AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 9 Septiembre 2011

 

Aspiremos a todo y hagamos expirar a la Partitocracia.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  9 Septiembre 2011

Por una parte y en el rincón oscuro de la izquierda, tenemos al “candidato” Rubalcaba. En el rincón derecho iluminado por los focos de la autosuficiencia, tenemos al ”aspirante” Rajoy. Todo un espectáculo de verdadero pugilismo político, donde las marrullerías, los codazos, los golpes bajos y las zancadillas no están descartadas. No hay árbitro, ni cronómetro. Este es un combate a un solo asalto al poder y el vencedor no tendrá piedad de su adversario, que quedará irremisiblemente destrozado e incapacitado para seguir ejerciendo en esta desagradecida profesión de líder designado a dedo.

Ya dije que nos esperaban dos duros meses de campaña mientras España se debate entre el hundimiento o el rescate impuesto y la pérdida absoluta de soberanía. Pero a ninguno de los dos, candidato y aspirante, parece importarles otra cosa que no sea su particular lucha con promesas y brindis al sol, tratando de convencer a un electorado demasiado ocupado con llegar a fin de mes y el que conserva el trabajo, con la ansiedad de mantenerlo y no encontrarse un día las puertas de su empresa cerradas sin previo aviso.

Pero lo más mezquino es tratar de jugar con las esperanzas de millones de ciudadanos con números y fórmulas cuyo principal cinismo es que si fueran tan válidas, por qué se espera a las elecciones para aplicarlas y no ahora mediante un consenso. Realmente se trata de la demagogia y de la incapacidad de siempre. Se trata de que las promesas de campaña son “aspiraciones” y no realidades. Todos aspiramos siempre a mejorar, a tratar de solucionar los problemas de la mejor forma posible, pero aspirar no garantiza nada salvo una buena intención. Y la buena intención es algo que se presume del que aspira a ser el Presidente del Gobierno de España.

Claro que existen excepciones a esa regla. Zapatero ha sido un claro ejemplo de quien solo aspiró a llegar al poder para implantar su ideología a fuerza de decretos Ley, de apoyos bastardos a y de partidos secesionistas, de un anticlericalismo sectario y radical, de un falso y cínico “talante” para el diálogo y de establecer el “como sea” como forma de llevar a buen término su “proceso de paz” con la ETA recogidas en vergonzosas Actas de reuniones de negociación, siempre negadas.

Yo, modestamente, solo aspiro a que se produzca un cambio en la sociedad española. Solo aspiro a que esta sociedad tome las riendas de su futuro sin la vigilancia y tutela de unos partidos políticos corruptos y obsesionados solo con su perpetuación en el poder. Cambio, que no alternancia. Democracia, que no Partitocracia. República, que no Monarquía dinástica. Información veraz y libre, que no monopolio informativo y desinformación. Libertad e igualdad, que no sectarismo, adoctrinamiento e imposición forzosa de leyes frentistas y discriminatorias.

Aspirar a todo sin renunciar a nada hasta lograr que lo único que expire sea este estado de cosas que padecemos. Aspiremos a que España recupere el camino perdido y que la sociedad recobre su valor para enfrentarse y echar de su vida a esta pandilla de traidores, de aprovechados sin escrúpulos y de sinvergüenzas delincuentes que se han dedicado al expolio y a la ocupación de todos los resortes del poder al que se aferran como parásitos. Aspiremos a recuperar la dignidad como pueblo y a elegir a verdaderos representantes que conduzcan al País al sitio que le corresponde por su dilatada Historia.

Aspiremos a lo más alto y estemos dispuestos a defendernos de los que solo aspiran a mantenernos callados, sumisos y como mano de obra que les mantenga en sus privilegios

¡Mienten!
Los tribunales jamás han avalado la inmersión

Antonio Robles Libertad Digital  9 Septiembre 2011

Detrás de la inmersión sólo hay mentiras. Durante muchos años los catalanistas negaron que no se pudiera estudiar en castellano, y cuando no se pudo sostener más la mentira, la justificaron por ser el instrumento imprescindible para mantener la cohesión social. Inútil argumentar razones. Se han dado todas. Éticas, políticas, pedagógicas... A fecha de hoy, algunos sabemos que el nacionalismo no tiene razones, por eso publica solo mentiras.

Mienten cuando sostienen que el Tribunal Constitucional consagró la inmersión lingüística en su sentencia de 1994. Ni esa sentencia, ni ninguna otra de ningún otro tribunal, han avalado nunca la inmersión. Mal podría avalar la inmersión lingüística la sentencia 337/1994 del TC, cuando la causa que dio lugar a dicha sentencia tuvo su origen en una demanda judicial presentada por el abogado Gómez Rovira en 1983 en defensa de la enseñanza en castellano para sus hijos contra algunos artículos de la Ley de normalización Lingüística de ese año, cuando aún faltaban nueve para que se publicara el Decreto de inmersión lingüística de 1992. Por supuesto, el Tribunal Constitucional nada dice al respecto del concepto de inmersión, y cuando en un voto particular se hace referencia a ese modelo pedagógico, es para remarcar su inconstitucionalidad. Sin embargo sí hace mención, y con todo detalle, al concepto de "conjunción lingüística" o de "bilingüismo integral", cuyo modelo implica que catalán y castellano han de convivir como lenguas vehiculares y ninguna de ellas puede ser exclusiva ni excluyente. O sea, lo contrario de la inmersión.

Mienten cuando publican que el auto del TSJC que da un plazo de dos meses para habilitar al castellano como lengua vehicular en el sistema escolar catalán, tal como ha sentenciado el TS y ha fallado en sentencia el TC, creará dos escuelas separadas por el idioma. Mienten, porque la conjunción lingüística consagra la impartición de las materias en los dos idiomas, pero no en clases separadas.

Mienten, cuando acusan de segregar a los niños por razón de lengua, cuando la única segregación que existe es la que practica el actual sistema, donde unos niños son segregados, es decir, separados de su propia lengua y obligados a estudiar en otra.

Mienten, cuando alarman a la sociedad con la quiebra de la cohesión social, si se permitiese estudiar también en castellano. A finales de los setenta, en plena democracia, y principios de los ochenta, así se hacía y nunca como entonces hubo tanta libertad y paz social.

Mienten cuando difunden que los tribunales españoles quieren acabar con el catalán y llaman al desacato. Mienten cuando acusan al PP, a C’s y a CCC, la asociación presidida por Francisco Caja que ha ganado el pulso jurídico al Gobierno de la Generalitat, de querer echar a la lengua catalana de la escuela, cuando los primeros solo aplican la ley y los segundos defienden la cooficialidad que garantizan los derechos lingüísticos de todos.

Mienten cuando acusan a los padres castellanohablantes de robar a sus hijos el aprendizaje de la lengua propia de Cataluña, cuando son ellos los que están empeñados en apartar a esos niños del sentimiento cultural y lingüístico de sus padres. Y encima simulan escandalizarse ante la suciedad de sus propias mentiras: "Me sorprende que un padre quiera que su hijo hable un idioma y no dos", inventa Muriel Casals, presidenta de Omnium Cultural, con cara de mosquita muerta. Hay que estar muy fanatizada o tener muy mala uva para arremeter contra unos padres preocupados por defender los derechos de sus hijos en un mundo donde tantos pasan de ellos.

Mienten cuando envenenan la buena fe de miles de catalanes aseverándoles que sólo si se estudia únicamente en catalán se puede asegurar su supervivencia. ¡Cuánto caradura y qué falta de coraje de quienes tienen responsabilidad y preparación para denunciar el infundio! Nunca antes estuvo mejor defendido el catalán como con la Constitución actual, ni nunca fue mayor su importancia.

Mienten cuando dicen que el nivel de castellano bajo la inmersión en Cataluña es idéntico al resto de España, cuando no hay un solo estudio sostenido en el tiempo sobre la materia y, en las pruebas de selectividad de Cataluña, el grado de dificultad del exámen de castellano respecto del de catalán es cada año más bajo. Mienten doblemente, porque el verdadero fracaso está en el abandono escolar, precisamente el doble entre castellanohablantes.

Mienten cuando acusan a los padres que se han atrevido a demandar en los juzgados lo que siempre le han negado en las escuelas, de ser enemigos de Cataluña y que se niegan a aprender catalán. Además de mentir, ofenden a la inteligencia de unos padres que nunca han hecho incompatible su derecho a estudiar en castellano con el deber de aprender y usar el catalán.

Mienten cuando, amparándose en que la lengua catalana "es un tesoro", "el ADN de Cataluña", "el alma de la nación" sin la cual la esencia de Cataluña desaparecería, en realidad sólo se están parapetando tras la épica fascista de la nación para excluir al castellano como lengua legítima de Cataluña.

Y mienten cuando defienden a la inmersión sólo en catalán para salvar una lengua, cuando en realidad sólo es un instrumento de construcción nacional. Reparen en el editorial del diario nacionalista El Punt Avui del 7/09/2011 llamando a la rebelión contra la sentencia que tanto recuerda a las declaraciones de Artur Mas: "El catalán no es un elemento más de la cultura del país. Es su nervio y la columna que lo vertebra. Otros pueblos basan su personalidad en la religión, en los derechos históricos, en la situación geográfica (...) Por tanto, cualquier intento de discutirla o escatimarla es un ataque a la esencia del país y obliga a manifestar que su pervivencia y fortaleza son irrenunciables".

Quizás lo peor no es que mientan unos cuantos, sino que callen y consientan tantos.

9-IX-2011
La indisciplina fiscal de las autonomías
EDITORIAL Libertad Digital  9 Septiembre 2011

En los últimos días, PP y PSOE, los dos partidos que representan a casi el 90% de los españoles, se unieron para emprender una reforma constitucional cuyo propósito era limitar el déficit del conjunto de las Administraciones Públicas. La urgencia con la que se tramitó venía justificada, según se nos decía, en que resultaba imprescindible que los inversores internacionales recuperaran la confianza en nuestra economía y un compromiso semejante en la Carta Magna contribuía decisivamente a ello.

Por supuesto, cuantas más garantías les ofrezcamos a nuestros acreedores, menores tipos de interés tenderán a exigirnos. El problema es que ahora mismo nuestra economía –mejor dicho, nuestro sector público– pierde día a día la credibilidad que pudiera restarle, pues el compromiso constitucional se ve diluido por el incumplimiento de otro compromiso más inminente: alcanzar el 6% de déficit para este año.

Si bien parece que, de momento, la Administración central está haciendo los deberes, las administraciones autonómicas lo están incumpliendo de manera flagrante. En los seis primeros meses del año, su déficit asciende al 1,2% del PIB, cuando para el conjunto del ejercicio tienen establecido un límite del 1,3%. Algunas comunidades, de hecho, incluso superan el 2%; es el caso de Castilla-La Mancha, Extremadura o Baleares.

A la luz de semejantes cifras, se entenderá la urgencia de algunos planes de ajuste tan enérgicos como el de Cospedal, pese al rechazo con el que han sido recibidos por algunos socialistas como Rubalcaba o Salgado; al parecer, para el PSOE, no existe una situación de emergencia que justifique esas medidas u otras aún más drásticas.

Ahora bien, no olvidemos que corresponde al Gobierno central la tarea de forzar a que las autonomías cumplan con sus compromisos financieros. Sin duda, los principales responsables del enorme despilfarro existente son los propios gestores autonómicos; pero el responsable subsidiario es el Gobierno de España. Si hubiese empleado la misma diligencia en reformar la Constitución que en aplicarla para controlar los desmanes autonómicos, jamás habríamos llegado a esta situación.

La eficacia de la escuela nacionalista
Antonio Robles www.vozbcn.com  9 Septiembre 2011

(Carta abierta a Nacho Corredor)

Querido amigo Nacho, tu voluntariosa exposición en LA VOZ DE BARCELONA de tu limpieza de sangre, a través del artículo El catalán y la cohesión social es una impecable demostración de la afirmación negada, y para colmo, ni siquiera sospechas por qué. ¡Con perdón! Esta es la máxima virtud de cualquier forma de alienación. El sujeto manipulado es incapaz de darse cuenta de su alienación porque su pensamiento ha dejado de ser suyo para depender de quien se lo ha implantado. No habla por él, sino a través del otro. Solo que no se da cuenta.

Aún no te has enterado que la inmersión lingüística obligatoria en Cataluña no es un sistema pedagógico para aprender lenguas, sino un instrumento de construcción nacional, una excusa para engendrar niños catalanistas. Puede que tú ni siquiera te consideres catalanista, pero te expresas a través de sus mantras.

Dices con cierto cinismo y mucha autosuficiencia: ‘Nací en Santander, vine por aquí a los seis años, y hablo un perfecto castellano. ¡Qué cosas! Y eso que he sido víctima de la famosa inmersión’. Déjame que te remarque uno solo de esos mantras. El artículo está plagado de ellos; no seré yo quien te escamotea el morbo de buscar por ti mismo el resto: ‘¿O es que acaso queremos separar a las personas en función de la lengua que hablen? ¿O es que acaso queremos crear dos comunidades lingüísticas bien diferenciadas?’.

Cuando el sectarismo no tiene argumentos, convoca al miedo. ¿Desde cuándo poder estudiar en las dos lenguas oficiales de Cataluña conduce a la fractura social? ¿De qué premisas partes para llegar a esa conclusión? ¿Y en qué datos empíricos están basadas? ¿Qué auto, sentencia, Tribunal o padre ha declarado ese juicio de valor malicioso repetido hasta la náusea por el catalanismo?

Mi querido amigo Nacho, contesto a tu artículo porque me ha enternecido comprobar cómo una buena persona, con buena fe, ha expuesto con nítida claridad la eficacia de la Formación del Espíritu Nacional (FEN) implantado por el fascismo postmoderno de factura catalanista. Y sin darse cuenta, el triunfo definitivo del nacionalismo.

Antonio Robles es profesor y ex diputado autonómico

Poder Judicial
El olfato de los jueces
Emilio Campmany Libertad Digital  9 Septiembre 2011

En cualquier programa regeneracionista figura con letras estelares el proyecto de reformar la Justicia. Es obvia la necesidad de hacer que el Poder Judicial sea independiente de los otros dos. El PSOE de Felipe González cercenó esa independencia y el PP de Aznar no quiso devolvérsela. Zapatero se ha quedado con las ganas de terminar de cargársela gracias a que la crisis económica lo ha tenido entretenido haciendo como que gobierna. No hay mal que por bien no venga.

El caso es que algunos jueces, por su proyección política o por lo que sea, huelen el rolar del viento político antes que la mierda, con perdón. No sé si es el caso de Antonio Pedreira, quien, después de más de dos años, ha decidido que no hay forma de estar seguro de que L. B. sea Luis Bárcenas, ni de que J. M. sea Jesús Merino en la contabilidad de la Gürtel. Tiene razón la Fiscalía Anticorrupción al irritarse y alegar que nada sustancial ha cambiado desde que se imputó a estos dos populares en la trama corrupta. Pero, claro, allí no deben gastar un olfato tan fino.

En Cataluña pasa tres cuartos de lo mismo. Lustros lleva la Generalidad, da igual en manos de quién haya estado, pisoteando los derechos de los catalanes que quieren educar a sus hijos en castellano. Se han subvencionado, especialmente en aquella tierra, las más atrabiliarias excentricidades, pero desde hace Dios sabe cuánto no hay forma en Barcelona de recibir enseñanza en español, cosa que es perfectamente posible hacer en París, Roma o Bruselas. Hay una generación entera de catalanes castellano-parlantes a quienes se les ha negado el derecho a aprender su lengua materna y de repente, sin saber por qué, los señores magistrados del TSJ catalán despiertan de su letargo y deciden que eso no puede seguir siendo así. Es ahora, precisamente ahora, cuando el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña se acuerda de que tenemos una Constitución que consagra ciertos derechos que deberían respetarse incluso en un lugar tan alérgico a ellos como es Cataluña. ¿Por qué ahora? Será por lo que sea, pero alguien, como en el caso de Pedreira, podría suponer que huelen el rolar del viento y cambian la disposición del velamen de sus barcos para aprovecharse de la nueva brisa.

Queda por ver qué harán los magistrados de la Audiencia Nacional, convocados por Bermúdez para la tarde del 20 de este mes, cuando decidan si lo de El Faisán es colaboración con organización terrorista o no. De que lo sea o no depende que el asunto siga en la Audiencia Nacional o pase a un juzgado del País Vasco, donde el escándalo quedaría en buena medida desactivado. Me da en la nariz, ya que de olfatear se trata, que, rolando como está el viento, la Audiencia va a decidir que avisar a un terrorista de que lo va a detener la Policía es colaborar con él. ¿Ustedes no se lo huelen?

Cataluña / EL OASIS CATALÁN
Los nacionalistas y la Constitución
MIQUEL PORTA PERALES ABC Cataluña  9 Septiembre 2011

Conmueve la devoción que el nacionalismo catalán manifiesta por la Constitución. Cosa que hemos comprobado estos días a raíz de la reforma que incluye la estabilidad presupuestaria en la Carta Magna. Ahí está Duran Lleida lamentando la ruptura del pacto constitucional, Artur Mas quejándose porque «nos están sacando del espíritu de la Constitución» o Sánchez Llibre preocupado al percibir que la reforma implica un «planteamiento letal» que conduce a una «Constitución más débil». O a Joan Ridao deplorando el «golpe de Estado constitucional» que supone la reforma. Como se aprecia, los nacionalistas sufren por la Constitución. Con el ánimo de reducir la pena y el dolor que les embarga, propongo un par de ejercicios a su alcance.

En primer lugar, una declaración de lealtad constitucional. En segundo lugar, una práctica política que incorpore la aplicación de las sentencias del Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional. Podrían empezar, por ejemplo, por la cuestión de la lengua en la escuela tal como solicita el TSJC. Al nacionalismo catalán, la Constitución le interesa lo justo. Se acata, porque no queda otro remedio. Se cumple, o se cumple a medias, o no se cumple, en función del interés o la correlación de fuerzas. Pregunta: ¿alguien cree que quienes ahora se rasgan las vestiduras ante la reforma aprobarían hoy la Constitución de 1978? Serias dudas, al respecto.

¿A qué viene el llanto ante la reforma constitucional? En estos días, el nacionalismo catalán ha vuelto a entonar el «no nos quieren» y ha hablado, otra vez, de choque de trenes y de aumento de la desafección. Pues bien, la «defensa» del pacto constitucional por el nacionalismo catalán es la expresión de un tacticismo que juega la carta de una supuesta marginación de la cual se obtienen réditos políticos y electorales. Quede claro que quien se «margina» —mucho teatro— es aquel que lo ha decidido previamente con unas exigencias —el nacionalismo lo sabe— imposibles de asumir.

Cataluña
Alberto de la Hera El Confidencial  9 Septiembre 2011

Entre los comentarios que he recibido a mi artículo de la semana anterior -en el que me ocupé de la ruptura del consenso constitucional anunciada en el Congreso por el diputado Sr. Durán Lleida-, hay dos que utilizan el término “anticatalanismo”. Uno de ellos me pregunta: “¿A qué viene tanto anticatalanismo siempre?”; y el otro me dice: “El anticatalanismo sobra y resulta vergonzante hasta para los catalanes que nos sentimos muy españoles”.

En ambos casos, y con el debido respeto, estimo que aquí existe un equívoco. En mis palabras no hay nada de anticatalanismo, pues mi disconformidad no es con Cataluña ni con los catalanes, sino con los nacionalistas y el nacionalismo. Y no son la misma cosa. El catalanismo me parece digno de toda admiración; no comparto en cambio las tesis, puramente políticas a fin de cuentas, de los Partidos nacionalistas. Y son cosas diferentes. Voy a tratar de explicarme, yendo al fondo del asunto, y empezando por el principio.

Bajo dominación romana, la Península Ibérica era un todo, dividido en provincias, una de las cuáles era la Tarraconense. La unidad se mantuvo durante el Reino visigodo. Fue la invasión musulmana la que dio lugar al fraccionamiento posterior; es un error pensar que la Reconquista se inicia nada más que en Asturias a partir de Covadonga; comenzó también, y en cada caso sin contactos con el resto, en Navarra, en Aragón, en Cataluña. Y del avance de la Reconquista nacieron, separados e independientes entre sí, el Condado de Barcelona y los Reinos de Aragón, Navarra, y Castilla-León-Galicia. Todos merecen la misma atención, ninguno es históricamente un hecho dominante sobre los otros. Y en cada uno se formaron tradiciones, culturas y pueblos. En dos de ellos, Galicia y Cataluña, se formó también una lengua propia, hermanas las dos entre sí y del castellano como nacidas del latín, paralelas, con sus características gramaticales y linguísticas, su literatura, su significación y su historia como parte capital de la sociedad en la que nacieron. Pero esas lenguas no constituyen un hecho diferencial, como si Cataluña y Galicia fueran más distintas del resto que Aragón o que Castilla. No. Pudo suceder otra cosa: que no naciese una lengua en Cataluña y naciese una en Navarra, ¿por qué no? Que no naciese una en Galicia y sí en León. Era posible. Las lenguas no hacen más diferentes a aquellos pueblos que, por el modo en que se desarrolló la Reconquista, surgieron separados unos de otros sobre la misma Península. A más a más, ¿qué pasaría si en Portugal se hablase el gallego o el castellano porque no hubiese surgido el portugués? ¿Sería menor la personalidad histórica de ese país? No por cierto.

Las lenguas latinas peninsulares, ya lo he dicho, son hermanas y constituyen una clara y espléndida riqueza de la que todos nosotros nos tenemos que sentir orgullosos. Y lo mismo del resto de las tradiciones culturales de cada uno de los pueblos que nos reunimos en este pedazo de tierra.

Los avatares históricos condujeron primero a la unión entre el Condado de Cataluña y el Reino de Aragón, no obtenida por la fuerza sino por el voluntario matrimonio entre el Conde Ramón Berenguer IV y la Reina Doña Petronila. Del mismo modo, a través del Compromiso de Caspe, los catalanes-aragoneses-valencianos llamaron a reinar en su patria a la dinastía castellana de Trastamara. Por supuesto que ya sé quien era Joan Fiveller, y los problemas de respeto a fueros y tradiciones que se originaron con la nueva dinastía. Problemas que por fortuna se superaron, y desde Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se estableció en España lo que en terminología científica inglesa llamamos una “monarquía compuesta”: varios reinos independientes bajo una misma Corona. Y Cataluña transmitirá al Heredero de esa Corona el Principado de Gerona, como Castilla el de Asturias y Navarra el de Viana. En absoluto pie de igualdad. Y no es poco significativo que sea un título catalán el que, en representación de todo el reino de Aragón, ha llevado siempre y lleva cada futuro Rey de España.

Luego vino el sistema centralista importado de Francia, la supresión de derechos, las incomprensiones, todo eso que es pena que haya sucedido. Pero lo que hay que hacer es superarlo, olvidarlo, hermanarnos, reconstruirnos. Esto es lo que nos pide la historia de España, un país vario, rico en culturas, en lenguas, en tradiciones. De él me siento hijo y de serlo me enorgullezco. Es cierto que lo mismo me pasaría, por poner un ejemplo, con Polonia o con Japón si fuesen mi patria. Mi patria es España, formada por un conjunto de nacionalidades a partir de un origen común y con un presente y un futuro que también deben ser comunes.

¿Por qué los Partidos nacionalistas quieren destruir esa realidad? No representan -votos cantan- a toda Cataluña, pero se lo creen, y son ellos los que hoy insisten tanto en las diferencias; buscan hasta tal grado la independencia -política, lingüística, económica…-, sin base alguna histórica que les apoye, que están consiguiendo eso que mis interlocutores han llamado “anticatalanismo”, y que no es tal, sino una reacción inconsciente de muchísimas personas ante el intento de erradicar de Cataluña todo lo que suponga España.

No me consideren, ni nos consideren, los catalanes que se sienten muy españoles, como enemigos suyos, ni contrarios a su grandeza como pueblo. Admiro a Cataluña, creo que más que los nacionalistas, porque no amo a una Cataluña que ellos han inventado sino a la verdadera y espléndida Cataluña.

Denuncia de Convivencia Cívica Catalana
El Gobierno de Mas estaría inflando las notas de castellano
La asociación dirigida por Francisco Caja denuncia que el Gobierno de CIU está mintiendo sobre las notas de castellano para justificar la inmersión.
LIBERTAD DIGITAL  9 Septiembre 2011

Tras las declaraciones del portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, en las que aseguraba que el nivel de castellano de los alumnos catalanes es "superior al de otras comunidades", la organización Convivencia Cívica Catalana ha emitido un comunicado en el que recuerda que en la última evaluación, en la que se "utilizó la misma prueba y es por tanto comparable en términos homogéneos de dificultad", los resultados de los alumnos catalanes fueron peores que los del resto de España

Además, la organización de Francisco Caja afirma que las puntuaciones de castellano que ha difundido la Generalidad son totalmente falsas porque "corresponden a puntuaciones de comprensión lectora de catalán y no de castellano". Las deficiencias de los alumnos catalanes en la lengua común de todos los españoles son especialmente significativas en "ortografía, morfosintaxis y literatura, con puntuaciones muy inferiores a las del resto".

"De 1.280.000 alumnos solo se han quejado cinco sobre las políticas lingüísticas", asegura Homs, como si en un Estado de Derecho el cumplimiento de las sentencias dependiera del número de demandantes personados en la causa. Convivencia Cívica Catalana considera que el Ejecutivo de CIU debería cumplir la sentencia sin "buscar excusas".

Cataluña
¿Llevará el PSOE en su programa electoral para el 20N la inmersión lingüística ilegal?
El PSC asegura que el PSOE hará público su “compromiso” con el veto al español como lengua vehicular escolar en Cataluña durante la próxima conferencia política, previa a las elecciones generales.
Redacción www.vozbcn.com  9 Septiembre 2011

El secretario general adjunto del PSOE en el Congreso y dirigente del PSC, Daniel Fernández, ha señalado en una entrevista publicada este jueves en El Periódico que en la conferencia política del PSOE, previa a las próximas elecciones generales del 20N, se aprobará una enmienda del PSC para ratificar “el compromiso” del PSOE con el modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, a pesar de que los tribunales han decretado su ilegalidad.

Fernández, responsable de Política Institucional del equipo de trabajo del candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha recordado que el PSOE ha defendido “varias veces en el Congreso la inmersión frente a los ataques de la derecha” y ha insistido en que este partido siempre ha apoyado la prohibición del español como lengua vehicular en los colegios públicos catalanes. “Frente a lo que algunos inventan, el PSOE siempre ha estado al lado de Cataluña en la defensa del sistema [de inmersión obligatoria]. Y siempre la derecha española ha estado en contra. La conferencia política servirá para subrayar esa realidad”, ha añadido.

Apoyo incondicional del PSC a la inmersión obligatoria
Es cierto que el apoyo del PSC a la inmersión obligatoria ha sido siempre incondicional. De hecho, en los últimos días, desde que se conocieron los autos del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que dan un plazo de dos meses a la Generalidad para reintroducir el bilingüismo en las escuelas, tal y como dictaminó el Tribunal Supremo en diciembre de 2010 en base a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto, estos apoyos se han renovado.

“Somos copartícipes de este modelo educativo, que ha dado buen resultado y que evidentemente defenderemos. El Gobierno [autonómico] puede contar con nuestro apoyo en las acciones que emprenda en defensa de nuestro modelo educativo“, ha señalado este martes el primer secretario del PSC, José Montilla. Una posición similar a la que ha mantenido la ministra de Defensa, Carme Chacón: “Los socialistas catalanes defendemos y defenderemos el sistema educativo de inmersión lingüística. Es lo que ha garantizado la cohesión social y lingüística en nuestro país [Cataluña]“.

Zapatero y Rubalcaba, contra el bilingüismo escolar
Más sorprendente, en cambio, ha sido la defensa del veto al español como lengua vehicular escolar por parte del PSOE. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró en julio de 2010 que seguiría apoyando la inmersión obligatoria en Cataluña y que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto “respeta y valida” que el catalán sea la única lengua vehicular en la enseñanza. Opinión realmente inaudita, especialmente cuando dicha sentencia dice, textualmente, que ‘el catalán debe ser, por tanto, lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza, pero no la única que goce de tal condición, predicable con igual título del castellano en tanto que lengua asimismo oficial en Cataluña’, e insiste en que ‘desde ahora hemos de dejar sentado en nuestra argumentación que, como principio, el castellano no puede dejar de ser también lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza‘.

Por otra parte, Rubalcaba no solo ha apoyado la exclusión del castellano como lengua vehicular en las escuelas públicas catalanas, sino que, incluso, ha alardeado de haber sido coautor de ese sistema. “Yo he defendido en el Parlamento el Estatuto de Cataluña. He defendido televisión tras televisión, radio tras radio, el modelo educativo de Cataluña que, por cierto, pacté con el señor Pujol. Yo. Y lo he defendido”, señaló en julio pasado en TV3.

Habida cuenta de estas posiciones, gana verosimilitud la posibilidad apuntada por Fernández en el sentido de que el PSOE incorpore en su programa electoral para las próximas elecciones del 20 de noviembre su apoyo inequívoco a la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, esto es, la prohibición del español como lengua vehicular en los colegios públicos de Cataluña.

España
El Gobierno evita posicionarse frente al desacato a los tribunales de Mas
Preguntado por si “el Gobierno hará algo para que se cumpla la sentencia del TSJC” sobre bilingüismo escolar en Cataluña, el portavoz del Gobierno, José Blanco, se limita a responder que no se debe “utilizar las lenguas como instrumento de confrontación y de división, y menos como un instrumento político en tiempo electoral”.
Redacción www.vozbcn.com  9 Septiembre 2011

El ministro de Fomento y portavoz del Gobierno, José Blanco, ha cargado este jueves contra el PP acusándole de “utilizar las lenguas como elemento de confrontación y de división” -a pesar de que los populares ya han anunciado que no harán “nada” que puedan distanciarles de CiU- y ha asegurado que “el modelo catalán de normalización lingüística cuenta con el aval del Tribunal Constitucional y ha funcionado muy bien como vehículo de integración a lo largo de todos estos años”.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Blanco ha evitado explicar cuál va a ser la actuación del Gobierno frente a las amenazas del presidente de la Generalidad, Artur Mas, de incumplir las sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para restablecer el bilingüismo escolar.

El Gobierno no sabe/no contesta
El portavoz del Ejecutivo se ha limitado a leer un texto que tenía preparado en el que ha señalado que “las lenguas son un vehículo de comunicación y de convivencia, no de división”, que “la diversidad lingüística que atesora España es un orgullo y tiene que seguir siendo un orgullo para nuestro país, y una muestra de su inmensa riqueza cultural que hay que defender y que hay que preservar”. “El ruido que escuché estos días no es nada nuevo, siempre que se aproxima un tiempo electoral, se utiliza la lengua -el catalán, el gallego- como instrumento de confrontación, de división, aunque luego algunos, si lo necesitan, acaben hablando catalán en la intimidad“, ha añadido.

Otro periodista ha insistido: “¿El Gobierno hará algo para que se cumpla la sentencia del TSJC?”. Sin embargo, de nuevo, Blanco ha evitado posicionarse. “El Gobierno, como siempre, es respetuoso con todas las decisiones, pero he reiterado que había un pronunciamiento del Tribunal Constitucional en relación a las normas de Cataluña. Hay una sentencia del Tribunal Constitucional también cuando se pronunció sobre las previsiones del Estatuto de Cataluña. E, insisto, a partir de lo que ha dicho el Tribunal Constitucional lo que tenemos que hacer es trabajar en una dirección, que es no utilizar las lenguas como instrumento de confrontación y de división, y menos como un instrumento político en tiempo electoral. Reitero, esto no es nuevo, ya lo hemos vivido en otros momentos y en otros tiempos”, se ha limitado a responder.

De esta forma, las palabras del portavoz del Gobierno aumentan la confusión sobre cuál es la posición del Gobierno frente al anuncio de desacato a los tribunales por parte del presidente autonómico. Especialmente después de que, esta misma semana, el ministro de la presidencia, Ramón Jáuregui, haya señalado que “lo que el Gobierno [autonómico] de Cataluña tiene que asegurar es el derecho de cualquier persona que reclama ser educada en castellano a poderlo hacer“.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Por narices
José Antonio VERA La Razón  9 Septiembre 2011

Artur Mas no ha estado muy elegante al pedir que no le «toquemos las narices» con relación al catalán. Ciertamente no creo que nadie se dedique a hacer tal cosa con el presidente de la Generalitat por muy hermosas que pueda tener las aludidas protuberancias. Lo que hace la gente es reclamar aquello a lo que tiene derecho, porque así lo recoge la Constitución y lo reconocen una vez tras otra los tribunales de Justicia en sus sentencias: el derecho a que el castellano sea también lengua vehicular en Cataluña. Y lo que hacen Mas y su gobierno, con el aplauso vergonzante del PSC de Montilla y del PSOE de Rubalcaba, es vulnerar la legislación e incumplir los fallos judiciales, permitiéndose el lujo de airearlo, incitando claramente a la desobediencia. Amén de confundirse y confundir, algo en lo que es un especialista.

Dice que «nos tocan las narices a los catalanes con nuestro idioma». Oiga, señor Mas, nadie se mete con el catalán ni lo ningunea ni minusvalora. Al contrario, a todo el mundo le parece perfecto que el catalán sea lengua vehicular en la enseñanza. En segundo lugar, el castellano, como «lengua mayoritaria» que es en realidad en Cataluña, como bien sabe nuestro querido president, es también «el idioma propio» de cientos de miles de catalanes que lo tienen por «lengua materna», a los que se margina «por narices» imponiéndoles un sistema en el que el bilingüismo no se traslada a las aulas ni a la Administración. El único lugar donde pervive el bilingüismo, amen de en la calle y en la sociedad civil, es en los aeropuertos gestionados por el Estado. En todos los demás –Generalitat, ayuntamientos, diputaciones, TVs, radios autonómicas y empresas públicas– el castellano ha sido expulsado e incluso perseguido. Eso es moneda de uso común, lo sabe todo el mundo y a ello han contribuido particularmente los señores Pujol, Montilla y Mas, con la inhibición –por intereses políticos puntuales– de González, Aznar y Zapatero.

A partir de aquí, el único que «toca la nariz» es el molt honorable president, haciendo un problema de algo que, con espíritu de concordia y voluntad de entendimiento, tendría fácil solución: bastaría probablemente con que, amen de las dos horas de español actuales, se obligara a impartir como vehicular en castellano una asignatura troncal de las que hoy (como todas) se imparten «sólo en catalán». Eso no implica modificación alguna del sistema, ni es malo para los estudiantes, sino al contrario. Si, además, decidiera Mas dar en inglés otra de las asignaturas que hoy se dan «solo en catalán», llegaría a la cuadratura del círculo, y probablemente conseguiría un modelo educativo más competitivo del que tiene, claramente deficitario con relación a los dos idiomas (el español y el inglés), más importantes del mundo.

No es hablar por hablar. Hay cientos de ejemplos. El otro día nos avergonzamos unos periodistas al comprobar el nivel de castellano escrito de cierto político formado en la inmersión, cuando respondía un Chat por internet. No eran faltas de ortografía. Era un auténtico horror.

Artur, no me toques los cullons, sisplau
Pepe Álvarez de las Asturias www.elsemanaldigital.com  9 Septiembre 2011

Una prueba de patriotismo es hablar mal cualquier idioma que no sea el nuestro. Está claro que el amic Sir Artur es un patriota con todas las de la ley (o sin ley, mejor dicho)

El molt honorable president de la generalitat de catalunya, sir Artur Mas, ha estallado como un foc artificial con el último auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (¡de Cataluña!) que pretende, el muy, que el idioma común de todos los españoles pueda ser utilizado por todos los niños españoles para aprender las cosas que tienen que aprender los niños para poder tener un futuro mejor que nuestro presente… y sobre todo que nuestro pasado. Esto, así contado, puede sonar normal, lógico e incluso deseable para cualquier persona seria del mundo globalizado. Mas no para Mas (sir Artur), que prefiere que los hijos de sus ciudadanos se labren un futuro más bien de corto alcance y más bien de cortas miras. Eso en mi pueblo se llama egoísmo, fanatismo y estupidismo (que deben ser sinónimos de nacionalismo).

Decía el novelista y periodista portugués José María de Queiroz que una prueba de patriotismo es hablar mal cualquier idioma que no sea el nuestro. Está claro que el amic Sir Artur es un patriota con todas las de la ley (bueno, justo con la ley no, precisamente), pues lo que pretende es que sus patriotas compatriotas sólo hablen bien el catalán (a no ser que tengan pela suficiente para pagarse el colegio Alemán, donde sí estudian español), y si eso les anula oportunidades futuras para prosperar, que se jodan, así hablando pronto y mal (o sea, en español). Es, más o menos, lo que hacía Franco consigo mismo y con los españoles, que nos doblaba las pelis americanas para que no habláramos inglés y para que hoy se arruine el cine patrio. Por cierto, que en tiempos de la oprobiosa dictadura se hablaba catalán en Cataluña con plena libertad, o sea, que hablaban los que querían, aunque no eran muchos, y no a los que obligaban, como ahora en democracia.

Y yo me pregunto, ¿existe algún país en el mundo donde se prohíba a los niños estudiar en el idioma oficial de su propio país? ¿O donde se impongan multas ruinosas a los comerciantes que vendan sus productos en el idioma oficial del país? Me atrevería a jurar que no.

Con el tema de la lengua no se juega, dice sir Artur. Y tanto. Aquí, en español ni se juega, ni se ríe, ni se habla, ni se canta, ni se escribe, ni se rotula, ni se vende, ni se piensa. O eso es lo que pretende sir Artur, libreta de multas millonarias en mano. Porque los ciudadanos catalanes andan un poco más despiertos que sus cegados dirigentes y saben que el español es absolutamente necesario para vivir y sobrevivir en el mundo actual. Y el inglés. Y el chino, de aquí a nada. Y tienen la grandísima suerte de poder aprender, desde la cuna, dos idiomas, dos culturas, dos formas de ver la vida que luego se podrán convertir en tres o más. Y eso enriquece. Hablar sólo catalán empobrece, sir Artur; aprender sólo catalán empequeñece; y administrar sólo en catalán, empobrece y empequeñece aún más, señor Mas-por-menos, porque expulsa literalmente a empresas, estudiantes, profesionales, multinacionales, fábricas, eventos y todo tipo de generadores de riqueza que buscan tierras más amables, fáciles y comprensivas a la hora de montar un negocio. El negoci, en Cataluña, ya no es lo que era.

A usted, sir Artur, el TSJC le toca las narices. Y el resto de España también, desde hace muchos siglos, porque según usted "intentan que el catalán vaya a menos porque configura nuestra identidad colectiva" (en la que no entran los toros aunque sí el jamón de jabugo). Y, por si quedaban dudas, chantajea a los posibles próximos gobernantes del Estado Español, el PP, amenazándoles con dejarles sin acuerdos si legislan contra la inmersión lingüística (Por cierto, ¿este Mas no fue el que firmó ante notario que jamás iba a pactar con el PP? ¿Es que ya se había cortado el cinturón sanitario?). Y para rematar la jugada, se declara abiertamente insumiso y se pasa la ley por el forro de los cullons. Para Mas, cualquier defensa del español es un ataque directo y sangriento al catalán. O sea, fanatismo sobre fanatismo y victimismo sobre victimismo. O sea, Mas de lo mismo.

"El nacionalismo se cura viajando", afirmaba el Nobel de Literatura (en lengua española) Camilo José Cela; aunque viendo los periplos aventureros del megaembajador Carod Rovira, discrepo de don Camilo. Estoy más de acuerdo con el último Nobel de Literatura (en lengua española) don Mario Vargas Llosa: "Creo que, en última instancia, el nacionalismo está reñido con la democracia (…) Si usted escarba en las raíces ideológicas del nacionalismo, éstas son un rechazo de las formas democráticas, un rechazo a la coexistencia en la diversidad, que es la esencia de la democracia (…) El nacionalismo es siempre fuente de crispación, de confrontación y de violencia, y eso no excluye al nacionalismo que juega a la democracia al mismo tiempo que a la exclusión." Cristalino, ¿verdad?

Por terminar de manera elegante, a lo caganer, como bien decía Josep Pla (que además de escribir mucho y bien –en catalán- también viajó mucho), "el nacionalisme es com un pet, només li agrada a qui se´l tira". Así que, señor Mas, y hablando de narices, deje ya de tirarse pedos al viento que sólo le gusta oler a usted. Y deje ya de tocarnos los cullons. Sisplau.

Autoridad, 'rara avis'
Ketty Garat www.gaceta.es  9 Septiembre 2011

Nuestros dirigentes son quienes pueden romper las normas con total impunidad e inmunidad.

¿Es España un Estado de derecho? ¿Impera la Ley? ¿O se aplica según aconseje la jugada de quien tiene que ejecutarla: el Ejecutivo? Es inaudito que quienes vulneran las leyes y sentencias en España no sean, salvo excepciones, los ciudadanos de a pie, sino los políticos. Los españoles pagan sus impuestos, dejan de fumar en los bares y circulan a 110 km/h. Si no lo hacen, sufren embargos, desahucios, denuncias o multas. En otras palabras, han de asumir consecuencias. Son, sin embargo, nuestros dirigentes quienes pueden incumplir las normas de convivencia con inmunidad e impunidad. Algunos olvidan su juramento constitucional y ni cumplen ni hacen cumplir la Ley. O aún peor: ¡llaman al desacato!, ¡al incumplimiento flagrante de la Ley! Y no les hablo de unos terroristas del País Vasco. Hablarles a unos asesinos de convivencia… En fin.

Hablo de Artur Mas: “No me toquéis las narices”; del senador de ERC Miquel Bofill: “Nos tenemos que preparar para saltar el muro constitucional”; de Montilla, que se manifestó contra la sentencia del Estatut del TC; de Joan Tardá, que gritó “¡Muerte al Borbón!”, quemó la Constitución en un ataúd y llamó corrupto al TC. Y hablo de Bono, que retiró sus palabras del diario de sesiones; de Javier Rojo, que permitió a Bofill incumplir el reglamento en el uso del catalán; de Rubalcaba, que no llamó al orden al PSC al pactar con CIU “ignorar la sentencia”; y de Blanco, que ayer avaló el desacato de Mas porque “cuenta con el aval del TC”.

Antes que exigir la separación de los tres poderes, debemos reclamar la existencia de los tres. ¿Dónde está el Ejecutivo? Por miedo, permite al nacionalismo subvertir el imperio de la Ley mientras la autoridad, rara avis en peligro de extinción, deja vacante la posición dominante en “la pirámide alimentaria del ecosistema político”. Y, así, se da paso a nuevos organismos parásitos, como el 15-M, ansiosos por alimentarse con los despojos de nuestra democracia.

¿Catalán? No es la lengua, es la política, ¡estúpido!
José L. Lobo. El Confidencial  9 Septiembre 2011

Tiene razón -sin que sirva de precedente- José Blanco: "El ruido que escucho estos días no es nada nuevo. Ocurre siempre que se acercan unas elecciones". Lo dijo ayer, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, cuando le preguntaron por el tsunami político que ha desatado el auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que pone patas arriba el modelo de inmersión lingüística vigente en esa comunidad autónoma desde hace casi 30 años, al elevar el castellano al mismo rango que el catalán como lengua vehicular en la enseñanza.

Si dejamos a un lado la financiación, no hay peor ofensa para un nacionalista que mentarle la lengua, el rasgo diferencial por excelencia. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, no sólo ha amenazado con pasarse el auto del TSJC por el arco del triunfo, sino que, cediendo a un aparente y repentino rapto macarra, la ha emprendido a navajazos dialécticos contra los supuestos enemigos del idioma de Ramón Llull: "Llevan muchos siglos tocándonos... las narices con el catalán", ha dicho con el tono nada cortés de quien está a punto de perder la paciencia. Y ha agitado la bandera del ¡No pasarán! para tocar a rebato ante la supuesta embestida españolista.

Si el debate se guiase por criterios estrictamente científicos y académicos, la trifulca sobre el modelo lingüístico en la escuela -el catalán como lengua vertebral y el castellano como asignatura- tendría corto recorrido. Los alumnos catalanes obtienen mejores notas en castellano que los de ocho comunidades autónomas sin lengua cooficial, entre ellas Madrid, Andalucía y Castilla y León. No es una opinión: es el resultado de las evaluaciones periódicas que el Ministerio de Educación realiza a estudiantes de Primaria y Secundaria en toda España.

Seguramente la pericia de muchos niños y adolescentes catalanes para expresarse correctamente en castellano deje aún mucho que desear, pero ese déficit también lo sufren los de Murcia, Navarra o Castilla-La Mancha, que sólo utilizan la lengua de Miguel de Cervantes en las aulas. Si de mí dependiera -y esto sí es una opinión-, la mejor inmersión lingüística pasaría por sumergir a los alumnos en catalán, castellano e inglés durante el curso escolar. Y, por supuesto, no sólo en elitistas colegios privados, sino también en todos los centros públicos de Cataluña.

No es una utopía -en la Comunidad de Madrid ya funciona un buen puñado de colegios bilingües-, pero cuesta dinero. Y la crisis, a juzgar por los tijeretazos de Esperanza Aguirre en Educación -o de la Generalitat de Cataluña en Sanidad-, no parece dispuesta a respetar siquiera el gasto social.

Pero no es ése el principal problema. Al menos no en Cataluña. El ruido al que se refiere el portavoz del Gobierno y número dos del PSOE es político. Ni siquiera jurídico. Porque el Tribunal Constitucional ya dio por zanjado el asunto en 2010 al fallar sobre el Estatut: "El catalán debe ser lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza, pero no la única que goce de tal condición, predicable con igual título del castellano en tanto que lengua asimismo oficial".

Esa sentencia -y el auto del TSJC que ha incendiado la precampaña electoral- no pretende devolver al catalán a los tiempos oscuros de su persecución por el franquismo, como intentan hacernos creer algunos; simplemente trata de equiparar en las aulas las dos lenguas cooficiales que conviven en Cataluña. Parece de sentido común. Pero, ¡ay!, el ruido...

Mas y su coro de voceros ya han advertido al PP de que, si se atreve a traspasar la línea roja del actual modelo lingüístico y pone en peligro su continuidad, Mariano Rajoy ya puede despedirse del apoyo de CiU para gobernar en Madrid. Pero el presidente de la Generalitat -y también el probable nuevo inquilino de La Moncloa- sabe que esa bravuconada no es más que una doble falacia.

Porque si Rajoy se queda a las puertas de la mayoría absoluta y necesita los votos de CiU para ser investido presidente del Gobierno, Mas se los prestará de buen grado... a precio de oro. Y éste se cuidará mucho de tensar la cuerda más allá de lo soportable porque, hoy por hoy, depende del respaldo del PP para seguir instalado en su poltrona autonómica. ¡Ah, la realpolitik!

Libertad o inoculación
Nota del Editor  9 Septiembre 2011

¡ Y dale con la igualdad ! No hay igualdad constitucional, existe el deber de conocer el español y no hay presencia en la constitución de deber alguno de conocer las lenguas regionales.

Que el bilingüismo es una falacia, y más aún el multilingüismo, es tan claro como el agua, sólo tenemos un cerebro y aunque tengamos dos orejas y dos ojos, sólo podemos recibir un canal.

Queremos libertad, eficacia, sentido común y cumplimiento de lo establecido en la constitución. Y no queremos que nos inoculen las lenguas regionales ni nos degraden a ciudadanos de tercera por desconocerlas.

Y las estadísticas a partir de datos basura, son basura, pues como se ha repetido muchas veces, los exámenes de español en las comunidades nazionalistas
son insultantemente sencillos (o regalan puntos o ambas trampas).

Rigau y la Virgen
‘Si realizamos una reflexión sosegada, si nos sacudimos de encima de nuestras cabezas el nubarrón político que a menudo nubla nuestra buena voluntad, la mayoría de nosotros llegaremos a la conclusión de que en materia lingüística el sistema educativo catalán debería garantizar la formación de ciudadanos bilingües’.
Francisco M. Toro www.vozbcn.com  9 Septiembre 2011

A la señora Irene Rigau, consejera de Enseñanza (otrora Educación), le ha tocado la lotería. La semana previa al inicio de curso seanuncia que 21.000 alumnos nuevos serán escolarizados en Cataluña, muchos de ellos en uno de los 1.015 barracones que aún existen, a pesar de que se recorta un 10% el presupuesto en educación. Esa semana los sindicatos, profesores, partidos políticos, entidades culturales y opinión pública se desgarran las vestiduras por la sentencia del TSJC. Escola retallada sí, però que ens la retallin els d’aquí. La señora Rigau se ha ido de rositas. Se ha establecido un debate político, y no pedagógico, entorno al aciago inicio de curso. La política y la opinión pública viven en gran parte de estos debates, pero no deberían hacerlo los docentes.

La cuestión lingüística aplicada a la educación siempre se ha discutido utilizando medias verdades como argumentos. Una media verdad es que el castellano está perseguido en Cataluña. Otra media verdad es que todos los niños en Cataluña hablan perfectamente en castellano. Anécdotas elevadas a categoría. En el patio de tal escuela un profesor prohíbe jugar en castellano a los niños. La panadera sudamericana de mi calle no me atiende en catalán, aún cuando le hablo poco a poco y con buen gesto. Cada nacionalista se aferra a una u otra anécdota para reforzar su discurso y grabarlo en mármol.

Si realizamos una reflexión sosegada, si nos sacudimos de encima de nuestras cabezas el nubarrón político que a menudo nubla nuestra buena voluntad, la mayoría de nosotros llegaremos a la conclusión de que en materia lingüística el sistema educativo catalán debería garantizar la formación de ciudadanos bilingües. El trilingüismo, a día de hoy y con los pies en el suelo, sólo está al alcance de las escuelas privadas en las que la élite política catalana matricula a sus hijos.

El alumnado catalán debería acabar la escolarización obligatoria siendo competente tanto en castellano como en catalán, tanto a nivel oral como escrito. Optar por una política educativa determinada, sabiendo a priori que no garantizará la consecución de este objetivo, es, como mínimo, perverso. Algunos de estos tramposos acusan al castellano de lengua impuesta, agresora e imperialista, a pesar de que estarían encantados de que a hierro se utilizase el catalán en Sicilia, Neopatria y Atenas.

Por otra parte, hay quien alega el derecho de los padres a escoger la lengua en la que sus hijos deben ser escolarizados. Son los profesionales de la educación los que deben diseñar el currículum y establecer unas estrategias para que la totalidad del alumnado adquiera unas competencias de manera satisfactoria. ¿Haremos un debate político si un padre reclama que su hijo haga aritmética en base 12? ¿Y si prefiere el creacionismo al evolucionismo? ¿Hasta qué punto su derecho a intervenir en la educación de su hijo no interfiere en la potestad de la comunidad educativa de escoger una política educativa determinada?

Actualmente la inmersión lingüística se aplica en los centros educativos catalanes de manera más o menos flexible, dependiendo de la beligerancia del equipo directivo y del claustro, de la realidad socio-lingüística del alumnado y sus familias, y de la opción personal de cada profesor, sobre todo en Secundaria. ¿Por qué nos echamos las manos a la cabeza si el cumplimiento de la sentencia del TSJC no cambiaría sustancialmente la realidad de las aulas? Si somos flexibles en la agrupación del alumnado, en las adaptaciones curriculares, en las metodologías, recursos y materiales, ¿por qué no reconocer que la inmersión lingüística no es un café para todos eficiente si no se flexibiliza en función de las necesidades del alumnado?

Acabo de recibir una convocatoria para manifestarme como docente a favor de una escuela catalana, o algo así, pero yo no me olvido de que en Cataluña tenemos un Gobierno autonómico que anhela la privatización absoluta de hospitales y escuelas, que no cree ni apuesta por lo público, que recorta presupuestos y sueldos, que reduce el número personal docente, aumenta ratios y provoca la desatención de un profesorado desarmado hacia los alumnos con más necesidades educativas.

La señora Rigau era la semana pasada la cabeza visible de la violencia más feroz hacia la escuela pública catalana. Hoy se ha convertido en la punta de lanza de la resistencia nacionalista contra la instigación imperial española. La señora Rigau nos ha explicado que la sentencia del TSJC es una especie de demonio, pero a ella, en realidad, se le ha aparecido la Virgen.

Francisco M. Toro es profesor de Historia

SIN INTENCIÓN DE ABANDONAR LAS ARMAS
ETA continúa reclutando criminales
 Minuto Digital  9 Septiembre 2011

Los expertos policiales explican que el debate sobre un posible fin de la violencia por parte de la banda terrorista se encuentra enconado en los diferentes sectores que forman la organización criminal.

A pesar de las informaciones que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero trata interesadamente de filtrar a la opinión pública a través de medios afines, el abandono de las armas por parte de la banda terrorista ETA no está ni remotamente cerrado.

Según Euskadi Información Global, la organización criminal continúa manteniendo un intenso movimiento en Francia, donde sigue reclutando nuevos miembros, llevando a cabo tareas de aprovisionamiento, robando vehículos, ensayando con distintos explosivos e intentando adquirir nuevas armas. De hecho, la actividad de los criminales es tal que éstos continúan ofreciendo cursos de formación “militar” a los nuevos asesinos que acogen en sus filas, a quienes, a través de diferentes mecanismos, transmite días, horas y lugares para que accedan a sus “entrenamientos”.

Mientras esto ocurre en suelo galo, en el País Vasco, y según fuentes policiales, la banda terrorista ETA mantendría activos dos grupos de “información”, dedicados a reunir datos, detalles, recorridos y costumbres de futuras posibles víctimas de los criminales.

Algo más de la mitad de los casi 600 presos de ETA que se encuentran en las cárceles españolas estarían a favor del abandono definitivo de las armas, aunque no son pocos los terroristas en activo (entre el aproximadamente centenar de asesinos etarras que formarían actualmente la estructura de la banda, según las fuerzas de seguridad españolas) que apuestan por continuar con la actividad criminal.

España
Ocho de cada diez catalanes quieren que la enseñanza sea bilingüe
Un sondeo de DYM para ABC desmonta las tesis del Gobierno de MasLa mayoría de encuestados son contrarios a las multas lingüísticas
MARÍA JESÚS CAÑIZARES / BARCELONA ABC  9 Septiembre 2011

Los designios lingüísticos del Gobierno de Artur Mas se contraponen a las preferencias de los catalanes. Así lo revela una encuesta de la empresa DYM para ABC, según la cual, el 81 por ciento de los ciudadanos de Cataluña prefieren que en los colegios públicos se impartan asignaturas en catalán y castellano.

De los datos de ese sondeo, obtenidos a partir de 1.141 entrevistas efectuadas poco antes de que CiU ganara las elecciones autonómicas de noviembre de 2010, se concluye que la inmersión lingüística que el Ejecutivo autonómico intenta mantener, en contra de las numerosas resoluciones judiciales —la más reciente es del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y en ella se da un plazo de dos meses para que la Generalitat garantice la igualdad idiomática en las escuelas—, dista mucho de los deseos de los catalanes.
Comercios y cines

El 40 por ciento de los encuestados quiere que la mitad de las asignaturas sean en catalán y la otra mitad en castellano; el 37 opta por la mayoría en catalán y alguna en español, y un 4 aboga por la mayoría en castellano, con alguna en catalán. Solo el 15 por ciento es partidario de que todas las asignaturas sean en catalán. El bilingüismo al 50 por ciento es defendido principalmente por votantes del PSC (46%), mientras que la preeminencia del catalán es avalada por el electorado de CiU (44%).

La encuesta recaba también la opinión de los catalanes sobre las sanciones lingüísticas y las cuotas de doblaje. El 68 por ciento apoya que los establecimientos comerciales puedan decidir el idioma en el que instalan sus rótulos, sin ninguna obligación legal de hacerlo en catalán, frente a un 28 por ciento que sí defiende la regulación. Precisamente, ayer ABC publicaba las opiniones de empresarios sancionados por la Generalitat, así como de madres de alumnos a las que la Justicia ha dado la razón en su defensa del bilingüismo escolar.

Por otro lado, el 73 por ciento es favorable a que los cines decidan libremente el idioma de las películas que proyectan, sin ninguna obligación legal de emitir una parte en catalán, frente a un 22 que se declara en contra de esa libertad. Quienes integran esa mayoría partidaria de que no haya imposiciones legales son votantes de PSC y de CiU. El anterior gobierno tripartito aprobó una ley de cine en el que obligaba, bajo pena de multa, a que la mitad de las copias de películas que se exhiben en Cataluña estén dobladas al catalán.

La lengua es uno de los caballos de batalla del nacionalismo catalán, junto al pacto fiscal. CiU pretende convertir ambas materias en condición «sine qua non» para apoyar la investidura del presidente del PP, Mariano Rajoy, tras las elecciones generales del 20 de noviembre, siempre y cuando los populares no saquen mayoría absoluta. Algo más que probable, dijo ayer el candidato de CiU, Josep Duran Lleida.

Más a corto plazo, Cataluña celebrará el próximo domingo su Diada Nacional y las instituciones catalanas aprovecharon la gran expectación creada por la entrega de la Medalla de Honor del Parlamento autonómico al entrenador del Barça, Josep Guardiola, para reivindicar de nuevo el modelo de inmersión lingüística. Así lo hizo la presidenta de la Cámara catalana, Núria de Gispert, quien denunció durante su discurso los «intentos de romper nuestra convivencia y cohesión social», en alusión a la última interlocutoria del TSJC. «Nadie puede desestabilizar el sistema de inmersión en las escuelas, que es un modelo cívico y pedagógico de éxito porque ha permitido integrar armónicamente a todos los alumnos y no segregarlos», dijo la dirigente de UDC, quien advirtió de que, a pesar de las dificultades, «nadie puede apagar la llama de la catalanidad ni la voluntad de ser un pueblo libre y una nación plena».


José Domingo (Impulso Ciudadano):
'La Generalitat se ha instalado en una especie de régimen preconstitucional'

Domingo acusa al ministro de Justicia de mentir sobre la decisión del Constitucional sobre el modelo de inmersión
Marta Bueno www.lavozlibre.com  9 Septiembre 2011

Madrid.- Impulso Ciudadano es una de las plataformas desde la que se lleva años luchando por equiparar el catalán y el castellano en las escuelas y a las que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña ha dado la razón con un auto en el que se obliga a la Generalitat a cambiar el modelo educativo.

Su presidente, José Domingo, opina que este modelo “tiene fecha de caducidad” y ha asegurado a LA VOZ LIBRE que seguirán trabajando para que la Generalitat “entre en razón”.

.- Supongo que en Impulso Ciudadano estarán contentos con el auto del TSJC

.- Estamos satisfechos en la medida en que se reconoce que la inmersión lingüística es anticonstitucional y porque se ha decidido ejecutar la sentencia del Tribunal Supremo en la que se obligaba a la Generalitat a hacer lo normal, que es una situación en la que existen dos lenguas oficiales y que tienen una presencia mayoritaria en la realidad social también se conviertan en lenguas vehiculares de enseñanza, en ese sentido estamos satisfechos. No estamos tan satisfechos con las reacciones de las autoridades educativas catalanas.

.- Usted afirma que esas autoridades se han instalado en un “régimen calvinista ortodoxo”

.- Sí, evidentemente. Calvino era una persona que interpretaba las Escrituras literalmente y en función de lo que él consideraba que eran las Escrituras y no entendía ni la disidencia y sometía a ese texto a magistrado y a todo el mundo. Nosotros entendemos que esto es lo mismo. Aquí, una suerte identidad nacional interpretada por los nacionalistas vincula a toda la sociedad y se antepone al Estado de Derecho y a la Ley. Es como la existencia de una especie de régimen preconstitucional y no estamos de acuerdo con eso. Creemos que el Estado de Derecho está para aplicarlo y si el Estatuto de Autonomía y la Constitución así lo amparan y dotan a Cataluña de una cooficialidad lingüística, las consecuencias sin inmediatas: tiene que haber presencia en la escuela y la administración de las dos lenguas cooficiales. La Generalitat ha optado porque no exista la posibilidad de escoger por parte de los padres la lengua de elección en las escuelas. Lo que no puede ser es la ‘ley del embudo’: no te dejo disponer sobre la educación de tus hijos y además te impongo una sola de las dos lenguas. Eso es injusto e inconstitucional.

.- ¿Tomará Impulso Ciudadano alguna medida si la Generalitat no cumple lo establecido en el auto?

.- Seguiremos llamando a la sociedad civil a que se conciencie. En todo caso, vamos a pedir a los padres que soliciten la ejecución de las sentencias, y en esta línea, estimularemos y apoyaremos a los padres y a las asociaciones que les están apoyando jurídica y socialmente. También pediremos sentido común a los gobiernos. La sociedad catalana no se merece un grado de tensión como el que se está impulsando por parte del nacionalismo en estos momentos, por que la mayoría de los catalanes, y eso me consta, lo que quieren es una sociedad armónicamente equilibrada en las dos lenguas, con una presencia del catalán y el castellano en las escuelas y, en definitiva, un régimen de normalidad. Desde luego, no hay que tensionar, como está haciendo irresponsablemente la Generalitat y determinada clase política, presionando, presionando, presionando, a padres y asociaciones, para que dejen de reivindicar sus derechos. Se ha de cumplir la normal y esperemos que no tenga necesidad de un tipo de acción mayor por parte de los tribunales, sino que baste con que la Generalitat entre en razón y aplique las sentencias.

'CAAMAÑO MIENTE CUANDO DICE QUE LA INMERSIÓN HA SIDO AVALADA POR EL CONSTITUCIONAL'

.- Francisco Caja, de Convivencia Cívica Catalana, afirmaba ayer a LA VOZ LIBRE que Ángel Gabilondo, el ministro de Educación, mira hacia otro lado mientras se vulneran derechos, ¿está de acuerdo?

.- Sí. Lamentablemente, el Gobierno de la razón en este sentido no está cumpliendo con su papel, puesto que el ministro de Educación hace ya mucho tiempo decidió mirar hacia el cielo cuando el problema está en la tierra. No le va a venir la inspiración divina en este caso, puesto que los temas están muy claros. Y él ha decidido no cumplir con su papel de ministro y de valedor de las leyes de Educación y la Constitución. Él tenía que haber sido el primero en impugnar la ley de educación de Cataluña. En su momento hizo un requerimiento a la Generalitat que valorara la constitucionalidad de la norma. No impugnó, no se atrevió y ahora la doctrina del Tribunal Constitucional es clara. Él tiene, sabe y debiera intentar que así se implantara en el modelo educativo catalán, puesto que catalán y castellano son lenguas oficiales y lenguas vehiculares de educación. Lo que no puede hacer es trata de servir a intereses no legítimos, sino de complacencia con determinada casta política, que no representa el sentir mayoritario de la sociedad catalana.

.- Ha afirmado que Francisco Caamaño, ministro de Justicia, imparte doctrina jurídica falsa.

.- No es la primera vez que lo hace y no puede apelar al desconocimiento de la norma, entre otras cosas porque fue uno de los artífices del Estatuto de Autonomía. Y no puede apelar al desconocimiento de la norma porque leyó con detalle la sentencia del Tribunal Constitucional. No puede decir, salvo que lo diga conscientemente, y lo dirá, sabiendo que miente, que la inmersión ha sido avalada por el Constitucional, y eso es radicalmente mentira. No hay ni una sola sentencia del Constitucional o del Supremo, en el que se avale la inmersión lingüística. Por el contrario, se ha dicho en todas las sentencias que el catalán y el castellano deben ser lenguas vehiculares de enseñanza. Por tanto, que el ministro de Justicia, anteponiendo no se sabe qué intereses, esté mintiendo y esté tratando de difundir una tesis equivocada es especialmente grave. Lo que trata con esas declaraciones es amedrentar a jueces, de tratar de reconducir su doctrina y eso es impresentable en un Estado de Derecho e injustificable tratándose del ministro de Justicia, que debería ser el primer valedor en hacer que el Estado de Derecho se aplique en toda España.

.- ¿Cuáles son esos intereses, en su opinión?

.- Intereses partidistas. Ellos están anteponiendo sus intereses de conseguir connivencias con CiU y ERC. No hay que olvidar que el PSC estuvo en el tripartido con ERC, que ha sido uno de los defensores a ultranza de la inmersión lingüística y estos son sus principales intereses. No sé si él defiende la inmersión lingüística en gallego. En todo caso, si fueran unos intereses también ideológicos los que le hacen defender la inmersión lingüística, debe ser consciente de que un régimen como el previsto en Cataluña también debería ser declarado ilegal en Galicia, que es su región. Creo que hay intereses ideológicos y partidistas que justifican la posición de Caamaño.

'LA MAYORÍA DE LOS CATALANES NOS SENTIMOS ESPAÑOLES'
.- ¿Qué opina de las declaraciones de Miquel Bofill, de ERC, que dijo en el Senado que los catalanes “no caben en el Estado español” porque no son “tratados en igualdad de condiciones”?
.- Para sentirse en España, primero hay que esta en España. El señor Bofil y otros militantes de ERC no son precisamente los más idóneos o los que cuentan con más legitimación para calibrar cuando se está o no se está o cuanto se está por parte de Cataluña en España, puesto que ellos quieren separarla. Cualquier excusa, como que caiga una hoja de un árbol, sería suficiente para decir que Cataluña está más separada de España. Eso no es verdad. La mayoría de los catalanes nos sentimos españoles.

.- ¿Está al corriente de que los partidos en Cataluña, a excepción de PP y Ciudadanos, van a presentar una declaración en el Parlamento a favor del actual modelo educativo?
.- No es la primera vez que lo hacen. De hecho, cada vez que se ha producido alguna sentencia o alguna declaración lo hacen con habitualidad. Está en el ADN de esos partidos. Me parece un error, puesto que no han entendido la separación de poderes. Ya no la entendieron en su momento con la sentencia del Estatuto de Autonomía de Cataluña. También trataron de presionar de una manera infame a los miembros del Tribunal Constitucional y ahora intentan torcer el brazo a los magistrados del TSJC y del Tribunal Supremo. Me parece una prueba más de la insensibilidad democrática de algunas formaciones.

Organizaciones independentistas preparan la 'Diada' exigiendo un 'frente común catalán'
Piden la creación de una coalición similar a Bildu con CiU, ERC, Solidaritat e ICV
Héctor Salazar www.lavozlibre.com  9 Septiembre 2011

Barcelona.- La ‘Diada’ más revolucionaria desde el año 1975. Es el objetivo de las principales asociaciones y organizaciones independentistas de Cataluña. Con la ayuda del ejecutivo autonómico presidido por Artur Mas, presidente de la Generalitat, moral y económicamente mediante distintas subvenciones, el próximo 11 de septiembre se escenificarán las exigencias de independientes de lo que estos entes denominan “sociedad catalana”.

Una candidatura unitaria independentista. Es la petición de los firmantes del manifiesto ‘Manifest Candidatura Unitària’. La principal asociación firmante, la ‘Plataforma pel dret a decidir’, ya tienen sus lemas para la Diada: “Diada por la independencia, la lengua y el país”, “Como única respuesta: desobediencia civil”, “Ni un paso atrás, que tenemos prisa”, y “Ahora más que nunca, independencia!”.

Los impulsores del manifiesto quieren hacer suyo el éxito de la coalición Bildu en el País Vasco: “El pasado 22 de mayo de 2011 el independentismo vasco consiguió unos resultados electorales que nadie se podía imaginar: 953 concejales y el 30% de las alcaldías, convirtiéndose en la fuerza política con más representación en los municipios vascos. Muchas han sido las circunstancias de este éxito, pero sin duda la clave ha sido que por primera vez en el País Vasco distintas formaciones de carácter nacionalista han dejado atrás sus diferencias, han dado un paso al frente, y han presentado una candidatura independentista unitaria, en favor del objetivo común de conseguir la independencia de Euskal Herria”, promulgan. Reconocen que la política independentista en ambos territorios ha sido tradicionalmente distinta. Sin embargo, el independentismo catalán también contó con una banda terrorista, Terra Lliure. “Conscientes de las diferencias existentes entre Catalunya y el País Vasco pensamos que hay que tomar la experiencia de la unidad del independentismo vasco como ejemplo a seguir también en Catalunya, para conseguir la unidad independentista, sin la que nos será imposible alcanzar un Estado independiente”, aseveran.

Las afirmaciones que contiene el manifiesto no son nuevas: “Cataluña es una nación expoliada por España” o “la sentencia del Tribunal Constitucional contra el estatut es un ataque contra la voluntad mayoritaria del pueblo catalán”. Según los firmantes de este manifiesto, que según indica su página web lleva más de 3.000 adhesiones, la comunidad autónoma de Cataluña podría lograr la independencia si todos los partidos nacionalistas e independentistas se uniesen “en un frente común”. “Las personas y entidades abajo firmantes hacemos llegar el siguiente manifiesto a las ejecutivas nacionales de Candidatura d'Unitat Popular (CUP), Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), Democràcia Catalana (DCat), Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), Iniciativa Catalunya Verds - Esquerra Unida i Alternativa (ICV-EUiA), Reagrupament Independentista (RCat), Solidaritat Catalana per la Independència (SI) y Unió Democràtica de Catalunya (UDC)”.

A pesar de que partidos como Ciudadanos (C´s) se han esforzado en desmontar las “mentiras y falsedades” que sobre la ‘Diada’ han ido difundiendo las organizaciones nacionalistas e independentistas, el próximo domingo el radicalismo y amenazas estarán presentes durante todas las celebraciones. Los últimos días ya hemos tenido varias muestras, de las máximas autoridades políticas de Cataluña, con ocasión del fallo del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que declaraba nulos varios preceptos de la Ley de Educación catalana y daba dos plazos a la Generalitat para que restituyese el español como lengua vehicular en la enseñanza. Si Francesc Homs, portavoz del Gobierno de Cataluña, decía que “defenderían el catalán caiga quien caiga”, Artur Mas le apoyaba exigiendo que no le tocasen las narices. Jordi Pujol, presidente de la Generalitat durante 23 años llamaba a los catalanes “a prepararse para una dura batalla”.

Es prácticamente imposible que los partidos a los que va dirigido el manifiesto acuerden presentarse en coalición. Los intereses políticos y económicos se lo impiden. Lo que si ha quedado claro, a través de las declaraciones de los últimos días, es que la batalla la emprenderán juntos. Convergencia i Unió (CiU) por lo menos hasta las elecciones generales.

La Generalitat utiliza a Pep Guardiola para reivindicar la imposición lingüística
La presidenta del Parlamento de Cataluña, Núria de Gispert, aprovecha la entrega de la Medalla de Oro al entrenador para desafíar el auto del TSJC
 www.lavozlibre.com  9 Septiembre 2011

Barcelona.- La Generalitat de Cataluña, en su continua afrenta a la ley, ha utilizado a Pep Guardiola para reivindicar la imposición lingüística. Ante un auditorio repleto de personalidades políticas, de gente vinculada al deporte y de multitud de medios de comunicación, la presidenta del Parlamento de Cataluña, Núria de Gispert, ha aprovechado el reconocimiento al entrenador del FC Barcelona con la Medalla de Oro de la Cámara, para volver a lanzar un desafío.

Durante su discurso, De Gispert ha recordado que no “tolerará” ataques a la “cohesión interna” de Cataluña, en alusión al reciente auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que obliga a la Generalitat a equipar en un plazo máximo de dos meses el catalán y el castellano en las escuelas.

“Nadie puede hacer tambalear el modelo de inmersión pública a las escuelas. Nada ni nadie ha apagado la llama de la catalanidad ni la voluntad de ser un pueblo libre y una nación plena”, ha sentenciado, consciente de que su mensaje iba a tener más eco que en cualquier otro foro, por el plus de repercusión que tiene decirlo con el técnico azulgrana al lado.

Por su parte, el entrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola, también ha querido lanzar un mensaje a la sociedad catalana: “No olvidéis nunca que, si nos levantamos bien pronto, no hay reproches, no hay excusas, si nos ponemos a currar, somos un país imparable. Muchas gracias y visca Catalunya”, ha señalado durante su discurso.

Además, Guardiola también ha hecho gala de su habitual modestia y se ha quitado méritos por todos los títulos conseguidos como entrenador del primer equipo azulgrana. “Cualquier otro podría haber sido escogido entrenador, pero me escogieron a mí. No quiero ser ejemplo de nada. El Barça nos hace buenos a todos”, ha destacado.

Mientras, el presidente del Generalitat, Artur Mas ha pedido a Guardiola que siga siendo “como es”. “Aunque no quieras ser ejemplo, lo eres. Sigue siendo así”, le ha pedido Mas, para quien su particular “instante de oro” es “comprobar que este país es capaz de parir gente tan sana y firme como Pep”.


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