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Recortes de Prensa   Miércoles 21 Septiembre 2011

 

La Gran Reforma
Amando de Miguel. www.gaceta.es 21 Septiembre 2011

Hay que cambiar la Constitución, sobre todo la Ley Electoral.

No me refiero a la de Lutero, a la de Trento o a esta última de la Constitución. Ha sido más bien una reformilla, impuesta, además, por Alemania. Consiste en
limitar el déficit público por mandato constitucional. Los alemanes no saben que aquí se puede incumplir la Constitución y no pasa nada. Pero lo grave no es
eso. A Alemania le interesa que tengamos un déficit público nulo aunque sea con altos impuestos y, por tanto, gastos elevados. De ese modo se consolida el
euro y los alemanes pueden seguir exportando todo.

Pero a los españoles nos interesa otra cosa. El déficit público debe ser próximo a cero, pero con impuestos bajos y gastos públicos bajos. Esa es la
verdadera reforma que hay que hacer y que nadie se atreve a plantear. La clave, pues, está en cómo rebajar sustancialmente los gastos públicos. En las
comunidades de Madrid y Castilla-La Mancha se ha intentado algo, pero el PP se ha quedado corto. La crisis económica que se nos avecina es tan brutal que no
valen tijeretazos; se necesitan hachazos. O lo que es lo mismo, la reforma necesaria pasa por un enorme sacrificio de toda la población. Habrá que recordar
la frase de Churchill al comenzar la guerra contra los nazis: “Sangre, sudor, lágrimas y fatiga”. Por cierto, lo de “fatiga” (toil) se suele eliminar de la
versión española; no sé por qué.

El fin último es que, al pagar menos impuestos, quede un resto suficiente para que puedan invertir las empresas y los autónomos. Sólo así se crearán más
puestos de trabajo. En el entretanto, no estaría mal que todos los parados se incorporaran al sistema educativo. Desde luego, esa dedicación debería ser
esencial para poder cobrar el subsidio de paro. No me refiero a los cursos formativos de los sindicatos, sino a los cursos regulados del sistema educativo.
Todo el mundo sabe que los cursos de los sindicatos son una tapadera de corrupción.

Los hachazos a los gastos públicos deberían ser: (1) Supresión de las Diputaciones que todavía quedan, del Senado, de las subvenciones a los partidos, los
sindicatos y las asociaciones patronales. (2) Reducción a la mitad de los coches oficiales, los Ayuntamientos (fundamentalmente los colindantes con las
grandes capitales), los Ministerios, las Consejerías regionales y las Concejalías. (3) Cierre de las empresas públicas y los servicios públicos que no logren
un mínimo de productividad. No me vale el tópico de que la reducción de gastos públicos no debe tocar la sanidad y la educación. Hay hospitales y
universidades que funcionan mal. (4) Supresión de la figura de los liberados sindicales. Han sido risibles las declaraciones de algunos dirigentes de
Comisiones Obreras repitiendo la letanía de que los sindicatos no reciben subvenciones y no tienen liberados de trabajar en su respectivo oficio. Los
sindicatos actuales deben serlo verdaderamente, y no meros grupos de presión.

La gran paradoja es que todas las reformas indicadas suponen un aumento sustancial del paro. Es un coste necesario. No se olvide el modelo de la antigua
Unión Soviética y países satélites: en ellos no había paro, pero daban empleo a millones de ocupados que producían poco. Sin llegar a tanto, es esa misma
falta de productividad general la causa primera de la crisis económica. La baja productividad se debe a la escasa aplicación tecnológica, a la rutina
burocrática y especialmente a las pocas ganas de trabajar del personal. Ya sé que hay excepciones, pero me refiero al conjunto.

Una vez tramitadas las reformas anteriores, más bien de tipo económico, quedan las de naturaleza política. Hay que reformar a fondo la Constitución, sobre
todo la ley electoral, la estructura de las regiones y la sucesión a la Corona. Si por mí fuera, exigiría que los partidos presentes en el Congreso de los
Diputados representaran expresamente a todos los españoles. Otra cosa son los partidos de alcance regional o local, que están bien para los Parlamentos
regionales.

Al final, más que reformas legales, lo que importa es el cambio de mentalidad, y eso lleva tiempo. Se trata de pasar de una mentalidad hedonista y de nuevos
ricos pobres a otra en la que sea central el esfuerzo, tanto en el trabajo como en el estudio.

Cabe la esperanza de que las anteriores reformas se puedan llevar a cabo porque la sociedad española ha salido adelante de situaciones más graves. No hay más
que recordar la miseria de los años de la posguerra civil. No somos un país pobre, por lo menos si administramos bien los recursos. La prueba está en la
media docena de aeropuertos que hay en España prácticamente sin aviones. Supongo que se han construido en previsión de una guerra mundial.

Lo malo es que estamos en el peor momento para plantear reformas. Nos enfrentamos a la campaña electoral más duradera de toda la Historia. Es decir, hay que
cambiar los caballos del tiro y estamos en medio del río. Espero que, por lo menos, los candidatos para las próximas elecciones prescindan de mítines para
convencidos, carteles, buzoneos y otros gastos inútiles.

*Amando de Miguel es sociólogo.

Lengua común y fuera autonomias, lo demás son migajas
Nota del Editor  21 Septiembre 2011

La derogación de todas las leyes de inmersión y apoyo de las lenguas regionales y la desaparición de loas autonomías son las dos condiciones indispensables
para poder ser más eficaces y baratos.

Cualquier partido que se apoye en las autonomias y en las lenguas regionales para financiar su tinglado, tiene que desaparecer.

Es inadmisible que haya profesionales de la política. La política debe ser ejercida como un servicio a la sociedad y en caso alguno debe representar
un beneficio salvo la satisfacción del deber cumplido sirviendo a los demás, para que no haya intereses de permanecer ejerciendola.

Vista a la izquierda
Roberto Blanco Valdés La Voz  21 Septiembre 2011

La década que lleva Zapatero al frente del PSOE no será solo recordada por una gestión gubernamental que ha resultado -valorada en su conjunto- la peor
desde la recuperación de las instituciones democráticas. No; cuando abandone el Gobierno, Zapatero dejará también otra herencia desgraciada: un partido
extenuado, dirigido por líderes que en la mayoría de los casos no han hecho otra cosa que política, y huérfano de dos de las principales señas de identidad
que definieron el proyecto socialista desde su reconstrucción tras el franquismo: los postulados socialdemócratas y la defensa de una nación española, plural
y unida, en la que la autonomía era compatible con la cohesión territorial.

La ideología socialdemócrata del PSOE, que tanto contribuyó a la construcción de nuestro Estado de bienestar, ha sido sustituida en estos años por un
intragable revoltijo de populismo radical y pragmatismo oportunista, donde lo que se proclama por la izquierda sirve la mayor parte de las veces para
encubrir lo que por la derecha se ejecuta.

Pero ese cambio -un cambiazo, en realidad- es nada comparado con el que ha supuesto la entrega del PSOE a los postulados ideológicos y a ciertas prácticas de
los nacionalistas. El Estatuto catalán, luego declarado inconstitucional de hecho o de derecho en muchas de sus partes, fue la culminación de esa disparatada
estrategia, que ha convertido a los socialistas en meros gregarios de los nacionalistas.

La increíble imagen de los diputados socialistas apoyando en el Congreso la inmersión lingüística en Cataluña, luego refrendada por las palabras de Rubalcaba
defendiendo un sistema que incumple frontalmente lo que han sentenciado los dos tribunales de más alto poder jurisdiccional que tenemos en España (el Supremo
y el Constitucional) pone de relieve, con verdadero dramatismo, que el PSOE ha perdido el norte, entregado a ese electoralismo suicida que llevó al PSC a
obtener en las últimas elecciones regionales el peor resultado de su historia.

Hay mucha gente que salta de alegría contemplando esa deriva, que ha arrasado la identidad de un partido clave para la construcción del Estado de las
autonomías, pues ve en ella el principio de su fin. Yo no estoy entre ellos, pues no hay democracia que funcione sin un sistema de partidos que pivote sobre
dos grandes fuerzas estatales que se equilibren entre sí.

En el debate de televisión del 2008 entre Rajoy y Zapatero, el primero preguntó al segundo si estaba de acuerdo con que se multase a los comerciantes
catalanes por rotular en castellano. Cuando Zapatero se mostró incapaz de contestar, supe con certeza que aquel PSOE tenía ya poco que ver con el que aprobó
la Constitución española en la que ahora de basan el Supremo y el Constitucional para exigir el fin de la inmersión.

Hay que despejar la X
Editorial www.gaceta.es  21 Septiembre 2011

Al igual que con el caso GAL, sucede con el Faisán que la telaraña jurídica acaba aturdiendo a la opinión pública, agotando su paciencia, como si la
complejidad de los mecanismos legales tuviese como único objetivo la evaporación del delito.

Sucede también, al igual que con el GAL, que el hecho que se está investigando –la colaboración con la banda ETA, evitando el desmantelamiento del aparato
financiero– es demasiado grave como para caer en trampas leguleyas, nauseabundas, que parecen todas urdidas en medio de una de esas orgías horteras que se
daba Roldán, en una de las cacerías de Garzón o, en fin, en cualquier otra película de la mafia.

El caso Faisán ya se ha desdoblado en dos escándalos gigantescos: por un lado el propio chivatazo, es decir, el aviso a los terroristas de que sobre ellos se
cernía una operación policial. En este aspecto es muy relevante recordar que uno de los implicados en la financiación de la banda –el correo que cobraba el
impuesto revolucionario– era destacado miembro del PNV y que justo en esas fechas el presidente Zapatero estaba tratando de consolidar el apoyo de los
nacionalistas vascos. Pero aquí no acaba la perversión del asunto, porque a este primer y horroroso delito hay que añadir un segundo: el empeño de muchos en
obstaculizar la Justicia, para que los responsables últimos del chivatazo puedan eludir la ley.

En esta segunda parte resulta un espectáculo ominoso contemplar cómo la Fiscalía pretende arrebatar la investigación al juez Ruz, argumentando que avisar a
un terrorista para que no le detengan no es colaborar con banda armada. ¿Qué puede ser, entonces? ¿Amabilidad? Y no menos odiosa parece la actuación de
algunos magistrados, dispuestos a secundar la extravagante teoría de la Fiscalía, y por supuesto dispuestos también a demandar a cualquiera que insinúe que
su postura tiene mucho que ver con las condecoraciones que les ha otorgado Rubalcaba.

Se pueden entender discrepancias en la interpretación jurídica sujetas a perspectivas ideológicas, como sucede por ejemplo en el caso del aborto, donde al
producirse un conflicto de derechos –el del no nacido a nacer y el pretendido de la madre a decidir– los jueces interpretan el derecho que ha de prevalecer
conforme a sus propios criterios. Pero nada de esto existe en el caso Faisán: la discusión es sólo técnica, y por eso no se entendería –o peor, se entendería
demasiado bien– que los jueces progresistas votaran en bloque para que la investigación abandone la Audiencia y se pierda en un juzgado de Irún.

Esta última posibilidad –que el caso vuelva a Irún– parece una de las últimas tretas de quienes desde el principio han pretendido el no esclarecimiento del
chivatazo, cuyos ardides hemos ido desvelando en LA GACETA. Empezaron apartando a la Guardia Civil del caso, abandonaron las líneas de investigación que se
dirigían a Ferraz y a Moncloa –el juez Ruz ha recuperado esta línea de investigación, según desvela hoy nuestro periódico– y después han llegado incluso a
perder o destruir pruebas. Puede que todo esto haga un buen guión para un thriller político-judicial, pero las víctimas del terrorismo no están para
películas ni para que los responsables de su dolor acaben eludiendo la acción de la Justicia. Y responsables de su dolor son todos: los que apretaron el
gatillo, los que financiaron la estructura, los que recolectaban el dinero, los que les avisaron para que la Policía no les detuviera y, también, los que
ahora entorpecen la acción judicial para proteger a los responsables últimos.

De todo esto trata el caso Faisán, y ojalá no suceda como con el caso GAL, y nos quedemos sin despejar la X.

Vergüenza ajena
Aleix Vidal-Quadras www.gaceta.es  21 Septiembre 2011

La campaña de Rubalcaba va a toda máquina y se van acumulando sus propuestas. Examinemos cuatro de las más destacadas para establecer algunas
conclusiones sobre la calidad y la viabilidad de estas iniciativas que, según el candidato, pondrá en marcha si gana los comicios.

La primera es recuperar el impuesto sobre el patrimonio de las personas físicas, suprimido por el Gobierno socialista, es decir, por el Gobierno en el
que ha sido ministro Rubalcaba y el Gobierno del partido de Rubalcaba. Este tributo es injusto porque grava dos veces los mismos ingresos, es antieconómico
porque desincentiva el ahorro y la inversión y apenas tiene poder recaudatorio, unas décimas por ciento del total del presupuesto. Además, está transferido a
las Comunidades Autónomas, con lo cual éstas pueden bonificarlo al cien por cien, intención que ya han manifestado las Autonomías en manos del PP, que son
casi todas.

Para mayor regocijo, de acuerdo con la actual Ley de Financiación de las Comunidades, el Estado viene obligado a compensarlas por la suspensión en su día
del dichoso impuesto, lo apliquen o no, con lo que se podría dar el chistoso caso de que una Comunidad lo perciba dos veces, una del Gobierno central y otra
del sufrido contribuyente. Un acierto, sin duda. La segunda es establecer un gravamen sobre los beneficios de los bancos. Es bien sabido que hoy las
entidades financieras están ahogadas por el agujero de los créditos a inmobiliarias, por el impago de hipotecas y por su acumulación de deuda pública
nacional, autonómica y extranjera. Se habla de cuánto costará su recapitalización. Como se ve, una coyuntura de lo más oportuno para anunciar que se les va a
poner una nueva piedra al cuello. La tercera consiste en cambiar el vigente ordenamiento para que una reforma estatutaria aprobada en referendo por la
ciudadanía no pueda ser posteriormente declarada inconstitucional por el tribunal competente.

El argumento, desbordante de rigor jurídico, que ha adelantado Rubalcaba es que los jueces no están legitimados para modificar lo que ha decidido el
pueblo soberano. El asunto presenta dos pegas no menores. Una, que la soberanía del pueblo español, en cuyo nombre actúan los magistrados del Constitucional,
es indivisible y un Estatuto afecta únicamente a una parte de los españoles y dos, que el disparate de suprimir el recurso previo de inconstitucionalidad,
origen de este absurdo, lo cometió el PSOE. Y cuarta maravilla, la creación de centenares de miles de puestos de trabajo para jóvenes con el dinero
resultante de las exacciones a los ricos y a los bancos.

Veamos. El empleo lo crean las empresas si tienen oportunidades de negocio y generan los beneficios necesarios. Por muchas subvenciones que reciban, la
ocupación así generada artificialmente lo único que consigue es perturbar el mercado y desviar recursos de donde son eficientes a un sumidero estéril. Lo que
procede es mejorar la competitividad de las empresas, no despilfarrar en planes E y otras bobadas. A Rubalcaba también le hacen falta dos tardes con Jordi
Sevilla, aunque la pena es que ya no está disponible porque hace tiempo que salió despavorido ante las barbaridades del Presidente saliente, que Rubalcaba
pretende emular.

En fin, cabría concluir que Rubalcaba es un ignorante completo o un débil mental. Como no es ni una cosa ni la otra, está claro que propone medidas
nocivas para sus votantes con la evidente intención de explotar su desesperación a causa de la crisis o su buena fe, lo que nos confirma lo que todos sabemos
sobre la catadura moral del personaje. La campaña de Rubalcaba es de vergüenza ajena y hay que preguntarse quién podrá votar a semejante desaprensivo.

La inexistencia de Bélgica
XAVIER DOMÈNECH La Opinión  21 Septiembre 2011

Visité Bélgica en 1988, cinco años antes de la reforma constitucional de 1993 que definió el país como un "Estado federal que se compone de comunidades y
regiones". Nuestro anfitrión nos recomendó visitar la ciudad de Brujas, en la parte flamenca del país. Una vez allí no tuve dificultades para comunicarme en
mi precario francés mientras nos movimos por las zonas turísticas. Pero en cuanto nos salimos de ellas, el paisaje cambió radicalmente. En los barrios de
gente corriente no se percibía ningún asomo del bilingüismo. En una taberna de parroquianos donde pedimos en francés nos sirvieron sin palabras, y a la hora
de pagar nos despacharon con un escueto "fifty". Era su máxima deferencia con dos extranjeros que no comprendían el flamenco. El dueño podía hablar francés,
pero prefirió presentar la cuenta en inglés. Me pregunto si hubiera renunciado a cobrar si nos hubiéramos hecho los idiotas. Aquel día lo vi claro: la unidad
nacional belga estaba condenada, tal vez porque nunca había existido, y los flamencos acabarían dinamitando el estado desde dentro, porque se habían
convertido en la comunidad más fuerte, demográficamente y económicamente, pero sobre todo, porque tenían la clara determinación de hacerlo. El cómo y el
cuándo, en cambio, eran grandes incógnitas. Y lo son todavía.

Hoy, solo en la parte francófona se registran manifestaciones a favor de la unidad y en contra del fantasma de la partición. En la parte flamenca no se ven
demostraciones del mismo tipo. Flandes se siente fuerte y capaz de volar en solitario, mientras que Valonia piensa que va a salir perdiendo si Bélgica deja
de existir. Antaño, el sur era la parte desarrollada, con siderurgia e industria pesada, mientras que el norte estaba más atrasado. Pero ya hace unos años
que cambiaron las tornas. Las grandes plantas industriales del sur fueron cerrando, mientras en el norte se desarrollaban los servicios de valor añadido. Y
con el cambio llegó el momento de la gran revancha. El francés había sido la lengua oficial de todo el reino y también la adoptada por las minorías
dominantes flamencas para progresar, pero la calle siempre la sintió como una imposición y nunca abandonó el flamenco. Y al amparo de la diferencia
lingüística se ha reconstruido una identidad nacional con una base histórica: Flandes, el país que se enfrentó a los imperios español y francés y que forjó
ciudades de la importancia comercial de Amberes, Gante y Brujas, además de Bruselas, que se volvió bilingüe por los vaivenes de la política y especialmente
tras su conversión en capital administrativa del estado belga, creado en 1830 en clave francófona.

Los flamencos constituyen un 59% de la población belga, y en las últimas elecciones el partido más votado fue el independentista N-VA, una formación liberal
que rechaza la transferencia económica (solidaridad o expolio, según quien lo cuenta) de Flandes hacia Valonia. Solo la exclusión del N-VA permitió la semana
pasada alcanzar un acuerdo sobre la reforma administrativa y electoral del entorno de Bruselas, donde seis municipios flamencos con minorías francófonas
rompen la tónica monolingüe que se da tanto al norte como al sur de la divisoria (con la excepción de Bruselas y de la zona oriental donde vive el 1% de
habla alemana). El pacto abre el camino para que Bélgica vuelva a tener gobierno tras un año y medio de sobrevivir sin él -y sin excesivos problemas-, pero
cabe preguntarse qué futuro le espera a un acuerdo que excluye la primera fuerza política de la región más poblada. Tal vez Bélgica sobreviva muchos años
como una especie de confederación con poco más en común que el rey, la selección nacional de fútbol y el politeísmo de las cervezas, o tal vez llegue a un
desmontaje pactado, con la Unión Europea protegiendo la ciudad-estado de Bruselas. Sea como sea, el caso belga recuerda que las identidades, especialmente
las que se refuerzan con una lengua propia, son capaces de persistir a lo largo de las generaciones, al margen e incluso en contra de lo que digan las
constituciones.

Traición a España
Ignacio de la Torre. El Confidencial  21 Septiembre 2011

Estos días que contemplo el ejemplar juicio al que el pueblo islandés somete a su anterior primer ministro para elucidar su papel en la gigantesca crisis
económica y financiera que destrozó al pequeño país nórdico por generaciones, pienso en varios escenarios más españoles.

Escenario 1. Un político autonómico presiona a la caja de ahorros local, cuyo primer mandatario él ha nombrado de facto, para realizar inversiones en dudosas
infraestructuras o en lúdicos parques. El político de taifa no sabe nada de solvencia bancaria y la extrema debilidad inherente al balance de un banco o caja
si una mínima porción de sus activos resulta morosa, pero no importa. Su incentivo se mide en votos, y estos son cada cuatro años. Si la obra de la caja se
ejecuta él gana en votos. Si pasado mañana hay que intervenir la caja e inyectar fondos públicos para rescatarla, no es su problema.

Más adelante, cuando estalla la crisis, la caja en cuestión ha de ser intervenida, con un coste mínimo para el contribuyente de unos 4.000 millones de euros.
El político seguirá en los cuadros del partido, o pasará al sector privado, disfrutando de una elevada renta, sin importarle los destrozos que ha causado su
ignominia.

Escenario 2. Los máximos responsables de la política económica nacional contemplan con pasividad cómo se incrementa el déficit de cuenta corriente español,
hasta alcanzar el segundo mayor nivel del mundo en términos absolutos. No importa, aducen. La locura inmobiliaria alcanza su máxima intensidad, ligada a
fuertes incrementos de los préstamos bancarios. Los políticos económicos no actúan, aunque se supone que sí saben de economía. Son conscientes por tanto de
que la relación entre los precios inmobiliarios y la renta disponible explican una enorme burbuja inmobiliaria, y que ésta puede generar una fatal crisis
bancaria.

Saben que los ingresos fiscales son irregulares, motivados por el exceso constructor. No les importa, ya que sus incentivos son a corto plazo: recaudación
fiscal, fortaleza del consumo y de la inversión, por lo tanto rédito electoral. Proceden a permitir que estos ingresos se empleen en gastos corrientes (más
empleados públicos), gestándose la causa de una enorme crisis fiscal que pondrá a España de rodillas. Mientras, favorecen la venta de activos estratégicos a
países extranjeros.

Cuando estalla la crisis la niegan. La única “receta” que les saca de su insultante pasividad es destinar 10.000 millones de euros a los ayuntamientos para
ser empleados en cuestionables fines. Niegan también la crisis bancaria, y cuando la admiten, no llevan a cabo la reforma bancaria necesaria para cortar la
hemorragia, esto redunda en el mayor shock crediticio de la historia de España, que resulta en millones de desempleados. Las arcas públicas se desangran.

El colofón es un endeudamiento sobre PIB que aumenta un 35% cuando cambia el ciclo (dicho incremento de endeudamiento es sólo igualable al que genera una
guerra de primer nivel). Aunque afortunadamente son apartados de la gestión, no basta con no pedir perdón. Alguno trabaja incluso para la empresa extranjera
que se hizo con activos españoles bajo su mandato.

Escenario 3. Un alcalde de cualquier ciudad, villa o pueblo, de ínfimos conocimientos financieros, procede a hipotecar las arcas municipales mediante obras
de dudosa productividad, pero que redundan en votos. Si la deuda alcanza niveles máximos no importa, se procede a endeudar las empresas “mixtas” o a
prostituir la contabilidad municipal adelantando cánones por prestación de servicios futuros.

El resultado es una deuda que tardará décadas en ser satisfecha (si alguna vez se paga); una ciudad hipotecada a largo plazo. No importa, la agenda del
alcalde no la mueve la coherencia entre ingresos y gastos. Con la deuda persigue su propia agenda política. Ya pagarán durante decenas de años los préstamos
los aún no nacidos que nunca le votaron. Nadie en su partido, de uno u otro signo, le pide ningún tipo de explicación, ni él realiza el más mínimo acto de
contrición.

Escenario 4. El máximo directivo de una caja de ahorros la gobierna como si se tratara de su cortijo particular, con una total confusión entre sus intereses
y los de la caja. Los activos de la caja financian alocadas inversiones inmobiliarias, y como los precios de las casas suben, cree que el buen resultado a
corto plazo se debe a su “intelecto” triunfador. El balance de la caja también sirve para tomar paquetes en empresas, y él se “sacrifica” para representar a
la caja en los consejos de las participadas, enriqueciéndose mientras al embolsarse personalmente las abultadas dietas pagadas en dichos desaconsejables
“consejos”. No importa que la caja esté apalancada quince veces.

Si el día de mañana toda su mefistofélica obra se viene abajo ya estarán los contribuyentes. Estalla la crisis y la caja es finalmente intervenida con un
coste para el erario superior a 3.000 millones de euros. Por supuesto él es apartado de la gestión, pero a pesar de haber quebrado su caja sigue en los
órganos de gobierno de empresas afines a las cajas, con las rentas de sus retribuciones pasadas, su chófer y su gran sueldo.

¿Qué tienen en común estos escenarios? Primero, los personajes no han hecho frente a responsabilidades. Segundo, todos se han beneficiado de un perverso
esquema de incentivos mediante toma de decisiones donde el activo les beneficia y el pasivo se socializa. Tercero, el enorme endeudamiento consecuencia de su
ineptitud será pagado por dos generaciones de españoles, muchos de ellos hoy niños que nunca votaron ni conocieron a esta calamidad de dirigentes.

Cuarto, y muy importante, las decisiones tomadas por estos personajes han redundado en situar a España en uno de los mayores momentos de debilidad económica,
financiera y social de las últimas décadas. Si España fuese atacada difícilmente podría hacer frente al ataque, ya que no podría financiar la defensa. Si se
produce una pandemia, pocos laboratorios nos venderían las vacunas. Si sobreviene una catástrofe, apenas habría recursos financieros para combatirla. Son
consecuencias de decisiones pasadas, consecuencias que no han acarreado responsabilidades para sus actores. Hay que acabar con esto.

Hoy en día que se cambia la Constitución para limitar estas tropelías pienso si una norma cuya infracción no acarrea consecuencias tendrá algún resultado
práctico, o se convertirá en papel mojado, como el también constitucional mandato de la “democracia interna en los partidos”. Mi conclusión es que hace
falta un contrapeso penal al margen de maniobra político o bancario que presenta a la postre consecuencias para todos nosotros en forma de mayor
endeudamiento.

Por lo tanto mi propuesta sería reformular el código penal añadiendo un supuesto adicional al delito de traición (delito hoy definido bajo los parámetros del
siglo XIX, y bajo cuyo tipo tan sólo una persona ha sido condenada durante la democracia), de forma que si como consecuencia de una nefasta gestión política,
o bien de una alocada gestión bancaria, resultase un endeudamiento público que ponga en riesgo la solvencia nacional, el político o el gestor podrán ser reos
de traición, con el consiguiente riesgo de acabar con sus huesos en la cárcel y su patrimonio simbólicamente aprehendido. Sólo con un contrapeso así,
igualando “activo” y “pasivo” en la toma de decisiones, evitaremos o limitaremos a futuro bochornosos escenarios como los aquí descritos.

La Constitución española establece la no retroactividad de las normas penales no favorables al reo. Los sujetos protagonistas de esta triste historia no
harán frente por lo tanto a ninguna responsabilidad penal. Mostrémosles al menos el oprobio moral que merecen.

El catalán será mérito y no requisito para trabajar en la sanidad pública balear
 www.gaceta.es  21 Septiembre 2011

La comisión de Salud del Parlamento de las islas ha aprobado esta iniciatica del PP. Los 'populares' han argumentado que los ciudadanos no se pueden ver
privados de buenos especialistas por cuestiones puramente lingüísticas".

La comisión de Salud del Parlament balear ha aprobado hoy una iniciativa del PP por la que se insta al Govern autonómico a que el catalán sea un mérito y no
un requisito, como sucede en la actualdad, para acceder a trabajar en el sistema sanitario público de las islas.

Se trata de una de las promesas electorales formuladas por los populares con ocasión de las pasadas elecciones autonómicas.

La iniciativa ha salido adelante gracias a los votos del PP, mientras que el PSOE y los nacionalistas y ecologistas del PSM-IV-ExM han votado en contra.

En un comunicado difundido por el PP se informa de que la diputada popular Catalina Palau ha señalado en el transcurso de esta comisión que la norma aprobada
en la pasada legislatura que exige el conocimiento del catalán como requisito indispensable "no hace más que entorpecer las necesidades básicas de los
ciudadanos".

"No podemos privar a los ciudadanos de Baleares -ha argumentado- de buenos especialistas por cuestiones puramente lingüísticas, y en ningún caso debe primar
el conocimiento lingüístico por encima del profesional".

Palau ha asegurado que lo que le interesa al paciente es recibir una buena atención médica y evitar largas listas de espera, y no en qué lengua es atendido.

También ha recordado las "dificultades históricas" del sector sanitario balear para contar con profesionales especialistas debido al hecho insular, de manera
especial en Menorca, Ibiza y Formentera.

En este contexto, Palau ha preguntado al Grupo Socialista si la norma fue aprobada por el anterior ejecutivo para "poner trabas" al acceso a las plazas
públicas y, de este modo, reducir costes en la contrataciones de facultativos y personal sanitario. EFE

Regeneración: la administración (II)
abel veiga ABC Galicia  21 Septiembre 2011

TODO por crear hace tres décadas. La administración autonómica. Viejos retazos del centralismo del estado. Trasvase de funcionarios, movilidad de otras
ciudades y regiones. Hoy cuenta con noventa mil funcionarios. Otros treinta y tantos mil lo son de la administración local. El resto hasta 154.000 lo copan
la administración central. Reformas y racionalización son el reto. Saber redimensionar la función pública es una tarea indeclinable. En Galicia y en el resto
del estado español. Exceso de burocratización pero también deficiencias en sus estructuras. Sobrepeso del músculo en servicios generales, debilidades en los
servicios más especializados. Eventuales y personal laboral terminan de perfilar el mapa administrativo en un momento donde todo el edificio de lo público,
tanto lo político como lo administrativo debería someterse a un serio análisis de rigor, eficacia, eficiencia y rendimiento.

Los problemas de la organización administrativa vienen de lejos y los políticos más que afrontarlo y atajarlos en base a soluciones efectistas y garantes han
ido emponzoñando la ciénaga. Los vicios de origen, acostumbrados a tener únicamente una administración central, el desarrollo de la autonomía y la asunción
de mayores competencias han ido hilvanando una tejido administrativo abulímico y mal racionalizado. Urgencias y provisionalidades amén de disparidad de
criterios fueron los caracteres de las primeras hornadas de reclutamiento de personal a mediados y finales de los ochenta donde los interinos fueron miles.
Traspasos y más traspasos de competencias pero con recursos humanos y materiales insuficientes. De aquellos lodos estos barros.

Funcionarios, contratados, laborales, interinos y eventuales han ido configurando una argamasa pública de colocación y servicio que hoy urge redimensionar.
Desde los propios servicios autonómicos y administrativos, a los entes públicos y redes periféricas implantadas por toda Galicia, las empresas públicas,
institutos, sociedades de gestión, la universidad, la educación primaria y secundaria, la sanidad, los puertos, etc. Un músculo que no ha hecho más que
engordar y devorar el presupuesto. Máxime hoy cuando las tecnologías y los diseños e intentos de ventanas únicas administrativas priman en la teoría pero no
en la práctica. En los noventa el músculo administrativo no ha hecho más que engordar por mímesis primero, de la administración central, segundo, para
igualarse al resto de comunidades históricas.

Y lo hizo porque el gobierno de lo público se repartía igualmente en lo político, tantas consejerías como ministerios. El puzle se hacía encajar. Eficiencia
no es amiga de la multiplicación. Eficiencia es amiga de organización, y quizás convenga cambiar el paradigma de la función pública y asimilarlo, en lo que a
dirección y estructura se ajusta y funciona bien en la empresa privada. La administración no es un nicho de empleo, ni tampoco debe permitir el parasitismo.

Los malos políticos
Francisco Rubiales Periodista Digital  21 Septiembre 2011

El mayor problema del mundo es el mal gobierno. Comparado con los demás problemas, el del pésimo liderazgo es el más dañino y destructivo del planeta. Nadie
entiende cómo los ciudadanos se han dejado dominar por esa indigna ralea de políticos que, con su egoísmo, torpeza, arrogancia y vicios, están conduciendo al
mundo hacia el sufrimiento y la destrucción. Los ciudadanos deberían ser muy exigentes con sus líderes, a los que entregan nada menos que el poder de decidir
por los demás, pero los muy imbéciles ni siquiera les exigen que sepan idiomas. Deberían pedirles estudios superiores, certificados de limpieza penal y
someterlos a todo tipo de pruebas, incluyendo controles antidroga y fe de valores humanos y de bondad, pero en lugar de eso permiten que incapaces,
depredadores, ladrones y verdaderos delincuentes dirijan, en su nombre, los destinos del mundo.

Los malos políticos son más dañinos que los delincuentes y que los asesinos porque, al poseer un poder inmenso y al controlar los grandes recursos del
Estado, incluyendo las leyes, el dinero público y las armas, causan injusticia, dolor y todo tipo de estragos. Sin embargo, a pesar de que los daños que
causan llegan a ser peores que las plagas y epidemias masivas, es casi imposible que pisen las cárceles.

Países como España son un ejemplo vivo y elocuente de los daños terribles que pueden causar los malos dirigentes cuando se adueñan del poder. Miles de
políticos españoles han robado, oprimido a los débiles, practicado el nepotismo, engañado a los ciudadanos, marginado a sus enemigos, utilizado el dinero
público para fortalecer su poder personal y propagado todo tipo de vicios y corrupciones, infectando la sociedad hasta límites que jamás debieron ser
soportados por una ciudadania digna y decente. Aunque los políticos aparecen en las encuestas españolas como el "tercer" mayor problema del país, en realidad
son el primero, a mucha distancia del resto, porque el político es el responsable de otras graves preocupaciones como el desempleo y el mal estado de la
economía.

Platón, en Georgias, pone en boca de Sócrates las siguientes palabras: "Pericles ha hecho a los atenienses perezosos, cobardes, charlatanes y ávidos de
dinero, debido al establecimiento de un salario para los cargos públicos". Mas adelante toca uno de los temas cruciales de la política a lo largo de la
Historia: "¿No hubiera debido, de acuerdo con nuestros principios, hacerlos más justos de lo que les habia encontrado, si verdaderamente poseía, para
dirigirlos, las virtudes del político?".

Platón toca el núcleo del liderazgo: la capacidad que tienen los dirigentes para hacer de sus ciudadanos gente virtuosa o canalla. Pericles envileció a los
atenienses, del mimo modo que muchos de nuestros políticos actuales, en lugar de "fabricar" ciudadanos responsables y pensantes, generan sociedades
envilecidas y nutridas de esclavos, corruptos, fanáticos y gente cargada de envidia hacia los que triunfan, odio a los que piensan distinto y espíritu de
revancha contra todo.

Muchos creen que la peor herencia que nos dejará Zapatero será la ruina económica, pero se equivocan porque su herencia más envenenada y ruín es una sociedad
envilecida, en la que él ha alimentado el fanatismo, el odio al adversario, la disgregación, la envidia, el independentismo, el culto a la mentira, la
convivencia con la corrupción, el desprecio a valores claves como el esfuerzo, la excelencia y el mérito, la pillería y una confusión inmensa que impide a la
ciudadanía descubrir dónde está la verdad y donde la mentira, qué es bueno y qué es malo. Cuando Zapatero se haya marchado a "inspeccionar las nubes desde
una hamaca", como ha afirmado, al exilio dorado que le corresponde como sátrapa, sin que pueda ser castigado por los estragos que ha causado, los españoles
seremos no sólo más pobres, sino también más cobardes, charlatanes, envidiosos, corruptos, ávidos de dinero y peores personas.

Su última "fechoría" ha sido elegir como candidato a sucederle a un Rubalcaba que podría superarle en despropósitos, desatinos y daños a la nación.

Ese es su verdadro daño porque de la ruina económica se puede salir con medidas acertadas y una dosis adecuada de esfuerzo, pero reconstruir los valores
destruidos por este pobre diablo será obra de décadas, de muchas décadas y de muchas transformaciones y traumas.

Aunque Zapatero sea de los peores especímenes de la fauna mundial de políticos torpes, egoístas y sin entrañas, hay muchos parecidos a él esparcidos por el
planeta. La mejor prueba del fracaso de estos energúmenos con poder es su balance, la obra que dejan para futuras generaciones. Han contado con todo el poder
del Estado y con sus inmensos recursos (dinero, armas, leyes, legiones de servidores, etc.), per no han resuelto ninguno de los grandes problemas de las
sociedades que administraron, como ocurrió con Pericles.

El mundo, tras el mandato desgraciado de estos sátrapas, casi siempre es más injusto y triste que antes, con el foso que separa a ricos y pobres más ancho,
con los débiles más desprotegidos y desamparados, con menos derecho a la vivienda, con menos dinero para ser dignos, con peor formación y con mucha menos
confianza, esperanza e ilusión.

¡Malditos sean!
Voto en Blanco


ETA
Deterioro de la Audiencia Nacional
GEES Libertad Digital  21 Septiembre 2011

ETA continúa con su reorganización, con el robo de 200 placas de matrículas destinadas a moverse con seguridad y preparar atentados. Al tiempo, pese a las
presiones del Gobierno y sus intermediarios, se resiste a firmar el comunicado que Rubalcaba le reclama. Su situación es relativamente cómoda. Primero,
porque los avances de su brazo político se confirman y consolidan, hasta el punto de que la banda aspira a volver al Congreso de los Diputados en Madrid,
máxima humillación de las instituciones constitucionales. Segundo, porque la banda ha avanzado en su vieja aspiración de liderar a todo el nacionalismo
vasco, con la absorción primero de EA, ahora de Aralar, y aumentando su protagonismo frente a un paralizado PNV. Y tercero, porque las cesiones otorgadas por
los socialistas no ciegan a la banda, que mantiene el seguro de la vuelta a las armas como garantía de que el PSOE seguirá apoyando la "normalización" vasca.

En el otro lado, que algunos políticos estén tan involucrados en los escándalos de la negociación con ETA hace que los mensajes que transmite el Gobierno
estén generando inquietud y desasosiego en la lucha contra la banda. Para nadie es un secreto en las Fuerzas de Seguridad que el interés del ministro Camacho
está en su blindaje legal ante las repercusiones del "caso Faisán", origen del esperpento electoral de Zamora. Camacho, como Rubalcaba, sigue escondiéndose
detrás de las FSE, y lo que es peor: dedica más tiempo a su autoprotección que a perseguir a la banda.

Por otro lado, desde el punto de vista judicial, la firmeza del Estado de Derecho se resquebraja ante los impredecibles y crecientes vaivenes de la Audiencia
Nacional. Destaca en este punto el juez Gómez Bermúdez, cuya actuación respecto a las víctimas del terrorismo podemos calificar de sádica: ante las
peticiones de justicia de las víctimas de ETA, repite el comportamiento que tuvo con ocasión del atentado del 11 de marzo, generando en ellas no sólo dolor y
frustración, sino desconcierto.

Mientras Rubalcaba y Camacho luchan por evitar un horizonte penal, el sentido y funcionamiento de la Audiencia Nacional –ya de por sí un tribunal de
problemática existencia- se deteriora por momentos. Entre otras cosas con la aparición de jueces estrella, como Garzón o el propio Bermúdez. Las mórbidas
relaciones con el poder político y la búsqueda de notoriedad mediática de estos jueces han acabado degenerando en acontecimientos como el del martes, con el
Pleno de la Sala de lo Penal discutiendo si el aviso que proporcionó la huida al aparato de extorsión de la banda es o no colaborar con la banda.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

Convivencia: el recurso contra el TSJC de la Generalidad es ‘fraude procesal’
La entidad alega que el recurso de la Consejería de Enseñanza trata de ‘cuestionar y discutir el fallo’ del TS, cuando, en este momento, el proceso ya se encuentra en fase de ejecucción y no admite debate sobre el fondo del mismo. Por ello, el TSJC solo debe ‘determinar cómo se ejecuta la sentencia sin alterar el contenido del fallo’, ni interpretarlo.
Redacción www.vozbcn.com  21 Septiembre 2011

El presidente de Convivencia Cívica Catalana, Francisco Caja, y el abogado de la entidad, Ángel Escolano, atienden a los medios ante la sede de la sala Contencioso Administrativa del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (foto: LVdB).

Los servicios jurídicos de Convivencia Cívica Catalana (CCC), en representación de los padres cuya demanda de enseñanza bilingüe ha sido avalada por varias sentencias del Tribunal Supremo, han presentado este miércoles alegaciones al recurso de la Generalidad contra el auto del TSJC que obliga a la Consejería de Enseñanza a cumplir dichas sentencias, y que está suspendido temporalmente.

A lo largo de 40 páginas, CCC pide la inadmisión a trámite del recurso, o su desestimación, al considerarlo ‘un fraude procesal’ que busca ‘conseguir un fin injusto’, puesto que la Generalidad ‘pretende volver a cuestionar el fondo del asunto’ que ya fue objeto de unas sentencias firmes -sin posibilidad de recurso-, las del Tribunal Supremo (TS) de diciembre pasado, que no fueron recurridas en su plazo legal.

Esta fase del proceso ya no admite debate sobre el fondo de la sentencia
De hecho, el recurso de la Generalidad, en cinco de sus fundamentos, trata de ‘cuestionar y discutir el fallo’ del TS, cuando, en este momento, el proceso ya se encuentra en fase de ejecucción y no admite debate sobre el fondo del mismo. Por ello, el TSJC solo debe ‘determinar cómo se ejecuta la sentencia sin alterar el contenido del fallo’, ni interpretarlo.

Además, CCC advierte de que el recurso solo podría admitirse en el caso en que ‘el auto recurrido no se ajuste a lo ordenado en la sentencia’, algo que aquí no es defendible porque aquel ‘se limita a transcribir literalmente, sin añadir ni una sola coma, el fallo de la sentencia’ del TS.

La Generalidad no ha aportado ‘prueba alguna’ de que hay complido el fallo
En cualquier caso, y por si el TSJC aceptara finalmente el recurso de la Generalidad, CCC también rebate las alegaciones planteadas por el Gobierno autonómico. Así, rechaza el argumento de que la setencia ya está ejecutada, puesto que no ha aportado ‘prueba alguna’ de que se haya ‘reintroducido como lengua vehicular el castellano en una proporción equitativa en el sistema educativo catalán’, como pide el TS.

La Consejería también se defiende indicando que el fallo no puede tener alcance general en toda el sistema de educación autonómico, pero CCC subraya que el TS exige a la Generalidad, textualmente, ‘adoptar cuantas medidas sean precisas para adaptar su sistema de enseñanza a la nueva situación’ que ‘considera también al castellano como lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña junto con el catalán’.

La sentencia sobre el Estatuto también afecta a la Ley de Educación
El Gobierno autonómico de Cataluña defiende que la Ley de Educación de Cataluña establece el catalán como ‘la lengua vehicular’, pero CCC destaca la predominancia de la sentencia del TC sobre el Estatuto, de 2010, a la hora de interpretar todas las leyes que de él se deriven, como es el caso de la Ley de Educación. Y el TS se limitó a aplicar esa interpretación del TC.

El recurso de la Generalidad señala que los alumnos terminan su enseñanza obligatoria dominando ambas lenguas oficiales, catalán y castellano. CCC responde que eso no es objeto del debate jurídico, sino que lo que establecen las sentencias es que los alumnos ‘tienen derecho a recibir su enseñanza de y en castellano, en los mismos términos que su enseñanza de y en catalán’. Además, el TS avisa de que ‘el sistema de atención individualizada en lengua castellana’ que en ocasiones se utiliza en los primeros cursos de infantil y primaria ‘es algo bien distinto del derecho a recibir esa educación en su lengua habitual’. CCC también adjunta informes de la propia Generalidad que demuestran, al contrario de lo argumentado, que la inmersión perjudica los resultados pedagógicos de los niños castellanohablantes.

La proporción mínima de uso de cada lengua vehicular
En sus alegaciones CCC también apela el fundamento séptimo de las sentencias del TS:

‘La determinación [de cuál deba ser la proporción en la que se incorpore el castellano como lengua vehicular al sistema de enseñanza en Cataluña] y su puesta en práctica corresponde acordarla a la Generalidad de Cataluña, de modo que si el Gobierno de la misma creyese que el objetivo de normalización lingüística estuviera ya conseguido, ambas lenguas cooficiales deberían ser vehiculares en la misma proporción y si, por el contrario, se estimase la existencia aún de un déficit en ese proceso de normalización en detrimento de la lengua propia de Cataluña, se debería otorgar al catalán un trato diferenciado sobre el castellano en una proporción razonable, que, sin embargo, no haga ilusoria o simplemente constituya un artificio de mera apariencia en la obligada utilización del castellano como lengua vehicular. Trato de favor que debería ser transitorio hasta tanto se obtenga el objetivo de normalización que constituye el modelo de conjunción lingüística o de bilingüismo integral que constituye el modelo constitucional que garantiza el principio de lealtad constitucional entre Administraciones Públicas y que de acordarse deberá estar suficientemente motivado‘.

Y considera que ya ‘se ha corregido la situación de desequilibrio histórica [del catalán], originada por las prohibiciones y persecuciones padecidas por el idioma catalán durante ciertos periodos’, puesto que ‘un idioma que entiende un 93,8% y escribe un 56,3%, que es de uso habitual para un 47,59% de la población [según datos del Instituto de Estadística de Cataluña del año 2007], está muy lejos de una situación de precariedad y marginación‘, que sería un posible argumento para dar ‘un trato de favor’ al catalán.

Pero, añade que, ‘aun en el caso en que existiese algún déficit en la normalización del catalán, no es lícito la exclusión del castellano como lengua vehicular’. Y, si eso se considerase así, aboga por fijar en el 40% el tiempo mínimo de uso de cada una de los dos idiomas -castellano y catalán- como lengua vehicular de la enseñanza, en base a otras sentencias del TC sobre la fijación de la proporcionalidad de discriminaciones compensatorias.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

La mano de Rubalcaba
José Antonio VERA La Razón  21 Septiembre 2011

Una maniobra a tiempo de Rubalcaba, a través de su amigo el juez Bermúdez, coloca al «caso Faisán» en un momento impreciso. La maniobra consiste en que el
chivatazo a ETA deje de ser competencia de la Audiencia Nacional y pase a un juzgado de Irún. La cuestión no es baladí porque de una cosa u otra depende que
el caso se considere mayor o menor. El envío a Irún equivale en realidad al carpetazo, y significará que habrá ganado Rubalcaba, con el inestimable apoyo de
Bermúdez y de la Fiscalía, cuya escandalosa actuación ha ido encaminada a enterrar el caso, primero pidiendo su archivo y después argumentando que no hay
delito porque no se puede determinar quién informó a ETA.

De suceder así, el ex ministro y candidato del PSOE habrá logrado su objetivo de estos últimos cinco años: que no le salpique el escándalo del chivatazo,
quitándose de en medio al incómodo juez Ruz, que ha sostenido que tres mandos policiales incurrieron en colaboración con los terroristas.

Rubalcaba tiene la mano larga y estamos a punto de comprobar hasta dónde llega. Ahora pide que se respete la decisión de los jueces en este caso y en el de
Bildu, pero no tiene reparo en criticar la resolución del TC sobre el Estatut. Lo que no sabemos es si su mano llega también a un colectivo como Anonymous,
que dice tener en su poder comprometedores documentos sobre el «Faisán».

Rubalcaba
El antisistema
José García Domínguez Libertad Digital  21 Septiembre 2011

Ni siquiera ahora, ya en la última vuelta del camino, el emérito Rubalcaba concede renunciar al modus operandi de todos los demagogos que en el mundo han
sido: predicar doctrinas que saben falaces a un público que saben idiota. Empeño, ése de embaucar con retórica huera a las capas más acéfalas del censo, en
el que al parecer no le importa compartir discurso con la flor y nata de los antisistema. Igual con los energúmenos de la extrema derecha que con sus pares
del 15-M. Diríase que allí donde estén los enemigos confesos de la democracia representativa, o sea, de la democracia, allí estará Rubalcaba. Razón acaso de
que en su visita a la provincia de Barcelona le haya faltado tiempo para lanzarse a deslegitimar no al Tribunal Constitucional, sino a la Constitución misma.

Aunque no termine de quedar claro a quién desprecia más el postulante, si a la masa catalanista, su oscuro objeto de deseo, o a la inteligencia. Que "un
tribunal no debe corregir la soberanía de un pueblo", ha sentenciado a modo de única pista. Soberbia cogitación que apenas admite dos interpretaciones con
arreglo a los principios de la lógica cartesiana. A saber. O Cataluña es una nación soberana y nadie en los últimos quinientos años había reparado en el
detalle. O la organización de la Fiesta de la Rosa incurrió en un exceso manifiesto con la generosa ración de ponche que le fue servida a su ilustre
invitado.

En cualquier caso, como la Esquerra, como Batasuna, como Otegi, como Usabiaga, como Ternera, como Txeroki, quien manda en el PSOE también semeja empecinado
en ignorar que la Carta Magna fue refrendada en su día tanto por catalanes y vascos como por el resto de los españoles. En el capítulo catalán, por cierto,
con muchísimos más votos populares que el tan cacareado Estatut. Una evidencia de Perogrullo que, siguiendo el sutil razonamiento del candidato, llevaría a
que el TC no pudiese enjuiciar ninguna ley emanada del Congreso de los Diputados. En fin, tras una existencia volcada en la vida pública, muchos políticos
comienzan a mirar hacia la Historia. Él, sin embargo, prefiere continuar con la vista fija en el vulgo. Ora para adularlo. Ora para engañarlo. Triste,
sórdido final el suyo.

José García Domínguez es uno de los autores del blog Heterodoxias.net.

Tres largos y dramáticos meses.
Vicente A. C. M. Periodista Digital  21 Septiembre 2011

¡Adiós para siempre, adiós! Nunca había sentido tanta satisfacción al ver salir totalmente fracasado y despedido con frialdad por la representación de la
Soberanía Nacional, incluidos sus compañeros de partido, a un líder que durante sus casi ocho años de mandato ha llevado a España y a sus ciudadanos a la más
dramática y ruinosa situación posibles. Me refiero a ese soberbio, egocéntrico, sectario, incompetente, engreído y abstraído de la realidad Presidente del
Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.

Un hombre que hasta el último momento ha antepuesto los objetivos de su especial visión del neo socialismo y de su partido a los intereses de España. Un
sujeto que llegó al poder aupado por las mentiras, por las insidias y algaradas ilegales del que fue su apoyo y al que designó como candidato a sucederle en
el mando. Un esperpento mezcla de revanchismo trasnochado, de demagogia sin límite y defensor de un modelo de sociedad donde se ha promovido el frentismo
entre regiones de España, se ha favorecido descaradamente a nacionalismos secesionistas y se ha prostituido a Instituciones del Estado haciéndolas
dependientes de los dictados de un Gobierno dispuesto a que los fines justificasen los medios empleados.

Como se dice siempre, no le deseo nada malo en lo personal, porque aunque así no fuera, no existe ninguna Ley que pudiera enjuiciar como se merecen sus
actuaciones. Desde luego que en lo político le deseo que nunca vuelva a aparecer en la vida pública española para nada que represente a España. La pena, es
que aún quedan tres largos meses en los que seguirá al mando de un barco que ya está hundido. Para cuando el PP, si es que logra una mayoría absoluta y pueda
tomar las medidas indispensables para reflotar este País, el sacrificio y el esfuerzo que se va a exigir puede que no tenga el apoyo ni la comprensión de una
sociedad que aún no se da cuenta de la situación real.

Porque el verdadero mal ha sido el que este Gobierno ha tenido la complicidad de medios de comunicación que han callado y han ocultado la información a los
ciudadanos. Unos por razones meramente insolidarias y de lealtad a su objetivo secesionista independentista. Otros, por ser los receptores de suculentas
ayudas, adjudicaciones y favores que han sido suficientes estimulantes para su comportamiento mercenario y desleal con los ciudadanos. Unos ciudadanos que
han tolerado sin el mínimo pudor la rendición del Estado de Derecho ante la ETA. Que han visto como asesinos terroristas etarras eran puestos en libertad,
mientras a las víctimas se las intentaba acallar y menospreciar.

Hoy parece que acaba una de las más negras etapas de la corta e insustancial democracia que padecemos en España. Ya dije que no basta la alternancia y el que
ahora se dé el testigo o la herencia al PP. España necesita una refundación de su estructura política y la instauración de una verdadera democracia, pero
ninguna de las dos cosas van a llegar de manos de quienes han interiorizado lo de servirse de lo Público en vez de servir a lo Público. Mucho ha de cambiar
la mentalidad para que quienes son elegidos como representantes,no crean que es por sus merecimientos propios y no por realmente ir en unas listas cerradas y
blindadas a la crítica.

La democracia es un objetivo que raramente se logra, aunque traten de hacernos creer que la hemos alcanzado.

El catalanismo es un tigre de papel
Jesús Royo Arpón www.lavozlibre.com  21 Septiembre 2011

En el País Vasco, el miedo es palpable, es un pringue que todo lo ensucia y hace el aire irrespirable. Durante muchos, demasiados años, había que cerrar las
ventanas para hablar de política, o uno se mordía la lengua en los lugares públicos, o se aceptaban con los ojos bajos las bravuconadas del batasuno de
turno: “mucho ojito con lo que dices”, o “me he quedado con tu cara”. Tantos tiros en la nuca han servido para apelmazar el cuerpo social en torno al miedo,
que hasta en los escaparates se evitan los colores rojo y amarillo: debe dominar el verde, el color de los robles de los bosques de la patria. Y el miedo es
el que hace que la gente se aparte prudentemente de aquél que ETA -o su portavoz autorizado- ha marcado como objetivo a batir. Es el fenómeno obsceno de “la
diana viviente” en torno a quien huele a muerto: los vecinos protestan porque un policía vive en la escalera, lo cual supone un peligro, sobre todo para las
criaturas. En el País Vasco el miedo es espeso y lacerante, y ya veremos cómo se lo van a quitar de encima cuando todo esto acabe. Mi felicitación a los
cómicos -luego blasfemos- de 'Vaya semanita': con la risa contribuyen a desprestigiar todo ese mundo mental batasuno autorreferente, cansino y ridículo.

Allá el miedo es espeso y huele a gomadós. En cambio en Cataluña el miedo se distribuye más discretamente, pero con eficacia semejante. Aquí no se mueve
nadie, porque al que se mueva le cae encima el oprobio, la bronca y la condena de la Patria. Las consignas circulan a velocidad pasmosa: hay mucha gente
dispuesta a hacerlas correr y muchos más dispuestos a dejarse convencer. Las comidas, los comentarios informales en el trabajo, los chascarrillos a la hora
de la birra, los correos electrónicos, todo son puntos nodulares de una tupida red de valoraciones “desde el punto de vista nacional”. Una pequeña mafia que
señala a quién hay que encumbrar y a quién hundir en el descrédito.

Un día, por ejemplo, cité a Francesc de Carreras como ejemplo de pensamiento libre y ética impecable, y alguien que no lo conocía de nada me respondió que “claro, el caso de Francesc hay que comprenderlo, porque su ambiente familiar no es muy favorable a Cataluña”. Está casado felizmente con una riojana. ¡Y eso era motivo suficiente para desactivar toda su difícil integridad, la coherencia de sus  opiniones, todo!

A mí, profesor de secundaria, que en sesión de claustro me opuse a la prohibición de dar clase de castellano, con una argumentación muy parecida a la del TC, me cayó encima un chaparrón de descalificaciones, a grito pelao, relacionándome con los legionarios que entraron a degüello Diagonal abajo el año 39. La bronca quizá hizo mella en mí, quizá no, pero la misión del sacramental era claro: declarar que mis opiniones no eran tolerables, o sea que no se le ocurriera a nadie compartirlas ni confraternizar con ellas. Así es como ha ido construyéndose esa telaraña de opiniones obligatorias, de opiniones sospechosas y de opiniones directamente prohibidas.

Y las personas avisadas, las que saben navegar -¡y flotar!- en las procelosas aguas catalanas, saben perfectamente a qué atenerse. La inmersión no es, como avisaba Maria Pla, profesora universitaria, cuando se implantó, “usar a los niños como soldados de la patria”, algo tremendamente peligroso. No, según las consigna mil veces repetida, la inmersión es lo más justo y saludable, en especial para los castellanohablantes, que así pueden escalar puestos en la sociedad, “como los catalanes de verdad”.

Mucha gente no comulga, pero calla. Callan los periodistas, porque si no, ¿dónde publicarían? Callan los profesores, porque no vas a jugarte las virollas por
una tontería así. Callan todos los que tienen un puesto de trabajo relacionado aunque sea tangencialmente con la causa nacional: funcionarios, policías,
médicos. Es así como se ha ido construyendo este monstruo, inflado con sus propias amenazas y sobre todo con nuestros silencios. Pero es un monstruo de
papel, un globito inofensivo al que solo hace temible nuestro miedo. Hay que pincharlo, ya. Verán qué risa.

El extraño caso de Jorge Fernández Díaz
MARÍA ANTONIA PRIETO ABC Cataluña  21 Septiembre 2011

El caso de Jorge Fernández Díaz, candidato del PP de Cataluña a las elecciones generales, viene a confirmar que también en política la paciencia es una
virtud. Hace veintitrés años, en las autonómicas de 1988, Fernández Díaz se midió con Jordi Pujol, Raimon Obiols y Joan Hortalà. En las generales de 1989 y
en las de 1993, compitió con Miquel Roca, Narcís Serra o Pilar Rahola. Transcurridas dos décadas, retirados todos aquellos próceres de la primera línea de
fuego, Jorge Fernández Díaz está a un paso —según dicen las encuestas— de firmar el mejor resultado de su carrera política. Lo cual tampoco tendría nada de
particular de no ser porque antes, durante y después de aquellas citas electorales a Fernández Díaz le pasaron por encima todos los giros estratégicos y
todos los líderes para la ocasión que en el PP han sido.

Su política de mano tendida a CiU, sus buenas relaciones con el partido de Jordi Pujol y su apoyo a la política lingüística de la Generalitat acabaron con su
liderazgo a principio de los noventa. Considerado poco menos que un traidor y un infiltrado del pujolismo, la dirección nacional del PP dio carta blanca a
Aleix Vidal-Quadras para ensayar la fórmula de la confrontación total a CiU. Luego, según el momento y las necesidades, desfilarían por el laboratorio
popular Josep Maria Trias de Bes y Josep Piqué, entre otros.

Ahora, con el PP jugándose la mayoría absoluta y pisando por primera vez los talones al socialismo catalán, Mariano Rajoy ha delegado en el hombre que
dirigió el partido en Cataluña hace casi 25 años. Más claro, agua. Vienen de nuevo tiempos de entendimiento y por más que Rajoy se empeñe en mantener una
calculada ambigüedad respecto a los asuntos catalanes, esto son matemáticas (que diría Obama). En cualquier caso, es justo reconocer que las alabanzas de
Jorge Fernández Díaz al sistema de inmersión lingüística —«una técnica de aprendizaje extraordinaria con un balance sin duda exitoso»— que han dejado
descolocado a más de uno, no son fruto de la necesidad electoral. Hace un cuarto de siglo opinaba exactamente lo mismo, pero aquel no era ni el momento ni el
lugar.

El enemigo en el espejo
ANDRÉS FREIRE ABC Galicia  21 Septiembre 2011

¿QUÉ decir, qué pensar cuando observamos al parlamento español (así en minúsculas, que no merece mayúscula alguna) saludar la insurgencia catalanista contra
los tribunales y celebrar la prohibición del uso de la lengua española en buena parte de nuestro sistema educativo? ¿Procede llorar o es mejor abstraerse de
todo y esbozar una triste sonrisa, mientras abandonamos toda esperanza?

Un poderoso consorcio mediático, que afirma ser la referencia mundial en lengua española, defiende que esa misma lengua deje de usarse en varias regiones de
España. El responsable de cultura del gobierno popular de Galicia comenta orgulloso que de su consellería no ha salido papel que no esté en gallego, como si
el castellano fuera un miasma infeccioso. La prensa española, con raras excepciones, tacha de extremistas a quienes protestan este estado de cosas.

El discurso público en España arrincona a estos «extremistas». En Galicia, los ataca sin desmayo. Defienden al individuo frente a la tribu, pero, según la
doctrina oficial, son unos fascistas. Defienden la libertad de las personas frente al control del Estado intrusivo, pero resultan ser autoritarios. Defienden
la educación ante el adoctrinamiento nacionalista, pero les llaman fanáticos. Quienes les insultan no han de esconder su viperina lengua de odio en oscuras
esquinas de internet. La pasean en las principales páginas de opinión de Galicia. Detestan —esta gente detesta muchas cosas— al actual gobierno de la Xunta y
a su partido. El gobierno autonómico les responde regalándoles premios, sinecuras, subvenciones y saludando en alados discursos su «compromiso coa terra».

«Todo se deshace; el centro no puede sostenerse», nos decía el poeta Yeats. También nos daba el motivo: The best lack all conviction while the worst/ are
full of passionate intensity (Los mejores carecen de cualquier convicción, mientras los peores están llenos de apasionada intensidad). Y tiene razón: los que
deberían hablar han callado y han alentado que los fanáticos se hayan apoderado del discurso público. No sólo han consentido sus mentiras; se las han creído.
Y han permitido el linchamiento civil de quienes han intentado plantar cara. ¿Recuerdan ustedes, con ocasión de un manifiesto, qué ataques recibieron los
gallegos que se atrevieron a firmarlo? Manquiña, Pereiro, Casal, Verino... gallegos de bien, ejemplares, sobre los que cayó una cruel tormenta de insultos —
los dos minutos de odio de los que habló Orwell— ante el silencio doloso y cobarde del establishment.

Y ahora nos preguntamos por qué nuestra lengua pierde paso, nuestra cultura influencia, por qué nuestro país tiene tan mala prensa, por qué nadie nos presta
dinero. España se desmorona, como lo ha hecho otras veces. Pero antes caía atacada por una alianza de enemigos poderosos; ahora su gran enemigo lo tiene ante
el espejo.

Curas vascos
Contra Munilla, contra la razón
Juan Morote Libertad Digital  21 Septiembre 2011

Si hay unas características capaces de aglutinar a todos los movimientos nacionalistas, son: intrínsecamente sectarios, filorracistas, antiuniversalistas, y
negadores de la realidad. Jamás un nacionalista admitirá que la realidad puede contradecir sus ideas ya que, adoptándolas tal cual fuesen la Verdad revelada,
negará cualquier afirmación que ose desmentir aquellas. Tuve ocasión de seguir la toma de posesión de Juan Ignacio Munilla, así como de compartir con él
algunos actos de la JMJ en Madrid el pasado agosto, no en vano soy lo que se llamaría feligrés consorte de la diócesis de San Sebastián; me parece un buen
tipo metido en un avispero de mil demonios.

La verdad, tiene bemoles que algún curilla de Las Vascongadas presuma de nacionalista católico, sin darse cuenta de que difícilmente se puede incurrir en
mayor contradicción. El nacionalismo se caracteriza por sustituir el culto a Dios por el profesado a las señas de identidad propias del pueblo al que se
deifica. El catolicismo es universal, y predica un mensaje de salvación universal, no es para vascones, Dios no se encarnó en Urgul, aunque los discípulos de
Setién se empeñen en ignorarlo. Así, estos sujetos metidos a administradores de sacramentos se empecinan en su metonímica comprensión de la realidad. Que
alguien les explique que para defender la cultura vasca o navarra no hay que ir contra nadie; el catolicismo es ontológicamente un juego de sumas y no de
divisiones.

Un buen puñado de clérigos guipuzcoanos se ha empeñado en seguir confundiendo la parte con el todo. Para quienes recibieron a Munilla a golpe de libelo, los
únicos presos de tal nombre son los pistoleros asalariados de la izquierda nacionalista. Los presos comunes no deben ser considerados dignos de tal nombre
porque, deben pensar, no es posible que un delincuente común comparta cartel con los asesinos etarras, para ellos redentores euskaldunes, los presos con
pedigrí. A estos curas nacionalistas les ha importado un bledo lo que los propios presos partícipes en la JMJ han declarado sobre su peregrinación y sobre su
obispo. Estamos en lo de siempre, qué va a saber este puñado de delincuentes que un nacionalista de pro no sepa. Qué importa la visita del Papa, qué importa
su mensaje, qué importa el acompañamiento de Munilla, aquí importa lo de siempre: la construcción del estado vasco y la de iglesia nacional vasca. Si el
atropello a la sindéresis va de la mano de la agresión a Munilla, bienvenida sea, porque en el fondo el ataque a Munilla es parte de la degradación de la
razón, necesaria para el avance del totalitarismo nacionalista.

Mariano Rajoy no quiere mojarse sobre la imposición del catalán en las aulas
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, mantiene un sistema educativo similar al utilizado en Cataluña
PEPE GIMÉNEZ www.lavozlibre.com  21 Septiembre 2011

Madrid.- Alfredo Pérez Rubalcaba no tiene hijos, quizás por eso no ve ningún problema a la imposición lingüística que tiene lugar en Cataluña. Él no entiende
las dificultades por las que pasa un niño en el proceso de aprendizaje.

El candidato del PSOE ha pasado por Cataluña para alabar la imposición lingüística y criticar al Partido Popular, al que culpa de la mala prensa que tiene la
comunidad catalana en el resto de España. Rubalcaba ha asegurado que "el modelo de inmersión es una riqueza para Cataluña y para España”. También se ha
comprometido a desarrollar el actual Estatuto catalán y a reformar las leyes que hagan falta para que esta norma pueda seguir plenamente en vigor.

Rosa Díez le ha replicado al candidato socialista, advirtiendo que debería ser “inhabilitado”, ya que “no puede gobernar España quien anima a los ciudadanos
a incumplir las leyes". A su juicio, con esta postura, Rubalcaba está “ilegitimado y ha perdido toda credibilidad para presentarse ante los ciudadanos”.

Por otra parte, el cabeza de lista al Congreso de los Diputados del Partido Popular de Cataluña, Jorge Fernández Díaz, también se ha referido a la imposición
del catalán en unas recientes declaraciones. Sorprendentemente ha afirmado que “la inmersión lingüística es una técnica de aprendizaje extraordinaria” a lo
que ha añadido que “30 años después de aplicarse podemos decir que el balance es sin duda exitoso”. Lo más llamativo de estas declaraciones es que Fernández
Díaz es uno de los más cercanos colaboradores de Mariano Rajoy. Parece que el PP no quiere hacer incapié en este asunto, porque es probable que después de
las elecciones generales tengan que pactar con CiU. Los nacionalistas solo pactarán si se les deja seguir marginando a los castellanohablantes.

También ha sido llamativa la actuación del único concejal del Partido Popular en Palamós, Ricard Fontanet, que ha votado en un pleno a favor de la inmersión
lingüísitica. El concejal ha afirmado que se siente "orgulloso" de haber votado a favor de mantener el actual modelo educativo catalán. "No rectifico, me
ratifico porque creo que he hecho lo que tenía que hacer", ha añadido.

La actitud de Mariano Rajoy a este respecto es muy ambigua, ha afirmado que le gustaría gobernar con la ayuda de los nacionalistas catalanes y vascos. Y
mientras tanto en su tierra natal, Galicia, la imposición lingüística sigue los mismos pasos que la catalana.

En las últimas elecciones gallegas en 2009 ganó el PP con mayoría absoluta. Uno de los temas principales de la campaña electoral fue la imposición
lingüísitica. Alberto Núñez Feijóo prometió acabar con la imposición del gallego y obtuvo el apoyo de la asociación Galicia Bilingüe. Ahora su presidenta,
Gloria Lago, afirma que el presidente de la Xunta “es un hombre que ha desmostrado no tener palabra”, ya que la situación gallega no se diferencia apenas de
la catalana. A Lago le gustaría que el comportamiento de Núñez Feijóo fuese como el del presidente balear Bauzá, también del Partido Popular, que está
cumpliendo las promesas electorales en materia lingüística.

La Generalidad dedica 159 millones a la política lingüística, solo en 2010
El 55% de los ciudadanos de Cataluña tienen como lengua materna la lengua común y oficial de toda España. El 32% de los catalanes tienen el catalán como lengua materna y el 9%, otra lengua distinta a las oficiales de la Comunidad. Solo el 4% de los ciudadanos tiene como lenguas maternas tanto el español como el catalán.
Redacción www.vozbcn.com   21 Septiembre 2011

‘La cuantía global que la Generalidad de Cataluña destinó a actuaciones de política lingüística durante el ejercicio 2010 fue de 159.034.423,14 euros’. Así, con esa literalidad, figura en el informe que este miércoles el consejero de Cultura, Ferran Mascarell, ha entregado a la presidenta del Parlamento autonómico, Núria de Gispert (CiU), y que analiza el impacto del gasto público en políticas lingüísticas de la Administración autonómica. Son, por lo tanto, cifras oficiales. El coste total son 697.914 euros más que en 2009; y 5.966.723,14 euros más que en 2008.

El informe (327 páginas), al que ha tenido acceso LA VOZ DE BARCELONA y ya se puede consultar en la web de la Consejería de Cultura, detalla los objetivos que desde la Generalidad se han marcado en política lingüística y desglosa los gastos que la Administración autonómica ha dedicado a ‘difundir’ y ‘fomentar’ el uso del catalán en Cataluña, en muchas ocasiones con medidas sancionadoras o de exclusión del español, lengua, con el catalán, oficial en la Comunidad.

Sin embargo, en esos más de 159 millones de euros al año no se han contabilizado, por ejemplo, ‘los gastos de formación del personal propio de la Administración de la Generalidad, costes de equipamientos e infraestructuras’ que, si bien son solo en catalán, ‘no tienen como finalidad el fomento del uso [de la lengua catalana]‘. En esta cantidad global tampoco se han incorporado ‘las remuneraciones del personal’ que en función de su especialidad de funcionario fomenta el uso solo de una de las dos lenguas oficiales de Cataluña.

El gasto designado por cada consejería queda desglosado en el siguiente cuadro, que consigna una suma total de 127.274.260,64 euros, que se han de sumar a los específicos ejecutados por la Dirección General de Política Lingüística: 35.683.180,83 euros, que ha aumentado el gasto presupuestado por lo que, en realidad, el coste real de la Generalidad en Política Lingüística se podría ir hasta los más de 162 millones de euros al año:
http://www20.gencat.cat/portal/site/Llengcat/menuitem.b318de7236aed0e7a129d410b0c0e1a0/?vgnextoid=69f4f9465ff61110VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&vgnextchannel=69f4f9465ff61110VgnVCM1000000b0c1e0aRCRD&vgnextfmt=default

Gasto destinado a la política lingüística de la Generalidad, desglosado por consejerías, en 2010 (fuente: Consejería de Cultura).

Así pues, los Presupuestos de la Generalidad para 2011 también incluirán partidas presupuestarias destinadas a la política lingüística exclusivamente en catalán. Estos presupuestos fueron aprobados, recientemente, en el Parlamento autonómico gracias a la abstención del PP, tras un pacto previo con CiU. En estos momentos se está negociando los Presupuestos de la Generalidad para 2012.

El espejo sucio de ‘¡Oh Jennifer!’
Antonio Robles  www.vozbcn.com   21 Septiembre 2011

A veces, un detalle aparentemente intrascendente, como la letra de una simple canción puede vender un producto como rosquillas o hacer visible la absurda borrachera identitaria de una sociedad. Este es el caso de la canción ¡Oh Jennifer! del grupo catalán Els Catarres. Una invitación a pasar de cualquier militancia excluyente, a través de parodiar tópicos identitarios catalanistas y mediante una historia de amor de un patriota catalán y una charnega castellanohablante en clave de amor prohibido.

Con humor inteligente y ternura a raudales (en buena medida conseguido por el vídeo de promoción en Youtube donde el amor prohibido lo protagonizan un niño y una niña de primaria) ridiculiza las barreras que la identidad exagerada ha convertido a Cataluña en un lugar inhóspito para quien elija la libertad a las consignas patrióticas.

A pesar de su reiterada obviedad, ni uno de los tópicos utilizados como contrapunto para resaltar el amor prohibido es insultante contra personas o símbolos, ni ensalza sistemas políticos antidemocráticos, ni está fuera de los límites de la normalización nacionalista oficial. Sin embargo, en la sociedad nacionalista ha producido estupor y ánimo de venganza tanto por cuestionar el dogma identitario, como por dejarlo en pelotas a la vista de todos, por su éxito en internet.

Acostumbrado a juzgar y ridiculizar al imaginario enemigo español, el catalanismo no ha soportado verse reflejado en su propio ridículo. Ni siquiera el recurso al socorrido, són gent de fora puede ser aplicado aquí, porque el grupo musical Els Catarres son de aquí, dels nostres, jóvenes catalanistas y normalizados en llengua i continguts: “Jo que sóc més català que les anxoves de l’Escala [...], jo que sóc soci del Barça i no trago ni en pintura als Pericos de Sarrià [...], jo que sempre he defensat els productes de la terra, ara m’he enamorat d’una ‘choni’ de Castefa“. Estas reiteradas contraposiciones al ritmo de un striptis mental, acaban en una fábula integradora y liberadora:

“Les ments estretes ens intenten parar els peus, [….]
que no veuen que el temps ens donarà la raó?
L’amor és superior a tota por, a tot rencor,
i ens diuen que tenim el cor dividit,
entre l’amor i el país, la pàtria contra el dessig [...]
Lluitarem pel nostre amor prohibit”.

El terremoto que ha producido en las filas nacionalistas empeñadas en acomodar a todo y a todos en sus sueños identitarios, ha llamado a arrebato para contrarrestar la afrenta. Y en menos que se multa a un comerciante por rotular en castellano, el activismo nacionalista mediático encabezado en este caso por Fricandó Matiner de la emisora de radio RAC105 -del grupo Godó- ha producido la réplica a ¡Oh Jennifer! en versión facha española. Toda una declaración de la mentalidad estigmatizadora de sus creadores y difusores.

En la versión ¡Oh Montserrat!, los papeles se intercambian y es un quillo facha, admirador de Franco, quien se enamora de una pava catalana. Al contrario que la canción original de Els Catarres, los tópicos escogidos recurren a lo más cutre de la España anticonstitucional que sólo existe en la mentalidad trasnochada de este nacionalismo resentido, tan propio de emisoras políticas hermanadas como RAC1: “Yo que siempre he defendido lo de una, grande y libre, ahora me he enamorado de una pava catalana. ¡Oh Montserrat!”.

Les traiciona el inconsciente. A los valores y tópicos catalanes de las estrofas de ¡Oh Jennifer! le han replicado con valores y tópicos franquistas, que nada tienen que ver con la España democrática actual. Así, cuando en ¡Oh Jennifer! cantan Els Catarres: “Jo, que porto Els Segadors com a politò del mòbil, la senyera al balcó”, símbolos de la Cataluña catalanista perfectamente constitucional; en ¡Oh Montserrat!, de RAC105, estrofea: “Yo, que tengo el Cara al Sol de politono, con Franco vivía mejor. [...] Yo que soy más español que el aguilucho de la bandera anticonstitucional”. Al anteponer los tópicos franquistas a los tópicos catalanistas, los hace equivalentes y los iguala en el rechazo. Sólo que los tópicos franquistas no tienen presencia ni poder en la España constitucional y los tópicos catalanistas son políticamente correctos y son utilizados para imponer y excluir.

Si de la imagen de Cataluña de ¡Oh Jennifer! sacan la imagen excluyente, casposa y franquista de España, estos activistas radiofónicos de RAC105 se lo habrían de hacer mirar. Porque alguien podría deducir sin esforzarse, que o bien asumen inconscientemente que la Cataluña nacionalista es el reflejo de la España intransigente y excluyente de la dictadura, o bien no se han enterado que hoy España es un Estado Social y Democrático de Derecho, respetuoso con la pluralidad y enemigo de aquellos tópicos franquistas. Si es lo primero, malo; si lo segundo, patético que estos activistas de la pedagogía del odio pasen por periodistas y cobren por contraprogramar propuestas brillantes como el amor prohibido entre un catalanista de CiU y una choni de Castefa.

El mecanismo no es nuevo, de hecho es el más utilizado por el nacionalismo. Se trata de excluir y a la vez convertir al excluido en un ser miserable para eliminarlo socialmente. Es la manera que tiene el catalanista tipo de respirar. Acomodado a vivir de víctima en el franquismo, no sabe asumir su nuevo rol de inquisidor y necesita convertir a quienes desprecia y excluye, en la viva imagen del régimen de Franco. Cuanto más esperpéntica y casposa sea la caricatura franquista que aplica en los otros, más seguro se siente para despreciarles y más fuerte y radical es el maltrato. La letra de ¡Oh Monserrat! lo evidencia.

A través de ese mecanismo de defensa se dan todo tipo de coartadas para saltarse el deber de respetar las reglas democráticas cuando no les interesa: ¿Por qué permitir clases en castellano si es un idioma invasor? ¿Por qué respetar al Tribunal Constitucional si es la Brunete jurídica del españolismo? Así es la puta España a la que odian y reflejan en la canción de la emisora del grupo Godó: retrasada, militarista, de cirio y tufo a contrarreforma. Imposible imaginarse una España constitucional, ilustrada y tolerante. Eso sólo son valores reservados a su Cataluña, una nación sometida pero digna, amante de la libertad y la democracia, apasionada por el arte y el respeto. Aunque excluya, aunque imponga; los fachas siempre serán los otros.

Pero por una vez han tenido un fallo, se les ha visto el plumero. Y han sido ellos solos. Ningún español no catalán de los que acostumbran a considerar como enemigos, compuso, puso letra ni cantó ¡Oh Jennifer!, como tampoco sacó su reverso en ¡Oh Montserrat!. Han sido sólo ellos los que se han delatado y han puesto blanco sobre negro su falta de respeto, resentimiento y desprecio por la España constitucional que se empeñan en ignorar.

Y como no podía ser de otra manera, tras esa tramoya hubo de aparecer Jordi Pujol, el hacedor de esta Cataluña de propietarios y charnegos, de patriotas y chonis para darles una lección de cómo se ha de conseguir el efecto sin que se note el cuidado. La referencia que hizo de la canción en Igualada no tiene desperdicio. Simpático, integrador, desenfadado, sin dramatizar lo más mínimo ni contraponer a la sutileza de ¡Oh Jennifer!, la sal gorda de ¡Oh Monserrat!, consigue meterse al público en el bolsillo y evitar la crítica a la Cataluña que siempre ha considerado suya y que ácidamente se condensa en la canción ¡Oh Jennifer!, porque la Cataluña de amores prohibidos la ha construido él, la Cataluña de una sola lengua propia la ha inventado él, la desafección de Cataluña hacia España y la desafección de unos catalanes hacia otros, la ha provocado él. Y sin embargo, invita a normalizar a la choni.

A normalizar he dicho, no ha respetar, pero ese detalle es demasiado sutil para apreciarse en la Cataluña amodorrada en que vivimos. Advertido del éxito de la canción, el ex presidente de la Generalidad ha llamado al grupo y les ha invitado a comer el próximo 23 de septiembre. Me barrunto la homilía. Si se hace abstracción de estas consideraciones las dos canciones son para troncharse.

Antonio Robles es profesor y ex diputado autonómico

Los servicios jurídicos del Parlamento autonómico reconocen que el español también ha de ser lengua vehicular
Al igual que reconoció la propia Generalidad en su recurso ante el TSJC, los abogados de la Cámara autonómica recuerdan en un informe que ‘la Constitución no permite excluir el castellano como lengua vehicular’.
Redacción www.vozbcn.com   21 Septiembre 2011

Los servicios jurídicos del Parlamento autonómico de Cataluña han remitido este viernes un informe a la Cámara autonómica en el que proponen la ‘inadmisión’ de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que instaba a tramitar un nuevo texto legislativo para establecer que el catalán sea ‘la única lengua vehicular’ de todas las ‘actividades académicas, escolares, extraescolares, complemtarias y administrativas’ en las escuelas de Cataluña.

En el informe, que se ha conocido este martes, los abogados del Parlamento autonómico argumentan, entre otras cosas, que ‘la legislación estatutaria, amparada en el artículo 3 de la Constitución, no permite desplazar total y absolutamente el castellano de la enseñanza en los términos tan extensos como pretende la proposición de ley presentada’. ‘Tanto el derecho a utilizar el castellano como su carácter oficial, no permiten proscribirlo de toda la actividad desarrollada en la escuela y en el entorno de la escuela, en todos los niveles, grados y ciclos, y por tanto, resultaría inconstitucional, además de antiestatutaria, la regulación propuesta de forma clara y evidente’, añade.

La Constitución ‘no permite excluir el castellano como lengua vehicular’
También señalan que ‘la jurisprudencia constitucional, por su parte, sostiene la interpretación de que el artículo 3 de la Constitución no permite excluir el castellano como lengua vehicular, sin perjuicio de que el catalán lo sea, con mayor presencia (“resulta legítimo que el catalán, en atención al objetivo de la normalización lingüística en Cataluña, sea el centro de gravedad de este modelo de bilingüismo“, STC 337/1994, FJ 10, criterio reiterado en la STC 37/2010, FJ 23)’.

De esta forma, ya son dos los departamentos jurídicos autonómicos que reconocen que el español no puede dejar de ser lengua vehicular escolar, a pesar de que, en la práctica, solo lo es el catalán. El propio Gobierno autonómico, en su recurso del pasado 7 de septiembre, como respuesta al auto del TSJC que insta a cumplir las sentencias del Tribunal Supremo para reintroducir el bilingüismo escolar, reconocía que el castellano ha de ser lengua vehicular.

Rechazo a la ILP, pero declaración de apoyo a la inmersión
En base a este informe, la mesa del Parlamento autonómico (compuesta por CiU, PSC y PP) ha decidido por unanimidad rechazar la ILP. Curiosamente, los servicios jurídicos de la Cámara autonómica comparten los argumentos con los más de 500 padres que han solicitado una educación bilingüe en escuelas públicas de Cataluña, tal y como han ordenado cinco sentencias del Tribunal Supremo y diversos dictámenes del Tribunal Constitucional.

De forma también sorprendente, poco después de rechazar la ILP, la junta de portavoces del Parlamento autonómico ha aprobado una declaración de apoyo al modelo de inmersión lingüistica escolar obligatoria que establece el catalán como única lengua vehicular en los colegios. El texto ha recibido el apoyo de los representantes de CiU, PSC, ICV-EUiA y ERC; la abstención de Solidaritat; y el rechazo de PP y Ciudadanos.

La Generalidad considera que ya aplica el bilingüismo escolar
El portavoz del Gobierno autonómico, Francesc Homs, durante la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo, ha negado que el castellano esté excluido como lengua vehicular del sistema escolar catalán, a pesar de que no se conoce ni un solo colegio público bilingüe (castellano-catalán) en toda Cataluña, y que el Tribunal Supremo ha conminado a ‘que el castellano sea reintroducido como lengua vehicular de forma proporcional y equitativa en relación al catalán en todos los cursos del ciclo de enseñanza obligatoria’.

“Si hay dos lenguas oficiales, las dos son vehiculares. La cuestión está en cómo se administra esto. Y esto, a quién el TC confiere autoridad para administrarlo es al departamento de Enseñanza, que lo hace en función de las consideraciones fundamentalmente pedagógicas con que cree que lo ha de administrar”, ha respondido Homs a una pregunta de LA VOZ DE BARCELONA.

López Tena pretende obtener representación en el Congreso “para reventar España desde dentro”

El portavoz de Solidaritat propone burlar las sentencias que obligan a restablecer el bilingüismo escolar “haciendo leyes sucesivas que hagan que la inmersión lingüística continúe en las escuelas para que el TC esté anulando leyes que ya no estén en vigor porque son anteriores; hasta llegar a la independencia”.
Redacción www.vozbcn.com   21 Septiembre 2011

El diputado autonómico de Solidaritat Catalana per la Independència, Alfons López Tena, ha declarado este martes que “el interés [de su partido] para ir a las Cortes españolas es para hacer política independentista, es decir, para reventar España desde dentro, para defender los intereses de Cataluña, para hacer daño a los intereses españoles y para utilizarlo como plataforma mediática de cara a los medios españoles, a los catalanes y a los internacionales”. Según López Tena, este planteamiento no es de “confrontación”, sino que se trata de “una defensa” de “los intereses de los catalanes”.

En una entrevista en TV3, el portavoz de Solidaritat ha considerado que desde el resto de España se busca “acabar” con el catalán “para imponer su lengua como única lengua”, y ha instado a la Generalidad a defender el modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán que se aplica actualmente.

Propone aprobar sucesivamente leyes inconstitucionales pro inmersión
López Tena ha reconocido que las sentencias del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo “liquidan” la inmersión lingüística obligatoria, y obligan a que castellano y catalán “estén al 50%”, aunque “temporalmente puede ser que no estén al 50% si la Generalidad justifica suficientemente por qué ha de tener una predominancia en cuanto a las asignaturas el catalán”.

Según López Tena, “el catalán en la escuela está muerto; esto lo ha liquidado el Tribunal Constitucional (TC), esto lo está liquidando el Tribunal Supremo”. Sin embargo, ha propuesto plantar cara a las sentencias. Su fórmula es ir creando nuevas leyes autonómicas de educación que establezcan la inmersión obligatoria a medida que el TC las prohíba y no se llegue nunca a aplicar el bilingüismo escolar.

“[Se trata de] ir ganando tiempo; ir haciendo leyes sucesivas que hagan que la inmersión lingüística continúe en las escuelas para que el TC esté anulando leyes que ya no estén en vigor porque son anteriores; hasta llegar a la independencia”, ha añadido, y ha asegurado que, si la mayoría de los catalanes quisieran, se obtendría irrefutablemente la secesión de Cataluña.



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