AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 2 Julio 2011

 

Crisis
La agonía promete agravarse
José T. Raga Libertad Digital  2 Julio 2011

Veo que en este país de farsa política, al tiempo que se defiende la muerte digna a cada cual, impidiendo por tanto la prolongación innecesaria de la agonía
–es decir, eutanasia–, no se aplica la misma doctrina cuando de política o de economía se trata. En esto, ocurre justamente lo contrario, se prolonga sin
límite la agonía del moribundo, incluso utilizando cruentas terapias.

En España, el Gobierno está muerto o como mucho en los últimos estertores y la economía, lánguida, agoniza en un trance sin solución. Mientras tanto, el
Gobierno, que no gobierna pero sí que enreda, con sus estrategias del "te doy y me das" o "por cuánto lo podemos arreglar", tiene entretenida a toda una
Nación que, cada día, como en la medalla del amor, está más hundida que ayer y menos que mañana.

El Gobierno griego, socialista también, ha utilizado sus últimas bocanadas de aire para confesar sus pecados y solicitar clemencia e indulgencia de las
autoridades europeas. Para mí, que no ha sido por arrepentimiento, sino porque no iban a cobrar sus salarios en julio. Gracias a eso, hoy sabemos el
despilfarro de la economía griega; salarios astronómicos en el sector público, prebendas insoportables para cualquier economía floreciente, corrupción
generalizada, fraude fiscal masivo...

¿Cuándo se confesará nuestro señor Zapatero? ¿Cuáles son los pecados españoles? Algunos, en tanto que públicos, son conocidos. Tenemos un inconcebible estado
de las autonomías, que si ya presentaba reservas en el inicio, tras pasar por las manos de ZP, no hay salud que pueda soportarlo. Unos gobiernos autonómicos
que gastan sin tener que recaudar, cuando en lo primero se hacen amigos y se generan simpatías, mientras que de lo segundo se derivan odios y antipatías. Con
este esquema, el gasto no tiene motivos para autolimitarse.

¿Quizá el crecimiento de la deuda podría actuar de freno? Pues tampoco, porque el señor Zapatero está dispuesto a que el Estado asuma, de una forma o de
otra, la deuda de las comunidades autónomas. Es decir, uno se endeuda y otro se hace cargo del pago. Y puesto a desplazar el problema a los sin voz, está
planeando que el fondo de las pensiones adquiera deuda autonómica, sabiendo que el emisor –la comunidad autónoma– es insolvente. Para ello está pensándose en
la garantía del Estado, pero ¿quién garantiza al Estado?

Ya pusimos el grito en el cielo cuando se planteó la compra de deuda del Estado con dicho fondo, porque ésta no tiene calificación triple A, y no deben ir
allí los recursos que garantizan obligaciones presentes y futuras. El PSOE en bloque ha salido en defensa de esas adquisiciones, claro, son socialistas y
creen que todo es suyo. Ellos saben que no son de fiar, que las comunidades autónomas no son de fiar, que el Estado no es de fiar, pero todo esto les importa
poco, porque tienen claro que el español –también el indignado– ha nacido para sufrir cuando le toca vivir socialismo.

Déficit
El círculo vicioso autonómico y local
Emilio J. González Libertad Digital  2 Julio 2011

La gestión de la crisis que está haciendo el Gobierno de Zapatero constituye todo un catálogo de errores de política económica al que el Ejecutivo de ZP va a
añadir uno más: la operación de salvamento de ayuntamientos y comunidades autónomas, que va a ser algo parecido a lo que antes se hacía cada cierto tiempo
con los clubes de fútbol. Estos se endeudaban hasta las cejas y cuando estaban al borde de la quiebra el Estado tenía que salvarlos. Una vez saneadas sus
cuentas, volvían a las andadas y el ciclo comenzaba de nuevo. Pues éste círculo vicioso se va a repetir con las autonomías y las corporaciones locales, lo
cual no solo debe impedirse por lo pernicioso que resulta en sí mismo, sino porque existen otras soluciones.

No debemos olvidar que el sistema de financiación autonómica se basa en el principio de corresponsabilidad fiscal, es decir, que quien quiera gastar más
tiene que subir los impuestos. Pues bien, los dirigentes autonómicos todavía no comprenden que nunca más podrán contar con ingresos tributarios tan
importantes como en el pasado para financiar su inmenso derroche porque ni los impuestos ligados a la vivienda van a volver a ser lo que eran, ni su
recaudación por los tramos cedidos del IRPF y del IVA, ya que tenemos desempleo para rato y estamos abocados a un proceso de congelación y/o disminución de
los salarios para salir del pozo en el que estamos hundidos. Lo lógico, por tanto, es que ajusten sus pagos a esta realidad y si quieren gastar más, entonces
que suban impuestos y den la cara ante sus ciudadanos de una vez por todas, explicándoles de verdad qué es lo que hacen con los dineros que sacan de sus
bolsillos. Porque el Estado da muchas explicaciones, pero las autonomías pocas o ninguna. En consecuencia, el Gobierno central debería olvidarse del plan de
rescate de las autonomías y obligarlas a recortar gastos o a subir impuestos para cuadrar sus cuentas. Así no volverán a las andadas. Lo que ocurre es que
como Zapatero quiere salvar de la quiebra a la Andalucía socialista y es prisionero de la Cataluña insolidaria y egoísta que presiona en el mismo sentido, no
tiene más remedio que acometer esa operación de salvamento que, para que no cante, se va a convertir en una especie de café para todos.

En cuanto a los ayuntamientos, lo que tiene que hacer el Gobierno es diseñar de una vez por todas un plan de financiación de las corporaciones locales, que
involucre también a las autonomías en un proceso de descentralización hacia abajo, y que permita que los ayuntamientos dejen de especular con el suelo para
poder financiarse. El régimen de financiación local es una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra democracia y este es un momento inmejorable para
aprobarla. Lo que no se puede hacer es seguir con este sistema de incentivos perversos al gasto que, en el caso municipal, resulta además en una intervención
perniciosa sobre el suelo que explica los disparatados precios de la vivienda en España.

Tribuna Libre
Crisis política y económica: España en la encrucijada
José B. Amengual Soria Libertad Digital  2 Julio 2011

El colapso de los regímenes socialistas autoritarios europeos puso de manifiesto la inviabilidad del relato marxista. La izquierda fue perdiendo tanto sus
raíces ideológicas como su clientela objetiva –el proletariado–, viéndose obligada a admitir que finalmente había sido el capitalismo, y no el marxismo, el
que había redimido a la clase trabajadora.

Muy al contrario, la derecha ha afianzado su discurso democrático, abandonando su carga de autoritarismo, y asumiendo los valores de la libertad y de la
solidaridad. No en vano, las derechas totalitarias europeas, nacidas como respuesta a la izquierda totalitaria, perdieron definitivamente el poder con la II
Guerra Mundial.

En España, sus homólogas fueron desactivadas por la dictadura franquista, carente de cualquier ideología que no fuera la del autoritarismo personalista.
Desgraciadamente, no ocurrió lo mismo con la izquierda totalitaria europea, que mantuvo el poder en el bloque comunista hasta hace solamente dos décadas. A
partir de entonces, la izquierda totalitaria se ha convertido en residual y ha sido definitivamente equiparada con la derecha totalitaria.

No obstante, hay que reseñar la flagrante anomalía de que en España se mantenga un último reducto de la izquierda totalitaria nacionalista, pretendiendo
alumbrar su proyecto político por la fuerza del terror criminal. Tras la I Guerra Mundial, la izquierda democrática, carente de un nuevo discurso, se ha
limitado a sobrevivir tratando de adaptarse al capitalismo y al pensamiento postmoderno. Esa acomodación ha tenido un alto coste, ya que ha obligado a la
socialdemocracia a doblegarse ante las diferentes oligarquías que, como tales, constituyen los auténticos bastiones del conservadurismo.

En España se ha configurado un frente contrario al libre mercado, fruto de la connivencia entre la ideología estatista, que se traduce siempre en
intervencionismo, y la oligarquía económica que tiende naturalmente a la formación de oligopolios. Esa alianza se ha constituido en un lastre insuperable
para la competitividad de la economía española, ya que mantiene sometidos a una inflación estructural a los mercados de bienes y servicios básicos.

Las pymes españolas soportan sobreprecios en los costes de instalación y producción, así como un mercado de trabajo ineficiente y unos costes salariales
indiciados a la inflación. No es de extrañar que estatismo y oligarquía formen piña ante el modelo liberal, al que procuran mantener relegado en todos los
ámbitos. Esa conjunción es la causa profunda de la grave crisis que amenaza con desplazarnos a los arrabales del mundo desarrollado.

A partir del año 2000, en el que la derecha consigue gobernar con mayoría absoluta, el socialismo español cobra completa consciencia de su fragilidad
ideológica y clientelar. Ese escenario le orienta a considerar la conquista del poder como su único norte. Con ese objetivo adopta en 2002, y desarrolla
hasta la actualidad, una estrategia de alarmantes perfiles totalitarios y reaccionarios:

Crear un gran aparato de propaganda para disfrazar un proyecto obsoleto, como si fuera progresista y de futuro, llevando al extremo los postulados del
llamado "pensamiento débil".

Diseñar e implementar una vasta operación de ingeniería social de profundo calado destinada, en último término, a sustituir los derechos prepolíticos de
la persona, por aquellos que, en cada momento, dicten el poder político y oligárquico.

Coartar la libertad de expresión, controlando los medios de comunicación mediante la creación de barreras "administrativas".

Instrumentalizar las instituciones del Estado, de forma que los intereses partidistas prevalezcan sobre los generales.

Desvirtuar nuestro ordenamiento constitucional, forzando una nueva generación de Estatutos autonómicos que lo desbaratan, y lo encauzan hacia un modelo
confederal.

Explotar los antiguos reductos clientelares, fomentando la agitación para obtener los pingües réditos del enfrentamiento social.

Promover la exclusión de la derecha del campo democrático, oficializada en el "Pacto del Tinell".

Facilitar el acceso de la izquierda totalitaria nacionalista, "ergo" violenta, a las instituciones democráticas; consagrando así la rentabilidad del uso
de la violencia.

Alinearse con el frente nacionalista, engrosando sus privilegios regionales a cambio de apoyo político.

Someter la economía de mercado al estatismo intervencionista, lo que al ser una contradicción en sus términos, acaba siempre socavando el desarrollo
económico.

La aplicación de esa estrategia de poder durante siete años ha provocado importantes daños en la estructura social, institucional, política y económica de
España. A lo largo de los últimos tres años, la crisis económica ha hecho notorios esos daños, poniendo en evidencia lo pernicioso de esa estrategia.

Una vez más, se corrobora la experiencia histórica de que toda opción política orientada a obtener y mantener el poder a toda costa, resulta nefasta para los
intereses de libertad, justicia y progreso de la ciudadanía.

Tras deteriorar nuestro marco de convivencia, el socialismo español ha sido incapaz de afrontar la crisis de un paradigma económico generado desde las
oligarquías y, paradójicamente, asumido como propio por las izquierdas; quienes continúan demandando más de lo mismo.

Solo en clave de poder es posible entender que el socialismo hiciera suyo un patrón de crecimiento económico cuyas señas de identidad son: la especulación,
la inflación, la creciente desigualdad en el reparto de riqueza y, su corolario, el desempleo galopante.

Esa incapacidad, derivada de la aceptación de ese patrón, le ha llevado al extremo de negar la evidencia de la crisis económica, y de no tomar medidas para
combatirla hasta mayo 2010, forzado por las presiones internacionales.

La sociedad española ha asistido angustiada a un triste espectáculo político- económico, de falseamiento continuo de la realidad y de carencia de un
verdadero programa anticrisis.

Es ineludible transformar una economía sustentada en el endeudamiento para el consumo y la inversión de escaso valor añadido, la del "ladrillo", en otra en
la que el ahorro se destine a la inversión productiva.

Dentro de la Europa de la moneda única y de la competitividad, esa auténtica metamorfosis pasa necesariamente por una drástica reducción de precios y
salarios, equivalente a las históricas devaluaciones de la peseta.

Una crisis de tan profundo alcance no puede abordarse desde la retórica partidista excluyente, ni mediante la pretendida magia de las "recetas" económicas
coyunturales, aplicadas tarde, mal y nunca.

Paradojas de la Historia: esos clamorosos errores en su estrategia de poder pueden acabar expulsando del campo de juego político al socialismo español. En el
siglo XXI, la izquierda debe afrontar plenamente el reto de las libertades y de los valores democráticos en todos los ámbitos, actuando como necesario factor
de equilibrio en el histórico proceso de globalización, que va a constituirse en la seña de identidad de nuestro próximo futuro.

La salud democrática de España, y su regeneración institucional y económica, exigen como condición previa esa transformación radical del socialismo español.
Para afrontar con éxito esos trascendentales retos, es imprescindible que la izquierda y la derecha políticas, puestas al servicio de la sociedad española,
contraigan un amplio y duradero compromiso de Estado.

Si los poderes públicos asumen sus responsabilidades, se está a tiempo de conseguir que nuestras diferencias políticas, sociales y culturales sumen en un
proyecto común para situar a España en el núcleo europeo. De lo contrario, el populismo y el caciquismo acabarían deshaciendo la nación española, arrojándola
a la cuneta de la Historia.

Bestialismo
Cuando quienes carecen de virtud e inteligencia alcanzan el gobierno, la sociedad alcanza el grado máximo de corrupción
JUAN MANUEL DE PRADA ABC  2 Julio 2011

PARA entender lo que ha sido el zapaterismo basta con leer aquellas afirmaciones abracadabrantes que Zapatero incluía en el frontispicio de un libro de Jordi
Sevilla:

—En política no hay ideas lógicas, hay ideas sujetas a debate que se aceptan en un proceso deliberativo, pero nunca por la evidencia de una deducción lógica.
Si en política no sirve la lógica, es decir, si en el dominio de la organización de la convivencia no resultan válidos ni el método inductivo ni el método
deductivo, sino tan sólo la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor alguno que oriente las premisas y los objetivos, entonces todo es posible
y aceptable, dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas.

Tamaña sarta de gilipolleces no se le ocurriría ni al que asó la manteca; pero al hombre que las escribió no podrá culpársele, al menos, de haberlas echado a
barato: durante ocho años han sido su programa de gobierno, seguido con lealtad indeclinable. Para escribirlas hace falta, desde luego, tener el cerebro
hecho papilla; pero para ejecutarlas hace falta una voluntad férrea de irracionalidad, insensatez y amoralidad. Este bestialismo, incapaz de descubrir en el
mundo un orden, o siquiera la posibilidad de un orden (a esto debe referirse Zapatero cuando dice que «en política no sirve la lógica»), y que, en lugar de
retraerse, hace del desorden, del caos multiforme donde «todo es posible y aceptable» su «hábitat» privilegiado, es la refutación más salvaje y despepitada
de la política y el buen gobierno, que según Aristóteles debía encomendarse a quienes descuellan en virtud e inteligencia: inteligencia para descubrir un
orden en el mundo; virtud para conformar la consecución de ese orden al bien común.

Cuando quienes carecen de virtud e inteligencia alcanzan el gobierno, puede decirse que la sociedad ha alcanzado el grado máximo de corrupción, pues
encumbrar lo que es de naturaleza inferior es siempre una monstruosidad; pero cuando ese gobierno se alcanza democráticamente, debemos entender que la
monstruosidad —el bestialismo— se ha enquistado en la propia organización humana. Porque Zapatero no ha sido un meteorito que aterrizase inopinadamente en la
política española; es la cristalización o destilado de la propia organización humana, que encumbró aquello que mejor encarnaba su ímpetu suicida de
corrupción. Y mientras ese ímpetu no sea sanado con una “metanoia» o cambio de mente radical, mantendrá su vigencia aquel refrán: «Otro vendrá que a mí bueno
me hará»; y todo ese empeño de algunos por adelantar las elecciones será como arar en el mar. Empeño que, por cierto, quizá obedezca a una «idea lógica»,
viendo el aire de derribo que se respira por doquier; pero cuando en política sólo resulta válida «la discusión sobre diferentes opciones sin hilo conductor
alguno que oriente las premisas y los objetivos», cuando «carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de
los problemas», la decisión de adelantar las elecciones depende de un mero cálculo de intereses. De momento, Felipe González ha brindado una perla que el
bestialismo no pasará por alto:

—A España le conviene agotar la legislatura; pero al PSOE no.
Al PSOE, en efecto, le conviene que se convoquen elecciones cuanto antes, para que sea la derecha la que afronte el caos reinante y la que se lleve las
tortas de una sociedad incapaz de una «metanoia» verdadera.

Españoles que no quieren serlo
@José Antonio Zarzalejos. El Confidencial  2 Julio 2011

No es nuevo. En realidad las tensiones segregacionistas en España tienen data antigua. Los nacionalistas catalanes se remontan a los Decretos de Nueva Planta
de Felipe V en 1714 y los vascos a la abolición foral tras la última Guerra Carlista, en 1876. Pero la conformación moderna de fuerzas políticas articuladas
en torno a postulados nacionalistas con un fuerte componente de independentismo se produjo a finales del siglo XIX y principios del XX. Y coincidió con el
momento histórico más pesimista de la historia de España, cuando nuestro país perdió la condición de potencia colonial residual y la sociedad española se
escalofrío con el derrotismo noventayochista. Es en esa época cuando en el País Vasco y en Cataluña, desde postulados muy diferentes y sobre bases históricas
y culturales distintas, se crea un sentimiento de desprendimiento de la identidad española y una afirmación correlativa de la vasca y catalana. España era
entonces un proyecto fracasado y las burguesías de Barcelona y Bilbao -insisto, desde perspectivas muy distintas- descreyeron en que España (concepto
asimilado a Castilla y a un polisémico Madrid) pudiese llegar a constituir un proyecto exitoso de futuro.

La mayoría de los consultados en Cataluña (48%) se siente tan catalana como española; lo mismo que en el País Vasco, porque el 46% de los consultados asume
su doble condición vasca y española

Ahora estamos en un hondón de la historia de España, en plena crisis económica, con un disenso a veces sustancial que ha sustituido al consenso de la
transición, con la Constitución cuestionada y con un transversal sentimiento de fracaso colectivo. El caldo de cultivo habitual en el que rebrotan las
fuerzas segregacionistas que tensionan la convivencia común. No creo que sea riguroso introducir en un mismo análisis Cataluña y el País Vasco. El
nacionalismo catalán -salvo la insensata declaración unilateral y momentánea de la independencia en 1934- dispone de una base cultural y lingüística que le
proporciona una racionalidad y un pragmatismo político que se echa en falta en el vasco. Éste, inicialmente del PNV y, a partir de los años sesenta del siglo
pasado también de ETA y la izquierda abertzale, es visceral y reactivo, producto de la frustración de las guerras civiles del siglo XIX y sustituye los
fundamentos culturales, lingüísticos e institucionales del catalán por un recurso permanente a la mitología y se adhiere a un discurso fundacional étnico y
aislacionista.

Además el nacionalismo catalán no ha generado expresiones violentas -se encargó de yugular el brote de Terra Lluire-, cosa que no ocurre con el vasco porque
es del propio PNV, del que surge ETA. Los nacionalistas en Cataluña se integran en la transversalidad del catalanismo, un paraguas en el que conviven en
buena avenencia visiones diversas de Cataluña y de su relación con el resto de España. Por el contrario, el nacionalismo vasco no deja lugar a un vasquismo
amplio que permita una militancia en la doble identidad, vasca y española. Tampoco ha sido posible en el País Vasco consolidar un foralismo que aúne
identidades compartidas pero identificadas todas en la defensa de la idiosincrasia de la comunidad.

Con estas breves pinceladas trato de subrayar que la encuesta del Centro de Estudios de Opinión de la Generalitat de Cataluña, publicada el jueves pasado y
según la cual un 43% de los catalanes votarían por la independencia en un hipotético referéndum, nada tiene que ver con el recital que ofrece estos días
Bildu -retirada de la bandera española y del retrato del Rey, afirmación de la independencia para resolver el supuesto “conflicto” entre el Estado y la banda
terrorista ETA-, ni con los amagos peneuvistas como los del lehendakari Ibarretxe, que llegó a proponer en 2005 la Comunidad Libre Asociada de Euskadi en el
mismísimo Congreso de los Diputados.

Derecho a decidir de contenido financiero
Los datos catalanes delatan que hay un malestar extenso que se concreta en la reivindicación de un derecho a decidir fundamentalmente financiero que estaría
apoyando la propuesta del Gobierno de CiU para obtener del Estado un Pacto Fiscal similar al Concierto de los territorios vascos y al Convenio de Navarra.
Los resultados de la encuesta de CEO de la Generalitat son relevantes, pero no anulan sondeos tan serios como los realizados en 2010 (Pulso de España. Un
estudio sociológico) sobre 5.000 encuestados que concilian mayoritariamente las identidades inmediatas y mediatas. Así la mayoría de los consultados en
Cataluña (48%) se siente tan catalana como española; lo mismo que en el País Vasco, porque el 46% de los consultados asume su doble condición vasca y
española (página 151 del estudio). Como escribe el profesor Toharia, coordinador del análisis, no existe una colisión de identidades (lo que el profesor Linz
denominaba “nacionalismos excluyentes”) en la mayoría de los ciudadanos en ambas comunidades. En las dos se produce también un apoyo expreso, e igualmente
mayoritario, tanto el Estado autonómico como al federal, y sólo residual al centralizado, lo mismo que a la independencia pura y dura.

Aunque hay estadísticas y encuestas para todos los gustos, en lo esencial coinciden todas: no hay una demanda independentista mayoritaria clara y terminante
ni en el País Vasco ni en Cataluña. Pero sí, desde luego, una intensidad identitaria -que dispone de elementos de explicación cultural y lingüística poco
discutibles- que implica la consciencia de que la cohesión territorial y social en España es uno de los asuntos políticos que deben manejarse con más
equilibrio y sentido de la proporción. Los nacionalismos -el catalán o el vasco, aunque ambos sean tan diferentes- nunca van a mutar en regionalismos porque
su razón de ser reside en la reivindicación que mantenga enhiestas las razones de identidad de sus respectivas comunidades frente a factores de
homogeneización cada día más potentes.

El estado de postración o de reactivación del independentismo está directamente relacionado con la situación general de España -ahora rigurosamente mala en
lo económico y en lo socio-político- y con la capacidad política de acompañar con reformas y decisiones de distinta naturaleza los desarrollos de los
autogobiernos vasco y catalán, siempre dentro de los límites constitucionales que son muy precisos y nítidos. Si el Estado -llámese el sistema- comete
errores (por ejemplo, el de reintroducir a la izquierda abertzale en las instituciones) o no se atiene a sus propios condicionantes dogmáticos (caso de
determinados aspectos contenidos en el enmendado Estatuto de Cataluña), se incrementará la energía independentista. Si a esos errores generados por un mal
funcionamiento del sistema, esencialmente del Gobierno y de la jurisdicción de garantías constitucionales, se añade una situación de recesión que azota
Cataluña con especial dureza, los pronunciamientos radicalizados de los ciudadanos aumentarán en las encuestas.

Se produce, en consecuencia, un efecto de vasos comunicantes: cuando España va mal, se reactivan las tensiones segregacionistas; y a la inversa. Esta
ciclotimia en la cohesión española es una constante de nuestra historia.La mejor receta para la trabazón de las comunidades de España y, singularmente, de
Cataluña con el conjunto (el problema del País Vasco tiene un componente antidemocrático intolerable) consiste en un solvente y sólido Gobierno central que
no desista de la interlocución con la Generalitat en la conciencia de que de esta coyuntura salimos todos o no sale nadie. Lo que nos remite a un concepto
clave que es el de la solidaridad, cuyo contenido exige una permanente reciprocidad. O en otras palabras, partir de la diferencia para encontrar los
elementos comunes. Así nadie romperá la baraja que es de lo que se trata. Porque si a un país como España se le añade a la dolencia de la crisis económico-
social y política, otra complementaria y superpuesta de tensión segregacionista desde Cataluña y, en modo distinto, desde el País Vasco, esta tesitura no
tiene solución. Ni para unos, ni para otros. Esto es, ni para los españoles que así se sienten y ni para aquellos otros que siéndolo no perciben
emocionalmente esa identidad.

Claro que para lograr ese equilibrio debemos disponer de lo que ahora no tenemos: un Estado eficaz y solvente, cuya carencia ha sido desde los tiempos
modernos el grandísimo problema de España.

Regina
Alfonso USSÍA La Razón   2 Julio 2011

Esperanza Aguirre ha rescatado a Regina Otaola, una de las mujeres más valientes y valiosas de España. Fue alcaldesa de Lizarza entre amenazas, insultos y
cirios del revés. El párroco de su localidad, de la línea Setién-Uriarte-Pagola, no perdonó a Regina que izara la Bandera de España en el balcón principal
del Ayuntamiento.

Aquella parte está saturada de curas rarísimos, que creen más en las cocochas de merluza que en Dios, y a los que un disparo en la nuca de un inocente les
parece una «travesura» no inmersa en los Diez Mandamientos. Regina Otaola, como María San Gil, otra maravilla de mujer fuerte y firme, se distanció de las
alturas del Partido Popular y dejó la alcaldía, pero su gesto y su coraje han quedado escritos en una página de oro de la lucha contra el terrorismo, la
matonería y el linchamiento de la extrema izquierda vasca. Una extrema izquierda bendecida por un buen número de sacerdotes poco propicios al amor al
prójimo.

Esperanza Aguirre ha nombrado a Regina Otaola, la defensora de la Constitución y la democracia frente a los estalinistas violentos – absurdo pleonasmo por
cuanto no existen los estalinistas pacíficos–, directora de la Agencia de Reeducación y Reinserción del Menor Infractor de la Comunidad de Madrid. Puedo
asegurar a los menores en trance de ser reeducados y reinsertados en nuestra sociedad que van a contar con la ayuda, la bondad y la firmeza de una mujer
ejemplar. Del mismo modo, Regina Otaola es recuperada por el Partido Popular para un futuro político, como habría de hacerse lo mismo con María San Gil, que
también estará en Madrid el próximo año, rescatada por Ernesto Sáenz de Buruaga. En su tierra, nadie se ha atrevido a ofrecerle un trabajo digno. El miedo,
el pavor, y ahora el terror con Bildu en las instituciones.

Las Vascongadas no están en condiciones de perder a personas tan fundamentales. Pero mucho más importante que el fundamento de esas personas, es la
tranquilidad de sus vidas y la seguridad de sus familiares. Los socialistas del Gobierno y de la calle Ferraz, con la ayuda de sus designados en hinojos, han
desparramado la mugre por las provincias vascas propiciando el regreso a las instituciones democráticas de quienes no entienden otro valor social que el
disparo en la nuca, la bomba, el chantaje, la amenaza y la coacción. La carta de Rubén Múgica a Zapatero quedará para siempre en el archivo de las denuncias
valientes. El hijo del asesinado Fernando Múgica y sobrino de Enrique, el más firme ministro de Justicia de los Gobiernos de Felipe González, luchadores por
la libertad, presos del franquismo, no se para en barras para señalar al culpable de la ignominia.

«Los responsables tienen nombre y apellidos; y el responsable es usted, Rodríguez Zapatero, y no habrá días en el calendario para perdonar lo que ha hecho».
No tiene razón la emotiva portavoz de Coalición Canaria que casi rompe a llorar en el último Debate del Estado de la Nación. «Puede usted mirar a los ojos a
España». Zapatero podrá mirar a los ojos a quien quiera, pero a España precisamente no. La ha destrozado en todos los sentidos.

Lo malo para el País Vasco se vuelve positivo para Madrid. Dos españolas valientes y decentes formarán parte del paisaje de las calles del Foro. Regina
Otaola y María San Gil. El problema está en el éxodo de centenares de vascos formidables hacia las tierras de la tranquilidad en el resto de España. Aquello
se está vacíando de decencia y de resistencia. Peor para ellos. A la larga, lo pagarán. Bienvenidas, Regina y María. España y su libertad os lo deben todo.

Rajoy cuadra el círculo: todas sus medidas anticrisis implican gasto o menos ingresos
@Juan Carlos Escudier. El Confidencial   2 Julio 2011

Habrá sido por no molestar, porque es proverbial ese carácter afable de Rajoy, casi bonachón, y su incapacidad para amargarnos el verano, pero que en menos
de un mes el PP haya vuelto a sorprendernos con un segundo programa económico que, más que un plan anticrisis, es una carta a los Reyes Magos, da que pensar.
La nueva maniobra de despiste tiene desazonados a muchos de sus seguidores, que anhelan que descubra de una vez cómo va a meter al país en vereda y enseñe
los bíceps. Su consuelo es suponer que el silencio es táctico y que una vez que llegue a la Moncloa y cambie las cortinas desvelará el misterio.

Cuesta pensar que el partido que está llamado a gobernarnos no exprese a las claras su posición y oculte su verdadero programa ante el temor al rechazo por
parte del electorado. Sin embargo, sorprende el contraste de escuchar a Rajoy pedir a grandes voces duras reformas que no figuran ni en el encabezado ni en
la letra pequeña de lo que propone por escrito. En definitiva, o nos engaña, lo cual estaría muy feo en alguien que presume de su capacidad para restaurar la
confianza en la economía española, o simplemente es que no hay más cera que la que arde.

Supongamos que esta última opción es la buena y que Rajoy no nos miente. Bajo esta premisa, si el PP define el conjunto de las cerca de 90 propuestas que
presentó en el debate del estado de la Nación como “alternativa completa a la crisis económica”, hay que entender que esa es la alternativa y que es
completa, es decir, que no se han dejado en el tintero ninguna otra medida relevante por omisión intencionada.

Sorprende el contraste de escuchar a Rajoy pedir a grandes voces duras reformas que no figuran ni en el encabezado ni en la letra pequeña de lo que propone
por escrito

Pues bien, será difícil encontrar a alguien que pueda sentirse mínimamente insatisfecho con el plan anticrisis que hemos conocido esta semana. La única
salvedad es la alambicada referencia a la reforma laboral, cuyo enunciado es cuanto menos críptico: “Abordar una reforma del mercado laboral que ponga el
acento en la estabilidad en el empleo y la flexibilidad en el seno de la empresa, adaptando la negociación colectiva de manera que se priorice el convenio de
empresa, con plena garantía de la unidad del mercado laboral”. ¿Qué hay que entender? ¿Qué el PP propone un único contrato con despido más barato? Se admiten sugerencias.

Respecto a la reforma financiera, el otro gran caballo de batalla del PP, deja abierto el interrogante si las propuestas han sido redactadas ahora que, al
menos en apariencia, la reestructuración toca a su fin, o si fueron escritas tiempo atrás. ¿Acaso no se han vinculado ya las ayudas del FROB al saneamiento
de los balances o se han aumentado las provisiones por inmuebles y se han acortado los plazos para que dicha provisión sea obligatoria?

Todos contentos
El resto es un compendio de deducciones fiscales, subvenciones, rebajas de impuestos y vaguedades, cuyo coste no se estima en ningún caso, con el que todos
quedan contentos, empezando por los compradores de pisos, que verían resucitar la deducción por vivienda, o los empresarios, a los que se reduciría hasta un
20% las cotizaciones por contingencias profesionales y se bonificaría al 100% durante el primer año sus contratos a menores de 30 años, para los que, por
cierto, esta previsto un “cheque formación” tanto si están activos como en el paro. Se prevé además una deducción en la cuota de 3.000 euros por la
contratación fija del primer trabajador que no sea socio de una nueva empresa.

También quedan encantados de conocerse los hosteleros, que asistirían a la entrada en vigor de un IVA superreducido del 4%; las familias con hijos menores de
tres años, a las que se recompensaría con 500 euros; o las pymes, a las que se aplicaría un tipo del 20% en el impuesto de Sociedades aunque no mantengan sus
plantillas. Se contemplan además deducciones fiscales más intensas para inversiones en I+D+i, y otra del 320% para la formación de autónomos.

Sin embargo, quienes habrán recibido el plan con alegría inusitada serán las comunidades autónomas, a las que se promete transferir los recursos adicionales
previstos en la ley de financiación, y los ayuntamientos, que además de recuperar la línea de crédito del ICO para hacer frente a su morosidad se verían
beneficiados por “medidas extraordinarias y transitorias” para paliar sus “graves dificultades económico-financieras”. Traducido al español, que recibirían
dinero fresco y con urgencia.

Entre las vaguedades antes citadas sobresalen especialmente dos. Una hace referencia a la Sanidad, para la que, sin hacer referencia explícita al copago, se
propone un pacto que permita “encontrar soluciones a la deuda acumulada”, en vista de que el PP no debe tenerlas. La otra tiene que ver con el modelo
energético, en el que se evita mencionar la energía nuclear de esta artística manera: “Establecer una política energética basada en un mix equilibrado para
reducir la dependencia del exterior y las emisiones de CO2, garantizar el suministro, la competencia, la eficiencia energética y la sostenibilidad
medioambiental”. Como remate, y pese a las denuncias de las populares sobre el déficit de tarifa, se plantea evitar que, en plena crisis económica, suban la
luz y el gas.

Para entendernos, todas y cada una de las iniciativas incluidas en la “alternativa completa a la crisis económica” implican gasto o detracciones de ingresos,
y como no cabe sospechar que Rajoy esté siguiendo un curso acelerado de keynesianismo todo induce a pensar que aquí hay gato encerrado.

Se lo preguntó directamente Zapatero en el debate y Rajoy esquivó la respuesta. Lo cierto es que nadie ha escuchado jamás de su boca cuál debe ser la
indemnización en caso de despido o la edad a la que los españoles deben jubilarse o si está a favor en contra de que la ultraactividad de los convenios
colectivos. Si alguien se empeña en buscar opiniones francas del de Pontevedra sobre cuestiones espinosas, quizás encuentre algún pronunciamiento suyo sobre
la rosas de jardín.

Los alcaldes del PP fiscalizarán sus cuentas y no subirán tributos
Rajoy extiende a «sus» ayuntamientos la austeridad impuesta en las autonomías
Carmen Morodo La Razón  2 Julio 2011

SEVILLA-Primera reunión de Mariano Rajoy con su nuevo poder local después de las elecciones del 22-M. Y como ya ha hecho con sus comunidades autónomas, el líder popular también les marcó el camino para que su gestión sirva como otra plataforma desde la que su partido tome impulso a nivel nacional para alcanzar
La Moncloa. El líder popular pretende que cada uno de sus nuevos gobiernos –especialmente en comunidades simbólicas como Andalucía, Castilla-La Mancha o
Extremadura– represente el cambio político que él promete para España. Y eso exige que no haya medidas impopulares y que los ajustes se resuelvan sólo con
austeridad y sin recortes sociales.

Para ello ayer sentó a sus principales alcaldes en una misma mesa a escenificar la firma de un documento programático en el que cada uno de sus ediles se
compromete con un paquete de actuaciones en materia de austeridad, transparencia, apoyo a la creación de empleo y garantía de las políticas sociales. Antes,
en la sesión de apertura de la intermunicipal, Rajoy ya les había emplazado a no subir los impuestos y a hacer una completa fiscalización de sus cuentas, que
debería incluir una verificación de la tesorería en el momento del cambio de gobierno; la comprobación de la realidad de estimación de ingresos para 2011; la
verificación de la cobertura presupuestaria de las obligaciones previstas para 2011; el volumen de deuda comercial (con proveedores y suministradores); y un
mapa del entramado de organismos y empresas públicas.

El plan de prioridades de los gobiernos municipales incluye también imitar el ajuste en gasto corriente, en altos cargos o en empresas y organismos públicos
que han empezado a seguir los nuevos dirigentes autonómicos del partido. En concreto, el guión para sus ayuntamientos incluye el mandato de no aumentar las
retribuciones a los cargos electos, congelar o disminuir las asignaciones a los grupos políticos, reducir las áreas sectoriales de gestión, reducir el número
de altos cargos, impulsar la reforma del sector público local para simplificarlo y reducirlo, fomentar la cooperación intermunicipal y un plan de
racionalización del gasto corriente (reducción de los gastos de representación, del parque móvil, revisar las ayudas y subvenciones de concesión directa para
garantizar los principios de igualdad y concurrencia competitiva, racionalización del uso de teléfonos móviles y un plan de ahorro energético).

El PP ha empezado además a incluir en su hoja de ruta programática el mensaje de la transparencia, una de las reivindicaciones que se ligan al movimiento del
15-M. El buen gobierno y la transparencia fue la base de uno de los proyectos de ley que Rajoy se sacó del sombrero en el Debate del Estado de la Nación para
silenciar el mantra socialista de que no tiene alternativa, y la transparencia y la rendición de cuentas «permanente» a los ciudadanos es también otra de las
exigencias que incluye la carta de compromisos que ayer secundaron los ediles del PP. Ya en el terreno de la acción, los alcaldes prometen desarrollar un
portal de la transparencia que dé acceso permanente y sencillo a todos los ciudadanos a los procedimientos de información de la Administración.
Los alcaldes del PP secundaron oficialmente este programa de máximos sin por ello dejar de mostrar oficiosamente su preocupación por la situación de práctica
quiebra técnica en la que se encuentran bastantes balances municipales. La urgencia es tal –señalaban ayer– que sin nuevas vías de financiación no tienen
ningún margen de maniobra.

EL PLAN DEL PP
Tres recortes
1.- Altos cargos
Se recomienda no aumentar las retribuciones a los cargos electos, reducir el número de altos cargos y congelar las asignaciones

2.- Sector público
El objetivo de la reforma es simplificar y reducir el sector público, así como fomentar la cooperación intermunicipal

3.- Gasto corriente
Reducción en gasto de representación, parque móvil, ayudas o uso del teléfono

******************* Sección "bilingüe" ***********************
El PSOE, caballo de Troya de ETA
Enrique de Diego Periodista Digital   2 Julio 2011

El partido socialista se puso al servicio de ETA, a la espera de que ETA se ponga al servicio del PSOE y le dé algún arma que vender. El partido socialista,
con su Tribunal Constitucional, y con Rubalcaba como principal culpable han entregado Guipúzcoa al dominio de la banda terrorista y ya tenemos a un proetarra
al frente de la Junta General de Guipúzcoa. También porque el PSOE les ha allanado el camino en sus diferentes pasos, incluso no pactando con el PNV, porque
el PSOE aspira a pactar en el futuro con Bildu.

La realidad, fuera de las engañifas socialistas, es que se vienen sucediendo los gestos y retos al imperio de la Ley y al Estado, como la prohibición de la
bandera nacional en ayuntamientos o instituciones o las declaraciones a favor de la independencia, es que es obvio que, en el futuro, como si no tuviéramos
suficientes problemas, va a tener que afrontarse un proceso de secesión con epicentro en Guipúzcoa.

Esa no es la situación en Álava, donde el PP es mayoritario y de donde desaparecerá el PSOE, que se ha convertido en el caballo de Troya de ETA. Pero también
es previsible que el PNV oscile hacia el nacionalismo y que confluyan en una estrategia común de secesión, recuperando el plan Ibarretxe.

Ese horizonte planteará muy graves tensiones para un Estado débil que abandonó partes importantes de Vascongadas a su suerte, al comienzo de la transición, y
que ha demostrado, con escasas excepciones, carecer de resortes morales para defender la unidad nacional.

Otrosí: El programa A Fondo, en Radio Inter, ha tenido una subida del 400% en la primera hora (de 20 a 21 horas) y del 100% en la segunda (de 21 a 22 horas).
Radio Inter entra así en el terreno de juego. El equipo de A Fondo quiere agradecer a todos y cada uno de sus oyentes su fidelidad y la promoción que hacen
del programa, el respaldo creciente a su rigor informativo y a la claridad en la interpretación de la crisis política y económica que padece la sociedad
española. También compartir con todos sus contertulios este dato de fuerte simpatía por parte de la audiencia.

Cultura europea sólo en euskera
No habrá escoltas, ni retratos, ni banderas de España y habrá millones para San Sebastián.
Pablo Yáñez González www.gaceta.es  2 Julio 2011

El lunes, día en que San Sebastián fue elegida Ciudad Europea de la Cultura para el año 2016, desde la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística (ANLL)
quisimos dar el primer paso de un camino que sabemos difícil pero justo para llevar a los tribunales a Bildu por excluir el castellano de los ayuntamientos
en los que gobierna.

En la queja que remitimos al Defensor del Pueblo de Navarra se abordaba el caso del municipio de Baztán, donde la primera decisión de los nuevos gobernantes
fue la de aprobar una ordenanza sobre el uso del euskera que reconoce esta lengua como la única propia del pueblo, le otorga preferencia sobre el castellano
en los rótulos, señales, folletos y publicaciones y que la convierte en condición para las empresas adjudicatarias de proyectos municipales y en requisito
para el acceso a cualquier empleo público en la Administración local.

Se trata de una ordenanza que viene a hacer desaparecer el castellano de la vida pública de esta localidad navarra y que será, sin duda alguna, modelo para
todos aquellos ayuntamientos que han pasado a controlar los herederos de Batasuna. La imposición lingüística va a compartir escenario en todas esas
instituciones con la prohibición de acceso a los escoltas, con la retirada de fotografías del Rey, con los abucheos a los representantes de otros partidos y
con el incumplimiento de la llamada “Ley de Banderas”.

No habrá escoltas, ni retratos, ni banderas de España. Habrá miedo, coacciones, amenazas y con los violentos en el escaño habrá violencia en los
ayuntamientos y habrá millones para San Sebastián. Pero todo esto lo habrá exclusivamente en euskera, porque la cooficialidad del castellano es otro aspecto
de la legalidad vigente que no están dispuestos a respetar.

El Defensor del Pueblo de Navarra ya dictó hace unos meses una resolución favorable al bilingüismo en Alsasua a raíz de otra denuncia de la ANLL por la
eliminación de la nomenclatura en castellano de las calles. Y en base a la claridad con la que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut de
Cataluña impide la preferencia de una lengua cooficial sobre la otra, es de esperar que volvamos a obtener en este caso un posicionamiento que avale nuestra
queja.

Sin embargo, el absoluto desprecio de esta gente por las instituciones que entre todos nos hemos dado no nos hace ser optimistas a la hora de esperar el
cumplimiento de lo designado por el Defensor. Por eso abríamos una cuestación popular para recaudar fondos y poder denunciar ante la Justicia los atropellos
de Bildu y su exterminación del castellano como lengua cooficial en el País Vasco y Navarra. Pedimos ayuda para que la modestia de nuestra Asociación no nos
impida perseguir y llevar a los tribunales a quienes repugnan con sus actos las bases de nuestra democracia.

Y como decía al principio, todo esto el mismo día en que se producía la elección de San Sebastián como Ciudad Europea de la Cultura del año 2016. Durante el
tiempo que queda hasta que llegue ese momento, gobernarán San Sebastián los amigos de Otegui. Apuesto a que no tardaremos en tener que elevar la voz para
denunciar una ordenanza municipal en la ciudad que con los mismos rasgos que la de Baztán imponga una realidad monolingüe a los ciudadanos que viven en ella.
Porque el proyecto totalitario que defienden en Elodio es el de la ordenanza municipal que hemos denunciado, es el de las reuniones a pie de calle en Andoain
para que los escoltas puedan proteger a una de las partes, es el de las amenazas y es en el que cree el alcalde de San Sebastián. Es el proyecto de ETA desde
el despacho oficial. Y es el proyecto “cultural” premiado. Una cultura homogénea para una sociedad homogénea donde no caben ni el castellano ni quienes lo
hablan, y donde tampoco hay espacio para la discrepancia.

La foto sonriente de la ministra de Cultura, Sinde, celebrando la designación al lado del alcalde Izaguirre es la foto del Gobierno de España sonriendo al
lado de quienes según el Tribunal Supremo son parte de Batasuna-ETA.

Ya anunció el alcalde de Bildu que la elección impulsará su lengua, su cultura y la normalización, ese cruel término con el que los nacionalistas quieren
separar entre normales y anormales a los ciudadanos en función de la lengua que hablen. Nos venía a advertir de que en su cultura no cabemos ni nosotros ni
la ministra castellanohablante de Cultura.

Hoy es, por tanto, más necesario que ayer dar un paso al frente y movilizar todas nuestras capacidades para frenar episodios como el de Baztán. Iremos al
Defensor del Pueblo y con la ayuda de los ciudadanos que creen en la libertad iremos a los tribunales a defenderla ante quienes creen que pueden imponernos
la lengua en la que debemos hablar o el miedo que debemos sentir.
Y si mientras les vencemos son premiados por quienes desconocen a qué huele su proyecto totalitario, eso nos dará más fuerzas aún para buscar derrotarlos
allí donde nosotros tenemos razón y ellos pierden la suya, ante la Ley y la Justicia.

*Pablo Yáñez González es presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística.

La alcaldesa, Ana Carrere, impone el euskera en sus comparecencias públicas
Bildu erradica el castellano de Andoain

Apenas una quinta parte de los vascos habla la lengua regional en sus relaciones sociales o laborales
Redacción, Periodista Digital  2 Julio 2011

Si alguien aún tenía dudas sobre la actitud intolerante e inflexible de Bildu a la hora de erradicar todo aquello que huela a España, hallará otro botón de
muestra en el consistorio de Andoain, donde su regidora, Ana Carrere ya ha anunciado que todas sus comparecencias serán en vasco, rechazando utilizar el
castellano, a pesar de que la implantación del euskera como idioma no llega apenas a superar el tercio de los que lo hablan con fluidez y menos aun se
utiliza a la hora de relacionarse socialmente o en el ámbito laboral.

“La rueda de prensa será solo en euskera”. Según informa El País -Bildu impone el euskera como única lengua en sus apariciones públicas-, Ainara Rodríguez,
concejal del Ayuntamiento de Andoain, gobernado por Bildu, fue tajante al remarcar la única lengua que se iba a utilizar durante la comparecencia de la
alcaldesa, Ana Carrere, celebrada ayer para explicar el acuerdo alcanzado con el PP y el PSE-EE con relación a la entrada de los escoltas en las dependencias
municipales.

Una hora después, el diputado general de Guipúzcoa, Martin Garitano, presentaba íntegramente en euskera en San Sebastián la formación de su nuevo gobierno. En ninguno de los dos casos hubo declaraciones en castellano ante el malestar de la mayoría de los
medios de comunicación convocados que no pudieron recoger la información correctamente.

Carrere abrió la ronda de preguntas tras su intervención pero no quedó finalmente claro si las respuestas iban a ser en castellano o euskera. En el caso de
Garitano, el diputado general manifestó su intención de presentar a los diputados que integran el nuevo gobierno foral en castellano, pero tampoco ocurrió
así.

Las declaraciones de la alcaldesa Carrere, que consideró que impedir la entrada de los escoltas era “lo correcto y lo adecuado” y que, además, denunció que
los medios de comunicación han “avivado la polémica de los escoltas”, quedaron relegadas a un segundo plano ante la imposición de una única lengua durante su
intervención. No se tuvo en cuenta que, según el Estatuto de Gernika, el euskera y el castellano son las dos lenguas oficiales en el País Vasco y que “todos
sus habitantes tienen derecho a conocer y usar ambas lenguas”.

En el tema de los escoltas, la edil de la coalición abertzale defendió que la medida acordada el pasado jueves que permite a los escoltas acceder al
consistorio para realizar las comprobaciones necesarias para posteriormente abandonarlo es “suficiente” porque con los agentes municipales está “garantizada
la seguridad”. Carrere recordó que trasladó al PP y al PSE-EE que le hicieran llegar sus propuestas y que tras analizarlas se llegó finalmente al acuerdo,
provisional, mientras se elabora el correspondiente protocolo que regule el acceso de los escoltas a las dependencias del consistorio guipuzcoano.

Por otro lado, la Asociación de Escoltas en Activo del País Vasco solicitó a Carrere una reunión al considerar la nueva medida “insuficiente”.

Tanto la Diputación de Guipúzcoa como el Ayuntamiento de Andoain dejaron ayer claro que el euskera es la “primera y única” lengua. Sin embargo, la última
encuesta del Gobierno vasco revela que los datos de conocimiento y uso común de la lengua vasca no se corresponden. Mientras que el 37% de los vascos habla
bien o bastante bien euskera, solo un 20% lo usa habitualmente. En las relaciones sociales, la cifra es aún más baja, puesto que únicamente el 13% se
comunica mediante este idioma. En el caso de la familia y el lugar de trabajo, las cifras aumentan ligeramente, situándose en un 17% y en un 19%,
respectivamente.


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