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Recortes de Prensa   Lunes 1 Agosto 2011

 

El peor presidente y líder, de España y del PSOE
Antonio Pérez Henares Periodista Digital 1 Agosto 2011

En su enésima despedida, esta para comunicar por fin la fecha de las elecciones, Zapatero vino a decirnos que convocaba a las urnas porque su misión estaba cumplida. El hecho de que llevar meses enfatizando, hasta dos segundos antes, que había de “sacrificarse por España” hasta marzo, ni siquiera ha sus citado demasiado encono. Que afirme una cosa y al minuto siguiente, con igual engolamiento, la contraria no supone nada relevante, sino que supone una de su más característica seña de identidad, el DNI de quien ha sido el peor presidente, entre otras cosas por esto mismo, de la reciente historia democrática española.

Hasta él, los presidentes democráticos españoles han tenido, para nuestra fortuna, más luces que sombras y pasados ciertos enconos se les vislumbra como positivos para España. Lo fue Suárez, providencial para aquel momento esencial con su intuición y valentía. El efímero Calvo Sotelo cruzó su periodo provisional con todo decoro. Felipe modernizo el país, avanzó en derecho sociales, sanidad y educación y nos prestigió internacionalmente. Su final fue turbio y prescindible pero el cómputo global no fue en absoluto malo. Como tampoco el de Aznar, a pesar también de sus soberbias postreras: el salto en riqueza y trabajo, nuestra entrada por la puerta grande al euro, cuando nadie lo veía posible, nuestra pujanza económica y nuestra percepción en el mundo de nación emergente y con influencia son hechos.

Como lo es, contrastable y obvio, del demoledor periplo zapateril que recogió un país boyante, con confianza en su presente y futuro y entrega una España en crítica situación económica, social, territorial y política. Una España de confianzas devastadas, con un paro aterrador, con una economía que repta por el suelo de la crisis, con la ciudadanía presa de la desesperanza, y con los españoles, encima y como postre, más sectarizados que nunca pues a la voluntad generosa de pasar página y mirar hacia adelante, se ha querido contraponer la división guerras pasadas y la recuperación de memorias rencorosas. Eso unido a haber conseguido descoser aún más de lo que estaba a la Nación con su aliento a estatutos que la desvertebraban y discútase si sus atajos con respecto a ETA, cuando agonizaba sin recursos ni oxigeno, no han convertido lo que era una derrota segura de los terroristas en una negociación victoriosa para ellos.

Se dirá que José Luis Rodríguez Zapatero no es culpable apenas de nada y desde luego nunca del deterioro social y económico. Que ello sido mundial y más aún europeo e inevitable dada nuestra burbuja ladrillera. Y sí, algo de ello es cierto. Nadie ha de culparle del inicio de la crisis ni de la aparición de otros problemas. Pero al gobernante se le juzga por sus respuestas a esas situaciones. Y la de Zapatero ha sido lamentable, de la ocultación a la mentira atravesando por toda suerte de ineptitudes, ineficiencias, parálisis y disparates. Lo ha sido tanto que la prueba esencia de su balance la han dado más que nadie y aunque lo oculten sus propios correligionarios. La condena queda clara al no quererlo como candidato, al percibirlo como el lastre mayor para el partido. Supone abjurar de todo lo que ha sido y representa. Que es lo que está haciendo Rubalcaba- pretendiendo que olvidemos que él ha sido parte, sostén y piedra básica de todo el entramado-pero sin reconocerlo sino tributándole grandes aplausos y palmadas.

Los hechos del PSOE son borrar todo lo que se puedan a Zapatero y eso es asumir en los hechos lo que rechazan con grandes protestas de palabra. Que ha sido un gobernante nefasto al que la población rechaza. Pero además, y para su partido, será momento también en que terminen por asumir que sus delirios y desviaciones de lo que ha sido y significado el PSOE han llevado a la organización a una situación gravísima. Zapatero no solo ha sido el peor líder para España, lo ha sido también para su propio partido, el que Felipe y Guerra convirtieron en hegemónico, al que deja en una situación lamentable. La peor en poder y prestigio desde que se recuperó la democracia. Lo suyo, aquella irresistible ascensión desde la nada a la secretaria general y luego al poder en España, las pretensiones del aprendiz de brujo y sus comparsas parecieron a muchos, y en principio, maravillosos encantamientos. Han resultado un espejismo y una quimera. Las realidades de hoy al final del trayecto no pueden ser peores para sus siglas. Lo deja vencido y teniendo que recurrir casi al último de sus veteranos como única forma de esquivar el naufragio absoluto. Zapatero, en resultados, para los socialistas y para todos nosotros no puede ser más negativo de lo que ha sido.

El balance final está muy lejos de su pretendida “misión cumplida”. No es otra cosa que una huida ante el reventar de todos los calderos y una fuga del fuerte en llamas. O aún peor, unos y otros, todos, lo último que le han pedido es que no se quede a “ayudar” en nada.

El exorcista
Martín Prieto La Razón 1 Agosto 2011

Casi tuve un accidente por la risa cuando en la ruta escuché el adelanto electoral. Por supuesto que el 20 de noviembre es una fecha como otra cualquiera, pero también podría haber sido el 19 o el 21, pero tenía que ser el aniversario de la muerte de Franco, que no era un demócrata, y del fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera, que estimaba que el mejor destino de las urnas era el de ser rotas. Supongo que no llegará a tanto, pero no sorprendería que instalara la Junta Electoral Central en la Abadía de Cuelgamuros, en el Valle de los Caídos. Genio y figura hasta la sepultura. No es preciso enviar a un psicoanalista a La Moncloa para analizar al inquilino, ni temer el juicio de intenciones: ha fechado la elección para seguir matando a Franco, esta vez a votos. El exorcismo, una lírica venganza blanca contra los que fusilaron al abuelo. El Síndrome de la Memoria Histórica no podía faltar en este trance. Si la decisión la tenía tomada hace tiempo bien podría haberla ejecutado sin esperar a que llegue el invierno. Pero no es verdad. Hasta el último momento ha intentado completar su segunda legislatura porque cree que el adelanto disminuiría su estatura de gran timonel.

Ha terminado torciendo el brazo por las presiones económicas, nacionales e internacionales y las de su propio partido, al que no le llega la camisa al cuerpo. Marcharse, como Adolfo Suárez, o anticipar las elecciones sabiendo que se van a perder, como Leopoldo Calvo Sotelo, no es un baldón, es profundizar la democracia por encima de los plazos legales y el reglamentismo, pero sólo está al alcance de espíritus un poco más dúctiles que el de Zapatero. Aduce que su Gobierno culminará las reformas económicas. Afortunadamente el fantasmal Consejo de Ministros no hará nada porque ni sabe ni quiere ni se atreve a hacerlo. Y afirma el perillán que éste es el momento porque se atempera la crisis, cuando estamos en vilo sin saber si EE UU va a declararse en suspensión de pagos, suceso que despertaría la expectación planetaria de Leire Pajín. No quedan unos meses sino algunos años de duelos y quebrantos. Zapatero se gastó la primera legislatura en juegos florales de ingeniería social para convertir un minero de León en escandinavo.

El segundo mandato lo invirtió en ignorar el crash financiero mundial, y no creo que nos mintiera como en las últimas elecciones, sino que las tres tardes de economía de Jordi Sevilla no le sirvieron para diferenciar el Debe del Haber. Como le escupió al bueno de Ramón Tamames, que está a su izquierda, los economistas son unos charlatanes. Lo más desagradable de la ignorancia es que potencia la soberbia, la autoestima y la egolatría. Si cumple con su retirada de la política ocupará un lugar principal en el santoral de la progresía más insustancial, que no es poco. No se le recordará con gran enemistad como suponen sus jenízaros, porque el olvido será clemente con él. Que tenga la humildad de estudiar y que le vaya bien en León. Nunca tantos le debemos menos a un solo hombre. Truman, el camisero de Missouri, atomizó al Japón pero la prensa estadounidense coincidió en que con su magistratura quedaba demostrado que cualquiera podía ser presidente de EE UU.

La herencia de Zapatero
Nuestro entorno internacional también está en fase de descomposición.
Rafael L. Bardají www.gaceta.es 1 Agosto 2011

No es necesario incidir mucho en el tema: la herencia que Zapatero deja a España es un cúmulo de números rojos. Se toque lo que se toque. Desde la economía a la cohesión social, pasando por el mapa autonómico, el terrorismo y la situación internacional. El Gobierno que salga de las urnas el 20-N lo tiene crudo.

España tiene que ser reconstruida de arriba abajo. Pero sería un gravísimo error concentrarse únicamente en poner la casa en orden. Cierto, España nada será si no recupera la dignidad de una política económica que reduzca el paro, genere crecimiento y sanee nuestras cuentas. Pero sólo será algo si apunta con ambición a un lugar entre quienes toman las decisiones que nos afectan, entre quienes cuentan. De hecho, a nuestro país le ha ido bien cuando así se lo ha planteado, nunca cuando se ha cerrado.

El problema es que nuestro entorno internacional también está en descomposición: una Europa en decadencia y en manos de Alemania; una América en retraimiento y en buena medida desinteresada de cuanto nos pase; y un Norte de África en transición y hacia un destino, cuando menos, incierto. Mientras que nuestros amigos se desvanecen, nuestros enemigos perduran. Al Ándalus es un mito muy real para los sucesores de Bin Laden.

Lo que deba, pues, hacer España lo tendrá que hacer por sí misma. Y es que como aseguraban Napoleón y Clausewitz, al final, lo importante para una nación es ser fuerte. Y uno es fuerte asegurándose que los elementos de poder a su disposición lo son.

Sería un gravísimo error, por ejemplo, que para reducir el déficit, el nuevo Gobierno impusiera recortes en el presupuesto de Defensa. El gasto militar en España es tan bajo que mayores restricciones al mismo no aportarían apenas nada a las cuentas del Estado y sí pondrían en peligro una defensa nacional coherente. Replanteamientos estratégicos, todos. De hecho es urgente una revisión de los objetivos, estrategias y medios de la seguridad española. Tijeretazos sin más, no.

La alargada sombra del Faisán
EDITORIAL Libertad Digital 1 Agosto 2011

En efecto, el chivatazo del Bar Faisán es un ataque contra el sentido común, tal como ha afirmado el socialista Joaquín Leguina. Pero sólo un ataque contra el sentido común de quienes anteponen el Estado de Derecho a las componendas con los terroristas. Para aquellos otros que, en cambio, están dispuestos a violentar las normas con tal de lograr sus maquiavélicos objetivos políticos, la colaboración con ETA –el "todo tendrá cabida, tenga el alcance que tenga"– constituye un paso del todo lógico con tal de alcanzar su ansiada paz sucia.

Por desgracia, el chivatazo del Faisán, a diferencia de lo que le gustaría creer a Elena Valenciano, no es una campaña montada por la derecha, sino una gravísima ilegalidad que impidió desarticular el aparato de extorsión de la banda terrorista y por el que ya se encuentra procesada la cúpula del Ministerio del Interior en tiempos de Rubalcaba: Víctor García Hidalgo, Enrique Pamiés y José María Ballesteros.

Al ministro del Faisán, sin embargo, no parece importarle demasiado que sus hombres de confianza, en lugar de estar combatiendo a ETA, estuvieran presuntamente colaborando con ella para defenderla de la acción de nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad. Rubalcaba ya se ha apresurado a aclarar que no ve ninguna incompatibilidad entre su candidatura a la presidencia del Gobierno y el procesamiento de sus altos mandos. Será que para el socialista la lucha contra el terrorismo, lejos de ser una prioridad, supone un obstáculo; un obstáculo para la rendición del Estado de Derecho a las pretensiones de los criminales. No otra cosa cabe colegir de tan ultrajantes declaraciones y del hecho de que pretenda seguir aspirando a la Jefatura del Gobierno como si no tuviera mácula alguna.

Si en economía Rubalcaba no viene a traer nada nuevo con respecto a la ruina que ha supuesto Zapatero, en política antiterrorista ni siquiera hay sucesión formal. Zapatero simplemente se subrogó en la infame estrategia diseñada por el verificador Rubalcaba. Cada día se encarga de recordárnoslo.

El talante antigallego
pedro arias ABC Galicia 1 Agosto 2011

Ya hay fecha para decir basta, el ridículo tiene las horas contadas, que hasta en el momento de la despedida no ha podido resistirse a un gesto caprichoso, marca de la casa. Será en el 36º aniversario de la muerte de Franco, para que en el momento decisivo, la memoria adoctrinada azuce las brasas del miedo ante el necesario recambio para un país a la deriva. Y en la previsible derrota, asociar al PP como resurrección del franquismo.

La era del talante fue recibida en Galicia como el principio de una nueva historia de libertad, modernismo, homologación al mundo mundial y apertura de miras. Nunca más a las manos muertas que nos habían gobernado y anclado en las noches de los tiempos, a los agentes de la marginación. Llegaba la ilustración y la modernidad. Por fin caerían los ancestrales obstáculos que explicaban la opresión y los atrasos materiales. Una año después de la reconquista de Madrid, el triunfo del Bipartito abriría las compuertas de la historia en Galicia.

El desencanto llego de forma acelerada, pronto alumbró el naufragio, la imposición, el quehacer ineficiente y los partidismos a raudales. El artefacto no duró más que una legislatura, ninguno de los protagonistas lo esperaba y los sucesores todavía no han asimilado las claves de la debacle. Aún siguen pensando que Feijóo y el nuevo PP es un partido de incompetentes y caciquismos asociados. Es demasiado duro aceptar las verdades, que el cambio y la crisis nacional de la izquierda se generó y desencadenó en y desde Galicia; que por primera vez en la democracia moderna española esta tierra fue vanguardia, motor y no cola de tendencia. Que de haber revalidado Galicia, Zapatero tendría mucho recorrido por delante. Afrontaría los recortes económicos y sociales con hegemonía política; nada sería lo que ha sido después. No existe el determinismo ni la historia fija sus complacencias en clase o partido privilegiado. Todo depende de la libertad, inteligencia y voluntad de las personas. Vivimos en una sociedad abierta.

Desde la derrota gallega del 2009, Zapatero y aliados mudaron de talante, colgaron las formas y abandonaron las apariencias para desatar una campaña de acoso y derribo contra la Xunta de Galicia. En todos los frentes y ante el menor pretexto. Bloquearon la primera propuesta razonable para las Caja de Ahorro, sacrificaron los criterios de solidaridad en la financiación autonómica, atacaron el futuro de su sector energético, asumieron el ridículo para intentar deslucir su audacia en la política de ahorro farmacéutico, bloquean su viabilidad financiera al tiempo que niegan la distribución equitativa de los fondos públicos a las nuevas autonomía populares, y abandonan al sector naval a una crisis de asistencia financiera, viabilidad y solvencia. Nunca gobierno alguno ha mostrado un talante tan arrogante, hostil y adverso contra Galicia como estos dos últimos años de Zapatero. Sus omisiones e incapacidad explican el alcance y nivel de la crisis que también nos ha legado; pero su agresividad, calculada y voluntaria, añade un toque de maldad innecesaria, gratuita y de graves consecuencias.

El cinismo irracional y el ridículo han sido sus manifestaciones políticas más evidentes. Porque atribuir al nuevo gobierno autonómico las causas de la crisis y nivel de paro en Galicia, exigirle permanentemente que haga, financie y resuelva cuando no solo se sabe que carece de las competencias y los resortes esenciales para ello, —porque dependen constitucionalmente del gobierno central—, ha sido la falacia permanente enarbolada por la izquierda gallega. Más hiriente cuando se sabe que se le han añadido problemas evitables pero generados por la animadversión rencorosa del gobierno.

El doble talante termina como farsa y caricatura de sí mismo. El futuro de la Comunidad gallega dependerá ahora de la lucidez del pueblo y de que se recupere la filosofía central de nuestra transición: que España merece ser un país en armonía, solidario y bien gobernado. Sin esperpentos ni incompetentes, con gente capaz al frente y con visión responsable de las complejidades de la vida común. De nuevo el destino de Galicia se vinculará al general de España; así aconteció en los grandes momentos, en la tragedia y la esperanza; en el atraso y la recuperación. Lo que nos ha ocurrido estos últimos años ha sido de una artificiosidad interminable, una catástrofe largamente anunciada, la pérdida de la razón. Falta ya poco tiempo para darnos una oportunidad de ganar el futuro.


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Rajoy candidato de la banca y Rubalcaba candidato de ETA.

Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 1 Agosto 2011

Es llegada la hora de colgar etiquetas electorales que estigmaticen al contrario y que potencien al candidato propio. A Rajoy ya le han colgado un bonito sambenito de ser el candidato de la banca, estigma ese que deberá llevar ya hasta el momento de las elecciones porque con la que está cayendo ser el candidato de la banca es lo mismo que decir que es el candidato de lo más antisocial que hay en la galaxia.

Ayer El País publicaba un artículo titulado “Rajoy, el más apoyado por la banca” en el que se analizaban unas declaraciones del presidente del BBVA, Francisco González, sobre el adelanto electoral anunciado por ZP, lo que dijo textualmente fue:

“Es una buena noticia. El presidente del Gobierno ha tomado una decisión adecuada. España necesita un Gobierno fuerte que tome decisiones que la sitúen otra vez a la altura de los países más importantes de Europa”.

El País sentencia que “Para todos, la lectura fue un apoyo al candidato gallego, Mariano Rajoy.” Está muy bien llegar a esa conclusión, nada que objetar salvo que es mentira, ya que ese “para todos” es una mentira de las gordas aunque se plasme como una forma de hablar. Pero bueno, en el artículo queda claro que el mandamás del BBVA es un tipo de derechas del PP que está por Rajoy, pero también aclaran que el otro gran mandamás de la banca, Emilio Botín, es un tipo de izquierdas que apoya a ZP y por ende uno entiende que también a Rubalcaba, luego la banca no tiene un candidato definido.

Lo curioso para este paisólogo aficionado es que en portada, tal y como se ve en la agarrada de pantalla que adjunto, colocan a Rajoy la etiqueta estigmatizadora y restadora de votos declarando taxativamente “Rajoy, candidato de la banca”.

Siempre he dicho que estos querubines angelicales, candorosos, pánfilos y alelados del PP, desconocen las reglas básicas e imprescindibles para lidiar con las técnicas de agitprop del PSOE y sus medios afines, no saben nada de eso de que en la guerra como en la guerra, que donde las dan las toman y que si te tiran un pedrusco hay que responder con una piedra de similares proporciones pero nunca con un lastimero lamento.

Es bien sabido que en las actas que se incautaron a ETA sobre su negociación con Zapatero, el vocero de ZP justificaba ante los etarras que el gobierno hacía todo lo posible y más para que el pacto entre ambos no naufragase y como prueba daba el hecho de que ZP hubiese nombrado a Rubalcaba como ministro de Interior para darle en el gusto a ETA. En esos papeles se decía:

“"El Gobierno ha hecho cambios con intención de blindar el proceso", explicó uno de los enviados del Ejecutivo. "Cambios en el Gobierno: Rubalcaba se incorporó a Interior para continuar con una vía que conocía desde su cargo en el Congreso. Y cambio del fiscal jefe de la Audiencia".”

Pues ya está, con el mismo tipo de argumentos que El País etiqueta a Rajoy al decir “Rajoy, candidato de la banca”, se podría afirmar “Rubalcaba, candidato de ETA”.

Pero estos del PP no valen, se tienen bien merecido todo lo que les cuelguen por bobalicones no crispadores.

El nacionalismo balear imita al independentismo vasco
Bildu ampliará las ayudas a familiares de presos de ETA
PEPE GIMÉNEZ www.lavozlibre.com 1 Agosto 2011

Madrid.- Recientemente el ex ministro de Interior Jaime Mayor Oreja decía que “afirmar que Bildu y ETA no son lo mismo es un insulto a la inteligencia de los españoles”, parece ser que los miembros de la coalición filoterrorista se han propuesto darle la razón. Todavía no han condenado ni uno sólo de los atentados de la banda criminal, y ahora piden la expulsión de la Guardia Civil del País Vasco y van a dar ayudas a familiares presos de ETA.

Bildu volverá a instaurar las ayudas a los familiares de los presos de ETA para facilitar que las personas puedan ir a ver a los condenados. Los líderes de la coalición independentista afirman que "una madre no tiene que pagar la culpa de lo que su hijo haga". Bildu controla una docena de ayuntamientos, es probable que en todos ellos se recojan modificaciones en los próximos presupuestos para amparar este tipo de ayudas. Según el PP y el PSE, existe un elevado riesgo de que familias necesitadas por la actual crisis económica vean reducidas sus ayudas en beneficio de los presos de ETA y sus familiares, quienes recibirían estas nuevas subvenciones.

Otra de las peticiones de los líderes de Bildu es la marcha del ejército, la Policía Nacional y la Guardia Civil del País Vasco. La locacalidad guipuzcoana de Oñate, gobernada por Bildu, organizó una manifestación para pedir a la Guardia Civil que se marchase del pueblo. En un momento determinado varias personas se despegaron del grupo y colocaron dos maletas frente al cuartel de la Guardia Civil, con intención intimidatoria e ‘invitándoles’ a marcharse del País Vasco. La expulsión de las Fuerzas de Seguridad es uno de los objetivos permanentes de ETA y su entramado.

En la Comunidad Balear, también cuecen habas en temas nacionalistas. Es poco conocida la imposición lingüística del catalán que se ha estado llevando a cabo en las islas, siguiendo exactamente el guión establecido por Cataluña. Recientemente se ha conocido que el anterior gobierno de las Baleares elaboró una guía de cuarenta páginas para animar a los catalanoparlantes a no cambiar nunca al idioma español aunque el interlocutor lo pida. En realidad es una adaptación de una guía elaborada en Cataluña en 2006 llamada “¿Que hago si ...?”. La guía pretende ayudar a decidir si hay que cambiar al español en diversas ocasiones, siendo la respuesta negativa incluso cuando se trata de un inmigrante o de un estudiante extranjero. Tampoco hay que contestar en castellano a los operadores de telefonía que llamen desde países hispanohablantes. Si no entienden el catalán, “es problema suyo”. El único caso en el que la guía recomienda cambiar al castellano es cuando el catalanoparlante sea funcionario o “se juegue su puesto de trabajo”.

No es de extrañar que ante tanta imposición del catalán, haya mallorquines que estén un poco cansados. Uno de ellos es Chicho Lorenzo, padre del piloto y actual campeón del mundo de MotoGP, Jorge Lorenzo.

En una conversación mantenida en Facebook, Lorenzo afirmó que “hay tres clases de 'pancas' [pancatalanistas]: los vividores del catalanismo, esos que chupan de las subvenciones; los tontos que se creen las mentiras del catalanismo que les inculcan los vividores del catalán y, por último, los que sienten un odio irracional hacia España”. También afirmó que “quieren ser independientes de España, pero quieren tener a Valencia, a Baleares y al Valle de Arán bajo su dominio, que hablemos como ellos, que pensemos como ellos. Que os den por culo catalanistas, dejarnos en paz, fascistas, si es muy fácil de entender, que corra el aire, aquí tenemos una cultura y una llengo y no queremos saber nada del catalán. Y yo esto lo defiendo como me sale de los cojones”.

A raíz de estas declaraciones, la red social recibió muchísimas quejas y han decidido cerrarle el perfil de Facebook a Chicho Lorenzo. Aunque se han organizado también grupos de apoyo que están pidiendo que le reactiven el perfil al padre del piloto.

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