AGLI

Recortes de Prensa   Martes 11 Octubre 2011

 

Sobran Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero
Enrique de Diego www.elsemanaldigital.com 11 Octubre 2011

Con motivo del cumpleaños del mayor genocida de la historia de España, Santiago Carrillo, el presidente en trance de salir por el sumidero de la historia, le obsequió con la retirada de la estatua de Francisco Franco sita enfrente de Nuevos Ministerios. Los asistentes a la fiesta conmemorativa del mayor genocida de la historia de España se trasladaron hasta el lugar para regocijarse con el espectáculo.

Como era previsible, y adelanté desde el programa A Fondo, de Radio Inter, la infinita estupidez de este presidente inane y de este partido socialista degradado –el más antiguo del mundo, en época de Alí Baba ya tenía cuarenta afiliados- iba a plantear sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos antes del 20-N, la fecha no está escogida al azar, sino que tiene que ver con esos implantes para descerebrados, para ignorantes ilustrados, hijos putativos de la Logse. Son ganas de enredar y de hacer aún más daño del que ya ha hecho el peor presidente de la historia de España, que merece pasar por los juzgados, como el de Islandia.

Porque hay muchos más motivos para retirar las desagradables estatuas de Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero, que afean el Paseo de la Castellana, también frente a Nuevos Ministerios. He desentrañado en mi libro Historia clara de la España reciente (Editorial Rambla) como ellos fueron los principales culpables de la guerra fratricida y, en general, el partido socialista, en cuanto introductor en España de esa gran corriente de odio y violencia que es el marxismo, legitimador del genocidio de la burguesía, de las clases medias.

Es muy curiosa la abyecta memoria selectiva que tienen los socialistas respecto a su propio pasado. Ni tan siquiera parecen conocer lo que era su proyecto programático, que pasaba por el asesinato de todos los empresarios, de todos los comerciantes, de los agricultores propietarios, de todos cuantos detentaran la propiedad sobre algún medio de producción, porque, en su delirio totalitario, planteaban los socialistas acabar con la propiedad privada. Toda esa inmunda propuesta de asesinato en masa se propugnaba como una exigencia científica de las leyes de la historia. En propiedad, Pablo Iglesias puede ser tenido por uno de los terroristas de nuestra historia y, en ese sentido, está esa propuesta de asesinato de Maura en sede parlamentaria. Amenaza que se cumplimentó una semana después.

Indalecio Prieto y Francisco Largo Caballero organizaron el golpe de Estado de 1934, que tenía esa finalidad genocida de acabar con cuantos no comulgaran con las nefandas tesis socialistas. En el libro mencionado de Historia clara de la España reciente he reseñado varias de las continuadas declaraciones de Largo Caballero, el Lenin español, a favor de la guerra civil como el paso previo para la conquista del poder y la dictadura del proletariado.

Durante la guerra, los socialistas, con sus checas y sus matones, se mostraron como asesinos compulsivos y han dado a algunos de los mayores canallas como García Atadell o Santiago Carrillo.

Sobran en La Castellana las estatuas de esos perversos personajes que fueron Indalecio Prieto –se arrepintió de bastantes cosas en el exilio- y, sobre todo, ese hombre pocas luces y muchos odios que fue Francisco Largo Caballero.

Otrosí: Coppola ha contactado con José Blanco para que protagonice la cuarta entrega de El Padrino.

El café para todos autonómico ya no vale
España puede y debe recuperar las parcelas de gobierno que nunca debió perder.
José María Blanco Corredoira  www.gaceta.es 11 Octubre 2011

La actual debacle –desastre solamente comparable con el del 98– es una inmensa bajamar moral y material que deja al descubierto los cascos desnudos de nuestra nación. Recientemente, el presidente de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, levantó la voz anunciando que, ante la falta de medios económicos, podría tener que renunciar a alguna competencia autonómica. Para los que aún creemos en España como nación, este anuncio, lejos de ser una amenaza, es una puerta entreabierta a la esperanza. Como cantaba Fernanda de Utrera en su genial soleá: “Yo dejo la puerta entorná, por si tú, alguna vez, tuvieras la tentación de entrar”.

España –y con ella, el aparato ortopédico-administrativo que sirve para el Gobierno de la nación, que es como Camilo José Cela gustaba de definir al Estado– puede recuperar las parcelas de gobierno que nunca debió perder. El agua de nuestros ríos, la educación de nuestros hijos, la legislación de la industria, la normativa de vivienda, la del transporte… entre otras muchas competencias, deberían volver a depender de un espíritu normativo único y nacional. Son infinitos los ejemplos que se pueden poner de la desigualdad fomentada por el régimen autonómico. Lo que resulta legal en una parte de España en otra parte está prohibido. España se ha vuelto un rompecabezas jurídico en el que nuestros derechos son un ingrediente del hecho diferencial que cocinan los partidos políticos. Desde el tipo de caldera de gas que se puede instalar en las casas, pasando por los tributos que se pagan; los planes de estudios que se aplican; el calendario de vacunación infantil... Cada cantón tiene su propia ley.

“El nuestro ha sido el caso reciente de un Gobierno que ha trabajado a marchas forzadas para dejar de ser Gobierno”. Con palabras parecidas, José María Aznar resumía esta deriva insólita que ha servido para que el Gobierno de España –a pesar de sus grandilocuentes anuncios– solamente administre una parte residual de los presupuestos. Y esta ha sido la conquista de la furibunda descentralización.

Nuestra decadencia adopta formas tan singulares como esta de consentir que los que no quieren ser españoles participen del Gobierno de España. Hasta la aprobación de los presupuestos generales depende de las mercedes anuales que se concede a los separatistas. Estos, en aquellos años cándidos de la Transición (la “Santa Transición”, que diría Umbral), simularon un interés regionalista moderado. Desde el Gobierno de sus autonomías han trabajado sin descanso en la educación y adoctrinamiento independentista. Hoy, algunos de los que quieren llamarse soberanistas amenazan la convivencia con el anuncio de un “choque de trenes” entre Cataluña y España.

Claro que todo esto exige ahora una labor de reconstrucción nacional, de reordenación constitucional, pero es que es hora ya de denunciar el mito y el fraude de la descentralización. Esta se ha filtrado también hasta los ayuntamientos, de suerte que ha favorecido la propagación de una corrupción muy concreta: los alcaldes modernos, como si fueran los viejos caciques, han decidido quién se hacía rico trazando el mapa de crecimiento de sus villas y ciudades. Solamente la crisis –auténtica moratoria biológica– ha podido frenar el alicatado alevoso de toda nuestra costa.

Existen en España 17 legislaciones distintas sobre el suelo. El Gobierno nada puede hacer para favorecer un orden equitativo del urbanismo. ¿Alguien cree que existió un verdadero Ministerio de la Vivienda? Desde luego que sí, pero fue en una era lejana en la que el Gobierno tenía competencia en la ordenación del territorio. De todo el territorio.

Es hora de reformar el edificio constitucional. En su levantamiento se partió de una estructura abierta –la del título VIII de la Constitución– que sirvió para fletar 17 autonomías a la estela del autogobierno de las llamadas nacionalidades históricas: Cataluña, País Vasco y Galicia. Esta escuadra de artificiosos miniestados, con sus parlamentos, gobiernos, consejerías y cohortes de asesores y empleados públicos, no se sostiene; resulta un montaje socialmente injusto; y –por último– debilita y empobrece al cuerpo de la nación española. La fórmula adoptada entonces, y conocida como “café para todos” (que era tanto como decir: competencias para todos), ha resultado un fracaso. Para poder transmitir a las próximas generaciones algún legado de España se hace urgente la refundación institucional. Habrá que preguntar quiénes quieren refundar nuestra vieja nación y si están dispuestos a renunciar al nocivo y ortopédico café autonómico. Volvamos al café de puchero nacional.

*José María Blanco Corredoira es escritor y abogado.

Los que "atacan a Cataluña"
Cesar Sinde Periodista Digital 11 Octubre 2011

Uno de los recursos básicos de cualquier nacionalista es identificarse con el terruño para anular cualquier crítica a sus decisiones o acciones. Es decir, quien critica a un nacionalista, automáticamente está atacando a un territorio. De esto se deduce una segunda derivada: para un nacionalista, los territorios son prioritarios a las personas. Asombra sobremanera que un ardid tan simple tenga hoy en día tanto éxito. Causa sonrojo tener que recordar algo tan obvio como que criticar una política concreta o una ideología no es atacar a todo un territorio. Y causa más sonrojo aún tener que recordar que discrepar no es atacar.

Esa tesis de "atacar a Cataluña" es absurda en primer lugar, porque sería surrealista tener nada en contra de una parte de España tan importante como Cataluña. Pero los nacionalistas se presentan como los únicos defensores posibles de un territorio, de forma que sólo ellos tienen la piedra filosofal de lo que es bueno para esa región.

Sin embargo, cuando descendemos de lo teórico y abstracto a lo concreto y tangible, vemos con claridad todas y cada una de las vergüenzas del nacionalismo. En Cataluña se ha aprobado un duro plan de recortes en Sanidad por el que se pretende ahorrar 900 millones de euros. Es de aplaudir el ánimo de una administración de no gastar más de lo que se ingresa para evitar incurrir en endeudamiento. Pero hay que rechazar de plano las prioridades que se están adoptando a la hora de efectuar esos recortes.

Dejar en suspenso el 20% de las camas hospitalarias, el 40% de los quirófanos o cerrar los ambulatorios por la noche cuando hay otras partidas de gasto superfluo que podrían suprimirse es de locos. Por ejemplo, los Consejos Comarcales. Cuestan 556 millones de euros al año. Y son entidades creadas por el nacionalismo para duplicar las funciones de las Diputaciones Provinciales. Sin embargo, los Consejos tienen una utilidad casi nula o, cuando menos, difícilmente justificable en términos de relación coste/gestión. Si no los suprimen es porque realizan una función de propagación de la ideología nacionalista.

Lo mismo ocurre con el idioma. El catalán goza de abultado presupuesto para subvencionar a medios de comunicación en este idioma o el doblaje de películas. 120 millones de euros. Al margen de la discrepancia de fondo con este gasto, es innegable que la salud es prioritaria al idioma. De qué sirve promocionar una lengua si las personas que la hablan se mueren por falta de asistencia sanitaria. Este domingo, el diario ABC publicaba un reportaje sobre los efectos de los recortes en Sanidad en Cataluña. A un barcelonés de 65 años con cáncer de vejiga le mandaron a su casa el día de la operación porque debido a los recortes no había anestesista.

Es decir, que a don Antonio Moreno no le pudieron operar para extirparle un tumor cancerígeno en la vejiga porque no había dinero para un anestesista pero sí que hay dinero para, por ejemplo, "promocionar la cultura catalana en el exterior". Este año la Generalidad se gastará 300 millones de euros en este concepto.

Evitando el gasto de 556 millones de euros de los Consejos Comarcales, más los 120 millones de euros para "promoción del catalán" y los 300 millones de euros para la "cultura catalana en el exterior" la Generalidad podría ahorrar 976 millones de euros. Es decir 76 millones más que los 900 millones que pretende ahorrar en Sanidad.

Bastan estos simples ejemplos de decisiones políticas en base a una ideología nefasta como es el nacionalismo para poder afirmar sin atisbo alguno de "catalanofobia" por mi parte, que los que verdaderamente atacan a los catalanes son los políticos nacionalistas. Pueden recortar muchas partidas de gasto antes que la Sanidad, pero no lo hacen porque no quieren dejar sin fondos su política propagandística que ellos llaman "identitaria". Lo perverso es que esa política se mantenga incluso a costa de la vida de catalanes como don Antonio Moreno.

Crisis
Madrid, una lección para Cataluña
Emilio J. González Libertad Digital 11 Octubre 2011

Los políticos y los medios de comunicación catalanes se han lanzado a una nueva campaña de victimismo a tenor de la catastrófica situación financiera de la Generalitat, que la lleva a desatender servicios básicos como la sanidad mientras sigue dilapidando los recursos públicos en promover el nacionalismo a toda costa. Lejos de realizar el necesario ejercicio de autocrítica, estos personajes se dedican a criticar al resto de España mientras el Ejecutivo autonómico se las tiene que ver con unas cuentas públicas que no cuadran ni a martillazos, sin tener en cuenta que en otras autonomías, como Castilla-La Mancha, Baleares o la Comunidad Valenciana sus líderes están tomando decisiones drásticas ante la calamidad de su situación financiera. Pero, claro, si se fijaran en lo que se hace en otras regiones no podrían levantar la bandera del victimismo para que vengan otros a arreglarles los problemas que se han creado ellos solitos. Quizá deberíamos enviarles un ejemplar del informe Situación Económica y Social de la Comunidad de Madrid 2010, que el Consejo Económico y Social madrileño ha presentado este lunes, porque dicho documento contiene las claves de por qué Madrid va bien y Cataluña no, por mucho que las comparaciones les resulten odiosas a los catalanes.

Los datos del informe, sin embargo, no admiten lugar a discusión. Por ejemplo, Madrid, con un millón menos de habitantes que Cataluña, aporta al PIB nacional casi lo mismo que los catalanes. De ello se deriva que el PIB per cápita de los madrileños (21.834,8 euros) es claramente superior al de Cataluña (19.541,8). Por supuesto, desde Cataluña siempre se dirá que esto se debe a que la Comunidad de Madrid disfruta de una renta de capitalidad que ellos no tienen, y el mismo argumento emplearan para explicar por qué el 75% de la inversión extranjera en 2010 se concentró en Madrid, o por qué el 24% del total de empresas que se crearon en España fue en esta región. Pretender agarrarse a esa excusa, sin embargo, es un ejercicio de negación de la realidad. Si Madrid está económicamente mejor es porque aquí se aplican políticas liberalizadoras, como en materia de comercio, mientras en Cataluña predomina el proteccionismo.

Si Madrid prospera es porque es una comunidad abierta que no expulsa a las empresas con sus políticas de inmersión lingüística ni con sus manifestaciones secesionistas. Si, por todo ello, la economía madrileña crece más y genera más empleo, también contará con más recursos para financiar su gasto público. Si, por último, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre se dedicó a recortar el gasto público desde que empezó la crisis en 2007 mientras que otros han seguido tirando alegremente de chequera, porque para eso ya estaba Zapatero dispuesto a darles todos los dineros que quisieran, y ahora se encuentran con que no hay recursos porque las arcas del Estado están vacías, es problema suyo. Quien siembra vientos recoge tempestades, que es a lo que se ha dedicado Cataluña en los últimos años. Por tanto, que se dejen de criticar a los demás y apechuguen con las consecuencias del problema que ellos solitos se han creado. Y si quieren prosperar, que tomen ejemplo de lo que se hace en Madrid, por muy duro que les pueda resultar a su orgullo.

Mandarines a la gallega
Últimamente y sobre todo con lo de la banca galleguista no nos sale una a derechas
alfonso de la vega ABC Galicia 11 Octubre 2011

DOBLANDO el mapa de España hay un punto andaluz donde se ha celebrado una anhelada reunión en la que no han faltado brindis al optimismo voluntarista, un no sé si subo o bajo y un coro de jeremiadas, especie de Santa Compaña. Los del coro de inconsolables plañideras que pusieron un pintoresco rasgo de color local eran los barones y baronas regionales que se ven en un ay para pagar sus compromisos particulares, porque desde que la Casta mandarinesca fraguó la cosa autonómica no habrá dinero para médicos, medicinas, pensiones, enseñanza o verdaderas necesidades de la gente, pero ninguno se atreve a prescindir de televisiones de autobombo, embajadas en Casado del Alisal, políticas lingüísticas y demás ninguneos al respetable público, un poco ya, todo hay que decirlo, escamado sino harto.

Dogmatizó el Gran aspirante a Sumo Mandarín en su esperado discurso a los millones de congregados: dos fuentes de Sabiduría hay, el instinto natural y el juicio sobre lo conveniente, a este último se le llama Premeditación. Legislaturas y calamidades, más calamidades y más legislaturas, prepararon mi advenimiento. Yo divido a los hombres en rebeldes y guiñosos; los primeros confían en sus obras, los segundos en sus muecas, salutaciones y respetuosidades. Yo divido a los hombres en rebeldes y provincianos, los primeros tienen un sentido universal y los segundos localista de la existencia. Yo divido a los hombres en rebeldes y aprovechados; los primeros hallan el ser bueno en la Ética, los segundos en la ocasión de colaborar con la Feliz Gobernación.

Palabras y más palabras configuran discursos como éste, parabienes y parabienes, como los que tan alabanciosamente me ofrecéis, relaciones. Ambos con intereses y negocios pergeñan una casta gobernante. Sabéis que la doctrina posee tres momentos, el fundador, el corruptor y el jurista. Mi gran premeditación consiste en no tener doctrina de modo que así puedo ser todo a la vez según convenga. Sin doctrina no hay programa y sin programa, ni incumplimientos ni reclamaciones.

Nuestro objetivo es la permanencia, porque genera secuaces y mana entusiastas, rellenando con el bodrio el hueco entre palabras. Y es que ningún argumento engendraría Gobernación si los prosélitos no trasformaran los conceptos en bienes.

No soy abstruso: hay tenemos el caso ¿o no? de tan famoso paisano, mandarín del Miño, en creciente tribulación por sus malas compañías. Asunto grave que merece la actuación de los hombres de la gabardina, que aún hay jueces incontrolados. Como esas turbas del populacho que han osado silbar a nuestro paisano mandarín cuando junto con otros cara-pochas pretendía trasegarse varias raciones de pulpo.

La gobernación no puede perdurar sin intereses, de ahí la necesidad de las teorías políticas. Pero la gobernación no necesita intelectos sino sumisiones, puesto que sólo el Sumo Mandarín interpreta los hechos de donde le viene el antiguo título de Comparecencia Dialéctica y Contradicción Resuelta. Quien se encumbra me conoce. He dicho. (Aplausos, gritos de entusiasmo y dos desmayos).

La jeremiada se vuelve a casa algo amoscada. Y es que últimamente y sobre todo con lo de la banca galleguista no nos sale una a derechas.

Traduzco el nuevo e inesperado mensaje socialista: El Estatuto de Cataluña (o de Zp) es injusto, insolidario, clasista e incluso xenófobo
Manuel Luaces Periodista Digital 11 Octubre 2011

Si pensábamos que Julio Camba -vecino de calle y casi de portal de Valle Inclán- era el único fantasma del Palace nos habíamos equivocado. En realidad, el verdadero fantasma del Palace es Durán i Lleida (aunque él ha confesado que por los salones, pasillos y habitaciones del hotel pulula una colonia de fantasmas socialistas). Por lo demás, Camba tiene razones de peso para ser un fantasma (en esto me atrevo a asegurar que no me llevaría la contraria) pero lo de Durán es sobrevenido y ofende a más de media España (hasta ahora lo normal era ofender a media España: con el Tinell, el cordón sanitario...).

Al hombre de Huesca, apellidado Lérida, un ser inquieto, observador y crítico con los españoles, no le gusta cómo hablan el castellano los niños de La Coruña y Sevilla (es cierto, esto lo dijo Mas; pero los dos se ríen sus propias gracias y están encantados de conocerse) y, además, piensa que no es justo que los payeses dejen pudrir la fruta en el árbol -porque no les sale rentable recogerla- mientras que los jornaleros andaluces beben sin parar en los bares y cobran el PER por no hacer nada.

Los socialistas han salido en tromba -según algún medio de comunicación- contra Durán i Lleida (¿se cambió el apellido nuestro hombre de Huesca cuando decidió ser beligerante con España?). Cháves ha calificado el argumento del oscense de "injusto, clasista e incluso xenófobo"; y de "elitista (...) y propio de la derecha"; y también dijo que es una forma de "agredir y despreciar al pueblo andaluz". Trinidad Jiménez se refirió a "declaraciones anti-andaluzas". Guerra, en su línea de siempre, ha apelado a lo personal: "los que viven en el Hotel Palace de Madrid". El coordinador regional de IU-CA calificó la argumentación de Lleida de "injusta, insolidaria y xenófoba".

El socialismo patrocinó, promovió e impulsó el Estatuto de Cataluña (ante la indiferencia y pasividad de la población catalana). Zp, con su política de retrovisor (Segunda República, Guerra Civil, Franquismo), con su política anti-PP, anti-media España, dijo a los políticos catalanes que aprobaría lo que enviasen a las Cortes (lo de menos era si se hacía contra el resto de España e, incluso, contra una parte no desdeñable del pueblo catalán). Al final, un 36% de catalanes votaron a favor del Estatuto que nadie quería pero que Zp se empeñó en poner encima de la mesa. Ni siquiera el 50% de los catalanes acudió a votar (lo que demuestra que el Estatuto no era una demanda ciudadana y que su legitimidad es más que cuestionable). Sin embargo, Zp se regodeaba con su Estatuto y con el cordón sanitario (¿llegó a creer que sería posible una España sin el PP, sin ciudadanos de derechas?).

Hasta aquí los hechos. Toca ahora el turno de las interpretaciones. Se trata del Estatuto de los separatistas, soberanistas, independentistas. Y del PSOE de Zp, circunstancia que es triste e inaceptable. De los señores de las consultas ilegales. Del nacionalismo identitario que niega la libertad individual, la identidad personal, y coloca por encima la identidad colectiva de un pueblo. Así, por ejemplo, en lugar de lengua materna -de la madre- ellos hablan de lengua propia -de un país, de una nación, de un proto-Estado-. Los que apadrinaron el Estatuto ahora, tarde piaches (Cervantes), lamentan la condición genética reaccionaria de esa "casi Constitución", su energía originaria, su savia interna y en modo alguno oculta: el profundo malestar ante los que no somos catalanes y, además, no queremos amoldarnos o normalizarnos (nos ven como una amenaza), el profundo desdén al otro. Es el pecado original del nacionalismo: buscar la quiebra con los, según ellos, no-iguales. De ahí sus insultos, sus ofensas, su xenofobia (todo está planteado entre pueblos bien diferenciados en lugar de entre personas con los mismos derechos). De ahí ese frentismo continuo, ese ininterrumpido estado de ofensa. Piensan que les robamos, que nos mantienen, nos imaginan bebiendo en el bar mientras ellos ganan nuestro sustento (aunque sea mentira o incluso al revés y vivan gracias a nosotros). Ellos, señores con una clara conciencia de identidad, esencialistas, son víctimas de una mayoría de pobres, desharrapados, pedigüeños (gallegos, andaluces, murcianos...). El socialismo (¿de Zp?) ha hecho el trabajo sucio. Les dio alas y ahora dice, escandalizado, rasgándose las vestiduras, que vuelan.

nota a pie de página: por supuesto, el PER es un concepto discutido y discutible. Si eso es lo que quería decir Durán i Lleida debió decirlo pero sin necesidad de recurrir a la ofensa gratuita y tabernaria. Chaves, arrimando el ascua a su sardina, quiere equiparar ahora la crítica dura, racional y razonable al PER o al Gobierno andaluz con el insulto xenófobo o la simple ofensa. No es lo mismo.

segunda nota a pie de página: lo del socialismo es estremecedor; cada día nos enteramos de algo que confirma nuestras peores sospechas: les gusta el lujo más que a la derecha. Una vez más a Guerra el tiro le ha salido por la culata. En el Palace, con Durán i Lleida, se hospedan socialistas. Por momentos, en España, todos queremos ser socialistas: yates de lujo, cruceros de lujo, resorts de lujo, hoteles de lujo, restaurantes de lujo..., los niños en los mejores colegios privados, el apartamento de la playa en la playa, etc. ¿Cómo hay que hacer para afiliarse?

tercera nota a pie de página: es cierto que algunos socialistas abrieron la boca y hablaron. Pero pronto callaron y aceptaron. Ibarra, Bono, Guerra. Como dijo Montilla, un catalán de Andalucía, el Estatuto "es la victoria de Cataluña". Claro, lo de menos es la insolidaridad, la injusticia, el imposible federalismo asimétrico, un sistema de financiación que perjudique a otras comunidades. El socialismo catalán "mejoró" en todo al nacionalismo catalán (cumplió con más eficacia el rol nacionalista).

cuarta nota a pie de página: el Estatuto era de izquierdas, ahora es de derechas. El nacionalismo era de izquierdas, ahora es de derechas. La asimetría era de izquierdas... La diferencia era de izquierdas... Esto es lo que piensan en el PSOE de Zp, vaya. ¿Lo que pienso yo? Detrás de todo siempre estuvo la derecha reaccionaria aliada con la izquierda reaccionaria. Contra el PP, la derecha acomplejada que mira cómo llueve (¿o le están vomitando encima?) y tiene la esperanza de que alguna vez escampe.

quinta nota a pie de página: el que quiera leer más sobre esta característica xenófoba e insolidaria del pensamiento nacionalista -el Estatuto no es más que una de sus expresiones legales- puede dirigirse al post del miercoles 7 de septiembre, titulado La superioridad moral de la izquierda (y III) (ERC, Ridao, Fraga y las manos manchadas de sangre). Ya Heribert Barrera, prohombre del nacionalismo y poco amigo de inmigrantes y distintos, lanzó pullas contra los andaluces. Las sevillanas, decía, en Sevilla. Pero que nadie se confunda, que no hay lugar para bromas. En ese post se habla de las esperanzas que depositaron los nacionalistas vascos y catalanes en Hitler. Sí, en Hitler (la raza es la raza).

CUESTAN 1.900 MILLONES DE EUROS ANUALES
Rosa Díez: “¡Que se cierren ya todas las televisiones autonómicas!”
Ana I. Gracia. El Confidencial 11 Octubre 2011

“España es hoy políticamente inviable y también económicamente insostenible”. Partiendo de esta premisa, Rosa Díez presenta para el 20-N una batería de propuestas que, de llevarse a cabo, revolucionarían la estructura actual del Estado. “Ya hemos visto dónde estamos fallando, ¿a qué esperamos para poner las medidas?”. La candidata de Unión Progreso y Democracia a la Presidencia del Gobierno no tiene en su haber la pócima que sacaría a España de la crisis, pero sabe por dónde empezaría a recortar gastos: “Acabaría con las duplicidades. ¿Que qué haría con las televisiones autonómicas? ¡Cerrarlas todas! No podemos seguir viviendo como si fuéramos los nuevos ricos de Europa”.

La líder de UPyD reiteró en una reciente visita a El Confidencial la necesidad de rediseñar el mapa de competencias entre el Estado y las autonomías, apuesta por prescindir de las diputaciones y unificar los ayuntamientos de localidades de menos de 5.000 habitantes. Sólo con la fusión de los municipios más pequeños de España (el Ejecutivo asigna a la administración local el 19,5% del gasto total del Estado), donde se prescindiría de 65.000 concejales, se ahorrarían hasta 20.000 millones de euros, según los cálculos de la agrupación.

Una revolución que, de efectuarse, conseguiría eliminar las competencias duplicadas en materias menores y salvaría otras básicas para el Estado del bienestar, como la Sanidad o la Educación. “Hay más de cinco mil entes que pululan entre la administración central y las regionales, ¿por qué no se han puesto todavía a investigar a qué se dedican?”. Las televisiones regionales, para la líder de UPyD, es el ejemplo más llamativo del agujero negro que suponen estas cadenas para las arcas autonómicas. “Nos cuestan al año 1.900 millones de euros, pero ni PSOE ni PP las van a cerrar porque son una de las mejores vías de influencia política, y pese a los resultados negativos, ni uno ni otro quiere quedarse fuera, ¿Y privatizarlas? ¿Quién las va a querer con las pérdidas que arrojan?. Hay que cerrarlas todas y, si acaso, dejar una como un segundo canal en aquellas comunidades con lengua propia".

Este jueves UPyD defenderá en el pleno de la Asamblea de Madrid una propuesta para cambiar la Ley que regula Telemadrid, con el objetivo de garantizar su objetividad a través de medidas como la elección de su presidente por dos tercios de la Cámara o la eliminación de las “cuotas” de representación de los partidos. La meta es hacer de Telemadrid “una cadena objetiva, imparcial y con vocación de servicio público”. Aspectos que, hoy por hoy, no se ajustan a la realidad en sus emisiones, según UPyD.

UPyD tampoco entiende por qué el Gobierno no recorta el presupuesto que se destina al Plan E, un fondo de inversión local de 13.000 millones de euros concebido como una herramienta para generar empleo. “La obra local a la que más dinero se le ha destinado ha sido la pavimentación de caminos de cementerios. ¡Qué metáfora!”.

Contra la corrupción política
Para regenerar la democracia, una necesidad que tantas veces invoca la líder de UPyD, ella y su formación creen imprescindible que en las listas de candidatos los partidos políticos prohíban la presencia de imputados por corrupción política. Díez volverá a plantear al comienzo de la próxima legislatura cuestiones como la lucha contra el fraude fiscal, o la reforma laboral. “Si dotáramos a la Agencia Tributaria de los medios necesarios, al año se podrían ahorra más de 70.000 millones de euros procedentes de la lucha contra la economía sumergida”.

EN PLENA CRISIS Y CON CARGO AL ERARIO PÚBLICO, BAUZÁ DESPLAZÓ 13 PERSONAS Y PATXI LÓPEZ 11
Ocho líderes autonómicos se llevan un séquito de 56 personas a comer a Bruselas con Barroso
Ángel Collado. El Confidencial 11 Octubre 2011

El Parlamento Europeo tuvo que acreditar ayer a un total de 56 personas para que ocho presidentes autonómicos españoles asistieran en Bruselas a un almuerzo con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso. Medio centenar largo de cargos políticos, jefes de gabinete, secretarias y periodistas para acompañar a los jefes de los ejecutivos regionales de Extremadura, Baleares, Navarra, Aragón, Murcia, Canarias, País Vasco, Extremadura y Andalucía. El desplazamiento del personal clasificado como “staff” o “prensa” para dar el lustre y la repercusión requerida a la comida corría a cargo del erario público nacional.

Era un retrato que abonaba la ya reconocida fama de generosidad del Estado de las Autonomías en todo lo que sea representación e imagen. Todos los gobiernos regionales tienen su propia delegación en Bruselas y sólo Castilla-La Mancha, con la llegada de María Dolores de Cospedal a la presidencia, se ha comprometido en firme al cierre de la oficina correspondiente para ahorrar.

Sin distinción de partidos políticos, todos los presidentes autonómicos se hicieron acompañar por entre 5 y 13 personas de su confianza para conversar con Barroso sobre la compatibilidad de varios corredores ferroviarios en España, el mediterráneo y el pirenaico. La delegación española del Comité de las Regiones de la Unión Europea está dirigida por el presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, que encabezaba como tal la invasión autonómica española de los despachos de Barroso. Para que la Junta estuviera bien representada también concurrió la vicepresidenta de su ejecutivo, Cristina Teniente Sánchez, más otras seis personas de “staff”, dos periodistas y un escolta.

Barcina y Rudi, las más austeras
José Ramón Bauzá, presidente del gobierno balear, se presentó con un equipo completo de cargos y asesores que sumaban otros 8 políticos y funcionarios, más tres periodistas y dos escoltas. El segundo dirigente autonómico con más acompañantes fue el lehendakari, el socialista Patxi López, con seis personas de su confianza más tres informadores y dos escoltas. En el extremo contrario destacaba la ‘austeridad’ de Luisa Fernanda si se tiene en cuenta que Aragón es la región afectada de lleno por el asunto que se trataba: 2 asesores y otros dos periodistas. La navarra Yolanda Barcina se conformaba con dos personas de su equipo y ningún informador.

En la media de acompañantes estaban el presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán (PSOE), con tres asesores y dos informadores, y el murciano Ramón Luis Valcarcel (PP), con el mismo número de personas para su apoyo técnico y de propaganda. El regionalista canario Paulino Rivero, que también se apuntó al almuerzo pese a lo lejos que están de las islas afortunadas los corredores ferroviarios peninsulares, se presentó en Bruselas con siete funcionarios e informadores.

Sobre el coste para el erario del desembarco autonómico español en Bruselas, en fuentes comunitarias matizaron que algunos asesores y funcionarios ya están en la capital belga de forma permanente, con lo que el viaje no tuvieron que hacerlo todos. La Comisión y el Comité de las Regiones invitaban a los presidentes autonómicos pero no a los miembros de séquito tan numerosos. Algunos aprovecharon el desplazamiento y no se limitaron a “asesorar” y difundir el almuerzo de Barroso, sino que también participaron en los “días abiertos” de las regiones y las ciudades que todos los años celebran las instituciones comunitarias.

Sin acuerdo entre ellos por el corredor
Después de la reunión con Barroso, los invitados se mostraron optimistas sobre la actitud de la Comisión para hacer compatibles ambos corredores. Rudi ejerció de abanderada de la posición favorable al eje pirenaico (España sólo tiene dos comunicaciones con el resto de Europa y están separadas por 500 kilómetros) mientras que el valenciano Alberto Fabra defendió casi lo contrario, que la UE se debe volcar en la puerta de entrada de Europa con el norte de África.

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Paz sucia
La paz como chantaje
Guillermo Dupuy Libertad Digital 11 Octubre 2011

Ya he dicho en ocasiones anteriores que esperaré a que ETA nos anuncie su arrepentimiento y su incondicional e irreversible disolución para plantearme si la organización terrorista nos hace trampas. Mientras tanto me sigue y seguirá preocupando las trampas que hace buena parte de la clase política y mediática de nuestro país presentándonos los chantajistas comunicados de tregua de la banda -así como los no menos chantajistas pactos de sus voceros en pro de la autodeterminación y de la amnistía-, como si de la derrota del terrorismo se tratara.

En cualquier caso, ya tenemos buena prueba de qué falsa y chantajista "paz" es la que podemos esperar de ETA viendo cómo nos la presentan no sólo los terroristas: así, el diario Deia, órgano oficioso del PNV, planteaba el pasado 30 de septiembre lo siguiente: "Si se confirma lo que la mayoría de las encuestas predicen, el 20 de noviembre puede abrir el tiempo del PP en el Gobierno español. Y Rajoy puede no ser refractario a la tentación de acometer el final de la banda a través de la detención del centenar de activistas que, según el Ministerio de Interior, siguen operativos y de alguna manera identificados y localizados. Los riesgos de una actuación de este tipo serían altos y los miembros del grupo de verificación son conscientes de ello. Cualquier error en las detenciones podría desencadenar una respuesta militar de ETA y un retraimiento de posiciones entre sus bases, lo que podría acarrear una vuelta en el proceso hacia postulados ahora en vías de superación".

Ya ven. A los terroristas Deia los llama "activistas"; a su actividad criminal, "respuesta militar". Al mismo tiempo, el diario nacionalista vasco presenta el deber moral, político y legal de detener a los etarras que siguen prófugos de la Justicia como algo pecaminoso, como una "tentación", o cuanto menos un "error". Si ya resulta bochornoso que así se denigre lo que no es sino una permanente e irrenunciable exigencia de cualquier Estado de Derecho, peor aun es que se le acuse de desencadenar una respuesta militar –léase criminal- por parte de ETA.

Lo cierto es que yo, como Deia, también creo que ese riesgo existe pero no porque los etarras hayan abandonado o estén en "vías de superar unos postulados" de violencia, sino, muy al contrario, porque siguen instalados en la lógica del chantaje. Un chantaje que, diga lo que diga Deia, no solo pasa por conceder impunidad a los terroristas que siguen en libertad, sino por dar pasos a hacia la "amnistía total" de los que ya están en prisión, tal y como nos exigen los comunicados de alto el fuego o el Pacto de Guernica. Eso, sin olvidar la neutralización de la Ley de Partidos y la negociación de un "nuevo marco juridico-político" que contemple el mal llamado derecho de autodeterminación.

Yo no sé si Rajoy cumplirá su deber de detener a los terroristas que quedan en libertad, o por el contrario, mostrará, tal y como apuntaba este lunes Ardanza con envilecida esperanza, "un talante mucho más favorable para pasar esta página desgraciada". Lo que sé es que existe la suicida tentación de llamar "paz" al chantaje y "pasar pagina" a la impunidad. Una tentación en la que muchos ya han caído.

De fuentes bien informadas.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 11 Octubre 2011

¡ Y tan bien informadas! Si hay algo que no se puede negar es la total información sobre el mundo de ETA de Xabier Arzalluz, ex Presidente del PNV. Un personaje que calificaba a los terroristas como "estos chicos", como si fueran unos muchachos idealistas a los que su juventud impulsiva y su ideología utópica les hubiera obligado a ir por el camino de la muerte y el terrorismo más sangriento al que cínicamente llaman "lucha armada", "movimiento vasco de liberación nacional" y a sí mismos "Gudaris" o soldados. Bien sabe este miserable personaje lo que se cuece en esa cloaca de ETA, cuando afirmaba aquello de que "unos mueven el árbol y otros recogen las nueces".

Así que si Arzalluz dice que el final de ETA se anunciará en unos días, no me cabe ninguna duda de que en ese plazo habrá una comunicación audiovisual de los encapuchados,con su correspondiente "zutabe", anunciando su disolución bajo una serie de premisas. Unas condiciones que deberán cumplirse por los estados de Francia y España y que lleve de manera inequívoca a la independencia de Euskal Herría. Por supuesto que deberá incluir la excarcelación de todos los presos vascos y la formación de una mesa de negociación bajo el amparo de una Institución internacional como imparcial testigo e intermediario.

ETA ha reconocido ya que el Estado español está dando pasos en la buena dirección, y en eso incluye la legalización de BILDU y el acercamiento de los presos vascos a Euskal Herría, pero los considera insuficientes. Ahora, ETA ve cómo el tiempo juega en su contra y que no puede permitir que el PP llegue al poder sin que la "hoja de ruta" acordada con el Gobierno de Zapatero se quede a medias. Por ello, es seguro que va a obligar a este Gobierno a ir más allá bajo el pretexto de un nuevo escenario de diálogo y unas etéreas promesas de abandono del terrorismo.

Arzalluz como otros nacionalistas y socialistas, incluidos altos representantes del Gobierno de Zapatero, se están dedicando a ser portavoces de una mentira, el final de ETA. Un mensaje repetido y que vaya calando en la sociedad para que, bajo ese convencimiento, no rechace las medidas de cesión en lo que no es sino el precio de la rendición del Estado de Derecho ante el terrorismo. Una actitud que este Gobierno de España se ha encargado de normalizar en sus actuaciones y resolución de conflictos como los de los secuestros de pesqueros y ciudadanos españoles por grupos de terroristas o simples delincuentes. España paga siempre, ese es el mensaje que ha calado por la pasivisdad y rechazo a la violencia, que solo puede interpretarse como cobardía por quienes ven cumplidos sus objetivos de chantaje.

Y la única verdad es que ETA ni se ha rendido, ni se va a rendir, ni va a pedir perdón a sus víctimas. Al contrario, ha logrado sobrevivir , rearmarse y manejar los tiempos para forzar el desgraciado "proceso de paz" de Zapatero, el descarado apoyo a las negociaciones y cesiones, la liberación de etarras o su acercamiento a prisiones cercanas al País Vasco. La vergüenza de las legalizaciones de ANV y BILDU en estas dos legislaturas usando a la Fiscalía General del Estado y a Instituciones Judiciales politizadas hasta la náusea y la desvergüenza.

Todos han vendido ya el fin de ETA, pero es la gran mentira de quienes intentan usar un último y decisivo fraude para dar un vuelco electoral, como el que se logró tras los atentados del 11M. Lo curioso es que en ambos momentos, ETA aparece como actor principal, aunque posteriormente los culpables queden en el limbo de la opacidad y permanezcan sin identificarse. Porque ¿hay algún iluso que siga creyendo en la versión oficial?

Solo espero que el PP no haga como en el 2004 y se deje engañar y permita que Rubalcaba y el nacionalismo separatista fuertemente aliados, le hagan la pinza para mantenerles en la oposición. No hay victoria porque lo digan las encuestas, son los votos el día de las elecciones los que la dan. Por desgracia la mayoría de los ciudadanos se mueve por razones en las que predomina la visceralidad, la desinformación y la falta de interés en lo que no sea su propio mundo que le afecta. El triunfo de la telebasura lo confirma.

Subnación
Medios subvencionados por el nacionalismo catalán
Arcadi Espada El Mundo 11 Octubre 2011

Cualquier institución catalana es siempre un algo más, se trate del Barça, TV3, La Caixa o ‘La Vanguardia’. Esa plusvalía del ser es, y muy precisamente, el puro efecto de la subvención

Duran Lleida, frente a la cultura de la subvención sureña. Sus críticas. Absolutamente irrisorias. El objetivo inmediato (de tan obvio, casi pornográfico) es limitar los daños electorales que pueda sufrir Convergència a causa de los recortes del gasto decididos por la Generalitat. A Duran sólo pueden votarle los empadronados en Cataluña y las consecuencias negativas que pueda tener su discurso son, desde el punto de vista electoral, inexistentes. Pero en clave catalana el España, país de vagos, nos roba es una de las pocas mule-tillas que puede encelar a sus electores, en gran parte menestrales muy tocados por la crisis. La aspiración central de la irresponsabilidad convergente es acabar demostrando que la crisis es un asunto interno español. Como la Guerra Civil.

Las palabras de Duran son también irrisorias por venir de quien vienen. Todo nacionalismo es, ontológicamente, una subvención. El estado catalán trabajosamente construido en estos últimos treinta años se asienta sobre el principio de la subvención pública, que afecta por igual a escritores, empresarios y cantantes flamencos. Yo no dudo que el diputado Duran Lleida y el presidente Mas serían unos irreprochables liberales... si no tuvieran un pueblo cautivo que redimir y sobre el que proyectar todas las variantes de la discriminación positiva: al fin y al cabo los catalanes llevan mucho más tiempo oprimidos que los homosexuales, las mujeres o los borrachos andaluces. Cualquier institución catalana es siempre un algo más, se trate del Barça, TV3, La Caixa o La Vanguardia. Esa plusvalía del ser es, y muy precisamente, el puro efecto de la subvención. Ninguno de esos cuatro, como los cuarenta mil restantes que vienen luego, podría ser lo que es a la pura intemperie del mercado.

Sin embargo, lo peor de este tipo de declaraciones, como del éxito arrasador del nacionalismo catalán, no es su infracción del pudor y de la razón. Es su carácter imitativo. No en vano el Partido Socialista y el Partido Popular están conversando en Andalucía a fin de presentar en el Parlamento una reprobación solemne de Duran. El proceso es, pues, patéticamente simétrico: una opinión política se convierte en una opinión patriótica. Igualmente impudorosa. Igualmente barata. Las opiniones de Duran no son más que gossip político. Deben ser contestadas por la verdulera (mis respetos, señora), mientras se toma el cortado en el Bar Per, y ofú, ofú. Ennoblecerlas en solemne sesión plenaria es la demostración palmera de que el debate político español solo sobrevive por la subvención nacionalista.

El autor alerta del peligro real de que los demócratas no sepan gestionar correctamente el fin del terrorismo
Cree que Batasuna y su entorno se deben de estar frotando las manos al ver que pueden salvar su proyecto político
Llamada a la precaución
JOSEBA ARREGI El Mundo 11 Octubre 2011

NO ES LA PRIMERA vez que bien desde Euskadi, bien desde algún lugar del resto de España, alguien levanta la voz para decir que el momento de la victoria puede resultar peligroso si los vencedores no están a la altura de las circunstancias, si no tienen muy claro en qué consiste la victoria. No sería la primera vez en la Historia en que los vencedores estropean una victoria por diferentes razones. Es preciso ser muy cautos, ser prudentes y, sobre todo, clarificar bien las ideas para que la victoria no se convierta, de alguna forma, en derrota.

Me estoy refiriendo, por supuesto, al tan proclamado fin de ETA, que aún no se ha producido. Me estoy refiriendo a la victoria de la democracia sobre los terroristas que, siendo cierta, no termina de estar tan clara en el debate del manejo del lenguaje. Me estoy refiriendo a la tendencia de los políticos a colocarse en el lugar más propicio para sus intereses partidistas, para que la paz que viene les ilumine a ellos más que a otros en unos casos, para que el advenimiento de la paz no suponga disminución de sus pretensiones políticas, en otros.

Lo primero que es preciso tener claro es que ETA, Batasuna y todo lo que se mueve en su entorno están implicados de lleno, con mucho esfuerzo, mucha habilidad y con mucha tenacidad, en transformar la derrota de ETA como organización terrorista en la victoria del proyecto político de ETA. Los partidos democráticos deben tener muy claro que ése es el peligro y que es lo que deben tratar de evitar a toda costa. Ahí está el enemigo a combatir, no otro.

Lo segundo es saber que ETA y Batasuna, con todo su entorno, sólo están dispuestos a condenar la violencia si esa condena incluye la violencia del Estado, por muy legítima que sea ésta para los demócratas. De ahí se derivan todos los paralelismos que trazan: violencia de ETA-violencia del Estado, pasos de ETA-pasos del Estado, víctimas de ETAvíctimas del Estado. De ahí el lenguaje que utilizan: condena de todas las violencias, reconocimiento de todas las víctimas, avance conjunto hacia la paz sin vencedores ni vencidos, reconciliación, proceso democrático.

En tercer lugar, es preciso que los partidos democráticos tengan muy claro que, a pesar de que ETA se ha movido siempre por razones políticas usando la violencia terrorista en su consecución, ahora están inmersos en una batalla de lenguaje para inmunizar las razones políticas de la contaminación que pudieran haber sufrido por el instrumento del terror: éste, el terror, no ha sido más que un instrumento, no afecta a la estructura del proyecto político a cuyo servicio ha estado, y como instrumento puede ser dejado de lado como uno deja un bastón, o una muleta.

En cuarto lugar, ETA y Batasuna pretenden haberse sometido a una transformación democrática profunda por propia iniciativa, una reflexión intelectual que les ha llevado a ver la inutilidad del instrumento de la violencia terrorista. La realidad es que su situación actual y lo que dicen hoy es fruto de la alternativa que les ha planteado el Estado de Derecho: o terroristas, o participantes en la vida política institucional, pero no las dos cosas a la vez. Ante esta alternativa han optado por acatar las reglas de la democracia, lo que no significa que se hayan convertido en demócratas.

Frente a todo ello, los partidos políticos democráticos y los responsables en las instituciones del Estado deben reaccionar con claridad, que no es lo mismo que con estridencia o con maximalismos verbales. Mejor con seriedad y profundidad argumental.

Lo primero que deben dejar claro los partidos democráticos y las instituciones democráticas es que el proyecto político que sirvió para asesinar a más de 800 ciudadanos –por la simple razón de que eran obstáculo para la consecución del mismo, o para avanzar en la consecución de ese proyecto– no puede ser el fundamento del futuro político de la sociedad vasca. Porque el terror no ha sido un instrumento que se deja de lado cuando no interesa, pues ese terror ha creado realidades ontológicas que son los asesinados.

Dicho breve y claramente: los partidos políticos democráticos, en la medida en que lo sean, deben garantizar que el Estatuto de Guernica nunca se reformará en la dirección del proyecto político de ETA, ni con violencia, ni sin violencia. Lo contrario significaría volver a asesinar a los ya asesinados, dar por bueno su asesinato, afirmar que ha servido para algo.

Lo segundo que deben tener siempre presente los partidos democráticos es que la violencia que es preciso condenar es la violencia y el terror de ETA, no la violencia legítima del Estado. El Estado de Derecho siempre condena, juzga y hace pagar a los culpables el uso ilegítimo, no ajustado a derecho, de su monopolio de violencia. Eso se da por supuesto en un Estado de Derecho. Lo que tenemos derecho a exigir a ETA y a quienes han legitimado, justificado, jaleado y argumentado la violencia terrorista es que condenen su historia de terror, sin pretender extender esa condena a lo que constituye el núcleo mismo del Estado de Derecho: el monopolio legítimo de la violencia.

El argumento que se escucha no pocas veces es que no lo van a hacer nunca. Argumento inválido, pues por mucho que estemos convencidos de que no lo van a hacer no es ninguna razón para dejar de exigírselo. Hace pocos años nadie creía que se podía acabar con ETA: ni Franco pudo con ellos, escuchábamos.
Y por eso era necesaria la negociación política con la banda, es decir, aceptar sus exigencias.

Pero eso cambió y el Estado ha derrotado al terrorismo sin que haya tenido que ceder en nada. Lo mismo vale ahora con la exigencia de que Batasuna condene toda la historia de terror de ETA.

Por esta razón es inaceptable ni una sola de las equiparaciones que pretende establecer la izquierda nacionalista radical, especialmente el uso que hacen de la existencia de víctimas de actuaciones de los cuerpos de seguridad del Estado, y de las víctimas, en especial, de los GAL. La alternativa a los abusos de poder del Estado es más Estado de Derecho, no la deslegitimación del Estado de Derecho. El reconocimiento de estas otras víctimas, que no se deben ocultar ni mucho menos, no significa rebajar la categoría y el significado político de las víctimas de ETA. Unas víctimas refuerzan a las otras en la exigencia de que frente a todo uso ilegítimo de la violencia sólo se puede responder con la defensa a ultranza del Estado de Derecho, lo único que nos salva y protege de la barbarie, de la ley de la selva.

En tercer lugar, los partidos democráticos no deben caer en la trampa fácil y peligrosa de que la condena de los crímenes de ETA se debe hacer por razones éticas, pero que los proyectos políticos quedan al margen de esa condena. Una frase demasiadas veces pronunciada pone de manifiesto lo que quiero decir: sin violencia, todos los proyectos políticos, todas las ideas son igualmente legítimas y se pueden defender en democracia.

EXISTE una especie de conjura entre los nacionalistas que pretenden inmunizar su planteamiento político para que no sea sometido a la crítica democrática con la excusa de que toda crítica del nacionalismo vasco implica una criminalización de sus ideas, y un progresismo fatuo instalado en lo más superficial de lo posmoderno, y que dice que todo da igual, que todo vale y que nada vale, que no se puede dictaminar sobre la validez o invalidez de determinados planteamientos, usos y costumbres, ideas o proyectos. Con lo cual el mundo de ETABatasuna se frota las manos: el Estado ha podido derrotar al terrorismo, pero nosotros salvamos el proyecto político a cuyo servicio estaba ese terrorismo. Cambiamos de táctica, pueden decir, pero seguimos declarando que una parte, nuestra visión de la nación vasca, es el todo al que todos se deben someterse, el mantra del nacionalismo que sigue confundiendo la parte con el todo y es, por definición, excluyente y antidemocrático.

Los partidos políticos democráticos y las instituciones públicas deben tener claro que el fin del terrorismo obliga al debate ideológico y político con el nacionalismo en su conjunto, que la exigencia de legitimidad democrática es más necesario que nunca plantearla en estos momentos del final previsible del terrorismo de ETA. La justicia debe hacer su trabajo y los partidos políticos el suyo, que radica en el debate ideológico y político.

Porque, y es lo cuarto que debemos tener claro todos, sólo se habrá derrotado al terrorismo de ETA si ello significa la victoria del Estado de Derecho y de la democracia, sólo habrá derrota de ETA si ello significa poner de manifiesto las vergüenzas de todos los proyectos totalitarios, los que elevan la parte a todo obligatorio para todos, sólo habrá derrota de ETA si somos capaces de transmitir a los ciudadanos que democracia es todo lo contrario a planteamientos excluyentes, y que el nacionalismo vasco todavía no ha sido capaz de formularse sin caer en exclusiones de algún tipo.

Cuando se afirma que en el final del terrorismo debe haber vencedores y vencidos es de todo esto de lo que se está hablando. No se trata de aniquilar a nadie. Se trata de que nadie tiene el derecho de colocar en el mismo plano a la víctima asesinada y al verdugo.

No se trata de ejercer la venganza sino de recordar a todos, incluidos algunos servidores del Estado en funciones elevadas, que lo que tenemos entre manos es algo eminentemente político, público, y no privado, que no se trata de virtudes privadas como la generosidad, el perdón o la reconciliación, sino de derecho, de libertad, de Estado de Derecho y de democracia.
Joseba Arregi es ex consejero del Gobierno vasco

La hora de los castellanohablantes
El catalanismo no puede dirigirse a los castellanohablantes como si fueran miembros del TC
Antoni Puigverd La Vanguardia 11 Octubre 2011

El pleito de las lenguas en Catalunya se produce en el contexto de la segunda Gran Depresión de la historia. Si en los recientes años de vacas gordas, la escalada retórica del conflicto identitario parecía inocua, ahora, en plena crisis, podría convertirse, junto con la inmigración, en una de las mechas más inflamables.

El catalanismo no podía sino responder con gran firmeza y unanimidad a los intentos jurídicos de cuestionar el sistema de inmersión. Era inevitable una respuesta política unívoca e inflexible a un ataque exterior no convencional. Los jueces pretenden cambiar un sistema que, contando con amplísimo consenso político, nunca hasta ahora había sido motivo de discordia civil en Catalunya. El fundamentalismo judicialista, tan característico del viejo estado al que pertenecemos, aducirá, en respuesta a mi afirmación anterior, todos los tópicos posibles. De la fría defensa de la legalidad (dura lex, sed lex), a la exigencia de la igualdad cívica que los jueces supuestamente garantizan (Del rey abajo, ninguno), sin olvidar el severo recordatorio de la fuerza (el peso de la ley). Conocemos todos estos barrocos tópicos, pero, sin pretender cuestionar el sistema jurídico, no puede olvidarse que muchas veces ha sido instrumentalizado políticamente. De manera incluso obscena, los más altos tribunales –Constitucional y Supremo– se han mostrado en los últimos años muy sumisos a la presión política. Habiendo traicionando los propios jueces a Montesquieu, no es exagerado afirmar, por lo tanto, que el sistema judicial ha perdido, no peso y fuerza, pero sí capacidad de dar lecciones de estado. No pretendo, con este argumento, relativizar todas las decisiones judiciales. Intento situar el pleito español contra la inmersión del catalán en su exacta correlación de fuerzas. Una judicatura políticamente escorada intenta cambiar por arriba un sistema que cuenta por abajo, en Catalunya, no sólo con un gran consenso político, sino con un tradicional acuerdo social. Es justo y necesario que el catalanismo trace una línea roja para intentar oponerse a este intento de revertir con sentencias lo que las urnas y la sociedad avalan.

Ciertamente, minorías críticas contra la inmersión las ha habido siempre en el interior de Catalunya. Minorías poderosas e influyentes. Intelectuales, burgueses, funcionarios. El partido Ciudatans entró con fuerza en el ágora catalana discutiendo precisamente el consenso catalanista. Por supuesto, también el PP de Catalunya ha combatido la inmersión. Con mayor o menor intensidad debido a los constantes cambios de liderazgo y línea, ha oscilado entre el pragmatismo catalán (Fernández Díaz) y el tremendismo españolista (Vidal-Quadras). Pero el hecho es que los sectores anticatalanistas no han conseguido cambiar el consenso catalán de fondo.

Pero podrían estar en condiciones de conseguirlo, en virtud del salto que el PP está dando en Catalunya. Al margen de haberse convertido en caballo ganador electoral, la penetración del PP en Catalunya tiene dos causas. El declive del PSC, que no consigue transmitir sus valores a los jóvenes de la conurbación barcelonesa. Y la impotencia del catalanismo para penetrar en las zonas de Catalunya en las que se habla en castellano. Durante 30 años, los catalanes que se expresan en castellano han aceptado la hegemonía del catalanismo. No han participado del mismo, pero no lo han combatido. Dos almas han coexistido en Catalunya. En paralelo. Sin enfrentarse, pero sin abrazarse. Una de ellas ha dirigido el país; la otra lo ha aceptado con indiferencia.

Mientras el catalanismo recalentaba sus emociones encerrado en TV3, el acatalanismo calentaba las suyas a la luz de Tele 5 y Antena 3. La agonía del PSC, que actuaba de airbag, deja ambas almas catalanas en áspero contacto. El choque parece inevitable. No sólo porque cierto españolismo lleva décadas buscando la manera de que el choque se produzca, sino porque el catalanismo persiste en no darse por enterado de la doble alma catalana. El PP se debate de nuevo entre el pragmatismo de la conllevancia (Rajoy, Fernández Díaz) y el asalto a la fortaleza catalana (Aznar-Faes, Sánchez Camacho). En cambio, el catalanismo no muestra intención alguna de afrontar el enorme reto de la división interna.

El catalanismo sigue fantaseando que el choque es entre España y Catalunya. Soñar es gratis, pero hacer política soñando es suicida. ¿No ha llegado el momento de replantear las bases románticas, herderianas, del catalanismo para incorporar a los sectores castellanohablantes al consenso transversal? Para ello, el catalanismo debería dar a entender que la defensa a ultranza de la lengua catalana no puede implicar de ninguna manera el menoscabo de la castellana. El catalanismo no puede dirigirse a los castellanohablantes de Catalunya como si fueran miembros del Supremo o del Constitucional. Lo ha estado haciendo en estos últimos meses. Olvida el catalanismo que el castellano es lengua propia de muchísimos catalanes. Y que es un valor cultural de primer orden. Olvida que es la lengua que más se expande en la sociedad global (con el inglés, el árabe y el chino) y que, por lo tanto, seguirá ofreciendo a las industrias culturales catalanas grandes oportunidades.

El PP se ha impuesto el reto de articular a un sector de la sociedad catalana que ha estado 30 años conjugando la política en voz pasiva. ¿Atrapado en su visión romántica, el catalanismo le dejará el paso libre?

Las formaciones presentes en el Congreso se reparten ayudas por casi 20,5 millones
Cada diputado cuesta 57.849,5 euros anuales en subvenciones para el “funcionamiento ordinario” de sus partidos
Gaspar Llamazares es el parlamentario más caro: 456.662,49 euros
Antonio José Chinchetru. Periodista Digital  11 Octubre 2011

Al margen de sus sueldos y complementos, además de las dietas otros gastos, los diputados suponen un importante gasto para los contribuyentes en materia de subvenciones para atender a "los gastos de funcionamiento ordinario" de sus partidos. En concreto, según los datos hechos públicos por el Boletín Oficial del Estado el 11 de octubre de 2011, las formaciones políticas con representación en el Congreso de los Diputados se han repartido este año ayudas por un total de 20.431.322,61 euros en este concepto. En términos absolutos, PP y PSOE son quienes más han ingresado. Sin embargo, el parlamentario más caro en términos proporcionales es Gaspar Llamazares. Cuesta 456.662,49 euros en subvenciones frente a los 57.849,5 euros de media.

El BOE ha publicado la Resolución de 3 de octubre de 2011, de la Dirección General de Política Interior, por la que se publican las subvenciones anuales, para atender los gastos de funcionamiento ordinario, abonadas a las diferentes formaciones políticas con representación en el Congreso de los Diputados, durante el tercer trimestre del ejercicio de 2011. En la misma se concretan las ayudas a cada formación política. Las mayores son para el PP, 8.617.600,14 euros y los socialistas. Entre PSOE y PSC (reciben ayudas por separado) suman 9.586.599,45. Quien menos ha recibido ha sido Nafarroa Bai: 54.281,04 euros.

A la hora de repartir estas subvenciones no sólo se tienen en cuenta el número de diputados, se valoran otras variables como la cantidad de votos obtenida en las últimas elecciones generales. Esto hace que el "coste diputado" por subvenciones para los ciudadanos sea muy diferente en cada formación política. Con una media de 57.849,5 euros, se dispara hasta los 456.662,49 euros de Gaspar Llamazares (único diputado de Izquierda Unida, puesto que Iniciativa per Catalunya-Verds recibe su propia subvención, 121.483,98 euros por su único parlamentario, al margen de la coalición matriz). Por lo elevado de la cifra también destaca la única representante de UPyD, Rosa Díez: 189.687,15 euros.

Los más baratos son los representantes de Convergència Democrática de Catalunya (el destinatario de las ayudas es este partido en vez de la coalición CiU en su conjunto), con un "coste diputado" de 47.188,99 euros en este concepto. Les siguen los parlamentarios de PNV: 47.952,19 euros por cada uno de sus seis escaños. Quienes se sitúan muy próximos a la media son tanto el PP, con un "coste diputado" de 56.649,47 euros y PSOE, con 56.658,32 euros por representante. Su marca catalana, PSC, supone un gasto ligeramente mayor por escaño para los ciudadanos: 57.169,65 euros. Como dato curioso, UPN y el PP de Navarra siguen recibiendo la ayuda de forma conjunta a pesar de haber roto en 2008. Los dos diputados que se reparten entre ambos suponen para los ciudadanos un pago de subvenciones de 56.576,79 euros.

Periodista Digital ha consultado sobre estas subvenciones a César Alonso de los Ríos:

Este mismo dato va a reafirmar en la ciudadanía que tenemos una clase política que no solamente es inútil, a veces corrompida en un grado muy alto, permite corrupciones y participa en ellas, como en la de las cajas de ahorros. Este dato va a acentuar las críticas de los ciudadanos y los políticos van a acusarlo.

Los partidos tienen que estar financiados porque forman parte del sistema. Si no existieran, habría una dictadura con un partido único. Y eso lo conocemos muy bien en España. Los partidos tienen que existir. La democracia es la menos mala de los sistemas y hay que financiarla. Todo los demás son fascistadas. Decir que no hay que pagar los partidos políticos o que tienen que desaparecer... en esto no merece la pena ni entrar. El problema es ver si los partidos, al igual que los funcionarios, son honestos.

España
La Generalitat gasta 556 millones de euros en pagar los consejos comarcales
Ayuntamientos, Diputaciones y comarcas garantizan un «PER catalán» de más de 9.000 electos
IVA ANGUERA / BARCELONA ABC 11 Octubre 2011

Este año, los 41 consejos comarcales creados en tiempos de Jordi Pujol como contrapeso político a las Diputaciones y Ayuntamientos catalanes, entonces mayoitariamente socialistas, recibiran de la Generalitat de Cataluña un total de 556 millones de euros para su funcionamiento ordinario. En plena batalla política por los tijeretazos a la Sanidad y la Educación públicas con las que Artur Mas intenta meter en vereda el déficit galopante de la Generalitat, y mientras el cabeza de lista de CiU a las elecciones genarles del 20-N, Josep Antoni Duran, afirma que el PER es un fraude con el que se sangran las arcas catalanas, algunos hace tiempo que señalan la persistencia de instituciones como lo consejos comarcales como la auténtica sangría de la Generalitat.

Y si algunos relacionan el PER con el voto subsidiado, una de las finalidades de los Consejos Comarcales, creados por CiU en 1987, fue desmontar el gobierno metropolitano de Barcelona y poner freno al poder socialista en las Diputaciones. Los consejos comarcales son, hoy por hoy, la institución más discutida de un complejo sistema en el que se superponen Generalitat, Diputaciones, entidades metropolitanas en Barcelona y Tarragona, consejos comarcales y 947 ayuntamienos para una población de 7,5 millones de habitantes. Y eso, sin contar con las siete veguerías creadas en la pasada legislatura por el tripartito, que el Gobierno de CiU renuncia a implementar antes de que se concrete la desaparición de las Diputaciones, a las que aspiran a sustituir.
1.040 consejeros

Gracias a este entramado, Cataluña cuenta con 1.040 consejeros comarcales escogidos entre los 9.137 regidores electos en los pasados comicios locales. De ellos, 144 son además diputados provinciales. Sin embargo, es harto difícil conocer sus remuneraciones, puesto que merced la Ley de gobiernos locales y en cumpliento del principio de autonomía local, cada una de estas instituciones fija las remuneraciones de sus electos en el primer plenario del mandato.

Así, de los 556 millones de euros con los que la Generaliat subvencionará este año a los consejos comarcales, la Consejería de Gobernación no tiene constancia de qué proporción se destinará a servicios mancomunados como la recogida de basuras o el transporte escolar, cuánto al plan de dinamización comarcal con el que se pretende apoyar al sector agrícola catalán, y qué parte a, dietas para los consejeros, sueldos de presidentes y vicepresidentes y estructuras administrativas que van desde gerentes a flotas de coches oficiales en algunos casos. De hecho, algunas fuentes del mundo local reconocen que, en el caso de regidores y alcaldes de municipios pequeños sin sueldo, ésto se compensa con los sueldos de presidentes y vicepresidentes de consejos comarcales,puesto que estas entidades tiene garantizada la subvención de la Generalitat, en función del número de habitantes de la comarca.


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