AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 15 Octubre 2011

 

La Transición fue un desastre sin paliativos
Enrique de Diego El Semanal Digital 15 Octubre 2011

He cuestionado la pertinaz hagiografía cortesana sobre la transición en mi libro Casta parasitaria, que lleva el bien ilustrativo subtítulo de La transición como desastre nacional. Y luego he historiado esa etapa como uno de los apartados claves de otro mis libros: Historia clara de la España reciente. Es una tesis que se va extendiendo, porque los males que padecemos, la crisis de sistema que amenaza con llevar a la sociedad a la catástrofe humanitaria, ha sido agravada por Zapatero, pero hunde sus raíces en los groseros errores que, en francachela de frivolidad, se cometieron desde el mismo inicio de la transición.

La peor consecuencia de ese proceso fue la generación de una extensa y abrumadora clase política que ha degenerado en casta parasitaria, dedicada a la expoliación de las clases medias, y que perpetró cuestiones tan demenciales como la España de las autonomías, que durante cuatro décadas ha habido que aguantar, encima, ponderar como todo un éxito, cuando resulta delirante haber generado diecisiete miniestados en un territorio como el de España.

Como he narrado en Historia clara de la España reciente, desde que en 1959 Alberto Ullastres –el político más exitoso y beneficioso para la sociedad española del siglo XX y lo que llevamos angustiosamente recorrido del XXI- puso en marcha el Plan de Estabilización, el franquismo no cometió errores económicos sustanciales, salvo quizás una legislación laboral excesivamente paternalista y rígida. Para ser una dictadura, el aparataje estatal era más bien pequeño y manifiestamente sostenible. Incluso las plantillas militares y policiales no eran demasiado nutridas. El régimen franquista, a pesar de su dilatada existencia, no generó una clase política. Ni alcaldes, ni presidentes de Diputación cobraban sueldo, de modo que el éxito de Franco, lo que le permitió morir en la cama, fue generar una dictadura barata. Hubiera bastado con establecer la legitimidad de origen democrática de esa estructura que permitía una España con bajos impuestos y, por ende, incentivadora de la empresa y la industrialización, pero, por el contrario, se estableció una democracia de muy baja calidad (con concentración de poderes similar a la franquista) y excesivamente cara, con un peso de políticos profesionales que representa un lastre insostenible.

La crisis que padecemos viene de aquellos errores e implica un balance muy negativo de la monarquía juancarlista, como he descrito en otro libro, La monarquía inútil, a pesar de que la propaganda cortesana –muy delirantemente mendaz en lo relacionado con el 23-F- mantenga todavía insensatos espejismos. El seguro derrumbe el 20-N del socialismo, auténtica columna vertebral del régimen del 78, legitimador buscado de la monarquía instaurada, sitúa, por fin, estas reflexiones más allá del debate en el terreno de las implicaciones prácticas inmediatas.

ETA
La herencia envenenada
Ignacio Cosidó Libertad Digital 15 Octubre 2011

El Gobierno que surja de las urnas el próximo 20 de noviembre no sólo recibirá una herencia envenenada de casi cinco millones de parados, sino que además heredará una ETA incrustada nuevamente en las instituciones democráticas, fortalecida política y socialmente, amparada por mediadores internacionales y tratando de recomponer su maltrecha organización criminal. La política antiterrorista de Rubalcaba, basada en la negociación y la rehabilitación política de los terroristas, ha retrasado la derrota definitiva del terrorismo en al menos una década. Una derrota que será, junto a la recuperación económica, el segundo gran desafío que deberá afrontar el nuevo Gobierno.

En mi opinión, el Gobierno socialista ha cometido dos errores sumamente graves en su política antiterrorista. El primero fue la frustrada negociación política con los asesinos desarrollada en la Legislatura anterior. El segundo es haber permitido la vuelta de ETA a las instituciones democráticas sin haber exigido previamente su disolución y la condena del terrorismo. El control de decenas de ayuntamientos vascos o navarros ha permitido a los terroristas romper el aislamiento político y social que había provocado su declive en la última década y amenazaba con extinguirla si hubiéramos persistido en ese cerco democrático. Por el contrario, la política de Rubalcaba ha conducido a que el proyecto totalitario de ETA amenace con convertirse el próximo 20N en la fuerza mayoritaria del País Vasco gracias, en buena medida, a la campaña que socialistas y nacionalistas le están haciendo.

El poder político que hoy ostenta el brazo político de ETA ha devuelto a los terroristas el control institucional y social sobre numerosas e importantes poblaciones vascas y navarras, les permite financiar su proyecto con abundantes fondos públicos y avanzar en los mismos objetivos estratégicos por los que la banda ha matado a cientos de personas durante décadas. Pero lo más lamentable es que ese poder permite a ETA intentar reescribir su historia de terror relatándola como una historia de liberación que justifica sus crímenes e impone desde las instituciones su proyecto, el que instaura la amenaza sobre la convivencia pacífica y las libertades de todos.

La autodenominada Conferencia Internacional de Paz que se celebrará el próximo lunes en San Sebastian muestra además como ETA está intentando lavar su imagen internacional ante la pasividad, cuando no la complacencia, del actual Gobierno. La internacionalización del supuesto "conflicto vasco" ha sido un objetivo prioritario de la banda terrorista a lo largo de toda su historia. Como organización terrorista, ETA había sido proscrita por la práctica totalidad de la comunidad internacional gracias en buena medida a la eficaz acción exterior de los gobiernos de José María Aznar. El nuevo Gobierno, por el contrario, encontrará una ETA con importantes conexiones en el exterior que en algún caso han sido alentadas por el propio gobierno socialista.

La incuestionable eficacia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente de la Guardia Civil en estos últimos años, ha colocado a ETA en un momento de gran debilidad criminal. La ostentación partidista que Rubalcaba hace de esos éxitos no puede ocultar que esa eficacia se debe a que, en muchos casos, los guardias civiles, policías, fiscales y jueces no se dieron por aludidos por la negociación entre el Gobierno y ETA y al hecho de que éstos hayan seguido trabajando ajenos a cualquier tejemaneje político con los terroristas. Pero como bien saben quiénes luchan en primera línea contra ETA, la organización aún no ha desaparecido y sigue constituyendo una amenaza. Es más, hay constancia de que simultáneamente al lanzamiento de los comunicados de alto el fuego, la banda está tratando de recuperar su capacidad criminal. La impresión es que Rubalcaba está vendiendo la piel de la serpiente antes de cazarla.

El nuevo Gobierno recibirá una herencia envenenada porque será mucho más difícil expulsar a los terroristas de las instituciones democráticas de lo que hubiera sido impedirles volver. Si el nuevo Gobierno aplica la estrategia de firmeza que conduce a la derrota de los terroristas puede encontrarse no solo con una mayor oposición política y social en el País Vasco y Navarra, sino con una reacción de la banda conforme a su propia naturaleza asesina. Tengo la convicción de que ni una cosa ni la otra torcerán la determinación de Mariano Rajoy de derrotar al terror, pero sepamos que pese a los cantos de sirena que ahora escuchamos lo cierto es que nos queda un camino duro y difícil hasta lograr la derrota incondicional y definitiva de ETA que, no tengo duda, vamos a conseguir todos los españoles. También en esto es importante decir la verdad.
Ignacio Cosidó es diputado del Partido Popular por Palencia.

El Confucio de León
Pepe Álvarez de las Asturias El Semanal Digital 15 Octubre 2011

El iluminado de la Moncloa quiere ser el sabio de León. Tiempo para pensar va a tener, desde luego, en su nuevo cargo de supervisor de nubes tumbado en una hamaca.

No me digan que el sabio filósofo chino no tiene un aire al sabio político leonés. Fíjense en las cejas, ¡clavadito!

Al ya casi expresidente del gobierno (¡aleluya!) José Luis Rodríguez Zapatero, alias Mister Paz, le quedan pocas semanas para prejubilarse a sus 50 primaveras y retirarse a su chocita (700.000 euracos de chalete en una parcela que le costó otros 300.000) en ese bello paraje leonés de evocador nombre, Eras de Renueva, en el que dedicará su precioso tiempo a supervisar las nubes acostado en una hamaca mirando al cielo y, suponemos, también a Sonsoles. Allí, en su retiro dorado (y forrado: unos 220.000 euracos al año más chófer, más viajes de gorra, más folios y bolis gratis, más 35 escoltas de a millón al año) echará de menos sus siestas en las reuniones de la OTAN, sus risas (provocadas) en los foros internacionales, sus incomprendidas (incomprensibles) alianzas de civilizaciones, sus sonrientes fotos con los líderes del mundo libre (Chávez, Mohamed, Fidel y cía.), sus brevísimos pero intensos encuentros góticos con Ohbama!, sus viajes por aquí y por Alá, sus goles de cabeza en la champion league europea, sus duelos dialécticos en el debate del Estado Lamentable de la Nación, sus negociaciones con los hombres de paz, sus entrevistas-masaje-tantra en RTVE, sus veranitos en La Mareta, sus paseítos por los jardines de la Moncloa y del Pardo… todo eso y más echará de menos el expresi en el León de sus amores crepusculares.

O sea, que se va a aburrir como un muerto, suponiendo que los muertos se aburran, claro. En previsión de ese mortal aburrimiento, al expresi se le ha ocurrido una idea genial: llenar León de chinos, que deben ser la mar de entretenidos. No sabemos si retomará sus clases de artes marciales de su juventud o aprenderá a cocinar rollitos de primavera para sorprender a Sonsoles o empezará a estudiar el idioma chino ahora que ya domina el inglés, el francés y el alemán; o si quedó tan impresionado viendo la reciente peli sobre Confucio (Hu Mei, 2010) en el cine que ha decidido hacerse sabio en dos tardes. El caso es que este lunes inauguró el Instituto Confucio de León y habló de la magnífica riqueza de la China de hoy y de ayer a través de su lengua, de su tradición milenaria, de su visión del mundo, de su dinamismo económico, de su potencia investigadora y de la profundidad de sus filósofos (paradójico que el sabio de La Moncloa admire de China justo lo que ha dinamitado en España). Como no podía ser de otra manera, el gabinete del expresi rebuscó en google al acecho de alguna cita del sabio filósofo chino que da nombre a la cosa y el expresi quedó como un verdadero Confucio cuando soltó eso de "donde quiera que vayas, ve con todo, y lleva a tu lado tu corazón" (aunque probablemente pensando más en su retiro leonés y en su Sonsoles que en los ministros chinos que sonreían a su vera).

Y claro, me lo ha puesto a huevo. Porque uno, que también sabe rebuscar en google como el que más, se ha tomado la molestia de recopilar una serie de citas del sapientísimo Confucio, que hace ya 2500 años pensaba en Zapatero. ¿No me creen? Lean, lean atentamente estas premonitorias sentencias y convénzanse:

"Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes" (mucho, mucho peor)
"Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro" (estudiar, no destruir)

"Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles" (sin comentarios)
"El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor" (y si lo corrige mal, peor todavía).

"Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz" (eso va por lo del abuelo Lozano)
"El más elevado tipo de hombre es el que obra antes de hablar, y practica lo que profesa" (y el que habla sin obrar y practica lo contrario de lo que profesa, ¿qué tipo de hombre es?)

"No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación" (perfecta descripción de dos legislaturas)
"¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás? (pues eso)

"Gobernar es rectificar" (y rectificar y rectificar y rectificar y rectificar ¿qué es?)
"Antes de empezar un viaje de venganza cava dos tumbas" (o cuarenta millones)

"Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida" (como si lo viera: supervisor de nubes tumbado en una hamaca mirando al cielo… y a Sonsoles).

No me digan que el filósofo de Qufu no lo clavó. Si es que no hay nada como la sabiduría. Esa extraña cualidad que, a partir de noviembre, vamos a tener en León a espuertas. Y en Eras de Renueva más.

Traición
 Irene VILLA La Razón 15 Octubre 2011

Parece que cuesta hablar de España, incluso en su día. Aunque Rajoy mencionó el Día de la Hispanidad, ninguno de los dos principales candidatos sacó el tema en los minutos que duró una conversación tan comentada. Elogiar nuestras Fuerzas Armadas no habría estado de más, pero cuesta tratar sin complejos ciertos temas clave como la unidad para superar la crisis, la fuerza para poder volver a ser un país con mayúsculas, la solidaridad que mitigue odios ancestrales, la igualdad en el trato a las Comunidades Autónomas que ponga fin a los enfrentamientos… y es justo ahora cuando más lo necesitamos.

El destino ha querido que sea el lunes, día en que prescribe el atentado que casi nos borra del mapa, el momento elegido para que los artífices de miles de crímenes durante más de medio siglo, consigan lo que siempre han ansiado: internacionalizar lo que consideran «su conflicto», que no es más que haber nacido en España, en lugar de haberlo hecho en un hipotético país de siete provincias. Pero no abandonarán sus armas hasta ver ampliamente rentabilizada su carnicería. Se legitima así la negociación con terroristas, un chivatazo político, una traición a toda la sociedad que intuye la rendición de quienes se espera respaldo y amparo. Los sentimientos de repulsa e indignación, no solo afectan a los que hoy se manifiestan. ¿Qué conferencia de paz puede estar protagonizada por asesinos?

¿Más cerca de la paz?
A lo mejor convendría pedir ya al poder emergente el diálogo y la negociación para acordar qué pasará con la parte no nacionalista de la sociedad vasca en la fase de transición hacia una democracia tutelada
MANUEL MONTERO www.diariovasco.com 15 Octubre 2011

Entre los latiguillos que están haciendo fortuna estos meses -«los nuevos tiempos» que dice Bildu desde que manda- destaca el que asegura una y otra vez que «estamos cerca de la paz» (o «más cerca»), que «damos pasos hacia la paz». Sirve para todo, menos para aclarar qué es la paz, una cuestión en la que nunca ha habido acuerdo: si consiste en que desaparezcan el terrorismo y las coacciones o, de paso, ha de incluir la 'nacionalización' de la sociedad vasca, con cambios en el estatus político. Sorprendentemente, se califican como «pasos hacia la paz» solo las medidas que favorecen a la izquierda abertzale y se ajustan a su programa.
 También se emplea el término cuando el soberanismo forma alianzas. En ambos casos nos acercamos a la paz. Si algo contraría a Bildu es un obstáculo para la paz: nos la aleja.

Por otra parte, ETA no ha desaparecido ni, por lo que sabemos, ha reñido con los suyos. Pues bien, identifica 'la auténtica paz' con el logro de sus reivindicaciones históricas (la territorialidad, la autodeterminación, la amnistía ya). Las cosas parecen bastante claras: ya sabemos cuál es el camino de la paz. De esta forma, extraña que no se haya recorrido antes, si de eso se trataba.

Porque da la impresión de que de eso se trataba, incluso para sectores próximos a ambos gobiernos, el español y el vasco. Con seguridad se calificará de «paso hacia la paz» la inaudita decisión del PSE de acudir a la llamada 'conferencia de paz'. Hasta se podrá escuchar que «de esta forma avanzamos hacia la paz». Al menos, que no lo digan muy alto, por pudor.

Metidos en este delirio hasta se podrían ahorrar trámites: se le pide a 'la organización' que concrete las instrucciones y manos a la obra. En realidad, la paz siempre ha estado al alcance de la mano, bastaba conceder al terrorista sus reivindicaciones para quitarle las razones de matar. Si se quiere ganar tiempo, pues estas cosas llevan sus trámites, se podría acordar en la conferencia de paz la amnistía ya, además de avanzar las conversaciones para fijar las fechas de los referéndums y los caminos de la anexión de Navarra. Urge: es mejor rendirse de golpe y de cara que una política de cesiones en las que un día va la mano y luego el resto.

Repasemos: hace un par de años la izquierda abertzale comenzó a desplegar una nueva estrategia, de la que es razonable pensar que participase ETA, en la que propuso lo que llamó «proceso democrático», que consiste en una negación de la democracia. En ella figuraba la patochada de una comisión internacional que se dedicará a verificar treguas y daría la imagen de internacionalización «del conflicto»; tal procedimiento cuenta con el visto bueno del terrorismo, como ya nos ha comunicado. No es una estrategia neutral, sino de parte.

En la mentada comisión figuraban unos individuos a los que se otorgaba el título de mediadores o facilitadores. Al margen del prestigio que hayan podido alcanzar en sus casas, los seleccionó la izquierda abertzale y, por lo que se puede colegir, con referencia al País Vasco no se enteran de la misa la media. Un promotor de la conferencia aseguraba estos días que «la paz exige que todos crean que ganan» (como si fuésemos tontos y no supiésemos distinguir entre ganar y perder). Este dislate no tiene ni pies ni cabeza. A saber quién les ha informado de lo que pasa en el País Vasco y qué han querido creer. Deben de pensar que aquí hay una guerra de dos partes enfrentadas y no lo que hay, la acción terrorista contra la democracia. ¿Ganar todos? A unos les dejarán de amenazar, extorsionar y asesinar; a los otros se le concederán sus fantasías, por las que han combatido a la democracia. Todos contentos, todos han ganado. ¿Todos contentos? Para cargarse la democracia no hacía falta las alforjas que arrastramos.

Por eso, que el partido del Gobierno acuda a un acto organizado por la comisión que ha designado la izquierda abertzale, que queda así legitimada, constituye un desatino. Si el propósito es negociar cómo trastocamos la democracia, apaga y vámonos. A lo mejor convendría pedir ya al poder emergente el diálogo y la negociación para acordar qué pasará con la parte no nacionalista de la sociedad vasca en la fase de transición hacia una democracia tutelada. Y después.

¿Puede pasar algo peor? Sí: que en los próximos días ETA emita un comunicado diciendo que ha llegado a algún acuerdo -o que está dispuesta a ello- para después de las elecciones iniciar una negociaciones con vistas a definir la paz y a disolverse. Un comunicado que no anuncie su desaparición, sino que tan solo la sugiriese, remitiéndose a las conversaciones posteriores. Si el PSOE cayese en la tentación de usar electoralmente tal declaración, el desastre sería completo. Si, además, se tuviera la sensación de que con su política de estos meses el PSOE buscaba esta baza electoral podría hablarse de hecatombe.

TV3
Una nación, una televisión
Maite Nolla Libertad Digital 15 Octubre 2011

¿Desde cuándo tevetrés se ha regido por el criterio de la rentabilidad económica? Nunca, la verdad. Decir que la televisión pública en Cataluña nació, creció y se está hundiendo siendo un elemento clave del nacionalismo y del independentismo, no es una crítica ni una opinión: es un dato objetivo. No lo digo yo; según el portavoz del gobierno de la Generalitat, tevetrés es parte del proceso de construcción nacional de Cataluña.

Por eso, en plena polémica sobre la posibilidad de cierre o venta de las televisiones autonómicas, máxime cuando las autonomías propietarias no pueden pagar medicamentos o tienen que cerrar los "CAP" porque no hay un duro, la directora del ente nacionalista publicó un recordatorio un tanto angustioso, pero muy clarito para el que quisiera entenderlo. Tevetrés existe para reflejar que Cataluña es una nación distinta a España: a través del deporte, del mapa del tiempo, de la música, de los culebrones, de los programas para niños, del uso del lenguaje y hasta de la filantropía. Por eso, la señora directora, habitual confesora de Otegi y de sus amistades, recuerda que la "Corpo" no está para competir con Telecinco. Nuestros designios son otros. Es parte del bien común y recortar en tevetrés es recortar en nacionalismo. Vaya, que una nación necesita una televisión. También tengo que decirles que aunque se mezcle todo, la polémica en Cataluña sobre la viabilidad del ente, de momento, tiene más de reyerta entre clanes que de debate serio, pero que se hable de ello es un paso porque, al fin y al cabo, la gente no hila tan fino. Ya ven, efectos imprevisibles de la crisis.

En el fondo, la cuestión de las televisiones es el reflejo de la forma atravesada en la que se ha desmontado el Estado. Al nacionalismo nunca le ha importado el Estado autonómico. Lo que quieren es un Estado propio. Por eso, el supuesto encaje se ha hecho desde la deslealtad. La cesión de competencias no se ha regido nunca por el criterio de la eficacia o por el del mejor servicio a la gente: ha sido la manera de poner las bases para que llegado el momento Cataluña o el País Vasco tuvieran una apariencia de Estado. Con su policía, su legislación completa sobre todo lo legislable, su Justicia y, claro está, sus televisiones públicas. Y eso se ha copiado en todas las comunidades. Vamos, que la cláusula Camps, no la inventó Camps. Y si en las comunidades con nacionalismo el criterio no era el de la eficacia, en las comunidades sin nacionalismo el criterio fue el de la mera copia; televisiones incluidas. Y ahora no tenemos con qué pagar ni el original ni la copia.

Cataluña
Mas amenaza con un “casus belli” si se modifica el modelo ilegal de inmersión lingüística escolar
El presidente de la Generalidad lanza amenazas contra quien se atreva a exigir el cumplimiento de las sentencias que obligan a restablecer el bilingüismo escolar. Un nuevo informe sobre política lingüística apunta los próximos objetivos del nacionalismo: ‘la calle’, la publicidad de las televisiones públicas y privadas, los inmigrantes, los fabricantes de juguetes, los patios de los colegios, y la Justicia.
Redacción www.vozbcn.com 15 Octubre 2011

El presidente de la Generalidad, Artur mas, ha advertido, otra vez este viernes, de que hay una serie de “líneas rojas” en diversos ámbitos, como sería la lengua catalana, que “si son atacados” o hay “una voluntad de destrucción o de dilución”, serían considerados como un “casus belli” (motivo de guerra) por la defensa de Cataluña.

Mas ha hecho estas declaraciones durante la reunión anual del pleno del Consejo Social de la Lengua Catalana en Barcelona, órgano consultivo creado en 1991, al que también han asistido el consejero de Cultura, Ferran Mascarell; el presidente del Instituto de Estudios Catalanes, Salvador Giner; la directora general de Política Lingüística, Yvonne Griley; y el secretario del Consejo, Josep Santamaria.

“Ataques” contra el catalán por parte de “algunos tribunales”
Según el presidente autonómico, en los últimos tiempos Cataluña ha vivido una época de “ataques”, protagonizados por “algunas sentencias de algunos tribunales”, así como “algunas amenazas claras que atacan la línea de flotación del país [Cataluña]“, en clara referencia a la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán.

Mas se ha felicitado por el acuerdo al que recientemente ha llegado con las distribuidoras cinematográficas para aumentar el número de películas dobladas al catalán, que permitirá pasar “de la cuota mísera del 3% de presencia del catalán en las salas de cine a un objetivo del 20% en tres o cuatro años”, ha señalado.

Y ha insistido:
“Nuestra sensación es que el progreso de la lengua catalana, desde muchos puntos de vista, va hacia adelante, pero hay
interrogantes importantes, algunos de ellos muy importantes, en algunos ámbitos de nuestra sociedad todavía es escaso, y en otros, el progreso de la lengua es mucho más evidente y mucho más potente. Y esto demuestra hasta qué punto todavía estamos en una situación en la que hay que desplegar todas nuestras energías, las de todo el mundo, las del Gobierno [autonómico], las de las instituciones públicas, las de la sociedad civil, las del tejido asociativo… nos hace falta desplegar todas las energías posibles para ir haciendo progresar este uso general, normal y social de la lengua catalana.

Más medidas para ‘incrementar el uso del catalán en la calle’
La reunión ha servido para aprobar el dictamen sobre el informe de política lingüística relativo al año 2010 presentado recientemente por la Consejería de Cultura, donde se detallan las actuaciones en ese ámbito, que han supuesto un coste de 159 millones de euros procedentes del presupuesto de la Generalidad.

En las conclusiones del dictamen se insta a las instituciones autonómicas a tomar las medidas oportunas para ‘incrementar el uso del catalán en la calle’, especialmente mediante ‘la formación de adultos’, por considerarlo ‘primordial para la cohesión del país [Cataluña]‘. También se propone al Gobierno autonómico que ‘vele por la calidad lingüística de las emisiones de radio y televisión hechas por canales públicos y privados y alerta sobre el aumento de publicidad en castellano en medios públicos’.

Inmigrantes, fabricantes de juguetes y patios de los colegios
Se destaca ‘la importancia de la aprobación de la Ley de Acogida’, que excluye el uso del castellano en los procesos de integración de los inmigrantes y que está recurrida ante el Tribunal Constitucional. Y se valora ‘favorablemente’ la Ley de Educación, que prohíbe el español como lengua vehicular escolar, así como ‘la defensa firme’ que el Gobierno autonómico viene realizando de la inmersión obligatoria.

Por otra parte, el documento resalta ‘la baja incidencia que tienen los estudios de lengua, literatura y cultura catalanas en las universidades del Estado’. Y ‘reclama acciones urgentes dirigidas a los fabricantes de juguetes para normalizar la presencia del catalán en sus productos, además de alertar de que el catalán no es la lengua predominante en internet, en los videojuegos, o en la televisión, y en consecuencia, tampoco lo es en los patios de las escuelas‘.

Justicia, Código de Consumo, aranés y cine
El documento aplaude otras leyes aprobadas durante el año 2010, como la Ley del Código de Consumo, la del Aranés, o la del Cine, normativas todas ellas que discriminan sistemáticamente a los castellanohablantes y que están recurridas ante el Tribunal Constitucional, lo que califican de ‘ataque jurisdiccional’. Aún así, el texto ‘insta a garantizar la inversión pública y la plena aplicación’ de las mismas.

Finalmente, el dictamen ‘propone’ que ‘el dominio del catalán sea un requisito para los profesionales’ del ámbito de la justicia, puesto que consideran que ‘el catalán ha sufrido un retroceso en los últimos tiempos’.

Los casus belli del nacionalismo catalán
La afición de los dirigentes nacionalistas por considerar casus belli cualquier sentencia judicial o texto legal (por muy democráticamente que se apruebe) que vaya en contra de sus intereses viene de lejos. Así, en mayo de 2008, el propio Artur Mas apuntaba como “casus belli” la posibilidad de que las Cortes aprobaran una modificación de la Ley Electoral que quitase peso a los partidos nacionalistas. “Una declaración de guerra en toda regla”, advirtió entonces.

En marzo de 2009, el responsable de inmigración de Convergència, Àngel Colom, aseguró que si el Tribunal Constitucional “se carga el Estatuto, o parte del Estatuto o reinterpreta a la baja el Estatuto” sería tomado como un “casus belli”, y no se aceptaría ni se obedecería.

Pujol y la inmersión obligatoria
Pero el político más propenso a utilizar el sintagma bélico como amenaza, sin duda, ha sido el ex presidente de la Generalidad y presidente fundador de Convergència, Jordi Pujol. En marzo de 2009 advirtió de que, si el Tribunal Constitucional subrayaba la ilegalidad de la inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, “habría de considerarlo un casus belli, un hecho de extrema gravedad y un atraso muy grande”. En agosto de 2010 insistió: “Si la inmersión lingüística quedase suprimida o rebajada [en aplicación de la sentencia del Tribunal Constitucional] se tendría que considerar un casus belli”. Y en enero de este año proclamó: “Si nos dicen que la inmersión lingüística se ha acabado, esto es un casus belli”.

Su hijo, y número dos de la formación nacionalista, Oriol Pujol, ha tomado buen ejemplo de su mentor, y en septiembre pasado, al hilo del auto del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que manda ejecutar las sentencias del Tribunal Supremo en favor del bilingüismo escolar, también se posicionó en una línea similar: “Desarrollaremos todo lo que haga falta [la inmersión lingüística obligatoria], para que todo el mundo tenga claro que de esto haremos un casus belli”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
La Conferencia de la traición.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 15 Octubre 2011

Hace ya mucho tiempo que el lenguaje de los dirigentes del PSE-PSOE no se diferencia del que siempre ha usado la llamada izquierda abertzales, es decir, ETA. Se habla de "paz" sin que haya habido una guerra. Se habla de "conflicto vasco", cuando solo es la imposición de una ideología nacionalista secesionista por la fuerza, por la coacción y el terrorismo asesino indiscriminado de una banda llamada ETA. Se habla de vencedores y vencidos y de "empate" para crear la sensación de que "todos han ganado".

Esta hipocresía y la farsa de hacer una "Conferencia de paz" en San Sebastián en la que hay un batiburrillo de personajes y organizaciones de diverso pelaje, dispuestas a actuar de mediadores en un asunto que solo compete a a España, a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y al Gobierno y partidos políticos en la llamada "Lucha anti terrorista". Una Conferencia cuya convocatoria y cubrimiento de gastos aún no está clara, aunque todo parece indicar que es el Gobierno de Zapatero, ese "hombre de paz", el que va a cargar con ellos a costa de los impuestos de todos los españoles.

Y es que como ya dije hace días, se está cumpliendo la "hoja de ruta" de forma puntual, aunque ahora acelerada por la cercanía de las elecciones. El PSE ha pasado de criticar y censurar esta "Conferencia", incluyendo la mezquindad de que su Presidente Eguiguren afirmase que asistiría a modo personal, a finalmente y tras una visita relámpago del Sr. Ares a Madrid y mantener diversos encuentros no publicitados, a sumarse como asistente u oyente.

Tanto Rubalcaba como Zapatero no parecen estar perdiendo el tiempo y su pretensión es querer forzar la situación para que esta intermediación sea la excusa perfecta para reabrir oficialmente, ya que nunca se ha cerrado, la mesa de negociaciones y que se produzca el tan ansiado y rogado comunicado de ETA donde anuncie su disposición a...si se cumple con...Además, estos miserables, se han arrogado una representatividad de la que carecen, pues solo actúan como Partido político sin ningún apoyo expreso del resto y sin haber tenido en cuenta la voluntad y las peticiones de las víctimas del terrorismo de ETA.

La propia Conferencia es un acto de agresión a la sociedad española y a las víctimas de ETA. La presencia de esa organizaciones no ha sido solicitada, salvo por la propia ETA a través de su brazo político BILDU, ni es bien recibida. La asistencia de cualquier demócrata y aún más de cualquier partido político español como el PSE-PSOE debe considerarse como un acto de cesión al chantaje terrorista y un comportamiento de deslealtad con el Estado de Derecho. En definitiva, un acto de Alta Traición al Estado que debe ser denunciado ante la Justicia y juzgar a los responsables.

NO basta con condenar esta pantomima de conferencia, ni hay que darle publicidad a de lo que de ella resulte. Lo que importa es que la Unidad en la lucha anti terrorista ha sido destrozada por la traición del PSE-PSOE y que ello debe dar lugar a una respuesta contundente de la sociedad española y del PP. Porque si como parece, el PP sigue dispuesto a sostener en el Gobierno Vasco al PSE del Sr. López, confirmará que es cómplice de esta aberrante situación y tan culpable como los del PSE-PSOE.

Desde aquí expreso mi total rechazo a que se celebre esa conferencia y mi desprecio por un partido que lejos de combatir a ETA prefiere ceder bajo la consigna de olvidar a sus propios muertos a cambio de que ETA no siga matando y obtenga el poder sobre el territorio que reclama. Creo que los españoles, que también somos víctimas potenciales de esa banda de terroristas, no debemos consentir que se siga por este camino de indignidad, de traición y de vileza. España no merece que estos traidores se salgan con la suya. Impidámoslo.

Mendigando a ETA
José Antonio VERA La Razón 15 Octubre 2011

Produce vergüenza comprobar cómo los socialistas se deslizan ante el mundo etarra para lograr como sea un comunicado de la banda, antes de las elecciones, que permita a Rubalcaba exhibir algún logro ante su alicaído electorado. El último episodio lo constituye esta «Conferencia de Capitulación» (Rosa Díez, sic) que va a reunir en San Sebastián el próximo lunes, con todo tipo de honores, a los voceros de Batasuna-Bildu-Amaiur junto a supuestos observadores internacionales de la cuerda abertzale como Brian Currin, y una delegación oficial del PSE-PSOE. Esto último es lo más llamativo del aquelarre. Se entiende que el mundo proetarra organice el foro y que sus huestes lo respalden. Pero no se comprende nada el entusiasmo socialista.

Salvo que lo analicemos desde un punto de vista electoral. Rubalcaba da cada vez peor en las encuestas, está apagado y necesita desesperadamente apoyo exterior para animar a sus votantes. Por una parte apela a la calle para que colectivos de su entorno se levanten contra el Rajoy evocando recortes futuribles. Por otra, espera que ETA se porte bien y le haga un regalo en campaña anunciando el fin de su actividad asesina y comprometiéndose sólo con la lucha política. Cosa no descartable. Como han dejado claro los testigos protegidos del Caso Faisán en sus declaraciones ante el juez Ruz, el auténtico «jefe de la negociación» ha sido desde el primer momento Rubalcaba. Él fue quien nombró a los interlocutores del Gobierno, el que daba las órdenes a Eguiguren, el que dio el visto bueno a que el prófugo Ternera encabezara la «delegación etarra», y quien tenía información privilegiada de cada una de las 66 reuniones acreditadas que se produjeron entre el Gobierno y ETA. También es, por eso mismo, el máximo responsable de las camelancias que se difundieron durante aquel frustrado alto el fuego, a saber: cuando se dijo que ETA había dejado de cobrar el «impuesto revolucionario»; cuando aseveró que no sabía donde estaba Ternera y en realidad llevaban ya más de sesenta reuniones con él; cuando el propio Rubalcaba aseguró, tras la bomba en la T-4, que ya no habría más contactos; y cuando el entorno del hoy candidato trasladó la especie de que único responsable de la negociación era Zapatero.

Se pueden intuir más añagazas, sólo que aún no tan probadas como las anteriores. Dijo Rubalcaba, tras el fracaso de la negociación, que ya no habría más reuniones con ETA. La realidad es que se han seguido produciendo en este tiempo y fruto de ello es la entrada de Bildu en las instituciones, el proceso en marcha de acercamiento de presos, la petición de excarcelaciones y la misma cumbre del lunes en San Sebastian. Como todo está pactado, se entiende que tanto Ares como Jáuregui se manifiesten a favor de esa «Conferencia», pese a que antes dijeron lo contrario. Claro, se vieron con Rubalcaba en Madrid y recibieron la orden clara de que hay que estar allí. ¿Por qué? Porque el candidato socialista necesita contentar a ETA para que la banda haga por favor el comunicado que tanto espera y tanto se retrasa.

Libertad ¿cuándo?
Carmen Gurruchaga La Razón 15 Octubre 2011

La paz es algo que se alcanza tras un convenio que pone fin a una guerra o conflicto armado entre las partes. Pero en el País Vasco no ha habido ninguna guerra; lo que ha sucedido es que durante décadas un grupo terrorista se ha dedicado a asesinar, chantajear y aterrorizar a unos ciudadanos decentes, que jamás han cometido un acto violento para defenderse. Por eso, la «Conferencia de Paz» que tendrá lugar el lunes en San Sebastián, con la aquiescencia de nacionalistas y socialistas no tiene RAZÓN de ser. Sería suficiente con la decisión de ETA de anunciar su disolución y del cese definitivo en su actividad delictiva para que los demócratas vascos recuperen la libertad que los terroristas les han arrebatado durante tanto tiempo. Pero si el encuentro del lunes se hubiera denominado «conferencia por la libertad», las premisas serían bien diferentes y los terroristas y sus acólitos no la habrían propiciado. Porque no legitimaría la actividad terrorista, porque quedaría claro que sólo ellos han sido los agresores y, porque, en definitiva no sacarían ni el más mínimo beneficio por el dolor que han causado. El encuentro, además, dejará clara la división de la sociedad vasca en dos bloques, pues no todo el mundo mira la reunión bajo el mismo prisma. A un lado se sitúan los nacionalistas y al otro, los que no lo son. No está definida la ubicación de los socialistas pues asumen el término «paz» y manifiestan su esperanza de que el encuentro sea algo diferente a una magnífica operación de marketing electoral para Amaiur, la última marca de Batasuna.

Todos somos Lawrence
Luis del Pino Libertad Digital 15 Octubre 2011

¿Quién de ustedes no ha oído hablar de Lawrence de Arabia? Lo más probable es muchos - o al menos los no tan jóvenes - hayan visto la película que sobre su vida dirigió David Lean en 1962. El film ganó la friolera de 7 premios Oscar, aunque Peter O'Toole no consiguió la estatuilla por su papel protagonista, porque se la arrebató Gregory Peck con su magistral interpretación en la película "Matar a un ruiseñor".

Thomas Edward Lawrence, el que llegaría a ser conocido como Lawrence de Arabia, nació en 1888 en Gales. A los 22 años se graduó en Historia en Oxford y comenzó a trabajar como arqueólogo en Oriente Medio, participando en excavaciones financiadas por el Museo Británico. Por aquella época, todos los actuales países de Oriente Medio formaban parte del Imperio Otomano y durante cuatro años el recién graduado estudiante recorrió la región de arriba a abajo.

En enero de 1914, pocos meses antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, Lawrence fue reclutado por el servicio secreto británico, debido a su excelente conocimiento de Oriente Medio y a su perfecto dominio de la cultura y el idioma árabes.

Al declararse la guerra, los ingleses fomentaron la revuelta de las tribus árabes de Oriente Medio contra los turcos, aliados de Alemania, y encargaron a Lawrence la tarea de organizar a las dispersas e indisciplinadas tribus locales.

La idea era simplemente crear a los turcos los suficientes problemas como para distraer efectivos militares del teatro de operaciones europeo, así como evitar también una eventual invasión de Egipto por parte de los turcos.

Pero Lawrence de Arabia tuvo mucho más éxito del esperado. Las levantiscas tribus árabes llegaron a confiar ciegamente en aquel británico que hablaba, vestía y se comportaba como ellos, y las tropas comandadas por Lawrence no solo pusieron en marcha una efectiva guerra de guerrillas, sino que llegaron a cercar Medina, conquistaron la ciudad de Aqaba y participaron decisivamente en la toma de Damasco.

Acabada la guerra, Lawrence de Arabia presionó para que Oriente Medio se constituyera como reino unificado independiente, pero Inglaterra y Francia terminaron repartiéndose el territorio. Lawrence volvió a Inglaterra, donde vivió 17 años saboreando las ventajas y las desventajas de haberse convertido, durante aquellos cuatro años de guerra, en todo un héroe nacional. Murió en 1935, en un accidente de motocicleta, al efectuar un giro brusco para evitar atropellar a dos niños.

Lawrence de Arabia es, por tanto, uno de esos héroes de leyenda que tan poco abundan en la Historia: un hombre hecho a sí mismo, dispuesto siempre a ignorar las voces que dicen que algo es imposible y siempre presto a saltarse todas las normas establecidas por la costumbre, para al final terminar realizando hazañas aparentemente sobrehumanas.

Sin embargo, la vida privada de Lawrence de Arabia fue algo menos edificante que su vida pública. Aunque los detalles sobre su vida personal son escasos, sí que se conoce lo suficiente como para saber que ese héroe de leyenda tenía un lado ciertamente oscuro. Tal como él mismo deja caer en sus memorias, era un redomado masoquista, que sentía placer sexual siendo golpeado. De hecho, pagaba a un compañero suyo del ejército para que le azotara, tal como desvelan Phillip Knightley y Colin Simpson en su biografía del arqueólogo-soldado.

Hace falta estar un poco mal de la cabeza, ¿verdad? Sentir placer al experimentar dolor es indicio inequívoco de que algo no marcha bien en tu cerebro. Y ya el pagar a alguien con el fin de que te pegue, es síntoma indiscutible de que estás como un cencerro, ¿no creen ustedes?

Pues no se apresuren a condenar a Lawrence de Arabia por esa morbosa característica de su personalidad, porque a lo mejor resulta que ninguno de nosotros tiene mucho que reprocharle.

Desde que se iniciara la transición en nuestro país, los españoles venimos financiando con nuestros impuestos a quienes desde el principio no han tenido otro objetivo que destruir España y su Constitución.

Malo es que tengamos una banda terrorista que lleva operando medio siglo, pero lo verdaderamente terrible es que esa banda terrorista se financia con nuestros propios impuestos: impuestos que antes se canalizaban hacia el entorno batasuno de manera subrepticia, a través de organizaciones y asociaciones del más variopinto pelaje. Ahora, ese dinero se entrega ya directamente, sin ningún tipo de pudor, a Bildu, que controla una diputación provincial y decenas de ayuntamientos, ante el vergonzante silencio de toda nuestra clase política.

Malo es que tengamos minorías nacionalistas que, representando sólo a una minúscula parte de los electores españoles, se dedican sistemáticamente a pisotear los derechos constitucionales de los ciudadanos. Pero lo peor es que con lo que esos nacionalismos opresores llevan décadas financiándose es con el dinero de nuestros impuestos.

Llevamos más de tres décadas pagando a quienes nos hacen daño. Pagamos para que nos nieguen el derecho a que nuestros hijos estudien en el idioma oficial del estado; pagamos para que nos multen por rotular una tienda en castellano; pagamos para que se realicen en los colegios campañas de adoctrinamiento contra todo lo que suene a español; pagamos para que desde determinadas televisiones públicas se mande a la mierda a la puta España entre las risas del respetable; pagamos para que los símbolos que representan a la democracia española sean eliminados de los municipios; pagamos para que energúmenos de asociaciones independentistas quemen banderas constitucionales; pagamos para que ciertos cargos públicos se declaren insumisos frente a las sentencias de los tribunales; pagamos para que los proetarras sigan organizando manifestaciones contra la Guardia Civil en el País Vasco; pagamos para que los comandos no fichados de ETA tengan acceso desde los ayuntamientos a los datos que mañana pueden servir para organizar nuevos atentados; pagamos para que una diputación gobernada por Bildu tenga acceso a los datos fiscales de todos los españoles...

Llevamos más de 30 años pagando. Pagando incluso a los que nos pegan un tiro en la nuca o nos ponen un coche bomba.

¿Quién de ustedes se atrevería, por tanto, a tirar la primera piedra contra aquel Lawrence de Arabia que pagaba para que le golpeasen? ¿Se le ocurre a alguien mayor muestra de masoquismo que la que llevamos los españoles dando desde hace 30 años? Con una importante diferencia: al menos Lawrence de Arabia pagaba a los que le golpeaban porque sentía placer. Nosotros, ni eso. Pagamos para que nos golpeen sin que ni siquiera nos guste.

Así que nosotros sí que estamos enfermos. Profundamente enfermos. Lawrence de Arabia era un prodigio de equilibrio emocional comparado con nosotros.

La mona se queda sin hospital
Pablo Yáñez González. www.gaceta.es 15 Octubre 2011

Ahora ya sí que podemos decir que el nacionalismo ha hundido Cataluña.

Tres de cada diez camas de los hospitales catalanes y dos de cada cinco quirófanos se encuentran cerrados por la incapacidad de la Generalitat de hacer frente a su coste económico. Esa es la denuncia de los sanitarios de centros como el Hospital de Bellvitge o el Vall d’Hebron.
Las consecuencias que esta noticia puede tener sobre la ciudadanía en Cataluña son evidentes. La calidad de la atención sanitaria se ve reducida ostensiblemente, los profesionales a los que la Generalitat acosa para recortar el gasto no pueden desarrollar sus labores en plenas condiciones y las listas de espera se verán incrementadas de manera notable en los próximos meses.

Esta realidad es el resultado de aplicar una doctrina nacionalista, al servicio de unos pocos, a la gestión sanitaria que debería atender a toda la sociedad. El nacionalismo catalán ha tardado 30 años en perder su careta pero a día de hoy camina descubierto, y su rostro es el de la ruina económica y la insostenibilidad de su sistema público de salud.
Pero incluso en los peores momentos no pierden sus señas de identidad. El Gobierno de Artur Mas aprobaba el pasado 27 de septiembre destinar un millón cuatrocientos mil euros a la promoción de la cultura y la lengua catalanas en el extranjero. Y es que la renuncia de los consejeros a la paga extra de Navidad es algo así como en la mona el vestido de seda, con el que ya sabemos, mona se queda.

El victimismo del nacionalismo catalán ya no sirve para esconder que su ininterrumpido gobernar desde la Transición española ha supuesto la ruina de la que antaño era la locomotora económica de nuestro país. Porque aquellos tiempos de bonanza quedaron atrás y, a día de hoy, los catalanes ya sólo pueden ver por el retrovisor los cadáveres del Estado de bienestar que acumulan tras de sí Pujol, Montilla o el propio Artur Mas.

Nacionalismo igual a ruina es algo que muchos tenemos claro. Unos gobernantes entregados a un proyecto de falsa construcción nacional que no cuenta con el respaldo real de la ciudadanía son unos dirigentes que trabajan por sus propios intereses dando la espalda al encargo que los legitima en sus puestos.

Si a ello le sumamos que quienes deben hacer cumplir la Ley se han convertido en insumisos, la ruina no es ya sólo económica, sino que es una ruina social con niños aprendiendo en barracones, sin hospitales y sin Ley.

Ahora ya sí que podemos decir que el nacionalismo ha hundido Cataluña.
Veremos recortes en la sanidad, en la educación, veremos impagos por parte de las Administraciones y veremos caer numerosas prestaciones sociales. Veremos a quienes afirman servir al pueblo catalán desmontar piedra a piedra el Estado de bienestar. Pero lo que no veremos es un solo paso atrás en el camino suicida de construir una nación artificial sobre los restos de una sociedad real.

El Gobierno insumiso en el que los consejeros piden perdón por hablar en castellano no recortará un solo euro de las subvenciones con las que mantiene callados a todos aquellos medios de comunicación capaces de firmar un editorial único, no cerrará una sola embajada y no dejará de financiar a aquellos que montan manifestaciones contra las sentencias judiciales.
Como hemos podido comprobar, antes cerrará quirófanos y, el día que sea necesario, hospitales enteros.
En esta huida hacia delante la única duda es si alguien se atreverá a pararle los pies. La iniciativa de la defensora del Pueblo, María Luisa Cava de Llano, para que el despilfarro se tipifique como delito en el Código Penal es la propuesta más valiente escuchada en el seno de nuestro sistema político a este respecto. Y si tuviésemos que explicar las justificaciones de esta propuesta, Cataluña y sus gobernantes serían un cajón enorme del que extraer ejemplos uno detrás de otro.
Los españoles tenemos, respecto al nacionalismo catalán, dos cascabeles en la mano y un gato al que atrapar.

Los presuntos delitos de desobediencia y prevaricación que suponen el desacato continuo de las sentencias judiciales que ordenan a la Generalitat recuperar también el castellano como lengua vehicular en la enseñanza es el primero de ellos. El segundo es la rendición de cuentas de quienes en nombre de la independencia de Cataluña han arruinado a la propia sociedad catalana.

Y el lazo de unión entre estas dos actitudes propias de los dirigentes nacionalistas catalanes radica en que confundieron el lugar idóneo para expresar su mensaje. Porque si el único interés que les mueve es el de satisfacer un proyecto excluyente de la mayoría, están precisamente por ello incapacitados para manejar los recursos públicos, que debieran funcionar al servicio de la ciudadanía al completo.

Y si su principal reclamación es la de incumplir las sentencias judiciales que evidencian la ilegalidad de sus propuestas, su lugar no debiera ser el despacho oficial, ni tan siquiera las barricadas. Porque si cualquiera de los que no actuamos en nombre de la ficticia nación catalana incumpliésemos las sentencias de los tribunales, nuestro lugar sería la cárcel.

*Pablo Yáñez González es presidente de la Asociación Nacional por la Libertad Lingüística.

La Ertzaintza no informa a Policía y Guardia Civil de la «kale borroka»
Cortan el tren para pedir la libertad de un preso que excarcelará la Audiencia
J. M. Zuloaga La Razón 15 Octubre 2011

MADRID-La Ertzaintza no informó a la Policía y a la Guardia Civil del incidente que se produjo, durante la noche del jueves y al viernes en las inmediaciones de la estación de Renfe de Gallarta, según han informado a LA RAZÓN fuentes conocedoras del asunto. Se trata, aseguran, de un acto de «kale borroka» (terrorismo callejero). Ambos cuerpos se enteraron de lo ocurrido por la prensa.

A este respecto, se preguntaron si el cuerpo policial que encabeza el socialista Rodolfo Ares, desplegado en todo el País Vasco, comparte con las otras Fuerzas de Seguridad todos los datos de que dispone sobre esta forma de delincuencia del mundo etarra, que, en teoría, debería estar paralizada durante el alto el fuego.

Individuos desconocidos, según las citadas fuentes, atacaron la catenaria de las vías de Renfe en las inmediaciones de la citada estación, en el municipio vizcaíno de Abanto. Se sabe que es un acto de «kale borroka» porque, en el lugar, se localizaron varias octavillas con el texto «Ibon Iparraguirre askatu» («Ibon Iparraguirre, libre»). Se trata de un preso de ETA, que se encuentra enfermo y cuya libertad acordó ayer mismo la Audiencia Nacional.

Los hechos se produjeron sobre las doce y veinte de la noche del jueves. Fueron cortadas las contrapesas de la catenaria, lo que provocó la interrupción del tráfico ferroviario.

Esta es la segunda vez que los proetarras dejan su particular «tarjeta de visita». Durante los incidente que se produjeron tras el desalojo en Bilbao de un local ocupado por diversos grupos de este entramado, fue quemado, junto con elementos del mobiliario urbano, el cajero de un banco, objetivo habitual de las células que protagonizan este tipo de terrorismo.

La Audiencia Nacional acordó ayer la libertad provisional de Iparraguirre en la causa que tiene abierta por el atentado con coche bomba contra una comisaría de la Ertzaintza. Esta decisión abrió el camino a que Instituciones Penitenciarias pudiera proponer la concesión al recluso de un régimen de prisión atenuada por enfermad grave que padece.

El etarra, miembro de un «comando» de la banda, desarticulado en 2010, se encuentra hospitalizado en Basurto a causa del agravamiento de su situación debido a su padecimiento de sida.

Las solicitudes para la concesión de un régimen de prisión atenuada en su domicilio no podían atenderse debido a que tenía una orden de prisión preventiva por el referido sumario.

El etarra Ibon Iparraguirre, miembro de un comando de ETA desarticulado en 2010, ya padecía la grave enfermedad que le ha llevado al hospital cuando fue arrestado. Las solicitudes para que pudiera obtener la libertad provisional, chocaban con la orden de prisión que pesaba sobre él a causa del atentado que la célula a la que pertenecía, llamada «Ttonttor», cometió contra la comisaría de la Ertzaintza de Ondarroa. Se trató de una acción criminal perpetrada con un potente coche bomba, que causó grandes destrozos en las dependencias policiales y que estuvo a punto de acabar con la vida de varios agentes. La Audiencia Nacional había condenado a Ibon Iparraguirre el pasado 20 de mayo por la colocación de una bomba en la sede del PSE de Elgoibar.

El organizador pide que se le dé la razón a la banda
La web de la falsa conferencia de paz recoge el «programa» de ETA

Un documento publicado en la página web de Lokarri incluye como recomendaciones para el «proceso de paz» las exigencias de la banda sobre presos y juicios a Batasuna
En la página web de Lokarri se incluye un texto con las recomendaciones para el «proceso de paz»
Madrid - J. M. Zuloaga La Razón15 Octubre 2011

Lokarri, la entidad que está detrás de la organización de la «Conferencia internacional para promover la resolución del conflicto en el País Vasco» que se celebra estos días en San Sebastián, y cuya financiación sigue siendo un misterio, ha publicado un texto en su página web con recomendaciones para impulsar el «proceso de paz». Coinciden, punto por punto, con las que plantea el entramado de la banda terrorista.

Lokarri no garantiza al cien por cien que la banda renuncie a los atentados. Plantea una serie de condiciones que deben ser estudiadas, con el fin de que «no vuelva a repetirse el grave error que representa la violencia».

Es decir, que los organizadores de la «Conferencia» no tienen ninguna garantía de que ETA vaya a cesar en sus actividades terroristas como consecuencia de la celebración de este encuentro, al que tanta publicidad se le está dando desde el mundo proetarra y nacionalista y que contará con la presencia de una delegación oficial del PSE, los socialistas vascos del PSOE, encabezada por su presidente, Jesús Eguiguren.

La legalización de Bildu, según Lokarri, no parece suficiente, por lo que es «necesaria la de Sortu (la nueva marca de Batasuna) a la mayor brevedad posible para que tenga la oportunidad de participar en la vida política en igualdad de oportunidades que el resto de partidos». El siguiente apartado se refiere a los presos: «El Gobierno español debe garantizar los derechos y libertades fundamentales y terminar con la vulneración que de los mismos realiza la actual política penitenciaria, la cual permite situaciones de trato inhumano hacia las personas presas enfermas o impide el fin último de la resocialización mediante la aplicación de medidas como la dispersión o la doctrina Parot».

Juicios
Para no salirse de la «hoja de ruta», también se pide la supresión de los procedimientos penales contra el entramado de la banda: «Deben cesar las actuaciones penales contra personas que desarrollan una actividad exclusivamente política, como es el caso de las que han sido recientemente condenadas por el «caso Bateragune», en el que han sido condenados, entre otros, Arnaldo Otegi y Rafael Díez Usabiaga.

Una de las recomendaciones ha sido de alguna manera atendida, con la presencia de la delegación oficial de los socialistas vascos en la «Conferencia». Era la de «pedir a Patxi López y al Gobierno vasco (...) que concreten cómo van a impulsar el plan para la concordia y la convivencia, especialmente en lo relativo a la inclusión de todas las tradiciones políticas, incluso las que ahora están ilegalizadas, y que lidere (...) el proceso de paz».

Negociación
Por si había alguna duda, Lokarri apuesta por las vías negociadoras: «El actual momento requiere la puesta en marcha de un mecanismo de diálogo y acuerdo donde dirimir todas aquellas cuestiones improrrogables para avanzar hacia una convivencia inclusiva».

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