor social ni un euro debe ser desviado a la UGT. Ni a la falsa Fundación Pablo Iglesias ni a la tan falsa como ella Fundación FAES.

La lucha contra la corrupción ha de ser implacable. El sistema está podrido, hiede. La corrupción está generalizada, es el lubricante del sistema, el pesebre
oscuro de la casta y los partidos respaldan a sus corruptos e incluyen a imputados en sus listas. La corrupción la pagan los contribuyentes de diferentes
maneras y ha sido el alimento y el detonante de la burbuja inmobiliaria y la causa de la crisis de las cajas.

Peor aún, la gente percibe la evidencia de que la corrupción no se persigue en España, de que los corruptos campan a sus anchas, de que los sumarios abiertos
se eternizan, de que con todo se hace negocio sucio incluso con los ERES, de que los comisionistas no ingresan en prisión, de que la sedición y al alta
traición no son perseguidas, de que queda impune la colaboración con banda armada. De que en España no hay Justicia.

Y no hay Justicia porque no hay división de poderes. La Justicia en España es la lacaya sumisa de los poderosos, de la casta parasitaria política. La
Justicia está en primer tiempo de saludo ante sus mandos, los políticos profesionales. La Fiscalía no es otra cosa que la larga y sucia mano del Gobierno.
Los jueces ascienden o se estancan no por su defensa del Derecho sino por el favor político, a través del prostíbulo de los politicastros que es el Consejo
General del Poder Judicial. Con una Justicia independiente, real, con la única Justicia digna de ese nombre los males de España no hubieran llegado a este
nivel de profundidad.

Esos males no han surgido ayer, se arrastran desde el inicio de la malhadada y nefasta transición. Esa violencia chantajista que aulla con desmerecida
ferocidad gatuna por las plazas de España, ámbitos tradicionales de nuestra libertad, tomadas por los hombres de la esclavitud, no es de ahora, poque la
transición no fue pacífica, porque se nos ha instalado en la mentira y se nos ha dado siempre gato por liebre, propaganda por información. Ha llegado la hora
de la claridad y la afrontamos sin miedo que es un sentimiento abyecto que repudiamos con razón. Queremos cambios, queremos libertad, queremos regeneración,
queremos España.

El culpable de nuestros males no es Zapatero, aunque en su incompetencia supina, en su sectarismo mostrenco, los ha agravado todos y por eso la reclamación
urgente y unánime de la sociedad civil, de las clases medias es que deben abrirse ya, cuanto antes, de inmediato, las urnas, porque el Gobierno carece de
legitimidad de ejercicio y es un desastre sin paliativos.

Carece de legitimidad de ejercicio porque mintió en la campaña electoral, porque ganó con un programa inservible desde el día después, porque gobierna ahora
al dictado de Europa con un programa completamente contrario al que presentó a los electores y porque el 22 de mayo de 2011 los españoles lo han plebiscitado
de manera negativa, provocando la quiebra del PSOE y erradicando el socialismo de las instituciones. Constato que esos regeneradores de pacotilla, que esos
falsos regeneradores de la esclavitud no piden elecciones anticipadas. Por algo será. Nosotros, los regeneradores de la libertad las exigimos.

¿Dará el PSOE derecho a voto a 800.000 marroquíes?
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital  1 Julio 2011

Uno de los objetivos del PSOE para mantenerse en el poder ha sido la alteración del censo electoral con la concesión de pasaportes a cientos de miles de
descendientes de supuestos exiliados. Dentro de poco, podrá conceder el voto a esos grandes amigos nuestros que son los marroquíes.

Uno de los fines de ZParo ha sido hacer del mundo un lugar mejor a costa de jorobar a los españoles y de destruir a España. De ahí el dineral de nuestro
dinero que reparte desde la sede de la ONU en Ginebra a Zimbabue. Y para los extranjeros que viven en España, papeles, pensiones, asistencia sanitaria,
educación... y voto. Con un censo hinchado, el PSOE se aseguraba nuevas victorias... o así pensaban.

En 2008, el PSOE propuso en su programa el reconocimiento del derecho al voto a los extranjeros no comunitarios residentes en España. Después de que 11
millones de moscas votasen al PSOE, el Gobierno de ZParo se puso a ello y creó la figura del Embajador Especial para los convenios de reciprocidad, encargado
de negociar con los países de origen los acuerdos de reciprocidad para el derecho al voto como establece la Constitución.

Gracias a esos convenios, en las elecciones locales de este año pudieron votar 650.000 personas. Como la Constitución Española establece el principio de
reciprocidad para estos convenios, el PSOE propuso a algunos países que modificaran su ordenamiento jurídico para poder conceder a sus nacionales el voto,
pero se negaron. Uno de los países a los que se lo propuso fue Marruecos.

Entre el 1 y el 3 de julio, los marroquíes votarán la carta otorgada por el rey, un engaño colosal que no recorta los poderes del sultán, como ya ha
explicado en Periodista Digital uno de los mayores expertos españoles en Marruecos.

En el artículo 30 de esa nueva ley se establece que los extranjeros podrán votar en Marruecos (¿para qué, me pregunto?) de acuerdo a convenios o a la
reciprocidad:

Les étrangers jouissent des libertés fondamentales reconnues aux citoyennes et citoyens marocains, conformément à la loi. Ceux d'entre eux qui résident
au Maroc peuvent participer aux élections locales en vertu de la loi, de l'application de conventions internationales ou de pratiques de réciprocité.

Una vez que los marroquíes refrenden la carta otorgada, cosa que sucederá de manera casi unánime, ¿cuánto tiempo tardará el PSOE -el partido más promarroquí
de Europa junto con la UMP francesa- en prestar este nuevo servicio al sultán, concediendo a cientos de miles de sus súbditos el derecho de voto?

El funcionario español Bernabé López, que admira tanto a Marruecos que ha sido condecorado por el sultán, ya lo ha pedido. Y da como argumentos todo lo que
debemos a los marroquíes (como si hubieran venido aquí a trabajar gratis) y el acoquinamiento de los partidos que practican lo que él denomina discurso
antimarroquí

Hasta ahora, los hispanoamericanos en España han mostrado que prefieren votar a candidatos no socialistas (Juan Manuel Santos y Keiko Fujimori ganaron entre
sus compatriotas asentados en España frente a Antanas Mockus y Ollanta Humala), pero ¿qué harían los marroquíes? ¿Votar a quienes les dejen sacrificar
corderos en la calle?, ¿a quienes les dejen llevar a las mujeres con velo?, ¿a quienes les construyan mezquitas?, ¿a quienes retiren todo tipo de
colaboración y ayuda a los saharauis?, ¿a quienes prohíban las procesiones y los toques de campanas que les ofenden? ¿a quienes les ordenen los imanes que
paga el sultán?

El número de los agraciados con ese derecho algunos lo calculan en 800.000 y otros lo elevan a un millón. No sé si todos votarán y si lo harán al PSOE, pero
se convertirán en una quinta columna al servicio de un país que ha demostrado que es enemigo nuestro.

San Sebastián
La cultura del miedo
Cristina Losada Libertad Digital  1 Julio 2011

Siempre la perversión del lenguaje ha sido consustancial a los intentos de justificar y blanquear la historia criminal de ETA. Y ahí está de nuevo el bicho
en las explicaciones que acompañan la declaración de San Sebastián como capital cultural europea. Nos imparten los que inclinaron la balanza, el jurado y la
ministra de Cultura, que así se recompensa el compromiso de la ciudad en "la lucha contra la violencia". Les faltó agregar el clásico "venga de donde venga",
para mejor enfatizar que huyen del término que corresponde: terrorismo. La ciudad, stricto sensu, no ha podido comprometerse en nada. Pero, ya puestos, las
grandes aportaciones que allí se vieron a la lucha contra el terror fueron las marchas de la plataforma Basta Ya. Dado el sesgo que está tomando la memoria,
habrá que recordar cómo el principal evento cultural de la urbe, el Festival de Cine, se distinguió por dar la espalda a los crímenes y olvidar a sus
víctimas. Lo contrario hubiera metido a sus organizadores en todo un compromiso y eso, jamás.

Tomar partido contra el terror ha tenido y tiene un coste conocido. En cambio, propugnar "la paz" carece de efectos secundarios y aúna voluntades de todo
tipo, incluidas las de los nuevos caudillos de la ciudad. Qué revelador. El proyecto preparado por el socialista Odón Elorza pueden asumirlo, apenas con
pequeñas correcciones, los agentes comerciales de la banda terrorista. No en vano sus conceptos clave son "paz", "reconciliación", "conflicto vasco": las
estaciones de un relato que permite cobijar a asesinos y compañeros de viaje, y equiparar, por la vía del sufrimiento compartido, a víctimas y a verdugos. Lo
había pergeñado Elorza a fin de rubricar su larga trayectoria comprensiva hacia esas ovejas descarriadas, pero resulta, oh, sorpresa, que los lobos con piel
de cordero le quitan la alcaldía y heredan, contentos, su plan. También es el suyo, claro. Y ahora, como advierte Belloch, será propaganda en sus manos. Su
Olimpiada de Berlín, en tres palabras.

De Basta Ya hemos llegado al ya basta de combatir a los terroristas. Y es curioso. A la última de aquellas marchas que tuvieron lugar en la capital
donostiarra, la de diciembre de 2003, acudió Zapatero y no asistió Elorza. Pero el tiempo socialista terminó por dar la razón al ex alcalde. Tanto o más que
él, es el Gobierno el responsable de que "cultura" y "Europa", qué ironía, vayan a estar vinculados a la última mutación de ETA.
Cristina Losada es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Crisis
Las diputaciones
Jaime de Piniés Libertad Digital  1 Julio 2011

El vicepresidente del Gobierno y candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha mostrado partidario de una transformación
de las diputaciones provinciales en vez de su supresión. Pretende obtener mayor eficiencia redefiniendo su papel, que consiste sobre todo en prestar
servicios a los municipios más pequeños que por sí mismos no pueden hacerlo. Luego, pretende que sean más eficientes, pero no explica cómo.

En principio, su visión suena bien pues es notorio que hay que introducir mayor eficiencia en el gasto público de todas las AAPP incluyendo, cómo no, a las
diputaciones. Sin embargo, una simple transformación de las diputaciones no resuelve el problema de base que se traduce en un exceso de municipios pequeños
en el país. Este tamaño excesivamente pequeño de los municipios en España propicia un exceso de alcaldías y órganos de gobierno local, obligando a las
diputaciones y a las comunidades autónomas uniprovinciales a realizar pingües gastos para cubrir los servicios mínimos de sus residentes.

Para que puedan prestar sus servicios, las diputaciones cumplen la finalidad principal de ayudar a los municipios más pequeños a prestar los servicios
mínimos fijados en la ley, bien directamente o mediante el apoyo a las mancomunidades de municipios. Pero la estructura de las diputaciones tiene su origen
en el siglo XIX y no se ha adaptado a la existencia del Estado de las Autonomías y a su distribución competencial. Por lo tanto, al problema básico de un
exceso de municipios pequeños en el país se la añade el que las diputaciones realizan muchas funciones duplicadas con las comunidades autónomas.

Con 8.112 municipios en España, y más de 7.727 con poblaciones de 20.000 o menos habitantes, el problema fundamental es el exceso de municipios con
estructuras duplicadas o innecesarias (alcaldías, concejalías, empresas y fundaciones redundantes, coches oficiales, dietas, representaciones en la capital
provincial, etc.). En los informes elaborados por UPyD, se ha demostrado que si se llegase a agrupar los municipios, dotándoles de los mismos recursos que un
municipio de población de 20.000 habitantes, pero prescindiendo de estructuras duplicadas, se generaría un ahorro potencial muy importante de aproximadamente
16.000 millones de euros. Lógicamente, en este supuesto no solo hay que transformar las diputaciones sino además hay que suprimir muchas de ellas también.

11-M
Fukushima: Yamato Damashii
Gabriel Moris Libertad Digital  1 Julio 2011

Los acontecimientos y las noticias se suceden con una velocidad tal que superan los límites fijados por nuestras autoridades.

Hace poco, ocupaban las portadas de todos los informativos las catástrofes naturales de Japón. Las revueltas ciudadanas en los países árabes, desembocaron en
una nueva guerra en Libia. Occidente y la OTAN podrían encontrar razones para seguir abriendo nuevos escenarios bélicos pero tampoco les faltan problemas
domésticos como para dedicarse sólo a arreglar casas ajenas. Todo el panorama informativo ha quedado focalizado en la muerte de Ben Laden y en el uso
partidista de este hecho.

En España, por cierto, no nos faltan problemas, ni en número ni en magnitud, como para dedicarnos a aventar lo que sucede allende nuestras fronteras. El
seísmo de Lorca, parece simular una réplica de lo ocurrido en otras zonas del planeta.

Para evitar la dispersión, me voy a fijar sólo en algunos de ellos, derivados del mayor atentado terrorista de nuestra reciente historia. Esta catástrofe, no
fue natural sino fruto del odio y de la malicia de algunos ciudadanos.

El primero y, a mi juicio el más grave, es el aludido atentado de los trenes de cercanías de Madrid. Tengo el convencimiento de que fue el hito que marcó el
final y el comienzo de una etapa –planificada políticamente– para el siglo que se iniciaba. Las consecuencias las padecemos durante las dos últimas
legislaturas. Algunas dejarán daños irreversibles, como irreversibles son las pérdidas humanas del crimen del siglo.

El segundo, derivado del anterior, es intangible. Me refiero a la deriva ética y moral que se ha instalado en nuestra clase dirigente pero, en buena medida,
con el concurso y participación de un sector de la sociedad civil. Las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS.) señalan como problemas
primordiales de nuestro país: el desempleo, la crisis económica y la clase política. El terrorismo ha dejado su lugar a las tres preocupaciones citadas.

Tratando de simplificar, me atrevería a reducir a uno los tres problemas que encabezan nuestras preocupaciones: la clase política. En efecto, la clase
política, surgida del trágico atentado, ha transformado una democracia formal en una simple "partitocracia" real, en la que los votos –conseguidos "como
sea"– imponen las decisiones más aberrantes al resto de los ciudadanos. El paro y la crisis económica son males producidos por las políticas erráticas
practicadas por la clase política y ambos tienen graves consecuencias sociales y éticas. Podríamos enumerar problemas como la insolidaridad, la crisis
institucional y constitucional, la quiebra del Estado de Derecho, el desplome del sistema educativo etc. No es mi intención el transformar la situación real
en una visión pesimista de la misma. Estoy convencido de que las crisis, si se quieren aprovechar, pueden servir para mejorar y para superarse.

El título de este artículo alude al comportamiento del pueblo nipón ante la catástrofe natural sufrida el 11 de marzo pasado, séptimo aniversario de nuestra
"catástrofe" provocada. En la central nuclear de Fukushima, los técnicos, arriesgaron voluntariamente sus vidas para minimizar los efectos del maremoto sobre
la central y consecuentemente sobre las personas, no profesionales, con riesgo de recibir radiaciones. El término "Damato Yamashi" se refiere a un principio
de formación y convivencia que reciben y practican los japoneses: "Anteponer el interés de todos al propio". Cualquier comentario puede resultar superfluo.
En Lorca podríamos demostrar nuestras capacidades y nuestras virtudes como pueblo.

Como corolario de esta reflexión cabe preguntarse si el comportamiento de las instituciones y del pueblo español ante el atentado político de los trenes de
cercanías tiene algo en común con el del pueblo japonés.

Un atentado, el mayor de la Europa comunitaria, proyectado con escuadra y cartabón y aprovechado política y socialmente, no puede ser fruto de un accidente
ni de un solo condenado como autor material. Las instituciones, poseedoras del monopolio de la investigación y del castigo de los autores materiales e
intelectuales, se hacen cómplices de los mismos si continúan manteniendo su actitud de oposición a cualquier tipo de investigación que pueda conducir al
esclarecimiento de los hechos y de sus autores.

Ni el pueblo, ni las víctimas que nos sentimos libres, "olvidaremos lo inolvidable" hasta conseguir descubrir, juzgar y condenar a los que produjeron tanto
mal. Sólo así el país y la sociedad que lo sustenta podrá algún día volver a vivir en paz y en libertad.

Argelia
Terrorismo y antiterrorismo
GEES Libertad Digital   1 Julio 2011

La dinamización del terrorismo de Al Qaeda en las Tierras del Magreb Islámico (AQMI) en suelo argelino tiene dos escenarios asentados ya desde hace años: la
montañosa región de la Cabilia, en el norte, y la región transfronteriza del Sahel, en el sur.

El primero los ataques han sido frecuentes y letales últimamente. El 16 de abril morían 13 militares cerca de la capital regional, Tizi Ouzou, y el 23 morían
un militar y un civil junto a Azazga, a 40 kilómetros de dicha ciudad, y otros cinco militares resultaban gravemente heridos. Finalmente, el 27 de junio un
militar moría y otros tres resultaban heridos en Borj Bou Arreridj. En los tres atentados se combinaron bombas y armas automáticas, repitiendo la repetida
fórmula de la emboscada. Si estas acciones han sido grabadas para ser luego distribuidas como propaganda a través de la cadena "Al Andalus" lo sabremos
pronto. El ataque del 23 de junio se produjo además en el mismo lugar donde el 25 de abril otros 17 militares habían sido asesinados de la misma manera.

La intensificación del terrorismo era previsible ante el deterioro del escenario regional, y se están intensificando los esfuerzos nacionales e
internacionales para combatirlo con más eficacia. Los medios nacionales tratan de prevenir y también de reaccionar con contundencia a la provocación
terrorista. Y también a crisis humanitarias: hay más de 9.000 refugiados procedentes de Libia y asentados en el sur de Argelia. Pero hacen falta medidas
transfronterizas. La visita a Argel el 1 de junio del Jefe del Mando Africano de los EEUU (Usafricom), el general Carter F. Ham, y la del ministro francés de
Asuntos Exteriores, Alain Juppé, el 20 del mismo mes, han servido para profundizar la colaboración bilateral y ahondar en la dimensión subregional que
Argelia lidera en el Sahel.

EEUU y Francia, junto a otros países occidentales, habrían asegurado su participación en una cumbre antiterrorista que celebrarán a principios de septiembre
en Argel los cuatro socios sahelianos que combaten juntos a AQMI: Argelia, Malí, Mauritania y Níger. El jefe de estado mayor argelino, el general Ahmed Gaid
Salah, se refería a ello en la entrega de despachos a los cadetes de la Academia Interejércitos de Cherchell el 26 de junio. Fue justo después de que
comandos mauritanos mataran en suelo de Malí, a 70 kilómetros de la frontera con Mauritania, a 15 terroristas. El general daba a entender que se trataba de
una operación combinada más que de una aventura mauritana en solitario. Y es que parece cada vez más evidente, ante la magnitud de la amenaza, que la
colaboración transfronteriza se impone. Además, tal colaboración intraafricana está mucho más en consonancia con la cultura política argelina que rechaza la
idea de la injerencia occidental en el mundo árabe y musulmán, tanto para derrocar a Gadafi en Libia como para cazar terroristas de AQMI en el Sahel.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

La encuesta le sale rana
Editorial www.gaceta.es  1 Julio 2011

Ni las artimañas de los referendos ilegales, que han sido numerosos y con resultados decepcionantes, ni las declaraciones de prebostes como Jordi Pujol,
que han abogado públicamente por cortar amarras con el resto de España, ni el lloriqueo constante y falso de “Madrid nos roba” han logrado convencer a una
sociedad catalana que se muestra mucho más sensata e inteligente que sus políticos.

Si los datos son lo que importa, los ofrecidos el miércoles por el Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Cataluña sobre lo que piensan los
ciudadanos acerca de la independencia adquieren una vital relevancia: el 51,5% de los catalanes no votaría a favor de la secesión. Para muchos, que ganen los
no independentistas por un pequeño margen no representa una victoria significativa. Una conclusión a todas luces errónea. Después de ocho años de Gobiernos
tripartitos con Maragall y Montilla, de marcado carácter nacionalista e independentista, que han dedicado grandes esfuerzos y presupuestos millonarios a
fomentar el separatismo, la sociedad catalana sigue decantándose en su mayoría por la unión y la pertenencia a España, y eso es, sin ninguna duda, una
estrepitosa derrota para el secesionismo militante.

Ni las artimañas de los referendos ilegales, que han sido numerosos y con resultados decepcionantes, ni las declaraciones de prebostes como Jordi Pujol, que han abogado públicamente por cortar amarras con el resto de España, ni el lloriqueo constante y falso de “Madrid nos roba” han logrado convencer a una sociedad catalana que se muestra mucho más sensata e inteligente que sus políticos. A los fríos datos de una encuesta hay que sumarle todo lo que se esconde en la trastienda de la cocina donde se han elaborado las cifras y las preguntas de ese barómetro. De entrada, destaca que el Centro de Estudios de Cataluña está encomendado por Artur Mas a Jordi Argelaguet, un antiguo militante de ERC y del violento Moviment de Defensa de la Terra (MDT), organización política de ideología independentista catalana y revolucionaria que surgió de la confluencia entre dos formaciones secesionistas (PSAN e IPC). Que un barómetro esté dirigido por un personaje con semejante currículo es como pedir la predicción ‘científica’ del tiempo a un vendedor de paraguas. También sorprende, que frente a la opción de “estado independiente” el encuestador divida la de “no independiente” entre cuatro opciones de grado, y así multiplica automáticamente por cuatro el “clamor” independentista para su propaganda. Ciertamente torpe, pero efectista. Con ese traje a medida, y con su encuesta bajo el brazo, Artur Mas blandía los datos, esculpiendo titulares bien transmitidos a la lubrificada prensa, tan amiga de sus subvenciones.

La realidad siempre se obstina en hacerse visible. Frente a la predecible preocupación número uno de los catalanes –la crisis y el paro–, la preocupación
identitaria ocupa el lugar número... ¡16! Clamorosa distancia que obligó al científico que cocinó la encuesta a omitir la pregunta del millón: ¿Cree usted
que debería hacerse hoy un referéndum por la independencia? Lo que está claro es que quien más necesitaba la encuesta es Artur Mas. Sobre todo, para
chantajear al anémico Zapatero y desarrollar un poco más su estrategia de presión para lograr el mismo trato fiscal que el País Vasco. Sin embargo, hay que
tener muy en cuenta que esta cifra, que el aparato populista de Artur Mas hará crecer con encuestas bien cocinadas, es también un reto para España. De poco
vale ir a estos despechados con historias de la Historia. Ni con legalidades vigentes. O con mayorías que pueden menguar. Lo que hace falta es un proyecto de
España que ilusione con un aval de presente; una necesaria seducción que Zapatero ha sustituido por tierra quemada y el engaño como lenguaje. Además de
apadrinar el cambio de un discutido Estatut, ZP se atrevió a decir desde su ignorancia que el concepto de nación es “discutido y discutible”. Y eso pasa
factura. Si los catalanes quieren, como arroja la encuesta, “gestionar sus propios recursos” es por la lógica reacción humana a la premisa mayor: que el
Gobierno central no paga sus facturas cuando debe, cierto, o que los españoles “os explotan”, bulo populachero que ha hecho ya mella entre mucho incauto y
que tendrá que gestionar y modular con inteligencia Rajoy.


******************* Sección "bilingüe" ***********************

No, lo de Bildu no era tan buena noticia
Roberto Blanco Valdés La Voz  1 Julio 2011

L as palabras del presidente del Gobierno informando en su día al PNV de que llegarían buenas noticias del Tribunal Constitucional en relación con la
legalización de Bildu demostraron dos cosas, a cada cual más preocupante. En primer lugar, algo ya público y notorio: que Zapatero mantenía una línea
caliente de comunicación, cuando no pura y simplemente de influencia, con el TCE, absolutamente incompatible con la independencia del alto tribunal, sin la
cual no puede aquel desarrollar cabalmente sus importantísimas funciones.

Pero las imprudentes palabras del líder socialista descubrieron a las claras, además, para quien aún albergara al respecto alguna duda, el doble y mendaz
juego del Gobierno en relación con la legalización de Bildu: dar la impresión de que pretendía mantenerla fuera de la ley, cuando estaba apostando en
realidad por todo lo contrario.

El resultado de esa estrategia llena de doblez, cuyo final el Gobierno probablemente no previó, está hoy bien a la vista: Bildu -es decir, ETA-Batasuna-
acumula más poder institucional que nunca a lo largo de su historia, con lo cual varios años de vigencia de la ley de partidos no han servido, a la postre,
para lo que con ella se pretendía cuando se aprobó con el apoyo de los dos grandes partidos: evitar que la marca política de ETA tuviese presencia en las
instituciones democráticas.

Hoy la tiene, pero no, como algunos cínicos o ingenuos suponían, para exigir la disolución de ETA y condenar sus pasadas acciones terroristas, sino para todo
lo contrario: para intentar, cuando toque -que, no lo duden, tocará- sacar partido de la tregua de ETA, es decir, para tratar de negociar los beneficios que
para el nacionalismo vasco (de ahí la vil posición del PNV) deberían derivarse de que ETA continúe sin matar.

Esa y no otra es la razón que explica que a la pregunta de por qué no exige Bildu la disolución de ETA, que le formulaba hace unos días un diario de Madrid,
Martín Garitano, el diputado general de Guipúzcoa, diera una respuesta de heladora claridad: «Pedir la disolución de ETA no es el paso que hay que dar
ahora».

¿Por qué no, señor Garitano? Es evidente: porque la permanencia de ETA, que está en tregua pero que podría dejar de estarlo según sus conveniencias, es el
arma (en sentido literal) con la que cuenta Bildu para obtener lo que jamás obtendría de otro modo. Tal fue la estrategia de Batasuna desde el momento mismo
en que nació, y tal es, sin duda, la de la nueva careta con la que hoy se nos presenta, igual que antes, aunque con una muy notable diferencia: que Bildu
tiene un poder con el que Batasuna probablemente ni soñó. No es esa, tristemente, una de las herencias menos ominosas, aunque sí de las más inexplicables,
que dejará Rodríguez Zapatero cuando, al fin, se vaya del Gobierno.

La indignidad es cobardía
Ernesto Ladrón de Guevara. Minuto Digital  1 Julio 2011

Hay muchas lamentaciones por el triunfo de Bildu y sus consecuencias inmediatas, pero ninguna consecuencia práctica, ninguna rendición de responsabilidades.

No está nada claro que Bildu en las Instituciones genere una desafección hacia la violencia del mundo llamado “abertzale”. De momento ha ocupado un buen
número de alcaldías, entre ellas la de una ciudad tan importante como la de San Sebastián, además del control de datos de los ciudadanos que supone el acceso
a la hacienda foral en Guipúzcoa y el gobierno de la Diputación. Después llegará la reconstitución de la Asamblea de Municipios Vascos como germen de la
unificación del pueblo de habla vasca, según la teoría de Krudwig, preconizador de la idea de la nación étnica basada en el euskera y la lucha revolucionaria
para combatir a España y lograr la independencia de Euskal Herria. Aunque la realidad es muy diferente a la que se trata de dibujar en esa entelequia de
pueblo puesto en marcha bajo la idea de la unidad lingüística vascongada como eslabón antropológico perdido en una falaz interpretación de los fueros vascos,
como si éstos representaran las libertades de un pueblo subyugado por el imperialismo español; y fueran matriz de una democracia igualitaria nacida de la
hidalguía universal vizcaína limpia de sangre mora o judía. Curiosamente, por el “efecto llamada”, Alava es una de las provincias más impregnadas de la
inmigración islámica, por una política de ayudas sociales muy proactiva, que supera en mucho a las de otros territorios periféricos. Contradicciones para
producir alguna sonrisa.

Pronto llegarán las movilizaciones en un contexto coactivo para demandar la independencia vascongada, sin que exista de hecho un pluralismo social que
permita rebatir las teorías protoindependentistas. Llegado el caso, si los poderes del Estado (según ellos opresor y colonizador) no se ablandan y conceden
pábulo al proceso independentista, sacarán a las calles a las fuerzas paramilitares, es decir a ETA o a la guerrilla urbana, para seguir creando terror en la
población o para poner contra las cuerdas a quien ocupe la Moncloa. Surgirán voces –es más que probable- desde el resto de España para que se les de la
independencia a los vascos, con esa idea de “que nos dejen de una vez en paz y que se vayan”.

Para empezar, ya, se ha iniciado una nueva oleada de exiliados. Profesionales liberales y pequeños empresarios –los que no tienen forma de eludir la presión
ambiental por tener domicilio en Guipúzcoa- ya empiezan a buscar una nueva sede social en territorios de España que no sean “comanches”. Va a producirse una
huída de capitales de esa provincia, ante el temor de ser fiscalizados y después perseguidos por los revolucionarios bilduetarras. Es decir, ya hay unas
consecuencias inmediatas de calado. Las más mediatas quedan por venir. Por ejemplo una nueva limpieza étnica que tiene como resultado ese producto electoral
que hemos comprobado tras esas elecciones y que algunos como yo veníamos advirtiendo. Y mientras los medios de comunicación se centran en el impedimento de
los ayuntamientos copados por Bildu a la entrada de los escoltas de los concejales protegidos. Efectivamente eso es aberrante –bastante lo es ya que haya
gente que no pueda ejercer con libertad su función representativa, pero, sin embargo, ese no es el efecto más lesivo para la normalización vasca. De cosas
peores, como el adoctrinamiento en las ikastolas y otros centros de dominio abertzale no se comenta.

El Consejero del Interior del gobierno monclovita se lamenta de la deriva de Bildu. ¿Pero qué esperaba? ¿Es hipocresía o cinismo? ¿Quién es el culpable
material de esta situación y de las que vendrán? Sin duda quien ha propugnado a través de los magistrados controlados por el Gobierno del Constitucional la
presencia de los herederos de Batasuna en las instituciones.

En el mejor de los casos ETA seguirá hibernada. Yo no lo creo. Pero el proceso de desestabilización política e institucional ya se ha iniciado, y quedan por
ver los resultados, que van a ser letales no solamente para las libertades públicas sino para la economía. Una España con incendios territoriales no tiene
ningún futuro. No nos engañemos. Lo mejor para vislumbrar soluciones es empezar con un buen diagnóstico. Y este ha de huir de la demagogia y del pensamiento
de Alicia. Aquí todos no somos buenos.

Una maldición añadida
La Capitalidad Cultural va a San Sebastián porque nutre la mentira de la paz, la más completa del zapaterismo
HERMANN TERTSCH ABC  1 Julio 2011

COMPRENDO la alegría de los donostiarras por la elección de San Sebastián como Capital Cultural Europea. Y es lógico que la totalidad de los líderes
políticos vascos se feliciten por ello. Los vascos en general, voten a quien voten, tienen derecho a alegrarse por ello. Y sin duda lo hacen. Aunque detesten
a los etarras de Bildu y muchos teman que estos se beneficien —que lo harán— de esta designación. Es cierto que los donostiarras no pueden ser castigados por
el hecho de que un tercio de ellos haya votado al nacionalsocialismo. Bastante tienen con ser gobernados por una franquicia de ETA, tan dócil que no tenía
opinión sobre la capitalidad porque no le había dado tiempo a recabarla de los jefes. La responsabilidad de que una organización terrorista dirija los
destinos de esa maravillosa ciudad española no la tiene una población cada día más cautiva otra vez. La tiene exclusivamente el Gobierno de Zapatero, que los
únicos acuerdos que cumple, y muy escrupulosamente, son los que tiene con ETA a espaldas de los españoles Y seis miembros del Tribunal Constitucional que se
prestaron a ello y a los que jamás podremos volver a respetar.

Pero es muy justificada la indignación de los alcaldes y ciudadanos de las otras ciudades candidatas. Y de millones de españoles que saben que se vuelve a tomar una decisión por un criterio que repugna. A San Sebastián se le ha dado el premio por razones políticas. Por las peores. Las mentiras del Gobierno negándolo sólo producen ya tedio. Como además hay miembros del mismo entre los agraviados, no hay ni disciplina para engañarnos. La Capitalidad Cultural va a San Sebastián porque nutre la mentira de la paz, la más completa de todas las construidas por el zapaterismo en dos legislaturas. A los miembros extranjeros del jurado se les ha presentado esa idea bondadosa de hacer de la capitalidad un acto más del proceso de paz. ¿Quién se puede negar a propuesta tan beatífica? El austriaco Gauhofer y sus colegas habrían quedado como villanos de haber sugerido dejar al margen la política y, por tanto, «la paz».

Ahí están ahora Bildu y ETA para convertir San Sebastián en plataforma internacional de lanzamiento de su proyecto independentista totalitario. Y disfrazarlo
de convivencia con el aval del Gobierno de España. Ya tienen el mejor altavoz imaginable para sus mentirosas construcciones históricas. Que presentarán una
ciudad feliz que no existe surgida de una patria vasca inventada. Negarán el carácter español de la ciudad, su historia y su cultura. El asedio nacionalista
es allí constante desde hace décadas. Con su cultura rural, tan propia del caserío del entorno como ajena a esta urbe otrora cosmopolita. Veinte años de
cursilería de idilio vasquista de Odón Elorza han ido en este sentido. Llegará el golpe de gracia con el rodillo etarra.

¿Puede ser capital cultural de la Europa libre una ciudad gobernada por una fuerza totalitaria? ¿Cultura y libertad bajo el hacha y la serpiente?
Probablemente la ciudad donde más miedo hay hoy en Europa. En un ambiente de mentira y falta de libertad. En unas calles en las que muchos, también quienes
tenemos hondas raíces familiares allí, difícilmente nos podremos mover sin escolta. La decisión es equivocada. Y que sólo la explica la angustia del Gobierno
por fortalecer su hoja de ruta acordada con ETA. Habría sido inaceptable castigar a San Sebastián por consideraciones políticas. Más aun lo es castigar a las
demás ciudades, que no tuvieron a asesinos que mataron a cien españoles en sus calles y que exigen privilegios para no volver a hacerlo. Este Gobierno
convierte así en insoportable el agravio comparativo. Abre heridas viejas y crea otras nuevas. Una maldición añadida.

Miccionar en la herida
Los jurados, y más si los nombra la ministra de Cultura, tienden a escuchar los argumentos de quienes mandan
CARLOS HERRERA ABC  1 Julio 2011

Alos miembros del selecto y cosmopolita jurado que ha concedido a San Sebastián el titulo de Capital Europea de la Cultura les ha debido de asaltar una
especie de complejo de Tribunal Constitucional, una ataque de buenismo infinito, una ínfula de mediador internacional de conflictos, un pronto de asesor del
Premio Nobel de la Paz. Si no, no se entiende. Si no han pensado que pueden ser como los Pascal Sala, Eugenio Gay y demás patulea, es que son demasiado
bizcochables o es que se tragaron a Blancanieves de pequeños y aún no la han vomitado. Y no porque hayan dado su favor a una ciudad como San Sebastián, que
se merece eso y más, sino porque lo han justificado con argumentos políticos típicos de concejal del PSOE, de lehendakari cursi o de presidente del Gobierno
en horas excitadas.

Puede que haya sido parte de los acuerdos del Gobierno de Rodríguez Zapatero con el PNV, parte de la estrategia para hacer de Bildu un grupito de
majorettesde la bondad o directamente que son un grupo de cretinos, pero a nadie se le ocurre conceder a un ayuntamiento gobernado por unos chulánganos
filoterroristas el carretón de oportunidades y presupuesto que supone ostentar la capitalidad cultural europea. Y a nadie se le ocurre tampoco justificar la
decisión con argumentos de política barata, zapaterista, preñados de suposiciones y de ilusiones apriorísticas. Tiene razón el alcalde de Zaragoza, Belloch,
cuando pretende impugnar la decisión desde razonamientos basados en el sentido común. ¿Saben estos individuos lo que significa poner en manos de Bildu un
carrusel inagotable de oportunidades y repercusión para expander su basura ideológica? ¿De veras se creen estos merluzos que por el hecho de haberles
nombrado Miss Europa van a cambiar los fundamentos esenciales de su política?

Los jurados, y más si los nombra la ministra de Cultura, tienen una indiscutible tendencia a escuchar los argumentos de quienes mandan. Y puede que hayan
escuchado el consejo de la conveniencia de dar una «oportunidad a la paz» de la misma manera que lo escucharon los miembros del Tribunal Constitucional que
dieron vía libre a los representantes de ETA en la tierra. O puede que sean unos ilusos que se hayan creído el mismo cuento de aquellos que viven
permanentemente en los guindos y que empezaron a encender mecheros creyendo que los antiguos batasunos se habían vuelto repentinamente buenos. Ya se ha visto
lo que son: retirar el cuadro del Rey, pedir la independencia, oponerse al progreso, exigir la libertad de asesinos condenados... La Alternativa Kas, en
suma. Y van estos tíos y tías y les tocan con su varita mágica de hada buena, con el regalo de los que se obstinan en no querer ver la maldad creyendo de esa
manera que la maldad no existe.

Es lo que faltaba para que la herida fuera completa. Que miccionaran en ella. Después de la infamia que cometieron los «Pascualitos» obedeciendo las ordenes
del Gobierno y abriendo las puertas de la política a los representantes de ETA, lo que redondea la operación es brindarles la oportunidad de vivir cuatro
años en el machito con todos los altavoces a su disposición y con todos los gastos pagados. El desprecio que desde las estructuras administrativas de la tal
Capitalidad se va a realizar del Estado Español, de la Constitución, de la Justicia y del sentido común es responsabilidad directa de quienes han decidido
«poner en valor el esfuerzo y la apuesta de la cultura en favor de la paz»» y de la ministra y el Gobierno en pleno, que se han demostrado incapaces de
evitarlo, cuando no encantados de que así se produjese.

ETA
Habrá que vigilar al Gobierno de Rajoy
Guillermo Dupuy Libertad Digital  1 Julio 2011

De los comunicados que la banda terrorista ETA ha hecho llegar a los españoles, así como de la numerosa documentación que le ha sido incautada, pero que no
ha sido ocultada por el Gobierno, podemos deducir que la "paz etarra" no solo exige la permanencia de su brazo político en las instituciones, sino también
que se acelere el proceso de concesión de permisos penitenciarios y excarcelaciones de sus presos, así como que se ponga en fase de derribo el actual
estatuto de autonomía vasco.

Naturalmente, no quiero decir con esto que ETA renuncie a sus objetivos máximos (esto es, una república socialista que incluya a Navarra y al País Vasco
francés, así como a la más inmediata y total impunidad para sus presos), pero fijarnos en ellos sería sobrevalorar la capacidad de chantaje de la
organización terrorista tanto como insensibilizarnos a nosotros mismos hasta el punto de no ver las concesiones que la banda va obteniendo de su estratégico
y chantajista "alto el fuego".

Es evidente que, con Bildu, como con ANV y con el PCTV, el Gobierno ha pasado, tal y como le reclamó públicamente ETA en 2006, "de las palabras a los hechos, dando los pasos necesarios para que ninguna legislación, ordenamiento jurídico ni Constitución sea obstáculo o límite en el desarrollo de la decisión que
mayoritariamente adopte el pueblo vasco". Pero con este requerimiento etarra, que no venía más que a recordar los "compromisos adquiridos" con los emisarios
del Gobierno, la organización terrorista no solo se refería a la burlada la ley de partidos, sino también al "cambio en el marco jurídico-político" del País
Vasco y al "derecho decidir de los vascos", expresiones ambas que Zapatero tuvo que asumir públicamente para calmar a sus criminales compañeros de viaje.

De la misma forma que Aznar se topó con una tregua que ETA había negociado previamente con los separatistas en Estella, Rajoy se va a encontrar en el
Gobierno con una "paz" negociada con Zapatero. Para colmo, Rubalcaba aspira a ser el líder del principal partido de la oposición. Pese a ese terrorífico
escenario, las cosas han cambiado desde 1998, y, francamente no me veo a Rajoy ofreciendo "generosidad" a los etarras ni ofreciéndose a mantener "contactos
con el MLNV", tal y como hizo Aznar con el objetivo de lograr que ese cese temporal fuese definitivo. Pero el chantaje de ahora ahí está y, como se encuentra
encubierto, corremos el riesgo de que se pretenda atender de forma encubierta. Por eso hay que extremar la vigilancia sobre el Gobierno. Muerto Montesquieu,
ninguna legislación, ordenamiento jurídico ni Constitución pueden impedir que un estatuto abiertamente inconstitucional salga aprobado, o que criminales
irredentos no sean detenidos o salgan en libertad, o que una organización terrorista pueda colar un brazo en las instituciones y percibir dinero público. Lo
hemos visto con el soberanista "estatuto" catalán, lo hemos visto con De Juana o Josu Ternera, lo hemos visto con ANV y con Bildu. Sencillamente todo está en
manos del Gobierno. Y si el Gobierno no quiere ser obstáculo, entonces ni la ley de partidos, ni la reforma de la Loreg, ni el ordenamiento penal, ni la
Constitución limitarán ni serán obstáculos para nada. De ahí la renovada esperanza de ETA con las "nueces de la paz". De ahí mi temor a que Rajoy nos haga
trampas.

Camuflando la derrota
Juan Carlos Olarra Estrella Digital 1 Julio 2011

Toda contienda –término que incluye pero no queda limitado a las guerras y conflictos bélicos-, acaba con la victoria de una parte y la derrota de otra. Sólo
algunos juegos como el ajedrez y algunos deportes permiten resultados de empate. Las derrotas se pueden producir por dos tipos de causas diferentes. La
primera y más común, por resultar una de las partes objetivamente vencida, en el sentido de exterminada o imposibilitada para continuar con el combate. Esta
derrota es difícil de esconder, y como mucho permite amargos consuelos de los que la historia española nos da una buena colección (“No mandé mi armada a
luchar contra los elementos”, “Vale más honra sin barcos que barcos sin honra). Pero también existe otro tipo de derrota en la que uno de los contendientes
desiste de continuar, sin haber logrado los objetivos que le llevaron a involucrarse en la pelea. Es en estos casos cuando la tentación de camuflar el
fracaso se hace mayor y el camino más habitual es tratar de transmitir la idea de que los objetivos han sido alcanzados y que el desistimiento no es
claudicación sino regreso a casa tras el deber cumplido. Con esta actitud se tratan de ocultar vergüenzas propias y de paso restar brillo a la correlativa
victoria del contendiente, que de este modo se intenta poner en cuestión. Se dice “nosotros nos vamos, porque hemos terminado, pero los otros tampoco
continúan”. Aquí suele haber una enorme falacia, porque los que ven que el contendiente se retira sin haber obtenido lo que buscaba son conscientes de su
victoria y no ven necesario continuar luchando.

En España hace ya muchos meses que los responsables de mantener la contienda que enfrenta a ETA por un lado (con sus pistoleros, sus gestores, sus
informadores, sus chivatos, sus votantes hijos del resentimiento y demás tropa voluntaria) y a nuestro sistema político (marco de nuestras libertades) por
otro, decidieron desistir sin haber cumplido los objetivos. Se acordó permitir a los etarras recuperar su poder en las instituciones concurriendo a las
elecciones municipales, sin que se haya obtenido la pacificación ni la normalización, porque las armas siguen en manos de los pistoleros y la presión sigue
en las calles. “Ya no matan” se nos dice. “Ya no hace falta” podemos responder. “Ya no extorsionan” se aduce. “Ya manejan muchos más millones de los que son
capaces de arrancar a punta de pistola” cabe replicar.

El pasado fin de semana observamos al último delegado de la banda etarra lucir la medalla de Diputado General de Guipúzcoa junto con la evocación de un preso
que va a ser juzgado nuevamente por coordinar el entramado criminal. Y en los balcones del público pudimos observar la cara de satisfacción de todos aquellos
que, por su evidente vinculación con ETA, dieron lugar en su día a la ilegalización de Batasuna. Y lo que es más grave, detrás de esas sonrisas de los
verdaderos responsables de Bildu a este lado de la frontera, podemos imaginar otras más siniestras, detrás de esas máscaras blancas que recuerdan al Ku Klux
Klan y que luce la cúpula etarra bajo las boinas cuando nos intoxican con uno de sus vídeos caseros.

Hemos perdido, y esa derrota nos llena de amargura y de frustración. Pero es peor intentar engañarnos a nosotros mismos, como el judío de la película “El
Pianista” que, en el andén de los trenes de la muerte en Varsovia, razonaba desesperadamente con que los alemanes no les exterminarían por serles más útiles
como fuerza viva de trabajo. Hemos sido derrotados, no porque nos hayan vencido, sino porque el gobierno ha decidido abandonarnos a nuestra suerte en la
playa.

Un homenaje ilegal e inmoral
EDITORIAL Libertad Digital 1 Julio 2011

El acto que tendrá lugar en el Ateneo de Madrid el próximo martes y en el que el se jaleará al etarra Arnaldo Otegi sólo puede ser tachado de infamia. Que en
pleno centro de Madrid, ciudad castigada en numerosas ocasiones por la barbarie terrorista, se celebre un acto de estas características no sólo es de pésimo
gusto sino que, además, debería ser ilegal.

Ilegal porque todo lo que puede salir de ese acto de apoyo es apología del terrorismo y enaltecimiento de quienes lo practican. Entre éstos figuró en su
momento el propio Otegi, terrorista en activo de la banda durante más de una década. Otegi estuvo en la cárcel tras ser condenado por el secuestro del
empresario Luis Abaitua. Antes de eso participó en el atentado contra una gasolinera, en múltiples robos de vehículos a mano armada, en el asalto al Gobierno
Militar de San Sebastián y en la liberación de un miembro de la ETA internado en un hospital.

No contento con eso, cumplida sólo la mitad de la pena por el secuestro de Abaitua, Otegi comenzó una fulgurante carrera en Herri Batasuna, entonces brazo
político de la ETA, que posteriormente sería ilegalizado al probarse sus vínculos con la banda. Desde entonces ha sido denunciado, juzgado y condenado en
diversas ocasiones por apología del terrorismo, por enaltecimiento del mismo, por inducir a la violencia y por injurias a la Corona. De resultas de todas
estas causas ha ingresado tres veces en prisión, la última hace sólo dos años.

Este es el macabro personaje al que se homenajeará en el Ateneo de Madrid la próxima semana. Antes de que se consume la infamia, la Fiscalía General del
Estado debería intervenir de oficio, así como la Audiencia Nacional ante la comisión flagrante de un delito anunciado con anticipación y a la vista de todos.
Al terrorismo no se le debe pasar ni una. No podemos consentir que, delante de nuestras narices, se lleve a cabo un acto semejante que, aparte de su
intrínseca ilegalidad, es un insulto a la memoria de las víctimas del terrorismo y al propio Estado de Derecho.

Otegi, en definitiva, no es ningún hombre de paz y jamás lo ha sido. No ha condenado el terrorismo y sus vínculos –cuando no pertenencia directa– con la
banda terrorista ETA están más que verificados. Si, a pesar de todo, se termina llevando a cabo, cada palo deberá aguantar su propia vela y asumir las
responsabilidades pertinentes.

Cataluña
La carabela de Colón
Antonio Robles Libertad Digital  1 Julio 2011

Mientras el barómetro de la Generalitat (CEO) introduce las preguntas adecuadas para que salgan las repuestas convenientes (un 42,9% estaría a favor de la
independencia y sólo un 28,9% en contra), Bildu descuelga a España de los mástiles del País Vasco y TV3 mitifica en un publirreportaje a la Crida, aquel
movimiento que comenzó haciendo campaña con Herri Batasuna a las elecciones europeas y acabó pringada por el atentado de Hipercor (21 personas muertas y 45
heridas).

Oficialmente, unos pasan ahora por ser los ángeles de la paz, y la otra, la "Crida a la solidaritat en defensa de la llengua, la cultura i la nació
catalanes", según TV3, la respuesta romántica de unos jóvenes idealistas contra el colonialismo español. Así se escribe la historia. Y así se logra borrar
cualquier vestigio que contradiga la identidad impuesta. Con la suficiente perspectiva y tiempo, todos, asesinos y simpatizantes acabarán apareciendo como
patriotas necesarios. Sobre todo si, al frente de TV3, hay una profesional del independentismo llamada M. Terribas, convencida de que la profesión de
periodista consiste en "fer país". Y con buena conciencia, como hacía el Nodo.

Paseando por el puerto de Barcelona, justo donde desembocan las Ramblas y salían las golondrinas hasta el rompeolas, ya nadie echa en falta la Nao Santa
María, la carabela de Cristóbal Colón quemada por Terra Lliure y hundida discretamente por la Diputación en lugar desconocido. Era una estampa mítica y
estética del descubrimiento donde la chiquillería subía para convertirse en uno más de aquellos valientes marinos que desafiaron al océano en una cáscara de
nuez para mayor gloria de España.

Eso era precisamente lo que quisieron borrar los militantes de Terra Lliure y, su marca blanca, la Crida. Aunque como ETA y Bildu, también Terra Lliure y La
Crida se repartieron papeles. Unos, los malos, y otros, los Guardiolas con sprays. Todos, compartiendo fines y maquillando métodos. Hasta Pujol se ha
atrevido a justificarlos ahora. Como si nunca los hubiera financiado...

El puesto de semillas para palomas, muy cerca de la Nao de Colón, la señora con los periquitos amaestrados al hombro, el carrito de los helados y el
fotógrafo con un pie de cámara, ya no existen; su lugar lo ocupa ahora el diseño y la identidad. Sólo los más viejos recuerdan estas estampas de vida y
memoria, estampas que se entierran mientras se desentierran columnas identitarias frente al Museu Nacional d'Art de Catalunya. El forcejeo de la historia.

La Carabela Santa María, la Nao capitana de Colón, varada, con el casco inundado y roto, fue abandonada en la Bahía de Cabo Haitiano, en la costa norte de la
actual república de Haití, en la noche del 24 al 25 de diciembre de 1492. La que estaba fondeada en el puerto de Barcelona frente al monumento a Colón fue
una réplica para realizar la película "Alba de América", en 1951. Una vez rodada, se cedió al museo marítimo de Barcelona. A partir de entonces, pasó a
formar parte de la estampa más característica del puerto junto a las golondrinas. En 1990 y después de cuatro atentados de grupos independentistas, fue
hundida discretamente al ser considerada símbolo de la españolidad en un lugar indeterminado entre Arenys de mar y Canet. Sin ruido. Ni la Diputación, ni el
Ayuntamiento, ni la Generalitat tuvieron interés alguno en restaurarla, ni en sustituirla. Tampoco en rehabilitar su memoria en la comunidad donde cada día
se inventan tantas.

Sólo han pasado 20 años desde su desaparición y ya nadie parece echar en falta su ausencia. Como la nave capitana de Colon, cada día se borra de la memoria
colectiva de Cataluña todo lo que recuerde a España. Es una labor de carcoma silenciosa. Menos mal que la limpieza simbólica de las encuestas delata la
frivolidad gratuita de la moda independentista. Mientras un 42,9% de la población dice querer la secesión, sólo un 25% la quiere hacer efectiva con un Estado
independiente. Lo de siempre, puro chantaje.

El sistema catalán de integración lingüística
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com  1 Julio 2011

Según la propaganda y el autobombo oficiales, el sistema catalán de integración es una maravilla, es la envidia del mundo mundial. Según el relato oficial,
el sistema catalán es impecable desde el punto de vista de la corrección política, y al mismo tiempo consigue el objetivo de la preservación de la identidad
catalana. Por lo tanto, albricias. Todo el espectro político, desde CIU hasta IC, se ha apuntado a esta teoría, sin entrar a discutir sus aspectos
discutibles, con un entusiasmo más que sospechoso. El sistema catalán supera la prueba del algodón acerca del racismo: aquí no somos racistas, qué va, para
nada. Y por otro lado proporciona una garantía de permanencia y de la prioridad de la lengua catalana: ¿qué más se puede pedir?. Y encima se le puede
calificar de socialmente progresivo: el ascensor social funciona, está engrasado. Los inmigrantes pueden fácilmente escalar puestos en la pirámide social,
siempre que adopten el catalán y, si es posible, el catalanismo. Todo este escenario maravilloso tiene un nombre, que ha hecho fortuna, y, hay que
reconocerlo, es realmente brillante como propaganda: el "somni català". Cataluña ha hecho realidad los sueños de los inmigrantes, sueños que les negó su
tierra de origen. Estos, en correspondencia, se catalanizan, o si ya no están a tiempo, catalanizan a sus hijos o a sus nietos. Cataluña es su nueva patria,
la Tierra Prometida. El Canaán de los judíos, el Cielo de los cristianos.

Analicemos. Tal como mostré en mi libro "Una llengua és un mercat", el problema es el del bilingüismo. Si en una sociedad de 10 personas hay 5 bilingües
(catalán-castellano) y 5 monolingües (castellano), y se realizan todas las conversaciones posibles, las conversaciones en catalán son solo un 1,5%. El resto
lo son en castellano. Eso, en el caso de que los bilingües hablen con los monolingües en castellano, como es natural y evidente todos los días. Es decir,
como conclusión: el catalán tiene los días contados.

Pero en ese esquema no se tiene en cuenta el factor tiempo. Si lo tenemos en cuenta, se le puede dar la vuelta al proceso: se trata de hacer que los
monolingües castellanos se bilingüicen. En ese caso el esquema es más complejo. Si tenemos en cuenta la lengua de origen de cada uno, a)catalanohablantes y
b)castellanohablantes, las conversaciones entre a) son siempre en catalán, y entre b) siempre en castellano. Las conversaciones en que intervienen gente de
a) y de b) pueden ser en a), en b) o en las dos, debido a diferentes normas de uso.

Pero si no tenemos en cuenta la lengua original, todas las conversaciones –el cien por cien- podrían ser en catalán, ya que todos son bilingües, es decir
competentes en ambas lenguas. ¿Qué hay que hacer para lograrlo? Muy sencillo: establecer la cláusula de que "entre bilingües, siempre en catalán". Y hacer
que la población se bilingüice rápido. En consecuencia, solo se hablará en castellano en el tiempo transitorio de la bilingüización. El contrato de la
integración "a la catalana" es así: yo te recibo en castellano, pero tú a cambio aprendes catalán, y cuando seas bilingüe actúas como un bilingüe autóctono:
en castellano al que sólo habla en castellano. Lo cual significa que el castellano en Cataluña es residual, defectivo, anómalo. Cosa de extranjeros, gente de
paso o resentidos. O directamente anticatalanes, españolistas, pervertidos.

‘Expolio fiscal’
Alejandro Tercero www.vozbcn.com 1 Julio 2011

En el pasado reciente, era habitual que los apóstoles del independentismo catalán apelaran a los sentimientos en busca de nuevos adeptos a la causa. Llengua, cultura, país, reza el añejo lema de Òmnium Cultural, que este 2011 celebra su 50 aniversario. Sin embargo, el paso del tiempo demostró que eso no iba a ser suficiente y que habría que buscar nuevas fórmulas para avivar el odio a lo español en Cataluña.

Pronto fueron descartados los hechos diferenciales religiosos y étnicos, por motivos obvios, y poco después los sociolingüísticos. La entelequia de los Países Catalanes topó con las urnas, que una y otra vez (sumando los resultados de las tres comunidades principales que, según los nacionalistas, los integran) otorgaban más de dos tercios de los votos a PP y PSOE. De hecho, el clásico lema de “Sense València, no hi ha independència!” (que antaño era un leitmotiv en las manifestaciones) pasó a mejor vida.

Ni siquiera en el principado se consiguió la uniformización lingüística que podría haber servido de palanca independentista, ya que la sociedad catalana se emperró en no dejar de hablar, además de en catalán, también en castellano, por mucho que el español del año de 1984 pusiera todos los medios a su alcance para evitarlo, relegando de facto el español de la Administración autonómica y prohibiéndolo como lengua vehicular en las escuelas.

Fue el ínclito Àngel Colom -el amigo de Millet- el primero que, de forma destacada, asiduamente y con una cierta repercusión mediática, empezó a utilizar el sintagma ‘expolio fiscal’ para referirse al saldo negativo de la balanza fiscal de Cataluña con el resto de España: a principios de los 90. Entonces dirigía ERC, y todavía no se imaginaba que llegaría a ser embajador de la Generalidad en Marruecos.

No obstante, el mérito del éxito político del término hay que atribuírselo a Ramon Tremosa. Tras algunos años en el olvido, el economista lo recuperó en 2004 con su libro El expolio fiscal. Una asfixia premeditada, donde trataba de demostrar la existencia de una conspiración contra los intereses económicos de los Países Catalanes por parte del resto de España, y que fue editado por Eliseu Climent (íntimo de Jordi Pujol y mago de las subvenciones de la Generalidad para promocionar el pancatalanismo en Valencia).

Ese fue el punto de inflexión. “España nos roba”. Por fin, el nacionalismo había encontrado el filón propagandístico. Y Convergència, en plena travesía del desierto de la oposición, no lo iba a desaprovechar. De hecho, Mas recompensó al propio Tremosa -sin ninguna experiencia política- con el número uno de la candidatura al Parlamento Europeo en 2009, a pesar de que este había abandonado la militancia convergente en 2002 por considerar sacrílegos los pactos con el PP.

A partir de entonces, la maquinaria se puso en marcha. El mensaje ha sido simple y claro, fácil de propagar: necesitamos la independencia (al menos, la económica, en una primera etapa) para progresar. Ya no importa en qué lengua hables, tus sentimientos, tu origen, tu filiación nacional o ideológica, que tengas familia más allá del Ebro, no importa que te alegres con los triunfos de los deportistas españoles y de las selecciones nacionales: la independencia te conviene para escapar del yugo del ‘expolio fiscal’ y convertir a Cataluña en “la Holanda del sur de Europa”.

Sin embargo, si nos despojamos de toda pátina sentimental, si nos liberamos de la “trama de afectos” arcadiana, si nos olvidamos de la legalidad constitucional, si finalmente todo se reduce a una cuestión puramente contable, ¿estamos seguros de que lo que realmente nos interesa es la independencia de Cataluña? Veámoslo.

El PIB per cápita de España es de unos 23.000 euros, aunque existen significativas diferencias entre el PIB per cápita de cada una de las CCAA que la integran, que quedan ponderadas por los flujos fiscales compensatorios entre territorios, como en cualquier país del mundo. Según los nacionalistas, la independencia de Cataluña nos permitiría mantener los mismos flujos comerciales con el resto de España pero eliminaríamos los saldos negativos de la balanza fiscal (el famoso ‘expolio fiscal’). Así, los 28.200 euros del PIB per cápita de Cataluña repercutirían en sus ciudadanos, de forma plena, por la vía de los impuestos recaudados, y nos situaría con unos indicadores macroeconómicos similares a los de Holanda, como les gusta señalar.

Pero, ¿no habíamos quedado en que se trata de una simple cuestión contable? ¿No nos dicen que debemos alejarnos de toda contaminación sentimental e ideológica? Según los últimos datos disponibles en el Instituto de Estadística de Cataluña, el PIB per cápita de la ciudad de Barcelona es de 35.800 euros, lo que, en caso de que esta fuese independiente y todos los impuestos repercutiesen en la propia ciudad, nos posicionaría a sus habitantes en unos niveles de renta real por encima de Suiza o de Estados Unidos, y muy cerca de Noruega. Entonces, ¿por qué deberíamos conformarnos los barceloneses con ser Holanda, si podemos aspirar a ser Noruega? Tal vez los nacionalistas tengan que buscar nuevos argumentos para defender la independencia de Cataluña.

Alejandro Tercero es director de LA VOZ DE BARCELONA

El PSOE sale en defensa de Bildu y evita que el Congreso cuestione su legalización en el TC
PP, UPyD y UPN se quedan solos en su propuesta de “vigilar” a los proetarras. Los socialistas prevén un escenario positivo tras el apoyo de PNV y CC a sus
resoluciones en el Debate sobre el Estado de la Nación.
E. Marín. Madrid www.gaceta.es  1 Julio 2011

Aunque el Pacto Antiterrorista sigue vigente y sobre el papel PP y PSOE están de acuerdo en las líneas básicas para terminar con ETA, la brecha que se abre
entre ambos partidos sobre el “brazo político” de la banda (término utilizado por el Tribunal Supremo) quedó ayer de manifiesto en el cierre del Debate del
Estado de la Nación en el Congreso. Los socialistas no apoyaron la propuesta de resolución que los populares sí consiguieron consensuar con UPN y UPyD para
extremar la vigilancia sobre los cargos electos de Bildu y aplicar la ilegalización que permite la reformada ley electoral en el caso de que se demuestre que
incumplen la ley de partidos.

El texto definitivo acordado entre estos tres partidos, que sólo obtuvo el apoyo de sus 152 diputados mientras el resto de la Cámara baja votó en contra
(194), se basa en la resolución inicial del PP, pero incluye una propuesta por cada uno de los dos grupos. UPN pidió añadir la posibilidad de que los
ciudadanos vascos y navarros que en su día tuvieron que marcharse del País Vasco por la presión de ETA puedan ahora votar en sus provincias de origen. A
petición del partido de Rosa Díez, la resolución final también exige al Gobierno que se garantice la seguridad de los amenazados permitiendo que los escoltas
puedan moverse con libertad donde sea necesario. Una iniciativa derivada de la decisión que tomó la alcaldesa de Andoain de prohibir la entrada a los
escoltas de PP y PSE en el ayuntamiento, si bien ayer mismo anunciaba su marcha atrás.

Cuestión de actitud
La portavoz popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, mostró al finalizar la votación su incredulidad por la negativa de los socialistas a apoyar
su resolución puesto que, en su opinión, el texto “no dice nada que el PSOE no pueda admitir”. El punto de vista del secretario general del partido del
Gobierno en la Cámara, Eduardo Madina, era otro. Según dijo, su rechazo se debió a una cuestión “de actitud”, pues vio una conducta “cero proclive a la
negociación” por parte de los populares. Los socialistas registraron una enmienda a la resolución inicial del PP sobre Bildu que, según ellos, era también
totalmente asumible por los populares. Sin embargo, Sáenz de Santamaría explicó ayer que si la rechazaron es, precisamente, porque el PSOE eliminaba del
texto la “vigilancia” a la coalición pro etarra, lo cual dejaba la iniciativa sin sentido. Madina, en cambio, se quejó de que los populares no quisieran
compartir con ellos su resolución sobre el “respeto” a las decisiones del Tribunal Constitucional (lo cual supone aceptar también la legalización de Bildu),
algo que la portavoz del PP garantizó que su partido siempre ha hecho, incluso, cuando, como en este caso, las consideran equivocadas.

Antes que este, el desencuentro más sonado que se recuerda entre PP y PSOE en un Debate sobre el Estado de la Nación en un asunto relacionado con el
terrorismo se remite a 2005, cuando el PSOE presentó una moción para que la Cámara respaldase la negociación del Gobierno con ETA si la banda abandonaba las
armas. Entonces, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero consiguió el aval de todos los partidos menos el del PP, que se quedó prácticamente solo en su
iniciativa sobre la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV).

Socios de futuro
Por otro lado, los socialistas se mostraron ayer entusiastas y con “fuerzas renovadas”, según destacó Madina. Se refería al supuesto éxito de Zapatero en el
Debate, pero no ocultó que el apoyo que habían recibido por parte de sus socios prioritarios, PNV y CC, a todas sus resoluciones “crea un clima” positivo
para el futuro, es decir, para sacar adelante los Presupuestos Generales.

De hecho, fuentes parlamentarias aseguraron ayer a este diario, que el responsable económico del PNV en la Cámara, Pedro Azpiazu, se reunió ayer mismo con
personal de confianza de la ministra de Economía, Elena Salgado, para empezar a negociar las próximas cuentas del Estado, que se debatirán en otoño.

Ex miembros de EA, HB y Batasuna, en el gobierno guipuzcoano
 www.gaceta.es  1 Julio 2011

Un ex alcalde por Batasuna, dos ex ediles de EA y uno de Alternatiba, y un ex regidor por ANV, son algunos de los miembros del equipo de gobierno de
Bildu en Guipúzcoa.

Una mujer, la economista Helena Franco Ibarzabal, será la nueva diputada de Hacienda y Finanzas del gobierno de Martín Garitano en la Diputación de
Guipúzcoa, que se completa con otros seis diputados forales, entre ellos dos miembros de EA y uno de Alternatiba, así como ex ediles de HB y Batasuna.

Además de Franco Ibarzabal, nacida en la localidad vizcaína de Getxo en 1967, estará en el ejecutivo de Bildu Juan Carlos Alduntzin (San Sebastián, 1962),
concejal de Pasaia y alcalde de Batasuna de esta localidad entre 1999 y 2003, que será el responsable de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

Del departamento de Infraestruturas y Movilidad se encargará Larraitz Ugarte Zubizarreta (Oñati, 1976), profesora de la Facultad de Derecho de la UPV-EHU, y
otra mujer, Garbiñe Errekondo (Usurbil, 1962), licenciada en Derecho y ex edil y exjuntera de HB, será la titular del departamento de Administración Foral y
Función Pública.

La dirigente de Eusko Alkartasuna Ikerne Badiola (Zumarraga, 1971) estará al frente del departamento de Juventud, Cultura y Deportes y el ex concejal de este
partido en Elgoibar Jon Uriguen Ansola, nacido en ese municipio en 1968, dirigirá el de Desarrollo Rural, Innovación y Turismo.

Ander Rodríguez Lejarza, ex edil de Ezker Batua y Alternatiba en Arrasate, donde nació en 1982, y juntero en la pasada legislatura en la cámara guipuzcoana,
ocupará la cartera de Política Social.

El Gabinete del Diputado General, como ya comunicó Bildu la pasada semana, englobará las materias que resultan "transversales para el Gobierno foral" y que
"tienen incidencia en todos los demás departamentos", por lo que contará con cuatro direcciones: Igualdad, Participación, Euskera, y Migración.

El jefe del gabinete será Iñaki Errazkin, ex alcalde de Azpeitia por ANV, cuyo nombramiento ya publicó el Boletín Oficial de Guipúzcoa el pasado martes.

El nuevo gobierno foral tiene tres carteras menos que el que presidió Markel Olano, del PNV, en la pasada legislatura.

El equipo de Garitano se presentará este viernes a las 11:30 horas en la Diputación, en un "acto sencillo que culminará con la tradicional foto en las
escaleras del Palacio Foral".

POLÉMICA POR SU PREGUNTA SOBRE EL INDEPENDENTISMO
El director del CIS catalán estuvo ligado al ‘brazo político’ de Terra Lliure
España | A. Fernández (Barcelona) El Confidencial  1 Julio 2011

Jordi Argelaguet había sido, hasta ahora, un perfecto desconocido. Pero la última encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO), el CIS catalán, le ha
puesto en el ojo del huracán. Por primera vez, este organismo público, ahora en manos de Convergència i Unió (CiU), introdujo una pregunta referente a un
hipotético referéndum independentista en Cataluña. Y el resultado es sorprendente: el 42,9% de los catalanes votaría a favor de la independencia, mientras
que el 28,2% votaría en contra y el 23,3% se abstendría.

Pues bien, tras bucear en las hemerotecas, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, denuncia que Argelaguet fue militante en los años 80 del Moviment de
Defensa de la Terra (MDT). Este grupo fue creado después de una asamblea de Terra Lliure en el año 1984 y se convirtió en su brazo político. Luego,
Argelaguet pasó a militar en Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), cuando se produjo a finales de los 80 y principios de los noventa el gran trasvase de
militantes de la organización terrorista hacia ese partido.

En el año 2003, rompió el carnet de ERC en desacuerdo por el pacto con los socialistas para gobernar la Generalitat. Luego, en el 2006, cuando Carod-Rovira
volvió a reeditar el Tripartito con PSC e ICV, comenzó a militar en Convergència. En otras palabras, “Argelaguet era del brazo duro de Esquerra. Incluso he
encontrado algunas frases memorables suyas, como que los catalanes éramos los judíos de España”, señala Rivera a El Confidencial. Lo cierto es que
Argelaguet, profesor de Ciencia Política y Derecho Público en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), fue el presidente de la Asociación Catalana de
Amigos de Israel, donde se encuadran también militantes y ex militantes independentistas de Cataluña.

La alarma del presidente de Ciudadanos saltó cuando descubrió que, durante un juicio en 1988, se constató que los explosivos de Terra Lliure habían sido
almacenados en la sede del MDT. “Esto es historia y hay documentación”, subraya. La historia a que se refiere tiene que ver con la detención de Marcel·lí
Canet, un histórico militante de Terra Lliure y miembro del Comando Manresa, que admitió que los explosivos utilizados en un atentado contra la delegación de
Hacienda de Barcelona el 16 de junio de 1987 y contra los juzgados de Les Borges Blanques (Lérida) el 10 de septiembre del mismo año, fueron almacenados en
la sede del partido por su líder, Carles Castellanos, debido a que el terrorista que los debía guardar falleció en un accidente de tráfico.

Sin preguntas sobre el 15M
Rivera añade que “es como si al frente del Euskobarómetro se pone a Arnaldo Otegi. Aquí siempre había habido una encuesta catalanista, aunque con preguntas
lógicas. Pero llega CiU y lo primero que hace es poner al frente del centro a una persona ligada al MDT y, por ende, a Terra Lliure, cambiar las preguntas y
preguntar por la independencia. Además, hay una perversión: no pregunta directamente sobre la independencia, sino que lo hace en condicional: “Si hubiese un
referéndum”. Pero no explica ni siquiera si eso es posible o si un referéndum de estas características es legal o ilegal. La estrategia de CiU es tensar la
cuerda, decir que cada vez hay más independentistas y amarrarse a eso”.

El líder de C’s destaca también que “desde la llegada de Artur Mas al poder hay una concentración de poder en Presidencia. Antes, el CEO estaba en Economía,
pero ahora depende de Presidencia. Y quien controla todo es el secretario general de la Presidencia, Francesc Homs, una persona conocida por sus tesis
soberanistas y por formar parte del núcleo duro de Convergència. En la encuesta, realizada después del 15 de mayo, no se pregunta, sin embargo, por el 15M ni
por los movimientos populares. No se hace ni una sola referencia a estos temas candentes en aquel momento. Pero sí se pregunta por un referéndum
independentista”.

Durante la tarde de ayer, las redes sociales echaron humo por algún comentario de Rivera en Twitter. “He recibido amenazas de querella por injurias de parte
de gente del MDT, porque parece ser que existe todavía un grupo con este nombre. Pero lo que tienen que hacer es mirar sólo veinte años atrás y ver lo que
era entonces: el brazo político de una organización terrorista. Incluso me han llamado de ERC. Pero yo les recordaría que han tenido a un alto cargo, que
llegó a ser secretario de Organización y consejero de Gobernación, Xavier Vendrell, que en aquella época también ponía bombas en el Baix Llobregat. Aquí nos
quieren borrar la memoria. Quieren que nos acordemos de 1714 pero no de los años 80. Como diputado, digo lo que está publicado. Y Artur Mas debería tener más cuidado de a quién pone al frente de los organismos públicos”.

El tema tiene su miga. Ciudadanos no descarta comenzar una campaña política para denunciar la manipulación de las encuestas o para pedir la dimisión de Jordi
Argelaguet. “Cuando se elige a una persona para dirigir las encuestas públicas, lo menos que se puede pedir es que sea creíble. Y, aunque se cocine, como
todas las encuestas, no debe parecerlo”, zanja Albert Rivera.

Gloria Lago (Galicia Bilingüe) opina en su blog sobre el cierre de 'Galicia Hoxe'
Critica la 'óptica nacionalista e incluso radical' de la conservación del gallego por algunos medios
RM www.lavozlibre.com  1 Julio 2011

Madrid.- El pasado día 28, el diario 'Galicia Hoxe', único periódico editado en gallego dejó de imprimirse. En relación a este hecho, Gloria Lago, presidenta
de Galicia Bilingüe, publicó su opinión en su blog, un texto que reproducimos a continuación.

“Hoy cierra el único diario en gallego
Hoy salió a la calle el último número del diario 'Galicia Hoxe', el único que publicaba íntegramente en gallego; su escaso número de lectores convirtió este
periódico que vio la luz en 2003 en inviable. Quienes lamentan su desaparición reconocen hoy la poca acogida que tenía en el mercado pero también culpan a la
Xunta por no haberles subvencionado de una forma más generosa. Del 'Diario Oficial de Galicia' os traslado dos cifras y no las comento, dejo a vuestro
criterio extraer las conclusiones oportunas. Subvenciones a empresas que publican íntegramente en gallego: en 2009, 900.000 Euros, en agosto de 2010, 400.000
más.

No conocía 'Galicia Hoxe' hasta que Galicia Bilingüe nació y tuve que mantenerme informada sobre lo que se publicaba en relación a la lengua y, no fue hasta
que nos vimos obligados a llamarles para intentar averiguar a qué se debía la extraña forma que tenían de reflejar nuestras notas de prensa, cuando supe que
pertenecía a la misma empresa que el 'Correo Gallego'. Me extrañó la enorme disparidad entre la línea editorial de ambos medios y también la gran diferencia
de trato que se nos daba. Por las páginas de 'Galicia Hoxe' vimos desfilar desde un artículo de Beiras justificando a los radicales que nos habían atacado
cuando celebramos nuestra manifestación en Santiago, hasta la publicación íntegra de un panfleto difamatorio que yo había tenido que denunciar ante los
tribunales.

Me apena que los intentos de conservación del gallego se hagan tantas veces sólo desde una óptica nacionalista, e incluso radical, creo que éste enfoque no
sólo no suma sino que resta.

Hoy, en su último número, el director de 'Galicia Hoxe' publica un editorial sincero que refleja a las claras la línea editorial del medio. Os traduzco el
primer párrafo y os facilito el enlace por si queréis leerlo completo. Se titula 'A sangre fría':

'Sólo le teníamos miedo a que nos cayese el cielo encima y durante dieciocho maravillosos años fuimos una tribu irreductible que mantuvo erguida la bandera
en la que está bordado el ADN de este bendito/maldito país nuestro con el idioma como hilo conductor. Hoy finaliza la aventura del 'Galicia Hoxe', orgulloso
heredero de 'O Correo galego', ahogado por la crisis, hecho añicos por el desprecio institucional alentado desde el gobierno que preside el Señor Núñez
Feijoo, aplastado por el autoodio de una sociedad civil secularmente acostumbrada a mantener una relación paranoica con sus propias señales de identidad.'

Cuando al comienzo de esta entrada hice alusión al trato que Galicia Bilingüe recibió por parte de 'Galicia Hoxe', no me estaba refiriendo únicamente a la
manera cómo se distorsionaban nuestras notas de prensa, ni a la insistente publicación de artículos sobre nosotros que nos dejaban boquiabiertos, sino que
tenía en mente el trato directo que se nos daba como personas cuando por algún motivo teníamos que hablar por teléfono con ellos, y que difería por completo
del trato afable de los redactores de 'El Correo Gallego' y, desde luego, de su Director, un señor encantador con quien tuve la suerte de hablar en alguna
ocasión. Precisamente por el respeto que me merece José Manuel Rey y por lo agradable que ha sido siempre al hablar conmigo, no me pareció oportuno
comentarle que uno de los redactores de 'Galicia Hoxe' se negaba a hablar en gallego conmigo, a pesar de que una de las condiciones para recibir las
subvenciones de la Xunta es dirigirse siempre a los entrevistados en gallego. Yo hablaba en gallego con él y en gallego respondía a sus preguntas, él lo
hacía en español. En una ocasión me llamaron por teléfono para hacerme una entrevista, cuando respondí oí una voz que me decía "le llamamos de ‘Galicia
Hoy’". Tardé unos segundos en darme cuenta de quienes eran. También deletreaban de forma muy peculiar las direcciones de correo electrónico cuando me
facilitaban alguno para que les enviara alguna información. Es difícil reproducir cómo lo hacían y además no vale la pena, era todo tan pueril como cuándo me
regalaban algún calificativo que no venía a cuento mientras hablábamos. ¿Por qué lo aguantabas? os estaréis preguntando. Como presidente de la asociación y
encargada de las relaciones con la prensa, es mi obligación atender a todos los medios. Además, siempre aprendes algo.

Pese a todo, espero que la plantilla formada por 19 personas entre periodistas y filólogos encuentre pronto un puesto de trabajo. También espero que en su
nueva andadura promocionen el gallego alejándolo de cuestiones ideológicas y, sobre todo, desde el respeto. Creo que todos saldremos ganando.”


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