AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 31 Julio 2011

 

Elecciones a cara de dóberman
Carlos Dávila www.gaceta.es 31 Julio 2011

Escribí hace siete días que, salvo que Zapatero nos diera alguna y poderosa razón para interrumpir el descanso de esta crónica semanal, la suspendería hasta el próximo septiembre. Lo que no escribí es que en mis adentros tenía la convicción de que el agónico presidente sí nos depararía algún motivo especial para ocuparnos largamente de él, de su nefasta gobernación y, desde luego, de sus incumplimientos políticos. En LA GACETA llevamos publicando desde hace meses, meses, el pronóstico de unas elecciones anticipadas; nuestras informaciones eran esas, pero, claro, tratándose de Zapatero, cualquier noticia puede quedar en agua de borraja. Él ha sido siempre, y lo ha sido incluso el mismo día en el que participó oficialmente el fin de su vida política, un monumento a la mentira como instrumento de supervivencia. Hay que ver a este respecto con qué desvergüenza se desdijo a sí mismo el pasado viernes cuando, sin mudar de color, aseguró que sus repetidas afirmaciones sobre el agotamiento de la legislatura eran simplemente ardides para no dar pistas sobre sus verdaderas intenciones. Es más: en un momento de su patética Conferencia de Prensa llegó a asegurar, con total desparpajo, que hacía tiempo que había tomado la decisión de apresurar la convocatoria de las elecciones generales.

La última rectificación
Todo muy coherente con su trayectoria. En todo nuestro reciente proceso democrático no es posible recordar una sola vez en que un presidente anuncie con cuatro meses de anticipación la apertura de las urnas. Todos han respetado los plazos; él, como en tantas otras ocasiones, no ha respetado nada, ni siquiera algo tan sim¬le como esto. Él, desde luego, pasará a la Historia (así, escrito con mayúsculas) por haber intentado, desde su clamorosa indigencia intelectual, cambiar el pie a los españoles, modificar lo que en la Transición costó tantísimo esfuerzo asentar; ha llegado hasta a ensayar el cambio constitucional por la espuria vía de convertir a España en un Estado más allá de la confederalidad. Todo, además, inventado desde una estructura personal que ha variado entre la vesania y la absoluta improvisación.

Por tanto, nada hay de asombroso en su última falacia. Lo único aceptable de esta postrera rectificación es que, casi con seguridad, va ser la última. Váyase con viento fresco este personaje que ha supuesto para el común de los españoles un auténtica pesadilla nacional, y emprendamos el camino del futuro que empieza directamente el 20 de noviembre de 2011, exactamente 36 años después de la muerte del general Franco. El pasado viernes, apenas conocida la fecha exacta de esta nueva convocatoria electoral, fueron muchas, y cuando digo muchas es que son muchas, las personas que transmitieron a este periódico su temor a que Zapatero, con el concurso inestimable de Rubalcaba (ya Robocop para todos) haya fijado esta fecha para perpetrar una iniciativa infame; a saber, adjudicar al Partido Popular el disfrute de la herencia política, autocrática, del propio Caudillo al que los padres de uno y otro sirvieron, uno como oficial de su Ejército del Aire y otro como jefe de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de León. Y dejémoslo claro: no pasa nada; en el franquismo, y no contra él, vivieron la mayoría de nuestros padres, porque el tiempo les marcó esta pauta. Lo que parece sencillamente obsceno y bochornoso es que algunos socialistas hayan abjura¬o de esta constancia, ideando historias que sus propios progenitores hubieran detestado. Lo veremos, pero con certeza: el PSOE de Rubalcaba planteará la disyuntiva electoral de noviembre en esta repugnante dicotomía: “O la vuelta del franquismo o Rubalcaba”.

La quíntuple crisis
O sea: si de aquí a esa fecha el PSOE se destaca en la innoble tarea de identificar a su partido opositor con la antigualla franquista, habrá que recordar, sin ningún miramiento, las trayectorias de cada quien, porque ya está bien de que desde la izquierda se repartan torticeros carnés de democracia, se ingenien resistencias antidictatoriales que únicamente se dieron en muy contadas circunstancias. Se trata de hablar de futuro y en eso estamos, porque del presente que nos transmite este anómalo personaje de nuestra Historia, mejor no hablar; nos deja el desastre más absoluto. Tenemos ante nosotros la oportunidad de cambiar el paso, de ensayar casi lo imposible: la solución a la quíntuple crisis que ha creado Zapatero, una crisis política, social, económica, moral, institucional y territorial que parece hecha conscientemente, porque así, a lo bobo, no parece posible que nadie haya desarrollado tanta miseria.

CUANDO hace 15 años González salió del poder, los españoles nos encontrábamos “SÓLO” (lo enfatizo así para que se entienda bien) en un doble escenario de caos económico y de corrupción gubernamental. Ahora el panorama es aún peor, por mucho que incluso el Partido Popular se ocupe casi siempre de centrar sus mensajes en la regeneración económica. Zapatero ha destruido totalmente la falsilla patriótica sobre la que se construyó la Transición, de tal forma que hay dos regiones que ya no ocultan sus intenciones de romper el cuadro y largarse, más pronto que tarde, de lo que los separatistas llaman el “Estado español”. Zapatero ha llevado a los más radicales terroristas, hoy disfrazados de simples independentistas pacíficos, a las instituciones pagadas, para mayor inri, con el dinero de nuestros impuestos. Zapatero ha vejado a las inmensas víctimas del terrorismo hasta hacer de ellas incómodos supervivientes que se han opuesto a sus deseos. Para todo esto ha contado con su partido y, dentro de él, y muy destacadamente, con el candidato Rubalcaba, al que estos días me describían de esta forma: “Es igual que Zapatero, pero aún en más malo y en más listo”. Quien me lo decía basaba su definición en el recuerdo del maltrato que recibió, hará tres o cuatro años, un magistrado nada afecto a las manipulaciones judiciales y constitucionales del Gobierno del PSOE cuando, impelido por un tercer personaje, acudió insensatamente a entrevistarse con el ministro del Interior, que, sin mayores ambages, le recomendó que suavizara su oposición a las trastadas socialistas, no fuera a ser que salieran a relucir los agujeros de su vida personal.

Ojo, hay miedo
Bien: pues esto es lo que hay y a lo que nos tenemos que atener. El viernes, Rubalcaba se volvió a presentar como un seráfico arcángel que, según dijo, no iba a responder a las innumerables provocaciones del PP. Lo dijo, sin pestañear, quien durante tiempo y tiempo ha presumido de “saber todo de todos” (y lo que es más terrible, lo ha sabido) y quien una vez inventó el terrible dóberman que representaba a aquel Aznar cuyo pecado simplemente consistió en querer acabar con el terrible desastre económico socialista y con la ingente corrupción que se había instalado en España. Haría muy mal el PP si, por un solo momento, creyera en las admoniciones artificiales de Rubalcaba. Este va a ser un duelo a cara de perro que no excluye cualquier tarascada desde el poder. Vayámonos preparando para una campaña –en la que, por otra parte, ya estamos– que, si creemos por una sola vez a Rubalcaba (Rubalcaba dixit), estará copiada de los presupuestos que el PSOE y su fundador mantuvieron hace 100 años. Produce intenso miedo el que el aspirante siquiera los haya rememorado. Por tanto, ojo, que antes de abandonar el poder el PSOE hará todo lo humanamente indeseable para intentar no perderlo. Ejemplos tenemos en nuestra historia reciente.

Elecciones y el 2 de agosto
Mario Conde www.gaceta.es 31 Julio 2011

Elecciones el 20-N. Lo previsto por inevitable. Para todos. Incluyendo Zapatero. Los políticos piensan en España a corto y en su futuro a largo plazo. Esa es una parte del drama. He oído las razones de convocar y he creído que vivía en otro planeta. Decir que convoca porque ha cumplido su misión es una suerte de alucinación. Pero en el fondo es indiferente el motivo. Veremos si eso calma a los mercados. Apuesto por una negativa. Y eso que en EE UU las cosas se complican. Supongo que finalmente algún tipo de acuerdo conseguirá que el 2 de agosto no suspenda pagos. Ciertos sectores de la izquierda pretendidamente culta acusan a los republicanos de fundamentalistas. Su credibilidad es decreciente.

El endeudamiento público, nacido del fundamentalismo –esta vez sí– de un pensamiento que pretendió atribuirse una inconcebible ortodoxia que llevó al Estado a asumir funciones que no son suyas y que, además, es incapaz de gestionar adecuadamente, es uno de nuestros mayores problemas. De aquí deriva una clase política endogámica, convertida, por dejadez culpable de la sociedad civil, en dueña de nuestros destinos. Los republicanos dicen: no es posible seguir con un endeudamiento creciente. Endeudarse por sistema (y por el Sistema) es dilapidar la riqueza nacional y desplazar una carga a generaciones venideras.

A Europa la consume la deuda, por el abuso del crédito, que fagocita, consume y destruye el ahorro de quienes crean riqueza. Es hora de llamar a muchas cosas por su nombre. Entre ellas, a la política de endeudamiento público por y para el Sistema. Es hora de darse cuenta de que una estructura del Estado excesiva, ineficiente y consumidora de recursos muy escasos es sencillamente demoledora a medio/largo plazo. Es bueno llamar la atención sobre esto. Pero hay que ir más allá. Imponer límites infranqueables. Lo malo es que eso es pedir que los causantes del problema lo solucionen. No hay más remedio que la sociedad civil se ocupe de lo suyo.

¿Por qué no un mes antes?
JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA La Voz  31 Julio 2011

JOSÉ ANTONIO PORTERO MOLINA ES CATEDRÁTICO DE DERECHO CONSTITUCIONAL DE LA UNIVERSIDAD DE A CORUÑA

Zapatero anunció la fecha de las elecciones con los mismos modos frívolos y reñidos con la verdad con los que ha gobernado. Hasta hace unos días insistía en que completaría la legislatura y ahora la adelanta asegurando que tenía decidida la fecha hace tiempo. ¿Cómo le llamamos a eso? Y ¿cómo llamamos al hecho de que varios de sus ministros se hayan enterado al tiempo que nosotros de que las iniciativas y proyectos de ley que llevan entre manos y habían anunciado a bombo y platillo hace días se quedarán en nada? Desencuentro con la verdad y frivolidad, cuando menos. Y falta de aprecio por lo que hacen sus ministros. Así es como el presidente ha tomado muchas de sus decisiones importantes en sus dos mandatos: así le ha ido y así acaba.

La fecha de las elecciones es además tardía en exceso porque deja al próximo gobierno sin tiempo para preparar los presupuestos y obligado a la prórroga de los actuales. Lo hace porque así dispondrá de los datos que le servirá Estadística sobre el empleo en los meses mejores que son los del verano y que ya vienen adelantando las oficinas del Inem en cada provincia. Le conviene a Rubalcaba pero no, desde luego, al país que quería elecciones cuanto antes. Las quieren incluso los que como Botín decían solemnes hace meses que lo aconsejable era terminar la legislatura. Les tomamos en serio cuando, hablando de lo que saben, nos mienten jurando que teníamos una banca y unas cajas de ahorro que eran la envidia del mundo y cuando hablan de lo que no saben también. País de crédulos.

Sea lo que fuere, dejemos ya de hablar de Zapatero que ya no merece la pena y bastante lo llevamos haciendo y ocupémonos de lo que ahora importa. El equipo de Rubalcaba ya trabaja a tope en la campaña. No para de anunciarnos medidas y cambios de diversa inspiración, didáctico en las formas y en la palabra, pero un tanto atropellado en el fondo y queriendo hacernos creer que acaba de desembarcar en la política. Si como asegura el CIS su candidatura aumenta las posibilidades socialistas es que la credulidad de los electores no tiene límites. Pudiera ser, pero me cuesta aceptarlo. Los últimos y contundentes datos sobre lo que la gente está dispuesta a votar el día que de verdad importa los tenemos frescos, son de hace dos meses y dieron la victoria aplastante a los populares en locales y autonómicas.

Por eso trae más cuenta enfocar las cámaras sobre Rajoy y sus proyectos ahora que está obligado a exponerlos con claridad. Mala la imagen del PP a propósito de la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Siendo el capítulo de las autonomías uno de los más importantes para cualquier gobierno y estando el patio como está, Rajoy no estuvo afortunado sumándose en el Congreso a las peticiones de pago aplazado de las deudas autonómicas. Hay demasiadas voces piando en el PP, unas pidiendo más dinero al Estado, otras amagando con devolverle competencias y las más echándole las culpas a los anteriores mandamases autonómicos socialistas y a Zapatero siempre y de todo. Rajoy perdió una ocasión de oro para hablar con sentido de Estado y acallar al coro en el que hay políticos populares que llevan gobernando las autonomías muchos años. Murcia, Valencia, Madrid, Castilla-León o La Rioja como ejemplo. Y que en otras, Galicia o Baleares, el PP ha tenido la responsabilidad de gobierno casi siempre. No se puede transmitir la imagen de que mientras las familias pierden sus pisos y las empresas pasan a las listas de morosos si no pagan, los gobiernos autonómicos con excusas de mal pagador se ponen el mundo por montera. Rajoy tiene que poner orden en su casa, que desde las elecciones de mayo es enorme. Y deberá ir explicando lo que hará con los demás capítulos porque mantener la vista en el pasado que acaba no es lo que necesita el país, aunque la crítica y el chascarrillo puedan, de momento, darle algunos votos.

Esto es todo, amigos
Roberto Blanco Valdés La Voz  31 Julio 2011

Aunque el anuncio de la anticipación de las próximas elecciones generales se ha comido toda la realidad informativa, solo hay que darle a la moviola del tiempo tres días hacia atrás para comprobar que antes de la repentina conmoción electoral el país entero estaba centrado en lo que volverá a estarlo al día siguiente de que el sucesor de Zapatero entre en la Moncloa: en lo que, sin exagerar, podríamos denominar el Estado de deudas español.

Y es que en España casi todo el mundo debe pasta: deben cifras astronómicas el Gobierno y los Ejecutivos autonómicos, pero deben también los ayuntamientos y las diputaciones, las televisiones y las universidades, todo tipo de entes autónomos, los bancos y las cajas, las empresas y, por supuesto, millones de españoles que, convencidos de vivir en Jauja, metieron su sentido común en un cajón y se echaron por la pendiente de comprar a crédito lo que no estaban en condiciones de pagar.

Por eso, constatado que Jauja es un país imaginario, lo razonable sería asumir que hay que ponerse, todos juntos, manos a la obra en lo que no será otra cosa que la reconstrucción de España. Una reconstrucción que pasa, antes que nada, por un cambio sustancial en el comportamiento de quienes controlan los poderes políticos, sus Administraciones respectivas y todo tipo de instituciones de naturaleza pública. En todas debe pasarse del despilfarro puro y duro y la locura de nuevos ricos en la que llevamos instalados mucho tiempo a una política de sentido común, responsabilidad y austeridad, que parta de que cada euro que se gasta sale del bolsillo de alguien que lo paga con su esfuerzo o de un préstamo que habrá que devolver con intereses.

Pero nada de esto, con ser decisivo, llegará si, al mismo tiempo, los propios ciudadanos no cambiamos de comportamiento, en tanto que usuarios de servicios y prestaciones públicas, y sustituimos la descerebrada mentalidad que hasta la fecha ha sido dominante -la que considera que el usuario que más gasta y más consume es el más espabilado- a la que debería tener una país que está al borden del colapso: que no hay que abusar de los servicios sanitarios ni de las prestaciones farmacéuticas, ni insistir en que todo tiene que ser gratis para todos al margen de la renta que tenga cada cual, ni trampear para cobrar ayudas que no nos corresponden, ni plantear un gravísimo conflicto cada vez que se decide suprimir un privilegio injustificado o reducir un servicio que sencillamente no resulta indispensable.

Gane quien gane las elecciones que se celebrarán el 20 de noviembre, nada sustancial cambiará en la marcha de España si de inmediato no asumimos que no saldremos de la crisis sin esfuerzos y que esos esfuerzos no pueden exigírseles únicamente a los parados, que están siendo los auténticos paganos del desastre en el que estamos. Cuando éramos niños y se acababan los dibujos animados, un personaje lo anunciaba con la frase «Esto es todo amigos» (That?s all folks!). No otra cosa es lo que nos ha pasado, aunque muchos, empezando por el presidente del Gobierno que anteayer anunció el adelanto electoral, se empeñan todavía en no enterarse: que la infancia feliz e irresponsable y, con ella, el festival se han terminado.

Un proyecto de regeneración para España
La reconstrucción de la Nación (3ª parte)
La cuestión nacional representa uno de los grandes problemas de España. Se cuestionan el bien moral de la unidad y la herencia cultural y espiritual l Es necesaria la recomposición jurídico-política del Estado. Se debe reforzar el castellano como lengua oficial del país.
Alfredo Dagnino Guerra www.gaceta.es 31 Julio 2011

Los objetivos de una tarea de reconstrucción de la Nación como la que hemos planteado en orden a contribuir a la recomposición jurídico-política del modelo de organización territorial del Estado habrían de seguir, entre otras, las siguientes pautas:

1 La superación de la apertura inicial del modelo de descentralización política. La primera cuestión debe ser la de superar la apertura inicial del modelo de descentralización política establecida por el constituyente. Esta apertura, que fue consecuencia del llamado principio dispositivo, deja en manos de los sujetos territorialmente legitimados la determinación del número de comunidades autónomas y sus competencias. Ello dio lugar a un largo proceso, desarrollado en diversas etapas, y que, en cierto sentido, se prolonga hasta el momento presente.

La característica más destacada de este modelo ha sido la de permanecer abierto a impulsos del principio dispositivo, lo que ha provocado una situación de desbordamiento del modelo de organización territorial del Estado, técnicamente mal concebido en algunos aspectos del Título VIII de la Constitución y políticamente peor desarrollado; un modelo que se distancia cada vez más de su configuración primigenia y camina de facto hacia fórmulas confederales en las que se discute, implícita y hasta expresamente, sobre quién recae la soberanía (hasta el punto de afirmar sin ambages que esta es compartida entre el Estado y los sujetos territoriales) y a quién corresponde la titularidad del poder político constituyente.

Esta actitud de huida hacia delante, agravada por una actitud de permanentes concesiones al nacionalismo por parte de los sucesivos Gobiernos para garantizar su propia estabilidad política, y hasta como política de apaciguamiento frente al nacionalismo, ha llevado a la transferencia de competencias que van más allá de la propia Constitución y de los Estatutos de autonomía, así como también a la abdicación de facto por parte del Estado de competencias que la Constitución le atribuye con carácter exclusivo, porque afectan a la soberanía del Estado o al interés general de España, en favor de las comunidades autónomas (así, por ejemplo, las competencias en materia de seguridad pública, inmigración y extranjería, hacienda pública, medios personales y materiales de la administración de justicia, legislación civil, puertos, aeropuertos, etc.), pero también dejando de cumplir con las medidas de garantía frente a las competencias transferidas o delegadas, como es el caso de la alta inspección, que no ejerce, o dejando de impugnar o plantear los correspondientes conflictos de competencia ante el Tribunal Constitucional, o desistiendo, como ha ocurrido, de las impugnaciones ya deducidas o de los conflictos ya planteados.

2 La consagración del principio de indisponibilidad unilateral por las Comunidades Autónomas de sus propios ámbitos competenciales. A diferencia de lo que sucede en los Estados federales o regionales, en España son los Estatutos de autonomía y no la Constitución u otras normas de idéntico rango los que establecen el ámbito competencial de las comunidades autónomas, y por ello también, a contrario, eliminan el conjunto de competencias que, además de las que la Constitución les reserva en exclusiva, quedan en manos del Estado en relación con cada comunidad. Es esta una de las más relevantes peculiaridades del sistema de organización territorial que deriva de la Constitución, en cuya virtud se reconoce a las comunidades autónomas una potestad exorbitante que les permite tanto impulsar el cambio a través de la reforma de los Estatutos como impedirlo, vetando las que consideren inadecuadas. Tal planteamiento excede no sólo de la potestad de autoorganización de los entes dotados de autonomía administrativa, sino que va incluso más allá de la que las Constituciones federales reconocen a los Estado miembros para la reforma de sus propias Constituciones.

Dado que las circunstancias que llevaron a su establecimiento han quedado superadas, el mantenimiento de este sistema no parece una ventaja, sino auténtica rémora que precisamente propicia el que, mediante las correspondientes iniciativas de reforma de los Estatutos de autonomía, las comunidades autónomas puedan disponer unilateralmente de sus ámbitos competenciales y, por derivación, del ámbito de competencias del Estado, hasta el punto de poder propiciar, en caso de excederse ciertos límites, una auténtica mutación constitucional del sistema.

3 El reforzamiento de la existencia y unidad de la Nación (española). La Constitución reconoce y proclama la indisoluble unidad de la Nación (española), y al propio tiempo reconoce y garantiza la autonomía de las nacionalidades y regiones (artículo 2). De esta formulación constitucional se siguen por deducción y a través de una recta interpretación de la propia Constitución ciertas premisas que se erigen en principios fundantes y fundamentadores de nuestro sistema constitucional, premisas que deben tenerse muy presentes y que de alguna u otra manera debieran reforzarse en el texto constitucional, a saber:

a) Que la Constitución se fundamenta en la Nación (española), cuya existencia constituye una realidad previa, y no es fruto del pacto político de 1978, ni por consiguiente es disponible por el Estado, y menos aún por ninguna de sus partes, fragmentos o territorios.

b) Que la Nación (española), en cuanto patria común de todos los españoles, es única e indivisible, sin que, por consiguiente, sea dable reconocer naciones u subnaciones ni comunidades nacionales o realidades políticas nacionales dentro de la Nación (española), puesto que, además de ser una contracción en sus propios términos, contravendría manifiestamente los postulados constitucionales, ni tampoco dividir España en compartimentos estancos.

c) Que, por consiguiente, España no puede concebirse como una mera superestructura que derive del pacto constitucional entre realidades políticas preexistentes, ni como una confederación de Estados o pseudo-Estados, ni tampoco como un simple espacio de cooperación, sino como lo que es, una Nación, sobre la que se erige el Estado, que está integrado por regiones, y ello aunque el artículo 2 de la Constitución emplee el término “nacionalidades” junto al de “regiones”, con toda probabilidad el más polémico de cuantos figuran en la Constitución, por ser ambiguo, confuso, discriminatorio y, sin duda, controvertido.

d) Que, a resultas de todo lo anterior, la soberanía sólo puede concebirse como una e indivisible y reside en el pueblo español en su conjunto, y no en ningunas de sus partes, fragmentos o territorios, por lo que las llamadas “nacionalidades” y las regiones carecen de la facultad o derecho de autodeterminación, de suerte que las decisiones políticas trascendentes no pueden adoptarse sin el consentimiento expreso de quien es el titular de la soberanía nacional ni, por consiguiente, cabe que ningún Parlamento, Asamblea Legislativa o Cortes de ninguna comunidad autónoma pueda decidir por su cuenta alterar, modificar o desnaturalizar el concepto de Nación (española), ni tampoco incidir o condicionar sobre cómo se organiza el Estado.

e) Que, así mismo, las nacionalidades y regiones constituidas en comunidades autónomas no ostentan un poder originario ni preexistente, ni fundado en derecho histórico alguno, sino un poder derivado de la propia Constitución.

f) Que la autonomía constitucionalmente reconocida a las comunidades autónomas representa un ámbito competencial para la gestión de sus respectivos intereses, pero esa autonomía, como ha sentado el Tribunal Constitucional desde sus pronunciamientos más tempranos, no puede nunca, ni directa ni indirectamente, ni expresa ni tácitamente, suponer soberanía.

g) Que, en el marco de este planteamiento, el reconocimiento de la autonomía a las nacionalidades y regiones debe entenderse siempre complementado con los principios de unidad (política), de igualdad (de derechos y obligaciones entre todos los españoles) y de solidaridad (entre todas las regiones que conforman España).
h) Y que, por consiguiente, la relación institucional entre el Estado y las comunidades autónomas no es ni puede ser nunca de bilateralidad, y aunque tampoco lo sea en puridad de jerarquía, sí que lo es de supremacía.

En fin, la Constitución reconoce a España como Nación de manera taxativa y terminante, y ello constituye un principio fundamental e irrenunciable que no admite transacción, lo que, unido a la atribución al pueblo español en su conjunto de la soberanía nacional, enerva y excluye toda posibilidad de separatismo, puesto que reconoce un solo sujeto de autodeterminación. Mas tales planteamientos no por obvios deben darse por supuestos, y debieran llevar en buena lógica a verificar ciertos ajustes y añadidos en el preámbulo de la Constitución, como también en ciertas previsiones de los Títulos Preliminar y VIII del mismo texto constitucional.

Alfredo Dagnino, Consejo Editorial de Intereconomía

El castellano se discrimina y la bandera de España se oculta
En Cataluña el 91% de las películas vistas el año pasado en el cine estaban dobladas al español
PEPE GIMÉNEZ www.lavozlibre.com 31 Julio 2011

Madrid.- La financiación de la imposición lingüística es un problema de todos los españoles. No solo porque todo lo que sucede en España nos concierne a todos, sino porque financiamos con nuestros impuestos la imposición del catalán, gallego y valenciano. Se necesitan grandes sumas de dinero para favorecer un idioma sin proyección internacional, No es fácil convencer a la gente de que es mucho más práctico aprender y comunicarse en uno de los idiomas regionales. A modo de ejemplo en Cataluña el 91% de las películas vistas el año pasado en el cine estaban dobladas al español, el 5% en catalán.

El Gobierno de España destina anualmente 236 millones de euros a las comunidades catalana, gallega, valenciana y balear para ‘normalizar’ las lenguas locales. Las comunidades vasca y navarra no pertenecen al régimen común de financiación. El sistema de financiación autonómica fomenta cualquier hecho diferencial, por ejemplo la mayor dispersión de la población o la condición de isla son causas para recibir dinero del gobierno. Otra causa es la existencia de una lengua autonómica. En un momento en el que España puede verse obligada a pedir un rescate al Fondo Monetario Internacional, el dinero de todos los españoles se despilfarra para imponer los idiomas regionales recortando los derechos de los castellanohablantes en dichas zonas.

Pero lo gastado por el Gobierno de España es poco en comparación con lo que se gastan las comunidades marginando al castellano. En un reciente informe elaborado por la asociación Galicia Bilingüe, se denuncia a la Xunta por la concesión de mil millones de euros en subvenciones tratando de manera desigual a los peticionarios en función de la lengua. Todas las ayudas concedidas por la comunidad gallega incluyen puntuación adicional por la utlilización del gallego, llegando en ocasiones a “sugerir” que se firme un documento comprometiéndose a utilizar el gallego. Conviene recordar que Núñez Feijoo (PP) prometió en las pasadas elecciones modificar este sistema discriminatorio.

Núñez Feijoo y el presidente de la Comunidad Balear, José Ramón Bauzá, pertenecen al mismo partido político, pero sus prácticas son muy distintas. Bauzá ha eliminado el requisito de saber catalán para acceder a un puesto de funcionario. A partir de ahora solo se le exigirá el conocimiento de catalán a los profesores y a las personas que estén de cara al público. Se pretende con este cambio priorizar la excelencia y la cualificación profesional frente a la cualificación lingüística.

Y de las lenguas pasamos a las banderas, ya que ambas son esenciales en todos los nacionalismos y su imposición implica la marginción de la lengua española, así como de la bandera de España. La asociación Convivencia Cívica Catalana, que dirije Francisco Caja, ha decidido llevar a cabo una campaña para “que la bandera española esté presente en los municipios de Cataluña en el sitio en que le corresponde”. Desde las pasadas elecciones municipales hay más de cien ayuntamientos catalanes en los que ha dejado de ondear la bandera española por motivos nacionalistas incumpliendo la ley de banderas. En un comunicado a la prensa, la asociación ha afirmado que “en Cataluña estamos demasiado acostumbrados a los desprecios y continuos ataques a la Constitución y a sus símbolos por parte del nacionalismo intolerante.”

CCC ha hecho un llamamiento a la ciudadanía: “Si en vuestra localidad o en otra que veranéis o conozcáis se incumple la ley por parte del ayuntamiento o el gobierno autonómico y la bandera española no está presente, os rogamos que nos lo hagáis saber".

Tertulia PD / Enrique de Diego y Fabio Gándara
¿Por qué los indignados se movilizan ahora y estuvieron callados en los orígenes de la crisis?
El 15-M ambiciona convertirse en la voz de la conciencia de la izquierda, pero sin salir de la misma
Juan Velarde. Periodista Digital 31 Julio 2011

El 15-M, el movimiento de los indignados, vuelve a la primera plana de la actualidad. De nuevo Madrid ha sido el punto de encuentro de unos jóvenes (y no tan jóvenes) que reclaman soluciones al paro, a la educación, a la sanidad y a los problemas hipotecarios. Ahora quieren hacer oír su voz en Bruselas.

Sin duda, el fenómeno del 15-m, llamado también Democracia Real Ya, suscita controversias y apasionados debates entre defensores y detractores. Los primeros idealizan el movimiento y ven en ellos una esperanza de cambiar el sistema. Los segundos, en cambio, los acusan de ser demasiado idealistas y estar vinculados a la izquierda, ésa misma contra la que protestan.

Para debatir sobre el 15-M, Periodista Digital reúne al analista político y escritor Enrique de Diego, autor de 'Indignaos con razón' y a un representante de los indignados, Fabio Gándara.

Ambos coinciden en destacar que el PSOE, en la persona de Alfredo Pérez Rubalcaba, está haciendo suyas gran parte de las propuestas de los indignados. El balance de estos dos meses y medio de pervivencia del movimiento, a juicio de Gándara, es que:

Lo más beneficioso es que hemos asistido a la reapropiación del debate político. Estamos viendo como la gente intenta buscar soluciones a los problemas, se organizan debates amplios en plazas, en cafeterías, en sus trabajos. La gente vuelve a hablar de política y se quiere implicar en la vida pública de su país. Además, estamos viendo como alguno de los representantes políticos están haciendo suyas determinadas propuestas que se han venido haciendo desde este movimiento del 15-M y de Democracia Real Ya, aunque sea desde un punto de vista electoralista.

Por su parte, Enrique de Diego considera que:
Hay aspectos indudablemente positivos, pero no se puede decir que la indignación haya comenzado precisamente con el movimiento del 15-M. Es cierto que se está generando un clima de debate y es cierto que Alfredo Pérez Rubalcaba está asumiendo en buena medida, al menos la música, el programa que propone este movimiento. Ahora queda por ver si eso es positivo o negativo para este fenómeno.

Antes del 15-M, hubo otro movimiento, el protagonizado por el grupo de las Clases Medias a finales de 2008, que reivindicaban soluciones a una serie de problemas, entre ellos los de las ayudas gubernamentales a los bancos. Sin embargo, no tuvo repercusión, Para el representante del colectivo de los 'indignados', la visión es sencilla:

No es cuestión de que en ese momento no existiese ese sentimiento de indignación. Entiendo que había mayor desafección de la ciudadanía con respecto a los temas políticos, un mayor desinterés. Ha costado mucho trabajo sacar a la sociedad de esa parálisis. El movimiento del 15-M y de la Democracia Real ha realizado una labor importante para lograr una implicación de la sociedad en estas cuestiones. Se ha requerido una gran transversalización para conseguir la movilización de una sociedad española que ha estado dormida. Hemos tenido que ver como un gobierno supuestamente de izquierdas acababa olvidando las reformas y las propuestas realizadas en su momento y dando la espalda a las clases medias y bajas para que al final surja esa chispa que ha hecho que la población despierte.

De Diego recuerda que:
Fue el 23 de noviembre de 2008 cuando un grupo de corajudos ciudadanos salimos a la calle para protestar contra la concesión de avales a los bancos por parte del Gobierno con el dinero de los contribuyentes. Luego, en 2009, el 14 de febrero, fue contra el despilfarro de los caudales públicos. Lo que está fracasando es la izquierda y el socialismo. Yo sí entiendo que Zapatero es un gobierno de izquierdas, que es un gobierno de izquierdas y al final lo que está fracasando en este país es la izquierda y el socialismo. Me resulta llamativo que el movimiento del 15-M se postule como la voz de la conciencia crítica de una izquierda imposible.

Ahora llega lo más difícil
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 29 Julio 2011

Un Gobierno muerto en vida o con la Parca en la puerta tiene muchos inconvenientes. El primero es que hiede: su función residual o deporte vitando es el "Sálvese quien pueda" y ese espectáculo nunca resulta agradable de ver, oír, tocar, oler y paladear. Lo peor de la condición humana se manifiesta en forma de ingratitudes y de homenaje a las célebres ratas que son las primeras en abandonar el barco, aunque, por la cantidad de veces que las vemos hacerlo, diríase que nunca dejan de empezar a huir porque jamás las vemos concluir su hazaña. Pero el inconveniente más grave de un Gobierno sin enterrar es que, por muy necesario que sea tomar decisiones importantes, nunca suele tomarlas; porque no puede, porque no sabe o porque no le dejan. El primer síntoma de la muerte política es la catatonia.

El espectáculo de las bibianas y los ibarras agenciándose un futuro mollar a costa del Presupuesto no puede sorprendernos. Por lo que ya sabíamos y por lo que vamos sabiendo en materia de déficit oculto –corrupción al por mayor con el agravante de ocultamiento, alevosía y nocturnidad–, la época de Zapatero es la más corrupta de la historia moderna de España. Sólo la corrupción de las instituciones políticas supera la criminalidad civil de robar a los ciudadanos cuando no pueden defenderse, es decir, cuando han pagado impuestos y el dinero público está en manos de parlamentos y ayuntamientos, creados para el control pero fosas comunes del descontrol. En el zapaterismo se ha robado tanto que ni siquiera sabemos todo el dinero que falta, aunque será más que el anunciado y el barruntado. ¿Cabe mayor corrupción?

Cabe, cuando un país está en quiebra y sus acreedores le perdonan temporalmente lo que debe a cambio de poner orden en sus ingresos y gastos, de sanear su Hacienda. Esa es la situación de España desde mayo de 2010 y, pese a todas las promesas de este Gobierno, ni una sola de las reformas anunciadas se ha llevado hasta el final. Algunas, ni siquiera han empezado. Y acaso la más importante, la del mercado laboral, ha sido precautoriamente suspendida poniendo a un sindicalista a cuidar de los desmanes del sindicalismo oficial. Ahorraré la referencia a la zorra y las gallinas. Mucho y muy malo es lo que ha hecho Zapatero pero muchísimo peor es lo que no ha hecho, lo que, tras perder año y medio, deja sin hacer.

Sin embargo, un Gobierno tan hediondo, tan desacreditado, tan impotente, tan de risa como el de ZP tiene una ventaja: genera y generaliza la ilusión de que, con su desaparición física, empezarán a arreglarse las cosas. Y esa es, en mi opinión, la última herencia ruinosa del zapaterismo: creer que tras él todo tiene remedio; que bastará cambiar de Gobierno para que esto que antiguamente llamábamos España cambie a mejor. Ahora es cuando empieza la cuesta arriba. Y ya veremos si la situación puede mejorar y si dejan que mejore los que la han dejado inerte, los que han muerto matando, los enterradores de la nación.

Yo no espero milagros de Rajoy, porque en política rara vez los hay y en política económica no los hay nunca. Pero lo primero con que tendrá que lidiar el líder del PP es que empiecen a exigirle acciones de Gobierno antes de ganar las elecciones. Los cuatro meses que faltan para las urnas se harán eternos, y como nadie va a pedirle cuentas al muerto, o sea, a Zapatero, se las pedirán al vivo, o sea, a Mariano. Psicológicamente –y también desde el punto de vista electoral– será un proceso de desgaste brutal. Eso, antes de empezar siquiera a gobernar.

Va a ser tan largo, tan aburrido, tan desesperante este tiempo bobo de la espera electoral que fatalmente irá menguando esa esperanza irracional, pero real, difusa pero poderosa que todo cambio trae consigo. Zapatero se va, pero dejándonos un último regalo envenenado: perder la ilusión en lo nuevo, en lo que ha de venir, en lo que debería pasar. Por robar, han robado hasta la esperanza modesta, razonable, limitada, de que España mejore. Y no es fácil que podamos recuperarla.

Campaña a la desesperada
EDITORIAL Libertad Digital 31 Julio 2011

El PSOE, de la mano de Rubalcaba, aspira a prolongar lo que no cabe más que considerar un septenio negro en la historia de España. Pocas veces lo habrán tenido más complicado los socialistas, pues las cifras no pueden ser más desastrosas: en siete años, la tasa de paro se ha duplicado, el PIB ha pasado de crecer a un ritmo galopante a estancarse en una recesiva mediocridad, el superávit ha dejado paso al mayor déficit de nuestra historia, la deuda pública se ha incrementado en 300.000 millones de euros, los concursos de empresas se han multiplicado por 20 y la prima de riesgo ha estallado desde 0 puntos básicos a casi 400.

Una catástrofe en toda regla que sólo hace que agrandarse si dejamos de lado la economía y nos fijamos en otras rúbricas de la realidad nacional: la rendición incondicional ante la ETA, la voladura definitiva de la separación de poderes, la desmembración de la idea de España y de las instituciones nacionales, la cultura de la muerte omnipresente en leyes como la del aborto, el guerracivilismo revanchista con el que ha vuelto a polarizar y crispar a parte de la sociedad española, la continua ideologización de la educación pública en detrimento de su calidad...

La estampa no es precisamente para estar orgulloso. Y el PSOE es el primer consciente de ello. Por eso, ha escogido a un candidato a la presidencia del Gobierno caracterizado por ser un compulsivo y desvergonzado mentiroso. El PP debe ser consciente de que los próximos meses serán un continuado despliegue de manipulación y tergiversación permanente desde todos los medios de comunicación afines o bajo el control socialista. La escenificación, las consignas y el engaño serán las notas predominantes de la campaña electoral, al igual que lo fueron en otro momento de desesperación del PSOE: 1996, el año del famoso dóberman.

El PP, tan poco habituado a la comunicación efectiva de sus ideas y propuestas, debería estar preparado para contrarrestar durante cuatro meses un torrente de propaganda cuyo único propósito será desgastarle y desacreditarle como alternativa. Al PSOE ya sólo le queda mentir para mantenerse en el poder. Y con Rubalcaba como candidato, parece bastante claro que no dudará ni un instante en hacerlo.

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¿Qué pensaría Isaías Carrasco ante el panorama de Mondragón?
Ricardo Chamorro El Semanal Digital 31 Julio 2011

Hace solo tres años el militante socialista Isaías Carrasco fue asesinado por ETA, que le disparó tres tiros por la espalda. Este asesinato se produjo dos días antes de las elecciones en las que Zapatero fue elegido nuevamente, esta vez por mayoría simple, Presidente del Gobierno.

Isaías, natural de Mondragon, dejo, por obra y gracia de ETA, tres hijos y una viuda. Era un hombre de izquierdas, sindicalista y comprometido con los supuestos ideales de su partido.

Los intereses estratégicos de ETA con este atentado, analizando fríamente el contexto, es que esta acción armada causara en la opinión publica una situación de solidaridad sentimental con el PSOE que le permitiera a Zapatero mantenerse en el gobierno para continuar con su labor negociadora y de interlocución, lo cual es claramente un hecho constatable en toda esta legislatura. A ETA solo le interesan sus objetivos y esos son la libertad para su entelequia falsa e indefinida Euskal Herria y la imposición de un sistema totalitario socialista. Lo demás, Zapatero, victimas, pueblo vasco, PSOE… le importa muy poco, simplemente son piezas del actual tablero de ajedrez, estado español, que habrá que descuartizar una vez terminada la partida.

Casi toda la izquierda se horrorizó ante este atentado, incluso hubo tímidas muestras de condolencia de miembros de la izquierda abertzale. No obstante, lo cierto es que después de este atentado, Zapatero gano las elecciones, ANV siguió gobernando Mondragón, hoy se llaman Bildu los que gobernaban Mondragón, la provincia de Guipúzcoa con su Diputación, a la que pertenece Mondragón, ha sido tomada democráticamente por Bildu y hasta el Ayuntamiento de San Sebastián ha sido ganada por esta formación.

En el contexto de una nación que no estuviera enferma de identidad, como lo está España, la reacción política ante ese atentado hubiera sido inversa a la que estos últimos coletazos de legislatura nos están mostrando con nitidez manifiesta. Hoy nos encontramos con una nación atenazada y arruinada por la incompetencia de un gobierno incapaz de generar confianza en los mercados, y cuya agonía se ve apoyada en su continuidad por CIU y PNV, mientras ETA observa complaciente a que el interlocutor gubernamental se arrastre suplicando un comunicado que amortice políticamente toda esta ruina a la que ha sometido Zapatero a la nación española retorciendo todo el Estado de Derecho en beneficio de estas alimañas.

O aquí falta una pieza, o el socialismo español ha perdido totalmente la cabeza y se dirige al abismo que le llevara a su desaparición tal y como lo hemos conocido. Algunos aficionados a la historia recordamos palabras como:

-Las de la enmienda al Estatuto de las gestoras municipales vasco-navarras, de 19 de junio de 1932, donde los socialistas hicieron una enmienda donde manifestaban, entre otras cosas, "Para el Socialismo no puede existir más que un solo tipo de ciudadanía en España, la nacional, sin privilegios regionales concedidos por el nacimiento o la residencia".

-Las del fundador del socialismo vasco Felipe Carretero, "Los socialistas hemos combatido en todo tiempo el nacionalismo de Arana por considerarlo inhumano, insolidario, pobre de concepción y de espíritu, fundado en el odio injusto hacia el resto de los españoles y por ser altamente incivilizado y reaccionario".

-O las de Juan Negrín durante la guerra "Aguirre no puede resistir que se hable de España. En Barcelona afectan no pronunciar siquiera su nombre. Yo no he sido nunca lo que llaman españolista ni patriotero. Pero, ante estas cosas, me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco".

Mientras la nación se arruina, mientras millones de españoles están en el paro, otros tantos optan por emigrar, el odio, el separatismo y la fractura han hecho del inmovilismo gubernamental por esperar la ansiada paz de los cementerios, su mejor arma para el destino fragmentado de la nación española. Todas las fuerzas que desprecian España como entidad histórica, pondrán palos en las ruedas de la carrera hacia la recuperación económica, moral o de valores. El supuesto paseo triunfal del PP hacia la Moncloa será mucho más complicado de lo que algunos esperan, porque el retorcimiento institucional es tal que puede pasar cualquier cosa y está claro de que todos van a remar para que el PP no obtenga la ansiada mayoría absoluta.

Mientras tanto el cadáver de Isaías y el de cientos más, descansa en los cementerios. Paralelamente algunos de los compañeros de partido de Isaías toman chiquitos junto a esta panda en las fiestas de los pueblos vasco-navarros, vanagloriándose de su tregua, de su complicidad con la izquierda abertzale y olvidándose de los asesinados por la Euskal Herria libre y socialista. Están soñando ya con ese bloque progresista y plural de izquierdas, del que habla Gara en sus editoriales, aunque algunos siempre les recordaremos que ha sido forjado con la sangre de cientos de inocentes.

Masivo recuerdo a las últimas víctimas de ETA en España
Basagoiti rechaza en el homenaje a los guardias civiles asesinados en Mallorca en 2009 una nueva «negociación política» con la banda
AGENCIAS | MALLORCA. El Correo 31 Julio 2011

El padre de uno de los agentes muertos critica el «cachondeo» judicial con los terroristas presos

Alrededor de trescientas personas participaron ayer en la localidad mallorquina de Calvià en el homenaje a los guardias civiles Diego Salvà Lezaun y Carlos Saenz de Tejada, asesinados por ETA el 30 de julio de 2009. La explosión de la bomba que acabó con su vida ha sido el último atentado mortal cometido por la banda en territorio español en los últimos dos años.

Durante el acto de ayer, que comenzó a las 13.00 horas con el izado de la bandera española, las autoridades baleares y locales y los compañeros de la Guardia Civil realizaron dos ofrendas florales en su memoria.

«Que aquel atentado sea el último y nadie suceda a Diego y Carlos en esta infame lista», sostuvo el presidente del 'Govern' balear, José Ramón Bauzá. El dirigente popular manifestó que espera que cada 30 de julio sea recordado como el último día en que ETA actúo, y que la banda sea «pronto pasado, sin confusiones ni juegos de palabras» porque «su único futuro es claro».

Antonio Salvà, padre de Diego, señaló que tras la muerte de su hijo ha sido varias veces víctima del terrorismo. Por ejemplo, como cuando los jueces de la Audiencia Nacional «excarcelan a etarras sin notificación o por equivocación». Por este motivo, reclamó que los actos de terrorismo cometidos en Europa sean considerados delitos europeos y juzgados en un tribunal especial comunitario con el cumplimiento total de las condenas en cualquier parte de la UE. «Así evitaríamos el cachondeo de la Audiencia, de la manipulación política y estaríamos más protegidos», recalcó el padre de Diego Salvà.

Por su parte, el delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socias, agradeció el trabajo de la Guardia Civil, que no se «amilanó» ante el atentado que costó la vida de sus dos compañeros, y señaló que desde las instituciones se seguirá trabajando para garantizar que el cuerpo armado pueda hacer su trabajo con seguridad.
También acudió al homenaje el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti. El dirigente popular afirmó que «se puede y se debe derrotar a ETA», y para conseguirlo «ningún gobierno» debe volver a «picar en el anzuelo de una negociación política».

Exigencias
«Hay que ser firmes y exigentes» porque la banda terrorista «debe perder toda esperanza de alcanzar objetivos políticos». «Darle algo de lo que pretenden sería rematar a Diego y a Carlos y darle motivos para que siga extorsionando para conseguir más», precisó Basagoiti.

Tras las intervenciones, el presidente del 'Govern' balear, el alcalde de Calvià, Manuel Onieva, y el padre de Diego Salvá colocaron una ofrenda floral y alrededor de un centenar de miembros de la Guardia Civil cantaron el himno del instituto armado.

IDOIA MENDIZÁBAL, CONDENADA A 25 AÑOS POR TIRAR CÓCTELES MOLOTOV CUANDO TENÍA 20
De la kale borroka a dirigente de ETA en solo siete años
Carlos Fonseca. El Confidencial 31 Julio 2011

Idoia Mendizábal Múgica tardó tan solo siete años en pasar de la kale borroka a tener responsabilidades en ETA. Un ejemplo del tránsito de muchos jóvenes que se inician en la algarada callejera y terminan empuñando una pistola. La Audiencia Nacional la condenó el pasado jueves a 25 años de prisión por lanzar varios cócteles molotov contra la vivienda de una ertzaina en 1998. Entonces tenía 20 años y hoy, con 34, acumula varios siglos de condena por varios atentados perpetrados como ·liberada· de un comando de la banda.

Madrugada del 31 de enero de 1998. Una decena de jóvenes encapuchados se acerca hasta una vivienda en la que han averiguado que vive una ertzaina, en la calle José Galo Zudaire de la localidad guipuzcoana de Idiazábal, contra la que lanzan varios cócteles molotov que convierten la fachada en una tea. Dos artefactps impactan contra la ventana de la habitación donde duerme la agente, que se asoma a ella y efectúa dos disparos al aire para disuadir a los atacantes, que huyen a la carrera. Nada diferente de lo que entonces era el paisaje habitual en el País Vasco: la complementación de los atentados de ETA con actos de violencia callejera

La fecha elegida para el atentado les jugó una mala pasada. Eran las fiestas patronales de Idiazábal y a menos de dos kilómetros del lugar de los hechos una patrulla de la Ertzaintza se percató de las llamas y se dirigió hacia ellas pensando que el fuego provenía de una gasolinera próxima. Cuando se encontraban en las proximidades se toparon de cara con un grupo de jóvenes encapuchados que escapaba a la carrera, y que al percatarse de que habían sido descubiertos se dispersaron para dificultar la persecución. La casualidad quiso que los agentes se fijaran en Idoia y otra muchacha que corría con ella, que fueron detenidas. Comenzaba una carrera hacia la nada que terminaría siete años después, en 2005, con su detención en Francia.

Paso a la clandestinidad.
Idoia fue puesta en libertad a la espera de juicio y huyó al país vecino cuando la Audiencia Nacional fijó su celebración en 2001. Desde ese momento se convirtió en una ·liberada· (a sueldo de la organización) a la espera de ser incorporada a uno de los comandos que pasaban al interior para cometer atentados. ETA había roto la tregua declarada en 1998 y mantenía una escalada de atentados que se había saldado con 23 asesinatos en 2000. Unas cifras que no se recordaban desde hacía años.

Un año después de su paso a la clandestinidad, en 2002, fue elegida para integrar el comando Olaia junto a Asier Arzallus y Garikoitz Aspiazu “Txeroki”, que con el tiempo se convertiría en el jefe del Aparato Militar de la banda y uno de los responsables de la ruptura en 2006 del último proceso de paz. Idoia y sus compañeros fueron los autores del atentado contra Eduardo Madina, entonces dirigente de las Juventudes Socialistas y actualmente el número 2 del Grupo Parlamentario, que perdió una pierna al estallar la bomba-lapa que habían colocado en los bajos de su vehículo.

El comando intentó también asesinar a Enrique Ybarra, presidente del consejo de administración del Grupo Correo y a los periodistas Marisa Guerrero, delegada de Antena 3 en Bilbao y Santiago Silván, director territorial de RNE, con el envío de sendos paquetes-bomba. Ese mismo año, el grupo atentó contra Esther Cabezudo, teniente alcalde del ayuntamiento de Portugalete, que salvó la vida milagrosamente al estallar un carro de la compra que los terroristas habían cargado con 20 kilos de tytadine. La edil cambió de acera en el último momento y evitó que la explosión les pillara de lleno a ella y a su escolta. Un atentado por el que Idoia sería condenada años después a 377 de reclusión.

Entre los dirigentes de la banda.
La Policía perdió la pista al comando, pero en 2004 los servicios antiterroristas habían situado a Idoia Mendizábal entre los seis terroristas más buscados, convencidos de que formaba parte del subaparato de cursillos, encargado del adiestramiento en el manejo de armas y explosivos de los nuevos miembros de la banda. Un año después fue detenida en Francia junto a Harriet Aguirre, entonces el número 2 del ya jefe de los comandos etarras, “Txeroki”.

El pasado mes de junio la Justicia francesa autorizó su entrega a España y el día 15 de este mes fue juzgada por unos hechos ocurridos catorce años antes. Sentada con los pies encima del banco de la sala blindada de la Audiencia Nacional, la magistrada Ángela Murillo, presidenta del tribunal, le llamó la atención para que mantuviera la compostura: “No está en un bar, señora. Siéntese normal”. El día 28 se hizo pública la sentencia: 15 años de prisión como autora de los delitos de incendio; 6 años más por tenencia y empleo de aparatos inflamables e incendiarios, y otros 4 por el delito de atentado. En total 25 años de reclusión; cinco más de la edad que tenía cuando cometió los hechos por los que ahora ha sido condenada.

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