AGLI

Recortes de Prensa   Sábado 3 Diciembre 2011

 

Europa, una necesidad
Editorial www.gaceta.es 3 Diciembre 2011

El primer paso para curar una enfermedad es acertar con el diagnóstico. Y eso es lo que hizo Nicolas Sarkozy, en su brillante y contundente discurso en Toulon. El presidente francés describió de una manera clara y descarnada la raíz de los males de la economía europea: la falta de competitividad y de rigor fiscal y la creencia de que se podían incrementar sin limitaciones las ventajas del Estado de bienestar a base de recurrir a la deuda hasta límites insostenibles.

El presidente galo se alineó sin ambages con el discurso de la canciller alemana, Angela Merkel, y lanzó el reto: de la próxima reunión del Consejo de Europa debe surgir una UE que aparque los errores del pasado y cuyas señas de identidad sean una disciplina fiscal férrea, sanciones duras para los incumplidores y un mayor celo en los controles. Lógicamente, este impulso a la convergencia real europea supondrá un esfuerzo en la cesión de soberanía que, hoy por hoy, sigue levantando demasiados recelos. Pero la situación no admite demoras. O se actúa o el futuro del euro ya no estará en manos de los políticos y serán los mercados los que digan la última palabra. “Europa –como dijo el presidente galo– no es una elección, sino una necesidad”.

La crisis de la deuda soberana ha puesto de manifiesto que no se pueden mantener políticas de gasto público ilimitado si no quieres que te ocurra lo que a Grecia. Porque no es el euro, sino los políticos, lo que crea los problemas. La moneda única simplemente los pone de manifiesto y nos advierte –como en el caso español– de que tenemos un mercado laboral inflexible y obsoleto, unas Administraciones que malgastan alegremente y disfrutamos de un Estado de bienestar que no nos podemos costear a no ser –como ha hecho el Gobierno socialista– con endeudamiento y la asfixia tributaria de la clase media.

España y el resto de sus socios comunitarios tienen que aplicarse para construir una arquitectura política, fiscal y financiera del euro a prueba de toda especulación. Los dirigentes de los 27 países deberán decidir si están dispuestos a asumir los sacrificios imprescindibles para llevar a feliz término la regeneración de Europa. Un rediseño que supondrá una cesión de la soberanía económica y que se ha de concretar en el compromiso colectivo de no volver a gastar más de lo que uno es capaz de ingresar. Esa debe ser la línea roja, y no porque lo diga Merkel, sino porque de lo contrario Europa se verá irremisiblemente abocada a la quiebra. Y como dijo Sarkozy: “Lo que ha pasado en Grecia no volverá a repetirse”.

Los líderes de la vieja Europa han tardado demasiado tiempo en darse cuenta de que la solución a la crisis del euro y de la deuda soberana era más política que de otra naturaleza y ahora hay que dar consistencia sin demora al reforzamiento de la disciplina fiscal de los países miembros, con un sistema de sanciones activo, rápido y realmente coercitivo, así como con fórmulas de revisión previa de las cuentas de todos y cada uno de los países. Ya no valen los políticos trileros. Ninguna sociedad puede vivir permanentemente de la deuda si, al tiempo, impide la generación de riqueza suficiente con la que amortizarla. Los atajos no valen y son muy peligrosos. Las soluciones están encima de la mesa, ahora sólo falta que los dirigentes de la vieja Europa se pongan manos a la obra. Mariano Rajoy ya lo ha hecho y está en el buen camino al apoyar una reforma constitucional que garantiza la disciplina fiscal.

Autonomías
Rajoy a favor de la septuodecuplicidad
Pablo Molina Libertad Digital 3 Diciembre 2011

Una de las primeras medidas que Rajoy quiere poner en marcha desde el Gobierno es reconducir el despropósito autonómico en términos financieros. A tal fin se ha propuesto, siempre de acuerdo con los presidentes regionales, casi todos de su partido, eliminar "duplicidades y triplicidades" administrativas, en la confianza de que así podremos acabar algún día con una crisis que nuestro estado autonómico ha contribuido a agravar de manera decisiva.

Pero el problema central no reside en esos dobles o triples solapamientos de competencias, que los hay, claro, sino en el hecho de que unas entidades ficticias, llamadas autonomías, consumen unos recursos que España ya no genera para gestionar asuntos que podrían estar perfectamente bajo el cuidado del Gobierno central y los Ayuntamientos.

Las Comunidades Autónomas no nacieron para dar respuesta a las exigencias de una administración pública moderna, sino para pagar el inútil peaje que los muñidores de la Transición entregaron en nuestro nombre a los nacionalismos periféricos con el éxito por todos conocido. Las autonomías, de hecho, sólo ejercen las competencias que les ha delegado el Gobierno central y las que se han encargado ellas mismas de confiscar a las corporaciones locales, sin que haya ni una sola necesidad ciudadana que no pueda ser gestionada perfectamente por los Ayuntamientos o el Gobierno de España a través de la oportuna descentralización administrativa previa al año 78.

El desastre provocado a todos los españoles por el actual fraccionamiento de los sistemas educativo y sanitario es buena prueba de lo pernicioso de unas Comunidades Autónomas, cuya clase política sólo puede justificar su existencia fabricando agravios ficticios con el resto de regiones españolas, más virulentos cuanto más cercanas están en el mapa.

Pero es que, además, el razonamiento del equipo de Rajoy para crear su famosa Comisión de Estudios Autonómicos al objeto de poner algo de orden en las cuentas regionales, se invalida a sí mismo a poco que se reflexione al respecto. Se nos dice que es malo que haya dos o tres administraciones entendiendo del mismo asunto, pero al mismo tiempo se defiende el disparate mayúsculo de que existan, no dos ni tres, sino diecisiete administraciones públicas gestionando asuntos comunes como la educación y la sanidad, que precisamente deberían ser competencia del Gobierno central para preservar el imperativo constitucional de la igualdad de todos los españoles.

¿Cómo se entiende esto? Pues naturalmente por la necesidad de mantener en su puesto a los varios miles de altos cargos que la casta mantiene en los mandarinatos territoriales. Esa, y no otra, es la clave de la septuodecuplicidad o diecisietecidad, que diría un político. Que no nos vengan con cuentos.

Pablo Molina es miembro del Instituto Juan de Mariana.

Elogio del centralismo
POR JORGE TRÍAS ABC 3 Diciembre 2011

NUREYEV decía que debía existir una estrella y otros que dancen en torno a ella. Esa fascinación por el centralismo o, en su versión jurídica, por el derecho universal, superior a los derechos particulares, esa tarea unificadora del Derecho, se ha ido desarrollando a lo largo de los siglos como un camino de retorno a la universalidad romana que configuró la civilización más asombrosa de la historia. El profesor Koschaker, aquel gran jurista alemán del pasado siglo, escribía: «Esta labor fue preparada por la ordenanza de Carlos VII, de Montils-les-Tours (1454), en la que se ordenaba con carácter obligatorio para toda Francia la consignación por escrito de las Coutumes, lo cual fue llevándose a efecto durante los siglos sucesivos. Sobre este fundamento los juristas franceses de los siglos XVI al XVIII construyeron el droit civil commun en conexión con el derecho Romano. La coutume de París redactada en 1510 y reformada en 1580, según Dumoulin, caput ommnium totius Galliae consuetudinum, fue considerada como modelo en esta tarea unificadora, lo mismo que la jurisprudencia del Parlamento de París». Y anota Koschaker la conocida manifestación de Loyseau (siglo XVIII) sobre el Parlamente de París, «qui nous a sauvé en France d´être cantonné et démembré comme en Italie et en Alemagne».

En España el conde-duque de Olivares pretendía algo parecido y tan sensato como la racionalización de la maquinaria imperial y desarrolló sus ideas en un memorial que presentó a Felipe IV en 1625, donde ya aparecía la idea de unificación que luego desarrollaron lúcidamente los Borbones. Pero Cataluña se aisló, y ni Olivares ni la Corona pudieron aplicar en el Principado la Unión de Armas, convirtiéndose el territorio catalán ya entonces en un problema político, no solamente fiscal. Un problema político que adquirió insospechada dimensión con la revuelta de los «segadors» que asaltaron la ciudad de Barcelona y cazaron, literalmente, como animales al virrey y a los jueces reales cuando trataban de huir. El canónigo de Urgell, Pau Claris, miembro de la Diputació, llamó entonces a la resistencia contra el Reino, terminando Cataluña por someterse a la soberanía del rey de Francia, hasta que fue recuperada por las tropas de Felipe IV, que entraron por Monzón y Lérida. La sustitución de Felipe IV de España por Luis XIII de Francia fue catastrófica para Cataluña. Lynch, en su obra «España bajo los Austrias», sostiene que esa modificación de soberanía no solucionó ningún problema de Cataluña y todas las quejas que los catalanes formulaban contra Castilla se volvieron hacia Francia, franceses que ciertamente acabaron hartos de los permanentes quejosos, y, por fin, doce años después de 1640, Cataluña volvió a aceptar la soberanía de Felipe IV. Contra España, parafraseando a Vázquez Montalbán, en el siglo XVII también se vivía mejor. El resultado fue la irreparable pérdida para España del Rosellón y Conflent.

En el siglo XVIII, con Felipe V, comienza el progreso de Cataluña tras el Decreto de Nueva Planta, una ley universal y unificadora al estilo del Parlamento de París, que iguala jurídicamente, es decir políticamente, el Principado al resto de los territorios y posibilitó, años más tarde, la apertura del comercio de los catalanes con América reinando Carlos III. En ese siglo fue tal el fervor que se sintió en Cataluña por la Corona de España que las más destacadas figuras de la intelectualidad (Dou, Finestres, Capmany) dedicaron encendidos elogios a la dinastía borbónica. Y aunque Ferrán Soldevilla, el historiador catalán, se duela profundamente de los comentarios de Capmany, la realidad, romanticismo aparte, es la que fue: en esta época de gran centralismo Cataluña progresó de una forma antes inimaginable.

Durante el siglo XIX la intelectualidad catalana se rebela contra la España exhausta que salta de guerra civil en guerra civil y contra esa concepción nacionalista que no es capaz de llevar a la práctica el gran proyecto político canovista; se rebela, en suma, contra una España que se comenzaba a construir, pero que se refocila en las desgracias de su Historia. Quizá sea esa la raíz y la explicación de por qué los catalanes, ahora ricos, se desinteresan de España y les parece la capital del Reino, en el mejor de los casos, un lugar lleno de exotismo, para ir de visita de vez en cuando. El poema, citado hasta la saciedad, de Maragall la «Oda a España» sería un canto último, o epitafio desesperado, hacia alguien al que se ha amado mucho y con quien ya no es posible —o no se quiere, porque se ha hecho vieja y pobre— convivir. No he leído un solo escritor de la Generación del 98 —Ganivet, Unamuno, Valle-Inclán, Maeztu, Azorín, Baroja, los Machado, y Ortega— que hable con admiración de España. «Me duele España», afirmaba Unamuno como si nuestra Nación fuese una enfermedad. Incluso la frase de que «es español el que no puede ser otra cosa» es del propio Cánovas. Y Ortega, en su desolador ensayo «La España invertebrada», afirma que «la Historia de España entera, y salvo fugaces jornadas, ha sido la Historia de una decadencia».

En este panorama patético de España surge el movimiento catalanista en sus distintas acepciones políticas, que a partir de entonces será lo que determine las relaciones entre Cataluña y el Estado. Ese mismo catalanismo, que también fue determinante de forma lúcida y constructiva en el debate constitucional de 1978, constituye un movimiento socio-cultural (y por lo tanto político) que parte del siglo XIX como consecuencia de la descomposición de España. Catalanismo que se forma con base a distintos ingredientes sintetizados por Pabón en cuatro corrientes que confluyen en su gestación: el proteccionismo económico; el federalismo con su doble vertiente, la de Pi y Margall y la del particularismo, preferentemente catalán, de Valentí Almirall; el tradicionalismo con la recuperación del romanticismo (Duran i Bas en lo jurídico, Balmes y Torras i Bages en lo religioso y Estelric en lo intelectual); y el renacimiento cultural basado en la recuperación de la lengua.

Si, como decía Gil de Biedma, la Historia de España es una Historia que acaba mal, la de la Cataluña contemporánea no sabemos cómo acabará. Que termine bien o mal, y no se convierta esa quiebra que siempre ha existido con el Estado en una sima insuperable, dependerá de la responsabilidad de quienes tienen en sus manos el poder político. Estoy convencido de que muchas de las ideas que he plasmado en estas notas son fácilmente refutables, incluso es posible que me haya equivocado en la construcción de parte de ellas. Pero de lo que no tengo la menor duda es de que existe esa fractura y no es de ahora, sino que procede de la Edad Media, fractura que solo ha sido soldada temporalmente cuando Cataluña ha progresado económicamente, y progresó en la Edad Media durante el gran proyecto de reconquista peninsular, de Norte a Sur, y paralelo al de Castilla; en el siglo XVIII, cuando se participa en el gran proyecto español ilustrado iniciado por Carlos III y que abre para Cataluña el comercio con América; y, mal que les pese a quienes quieren olvidar la historia, durante el franquismo, en cuya época se protegieron los intereses de Cataluña y se completó el ideal de Cambó de igualar España económicamente a Cataluña. Con el nacionalismo, en cambio, Cataluña ha padecido una notoria decadencia cultural y, como consecuencia, económica.
JORGE TRÍAS, ABOGADO

VA siendo Hora de que nuestros POLITICOS no sean tan Corruptos
Internet 3 Diciembre 2011

Se que es un TEMA REPETITIVO pero tenemos que seguir y seguir hasta llegar a conseguir un país que tenga VERGUENZA POLITICA donde ostentar un Cargo Político no sea la ocasión para robar y robar, para subirse el SUELDO por las Nubes y para todas las cosas sencillas que pueden realizar si son HONESTOS

MEDIDAS QUE SE TOMAN EN ESPAÑA Y NOS VIENEN COMO ANILLO AL DEDO!!!

Es más, habria que abrir una lista de firmas para proponer lo mismo en argentina, que los nuestros son unos maestros en ese tema (la korrupcion)

¡Importantísimo!!!

Pasar este mensaje, que arrase en Internet.
España debe bajar su déficit en 9,4 puntos porcentuales en la próxima década, una de las reducciones más drásticas del mundo, según el Fondo Monetario Internacional que además pide un recorte en las prestaciones sanitarias y educativas de nuestro país para reducir la deuda. ¡ ¡VERGONZOSO, INQUISIDOR Y FASCISTA !!

Ha llegado el momento de coger el toro por los cuernos y recortar primero:

ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS, SENADORES Y DEMÁS "PADRES (Y MADRES) DE LA PATRIA".

REVISAR LOS SUELDOS DE LOS ALCALDES QUE SE PONEN LOS SUELDOS QUE LES DA LA GANA.

CAMBIAR LAS LEYES Y, ADEMÁS DE CÁRCEL PARA LOS LADRONES, OBLIGAR A LOS POLÍTICOS QUE HAN ROBADO Y DEMÁS "ADJUNTOS", A QUE DEVUELVAN EL DINERO A LAS ARCAS DE LAS COMUNIDADES DE DONDE HA SIDO ROBADO.
SÓLO ENTONCES SE LES FACILITARÁ FECHA DE JUICIO Y NUNCA ANTES.

Eliminar TODOS los coches oficiales (cosa que se hizo hace 40 años en los Pactos de la Moncloa y funcionó, "no es posible que tengamos más coches oficiales que USA").

Anular TODAS las tarjetas VISA oficiales (que cada uno baile con su pañuelo) y poner en la calle a TODOS los "cargos de confianza" (tenemos funcionarios de sobra para encargarse de esas labores).

TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. ("No es posible que malgastemos en esto más que Alemania y El Reino Unido").

Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO (adiós "transferencias a sindicatos, partidos políticos, OCEOE, fundaciones opacas y chupópteros varios") se ahorrarían mas de 45.000 millones de Euros, no haría falta tocar las pensiones y los sueldos de los funcionarios. Tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.
LOS EXTRANJEROS QUE DELINCAN SE DEBEN EXTRADITAR A SU PAÍS.

¡¡¡CON LA MITAD DEL DINERO QUE SE RECAUDARÍA CON ESTAS MEDIDAS, SE ACABABA LA CRISIS DE CUAJO !!!!
Difundid este mensaje, ya es hora de que todos seamos conscientes de la grave situación a la que nos enfrentamos.

EL PRINCIPAL PROBLEMA DE ESPAÑA ES LA CASTA POLITICA CORRUPTA (VERDADERAS MAFIAS). TODOS LOS DEMAS PROBLEMAS SON CULPA DE ELLOS.

HAY QUE LIMITAR SU NUMERO, REGULAR SUS ACTUACIONES Y EXIGIRLES RESPONSABILIDADES.

Rajoy ante Europa, con el Estado en bancarrota
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 3 Diciembre 2011

Es de obligada lectura el nuevo libro del eurodiputado de Unión, Progreso y Democracia y catedrático de Derecho Administrativo, Francisco Sosa Wagner, escrito con su mujer, Mercedes Fuertes, bajo el expresivo título de “Bancarrota del Estado y Europa como contexto”. La obra es un repaso al “Estado en la almoneda” que han dejado los socialistas españoles y la descripción del escalofriante panorama que tiene que gestionar Rajoy y su inminente Gobierno. Sosa Wagner y Fuertes recorren cómo el Estado español se ha dispuesto en estos años de Rodríguez Zapatero a liquidar su patrimonio desposeyéndose de entidad: vende el vuelo (AENA), vende la suerte (Loterías), genera deuda a través de financiar con la tarifa de la luz iniciativas diferentes a la generación eléctrica, liquida el espectro radioeléctrico con pingües beneficios, lo mismo que sus edificios, el subsuelo público y, por fin, se expolian y desamortizan las cajas de ahorros.

En este contexto, reclamar a Mariano Rajoy que se pronuncie dos semanas después de su victoria electoral sobre la bancarrota del Estado cuando se ha soportado estoicamente más de siete años la torpe administración del PSOE, roza la indecencia analítica y el sectarismo partidista. Por fortuna, el presidente del PP es un político con bajo nivel de acidez ideológica y con alta sensibilidad pragmática, lo que le acerca a los nuevos modelos de gestores políticos que requieren las economías con problemas esenciales. La indicación de un liderazgo que se aproxime más a lo tecnocrático que a lo político para la coyuntura histórica por la que atravesamos se cumple en Rajoy de manera oportuna, máxime cuando el lenguaje que se habla en Europa es el de los mercados y que remite a conceptos técnicos presididos por la eficacia. A Rajoy le toca hacer bueno el diagnóstico orteguiano según el cual España es el problema y Europa la solución. Y quiere hacerlo incorporando a nuestro país al grupo de cabeza de una eurozona que va a ser refundada, por las buenas o por las malas, en la cumbre de los próximos jueves y viernes, según el ya conocido como “manifiesto de Toulon” del presidente francés pronunciado el pasado jueves, o el claro discurso de ayer de Merkel.

El presidente electo trabaja en ese propósito poniendo en juego, con máxima discreción, a todos sus peones que, en lo técnico y en lo relacional, son de una eficiencia garantizada frente al amateurismo de los entornos gestores de Rodríguez Zapatero. Esta actividad discreta es compatible con las interlocuciones que Rajoy está sosteniendo: banqueros, sindicatos, patronal y, especialmente, con sus propios compañeros de partido que desempeñan cruciales responsabilidades en las comunidades autónomas. La gran baza de Rajoy es que el poder que dispone no procede sólo del 20-N, sino también del 22-M, de tal suerte que sus instrumentos de gestión son tan potentes como quiera su ambición resolutoria que lo sean. Esa es su enorme baza, pero también su servidumbre, porque acumulando tanto poder debe descargarlo en decisiones fulminantes ya que no hay una base social en España –con la oposición destrozada y los sindicatos en un período de increencia social en su función (Pujol piensa que ahora son inútiles) —capaz de regenerar con acuerdos transversales el maltrecho Estado de bienestar. Se impone gobernar en términos desabridos –es decir, incluso por Decreto-Ley tantas cuantas veces sean necesarias— porque los agentes sociales en nuestro país forman parte de la burocratización como instancias paraestatales, parte del problema y no de solución alguna.

La gran baza de Rajoy es que el poder que dispone no procede sólo del 20-N, sino también del 22-M

Las reformas estructurales seguramente no saldrán adelante si Rajoy –será consciente de ello— pretende consensuarlas. La mayoría absoluta que ha recibido responde a la percepción ciudadana de que, observando el Estado en bancarrota, hay que hacer cirugía de urgencia con apenas anestesia. La superioridad de Rajoy sobre Monti en Italia o Papademos en Grecia es que su legitimidad no es sólo funcional –es decir, la que se deriva de la eficacia de las decisiones socio-económicas— sino también representativa, con lo cual su potencial es mayor que el de esos dos tecnócratas impuestos por el directorio franco-alemán.

La opinión pública española –otra cosa es la sociedad civil con capacidad de decisión— está siendo muy lúcida. Según la última encuesta del CIS, publicada en los medios el pasado martes, el 82% de los consultados cree que el sistema tributario español es injusto, el 47% considera que hay mucho fraude fiscal y una mayoría, aunque más exigua, está dispuesta a pagar más para mantener los servicios públicos esenciales y las prestaciones sociales. Por otro lado, surgen propuestas de reformulación del Estado del bienestar –algunas arriesgadas— que van desde la imitación de modelos europeos de financiación de la sanidad mediante seguros obligatorios a rentas altas, al pago por la utilización de carreteras y, en general, a una mayor panoplia de tasas.

La ciudadanía como estatuto de las personas en un Estado democrático evoluciona: hay que establecer progresividad y revisar grandes conceptos-fuerza del siglo pasado como el de la universalidad y financiación pública de determinados servicios. La sostenibilidad del sistema va a requerir una discriminación por rentas percibidas –de trabajo y de capital— para no agrandar la fisura entre pobres y ricos. Este sistema de discernimiento de las situaciones económicas de los contribuyentes está en la base de los equilibrados sistemas públicos de prestaciones de los países escandinavos que han sofisticado enormemente su Estado del bienestar. Como ha argumentado Joaquín Estefanía (“La economía del miedo”) hay una rebelión de las elites que no quieren perder su posición privilegiada y rompen el contrato social de la solidaridad, y un creciente número de desafiliados –es decir marginales— que constituyen la proletarización de las clases medias y la desocialización de la sociedad. Estefanía ha elaborado una reflexión interesante que dará que hablar porque es muy cierto que la sociedad está ahora contraída por el miedo y los derechos económicos y sociales ciudadanos sometidos a una incertidumbre corrosiva.

El 82% de los consultados cree que el sistema tributario español es injusto y el 47% considera que hay mucho fraude fiscal

Nuestra bancarrota –tal y como la definen los profesores Sosa Wagner y Fuertes— requiere no sólo de una diferente gobernanza –democrática pero decidida y dispuesta a enajenarse impopularidades y resistir adversidades--, sino también de una nueva mentalidad colectiva, de un realismo lúcido acerca de nuestra posibilidades para asumir sacrificios y, especialmente, para variar conceptos inerciales. El fracaso de la izquierda en Europa –y también de algunas opciones conservadoras— se explica porque se han aferrado a dogmatismos sobrepasados por la realidad de la crisis que sólo encontrará solución si se gobierna con paradigmas políticos nuevos. Patronales, sindicatos y partidos están en el trance de cambiar para no morir. Una nueva gobernanza para un nuevo tiempo. Nuevos gestores políticos para restaurar un Estado en bancarrota. Esa es la cuestión y esa es la misión que el cuerpo electoral ha encargado a la derecha política en España. Los ciudadanos están dispuestos a entender y asumir sacrificios, pero quieren saber por qué lo hacen y si sirven para salir de la ruina. Ese es el reto de España en el contexto europeo que se apresta a ser reformulado de forma drástica como anunciarán el lunes Merkel y Sarkozy. La eurozona ha fracasado y se va una Europa a dos velocidades. El desafío vuelve a ser estar en la vanguardia recuperando nuestro quebrado Estado.

Extirpar el cáncer Eguiguren
EDITORIAL Libertad Digital 3 Diciembre 2011

Pese al mensaje de práctica unanimidad política, la sociedad no se cree a ETA. La escenografía con los tres encapuchados y las palabras escogidas –"cese definitivo de la actividad armada"– recordaban demasiado a comunicados anteriores, que tantas esperanzas y decepciones concitaron. Así, no resulta extraño que la mayoría de los españoles, según el propio CIS, no confíe en que la banda armada haya dejado realmente las armas. Pero lo que resulta más incómodo para el PSOE, es que la encuesta deja claro que, a pesar de los años de propaganda, muy pocos españoles son favorables a las concesiones a los terroristas.

Por ello no es extraño que Eguiguren se muestre inquieto. Un Gobierno del PP y una ciudadanía completamente contraria a sus tesis es una mala noticia para quien ha dedicado su vida política a buscar apaños con la banda terrorista y sus tentáculos en busca de una "salida negociada", es decir, una rendición del Estado de Derecho ante los criminales. De ahí que haya asegurado que el Gobierno sabe donde está cada miembro de ETA, pero no los detiene, y que todos los últimos pasos hasta llegar al comunicado estaban pactados.

Más tristes son sus palabras contra las víctimas del terrorismo, por más que sean propias de quien preferiría que se siguiera sacando a los muertos por la puerta de atrás de las iglesias, en lugar de reconocerles el papel esencial que durante los gobiernos de Aznar les reconocieron. Para Eguiguren las víctimas son un estorbo en sus planes, y como tales las trata.

Lo único que podría parecer sorprendente ha sido la energía con la que José Blanco ha intentado zanjar el debate negando toda credibilidad a quien sigue siendo presidente de su partido en el País Vasco y ha sido, desde hace décadas, la pieza esencial para las negociaciones entre el PSOE y ETA. Pero después de años de mentiras constantes sobre este asunto, ser claro y cortante no resulta un sustituto suficiente de la credibilidad perdida por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y su partido. De hecho, sólo el cese del propio Eguiguren, el principal muñidor de las negociaciones con ETA y su mayor símbolo tras el propio Zapatero, podría permitir al PSOE recuperar algo de crédito en esta materia.

Legislación masiva
La aversión (del político) a las reglas
Francisco Moreno Libertad Digital 3 Diciembre 2011

Tanto a los políticos paternalistas (conservadores) como a los igualitaristas (socialistas) de todos los partidos no les gustan las reglas. Les saben a poco. Su "alta" misión es la de dirigir y ayudar a sus gobernados, de los que generalmente no tienen muy buen concepto, bien porque les consideran ignorantes e incapaces de valerse por sí mismos o socorrerse mutuamente, o bien porque les tienen por unos perfectos explotadores de sus congéneres y unos depredadores insaciables del entorno a los que hay que atar en corto.

Las reglas son normas abstractas, aplicables a todos por igual y vacías de contenido que no predeterminan el resultado de la acción humana pero permiten la pacífica convivencia de los individuos que conforman un cuerpo social. Unos ejemplos arquetípicos de reglas serían las de tráfico o las de cualquier juego de mesa o deporte. Con ellas se sabe de antemano el modo predecible del comportamiento de los participantes pero es imposible saber a ciencia cierta el trayecto o el desenlace final de todos y cada uno de los movimientos, ni conocer de antemano quién será el ganador de una competición basada en reglas objetivas. Lo decidirá la pericia, el conocimiento y la suerte de los participantes-actuantes.

Al político pescador de votos le parecen este tipo de reglas del todo insuficientes. Son tan frías y tan poco "comprometidas" que no podría vender su mercancía y sería considerado un zoon politikon deslucido sin posibilidad casi ninguna de obtener representación. Si un individuo aspirante a gobernar aceptase impasible el resultado de unas reglas neutras sería tanto como firmar su destierro de la arena pública. El político está para cambiar la realidad. Por ello debe forzarla con normas, mandatos y sanciones para moldearla a su gusto (que en democracia será el que la mayoría de los votantes consienta).

Por desgracia, se tiende a producir legislación en abundancia y a desdeñar las reglas de conducta generales y claras para todos. La moderna producción de normas capitaneada por los activos Ejecutivos actuales (que llevan al Parlamento del ronzal y al que le presentan su agenda de elaboración de leyes) se caracteriza por ser excesiva y finalista, además de cambiar a velocidad de vértigo. Se legisla absolutamente todo y a todas horas ("legislación motorizada", diría Carl Schmitt). Se crea lo que Hayek denominaba legislación masiva (regulaciones y mandatos) en contraposición a la Ley (reglas institucionalizadas). La estela zapateril quedará en los manuales como ejemplo de volatilidad regulatoria, tal y como atinadamente enumeraba hace poco Ángel Martín en Libertad Digital (no están ni mucho menos recogidas todas y cada una de las iniciativas o arranques de las dos floridas legislaturas de ZP).

Desde la 2ª Guerra Mundial los poderes públicos se han ido haciendo progresivamente garantes de los derechos sociales (siempre crecientes) a favor de sus ciudadanos, han ido buscando la nivelación económica, la seguridad y la estabilidad en el empleo, el establecimiento de estabilizadores automáticos, el mantener la demanda agregada, etc. Poco a poco la actividad del Estado ha ido encargándose también de la asistencia sanitaria, la educación, la regulación del trabajo, el salario mínimo, el subsidio por desempleo, la jubilación, el fomento de ciertas industrias... para luego extender su radio de acción sobre la cultura, las políticas activas de empleo, la vivienda digna, la protección al medio ambiente, la dependencia de los ancianos, la igualdad de trato, etc. A todo ello hay que darle un sustrato jurídico, una dotación presupuestaria y un desarrollo reglamentario que dañará, a la postre, las reglas de convivencia, pues para conseguir aquellos fines colectivos se acabará yendo inexorablemente contra la libertad y hacienda de los más productivos.

Ante la avalancha de mandatos, normas finalistas y sus bandazos regulatorios, el ciudadano permanece paralizado ante la eventualidad de incurrir en cualquier infracción, el empresario a la espera de autorizaciones administrativas y dedicando sus escasos recursos a satisfacer los deseos del legislador, en vez de innovar y trabajar para las preferencias del cliente y, por último, el inversor quedará espantado. Los costes de este régimen de incertidumbre para el interés general son incalculables.

El derecho no debería nunca adecuarse a la política, es la política la que ha de ser adecuada al derecho. Esto no deja de ser hoy un desiderátum, la realidad es justo la contraria. El mantenimiento del extenso y complejo entramado de relaciones que implican las modernas sociedades abiertas pende de un hilo –cual espada de Damocles– con cada iniciativa que se le ocurra al gobernante de turno y la consiga introducir en el ordenamiento jurídico.

El legislador actual impone compulsivamente objetivos comunes a todos. Esto es impracticable en un orden extenso a no ser que se pretenda minarlo antes o después. La cuestión de fondo es saber cómo podemos vivir juntos en una sociedad repleta de personas que se mueven por distintas opiniones, creencias, intereses y fines muy diversos. Para ello, hay que sustituir el anhelo afectivo de lo "social" por el estricto respeto a las meras reglas de procedimiento y por un constante empeño por mejorar la definición de los derechos de propiedad y sus garantías, es decir, por el marco jurídico de una sociedad fértil y libre. Las insistentes pretensiones de justicia social que cada dirigente imponga o mantenga, a pesar de las buenas intenciones, pueden malograr a largo plazo la sociedad abierta.

Hay muchas formas de vivir, pero son pocas las formas de vivir pacífica y prósperamente. Frente a la crisis actual del sobreendeudado Estado moderno, una de las formas verdaderamente claves de organizarse la sociedad es conforme al equilibrio presupuestario y a los principios del Estado de Derecho clásico. La socialdemocracia actual y su Estado de bienestar, su inflación, su protección de grupos organizados y su indisciplina presupuestaria no podrán sobrevivir sin una permanente regulación. Una sociedad libre, por el contrario, no podrá nunca hacerlo sin la Ley. El mercado libre y la Ley nacen (y mueren) juntos.

© AIPE

Eguiguren dice verdad, ZP encamado desde siempre con ETA, Blanco miente.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 3 Diciembre 2011

Eguiguren ha hablado, habla mucho ese mozo, ha dicho que ZP y su gobierno, o sea Rubalcaba y otros, han estado de palique y trapicheos con ETA desde hace mucho tiempo. Eso no lo dice la portera de la finca del 14 de la calle América, ni tampoco el camarero del bar La Paz, lo dice ni más ni menos que el ínclito (PL) presidente del PSOE vasco. Y dice verdad.

Y la prueba de que dice verdad es que sigue siendo a estas horas presidente del PSOE vasco. Piensen ustedes en que alguien dice una cosa de semejante envergadura siendo mentira, lo habrían botado a la media hora, no lo hacen porque es verdad, tiene pruebas y las sacaría a la luz. Todos en este país sabemos que dice la verdad y que por tanto Blanco cuando desmiente miente, algo que no es nuevo en esto del encamamiento por poderes de ZP con ETA que lleva haciendo desde que llegó a la secretaría general del PSOE hace ya años, muchos.

Ya figura en los libros de historia la historia asquerosamente ignominiosa del compadreo entre ZP y ETA. Antes de la anterior tregüita trampa de ETA salió a la luz que era cierto que habían estado negociando y sin embargo siempre que se dijo salió alguien del PSOE a decir que era mentira, esta nueva mentira de Blanco no es de recibo.

Eguiguiren tan solo ha soltado lo que todos sabemos, es un tipo de relevancia, ha declarado la comisión de un delito, pero no veremos a nadie investigarlo. Este país es así, casi nadie pondrá el grito en el cielo porque esas cosas no son como para airearlas, está muy feo.

Y como viene a cuento, y a pesar de aconsejar que se vea este video con el paraguas a mano porque canto yo, ahí va. El video se titula “Derroche de talante”, es de febrero de 2008 tras el simulacro de ruptura entre ETA y ZP y al menos para mí lo de ZP en la cama con ETA no es más que otra realidad de este país de nuestra miserias y las mentiras sobre las rijosas (PL) lujurias entre ZP y los asesinos no son tampoco nada nuevo, son la base de la relación.

ZP todavía está a tiempo de conseguir del Rey el nombramiento de Josu Ternera como Duque de Miravalles, es lo menos que podría hacer por alguien al que tanto ha amado, sería un bonito detalle.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Euskera vivo
EDITORIAL El Correo 3 Diciembre 2011

El futuro de la lengua vasca depende de su uso y no tanto del apoyo institucional

El Día Internacional del Euskera que se celebra hoy constituye cada año una oportunidad para realzar la riqueza que toda lengua supone para el acervo cultural de la humanidad, como vehículo de comunicación entre sus hablantes y como referencia ineludible de la convivencia en una sociedad plurilingüe. Con el restablecimiento de las libertades y la puesta en marcha del autogobierno los vascos pudimos aspirar a la normalización social del euskera, a su extensión y desarrollo mediante políticas de promoción específicas.

De manera que los avances previos hacia una lengua literaria común y los esfuerzos por preservarla y transmitirla comenzaron a disfrutar hace tres décadas de un marco legal inédito y de unos recursos financieros sin precedentes.

Posibilidades que se han ido empequeñeciendo en la globalización. Buena parte del esfuerzo público a favor de la normalización del uso del euskera se ideó en torno a la quimera de una sociedad simétricamente bilingüe integrada por ciudadanos simétricamente bilingües. La realidad plurilingüe y multicultural ha venido a confirmar la obsolescencia de tal planteamiento que, de mantenerse, propiciaría más frustración que satisfacción entre los euskaldunes. Porque el uso del euskera ocupa y ocupará un lugar particular en la vida de cada vascohablante.

A medida que se añadan años a los años de libertad que vamos disfrutando, a medida que se sumen partidas presupuestarias al empeño de ejercicios anteriores, a medida que la normativa de promoción y extensión del euskera continúe vigente, el futuro de la lengua que hoy celebra su día internacional tendrá que depender de su uso social más que del arrope que le brindan las instituciones.

La sociedad vasca no puede transferir indefinidamente su responsabilidad respecto al euskera a la Administración, a su aprendizaje académico en las distintas etapas educativas, al mantenimiento de medios públicos de comunicación e incluso a la perpetuación de iniciativas subvencionadas de dudosa utilidad.

Cuestionada abiertamente la instrumentalización del euskera como símbolo ideológico, es imprescindible que su futuro sea depositado en manos de la creación literaria, de la producción cultural, de su consumo y de su disfrute, de manera que los recursos públicos vayan destinados a la lengua viva en tanto que ésta sea vivida.

E presidente del PSE asegura que el Gobierno sabe dónde está cada miembro de ETA
Eguiguren desvela que el Gobierno del PSOE ha estado pactando con ETA
Afirma que la declaración de Ayete "estaba pactada", aunque los socialistas se mostraran en contra
Periodista Digital 3 Diciembre 2011

Prometió que hablaría «lo menos posible» para no levantar «más revuelo», pero ha tardado una semana en volver a a abrir la boca y ha dejado a los socialistas con el 'culo al aire'.

El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, dinamitó este 2 de diciembre los intentos del Gobierno por desmarcarse de la Conferencia de Paz celebrada en octubre en el Palacio de Ayete de San Sebastián y por acallar las voces que le acusaban de negociar con ETA.

En una entrevista concedida a Euskadi Irratia el presidente del PSE desveló en que ETA y el Gobierno Zapatero "están hablando desde hace tiempo".

La 'confesión' resquebraja los cimientos socialistas.
Asegura Eguiguren que el texto de Ayete «estaba pactado entre el Gobierno y la izquierda abertzale» y que, aunque «probablemente no se reúnan», el Ejecutivo y la banda terrorista «están hablando desde hace tiempo».

«Aunque nosotros nos mostráramos como que estábamos en contra, creo que esos textos estaban pactados, no por Rufi Etxeberria y Rubalcaba sentados en una mesa, pero sabes que es fácil hacerlo. ¿Tú te crees, si no, que iba a venir Kofi Annan sin saber a qué venía?, ¿que ETA se queda conforme con firmar un papel?».

«Detrás tiene que haber algo más», añadió Eguiguren en la entrevista.
«Gerry Adams me dijo que lo importante no era lo que ponía en el papel, eso es porque había muchas cosas hechas de antes».

La respuesta por parte del atribulado Gobierno Zapatero no se hizo esperar y llegó de boca de su portavoz en funciones, José Blanco, que se mostró tajante rebatiendo las afirmaciones de su compañero de partido. «No sabe de lo que habla», zanjó.

«Ni ha asistido en nombre del Gobierno, ni es cierto que hubiera contactos. No es cierto y, en este tema, el señor Eguiguren no sabe de lo que habla», respondió Blanco en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, al ser preguntado por los periodistas hasta en cinco ocasiones.

Reiteró que al Gobierno «no le consta ningún contacto ni negociación», pero no quiso responder cuando fue preguntado por si los socialistas se están planteando adoptar algún tipo de medida contra el presidente del PSE, dada la gravedad de las afirmaciones vertidas en la entrevista.

Para la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), este silencio significa que el Gobierno acepta todo lo que dice Eguiguren.

EL VASCO Y EL MANCHEGO
El presidente de los socialistas vascos aprovechó la ocasión para rebatir las opiniones del presidente del Congreso, José Bono, quien el lunes pasado, en el transcurso de la reunión del Comité Federal del PSOE, abogó por que el nuevo secretario general que tome el relevo de Rodríguez Zapatero, "debe ser un líder moderado capaz de gritar sin complejos : '¡Viva España!'".

Para Eguiguren, sin embargo, "España no existe, es un mapa. Existen los españoles". Por eso reclamó que, en su opinión, es mucho mejor que el nuevo secretario general del PSOE "sea un hombre capaz de decir ¡Gora Euskadi! o ¡Visca Catalunya!, que uno que sea capaz de decir ¡Viva España!".

La ministra socialista subvenciona con 6.600 euros a una asociación nacionalista
Pajín financia la plataforma que boicoteó el fallo del Supremo sobre el bilingüismo
La entidad pide a los colegios que no cambien la inmersión lingüística “por una decisión política foránea”
I. Moreno / L.G. Periodista Digital 3 Diciembre 2011

La etapa socialista llega a su fin, pero el ministerio que dirige en funciones Leire Pajín continúa con su desquiciada política de subvenciones.

Esta vez es el Instituto de la Juventud, dependiente de la cartera de Sanidad, Política Social e Igualdad, el que ha otorgado un total de 666.655 euros para la realización de actividades financiadas por la Comisión Europea dentro del programa europeo "La juventud en acción".

Entre los beneficiarios de esta partida, publicada el pasado 25 de noviembre en el BOE, se encuentra la polémica Plataforma per la Llengua-Col.lectiu l'Esbarzer, conocida por su marcado independentismo. El Instituto de la Juventud ha destinado una ayuda de 6.600 euros a esta asociación, que ya fue subvencionada en múltiples ocasiones por el antiguo Gobierno de la Generalitat.

La última de las acciones más controvertidas que ha emprendido esta entidad, que se presenta en su web -traducida al catalán, al occitano y al inglés- como "una organización no gubernamental que trabaja para promover la lengua catalana como instrumento de cohesión social", es la de promover el boicot a la sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre el modelo de inmersión lingüística.

La plataforma nacionalista apuesta por desacatar el fallo que obliga a la Generalitat a implantar el castellano como lengua vehicular en el sistema educativo de Cataluña, mediante un vademécum que llama a la insurrección de los centros públicos catalanes.

Bajo el título de Argumentario de apoyo al catalán como única lengua vehicular en la escuela catalana, el folleto de ocho páginas trata de rebatir la sentencia del Supremo con la siguiente explicación:

"Nuestro sistema educativo siempre que se ha aplicado ha dado muy buenos resultados y no se ha de cambiar por cualquier decisión política foránea que no tiene ningún argumento pedagógico ni social ni cultural para poner en duda la calidad del sistema, calidad que está avalada sobradamente por los resultados obtenidos y por el reconocimiento de expertos mundiales".

En el argumentario, ofrecen un listado de 11 puntos para "dar respuesta a afirmaciones erróneas que tergiversan nuestra realidad social y lingüística".

Así, ante la aseveración de que "los patios han de ser un lugar de libertad", la Plataforma por la Lengua responde que la inmersión obligatoria "requiere que todo el espacio escolar, clases, patios, comedor, salidas... tenga el catalán como lengua vehicular".

Todo con el objetivo, según afirma, de "sustituir el esquema de una sociedad bilingüe por una sociedad multilingüe que tenga el catalán como eje vertebrador de la diversidad, que tenga el catalán como lengua común".

Esta asociación, que recibió un total de 2.587.495 euros en cuatro años con el Gobierno tripartito, emprendió hace un mes una campaña en la que repartió 5.000 tarjetas de bolsillo a trabajadores de restaurantes y bares con una guía de conversación básica para atender a los catalanoparlantes en su lengua.

Plataforma por la Lengua también es conocida por llamar al boicot contra multinacionales como Ikea o Coca-Cola por "discriminar el catalán" al no etiquetar sus productos en dicha lengua.

Además, esta asociación ha desarrollado múltiples campañas para exhortar a los inmigrantes a hablar únicamente en catalán. El último ejemplo, la guía titulada Salam al català, dirigida a acercar la cultura catalana al Islam.

viuda de José María Félix Latiegui, asesinado por eta
«La Justicia española se ha reído de mí, así que recurro a la europea»
La viuda del industrial José María Félix Latiegui, asesinado por un etarra en 1981, defenderá en La Haya que el crimen no ha prescrito
ANTTON IPARRAGIRRE | SAN SEBASTIÁN. El Correo 3 Diciembre 2011

«Quiero demostrar que ETA ha cometido asesinatos de lesa humanidad y genocidio»
«Llevo 30 años reclamando justicia y en España todos se han reído de mí, por lo que no me queda más remedio que recurrir a Europa». Con estas palabras justifica Ramona Garrido su decisión de denunciar a ETA ante el fiscal de la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes contra la humanidad y genocidio en virtud del Convenio Europeo de Derechos Humanos. Exige, sobre todo, que desestime el criterio de la Justicia española de que ha prescrito el asesinato de su marido y se condene a su presunto autor, José Antonio Zurutuza Sarasola, 'Capullo'. José María Félix Latiegui murió abatido a tiros el 14 de abril de 1981 cuando salía de la planta de Moulinex en Usurbil, donde era director de producción.

- Lleva años inmersa en una dura batalla legal para que el asesinato de su marido no quede impune.
- Sí. Lo inicié hace seis años cuando pedí a las autoridades francesas que se extraditara al etarra que yo considero asesino de mi esposo para que fuera condenado por esta muerte. Lo conseguí en 2007, pero entonces la Justicia española decidió que ese caso estaba prescrito y que Zurutuza solo sería juzgado por matar al delegado de Telefónica en San Sebastián, Enrique Cuesta, y a su escolta, Antonio Gómez.

- Ese juicio se celebró en febrero del pasado año en la Audiencia Nacional y usted fue expulsada de la sala por exhibir fotografías de su esposo en señal de protesta.
- Me alegro de que Zurutuza esté juzgado y encarcelado, pero eso para mí no es suficiente. No pararé hasta que lo sea también por la muerte de mi marido. Durante todo este tiempo los jueces y fiscales se han reído de mí y me han tomado el pelo. Eso no lo consiento, sobre todo por la memoria de mi esposo y por el sufrimiento que han padecido mis dos hijos. He guardado silencio treinta años y la única vez que he hablado me han expulsado de un juicio. ¿Hay derecho a esto?

- Y ahora inicia una lucha judicial en un tribunal europeo.
- Me presentaré ante el Tribunal de La Haya asesorada por el abogado Miguel Ángel Rodríguez, experto en Derecho Internacional. Quiero justicia y demostrar que ETA ha cometido asesinatos de lesa humanidad, que no prescriben nunca, y que sus autores no pueden ser amnistiados. Será un camino largo y difícil, pero aunque tengo 71 años confío en que Dios me dé fuerzas para ver su final. Es una iniciativa particular, sin apoyo de ningún partido ni de una asociación de víctimas. Soy miembro de la AVT, pero no me ha hecho caso cuando la he necesitado. El dolor es igual para todos, de derechas o de izquierdas.

- ¿No confía tampoco en la labor de los políticos contra ETA?
- No, ni en los vascos ni en los españoles. Dicen que la Constitución está para proteger a todos, pero eso no ha sido así, ya que ha habido genocidio. El Gobierno sabe perfectamente dónde están los terroristas. Por ejemplo, 'Josu Ternera', al que considero que es quien ordenó el asesinato de mi marido. Veo que los presos están saliendo de la cárcel, cuando nuestros muertos están en los cementerios, y otros asesinos están siendo trasladados a prisiones cercanas al País Vasco. Una de las cosas que más me ha dolido es que hasta el propio lehendakari apoye la vuelta de deportados y huidos de ETA. ¡Qué barato les sale una muerte! A un raterillo normal por robar una cartera con 600 euros le condenan a tres años de cárcel, y a algunos terroristas a dos o tres meses por asesinato. ¡Ya está bien! Hay quienes aseguran que se arrepienten y piden perdón. ¡Qué fácil es firmar un papel! Dicen que ellos también tienen muertos, pero yo pregunto si es igual el fallecimiento de un joven que se mete en ETA y sabe que puede morir al colocar una bomba, que el de mi marido, que no hizo nada. Que me digan si tengo que perdonar tras quedarme viuda con 39 años y haber sacado adelante sola a mis hijos.

- ¿No cree en el cese definitivo de la actividad armada de ETA?
- ¿Cómo me lo voy a creer? Eso ya lo he vivido antes. Si fuera verdad cuando lo anunciaron no aparecerían con capucha.

- En su demanda también hace referencia a «las miles de personas deportadas» del País Vasco.
- Los terroristas han actuado peor que los nazis con los judíos. Miles de personas se marcharon de aquí por no pagar el impuesto revolucionario, porque estaban hartos de ser perseguidos, se estaban jugando la vida. Los que realmente tienen que venir son éstos, porque son los que producen trabajo, y no los de ETA, que solo han traído dolor.

Una casta política insolidaria
Fermín Bocos El Confidencial 3 Diciembre 2011

¡Claro que hay motivos para estar indignados¡ Incluso para más que eso. Resulta que cuando en todas partes prima el discurso del recorte de las prestaciones sociales, de los salarios a la baja, de las pensiones en el congelador, de los despidos o no renovaciones de contratos de interinos, y, en Cataluña, además, de quirófanos que cierran los fines de semana y de ambulatorios que desaparecen, ningún miembro de la clase política -lo exacto sería hablar de casta política-, nadie, como digo, dice ni pío acerca de los privilegios de algunos de los suyos. Es el caso de los antiguos presidentes de la "Generalitat", Jordi Pujol y José Montilla. Los datos son como siguen: como "ex" presidentes cobran el 80% del sueldo que recibían cuando ocupaban el sillón principal del Palau de Sant Jordi por un período equivalente a la mitad de los años de mandato.

Pujol estuvo 23 años en el cargo. En el caso de Montilla, cobrará un mínimo de cuatro años, a razón de 115.224 euros anuales sin cotizar a la Seguridad Social, más el 60% del sueldo al alcanzar la edad de jubilación (86.418 euros); más una oficina con presupuesto, más tres asistentes, más guardaespaldas y más chofer y coche oficial. El coste de todos estos servicios, sin contar el sueldo ya mencionado, ronda el medio millón de euros anuales. ¡Una barbaridad! Pero no queda aquí la cosa porque resulta que ahora, al señor Montilla, el Parlament de Catalunya tiene previsto designarle senador a petición del Partido Socialista y no hay nada en la ley que le impida cobrar, también, la retribución prevista para quienes ocupan un escaño en el Senado. Sí por decoro y congruencia política (el caballero dice ser socialista), no renuncia a cobrar éste segundo sueldo o el primero de "ex", como senador, se embolsará 2.813 euros al mes, más otros 1.822 euros en concepto de dietas, tendría viajes pagados por España y tarjeta de taxi para desplazarse por Madrid (3.000 euros anuales). Sí, además, fuera portavoz de alguna comisión, podría redondear la cosa con otros 697 euros.

Montilla y Pujol no son los únicos que tienen derecho a estas bicocas vitalicias, otras comunidades autónomas también han creado chollos parecidos para sus antiguos mandatarios con la anuencia de todos los partidos: hoy por ti, mañana por mí. Un escándalo. Está claro que hay que revisar este tipo de jubilaciones tan millonarias como insolidarias. De no hacerse y pronto, la indignación de los ciudadanos abrirá camino para algo más que ocupar una plaza o salir a la calle con una pancarta. Al tiempo.

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