AGLI

Recortes de Prensa   Domingo 2 Octubre 2011

 

GAL y Faisán, unidos para siempre
EDITORIAL www.gaceta.es 2 Octubre 2011

Ayer, las abatidas huestes socialistas recibieron la visita del abuelo Cebolleta, como lo calificó un indiscreto micrófono, del propio Felipe González, que tuvo a bien sacar una de sus más viejas cazadoras del armario para demostrar el enorme aprecio que le une a su amigo Rubalcaba, pese a que Felipe vuela ya ingrávido por el edén que todos sueñan, porque, aunque no se trate exactamente del paraíso socialista, el deseo no tiene límites. No es rara la presencia de Felipe cuando el negocio amenaza quiebra.

Su figura produce tanto entusiasmo como estímulo, porque todo socialista lleva en su mochila el bastón que le pueda convertir en titular indiscutible de la jet set global, y en asesor áulico del mayor millonario del planeta, pero es que además Felipe no puede perderse un aquelarre en el que se anuncien medidas para poner en su sitio a los levantiscos, más impuestos a la clase media, nuevas tasas sobre el alcohol y el tabaco y una imaginativa eliminación de las deducciones a las empresas por los gastos en cubrir los seguros de enfermedad de sus empleados. Todo para el pueblo, como se dijo en la primera gran incautación de la democracia, a las pocas semanas de tomar Felipe el mando del país.

Como hay poco de lo que presumir en estos ocho años de pesadilla, Felipe se atuvo a los principios, a lo básico. Les exhortó a pasar al ataque, a presumir de lo que han hecho, como si hubieran hecho algo que fuese digno de loa.

El PSOE de 2011 se refunda sobre una síntesis entre la guerra sucia del GAL y la colaboración con banda armada que supone el chivatazo del bar Faisán, de manera que no se diga que los socialistas no tienen soluciones. Lo malo de sus soluciones es que siempre coinciden en violar la ley, en colocarse por encima del bien y del mal, en parapetarse más allá de cualquier control haciendo una peculiar e interesadísima interpretación de lo que es la soberanía, que queda reducida, en sus manos, a que se haga su caprichosa voluntad más allá de cualquier clase de controles.

Los Gobiernos socialistas han sofocado sistemáticamente la poliarquía, algo esencial a cualquier democracia, sometiendo sin miramiento alguno a las instituciones que tratan de cumplir con su papel constitucional para que la Justicia no pueda tocarles, para que la Prensa permanezca callada, para que nadie se atreva a imputarles nada de lo que han hecho porque consiguen que el disimulo y la ocultación lo tapen todo, o casi todo, que los tribunales, en los que se han introducido con las peores mañas, amplíen enormemente el rango de la presunción de inocencia cuando se trata de uno de los suyos.

Esa enorme dedicación a la martingala y el oscurecimiento de lo que realmente hacen les permite seguir defendiendo sus retóricas habituales, afirmar que su política consiste en acrecentar los derechos sociales, incluso cuando recortan las pensiones, bajan el sueldo de los funcionarios –cosa de la que no había registros en los anales de la vieja España– o suben alegremente la edad de jubilación para evitar los malos pensamientos que siempre trae consigo el ocio.

La presencia de Felipe González y el ungimiento de Rubalcaba como nuevo líder y como candidato ponen fin a una etapa de socialismo que no ha sido mejor porque ha sido todavía más cutre y ruin, más incompetente. Pero sería un error pensar que al liberarnos de Zapatero y su corte milagrera el socialismo español vaya a ir a parar a nuevas manos, a alguien que pudiera hacer que España contase con una izquierda creativa, decente, patriótica y responsable. El relevo del ayer lo toma el anteayer. El único consuelo es que, de momento, no parece que vayan a tener mucho que hacer en el mañana, pero que lo intentarán, como siempre, por las buenas o por las malas.

¡Dios se apiade de Rajoy!
Carlos Dávila www.gaceta.es 2 Octubre 2011

A partir de ahora a construir sobre los restos de nuestra sempiterna Hispania, ya destruida, con tanto empeño como idiocia, por los ocho años socialistas.

Ya no nos conduce a nada llorar sobre la leche derramada. O sí: nos conduce a la ira o en el mejor de los casos al simple desprecio. Zapatero es un bulto sospechoso, un pobre diablo sonámbulo que espera –me dicen– con ansiedad creciente el momento de emprender la fuga. Su sucesor, un caso raro de herencia que recuerda a aquella historia del judío que, viendo como su hijo había dilapidado todo el trabajo de su vida, apareció un día por el comercio antes de que llegaran incluso los empleados, se sentó en la mesa de jefe y cuando llegó el vástago indolente le dijo sin mediar un buenos días: “A partir de hoy, siéntate al otro lado de la mesa”. “¿Por qué?”, le contestó el inútil retoño. Y el hombre, sin cambiar de tono, pausadamente le contestó: “Porque si te tengo al lado te pego una enorme bofetada”. Tal parece que Rubalcaba quisiera hacer lo mismo con su aún presidente, y no porque este haya destrozado los buenos quehaceres de antaño del aspirante, que de eso no se encuentra nada, salvo al Felipe más depravado sino porque le guarda ya al aún presidente un rencor infinito por el hecho de tener que asumir como suyo todo el penoso, en algunos casos casi pestilente, legado que Zapatero le ha dejado.

Seis crisis en una
Y que él no va a administrar, si hacemos caso a las encuestas. El Partido Popular hace muy bien en confiar sólo en la denuncia del caos económico en que estamos sumergidos como el principal argumento de esta campaña electoral, como la idea-fuerza que dicen los cursis de la sociología que se inventan términos para cobrar más cara su mercancía a sus ingenuos clientes. Hace bien: la crisis es de tal magnitud que aquella invectiva que se atribuye a Clinton pero que parece que tiene mucha más antigüedad, “¡Es la economía, imbécil!”, tiene perfecta actualidad. Pero ahora, aparte de esta crisis, hay otras por lo menos con la misma carga de dramatismo.

Son las crisis institucional, territorial, social, moral y exterior que nos lega esta pesadilla de pésimo gobernante. Cada una de ellas, por separado, y sin mezcla alguna, significará una tara que el nuevo Gobierno deberá solventar en muy poco tiempo. La situación es de agonía, más aún: de emergencia nacional. Durante los casi ocho años de la Administración zapaterista ni una sola –repito, ni una sola– de las instituciones del Estado ha dejado de sufrir; todas han sido mancilladas hasta el extremo más radical. El Consejo del Poder Judicial, mil veces aplazada su renovación, es hoy un órgano inútil en el que se sientan personajes tan atrabiliarios como el propio abogado del juez Garzón. El letrado Gómez Benítez, que fue uno de los negociadores de Zapatero con ETA. Este personaje no ha tenido la galanura de abstenerse en ni una sola de las discusiones que han tenido lugar y que aún tienen, sobre el porvenir judicial de su patrocinado. Dívar, el presidente, campeón mundial de la bonhomía, rige este órgano con una prudencia cautelar que convierte las decisiones en paja para zoológicos rurales. El Consejo designa profesionales según amaños indecentes y cada facción es sponsor de individuos de su misma ideología. Este es el Consejo.

Destrucción total
¿Qué decir de la Audiencia Nacional? Pues aunque sólo sea esto, basta: otro juez, de apellido Gómez y de apostilla Bermúdez, ha viajado desde la derecha (a la que ha traicionado) a la izquierda colaboracionista con un desparpajo que pueden imitar hasta los indignados. Sentenció el 11-M a la manera y gozo que le pedía el Gobierno y más aún el responsable Rubalcaba, y ahora acaba de perpetrar una de las maniobras más repulsivas de la reciente historia judicial con ocasión de la sentencia del Faisán. La Audiencia, con la culpabilidad directa del presidente de su Sala de lo Penal, se ha convertido no ya en una entidad sospechosa, sino en directamente inconveniente.

El Consejo de Estado lo ha llenado Zapatero de partisanos que, por todo tener, tienen una biografía jurídica que cabe en medio papelillo de fumar. Desde Teresa Fernández de la Vega, la persecutora mísera y feroz de periodistas, a un ex presidente regional, el Consejo es hoy una institución inservible o, forzando el retruécano, sólo al servicio de los intereses del partido del Gobierno. Una auténtica lástima cuando se trata de un órgano que es, en teoría, el que construye la fasilla sobre la que debe edificarse todo el edificio institucional y administrativo español. Ahora bien, si alguien ha hecho más por volar la condición neutral del Estado ha sido el Tribunal Constitucional, plagado de magistrados “al servicio de” y dirigido por quien ostenta un doble y raro récord: el primero, el de ser el único español en la reciente trayectoria democrática del país que ha presidido el Tribunal de Cuentas, el Supremo y ahora el Constitucional. Siempre designado a instancias del Partido Socialista. El segundo, es que Pascual Sala es el principal responsable de que el infame Estatuto de Cataluña haya salido con bien y de que incluso los artículos que, vergonzantemente, fueron declarados disconformes con nuestra Norma Suprema se estén aplicando. En resumen, Pascual Sala no es que sea sólo una desgracia, es que es un dinamitero de la Constitución que ha jurado defender.

Lo han “tocado” todo
Territorialmente, España se ha quedado al borde de la explosión por todo lo que acabamos de contar y porque un impresionante irresponsable e indigente histórico e intelectual se ha encargado de romperla. En efecto: su acuerdo con los nacionalistas catalanes y con sus congéneres (o algo así) del Principado ha terminado por diluir toda relación de Cataluña con el resto de España. ¿Qué le cabrá hacer ahora al próximo presidente del Gobierno? ¿Será capaz Mariano Rajoy, si es que gana, de restablecer un consenso básico para la reintegración de Cataluña en España? Las apuestas pueden cruzarse, pero algo es muy seguro: el empeño es de tal magnitud histórica que o se acomete o, tras siglos de común camino, los separatista catalanes con el parco e inane Mas al frente, y con Duran de acólito eficaz, intentarán lo que hasta hace poco parecía impensable: la separación, a lo Kosovo, de Cataluña. Una hazaña de todos ellos.

Queda muy poco espacio para, sin llorar aún sobre la leche derramada, recordar otras tres crisis que, inusualmente, tendrá que acometer el próximo Gobierno de esta Nación, mientras tal se llame. La social, la moral y la exterior. Sobre la primera, un breve apunte en el que todos convendremos. Este individuo orate e iluminado ha querido y, eso sí, lo ha conseguido, subvertir todos los valores de nuestros ciudadanos. Desde la vida a la educación de nuestros niños lo ha “tocado”, que diría Alfonso Guerra, “todo”. El aborto queda para la revocación de Rajoy. Veremos si encuentra momento para convertirlo en agua pasada. Socialmente, Zapatero ha dividido, con toda consciencia, al país en dos mitades que se ha encargado de que parezcan irreconciliables. A Rajoy le va a quedar la apabullante tarea no sólo de apaciguarlas, sino de imponer un orden público que la izquierda, desde el primer día del Gobierno del Partido Popular, va a violentar, en frase de Zapatero, “como sea”. Y del exterior, remedando el chiste de la muchacha reticente a la coyunda, “ya no hablamos”. Recuperar nuestro prestigio, allende, diría otro estúpido, de los Pirineos, es una tarea que va a resultar ingente. Los dos ministros del ramo de Zapatero, a cada cual menos apto, han dejado la carrera diplomática para el tinte, y España no cuenta ya ni siquiera para el agónico bufón del Caribe, Chávez. Nuestra política internacional es una excrecencia lamentable y, lo que es peor, risible. ¡Vaya labor le espera al próximo ministro de Exteriores de España!

Construir sobre los restos
Y así es todo. No lloramos sobre la leche derramada; sencillamente la tiramos por la cañería por su condición de rancia, apestosa. A partir de ahora, a construir sobre los restos de nuestra sempiterna Hispania, destruida, con tanto empeño como idiocia, por ocho años socialistas. ¡Dios se apiade de Rajoy!

A Mas se le entiende todo
EDITORIAL Libertad Digital 2 Octubre 2011

Las recientes declaraciones del presidente de la Generalidad pretendiendo ofender a los niños de otras regiones de España a cuenta del idioma, sólo pueden causar sorpresa a aquellos que ignoren la trayectoria eminentemente racista del nacionalismo catalán.

Artur Mas, criatura de Pujol al fin y al cabo, ha tratado de colocarse a la altura de su mentor con sus pretendidos insultos hacia los que utilizamos el idioma común en otras regiones de España. Mucho tendrá que esforzarse para llegar a las cotas de abyección xenófoba alcanzadas por el autor de "La inmigración, problema y esperanza en Cataluña", pero tras sus dicterios en el parlamento regional, es de justicia reconocer que al actual presidente de la Generalidad, voluntad no le falta.

Es improbable que Mas, como afirma, tenga dificultades para comprender a un niño andaluz hablando en español, pues con su antecesor en el cargo, personaje con graves dificultades para expresarse en cualquier lengua, mantuvo decenas de reuniones sin necesidad de recurrir a la traducción simultánea. Se trata más bien de un ejercicio de hipocresía, como acertadamente le afeó el líder de Ciudadanos, para preservar a sus hijos de la pobreza lingüística a que la Generalidad somete al resto de familias catalanas a despecho de la constitución española y las sentencias de los tribunales.

Lo acontecido esta semana revela de nuevo la necesidad de que el gobierno central recupere las competencias cedidas a la comunidad catalana en materia de educación al objeto de preservar los derechos y libertades recogidos en la carta magna, decisión constitucional debería haberse adoptado mucho tiempo atrás. Una vez garantizado el derecho de los niños catalanes castellanoparlantes a educarse en su lengua materna, no habrá problema para que Mas siga ejerciendo de bufón xenófobo por tiempo indefinido. En el parlamento de Cataluña, con las obligadas excepciones, siempre contará con un auditorio de lo más adecuado.

Espectador impotente por dentro y por fuera.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 2 Octubre 2011

¡Ya está bien de hablar de ETA y de su desaparición!. Estos socialistas creen que somos imbéciles y que con cuatro palabras nos van a engañar. Lo que cada vez está quedando más claro es la connivencia de un Gobierno y de un partido con un proceso de negociación y de cesión ante ETA que nunca han abandonado. Lo que ha quedado claro es que la "hoja de ruta" existe y se está cumpliendo con los tiempos que había acordados. Y todo para que se cumpla la indignidad de que ETA quede como vencedora y España y el Estado de Derecho como los grandes perdedores.

La cobardía de estos sujetos es despreciable. Su obsesión por aceptar las condiciones políticas impuestas desde el entorno terrorista es miserable. El abuso del poder para falsear la verdad de esta rendición y realizar la farsa de un cambio en la posición de ETA y su entorno, es delictivo y merecedor del enjuiciamiento y condena penal de los responsables. Una táctica de propaganda basada en el engaño, en la creación de opinión y en la vileza de apartar a las víctimas como apestados e incómodos recuerdos.

Y siempre están los mismos protagonistas dispuestos a ser los altavoces de una falsedad que esconde la verdad de la rendición y de la cesión ante ETA. Porque decir que ETA está inmersa en un "proceso de disolución imparable" porque EKIN dice que se integra en el resto de formaciones etarras como BILDU o la futura AMAIUR, o decir que "el terrorismo ha terminado" es simplemente mentir y preparar a la opinión pública hacia un final político que nunca debió plantearse.

El único camino es que ETA deje las armas y sus componentes se entreguen para ser juzgados. Aquí no hay amnistías, ni tratos de favor, ni comprensión con esa "lucha armada" que es simple terrorismo. Aquí nunca ha habido una guerra entre dos bandos, sino uno solo, ETA, que se ha dedicado en democracia a querer imponer sus pretensiones mediante el uso del terror, asesinado a inocentes indiscriminadamente como en el caso Hipercor o en las casas cuartel de la Guardia Civil o a un ex concejal en su puesto de trabajo, o a tantos y tantos con las bombas lapa, los coches bomba, el tiro en la nuca como en el caso de Miguel Ángel Blanco y hasta casi mil víctimas mortales y casi el doble de afectados.

Si ETA termina será o porque se rinde o porque las FFFyCCSE se han encargado de ir deteniendo a sus componentes, ponerles a disposición de los jueces y encerrarles en las cárceles. Pero esa que es la verdadera lucha anti terrorista no es la que sigue el PSOE ni el Gobierno del Sr. Zapatero. Al contrario, estos miserables, no paran de mantener contactos y reuniones para llegar a acuerdos políticos y "ser generosos" con actitudes como la del anuncio de una falsa tregua o de una disolución de una organización como la de EKIN, responsable de la kale borroka, o terrorismo de "baja intensidad" como algunos le llaman.

Es simplemente vergonzoso el que el Gobierno en pleno a través de su portavoz el Ministro de Fomento Sr. Blanco, o a través del Ministro de Interior, sustituto y fiel servidor de Rubalcaba, el Sr. Camacho, o incluso el ex Ministro Javier Solana, se dediquen a airear jubilosos y a decir que "el fin de ETA está cerca" y que se van dando pasos.Solana dice que se siente "espectador ansioso por dentro , tranquilo por fuera". Yo me siento espectador impotente por dentro y por fuera ante esta villanía.

Pero lo que más me avergüenza, por incomprensible, es la actitud callada del Sr. Rajoy y del PP en general. Parece que existe un acuerdo tácito para mantener silencio ante esta avalancha de declaraciones propagandísticas en precampaña electoral, con el uso despreciable de ETA como baza para buscar las simpatías y votos de quienes de buena fe crean en estas mentiras.

Solo falta que liberen a Otegi y que Caamaño y Conde Pumpido lo justifiquen para que sea parte integrante en la mesa de negociación. y verificación del fin de ETA. El tiempo lo dirá.

El idioma español lo inventó Franco
El césar Carlos defendió el castellano como lengua sucesora del latín como instrumento del Imperio, y lo hizo en Roma
LUIS ALBERTO DE CUENCA ABC 2 Octubre 2011

En 1782, un lorenés llamado Nicolas Masson de Morvilliers, basándose en los tópicos de la tristemente célebre Leyenda Negra, formulaba esta insidiosa pregunta: «Que doit-on à l’Espagne?», o sea «¿Qué se debe a España?» Y proseguía: «Desde hace dos, cuatro, diez siglos, ¿qué ha hecho España por Europa?» La respuesta implícita era, por supuesto, «Nada». Todo ello conmovió los cimientos de la intelectualidad española de la época, a la que pertenecía, entre otros, Juan Pablo Forner, que reaccionó desaforadamente ante afrenta semejante en su Oración apologética por la España y su mérito literario, en la que defiende la supremacía del castellano sobre el francés en la medida en que la lengua de Cervantes sería una lengua más noble y recia que la de Montaigne y menos superficial y meliflua que ésta.

De las muchas aportaciones del genio hispánico a la cultura universal, corroborado hasta la excelencia por los tres grandes mitos literarios que se inventaron en español, o sea, el Quijote, Don Juan y la Celestina (título, por cierto, de un precioso ensayo de Ramiro de Maeztu ad hoc), el idioma español es, con seguridad, la más importante. El césar Carlos defendió el castellano como lengua sucesora del latín como instrumento del Imperio, y lo hizo en Roma, para no dejar dudas al respecto, y lo diría, a no dudar, con el deje flamenco que lo caracterizaba. De modo que se puede amar la lengua castellana desde cualquier rincón de España, y pronunciarla con todos los acentos posibles, que para eso ha florecido en compañía de otras lenguas tan experimentadas en lo literario como el catalán, el gallego y el vascuence. Pero, por favor, que nadie piense que el español es un invento del franquismo. Es nuestra lengua, la lengua de todos, según la Constitución vigente, y, por si no bastaran el derecho, la historia y la costumbre, es, además, la principal respuesta a la insidiosa pregunta de Morvilliers. «¿Qué se debe a España?» Ni más ni menos que la lengua de Garcilaso, de Lope, de Valle-Inclán y, al otro lado del Atlántico, del maestro Borges, por citar sólo cuatro estrellas de una constelación interminable.

El nacionalismo es progresista
Un error «de libro» en el que han caído muchos de los tenidos por progresistas
AURELIO ARTETA ABC 2 Octubre 2011

He ahí una de las necedades de efectos más desastrosos para la ciudadanía de este país. Un error «de libro» en el que han caído muchos de los tenidos por progresistas. Delata una conciencia de culpa por una deuda imaginaria e inextinguible contraída con el nacionalismo a raíz de la represión franquista durante medio siglo.

Me estoy refiriendo al nacionalismo étnico, que es políticamente reaccionario. No parecen progresistas por antidemocráticos los partidos y proyectos que consagran la desigualdad en derechos de los sujetos por razones de tribu o raza. Tampoco lo serán los que defienden la prevalencia política de una comunidad particular de creyentes en su Pueblo sobre la comunidad general de la ciudadanía. O los que, por tanto, pretenden con arrogancia que el territorio que ocupan con otros es más suyo que de nadie y su lengua minoritaria debe ser la de todos. O los que asientan su programa en unos derechos colectivos (y del pasado) contrapuestos a los derechos individuales (y del presente).

Socialmente, ese nacionalismo étnico es conservador o de derechas. Lejos de adoptar por principio posiciones de izquierda, su insolidaridad básica secundará las contrarias cada vez que lo juzgue necesario. Incluso para el nacionalismo llamado radical toda causa de justicia social deberá subordinarse a la causa nacional; cualquier conquista de derechos igualitarios ha de esperar a que su nación conquiste primero la soberanía. Si la expresión «nacionalista de derechas» es una redundancia, la de «nacionalista de izquierdas» entraña una contradicción o requiere un acto de fe.

Aceptemos que, además del catalán o vasco, existe también un «nacionalismo español». Salvo casos contados, se trata hoy de un nacionalismo de carácter estatal, que celebra la pertenencia a un gran Estado, una larga historia unitaria y unas leyes comunes. Cierto que su riesgo radica en exhibir su orgullo frente a los demás Estados más que responder a las demandas de la justicia y la paz internacionales. Pero al menos no causará tantos daños a sus propios ciudadanos como el nacionalismo étnico. Y, sobre todo, frente al alicorto egoísmo de las pequeñas naciones, acierta al ver en nuestro Estado —y mañana en Europa— la comunidad política que encarna los valores progresistas de libertad e igualdad.
 

LA CRISIS NO ES PARA TODOS
La Casa Real española no conoce la crisis: Las hijas del Rey cobran 400.000 euros al año
Juanjo Armas. Minuto Digital  2 Octubre 2011

Los miembros de la Casa Real española andan estos días sufriendo en silencio, o eso parace, por los golpes que la crisis económica da en millones de puertas de hogares españoles. Sin embargo, en La Zarzuela y alrededores, la crisis no está invitada ni tan siquiera para acampar bajo un pino real.

Esta semana se ha sabido en qué niveles de poder adquisitivo se mueven las dos hijas del Rey de España, Dña Elena -en cese de convivencia conyugal con Jaime de Marichalar- y Dña Cristina, bien casada con un excelente conseguidor como llaman en distintas federaciones deportivas a Iñaki Urdangarín.

Ambas, Dña Elena y Dña Cristina, sumarían unos ingresos que ascenderían a 400.000 euros al año, una cifra que sobre pasa a la suma de las nóminas del Presidente del Gobierno y sus dos Vicepresidentes. Por supuesto, esos salarios son muy superiores al salario medio de un españolito que paga impuestos: o sea, 20.852 euros.

La Infanta Elena, que acaba de estrenar trabajo como directora de proyectos sociales y culturales de la Fundación Mapfre, cobrará 200.000 euros al año mientras que la menor de las hijas del Rey, Cristina, que trabaja en la Fundación La Caixa, tiene una asignación similar.

En comparación, José Luis Rodríguez Zapatero percibe anualmente unos ingresos de 89.503 euros .


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ETA en campaña

Iñaki Ezkerra La Razón 2 Octubre 2011

Antes fue el comando mediador del sudafricano Currin y ahora la Fundación Dialogue Advisory Group de Ámsterdam. Entre una y otra estuvo la Fundación Henry Durant de Suiza, que se hizo con algunos titulares de prensa este verano. La cosa es meter ruido con la zambomba de ETA y más según se acerca el 20-N. La cosa es meter a ETA en campaña electoral con dos objetivos indisimulados por parte del PSOE: vender el producto de una inminente autodisolución de la banda que ni ha tenido ni tendrá lugar y descolocar al PP, romper su temple y sacarle del debate económico como sea porque en él Rubalcaba naufraga irremisiblemente. Este segundo objetivo no es nada desdeñable para los socialistas y en él se emplearon a fondo durante la campaña del 22 de mayo. A la legalización de Bildu por el Constitucional le siguió la amenaza de legalizar Sortu por parte del Supremo y todas las declaraciones hirientes para las víctimas que hizo Patxi López con el fin de dividir al constitucionalismo que hoy el PP representa en soledad.

Ahora viene una repetición de la jugada pero sacando todos los ases tramposos de la manga. Entran en campaña los terroristas del colectivo de presos mientras EKIN dice que se disuelve cuando lo prometido es la autodisolución de ETA. Y Patxi López no sólo llora por las condenas de Otegi y Usabiaga, sino que promete «acercamientos». No es un error. Es una estrategia. Para crispar al PP. Para dividirlo. Para no hablar de economía. Para que olvidemos que la victoria de Rajoy es la derrota de ETA. Para soliviantar a las víctimas. Quieren obtener los votos del nacionalismo a base de su dolor. En eso está Patxi y estos días podemos esperar cualquier cosa. Si «hace falta», volverá a fotografiarse con etarras.

El uso electoral de ETA
Manuel Cerdán www.gaceta.es 2 Octubre 2011

Blanco se negó a radiar sobre el acercamiento, pero Patxi López exigió que se derogue la dispersiónt. La Moncloa y Rubalcaba siguen mendigando gestos a los terroristas para incrementar sus votos el 20-N.

En tres ocasiones el portavoz del Gobierno, el ministro José Blanco, se negó tras el Consejo del viernes a desvelar si el Ejecutivo de Zapatero estaba dispuesto a emprender una política de traslados de presos de ETA a cárceles del País Vasco. Blanco vino a decir que las políticas penitenciarias se aplican pero no se radian porque afectaba a la lucha antiterrorista. Pero una vez presentado por Patxi López su decálogo de la concordia ante el Parlamento de Vitoria, una propuesta consensuada con Madrid y con el candidato socialista, en el que pide al Gobierno, el único competente en esa materia, que derogue su política de dispersión de presos, todo indica que antes de las elecciones habrá fumata blanca.

La Moncloa y Rubalcaba siguen mendigando gestos a ETA para presentarse en los mítines ante los españoles como los artífices del final de la banda terrorista, aunque parte del pescado esté aún sin vender. Se conforman con un comunicado de la banda para poder montar una nueva escenificación virtual. Algo verdaderamente contradictorio y esquizoide: ETA decide abandonar las armas pero sin deponer las armas. Sin renunciar al zulo con las metralletas y el Titadine. Una vez más asistimos a esa ceremonia de la confusión que rodea a todos los comunicados de la banda.

En el último anuncia la disolución de Ekin, el aparato político de la organización, aunque en realidad es todo un brindis al sol porque ese negociado, tras los golpes policiales, seguía inoperativo desde hacía meses. ¿Para qué necesita ETA mantener su brazo político si ya cuenta con todo un cuerpo en Sortu y Bildu, como se reconoce en todos los informes policiales y judiciales? Si el Gobierno considera que la liquidación de Ekin es una concesión de ETA y la antesala de su final, le recomiendo que se informe de quienes saben, de las fuerzas de seguridad del Estado.

Los expertos en la lucha antiterrorista afirman que la banda se está reorganizando en Francia, lo que no vislumbra que esté dispuesta a deponer las armas. También temen que, si ETA no llega a un acuerdo con Zapatero/Rubalcaba antes del 20-N, cosa poco probable, esperará la llegada de Rajoy con las uñas afiladas. Aunque uno lleva manteniendo desde hace más de 20 años que el final de la banda terrorista llegará con un Gobierno conservador.

Lo verdaderamente lamentable de todo este guirigay es que un Gobierno democrático, presidido interinamente por Zapatero y teledirigido por Rubalcaba, en el que maniobra desde las sombras según sus intereses electoralistas, se sirva de la lucha antiterrorista para arrancar unos cuantos votos a los electores. No hay que olvidar que Rubalcaba mantiene en La Moncloa a José Enrique Serrano, el jefe de Gabinete de Zapatero, a quien ha colocado en un buen puesto en la lista de Madrid, para asegurarle una buena jubilación política con cuatro años de legislatura.

Lo execrable es que se juegue ahora, en plena campaña, con el traslado de los presos de ETA a las tres cárceles del País Vasco –Martutene, Basauri y Nanclares de Oca– por unos intereses partidistas. ¿Dónde está esa política de Estado que no debe entorpecer a la lucha antiterrorista que tanto defendía el ministro José Blanco tras el Consejo de Ministros del viernes pasado? Si los dirigentes del PSOE en su estrategia electoralista confían en que los devaneos con la banda terrorista les van a generar un puñado de votos, lo mejor es que despidan al padre de la idea.

Les recomiendo que acudan a las hemerotecas y relean las palabras de Joaquín Almunia tras su descalabro electoral hace once años. Resumió el fracaso en dos puntos: “No hemos sabido presentar un proyecto de futuro y no hemos logrado movilizar al voto de izquierdas para que nos diera su confianza”. Ahora toda valoración preelectoralista resulta más sencilla: el tsunami de la crisis económica y el paro y el fracaso de la gestión de Zapatero lo contaminan todo. La encuesta publicada por LA GACETA el viernes era concluyente: los sondeos otorgaban al PP una mayoría absoluta con 189 escaños y colocaban al PSOE por debajo de los 125 diputados obtenidos por Almunia en 2000, cuando Aznar alcanzó la mayoría absoluta.

No obstante, si el candidato Rubalcaba y el Gobierno están dispuestos a trasladar los presos de ETA al País Vasco, que muestren sus cartas a los españoles. Si han llegado a acuerdos secretos con la izquierda abertzale/ETA y han suscrito una hoja de ruta, que lo digan. Siempre he mantenido que los Gobiernos democráticos están capacitados para contactar con organizaciones terrorista en aras de alcanzar el final de la violencia, pero eso no incluye ni atajos ni concesiones.

¿Qué pasaría si un gobierno socialista traslada presos a Euskadi y después ETA no depone las armas? ¿Cómo respondería la banda asesina si un gobierno de otro signo político decide recomponer la situación con una nueva vuelta a la dispersión? Más enconamiento y violencia. Cuando hay sangre de por medio los partidos no pueden jugar a políticas de salón. Es toda una irresponsabilidad.

ETA ya comunicó al Gobierno en julio que condicionaba cualquier decisión sobre el abandono de las armas a la legalización de Sortu y la adopción de medidas favorables para los presos de ETA. Lo mismo dijeron sus presos. Lo más probable es que el Tribunal Constitucional decida antes del 20-N legalizar a Sortu, como ya hizo con Bildu, al margen de la oposición del fiscal y el abogado del Estado. Y la hoja de ruta apunta a que habrá más traslados de etarras a cárceles vascas.

Por lo pronto, hace un año Instituciones Penitenciarias dejó 119 plazas libres en las cárceles vascas, en las que moraban casi 1.500 reclusos. La más numerosa es la alavesa de Nanclares de Oca con 700 presos.

La política de acercamientos no es nueva. Se remonta al inicio de la primera legislatura de Zapatero y desde antes de que este recalara en La Moncloa. Sólo basta leer el libro de uno de sus asesores internacionales, el profesor irlandés Philip Pettit: “La práctica de alojar a los presos de ETA fuera del País Vasco es, abiertamente, un modo de imponerles un castigo suplementario que trasciende al impuesto por los tribunales”.

El profesor de la Universidad de Princeton (EE UU) escribía esas palabras y otras en su libro Examen a Zapatero: “Me preocupa la forma en la que los presos de ETA están distribuidos por todo el país, en lugar de estar recluidos sólo en prisiones del País Vasco o cercanas al mismo. No importa cuán terribles sean las acciones de ETA. El criterio de distribución de los presos parece una imposición innecesaria y arbitraria, que debe estar causando una gran penuria a las familias de tales presos”.
Me emociona el grado de sensibilidad del politólogo irlandés, pero también podía haber deslizado algún comentario sobre las víctimas de los etarras encarcelados, muchos de ellos con varios muertos a sus espaldas y cientos de años de condena.

¿Qué consideración política merece una hiena como Henry Parot, el jefe del comando itinerante de ETA, en la actualidad recluido en la cárcel del Puerto de Santa María III? ¿Dónde está escrito que este asesino deba cumplir su condena en Euskadi? ¿Por qué otros presos de la misma cárcel, como Txikierdi, Baldo, Kubati, Kantauri y Josu de Mondragón deben ser trasladados a prisiones vascas? ¿Por qué Rubalcaba, fuera del Gobierno y candidato, puede disponer de la licencia de aplicar el artículo 100.2 del reglamento penitenciario que concede regímenes especiales a los presos? ¿Por qué tantas prisas en algo tan delicado como el terrorismo? ¿Dónde está esa responsabilidad que tantas veces se atribuyen Blanco y Rubalcaba? La respuesta, como diría Bob Dylan, está en el viento y.... en las urnas del 20-N.

Artur Mas, con la infinita crueldad del totalitario
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com 2 Octubre 2011

Artur Mas está procediendo a desmantelar el llamado Estado de bienestar a escala catalana. La razón es que la Generalitat catalana carece de liquidez. Los principales culpables del desaguisado son los socialistas de Montilla, los comunistas y los independentistas de Esquerra, que han dejado una deuda insoportable de 31.740 millones de euros. Los siguientes culpables son Artur Mas y CiU, que pusieron en marcha un andamiaje administrativo insostenible.

Artur Mas está actuando con la infinita crueldad del totalitario, dirigiendo toda su artillería contra los más débiles, mientras mantiene incólumes los privilegios de la casta política nacionalista y los intereses creados de la cultureta.

Ha depurado el subsidio del mínimo de subsistencia que han dejado de cobrarlo, con las nuevas normas, el 20%. Ha cerrado ambulatorios y ha reducido las urgencias. Además ha planteado una quita de entre 400 y 1200 en la paga de navidades al personal sanitario. A las universidades en septiembre sólo les ha transferido el 60% de lo previsto. Ha subido las tarifas y ya ha indicado que las universidades están artificialmente subvencionadas. Se están despidiendo profesores asociados y ya están en marcha reducciones de plantillas. La decisión más polémica ha sido el retraso durante dos meses de los pagos a las residencias de ancianos y discapacitados.

Lo agraviante de todas estas decisiones adoptadas acuciado por la necesidad es que Artur Mas mantiene sin restricción alguna todo el agujero negro identitario. Como rancio totalitario, opta por la ideología –y los correligionarios- en vez de por las personas. Así de bajo ha caído Cataluña. La misma entidad que no va a pagar a las residencias de desvalidos ancianos sí ha librado las cuantiosas subvenciones a las organizaciones juveniles de los partidos. El Departamento de Bienestar Social y Familia de la Generalitat otorga 875.450 euros en ayudas a entidades de juventud, de los que 176.000 euros se conceden a ramas juveniles de los partidos políticos y otros 100.000 a las de sindicatos.

El cruel Artur Mas no ha hecho recorte alguno en las embajadas, que sin rentabilidad alguna más allá del oropel ideológico, cuestan al año al contribuyente catalán 180.000 euros anuales. El año pasado la Generalitat gastó 618.000 en doblajes de películas al catalán. Este año esa partida se ha incrementado, aunque esas películas no tienen demanda.

La Generalitat mantiene un entramado burocrático a la altura de sus alucinaciones separatistas que está hundiendo a la Cataluña real. Así el sufrido contribuyente catalán soporta al Síndic de Greuges (7.9 millones), Comisión Jurídica Asesora (3,4 millones), Sindicatura de Cuentas (12 millones), Oficina Antifraude (5,3 millones) y Consejo de Trabajo, Económico y Social (2,9 millones).

Los grandes agujeros de gasto no son tocados cuando se refieren a intereses creados de la casta parasitaria catalana o al proyecto de ingeniería social lingüística. Así no hay reducción de gasto alguna en los consejos comarcales de las 41 comarcas, que tiene una partida de 630 millones y 2.700 trabajadores, de los que mil son consejeros.

La televisión catalana, que tiene seis canales, tiene presupuestados 383 millones. Y otros 49 millones a Catalunya Ràdio. Dan empleo a una plantilla de 1.874 trabajadores en la televisión (más que las plantillas de Antena 3 y Telecinco juntas) y 421 en la radio. La dirección general de Deportes de la Generalitat tiene un presupuesto de 82 millones, una de cuyas principales funciones es la promoción de las selecciones "nacionales" deportivas catalanas, que, en 2010, recibieron una subvención de 1,2 millones. Tampoco se ha reparado en gastos en la celebración de la Diada cuyos actos han costado la friolera de 300.000 euros.

Artur Mas mantiene algunos organismos propios del nazismo o del estalinismo (más del primero, que era nacional-socialista), como la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales y el CAC o Consejo del Audiovisual de Cataluña, cuyos miembros cobran sueldos por encima de los 100.000 euros.

La búsqueda de una identidad perdida esencialista que, en realidad, nunca existió se sitúa, como discurso de la Cataluña oficial, por encima de la sanidad, de la educación y de cualquier servicio relacionado con la Cataluña real, con la de los catalanes concretos. De esa manera, la sociedad real puede ser expoliada y saqueada por una casta parasitaria instalada que afirma querer llevarla al paraíso de la independencia mientras la sume en el infierno de la pobreza.

Otrosí: Gracias a todos: ha salido la segunda edición de mi libro ¡Indignaos con razón! (Editorial Rambla). La rebelión de las clases medias avanza, por la regeneración democrática, frente a los nostálgicos del totalitarismo y los huérfanos del socialismo.

Víctimas de ETA: «Todo lo que digan es mentira»
Las víctimas de los bastiones de la izquierda abertzale en Navarra creen que ETA seguirá matando. «Los presos están muy bien donde están, lejos»
C. S. Macías La Razón 2 Octubre 2011

MADRID- «De las cinco balas que dispararon contra mi padre, hay un gramo que para el Gobierno parece que tuvo justificación». Salvador Ulayar presenció con 13 años cómo un etarra disparaba a su padre, Jesús, a quemarropa. En Echarri-Aranaz, al norte de Navarra la izquierda abertzale sigue manteniendo su bastión, ahora con Bildu. El pueblo es «un parque temático etarra en el que los habitantes se han amoldado a base de tiros. Nunca han levantado la cabeza». «Hemos dado un salto atrás de muchos años en el tiempo» y recuerda cómo nunca vio nada tan descarado como lo ocurrido en Alsasua, pero sí «un pasa calles con goras a ETA» por los pueblos de Navarra.

El asesino de su padre «nunca mostró arrepentimiento», y asegura que el perdón sólo vale «para cumplir su condena y no para aprovecharse de ella». Para Ulayar, «hasta ahora los terroristas parece que van ganando, porque les hemos dado poder» aunque las pistolas «ahora estén calladas».

Y es que las víctimas no creen en los «pasos de resolución» ni en las «verificaciones» de las que habla la banda terrorista.

Rosalía Sáinz ya no vive en Berriozar, otro pueblo al norte de Navarra donde la banda terrorista asesinó a su marido, el militar Francisco Casanova. No está de acuerdo con la propuesta de Patxi López de acercar de manera progresiva a los presos de ETA porque cree que los etarras presos «están muy bien donde están, lejos». Alberto Viedma y Mikel Ayensa, asesinos de su marido, fueron condenados a 20 años de cárcel y asegura que ninguno le ha pedido perdón. Cumplen condena lejos de Navarra. «Es un engaño total. No me creería el perdón, pero que lo pidieran no implica que estén exentos de culpa». Tampoco cree que Bildu contribuya a la paz. «Están crecidos, tenían que estar ilegalizados. De momento no matan, pero son los mismos perros con distinto collar. Quieren esta tierra para euskaldunizarla». A veces va de visita a Berriozar, y los vecinos aún le cuentan cómo las cosas han cambiado. «Pasa igual que en Leiza o Alsasua, la gente está más amedrentada. Ha vuelto el miedo».

María José Rama, viuda de Juan Carlos Beiro, lamenta que la izquierda abertzale «ahora se esté financiando con mi dinero». Su marido fue asesinado en Leiza, el mismo pueblo que tiene a su alcalde de Bildu imputado por presunto enaltecimiento del terrorismo, el mismo cuya plaza del ayuntamiento acogió a cinco encapuchados con carteles que pedían el acercamiento de los presos. «Leiza es un pueblo fantasma, tenebroso; la gente se esconde. Nadie de allí me da confianza, ocultan algo», como «el nombre de quién ordenó matar a mi marido». El asesinato aún sigue impune. «Todo lo que digan los que vienen del entorno de ETA es mentira. Como no se les va a dar lo que piden, seguirán matando».

ANÁLISIS: No ha dado un paso real desde la tregua
Jesús María Zuloaga La Razón 2 Octubre 2011

ETA no ha dado ningún paso real de cara a su posible desaparición. Desde que el pasado mes de enero anunciara el alto el fuego, en el que pedía la «Comisión de Verificación Internacional», que ahora se ha formado. Los distintos capítulos del nuevo «proceso» responden, sin duda, a un plan preestablecido en el que los terroristas llevan la batuta.

- Bildu. La tregua de la banda tuvo como compensación la legalización de la coalición proetarra lo que permitió a ETA la recuperación de su «Frente Institucional», con una fuerza no conocida hasta ahora.

- Reproches. A partir de ese momento, se inició un intercambio de mensajes, de manera pública y, al parecer, privada, sobre a quién correspondía dar el siguiente paso del plan preestablecido que, supuestamente, concluiría con la disolución de la banda.

- Presos. Días pasados fueron los presos de ETA, agrupados en su «Colectivo», los que, al amparo de sumarse al «Acuerdo de Guernica», pidieron la amnistía total y el estatuto de reclusos políticos.

- Pasos correctos. A falta de otra cosa, los políticos que apoyan el «proceso», fundamentalmente por razones electorales, se apresuraron a felicitarse de la iniciativa adoptada por los reclusos.

- Acercamiento de presos. El presidente del Gobierno vasco, Patxi López, no dudó en proponer un posible acercamiento de los reclusos etarras a cárceles de la Comunidad Autónoma. Los elogios vinieron en esta ocasión de Bildu y de la llamada «izquierda abertzale» (Batasuna).

- Disolución / Verificación. Los últimos capítulos, por ahora, de este ejercicio de «natación sincronizada», como lo llama un experto, han sido la supuesta disolución de EKIN, que los expertos policiales ponen en duda; y la aceptación por ETA de la «Comisión de Verificación», que ella misma propugnó.

- La realidad. Lo cierto es que ETA ha conseguido marcar el ritmo del plan preestablecido y juega con los tiempos y los gestos a su favor.No ha dado ni un paso real de cara a su disolución, por más que socialistas y nacionalistas se empeñen en proclamar que «estamos en el buen camino».

ETA escenifica el fin de su ‘Gestapo’ tras la oferta de Patxi López
La banda criminal responde a la propuesta de acercamiento de los presos. Ekin se disolvió hace meses, pero lo anuncia en ‘Gara’ ante el 20-N. La Audiencia falló que estaba “en el corazón” de la banda.
Alberto Lardiés. Madrid La Razón 2 Octubre 2011

De locos.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado acabaron con Ekin, grupo de comisarios políticos de ETA, hace meses a base de detenciones. Sin embargo, la banda criminal se permite el lujo de anunciar, a través de las páginas de Gara, que este colectivo ha decidido “autodisolverse tras concluir una reflexión”. Un gesto propagandístico que le va perfectamente a la banda criminal –sólo hay que ver las reacciones que ha provocado– y que llega justo después de que el lehendakari, Patxi López, propusiera el jueves su “plan de paz”, que incluye la legalización de Batasuna y el “acercamiento progresivo” de los presos etarras a cárceles del País Vasco y Navarra en busca de la “reinserción”. Y todo ello a mes y medio de las elecciones generales.

Surgido en 1999 como sustituto de la organización KAS, el grupo de comisarios políticos de ETA se ocupaba básicamente, como la Gestapo nazi, de hacer cumplir las órdenes de la banda criminal en todos los tentáculos que conforman el entramado terrorista, autodenominado Movimiento de Liberación Nacional Vasco (MLNV).

Desdoblamiento
A finales de 2007, la Audiencia Nacional sentenció que esta organización estaba “en el corazón” y “en las entrañas” de la banda asesina, con la condena de prácticamente todos sus dirigentes. Pero Ekin siguió funcionando en la clandestinidad. Sus componentes se desdoblaban, al ocupar puestos en las diferentes organizaciones para controlar todo lo que pasaba en ellas. Fuentes de la lucha antiterrorista sostienen que cuando se disolvió, antes del verano, en Ekin quedaban unas quince personas con verdadera relevancia. Esa extrema debilidad no supone, sin embargo, que estos individuos hayan dejado el organigrama del MLNV. Al contrario, ya que han pasado a ocupar puestos en otras ramificaciones, como la rama juvenil (Segi) o el brazo político (Batasuna).

Las repetidas operaciones policiales son el verdadero motivo, según las fuentes consultadas, de la disolución de Ekin “por colapso”, según un documento interno de los terroristas que fue revelado a principios del pasado julio.

Aquel documento que hablaba del final de Ekin se filtró, curiosamente, cuando se discutía si realmente Batasuna había tomado las riendas del complejo terrorista y cuando se estaba juzgando en la Audiencia Nacional a Bateragune, un órgano donde abundaban los comisarios políticos. Ahora, cuando conviene, la propia ETA asegura que el grupo se ha disuelto.

En el artículo publicado ayer por el diario Gara, dos miembros de la dirección de Ekin anunciaban su propio final. Y decían que su decisión era fruto de una “reflexión tranquila” iniciada en la pasada primavera. Mera propaganda.

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