AGLI

Recortes de Prensa   Jueves 22 Diciembre 2011

 

El mosqueante Rajoy, la razón de Estado y el Estado de la sinrazón.
Antonio Javier Vicente Gil Periodista Digital 22 Diciembre 2011

En el primer gobierno de Aznar, a este le obligaron a poner a un tipo del PSOE al frente del ministerio de Defensa y puso a Eduardo Serra. Razones de estado, básicamente para evitar que se airearan muchas cosas. En este primer gobierno de Rajoy, a este le han presionado, principalmente él mismo se ha presionado, a poner a un ministro progre afín al PSOE y ha puesto a uno de sus submarinos, Gallardón, también por razones de estado, del estado de podredumbre.

Sinceramente esperaba haberme equivocado en mis temores, ya seguridades, de que Rajoy había firmado un pacto no escrito de encubrimiento del 11M, del Faisán, de lo de la ETA y más cosas y nombra ministro de Justicia a Gallardón que si de algo no tiene absolutamente ningún deseo es de afearle nada al PSOE y menos a Rubalcaba o a ZP, y si de algo tiene menos gana es de aclarar lo del 11M y no se hará ni dirá nada de corrupción.

Esto es fácil de verificar, bastará seguir los dichos y hechos tanto del nuevo ministro de Justicia como del nuevo de Interior y mucho me temo, tanto que ya no temo sino que casi afirmo, que harán bien su trabajo, el trabajo para el que han sido nombrados.

La maldita razón de estado lleva acogotando a este país muchos años, tantos que ya es un Estado de la sinrazón. ¿Qué factura está pagando Rajoy con este juego de encubrimiento?, ¿a quién se la está pagando?, ¿a quién tenemos que votar los españoles para acabar con este Estado de la sinrazón de estado?

Las víctimas del terrorismo ya están temblando con lo que se les viene encima y las del 11M ya han perdido toda esperanza tras conocer los nombres del nuevo gobierno. ¿Cuánto más nos van a helar la sangre estos políticos de las tinieblas?

Tras conocer el anuncio de Rajoy me siento intranquilo, desasosegado, mal, cabreado, inquieto y casi espeluznado ante lo que se nos viene encima. Y no por la cosa económica que siempre digo que Rajoy casi seguro que lo hará bien, pero también digo que será la cortina de humo que tape lo que no van a querer que veamos. Y ya es fuerte tener que calificar a la política económica, teniendo encima el desastre que tenemos, como cortina de humo, pero es que esa es la jugada, todo se le perdonará a Rajoy si nos saca de este aterrador atolladero en que nos ha metido ZP y para mí que lo logrará y me quitaré el sombrero por ello.

Pero lo más aterrador para mí es que estos del PP harán cosas que con el gobierno de ZP eran impensables, porque a los socialistas se les hubiese visto demasiado el plumero, pero ¿alguien va a pensar que si Gallardón propicia el carpetazo al caso Faisán lo hará sin una causa justa siendo enemigo político del responsable del chivatazo?, pues le dará carpetazo, al tiempo.

Dos suspiros de alivio han resonado esta tarde por toda la piel de toro, los de ZP y Rubalcaba, esta noche dormirán a pata suelta y maldita la gracia que me hace.

Y me repito sin cesar la pregunta, ¿a quién o quienes está pagando Rajoy?, ¿qué les debe?, acabaremos añorando los tiempos de ZP porque con él todo estaba más claro. A la vieja hoja de ruta de ZP al infierno habrá que añadir ahora el pacto de encubrimiento, vamos bien servidos.

Imagino la consigna que estará corriendo entre todos quienes son y serán del gobierno, “prohibido mirar en los cajones y levantar las alfombras bajo pena de destierro a las tinieblas exteriores a la política”.

De matamala a matapeor (2)
Nota del Editor  22 Diciembre 2011

Seguimos copiando artículos que documentan y demuestran el salto de matamala a matapeor. Lo sentimos por los optimistas que votaron al PP confiando que tienen algún principio ético.

ESPAÑA
Gallardón: "La instrucción del 11-M fue perfecta"
Redacción. El Confidencial  12 Noviem,bre 2007

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, defendió el trabajo de la fiscal Olga Sánchez y la instrucción del 11-M, que calificadó de "ejemplar". "Olga Sánchez ha estado sometida a una tensión y un sufrimiento personales difíciles de imaginar. Todos los que vivimos el 11-M sabemos que nadie es el mismo después de una experiencia semejante. Estoy seguro de que Olga Sánchez ha trascendido ese dolor como lo hacen los grandes profesionales, categoría a la que pertenece: volcándose en su trabajo, en lo que ha sido una instrucción del sumario verdaderamente ejemplar."

En una entrevista en el diario El País, Gallardón habló de sus desmarques con su partido y de la necesidad de pasar página. "Tenemos que afrontar retos como el crecimiento sostenible, la integración de los inmigrantes o el cambio tecnológico; y, además, cerrar las fracturas que en este tiempo se han podido abrir en la sociedad española de modo totalmente innecesario. Hay que reconstruir muchos consensos, levantar muchos puentes."

El alcalde de Madrid, indicó que el problema con el PP es que es indentificado con las opiniones de determinados medios. "Uno de los problemas del PP es que, muchas veces, opiniones legítimas pero que son generadas y divulgadas desde fuera del partidos se identifican como del PP. Y no lo son."

Asimismo, Gallardón siguió apostando por la autocrítica. Y además aseguró que su partido ha tomado nota y la lleva a cabo. "Aprendemos de los errores que lógicamente cometemos."

Un lugar en el Congreso
Sobre su posibilidad de integrar las listas del PP en este legislatura, Gallardón indicó que " si el presidente decide incluirme en las listas, yo no seré nada más que uno más."

"Son muchas y muy importantes las decisiones legislativas que habrá que adoptar, y me gustaría participar en ese proyecto. No es incompatible con el ejercicio de mis funciones como alcalde, y ésta es la razón por la que he manifestado mi aspiración."

Aún así, aclaró que si Rajoy gana las elecciones "me gustaría seguir siendo alcalde de Madrid. No se me pasa por la cabeza estar en ningún sitio que no sea compatible con la alcaldía".

Ruiz-Gallardón invita a su partido a obviar el 11-M y a huir de la radicalización
No responder a la «radicalidad de la izquierda» con más radicalidad y atacar al Gobierno no por lo que hizo o dejó de hacer entre el 11 y 14 de marzo del año 2004, sino por su gestión posterior
MADRID. ABC 8 Junio 2006

No responder a la «radicalidad de la izquierda» con más radicalidad y atacar al Gobierno no por lo que hizo o dejó de hacer entre el 11 y 14 de marzo del año 2004, sino por su gestión posterior, fueron las dos ideas que abanderó ayer el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, durante su intervención en el Foro ABC-Deloitte. En una prolija intervención -marcada en su primera parte por la política municipal y en la segunda por un análisis general de la situación política-, Gallardón también salió en defensa cerrada de la estrategia de Mariano Rajoy ante el «proceso de paz» y comentó que la ruptura es «reversible» siempre y cuando el Gobierno rectifique su decisión de dialogar con Batasuna.

Muy crítico con el Ejecutivo, defendió que el PP no afronte su estrategia «haciendo balance de lo ocurrido entre el 11 y 14-M, sino desde el 14 de marzo» bajo al argumento de que hay suficientes elementos de crítica sin necesidad de centrarse en aquellos días, tal y como parecen hacer otros dirigentes de su partido. No fue la única recomendación que trasladó a sus correligionarios, muchos de ellos presentes en el almuerzo. «El mayor peligro que corre el centro-derecha es que ante la radicalidad de la izquierda, incurramos nosotros también en radicalidad, que nos contagiemos del adversario. Es necesaria la denuncia tajante y el discurso firme, pero basado en la moderación», defendió.

«Moderación más firmeza»
En respuesta a la pregunta que, en este sentido, le hizo el director de ABC, José Antonio Zarzalejos, el alcalde explicó que «sólo desde la moderación es creíble la firmeza y nosotros debemos ser firmes ante la agresión. Sería un error tremendo que nos contagiáramos». Al hilo de esta reflexión, apeló a su ya acuñada teoría de que «los que más gritan son los más sectarios», para subrayar a continuación que el que tiene «ideas, convicciones e ideales disfruta con el diálogo porque no es un débil de pensamiento». Gallardón quiso hacer así posible la ecuación «moderación más firmeza de argumentos».

Tras aclarar las cuestiones formales de cómo debe ser, a su juicio, la oposición popular, entró en el «fondo» al defender que al Gobierno socialista «se le debe sustituir por su mala gestión», por lo que volver al debate del 11-M «puede distraer de los enormes errores que ha cometido» además de hacer pensar que «no tenemos argumentos, que los tenemos y muy sólidos». Para ello es necesario, además, hacer propuestas de futuro o, como él dijo, «convocar al futuro» a los ciudadanos. «¿Eso significa dar por bueno lo ocurrido entre el 11 y el 14 de marzo?, no» se contestó a sí mismo, pero con el anhelo de que esos hechos no lastren el futuro de su partido. Así, afirmó que después de las elecciones autonómicas y municipales, «el PP debe ganar las generales y conseguir que Rajoy sea presidente del Gobierno» pero no para devolver a los españoles, dijo, «el nivel de confianza en el país que han tenido hasta hace bien poco, sino para elevarlo aún más». Tras alertar de que no sirve un «discurso de retorno», aunque éste no viniera acompañado de rencor, los españoles «no nos votarán por lo que hicimos» si no por lo que puedan ofrecer de nuevo.

Esta visión de la actuación política marca, sin duda, una estrategia diferenciada respecto a muchos dirigentes significativos de su partido, algunos de los cuales comparten con él la reunión de «maitines», núcleo duro del PP en el que sus componentes «ayudamos a Rajoy a conformar una propuesta».

Unidad de criterio
Donde no hubo ninguna disparidad de criterio respecto a la línea oficial del partido fue a la hora de evaluar la marcha del «proceso de paz» y la ruptura de relaciones Gobierno-PP. Primera puntualización: «Quien ha roto es Zapatero. Está haciendo aquello para lo que no está autorizado porque tiene un mandato del Parlamento. Es cierto que se ha producido la ruptura pero no por quien se mantiene en el mismo sitio», esto es, Rajoy.

Pregunta del director de ABC: «¿Es una situación reversible». Respuesta del alcalde: «Es reversible en cuanto se produzca una rectificación, que ojalá haya porque nadie lo desea tanto como Rajoy». No obstante alertó del riesgo de caer en el «error más importante de una generación» si el proceso se aborda desde «un espacio acomodaticio y anestesiando el dolor con una promesa de que no se va a volver a repetir», en lugar de hacerlo desde el respeto a los que han sufrido.

Tras alegar que quien ha roto las reglas del juego no ha sido el PP, ni siquiera el PSOE, sino el Gobierno, de modo que residencia toda la responsabilidad en la persona del jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que acudirá a la manifestación de la AVT del sábado desde la «firmeza de las convicciones» e hizo un llamamiento para que haya un apoyo popular mayoritario.

Para terminar era cuestión obligada interrogarle sobre su voluntad de simultanear el Ayuntamiento con la política nacional desde un puesto en la lista de Mariano Rajoy a las elecciones generales. En este sentido, señaló que si los madrileños le eligen para otros cuatro años «haré cualquier cosa que me pida mi partido que no sea incompatible» con su responsabilidad en el Ayuntamiento. Dijo tener como «objetivo vital» que Rajoy sea presidente del Gobierno y él espera acompañarle en ese intento desde el puesto en la lista que su líder decida, eso sí, «cuanto más cerca, mejor».

Gallardón: "Los autores del 11-M son los que dice la sentencia"
EUROPA PRESS Tiempo www.tiempodehoy.com 11 Enero 2008

El alcalde de Madrid, A. Ruiz-Gallardón, apoyó anoche la sentencia del 11-M y afirmó que `los autores son los que dice la sentencia´, al ser preguntado por si compartía la opinión del ex presidente J. M. Aznar, quien ayer reiteró que `los que idearon el atentado no están ni en montañas lejanas ni en desiertos remotos´.

En declaraciones a TVE, Gallardón confió en la justicia española puesto que, con la sentencia del 11-M, "se establecen los límites de la autoría". "Son los jueces y fiscales los que establecerán si hay o no más responsabilidades en el 11-M", precisó.

El alcalde de Madrid se refirió también a la crisis del Chad, donde continúan detenidos tres españoles acusados de complicidad en un supuesto caso de tráfico de menores. En este sentido, Gallardón apoyó la iniciativa del presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, de optar por la "diplomacia activa" y viajar al país africano para 'liberar' a cuatro azafatas españolas. "Es lo que tiene que hacer un político aunque a veces se equivoque", dijo Gallardón, quien dudó de si se hubiera conseguido el mismo resultado sin la participación de Sarkozy.

En cuanto a los ataques recibidos por algunos medios de comunicación, Gallardón reiteró varias veces que "respeta el trabajo" de los periodistas. "Cuando son opiniones, aunque sean duras, las escucho; cuando se convierten en una injuria, un ataque a mi honor, lo que hago es pedir amparo a la justicia", se limitó a señalar.

Gallardón añadió que su aspiración en política es que el presidente de su partido, Mariano Rajoy, sea el próximo presidente del Gobierno. "No tenga ninguna duda de que si el PP consigue tener la mayoría suficiente de los ciudadanos España va seguir siendo una realidad extraordinaria", aseguró.

En este sentido, subrayó que se siente respaldado por su partido en el que, admitió, "nunca" se le ha privado de la oportunidad de hablar, "No me puedo quejar de un partido que no ha hecho más que apoyarme", concluyó.

ETA "ha sido derrotada"
Fernández Díaz dice que la gestión de Rubalcaba fue "ejemplar"
Se felicita porque "ETA ha sido derrotada" pero recalca que "todos los instrumentos de la lucha contra ETA van a seguir activos".
J. Arias Borque Libertad Digital 22 Diciembre 2011

"Se habla mucho de que a esta casa, el ministerio del Interior, le va a tocar una especial responsabilidad en eso que se ha venido a llamar 'la gestión del final de ETA'. Y se ha llevado de manera ejemplar, que lo sepa todo el mundo. Me consta que el ministerio del Interior en ningún momento ha dejado en suspenso el Estado de Derecho, ni lo va a dejar. Se ha hecho un trabajo ejemplar".

Con estas palabras, Jorge Fernández Díaz, tomó posesión este jueves de su nuevo cargo haciendo un guiño a la gestión realizada por sus últimos antecesores en el cargo, Alfredo Pérez Rubalcaba y Antonio Camacho, salpicados ambos por escándalos relativos a la negociación con ETA como el caso Faisán, en el que se investiga un chivatazo a la estructura de extorsión de la banda terrorista.

El nuevo ministro del Interior quiso dejar claro que no van a bajar la guardia en la lucha contra ETA pese al comunicado de cese definitivo de la violencia que los terroristas hicieron público el pasado mes de octubre: "Todos los instrumentos de la lucha contra ETA van a seguir activos, por lo menos hasta que se pueda comprobar que han dejado de existir".

Tras esto, destacó la importancia de las Fuerzas de Seguridad y de las víctimas en la lucha contra el terrorismo. "Si ETA ha decidido dejar las armas es por la actuación impecable e implacable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, y por el ejemplo ético y moral de las víctimas del terrorismo", dijo.

Además, aseguró de que el cese definitivo de la violencia por parte de ETA "no es suficiente". "Lo que la sociedad española espera y desea es que comuniquen que han dejado de existir, y que sea sin pagar ningún precio", añadió.

Fernández Díaz destacó la importancia de su nuevo departamento como piedra fundamental que garantiza un Estado de Derecho. "El ministerio del Interior es clave en un estado democrático. Garantiza los derechos y libertades de un país, España, del que nos sentimos muy orgullosos".

Así, valoró como algo importante la "labor social" que realizan las Fuerzas de Seguridad y afirmó que garantizarán los derechos como el de "reunión" y "manifestación", y que bajo su mandato se usará mucho el "diálogo" y el "entendimiento", aunque también la "firmeza".

"Vivimos y vamos a vivir tiempos recios. Tiempos complicados que van a requerir de mano izquierda, de mano derecha, de saber ejercer inteligentemente la autoridad legítima y la autoridad democrática, que es perfectamente compatible, y yo diría que complementaria, con utilizar mucho diálogo y mucha voluntad de entendimiento, pero al final, las leyes hay que hacerlas respetar y hacerlas cumplir en todo momento", dijo.

Unas palabras que los allí presentes interpretaron como una clara referencia a los problemas que puedan surgir producto de las movilizaciones y manifestaciones que se podrían convocar como consecuencia de los recortes económicos que podría llevar a cabo el nuevo Ejecutivo.

El nuevo ministro estuvo fuertemente arropado durante su primera comparecencia ante los medios de comunicación. Y es que hasta la sede del ministerio se desplazaron en ex titular de la cartera Ángel Acebes; el ex ministro de Justicia José María Michavilla; el ex presidente del Senado, Juan Ramón Lucas; la presidenta de Castilla La Mancha y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal; la presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho; el parlamentario del PP Arsenio Fernández de Mesa –al que muchas quinielas sitúan en un puesto importante dentro del ministerio– ; y el ex director general de la Policía Nacional Juan Cotino.

A estos, se unieron los principales mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, así como el Arzobispo General Castrense, Juan del Río; el parlamentario de CiU Jordi Jané; e importantes cargos del ministerio durante estos últimos años de gobierno socialista, como el ya ex ministro Antonio Camacho; el ex secretario de Estado de Seguridad, Justo Zambrana; la todavía directora de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo; y el director general de la DGT, Pere Navarro.

Actualidad
Losantos: 'Gallardón, Jorge Fernández y Morenés son los ministros del horror, del temor y del pavor'
"En algunos casos, el nuevo Gobierno da confianza y en otros da repelús y apesta", señala el locutor en su programa de esRadio
 www.lavozlibre.com 22 Diciembre 2011

Madrid.- Después de meses de especulaciones, por fin Mariano Rajoy daba a conocer este miércoles el nombre de sus ministros y esos nombramientos, concretamente tres de ellos, han provocado la absoluta indignación de Federico Jiménez Losantos. El periodista ha valorado en su programa de esRadio el nuevo Ejecutivo, mostrándose satisfecho con las designaciones de los cargos económicos, pero “totalmente horrorizado” con los titulares de tres Carteras: Alberto Ruiz-Gallardón (Justicia), Jorge Fernández (Interior) y Pedro Morenés (Defensa).

“Los nuevos ministros, en algunos casos dan confianza y en otros repelús, por no decir horror. De Guindos (Economía) y Montoro (Hacienda) son de fiar. Son el equipo económico de Aznar, que es lo que mejor que podía pasar, pero después hay tres Ministerios realmente siniestros, que podían llamarse así: horror, temor y pavor”, comentaba el periodista.

“Vamos con otras Carteras, algunas con cuidado porque nos las pueden robar”, decía para comenzar a analizar estos tres nombramientos, que, en su opinión, “apestan”. “En Interior y Justicia ha puesto Mariano a dos hombres que son los peores que podía haber para esos dos ministerios, lo peor de lo peor. En Interior porque no va a mandar nada y Gallardón en Justicia, que es el paladín de la injusticia, que tiene unos asuntos privados y públicos dignos de investigación y que tapará el 11-M y que proseguirá la negociación con ETA de Zapatero y Rubalcaba. Después, en Defensa también es apoteósico. Pedro Morenés, ministro del Rey. El número dos que puso el Rey en el primer Gobierno de Aznar. Vamos servidos”, apuntaba.

‘GALLARDÓN, ERES LO PEOR DE LA CLASE POLÍTICA, PERO TE VAS A RETRATAR’
Sobre el todavía alcalde de Madrid, con quien Losantos mantiene una enemistad histórica, el director de ‘Es la mañana de Federico’ se despechó a gusto. “¿Gallardón no cree que hay jueces que prevarican? ¿La justicia no se equivoca? ¿Se cree esa sentencia infame del 11-M? Mira Gallardón, nos conocemos hace demasiado tiempo, eres lo peor de la clase política española porque encima no eres tan tonto como para ser inoperante. Tienes una ventaja, que tu ambición política es tan monstruosa que te la pegarás más tarde o más temprano. En el momento en el que le empieces a hacer sombra a Mariano te caerás por una escalera”, explicaba.

“Simboliza y representa todo lo detestable de la política nacional. Gallardón, lo bueno, es que ahora estás expuesto y te vas a retratar. Yo creo que te nombran para tapar todas las fechorías del PSOE en el caso Faisán y en el 11-M. Tu presencia también demuestra que la negociación con ETA continúa y que se sacarán a los presos de la cárcel, donde no vas a tener ningún problema con Jorge Fernández en Interior. Ahora se entiende que el PNV votara a favor de Mariano y que ETA se abstuviera”, añadía.

La presencia del catalán en el Gobierno tampoco ha gustado precisamente a Losantos. “Es un político inexistente, un gestor de Génova que ha mantenido al PP en una situación de servidumbre con los nacionalistas. La última fue decir que no hay problema lingüístico en Cataluña. Esto el presidente del PP en Cataluña. No se puede estudiar en español, te multan si rotulas en español, pero no hay problema lingüístico”, indicaba.

Río Cabe
Charlotada en la Carrera
Serafín Fanjul Libertad Digital 22 Diciembre 2011

El 25 de julio de 1593, el hugonote Enrique de Bearne (o de Navarra) abjuró del protestantismo en la Catedral de Saint-Denis para afianzarse como rey de Francia, es decir Enrique IV. Se cuenta que, tras la solemne ceremonia, comentó aquello tan edificante de "París bien vale una misa". Sea o no cierto, la idea está bien expresada. En estos días, en España asistimos a los actos de toma de posesión de los diputados en el Congreso, a la investidura de Mariano Rajoy y –por fin– a su jura ante el Rey como presidente del Gobierno. Acontecimientos formales que en un país normal no requerirían el menor comentario, y, sin embargo, en el nuestro cobran dimensiones inusitadas, sobre todo por lo menos importante: los detalles, los gestos, las fórmulas de compromiso. Un espanto, que hayamos caído tan bajo.

Todos tenemos conciencia –lo reconozcamos o no– de la descomposición y deterioro de la "sociedad española" (así la ha denominado Rajoy esta mañana al replicar al filoetarra: aquello del "pueblo español" pasó a mejor vida). Todos culpamos a los demás, lamentamos con fatalismo que "esto no tiene arreglo", convencidos de cumplir de tal suerte, con nuestra obligación cívica. Pero sin irnos muy lejos en la divagación, debemos empezar por la cabeza: la escasa –a veces nula– ejemplaridad que recibimos desde arriba. Nos ceñiremos al formalismo de adhesión y acatamiento a la Constitución, que resume y representa a todo el ordenamiento jurídico, político y hasta cultural de España. Pero unos juran, otros prometen, éste dice que "por imperativo legal", el último en llegar –cortito de letras y de lo demás– aclara y antepone que "pese a sus convicciones republicanas". O sea, el tipo nos perdona la vida y se la perdona a la Constitución, en virtud de la cual le vamos a pagar un sueldo que, trabajando, no podría ni soñar en su vida. Y omito unos cuantos epítetos que se me vienen a la cabeza y sin duda merece el prócer –dizque– comunista. En suma, un relajo total: un mensaje directo, nada subliminal, a la "sociedad española" de que aquí el que puede hace cuanto quiere. Nadie le pone cortapisas, aunque los ciudadanos de a pie tengamos la sospecha de que los políticos, en materia de intendencia y status son unánimes, si bien en otros campos hay grados y maneras.

Desde los tiempos de Suárez, la derecha aceptó que las formas no importaban, que se podía hacer la vista gorda ante las salidas de tono, en especial de los separatistas catalanes y vascos, porque, de aquella, los comunistas blasonaban de modositos y hasta exhibían la bandera roja y gualda y mientras hacían votos de fe monárquica. En vez de poner las cosas claritas desde el principio –cuando el estado y la "sociedad española" todavía tenían vigor para repeler el asalto– y dejar fuera del sistema político (y de sus suculentas tajadas) a quienes no aceptaran las normas (nadie les obligaba ni obliga a presentarse), la UCD y el compadreo de los "padres de la Constitución" permitieron cosas inadmisibles: ¿qué mamarrachada semántica es esa de "prometer"? ¿Por qué han tolerado que anide y crezca la idea de que "jurar" es de derechas y "prometer" de izquierdas? ¿De dónde se sacaron que el verbo "jurar" está embebido sin remisión de contenido religioso (ver acepciones 2ª y 3ª de DRAE)? ¿Por qué tragaron la primera vez que alguien añadió la payasa coletilla del "imperativo legal" en lugar de rechazar su candidatura y mandar al individuo a la escuela? Una escuela a la cual, aún, no había llegado la LOGSE. O por qué cuestionan estos necios, pero bien aprovechados, que se jure ante la Biblia y el crucifijo, símbolos y resumen de nuestra cultura y nuestra "sociedad", como se practica en los países serios, con independencia de creencias religiosas.

De una en otra, el Estado –vale decir sus representantes políticos– fue cayendo en el pitorreo general, como en el tango ("cuesta abajo en mi rodada") y ahora no hay manera de hacer entender a un salvaje de trece años que no debe zancadillear, pegar o insultar a su profesor, triste tipo que por 1.800 euros se come todos los días un quintal de sapos. En medio hay un largo trayecto que hemos recorrido encantados, con "las más altas magistraturas" al frente, desmerengándose la tierra, deshilachado hasta el último harapo. Enrique de Bearne, por lo menos se molestó en disimular.

España
Cambiar
Bernd Dietz Libertad Digital 22 Diciembre 2011

¿Cómo es posible que nuestros machacones progresistas no hayan dejado de mirar atrás, ni un minuto, a la Guerra Civil? Permanecen empecinados, ellos que son mayormente hijos de franquistas (no como el pepero Jaume Matas y algunos otros, impresentables o no, procedentes de familias republicanas), con ganar en sus delirios lo perdido (una vez perpetrados flagrantes desmanes) en un pasado inmodificable, trastocando causalidades, camuflando ignominias y recauchutando bobadas, aferrados al bucle melancólico como aquel personaje de Schulz a su mantita.

Hace más de setenta años que España no padece una guerra. Cuando Occidente las libró, para defender territorio y valores (y no tras haber desatado con desuello cerril una cainita lucha de clases, como aquí), nosotros preferimos especular, lanzar guiños obsequiosos a los previsibles vencedores y hacer caja. No sabemos lo que significa que Churchill nos masacre achicharrando a millones de ancianos, mujeres y niños indefensos, que sus bombarderos hagan con nuestros monumentos y ciudades lo que los aliados hicieron con Dresde o Hiroshima (salvajada inmoral para doblegar al maligno enemigo que rompiese previamente cualquier dique). No conocemos una carnicería como la del bosque de Katyn, donde los comunistas se esmeraron en exterminar la flor y nata del capital humano de Polonia. No hemos degustado a un Pol Pot. Por mucho que nuestra izquierda vandálica (no la izquierda caciquil, hijastra del régimen, que adopta un travestismo grotesco para mangar, enchufar allegados, aburguesarse con delectación y suspirar por marquesados borbónicos) haya evitado desmarcarse del totalitarismo. Contrariamente, proseguimos conceptuando a Carrillo, Largo Caballero o Fidel Castro como entrañables humanistas. Exhibiendo victimismos de bisutería. Clasificándonos con precisión ordinal entre Chipre y Botswana en corrupción y falta de transparencia. Despreciando el hambre de libertad de anticomunistas como Václav Havel. Reverenciando la burricie etarra, los cantonalismos separatistas que se ciscan en España, la cháchara paleosocialista que pirra a nuestra intelligentsia. Qué triste adicción al amaño, mientras prodigamos cretinos brindis al sol (estilo Rubalcaba, que en campaña prometía dos años de relajo para seguir endeudándonos y no pagar) y saboteamos los avances derivados del sentido común.

Con independencia de que pudieran brotar ex ovo, en un mañana apremiantemente deseable, estadistas incorruptibles, gestores responsables, economistas veraces y politólogos expertos, que nos injertasen en Europa y en una modernidad cristiana y librepensadora, todavía inédita, seguimos abonados a una mentalidad penosamente retrógrada. Carecemos de élites con vocación de servicio como las asesinadas por Stalin o los jemeres rojos. Criminal es la abulia de nuestra oligarquía institucional y académica. El fiasco festejado durante estas tres décadas de democracia ejercitable (pues no es defecto del manipulador si el pueblo se deja adocenar, ni confabulación latebrosa si artistas y pensadores rechazan comportarse con grandeza) supone el tapón estratégico que nos impide emerger como sociedad más allá del deporte.

Si Rajoy ambicionase regenerar la nación, debería plantearse atender el terreno educativo y cultural. Comprometerse a estrategias que nos dotasen de un humus verosímilmente fértil. Concretar estímulos eficaces y honorables (no subvenciones para gorrones avispados de la ceja) que permitiesen desplegar el talento natural. Desmontar la costra de autocomplacencia, diletantismo y venalidad intrínseca a la caterva de impostores cuyos pregones continúan imponiéndose con retintín en la plaza pública. Inyectar exigencia, rigor y tasada recompensa en los ámbitos de la creatividad.

El talante de Zetapé fue otra coz al idioma de su verborrea gangosa para recalcar quiénes nos han venido representando afrentosamente. Normal que no hayamos construido nada solvente bajo tamaña dirección. Cambiémonos a un paradigma erasmista, cuerdo, desideologizado. Traduzcámoslo honestamente en acción racional. Sólo así hallaremos un norte desde el que arrostrar los sacrificios. Y, tornándonos respetables, podremos pisar fuerte y con cabeza.
Bernd Dietz es catedrático de Filología Inglesa y escritor.


Elogio del Estado de derecho
Si bien no toda coacción proporciona libertad, es legítima la fuerza coactiva necesaria para que la libertad exista
Francesc de Carreras La Vanguardia 22 Diciembre 2011

Catedrático de Derecho Constitucional de la UAB

Cuando se incumple la ley, se vulnera la libertad de las personas". Esta frase encierra el núcleo fundamental del Estado de derecho. Hoy en día, con demasiada frecuencia, muchos cargos públicos y muchos ciudadanos incumplen la ley y dicen defender la libertad. Un grave error, algo imposible en un Estado democrático de derecho como el nuestro.

En efecto, la más importante innovación que aporta el Estado de derecho, concebido en los siglos XVII y XVIII por los filósofos racionalistas, es que logra conciliar tres conceptos que hasta entonces parecían antagónicos: libertad, derecho y Estado. Hasta entonces, para muchos, la libertad era el derecho a hacer todo lo que a uno le diera la gana. Como ello generaba violencia y enfrentamiento entre personas, había que limitar la libertad. El encargado de limitarla era el monarca, el rey, dotado de la fuerza necesaria para imponer su ley natural que hacía derivar de la voluntad de Dios.

Por tanto, este monarca –el equivalente del Estado de hoy– imponía unas reglas –un derecho– que mediante la coacción –la fuerza física– negaban esta libertad personal: lo único permitido era cumplir la voluntad del rey, que amparaba su autoridad en la voluntad de Dios. El rey negaba la libertad de los individuos ya que esta dependía de su libre voluntad. El único ser libre era, pues, el rey, el soberano, que detentaba un poder absoluto sobre todos los hombres. Así pues, el poder político, el monarca, el Estado en definitiva, eran incompatibles con la libertad de las personas y el derecho no era otra cosa que la libre voluntad del rey. Libertad de las personas, derecho y Estado eran, pues, conceptos incompatibles.

Los teóricos de las ideas liberales y democráticas llevaron a cabo una subversión total de estos términos. De entrada, sostuvieron que la libertad individual no es el derecho a hacer todo lo que nos da la gana sino, como dijo Montesquieu, "el derecho a hacer todo aquello que las leyes permiten". Ahora bien, no toda ley concede libertad sino que sólo son legítimas, es decir, sólo deben ser obedecidas, aquellas leyes que son el producto de la voluntad de los ciudadanos. En este punto, Rousseau completa la idea de Montesquieu al sostener: "La libertad es la obediencia a la ley que uno mismo se ha prescrito".

En otras palabras, las únicas leyes que conceden libertad en un Estado de derecho son aquellas en las que han participado todos los hombres en un plano de igualdad. Por ello, los únicos parlamentos que dictan leyes que deben ser obedecidas –leyes legítimas- son aquellos que han sido elegidos mediante el voto libre e igual de ciudadanos libres e iguales en derechos. Estas leyes son las de obligado cumplimiento para todos.

Y ahí radica una de las claves de este tipo de Estado: si todos están sometidos a la ley, por supuesto legítima, ello incluye también a los poderes públicos. Así pues, el soberano ya no es el rey, ni tampoco el Estado, sino sólo el pueblo, el conjunto de ciudadanos libres que expresan su voluntad creando derecho. Sólo el derecho, por tanto, puede establecer límites a libertad del individuo y el fundamento de estos límites está, precisamente, en los llamados derechos fundamentales.

¿Cómo puede entenderse que negar libertad a las personas, es decir, coaccionarlas, se fundamente en los derechos fundamentales, aquellos que, precisamente, conceden libertad? Distingamos.

No todo poder de coacción en manos del Estado es legítimo sino solamente aquel que se justifica en la protección de los derechos de los demás. Kant lo expresó así: "Si el ejercicio de la libertad por parte de un individuo es un obstáculo para la libertad de otro, la coacción que se le opone, en tanto que obstáculo a quién impide la libertad, coincide con la libertad".

Los anglosajones tienen un aforismo que permite entenderlo de forma aún más clara: "La libertad de mi puño acaba donde empieza la nariz de la persona que tengo enfrente". Es decir, el límite de mi libertad se halla donde comienza la libertad del otro. En consecuencia, en defensa de la libertad de este otro, es legítima la fuerza necesaria para frenar el puño dirigido a romper una nariz dado que ya que sirve para proteger su derecho a la integridad física. O, con otro ejemplo, es legítimo el porrazo de un policía que persigue a un ladrón para restituir a su dueño la cartera robada. Es en esta medida que, si bien en sentido no jurídico se ejerce coacción, esta coacción no es otra cosa, desde el punto de vista jurídico, que libertad.

Por tanto, si bien no toda coacción proporciona libertad, es legítima la fuerza coactiva necesaria para que la libertad exista: se trata de la fuerza que se ejerce ante una determinada persona para impedir que vulnere los derechos de otra. En tanto que esta coacción está autorizada por la ley y es ejercida por los órganos estatales, el derecho, el Estado y la libertad, no solamente no son incompatibles entre ellos, sino que se identifican: la igual libertad de todos es, así, el contenido mismo del Estado de derecho, su objetivo único. Defender la ley es defender la libertad.

Importante movimiento islamista en Marruecos

Carlos Ruiz Miguel Periodista Digital 22 Diciembre 2011

La noticia es de una importancia extraordinaria: los islamistas opuestos al majzen se retiran del movimiento de protesta contra el régimen alauita. Estamos, sin duda, ante el movimiento de mayor trascendencia que se ha producido en el tablero político marroquí desde hace décadas, quizás desde la operación de Hassán II para llevar a Abderramán Yusufi al gobierno. Sólo un periodista español ha recogido la noticia dando algunas claves que, creo, pueden ser complementadas con observaciones adicionales.

I. LAS TRES LÍNEAS DEL ISLAMISMO MARROQUÍ.
En un trabajo publicado hace años indicaba que en el islamismo marroquí se pueden distinguir tres líneas:
a) el islamismo sufí popular pacífico que no reconoce al sultán como "príncipe de los creyentes", el de más apoyo popular; está encarnado en la asociación "Justicia y Caridad" (JyC), ilegal en Marruecos, liderado por el anciano jeque Yasín y su hija Nadia;.
b) el islamismo "oficialista" diseñado por el majzen para intentar quitar fuerza al anterior; lo compone el "Partido para la Justicia y el Desarrollo" (PJD), legal;
c) el islamismo wahabita violento, fomentado por Arabia Saudí y permitido por la dinastía alauita a cambio de la financiación saudí para hacer la guerra del Sahara Occidental.

En las "elecciones" recientemente celebradas (cuya participación oficialmente declarada -45%- resulta difícilmente creíble si comparamos las cifras y las imágenes de Marruecos y Túnez o Egipto) ha ganado el PJD. Justicia y Caridad no se presentó a las elecciones y, oficialmente, pidió la abstención.
Mohamed VI ha designado primer ministro al líder del PJD, Abdelilá Benkirán, pero éste aún no ha podido formar su gobierno.

II. EL MOVIMIENTO "20 DE FEBRERO" CUESTIONA LA NUEVA "CONSTITUCIÓN"
La nueva "Constitución" marroquí de julio de 2011 ha resultado un fracaso:
- los partidarios del régimen consideraban que el sistema vigente era válido y no precisaba una reforma constitucional;
- la oposición al régimen exigía un cambio profundo del sistema político.
Al final, ha habido un cambio (cosmético, ciertamente, pero no real) en el entramado "constitucional" que sigue sin contentar a la oposición. De lo cual se deduce que si la "Constitución" se cambió para ganar el favor de la oposición, la operación ha sido un fracaso pues el nuevo texto lo apoyan los mismos que apoyaban el anterior, pero nadie crítico con el anterior ha mostrado entusiasmo por el nuevo.

La oposición ha estado liderada por un movimiento social, el "Movimiento 20 de febrero" que toma su nombre de la fecha en la que, simultáneamente, en todo Marruecos se celebraron manifestaciones masivas al calor de la "primavera árabe" para pedir la democratización del régimen.
En ese movimiento los islamistas de "JyC" han tenido un papel líder.

III. JUSTICIA Y CARIDAD SE DESMARCA DEL MOVIMIENTO "20 DE FEBRERO": INTERPRETACIONES.
Después de que los islamistas legales del PJD hayan ganado las elecciones y Benkirán haya sido propuesto para liderar el gobierno, insisto, después de ese hecho, el consejo político de JyC decide abandonar el movimiento de protesta contra el régimen del "20 de febrero".

El único periodista español que ha recogido este importante acontecimiento, Ignacio Cembrero, en El País, dice esto:

Algunos columnistas de la prensa marroquí dudan, sin embargo, de que las tendencias laicas de los jóvenes sean el verdadero motivo de la deserción islamista de las filas de la revuelta.
Sospechan más bien que Justicia y Espiritualidad ha querido dar, con su renuncia a ocupar la calle, una oportunidad a sus correligionarios legales del Partido Justicia y Desarrollo (PJD)

Las interpretaciones del movimiento pueden ir, en consecuencia, en varias líneas:
- habría habido un "pacto secreto" previo entre los islamistas legales y los ilegales para que los primeros ganaran las elecciones. Aunque los islamistas ilegales de JyC pidieron el boicot a las elecciones, se podría pensar que todo fue una maniobra de diversión para disimular el apoyo a sus "hermanos"... apoyo que ahora afloraría.

- la segunda interpretación es que ha habido un pacto secreto posterior a las elecciones entre ambas corrientes islamistas
- la tercera interpretación sería que no ha habido pacto y estaríamos ante una iniciativa unilateral de JyC.

La cuestión, ahora, es determinar, qué consecuencias podrían tener estos movimientos:
- si hay pacto, previo o posterior, ¿significa que los islamistas ilegales se integran en el sistema?

Si es así, ¿nombrará Benkirán ministros de la corriente islamista ilegal? ¿o se ha pactado un programa?
Si es así, ¿cuál sería el programa pactado?

- pero puede ocurrir también que sea una iniciativa unilateral de JyC, en cuyo caso:
¿es una argucia del islamismo ilegal de JyC a los islamistas legales del PJD para poner a prueba la credibilidad de éste último?

Si el PJD fracasara en su programa islamista, la consecuencia sería evidente: el majzen habría quemado su cartucho y no podría controlar el islamismo popular porque el partido islamista del majzen habría quedado desprestigiado.... Y no podría acusar del fracaso al eventual obstruccionismo de los islamistas ilegales.
Pero si el PJD no fracasa, esto significaría que el islamismo legal del PJD estaría ejecutando el programa del movimiento islamista ilegal de JyC, aunque fuera por miedo a no quedar en ridículo ante sus propias bases como un partido siervo de la oligarquía corrupta del majzen.

En cualquier caso, conviene recordar que el punto esencial de separación entre el islamismo legal y el ilegal es que el primero sí admite a Mohamed VI como "príncipe de los creyentes" y el segundo no.

Es difícil saber lo que va a ocurrir, pero una de dos: o la atribución del título de "príncipe de los creyentes" va a ser aceptada por quienes hasta ahora la rechazaban... o se inicia un proceso en el que ese título va a ir siendo cuestionado por quienes hasta ahora lo aceptaban.

Mohamed VI se enfrenta a un difícil reto. Un reto que por su propia naturaleza reforzará el poder de Yasín Mansuri, el jefe del espionaje exterior, en el aparato del majzen, no tanto por ser jefe del espionaje exterior cuanto por ser el mayor experto en islamismo de entre los amigos de Mohamed VI.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los amigos de Amaiur
Martín Prieto La Razón 22 Diciembre 2011

Resulta muy difícil imaginar al Presidente ante los escombros de la T-4, con dos ecuatorianos enterrados en sus coches como ataúdes, diciendo aquello de «es un accidente» para anunciar a continuación la ruptura de las negociaciones con ETA mientras seguía manteniéndolas en secreto, quizá porque a la postre, la nueva sangre sólo era hispanoamericana.

La política y la mentira forman un yugo y en una perversión de siglos se considera incapaz al hombre público que no falta a la verdad, la tergiversa o la oculta. Tal está de postrada la credibilidad de los políticos, que la apuesta de Rajoy por la transparencia y la sinceridad es revolucionaria y puede cambiar el tinglado de la vieja farsa, los benaventinos intereses creados. El dialogo parlamentario con Amaiur finaliza la negociación con ETA hasta su disolución. Estos, que se reclaman de un campo de batalla entre el País Vasco y Navarra, han mandado a Madrid lo mejor de cada casa: un miembro del Opus Dei, un jugador de la Selección Nacional de balónmano, compañero de Urdangarín, un catedrático de hidrología apellidado Antigüedad... No les debemos nada. Nosotros somos los acreedores y ellos, los morosos.

El presidente Rajoy puede contar con una tradición institucional ya elaborada por un artista del doblez y la mentira como el falsamente suavísimo Rubalcaba: Zapatero negoció con ETA antes de llegar al poder y ahora Eguiguren continuará sus contactos con la banda sin tener que informar al Gobierno. Firmar cualquier cosa con ETA es una neurosis de este PSOE. Cuando los encapuchados anunciaron graciosamente que dejaban de matar, Sonsoles y Elena Salgado le dieron una sorpresa a Zapatero con aplausos, flores y lágrimas en el Consejo de Ministros. No es que sean muy cursis (que lo son); es que pagan lo que les pidan por ponerse la medalla del fin de ETA. El presidente no negocia; la oposición sí.

Los heraldos de ETA
RAMÓN FARRÉ La Opinión 22 Diciembre 2011

Acorralada por el Estado de Derecho, las dificultades financieras, el descrédito y la marginación, ETA cambió de táctica cuando le convino y anunció como una gracia el abandono de su "actividad armada". Por su parte, el Gobierno, que podría haberla derrotado, pactó con ella sin embargo. A cambio del tiro en la nuca, la bomba-lapa y la extorsión, podría concurrir a las elecciones una organización patrocinada que defendiera el proyecto de la banda.

Sólo ETA podía declarar un alto el fuego. Sólo ella mató y no habríamos de concederle nada porque dejara de hacerlo. Por eso mismo, no debieran haber sido legalizados sus heraldos. No ha de alcanzar legitimidad quien proyecte imponer a todos una opción de parte. Menos aún si tuviera detrás la sombra viscosa de un padrino con canana al cinto y la mano pronta y ligera en el presto revólver.

Ningún apéndice político donde el terror se acomode o se embosque es legítimo, pero el Gobierno y el PSOE confundieron, gravemente de nuevo, el suyo particular con el interés general y por encargo de ZP, Caamaño y Pumpido "reventaron las costuras" de la Constitución, que fue su tenebroso oficio.

Debió impedirse que aquí llegara, pero aquí está. No ha de regalársele nada de cuanto la democracia parlamentaria les niegue. No hay por qué interpretar a su favor leyes ni reglamentos. Nada les debemos y tampoco han merecido ninguna benevolencia. Antes bien habríamos de extremar la vigilancia y denunciar ya la primera desviación. Alors, faites attention au cambriolage, recomienda Bijou con su natural buen sentido.

Debió impedirse que aquí llegara, pero si aquí llegó y el presidente del Congreso valida la fórmula con que acatan la Constitución, para reducirlo a su verdadera dimensión, para que no sea más que nadie sin sus crímenes, el totalitarismo vasco ha de ser combatido ahora con argumentos más sólidos que los que puede trabar Celia Villalobos, quien debería entretener sus tardes en cualquier Club de la Canasta, con Magdalena Álvarez y gente así. El Gobierno debió impedirlo y no favorecerlo, pero, una vez Amaiur en el Congreso con siete diputados, no parece lo más fino regalar a ETA alguna razón para su atroz y prolongado desvarío. Antes habríamos de aplicarnos en despojarla de cualquier razón, asumiendo que el independentismo es opción, como todas sometida a ley justa y a libre escrutinio ciudadano.

Amaiur, que no debía estar en el Parlamento con el proyecto de ETA y, menos aún, antes de que la banda hubiera desaparecido, debería haber constituido su propio grupo. Al cabo de familia vasquista, por el abertzalismo tal vez haya hecho Urdangarín más que Sabino Arana; tal vez él más aún que nadie.

No sería por eso éste el tiempo del Apocalipsis, aunque de debajo de las piedras resurgieran profetas, como Arzallus o Setién, escupiendo odio, que es el veneno más estimado por los miserables. No, no sería éste todavía, aunque entusiasmados en la desesperación de las gentes, frailecillos como Tasio Erquicia blandieran "crucifijos navajeros" y Esperanza, envuelta en pendones no sé cuántos, alardeara de navaja cachicuerna en su liga.

No, no sería éste un tiempo de mayor calamidad porque sus señorías, esa turba inútil de creyentes acostumbrada a celebrarse junta y apretada, en sede parlamentaria tuvieran que afilar su oratoria y devanar sus perezosas entendederas. No sobrevendría por eso el final.

Puede que sobrepasado el frío veamos crecer la mies de nuevo. Puede que un día volvamos a sentir la gracia de vivir la sombra y la fragancia de una higuera. Los amos de nuestro destino son quienes ahora se enriquecen con nuestra ruina, pero nos necesitan para enriquecerse también con nuestras ganancias.

Tan importante como mal representada en las Cortes que marcan siglo
Pascual Tamburri ESD 22 Diciembre 2011

Rajoy se enfrenta a un ejercicio de demagogia trufado de hipocresía. Parece que el presidente sí ha entendido Navarra, a pesar de la representación de la Comunidad.


Ya está. Esta vez los montes no parieron un ratón, sino un Gobierno que puede funcionar, para mejor servicio de España y de Navarra. Eso sí, en el parto Navarra, tan importante, quedó quizá bien servida pero no representada. La diputada abertzale de Geroa Bai, Uxue Barkos, intentó erigirse en representante, voz y rostro de Navarra y del progreso, y aunque Mariano Rajoy la contuvo y el diputado de UPN Carlos Salvador la contrapesó más que de sobra ya se ve cómo pretenden aprovechar la legislatura en las Cortes los acólitos del proceso de la ETA.

La investidura ha servido para confirmar algo de lo que ya se suponía y para aprender algunas cosas nuevas. Hemos certificado, por ejemplo, que Uxue Barkos –abertzale al fin, de formación- no sabe historia de Navarra ni comprende la naturaleza última de los fueros medievales. "¿Navarra foral y española, señor Rajoy? No. O foral o española" dijo la osada euskaldunberri; y no, no, la cosa es al revés: precisamente porque es esencialmente España puede tener y conservar fueros, y porque tuvo fueros es España como lo es. Podrá dejar de tenerlos, pero no podrá cambiarse, excepto en la mente onanista de los hijos intelectuales de Sabino Arana.

Geroa Bai es un inestable experimento, patrocinado por el PNV, que juega tres partidas a la vez. Compite por el predominio del nacionalismo en Navarra, pero no contra los batasunos exactamente, sino más bien junto a ellos, y de hecho Barkos tiene gentes intelectualmente desde siempre en la onda de Zabaleta a su vera mientras en Amaiur hay numerarios del Opus Dei y condenados por crímenes de sangre. Por otro lado se disputa la partida de la moderación, y Barkos muestra su mejor rostro burgués para atraerse a la vez votos decepcionados por los partidos tradicionales y gente que no puede votar a la ETA pero que quiere un cambio no apocalíptico; bien pensado.

Y en tercer lugar, cómo no, Barkos juega a ser progre, a atraerse votos de los atemorizados por la crisis, los defraudados de Zapatero y el PSOE, los alérgicos al liberalismo si éste es el sistema de Botín. Le dijo Barkos a Rajoy "Yo le aseguro, señor Rajoy, que ahí, por la izquierda, nos podremos encontrar en esta legislatura, en la defensa de la ley de dependencia, en la defensa del estado de bienestar". Claro Uxue, claro: el PNV es, desde siempre, la opción de la izquierda. Hay que fastidiarse, la demagogia que hay que oír.

La cosa es que, con un PSOE votando el acercamiento de los presos asesinos, con un centroderecha dividido y con mucho miedo al futuro en la sociedad, Barkos es peligrosa si no recibe respuesta a su hipocresía. Buena respuesta, por supuesto, pues no valen más dosis de vocerío de otro tipo, y aún peor sería –tentación manifiesta aquí y allá- tratar de competir en moderantismo, progresía y pijez. Uxue Barkos no es Navarra, y ella misma, que no es precisamente tonta, sabe hasta qué punto es un montaje de ocasión para aprovechar una oportunidad. El riesgo es que no reciba, por diferentes razones, incluyendo incapacidades, egoísmos y miopías, la debida respuesta.

Las buenas noticias del día son, precisamente, que Rajoy repitió ante los representantes de la soberanía nacional, lo mismo que dijo en 2008 y 2009 cuando trabajosamente José Ignacio Palacios reconstruía con él el PP navarro: "Mi posición sobre Navarra es la que he defendido toda mi vida. Creo en una Navarra foral y española y creo que en Navarra hay mucha gente que está de acuerdo, no solo el señor Salvador, con mi propuesta de eliminar la transitoria cuarta, …". Junto a eso –y no es poco que Rajoy sea leal a la Navarra foral y española-, Carlos Salvador fue a la vez voz de esa misma Navarra y memoria de asuntos que preocupan tanto a sus votantes como a los de Rajoy, y que parecen poco progresistas tanto a los etarras como a los euskopijos, desde el aborto a las víctimas. Por si alguien se olvidaba y para que no quede como rostro de Navarra la actriz de los nacionalistas. Salvador fue, y no es la primera vez, lo mejor de Navarra en el Congreso. Quizá porque él sí pensaba en la Navarra real.



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