AGLI

Recortes de Prensa   Miércoles 23  Noviembre 2011

 

Las elecciones deben ser el punto de partida
Javier Cortes Lucena  www.elsemanaldigital.com 23 Noviembre 2011

Una vez destronado el peor presidente de la historia de la democracia comienza para el conjunto de los españoles una travesía del desierto que sin lugar a dudas nos exigirá titánicos esfuerzos para conseguir al menos que nuestro país no tenga que ser rescatado.

Hemos dejado atrás al Gobierno del despilfarro, a un presidente que considera a su país un término discutido y discutible, a la peor generación de políticos que ha dado la democracia, a una auténtica casta sectaria, ignorante y perversa, que no sólo ha dejado a su nación devastada en lo económico y social sino que ha pretendido cambiar los pilares morales sobre los que se sustenta cualquier nación; la familia.

También podríamos hablar del aborto, de la rendición ante los asesinos y de otros muchos asuntos vitales para nuestro futuro, aunque ya es hora de mirar adelante y empezar a pensar cómo tenemos, entre todos, que remar en la misma dirección.

Personalmente creo que la cuestión no es sólo si debe gobernar PP o PSOE, el problema es el modelo en sí. No debemos caer en la trampa y pensar que esto es sólo un asunto de izquierdas o derechas. El dilema está dentro de las instituciones, en un modelo agotado e inviable que no puede financiarse resultando imposible sostener diecisiete estados dentro de uno.

Además del cambio de Gobierno, lo mejor de estas elecciones es la amplia mayoría absoluta con la que el nuevo ejecutivo desarrollará sus funciones en los próximos cuatro años. Se tendrán que tomar medidas severas, inflexibles y exigentes que sin este resultado no serían posibles.

El Partido Popular va a controlar Madrid y casi todas las comunidades y ayuntamientos lo que proporcionará el control del 75% del presupuesto, invitando a suponer, que si realmente quieren y se atreven, habrá la estabilidad presupuestaria anunciada, reduciendo gastos innecesarios y adelgazando las estructuras del Estado.

Mucho hablan de la bajada de impuestos que yo personalmente no me creo porque no salen las cuentas. No sólo se trata de ahorrar más, buscando un futuro mejor, sino de pagar lo que ya debemos y eso efectivamente sólo lo conseguiremos con decisiones que supongan menores costes pero siempre acompañadas de más ingresos.

Como no podría ser de otra manera estoy a favor de bajar los impuestos pero siempre que vayan de la mano de reformas que hagan viable esta bajada. Hablo del copago sanitario, de la subida de impuestos especiales sobre el alcohol y el tabaco, del cierre o la privatización de las televisiones y radios autonómicas, supresión de cuerpos de policías autonómicos, recentralización de competencias a la administración central, unificación de ayuntamientos que tengan menos de 30.000 habitantes, reforma de la ley de las subvenciones, reducción de órganos reguladores, etc…

Por desgracia hay un sinfín de reformas a realizar y entre otras no se me olvida el endurecimiento de las exigencias en las responsabilidades a los gestores públicos.

España tiene que reinventarse y asumir que los errores cometidos en la Transición, por otro lado entendibles si analizamos el contexto en el que se produjeron, son reparables. Uno de esos grandes errores es la ley electoral D´Hondt que evita que gobiernen los más votados y sí las minorías. Por ejemplo UPyD, de Rosa Díez, con casi 800.000 votos más que Amaiur, ha conseguido dos diputados menos que los herederos de HB.

Esperemos que los tiempos que se avecinan traigan más confianza, certidumbre y prosperidad que las dos últimas legislaturas. Adiós ZP…

El PSOE, en la encrucijada
Santiago Mora Velarde. www.gaceta.es 23 Noviembre 2011

Emplazamos a toda la clase política a estar a la altura del desafío que afronta España.

El desafío histórico que afronta España después de las trascendentales elecciones del 20-N va a exigir a los españoles un extraordinario esfuerzo colectivo para superar la situación de deterioro económico, social, de valores morales y democráticos y de organización y funcionamiento del Estado, en que el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero ha dejado sumida a España a causa de su incompetencia y sectarismo.

La encrucijada a la que se enfrenta el PSOE, derrotado clamorosamente en las urnas, consiste en no caer nuevamente en la tentación de agitar la calle antidemocráticamente, para evitar que el nuevo Gobierno elegido por mayoría absoluta en unas elecciones, esta vez sí, plena e impecablemente democráticas, pueda adoptar las imprescindibles medidas de ajuste económico y las reformas estructurales esenciales que permitan a España salir de la crisis, recuperar su prosperidad y estructurar adecuadamente la desajustada y crispada organización territorial y competencial del Estado.

Nuestro futuro nos lo jugamos en Europa y debemos ser plenamente conscientes de que no hay ninguna alternativa para España fuera de la Unión Europea. Las instituciones europeas y los mercados internacionales que nos financian no van a permitir, sin graves sanciones, que disidencias internas impidan que España realice el saneamiento de nuestros desajustes económicos y estructurales. Debemos dejar de ser un problema para el euro y volver a ser un socio leal y un colaborador fiable para el futuro de Europa.

En este escenario, los antecedentes históricos del PSOE no invitan a la tranquilidad sino, todo lo contrario, a la desconfianza. La reciente publicación de las Memorias del presidente de la II República, Niceto Alcalá-Zamora, suponen un aldabonazo histórico para el Frente Popular, al acreditar que ya en enero de 1936 predijo que “lo que la izquierda desea y cree oportuno es la guerra civil”. En ello coincidía plenamente con las manifestaciones del socialista Largo Caballero. En dichas Memorias, el presidente de la República refleja que las elecciones de febrero de 1936, en las que el Frente Popular se hizo con el poder, estuvieron dominadas por la ausencia de libertad, las amenazas, la violencia y el fraude electoral. Estima que pudieron manipularse hasta el 50% de las actas que dieron el triunfo al Frente Popular. Todo ello hizo harto discutible la legalidad del Gobierno provisional del Frente Popular, que se formó a los dos días de las elecciones, tras la desbandada del Gobierno saliente de Portela Valladares, sin ni siquiera esperar al recuento definitivo de los votos. Adicionalmente a lo recogido en las Memorias, fue suprimida la segunda vuelta electoral en las circunscripciones en que no se había obtenido mayoría absoluta y como estrambote final, los resultados electorales nunca fueron publicados. La primavera negra de 1936 fue el triste colofón de un proceso revolucionario, en el que el Gobierno del Frente Popular hizo una total dejación de su autoridad y de la exigencia de cumplimiento de la Ley, para llegar finalmente a donde había predicho el presidente de la República.

El PSOE nunca se ha avergonzado, ni arrepentido, de este comportamiento gravemente antidemocrático y mucho menos de su antecedente, la Revolución de Asturias de 1934, en la que tuvo un papel primordial a través de Prieto y Largo Caballero. Un auténtico golpe de Estado contra la República, que demuestra el relativismo y laxitud del PSOE en el respeto del Estado de derecho.

Durante el actual periodo de democracia, dicho relativismo, que en algunos casos ha traspasado los límites del Código Penal, tiene varios ejemplos claramente antidemocráticos: 1) Los crímenes de Estado de los GAL y la corrupción en los Gobiernos de Felipe González, 2) La manipulación de los atentados del 11-M para ganar las elecciones de 2004, incluida la violación de la normativa electoral de la jornada de reflexión, sacando a la calle a sus militantes para que acosaran ilegalmente las sedes del Partido Popular, 3) La negociación secreta con ETA, que ha incluido la presión ilegítima del Gobierno de Rodríguez Zapatero sobre el Tribunal Constitucional para conseguir la legalización de Bildu, en contra de la Sentencia del Tribunal Supremo o 4) la violencia ejercida en la calle, con utilización abusiva del poder sindical, contra el Gobierno de Aznar, en casos como el Prestige o la guerra de Irak, en contraste con la nula reacción en la calle a la guerra de Afganistán.

Los españoles del siglo XXI tenemos derecho a exigir del Partido Socialista un verdadero comportamiento democrático, muy distinto del adoptado en muchos momentos de su historia. Debe terminar la división y el enfrentamiento entre españoles, el odio y el rencor históricos hacia quienes ganaron una guerra que ellos provocaron con su actitud revolucionaria, violentando gravemente la legalidad. Pero ya han pasado años suficientes para una auténtica reconciliación. Basta ya de insultos ideológicos y ataques propios de periodos pre-democráticos. La Transición fue por el buen camino y consiguió que la sociedad española fuera superando la herencia de la guerra, pero el último Gobierno socialista ha vuelto a desenterrar el rencor y la división.

En definitiva, es necesaria una refundación de la izquierda democrática, que acepte abandonar la presión de la calle como forma de actuación política para dominar la sociedad, enfrentándola a su conveniencia al Parlamento democrático cuando no lo controla.

Los ciudadanos emplazamos a toda nuestra clase política a estar a la altura del desafío que afronta España y a ser capaces de dirigirnos hacia un futuro de prosperidad y sana convivencia democrática, sin volver a incurrir en los graves errores cometidos en nuestra historia.

*Santiago Mora Velarde es notario.

Metonimias
andrés freire ABC Galicia 23 Noviembre 2011

LA metonimia es una de las figuras del lenguaje más utilizadas. Consiste en llamar a una cosa por otro nombre, con el que tiene relación de contigüidad o proximidad. Ejemplo típico: beber una copa. Es obvio que no bebemos vidrio (el continente), sino lo que está dentro (el contenido). En esta era en que la manipulación del lenguaje aspira a ciencia, en que hay una importantísima industria dedicada a ello, conviene saber estas cosas.

La metonimia más típica consiste en usar la parte por un todo. Recibe el nombre de sinécdoque. En Galicia estamos hechos a ella. Los nacionalistas la usan y abusan cuando hablan de nuestra lengua (y olvidan que la mayoría de los gallegos hablan castellano), nuestra literatura (y reniegan de la mejor de ella), incluso cuando, con habitual facundia, afirman que «los gallegos pensamos que bla, bla, bla» en argumentos que solo atañen a la minoría nacionalista. Pero así son ellos de metonímicos: sostienen la peregrina idea de que el nacionalismo y aledaños son la única Galicia «realmente gallega». La metonimia triunfa en nuestra época, y con ella no sólo nos engañan, sino que también nos engañamos a nosotros mismos. ¿Acaso no nos mentimos al protestar estos días a los «inmisericordes mercados» que nos estrujan?

Si fuéramos más afectos a la palabra justa, hablaríamos de «acreedores» y «prestamistas». Pero en tal caso, sería muy difícil protestar que «nuestros acreedores exigen que reduzcamos gastos si queremos que nos presten más dinero». Esto no suena tan terrible. Preferimos pues usar de metonimia, y hablar de «mercados», algo tan abstracto y etéreo que resulta fácil de convertir en chivo expiatorio al que culpar y con el que exculparnos. La metonimia triunfa, ya les dije, y qué mayor triunfo que el gobierno por metonimia que aguarda a España tras las elecciones. Aparentemente, Rajoy y su gobierno tendrán el poder.

En el fondo, no será más que un gobierno por «proximidad». Dictará leyes y decretos, debatirá en el Parlamento. Pero, tras las cortinas, será un gobierno rigurosamente vigilado por nuestros acreedores, quienes incluso dictarán leyes por menudo, que serán presentadas, cual en metonimia, por un ministro español como si fueran suyas. Y si Rajoy no cumple, si vacila, lo derribarán en un suspiro, mediante un ataque de deuda de unos días, para imponernos un gobierno de concentración nacional dirigido por tecnócratas de nacionalidad española y alma bruseliense. Es lo que tiene usar palabras falsas —llamar «gratuito», por ejemplo, a aquello que está simplemente «estatalizado»; llamar «conquista social» al privilegio—, que algún día la realidad irrumpe con toda su fuerza, y las metonimias se muestran como lo que son: máscaras mentirosas que esconden la verdad y nublan el juicio.

PSOE: ¿Cuándo empezó a fraguar su debacle?
Roberto Blanco Valdés La Voz 23 Noviembre 2011

T al es, a mi juicio, la cuestión esencial que al PSOE le toca analizar tras el descomunal batacazo del día 20. Y lo es por una sencillísima razón: porque del grado de acierto en ese análisis dependerán sus posibilidades de salir del agujero negro en que ahora está.

Es conocida la reflexión del famoso periodista Henry Mencken (1880-1956) sobre la forma de enfrentarse a los problemas complicados. Para darles solución, decía «el sabio de Baltimore», hay siempre una solución clara, plausible... e incorrecta.

¿Cuál es la solución clara, plausible (e incorrecta) a la pregunta que encabeza esta columna? Que el PSOE perdió las elecciones solo por efecto de la crisis económica. Esa respuesta, además de otras ventajas, tiene una gran utilidad: echarle la culpa a la crisis es la mejor forma de que nadie asuma la responsabilidad por la catástrofe, dado que la crisis es internacional y que en su componente nacional sería culpa del PP, impulsor de la burbuja inmobiliaria según las tesis oficiales del PSOE.

Pues bien, negar que la crisis ha tenido un notable efecto en la debacle socialista (solo cualitativamente comparable a la de UCD en 1982) es tan errado como afirmar que aquella ha sido consecuencia solo de la crisis.

En contra de esa tesis existe un hecho incontestable: que todas las series de datos de sondeo disponibles confirman que el PP empezó a aventajar al PSOE en intención de voto inmediatamente después de las generales del 2008, ventaja que no dejó de crecer desde entonces hasta el 20-N, cuando alcanzó ¡16 puntos!

Por eso, frente a la respuesta simple de cargar todo en el pasivo de la crisis, creo que los socialistas empezaron a perder las elecciones el día que decidieron desplazarse de su posición tradicional de centroizquierda para echarse en manos de la estrategia del zapaterismo: renunciar al objetivo de ser una fuerza mayoritaria para diseñar, a cambio, un PSOE enfeudado con los nacionalistas.

Ese PSOE empezó a perder las elecciones (pese al espejismo de la victoria del 2008, solo explicable por la debilidad del adversario) cuando aceptó hablar de política con ETA; impulsó una segunda descentralización, políticamente disparatada y jurídicamente inconstitucional; realizó una política exterior tercermundista, impropia de un Estado occidental y, en fin, cambió sus señas de identidad socialdemócratas por las de un partido radical.

La conclusión que se deriva de ese análisis -justamente la contraria de la que hoy domina en la élite dirigente socialista-, parece obvia: que es urgente recuperar la centralidad y que el caladero de votos al hay que dirigirse es el del PP y no el de Izquierda Unida. Sus actuales dirigentes han dejado al PSOE en la uci: si nadie reacciona, podrían acabar por llevarlo al cementerio.

Actualidad
Las imposición lingüística y del cine en catalán se salvan de la tijera de Mas
Pese a que a suponen gastos para Cataluña de más 200 millones de euros al año
 www.lavozlibre.com 23 Noviembre 2011

Barcelona.- Envalentonado por unos excelentes resultados electorales en Cataluña -CiU fue por primera vez la fuerza más votada en esta Comunidad Autónoma en unas generales, pasando de 10 a 16 escaños- el presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunciaba este martes, sólo dos días después de la cita con las urnas, duros recortes con los que espera recaudar 1.000 millones de euros durante 2012.

Su paquete de medidas incluye bajadas de los sueldos de los altos cargos y empleados públicos, la creación de una especie de copago sanitario, privatizaciones, venta de patrimonio público y el incremento del billete del transporte público, el agua, la gasolina y las tasas universitarias.

Sin embargo de la tijera de Mas se escapan las políticas de imposición lingüística y toda la maquinaria de propaganda, incluida la televisión autonómica, y la Ley del cine catalán, aspectos que no salen precisamente gratis a las arcas de Cataluña. Y es que, sin ir más lejos, la Generalitat se gastó, sólo en 2010, 159 millones de euros en subvenciones y leyes para fomentar el catalán, en detrimento del castellano.

Tampoco sale barata la Ley del cine catalán, aprobada en el año 2010 y que obliga a que las películas subtituladas o dobladas que se estrenen en Cataluña tengan la mitad de sus copias en catalán. La citada norma contempla fuertes sanciones en caso de que las salas de exhibición no cumplan con estas exigencias.

En el año 2010, las subvenciones para la promoción de la imposición del cine en catalán ascendieron hasta los 600.000 euros. La Generalitat, a pesar de la crisis económica y la situación económica de la región, la más endeudada de España, firmó un acuerdo para este cuyo precio se tasó en 1,4 millones de euros, más del doble en sólo un año.

LÍNEAS ROJAS
Pero lo más llamativo del caso es que durante su anuncio de este martes, Artur Mas explicaba que han realizado estos recortes para no cruzar “líneas rojas” del mantenimiento del Estado de Bienestar. Es decir, que para la Generalitat ahorrar en la imposición lingüística es traspasar la línea roja, equiparando, por tanto, el fomento del catalán a la Sanidad o a la Educación.

PARA LO RECORTES, MAS PIDE LA AYUDA DEL PP
Cuiriosamente, para explicar estas medidas de ahorro, Artur Mas se ha acordado del PP y ha abogado porque ambas formaciones se "ayuden mutuamente" para lograr que la economía española se mantenga a flote, lo que, según ha dicho, debería traducirse con el apoyo de los populares a los presupuestos catalanes de 2012.

"Lo más lógico es que nos ayudásemos mutuamente para que el barco siga en la línea de flotación", aseguró Mas, para incluirse acto seguido "en el barco de España": "Formamos parte del barco que es España, y lo que es lógico es que todos colaboren para superar la crisis".

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Metástasis
Alfonso Ussía La Razón 23 Noviembre 2011

La colonización de España de las tierras vascas no ha existido nunca y se la han inventado

Más de trescientos mil vascos han votado a la huella del terrorismo. Lo que fue un tumor se ha extendido por la sociedad vascongada y se ha convertido en una devoradora metástasis. Son votos sin memoria, o lo que es peor, votos con la memoria de la sangre, presente y gélida. Todo viene de lejos y se hicieron muy mal las cosas en los primeros pasos de la democracia. Complejos de UCD e inteligente cinismo del PNV con la ayuda inestimable del PSOE y el PSE. Los socialistas han resultado excesivamente infecciosos en los nacionalismos periféricos. Siempre han elegido la opción de la concordia con quienes deseaban el debilitamiento de España a la armonía con UCD, AP, y el PP. El pacto de López con Basagoiti tiene un valor inestimable, pero tardío. Se trataba de debilitar a un sistema establecido, y en efecto, los creadores y guardianes del sistema, el PNV, ha pasado a ser la segunda fuerza política en Vizcaya, Guipúzcoa y Álava, dejando el campo libre a los recopiladores del horror, al que no han renunciado ni por el que han pedido perdón.

Los seis magistrados sumisos del Tribunal Constitucional abrieron de par en par la puerta de las instituciones democráticas a los herederos de la ETA. A los herederos y a los cómplices y a los mismos etarras. Los documentos gráficos y las presencias allí reflejadas no mienten. Cometida la ignominia, nadie puede discutir que la gran vencedora en las elecciones en el País Vasco ha sido Amaiur. Más de trescientos mil votos. Una sociedad que concede trescientos mil votos a los que representan los aledaños del terrorismo es, en principio, una sociedad ética y moralmente agónica.
Pero los votos de la agonía moral, de la amoralidad extendida, son válidos, y aunque el objetivo de «Amaiur» es la independencia y la implantación de una dictadura estalinista en las Vascongadas, juegan con las ventajas y libertades que la democracia les cede para alcanzar su objetivo. De conseguirlo, que lo estimo improbable, ya pueden los nacionalistas del PNV darse prisa antes de que los detengan por burgueses cristianazos, para alcanzar el límite con Navarra, La Rioja o Castilla y librarse de la quema.

Los derechos históricos no existen y se los han inventado. La colonización de España de las tierras vascas no ha existido nunca, y se la han inventado. Vizcaya, Guipúzcoa y Álava fueron fundadoras de España. El franquismo no colaboró en la recuperación de la confianza de los vascos hacia el resto de los españoles. Pero el tumor es consecuencia de un ayer cercanísimo. Apenas un siglo. Y en las últimas décadas, entre la épica sangrienta del terrorismo, los complejos de la Derecha, la cobardía aduladora de la Izquierda, la insensatez racista del PNV, y el silencio manso de una sociedad cobarde, se ha culminado el proceso de putrefacción que hoy nos muestra el que fue un pueblo ejemplar, emprendedor, riguroso con sus raíces y abierto al resto de los españoles.

No hay democracia en el mundo que acepte en sus instituciones a quienes no han pedido perdón por el terrorismo. En su programa no existe otro objetivo que el de alcanzar las exigencias expuestas durante décadas por las pistolas, las bombas y, los secuestros y los chantajes. Vestido de otra manera, el fin es el mismo. Difícil arreglo para todos. Los españoles no vamos a permitir que nos desgajen nuestro mapa. Y los trescientos mil votantes de «Amaiur», sumados a los del PNV, ya han preparado el cuchillo para darle el tajo. Metástasis incurable.

No reunirse con Amaiur y algo más
EDITORIAL Libertad Digital 23 Noviembre 2011

El pasado 13 de julio de 2011, coincidiendo con el decimocuarto aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, la organización terrorista ETA emitió un comunicado para celebrar los buenos resultados electorales que había cosechado su brazo político en las elecciones municipales de mayo. De la misma forma que Arnaldo Otegui, días antes y en referencia a Bildu, se había jactado de que "empezamos siendo cuatro o cinco y ya somos 313.000", la banda terrorista celebraba en ese comunicado que "Euskal Herria haya ganado la batalla política e ideológica de la ilegalización". Lo cierto es que ya, entonces, a los terroristas y a su más célebre vocero no le faltaban motivos para la alegría, pues Bildu no sólo había conseguido ser en el País Vasco la primera en número de concejales, sino que su simple presentación a las elecciones, como apuntaba ETA, suponía para ellos una "batalla ganada" contra una supuestamente ley en vigor, como es la Ley de Partidos.

Ciertamente lo era: como todos debemos recordar insistentemente, a la luz de esa ley y basándose en demoledoras pruebas policiales, una sentencia del Tribunal Supremo había impedido inicialmente a Bildu presentarse a las elecciones por ser continuadora de la ilegalizada Batasuna; pero, finalmente, gracias a una bochornosa sentencia del Tribunal Constitucional, impulsada por los magistrados designados a instancias del PSOE, esa ilegalización fue rechazada, gracias a lo cual Bildu pudo finalmente presentarse.

Desde el PP, por aquel entonces, no faltaron voces que se comprometieron a acabar con esa dependencia política en el seno del Constitucional y a reactivar la Ley de Partidos para que Bildu fuera expulsada de las instituciones democráticas.

Ahora, incluso para defender algo tan elemental como es la negativa de Rajoy a incluir en su ronda de conversaciones a quienes se siguen negando a condenar el asesinato de sus compañeros de partido y de casi un millar de españoles, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha alterado la memoria de lo que es y significa Amaiur, al decir simplemente de esta formación que "tiene objetivos que no contempla la Constitución". Es de suponer que el PP tendrá argumentos más sólidos para hacer frente al formidable reto que supone la presencia de Bildu en los ayuntamientos vascos y navarros y de Amaiur en la Cámara que expresa la soberanía nacional. Agotar todas las vías legales para evitar la impunidad y el escarnio es uno de los compromisos que primero tendrá que atender el nuevo Gobierno y la aplicación de un discurso contemplativo y conciliador no parece lo más pertinente, incluso si se atiende a los resultados electorales del PP en el País Vasco.

Batasuna advierte a Rajoy de que tiene un problema con el pueblo vasco
El alcalde de San Sebastián, de Bildu, retira la pancarta contra ETA
El alcalde de San Sebastián, Juan Carlos Izaguirre, de Bildu, decidió ayer retirar la pancarta con el lema «No a ETA. Derechos humanos y convivencia en paz» que, desde 2001, lucía en la fachada del Consistorio. El portavoz del grupo del PP, Ramón Gómez, subrayó que ETA todavía existe y que había señalado al alcalde que «sea valiente» y pida su disolución».
J. M. Zuloaga La Razón 23 Noviembre 2011

SAN SEBASTIÁN/MADRID- Por su parte, la llamada «izquierda abertzale» (Batasuna) lanzó una amenaza al futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que ayer anunció que no se iba a reunir con Amaiur. «Usted tiene un problema con el pueblo vasco», le espetó en rueda de prensa celebrada en San Sebastián, Pernando Barrena, al tiempo que le exigía que aborde las «consecuencias del conflicto», en alusión a los «presos, desarme y desmilitarización» (salida del País Vasco y de Navarra de las Fuerzas de Seguridad y de los Ejércitos). También le pidió un «urgente» cambio de la política penitenciaria y la inmediata legalización de Sortu. Adornó su discurso con la frase de que «tendían la mano» para «un proceso de soluciones» (probablemente para buscar titulares de prensa), pero ese proceso pasa por las citadas exigencias. Nada nuevo bajo el sol, según subrayan expertos antiterroristas consultados por LA RAZÓN, ya que Barrena hizo suya la petición de ETA de la referida negociación; y se permitió la salida de tono frente a lo que es un comportamiento democrático, ya que el presidente del Ejecutivo se puede reunir con las formaciones que estime oportuno y excluir a aquellas cuyos fines no se enmarcan dentro de la Constitución. El dirigente «batasuno» pidió a Rajoy una «actitud de responsabilidad» con el pueblo vasco y que «haga frente a las raíces históricas del conflicto político, y apueste por la solución democrática y definitiva del mismo», que es tanto como pedir que se les dé lo que exigen a la banda y a su entramado. «Si ésta es su disposición, señor Rajoy y señores del PP, tendrán tendidas la manos de los soberanistas e independentistas de este país».

No dijo lo que ocurriría en caso contrario.
Por su parte, el Gobierno vasco y el PSOE consideraron ayer que el futuro presidente del Ejecutivo central debería reunirse también con la coalición abertzale dado que es «plenamente legal». Por el momento, Amaiur sí participará en la ronda de entrevistas que el Rey Don Juan Carlos mantendrá en Zarzuela con las fuerzas políticas para la designación del candidato a la investidura como presidente del Gobierno, con el objetivo de reclamarle «un acuerdo con el Estado» para el «reconocimiento de Euskal Herria», informa Ep.

Acercan al histórico «Kantauri» y al etarra que se mofó del asesinato de Puelles
El Ministerio del Interior ha acercado a la cárcel pontevedresa de A Lama al histórico etarra y ex jefe del «aparato militar» de la banda Javier Arizcuren Ruiz, alias «Kantauri», procedente de Sevilla, y a Gorka Martínez Ahedo, el terrorista que fue sorprendido celebrando el asesinato del inspector de Policía Antonio Eduardo Puelles, lo que le costó ser alejado también a la capital andaluza, según fuentes penitenciarias. Las cárceles gallegas como A Lama o Teixeiro (La Coruña) son un elemento clave en el marco de la política de premios y castigos que puso en marcha el Gobierno socialista para fraccionar el colectivo de presos tras la ruptura de la tregua de 2006. En los últimos años, son muchos los internos de la banda en vías de arrepentimiento que han llegado a Galicia desde el sur de España antes de dar el salto al País Vasco o a las cárceles «laboratorio» de Zuera (Zaragoza) o Villabona (Asturias).

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