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Recortes de Prensa   Domingo 18 Diciembre 2011

 

La casta nos hunde con su deuda
EDITORIAL Libertad Digital 18 Diciembre 2011

Si hay un dato que demuestra indiscutiblemente la catadura política de nuestros gobernantes, ése es el crecimiento del volumen de la deuda pública desde que comenzó la crisis económica.

En los últimos cuatro años, y al tiempo que exigían austeridad a los ciudadanos, los políticos nos han endeudado a todos los españoles en 325.000 millones de euros más de lo que ya lo estábamos, lo que supone un incremento del 185% de la deuda pública total, que la actual y las dos siguientes generaciones tendremos que devolver a través de más impuestos.

En contra de las periclitadas doctrinas keynesianas, hoy sólo aptas para distracción de socialistas ociosos, el endeudamiento público es la principal losa de las sociedades para lidiar con una crisis cuya salida todavía no se vislumbra en el horizonte. En el caso de España, además, contamos con el agravante de una administración pública sobredimensionada.

En este resumen de la infamia presupuestaria la palma se la llevan, como siempre, las comunidades autónomas, cuyos gobernantes han sido capaces de disparar el total de la deuda que tenían acumulada hasta los 135.000 millones de euros, nada menos que un incremento del 225% en este mismo periodo, en el que proclamaron a los cuatro vientos su voluntad de actuar con el exigible rigor presupuestario para no agravar la situación de unas finanzas autonómicas en fase terminal.

Pero ni siquiera la constatación de la ruina que ha provocado a España es suficiente para que la clase autonómica reaccione con un mínimo de sensatez. Como hemos relatado en estas mismas páginas, las once comunidades que ya han elaborado su proyecto de presupuestos para el próximo ejercicio han decidido aumentar en más de un 30% el volumen de dinero pedido a crédito que sus ciudadanos habrán de devolver.

Con los ingresos tributarios desplomados y su nula voluntad de eliminar los miles de organismos y gastos inútiles que inundan una administración periférica desmadrada, los políticos autonómicos han decidido hundirnos más en la recesión, de cuya salida cabe dudar hasta que no se tomen medidas radicales contra este engendro administrativo que amenaza con arruinarnos de forma definitiva.

He aquí un excelente argumento para la primera reunión que Rajoy mantenga con los dirigentes autonómicos, pertenezcan o no a su partido. O se toman medidas radicales o seremos los últimos en salir de la crisis. Si es que algún día salimos.

A mirar en los cajones
Vicente A. C. M. Periodista Digital 18 Diciembre 2011

Por fin se van. Ayer se celebró el último Consejo de Ministros de la etapa de Zapatero. Fieles a su soberbia y prepotencia, han sido incapaces de hacer un ligero balance se su gestión. Aunque no hace falta, los resultados electorales han dejado muy clara la opinión de los ciudadanos y la pérdida de más de cuatro millones y medio de votos es una nota de suspenso sin discusión. Claro que genio y figura hasta la sepultura y ahí tenemos al portavoz Blanco diciendo a los periodistas que "no les va a dar el gustazo de admitir errores".

Y eso lo dice precisamente el que se encuentra hasta el cuello salpicado por las denuncias de uno de los imputados y detenidos en el caso "Campeón" y con el que despachó en una gasolinera. Y eso lo dice quien durante años ha sido el látigo de la "honorabilidad" contra el PP y el que ha visto en los demás la paja mientras era incapaz de mirarse en el espejo y ver la viga que llevaba. Para Pepiño se han pasado los días de rosas y vino y viene una oscura etapa donde sin duda saldrán a relucir todas las miserias que se esconden bajo las alfombras de sus famoso ático con vistas en la ría gallega.

Ahora viene la hora de la verdad y saber con seguridad cual ha sido la herencia que deja Zapatero y sus gestores. Ha llegado la hora de abrir los cajones y, como ya sucediera en Castilla la Mancha y otros municipios de España, salgan a la luz todos los desmanes e hipotecas que han mantenido ocultos durante este periodo de "traspaso de poderes". También será hora de verificar cuanta información ha sido destruida o borrada de las bases de datos para dificultar que se efectúe una auditoría en profundidad.

Ha llegado la hora de que Rajoy no solo diga qué es lo que pretende hacer, sino que exponga con claridad la situación de la que parte y que puede condicionar o incluso impedir la puesta en marcha de algunas de las medidas más importantes. Porque no es lo mismo deber el 66% del PIB que el 86%. y eso no se sabrá con certeza hasta haber realizado una auditoría fiable de las cuentas que el Gobierno de Zapatero ha comunicado en las reuniones del traspaso.

He hablado que el PSOE y zapatero se han comportado de una forma desleal y que han aprovechado está prórroga legal, en mi opinión excesivamente larga, para intentar dejar una estructura afín a sus intereses en puestos claves de la Administración. Un traspaso con inquilinos indeseables, sectarios y dispuestos a poner zancadillas a la gestión del PP. Y esa será una de las prioridades que deberá acometer el PP. El cese inmediato de todos estos nombramientos y ascensos precipitados, una limpieza general a la que yo llamaría sin tapujos depuración. Porque no debe aceptarse además del pufo económico, el nido de víboras dispuestas a emponzoñar la acción de gobierno.

Se van, pero en realidad dejan tras de sí un campo sembrado de minas y de trampas para hacer fracasar al PP. Ni Zapatero, ni Rubalcaba, ni ninguno de la ejecutiva del PSOE son de fiar. Al contrario, su única obsesión desde el minuto uno tras haber perdido las elecciones es la de crispar el ambiente, y exigir medidas urgentes y resultados inmediatos, aunque oponiéndose a cualquier tipo de medida que consideren lesiva para su "bienestar social", sabiendo que la recuperación pasa ineludiblemente por una rebaja importante de ese ficticio "bienestar" logrado solo a base de endeudamiento y descontrol del gasto.

El enemigo de la crisis son aquellos que han contribuido a su monstruoso desarrollo y que ahora tras ser echados del poder, ni admiten su responsabilidad, ni van a permitir que otros les pongan en evidencia y les desenmascaren ante los ciudadanos. A esos son a los que hay que combatir y no permitir que vuelvan a engañar.

La ‘arrastrada’ toga de Conde-Pumpido
Ramiro Grau Morancho. www.gaceta.es 18 Diciembre 2011

La Fiscalía a sus órdenes actuó como si fueran abogados defensores del PSOE.

La publicación de documentos secretos de Estados Unidos por Wikileaks demostró que Cándido Conde-Pumpido había sido puesto a la cabeza de la Fiscalía del Estado para que sirviese al PSOE y a su Gobierno, y a su política, tanto interior como exterior. La primera de ellas, caracterizada por la persecución judicial a algunos miembros del PP.

Conde-Pumpido procede de una familia de raigambre en el mundo jurídico, de derechas de toda la vida, pero el niño, como otros muchos juristas que conozco, se ha inclinado a babor, como forma de hacerse perdonar sus antecedentes familiares, o tal vez para matar al padre, que dicen los psiquiatras; es decir, hacer justo lo contrario de lo que ha mamado desde niño y ha vivido en su casa.

Conde-Pumpido ha actuado en estos años como un lacayo del PSOE, de una forma totalmente sectaria y partidista. Su famosa frase de que “habrá que arrastrar las togas por el polvo del camino” realmente ha sido cierta; ha puesto la toga fiscal a los pies del político de turno.

Se ensañó persiguiendo a Francisco Camps, mientras miraba para otro lado en el escándalo de los expedientes de regulación de empleo de Andalucía, en el caso Faisán, en el enriquecimiento a todas luces injustificable del señor Bono, y en tantos y tantos otros asuntos que podían perjudicar al PSOE. La Fiscalía a sus órdenes –y nunca mejor dicho– actuó como abogados de la acusación particular contra el PP, y abogados defensores del PSOE… Fiscales acreditados, de la primera categoría de la carrera, decían en privado que les producía vergüenza ajena las actuaciones –o la falta de ellas, según la conveniencia política– de la Fiscalía, siguiendo siempre las instrucciones de Conde-Pumpido, que no tiene nada de cándido.

De puertas adentro de la Fiscalía, ha actuado con un total autoritarismo y de forma demagógica, tomando medidas y dictando circulares e instrucciones totalmente irrealizables, dada la falta de medios de la institución, pero que quedaban muy bien de cara a la opinión pública. Y promoviendo una política de nombramientos no por mérito y capacidad profesional, sino por proximidad ideológica y personal. Dejando totalmente marginadas a personas muy valiosas, pero que habían tenido la osadía de llevarle la contraria u opinar de forma distinta a la suya.

Su asistencia al Consejo de Ministros, con voz pero sin voto, suponemos, en calidad de asesor jurídico del Gobierno, al igual que el abogado general del Estado –quien sí estaba cumpliendo sus obligaciones profesionales– fue la gota que colmó el vaso del Consejo Fiscal, sumiso donde los haya, para atreverse a quejarse de dicha presencia, que pone de relieve la total dependencia de la institución, o al menos de su cabeza. Y ello en abierta contradicción con el art. 124. 1 de la Constitución, que establece: “El Ministerio Fiscal… tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley…, así como velar por la independencia de los tribunales y procurar ante estos la satisfacción del interés social”. Y ello por mucho que el Estatuto Orgánico permita en su art. 9º, 2, que “en casos excepcionales podrá ser llamado a informar ante el Consejo de Ministros”. A informar, no a asesorar al Gobierno, que no es lo mismo…

En que quedamos, ¿Conde-Pumpido está al servicio de los derechos de los ciudadanos o a las órdenes de quien ha propuesto su nombramiento al Rey? Es decir, el Gobierno del PSOE. La conclusión es obvia, y no necesita más comentarios. No sólo eso, sino que se ensucia –y empaña el prestigio de la institución– convirtiéndose en abogado del Gobierno, o más bien en el perro de presa del PSOE, para atemorizar a los controladores.

La Ley 50/1997, del Gobierno, establece en su artículo 5. 2, que “a las reuniones del Consejo de Ministros podrán asistir los secretarios de Estado cuando sean convocados”. ¿Se ha asimilado al señor Conde-Pumpido a secretario de Estado? ¿Y tendrá obligación legal de mantener el secreto de las sesiones, cuando el número 3 del citado artículo dice que “las deliberaciones del Consejo de Ministros serán secretas”…? Aunque tal vez la presencia de Conde-Pumpido pueda tener su acomodo legal en el artículo 4, 2: … Además de los ministros titulares de un departamento, podrán existir ministros sin cartera, a los que se les atribuirá la responsabilidad de determinadas funciones gubernamentales”. Tal vez considere Zapatero que la Fiscalía General del Estado es una función gubernamental, concreta y determinada…

Su buen nombre profesional como Magistrado del Tribunal Supremo se ha cubierto de “polvo del camino” –por no decir de otra cosa– tras su paso por la Fiscalía General del Estado. Sic transit gloria mundi…

*Ramiro Grau Morancho es abogado y ex fiscal sustituto.

Exclusiva: el día 3 de mayo de 2006
Zapatero, Garzón, Rubalcaba y De la Vega, en Moncloa antes del chivatazo del 'Faisán'
Lucinio Serrano. www.gaceta.es 18 Diciembre 2011

El juez Baltasar Garzón se reunió la noche del 3 de mayo de 2006, nueve horas antes del chivatazo del Faisán, en el Palacio de La Moncloa con Zapatero, Rubalcaba y De la Vega.

El juez Baltasar Garzón se reunió con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y sus más cercanos colaboradores en materia de seguridad –el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, su secretario de Estado, Antonio Camacho, y la que era la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega– en el Palacio de La Moncloa la noche del 3 de mayo de 2006, horas antes de que se produjera el chivatazo que frustró la operación policial contra ETA dirigida por el magistrado Fernando Grande-Marlaska, entonces sustituto de Garzón al frente del Juzgado número 5 de la Audiencia Nacional.

Así lo aseguran a LA GACETA fuentes de la seguridad de Moncloa de la máxima solvencia, que explican que Rubalcaba fue el primero en llegar a la reunión (a las 23.45 horas), seguido de De la Vega y Camacho.

Garzón, tras un largo viaje, accedió al complejo presidencial como “visita VIP”, con lo que no tuvo que acreditarse ante los servicios de seguridad de Moncloa, según explican las mismas fuentes, que aseguran que los responsables de seguridad recibieron la orden de desconectar las cámaras de vídeo, de modo que nunca quedó constancia de la visita. El encuentro se prolongó hasta las dos de la madrugada, momento en que los invitados abandonaron el palacio presidencial “en orden inverso al de llegada”.

Garzón visitó La Moncloa tras aterrizar presumiblemente en Barajas procedente de Nueva York, desde donde había telefoneado esa mañana a Grande-Marlaska para tratar de convencerle sin éxito de que no ejecutara la operación contra ETA, según la declaración del comisario José Cabanillas en sede judicial.

Un día después del encuentro en Moncloa, un policía alertó al dueño del bar Faisán y contacto con ETA, Joseba Elosúa, de que se iba a ejecutar una operación policial contra ellos. El operativo dirigido por Grande-Marlaska se vio frustrado por este chivatazo cuyos autores –tanto ejecutivos como intelectuales– aún no han sido desenmascarados por la Justicia.

Y es que días después el juez Garzón regresó oficialmente de Nueva York para hacerse cargo del Juzgado número 5, que era el suyo, y por lo tanto del caso Faisán, que investigaba el chivatazo que se produjo ese día a la banda terrorista. Bajo la dirección de Garzón, se apartó a la Guardia Civil de las pesquisas por el método de no ordenarles más diligencias y se personalizó la investigación en el entonces inspector –hoy comisario– Carlos Germán y su equipo, a pesar de que este grupo policial podía ser considerado sospechoso al estar en el bar Faisán en el momento de los hechos y conocer todos los datos del frustrado operativo.

De hecho, las investigaciones llevadas a cabo desde entonces por el equipo investigador no han llevado a ningún sitio más que a señalar a tres policías contra los que no había suficientes indicios, como confirmó posteriormente el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.

Garzón también se resistió a pedir a la Justicia gala –dado que la operación policial frustrada por el soplo era conjunta entre España y Francia– su versión de los hechos, iniciativa solicitada por la acusación popular.

Tras la suspensión de Garzón, el juez fue sustituido por el magistrado Pablo Ruz, que relanzó las pesquisas, pero mantuvo al mismo equipo investigador. Así, tras una serie de diligencias, el nuevo instructor decidió imputar y luego procesar a los tres policías señalados por el grupo de Carlos Germán: el jefe superior de Policía del País Vasco, Enrique Pamies; el inspector J. M. B.; y el entonces director de la Policía, Víctor García Hidalgo.

Sin embargo, la inexistencia de indicios solidos provocó que el Pleno de la Sala de lo Penal ordenara al instructor revocar el auto de procesamiento e iniciar nuevas diligencias que, en el mismo sentido de la investigación o en otro, arrojaran nueva luz al proceso, que desde ese momento se encuentra paralizado.

Durante la instrucción, ha habido un montón de diligencias propuestas por las acusaciones populares e incluso por la propia defensa que el juez no ha autorizado y que podrían haber aclarado más los hechos.

También ha sido polémico el papel del fiscal Carlos Bautista, quien pidió el archivo de la causa sin ver siquiera el vídeo que grabó la entrada del bar Faisán. Asimismo, tras la llegada de Ruz al Juzgado, cambió de criterio y pidió nuevas diligencias, cuando antes había solicitado el fin de la causa.

Las trabas burocráticas mantienen paralizados 14 proyectos comerciales
M. Cupeiro. Madrid www.gaceta.es 18 Diciembre 2011

Equivalen a 200.000 metros cuadrados de extensión, 2.500 millones de inversión y 8.000 empleos. Se tarda hasta ocho años en obtener la licencia de apertura.

Alcorcón, Paterna o Sevilla quedan lejos de Nueva Delhi; lo que no impide que Ikea las compare. La multinacional de mobiliario y decoración lleva desde 2008 intentando abrir un nuevo centro en la ciudad madrileña, mientras espera y el tiempo pasa, acaba de obtener autorización para entrar en el país asiático. Así que la empresa sueca lanza una advertencia: “India es un lugar con un gran potencial y empieza a competir con España”.

El caso de Ikea es especial ya que la empresa destina hasta el 80% de lo que gana en sus centros a abrir otros nuevos y necesita que los plazos no se alarguen. Pero su advertencia no es la única. El resto de las 16 grandes empresas de distribución que forman parte de la patronal Anged –entre ellas El Corte Inglés, Alcampo, Eroski, Fnac o Carrefour– acaban de denunciar que los problemas burocráticos mantienen paralizadas inversiones por valor de 2.500 millones de euros en España.

Un importe equivalente al desembolso realizado por todas ellas en 2010, año en el que aumentaron su extensión comercial en unos 200.000 m2. La superficie de un gran hipermercado se sitúa entre los 12.000 o 14.000 metros cuadrados, con lo que los proyectos paralizados pueden llegar a unos 14.

En todo caso, esa inversión podría llegar a crear hasta 8.000 empleos directos. Pero entre los cinco y ocho años que se tarda de media desde que se solicita la licencia hasta que se abre el centro pueden pasar muchas cosas. Así que Anged advierte que esos empleos y esa inversión corren el peligro de ser desviados a otros países. Sólo el plan de expansión de Ikea contempla doblar su número de centros en España hasta 2020, ahora son 14. Un objetivo al que destinará 2.500 millones y con el que creará unos 18.000 puestos de trabajo directos e indirectos.

Por su parte, el director general de Toys ‘R’ Us, Juan Arrizabalaga, se queja de que tiene paralizados desde hace años dos proyectos en la zona Noreste de España. “Cada uno de estos centros supondría una inversión de entre 10 y 15 millones y crearían hasta 150 empleos directos e indirectos”. Arrizabalaga apunta que la mayor dificultad que se ha encontrado son las trabas de “algunas comunidades autónomas, que tienen leyes que te dicen dónde puedes abrir mientras las normas europeas dicen que nadie debe limitar mi libertad”.

El profesor del IE Business School Juan Barba señala que es razonable tener unas reglas, “no pondría nunca un Ikea en el Retiro de Madrid”. Aunque señala que hay restricciones razonables y otras que no lo son como el que algunas comunidades pidan informes y opiniones para dar las licencias de aperturas a grupos que no deberían opinar, “entonces es cuando aflora la España del Lazarillo de Tormes”.

Ikea es, de las grandes empresas de distribución, una de las que más abiertamente denuncia todas las trabas burocráticas. Papeleo al que ahora se juntan los problemas económicos de las Administraciones Públicas. El conflicto en Alcorcón es que el nuevo ayuntamiento de la ciudad tiene las arcas vacías y no puede urbanizar el terreno que en 2008, con el anterior alcalde, adquirió Ikea por 24 millones. Una dificultad que la firma se ha encontrado ya en otros lugares.

demoledor informe de la 'troika'
Grecia se ríe de Europa: ni reformas estructurales ni reducción del gasto público
El FMI desenmascara a Atenas. Pese a lo prometido, no reduce un ápice el gasto público, no aplica reformas y tan sólo sube impuestos.
Adriá Pérez Martí Libertad Digital 18 Diciembre 2011

Huelgas, disturbios, batallas campales y hasta muertos en las protestas contra las presuntas políticas de austeridad aplicadas por el Gobierno de Grecia bajo presión de la UE. Unas políticas de austeridad cada vez más vilipendiadas y criticadas desde diversos ámbitos por creer que están empeorando y alargando la difícil situación del país heleno.

Sin embargo, el enésimo informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), elaborado por el equipo destinado a revisar las cifras y las actuaciones de Atenas, nos da cuenta de una situación radicalmente distinta, en la que las políticas de contención y reducción del gasto público brillan por su ausencia y las reformas estructurales no se implementan a pesar de ser aprobadas por el Parlamento tras las exigencias de Bruselas.

El propio jefe de la delegación internacional, Poul Thomsen, ha admitido hace unos días que se ha confiado demasiado en el incremento de ingresos vía subida de impuestos, y que las medidas fiscales y estructurales comprometidas no se han llegado a implementar durante 2011.

Si a la nula aplicación de políticas de austeridad y de reformas estructurales se le añade que la situación de la economía griega es, de por sí, insostenible, se explica el por qué, tal y como recoge el propio informe, la economía helena se haya deteriorado durante el presente ejercicio, año en el que incluso se esperaba el inicio de la recuperación.

Así, el documento del FMI revisa a la baja los principales indicadores económicos, como el decrecimiento del PIB -mayor de lo esperado-, una tasa de paro que ha alcanzado el 16,5%, un incremento en la contracción del crédito, y un suma y sigue que dan testimonio de que las cosas en Grecia van de mal en peor. Y ello, precisamente, porque el Gobierno, en lugar de liberalizar la economía, incrementa los impuestos, no reduce el gasto público ni aplica las reformas estructurales.

Incremento de impuestos
Si bien es cierto que se ha reducido en parte la tributación en el Impuesto sobre Sociedades (por ejemplo, disminución del tipo impositivo del 40% al 20% sobre los beneficios distribuidos), la estrategia fiscal diseñada a medio y largo plazo (MTFS) por la troika y aceptada por el Gobierno griego -cuya implementación se completará en años venideros- se basa fundamentalmente en incrementar la tributación a las personas físicas, ya sea a través del Impuesto sobre la Renta o sobre el Patrimonio, ya sea a través del IVA o los Impuestos Especiales.

Sobre el Impuesto sobre la Renta, las directrices contempladas en la MTFS se han centrado en eliminar deducciones, reducir el umbral que exime de tributar por este impuesto e introducir nuevas cargas a las rentas personales.

Respecto al Impuesto sobre el Patrimonio, la estrategia adoptada se focaliza en reducir el umbral que exime de tributar por este impuesto, al mismo tiempo que se elevan los tipos impositivos mínimos o, incluso, se introducen nuevos impuestos como, por ejemplo, sobre el lujo -que gravan la adquisición de vehículos de alta gama, embarcaciones y otro tipo de bienes-.

Sin embargo, es la imposición indirecta la que ha sufrido un mayor incremento. Así, el IVA se ha subido en un 20%, llegando a fijarse su tipo impositivo general en el 23%. Todavía ha sido mayor la subida de los impuestos especiales sobre la gasolina, tabaco y bebidas alcohólicas: un 33%.

En vista de este sustancial incremento fiscal, ha sido el propio Jefe de la delegación del FMI en Grecia el que concluyó el pasado martes que en 2011 "hemos alcanzado el límite de lo que se puede conseguir a través de subidas de impuestos", por lo que se hace necesario reorientar la estrategia tributaria por la vía de la eficiencia en la gestión y recaudación más que en la de subir de nuevo los impuestos.

Nula disminución del gasto público
Y aunque el incremento de los impuestos ya es de por sí un revés para una economía en recesión, a ello hay que sumar la pobre actuación del Gobierno griego, que ha sido incapaz de reducir el déficit según lo previsto.

A pesar de los muchos anuncios que han efectuado las autoridades helenas para implementar una política de austeridad, lo cierto es que la disminución del gasto público durante 2011 no ha experimentado apenas reducción sino, incluso, un aumento en términos generales.

Así, los últimos datos de ejecución presupuestaria disponibles para el presente ejercicio muestran cómo el gasto público central se ha mantenido a un nivel similar al de 2010 (debe tenerse en cuenta que el gasto del Gobierno central supone alrededor del 65% del total del sector público, derivando el resto de la Seguridad Social y los entes locales).

El siguiente gráfico muestra cómo Atenas ha utilizado la inversión pública -aplazamientos y disminuciones de la inversión pública y militar- para contener levemente el gasto público central (excluidos los gastos financieros).

Esta evolución del gasto no hace más que evidenciar que el Gobierno griego no ha realizado una de las tareas más importantes y complejas, que es la de reformar la Administración Pública para disminuir su tamaño y mejorar su eficiencia; y se ha valido del recurso fácil de disminuir o aplazar las inversiones programadas, algo comparativamente más sencillo y con menor resistencia por parte de los sectores más radicales de la sociedad.

Sin embargo, la falta de una actuación clara y contundente en la reducción del gasto público y, por ende, del déficit -que este año rondará el 9% cuando el objetivo era del 7,5%- está provocando el incremento de los intereses que deberá pagar el Gobierno heleno. Hasta noviembre de 2011, los intereses que el Estado griego ha pagado se han incrementado en unos 2.600 millones de euros, un 20% más que el año anterior.

Por consiguiente, es dudoso admitir que haya habido una política de austeridad merecedora de tal nombre. Más bien al contrario, el Gobierno griego no ha acometido las medidas necesarias para reducir drásticamente el gasto ordinario de la administración pública y conseguir así que su tamaño y estructura se adecue a la terrible situación económica que el país sufre en la actualidad. Además, no debería olvidarse que todas estas cifras podrían empeorar si tenemos en cuenta que las variaciones en el gasto público que se producen de noviembre a diciembre suelen ser notables.

Parálisis en las reformas estructurales
No sólo el incremento de impuestos y la ineficaz reducción del gasto público están provocando que la recesión en Grecia esté siendo más cruenta durante este año. Los pobres resultados de las reformas estructurales emprendidas se deben en parte a lo que asépticamente el informe del FMI denomina una "desconexión entre la legislación y la implementación".

De hecho, gran cantidad de medidas adoptadas y aprobadas a lo largo de este año no han sido implementadas todavía. Basten algunos ejemplos recogidos en el siguiente cuadro, de acuerdo con el informe del FMI, para observar que la aplicación de estas mediadas -que de por sí son limitadas y poco ambiciosas- se está demorando meses y meses.

El resultado de esta lentitud y resistencia a realizar todas las medidas prometidas por parte del Gobierno podría resumirse, anecdóticamente, en que Grecia sólo ha escalado una posición en el índice elaborado por el Banco Mundial para 2011 en su informe Doing Business, situándose en el honroso puesto 100 de 181 países analizados.
http://www.libremercado.com/2011-12-17/grecia-se-rie-de-europa-ni-reformas-ni-reduccion-del-gasto-publico-1276444518/

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La gran (y terrible) semana de Rajoy
Carlos Dávila www.gaceta.es 18 Diciembre 2011

En veinticuatro horas Mariano Rajoy estará pronunciando el discurso más trascendente de su vida. Hombre de gestos y actitudes templadas, quizá recuerde su oposición al Registro de la Propiedad, con certeza también, la segunda intervención pública más importante de su existencia. Son dos momentos desiguales pero marcados los dos por un desafío brutal: en el primer caso, el de mañana, en convertirse no ya en presidente, que eso no guarda secreto alguno, sino en un jefe de Gobierno fiable, el adjetivo con el que ha construido toda su trayectoria política. Se dirá que todas las investiduras de los presidentes desde la restauración han sido complicadas.

Es verdad por distintas razones: Suárez articuló un cúmulo de argumentos que tenían por fin único acometer la construcción democrática de España. Erró de medio a medio cuando, por su miedo escénico (un concepto que se atribuye ese inmenso simulador de cultura que atiende por Valdano) se negó a debatir sus propuestas con los grupos de la oposición. Aquel instante fue el comienzo de su caída.

Su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, el presidente intelectualmente más preparado que haya tenido nunca nuestro país, advino al poder en circunstancias dramáticas: el golpe de Estado de unos espadones decimonónicos que ni sabían lo que se cocía por el mundo ni tenían la menor intención de dejar que los ciudadanos pensaran a su libre albedrío; luego llegó González, arrebolado con 202 escaños, ahíto de promesas intangibles y decidido, en principio, a no dejar piedra sobre piedra de todo lo que había sido España durante el siglo XX.

Cuando José María Aznar se dirigió al Parlamento, la Nación entera estaba conmovida por una crisis económica, entonces sin precedentes, por irregularidades de todo tipo, la corrupción absoluta del PSOE y un Estado de cloaca que se había situado al mismo nivel que los bandidos terroristas de ETA que hoy trabajan para Amaiur.

Por fin llegó, ¡y cómo llegó! Rodríguez Zapatero, un insolvente sectario, bodoque con ínfulas universales, que ha dejado España como un erial. Su herencia es una colosal calamidad que en un país con mayor dignidad que el nuestro tendría que ser seriamente juzgada en los tribunales. En estas condiciones, Rajoy encara, con el discurso de mañana, su semana más terrible, esta en la que tendrá que presentar al pueblo español el programa de austeridad más dramático de la historia de España.

Crisis global
Y en estas condiciones habla mañana Rajoy. Aparte de fiable, el nuevo presidente gusta de adjetivarse a sí mismo como previsible. No es moco de pavo esta doble definición de fiable y previsible tras una época de ocurrencias, a cual más estúpida e inconveniente que la anterior, y en la que, día a día, mes a mes, año a año, se ha ido deteriorando la convivencia nacional hasta abrirse una séxtuple crisis: social, económica, política, moral, territorial e institucional, que ahora le toca enmendar a Mariano Rajoy.

El empeño se antoja descomunal, pero no tiene otra posibilidad que ser cumplido: o se cierra el desastre o terminamos en el fondo del abismo. Rajoy ha realizado una campaña electoral únicamente volcado en la denuncia de la trágica situación económica que nos ha legado el incapaz, pero ahora, aparte –claro está– de corregir, con los tiempos corriendo a velocidad de vértigo, los desmanes, le aguarda a Rajoy reconducir toda esa crisis global que antes enunciaba.

Festines independentistas
Ya se verá cómo desde el primer instante los minoritarios intentan hacerle la vida imposible al presidente que será electo esta semana que comienza. Los minoritarios y, desde luego, algunos comparsas que se subirán al carro de la algarabía guardan en su agenda unos propósitos muy diferentes a los que se plantea el nuevo Gobierno.

Los separatistas enragés, o sea, Esquerra Republicana, el Bloque Nacionalista Galego, naturalmente Amaiur y la convaleciente Barkos se sumarán en ocasiones al festín independentista de todos estos separatistas que, como dijo el desgarbado individuo que se presentó ante el Rey como si viniera de una arrebatada cena navideña: “No queremos estar con ustedes”. ¿Cómo arrostrará Rajoy este desafío? Toda la impresión es que ya ha empezado a cultivar la cercanía de Convergència i Unió, cuyo representante en Madrid, digo, alguna vez tendrá que recuperar su cordura tradicional, la templanza que abandonó tan sospechosa como inopinadamente, en la última cita electoral.

No es imposible tampoco que en algunos momentos el PNV no palmee, como si fuera un acólito mocoso, las exigencias estrafalarias de los citados, y esos momentos deberán ser aprovechados evidentemente por Rajoy. La pregunta es si el presidente responderá, se lo insten o no, a las exigencias de los Larreina (por cierto, ¿qué hace el Opus de farra con los proetarras de Amaiur?) y demás sicarios del terror. Apuesto a que en principio no lo va a hacer.

Sudor y lágrimas
La información que se ha conocido hasta ahora es que Rajoy va a dedicar la mayor parte de su exposición de mañana a las urgencias más preeminentes del caos económico que le ha dejado el indigente intelectual que nos ha desbaratado España durante ocho años. Si las noticias que han llegado a LA GACETA son buenas, que lo son, lo más probable es que mañana mismo anuncie las líneas maestras de una auténtica reforma laboral que se aprobará en mayo.

Bramarán los sindicatos, sobre todo ese pobre y anticuado ugetista que se ha quedado en los sindicatos alemanes de Honecker, pero el cambio tiene que presentarse como radical en dos aspectos: en la trituración de una vez para siempre de esos convenios globales que afectan a todas las empresas sea cual sea su tamaño y sus posibilidades y en la movilidad, que fue uno de los conceptos que UGT y Comisiones rechazaron en la tímida reforma de Aznar.

Pero los anuncios de Rajoy no se van a quedar en este epígrafe. El sudor y las lágrimas empezarán en el mismo instante en que presente a consideración de los españoles un programa de austeridad como nunca se ha sufrido en España, probablemente mucho más duro del que, tras los Pactos de la Moncloa, defendió –y no pudo terminar, por eso se marchó– el profesor Fuentes Quintana.

Pero esto es lo que hay. Los empresarios han formulado ya una propuesta que no debería marginarse: la de que los funcionarios también estuvieran sujetos a los ajustes de plantilla. En un país como España, en el que estos trabajadores gozan de por vida de un salario fijo pase lo que pase, no está de más que lo que afecta a unos, los empleados privados, también afecte a los públicos, sobre los que se tiene una especie de pudor rayano en el miedo a tocar, siquiera sea levemente, sus condiciones de trabajo. En los últimos años, España se ha llenado de gentes de todo jaez provenientes en muchos casos del favor de los partidos en los diversos Gobiernos, ¿sería mucho pedir que a estos afortunados no se les aplicara distinto nivel de exigencia que a sus congéneres españoles?

Prudencia y sensatez
El de mañana será un duro trago, un marrón que no es la mejor bienvenida para un nuevo presidente. Es posible que los españoles de todos los tiempos siempre estemos tentados de pensar que el nuestro, nuestro momento no es el más difícil de la historia completa del país, pero díganme: ¿recuerdan ustedes una etapa de nuestra trayectoria que tenga abiertas en canal tal cantidad de crisis? Sinceramente, no. Rajoy, todo prudencia y sensatez, no es un personaje que se arrugue ante las dificultades ni tampoco huya de los retos.

Ha sobrevivido a empujones mil, incluso desde dentro de su partido, donde ahora se agolpan –esa es la mísera vida– los voceros que gritan: “Siempre hemos estado contigo, Mariano”. Tengo la impresión de que no olvida, porque no se trata de perdonar a los artificiales, pero interesados, rebeldes de antaño, sino de desconfiar de los que siempre estuvieron con ganas de traicionarlo.

Los anuncios de Rajoy no se van a quedar en la reforma laboral. El sudor y las lágrimas comenzarán en el instante en que presente un programa de austeridad como nunca se ha sufrido en España

Tres crisis y un diagnóstico: contra la autodestrucción
José Antonio Zarzalejos. El Confidencial 18 Diciembre 2011

Cuando Mariano Rajoy enfile el lunes la tribuna del Congreso para pronunciar el discurso de su investidura como presidente del Gobierno, habrán convergido las tres crisis que padece España, desatadas en su máxima virulencia este annus horribilis: la crisis económica, la crisis del modelo de Estado (el sistema autonómico y las tensiones segregacionistas en Euskadi y Cataluña) y la crisis de la forma del Estado (la monarquía). No obstante, las crisis, por graves que se presenten, pueden también convertirse en inmejorables oportunidades. A condición de que se afronten desde un espíritu positivo y correctivo. De lo contrario, es decir, si se encaran como ocasiones para derribar el sistema constitucional, lo que se produce es un efecto indefectiblemente autodestructivo.

Las sociedades mal conducidas por sus clases dirigentes -las políticas, pero también las económicas e intelectuales- no son muy distintas en sus comportamientos a los humanos en los suyos. El suicidio es el resultado de una pulsión interior que opta por la autoliquidación en vez de por la superación de la adversidad. La autodestrucción del sistema -por actos conscientes o temerariamente inconscientes- se corresponde al suicidio, especialmente, si como ocurre ahora en España tras los intentos de derribo la alternativa es el caos disgregador.

Aunque este análisis pueda tacharse de catastrofista, pesimista e, incluso, funerario, los hechos resultan elocuentes: el maltrato político al sistema constitucional es de tal envergadura que la gran transformación que España necesita es de carácter cívico y moral. Por una razón esencial: porque la conflictividad de nuestra vida política y que golpea a la arquitectura constitucional se fundamenta en malversaciones de la realidad, en argumentos falsos y en irresponsabilidades colectivas.

El conflicto y el latrocinio
En el País Vasco el independentismo radical -secundado históricamente en los momentos decisivos por el que se intitula moderado- agita un falso “conflicto político” de carácter secular que justificaría, o al menos, explicaría, el fenómeno terrorista. La verdad es que no hay tal conflicto, sino la emergencia durante más de cuatro décadas de una criminalidad terrorista que invoca el patriotismo vasco y el socialismo y que ha mantenido un comportamiento mafioso. La verdad es que la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía de Guernica otorgan a Euskadi el mayor autogobierno que quepa imaginar en un Estado unitario y autonómico, mucho más allá de un modelo federal, dejando en manos del Gobierno vasco desde la seguridad hasta las haciendas públicas.

Que pese a este colosal esfuerzo de empatía con las corrientes del nacionalismo vasco, el PNV siga prometiendo la Constitución “por imperativo legal”, mostrando ante el Rey su “preocupación” por las cuotas de poder que ha conseguido democráticamente el PP y reclamando componendas para alcanzar no se sabe qué pacto para un plácido final de ETA, constituye un abuso histórico sustentado en un terrible engaño, que golpea la legitimidad del sistema ante la sociedad vasca, que está lejos de mostrarse homogénea y uniforme en su identidad y pertenencia nacionales.

En Cataluña, el irredentismo independentista -igualmente secundado tantas veces por el nacionalismo moderado, ora pragmático, ora fronterizo al radical- ha encontrado una nueva formulación: “España nos roba”. En el Parlamento catalán, pese a la sensatez de su presidenta, se ha llegado al acuerdo de que nadie reprobará al orador que se refiera a España como “ladrona”, ni tampoco nadie, al parecer, se siente concernido por la agrupación de 157 ayuntamientos en la Asociación de Municipios por la Independencia, presidida por el alcalde de Vic, que pertenece al partido -Unión Democrática de Catalunya de Duran Lleida- que dice no desear planteamientos soberanistas.

En el Parlamento catalán se ha llegado al acuerdo de que nadie reprobará al orador que se refiera a España como “ladrona”, ni tampoco nadie se siente concernido por la agrupación de 157 ayuntamientos en la Asociación de Municipios por la Independencia, presidida por el alcalde de Vic, que pertenece al partido de Duran Lleida

Es cierto que Cataluña registra un déficit fiscal con el resto de España, pero ¿se contabilizan los retornos y el mercado que supone para Cataluña? Con el desempleo actual, ¿es igual ahora el déficit fiscal que en tiempos de bonanza? En todo caso, ¿cómo es posible que un Parlamento ampare una expresión, además de falsa, ofensiva para el conjunto español? Por lo demás, ocurre en Cataluña como en Euskadi: que los nacionalistas no parecen asumir la propia pluralidad de sus comunidades, que es la que no permite fórmulas de autogobierno sustancialmente diferentes a las constitucionalmente implementadas. El Gobierno de CiU, que atraviesa por enorme problemas, incluso de tesorería para pagar íntegramente las nóminas de diciembre, ha de mirar a sus predecesores del Tripartito para localizar buena parte de las tropelías financieras que muestran ahora sus peores consecuencias.

Esta irreductible crisis del modelo de Estado -basada en la reiteración de argumentos tantas veces falaces- tendría una conformación auténticamente política si se expresase en términos de rigor y veracidad: la independencia del País Vasco y de Cataluña, no sólo no es inviable desde el punto de vista material, sino que, además y sobre todo, lo es desde el punto de vista social, de tal manera que la fórmula autonómica asimétrica -que es la que está en vigor- y progresiva en el perfeccionamiento de los mecanismos de financiación, resulta ser la mejor de las posibles y a la que hay que ajustarse con realismo y lealtad.

Asalto al Palacio de Invierno
En lo que a la crisis de la forma del Estado se refiere -la de la Monarquía a propósito del caso Urdangarín- parece claro que no tendrá solución si se plantea como el asalto al Palacio de Invierno de los Zares. Da la entera impresión que por parte de algunos -no demasiados pero con mucho poder mediático y de presión- más que propugnar la regeneración de pautas, comportamientos, usos y privilegios malgastados por miembros determinados de la Familia Real o la familia del Rey, lo que se pretende en derribar la Corona como tal institución pasando de la crítica al escarnio y de los hechos probados a las insidias de mentidero que afectan directamente al propio Rey.

La crisis de ejemplaridad de algún/os miembros de la Familia Real responde a su torpeza ética, pero también a determinadas impasibilidades: ante una falsa democratización de la institución a cuyo entorno han accedido por vía matrimonial personas inidóneas sin que se haya advertido del peligro que ese paso comportaba; ante una estúpida complacencia hacia costumbres burguesas de altezas reales que por serlo no siempre pueden compatibilizar su situación privilegiada con la felicidad a la que puede aspirar cualquier ciudadano llano; y ante la de los poderes Ejecutivo y Legislativo que durante más de tres décadas se han abstenido de desarrollar el Título II de la Constitución dotando a la corona de un estatuto que pusiese a cada cual en su sitio y atribuyesen el correspondientes listados de derechos y de obligaciones.

Decirnos la verdad es la única manera de afrontar las tres crisis concatenadas, discerniendo entre aquellos que las aprovechan para destruir el sistema de los que pretenden remontarlas. Sin una actitud cívica de carácter ético que sea el fundamento de la recuperación, tampoco vamos a remontar en lo económico. Durante los años del socialismo gobernante, la sociedad española ha sido sometida a celadas, simulaciones, distracciones y mentiras. Hemos retrocedido a niveles de renta de 2002 y estamos ya a ocho puntos por debajo de la media de los países de la eurozona.

El reto es casi esencial: ser o no ser. Construir o destruir. Apostar por lo primero, es invitar y favorecer que el Gobierno gobierne con el instrumento -mayoría absoluta- que el pueblo español le ha conferido a través de las urnas. El peor escenario sería que el nuevo Ejecutivo -y poner a Amaiur en su sitio en el Congreso de los Diputados es un buen inicio- se dedicase a bailar con lobos, es decir, a contemporizar con los piqueteros del sistema que inoculan en la sociedad el vértigo atractivo que produce el vacío.

Los contables etarras escriben con sangre
Pedro de Hoyos Periodista Digital 18 Diciembre 2011

Pensar que las víctimas de ETA son tontas puede ser uno de los muchos defectos que acarree ser amigo de asesinos. Para ser amigo de una banda organizada de asesinos (iba a añadir “hitlerianos” pero no faltaría quien me recordase que más bien son estalinistas) hay que ser especialmente estúpido, ideológicamente sectario y carecer de sentimientos humanos.

Solamente quien reúna estas cualidades y otras del mismo tipo puede pensar que en el País Vasco ha habido dos bandos enfrentados, dos bandos que cada mañana o a la puesta del sol se citaban en el O.K. Corral para batirse frente a frente. Igualar a un asesino caído en un enfrentamiento con las fuerzas de la Democracia cuando iba a asesinar a un concejal de pueblo con ese mismo concejal que empleaba su tiempo libre en mejorar su pueblo o su barrio es sólo propio de mentes retorcidas, hipócritas y de cabezas ayunas de neuronas en funcionamiento. Igualarlos, poner a uno en el debe y a otro en el haber de la misma contabilidad es propio de contables de las tramas de corrupción que asolan España, sólo que en este caso son contables que escriben con sangre.

Sólo los más sectarios, los más torpes, los más iletrados, los más asilvestrados, los más asnos, los más necios, los más analfabetos sociales, los más sectarios (ah, perdón, ya lo había dicho), los más incompetentes, los más carentes de fundamentos democráticos, pueden meter en el mismo discurso a unos y a otros.

Sin embargo, tal y como están ahora los asuntos políticos en el País Vasco es muy posible que esos iletrados en democracia, sean hitlerianos o estalinistas, logren sus propósitos. Es sólo una cuestión de número. Durante años entre 100.000 y 200.000 ciudadanos vascos han tenido que irse de su casa, de su pueblo, de su provincia. Durante todos estos años se ha producido una limpieza ideológica que ha terminado por eliminar a esos votantes de las listas del censo electoral, inclinando la balanza hacia el lado que interesaba a los pistoleros y sus ignaros amigos.

Urge remediarlo para beneficiar a la democracia, para desenmascarar a los fascistas (bueno, a los leninistas), para reequilibrar la balanza de la Justicia social y de la Justicia electoral. Y para devolver el honor robado a las buenas gentes del País Vasco, para devolver el honor al País Vasco, saqueado por las hordas asesinas.

El poder de los asesinos, los mismos que han jurado disolverse y no volver a matar, es tal que esas decenas de miles de ciudadanos no pueden volver a su casa, a su negocio, a la que había sido su vida, porque que estos demócratas de pacotilla, éstos que juran la Constitución por imperativo legal y sus amiguetes en cada rincón de Euskadi no se lo permiten. Y esto se ha producido durante décadas con el silencio cómplice de un PNV que se beneficiaba, que recogía así las nueces que otros derribaban. Cabe decir que ni PP ni PSOE han clamado con suficiente fuerza, con suficiente insistencia ni lo han hecho en los foros adecuados para remediar esta infecta situación.

La ley debe defender la Democracia, la Ley debe proporcionar los mecanismos necesarios para solucionar este desorden electoral que beneficia a los asesinos y sus aliados y colaboradores; la Democracia debe facilitar que esas ciento cincuenta mil personas puedan colaborar en las decisiones sobre el futuro del País Vasco desde donde se hayan visto forzados a residir. Forzados por las armas, no sé si debo aclararlo.

Es un deber de la Democracia para los demócratas, es una obligación de los demócratas contra los fascistas. O estalinistas, qué más da.

No hay por qué regalar nada
teresa jiménez becerril ABC  18 Diciembre 2011

¿Por qué hay que complacer a ETA y a su entorno? ¿Por qué hay que encaminar la política penitenciaria hacia la amnistía? ¿Por qué hay que mejorar las condiciones de sus presos? ¿Por qué hay que escuchar las reivindicaciones de los terroristas? ¿Por qué hay que otorgarles el rango de interlocutores políticos? ¿Por qué debemos allanar el camino que les lleva al poder? ¿Por qué tenemos que interpretar la ley a favor de quienes nunca la han respetado? ¿Por qué tenemos que dar más voz al partido que ETA recomendó que se votase? ¿Por qué hay que darles más privilegios de los que dicta la ley? ¿Por qué hay que entrar en su juego de mensajes falsos como el de la superación del conflicto? ¿Por qué hay que aceptar el lenguaje de la banda terrorista? ¿Por qué hay que normalizar el País Vasco a la manera de ETA y sus cómplices? ¿Por qué quieren obligarnos a superar el sufrimiento que ellos han causado? ¿Por qué debemos permitirles que sean ellos los que sienten las bases de un ansiado futuro en libertad? ¿Por qué tenemos que integrar a quienes no quieren ser integrados? ¿Por qué tenemos que negociar de tú a tú con quienes están supuestamente derrotados? ¿Por qué tenemos que pasar página? ¿Por qué tenemos que creer ciegamente en la buena voluntad del entorno de ETA? ¿Por qué debemos dar algo a cambio de lo que nunca debió existir? ¿Por qué debemos cerrar precipitadamente una herida que aún respira? ¿Por qué tenemos que olvidar lo inolvidable? ¿Por qué no somos capaces de mandar un claro mensaje a ETA y les permitimos seguir exigiendo?...

Podría seguir añadiendo muchos «por qué» a esta lista de preguntas sin respuesta, pero dejaré que sean ustedes los que las respondan e inventen su último y definitivo «por qué». Durante estos años de negociaciones desmentidas y probadas no he dejado de hacerme siempre la misma pregunta. ¿Por qué tenemos que humillarnos ante ETA? Que alguien me de una buena razón, que no sea el cansancio, la indiferencia, el deber de Estado, el deseo irreal de una libertad mutilada, la esperanza hipotecada, la oportunidad disfrazada o cualquier otro argumento que nos deja de nuevo con la misma pregunta en los labios, ¿Por qué? Sinceramente solo encuentro una razón valida y que respeto: el miedo. El temor es la única causa que puede dividirnos y rebajarnos ante ETA. Y si la organización terrorista está ya derrotada... ¿qué hay que temer? Nadie tiene la certeza de que ETA no vuelva a matar, porque hacerlo es relativamente fácil y depende de las intenciones de las generaciones venideras.

No está en nuestra mano predecir el futuro aunque sí lo está sentar las bases de un presente en libertad e igual para todos.Un futuro en el que vuelvan los exiliados, voten y vivan sin miedo en una tierra que no es solo de los violentos de palabra o de hecho. El País Vasco necesita muchos cambios antes de que Amaiur entre por la puerta grande del Congreso. Mientras ETA siga meciendo la cuna de esta formación política, la ley debe aplicarse con la lupa que usaría cualquier ciudadano si estuviera en su mano decidir si ayuda a la coalición abertzale a formar grupo propio. Y esa ley se ha impuesto junto al sentido común. Y eso es lo que considera poco serio el PSOE y por eso se abstiene en la votación de la Mesa del Congreso, que decide sobre el futuro de la formación política afín a ETA.
Lo serio, al parecer, sería acoplar la ley a su voluntad, como han hecho los socialistas durante todos estos años de humillaciones ante la banda terrorista. Pues aquí está cambiando la música, señores míos. Y, por suerte para los españoles, Rajoy no es Zapatero ni cuando afronta a ETA, ni delante de los principales problemas que influyen en el bienestar de los ciudadanos.

No vamos a mirar al pasado, no hay tiempo que perder... Pero si quienes han mentido y han errado en su política antiterrorista de división durante estos ocho años quieren hoy de verdad estar del lado de la Justicia, la libertad y la dignidad, pueden empezar por apoyar a quienes quieren impedir —porque la ley lo permite— que quienes no condenan los asesinatos de tantos inocentes, gocen de un potente altavoz en las Cortes y otros privilegios inmerecidos.
Inexplicable me resulta la abstención de CiU y PSOE. La decisión de la Mesa del Congreso de los Diputados, a pesar de la falta de coraje de quienes debían tenerlo, ha sido un claro mensaje hacia el entorno de ETA: es la hora de España y seremos los españoles los que marcaremos el paso. Desde luego, no serán una banda de asesinos y sus representantes políticos quienes nos obliguen a aceptar lo inaceptable. Disfrutemos porque la justicia nos ha dado una alegría.

Paz sí, pero no a nuestra costa
Alfredo Casquero www.elsemanaldigital.com 18 Diciembre 2011

La interpretación estrictamente legal de la Mesa del Congreso con respecto a la negativa de que los proetarras de Amaiur tenga grupo parlamentario propio ha suscitado en la izquierda y el nacionalismo una polémica estéril y que confirma la estupidez de muchos políticos con respecto a la banda comunista. Siempre he mantenido que la desaparición de ETA podría haber sido mucho antes si hubiera sido una banda de derechas y si el PNV no hubiera permanecido tanto tiempo en el Gobierno Vasco.

Ahora, cuando todo apunta que la firmeza contra ETA iniciada en la época de Aznar ha tenido como resultado su casi derrota, algunos corren el riesgo de aceptar que además de poner los muertos tengamos que poner mucho más. ETA, y quienes la apoyan no merecen ni gracias por dejar sus actividades terroristas. De la misma manera, mientras la banda comunista no entregue las armas y pida perdón, seguirá siendo una amenaza contra España, y por consiguiente contra la democracia. Las prisas de la izquierda española y del nacionalismo por aceptar como buenos los pasos de ETA no se sostienen por lo sucedido hasta la fecha en otras treguas. Excelente es la noticia de que el PP, más cerca siempre del silencio o de la cobardía que de los principios, haya entendido que la firmeza frente a los terroristas garantiza precisamente su fin.

Este buenismo ideológicamente perverso que pretende hacernos creer que hay que dar las gracias a Amaiur, y abrirles las puertas a la democracia, no es eficaz ni razonable. Amaiur no cree en España, y pretende socavar la nación desde la misma almendra central de la soberanía nacional. Y además quiere hacerlo con la vigilancia de los asesinos. La democracia española ya ha hecho durante bastante tiempo el primo con los nacionalismos radicales o supuestamente moderados que no creen en España, como para ahora aceptar también a quienes se apoyan o justifican, o no condenan los asesinatos de ETA. De manera que, para ser justos, hay que reconocer al Partido Popular, que ha empezado con buen pie. A ETA, y a su entorno, ni agua. Sólo la ley, y exclusivamente la ley.

Bombones de arsénico
VICTORIA PREGO  El Mundo 18 Diciembre 2011

Siempre hacen lo mismo los terroristas y quienes les secundan. Lo hacen con cada cambio de Gobierno: el lobo le enseña al recién llegado por debajo de la puerta la pata de cordero y espera a que el incauto del otro lado se trague el anzuelo y acabe cayendo en sus fauces. Cuando Zapatero ganó las elecciones en 2004 le enviaron al poco una carta en la que le decían que él estaba destinado a ser el Gran Pacificador de España. Sólo tenía que creerse que ETA estaba dispuesta a renunciar a las armas sin condiciones y que sus delegados en la vida política, Otegi y otros, eran en realidad unos apóstoles de la paz.

El presidente del Gobierno cayó en la trampa y así fue como, tragando y tragando y volviendo a tragar, llegamos hasta las conversaciones de Loyola en las que todas y cada una de las exigencias eternas de la banda terrorista fueron puestas sobre la mesa. Se negoció todo lo que ETA quería. Y claro que aquello fracasó: ni siquiera aquel Gobierno, tan bien dispuesto a ofrecer antes que a exigir, estaba capacitado para aceptar someterse al nivel del chantaje que se le requería.

Y ahora los proetarras están intentando dorar la píldora a los demócratas, especialmente al Gobierno del PP, un partido al que ni siquiera en la campaña electoral llegaron a acusar de lo que el PNV y hasta el PSOE le acusaron: de constituir una potencial amenaza para la paz. Ayer salieron con esta especie de pésame a los familiares de «todas las víctimas, sin excepción», en una declaración de intenciones que, si nos fijamos con detalle, es en realidad un bombón relleno de arsénico. Y lo es porque, entre tanta disposición de reparar el daño causado y tanta voluntad por «cicatrizar las heridas abiertas», se cuela la eterna versión que los terroristas y sus apoyos siguen dando de estos 50 años de asesinatos: la existencia en el País Vasco de un «conflicto político» que ha provocado un «conflicto armado». Nada nuevo, pues, bajo el sol. Aquí lo que hay es una estrategia distinta para cumplir un programa idéntico. Y ése es precisamente el peligro: que muchos no se van a fijar -o, por razones distintas, no se van a querer fijar- en lo que hay bajo la pata del cordero.

Unos no van a querer verlo porque están agotados. Otros no van a querer verlo porque necesitan justificar su desastrosa y fracasada apuesta por la negociación política con la banda. En el primer caso, el de los agotados, está la mayoría de la sociedad vasca que ya no desea otra cosa que ésta que empieza a tener ahora: tranquilidad. El mero hecho de que los terroristas no asesinen supone un mundo para quienes han vivido sometidos al miedo durante toda su vida. También es un mundo para los demás demócratas. En esto sí vamos ganando. En lo demás vamos perdiendo, y habrá que tener mucho cuidado para no llegar demasiado tarde a esta conclusión.

Y el riesgo ahora mismo es grande. Si, además de la instalación de la tranquilidad y la ausencia de miedo, los ciudadanos ven cómo los mismos individuos que hace nada amenazaban a cara descubierta a todo aquél que se enfrentara a la dictadura del terror empiezan ahora a decir que quieren reparar el dolor causado, es del todo comprensible que acepten de buena gana la mano tendida. Y pueden empezar a creer que, de verdad, los que hoy siguen negándose a condenar a ETA van aceptando su error y van entrando por la senda de la legalidad y la decencia política.

Lo que sucede es que esa simple esperanza en el ánimo de los demócratas resulta ser un paso gigantesco para la estrategia de los radicales. Les permite ablandar la resistencia y el rechazo de la opinión pública y, sobre todo, obtener una cierta mayor respetabilidad ante sus potenciales votantes en lo que es su gran objetivo, su máxima apuesta: las próximas elecciones autonómicas vascas.

Ésta es la cuestión: que estamos asistiendo a la exhibición de un buenismo insólito que busca prestigiar la opción proetarra ante los votantes vascos. Al mismo tiempo, se intenta colocar al Gobierno ante un duro dilema: rechazar la rama de olivo que se le tiende ante la vista de todos y convencer a quienes observan la escena de que eso que parece una rama de olivo es, en realidad, la mecha de una carga de dinamita política.

Nunca se vio, por ejemplo, una reacción tan angelical como la de Amaiur, un partido al que la Mesa del Congreso ha negado la posibilidad de formar grupo propio. Ninguno de los grupos parlamentarios que han pasado por la Cámara y se han visto perjudicados en sus intereses por decisiones de la Mesa se ha portado nunca así. «Lo que pasa es que el PP no se ha acostumbrado todavía al nuevo escenario vasco» vino a decir, comprensivo y bondadoso, el diputado Errekondo. Compárese eso con lo dicho por Rosa Díez en los días precedentes para comprender que en lo de Amaiur hay gato encerrado. «Es que ahora están dedicados al blanqueo de su mercancía», diagnostica un diputadovasco.

Ardua tarea, por tanto, la del nuevo Gobierno y la de su presidente, Mariano Rajoy, que mañana mismo va a empezar a fajarse en esta tarea. Porque mañana en el Congreso de los Diputados no sólo se va a hablar de economía. El PNV va a pedir con toda seguridad a Rajoy que haga realidad lo que las organizaciones de apoyo a los presos etarras dan ya por hecho: la excarcelación de los condenados por terrorismo. Y ya veremos si el PSOE no trata de amortizar en su favor el anuncio de la banda de renunciar a los asesinatos y no emplaza al nuevo presidente del Gobierno a no «estropear» lo logrado manteniendo posiciones de dureza que, dirán muchos, no harán sino proporcionar argumentos victimistas a los radicales y favorecer sus posiciones. «A partir de ahora va a haber mucho tonto útil que le va a facilitar el trabajo a esta gente» pronostica este diputado vasco.

El debate de investidura que empieza mañana será la primera ocasión en que se midan las dos interpretaciones de esta nueva estrategia política del mundo proetarra. Lo que ya se ha comprobado es que desde la izquierda próxima al PSOE se apuesta claramente por aceptar como regalo la mecha de la carga de dinamita política y colgarla en el balcón del Congreso como si fuera una auténtica rama de olivo. Detrás de esa posición está la esperanza de que, de verdad, los radicales estén avanzando hacia un escenario de paz y de concordia. Pero la experiencia demuestra que en este asunto resulta muy peligroso trabajar a base de deseos. Mejor será amarrarse firmemente a los hechos y actuar después de haberlos contrastado. No vaya a ser que después de las autonómicas vascas nos encontremos con un plan Ibarretxe en su versión más virulenta y con el respaldo, además, de una aplastante mayoría de votantes que se hayan tragado los bombones pensando que los buenos son los batasunos y los malos, los demás.

victoria.prego@elmundo.es

Misterios catalanes y vascos
JUAN CARLOS GIRAUTA ABC  18 Diciembre 2011

Un grupo de socialistas catalanes planea tomar el control del PSOE en el congreso federal de febrero, colocando al frente a Carme Chacón y virando el rumbo del partido en la misma Sevilla que alumbró a los artífices de Suresnes. Mientras tanto, el gobierno del PSOE aprovecha sus últimos estertores para cocer al PSC en su propio jugo.

Sin ideario, sin poder y con un nuevo líder ignoto, los socialistas catalanes han celebrado congreso mientras Sinde y Salgado bloqueaban dos envíos de gran significación simbólica y práctica, respectivamente: los últimos papeles del archivo de Salamanca, y los 759 millones de la previsión estatutaria para infraestructuras de 2008. Impago que se une a la negativa a adelantar 1.450 millones del fondo de competitividad.

Con ello, de paso, el gobierno de Artur Mas se ve obligado a cerrar el ejercicio con menos ingresos de los que preveía, las cajas criando telarañas y sin posibilidad práctica de colocar los 800 millones en deuda que aún le estaban permitidos. A los nacionalistas les ha faltado tiempo para convertir el asunto en otro agravio de España a Cataluña, que es el simpático modo en que suelen administrar el negociado de rencores. Pero sirva todo lo anterior para ilustrar un par de cosillas.
En primer lugar, la conmovedora candidez de CiU, que, a pesar de las infinitas mentiras de Zapatero, se ha empeñado en creerle hasta el final. En mayo de 2010 pudieron dejarlo caer en la tramitación parlamentaria del paquete de medidas impuestas por Markel, Obama y el BCE, pero a los de don Artur les aterrorizaba el eventual ascenso del PP, a pesar del precedente de Aznar, que siempre cumplió a rajatabla sus compromisos. Es un caso de preferencias equivocadas.

En segundo lugar, queda ilustrado el nulo valor que el moribundo gobierno socialista otorga a las conveniencias del PSC. Cabe sospechar una vendetta contra esos compañeros catalanes que, en su deriva nacionalista, tantos quebraderos de cabeza han dado al de León. Es un caso de alianzas históricas insostenibles. Resta la gran incógnita, a resolver por los historiadores o por los psicólogos: ¿por qué se empeñó Zapatero en sacar adelante un nuevo Estatuto catalán que, sin su empujón, estaba condenado a abortarse?

Los más altos cargos de CiU reconocen en privado que la reforma estatutaria, limada por el Tribunal Constitucional, fue un error; que tanta energía malgastada debió dedicarse a obtener un acuerdo fiscal que permitiera una autonomía financiera satisfactoria; que realmente contaban con los pagos que en 2011 no han llegado; y que Zapatero les ha mentido de forma sistemática.

Parece un poco tarde para comprender lo evidente, y es de esperar que —dado el calendario— renuncien a llevar el asunto a los tribunales, lo que equivaldría a responder a la tomadura de pelo zapaterina con una patada en el trasero del gobierno del Partido Popular. Una forma muy poco inteligente de prologar las conversaciones sobre el nuevo marco financiero.

Pero para alianzas y preferencias incomprensibles, nada como el caso vasco. Con el concierto económico anclado en la Constitución, su aportación a la solidaridad interterritorial es cero. Posee un envidiable estatus, un régimen de autogobierno que incorpora los atributos interesantes del poder y externaliza los enojosos.
Sin embargo, no sólo su malestar continúa, sino que la izquierda española entera y la totalidad de nacionalismos periféricos, con la inestimable ayuda del Tribunal Constitucional, se suman a la estrategia y discurso batasunos, les dan acceso al parlamento, lamentan que se les prive de grupo propio y despejan el camino a Otegi como futuro lehendakari. Con ello, PSE y PNV se quedarán en nada. Pero felices. Ellos sabrán por qué.

Carta a los padres de Silvia Martínez
Luis del Pino Libertad Digital 18 Diciembre 2011

Editorial del programa Sin Complejos del domingo 18/12/2011

Queridos Toñi y Bauti,
El pasado jueves estaba prevista en la Audiencia Nacional la celebración del juicio contra los etarras responsables del atentado contra la casa cuartel de Santa Pola. Contra los asesinos que quitaron la vida a Cecilio Gallego y a vuestra hija Silvia. Contra los canallas que os la arrebataron cuando solo tenía seis años de edad. Y allí estabais vosotros dos, aguantando el tipo a pie firme ante la tesitura de tener que verle la cara en la Audiencia a esos cobardes.

A contener la emoción os ayudaba el ver que por fin se iba a poder hacer justicia, después de nueve años de espera. Y también el estar arropados por vuestra familia, que había venido a Madrid con vosotros, y por algunos compañeros de Cuerpo tuyos, Bauti. Y por vuestros abogados. Y por Jose, y por Mamen y algunos otros voluntarios de Voces contra el Terrorismo. Y por bastantes ciudadanos anónimos. Una mujer rubia y menuda, con la que tuve oportunidad de hablar, había cogido el autobús en Barcelona la noche anterior, tan solo para poder estar contigo, Toñi, cuando te enfrentaras al que iba a ser, sin duda, uno de los peores tragos de tu vida.

Hubiéramos debido sospechar que algo iba mal al ver que no había familiares de los etarras en la puerta de la Audiencia, esperando para entrar, pero allí pasamos todos nosotros, a la salita situada delante de la sala de vistas.

Habíamos ido con tiempo, pero los minutos comenzaron a transcurrir y nadie nos hacía pasar al recinto donde había de celebrarse el juicio. Y empezamos a comentar entre nosotros lo extraño que era que hubieran fijado un único día de sesiones, cuando estaban citados para la vista casi cuarenta testigos. Y empezamos a comentar también lo absurdo que resultaba que hubieran fijado la fecha para un día en que estaba convocada, precisamente, una reunión plenaria de jueces a primera hora, que podía hacer que se retrasara el comienzo del juicio, reduciendo todavía más un tiempo que ya se antojaba muy escaso.

Comenzamos a ponernos en lo peor.
Y entonces, cuando ya había pasado de largo la hora de inicio de la vista, el presidente del tribunal convocó a los abogados para comunicarles que el furgón que tenía que trasladar a uno de los etarras se había averiado.

El juicio se suspendía. Os habían hecho venir a Madrid, os habían obligado a revivir todo el dolor, para nada. Para tener solo que volver a revivirlo más adelante.

Fue una funcionaria la encargada de comunicar a todos los que allí estábamos que no iba a haber juicio. Y la pobre mujer fue testigo de las caras de indignación de quienes no nos creíamos aquellas explicaciones. De quienes sabíamos que los acusados tienen que estar en la Audiencia con mucha antelación sobre la hora de comienzo del juicio. De quienes éramos conscientes de que hubiera habido tiempo de sobra de cambiar el furgón de haberse producido una avería. De quiénes nos preguntábamos cómo es posible que ningún familiar de los acusados hubiera acudido a la vista, como si supieran que ese juicio no se iba a celebrar. De quienes no entendíamos que se hubiera asignado tan poco tiempo para las declaraciones.

Sabíamos que ese mismo día se estaba discutiendo si Amaiur debía o no tener grupo parlamentario, y nos preguntábamos si acaso alguien quería evitar que ese debate coincidiera con el juicio por uno de los más repugnantes y simbólicos atentados de la banda terrorista ETA. El atentado, precisamente, que había motivado la ilegalización de Batasuna nueve años atrás.

Todos sospechábamos que lo que existía era una clara voluntad de no celebrar ese juicio precisamente aquel día.
Abandonamos la Audiencia conteniendo la indignación. Cuando salimos a la calle, y mientras esperabas a que saliera tu marido, Toñi, te vi apretar los dientes cuando los fotógrafos y las cámaras te enfocaban. Y seguiste apretando los dientes cuando os fuisteis andando calle abajo, acompañados por Mamen.

Pero al doblar la esquina os echasteis a llorar los dos, Bauti y tú, de una manera incontenible, con un desconsuelo en el que se mezclaban la pura rabia, una inmensa tristeza y una heladora sensación de impotencia, y me pregunté: ¿cómo puede haber alguien tan canalla como para volver a hacer llorar a quien ya ha llorado tanto?

Y me pregunté cómo pueden llamarse jueces quienes no defienden la Justicia, porque la Justicia consiste en que sean los asesinos los que se lamenten y las víctimas las que reciban el descanso de una mínima reparación.

Y me pregunté dónde estaban los políticos, por qué no había ninguno allí con vosotros. ¿Tan importantes cosas tenían que hacer que no pudieron dedicar un minuto de su tiempo a acompañaros? ¿Ninguno de ellos? ¿Ni siquiera los que tienen su sede unos metros más arriba, en esa misma calle Génova, habían encontrado un hueco en sus apretadas agendas para hacer acto de presencia?

Y me pregunté dónde estaban los medios de comunicación, y por qué allí estábamos sólo los de siempre. ¿A qué poderoso tenían que estar rindiéndole pleitesía, para no poder venir a ser testigos de cómo la Justicia en este país maltrata a las víctimas?

Lo siento mucho, Toñi. Lo siento mucho, Bauti. Siento mucho ser también yo tan impotente. Siento mucho no tener en mis manos el poder necesario para hacer pagar a tanto canalla el dolor que os han causado y que os siguen causando.

No te lo he dicho nunca, Toñi, pero María José y yo tenemos en nuestro cuarto enmarcadas las fotos de tu hija Silvia, aquellas dos fotos que nos disteis. Y a veces, cuando las miro, me pregunto yo también si hago todo lo que puedo por ayudarte, si no podría hacer más.

Y me respondo que siempre hay algo más que puede hacerse. Y me siento avergonzado por todo lo que podría hacer y no hago. Y siento que te he fallado al permitir que vuelvan, otra vez, a hacerte llorar.

Lo siento en el alma. Siento mucho sentirme tan pequeño ante la inmensidad de vuestro dolor.
Y la verdad es que no sé qué deciros para tratar de aportaros algo de consuelo.

Recortes y manipulación
A Rivera  El Mundo 18 Diciembre 2011

Para Mas y los nacionalistas la construcción nacional está por encima de todo incluso de la calidad sanitaria o educativa

Es evidente que la crisis económica y financiera y la desviación de gasto en los últimos años en la Generalitat ha generado un verdadero cráter- así lo calificó el presidente Artur Mas- en las finanzas públicas catalanas. Hemos conocido que la Generalitat ha batido su record histórico de endeudamiento acaparando el 31% de la deuda total de las Comunidades Autónomas. Ante esta realidad es evidente que el gobierno actual debe plantearse, como una prioridad, la reducción del déficit público. El debate no es que se recorte sino en qué se recorta, a quien y de qué manera se realizan estos recortes .

Y Artur Mas ha empezado la casa por el tejado, recortando en lo más esencial para las personas en un estado social como el nuestro: la sanidad pública, la educación pública y los servicios sociales. Y además haciéndolo con absoluta opacidad, sin un plan para la legislatura e intentando aprovechar los recortes para llevar el agua a sus tesis nacionalistas de victimismo y culpar al estado y al conjunto de españoles -como siempre- de las consecuencias de la mala gestión de la Generalitat.

El gobierno nacionalista, que cuenta con el apoyo del PP de Sánchez Camacho, está aplicando recortes en el ámbito sanitario sin ningún tipo de diálogo con los profesionales de la sanidad, haciéndolo con criterios puramente contables y no médicos. A fecha de hoy y después de un año de legislatura, Boi Ruiz aún no ha presentado en el parlamento catalán el plan de salud. Los ciudadanos, los profesionales que dan la cara cada día ante los pacientes y el parlamento se están enterando del plan oculto del gobierno a través de los periódicos y, en el mejor de los casos, por circulares a las direcciones de los hospitales y centros de salud.

Mientras todo esto sucede, CIU rechaza suprimir estructuras políticas como los consejos comarcales que tienen un presupuesto de 560 millones, más de la mitad de lo que suponen estos últimos recortes anunciados para 2012, o se mantiene un gasto anual entrono a 300 millones en televisión y radio autonómica. Pero está claro que para Mas y los nacionalistas la construcción nacional está por encima de todo incluso de la calidad sanitaria o educativa.

El último capítulo de manipulación y victimismo lo hemos vivido con la disputa entre CIU y PSOE por la inversión en infraestructuras del estado. CIU quería que los socialistas, antes de marcharse de la Moncloa, cumplieran con el compromiso político al que habían llegado con Zapatero de invertir 759 millones. Si bien es cierto que este compromiso de obra pública debería cumplirse aunque no sea una obligación estatutaria -ya que la disposición adicional tercera fue interpretada por el TC como una cláusula no vinculante- es una grave irresponsabilidad dar una rueda de prensa como hicieron Mas-Colell y Homs y decir que los recortes a los sueldos a los funcionarios, que dependen del presupuesto de la Generalitat, se producen porque el gobierno central no invierte esos 750 millones de euros en carreteras o trenes en Cataluña.

No se puede hacer un plan de recortes pidiendo un gran esfuerzo a los ciudadanos sin contar con ellos, de manera oculta y generando incertidumbre en familias y empresas, sin recortar previamente en estructuras y gastos absolutamente prescindibles y además manipulando continuamente a la opinión pública para culpar de la nefasta situación financiera de la Generalitat al conjunto de españoles que también pagan y sufren esta crisis igual que los ciudadanos de Cataluña.

Víctimas ante el final de ETA
No te olvido
ETA y su entorno mataron a cientos de personas, hirieron y amenazaron a miles de todas las ideas y condiciones. Las víctimas son plurales. Algunas exigen autocrítica a la banda; otras no le darían valor. Pero todas reivindican la memoria de su dolor, del daño causado. EL PAÍS habló con familiares de los asesinados y con supervivientes sobre cómo afrontan el final del terrorismo
MÓNICA CEBERIO BELAZA El País 18 Diciembre 2011

Hoy he soñado que me mataban", dijo esa mañana su marido. Maixabel no supo que decirle. Cuando, horas más tarde, alguien llamó a la puerta de su casa, intuyó que algo había pasado. Así fue. A Juan Mari Jáuregui, exgobernador civil de Gipuzkoa, le habían disparado por la espalda en una cafetería de Tolosa. Dos tiros que, horas después, acabaron con su vida, el 29 de julio de 2000.

En Euskadi hay quien dice que hubo una guerra y que todos han sufrido. Frente a eso, las víctimas hablan del deber de la memoria

Luis Jaime Palate estaba en casa, en un pequeño pueblo de los Andes llamado San Luis de Picaihua, cuando supo que su hermano Carlos Alonso había desaparecido. No lograban encontrarlo después de la explosión en el aparcamiento de la T4 del aeropuerto de Barajas con el que ETA certificó, el 30 de diciembre de 2006, que rompía una tregua decretada nueve meses antes. Él no había oído hablar jamás de la banda terrorista.

Josu estaba trabajando en Ataún cuando recibió la llamada: "Ha habido un atentado en Lasarte". Trató de hablar con su madre, pero nadie contestó. Lo intentó con otro amigo: "Es tu padre", escuchó al otro lado del teléfono. Pero no le quiso decir nada más. Mientras recorría a toda prisa los 40 kilómetros que separan Ataún de Lasarte, en Gipuzkoa, lo oyó en la radio. Froilán Elespe, su padre, había muerto. Fue el primer concejal socialista asesinado por ETA, el 20 de marzo de 2001.

Hortensia reconoció en la tele el enorme zapato de su hijo Alberto, guardia civil de 23 años, que calzaba un 47, entre las sangrientas imágenes del atentado del 25 de abril de 1986 en Madrid, entre las calles de Juan Bravo y Príncipe de Vergara. Le han contado que intentó tirarse por el balcón después de verlo, pero ni recuerda ese momento.

A Lourdes no le hizo falta tele ni radio para enterarse. Estaba justo detrás de su marido, el brigada del Ejército de Tierra Luis Conde, cuando estalló un coche cargado de explosivos que lo alcanzó de lleno mientras trataban de desalojar un edificio militar en Santoña (Cantabria) tras un aviso de bomba, el 22 de septiembre de 2008.

Todos tienen grabado el momento en el que ETA cambió sus vidas para siempre. Ahora, aún más. El final del terrorismo ha vuelto a remover la historia pasada de estas familias y de muchas otras que se enfrentan a la posibilidad de un futuro sin violencia. "Me cuesta mucho creérmelo, pero ojalá fuera verdad", dice Yolanda, hermana de Juan García Jiménez, conductor civil del coronel Vicente Romero. Iñaki de Juana Chaos mató a tiros a ambos el mismo día en el que España entraba en la Comunidad Económica Europea (actual UE), el 12 de junio de 1985. A Juan le disparó siete veces. Cuando lo mataron, Yolanda vivía en un minúsculo municipio de Ciudad Real, Retuerta del Bullaque. Alguien llamó al único teléfono que había en el pueblo para avisarla y tuvo que buscar a algún vecino con coche para que la llevara a Madrid.

"Después, cada atentado ha sido como volver a vivir de nuevo el de mi hermano", relata, 26 años después. "Sabes lo que esa familia está pasando porque tú lo has pasado, porque tú lo estás pasando. El tiempo te ayuda a vivir con ese dolor, pero la herida no cicatriza nunca. Por eso, deseo de veras que no vuelva a pasar nunca más. Nadie puede entender eso mejor que nosotros". Lo mismo asegura Hortensia Gómez, la madre del guardia civil Alberto Alonso. "Por favor, que no digan que nosotros no queremos la paz. Claro que sí, y cuanto antes. Lo único que pido yo es que no hagamos como si esos crímenes no se hubiesen cometido".

Sobre la mesa hay 829 muertos según los datos del Ministerio del Interior. De ellos, 486 miembros de las Fuerzas Armadas o de los cuerpos de seguridad -fundamentalmente, y por este orden, guardias civiles, policías nacionales y militares- y 343 civiles. La suma total asciende a 851 si se añaden los asesinatos de los Comandos Autónomos Anticapitalistas y otros casos que el Gobierno considera del entorno de la banda, aunque no sean estrictamente víctimas de ETA. Por ejemplo, Ambrosio Fernández Recio, de 79 años, que dormía en su casa cuando unos jóvenes lanzaron unas bombas incendiarias contra un banco en Mondragón (Gipuzkoa) el 6 de enero de 2007. El anciano fue desalojado junto a otros vecinos, inhaló grandes cantidades de humo y salió al frío de la calle. Días después fue ingresado en la UCI de un hospital, donde falleció el 3 de marzo. El Gobierno ha indemnizado a los familiares como víctimas del terrorismo después de que un médico certificara que lo que sucedió esa noche provocó un empeoramiento tal de la salud del anciano que acabó conduciéndolo a la muerte.

Por otro lado están los supervivientes. Víctimas directas de atentados. Entre ellos, muchos policías y guardias civiles destinados al País Vasco que vieron morir a compañeros; y que ellos mismos salvaron la vida de milagro. "ETA nos mataba como a perros en los años ochenta", afirma el policía nacional retirado Ángel Chaparro, melillense, destinado en Bizkaia desde 1974 hasta 1987. "Los políticos, hasta que no empezaron a matarlos a ellos, no hacían mucho caso a las víctimas. No éramos nada, y nuestros muertos no valían gran cosa". Él está vivo porque vio una bolsa rara debajo de su coche. Si la hubiera movido, hubiera estallado por los aires. Pero miró debajo y vio la bomba. Acaban de reconocerlo como víctima del terrorismo. "Como no me pasó nada, no se le da importancia. Mi mujer y mi hija vieron la explosión controlada del coche y entraron en pánico. Para mí, la vida no ha vuelto a ser igual. Se te quedan dentro muchas cosas, muchas". Al guardia civil Antonio Álvarez Zafra, de Jaén, le dispararon tres veces en el cuartel de Salvatierra (Álava). Se le rompió el fémur, acabó con una baja por invalidez y secuelas psicológicas de por vida. Ellos también contemplan expectantes lo que ocurra a partir de ahora.

Si ya no hubiera un solo muerto más, la pregunta es: ¿y ahora qué? ¿Cómo gestionar el final de ETA teniendo en cuenta tanto dolor acumulado por los familiares de más de 800 víctimas mortales y miles de heridos, amenazados, extorsionados, exiliados? Se habla siempre de "las víctimas", pero no hay una víctima global. Ni dos. Ni diez. El reguero de muertos, heridos y amenazados que ha dejado la banda a lo largo de décadas de terror es tan amplio como formas ha tenido cada una de sus víctimas para superar el dolor y volver a la vida después del trauma. "No hay un solo pensamiento de las víctimas", opina Josu Elespe. "Somos tan plurales como la propia sociedad. Lamentablemente, ETA ha matado tanto que somos demasiados como para pensar y sentir igual".

No es lo mismo haber perdido a un familiar en los años ochenta, cuando las viudas de atentados, que apenas, y si acaso, merecían un breve espacio en los periódicos, enterraban a sus muertos de forma casi clandestina, salían a escondidas de Euskadi y no tenían derecho ni a pedir un psicólogo; que en 2008, cuando ya existía un consenso absoluto sobre la brutalidad de la banda y cada funeral era un asunto de Estado con amplia representación institucional. No es lo mismo perder a un padre mayor, por doloroso e injusto que sea, que a un hijo que está empezando a vivir, como les ocurrió a Juana y Juan, los padres de Juan García Jiménez, que siguen anclados en un día de hace 26 años, sin posibilidad ya de recuperación, y que apenas han vuelto a salir de casa. Ni es lo mismo vivir en Málaga que en un pueblo de Gipuzkoa en el que se convive a diario con pintadas y carteles de apoyo a ETA.

Hay víctimas que han tenido mucha atención mediática y apoyo social y otras que han estado totalmente solas. Algunas se han asociado; otras no. Unas han superado el duelo; otras no lo van a hacer nunca. Y las víctimas más recientes aún están en ello, con la dificultad que supone pensar que esa muerte es un "coletazo" de la banda entre la ruptura de la tregua de 2006 y el último anuncio de cese definitivo de la violencia, el pasado 20 de octubre. "A mi sobrino de 10 años le preguntaron hace poco en la escuela si sabía lo que era una tregua", dice entre lágrimas la segoviana Lourdes Rodao, viuda de Luis Conde. "Dijo que para él significaba que si la hubiera habido tres años antes, su tío estaría vivo. Me quedo con esas palabras. Sin esos últimos coletazos yo seguiría al lado de mi marido, mi amigo, mi confidente, mi vida entera".

Para las viudas recientes como Lourdes es complicado asumir el cese de la violencia, que reciben con una mezcla de escepticismo, alegría y una pena profunda de que no se produjera un poco antes. "El anuncio de la banda me ha removido mucho", relata Lourdes. "Por un lado, me alegré; por otro, me ha dado un bajón muy considerable cuando estaba aún recuperándome".

La intensidad del dolor provoca distintos acercamientos al final de la violencia. Los padres y madres que han perdido a un hijo, por ejemplo, con el dolor aún a flor de piel, es muy difícil que crean en nada de lo que diga ETA. En general, el perdón, uno de los temas recurrentes estos días, es algo que la mayoría no está dispuesta a conceder ante crímenes tan brutales. Aunque hay algunos que sí. La mayoría agradecería, en todo caso, que la banda terrorista reconociera que ha causado un dolor infinito y que se equivocaron matando para defender unos postulados políticos que solo debieron hacer valer con la palabra. Supondría un cambio notable y tranquilizador con respecto a las actitudes arrogantes que han sufrido hasta ahora por parte de aquellos que les habían quitado la vida a sus seres queridos. Aunque también hay quien piensa que cualquier paso en este sentido sería estratégico y no real.

"¿Cómo voy a perdonar que no hayan dejado vivir a mi pequeño?", se pregunta Hortensia Gómez. "No puedo hacerlo. Nos destrozaron la vida a mi marido, a mí y a mis hijos. Nunca nos hemos recuperado. Pero que pidan perdón sería un gesto. Voy a cumplir 70 años, he sufrido mucho, y creo que me merezco que alguien me pida perdón". Son frases similares a las del matrimonio García Jiménez, una familia humilde que nunca ha visitado el País Vasco, con un hijo ebanista que, para la banda terrorista, mereció ser asesinado a tiros porque conducía el coche de un militar.

"Yo decidí perdonar desde el principio, quizá por una actitud religiosa, y por mí mismo", relata Pedro Mari Baglietto, hermano de Ramón Baglietto, concejal de UCD en Azkoitia, asesinado por ETA en 1980. El camino de Iñaki García Arrizabalaga, que perdió a su padre ese mismo año, con apenas 19 años, a manos de los Comandos Autónomos Anticapitalistas, fue distinto. "Al principio sentí mucho, muchísimo odio", explica. "Poco a poco me fui dando cuenta de que tenía que quitármelo de encima para poder seguir viviendo. No estaba dispuesto a que después de haberle quitado la vida a mi padre, me la arrebataran a mí también".

Iñaki es la única persona que ha hablado en público, hasta el momento, de los encuentros cara a cara entre disidentes de ETA presos en Nanclares de Oca -ahora trasladados a la nueva cárcel de Zaballa, también en Álava- y víctimas de la organización. Algunos, los menos, se han reunido con un miembro del comando que asesinó a su familiar. Otros, como en el caso de Iñaki, en el que nunca aparecieron los culpables, han visto a un preso de la banda no directamente relacionado con su atentado.

Es una iniciativa minoritaria por dos razones: ni la mayoría de los presos están dispuestos a enfrentarse al dolor que han causado -en Zaballa hay apenas una veintena de reclusos de los 552 que cumplen pena en cárceles españolas, y no todos quieren participar en los encuentros-, ni la mayoría de las víctimas querrían hacerlo, por distintos motivos. Iñaki defiende su opción. "Para mí ha sido una experiencia humana de gran valor; la persona a la que vi no recibió ningún beneficio penitenciario por hacerlo, creo que fue sincero, y yo lo he vivido como mi pequeña contribución a cerrar las heridas de esta sociedad. Por supuesto, respeto absolutamente a quien no desee hacerlo".

El colectivo oficial de presos de ETA, en su último documento interno, da instrucciones muy claras: ni arrepentimiento, ni perdón. Mientras tanto, la izquierda abertzale da vueltas a cómo reconocer el dolor causado, consciente de que debe hacer alguna referencia a las víctimas como parte necesaria en su hoja de ruta del fin de la violencia. En todo caso, es un proceso que irá despacio, con pasos muy lentos que difícilmente contentarán a las víctimas. Como el que se dio ayer por parte del Acuerdo de Gernika, en un marco más amplio que la izquierda abertzale, y que solo expresaba su "pesar" por las víctimas provocadas tanto por "la violencia de ETA" como por "las estrategias represivas y de guerra sucia de los Estados español y francés".

"El tema del perdón es muy complejo", señala Enrique Echeburúa, catedrático de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco. "Por la subjetividad emocional que comporta, tiene que ser real. Si es fingido puede ser desastroso. No se puede hacer por decreto. Si los terroristas reconocieran que hicieron mal, sería bueno para cerrar heridas. Pero hay otras cosas. Por ejemplo, evitar que haya homenajes a terroristas. Son afrentas innecesarias que contribuyen a dificultar el proceso de recuperación".

Más allá del perdón, el reconocimiento del daño o la autocrítica del pasado criminal, el final de la violencia va a exigir al nuevo Gobierno que tome decisiones concretas: si va a acercar a los presos a Euskadi, hasta qué punto va a flexibilizar la política penitenciaria y cuáles van a ser los requisitos ineludibles para conceder beneficios penitenciarios a estos reclusos.

La ley es flexible, y, por tanto, caben distintas aplicaciones. En los acercamientos de presos, por ejemplo, el Gobierno tiene las manos absolutamente libres para actuar como crea más conveniente. Algunas víctimas no quieren ni oír hablar de traslados, al menos hasta que ETA entregue las armas. Como la familia de Juan García Jiménez. "Hablan del sufrimiento de los familiares de los presos, pero nosotros vamos al cementerio y vemos solo un trozo de piedra", lamenta Yolanda, la única hermana de Juan. "Vayamos a la distancia que vayamos, no lo veremos nunca". A Josu Elespe, sin embargo, no le importa que, con la ley en la mano, se haga más flexible la política penitenciaria. "Pero los culpables de delitos deben ser juzgados y, si hay pruebas, encarcelados. Eso me parece imprescindible". Por el asesinato de su padre hay dos miembros de ETA detenidos en Francia y uno en España. "Quiero ir al juicio. Por un sentimiento de justicia con mayúsculas y también para cerrar una etapa, por una cuestión personal. Confío en que, pase lo que pase a partir de ahora, el juicio pueda celebrarse con la ley en la mano y sin tener en cuenta el contexto".

Sobre la exigencia de que no haya impunidad, el consenso es total entre todas las víctimas. Una de las cosas que más les preocupan es que se relajen las detenciones y que personas que han matado queden impunes. Es de la exigencia de un colectivo que está orgulloso de poder decir, y así ha sido, que nunca una víctima se tomó la justicia por su mano. No ha habido venganzas personales durante las largas décadas de terror a pesar de que Euskadi es un territorio muy pequeño en el que todos se conocen. Nadie ha perdido la cabeza y ha agredido a un vecino del que en algunos casos se sospechaba que estaba involucrado en un atentado. Y todos, sin fisuras, rechazan los GAL y cualquier actuación ilegal del Estado en la lucha antiterrorista. A cambio exigen justicia.

Porque el instinto de venganza, naturalmente, puede aparecer, aunque solo sea como fantasía. "Yo pasé una racha muy mala, en la que claro que se te pasa por la cabeza la idea de vengarte", relata Cristina Sagarzazu, cuyo marido, Montxo Doral, ertzaina, fue asesinado por ETA en 1996. "Se me iba la cabeza sola, porque además me habían dado tres nombres de gente supuestamente implicada en el asesinato de Montxo. Pero al final llegas a la conclusión de que es una tontería. Nada te va a devolver a tu marido". Todas las víctimas han dejado en manos del Estado el castigo a los culpables.

El juicio ha supuesto un alivio -doloroso, pero alivio- para aquellos que han visto ante los tribunales a los asesinos. "Los que mataron a mi marido están en la cárcel", relata Maixabel Lasa, viuda de Juan Mari Jáuregui. "Eso te sirve para pensar que al menos se ha hecho justicia".

Otros saben que eso nunca ocurrirá; que es muy difícil que aparezcan los culpables si aún no lo han hecho. Es un capítulo pendiente. Cristina Sagarzazu e Iñaki García Arrizabalaga forman parte del grupo que ha perdido la esperanza -220 crímenes de la banda siguen por el momento impunes, según datos de la Audiencia Nacional-. "Hay víctimas que pueden poner rostro al causante de su dolor", explica Iñaki. "Yo eso no lo voy a tener, y es algo que dificulta el pasar página".

"A diferencia de otras muertes, en el caso del terrorismo existe la figura del perpetrador", explica el psiquiatra Raúl Nehama, que ha tratado a decenas de víctimas del terrorismo. "Hay alguien que, intencionadamente, ha causado el daño. Por eso, es necesario un mínimo restablecimiento de la justicia, de que ese perpetrador sea detenido y juzgado. Si eso no ocurre, no se puede abordar el proceso de duelo correctamente. Se produce una gran decepción, una segunda herida sobre la primera que adquiere un gran protagonismo y lo invade todo. Es muy importante que se cuide este aspecto".

Por otro lado está la memoria, el relato de lo sucedido. Es algo que preocupa sobre todo a las víctimas que viven en Euskadi. El resto tiene claro que la historia se escribirá diciendo que una banda terrorista mató, amenazó y extorsionó durante décadas a personas inocentes. En el País Vasco no es seguro que eso vaya a ser así. La teoría alternativa es que hubo una guerra y que todos han sufrido. Por eso las víctimas allí se empeñan en que sus relatos estén presentes para impedir que se imponga una visión tergiversada de lo ocurrido.

En estos momentos, cada término, cada matiz cobran importancia. La sensibilidad está a flor de piel. Dentro de la quincena de personas entrevistadas para este reportaje hay distintas opciones ideológicas, sensibilidades y estados anímicos. Pero el núcleo es común: quieren que se reconozca a los que han luchado por la libertad de Euskadi y que no se actúe contra principios básicos de justicia.

TERRA MÍTICA, CIUDAD DE LA LUZ Y LA FÓRMULA 1, EN VENTA
La Generalitat de Valencia finiquita la era de los grandes proyectos
Alberto G. Luna. El Confidencial 18 Diciembre 2011

Deshacerse de los grandes proyectos. Eso es lo que parece estar haciendo, viendo los resultados, la Generalitat de Valencia. Después de invertir en Terra Mítica, la Ciudad de la Luz, la Ciudad de las Artes y las Ciencias o el Gran Premio de Fórmula 1 el Consell parece decidido a ‘soltar lastre’. La razón parece ser económica, grandes eventos y grandes proyectos acumulan una deuda de 1.700 millones de euros, el triple del presupuesto destinado a bienestar social. Desde la oposición, Eva Martínez, diputada del PSOE opina que “el coste de estos proyectos es insostenible”. Paula de Cubas sin embargo, Jefa de Prensa de la consellera portavoz, Lola Johnson, explica algo bien distinto: “Estos eventos han funcionado pero entendemos que la Generalitat ya no tiene que encargarse de ellos. No decimos que no sea rentable, solo entendemos que en estos momentos hay que compartir iniciativa pública y privada”.

El pasado viernes el Consell publicó una nota de prensa en la que anunciaba un nuevo modelo de gestión en las empresas de proyectos estratégicos. En un contexto de austeridad, contención del gasto público y replanteamiento de la estrategia de proyectos, la consellera Lola Johnson anunció la intención de compatibilizar proyectos existentes que generen beneficios con la necesidad de ahorro. Lo que traducido significa vender a la empresa Aqualandia Mundomar las participaciones de la joya de la corona de la Generlitat presidida por Eduardo Zaplana, Terra Mítica, sacar un concurso el año que viene para hacer lo mismo con la Ciudad de la Luz y comprar Valmor Sports, la sociedad que crearon Fernando Roig y Jorge Martínez ‘Aspar’ para organizar el Gran Premio de Fórmula 1. La Ciudad de las Artes y las Ciencias, de momento, es intocable. “Funciona perfectamente y lo está demostrado en taquilla. Está siendo más visitada que la Sagrada Familia y La Alhambra”, asegura Paula de Cuba. “Ciudad de la Luz no ha sido tan buena como se esperaba”, reconoce la encargada del gabinete de prensa.

Valmor, con una deuda de más de 26 millones de euros

Eva Martínez sin embargo, no lo vio tan claro y acusó al Consell de no generar ni bienestar ni crecimiento. La diputada del PSOE ha declarado a El Confidencial que el anuncio del Consell “no es un cambio de estrategia porque las decisiones que van a tomar implican producir más deuda. Es una gran mentira como todas las que vienen haciendo. Valmor, por ejemplo, es una empresa ruinosa con una deuda acumulada de 30 millones de euros. Estamos en contra de que con dinero de los valencianos se paguen las deudas de una empresa privada”.

La portavoz de Grandes Proyectos del Grupo Socialista en las Cortes Valencianas ha cuestionado de dónde sacará el dinero la Generalitat para comprar Valmor y ha anunciado que solicitará una comparecencia en el Parlamento para que se detallen las condiciones de esa compra. “De qué partida presupuestaria van a salir los 30 millones que hay que pagar a Valmor? ¿De Sanidad? ¿Educación? Alberto Fabra ha esperado a después de las elecciones generales para decirlo”.

Martínez ha afirmado que el presidente de la Generalitat "quiere nacionalizar la Fórmula Uno al mismo tiempo que privatiza colegios y hospitales" y le ha exigido que explique por qué "transformamos la F1 en un servicio público, en detrimento de la Educación y la Sanidad".

Objetivo, vender la Ciudad de la Luz cuanto antes
Además de haberse cerrado la venta del parque temático Terra Mítica, el Consell tiene previsto hacer lo mismo con los estudios de cine Ciudad de la Luz de Alicante. Aunque ya se había anunciado que estaba en venta, la Generalitat tiene previsto sacar un concurso a principios de enero para acelerar, de esta forma, la salida de unas instalaciones que según las previsiones han supuesto una inversión de 300 millones de euros y muy pocos beneficios. “La intención es venderla o alquilarla con opción a venta”, dijo Lola Johnson, que señaló que en caso de que solo se arrendara se pagara un canon a la Generalitat.

Parece, por lo tanto, que la intención de la Generalitat es finiquitar la era de los grandes eventos, o por lo menos de los que ya existen porque, a pesar de que todas las partidas presupuestarias han bajado para el año que viene, según Eva Martínez la de coordinación de grandes proyectos ha aumentado un 197%.

PISCINA, GIMNASIO, AULAS DE MÚSICA
Cárcel de lujo para presos etarras: una prisión preparada para el reagrupamiento
Cuando más se hablaba de acercamiento de etarras se ha puesto en funcionamiento una lujosa prisión en Álava que sustituirá a Nanclares.
J. LOZANO / J.M. GONZÁLEZ Libertad Digital 18 Diciembre 2011

Todo está listo y preparado para seguir lo que Mayor Oreja y otros críticos calificaban de hoja de ruta. Tras el cese de la violencia de ETA, que no el fin de la banda, tocaban las contraprestaciones. Sus representantes están ya en las instituciones y el punto más caliente del debate y que más rápido salió a la palestra fue el de los presos etarras.

Paso previo a la amnistía estaba el acercamiento de los etarras encarcelados al País Vasco. Así lo exigieron tras el comunicado primero los proetarras, luego nacionalistas y por último un sector de los socialistas. Y ante este posible escenario la infraestructura ya estaba más que preparada.

El Ejecutivo socialista no dudó en trasladar a sanguinarios etarras a la prisión alavesa de Nanclares de Oca agrupando a un importante número de terroristas en un centro donde han gozado de importantes privilegios. Es desde esta cárcel desde la que se ha llevado la política penitenciaria del Ejecutivo Zapatero.

Y desde esta semana está en funcionamiento otra cárcel que sustituirá a la de Nanclares de Oca, la de Zaballa, también en Álava. Allí han sido ya trasladados todos los presos, etarras incluidos. Con más capacidad y numerosos lujos se puede convertir en el paraíso de los presos etarras si finalmente se lleva a la práctica el plan de acercamiento masivo de presos así que como la libertad para otros. Y si se produjera esto ya no habría problemas de infraestructura. Cabrían todos ellos, estarían cerca de casa y disfrutando de una serie de lujos que muchos fuera de prisión no podrían gozar.

La cárcel de Zaballa albergará de momento a más de una veintena de etarras procedentes de Nanclares, algunos de los cuales son de los más sanguinarios. Allí estarán José Luis Álvarez Santacristina alias ‘Txelis’, Iñaki Recarte, Valentín Lasarte, Idoia López Riaño ‘La Tigresa’ o Carmen Guisalola, entre otros.

La prisión fue presentada en septiembre y en ese momento Rubalcaba negó que estuviera diseñada para albergar a etarras sino que todas "son iguales". Algo similar indicó la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, que negó que sean trasladados nuevos etarras a esta especie de resort. Esta semana ya entrado en funcionamiento y entre fuertes medidas de seguridad fueron trasladados los 560 presos de Nanclares a esta nueva que tendrá una capacidad de 1.440 reclusos.

Una prisión con muchos lujos
La cárcel cuenta con hasta 720 celdas de 13 metros cuadrados (tres más que el tamaño habitual), según las últimas tecnologías y de diseño. Una arquitectura perfectamente adaptada a las condiciones climáticas e incluso al paisaje alavés, tal y como asegura Instituciones Penitenciarias. Dentro de ella, los terroristas y el resto de presos podrán acceder a novedosos talleres y actividades, aulas de formación y todo tipo de tratamientos, en un conjunto de 438.000 metros cuadrados.

Para acomodar a los reclusos etarras hay diferentes módulos: uno residencial, otro polivalente y el de Régimen Cerrado. Todos ellos cuentan con la posibilidad de hacer más ligera su condena disfrutando de toda clase de lujos como talleres productivos, actividades en modernas instalaciones deportivas, conferencias y proyecciones en su salón de actos, clases en diversas aulas, sala de videoconferencias...

El módulo residencial principal posee, además de las propias celdas, un comedor, una sala de estar –separada por una mampara-, un economato... A través de un patio se llega fácilmente a un edificio de aulas, con talleres ocupacionales, un enorme gimnasio, servicio de peluquería... En este módulo, las celdas de los etarras están equipadas con similares servicios que un apartamento normal. Zona de aseo con ducha, lavabo e inodoro, armario con baldas, mesa y soporte de TV prefabricados. Las celdas son más grandes que lo habitual en otras prisiones, y a ellas se accede por un amplio corredor de casi cuatro metros y medio de ancho, profusamente iluminado.

En segundo módulo, el polivalente, los servicios son similares. Las celdas allí están equipadas con zona de aseo y ducha, lavabo e inodoro, armario con baldas, mesa y soporte de TV prefabricados. El área ocupacional de este módulo incluye aulas, gimnasio, despachos.

El módulo deportivo cultural es el más llamativo y permitirá a los presos de Álava desarrollar todo tipo de actividades culturales y deportivas con las que hacer más aún agradable su condena. Tienen a su disposición un salón de actos, otro gimnasio, un polideportivo cubierto, vestuarios, sala de frontón, y hasta una piscina climatizada. Existe también una biblioteca, aulas de informática y música, entre otros espacios ocupacionales.

En cuanto a comunicaciones, los etarras podrán gozar de una única pero amplia sala de estar cubierta pero sin cerrar, con grandes ventanales que les proporcionarán una agradable luz en verano. Además, podrán acceder a máquinas expendedoras donde podrán elegir comida y bebida. El módulo de comunicaciones tiene instalaciones que permiten conversaciones privadas, con puertas que les garantizan la intimidad. En ellas caben hasta tres familiares sentados. Pero además, también hay otros dieciséis habitáculos privados destinadas a visitas íntimas, y en el que ni siquiera falta un baño completo.

Los etarras podrán pasar el tiempo aprendiendo trabajos de albañil, solador, de limpieza de muebles, pintor, fontanero, informático, de mantenimiento de aires acondicionados, electricista... Los presos de la prisión de Álava gozan, finalmente, de un centro con todos los servicios sanitarios de medicina general y especializada, actividades socioculturales...

El Cervantes y el catalán
El agitador www.gaceta.es 18 Diciembre 2011

Ni siquiera los tan ásperos recortes del Ministerio de Cultura han logrado acabar con la intangibilidad de que goza el Instituto Cervantes, prez de la política cultural española.

La casa de los líos
El Partido Popular, además de darle una palmadita en la espalda a Carmen Caffarel, quiere que la institución deje de ser una academia de idiomas y difunda la cultura española: para ello, como hasta los puestos de directores de los centros son políticos, lo primero que se hará va a ser una limpia en las sedes de todo el mundo. También tienen interés los movimientos del Institut Ramon Llull, integrado por la Generalitat de Cataluña y el gobierno balear para difundir la cultura en catalán: en Palma, por ejemplo, lo que se piensa es que, en estos tiempos, y habida cuenta de que el Cervantes ya oferta catalán (cosa que duele mucho a los nacionalistas), más valdría llegar a algún acuerdo entre ambas instituciones y ahorrar un poco, ante todo porque los extranjeros no se pegan por estudiar la lengua de Ausias March. Pero a ver qué dicen los señores Mas y Mascarell.

MECENAZGOS
Consternación generalizada por el cierre de Revista de libros: los recortes también llegan a la obra social y cultural de las cajas de ahorros. Sin embargo, hay otros impulsos de mecenazgo más que loables, y anticipamos uno, secretísimo: cierta empresa pujante está dispuesta a publicar durante varios años, con las mejores ediciones y los mejores expertos, una magna biblioteca con vocación de canon... Y van muy, muy en serio.


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