AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 28 Agosto 2011

 

Reforma constitucional
La pintan calva
Emilio Campmany Libertad Digital 28 Agosto 2011

Esta reforma constitucional express, además de ser una propuesta tontiloca y acelerada, es inútil porque todo lo fía a un desarrollo legislativo con el horizonte puesto en 2020. Nadie explica por qué, si el límite es para 2020 y sólo si para entonces se dan determinadas circunstancias, hay que hacer la reforma en 15 días y no se puede esperar a la próxima legislatura a darle un par de vueltas al texto.

Y, sin embargo, una cosa buena va a tener esta reforma. Fuera perciben el nuestro como un país federal donde la Administración central es incapaz de disciplinar el despilfarro de los estados federados. La reforma trata de convencer a los mercados de que eso se ha acabado. Y para que esta percepción llegue a sus destinatarios lo mejor sería que los partidos nacionalistas votaran en contra. Probablemente lo harán, porque el texto está dirigido sin duda a limitar los poderes de las comunidades autónomas. Ojalá sea así. Con ello no sólo le habremos dado a los mercados lo que los mercados quieren, sino que además habremos demostrado que en España es posible reformar la Constitución sin el voto favorable de los nacionalistas sin que pase nada. Y así se habrá sentado un importante precedente para afrontar las muchas reformas que a nuestro Estado convienen sin necesidad de que los dichosos nacionalistas las tengan que bendecir.

Se dirá que el consenso de los nacionalistas es necesario porque fue con ese consenso con el que se redactó la Constitución de 1978. Pero no es así. No hay que olvidar que el PNV no aprobó la Constitución de 1978 para poder seguir recogiendo las nueces del árbol que agitaba ETA. Y hay que recordar que CiU viene ciscándose en la Constitución casi desde que entró en vigor ya que algunos de sus preceptos más importantes no rigen en Cataluña y porque la reforma de su estatuto implica un cambio por la puerta de atrás de la propia Constitución sin contar con otros españoles que no fueran los catalanes. Que los socialistas fomentaran tal atropello no excusa a los nacionalistas de haberlo perpetrado.

Total que, con un poco de suerte, los nacionalistas se oponen a la reforma constitucional y demuestran que se puede hacer sin su consentimiento y aquí no pasa nada. Lo que, con otra dosis de suerte, convencerá a nuestros políticos nacionales de que se pueden hacer más cosas, que son muchas las que conviene hacer, sin ese consentimiento. Que Urkullu y Duran i Lleida sigan poniendo el grito en el cielo, que suena a música celestial porque a PSOE y PP no les queda otra que terminar lo que han empezado, y PNV y CiU tendrán que subirse al carro o clamar en el desierto, que de las dos formas quedará demostrada su inanidad. El caso es que por una vez con Zapatero, y sin que sirva de precedente, no hay mal que por bien no venga. Menos da una piedra.

Reforma
¿Consenso o cambalache constitucional?
Agapito Maestre Libertad Digital  28 Agosto 2011

Contrasta el alto nivel de satisfacción que reflejan las elites del PSOE y el PP por el consenso obtenido para alcanzar el equilibrio presupuestario con el rigor crítico, e incluso de acerado sarcasmo, con el que se están analizando las medidas. El diálogo y el consiguiente acuerdo alcanzado entre el PSOE y el PP fueron, al principio, muy bien recibidos por los ciudadanos en general y por los medios de comunicación en particular. Pero, al poco tiempo, casi a las 48 horas, de ser conocidos los procedimientos y los contenidos del paquete de las reformas, especialmente la referida al cambio constitucional, se ha producido una reacción crítica virulenta no sólo por una parte de la opinión pública reflejada en los medios de comunicación, sino también por un buen puñado de especialistas en cuestiones económicas y también en Derecho Constitucional.

Es como si se hubiera pasado de una actitud de entusiasmo por el consenso entre PP y PSOE, después de no sé cuánto tiempo sin hablarse ni mirarse el Gobierno y la Oposición, al derrotismo de quien ya ha empezado a ver en ese acuerdo un cambalache entre las elites políticas para engañar a los mercados y, de paso, a los países de vanguardia de la UE. Sin militar entre las filas de los entusiastas y, por supuesto, lejos de quienes no quieren analizar el potencial altamente simbólico, decisivo siempre en las democracias, que tiene este consenso para la política española, quiero creer que es necesario pasar por una etapa intermedia de cierto desasosiego intelectual y político.

Desasosiego intelectual, sin duda alguna, produce el procedimiento elegido para controlar el déficit estructural del Estado y, sobre todo, de las Autonomías a través de una reforma de la Constitución a mata caballo y, seguramente, sin haber sido explicada con la pedagogía suficiente a los ciudadanos; por no hablar, naturalmente, de quienes cuestionan la legalidad de la reforma sin pasar por la vía del referéndum. La búsqueda del equilibrio de los presupuestos a través de una cláusula constitucional no deja de resultar un procedimiento alambicado, por decirlo suavemente, que más parece querer ocultar algo que dar satisfacción a una exigencia de la UE.

Desasosiego político provoca que un paquete de reformas, no entro ahora en valorar su calado, se hayan pactado por los dos grandes partidos en tan poco tiempo sin apenas ser explicadas ni debatidas en la sociedad y en el Parlamento, en fin, sin política de verdad. Es como si unos, los del PP, quisieran exagerar su alto espíritu de consenso para el presente y el futuro; y los otros, los del PSOE, tapar algunos agujeros importantes después de los boquetes terribles que han hecho en la hacienda pública. En fin, el alambicado y aparatoso procedimiento elegido para fijar un límite al déficit estructural mueve a la sospecha y al desasosiego político e intelectual, sobre todo si se tiene en cuenta que los acuerdos alcanzados entre el PP y el PSOE son menos exigentes que la Ley de Estabilidad de 2001 y la reforma de 2006.

OPINIÓN:
Equilibrio presupuestario
Suponemos que a quienes todavía dudaban de si España había sido o no rescatada hace un par de semanas por el BCE les habrá sacado de dudas la decisión del todavía presidente del Gobierno de acatar el mandato del nuevo Directorio europeo –el biunvirato Merkel-Sarkozy–, y modificar la Constitución española para incorporar a nuestra Carta Magna el deseable principio del equilibrio presupuestario.
Fernando Navarrete y Jaime García Legaz La Razón  28 Agosto 2011

La iniciativa de Zapatero constituye un nuevo capítulo del manual de instrucciones de política económica redactado desde Berlín y París, como contraprestación al rescate financiero de España –heterodoxo e inflacionario, instrumentado a través del BCE, a diferencia del rescate ortodoxo y no inflacionario de Grecia, Irlanda y Portugal, instrumentado a través del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera–. La reforma constitucional impulsada por Zapatero es la prueba irrefutable de que España es hoy un país que ha perdido su soberanía económica y de que nuestra política económica está sometida a las condiciones impuestas por los acreedores, igual que le ocurre a las demás economías europeos intervenidas.

Anclar el equilibrio presupuestario en la Constitución es una buena idea. De hecho, es una vieja idea que triunfó en la teoría económica hace más de tres décadas –y que le valió el Nobel de economía a uno de los padres de la escuela del «public choice», James Buchanan–. El boom económico mundial de los noventa y hasta 2007 hizo a muchos pensar que los problemas de insostenibilidad de la deuda pública estaban resueltos y el debate sobre la conveniencia de incorporar a las constituciones reglas de sostenibilidad financiera y de «déficit cero» quedó aparcado. La crisis revivió este debate en Europa. En España, FAES ha venido trabajando en una propuesta de estas características durante los dos últimos años.

En el plano ideológico, la reforma constitucional es una victoria del principio de la responsabilidad. En el plano político, es una victoria por goleada del PP –el Gobierno de Aznar hizo causa ideológica del equilibrio presupuestario, logró el primer superávit presupuestario de la historia contemporánea española y aprobó la Ley general de Estabilidad Presupuestaria y la Ley del Fondo de reserva de la Seguridad social, y Rajoy lanzó hace un año la propuesta que ahora hace suya Zapatero– frente al PSOE de Rubalcaba y los sindicatos.

En el plano conceptual, ha triunfado la tesis de que los gastos públicos deben financiarse con impuestos presentes, con su consiguiente coste político, y no con el engaño financiero («ilusión fiscal», lo denominan los hacendistas) que, en cierto modo, representan los impuestos aplazados en forma de deuda pública. Es evidente para cualquiera que no sea un ignorante económico que el principio del equilibrio presupuestario no impide en modo alguno gastar cuanto se desee en políticas sociales. Lo que ocurre es que ahora esas políticas se tienen que financiar con impuestos en cada ejercicio. A la izquierda española nunca le ha gustado el principio del equilibrio presupuestario porque lo que realmente le gusta es gastar sin límite –y sin control– y dejar sin pagar esos gastos en forma de bolsa de deuda pública creciente, en forma de «agujero». Es su estrategia para poder acusar a un gobierno de centro-derecha que asuma responsabilidades de gobierno de «recortes sociales».

Como bien explicaba Juergen Donges en el Campus FAES 2010, en Alemania, el incumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento durante los gobiernos socialdemócratas del canciller Schroeder llevó a Merkel a proponer y completar una reforma constitucional que instituye de forma genuina el principio de estabilidad presupuestaria a través de límites a la emisión de deuda pública de carácter absoluto, claramente definidos y no sometidos a interpretación: un porcentaje determinado del PIB es una cantidad de euros cierta. Eso es lo que los mercados financieros desean, y lo que Alemania esperaba de España.

Mucho nos tememos que una reforma constitucional que deje al albur de una mayoría parlamentaria la definición del «déficit estructural» y, por tanto, la concreción real del principio de estabilidad presupuestaria y la consiguiente emisión de deuda pública no resulte suficiente para alcanzar la confianza que nos exigen nuestros acreedores y, sobre todo, no resulte efectivo para conseguir el objetivo previsto de cerrar la hemorragia de la deuda pública. Muchos se pueden preguntar qué diferencia real hay entre una definición –necesaria arbitraria- de déficit estructural en una Ley orgánica y el contenido actual de la Ley general de Estabilidad Presupuestaria, durante cuya vigencia el gobierno socialista ha violado sistemática y masivamente el principio de equilibrio presupuestario, incluso en los años de crecimiento económico (2004-2007).

La izquierda: del valor añadido al deje a pares
Antonio Pérez Henares Periodista Digital  28 Agosto 2011

Una clave del pensamiento de izquierda consiste en la convicción profunda de que siempre debemos algo. Tanto a escala mundial, como nacional, como particular. Se lo debemos a África por el colonialismo y la esclavitud, se lo debemos, mayormente nosotros, a América por la conquista y sin forzar mucho la maquina se lo debemos a los moros, que se decía antes de lo políticamente correcto, por haberlos expulsado después de que ellos nos invadieran a nosotros pero nos construyeran la Alhambra.

Para la izquierda, a la que sin duda y sobre todo en ciertos fundamentos, no le faltan razones es un dogma que aplica a pie juntillas y sin pararse en ninguna otra reflexión ni motivo que no sea nuestro pecado original y primigenio. Que fuera hace quinientos años y no tan así ni tan de blanco o negro es algo que jamás será tomado en cuenta. Y si la mirada se remonta y se universaliza aún más aparece la definitiva y nihilista conclusión sobre el propio hombre en su relación con la Naturaleza. Nuestro género, nuestra especie es maldita, es el cáncer, el asesino de la madre Tierra. El pensamiento extremado a sus últimas consecuencias nos llevaría a no comer porque para eso hay que acabar con la vida de otro (los veganos no andan anda nada lejos de esto) y a que nuestra extinción global sería la única solución posible para la supervivencia del Planeta. Que tampoco les digo yo que les falten indicios pero también se comprenda que me resista un poco a la salida.

Pero la parte mollar y definitoria del discurso es que en ese débito inmemorial y hasta infinito es la izquierda quien de manera prioritaria y preferente se coloca como acreedor y heredero de todos los réditos devengados. Ellos han sido los aplastados, humillados, ofendidos, vejados, masacrados, perseguidos y explotados. Y desde el principio de los tiempos todos los avances le han sido a ellos debidos, han sido siempre y en exclusiva el movimiento y el progreso hacía mayores cotas de bienestar y libertad. Desde los Gracos en Roma y mucho antes y desde siempre sus avances han sido contestados con la feroz violencia de los opresores. Que son los eternamente malos. Por lo que ellos son eternamente los buenos.

Parece simple y hasta simplón pero es la piedra angular de la doctrina. Y tampoco le faltan razones. Puede que hasta le sobren. Pero por donde flojea el argumentario es por un vértice fundamental aún suponiendo, que es mucho suponer, reconocido el debito, que en España es, a su juicio, aún mayor, más reciente y menos purgado y pagado que en lugar alguno del mundo. De esa deuda histórica, primigenia y universal ¿Quién es el beneficiario ahora? ¿A quién se la hemos de pagar en este preciso instante?.

Su respuesta es evidente y sin pestañear: Pues a ellos claro, a la izquierda, a la sigla. Ellos son los depositarios actuales de esa inmensa arca que estamos obligados a llenar con nuestras sumisas voluntades y nuestros entregados votos a la bondad y verdad universales. Hombre y también las riquezas generales para que ellos las dispensen de la más justa manera como corresponde a su misión inmaculada.

No se rían. Les puede parecer burdo pero es así de sencillo y esa idea-fuerza está impresa de una u otra manera, aunque sea resistida, en muchos, hasta en casi todos y de ahí provine esa vergüenza cierta y tan en la entraña española a declararse y sentirse de derechas. Ese es el valor añadido de los unos y los amarracos de ventaja que les llevan en los “muses” electorales.

Pero eso empieza a ser que era antes. Que esa pretensión de albaceas de la deuda universal, nacional y personal de todos nosotros no la sostienen los hechos y aún menos los resultados. Que el colofón es confusión, enfrentamiento, retórica, pobreza y pro. Y que si algo hemos constatado es que “no saben ni tenerlas” que diría un clásico. Partieron un día con ventaja pero ahora se le ha vuelto contra ellos mismos la jugada. El valor añadido que se suponían, y se les suponía por parte de bastantes, se les han convertido en deje a pares.

Un particular denuncia los privilegios de los políticos ante el Constitucional
Señala que pueden compatibilizar hasta tres pensiones y no declaran los gastos de los viajes. Quiere que el principio de igualdad entre los españoles sea real y efectivo.
Juan E. Pflüger. Madrid www.gaceta.es 28 Agosto 2011

Los cambios de signo político en los ayuntamientos y comunidades autónomas están sacando a la luz los turbios manejos de la cosa pública que se han encontrado los alcaldes entrantes –generalmente del Partido Popular– como herencia de sus antecesores –en su mayoría socialistas–.
Son muchas las voces de todo signo que critican lo que consideran un trato de favor de las leyes a la clase política en cuanto a sus derechos laborales. Hasta ahora muy pocos de ellos habían llegado tan lejos como José Enrique Centén, un ciudadano que ha considerado que el estatus del que disfrutan los cargos electos nacionales vulnera el principio legal de igualdad jurídica de todos los españoles. Por eso presentó el pasado 9 de agosto tres recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional denunciando esta situación.

Sus principales reclamaciones se centran en la posibilidad de los cargos electos de poder acaparar varias pensiones, cuando el resto de los ciudadanos no tienen esa posibilidad. También considera una ruptura de la igualdad que el dinero que reciben como compensación por viajes no tenga que ser declarado.

Pero no solamente carga contra los cargos públicos, también considera que no es igualitario que determinados trabajadores liberales puedan compatibilizar el cobro de su pensión con el ejercicio remunerado de su profesión.

Escritos
Los tres escritos presentados ante el Constitucional tienen el sello de registro de entrada con fecha del pasado 9 de agosto. En el primero de ellos señala que se basa en el artículo 162 de la Constitución, que posibilita que todo ciudadano español pueda “interponer el recurso de amparo”. Reclama un trato de igualdad aunque no sea “parlamentario o cargo electo respecto a la Clase Política de todas las Instituciones Públicas” de manera que se le permita, como a ellos, “compatibilizar dos y hasta tres tipos de pensiones como recompensa al trabajo, acumular indemnizaciones por cese de actividad, así como la percepción de pensiones y sueldos de forma simultánea con los mismos años cotizados por los parlamentarios” y no tener que trabajar durante 37 como ha ampliado el Gobierno Zapatero para poder disfrutar de la pensión completa.

El segundo recurso de amparo, que complementa al anterior, señala la diferencia de trato que concede la Ley del IRPF a los Cargos Públicos electos. Según Centén, las cantidades que los políticos cobran “por gastos, viajes y desplazamientos” están exentas de tributación, mientras que las del resto de los trabajadores españoles por cuenta ajena deben ser declaradas. Para ello, señala que la legislación española, basándose en el artículo 31 de la Constitución establece: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrán alcance confiscatorio”.

Finalmente, en un tercer recurso de amparo, completa sus alegatos reflejando otras diferencias establecidas entre diversos profesionales liberales –abogados, médicos, arquitectos, aparejadores, etc...– a los que se permite que compatibilicen el ejercicio libre de la profesión con el cobro de la pensión pública sufragada por la Seguridad Social. Una situación que no se ha modificado, como se esperaba, tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado, del pasado 25 de mayo, de la Disposición 9138 sobre régimen de incompatibilidad de la percepción de la pensión de la pensión de jubilación del sistema de la Seguridad Social con la actividad desarrollada por cuenta propia por los profesionales colegiados.

Estos mismos escritos han sido remitidos, de igual manera, al Defensor del Pueblo. Centén ha señalado a LA GACETA que decidió presentarlos de forma independiente, y no en un solo documento, para evitar que el TC pueda archivarlos de forma conjunta.

La interposición de un recurso de amparo es un derecho que asiste a todos los españoles. Su presentación ante el TC es libre y, para ello, no hace falta abogado ni procurador. Pese a lo que común mente se suele pensar, el TC inadmite o desestima un número muy pequeño de los recursos presentados. En el pasado ejercicio se presentaron 8.191 recursos de amparo por particulares. De estos, solamente se rechazaron 64. Un dato que alienta a pensar que los tres presentados por José Enrique Centén tienen visos de ser atendidos.

EL ISLAM ES LA RELIGIÓN QUE MÁS SE PRACTICA EN FRANCIA
“Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos”
 Minuto Digital  28 Agosto 2011

El arzobispo emérito de Smirne, Giuseppe Germano Bernardini, narra la conversación que tuvo con un líder islámico: “Gracias a vuestras leyes democráticas, os invadiremos. Gracias a nuestras leyes religiosas, os dominaremos”.

El Hudson Institute publica un informe en el que asegura que el Islam es la religión que más se practica en Francia. En el país galo se construyen más y con más frecuencia mezquitas islámicas que iglesias católicas, y hay más practicantes musulmanes que católicos.

Actualmente, están en construcción alrededor de 150 nuevas mezquitas en Francia, que acoge a la mayor comunidad islámica de Europa. Los proyectos se encuentran en diferentes estadios de ejecución, según Mohamed Moussaoui, presidente del Consejo Musulmán francés, que proporcionó estos datos en una entrevista con la Radio Rtl el 2 de agosto pasado.

La cantidad total de mezquitas en Francia ya se ha duplicado, superando las dos mil en los últimos diez años, según una investigación titulada: Construir mezquitas: El gobierno del islam en Francia y en Holanda. El líder islámico francés más conocido, Dalil Boubakeur, rector de la Gran Mezquita de París, recientemente hipotetizaba que, para satisfacer la creciente demanda, la cantidad total de mezquitas deberá duplicarse hasta llegar a cuatro mil.

Por el contrario, la Iglesia católica ha construido en Francia sólo veinte nuevas iglesias en los últimos diez años, y ha cerrado formalmente más de sesenta, muchas de las cuales podrían convertirse en mezquitas, según una investigación llevada a cabo por el periódico católico francés La Croix.

Si bien el 64% de la población francesa (41,6 millones de personas sobre 65 millones de habitantes) se define católica, sólo el 4,5 % (aproximadamente 1.900.000 personas) es católica practicante, según el Instituto Francés de la Opinión Pública (IFOP).

Siempre en el campo de las comparaciones, el 75% (4,5 millones) de los alrededor de 6 millones de musulmanes norteafricanos y subsaharianos en Francia se identifica como “creyente”, y el 41% (aproximadamente 2,5 millones) sostiene ser “practicante”, según un informe sobre el islam en Francia publicado por el IFOP el 1 de agosto pasado. La investigación afirma que más del 70% de los musulmanes franceses dice cumplir con el Ramadán en el 2011.

Reuniendo estos elementos, estos datos proporcionan una evidencia empírica de la tesis según la cual el islam se encuentra en vías de superar al catolicismo como religión dominante en Francia. Desde el momento en que los números crecen, los musulmanes en Francia se están volviendo más audaces que antes. Un caso a modo de ejemplo: grupos musulmanes en Francia están pidiendo a la Iglesia católica el permiso para utilizar sus iglesias vacías como instrumento para resolver los problemas de tránsito provocados por los miles de musulmanes que rezan en las calles.

En un comunicado del 11 de marzo pasado, dirigido a la Iglesia de Francia, la Federación Nacional de la Gran Mezquita de París, el Consejo de Musulmanes Democráticos de Francia y un grupo islámico llamado Collectif Banlieues Respect pidieron a la Iglesia católica, con espíritu de solidaridad interreligiosa, que permitiera que las iglesias vacías fueran utilizadas por los musulmanes para la oración del viernes, de modo que “no se vean obligados a rezar en la calle” o “sean tenidos como rehenes por los políticos”.

Cada viernes, miles de musulmanes en París y en otras ciudades francesas bloquean calles y aceras (y, como consecuencia, bloquean el comercio local y dejan atrapados a los residentes no islámicos en las casas y en las oficinas) para ubicar a los fieles que no logran entrar en la mezquita para la oración del viernes.

Algunas mezquitas han comenzado a transmitir sermones y cantos de Allahu Akbar en las calles. Estos inconvenientes han provocado ira y reacciones contrarias, pero a pesar de muchas quejas oficiales, las autoridades no han intervenido hasta ahora, por temor a generar incidentes. La cuestión de las oraciones callejeras alcanzó el lugar de prioridad de la agenda política francesa cuando, en diciembre del 2010, Marine Le Pen, la nueva líder carismática del Frente Nacional, las denunció como “una ocupación sin soldados ni tanques de guerra”.

Durante una reunión en la ciudad de Lyon, Le Pen comparó las oraciones islámicas callejeras con la ocupación nazi. Dijo: “Para aquellos que aman hablar tanto de la Segunda Guerra Mundial, podemos también hablar de este problema [las oraciones islámicas callejeras], porque se trata de una ocupación de territorio. Es una ocupación de secciones de territorio, de distritos en los cuales la ley religiosa entra en vigor. Es una ocupación. Naturalmente, no hay tanques de guerra ni soldados, pero no por eso deja de ser una ocupación que pesa fuertemente sobre los residentes”.

La cuestión de las oraciones islámicas callejeras, publica La Stampa, —y la cuestión más amplia del rol del islam en la sociedad francesa— se ha convertido en un problema de primer orden, en vista de las elecciones presidenciales del 2012. Según un sondeo del IFOP, el 40% de los franceses está de acuerdo con Le Pen en el hecho de que las oraciones callejeras parecen una ocupación. Otro sondeo publicado por Le Parisien demuestra que los votantes ven a Le Pen, que sostiene que Francia ha sido invadida por los musulmanes y traicionada por sus élites, como la mejor candidata para enfrentarse al problema de la inmigración musulmana.

El presidente francés Nicolas Sarkozy, cuya popularidad era en julio del 25% —la cifra más baja registrada para un presidente saliente un año antes de las elecciones presidenciales—, parece, según TNS-Sofres, decidido a no dejarse superar por Le Pen en esta batalla. Recientemente, declaró que las oraciones callejeras son “inaceptables”, y que las calles no pueden convertirse en “una extensión de la mezquita”. Y advirtió que este fenómeno puede minar la tradición laica de Francia de separación entre Estado y religión.

El ministro del Interior, Claude Guéant, dijo a los musulmanes de París, el 8 de agosto, que en lugar de orar en las calles pueden utilizar un cuartel en desuso. “El orar en las calles no es algo aceptable, debe terminar”.

Algunas declaraciones de líderes musulmanes no parecen destinadas a adormecer las preocupaciones de los franceses (y no sólo de los franceses). El primer ministro turco, Tayyp Erdogan, por ejemplo, dio a entender que la construcción de las mezquitas y la inmigración forman parte de una estrategia de islamización de Europa. Y repitió públicamente las palabras de una poesía turca, escrita en 1912, por el poeta nacionalista turco Ziya Gökalp: “Las mezquitas son nuestros cuarteles, los alminares, nuestras bayonetas, y los fieles, nuestros soldados”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Pánico constitucional
Martín Prieto La Razón 28 Agosto 2011

Faltaban pocas semanas para que Abraham Lincoln fuera tiroteado en el palco de un teatro, y el brillante general Robert E. Lee ya se había rendido a la Unión en «Appomatox». Los vencedores de la guerra de Secesión eran tan puntillosos con lo que podía gastar el Gobierno que introdujeron una nueva enmienda en la Constitución concediéndole al presidente la prerrogativa de aumentar el déficit en circunstancias de salvación nacional. De lo que se trataba no era de sortear una prima de riesgo, sino de reconstruir el sur, exhausto tras la guerra, y arrasado por las cabalgadas de tierra quemada del general Sherman.

A don Jacinto Benavente, dramaturgo y premio Nobel, olvidado hasta por el colectivo gay, le reprochaban que en sus representaciones se dijeran frases repetidas, a lo que adujo: «La primera es para que la oigan, la segunda para que la escuchen y la tercera para que la entiendan».

Ocurre lo mismo con el recordatorio de que la estadounidense es la decana de las constituciones escritas por lo mucho que ha sido enmendada adaptándose a cada generación. Esto hay que repetirlo ad nauseamun porque la clase política española tiene a la Constitución de1978 por encofrada e inmutable, tan inalterable como lo eran aquellos principios fundamentales del Movimiento, hoy roídos por el polvo. Con dengues de doncella, la tocamos una vez para cumplir con los acuerdos de Maastricht, y, quitándole una coma, logramos que pudieran votar en nuestras municipales los ciudadanos de la Unión Europea. Aquella cirugía sobre la nada, y sin referéndum, la tuvimos por gran hazaña. Y es que la Constitución del 78 se edificó sobre el miedo. El post franquismo era una incógnita, el Ejercito; lógicamente franquista, ETA; el infierno empujando un golpe militar, la economía en postración. Los padres constitucionales y quienes iban casando las piezas como Alfonso Guerra y Fernando Abril-Martorell no estaban impedidos por la euforia y la confianza, sino por el temor y los malos augurios que propiciaron un texto innecesariamente largo, reglamentista y con un artículo 168 que hace de cancerbero para el que ose enmendar lo intocable. Luego la Carta Magna no se cumple, como hace la autonomía catalana, pero no pasa nada y todo da igual mientras exista ese Tribunal Constitucional que decide sumisamente si se trata de un roto o un descosido.

La algarabía sobre la inclusión en la Constitución de unas líneas limitando el déficit denota el deterioro al que nos ha llevado el PSOE de Zapatero. Hace un año se negaban a constitucionalizar el déficit y tanto él como Rubalcaba y Salgado hacían befa y bufa de Mariano Rajoy, que proponía cosa tan razonable. La teoría benaventina de las tres insistencias: primero el «fascista» de José María Aznar fue quien estableció por ley el déficit cero, derogadá por Zapatero en cuanto pisó el Palacio de La Moncloa. Rajoy propuso lo mismo, pero constitucionalizándolo y se rieron. Finalmente tuvieron que entenderlo cuando Angela Merkel los ha sacado de su sopor de un grito. No estamos en condiciones de no hacerlo, pero llevarlo a cabo a tres meses de unas elecciones anticipadas es prueba fehaciente de que éstos socialistas no saben gobernarse ni a sí mismos. Son como aquellos médicos decimonónicos que no curaban del todo a sus pacientes para no perder clientela.

Aún a tiempo de descuento se puede hacer este añadido constitucional porque el PP está de acuerdo consigo mismo y completa una mayoría suficiente. Pero en el seno socialista los hay que no aceptan este límite que se nos impone sin misericordia por haber estado ocho años tocando la flauta, y desde IU se pide un referéndum. Lo del referéndum está muy bien, y en los cantones suizos se convocan hasta para cambiar un semáforo. Siempre es una profundización democrática, incluso para asuntos más sustanciales que la economía democrática de una nación, pero supondría un final hilarante para el término de una legislatura llena de tropiezos: en 90 días, mudanza constitucional, referéndum y elecciones generales anticipadas. No hay quién da más.

La Constitución ha envejecido mucho a base de no tocarla y reverenciarla como un tótem, a todos les produce pánico escénico, revolver sus tripas, especialmente el título octavo referido al Estado de las autonomías. Sí, hay gobiernos autonómicos que no toleran los límites del gasto y mucho menos aceptarán que otros interpreten sus leyes lingüísticas. Menos mal que no hemos transferido Defensa, costará Dios y ayuda volver a centralizar la Educación y la Sanidad, que nunca debieron entregarse a unos reinos de taifas. Además, la Constitución vigente no es buena, ni desde el punto de vista sintáctico, como se quejaba Camilo José Cela, que para no herir sensibilidades de doncella llamamos «castellano» al español, y en América no entienden nada. Cosas de constitucionalistas que en la segunda que tuvimos, « La Pepa» de 1812, que establecía: «El amor a la patria es una de las principales obligaciones de todos los españoles, y asimismo el ser justos y benéficos».

Grave deriva proetarra
El Editorial La Razón 28 Agosto 2011

La deriva alarmante para el País Vasco que arrancó con la legalización de Bildu y el copo de un notable poder institucional de la marca proetarra fue interpretada por una parte no menor de la clase política, incluido el Gobierno y los socialistas, como una oportunidad para avanzar hacia el final del terrorismo. Era una lectura interesada y sesgada que no compartimos en momento alguno. Más bien al contrario, hemos defendido que los acontecimientos de los últimos meses han servido a un proceso tutelado por la banda terrorista que sólo podía interpretarse como una victoria de ETA y en consecuencia como un revés grave en la lucha por la libertad.

En estas semanas, especialmente en los días de fiesta grande en las capitales vascas, se ha percibido con claridad la intención del Gobierno vasco y de los partidos nacionalistas de alimentar un clima de opinión particularmente tendencioso, en el que se ha incidido en la tranquilidad y la normalidad en las calles en contraste con la mayoría de veranos especialmente convulsos, reivindicativos y violentos. Obviamente, se ponía así en valor la presencia de Bildu en la vida política vasca y su influencia en este aparente proceso de normalización. La insistencia en ese mensaje, aderezado ayer con manifestaciones desde el Gobierno vasco sobre que las víctimas no ven con preocupación la presencia de Bildu en las instituciones, responde a una planificación y una intencionalidad que sólo podemos lamentar.

El País Vasco no está en calma ni está mejor con los proetarras en las instituciones. En este verano, especialmente en la última semana, como ha denunciado en solitario LA RAZÓN, han sucedido hechos gravísimos como que la Ertzaintza permitiera un almuerzo de homenaje a los terroristas prohibido por la Audiencia Nacional y que luego la Consejería de Interior mintiera y negara que se jaleara a ETA en ese almuerzo como así sucedió y este periódico pudo comprobar in situ. O que los batasunos se manifestaran en Bilbao con gritos a favor de los presos de ETA sin que nadie hiciera nada al respecto.

Existe una sensación de impunidad fundamentada. La democracia ha retrocedido. Es un hecho incuestionable. Hoy, los gritos y los carteles de respaldo a la banda son realidades no castigadas y se ha impuesto una actitud contemplativa con flagrantes actos de enaltecimiento del terrorismo. En este contexto, la respuesta del Gobierno ha sido otro elemento para la inquietud. El ministro Ramón Jáuregui confirmó hace unos días que el Ejecutivo no actuará para ilegalizar Bildu ni sacar a sus representantes de las instituciones, como prevé la Ley Electoral. Ni siquiera después de que el diputado general de Guipúzcoa lamentara sólo los atentados de ETA en Cataluña o de que los representantes de la coalición no condenaran los crímenes de la banda ni pidieran su desaparición.

El Estado de Derecho no puede renunciar a la derrota del terrorismo ni a imponer su superioridad moral. No puede admitir un final sin vencedores ni vencidos. Si este Gobierno no actúa, será el siguiente el que deba hacer justicia.

La insoportable levedad de Bildu (3)
Opinión www.gaceta.es 28 Agosto 2011

Estamos ante hechos consumados que constatan que Bildu es una correa de transmisión de ETA. ¿Si Sortu no es ETA, por qué tanto interés de la banda para que el Gobierno lo legalice?

En La insoportable levedad del ser el escritor checo Milan Kundera utiliza como trasfondo de la novela un país sometido a la dictadura comunista. En ese escenario analiza el comportamiento que deben asumir los ciudadanos frente a la opresión de los regímenes totalitarios. El protagonista, un cirujano con una excelente posición profesional y social, ve cómo su vida da un giro hacia el abismo tras atreverse a criticar el sistema opresor de la República Checa de los sesenta en un artículo publicado en una revista. Son aquellos años de la guerra fría y el telón de acero, en los que el aparato de Moscú ha exportado a sus países satélites la delación, la censura y la represión para cercenar la libertad de los ciudadanos. No sólo la libertad de expresión sino también la libertad de pensamiento.

Kundera pretende hacer una contraposición entre la levedad –la inconstancia, el miedo y la ligereza que les impide denunciar la opresión comunista– y el peso, la fuerza que conduce a los seres libres a la contestación y la protesta. El camino que deben tomar los hombres ante la opresión y la tiranía. La única respuesta ante un sistema represor y totalitario.

Si hacemos una transposición con la España actual, con la Euskadi de la segunda década del siglo XXI, está claro que hablamos de la posición que deben adoptar los españoles con respecto al sistema político que pretende aplicar Bildu a los vascos y, por extensión, a todos los españoles: el chantaje, la exclusión social del adversario político, el enaltecimiento de los presos etarras, el desprecio a las víctimas de ETA, el desprecio al Estado de derecho, la docilidad frente a la banda terrorista. El programa que pretenden desarrollar desde las instituciones los correveidiles de ETA nos lleva a una peligrosa confrontación ciudadana. Mientras tanto, el Gobierno y la Fiscalía General miran para otro lado dejando un carril bus a Martín Garitano para que siga circulando con su verborrea proetarra. Ahora ya no se trata de suposiciones y presunciones, como esgrimió el Constitucional para santificar su legalización, estamos ante hechos consumados que constatan que Bildu es una correa de transmisión de la banda terrorista. Al menos, hasta que el TC legalice a su precuela Sortu. Porque me imagino que quedarán pocos ilusos que sigan creyendo que Sortu, Bildu y ETA son proyectos diferentes. Me cuesta creer que queden políticos o magistrados que duden de que Sortu y Bildu son los herederos de Batasuna y que se muevan según las directrices de los Erkizia, Permach, Otegui o Usabiaga de turno. Si queda alguien que levante la mano y se dedique a otra actividad menos a la política o a la judicatura. Y eso también afecta a los miembros del Gobierno. Desde Ferraz, en Madrid, o Alameda de Rekalde, en Bilbao, las respectivas sedes del PSOE y PSE, sus dirigentes pueden optar con la mirada puesta en las elecciones por la levedad o por el peso con respecto a Sortu-Bildu-ETA, pero desde La Moncloa todo cambia.

El Gobierno de Zapatero gobierna para todos los españoles y debe responder ante todos ellos. Debe asumir un código ético no escrito que le obliga a dejar fuera de la contienda electoral el asunto del terrorismo. Pero Zapatero y el candidato Pérez Rubalcaba –ministro del Interior hasta hace cuatro días– ya han dejado entrever por boca –por tinta– de El País que eso no va a ser así. Salta a la vista que están dispuesto a agotar hasta la última bocanada de aire, cueste lo que cueste al Estado de derecho, para que ETA se suba al escenario de la prestidigitación y realice algún movimiento de trilero que les beneficie en sus estrategias electoralistas. “Nada por aquí, nada por allá”... ¡Eureka! Ahí tienen: nuevo comunicado para que los agit-prop de Ferraz y La Moncloa lo difundan para hacernos ver una vez más que ETA está dispuesta a deponer las armas. Ya me lo decía Luis Roldán, ETA siempre aplicando la teoría del salchichón: conseguirá sus postulados, trocito a trocito, como cuando se rebana el embutido.

En una información que publicaba el lunes pasado El País se afirmaba que ETA condicionaba su final a la legalización de Sortu y a una serie de medidas que beneficiara a sus presos. Ya el verbo “condicionar” le toca a uno los bemoles. ¿Está ETA en la condición de imponer algo al Estado? ¿No les han aclarado los emisarios de Zapatero a los terroristas que ese camino no lleva a ninguna parte?

La misma noticia adelantaba que era poco probable que ETA llegara a un acuerdo con el Ejecutivo antes del 20-N. O sea, que están negociando. Consideran ustedes serio que un Gobierno democrático y el partido que los sustenta, a los que se les ha apagado la luz y todas las encuestas –incluidas las suyas–, anticipen que se exponen a un descalabro electoral, tengan la osadía y la desfachatez de negociar con una banda terrorista cualquier tipo de contraprestaciones porque, según sus cálculos, les beneficia en su carrera electoral. De juzgado de guardia. Una cosa es llegar a acuerdos con CiU, el PNV o los nacionalistas canarios y otra muy distinta es pactar con una banda terrorista asuntos que, supuestamente, van a tener que gestionar otro gobierno que, además, presenta otro signo político. Lo lamentable es que quien ahora negocia es Rubalcaba. El Gobierno podrá alegar que UCD ya lo hizo con los polimilis en 1981 cuando también se le pronosticaba un batacazo en las urnas, pero la diferencia estriba en que los centristas sólo acordaron el abandono definitivo de las armas de ETA PM sin ningún tipo de imposición.

Todo este asunto huele a podrido y se mueve dentro de una dinámica del embrollo y mentira. Díganme ustedes y, cómo no, el Tribunal Constitucional: ¿si Sortu no tiene nada que ver con ETA, por qué tanto interés de la banda terrorista para que el Gobierno legalice a la coalición abertzale? Y díganme ustedes: si Sortu nada tiene que ver con ETA, por qué el Gobierno negocia su legalización con los terroristas como moneda de cambio. Y díganme ustedes: si el Gobierno, como tantas veces se le ha inflado los mofletes, no tiene la última palabra sobre el TC, cómo acuerda ahora con ETA su legalización a cambio de otro comunicado electoralista. Un verdadero disparate, más propio de una historieta de Jaimito que de algo tan serio como es la lucha antiterrorista. Y lo más grave de todo gravita sobre las promesas de Zapatero a ETA. ¿Se imaginan ustedes cómo puede reaccionar la banda terrorista cuando Rajoy, si así lo deciden las urnas, se siente en La Moncloa a finales de año y decida romper los contactos con la banda? No quiero ni pensarlo por mucho que Rubalcaba insista que ETA está desactivada. Analistas políticos e historiadores saben que lo peor de los grupos terroristas son los últimos estertores. Por muy acorralado que se sienta nunca se pierde la operatividad de asestar un duro golpe. A diferencia de los yihadistas, sabemos que ETA no dispone de militantes dispuestos a inmolarse pero, durante los últimos años, ha tenido tiempo para organizar planes asesinos para los que no necesita muchos medios.

De la información del diario de Prisa sobre los contactos entre ETA y el Gobierno, siempre muy bien informado por medio de José Enrique Serrano, Rubalcaba y el propio Zapatero, nos enteramos de que la banda no descarta de cara al 20-N “formar un grupo propio” para que sus representantes participen en las Cortes defendiendo “un programa político centrado en la reivindicación del derecho a la autodeterminación” que condicione la política nacional. Desconozco en qué fuentes han bebido los profesionales de El País pero, en menos de dos meses –el 4 de noviembre comienza la campaña electoral–, ETA sólo tiene tiempo para insistir en la pantomima de Sortu/Bildu u otra franquicia batasuna que pueda sacarse de la manga. Y dudo que al propio Rubalcaba le interese otra opción cuando ya han pactado la implantación de Sortu/Bildu. De nuevo estamos ante la mentira y la maquinación política. Si tienen agallas que escenifiquen el acuerdo con una ETA que se resiste a deponer las armas, informen de ese pacto a los españoles y se presenten sin caretas ante las urnas. Una vez más, estamos ante la levedad o ante el peso. La levedad de la impostura y el peso de la verdad. La ligereza ante la impunidad con la que se desenvuelve Bildu o la firmeza ante las provocaciones de Martín Garitano. Argumentos para otro libro de Kundera y la opresión del totalitarismo de la coalición abertzale.

Hacer el agosto
Alfonso Merlos La Razón 28 Agosto 2011

Son ya muchos años. Seamos claros. Cuando se apunta que ciudadanos próximos a la izquierda «abertzale» se manifiestan contra las imposiciones españolas se está señalando en realidad que los limpiabotas de ETA toman las calles. Vuelven a hacerlo. Para berrear, para brindar o para darse un homenaje gastronómico siempre como tributo a unos asesinos que están en prisión por sus matanzas y sus letales amenazas. Es una película muy vieja pero, lo más grave, es que este verano, con motivo de las fiestas de Bilbao, se está volviendo a rodar ilegalmente ante la indiferencia y la estulticia de un irreconocible Estado de derecho.

Con autos de la Audiencia Nacional o sin ellos, es escalofriante la impunidad desde la que operan día tras día grupos de facinerosos que reproducen en sus tétricas pancartas y en sus sucios discursos, letra a letra y palabra a palabra, las proclamas que la banda terrorista difunde en sus comunicados. Ya se sabe: la estrategia policial torturadora, la política penitenciara criminal… y demás morralla en forma de propaganda que vomitan con todas las facilidades y comodidades los colegas de Garitano con tanta alegría como los de Ternera, porque al final son todos socios que navegan en el mismo barco, el del totalitarismo.

Pero, ¿esto es democracia? ¿Esto es normalización? Sin ninguna duda, no. Al contrario. Es la constatación de un fracaso de las instituciones judiciales para combatir el entramado social de apoyo a ETA/Bildu. Y es la escenificación de la falta de voluntad de políticos como Rubalcaba para comprender, primero, que la causa del terrorismo es su propio éxito; y segundo, que todo el terreno que los terroristas pueden ganar es simplemente aquel que los demócratas les dejamos libre.

No tenemos derecho
Daniel Portero La Razón 28 Agosto 2011

Y las víctimas del terrorismo, que hemos sufrido en nuestras carnes el asesinato, la persecución y la mutilación, tendremos un día también que aplaudir a los proetarras ¡Por favor! No hay derecho a la hipocresía de este país que nos quiere vender el falso buenismo de Bildu. Ahora resulta que los familiares de los sangrientos asesinos etarras tienen derecho a ensalzar las matanzas perpetradas por sus hijos y nosotros, los hijos y padres de asesinados, no tenemos derecho a denunciar las vergonzosas actuaciones de las víboras asesinas y sus familiares.

No tenemos derecho a que el Ayuntamiento de Bilbao aplique la ley y prohíba a dos comparsas exaltadoras de ETA –«Kaskagorri» y «Txori barrote»– campar a sus anchas por Bilbao haciendo homenajes a favor de los asesinos. Tampoco las víctimas tenemos derecho a que la Ertzaintza aplique la ley y disperse a los que exaltan a ETA aunque la Audiencia Nacional se lo haya comunicado. H

oy tienen más derechos los etarras y sus familiares que los propios asesinados y los que somos sus hijos o padres. Si esto es lo que quieren los gobiernos de España, que sepan que siempre habrá alguno de los nuestros para poner palos en las ruedas para que los vencedores seamos nosotros y no los terroristas.

ETA, ¿rendición o disolución pactada?
Hay indicios que avalan la sospecha de que las negociaciones nunca se interrumpieron.
Jaime Ignacio del Burgo www.gaceta.es 28 Agosto 2011

ETA lleva dos años sin asesinar a nadie. Todo bien nacido debe alegrarse por ello. El Gobierno espera además que, de un momento a otro, la banda terrorista anuncie el fin de su actividad criminal de forma definitiva e irreversible. Una decisión, proclaman los voceros gubernamentales, que estaría provocada por el permanente acoso de las fuerzas de seguridad, que habría llevado a los dirigentes etarras al convencimiento de que jamás conseguirán derrotar al Estado para conseguir la independencia de su imaginaria Euskal Herria. Nos dicen finalmente que ETA se encuentra en una total soledad política, ante la rebelión de su entramado político –e incluso del colectivo de presos– que ha resuelto apostar por la vía democrática, como lo demuestra el éxito de su vuelta a las instituciones a través de Bildu.

Sin lugar a dudas, el desistimiento de ETA sería la gran noticia que espera la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, después de tantos años de sufrimiento provocado por la furia criminal de la banda. Ahora bien, ¿se tratará en verdad de una rendición incondicional o estaremos ante una disolución pactada fruto de un nuevo (¿?) proceso de negociación?

El problema reside en que la credibilidad del Gobierno está seriamente en entredicho. Tanto el presidente Zapatero como su ministro Rubalcaba faltaron a la verdad en sus comparecencias en el Congreso. Uno de los engaños más clamorosos fue haber negado una y otra vez que la cuestión de Navarra estuviera en la mesa de las negociaciones. Leí no hace mucho que el candidato Rubalcaba era un gran amigo de nuestra tierra, porque los socialistas se sentían muy cómodos con el Amejoramiento del Fuero, siempre que fuera el marco de convivencia elegido por los navarros, lo cual es tanto como no decir nada. Pero el autor del panegírico omitió que Rubalcaba, encargado por el presidente del Gobierno de pilotar el llamado proceso de paz, había autorizado a Jesús Eguiguren a formalizar un borrador de acuerdo en el que se reconocía la existencia de Euskal Herria. Una realidad integrada por siete territorios –Navarra incluida– que sin formar hoy por hoy una unidad política, presentan vínculos históricos, culturales, sociales y económicos comunes. Para dar respuesta a la exigencia de la territorialidad, el acuerdo preveía la creación de un órgano institucional permanente vasco-navarro, dotado de una Asamblea Parlamentaria y de un Consejo Ejecutivo, integrados por representantes de sus instituciones legislativas y de Gobierno. Asimismo, se procedería a la creación, en el marco de la legislación comunitaria, de una eurorregión de la que participarían Aquitania, Euskadi y Navarra, de forma que Euskal Herria alcanzaría una proyección europea.

Se dirá que este acuerdo secreto, suscrito en Loyola por el PSN (Eguiguren), PNV (Imaz) y Batasuna (Otegui) el 31 de octubre de 2006, no fue ratificado por el Gobierno, pero la razón estuvo en la intransigencia de ETA al exigir que el órgano permanente tuviera como tarea prioritaria la redacción de un proyecto de Estatuto vasco-navarro, que sería sometido a refrendo de los territorios afectados, lo que vulneraba de forma radical la Constitución. Eguiguren reconoció más tarde la existencia del pacto de Loyola y afirmó que de las negociaciones fracasadas lo único que serviría como punto de partida, en el caso de que el proceso volviera a reanudarse, sería el acuerdo de 31 de octubre de 2006.

Lo ocurrido desde que ETA anunció su último alto el fuego no parece reforzar la idea de que la banda esté a punto de levantar bandera blanca. Desde que en diciembre de 2010 el PNV perdonó la vida política a Zapatero al comprometerse a apoyarle hasta el fin de la legislatura, no han dejado de conocerse nuevos indicios que avalan la sospecha de que las negociaciones con ETA nunca quedaron interrumpidas. El alto el fuego de ETA, al igual que el de 2006, sería el primer acto del guión preestablecido, cuya contrapartida sería la legalización de Bildu para concluir en la de Sortu. Por otra parte, la entrega de Guipúzcoa a la coalición abertzale al negarse a pactar una solución alternativa con el PSE y el PP en la Diputación General de Guipúzcoa y el Ayuntamiento de San Sebastián tendría por objeto demostrar a ETA que puede contar con una futura plataforma de negociación política nada menos que a nivel institucional. Si a esto se añade la reaparición de los mediadores internacionales, la selectiva detención de terroristas, la excarcelación de presos etarras y su traslado a las cárceles del País Vasco, la tolerancia con la campaña de exaltación de los militantes de la banda terrorista y la sumisión del Fiscal General del Estado al Gobierno, que se niega a emprender acciones legales contra la presencia de los proetarras en las instituciones, a pesar de que rechazan una y otra vez a condenar a ETA, es otro indicio de que algo se ha gestado entre bastidores. Da la impresión de que el Gobierno ha renunciado a derrotar a ETA para lograr una paz sin vencedores ni vencidos.

Lo cierto es que antes de que todo esto tuviera lugar, el derrotismo se había apoderado del mundo abertzale, mientras que hoy se encuentra exultante y sus provocaciones aumentan sin cesar. Así que cuando se produzca –si se produce– el ansiado comunicado de ETA habrá que leer la letra pequeña para saber si estamos ante una rendición incondicional o ante un nuevo pronunciamiento en el que la banda exprese su intención de disolverse siempre que se acepte la creación de una mesa de agentes políticos para negociar un nuevo marco para Euskal Herria, con inclusión del reconocimiento del derecho a decidir. De ahí que a nadie se le escape que las elecciones generales vuelven a tener para nosotros una importancia capital.

*Jaime Ignacio del Burgo es académico de la Real Academia de la Historia y ex presidente del Gobierno de Navarra.

Desde la cofa
La dignidad de Cataluña
José Carlos Rodríguez Libertad Digital 28 Agosto 2011

Ha muerto Heribert Barrera. El lector no avisado debe saber que Barrera fue consejero de la Generalidad de Cataluña durante la Guerra Civil y que fue el primer presidente del Parlamento catalán tras la instauración de la democracia en la Transición. Entre una y otra ocupación media una notable carrera de científico y profesor.

Si estos datos le dejan frío al lector, oiga las palabras que se han volcado sobre su reciente cadáver. Jordi Pujol ha dicho que "merece el agradecimiento y el recuerdo entrañable del pueblo de Cataluña" pues "fue un defensor de los derechos y de la dignidad de Cataluña". Claro, esto ya es otra cosa. Es, en concreto, la dignidad de Cataluña, nada menos. El también muy honorable Artur Mas también ha destacado su coherencia y lo ha propuesto como ejemplo para la juventud. Un millón y medio de peregrinos de la JMJ, al fin y al cabo, pueden estar equivocados sobre qué ejemplo deben seguir. Reagrupament lamenta que con él se ha perdido "un patriota de alta calidad intelectual y humana".

Todo lo cual crea ciertas expectativas. ¿Quién será este héroe de la política catalana? Pues el poseedor de estas palabras: "las oleadas migratorias son un plan para descatalanizar Cataluña". A él le gustaría "una Cataluña como la de la República". Es decir, ¿una Cataluña democrática?, no, "sin inmigrantes". Pues "es más importante salvar Cataluña que la democracia", con sus incómodas y cabe pensar que anticatalanas salvaguardas de los derechos individuales. Como el de emigrar o educar en español. Pero su pensamiento, para desmentir su apellido, carece de fronteras y llega a cruzar el continente: "En América los negros tienen un coeficiente intelectual inferior a los blancos", lo cual agitado en la coctelera de su pensamiento con que "se debería esterilizar a los débiles mentales de origen genético" produce vértigo. Es normal, dada la altura de la calidad intelectual y humana de Barrera. En ese esquema de valores entra como un guante (me los pongo para colocar aquí la cita), esta declaración: "Me merece más respeto un asesino de ETA que un delincuente común, puesto que el etarra mata por convicciones nobles, no por dinero". Es la "política sin eufemismos" que ha alabado otro dirigente catalanista.

Sin duda fue "fiel a sus principios, honesto, íntegro y nada demagógico", como ha dicho el propio Pujol. ¿Qué Cataluña oficial es esta que encumbra a un racista xenófobo partidario de la eugenesia? La que encarna, cabe pensar, la dignidad de Cataluña.

José Carlos Rodríguez es periodista y miembro del Instituto Juan de Mariana

Neofalantes
¿Acaso es posible evitar la ironía cuando observamos a una persona censurándose a sí misma?
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia 28 Agosto 2011

HA pasado prácticamente inadvertida, para sorpresa mía, la reciente encuesta de la Xunta que anunciaba el aumento del uso del gallego entre la juventud. Habida cuenta del esfuerzo público para que esto se consiga, habida cuenta del sacrificio en término de presupuestos, libertades y derechos que la sociedad gallega ofrenda diariamente al altar de la lengua, sorprende que estos datos no se hayan recibido con mayor fanfarria. Probablemente, el galleguismo ha interiorizado tanto la cultura de la queja, la protesta y el lamento que ha olvidado cómo alegrarse.

Estos datos confirman algo que mis oídos sospechaban: cada vez escuchaba a más gente joven intentando hablar en gallego. A manera de hipótesis, creo que el movimiento contra la imposición lingüística es parcialmente responsable de ello. Muchos defensores de la mal llamada normalización consideraban que el resurgir del gallego estaba garantizado gracias al sistema educativo y la propaganda. Cuando constataron que existía una oposición hasta entonces silenciosa, cuando cayeron en la cuenta de que no todo era cuestión de tiempo sino también de posicionamiento personal, se dijeron que ellos también tenían que intentar hablar gallego. A fin de cuentas, les habían explicado en el colegio que tenían una patria y una lengua perseguidas; los neofalantes, gentes anhelantes de tribu y tierra, con un toque de credulidad y sumisión en sus almas, decidieron al fin «comprometerse».

De este modo, uno pasea por las calles y se sorprende escuchando a estos neofalantes de ciudad hablando una lengua que llamamos, con más generosidad que exactitud, gallego. Un escéptico como yo no puede menos que sonreírse al escucharles, esforzándose en su neo-gallego con fonética del castellano, sintaxis del castellano, expresiones y giros del castellano y unas cuantas palabras diferenciadas. ¿Acaso es posible evitar la ironía cuando observamos a una persona censurándose a sí misma, vigilándose para que de su lengua no surja espontáneo el castellano familiar? Algunos neofalantes hay, lo reconozco, que han conseguido dominar un gallego bonito que gusta oír, pero siguen siendo exigua minoría.

Uno siempre ha sido tolerante con las locuras humanas. Todos tenemos las nuestras. Por tanto, siempre he mirado con cierta ternura a quienes aceptan mutilar sus capacidades expresivas por fidelidad a los mitos nacionalistas. Vivimos en un mundo libre, para que cada uno adopte su albedrío allí donde le pete, siempre y cuando, claro, la libertad de los demás sea respetada.

Por eso, mientras el compromiso con el uso del gallego sea personal, brotado de su propia voluntad, no puedo dejar de aplaudirlo. Si me tienen en contra es solo por una cosa: porque suelen ser los mismos que pretenden dictarme, a mí y a toda la sociedad gallega, en qué lengua es normal que hablemos.

Apuntes veraniegos (y 4)
XAVIER PERICAY ABC Cataluña 28 Agosto 2011

1. LA sensación es de derribo. Poco a poco el Gobierno de la Generalitat va laminando el Estado del Bienestar. Durante todo el verano la comidilla de la prensa socialdemócrata catalana ha sido la Renta Mínima de Inserción, o sea, los 420 euros mensuales que han recibido hasta la fecha 34.000 ciudadanos para no caer, se supone, en la mayor de las indigencias. Al parecer, muchos de esos 34.000 estaban lejos de merecer la ayuda. ¡Si hasta la cobraba el imán de Lérida! Por no hablar de los miles de marroquíes que ni siquiera residían en Cataluña. Aun así, el proceso de limpieza de la lista de beneficiarios no está siendo todo lo ágil y efectivo que sería de desear, por lo que no poca gente con derecho a recibir la prestación todavía espera la del mes en curso. Claro que, para chapuzas, la perpetrada por Sanidad en Viladecavalls, donde el cierre veraniego del único ambulatorio existente ha llevado a tres médicos, cuatro enfermeras y cuatro auxiliares a atender gratuitamente, en los pasillos y salas de espera del centro clausurado, a los enfermos que no pueden desplazarse al ambulatorio más cercano, situado a 40 minutos de la localidad. ¡Pobre Cataluña! Tanto soñar con un Estado propio, y el día que este llegue, si llega, lo que ya no habrá es bienestar.

2. Al ex presidente Pujol le preocupa sobremanera que PP y PSOE acuerden reformar la Constitución para garantizar la estabilidad presupuestaria. A su juicio, todo pacto entre los dos grandes partidos nacionales es malo para Cataluña. A eso se le llama hablar claro. Porque, teniendo en cuenta lo que significa para Pujol Cataluña, no hay duda que todo pacto de este tipo ha de ser bueno para España —incluyendo en ella, claro, lo que no sig<CW10>nifica para Pujol Cataluña—. El ex presidente también ha dicho que prevé un choque de trenes entre Cataluña y España, y que los catalanes deben estar preparados. ¡Y pensar que en Madrid todavía hay quien le considera un hombre de Estado!

Entrevista a Albert Boadella: 'No nos tiran cócteles molotov, pero nos han convertido en muertos civiles en Cataluña'
Els Joglars celebra sus 50 años como compañía recuperando 'El Nacional' que se representará del 1 de septiembre al 13 de noviembre en el Nuevo Teatro Alcalá de Madrid.
Raquel Quílez. Madrid www.elmundo.es 28 Agosto 2011

50 años de teatro a la espalda y Albert Boadella sigue haciendo sangre. El fundador de Els Joglars, la compañía privada más longeva del panorama patrio, aprovecha su último montaje -una reedición de 'El Nacional' que estrenó en 1993- para arremeter contra sus fantasmas. En este caso, el catalanismo, que les ha convertido en "muertos civiles en Cataluña", y las grandes estructuras teatrales que se mantienen con dinero público. Y lo dice él, que ostenta el cargo de director artístico de los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid.

Boadella (Barcelona, 1943) sigue en plena forma. Desde que su compañía empezase a hacer de las suyas en 1961, sus críticas al poder le han valido "un consejo de guerra, cárcel, intentos de atentando -'un día nos desmontaron las ruedas del coche para que nos matásemos-, exilio y ahora, el autoexilio en Cataluña". Contrapartidas que, asegura, siguen sufriendo por no aceptar ciertos cánones.

"Cuando podíamos haber sido la gran compañía oficial catalana, decidimos ponernos en oposición a esta idea y ser muy críticos con el nacionalismo. Y cuando hemos visto que la generación progre había entrado en terrenos muy sectarios y creía tener la verdad sobre todo, no hemos dudado en cuestionarlo, yendo contra una parte muy importante de nuestro público. ¡Y claro que sufrimos las consecuencias! No son físicas, como antes, pero sí otras muy graves. Por ejemplo, a nivel mediático, en Cataluña se ha producido una erosión constante hacia el trabajo de Els Joglars. El catalán, que era un mercado muy importante para nosotros, ahora no existe y las consecuencias económicas para nuestra subsistencia han sido muy duras. Así que no nos tiran cócteles molotov, pero nos han convertido en muertos civiles en nuestra propia tierra. No les interesamos porque no hacemos teatro en catalán. No nos quieren. Nos han considerados traidores a la causa", afirma.

–¿Habéis sentido muchas veces que estabais al límite, que Els Joglars no seguiría?
–"Ha habido momentos muy duros, a nivel político y económico. La crisis actual nos ha afectado mucho. Las giras son cada vez más complicadas, los ayuntamientos no pagan... Además, hemos tenido siempre niveles muy bajos de ayuda pública -las subvenciones, del Ministerio de Cultura en concepto de giras, sólo suponen el 7% del presupuesto de la compañía- porque no la hemos exigido y porque las administraciones no estaban dispuestos a dárnosla. Nos miran con distancia porque no somos gente de fiar porque les podemos salir por un sitio insospechado".

Críticas a los teatros públicos
Tan insospechado como que critiquen los teatros públicos cuando él mismo es director artístico de uno, el del Canal, de la Comunidad de Madrid. Y es que 'El Nacional, la obra musical que Joglars ha elegido para conmemorar su 50 aniversario, ataca a las grandes estructuras teatrales que "atentan contra la poesía del teatro". "Los grandes teatros como el Real son de difícil mantenimiento en las circunstancias actuales. Son estructuras demasiado grandes", dice Boadella.

–¿Cómo se va a tomar esto Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad y su jefa en Canal?
–"En mi sueldo no va incluida la libertad de expresión. Esperanza Aguirre sabía lo que yo valoro la libertad de expresión cuando me contrató, y si no le gustase, no lo habría hecho. Esto es una crítica a los grandes teatros de ópera que se comen el 90% de los presupuestos escénicos, una crítica a los teatros públicos, pero una cosa no quita la otra. Sería masoquista si yo fuese director del Real, pero en el caso del Canal se puede compaginar bien porque es un teatro con presupuesto bajo, muy austero. Es un ejemplo de teatro público, con las obras que gustan al contribuyente, que es el que paga la programación. Y yo, que he sufrido el sectarismo en los teatros públicos españoles, que nos han vetado muchas veces, he intentado hacer un teatro distinto".

En este 50 aniversario, Boadella reconoce que a veces añora el pasado: "En el 61 la gente iba al teatro como el que iba a misa. Uno a veces siente nostalgia de ese público tan apasionado y tan feligrés, que venía a verte buscando un mensaje transgresor que le alimentaba espiritualmente durante un mes". Y reconoce que los años van pesando: "Para una forma de dirigir como la mía, es muy cansado. Ensayo bien por las mañanas y mal por las tardes, antes aguantaba 10 ó 12 horas sin darme cuenta y ya no. En la forma en que yo trabajo estoy ya en una cuenta atrás". Cuenta atrás en la que, parece, no pierden fuerza las críticas.

'El Nacional', mezcla de teatro y ópera, cuenta la historia de Don José, el anciano acomodador del que fue Teatro Nacional de Ópera, hoy en estado de ruina debido a la crisis, que asume la misión de resucitar y renovar el arte lírico entre los restos del coliseo. Para ello, y ayudado por la mujer de la limpieza, adiestra un grupo de indigentes para representar Rigoletto. Del 1 de septiembre al 13 de noviembre en el Nuevo Teatro Alcalá.

Heribert Barrera: por la boca muere el pez nacionalista y racista
Toda su vida la dedicó a ultrajar a la nación española y al ser humano
 www.lavozlibre.com 28 Agosto 2011

Madrid.- La muerte de Heribert Barrera, líder histórico de Esquerra Republicana de Cataluya (ERC) ha generado una oledada de declaraciones de elogios provenientes de los nacionalistas de las distintas formaciones de esa y de otras regiones. También de los socialistas. Sin embargo, ninguno hace referencia al marcado perfil ultra del individuo fallecido, cuya vida la dedicó a ofender y ultrajar a la nación española, a sus ciudadanos y al ser humano, condicionando el trato al origen de nacimiento.

Estas son algunas de las declaraciones realizadas por Heribert Barrera a lo largo de su vida y recopiladas por el blog común Heterodoxias.es, de Juan Carlos Girauta, Cristina Losada y José García Domínguez:

“A Amèrica els negres tenen un Coeficient Intel•lectual inferior als blancs” (En América los negros tienen un coeficiente intelectual inferior a los blancos).
“S’hauria d’esterilitzar als dèbils mentals d’origen genètic” (Se debería esterilizar a los débiles mentales de origen genético).
“Es més important salvar Catalunya que la democràcia” (Es más importante salvar Cataluña que la democracia).

“La immigració es la principal amenaça de Catalunya, varem aconseguir superar les onades d’andalusos, però ara el català està en perill. A mi m’agradaria una Catalunya com la de la República: sense immigrants” (La inmigración es la principal amenaza de Cataluña, conseguimos superar la oleada de andaluces, pero ahora el catalán está en peligro. A mí me gustaría una Cataluña como la de la República: sin inmigrantes).

“Ningú em convencerà que és millor una Rambla amb gent mestissa que una on tan sols hi passegi gent de la raça blanca” (Nadie me convencerá que es mejor una Rambla con gente mestiza que una donde tan sólo pasee gente de la raza blanca).

“Quan Haider diu que hi ha masses immigrants, no és racista, diu la veritat” (Cuando Haider [líder ultraderechista auastriaco fallecido]dice que hay masas inmigrantes, no es racista, dice la verdad).

“No estic en contra de la pena de mort: s’hauria d’obrir aquest debat” (No estoy en contra de la pena de muerte: se tendría que abrir este debate).

“Em mereix més respecte un assassí d’ETA que un delinqüent comú, ja que l’etarra mata per conviccions nobles, no per diners” (Me merece más respeto un asesino de ETA que un delincuente común, puesto que el etarra mata por convicciones nobles, no por dinero).

“Les onades migratòries son un pla per descatalanitzar Catalunya” (Las oleadas migratorias son un plan para descatalanizar Cataluña).
“La solució per l’atur es expulsar els immigrants que ens roben el treball” (La solución al paro es expulsar a los inmigrantes que nos roban el trabajo).
“Jo no sóc racista ni xenòfob” (Yo no soy racista ni xenófobo).
 



Recortes de Prensa   Página Inicial