AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 10 Septiembre 2011

 

El totalitarismo lingüístico
Editorial  www.gaceta.es  10 Septiembre 2011

Cataluña es una sociedad plural que goza pacíficamente de la gran ventaja de que sus ciudadanos puedan hablar con facilidad dos lenguas distintas, aunque hermanas.

En pocas ocasiones se puede contemplar con tanta nitidez un ejemplo de cerrazón intelectual y moral tan palmario como el empeño de los nacionalistas catalanes en mantener el sistema de inmersión lingüística como si se tratase de un santo grial. La defensa de un sistema educativo que se opone frontalmente a las libertades básicas de las personas, y que excluye efectivamente de la enseñanza a la lengua común de los españoles, no se puede basar en nada que no sea el interés mezquinamente político de los nacionalistas catalanes, y de los socialistas que les hacen la corte, por alcanzar en exclusiva y sin alternativa posible el dominio político, cultural y moral de la sociedad catalana. Pretenden forjar una comunidad que no existe, por más que se empeñen, porque quieren que el uso y el disfrute del poder estén permanentemente vedados para quienes no rindan culto a esa deidad tan mediocre y provinciana, a esa religión secular, a su teología nacionalista, al mito identitario.

Cataluña es una sociedad plural que goza pacíficamente de la gran ventaja de que sus ciudadanos puedan hablar con facilidad dos lenguas distintas, aunque hermanas. Esto, que es una riqueza indiscutible, molesta sobremanera a los políticos que ven en el catalán la peana de su independentismo, la palanca de cambio para, en la práctica, actuar como si de una nación independiente se tratase. Su pretensión choca frontalmente con la sociedad catalana y con los deseos de sus ciudadanos, pero los nacionalistas catalanes han adquirido un largo entrenamiento en imponer sus condiciones y deseos a las mayorías y no se aquietan a renunciar a sus propósitos por más que sea evidente que constituyen un atentado a la libertad, a la ley, al sentido de la justicia, a la integración social de los que tienen el catalán como lengua materna –españoles y emigrantes de muchos países– y al bienestar colectivo de la sociedad catalana. Son ellos quienes politizan hasta la náusea un tema que debería estar claro como el agua: que cada cual pueda expresarse y educarse en la lengua de su preferencia y que el sistema educativo debería procurar a los alumnos el dominio de ambas lenguas, sin preferencia ni discriminación alguna.

Este periódico publica hoy los resultados de una encuesta hecha en medio de la polémica artificialmente inflada a consecuencia de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sobre el particular, que, lógicamente, confirma punto por punto lo que han establecido todos los estudios y las encuestas independientes, a saber, que los catalanes prefiere el bilingüismo, en un porcentaje que supera ampliamente los dos tercios de la población, y que son una minoría los que, por el contrario, apoyan un sistema como el que se impone a todos por las bravas.

Tras la sentencia sobre el Estatuto del Tribunal Constitucional, era obvio que menudearían las sentencias favorables a la sustitución del sistema educativo imperante. Es penoso que haya que defender las ventajas del bilingüismo. El derecho a recibir educación en español no puede sacrificarse en aras de la conveniencia política de quienes tratan de capitalizar un sistema inicuo. La Generalidad tendrá que cambiar una organización educativa centrada exclusivamente en el catalán, y los poderes constitucionales deberán estar especialmente atentos a que no se pisoteen derechos tan fundamentales, con tanta más razón cuando los ciudadanos prefieren una enseñanza más rica y bilingüe al trágala pueblerino y absolutamente contrario a los vientos de la historia.

El desacato de Artur Mas
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com 10 Septiembre 2011

Artur Mas se ha situado en la posición de desacato. Es un gravísimo pulso al Estado de Derecho al que no está respondiendo un Gobierno débil y en derribo, cuyo partido sostén en Cataluña, el PSC, ha cerrado filas con los separatistas y los golpistas.

Aunque en esta España que Zapatero y Rubalcaba han deteriorado hasta hacerla irreconocible, actuando incluso de lacayos de los terroristas, la verdad se ha hecho hiriente, el aliñado Artur Mas está actuando como un golpista, rechazando la jurisdicción de los tribunales y saltándose a la torera las sentencias. El Estado de Derecho es lo que diferencia la democracia del totalitarismo, la civilización de la barbarie, y Artur Mas está apostando por el totalitarismo y la barbarie, está cruzando, con notoria irresponsabilidad, las líneas que conducen a esos cenagales.

No se trata de una cuestión de catalán versus español, pues el castellano lo han enriquecido todos los españoles y se ha utilizado siempre en Cataluña, como denuncia el protototalitario Prat de la Riba en La nación catalana. Se trata de dos cuestiones básicas, nucleares: de la libertad personal, que implica la capacidad de elección, y del Estado de Derecho, que obliga a respetar los derechos personales, tutelados por los tribunales.

Es notorio que Artur Mas continúa una trayectoria de lesiones a los derechos personales que están en la entraña del nacionalismo catalán, que bebe en las mismas fuentes de las que surgió el nazismo, y actúa con terrible coherencia. La principal fuente de la que bebe el nacionalismo catalán es de Fichte con su Discurso a la nación alemana, libro en el que identifica nación con lengua. Libro y tesis que también inspiraron al nazismo que identificaba nación con raza y lengua (el nacionalismo catalán primigenio también reivindicó la raza, como ha señalado ese gran hombre de la libertad que es Francisco Caja) y que llevó a delirios como prohibir la literatura de Heine o que los judíos utilizarán el alemán.

El nacionalismo catalán pisotea la libertad personal y los derechos personales con impronta y obsesión totalitaria, porque teme que dejando elegir el catalán no tuviera respaldo y porque en su delirio y ensoñación separatista cree que persiguiendo a los castellano-parlantes reforzará la identidad catalana, hasta hacer la ruptura con España inevitable. Por eso llega a desafueros patéticos como cerrar urgencias y ambulatorios mientras mantiene embajadas y todo el entramado de imposición lingüística. Nada importan las personas porque el nacionalismo de estado nacional pertenece a la reaccionaria y regresiva mentalidad del orden tribal y piensa en colectivos a los que concede carácter antropomórfico.

Lamentable es también la deriva separatista que está sufriendo de manera muy acentuada en su patente declive el PSC y que ha llegado a que José Montilla y –lo que me parece mucho más grave e insultante- la ministra de Defensa del Gobierno de España, Carme Chacón hayan respaldado el desacato golpista. Este odio a España y a la libertad lo pagarán muy caro el PSC y el PSOE en las urnas.

El totalitarismo corrompe las mentes. Ya decía Prat de la Riba que el sentimiento nacionalista es el odio. Odio a la libertad personal, odio al Estado de Derecho, odio a España porque, aquí y ahora, España y libertad son sinónimos.

Twitter: @dediegoafondo

¿Quién cumple la ley?
Enrique Arias Vega www.elsemanaldigital.com 10 Septiembre 2011

Hay que agradecer al portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, su sinceridad al decir que no piensa acatar el auto judicial sobre la equiparación vehicular de los dos idiomas oficiales de aquella comunidad.

Normalmente, los políticos presumen de cumplir las leyes y luego las vulneran todos los días. Incumplen sistemáticamente sus promesas electorales, sortean las licitaciones públicas troceando el importe de las adjudicaciones, pagan sin chistar unos sobrecostes la mayoría de las veces dolosos, nombran para cargos oficiales a amigos no cualificados, subvencionan a asociaciones claramente espúreas…

Ni siquiera son ciertos los patrimonios personales que ahora declaran por la moda o por la presión social de hacer más transparente su gestión: desvían fondos a cuentas de familiares, infravaloran activos inmobiliarios, disfrazan la titularidad de ciertas acciones,... Muchos de ellos presentan, al final, unos resultados negativos que demostrarían, en el mejor de los casos, que son unos inútiles o unos dispendiosos.

Para remate, políticos y demás fauna del gold gotha gozan de una absoluta impunidad, disfrutan de periódicas amnistías fiscales, sus delitos prescriben o, simplemente, no se toman en cuenta. ¿Qué ha pasado, si no, con los consejeros que han llevado a la quiebra a Caja Castilla-La Mancha, CajaSur o la CAM y nos han costado un riñón a los contribuyentes? ¿Y no han gestionado esas entidades en estrecha connivencia con los políticos de turno?

Ya dijo el jurista Francisco Silvela hace siglo y medio que España tenía un ordenamiento jurídico muy duro, "solo atemperado por su inobservancia". Le faltó añadir, claro, que eso se aplica a los de arriba y que si uno roba un jamón o no paga una hipoteca se le cae el pelo.

sondeo de Intereconomía sobre la inmersión en las aulas
El 65% de los catalanes defiende que el castellano también sea lengua vehicular
El porcentaje de los que están a favor aumenta en el cinturón metropolitano. Los encuestados quieren una comunidad bilingüe y abogan por la libertad de elección. En la ciudad de Barcelona el respaldo llega al 70%.
Redacción. Barcelona  www.gaceta.es 10 Septiembre 2011

Más de dos tercios de los catalanes quieren que el castellano sea también lengua vehicular en las escuelas de Cataluña y, por lo tanto, se acabe con el modelo de inmersión lingüística. Esta es la principal conclusión de un sondeo realizado por Intereconomía en las calles de Cataluña.

Más de medio millar de ciudadanos han respondido a la pregunta “¿Cree usted que el castellano debe ser también lengua vehicular en Cataluña?”. Según las respuestas recogidas, un 64,7% de los ciudadanos está a favor de que el castellano sea también lengua vehicular, mientras que un 35,2% considera que no debe serlo y deben impartirse todas las asignaturas en catalán.

No obstante, de la mayoría de respuestas recogidas se deduce que la generalidad de los encuestados consideran que los escolares deben conocer ambas lenguas. De los que están a favor de que el castellano sea lengua vehicular, muchos considera en sus comentarios que debe respetarse la libertad de elección de los padres.

De las respuestas también se deduce que, para muchos, la discusión no está en catalán o castellano, sino en que los niños deberían aprender inglés.

El sondeo muestra algunas diferencias en función del área geográfica. En la ciudad de Barcelona, el 70% se pronuncia a favor de que el castellano sea también lengua vehicular, mientras que en otras localidades más alejadas de la capital los porcentajes difieren y son más los que defienden la inmersión lingüística.

En el área metropolitana de Barcelona se dan porcentajes muy distintos. Mientras que en Barcelona el 70% está a favor de introducir el castellano, en una ciudad próxima como Badalona el porcentaje baja a casi el 52%.

En la misma zona del Barcelonès Norte, en Sant Adrià del Besòs, muy cerca de Badalona, el panorama cambia radicalmente y 10 puntos más quieren que el castellano sea también lengua vehicular.

Un porcentaje similar al de Sant Adrià se da en las respuestas obtenidas en otras ciudades del área metropolitana, tanto en el Barcelonès Norte, como Santa Coloma, como en el Bajo Llobregat, en ciudades como Hospitalet o Cornellà.

Presiones
Ya de precampaña, la ministra de Defensa, Carme Chacón (PSC), se alineó ayer con los nacionalistas y apoyó al Ejecutivo de Artur Mas en contra de los tribunales. “La capacidad legislativa no es de los tribunales, es del Parlament”, sentenció la ministra, que acusó al Partido Popular y Ciudadanos de “romper un amplio consenso” en torno a la inmersión lingüística, que calificó de “una de las grandes conquistas de Cataluña, uno de los hechos diferenciales y que ha hecho que tengamos catalanes, todos ellos de primera en relación a la lengua”.

Carnet de catalán
Nota del Editor 10 Septiembre 2011

Si yo tuviera una moto Hardley Davidson, al menos cuando me paseara sobre ella, no sería necesario presentar un carnet para poder ser contado
en las estadísticas de los temas de interés para los motoristas de esta prestigiosa marca.

Por la misma razón, para hacer una estadística sobre algo y asociarla a catalanes, primero habría que definir el grupo de pertenencia: los que viven
en Cataluña, los que chinos que se pasaban por allí durante su visita a alguna ciudad, los que hablan un poco de catalán, los que tienen Rh
catalán, etc. Pues si que resulta complicado, porque si hay que estar registrado como residente en el padró de algún ayuntamiento, ya implica
conocimiento de la lengua regional, pues seguro que no hay información disponible en español para realizar tan burocrático trámite.

¿Debe ser el castellano lengua vehicular en Cataluña?
 www.gaceta.es 10 Septiembre 2011

Albert Rivera, presidente de Ciudadanos, y Miquel Bofill, senador de ERC, responden cada uno desde su posición, a esta pregunta. Usted puede votar en la encuesta.

Albert Rivera, Presidente de Ciudadanos: Una sociedad bilingüe debe tener una escuela bilingüe
1 Sí, Cataluña tiene dos lenguas oficiales, catalán y castellano, y prácticamente la totalidad de ciudadanos comprendemos ambas lenguas. Por tanto, lo justo y razonable es que una sociedad bilingüe tenga una escuela bilingüe.

2 Ningún gobierno en democracia puede actuar por encima de la ley. La Constitución, el Estatuto vigente después de la sentencia del TC y la Justicia dejan claro que las dos lenguas deben convivir como vehiculares en la escuela. Artur Mas no sólo no puede ser insumiso, sino que además debería garantizar el cumplimiento de la ley.

3 Sí, es mejor dominar y estudiar dos lenguas que una. Es falso que hacer 25 horas en catalán y dos horas en castellano a la semana, como ahora, sea mejor que recibir clases en las dos lenguas de manera equilibrada y junto al inglés. Las escuelas privadas, con los mejores resultados, son trilingües, como aquellas donde han estudiado los hijos de los presidentes de la Generalitat. El modelo trilingüe no puede estar reservado para los que puedan pagar 1.000 euros al mes por hijo. Según los tribunales, en la escuela pública y concertada tenemos derecho al modelo que Mas y Montilla quieren para sus hijos.

4 El nacionalismo ha convertido una de nuestras lenguas en un instrumento de construcción nacional y de identidad única. Los nacionalistas luchan contra la riqueza que supone el bilingüismo porque evidencia que Cataluña es plural, parte de España y que compartimos lazos culturales y lingüísticos. No tiene sentido que en España no se pueda estudiar en español.


Miquel Bofill, senador de ERC: La escuela asegura en horario lectivo el aprendizaje del castellano
1 No, porque condiciona el futuro del catalán, con el intento de suprimir la inmersión lingüística en catalán en los primeros niveles educativos. Es el futuro de la lengua catalana en su entorno social y territorial natural, y también el derecho de los niños cuya lengua familiar no es el catalán a poderlo aprender en la escuela en condiciones similares a aquellos cuya lengua familiar es el catalán.

2 El castellano no está discriminado. La presencia del castellano en Cataluña está tan asegurada que no sólo todos los catalanes lo conocen a un nivel similar al de los ciudadanos de territorios en que es lengua única, sino que incluso es preeminente en ámbitos como la televisión.

3 El nivel de castellano es óptimo. La escuela asegura en horario lectivo el aprendizaje del castellano, que todos los alumnos conocen por la televisión, el cine, la música, el trato social…, hasta el punto que los niveles de castellano de los alumnos al final de los ciclos obligatorios no sólo son equiparables, o hasta superiores, a los de otros territorios, sino que son mejores que en lengua catalana.

4 Ese es el éxito de la inmersión lingüística: todos los alumnos terminan con un buen conocimiento de castellano y de catalán, de manera que pueden vivir en pie de igualdad en Cataluña, donde hoy es necesario conocer ambas lenguas para trabajar y participar en la vida social. Es por ello que prácticamente todos los padres y madres, independientemente de cual sea su lengua familiar, desean que continúe la inmersión lingüística en catalán en la escuela.

El PSOE roto por Cataluña
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com 10 Septiembre 2011

Lo que diferencia la civilización de la barbarie es el Estado de derecho y estamos en pleno reto.

Junto al pulso golpista que Artur Mas está echando al Estado de derecho con pulsión nítidamente liberticida, otro hecho relevante es la sumisión al secesionismo y el respaldo al desacato que ha adoptado lo que queda del mermado PSC, con el gris Montilla y la desnortada Carme Chacón, con el agravante, en este caso, de que forma parte del Gobierno de España en puesto de tanta relevancia y responsabilidad como el Ministerio de Defensa.

Aunque el adelanto electoral ha obligado al PSC a retrasar un Congreso que se presenta problemático, son muy fuerte los indicios de que va a romper amarras y anclajes con el PSOE. Por de pronto, ya ha anunciado que sus diputados formarán grupo parlamentario propio y que sus tesis estarán más cerca del nacionalismo catalán que de cualquier postura de Estado.

Son datos que los electores de toda España deberían tener en cuenta. El PSOE va a presentarse en toda España, con Rubalcaba como candidato, menos en Cataluña, donde el secesionismo del socialismo catalán empieza por la ruptura de la unidad partidaria. También todos los españoles, incluidos los votantes socialistas de otras convocatorias, deberían tener en cuenta que el PSC es ya un peligro serio para la unidad nacional y para la convivencia, pues lo que diferencia la civilización de la barbarie es el Estado de derecho y estamos en pleno reto, en pleno cuarteamiento, con el respaldo notorio de los socialistas catalanes.

El PSC se ha beneficiado durante años de la confusión de ser un partido españolista, lo que no ha sido nunca cierto, pero ahora es más evidente que nunca. Históricamente, con su diputada Marta Mata, el PSC fue el primero en propugnar la inmersión lingüística. El 22 de mayo los socialistas catalanes sufrieron una derrota en términos de hecatombe, pero lejos de aprender la lección de las urnas, están intensificando sus errores. La evidencia es que el PSOE ya está roto por Cataluña.

Cataluña
‘El auto del TSJC no implanta en Cataluña una división de aulas en función de la lengua. La libertad de elección figura en el programa del PP, pero no en la sentencia’
Redacción www.vozbcn.com 10 Septiembre 2011

Francesc Moreno, director de El Debat, en un artículo publicado este martes:

‘Muchos políticos, algunos de los más destacados, eligen o han elegido para sus hijos escuelas en las que no se practica la inmersión lingüística tal y como lo hacen los centros de educación públicos y concertados catalanes. No obstante, se dedican a predicar las bondades de lo que no hacen. El Liceo Francés, el Colegio Alemán o Aula son algunos ejemplos de las escuelas en las que se forman los políticos y sus entornos familiares. En Aula, destacan en su ideario -con razón- las bondades de una educación plurilingüística. Ya sabemos que el punto fuerte de los políticos no es predicar con el ejemplo. Así les va en las encuestas, ¿pero a ellos qué más les da mientras se aseguren el sueldo y el poder o piensen que pueden recuperarlo?

Después de la interlocutoria del TSJC sobre el castellano en las escuelas catalanas, leo declaraciones, por ejemplo, de la consejera de Enseñanza, Irene Rigau, quien debe de pensar que los ciudadanos somos incapaces de leer y entender un sentencia. El auto del TSJC no implanta en Cataluña una división de aulas en función de la lengua. La libertad de elección figura en el programa del PP, pero no en la sentencia.

El auto se limita a considerar que una asignatura de Lengua Castellana es insuficiente para hacer efectivo el principio de que el castellano sea también lengua docente y vehicular. Pero deja a la Generalidad que fije la proporción entre ambas lenguas en función del grado de normalización lingüística alcanzado. Eso sí, llegados a una situación de normalización del catalán, la presencia de ambas lenguas deberá ser igualitaria. Corresponde a la Generalidad determinar cuándo se llegue a esta situación.

¿Alguien que no sea un hooligan puede decir seriamente que, por ejemplo, teniendo un 20 por ciento de materias en castellano y un 80% en catalán se pretende acabar con la lengua catalana? ¿Si en vez del castellano, el idioma fuera el inglés, dirían lo mismo? El castellano no está en peligro en la sociedad catalana. Pero, ¿por qué nuestros alumnos no han de tener un léxico y una capacidad de comprensión amplias en dos lenguas y no en una sola?

Algunos piensan que manteniendo el sistema actual se forman personas más afines a un determinado ideario político. La historia demuestra que esta apreciación es más que discutible. El inglés fue la lengua de los independentistas norteamericanos y el castellano, el de los latinoamericanos. El catalán es el idioma propio de Cataluña. El catalán y el castellano son los idiomas de la mayoría de catalanes. ¿Por qué no sacar el máximo partido a esta riqueza? ¿Por intereses políticos? Por eso no comparto la postura de quienes defienden la doble línea, que segrega, divide y discrimina, ni la de los que quieren que el castellano sea marginal en la educación de nuestros alumnos de la escuela publica y concertada (los de la privada no pierden ese potencial y muchos de los que defienden lo contrario llevan a sus hijos a esos centros, como ya he dicho antes.

Durante el franquismo se nos quiso hacer analfabetos en catalán, pensando que así acabarían con nuestra identidad, lo que acabó en un evidente fracaso. Ahora, cuidando más las formas, se pretende lo contrario. Ya sé que los catalanes que nos identificamos con el catalán y con el castellano somos una anomalía molesta en Madrid y Barcelona. Pero es lo que hay. Somos culpables de ser lo que somos. Yo propongo que nos concentremos en Tarragona y nos declaremos estado independiente’.

Cataluña
Convivencia acusa a la Generalidad de ‘falsear’ los datos sobre el nivel de español para justificar la inmersión
‘La Generalidad está transmitiendo a la opinión pública puntuaciones de castellano totalmente falsas ya que en realidad corresponden a puntuaciones de comprensión lectora de catalán y no de castellano’, advierten desde la entidad.
Redacción www.vozbcn.com 10 Septiembre 2011

Convivencia Cívica Catalana (CCC) ha denunciado este viernes que la Generalidad de Cataluña ‘está transmitiendo a la opinión pública datos falsos sobre evaluaciones y puntuaciones de castellano que no se ajustan a la realidad‘. Según la entidad, promotora de innumerables procedimientos judiciales para exigir la aplicación del bilingüismo escolar, distintas ‘evaluaciones oficiales y contrastadas’ demuestran que ‘en Cataluña el nivel de castellano [entre los escolares] es inferior al del resto de España’, al contrario de lo que ha estado apuntando el Gobierno autonómico en los últimos días para defender el sistema de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán.

En una nota de prensa, CCC ha acusado a la Generalidad de ‘falta de rigor, seriedad y honestidad’ en el uso de las estadísticas educativas sobre esta cuestión, y ha recordado que el Gobierno autonómico ‘debe cumplir las sentencias sobre la inmersión a que está obligado por la Justicia sin buscar excusas de ningún tipo sobre el nivel de castellano’.

La Generalidad transmite ‘puntuaciones de castellano totalmente falsas’
‘Es falso que en Cataluña el nivel de castellano sea igual que en el resto de España. En la última evaluación oficial efectuada en todas las CCAA en que se utilizó la misma prueba [Prueba Diagnóstica de Competencias Básicas del Ministerio de Educación de 2003], y por tanto comparable en términos homogéneos de dificultad, los alumnos catalanes obtuvieron unos resultados sustancialmente peores que en el resto de España. Las deficiencias de los alumnos catalanes fueron especialmente relevantes en los ámbitos de ortografía, morfosintaxis y literatura, con puntuaciones muy inferiores a las del resto de alumnos españoles’, han subrayado.

Y han insistido en que la Generalidad ‘está transmitiendo a la opinión pública puntuaciones de castellano totalmente falsas ya que en realidad corresponden a puntuaciones de comprensión lectora de catalán y no de castellano. Está difundiendo puntuaciones de castellano completamente ficticias de evaluaciones y pruebas que nunca han evaluado el nivel de castellano en Cataluña’, en referencia al informe PISA 2009 y a la Evaluación General Diagnóstica de 2009.

‘Desde Convivencia Cívica Catalana nos reafirmamos en la denuncia del pésimo nivel de lengua española de los alumnos en Cataluña, consecuencia directa de un sistema educativo que relega a la lengua oficial del Estado al mismo número de horas que las dedicadas a la enseñanza de una lengua extranjera‘, han concluido.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Baile de disfraces
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 10 Septiembre 2011

La sobreactuación de los nacionalistas vascos y catalanes resulta, por reiterada, inocua. Que el PNV saque a colación -fuera de todo contexto- la reclamación del derecho de autodeterminación de Euskadi, o que el portavoz parlamentario de CiU suba el diapasón dialectico (“choque de trenes”, “ruptura” y similares) y que el propio presidente de la Generalitat de Cataluña utilice expresiones tan pedestres como “no toquéis las narices al catalán”, no sólo demuestran que han rebrotado las fricciones en el Estado autonómico, sino que en el ámbito de esos nacionalistas se están produciendo fortísimas transformaciones.

Unos cambios internos que se disfrazan, otra vez, de conflicto con el Estado cuando, en realidad, son las cuadernas de todo el nacionalismo vasco las que crujen y es la transversalidad del catalanismo la que se resiente. De ahí que el embravecimiento verbal de los nacionalistas en el Congreso y fuera de él, tanto por la reforma constitucional que les ha marginado como por el innecesario incendio lingüístico en Cataluña, responda más a una maniobra de diversión de la opinión pública española y a una reposicionamiento en sus comunidades que a los inveterados agravios atribuibles al centralismo español.

Como ha escrito un analista tan solvente como Francesc-Marc Álvaro en La Vanguardia (La amenaza catalana) “no se puede amenazar si no se está dispuesto a llegar hasta el final (…) A raíz de las polémicas generadas (…) las declaraciones de los políticos catalanes (y también de algunos que no lo son) han cogido esa tonalidad incierta que pone en evidencia dos cosas: fatiga extrema y pérdida de confianza en los conductos habituales de contención (no resolución) de un conflicto que antes se denominaban ‘el problema catalán’. En todo caso, cuando la retórica de la amenaza domina el ambiente, la pregunta siempre es la misma: ¿qué hay de verdad en todo esto?”. El mismo autor sostiene que “ante las amenazas que emite periódicamente el catalanismo de manera reactiva, los poderes del Estado no se alarman mucho pero tampoco piensan que sea sólo un sofocón, como se dice a menudo”.

Uno de los problemas esenciales de los nacionalismos vasco y catalán es que su representación interior y estatal está fragmentada y la sobreactuación de las corrientes moderadas -CiU en Cataluña frente a ERC y el PNV en el País Vasco frente a Bildu- buscan aglutinar en torno a sus respectivas siglas elementos cuantitativos y cualitativos para lograr un inapelable hegemonía

En esta última reflexión está la clave de la cuestión: el Estado y el conjunto de la sociedad española se ha inmunizado ante la “amenaza” -expresión quizás excesiva- del catalanismo. Pero no sólo porque se haya reiterado, sino porque el catalanismo no es lo que era. Vive ahora la resaca de la frustración de un Estatuto que quedó demediado sin que las consecuencias pasasen de una manifestación importante el 10-J de 2010; observa cómo el PSC -la izquierda catalanista- está sumido en una crisis paralizante (“No es de recibo que la voz federalista del PSC siga amordaza en el Congreso a la vez que se le regala el monopolio de la representación de Cataluña a los conservadores de CiU y su nacionalismo instrumental”, escribía en El País Jordi Font, miembro de la corriente Nou Cicle del propio PSC) y contempla como el PP se proyecta en una alternativa electoral, si bien parcial pero con significativa cuota, para los ciudadanos españolistas de Cataluña. Y constata, por fin, que tanto la pluralidad en el ámbito del catalanismo como en la totalidad de la sociedad catalana, impide el denominado “choque de trenes” con El Estado.

Uno de los problemas esenciales de los nacionalismos vasco y catalán es que su representación interior y estatal está fragmentada y la sobreactuación de las corrientes moderadas -CiU en Cataluña frente a ERC y el PNV en el País Vasco frente a Bildu- buscan aglutinar en torno a sus respectivas siglas elementos cuantitativos y cualitativos para lograr un inapelable hegemonía. En las dos comunidades, curiosamente, se produce un pluripartidismo extraordinario que contrasta con el generalizado bipartidismo en todas las demás, con excepciones que no conectan con visiones soberanistas (el PAR en Aragón; UPN en Navarra; Coalición Canaria; Partido Regionalista en Cantabria; BNG en Galicia, FAC en Asturias…). Un pluripartidismo que no se ha reducido, sino que ha aumentado con el devenir democrático, de tal modo que, hoy por hoy, tanto Cataluña como el País Vasco es menos nacionalista que hace unos años.

Si en Cataluña la crisis del catalanismo -que responde a las limitaciones de la expansión electoral de CiU y al desnorte del PSC- está siendo explicitada por los propios catalanistas en términos de auténtica terapia colectiva, no ocurre lo mismo en el País Vasco. Allí, Bildu no constituye sólo una estrategia de la banda terrorista ETA -cosa evidente hasta para el menos perspicaz de los observadores-, sino también un desafío al PNV, al que disputa la primogenitura independentista-nacionalista con serias posibilidades de lograrlo.

El fracaso peneuvista
Los peneuvistas fracasaron ostensiblemente el 22-M en Álava y Guipúzcoa y los bildus les recluyeron en Vizcaya. Aprovechar la marginación del PNV en la reforma de la Constitución -en cuyo consenso inicial en 1978 no estuvieron y de la que han abjurado reiteradamente- para plantear en el Congreso el derecho de autodeterminación de Euskadi constituye un mensaje a los sectores nacionalistas y no a la opinión pública español ni, mucho menos, al propio Estado.

“Ni somos ni queremos ser el PSOE, pero nos interesa España”, acaba de declarar José Montilla, y Patxi López parece seguir en Ajuria Enea suficientemente cómodo con el apoyo del PP. Así las cosas, no es deseable en modo alguno que se renuncie a consensos posibles con PNV y CiU (especialmente con la federación nacionalista catalana, cuya trayectoria merece una consideración y valoración bien distinta a la de los nacionalistas vascos), pero la recesión europea, y ya prácticamente occidental, abre un nuevo ciclo político caracterizado por políticas globales de carácter socio-económico, incompatibles con la profundización de espacios autónomos de las políticas de Estado y supraestatales. Efectivamente, la reforma del artículo 135 de la Constitución enfila hacia ese objetivo. Entramos, en consecuencia, en otra época con reglas políticas diferentes que se suma así a la crisis de crecimiento de los nacionalismos en España, incluido el español si es que existiese (creo más en la existencia del patrioterismo que del nacionalismo hispano).

Si una aplastante mayoría de vascos y de catalanes quisieran la independencia de España, Euskadi y Cataluña serían independientes. No lo son porque no existen mayoritariamente identidades catalanas y vascas excluyentes y, más aún, porque está lejos de cualquier realidad el automatismo tópico según el cual ser vasco equivale a ser nacionalista y catalán a catalanista en cualquiera de sus versiones. La identidad como pertenencia a una comunidad cultural, política y social singular sigue vigente en Cataluña y País Vasco pero no es posible correlacionar ese sentimiento a una estandarizada identidad nacionalista. Vasco o catalán se puede ser en versiones identitarias e ideológicas muy variadas. Y los nacionalismos convencionales ya han dado de sí cuanto han podido en un régimen constitucional que ha absorbe la amenaza, la deglute y la devuelve en forma de cierta indiferencia.

Vuelvo a Francesc-Marc Álvaro y su artículo ‘La amenaza catalana’ que finaliza así: “Una cosa sí que sabe Madrid: mientras la amenaza catalana sea fragmentaria y de calentón, es fuego dominable, menor. Hay que transformar el espíritu del 10 de Julio de 2010 (día de la gran manifestación contra la sentencia del TC sobre el Estatuto catalán) en alta política. ¿Pido demasiado? No. Respeto demasiado a España para imaginarlo de otra manera”. Efectivamente: los nacionalistas han de optar por la alta política que esté a la altura de los tiempos, en sintonía con la realidad socio-electoral e ideológica de sus comunidades respectivas y ojo avizor de por dónde van los nuevos e imparables movimientos de gobernanza globalizadora.

Un baile de disfraces con mensajes inflamados más propios de las épocas iniciáticas de la democracia española, además de ineficaces, sumirán a los nacionalismos en un sentimiento de frustración que ningún español inteligente les desea. Deben enfrentarse a su propia realidad y no sortearla por enésima vez consolándose en la perversidad del “enemigo exterior”. Ese recurso ya no funciona.

Lengua, patria y nación
Carmen Gurruchaga La Razón 10 Septiembre 2011

Descartes dijo: «Mi lengua es mi patria» lo que en versión nacionalista podría significar que no hay patria sin lengua propia y por ello hacen «casus belli» de la supremacía del idioma autóctono frente al nacional, que ellos llaman «estatal», pues el nacional sería el vasco, el gallego o el catalán en el caso de España. Mañana, como cada 11 de septiembre, Cataluña celebra su Diada, una fiesta reivindicativa de sus señas de identidad. Y ¿qué mayor seña que el idioma propio? La reciente sentencia del TSJC , que da dos meses a la Generalitat para otorgar al castellano la condición de lengua vehicular, será utilizada este día por nacionalistas y acólitos para reivindicar el monolingüismo del catalán.

Se puede entender el deseo de los nacionalistas por alejar de su comunidad el idioma «opresor» (como si se tratara de un ser vivo con capacidad para construir o destruir a otro), pero resulta casi imposible cuando este punto de vista procede de alguien no nacionalista. Y en ambos casos es inaceptable que personas públicas, con representación institucional, llamen al desacato de una orden emanada del Poder Judicial. La ley dice que Cataluña es una comunidad bilingüe y ésta es la opción que han de respetar los representantes públicos, independientemente del credo político que profesen. Sin embargo, el ataque al fallo del Gobierno por parte del Ejecutivo catalán y de los partidos, menos C’s y PP, hace suponer que no será cumplido, como sucedió con los dos anteriores, emitidos por el Supremo. La ministra Chacón defiende la inmersión lingüística en catalán, y el ministro Caamaño casi incita a la insumisión, mientras el PSC se muestra presto a sustituir al PP en los acuerdos con CiU.

Comunidad bilingüe por ley
Nota de Editor

Es estupendo que por ley pueda ordenarse que una comunidad sea bilingüe. En cuanto alcance el poder político, ordenaré por ley que otra comunidad sea guapa.

Y ahora ya en serio, y por encima de que el bilingüismo es una falacia, hay que aclarar que ningún tribunal ha establecido la obligatoriedad de conocer lengua regional alguna a los adultos, es una obligación que han impuesto únicamente a los  niños, lo que se puede denominar pederastia lingüística. Por tanto, todo eso de sociedad bilingüe es un cuento. Sólo los niños, y porque unos magistrados (ponga Vd el adjetivo peyorativo que más le cuadre) han dicho que el tinglado autonómico tiene potestad para imponer algunas asignaturas, especialmente si se trata de la lengua regional, cosa que la constitución no dice en sitio alguno, están obligados a estudiarla.

Cataluña
Gran aparato eléctrico
Maite Nolla Libertad Digital 10 Septiembre 2011

Ya sé que visto y oído lo que se ha visto y oído esta semana, pensarán ustedes que por aquí, Diada playera por medio, estamos al borde de la secesión. Y desde luego yo no le voy a quitar hierro a que el representante del Estado en Cataluña –Artur Mas- diga no sé qué de las narices y se niegue a cumplir esta y otras muchas sentencias o resoluciones como esta. Pero siento decirles que no hay nada nuevo, queridos. Ya me dirán en qué se diferencia todo esto de lo que se dijo durante la tramitación del Estatut, su aprobación o cuando el PP presentó el recurso. Antes de la sentencia se llegó a pedir una manifestación preventiva, y después de la sentencia la marca socialista en Cataluña y el actual presidente de los empresarios españoles –repito: españoles- se manifestaron contra el Tribunal Constitucional. De la reforma constitucional, lo menos que se ha dicho es que es un ataque y una agresión. Pujol pide a los catalanes que se preparen para la batalla, y algunas consejeras hablan incluso de inmolarse, que a mi modo de ver resulta un pelín exagerado, aunque sea sólo políticamente.

No suelo yo darle la razón a Duran i Lleida, pero en algunos casos hemos visto una "sobreactuación" –incluida la suya- que se corresponde poco con los hechos. Es cierto, que los nacionalistas tienen un problema que han creado ellos: nadie cuestionaba su sistema, hasta que se empeñaron en ponerlo por escrito. Pero, por supuesto, esta resolución no se llegará a cumplir. Estaremos dos o tres años mareando la perdiz, y no veo yo a los magistrados del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña imputando por desobediencia a ningún alto cargo de CiU. Tampoco veo al nuevo Gobierno, dispuesto a hablar de todo con todos, acudiendo a mecanismos de presión que presionen demasiado. El estado de cosas ha cambiado, pero tardará en notarse. Pasados unos días, a lo que hay que esperar es a lo que suceda el 20 de noviembre.

Por eso, después del gran aparato eléctrico, ni el PP va a romper con CiU, ni CiU va a romper con el PP. "No haremos de esta cuestión el eje del debate político, como quieren hacer otros". "Yo no hablo de problemas con la lengua, el problema es la cuestión económica y el paro". Juzguen ustedes mismos y adivinen quién lo ha dicho.

Cataluña
La Generalitat apela ahora al TC para defender la inmersión
Alega que el Supremo no puede decidir sobre la constitucionalidad de una ley
J. GUIL / BARCELONA ABC Cataluña 10 Septiembre 2011

El portavoz del Gobierno catalán, Francesc Homs, aseguró ayer que el Tribunal Constitucional (TC) es el único que puede interpretar leyes como la catalana de Educación (LEC), donde se enmarca la inmersión lingüística, y no el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TJSC), ni el Supremo. En una entrevista de TVE, al preguntársele si piden la insumisión del auto del TSJC de la semana pasada que les exige que acaten las sentencias del Supremo que avalan el castellano como lengua vehicular en las escuelas catalanas, Homs repuso: «Si lo que pretende el TSJC o el Supremo es que cambiemos una ley que está en vigor, la LEC, esto no es posible». «El Supremo no está habilitado para analizar la adecuación de las leyes; esto es competencia del TC», remachó. Toda una declaración de fidelidad a un TC que cuando falló sobre el Estatuto catalán en 2010 motivó críticas feroces de CiU y del tripartito, que promovieron incluso una manifestación en contra del fallo.

Homs desveló así algunos de los argumentos que el Ejecutivo catalán aduce en su recurso de reposición a la interlocutoria del TSJC, que presentó anteayer. Haciéndose eco del argumentario que consta en el recurso —cuyo contenido no ha sido facilitado de forma oficial y pública por la Generalitat— el portavoz del Gobierno catalán recordó que el TC ha avalado hasta en cuatro ocasiones la política lingüística de la Generalitat y el marco normativo, y destacó que, pese a que la LEC está impugnada por el PP en ese tribunal, no lo están, a su entender, los artículos relativos a la inmersión.

Según desveló ayer «La Vanguardia», en su recurso de reposición la Generalitat argumenta que «la ejecución de la sentencia del Tribunal Supremo no puede comportar en ningún caso un afectación del régimen lingüístico del sistema educativo de Cataluña, ya que de lo contrario esta ejecución se excedería de las competencias que la Ley Orgánica del Poder Judicial otorga a la jurisdicción contencioso-administrativa, incurriéndose en un exceso competencial y arrogándose una facultad (...) que sólo tiene atribuida el Tribunal Constitucional».

«El castellano no peligra» Homs también constató que habría que modificar la LEC si el TSJC o el Supremo buscan que Cataluña cambie el modelo de inmersión, lo que requiere unas mayorías parlamentarias que cuestionó que existan. Así, señaló que se deben cumplir las leyes vigentes en Cataluña y negó que el castellano esté en peligro, alegando que su conocimiento por parte de los alumnos es superior a la media de otras comunidades.

A su juicio, se intenta crear una polémica «donde no la hay», y más cuando se trata de una queja de cinco familias sobre 1,2 millones de alumnos. Por ello, sostuvo que no cambiarán un modelo de inmersión «que ha funcionado durante 30 años», ni en el caso de que se trate de 500 familias.

Cerco al PP por defender el español
CiU, PSC, ERC e ICV se alían en el Parlament para desgastar a los populares con vistas a las generales
PSC y ERC sugieren a CiU que reflexione sobre los acuerdos que mantiene con el PP e incluso que rompa sus relaciones
Barcelona - Marcos Pardeiro La Razón 10 Septiembre 2011

Todas las celebraciones de la Diada de Cataluña tienen un marcado carácter nacionalista, pero la que se celebra mañana va a ser una de las más reivindicativas de los últimos años, ya que los soberanistas consideran que el catalán – «el nervio de la nación»– está en peligro. Los catalanistas se niegan a cumplir la reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJ), que urge a la Generalitat a implantar el castellano como lengua vehicular en las escuelas junto con el catalán. Están conjurados para mantener en vigor el sistema actual de inmersión lingüística e incluso hay quien plantea romper relaciones con el PP porque los populares abogan por equiparar el castellano al catalán en la enseñanza. Todo ello a falta de dos meses de las elecciones generales en las que los nacionalistas intentan recuperar a la desesperada la «catalanofobia» del PP.

«CiU debe dejar de situar al PP en el centro de la política catalana», afirmó el secretario general de ERC, Joan Ridao, que emplazó de esta manera al Gobierno de Artur Mas a romper las fluidas relaciones que mantiene con los populares. También la ministra de Defensa y futura cabeza de lista del PSC-PSOE por Barcelona, Carme Chacón, sugirió a Mas que «reflexione» sobre los acuerdos que ha alcanzado con el PP. «Me gustaría ver al Gobierno de CiU pidiéndole al PP que si quieren acuerdos deberán retirar el recurso contra la Ley de educación de Cataluña», añadió Chacón.

En paralelo a estos llamamientos para situar al PP en los márgenes de la política catalana, los defensores de que el catalán sea la única lengua de enseñanza vehicular en la escuela consensuaron una declaración para mantener el sistema actual e ignorar las sentencias que reclaman cambios. CiU, PSC, ERC e ICV consensuaron una declaración en la que defienden «el mantenimiento» de la inmersión» y en la que instan a la Generalitat a «recurrir» ante los tribunales todas a quellas decisiones que puedan amenazar el sistema.
El cuatripartito

«El Parlamento de Cataluña acuerda mantener la inmersión lingüística en el sistema educativo de nuestro país, un modelo de éxito y de cohesión social reconocido internacionalmente y con un amplísimo consenso político y social, de manera que la lengua catalana sea la lengua vehicular en la enseñanza», dice el texto acordado por el que fue conocido como cuatripartito durante la tramitación estatutaria.

La declaración también emplaza al Gobierno catalán a «recurrir ante los tribunales competentes las decisiones judiciales que puedan dañar el modelo lingüístico de las escuelas catalanas, recogido en la Ley de Educación de Cataluña». Es decir, que instan a la Generalitat a usar todos los medios jurídicos a su alcance para sortear la última sentencia del TSJC. Partidos como Esquerra incluso abogaron por declararse en rebeldía. «Si los tribunales persisten su ofensiva y si el Tribunal Constitucional falla contra la Ley de Educación de Cataluña no nos queda más que la insumisión», afirmó Ridao.

En este contexto se va a celebrar mañana la Diada de Cataluña. El carácter preelectoral que tienen los festejos de este año impregnará por completo las declaraciones de mañana.

Optimistas fuera del cerco
Nota del Editor 10 Septiembre 2011

Hay que estar muy despìstado para decir que el PP defiende el español. Nunca lo ha defendido y le importa un bledo, ni Aznar, ni Fraga, y mucho menos Núñez, y para eso estamos aquí recordándolo, lo han defendido. Aznar vendió el español de Cataluña por un plato de lentejas, Fraga miraba para otro lado mientras los gallegos sufrían la imposición (según ley de otro hombre de paja del PP, Fernández), y Núñez prometió pero ni ha cumplido ni tiene intención de cumplir, sólo hay que verle delante de un micrófono, la lengua regional le sale por las venas, y se comporta como si en Galicia no hubiera ciudadanos español hablantes. Es un miserable mentiroso y miles de votantes que confiaron en que dejaría elegir a los padres la lengua de enseñanza le están esperando para las próximas elecciones, por encima de todo lo que gasta en propaganda en los medios afines y en la telegaita.

Hasta en el Ayuntamiento de La Coruña, con Negreira del PP, se permiten largar rollos en lengua regional en actos con presencia de invitados de otros  países y de otras provincias en el podium. (y según el PP, el nombre oficial de la ciudad es su traducción en lengua regional).
 



Recortes de Prensa   Página Inicial