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Recortes de Prensa   Miércoles 30  Noviembre 2011

 

La idea de España
Guerra de vítores en el PSOE
Santiago Abascal Libertad Digital 30 Noviembre 2011

La abultada derrota electoral de los socialistas ha puesto sobre el tapete de nuevo la existencia de una inquietante disyuntiva en el socialismo español. En el próximo Congreso Federal (sic) el PSOE habrá de elegir a su Secretario General, lo que sin duda constituye una elección importante para España, pero antes habrá de elegir el vítor que le defina como partido nacional español o como agrupación de partidos nacionalistas, elección -ésta sí-, capital y determinante para el futuro de España.

La retórica España plural de los socialistas, mutada en "nación discutida y discutible" durante el septenio negro de Zapatero, y descosida por las costuras debido a la presión de unas autonomías inflamadas y de unos líderes locales desleales con España, ha puesto de plena actualidad el debate sobre la idea de España en el PSOE.

Bono ha dicho, por convicción o estrategia -no lo juzgo-, que el PSOE deberá elegir como líder a una persona "sin complejos de territorio, ni de edad, ni de clase (...) que sea un socialista moderado, que no sea no dogmático (...) que sea español sin complejos, (...) que no le dé vergüenza cuando acabe el congreso gritar ¡viva España!".

Más allá de la elocuencia populista y grandilocuente con la que Bono se expresa, y a pesar de que muchos portavoces de su partido han salido a decir que Bono se inventa un problema con España donde no lo hay, lo cierto es que el aún presidente del Congreso de los Diputados ha puesto el dedo en la llaga sobre el principal problema identitario del PSOE, que afecta a la cuarta letra de sus siglas. Parece que Bono tiene claro que quiere formar parte de un partido socialista español y no de un partido socialista internacionalista que se mueva en un limbo nacional indefinido o simplemente antiespañol. Antes de definir el grado de izquierdismo del PSOE convendría que su cónclave aclarase quienes son los destinatarios de las recetas socialistas; o bien los ciudadanos de la nación española, o los vasallos de los nuevos reinos de taifas, o el conjunto de los habitantes planetarios.

La respuesta de los socialistas catalanes no se ha hecho esperar, de hecho estaba escrita antes de que Bono hablase. Tan veraz y razonable es la preocupación de Bono que el PSC (Partido Socialista de Cataluña), partido que puede alumbrar de manera increíble a la próxima Secretaria General de un partido distinto, va a debatir en su ponencia marco la inclusión de la reivindicación del llamado derecho de autodeterminación, que no es sino el eufemismo para ocultar el hipotético derecho de secesión de las distintas partes de España. Así están las cosas en el partido de Carmen Chacón.

La respuesta de los socialistas vascos ha sido como la de un resorte mecánico. Desde el Partido Socialista de Euskadi Bono ha recibido la más irritada de las contestaciones que, llevándole la contraria, no hace sino darle la razón. El presidente del PSE, Jesús Eguiguren ha respondido a Bono en tono desabrido aseverando que no cree que haya que gritar "Viva España", pero sí "Gora Euzkadi", "Visca Catalunya" y "Viva La Constitución". Es innegable que para Eguiguren España no es una nación -se niega incluso a mentar su nombre-, sino cárcel de naciones (imaginarias), ya que éstas sí se pueden vitorear por sus nombres (Euskadi y Cataluña) sin necesidad de esconder las pasiones detrás de un frio ¡Viva el Estatuto! Leyendo a Eguiguren, cautivo de sus amistades peligrosas, se entiende bien su tonteo permanente con la ETA.

El problema es que José Bono también tiene una respuesta de los socialistas españoles -¿o habrá que decir socialistas federales?- formulada con carácter retroactivo. La Conferencia Política del PSOE, celebrada antes de que se diese el pistoletazo de salida de la campaña electoral fue de lo más preocupante por alguna de sus afirmaciones en lo que al discurso nacional se refiere. En ella se acusaba al PP de querer confrontar un "nacionalismo español rancio" con los "nacionalismo periféricos". Cualquier lector avisado puede percibir que el PSOE califica de manera peyorativa a ese supuesto nacionalismo español describiéndolo como rancio, y sin embargo define de una manera neutra a los nacionalismos periféricos a los que no ataca dialécticamente porque quizá le parezcan lícitos. Por lo tanto ¿tiene un rechazo el PSOE a los nacionalismos? ¿O solo al imaginario y maligno nacionalismo español? En realidad el PSOE tiene un problema con España que tiene mucho que ver con el auto-odio sólo analizable desde la disciplina delirante de la psicología histórica.

Las respuestas dadas a Bono por otros socialistas con ánimo de llevarle la contraria no hacen sino darle la razón. Elena Valenciano, una de las artífices del descalabro socialista, ha dicho entre risas en La Sexta que "nunca se han dado vivas a España en los congresos del PSOE, sería una cosa verdaderamente inédita, pero en fin". Lo que confirma que el PSOE tiene un problema con España, y España tiene un problema con el PSOE. Por el bien de todos los españoles, ojalá que lo "inédito" se haga normal.

Tras el 20N, a enterrar a Franco
EDITORIAL Libertad Digital 30 Noviembre 2011

Se supone que, tras el 20N, la mayor preocupación del gobierno en funciones debería ser la de llevar a cabo el proceso de traspaso de poderes lo más rápidamente posible para que el PP, claro vencedor de estas elecciones, pudiera hacer frente cuanto antes a la dramática situación por la que atraviesa España. Sin embargo, la rueda de prensa que, con carácter de urgencia, ha sido convocada este martes por el ministro de la Presidencia en funciones, Ramón Jáuregui, nada tiene que ver con el 20N; a no ser, claro está, que con esa fecha nos refiramos al 20 de noviembre del año 1975, día en el que falleció el dictador y antiguo Jefe del Estado, D. Francisco Franco Bahamonde. Y es que, aunque pueda parecer surrealista, el motivo de esta convocatoria de urgencia a los medios de comunicación no es otro que el de dar a conocer las conclusiones a las que han llegado una llamada "comisión de expertos" dedicado a ver qué se hace con el Valle de los Caídos, en general, y con los restos mortales del dictador, en particular.

Ni que decir tiene que Franco ya fue enterrado, por orden de su sucesor y actual Rey de España, a los pocos días del 20N –naturalmente del año 75 del pasado siglo– en el Valle de los Caídos, espectacular conjunto monumental, artístico y paisajístico donde habían sido enterrados combatientes de los dos bandos de nuestra guerra civil. Sin embargo, el Gobierno de Zapatero, en su maniquea, antihistórica y cainita obsesión por la llamada "Memoria Histórica" ha desatado una especie de proceso político contra este monumento, en donde no han faltado voces que han pretendido incluso su voladura.

La llamada "comisión de expertos" –cuyo presidente es "experto" en ser miembro de la Fundación Pablo Iglesias– no ha llegado finalmente, sin embargo, a tanto: si bien ha reclamado la exhumación de los restos del antiguo Jefe del Estado, también ha solicitado la restauración de todo el conjunto artístico. Conviene, advertir, no obstante, que si este conjunto monumental se encuentra en mal estado de conservación se debe en buena parte y precisamente al hostigamiento burocrático que, por parte del gobierno socialista, han sufrido los monjes benedictinos dedicados a su conservación, a los que se les ha puesto todo tipo de trabas, tanto a las visitas al monumento como a la recaudación de ayudas.

En cuanto a la peregrina idea de exhumar los restos del dictador, los "expertos" lo reclaman con el máximo consenso parlamentario, con el acuerdo de la Iglesia y con el de la familia Franco. Lo cierto, sin embargo, es que no hay consenso parlamentario, la Iglesia no lo ha pedido, como tampoco lo ha hecho la familia, por mucho que Jáuregui mienta afirmando lo contrario. Por no haber acuerdo ni siquiera lo hay en este punto en el seno de la propia comisión de expertos, como bien ilustran los tres votos discrepantes a estas conclusiones.

Lo que resulta surrealista, por una parte, e indignante por otra, es que, con la que está cayendo en este país, nos dediquemos políticamente a los caídos de nuestra guerra civil, y que, a los pocos días de las elecciones del 20N, estemos planteándonos qué se hace con los restos de quien murió un 20N del año 75 del pasado siglo.

Como bien señalaron no hace mucho, y hablando de este asunto, tanto un destacado dirigente del PSOE –hijo de un convencido falangista–, como un no menos destacado miembro del PP –hijo de un detenido en tiempos de Franco–, lo que los españoles queremos de los políticos es que "se preocupen más de los vivos y que dejen en paz a los muertos".

¿Se puede obligarnos a ser buenos?
El paternalismo puede con facilidad deslizarse por la pendiente resbaladiza que lleva al perfeccionismo político, situación que se produce cuando los gobernantes deciden hacer mejores a los ciudadanos de acuerdo con su particular concepción de lo que es bueno para ellos
J.M. RUIZ SOROA www.eldiaroivasco.com 30 Noviembre 2011

Hace unos meses, el Tribunal Constitucional se pronunciaba sobre una duda que a numerosos Juzgados les había planteado un concreto aspecto de la legislación específica sobre la violencia sexista. Se trataba, en concreto, de fijar doctrina sobre si la pena de alejamiento forzoso del agresor con respecto a la víctima se debía imponer en todo caso, incluso cuando la propia víctima prefiriera mantener la convivencia con su agresor. El Tribunal dictaminó que sí, que el bien supremo a proteger era la vida física de la mujer, incluso por encima de la voluntad de ésta de cómo vivirla.

No me interesa de este caso su concreta particularidad, sino el hecho de que constituye un perfecto ejemplo de lo que se denomina en general 'paternalismo jurídico', es decir, de un tipo de medidas coactivas sobre la conducta de una persona que el gobierno adopta con el único fin de evitar que esa persona se dañe a sí misma. En efecto, se le prohíbe (o se le incita) a hacer o no hacer algo que pertenece en principio a la esfera de su exclusiva autonomía por el único motivo de protegerle contra sus malas decisiones. No se le prohíbe esa conducta para evitar que cause un daño a otra persona (que es la fundamentación liberal clásica del intervencionismo estatal), sino para evitarle un daño a ella misma. En nuestro ejemplo, se establece que la mujer agredida debe estar protegida de sus propias decisiones acerca de la conveniencia de reanudar la relación afectiva, porque el legislador sabe mejor que ella que esa decisión puede llevar a poner en peligro su vida.

El paternalismo tiene como idea muy mala fama, a pesar de que está justificado en muchos casos. Algunas políticas se inspiran en último término en la decisión de proteger a las personas contra los perjuicios que les causarían sus decisiones irreflexivas o sus caprichos momentáneos, por ejemplo la obligatoriedad de integrarse en la seguridad social y contribuir para el propio futuro. O la enseñanza obligatoria para los menores, que se funda en que la ausencia de educación sería un mal irreparable para esos menores en el futuro. O la de utilizar el cinturón de seguridad en los vehículos o el casco en las motos. No puede por tanto afirmarse con carácter general que el paternalismo está siempre injustificado o que siempre constituya una violación a la sacrosanta libertad de las personas. Sin embargo, lo que sí es cierto es que el paternalismo puede con facilidad deslizarse por la pendiente resbaladiza que lleva al perfeccionismo político. Es decir, a la situación que se produce cuando los gobernantes deciden hacer mejores a los ciudadanos de acuerdo con su particular concepción de lo que es bueno para ellos. Por ejemplo, cuando se impone a las personas unos comportamientos acordes con la moral social mayoritaria, o con el tipo de ciudadano que los gobernantes manejan como ideal. Caso paradigmático de perfeccionismo es el del nacionalismo, puesto que tiene como objetivo uno que llama 'construcción nacional', que exige inevitablemente 'perfeccionar' a los ciudadanos (inculcarles espíritu nacional, como decía Falange, o hacerlos a todos hablantes del idioma conveniente, como se dice ahora). Claro que lo justificaba en la unidad de los hombres y las tierras de España, actualmente llamada cohesión social, pero en el fondo se trata de que las personas sean como el poder quiere que sean.

¿Y por qué no? Pues porque, en último término, entre los derechos humanos básicos está el de hacer cosas extravagantes, peligrosas o simplemente raras. O, dicho de otra forma, el valor de la autonomía personal incluye el tomar decisiones equivocadas o no valiosas, no sólo el de tomar las que son objetivamente valiosas a juicio de los gobernantes. Porque eso no sería autonomía, sería tiranía de la mayoría social o del poder político.

Las medidas paternalistas son difíciles de justificar. Según la teoría ética estándar, se justifican en el hecho de que las personas afectadas por ellas pueden ser consideradas como 'incompetentes básicos', es decir, unas personas que -permanente o transitoriamente- demuestran que carecen del criterio suficiente para identificar y conseguir adecuadamente su propio bien y que, en condiciones normales, estarían ellas mismas racionalmente de acuerdo con esa conducta que se les impone. Pero este criterio presenta un serio riesgo de circularidad argumentativa, puesto que puede llevar fácilmente a concluir que es 'incompetente' toda persona que no razone acerca de sus bienes de la misma forma en que lo hace el poder político o la mayoría social. Si alguien quiere arriesgar su vida por el placer de fumar es fácil decir que es un incompetente transitorio, pues pone en riesgo su bienestar físico de una forma que la razón objetiva considera altamente ilógica y, por tanto, exhibe una alarmante carencia de criterio. Pero por ese camino puede ser considerado incompetente todo aquel que se salga acusadamente de la normalidad tal como la define la sociedad o el poder: la pendiente resbaladiza.

Vivimos tiempos en que se anima y jalea al Estado para declarar incompetentes básicas a personas de muy diversa condición porque, sencillamente, hacen lo que nos parece malo, muy malo (y probablemente lo sea). Se le pide que prohíba el burka, o la prostitución, o la muerte asistida, o la enseñanza separada, o el monolingüismo, pues se trata para la mayoría de conductas contrarias a los intereses de la misma persona. Es una tendencia moralizante que debe ser observada siempre con sospecha, pues no hay que olvidar que en todo poder, incluso en el democrático, anida una pasión irreprimible por hacer mejores a los demás, por obligarles a ser buenos.

Sobre el precio de la libertad lingüística
http://jarturomunoz.wordpress.com 30 Noviembre 2011

Es imposible defender con coherencia principios y valores en los que uno no cree. En campaña electoral se recurre a todo para sumar votos, de ahí la eterna promesa del Partido Popular sobre la libre elección de lengua vehicular en la educación. Pero a la hora de la verdad, se constata si lo prometido es respaldado por convicciones, o si se trataba de vender humo.

La libertad lingüística en los centros educativos no tiene coste económico añadido alguno. La mayoría de los centros educativos –de cualquier etapa- tienen más de un grupo por curso. Bastaría con ajustar la oferta a la demanda, y permitir a los padres la elección de lengua vehicular, estableciendo así una línea en cada lengua. No habría por qué aumentar los equipos docentes ni los medios que ya existen. La libertad de elección no va en perjuicio de quienes prefieran la actual inmersión en catalán. Simplemente, introduce en las aulas la misma permeabilidad a las dos lenguas oficiales que tiene la sociedad.

La sentencia del TSJB, que invalida la inmersión obligatoria actual, debería ser suficiente para políticos timoratos, paralizados por el coste político de sus decisiones. En lugar de coste, tiene premio: el de cumplir las resoluciones judiciales. Claro que todo depende de si se tiene cultura de la libertad o se está imbuido de la cultura de la identidad.

El argumento según el cual es importante la iniciación en la lectoescritura en la lengua materna, es válido para todos los niños, incluso para los castellanohablantes. Conocidas figuras de la pedagogía, como Inger Enkvist recientemente en Palma, o Paulo Freire, la han defendido por motivos didácticos, en ningún caso políticos. Y es la mejor base para afrontar el estudio de otras lenguas. De hecho, eso es lo que defendían los nacionalistas hasta que sustituyeron el concepto de lengua materna por el de lengua propia, que impone un vínculo entre lengua y territorio en lugar del de lengua y persona. De ahí la coacción y la extorsión de la ley que les caracteriza. Por eso el PP nada en la confusión: comparte el concepto de lengua propia, lo cual se contradice con la lógica de la libertad. En UPyD, defendemos que las dos lenguas son oficiales –no propias- lo que deja a sus usuarios en plena igualdad de derechos.

Así las cosas, caben dudas de si el PP en Baleares hará lo mismo que el PP de Galicia, que incumplió su compromiso por motivos económicos. Pero ese argumento es una evasiva, ya que sólo es válido para escuelas pequeñas, en las que sólo haya un grupo por curso.

Todo esto confirma la insolvencia ideológica de los grandes partidos –PP y PSOE- incapaces de restablecer lo que entre ambos eliminaron, y sus coincidencias en cuestiones importantes. Sólo reaccionarán en la medida en que dependan de otros para gobernar, lo que explica la progresión de otros partidos como UPyD, y permite augurar que seguiremos creciendo.

De igualdad de derechos, nada si no hay igualdad de obligaciones
Nota del Editor 30 Noviembre 2011

A ver si leemos de cuando en cuando la peor constitución española y nos enteramos que no hay obligación de conocer lengua regional alguna y sí la lengua española.

Pretender que la universidad pública disponga de unidades de enseñanza en lengua regional es un disparate lega y económico. Si alguien etá empeñado en que sus hijos sean escolarizados en la lengua regional, hasta la tierna edad en la que han debido ya aprender el idioma español e integrarse en el currículum en lengua española, allá ellos, de momento hasta que la peor constitución española siga vigente.

PD entrevista al autor de 'El disparate nacional. Del fraude de la Transición al desastre de Zapatero'
Roberto Centeno: "O Rajoy se pone las pilas a partir del 21-N o le va a ocurrir lo mismo que a Berlusconi y Papandreu"
"En España podemos hablar de Republica Bolivariana, pero no de un Estado de Derecho"
Antonio José Chinchetru, Periodista Digital  30 Noviembre 2011

Roberto Centeno es uno de esos economistas que no deja indiferente a casi nadie. Catedrático de Economía en la Escuela de Minas de la Universidad Politécnica de Madrid y con amplio historial de cargos de relevancia en el sector energético español, en la actualidad colabora con medios de comunicación como esRadio y El Confidencial.com. Conocido por sus siempre polémicas intervenciones, acaba de publicar El disparate nacional. Del fraude de la transición al desastre de Zapatero, un análisis crítico de la estructura del Estado y del sistema económico español desde el fin del Franquismo hasta la actualidad.

Casi nadie está a salvo de sus dardos: desde Rodrigo Rato hasta Zapatero, pasando por Suárez y Rubalcaba, las más destacadas figuras políticas españolas son descritas con suma dureza en esta obra. Para hablar de ella, Roberto Centeno ha visitado Periodista Digital. En su opinión:

Las grandes instituciones judiciales del país están politizadas hasta la médula. Es evidente que no puede hablarse de un Estado de Derecho, podemos hablar de una República Bolivariana o de lo que ustedes quieran, pero no de un Estado de Derecho cuando las grandes instituciones judiciales del país están en manos de la clase política.

Después del Franquismo:
Los personajes más nocivos han sido los que se llaman los 'padres de la Transición'. Fueron los que tuvieron en su mano, a la muerte de Franco, una oportunidad única e irrepetible, donde la democracia era inevitable. Una de las falsedades de esta gente fue 'es que hemos traído la democracia'. Que no, que no han traído nada. La democracia era inevitable, como era inevitable en los países del Este cuando dejó de estar la Unión Soviética, y en la propia unión soviética: una democracia 'sui generis' pero una democracia, probablemente mayor en muchos aspectos que la que tenemos en España.

Por otro lado, una Constitución con más agujeros que un queso emmental y un modelo de Estado infinanciable e intrínsecamente corrupto, que les permitía repartirse España como si fuera un solar, que es lo que han hecho.

Y luego, evidentemente, quien le ha dado la puntilla ha sido en lo económico MAFO y Solbes y luego, en los político-económico, Rubalcaba y Zapatero.

Tampoco los llamados 'agentes sociales' se salvan de su crítica:
Con los sindicatos y la patronal se hace lo que en el resto del mundo civilizado: que ellos se busquen la vida. Y se han acabado las subvenciones directas e indirectas, y que vivan de las cuotas de sus asociados. Eso es lo que hay que hacer.

Nos están robando 3.000 millones al año, que se reparten a pachas entre UGT, Comisiones Obreras y la patronal. Que, por otra parte, la patronal no representa más del 21 o 22 por ciento de los empresarios y los otros representan una parte muy marginal de la clase obrera.

Ante el previsible resultado de las elecciones generales dice:
O el señor Rajoy se pone las pilas a partir del 21 N o después de Reyes estamos como Italia y después que pasen los cien primeros días, a partir del 1 de enero en que tome posesión, estaremos como Grecia y lo que le va a ocurrir al señor Rajoy es lo mismo que le ha ocurrido a Berlusconi y a Papandreu. Que le pondrán y la calle y pondrán a un tecnócrata al frente.

Sigua en Twitter al autor de esta entrevista. El usuario es @chinchetru.

Convivencia Cívica Catalana estrena nueva página de internet
www.convivenciacivica.org 30 Noviembre 2011

Estimados amigos,
Como muchos de vosotros habréis percibido, Convivencia Cívica Catalana ha renovado su página de internet. www.convivenciacivica.org

Hace unos meses reforzamos nuestra presencia en las redes sociales tanto en Facebook como en Twitter donde contamos ya con cientos de seguidores y ahora tocaba renovar nuestra página de internet con el objetivo de conseguir aumentar nuestro grado de conocimiento en la sociedad y hacer llegar nuestro mensaje y nuestro asesoramiento a cada vez más ciudadanos.

Se han mantenido apartados ya existentes en la anterior página aunque en algunos casos con cambios y se han añadido otros nuevos que socios y simpatizantes habíais solicitado.

Los cambios más reseñables entre los apartados ya existentes son:
- En el apartado de ENSEÑANZA EN LAS ESCUELAS los padres pueden descargarse directamente el impreso para solicitar la enseñanza bilingüe en su centro escolar de acuerdo a la ley y a las sentencias del Tribunal Supremo junto con un documento explicativo de todo el proceso. Son dos documentos en formato WORD que de esta forma son accesibles ya de forma pública en la red.

- En el apartado INFORMES se han colgado todos los informes realizados por Convivencia Cívica Catalana ordenados por su fecha de presentación, relativos tanto a temas educativos como a temas económicos. Os recomendamos su lectura así como su divulgación.

- En el apartado de MULTAS LINGUISTICAS se ha incluido de forma concisa, clara y didáctica información a los comerciantes en forma pregunta-respuesta dejando ante todo claro como no puede ser de otra manera que tales sanciones por parte del gobierno catalán son llana y sencillamente ilegales

También se han incorporado nuevos apartados:
- Se ha añadido un apartado de DONACIONES. Como sabéis Convivencia Cívica Catalana no recibe ni un solo euro del gobierno central ni mucho menos del gobierno autonómico. Nada que ver con las subvencionadísimas entidades nacionalistas que viven de los impuestos que pagamos todos.
Nuestra labor cívica se mantiene modestamente por el trabajo de un grupo de personas voluntarias así como por las aportaciones de socios y simpatizantes para sufragar los gastos judiciales y de funcionamiento.
Cualquier donación será bienvenida para que podamos seguir ayudando a padres, comerciantes y ciudadanos en general.

- También se ha incorporado la posibilidad de HACERSE SOCIO de forma
rápida y fácil rellenando los campos de un sencillo formulario. Cualquier persona puede incorporarse a Convivencia Cívica Catalana como socio y colaborar en esta labor de defensa de los derechos ciudadanos y de respeto al Estado de Derecho en Cataluña y en toda España.

- Se ha integrado un nuevo apartado CONTACTAR donde los internautas pueden informarse, resolver sus dudas, hacer sugerencias o solicitar asesoramiento sobre un tema. Desde Convivencia Cívica Catalana nos comprometemos a atender a la mayor brevedad a todos aquellos que se pongan en contacto con nosotros.

- Y se ha añadido también un apartado de ENLACES a asociaciones cívicas de toda España así como a instituciones, diarios digitales y blogs que consideramos de interés.

Os recomendamos que visualicéis estos cambios por vosotros mismos y, por supuesto, si lo deseáis, nos deis vuestra opinión y sugerencias adicionales de mejora.

Con el objetivo de llegar a cada vez más ciudadanos, también por medio de internet, Convivencia Cívica Catalana pretende ser un referente y un punto de unión para todos aquellos que creemos en una Cataluña como sociedad de ciudadanos libres sin sanciones, presiones e imposiciones nacionalistas.

Atentamente,
Convivencia Cívica Catalana
www.convivenciacivica.org
http://facebook.com/ConvivenciaCivicaCatalana
http://twitter.com/ccivicacatalana
Tel. 626 203 163 /659 055 939 /626 377 683

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No nos van a callar
Julio Ariza www.gaceta.es 30 Noviembre 2011

Julio Ariza, presidente del Grupo Intereconomía, responde al ataque de la Generalitat.

Las sutiles amenazas de Francesc Homs a Intereconomía TV, agravadas por la sede parlamentaria donde fueron proferidas, son inaceptables.

No podemos dejar pasar una referencia tan desafortunada de una persona que ostenta un cargo institucional, una posición desde la que representa a todos los catalanes, incluidos los cientos de miles que cada día siguen los medios de nuestro Grupo y que, con estas manifestaciones, se ven injustamente discriminados. La sensibilidad de algunos representantes del nacionalismo les hace sentirse más cerca de los radicales de Esquerra Republicana que de los que, pacífica y democráticamente, defendemos un modelo para Cataluña de normalidad e integración con el resto de las comunidades españolas.

Resulta una carga penosa tener que desmentir constantemente ese presunto anticatalanismo que se nos atribuye. De nada sirve explicar que en el Grupo Intereconomía muchos de sus directivos y periodistas son catalanes: el vicepresidente y el director general de Recursos Humanos son de Lérida. El director de Asuntos Jurídicos es catalán. Dos de los seis miembros del Comité Editorial son asimismo catalanes. El director de los Servicios Informativos, Javier Algarra, es de Barcelona. Xavier Horcajo, uno de los periodistas más relevantes del Grupo y director de Más se Perdió en Cuba, es barcelonés, como también los es Gonzalo Bans; Carlota Lladó es de Igualada. Josep Pedrerol, director de uno de los programas clave de nuestra Casa como es Punto Pelota, es de Barcelona, y así otros muchos más, decenas de catalanes que forman en Intereconomía equipo con otros más de 800 hombres y mujeres de toda España.

¿Creen ustedes que todas estas personas formarían parte de una empresa que realmente sintiera algún tipo de resquemor, desprecio o animadversión por esa tierra?

Es completamente cierto que muchos de los que expresan opiniones políticas en El Gato al Agua, en Más se Perdió en Cuba o en Dando Caña disienten frontalmente de la manera como ven y conciben Cataluña los dirigentes del nacionalismo. Como es cierto que en Cataluña vota más gente la posición política del PP que la de ERC, a pesar de que estos últimos han tenido a su servicio todos los medios públicos de comunicación.

Intereconomía no ha recibido un solo euro de la publicidad institucional repartida por decenas de millones de euros entre todos los medios de comunicación en los últimos 10 años. Ese dato es ya injusto y prevaricador, porque ese dinero repartido es también el de nuestros lectores, oyentes y espectadores. No hemos sido adjudicatarios de una sola licencia de radio o de TDT y hemos tenido que alquilar una licencia de FM en Barcelona, por precios desorbitados, a personas vinculadas al poder, para que Radio Intereconomía pudiera ser escuchada al menos en Barcelona.

Es verdad, no somos gratos al nacionalismo catalán. El problema es que sí lo somos a los ojos de más de medio millón de catalanes. Y eso sí es un problema para don Francesc Homs y sus compañeros de monopolio. El señor Homs, con sus declaraciones, ha dicho en voz alta algo muy sencillo: si no estuviéramos en España, cadenas de televisión como la nuestra serían cerradas en Cataluña, porque el nacionalismo no permitiría la libertad de expresión a los discrepantes. Esa misma libertad que reclaman para que Amaiur pueda defender la independencia del País Vasco nos debe ser negada a los que creemos que no hay que separar nada, sino unir y sumar, para que España y los españoles seamos más fuertes y más prósperos.

No volveré a salir a la palestra pública para defender algo tan evidente como que cuando criticamos la normalización lingüística lo hacemos en Galicia, Valencia o Euskadi, no sólo en Barcelona, y no por eso tenemos un ápice de antigallegos, antivascos o antivalencianos, tan sólo estamos defendiendo un ecosistema de libertad tan defendible, al menos, como el que ellos defienden.

He escuchado con desagrado calificar al nacionalismo catalán radical de nazionalismo como he tenido que sufrir que, desde ese mismo ámbito nacionalista, se nos calificara repetidamente de fascistas o representantes de la extrema derecha a quienes llevamos ya muchos años defendiendo la libertad, el Estado de Derecho y la Constitución. Jamás hemos militado, apoyado o jaleado posiciones de extrema derecha, pero parece que, sin embargo, estamos obligados a aceptar que desde el poder se trate de asfixiarnos con actitudes flagrantemente totalitarias como la del portavoz de la Generalitat, usando su cargo y su influencia de forma ilegítima e ilegal.

Pueden seguir –y seguro que lo van a hacer– excluyendo a nuestros medios y, por tanto, a nuestros telespectadores, de las subvenciones públicas. Seguro que va a ser así; pero tengan esa misma seguridad en que nuestra voz y la de los catalanes que nos acompañan no la van a callar.

¿Por qué no cerrar la televisión pública?
Cristina Fallarás El Mundo 30 Noviembre 2011

A la alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, le han echado los perros. ¿Razón? Ha cerrado la televisión y la radio públicas de la localidad. La alcaldesa asegura que así ahorrará 2,8 millones de euros y que tiene cosas más importantes en las que gastarlos, la mayoría relativas a políticas sociales. No me cabe la menor duda.

Pese a que deja a 70 personas sin trabajo y que la desaparición de cualquier medio de comunicación me apena, etcétera, entiendo la medida. Sobre todo, porque la existencia de medios de comunicación públicos me parece un anacronismo y a menudo se me llevan los demonios cuando veo, en un ejercicio masoquista ante RTVE o TV3, en qué se invierten paletadas de millones de dinero público.

Estamos rodeados de pantallas, de mensajes, de ideas, recibimos información constante, tenemos las comunicaciones del mundo entero al alcance de un ratón, y seguimos pensando que el Estado tiene que ofrecer las suyas, no entiendo por qué. Finalmente, no será el Estado, precisamente, o el gobierno de turno, quien nos abra los ojos y nos dé una versión más cercana a la realidad y más alejada de lo que dictan eso que ahora llaman “mercados”.

Tomemos por ejemplo la parrilla de ayer de TVE1, la de mayor audiencia entre las públicas:

De las 8 a la 1: Telediario matinal (hasta las 9) Los Desayunos de TVE (de 9 h. a 10 h.), La Mañana de la 1 (de 10.15 h. a 14 h.), Informativo territorial (de 14 h. a 14.30 h.), Corazón (de 14.30 h. a 15 h.), Telediario (de 15 h. a 16 h.), Amar en tiempos revueltos (de 16.15 h. a 17 h.), La fuerza del destino (de 17 h. a 18.10 h.), La casa de al lado (de 18.10 h. a 19 h.), +Gente (de 19 h. a 21 h.), Telediario 2 (de 21 h. a 22 h.), Españoles en el mundo (de 22.15 h. a 00 h.), Destino: España (de 00h. a 01h.).

Cualquier persona de bien arruga el morro cuando te muestras en contra de la existencia de medios de comunicación públicos. El principal argumento es que “garantizan una programación de calidad”.

Cuando después de varios ejemplos acaban admitiendo que calidad, lo que se dice calidad, hay poca, aluden a los informativos. Lo informativo, ése es siempre un punto entretenido: Los informativos de las televisiones públicas como garantes de la calidad, o de la democracia, o qué sé yo. Hay buenos productos informativos en las públicas y en las privadas. Y malos. Pero, sin tener en cuenta que la parrilla de La Primera pueda considerar Corazón y La Mañana de la 1 programas informativos, el espacio que estos ocupan en mínimo. Durante toda la mañana está en la pantalla la mujer llamada Mariló, una profesional capaz de aguantar un paquetón de horas diarias con sus cosas, y durante toda la tarde, una sucesión de series de producción patria y dudosa calidad. Antes de Mariló, se informa un rato. Entre Mariló y la serie Amar en tiempos revueltos, se informa una hora. Tras la maratón de series encadenadas se informa otra hora, y después, al menos ayer, te sueltan tres horas de españoles por el mundo y extranjeros en España, y olé.

No creo que la emisión de unas cuantas horas informativas justifique la existencia de una televisión pública, como tampoco creo en la inevitable calidad de sus informativos. Quienes defienden a capa y espada los informativos de la era Zapatero pondrán el grito en el cielo con los que traiga Rajoy, como si lo viera. Cuando gobierna el PSOE, a la mitad de la población de derechas la televisión pública le parece indignante. Y lo mismo sucede a la inversa, cuando gobierna el PP y la otra mitad de la población se echa las manos a la cabeza. Y todo esto no significa ni mayor ni menor profesionalidad del grueso del equipo que trabaja. Son igual de buenos que sus colegas de las privadas. O de malos. Quien más quien menos tiene su Urdaci.

Pensar que la pluralidad informativa, a estas alturas de la comunicación y con la variedad de redes y ofertas, depende de los informativos de la televisión pública es de una candidez anciana. De la misma manera que sería idiota pensar que, por lo tanto, el estado debería publicar un periódico, tener una cabecera propia para que no estuviéramos manejados por las veleidades de las grandes corporaciones, etcétera.

En cuanto al entretenimiento, no me interesa en absoluto pagar para que la tele me entretenga. Mis entretenimientos los consigo por otros canales, como empieza a suceder con la mayoría de la población, que ha descubierto en la oferta procedente de internet una fuente infinitamente más rica donde nutrirse. Y algunos incluso seguimos pisando librerías.

Ayer, en Cataluña, el conseller de Salut propuso que las rentas más altas no tuvieran derecho a la Sanidad pública gratuita, que estuvieran obligados a pagarse una póliza de salud. Los recortes en ese campo empiezan a ser tremendos. Empiezan, no han hecho más que empezar. Y en educación, y en tantos otros servicios sociales que ya se nos ha avisado se tendrán que dosificar o suprimir. Las pérdidas de las televisiones públicas se cuentan en cientos de millones de euros, y las subvenciones que reciben, en miles.

Supongo que la supresión de cualquier servicio público enciende las alarmas. Sin embargo, creo que la sociedad actual está preparada para no necesitar que el Estado le ayude a informarse y entretenerse, si es que lo hace.

Hace poco leí (aquí) este párrafo, que he oído en diez versiones diferentes en las últimas horas, desde lo de l’Hospitalet: “La radiotelevisión de servicio público es imprescindible en una sociedad democrática para promover la cohesión social, el pluralismo político, la diversidad cultural y lingüística, satisfacer el derecho a la información del público y las necesidades de entretenimiento acorde con los valores democráticos”. La cohesión, por la parte de Mariló, la diversidad cultural por la de las series encadenadas, y los valores democráticos españoles en el mundo. Hace falta valor.

LITERATURA | Feria del Libro de Guadalajara
'Los escritores en lengua vasca están subvencionados y no son libres'
Jacobo G. García | Guadalajara (México) El Mundo 30 Noviembre 2011

"A los escritores en lengua vasca los leen 208 personas o 503, como mucho", ironizó el escritor guipuzcoano Fernando Aramburu, galardonado con el premio Tusquets de Novela por el libro 'Años lentos' sobre una familia vasca de finales de los años sesenta.

"Y además esos escritores están subvencionados, así que si abren la boca se acabó y no son libres" dijo Aramburu. "Así que los que escribimos en español, y encima nos publican en Barcelona, tenemos otro recorrido y podemos hablar" explicó Aramburu en la Feria del Libro de Guadalajara (México), donde este martes se hizo público el fallo.

Sobre Bernardo Atxaga, el escritor en euskara más reconocido dentro y fuera del País Vasco, dijo que "tiene el problema de que lo han convertido en un símbolo y eso es lo peor que le puede pasar a un escritor vivo (...) y él no es un hombre con coraje ni es un hombre libre. Todavía dice pero no dice y al final no contenta ni a unos ni a otros" señaló Aramburu.

El jurado, presidido por Juan Marsé, destacó "la narración 'dickensiana' de una infancia" en los años 60 en el País Vasco, y el trasvase "entre recuerdo sentimental y memoria colectiva". El libro "cuenta la historia de un niño navarro que va a San Sebastián a casa de unos familiares y eso me ha servido para describir mi país natal como yo lo conocía" destacó el autor.

En la prensa no se habla de esto, pero las situaciones tiene unos antecedentes que yo quería contar y que forman parte de mi vida personal. Por ejemplo como los curas ideologizaban a los niños desde el colegio en el País Vasco? señaló.

"Por casualidad, ETA y yo nacimos el mismo año (...) y hasta ahora, creo, que nuestra generación de escritores no ha estado a la altura por varias razones; por miedo, hasta hace poco, y ahora porque hay ganas de pasar página.Nos dimos cuenta tarde del fenómeno ETA. Pero ETA existe todavía, no ha desaparecido, y aún hay gente que sufre" señaló el galardonado.

Residente en Alemania desde 1985, Aramburu (San Sebastián, 1959) está considerado uno de los escritores españoles más destacados de su generación. Ha ganado premios como el Ramón Gómez de la Serna, el Premio Euskadi, el Premio Mario Vargas Llosa NH y el de la Real Academia Española.

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