AGLI

Recortes de Prensa   Viernes 9 Diciembre 2011

 

Cumbre europea
Impuestos iguales para hoy
Emilio Campmany Libertad Digital 9 Diciembre 2011

Llega la más importante cumbre europea de los últimos años y nos pilla con el Gobierno en funciones y un Zapatero a su frente dispuesto a ser el Rockefeller del ventrílocuo Rajoy. Un Rajoy que, por otra parte, sabe poco de economía y duda de que los datos que ha estado suministrando el Gobierno sean los reales. Estamos haciendo el traspaso de poderes con majestuosidad imperial sólo para dar la falsa impresión de que Zapatero se va de un modo normal. Si se piensa bien, tampoco es tan grave. Tan sólo es una ocasión más, como tantas otras con ZP, en la que disfrutar de una suntuosa irrelevancia.

En principio, parece que lo que se va a decidir es que la UE sea un espacio armonizado fiscalmente, o sea, con los mismos impuestos a los mismos tipos. Si a alguno de los 27 (léase Reino Unido) no le apetece ser armonizado, puede quedarse fuera y lo serán sólo los 17 de la eurozona. Aquí no habrá resistencias porque los que pueden (Francia y Alemania) quieren y los que a lo mejor no quieren no pueden porque, de poner inconvenientes, se quedarían sin ayudas para hacer frente a las estratosféricas deudas. Total, que nosotros, que somos de los que queramos o no lo que nos pasa es que no podemos oponernos a nada que decidan Merkel y Sarkozy, aplaudiremos con las orejas lo que nuestros amigos alemanes y franceses decidan.

Francamente, a mí esto de la armonización fiscal me parece una filfa. En un impuesto importa tanto su regulación como quién tiene su gestión, incluida la inspección. En España, por ejemplo, hay armonización fiscal, pero como en Navarra y el País Vasco son sus autoridades y no la Agencia Tributaria quienes gestionan los impuestos, la suavidad con la que lo hacen la Hacienda Foral de Navarra y las Diputaciones Forales de las tres provincias vascas convierte aquellos territorios en prácticos paraísos fiscales. Se lo pueden permitir gracias al concierto, pero eso no quita para que sea un claro ejemplo de cómo una verdadera armonización exige no sólo impuestos comunes, sino también una gestión común. ¿O es que nos vamos a creer que griegos, italianos y españoles pagaremos nuestros impuestos con la misma disciplina que los alemanes por el sólo hecho de que sean los mismos y a los mismos tipos? Nada de eso. Parafraseando al conde de Romanones podríamos decir eso de dejarle a Merkel que diga cuánto tenemos que pagar de impuestos y que nos dejen a nosotros comprobar que efectivamente lo hacemos para que nada cambie.

Lo bueno sería que Merkel y Sarkozy crearan una agencia tributaria europea con facultades de gestión en toda Europa, al menos en la zona euro. De ese modo se irían al garete la hacienda foral, las diputaciones forales, el concierto económico y el sueño catalán de tener su propia agencia. Ay madre, qué desilusión se iban a llevar. Me dan ganas de llorar.

Deuda
El ogro filantrópico
Guillermo Dupuy Libertad Digital 9 Diciembre 2011

A nadie en su sano juicio se le ocurriría recomendar a un padre de familia atosigado por las deudas que la solución a su problema pasa por seguir gastando por encima de lo que ingresa. Sin embargo, la cosa cambia, increíble y lamentablemente, cuando nos encontramos, no ante un particular, sino ante un gobernante que incurre de manera sistemática en déficit público. Entonces no faltan, hasta en los sitios más insospechados, quienes califican la necesaria austeridad de "suicida irresponsabilidad" y llegan incluso a denigrar como "sofisma" lo que no debería ser más que indiscutible obviedad, a saber: que no procede resolver una crisis de deuda con más deuda.

Evidentemente, en el caso de los gobernantes se da una pulsión al déficit que no se produce en los particulares: mientras que estos gastan su propio dinero y son ellos quienes tienen que pechar con sus propias deudas, los gobernantes gastan el dinero del contribuyente y será el contribuyente el que tendrá que soportar el endeudamiento contraído por los gobernantes. Ahora bien, el hecho de que haya diferencias de raíz entre el gasto y endeudamiento de unos y otros, no invalida en modo alguno –todo lo contrario- aquella célebre máxima de Adam Smith de que "lo que es prudencia en el gobierno de una familia particular, raras veces deja de serlo en la conducta de una gran reino".

Desgraciadamente la vigencia de las falacias keynesianas siguen llevando a muchos a pensar que un gasto público no limitado por los ingresos fiscales del presente puede generar un efecto multiplicador y estimulante para reactivar la economía. Pero con ello no hacemos más que incitar en gran medida el "retorno de lo que causó el trastorno", que diría Ortega. Y es que la crisis que padecemos se debe de manera nuclear al abaratamiento artificial del crédito orquestado por el intervencionismo público. Y tratar de recuperarnos de ella mediante el déficit público no es más que otra forma de seguir huyendo de la realidad. Claro que uno siempre puede hacer suyo el consuelo keynesiano de que "a largo plazo todos muertos".

En este sentido, me preocupa que no sólo Rubalcaba y su órbita política y mediática arremetan contra Merkel, los mercados, las agencias de calificación o nuestra falta de soberanía. Y me preocupa porque con ello no hacen más que "matar al mensajero", pues los ajustes que reclaman no son más que imperativos que exigen nuestra realidad; una realidad que proclama que, sencillamente, no nos podemos permitir un sector público de estas elefantiásicas dimensiones. Es este "ogro filantrópico", y no una supuesta obsesión por la austeridad, el que va a acabar por devorarnos.

Cataluña
España nos roba
Antonio Robles Libertad Digital 9 Diciembre 2011

Es una mala decisión impedir enarbolar expresiones como "expolio fiscal" o "España nos roba" en el Parlamento de Cataluña. Su presidenta, Núria de Gispert, así se lo ha hecho saber al diputado López Tena. Me opongo, a pesar de los escalofríos que aún provocan expresiones similares proferidas por los nazis contra los judíos. El problema no está en prohibir, sino en no oponerle resistencia.

Una y mil veces he denunciado esa "pedagogía del odio" del nacionalismo catalán, pero nunca se me ha ocurrido que el antídoto a la toxicidad de su ideología sea cerrarles la boca por imperativo legal. Un abuso contra la libertad de expresión. Sin más. No me detendré en argumentar la defensa de la libertad de expresión, es otro el objeto de este artículo, porque son otras razones distintas a ella lo que preocupa a la segunda autoridad de Cataluña.

La presidenta pretende asear en el Parlamento lo que sus correligionarios de CiU y demás corifeos del negocio nacional ensucian a diario en los medios. Se encuentran incómodos con los detritus visibles y mal olientes servidos en bandeja de plata parlamentaria por los más bocazas del negocio nacional. Vamos, esos niños o borrachos que dicen en público lo que sus padres maquinan en privado. Se encuentran incómodos con las formas chuscas que deterioran su imagen forzada de europeos aseados. Prefieren eufemismos tóxicos simulados tras la senyera, que cada día, en cada emisora, con cualquier excusa, esparcen entre los ciudadanos para inducirles a pensar que España no merece la pena porque nos roba lo que es nuestro.

¿Qué son si no las recomendaciones de Jordi Pujol instando a Artur Mas a organizar un referendo sobre el "expolio fiscal", y el presidente amenazando con convocarlo? ¿Qué son si no las insinuaciones de robo dirigidas al Gobierno español, de Francesc Homs, secretario general de Presidencia y portavoz del Gobierno de Artur Mas, acusándolo de "moroso"? ¿Qué son si no los desplantes de Artur Mas o Montilla a la celebración del Día de la Constitución? ¿Qué son si no las declaraciones de Durán i Lleida a cuenta del PER contra los andaluces acusándoles de pasarse la vida en el bar de la esquina o sus alusiones al "expolio fiscal" antes, durante y después de la campaña electoral? ¿O las del portavoz de CiU en el Parlamento de Cataluña, Jordi Turull o el congresista Carles Campuzano (CiU), o de la misma Núria Gispert armada de amenazas veladas si Cataluña no obtiene el concierto económico? ¿Qué son si no los editoriales como los de hoy mismo en La Vanguardia esparciendo la sospecha, mediante una verdad a medias, de que el Estado está timando al actual Govern de CiU? ¿Qué son si no las infinitas campañas y referencias a las balanzas fiscales y al supuesto déficit fiscal del resto de políticos nacionalcatalanistas y sus corifeos periodísticos en los medios de comunicación nacionalistas...?

La hipocresía de la presidenta del Parlamento catalán y sus socios políticos en el negocio nacional no tiene límites. El problema no son las acusaciones retrógradas, más propias de la mentalidad estamental del Antiguo Régimen que del Estado Social y Democrático de Derecho en que vivimos. No, el problema no son las acusaciones de "España nos roba", el problema es que no contesten indignados políticos, periodistas e intelectuales contra lenguaje tan ponzoñoso y tan miserable sentido de la justicia distributiva y progresividad fiscal. Esa es la cuestión, honorable presidenta. Y usted en eso, falla la primera. En el Parlamento prohíbe y en TV3 colabora con la cizaña. ¡Cuánto sepulcro blanqueado!

Menos con Mas
El contador de CDC
Clemente Polo Libertad Digital 9 Diciembre 2011

La victoria electoral de CiU en Cataluña el pasado 20 de noviembre pone de manifiesto que un amplio segmento de los ciudadanos catalanes, los votantes de CiU, están ya completamente anestesiados y apoyan sin reparos a los líderes de los dos partidos que han protagonizado los casos más importantes de corrupción continuada en Cataluña: CDC, el partido de Jordi Pujol y Artur Mas, y CDC, el partido de Duran i Lleida. El éxito de la coalición confirma que a pesar de haber desviado dinero de los presupuestos públicos hacia sus partidos y militantes, y haber exigido mordidas a las empresas a las que habían adjudicado obras millonarias –una operativa similar a las de las organizaciones mafiosas–, la mayoría de los ciudadanos los han premiado otorgándoles su confianza, y, lo que resulta incluso más grave, los diarios parroquiales se han sumado sin rubor –¡por qué será!– a magnificar la victoria de partidos sobre los que gravita la sombra de la corrupción.

Estamos ante un descubrimiento sociológico fundamental para la supervivencia de la clase política catalana que ahora ya puede dormir tranquila sabiendo que aunque corrompa el funcionamiento de las instituciones democráticas, sus fechorías no tendrán serias consecuencias ni para sus líderes ni partidos. Caerá quizás el bueno del tesorero del partido, tal vez algún ex consejero del Gobierno de la Generalitat, y ocasionalmente el eficaz y corrupto intermediario, pero mientras resulte en el interés de imputados y condenados mantener el pico cerrado y los jueces y fiscales estén más atentos a salvaguardar su carrera que a investigar los hechos, los cerebros de la trama se irán de rositas. ¡Si ni siquiera cuando los pillan con la manos en la masa los medios de comunicación les exigen abandonar la política y los ciudadanos les reprueban en las urnas, ya me dirán qué lecciones pueden sacar los jóvenes cachorros que al final de su adolescencia cambiaron los pañales, la vivienda y el cobijo familiar por las banderas esteladas, las sedes de CDC y UDC y el fraternal compañerismo propio de organizaciones mafiosas!

Ha sido, sin duda, una victoria histórica pero no por la razón que daba el independentista solapado Duran i Lleida, sino porque confirma que un amplio segmento de la sociedad catalana ha sucumbido al encanto de la corrupción de CiU, adobada con ondeantes banderas, insidiosas mentiras –¡vótenos que los españoles nos están robando la cartera!– y dosis crecientes de hipócrita intolerancia, rayana en la xenofobia, hacia todo lo español, incluido el uso y la enseñanza de la lengua castellana en Cataluña. Tiene CDC en su página de Internet un infame contador que actualiza cada segundo el "déficit fiscal" de Cataluña. No importa cuántas trampas burdas han hecho para calcular el número que aparece en pantalla, lo importante para CDC es su efectividad para movilizar a "sus" catalanes contra España, como para los nazis lo fue presentar a los judíos como insaciables sanguijuelas adheridas a las espaldas de los sufridos trabajadores alemanes. Resulta, además, esta campaña de intoxicación muy útil para ocultar tras una cortina de humo el contador de la corrupción de CDC y los recortes de servicios públicos esenciales que está impulsando Mas. Todo apunta a que el Gobierno catalán intensificará la campaña de amenazas en los próximos meses para intentar extraer nuevas concesiones del próximo gobierno español. Esperemos que Rajoy demuestre mayor sagacidad y firmeza que su antecesor.

Clemente Polo es catedrático de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Autónoma de Barcelona. Escribe regularmente en su blog.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

TERRORISMO | Detenciones en Galicia por terrorismo
¿Qué es 'Resistência Galega'?
Xurxo Salgado | Santiago de Compostela El Mundo 6 Diciembre 2011

"Separatistas gallegos lanzan una amenaza de terror al 'enemigo colonial". Así titulaba el veterano corresponsal del diario The Times en España, Graham Keely, una crónica el pasado 27 de octubre en la que, tras el abandono de las armas por parte de ETA, el informador destacaba que las Fuerzas de Seguridad alertaban de una "nueva amenaza por parte de los separatistas gallegos armados".

Hasta ese momento, los independentistas gallegos habían protagonizado ya más de una veintena de ataques a bancos, inmobiliarias, infraestructuras, fundaciones o casas particulares de toda Galicia, y empleaban para ello desde cócteles molotov hasta pequeñas bombas caseras realizadas con pólvora y bombonas de camping gas.

Desde siempre se vinculó este tipo de acciones con 'Resistência Galega', pero las Fuerzas de Seguridad del Estado no se ponían de acuerdo sobre la autoría de todas las acciones, sobre todo, por la ausencia de reivindicación de las mismas.

Este grupo se dio a conocer en vísperas del Día da Patria de Galicia de 2005, con un comunicado en el que anunciaba el inicio de "acciones" para "fortalecer la lucha". "La resistencia gallega es ya un incipiente fenómeno social, que aumenta con cada acción llevada a cabo en el país, para convertirse en un río fecundo", indicaba este manifiesto que marcaba como "enemigo irreconciliable" a España y a los poderes políticos y económicos estatales.
Primer golpe

El 23 de julio de 2005, tres días después de la publicación del manifiesto, una potente explosión en la oficina central de Caixa Galicia en Santiago de Compostela causa importantes daños materiales. Dos jóvenes vinculados con la Asociación da Mocidade Independentista (AMI), Uxío Caamaño Santiso y Xiana Rodríguez Gómez, eran detenidos al momento por las Fuerzas de Seguridad del Estado como autores del atentado.

Cuatro meses después, el 14 de noviembre de 2005, la Guardia Civil detenía a 11 personas en el marco de la 'operación Castiñeira' contra la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI). Entre los detenidos se encontraban Antom Garcia Matos (alias Toninho), antiguo miembro también del desarticulado grupo terrorista Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive (EGPGC), que actuó en los años 80, y que huyó presumiblemente a Portugal.

Precisamente, se cree que en este país fue donde se le dio forma a 'Resistência Galega' con gente procedente de diferentes colectivos del entorno independentista radical. En 2006, se encontraban en una localidad portuguesa cercana a Lobios un zulo con varios artefactos incendiarios y pegatinas con el anagrama de este grupo. Comenzaba, a partir de entonces, una serie de sabotajes y atentados de baja intensidad que duran ya más de cinco años.
Modus operandi

Su modus operandi era muy simple. Actúan en grupos de dos o tres personas. El material para sus explosivos caseros los obtienen en grandes supermercados y en empresas pirotécnicas, según fuentes policiales. Para su elaboración utilizan manuales, algunos de los cuales, están colgados en Internet. La financiación era modesta y procedía, en la mayor parte de las ocasiones, de los bolsillos de los propios miembros de este grupo y en menor medida de las colectas realizadas en algunos centros sociales.

Sin embargo, y a pesar de las acciones que se han ido repitiendo a lo largo de los meses, las fuerzas policiales no han conseguido poner fin a la infraestructura de 'Restistência Galega'. Una situación que inquietaba a los propios agentes. El pasado verano, tanto la Guardia Civil como la Policía coincidían en la falta de medios y personal para enfrentarse a la creciente actividad de este grupo. La Asociación Profesional de la Guardia Civil (APCG) reclamaba, incluso, la "renovación de la cúpula del servicio de información en Galicia, más concretamente de los cuatro mandos responsables de los servicios de información provinciales y del mando jefe de los servicios de información en el ámbito de Galicia", por su "ineficacia" en la investigación de estas acciones.

Y es que las Fuerzas de Seguridad del Estado señalaban a 'Resistência Galega' como la segunda amenaza terrorista en España, después del grupo armado vasco ETA, especialmente después de la bomba colocada en la sede de la Fundación Manuel Fraga en septiembre pasado. Tras seis años con docenas de explosiones y sabotajes, no había, hasta entonces, ningún condenado por pertenencia a esta supuesta organización terrorista. Los dos únicos presos eran, hasta la pasada semana, Santiago Vigo y José Manuel Sánchez, pero según la sentencia no por su pertenencia a este grupo sino por ser sorprendidos con un artefacto a un lado de una inmobiliaria de la ría de Noia.

La marca 'Resistência Galega'
Precisamente, uno de los motivos de las dificultades de la fuerzas de seguridad para demostrar la existencia de 'Resistência Galega' es la ausencia de reivindicaciones. Todas las acciones supuestamente obra de este grupo siguen un guión similar: bomba de madrugada con un artefacto casero, habitualmente elaborado con pólvora de bombas de palenque o camping gas, contra los intereses de empresas inmobiliarias, patronales, el INEM, sedes del PP y PSdeG, sindicatos o fundaciones.

Pero no se producen reivindicaciones, lo que llevó a los responsables policiales a considerar a 'Resistência Galega' como una posible "marca blanca", una especie de lema al que diferentes pequeños grupos de militantes independentistas de izquierda podrían recurrir para justificar el uso de la violencia contra lo que ellos consideran enemigos de Galicia.

De hecho, hasta hoy, el término 'Resistência Galega' sólo había aparecido en unas pocas pintadas de ataques y, sobre todo, en el manifiesto fundacional. De ahí la dificultad para condenar a los detenidos por su presunta relación con este grupo que volvió a remitir un nuevo comunicado a varios medios gallegos el pasado 4 de octubre. Era el segundo desde el 2005 y en él volvía a defender sus acciones porque "Galicia sufre un estado de excepción", y recordaba que el independentismo y el nacionalismo han tenido sus mejores resultados en las urnas "cuando actuaba el extinto EGPGC".

Desde entonces, las fuerzas de seguridad comenzaron a estrechar el cerco. Habían pinchado las comunicaciones de destacados independentistas y tenían vigilados algunos locales sociales donde se reúnen destacados independentistas. La Policía procedió incluso a registrar dos de estos locales sociales.

Fuentes del entorno independentista rechazan la relación entre estos locales y Resistência Galega. Muchos de estos centros son muy activos en la organización de distintas actividades sociales y culturales.

Sin embargo, y a pesar de las detenciones, la operación sigue abierta, y no se descartan nuevos detenidos. Y es que la Policía cree que el grupo sigue activo y podría realizar una acción en los próximos días, precisamente, para demostrar su operatividad.

La asociación disfraza sus peticiones de ‘justicia social’
Martínez Sistach, bajo la pesada carga del independentismo catalán en la Iglesia
M. Moreno. Barcelona www.gaceta.es 9 Diciembre 2011

Justícia i Pau, perteneciente al Arzobispado de Barcelona, realiza llamamientos secesionistas. La entidad se mantiene gracias a las subvenciones públicas.

Poco antes de las elecciones generales del pasado 20 de noviembre, la entidad cristiana de Cataluña, Justícia i Pau emitía un comunicado en el que podía leerse lo siguiente: “Hacemos un llamamiento a los nuevos poderes que surjan de las urnas a afrontar decididamente una cuestión todavía pendiente: el establecimiento de unas relaciones políticas y económicas más justas y equitativas entre las diferentes naciones que integran el Estado español, en el pleno respeto y protección activa de sus lenguas y culturas, y bajo el principio irrenunciable del derecho a la libre determinación de los pueblos. El abandono de la violencia terrorista por parte de ETA abre un nuevo escenario que favorece la resolución de estas cuestiones”.

La entidad, presidida por el profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, Arcadi Olivereres, sostiene en su página web que su cometido es la “promoción y defensa de los derechos humanos, la justicia social, la paz, el desarme, la solidaridad y el medio ambiente”, además de denunciar “casos de violación de los derechos humanos”, el “comercio justo”, la “lucha contra la marginación social”, entre otros. Unos objetivos que quedan muy alejados del nacionalismo catalán, propugnado por el comunicado emitido un día antes de los comicios, aunque desde la entidad intenten disfrazarlo de justicia social.

Cabe destacar, además, que Justícia i Pau pertenece al Arzopispado de Barcelona, hecho que no le ha impedido realizar llamamientos independentistas, a pesar de que el Arzobispado prohibió a los párrocos colaborar con referendos secesionistas porque “podían comportar la división de los miembros de la comunidad cristiana”. Tal situación pone de manifiesto la falta de poder del Cardenal Sistach para controlar y erradicar a los sectores nacionalistas de la iglesia.

Por otro lado, los ingresos de Justícia i Pau constituyen también una cuestión controvertida. Además de las aportaciones de sus socios y donativos particulares, recibe ayuda económica del Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat de Cataluña, UNNIM y, por supuesto, el Arzopispado de Barcelona.

Más comunicados
En su página web, no únicamente puede encontrarse el comunicado previo a las elecciones. De hecho, suele ser habitual que la entidad se posicione respecto a cuestiones que atañen a la política nacionalista catalana. Así, por ejemplo, se realizan críticas a la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut, se posiciona a favor del concierto económico similar al del País Vasco y Navarra o denuncia la desprotección de las lenguas oficiales distintas del castellano, por parte del Gobierno central.

Otros precedentes
Justícia i Pau, cuyo presidente se declara abiertamente secesionista, ha colaborado activamente en la defensa del separatismo. Cabe citar como ejemplo su asidua participación en la Fiesta de la Libertad, celebrada con motivo de la Diada de Cataluña, cuya temática es puramente la defensa del independentismo catalán, y que están organizadas por Òmnium Cultutal, entidad que hace sólo algunos meses apostaba por la insumisión fiscal de Cataluña.

La entidad de Oliveres también ha colaborado activamente en las consultas independentistas no vinculantes celebradas en Cataluña, en las que también se han visto involucradas fuerzas políticas secesionistas como Esquerra Republicana de Cataluña o Solidaritat per la Independència.

El profesor, a título personal, es un emblema del movimiento 15-M, y además entre su currículum consta la presentación, junto a otras 69 personalidades catalanas, de un manifiesto contra la dispersión de los presos etarras y a favor de su acercamiento a cárceles del País Vasco.

Fondos públicos dedicados a fines independentistas. Justícia i Pau se nutre de las ayudas cedidas por la Generalitat de Cataluña
Tanto el Ayuntamiento de Barcelona como la Generalitat de Cataluña han destinado fondos públicos a Justícia i Pau. A modo de ejemplo, en el año 2003 recibieron ayudas para realizar una campaña para sensibilizar a los ciudadanos sobre las causas y efectos de la inmigración. Además, en 2005 se les concedió un importe de 6.500 euros para realizar el XVI encuentro de Barcelona ‘Entitat: Justícia i Pau’. También por un valor similar, 6.000 euros, la entidad pudo llevar a cabo sus publicaciones, según informa el Diario Oficial de la Generalitat. Es también ilustrativa la ayuda de 24.000 euros para realizar una campaña de análisis sobre la globalización.

Cataluña
«Si en 15 días no escribe en catalán en el blog, cancelamos su registro ”.cat”»
Un conocido bloguero, obligado a cambiar de dominio al dejar de emplear la lengua autonómica
JANOT GUIL / BARCELONA ABC 9 Diciembre 2011

El pasado día 29, Marc Vidal, un mediático analista económico catalán, anunciaba en su blog del mismo nombre que, en adelante, se veía obligado a cambiar el dominio de su bitácora. «De .cat pasamos a .net», advertía. El motivo, explicaba, haber sido «penalizado por los gestores de dominios lingüísticos entre los que se encuentra la Fundació Puntcat que vigilan que los “.cat” tengan contenido en catalán».

En 2005, la organización internacional responsable de asignar direcciones de protocolo IP y dominios de Internet (ICANN, sus siglas en inglés), concedió el dominio “.cat” para la «comunidad lingüística catalana». Lo más lejos a lo que llegaron los ímpetus nacionalistas catalanes en su búsqueda de un estado propio, al menos, virtual.

Vidal se hizo con un «.cat» hace ocho años y posteó artículos en esta lengua en su blog, aunque hace meses dejó de actualizar la versión catalana de su bitácora. «No tengo por qué excusar la lengua con la que me comunico», pero argumenta que por su trabajo, a caballo entre Londres, Los Ángeles y Latinoamérica, usa el español o el inglés. Por eso llevaba tiempo sin escribir en catalán.
Exclusividad

Pero eso no le ha servido de defensa. Según recoge en su blog, la Fundación puntCAT, que ejerce de registro del dominio «.cat», le notificó que su dominio no estaba cumpliendo con las condiciones que se exigen, tener contenido en catalán, por lo que se le iba a cancelar el «www.marcvidal.cat» en un periodo de 15 días si no corregía su infracción. «El dominio “.cat” es un dominio esponsorizado establecido para servir a las necesidades de la comunidad cultural y lingüística catalana en internet. Eso significa que, necesariamente pero no exclusivamente, la comunicación que haya en el dominio debe ser en catalán», explica la notificación.

«Acepto y respeto la resolución», explica Vidal en su blog, si bien lamenta el ultimátum de 15 días, tras ocho años escribiendo en catalán y recuerda que él impulsó proyectos de Internet en esta lengua, como unas jornadas sobre la «Catosfera».

Sin embargo, otros titulares de dominios «.cat» cancelados por no usar el catalán no han aceptado tan de buen grado la cancelación. Se sirven de la misma Red para denunciar que la normativa que esgrime la Fundación puntCAT a los titulares de dominios, que a su vez deriva de un contrato suscrito entre este organismo y la ICANN, no es suficientemente explícita sobre los requisitos en cuanto al uso del catalán que debe cumplir el usuario —sea un particular o una institución— o, directamente, abre la puerta a la posibilidad de que el uso del catalán no sea condición «sine qua non». Así, en la copia en inglés del contrato de la ICANN que cuelga del portal de puntCAT se señala que una comunidad consiste en «aquellos que usan el catalán para sus comunicaciones “on line”, y/o promueven distintos aspectos de su cultura...» Un «y/o» que según algunos usuarios desaparece en alguna documentación que la Fundación puntCAT les envía y queda sustituido por «y».

Fuentes de puntCAT aseguraron ayer a ABC que en su normativa se recoge que el uso del catalán debe ser «significativo» para poder mantener el dominio y así consta en la sección de «preguntas más frecuentes» de su portal. Aunque en ella no se remita a ningún artículo de una supuesta norma. «Admitimos que es una norma difusa», señalaron estas fuentes. «Por eso —añadieron— estamos trabajando para concretar los requisitos». Para concretar, por ejemplo, qué significa «significativo» o si se marca un plazo pasado el cual, si no se escribe en catalán, se pierde el «.cat»

Recortes de Prensa   Página Inicial