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Recortes de Prensa   Sábado 12  Noviembre 2011

 

Duplicidad de administraciones
Juan Vicente Santacreu Estrella Digital12 Noviembre 2011

Si hacemos un alto en el camino y piensas detenidamente sobre los políticos que tenemos, seguramente te pondrás de tan mala leche como me suele ocurrir a mí.
Por eso mi abuela siempre me decía: “yo no quiero saber nada, todos los políticos son iguales, son los mismos perros con distintos collares”. Mi abuela, que
era del siglo pasado, nunca pudo imaginar que las perras también llegarían un día a gobernar y por ello, por la ley de igualdad y por la madre que la parió,
-a la ley- la frase políticamente correcta hoy en día es: “son los mismos perros y perras pero con distinto collar”.

Y es cierto, mi abuela tenía razón, los políticos son todos iguales. ¿Y por qué digo todo esto?, pues muy sencillo, porque todos los políticos, empezando por
Rajoy y Rubalcaba, y terminando por el “último de la fila” de la última autonomía, todos nos tratan -a nosotros, “los paganos”- como perfectos gilipollas.

Tenemos duplicidad hasta en los partidos políticos, ¿O acaso el PP y PSOE no actúan igual? Los dos son corruptos, viven de las subvenciones, no permiten las
listas abiertas, no liberalizan los medios de comunicación, no independizan a los jueces, no defienden la unidad de España, persiguen el español como lengua
oficial de todos los españoles, derrochan en sus TV autonómicas, mantienen sus Taifas, persiguen al ciudadano con multas, sanciones y prohibiciones, etc.

Da lo mismo que sean ustedes del PSOE o del PP, si tienen más dudas, pasen y vean.

Los políticos, debido a la ruina aterradora en la que nos han metido, ahora se “blanquean” diciendo que hay que ahorrar y para ello alardean que van a
suprimir unos cuantos coches oficiales, freírnos con impuestos y ahogarnos un poco más. ¿Pero estos tíos se creen que somos imbéciles? Los ciudadanos no
hablamos de cuatro coches oficiales, estamos hablando de miles de millones que están derrochando con las TV autonómicas, con las lenguas tribales, con las
autonomías, con 17 presidentes de gobierno, con los millones que han regalado a los bancos, con... etc.

El primer botón de muestra que les traigo, es el debate entre Rajoy y Rubalacaba. Más que un debate fue una pantomima protagonizada por dos jubilados, uno
senil que para más detalles es profundo y gallego y el otro, una vaquilla malvada que si te descuidas te la clava.

“El Rajoy” lo tenía que leer todo, pues como buen gallego no se fía ni de si mismo. El otro estaba sonriente y tranquilo porque habían pactado el burlesco
debate.

El pacto del desastre, perdón, del debate fue: Estos temas ... no los vamos a tocar, no sea que despierte a la ciudadanía, se introduzca un tercer partido
con fuerza y se rompa el chollo que tenemos en el PP-PSOE.

Por ello, ninguno de los dos sinvergüenzas habló de corrupción, de los problemas separatistas de España, de los problemas lingüísticos, de los 1.000 muertos
de ETA –que se dice pronto-, de los 25.000 millones de euros que el PSOE ha regalado a Bancos y Cajas –dinero de los ciudadanos-, de la separación judicial,
de la burbuja inmobiliaria.... ¡¡Ah!! ¿Sabes por qué la burbuja inmobiliaria no la reventó el PP?. Muy sencillo. Mientras Zapatero iba engordando la burbuja
y los precios de los pisos iban subiendo, los ayuntamientos y Comunidades Autónomas iban recaudando millonadas por las compra-ventas que se efectuaban. Todos
los ayuntamientos y Autonomías estaban gobernadas por el PP-PSOE. ¿Cómo iban a parar el chollo?. Los unos y los otros, todos unos sinvergüenzas.

De las duplicidades de organismos ¿Alguien habló? Sí, Rubalcaba dijo que había que suprimir las Diputaciones. No señor, aquí lo que hay que suprimir es a
usted , a Rajoy y a cientos de sinvergüenzas más para que puedan aflorar los políticos de verdad, que sin ninguna duda los hay en las bases de los dos
partidos.

Sobre la duplicidad, yo se lo voy a explicar y de paso lo voy a denunciar. Duplicidad es cuando un organismo está repetido en el gobierno central y en la
Autonomía. Pero, ¿cómo se llama cuando un organismo está repetido en la misma Autonomía? Eso es corrupción, prevaricación, derroche de caudales públicos para beneficiar a los amiguetes del partido.

Valencia; Gobierno Autonómico del PP, Ayuntamiento de Valencia del PP. Dos administraciones con dos organismos de Consumo, uno de la Generalidad y otro del
Ayuntamiento. Dos organismos para colocar a sus camaradas de partido con sueldos que producen escalofríos y perseguir y multar a empresas y comercios.

No se equivoquen ustedes, el organismo de consumo solo resuelve el 1 % de los casos a favor del consumidor, la mayoría de las sanciones son administrativas y
el consumidor no se ve beneficiado directamente.

La alarma se me dispara cuando una pequeña empresa se pone en contacto con nuestra organización Masby denunciando que un ciudadano muy borde y un hijo de la gran mala leche, producto de la sociedad que vivimos, le puso una denuncia en ambas administraciones de Consumo; la Generalidad y el Ayuntamiento. El final
de la historia, patética. El empresario inocente atacado por dos flancos enemigos, y como siempre toca, el ciudadano tiene que demostrar su inocencia y la
imbecilidad del denunciante frente a la gran maquinaria administrativa. El ciudadano, en este caso el autónomo, le tocó perder tiempo y dinero hasta
demostrar la imbecilidad del denunciante.

Señores, eso es el PP, un partido que crea organismos duplicados para colocar a sus amiguetes de partido y perseguir a las empresas. Esas que crean trabajo y
empleo. Yo no cuestiono la defensa de los consumidores, denuncio el ataque recaudatorio de las administraciones.

PD – Los Chinos y el Corte Ingles no están sujetos a la persecución de Consumo.

Así lo pienso y así te lo cuento.

No sólo la economía
Javier Domenech www.gaceta.es 12 Noviembre 2011

La recuperación de nuestra dignidad incluye también una revisión del Estado autonómico.

Con las arcas públicas vacías y endeudadas por la inoperancia socialista, nadie tiene la menor duda de que el futuro Gobierno deberá hacer frente a una
situación de auténtica emergencia, ante la gravedad de una situación económica que ha conducido a la proximidad de quiebra nacional y el mayor número de
desempleados de Occidente. Una preocupada ciudadanía teme reducciones de los sistemas públicos de educación, sanidad y prestaciones sociales, imposibles de
mantener si no se reduce el desempleo y se revitaliza la vida económica. La gente ha detenido el consumo y teme por sus ahorros, los empresarios se han visto
obligados a reducir su actividad ante la falta de crédito y los bancos intentan sobrevivir a sus deudas, buscando dinero en lugar de prestarlo, mientras todo
se paraliza, en un infernal círculo vicioso que conduce al marasmo y empobrecimiento generalizado. Se habla de los gigantescos intereses de la deuda pública,
del diferencial con el bono alemán, de la amenazante intervención de la economía española. Para todo el mundo, la percepción del futuro es que la fiesta se
ha acabado, que las alegrías de otros tiempos tardarán en regresar y que se imponen años de sacrificio y esfuerzo. Y este deberá ser el sincero mensaje del
gobernante si pretende recuperar la confianza perdida, exponiendo con claridad la situación en que nos encontramos, no sólo como una maldita herencia
recibida, sino como un desafío al que es preciso hacer frente.

Pero, aunque el vil dinero es algo muy serio, será necesaria también la toma de medidas inmediatas que permitan asumir los sacrificios que se van a pedir.
España precisa acometer con urgencia tres retos fundamentales: la normalización de la justicia, la recuperación de la dignidad nacional y la reforma de la
educación.

No existe democracia sin separación de poderes y en nuestro país esta es casi una quimera. El descrédito del sistema judicial ocupa un lugar destacado en la
mentalidad de las gentes. En los últimos años, la justicia ha derivado hacia la servidumbre política, lo que desnaturaliza su misión. Junto a la
independencia de los comportamientos judiciales hay que tomar medidas inmediatas que acaben con la algarada callejera permanente, la impunidad y reiteración
de muchos delitos llamados “menores”, la lentitud de los procedimientos, el incumplimiento de sus dictados, la permisividad frente a quienes vulneran la
convivencia o las constantes provocaciones hacia la Jefatura del Estado, bajo la excusa de proteger la libertad de expresión. Existen fronteras que, si se
cruzan, conducen a futuros inciertos, cuando lo que necesitamos son certidumbres.

En segundo lugar, hay que recuperar el sentimiento de dignidad nacional. Tras humillantes concesiones en aras de una supuesta pacificación, hoy el terrorismo
ha alcanzado las metas que se propuso, dejando tras sí casi un millar de víctimas. Un Estado digno jamás negocia con delincuentes ni se rinde a sus amenazas.

Ninguna pacificación justifica la claudicación a las demandas de quienes usaron el terror durante décadas dejando tras sí un sangriento reguero de víctimas.
La disolución de ETA no puede acabar en pacto alguno, sino con su rendición y el cumplimiento de las penas dictadas por los tribunales. La recuperación de
nuestra dignidad incluye también una revisión del Estado autonómico, que se ha convertido en un lastre económico inviable en la situación actual, no sólo por
su costo, sino por haber puesto en riesgo el concepto de unidad nacional, derivando hacia un taifismo de regulaciones, incompatibles con la eficiencia del
mundo moderno. Hemos sido testigos de cómo se desprecia el aprovisionamiento energético o se eliminan planes hidrológicos, mientras los representantes
autonómicos se enfrentan adjudicándose la titularidad de las aguas, como quien reclamara la posesión de las lluvias o del sol. Hemos soportado el chantaje
del localismo y financiado inventadas deudas históricas sin rechistar. La sociedad europea tardó siglos en alcanzar unos niveles equiparables de derechos y
obligaciones comunes pero hemos descuartizado la Constitución en 17 interpretaciones, donde se cuestionan los símbolos únicos y se cede ante las demandas de
cualquier nacionalismo que reniega de España. Es una labor que otros países ni se cuestionan, donde cualquier ciudadano carece de las dudas existenciales que
envenenan nuestra convivencia.

Finalmente, debe acometerse como prioritaria, la reforma de la educación, donde asienta la mayor riqueza de un país moderno, cuando las materias primas y la
producción masiva de bienes ya no son patrimonio del mundo occidental. Una gran parte de nuestra lamentable política educativa procede del vergonzoso nivel
formativo de la enseñanza secundaria, desorientada por continuos vaivenes, donde los informes periódicos elaborados por la Unión Europea repiten las señales
de subdesarrollo que nos lastran: insuficiente base en matemáticos y ciencias afines, ausencia de bases humanísticas, incapacidad de expresión hablada o
escrita y mínimo conocimiento de idiomas en un mundo globalizado.

No todo es por tanto economía, aunque en la mente de todos está la necesidad de medidas decididas que reviven la actividad de un país al borde de la quiebra
por ocho años perdidos, que ha dejado tras sí una quinta parte de su población activa en el desempleo. Casi nada.

*Javier Domenech es médico y escritor.

¡Viva la utopía! Sin reconquistar la utopía, España nunca abandonara la pocilga
Francisco Rubiales Periodista Digital 12 Noviembre 2011

Algunos ilusos creen que cambiando de gobierno cambiarán las cosas y que la antigua prosperidad retornará. Los pobres desgraciados no saben que la
prosperidad ha muerto porque antes murió la utopía y que la mayor canallada atribuible a nuestro actual gobierno (y a nuestra clase política en general) no
es haber arruinado el país, sino haber asesinado todo resto de utopía y haber convertido España en una tierra sin esperanza.

De la esperanza nace la utopía, que es "el proyecto de una sociedad ideal". La utopía es lo mejor de la historia y lo más grande del hombre. Cuando existe,
está dentro de nosotros y se nutre de lo mejor de nosotros. Cuando no existe, deja un vacío inmenso en el alma y suele generar esclavitud y bajeza.

El punto de partida de la utopía es la disconformidad con la sociedad en que se vive y una valoración alta de valores éticos fundamentales, como la justicia,
la verdad y otros. La utopía es auténtica cuando anima a los humanos y cuando prende en la sociedad, generando compromiso activo y convirtiéndose en fuerza
transformadora.

La utopía ha sido el gran motor de la Historia. La modernidad y sus revoluciones despertaron y fortalecieron la esperanza, el entusiasmo y la utopía, que es
hija de ambos. El comunismo, el liberalismo, el cristianismo y otras doctrinas prometieron crear hombres más perfectos, a través de la utopía, pero todas
esas ilusiones y entusiasmos perecieron en el último cuarto del siglo XX. Nuestro tiempo presente parte del principio de que las grandes utopías han
fracasado, desde el cristianismo al comunismo, pasando por el liberalismo y otras religiones e ideologías. Esa es la terrible base de la filosofía
postmoderna. La postmodernidad es portadora de un pensamiento débil y de corta dimensión, pleno de vulgaridades, sin ideologías, sin utopías, sin grandes
metas, anclado en el día a día, creador de hombres pequeños y alicortos, incapaces de volar alto, más preocupados del colesterol que de la Justicia y la
libertad, habitante de un minúsculo mundo de mediocres, hedonista e insolidario.

Trasladado a la política real española, la postmodernidad engendra gente como Zapatero, su gobierno y la pobre oposición de derecha: sin ideologías ni
grandes metas, seguidores del relativismo, con pocos criterios firmes, generadores de un pensamiento fragmentado e insolvente, carentes de principios
sólidos, hasta el punto de que, dentro del gobierno, es fácil convivir con la corrupción, la mentira, el despilfarro, el engaño y hasta el avance del
desempleo, la pobreza y la ruina de toda una nación, sin que nada de eso parezca demasiado importante, sin que ni siquiera pidan perdón los creadores de
tanto sufrimiento y fracaso.

Es el reino de las cloacas, la antítesis del reino de la democracia. En el primero reina lo oscuro y caben la mentira y la trampa, porque lo importante es el
final. Sus practicantes afirman que lo verdaderamente importante es lo que se consigue y que el fin siempre justifica los medios, mientras que la democracia
es justo lo contrario, un reino presidido por la transparencia, con reglas, valores y principios destinados a generar verdad, transparencia y una sociedad
esperanzada y utópica.

Ante el desesperante y degradado presente, sólo cabe ser revolucionario y aspirar a un cambio que nos devuelva la utopía. Si toda revolución es un cambio de
paradigma, el deseo de cambio, la crítica y la lucha contra un sistema ajeno a la utopía, que no responde a las necesidades del mundo y que está diseñado
para extraer del ser humano lo peor (odio al adversario, envidia, rapiña, hipocresía, corrupción, etc.) es un deber revolucionario de todo ser humano que no
haya caído todavía en la degradación.

Un sistema que produce desempleo estructural, injusticia y desigualdad creciente tiene que ser cambiado. Un gobierno que, en lugar de impulsar la sociedad y
generar esperanza y felicidad, siembra su territorio de pobreza, desesperación, injusticia y tristeza tiene que ser derrotado y erradicado. Todo sistema y
todo gobierno que no generen esperanza y utopía debe ser combatido por el hombre libre y utópico.

Si estas reflexiones son correctas, entonces la única opción del ciudadano en la España actual es luchar contra el sistema vigente y sus defensores,
empleando todos los recursos pacíficos y cívicos posibles, siendo implacables con los habitantes de las cloacas, con los asesinos de la utopía, con los que,
desde el poder, han generado y generarán siempre, porque su naturaleza es así de miserable y egoísta, desesperación, injusticia y desgracia.

Voto en Blanco

Pasaporte a la impunidad
Editorial www.gaceta.es 12 Noviembre 2011

El comunicado de ETA trata de ser cuidadoso y disimula su vinculación con las organizaciones que se han creado para heredarla, pero no hace ni el menor
esfuerzo por aparentar siquiera un cambio en sus objetivos, una renuncia a sus utopías. Los terroristas pretenden conseguir mediante una renuncia simulada a
las armas lo que no han podido conseguir con su lucha armada, con esa guerra unilateral, cobarde e injusta que ha sembrado de sangre y de dolor la tierra
vasca, España entera, que se ha cobrado la vida de cerca de mil personas y que ha dejado a muchos miles más malheridas en cuerpo y en alma.

Es difícil imaginar el desprecio que ETA debe albergar hacia los dirigentes políticos que supone capaces de aceptar un trato tan inicuo, tan cobarde, tan
absurdo. Ceder a todo, sin una entrega efectiva de las armas por los terroristas, y sin que la organización ponga sus efectivos a disposición de la Justicia,
darles cuanto siempre han pretendido a cambio de una serie de vagas promesas, equivaldría a escupir sobre la sangre de la víctimas, a tirar por la borda el
sacrificio y el valor de cuantos han combatido a ETA, con la ley en la mano y respetando siempre los derechos de todos, incluso de los asesinos.

Es comprensible que ETA se pueda hacer estas ridículas ilusiones cuando se ve cómo algunos líderes políticos, aquellos que habían prometido no hacer de ETA
un tema de campaña, aseguran ahora haber logrado su desaparición, una situación delirante en la que, de hacer caso a lo que ETA pretende, no obtendríamos ni
siquiera una victoria pírrica, sino que tendríamos un caso claro de traición, de estupidez extrema disfrazada de grandeza moral y de hipocresía, como
siempre. Estamos tan acostumbrados a las mentiras de algunos que harán mal en creer que puedan engañarnos de nuevo. Por mucho que nos duela, ETA no está
todavía completamente vencida, y juega sus bazas porque, aunque se sabe fracasada, pretende tornar su derrota política en una victoria, en un paso hacia esa
paz que tan poco le ha importado cuando asesinaba, incluso a niños.

Es posible que ETA no vuelva a matar, pero, hasta ahora, no hay garantía alguna de que la proclamación de sus buenas intenciones sea algo más que un acto de
propaganda. ETA pretende aprovechar la oportunidad que le brinda un Gbierno absolutamente fracasado y con verdadera necesidad de apuntarse algún éxito para
ver si consigue alguna concesión simbólica en la que poder apoyar su estrategia de convertirse en una fuerza de apariencia irreprochable colgando de un
supuesto conflicto superado gracias a su generosidad el recuerdo de todo el dolor que ha provocado. Mentira tras mentira, ETA pretende convertir nuestro
hartazgo con sus fechorías en un pasaporte hacia la impunidad, hacia el olvido. Es delirante que alguien pretenda ayudarles en esa burda trampa con el
propósito de obtener réditos electorales o de imagen. Las indignas palabras de Patxi López y las mistificaciones de esos viejos y desvergonzados dinosaurios
que ha resucitado Rubalcaba en su campaña de despropósitos no son precisamente tranquilizadoras sobre sus intenciones de fondo. Menos mal que dentro de muy
poco perderán cualquier capacidad de hacer fechorías, pero es muy grave que pretendan engañarnos haciendo creer que han resuelto algo que sigue pendiente de
que el Gobierno se mantenga firme en defensa de la libertad, de la dignidad y de la decencia.

La política y la emoción
El abuso del enfoque emocional en la política puede llevar con facilidad al populismo, porque nada hay más fácil de excitar y manipular ante los fenómenos complejos que las emociones simples
J.M. RUIZ SOROA www.diariovasco.com 12 Noviembre 2011

La política no es un ámbito dominado en exclusiva por la razón, esto es algo bastante claro. Spinoza decía que el solo conocimiento es incapaz de mover a la acción humana, que se requiere el afecto (la pasión) para motivar ese comportamiento. Las emociones no deben entonces verse como elementos que distorsionan una presunta racionalidad aséptica de la política (que nunca ha existido ni existirá), sino como parte integrante y necesaria de cualquier política. Las emociones son también una forma de conocimiento. Así, la política y el sentimiento no se excluyen mutuamente, sino todo lo contrario: los sentimientos tienen una gran capacidad de impactar en el espacio público en forma de vivencias compartidas al servicio de objetivos políticos, como dice Xavier Etxeberria. Sentado lo cual, hay que añadir: ¡pero qué difícil es manejar adecuadamente la emoción en la política! ¡Qué difícil es hacer una política emocional con mesura! Porque, dicho en términos sencillos, una cosa es la «política con emoción» y otra muy distinta la «política de la emoción».

La simpatía ante el dolor ajeno (la compasión) puede ser el argumento político más capaz de motivar la acción, como el caso de las víctimas del terrorismo demuestra en el País Vasco: ninguna invocación retórica a la democracia, a la justicia o al Estado de Derecho ha tenido entre nosotros la capacidad deslegitimatoria del discurso terrorista que ha tenido la presencia de las víctimas: precisamente porque generaba emoción. Pero no es menos cierto que el abuso del discurso del sufrimiento puede llegar a emborronar la percepción correcta del fenómeno terrorista y su relato adecuado.

La política con emoción debe tocar los sentimientos para integrar los proyectos que propone en uno compartido, so pena de no mover a la acción. Pero no todas las emociones son igual de adecuadas para el desarrollo del proyecto de una democracia liberal. Hay emociones que son inestables, fugaces e incontrolables: la ira o la indignación son una de ellas, susceptibles de provocar una revolución o una revuelta, pero incapaces de sostenerse en el tiempo si no se transforman en reflexión compartida. El ejemplo de lo que pasó con el 'espíritu de Ermua', o la amenaza de adocenamiento del movimiento de los indignados, lo muestran. Hay otras que son emociones demasiado cálidas y absorbentes que hacen que sus sujetos se recreen demasiado en su vivencia y no dejen lugar para otras. La autoestima colectiva y el orgullo nacional es una de ellas. El miedo es, por su parte, la emoción más utilizada en la política, porque nada mueve al ser humano tanto como el temor al mal, sea éste real o imaginario. Pero es una emoción con frutos negativos, cuyo abuso por los gobernantes no suele llevar sino a la animosidad contra los portadores del mal (cuentan los polemólogos que el miedo ha sido en la historia la principal causa de las guerras).

Emociones más humildes, que hoy incluso se perciben socialmente como rémoras a evitar, son mucho mejores guías del gobierno de una sociedad abierta. Por ejemplo, la culpa y la vergüenza. Y es que el sentimiento propio de vergüenza ante la humillación de otros, ante el trato no decente que reciben algunos, ante las inequidades del mundo, es probablemente la emoción que más fruto rinde a la larga y que mejor se acopla con la virtud intelectual de la justicia. Pero no es fácil hacer que la vergüenza surja en el ciudadano contemporáneo, que se resiste denodadamente ante ese sentimiento tan corrosivo y prefiere por ello no ver las situaciones que deberían provocarla (de esto tenemos también buen ejemplo en nuestro inmediato derredor), aunque una vez que aparece es un sentimiento implacable para orientar la política hacia lo mejor. El sentimiento de culpa -la base de la vergüenza- es la mejor guía emocional de la humanidad en su retorcido camino hacia el progreso moral.

Ahora bien, el abuso del enfoque emocional en la política puede llevar con facilidad al populismo, porque nada hay más fácil de excitar y manipular ante los fenómenos complejos que las emociones simples. Y, al mismo tiempo, nada vende mejor que la emoción, se trate de vender comunicación, imagen, proyectos o prestigio, con independencia de todo criterio de valor sobre eso que se vende. Por eso se está convirtiendo la comunicación (y la política detrás de ella) en una actividad a la búsqueda constante de charcos emocionales en los que poder patear y de los que poder abrevar.

En la democracia de audiencia y de proximidad en que vivimos al político se le exige incluso que muestre públicamente su emoción y su empatía con los ciudadanos en problemas, que salte un poco por encima del pudor y haga de su emoción un espectáculo colectivo. Y aquí también reside el riesgo de caer en una política de la emoción, en la que el político se muta en un exhibicionista que justifica su proyecto por, precisamente, la emoción que le causa. Un libro de Santiago González ('Lágrimas socialdemócratas') ha diseccionado precisamente este concreto uso desviado de la emoción de que ha hecho gala el 'zapaterismo': es decir, el caso de los gobernantes que no sólo se emocionaban, sino que se extasiaban arrobados ante su propia emoción y la mostraban al público como argumento inapelable de la corrección moral de sus decisiones: «mi emoción me explica». Es un caso del 'culto a la emoción' de que ha hablado Michel Lacroix. Eso no era hacer política con emoción, sino hacer política de la emoción. Era sentimentalismo, es decir, el sentimiento sin la guía de la razón. Y, además, dicho sea de paso, daba dentera.

El enemigo exterior
MIQUEL PORTA PERALES ABC Cataluña 12 Noviembre 2011

Desde hace unas semanas, se habla mucho de la renacionalización de Cataluña. Según dicen, la victoria del PP —lo mismo ocurriría si el ganador de las
generales fuese el PSOE— implicará una españolización de Cataluña. Y en eso, en la españolización, consiste la renacionalización de Cataluña. ¿De qué iría la
cosa? Nada nuevo: el Estado español —es decir, España— recuperaría competencias laminando aún más el autogobierno y la identidad de Cataluña. La teoría de la
renacionalización de Cataluña no es más que la versión renovada de la teoría de la catalanofobia. Si la catalanofobia escondía la exclusión de cualquier idea
de Cataluña distinta a la oficialmente establecida, si la catalanofobia era eso, la renacionalización demoniza cualquier proyecto distinto del oficialmente
establecido por el nacionalismo catalán de derecha e izquierda.

Francamente, desconozco qué puede ocurrir después de las elecciones del 20-N. Pero, sospecho que lo que sí puede suceder —sería bueno que sucediera— es que el Estado se racionalice. Resumo: armonización, coordinación y eficiencia administrativas. Racionalización que, por de pronto, exige austeridad y supresión
de duplicidades. Hay que ahorrar para reducir el déficit y la deuda que deprimen y ahogan el crecimiento. Hay que cumplir el objetivo de déficit —1, 3 % del
PIB— que las Comunidades Autónomas se comprometieron a observar. Puestos a lanzar hipótesis, contemplo la siguiente: la teoría de la renacionalización no
sólo obedece al interés electoral, sino que es también una suerte de reacción preventiva frente a la actitud del Estado ante las reivindicaciones del nacionalismo catalán. El pacto fiscal/concierto económico y la política lingüística sirven como ejemplos. Me explico. El nacionalismo catalán, que sabe que el Estado no concederá el concierto económico, ni abonará la deriva monolingüe, necesita una teoría de la sospecha —la renacionalización, en este caso— que le permita justificar su incapacidad, o falta de voluntad, para firmar acuerdos. En política, siempre va bien tener un enemigo exterior.

El 11-M de 1936
Alfonso Basallo www.gaceta.es 12 Noviembre 2011

Pelea por lo que quieres: lo han demostrado reteniendo los papeles de Alcalá-Zamora.

Por ironías de la vida, la Memoria Histórica ha resultado ser la puntilla del agónico zapaterismo. Primero fueron los casos de Blanco y Curbelo, luego la EPA
de los cinco millones, después el papelón de Rubalcaba en el debate y ahora los papeles de Alcalá-Zamora, que salen en un libro revelador. De tanto revolver
las tumbas, al jovencito Zapatestein y a su fámulo Igor Rubalcaba se les ha aparecido un espectro que destapa el DNI histórico del PSOE. El mismo partido que
coqueteó con el bolchevismo, alentó el crimen de Estado y la corrupción, se lucró con dinero del Banco de España y fue correa de transmisión de Stalin. Algo
de esto revela Alcalá-Zamora, el hombre que sabía demasiado. La prueba es que el Gobierno ha retenido durante dos años las Memorias, con la excusa de
digitalizarlas. ¿Digitalizarlas? Ya.

El asunto es jugoso por dos razones. Primera, Alcalá-Zamora, liberal y centrista, presidente de la II República, fue apeado de la primera magistratura por
las Cortes, después de la victoria del Frente Popular en febrero de 1936, en una maniobra muy discutible, de la que se benefició Azaña. Segunda, en las
Memorias no sale bien parado el PSOE, que trató de hacer un remake de la Revolución Bolchevique en Asturias; y que tuvo que ver con el pucherazo en las
elecciones del 36 para que ganara la izquierda.

¿Se imaginan ustedes la que se hubiera organizado hoy en día si a un ex presidente le roban las Memorias (además de joyas), supuestamente a instancias del
Gobierno? Porque eso fue lo que ocurrió en 1937 cuando fueron saqueados los depósitos del Crédit Lyonais, donde Alcalá-Zamora las tenía guardadas.

¿Y la que se hubiera montado, si otro Gobierno obstruyera a la Justicia, reteniendo esas Memorias? En eso no han cambiado: “Pelea por lo que quieres”.

Cataluña
La Generalidad otorga 750.000 euros a colegios concertados para las aulas de acogida de inmigrantes en catalán
Los niños inmigrantes son sometidos a un sistema de inmersión lingüística escolar exclusivamente en catalán, dando preferencia al catalán sobre el castellano
durante todo el proceso de integración, a pesar de que los tribunales han dictaminado su ilegalidad.
Redacción www.vozbcn.com 12 Noviembre 2011

Cartel firmado por un alumno de un 'aula de acogida' para niños inmigrantes por el que se compromente a hablar 'siempre catalán' (foto: JSM).

La Consejería de Enseñanza de la Generalidad ha publicado este viernes el listado de colegios privados concertados -medio centenar- que se repartirán este
curso 750.000 euros en subvenciones ‘para el apoyo a la acogida y el aprendizaje de la lengua catalana destinado al alumnado extranjero de nueva
incorporación’.

Estas ayudas -que el curso pasado ascendieron a un millón de euros- van destinadas a sufragar los gastos de las aulas de acogida de estos centros privados
concertados, donde, al igual que en los colegios públicos, los inmigrantes son sometidos a un proceso de inmersión lingüística en catalán de forma segregada
del resto de estudiantes antes de incorporarse a la red escolar general.

La preferencia del catalán fue declarada ilegal por el Constitucional
Este sistema se aplica en base a la Ley de Acogida, que fue aprobada por el Parlamento autonómico de Cataluña en abril de 2010 gracias los votos de CiU, PSC,
ICV-EUiA y ERC. Normativa que también establece la preferencia del catalán sobre el castellano en los procesos de integración de los inmigrantes, situando al
catalán como única lengua común y vehicular durante su formación, y exigiéndoles acreditar su conocimiento para que les sea concedido el certificado de
arraigo, paso previo a obtener el permiso de residencia.

De esta forma la Generalidad continúa aplicando la Ley de Acogida a pesar de que está recurrida por el Defensor del Pueblo ante el Tribunal Constitucional,
habida cuenta de que la sentencia sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña, de junio de 2010, estableció que una lengua oficial no puede tener preferencia
sobre la otra. La propia sentencia también recordó la ilegalidad del sistema de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, sin
embargo, los niños continúan siendo escolarizados únicamente en esta lengua.

‘Prometo que siempre hablaré catalán’
El reprobable método utilizado en las aulas de acogida con los alumnos inmigrantes fue denunciado en noviembre de 2010, cuando se hizo público que los niños
eran obligados a firmar una suerte de diplomas en los que se comprometían a utilizar siempre el catalán. ‘Pacto: Prometo que siempre hablaré catalán; si
tengo una duda, pediré ayuda a las profesoras; me esforzaré mucho para hablar siempre catalán’, rezaban las cartulinas, que posteriormente eran colgadas en
las paredes del aula.

Por otra parte, el Ayuntamiento de Barcelona no va a la zaga en este ámbito, ya que los programas de actividades educativas y lúdicas veraniegas para
facilitar la integración de los jóvenes inmigrantes que forman parte del programa de reagrupamiento familiar también aplican el mismo método, y son
aprovechadas para inmersionar a los niños única y exclusivamente en catalán.

Y es que, como recientemente declaró el responsable de inmigración de la formación nacionalista que gobierna en Cataluña, Àngel Colom (CiU), el objetivo es
evidente: “Todos los inmigrantes que han venido a Cataluña tienen que hablar el catalán, y punto”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

¿Podemos acabar con el gobierno de los idiotas?
Eduardo Arroyo www.elsemanaldigital.com 12 Noviembre 2011

Una entrada de hace unos meses en la web de "Psychology Today" llevaba por título "Idiocracy: ¿can we reverse it?". Una traducción diría: "¿Podemos acabar
con el gobierno de los idiotas?

No hay que esperar al año 2505, como en la película "Idiocracy", para observar los mismos síntomas.

La entrada alude a una película de 2006, Idiocracy –mal traducida al español como "idiocracia", que no existe- un tanto popular en los EEUU, que narra la
historia de un americano medio, Joe Bauers, así mismo con "cociente intelectual medio", hibernado por el Pentágono junto con una prostituta hasta el año
2505. Cuando despierta, descubre que es la persona más inteligente del mundo y que se le considera un genio. No es de extrañar: Bauers llega a un mundo en el
que la gente se llama "Frito" o "Mountain Dew" –equivalentes anglosajones a los "yesaidu" o "usneivi" del mundo hispano-, en el que se riegan las plantas con
una bebida deportiva y en el que la forma más popular de entretenimiento es un "reality" llamado Ow, My Balls, que consiste en tomas diversas de un tipo que
recibe porrazos en la entrepierna.

Algunos "clips" de la película, un tanto darwinistas, muestran cómo gente con un bajo cociente intelectual no dejan de tener descendencia mientras que otros
dotados de altas capacidades se niegan por sistema a tener hijos, alegando cuestiones profesionales y de oportunidad.

Sobre todo esto, Meghan Daum escribió un artículo un tanto superficial y vano el pasado 11 de agosto en Los Angeles Times. Daum se preguntaba si esperar
hasta 2505 no era ser muy optimista y ponía algunos ejemplos de los políticos norteamericanos en campaña electoral o de auténticos realities de la televisión
norteamericana. Aunque consciente de lo precario de su argumentación Daum parecía vislumbrar algo positivo en todo esto: "aunque la etiqueta de idiota es
deprimente, un análisis superficial podría sugerir un destello de esperanza en su uso: finalmente, hay algo que puede trascender el partidismo. En palabras
sencillas, el temor al gobierno de los idiotas no es cuestión de ser de izquierdas o de derechas. Es una cuestión de no ser idiota".

Nos tememos que todo esto es una vana esperanza o, como dirían en inglés, puro wishful thinking; es decir, tomar los deseos por realidades. Se puede
coincidir con Daum en que no hace falta esperar al año 2505 para ver a los idiotas en calidad de élite dominante. En España no faltan ejemplos. Para los que
no tenemos televisión, el visionado ocasional del mencionado artefacto nos teletransporta a una situación perpetua de asombro: los majaderos, la
chabacanería, la anti-excelencia, la manera displicente y engreída con que hablan de personajes notables gente que de por sí carece del más mínimo atractivo
moral, intelectual o personal, nos llevan a reafirmarnos en que decididamente, hay vida más allá de la televisión. Y qué decir de la interacción con
adolescentes o "gente joven" –hoy día un concepto algo difuso- en general: es fácil percatarse de que apenas saben donde están de pié. Empezando por su
manera de escribir en esa especie de "neolengua" primaria, que les salva según nuestro Ministerio de Educación de ser etiquetados como "analfabetos", hasta
la manera de divertirse en medio de música subnormal y estimulantes varios, todo hace evidente que las jóvenes generaciones –y varias no tan jóvenes- son
incapaces de hacerse cargo de las riendas de su vida si no es por la fuerza de los hechos: se les abandona en el mundo en espera de que se apañen ellos
solitos.

En este contexto aquella estupidez, de Felipe González, creo recordar, de que ésta era "la generación más cualificada de nuestra historia" demuestra hasta
donde está asentado en nuestra sociedad el gobierno de los idiotas. El caso es que entre la "escuela" de nuestros padres; es decir, la generación nacida en
la pre- o pos-guerra civil y la de hoy, por mucho que se empeñen los autores de El Florido Pensil y otras obras de los servicios de propaganda, existe un
abismo en cuanto a conocimientos esenciales para moverse por el mundo y, lo que es más importante, para entender no solo el mundo sino la vida misma.

Pero esto no significa que se pueda "trascender el partidismo" como cree Daum. La cosa es mucho más compleja: el gobierno de los idiotas es la consecuencia
de todo un sistema en el que han participado por igual unos y otros, por acción u omisión. Solo en este sentido se puede "trascender el partidismo".

Y es que nada de esto, naturalmente, es casual y causa vergüenza ajena escuchar a Alfredo Pérez Rubalcaba, con las manos hediondas aún de olor a LOGSE,
hablar de "educación": es evidente que no tiene ni idea de qué habla. Nuestro jóvenes, y aquí me refiero a todos los del mundo occidental, han sido víctimas
de una campaña deliberada a fin de inducir en ellos lo peor del ser humano: hedonismo, materialismo, superficialidad, burricie colectiva, arrogancia, etc. No
es de extrañar que hace ya 7 años la National Endowment for the Arts (NEA) publicara una encuesta según la cual la lectura había caído en los EEUU de manera
dramática, siendo el mayor descenso entre los más jóvenes (28%). Si a esto se añade el factor de corrección correspondiente a lo que se lee, y no simplemente
leer –no es lo mismo leer algo de interés que una vaciedad, no es lo mismo leer a Rilke que a Almudena Grandes o Vargas Llosa-, los resultados son
desesperanzadores. Dana Gioia, presidente de NEA declaraba al hilo de aquella encuesta, que "esto es una crisis nacional" y añadía "la lectura desarrolla la
capacidad de centrar la atención y hace crecer la imaginación, lo cual enriquece la vida pública y privada… Perder esta capacidad humana –y todos los
beneficios que proporciona- empobrece tanto la vida cultural como la vida cívica".

Dentro de estos niveles es donde se mueve la clase política actual: de otro modo sería incapaz de interaccionar con un pueblo embrutecido. La clave de este
gobierno de idiotas sobre un pueblo al mismo nivel, maleable para la propaganda y vulnerable a los eslóganes, nos la proporciona Jean-Claude Michéa, en su
breve pero intenso trabajo, La escuela de la ignorancia (Acuarela, 2002). Para Michéa, resulta sorprendente que en Europa se haya implantado el fracasado
sistema educativo norteamericano. La razón es que, en una época en la que la máquina de producción económica funciona con unos pocos directivos
supercualificados, es necesario ajustar producción y educación. La mercantilización de la vida, en la que todo se rige por parámetros económicos, y los
valores burgueses y materialistas, comunes a la izquierda y al "centro derecha liberal", hacen el resto. Es preferible un sistema educativo mediocre, sin
competencia, en la que unos pocos individuos excelentes emerjan casi por casualidad para hacerse cargo de los resortes sociales de poder. Este sistema, que
invalida la educación integral de la persona como objetivo político, es el que está detrás de fenómenos como la desaparición de las humanidades en la
enseñanza primaria o la "educación para la ciudadanía", en la que se aporta un simulacro de formación personal, hecho a la medida del capitalismo global.

Sin embargo, es necesario precisar que, a diferencia de Michéa, nosotros no creemos que todo sea una cuestión de funcionamiento económico, sino también de
contenidos: una sociedad de zombies embrutecidos es más maleable a la dictadura de las modas y los mercados, al tiempo que causa menos problemas a la élite
del poder, un poder no nacido para servir a otros, sino para servirse de otros.

Naturalmente, el gobierno de los idiotas llega a todas partes con lo que resulta que finalmente la sociedad misma es idiota. Basta ver las campañas
electorales de estos días en acción, con sus invectivas y simplismos desatados, el éxito de la propaganda fácil e infundada sobre amplios colectivos, la
violencia en nombre de supuestos ideales, o el predicamento del que gozan bípedos implumes varios, sin el menor bagaje intelectual ni personal, desde Bildu a
los diversos "antifascismos" o "antisistema", capaces de condicionar la marcha de la sociedad entera.

Por todo ello, decididamente, hay que ser pesimista sobre éste, ya no gobierno, sino dictadura de los idiotas.

Compromiso contra ETA
El Editorial La Razón 12 Noviembre 2011

ETA ha irrumpido en la campaña para mejorar las ya de por sí buenas expectativas de su marca Amaiur. Lo ha hecho en la víspera del gran acto electoral del
grupo proetarra en el velódromo de Anoeta.

El comunicado-entrevista, que anunció en exclusiva LA RAZÓN, no aporta novedades a la estrategia tramposa de la banda terrorista. No hay disolución, no hay
entrega de las armas, no hay arrepentimiento, no hay solicitud de perdón a las víctimas, no hay intención de someterse a la Justicia y aclarar los 300
asesinatos que continúan sin resolverse y, en cambio, sí existen amenazas de que el sufrimiento puede regresar, orgullo de su actividad criminal, ataques a
la democracia española, victimismo por doquier y las reivindicaciones históricas, ya contempladas en la alternativa KAS, de territorialidad, independencia,
socialismo, presos, etc.

Estamos ante otro episodio de marketing electoral en su intento de colocarse como la primera fuerza política del País Vasco y de conseguir grupo
parlamentario en el Congreso.
Por esa razón, la respuesta más acertada de todo el espectro político ha partido de Mariano Rajoy, que se ha negado desde el comienzo a contribuir al engaño
y el fraude etarras. De nuevo lo hizo ayer al eludir comentar el contenido de la entrevista en «Gara» porque no quiere «hacer la campaña electoral a nadie».

El presidente del PP se atiene a los principios básicos que han alumbrado la lucha antiterrorista. «Lo único que nos importa es el anuncio de la disolución
irreversible de ETA». La nitidez y la contundencia de Rajoy son tal que el PP es el único partido político que ha dejado constancia en el programa de sus
compromisos con los españoles en el combate contra la banda. El contrato político del líder popular con los españoles contempla que no negociará con los
terroristas «ni por la presión de la violencia ni por el anuncio de su cese» y que promoverá «el reconocimiento y la memoria de las víctimas, apoyando las
iniciativas de la sociedad civil en este sentido».

Ley y Estado de Derecho, ha repetido Rajoy para abordar su estrategia contra ETA, y fuera de ahí, nada. Mayor compromiso público es imposible, por lo que no
hay incertidumbres ni dudas y sí seguridad y confianza en que ese camino es el correcto.

Nuestra valoración de la actitud de los socialistas en esta campaña resulta, en cambio, distinta. La utilización de los comunicados de ETA ha sido recurrente
entre los principales candidatos, con un significativo incremento de su peso en los mensajes y en los mítines.

De la atribución del mérito de la supuesta paz a Rubalcaba, olvidando al resto de los demócratas, las Fuerzas de Seguridad y la judicatura, se ha pasado
directamente a avisar de que, para garantizar que el final de ETA y la consolidación de la desaparición de la violencia sean «irreversibles», el mejor es el
candidato socialista. Un golpe bajo y un despropósito que hablan de la desesperación socialista por sus malas perspectivas electorales.

Como Rajoy, el PSOE pudo comprometerse contra ETA en su programa y no lo hizo. Ellos sabrán por qué.
El presidente del PP está centrado en lo esencial, la economía y la creación de empleo, pero ETA ya sabe lo que le espera. No habrá ni atajos ni dobleces. El
rumbo está fijado.

LA POLICÍA RESPONDE A ETA
CEP: “La entrevista de ETA ofende a las víctimas”
 Minuto Digital 12 Noviembre 2011

En un comunicado, el sindicato policial ha analizado la entrevista a dos portavoces de la organización terrorista publicada por el diario ‘Gara’ y ha
mostrado su confianza en que ningún Gobierno, “ni el actual ni el próximo”, accederá a su petición de que la Policía y la Guardia Civil abandonen el País
Vasco y Navarra.

La Confederación Española de Policía (CEP) ha rechazado la petición formulada por ETA de salida de las fuerzas de seguridad del País Vasco y Navarra y ha
advertido de que se trata de un “burdo intento” de la banda de instalar la impunidad y “eliminar testigos incómodos” para “el chantaje y la amenaza”.

Además, ha advertido de que el anuncio de ETA de cese definitivo de la violencia fue consecuencia de su “enorme debilidad” consecuencia de la “eficaz labor”
de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y nunca fruto de una “profunda reflexión” como sostiene la propia banda. “Sólo la labor del Cuerpo Nacional
de Policía, sumada a la de la Guardia Civil, ha permitido a ETA interiorizar la certeza de que ya no había otra opción que su disolución”, ha subrayado.

La CEP censura el reconocimiento de los portavoces de ETA de que sus acciones han causado “mucho sufrimiento”. “Resulta nauseabundo escuchar, en boca de
etarras, que los atentados cometidos por ellos han causado sufrimiento y que no han sido insensibles ante ello –denuncia–. Este pornográfico ejercicio de
cinismo, que ofende a las víctimas y a la sociedad en su conjunto, sólo pretende ocultar los cientos de asesinatos, las amenazas, la extorsión económica y la
persecución ideológica practicada por ETA y su mundo durante años, sin haber mostrado el más mínimo arrepentimiento por ello”.

El sindicato policial también se opone a cualquier medida con los presos etarras y defiende que el único futuro que pueden tener es el cumplimiento íntegro
de sus condenas, ante lo que ha pedido firmeza a los partidos políticos “para evitar utilizar la estrategia penitenciaria como arma partidaria”. “Sólo cabe
la firmeza ante quienes han formado parte de una banda de asesinos”, ha enfatizado.

Por último, la CEP se dirige directamente a la referencia de ETA al líder del Partido Popular y cree que la banda trata de realizar “un inútil ejercicio de
posicionamiento ante un hipotético cambio de Gobierno”. “El PP ha mostrado, de forma inequívoca y mediante su programa electoral, sus claros compromisos en
esta materia de cara a futuras responsabilidades de Gobierno”, celebra.

A FAVOR DE PALESTINA
Así adoctrinan los 'payasos de Batasuna' en una ikastola pública navarra
Aquelarre propalestino en una clase de niños que apenas tienen cinco años de edad.
Libertad Digital 12 Noviembre 2011

La pareja artística que conforman los payasos Pirritx y Porrotx es una de las más conocidas en las comunidades del País Vasco y Navarra. Con una importante
presencia en ETB durante los años del Gobierno Ibarretxe, sus actuaciones en pueblos y ciudades han tenido gran éxito durante la última década. Es más, toda
una generación de vascos ha pronunciado sus primeras palabras en euskera viendo sus vídeos comerciales.

Pero detrás de esta pareja se encuentra otra realidad. Pirritx y Porrotx son en realidad Aiora Zulaika y José María Agirretxe, ex concejales de la
ilegalizada Euskal Herritarrok en la localidad guipuzcoana de Lasarte-Oria. La primera, saltó a todos los medios de comunicación tras negarse a condenar como
portavoz batasuna el asesinato de su por entonces compañero de corporación y edil del PSE Froilán Elespe, cometido por terroristas de ETA en marzo de 2001.
El segundo, fue su predecesor en el cargo.

Ambos payasos no sólo se han presentado personalmente como candidatos de las franquicias electorales de ETA, sino que también han utilizado a sus conocidos
alter egos laborales para apoyar a los presos de la banda terrorista. Ahora, se ha conocido cómo hacen adoctrinamiento político en las aulas con los más
pequeños, en un vídeo que ha sembrado la polémica en Navarra.

Así, en la grabación se puede ver cómo los dos payasos crearon un aquelarre pro-palestino el pasado mes de marzo en una ikastola de Arbizu, localidad navarra
gobernada históricamente por los batasunos, que estaba gobernada por ANV en el momento de la grabación y que en las elecciones del pasado mes de mayo pasó a estar gobernada por Bildu.

Pirritx y Porrotx cuentan las supuestas bondades de las reivindicaciones políticas palestinas, reivindican la creación de un estado palestino, comparan la
situación del pueblo palestino con la de los ciudadanos vascos y navarros y todo, con los niños de la ikastola, que apenas llegan a los cinco años de edad,
disfrazados de palestinos.

La reacción del Gobierno navarro no ha tardado en llegar tras conocerse el vídeo en el que se ve a los dos payasos haciendo proselitismo político en la
ikastola navarra. Así, el consejero regional de Educación, José Iribas (UPN) ha solicitado que se recabe con "la mayor brevedad posible" la información
relativa a la participación de los payasos en el centro educativo de Arbizu para "actuar en consecuencia".

Iniesta pide perdón por no dominar todavía el catalán
Durante una entrevista en 'Tú dirás' de RAC-1, el jugador de Barça ha confesado que intenta mejorar su catalán
HSF www.lavozlibre.com 12 Noviembre 2011

Madrid.- Andrés Iniesta siempre se ha caracterizado por llevar en todo lo alto el nombre de su pueblo manchego, Fuentealbilla. Durante las celebraciones de
los numerosos títulos que el futbolista ha ganado tanto con el Barça, como con la selección española, el nombre de su localidad natal ha resonado con fuerza.
Iniesta, que vive en una comunidad autónoma donde no se respetan las sentencias del Tribunal Supremo ni del Tribunal Constitucional en materia lingüística,
ha pedido perdón por no dominar todavía el catalán.

La justificación ha tenido lugardurante su intervención en el programa 'Tú dirás', uno de los espacios estrella de la radio pública catalana RAC-1. En el
mismo, Andrés Iniesta ha pedido disculpas por no poder contestar correctamente en catalán las preguntas del entrevistador. "En primer lugar quiero pedir un
poco de disculpas porque mi catalán no es el mejor, pero haremos el esfuerzo", ha asegurado el albaceteño.

Utilizando el castellano y el catalán en una misma frase, Andrés Iniesta ha seguido con su justificación: "Ya lo he dicho alguna vetada que me cuesta porque
no es mi expresión natural pero lo intentaremos".

Tras las disculpas, la entrevista ha seguido con normalidad, centrada totalmente en temas deportivos, a pesar de que los escolares catalanes, los mismos que
le tienen como ídolo, no pueden recibir su educación en lengua castellana. Una nueva muestra de aquello de "mirar para otro lado".


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