AGLI

Recortes de Prensa   Martes 22  Noviembre 2011

 

Alkaseltzer para todos
Pedro Schwartz. www.gaceta.es  22 Noviembre 2011

La carga más inmediata, tanto humana como financiera, es la del paro.

Las emociones durante la noche electoral fueron casi insoportables. Por eso estoy recetando Alkaseltzer para todos. Es lo que tomábamos de jóvenes después de una noche de juerga, ya por haberlo pasado demasiado bien, ya por haber sufrido alguna gran decepción. Necesitábamos volver al estudio o al trabajo al día siguiente. Empecemos por la alegría que sentimos los votantes del PP porque Mariano Rajoy haya conseguido la mayoría absoluta en el Congreso. Con ese claro mandato del pueblo podrá tomar las medidas de profunda reforma que el país necesita. Espero que no se achique ante las manifestaciones de liberados sindicales, de trabajadores blindados por el Estatuto, de pensionistas olvidados del ahorro individual, de personas mayores muy pildoreras que aborrecen el copago, de profesores encantados con la Logse, de indignados escondidos en la jaima de la democracia directa. Como vimos en su primer discurso presidencial, mantiene su estilo tranquilo y libre de estridencias. Me atrevo a recordarle, sin embargo, el dicho latino: suaviter in modo, fortiter in re.

Tan grande como nuestro contento ha debido de ser la decepción de los partidarios del PSOE. La derrota ha sido la mayor de la historia de ese partido, incluso más grande que la sufrida por Almunia frente a Aznar. La debacle se aproxima a la de UCD a punto de disolverse en 1982. El peor detalle de todos es el de la falta de elegancia mostrada hacia Zapatero por sus compañeros. No sé si el ex vicepresidente Rubalcaba, la ex ministra Chacón y el casi ex presidente Patxi López se empeñarán en postularse para el puesto de secretario general. Al menos se ha aclarado el panorama con la retirada de Pepiño, al que ya podemos llamar cariñosamente por su mote, pues pronto dejará de reclamar el respeto debido a un ministro con su magnífica ejecutoria. Todo ello huele a muerto. Como mínimo, el vehículo socialista necesita una reparación a fondo, en lo que toca a toda España, pero sobre todo en Cataluña por el pinchazo del Tripartito y en Andalucía por haber echado ERE en vez de gasóleo en el depósito del tractor.

Ahora es necesaria la reflexión sobre las tareas que le esperan al nuevo Gobierno Popular. Primero tendrá Rajoy que resignarse a un interregno que parecerá larguísimo, dadas las circunstancias. Rajoy tendrá que acabar el año 2011 gobernando con la retórica de las promesas en vez de con la tijera de los recortes. Muy convincente habrá de estar para que los mercados crean que España vuelve a ser un país fiable y encaminado hacia la prosperidad.

Esas tareas han de dividirse, como me decía ayer mi amigo Manolo Lagares, en las urgentes y las de fondo. Urgentes son el gasto público, la reforma laboral y la reparación del sistema financiero. Importantes, la energía, la educación, la justicia, que habrán de quedar para otro día.

La opinión tiene fijos los ojos en el despilfarro de las Administraciones Públicas, en especial de las Autonomías y los Ayuntamientos. La revisión de ese gasto es urgente pero antes está la necesidad de atender a las deudas que las administraciones locales tienen con sus proveedores, muchos de los cuales están con el agua al cuello o ya hundidos. ¿De qué manera hacerlo sin que aumente la deuda del Estado? La promesa de Rajoy de permitir que esos acreedores descuenten lo que les debe Hacienda de lo que Hacienda les reclama no resuelve el fondo del asunto. Tendrá Rajoy que exigir que al menos las Comunidades y los Consistorios gobernados por el PP recorten sus gastos corrientes y de personal como lo ha hecho la presidenta Cospedal en Castilla-La Mancha.

La carga más inmediata, tanto humana como financiera, es la del paro. Si una gran parte de los parados se pusiera a trabajar el panorama sería muy distinto. Para conseguirlo, no hay que pensar en parches y regalos, al estilo de esos 3.000 euros prometidos a los autónomos que contraten su primer empleo fijo. Esos casi cinco millones de parados podría reducirse a la mitad con una verdadera reforma laboral: no debe haber más que un contrato de trabajo con 15 días de indemnización, al estilo de Portugal. Si esa reforma viniese acompañada de la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social para todas las empresas y otra reducción del impuesto de sociedades al estilo irlandés, esa injusta lacra comenzaría a corregirse.

Sí, ya sé, no estamos para más gasto y menos ingresos fiscales. Sería necesario, pues, que se suprimieran todas las exenciones, beneficios fiscales y subvenciones que distorsionan nuestro sistema impositivo. También deberían desaparecer del todo las subvenciones públicas a los sindicatos y la CEOE, incluida la pesada carga que las empresas y la Administración soportan con el abuso de los liberados. Sostengo, sin embargo, que no basta con recortar y reequilibrar: los intereses y el principal de la deuda se pagan con el crecimiento; y el crecimiento pasa por la vuelta al empleo de todos esos parados, sobre todo los jóvenes. ¿No ha dicho Rajoy en campaña que lo principal es el empleo?

*Pedro Schwartz es economista y profesor extraordinario de la Universidad San Pablo CEU.

Elecciones
Final de un ciclo histórico
Pío Moa Libertad Digital  22 Noviembre 2011

El zapaterismo ha significado el final de un pequeño ciclo histórico, el abierto por la Transición, inscrito dentro de un gran ciclo, el abierto por la victoria de Franco en la guerra civil y que, entre otras cosas, ha proporcionado a España el mayor período de paz interna en siglos, y que continúa todavía hoy.

Como he argumentado en La Transición de cristal, el pequeño ciclo nace con la evolución democrática "de la ley a la ley", es decir, desde la legitimidad del régimen anterior. Y contra la ruptura pretendida por la oposición, que negaba la legitimidad del franquismo y pretendía volver a la supuesta legitimidad del Frente Popular. El rupturismo tenía el mismo carácter que el Frente Popular: se componía de partidos como el PCE, el PSOE y los nacionalistas catalanes y vascos, tan poco demócratas como propicios a las tensiones disgregadoras de España. Triunfó la reforma de la ley a la ley, pero los rupturistas prosiguieron su labor de zapa, ayudados por una derecha que se vació de ideas a base de renunciar a la lucha por ellas.

Ha sido Zapatero quien ha impuesto la ruptura desde el poder mediante, entre otras cosas, la Ley de Memoria Histórica, cuya trascendencia no ha entendido una derecha inane ideológicamente e ignorante de la historia. El resultado del zapaterismo ha sido, aparte de la ruina económica, la colaboración con la ETA (ideológicamente muy afín al PSOE) en un proceso de exacerbación de las tensiones separatistas, y una fuerte involución democrática con, entre otras cosas, el descrédito de la justicia y del estado de derecho. Tal es el balance de la ruptura zapaterina, del que nos libramos en 1976. Y la consecuencia lógica de la ideología del PSOE.

Ahora, dada la prevista salida del PSOE del poder, se ofrece la posibilidad histórica de reengarzar con la etapa anterior, mejorándola mediante una auténtica regeneración democrática. Una posibilidad que, me temo, no se cumplirá. He dicho que ha habido una buena noticia con la derrota del PSOE y una mala con el triunfo del PP. Me explico: así como el PSOE es antidemocrático y antiespañol, desde su programa máximo a sus actuaciones concretas, el PP es a-democrático y a-español. La ideología de este cabría sintetizarla en dos puntos: "la economía lo es todo", que resume sus ideas o falta de ellas, cuando la democracia es mucho más que economía; y "la nena angloparlante", la cooficialidad de hecho del inglés, con este como lengua superior en la práctica. Así como el PSOE (igual que el Frente Popular) suele alzar la bandera de una democracia fraudulenta, así el PP alza ahora la de un patriotismo no menos fraudulento.

En el PP coexisten dos partidos o tendencias, uno, representado por Mayor Oreja, Vidal Quadras, quizá Aznar, que sí tiene mucho de patriótico y democrático, derrotado por el segundo, el de Rajoy, Soraya, Cospedal, Gallardón y compañía, cuyo principio rector consiste en hacerse con las poltronas. Ahora las han conseguido. Pero su nulidad ideológica es tan grande que, si la crisis económica no hubiera caído sobre el PSOE, habrían vuelto a ser derrotados, con toda probabilidad, por personajillos tan míseros como Zapatero, Rubalcaba o Chacón.

Tigre de papel
Oscar Elía www.gaceta.es  22 Noviembre 2011

Sólo de un partido profundamente degradado pudo surgir el zapaterismo.

A nadie escapa que, pese al señalamiento y ensañamiento con Zapatero, el desastre electoral del domingo lo es en verdad del PSOE, el partido del que surgió, el que lo nutrió, el que lo sostuvo y el que lo defendió durante casi ocho años. Sólo de un partido profundamente degradado cívica e institucionalmente pudo surgir el zapaterismo, y es lógico y de justicia que la crisis que ahora acecha al ruinoso partido haya dejado a los socialistas al margen de toda gestión institucional.
Pero no es sólo el PSOE el responsable y el perdedor. En segundo lugar, está la izquierda mediática y cultural, que ha impulsado, justificado y defendido al zapaterismo cuando conducía el país, año tras año, al desastre. Zapatero y el PSOE sólo son la expresión caricaturesca del estado intelectual y moral de la izquierda cultural y mediática española, última responsable del proyecto aunque ahora pretenda desligarse de él.

Ante un fracaso estructural, la izquierda política y mediática lleva desde mayo depositando su confianza en “la calle”. Esta constituye a partir de ahora la esperanza de los socialistas y el temor de algunos liberal-conservadores. Pero, en tercer lugar, la campaña de agitación callejera del 15-M, o las huelgas y manifestaciones contra Esperanza Aguirre, han mostrado la debilidad del activismo izquierdista, tan minoritario y débil como radical. Como el PSOE o El País, tampoco los esfuerzos de los sindicatos ni de la izquierda revolucionaria de los indignados han sido capaces de frenar desde la calle el avance de los populares.

Y es que la izquierda callejera es un tigre de papel que se quebrará tan pronto como el nuevo Gobierno tome conciencia de ello y actúe en consecuencia. Cuando eso ocurra, la crisis de la izquierda sí que será definitiva y absoluta.
Oscar ElíaOscar Elía

PRESIDENTE DEL NUDO PATRIOTA ESPAÑOL
Eduardo Arias: “Un patriota español no puede ser identitario”
 Minuto Digital  22 Noviembre 2011

Los resultados electorales de las recientes Generales han evidenciado el páramo político que representa el Área patriota en España, un atomizado sector político que no crece ni avanza, justo al contrario de lo que sucede en otros países europeos.

Eduardo Arias es Presidente del Nudo Patriota Español, una organización que está tratando de articular una nueva alternativa política que él mismo define como “nacionalista española”.

¿Qué es y quienes forman el Nudo Patriota Español?
El NPe es una Asociación que creamos con la finalidad de responder a la Ley de Memoria Histórica e intentar que el patriotismo político español construya su propia alternativa política. Una alternativa que hoy no existe. ¿Quienes lo formamos? Militantes políticos veteranos y ya no tan veteranos que compartimos que esa futura alternativa política pasa por la movilización de todos los españoles que se identifican con nuestros valores, que son muchos, pero a los que el patriotismo político español no ha sabido articular con una propuesta unida y que los represente.

Ustedes se definen como nacionalistas españoles ¿Por qué no identitarios?
Quién se define como nacionalista tiene como primera verdad política la nación. Este es nuestro caso. Y no somos identitarios porque España es una nación que superó el estado de tribu hace siglos. España es una de las tres o cuatro ideas del mundo que han conformado la historia de la humanidad. Es un pueblo unido por la historia para el que los aspectos físicos, a los que el identitarismo dota de trascendencia política, no tienen ya otro valor que el cultural. El identitarismo justifica y aviva el separatismo para acabar en secesionismo. Un patriota español no puede ser identitario.

¿Por qué hay tanta división dentro del área patriota? ¿Cuestiones personales? ¿Ideológicas?
El patriotismo político español ha sufrido un proceso terrible de autodepuración promovido desde los sectores más extremistas, más radicales y más sectarios. Estos sectores, desde católicos integristas hasta grupos filonazis o falangistas hiperortodoxos la más de las veces muy poco ortodoxos, han convertido cada una de sus sectas en grupo político y expulsado o anulado del patriotismo político español a todos aquellos nacionalistas españoles que eran capaces de, en su sana ignorancia o en su profunda sabiduría, ver posible la unidad de todo ello. Cada uno de estos sectores radicales, en su sectarismo, es incapaz de conciliación alguna con los otros, como digo han expulsado entre todos al patriota medio y para justificar su existencia radicalizan sus posturas tanto en sentido ideológico como estratégico.

¿Cuál es el verdadero panorama del patriotismo en España?
El de una fuerza política que existe en el seno de la sociedad, hay una parte importante del pueblo español que comparte nuestros valores, con una pésima clase dirigente incapaz de articular a esos españoles a los que no ofrece nada de lo que esos españoles piden.

¿Por qué no despunta una opción patriota aquí?
Una de las razones es, posiblemente, porque nos fijamos mucho allí y no entendemos que cada nación es diferente y España lo es. La solución no está en copiar lo de allí, sea este el allí que sea, sino en acertar con lo que hay que hacer aquí. Otra de las razones es que nos empeñamos en ofrecer políticamente no lo que nos pide un patriota medio sino lo que pensamos conquistará las almas de otra gente. Así las cosas si el patriota medio es un católico moderado le daremos o catolicismo integrista o hasta paganismo. Si el patriota medio no tiene gran estima por la democracia nos ha dado por ser hiperdemócratas. Y, sobre todo, si el patriota medio nos pide unidad le daremos la más absoluta dispersión. Podría poner varios ejemplos como los anteriores y es que estamos empeñados en no parecer patriotas medios con la teoría de que así se puede conquistar gente nueva lo cual, con nuestros medios, es imposible y solo se podrá conseguir con una gran masa de patriotas no sectarios, patriotas medios, detrás.

¿Están los líderes de los grupos a la altura de las circunstancias?
Es evidente que no. Son líderes sectarios, muy poco inteligentes, muy radicales, incapaces del acuerdo, incapaces de representar al patriota español no sectario normal e incapaces de rectificar sus posiciones por mucho que la situación del patriotismo político español es la que es: la que ellos han creado. Y no me meto en el saco porque yo no he sido líder. He sido sufridor de líderes.

¿Qué le han parecido los resultados electorales del 20N en relación a los grupos patriotas? ¿Esperaba algo mejor?
No esperaba nada mejor. Una de las razones que nos mantiene divididos es la discusión estratégica dado que dentro del patriotismo político español todos los esfuerzos se invierten en la tesis de que hay que abandonar la defensa de nuestra historia política. Si estos son los resultados electorales de abandonar nuestro pasado político parece fácil pensar que sería mejor no haberlo hecho.

¿Qué solución debería ponerse en marcha para que naciera una opción política patriota que aglutinara a todas las corrientes ideológicas? ¿Cuál sería su estrategia?
Apartar todo sectarismo. Entender que el camino del crecimiento no pasa por gentes de valores ajenos a los nuestros sino por ser capaces de recuperar y movilizar, primero, a todos los patriotas de España. En esta idea es donde hay que meter todos los esfuerzos económicos y humanos asumiendo que nos llevará tiempo y trabajo conseguirlo. Esa movilización pasa por levantar con fuerza las banderas que esos patriotas no sectarios, que hoy votan PP por nuestra ineptitud, identifican como suyas y representan nuestros valores. El PP va a empezar a desgastarse mañana. ¿Lo aprovecharemos? Cuando a esos patriotas no sectarios les digamos que hemos construido una alternativa unida que represente lo que ellos piensan, no lo que creemos que debemos decir para seducir a quienes son ajenos a nuestras ideas, volveremos a estar en política activa. Este 27 de Noviembre en la Plaza de Oriente intentamos iniciar esa movilización.

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Los resultados escondidos de las elecciones del 20N
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital  22 Noviembre 2011

Hay números que muestran cosas y cosas que los números ocultan. Los de las elecciones generales del 20N revelan algo más que lo que ocultan, pero lo que tapan es casi tan importante como lo que han destapado. Veamos:

1.- La única fuerza político-criminal que gana de forma indiscutible es la ETA. Pero su legalización gracias a la vergonzosa tarea sociata y nacionalista en el Tribunal Constitucional se basa en un apaño político clamorosamente ilegal y totalmente ilegítimo. Y a principios de año la mayoría del TC va a cambiar, con lo que todo lo que no sea entregar las armas y someterse a la democracia –algo incompatible con el proyecto político totalitario etarra– es asegurar la vuelta a la clandestinidad. Y como, aparentemente el PP está aquí para durar, más les vale acabar con la tutela pistoleril o volver a lo de siempre: la ilegalidad. Con el agravante de que los que les han apoyado más –PSE-PSOE y PNV– son los que más han perdido. Y difícilmente repetirán, sobre todo en el caso del PSE, que ha perdido 5 de 9 escaños. Pero hay mecanismos legales sobrados para devolverlos al averno del que nunca debieron salir. Veremos quiénes son los ministros de Interior y de Justicia en el Gobierno Rajoy y tendremos claro el panorama.

2.- El partido socialista ha entrado en una guerra civil sin vencedor claro a largo plazo. El que parece más fuerte es PRISAlcaba, pero además de lo grotesco de ver a PRISA (que ha apoyado todos los disparates políticos, económicos e ideológicos del zapaterismo) atizándole ferozmente a ZP, el rubalcabismo sería una especie de gerontocracia golpista para la que todo el año sería 13M. Y esta vez Mariano no se va a dejar cercar. La guerra interna del PSOE es, en el fondo, el mejor resultado para Rajoy y el PP.

3.- El PP ha tenido un resultado muy malo en Cataluña y absolutamente catastrófico en el País Vasco. Las contemplaciones con nacionalistas y socialistas han tenido un saldo minúsculo, casi despreciable en Cataluña y unas consecuencias ruinosas en el País Vasco. Quedarse en los tres escaños que tenían y perder votos en términos absolutos, porque la defenestración de María San Gil y la línea de resistencia nacional típica del PP todavía les sigue acarreando pérdidas. Apoyar al PSE no ha servido ni siquiera para heredar los escaños perdidos por ellos. López ha perdido 5 de los 9 escaños que tenía. Y el PP no se ha llevado ninguno. La tradicional transferencia de voto PP-PSOE según quien estuviera o ganara en las generales se ha roto. EL PSE se ha ido al guano y el PP se ha quedado colgado de la brocha. Es un partido ideológicamente muerto y políticamente comatoso. Conseguida la Moncloa, o lo refunda Mariano o en las autonómicas vascas van a quedar para bedeles del Parlamento regional. Con perdón para los bedeles. Los Basagoiti, Oyarzábal, Alfonso Alonso y demás blanditos han cosechado el peor resultado del PP, con mucha diferencia. Y con tendencia a empeorar.

4.- Convergencia i Unió ha ganado por el desplome apocalíptico del PSC pero 16 escaños ya los consiguió Pujol en 1996 y con 150.000 votos más. O sea, que, menos lobos, Caperucita Calva. En cuanto eso de que ha ganado el pacto fiscal, además de una estafa política, es un imposible económico.

5.- Izquierda Unida sube en menor medida que baja el PSOE, aunque desde 1982 sean vasos comunicantes. Lo más escandaloso no es que haya millón y medio largo de comunistas y similares, sino que votaran al PSOE y con razón. Van a ser el partido de la violencia contra las urnas, con el único fruto de hacerle el trabajo sucio al PSOE y devolverle esos votos radicales.

6.- UPyD tiene un margen todavía muy grande de crecimiento, el de una Ley Electoral democrática y el del hundimiento del PSOE. En Madrid, su plaza fuerte, ya está en casi la mitad de los votos sociatas, pero debe aclarar su programa para seguir pescando. Y no sólo por la izquierda, ojo, sino por la derecha y los nuevos votantes. Tiene la ventaja de que es el único partido con un programa de regeneración de la democracia y defensa de la nación, pero le falta presencia en los medios y dar cancha a alguien más que Rosa Díez. Ha dado un estirón pero ahora comprobará que ya no le vale el traje.

7.- Aunque de forma poco elegante, con Aznar en Génova 13, Cospedal insistiera en que el PP ha tenido el mejor resultado de su historia, lo cierto es que frente a los quince escaños que ha perdido el PSOE con respecto a Almunia, el PP sólo ha ganado tres con respecto a Aznar en esas mismas elecciones del año 2000. La táctica de la invisibilidad tal vez le haya servido para ganar las elecciones –creo que lo hubiera hecho sin necesidad de disimular tanto– pero sólo ha ganado unos cientos de miles de votos cuando el PSOE ha perdido cuatro millones. Y ahora viene el desgaste inevitable de las reformas y, lo más grave, la hipoteca andaluza, con vencimiento en marzo. Que Arenas haya hablado de la necesidad de entenderse con los sindicatos es demagogia barata que no le dará votos en Andalucía y le costará apoyos al PP en toda España. Y los va a necesitar.

Hay más números escondidos y fenómenos raros en estas elecciones, cuya interpretación, pese a las apariencias, es de gran complejidad. Pero estos siete no están mal para empezar. Animo a los participantes del blog a que afinen sus dotes detectivescas. No es necesario dedicar dos de cada tres posts a injuriarse. Sobre todo porque se pierde el hilo del debate y no se gana nada. Aunque no sea la noche del 5 de Enero, por pedir, que no quede.

España
Democracia o nacionalismo
Agapito Maestre Libertad Digital  22 Noviembre 2011

La primera decisión política de Rajoy me parece impecable. Es la consecuencia directa de la nueva clave política surgida de las elecciones del 20-N. Rajoy no hablará, según ha dicho con firmeza argumentativa la portavoz del PP, De Cospedal, con Amaiur. Rajoy compartirá y discutirá su proyecto de legislatura con todos los grupos del Congreso, excepto con la marca blanca de los terroristas. He ahí la primera y más seria determinación política que ha tomado Rajoy como presidente electo del nuevo Gobierno de España: se pone a la cabeza de la defensa de la democracia española, es decir, de todas las instituciones del Estado-nacional, que Amaiur sólo pretende asesinar por la vía de la manipulación política.

Esta decisión política va más allá de ETA, e incluso traspasa las frontera de la llamada política antiterrorista del Gobierno; afecta, obviamente, al grupo filoterrorista Amaiur, que fue "legalizado" por una última maniobra del zapaterismo, pero no es sólo un aviso, sensato y oportuno para recordarles a los etarras que podrían ser fácilmente ilegalizados con los instrumentos del Estado de Derecho en la mano, sino una muestra inequívoca de que lo primero y fundamental que defenderá el PP a través del nuevo presidente del Gobierno es el Estado-nacional para todos los españoles. Rajoy ha estado a la altura de las circunstancias. Ha sabido leer con precisión un "dato" que está a la vista de todos, pero que muchos intérpretes aún no han logrado verlo por motivos ideológicos o, sencillamente, por mera estulticia.

En efecto, la complejidad de los resultados del 20-N empieza a aclararse, incluso nos da luz para un futuro inmediato, si observamos que desaparece en buena parte de España el eje izquierda/derecha, una forma de vertebrar la vida política nacional, y en su lugar se alza una división aún más esquemática y terrible: o democracia o nacionalismo, o defensa del Estado-nación o fragmentación nacionalista. Perversa, ideológica y sectaria puede resultar la primera fórmula, sobre todo instrumentalizada por el PSOE, pero, al menos, suponía que también el partido que representaba a la izquierda defendía lo común a unos y otros: el Estado-nación. Pero, ahora, cuando el PSOE pierde millones de votos que se van directamente a las posiciones nacionalistas, separatistas, independistas y terroristas, podemos decir que la antigua política de Zapatero de fagocitar a los nacionalistas no sólo ha fracasado, sino que los fagocitados han sido los socialistas.

El socialismo ha quedado subsumido tanto en el País Vasco como en Cataluña por el nacionalismo aberrante. El voto socialista que se va al nacionalismo, a los partidos que desean arruinar la democracia española, raramente vuelve a la izquierda. Por ahí la tarea que tiene por delante el PSOE para reconstruir un socialismo, más o menos democrático, no sólo es inútil, como algunos creen, sino necesaria para recuperar el poder, pero, ay, es a muy largo plazo... De momento, el único partido con fuerza genuinamente política para defender la democracia, o sea, la nación es el PP. ¿Y UPyD? Tiene algún sentido ideológico este partido, pero ninguna fuerza política, porque su discurso fracasa estrepitosamente allí dónde más tiene que decir: el País Vasco y Cataluña.

El PP aparece, hoy por hoy, como la única fuerza política que defiende la democracia en un Estado-nacional. El resto es interpretable. Rajoy lo sabe.

PSOE
No se refundarán
José Antonio Martínez-Abarca Libertad Digital  22 Noviembre 2011

Se me escandalizaba un íntimo conocido, socialista él, que no socialdemócrata (en España, según la última encuesta preelectoral del CIS, se definen como socialdemócratas cuatro gatos un poco viajados, que es exactamente lo que veníamos pensando, y en cambio los socialistas no homologables con Europa resulta que, también como veníamos pensando, son el colectivo más numeroso de España, más aun que los democristianos), se me escandalizaba un socialista, digo, por decir que lo que precisa el PSOE no es un cambio de líderes ni de estrategia, sino de ideas. Como si le hubiese dicho que hay que cambiar la Palabra del Jehovah porque la sociedad actual ya no es un desierto poblado por camelleros.

- ¿Cómo de ideas? No puede ser. Zapatero ganó dos veces con esas mismas ideas...

Creía el alma de cántaro que me refería a que las ideas del PSOE ya no venden electoralmente ahora, porque no podía concebir que yo estuviera sugiriendo que, desde aquella renuncia de González al marxismo programático aunque no al leninismo como método para acceder y conservar el poder, el PSOE fuese un partido más anacrónico e impracticable que los condones de tripa de cerdo, y en nada parecido a una socialdemocracia moderna. Entiendo las dificultades insalvables de mi íntimo conocido socialista para aceptarlo: la izquierda española no es en realidad una ideología, sino una revelación. Y venía un perro infiel, yo, a decirle que su particular Iglesia apestaba a cadáver por inhumar lo menos desde el 36.

La izquierda española no es una opción política puntual ni una cosmovisión sempiterna sino un resplandor que, como vemos por los resultados electorales, circuye las cabecitas de millones y millones de paisanos y que, como el manto de la atmósfera terrestre, hace que los hechos o la actualidad se vuelvan incandescentes en su cercanía y queden destruidos antes de tocar siquiera su superficie craneal. Eso no los hace ni más ni menos inteligentes: sencillamente están exentos del contagio de la realidad. Ese resplandor que lucen está a prueba de cualquier cosa. En realidad, como me reconoció la noche electoral un director general autonómico del PP, "lo único que ha pasado es que el voto de la izquierda se ha distribuido de otro modo, de lo cual nos hemos beneficiado. Aquí en España, y en el PP, nos votamos siempre los mismos". El millón y medio generoso de comunistas que acaban de votar en España sin duda creen en lo que dice el refocilante programa electoral con que Izquierda Unida se ha presentado a estas Generales, que parece redactado por un adiestrador de ratas de la acampada de Sol tras fumar deyecciones de roedor secas: piden "una reforma del IVA para compresas y pañales, tanto infantiles como para la tercera edad" o descubren de una vez por todas lo que ocurre financieramente en el mundo, en memorable sentencia que está pidiendo un paredón como esos de Cuba donde se cantan las excelencias revolucionarias: "El dinero sigue existiendo; nadie ha visto a nadie quemando billetes". Debe de ser porque los redactores del programa del partido se han ido poco de mariscada con el camarada líder de Izquierda Unida en Sevilla, Antonio Rodrigo Torrijos, porque entonces iban a ver lo que es quemar billetes...

En realidad, lo que recomienda la izquierda para España es bien sencillo: con Izquierda Unida en el poder, la Unión Europea nos intervendría al día siguiente, nos echaría del euro a la semana y estaríamos viviendo en cuevas sostenibles energéticamente al acabar el primer mes. Con Amaiur gobernando tras las próximas autonómicas del País Vasco, el orden se invertiría: estarían viviendo en cuevas sostenibles energéticamente al día siguiente, a la semana la UE no tendría que expulsar a nadie del euro porque el capitalismo se declararía abolido y, al mes, no habría nada que intervenir porque la población que no simpatiza con los terroristas estaría muerta, huida a países ideológicamente más clementes como Corea del Norte o metida en alguna cheka abertzale. Menos mal que lo máximo que le puede ocurrir a España es volver a caer un día en las manos de este mismo PSOE (creo en su regeneración o refundación tanto como en la resurrección de la carne), que nos garantiza llevarnos de nuevo, por supuesto, al abismo, pero sin tantas prisas.
abarca@libertaddigital.tv

ZP, el que la hace debe pagarla

Editorial www.gaceta.es  22 Noviembre 2011

Ha llevado al paro a cinco millones de españoles; traído la desgracia a millón y medio de familias; conducido al país al riesgo de la intervención; empujado a la emigración o al hastío a una juventud sin futuro; y se ha reído de 857 víctimas de ETA y de sus familias. ¿Y qué hace, tras el veredicto de las urnas? Se toma su tiempo: Zapatero compareció al mediodía de ayer, como un señorito, a la hora del aperitivo, en lugar de dar la cara la noche de la debacle. Y después siguió excusándose, como un adolescente pillado en una falta, y se empeñó en endosar la culpa del desastre, de su desastre, a los mercados, a la crisis, al viento (“tenemos el viento en contra”). El caso es no asumir la responsabilidad que tiene contraída con los españoles.

Su excusa no puede ser más tonta. Porque antes de esa crisis excepcional, él ya había dividido a los españoles, negociado con terroristas, despilfarrado el dinero público, o pisoteado derechos y libertades fundamentales. Él y sólo él, no los malvados mercados o el viento, es el culpable de los cinco millones de parados y de que ETA haya puesto una pica en Flandes. Y si reaccionó ante la crisis, en mayo de 2010, fue obligado por Bruselas y encima demasiado tarde. Tan tarde que la confianza de España se ha despeñado, dejándonos a los pies del rescate.

Y que un personaje así, en lugar de hacer autocrítica, tenga la inmensa caradura de decir que “antepondrá los intereses de España a los del partido” es de juzgado de guardia. En realidad, a quien ha antepuesto los intereses de España y del PSOE ha sido a los suyos propios. Por eso carece de credibilidad su anuncio de que hablará con Rajoy. La gran tentación que acecha al PSOE es echarse el monte incendiando la calle en contra de Rajoy. Y Zapatero no ha hecho otra cosa desde que llegó a La Moncloa en 2004, negoció con terroristas a espaldas del Congreso y le hizo al PP la llave del judo del cordón sanitario.

No es eso lo que demanda el gravísimo trance de España. Un PSOE leal y con visión de Estado debería sumarse al cambio propuesto por Rajoy y estar dispuesto a reeditar una suerte de Pactos de La Moncloa. Si tiene respeto por sí mismo y por sus electores, debería refundarse en ese gran partido moderado de izquierda que falta en España. Si no lo hace, si persiste en su radicalización o en los experimentos del aprendiz de brujo, se estará suicidando. No tiene más que ver el descenso de Patxi López frente al crecimiento de Amaiur. El lehendakari que negoció con etarras sufre ahora su particular “Cría cuervos”. Que justamente López sea una de las alternativas a suceder a Zapatero resulta poco estimulante. Pero las otras opciones tampoco son para tirar cohetes: Chacón que acaba de sufrir un revés en su bastión catalán; y Madina, aquejado de un serio problema de síndrome de Estocolmo. Y suena a obsceno que Rubalcaba pretenda guardarse cartas para jugar una última baza. Francamente, ir al congreso ordinario con este panorama resulta poco serio.

Negro futuro le aguarda al PSOE tras la debacle. O se renueva de caras, estilo, contenidos y rumbo ideológico o no levantará cabeza. Pero su mayor rémora es el indocumentado que además de destrozar a España se ha cargado su propio partido. Por esto último merece irse ya mismo, por lo primero serían exigibles responsabilidades penales. Sus peligrosos experimentos nos han costado demasiado caros.

UNOS 20.000 AL MES
Amaiur recibirá 600.000 euros y tendrá acceso a secretos oficiales
ESD/EP www.elsemanaldigital.com  22 Noviembre 2011

Aunque todavía hay una posibilidad de que no consiga grupo propio, si lo logra, como todo parece indicar la coalición abertzale tendrá una serie de privilegios que pueden levantar ampollas.

La coalición abertzale Amaiur recibirá más de 600.000 euros en subvenciones por los resultados que ha logrado en las elecciones generales de este domingo pero, además, si conforma grupo propio en el Congreso, tendrá acceso a la materias clasificadas como Secretos Oficiales (incluyendo el control del CNI a través de la comisión de Gastos Reservados), podrá interrogar al presidente del Gobierno en el hemiciclo y tendrá voz propia para hacerse oír en todas la comisiones y Plenos de la Cámara Baja.

Para tener grupo propio el Reglamento establece que hay que contar con un mínimo de cinco representantes y lograr el 15% de los votos en todas las circunscripciones en las que se presenta candidatura. Amaiur supera con creces el umbral de los escaños porque tiene siete y cuenta con más del 15% de apoyo en las tres provincias vascas, pero no ocurre lo mismo en Navarra, donde se ha quedado en el 14,86%.

Si, pese a esas décimas, consigue tener grupo propio, su presencia parlamentaria será mucho más activa que si tuviera que quedarse en le Grupo Mixto. Para empezar, se garantizaría al menos un representante en todas las comisiones, incluidas las de Secretos Oficiales y Gastos Reservados, en las que los diputados tienen acceso a información confidencial. Asimismo, tendría hueco en la Diputación Permanente, el órgano que sustituye al Pleno en los periodos no ordinarios y cuando las Cortes están disueltas.

El mismo tiempo que PP o PSOE
También tendría derecho a intervenir en todos los debates en las sesiones plenarias (con el mismo tiempo que los grupos mayoritarios), y entrar en los cupos que rigen para las sesiones de control al Gobierno, en las que, cada cierto tiempo podría interrogar directamente al próximo jefe del Ejecutivo y plantear interpelaciones con las consecuentes mociones. Por otra parte, contaría con más ventajas para debatir sus proposiciones no de ley.

Si Mariano Rajoy mantiene la costumbre instaurada por José Luis Rodríguez Zapatero y se somete a preguntas en el Senado, también allí tendría que vérselas con Amaiur, aunque con menos frecuencia que en el Congreso.

En los debates anuales sobre el estado de la Nación, se pueden presentar unas 15 propuestas de resolución por grupo parlamentario, cifra que se reduce considerablemente para las formaciones que se integran en el Mixto.

20.000 euros al mes
Además, los abertzales contarán con una plataforma fija todas las semanas en la ronda de ruedas de prensa que ofrecen cada martes los portavoces de los grupos parlamentarios tras la reunión que mantienen para fijar el orden del día de la siguiente sesión plenaria.

Consigan grupo o no Amaiur, como el resto de partidos del arco parlamentario, será citada al Palacio de la Zarzuela tras la constitución de las Cortes, el próximo 13 de diciembre, dentro de las consultas que abrirá el Rey don Juan Carlos.

En el plano económico, la coalición abertzale ya puede contar con un total de 601.660,64 euros en subvenciones del Estado gracias a los diez parlamentarios cosechados (siete diputados y tres senadores) y sus más de 300.000 votos recabados el 20N. La cifra aumentará si tiene grupo propio porque conseguirá unos 20.400 euros más al mes (12.000 fijos por el grupo y unos 1.200 por escaño) y un determinado número de asistentes.

En concreto, percibirá 21.633,33 euros por cada uno de los escaños conseguidos en el Congreso y en el Senado y se embolsará 79 céntimos por cada voto logrado por sus candidaturas a la Cámara Baja y 33 céntimos por cada uno de los sufragios cosechados al Senado. De este modo, sus 333.592 votos recabados en Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y Navarra le reportan 263.537,68 euros. Mientras que los 369.058 apoyos cosechados por sus tres senadores por Guipúzcoa significan otros 121.789,14 euros.

Asimismo, por sus siete diputados al Congreso recolectará 151.433,31 euros y por sus tres representantes en el Senado recabará 64.899,99 euros (21.633,33 euros cada escaño).

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