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Recortes de Prensa   Sábado 30 Julio 2011

 

Lo peor de Zapatero será su legado
EDITORIAL Libertad Digital 30 Julio 2011

Ha sido la propia incompetencia fanática de Zapatero, esa mezcla de sectarismo cainita y de ignorancia suprema, la que ha terminado por desalojarle antes de tiempo de La Moncloa. Habiendo abocado al país a una situación cercana a la suspensión de pagos, ni propios ni extraños, ni nacionales ni extranjeros, querían padecerlo ni un segundo más. Las elecciones se anticipan porque el clamor contra Zapatero, el peor presidente de nuestra historia democrática, se había vuelto demasiado estruendoso como para ignorarlo durante más tiempo.

El problema que se nos plantea ahora es que todavía nos quedan cuatro meses hasta los siguientes comicios; cuatro meses que serán del todo estériles en cuanto a reformas en medio de una coyuntura internacional extremadamente compleja. Con la excusa de que el empleo está remontando y de que el déficit se está reduciendo, Zapatero desatenderá el mensaje que los inversores extranjeros le están enviando: España todavía no ha hecho las reformas necesarias y, si no las aprueba pronto, el país puede terminar de perder la escasa credibilidad exterior que aún le resta.

De ahí que, más allá de la alegría momentánea que pueda provocarnos la convocatoria de elecciones anticipadas, es menester que todos tengamos bien claro cuáles serán las recetas que necesitaremos adoptar el 21 de noviembre para volver a colocar a nuestro país en esa senda de crecimiento de la que nunca debió salir: a saber, reducción del peso del sector público para eliminar el déficit, liberalización del mercado de trabajo que incluya la supresión de la negociación colectiva, eliminación de todas las trabas burocráticas al libre ejercicio de la empresarialidad y saneamiento de aquellas partes más débiles del sector financiero.

El descrédito de un Gobierno agonizante debe contrarrestarse con la ilusión de las buenas ideas. Rajoy ha de ser capaz de recoger ese mensaje, no para convertirse en el blanco fácil de Rubalcaba –que a buen seguro tratará de jugar esa baza, acaso la última que le queda– sino para transmitir la confianza de que, al menos, su futuro Ejecutivo se alejará de las excentricidades de Zapatero y hará todo lo necesario para sacarnos del hoyo. Con cinco millones de parados y con el mayor tijeretazo de nuestra historia al mal llamado gasto social, el ministro del Faisán no debería tener mucho que criticar.

Sin duda, la convocatoria anticipada de elecciones no va a hacernos ver la luz al final del túnel –pues el túnel, por desgracia, es extraordinariamente largo–, pero al menos sí vamos a tener esa oportunidad que hasta la fecha el zapaterismo nos ha negado: la oportunidad de encontrarla.

La estela polvorienta de Zapatero
Zapatero se librará de ser juzgado por mala gestión, pero lo juzgará la Historia.
Amando de Miguel www.gaceta.es 30 Julio 2011

Los españoles hemos recibido con alborozo la decisión de Rubalcaba (no es una errata ni un acto fallido) de convocar las elecciones para el próximo 20 de noviembre. La fecha la ha elegido simbólicamente porque es el aniversario de la muerte del sanguinario… Buenaventura Durruti. De esa forma se confirma que las dos españas ideológicas están ahora más enfrentadas que nunca, quiero decir, por lo menos en la era democrática. Una sola prueba: en Guipúzcoa mandan los terroristas vascos y sus acólitos. Ese increíble ascenso se debe a la rendición o entrega de las armas que ha hecho el Gobierno de Zapatero y su archimandrita Rubalcaba.

Es un pacto secreto en el que hay otros pasos: retirada de las banderas del País Vasco, fuera la Guardia Civil, excarcelación de los terroristas presos. El último episodio irredentista será la anexión de Navarra. Al País Vasco sólo le falta el portaaviones para ser un Estado independiente. Todo en aras de la paz, en el sentido orwelliano del término.

Nunca ha sido cierto que “España es la octava potencia del mundo”, como ha repetido cierta propaganda ignara. Hace unos lustros quizá llegó a ser la duodécima (en números absolutos) y la trigésima (en términos per cápita). Hoy esos puestos han pasado a ser el 15 y el 40 respectivamente. No es un descenso creado por la crisis económica, que es global, pero alcanza más a unos países que a otros. La reciente decadencia del bienestar de los españoles se debe a una desastrosa política económica. No hay más que repasar las obras completas de los ministros de Economía que hemos padecido en los últimos años, caben en un librillo de papel de fumar. Alguno de ellos vendió el oro del Banco de España cuando su precio era la mitad del que tiene ahora. Me hubiera gustado ser el comisionista.

Al desastre económico hay que añadir la imposible legitimación de la República, la política anticatólica, la apoteosis de las subvenciones para los más atrabiliarios proyectos. El mal llamado octeto de Zapatero ha sido el más ominoso de la Historia de España. Esa es la opinión común. La mía es un poco más matizada. El esdrújulo y circunflejo Zapatero ha sido el peor gobernante que ha tenido España desde Witiza. Los más benévolos sostienen que los secretarios de Fernando VII, en su etapa absolutista, fueron todavía más incompetentes.

Mi opinión es lo de menos. Yo sólo soy un sociólogo aficionado y la Sociología no es una ciencia exacta, como muy bien saben los sabios. La Historia juzgará algún día que en estos últimos años España ha llegado a un máximo de paro, corrupción, desprestigio de la Universidad o la Judicatura. El Estado del bienestar ha resultado impecune; el de las autonomías es el puerto de arrebatacapas. La presencia de Zapatero en los foros internacionales ha sido tan mísera como la de aquel ridículo marqués que envió Fernando VII a la paz de Viena.

Llevo algunos decenios analizando la mentalidad, el estado anímico de los españoles. En esos sondeos se detectaba una España vital, esforzada, móvil. Era la España de los Botejara, que recordarán los talludos. La resonancia magnética que podríamos hacer hoy de la sociedad actual nos daría el resultado de una España agotada, depauperada, desmoralizada. Nos mantenemos gracias a que los trabajos que no quieren hacer los españoles autóctonos los aceptan los inmigrantes extranjeros. Lo que se ha desplomado es el espíritu de superación, la ética del esfuerzo. Si no se altera el actual estado de cosas, veremos a una generación joven que va a vivir peor que la de sus padres. Esa desmoralizante conclusión es lo contrario del progreso. Recuerdo que esa misma comparación generacional es la que precipitó en toda Europa el auge del fascismo en los años veinte y treinta del siglo pasado. Ya sé que siempre hay algún tuercebotas que dice: “No es lo mismo”. Nada es lo mismo nunca, pero comparar es comprender.

Los turiferarios del último Gobierno de Zapatero redargüirán que los males que digo se deben a misteriosos enemigos ocultos. Repiten siempre la misma letanía: banqueros, burbujas, mercados, agencias de rating, especuladores. Es el clásico argumento de los ignorantes. Lo más cómodo para ellos es aceptar una interpretación conspirativa de los hechos sociales. Así tenemos a esa panda de desharrapados ociosos que se indignan”contra todo menos contra el Gobierno. Es un ensayo general de lo que va a ser la oposición de los nuevos descamisados a un próximo Gobierno del PP. Esa es la herencia populista del zapaterismo. Rubalcaba es ahora el empresario de la fantasmagoría, que decía Ortega y Gasset (el de la estación de Metro). Tiene suerte el de León; ahora descansará en paz. Llegó y se fue por casualidad.

Zapatero se librará de ser juzgado por mala gestión de los caudales públicos, simplemente, porque no es islandés. Pero lo juzgará el supremo tribunal de la Historia, que suele ser inapelable.

*Amando de Miguel es catedrático de Sociología.

Elecciones
Zapatero y el 11-M
Luis del Pino Libertad Digital 30 Julio 2011

El 12 de mayo de 2009, en plena celebración del debate sobre el estado de la Nación, Zapatero reprochaba a Rajoy sus derrotas electorales y su pasado apoyo a las investigaciones del 11-M, comparando a quienes cuestionan la versión oficial de aquellos atentados con los que todavía piensan que Elvis Presley vive:

¡Si se ha pasado desde que perdió las elecciones tratando de justificar en las cosas más insólitas, como las teorías del 11-M que abrazó durante un tiempo, su derrota electoral! Esas teorías que afortunadamente el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. También es verdad que habrá gente que siga pensando en las cosas más abobinables (sic) que se dijeron y formularon sobre el 11-M, igual que todavía hay gente que piensa que Elvis Presley vive o que hay gente que no cree que el hombre llegó a la Luna.

Hace poco más de dos años de aquellas palabras del actual presidente de Gobierno; muy poco tiempo. Pero parece que hubiera transcurrido una eternidad. Porque Zapatero, que llegó al poder gracias a masacre que influyó de manera decisiva en las elecciones de 2004, abandona su puesto siete años después dejando sin cerrar la herida del 11-M.

De nada valió una sentencia –la de la Audiencia Nacional– que lo único que consiguió fue acabar con el prestigio profesional de su perpetrador, el juez Gómez Bermúdez. De nada sirvió tampoco el apaño con el que el Tribunal Supremo intentó contentar a tirios y a troyanos, sin conseguirlo... Las mentiras y las falsificaciones en la investigación oficial de los atentados del 11-M eran demasiado evidentes como para que las víctimas y la sociedad aceptaran sin más que se arrumbara aquella masacre al cajón de los misterios históricos sin resolver.

Menos de dos meses después de aquellas infames palabras de Zapatero en el Congreso de los Diputados, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, dirigida por Ángeles Domínguez, presentaba una querella por falsificación de pruebas y falso testimonio contra el ex­jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, y su jefa de laboratorio.

Y desde entonces, la lenta marea de la opinión pública ha experimentado un progresivo reflujo, a medida que salían a la luz cada vez más datos que ponían en cuestión tanto la instrucción sumarial efectuada por el juez Juan Del Olmo, como la prueba pericial sobre los explosivos ordenada por el juez Gómez Bermúdez. Datos que apuntaban a algo ciertamente tenebroso: que en el 11-M operó una auténtica trama de destrucción y falsificación de pruebas, encaminada a poder achacar el mayor atentado de nuestra historia al terrorismo islamista.

La cruzada judicial emprendida por las víctimas del 11-M ha estado repleta de obstáculos a lo largo de toda la legislatura. Desde el primer momento quedó claro que el Ministerio de Interior iba a tratar de obstruir por todos los medios las investigaciones sobre la posible falsificación de pruebas en la instrucción sumarial. Más de un año tardó el ministro Rubalcaba en responder, por ejemplo, a los requerimientos de la juez Coro Cillán para la entrega de documentos relativos a los protocolos de actuación de los Tedax. Quedaba así clamorosamente en evidencia ese ministro – y actual candidato - que se atrevió a decir el 13-M aquello de "España se merece un gobierno que no mienta, que diga toda la verdad".

Pero, a pesar de los pesares, las investigaciones judiciales fueron progresando y permitieron constatar que tenían razón los medios de comunicación independientes que habían denunciado las falsedades en que se asentaba la versión oficial del 11-M. Tenían razón aquellos que señalaron que los escenarios del crimen se destruyeron con una celeridad inusitada; que las muestras tomadas en los trenes se desvanecieron como por arte de magia; que las pruebas del caso se sustituyeron por otras fabricadas ad hoc...

Y hoy, esos dos mandos policiales contra los que se querelló hace ahora dos años la principal de las asociaciones de víctimas del 11-M se enfrentan a la próxima resolución de la juez Coro Cillán, que podría decidir su procesamiento a la vuelta del verano.

Así que Zapatero, el que no tuvo reparo en ofender a las víctimas de la masacre de Madrid al comparar las dudas sobre el 11-M con las teorías conspiratorias acerca de la muerte de Elvis, se va a ahora de Moncloa dejando en la estacada a dos mandos policiales, al igual que deja a otros tres en similar situación por el caso Faisán.

Pero, sobre todo, Zapatero se marcha sin haber conseguido ahogar las ansias de verdad de las víctimas del 11-M y de todos los españoles. Zapatero es ya historia; las investigaciones del 11-M, no.

El fin de una ilusión
Florentino Portero Libertad Digital 30 Julio 2011

Desde fines de los años sesenta, la entonces oposición democrática al Franquismo tenía claro el objetivo fundamental de la diplomacia española tras la restauración de la Monarquía: romper el aislamiento y situar a España "en el lugar que le correspondía" en el concierto de las naciones. ¿Qué suponía eso? Sin precisar demasiado, entrar en la Europa Unida e incorporarse al pelotón de los destacados; mantener unas relaciones preferentes con Estados Unidos, rentabilizando los viejos convenios en materia de defensa que no siempre resultaron cómodos; refundar el vínculo histórico, cultural, económico y diplomático con las repúblicas de América Latina, viciado desde tiempos pasados tanto por una presencia menguada como por idearios antidemocráticos; actualizar la relación especial con el Mundo Árabe, haciéndola compatible con el reconocimiento del Estado de Israel y con la entrada en el proceso de convergencia europea; y, por último, dotar a nuestras empresas de una plataforma institucional capaz de favorecer la necesaria expansión internacional.

A ese lugar fuimos capaces de llegar gracias al trabajo realizado por Gobiernos de la UCD, el PSOE y el PP. Se cometieron errores y faltó valor y conocimiento para realizar reformas aún pendientes, pero llegamos adonde queríamos. La razón por la que Rodríguez Zapatero tiene un puesto reservado en la Historia de España es por ser él quien dirigió la destrucción de esa obra política, que tantas ilusiones había despertado y tantas horas de trabajo había requerido.

Por una parte quiso desmarcarse de la herencia legada por Aznar, que consideraba contaminada de valores conservadores. Por otra, renunció a fundamentar su actividad sobre los intereses nacionales para caer decididamente en los brazos del voluntarismo y los prejuicios ideológicos. Faltó en todo momento sentido de la realidad y sobró talante adolescente, ignorancia e inmadurez. Fracasó en lo básico: no fue capaz de dotar a la acción exterior de una nueva doctrina diplomática. Para la progresía postsocialista, la coherencia es otro resto de esa España rancia que se quiere superar, pero sin coherencia no hay política que valga, no hay obra que se sustente.

España no está en el pelotón de cabeza de la Europa Unida, sino en la cola, formando parte del grupo que pone en peligro la pervivencia del euro; en Washington hemos perdido la relación preferente, estamos pero no contamos; en América Latina ya no sabemos qué decir ni cómo dar sentido al sistema de cumbres; en el Mundo Árabe nos metimos en un callejón sin salida con el lío de las civilizaciones, el relativismo... para acabar perdiendo el norte.

Sólo cabe la refundación de nuestra acción exterior y ésa no es tarea fácil.

Elecciones
Sale la cotorra, ¿entra el caimán?
Pío Moa Libertad Digital 30 Julio 2011

El balance de Zapatero en el poder es una mamarrachada de cotorra, no por grotesca menos peligrosa; lo he analizado a menudo y no me extenderé ahora. La cuestión es cómo un personaje semejante ha podido regir un país como España, socavar el Estado de derecho, colaborar con la ETA y con los separatismos, imponer leyes totalitarias, profundizar en la crisis económica y enfrentar a la gente, etc.; cómo pudo realizar sus fechorías ya desde el principio y repetir mandato. Podríamos distinguir tres causas: la vaciedad intelectual y sectarismo de la izquierda, la degradación de una amplia masa popular "educada" en la telebasura y similares, y una seudooposición falta de ideas e incapaz de denunciar de manera inteligente y creíble tales desmanes. Quizá ahora venga el poder a las manos a Rajoy, no por sus méritos, ciertamente, sino por el simple hecho de la crisis económica; un poder del PP que podemos esperar con relativo alivio, pero también con gran incertidumbre.

Aun así, la victoria de la derecha no es tan segura. A la cotorra le ha sucedido el caimán, que se mueve con apariencia pacífica y tranquila, sin enseñar más que una parte de su lomo para, en el momento propicio, saltar sobre la víctima. Creo que con ese símil podría describirse aproximadamente el talante de Rubalcaba. Este tiene en su currículo hechos tan relevantes como el destrozo de la educación pública; la desvergonzada portavocía de la oleada de corrupción felipista y del terrorismo gubernamental; la traición al Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo (fue él quien lo encabezó por parte socialista) para convertirlo en Pacto con los Terroristas contra el Estado de Derecho; las increíbles manipulaciones del 11-M; el proceso de colaboración con la ETA disfrazado (caimanescamente) de proceso de paz y diálogo; el chivatazo del Faisán; el socavamiento sistemático de la justicia... Y tantas otras miserias y delitos junto a Felipe González, primero, y Zapatero después.

En una democracia normal, con independencia judicial y una oposición digna de ese nombre, la cuarta parte de este currículo habría dado con este sujeto en la cárcel. Y sin embargo ahí está, sonriente, bromeando, quitando importancia a las infamias de su gobierno, afirmando que sabe como salir de la crisis económica, soltando insidias a diestro y siniestro... ¡y convenciendo a gran parte de un electorado estragado por la demagogia!

Si el PP de Rajoy hubiera tenido un mínimo de mordiente, habría vuelto todas esas habilidades contra el propio Rubalcaba. Pero ocurre más bien lo contrario. Una encuesta del CIS coloca al caimán por encima de Rajoy en "honradez" y otras virtudes. Seguramente es una encuesta manipulada, pero no debe de serlo por completo. A Rajoy y sus bajos perfiles aun puede escapárseles la victoria, al menos la absoluta.

Alguien enterado y estudioso debiera escribir imparcialmente un detallado currículum vitae político de Rubalcaba para que la gente, mucha gente al menos, supiera a qué atenerse. Haría un importante servicio a la democracia.

Elecciones
Zapatero: por fin una decisión acertada
Antonio Robles Libertad Digital 30 Julio 2011

Al fin, un momento de lucidez. Habría muchas razones para haberlas convocado antes, pero sólo voy a destacar una: la crisis económica. Antes que ninguna otra cosa, esta crisis, es una crisis de confianza. Mientras no se sospechó la debacle y el sistema financiero siguió garantizando créditos, el paraíso funcionó. Rota la confianza, todo se vino abajo.

Si adolecía de algo el Gobierno de Zapatero, era precisamente de falta de confianza. Ya no se trataba de que hiciera los deberes que le imponía Europa, ni siquiera de que los hiciera bien, sino de que se quitara de en medio para que los mercados internacionales tuvieran una disculpa para volver a confiar en la economía española. Convocadas las elecciones, la confianza no se ha restablecido per se, pero se habrá dado el paso imprescindible para restaurarla.

Inútil pasarle facturas de una crisis que negó primero y resolvió después sin haber reconocido su existencia. Otros Gobiernos vendrán para enmendar su analfabetismo económico y su cara dura. Al fin y al cabo es una cuestión de números. Pero lo que otros no podrán rectificar a voluntad ni fácilmente es su irresponsabilidad política condensada en una de sus frases más demagógicas: "España es una nación discutida y discutible".

Para bien o para mal, Zapatero ha puesto sobre la mesa la viabilidad o inviabilidad de España como Estado y como nación. La transición política se imaginó el Estado de las Autonomías para organizar territorialmente España armónicamente e integrar definitivamente a los nacionalismos.

Si bien fue un instrumento acertado para salir de la transición, el tiempo ha demostrado que, en lugar de apaciguar las ansias separatistas de los nacionalistas, el modelo territorial autonómico las ha radicalizado; y, lo que es peor, la falta de patriotismo y el excesivo electoralismo de Zapatero ha permitido el triunfo político de ETA en el País Vasco y la superioridad moral del soberanismo en Cataluña. El diálogo con la banda y el apoyo a un Estatuto inconstitucional han sembrado de separatistas convencidos a las dos autonomías en las que más necesario era integrarlos. Error imperdonable traficar políticamente con los fundamentos del Estado en lugar de atrincherarse en su defensa.

Por eso digo que Zapatero, para bien o para mal, nos ha puesto ante el vértigo del desmoronamiento del Estado. Quizás por aquello de cuanto peor, mejor, la fatalidad nos sirva para abrir los ojos y nos lleve a atrevernos a pensar España como una nación de hombres libres e iguales; sin complejos ni temor a ser cohibidos por dogmas que sólo han demostrado su capacidad para generar privilegios y humillar a los territorios más humildes. El centralismo, como la descentralización administrativa y política sólo es un sistema de organizar el territorio y la convivencia. Todo se puede pensar, todo se puede cambiar. Aquello que haya demostrado no ser compatible con la libertad, con la igualdad de derechos y con la generación de riqueza, puede y debe ser modificado. Empezando por la ley electoral y la devolución de la educación al Estado. 42.000 millones de euros nos cuestan las duplicidades, redundancias y despilfarros del Estado de las Autonomías. La financiación de la deuda de este año. Es seguro que los pequeños paraísos autonómicos que sirven de madriguera a la casta política que los ha creado y de los cuales disfrutan a cuerpo de rey, nunca estarán de acuerdo. ¿Y qué? ¿Es que hacen caso alguno a millones de españoles que no estamos de acuerdo con ellos mientras se mofan de España y viven a costa de su demolición?

Adiós sin grandeza
Agustín de Grado La Razón 30 Julio 2011

Aborrecido por los que nunca le votaron y por quienes haciéndolo se han sentido defraudados. Qué pena de despedida. Sin un destello de grandeza siquiera en el adiós. Ese momento último del que la dignidad te obliga a ser dueño. Suárez lo fue. Pero hasta para escribir su final Zapatero no ha tenido agallas para romper con el personaje, ese que hace siempre lo contrario de lo que dice. Quería agotar la legislatura en busca de un imposible reconocimiento futuro, pero los suyos le habían ido desactivando por fases. Y Rubalcaba, con el brazo armado del Grupo Prisa, ha decidido cuándo el propio presidente debía darse el golpe de gracia en beneficio del nuevo candidato. Si al menos ayer, sólo ayer, el presidente hubiera pensado en el interés de los españoles, las elecciones serían antes del 20-N. Pero benditas sean. Al fin. En fecha simbólica que cerró una época negra de nuestra historia en 1975 y ahora ofrece a los españoles la oportunidad de clausurar otra. De deterioro político y económico absoluto. También moral. Veremos qué deciden las urnas en noviembre. Hoy, como no hay mal que cien años dure, España entera celebra que Zapatero es historia y respira con alivio. También aquellos que hasta hace muy poco le bailaban el agua. Colaboradores entusiastas en su desgobierno, fieles de sus políticas y cómplices de sus desmanes. Rubalcaba el primero. Transformado en salvavidas de urgencia al que se aferra ese establisthment socialista que busca sobrevivir al descrédito que Zapatero ha conducido a la izquierda.

Premio para ZP, Duque del Solar.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 30 Julio 2011

Zapatero se va, de rositas pero se va. Este hombre ha hecho grandes cosas, eso nadie lo duda. Ha trabajado con denodado esfuerzo para conseguir lo que ha logrado y eso merece una recompensa adecuada. Si a Suarez se le hizo Duque, ZP debe ser duque también, lo merece.

Este hombre se ha pasado noches sin cuento fabricando parados a destajo, quitándole horas al sueño y a su familia, de 2.181.546 parados que había en 2004, este estajanovista de pro ha logrado él solito poner el listón del paro en 4.833.700, ahí es nada, y eso merece un premio.

Este hombre ha hecho algo grandioso, y trabajoso, como dice hoy mismo El País, deja una herencia económica envenenada, y envenenar toda la economía de un país no es moco de pavo, por eso este hombre merece una recompensa.

Este hombre ha tenido que ingeniárselas y currárselas para conseguir malgastar millones por miles para lograr la hazaña de dejar el déficit que pilló en el 0,4% en un precioso 9,2% del PIB. Por ese laborioso trabajo este hombre merece laureles sin cuento.

Este hombre ha logrado que el crecimiento de la economía que era en 2004 del 3,3% se convierta en un anonadante -0,1% y eso no se consigue tumbado a la bartola, eso requiere pencar y de lo lindo, es por ello que ese hombre merece un galardón acorde con esos méritos.

Este hombre ha conseguido lo inimaginable, disparar la deuda hasta la estratosfera, es difícil captar la dificultad que entraña tal logro, pasar de 381.000 millones de euros de deuda en 2003 a 638.000 millones en 2010 no lo hace cualquiera, se necesitan conocimientos y esfuerzo y sobre todo saber dónde tirar el dinero, y por eso este hombre se merece un homenaje.

Y si miramos lo que no es la economía, la labor de ZP ha sido una orgía de dedicación, trabajo, empuje y decisión para hacer cisco casi todo el entramado institucional y si a ello le unimos lo que ha conseguido posicionando a ETA de nuevo en las instituciones, pues vemos que los méritos de ZP para una recompensa son incalculables.

Yo creo que lo justo, y dado que este tipo ha dejado España como un solar, que el Rey le dé el título de Duque del Solar y listo. Aunque se irá de rositas, junto con el título yo exijo un tratamiento a la islandesa del personaje.

Alguien que ha hecho tanto daño a tantos millones no puede irse de rositas, aunque se irá y mintiendo, faltaría más.

"20 de noviembre": el mismo día que desapareció el "Franquismo" España se librará del "Zapaterismo"
Francisco Rubiales Periodista Digital 30 Julio 2011

Zapatero, incapaz de resistir por más tiempo la presión popular y mediática, ha tenido que convocar elecciones, nuevamente derrotado y también en contra de su voluntad. Las elecciones se celebrarán, por una ironía del destino, el 20 de noviembre, una fecha memorable porque ese día murió el general Franco. Los españoles tendrán así la oportunidad de enterrar el Zapaterismo el mismo día que enterraron el Franquismo, librándose en la misma fecha de dos de las peores enfermedades que han azotado España en las últimas siete décadas.

Los ocho años cortos de "Zapaterismo" han transformado profundamente a España, que era un país próspero y alegre y ahora es un país desolado y al borde de la ruina. Las mentiras, los errores, la antidemocracia y, sobre todo, el mal gobierno de Zapatero han desprestigiado a España en el mundo y han situado al país al borde del abismo, arruinado, dividido, odiando a sus políticos, sin amor por la democracia y sin esperanza ni confianza en el futuro.

Los efectos del Zapaterismo han sido terribles: cinco millones de parados, millones de nuevos pobres, jóvenes sin futuro que tienen que emigrar para trabajar, familias enteras sin ingresos, cientos de miles de desahuciados, despojados de sus hogares por impago, y una corrupción que se ha hecho fuerte en las oficinas y despachos del poder político, pero que ha contaminado y desquiciado a toda la sociedad española, convirtiendo a España en un país maldito para la inversión y el verdadero progreso.

Quien le suceda en el poder tendrá que desarrollar una tarea de titanes, enderezando unas finanzas de ruina, cuyos números oficiales son toda una mentira institucionalizada. Tendrá también que reconstruir la unidad, devolver la esperanza a los ciudadanos, prestigiar la política y el liderazgo, regenerar la democracia, reconstruir los valores y los principios, reformar el Estado, enfermo de obesidad mórbida, insostenible y convertido en un apeadero de chorizos y de amigos del poder, reconducir la educación, una de las peores de Occidente, reconstruir el tejido productivo, diezmado por el Zapaterismo y utilizar grandes dosis de ácido y lejía para limpiar una nación que el socialismo ha dejado sucia y putrefacta.

El drama político de los españoles tiene difícil solución porque el Partido Popular, la agrupación de derechas que se perfila como vencedora el 20 de noviembre, es también un partido minado por la corrupción, opaco, alejado de los intereses ciudadanos y más fiel a la partitocracia que a la verdadera democracia. Lo que le conviene a España no es enterrar sólo al Zapaterismo el próximo 20 de noviembre, sino aprovechar que se abren las urnas para enterrar a todo el sistema, injusto, oligárquico, desequilibrado, corrupto, mal diseñado y ajeno a los ciudadanos y al bien común, pero esa tarea es demasiado compleja para lograrla en una sólo jornada y habrá que conformarse con erradicar el Zapaterismo y arrojar fuera del poder al peor gobernante que ha padecido España desde los tiempos miserables de Fernando VII, el rey mentiroso y traidor a su pueblo.

Voto en Blanco

Elecciones
Con tres años y medio de retraso
Juan Ramón Rallo Libertad Digital 30 Julio 2011

Siendo rigurosos, no es cierto que Zapatero haya adelantado las elecciones cuatro meses. Al contrario, las ha retrasado tres años y medio. Porque sí, un candidato que ganó los comicios de 2008 con un programa dirigido no a combatir la mayor crisis de nuestra historia, sino a seguir gestionando, a imagen y semejanza de la anterior legislatura, los envenenados frutos de la burbuja inmobiliaria, debería haber cesado de inmediato, elaborado otro programa más despegado de los Mundos de Yupi y convocado de nuevo a los españoles a las urnas.

Pero no, está visto que lo mismo da que un partido prometa el pleno empleo cuando su misión debería haber consistido en evitar el pleno desempleo o que augure que superaremos en renta per cápita a Alemania cuando su cometido iba a ser el de convertirse en los palanganeros de nuestros acreedores teutones.

El resultado de esta legislatura agónica, de esta continua batalla contra lo evidente, de este pegarse de tortas contra el sentido común, de esta apoteosis del común sinsentido de la izquierda, es de sobras conocido. Con cinco millones de parados y unas finanzas públicas y privadas al borde de la suspensión de pagos, huelga explicarle a nadie cómo está el país. Si acaso, ahora mismo, toca repetir qué necesitamos para minimizar los destrozos. Lo mismo que muchos pedíamos ya en 2007 y seguimos reclamando cuatro años después: menos gasto público, menos impuestos y menos regulaciones.

Todo lo opuesto, por cierto, de lo que nos ha ofrecido ZP. Porque, en contra de la indignada retórica populista, los mercados no han doblegado a Zapatero; más bien, de la mano de Merkel y Trichet, han continuado prestándole respiración asistida. Señores, en esta legislatura los mercados le han prestado al cesante más de 350.000 millones de euros para que continuara haciendo de las suyas: es decir, para que continuara despilfarrando nuestro dinero, para que siguiera sin cargarse la negociación colectiva, para que no interrumpiera las amplísimas subvenciones a las muy ineficientes renovables o para que no dejara de torpedear la iniciativa empresarial con toda suerte de absurdos obstáculos burocráticos. ¿Les parece eso una ofensiva en toda regla de los mercados? ¿O más bien una completa bajada de pantalones a la espera de que escampe el temporal?

Bueno, pues ya está. En tres meses se habrá acabado lo que nunca debió empezar. Ahora sólo falta que Rajoy no desee zapatear y que Rubalcaba, de la mano de unos dormitados indignados que en breve despertarán, no apueste por convertir la calle española en el tumulto griego. Quizá demasiada represión de sus instintos primarios, de los suyos y de los nuestros. Al cabo, Zapatero sólo era la exteriorización, ahora estratégicamente repudiada, de una parte muy significativa de la sociedad española. Y, por desgracia, no parece que esa parte haya aprendido la lección. Más bien, todo lo contrario.
Juan Ramón Rallo es doctor en Economía, jefe de opinión de Libertad Digital y profesor en el centro de estudios Isead. Puede seguirlo en Twitter o en su página web personal. Su último libro es Crónicas de la Gran Recesión (2007-2009).

Elecciones
Entre el fracaso escolar y la ideología
Jaime Urcelay Libertad Digital 30 Julio 2011

Es muy sintomático que, en lo que se refiere al capítulo educativo, el Gobierno de Zapatero, cierre su turno con una reforma apresurada de la enseñanza secundaria y que lo haga con criterios de la LOCE, la ley que él mismo se apresuró a derogar nada más iniciar su primera legislatura. La anécdota da idea de hasta qué punto este período político ha sido regresivo en un ámbito en el que nos jugamos prácticamente todo y cuya situación es, casi bajo cualquier punto de vista, de auténtica emergencia.

Víctima de sus mesiánicos condicionantes ideológicos, la alternativa de Zapatero para la educación ha girado en torno a un inútil "más de lo mismo" representado por su gran apuesta: la LOE de 2006. Una ley que, nacida sin consenso, ha sido, desde el momento mismo de su aprobación, un instrumento inservible para acometer la reforma que la educación española necesita, sencillamente porque no ha hecho más que profundizar, con mínimos ajustes, en el mismo cáncer de la fracasada LOGSE: la opción ideológica por las corrientes pedagógicas comprehensivas y constructivistas. O, dicho más simplemente, por la inmersión de la escuela en la demagogia igualitaria.

Después de cinco años de la entrada en vigor de la LOE, su valoración negativa no tiene nada de apriorismo; es una constatación empírica que acreditan los indicadores de calidad educativa, la dramática desorientación de una amplia base de alumnos y el hartazgo y la impotencia de padres, profesores y responsables de los centros escolares.

Pero la LOE ha sido algo más que un instrumento inútil que nos ha hecho perder el tiempo y dilapidar esfuerzos, en perjuicio, claro está, de los alumnos que han sufrido su fracaso. La LOE ha representado también otra vuelta de rosca en el proceso de una concepción marcadamente estatista de nuestro sistema educativo. Un proceso que viene de atrás y que se ha instalado en nuestra cultura a costa de la libertad social, la gran perdedora en este ensayo ideológico.

Resulta por eso muy significativo que la LOE vaya a pasar a la historia por haber provocado una de las más encendidas polémicas que recuerda la reciente democracia española: la de la imposición de las adoctrinadoras asignaturas de Educación para la Ciudadanía, cuyo propósito expreso es formar la mentalidad y las conductas de los jóvenes españoles de acuerdo con los dogmas relativistas de una nueva moral pública custodiada por el Estado.

Con este contexto como fondo, era de plano imposible que la oferta de un gran pacto de estado de educación –lanzada por el ministro Gabilondo en la última legislatura– tuviera alguna posibilidad de prosperar. La educación española necesita reformas de calado que no son viables sin acometer modificaciones sustantivas en la legislación básica. Reformas que pasan por la aplicación del principio de subsidiariedad y la recuperación de espacios de libertad.

Hay, tal vez, un detalle que sintetiza bien este nuevo fracaso educativo del socialismo español: uno de los principales responsables del desastre de la LOGSE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se presenta veinte años después como la mejor alternativa de gobierno del PSOE. Definitivamente, hay bomberos a los que es preferible mantener alejados del fuego.

Jaime Urcelay es presidente de Profesionales por la Ética

El cristal progre con el que ver el terrorismo
Pedro Fernández Barbadillo Periodista Digital 30 Julio 2011

¡Qué diferencias entre la teoría oficial progre respecto a los atentados islamistas y a los perpetrados en Noruega!

"Y es que en el mundo traidor nada es verdad ni es mentira; todo es según el color del cristal con que se mira" (Ramón de Campoamor)

Hace una semana, cuando Anders Behring Breivik cometió sus asesinatos, algunos pensamos que la Izmierda española no repetiría la manipulación del terrorismo para sus fines políticos que ha hecho desde el 11-M y la negociación con ETA, ya que se había hecho con el poder, pero nos equivocamos. En cuanto ve un charco de sangre, la Izmierda sólo piensa en hacer una morcilla y comérsela

Reacciones del Imperio Progre, los académicamente correctos y similares ante dos hechos casi idénticos: el asesinato de personas indefensas.

Atentado islamista, de Al Qaeda o de otros musulmanes contra cristianos o contra malos musulmanes:
"Ante todo, comprendamos que el islam es una religión de paz y tolerancia. No criminalicemos a todos los musulmanes, que siguen una religión respetable y milenaria. A fin de cuentas, se trata de un acto de desesperados aislados del resto de musulmanes. Reconozcamos que la culpa es nuestra: las Cruzadas, la Reconquista insidiosa, Lepanto, el colonialismo, Israel... Se trata de una reacción ante la agresión norteamericana. ¿Qué harías tú si un ejército invadiese tu país? Yo en el fondo les admiro."

Atentado de Anders Behring Breivik:
Ese genocida no está solo. Ha hecho el trabajo sucio de muchos que no se atreven a dar el paso. Ser de izquierdas se está volviendo peligroso. Los peores son quienes pronuncian las ideas y consignas que subyugan a estos asesinos: los xenófobos, los racistas, los neocones y los nacional-católicos. ¿Que el noruego ese no era católico? ¿Y qué? El cristianismo se ha opuesto al islam desde el siglo ..., bueno, desde que Mahoma apareció. ¿Qué hay de malo en que Europa sea un continente pluricultural? Todos debemos convivir con respeto. Y hay que perseguir y erradicar a los sembradores de odio. En cualquier momento otro loco puede hacer lo mismo en España. Hay que cerrar Intereconomía, Libertad Digital, la COPE, y el blog del Barbadillo.

CODA: Excelente análisis Oslo: implicaciones y consecuencias.

Y es que, en este mundo en el que vivimos, es más fácil convertirse en un superman malo que en uno bueno. El daño que puede infligir un solo individuo nunca ha sido tan grande. (...) En todo caso, con o sin implicaciones estratégicas, Oslo nos debe hacer recordar lo frágil que es nuestro sistema de seguridad y lo sencillo que resulta atentar contra nuestras vidas. Es el precio que debemos pagar por el lujo de una sociedad abierta.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Liquidación por derribo
Editorial www.gaceta.es 30 Julio 2011

No, no es un feliz sueño de una noche de verano. Finalmente, Zapatero ha puesto fecha a su adiós definitivo y, aunque lo haya hecho forzado por la magnitud de su fracaso, esta decisión es, muy probablemente, la mejor de cuantas ha tomado en sus largos años de presidencia.

Es inevitable hacer balance de su etapa de gestión, y hay que hacer un esfuerzo extraordinario para encontrar algo que merezca un mínimo aplauso. Zapatero ha sido, de lejos, el peor presidente de la democracia y nos deja en una situación que ni sus más acérrimos partidarios podrían defender, un país amenazado de ruina, con una economía en coma, con las instituciones desprestigiadas, en el que ha avivado el enfrentamiento civil, y en el que la única esperanza era la de que se fuera cuanto antes.

La política de Zapatero nos ha llevado de desastre en tragedia, sin apenas reposo. El Zapatero que retiró precipitadamente nuestras tropas en Irak no aprendió nunca de sus errores y sólo ha hecho algo mínimamente positivo cuando no tuvo otro remedio que adoptar, mixtificándolas, medidas que le habían sido impuestas por los líderes mundiales, atónitos ante la posibilidad de que su disparatada política pudiera acabar comprometiendo la estabilidad de las economías occidentales.

Todas las iniciativas, que no han sido pocas, de Zapatero han conducido a empeorar el punto de partida. No hay nada sobre la piel de toro que esté mejor ahora que a su llegada en aquel infausto año de 2004. Su apuesta por la ingeniería social, su deseo de hacer un mundo a la medida de sus ilusas creencias, de su retórica vana, de su lírica meliflua, han logrado irritar a la mayoría de los españoles sin servir para otra cosa que para apartar momentáneamente nuestro interés del desastre que estaba alentando por todas partes. Esa afición a las solemnidades vacuas nos ha propiciado algunos intensos ridículos en la esfera internacional, en los que ha adornado su aislamiento lingüístico con algunas escenas más propias de una astracanada que de la diplomacia, como la foto con los Obama, sus soflamas ecologistas desvencijadas y 100 episodios más que dejan en un tipo serio a Mister Bean, disparatado personaje con el que guarda un cierto parecido tipológico y gestual.
Sus errores económicos son ya de manual en las escuelas de economía; su aparente impavidez ante una crisis de enormes proporciones no hizo otra cosa que empeorar el panorama y retrasar irresponsablemente el inicio de la recuperación, y así estamos todavía tras tres años durísimos que han propiciado la mayor perdida de empleo que se registra en los anales de la econometría. Es literalmente increíble que tras haber conducido a un país que se encontraba en los mejores momentos de su historia económica a los casi cinco millones de parados pretendiera continuar unos meses más con la tonta excusa de agotar las reformas pendientes, su manera de referirse a no hacer nada. Parece claro que la inquietud de los mercados, tras el último aviso de Moody’s, y el riesgo inmediato de desastre irreversible, le ha obligado a marcharse, aunque no se ha privado de un largo verano a nuestra costa que podía habernos ahorrado no alejando tanto la convocatoria.

La situación es tan grave que ni siquiera ha podido esperar, espera vana donde las haya, a ver si sus protegidos del entorno etarra le proporcionaban alguna alegría en forma de comunicado trampa anunciando una entrega simbólica de armas, y dejando para luego, en realidad para nunca jamás, los detalles. Zapatero ha ninguneado a los tribunales y, muy en especial, al Tribunal Constitucional, manteniéndolo en precario, obligándolo a aplazar su sentencia respecto al Estatuto de Cataluña, y, finalmente, haciéndole aprobar, en contra del razonable y muy sólido razonamiento jurídico del Tribunal Supremo, la entrada de los socios de ETA en las instituciones de la democracia, una situación que sería completamente incomprensible en cualquier país mínimamente respetuoso con la ley y el derecho de los ciudadanos a confiar en esas instituciones. Su enfermiza obsesión por lograr una paz a cualquier precio ha sido consecuencia de su arbitraria visión de nuestro pasado, de su absurdo empeño por entroncar directamente con la supuesta legitimidad de la II República, con su deseo de rectificar la Transición y de poner en solfa el pacto constitucional que ha estado a punto de dinamitar.

Zapatero es el autor principal, pero no el único, de la irresponsabilidad del PSOE respecto a la Constitución y la unidad política y territorial de España. Promovió un Estatuto catalán que no reclamaban ni los más arriscados separatistas, y cuya redacción, que obligó a aprobar a los suyos, era descaradamente inconstitucional, tanto que ni siquiera un tribunal maniatado se ha atrevido a contestar tamaño disparate, y ha debido corregir algunos de los aspectos esenciales que encantaban a nuestro irresponsable presidente.

El daño político ha sido gravísimo, y deja una herencia envenenada a nuestra democracia cuyos males en todas las direcciones sólo se neutralizarán tras un paciente esfuerzo y mucho sacrificio durante largos años. Es obvio que el PSOE ha pagado parte de esa factura en las últimas elecciones del 22-M, pero la herencia que le deja Zapatero a su partido tampoco es envidiable, y es de suponer que en las próximas elecciones vaya a tener efectos desastrosos para ellos que no se arreglarán con la pirotecnia verbal de celebrarlas el 20 de noviembre, la última ocurrencia de un Zapatero, tan aficionado a la Memoria Histórica y a los símbolos como irresponsable e ignorante de lo esencial.

Cuatro horas después de que Zapatero convocara las elecciones, el nuevo candidato del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, comparecía en rueda de prensa con la intención de seguir capitalizando todo el protagonismo político. Rubalcaba intentará la cuadratura del círculo para ganar las elecciones: venderse como un político ajeno a todos los desastres del Gobierno socialista, cuando él ha sido durante años su vicepresidente primero. La desfachatez propagandística del PSOE no conoce límites, y durante esta campaña lo comprobaremos una vez más. Rubalcaba echará mano de su reconocido pico de oro, pero los españoles, conscientes de la grave situación, quieren y necesitan algo más que una hermosa palabrería. Es tiempo de gestores eficaces, aunque sean en apariencia sosos, y no de voluntariosos charlatanes, cómplices del desastre que sufre España, y que pretenden ahora engañar al electorado prometiendo remedios que no han sido capaces de aplicar estos años. El anuncio electoral de Zapatero nos recuerda que no hay mal que cien años dure, pero también nos deja claro que un país próspero se puede hundir y destrozar en menos de ocho años.

Elecciones
El símbolo del Faisán
GEES Libertad Digital 30 Julio 2011

El legado de lucha contra ETA que recibió Zapatero de Aznar se basaba en dos principios. Primero, la contradicción insalvable entre una democracia y un grupo terrorista. Y segundo: un país que se respete a sí mismo no puede cometer la cobardía de sentarse a negociar con quien busca su destrucción. Pero el PSOE de Zapatero, Bono o Rubalcaba siempre ha considerado insuficiente el régimen constitucional-parlamentario; su mandato supondrá históricamente una involución institucional considerable. En cuanto a la nación española, la han considerado algo conservador y reaccionario. Así que nada hay más lógico que, con estas credenciales, se lanzaran a pactar con una banda antiliberal y antinacional como ETA.

Para ello, las instituciones debían ser forzadas y la nación engañada. Desde dentro y desde arriba: ésta es la esencia del caso Faisán, la traición por parte de los gobernantes. Los hechos materiales, lo suficientemente repulsivos, muestran a un policía entrando en el bar del etarra Elosúa, entregando un teléfono desde el que otro policía le avisa de que está siendo seguido y reconociendo que se trata de evitar que sus actividades saliesen a la luz y se demostrase que ETA no se rendía. Que se visualizara la mentira que repetían entonces el Gobierno, el PSOE y el diario El País.

Los hechos políticos son bastante más graves, y se enmarcan dentro del enfangamiento de las instituciones en los pactos del Gobierno con la banda. En primer lugar, está el escándalo de la cúpula de la policía nacional y del Ministerio de Interior, nuestros guardianes, colaborando con los terroristas para evitar su detención. Y es que desde 2004, la negociación está suponiendo un duro golpe para la imagen de la policía, tras cuyos uniformes Camacho y Rubalcaba siempre se han protegido.

En segundo lugar, el caso Faisán ha sido a su vez un duro golpe a la justicia. Con total descaro se ocultó al juez instructor el chivatazo hasta tres días después, se han borrado cintas de vídeo, y en una delirante maniobra, la Fiscalía expande la idea de que la no connivencia en los fines implica que no se colabora con la banda, presionando además a los tribunales competentes. Es decir, desde hace ocho años, el Gobierno está forzando a la justicia en sus tratos con la banda.

En tercer lugar, el propio Ejecutivo, que utilizó a la policía y manipuló a la justicia para poder seguir pactando con ETA, no sale limpio: primero por las mentiras de Rubalcaba. Tres: sobre la condecoración a uno de los implicados; sobre los videos manipulados; y sobre su conocimiento de la operación. El propio ministro Rubalcaba, hoy candidato, se convertía en cómplice en la ocultación de los hechos, y en la protección de los hoy imputados por colaborar con ETA. Es el primer Gobierno de la historia de España enfangado en un asunto así.

Por último, el espectáculo de la cúpula del Ministerio del Interior colaborando con ETA y siendo protegida por el mismo Gobierno tuvo como consecuencia la suspensión por parte de Francia de la operación contra el aparato de extorsión de la banda. La falta de seriedad, y la connivencia policial con la banda en España, provocan a su vez suspicacias en Francia: ¿por qué iban los franceses a luchar contra una banda que recibe mimos del Gobierno?

En fin: implicación de la cúpula policial en actividades delictivas; manipulación de la justicia para encubrir los tratos con la banda; implicación del Gobierno nacional en un escándalo de colaboración con ETA; y erosión de la imagen exterior y de la colaboración internacional contra la banda. Son cuatro consecuencias que nos retrotraen a los escándalos de los GAL y que se desprenden del caso Faisán. Pero que por desgracia no sólo de él. Y que es lógico: el Gobierno estaba abocado a forzar las instituciones, como lo sigue estando ahora, si quiere alcanzar un pacto con una banda que las desprecia, por constitucionales y por españolas. Hasta el 20 de noviembre, esto sigue siendo real. El caso Faisán sólo es el símbolo de una determinada manera de entender las relaciones con la banda terrorista.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Elecciones
Game over
Pablo Planas Libertad Digital 30 Julio 2011

Aún es pronto para establecer la cuantía del agujero económico causado por los más de siete años de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Como es obvio, habrá que esperar al desalojo definitivo de La Moncloa para auditar en condiciones la herencia de Zapatero. Es más que previsible que la catástrofe alcance proporciones inéditas, de una cuantía incomprensible y hasta puede que de envergadura y perfiles judiciales.

Lo que no es en absoluto previsible es que Zapatero vaya a tener que afrontar unas consecuencias a la altura de los efectos de su gestión. El peor presidente de la historia democrática de España deja el poder con el mismo tono rumiante con el que lo ha ejercido, sin parecer consciente del descrédito acumulado, como si la crisis no fuera a oscurecer "logros" tales como el retorno de la última marca electoral de ETA a las instituciones, el Estatuto catalán que ha sumido al Tribunal Constitucional en una espiral de sumisión a intereses políticos que alcanzó el nivel de no retorno con la sentencia de Bildu o ese homenaje al rencor que constituye la Ley de Memoria Histórica.

No hay nada en el bagaje de Zapatero que merezca una revisión alternativa, nada destacable en lo positivo. Sin embargo, los rotos causados por su frivolidad, inconsistencia y relativismo tardarán años, por no decir décadas, en ser digeridos, asimilados y subsanados. La expresión lineal de cifras como los cinco millones de parados o los trescientos mil desalojos (y no precisamente de okupas o indignados) ejecutados en los últimos años no alcanza a describir las insoportables consecuencias para miles de familias del fiestorro que se han dado Zapatero y el PSOE en los últimos años a costa de los españoles, de sus recursos, sus opciones, su futuro y sus expectativas.

El rosario de milongas con el que se ha manejado Zapatero dejó de tener sentido tras la retirada de las tropas españolas de Irak, única promesa que cumplió, pero que tardó pocas semanas en ser matizada con el envío de soldados (en las precarias condiciones de siempre) a Afganistán. A partir de ese instante, al poco del inicio de su primera legislatura, el relato de Zapatero dejó de tener sentido; el guión estaba en blanco, al albur de los arrebatos de sectores tan minoritarios como militantes, en manos de la providencia de un Pangloss convencido de que el suyo era el mejor de los mundos posibles. En medio de ese largo tiempo muerto que va desde 2005 hasta hoy, España perdió el tren de la competitividad; acumuló desprestigio internacional a caballo de un presidente que vagaba solo en las cumbres internacionales y a quien las fotos era lo único que le interesaba; acumuló también tensión política, social y territorial en una acelerada carrera hacia la insolidaridad y la ruptura; y vivió un imparable retroceso en áreas como la educación, la investigación, la sanidad y la protección social. La deconstrucción de España, de sus estructuras sociales, culturales, políticas y económicas es el único legado de un presidente para olvidar. Game over. La fiesta ha terminado.

Elecciones
El presidente del talante con la ETA
Francisco José Alcaraz Libertad Digital 30 Julio 2011

Zapatero pasará a historia como el presidente del Gobierno que más daño ha hecho en menos tiempo a la lucha antiterrorista, devolviéndole a ETA las esperanzas de conseguir sus objetivos: en poco más de siete años, los terroristas están más presentes que cuando el PSOE llegó a la Moncloa. Junto a estas esperanzas, Zapatero ha permitido que ETA vuelva a las instituciones y con ello deja a los pies de los caballos a tantas personas que se juegan la vida a diario por defender la libertad en el País Vasco.

Así de rotundas son las conclusiones a las que llegamos la mayoría de las víctimas del terrorismo, que nos oponemos a un final sin vencedores ni vencidos. La llegada de Rodríguez Zapatero al Gobierno está marcada por los atentados del 11-M, que supusieron un cambio de régimen en nuestro país y que anunciaron el principio de lo que viviríamos las víctimas del terrorismo; con el 11-M, se decidió correr un tupido velo ante la mayor masacre cometida en España, pero como dice Gabriel Moris "no podremos olvidar lo inolvidable".

Poco después y coincidiendo con el nombramiento de un comisario político como alto comisionado para las víctimas del terrorismo, Peces Barba, se puso en marcha la escenificación del mal llamado proceso de paz; un proceso de mentiras y de cesiones a ETA, que permitió a la banda criminal recuperarse del estado crítico en el que se encontraba gracias a las políticas antiterroristas del PP.

Ha dicho el presidente Zapatero que quiere terminar la legislatura aprobando la Ley Integral de Víctimas del Terrorismo. Al margen de considerar las modificaciones de esta norma como un fraude, hay que señalar que su finalidad es la de servir de mordaza a las víctimas del terrorismo ante los pasos que benefician a ETA y su proyecto político: la presencia de ETA en las instituciones con diferentes marcas –como PCTV, ANV, Bildu–; los indultos encubiertos a terroristas que no han cumplido íntegramente sus penas; las cesiones ante los chantajes como el de De Juana Chaos; la impunidad que disfruta Josu Ternera y su hijo estando en búsqueda y captura; el paraíso terrorista bajo el régimen de la dictadura Venezolana de Chávez; el delito más grave cometido, como es la colaboración con banda terrorista desde el Ministerio de Interior en el caso del Bar Faisán; la descomposición del sistema judicial con las decisiones de una Fiscalía al servicio del proyecto político; la sentencia política del Constitucional respecto a Bildu; y la apertura de las puertas del Parlamento Europeo al proceso de ETA son tan solo unas de las muchas cesiones y traiciones que siempre acompañarán a Zapatero.

Se presentó como el presidente del talante y ciertamente así ha sido con ETA y su brazo político, pero para las víctimas que nos oponemos al proceso de negociación ese talante ha brillado por su ausencia. Todavía quedan poco más de tres meses, tiempo suficiente para que, de nuevo, se efectúan más concesiones a ETA sabiendo que ésta hará todo lo posible para que no haya una alternancia con mayoría absoluta del PP.

Aún sigue el proceso y el anuncio de elecciones anticipadas no puede hacer que bajemos la guardia: ahora más que nunca debemos seguir con la rebelión cívica para evitar más cesiones y no olvidar que P. Rubalcaba es la continuidad del proceso de negociación con ETA que inició el presidente traidor. España no merece que continúe un Gobierno que mienta.
Francisco José Alcaraz Martos es víctima del terrorismo.

Elecciones
La peor herencia posible
Ignacio Cosidó Libertad Digital 30 Julio 2011

La política antiterrorista de Zapatero ha estado marcada en todos sus años de mandato por su voluntad de negociar con ETA. Los socialistas recibieron de Aznar una banda derrotada en lo estratégico, asilada política y socialmente y perseguida internacionalmente. Zapatero legará al próximo Gobierno una ETA con más poder político y presencia institucional de los que jamás haya tenido, en proceso de rearme y con algunos nuevos aliados internacionales, como el régimen chavista. Solo la eficaz labor de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ajenas a todo el proceso negociador emprendido por Zapatero, ha impedido que los terroristas hayan podido recuperar su capacidad criminal.

La negociación con la banda terrorista desarrollada en la primera legislatura de Zapatero ha sido uno de los peores errores cometidos en toda su acción de Gobierno. Una negociación que se saldó con un estruendoso fracaso tras el atentado de la T4 en Barajas, pero que puso en cuestión los fundamentos de nuestra democracia, nuestro orden constitucional y la dignidad de las victimas. Pero lo más grave es que tras aquel atentado, Zapatero siguió negociando a espaldas de los ciudadanos y que aún hoy sigue defendiendo ese proceso como un eficaz instrumento de pacificación. La realidad es que si Zapatero hubiera persistido en la política de firmeza democrática y fortaleza del Estado de Derecho, en lugar de tomar el atajo de la negociación, la derrota de los terroristas podría ser hoy una realidad.

Las ilegalidades cometidas en aquella negociación (como el caso Faisán, un ignominioso chivatazo a terroristas que iban a ser detenidos) han perseguido a Zapatero y a su ministro del interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, durante toda esta segunda legislatura. A pesar de que su primer director general de la Policía ha sido procesado por un delito de colaboración con organización terrorista, el Gobierno se ha negado sistemáticamente a asumir responsabilidad política alguna por este caso, endosando toda la culpa a los policías que obedecieron sus órdenes.

El peor legado que deja el Gobierno de Zapatero, quizá aún mayor que la ruina económica de la Nación, es la vuelta de los cómplices políticos de los terroristas a las instituciones democráticas. Con el control por parte de Bildu, una franquicia de Batasuna rehabilitada por el Tribunal Constitucional, de muchos ayuntamientos del País Vasco y Navarra, los terroristas han accedido a unas fuentes de financiación, a una información y a un grado de control político y social desconocidos en toda su historia.

El desafío del nuevo Gobierno que surja de las elecciones del 20-N será consumar la derrota de ETA a través de una política de máxima firmeza en el marco estricto de nuestro Estado de Derecho. El nuevo Gobierno deberá aumentar la presión policial y judicial sobre la banda terrorista, cercenar cualquier vía de contacto o diálogo con los asesinos, expulsar a sus cómplices políticos de las instituciones democráticas, reforzar la cooperación internacional y recuperar la plena confianza de las victimas del terrorismo. No será un camino fácil, pero es el único que conduce a la derrota incondicional y definitiva de los terroristas.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

Bildu cuelga en la Casa Consistorial de Zaldibar una pancarta por los presos
MANUELA DÍAZ | DURANGO. El Correo 30 Julio 2011
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El balcón de la Casa Consistorial de Zaldibar luce desde ayer una pancarta a favor del acercamiento de los presos. Su colocación responde al acuerdo tomado en el pleno del jueves tras aprobarse la moción presentada por un grupo de vecinos «sensibilizados con los derechos de estas personas» con los únicos votos a favor de Bildu, que obtuvo la mayoría absoluta en las últimas elecciones y desbancó al PNV de la alcaldía. Los dos concejales del PSE-EE y el único representante del PP en el Ayuntamiento votaron en contra, mientras los jeltzales se abstuvieron.

El concejal popular Benito Paco Conde aseguró que prefería «mantenerse al margen», aunque lamentó lo «doloroso» de «recordar a tantos presos en el país». Aprovechó su intervención para pedir explicaciones sobre la no inclusión en el orden del día de la moción presentada por su partido dentro de plazo sobre las víctimas del terrorismo y que fue aplazada para el pleno de septiembre. Esta ausencia también recibió las críticas del PNV. Su portavoz, Nerea Garitagoitia, matizó asimismo que el Ayuntamiento no es el «ámbito más adecuado» para debatir sobre el acercamiento de presos.

Por su parte, el PSE-EE del Ayuntamiento de Amorebieta-Etxano solicitó ayer a los concejales de Bildu que «no se utilice el balcón de la Casa Consistorial para reivindicaciones partidistas», en respuesta a la exhibición de una banderola de Euskal Presoak durante el txupinazo de las fiestas de la localidad. Un hecho que, según el edil socialista Antonio Castellet están en libertad de hacer «pero no desde este lugar que representa al conjunto de vecinos» del municipio, restando, a su juicio, protagonismo a los pregoneros de las fiestas.

El portavoz de Bildu, Urko López, insistió en respetar la opinión del PSE-EE y apuntó que la exhibición de pancartas fue un gesto de libertad de expresión. «En el Ayuntamiento se encuentran representadas diferentes sensibilidades y no existe en modo alguno intención de hacer que se pueda sentir herida ninguna de ellas», comentó el representante de la coalición en Amorebieta-Etxano.

Garitano arropa en el palacio foral a jóvenes juzgados por pertenecer a la ilegal Segi
La Diputación de Gipuzkoa, gobernada por Bildu, reclama la paralización del juicio contra la organización juvenil de Batasuna
A. RIBERA | BILBAO. EL Correo 30 Julio 2011

El diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, escenificó ayer un claro apoyo a la organización ilegal Segi, que reúne a las juventudes de la izquierda abertzale, al recibir en el palacio foral de San Sebastián a un representación de los diecisiete jóvenes de Oarsoaldea detenidos en 2008 y actualmente juzgados en la Audiencia Nacional por su presunta pertenencia a la organización prohibida por ser considerada una continuación de la antigua Jarrai. Garitano se entrevistó a puerta cerrada con Iosu Arruabarrena, Haizea Iriarte, Maitane Linazasoro y Egoitz Urbe tras recibirles ante las cámaras y dedicarles saludos muy cariñosos.

Tras el encuentro, la institución provincial guipuzcoana hizo público un comunicado mediante el cual denunció el «carácter político» del proceso judicial a que son sometidos los jóvenes, puesto que la actividad que realizaron fue «totalmente pública». Además, el Gobierno que dirige Bildu califica de «grave» que la acusación contra ellos haya presentado como prueba «las declaraciones realizadas por los jóvenes a la Policía mientras estaban incomunicados». «La mayoría denunciaron que sufrieron torturas y malos tratos durante los días que permanecieron aislados», añadió la nota de la Diputación.

Según explicaron fuentes cercanas a Garitano, la recepción buscaba mostrar el apoyo a los presuntos miembros de Segi, que han dado a conocer «el sufrimiento padecido y que continúan padeciendo, el trato recibido durante los días de incomunicación, la estancia en prisión y el juicio». El Ejecutivo puntualizó asimismo que la delegación explicó al diputado general que han pasado «años muy difíciles y que están preocupados por su futuro mientras esperan la sentencia».

Castigar la actividad política
Frente a ello, la institución guipuzcoana exigió ayer «el abandono de todo juicio que tenga el propósito de castigar la actividad política, porque considera que nadie debería ser procesado por el ejercicio de ello».

«Estos jóvenes tienen que vivir en libertad junto al resto de los ciudadanos, para, así, ir avanzando en favor de la paz y de la normalización política», se considera en el comunicado, al tiempo que se añade que «ése es, precisamente, el deseo y la voluntad de la mayoría de los guipuzcoanos». Asimismo, recalca que «para que el cambio de ciclo que se produce en el País Vasco siga su curso, es necesario el compromiso de todos, y en este sentido, la responsabilidad obliga a todos los agentes a manifestar qué están dispuestos a hacer, en lugar de exigir a los demás» y advierte de que «cada uno deberá acatar las peticiones de los ciudadanos».

El Gobierno foral de Bildu estima que es «imprescindible la legalización de todos los partidos y agentes ilegalizados y la paralización de todos los juicios políticos».

Cataluña
Solidaritat mete a Bildu en el Parlamento autonómico
Redacción www.vozbcn.com 30 Julio 2011

Como hiceran con Sortu, Solidaritat (SI) ha metido a Bildu en el Parlamento autonómico de Cataluña. En una rueda de prensa en la sede parlamentaria, Uriel Bertran, diputado autonómico y número dos de SI, ha hecho de maestro de ceremonias para que dos portavoces de Bildu expongan su mensaje secesionista y de propaganda. Por la tarde, el mismo discurso se ha producido en el Ateneo barcelonés, centro que prohibió hace unos meses un acto en recuerdo a los firmantes del Manifiesto de los 2.300.

Bertran ha defendido que la opción Bildu (una coalición formada por EA, una escisión de Ezquer Batua y ex dirigentes de Batasuna, considerada ilegal por el Tribunal Supremo, decisión rectificada por el Tribunal Constitucional) se puede y debe dar en Cataluña en 2014, fecha prevista para las próximas elecciones autonómicas.

Así, el dirigente de SI ha pedido al resto de grupos secesionistas catalanes formar una “unidad por la independencia”, al estilo Bildu, que, desde su punto de vista, ha obtenido “extraordinarios resultados” electorales. El ex diputado autonómico de ERC ha indicado que la iniciativa del País Vasco “es un proyecto por el que nos solidarizamos”.

PP, Ciudadanos y la ACVOT critican la presencia de Bildu
Mariano Álava y Lorena López de Lacalle, portavoces de Bildu, en un perfecto español, han explicado la experiencia de Bildu, cómo se fue fraguando y cuáles son sus objetivos. La rueda de prensa no ha tenido nada que ver con Cataluña, algo que ha sido criticado por parte de PP y Ciudadanos, al permitir a Solidaritat y Bildu lanzar propaganda desde el Parlamento autonómico.

Para Enric Millo, portavoz del PP en la Cámara autonómica, “es intolerable y amoral que el Parlamento [autonómico] ampare a los que no condenan la violencia de ETA”, en referencia a Bildu, y ha criticado que se haya permitido una rueda de prensa en sede parlamentaria.

Ciudadanos, por su parte, ha sido el único partido que ha participado, junto a la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), en la protesta contra la presencia de Bildu en el Parlamento autonómico. “Es una deshonra para las víctimas de ETA, una falta de respeto para sus familiares y para todos aquellos que creemos en la democracia”, ha señalado la diputada autonómica Carmen de Rivera, en referencia a la visita de portavoces de Bildu al Parlamento autonómico invitados por Solidaritat.
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