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Recortes de Prensa   Jueves 13 Octubre 2011

 

Orgullo patrio
Opinión www.gaceta.es 13 Octubre 2011

España es el único país en el que se practica el anti-yo. El fútbol ha devuelto, sólo en parte, el orgullo patrio.

No creo que ser españoles nos haga mejores. Pienso que procurar ser mejores nos hace españoles. Español es cualquiera que haya nacido en España o se haya nacionalizado aquí. Vamos, que el esfuerzo lo hizo la que nos parió, pues el mismo mérito tiene nacer en Toledo que en Transilvania. Venimos al mundo, no a España, pero ya que aquí nos alumbraron y, sobre todo, si aquí crecimos, no podemos ser ajenos al sello de calidad de nuestra denominación de origen.

Los chistes que más han triunfado en España son los de “van un inglés, un francés y un español…”, en los que el papel de tonto siempre era para el mismo. Sánchez Dragó ofrece múltiples ejemplos del español sentimiento antiespañol en su obra Y si habla mal de España, es español. El título hacía innecesario el resto de páginas, en las que el propio autor reniega de determinadas costumbres tan españolas como reprochables.

Amar a España no significa estar ciego. Españolear puede ser ridículo, pero antiespañolear es indigno. Hasta en eso nos distinguimos. España es el único país en el que se practica el anti yo. Más de 450 millones de personas hablan español en el mundo. Y en España, 40 millones de españoles no se entienden. Leí ayer en LA GACETA que nuestra lengua “sigue en expansión en el mundo, siendo Estados Unidos y Brasil, que abanderan el crecimiento”. El español se expande y a veces se escapan palabras, como el “los” desaparecido en el entrecomillado.

Parece que algunos sintieran vergüenza por compartir nacionalidad con Cervantes, Quevedo, Ramón y Cajal, Severo Ochoa, Velázquez, Goya, Sorolla… Curiosamente, esos son los mismos que se enorgullecen de ser compatriotas de Villa, Iniesta o Xavi. La culpa es de Lope, Falla o Sorolla, que jamás remataron a gol. El fútbol ha devuelto, sólo en parte, el orgullo patrio, pues cualquiera que hoy ondee una bandera nacional sólo puede ser dos cosas, un seguidor de la selección de fútbol o un facha.

Repudiar lo español sólo puede hacerlo quien desconoce su pertenencia a una nación clave en el desarrollo histórico y cultural del planeta, cuna del tercer idioma más importante del mundo. Por eso, un antiespañol sólo puede tener un calificativo: ignorante.

Creemos que lo de fuera es mejor por defecto. Por defecto, mejor ¡qué paradoja! Un patriota no es aquel que piensa que lo suyo siempre es lo mejor, pero un idiota sí es alguien que piensa que lo suyo siempre es lo peor.

Un patriota, simplemente, ama a su patria, alabando sus virtudes y asumiendo sus defectos. Yo soy uno de ellos y he nacido en España, ¿no es increíble?

Sea decente y patriota; desprecie a los políticos
Francisco Rubiales. Periodista Digital 13 Octubre 2011

El 12 de octubre, fiesta nacional de España, nueva y sonora pitada a Zapatero. Las pitadas son un reflejo de la indignación ciudadana y la respuesta ciudadana a una política nefasta y dañina, que nos ha llevado hasta la pobreza, el desempleo, el hundimiento de los valores y el desprestigio. Esas pitadas son eficaces porque colocan a los malos políticos, de manera visible y ostentosa, donde les corresponde y ponen de manifiesto que el ciudadano, aunque los políticos lo ignoren, es el protagonista supremo y el único soberano en democracia.

No todos los políticos son malos, pero todos son culpables porque el que no está implicado en la corrupción y el abuso es cómplice por su cobardía y silencio. La única forma de acabar con esa lacra es el rechazo abierto del ciudadano a esa clase política contaminada y dañina, un rechazo activo que debe manifestarse en todos los ámbitos de la vida, desde las urnas a los actos públicos, desde la relación personal a la creación de opinión. Es la única manera de ponerlos de rodillas y de obligarles a que valoren al ciudadano, que es el soberano del sistema, y a que respeten una democracia que han transformado, traidoramente, en una sucia dictadura de partidos.
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Por desgracia para todos nosotros, ser patriota en España conlleva el deber de despreciar a los políticos y hostigarlos hasta conseguir que nos devuelvan la democracia que nos han arrebatado y prostituido.

Hay cientos, miles de razones que justifican y convierten en justo y necesario el desprecio a los políticos: han arruinado el país; se han endeudado hasta la locura; se han atiborrado de privilegios y ventajas; han despilfarrado; han hecho pagar a los más desprotegidos, a las clases medias y a los empresarios, la durísima factura de una crisis que ellos mismos han generado; han trucado y envilecido concursos públicos y oposiciones, beneficiando a sus amigos y marginando a los adversarios; han falseado las cuentas públicas y ocultado deudas y despilfarros; han permitido, olvidando sus obligaciones reguladoras, que los bancos practicaran la usura, vendieran productos financieros basura y repartieran hipotecas como si fueran churros; han convertido el Estado en un refugio para sus parientes, amigos y compañeros de la política; han infectado al país de corrupción; han incumplido todas las leyes y reglas de la democracia; han aplicado desigualmente la ley, beneficiando a los amigos y aplastando a los adversarios, han estimulado los nacionalismos y los independentismos, sólo para conseguir sus votos y seguir mandando; han comprado votos, voluntades, instituciones y empresas con dinero público; han invadido y ocupado la sociedad civil, privándola de la independencia y de la fuerza que necesita en democracia para servir de contrapeso al poder político; han mentido a los ciudadanos, que son los soberanos en democracia; han desprestigiado a España en el concierto mundial; han llenado el país de desempleados, pobres y gente presa de la desesperación y la tristeza; han incumplido muchos mandatos constitucionales, desde el que garantiza la igualdad ante la ley hasta los que aseguran trabajo y vivienda para los ciudadanos; han corrompido con dinero y privilegios a los sindicatos, a la patronal y a buena parte de la prensa; han arruinado a miles de empresas y empresarios autónomos; han incumplido la ley no pagando sus deudas; han relegado la educación, haciendo de España uno de los países peor formados del planeta; han convertido a España en refugio y oasis para bandas de delincuentes internacionales; han preferido desmontar el Estado de Bienestar y rebajar prestaciones tan básicas y necesarias como la sanidad y la educación, antes de renunciar a sus privilegios y de suprimir la financiación, a cargo del Estado, de sus partidos políticos; han arruinado la seguridad ciudadana y la convivencia, utilizando a la policía como guardaespaldas y para defender sus propios privilegios elitistas; han asesinado la democracia, convirtiéndola en una sucia oligocracia de partidos; han liquidado la esperanza, la confianza, la cohesión y gran parte de los valores y principios que nos garantizaban la decencia y el orgullo como pueblo.

Si después de todas esas fechorías, comprobadas y demostradas, usted sigue respetando a sus políticos, sean del color que sean, es que tiene alma de esclavo y ha perdido esa dignidad suprema del ciudadano que le impide delegar aspectos tan indelegables como la voluntad política y la decencia.

Despreciar a los políticos significa nunca darles la mano, ni presentarles a nuestras familias; jamás acudir a actos públicos en los que ellos estén presentes; no votarlos nunca, ni confiar en sus promesas, ni votar lo que ellos recomienden, ni entregarles voluntariamente nuestro dinero, ni otorgarles admiración, confianza u obediencia; no ser audiencia de los medios que ellos manipulan y sentirse obligados a abuchearles y pitarles cuando comparezcan en público.

Son castigos ciudadanos pacíficos, llenos de dignidad, cuyo fin es obligar a los políticos a que respeten la democracia y las reglas del juego político. Nuestro deber de ciudadanos exige rechazarlos sin descanso y despreciarlos hasta que cambien de rumbo, renuncien a su impunidad práctica y demuestren que los canallas, sinvergüenzas y chorizos que están incrustados en sus filas han sido sentados ante los tribunales.

Ni siquiera merecen nuestros impuestos ni nuestro esfuerzo ciudadano porque, mientras sus filas estén pobladas de chorizos, no está garantizado que esos dineros del pueblo no sean empleados para enriquecer a los más corruptos o para financiar privilegios inmerecidos, lujos incosteables y compra de votos y de voluntades. Un ciudadano, cuando se siente rodeado de corrupción y ha perdido la confianza en sus instituciones, sólo paga impuestos por temor al castigo, nunca con la generosidad del contribuyente solidario.

El rechazo y el desprecio a los políticos son un castigo directo del ciudadano a una casta política que ha demostrado su fracaso y su indecencia hasta la saciedad. Debe aplicarse a aquellos políticos que no han pedido perdón, ni han rectificado su deriva encanallada, ni han demostrado su voluntad de regenerar la democracia española. Ese castigo es el camino más directo y seguro para acabar con el abuso y la corrupción y para establecer los cimientos de la regeneración.

Para cualquier ciudadano decente, despreciar a los políticos que han hundido a su país e infectado la sociedad no es una opción sino un deber.

Voto en Blanco

*Resultados educativos de castellanohablantes y catalanohablantes bajo la inmersión”*
Convivencia Cívica Catalana 13 Octubre 2011

Estimados amigos,
Convivencia Cívica Catalana ha presentado hoy jueves en rueda de prensa ante los medios de comunicación su estudio “*Resultados educativos de castellanohablantes y catalanohablantes bajo la inmersión”*, en el que se analizan los rendimientos escolares de los alumnos castellanohablantes y
catalanohablantes que estudian bajo el sistema de la inmersión lingüística en Cataluña.

Se trata de uno de los informes más completos realizados hasta ahora en Cataluña sobre los efectos de la inmersión lingüística y se ha efectuado tomando como base la conocida evaluación educativa PISA.

Os remitimos el estudio en fichero adjunto a este correo y os recomendamos su lectura así como su difusión entre aquellos que creáis que pueden estar
interesados.

El análisis efectuado pone de relieve que la inmersión perjudica notablemente los resultados educativos de los alumnos castellanohablantes en
Cataluña.

Las conclusiones más relevantes del estudio son en concreto las siguientes:

- Casi el 40% de alumnos castellanohablantes en Cataluña (4 de cada 10) fracasa en la escuela y abandona el sistema educativo catalán de forma prematura.

- El fracaso escolar de los alumnos castellanohablantes es más del doble del de los catalanohablantes.

- Por sexo, se ven perjudicadas por la inmersión especialmente las chicas castellanohablantes.

- El ratio de fracaso escolar de los alumnos castellanohablantes en Cataluña es superior al de los alumnos andaluces o extremeños.

- La inmersión lingüística es un factor que no cohesiona a la sociedad catalana, sino que la descohesiona, creando una gran fractura entre el rendimiento educativo de castellanohablantes y catalanohablantes.

Desde Convivencia Cívica Catalana queremos subrayar dos puntos:

1. Que lamentamos que los resultados de este estudio, siendo datos de PISA plenamente conocidos por el gobierno catalán, hayan sido ocultados a la opinión pública por el gobierno catalán.

2. Que estos datos tan claros que ponen de relieve la discriminación de los alumnos castellanohablantes bajo la inmersión lingüística en Cataluña demuestran los efectos negativos del sistema y serán utilizados también a nivel judicial.

Estudios como estos refuerzan las posiciones de Convivencia Cívica Catalana.

No sólo estamos en contra de la inmersión porque es absolutamente inconstitucional. También por sus efectos claramente negativos en el plano pedagógico.

Atentamente,
Convivencia Cívica Catalana
www.convivenciacivica.org
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http://twitter.com/ccivicacatalana
Tel. 626 203 163 /659 055 939 /626 377 683

Pese al «blindaje», los ciudadanos cargaron contra el presidente en su último desfile
Fracasa el plan «antiabucheo»: Defensa aísla a Zapatero, pero no silencia los pitos
Defensa aisló la tribuna principal de autoridades, donde no se escuchaban los abucheos y gritos del público.
F. Cancio/ A. G. Mateache La Razón 13 Octubre 2011

MADRID- El último desfile de la Fiesta Nacional de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno no podía quedar deslucido por los ya tradicionales abucheos y pitos. Y Defensa lo consiguió. No porque no los hubiera, que los hubo y muchos, sino porque la organización se cuidó en «blindar» la tribuna en la que se sitúan las autoridades separando aún más al público. Prácticamente nada se escuchaba en la madrileña plaza de Neptuno, epicentro de la parada militar, aunque en el resto del recorrido sí que fueron constantes los gritos en contra del presidente y de determinados miembros del Ejecutivo.

Ante la imposibilidad de ver directamente cuándo llegaba Zapatero, las pantallas gigantes instaladas permitieron a los ciudadanos expresar sus quejas en forma de gritos cada vez que las cámaras le enfocaban. Porque además por megafonía tampoco anunciaron la llegada del presidente del Gobierno, algo que en ediciones anteriores sí que se hacía. Pero daba igual, el público los veía en la pantalla y comenzaban los interminables abucheos y los gritos de «¡Dimisión!» «¡Sinvergüenza!» o «¡Fuera, fuera!». Eso sí, no fue el único al que los ciudadanos abuchearon, pues la ministra de Defensa, Carme Chacón, también se llevó su parte, cuando las pantallas mostraban su imagen, con ensordecedores silbidos y gritos de «¡inepta!».
Pero ese «aislamiento» no fue lo único atípico de un desfile en el que, además de contar otra vez con una ubicación nueva y un mayor recorrido, se pudo ver a Su Majestad el Rey Don Juan Carlos con muleta y prácticamente todo el tiempo sentado a causa de su reciente operación. Otra novedad fueron las sillas instaladas en la tribuna principal. Fue el monarca el más aplaudido por todos los asistentes nada más llegar a la plaza.

Con la presencia de la Familia Real arrancaban los actos. Primero, dos miembros de la Patrulla Acrobática Paracaidista del Ejército del Aire descendieron desde las alturas con la bandera nacional, la cual se izó en la misma plaza y acto seguido se produjo uno de los momentos más emotivos de toda la jornada: el homenaje a los caídos, que fue acompañado de fuertes aplausos de autoridades e invitados. Todo lo contrario a lo ocurrido el año pasado cuando este momento quedó deslucido por los abucheos del público. Por ello, desde las pantallas se pedía respeto a los ciudadanos, que en esta ocasión sí guardaron silencio. Un silencio que contrastó con los aplausos que recibieron los reactores de la Patrulla Águila tras dibujar en el cielo madrileño la bandera de España. Y a las 11:15 comenzaba el desfile, que, al igual que el año anterior, intercaló las unidades aéreas con las terrestres. En total, más de 3.000 militares, 147 vehículos y 55 medios aéreos se dieron cita en la capital española.

Tradición
Como es tradición, la sección de motos de la Guardia Real fue la primera en marchar por el paseo del Prado seguida por el resto de agrupaciones motorizadas y mecanizadas de las Fuerzas Armadas. A su paso, el público no paraba de aplaudir y cantar «¡Yo soy español, español!» y «¡Viva España!». Tras ellas les tocaba el turno a los aviones, una de las partes más llamativas del desfile, aunque también una de las más rápidas. Los asistentes que no se encontraban bajo los espesos árboles del paseo del Prado no dejaban de mirar al cielo mientras pasaban los F-18, los Harrier, los Hércules o el Boeing 707 que simulaba un reabastecimiento en vuelo. Mientras, el resto de los ciudadanos se tuvieron que conformar con seguirlo desde las pantallas, lo que volvió a provocar numerosas quejas.

Las unidades aéreas dieron paso a las de a pie, siendo de nuevo la más aplaudida de todas la Legión, con su característica cadencia de 160 pasos por minuto y su inseparable mascota, la cabra, que no perdía el ritmo. Los Regulares, los últimos en desfilar andando, también recibieron un caluroso aplauso popular. El fin de fiesta llegó con las unidades a caballo.

Tocaba entonces despedirse y los ciudadanos lo hicieron de Zapatero a su manera, con más gritos y pitos. Incluso, cuando pasaban ante ellos los coches oficiales –salvo el del Rey– aprovechaban para increparlos por si el jefe del Ejecutivo se encontraba en alguno de ellos.
De esta forma concluía la última parada militar de Zapatero como presidente. Logró aislar los abucheos, pero no impedirlos.

El último desfile
Editorial www.gaceta.es 13 Octubre 2011

El amor a la patria, el orgullo y la determinación hasta la muerte por defenderla cuando sea el caso, quedaron ocultas bajo siete capas de una mezcla perversa de ideología tontamente pacifista y de absoluto cinismo

Es seguro que Zapatero no pasará a la posteridad como un gran patriota ni como el gobernante que más haya hecho por fomentar una cultura de defensa razonable y moderna ni el sentimiento nacional, una emoción sobre algo discutido y discutible por decirlo en sus propios términos. Sería un auténtico milagro que alguien que llegó al Gobierno con un pacifismo de guardarropía, que tras negarse a saludar a la bandera americana sacó alocadamente a nuestras tropas de una misión internacional, para luego llevarlas a la fuerza “en misión de paz”, hubiese hecho algo digno de mención. Aparte de rectificar tarde y mal, según estilo de la casa, pretendiendo endosar el déficit presupuestario de Defensa al PP, tras ocho años de Gobierno y firmando de manera vergonzante y chapucera nuestra participación en el escudo antimisiles.

Toda esta batería de disparates fruto de una ideología inmadura e ilusa ha pesado como una losa sobre las celebraciones militares tradicionalmente anejas a la fecha de la Fiesta Nacional. No sería lógico pedirle al presidente de una sociedad gastronómica que inaugurase un congreso en pro de la dieta vegetariana, pero eso es lo que ha estado pasando durante ocho años el 12 de octubre. Los abucheos, los silbidos y las muestras de disconformidad de una gran parte del público han sido una respuesta lógica que debiera haberse evitado cambiando de política y de gestos, pero que este Gobierno de las apariencias ha combatido alejando al público de las tribunas, lo que es todo un símbolo de un modo de Gobierno reducido al disimulo y a la incompetencia más absoluta; todavía ayer la ministra de Defensa se vanagloriaba de que la celebración tendría un carácter más civil que militar, lo que, sin duda, implica una contraposición indebida entre ambos términos y un tono despectivo hacia los militares.

Gracias a las extrañas manías ideológicas de Zapatero, que el PSOE ha asumido como propias en un ejemplo de sumisión borreguil que pasará a los anales, lo que debiera ser una fiesta de todos y una jornada de acercamiento entre las Fuerzas Armadas y los ciudadanos, se ha convertido progresivamente en un rito vergonzante que el Gobierno no ha sabido cómo esconder de manera más eficaz. La espléndida disciplina de los militares y su magnífico sentido de la responsabilidad, la profesionalidad y su amor a la patria, han evitado que los Ejércitos acabasen disueltos por una gestión que, en el fondo, pretendía exactamente eso: convertir a los militares en una ONG o en simples bomberos; transformar las Fuerzas Armadas en una especie ridícula de Ejército de salvación al servicio de la Alianza de Civilizaciones y otras ensoñaciones disparatadas y cómicas. De cualquier manera, lo esencial, el amor a la patria, el orgullo y la determinación hasta la muerte por defenderla cuando sea el caso, quedaron ocultas bajo siete capas de una mezcla perversa de ideología tontamente pacifista y de absoluto cinismo.

Los españoles tenemos perfecto derecho a sentirnos orgullosos de serlo, a celebrar nuestra Fiesta Nacional y a sostener, apoyar y vitorear a unas Fuerzas Armadas que representan también una tradición gloriosa, una historia muchas veces centenaria de la que no tenemos ningún motivo especial para avergonzarnos. Hay que esperar que así sea en 2012.

"¿Ha pasado ya Zapatero?"
Opinión www.gaceta.es 13 Octubre 2011

Sólo puede esperar abucheos quien discutió la nación antes de arruinarla para lustros. Ambos candidatos hablaron de fútbol, que al modesto entender de uno es el único tema del que deben hablar

Qué poquito te queda, Zapatero, hijo de la grandísima pu...!”, se desgañitaban mis vecinos de vallado a la altura del Museo Naval cada vez que el sardónico realizador de TVE ofrecía en la pantalla un plano del todavía presidente del Gobierno, al modo de un cadalso catódico. La sola jeta del de León cataliza encolerizamientos atronadores, espumantes, tan pavlovianos como la saliva de Carpanta ante la luna de una pastelería. Y qué pretende, claro, el presidente que discutió la nación antes de arruinarla para lustros, de acarpantar precisamente España. Dirán los tertulianos de progreso –los que aún no se han pasado previsoramente a Mariano– que los abucheos son cosa de cuatro fachas avejentados. Pero señores, uno estuvo allí y oyó ciscarse en los muertos de todo el Consejo de Ministros a madres ecuatorianas con carricoche –el niño también abucheaba– y a pijas de la Milla de Oro, a chandalistas de Fuenlabrada y a ciclistas de Gallardón. Zapatero no escuchó los abucheos porque le habían dispuesto un blindaje así como se le pone el peto al caballo de picar para dejar en inocua la embestida del toro. Pero no cree uno que exista aislante suficientemente tupido en Moncloa como para que su garrafal inquilino no sepa a estas alturas lo que sus representados opinan de él.

-¡Qué despilfarro!-leemos en las columnas de progreso, cuya preceptiva circunscribe la legítima indignación a las visitas de pontífices, los desfiles militares y los votos al PP.

-¿Es que Rajoy y Rubalcaba no tienen otra cosa de la que hablar que de fútbol, con la que está cayendo? -claman los tuiteros de derechas al enterarse de que, efectivamente, ambos candidatos hablaron de fútbol, que al modesto entender de uno es el único tema del que deben hablar un Fouché comprado en los chinos y un gallego que aspira a ser Metternich, quien definió así al jefe de los maderos napoleónico: “Todo en él estaba manchado de sangre y lodo”.

Adiós a las armas
Es una pena que por amor al progreso se tenga que votar a Rubalcaba y también que renunciar al disfrute sin culpa de la belleza potente pero grácil de un caza en vuelo raso, que Marinetti sin duda juzgaría más hermoso que la Victoria de Samotracia. Tampoco puedes calibrar las hechuras como de central luso del Madrid que presentan los paracas, o admirar el braceo frenético de los legionarios –que contrasta con la medida parsimonia de los Regulares–, ni compartir el asfalto tembloroso al paso expeditivo, concluyente, de un Leopard bruñido sin lamentar que de ese cañón tengan que salir proyectiles de 120 milímetros en vez de margaritas o tallos de cannabis. Ahora: prueben a quitarle el iPhone a un indignado y verán cómo se acuerda de la autoridad.

Yo miraba todo aquello y pensaba en lo que se estaba perdiendo Artur Mas: habría podido aprender cómo desfila el Ejército de una nación de verdad, y coger ideas. Pero no hace falta ser nacionalista o de izquierdas para desarrollar alergia marcial. Mi generación, que ya no hizo la mili, propende a pensar que la guerra es una cosa de otro espacio-tiempo, como el cinturón de castidad; afortunadamente, uno tuvo en COU a un inolvidable profesor de Historia, el gran Juan José Sarmiento, quien nos enseñó que la paz es una condición anómala en el hombre –y más en el hombre español– y quien, disertando apasionadamente sobre armas y batallas, solía deslizar esta coletilla: “La Tercera Guerra Mundial, en la que todos vosotros moriréis...”. Nuestro deber es aguardar con buen humor la llamada a filas.

“¡Viva la Guardia Civil! ¡Viva el Rey! ¡Viva España! ¡Zapatero dimisión!” Fueron los gritos más exitosos. A mi derecha, un ciclista explicaba en inglés a un japonés la especialidad de tal o cual cuerpo. El japo no paraba de preguntar, preguntaba con avaricia, tanto preguntaba, que le entraban ganas a uno de replicarle: “Sí, eso es una bayoneta, igualitas a las que usaron los yanquis para ensartaros en Iwo Jima”.

-¿Ha pasado ya el coche de Zapatero? -inquiere uno al acabar el desfile.
-Aún no.
-Entonces no me muevo.

Pero pasaban muchas lunas tintadas por delante, y se decidió pitarlas a todas por miedo a dejarse a Zapatero sin su ración.

¿Sabéis cuánto cobra un “ilegal” en Bilbao?
Yolanda Morín. Minuto Digital 13 Octubre 2011

Pues entre la ayuda a la integración (Renta Basica) y la ayuda al alquiler, se lleva a su cuenta y sin pegar un palo al agua, un total de 900€. Como contrapartida, el individuo tiene la obligación de hacer NADA. Eso si, si le pagamos un curso de castellano o euskara, le facilitamos el bonobús gratis. (ah, se me olvidaba, y el carné de las piscinas, centros cívicos, preferencias para comedores infantiles, guarderías…)

¿Sabéis cuánto cobra un “ilegal” con esposa y un hijo?
1.200€ aproximadamente: y ¿si tiene dos hijos? pues alrededor de los 1.400€. Y por supuesto, se le exige la misma contrapartida que a su compañero: NADA.

En Bilbao disponemos de varios “salva-patrias” que empadronan en un local o vivienda a un montón de gente que carece de residencia legal en el país. Como consecuencia, a los seis meses disponen de las ayudas referidas anteriormente.

Resultado:
-Un tipo sin oficio ni beneficio, que no ha aportado NADA, ni aportará NADA a la sociedad, gana haciendo absolutamente NADA, más dinero al mes que muchos jubilados con más de cincuenta años de cotización.

-Un tipo sin oficio ni beneficio, sea extranjero o nacional, sea blanco, negro o de color café, (no hablamos de racismo ni xenofobia, sólo de cara-dura) cobra más que muchos funcionarios que se han currado una plaza a base de meses de estudios y sacrificios.

-Un tipo sin oficio ni beneficio, cobra más que muchos mileuristas que se levantan a las cinco de la mañana y deben doblar el lomo a diario para pagar su hipoteca, llegando siempre justos a final de mes.

Yolanda Morín
Presidenta de España y Libertad
www.españaylibertad.com


******************* Sección "bilingüe" ***********************

Alguien debe contarnos la verdad
Jesús María Zuloaga La Razón  13 Octubre 2011

Grupo Internacional de Contacto»; «Comisión Internacional de Verificación», después; y, el próximo lunes, «Conferencia Internacional para proponer la resolución del Conflicto vasco». Uno, que es de Bilbao, del mismo Bilbao, empieza a pensar que aquello de que somos el centro del mundo puede llegar a ser verdad. Bromas aparte, hay que reconocer que ETA y su entramado han puesto esta vez toda la carne en el asador en su conocido objetivo de «internacionalizar el conflicto» y que están obteniendo un cierto eco, más por la inactividad de unos que por su propio acierto. Que los pistoleros hagan lo imposible para que sus planes tengan éxito, entra dentro de la lógica; pero no es de recibo que quién debería evitarlo, no haga nada, y se limite, según los casos, a tararearnos aquella inolvidable canción «ye-yé» de los sesenta, la «yenka»: un paso delante, un paso atrás, derecha, derecha, izquierda, izquierda, un, dos, tres.

Desde hace meses, la opinión pública española, en especial la vasca, observa atónita cómo unos señores y señoras, que se alojan y reúnen en los mejores hoteles de Bilbao y San Sebastián, y que nadie sabe si cobran o trabajan gratis y, en cualquier caso, quién paga sus gastos (viajes, comidas, dietas, estancias...), están empeñados en resolver nuestro «conflicto».

Cuando mejor iba la lucha antiterrorista y ETA se encontraba en su peor momento, a alguien se le ocurrió cambiar de estrategia. Aparecieron los mediadores de la mano del abogado surafricano Brian Currin; fue legalizado Bildu; después llegaron los verificadores y, ahora los expertos que no van a explicar cómo se resuelve el problema. Aquí hay algo que no casa, porque el «conflicto» estaba en vías de solución, con los terroristas en la cárcel o camino de ella; y con los grupos de su entramado, ilegalizados y, por lo tanto, perseguidos por las Fuerzas de Seguridad. ¿

Qué es lo que ha pasado? Los españoles nos merecemos que los organizadores de este desastre nos lo expliquen y, sobre todo, que no nos mientan. A la espera de ese esfuerzo de sinceridad sólo nos queda el ejercicio del voto el 20-N. Desde luego, si alguien pretendía manipular a la opinión pública con estas cosas, parece que el tiro le va a salir por la culata.

Resulta penoso escuchar los argumentos que se han puesto en marcha para tratar de justificar lo injustificable: ETA estaba tan mal, tan acabada, tan desmoralizada, que no tuvo más remedio que dar el protagonismo a su entramado político, para que llevara la batuta del «proceso» que nos conducirá, con toda seguridad, a la paz.

Lo que tenemos que hacer los periodistas, ayer mismo me lo pedía un experto antiterrorista que está convencido de las bondades de la estrategia, es repetir que todo esto pasa porque hemos ganado a ETA. ¿Mediadores, verificadores y demás pacificadores visitan el País Vasco, a mesa y mantel, porque la banda está derrotada? ¿Su «Frente Institucional» tiene más fuerza que nunca, a través de Bildu, porque los pistoleros han sido vencidos y, de paso, humillados? Lo dicho: alguien debe tener la honradez de decir la verdad, antes de que lo hagan los asesinos.

«Tsitadel»,«Pa negre» y 12-O

César VIDAL La Razón 13 Octubre 2011

Lo siento en el alma, pero el desfile del 12 de octubre contemplado hace unas horas me ha parecido una ceremonia desangelada y tristona marcada por el recorte presupuestario y el buenismo propio de un zapaterismo más zombi que agonizante. Podría alegar que los abucheos no han podido ser evitados a pesar de los esfuerzos de Carme Chacón y que, al menos, no pocos españoles estaban contentos porque les iban a dejar entrar gratis en los museos y pocas cosas resultan más gratas a mis conciudadanos que creer que les regalan algo aunque luego les cobren diez veces su valor.

Meditaba con cierta desazón que el desfile no es si no un síntoma de lo que lleva pasando España desde hace mucho tiempo cuando, por rara asociación de ideas, se me han cruzado en la cabeza dos películas que he visto en los últimos meses y que aspiran a recibir el Oscar a la mejor película extranjera. Una, «Pa negre», es de producción española; la otra, «Tsitadel», es rusa.

«Pa negre» es, fuera de los tópicos sobre la fotografía y el paisaje, una mala película. En ella se acumulan todos los tópicos retorcidos y maniqueos del pésimo y sectario cine español que llevamos sufriendo desde hace décadas. A decir verdad, su único aliciente es el hecho de haber sido rodada en catalán y es un aliciente porque no resulta habitual ver producciones en esa lengua y porque además podemos ver finalmente una pieza a cuya producción ha estado destinada una parte generosa de los impuestos que pagamos. Insisto. Como cine constituye un auténtico bodrio, pero tiene algún interés meta-cinematográfico.

«Tsitadel», por el contrario, es una verdadera obra maestra. Su director, el ya oscarizado Nikita Mijalkov, ha tomado un episodio aislado de la Gran guerra patria –sí, los soviéticos llamaban así a la Segunda Guerra Mundial porque hay izquierdas e izquierdas– y ha construido un relato de extraordinaria dureza y, al mismo tiempo, de una ternura y un lirismo difíciles de igualar.

En términos reales, la peripecia humana referida en «Pa negre» constituye una verdadera excursión de parroquia comparada con los horrores descritos por Mijalkov. Sin embargo, mientras que la película española discurre por el tremendismo más amargo y la regurgitación de rencores y resentimientos, la rusa ha logrado tejer un cuadro en el que destacan el heroísmo, la generosidad, el amor y la fe. La vida puede ser de una crueldad extraordinaria –Stalin y Hitler constituyen paradigmas de la perversión diabólica hasta la que puede descender el género humano– pero las almas que conservan un átomo de nobleza y altura moral saben mirar más allá. Es lo que no sabe –creo que ni siquiera lo pretende– conseguir «Pa negre» y quizá por ello no debería extrañarnos que de un contexto social semejante surja alguien como Carme Chacón, como el desfile recortado de ayer o como la desaparición de quirófanos en Cataluña a la vez que se doblan las subvenciones a los casals en el extranjero.

Es, sin embargo, lo que consigue «Tsitadel» con una grandeza sublime que recuerda a Tolstói y a Solzhenitsyn. Por primera y única vez en mi vida siento no formar parte de la Academia de Hollywood. Pertenecer a la misma me permitiría dar el voto a la mejor película extranjera a la incomparable cinta rusa.Tempestad que, por su culpa y por la de sus aliados, va a descargar sobre toda España.

¿Recortar? ¿Dónde?
Todo se aceptaría mejor si antes de afectar a ciertos aspectos de la sanidad se modificaran otras partidas presupuestarias
Francesc de Carreras www.lavanguardia.com 13 Octubre 2011

Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

Exactamente desde el miércoles 12 de mayo de 2010, recortar es, en España, la palabra de moda. Tras una tormentosa reunión del Ecofin celebrada el fin de semana anterior, el presidente del Gobierno se vio obligado ese día a dar un giro radical a su política económica y anunció en el Congreso drásticas medidas de contención del gasto público. La fiesta se acabó y empezaron los recortes para reducir el déficit. El Estado empezó primero, sigue recortando y más lo debe hacer, pero el déficit alcanzaba también a las demás administraciones públicas, en especial a las comunidades autónomas, si no queremos, como espero, recortar el presupuesto de la Seguridad Social.

Las comunidades se han ido construyendo, en estos años de alegre irresponsabilidad, siguiendo el modelo catalán: como pequeños estados centralistas con fines generales y no como instituciones con competencias de muy amplio alcance pero limitadas. Así, nos encontramos con una proliferación de órganos sobredimensionados que exceden estas competencias y que duplican funciones de otras administraciones. Adelgazar es la palabra que comúnmente se usa junto a recortar y creo que es correcta. Uno no adelgaza para morirse o para vivir peor, sino todo lo contrario: lo hace para reforzar su salud. Así pues, hay que adelgazar a las administraciones públicas para que estas tengan una mejor salud, es decir, suministren mejores prestaciones a un menor coste. Todos aquellos que las conocen desde el interior, o de cerca, saben que ello es posible y, desde hace años, deseable.

Tras el ejemplo del Estado central, y presionados por este, las comunidades han empezado a hacer los deberes con ritmo diverso, debido, lamentablemente, a los calendarios electorales respectivos. Así, empezó Catalunya con el nuevo Gobierno Mas y, tras las elecciones del pasado junio, están siguiendo el mismo camino las demás comunidades, especialmente, Castilla-La Mancha y Galicia. En Baleares, el nuevo presidente Bauzá suprimió sin pensárselo dos veces 92 de las 168 empresas públicas existentes. Todos, o casi todos, están, pues, mentalizados.

Sin embargo, donde el grado de rechazo ha sido mayor es en Catalunya, en especial por los recortes en el campo de la sanidad pública. Por desconocimiento de la materia no puedo entrar a juzgar si la reducción de déficit sanitario se está haciendo bien, es decir, si se disminuye el gasto sin que empeore el servicio. En todo caso, en un campo que por experiencia me es próximo, como es la universidad, estoy seguro de que la disminución del gasto no necesariamente debe repercutir en un mal funcionamiento del servicio. Casi diría que al contrario: una racionalización del sistema universitario que mejorara su funcionamiento podría llevarse a cabo con menos recursos. Los problemas de la universidad no son económicos sino de otro orden. Por tanto, los recortes presupuestarios no siempre son malos ni los aumentos de dotación económica siempre son buenos. Malas o buenas son, en todo caso, las políticas que se llevan a cabo.

Lo que quizás no se acaba de entender en Catalunya es que se cierren quirófanos mientras subsisten instituciones y órganos de más que dudosa necesidad y eficacia. Es el caso, por ejemplo, de los 41 consejos comarcales, con un presupuesto de 556 millones, 1.040 consejeros y 1.600 funcionarios. O también de instituciones como el Síndic de Greuges, el Consell de Garanties Estatutàries, la Sindicatura de Comptes, la Comissió Jurídica Assessora, la Oficina Antifrau o el Consell de Treball, Econòmic i Social, que en conjunto tienen asignados 35,1 millones de euros. ¿Tantos millones son necesarios para las funciones que realizan? ¿Es necesario que realicen estas funciones? O el CAC, con sueldos por encima de los 100.000 euros. O la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals –TV3 y Catalunya Radio–, con un déficit crónico que, aun habiendo últimamente disminuido, alcanza este año aproximadamente los 350 millones.

Tampoco se entiende la eficacia de ciertas subvenciones y aquí la enumeración se alargaría demasiado. Pero, aun sabiendo que es una materia sagrada, ¿son necesarios 159 millones para el fomento del uso del catalán? Quién se aprovecha de ello, y de otras subvenciones al catalán, ¿la lengua o algunos catalanes avispados? Por último, ¿es coherente para un gobierno como el de Mas, tan liberal en economía, seguir auspiciando, con un alto coste económico, a la empresa Spanair, una línea aérea catalana de capital público y privado, una mala idea del tripartito que desde sus inicios ya se vio que estaba abocada al fracaso? Las pérdidas del 2009 fueron de 85 millones, las del 2010 fueron de 115 y este año les está salvando de la quiebra un crédito de 56 millones que alguien, algún día, tendrá que pagar, y ya podemos imaginar quién va a ser.

¿Hay que recortar? Pues recortemos. Pero ¿dónde? Pero todo se aceptaría mejor si antes de afectar a ciertos aspectos de la sanidad se modificaran otras partidas presupuestarias. Aunque me temo también que hay materias intocables, ¡y hasta innombrables! Construir un Estado en lugar de una comunidad autónoma resulta carísimo.

UEFA justiciera, acosadores racistas.CAT
Teresa Puerto. Minuto Digital 13 Octubre 2011

Hasta ahora los nazi_onalismos codiciosos han usado el VICTIMISMO llorica como instrumento de saqueo e intimidación para arramblar numerosos beneficios del resto de España . Y les ha resultado bien porque no hay ninguna otra autonomía que haya alcanzado las cotas prebendarias de la vasca y catalana .

Pero el chollo se les está acabando. Tras esquilmar las generosas ubres españolas y vaciarse el zurrón de los chollobeneficios, vino la devastadora crisis y los nazi_onalistas se pusieron a inventar fórmulas .

Bueno, en realidad, los nazi_onalismos vasco y catalán inventan poco, solo copian : desde tiempos inmemoriales se limitan a viajar al mundo anglosajón (UK, USA, ..) donde, tras escrutinio interesado, CALCAN e importan todas aquellas estrategias sacamantecas que les ayude en su saqueo de España.

Leo en Mundo Deportivo, que “ la UEFA estaría estudiando una denuncia presentada por la asociación Amics de la Llengua Catalana, que acusa al Real Madrid de “racismo anticatalán” durante la disputa de los partidos de semifinales de la Champions League de la temporada pasada”. ¿De dónde sale el dinero para embarcarse en estas lides? ….

La acusación de “RACISMO” con doble intención : a) obtener compensación económica ; y b) acabar con el derecho a la LIBERTAD de EXPRESIÓN … , se ha convertido en una de las herramientas de coacción más temibles actualmente en el Reino Unido.

Saltándose a la JUDICATURA y para control inquisidor la izquierda británica ha creado los temibles “C.R.E.A” ( committees for racial equality action”) , formados todo ellos por gente inmigrante de color, que dictan “sentencias” de lo más arbitrarias (siempre contra gente blanca británica) que pueden llevarte a la cárcel por la más mínima opinión “politically incorrect” que hayas podido expresar y que haya disgustado al contrincante.

Estos inquisidores intimidan hasta tal punto que el derecho básico a la “FREEDOM of SPEECH” ha quedado prácticamente exterminado en Gran Bretaña : prensa y ciudadanos están terriblemente aterrorizados y las fuerzas policiales andan atadas de pies y manos.

El COPY-CAT catalán ya nos dio, hace poco, un anticipo de control con su inquisición audiovisual , el C.A.C: su “committee” particular para control de los Mass Media catalanes. Ahora , con su reclamación a la UEFA y saltándose a los jueces, el nazi_onalismo inicia el “chapter II” de la estrategia sacamantecas …

Con la UEFA convertida en `Miss Inquisition.CAT´ los devotos del futbol tendrán que controlar sus apasionados fervorines cuando juegue el Barça .

Aunque … para verdadero RACISMO.CAT, nada como el GENOCIDIO CULTURAL contra el Poble Valencia y la VALENCIANOFOBIA que llevan practicando desde hace siglos estos “amics de la llengua catalaní” y sus fascisto-imperialistas instituciones.CAT .

Los valencianos ..¿los denunciaremos también? .

www.teresafreedom.com

Yolanda Morín en 13TV
“La ‘Conferencia de Paz’ es un traje a medida para ETA y sus pretensiones”

 Minuto Digital 13 Octubre 2011

España y Libertad ha mostrado, mediante unas declaraciones de su presidenta, Yolanda Morín, en el informativo ‘Al Día’, dirigido por Alfonso Merlos en 13TV, la preocupación por el escenario que se abre con la celebración de la “Conferencia de Paz” que se celebrará el próximo lunes en San Sebastián.

Morín ha denunciado que la “Conferencia de Paz” está impulsada por Lokarri, organización heredera de Elkarri, “organización vinculada a la izquierda abertzale”. Morín afirma que “Lokarri se situó en la órbita de Batasuna cuando calificó públicamente que la condena de Usabiaga y Otegui les parecía manifiestamente injusta”.

Morín ha afirmado también que la pretendida “Conferencia de Paz” le parece “un traje a medida para ETA y sus pretensiones”, y ha añadido que “alguno de los asistentes se ha retratado al afirmar que en este ‘proceso’ no debe haber vencedores y vencidos si no la sensación de que todos son vencedores, precisamente la tesis de ETA”.

La Presidenta de España y Libertad afirma que la única sensación para los etarras debe ser “la de una celda donde cumplan su condena de forma íntegra. Cualquier otra será un claro indicio de la derrota de la democracia y la libertad.”

Son más de 415.000 millones de pesetas en época de recortes sociales en sanidad y educación
TV3 ha costado más de 2.500 millones de euros en los últimos cinco años
El portavoz de Artur Mas considera razonable este gasto y le defiende
Daniel Tercero. Periodista Digital 13 Octubre 2011

La cifra es escandalosa y, en momentos de crisis económica, humillantemente elevada. TV3, y el resto de medios de comunicación públicos que pertenecen a la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA), como Catalunya Ràdio o Canal 33, por ejemplo, costaron a los ciudadanos más de 2.500 millones de euros (más de 415.000 millones de pesetas) solo en los últimos cinco años. Las cifras son oficiales y las ha confirmado -sin quererlo- la directora de TV3, Mònica Terribas.

Este martes 11 de octubre de 2011, la directora de TV3 firmó un artículo de prensa -TV-3: ¿Queremos un espejo roto?- (publicado en todos los grandes periódicos de Cataluña, incluso en El País, El Mundo y El Periódico, pero no en La Vanguardia, del Grupo Godó, empresa editora del canal de televisión autonómico 8TV) en el que denunciaba una supuesta conspiración de "los grupos mediáticos privados, principalmente españoles" para "debilitar aún más" TV3 "con el argumento de la crisis". El objetivo de Terribas no es otro que intentar salvar la cadena pública de los recortes que desde la Generalidad se están llevando a cabo.

En el texto, sin embargo, la directora de TV3 dejó caer la cifra de lo que la Administración autonómica había destinado al mantenimiento de la cadena para 2010 y 2011. Para el año pasado, 350 millones de euros, y para este 2011, 300 millones. Para Terribas este descenso del coste que supone TV3 a la Generalidad es algo a elogiar y supone, espera, que el presupuesto de la cadena pública no se vea más afectado.

DESCONTROL DEL GASTO EN MEDIOS MIENTRAS SE RECORTA EN SANIDAD
Lo que no dijo la periodista en el artículo es que, según los datos oficiales fiscalizados por la autonómica Sindicatura de Cuentas, los medios de la CCMA han supuesto un coste de unos 1.900 millones de euros entre 2007 y 2009. Por lo que sumando este coste al descrito por Terribas, TV3 (y el resto de medios) han supuesto más de 2.500 millones de euros a las arcas públicas de la Generalidad, en unos años en los que se está recortando, sobre todo, en sanidad y educación.

Las cifras no engañan. En 2007, la Generalidad aportó a la CCMA 239,73 millones de euros; 271,01 millones, en 2008; 320,70 millones, en 2009; y la asunción, entre 2007 y 2008, de una deuda acumulada de 1.046,72 millones de euros. En total, más los números redondos aportados por Terribas: 2.528,16 millones de euros entre el periodo de 2007 a 2011.

Según recoge La Voz de Barcelona, Francesc Homs, portavoz del Gobierno autonómico, al preguntarle por ello consideró razonable que el coste de TV3 en este periodo haya sido de esa cantidad, y ha mostrado todo su apoyo a Terribas -La Generalitat considera razonable que TV3 haya costado 2.500 millones de euros en los últimos cinco años-. Homs, además, suscribe todas y cada una de las palabras del texto publicado por la directora de TV3, en el que acusaba a los medios de comunicación privados del resto de España (y al Grupo Godó, sin citarlo) de llevar a cabo una conspiración para "debilitar" el canal autonómico público.

Lengua, ideología y política: las tres patas de la televisión autonómica catalana
La Generalitat ha gastado en los últimos cinco años 2.500 millones de euros en la radio y televisión catalana
PEPE GIMÉNEZ www.lavozlibre.com 13 Octubre 2011

Madrid.- Según las últimas encuestas publicadas, el PP va a ganar las próximas elecciones con mayoría absoluta. Los sondeos apuntan a un cambio radical en Cataluña, ya que el PP puede ser la segunda fuerza más votada después del PSC, relegando a CIU a un tercer puesto. ¿A qué se debe este cambio?

La motivación principal en el voto del 20-N es la economía. Más del 20% de las personas en edad de trabajar, no pueden hacerlo. Eso representa uno de cada cinco personas, lo que es muchísimo. Las personas que trabajan viven al límite, ya que sólo 3 millones de personas están ocupadas y tienen que pagar impuestos para mantener a una comunidad de 7 millones de habitantes. Sin embargo, no hay diferencias entre la política económica de CIU y del PP. ¿Por qué el PP obtendría más votos que CIU en Cataluña?

Es posible que la gente empiece a estar cansada de la imposición del catalán. Sobre todo cuando eso implica un gasto de dinero público. Un ejemplo: TV3. La televisión pública catalana tiene tres finalidades. La primera es lingüística, para difundir y normalizar el catalán. Las emisiones son exclusivamente en catalán a pesar de que el 54% de las familias usan preferentemente el español. La segunda finalidad es ideológica, para difundir el nacionalismo. Es habitual que la televisión pública catalana pase documentales dirigidos al fomento del nacionalismo, sin mostrar posturas opuestas. Por ejemplo el pase del documental independentista ‘¿Adiós España?’. La tercera finalidad es política, para ‘maquillar’ las noticias y que los dirigentes de la Generalitat sean vistos con agrado y vuelvan a ser elegidos en las siguientes elecciones.

En los últimos cinco años la Generalitat ha gastado 2.500 millones de euros en la radio y televisión catalana. Si dividimos esa cantidad entre la población ocupada de Cataluña, observamos que cada trabajador ha pagado 833 euros para poder ver una televisión y radio que no emite en el idioma más hablado en Cataluña y cuya misión principal es manipulativa.

La directora de TV3, Mònica Terribas, ha respondido a las noticias sobre el coste de la entidad, acusando a los “grupos mediáticos españoles” de conspiradores. Ha justificado la existencia del canal porque es una “herramienta fundamental de cohesión social, territorial y de expresión de nuestra realidad nacional”. Y ha recordado que es una televisión comprometida con la lengua catalana. El portavoz de la Generalitat, Francesc Homs, también ha salido al paso y ha defendido a la directora comentando que le parece razonable un gasto de 2.500 millones de euros en el ente público catalán.

Asimismo, la Generalitat ha estado gastando dinero en subvenciones a radios privadas para que hagan sus emisiones en catalán. La cuantía asciende a los 2,8 millones de euros para las radios SER, RAC, Ona FM, Flaix incluyendo también otras emisoras catalanas y valencianas. Estos gastos se hacen en el mismo momento en el que se está recortando el gasto sanitario de forma drástica.

Los diarios digitales en catalán también están altamente subvencionados. Pocas empresas pagan para poner sus anuncios en los medios digitales en catalán porque no obtienen muchas visitas. En 2010 los medios digitales que publican exclusivamente en catalán han recibido ayudas de 3 millones de euros de la Consejería de Cultura. Entre los más subvencionados encontramos a Avui, El Punt, El Periodico, Vilaweb, E-notícies, Directe y Nació. Pero a esa cantidad hay que sumar la aportada por el departamento de Presidencia que tiene presupuestados para este año más de 900.000 euros en ayudas a fondo perdido para la prensa digital en catalán.

Para terminar, la Generalitat también subvenciona a los medios de papel. Por ejemplo, sólo en el periodo 2007-2008, la Generalitat gastó grandes sumas de dinero en los medios de comunicación. Por ejemplo, a La Vanguardia le dió 3 millones de euros, a El Periódico 2,72 y al Avui 1,94.

Por todo esto, no es de extrañar que la prensa catalana sea tan dócil con el poder.

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