AGLI

Recortes de Prensa   Dominngo 13  Noviembre 2011

 

Tiempos sensibles.
Vicente A. C. M. Periodista Digital 13 Noviembre 2011

Hay quienes no paran de apelar a que la Justicia sea algo flexible y acomodaticio en función de los tiempos y de que sean especiales, o como dicen en modo cursi "sensibles". Lo que sí es verdad es que es a estos miserables hipócritas a los que les falta sensibilidad y les sobra demagogia y cinismo. Porque lo que olvidan estos sujetos es que a la Ley se la representa con una venda en los ojos, una balanza en una mano y una espada en la otra. Sin embargo, para ellos, esa venda debe dejar resquicios para que exista una visión del panorama que le rodea, así como sustituir la balanza por un prisma de infinitas caras y aristas y la espada por varias varas de medir de diferente largura.

Yo más que tiempos "sensibles" los llamaría tiempos de penuria y zozobra, pero en este caso y sin atender a las recomendaciones de San Ignacio de Loyola, sí que debemos hacer mudanza, al menos de Gobierno. España se asoma ya al vacio del precipicio al que nos han llevado el Gobierno de Zapatero y sus Ministros aduladores y cómplices. Y el candidato Rubalcaba, lejos de asumir el error de una política demagógica, sectaria y populista, se empeña en proponer las mismas medidas que nos han llevado al desastre y a tener una cifra de paro inasumible. Lejos de admitir su fracaso, mantiene la tesis de que el Estado debe gastar más, aumentar los impuestos y ser el promotor de la recuperación. Todo lo contrario de lo que la UE nos pide para seguir con la ayuda financiera.

Pero ¿qué le importa a este sujeto el que España se recupere? Nada en absoluto. Su misión es lograr que el PP no consiga la mayoría absoluta y poder llegar con los nacionalistas a formar Gobierno tri o cuatri partito, para acabar la faena de la descomposición de España que lleva realizando Zapatero y el PSOE en las últimas dos legislaturas. Y por eso su campaña electoral no se basa en propuestas creíbles, sino en populismo y demagogia del estilo de la que llevan aplicando en Andalucía hasta hoy con tan buenos resultados. De ese populismo, compadreo y clientelismo basado en la prevaricación, en las subvenciones y en el despilfarro saben mucho en la Junta de Andalucía con las actuaciones de Chaves o Griñan. El caso MATSA,MERCA SEVILLA o el de los ERE's fraudulentos son solo la punta del iceberg de casi tres décadas de nepotismo.

Los que sí que están sensibles son los ciudadanos. Y más que sensibles, diría que están indignados y a la vez atemorizados ante un futuro que se prevé de penuria durante varios años. España lleva un derrotero de desaceleración productiva y de desmoralización de la sociedad. La sociedad está despertando de la resaca de la "fiesta", esa de la que nos hablaba la UE cuando dijo "la fiesta se acabó". Y ahora, al despertar, es cuando se va percibiendo la realidad y se sale del éxtasis de la euforia proporcionada por la droga de arribistas, iluminados y desvergonzados, cuyo objetivo era enriquecerse y mantener la irrealidad el máximo tiempo posible.

Una casta política absolutamente mezquina y que ha logrado la degradación total de lo que pudo ser una democracia, transformándola en una aberración donde imperan los partidos políticos y su clase dirigente, una Monarquía desnortada y solo preocupada de su propia perpetuación, así como unas Instituciones prostituidas donde sus integrantes son mercenarios politizados y fariseos al servicio del poder. Un cáncer demasiado extendido y cuya extirpación parece una tarea titánica y quizás fútil por falta de reacción social y el espíritu para combatirlo.

Quedan solo ocho días para ver si de verdad existe una conciencia social que intente dar un viraje de timón a España y ponerla en la ruta de un horizonte de salvación. Solo depende de nosotros y debemos elegir entre la continuidad hacia el abismo que propugna el PSOE de Rubalcaba o recuperar la sensatez y la esperanza votando a partidos como el PP, UPyD o Foro, o aquellos que estén dispuestos a asumir esta responsabilidad. Demos un rotundo NO a quienes nos han llevado al borde del precipicio.

Aznar, Mayor y Aguirre sí se mojan en campaña
EDITORIAL Libertad Digital 13 Noviembre 2011

Los movimientos de la banda terrorista ETA desde que anunció en un comunicado su decisión de dejar de matar, demuestran que el llamado proceso de paz no ha finalizado todavía a pesar de la insistencia del PSOE en afirmar lo contrario. A las claudicaciones permanentes del gobierno para que los terroristas le concedieran un comunicado intrascendente pero efectivo en términos mediáticos, se suman las exigencias continuas de esos mismos delincuentes para que el Estado de Derecho deje de operar en lo que respecta a su actividad asesina pasada. La constitución de la coalición Amaiur y su participación en estas elecciones generales es sólo otra concesión más de ese mismo gobierno, que ha hecho de la dignidad de todos los españoles y el derecho de las víctimas a una elemental justicia una simple moneda de cambio en sus cambalaches con una banda de asesinos.

Esa es la herencia que deja el PSOE de Zapatero y Rubalcaba al próximo gobierno que salga de las urnas el 20-N, mucho más lesiva para la nación que el desastre económico provocado por su incompetencia en materia económica, el otro pilar de su nefasto legado.

Ante este panorama, el partido que aspira a gobernar España durante los próximos cuatro años no puede permanecer ajeno. Si bien Mariano Rajoy está actuando en este asunto con un perfil premeditadamente bajo, en consonancia con su estrategia de no comprometerse en cuestiones polémicas durante la campaña electoral, justo es reconocer que otras voces muy autorizadas de su mismo partido han decidido dar un paso al frente para decir aquello que todos los españoles de bien quieren escuchar del partido político que, previsiblemente, va a tener la responsabilidad máxima de gobierno en sólo unos días.

Aznar, Mayor Oreja y Aguirre, en un acto electoral celebrado en Madrid, han puesto sobre el tapete una cuestión esencial como la necesidad de que el brazo político de una banda terrorista, cuyos objetivos y estrategia comparte plenamente, quede apartado de la política democrática cuyas instituciones pretende destruir. En efecto, una democracia madura y una sociedad libre no pueden permitir en su seno la existencia de agentes que se aprovechen del terror para la consecución de unos fines políticos extramuros de nuestra Constitución, que fue precisamente el motivo principal de la vigente Ley de Partidos Políticos, perfectamente inoperante durante el mandato de Zapatero.

Un país puede salir de la recesión económica sin muchos daños que lamentar. De la postración de la legitimidad democrática ante una banda terrorista y sus compinches, no. Si Rajoy tiene tan claro como su antecesor en la dirección del Partido Popular este elemental principio, todavía hay esperanza para la regeneración democrática que España necesita sin demora.

ETA enseña la patita
Ernesto Ladrón de Guevara Minuto Digital 13 Noviembre 2011

Teníamos razón los que desconfiábamos del “abandono definitivo de la violencia” proclamada por ETA. Muchos, entre ellos los medios afines o próximos al PSOE, brindaban con champán por el supuesto y falaz desistimiento de ETA. Era tanto el afán de los socialistas por vender algo, aunque fuera humo de pajas, que poco les faltó para salir a la calle con charangas y cohetes para celebrar el evento. Supongo que los de ETA se reirían a carcajadas en los entresijos de su siniestra estrategia. Algunos, como el actual candidato a la presidencia del Gobierno, el señor Pérez y el lehendakari del gobierno vascongado, señor López, hasta derramaron lágrimas, en un acto enternecedor de emoción no sé por qué.

En la entrevista de Gara, ETA va enseñando sus cartas, las que suponíamos. No hay que ser muy sagaz para preverlo. Expresan su voluntad de desarme si se sacan a los presos a la calle (incluido Chapote con cerca del millar de años de condena, por crímenes horrendos) y si les regalamos Navarra, lo que es una aproximación a la Euskal Herria del ideólogo de ETA, Krutwig, que diseñó un mapa, que ya contemplaban los nazis en Alemania en su proyecto de la Europa de los pueblos bajo el signo de la esvástica. Un paso más hacia la independencia. Y es que ETA lo está haciendo con inteligencia. Poco a poco hasta la victoria final, como dice el eslogan abertzale: golpe a golpe hasta la derrota del enemigo. Estaba cantado que iba a ser así, salvo para ingenuos o manipuladores que nos querían vender otra moto.

Es muy triste observar cómo un grupo de mafiosos encapuchados está manejando la batuta del concierto de borregos que cantan desafinando pensando que emulan a una ópera prima versallesca. Nunca tan pocos han influido tanto sobre tantos. Y a esto le llaman democracia.

La agenda y la corbata

IGNACIO CAMACHO ABC  13 Noviembre 201

ETA tiene una agenda y dice haber apuntado en ella «el desarme», condicionado a que el Gobierno cumpla su parte de un trato que nadie ha admitido en voz alta. De ello se colige que los terroristas dan por hecho, quizá con razón, que su proceso de reconversión política forma parte de una suerte de acuerdo, de un quid pro quo, de una negociación más o menos pactada con el Estado. Y se deduce también que el único compromiso actual de la banda es el de no utilizar las armas, no el de desprenderse de ellas. Al menos mientras no reciba garantías de lo que Groucho Marx llamaría la parte contratante de la primera parte.

En este nuevo marco resulta significativo que ETA tenga una agenda donde anotar la hoja de ruta de su proyecto. Los terroristas están abandonando el lado oscuro para convertirse en agentes políticos que se pasean por la escena pública con sus papeles bajo el brazo. No sólo tienen agendas; se han comprado incluso corbatas con las que lucir simbólicamente su nuevo rol institucional. La nueva ETA ya no usa capuchas ni verduguillos salvo para la farsa escenográfica de los comunicados en vídeo; sus responsables, sus verdaderos dirigentes, los que toman las decisiones —políticas— viven bajo la luz pública y salen a menudo en la prensa y en la tele.

Ese ha sido el cambio sustancial operado bajo la larga negociación puesta en marcha por el zapaterismo. El núcleo de decisión de ETA se ha trasladado a este lado de la frontera y es más que posible que no sólo no opere en la clandestinidad, sino que ofrezca ruedas de prensa y actúe con la naturalidad de un interlocutor normalizado. La célebre «dirección militar» ya no son más que siniestros monigotes al servicio de una estrategia que no establecen ellos. La agenda está en otra parte; en el lugar desde el que se puede trazar un proceso político y escribir un nuevo relato simbólico del terror que minimiza la tragedia, equipara a las víctimas con sus verdugos y llama paz a un armisticio de conveniencia.

Lo sustantivo de la autoentrevista propagandística de «Gara» no reside en sus enunciados —ese detestable lenguaje que subvierte la realidad con estúpidos eufemismos— sino en su estructura profunda, en sus significados implícitos. ETA está cómoda en su reconversión, aspira a formar parte del paisaje institucional y mantiene intacto su proyecto político, respaldado por la posesión de un arsenal que pretende utilizar como refuerzo disuasorio. De ninguna manera se siente derrotada, sino sujeto de un proceso de integración progresiva en el que contempla su paso fluido a la política. Sin reparación, sin autocrítica, sin petición de perdón, sin reconocimiento del daño. Con una nueva agenda quizá comprada en alguna papelería de San Sebastián por cualquiera de sus encorbatados e impunes dirigentes… o candidatos.

«Asalto a la República»
Jorge Fernández-Coppel El Mundo 13 Noviembre 2011

Articulo de la cronica de El Mundo, sobre los diarios de Alcalá Zamora que se publicaran esta semana por La Esfera de los Libros.

A quel julio de 1936, cuando sale de España en viaje turístico con su familia sin saber que sería sin retorno, creía dejar sus diarios a salvo. A nombre de su mujer, había alquilado dos cajas de seguridad en una oficina madrileña del Crédit Lyonnais y metió en ellas, junto a alhajas familiares y objetos de valor, nueve sobres con sus escritos. Nunca los recuperó. Su dietario estuvo desaparecido desde que el propio Gobierno republicano, ya durante la guerra, se lo robara del banco. Aún faltaría un robo más, y siete largas décadas, para que reaparecieran los pensamientos y escritos del primer presidente de la II República. Un arquitecto valenciano los ofrecía a cambio de dinero. Su ambición, y una audaz operación-rescate entre la Guardia Civil y el piloto de Iberia e historiador Jorge Fernández Coppel -quien esto escribe-, lograron dar por fin con el dietario perdido de don Niceto.

Transcurridos 75 años de la victoria del Frente Popular en las elecciones del 16 de febrero de 1936, y del posterior «golpe de estado parlamentario» que le destituyó -con una triquiñuela legal como excusa- como presidente de la República, se conoce hoy el dietario que el abogado de Priego (Córdoba) escribió día a día desde el 1 de enero hasta el 8 de abril de 1936. Casi 500 páginas que nos presentan una república agonizante, un desmitificado Azaña como líder de la izquierda y un Gil Robles, su equivalente en la derecha, que «llegó a la demencia, a la epilepsia, a las convulsiones de furia». Ellos y sus partidos, escribía don Niceto el 15 de febrero de 1936, «obsesionados por la idea del aplastamiento y exterminio de los adversarios, sin pensar, o sin detenerse [a considerar] que ese aniquilamiento puede ser el de la República y el de España, con destinos inseparables».

Asalto a la República. Los diarios robados del presidente (que publica esta semana La Esfera de los Libros y ofrecemos en exclusiva) será desde ya referencia fundamental para entender el trascendental año 1936. Alcalá-Zamora llevó un registro minucioso e inmediato de sus vivencias, anotadas en tiempo real. Unos escritos proféticos que de forma continuada advierten de los trágicos acontecimientos que se producirían pocos meses más tarde [la sublevación militar del 18 de julio]. El 8 de enero de 1936 ya escribe: «La insensata pretensión de que el Gobierno, cruzado de brazos, les facilite el empleo de la violencia aniquiladora de las derechas, pues lo que la izquierda desea y cree oportuno es la guerra civil».

La descomposición de los partidos políticos, los odios personales, las ambiciones excesivas… quedan perfectamente reflejados. «Gil Robles se proporciona el cómico desahogo de ir a insultarme, porque cree que ahí me duele, a Córdoba, escogiéndola como capital de mi provincia para toda su propaganda fuera de Madrid».

Alcalá-Zamora, pesimista, se da cuenta de la inutilidad de sus desvelos: unir las fuerzas de centro en un gran partido bisagra que anulara las desmedidas pretensiones de los dos grandes extremos políticos. Siempre creyó que la ley electoral aprobada en el 31 por el primer Gobierno de Azaña sólo beneficiaba a esos extremos, que era una ley «favorecedora de esa guerra civil».

Aquel 16 de febrero de 1936 se celebran las elecciones en un ambiente de extremismo que llevará a que el primer ministro, Portela Valladares, antes de dimitir, proponga al jefe de Estado declarar el estado de guerra, a lo que Alcalá-Zamora se negaría. La debilidad democrática del país se va confirmando a medida que se reciben noticias sobre la jornada, con robos de urnas, amenazas a gobernadores civiles, manifestaciones y episodios violentos como quema de iglesias. «Entre el apetito de los vencedores queriendo ensanchar abusivamente la victoria, el achicamiento de los vencidos, la claudicación de la autoridad, y el asalto tumultuario de ésta, ha habido en las más de las provincias desde que terminó la votación legal, enjuagues, falsedades y coacciones, determinantes de la resurrección de unas cuantas docenas de candidatos derrotados, que no decide la mayoría, pero contribuye a desnivelarla». Sobre el recuento dice más en su anotación del 24 de febrero: «Conocedor Becerra como último ministro de Justicia y Trabajo de los datos que debían escrutarse, calculó en 50% menos las actas cuya adjudicación se ha variado bajo la acción combinada del miedo y de la crisis». [A veces, por ese inmediatez de su dietario, la escritura se hace de difícil comprensión].

Un panorama de ausencia de libertad democrática, manipulaciones e incluso fraude electoral que empañan la legalidad del gobierno provisional del Frente Popular, que, liderado por Azaña, se forma, tras la desbandada del gobierno saliente de Portela, a los dos días de las elecciones ante tanta violencia, sin ni siquiera esperar el recuento definitivo de los votos, las futuras negociaciones o las posibles apelaciones de los partidos contendientes.

Manuel Azaña, como nuevo presidente del Gobierno, desde el primer momento ninguneará al presidente de la República. Alcalá-Zamora, que en algunos aspectos tenía en alta consideración al primer ministro, pensaba sin embargo que su soberbia y narcisismo le nublaban.

INQUINA Y CONSPIRACIÓN
De la inquina del nuevo Gobierno contra Alcalá-Zamora se pasó a la conspiración. La situación desembocaría, finalmente, en lo que él mismo llama un «golpe de estado parlamentario» para apartar del poder al último eslabón moderado que quedaba en la República. Una argucia legal les sirvió para acabar con el presidente (al disolver las Cortes para que se constituyeran las nuevas, salidas de las elecciones, le sacaron un artículo, el 81, según el cual un presidente sólo podía disolver dos veces el Parlamento, y ésa sería la tercera si se contaba la disolución del 31 para convocar cortes constituyentes, más las del 33 y febrero del 36).

Este golpe sería efectivo el 8 de abril de 1936. Ese mismo día, los militares le ofrecieron destituir antes a Azaña y su Gobierno. Se niega, manteniéndose dentro de la legalidad. «Hacia las 11 de hoy me visita un coronel de Estado Mayor. Viene de uniforme, a pedir en nombre del Ejército que en respuesta al golpe de Estado de la Cámara, yo, sin el poder legislativo, firme un decreto destituyendo al Gobierno de Azaña, y [dé] así más fuerza moral a su inevitable y decidida intervención, que salve al país de la anarquía dentro de la República. Con cortesía que subraya más la firmeza de mi decisión me niego en absoluto, y con pocas palabras. Mi camino es otro; el de mi deber, sin sospecha de ambición. Lamenta mi sacrificio, que no evitará nada y será. Queda tranquila mi conciencia y sobresaltado mi patriotismo ante el desastre hacia el que va esta Cámara suicida, codiciosa, que va a exigir a quien la elija el compromiso secreto de no disolverla, garantizado por la discusión firmada. Sé que hoy la opinión, tal vez mañana la historia, me reprocharán no contar con la fuerza, con una razón y medios que otro presidente [opondría] al golpe de Estado parlamentario. Pero no dudo. Ya se acabó mi dietario de presidente».

Estas son las últimas y clarividentes palabras escritas en los diarios de Alcalá-Zamora. El hombre que, tras ser ministro de Alfonso XIII, fue uno de los mayores artífices de la ilusionante República seis años antes. Con la guerra, que había profetizado, llegó el exilio. Se convertía en un personaje incómodo para los bandos. Tras un largo periplo, el 18 de febrero de 1949, a los 71 años, fallecía en la ciudad de Buenos Aires. Ya sabía que sus diarios estaban en manos de ladrones.

Jorge Fernández-Coppel es el editor de «Asalto a la República»

EUROPA, FÁCIL OBJETIVO PARA LOS MISILES IRANÍES
Un Irán nuclear representa una amenaza tanto para Tel Aviv como para Madrid, Londres o París
Eduardo Zalovich - Jerusalén  El Confidencial 13 Noviembre 2011

Desde que el “Organismo Internacional de Energía Atómica” (OIEA), publicó días pasados su último informe sobre el programa nuclear de Teherán, confirmando sus objetivos militares, Israel ha redoblado sus esfuerzos para lograr la detención del mismo. Y si en el tema del reconocimiento a un futuro estado palestino el estado hebreo tiene pocos apoyos, en este caso las mayores potencias y las democracias del mundo se han posicionado a su lado.

Irán, con 1.874.000 km2 y 71 millones de habitantes, está gobernado por una dictadura teocrática islámica. El “líder supremo” es Alí Jamenei –también jefe de las fuerzas armadas-, y su Presidente Majmud Ajmadineyad. Barack Obama ha vuelto a advertir esta misma semana de la "continua amenaza" del programa nuclear iraní. Su declaración se realizó después que la OIEA emitiera su categórico informe, que no da lugar a dudas acerca de los objetivos de la “República Islámica”. Mientras tanto, Irán sigue asegurando que su programa nuclear tiene fines pacíficos y sólo busca producir electricidad.

Israel es el país que ha reaccionado con mayor vehemencia, y es que objetivamente no le faltan causas. Teherán se ha convertido en un curioso santuario para musulmanes radicales, regímenes autoritarios de izquierda -Venezuela, Bolivia, Nicaragua- y grupúsculos nazis que ven en Ajmadineyad un ídolo por cuestionar los crímenes de Hitler en Europa. Asimismo, Irán financia y entrena las milicias de Hamás y Hizbollah, en Gaza y Líbano respectivamente, reconocidos opositores del acuerdo pacífico palestino-israelí.

Europa está muy cerca
El General Giora Eiland, uno de los más respetados expertos de seguridad israelíes, considera que “las dos opciones son peligrosas, tanto atacar Irán como abstenerse de hacerlo”. En diálogo con El Confidencial, Eiland restó importancia al debate público que sobre el tema que existe hoy en Israel. “Cuando se habla de la posibilidad de un ataque, lo primero que analizamos es nuestra capacidad militar, cuales son los riesgos y cuales las probabilidades, cuán exacta es la información de inteligencia que tenemos, y cuán seguros estamos de alcanzar un logro significativo. Este tipo de debate no llega a la opinión pública”.

Según Eiland, si el resultado de una acción militar fuera retrasar el programa “dos años no vale la pena, debe al menos demorarlo en diez años”. Preguntado acerca de las consideraciones internacionales, afirmó que “en el momento de la verdad sólo la opinión de Washington puede pesar en la decisión de Jerusalén”. “Una cosa es si Obama le dice a Netanyahu que EE.UU. no está dispuesto a lidiar con el precio de un ataque, y muy distinto es si le garantiza un posterior respaldo diplomático y militar”.

Otro especialista en defensa, que solicitó anonimato, explica que “el mayor peligro radica en la combinación de un régimen fanático, irresponsable, con una visión religiosa medieval, y la posesión de armas de destrucción masiva, con misiles capaces de transportarlas a miles de kilómetros. Algunos europeos no entienden que este riesgo no es para Israel, es para todos.

El Islam radical tiene como meta el mundo, y países como Israel y España son los primeros en su lista, porque fueron territorios gobernados y perdidos por los musulmanes… Madrid, Londres o París no estarán más a salvo que Tel Aviv del chantaje islamista”. Por su parte, Efraim Asculai, especialista en Irán, nos subrayó que “si bien ellos no tienen aviones de última generación, han desarrollado misiles capaces de superar los 1.800 kms, o sea de alcanzar Europa y Rusia. Y no olvidemos que los ayatollahs iraníes tienen ambiciones hegemónicas desde el Golfo Pérsico al Mediterráneo”.

En medio de esta tormenta de ideas y opiniones que se vive hoy en Israel y en las principales capitales del mundo, el Premier Netanyahu se enfrenta a una decisión todavía más difícil que la que tomó su maestro político, Menajem Beguin, cuando en 1981 ordenó el “Operativo Babilonia”… la destrucción total de Osirak, el reactor nuclear de Sadam Hussein.

El Partido Popular de Cataluña niega la imposición lingüística
Jorge Fernández, candidato del Partido Popular, habló en castellano como muestra de defensa del bilingüismo
 www.lavozlibre.com  13 Noviembre 2011

Barcelona.- El cabeza de lista del Partido Popular (PP) por Barcelona en las elecciones generales, Jorge Fernández, ha admitido que en Cataluña "no hay conflicto lingüístico" pese a las tesis del partido en el resto de España y pese a las sentencias, incumplidas por nacionalistas e independentistas, aunque ha pedido cambios en el modelo educativo de inmersión en catalán.

La lengua y el autogobierno han sido de los pocos momentos que han animado el debate que ha tenido lugar en la televisión pública catalana, TV3, con los cinco cabezas de lista de los partidos con representación parlamentaria, en el que los candidatos apenas se han salido del guión y han repetido los argumentarios ya conocidos.

La nota de color la han protagonizado las intervenciones en castellano en una televisión que emite íntegramente en catalán y que han hecho Fernández Díaz, en defensa del bilinguismo, y el independentista Alfred Bosch (ERC), quien ha citado el estribillo de una popular canción de Ketama para defender la independencia de Catalunya: "No estamos solos; sabemos lo que queremos".

También sobre lengua, Bosch ha protagonizado una encendida defensa de los medios de comunicación públicos catalanes mostrando a los espectadores una pegatina al respecto donde se podía leer 'Yo, TV3'.

Carme Chacón (PSC) ha defendido el actual modelo de financiación, que Josep Antoni Duran i Lleida (CiU) ha criticado asegurando que su propuesta de 'pacto fiscal' es "un paso en el camino" hacia el 'derecho a decidir' de Catalunya.

Fernández ha replicado al democristiano: "Me alegro de que hayan dicho que el pacto fiscal es un paso adelante hacia la independencia", un modelo que en su opinión rechazan la mayoría de los catalanes, quienes se sienten cómodos en España.

Lo contrario ha dicho Bosch: "Lo que nos lleva a las ruina es la España de las autonomías. No estamos contra los españoles, sino contra las injusticias del poder español", y de ahí la voluntad de ser libres ante un estado que no se puede ni cambiar ni reformar.

Duran ha celebrado que el PP diga que en Cataluña no hay conflicto lingüístico en las calles, aunque ha reprochado a Chacón su ausencia en la manifestación del 10 de julio de 2010 contra el recorte del Estatuto, y también que firmase un artículo junto al ex presidente Felipe González avalando la sentencia del Tribunal Constitucional (TC).

Joan Coscubiela (ICV-EUiA) ha asegurado que no se puede hablar de la construcción de Cataluña sin hablar de derechos sociales, y ha vinculado autogobierno a una reforma de la fiscalidad y a mantener el estado del bienestar.

Duran y Bosch han erigido a sus formaciones como las únicas que pueden defender los intereses de Cataluña en Madrid, aunque el democristiano ha dicho que, a diferencia de los republicanos, CiU tendrá grupo propio, y más fuerza.

Coscubiela ha tratado de marcar distancias ante el PSC cuestionando los recortes que aprobó el Gobierno del PSOE en mayo de 2010, y criticando también a Chacón por no haber impulsado en esta legislatura la propuesta sobre la dación en pago que ahora defienden los socialistas.

REPERCUSIÓN EN LAS REDES SOCIALES
Prueba del interés que ha generado el debate en las redes sociales es que, según puso de manifiesto al final de la emisión la moderadora, Ariadna Oltra, el programa fue, y se mantiene, como 'trending topic' de Twitter no sólo en toda España, y llegó a ocupar la tercera posición a nivel mundial.

Cataluña
Fernández Díaz asegura que en Cataluña “no hay conflicto lingüístico”
El cabeza de lista del PP por Barcelona para el 20N ignora que la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, junto a otros 505 padres, ha solicitado a la Consejería de Enseñanza mediante una instancia -paso previo a la denuncia- que cumpla las sentencias judiciales que obligan a la Generalidad a aplicar el bilingüismo en las escuelas. Duran i Lleida (CiU): “Estoy satisfecho que el PP reconozca aquí, no en Madrid, que no hay conflicto linguístico en Cataluña”.
Agencias / Redacción www.voz 13 Noviembre 2011

El candidato del PP por Barcelona para el 20N, Jorge Fernández Díaz, ha asegurado que en Cataluña “no hay conflicto lingüístico”, ni en las aulas ni en la Administración autonómica. Así se ha manifestado el número uno de la lista popular, este viernes, durante el debate a cinco en TV3, pese a que la presidenta del PP de Cataluña ha presentado una instancia en la Consejería de Enseñanza, junto a otros 505 padres, para que la Generalidad cumpla le ley y las sentencias judiciales en las escuelas, que CiU se niega a cumplir.

En un soporífero debate, en el que ninguno de los candidatos por Barcelona de las formaciones políticas que tienen representación en el Congreso (PSC, CiU, PP, ERC e ICV-EUiA) ha aportado nada nuevo, el asunto lingüístico ha sido de los pocos que ha animado el intercambio de propuestas. De hecho, a la hora de tratar este tema, Fernández Díaz ha hablado durante 50 segundos en español, el único de los candidatos en hacerlo (junto al candidato de ERC, Alfred Bosch, que ha hecho referencia a una canción: “No estamos solos, sabemos lo que queremos”), durante las casi dos horas de debate.

Satisfacción de CiU ante las palabras de Fernández Díaz
En una calculada ambigüedad, el candidato del PP ha defendido la posición que desde hace lustros vienen defendiendo los partidos nacionalistas en relación a la inmersión lingüística: “Le acepto que no hay conflicto lingüístico”, ha respondido Fernández Díaz a Josep Antoni Duran i Lleida (CiU), que pocos minutos antes había acusado al PP de amenzar la lengua catalana con sus propuestas electorales.

Momento en el que Fernández Díaz muestra la carta, firmada por Duran i Lleida, pidiendo el voto en español (foto: vídeo TV3).

Pero el popular le ha recordado al nacionalista que ellos defienden que lo normal en la calle debe ser lo normal en las aulas, y le ha pedido coherencia ya que, según Fernández Díaz, Duran i Lleida en las pasadas elecciones generales (2008) se dirigió a los ciudadanos en español, además de en catalán, para pedirle el voto. Duran ha sido contundente en su respuesta: “Estoy satisfecho que el PP reconozca aquí, no en Madrid, que no hay conflicto linguístico en Cataluña”.

También sobre lengua, Bosch ha protagonizado la única defensa de TV3 enseñando una pegatina al respecto donde se leía ‘Yo, TV3'. Carme Chacón (PSC), por su parte, ha defendido el modelo de inmersión lingüística que se está aplicando en las escuelas de Cataluña y ha reprochado a Fernández Díaz que no dijera nada cuando el PP puso cuñas de radio contra la inmersión lingüística obligatoria en Andalucía.

Muy poca audiencia en televisión
El dato más clarificador del poco interés que ha tenido el debate lo ha demostrado el share que obtuvo TV3 durante los más de 111 minutos que duró la emisión en televisión. Según ha hecho público la propia cadena de televisión, la media de espectadores ha sido de 256.000 personas, es decir, un 9,1% de share.

Solo fue lo más visto en televisión en Cataluña durante la primera media hora de debate (entre las 22:00 y las 22:30 horas), con unos 354.000 espectadores y un 12,6% de share. El minuto de oro fue a las 22:05 horas, con un 14,1% de share y 387.000 espectadores.

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De domingo a domingo
¿Hay que pedir responsabilidades penales a Zapatero?
Carlos Dávila www.gaceta.es 13 Noviembre 2011

Su destrozo económico, la ruina en la que ha sumido al país, la voladura del Estado y su rendición ante ETA refuerzan la posibilidad de aplicarle el Artículo 102 de la Constitución

He leído que un premio Nobel de Economía pide directamente la cárcel para los ejecutivos que arruinen a sus empresas. He leído esta exigencia el mismo día en que la Unión Europea nos pegaba un palo de muerte y rebatía, una por una, las previsiones del Gobierno, cuya vicepresidenta –recuérdese– insistía la pasada semana en que España cumpliría su objetivo de déficit público, el 6%, tal y como habían sesudamente pronosticado los enormes especialistas del agónico Gobierno de Zapatero. Hilando las dos informaciones: la ocurrencia del citado Nobel y el desmentido de la UE a todos y cada uno de los estúpidamente optimistas pronósticos de este Ejecutivo que hemos venido padeciendo en España, el presente se preguntaba a lo peor con torcidas intenciones: vamos a ver, si para un gerente privado que en todo maneja fondos de la misma condición y que ha destrozado a su compañía, nada menos que un premio Nobel de Economía urge responsabilidades penales y, en su caso, el ingreso en prisión, ¿qué decir de un gobernante, en grado político de responsabilidad se entiende, que ha convertido a su país en un erial y que lo ha dejado en la práctica suspensión de pagos?

Esto es lo que hay
Por si alguien cree que afirmar que nuestra situación económica es trágica o caótica, quiero recoger aquí las opiniones que unos distinguidos técnicos de esta ciencia tan de plastilina como la economía sostienen ahora mismo sobre la susodicha situación. El pasado jueves, de campaña electoral en las islas Canarias, Mariano Rajoy alteró gran parte de su programa para ocuparse full time del momento que nuestro país está atravesando. Con certeza, el candidato popular conocía al dedillo las previsiones de la Unión Europea, y también –y esto resulta importante– las conversaciones extraoficiales que están manteniendo algunos responsables de su equipo económico con altos cargos del Gobierno de la Nación. El viernes publicábamos que estos administradores ya reconocen palmariamente que de la reducción del déficit nada y que, como escenario mejor, España tendrá este año un 7,5%; es decir, una auténtica catástrofe. Queda apenas una semana para que estos informadores gubernamentales de pacotilla, algunos ya colocados en los organismos reguladores con sueldos opíparos, se vayan con la música a otra parte, por utilizar una figura retórica no muy agresiva. La encuesta que insertamos hoy retrata lo que puede ser la fotografía del domingo que viene. Ya se sabe que en España una vetusta norma electoral impide que en estos días que quedan hasta el 20 se conozcan sondeos demoscópicos. Esta absurda regla lleva 34 años en vigor. Nosotros, en La Gaceta, hemos analizado la posibilidad de transgredir la norma, pero nos hemos quedado aterrorizados ante los efectos de la aventura: nada menos que la cárcel para este atrevido director. Por eso, la de hoy es nuestra aportación última a la prospectiva electoral. Es una muestra técnicamente impecable que puede acertar o fallar sólo en función de las inclinaciones de los electores. Ni nos hemos inventado la encuesta –un ejercicio que se está realizando impunemente en algún periódico nacional– ni hemos utilizado a empresas-fantasma para recoger nuestras apetencias. Como diría un castizo: señores, esto es lo que hay.

Zapatero no responde
Y, ¿qué hay? Pues de entrada, que no es poco, la posibilidad de quitarnos de encima esta pesadilla que atiende por Rodríguez Zapatero. La campaña, que ya está dando sus postreras bocanadas, nos ha traído una curiosa incidencia: la desaparición del presidente, del culpable de esta hecatombe. Es insólito y cobarde. Este político que ha emprendido la huida tiene ante los españoles la imprescindible obligación de decir qué es lo que ha hecho con nosotros, de responder de todas sus fechorías, de cargar con este gran desperfecto. No puede bastarnos con ese lagrimeo pueril de: “Yo soy el responsable”. Pues bien: como lo es, ¿sería mucho pedir que España entera le retire el apoyo al partido que ha consentido la presencia de un personaje tan incapaz, tan orate, tan sectario? Por ahí fuera –lo estamos constatando– ya proliferan los ejemplos: un primer ministro islandés está a punto de ingresar en la cárcel; Papandreu, el mentiroso que ha engañado a su país y a la Unión Europea, terminará pagando sus desmanes; y a Berlusconi, un sujeto que ha confundido a Italia entera con el Milan, se le abrirá más pronto que tarde alguna causa penal, y no sólo por sus devaneos erótico-festivos. Aquí, pues nada de nada. Aproximadamente el 22 de diciembre, fecha para la toma de posesión del nuevo Gobierno, el personaje tomará las de León y únicamente aparecerá por Madrid para cobrar como ¡consejero de Estado! ¿Consejero de Estado un individuo que lo ha roto y que lo ha puesto en la miseria? Esto es como si Artur Mas decide ser presidente de la Plaza Monumental de Barcelona, el coso taurino que se ha cargado con su voraz independentismo.

Responsabilidad del presidente
A siete días de las elecciones –esperemos– del cambio, sorprende –la política nos hace cada día eternamente jóvenes– que tras la nueva argucia de ETA para demostrar que “estamos aquí, ojo, y que a nosotros no se nos torea”, este gobernante en extinción no ha dicho una palabra. Es todavía presidente y sabe mejor que nadie, quizá, eso sí, un poquito menos que Rubalcaba, qué es lo que se está gestando con ETA. Ayer lo denunciábamos muy claramente: lo que Zapatero ha hecho, en un ejercicio de felonía que debería dirimirse en los tribunales, es darle a ETA todo aquello por lo que los bandidos han venido asesinando en los últimos 50 años. Zapatero se marcha tarde y con el máximo daño posible. Si este país aún tuviera conciencia de tal, no soportaría que, quien ha presidido su Gobierno durante dos cuatrienios, huya como si aquí no hubiera pasado nada. La Constitución tiene 169 artículos y todos son igualmente válidos; pues bien, uno de ellos, el 102, se refiere precisamente a las actuaciones del máximo mandatario democrático del país y reza así: 1. “La responsabilidad criminal del Presidente y los demás miembros del Gobierno será exigible, en su caso, ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. 2. Si la acusación fuere por traición o por cualquier delito contra la seguridad del Estado en ejercicio de sus funciones, sólo podrá ser planteada por iniciativa de la cuarta parte de los miembros del Congreso, y con la aprobación de la mayoría absoluta del mismo”. Pues bien: ETA, Bildu, ya está en las instituciones; los presos se están acercando para que, llegado el momento ya con los etarras en el poder, todos salgan de las prisiones donde están siendo trasladados con el menor ruido posible; el Ejército es ya marginal, por no decir inexistente en el País Vasco; y Navarra está siendo acosada por los terroristas con la complacencia de un PSOE que probablemente el día 21 romperá su pacto con la Unión del Pueblo Navarro. Todo forma parte del volumen de exigencias que un día, hace muchos años, planteó con pistolas y bombas la archiconocida Alternativa KAS. Mil muertos después, Zapatero se ha rendido. ¿Cómo se llama constitucionalmente esa figura?

ETA, los barros y las togas
José Luis Manzanares www.gaceta.es 13 Noviembre 2011

El comunicado abre una vía a la esperanza, pero la pelota está en el tejado del Estado de Derecho.

Durante las últimas negociaciones con ETA, el fiscal general del Estado animó a los jueces a mancharse la toga con el barro de las componendas políticas. Eso sí, por una buena causa. Una declaración que sólo podía entenderse como espaldarazo a unas negociaciones que el Gobierno negaba empecinadamente.

ETA no se ha rendido ni ha entregado las armas ni se ha disuelto. Sólo ha proclamado “el cese definitivo de su actividad armada”, lo que no se aleja mucho del texto de otros comunicados. Además condiciona sibilinamente ese cese a la apertura de “un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada”.

ETA se reserva la posición de garante para el logro de sus objetivos, los de siempre, en las futuras mesas de negociación. Las jubilosas reacciones provocadas por el comunicado de la banda terrorista pasan por alto el detalle de que la única explicación para conservar las armas es el poder usarlas nuevamente.

Hemos echado las campanas al vuelo para celebrar –con la significativa excepción de las víctimas del terrorismo– una victoria que aún no se ha producido y que sería en realidad una derrota si conllevara concesiones inaceptables para un Estado de derecho. Dejemos de lado el bochorno que produce la celebración en San Sebastián de esa Conferencia Internacional de Paz cuyas conclusiones coinciden casi exactamente con el anuncio de ETA, como piezas bien engranadas en un mismo proceso. Y reservemos para otra ocasión el análisis comparativo de la actual situación en el País Vasco con la de hace 40 años.

Baste recordar a los centenares de miles de vascos que emigraron a otras partes de España huyendo del terror y que difícilmente regresarán ahora. Esa limpieza política redundará en pérdida de votos favorables a la Constitución y a la unidad de España.

No se volverá a hablar del barro del camino y de las togas, porque fue un error decirlo en voz alta. Pero ya se oyen voces muy cualificadas –más de políticos que de juristas, todo hay que decirlo– que repiten algunos estribillos en la misma dirección. Se insiste en la interpretación de la ley conforme a la realidad social de los tiempos.

Si las palabras gravemente ofensivas hace unos años son hoy de uso coloquial y no constituyen delito de injuria, bien podemos acabar castigando una muerte acaecida en el curso de un conflicto político con la pena de una imprudencia en accidente de circulación. Y también se nos alecciona sobre el Derecho penitenciario –en verdad una parte del Derecho penal– con la rotunda afirmación de que la política penitenciaria es, después de todo, política. Como los peligros que acechan al Estado de derecho no son pocos, conviene recordar algunas cosas.

La primera, que las leyes no se derogan ni por los comunicados de ETA ni por los bienintencionados deseos de los dirigentes políticos, sino por otras nuevas que sólo pueden aprobar las Cortes Generales. La segunda, que siguen siendo delito la pertenencia a banda armada y la colaboración con ella. La tercera, que todavía no se han sentado en el banquillo los responsables de más de 300 asesinatos y otros crímenes. Cuarta, que los indultos han de ser, si los hubiere, posteriores a la condena, en firme e individualizados. Y quinta, que es muy dudosa la posibilidad de aprobar una ley de amnistía después de que la Constitución omita toda referencia a la misma dentro del derecho de gracia y el Código Penal la haya extraído de su relación de causas que extinguen la responsabilidad criminal (artículo 139).

Con todo, es el ámbito penitenciario el que más se presta a la manipulación, puesto que las Instituciones Penitenciarias dependen del Ministerio del Interior y las competencias de los jueces de Vigilancia no se extienden ni a las cuestiones organizativas ni a la convivencia interior de los establecimientos, por ejemplo.

Pero la clasificación en un grado u otro de tratamiento, llegando al disfrute de la libertad condicional, no depende de las directrices del Ejecutivo, sino del pronóstico sobre la resocialización de cada reo en particular, a la que se llega cuando aquel tiene “la intención y la capacidad de vivir respetando la Ley Penal”, como se lee en el artículo 52.2 de la Ley Orgánica General Penitenciaria. El penado etarra deberá ser clasificado como cualquier otro y para ello se atenderá al pronóstico que corresponda, valorando los efectos que las nuevas circunstancias tengan comprobadamente sobre la persona concreta.

Lástima que la memoria histórica guarde recuerdos como el de la excarcelación de De Juana Chaos con una peculiar interpretación de la normativa vigente, confundiendo el tratamiento penitenciario con el tratamiento médico, y todo en poco más de veinticuatro horas.

El comunicado de ETA abre un portillo a la esperanza, pero la pelota está ahora en el tejado del Estado de Derecho. Desde Bildu se exige el abandono de la doctrina Parot, pero no al Tribunal Supremo, que la consagró, ni siquiera al Tribunal Constitucional, que aún debe resolver un recurso de amparo, sino al Gobierno. Por algo será.

*José Luis Manzanares Samaniego fue magistrado de lo Penal del Tribunal Supremo y vicepresidente del Consejo General del Poder Judicial.

Contra la impunidad
Editorial ABC

LA Fundación de Víctimas del Terrorismo ha cifrado en 330 los crímenes de ETA que han quedado impunes, utilizando como base el trabajo de investigación del periodista Florencio Domínguez y del profesor Rogelio Alonso, en su libro «Vidas Rotas». Aunque la aplicación de criterios como la prescripción, la amnistía de 1977 o la celebración de juicios recientes redujeran la cifra a la mitad, la situación de impunidad, de hecho o de derecho, de la mayoría de ellos seguiría siendo la misma. La reforma penal de 2010 hizo que los asesinatos terroristas fueran imprescriptibles, aunque esta norma no pueda aplicarse a los delitos cometidos con anterioridad a la reforma. Por tanto, la esperanza de una justicia basada en la aplicación judicial de la ley penal queda confinada a los delitos no prescritos ni amnistiados, lo que debería ser prioritario en la acción policial, más aún si ETA realmente se encuentra al borde de su desaparición. Este es el momento, no de negociar, tampoco de olvidar —los cínicos de los etarras entrevistados por «Gara» pedían también «memoria histórica»—, sino de aumentar la presión sobre los últimos terroristas en activo.

Pero también puede haber justicia para las víctimas de los crímenes prescritos. Otra justicia basada en su presencia permanente y en el compromiso moral y político de que los autores de sus tragedias nunca serán los que decidan cómo se contará y cómo acabará la historia de ETA. La justicia para estas víctimas no tendrá sentencias judiciales de condena, pero un Gobierno digno sí podrá ofrecerles una política firme de no negociación y de repudio a lo que ETA ha sido y es, una simple banda de criminales seguidores de un nacionalismo antidemocrático, etnicista y homicida. Y esta otra justicia solo puede administrarla un Gobierno que realmente crea que su responsabilidad frente a ETA no consiste en acompañarla amablemente en su toma de decisiones durante el cese de la violencia, sino, únicamente, en desarmarla, disolverla, juzgarla y deslegitimarla sin concesiones a cambio.

El conflicto político
FERNANDO SAVATER www.diariovasco.com 13 Noviembre 2011

El mejor argumento, entre los muchos existentes, contra la peregrina idea de llamar 'conflicto armado' a la agresión terrorista a la democracia que hemos padecido en Euskadi lo ha dado Fernando Aramburu en un reciente artículo en El País. En él señala que muy raro resulta que un 'conflicto armado' desaparezca con sólo que uno de los bandos supuestamente enfrentados anuncie el cese definitivo de la violencia. Los conflictos suelen ser cosa de dos, pero aquí por lo visto había un conflicto monoplaza. O sea que era un conflicto armado por unos contra el resto pacífico de los ciudadanos. ¿Era? Ojalá que el futuro no me desmienta la utilización de este pasado.

Naturalmente, los interesados nos recuerdan que subyace todavía un conflicto político que hay que 'superar' para que la violencia desaparezca definitivamente. Es una exigencia pintoresca -en todas las democracias hay discrepancias políticas, a veces radicales, pero el 'conflicto' empieza cuando unos bárbaros quieren resolverlas a tiros- que el lehendakari ha fomentado, supongo que sin querer, llamando a consultas a los representantes de los grupos políticos tras el comunicado de ETA. ¿Qué tiene que ver el anuncio de unos criminales que renuncian a seguir cometiendo fechorías por la fuerza de las circunstancias con los representantes democráticos de la ciudadanía vasca? Si no se les va a hacer ninguna concesión política que les premie o les reconozca -en eso hemos quedado, ¿no?- no veo por qué dar una apariencia de cobertura política a ese cambio de actitud que les hemos impuesto.

El cese de la violencia etarra sólo tiene implicaciones para quienes podíamos temerla, hemos llevado escolta, etc. Lo único que cambian son las medidas de seguridad, no las reglas de juego. Y debe recordarse que seguiremos exigiendo que la banda se disuelva, entregue las armas y reconozca los daños causados. En cuanto a cuestiones derivadas, como la situación de los presos, ellos ya saben lo que según el reglamento penitenciario deben hacer individualmente para alcanzar determinados beneficios: más de momento no puede haber. Por cierto, a algunos los miembros de ETA que nos preocupan no son los encarcelados, sino los culpables aún sueltos de los casi trescientos crímenes que quedan por esclarecer.

Pero volvamos a la cuestión política, que en modo alguno justifica o explica el terrorismo (los terroristas nunca pretendieron hacer política sino imponerla) aunque sigue siendo interesante a otros respectos. Es algo que hay que resolver, nos dicen, y estoy de acuerdo: sería estupendo que se resolviese. Según los nacionalistas, lo que hace falta para una solución democrática es que se reconozca la identidad del pueblo vasco como sujeto político y su derecho a la autodeterminación, o sea su derecho a decidir. Aceptado ese planteamiento y sus evidentes consecuencias (mesa política extraparlamentaria, referéndum, etc.) entraremos según ellos en el universo armonioso de la reconciliación efectiva de todos (y todas). Bueno, pues comparto como no puede ser menos ese idílico objetivo, aunque discrepo ligeramente del camino a seguir. Opino, como bastantes otros, que la solución democrática es que los nacionalistas asuman por fin que los ciudadanos vascos comparten con los demás una identidad española que han colaborado históricamente a configurar de modo relevante. Que el derecho a decidir desde su ciudadanía, con los rasgos culturales peculiares y diversos de cada cual, está perfectamente reconocido y vehiculado en el Estatuto y la Constitución sobre el que éste se apoya. En resumen, que lo que hace falta es que de una vez la España democrática tenga su oportunidad institucional y social en el País Vasco, algo precisamente obstaculizado hasta ahora por la coacción terrorista y quienes se han aprovechado de ella para barrer hacia su convento (nunca mejor dicho). A partir de ahí, todo irá sobre ruedas.

¿Hay que aprender a convivir, como aseguran algunos? Es una recomendación bastante ofensiva para la mayoría de los vascos, que hemos convivido y convivimos normalmente con quienes tienen opiniones distintas a la nuestras. Los que han pretendido impedir la convivencia son unos cuantos: los terroristas, los apologetas de los terroristas y los que se han dedicado a embrutecer a los jóvenes a fin de conseguir carne de cañón para el terrorismo. Antes nos vendieron la inevitabilidad del conflicto armado y ahora van a vendernos la del conflicto político, que consiste en presentar su proyecto de país -discutible siempre y a veces delirante- como un derecho inalienable sin cuya aceptación toda paz será incompleta; y exigir diálogo, que en su lenguaje viene a ser sentarse en una mesa servida por ellos y darles resignadamente la razón. Pues va a ser que no. Aquí estamos los que -desde la convivencia, claro- nos esforzaremos porque tampoco esta vez se salgan con la suya.


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