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Recortes de Prensa   Sábado 10 Diciembre 2011

 

Un acuerdo previsible e insuficiente
EDITORIAL Libertad Digital 10 Diciembre 2011

No hacía falta que el Reino Unido se negara a aceptar la propuesta franco-alemana para constatar que la última cumbre deja en el aire tantos interrogantes y la misma sensación de provisionalidad que las precedentes desde el comienzo de la crisis financiera. Parece obvio que las hipotéticas soluciones planteadas por Merkel y Sarkozy están diseñadas para los países del euro y que la receta de perder aún más soberanía puede no ser precisamente la mejor para las economías con divisa nacional. Por no hablar del tradicional euroescepticismo británico cuyos vínculos transatlánticos son más estrechos que los establecidos a través del Canal de la Mancha. En cierto modo, el Reino Unido es un socio cuya voz y voto son siempre los de quien está notoriamente a disgusto en un club en el que los demás también tienen voz y voto. Con la perspectiva de las experiencias griega, portuguesa e irlandesa, puede que las prevenciones inglesas sean más razonables de lo que a simple vista parece.

Tampoco es determinante el plante británico a la hora de certificar la división europea, esa definición de las dos velocidades que aún pueden ser más en función de la incorporación de la periferia oriental. En ese contexto, el reto de España de instalarse a rebufo de Alemania en el vagón de cabeza requerirá la aplicación a rajatabla de una disciplina fiscal y presupuestaria inédita en un país troceado y repartido en subestratos administrativos cuya única lógica es el despilfarro de los recursos públicos. Si cumplir con los criterios de la moneda única fue definido como el "milagro" español, reengancharse a la Europa germana requerirá algo más que un simple hecho sobrenatural, tal es el deterioro de la economía española tras años de sufrir una letal combinación de la crisis con la pavorosa incompetencia de Zapatero y sus ministros. Y para la agenda de Rajoy, como para la de los mercados, la última cumbre supone lo ya descontado, que los planes de Merkel y Sarkozy son la última oportunidad para el proyecto del euro, a pesar de que, como es costumbre, la aplicación de las medidas urgentes se somete a los tiempos desesperadamente lentos de la política. Así, la cumbre arroja el mismo aire de insuficiencia e inconsistencia previo a los espasmos que se llevaron por delante los gobiernos griego e italiano, la sensación de que en realidad el acuerdo consiste en un sálvese quien pueda que encaja, por otra parte, con el colapso de la idea política de Europa.

Ahora sólo falta cumplir lo pactado
Editorial www.gaceta.es 10 Diciembre 2011

¿Refundación del euro o parche para sortear una situación crítica y seguir tirando? Esta es la inevitable pregunta que deja en el aire la Cumbre de la Unión Europea en el envite más difícil de su historia. El acuerdo alcanzado por los 26 países, todos menos la isla británica de Cameron, supone –al menos– un respiro porque ofrece una imagen de estabilidad, afloja la presión sobre las economías al adelantar un año la entrada en vigor del fondo de rescate permanente y dotar al FMI de 200.000 euros para ayudar a países en crisis.

Y sobre todo, porque la Cumbre ha servido para que el eje franco-alemán imponga a todos la disciplina presupuestaria sin la cual el euro hubiera saltado por los aires –como advirtió un Sarkozy un tanto sobreactuado–. En este sentido, la canciller de hierro Merkel se ha salido con la suya, al fijar la llamada regla de oro o Pacto Fiscal. Los países miembros perdemos parte de soberanía, pero es que la alternativa era directamente el precipicio.

La Cumbre ha servido para corregir el pecado original de la Eurozona: no imponer mecanismos efectivos de control del déficit. Fue una auténtica barbaridad que se avanzara en la integración bancaria de los países europeos sin resolver antes la situación financiera de esos mismos países.

Al cubrir a todas las entidades crediticias y a todos los Gobiernos continentales bajo el manto protector del Banco Central Europeo, durante demasiado tiempo las abultadas diferencias entre unos tipos de deuda y otros comenzaron a difuminarse, en un proceso similar al que aconteció en EE UU cuando se diluyeron los controles que permitían discriminar entre hipotecados solventes e hipotecados subprime.

Es cierto que la Eurozona se dotó del famoso Pacto de Estabilidad y Crecimiento que pretendía obligar a los distintos Estados miembros a que mantuvieran una deuda y un déficit públicos inferiores al 3% y al 60% del PIB respectivamente. Pero el acuerdo jamás fue respetado: baste recordar que Italia, Bélgica y Grecia, por ejemplo, mantuvieron ininterrumpidamente volúmenes de endeudamiento público por encima del 100% del PIB o que Alemania y Francia rebasaron durante varios ejercicios los déficits del 3% del PIB. Y no pasó absolutamente nada por cuanto las sanciones requerían la aprobación y el visto bueno de los Gobiernos europeos, entre los que se encontraban, claro, los propios incumplidores.

De aquellos polvos, pues, han venido estos lodos: deudas y déficits públicos desbocados que amenazan la supervivencia de la Unión Monetaria y de su sistema financiero. La refundación de la Unión Europea que se ha planteado durante estos días en la Cumbre de Bruselas ha ido en parte por esta línea: imponer sanciones automáticas a los países más despilfarradores para que, descontando los gastos propios de la coyuntura, su déficit público no supere el 0,5% del PIB.

Es lo que se ha venido a llamar la “regla de oro” de las finanzas públicas, que no es más que una actualización del “santo temor al déficit” del que hablaban nuestros liberales decimonónicos. Este punto del acuerdo constituye, sin duda alguna, un paso adelante, en tanto en cuanto penaliza la irresponsabilidad fiscal de nuestros gobernantes. En el caso de España, PP y PSOE ya reformaron el pasado mes de agosto nuestra Constitución para incluir semejante provisión.

Ahora bien, por positiva que sea la medida, debemos plantear ciertas cautelas. La primera es que tanto el precepto español como la disposición europea se refieren a “déficits estructurales”, esto es, déficits que excluyen el efecto de los factores cíclicos. Esto permite, por ejemplo, que un país se endeude masivamente en medio de una crisis económica sin por ello incumplir la “regla de oro”.

Mas no tiene demasiado sentido excluir del cómputo del déficit aquellas situaciones en las que ese déficit tiende a dispararse de un modo más insostenible, pues ello sólo contribuirá a que nuestros mandatarios se refugien en los recovecos de la normativa para continuar incumpliéndola.

La segunda cautela es que, cuando la UE habla de disciplina fiscal, se está refiriendo a que un país no gaste más de lo que ingrese, lo que puede lograrse o bien reduciendo el gasto o bien incrementando los impuestos. Dado que la reforma planteada por los líderes comunitarios no especifica en absoluto cómo deben cuadrarse las cuentas, se abren las puertas a sangrantes subidas de impuestos en todos los países.

En España, Rajoy se comprometió durante toda la campaña electoral a no incrementar los gravosísimos tributos que ya soportamos los españoles: el líder popular debería mantenerse firme en sus promesas y no optar por recortar el déficit mediante incrementos de la presión fiscal.

La reforma de los Tratados, por otro lado, no ha satisfecho a todos los socios de la Unión Europea. En concreto, Reino Unido se ha opuesto con firmeza a las nuevas cláusulas que incrementaban la regulación sobre el sistema financiero comunitario –por cuanto esta es la principal industria de su país– y ha hecho valer su derecho de veto sobre el conjunto. Veremos cómo termina resolviéndose este conflicto jurídico, aunque todo apunta a que avanzaremos o hacia una UE sin el Reino Unido o, en todo caso, hacia una Europa de dos velocidades.

Para que a largo plazo exista Unión Europea, lo más urgente ahora mismo es despejar las razonables dudas que pesan sobre la solvencia de numerosos países continentales. Este acuerdo no las resuelve por sí mismo, pero podría servir como base para que nuestros gobernantes se volvieran realmente austeros. Se trata únicamente de un marco, pero ahora falta por ver cómo cumplen el decálogo presupuestario los socios del euroclub. Esperemos que lo hagan, pues en caso contrario, este nuevo pacto, como ya lo han hecho todos los anteriores, volverá a caer en saco roto.

El drama que se prepara
Eduardo Arroyo El Semanal Digital 10 Diciembre 2011

La reciente cumbre del euro ha pillado a Mariano Rajoy con una presidencia del gobierno casi recién estrenada, con una amplia mayoría absoluta y con un país aterrorizado.

Quizás sea este es su principal activo: las expectativas que ha despertado en muchos. Pero, ¿qué cabe esperar en realidad? En mi opinión, poca cosa. La situación es más o menos como sigue: la herencia del gobierno Zapatero es quizás imposible de empeorar (salvo para Felipe González). Cinco millones de parados y un sector productivo arruinado, aunque dramático, no es lo peor que ha dejado. Mucho más letal para el país es la enorme fractura social que ha introducido entre aquellos que comulgan con las tesis más absurdas y radicales de la izquierda y aquellos que no las comparten y que, por desgracia, han procedido de manera enteramente reaccionaria apuntándose al carro del liberalismo más fanático.

A esto se suma la normalización de la mediocridad y la estupidez política y la aceptación de la corrupción de Estado, desde Bibiana Aído hasta el 11M. Es precisamente dentro de este contexto en el que se enmarca, por ejemplo, la "vuelta al redil" institucional de los terroristas y sus afines aglutinados dentro de la izquierda nacionalista de Amaiur. Frente a esto, y pese al panorama desolador de desarticulación social, en términos absolutos los votos del PP no han aumentado como cabría esperar. Como en el primer triunfo de Aznar, parece como si, más que ganar el PP, hubieran perdido sus oponentes.

Sin embargo, no cabe menospreciar la holgada mayoría absoluta. El problema es lo que se va a hacer con esa mayoría. De momento, los populares han dicho más bien poco pero hay algo que cabría destacar: no se ha pronunciado acerca de nada salvo sobre economía. Puede ser realmente porque no ha habido ocasión o también por esa ridícula idea del "centro derecha" de que la economía es lo único que importa. En segundo lugar, lo que ha dicho, lejos de ser algo innovador, es más de los mismo: "reforma laboral", "austeridad" en las cuentas públicas y reforma del sistema financiero. Es cierto que tras estas expresiones hay mucho por precisar pero no si van aderezadas con la siniestra receta del "ajuste", como ya empieza a resonar sobre todo en la prensa reaccionaria.

Si en España hubiera una verdadera memoria histórica, y no la fantochada vengativa y revanchista de la izquierda, todos recordaríamos lo que recetas económicas similares a la que Europa nos prepara, y que Rajoy hace suya, han deparado a varias generaciones de españoles. A este respecto, todo parece augurar lo peor: los principales diarios del fundamentalismo liberal ya calientan motores diciendo que hay que tomar medidas "impopulares", que el futuro será duro, etc., incluso se habla de salarios de menos de 400 euros.

A este respecto, buena parte de esos medios reiteran el origen de dichas medidas en Angela Merkel, como si hubieran llegado con ella. Esta falsedad carece de sentido a poco que se analicen los treinta últimos años de política monetaria europea, sobre todo la del Banco Central. Las supuestas ideas de Merkel son la quintaesencia de la filosofía del BCE y de la economía ortodoxa, especialmente liberal. Según la ortodoxia solo el mercado puede financiar el crecimiento económico. Por ejemplo, si España, necesita para financiar los servicios básicos del Estado en 2012, la friolera de 380.000 euros, esa cantidad deberá de ser prestada por inversores privados y nunca podrá pedírselos al instituto emisor en última instancia: el BCE. La misión de éste, como es bien sabido, es mantener la "estabilidad de los precios", de manera que los inversores privados, claro está, se beneficiaran de un jugoso interés sobre el préstamo, cuya garantía de reembolso viene dada por la "austeridad" en las cuentas públicas y el "equilibrio presupuestario".

Aquí es necesario hacer un inciso: en defensa de la "austeridad" y del "equilibrio presupuestario" se aduce el despilfarro de los políticos y la duplicidad de servicios, especialmente flagrante en el Estado autonómico. Este argumento es falso porque no distingue entre una mala gestión y un sistema de por sí perverso: con el "ajuste" perpetuo daría igual una gestión escrupulosa porque la falta de liquidez acaba ahogando cualquier economía. En este sentido la receta de Europa, que prepara el PP, es la misma que ha fracasado en Grecia: sacar del sistema, en forma de recortes, una cantidad de dinero que empobrecerá a la gente y ralentizará el consumo. El resultado será, como ha sucedido, que a más "medicina" más "enfermedad". No se les ocurre que precisamente el déficit aumenta porque la extraordinaria destrucción de la producción hace que caigan drásticamente los ingresos del Estado: en vez de reactivar la economía aumentando la liquidez disponible y así recortar el déficit, pretenden recortar ese mismo déficit recortando los ingresos de todos. Mal asunto.

En el turbulento contexto económico el PP tiene dos problemas políticos fundamentales: en Cataluña ha triunfado, por vez primera, CiU, cuya ineptitud y corrupción les llevará a fracasar en la crisis y a echar valores fuera mediante una huida hacia delante culpando "a España". Si por tal se entiende el gobierno del PP, no les faltarán argumentos.

Otro problema añadido es el frente abierto por Amaiur en Euskal Herria. Dejando a un lado sus ridículas ideas, pocos pueden dudar de que tienen bastante claro lo que quieren. Sus fines son irreconciliables con la existencia misma de la nación española y solo podrá llegarse a acuerdos con ellos en la medida en que puedan avanzar sus fines.

A estas dos fuentes de conflicto cabe añadir la existencia de un PSOE que, en cuanto se recupere, buscará alianzas con quién sea con tal de retornar al poder. La reorganización del socialismo augura tiempos difíciles para el gobierno de los populares. Hay quién sugiere que Rubalcaba se ha encargado muy bien de tender una sutil red de afinidades con la izquierda radical extraparlamentaria con amplia militancia en la calle. Y hay que estar bien seguro de que la debacle del gobierno socialista, que debiera implicar al menos una década de ostracismo político, no quitará un ápice de arrogancia a los portavoces del "socialismo español".

Así las cosas, el fracaso del PP llegará por lo económico y tendrá que enfrentarse a una amplia contestación "social" auspiciada desde todos estos focos de conflicto. Es también previsible que la crisis se enmarque dentro de otra crisis mayor -una "Gran Crisis"-, europea y mundial, tras el fracaso del modelo propugnado por la reciente cumbre de Bruselas y que no pretende sino impulsar la agenda del fanatismo neoliberal más extremo. En realidad, se trata de una receta que, en sí, es un monumental fracaso para la gente pero no para la élite del poder. Al mismo tiempo, fenómenos como el invierno demográfico, vinculado al modelo económico dominante de modo análogo a la inmigración masiva, y la deslocalización constituyen elementos de crisis de los que nadie se ocupa y que continúan minando los pilares sobre los que se asienta nuestro modo de vida.

Por todo ello, para hacer frente a lo que se prepara no bastará con una mayoría absoluta en el congreso de los diputados sino que habrá que pertrecharse de un análisis correcto de la situación y del correspondiente arsenal de ideas. Pensar que la salvación es meramente económica y que aquella puede delegarse en los fontaneros de Bruselas conducirá necesariamente al fracaso. Por consiguiente, intentar "colarse" en los "primeros puestos" de una Europa refundada no implica que esto sea necesariamente beneficioso para el pueblo español y no dice nada de las consecuencias de tal estrategia. Mejor haría España en propugnar un modelo alternativo al avanzado por el tándem Merkel-Sarkozy, el cual previsiblemente fracasará a corto plazo y evidenciará la debilidad real de ambos países, lejos de la magnificencia que les otorgan los medios del comunicación del sistema.

Espero que estos breves apuntes sirvan para la reflexión a quienes sienten el deber de mejorar la situación de nuestro pueblo porque creo que, aunque tintados de un grave pesimismo, son bastante certeros. Solo cabe añadir que, totalmente alejado de las diatribas partidistas, espero sinceramente que estas líneas constituyan un craso y ejemplar error.

“Transición nacional” hacia la frustración
‘La sociedad española está a punto de caer en el pesimismo y en la angustia generalizada y hoy, más que nunca, sería bueno retomar el espíritu de consenso constitucional del 78 y proceder a introducir reformas que no se limiten a alicatar el Senado sino también a reforzar algunos aspectos estructurales para hacer el edificio más funcional, equitativo y democrático’.
José Domingo www.vozbcn.com  10 Diciembre 2011

El aniversario del referendo constitucional nos lleva a echar la vista atrás y calibrar la vigencia de la Constitución. Pedir rigor en el análisis y conclusiones a las formaciones nacionalistas es como pretender que un ultrasur o un boixo noi valoren con objetividad un penalti al borde del área en un Madrid-Barcelona. Misión imposible.

Los más radicales, llevan años trabajando para deslegitimar la Constitución y cada 6 de diciembre la convierten en un guiñapo inservible que es enterrado, despedazado, pisoteado o quemado. Los más moderados, escudándose en la reforma exprés que ha introducido la figura de la estabilidad presupuestaria, y en la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña, encuentran una nueva coartada para reclutar marineros para el barco de la travesía de la transición nacional.

Mas, que debe su cargo de Presidente de la Generalidad a la Constitución que ahora repudia, y el Parlamento autonómico de Cataluña solemnizan la ruptura del pacto constitucional, tomando como coartada la revisión del artículo 135 de la Carta Magna por ser expresión de la recentralización del Estado. Así, sin temblarles el pulso, consideran la reforma como contraria a Cataluña, obviando que de los 49 diputados catalanes, 35 votaron a favor de la reforma constitucional. Como siempre, el nacionalismo confunde la parte con el todo, y secuestra el buen nombre de Cataluña para sustituir su voluntad por su excluyente ideología.

En esta ocasión no han estado solos, otras formaciones políticas se han apresurado a renegar del soporte que dieron en su día a la Constitución. Cayo Lara, tan solícito con Amaiur -la versión política de ETA- como reticente y suspicaz con otros colectivos, muestra su cara de perro al texto constitucional. El gran adalid de la memoria histórica, desdeña el ‘Sí a la Constitución, a la democracia avanzada y a la reconciliación’ con el que empapelaron las calles viejos comunistas como Carrillo, la Pasionaria o Alberti en la época de la transición. En su desvarío, ridiculiza el texto y aprovecha el acto institucional del Congreso para hacer mercadotecnia rupturista. De atender al ruido mediático, llegaríamos a la conclusión de que el campo del No a la Constitución, se ha ensanchado, pero sería conveniente que pudiera demostrarse esa apariencia en las urnas.

La Constitución, todavía joven y con futuro, necesita de algunos retoques que la hagan lucir esplendorosa. Este es un momento trascendental, se tambalea nuestro papel en la Unión Europea, se aborda la racionalización de la sobredimensionada estructura administrativa española y se denuncia un sistema electoral que olvida el principio de proporcionalidad del voto. La sociedad española está a punto de caer en el pesimismo y en la angustia generalizada y hoy, más que nunca, sería bueno retomar el espíritu de consenso constitucional del 78 y proceder a introducir reformas que no se limiten a alicatar el Senado sino también a reforzar algunos aspectos estructurales para hacer el edificio más funcional, equitativo y democrático.

Para ello es imprescindible que los grandes partidos nacionales -con el consenso de otros más reducidos- aborden con sentido patriótico la introducción de los cambios imprescindibles para prorrogar la vigencia constitucional durante, al menos, otros treinta años más. Una vez pactada la reforma, debiera someterse a consulta del pueblo español. Aventuro que muchos de los que ahora catapultan a la España constitucional a los infiernos, comprobarán que su proyecto de transición catalana hacía la ruptura social revienta por la voluntad de los sólidos diques de la soberanía nacional.

Un descalabro
FÉLIX DE AZÚA El País 10 Diciembre 2011

Creo que la alarma debería haberse disparado hace ya bastantes años, pero en todo caso un partido socialista capaz de considerar como valor indudable para la sucesión de Zapatero a una profesional del humo como Carme Chacón, de la que nadie conoce una sola idea, es un partido que da señales de parálisis.

El PSOE debe aclarar su confusa ideología. La izquierda necesita nuevos conceptos y otro lenguaje

El abandono de los votantes puede tener muchos motivos. También deben de haber optado por varias alternativas, muchas de ellas respetables. En todo caso yo sé cuál ha sido la mía y la razón principal para abandonar el partido al que he dado mi voto desde la muerte de Franco. Ha de ser un caso frecuente, así que (excúseme la inmodestia) escribo en nombre de varios centenares de miles de ciudadanos que han rechazado la imposible candidatura del PSOE. Y la causa es fácil de resumir: creo que han caído en el más absoluto desconcierto.

Por ejemplo, es de todo punto incomprensible que el presidente de los socialistas vascos sea Eguiguren, un melifluo valedor de quienes han defendido el asesinato como arma política. Aún confunde más el que Montilla, promotor del hundimiento del socialismo catalán, siga en su sillón, mudo, como es lógico. Los socialistas periféricos descubrieron el nacionalismo y fueron aplaudidos por la ejecutiva, pero pasarán a ser irrelevantes porque esa opción, a mi entender inequívocamente derechista, está muy bien representada por los grupos oligárquicos urbanos y los ruralistas, una unidad que ha funcionado perfectamente desde el siglo XIX.

No es menos confuso el sur, en donde el nacionalismo aún no ha cuajado (todo llegará), pero cuyos dirigentes se dedican a la compra de voluntades de un modo tan evidente que algunos acabarán en el banquillo. Así que mientras los socialistas catalanes apoyan las muy reaccionarias tesis de que Andalucía les roba el dinero, los socialistas andaluces se dedican a repartir subvenciones para ganar votantes.

La contradicción parece que no preocupa a nadie en el partido, pero los votantes se preguntan qué están votando.

Descontadas las tres regiones hasta aquí mencionadas, el partido socialista simplemente ha desaparecido del restante mapa español. Algo se habrá hecho mal, deduce cualquier persona con un gramo de seso, pero luego observa las secuelas de la debacle y advierte que todo sigue igual, incluido el indescriptible presidente Zapatero y su corte de aduladores, o el curtido candidato que ha conseguido hundir las encuestas más pesimistas.

Con la mejor voluntad uno se dice que ese partido no sabe lo que quiere, excepto mantener el sueldo de sus jerarcas. Y con mala voluntad lo plantea al revés:siendo así que lo único que les importa a los jerarcas socialistas es mantener la nómina, no es raro que el caos se haya apoderado de unas siglas que habían suscitado la esperanza de millones de españoles hace décadas. ¿Cómo se ha producido un fenómeno tan extraordinario? ¿Cómo puede ser que le esté sucediendo al PSOE lo que ya le sucedió a la UCD?

Casi todos mis amigos y conocidos, o bien han ocupado cargos en el partido socialista o bien han sido votantes inquebrantables, exceptuada la última elección. Durante muchos años hemos hablado, discutido, nos hemos reído de las meteduras de pata y hemos celebrado los aciertos. Sin embargo, en los últimos años algo ha cambiado. Ya no era posible hablar libremente. Uno tenía que ir con cuidado porque los socialistas se ofendían fácilmente, signo inequívoco de inseguridad. Argumentar no estaba bien visto. En cuanto te apartabas un poco de la ortodoxia comenzabas a ser mirado de soslayo como un posible submarino del PP. Y si la diferencia era de gran tamaño, como era inevitable en Cataluña, no había conversación posible y uno era tachado de facha sin más transición. Y sin embargo, los disidentes sabíamos que los fachas eran ellos porque querían aplastar a la disidencia.

La confusión se adueñó de los socialistas a partir del Gobierno tripartito de Cataluña que significó un giro radical en el ideario histórico: del internacionalismo se pasó a un nacionalismo derechista. De rebote y por mantener una imposible coherencia, los socialistas vascos del ramo Eguiguren comenzaron a coquetear con los de Batasuna y los socialistas gallegos se compraron una gaita. Por milagro aún no han reivindicado los socialistas andaluces su, a todas luces, poderosa identidad nacional. A nadie del partido se le ocurrió que en Italia, país similar a España, pero con contrastes de identidad mucho mayores, solo la ultraderecha plantea diferencias "nacionales".

Si a la deriva derechista se añade la política de imagen (y solo de imagen) que consistió en montar una especie de ONG universal para sumarse a cualquier manifestación de agravio (o de agravia), en lugar de analizar con seriedad los problemas de las minorías (por ejemplo, los castellanohablantes de Cataluña) y considerar su componente de clase (baja) como elemento de conflicto, el resultado es la convicción de que ese partido derechizado tiene tan mala conciencia que solo es capaz de políticas pánfilas, pero hipócritas.

Salir de ese pantano no va a ser tarea sencilla, sobre todo cuando han propiciado el poder omnímodo de un PP que si ahora congela sus extremos eclesiásticos y se centra, bien puede durar tres legislaturas. La renovación del PSOE se va a realizar con un horizonte sin estímulos y una travesía tan larga y triste que difícilmente alguien con talento y voluntad se va a poner al frente de la empresa. Sucederá lo peor: se impondrá la pereza, la resignación, la parálisis de quienes controlan el poder burocrático, lo que dará una oposición gritona y sin convicción.

Medidas serias, como la de obligar a los socialistas catalanes a que aparten sus manos del pastel nacionalista, o bien, si no, que el PSOE se presente en Cataluña con sus propias siglas, me parecen imposibles de alcanzar. Dejar atrás la estúpida dialéctica de "el pueblo contra los banqueros", que es una aceptable caricatura para Izquierda Unida, pero no para un partido con ánimo de gobernar, tampoco parece fácil. Justamente una de las últimas decisiones del Gobierno socialista ha sido la de indultar a un banquero tramposo sin dar explicaciones. Y esa es otra causa de defección: exigir a los socialistas con tareas ejecutivas que justifiquen sus actos, que respondan de sus errores, chapuzas, fracasos y corrupciones, parece una petición de ingenuo idealismo.

Me parece a mí que estos dirigentes no entienden que las corruptelas y los desórdenes éticos se dan por descontados en la derecha y no afectan a su votación, como ha dejado bien claro el caso de Berlusconi, pero la izquierda debería tener como principios inalterables la honestidad, la cultura, la educación y la justicia. Algo de eso van a tener que proponer en su refundación aunque tengan muy pocos candidatos ejemplares.

Pero no van a tener más remedio. Algo que parecen no tomar en consideración los actuales dirigentes del socialismo español es que los votantes han cambiado considerablemente desde la época de Felipe, cuya presencia en estas elecciones, por cierto, nos ha afligido a muchos de sus antiguos votantes. A los ciudadanos ya no se les puede llevar de la nariz con un periódico y dos cadenas de televisión. Hay ahora otros instrumentos para conocer con exactitud lo que están cocinando quienes se presentan como sacrificados amigos del pueblo.

En su inevitable refundación no estaría mal que los socialistas comenzaran, por ejemplo, diciendo la verdad sobre su confusa ideología y aceptando que la guerra fría ya ha terminado. La izquierda necesita otro lenguaje y nuevos conceptos. Si así lo hicieran, todos se lo agradeceríamos porque quizá sería posible volver a sentir simpatía por ellos e incluso a lo mejor recuperaban nuestro respeto, que es la condición imprescindible para volver a ganar unas elecciones.

Félix de Azúa es escritor.

Negociaciones desoladoras
El alarmante relato de la negociación de 2006-2007 suscita la idea que estamos en la paz de ETA. Se intuyen sus límites
MANUEL MONTERO www.diariovasco.com 10 Diciembre 2011

El relato que publica Eguiguren sobre las negociaciones de 2006 y 2007 es desolador. Lamina la imagen de aquel proceso y de la política que siguió Zapatero. Además, sugiere serias dudas sobre la situación actual, tras declarar ETA el cese definitivo pero sin desaparecer. No merece la pena detenerse en la obvia violación del pacto antiterrorista. Sin ser una cuestión menor -los pactos se firman para cumplirlos o no se firman- asombra más la mecánica de toda la negociación, basada en los contactos y percepciones de una sola persona. El aire mesiánico del 'dejarme solo, que liquido cuatro décadas de terror en un santiamén' provoca incredulidad. Por lo que cuenta -y no hay ninguna razón para dudar de su palabra- contactó, negoció, evaluó, cedió, pactó los términos del 'diálogo' a su libre albedrío. Llevó todo el peso como si no tuviera nada detrás.

Se colige que el Gobierno no designó ninguna comisión o especialistas para seguir algo tan delicado como una negociación, establecer sus límites y la estrategia. Si el relato se ajusta a los hechos, nadie le daba directrices ni sopesaba resultados y alternativas. Nunca aplazó nada para consultar. ¿El propio negociador evaluaba la negociación? Departía -se supone- con el presidente del Gobierno y al parecer todo quedó a su criterio e intuición. El Estado quedó al albur de sus aciertos o fallos. Resulta increíble. Suena a república bananera, pero eso se infiere del relato.

También asombra el desarrollo de las conversaciones. Por lo que dice, con ETA todo consistió en negociar «una hoja de ruta» y en acusarse después por incumplimientos mutuos. El colofón resulta inverosímil. Habían quedado en resolver primero la negociación 'técnica' con ETA y dejar para después la 'negociación política'. Luego se simultanearon. No hubo una especie de 'mesa de partidos' «en ausencia de violencia» sino bajo la presión terrorista. La otra parte tuvo que concluir que todo el monte es orégano.

Y no podría decirse que antes no hubo negociaciones políticas, pues a cambio de la tregua, ETA obtuvo la promesa de «un pacto de Estado que permita desarrollar la declaración del presidente», además del compromiso de que la Batasuna ilegalizada actuase como si fuera legal. Nada menos.

Parece imposible, también, el tenor de las negociaciones. Por lo que se cuenta, no se habló del fin de ETA, sino de la hoja de ruta y, en la otra mesa, de los cambios políticos que acordarían el PSE, PNV y Batasuna (reformas de calado en los Estatutos vasco y navarro). El sobresalto es doble:

ETA pudo pensar que estaba llevando a cabo una negociación de libro y de que la presión 'militar' lograba concesiones profundas. Hasta pudo concluir que se había asumido su concepto de negociación -no hablar de su desaparición, sino de cambios políticos- y que por tanto bastaba incrementar la presión 'militar para mejorar el botín. Entra en la lógica militarista. Que lo hablado estaba ya en el bote y un atentado sumaría.

El segundo provoca aún mayor desazón. Si se hubiese llegado a un acuerdo PSE-PNV-Batasuna, que impidió ETA pero que se estaba ya cocinado -en unos términos que suscitan incredulidad, por la aceptación socialista de principios nacionalistas-, ¿hubiésemos ido a un referéndum en el que votaría todo el espectro político desde el PSOE hasta ETA (¡todos juntos!) contra el PP? ETA habría recibido más oxígeno que en toda su historia, al aumentar los apoyos a sus propuestas. Hubiéramos entrado en una crisis estructural, una ruptura democrática seria. Y sin que hubiese compromiso de desaparición de ETA: ¿para qué iba a hacerlo, ahora que le crecían los sustentos?

Esto lleva a la mayor tara de aquella 'negociación'. En ningún momento el relato sugiere que hablasen en nombre del Estado, sólo de un Gobierno de partido. En su versión, los demás -policías, jueces, sectores recelosos- aparecen como obstáculos indeseables para el consenso ETA-Gobierno. No como parte del Estado que negociaba. Esta concepción sectaria estuvo presente desde el primer momento. El reproche que lanzó Zapatero a Rajoy en las Cortes al no apoyar el PP la negociación con ETA resulta aún incomprensible: «Ustedes nos llevaron con mentiras a una guerra [.] y ahora quieren poner mentiras en la expectativa de una paz tan necesaria y deseada como difícil». ¿El PP era el principal obstáculo para la paz? Sugiere que ZP admitía acuerdos con el terrorismo contra el otro partido de poder.

Y bajo ningún concepto puede entenderse que hubiera negociaciones tras el atentado de la T-4. Por si fuera poco, quizás la decisión de continuarlas se tomó enseguida, incluso antes de solicitarlo ETA, la versión que se sostiene. El 11 de enero, doce días después del atentado, ZP lo llamó «accidente». Se dijo que fue un lapsus, pero ahora sabemos -lo declararon ante el juez partícipes en el proceso- que la negociación había creado un argot. En él, «accidente eran aquellos incidentes que producen tensión en el proceso, pero que no eran responsabilidad de ninguna de las partes». Resulta verosímil que aquel calificativo tan raro, accidente, tuviera sentido para ETA: que el Gobierno estaba dispuesto a seguir. Todo esto es de locos. Lejos de acelerar el fin de ETA se le dio aire, al entrar en el juego de sus conceptos negociadores. Y aquí viene el corolario. ¿Han seguido las negociaciones? ¿El 'cese definitivo' tiene contrapartidas que desconocemos? ¿Si no las obtienen podrán culpar a los demás de que lo definitivo no sea definitivo?

El alarmante relato de la negociación de 2006-2007 suscita la idea que estamos en la paz de ETA. Se intuyen sus límites.

Amnistía camuflada
Carmen Gurruchaga La Razón 10 Diciembre 2011

Hoy se celebra el día internacional de los Derechos Humanos y los presos de ETA pretenden utilizarlo para pedir de forma conjunta su traslado a cárceles vascas, apelando al derecho de los reclusos a cumplir su condena en la cárcel más próxima a su domicilio. La banda sabe que la política penitenciaria forma parte de la antiterrorista y es consciente de que la que pondrá en práctica el PP no será la misma que la del PSOE. Por eso trata de utilizar el cambio de Gobierno, para que Rajoy se encuentre con hechos consumados, de suerte que el coste político de dar marcha atrás sea superior al de dejar las cosas como están.

Los terroristas han sido encarcelados tras ser condenados judicialmente por la comisión de delitos tipificados en el Código Penal. Pero sus abogados han hallado «agujeros» legales para que algunos de ellos puedan colar su petición de puesta en libertad condicional de manera individual. Lo harán quienes han cumplido tres cuartas partes de la condena, los que dicen estar gravemente enfermos o los que siguen en prisión por aplicación de la doctrina Parot.

Queda claro que ETA sigue el camino de una amnistía camuflada para conseguir la salida de los presos, que en ningún caso pasa por el arrepentimiento como fórmula para obtener esos beneficios, ni por la petición de perdón a las víctimas. Tampoco por la entrega de las armas como muestra de su intención de disolverse y ahí están los 11 «zulos» hallados en Francia y España. Muy al contrario, vuelven a las tácticas habituales, consistentes en organizar movilizaciones, acciones de protesta o expulsar del colectivo de presos a los que, «motu proprio», inicien acciones para ser excarcelados.

La Constitución
miquel porta perales ABC Cataluña 10 Diciembre 2011

En Cataluña, el Día de la Constitución ha pasado sin pena ni gloria. Prosigue el arte de la representación —mucha comedia— de un Artur Mas que no va a la celebración oficial para marcar perfil. No les interesa la Constitución, pero sí les interesa desde el momento en que plantean su reforma. Si tenemos en cuenta que muchas democracias han reformado su Constitución, ¿por qué no reformar la nuestra? Probablemente, la Constitución merezca ser reformada treinta y tres años después de ser refrendada. Por ejemplo: se podría suprimir la expresión «nacionalidades y regiones» en beneficio de «Comunidades Autónomas», o eliminar los privilegios forales y derechos históricos de alguna Autonomía, o introducir el castellano como lengua vehicular en la enseñanza. No, eso no, dirían, indignados, quienes desde Cataluña quieren la reforma del texto constitucional. ¿Qué propuesta? Supongo que nuestros reformadores —dejando a un lado a quienes piden una Cataluña independiente— querrían constitucionalizar el concierto económico, la relación bilateral entre Cataluña y España, el reconocimiento del derecho a decidir. Probablemente, habría quien se conformase con una reforma que transformara el Senado en una cámara de representación autonómica y quien abogase por un modelo federal.

Si fuera nacionalista, me cuidaría muy mucho de pedir la reforma constitucional. El horno no está para bollos. Cualquier reforma, más allá de determinados aspectos en que el acuerdo parece general —derogar la preferencia del varón en la sucesión de la Corona, introducción de la inviolabilidad de las comunicaciones electrónicas, diputaciones, referencia a la UE—, supondría una redefinición del modelo de descentralización política y administrativa que asegurase la igualdad entre todos los españoles. En pocas palabras: el cierre del modelo autonómico vía tasación y limitación de competencias. ¿Se acuerdan de la reforma insinuada al inicio? Cuidado con dar la vara con la reforma de una Constitución que garantiza el mayor autogobierno posible de Cataluña.

Estrategias y visiones
xavier pericay ABC Cataluña 10 Diciembre 2011

En Barcelona hacemos las cosas bien, con tiempo y con amplitud de miras —al menos en teoría—. Y ello es así porque disponemos, desde 1988, de una entidad llamada Plan Estratégico. Esa entidad, que empezó ciñendo sus trabajos al ámbito de Barcelona para ampliarlos luego al conjunto del área metropolitana, se nutre del saber de profesionales de todos los sectores productivos. Esos profesionales analizan el estado de cada sector, detectan sus carencias, promueven estrategias, fijan retos y proponen medidas. A partir de ahí, son los políticos afectados quienes deben actuar. Durante el periodo 2009-2010, la Comisión de Prospectiva del Plan realizó una ingente labor, concretada en un documento titulado «Dibujemos la Barcelona del 2020» y presentado a mediados de 2010. Este documento daría paso, en noviembre del mismo año, a un nuevo Plan Estratégico que lleva como coletilla «Visión 2020».

Entre los principales requerimientos de los miembros de la Comisión de Prospectiva para que la ciudad del futuro sea competitiva y no lo que es hoy en día —una suerte de reserva provinciana con ínfulas de grandeza—, estaban la drástica mejora de la educación a todos los niveles, la renuncia a la cultura de la subvención y la progresiva transformación de la sociedad metropolitana en una sociedad trilingüe.

Esto es, la eliminación, de una vez por todas, del peaje identitario, ejemplificado en gran parte en la imposición del catalán como única lengua institucional. Así lo daban a entender en el documento emprendedores, empresarios y toda clase de expertos al reclamar, aparte de un dominio suficiente del inglés, la dignificación del castellano como idioma de relación de la Barcelona oficial —la de la administración, la universidad, la escuela— con sus ciudadanos y con el resto del mundo. Ha pasado año y medio desde entonces y sobra decir que nada ha cambiado. Lo que significa que, en 2020, o mucho me equivoco o vamos a seguir viendo visiones.

Cerrar teles públicas es posible.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 10 Diciembre 2011

Estamos en la purita ruina. ZP ha conseguido hacer parados por miles cada día hasta durmiendo. Por más vueltas que le demos, esto solo tiene dos soluciones de libro de preescolar, reducir gastos y subir impuestos, o recorte y estacazo. Sostengo que ambas cosas serían más digeribles para el personal si viese que antes de subir impuestos y recortar cosas esenciales como salarios de funcionarios, pensiones, gasto sanitario o en educación, se recorta lo fútil, innecesario y gravoso.

De eso hay muchos ejemplos en este país, pero uno muy llamativo es el de las televisiones públicas que solo sirven para que los políticos orgasmen viéndose aparecer en ellas haciendo el político. Mi tesis es que se les pague un bono de entrada a puticlubs de alto standing y sus orgasmos nos saldrían casi regalados si ya podemos cerrar las televisiones públicas. Las profesionales del sector, o los profesionales, se encargarían de comentar con el político sus quehaceres, lo encomiarían, aplaudirían y listo, servicios extras aparte.

Ha cerrado la Radio Televisión de Mallorca y los mallorquines no se han hundido en el desencanto. Cerrar teles públicas puede hacerse, nos ahorraríamos el equivalente a recortar las pensiones un porcentaje significativo, pero no lo harán.

¿Puede sobrevivir este país con solo un canal de televisión de ámbito nacional para un auténtico servicio público?, juraría que sí.

Nos podríamos ahorrar diez mil millones en unos años, no muchos, pero ese ahorro no lo quieren los políticos porque pierden su juguete preferido.

Y ZP se irá de rositas, con varios sueldos más pensión. Y mientras a la juez Coro Cillán montándole una ordalía (PL) por investigar la masacre del 11M. Es el sino de un país en el que los justos son castigados y los impíos recompensados se van de rositas. Amén.

memoria histórica
El ‘Guernica’ de Picasso, otra estafa histórica
 Minuto Digital 10 Diciembre 2011

Teniendo presente que el bombardeo de Guernica se produjo el día 26 de abril de 1937, que el cuadro se presentó prácticamente una semana después de dicho bombardeo, concretamente el día 4 de mayo de 1937, y que según Picasso tardó 60 días en pintar el mural que tiene unas dimensiones de 3,5 metros de altura por 7.77 metros de longitud, todo hace pensar , que la obra no representa el bombardeo de la ciudad de Guernica

A partir de la presentación del “Guernica” en la Inauguración de la Exposición Universal de París de 1937, esta obra de la pintura universal se convirtió en un símbolo publicitario del Gobierno Republicano durante la Guerra Civil Española y su posterior exilio. Se presentaba, al igual que en nuestros días, como un mural que había sido elaborado por Picasso como respuesta de indignación al bombardeo que había sufrido la ciudad de Guernica durante la Guerra Civil Española. Bombardeo realizado por la Legión Condor alemana, desoyendo la orden negativa del mando del ejército nacional, el 26 de abril de 1937.

Una historia diferente a la oficial
La historia del “Guernica” comienza en enero 1937, cuando Max Aub, Agregado Cultural de la Embajada de España en París con el embajador Luis Araquistáin y subcomisionario de la Exposición Universal de París, encarga a Pablo Picasso por orden del Gobierno Español, pintar un mural por un importe de 150.000 francos para ser expuesto en el Pabellón de España de dicha exposición Internacional.

Este mural fue elaborado por Picasso y presentado con el nombre de “Guernica” por el mismo Pablo Picasso y Max Aub en la inauguración del Pabellón de España de la exposición, como indicó en su portada del 4 de Mayo de 1937 el diario Le Monde.

En la presentación, Max Aub afirmó “que se hablaría durante mucho tiempo de él”. No se equivocaba, el “Guernica” ha sido, a lo largo de la historia, objeto de estudio, crítica, opinión e inspiración de destacados intelectuales de multitud de ámbitos culturales.

Teniendo presente que el bombardeo de Guernica se produjo el día 26 de abril de 1937, que el cuadro se presentó prácticamente una semana después de dicho bombardeo, concretamente el día 4 de mayo de 1937, y que según Picasso tardó 60 días en pintar el mural que tiene unas dimensiones de 3,5 metros de altura por 7.77 metros de longitud, se puede , que la obra no representa el bombardeo de la ciudad de Guernica como nos presenta la propaganda de la memoria histórica nacionalista y socialista.

Por eso no hay ninguna alusión directa de los bombardeos o los acontecimientos históricos que acaecieron por entonces. Más bien se podría afirmar que representa su particular visión de los horrores de la guerra, siendo una alegoría de todas. La tensión que expresa el cuadro lo hace asemejarse al grabado de Goya, “Los horrores de la Guerra”.

Como viene siendo habitual en nuestros días, ya entonces la izquierda representada en el gobierno republicano practicaba la mentira como forma de acción política, mentira ésta, de la que participó sin ir más lejos el dos veces premio Lenin de “la paz”, Pablo Picasso.

Denuncian una trama para echar a la juez del 11-M de la carrera judicial
D. Carrasco. Madrid www.gaceta.es 10 Diciembre 2011

Dos letrados presentan hasta 160 documentos para probar su acusación. En el escrito citan al Ministerio Fiscal.

Las maniobras para conseguir apartar de la carrera judicial a la magistrada Coro Cillán, titular del Juzgado de Instrucción número 43 de Madrid, comienzan a tener visos de evidencia. Así lo demuestra el contenido de una denuncia presentada el pasado día 24 de noviembre por los abogados Eugenio Rubio Linares y Agustín Guardia Palao ante el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Entre los documentos entregados el día 14 del citado mes en el juzgado de guardia de Madrid había uno que decía taxativamente: “Hay un vivo interés por echar de la carrera judicial a la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 43 y todo ello antes del día 20 de noviembre de 2011”.

Asimismo, el mencionado documento hacía referencia a una determinada persona “Manolo González para que hiciera valer sus influencias para aprovecharse de las quejas formuladas ante el CGPJ por los abogados de Fernando Robes Ybarra, por la secretaria judicial y por el representante del Ministerio Fiscal”. Tal y como adelantó este diario los días pasados. Esta situación atenta contra “la independencia judicial de Coro Cillán”.

Como telón de fondo de la trama está, entre otros, el asunto del cierre de la discoteca madrileña Moma. En efecto, el letrado Rubio Linares, que defendió el precinto del local nocturno, recibió el día 11 de noviembre en su despacho un sobre cerrado anónimo de color blanco con abundante documentación.

Concretamente, 160 documentos. “Una vez abierto resultó tener diferente contenido relativo a comunicaciones (emails y otros documentos) cruzada entre diferentes personas y que hacían referencia a las diversas negociaciones y estrategias jurídicas planteadas por los abogados defensores de Fernando Robes Ybarra”, socio del 27% de las acciones de la discoteca Moma.

En este sentido, lo que la denuncia pone de relieve es el cruce de correos electrónicos entre un abogado de Barcelona y otro de Madrid, cuyo cliente es Robes Ybarra. De ahí, que la persona que se cita para que haga las gestiones oportunas es “Manuel González afín al PSOE, muy próximo al juez suspendido Baltasar Garzón y condenado por estafa por la Audiencia Provincial de Valencia”, según fuentes jurídicas. Es más, para estrechar el cerco a la magistrada Cillán, “González se puso en contacto con un alto funcionario de la Secretaría de Gobierno del Tribunal Supremo para que se interesara por este asunto y moviera sus hilos”, explican.

Pruebas ilegales
De momento, el CGPJ no ha contestado a la denuncia presentada por el abogado Rubio Linares. Con idéntico contenido el letrado denunció los mismos hechos ante el juzgado de guardia el día 14 de noviembre. “La documentación contenida en el sobre entregado previsiblemente fue obtenida de forma ilegal y que afecta a un procedimiento penal en curso”. También se ha elevado copia de las denuncias presentadas al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Vieira Morante.

Con todo, las fuentes jurídicas consultadas por este diario insisten en que “se trata de una maniobra encaminada a presionar al CGPJ para que abra un expediente a la magistrada y conseguir así una suspensión que le impida investigar los asuntos que se encuentran en su juzgado, entre otros, los atentados del 11-M o la estafa de 17.000 cooperativistas”.

Enseñanza
Obligan a una objetora de Educación para la Ciudadanía a entrar en clase
Pilar L. Cuntín. Madrid www.gaceta.es 10 Diciembre 2011

Una niña de 5º de Primaria tiene que cursar EpC contra la voluntad de sus padres. Más de 400 familias esperan que el nuevo Gobierno “dé un paso a favor de la libertad”.

“Es una asignatura que entra en partes de tu educación que le corresponden a papá y a mamá”. Es la respuesta que le da María del Carmen a su hija de 10 años cuando le pregunta por qué no asiste a clase de Educación por la Ciudadanía. Su hija cursa 5º de Primaria y María del Carmen y su marido presentaron la objeción de conciencia en el momento en que se impuso como obligatoria la asignatura de EpC. Pero era en este curso cuando entraba en su programa académico.

El director del Colegio Público San José de Calasanz de Los Yébenes (Toledo) le comunica a María del Carmen que la niña tendrá que entrar en clase, a no ser que sus padres vayan a buscarla y se hagan cargo de ella durante el tiempo que se imparte la materia. Ambos padres trabajan y les resulta imposible ir a recoger a su hija, por lo que la única alternativa que le ofrecen a esta familia es cambiar a su hija a un colegio concertado o ir a clase. Pero Los Yébenes es un pueblo pequeño en el que no existen centros concertados. La semana que viene, María del Carmen y su marido mantendrán una reunión con el coordinador de la Secretaría General de Toledo y esperan que les ofrezca una solución. LA GACETA se ha puesto en contacto con la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha y desde allí se ha asegurado que estudiarán el caso y tratarán de resolver la situación.

La hija de María del Carmen es una más de los cerca de 1.000 alumnos de distintas edades que actualmente son objetores de Educación por la Ciudadanía en toda España. Más de 400 familias esperan con impaciencia la resolución del Tribunal de Estrasburgo sobre la demanda que presentaron en julio de 2010 contra el Estado Español por violación de los derechos humanos. Lo hacían a propósito de la implantación de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y la denegación de su derecho a la objeción de conciencia. Las noticias, por el momento son buenas ya que la demanda no ha sido desestimada y “eso es buena señal”, según los expertos que Profesionales por la Ética han consultado (asociación a la que se han dirigido los padres objetores). Pero estos padres también esperan que Mariano Rajoy, presidente electo, cumpla sus promesas. Según explica Leonor Tamayo, portavoz de esta asociación, “actuaciones como esta –en referencia al caso de Castilla-La Mancha–, “muestran la contradicción entre una promesa electoral del PP y una realidad, que es la de una alumna de Primaria a la que le obligan a entrar en clase de una asignatura que pretende imponer una moral determinada. Sólo esperamos que el nuevo Gobierno dé el paso prometido en favor de la libertad”.

Leonor Tamayo recuerda que hay libros como el de la editorial Akal –cuyo contenido sectario, anticapitalista y anticlerical ya fue denunciado por LA GACETA– que los están estudiando muchos niños y son examinados de ello. “El contenido de la asignatura siempre entra en la formación de la moral, toda una visión de la vida, con una alto contenido de ideología política, enseñan a los niños cómo tienen que pensar y de eso les examinan. No sólo está el tema sexual”, explica, “sino el anticapitalismo salvaje, el relativismo, es un grave atentado contra la libertad”.


Punto cat, de catetos
Antonio José Chinchetru Libertad Digital 10 Diciembre 2011

Hace algo más de siete años los nacionalistas catalanes tenían como uno de sus grandes objetivos la creación del "punto cat", algo que finalmente lograron. Con dicho sufijo no se puede identificar a las páginas de Cataluña, puesto que la normativa internacional de los dominios territoriales no lo permite. Por ello, tuvieron que recurrir a un truco, que no fue otro que proponer que identificara a los sitios web de lengua o "cultura" catalana. Cuando el Gobierno de Zapatero mostró su apoyo a este dominio, Eduardo Pedreño escribió un artículo cuyo título, Punto cat para los catetos, me atrevo a casi plagiar. Entre otras cosas, sostenía:

Quienes nos consideramos ciudadanos del universo y vemos en Internet la plasmación de un mundo sin fronteras no podemos sino espantarnos ante tanto catetismo pueblerino, cerrazón mental y aspiración absurda y pretenciosa. Si Cataluña es incapaz de representar su rica identidad cultural en la Red con otra cosa que no sea el dominio .cat, ¡pobre Cataluña y pobres catalanes!

Un lustro y dos años después, la realidad ha decidido dar la razón al bueno de Eduardo. Los gestores del "punto cat" han decidido que Marc Vidal, posiblemente el bloguero catalán de mayor proyección internacional, no es merecedor de utilizar dicho dominio. La Fundació Puntcat ha demostrado estar totalmente alejada de esa visión de internet, que expresaba Pedreño, consistente en la plasmación de un mundo sin fronteras.

Con su cerrazón, los vigilantes de la pureza catalana en la red no consideran admisible que Marc Vidal utilice, además del catalán y, con mayor frecuencia, el inglés y el castellano. No aceptan que el bloguero y analista de prestigio internacional trate de hacerse entender por la mayor cantidad de internautas posibles. Ponen por encima de cualquier consideración su restringida y pueblerina visión del mundo. De hecho, lo hacen hasta el punto de dañar aquello a lo que dicen amar: Cataluña.

Que un autor como Marc Vidal utilizara el "punto cat" era positivo tanto para Cataluña como para el propio dominio, puesto que ambos quedaban vinculados al prestigio de esta persona. Sin embargo, desde el nacionalismo homogeneizador no aceptan que las personas no se plieguen a la imposición colectiva. Con la expulsión de Vidal al punto net, se confirma que el punto cat es de catetos. No de catalanes.

Antonio José Chinchetru es autor de Sobre la Red 2.0.

Hombres necios
Luis del Pino Libertad Digital 10 Diciembre 2011

Sor Juana Inés de la Cruz fue una escritora hispano-mexicana del siglo XVII. Hija ilegítima de un militar guipuzcoano de buena posición, mostró desde edad bien temprana una enorme predisposición hacia la lectura y la escritura y una gran curiosidad por todo lo que la rodeaba.

Tras rogarle infructuosamente a su madre que la enviara a la Universidad disfrazada de hombre - puesto que por aquella época las mujeres tenían vedado el acceso -, y no deseando contraer matrimonio, ingresó siendo aún adolescente en la Orden de San Jerónimo. Aprovechando la relativa libertad existente en esa orden religiosa, Sor Juana Inés de la Cruz pudo dedicarse a su gran pasión, la Literatura, aunque tampoco le hizo ascos a los experimentos científicos.

Escribió comedias, autos sacramentales y obras en prosa, además de numerosas poesías. Tampoco dudó en entablar, entre 1690 y 1691, una disputa teológica con el predicador jesuita Antonio Vieira y con el mismísimo obispo de Puebla, Manuel Fernández de Santa Cruz. Traten ustedes de ponerse en la piel de las personas de la época y piensen en el papel que la mujer desempeñaba por aquel entonces; comprenderán con facilidad el escándalo que pudo suscitar el que una religiosa, una mujer, se atreviera a disputar públicamente acerca de cuestiones teológicas con un obispo.

Parece ser, aunque los biógrafos no terminan de certificarlo, que esa disputa teológica le valió a Sor Juana Inés de la Cruz algún tipo de reconvención o de castigo, probablemente una pena de silencio, porque lo cierto es que en 1693 dejó completamente de escribir y ya no volvería a hacerlo hasta su muerte, acaecida dos años después.

Muchos estudiosos ven en Sor Juana Inés de la Cruz a una auténtica precursora del feminismo, que defendió a capa y espada la igualdad de los sexos en aquella sociedad de hombres, así como el derecho de las mujeres a la educación y al saber.

Quizá el poema más conocido de Sor Juana Inés de la Cruz sean esas redondillas que tienen por título "Hombres necios" y en las que critica ácidamente el trato que los hombres dispensan a las mujeres al considerarlas como un simple objeto de seducción, al que se desprecia y se abandona nada más conquistarlo.

En una de las estrofas de ese poema, realiza Sor Juana Inés de la Cruz una referencia al tema de la prostitución, con respecto a la cual adopta una postura que hoy nos parecería sorprendentemente avanzada para la época, aunque lo cierto es que esa postura casa mejor con el mensaje del Evangelio que la hipocresía tantas veces reinante. Se pregunta aquella religiosa:

"¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?"

¿Quién es más digno de censura, se preguntaba Sor Juana Inés de la Cruz: la mujer que se ve impulsada a venderse movida por la necesidad, o el cliente que se aprovecha de esa necesidad para satisfacer su apetito?

Esta semana, el periódico El Mundo ha ido desvelando numerosos detalles inquietantes sobre los tres testimonios oculares que sirvieron para imponer 40.000 años de cárcel al único condenado por poner una bomba del 11-M: Jamal Zougham.

Hay que recordar que Jamal Zougham fue condenado basándose, exclusivamente, en esos tres testimonios oculares que le sitúan en los trenes de la muerte aquella mañana del 11-M. Aunque demos por buena la versión oficial, no hay ningún otro tipo de prueba incriminatoria contra él: ni restos de ADN, ni huellas dactilares, ni llamadas telefónicas cruzadas con otros posibles implicados... Nada de nada.

Hay que recordar también que a Jamal Zougham le reconocen en los trenes, supuestamente, hasta ocho testigos distintos y que, si todos ellos dijeran la verdad, Zougham tendría que haber estado en al menos tres trenes simultáneamente. Lo cual obligó al juez instructor y al tribunal a ir descartando testimonios, hasta quedarse solo con tres.

Pues bien, de esos tres testigos, el primero ni siquiera fue llamado para ratificar en el juicio su declaración policial, porque estaba en Rumanía, de modo que las defensas no tuvieron posibilidad de interrogarle. Y hasta Rumanía se ha desplazado el subdirector de El Mundo, Casimiro García Abadillo, para encontrarse con la sorpresa de que el testigo niega haber reconocido a Zougham en la fecha que la Policía dice. Niega además estar 100% seguro de haber visto a Zougham en los trenes y dice, para colmo, que la persona que él vio tenía el pelo completamente liso, cuando Zougham lo tiene enormemente rizado.

La segunda testigo es una mujer a la que por dos veces le denegaron los técnicos del Ministerio de Interior la condición de víctima, llegando a poner en cuestión, incluso, que viajara en los trenes. Sin embargo, quince días después de la segunda denegación, y cuando ya había pasado más de un año de los atentados, dice que se acuerda de haber visto a Zougham, tras lo cual se le reconoce la condición de víctima, se le otorga la nacionalidad y se hace acreedora a una indemnización de casi 50.000 euros.

La testigo número 3 es otra mujer que supuestamente iba en uno de los trenes con la segunda testigo. Reconoció a Zougham tres semanas después de la masacre, cuando ya la foto de Zougham se había publicado en todas partes. Además, esa testigo incurrió en diversas contradicciones al declarar ante la Policía y ante el juez. Tampoco habló para nada en sus primeras declaraciones de que fuera acompañada por la segunda testigo y encima proporcionó un relato sobre el avistamiento de Zougham que no encaja con lo que dice el testigo número 1.

Esta tercera testigo no viajaba en ninguno de los vagones donde estalló una bomba aquel día, pero obtuvo casi 50.000 eur.

Salud social
El fracaso escolar
Pío Moa Libertad Digital 10 Diciembre 2011

Como publica de vez en cuando la prensa, sin darle la importancia que tiene, España es uno de los países europeos con mayor fracaso escolar, con tendencia a empeorar en los últimos diez años, y reflejado en dos aspectos: el alto índice de adolescentes que abandonan los estudios tempranamente, y la baja calidad de la enseñanza, reflejada en la comprensión lectora (número muy elevado de analfabetos funcionales), conocimientos matemáticos y científicos. El nivel de las universidades es también mediocre o francamente bajo, sobre todo en el terreno de la innovación, la originalidad o la teoría, aunque en el plano puramente profesional no lo hacen mal del todo.

¿A qué se debe este fracaso? En gran medida a una orientación socialista que prima seudovalores progres como una falsa solidaridad, la igualdad rebañista por abajo, una concepción chocarrera de la vida que llega a la corrupción sexual de menores, y el desdén por valores de cohesión como el patriotismo o la identidad cultural, socavada persistentemente desde todos los ángulos. Como se denigra el mérito, el espíritu emprendedor y la responsabilidad.

El fracaso tiene relación también con el creciente fracaso familiar, el despego por los hijos, cuya educación suele abandonarse a una televisión repulsiva (telebasura). El consumo de drogas y fenómenos degradantes como el botellón retratan a parte excesiva de la juventud, otro legado que ha dejado a la sociedad el "progresismo" socialista.

La alternativa del PP me parece poco convincente. Tiene una visión economicista y técnica de la enseñanza, centrada en el esfuerzo por ganar dinero, aparte de atentar con mayor eficacia que la izquierda (por hacerlo con mayor disimulo), los valores de la identidad cultural y el patriotismo: la nena angloparlante preparada para ganar altos sueldos en cualquier país constituye el ideal y teoría educativa de ese partido.

También se propone habitualmente el modelo finlandés u otros de elevado rendimiento escolar, pero tengo mis dudas. Las circunstancias de España son muy distintas, desde las climáticas a las históricas y culturales, o al hecho de disponer de un idioma de comunicación mundial. Además, un rendimiento elevado puede acompañarse de una tasa de estrés también elevada, que acaso se refleja en otros índices de salud social poco modélicos. Finlandia tiene tasas muy elevadas de asesinatos, suicidios, violencia doméstica (el 40% de las mujeres habría sufrido alguna agresión en 2008), alcoholismo (una de las primeras causas de muerte) o depresiones.

España destacó por su nivel educativo en el siglo XVI, aunque después decayera hasta los bajos niveles en cantidad y calidad del siglo XIX. El mayor esfuerzo básico se hizo probablemente durante el franquismo, cuando, entre otras cosas, la plaga tradicional del analfabetismo fue prácticamente eliminada y la mujer accedió a todos los niveles de la enseñanza en mayor proporción que nunca antes. Yo creo que la corrección de los males de la enseñanza debe nacer de nuestra propia inventiva y del estudio de nuestra experiencia y condiciones. Y no de mimetismos con otros países y culturas –aunque se aprovechen elementos de ellos–, intentos que nunca salen bien.

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ZP, Rajoy y el experimento de la esperanza
Pepe Álvarez de las Asturias El Semanal Digital 10 Diciembre 2011

Los españoles llevamos ya unos años nadando desesperadamente en el barreño en que nos metió Zapatero, esperando que se nos arroje la tablilla salvadora.

El que nos metió en el barreño y el que nos tiene que sacar. Esperemos que la tablilla flote.

Otro año más, los españoles celebramos la Constitución (la Carta Magna, no el Puente Magno, aunque también), salvo los energúmenos de siempre (los de ERC que la queman y los nacionalistas que la ignoran) y algún memo nuevo (el tontolaba de Cayo Lara y su pravdiana estupidez) por mucho que todos –todos- se beneficien de ella. Incluidos, claro, los dipuetarras de Amaiur, que son los que más se la van a beneficiar. Otro año más el vanidoso y soberbio Bono, con ese afán de protagonismo cursi que le caracteriza, ha soltado su sermón, tramposo como siempre, afectado como siempre, pero esta vez con un par de verdades probablemente involuntarias.

Alaba el amigo de los equinos y los aeropuertos fantasma a su otrora enemigo Zapatero, y le dedica estas bellas y metafóricas palabras: «durante ocho años ha tenido en sus manos el timón de la gobernación (…) y cuando la mar se calme y la tempestad amaine contemplaremos en toda su dimensión tu obra como presidente». Primera verdad: cuando se retiren las brumas, cese la lluvia y se calmen las olas (esto es, cuando tomen posesión los nuevos y se levanten las alfombras) todo el desastre provocado por 8 años de tempestad zapaterista saldrá a la luz en toda su gigantesca dimensión, y veremos que es mucho más de lo que la brumosa tormenta nos permitía ver. Económica, política, social y moralmente hablando.

La segunda verdad que el amigo de los constructores de ciudades fantasma nos revela en su alocución es que la Carta Magna es una "gesta" de los españoles y que «mientras estemos unidos en lo esencial hay esperanza». Lo que no revela Bono es qué es lo esencial en lo que debamos estar unidos, porque gracias a la estrategia cainita de su otrora enemigo ZP a los españoles ya no nos une nada, aparte la Selección Española de Fútbol, y puede que a estas alturas ni eso. Pero sí tiene razón en que esa es la única esperanza que nos queda (la otra Esperanza sólo los madrileños) y que si no ayuntamos esfuerzos y direcciones, seguiremos tirando hacia lados opuestos con lo que eso supone de avance.

Esto de la esperanza me recuerda al famoso experimento del profesor Rudolf Bilz y sus ratas de campo. Comprobó el psicólogo alemán que si una de estas ratas es arrojada a un barreño lleno de agua, sin posibilidad de escape, nada desesperadamente durante unos quince minutos y, pasado este tiempo, muere a causa del estrés y el desconcierto, por el miedo mortal ante una situación sin salida.

Curiosamente, la capacidad de aguante de estas ratas supera las 80 horas nadando antes de ahogarse, y eso llevó a Bilz a su segundo experimento: al día siguiente dejó a otra rata nadando en el interior del barreño durante unos minutos y luego le lanzó una tablilla, por la que pudo trepar y salir del agua hacia un refugio seguro; poco después, esa misma rata fue lanzada al barreño, sin tablilla salvadora, y para sorpresa del doctor Bilz el animal no murió de estrés a los 15 minutos, sino que aguantó 80 horas nadando sin parar hasta su total agotamiento. La clave, la esperanza de que en algún momento se le volviera a arrojar la tablilla salvadora.

Los españoles llevamos ya unos años nadando desesperadamente en las procelosas aguas del barreño en que nos metió nuestro particular Dr. Bilz, alias Zapatero, esperando que se nos arroje la tablilla salvadora. Parece que nos llegó el pasado 20N, con barba y parsimonia, y alguna que otra duda sobre su seguridad. Pero, en cualquier caso, con suficientes dosis de esperanza como para que las ratas aguantemos nadando el tiempo que haga falta hasta salir del barreño. La imagen del Congreso de los Diputados de este pasado martes es de lo más reveladora: los abucheos a Zapatero y los aplausos a Rajoy no son sino símbolo de que el gallego y su equipo son nuestra –y puede que única- salvación. Si él nos falla, ay, nos ahogamos todos. Somos españoles, aguantamos mucho, pero ya apenas nos quedan fuerzas para seguir braceando. Glub… glub…

Recuerdos de Perpiñán
Editorial ABC 10 Diciembre 2011

La oferta de ERC a Amaiur para formar un grupo parlamentario separatista se inscribe en la política de aquella formación de buscar alianzas con el entramado político de ETA. Cabe recordar la reunión que Carod-Rovira, siendo vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, mantuvo con ETA en enero de 2004 en Perpiñán. Luego, la banda declaró una tregua limitada a Cataluña que asoció peligrosamente el debate sobre el nuevo Estatuto catalán con la negociación política que ya estaba en marcha entre los socialistas vascos y la ilegal Batasuna. Con el anuncio del cese definitivo de la violencia etarra y el éxito electoral de Amaiur, los independentistas de ERC quieren recuperar protagonismo y subirse al carro de la izquierda filoetarra. La constitución de grupo parlamentario, al que ERC quiere incorporar a los nacionalistas de Geroa Bai, es la ocasión para crear en el Congreso un polo soberanista. Además, los intereses de ERC y Amaiur coinciden más allá de la aritmética parlamentaria para crear grupo en la Cámara. Ambos pugnan con partidos nacionalistas democráticos de sus regiones, CiU y PNV, para asumir el liderazgo en ese espectro.

Frente a este intento separatista de reforzar su presencia en el Congreso, hay que tener presentes los intereses nacionales y la estrategia de derrota del terrorismo y de activismo constitucional contra el separatismo. Por eso, Amaiur no debe tener grupo parlamentario propio si la legalidad permite denegárselo. Y si logra tener grupo por su asociación con ERC y Geroa Bai, de ninguna manera debe tener acceso a la Comisión de Secretos Oficiales, en la que se da cuenta a los grupos de información confidencial sobre la lucha antiterrorista y otras materias de Estado. No hay que confundirse con los propósitos de Amaiur. Está al servicio de la estrategia política de ETA y tiene al Estado y a la Constitución como enemigos que deben ser derrotados.

Lo importante y lo urgente
Seguimos enredados en presos, acercamientos, indultos, en la legitimidad de los votos de Amaiur, en las peleas intranacionalistas, en discusiones de si todas las víctimas son iguales o no, olvidando que la cuestión fundamental es el derecho a la diferencia
JOSEBA ARREGUI www.diariovasco.com  10 Diciembre 2011

En no pocas conversaciones mantenidas desde los prolegómenos del anuncio de ETA cesando en su actividad armada hasta los días posteriores a las elecciones generales del 20 de Noviembre, la sensación de no entender demasiado bien lo que está sucediendo ha estado muy presente. A esta sensación de encontrarse sin orientación suele acompañarle la pregunta de qué es lo que se debe hacer en estas circunstancias.

Para poder saber qué es preciso hacer es necesario saber distinguir lo que es propio de la superficie, lo que sólo está en la comunicación, de lo que puede estar ocurriendo en la sociedad como tendencia a medio y largo plazo, pues ambos planos no siempre se corresponden, y menos en las actuales sociedades que creen haber anulado el tiempo y vivir instalados en la inmediatez de la superficie del presente sin tiempo.

Y para dificultar más aún las cosas, para poder saber qué es preciso hacer también es necesario diferenciar lo urgente de lo necesario, por muy tópico que suene. Para poner un ejemplo que tiene que ver mucho con la sociedad vasca, aunque ésta crea, como lo ha puesto de manifiesto en las últimas elecciones, que no le afecta, con la crisis del euro y de la Unión europea, parece que todo el mundo está llegando al acuerdo de que para salvar a la moneda única, superar la actual crisis y fortalecer la Unión es preciso completar la unión monetaria con la unión fiscal y presupuestaria. Esto sería lo necesario.

Pero para poder llegar a ello, lo urgente, dice el acuerdo, es responder a los mercados con la emisión de eurobonos, para evitar las dudas de los inversores, parar la sangría de la deuda y poder acometer las medidas necesarias para el crecimiento económico. Sólo hay un problema: convencer a los perdedores con la emisión de eurobonos que su mera emisión no es una señal equivocada para no tomarse en serio las exigencias de la futura unión fiscal, de que los eurobonos no van a ser un incentivo para seguir sin disciplina fiscal y presupuestaria.

Trasladado a la situación de la política vasca, parece que estamos todos inmersos, incluidos medios de comunicación nada sospechosos hasta ahora, en una operación de encumbrar a la izquierda nacionalista radical, a Batasuna con sus distintos nombres, pensando que lo urgente es fortalecerla en el bien entendido que ese fortalecimiento es la barrera necesaria para que ETA no se vuelva atrás, sino que de el paso definitivo que le falta, anunciar su disolución. Esta urgencia, basada en un mal diagnóstico comprado sin necesidad a la izquierda nacionalista radical, cuya retórica se empeña en vender su proceso reflexivo y sus esfuerzos de emancipación respecto a ETA como la clave de la paz para ocultar la derrota de ETA y de la estrategia de Batasuna hasta hace no mucho a manos de la política antiterrorista del Estado de derecho, no sólo oculta lo importante a medio y largo plazo, sino que puede resultar ser un incentivo equivocado para impedir conseguir lo necesario.

Ese fin importante en el medio y largo plazo no es otro que el de la defensa de la libertad, la posibilidad de que los ciudadanos vascos se definan por sus derechos y libertades, por la posibilidad de ser vascos cada uno a su gusto, sin que ello le suponga ninguna consecuencia en sus derechos, la posibilidad de entender y vivir la libertad de conciencia como libertad de identidad y como libertad de sentimiento de pertenencia. Libertad que, en palabras de Pernando Barrena debe estar supeditada a la capacidad de Batasuna de convencernos a todos de que debemos pensar como ellos, porque siguen pensando a la sociedad vasca -Euskal Herria- como una unidad homogénea; porque siguen siendo incapaces de pensarla de otra forma.

Si esto es lo importante, lo demás se vuelve secundario por muy urgente que sea. Es evidente que el interés de la izquierda nacionalista radical no está en la defensa de la libertad individual, no se encuentra en la defensa del derecho a la libertad de identidad ni de sentimiento de pertenencia, pues, en el mejor de los casos pueden reconocer que en la sociedad vasca se da un pluralismo serio en esas cuestiones. Pero en realidad siguen convencidos de que ese pluralismo es una aberración de la que hay que curar a sus portadores para pasar a una situación de homogeneidad, conversión mediante de los españolistas.

Y por eso seguimos fundamentalmente enredados en presos, acercamientos, indultos, en la legitimidad de los votos de Amaiur, en las peleas intranacionalistas, en gestos, sean últimos o antepenúltimos, hacia las víctimas, en discusiones de si todas las víctimas son iguales o no, olvidando que la cuestión fundamental es el derecho a la diferencia y la capacidad de pensar con el Estado de derecho como su única garantía. Claro que los analistas nos dirán que ahora lo importante es lo urgente, empujar -es la palabra que se usa, aunque hay empujones que provocan la caída- la paz y fortalecer lo que asegure la paz, también si ello implica contribuir al fortalecimiento de Batasuna. Ya llegará el momento de hablar de la libertad, pero primero lo primero, parecen pensar y es lo que nos transmiten, olvidando que luego es casi siempre demasiado tarde, porque en el camino se ha ido engordando a quien puede tener poco interés en garantizar, en el medio y largo plazo, la libertad individual y los derechos fundamentales.

Por denunciar la negociación con ETA
Cuando Mayor y San Gil eran "obsesivos", "obscenos" y "patéticos"
Llegaron a decir que Mayor tenía "terror" al fin de ETA. Ahora, el libro de Eguiguren confirma buena parte de sus denuncias.
Mariano Alonso Libertad Digital 10 Diciembre 2011

Jaime Mayor Oreja es un buen conocedor de los entresijos de la política vasca en general y de la amenaza de ETA en particular desde sus inicios en la UCD de aquella comunidad durante la transición. Años más tarde, y tras un periodo fuera de la actividad pública, sería el primer ministro del Interior de José María Aznar. Fue entonces cuando acuñó una afortunada y profética expresión, la Tregua Trampa, como sin duda fue la que había negociado el PNV en los años noventa y que llevó al primer Ejecutivo del PP a realizar algunos contactos exploratorios con los terroristas. Más tarde, Mayor abandonó la política nacional para encabezar la candidatura del PP a las autonómicas vascas de 2001. Le faltaron unos miles de votos para formar el primer Gobierno no nacionalista de Euskadi en coalición con el PSE de Nicolás Redondo Terreros. Ambos obtuvieron en aquellos comicios más votos que los que casi una década después permitieron a Patxi López ser investido Lehendakari con el apoyo parlamentario del PP de Antonio Basagoiti. Después ha completado su trayectoria siendo el cabeza de lista del PP en las dos últimas elecciones europeas, donde en 2009 abrió el camino del cambio de ciclo político en España.

Pero nunca ha dejado de mirar atentamente a lo que ocurría en su región de origen, y de analizarlo sin cortapisa alguna, en contra incluso de miembros de su propio partido. Las últimas revelaciones sobre la negociación de Zapatero con ETA –de cuyo fraude volvió a advertir- contenidas en el libro/confesión del presidente del PSE Jesús Eguiguren y el periodista de El País Luis R. Aizpeolea certifican sus denuncias de los últimos años.

Principalmente que el llamado Proceso de Paz es antes una iniciativa del PSOE que de la banda terrorista. Nadie en las filas socialistas ha desmentido que sea una "leyenda" la historia de las cartas presuntamente enviadas por ETA a José Luis Rodríguez Zapatero nada más llegar éste a La Moncloa en 2004. Unas misivas a las que el presidente del Gobierno en funciones siempre se ha referido, pero cuyo contenido nunca ha enseñado. Y además, que los socialistas pusieron sobre la mesa cesiones políticas que afectaban a la territorialidad, es decir: a Navarra. Una cuestión que se abordó en las conversaciones entre PSE, PNV y la ilegal Batasuna (el PP nunca aceptó participar en la llamada mesa de partidos) en el otoño de 2006 en el santuario de Loyola. Buena prueba de ello es que cuando el jefe etarra Thierry le habla a Eguiguren de la Comunidad Foral, el presidente de los socialistas vascos, lejos de decirle que era una cuestión inabordable, le recuerda que no es en esa mesa (la del Gobierno y ETA) donde debe plantearse la cuestión. Textualmente le dice, y era además uno de los encuentros posteriores al atentado de la T-4, "Te recuerdo que esta tanda de reuniones no es de negociación". ¿Sería esa su respuesta si los socialistas tuviesen claro que la anexión de Navarra era una línea roja de la negociación?

Cuñas de la misma madera
Por supuesto, nadie ha pedido perdón a Mayor Oreja ni cosa que se le parezca. Tampoco a María San Gil -ya fuera de la política- que dejó la dirección del PP vasco cuando Génova cambió de estrategia en el Congreso de Valencia. Sufrió insultos de la izquierda y también de sus propios compañeros por denunciar la negociación política con los terroristas.

Desde el adelanto de El País sobre el libro de Eguiguren, los socialistas guardan un mutismo absoluto, aunque en privado "fumen en pipa", pero tampoco los populares han puesto el grito en el cielo por la nueva confirmación de la negociación política con ETA. Lo cierto es que los primeros han sido pródigos en los ataques a Mayor, que ha sido protagonista exclusivo de alguna de las campañas de las juventudes socialistas.

Fiel imitación de sus mayores. El ex presidente Felipe González ha llegado a decir que Mayor Oreja, un hombre que vive con escoltas desde hace décadas y que ha visto caer a muchos compañeros en el País Vasco, tiene "terror a que no haya ETA". José Luis Rodríguez Zapatero, cuyas mentiras sobre la negociación, empezando por la "leyenda" de las cartas, han quedado al descubierto, acusó a Mayor Oreja de no ayudar en la lucha contra el terrorismo.

Pero tampoco le han ido a la zaga, en algunas ocasiones, los compañeros de filas. Por ejemplo el presidente fundador del PP, Manuel Fraga Iribarne, que aseguró hace dos años que no era razonable un nuevo escenario de negociación con la banda terrorista como el que denuncia Mayor. O el número dos del PP vasco, Iñaki Oyarzabal, que afirmó que su antiguo líder "no estaba al tanto" de la política vasca.

Para los que duden de la visión política de Mayor Oreja puede servirles alguna de las cosas dichas y escritas por el eurodiputado popular en los últimos años. Por ejemplo un artículo en este periódico, publicado en julio de 2007, en el que enumeraba las diez mentiras de la negociación con ETA. La número 5 decía así: El PNV abandonó el pacto de Estella y ya no está protagonizando la ofensiva. Una afirmación que se rebatía de la siguiente manera: "(...)Lo importante es comprobar si el PNV ha hecho o no alguna rectificación, ver si continúa haciendo suyo el objetivo de la autodeterminación que asumió en Estella y que hoy cuelga de él como una espada de Damocles, porque en la medida en que esa autodeterminación se realizara, ellos estarían a los pies de los caballos de ETA, que le sustituiría inmediatamente en el poder. Este mal llamado proceso de paz, que es un proceso de radicalidad del tablero político español, va a conducir al PNV a una crisis interna muy fuerte que culminará con la elección de una nueva dirección y que se moverá en una contradicción: por un lado, saben que al independencia les conduce a ser sustituidos por ETA en el poder, y por otro lado el debate se centrará en cuál de las dos facciones es más nacionalista, más pura"

Dos meses después de este diagnóstico, en septiembre de aquel 2007, Josu Jon Imaz dimitía repentinamente de la presidencia del PNV, dejando la vía expedita a Iñigo Urkullu. Cuatro años después, y a la vista de unos resultados en las generales en los que Amaiur, la coalición que integra Bildu, ha sido la primera fuerza en el País Vasco, no parecen muy extemporáneas estas afirmaciones. La semana pasada Mayor Oreja alertaba de lo que puede ser la culminación de esta dinámica, la más que probable llegada de Arnaldo Otegi al Palacio de Ajuria Enea en las autonómicas de 2013.

Más insultos a María San Gil y Mayor Oreja
Pero no sólo eso, el 30 de enero de 2009 sale a la venta un libro escrito por la ex directora de informativos de TVE y tertuliana oficial de la izquierda, María Antonia Iglesias, sobre Euskadi, "Memoria de Euskadi". En él, presume de que "todos lo cuentan todo". De hecho el subtítulo del volumen rezaba así: "La terapia de la verdad. Todos lo cuentan todo". Y uno de los que ayuda a María Antonia a construirlo es el popular Leopoldo Barreda.

La consigna que aquellos días se lanzó contra San Gil se cumple a la perfección. María está alterada, María no se ha repuesto del atentado de Goyo Ordóñez, María ha estado enferma, "Arriba España, María"... Otro ejemplo, el de Barreda, que según Maria Antonia Iglesias, dijo esto: "Estaba alterada. ¿Pero no os dáis cuenta?, No es a nosotros,... es a mí a la que la gente quiere. Porque yo soy el referente nacional, yo soy el referente moral, yo soy la que tiene los votos, a la que más quiere la gente de toda España y a la que quieren las cámaras".

Días después, el 25 de febrero Iñaki Gabilondo presenta en el Círculo de Bellas Artes el libro de María Antonia Iglesias con una entrevista. Durante la presentación, el periodista de cabecera de Prisa afirmó: "Leopoldo Barreda nos presenta un personaje de un Narcisismo casi patético". María Antonia Iglesias contesta: "Detrás de María San Gil hay una persona vanidosa hasta la obscenidad". "Da rubor escucharla, sobre todo por la falsedad del personaje".

El 8 de abril de 2011 El Gobierno, a través de su portavoz Ramón Jáuregui, arremete contra Jaime Mayor Oreja. El eurodiputado popular sigue denunciando la negociación entre el Gobierno y ETA. Jáuregui denuncia la "obsesión enfermiza" de Mayor. El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, criticaba de esta forma las "acusaciones" del portavoz del Grupo Popular en el Parlamento Europeo. Mayor dijo que el Gobierno "trata de garantizar" la presencia de ETA en los ayuntamientos en las próximas elecciones. "Es una obsesión enfermiza" por su parte, dijo Jáuregui.

José Domingo es presidente de Impulso Ciudadanohistoria del terrorismo en galicia
Las bombas no hablan gallego
Desde los años 70 los sectores más radicales del nacionalismo han intentado, sin éxito, impulsar grupos terroristas a imagen y semejanza de ETA.
Raúl Vilas. Libertad Digital 10 Diciembre 2011

La reciente operación policial contra ‘Resistencia Galega’ ha hecho saltar las alarmas ante la posibilidad de que surja en Galicia una organización terrorista. Sin embargo, la desarticulación de este grupúsculo es el penúltimo capítulo de una historia de fracasos protagonizada por grupos marginales sin ningún apoyo social.

Hay que remontarse a los años 70 para encontrar el germen de lo que pudo haber sido pero, afortunadamente, nunca fue. Entonces la Unión do Povo Galego (UPG) –organización independentista marxista-leninista– aglutinaba el grueso del independentismo y competía con el PCE por liderar la lucha en la clandestinidad contra el régimen de Franco en Galicia.

Desde el comienzo de la década, algunos militantes eran partidarios de la ‘lucha armada’, pero la UPG nunca contó con una estructura ‘militar’ propiamente dicha, más allá de un ‘Frente Armado’, formado con la ayuda de ETA político-militar, que estaba integrado por apenas una decena de militantes y que perpetró varios atracos.

En aquellos años las relaciones con ETA eran fluidas y se produjeron varios encuentros clandestinos en Madrid, en los que también participaron representantes del Exèrcit Popular Català (EPOCA), embrión de Terra Lliure. En París la UPG y ETA pm mantenían una estrecha colaboración y llegaron a participar en actos públicos conjuntos contra la dictadura de Franco.

La madrugada del 12 de agosto de 1975 la Guardia Civil mata en Ferrol al militante de la UPG Xosé Ramón Reboiras, más conocido como Moncho Reboiras –integrante de ese pequeño Frente Armado– tras un tiroteo en el que logran huir otros dos miembros de la UPG. La operación continúa con una importante redada en la que ‘caen’ varios militantes y provoca la huida a Portugal –donde se había producido la Revolución de los Claveles un año antes– de los principales dirigentes de la UPG.

A pesar de que Reboiras se convierte desde ese momento y hasta hoy en un mártir del independentismo gallego, su muerte no tuvo un efecto alentador de la ‘lucha armada’, sino todo lo contrario. La cúpula de la UPG se vio obligada a poner encima de la mesa un debate que existía en el seno de la organización desde comienzos de 1970. La muerte de Franco, el comienzo de la transición a la democracia con la aprobación de la Ley de Reforma Política y las carencias logísticas de la propia organización reforzaron la posición de quienes defendían las vías políticas y el abandono de cualquier actividad armada.

Así, en 1976 la UPG impulsa junto a otros pequeños partidos nacionalistas el Consello das Forzas Políticas Galegas, que redactará las Bases Constitucionais, documento que reivindica el derecho de autodeterminación para Galicia y supone una ‘hoja de ruta’ para la defensa de los postulados independentistas en el ámbito institucional de la todavía embrionaria democracia española. Nace el Bloque Nacional Popular Galego como marca electoral de la UPG que desembocará en 1982 en el actual Bloque Nacionalista Galego. En los primeros años de la democracia la UPG vota en contra del Estatuto y se mantiene en posiciones muy radicales, estrecha sus relaciones con Herri Batasuna y no condena los atentados de ETA, pero se mantiene al margen de la actividad terrorista. En 1986 el BNG culmina su particular transición cuando Xosé Manuel Beiras obtiene su primer acta de diputado en el Parlamento de Galicia y jura la Constitución.

Pero este tránsito hacia la integración en el sistema democrático e institucional, estuvo plagado de escisiones de los sectores más radicales que en algunos casos derivaron en la formación de pequeñas organizaciones de carácter terrorista. La más importante es la encabezada por el poeta Xosé Luis Méndez Ferrín –actual presidente de la Real Academia Galega. En desacuerdo con la opción de la UPG por las vías exclusivamente políticas plasmadas en las Bases Constitucionais, abandona la organización en 1977 para fundar el Partido Galego do Proletariado, que en 1980 desemboca en la Galiza Ceive-Organización de Liberación Nacional, que actuará como brazo político de la organización terrorista Loita Armada Revolucionaria (LAR).

LAR comete su primer atentado el 28 de julio de 1978 con la quema de varios camiones en Santiago de Compostela. También perpetró varios atracos a sucursales bancarias y colocó explosivos en las obras de la Autopista del Atlántico, en septiembre de 1979. En 1980 LAR es desarticulado por la Policía. Méndez Ferrín y otros miembros de la organización son detenidos y encarcelados, acusados de "constituir un grupo armado que persigue la independencia de Galicia".

En 1984, el que fuera líder de LAR, Antón Arias Curtos, funda con otros militantes de Galiza Ceive-OLN y ex militantes de la UPG el que será el más importante grupo terrorista del independentismo gallego: Exército Guerrilheiro do Povo Galego Ceive EGPGC (Ejército Guerrillero del Pueblo Gallego Libre). Entre 1986 y 1991 perpetró cerca de noventa atentados, la mayoría de ellos contra torres de alta tensión de Unión Fenosa en zonas deshabitadas.

Sus atentados más conocidos tuvieron como objetivo el chalé de Manuel Fraga en la localidad de Perbes (La Coruña) en 1988 –sin daños personales– y la discoteca Clangor de Santiago de Compostela –un local mítico de la 'movida universitaria' en los 80– el 12 de octubre de 1990. Este último pudo ser una auténtica masacre. Los terroristas pretendían explosionarla cuando estuviese vacía, ya que consideraban la discoteca como un centro de distribución de droga. Pero las vibraciones producidas por la música provocaron la detonación del explosivo con el local lleno, cuando estaban colocando la bomba. Murieron los dos terroristas y otra persona, y otros 49 jóvenes resultaron heridos. La otra víctima mortal en la nefanda historia de este grupo fue un guardia civil asesinado en el municipio coruñés de Irijoa en 1989. El EGPGC desapareció en 1993, tras ser desmantelado completamente por la Policía y la Guardia Civil.

El último episodio terrorista relevante estuvo protagonizado por la Asamblea da Mocidade Independentista (AMI). Nació en 1993 como rama juvenil de la Asamblea do Povo Unido (APU) –brazo político del EGPGC– pero tras la disolución de éste en 1995 continuó con su actividad de forma independiente. El 24 de julio de 2005, víspera del día de Galicia, dos integrantes de este grupo colocaron una potente bomba en la sede de Caixa Galicia en Santiago de Compostela, en el centro de la ciudad. La bomba causó importantes daños materiales pero milagrosamente –explotó en pleno día– no hubo que lamentar heridos. Los responsables del atentado fueron detenidos, juzgados y condenados en la Audiencia Nacional a tres y cinco años de cárcel.

En 2006 toma el relevo el grupúsculo denominado Resistencia Galega, que según las fuerzas de seguridad tiene su vivero en la AMI. Ha reivindicado varios atentados con artefactos explosivos de escasa potencia que han ocasionados pequeños daños en sedes de los partidos políticos y empresas constructoras, hasta su reciente desarticulación.

Todos estos grupos tienen en común su marginalidad política y social. En Galicia el nacionalismo, y mucho más el independentismo, ha sido siempre minoritario y su influencia tan solo ha sido relevante en el ámbito cultural y folclórico, pero no en el político-ideológico. La idea de ‘un conflicto con España’ no ha calado en una sociedad que ha dado la espalda a las opciones rupturistas. Sin un fuerte respaldo social, como el que ETA tiene en el País Vasco, el recorrido de los sucesivos conatos de importar el terrorismo a Galicia, ha sido y es prácticamente nulo.

Conflicto
Carlos Ferrater: 'El catalán frena la captación de estudiantes de talento y profesorado internacional'
Es una de las conclusiones plasmadas en el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona
HSF www.lavozlibre.com 10 Diciembre 2011

Barcelona.- Es una voz autorizada en el mundo de la cultura catalana, y, por ende, española. El arquitecto Carlos Ferrater, cree que "la lengua catalana es un freno a la hora de captar estudiantes de talento y profesorado de todo el mundo".

Ferrater ha llegado a esta conclusión tras participar, junto a un nutrido grupo de empresarios y personalidades de la sociedad civil de Cataluña, en la eleboración del Plan Estretégico Metropolitano de Barcelona.

Las recomendaciones del grupo de expertos se han centrado en el papel que la lengua catalana juega a la hora de atraer inversión y capital extranjero a la ciudad condal. A la vista de las conclusiones, un papel mucho más negativo que positivo. No sólo se cierra el paso al talento internacional, sino al nacional. La política lingüística de la Generalitat de Cataluña, que sanciona los comercios que rotulan en castellano, impide que los niños puedan recibir sus clases en el idioma oficial y común de España y que obliga a emitir un cincuenta por ciento de películas en catalán, ha perjudicado con su intransigencia nacionalista que Barcelona avance a un ritmo considerable.

El presidente de honor de la Caixa, Ricard Fornesa, ha pedido "un trilingüismo efectivo, naturalmente el catalán, pero también un castellano profundo y un inglés serio". La mayoría de consultados ha coincidido en destacar que "el bajo nivel de inglés de la población y de la Administración es un problema", aseveró.

En sintonía con Fornesa, el director general del IESE, Jordi Canals, apuntó que "hay serias deficiencias en la enseñanza secundaria, la formación profesional y la enseñanza universitaria". Canals ha reclamado un aumento de la "oferta de programas en inglés de primer nivel internacional".

Carlos Losada, ex director general de Esade, ha añadido que "tenemos que dominar más idiomas: el catalán como lengua propia de Catalunya, el castellano como lengua también nuestra y patrimonio de los catalanes, y después, de manera especial, el inglés. Y, quizás, después de un buen inglés, otro idioma: ¿el árabe? Esto en el marco de una educación que nos permita una apertura al mundo y que facilite la internalización de nuestra sociedad, sin que represente ninguna pérdida de nuestra identidad sino más bien su fortalecimiento", aseguró.

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